¡Hola! Les traigo el capítulo 5 de esta historia, esta vez me basé más que nada en dar un poco mas de contexto sobre algunos sucesos del pasado, espero sea de su agrado.
En cuanto pueda responderé todos los comentarios que me dejaron, en serio agradezco mucho su apoyo y sus opiniones, ¡procuraré mejorar!
Los amito mucho!!
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Dos jóvenes se encontraban caminando por las calles de la ciudad bajo el brillante y caluroso sol de verano.
Estos dos jóvenes eran Kyo y Yuki, quienes iban a reunirse con Terry, Benimaru y Kensou para ponerse de acuerdo sobre su próxima movida para encontrar a Athena.
La castaña se encontraba en completo silencio caminando al lado del joven Kusanagi mientras reflexionaba sobre como se habían dado las cosas con él en el pasado.
Para empezar, Yuki nunca había estado de acuerdo en iniciar una relación con Kyo, todo había sido un tonto acuerdo entre sus familias que ella se negaba a aceptar.
Estuvieron un tiempo viviendo una relación de mentira, intentando hacerla mas llevadera, tanto Kyo como Yuki ponían mucho de su parte para que esa relación funcionara, pues ambos sentían que era su deber que así fuera.
Con el tiempo, Yuki si empezó a desarrollar sentimientos hacia el castaño, pero, todo indicaba que el no había logrado enamorarse de ella en todo ese tiempo…
Mas bien, parecía que el la trataba como una hermana pequeña a la que necesitaba cuidar, era solo así, no tenían nada en común, no había una confianza sólida entre ellos, no tenían pláticas profundas de vez en cuando, tenían ideales muy distintos, era como si todo estuviera en su contra.
Aún así, en aquel tiempo ella no creía que Kyo fuese capaz de terminar con ella, es decir, el castaño tenía prácticamente en sus manos una gran fortuna y un lugar en la empresa de su padre que heredaría tan solo si se casaba con ella, no esperaba que Kyo fuese tan tonto como para dejar ir todo eso.
Pero, estaba equivocada.
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(flashback)
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Ese día, las clases recién habían terminado, algunos alumnos alistaban sus cosas para irse a casa y otros ya se encontraban saliendo a toda prisa por la puerta del aula.
Yuki estaba guardando sus libros en la mochila cuando Kyo se acercó a ella. La chica notó su presencia por el rabillo del ojo, pero pese a eso no dejó de hacer sus cosas, pensó que talvez el joven se había acercado a ella para irse juntos a sus casas.
Entonces, al haber terminado de guardar todas sus pertenencias, Yuki cargó con su mochila y dio unos pasos dispuesta a salir del lugar como todos los demás.
—Andando — dijo ella animando a Kyo a salir con ella, pero el joven la detuvo tomándola de la mano, eso la extrañó.
—Yuki… espera — susurró el castaño
—¿Qué pasa? — preguntó ella.
Kyo lucía un poco nervioso, incluso estaba evitando a toda costa su mirada, Yuki rara vez lo veía de esa manera.
—Discúlpame, Yuki… pero, será mejor terminar — se limitó a decir el joven.
La castaña frunció el ceño extrañada, aunque, muy en el fondo, ella siempre supo que eso pasaría.
—¿Qué?, y ¿Cuándo tomaste esa decisión? — Objetó la chica, después, volteo a ver a una jovencita pelipurpura que se encontraba en una de las bancas de al frente guardando unas cosas en su bolso, luego, empezó a caminar hacia la puerta del salón de clases, tanto Kyo como Yuki la siguieron con la mirada hasta que salió del lugar y se perdió de vista completamente.
—Es por ella ¿verdad? — cuestionó Yuki mirándolo desafiante.
—No, ella no tiene nada que ver con esto — respondió intentando mostrar seguridad al hacerlo.
Yuki empezó a sobarse las sienes ya un poco frustrada, lo que más le molestaba era que Kyo no pudiera tenerle confianza ni siquiera una vez, ¿Qué no se suponía que eran una pareja?, o bueno, al menos durante todo ese tiempo lo habían sido.
—Por favor, Kyo, no intentes ocultarlo más, es obvio que después de terminar conmigo vas a ir corriendo a buscar a Athena… — comentó.
—Te equivocas, es verdad que seguiré hablando con Athena normalmente porque somos amigos, pero ella no tiene nada que ver en mi decisión, si estoy terminando contigo es por que no quiero hacerte daño teniendo una relación contigo sin amor… perdón por no… — no terminó de hablar debido a que Yuki lo interrumpió.
