Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia es de Kat097, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight belongs to Stephenie Meyer, this story is from Kat097, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic


Capítulo 18

Un par de días más tarde hice mi llamada semanal a Charlie. Realmente no habíamos hablado desde la imprimación y todavía no le contaba nada al respecto.

No había necesidad de abrir esa lata de gusanos por todas partes, ¿verdad?

El teléfono sonó varias veces antes de que Charlie respondiera, su tono era áspero.

Charlie Swan.

—Hola, papá.

Hola, Bella. ¿Cómo estás, chica? —saludó y lo escuché bajar el volumen de la televisión. Sonaba como una especie de juego de deportes, no es que Charlie realmente mirara otra cosa.

—Igual que siempre. ¿La cita con el médico salió bien esta semana? —Charlie visitaba al doctor Gerandy todas las semanas para hacerse análisis de sangre para verificar sus niveles de suplementos.

Sí, sin problemas. Espera un segundo. —Su voz se apagó cuando habló con otra persona y fruncí el ceño mientras abría la puerta del refrigerador, buscando algunos pimientos. Tenía un antojo de pollo salteado para la cena.

»Lamento eso.

—¿Tienes compañía? Puedo llamar más tarde —sugerí, presionando el teléfono entre mi oreja y mi hombro.

No, está bien. Sue Clearwater está aquí. ¿Recuerdas a Sue?

—Por supuesto que recuerdo a Sue, cenábamos juntos una vez a la semana. —¿Era solo yo o Charlie sonaba realmente incómodo? Empecé a cortar un pimiento en tiras finas.

Oh, sí. Bueno... de todos modos, nos está cocinando la cena.

Sonaba como una declaración cargada y bajé el cuchillo, sosteniendo el teléfono con mi mano libre.

—Papá... ¿están... um, tú y Sue están saliendo?

Se aclaró la garganta torpemente y sentí una sonrisa cruzar mi rostro.

Bueno... eh, no es... solo estamos pasando mucho tiempo juntos. —Respiró hondo—. Me preocupo por ella. Mucho. Somos amigos desde hace mucho tiempo y…

—No tienes que darme explicaciones, papá. —Salí de la cocina y me senté en el sofá, apoyando los pies en la mesa de café.

Lo sé —replicó Charlie en voz baja—, pero no es algo fácil de hablar.

Estuvimos en silencio por un rato y me pasé la mano por el pelo.

—¿Es diferente? ¿De… Renée? —pregunté con incertidumbre y el aliento de Charlie crujió mientras suspiraba por el teléfono.

Bells, no he sabido qué sentir por Renée en mucho tiempo. Fuimos felices por un tiempo, ya sabes, pero… cuando ella se fue, tuve que encontrar la manera de lidiar con una imprimación rota.

—Ni siquiera sabía que era posible amar a otra persona después de una impronta —murmuré con un nudo en la garganta y Charlie se rio entre dientes.

Por supuesto que lo es. Te amo, ¿no? Diferente tipo de amor, pero definitivamente amor. Y lo que siento por Sue... es muy diferente de cómo eran las cosas con Renée.

—Pero ¿cómo lidias con la imprimación si estás tratando de estar con otra persona?

Esto me estaba molestando. Había tan poca investigación con respecto a las improntas rotas, ¿podría Charlie hacer frente a otra relación después de Renée? Traté de romper una impronta y no me trajo nada más que miseria.

Charlie parecía estar pensándolo porque estuvo callado por un rato.

No entiendo la imprimación, Bells, más que tú —dijo—, todo lo que sé es que Renée se fue y puedo controlar mi salud con los suplementos. Después de eso… bueno, no veo por qué no puedo vivir mi vida como mejor me parezca.

—Entonces, ¿por qué estás viendo a alguien hasta ahora?

Porque estaba enamorado de Renée. —Su tono fue contundente—. La imprimación nos unió, pero la amaba y lo hice durante mucho tiempo después de que ella se fue. Demasiado tiempo, de hecho.

