Hinata: Lo que esperamos

I

Nunca estuvo obligada realmente a una boda por conveniencia, ella nunca fue una parte "real" de su familia, es decir, el grupo de personas que dirigían el Grupo Hyuga, ella solo era una trabajadora que manejaba las cuentas de una pequeña empresa y de vez en cuando hacia trabajo de campo porque le gustaba demasiado decorar.

Estaba orgullosa por el camino hasta la vida sencilla y monótona que tenía hasta ese momento.

Creció sana, se graduó con honores, estuvo en relaciones cortas sobre todo en su etapa de adulto joven donde estaba más cómoda con que los hombres no esperaran nada de ella, ahora que era adulta eso estaba fuera de discusión.

Así que siempre estuvo relativamente… sola.

Tenía una hermana pequeña, pero se fue al extranjero a estudiar y se caso con un ingeniero informático que le prometio una vida cómoda acorde a su belleza, nisiquiera ella quien se consideraba una hermana alcalhueta estuvo deacuerdo con eso, pero Hanabi corto comunicación para no ser juzgada e hizo una vida lejos tal como quería.

La otra persona que tenía era su primo, quien heredará el puesto de su padre en la empresa, por lo tanto nunca tenía tiempo para ser su primo, ya tenía demasiado con las críticas y reclamos de Hiashi y los accionistas, la última vez que hizo algo por sí mismo terminó casado en las Vegas con una artista marcial que trabajaba como doble de riesgo y armera en películas… se supone que la familia presionaria un divorcio para poder casar a Neji con alguien "de valor"

Ahí es cuando entraba ella.

–Finalmente harás algo bueno por esta familia, no me negaba a que te hicieras la nuera de los Namikaze, pero la familia del chico no está abierto a propuestas y me desagrada lo inútil e idiota que parece.

Lo hizo por Neji, originalmente era ella o Hanabi quienes vivirían sus vidas como esclavas de los deseos de Hiashi hasta el día de su muerte, dirigiendo el gran grupo Hyuga pero los almacenes Hyuga requerían de personas como Neji, que podían levantarse en la madrugada y dormir a media noche trabajando, no de una Hija mayor que tenía vergüenza de imponer cosas a otros y una hija menor impredecible que podría correr por todas partes como una cabrá y asentarse al otro lado del mundo.

Mirando hacia atrás Neji hizo mucho por ellas y por la salud mental de su padre… casarse con alguien tal vez solo por un tiempo para que su primo fuera feliz con su letal esposa de las Vegas era un pago justo.

Hinata se sometió a muchas entrevistas matrimoniales, las extrañas exigencias de los hombres adinerados, como que esperaban hijos en el primer año de matrimonio o que se hiciera cargo de las agendas de sus madres fueron demasiado para Hinata quien se sentía mal por su primo después de declinar cada propuesta.

Si lo pensaba bien eran cosas normales que esperaban los hombres con dinero para darles las vidas llenas de lujos que esperaban sus cónyuges, de echo tener hijos era el objetivo final del trato.

Después de meditarlo decidió que tomaría lo próximo que llegara mientras no fuera completamente desagradable, fue una suerte que Shino Aburame pareciera un tipo decente.

Primero, parecía tener la edad adecuada, no esperaba mucho en cuanto a eso, tan solo que no tuvieran la edad de su padre, su ropa no era nada extravagante, ni demasiado casual ni incomodamente formal, pudo decir algo sobre los lentes oscuros en lugares cerrados pero había decidido bajar sus estándares y una condición como tener la vista sensible era posible.

Luego hablaron un poco, siempre estaba ansiosa por saber que le pedirían ¿atender a sus padres? ¿Trabajar en su empresa? ¿Teñirse de rubio? Ya tenía una lista larga de cosas que habían dicho sus citas anteriores… pero incluso cuando la pretenciosa ensalada de aquel fino restaurante fue terminada con éxito no hubo exigencia alguna, nisiquiera las típicas preguntas personales.

Sí se iban a casar de todas formas todo eso era necesario ¿no? puede que no parezca interesado pero ¿acaso no era mejor? No quería parir niños a los tres meses de casados

–¿Cual es su edad Aburame-san?

–Sólo Shino, Aburame-san es como llaman todos a mi padre…

No hubo reproche en su declaración, su voz siempre sonaba monocorde como lo era todo el resto de su personalidad, uniforme, por lo menos en superficie pero en ese momento pareció esbozar una sonrisa incómoda tal vez su propio intento de ser accesible y mostrar disposición.

