Capitulo 2
-Es un enorme campo de energía-dijo Kagome desilusionada
-Si-Marina volteo hacia ella-que te pasa por que esa cara prima?-dijo Marina mirándola incrédula
-No tengo el poder suficiente como para destruirla-dijo Kagome totalmente desilusionada
-Pero yo si-dijo Marina, entonces Kagome sonrió
-Pues entonces hazlo así nos llevamos los fragmentos de Shikon-dijo Kagome
-Claro, como digas jefa-dijo Marina mientras juntaba sus manos en lo alto del aire
-Espera no tenemos flechas ni un arco-dijo Kagome
-Que acaso no sabes que para las sacerdotisas de mayor alcance el arco y las flechas no son necesarias, ya que podemos materializarlas-dijo Marina, Kagome escucho atentamente la explicación de su prima
-No lo sabia-dijo Kagome sorprendida
-Pues ahora lo sabes-dijo Marina quien había tensado unas tres flechas en un arco hecho de energía espiritual, esta energía era de un color celeste muy intenso y luminoso
Las flechas cruzaron el ambiente cortando el aire, la velocidad de las flechas era impresionante, tan rápido que la luz de la que estaban hechas se extendía por el camino ampliando su poder aun más
Kagome no podía creer lo que veía, solo había visto hacer algo parecido a la misma Kikyo y ahora Marina la superaba ya que esa flecha se veía muy poderosa, mucho mas que las de Kikyo
La primera flecha rompió por completo el campo de energía, y las otras dos flechas se incrustaron en una nube negra, de la cual Marina y Kagome veían tres brillos color rosados
-Los fragmentos de la perla-dijo Kagome caminando hacia ellos mientras la nube se evaporaba en el aire, Marina había eliminado ese campo y con el a la nube de paso
Miro el lugar en el que las flechas estaban incrustadas y no vio nada, miro a Marina pidiendo una explicación, Marina simplemente sonrió
-Es por que estaban hechas de energía espiritual, eso también permite que tengan mas efecto a la hora de atacar-dijo Marina, Kagome entonces sonrió después de escuchar esa explicación
-Debes enseñarme a hacerlo-dijo Kagome mientras volvían al templo de la familia Higurashi
-Lo siento, eso no se aprende, cada sacerdotisa desarrolla sus poderes a su manera, a mi se me da fácil la materialización pero puede que ese no sea tu fuerte pero si eso es así, seguramente encontraras otra forma de poder, eso nadie lo sabe-dijo Marina mientras ponía una mano en su hombro en señal de apoyo.
-Oh entiendo, gracias por tus palabras prima, supongo que debo seguir practicando para mejorar-dijo Kagome con una sonrisa
-Así es, ya veras que con el tiempo podrás encontrar la mejor forma para expresar tu poder-dijo Marina guiñándole un ojo, las dos siguieron subiendo las interminables escaleras hasta llegar a la casa, cuando llegaron a la casa pasaron directamente a la cocina
Al entrar, ambas tomaron asiento junto a sus familiares
-Como les fue?-dijo la madre de Kagome
-Muy bien-dijeron ambas
-Me alegra-contesto la mujer
-Marina te vez mucho mas feliz-dijo Souta
-Si, gracias por preocuparse-dijo Marina sonriéndole
-Eh, Marina hay algo de lo que quería hablarte, creo que ya es tiempo, además eres mi prima y creo que lo entenderás-dijo Kagome mientras adoptaba una expresión mas seria
-Soy toda oídos-dijo Marina desafiándola a que hable
-A veces me das miedo-dijo Kagome, Marina hizo un gesto con el rostro como para que Kagome continuara o de hecho empezara con su relato- bien todo esto paso hace como un año-dijo Kagome
-Bueno, evita el prologo-dijo Marina, Kagome sonrió, la cara de curiosidad de su prima la tentaba de sobremanera
-Bien, tu sabes que en el templo pequeño hay un pozo traga huesos-dijo Kagome
-Si, hasta en mi casa había uno-dijo Marina poniendo su mano en su barbilla dando a la idea de que recién se daba cuenta de la coincidencia
