Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto


La ninja médico

Sakura Haruno estaba acostumbrada a la muerte. Siempre había soñado con ella. Si pudiera describirla sería la de un hombre alto, pálido, cabello negro y de ojos como el carbón más oscuro que cuando lo encendías era de un rojo brillante como la sangre.

Había decidido desde una temprana edad que quería ser una médico, la mejor en el país, para así de esa manera poder salvar a todo el mundo.

Le tomó muchas sesiones darse cuenta de que no estaba en una guerra.

Darse cuenta de que todo era producto de su mente.

Darse cuenta de que la persona que más quería salvar, no existía. Que todo era parte de una jugada muy sucia de su cerebro.

Y cuando lo supo y lo asimiló, no pudo dejar de llorar. Porque sabía que no podría salvarlo a él.

—¿Quién es esa persona a la que tienes que salvar? —la voz de Kakashi se escuchó en la gran habitación.

—A él —susurró—. Se fue de la aldea y necesito detenerlo

A pesar de tener 12 años en ese momento, podía verse la determinación en sus ojos.

Kakashi solo escribió en su libreta.

A medida que pasaban los años, comenzó a darse cuenta que nada de eso era normal. Esa ciudad, Konoha, no era real. Y el hombre que más quería salvar, tampoco.

Lo peor vino con el pasar de los años. La peor experiencia que tuvo con esos extraños sueños fue a la edad de 15 años.

Despertó gritando de dolor. Su estómago estaba sangrando. Y el dolor del veneno era insoportable.

—¡Sakura! —su padres habían entrado a su habitación totalmente asustados —¿¡Qué sucede!?

—LA ESPADA —gritó —SACA LA ESPADA —en medio del agonizante dolor, se aferró a su estómago.

Cuando finalmente sus padres corrieron las sábanas de su cama, no había nada.

No había espada.

No había sangre.

No había veneno.

Todo era falso, una mentira.

Ella se mantuvo llorando, gritando y rogando para que le extrajeran la espada de su estómago, pero no había nada.

Desde ese día, fue una costumbre que ella en medio de la noche gritara de dolor.

Gritar por un dolor que había sucedido en otro tiempo, en otra vida.

—Entonces... la espada la clavó un...mmm ¿Akatsuki?

—Sí —susurró —Había que detenerlo y obtener información acerca del paradero de él

—¿Quién es él ? —preguntó Kakashi.

—Tú sabes de quien hablo —le respondió —Es simplemente él

Fue gracias a esos sueños que decidió convertirse en alguien nuevo. Ya no sería una mujer débil y asustadiza.

Ella quería ser como la mujer de esa época.

De esa otra vida.

Una ninja médico.

Sus padres intentaron convencerla de elegir otra carrera. Una en donde no hubiera sangre involucrada, pero ella se negó. Algo le decía que muchas vidas la necesitarían y ella quería salvar muchas vidas.

Porque al final, no pudo salvar la vida que más quería proteger.

Si tuviera que describirlo a él en una sola palabra sería misterioso.

Era el hombre más misterioso del mundo y por alguna razón ella lo podía entender perfectamente.

Cada secreto de él, ella lo sabía.

Y a él parecía gustarle que ella supiera todos sus secretos.

Ella seguía aferrándose a él de una manera tan leal, que para la gente a su alrededor esta "lealtad" no fue vista con buenos ojos.

—Te das cuenta que no existe ¿cierto? —le dijo su madre una vez —Ese hombre que esperas no existe

Un suspiro escapó de sus labios.

Ella lo sabía.

Sabía que no existía. Con el paso del tiempo se había dado cuenta de esa verdad que no quería escuchar.

Pero por alguna razón seguía esperándolo. En el fondo de su corazón sabía que ese hombre existía o...existió.

—Puede que sea parte de alguna vida pasada

—¿Vida pasada? —cuestionó —¿Crees en eso?

—Bueno me pediste una respuesta a tu condición

—¿Y por alguna razón esa respuesta te pareció lógica?

Kakashi se carcajeó con fuerzas

—Sonaste como otro de mis pacientes

—La verdad es que esperaba una respuesta diferente, no pensé que fueras del tipo que diera una 'solución' como esa —explicó —-Por no decir de que es totalmente absurda

Kakashi escribió algo en su libreta y la miró

—Pero por un segundo tuviste esperanzas ¿o me equivoco?