—¡No!, me rehuso a perdonarte, ¡vete al diablo! — exclamó al mismo tiempo que lo empujaba.
Después de eso, Yuki salió corriendo del salón de clases, corrió un buen tramo por el patio de la institución y al darse la vuelta pudo ver como el joven Kusanagi la seguía pero a pasos un poco mas lentos, seguramente se había quedado preocupado por ella, pero ella no quería verlo, así que se apresuró a dar vuelta en una esquina para perderse de vista lo mas rápido posible y de ahí en delante, no se volvió a topar con el.
Al día siguiente, Yuki estaba cruzando el portón de la escuela sin ganas de ir a clases, le molestaba mucho todo lo que había ocurrido y también se sentía muy lastimada, lo peor del caso era que cada vez que se sentía así, Athena era quien la escuchaba y le brindaba sus consejos, ahora ni siquiera quería verla a ella.
Se sentía muy mal y su corazón dio un vuelco cuando se encontró justamente con la chica sentada en una de las bancas del jardín.
Yuki la miró atentamente, ella no solo estaba igual de interesada en esas cosas de los torneos como Kyo, sino que aparte era una joven muy bella y hermosa, ya entendía porque tenía a Kyo tan hechizado.
Definitivamente la odiaba y tener esa clase de sentimientos no era algo que le gustara.
Sentía muchas emociones encontradas, pero necesitaba desahogarse.
Athena ni siquiera se había percatado de su presencia pues se encontraba leyendo en su cuaderno lo que parecían ser algunos apuntes de la clase.
Yuki llegó con ella y automáticamente sintió como su voz le fallaba, se quedó muda, por más que lo intentaba no podía articular ninguna palabra. Tenía que usar mucha fuerza de voluntad para poder hacer que las palabras salieran de su boca.
—Athena.. — habló ella e inmediatamente sintió como su voz se quebraba. Las lágrimas empezaron a acumularse en sus ojos.
Athena volteó a verla y apenas se percató de esto se puso de pie inmediatamente.
—Yuki, ¿Qué pasa? — la tomó de los hombros inspeccionando su condición, después, cuidadosamente empezó a retirar unas cuantas lágrimas de su rostro. —Cuéntame, ¿qué te hicieron? … — hablaba de una manera muy suave y dulce intentando tranquilizarla.
Era increíble la calidez que sentía Yuki al estar con ella, ¿como era posible?, odiaba que fuese precisamente ella quien la hiciera sentir tan bien en ese momento que tanto lo necesitaba.
—Kyo terminó conmigo — se limitó a decir.
Athena se mostró sorprendida inmediatamente.
—¿Qué? Pero, ¿Por qué?... Kyo no me contó nada de eso.. — afirmó.
"O sea que ¿es normal que él te cuente absolutamente todo? " se preguntaba Yuki.
Esos pensamientos la hicieron sentir aún mas miserable, sus lagrimas empezaron a derramarse con mayor rapidez, esta vez no podía detenerlas.
—Oh, Yuki… no llores, hablaré con el si lo deseas… — le decía Athena intentando tranquilizarla, pero Yuki ya no quería estar mas ahí, no quería hablar más con ella…
Athena la abrazó al ver que ella no se tranquilizaba, Yuki sintió como el abrazo de la chica se sentía tan cálido y reconfortante, lo odiaba, ¡sin duda lo odiaba!.
—¡No me toques! — exclamó la castaña al mismo tiempo que la empujaba.
Ella no había medido bien su fuerza al empujarla y eso provocó que Athena perdiera el equilibrio y callera al suelo.
Yuki cubrió su boca con sorpresa al notar lo que había hecho.
Lo peor fue que Kyo también se había percatado de esto y ahora estaba acercándose a pasos apresurados hacia dicho lugar.
—Oye, ¿que pasa contigo?— cuestionó Kyo dirigiéndose a Yuki.
La castaña no quería que Kyo supiera que había estado llorando por su culpa, su orgullo no se lo permitía, entonces se le ocurrió una pésima excusa que, al momento de decirla, ni siquiera ella había entendido porque se le había ocurrido algo tan tonto.
—B-bueno es que, como Athena es muy buena peleadora en los torneos yo quería medir su nivel de reflejos — se excusó.
—¡No digas tonterías, Yuki!, Athena no se esperaba que le hicieras algo así — exclamó al mismo tiempo que ayudaba a la joven pelipurpura a ponerse de pie. —¿Estás bien? — cuestionó dirigiéndose a Athena.
