Capítulo 1: Ojo en el cielo

–Qué cansancio... –pensó Aizawa dando un suspiro.

Con el fin de la clase, Aizawa solo se limitó a observar cómo sus estudiantes conversaban animosos entre ellos. Siendo su segundo día con esta clase, esperaba al menos que estuvieran más relajados que el anterior día. Tampoco deseaba callarlos, si estuviera en su lugar, también estaría un poco emocionado, aunque lo que presenciaba era exagerado para él.

Es curioso saber que tanto cambiaron sus estudiantes durante todo un año, la simulación de pelea de hace unas horas lo dejó bastante claro. El nivel que mostraron durante la prueba fue más que satisfactorio, se notaba incluso los diversos movimientos y técnicas que incluyeron a sus estilos de lucha. Era obvio saber quiénes fueron sus influencias en ellos. Si bien quedaban unas cosas por pulir, era su trabajo como profesor guiarlos a convertirse en héroes capaces en el futuro.

No fue ninguna sorpresa enterrarse que aquellos jóvenes que conoció hace un tiempo participarían en el examen de admisión de la UA, tampoco el hecho de que lograron ingresar a la prestigiosa academia. Lo único que lo conmocionó a él, y al resto de profesores, fue la recomendación personal del director Nezu sobre Shinso. Aunque no cuestionaba el gran potencial del joven para el heroísmo, le impresionó que el propio director ignorara por completo varias reglas con tal de incluirlo en su clase. Junto con Todoroki y Bakugo, Shinso fue de los pocos estudiantes que superó la simulación con rapidez y eficacia.

Esperaba mucho de esta clase para los próximos años de estudio, sobre todo porque cada uno ya carga con la experiencia de otros héroes que los formaron. Creía que tal vez de esta aula saldrían nuevos tipos de héroes, mejores de los que ya operaban hoy en día.

Con el tiempo de estudio concluyendo, todos empezaron a alistar sus pertenencias para retirarse. El profesor Aizawa se quedó atrás para terminar de ordenar unos documentos antes de dirigirse con el director. Casi terminando su última labor, es interrumpido por una de sus estudiantes.

–¡Profesor Aizawa! ¿Cómo ha estado?

–¿Qué sucede, Uraraka? –preguntó dirigiendo su vista a ella.

–Ayer no tuve tiempo de hablar con usted, con todo lo que sucedió y el miedo que pasé con su prueba –rié con nerviosismo.

–Era necesario para saber si aprovecharon el año para mejorar. Quería saber si se estaban tomando en serio el heroísmo.

–Eso lo entiendo profesor Aizawa, solo que me tomó desprevenida, y creo que al resto de mis compañeros también.

–¿Eso es todo lo que querías decirme?

–Por supuesto que no. La verdad es que... –pensó un momento antes de continuar– ¿Sabe si... el otro chico participó en el examen?

–¿De quién hablas?

–Usted sabe a quién me refiero.

Aizawa lo sabía, aunque deseaba evitar hablar sobre el tema, tarde o temprano alguien se acercaría queriendo buscar respuestas. No era de extrañar, después de todo, aquel muchacho era tan inusual como para que pudiera pasar desapercibido.

Estaba un poco sorprendido, pensó que Shinso sería el primero en hacer la pregunta, ya que ambos se hicieron notablemente amigos en su tiempo. Puede que de alguna forma lograra contactar con él y explicarle su situación, por lo que estaba un poco aliviado que tuviera amigos con los que hablar. Aunque no se molestó en compartir su información de contacto con casi nadie, tal vez fue el mejor curso de acción dada la situación.

Con un ligero suspiró, Aizawa responde su pregunta.

–Hasta donde pude supervisar las pruebas de ingreso, él no se presentó. Tal vez estuvo en otra zona o se postuló a otro curso. En cualquier caso, no es de mi incumbencia, puede que tengas mejor suerte preguntándole a otros profesores.

–Y-Ya veo, entiendo profesor, perdón por las molestias –dijo en un tono caído y con una ligera reverencia.

–¿Eso es todo lo que deseabas?

–Sí profesor, lo siento por retrasarlo. Nos vemos mañana –comentó dando vuelta hacia la salida.

Aizawa esperó hasta que la puerta se cerrara por completo, solo para desplomarse en la silla con cansancio. Sabía que los siguientes años serían agotadores, teniendo en cuenta al resto de personas que conoció y que buscarían la oportunidad de atacar la academia.

Ahora más que nunca, el bienestar de sus alumnos era dudoso, por lo que tendría que esforzarse más de lo habitual si quería mantenerlos a salvo. Esperaba que en los próximos días se pudiera calmar la situación, si es que toda la investigación realizada por fin rindiera frutos. Extrañaba aquellos días antes de que lo enviaran a ese malnacido teatro.