-Bueno, eso es natural, después de todo tu vivías en un templo y se dice que en todas las aldeas había un pozo como ese-dijo el abuelo
-Si abuelo, aunque el que había en templo de mi familia esta a miles de kilómetros, quizás si era algo puede que antiguamente hubiera en todo el mundo-dijo Marina siempre pareciendo analizar ese hecho que solo ahora le parecía algo curioso
-Me temo que eso siempre sera un misterio-dijo el abuelo
-Entiendo, continua Kagome-dijo Marina, pensando, que podría darle vueltas a ese asunto mas tarde
-Bien, cuando cumplí 15 años, fui absorbida por el pozo, el cual me guió a otra época, la época antigua, 500 años atrás, allí encontré amigos. En la época antigua habitan muchos demonios y monstruos, los cuales son exterminados por los exterminadores y las sacerdotisas-dijo Kagome observando como Marina la miraba fijamente-en esa época un Hanyou, hombre mitad bestia mitad humano llamado Inuyasha, se enamoro de una sacerdotisa llamada Kikyo, ella también lo amaba, pero era la cuidadora de la perla de Shikon y se le estaba prohibido ver bestias a no ser que las quisiera exterminar-dijo Kagome mientras Marina se sentía un poco incomoda-que pasa Marina?-dijo Kagome viendo su reacción
-Es que me parece familiar esa situación-dijo Marina mirando la cara de sorpresa que demostró Kagome-pero bueno olvídalo y continua con tu relato-dijo Marina
-Esta bien-dijo Kagome- entonces el le pidió que con la perla de Shikon lo transformara en un humano completo para poder estar con ella, pero un humano que estaba enamorado de ella y quería poseer la perla de Shikon le vendió su cuerpo a cientos de monstruos y bestias, los cuales se fusionaron con su cuerpo y así nació Naraku, el les tendió una trampa a Inuyasha y a Kikyo, se hizo pasar por Inuyasha y le robo la perla de Shikon después de haberla herido de muerte, esta creyéndose traicionada sello a Inuyasha con una de sus flechas en el árbol sagrado que esta afuera-dijo Kagome, el rostro de Marina se contrajo al oír de Naraku y lo que hizo-50 años después, que fue cuando yo llegue a la época antigua, cuando yo era atacada por un monstruo, libere a Inuyasha, y este derroto al monstruo, pero luego trato de robarme la perla de Shikon por lo que una anciana sacerdotisa llamada Kaede le puso un conjuro, el cual solo funciona si yo se lo digo, la perla que estaba en mi interior me fue dada, diciéndoseme de que yo era su guardiana ahora y debía protegerla, pero la perla fue robada y yo con una flecha la partí en miles de fragmentos, por lo tanto ahora debo buscarlos y reconstruir la perla, por esa razón Inuyasha y yo empezamos un viaje para encontrar todos los fragmentos, en ese viaje conocimos a Shippo, un zorrito muy bonito, a el monje Miroku, es algo pervertido pero es un buen hombre en el fondo, y la exterminadora Sango, estos últimos dos están comprometidos y cuando todo termine se van a casar-dijo Kagome- pero también nos topamos con Naraku, que también esta en busca de los fragmentos, al igual que Kouga, un lobo que también los busca, y también conocí a Sesshoumaru, el es un youkai, hermano de Inuyasha, el esta en busca de Naraku, ya que trato de utilizarlo y rapto a la niña que viaja con el-dijo Kagome- ah, y una bruja robo los huesos de la difunta Kikyo y la regreso a la vida, sacando algunas almas de mi cuerpo ya que yo soy su reencarnación-dijo Kagome
-Vaya, menuda historia-dijo Marina- pero¿ y yo que tengo que ver? ¿Por que me cuentas todo esto?-dijo Marina
-Pues tú tienes poderes espirituales muy grandes, y quería saber si me ayudarías por favor, creo que contigo todo seria más fácil, además dijiste que tienes una perla, puede que sea peligroso-dijo Kagome
-No importa la perla de Neitell, iré y te ayudare-dijo Marina, justo en ese momento la puerta de entrada se abrió dejando pasar a un Inuyasha furioso