Hinata lo supo, esta era su mejor opción.

-32 años. Prosiguió Shino, y ella más interesada por este hombre que al parecer quería que fuera ella quien pusiera las condiciones respondió y siguió preguntando.

II

–Amor de papel.

Le crítico Ino cuando le contó su decisión de casarse con el hijo de Shibi Aburame, Hinata le recordó que conoció a Sai en una fiesta y se hicieron novios sin siquiera saber nada del otro incluso se entero que era huérfano para la víspera de su boda e incluso eso pareció positivo para la rubia, era una preocupación menos no tener que ocuparse de los suegros.

–Eso no quita que no sabes nada de él, los ricos son los mejores para ocultar cosas, sobre todo sus hábitos con las mujeres, el matrimonio de Shikamaru no se ha arruinado porque yo así lo he querido y si ese Shino es tan amigo de Shikamaru no puedo dejar de tener dudas.

–No puedes meterlos en el mismo saco- Le respondió dándole el voto de confianza a su prometido, honestamente no tenía muchas expectativas, no se hacía ilusiones ni nada por el estilo, solo quería pasar rápido por el proceso y seguir con su vida, mejor si era en Ishi, donde Hiashi no podía espiarla y recriminarle el orgullo Hyuga en la cara.

Mientras organizaba su boda Ino hizo el papel de detective y afortunadamente no hallo nada cuestionable, sin embargo aún le puso de favorito en Spotify Amor de papel de Patricia Teheran para que se reprodujera entre la playlist de Aurora.

–Amor de papel no es más, que un requisito social… tarareaba Ino cerca de ella muy convencida de que la salvaría de una vida miserable. Agradecía sus esfuerzos por ser la amiga genial (porque Ino nunca pero nunca seria catalogada como la voz de la razon)

El día de la boda Hinata le recordó que no todos en el mundo tendrían la suerte de conseguir un marido que a pesar de no tener dinero era increíblemente trabajador y estaba dispuesto a seguirla en todas sus ideas, después de todo lo único malo que tenia Sai era su extraño origen del que jamás hablaba y su sueño frustrado de ser tatuador profesional.

Finalmente mientras se tomaban las fotos Ino dijo que aceptaba que Shino Aburame parecía alguien decente pero seguía siendo demasiado cuadriculado.

– Eso también es malo, será un casado con su trabajo, ese tipo de hombres que a los 50 se acostará con su secretaria.

–Aburame-san no tiene secretaria, es investigador.

– Lo tendrá, va a heredar el patrimonio Aburame ¿por eso te quieren casar con él no? Además en este tipo de campos existen las asistentes o las pasantes ¿que harás si una universitaria caliente con un IQ mayor al promedio salvaje aparece?

Hinata no pudo evitar reír ante la imagen mental de una mujer salvajemente sexy, con monturas gruesas saltando semidesnuda delante de Shino – Si me engaña a los 50 habrán pasado 18 años, los suficientes como para ya no necesitar vivir juntos.

– Y tendrás una pensión alimenticia millonaria, chica lista…

Finalmente Ino concedió para cuando estaba saliendo al camino nupcial, su padre al que no había visto hace semanas tomó su mano guiándola a su futuro.

Había una cosa que trataba de mantener muy clara (esta solo seria su vida por un tiempo) y ese día se lo había repetido más veces de las que pretendió, porque si, dentro de su personalidad aburrida y transparente Shino Aburame era un caballero.

Durante la boda en vez de desaparecer huyendo del trabajo pesado estuvo a su lado sacándola de situaciones incómodas con los Hyuga, la familia Aburame la trato como si no fuera una perfecta desconocida, las mujeres adultas le daban cálidos abrazos y los hombres le sonreían con bromas sobre ponerles el nombre Hinata a la nueva vacuna que están desarrollando, entre ellos hubo quien le dedicó unas palabras profundas, luego Shino le explicó que era su hermano, los niños aunque eran pocos se acercaban esporádicamente a ella llamándola mariposa o nombres de flores blancas (porque aparentemente los Aburame solo creían cosas científicas y sería vergonzoso llamarla un hada) aquello la hacía genuinamente reír y no pasaba inadvertido como Shino movía los ojos hacia ella cuando lo hacía.

