CAPÍTULO 4. DISCUSIÓN FAMILIAR.

RESUMEN.. — ¿Conocerte?, ¿Al hombre que destruyó la galaxia? — masculló incrédulo.

—lo sé... estuve ahí, cuando quemaron el templo y Palpatine tomó el control.. y estuve ahí cuando Padme murió —dijo con una mirada desafiante... Anakin lo entendió.

— yo no soy esa persona — dijo tratando de controlar la rabia que amenazaba con salir, las visiones en Dagobah seguían frescas en su memoria


NOTAS... Anakin, Bail y Breha mantienen una conversación importante.

(Va después de "Recuerdos en Dagobah".. Cap. 5 "Batalla contra el tiempo")


El Tantive IV salió del hiperespacio con un ligero siseó, mientras las luces volvieron a la normalidad. El capitán Antilles preparó a su tripulación para el desembarque con especial cuidado y comprobó una última vez sus registros de autorización, el Tantive IV viajaba ahora como nave consular rumbo a una misión "diplomática", en la que por alguna razón "se habían envuelto en un ligero desvió"... para cualquier crucero estelar que quisiera interceptarlos, la misión humanitaria de parte de la casa gobernante de Alderaan quedaría cumplida, por supuesto, nadie sabría que en realidad la princesa de los Organa realizaría la misión con un grupo de rebeldes especialmente habilidosos mientras que en realidad el virrey e incluso la reina, tendrían una reunión que podría incluso marcar una nueva era para Alderaan.

Antilles avanzó dejando todo en orden en el puente y notó a una mujer togruta mirando directamente a dónde una vez, habían estado las líneas azules del hiperespacio y ahora brillaban las estrellas.. su barco, que contenía más camarotes que un edificio promedio de Coruscant le había ofrecido a la mujer un lugar para estar durante el viaje, pero está había preferido quedarse en el puente alegando sobre recuerdos pasados, Antilles lo había permitido ya que como pocos, conocía su verdadera identidad como una de las más antiguas aliadas de la rebelión y sus acciones como reclutadora e informante no pasaban desapercibidos para los que habían estado en aquel movimiento casi desde sus comienzos.

— Una llegada limpia Capitán — Murmuró ella al caminar a la salida también — el imperio no parece sospechar — añadió.

—las misiones diplomáticas siempre parecen calmarlos — explicó él — esperemos que eso continúe —añadió.

Ahsoka asintió —esperemos — dijo en un murmullo, para nadie que trabajaste cerca del Virrey Organa era un secreto el estado crítico del senado el cual poco a poco perdía el poco poder que alguna vez había tenido en el imperio, por el bien de la rebelión y de Alderaan, Antilles esperaba que no llegara pronto el día de la disolución del senado.

—Reina Breha, Senador Organa — saludo Ahsoka con una reverencia digna de los caballeros Jedi, Antilles se inclinó también ante la reina y el Virrey mientras estos se aproximaba hasta ellos, Antilles que estaba acostumbrado a transportar al virrey o a la princesa para misiones humanitarias o rebeldes, se sentía honrado de transportar a la Reina Breha quien no solía salir mucho de Alderaan ya que prefería permanecer ahí, atenta de las necesidades de su pueblo, sin embargo la necesidad la habían hecho salir del mundo.

— Estamos en el punto de encuentro Senador, no hay avistamientos de naves por el momento, pero mis hombres están atentos — afirmó Antilles poco después, Bail asintió con la cabeza.

— ¿Cuánto tiempo para su llegada? — preguntó él a la togruta.

— Estará aquí pronto, no suele llegar tarde a algo tan importante — dijo ella asegurándose de recalcar la palabra importante, Antilles dedujo que entonces su invitado no era alguien muy puntual.

El virrey pareció ahogar un suspiro, Antilles que lo conocía bien pudo identificar que parecía nervioso, la reina que no parecía mejor, le tomó de la mano.

— esperaremos en mi oficina... Podemos discutir nuestro siguiente movimiento — dijo el Senador, sin más palabras lo siguieron a su oficina.

