1. ¡Te Odio!

Escuela Metropolitana de Magia y Hechicería de Tokio ... 12:00 p.m.

10 años atrás...

—Eso fue todo, fue una buena misión — decía Mei Mei, la hechicera de grado uno

La joven Utahime, hechicera en ese momento de grado dos, solo suspiro mientras caminaba al lado de su compañera por uno de los pasillos de aquella gran escuela donde solo estaba de intercambio por un tiempo
—Si... pero cansada, estoy hecha polvo...—

Mei Mei sonrió a su compañera —Hiciste un gran trabajo con esas maldiciones, deberías tomarte el resto de la tarde—

—¿En serio?— dijo Utahime sonriendo por aquello

—Si, tomate la tarde— decía Mei Mei a punto de entrar a una de las oficinas de aquella academia —Mientras iré a cobrar ese jugoso cheque por la misión, nos vemos luego—

—¡Gracias! — decía Utahime feliz de poder descansar de tantas misiones

Aquella semana había sido pesada para la estudiante con vestimenta de Miko ... misión tras misión junto a Mei Mei era pesado, pero lo importante era que esas batallas ayudaban a hacerla más fuerte y así poder pasar al grado uno.

Mientras se dirigía a su habitación, Utahime paso junto a otras estudiantes de la Academia de Tokio ... pero casi siempre la veían diferente debido a su vestimenta o su forma de ser

– ¿Por qué alguien con esa vestimenta tan anticuada está aquí? – murmuró una de ellas

No lo sé, tal vez solo la dejaron porque es una cara "bonita" como todas esas "Mikos", ¿Por qué mejor no se regresa a su templo?— decía la otra en un murmuró pasando a lado de ella

Sera una cara bonita... pero la tiene sucia— decía murmurando la otra chica mientras se alejaban por el pasillo

Utahime solo se detuvo un momento, hizo puños sus manos y trato de no hacer caso a aquellos comentarios.

En parte la joven estaba acostumbrada a que hablarán de su vestimenta, esto debido a que provenía de una familia de sacerdotes y sacerdotisas que servían o ayudaban a los hechiceros, pero este vestir no le impedía luchar

Y era cierto, si traía la cara sucia de polvo y con algunos rasguños era porque acababa de regresar de una misión... y esos rasguños eran prueba de que estaba haciendo el esfuerzo por ser una hechicera fuerte.

—Solo Ignóralas— se dijo a si misma mientras acomodaba una de sus coletas

Así la joven siguió caminando por el pasillo mientras estiraba sus manos un poco y estaba distraía mirando por las ventanas

—Si que fue una misión pesada...– decía mirando hacia afuera– creo que será bueno que primero vaya a tomar un baño y después de descansar un rato, sería bueno aprovechar mi tarde libre para ir a "festejar" un poco en aquel restaurante–bar que vimos Shoko y yo aquella vez... y de paso puedo aprovechar que ya puedo tomar por ser ya mayor de edad¹– decía está sonriendo mientras doblaba una esquina cuando tropezó con alguien

Utahime casi cayó al suelo, pero una mano la detuvo por la cintura

–Lo sie...– empezó a disculpándose Utahime algo apenada, pero rápidamente se calló al ver quien era

–Jaja Como siempre tan débil, que ni la presencia de otra persona sentiste...¿Eh Utahime?– dijo la voz masculina con quien había chocado

Con quien había tropezado en aquella esquina era el aun estudiante de segundo año, Gojo Satoru

–¡Gojo!– dijo está poniendo los ojos en blanco y rápidamente se alejó de él —Deberías fijarte por donde vas, no es bueno que tropieces con tus mayores—

Gojo bajo un poco sus lentes oscuros para ver a su senpai – Mira quien lo dice, si tu eras quien ibas distraída Utahime–

—Tsh– Utahime hizo un leve ruido y trato de seguir su camino

Pero Gojo al ser más alto que ella, le tapaba el paso.