–Quiero dormir... –mencionó pellizcándose entre cejas.

En la estación de policía la situación estaba agitada, los conserjes eran de los pocos trabajadores que seguían su labor con tranquilidad. En las últimas semanas se ha dado a conocer múltiples casos de secuestro y avistamiento de villanos reuniéndose en grupos cada vez más grandes. Si bien al principio se pensaba que un alza en el nivel de criminales sería controlada por la acción conjunto de policías y héroes, lo cierto es que estás disminuyeron con notoriedad sin ninguna razón aparente. Aunque esto podría significar grandes noticias, lo cierto es que Naosama sospechaba de un plan a gran escala detrás de escena.

El reconocido detective Naosama Tsukauchi se encontraba cansado y frustrado por no encontrar nada referente a lo que sucedía. Cada vez que parecía tener una pista, descubría que ello lo llevaba a un callejón sin salida. Los rastros encontrados eran confusos y apuntaban a personas al azar, y no había forma de saber cómo entraban o salían de las instalaciones perpetradas.

Por suerte, un agente de campo pudo dar con rumores sobre un encuentro en un almacén cerca del puerto. Era difícil asegurar si tenían que ver con el caso que investigaban, pero era lo que mejor que poseían.

Para sorpresa del detective la puerta de su oficina se abrió, mostrando a un hombre delgado y de cabello rubio.

–Naosama, ¿cómo te encuentras? –saludó el recién llegado.

–La próxima vez podrías intentar tocar la puerta, ¿sabes?

–Sí, perdón por eso –Frota su nuca.

–¿Qué te trae por aquí, Yagi? –Se recuesta en su silla.

–¿Encontraste información sobre "él"?

Naosama con anterioridad ya abordó este tema con su amigo, como hace casi un año que lo llamó solicitando reunirse inmediatamente. Al principio pensó que solo era Yagi creyendo encontrar a alguien que estaba relacionado con su enemigo, ya sucedió antes y empezaba a molestarlo por sus sospechas infundadas. La diferencia es que su encuentro no habló de otros sospechosos, si no de haberlo encontrado en persona, All for One seguía vivo.

Aquello llevo al detective Naosama y Toshinori Yagi a tener una larga plática sobre su encuentro. Incluso hoy es difícil creer lo que le contó aquella vez, no obstante, hasta ahora todo apuntaba a que no mentía.

–Lamentablemente no hay nada que lo conecte a él. Es difícil concentrarme con tu caso cuando hay muchos otros que necesitan ser tratados –Suspira.

–Lo entiendo, sé que es difícil lidiar con todo esto, pero no se puede solo ignorar a All for One. En cualquier momento actuará y habrá terribles consecuencias cuando suceda.

–Estoy preocupado tanto como tú, pero si antes no pudimos encontrar rastro de él, tampoco podremos hacerlo ahora. Me temo que hasta que actúe, no creo que podamos tener una idea de sus planes futuros.

Toshinori meditó, sabía que su amigo no se equivocaba. Antes contaba con mucho más apoyo, y en todo ese transcurso no se encontró a su némesis. En parte eran excelentes noticias, ya que significaba que de verdad había muerto durante su enfrentamiento, y esperaba que se mantuviera de esa forma.

Hace un año, a mitad de la noche, él y varias personas fueron secuestradas dentro de una especie de teatro. Nadie sufrió ni fue dañado durante su estadía, fue realmente extraño, sobre todo cuando había villanos incluidos entre ellos. Fue en ese momento que lo vio, a All for One, vivo entre la multitud.

Aunque desconocía las intenciones de la entidad que los llevó a ese lugar, lo cierto es que se aseguró que ningún conflicto estallara durante ese tiempo de convivencia. Por un momento pensó que lo mejor era quedarse y no salir de ese lugar, ya que eso significa que su enemigo jurado no volvería al mundo donde pertenecía.

–¿Lograste encontrar más información sobre el muchacho, Tomura Shigaraki?

–Además de ser otro caso de menores desaparecidos, nada sustancial, lo siento.

Tal vez fue suerte, aunque lo duda, lo cierto es que conoció a un joven discípulo de su némesis, y también aprendió un hecho importante de él; Tomura Shigaraki lo odiaba a muerte.

No tuvo la oportunidad de acercarse demasiado y entablar una conversación amistosa con él, sobre todo con All for One estando siempre a su alrededor. En su momento tuvo la oportunidad de mantenerse oculto ante todos, siendo el civil Toshinori Yagi y no el héroe número uno, All Might.

