V.

-¡Y ahora empieza el partido más esperado! ¡El partido por el cual la gente se ha vuelto loca!: La final del torneo de béisbol femenino de secundaria de Tokio. Todos hemos seguido este torneo de cerca y sabemos lo que hemos sufrido o gozado para llegar aquí . ¡Los dos adversarios se disputan esta tarde la que probablemente es el mayor galardón a nivel escolar! En primer lugar tenemos a la Academia del Norte, de la parte rica de la ciudad si me permiten el comentario, con las mejores jugadoras que ha tenido esta liga y del otro lado tenemos a la Academia del Sur, la sorpresa de este año, una escuela de los suburbios de la que no se esperaba nada...

Caminaba alrededor del campo mientras escuchaba al comentarista hablar sin parar sobre el partido que comenzaría en breves. No estaba preocupada, ¿por qué iba a estarlo? Mis chicas y yo éramos las mejores de la liga y nuestro equipo no tenía rival, esa dichosa academia del sur no tenía oportunidad contra nosotras, simplemente habían llegado aquí de mera casualidad.

Miré hacia un lado y me fijé en mi compañera de equipo, Maki, quien se estaba estirando, siempre le gustaba hacer eso, ella dice que la relaja. Miré mis manos, estaban temblando un poco, probablemente por la emoción de aplastar a nuestro contrincante, nunca en la vida estarían temblando por miedo, no, nunca.

-¡Por fin la hora ha llegado! En breves momento las jugadoras se posicionarán en la cancha para empezar el partido.

Me sorprendí ante estas palabras, ¿cuánto tiempo había estado divagando?

Miré hacia un lado y me fijé en la entrenadora, quien me estaba haciendo una seña para que me fuera a reunir con ella y las otras integrantes del equipo. Le hice caso y fui hasta dónde estaban ella y las otras.

-¡Muy bien chicas! Hoy es el gran día, les vamos a enseñar a esas lo que es el verdadero béisbol, ¿no opinan lo mismo?

Escuché como las demás asentían entusiasmadas ante las palabras de la entrenadora, entre ellas Maki y Rin, quiénes al parecer se habían metido de lleno en el partido. Yo por mi parte no tanto, yo ya sabía que íbamos a ganar, después de todos éramos las favoritas.

-De acuerdo chicas-volvió a decir la entrenadora-, id a presentaros, que el partido ya va a empezar.

Todas asentimos y nos dirigimos hacia el home, apenas estaba empezando a sentir emoción, era la primera vez que me pasaba en mucho tiempo, después de todo siempre que hacía algo lo hacía bien y ganaba fácilmente.

El equipo rival empezó a salir del camerino, entre ellas Tojo Nozomi y Ayase Eli, quiénes eran supuestamente las estrellas de sus equipos. Solté una risilla, da igual cuántas estrellas tuvieran, no serían rivales para nosotras.

Nos pusimos unas frente a otras, la tal Nozomi tenía una sonrisa confiada en su rostro, cosa que me molestó mucho y la otra chica, Eli, tenía una mirada amenazadora, aquello mostraba que se estaba tomando en serio aquello.

-¡De acuerdo chica!-gritó el umpire- ¡Quiero un juego limpio! Y lo más importante: ¡Diviértanse! -gritó emocionado pero no se dio cuenta que ninguna de las que estábamos allí lo estábamos para divertirnos.

Todas tomamos posiciones, nosotras empezábamos bateando, por lo que Rin sería la primera. Ya desde el principio las cosas pintaban mal para ellas, Rin era de las mejores corredoras de la liga, aún si coges la bola en juego nunca podrías atraparla, por lo que preocuparme era innecesario.

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El partido siguió y como era de esperar nosotras llevábamos la ventaja, desde el principio cuando apareció Rin se notó quién llevaba las riendas en este juego, ahora estábamos por delante de ellas por cinco carreras a una. Ellas parecían estar desanimadas y cansadas mientras que nosotras parecía que apenas habíamos empezado. Desvié la mirada hacia la lanzadora, quien estaba nerviosa, pues ya no quedaba tanto tiempo y las cosas pintaban mal para ellas. Miré a Maki y a Rin, quiénes estaban sonriendo, ya sabían que este partido estaba decidido, otra liga para nuestra secundaria.