Yuki sentía mucho coraje al ver como Kyo mostraba tanto interés en ayudar a Athena. Sentía celos, rabia e incluso en ese momento había dejado de arrepentirse de haberle hecho daño a la chica.
—Si, no te preocupes —respondió ella.
—No, no estás bien, te hiciste una herida — le dijo mientras observaba su brazo con preocupación—Será mejor que vayamos a la enfermería—
—N-no es necesario, yo… —
—Kyo, ya déjala — interrumpió Yuki —Ella puede curarse sola, ¿no es así?, Athena— cuestionó dirigiéndose a la pelipurpura.
Athena la miró incrédula, seguramente, ni siquiera sabía las razones de Yuki para hablarle de esa manera.
—No importa — habló dirigiendose a Athena — quiero que te revisen esa herida… ven, vamos... — la tomó de la mano y empezó a caminar haciendo que ella lo siguiera.
Yuki se quedó haciendo corajes mientras veía como los dos chicos se retiraban.
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(Fin del flashback)
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Yuki soltó una risa un tanto sarcástica, realmente ella había tenido razón en su momento, sabía que Kyo estaba enamorado de Athena desde aquel tiempo, pero, ¿porque él lo había negado tan rotundamente?.
Kyo volteo a ver a Yuki al escuchar esa risa, iba a preguntar algo pero ella se le adelantó.
—Kyo, dime una cosa, ¿porqué el día que terminaste conmigo negaste rotundamente que me habías dejado por Athena?— dirigió su mirada hacia él y notó como Kyo frunció el ceño extrañado.
—Porque no fue así, lo que sucedió entre ella y yo definitivamente no lo planeé, sucedió con el tiempo — aclaró.
—Pues yo les guardé mucho rencor todo este tiempo — confesó Yuki— sé que ella es lo más importante de tu vida, pero, no tienes idea de como me sentí al ver que ella estaba embarazada de ti, al ver como su relación había florecido tanto hasta ese punto… inevitablemente mis pensamientos mas oscuros regresaron, incluso pensé, "realmente, Kyo solo estaba esperando terminar conmigo para empezar algo con ella" — expresó.
—Por favor, Yuki, ¿otra vez con eso? — exclamó mientras empezaba a recordar la última vez que ella le había dicho eso...
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(flashback)
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Algún tiempo después de haber terminado su relación con Yuki, Kyo se encontraba en una banca del parque acompañado por su mejor amiga, Athena, quien, más que su amiga era su confidente, su compañera de entrenamientos y su oponente en los torneos de KOF.
De hecho, ese día justo llegaban de un exhaustivo entrenamiento y ya era el momento de descansar de ese ajetreado día, por lo tanto, se encontraban compartiendo risas y anécdotas divertidos que en ocasiones anteriores habían vivido juntos.
—Y, ¿recuerdas ese día que Benimaru no nos pudo seguir el paso en el entrenamiento porque estaba muy borracho?— preguntó Athena riendo al recordar ese momento.
Kyo también sonrió, pero además, golpeo un poco su frente con la palma de su mano evidenciando su frustración al recordar aquello.
—Si, ese Benimaru siempre sale con algo diferente — respiró hondo —Ahora que lo pienso, nadie quiere esforzarse tanto en mejorar sus habilidades, siempre lo toman a juego, ¿no crees?— volteó a ver a Athena.
—Si, me pasa igual con Kensou, siempre parece estar interesado en entrenar conmigo pero, al poco tiempo se cansa y decide holgazanear, no importa que le diga que necesita esforzarse más, no lo hace — expresó sonriendo con cierta frustración.
Kyo comprendía exactamente ese sentimiento que ella tenía, sin duda, sabía que Athena era la única persona que lo comprendía y siempre había sido así.
Deseaba tanto que ambos pudieran estar en el mismo equipo para los torneos... Es más, deseaba tanto tenerla a ella como su novia, sería un orgullo para él tener como novia a una chica tan comprometida con su pasión por las artes marciales, que además compartía sus mismos ideales y, por si fuera poco, era tan bella como un ángel.
Tan hermosa y delicada, pero al mismo tiempo fuerte y decidida... era perfecta.
El castaño no se dió cuenta de todo el tiempo que había pasado mirándola.
Athena se percató de esto y se encontraba muy sonrojada y nerviosa ante la mirada de Kyo.
—Y-ya... Kyo, ¿que tanto miras?— cuestionó intentando ocultar su nerviosismo.
El castaño acercó su mano al rostro de ella y lentamente retiró un mechón de su flequillo largo que había caído cubriendo sus ojos.
