RESUMEN ...
Leia pensó en sus palabras ... al igual que su familia estaba comprometida con su pueblo y con lo que era correcto, miró a su padre .. una mirada de orgullo en sus facciones, su madre con lágrimas en los ojos le sonreía con amor y entonces Leía lo supo, que de alguna forma, por más que descubriera de su familia biológica ... ellos siempre fueron sus padres, ella siempre fue una Organa y Alderaan siempre sería su mundo.
- ... me uniré formalmente a la rebelión .. seremos fuertes y veremos la caída del imperio - declaró con solemnidad, Bail miró con orgullo en sus ojos - se que así será - afirmó - veremos libertad en la galaxia -
CAPÍTULO 6. PRINCESA DE ALDERAAN.
Época Imperial.
Palacio de Alderaan. Alderaan.
La bahía de aterrizaje del palacio estaba especialmente despejada aquella mañana, uno que otro mecánico trabajando en reparaciones y el equipo de seguridad del Virrey esparcido adecuadamente. Bail Organa contempló con cierta aprehensión el despejado cielo de Alderaan. Una ligera sonrisa se extendió por su rostro, mientras divisaba una pequeña figura adentrándose en la atmósfera del planeta.
Fue solo cuestión de minutos, para que la nave familiar consular, él Tantive-IV, atracara en el muelle principal. Entre una ola de vapor y él siseante ruido de los motores y la maquinaria, poco a poco enmudecida .. la rampa descendió dando paso a un grupo de oficiales y soldados que, en posición firme marcaron el camino para la futura senadora. Leia Organa, princesa de Alderaan descendió de la nave, seguida de C3-PO y R2-D2, con el Capitán Antilles cerrando la comitiva.
Con una ligera inclinación de cabeza, el Virrey correspondió al saludo de la princesa finalmente estaba en casa ..
- Asumo que no hubo ningún inconveniente - comentó el Virrey mientras se encaminaban hacia el interior del palacio.
- Fue una semana tranquila, el Senado está como siempre, aunque lamento informar que nuestra propuesta de ley fue rechazada - la mirada de la joven princesa decayó por un instante, antes de retomar un rostro serio de política.
- Habría sido un milagro si se hubiera aceptado - comentó Bail, apoyando una mano sobre el hombro de su hija. Sus miradas se encontraron por un momento - Se que hiciste un trabajo excelente supliendome esta semana - dijo, Leia se alegró genuinamente - fue maravilloso, no puedo esperar para hacer esto cada día -.
Bail asintió levemente - por supuesto -, mientras se adentraban en el palacio.
- Asumo que mamá se está reuniendo con los gobernadores - comentó Leia en tono conversacional - Pero tú te libraste de la reunión y estoy casi segura que no fue solo para recibirme ya que solamente me fui una semana - contó con una risa acusadora a su padre .
- Veo que tú talento de observación se sigue fortaleciendo - Señaló Bail.
- que puedo decir…. otra de las habilidades que necesito si quiero ser una buena gobernante algún día - dijo contemplando el retrato de la reina Breha. colocado en el pasillo donde se retrataba a los gobernantes de Alderaan.
Bail escuchó a su hija y el retrato antes de proseguir - razón, aunque no has acertado en todo… Tu madre está esperándonos en la biblioteca - agregó él.
Leía le miró sorprendida y le siguió poco después, desde su llegada al palacio apenas unos días de nacida, Leía había el amor de sus padres, en toda su vida nunca se había sentido inadecuada por haber sido adoptada, sin embargo… con el paso del tiempo sus padres se encuentran distanciado de ella, demasiado ocupados en sus asuntos y obligaciones, Leía entonces se había sentido resentida y había ido, hasta los confines de la galaxia a encontrar una razón, por supuesto la había encontrado ... que sus padres con algunos aliados comenzaban ataques al imperio y se prepara para una guerra que pronto llegaría, Leía pasado las siguientes semanas tratando de demostrar su valía y con la intención de unirse a la lucha, no había sido fácil pero ahora participaba de pequeñas misiones rebeldes con su cargo de diplomática,las cosas entre sus padres y ella han mejorado pero aún así, a menudo se hallaba ocupados dirigiendo todo un mundo y haciendo una incipiente rebelión ... por lo que era de esperarse la extrañeza que sintieron la princesa, al saber que las reuniones de su madre estado canceladas.
Sin hallar palabras, padre e hija caminaron por los corredores casi desiertos - tengo una reunión con la Reina de Naboo esta tarde - dijo su padre después de un rato de silencio - se que tiene una perspectiva semejante a nosotros respecto a las circunstancias actuales - admitido , p para un oyente común esa declaración era vaga y sin ningún tipo de implicación pero Leia no era una oyente común, ella sonrió por un momento - eso es maravilloso, conozco a la Reina Dalné, tal vez pueda ayudar con las negociaciones - votó Leia esperanzada.
- por supuesto - afirmó la fianza.
Después de un momento finalmente llegaron a la biblioteca del palacio, la biblioteca albergaba la historia de Alderaan desde siglos atrás, además de bastos conocimientos del resto de la galaxia, sin embargo lo que hacía de la biblioteca el lugar favorito de Leía era que ese era el lugar donde sus padres y ella podía actuar como una familia, sin los lineamientos y etiqueta que debían seguir como miembros de la familia real, El corazón de Leía se sintió cálido al ver a su madre sentada en uno de los sofás, sin pensarlo dos veces fue directo a ella y su madre la envolvió en un cálido abrazo.
- Leia - murmuró Breha mientras apretaba a su hija en su abrazo con un poco más de fuerza, Leía no protestó alegrándose de verla, aunque solo había pasado una semana Leia había extrañado a su familia, como lo hacía cada vez que se hallaba en Coruscant por la legislatura de aprendices.
- ¿Hay algo mal, mamá? - preguntó Leia al salir de su abrazo, con sorpresa notó los ojos humedecidos de su madre, Braha era un example de fortaleza por lo que verla llorar solo le trajo una punzada de preocupación a la princesa.
- hay algo que queremos decirte - dijo Bail con gentileza indicando a Leia que se sentará junto a su madre y él mismo se sentó junto a ella después.
Leia los miro a ambos mientras algo comenzó a apretarse en su pecho — hace más de 16 años Breha y yo pasamos horas contemplando a una hermosa bebé que prometimos amar y cuidar como nuestra hija —. Comenzó a decir él,
— lo sé — susurró Leia — me lo contaste cuando insistí en conocer mi pasado, acepte que no era tan importante saberlo, ustedes siempre serán mis padres —.
— y tú siempre serás nuestra hija — prometió Bail sosteniendo las manos de su hija.
Breha atrajo a Leia a otro abrazo acariciando su hombro con dulzura mientras Leia miró fijamente a su padre — ¿Algo ha cambiado? — preguntó mientras la inquietud segura creciendo en su pecho.
— La fuerza funciona de formas en que no podemos comprender— explicó Bail, dejando a Leia con más preguntas que respuestas.
— ¿La fuerza? — preguntó — ¿No era lo que creían los Jedi? — susurró en su última frase... los Jedi era un tema tabú por toda la galaxia, por lo que era peligroso hablar de ello en cualquier parte. Leia había crecido escuchando la historia de los Jedi, pero conociendo bien dónde podía hablar de esas historias y dónde no.
Bail asintió con la cabeza ante la pregunta de su hija — Alguien que no es sensible a ella es casi incapaz de comprenderla, pero la fuerza es donde los Jedi obtienen su poder — explicó Bail — y tú mi querida hija, eres fuerte en ella — declaró.
Leia se sorprendió — yo ¿Puedo ser un jedi?, es imposible ¿Como? — preguntó
— está en tus venas, en tu familia — declaró Breha, Leia la miro desconcertada — ¿mi familia?, ¿mis padres eran Jedi? — preguntó.
— tu padre… era un Caballero Jedi en la guerra de los clones, y tú madre fue una importante reina y senadora.. y una buena amiga mía — declaró el, antes de añadir — Leia, tu habilidad y pasión por la política corren por tus venas no solo por nuestra educación, pero también corre por tus venas la capacidad de ser un Jedi — explicó el virrey.
Leia se sentía confundida y aturdida, hace años que había hecho las paces con ser ignorante de su pasado y la familia que no conoció, nunca pareció realmente importante... pero ahora, todo estaba cambiando, demasiado rápido para el gusto de Leia, — por qué ahora ¿Qué ha cambiado? —.
— Esperanza — declaró Braha.
Baila asintió con la cabeza — hace 16 años se creía que los Jedi se habían extinguido, pero nosotros somos testigos de su regreso — dijo y ella comprendió, — Kanan y Ezra — murmuró recordando sus misiones en compañía de los dos Jedi rebeldes en Lothal.
— y Fulcrum — añadió Bail, Leia sabía acerca de Fulcrum aunque nunca la había conocido en persona, Bail pareció levemente nervioso antes de añadir — y… de alguna manera tu padre biológico — dijo.
— ¿Cómo? — preguntó Leia sin comprender, siempre le dijeron que sus padres habían muerto en la guerra de los clones, o ¿acaso había sido una mentira?.
— no pretendo comprender la fuerza Leia, pero de alguna forma Anakin Skywalker fue trasladado desde antes del final de las guerras clon, hasta esta época — explicó para aumentar la confusión dentro de Leia
— cómo viaje en el tiempo — murmuró ella un tanto insegura de su propia respuesta.