Lo más problema es que All for One descubriera su identidad y tuvo la cortesía de mantenerlo oculto para todos, aunque no duda que tal información se lo contara a sus aliados cercanos uno vez liberados.

–¿Te diriges a la UA? –preguntó Naosama sacando de sus pensamientos a Yagi.

–Sí, tengo que hablar con el director Nezu sobre mi trabajo de mañana, haré una prueba simulada junto a Trece y Aizawa con los estudiantes.

–¿Podrías hacerme un favor? –Saca un archivo de su escritorio– ¿Puedes entregar esto a Aizawa? Es parte de un caso individual que está investigando, me vendría bien un poco de ayuda ahora. Es privado, no dejes que nadie más lo lea.

–Por supuesto, no te preocupes, se lo haré llegar –Yagi se prepara para salir.

En el camino no puede evitar apreciar todo el movimiento en el la comisaría, pensó que tal vez estaba siendo un poco insistente, aunque no podía evitarlo. Ese monstruo es capaz de todo con tal de causar el mal, por lo que tenía que ser detenido lo antes posible. Si él no lograba acabarlo a tiempo, entonces su sucesor terminaría el trabajo. No es una responsabilidad que se enorgullece dar a otra persona, pero todo sea por el bienestar del resto de la gente, porque es lo que hace un héroe.

En las partes oscuras de la ciudad, donde los pocos civiles que caminan cargan con un rostro de preocupación, sucedía una charla dentro de uno de los bares no tan conocidos. La persona detrás de la barra, hecha de una especie de niebla negra, limpiaba un vaso mientras se aseguraba de atender a los pocos clientes que se encontraban presentes.

–Ya va siendo hora, Tomura –comenta alguien detrás de un monitor, con una voz tan grave que generaba precisión incluso sin su presencia.

–Sí, maestro, ya debería estar todo listo para nuestra primera presentación mañana.

–Perfecto, estaré esperando los resultados –La pantalla quedó negra en su totalidad.

Tomura Shigaraki estaba emocionado, después de tanta planificación y movimientos delicados, ya estaban cerca de anunciar al mundo su llegada. Fue todo un problema encontrar a la gente necesaria y lo suficientemente crédula como para unirse a su causa, pero al final valdría la pena si eso significa hacer sangrar al Símbolo de la Paz.

–Kurogiri, ¿ya está todo listo para recoger la mercancía?

–Precisamente, también informé a nuestra aliada que se posicionara cerca de la zona en caso de encontrar personas entrometidas.

–¿Y qué haré yo? –mencionó alguien desde una esquina.

–Ya hemos discutido esto, Dabi, aún no es tu turno de jugar.

–Me estoy cansando de tener que esperar y hablar con extraños, quiero hacer algo productivo antes de morir de aburrimiento.

–No te preocupes, ya llegará tu momento, ahora lo mejor es evitar gastar recursos antes de enfrentar al jefe final.

Aunque a Tomura no le agradaba su presencia, Dabi era sin duda un compañero útil y capaz. No solo por su poderosa peculiaridad de fuego, sino también porque ya tiene experiencia en el campo. Estaría loco si dejara que un activo como él abandonara su fiesta. Otra razón por la que decidió invitarlo es porque ya estaba acostumbrado a su presencia, consecuencia de pasar de pasar más de 50 horas en un mismo lugar con él y otros NPC's.

Aunque pasó mayor parte del tiempo irritado y molesto de estar sentado y viendo películas de superhéroes que tanto detestaba, reconoció que aquello le sirvió para cambiar su percepción de la sociedad y de cómo podía destruirla. Fue inspirador, por no decir menos.

Antes de que siquiera Dabi pueda preguntar a Kurogiri por un trago, la puerta de la taberna se abre dejando pasar a un individuo vestido de negro.

–Ya estaba empezando a preocuparme, ¿dónde estabas Twice? –pregunta Tomura con molestia.

–Discúlpame mucho Shigaraki –Se inclina un poco hacia adelante–, pero fue más difícil de lo que pensé pasar desapercibido. No, no lo fue.

–Como sea –Toma un sorbo de su trago–. Kurogiri, trae la cinta, terminemos esto de una vez, no quiero retrasos en esta misión.

Twice era otro que Tomura conoció durante su confinamiento. Al principio le pareció insoportable, pero con el tiempo se hicieron amigos ya que es de los pocos que lo acompañaba a jugar videojuegos.

–Dabi, ¿lograste filtrar la información?

–Claro que sí, fue toda una molestia tratar con esos desgraciados.