Utahime dio un paso a la derecha, pero Gojo hizo lo mismo, esto con la intención de seguir tapándole el paso.

Utahime dio ahora un paso a la izquierda para ver si así salía de ahí, pero fue inútil, Gojo copiaba sus pasos tapándole el camino.

–Ash... primero esas idiotas– decía Utahime a regañadientes —Y luego apareces tú... ¿Qué acaso no puedo estar tranquila en mi tarde libre? — dijo esta algo molesta cruzando sus brazos

—¿Eh? Yo solo iba caminando cuando la débil de TÚ no se fijó y tropezaste contra MI– decía este sonriendo acomodando sus lentes oscuros

–¡Qué no soy débil!– decía está empezando a molestarse

La relación de estos dos era algo particular... Gojo cada que podía siempre molestaba a Utahime y no le importaba que ella fuera mayor que él en edad o en rango.
Siempre desde que se recuerda, él la molestaba ... así que ella había desarrollado un cierto rechazo por aquel joven

Era lo que algunos de sus amigos y conocidos llamaban una relación "amor– odio" porque podrías verlos molestándose, pero al mismo tiempo podrías verse cierta chispa entre ambos... cierto coqueteo o hasta cierta tensión...
pero aún había algo que no quedaba claro... ¿Alguno de ellos dos había desarrollado eso que llaman amor? Aún era una respuesta poco clara para alguien tan joven

–Por cierto, Utahime ... ¿Qué estabas diciendo hace un momento? algo te alcance a escuchar– dijo este sonriendo

–Algo que no te importa, es más, porque no te vas a molestar a una de tus tantas chicas a otra parte – dijo está dándose vuelta para mejor regresar por donde había venido

Pero entonces, la mano de la joven fue tomada por Gojo, el cual volvió a acercarla hacia él tomándola por la cintura.

Utahime estaba muy cerca de Gojo y este con su otra mano, tomo con cuidado el rostro de su senpai desde su barbilla

Utahime estaba sorprendida por aquello que solo se quedó congelada, en cambio Gojo no quitaba su vista de los ojos de su senpai.

Utahime sentía su rostro sonrojarse y sentía un vuelco en el corazón, tal vez ella nunca lo admitiría, pero Gojo era muy atractivo de cerca... se había convertido en un joven muy guapo que fácilmente traía a todas a sus pies... pero sobre todo, ese encanto también era por aquellos ojos azules que eran hermosos y profundos

Realmente tenerlo tan cerca, hacía que los sentimientos de Utahime se revolvieran... por un lado no lo soportaba y por el otro... sentía un raro sentimiento de quererlo ... era un vuelco en el corazón cada que lo veía...

Gojo seguía en silencio y con su pulgar empezó a acariciar levemente la mejilla derecha de Utahime, ya que ahí traía unos leves rasguños hechos en su misión

–Es por lo que dijeron ellas... ¿No es así?– decía Gojo mientras pasaba su dedo por aquel leve rasguño y quitaba algo de suciedad de la mejilla de la joven Miko

Utahime se quejó un poco ya que la herida, aunque fuera muy leve, dolía un poco

–¡Auch!– se quejaba —¿Pero cómo lo supiste?...—dijo un poco sorprendida – E...Eso es algo que no te incumbe... No me importa lo que digan de mí y ya suéltame ... — dijo esta con sus mejillas algo sonrojada

Gojo solo sonrió por aquello –Lo supe porque Yo lo sé "todo"–


Flashback

Unos momentos atrás...