No se equivocaba. Ella era una romántica por naturaleza y el simple hecho de que ese hombre existió en su vida pasada significaba que en este mundo, en este tiempo, en esta época 'él' era alguien real

El hombre de sus sueños era real.

Pero desde que esa pequeña luz de esperanza había aparecido en su radar, comenzó a apagarse lentamente.

Ya tenía 28 años y parecía que ese hombre nunca aparecería.

Se había encontrado con gente que solía aparecer en sus sueños de manera regular.

Kakashi era uno de ellos.

Pero con el pasar del tiempo, nadie más aparecería en su vida. Solo lo hacían en sus sueños.

La única que siempre estuvo a su lado era Ino.

En un principio, Ino amó la idea de que ella soñara con un hombre y la animó a buscarlo.

Pero eso terminó hace años.

Ino comenzó a preocuparse de la salud mental de su amiga. Obsesionarse con un hombre que no existía, no era bueno. Mucho menos si su amiga se rehusaba a salir con hombres que no fueran 'él'

Muchas de sus peleas eran por ese misterioso hombre.

Las pastillas aumentaron y estuvo a punto de ser despedida del hospital en donde trabajaba.

La peor parte de soñar con ese mundo era que nadie le creía.

Su psiquiatra, Kakashi, era la única excepción.

—Es normal que la gente que te ama se preocupe por ti

—Si lo sé, pero... me gustaría que vieran lo mismo que yo —respondió —Él no es un hombre malo, solo es alguien que fue dañado profundamente.

—Creo que lo que ellos hablan es acerca de tu obsesión por encontrarlo

Sakura solo calló.

Después de un tiempo, preguntó:

—¿Crees que de verdad estoy muy obsesionada con él?

—Haz soñado casi toda tu vida con él, es normal que desees saber si todo eso es real o es parte de tu mente

—Yo sé que él es real —susurró —Incluso puedo olerlo

—¿Olerlo? —arqueó una ceja. Kakashi se inclinó un poco, interesado con la nueva información.

—Sí —respondió —Él huele a fuego, montañas y hierbas

—Interesante —dijo y escribió en su libreta.

—Me pregunto si habrá un perfume con ese olor

Kakashi solo arqueó una ceja.

Le gustaba ir a terapia. Se sentía comprendida con Kakashi. A pesar de todo, él parecía entenderla mejor que nadie.

Aunque lo que más le preocupaba, no solo a Kakashi sino a toda su familia y sus amigos, era como mucho de esos sueños terminaban por dañarla físicamente.

El sueño con el que más odiaba soñar era ese en donde quedaba atrapada en los escombros, no podía moverse y el veneno era insoportable.

Y lo peor era que lo preocupaba a él.

Podía escuchar sus gritos llamándola.

"SAKURA"

Después de eso despertaba gritando por el dolor.

Cuando ya estaba lúcida y en sus cinco sentidos, se daba cuenta de que se encontraba en el hospital.

Ya nadie parecía visitarla y ver si se encontraba bien. Después de todo, siempre era lo mismo.

No pasó mucho para que saliera de allí y volviera a la rutina de siempre.

—¿Otra vez te internaron? —la enfrentó Ino.

Suspiró

—Si...tuve otro sueño en donde casi muero.

—Y ¿Estás bien frentona? —su preocupación se reflejaba en sus ojos azules.

Ella le sonrió

—Sí, estoy bien. Aunque tengo que ir a terapia el viernes

—Si necesitas algo, pídelo. –le dijo suavemente— Sabes que cuentas conmigo.

Sakura le mostró una débil sonrisa que no alcanzaba a llegar hasta sus ojos.

ナルト

Ya era viernes.

Un viernes que se sentía diferente.

Todavía no estaba estable mentalmente, no después de ese incidente con ese sueño.

Aún podía escuchar la voz de él, gritando por ella de manera desesperada.

Gritando para que ella estuviera bien y viva.

Si era sincera, lo que la mantenía viva a esas alturas era saber que él siempre aparecería para salvarla.

Al final parecía que era él el que la salvaba y no ella como siempre se lo propuso.