–Lo importante es que nos busquen, por fin podremos dar con el estúpido héroe que está detrás de nosotros y conseguir el suficiente Trigger para el ataque de mañana –Se voltea de su asiento para mirar a sus dos acompañantes presentes–. Pronto anunciaremos al mundo de nuestra llegada y lamentarán el día en que nos desecharon y abandonaron. ¡Haremos sangrar a esta sociedad lo suficiente para que los tiburones se la devoren! Dejaré en claro que yo soy la consecuencia de sus errores.

Tomura luchaba con evitar que el odio se apoderada de él, ya antes fue testigo de cómo ese sentimiento nublaba el juicio y provocaba errores graves, y no dejaría que le afectara, no en un evento tan importante.

–UA será nuestro inicio de partida –Una ligera sonrisa se forma en el rostro de Shigaraki.

Varios papeles estaban sobre una mesa, todos ordenados y categorizados según su departamento. Lo cierto es que, incluso para el director Nezu, era demasiado con lo que lidiar en un solo día. Tampoco es que se quejara, después de todo, él se lo buscó al demandar una excepción a la Comisión de Héroes. Tampoco ayudó que las clases en su academia acabaran de empezar, por lo que tocaba desempeñar sus labores como director de la institución nuevamente.

Las orejas de Nezu se movieron al escuchar los toques de su puerta, aunque no necesitaba abrirla para saber de quién se trataba.

–¡Puedes pasar! –anunció.

Sin perder el tiempo, Aizawa entro a la habitación, viéndose tan cansado como pudo y tomando asiento frente al director.

–Sabes –siguió el director–, por una vez me siento aliviado de no tener que lidiar con las reclamaciones de alumnos por ser expulsados, o incluso de sus padres –Suelta una corta risa–. No es muy típico de ti conservar toda una clase, ¿qué es diferente en ellos?

–Tienen potencial, aunque no debería ser una sorpresa para ti.

–Por supuesto que no, sin embargo, todavía me resulta increíble que toda la clase esté compuesta por los mismos jóvenes que conocimos hace un tiempo. Espero grandes logros de ellos en los próximos años de estudio.

–Ya veremos si ocurre.

–En cualquier caso, ¿cómo está la situación con tu investigación? Toshinori Yagi llamó antes diciendo que tenía un avance para ti, supongo que por fin tienes con que moverte.

–Si es concluyente, entonces tendré que actuar lo antes posible.

–Imagino que llevarás a tu muchacho contigo, ¿verdad?

–Es mi ojo en el cielo, y dada la magnitud del caso, preferiría minimizar el riesgo de fracaso.

–Supongo que no se puede evitar, desde que descubrimos que All for One todavía vive, tuvimos que poner a todos en alerta para su búsqueda y captura. Esto es lo más cercano que tenemos de llegar a él dada la implicación de los casos.

–Con personas desapareciendo de la nada, tiene que ser obra del que se llama Kurogiri, al menos que exista otra persona con una peculiaridad de portales, aunque lo dudo.

Durante su tiempo en el teatro, Aizawa decidió recopilar información de varios de los dichosos villanos presentes. Al saber que todos los jóvenes querían postularse a la UA para ser héroes profesionales, sospechaba que por lo menos dos o tres de ellos llegarían a su clase, y como su futuro profesor, era su responsabilidad asegurar su bienestar. No sería extraño si los criminales con los que habló trataran de atacar a algunos de ellos, por lo que tenía que estar preparado.

Aprovechaba cada descanso entre películas para entablar ligeras conversaciones, o si tenía suerte, convencerlos de mantenerlos al margen de sus actos y que traten de encajar en la sociedad en el futuro. Aunque no pudo realizar lo último, supo lo suficiente como para saber sobre All for One y el peligro que representa, por lo que su captura se volvió una prioridad.

–En cualquier caso, espero que nuestro proyecto humano no se lastime en esta misión, lo necesito completo para cuando se incorpore parcialmente a las clases de héroe.

–No habrá estado en muchas misiones, pero es capaz de defenderse solo, me aseguré de ello.

–Realmente no puedo esperar a ver como se incorporará con la clase 1-A, ya me estoy emocionando –Su sonrisa se amplía ante la idea–. ¿Y cómo está la niña? Espero la estés cuidando adecuadamente.

–Shinso se encarga de ella durante mi tiempo de trabajo. No parece tener problemas para relacionarse con otros niños de su edad, debería estar estable en unos pocos meses.

–Realmente lo espero, esa pobre chica pasó por mucho, esto es lo mejor que podemos hacer para que tenga una vida plena y saludable.

Una persona toca la puerta de habitación, llamando la atención de los presentes. Aizawa ya sabía de quien se trataba, después de todo, los alumnos ya abandonaron la institución y no estaban esperando a nadie más.

