Flufftober 2022 Yuuram

Día 7: Ropa combinada

Uno de los aspectos que caracterizaba a Yuuri como maou siempre había sido el color negro, ya fueran sus ojos, cabello o gakuran.

Sabía bien que podía significar que Wolfram llevara algo negro como él y aunque nunca lo había intentado, logró conseguir ayuda de su madre para poder hacerlo, aunque fue muy al estilo Miko Shibuya.

—Yuu-chan, Wolf-chan, encontré algo que pueden llevar a la fiesta y que les quedará maravilloso.

Miko los guio hasta donde vendían unas camisas de seda. Yuuri miró a su madre de reojo, mientras Wolfram veía las camisas, eligiendo alguna que le gustara.

Suspiró. Ya era la hora.

—Mira Wolf, esta te quedaría muy bien.

Wolfram buscaba una azul como siempre había usado, pero al ver que Yuuri le mostraba una negra no sabía que decir.

—¿Tú crees? —preguntó con cautela, tomando la camisa entre sus manos.

—¿Por qué no te la pruebas?

Mientras Wolfram se la probaba, él hizo lo mismo rápidamente con la suya, solo para comprobar que la talla fuera correcta y se la entregó a su madre.

Wolfram salió poco después, pero, ya tenía puesta nuevamente la camisa que le había prestado para salir. Lo miró un poco avergonzado, así que prefirió no decir nada al respecto.

—¿Te quedó bien la talla?

—Sí, estuvo bien.

—Entonces, llevemos ésta.

.

La fiesta según le habían dicho a Wolfram, era para Shouri, pero su madre les había dicho que se vistieran un poco formales, un buen pretexto.

Yuuri se había cambiado de primero, para después dejar a Wolfram solo para que igual se cambiara.

Wolfram se miraba al espejo. Se sentía un poco extraño de negro, pero a la vez la emoción llenaba su pecho. Esperaba que Yuuri fuera consciente de lo que significaba.

Pocos minutos después Yuuri entró de regreso a su habitación. Wolfram aun avergonzado, prefirió fingir que arreglaba su cabello frente al espejo, pero rápidamente notó que Yuuri no decía nada y disimuladamente se fijó de lo que hacía a través del espejo.

Yuuri admiraba a su prometido. Estaba de espaldas, pero, aun así, su espalda se marcaba muy bien con la camisa y sin poder evitarlo, una expresión de asombro salió de su boca.

—Wow… te ves…el negro te queda…—verdaderamente no supo expresar con palabras lo que pensaba.

Armándose de valor, se dio la media vuelta para mirarlo de frente.

Un sonrojo invadió su rostro cuando vio la mirada que Yuuri le dedicaba. ¿Por qué se sentía como una oveja a punto de ser devorada?

—El negro es—empezó a hablar, deseando que la voz no le fallara.

—Solo tú podrías usar negro conmigo, Wolf.

Wolfram lo miró a los ojos y no encontró ni pizca de dudas en esa mirada.

—¿Por qué ahora, Yuuri? —se decidió a preguntar.

—Porque voy a formalizar nuestro compromiso con mi familia.

No pudo más, se lanzó directo a esa boca que tanto había deseado probar.