Capítulo 2: Un bello recuerdo

Sábado, alrededor de las 12 de la noche, al momento de tratar de abrir los ojos, no pude ver el techo de mi cuarto que me daba la bienvenida todas las mañanas. En cambio, lo único que me encontré fue un vacío oscuro que no parecía tener fin.

Podía sentir el piso, frío al tacto, pero ahí estaba. Levantándome para ver a mi alrededor, me encuentro con varias personas recostadas cerca de mí, todos desconocidos. Algunos parecían tener mi edad, otros en cambio eran adultos.

"¿Me secuestraron? ¿Estoy bajo los efectos de una peculiaridad?", me pregunté antes de distinguir a algunos héroes profesionales entre los involucrados. Mi primera reacción fue acercarme a ellos y tratar de despertarlos, pensé que serían capases de liberarme junto al resto de personas.

Con el tiempo todos se fueron despertando, algunos confundidos y otros asustados por estar en un lugar desconocido. Algunos pocos se mostraron furiosos ante la situación, fue entre esos gritos que pude distinguir a Kacchan. Aunque evitaba cruzarme con él, fue reconfortante ver una cara conocida, además de los héroes que solo veía en televisión y películas.

"Con los héroes despiertos podremos salir de aquí". Creí que sería el caso, pero por alguna razón todas sus quirks estaban inutilizados. Nadie podía ser capaz de activar su peculiaridad. Poco a poco el pánico empezó a llegar, al igual que los conflictos. Fue en ese momento que una persona hizo acto de presencia para calmar la situación.

Aquel sujeto se presentó como el responsable de que fuéramos separados de nuestros hogares, por lo que no tardó en que algunos empezarán a ser agresivos y exigir su liberación. Los héroes profesionales incluso se prepararon para atacar ante el posible villano, hasta que realizó un movimiento con sus manos.

En ese momento no pude creerlo, ahora tampoco lo hago, pero mientras más trataba de darle vueltas en mi cabeza no conseguía encajar nada. Antes nosotros una enorme estructura se levantó, hecha de madera y de muchos decorados artísticos en sus muros. Apenas reconocía algunas figuras mitológicas, pero en su mayoría eran criaturas extrañas.

El secuestrador se volvió a presentar, tratando de tranquilizarnos con que volveríamos a nuestros hogares, una vez terminemos lo que tenía planeado para nosotros. Hubo protestas, hasta que entre la multitud salió una figura pequeña. ¿Un ratón? ¿Un perro? ¿Un oso? Eso no importaba, al final resultó ser el director de la prestigiosa academia de héroes, la UA. Estaba emocionado la primera vez que lo vi, por lo que también estaba atento a cada palabra que salía de su boca.

Trató de ser más razonable que el resto, conversar con el captor de forma amigable, tal vez para tratar de llegar a algún tipo de acuerdo. Todos escuchamos atentos, lo único que quería este desconocido era traernos a su teatro para reaccionar a algunas películas.

No hacía falta que nos diría a elegir, moviendo sus manos nos arrastró hasta adentro de una habitación vacía para que nos conociéramos, mientras él arreglaba unas últimas cosas antes de empezar la primera función.

Con mis nulas habilidades sociales, poco pude hacer para tratar de comunicarme con los demás, pero no tardé demasiado en notar las diferencias. Jóvenes de mi edad que no conocía, héroes profesionales… y villanos. Terminé quedándome con los que estaría más cómodo, aunque no pude hablar con nadie en ese momento.

Todos los lados estuvieron de acuerdo en obedecer al captor por el momento hasta reunir suficiente información, al final de cuentas, no parecía que hiciera nada en contra de ellos mientras se mantuvieran obedientes.

El lugar del espectáculo era idéntico a una sala de cine cualquiera, algunas pocas diferencias notables para tratar de asegurar que todos los involucrados estuvieran cómodos. Una de esas era asientos adaptados para el tamaño de la persona. Se le permitió tener un cuaderno de apuntes, ya que las películas que verían estaban relacionadas con superhéroes.