–Al parecer ya llegó tu información –continúa Nezu–. Espero recibir tu informe lo antes posible.

Tan solo a un par de cuadras de la UA, varios jóvenes charlaban entre ellos animosos en un parque. Algunos ya eran amigos desde hace bastante tiempo, pero otros tuvieron la suerte de conocerse en el teatro.

–¡Kirishima, estuviste increíble durante la prueba! –comentó con alegría una chica de piel rosa.

–Gracias Mina, me estuve preparando en combate durante todo el año, veo que al final rindió sus frutos –dijo con una gran sonrisa en su rostro.

–Pero no entiendo –Intervino una chica de cola de caballo–, ¿por qué incluiste un escudo en tu diseño? Tu peculiaridad ya te permite ser una defensa apropiada, ¿por qué no optar por un instrumento ofensivo a distancia?

–¿A caso ya lo olvidaste Yaoyorozu? ¡Lo hago por el Capitán, es una forma de honrar a la persona más varonil que he visto!

–Aun así, uno pensaría que un arma de agarre sería una mejor elección, después de todo, lo que quieres es acercarte a tu enemigo para aprovechar tu ventaja sobre él. Y, no es por ofender, pero te tomará demasiado tiempo aprender a lanzar ese escudo.

–¡Cómo siempre muy perspicaz, Momo! –comentó Mina Ashido.

Cualquier se podría hacer amigo de otros si estuvieran encerrados en un lugar desconocido. La presencia de héroes ayudó a tranquilizarlos un poco, pero al saber que también había villanos cerca, no pudieran evitar estar nerviosos. Con el tiempo, y al ver que no existía peligro real, empezaron a relajarse y conocerse entre ellos, lo que llevó a hacerse amigos hasta la exhibición de la última película. Tal vez los únicos con los que no entablaron ningún tipo de relación, y que tampoco querían intentarlo, era con los villanos presentes.

–Esos movimientos que usaste contra mí, ¿de quién te inspiraste Sero? –preguntó una chica de aspecto de rana.

–No pensé que te darías cuenta, traté de hacerlo lo más propio posible –respondió con cierto orgullo–. Fue bastante difícil, pero fui capaz de combinar movimientos acrobáticos a mi estilo de lucha. Espero practicar en la ciudad falsa mi movilidad, quiero columpiarme por los edificios igual que él.

Cuando por fin regresaron a su mundo, nadie volvió a ser el mismo. Cada uno era diferente a su manera, no obstante, compartían la misma meta, convertirse en héroes profesionales.

La mayoría se lanzó a entrenar, inspirados por los maravillosos héroes que presenciaron. Tal vez el mayor cambio que tuvieron fue en su manera de pensar, ya no solo era combatir villanos como ellos creían, sabían que existía más y que el combate no siempre era la solución a los problemas.

–Shinso, hay un nuevo local de hamburguesas cerca de la plaza, ¿qué te parece ir con Iida otro día? –dijo con un tono animado.

–Por supuesto Uraraka –respondió–, un día de descanso no me vendría mal.

–¿Descanso? ¿Qué sueles hacer en tu semana?

–Trabajo y entrenar, aunque entré por recomendación, todavía tuve que superar una prueba física y tenía que estar preparado. A penas tengo tiempo para mí mismo, sobre todo con las clases empezando.

Luego de salir del teatro, no tardó demasiado en que Aizawa y Nezu dieran con la ubicación de Shinso. Este se ofreció para ser su entrenador, quería dale la oportunidad de ingresar a la clase heroica de la UA. Desde ese día, comenzó su rutina de entrenamiento sin descanso, no solo para superar la prueba de recomendación, también para sus próximos años en clase. La mayor sorpresa se presentó cuando su maestro le solicitó hacer de niñero, no tuvo problema con aceptar al saber a quién tenía que cuidar.

–Por cierto –continuó Uraraka–, ¿lograste encontrar al otro muchacho?

–¿Ah...? –Le tomó un tiempo saber de quién hablaba–. ¿Él? Bueno… Lo siento, hasta ahora no lo encuentro, de seguro postuló a otro departamento, podemos tratar de buscarlo si deseas –Miró a otro lado con la cabeza un poco agachada.

–No... No creo que haga falta, está bien así.

Ochako Uraraka consiguió varias amistades, aunque las más extrañas para ella era Shinso y un joven muchacho de cabello verde que no conoció del todo. Al principio no estaba interesada, y cuando notó que este estaba charlando con los villanos, prefirió mantener la distancia. Con el tiempo empezó a charlar con él más por curiosidad al notar que era el único que acompañaba a una niña del público, aunque ahora deseaba saber lo suficiente como para poder contactarlo. Creyó que lo había juzgado mal y quería disculparse con él.

