Capítulo 7 Infiltración en Ciudad Alpha


|| Nueva Vestroia: Base de la resistencia de peleadores bakugan ||

La espera había acabo, nosotros la resistencia de peleadores bakugan finalmente llegamos a ciudad Alpha, a lo lejos parecía ser un domo gigantesco pero al parecer no solo se trataba de uno ya que habían otros dos no muy lejos del que vi junto a lo que parecían ser puentes que conectaban a cada super domo.

Casi ya había atardecido por completo cuando llegamos salvo por los leves rayos del sol que le daban al cielo un color bastante anaranjado.

— ¿Qué te parece Maestro Dan? Nuestro siguiente objetivo está frente a nosotros —.

Me dijo Baron quien había estado conduciendo durante todo el viaje sin moverse de su asiento para tomar siquiera algún descanso.

— Bien hecho Baron, hiciste un buen trabajo —.

Le agradecí apoyando mi mano derecha sobre su hombro izquierdo y entonces él dejó de conducir ya que teníamos que detenernos a una distancia prudente de la ciudad para que no logren detectar nuestra base móvil.

— Ya he estado antes en ciudad Alpha, se cómo podemos adentrarnos a la ciudad, aunque necesitaremos un plan ya que no podemos simplemente atacar apenas lleguemos —.

Nos dijo Shun cuando todos nos reunimos de nuevo en la mesa principal del cuartel general.

— Puedo conseguirnos un departamento para pasar la noche, luego mañana hay algo que tengo que hacer así que… Shun te encargas de guiarlos hacia el controlador dimensional, ¿puedo confiar en ti? —.

Mira le preguntó a Shun quien se quedó viéndola pensativo.

Qué extraño, se supone que todos juntos debemos liberar a los bakugan pero Mira parece tener otros planes para mañana, estaba a punto de protestar sus acciones pero decidí contenerme al apretar fuertemente mis puños.

— Seguro Mira, has lo que tengas que hacer —.

Shun acepto con una sonrisa y Ace dejó escapar un suspiro muy molesto. Al parecer el señor segundón no estaba contento con que Mira confíe más en Shun que en él.

— De acuerdo… será mejor que salgamos ahora, guía el camino amigo —.

Al decirle eso levanté mi pulgar derecho hacia arriba estando más que listo para partir y Shun se encogió de hombros.

— Muy bien Dan, aunque creo que a ninguno le gustará el camino —.

Shun parecía estar disculpándose aunque no podía entender el por qué.


Alcantarillas… el camino por el cual Shun nos guió eran las alcantarillas de ciudad Alpha, por suerte no eran como las de la Tierra aunque eso quizá se deba a que esta ciudad aún no lleva muchos años desde que fue colocada.

Estuvimos un buen tiempo caminando en la oscuridad usando algunas linternas siendo guiados por Shun y Baron quien tenía un mapa digital que indicaba la posición actual donde estábamos.

— Es aquí —.

Dijo Shun al detenerse y con su linterna apuntó hacia el techo donde había una tapa gigantesca.

El primero en subir por las escaleras había sido yo quien también se encargaría de retirar la tapa del alcantarillado que era algo pesada.

— Vaya… nunca creí que llegaríamos aquí —.

Suspiré al sentir por fin el aire fresco, los siguientes en salir fueron Baron, Marucho, Alice, Mira, Ace y Shun quien se encargó de volver a tapar el alcantarillado.

Ahora prácticamente ya había anochecido y las luces de los edificios y las calles le daban un toque especial a esta ciudad que no me esperaba que fuera tan… parecida a las ciudades de la Tierra como por ejemplo Tokio o tal vez Nueva York.

— Conque esto es ciudad Alpha… —.

Dije sorprendido mientras caminaba con mis amigos hacia la cera viendo distraído los grandes edificios que estaban a lo lejos.

— Antes solía vivir aquí, mi padre aún trabaja ahí —.

Me explicó Mira quien miraba hacia uno de los muchos edificios y deduje que se refería al más alto.

Ahora teníamos que buscar un lugar para poder pasar la noche y quien se encargaría de ello era nuestra líder de la resistencia quien conocía mejor que nadie las calles de su ciudad.

Con cada paso que daba junto a ella y los otros más atención prestaba a los alrededores, todo se veía tan pacífico… no era lo que me esperaba de una ciudad que era en realidad territorio enemigo.

— No era lo que me esperaba… pensé que una ciudad llena de vestals sería más… malvada… —.

Comenté mientras caminábamos hacia el lugar central de la ciudad donde había cientos de locales que seguían abiertos con algunos vestals comprando comida, pasándola bien con sus amigos o parejas, hasta había familias que disfrutaban del lugar con sus hijos.

— Sí, en cambio esto se parece más a una ciudad innovada de nuestro planeta y los vestals se ven como nosotros —.

Alice comentó quien caminaba a mi lado al igual que Mira.

— ¿Cómo es que ellos no entienden sobre los bakugan? —.

Marucho preguntó quién nos seguía junto a Ace, Baron y Shun y fue entonces cuando una pantalla gigante a lo lejos dio un anuncio especial.

"¡Bakugan la batalla!"

"¡Los mejores peleadores del mundo en el encuentro final!"

Tras ese anuncio en la pantalla gigante aparecieron uno tras otro los rostros de los vexos y los niños vestals se acumularon para ver más de cerca el anuncio junto a algunos adolescentes que pasaban con sus amigos o parejas.

Nosotros también nos acercamos y los niños que estaban muy emocionados empezaron a decir:

— ¡Genial, no puedo esperar! —.

— ¡Seré el mejor de todos pero nadie puede derrotar a Spectra! —.

— De ninguna manera, mi hermano se encargará de todos —.

— ¡Genial! ¿Es un peleador? —.

— Sí y seguro ganará esta vez y se convertirá en miembro de los vexos —.

— Cuando crezca yo también quiero ser parte de los vexos —.

— ¡Yo quiero ser como Spectra! —.

— Yo seré justo como Shadow —.

Luego ese grupo salió corriendo bastante eufóricos y se sentía bastante extraño como amaban a los vexos.

— Yo creo… que los vexos son sus héroes… —.

Me sentía muy incómodo al decir eso mientras veía a esos pequeños alejarse.

— Qué extraño… no quisiera culparlos por estar emocionados… —.

Dijo Marucho al levantar la cabeza hacia arriba y Baron quien se acercó un poco más a mí dijo; — Pero todos tienen que saber la verdad —.

— Los bakugan son seres inteligentes que merecen ser libres —.

Continuó Ace parándose frente a mí.

— Recuerda, no es su culpa… yo pensaba igual hasta que lo descubrí —.

Mira habló después de Ace teniendo algo de culpabilidad en su rostro, entonces ella agachó la cabeza como si recordara algo y al levantarla volvió a mirarme a mí con una sonrisa.

— Bueno, si queremos liberar a los bakugan primero tenemos que encontrar un lugar donde quedarnos y ya sé dónde —.

De esa forma todos seguimos caminando siendo guiados por Mira.


Mira nos había guiado hasta un gran edificio de departamentos y luego pagó por unas habitaciones en los niveles más altos con el extraño dinero vestal, cada habitación tenía espacio para dos personas así que uno tendría que estar sin compañero y a quien le tocó esa habitación fue a mí luego de un sorteo especial que hizo nuestra querida líder.