-Kagome, no pensabas aparecerte por el Sengoku-dijo enojadísimo ni bien vio a quien buscaba, Marina sonreía mirando la escena, aunque Kagome no parecía estar de buen humor
-Abajo!-dijo Kagome enojada, lo cual causo que Inuyasha se estampara contra el piso, Marina miro eso fascinada, era verdad, esto seria muy divertido
-Te eh dicho un montón de veces que no hagas eso-dijo Inuyasha gritando fuera de si pero en ese momento fue cuando vio que todos lo miraban y se sonrojo levemente por la vergüenza, fue ahí cuando reparo en Marina y el increíble parecido con Kikyo
Marina lo miro mientras parpadeaba algo sorprendida, no conocía a estar persona pero este no dejaba de mirarla
-Ocurre algo?-dijo Marina mientras lo miraba con curiosidad
-No le lleves el apunte prima, es solo que eres parecida a Kikyo-dijo Kagome con una sonrisita nerviosa, ante esto Marina los miro un momento para luego ponerse de pie
-Bueno, siendo así, los dejo para hablen tranquilos y puedas explicarle quien soy, no seria bueno que estuviera así todo el tiempo verdad-dijo Marina mientras salia de la cocina, iba tranquila pero aun así Kagome sabia que no le hacia gracia que la confundieran con otras personas
-Ella es mi prima Marina, no le agrada que la comparen con otras personas, y con respecto al Sengoku estaba por ir dentro de una horas, solo estaba hablando con mi prima para que me acompañara a la época antigua-dijo Kagome, Inuyasha la miro como se mira a una loca
-Pero estas loca, es una humana y yo no quiero estar cargando con otro mas-dijo Inuyasha
-Ella es sacerdotisa, muy poderosa, mas que Kikyo y yo juntas, ella seria de ayuda además de que posee una perla-dijo Kagome, Inuyasha la miro incrédulo, definitivamente no podía creer lo que oía
-Estas segura Kagome-dijo Inuyasha no muy decidido
-Si, ella ira con nosotros-dijo Kagome
-Bueno, pero no me hago responsable-dijo Inuyasha rezongando
-Esta bien, gracias Inuyasha-dijo Kagome saliendo hacia su cuarto, dejando a Inuyasha esperando en la cocina junto a su madre y su abuelo, y Souta que reía a más no poder hasta que Inuyasha lo fulmino con la mirada y se callo la boca
En la habitación de Kagome, Marina miraba el cielo a través de la ventana de Kagome, la noche estaba dando paso y la media luna se estaba dejando ver, Marina la miraba fijamente como queriendo ver mas allá de la luna
Sonrió al escuchar la puerta abierta, para luego voltearse a su prima que estaba entrando en el cuarto
-Marina-dijo Kagome, Marina se sentó en la cama mientras Kagome se sentó en el sillón del escritorio-perdona a Inuyasha, a veces es algo grosero-dijo Kagome
-No es eso Kagome, solo no me gusta que me comparen, es todo, no estoy enojada-dijo Marina sonriendo y levantando los hombros, Kagome sonrió feliz, pero pronto miro curiosa a Marina
Marina la miraba con burla-dime Kagome el es Inuyasha cierto?-dijo Marina, Kagome se tenso, por alguna razón sabia que su prima era difícil de engañar
-Si-dijo nerviosa Kagome, Marina ensancho su sonrisa
-Por que será que presiento que tú lo quieres-dijo Marina, Kagome se tenso mucho más
-Como?-dijo Kagome super incomoda, una cosa era darse cuenta de sus sentimientos y saber que por lo menos Sango lo que había notado, ella había estado a su lado por todo ese año, pero otra cosa era su prima que hacia mucho que no la veía
-Te conozco, es tan simple como eso-dijo Marina seria, fue ahí cuando Kagome opto por otro tema
-Marina, quería saber si estarías dispuesta a acompañarme a un lugar, justamente a la época Sengoku-dijo Kagome
-Si-dijo Marina sin dudarlo, Kagome se sorprendió por la respuesta tan rápida y directa pero luego le resto importancia
-Muy bien, entonces preparemos nuestras cosas y vámonos-dijo Kagome
-Muy bien-dijo Marina
Kagome y Marina buscaron ropa, repelente para mosquitos, cepillos, toallas, etc.