–Bueno, nos vemos otro día, yo tengo ir a casa ahora. Me puedes escribir cuando quieras, creo que Mina ya nos unió a todos a un grupo –dijo Ochako.

–Lo haré cuando encuentre la oportunidad, nos vemos.

–Hasta la próxima, Loki... –agregó en voz baja y cierta picardía.

–¡Y-ya te dije que no me llamaras así! –Un poco rubor se formó en su rostro.

Con los estudiantes continuando hablando sobre la prueba de ese día, y del hecho de que pudieron conocer a All Might como su profesor, trataron de discutir qué tipo de práctica le tocaría el siguiente día.

La noche cayó en toda la ciudad y Aizawa, quién ahora operaba bajo el nombre de héroe Eraserhead, se movía entre callejones, aprovechando las sombras para no ser descubierto. Sus pasos apenas provocaban ruido mientras se mantenía atento a cualquier peligro cercano. Trataba de mantenerse calmado en todo momento, cualquier error cometido tiraría a la basura meses de investigación, por lo que no podía darse el lujo de fallar.

Al tener a la vista el almacén donde se supone que estaría su objetivo, se percató de una sombra en movimiento, no tardó en darse cuenta de que venía desde el techo de un edificio.

–Uno arriba –anunció Aizawa por su comunicador–, elimínalo.

Un silbido agudo se pronunció en al ambiente y el héroe clandestino vio como la sombra de antes caía desmayada, aquella era su señal para seguir moviéndose. No tardó más de un minuto en estar contra la pared del establecimiento.

–¿Zona despegada? –preguntó el héroe por su comunicador.

–Todos caídos, ningún otro observador –respondió en breve.

Eraserhead se desplazó hasta encontrar un lugar adecuado para escalar, no tardó demasiado y ocupó su bufanda para llegar a la parte superior. Gracias una rejilla de ventilación en el techo, pudo apreciar el interior del almacén, apenas había iluminación suficiente proveniente de la puerta principal abierta, por suerte él ya estaba acostumbrado a este tipo de entornos. La única salida fácil una vez dentro era la entrada principal que estaba siendo custodiada.

Pudo ver algunas personas en el interior, mayoría de ellas ocultando sus rostros y moviéndose con lentitud. El sitio se componía de dos pisos, el primero, donde se apoyaba todo el cargamento en grandes contenedores; y el segundo, donde algunos matones vigilaban. Ir a por ellos sería difícil, considerando que solo caminaban por una plataforma metálica estrecha. Si los eliminaba, causaría suficiente ruido para ser detectado.

–¿Sabes qué hacer?

–Eliminar a los de tipo mutante, tú te encargas del resto.

–Prioriza a los que están en el nivel superior, espera a mi señal.

Al momento de terminar su comunicación, una niebla negra se manifestó en el centro del lugar. Algunos se pusieron nerviosos al notarla, sin embargo, el que parece ser el líder, quién llevaba un tipo de máscara con pico similar a un cuervo, terminó por calmar la situación elevando su mano.

Un portal se formó, del cual dos figuras salieron. Una de ellas era Kurogiri, el cual no llevaba su traje habitual de camarero, y un poco más adelante, uno cuyo cuerpo estaba cubierto de múltiples manos cortadas.

–Shigaraki... –dijo el héroe entrecerrando sus ojos.

La conversación entre los principales representantes apenas era audible, aunque lo suficiente para que Aizawa captara algunas palabras y darse una idea de lo que sucedía. Al parecer se estaba desarrollando un intercambio, un negocio entre ambos bandos que incluía el Trigger, una droga que potencia las peculiaridades.

Mientras hablaban, Eraserhead aprovechó para tratar de colarse en el interior. Los pequeños ruidos que causaba parecían no alertar a nadie, todavía, y esperaba que se mantuviera de esa forma.

Los villanos no hablaron demasiado, además de confirma la mercancía, no parecían profundizar en nada más, lo que significaba más trabajo para la policía al interrogarlos.

Shigaraki fue quién se movió a una de las tantas cajas, posiblemente donde estaba escondida la droga. En ese momento ordenó a Kurogiri traer un maletín para finalizar el trato, pero eso no sucedería esa noche.

–Ya vimos suficiente, dispara –ordenó el héroe.

Un ligero silbido se escuchó en el interior, seguido del metal sacudiéndose que alertó a los presentes quiénes se encontraban confundidos. No tardó uno en anunciar que uno de sus compañeros había caído inconsciente.

–¡Nos encontraron! –exclamó Shigaraki – ¡Kurogiri, saca el cargamento, rápido! –ordenó mientras vigilaba su entorno.