La habitación a la que entré lucía bastante limpia e innovada, habían dos camas, un escritorio y una gran ventana que daba una buena vista hacia los grandes edificios de la ciudad y cuando me acerqué a la ventana para abrirla una ráfaga de viento muy fuerte golpeó mi rostro, luego baje la mirada hacia abajo y me sorprendió lo lejos que se encontraba el suelo, era la segunda vez que me encontraba en un piso tan alto y la vista era increíble.

— Mira sí que lo planeó todo, ¿no crees Drago? —.

Al preguntarle eso a mi amigo él saltó a mi hombro izquierdo abriéndose en su forma esférica e incliné la cabeza para poder verlo.

[Dan, solo recuerda que nuestra misión es destruir el controlador dimensional, no bajes la guardia ante los vestals]

Advirtió mi compañero bakugan causando que me encogiera un poco de hombros.

— Sí, sí. Eso ya lo sé amigo. Pero deberías relajarte un poco también, mañana estaremos un paso más cerca de liberar a todos los bakugan de los vestals —.

Drago soltó un pesado suspiro y agachó un poco su pequeña cabeza al asentir.

[Tienes razón… lo siento… es solo que… al enfrentarme a Helios y saber que él fue quien acabo con Tigrera… sentí tanta ira, casi tanto como la que sentí hacia Naga]

Helios, el bakugan malvado y poderoso de Spectra…

Aún recuerdo lo que pasó cuando Drago y él se enfrentaron, el poder que utilizo mi amigo para vencerlo… fue realmente espectacular.

— ¿Cómo te sientes Drago? Es la primera vez que usas el poder del Núcleo Perfecto con este nuevo cuerpo tuyo, ¿no sientes algún efecto segundario? —.

Drago tuvo que renunciar a gran parte de sus poderes para volver a ser un Dragonoid, un bakugan evoluciona con cada batalla que tiene pero… ¿cómo es cuando evoluciona un bakugan que tiene acceso al poder del núcleo perfecto sin ser el Dragonoid perfecto? Recuerdo que a Wyvern le causó muchos problemas ya que ella no había evolucionado.

[No… al contrario Dan me siento más fuerte aunque mi nivel de poder no cambio, no tienes por qué preocuparte]

Me aseguró mi compañero y me sentí más tranquilo, si Drago dice que no le afecta usar el poder del núcleo perfecto para pelear entonces juntos lo usaremos para derrotar a los vexos y salvar Nueva Vestroia. Aunque tengo que admitir que luego de usar aquella habilidad me sentí bastante cansado.

De repente alguien golpeó mi puerta llamando la atención de Drago y yo así que cerré la ventana y me acerqué a la puerta para abrirla.

¿Acaso es Shun? No… él no me llamaría a estas horas. ¿Alice?

Al pensar en la posibilidad de que Alice esté detrás de la puerta una sonrisa se formó en mi rostro y al abrirla me encontré con Mira.

— Oh… ¿Mira? ¿Qué haces aquí? —.

Al igual que yo, Mira todavía estaba con su traje de vestal, no había ido aún a descansar, de todas las personas eran ella y Ace a quienes menos esperaba.

— Hola Dan, Drago. ¿Puedo pasar un rato? —.

— Sí, seguro Mira —.

[¡Por supuesto!]

Aceptamos Drago y yo permitiéndole pasar dentro de mi habitación.

Mira miró alrededor de mi habitación por unos momentos y luego se sentó en el borde de la cama que se encontraba desocupada, ella apoyo sus manos sobre sus rodillas y dejó escapar un suspiro mientras agachaba la cabeza.

— ¿Qué sucede, Mira? —.

Pregunté preocupado y me senté junto a ella a su izquierda viendo su rostro que parecía melancólico.

— Es sobre mañana… —.

Mira susurró y entonces recordé la conversación que todos tuvimos antes de infiltrarnos en ciudad Alpha.

— Dijiste que tenías que ocuparte de algo, ¿acaso tiene que ver con tu hermano? —.

Al preguntar eso ella levantó la mirada hacia mí y asintió con la cabeza.

— Puede que esté donde antes vivíamos con papá aunque no estoy muy segura… pero tengo que intentarlo… —.

La misión de destruir el controlador dimensional es nuestra prioridad pero la familia es familia, yo no tengo hermanos pero puedo entender los sentimientos que tiene Mira, su hermano donde quiera que esté debe de ser muy afortunado de tenerla a ella.

— ¿Y acudes a mí por…? —.

— Ace jamás lo entendería así que prefiero no tenerlo en cuenta pero tú, Dan… eres en quien más confío—.

¿¡Yo!?

¿De verdad Mira confía más en mí que en cualquier otro del equipo? Es decir, están Shun, Marucho, Baron y Alice a parte de Ace y yo. Si me pongo a pensar… creo que tuve este tipo de plática con Alice aunque eran temas muy diferentes.

— Si te soy sincero no sé qué hice para ganarme tu confianza pero puedes contar conmigo, ¿querrás que te acompañe mañana? —.

Mira asintió una vez con la cabeza a mi pregunta y con una expresión culpable observó hacia mi hombro izquierdo.

— Lo siento Drago… por mi petición egoísta… se lo importante que es nuestra misión de salvar a los bakugan pero… —.

[Si encontramos a tu hermano puede ser un gran aliado para nuestra causa. Pero creo que Dan y yo tendremos que meditarlo un poco, la última vez que fuimos solos hubo una trampa de los vexos]

Drago tiene razón y si no fuera por Alice yo habría perdido a mi querido amigo así que lo mejor sería pensar un poco mejor las cosas que tendríamos que hacer.

— Es cierto… y es por eso que creo deberíamos acompañarla amigo —.

Al decirle eso Drago, Mira y yo volvimos a mirarnos y entonces con una sonrisa giré la mirada de nuevo hacia mi amigo.

— Como parte de la resistencia de peleadores bakugan tenemos que proteger a Mira y Wilda en el caso de que aparezcan los vexos, de igual forma le dejaré a Alice una nota, si estamos en problemas ella podría traer al resto con su carta de teletransportación —.

[Entiendo… es un buen plan, siempre y cuando nuestro objetivo principal no se vea retrasado… supongo que Dan y yo aceptamos acompañarlos a Wilda y a ti Mira]

Mi compañero aceptó y volví a observar a Mira quien ahora se encontraba muy feliz.

— Gracias Dan y Drago, los veré mañana chicos —.

Mira se levantó de la cama y avanzó hacia la puerta de mi habitación, antes de salir ella se despidió de mí levantando una de sus manos al aire, yo repetí esa misma acción y ella se retiró cerrando la puerta con cuidado de no hacer ruido.

Cuando Mira salió de mi habitación me quité la chaqueta dejándola en la cama que tenía desocupado y entonces me recosté en la cama que si iba a ocupar metiéndome bajo las sábanas.

— Buenas noches Drago, despiértame si no me levanto a tiempo —.

[Ten por seguro que lo voy a hacer compañero jajaja. Buenas noches Dan]

Al cerrar mis ojos no tardé mucho en quedarme dormido y el largo día que había tenido finalmente llegó a su fin.


