CAPÍTULO 3. OJOS DE JAIG.
RESUMEN.
"Por generaciones los Jedi han sido nuestros enemigos .. y eso no cambiará ahora, ni en ningún tiempo"
NOTAS... Una historia en la que, siguiendo las perspectivas de Kanan y Sabine ... Vemos su relación padre-hija .. que parece contradecir todo lo que estos (especialmente Sabine) sabían de la historia Mando-Jedi #PapaJedi #HijaMandaloriana.
(Va después de "Verdades ocultas" .. Cap. 3 de "Batalla contra el tiempo")
Ojos de Jaig
"Una marca de valor y honor".
"Por generaciones los Jedi han sido nuestros enemigos .. y eso no cambiará ahora, ni en ningún tiempo"
Sabine resoplo, recordando repentinamente las obstinadas ideas de su madre .. cómo es que venían a ella a estas alturas? .. Para su pueblo, los Jedi no eran más que lunáticos y hechiceros que masacraban pueblos… guerreros deshonrosos que aseguraban defensor "la paz" y traicionaban por la espalda. Sabine hizo una ligera mueca, recordando las lecciones de historia en la fortaleza cuantas idas mal infundadas, y rencores insensatos .. su pueblo había enarbolado con el paso de las generaciones? .. tarea de conocerlos realmente .. No cómo ella lo había hecho.
Pasando su última mano cuidadosamente sobre la superficie recién pintada .. Sabine Wren se aseguro de remover los excedentes de pintura ..
Más que enemigos .. Sabine había descubierto que los Jedi y los Mandos .. pese a sus muchas diferencias sus filosofías chocantes, por ejemplo .. tenían muchas similitudes .. eran guerreros poderosos a sus propias maneras .. ambos luchaban con honor la reprimenda de Kanan sobre lo incorrecto de luchar por venganza aún la molestaba por las noches .. Y ambos, buscaban proteger a sus amigos y sus familias. Definitivamente, los Jedi eran diferentes… a lo que su madre o cualquier otro Mandaloriano pudiera declarar.
Con una sonrisa orgullosa, Sabine contempló su obra maestra… era un trabajo pequeño, si se comparaba con el resto de sus obras, no tenía los colores vibrantes que tanto amaba utilizar o los diseños alocados que solía utilizar en sus caricaturas. De hecho, sus colores eran más opacos y su diseño no tan llamativo, aunque eso no evitaba que fuera perfecto .. Sabine giro la media máscara para admirar la marca de los ojos de Jaig. "Honor y valor" un símbolo que representaba a guerreros mandalorianos destacados, y ahora, al Jedi que, de alguna manera veía cómo un segundo padre.
Si su madre pudiera verla ahora, seguramente se mofaria de ella .. Sin embargo, había pasado algún tiempo desde que había dejado de importarle lo que esta pudiera pensar .. No desde que ella ...
- Hey, niña - saludo el antiguo capitán, mientras se adentraba en la sala común un tanto extrañado, —Hera mencionó que querías mostrarme algo—.
Sabine sonrió levemente, dejando por un momento la máscara de lado. Por lo general no solía pedir opiniones estas tendían a callar a la artista dentro de ella, por lo que, todos los miembros de la tripulación su familia debían esperar hasta que terminara sus pinturas para poder apreciarlas .. Sin embargo, la situación era un poco diferente aquella vez. —Mi última pintura— descrito cortadamente.
Rex la miró dudoso —no conozco nada sobre el arte, posiblemente mi opinión no ayude mucho—. La Mandaloriana resopló ligeramente ante su rápida excusa. —Y no estoy pidiendo opiniones— respondió airadamente. El clon la miró interrogativo, esperando a que esta continuará —es una marca Mandaloriana que los espectros sin entenderán y Kanan— se detuvo abruptamente, volteandose para recuperar el objeto.
—Es para el— acompleto el hombre pensativo —la marca Mandaloriana es para Kanan— estuvo bien.
Sabine soltó una ligera risa amarga, casi cómo si estaba perdida en algún recuerdo, —mi madre me matara, seguro—. antes de bajar su voz, apenas en una especie de murmullo que espero fuera inaudible para el antiguo capitán —Aunque no es algo que no desee hacer ahora—.
