RinMakoto. Tal y como dices, aunque ellos no sean sus padres biológicos, son sus padres que la criaron como una de sus hijas y eso es lo que importa, no es padre quien engendra, sino quien cría bien.
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Sin más, comencemos…
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La relación de los padres de Tsubasa y ella misma ha aumentado más desde que la castaña se dio cuenta de que sus progenitores reales habían muerto en esa batalla, mientras que los padres terrestres la quisieron como una más de sus hijas, por lo que las cosas se pusieron realmente bien.
Los días pasaron sin ningún problema, de hecho, a Tsubasa y Fuji les resultó extraño que no pasara nada, pero de igual modo lo tomaron como días de diversión.
- Bueno chicos, entonces hasta aquí la lección de hoy, felices vacaciones de verano – finalmente el receso llegó para los alumnos.
- Gracias a los dioses por eso – susurró Tsubasa sabiendo que ya no estudiaría por un tiempo. Son 6 semanas en las que los estudiantes eran libres de hacer lo que quieran mientras que esta se iba a casa feliz de la vida, aunque antes de ir allí, fue con su novio a dar una vuelta por la ciudad.
- Bueno Tsubasa, ya estamos en vacaciones, tenemos mucho tiempo que hacer ¿no? – exclamó el peli negro mirando a su pareja.
- Sí, podemos hacer muchas cosas, no tenemos responsabilidades hasta que volvamos a clases en un mes y medio.
- ¿Qué hacemos entonces?
- Pues vamos a algún sitio para celebrar esto.
- Tienes razón Fuji-kun, pues vamos a pasa run buen momento – en eso, el celular de Tsubasa sonó y sin más contestó – ¿hola?
- Hola Tsubasa, ¿Cómo estás?
- ¡Tomocchi! ¡¿Cómo estás?!
- Realmente ha pasado mucho tiempo ¿no es así? Las vacaciones de verano ya llegaron – dijo la peli negra por teléfono – por cierto, ¿tienes planeado hacer algo?
- Con eso estábamos planeando con Fuji-kun, la verdad es que no se nos ocurría algo, pero dime Tomocchi, ¿tienes algo en mente?
- ¿Por qué se vienen aquí a Uchiura Tsubasa? Una amiga tiene una posada en la que se podrían quedar.
- ¿En serio Tomocchi?
- Sí, ¿qué dices?
- Espérame un rato – la chica puso su mano en el altavoz – Fuji-kun.
- ¿Qué ocurre? – Tsubasa le explicó la situación para que ambos tomaran una decisión – ya veo, pues la verdad no me parece mala idea, podríamos pasar un buen tiempo en pareja ¿no crees? Aparte, tengo unos ahorros bastante grandes que he guardado para irnos de escapada.
- ¿En serio nos iríamos de escapada? – preguntó la castaña asombrada a lo que el chico asintió, Tsubasa río después de eso para seguir hablando con su mejor amiga – Tomocchi, aceptamos.
- Bien Tsubasa, hablaré con Chika-chan para que les hagan un descuento.
- Ok Tomocchi, nos vemos – ambas se despidieron y sin más ambos novios se fueron hacia el apartamento del peli negro en el que estarían un rato antes de decidir las cosas.
- Veamos, creo que elegir alguna ropa ligera es lo mejor ¿verdad?
- Sí, aunque creo que tengo algunas camisetas de playa que traje el otro día – la castaña revisó en el cuarto en el que ambos dormían juntos de vez en cuando y al parecer no tenía las dichosas camisetas – oh, creo que las tengo en mi casa.
- ¿Vamos por ellas?
- Nah, mejor compremos unas nuevas, recordé que solo tengo de chica y ya son viejas – ambos decidieron ir a la tienda de ropa más cercana, mientras que ambos hacían las compras, hubo algo que ninguno se percató y fue justamente la mirada de alguien que estaba por ahí.
- Aunque quiera ocultar su energía, se puede sentir una pizca… no me lo creo, ¿acaso ella también es…?
- Fuji-kun, ¿te gusta más esta o esta?
- Creo que la floreada de color azul te queda mejor – la castaña fue a probarse, pero esta no cerró la cortina para darle algo de espectáculo a su novio, la chica se quitó su camiseta escolar revelando su sostén amarillo y se puso la camiseta floreada.
- ¿Qué te parece?
- Esa te queda genial amor.