— eso parece — afirmó Bail
Leia trato de aceptar la confusa verdad y aunque una parte de ella se negaba a creer en ello tan absurdo, otra parte confiaba plenamente en su padre Bail Organa.
— y qué haremos ahora? — preguntó.
— Leia cuando naciste fueron días oscuros para la galaxia, la orden Jedi y la República habían caído y el nuevo imperio había tomado su lugar, tu nacimiento y el de tu hermano fueron una esperanza para la galaxia — explicó
— ¿Mi hermano?, ¿tengo un hermano? — preguntó Leia su historia familiar se estaba volviendo más complicada y extraña de lo que jamás pensó.
Bail asintió — fueron separados para mantenerlos ocultos y seguros, nosotros te adoptamos mientras que el maestro Jedi Obi-Wan Kenobi se llevó a tu hermano, siempre supimos que llegaría el momento en el que serían entrenados en el camino de los Jedi y traerían la esperanza a la galaxia — Leia comprendió lo importante que había sido esconderlos, ella no era ignorante de las atrocidades del imperio de matar a todo ser con la capacidad de ser un Jedi... ella creció con historias de los valientes héroes y el tiránico imperio, historias que no podían salir de los muros del palacio y no podían ser habladas con cualquier persona, ella era consciente de todo eso y creía en qué los Jedi realmente podían traer esperanza,pero ella era la princesa de Alderaan... tenía un puesto que ocupar en el senado Imperial y un lugar como monarca de Alderaan algún día, no podía dejarlo.
— entonces, se supone que debo ser un Jedi?, ¿Que hay de mi lugar en Alderaan? — preguntó negándose a pensar en la idea de abandonar todo por lo que había trabajado toda su vida.
Bail entendió sus preocupaciones, siempre lo hizo, razón por la que Leia era muy cercana a su padre, Bail la miró a los ojos y dijo — tu habilidad mi hija, es una que en tiempos antiguos estableció la paz en la galaxia, es lo único que puede restablecer la paz y la libertad — .
Leia pensó en sus palabras, su deber como soberana sería traer paz, seguridad y prosperidad a su mundo, cosas que aún podría hacer como Jedi pero en un nivel mucho mayor, ella al igual que su familia estaba comprometida con su pueblo y con lo que era correcto, miró a su padre una mirada de orgullo en sus facciones, su madre con lágrimas en los ojos le sonreía con amor y entonces Leía lo supo, que de alguna forma, por más que descubriera de su familia biológica ellos siempre serían sus padres, ella siempre serían una Organa y Alderaan siempre sería su mundo, después de un momento Leia finalmente tomó su decisión — Entonces me uniré formalmente a la rebelión, saldré del ojo público y ayudaré a que la rebelión crezca, seremos fuertes y veremos la caída del imperio — declaró con solemnidad, Bail miró con orgullo en sus ojos — se que así será — afirmó — veremos libertad en la galaxia —.
— No lo olvides Leía, siempre estaremos contigo — afirmó su madre poco después, Leía asintió, un par de lágrimas comenzaron a botar de sus ojos — y ustedes siempre serán mis padres — afirmó solemnemente Breha tiro de si hija y esposo a un abrazo familiar y Leía se sintió segura, de alguna forma sabía que lo que acababa de decidir afectaría su vida para siempre pero confiaba en la promesa de sus padres, todo estaría bien y ellos siempre estarían con ella.
Guerra de los Clones.
Palacio de Alderaan.
Breha había sido preparada para ser reina desde el momento en que nació, siendo presentada como princesa heredera desde pocos días de su nacimiento, Breha había crecido amando su mundo y aprendiendo como brindarle paz y prosperidad, lo cual no había sido una tarea tan complicada… Alderaan era un mundo pacífico, sus ciudadanos eran respetuosos y cultos.. los refugiados de la guerra comenzaban a prosperar también y Breha no podría desear más de su mundo.
Sin embargo, aunque Breha y Bail habían mantenido a Alderaan a salvó de la dura guerra, Breha no era ignorante de los horrores que había afuera y el sufrimiento esparcido en la galaxia... Breha era consciente de la crueldad de los separatistas, había oído hablar de mundos pacíficos reducidos a nada, sus habitantes hechos esclavos... en otros planetas, la guerra se esparcía por cada ciudad y pueblo obligando a sus ciudadanos a tomar las armas o perecer, Breha temía por el destino que Alderaan correría.
Breha avanzó con suavidad, de una pared a otra del calabozo que se había usado algunos siglos atrás... observó la luz reflejada en los vidriales, mientras su mente recorría cada posibilidad de escape. Unos pasos metálicos la sacaron de sus pensamientos.
— Reina Breha, mi almirante desea hablarle sobre el cambio de poder en su planeta — dijo el droide táctico. Breha alzó una ceja, no era usual ver a un droide táctico tratando temas diplomáticos, sin embargo fue la gravedad de la situación lo que le impidió hablar al respecto.
— Alderaan no tolerará una usurpación de poder — dijo ella manteniendo su voz de mandataria, aunque obviamente no tendría ningún efecto en el droide.
Como era de esperar el droide no se inmutó — Si, si su reina firma el decreto — dijo él.
Breha sabía que era cierto, lo sabía desde que se le había dejado vivir cuando a otros no, sin embargo se negaba a aceptar que sucediera.
— la república no aceptará esto, los jedi traerán su ejercicio — espetó ella, alejándose lo más que pudo de la puerta de la celda, mientras los magnoguardias se preparaban para abrir la puerta.
— Entonces llevaré a cabo mi estrategia — contestó él, Breha pensó que si los droides pudieran demostrar arrogancia, ese sería un buen ejemplo de ello.
— Saquenla — ordenó el táctico.
— Roger, Roger — contestaron los B1 al entrar a la celda.
Bail Organa guío al reducido grupo por los pasillos, el pasaje que habían tomado los había llevado directo al palacio donde ahora se arremolinaban decenas de droides.
— parece que se han puesto cómodos — murmuró un clon desde atrás, nadie se rió del comentario.
Obi-Wan observó el perímetro con Cody siguiéndole los talones, mientras algunos clones montaban guardia.
— ¿Alguna posibilidad de que hayan bloqueado las entradas? — preguntó el general
— ninguna, los pasadizos no se encuentran en ninguna base de datos más que en esta, es un secreto para cualquier extraño — .
— lo bueno que no somos extraños — murmuró Obi-Wan mientras se inclinaba en el holograma — la reina debe estar en los calabozos, Senador lleve a su grupo a buscarla, Cody lo respaldará con algunos de los nuestros, el resto me seguirá a la sala del trono, iremos por la cabeza — explicó el señalando las rutas.
Todos asintieron de acuerdo y comenzaron a separarse — Jesse, necesito la creatividad de la 501, si hay un droide táctico no podemos ser predecibles — murmuró Obi-Wan al ARC.
— por supuesto señor, contagiaremos a sus hombres con un poco de la imprudencia del General Skywalker, señor — dijo él con orgullo.
— tendré que confiar en eso — murmuró él y comenzaron a correr.
Después de una infinidad de pasadizos que parecieron una exageración a la vista de Obi-Wan, finalmente estuvieron en el pasillo frente a la sala del trono.
— andando — murmuró Obi-Wan haciendo señas a los hombres para que lo siguieran, la 212 fue al instante, pero Jesse y sus compañeros se quedaron atrás.
— es un poco obvio, Señor — murmuró Jesse desde atrás.
Obi-Wan quiso golpear su frente por su idea de poner al ARC a cargo de la creatividad de la tarea — no tenemos el equipo para una entrada aérea — dijo él.
Jesse no contestó, pero Obi-Wan pudo sentir claramente la diversión del clon en la fuerza y no le gustó.
Época Imperial.
Theed, Ciudad Capital de Naboo.
Naboo era un mundo del borde medio lleno de vegetación con hermosas praderas y lagos cristalinos. Aunque Leia Organa había visitado él planeta en muy pocas ocasiones, fácilmente podía decir que era uno de sus mundos favoritos.. tan similar a Alderaan y al mismo tiempo, tan diferente.. Leia sonrió ligeramente, recordando su más reciente visita al mundo, más especialmente a una de sus lunas. como parte de sus metas del corazón.
Leia observó la bella arquitectura de la ciudad capital Theed y aterrizó la nave — Chicos hemos llegado — exclamó ella — Oh maravilloso — exclamó él droide de protocolo dorado C3-PO, R2D2 pito feliz dejando su lugar de copiloto para seguir a la princesa por la rampilla de desembarque seguido del droide dorado, al bajar por la rampa Leia observó la comitiva de bienvenida, la Reina Dalné se mantenía erguida en el centro de la comitiva rodeada por cuatro doncellas de estaturas y características similares rodeandolas a estas se encontraban 4 hombres como equipo de seguridad, Leia bajo por la rampa y se inclinó con respeto ante la reina — Reina Dalné, es un honor que me reciba en su bello planeta — dijo respetuosamente, la reina y los que estaban con ella se inclinaron también ante Leia — Princesa Organa, para nosotros es un placer recibir a tan grandes aliados — hablo la reina — asumo que no hubo inconveniente en su viaje —.