Las calles de Tokyo estaban llenas de gente. Matrimonios con sus hijos o adolescentes que salían temprano de sus clases.

Paró en el semáforo, si lo cruzaba llegaría a la clínica de Kakashi.

—Muchas gracias, te veré una próxima vez

Sakura ensanchó sus ojos y se giró.

La pareja que estaba detrás de ella la miró confundida.

Sakura de manera avergonzada se inclinó y volteó rápidamente.

'No puede ser…, pensé que era él'

Lentamente y con los ojos llenos de tristeza, se tocó la frente.

Podía sentir los cálidos dedos de él tocando su frente suavemente como siempre solía hacerlo.

El semáforo cambió y las lágrimas cayeron.

Sacó un pañuelo y cambió su dirección hacia los baños públicos que se encontraban en el parque cerca de la clínica. Después de terminar de arreglarse y maquillarse para tapar sus ojos hinchados, se dirigió nuevamente hacia la clínica.

Cuando atravesó las puertas del edificio, saludó con una sonrisa a la recepcionista.

—Buenas tardes Haruno-san —le sonrió —Kakashi-sensei todavía no llega, tendrá que esperar

—Muchas gracias, esperaré entonces.

Que raro.

Kakashi nunca llegaba tarde.

A diferencia del Kakashi de su mundo onírico (el que siempre llegaba tarde). El Kakashi de este tiempo nunca lo hacía. Desconocía si lo hacía con otros pacientes, pero con ella nunca lo hacía. Era demasiado puntual.

Esperó aproximadamente unos 20 minutos.

Kakashi entró por la puerta, relajado, como si no tuviera pacientes a los cuales atender. La saludó con una sonrisa y una mano levantada para después dirigirse hacia la recepcionista, hablar con ella y por fin entrar a su consulta.

Pasaron unos 10 minutos más para que al fin Kakashi se dignara a recibirla.

—Lamento la tardanza Sakura —se explicó —Tuve problemas con mi auto

—No te preocupes sensei —le dijo —Por un momento recordé al Kakashi de mis sueños, él siempre llegaba tarde

—Parece ser que en ese mundo yo era una especie de, como tu dijiste, un tardón

No pudo evitar carcajearse

—¡Es que siempre llegabas tarde cuando teníamos una misión!

Kakashi suspiró mientras sonreía.

No pasó mucho para que toda la atmósfera cambiara a una más íntima y Sakura comenzó a sentirse incómoda.

No quería hablar de ese sueño, aún podía sentir los escombros en su cuerpo inmóvil lleno de veneno. Aún podía sentir los gritos de agonía de él.

Su cuerpo todavía le dolía.

No tuvo más remedio que empezar a contarle a Kakashi, de nuevo, acerca de ese sueño. No era la primera vez que lo tenía y presentía que tampoco sería la última vez.

Lloró mucho en esa sesión y Kakashi como siempre fue comprensivo y expuso su punto de vista ante la situación.

Habló de sus miedos y de cómo estos le estaban afectando a nivel personal.

—Creo que es hora de que me rinda —susurró —Creo que es momento de que deje de buscarlo a él

Kakashi continuó escribiendo.

—Creo que es momento de aceptar esta realidad

La última frase le desgarró el alma.

Y las siguientes palabras terminaron por destruirla.

Y lo peor de todo es que era ella la persona que las estaba diciendo. No era su madre, padre o Ino. Era ella.

—Es momento de aceptar que él nunca fue y es real —las lágrimas volvieron a caer, quebrándole la voz —Estoy lastimando a gente real con todo lo que me está sucediendo

Kakashi detuvo su escritura y la observó con atención

—¿Vas a dejarlo ir?

—Sí

Qué palabra más desgarradora.

Su corazón se quebraba.

—Al igual que cuando quise asesinarlo para evitar que destruyera Konoha y para que mi mejor amigo dejara de buscarlo también —un suspiro ahogado salió de su garganta y con la voz quebrada continuó —Es momento de olvidarme de él y seguir con mi vida

Ya no quería más dolor.

Estuvo un buen rato llorando y escuchando a Kakashi dándole su punto de vista, además de calmarla. Le gustaba la voz de Kakashi, era despreocupada y suave.

Ojalá ella pudiera ser como él y no dejarse afectar por todos esos sueños.