Tenía que admitir que se sintió reconfortada, los Aburame seguían siendo menos accesibles que otras familias pero fueron tan amables que le dio la ilusión de hacer una vida como Hinata Aburame, incluso más mientras bailaban una canción de Dua Lipa con los rostros descompuestos por el cansancio y el cabello alborotado de él (que no pudo mantener en orden toda la noche) rozó su cuello cuando intento recostar la cabeza en su hombro, terriblemente cansado.

Era un hombre que apenas conocía, pero su corazón latía como loco cuando pensaba en él como "mi esposo"

Estaba perdida… en esos momentos debía seguir los consejos de Ino y esperar a que mostrará sus verdaderos colores, mientras se recordaba que esta solo sería su vida por un tiempo.

III

Como todos los inicios fue bastante bueno, al no ser personas de alto interés público su boda solo fue citada un par de veces en la prensa en notas minúsculas, solo para rellenar el contenido sobre la alianza de los Hyuga y los Aburame, la mudanza fue sencilla porque contactó a algunos amigos de su antiguo trabajo para que se ocuparan del transporte, y aunque no debería ser así estaba bastante feliz de no tener que elegir ella misma la casa.

Mientras menos apegada de sintiera, sería menos difícil alejarse más tarde.

Pero el pensamiento fue barrido de inmediato cuando vio su nuevo hogar, no sabía sabía si fue apropósito, probablemente no, ¿Cómo iba a saber Shino Aburame eso? Todas las casas del distrito Hyuga, y las casas habitadas por Hyugas en general eran de un solo piso, esto porque siempre habían tenido casas tradicionales japonesas, y aunque algunas familias se han modernizado lo suficiente como para construir casas comunes siguen siendo grandes casas de un piso, hasta que empezó a vivir en pequeños estudios nunca había vivido en una casa con escaleras, estas le daban un poco de temor.

Fue conmovida hasta la médula por ese detalle y la cereza del pastel fue el enorme terreno dispuesto para sembrar y hacer de su jardín la obra que decidiera.

Cualquier mujer practica (como se jactaba de ser durante su independencia) habría odiado todo lo el esfuerzo que requería hacer arduo trabajo de jardinería o gastar dinero extra en jardineros, este probablemente era un detalle que Shino si sabía, que disfrutaba ampliamente del trabajo de jardinería porque fue el único pasatiempo que hacía junto a su madre, por lo tanto, lo único que realmente le dejó.

Que investigara un poco sobre ella hacia que la casa también se sintiera diseñada para ella, de nuevo su corazón no dejaba de saltar nisiquiera pudo concentrarse lo suficiente mientras mantenía sus manos ocupadas en desarmar el escritorio para niños que habían dejado en la habitación. Simplemente habló sin filtro sobre lo primero que se le ocurrió, por más que luego todo su cuerpo ardiera en vergüenza cuando recuperara sus sentidos después de que Shino le respondió.

–Si quiero niños.

Y su reacción fue instantánea.

IV

Estuvo revisando que tan bueno sería convertirse en la encargada del negocio de Ino en Ishi. Desde que se ofreció e Ino le dijo que por supuesto ya no podía echarse para atrás sin una buena razón, sobre todo porque conocía a dos trabajadoras entusiastas que estuvieron con ella desde el inicio y que estaban esperando este momento desde que Ino muy cómodamente mando a una de ellas a Suna a hacerse cargo de todo.

Por supuesto ella expuso sus preocupaciones a Ino y ella respondió muy despreocupada – Es mi negocio ¿sabes? Mande a Matsuri a Suna porque la chica era originalmente de allí y no necesitaría que se adaptara al calor desértico o la comida reseca, creo que ellas simplemente malinterpretaron eso, quiero decir, por algo Sai y yo no aceptamos socios, el negocio sigue siendo muy pequeño para tener que lidiar con ese tipo de problemas…-

Y así Ino se explayo saltando de un lado a otro e Hinata supo que la escucharía media hora más hasta que llegara al tema "Sai aún no acepta tener hijos; dice que tenemos las manos llenas con el negocio y yo hice este negocio para tener mi familia" y efectivamente el tema salió.

El tema de los niños

– ¿y tú? Quiero decir, se sobre el plan del divorcio a largo plazo y todo eso pero al menos debes tener un hijo con… tu esposo.

– Se eso, Shino-San no se esquivó a la idea.

–¿Tú lo eres?

Sabía que Shino no estaba en casa, por esa razón tenía el altavoz mientras seguía doblando su ropa recién recogida, aún así siguió el impulso de revisar la casa y respondió.

– Ino sabes porque hice esto, ni siquiera por Hyuga, solo fue por Neji, por la deuda de vida que le debemos.