— ninguno Alteza — declaró ella acercándose al singular grupo seguida de sus droides, Leia observó el hangar notando los Stormtroopers estacionados en los diferentes puertos algunos de ellos rodeando 4 naves grandes y relucientes — veo que la presencia imperial ha ido en aumento — comentó a la reina.
— con tantos rebeldes en el borde exterior el emperador ha insistido — declaró la reina, no era un secreto la rebelión existente, aunque el imperio trataba de ocultarlo, a menudo lo usaba como una estrategia política para inmiscuirse en los planetas del borde exterior y más recientemente en el borde medio.
Subieron a los Spiders que se hallaban estacionados y Leia vio con dolor como un comerciante era empujado por dos imperiales, la reina también lo notó y su rostro oculto detrás del maquillaje decayó ante la vista —¿Sabe que pudo haber aterrizado en la plataforma del palacio? — preguntó la reina tratando de olvidar la escena anterior, no había mucho aún como reina que pudiera hacer para remediar tal situación, no con la actual situación de la galaxia.
Leia se arrepintió por un momento de llegar al puerto de la ciudad — Lo sé — dijo — pero me encanta ver la vista desde aquí — añadió señalando la belleza de infraestructura y arte que la rodeaba, continuaron conversando dejando el asunto olvidado hasta llegar al palacio real de Theed.
Palacio real de Theed, Naboo.
La comitiva continuo su camino por el palacio hasta llegar cerca de la sala del trono, donde se hallaban hermosos retratos de las monarcas de Naboo, Leia observó con atención y se detuvo al ver el de la Reina Amidala, Leia contempló su rostro blanco por el maquillaje y vestida de rojo con un gran tocado, era hermosa, ella era su madre de la que apenas se había enterado, la reina observó a quien estaba contemplando y sonrió ante el retrato
— ella es la Reina Amidala — dijo dispuesta a dar una explicación como buena anfitriona — fue una de las reinas más queridas de Naboo, fue electa a los 14 años, el pueblo la amaba tanto que quisieron cambiar la constitución para que su reinado se prolongará, pero ella era una amante de la democracia así que dejó el trono y se convirtió en senadora —.
—¿Se retiró? — preguntó Leia más para mantener la fachada del interés político que por saber la verdad, ella ya lo sabía, al menos una parte.
— No — murmuró la reina — falleció al inicio del Imperio, su bebé murió con ella — declaró con tristeza, Leia sintió un nudo en su garganta y su corazón se apretó no, sus bebés vivieron pensó — su tumba es la más visitada y recordada de todas, nunca será olvidada por los Naboos ni por los Gunganos — la reina terminó su explicación.
— impresionante — dijo la princesa sinceramente y su reciente admiración creció aún más al conocer el amor que le tenía su gente de boca de la propia actual reina, la comitiva continuó hasta llegar al salón del trono donde la reina acostumbraba tener sus audiencias, la reina Dalné se sentó e indicó a Leia que tomara un lugar — pueden dejarnos — dijo la reina a sus criadas y guardias, quienes después de una reverencia se alejaron, los droides permanecieron al fondo del salón, Leia observó la habitación vaciarse y notó una mujer que permaneció erguida junto a su reina, Dalné captó su preocupación — no te preocupes, Sabe es mi sierva de mayor confianza, es seguro hablar — dijo animándole cortésmente.
— por supuesto — contestó la princesa y se dispuso a explicar — mi padre me ha informado de su deseo de brindar equipo y suministros a la Rebelión y a refugiados —.
La reina asintió levemente — mi pueblo siempre apoyará la libertad y la democracia, no toleraré más la opresión del imperio, pero temo que mi decisión traiga repercusiones indeseables sobre Naboo — explicó la reina con resolución y preocupación.
— como todo buen gobernante — comentó Leia mirando con determinación a la joven reina — pero si los que podemos no actuamos, la situación se volverá insoportable — añadió.
La reina pensó por un momento — ¿Son ciertos los rumores sobre los Jedi? — preguntó.
— lo son, los he visto yo misma — declaró Leia con determinación y vio como la esperanza comenzó a brillar en los ojos de la reina — bien, — dijo e hizo señas a su sierva para que se acercara, Sabe se acercó entregando a Leia un bolso — aquí está lo que me pidió ¿Cuál es el plan? — preguntó la reina.
Leia aceptó el bolso agradecida y sonrió a la reina con determinación brillando en sus ojos — dejemelo a mi majestad, lo he hecho antes, el imperio pensara que las naves fueron robadas — declaró.
La reina pensó por un momento antes de asentir con la cabeza — pongo mi confianza en ti, Princesa Leia — declaró y como última instancia añadió — que la fuerza te acompañe Princesa — dijo, como pocos en la galaxia la reina Dalné no había olvidado lo que los Jedi habían hecho por la galaxia y por su mundo y al usar uno de sus emblemas para ella fue una forma de honrar sus memorias, Leia lo entendió claramente — y con usted Alteza — dijo y la reunión se dió por terminada.
Guerra de los Clones.
Alderaan.
Durante todo su tiempo en la guerra, Rex había sido respaldado por los jedi... pocas veces habían sido sus hermanos y él, solos para sostener una batalla, por supuesto Rex había dirigido incontables asaltos cuando Skywalker o anteriormente Tano, dirigían otros escuadrones y él dirigía el suyo para lograr la victoria definitiva, sin embargo ahora estaban solos. Rex confiaba en que Kenobi los respaldaría una vez que rescatarán a la reina y obtuvieran al droide táctico, todo sería fácil desde allí, mientras tanto Rex tenía que guiar a sus hermanos y a los militares Alderanianos hasta ese punto.
— reporte Teniente — preguntó Rex por el comunicador mientras destruía un puñado de B1.
— parece que hemos captado toda su atención Señor — vino la voz desde el enlace — y traen amigos — añadió.
Rex captó el leve pánico en la voz del teniente — tranquilo Vod, los respaldaremos — dijo él antes de cortar la comunicación.
— ¿y quién nos respaldará a nosotros Señor? — preguntó Kix cerca de él. Rex no contestó, Kix tenía razón, las cosas no estaban bien con ellos tampoco, y los heridos y muertos estaban aumentando, esto era una masacre, los separatistas estaban preparados.
— ¿Alguna noticia de la reina? — preguntó Rex acercándose al capitán Antilles.
— no está en los calabozos… están buscando — dijo el mientras sacaba de combate dos B1 con una puntería tan buena como la de un soldado clon.
Rex asintió levemente — tenemos que darles más tiempo — murmuró, nunca le gustó ser la carnada
— se están reagrupando — espetó un militar Alderaniano llamando la atención de ambos capitanes, tal como el hombre había dicho, más droides reemplazaron a los anteriores trayendo la artillería pesada con sus tanques.
— ¡Cubranse! — ordenó Rex antes de que un cañón resonará en el gélido aire.
— necesitamos refuerzos — grito Antilles desde el otro lado donde había golpeado el láser, Rex se quedó cayado, no tendrían ayuda..
Un grito sordo lo distrajo de sus pensamientos y al alzar la vista noto a un soldado cayendo al suelo y rodando sobre su armadura hasta acuclillarse y comenzar a disparar, otro cayó después con un poco más de gracia respaldando a su hermano.
— estoy seguro que está no era mi definición de refuerzos — murmuró Antilles mientras se acercaban a los recién llegados cubriéndose de los lásers, antes de que cualquiera de los dos pudiera hablar uno de ellos habló
— Comandante Grey y Capitán Styles reportándose para el servicio, Capitán Rex — dijo haciendo un rápido saludo militar mientras el que debía ser Styles destruyó otro puñado de droides.
— no sé ofenda Comandante pero ¿cómo llegaron?, ¿los envío la república? — preguntó Rex, el comandante pareció dudar y antes de que pudiese hablar un chico cayó del cielo con un sable de luz azul desenvainado.
Con un grito de emoción saltó sobre uno de los tanques desmontando su cañón, una mujer cayó poco después — ellos nos trajeron — señaló el comandante, el chico que entonces Rex reconoció como Caleb Dume, se lanzó sobre un segundo cañón y arrojó un par de B1 claramente desconcertados o tan desconcertado como podría estar un droide .
— ese es nuestro chico — murmuró Styles con una risa que a Rex le recordó a Hardcase con una de sus ideas más locas, entonces corrió a la batalla brevemente detenida por la rareza de la situación.
— creo que ya conoce a la general Billaba — dijo el comandante poco después.
— general, nos alegra tenerla en nuestra campaña — murmuró Rex
— el capitán Antilles y yo estamos dirigiendo el asalto por fuera, el General Kenobi está dentro del palacio junto con el senador Organa — explico rápidamente, Billaba asintió
— entonces brindemosles el tiempo y la salida que necesitan — dijo ella con una voz serena muy distinta al ruido de la batalla. Rex sonrió bajo su casco — ya oyeron hombres, en marcha — ordenó el y al instante toda la 501 y los restos de la 212 saltaron a la batalla con el ánimo recobrado, Billaba avanzó adelante, seguida por Grey, y Rex se sintió aliviado de que esos jedi fueran como los que respetaba.
— Esta batalla está ganada Capitán — dijo a Antilles antes de unirse a sus hombres.
— eso parece — dijo Antilles antes de dirigirse a sus propios soldados y seguir a sus aliados….
Época Imperial.