—Papá…

La imprimación te dice quién sería mejor genéticamente, ¿verdad? Eso es lo que dice toda la investigación, pero... tienes que dejar que tu corazón te diga algo de eso. Las relaciones no solo funcionan con uno u otro. Necesitas usar tu cabeza y tu corazón para hacer que algo funcione.

—¿Es eso lo que estás haciendo con Sue? ¿Cabeza y corazón? —pregunté en voz baja y pude escuchar su sonrisa.

Podría decirse. Maldita sea, Sue y yo hemos sido amigos durante tanto tiempo que no estoy muy seguro de cuándo se convirtió en algo más.

Hubo un sonido de forcejeo y escuché la voz de Sue.

Fue hace dos meses, cuando tu padre me invitó a cenar a ese lugar italiano en Port Angeles en lugar de Forks Diner —sentenció con autoridad y me reí, hundiéndome en el sofá y poniendo un cojín sobre mi pecho.

—Qué caballeroso.

Así es él. ¿Cuándo volveremos a ver tu cara bonita aquí en Forks?

—¿En un par de semanas? Tengo... muchos compromisos en este momento. —Ya sabes, un trabajo, un apartamento, una imprimación…

Eso suena perfecto, llámanos un día antes y nos organizaremos. Ahora despídete de tu padre o voy a dejar que se queme su cena.

—Adiós, Sue.

Adiós, cariño. —Ella le devolvió el teléfono y Charlie se aclaró la garganta.

Bueno... ¿te veremos más adelante entonces?

—¿Papá?

¿Sí?

—¿Sue vive contigo ahora?

No, es demasiado difícil. Ella todavía trabaja en la reservación y Seth vive en casa. Además, tu habitación sigue aquí, así que...

—Así que ya lo has pensado, ¿eh?

Se dio cuenta de que lo había atrapado y soltó una risita irritada.

Bien hecho, chica. Te veré pronto.

—Adiós, papá. Te amo.

Yo también te amo. —Colgué justo cuando Rosalie entraba. Se unió a mí en el sofá y estiró las piernas tranquilamente.

—¿Quién era?

—Charlie. —Lancé el teléfono sobre la mesa y Rosalie hizo un puchero.

—Oh, me perdí su llamada. Me encanta hablar con Charlie.

—Él y Sue están saliendo.

—¡Cierra la boca! ¿El hombre del bigote se está asentando? —Rosalie se rio y yo me acurruqué en mi cojín. Toda la conversación me dejó sintiéndome un poco extraña.

Charlie iba en contra de su impronta. Está bien, todo terminó hacía más de una década, pero aun así... estaba intentando arreglar su propio camino hacia la felicidad. Y eso estaba... ¿bien? Él estaba lidiando con eso. Sus sentimientos románticos por Renée se habían desvanecido y encontró a alguien nuevo.

Entonces, ¿Edward y yo podríamos ser solo amigos? ¿Era posible ser amiga del hombre que la genética-barra-destino decidió que era perfecto para mí? No quería más que eso, incluso dejarlo entrar en mi vida fue un gran paso, pero saber que Charlie estaba haciendo las cosas a su manera marcaba una diferencia en mi visión de la imprimación.

Rosalie me observaba con una expresión extraña y le di un golpecito con el pie en la pierna.

—¿Qué pasa, Hale?

—¿Estás bien, Bella? Tienes un aspecto bastante contemplativo.

—Sí, estoy bien. —Miré la hora—. ¿Tú y Emmett quieren venir a comer pollo salteado?

—Por supuesto. Traeré el vino.

Se fue y yo volví a la cocina para empezar a preparar la cena. Mastiqué una rodaja de pimiento mientras cortaba verduras y luego me detuve cuando mi celular zumbó.

Hola. ¿Cómo estuvo tu día?

Sonreí y comencé a enviarle un mensaje de texto a Edward mientras el aceite se calentaba, mi mente estaba a kilómetros de distancia en un pequeño pueblo lluvioso con un hombre que era mil veces más fuerte de lo que jamás pude imaginar.