Algunos trataron de buscar la fuente del disparo, ignorando por completo al otro individuo que se acercaba a ellos. Cuando el líder de máscara de cuervo notó una presencia detrás de él, ya era tarde.

–¡Eraserhead! –gritó al ver al héroe apenas a algunos pasos de él.

Una patada en el lateral de su cabeza fue lo último que sintió antes de caer inconsciente al suelo, escupiendo unas gotas de sangre por su boca. El resto no se hizo esperar y se movió para tratar de asesinar al héroe clandestino.

Aizawa no estaba acostumbrado a lidiar con grandes grupos de luchadores, pero tampoco estaba indefenso. Aprovechando su peculiaridad para borrar la de otros y su arma de captura en forma de bufanda, fue eliminándolos con rapidez.

Aunque fue difícil seguir el ritmo debido a los múltiples disparos llegando desde arriba, poco a poco fueron disminuyendo. Los sujetos del piso superior estaban siendo incapacitados, siendo solo flechas que impactaban con ellos y los dejaba fuera de juego.

Derribó a varios cercanos, pero los que estaban fuera se apresuraron a ingresar y apoyar a sus compañeros caídos. Eraserhead sabía que tenía que terminar rápido antes que Shigaraki escapara.

–Cuidado con los ojos –dijo a Aizawa por el comunicador.

Una flecha se clavó en el piso abriendo un par de paneles en sus costados, una ráfaga de luces potentes llenó el almacén por unos segundos, dejando a todos los presentes aturdidos por un tiempo, el suficiente para que Aizawa se acercara hacía Tomura Shigaraki.

La caja donde estaba contenido el Trigger ya había sido asegurada por los villanos, pero si se lograba capturar a uno de los líderes entonces todo habrá valido la pena, incluso mejor si era alguien directamente relacionado con All for One.

Antes de si quisiera conectar un golpe hacía Tomura, fue sorprendido por un dolor proveniente de su estómago que lo mandó a retroceder un par de pasos. Al recobrar el sentido, vio a su delante la pierna levantada de Tomura, la mano que estaba en su rostro debió amortiguar la luz cegadora.

Aizawa lo juzgó mal, pensó que estaría más dispuesto a usar sus manos para aprovechar el uso de su peculiaridad, pero él también cambió, al igual que sus estudiantes. Tenía que terminar esto rápido, confiaba en que su muchacho eliminara a cualquiera que se acercara lo suficiente a él.

Corrió adelante, esta vez con un nuevo enfoque, no podía permitirse ser burlado otra vez. Atento a todas sus extremidades, trato de esquivar todos los golpes posibles. De vez en cuando era respondido por un ataque de manos, por lo que tenía que optar por alejarse o desviar el ataque para no entrar en contacto.

Sin darse cuenta, fue derribado por la espalda por uno de los villanos. Pensó que se trataba de alguna peculiaridad de camuflaje, lo que explicaría por qué no fue derribado antes. A pesar del dolor en su columna, no costó demasiado quitárselo de encima y propinar un codazo en su cabeza. El problema es que Shigaraki aprovechó el momento para abalanzarse sobre él y colocar su mano sobre su cuello, estaba inmovilizado y sin oportunidad de huir.

–Un gran espectáculo el que diste, Eraserhead, eras tan genial como siempre –comentó con alegría Shigaraki–. Pero lamentablemente no puedo dejar testigos, espero lo entiendas. Fue un gusto conocer, no te lo tomes personal.

Antes de poder colocar su dedo levantado sobre la piel de Aizawa y descomponerlo, una flecha aterriza a solo unos pasos del villano llamando su atención.

–¡Ja! Al parecer tu amigo no es tan diestro como esperaba –se burló antes de continuar con su ataque.

Una luz verde y un corto pitido sonó de la flecha fallida, provocando una pequeña explosión que afectó a Tomura y Aizawa. El héroe ya sospechaba de qué tipo de flecha se trataba, por lo que trato de cubrir su rostro lo mejor posible y minimizar el daño. Aprovechando la ayuda, Eraserhead se levanta y se preparó para continuar la pelea. Al fijar su vista al enemigo, vio como este se derretía en el piso en una sustancia gris.

–Sin testigos, héroe –dijo Tomura antes de desaparecer por completo.

El sonido de un auto arrancando llamó la atención de Aizawa, quién al observar su alrededor, se percató de lo que sucedió mientras trataba de capturar a Shigaraki. Uno de los involucrados más importantes estaba huyendo de la escena.

–¡El de máscara de pájaro, necesito que lo frene! –Al no recibir respuesta inmediata empezó a preocuparse– ¡¿Chico?! ¡¿Estás ahí?!