Al principio pensé que tenía una pésima suerte, ya que terminé siendo ubicado al lado, no solo de una chica, sino de alguien que se estaba codeando con los villanos. A mi otro lado estaba una niña asustada, por lo que hice todo lo posible para tratar de tranquilizarla. No me gustaba verla así.

No hubo mucha comunicación por ambos lados, además de un saludo de la joven villana, ya que la primera película estaba por empezar. Nadie sabía que desde ese momento se aventuraría en un mundo nuevo y de grandes posibilidades. Toda una maravilla.

En ese momento creyó que era mala suerte que le juntaran junto a una villana, pero hoy eso demostró ser todo lo contrario, estaba agradecido.

–¡¿Izu-kun?!

–¡Sí! ¡Sí! ¡Soy yo Himiko! –respondí animado.

–-¡IZU-KUN!

Ella se abalanzó sobre mí dándome un abrazo, a pesar de que aún sentía el dolor de la apuñalada, traté de ignorarlo para no romper el momento.

Himiko Toga era la primera persona que conoció que no le importaba si no tenía un Quirk. La primera amiga que lo hizo sentir igual al resto durante toda su estadía en el teatro de hace más de un año.

–¡Qué haces aquí! ¡¿Y ese traje?! No puede ser… ¡Te volviste un vigilante! –preguntó ella viéndome de pies a cabeza.

–¡Sí! D-digo, ¡no! No soy un… bueno, ¡sí lo soy! Técnicamente. ¡Es complicado!

Aunque contaba con el permiso de la Comisión de Seguridad Pública de Héroes, lo cierto es que para que pueda operar se establecieron condiciones a cumplir. Siendo la constante supervisión por parte de un profesional, la presentación de informes de sus actividades al director de la UA y la completa ausencia ante el ojo público.

Los héroes estaban informados de su caso, pero debido a las circunstancias, estaban obligados a arrestarme en caso se encontrarán testigos presentes, ya que no se podía dejar que los ciudadanos se enteraran de que hay un héroe sin ningún tipo de potencia operando con el permiso de la comisión.

Aunque se está arreglando mi ingreso a la UA de forma oficial, esto sería cambiando sus documentos nacionales referente a la falta de quirk y cualquier otra información que lo relacione con su pasado, por lo que la alteración de su nombre también estaba en consideración según el caso.

No le gustaba la idea de tener que abandonar su propia identidad para poder convertirse en un héroe, pero era la única oportunidad que tenía, y planeaba desperdiciarla.

–¿Qué eres? ¿Ronin? –preguntó Himiko.

–Por el momento, sí. Ahora me muevo dentro de las sombras, por lo que pensé que podría usar esta identidad por el momento. Además… quería tratar de ver si podía limpiar ese nombre aquí, darle un significado diferente.

–Que tierno… –dijo inclinando su cabeza– ¿Entonces sí eres un vigilante?

–Eh… Deja te lo explico con mayor detalle. El punto es que el director de la…

En ese momento me detuvo, no solo porque el ardor de su herida empezó a intensificarse, sino también porque su supervisor Eraserhear habló por su comunicador. Olvidó por completo que estaba en una operación de asalto con él, además de estaba llegando a su posición.

–¡Necesitas irte! ¡Viene el héroe profesional con el que estaba trabajando! –comenté en pánico.

–¡Cierto! ¡Tengo que reunirme con mi equipo para dar mi informe! –Apretó su cabeza.

–¡Espera! No les vas a contar de mí, ¿verdad?

–Les diré que el héroe apareció antes de que pudiera derribarte, ¡tampoco digas nada de mí!

–¡P-por supuesto!

Antes de que Himiko saliera de su punto de vista, se volvió nuevamente a mí.

–¡Tú número de teléfono! –ordenó.

–¡¿Q-q-qué?! –balbucee ruborizado.

–¿Cómo esperas que nos contactemos?

–N-No tengo papel donde escribir –dije tocando los bolsillos de mi traje.

–Ah… ¡Ahí! –Apuntó al borde del techo– Te dejaré mi número en la escalera de incendios. ¡No olvides recogerlo!

Vi como salió corriendo para desaparecer en un instante, en ese momento contacté con Aizawa para informarle que el atacante se había escapado. No tardó más de un minuto en llegar a mi posición y ayudarme a tratar mi herida, la cual se volvió insoportable en ese momento.