Ciudad Theed, Naboo
Con determinación la Princesa Organa salió del palacio, únicamente acompañada de los dos droides que el Capitán Antilles había insistido en que la acompañarán, Leia recorrió las concurridas calles de Theed procurando mezclarse entre la gente.
— Princesa, el hangar está en la otra dirección — comentó el droide de protocolo señalando la dirección opuesta a la que Leia estaba caminando.
— Estamos temprano, haremos una parada antes — dijo y camino sin dar lugar al droide a contestar como estaba segura que lo haría.
Después de unos minutos de camino finalmente encontró el camino al cementerio de Theed, camino mirando en todas direcciones para buscar posiblemente la tumba más grande y elegante de todas, no tardó mucho en encontrarla y ver el nombre escrito en la entrada.
— Reina Amidala — susurró mientras rozaba con las llemas de sus dedos las letras finamente grabadas en oro y se dispuso a entrar al lugar
— esperen aquí , volveré pronto — indicó Leia.
Los droides obedientemente se quedaron atrás y Leia entró.
Tumba de la reina Amidala, Naboo
La reina Dalné no mintió al decir que era el sepulcro más hermoso y finalmente decorado de todos, la iluminación artificial permitía una clara apreciación de un bello retrato de una mujer un tanto mayor a la del retrato en el palacio y sin maquillaje blanco, Leia la observó con fascinación, tratado de grabar cada facción en su memoria... con sorpresa se dió cuenta que sus ojos eran los mismos que los de ella al igual que su cabello. Leia no sabía bien como sentirse en ese momento, Padme Amidala era un misterio y una extraña para ella, había pasado toda su vida sin saber su nombre, sin saber qué rasgos comparten y eso nunca pareció afectarle, pero ahora que lo sabía, no podía resistirse a la idea de saber de ella... de conocerla, de saber cómo era, cómo habrá sido su voz, habría sido dulce y cariñosa como su padre Bail Organa? o dura, pero bondadosa como su madre Breha?, no lo sabía, pero ansiaba saberlo y en ese momento Leia Organa no era más la princesa de Alderaan, sino una chica de 16 años que anhelaba a una mujer que nunca había conocido… y por primera vez, se permitió llorar por la mujer que le había dado la vida.
— Lo siento… — se disculpó mirando el retrato, si su madre la escuchaba o no, era desconocido para ella, pero le gustaba creer que podía oírla y que por primera vez podría hablarle y anhelar que ella la oyera.
— es extraño… toda mi vida pase sin conocerte pero ahora que sé quién eres, no puedo evitar tratar de acercarme a ti… he aprendido que fuiste la reina de este planeta y fuiste muy amada por tu pueblo.. deseo ser así, deseo marcar una diferencia… mi vida está cambiando rápidamente, pensé que lo tenía todo resuelto, pero ahora, nada será como antes y me asusta, tengo que ser fuerte lo sé… ahora me convertiré en un Jedi y jugará un papel diferente en la rebelión… también conoceré a mi padre… es un poco difícil de aceptar por qué ya tengo un padre… pero… ¿debiste amarlo verdad?, no será fácil pero estoy dispuesta a intentarlo, lo conoceré y lo aceptaré como mi padre… en algún momento… Lo prometo, haré que te sientas orgullosa… — las palabras de Leia finalmente salieron haciéndola sentir más ligera de lo que se había sentido desde que descubrió la verdad.
Se secó las pocas lágrimas que habían rodado de su rostro y se levantó del sepulcro recobrando toda su compostura, observó el hermoso retrato una vez más. — te amo mamá — susurró.
Saco la bolsa que la reina le había dado y saco un vestido amarillo con diferentes tonos de amarillos y naranjas, casi como si fuera fuego y se lo puso... poniendo la capucha sobre su cabeza cubriendo un poco sus ojos, todo listo pensó y salió en busca de los droides, para su sorpresa C3-PO se hallaba apagado y R2 pitó alegremente al verla
— ¿Que sucedió? — preguntó Leia mientras encendía nuevamente a C3-PO.
— Hay que avisar a la princesa Leia— exclamó C3-PO sin reconocer en un momento a la princesa frente a él
— ¿avisarme que? — preguntó
— Oh, que había una mujer en el cementerio — contestó el droide.
— ¿una mujer? — preguntó Leia extrañada, el cementerio había estado vacío, R2 chilló,
— ¿Te dió un holoproyector? — preguntó Leia y el astromecánico extendió una de sus pinzas sosteniendo el holoproyector. Leia lo encendió con cuidado y curiosidad, y vio una imagen holográfica de la Reina Amidala vestida en galas reales posiblemente en su coronación, la imagen cambió a una celebración la reina Amidala en medio algunos diplomáticos y gungan... y lo que Leia pensó eran dos Jedi y un niño con ellos, las imágenes siguieron, Padme Amidala dando un discurso en el Senado.
Leia observó en sus manos su pequeño tesoro de recuerdos de su madre y lo guardó, dispuesta a conservarlo como un tesoro invaluable... con una gran sonrisa en sus labios, Leia emprendió la marcha al hangar seguida de los fieles dioides.
Sin darse cuenta que una mujer la observaba desde las sombras, oculta entre los matorrales. Una vez que Leia se fue con sus dorides, la mujer caminó hasta la tumba de la difunta reina — está hecho,mi reina — murmuró la mujer observando el retrato de Padme y se fue… habiendo cumplido su última misión para su querida amiga, Padme Amidala.
En algún lugar de Ciudad Theed, Naboo
— Espectro 2 a Espectros y equipo de extracción, me encuentro en posición y en alerta de enemigos aéreos — sonó la voz de la capitana Syndulla por el comunicador.
— Aquí Espectro 1 en posición, comenzaremos la distracción, ¿Alguna señal de la princesa, Skywalker? — preguntó Kanan desde su lugar cerca de los Stormtroopers.
— Negativo, viene tarde — contestó mirando el hangar desde uno de sus techos.
—conociendo a la princesa Leia, tal vez tengamos que cambiar de plan — comentó Ezra escondido, detrás de la nave Alderaniaana.
— definitivamente la hija del General — comentó Rex divertido uniéndose a la conversación.
—no me sorpresa que la encontramos en medio de docenas de imperiales — añadió Ahsoka y para consternación de Anakin, ella y Rex compartieron una risa a su costa, el solo gruñó levemente pensando que así sería su vida a partir de ahora y que cuando encontraran a Obi-Wan sólo aumentarian las bromas.
— mucha charla y poca acción, necesito esa distracción para quitar los seguros — intervino Sabine recordándoles a todos el trabajo.
— entendido — dijo Kanan y apagando su comunicador procedió con la distracción.
Mientras tanto, Anakin se asomo por todo el lugar sin captar a la chica... siendo honestos, no sabía cómo luciría su hija, solo pudo imaginar que se vería un poco mayor que Padme cuando la había conocido, pensó en que tendría cabello y ojos castaños y un porte real como de una reina o en este caso de una princesa, Anakin ya no podía esperar para conocerla.
Área de Hangares. Ciudad Theed. Naboo.
El teniente Mastín realizaba sus rondas regulares por el sector de los hangares, supervisando a sus tropas, cuando repentinamente, detonaron dos explosiones fuera del hangar. Movilizando a sus tropas inmediatamente, él hombre se precipitó hacia él exterior, con la esperanza de que, al atrapar a algún rebelde.. finalmente le dieron el ascenso que tanto había querido..
Leia recorrió las concurridas calles con un paso afanosos, con los droides detrás suyo llegó tarde pensó ligeramente frustrada.. caminando hacia él hangar, noto que los rebeldes habían comenzado.. un grupo numeroso de Stormtroopers corrían de un lado a otro, procurando contener a los rebeldes.. sin percatarse de una mandaloriana y un astromecánico que saltaban entre los seguros de las naves, desbloqueando a diestra y siniestra.. Leia no supo si estar feliz o molesta por la incompetencia de las fuerzas de seguridad. Inclinándose ligeramente hacia él astromecánico que la acompañaba fielmente murmuró un — tu turno R2 — . Él astromecánico chillo felizmente, mientras guardaba en sus confiables compartimentos él pequeño control, que la princesa le había entregado.
Bajo la capucha que parecía estar hecha de fuego, Leia observó al astromecánico dirigirse hacia la nave Alderaniana que los había llevado hasta él planeta, con él droide de protocolo balanceándose detrás suyo terriblemente confundido y ciertamente, poco silencioso. Dejándole la importante tarea a los droides, Leia se giró para dirigirse hacia él teniente que gritaba órdenes a sus subordinados.
— ¡Teniente! ¡Teniente! — exclamó ella mientras se acercaba, el teniente se sobresaltó al escuchar que lo llamaban, volteo precipitadamente y se tranquilizo al observar a una simple adolescente — este no es un lugar para civiles, tiene que alejarse inmediatamente —ordenó indicando a un soldado que la escoltara fuera de los puertos, —mi reina desea saber el motivo de todo este alboroto — exclamó ella alejándose del soldado.
— ¿y quien se supone que eres? — preguntó el teniente con poco interés.
— Soy una criada de la reina, me ha mandado a supervisar el lugar — explicó pausadamente, — ¿pero teniente que es esto?, ¿un ataque rebelde?, la reina no estará complacida y tampoco el senado —.