Él capital se removió ligeramente, claramente captando aquella última declaración aunque sin presionarla a seguir por ese camino sus muchos años de experiencia tratando con hermanos temperamentales, un General imprudente y uno que otro mandaloriano, lo habían preparado con cierta prudencia.
Un poco vacilante, la Mandaloriana le extendió la máscara para que este pudiera apreciarla con más detenimiento —he probado muchos diseños, aunque ninguno parecía tan acertado cómo la marca de los ojos de Jaig— comentó esta, casualmente.. Una sonrisa se fue extendiendo por el rostro del clon, mientras la chica se mordió el labio ligeramente, esperando que esté rompiera el silencio.
Después de lo que parecieron varias horas o quizás, simplemente hubieran pasado algunos minutos, en los que el hombre pareció estar atrapado en algún pensamiento o recuerdo lejano, alzó la vista… aun sujetando con cuidado la media máscara
—no conozco a un Jedi o rebelde que merezca más esta marca— las palabras de Rex salieron un poco entrecortadas, cómo si luchara con algo que Sabine no era capaz de ver —que nuestro amigo—.
Las palabras del Capitán la hicieron respirar. No quería que Kanan pensara que era una sentimental.. o quizás, no quería que Zeb y Ezra vieran a través de su fachada distante y estoica, así que, escuchar aquello, le confirmaba que no estaba tan errada en sus pensamientos sobre el Jedi mayor... Kanan Jarrus era un Jedi diferente a la norma al menos, diferente a los Jedi que describía la historia Mandaloriana, era atento y frustrante pero no lo era ella también?.. En algún momento cuando Hera se había encargado de recordárselo, había respondido un "lo aprendí del mejor". Siendo ese padre aunque nunca lo dijo en voz alta y quizás nunca lo haría que tanta falta le hacía.. le había enseñado a luchar con honor, a defender y proteger a otros antes que buscar venganza sus extrañas filosofías Jedi que tanto había rechazado en un principio, comenzaban a formar parte de su propia filosofía.. "Suenas más a una Jedi, que a una Mandaloriana" le había dicho Hera, tras el incidente en Concord Dawn "Bueno, entonces creo que me criaron bien".. y aquello, no era algo que la avergonzara.
El comunicador de Rex creptito, rompiendo el repentino silencio que había inundado a la sala.. Saliendo de sus propios pensamientos, el antiguo capitán hizo una mueca —parece que él General ha estado haciendo algunas preguntas inquietantes a Sato— resoplo Rex consternado.. Sabine sacudió la cabeza divertida.. Anakin por otro lado, sonaba más cómo los Jedi que describían las historias Mandalorianas, especialmente desde la misión en la estación Reklam. —tendré que encargarme de eso— comentó esté, mientras le extendía la media máscara de vuelta. Sabine la tomó con cuidado, sin decir más palabras, mientras el antiguo capitán clon salía de la sala común..
Meseta de Coral. Base Chopper. Atollon.
Pese a la oscuridad en sus ojos, Kanan Jarrus giro su rostro quizás por reflejo ante la familiar vibrante e impetuosa firma de Sabine. —¿no estás muy lejos de la base?— inquirió él Jedi casualmente, mientras la sentía sentarse frente a él posiblemente repitiendo la posición meditativa en la que aún se encontraba.
—Podría decir lo mismo— observó ella divertida. Kanan resopló ligeramente —Ezra no esta aquí—, había una cierta molestia en sus palabras. Sabine asintió ligeramente, intentando pasar desapercibida la rápida declaración del Jedi.. que hubiese admitido que él chico le agradaba después de que esté dejara de seguirla y de coquetearle no significaba que quisiera pasar todo el rato con él también tenía sus propios asuntos, como aquel —lo he visto siguiendo a Skywalker.. creía que no tendrían entrenamiento hoy— comentó la mandaloriana casualmente.
—Skywalker— replicó Kanan cansadamente.. La repentina aparición del Caballero Jedi, no dejaba de inquietarlo.