Aunque traté de hacerle entender que solo necesitaba desinfectarla y vendarme, me obligó a llevarme a la UA para asegurar mi pronta recuperación. Le dije que podía excusarme con un accidente en mis clases de tiro con arco, de esa forma no alertaría a mi madre, pero no sirvió de nada.

Lo que sí pude lograr es convencerlo de bajar por la escalera de incendios y aprovechar para tratar de agarrar el mensaje que dejó Himiko. Al final pude recogerlo, aunque le hubiera gustado que no estuviera en el piso, ya que tuvo que fingir una caída para poder agarrarlo.

La recuperación no fue un problema, teniendo a Recovery Girl para acelerar su proceso, lo único que restaba era descansar y enviar un mensaje a su madre de que se quedaría a dormir donde un amigo. Ella creía que por fin consiguió amigos en sus clases de tiro con arco, no obstante, era una mentira, ya que sus clases las recibía en la UA, solo, y con el héroe profesional Snipe como su maestro.

Mientras estaba recostado, recordé el pasado, tratando de revivir las emociones que invadieron mi cuerpo al presenciar al héroe de la primera película, aquel que le devolvería la esperanza de convertirse en un pro héroe como los que admiraba; él conoció a Iron Man, el ingeniero héroe y el héroe ingeniero.

Al principio fue raro, no parecía una película de héroes como las que veía, y en parte tenía sentido, después de todo transcurría en un universo donde las personas no tenían un quirk. Sería emocionante porque vería el ascenso de los primeros héroes de ese mundo, nunca pensó que ello cambiaría por completo su forma de ver el heroísmo.

En ese instante, quería ser como Tony Stark, convertirse en un héroe sin tener ninguna potencia. Tuve la oportunidad de conocer a dos personas interesantes, Mei Hatsume y Melissa Shield, pensé que ellas serían capaces de replicar la armadura de Stark. Hatsume se mostró entusiasta con la idea, y estaba dispuesta a ayudarme como deuda por tomar notas por ella. Fue Shield la que terminó por reventar mi burbuja de sueños.

Shield, al igual que yo, nació quirkless; ningún tipo de potencia desarrollada. Dijo que, aunque se pudiera crear el traje, lo cual parecía una hazaña imposible, no contaba con los recursos para su mantenimiento futuro ni una fuente de energía decente para hacerlo operativo. El reactor de arco es un invento único que, hasta la fecha, solo podía ser creado por Tony Stark. Ni ella, ni Hatsume, contaban con los planos o si quiera la mínima idea de crear una fuente de energía tan poderosa y compacta. No era posible ser un héroe.

Al día siguiente, lo primero que vi, no siendo el techo de mi cuarto, fue el rostro de Aizawa. Tal vez era impresión mía, pero parecía que me estaba juzgando, lo que sí era cierto es que estaba molesto por alguna razón.

–Buen día, Midoriya, ¿alguna molestia o ya estás recuperado?

–¿Cuál de las dos opciones te enojaría menos?

–Levántate, el director quiero hablar contigo.

–Debí decir que estaba mal… –murmuré.

Mi relación con el director Nezu es… complicada. No es que le desagrade, después de todo estaba agradecido por darle la oportunidad de convertirse en héroe, pero cada vez que se reunía con él solía traer noticias con las que no estaba cómodo.

No había ningún alumno caminando por la academia, aún faltaba menos de una hora hasta que las puertas de la UA se abrieran y un poco más para el inicio de las primeras clases. ¿Tal vez por eso Aizawa estaba molesto? Tener que andar trabajando temprano no parece ser una actividad que disfrute. Parece más del tipo que llega a la hora punta y aprovechar para retirarse justo al tiempo de salida.

Una vez llegado a mi destino, Nezu me invitó a pasar junto al héroe clandestino.

–¡Joven Midoriya! Un gusto volverte a ver.

–Director Nezu, espero no ser una molestia –Me incliné con ligereza.

–Para nada, de hecho, estaba entusiasmado de volver a verte. ¿Gustas un poco té?

–¿Será… una de esas reuniones?