—No, nada, es solo que... —
—Vaya, vaya.. — exclamó de pronto una voz haciendo a los dos chicos sobresaltarse y voltear hacia atrás de ellos, que era de donde provenía la voz . Ahí se encontraron con Yuki, quien estaba de pie justo tras ellos mirando molesta la escena de ambos jóvenes tan acaramelados.
—Entonces, así están las cosas, Kyo, ¡¿Estabas esperando a terminar conmigo para empezar algo con Athena?! — exclamó Yuki mientras se cruzaba de brazos.
—Oye, las cosas no son así — respondió Kyo — Las cosas entre nosotros no funcionaron, Athena no tiene nada que ver en esto — se puso de pie y le extendió la mano a la pelipúrpura invitándola a imitar su acción.
Athena tomó su mano y se puso de pie de igual manera.
—Vámonos, no tienes por qué estar soportando esto — le dijo Kyo a la chica cambiando al momento su tono de voz a uno mas suave.
Athena asintió y después, ambos chicos empezaron a caminar retirándose del lugar.
Yuki no quiso hacer nada por detenerlos pues no estaba en sus planes volver a ser humillada.
—¡Se van a arrepentir de esto! — gritó asegurándose de que la escucharan, mas sin embargo, fue lo único que se atrevió a hacer.
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(Fin del flashback)
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—Sé a lo que te refieres — dijo Yuki al recordar de igual manera que ya una vez en el pasado le había dicho algo similar a Kyo —Lo siento por eso pero, como dije, sólo fue en ese momento cuando mis pensamientos mas oscuros volvieron a mi... ahora, es diferente, quiero ayudar...-
—Bueno, igual todo eso no importa, será mejor darnos prisa porque los demás deben estar esperándonos — Ordenó Kyo para después empezar a acelerar el paso y Yuki empezó a seguirlo.
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En otro lugar.
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Athena se encontraba en la habitación esperando a que Iori trajera la comida, tal vez el joven pelirrojo había tardado un poco más de lo normal por un pequeño contratiempo, ya que, la joven pelipúrpura había logrado escuchar como tenía una conversación con Katsuo apenas saliendo de la habitación, pero no había escuchado sobre que hablaban .
Mientras lo esperaba, puso unas almohadas empalmadas en la cama para recostarse ligeramente y descansar. Esos días había estado muy agotada, tenía casi los 9 meses de embarazo y Haruki había estado consumiendo más energía de lo habitual, aun que, ese día parecía estar muy tranquilo..
Athena sonrió, aún no podía creer que su relación con Kyo hubiera llegado a tal punto en el que estaban iniciando una familia juntos.
Aún parecía ayer cuando el castaño se le había declarado, recordaba con mucha ternura y emoción esas palabras:
"Athena.. por favor... Sé mi novia.."
Después de eso, solo recordaba los gritos emocionados de todos sus compañeros quienes estaban presentes en ese momento.
También recordó como Hinako se acercó a ella y le susurró algo al oído:
"Uff, con lo apasionados que son los dos seguramente van a tener muchos bebés "
Ese comentario había hecho sonrojar mucho a Athena, tanto que le daba vergüenza que vieran como su rostro empezaba a tomar un color rojo como el tomate. Por lo tanto, se acercó tanto a Kyo que su rostro se encontraba escondido en el pecho del castaño.
Esos momentos los atesoraba como una de las cosas mas hermosas de su vida, sin lugar a dudas, ella iba a proteger con todas sus fuerzas el fruto de ese amor que yacía en su vientre, no permitiría que nadie le hiciera daño, por lo tanto, tenía que escapar de ese lugar cuanto antes.
Mientras ella pensaba todo eso, Iori había regresado con la comida, el pelirrojo abrió la puerta sin que Athena se diera cuenta por lo adentrada que estaba en sus pensamientos.
—Ya volví — habló él haciendo que Athena se sobresaltara por la impresión, la joven dió un pequeño brinco en la cama enderezando su cuerpo en el acto.
—Ah... Iori, me asustaste — se quejó un poco.
El pelirrojo dejó una bolsa de compras en la cama justo al lado de la chica.
—Traje lo que me pediste de comida y aparte algunas golosinas por si se te apetecen mas tarde.. — dijo para después darse la vuelta.
Estaba a punto de salir de la habitación cuando Athena se percató de que él llevaba otra bolsa de compras en su mano.
—¿Tú también vas a comer? — preguntó
—Si, nos vemos después —
—¡Espera! — exclamó Athena, Iori detuvo sus pasos y se dió la vuelta para mirarla.
—Quédate a comer conmigo —
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