El teniente trago con dificultad antes de dirigirse a la muchacha — dígale a su reina que todo estará controlado, solo unos pocos rebeldes, nos ocuparemos, yo mismo me ocuparé de ellos también —.
— eso espero teniente— la voz de la muchacha estaba atenuada, casi esperanzada, reprimiendo una risa si aquella no fuera una situación de vida o muerte, todo aquello le parecía demasiado absurdo, se dirigió nuevamente al teniente — oh no sería muy bueno para usted ser derrotado por un grupo pequeño de rebeldes, ¿verdad? — .
—no tiene de qué preocuparse, iré inmediatamente — exclamó caminando hacia el otro lado sin molestarse en dejar una escolta para la "criada de la reina", esta era las formas del imperio, si eras una princesa, reina, gobernadora, senadora o algún otro papel importante en la galaxia obtenidas protección y un poco respeto.. pero si eras simplemente un ciudadano, tú serías responsable de tu propia seguridad, Leia estaba cansada de este sistema.
Hangar. Ciudad Theed. Naboo.
Sabine observó la pantalla en el seguro de gravedad con impaciencia.
— ¿cuánto te falta con eso? — preguntó Zeb desde su posición protegiendo a la mandaloriana que trabajaba en los seguros de gravedad, — casi listo — exclamó Sabine observando el contador — unos segundos más — dijo.
— ¡Cuidado! — alertó Zeb, cuando un rayo voló hacia la Mandaloriana..
Sabine alzó la vista de la pantalla pasmada, cuando una resplandeciente espada azul desvio él rayo fuera de su alcance.. retrocediendo un par de pasos aun atónita por él inesperado suceso, Sabine reconoció la presencia del Jedi mayor — Kanan —.
— ¿no tenían una distracción que hacer? — le acusó ella tomando sus desintegradores.. aunque, claramente agradecida y sorprendida por su inesperada aparición..
El Jedi sonrió ligeramente de lado,— Parece que Ahsoka llama más la atención — comentó despreocupado, mientras desviaba más disparos. — Es tiempo de irse — observó él Jedi, mientras la Mandaloriana corría hacia otra de las naves.
— Aguarden— exclamó Ezra mientras corría hacia ellos, con un droide de protocolo a cuestas y un astromecánico detrás de ellos.
—R2 quiere que saquemos a su amigo — dijo señalando al droide dorado, R2 pito
— inservible en batallas — murmuró el droide indignado — pues tú eres un cubo de tornillos—. R2 pito, Zeb gimió y Kanan negó con la cabeza.
— súbelo a bordo Zeb — indicó, Zeb gruño y arrastró al droide con él disparando a unos cuantos Troopers mientras abordaban, la escotilla se cerró y el motor rugió.
R2 pito varias veces y le extendió un pequeño control a Ezra,
—si, me encargare de la nave — contestó y el astromecánico regresó por donde había llegado.
Leia observó las grandes cantidades de stroomtopers llegando en todas direcciones y decidió que era momento de intervenir, disparando a un Trooper, llamó la atención de una unidad… alejándose del grupo que trabajaba en las naves.
— otro rebelde, atrapenla — ordenó uno de ellos y Leia corrió con ganas.. esquivando disparos y lanzando algunos ellas, con alegría vio como R2 quito algunos del camino al estrellarse con ellos y pronto se le unió en la carrera por su vida, siguiendo al astromecánico Leia se apresuró por los puertos tratado de perder algunos Stormtroopers pero aun manteniendo su atención en ella, pronto R2 la condujo a un callejón sin salida.
— no hay salida — exclamó ella al astromecánico, R2 pito con confianza y Leia deseo compartir su confianza.
— te tenemos rebelde — exclamó uno de ellos con todos su blasters apuntados en ella.
— bien hecho — les felicito el teniente que caminaba detrás de ellos, al instante los Troopers se formaron dando lugar al teniente para ver a la rebelde.
— Así que, ¿la sierva de la reina? — exclamó él con aparente diversión.
— tan solo imagine los honores que recibiré cuando te entregue al senado y compruebe la participación de Naboo en la rebelión, la reina será derrocada y yo seré recompensado.. gobernador de Naboo tal vez.. Gran Gobernador Mastin… suena bien, no lo cree — dijo con diversión.
Leia retrocedió mientras el avanzaba hasta que chocó con la pared, agacho la mirada sin querer que él la reconociera, si sabía que era la Princesa de Alderaan todo estaría acabado, no solo para Naboo, sino también Alderaan y la rebelión sufriría un gran daño, el almirante reconoció el miedo de la sierva y tomo su rostro para obligarla a mirarlo a él.. el futuro Gobernador de Naboo, aquel quien había derrotado a la reina a la que ella servía.
Cuando Leia pensó que sería descubierta… R2 lo golpeó haciéndolo retroceder y sacando una de sus pinzas envio una carga eléctrica al teniente quien se retorció levemente, los Stormtroopers levantaron sus armas pero el teniente fue más rápido y electrocutó al droide haciéndolo retroceder, Mastin se levanto del suelo enojado y se dirigió a sus tropas, — capturenla — exclamo sin mirar atrás.
— !¡Estamos perdiendo los escudos! — exclamó Hera mientras maniobraba el fantasma para alejarlo de la vista de los cazas, las cosas estaban saliendo bien, ya había ayudado a cubrir las naves que Zeb y Sabine habían liberado, solo faltaban dos y la otra parte de la misión, pero los imperiales ya se estaban dando cuenta que estaban perdiendo y no le pondrían fácil el resto.
— ¡Chopper encargate de los cazas! — dijo al astromecánico en los cañones, Chopper pito varias veces y ella rodó los ojos ante las quejas, mientras se ponía en una nueva posición encendió en comunicador
—Espectro 2 a Espectro 6, sube la nave y ponla en posición de los cazas — índico, después de un poco de estática escucho la voz de Ezra
— Aquí Espectro 6, estoy en eso pero no es lo mismo pilotar una nave desde tierra — gruño, Hera maniobró nuevamente y Chopper logró darle a un caza.
— No tienes que pilotar, solo tienes que estrellarla y que se vea real — indicó Hera y escucho lo que ella pensó que era un bufido de parte del chico. Hera se apresuró a llamar la atención de los cazas y a asegurarse que la ave de Alderaan quedara en medio del conflicto.
Leia cerró los ojos esperando el impacto de más de una docena de blasters, todo había terminado, no había completado su misión y Naboo y Alderaan ahora serían declarados traidores por su falla, pero ¿qué más pudo haber hecho?, nunca debió pensar que podría ser una jedi, la princesa de Alderaan se preparó para lo que vendría , escuchó el familiar sonido de varios disparos pero los rayos nunca la golpearon… con un poco de curiosidad abrió los ojos con cautela y su mirada captó un rayo azul saliendo de una empuñadura un sable de luz pensó y noto a quien lo sostenía, no eran ni Ezra ni Kanan.. Se trataba de un hombre joven y alto, de cabello castaño.. y si Leia no se equivocaba, era su padre, aparentemente salido de un libro de historia de las guerras clon.
El jedi desvío cada disparo sin fallar uno solo, acabando con los Stormtroopers que la habían acorralado, R2 pito feliz algo que Leia no alcanzó a comprender.
— tenemos que irnos antes de que vengan los refuerzos — instruyó ¿Anakin?, Leia no alcanzó a responder cuando él comenzó a mirar en todas direcciones evaluando la mejor ruta de escape, después de dar una señal al astromecánico.. por los ojos le cruzó lo que a Leia le pareció una mirada de diversión que la preocupó un poco.
El jedi tomó a Leia por la cintura y brincó más alto de lo que Leia hubiese creído posible y de pronto estaban en el techo… Unos momentos después R2 los alcanzó, impulsado por un cohete.
— ¿Qué crees que estás haciendo? — exige la princesa, mientras el jedi seguía corriendo y brincando de un techo a otro esquivando cada disparo con R2 detrás.
— estoy llevando a cabo un rescate, mi lady — comentó él con aparente diversión, Leia frunció el ceño con molestia
— puedo correr sola — exclamó, un disparo le pasó casi rozando el hombro y el jedi la soltó y se dispuso a desviar los disparos,
— ¿quien atrajo tanta atención aquí arriba? — preguntó él.
Leia miró en todas direcciones — creo que ellos — exclamó señalando en direcciona unos tejados de distancia, donde se encontraba una mujer togruta peleando con un par de elegantes sables blancos, mientras un hombre de barba blanca disparaba con dos desintegradores a cada Stormtrooper que se atrevía a acercarse demasiado.
— ¡Abajo! — exclamó el jedi llevándola hacia abajo cuando un caza estelar pasó demasiado cerca del techo, fue entonces que Leia noto la batalla que se libraba en el cielo y como su nave parecía descompuesta y atrapada en medio de la batalla esto saldrá bien pensó con una sonrisa.
Hera mantuvo la nave en posición, distrayendo a los cazas imperiales quienes en la confusión ya habían destruido los escudos de la nave consular de Alderaan — falta poco — murmuró. La twi'lek se arriesgó a pasar demasiado cerca de la nave atrayendo a los cazas en su dirección y cuando lanzaron sus rayos, Hera voló en una posición vertical para salir del objetivo mientras que los disparos cayeron en la ya dañada nave, por el rabillo del ojo observó el fuego de la explosión que se ocasionó por el impacto y los explosivos de sabine.. no debió quedar nada, con una mirada triunfante entró en el hiperespacio esperando que los otros pudieran concluir la misión.