–¿De qué tipo de reuniones te refieres? –cuestionó con gracia.

–Sí, por favor, quiero té, gracias.

Mientras el director servía mi taza, vuelvo mi vista atrás para encontrar a Aizawa durmiendo en su saco de dormir. Me pregunto si lo llevaba todo el tiempo o tenía uno reservado en esta habitación. De ser el primero, luego le preguntaría como hace para ocultarlo objeto tan espacioso sin que se note.

–Primero lo primero, ¿qué ocurrió durante la operación de anoche?

–¿Aizawa no te comentó o…?

–Por supuesto que lo hizo –interrumpió–, pero quiero escuchar tu versión. Después de todo, aprendes más con diferentes puntos de vistas. ¿No crees?

–De hecho, como usted dice.

Aunque se sentía genial que alguien en una posición tan influyente y dotado de un gran intelecto vea valor en él, sentía que mi mente explotaría en cualquier momento para tratar de sonar lo más convincente posible para mentir. Tenía que dejar fuera el hecho de que me encontré con Toga durante la noche y su relación con Shigaraki, y también que conseguí su número, aunque esto último más por vergüenza.

–Entonces, ¿no viste su rostro? –preguntó Nezu.

–Estaba cubierto, sea quien fuere, a comparación del resto, hizo el esfuerzo de no ser reconocido. ¿Tal vez alguien importante dentro de la operación?

–Se acercó desprevenido a ti y te hizo un corte, no imposible, pero requiere experiencia. ¿Dices que solo llevaba cuchillos? ¿Ningún otro tipo de arma destacable?

–Desconozco si tenía otro tipo de arma oculta, tal vez creyó que con sus cuchillos era suficiente para terminar el trabajo.

Dicen que la mejor mentira es aquella que tiene verdades a medias, por ahora parece resultar.

–Cambiemos de enfoque; el que se dio a la fuga, ¿tienes el color de su vehículo?

–Se veía negro, tal vez alguna tonalidad oscura, como azul noche.

–Las suposiciones no me son suficientes, joven Midoriya, quiero información concisa.

–La flecha que disparé y falló, golpeó en su lateral. Dudo que se dieran el lujo de detenerse para retirarla, al menos que estén en un lugar que consideren seguro.

–Sin duda un coche con una flecha incrustada resaltaría. Tal vez tengamos suerte si algún pro héroe clandestino estuvo patrullando por esa área y lo avistó.

–¿No sería recomendable revisar las cámaras?

–Esta es una operación que han trabajo con mucho cuidado, dudo que no tengan un plan de escape asegurado que incluya cámaras. De igual forma, serán revisadas para tratar de encontrar pistas de una posible ubicación, tal vez cuadrar una zona de búsqueda.

–Creo… que con eso concluiría todo.

–Referente a lo de anoche, sí.

–¿Hay más, director?

–Por supuesto –Bebió su té–, aprovechando que estás aquí, acompañarás a Aizawa en la clase de entrenamiento de rescate, en la USJ.

–¡¿Q-qué?!

Supongo que era de esperar, pero una bomba como esa no la sueltas como si nada. Teniendo en cuenta de que estudiaré aquí en el futuro, las reuniones con el director serían más comunes. "¿Será tarde para tratar de postular a otra academia heroica?" Imposible, no me aceptarían siendo quirkless.

–¡P-p-p-pero director! ¿La idea no era pasar desapercibido?

–Si te vas a incorporarte a las clases, es mejor te vayan conociendo desde antes. Pero no te preocupes, no revelarás tu identidad ahora, irás disfrazado. Dada la situación, tampoco espero que participes con el resto de alumnos en entrenamiento, serás más un observador y asistente de los maestros presentes.

–Director, no creo que está sea la mejor idea, las posibilidades de ser descubierto son altas. Hay alumnos con peculiaridades de rastreo muy eficientes –Traté de razonar.

–Lo sé, tengo curiosidad en saber cómo te las arreglas –Bebe su té.

–¿No hay otra opción?

–Las hay, solo que decidí descartarlas.

–Qué divertido es usted –digo con sarcasmo.