–¡Estoy un poco ocupado! –respondió con la respiración pesada.

El joven arquero se había confiado de tener su entorno despegado, creyó que todos los que estaban en el techo estaban fuera de escena, descartó por completo que existiera alguno esperando por debajo y que aprovechó para llegar detrás de él.

Por suerte pudo escuchar los pasos que se acercaron y bloquear una apuñalada sosteniendo su brazo, solo unos segundos más y puede que no estuviera vivo. Tal parece que su atacante se sorprendió tanto como él, por lo que aprovechó para golpearlo en el abdomen y apartarlo.

Ambos se estaban observando, analizándose mutuamente. El arquero llevaba un traje negro que cubría casi todo su cuerpo, lo único que dejaba descubierto eran sus ojos. Sostenía un arco que en ese momento retrajo, siendo parecido a una lanza corta de dos puntas y un poco más voluminosa. Su oponente parecía estar menos preparado, al menos él llevaba debajo del traje una armadura balística y placas de metal cerca de sus manos y piernas.

Un vistazo rápido reveló que peleaba contra una mujer, consideró que por ello causó menos ruido de lo habitual, aprovechando su contextura pequeña y agilidad para acercarse. Su vestimenta consistía en una prenda de colegiala, lo que le hace pensar que es joven y que no llevaba más armas encima además de los cuchillos sostenidos en sus muslos.

Sin darle más tiempo para analizar, la joven chica se lanza al ataque. Para sorpresa del arquero, era mucha más rápida y fuerte de lo que anticipó. No era un experto en combate cuerpo a cuerpo, su especialidad estaba en el arco y algunas armas a distancia, sin embargo, esperaba que su habilidad fuera lo suficiente para salir ileso.

Fue durante la pelea que recibió un mensaje de Aizawa y que tenía que apresurarse en terminar. Estuvo tratando de mantener la distancia lo más posible, pero puede que acercase sea la respuesta a su problema.

Aprovechó cuando ella se inclinó adelante para rodar hacia ella y sostener una de sus piernas. Con la fuerza suficiente logró desequilibrarla un momento para volverse a su punto de disparo. Desplegando su arco nuevamente, vio un vehículo en movimiento a la distancia.

Solo tenía unos cuantos segundos para atinar a una de sus llantas antes de que se alejara demasiado. Tensando la cuerda, preparado una de sus flechas y disparó. Nada salió bien esa noche, la flecha que disparó falló. No era una rastreable y terminó impactando por una de los laterales del vehículo, por lo que este terminó dándose a la fuga.

Luego se lamentaría y disculparía con Eraserhead, ahora tenía que volver a su propio combate con el arco en frente. Volteando con brusquedad, vio como el cuchillo caía directo a su rostro. Pudo apartarse por poco, aunque este terminó impactando en su hombro. Un grito de su parte no sé hizo esperar mientras trataba de apartarla con su arco, su traje por lo menos disminuyó el impacto que recibió.

Vio cómo su agresor soltó una pequeña risa ante el suceso, pero antes de que pudiera apartarla y que lo llevará contra el piso, ella se acercó los suficiente como para apreciar su rostro entre tanta oscuridad. En ese momento se sorprendió al reconocer quien era.

–¡¿Himiko Toga?!

–¿Me conoces? –Ladeó su cabeza a un costado.

Reduciendo su empuje como señal de rendición, Himiko entiendo el mensaje apartándose hacia atrás con lentitud. Luego de no sentir más presión en su contra, se apresuró en retirar su capucha y máscara bucal.

–¡Soy yo! ¡¿Me recuerdas?! –dijo con emoción.

En un principio Toga miró con un poco de confusión antes de abrir los ojos al reconocer el rostro que tenía frente a ella. Cabello verde rizado, pecas en el rostro y sus ojos esmeraldas que brillaban con más intensidad en la noche.

–¡¿Izu-kun?!

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Simplemente tuve una idea después de leer tanto fanfiction de BNHA reaccionando a películas de Marvel u otros universos, y esto fue lo que salió. Estoy usando de base la obra de Infamoustrixter, "MHA learns From The MCU", para tratar de construir un poco la historia que tenía en mente.

Siéntete libre de comentar, quisiera saber en qué puedo mejorar o que parte no te agradó de mi obra. Me ayuda a mejorar y traer, tal vez, mejor contenido en un futuro.

Si quieren también pueden adoptar la historia, trata de darle una continuación o que sirva de idea para algo nuevo. Yo no sé si voy a continuarla, considerando que mis clases empezarán en un par de días.

Esta historia puede ser encontrada en Wattpad bajo el mismo nombre.

Espero lo disfruten, gracias por leer y que tengan suerte.