Fuera de ella, el Virrey introdujo un código y la puerta se abrió con un siseo… adentro se encontraba un hombre vestido de túnicas oscuras, en su mano sostenía una pieza de arte del escritorio del senador que estaba inspeccionando, al verlos entrar sonrió con una sonrisa burlona. — yo que pensé que los gobernantes de Alderaan serían un poco más puntuales — dijo, Antilles cogió su blaster y el Virrey le impidió que lo levantara

— ¿Por qué esto no me sorprende? — preguntó él, una mirada a la togruta no pasó desapercibida y está palmeo su frente con su mano en un gesto avergonzada, Antilles únicamente se preguntó quién era el misterioso invitado.

Bail Organa miró a Anakin Skywalker con incredulidad, su visita a Atollon no había incluido una mirada al jedi del pasado y eso le había alegrado, saber de su presencia en ese tiempo era una cosa… verlo era otra, y Bail había tratado de hacerse a la idea, pero nada lo había preparado para verlo parado frente a su escritorio como si los último 16 años nunca hubieran ocurrido por qué claro... para él no lo habían hecho.

— Entonces... Creo que hay algo que tenemos que discutir — dijo el dejando la pieza en el escritorio donde lo había encontrado.

— sí eso parece — Murmuró Bail antes de dirigirse hacia Antilles y Ahsoka.

—puede retirarse por le momento capitán, puede informar a sus hombres que ya no hay nada que esperar — dijo él.

Antilles asintió rápidamente, Bail pensó que la única razón por la que el capitán no se preocupaba de cómo alguien había entrado a su nave y a la oficina del virrey, era por qué eso había ocurrido antes y los que entraban de esa forma, solían convertirse en potentes aliados... Bail no tenía muchas esperanzas en que lo último se aplicará esta vez.

Antilles se dirigió a la salida y Ahsoka miró a los tres ocupantes de la oficina, con una mano extendida y ayuda de la fuerza, Ahsoka tomó por la fuerza el sable de luz en el cinturón de Skywalker — yo me quedaré con esto — dijo antes de que el jedi pudiese protestar, luego Ahsoka los miro a todos de nuevo, — me quedaré afuera — dijo — griten si me necesitan — añadió lo que en cualquier otra circunstancia Bail lo habría pasado por broma, con ello siguió a Antilles por la puerta. — con la reina presente yo me preocuparia más por la seguridad de su invitado — dijo el capitán en un murmullo bajo mientras la puerta se cerró detrás de ellos. Bail era consciente de la naturaleza más temperamental de Breha en cuestiones de su reino y en especial su familia, pero en este caso el pensó que si Skywalker lograba sacar a alguien de sus casillas sería a él, y el temperamento de la reina sería su más leve preocupación.

Breha tomo su taza de té entre sus manos mientras el Droide camarero volvía a su lugar, el silencio reino en la sala de estar de la oficina mientras ninguno se atrevía a hablar. Ciertamente esta reunión no era algo para lo que ni ella ni Bail habían estado preparados… desde su llegada al palacio Leia había sido suya y solo suya, Breha y Bail la aceptaron y amaron como su hija, la criaron como heredera y le enseñaron todo lo que ellos eran, Breha la vio crecer como el tesoro más valioso en su vida, y para Bail era su salvavidas después de una época oscura... la habían criado enseñándole que era adoptada con un pasado olvidado, pero ahora, dicho pasado volvía y la envolvería en lo que ella sabía que la condenaría, frente a Breha se encontraba la persona que destruiría la protección que tanto ella como Bail habían luchado por darle.

Breha observó al hombre frente a ella, un muchacho con una pesada carga sobre sus hombros, y Breha conocía sobre cargas, después de todo ella misma era reina de un planeta apenas libre de la tiranía de la galaxia que quería consumirlos, Skywalker miró su taza como si fuese la cosa más interesante en la galaxia.