–Y como dije antes, eso es una mierda, Neji es un hombre tiene más oportunidades de hacer las cosas que quiera por su vida, entiendo lo de Tenten, tal vez en ese sentido si estaba acorralado, pero si Neji no quisiera dirigir el grupo Hyuga no estaría allí, así que deja de creer que sólo existe allí sufriendo y sacrificándose por su bien, es uno de los hombres más ricos del país.

–Es más complicado que eso Ino.

–Hinata…

–No quieras saberlo todo Ino, suena bien ser gerente, incluso yo soñé con ese puesto alguna vez… pero tu no entiendes lo que es vivir bajo el yugo Hyuga, es como una marca que no te permite desobedecer a los jefes, no existe decisión que no haya sido planteada por ellos hasta el punto que solo eres una máquina de resolver papeleo en vez de un líder, y mi padre, es el peor de todos, así nos sentimos cada día así me sentía cada día, Neji se quedó por nosotras.

–Tienes razón, no lo entiendo… pero entonces, si Neji ya lo sacrificó todo ¿Tú también lo harás? El sacrificio de Neji pierde sentido, se lo que pasa después qué tienes niños, se vuelven tu mundo no serás capaz de dejarlos e irte incluso fingiras que amas a tu esposo por tus hijos y soportaras todo lo malo que el Aburame haga… es la historia de muchas mujeres que terminan embarazadas antes de decidir que quieren a alguien, no quiero eso para ti.

– Ino… tal vez, no sea mi caso. - la voz salió cohibida tal como se sentía admitiendo.

– No eres ingenua Hinata, sabes que los hombres… ¡Espera! ¿Quieres decir que….

– No lo sé, cada día me siento más confundida en cuanto a él, odio el temor que tengo de estar metiendo la pata, pero siendo honesta creo que él me gusta.

– Espérame. - la voz de Ino salió agitada, evidentemente moviéndose pudo escuchar ahogado tal vez por la mano en el micrófono el grito que le dedicó Ino a Sai antes de unas palabras.

–¿Qué? ¿Qué pasa?

– Voy para allá.

– No Ino… no es necesario

– Mi mejor amiga está sola kilómetros lejos de casa sufriendo su primera crisis amorosa seria ¿como me voy a perder eso? además mientras estoy contigo resolvemos lo de la sucursal en ishi.

-Ino, Ino esp…

La llamada fue cortada.

V

Cuando Ino llegó, lo hizo con Sai y una jaula para mascotas que tenía un cachorro de Gato. Sai estuvo un rato con ellas preguntando cosas generales sobre el trabajo de Shino y la casa al rato dejo a su mujer y se fue a visitar a algunos viejos amigos de la ciudad, después de un largo cuestionario de Ino sobre Shino Aburame finalmente Ino tuvo las cosas claras.

–Si, vi que a pesar de que es malditamente incómodo (a su parecer) es alguien decente, quiero decir, bien graduado, buen sueldo, futuro asegurado y no da señales de ser un patán, pero nunca lo imagine…

–¿Es tan raro? - que me guste.

– No, no lo es, siendo tu esposo este es el mejor resultado pero, honestamente con tu gusto por los hombres, quiero decir que Shino Aburame es un polo opuesto a Naruto Namikaze.

– Eso nunca sucedió.

– Porque le tenias miedo a Sakura, te dije que no te dejarás intimidar tienes las herramientas suficientes como para borrarla de su mente.

–N.no es, no es mi estilo ser el clavo que saca otro, y eso ya es un pasado.

– Sólo intento recordarte que eres suficiente, para Naruto, para cualquiera e incluso para Shino, no tengas miedo.

Hinata asintió en silencio convenciendose y recordando porque estimaba tanto a Ino, después de eso la rubia le dio una cátedra entera del porque el clavo que saca a otro no debería ser mal visto y que las oportunidades aunque se vieran un poco desesperadas había que tomarlas o todos estaríamos condenados a perder para siempre.

Hinata jamás pensó que ella estaba viviendo ese tipo de oportunidad hasta la mañana del día siguiente.

La tarde del día anterior Shino llegó temprano y comieron algo que estaba cocinando en el momento todo fue cómodo, se distraía preguntándose a dónde llevaba a lavar su ropa Shino que olía tanto a Sol y suavizante y entonces él preguntó si le gustaría acompañarlo a visitar a su madre, Hinata la recordaba vagamente, nunca hablaba mucho pero siempre se veía lo suficientemente elegante como para solo ser una mujer muy ocupada en sus propios asuntos en vez de una grosera suegra malvada que odiaba a su nuera.