–Te sugiero que vayas a la sala de enfermería para descansar, te necesito en óptimas condiciones. Antes pasa por el departamento de apoyo, tu traje temporal estará esperándote ahí. La joven Mei Hatsume estuvo involucrada en su fabricación, no es normal que los recién ingresados estén trabajado en este tipo de proyectos, pero espero que haga sentir más cómodo.

–Mientras no se vea ridículo, estaré bien.

Antes de salir de la habitación y dejar a Aizawa para charlar con el director, Nezu me detiene por un momento antes de cruzar por la puerta.

–Por cierto, Midoriya, Aizawa mencionó que luego de encontrarte lo convenciste de bajar por la escalera de incendios y te tropezaste –Noté como su mirada se intensificaba–. ¿Qué ocurrió?

–Pues… Pisé mal, y me caí. Sinceramente… no pasa nada.

No parpadeó en ningún momento, ni siquiera se movió para tomar su té, solo se quedó mirándome por unos segundos. Me sentí juzgado.

–Bien, no veo razón para desconfiar de ti. Espero te diviertas.

–Gracias… director.

Saliendo de la habitación, lo mejor ahora era revelar lo menos posible y no llevarle tanto la contraria. Estaba cansado, la idea de recostarse un rato en la enfermería era tentadora, pero como ordenó el director, primero el disfraz de Hatsume.

Empecé a recordar la segunda película, igual de impactante que la primera; El increíble Hulk. Al principio fue extraño, parecía ser una película sobre un villano, incluso los héroes estaban de acuerdo. Fue interesante ver un punto de vista diferente, aquí nadie se atrevería hacer una película igual, todo era centrado en el heroísmo.

Fue con esta que empecé a relacionarme más con Toga, escuchando sus comentarios punzantes y el de los villanos. Algunos no tenían alternativa o sentían que fueron abandonados. Yo también me sentía así, pero no creo que llegaría a tal extremo de convertirme en villano.

Al ver el quirk de Bruce Banner, pensé que tal vez esto de tener una peculiaridad no era lo mejor. Al igual que Bruce, Toga tampoco tenía un control sobre su quirk, ese descontrol la llevó a convertirse en una villana, aunque la diferencia es que ella se acepta como es.

La niña de mi costado, Eri, tampoco tenía un control sobre su quirk. ¿Estaba destina a convertirse en una villana? Hulk demostró que no tenía que ser el caso, que existía otras alternativas. Al final de la película, Bruce dejó de rechazar su poder y tratar de controlarlo, esa escena llevó a Eri a querer hacer lo mismo, para tratar de ayudar a otros.

Después de cada película hay un momento de descanso, al dueño se le ocurrió que para que la espera no se haga tan aburrida, colocar un pequeño museo que iba teniendo nuevas exhibiciones por cada película que veíamos. Siendo un aficionado a los héroes, me distraje tomando apuntes de todo lo interesante que veía.

En algún momento que estaba revisando unas descripciones, vi a Toga junto a Eri, llorando. Mis alarmas saltaron y fui de inmediato a ver que ocurrió. Nada terrible, solo Eri sintiéndose querida, no como un monstruo como ella pensaba. Supongo que así se ve ella, después de todo, terminó matando a sus padres porque su quirk se salió de control.

Toga también me hizo sentir querido, como un igual. No somos diferentes, solo nos hicieron vernos así. Al final no tuvimos una opción, ella no podía ser una heroína porque nadie la vería así al, igual que él, pero ella aprendió a amarse a pesar de ello. De hecho, creo que nunca tuvo ganas de convertirse en una heroína. Al final, pensé que era momento de tratar de hacer lo mismo conmigo, quererme como soy.

Por segunda vez en el día, abrí los ojos después de quedarme dormido, al menos el techo de la enfermería ya lo vi antes. No desperté porque yo quisiera, Aizawa tuvo que hacerlo.

–Bien –habló Aizawa–, ahora que estás despierto, cámbiate. Mi clase ya se está poniendo sus disfraces, encuéntrame en la línea de autobuses para partir.

–¿Y… si decido quedarme dormido?

–La academia cierra hasta las 10 de la noche, al menos que quieras pasar todo el día encerrado aquí hasta que todos los alumnos se retiren, ponte tu disfraz. Y escapar no es una opción.