- ¿Por qué hace eso? Es indecente – la figura extraña habló con la cara algo roja, unos minutos después, los dos se fueron de ahí siendo seguidas por la entidad extraña, de hecho, yendo en un área algo apartada, Tsubasa tomó a su novio y se fueron hacia una azotea de que nadie los mirara.
- ¿Sentiste algo extraño?
- Sí, aunque fuera pequeña, una diminuta cantidad de energía estaba detrás de nosotros, la sentí cuando estábamos en la tienda.
- Ya veo, pero ¿no sabes que pudo ser?
- Ni idea, pero no es alguien de la Organización MM, puede ser alguien extraño – en eso, apareció alguien más en esa azotea, luciendo el cabello azul oscuro, aparte de tener los ojos violetas y llevaba el uniforme de la academia Satogahama.
- Parece que no me equivocaba con respecto a ti.
- Un momento, ¿tú no eres Shinonome Ryo? – Fuji habló.
- ¿La conoces Fuji-kun?
- Es una jugadora bastante buena, creo que está a tu nivel Tsubasa, aunque la verdad creo que eres mejor que ella.
- Te estoy escuchando ¿sabes?
- Bueno, a todo esto, ¿Por qué me seguías de este modo? Es más, ¿Por qué siento que hay una energía mágica brotando de ti?
- Sencillo, porque siento que tú no eres humana al igual que yo – eso llamó a atención de ambos chicos, aunque fue más cuando la peli azul se transformó frente a ellos obteniendo una especie de armadura color azul profundo cubriendo su torso, brazos, piernas y con una diadema en su cabeza, aparte de poseer un par de alas en la espalda (es como la Armadura de Sagitario, pero de color azul profundo y con las alas un poco más pequeñas).
- Imposible… tu eres…
- Soy una Magical Girl al igual que tú.
- Vaya… pensé que era la única Baseboliana.
- Claro que no, es que no actué ya que no me importaba los asuntos de los enemigos, solo vivo mi vida normal, pero parece que has estado actuando mucho y ya me estaba preocupando un poco de que las cosas se saldrían de control.
- Shinonome-san, ¿Por qué no batallaste sabiendo que mi novia podría morir?
- Porque no miré forma de hacerlo, ella lo estaba haciendo bien sola.
- Dime una cosa, ¿Cómo es que sabes que eres una baseboliana?
- No lo hablemos aquí, discutamos esto en otro lado – aunque Tsubasa y Fuji tenían sus dudas, aceptaron y quitándose su transformación, los tres fueron a una cafetería en donde se sentaron en una de las mesas más alejadas para hablar de esto.
- Dinos Shinonome-san, ¿Qué demonios pasa aquí?
- Verán, tal y como dije, me enteré de que soy una baseboliana, aunque la verdad ni yo misma entiendo muchas cosas, pero lo que sé por parte de mis padres, que no son mis padres en sí, pero los considero como tal es que…
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Flashback
Hace 15 años estaban tres personas justamente paseando por la playa, en ese momento los señores Shinonome estaban paseando con el mayor de sus hijos el cual poseía 3 años en ese momento.
- Parece que el clima está bastante bueno – dijo el señor mientras sonreía un poco al lado de su cónyuge y su hijo, en eso, una cosa parecida a una estrella fugaz estaba asomándose en el cielo a gran velocidad.
- ¿Qué es eso cariño?
- No tengo idea, pero…
- Estrella… fugaz – fue lo que salió de la boca del en ese entonces Shinonome mayor y sin más, se refugiaron más allá de la playa siendo que eran los únicos ahí y notaron como es que algo parecido a una nave había caído en el mar, gracias al efecto de las olas esta nave llegó a la playa en la que justamente estaban los tres.
- ¿Qué es eso?
- ¿Una nave espacial?
- Tengan cuidado de que sea algo extraño.
- Y yo pensé que esto solo ocurría en las películas y cosas así – en eso, la cápsula que poseía forma de una pelota de béisbol lentamente se abrió hasta que reveló a una bebé la cual poseía el cabello azul al igual que ellos, incluso por casualidades de la vida poseía el mismo color de ojos de los demás.
- ¿Es una bebé mamá?
- Sí… es una bebé – la señora Shinonome fue hacia donde estaba la cápsula, su marido se puso alerta por si pasaba algo, pero la mujer tomó al bebé el cual miró a la peli azul y solo se quedó calmada a todo eso.
- ¿Qué es amor?
- Es solo una niña… reviso que es como nosotros, pero puede ser de alguna nave o algo.