Gojo iba caminando por los pasillos de la escuela cuando unos metros más adelante se topó con unas estudiantes, las cuales iban hablando entre ellas

–¿Viste lo sucia que traía su rostro esa Miko de Kioto? Ni se diga algunas partes de su anticuada vestimenta – decía una de las chicas

–Pues debería cuidar mejor ese rostro, digo es lo único "bueno que tiene", es más ya debería regresarse a su pueblo... mejor hubieran transferido a un chico– contestó la otra

–Te apuesto a que solo está aquí por ser "una cara bonita" o tal vez "soborno" a un superior... "tú sabes"– dijo la otra burlándose

Gojo alcanzo a escuchar aquello y rápidamente sabia de quien hablaba

De repente, las chicas vieron que era él quien iba a pasar a su lado, lo miraron sonriendo y sonrojadas ya que Gojo tenía fama de "galán" además de ser uno de los más fuertes de aquella escuela

–Señoritas– dijo este coqueteando con una sonrisa y bajando un poco sus lentes oscuros para que vieran sus ojos azules

Ambas chicas miraban asombradas la belleza de aquel joven, e incluso sonreían como bobas de tenerlo tan cerca mientras él seguía su paso

—Por cierto...– dijo Gojo deteniéndose un momento a mirarlas de nuevo

–¿Sí? – dijo nerviosamente una de ellas

Gojo sonrió –Dejen de hablar mal de las demás, se ven más vulgares de lo normal haciendo eso –dijo giñendo el ojo, acomodo sus lentes y siguió caminando –Adiós – dijo despidiéndose con la mano

Ambas chicas solo se miraron sorprendidas por aquello

Y unos minutos después, Gojo se topó con Utahime

Fin del flashback


—No les hagas caso... tienes un lindo rostro, claro cuando no estás enojada– decía Gojo aun acariciando la mejilla de Utahime con su pulgar

Utahime estaba roja por aquello, sentía como su corazón latía rápido y como sus mejillas ardían por el sonrojo –Claro que no...—solo contesto ante aquello

Entonces, Gojo puso ambas manos en el rostro de su senpai y empezó a acercar su rostro al de ella... Utahime puso sus manos en los brazos de Gojo para detenerlo.

–¡Gojo suéltame! — dijo está muy nerviosa, su corazón latía muy rápido

Gojo en cambio, sonreía por verla así —Quiero comprobar algo que escuche por ahí, quiero saber si es cierto que las heridas pueden curarse con esta técnica ...— dijo este lamiendo sus labios levemente

Utahime estaba muy roja por tenerlo muy cerca ya que empezó a sentir los labios de Gojo en su mejilla... fue al inicio un roce muy leve pero después sintió como los labios de este se posaban en ella

—¡No se curará con algo así!... ¡Idiota!... ¡suéltame! — decía Utahime tratando de alejarlo de ella, pero era inútil los labios de este seguían pasándose por esos leves rasguños

Gojo seguía dando leves besos en la mejilla de su senpai y algo que no notaba la joven de Kioto era que él tenía un muy leve rubor mientras hacía aquello.

Utahime cerró levemente sus ojos sintiendo como los labios de aquel chico se posaban y recorrían su mejilla varias veces, su corazón latía demasiado fuerte y sentía una sensación que no había sentido hasta ese momento que incluso el dolor de los rasguños se había ido... podría decirse que le estaba gustando aquello...

Pero luego la joven reaccionó y abrió los ojos al notar que aquello estaba durando demasiado y si algún superior los veía podrían llamarles la atención

–¡Suéltame! infectaras mis rasguños que siguen frescos... ¡Gojo! — decía está muy roja tratando de quitárselo de su rostro –Y será muy vergonzoso que nos vean así – decía tratando de mover las manos de este pero era inútil

Gojo en cambio solo seguía besando la mejilla de su senpai

—Gojo... ¡basta!— seguían las súplicas de Utahime

Gojo parecía estar disfrutando aquello, ya que seguía posando sus labios en la mejilla de ella.
El joven, levemente lambia sus labios y seguía besando las mejillas de Utahime... quería seguir sintiendo el poco sabor de ella... incluso empezó a acercarse a los labios de su senpai

Utahime estaba muy roja... aquel chico no la soltaba y los labios de este empezaron a moverse hacia los de ella... poniéndola más nerviosa.

Así pasaron unos leves instantes más ... Utahime sentía el leve rose de los labios de Gojo sobre los suyos... hasta que este se detuvo.