¡Buenos días Alice, soy Dan!

Mira y yo salimos juntos en una búsqueda de su hermano mayor perdido.

Ella cree que puede estar donde antes vivían aquí en ciudad Alpha.

Puede que sea una trampa, es por ello que yo la estoy acompañando.

En caso de que estemos en problemas confío en que podrás llegar con el resto usando la carta portal de Masquerade, bueno nunca la usaste con más de una persona así que si eso no funciona puede que estemos en problemas, aunque no tienes que preocuparte ya que Drago y yo podremos arreglárnoslas con Mira y Wilda.

De todas formas me disculpo contigo y los demás chicos por esta misión imprudente.

Atte.

Tu peleador bakugan favorito Dan Kuso ;)

— ¿Qué te parece, Drago? —.

Le pregunté a mi compañero bakugan una vez termine de escribir, él se encontraba en mi hombro izquierdo y cuando levanté la hoja él pudo leer cómodamente la nota.

Drago me había despertado bastante temprano y el sol apenas se veía salir en el cielo.

[¿Tú peleador bakugan favorito? Cielos Dan… y yo creí que eras un desatento con las chicas]

Dijo burlonamente mi amigo y al mirarlo levanté una de mis cejas sin saber si eso se trataba de un alago o un insulto.

— ¿Qué me estás diciendo? —.

[Agh… olvida, es una buena nota, te doy un 20 de 10]

Al oír su aprobación sonreí muy feliz y me levanté del escritorio, luego me coloqué mi chaqueta roja y fue entonces cuando tocaron mi puerta.

Sabía que se trataba de Mira así que tomé la hoja con mi mano izquierda y de paso me aseguré de tener mi guantelete en su modo de transporte en el lado derecho interno de mi chaqueta, al comprobar que si estaba me aseguré de que Scorpion y mis demás bakugan estén en el bolsillo izquierdo y efectivamente también estaban, por último y no menos importante comprobé si traía todas las cartas poder de Drago, Scorpion y demás bakugan ya que sería muy estúpido si llegaba a perder alguna carta.

Cuando finalmente estuve listo me acerqué a la puerta de mi habitación y al abrirla volví a encontrarme con Mira.

— Buenos días, ¿ya estás listo? —.

Mira me saludó.

— Casi listo, solo debo entregar esta nota —.

Le respondí a Mira con una sonrisa y al salir de mi habitación cerré con cuidado la puerta y me dirigí a la habitación que Mira compartía con Alice. Al entrar pude verla descansar profundamente en su cama y junto a ella estaba Hydranoid en su forma de esfera.

Al pensar que los dos estaban dormidos me acerqué con mucho cuidado y sin hacer mucho ruido pero cuando me acerque demasiado pude ver el tranquilo y hermoso rostro de mi amiga durmiendo, eso hizo que me quede algo embobado por unos segundos y fue entonces cuando el bakugan de Alice se abrió.

[Por tu bien espero que no intentes nada raro Dan Kuso. Alice está descansado. No quiero que interrumpas su sueño sagrado]

Al ver que Hydranoid estaba despierto sentí una gran tensión en mi cuerpo ya que incluso en su forma de esfera se veía imponente, por otro lado era un alivio que él este despierto para proteger a mi amiga, entonces con un suspiro tranquilizador miré felizmente a Hydranoid.

— Buenos días Hydranoid, cuando Alice despierte, ¿serías tan amable de entregarle esta nota? —.

Le pedí a su bakugan guardián acercando con cuidado la nota donde él se encontraba.

[¿Drago y tú saldrán a alguna parte? No es prudente que lo hagan. Alice se puede enojar contigo, ella te tiene alta estima]

Si soy sincero en estos momentos me sentía como si estuviera hablando con alguna clase de padre o tutor que encontró al amigo de su hija en una situación algo incómoda y más aún con esa voz que tiene Hydranoid.

[Tranquilo Hydranoid, confía en Dan y yo. Una vez Alice lea la nota que Dan le dejó lo entenderá, eso espero]

Se siente bien que en este tipo de situaciones Drago pueda sacarme de estos aprietos. Él es el mejor amigo y compañero que jamás pueda desear.

[Está bien, viejo amigo. Sé que los dos se pueden cuidar entre sí pero si están en problemas no duden en avisar. Alice y yo llegaremos junto a ustedes en un flash]

— Gracias por todo Hydranoid, sigue cuidando bien de Alice, nos despedimos por ahora —.

Le dije al compañero bakugan de Alice y con mucho cuidado abandoné en silencio la habitación que ella compartía con Mira.

— Tardaste demasiado Dan, ¿qué sucedió? —.

Mira preguntó apenas salí de la habitación y Drago se rió despacito.

[Hydranoid estaba despierto y tuvimos que hablar un poco, descuida todo está listo. ¿Hora de ir no?]

Drago respondió por mí y Mira asintió con una sonrisa, de esa forma ella y yo abandonamos el edificio de departamentos justo antes de que cualquiera de nuestros amigos pudiera despertar.


El sol ya había salido, Mira y yo llevamos caminando aproximadamente una o dos horas, la ubicación a donde teníamos que ir era considerablemente lejana al edificio donde nos habíamos hospedado la resistencia de peleadores.

Los dos habíamos estado en silencio desde que salimos, no había algo de qué hablar a parte de lo que ya conocíamos que era el plan de destruir el controlador dimensional y tener cuidado con la seguridad que hay en ciudad Alpha.

Mira era quien me guiaba hacia el camino y yo la seguía desde atrás sin alejarme demasiado. Cuando ella se propone a hacer algo parece que nada la detiene.

— No falta mucho Dan, ¿no te estás cansando o sí? —.

Mira me preguntó al dejar de caminar dándose la vuelta hacia mí.

— No, a mí se me da bien a diferencia de Marucho. Sí le hubieras pedido a él que te acompañe habrías terminado cargándolo sobre tu espalda a mitad de camino —.

Mira se rió un poco cuando dije eso.

— Sabes… si tú fueras mayor que yo no serías muy diferente a mi hermano —.

Cuando Mira hizo esa comparativa incliné mi cabeza hacia mi hombro derecho algo confundido.

— ¿Por qué lo dices? —.

Tras hacer esa pregunta dejé de inclinar la cabeza, me acerqué a su derecha y los dos volvimos a caminar.

— Cuando lo encontremos lo entenderás —.

Ella me respondió con una sonrisa llena de esperanza y el tiempo continuó pasando hasta que luego de casi media hora Mira se detuvo frente a un gigantesco edificio color plateado. La entrada del edificio tenía una gran cantidad de Pinos y un corto sendero que conducía hasta la puerta principal.

— Llegamos —.

Dijo Mira y sin más los dos entramos al edificio, la puerta se había abierto de forma automática y mi amiga me guió hacia un ascensor el cual tomamos, luego ella marcó el último número que sería el piso más alto.

Mira estaba muy nerviosa, el ascensor comenzó a llevarnos rápidamente hasta el último piso y al llegar a nuestro destino las puertas del ascensor se abrieron automáticamente, Mira fue la primera en salir y entonces me guió por el pasillo hasta llegar al extremo derecho, ella parecía tener una especie de llave de repuesto ya que conecto algo a la puerta y esta se abrió reconociendo la llave.