- Ni idea, pero creo que deberías dejarla, no sabemos que le pueda pasar si…
- Es solo una bebé, no creo que sea gran cosa, aparte si es así no siento que sea una amenaza ya que alguien así no puede causar ningún daño – exclamó la señora, el hombre no estaba del todo conmovido, pero el notar la mirada cálida de la bebé peli azul lo hizo entrar en razón con eso.
- Bueno, pero tengamos algo de cuidado ya que no sabemos que pueda hacer ella – ambos asintieron tomando a la bebé, aunque la nave se terminó hundiendo cuando la empujaron por lo que parece que no quedaba nada extraño.
- Entonces, ¿tengo una hermanita?
- Sí hijo, ahora tienes una hermanita – la familia Shinonome tenía un nuevo miembro.
Fin Flashback
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- No me lo creo… justo hace un par de días que me enteré que soy una Baseboliana – dijo Tsubasa.
- Mis padres no trataron de ocultármelo desde pequeña, pero me hicieron jurar que no diría nada para que no hubiera consecuencias, por lo que me centré más en lo mío, aunque el amor que tenía por el béisbol que tengo es algo que me ha tenido mucho tiempo pensando en que este deporte es lo que tenemos en la sangre, por eso, Arihara Tsubasa, necesito que me digas que es lo que harás.
- Shinonome-san, lo que haré es proteger a todo el mundo de los Borus y de los demás males que caigan en este mundo y quieran hacer daño – exclamó la castaña, la peli azul quedó asombrada de eso, pero al final de todo solo tomó su té.
- Muy bien, si ese es tu modo de ver las cosas está bien, pero no creas que todo saldrá como quieres, las cosas no son tan fáciles como piensas Arihara, batallarás contra muchas personas que te harán daño a ti y a tus familiares.
- Ya hemos vivido eso – exclamó el novio de la chica oji azul – yo he estado a su lado en esto y seguiremos así, aparte, Tsubasa no es débil, ella tiene un poder que creo que tu no posees.
- ¿De qué hablas?
- Si quieres podemos batallar para comprobarlo, es más, pongamos un día para el encuentro final en donde puedan usar sus poderes al máximo – exclamó el chico mientras que ambas chicas se miraron entre sí, Tsubasa asintió.
- A mí me gustaría probar eso Shinonome-san, ¿Qué dices?
- Realmente dices que podrás derrotarme ¿eh? – susurró la peli azul mientras que reía un poco por lo bajo – bien, acepto.
- Tsubasa, tendríamos que planear el día muy bien para que no tengamos que chocar con nuestras vacaciones ya que iremos con Kawakita-san a pasar tiempo allá en Numazu.
- Oh sí, recuerdo eso – exclamó la chica, Shinonome levantó la ceja confundida.
- ¿Ustedes también irán a Numazu?
- Sí, Tsubasa tiene una amiga que nos ayudará con el hospedaje allá mientas nos quedamos un tiempo.
- Mi familia tiene una casa de verano allá y me dieron permiso para ir ahí a entrenar ya que la casa posee un sótano con cancha de béisbol.
- ¡¿En serio?! – exclamó con alegría la castaña.
- Ok, miren, hagamos esto, irán conmigo por si pasa algo ¿entendido?
- Está bien.
- ¿Por qué tanta amabilidad Shinonome-san? – preguntó el peli negro a lo que la chica solo tomó su té para dejar a un lado la taza.
- Porque presiento que algo muy malo pasará – eso dejó callados a ambos chicos los cuales sabían que muchas cosas habían pasado por lo que no dudaron en las palabras de Shinonome.
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Mientras tanto en una dimensión alterna…
- Mi Rey… ¿Qué hacemos ahora? No hemos atacado la dimensión de la Tierra.
- Paciencia mis subordinados, todavía estoy pensando en un plan para matar de una vez a esa odiosa Magical Girl de una vez por todas, pero no la atacaremos a ella aun – sonrió el tipo mientras que mediante una especie de holograma mostraba la zona de Numazu la cual anteriormente había atacado – comenzaremos de nuevo ahí, preparen a los Borus de nivel Deidad.
- ¿Seguro mi señor?
- Háganlo – los subordinados del Emperador asintieron y se fueron en busca de los Borus, todo mientras que el Rey sonreía por lo bajo sin saber que ya Tsubasa no era la única de la raza que quedaba con vida.
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Continuará…