Utahime estaba mirándolo muy roja mientras Gojo sonreía aun teniendo sus manos en el rostro de la joven

–Yo... Lo decía metafóricamente jajajaja — empezó a decir Gojo sonriendo aun teniendo sus manos en el rostro de Utahime

– ¡Eh!...¿Qué?– solo salió de los labios de la confundida Utahime

Gojo seguía riendo
– Solo lo decía metafóricamente, leí por ahí sobre una estúpida "superstición" o "creencia" que decía que los "besos" curaban el dolor y el enojo, pero es obvio que estos rasguños no se curarían así... pero debiste ver tu rostro– la soltó riendo

–¿Qué?– Utahime sentía que todo aquello fue una broma de mal gusto

–Si no fueras tan débil no tendrías ni un rasguño y ni la cara ni la ropa sucia – decía este acomodando sus lentes –Pero es obvio que eres tan débil que hasta las demás lo notaron, Utahime– decía sin quitar la sonrisa de su rostro

–Tú...– empezó a decir esta ya molesta y alejó a Gojo de ella empujándolo – ¡Eres un idiota!... un engreído y un sucio– dijo esta con unas lágrimas de enojo en sus ojos y rápidamente limpio su mejilla con la manga de su ropa

–Utahime ¿Estas llorando?– dijo Gojo sonriendo

–¡NO ESTOY LLORANDO!– Grito enojada –¡Eres un gran idiota!– Utahime se dio la vuelta y empezó a caminar

Pero Gojo empezó a seguirla

–¿Ahora que quieres? ¿Por qué me sigues?– decía Utahime caminando molesta secando sus lágrimas sin que él las notara

La pobre realmente estaba llorando de coraje.

–¿Vas a ver a Shoko?– pregunto Gojo

–Si para que me desinfecte de tus asquerosos gérmenes– dijo Utahime molesta sin detenerse

–Shoko no está en la enfermería, salió a campo– decía este sonriendo

–¡Ash!– Utahime se detuvo y mejor decidió mejor irse a su cuarto, así que empezó a caminar hacia el otro lado del pasillo

Pero Gojo seguía siguiéndola por los pasillos que llevaban a las habitaciones de los alumnos.

–Y ¿A dónde iremos?– pregunto este sonriendo –Te escuche decir que irías a "festejar"–

– ¡Eso no te incumbe!– dijo está muy molesta empezando a abrir la puerta de su cuarto

–Claro que...–empezó a decir Gojo cuando Utahime lo interrumpió

–¡En serio eres un gran idiota, un patán que juega con los sentimientos de los demás! ¡Nunca entenderé porque me molestas tanto a mí y solo a mí y mientras, solo vas y coqueteas con las demás como si nada! ¿Qué diablos quieres de mí? ¿Por qué te empeñas en joderme la vida de esa manera? ¿Por qué demonios juegas con mis sentimientos?– dijo está muy molesta con lágrimas en los ojos

Gojo vio que Utahime estaba llorando de verdad.

–Oye yo...– empezó a decir Gojo sintiéndose mal por verla así por su culpa

–¡No te quiero ver más! ¡Te odio!– dijo cerrando la puerta en la cara de Gojo y poniéndole seguro a su habitación

Una vez dentro... Utahime se puso a llorar recargada en la puerta

Incluso Gojo la escuchó llorar... esto hizo que él se sintiera mal por lo que hizo

–Creo que la cague– dijo este suspirando, rascó su cabeza y se sentó recargado en la puerta

Rápidamente Utahime fue a cerrar con seguro su ventana, cerró las cortinas y se fue corriendo al baño a lavarse la cara

La pobre se sentía sucia, humillada y a la vez se sentía confundida por todo lo sucedido mientras se veía al espejo

Rápidamente se quitó la ropa y decidió tomar una ducha... quería quitarse toda esa suciedad y olvidar todo bajo el agua


Notes:

1– Tengo entendido que en Japón se es mayor de edad a los 18 años, pero algunas cosas como tomar están permitidas hasta los 20 años