-Al cabo de unas horas-
Inuyasha, Marina y Kagome se encontraban frente al pozo
Inuyasha y Kagome saltaron en el pozo mientras que Marina saco de su bolsillo una perla de color azul, se la coloco en el cuello, donde en el lado izquierdo se puso observar una media luna color morada
Después de colocarse la perla, salto dentro del pozo
Al hacerlo y antes de llegar al suelo la perla de color azul intenso brillo enormemente y se abrió el portal que conducía a la otra época, cuando el portal se cerro, inmediatamente miro arriba, allí se veía un cielo despejado, de un celeste muy vivo, ademas podía escuchar el sonido de la naturaleza, sin duda ya no estaban en el templo de su familia
-Increíble-dijo Marina mientras sonreía, pronto se sostuvo de las lianas que había en las paredes y comenzó a escalar con rapidez, no le resulto tan difícil debido a su buena condición física, tantos entrenamientos sin duda servían de mucho, después de unos minutos llego a la sima y miro todo alrededor mientras se apoyaba en el borde del pozo, el lugar era increíble-sin duda todo cambiara mucho-pensó Marina mientras salia del pozo, Inuyasha y Kagome la miraron un momento sorprendidos, ella había subido por el pozo sin mucho esfuerzo, y no parecía nada cansada
Solo vieron como ella sonreía, totalmente ensimismada por la imagen que estaba frente a ellos, Kagome se acerco a ella con una sonrisa en los labios
-Deja que te ayude-dijo Kagome una vez que estuvo a su lado, Marina despertó de su ensoñación al escucharla, asintió rápidamente, aceptando la ayuda de su prima
Mientras Kagome ayudaba a su prima, Inuyasha se había volteado hacia los arboles circundantes, pues estaba seguro que había alguien allí, observándolos
Pronto desenvaino su espada al reconocer el olor del que los miraba desde la distancia, estaba mas que dispuesto a pelear si es lo que ese sujeto quería, pero sintió como este rápidamente se retiraba del lugar así que no le dio importancia
Cuando hubo guardado su espada, se dio cuenta que las chicas llevaban mucho trecho de distancia, así que simplemente gruño y las alcanzo para poder llegar a la aldea
-Una vez llegaron a la aldea-
Shippo estaba afuera junto a la anciana kaede, ambos las vieron llegar y Shippo salio corriendo hacia Kagome
-Kagome-dijo Shippo saltando para que ella lo agarrara, Kagome sonrió
-Que alegría verte Shippo-dijo Kagome
-Si verdad-dijo Shippo, quien luego miro hacia el lado derecho de Kagome y vio a Marina, la miro un momento y después sonrió, pudo notar que tenía un olor parecido al de Kagome
Shippo miro fijamente a Marina como estudiándola y después salto a sus brazos
-Quien eres-dijo Shippo mirándola con curiosidad, Kagome y Kaede solo los miraron
Kaede había adoptado una pose mas seria, pues la joven le resultaba conocida
-Soy Marina, soy prima de Kagome-dijo Marina mientras le sonreía, Shippo también sonrió y todos juntos entraron a la choza de la anciana Kaede
Todos sonrieron al pensar que Kagome regresaba, pero se quedaron estáticos cuando vieron a Marina entrar después de ella, obviamente notaron el parecido de Marina con la sacerdotisa Kikyo aunque también saltaba a la vista que se trataba de otra persona
-Hola, como están todos-dijo Kagome con una sonrisa mientras dejaba todo el equipaje que ella y su prima traían consigo en un rincón de la cabaña