Los dos ingresamos dentro del departamento y las luces de la entrada se encendieron automáticamente, era un muy bonito lugar, las paredes tenían un color café bastante claro y el piso era de un color muy similar al oro.

No había nadie en este lugar a parte de Mira y yo, eso lo deduje porque nos quedamos unos momentos en la entrada y nada paso, luego Mira decidió avanzar y yo la seguí hasta ingresar a la sala principal donde había un sofá color verde oscuro, un televisor de 42 o 50 pulgadas y una mesa para cuatro personas en el centro.

— Dan, ¿podrías quedarte aquí un rato? —.

Me pidió e inmediatamente ella ingreso a una de las habitaciones de este departamento, ni siquiera me dio tiempo para responderle así que me encogí de hombros y me senté en el sofá verde.

— Rayos… luego de estar caminando por horas para llegar aquí siento que me muero de hambre —.

Me quejé dejando descansar mis brazos en el borde superior del sofá y Drago saltó a mi hombro izquierdo como de costumbre.

[Será un problema que tengas hambre en estos momentos, quizá haya algo en la nevera]

Sugirió Drago inteligentemente y giré la mirada hacia la cocina.

— Espero que tengan algo delicioso —.

Al decir eso me levanté del sofá y me dirigí hacia la cocina, luego me acerqué a la nevera y al abrirla me encontré con una caja de…

— ¡Hamburguesas! —.

Se trataba de un pedido de hamburguesas de vestal y en la etiqueta mostraba una que era el equivalente a un doble cuarto de libra pero en letras vestals, también había papas pero la bebida parecía estar en un frasco de vidrio lo cual me pareció extraño.

[Sabes Dan… no te recomendaría comer esa clase de carne… nunca sabes qué clase de animal usan los vestals para sus productos]

Advirtió mi amigo.

— ¿Qué dices? Un doble cuarto de libra es un doble cuarto de libra por más que sea de una especie extraterrestre similar a los humanos —.

Respondí al agarrar el pedido guardado de hamburguesas y con lentos trotes me dirigí a la mesa en la sala de estar, luego me senté en una de las sillas y abrí la bolsa sacando la caja que contenía la hamburguesa.

— ¡Esto huele delicioso! —.

Exclamé muy feliz y le di un fuerte mordisco a la hamburguesa degustándola bastante rápido, fue entonces cuando Mira volvió a la sala con una especie de computadora portátil y se sentó a mi lado.

— ¿Dónde encontraste eso? —.

Me preguntó bastante curiosa y al sujetar mi hamburguesa con la mano izquierda señalé con la derecha hacia la nevera mientras seguía degustándola aunque se sentía algo raro en ella, Mira tomó la bolsa donde estuvo guardada la hamburguesa y leyó unos extraños números vestals.

— Dan estás comiendo algo que lleva 11 meses desde que venció —.

Dijo Mira bastante preocupada justo antes de que le diera otro mordisco y entonces comencé a sentir un fuerte dolor dentro de mi estómago seguido de un fuerte gruñido.

Drago saltó de mi hombro izquierdo a la mesa y levantó la mirada hacia mí.

[Dan, te advertí no comer carnes extraterrestres…]

Suspiró Drago con un tono algo burlón y sentí que iba a estallar en cualquier momento ya que en poco tiempo me había comido casi toda la hamburguesa.

— Ugh… el baño está aquí a la vuelta, puerta del medio —.

Mira señaló al pasillo que estaba hacia su espalda y salí rápidamente de mi asiento antes de que fuera demasiado tarde.

Creo que nunca más volveré a consumir productos de vestal, salvo la comida que hacen Mira y Ace.

¡Maldición siento que ya no aguanto!

Por suerte había llegado al baño y apenas me senté en el retrete sentí que había liberado un poder superior al triple poder de Drago.

|| Media hora más tarde ||

Finalmente salí del baño aunque jamás hubiera imagino que los productos vencidos de vestal pudieran caerme tan mal… ya que lamentablemente llegue a tapar el lugar en que me senté, luego de lavarme las manos y la cara regresé junto a Mira y me sentía más ligero que una pluma, ella ya se había deshecho de toda la comida vencida y me miró con una expresión de culpa.

— Lo siento, si me lo pedías te hubiera comprado algo en el camino, esa comida llevaba ahí desde que llegue aquí, como venció muy rápido creo que debimos deshacernos pero se mantuvo ahí en la nevera hasta hoy… —.

Me explicó Mira entregándome unas pastillas.

— ¿Qué es esto? —.

Pregunté no muy confiado.

— Un antídoto que te ayudará a recuperarte por completo, te sentirás como antes de que hubieras comido aquello que no debías —.

Me explicó con una media sonrisa, entonces tomé la pastilla con un poco de agua y no tardé en sentirme bien de nuevo, hasta incluso había llegado a olvidar el desastre que hice en el baño, luego vi que en la pantalla holográfica de la computadora que Mira tomó había una foto de su hermano con bakugan de atributo Pyrus.

— Así que Keith usa bakugan Pyrus —.

Dije al sentarme de nuevo junto a Mira y ella asintió con una sonrisa.

— Sí, y es muy buen peleador, es una de las similitudes que tienes con él Dan —.

Mira me contó con una media sonrisa y volvió a mirar hacia el monitor.

— Es solo… que siento que algo anda mal, sé que está en alguna parte luchando por liberar los bakugan… ¿tú qué opinas Dan?, ¿tiene algún sentido para ti? —.

Me preguntó volviendo a mirarme a mí.

— ¡Sí! Definitivamente él debe de estar ahí afuera y puede que se encuentren cuando menos te lo esperes —.

Le dije alzando mi puño izquierdo con una sonrisa.

A Mira le gustó lo que dije y fue entonces cuando la puerta principal del departamento se abrió, Mira rápidamente se levantó de su asiento y miró a la persona que había entrado con enojo.

— ¿¡Quién anda ahí!? —.

Ella exclamó y la persona que entro era un hombre adulto con anteojos, cabello prácticamente rosado hasta la altura de los hombros y una ligera barba sobre el rostro. Traía puesto una camisa azul con mangas largas, unos pantalones negros y en la mano izquierda cargaba una especie de laptop.

— Mira, has regresado —.

Saludó el adulto y Mira suspiró decepcionada apagando la pantalla de la computadora que había estaba usando.

— Papá… —.

¿¡Así que este tipo era su padre!?

— Bueno… pues me alegra, finalmente has recapacitado —.

Dijo el viejo.

¿¡Recapacitar!? ¿¡Con qué derecho se atreve a decir eso!?

— ¡Nunca, si eso significa esclavizar a los bakugan! —.

Mira exclamó bastante enojada.

— No necesitas enojarte tanto Mira. ¿Por qué no puedes solo disfrutar de la buena vida? ¿Ah? Veo que trajiste a alguien… a juzgar por esos ojos eres un humano ¿Dan Kuso? Verdad —.

¡Ahora el papá de Mira me había prestado atención a mí!

— ¿Eh? ¿Cómo sabe quién soy? —.

De ninguna manera alguien como el padre de Mira debería saber quién soy… a menos claro… que él de alguna manera esté asociado con los vexos.