–Sí señor.

Pues sí, tal como temía, me veo ridículo. Puede que se deba a que me acostumbré a trajes más discretos y poco llamativos, pero este era el colmo de trabajar como héroe. Antes me hubiera gustado este tipo de vestimenta, pero dado que mi objetivo no es llamar la atención, me siento como si dijera: "Villanos, estoy aquí":

Era un traje de látex que brindaba poca protección, ajustado a la figura y en su mayoría azul, acompañado de algunas líneas rojas. Este tipo de disfraces solo les queda genial a All Might y otros héroes de mucha musculatura. Su figura era más delgada, perfecta para el sigilo y caber en espacios más pequeños.

Estaba agradecido con el cinturón de herramientas negro, al menos podía guardar su celular. Lo que sí fue de su agrado eran las dos varillas metálicas que estaban pegadas a sus piernas. Simples, cómodas y ligeras.

–Momento de salir –me dijo a mí mismo sin mucho ánimo.

Antes que nada, queda el último elemento, el casco. Siguiendo el mismo patrón de colores que mi traje y con unos ojos blancos, era un modelo delgado que cubría toda su cabeza, le hacía recordar a Cráneo Rojo. Al menos llevaba una capucha para darle un toque más misterioso.

Fui a reunirme con Aizawa y su clase, no quería enojarlo por tener que esperar de más. A decir verdad, tenía un poco de ganas de ver el diseño de traje de los alumnos, sobre todo ya que los conozco. Veré si tomaron inspiración de nuestra experiencia anterior en el teatro.

Llegando al lugar acordado, fui recibido por el héroe clandestino. No había nadie más, seguro ya estaban en el bus esperando para partir.

–Justo a tiempo, Haruto –comentó Aizawa.

–¿Haruto? –pregunté confundido.

–¿Cómo esperabas que me dirigiera a ti? –Levantó una ceja.

–Haruto, ese soy yo.

No tendría sentido todo el asunto del látex ajustado si al final me descubrieran por mi nombre, que más de uno de seguro se acuerda de mí.

–¿Después de usted, profesor?

–Entra de una vez.

Ingresando en el bus, todas las miradas se posaron en mí. Sé que era porque nunca me habían visto, pero me ponía incómodo pensar que sospechaban de mi identidad.

–Estamos partiendo de una vez, pónganse cómodos –anunció Aizawa–. Este de aquí es Haruto, parte del programa de apoyo docente. No participará con ustedes, será un espectador y ayudará en la evaluación de su desempeño.

–Un gusto conocerlos –dije con una voz más grave e inclinándome ante ellos.

Con el bus partiendo, me senté al lado del profesor de clase para evitar interactuar con el resto. Aún me sigue poniendo nervioso hablar con un círculo amplio de personas. Pude reconocer a algunos que llamaron mi atención; Uraraka, Tsuyu, Hitoshi… Kacchan.

Mi relación con Kacchan se distanció demasiado luego de volver a nuestra realidad, básicamente, dejó de acosarme y pasó a ignorarme. Nunca me comentó nada al respecto, y según me escribió Hitoshi, tampoco perdió su ira explosiva. Casi lo deja sin una parte de su cuero cabelludo durante la simulación de pelea en interiores.

Al final terminé haciéndome un gran amigo de Hitoshi, al principio fue difícil ya que era distante a su manera, luego, poco a poco, comenzó a abrirse conmigo y el resto. Fue después de Thor Ragnarok que decidió dejar atrás todo ese problema de ser tratado como villano. Supongo que ignoró lo que decía los otros y solo se enfoqué en cumplir su propio sueño.

Estaba feliz por él, hablaba con cierta alegría junto a Uraraka y Kirishima, sin duda le ayudó saber que hay personas que no lo ven como un potencial villano. Me hubiera gustado que se llevará mejor con Toga, ella no parecía detestarlo, pero a él le incomodaba bastante estar cerca de un villano real.

–Ahora que lo pienso… –murmuré para mí.