-Bien-dijeron todos, pero seguían mirando a Marina, quien empezaba a sentirse incomoda debido a las intensas miradas
-Eh, quien eres-dijo Sango
-Marina Higurashi-contesto Marina sin tapujos, lo cierto era que esa respuesta asusto a todos los presentes, incluso causo miedo en Inuyasha, quien acababa de entrar, pero todos se tranquilizaron, al menos algo, debido a que ella sonría
-Oh...yo soy Sango...-dijo Sango mientras la miraba
-Entonces...tu eres Miroku...y usted la sacerdotisa Kaede-dijo Marina sonriendo mientras miraba primero a Miroku para luego ver a Kaede, los susodichos se sorprendieron al oír sus nombres pero igualmente asintieron a sus palabras
-Como es que sabe nuestros nombres señorita Marina-dijo Miroku, Marina sonrió, por las perversidades que estaba pensando de ella y por la pregunta
-Podría hacerme un favor-dijo Marina seriamente
-Claro-dijo Miroku
-Le agradecería que deje de mirarme de esa forma-dijo Marina seria, Sango comprendió inmediatamente y cacheteo al monje, y así Miroku dejo de mirarla de esa forma tan libidinosa-y con respecto a lo de los nombres, pues Kagome me hablo de ustedes-dijo Marina como toda respuesta
-Ya veo-dijo Kaede aun sorprendida, había estado todo el rato mirando a la joven, ya que le parecía conocida, pero no tenía aun en claro de donde, sin embargo estaba segura de que ya la había visto antes
-Por favor, cuéntanos de donde vienes-dijo Sango mientras le sonreía, después de todo si vino junto a Kagome, seguramente era para ayudarles a buscar los fragmentos y derrotar a Naraku
-De la otra época, ella es mi prima-dijo Kagome
-Es un placer conocerte, si Kagome te trajo es por que te aprecia mucho-dijo Sango
-Gracias Sango, por que puedo llamarte así verdad?-dijo Marina
-Por supuesto, espero seamos muy buenas amigas-dijo Sango
-Ya lo creo-dijo Marina mientras estrechaban manos, ambas estaban sonriendo, Kagome sonrió, esto no podría ser mas perfecto
-Bueno,vengan y siéntense-dijo Kaede mientras los miraba, Inuyasha, Kagome y Marina se sentaron al lado de ellos.
-Perdón pero puedo sentir un tremendo poder espiritual en ti-dijo Miroku seriamente mientras miraba a Marina
-Oh, si, soy sacerdotisa y maestra en arquería-dijo Marina
-Vaya, en esta época no hay muchos maestros en arquería, solo los mas fuertes sacerdotes y sacerdotisas lo son-dijo Kaede mientras la miraba con minucia
Ahora que la había observado mas detalladamente, recordaba haber conocido a una joven que resulto ser la reencarnación de una muy poderosa sacerdotisa que las había acogido a su hermana mayor y ella cuando eran mas jóvenes, antes de que su hermana fuera conocida como la gran sacerdotisa que llego a ser cuando estaba viva, pero esa joven había desaparecido después del funeral de su hermana y no se volvio a saber nada mas de ella
-Es posible que esa joven que conocí hace 50 años y Marina sean la misma persona-pensó Kaede mientras la miraba con cuidado, no estaba segura pero si debía reconocer que se parecía bastante a lo que recordaba de ella
-Lo se, Kagome me conto-dijo Marina a la anciana Kaede, sacándola de sus pensamientos
-Y si eres tan fuerte, me imagino que puedes materializar verdad?-dijo Kaede con la vista fija en Marina
-Así es, cualquier cosa o arma-dijo Marina- pero prefiero el arco y las flechas, son mas practicas y rápidas-dijo Marina
-Estoy de acuerdo-dijo Kaede aceptando su punto de referencia
