Flufftober 2022 Yuuram
Día 8: Caricias en el cabello
Una de las cosas que más le habían atraído físicamente a Yuuri de Wolfram definitivamente era su cabello.
Desde el principio supuso que lo cuidaba mucho y luego se dio cuenta de que así era. Siempre tan limpio, siempre tan pulcro, vistiendo elegantemente y oliendo muy bien.
Sabía que se estaban acercando y eso estaba bien, pero el contacto físico todavía le costaba, se ponía demasiado nervioso, cuando sus pieles se tocaban sin querer, aunque fuera un poco.
Pero ¿y si comenzaba con el cabello? Después de todo, no era piel.
Así que, esa noche mientras Wolfram dormía plácidamente a su lado, con un sonrojo cubriendo su cara, acercó su mano hacia él. Tomó suavemente entre sus dedos un pequeño mechón dorado y al notar que no despertaba, lo tomó con más confianza.
Era suave, muy suave, y olía muy bien, ahora sabía que el aroma característico de Wolf venía de su cabello.
Desde ese día, le acariciaba el cabello todos los días, era el momento que más esperaba todos los días.
Una semana había pasado, cuando al acariciarlo ya sin miedo, casi grita al ver la mano de su prometido llegar a su propio cabello.
—¡Waaaaaa Wolfram-san! ¿Estabas despierto?
—Tus caricias me despiertan, desde el primer día—dijo para aclarar.
—¡¿Lo supiste todo este tiempo?!
—Por supuesto, tengo el sueño pesado, pero no tanto.
Yuuri quería que la Tierra se lo tragara o mejor dicho que Shin Makoku lo escupiera en la Tierra.
—Pudiste habérmelo dicho.
—Si te lo decía, te ibas a detener como ahora.
Wolfram se acomodó en la cama y se sentó.
—Además, no tiene nada de malo, solo acaricias mi cabello, supongo que es suave.
—Y huele muy bien—pensó Yuuri.
—Así que, como tú disfrutas de acariciarme, pensé que estaba bien si yo hacía lo mismo.
—¡¿Hacer lo mismo?!—gritó.
—¿Por qué te escandalizas si tú también lo haces?
Yuuri no pudo refutar nada.
Wolfram sonriendo, regresó a lo que dejó inconcluso y tomó también un mechón negro del cabello de su rey.
—Es suave.
—No tanto como el tuyo.
Yuuri sabía que su cara ardía, pero ¿estaba bien así? Internamente, decidió que sí, así estaba bien por el momento.
Y así fue, como el rey de Shin Makoku había dado un paso en su relación con su prometido, después de todo, su cabello era muy bonito.