Me percato que en un ningún momento vi a Mineta. ¿No habrá asistido hoy o es que al final decidió aplicar a otra institución? Luego puedo preguntarlo a Shinsho sobre ello, pero no creo que haya dejado la idea de intentar ser un héroe. Creo…

Fue ahí donde me di cuenta de que Jirou me estaba mirando, entre confundida y sorprendida. Olvidé modular mi voz cuando murmuré. ¿En serio descubrió quien soy o solo creyó que mi voz le sonaba familiar? No debo subestimar su excelente audición, tomo nota mental por el momento.

La chica de cabello corto apartó su vista y volvió a su conversación con Mina y Yaoyorozu. Si ella luego me confronta no creo poder engañarla estando tan cerca. Puede que revelar mi identidad a uno por uno sea el mejor curso de acción, luego será menos problemático cuando tenga que presentarme en el futuro.

Volví a tratar de recordar el pasado, la película que hasta ahora recuerdo maravillado. Un héroe que terminó liderando mi lista de héroes favoritos. Aún sigo admirando a All Might, pero el Capitán América fue completamente diferente a lo que conocía, me hacía sentir que podía llegar a ser cómo él.

Un joven que se le negaba su sueño para servir a su país en guerra, hasta que alguien vio potencial en él para convertirlo en algo más. Ojalá tuviera a alguien así, o al menos eso fue hasta que Nezu y Aizawa le dieron la oportunidad para alcanzar su meta.

Incluso entre los villanos, muchos de ellos mostraron sus respetos ante tal héroe que portaba un escudo como su arma principal. Alguien que puede ocasionar tal efecto en las personas, sin duda era un ejemplo de lo que quería convertirse.

Por desgracia, el suero de super soldado no existe aquí, pero no duda que algunos interesados, como la joven Shield, esté tratando de replicarlo. Espero no se olvide de mí y me contacte para ser un voluntario.

Kirishima llevaba un escudo, no tan grande como el Capitán, pero parecía centrado más en la ofensiva que en la defensa. Tenía sentido, su piel endurecida ya se encargaba de ese aspecto. ¿No sería mejor un arma a distancia? Puede que incluyera el escudo en su disfraz más como una referencia.

Intenté practicar un estilo de pelea que incluyera el escudo, no soy tan diestro en ello porque estoy más centrado en mi estilo de lucha con el arco y las artes marciales de Aizawa. Mi mentor insistió en que necesitaba otro estilo en caso llegará a perder mi arco en batalla, por lo que pensé que el suyo sería el ideal por aprender.

Debería visitar a Hatsume un día de estos, quería apreciar su progreso creando un reactor de arco. Con Iron Man, ella empezó a admirar a Tony Stark; con la segunda película, verlo como un dios de la tecnología tras crear un nuevo elemento; con la tercera, ella solo deseaba ser como él. Estaba decidida a crear su propio traje, cueste lo que cueste, incluso ignorando la factura de luz de su casa.

Estoy tan distraído hoy día que olvidé enviarle un mensaje a Toga, aproveché en añadir su número antes de subirme al bus. ¿Tal vez ahora sea el mejor momento?

–Muy bien clase –anunció Aizawa–, todos salgan, ya llegamos.

No es el mejor momento, tal vez en unos minutos.

Iida procedió a llevar a todos de forma ordenada, o al menos eso intentaba. Algunos parecían no hacerle mucho caso, como Kacchan o Todoroki. Espero se pueda posicionar como una figura de autoridad pronto, seguro que quiere.

Ingresando al área de entrenamiento, todos quedamos fascinados por la instalación tan amplia y con diversos lugares de simulación, cada uno enfocado a diferentes desastres naturales. Parecía como un estudio de grabación de cine.

Uraraka dejó salir un chillido cuando apareció la heroína espacial N° 13. Recuerdo una conversación en el teatro con las chicas donde dijo que ella era su héroe favorito, que de hecho quería enfocarse en el rescate más que en la lucha contra criminales.

Cuando todo parecía estar en calma, otra figura calló del suelo a gran velocidad.

–Estoy llegando, ¡CÓMO UNA PERSONA NORMAL!