Estábamos ya en la alta del sexto, a continuación nos tocaría a nosotras batear por lo que me empecé a preparar, después de todo yo abriría el inning. Vi que la entrenadora del rival le hizo señas a Nozomi quien a continuación le hizo señas a la lanzadora, vi que las tres se reunieron a hablar, y luego todas asintieron. Nozomi y la lanzadora regresaron a sus sitios correspondientes, la primera se acerco a Eli a explicarle la situación al parecer, vi que esta asintió con una sonrisa en su rostro.

¿Cómo podía sonreír en un momento así?

El tercer out llegó y ahora nos tocaba a nosotras batear, fui hasta el home para prepararme y vi que la lanzadora se iba al banquillo, extrañada por esto me fijé en ellas.

-¡Al parecer habrá un cambio! Sakaguchi dejará de lanzar y en su lugar entrará una novata, llamada Yazawa Nico con el número veinticinco -gritó el comentarista entusiasmado.

Miré curiosa a la lanzadora anterior irse y vi entrar a la nueva chica, quien era bastante bajita y con una mirada concentrada en su rostro. Toda la multitud en el estadio discutía con interés el repentino cambio en el equipo y debatían en si esta decisión significaba el fin del partido o no, yo por mi parte ya sabía la respuesta.

-¡La siguiente bateadora es Kōsaka Honoka con el número uno! -me preparé al escuchar mi nombre de parte del comentarista.

Llegué hasta el home donde el umpire me saludó, miré en dirección de la nueva lanzadora, quien no me quitaba los ojos de encima. Aún hoy en día no me gusta decirlo pero en aquel momento sentí inquietud al notar esos ojos sobre mi.

-¡Empezad! -gritó de repente el umpire.

¿Por qué me sentía rara? Era actualmente la mejor jugadora de la liga y nuestro equipo era el mejor, por lo que no había razón por la que estar así. Miré a la lanzadora y noté que se estaba preparando para empezar a lanzar.

-¡Jum!-exclamé-,esto será fác... -mi frase se quedó a medio camino al notar que la bola ya había pasado.

-¡Strike! -exclamó sorprendido el umpire.

Miré al umpire y luego a la bola y luego a la lanzadora. ¿Qué demonios había pasado? ¿Cuándo había hecho ese lanzamiento? Ni siquiera me di cuenta de que la lanzara. La bola regresó a ella, quién no apartó los ojos de mi, esta vez sí que noté la amenaza por lo que me puse totalmente seria, no volvería a caer en el mismo truco dos veces seguida.

Nico lanzó una bola rápida que apenas pude ver pero que fui capaz de golpear, la bola salió disparada hacia su dirección pero justo antes de llegar rebotó frente a ella y se alzó. Sonreí con sorna, el lanzamiento anterior había sido solo suerte, ahora ella veía de lo que era capaz.

Pero tuve que comerme mis palabras al verla saltar como nunca antes había visto a nadie saltar y atrapar la bola en el aire y luego proceder a lanzarsela a la primera base. Miré a la primera quien estaba igual de sorprendida al tener la bola entre sus manos antes de que yo llegara.

-¡Out! -gritó el umpire.

Me paré de repente sin saber muy bien qué hacer, desvié mi mirada hacia la lanzadora quien no me quitaba los ojos de encima.

¿Quién rayos era esa chica?

El partido siguió y gracias a Nico pudieron alcanzarnos e incluso superarnos. El partido acabó y fuimos derrotadas, tuvimos que colocarnos una frente a la otra para felicitarnos por el partido y la suerte quiso que me tocara frente a Nico, quien seguía con su mirada impasible de antes.

-Buen juego -fue lo que me dijo antes de darme la espalda y alejarse.

Me encargué de grabarme a fuego su nombre y su cara para el futuro.

...

Una chica corría desesperada a través de los pasillos de su preparatoria. En su rostro traía una sonrisa y un papel venía sujeto a su mano, llegó a su clase de la cual abrió la puerta violentamente y de repente exclamó:

-¡Chica, nuestra escuela ha llegado a la final! -exclamó mientras todas sus compañeras se congregaban a su alrededor para confirmar la noticia.

Era normal que estuvieran así, Otonokizaka hacía mucho tiempo no había tenido la oportunidad de hacer algo notable, hacía mucho de sus antiguas glorias y todas las alumnas estaban deseosas de ver cómo se desarrollaría aquello, todas querían ver a su escuela brillar.