— ¡Teniente! — gritó un oficial acercándose a su superior — la nave consular de Alderaan ha sido impactada por nuestros cazas, la nave colisionó, no queda nada — informó el oficial un poco asustado por ser el portador de malas noticias.
—la Princesa de Alderaan entre a nuestra protección cuando entro al planeta, si esto se sabe...— comenzó el teniente y se erizo al pensar en lo que pasaría, adiós a su asenso,
el oficial trago.
— una cosa más Señor — dijo. El Teniente se volvió hacia el oficial que otra cosa podía salir mal, en ese momento?.
— la rebelde escapó, con ayuda de un Jedi—, la mirada del Teniente se contorsionó en enojo, — deben seguir en el hangar con los otros rebeldes —, si no actuaban ahora estarían perdidos.
— Maten a los rebeldes—, ordenó él teniente. — Necesito todas las fuerzas de Theed, daremos sangre por sangre —.
—sí señor — contestó el oficial y de inmediato se fue a repartir órdenes
— ¿Vieron esos colores? — exclamó Sabine emocionada, sin apartar la vista del punto humeante en él cielo, Ezra rio ligeramente a su lado, mientras guardaba él control remoto que él astromecánico le había confiado. Está hecho suspiro relajado.
— ¿Crees que se haya visto en él palacio?— le preguntó Sabine, mientras trabajaba en él seguro de una de las últimas naves.
— Creo que se vio en todo Naboo —, repuso Kanan, cuando una docena de Troopers comenzaron a arremolinarse por todas partes.. rodeando las dos naves restantes. Ezra desplegó su sable de luz, aunque sin apartarse demasiado del seguro en él que la Mandaloriana continuaba trabajando. Desde sus respectivos lugares, Kanan y Ezra batieron sus sables de luz, en un desesperado intento por repeler él fuego enemigo.
— Hey, necesitan ayuda? — Leia Organa, aun con él distinguido traje color fuego.. se precipitó hacia la base de la nave, donde los dos adolescentes trabajaban. Anakin, Ahsoka y Rex apoyando a Kanan en su lucha contra los Stormtroopers.
— es bueno verla princesa — saludo Ezra en voz baja
— también me alegra verte — respondió ella y en cuestión de minutos desactivaron él último seguro.
— Todo listo — indicó Sabine.
— ustedes primero —, le indicó él Caballero Jedi a los otros rebeldes… sin esperar otra indicación, Kanan se dirigió hacia la nave más cercana, siendo seguido por los dos adolescentes rebeldes.
Leia pocas veces había estado en un enfrentamiento directo con él Imperio, lo más cercano a eso podría remontarse a su pequeña misión en Lothal, cuando, justamente había conocido a la tripulación fantasma.. los rayos mortales de los soldados de asalto volaban en todas direcciones, siendo hábilmente bloqueados y repelidos por los sables de luz de los Jedi.. él blanco y él azul destellando entre los rayos rojos y la negrura que comenzaba a asentarse en él hangar. Leia retrocedió un par de pasos.. mientras los Jedi y él Capitán perdían espacio.. los Stormtroopers se acercaban peligrosamente.
Llamada por un presentimiento, una sensación que la puso en alerta, Leia miró de reojo hacia un espacio abierto.. un lugar aparentemente desprotegido, desde él cual, se asomó un trooper, que empuñaba un arma en su dirección.
Él disparo fue repentino, cómo un flash en medio de la oscuridad.. uno que fue interceptado por un un sable de luz azul, uno completamente nuevo —pensé que necesitaban algo de ayuda— la eterna diversión en las palabras del padawan de cabello azabache…
—lo tenemos controlado— gruño Anakin, desde su posición. Ezra resoplo un "por supuesto, todo controlado", mientras blandía su espada láser, para desviar otro disparo.
—aunque la ayuda, siempre es bienvenida— respondió la princesa.. claramente agradecida por los reflejos del chico.
—por aquí, princesa— instruyó él Capitán Clon a quien ya había conocido en una misión anterior, no hacía muchos días. Presa del miedo aunque sin dejarlo al descubierto, Leia siguió al soldado, hacia él interior de la última nave… mientras que Anakin, su padre.. espetaba un — y tú vas después, Bridger—.
Ezra los alcanzó en la cabina del piloto, donde él soldado clon comenzaba él despegue del barco.
—parece que le agrado a Skywalker— comentó él muchacho casualmente. —no ha querido que me quede en Naboo—.
Rex río por lo bajo —no quiere que Hera o Kanan lo maten—. Ezra le dirigió una mirada ofendido.
—sus palabras, no las mías— se apresuró a aclarar él antiguo Capitán… al momento en él que Anakin y Ahsoka se adentraban en la cabina, directamente a los asientos de piloto y copiloto. —prepárense— les advirtió la togruta —será un viaje agitado—.
El teniente Mastin observo enojado, como su boleto que le ayudara a sacarse un gran problema de encima ahora había dejado la atmósfera y se alejaba rápidamente del sistema, gruño enojado y recordó su última esperanza, con enojo se dirigió a un speeder y ordenó que lo llevaran al palacio. Siendo recibido por los guardias de la reina fue conducido hasta la sala del trono donde la reina se hallaba en una ventana, observando el humo en la pradera.
— Reina Dalné he descubierto su traición y conspiración para destruir al imperio — exclamó el teniente sin ningún respeto, Sabe que había vuelto al palacio estuvo apunto de lanzarse sobre el teniente pero la reina se lo impidió y se volvió a mirarlo con tranquilidad.
— traición dice — exclamó — ¿que pudo darle esa impresión? — preguntó ella con serenidad, el teniente parecía cada vez más enojado —
encontré a una de sus sirvientas trabajando y huyendo con los rebeldes —dijo poniendo un holograma frente a la reina, ella lo observó con detenimiento. — Creo que ha sido engañado teniente — dijo.
El teniente la miró conmocionado — ¿engañado dice? — preguntó, — esa chica se presentó como una de sus sirvientas — afirmó casi echando humo por las acusaciones de la insolente reina.
La joven reina compartió una breve mirada con la mujer junto a ella y luego se volvió al teniente — si hubiera leído los informes que Sabe preparó para usted, sabría que los uniformes cambian con cada reina... ese uniforme en particular, no se usa entre las siervas desde hace más de 20 años — declaró, el teniente se quedó sin habla.
— que… pero — murmuró
— Creo que fue engañado por una amante de la historia — declaró la reina — ahora que eso está aclarado teniente, quisiera preguntar qué fue esa explosión en la pradera —.
El teniente se horrorizó al recordar ese hecho y más aún que no tenía Rebeldes capturados o el descubrimiento de una conspiración que pudiera salvarlo, con temor finalmente dijo — la nave de la princesa de Alderaan… término en el fuego cruzado… fue derribada y explotó en el impacto — la reina y Sabe parecieron sorprendidas y horrorizadas ante la noticia, el teniente tragó preocupado por lo que venía.
— ¿por qué teniente… sus cazas no la escoltaron fuera del planeta o a un lugar seguro ? — preguntó la reina con una voz serena bien entrenada.
— por qué estábamos en una operación, impidiendo el robo de sus naves — dijo él con nerviosismo.
— entonces impidió el robo y capturó a los rebeldes — cuestionó la reina cada vez más enojada con la incompetencia Imperial.
— no — declaró el teniente — todos huyeron… con sus naves —.
La reina se acercó rápidamente al teniente haciéndolo retroceder.
— Naboo no tolerará más el control imperial, nos defenderemos por nuestros propios medios y usted y sus hombres deben abandonar este sistema inmediatamente — declaró ella con autoridad.
El teniente retrocedió un poco, — no puede echarnos, el emperador ha ordenado la ocupación militar en Naboo — declaró, él hombre recobrando el valor, la reina lo miró enfurecida y el valor que había tenido se escapó de nuevo
— avisaré al senado inmediatamente de sus acciones, estoy segura que será un voto unánime que dejen el sistema después que no pudo evitar la muerte innecesaria de una diplomática que venía en misión de paz — declaró ella y el teniente retrocedió más, estando casi a la puerta del salón del trono — será mejor que se vaya teniente… antes de que el senado reclamé su cabeza — declaró finalmente la reina y el teniente finalmente entendió que sus amenazas eran ciertas.
— si… será mejor que me vaya, dejaremos el sistema inmediatamente — declaró el teniente aterrorizado — buen día Alteza — dijo y salió de la sala del trono con tranquilidad para comenzar a correr un poco después.
La joven reina se volvió a la sala con el rostro entretenido debajo del maquillaje, sus ojos se volvieron acuosos pero se negó a dejar que las lágrimas resbalaran — ella lo ha hecho… pero ha pagado un gran presión — exclamó la reina con tristeza mientras se acercaba a Sabe quien había dejado de ver la discusión para contemplar por la ventana el lugar del desafortunado accidente — llamaré a la Reina Breha y al Virrey… tienes la tarde libre Sabe — dijo la reina a su doncella
— Gracias, mi reina — exclamó Sabe dando una ligera reverencia, la reina asintió levemente con la cabeza y se dió la vuelta para salir del salón dejando a su doncella sola con sus pensamientos. Sabe observó por última vez la pradera rodeada de cenizas y sintió como las lágrimas resbalaron por su mejilla, lágrimas por la muerte de la hija, de su mejor amiga.
