Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia es de Kat097, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight belongs to Stephenie Meyer, this story is from Kat097, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

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Capítulo 16

I see you driving 'round town
With the girl I love and I'm like,
Forget you*

Golpeé mi dedo del pie distraídamente contra el piso del vagón del tren, esperando para llegar a mi estación, Cee Lo cantando en mi oído. No podía soportar viajar en transporte público a menos que tuviera música. Escuchar a otras personas en el tren me hacía querer volver a la cama, eran tan molestos. Incluso ahora, un tipo con traje, divagando en su celular me llamó la atención. Me guiñó un ojo, dándome una mirada rápida. Puse los ojos en blanco cuando las puertas del tren se abrieron y salí, alejándome rápidamente.

Llegué antes que Angela a la oficina y encendí la cafetera. Otras personas ya se encontraban en el piso de arriba, pero no salía mucho de la oficina y realmente no conocía a mucha gente en el trabajo, aparte de los habituales a los que tenía que llamar en el teléfono interno. Encendí la radio cuando Angela llegó y sonrió.

—¿Victoria está fuera?

—Enferma. Configuré su teléfono para desviar llamadas a su celular. Revisará sus correos electrónicos desde casa y podemos cubrir cualquier otra cosa desde aquí —confirmé. Fui a la oficina de Victoria y encendí su computadora, revisando su agenda. Tenía una reunión con uno de los chicos de arriba esta tarde y llamé para cancelarla.

Tyler Crowley —respondió él.

—Hola, Tyler, soy Bella, la de abajo.

Bella, ¿qué puedo hacer por ti? —dijo alegremente.

—Victoria está enferma hoy, así que no estará en la reunión de esta tarde. Tiene un lugar libre el jueves por la mañana, ¿funciona eso para ti?

Suena como un sueño. Una editora maliciosa amargándome a las nueve de la mañana. Apúntame —bromeó y rodé los ojos.

—Estás anotado. Hablamos más tarde.

Adiós.

Colgué y fui a mi escritorio. Angela había preparado café y depositado una taza en mi escritorio cuando el teléfono comenzó a sonar.

—Aquí vamos.


Los días en que Victoria estaba fuera siempre empezaban un poco agitados. Tener al jefe fuera de la oficina siempre hacía que fuera un poco más difícil hacer las cosas, incluso cuando Victoria trabajaba desde casa. Caminé por la oficina hasta el archivador, con el teléfono sujeto debajo de mi oreja mientras Angela respondía frenéticamente la otra línea.

—Estoy buscando el archivo ahora, Eric —le dije al chico de las imprentas. Saqué el archivo correcto—. Bien, entonces tengo el archivo de Atherton… dice quince mil que vencen el día 25 con otros diez mil basados en un informe de ventas del 65%. ¿Te suena familiar?

Mientras parloteaba, llamaron a la puerta y miré por encima del hombro. James estaba mirando desde la puerta y Angela le dedicó una breve sonrisa antes de agitarme una carpeta, haciendo un gesto de que necesitaba llevarla arriba. Asentí mientras Eric me confirmaba la información.

—Está bien, Eric, eso suena bien. Ponlo en el papeleo y si hay algún argumento en el camino, puedes dirigírmelos. —Colgué y volví a mi escritorio cuando entró James—. Lo siento, señor Hunter, ha estado un poco loca esta mañana.

—No hay problema, Bella. Vicky me ordenó que fuera a buscar unas carpetas, dijo que ya sabías cuáles.

—Las tengo listas. —Y para entregárselas con el mínimo escalofrío. No lo necesitaba dando vueltas cuando ya tenía mariposas en el estómago pensando en mi próximo almuerzo con Edward.

Sí. Estaba nerviosa. No tan enferma como el nerviosismo que tuve el sábado antes del almuerzo, pero definitivamente un poco… ansiosa. No muy emocionada, pero no muy nauseosa.

Fui a mi escritorio, esquivando a James, quien no hizo ningún movimiento para apartarse de mi camino. Sus brillantes ojos azules no se apartaron de mí mientras recogía las cuatro carpetas de mi escritorio.

—También hay una copia impresa del cronograma de impresión para la próxima semana, aunque también debería tener un correo electrónico de eso —expliqué, manteniendo la cabeza baja. James miró la pila de papeleo y arqueó una ceja.

—¿Supongo que no tienes una bolsa, Bella? Caminé desde la oficina.

—Oh... sí, claro. —Empecé a buscar debajo de mi escritorio, pero no encontré nada antes de recordar que tenía una bolsa de lona de repuesto en el cajón de mi escritorio.

Abrí el cajón un poco rápido y algunas cosas salieron volando. James se rio un poco cuando gemí y se arrodilló, recogiendo algo mientras yo arrojaba mi engrapadora al cajón. Entonces me di cuenta de lo que estaba sosteniendo y examinando de cerca.

Era la botella de suplementos.

Me levanté rápidamente y alcancé la botella. James no hizo ningún movimiento para soltarla mientras envolvía mis dedos alrededor de los suyos, tratando de liberarla. En cambio, me miró, sus ojos fríos y calculadores.

Mi corazón comenzó a latir un poco más rápido. No me gustaba esto. No me gustaba que James Hunter supiera tanto sobre mí. Sabía que yo tenía el gen. Sabía que me había imprimado y que la imprimación no estaba siendo obedecida.

—Bella, hay alguien aquí para ti —informó Angela alegremente, volviendo a la oficina. Los dedos de James se aflojaron alrededor de la botella y la dejé caer de nuevo en el cajón, cerrándolo de golpe mientras ambos mirábamos hacia la puerta.

Edward estaba de pie en la puerta, vestido con pantalones negros y una camisa gris claro. Se había afeitado y su mandíbula parecía suave. Tenía ganas de tocarlo. Me ofreció una sonrisa, sus ojos parpadeando entre James y yo.

Angela vio la situación tensa entre James y yo, interviniendo como un ángel.

—¡Oh, señor Hunter! ¿Cómo está Victoria?

—Sintiéndose un poco mejor, gracias, Angela —indicó James suavemente y me di la vuelta, empujando con fuerza los archivos en la bolsa. La dejé en mi escritorio y pasé junto a James, mirando directamente a Angela.

—Voy a almorzar. ¿Quieres que te traiga un sándwich?

—Pavo derretido, por favor. Tómate tu tiempo… —sonrió, dándole a Edward una mirada. Él se movió torpemente y le sonreí. Le devolví el gesto e instintivamente extendió la mano.

Ambos dudamos por un brevísimo momento, ambos sabiendo que él lo hizo sin intención alguna. Pero la mirada de James todavía perforaba mi espalda y la mirada de Edward era tan cautelosa y suave que envolví mi mano alrededor de la suya y sonreí.

—¿Listo para irnos?

—Listo —murmuró.


*La canción que Bella está escuchando al principio del capi es Forget You de Cee Lo Green: www youtube com/ watch?v=bKxodgpyGec&ab_c