La sesión se alargó más de lo previsto y tuvieron que terminarla cuando Kakashi se aseguró de que ella estuviera bien y mucho más calmada.

Se paró de su asiento y Kakashi fue a despedirla a la puerta.

—Entonces nos veremos como siempre el próximo viernes

Ella sonrió mientras salía y con toda la sinceridad del mundo le dijo —:Muchas gracias por todo Kakashi-sensei

Cuando se giró observó a un hombre increíblemente alto en el mostrador de la recepción.

Parecía tenso.

Se acercó lentamente y el misterioso hombre se volteó.

Cuando lo vio, supo de inmediato quién era él.

El hombre de sus sueños estaba allí, de pie frente a ella. La observaba como si no fuera real y estaba segura que ella hacía lo mismo con él.

Una mezcla de sentimientos se arremolinaba en su pecho.

Hace un par de minutos, en la consulta de Kakashi, había hablado de cómo finalmente se rendiría y dejaría de buscar a ese hombre.

Y ahora estaba de pie frente a ella.

Y como si hubiera recibido una epifanía, pronunció su nombre temblorosamente

—¿Sa...Sasuke-kun?

—¿Eres tú, Sakura?

Su nombre sonaba exactamente igual a como lo recordaba en sus sueños.

Ella no podía dejar de observarlo y él hacía lo mismo con ella.

Su cara en ese momento debía ser de incredulidad completa o al menos eso podía percibir en el reflejo de esos ojos negros

Pudo ver como él, más bien dicho, Sasuke se acercaba a ella y lentamente, como si temiera asustarla, acercaba su mano a su mejilla.

Pudo sentir su mano fría y con sus dedos quitar las lágrimas que caían de sus ojos.

Inconscientemente se acercó más a él.

Ninguno de los dos dejaba de mirarse y cada vez se acercaban más y más.

Olvidaron completamente que tenían espectadores.

— Estoy soñando —se dijo — No hay manera de que esto sea real

—¿De verdad eres tú, Sasuke-kun? —susurró ahogadamente —Por favor dime que esto no es otro de mis sueños —más lágrimas cayeron.

—Soy yo Sakura —y con su brazo izquierdo, rodeó su cintura para acercarla a su pecho.

Él olía exactamente como lo recordaba con la leve excepción de que no sentía ese olor a fuego tan característico de él en ese otro mundo.

Ahora él tenía un leve olor hogareño, pero en lo demás seguía oliendo igual.

Otro cambio que notó fue el color de sus ojos.

—Tus ojos —le dijo —Ahora son negros

Una pequeña sonrisa apareció en la cara de Sasuke.

—En este tiempo no tengo el Rinnegan

Acercó cuidadosamente su mano hacia la cara de Sasuke y corrió el pelo que tapaba su ojo. Cuando lo alcanzó, acarició pausadamente su ojo con cariño.

Sasuke se inclinó ante los suaves toques que Sakura le daba, además ella removió con cariño el resto de lágrimas que habían caído de sus ojos.

Con un suspiro Sasuke le dijo suavemente —: Te estuve buscando

La caricia se detuvo y una sonrisa de disculpa apareció en su cara

—Lamento la demora

—Creo que es lo justo —volvió a cerrar los ojos mientras ella seguía acariciando su cara —Yo siempre te hice esperar, ahora era mi turno de esperarte a ti

La sonrisa de Sakura se enterneció

—Bienvenido a casa Sasuke-kun

—Estoy en casa, Sakura


Cuéntenme si les gustó el capítulo 💕

Ahora pasaremos un momento de "luna de miel" como me gusta llamar al próximo capítulo, pero recuerden que no todo es tan lindo como siempre 😭

Muchas gracias a tatutu; sasukebb; Noemitg-chan y a naomi-nakuru por sus reviews. Me alegro que les haya gustado. De verdad sus comentarios me animan muchísimo. Espero disfruten mucho de este capítulo también 💕

Y respondiendo a tatutu: Originalmente iba a ser un oneshot, pero me animaron a que escribiera la continuación jajaja y aquí estamos. Espero que te guste la historia❤

El próximo capítulo será un poco más largo que los dos primeros, así que espero que no sea muy tedioso para ustedes leerlo.

¡Nos leemos la próxima semana!