Aun en la posición meditativa, Jedi y Mandaloriana permanecieron en silencio. A través de la fuerza, Kanan podía sentir inquietud e incomodidad proveniente de la chica. Sabine jamás había sido buena con las palabras, no lo era desde el momento en el que la encontró en aquella fábrica, herida, abandonada a su suerte.. y dudaba que lo hubiera sido, antes de eso. Por lo que, haciendo gala de la paciencia que su maestra le había inculcado en los primeros días de su entrenamiento, Kanan Jarrus espero…
—tengo algo para ti— sus palabras un tanto amortiguadas por lo que Kanan supuso era su casco.. lo tomaron por sorpresa, de todas las cosas que podría haber esperado que ella dijera, un regalo no formaba parte de ellas.
Por lo poco que podía recordar de las lecciones en él el templo Jedi, los Mandalorianos no eran de los que daban regalos de hecho, eso era algo que parecían tener en común, más bien, parecían ser guerreros peligrosos, cuidadosamente entrenados desde jóvenes incluso para seguir tradiciones no muy diferentes a los Jedi.. que parecían ir de entre luchar, saquear y atormentar la paz. Con bastante frecuencia, Sabine demostraba su naturaleza mandaloriana, impulsiva e imprudente aun podía recordar su descarado desafío al líder de los protectores, pese a su promesa de no hacer nada arriesgado, observadora, estratégica, aunque sin dejar de lado su aire misterioso y creativo quizás la única manera en la que solía expresarse, si no considerabas su afición por hacer volar cosas o su tendencia a meterse en alguna pelea... Con el tiempo y el apoyo de Hera, Kanan había aprendido que, pese a la imprudencia y terquedad de la adolescente, también, era fácil de enseñar. Kanan podía recordar el incidente en Concord Dawn y él emotivo reconocimiento de Hera hacia Sabine "Suenas más a una Jedi, que a una Mandaloriana" , un leve sentimiento de orgullo, cuando la adolescente respondió con un "Bueno, entonces creo que me criaron bien".
El repentino peso de un objeto entre sus manos, lo sacó de sus pensamientos.. bajo su toque, se sentía ligero y un tanto profundo. —son los ojos de Jaig— comenzó ella —una marca de honor en batalla—.
Sus palabras se silenciaron por un momento, mientras y un nudo se formó en la garganta del Jedi y así era cómo recordaba otra de las cosas que se perdería gracias a Maul —Rex y yo creemos que no hay nadie que lo merezca más— sus palabras alejaron sus últimos pensamientos, tomándolo por sorpresa.
—valor y honor, una marca para guerreros mandalorianos—.
Lo siguiente que ocurrió definitivamente lo tomó por sorpresa.. Sabine no parecía ser de las personas que abrazaban podía recordar una o dos discusiones con Ezra, sobre ese asunto, y eso, era otra de las cosas que tenía en común con la chica. Pero ahí estaba él, correspondiendo él torpe aunque sincero abrazo de la mandaloriana. Una promesa silenciosa formándose en su corazón, la misma que parecía haberse formado desde el primer momento en que la encontró, guiado por la fuerza en aquella oscura y fría fábrica, un fantasma de lo que él mismo había pasado en sus días más oscuros.. Herida, traicionada, perdida, asustada... La protegería aunque no dudaba que ella misma podía hacerlo... La protegería de la misma forma en la que protegería a Hera, a Ezra.. a toda la tripulación.. Porque de alguna forma, eran más que un equipo o una tripulación.. Eran una familia.
Y tal vez… solo por esa vez… dejaría pasar la ausencia de Ezra.
Historia inspirada en dos bellos fan-arts Primera parte ( Lornaka ) y Segunda Parte ( meldy-arts )
2da. Nota... Después de ver el Capítulo "las pruebas del Sable Oscuro" (ya hace algún tiempo) tuve un gran deseo de escribir algo sobre Sabine y Kanan (una adolescente conflictiva y un padre sobreprotector) que llegan para cambiar la perspectiva de lo que creían de la otra cultura.. Aunque esta historia está ambientada algún tiempo antes de este capítulo , contiene algunas referencias (desde mi perspectiva) que deja ver (sutilmente) como ha ido creciendo esta relación padre-hija que podemos apreciar en "las pruebas del Sable Oscuro"... Esperamos que les guste, tanto como a nosotras.. y que la fuerza les acompañe (Sariah Romero)