— Gracias — dijo en un murmullo sacando a Breha y Bail de sus cavilaciones — por cuidarla, mientras nosotros no pudimos — añadió alzando por fin la cabeza, desde que se sentaron en la mesa… Breha reconoció a Padme cuándo dijo nosotros, y no pudo imaginar lo que el muchacho debía estar sintiendo.

Bail no contestó, su mente parecía distante, Breha le miró a la cara — la criamos como nuestra — dijo ella — y la amamos — añadió.

— y por eso estoy agradecido — dijo el jedi, una oleada de dolor cruzó sus ojos antes de añadir —y Padme también lo estaría —.

Breah asintió solemne, mientras su mente y corazón se hallaba divididos en una pelea que no había esperado y no deseaba, una parte de ella quería negarse a escucharlo, ella conocía la historia, al menos la parte que Bail se había atrevido a contar… sabía que el hombre frente a ella crearía pesar y caos o más bien lo estaba haciendo, pero el hombre frente a ella parecía afligido, y dolorido, en un parpadeo lo había perdido todo, incluso al amor de su vida, Breha no podía más que compadecerlo, sin embargo era consciente de lo que su presencia significaría para su familia y no le gustaba.

— pensaba que tal vez podía conocerla, yo podría hablarle sobre su madre y también podrá conocer a su padre ... — comenzó a hablar y Breha se preguntó cómo un caballero Jedi podía ser tan falto de tacto cuando su corazón se sintió atravesar como por una cuchilla.

Anakin cayó un momento esperando una respuesta, cuando Bail Organa se levantó de golpe casi tirando las tazas de té aún llenas.

— ¿Conocerte?, ¿Al hombre que destruyó la galaxia? — masculló incrédulo, Anakin no contuvo su respuesta.

— ¿Entonces lo saben? — preguntó levantándose también frente al Senador, la reina se levantó con gracia poco después .

—lo sé — masculló Organa en voz baja.— estuve ahí, cuando quemaron el templo y Palpatine tomó el control.. y estuve ahí cuando Padme murió —dijo con una mirada desafiante como diciendo cuando tú contribuiste con todo eso, Anakin lo entendió.

— yo no soy esa persona — dijo tratando de controlar la rabia que amenazaba con salir, las visiones en Dagobah seguían frescas en su memoria y el recuerdo de Bail no hizo nada para contener su culpa sino que la incrementó

— pero puedes serlo — Murmuró Bail —acepte esta reunión solo por qué el maestro Yoda lo pidió y por que Ahsoka es de mi entera confianza — añadió

Anakin entonces no pudo contenerse, apartó la mirada del senador mientras trataba de traer calma, si Ahsoka entraba a controlarlo eso no los convencería que podía acercarse a su hija — entonces pretenderemos que nada ocurre... que no soy su padre... que no estoy aquí — las palabras dolían al salir de su boca y dolió aún más cuando la reina y él virrey callaron, como apoyando la idea.

— no se trata de ti — dijo Breha con suavidad acercándose a él con cautela, como si se tratase de un cachorro herido, Anakin se apartó, no necesitaba su compasión, la reina no se inmutó — ¿Sabes lo que le pasará si lo descubren?, ¿Si ella lo descubre? — preguntó ella. — hemos mantenido su secreto para protegerla — añadió, Anakin sabía que era cierto, la fuerza le gritaba que le creyera, pero el dragón dentro de él le instaba a pelear… a recuperar a su hija, sus dos hijos, solo así podría sobrevivir a la pérdida de su amada.

— también quiero protegerla, a ella y a su hermano — masculló Anakin más fuerte de lo que hubiese querido, Bail se acercó más creyendo que lastimaría a Breha, Anakin lo ignoró — sus poderes la mantendrán a salvo —.

— Sus poderes la condenarán — declaró Bail con severidad — no conoces este tiempo Skywalker, el imperio caza a gente como ella, gente como tú— añadió enfatizando como tú con un veneno innecesario a su parecer.

— desde que la traje, siempre desee y pedí que no fuera así... que no tuviera esa capacidad, pero la tiene... Dormida, es mejor que permanezca de esa forma — sentenció él, Anakin quería romper algo, unos cuantos artículos trastabillaron en el escritorio por la fuerza.