¿¡El papá de Mira trabaja con los vexos!?

— He oído sobre ti, tu bakugan alguna vez fue el Dragonoid perfecto y es el único que tiene acceso al poder del núcleo perfecto. ¿Qué haces perdiendo el tiempo con la resistencia? Deberías formar parte de los vexos —.

¡Mira jamás me dijo que su papá era un loco chiflado!

— ¡Suficiente! Jamás voy a disfrutar de una vida que depende del sufrimiento de otros y Dan jamás será parte de los vexos, tenlo por seguro —.

Exclamó Mira parándose ahora frente a mí.

— ¡Así es! No sé qué relación tienes con Spectra pero tenlo por seguro que jamás haré algo tan estúpido como unirme a los vexos, es más, de ser necesario acabaremos con ellos cuanto antes. Me da igual si debo enfrentarme a Spectra de nuevo o todo el imperio vestal. ¡Haremos que ustedes salgan por donde vinieron! —.

Exclamé levantando mi puño derecho y el papá de Mira se dio la vuelta.

— Es suficiente, largo ahora de mi departamento o llamaré a seguridad para que te arresten —.

Declaró el infeliz.

— Padre, ¿Dónde está Keith? —.

Al oír la pregunta de su hija el señor quedó callado.

— ¡Dímelo, tú sabes algo! ¿No es así? —.

— Mira… tu hermano… ya no lo es… por favor sigue mi concejo y olvida que alguna vez lo conociste —.

Esto era demasiado intenso…

Mira asustada dio un paso hacia atrás.

— Monstruo… ¿cómo pudiste? —.

Sabía que su padre no estaba bien, pero tampoco imagine que fuera tan malvado, ni siquiera puedo terminar de imaginar el sufrimiento que debe de estar teniendo ahora Mira.

Una especie de alarma comenzó a sonar y el papá de Mira sacó de uno de sus bolsillos un teléfono llevándolo a su oreja derecha.

— Si… voy en camino —.

El papá de Mira tenía algo que hacer, por ello dejó de prestar atención a Mira y a mí dejando pasar por alto que yo esté en su departamento y ahora se iba a retirar del lugar, Mira rápidamente fue junto a él aferrándose a su brazo derecho y ella lo suplicó como nunca antes la había visto.

— ¡Espera! ¿Me estás diciendo que algo le paso? ¡Dime! —.

Mira exclamó y su papá la empujó hacia atrás separándose de ella.

— ¡Basta, compórtate! —.

Exclamó el viejo al hacer eso y rápidamente fui junto a ella.

— ¡Mira, esto es todo lo que tengo que decirte al respecto! Si sabes lo que te conviene te callaras y aprenderás a comportarte, cierra cuando salgan —.

El cretino sin más abandonó el departamento dejando atónita a Mira y a mí, jamás hubiera pensado el viejo sería tan detestable pero no podía decirle eso a Mira ya que al fin y al cabo seguía siendo su padre.

— Padre… —.

Mira susurró desolada viendo hacia la puerta, no me gustaba que se sintiera así por lo que apoyé mis manos sobre sus hombros y le dije; — No te dejes intimidar, vayamos tras él, nos dirá lo que sabe de una o de otra forma, ¿cierto Drago? —.

[¡Cierto! Que sea tu padre no le da toda la razón de tratarte así, sin mencionar que parece estar aliado con los vexos, lo siento Mira]

Dijo Drago desde mi hombro izquierdo, entonces Mira tomó de mis manos volviéndose a levantar y ella me miró con una fuerte determinación.

— ¡Tienes razón, Dan hay que ir tras él! —.

Mira y yo salimos del departamento, ella cerró la puerta y los dos nos dirigimos hacia el segundo ascensor ya que el primero fue tomado recientemente, el padre de Mira no debía de estar muy lejos de nosotros pero cuando llegamos a la planta baja él ya estaba fuera del edificio, los dos corrimos hacia la salida del edificio pero el padre de mi amiga ya había entrado en un vehículo vestal y estaba por irse.

— ¡Regresa! —.

Mira exclamó pero ya era tarde, él se alejó rápidamente en su vehículo, lo perdimos.

— Juro que descubriré la verdad… sé a dónde fue. Vamos Dan —.

Asentí con la cabeza a mi amiga y ella me guió hacia la carretera de Ciudad Alpha, quizá para llamar a un taxi si es que esos existían en vestal.

Un momento…

— Oye… si siempre pudimos tomar uno… ¿por qué no lo hicimos desde el comienzo? Nos hubiéramos ahorrado tiempo—. Cuestioné con el ceño fruncido.

— Mi crédito está bastante limitado Dan y ahora es una necesidad —. Me resumió y justo en ese momento un extraño vehículo se detuvo frente a nosotros.


Mira y yo tomamos un taxi vestal que nos llevaría a una de las instalaciones que parecían ser uno de los varios domos dentro de ciudad Alpha con la extraña y gigantesca antena.

— Hemos llegado —.

Dijo Mira e inmediatamente los dos abandonamos el taxi, Mira de igual forma dejó un poco de dinero vestal pagando nuestro viaje y luego ella me guió para entrar dentro de las instalaciones sin llamar la atención, tal parece que esta no era la primera vez que ella hacía algo así ya que conocía bastante bien varios de los lugares del edificio altamente protegido.

— Tenemos que evitar llamar la atención, vayamos primero a uno de los vestidores para conseguir unas batas —.

Sugirió Mira y en silencio asentí mientras ella seguía guiándome el camino en los pasillos hasta ingresar dentro de una de las puertas mecánicas dentro de las instalaciones de los pisos inferiores.

En la recamara que entramos habían varios casilleros con una gran cantidad de batas científicas, Mira y yo tomamos una para cada uno, luego ella se acercó de nuevo a la puerta asegurándose de que no esté pasando por aquí algún personal de seguridad.

— Todo despejado, sígueme —.

Ella instruyó y los dos abandonamos la recámara rápidamente, Mira avanzó hasta llegar a los elevadores, presionó unas teclas especiales y las puertas mecánicas se abrieron, los dos entramos y ella seleccionó uno de los pisos superiores.

— Supongo estamos yendo a… —.

— El laboratorio donde una vez Hydranoid fue retenido, algo me dice que mi papá fue ahí —.

Explicó rápidamente y ella parecía un poco perdida mirando hacia el suelo del elevador. Lo más seguro es que ella esté recordando los viejos tiempos antes de formar la resistencia ya sea estando con su hermano mayor o con su padre.

No me gustaba que ella se sienta melancólica con lo que pasó así que apoyé de nuevo mi mano izquierda sobre su hombro derecho y ella levantó la mirada para verme.

— No estás sola, lo que sea que pase lo enfrentaremos juntos —.

Le aseguré y ella asintió con una sonrisa, las puertas del elevador se abrieron y los dos salimos rápidamente del mismo, Mira continuó guiándome y por poco en uno de los siguientes pasillos nosotros nos cruzamos con su padre y otros científicos.

Por suerte había reaccionado a tiempo al tomar la mano izquierda de Mira con mí derecha y la atraje hacia uno de los pasillos que estaba a nuestras izquierdas.