Guerra de los Clones.
Alderaan.
— Ductos de ventilación, tenía que decir ductos de ventilación — murmuró Obi-Wan mientras se arrasaba por el estrecho ducto, — Anakin tenía que pasar su ingenio a sus tropas —. Añadió con sarcasmo.
Un par de risas resonaron pocos clones detrás de él — Uh,¿Señor?— Boil murmuró detrás pareciendo preocupado por su salud mental, Obi-Wan lo ignoró notando una un panel que debía dejarlos encima de la sala del trono.
— estamos dentro — dijo abriendo levemente la trampilla para mirar al interior, la sala estaba casi despierta, como era de esperar... solo habitada por un hombre en el trono que Obi-Wan no reconoció, el droide táctico se hallaba a su lado y un par de magno guardias y una escolta de droides B1 custodiaban a ¿la reina? — tienen a la reina — dijo Obi-Wan entrando nuevamente por la trampilla, con una inclinación de cabeza los soldados abrieron las diferentes trampillas del ducto saltando unos cuantos clones a la sala seguidos de cerca por los demás.
— ¡dijiste que el palacio estaba bajo control!— grito el hombre vestido con túnicas elegantes
— lo está — dijo el táctico mientras droides apagados junto a las paredes se encendieron — incluso cuando usan la ruta menos esperada —añadió, dirigiéndose al final a los droides que custodiaban a la reina — a ellos no les gustan las víctimas civiles y más aún cuando se trata de una reina — añadió
La sonrisa del usurpador creció al instante,— ah, entonces parece que llegaremos a un acuerdo, ríndete jedi y la reina vivirá — dijo el hombre con una sonrisa maliciosa.
— no negocío las causas pérdidas — murmuró con tranquilidad dando su sable de luz al droide B1 frente a él, los soldados siguieron su ejemplo.
El usurpador sonrió satisfecho — y aquí es cuando capturó al General Kenobi y conquistó un mundo del núcleo, seguro que el conde Dooku me recompensará — dijo con satisfacción acercándose a la reina — solo su firma y podremos terminar esta penosa situación — añadió.
— si fuera tu, primero vería hacia arriba — añadió Obi-Wan mientras los droides le colocaban unas carpetas.
El usurpador no le escuchó y entonces de la nada, tres soldados cayeron del ducto de ventilación por encima de ello.., dos de ellos tomaron a los magno guardias, mientras que el otro se lanzó sobre él, disparando a la cabeza del táctico, la reina Breha aprovechó la distracción para salir del alcance del fuego cruzado, mientras Obi-Wan con carpetas en sus manos. atrajo su sable de luz... los clones recuperaron sus armas y en un instante, los droides fueron barridos por el fuego enemigo. Dos clones de la 501 llevaron al usurpador hasta Obi-Wan con carpetas ya colocadas en sus manos, él General Jedi les indicó que continuarán y mientras se acercó a la reina y a Jesse, quien parecía altamente divertido.
— Maestro Kenobi, agradezco su rescate, Alderaan estará en deuda con usted —dijo la reina Breha y luego miró a los clones en la habitación — y sus valientes soldados — añadió.
Jesse se mantuvo firmemente orgulloso detrás de la reina y Obi-Wan no necesito la fuerza para captar su se lo dije Señor, también tienen la arrogancia de Anakin pensó Obi-Wan, ignorando al ARC, Obi-Wan asintió levemente y antes de que pidiera hablar...las puertas de la sala del trono se abrieron de golpe, revelando a Bail Organa y Cody seguidos de algunos otros soldados — parece que me he perdido el combate — murmuró Bail al notar el estado de la sala, el alivio inundó la fuerza cuando notó a Breha a salvó.
—no se preocupe Senador, todavía queda algo de trabajo antes de liberar el mundo — añadió….
Época del Imperio.
En algún lugar del Hiperespacio. Cabina de la nave "robada".
Fue hasta que vio los brillantes tonos azulados del hiperespacio que Leia Organa se sintió relajada.. y fue hasta ese momento, quizás.. en que la realidad y él peso de sus últimas acciones, comenzaban a caer sobre sus hombros.. La estratagema en él hangar de Naboo había funcionado acertadamente.. Una salida "fácil", un encubrimiento para las siguientes acciones que dirigirán su vida.
A partir de ese día.. Para él Imperio y para la galaxia en general… La princesa Leía Organa de Alderaan había muerto en él fuego cruzado… víctima de las frías decisiones de un Imperio desesperado por capturar a una banda rebelde… una carga asfixiante aunque invisible, apretujaba su corazón… no sentía pesar por sus padres, quienes sabían la verdad, detrás de aquella mentira.. Sin embargo, no podía evitar sentirse mal por aquellos amigos que no estaban enterados y que jamás podrían saberlo.. Temía lo que él Imperio pudiera hacerle a la reina Dal su pueblo, si llegaban a descubrir su papel en él engaño.. Así cómo tampoco podía evitar sentir un ligero pesar por aquellas cosas a las que sabía, estaba renunciando.. sus amigos, su mundo, sus esfuerzos por demostrar que era una digna heredera al trono.. Y de alguna manera, su vida.. La vida que conocía, al menos.
Un ligero apretón sobre sus hombros la sacó de sus pensamientos.. Regresando su atención, nuevamente a la estrecha cabina.. Se encontró con Ezra balbuceando distraídamente algunas frases entrecortadas, frases que parecían estar dirigidas hacia ella, por las miradas interrogativas que Anakin Skywalker le lanzaba..
—bueno— suspiró la togruta, con sus manos apoyadas ligeramente sobre los hombros de la princesa, —parece un buen momento para algunas presentaciones—. Leia asintió ligeramente en silencio, mientras Ezra saltaba con un —presentaciones, por supuesto!—.
—princesa.. Ellos son—, la joven hizo un gesto para que él entusiasta muchacho se detuviera, —solo Leia, Ezra—, entonces mirando detenidamente a los tres adultos, aunque centrándose un poco más de tiempo, en él misterioso hombre que decía ser su padre, declaró aquella oración que solamente haría más real la situación, —la Princesa Organa ha muerto para los medios—.
—Claro, claro— asintió él muchacho de cabello azabache, antes de señalar hacía el hombre de la barba blanca. — a Rex ya lo conoces — observó casualmente — entrena a los nuevos reclutas en Base Chopper—, bajo un poco la voz, para agregar un —aunque nunca le pidas que use una armadura de stormtrooper—.
—Capitan Rex, por supuesto— reconoció la joven — mi padre me ha hablado mucho de usted —, ella sonrió ligeramente, recordando una de las últimas conversaciones con Bail. —dirigió a la 501 durante la Guerra de los Clones, luchó con él Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi—, él sonido de un carraspeo la sacó de sus recuerdos —bueno, en algunas ocasiones— agregó él hombre mayor, un tanto apresurado. —luche más tiempo al lado de tu padre— explicó, apretujando al Jedi aparentemente ofendido en un abrazo, —uno de los mejores generales que he conocido—.
Anakin Skywalker respingo —uno de los mejores?—.
Ezra vio aquella interrupción como una oportunidad para continuar.
—Ahsoka es nuestra poderosa y talentosa espía rebelde— la togruta arqueo una de sus marcas divertida, mientras él muchacho parecía dudar por un momento, —aunque supongo, que eso ya lo sabías—.
—tu eres Fulcrum— reconoció Leía sorprendida quizás, después de todo… había detalles que se le escapaban a la princesa.
—me he equivocado— se lamentó él padawan conservar secreta, la identidad de Fulcrum había sido un trabajo importante en los últimos meses... Sin prestar mucha atención de las lamentaciones del chico, Leía sonrió a la togruta. —He escuchado mucho, sobre cómo has ayudado a la Rebelión desde sus principios—.
La togruta se inclinó ligeramente —soy Ahsoka Tano, alteza—.
Leía asintió ligeramente, antes de que Ezra pasará a la última presentación, señalando al caballero Jedi que había permanecido, casi completamente en silencio —y él gruñón de allá, es Anakin Skywalker… tu padre—.
La estrecha cabina fue invadida por un repentino silencio, uno que ni siquiera las divagaciones del padawan parecían atravesar "tu padre, o él que será tu padre.. él que fue tu padre?"... "esto es tan confuso"..."alguien debería inventar reglas para esto"..
Leia Organa, o quizás, debería de decir Leia Skywalker lo miró fijamente, la confusión y él dolor brillando en sus ojos.. Cubierta por él traje de fuego de las doncellas de Naboo.. el vivo recuerdo… de su ángel.
— si, lo he conocido — declaró la chica secamente.. quizás a una de las muchas divagaciones del padawan.. Una especie de ira fría se reflejó en sus ojos — me sacaste del camino cuando tenía la situación controlada —.
Leía Organa podía ser él retrato de su amada Senadora, aunque claramente no era él reflejo de su actitud, o si?.. La sonrisa del hombre se alargó en una mueca, — ¿Situación controlada? — le interrogó con una pizca de burla.
— estabas atrapada y yo te salvé la vida, muchas gracias —.