Hinata no sabía cuánto se había equivocado.

Esa mañana descubrió que existía el maquillaje para devolver a un muerto a la vida.

La madre de Shino estaba conectada a varios aparatos, la máscara de oxígeno solo a centímetros de su cama, lista para la acción y cuando los vio, supo que el día de su boda asistió completamente sedada en pastillas pues la sonrisa enferma que le dedicó a su hijo fue tan grande que el corazón de Hinata se contrajo recordando a su propia difunta madre.

– Aun no puedo creer que te casaste con una mujer tan bonita.

– Mamá recuestate- pidió Shino al ver los intentos de la flacucha mujer por moverse de la cama, Hinata le sonrió agradeciendo el halago silenciosa y Shibi Aburame apareció justo detrás de ellos en ese momento.

– Podrían haberme dicho que vendrían, así tu madre podría haberse preparado.

– Odio verme así al lado de una hija tan bonita- reitero con fingida lastima para recibir las grandes manos de su marido en los hombros.

– Para nada madre, su sonrisa es radiante- lo dijo enserio, desde el fondo de su corazón y Shino a su lado asintió sin reparos, acostumbrado a unirse al coro de alabanzas a su madre enferma.

–¡Dios! ya basta, no lo hagan sobre mi… todos son tontos- y sin embargo sonrió, sonrió tan brillante que todos se sintieron iluminados.

VI

Si era honesta sintió empatia por los recuerdos de su propia madre que murió estando muy débil después de su segundo parto, fue un descuido fugaz, sus piernas sin fuerza resbalaron de un escalón y así todo empezó, al inicio solo una dolorosa inflamación en el nervio ciático luego apareció un disco torcido en la columna, las afecciones seguían apareciendo una tras otra formando una espiral de dolor, y llenando la vida de Hinata de expectativa y falsas esperanzas hasta que Hana misma decidió que era suficiente, tal vez su madre estaría viva, de una forma similar a Karime Aburame, o en estado vegetativo, Hiashi la quería lo suficiente como para costear cualquier cosa, pero Hanna se fue a descansar con una sonrisa y dejó un beso a cada una de sus hijas.

Pero si era Honesta, de nuevo, también sobrepasó los límites sobre sus pensamientos, su cerebro lo supo casi al instante, su corazón se estrujo por la idea a medida que pasaba el tiempo con su suegra… Shino Aburame se casó con Hinata Hyuga y firmó un trato comercial no por financiación en investigaciones o exclusividad a los Hyuga en ciertos productos.

Shino Aburame se casó con Hinata Hyuga porque su madre estaba muriendo y su deseo (a juzgar por la adoración con la que miraba a una completa extraña) era ver a su hijo formando su propia familia.

Y aquello en el corazón de la adolescente de 12 años que perdió a su madre fue más intenso que los acuerdos comerciales, porque ella misma le prometió a su madre hacerse cargo de Hanabi, y terminar de guiarla no como una hermana si no como una madre hasta que se separó voluntariamente de su lado, habría hecho todo en el mundo incluso casarse si Hana quería.

Sintió que ahora quería un poco más a Shino a pesar de que como Ino le indicó, ella había terminado usando esa rebuscada oportunidad para ser la esposa de alguien que no pretendía embarazarla a los tres meses.

Y también sintió incertidumbre… porque el tema del divorcio que ella planteó como el pasó lógico a seguir más tarde parecía ahora más real para él que para ella.

"Tonta Hinata Hyuga"

Se rascó la cabeza en la sala de la casa campestre de los señores Aburame.

Ino ya habría tomado el toro por los cuernos probablemente con un plan novelesco como una fingida depresión o un bebé ficticio era fácil exigir su atención, Shino Aburame era Su esposo, pero ella era Hinata, no Ino.

Y tendría que torear este toro en sus propios términos.

Un hijo, un niño hermoso para presentarle a su madre, eso es lo que quería en última instancia Shino y eso aunque al principio le parecía espantoso ahora le pareció algo posible… tienes treinta, estas a una edad saludable para tener hijos, Hiashi no tardaría mucho en empezar a preguntar por el Heredero Aburame.

No no no, no vas a venderte de esa forma

Su momentánea locura se fue enfriando mientras Shino salía acompañado de Shibi.

Queria a ese hombre de verdad, tendría que ganar a ese hombre de verdad…