Vi mi reflejo en el baño mientras escuchaba el jolglorio que había fuera, de verdad que aquella situación era surrealista. ¿Cómo había llegado allí?

Después de nuestra desastrosa derrota no sabía muy bien qué hacer de ahora en adelante, no esperaba que aquello me afectara tanto. Sin querer recibí una invitación para unirme a Otonokizaka, era una muy buena academia pero que había dejado de ser lo que era en cuanto a deportes se trataba por lo que estaban intentando revivir a sus antiguas glorias.

Acepté la invitación y me uní a esta preparatoria. Llegué al gimnasio donde había varias alumnas que como yo estaban allí esperando a que todo empezara, gracias a aquello pude conocer a varias chicas, entre ellas a Hanayomquien era catcher; a Umi quien era segunda base, y a Kotori, quien era center field. Todas nos llevamos sorpesivamente bien debido a nuestro amor al béisbol.

La que iba a ser nuestra entrenadora nos estaba contando algo cuando de repente las puertas del gimnasio se abriendo dejando ver a tres figuras entre ellas Tojo Nozomi, Ayase Eli y a Yazawa Nico, quienes parecían haber estado corriendo.

-¡Lo siento mucho sensei!-exclamó Nozomi-, esta preparatoria es demasiado grande.

-En cierto modo no para nada-respondió-, pero soy vuestro tutor por lo que no puedo dejar pasar este comportamiento... ¡Diez vueltas al campo!

-¡Espere!-exclamó Nico-. Yo no tengo la culpa de nada, yo les dije el camino pero no quisieron hacerme caso.

-¡Me da igual! Las tres vais a darle diez vueltas a la pista, ¡Ya!

-Pero...

-¡Diez vueltas, ya! -gritó y las tres chicas fueron resignadas a cumplir su castigo.

Honoka vio como se alejaban las tres a la vez que sonreía.

''-Eso le enseñará''.

...

-¡Haces trampa!-exclamó Honoka enfadada-, ¡no puede ser posible que fallara eso!

-Si has fallado has fallado-respondió Nico-, no hace falta que montes este numerito por nada.

-¡Es mentira! Quiero volver a intentarlo.

Nico accedió y se posicionó en la zona de lanzamiento. Miró a Honoka fijamente y luego movió su brazo, en cuanto terminó la bola salió disparada, parecía que iba en cámara lenta. Honoka vio como se acercaba por lo que movió el bate pero de repente la bola desapareció y al otro momento estaba en el guante del catcher. Honoka miró sorprendida la bola y fascinada ante el talento de la chica que tenía delante.

''-¡Increíble!'' -pensó mientras miraba a Nico sonreírle.

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-Mira-dijo Nico-, nunca serás capaz de vencerme si vas con esa mentalidad. Tienes que concentrarte en el juego, no en mí ni en mi mano.

-¿Cómo hago eso? -preguntó Honoka.

-Por ejemplo-respondió-, en vez de pensar que harás un home run piensa en cómo puedes ayudar a la que está atrapada en primera base. ¡Tú!-exclamó y Maki se acercó-. Si estuvieras en su situación, ¿qué harías?

La pelirroja miró a ambas chicas intentando crear un plan en su cabeza para derrotar a la pelirroja.

-¿Un toque? -respondió insegura.

-¡Exacto!-exclamó de repente-. ¿ves? No todas las jugadas tienes que ser Grand Slam, con mover a tus jugadores basta.

Honoka se la quedó mirando fijamente, ahora se daba cuenta el porqué siempre la escuchaba a ella, o porqué siempre en los ensayos era a quien le prestaba atención. Solo había una opción y era la que más miedo le daba. Ella era la gran Honoka, la niña prodigio, la que estaba destinada a grandes cosas y aquí se encontraba, mirando fijamente a una chica mayor que ella que no lo parecía pero que al parecer ella no le correspondía.

Lo decidió, antes de que acabase la temporada tenía que dejar las cosas claras, todas esas tardes en las que habían estado juntas solas no bastaban para ella, tenía que saberlo. Pero no podía decirlo ahora, contra todo pronóstico Otonokizaka había avanzado y se encontraba en la final contra UTX, la que dominaba actualmente el deporte a nivel escolar. Nico al parecer tenía un gran interés en enfrentarse a ellas y también en vencerlas, ella lo había convertido en algo personal.