— ¿Estás seguro que el sistema TRANS ha llegado a los números proyectados? —. Preguntó su papá hablando con otros científicos cuando pasó frente a nosotros leyendo una especie de reporte.

Tuvimos suerte de que ellos estuvieran tan distraídos con sus proyectos e incluso cuando se alejaron siguiendo su camino Mira y yo fuimos capaces de escuchar la conversación que estaban teniendo.

— Sí señor, concuerda. ¿Lo ve? —.

Dijo el científico que estaba a su izquierda.

— Excelente trabajo, empezaremos el experimento de inmediato —.

Cuando el papá de Mira dijo esas palabras aquellos que lo acompañaban dijeron al unísono; — Sí señor —.

Luego otros dos científicos aparecieron en el mismo pasillo corriendo rápidamente hacia donde habían ido el papá de Mira y los que lo acompañaban.

Mira y yo esperamos unos segundos y al no oír más sonidos de pasos los dos nos miramos mutuamente y asentimos para luego comenzar a correr por el mismo pasillo que los otros habían ido.

Ella y yo llegamos hasta el final del pasillo que tenía ahora dos direcciones distintas, por un lado había un camino hacia la derecha y otro hacia la izquierda además de una puerta metálica en frente de nosotros.

— ¿Por dónde se fueron? —. Pregunté a mi amiga y ella suspiro negando con la cabeza.

— Eso mismo me estoy preguntando yo… ¿seguimos adelante? —. Sugirió al indicar la puerta con una de sus manos y sin necesidad de pensarlo dos veces asentí y los dos ingresamos por aquel pasillo que estaba oscuro.

Cuando entramos las puertas volvieron a cerrarse, Mira y yo nos acercamos a la pared de cristal y fue entonces cuando oímos un fuerte rugido metálico.

A través de la pared cristalizada Drago, Mira, Wilda y yo vimos una extraña criatura mecánica que parecía estar encadenada dentro de unos anillos gigantescos metálicos giratorios, también estaba rodeada por una especie de aura eléctrica de color verde y Drago dejó escapar un fuerte jadeo.

[¡No me lo puedo creer! ¡Esa monstruosidad…! ¿No será acaso un…?]

Drago exclamó bastante indignado y asqueado, él ahora se encontraba de nuevo sobre mi hombro izquierdo.

"Sistema TRANS activado, nivel de energía estable en 2500"

Habló un científico desde abajo dentro de esa recámara, cuando baje más la mirada pude ver al papá de Mira acompañado por esos dos científicos que seguían junto a él, el que había mencionado un extraño sistema tenía el cabello de color gris y estaba frente a una extraña computadora, el otro era de cabello rubio y ahora sostenía en sus manos una especie de planilla que antes había visto que la tenía el papá de Mira.

— ¿Q-Qué es eso? ¿Qué crees que es Drago? —.

Mira preguntó bastante preocupada a mi amigo y Drago gruño bastante furioso mientras seguía mirando esa monstruosidad mecánica.

[Dan… Mira… solo miren esa aberración… ¿no parece alguna clase de bakugan?]

Cuando Drago dijo esas palabras Mira y yo dejamos escapar un fuerte jadeo volviendo a mirarnos antes de observar de nuevo a ese monstruo mecánico.

Si Drago no lo hubiera mencionado quizá jamás hubiéramos pensado en que se tratase de algún bakugan, bueno de hecho no era uno biológico y alrededor de su cuerpo mecánico había un sinfín de descargas eléctricas que hacían gruñir todavía más a esa criatura.

"Elévalo a 3000 ahora"

Exigió el papá de Mira.

"¿Qué? ¿De una sola vez?"

Preguntó preocupado el científico de cabello gris.

"Existen reglas estrictas"

Cuestionó el otro.

"Estamos en el umbral de algo increíble. ¡Incrementen el poder!"

Exigió el padre de Mira sin querer saber nada sobre peros.

"Sí señor, incrementando ahora el poder"

Asintió el de cabello gris manipulando algunos comandos en su computadora y el resplandor que emitía la criatura mecánica se hizo todavía más intenso, tuve que cubrirme el rostro con mi brazo derecho debido a la intensidad que estaba emitiendo y lo siguiente que escuché fue una fuerte explosión.

— ¡Mmm! —. Se quejó Mira cuando oímos la explosión.

El resplandor se fue apagando después de eso y cuando dejé de cubrir mi rostro vi que el monstruo mecánico estaba ahora en su forma de esfera emitiendo todavía un poderoso brillo verde.

"¡Hahahahahahahaha! ¡Funcionó, lo logramos!"

Exclamó eufóricamente el papá de Mira y la criatura mecánica ahora esférica dejó de emitir su fuerte brillo y fue junto al papá de Mira.

"El poder de un bakugan en un cuerpo cibernético…"

El viejo ahora estaba temblando cuando decía esas palabras y extendió hacia arriba su brazo derecho en cuya mano tomó al bakugan mecánico.

"¡Hemos creado un bakugan!"

Exclamó alocadamente y tanto Mira como yo comenzamos a retroceder para alejarnos de la pared de cristal.

— E-Esto tiene que ser una broma… ahora los vestals están creando… —. Comencé a decir en Shock y al mismo tiempo Drago y yo dijimos; — [¡Bakugan!] —.

Los vestals… primero se atreven a colonizar Nueva Vestroia, luego someten a todos los bakugan y ahora… ¿piensan reemplazarlos por bakugan mecánicos?

[¿¡Cómo se atreven!?]

Rugió fuertemente Drago dentro de la habitación y él comenzó a emitir una especie de brillo rojo.

Mira por otro lado seguía en shock teniendo problemas para digerir lo que su padre había creado. Sus piernas parecían temblar como jalea y ella por poco se cae sobre sus rodillas, yo la había detenido a tiempo al sujetar suavemente sus brazos con mis manos actuando como un soporte para ella.

— Descuida… estoy aquí —. Le susurré y poco después ella me miró asintiendo agradecida, Mira pareció recuperarse del shock y fue capaz de mantenerse erguida por su cuenta.

— No sé qué es peor ahora mismo… —. Susurró bastante desanimada, los dos abandonamos la habitación al cruzar por otra de las puertas que había en la habitación donde presenciamos los experimentos de su malvado padre.

En el camino encontramos unas escaleras que conducían al salón donde habían estado experimentando con el bakugan cibernético, por suerte el camino estaba iluminado y luego de unos pocos minutos llegamos al último escalón inferior.

Había una puerta automática de color plateado a nuestra derecha, los dos cruzamos allí al mismo tiempo y las puertas se abrieron revelando ese gigantesco salón donde antes estaba el bakugan cibernético, las luces ya estaban apagadas en el momento en que Mira y yo entramos y no había señales de su padre o los científicos que lo acompañaron.

Esto me da un mal presentimiento.

— Aún no puedo creerlo… esto es como una pesadilla —. Dijo Mira cuando nos adentramos en el centro del salón.

— Lo siento, no puedo entender lo que debes de estar sintiendo ahora pero créeme, los vamos a detener, salvaremos Nueva Vestroia y encontraremos a tu hermano —. Ella se dio la vuelta para volver a mirarme y asintió con la cabeza sonriéndome.