-Por que no le muestras la perla de Neitell a la anciana Kaede, quizás ella sepa que es-dijo Kagome con una sonrisa, mientras miraba a su prima
-Oh, claro espero que usted sepa algo de ella-dijo Marina entregándole la azulada perla, todos se sorprendieron al verla
Kaede se quedo muda al ver la perla, pues esa es la prueba que le faltaba, si Marina tenia esa perla, era por que sin duda se trataba de esa joven, que conoció hace 50 años, pero no parecía haber envejecido nada desde la ultima vez que la vio, sin mencionar que no la reconoció, por lo que suponía que ella no recuerda haber estado en esta época antes
-Por algún motivo ella no puede recordar nada, lo mejor sera hablar con ella de todo esto, una vez que ella de indicios de recordar haber estado aquí antes de hoy-pensó Kaede un poco mas tranquila, pues, sabia que en algún momento podría hablar bien con ella, solo debía esperar
Por lo pronto trataría de darles información sin revelar ese hecho
-Como la conseguiste Marina-dijo Kaede seriamente mirando a Marina
-Estaba en mi interior-dijo Marina también mirándola fijamente
-Oh, entiendo-dijo Kaede
-Pero dígame, usted sabe de ella-dijo Marina
Si, algo, la persona que cuidaba esta perla era una sacerdotisa, ella cuidaba de Kikyo y de mi cuando eramos mas jóvenes, antes de que Kikyo se convirtiera en sacerdotisa, era la mejor sacerdotisa de la región, de todo el Sengoku, su nombre era Quiquina, ella misma fue quien entreno a mi hermana para se convirtiera en sacerdotisa, era una persona amable y gentil pero tenia grandes poderes, aunque al final de su vida tuvo un grave problema con todas las personas de la aldea-dijo Kaede, Marina la miro expectante, por alguna razón ya sabia lo que venia
-Grave problema-dijo Inuyasha
-Si,no recuerdo mucho, yo era muy pequeña, todo lo que se me lo conto mi hermana, ella solía decir que se enamoro de un youkai, y este de ella, pero cuando quisieron cazarlo, ella dio su vida por el, lo curioso es que tu, Marina eres igual a ella, sin duda eres su reencarnación, eres la reencarnación de Quiquina-dijo Kaede mientras la miraba
-Ya lo sospechaba, había leído algo de ella hace tiempo-dijo Marina
-Vaya, veo que eres muy inteligente-dijo kaede devolviéndole la perla
-Bien, creo que ahora es mi deber cuidar la perla de Neitell-dijo Marina
-Así es, aunque la perla de Neitell se rige bajo la misma ley que la perla de Shikon, son perlas diferentes-dijo Kaede con seriedad
-Diferentes?-dijo Sango
-Si, mientras que la perla de Shikon hace mas fuerte a cualquiera que la posea, la perla de Neitell sirve para las curaciones, para revivir personas, o para incrementar los poderes de sacerdotes o sacerdotisas, a diferencia de la perla de Shikon, la perla de Neitell tiene voluntad propia y solo puede ser usada por su guardiana, todo esto es debido al origen de la perla de Neitell, esta perla fue creada gracias a la unión de una gran cantidad de energía espiritual, por lo tanto en poder espiritual que reside en ella es enorme-dijo Kaede mientras seguía mirando a Marina
-Entiendo,-dijeron los restantes con una pose pensativa, pues resultaba obvio que ahora las cosas se pondrían mas complicadas
-Bueno, ya es tarde, creo que lo mejor será dormir, mañana deben partir en busca de Naraku y los fragmentos de Shikon-dijo Kaede para dar por terminada la conversación
-Tiene razón-dijo Miroku, y todos asintieron para luego comenzar a acomodar todo e irse todos a dormir