Leia frunció el ceño ante su actitud poco gentil — tenían sus armas en aturdir obviamente—, la chica se cruzó de brazos, segura de su punto —si me hubieran capturado, habría encontrado una forma de salir—.
Él Caballero Jedi se rió con sarcasmo — si, por que debes ser una experta —
Leia resopló ante su burla, — tengo un poco de experiencia en algunos campos —.
—¿cómo hablar durante horas, no princesa? —.
Él sonido de alguien aclarándose la garganta, impidió que la princesa pudiera contestarle de una forma mucho más inteligente.. Ahsoka los miró divertida quizás, un poco incómoda mientras empujaba al padawan, fuera de la cabina.
—Yo creo que ustedes dos tienen mucho que discutir.. 16 años de hecho —. Mientras padre e hija se miraban entre sí, con ganas de asesinar al otro, con comentarios sarcásticos...
—Ahsoka tiene razón— comentó Rex pensativo — así que los dejaremos aquí y nos llevaremos al chico y a los droides — comentó él, mientras R2 quien había estado muy callado pitó una afirmación.
— nos vemos en tatooine — se despidió Ahsoka, antes de que la puerta de duracero se cerrará completamente.
Fuera de la cabina de la nave "robada".
Ahsoka se apoyó ligeramente sobre la puerta de duracero, preocupada aunque algo aliviada de estar lejos de los dos Skywalker
—bueno— resopló Ezra —eso ha sido extraño—.
La togruta sonrió ligeramente, —honestamente.. Creí que iría peor—.
—¿peor?— soltó él chico preocupado, —¿qué esperabas que pasara?—.
Él antiguo capitán clon se aclaró la garganta —no tienes a alguien a quien contactar?—, Ezra miró con recelo su comunicador parpadeante, cuánto tiempo había estado parpadeando? —van a matarme— salto angustiado, antes de perderse en él corredor de la nave robada.
Una ligera diversión cruzó él rostro de la togruta —parece que esto será interesante—, dirigió una leve mirada hacia la cabina ahora cerrada, —son tan tercos—.
— creo que esto me recuerda cuando el General recibió un padawan que no esperaba— él capitán clon río por lo bajo —al final se llevaran bien—.
Ahsoka recordó a lo que él se refería… y al grandioso maestro y amigo que ese general se había convertido para ella. Ahsoka asintió felizmente
— si, supongo que sí, además será una buena figura paterna… ya lo lleva dentro — declaró ella, al poder recordar al maestro a veces sobreprotector pero sin duda amable, R2 pitó detrás de ellos estando de acuerdo.
Guerra de los Clones.
Alderaan.
El sable verde de Depa Billaba vibró mientras un magno guardia caía a tierra con un estruendo, por el rabillo del ojo notó a su Padawan perfectamente al día en la batalla. Depa lamentaba que el entrenamiento de Caleb comenzará en un campo de batalla, pero se alegraba de la destreza y fortaleza de su joven alumno... como si leyera sus pensamientos Caleb le sonrió desde unos metros de distancia, destrozando un último B1 para satisfacción de Grey.
— General — llamó el capitán Rex, Brillaba se dirigió hasta él.
Los droides habían sido repelidos y los heridos eran tratados en una carpa improvisada, mientras varios clones custodiaban el perímetro — Capitán, ¿alguna noticia de nuestros amigos? — preguntó, Rex asintió.
— el general Kenobi acaba de contactarse, la reina está salvó, están haciendo su camino de regreso — explicó.
Billaba asintió — Bien, sus hombres pueden tomar un descanso, una vez que el general Kenobi llegué, replantearemos la estrategia — añadió, Rex asintió con la cabeza un tanto aliviado y se dirigió a dar las instrucciones a sus hermanos.
Caleb se acercó a ella un momento después — los has hecho bien, Padawan — felicito ella, colocando una mano en el hombro del chico, Caleb sonrió con orgullo — Gracias maestra — dijo alegremente — y ahora qué hacemos? — preguntó ansioso por su siguiente lección, Depa sonrió ante su impaciente, definitivamente eso era algo que tendría que mejorar, pero con el tiempo y la experiencia llegaba la paciencia por lo que no lo apresuraria.
— nos reagruparemos con el resto para planear nuestra siguiente estrategia, entonces, esperaremos que el maestro Kenobi acepte nuestra ayuda — explicó, Caleb asintió y recorrió con la mirada el campamento que comenzaba a asentarse en los valles de Alderaan, Depa observó también, su mente divagando en las circunstancias que los había llevado hasta ahí, aunque ella desaprobaba la desobediencia al consejo jedi, no podía negar la razón de su Padawan que le había instado a actuar... Anakin Skywalker era más que un caballero jedi, Depa misma había estado en el consejo cuando se le recibió, Qui-Gon Jinn había asegurado que era el elegido y aunque Depa no quería creer a ciegas en viejas profecías que bien podría no ser literales, ella sabía que al final, la fuerza tenía una forma peculiar de guiarlos y Depa confiaba en la fuerza aún cuando no pudiera entenderlo todo… la fuerza había vibrado en aprobación ante la sugerencia de su Padawan de unirse a la lucha y Depa no lo pudo negar, aún cuando eso significará afrontar las consecuencias con el concejo cuándo regresarán.
Época del Imperio.
En algún lugar del Hiperespacio. Cabina de la nave "robada".
Tras la salida de Ahsoka y él resto de la "tripulación", la cabina se hallaba invadida por un incómodo silencio. La joven princesa observaba las estrellas desde él asiento del copiloto, como si no hubiera nada más interesante o importante… mientras que Anakin quien no tenía nada en contra de las estrellas inspeccionaba por tercera vez cada monitor y ordenador y miraba a su hija de reojo.
Carraspeo de repente, procurando encontrar las palabras para comenzar aquella conversación " Leía, yo soy tu padre".. no le parecía muy apropiada en esa situación.
— y… ¿sueles usar señuelos con frecuencia? —.
Leia le miró inquisitiva, sus ojos castaños tan similares a los de Padme, tal cómo él había imaginado.
— que, esto? —, la joven se encogió de hombros, confundida.
— No, tuve la idea por qué mi padre…—, sus palabras se detuvieron abruptamente ante la mirada herida del Jedi.. aquello era más difícil de lo que supuso.. —adoptivo— agregó, como recordatorio para ella y para él, de que podría llegar a aceptarlo como su padre, pero que tampoco olvidaría al padre que la había criado.
— me contó que la Senadora— una pausa más, quello debía ser tan complicado para él, cómo lo era para ella —mamá solía usarlos, porque a menudo amenazaban su vida—.
Anakin pareció sonreír por un momento y Leía se sintió aliviada de que esto, quizás podría funcionar…
— si, de hecho, fue una de esas veces en que nos conocimos — recordó él, y Leia se sintió intrigada, deseando que esté continuará él relato — pensé que ella era la mujer más hermosa de la galaxia —. Leia sonrió ante las dulces palabras y la forma en la que se expresaba de ella, Anakin parecía perdido en sus pensamientos hasta que le dirigió una tienta mirada a Leia — tu me recuerdas mucho a ella —.
— ¿De verdad? — inquirió esta, ligeramente honrada.
—si, tienes su cabello, sus ojos, y su determinación — enumeró él Jedi pensativo — aunque tú terquedad podría ser un poco de ambos — Leía negó ligeramente ante su broma. Pese al poco tiempo que tenía de conocerlo, podía concluir que Anakin Skywalker era un hombre bastante irónico sarcástico, relajado y un tanto burlón, algo que parecía ser muy común en los Jedi, al menos en los pocos muy pocos que conocía.. Sin embargo, más allá de la fachada relajada e irónica, Leía podía distinguir él dolor y la tristeza en su mirada azulada.
— La extrañas — reconoció suavemente.
— mucho — él murmuró en un susurró casi inaudible — cuando supe lo que pasó, pensé que no tenía ningún motivo para vivir—, un extraño peso apretando suavemente el corazón de la joven. —pero luego supe de ti y tu hermano… son ahora mi motivo de seguir —, Leía sonrió ligeramente, ante la sinceridad de sus palabras..
Recordando su pequeño tesoro él que R2 había recibido de un extraño, Leía lo sacó de su bolso.. Ofreciéndoselo al hombre frente a ella.. Su padre..
— encontré esto, — dijo y lo encendió, ella vio la mirada de Anakin iluminarse al ver a la hermosa reina de Naboo — alguien se lo dio a R2, tal vez debas tenerlo— dijo ella poniendo el holoproyector en las manos de su padre, él pareció agradecido y por un segundo, estuvo a punto de guardarlo pero después de un momento lo puso devuelta en las manos de Leia — no— el dijo y Leia lo miró — es tuyo… son tus recuerdos de ella, y yo puedo contarte lo que quieras saber —.
Leía abrazo el holoproyector, suavemente contra su pecho .. Lanzando una a una .. Todas las preguntas que habían acumulado en su mente y corazón, con él transcurso de los años… "cómo se conocieron?" .. "eras ya un Jedi, con la misión de protegerla? ".." donde creciste? "..." ¿lucharon en la guerra de los clones? ".." cuales eran sus colores favoritos? "...).
Y de esa forma, padre e hija hablaron por horas ... being ajenos al mal que se seguía extendiendo por la galaxia y por las repercusiones que ahora vendrían contra su recién reconstruida familia…
Este capitulo fue actualizado el 17-nov-2021