Ella estuvo a punto de decir algo pero las luces del salón se encendieron de golpe con un brillo blanco bastante intenso que nos cegó por unos segundos.

— ¡Hahahahahaha! —.

Rió una voz que era para mí vagamente conocida y cuando volví a abrir los ojos vi que la persona que estaba frente a Mira y yo no era otro más que Lync de los vexos quien lucía bastante confiado.

— Lync…—. Dijo Mira con desdén viendo al vexo.

— ¿Otra vez tú? —. Pregunté apretando fuertemente mis puños.

— ¿Pensaron que era muy inteligente venir aquí? —. Habló el vexo creyéndose como de costumbre que era la gran cosa. — Sabes Mira, tu padre es un genio, qué pena que tú no heredaste su cerebro. Los estuvimos observando desde que irrumpieron en la casa del profesor Clay y ustedes ni siquiera se dieron cuenta —.

— ¿¡Eh!? —.

Dijimos Mira y yo casi al unísono y cuando nos volteamos vimos que efectivamente había un insecto bot que nos estaba espiando quien sabe por cuánto tiempo.

— Son unos aficionados, movimientos como ese son los que condenan su pequeña cruzada —. Dijo Lync con un tono bastante burlón. — Pero no se preocupen, yo los ayudaré —.

— Agh… —.

— Grr… —.

Mira dejó escapar un gemido al no darse cuenta de que los estuvimos siendo espiados todo el tiempo y yo dejé escapar un gruñido teniendo bastantes ganas de acabar con la alimaña rosada.

— ¿Les gustaría saber en qué ha estado trabajando el profesor Clay verdad? —. Preguntó el vexo mostrándonos su puño derecho cerrado y cuando lo abrió Mira y yo pudimos ver que efectivamente él tenía el bakugan cibernético. — Bueno, hagamos un recorrido por aquí. Buenas noticias, nace un nuevo día para los vexos y les voy a enseñar por qué—.

Estaba a punto de contradecir las declaraciones de Lync pero en el instante en que él dejó de hablar el suelo se encendió con fuertes luces rojas tomándonos a Mira y a mí con la guardia baja.

Cargando Sistema de Batalla Bakugan

Comenzando simulador

Niveles de Poder incrementando

Nombre código: Altair. Está ahora en línea

Comienza ahora la Batalla Bakugan

— Dan, quédate atrás yo me encargaré —. Mira declaró colocándose su guantelete en el brazo izquierdo al mismo tiempo que lo hacía Lync.

— ¿¡Qué!? ¿Por qué?, oh vamos Mira sabes que puedo acabar con ese sujeto en un abrir y cerrar de ojos —.

Las luces del salón volvieron a la normalidad y estuve a punto de sacar mi guantelete de uno de los bolsillos de mi chaqueta pero Mira se dio la vuelta sujetando mi muñeca izquierda justo cuando había encontrado mi guantelete que estaba aún en modo resguardado.

— Sé que puedes acabar con él… pero fue mi padre quien creó a esa abominación… es un desastre que tengo que limpiar —. Mira explicó agachando la cabeza en lo que bajé mi brazo izquierdo dejando de lado mi guantelete que seguía dentro de uno de mis bolsillos.

— Pero… —.

— No me hagas darte una orden —.

Advirtió levantando la mirada tomándome con la guardia baja.

[Fue su padre quien creó eso, tal vez debamos dar un paso atrás por esta vez Dan]

Dijo Drago quien seguía descansado en mi hombro izquierdo, dejé de mirar a Mira para mirar a mi amigo quien asintió inclinando su pequeña cabeza y con un profundo suspiro volví a mirar a Mira quien en ningún momento había apartado la mirada de mí.

— Bueno, bien… es tuyo entonces —. Acepté encogiéndome de hombros. — Solo ten cuidado… ¿sí?, —. Le pedí a Mira quien me dedicó una sonrisa bastante cálida asintiendo con la cabeza.

— ¡¿Si ya terminaron podemos iniciar esto de una vez?! —. Exclamó Lync bastante enojado por haberse convertido en algo parecido a una tercera rueda dentro de este salón.

Mira caminó unos pasos hacia Lync ignorando sus rabietas y los dos llevaron sus puños izquierdos a la altura de sus hombros derechos y dijeron al mismo tiempo; — ¡Guantelete golpe de poder! —.

— ¡Hahahahaha! La verdad esperaba vengarme de Dan Kuso y su salamandra pero me conformaré con aplastarte frente a él y tu padre —. Declaró Lync bastante confiado y fue el primero en lanzar una carta portal.

— ¡Carta portal lista! ¡Bakugan pelea! ¡Bakugan surge! —.

Una intensa luz verde eléctrica fue liberada cuando su bakugan mecánico surgió en el ahora campo de batalla.

— ¡Ve Altair Ventus! —.

El monstruo mecánico se veía más grande de lo que recordaba y aunque había decido no participar activamente en esta pelea me coloqué mi guantelete en mi brazo izquierdo activando la pantalla para poder ver los datos de la batalla que estaría a nada de comenzar entre Mira y Lync.

— Te necesito Wilda, terminemos con esto —. Le dijo Mira a su compañero bakugan a quien tenía en su mano derecha.

[No temas Mira, estoy aquí para ti. Siempre]

Dijo su compañero.

— Gracias —. Ella respondió agradecida y levantó la mirada hacia el vexo que tenía de frente. — De acuerdo Lync, ¡bakugan pelea! ¡Bakugan surge! ¡Vamos Wilda!—. Exclamó Mira lanzando su bakugan al campo de batalla y este surgió liberando previamente un destello de aura Subterra.

[¡OH SÍ!]

Exclamó el bakugan de Mira mientras que Altair dejaba escapar rugidos mecánicos.

Calculando Niveles de Poder

Wilda Subterra

Nivel de Poder: 450 G

Altair Ventus

Nivel de Poder: 500 G

¡Su bakugan cibernético tenía la misma cantidad de poder que Primo Vulcan!

— ¡Poder activado! ¡Disco Espinal! —. Exclamó Lync usando rápidamente uno de los poderes de su bakugan cibernético al cargar una de sus cartas en la plataforma de su guantelete.

De las extrañas alas mecánicas de Altair surgieron unos discos de energía Ventus y estos se dirigieron contra Wilda a una gran velocidad, Mira rápidamente comenzó a contraatacar cargando una carta poder en la plataforma de su guantelete.

— ¡Poder activado! ¡Bloqueo de arma! —.

Los hombros de Wilda que tenían tres huecos se encendieron y dispararon una especie de misiles volcánicos contra Altair.

+ 200

Wilda Subterra 650 G

+ 200

Altair Ventus 700 G

El ataque de discos de Altair había sido mucho más rápido y eficaz que el de Wilda quien fue golpeado un segundo después de que sus misiles habían sido lanzados.

[¡AGH!]

Wilda había sido herido por un ataque de poder cibernético y por otro lado Altair con un movimiento de sus alas había evadido el ataque de Wilda.

— ¿Eso fue todo Mira? —. Preguntó burlonamente el vexo.

— ¡Aún no estamos derrotados! ¡Poder activado! ¡Martillo Vulcánico! —. Mira declaró cargando otra carta poder en la plataforma de su guantelete.