-Al otro día-
Marina se levanto muy temprano y salio afuera, se sentó en la hierba, había algo que le rondaba la cabeza y no la dejaba en paz
El hecho de que ella era la reencarnación de Quiquina, eso quería decir que Youko era la reencarnación de aquel youkai que Quiquina amaba o no era asi? Pero Youko murió hace algo de tiempo, entonces como era la historia, no lo entendía, algo iba a pasar con ella, estaba segura, algo le decía que iba a volver a ver a aquel youkai
Alguien se sentó junto a ella, esto la saco de sus pensamientos, su acompañante le iba a decir algo pero ella se le adelanto
-Buenos días Shippo-dijo Marina, Shippo se sorprendió, ni siquiera le había hablado todavía
-Buenos días Marina, dormiste bien-dijo Shippo
-Si, claro, muy bien y tu?-dijo Marina mirándolo con una sonrisa
-Muy bien, gracias por preguntar, eres mu amable-dijo Shippo
-¿Y los demás Shippo?-dijo Marina
-Están desayunando, ¿quieres desayunar con nosotros?-dijo Shippo
-Claro, vamos-dijo Marina mientras se levantaban y se encaminaban hacia la cabaña de la anciana Kaede, fue ahí cuando Shippo noto que Marina llevaba el cabello suelto
-Tu cabello Marina!-dijo Shippo muy impresionado mientras señalaba su cabello con el dedo indice
-Que!Que tiene mi cabello!-dijo Marina tomando su cabello y revisándolo
-No nada, solo que es tan largo y suave-dijo Shippo tocando algunas hebras de cabello
-Jajaja, gracias Shippo-dijo Marina con una sonrisa mientras lo alzaba y entraban a la cabaña
Todos estaban comiendo arroz con palillos
-Tomen, siéntense a comer-dijo Kaede entregándole un tazón a cada uno, Marina se sentó junto a Kagome y Sango, y Shippo se quedo en su regazo-al parecer ya se llevan muy bien-dijo Kaede mientras sonreía al verlos integrarse al grupo
-Si, no es así Shippo-dijo Marina
-Por supuesto-dijo Shippo para después empezar a comer como loco
-Jajaja-dijo Marina-Come mas despacio, puedes ahogarte-dijo Marina, Shippo simplemente obedeció comiendo más despacio
Todos sonreían al ver que Marina se había integrado tan bien al grupo
Una ves todos terminaron de comer, prepararon sus cosas y partieron
Kagome iba en la espalda de Inuyasha, quien iba corriendo, el monje Miroku iba corriendo, al lado de el iba volando kirara, quien llevaba a Shippo y Sango, marina iba corriendo un poco mas adelantada que Miroku
-Estas segura que no estas cansada-dijo Sango
-No te preocupes, estaré bien-dijo Marina contestándole mientras mantenía el mismo ritmo que Inuyasha
-Es sorprendente como puedes correr así-dijo Inuyasha
-Hay muchas cosas que no sabes aun-dijo Marina, Inuyasha la miro sorprendido, esta mujer definitivamente era diferente a todos los humanos
-Ya veo, no te quedes atrás-dijo Inuyasha mientras percibía cierto presencia frente a el, volteo y vio a un ogro en frente de ellos
-Un ogro-dijo Miroku, Kirara descendió del aire y tomo su forma de gata, Sango preparo su arma, iba a ser disparaba, cuando el agro, ágilmente entro a atacarlos, distrayendo la atención de Inuyasha y Kagome, quien había perdido los fragmentos de la perla y habían caído al suelo, el ogro los tomo del suelo y los puso en su frente, Marina observo como sus poderes crecían enormemente, su presencia se sentía mas fuerte y maligna, Miroku le lanzo unos pergaminos, pero estos no funcionaron, por lo cual Marina materializo dos flechas y las disparo a su frente
Continuara