All Might apareció ante mi vista, tan grande e imponente como en sus posters de edición limitada, que obviamente poseía y mantenía bien conservados. Hitoshi me comentó que él estaba enseñando en la UA, pero no podía evitar estar sorprendido de encontrarlo aquí.

Siendo el héroe número uno, debe estar acostumbrado a actuar en diferentes situaciones, como el rescate en diferentes terrenos. Tiene sentido que esté aquí apoyando junto 13, aunque creo que había otros héroes especializados que sería más útiles.

Mientras All Might y 13 daban algunos consejos y sugerencias para la clase, aproveché para sacar mi celular y escribirle a Toga. Tal vez a ella no le guste, pero tengo ganas de contarle que conocí a All Might en persona, aunque conseguir su autógrafo sería un mayor logro.

–¿Qué? –me dije con la voz grave.

No había conexión. No tendría que ser extraño, pero la UA no es conocida por dejar desconectado a una instalación importante dentro de su campus. ¿Un problema de red? Era considerado como de los lugares que gozaban de la mayor tecnología del mundo, es poco probable que tuvieran este tipo de problemas.

Mi incomodidad no pasó desapercibida para Aizawa.

–¿Pasó algo, muchacho?

–No… No creo que sea algo importante, solo que no tengo conexión. ¿Un problema técnico?

Miró mi celular por unos segundos antes de sacar su comunicador y verificar la señal por su cuenta.

–También la red de maestros está fuera, esto no es normal –Se puso de lado de los otros profesores.

No escuché su conversación, estaban siendo discretos, pero parecía compartir su preocupación con ellos. Parecía que estaban considerando retirarse o posponer el ejercicio por seguridad, pero antes de que pudieran anunciarlo a la clase, las luces del techo comenzaron a apagarse.

–Esto ya no son problemas técnicos… –comenté en voz baja.

Todos estaban confundidos por la situación, aunque aún no tenían miedo. En el medio de la plaza, un vórtice negro apareció, creciendo cada vez más. Los maestros lo reconocieron, yo lo reconocí, y puede que algunos de los jóvenes estudiantes también. Kurogiri logró colarse dentro de la USJ.

Algunos empezaron a alarmarse, los maestros se mantuvieron en alerta, pero sin hacer ningún movimiento todavía. Entre toda esa niebla oscura que crecía, varias figuras empezaron a aparecer, esto sin duda era un ataque a escala.

En este momento deseaba tener mi arco, tal vez de esa forma pudiera tratar de ayudar a los maestros sin ponerme en peligro. Todos nos quedamos atrás por las órdenes de los héroes profesionales. Ellos se encargarían, sobre todo con All Might presente.

Entre la multitud, salieron algunas figuras conocidas, además de Kurogiri, también estaban Dabi y Mustard, no los olvidé a ellos. Supongo que se hicieron amigos luego de salir del teatro.

Entre ellos también estaba él, Shigaraki. All Might se preparó para atacar de inmediato. ¿Reconoció la amenaza como un potencial problema ya que conocía a los involucrado? Puede que solo fuere por la cantidad de enemigos y además del hecho de que tenía que protegernos.

Al final de todos, pude reconocer una chica vestida de colegiala, Himiko Toga también está aquí. No era una sorpresa, sospechaba de su conexión con Shigaraki desde aquella noche. Puede que sea lo mejor que estén juntos, puedo obtener información de ella más tarde, si es que sobrevive.

–¡Quédense atrás! –gritó All Might.

No debería tratar de meterme en la lucha, al menos que sea necesario, pero sin mi arco, no seré nada eficiente. Puedo intentar apelar al lado humano de los villanos que conozco y que parecen liderar el ataque, si es que logro acercarme a ellos. Quiero pensar que quedamos en buenos términos y que no me matarán por ello.

Extraño el techo de mi cuarto…

Supongo que trataré de continuar con esto, aunque aún no sé hasta donde llegaré. Espero no causar todo un caos cambiando varios aspectos de la historia original.

Siéntete libre de comentar, quisiera saber en qué puedo mejorar o que parte no te agradó de mi obra. Si quieren también pueden adoptar la historia, tratar de darle una visión diferente o como deseen.

Esta historia puede ser encontrada en Wattpad bajo el mimo nombre.

Que tengan suerte.