Las botas de Wilda comenzaron a echar bastante vapor y él se vio rápidamente elevado encima del campo de batalla y por encima de Altair, luego junto sus dos puños y ejecutó un poderoso golpe martillo en la parte superior del cuello del bakugan cibernético dañándolo y causando que chispas eléctricas rodeen al enemigo cibernético.

+ 200

Wilda Subterra 850 G

- 200

Altair Ventus 500 G

¡Ahora Wilda y Mira tenían la ventaja!

— Así que aún quieres pelear… ¡eso es porque no sabes cuando la derrota se acerca! ¡Doble poder activado! ¡Mega escudo más Trueno de fuego! —.

Lync ahora había utilizado dos habilidades, un escudo energético de color verde cubrió a Altair y en la parte de su cola mecánica comenzó a acumularse energía de poder Ventus como si fuera alguna clase cañón.

- 200

Wilda Subterra 650 G

+ 200

+ 200

Altair Ventus 900 G

¡Está robándole el poder a Wilda!

Exclamé dentro de mi mente bastante preocupado pero Mira ni se había inmutado por ello y en vez de utilizar alguna clase de habilidad especial opto por utilizar una trampa bakugan, su trampa bakugan a quien todavía no había visto en acción.

— ¡Trampa bakugan! ¡Subterra Baliton! —.

Mira lanzó su trampa bakugan al campo de batalla quien surgió frente a Wilda, tenía la forma de alguna clase de dinosaurio de cuatro patas con muchas espinas en la espalda.

El ataque de energía Ventus de Altair había terminado de acumularse y descargó todo su poder contra la trampa bakugan de Mira pero ésta al tener su poder combinado con el de Wilda fue capaz de resistir el disparo de Altair mediante los cuernos gigantes que poseía en la espalda.

Wilda Subterra / Baliton Subterra 1000 G

Altair Ventus 900 G

— ¡Está bloqueando el ataque mediante sus cuernos! ¡Bien hecho Baliton! —. Exclamé bastante emocionado.

— ¡No importa, aún no he terminado! —. Lync gritó pero en ese momento algo raro le estaba pasando al bakugan cibernético quien tenía varias descargas de electricidad alrededor de su cuerpo mecánico y había comenzado a gruñir dolorosamente. — Algo anda mal… ¡Altair! —.

— ¿Dan, sabes lo que está pasando? —. Preguntó Mira y entonces intercambie miradas con mi compañero bakugan esperando que él supiera que estaba sucediendo.

[No lo sé, pero sucedió después de que Lync ejecutó dos poderes]

¡Eso es!

— ¡Mira, los bakugan cibernéticos están llenos de fallas cuando usan más de una habilidad, acaba con él ahora! —. Exclamé volviendo a mirarla y ella se volteó para mirarme y asentir con una hermosa sonrisa, luego volvió al frente de la batalla y cargó una carta poder en la plataforma de su guantelete.

— ¡Poder activado! ¡Ahora, Cabeza de Apollon! ¡Vamos! —.

Ella decidió utilizar una habilidad de su trampa bakugan en vez de alguna habilidad de Wilda, ese poder hizo que los cuernos de Baliton salieran de su espalda de una manera muy parecida a como Hydranoid sujeta a sus oponentes con sus tentáculos serpentinos y de una forma bastante parecida Baliton sujetó cada extremidad mecánica de Altair. — ¡Mostrémosle a esa cosa lo que una trampa bakugan es capaz de hacer! —.

+ 200

Wilda Subterra / Baliton Subterra 1200 G

Altair Ventus 900 G

Las cuerdas de Baliton comenzaron a arrastrar a Altair hacia él lentamente sin que el bakugan cibernético pudiera hacer algo.

— De acuerdo… ya te has divertido, ¡es hora de otro poder doble! —. Exclamó Lync sin importarle que eso pudiera afectar negativamente a su bakugan.

"¡HAZLO LYNC DESTRUYE A LOS DOS!"

El que dijo eso había sido el papá de Mira y cuando levanté la mirada hacia el lugar donde anteriormente Mira y yo habíamos estado cuando vimos a Altair por primera vez me sorprendí al ver que ahora él se encontraba allí viendo la pelea de su hija con un claro apoyo hacia Lync.

— Padre… —. Susurro Mira siendo distraída por las palabras de su padre y Lync aprovechó ese momento de debilidad para cargar dos cartas en la plataforma de su guantelete.

— ¡Disco Espinal más Trueno de Fuego! —.

- 200

Wilda Subterra / Baliton Subterra 1000 G

+200

+200

Altair Ventus 1300 G

Los discos de energía Ventus de Altair se habían encargado de cortar las cuerdas que lo mantenían sujetado e inmediatamente cargó bastante rápido la energía Ventus en el cañón de su cola.

— ¡Rayos esto se ve mal, has algo Mira! —. Exclamé ya que ella aún seguía algo distraída por la presencia de su padre y tardó en reaccionar al ataque de Altair

— ¡Wilda! —.

— ¡Demasiado tarde, sacúdelos Altair! —.

Exclamó Lync después de Mira y su bakugan cibernético comenzó a agitarse para luego disparar una descarga muy poderosa de energía Ventus hacia el techo del campo de batalla dejando un profundo hueco en donde ahora se podía ver claramente el cielo de ciudad Alpha.

Mira dejó escapar un suspiro de alivio y Lync se preguntó en voz alta que estaba pasando, el bakugan cibernético seguía rugiendo de forma dolorosa hasta que ya no pudo aguantar su propio peso y cayó fuertemente en el suelo del campo de batalla con su visor violeta parpadeando.

De repente algo sucedió en el salón donde nos encontrábamos ya que los dos bakugan y la trampa bakugan volvieron a sus formas de esfera junto a sus respectivos compañeros, me acerqué rápidamente junto a Mira y estando confundido pregunté; — ¿De verdad se acabó? ¿Así y ya? —.

— Pff… pues ni modo, gran cosa. Es solo otro bakugan defectuoso, tuviste suerte Mira —. Dijo Lync al encerrar fuertemente su bakugan cibernético con su mano derecha.

— ¿Ni siquiera te importa? —.

Entiendo que se trate de un bakugan no vivo pero aun así odiaba ver como alguien como Lync de igual forma continuaba despreciando los bakugan.

— ¿Por qué hacerlo? Pronto el profesor Clay lo perfeccionará —.Respondió Lync como si no fuera la gran cosa cerrando sus ojos y Mira dejó escapar un fuerte jadeo ante la mención de su padre. — No es para tanto, terminaremos esto la próxima vez que nos veamos, hasta pronto perdedores —. Con esas últimas palabras Lync salió corriendo saltando por el hueco creado por Altair y los únicos que quedamos fuimos Mira y yo.

— ¡Sí, toma tu juguete roto y vete a casa! —. Grité cuando él había desaparecido en el hueco.

— ¡Padre! ¿¡Qué pasa contigo!? —. Chilló Mira a mis espaldas y cuando me di la vuelta la vi a ella, luego levanté la mirada hacia las paredes de cristal superiores observando como el papá de Mira ni siquiera se molestó en decirle algo a su propia hija.

— ¿Cómo le puede importar más un bakugan falso que su propia hija? —. Pregunté en voz alta acercándome a Mira.


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