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El gran encuentro llegó y todas estábamos preparadas. Miré a mis compañeras, quienes tenían una gran sonrisa en su sonrisa en su rostro, nada que ver en la final de secundaria. Umi, Kotori, Rin, Maki, Nozomi, Eli,Hanayo y finalmente Nico, todas estábamos entusiasmadas.

-¡Y aquí vienen las chicas de UTX con Tsubasa Kira como su capitana! -exclamó el comentarista mientras veía a las chicas de UTX salir.

De verdad se veían intimidantes, sobre todo la Tsubasa y sus dos secuaces. Sentí un poco de temor, ¿De verdad podríamos perder ese día?

-No te preocupes-dijo Nico de repente agarrando mi mano-, no podrán con nosotras... ¡De acuerdo chicas! A enseñarles de lo que somos capaces -dijo y todas gritamos un enorme ''si'' como respuesta.

Estuvimos igualadas todo el partido, aquellas condenadas chicas sí que sabían jugar, si no fuera por los uniformes me creería que estábamos en la MLB, porque por Dios, estas jugadas no se veían todos los días. Todos se lo estaban pasando demasiado bien, al parecer no había habido un partido así en años. Yo por mi parte estaba muy canasada, aquellas cabronas me habían hecho correr como nunca antes, pero aquello me daba igual, sin con ello conseguía el título bien podría darle la vuelta al mundo.

-Made this here with all the ice on in the booth -cantó Nico de repente tomándome desprevenida, si estaba haciendo eso era porque de verdad estaba nerviosa.

El partido siguió y de repente a ellas les tocó batear; Nico se posicionó en su lugar y lanzó la bola dos veces y luego el umpire gritó la palabra strike. Lo cual significaba que estábamos más cerca de la victoria que nunca, era la baja del noveno, llevábamos una carrera de ventaja y solo faltaba un out para acabar el partido. Todo el mundo tenía sus ojos puestos en nosotras, sobretodo Nico, la gran estrella del partido. En el último lanzamiento la bateadora le dio y la bola llegó a toda velocidad hacia mi.

-¡Honoka!-gritó Nico de repente-, ¡lánzala a la segunda!

Salí de mi sorpresa, agarré la bola con toda la fuerza que pude y la lancé hacia la segunda, donde estaba Umi, quien la recibió con rapidez, reaccionó a toda velocidad y la lanzó a la tercera base.

La tercera la recibió y la lanzó hacia home, todas en ese momento nos quedamos congeladas en nuestro sitio, sin saber muy bien qué hacer.

-¡Double Play! ¡Juego terminado! -exclamó de repente el umpire y el estadio se llenó de gritos de alegría.

Yo miraba a todas fascinada, no acababa de entender muy bien qué era lo que estaba pasando, pero al parecer era algo bueno. Vi a Maki abrazar a Rin y lo mismo con las demás, todas estaban saltando en su sitio sin yo saber qué ocurría. De repente sentí un peso sobre mi, se trataba de Nico, quien en su euforia había corrido hacía mi.

-¡Lo hicimos Honoka!-exclamó y de repente me besó, así, sin mas tomándome totalmente desprevenida-. L-Lo siento... -murmuró con la cara roja.

Todas las que estaban ahí nos miraban con cara de sorpresa, todas sabían el rollo raro que teníamos las dos pero nunca habiamos tomado acción por lo que aquello era algo que ninguna se esperaba, creo que ni la misma Nico creía ser capaz de hacer algo así.

-De verdad-respondí de repente-, a veces eres muy tonta -dije y le devolví el beso consiguiendo que se ocultara en mi pecho

De verdad que era una senpai muy tonta.

...

Buenas,buenas,buenas. ¿Buenas? Soy yo, Kona, el/la escritor/a con más cacaos mentales de la historia. Os estareis preguntando, ¿qué ha sido de mi? Pues la verdad es que he tenido problemas con la bebida por lo que he tratado de buscar ayuda pero sin ir más allá por lo que creo que no ha sido suficiente por lo que trataré de coger esto como terapia. Por lo que por favor dejadme vuestros mensajes a modo de apoyo, significa mucho para mi.