— estás equivocado, ella es brillante y fuerte, la siento ahora que sé que buscar, es cuestión de tiempo para que la noten y si no la entreno, las consecuencias pueden ser peores —, sus palabras, aunque ciertas no eran toda la verdad, la verdad era que él la necesitaba.

Bail estaba molesto, como nunca lo había visto, — ella no se convertirá en ti — declaró con dureza — Es noble y desinteresada, no tiene egoísmo, la criamos para llevar esperanza —.

Anakin no lo soportó — ¡La criaron para sacrificarse! — gritó y luego cayó, sorprendido cuando la reina le dio una bofetada.

— no sabes de lo que estás hablando— espetó ella mientras Anakin la miró con incredulidad mientras un dolor agudo llenaba su mejilla.

— es nuestra hija— añadió, volviendo su voz suave cuando está estuvo apunto de quebrarse, mientras lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos — daríamos todo por ella... Daría mi vida por su protección — añadió y era cierto, desde que empezaron su movimiento, Breha y Bail habían escondido la verdad de su hija… se habían distanciado de ella con la esperanza de no involucrarla y cuando ella lo descubrió, Breha se aferraba a la idea que su amor de madre la hacía desear, que si llegara el día en que los descubrieran... Su propio sacrificio mantendría viva a su hija, ese era su único refugio y Anakin Skywalker pareció sentir su veracidad cuando cayó y se tiró sobre su silla, sus manos apretadas en puños con más dureza de la necesaria.

Bail, quién era de temperamento más equilibrado se hallaba callado y Breha no necesito palabras para comprenderlo, como él, Breha no podía ver a ese hombre desecho como el imponente Darth Vader que destrozaría mundos... al final, los crímenes por los que lo juzgaban no habían sido cometidos por su mano, y si en algo una reina debía ser inflexible era en tratar a la gente con justicia, con una mirada a Bail, Breha volvió a su lugar en la mesa… las tazas de té yacían completas y frías y a ella no le importó, Bail se sentó poco después sin una palabra, Breha apretó su mano, estaba clara su decisión.

Su mano libre se posó con suavidad en el puño contraído del Jedi, el no la miró mientras su mano se relajó en la mesa, y Breha no lo pudo ver más como lo que sería, después de todo, era gracias a él que ella había podido criar a su hija — Leia también es terca y testaruda — dijo, y una sonrisa se formó en sus labios cuando el jedi la miró, Bail permaneció con los ojos fijos en la mesa y ella continúo — pero también es valiente y leal — añadió, y con una punzada en el pecho añadió — cualidades que un jedi debería tener— sus palabras se dejaron caer con suavidad mientras una lágrima rebelde cayó por su mejilla.

— será una jedi... Traerá esperanza — dijo el jedi mientras la luz regresó a sus ojos.

Bail apretó la mano de Breha por debajo de la mesa — concuerdo — dijo con tono neutral — sin embargo, tienes que entender que no podemos darte confianza ciega — añadió, Anakin alzó la vista, apartó su mano de la de la reina mientras su mano se hizo un puño nuevamente sobre la mesa.

—no esperaría nada menos de quienes criaron a mi hija — añadió, y aunque las palabras mi hija hicieron que el corazón de Breha se contrajera, ella noto que a pesar del tono burlón con el que lo había expresado, sus palabras eran sinceras — no deben preocuparse — añadió Skywalker — dijiste que confiabas en Ahsoka, ella nos acompañará cuando busquemos a Luke y Obi-Wan, traeremos a los jedi de vuelta y contribuiremos en la rebelión — explicó, Bail parecía un poco aliviado y antes de que el o Breha pudieran hablar él continúo...

— y descuiden, si algo saliera mal... Yo también daría mi vida por ella — añadió y de alguna forma Breha le creyó...


2da Nota.. Hola a todos... aquí tenemos nuestra cuarta historia de "Momentos perdidos de una batalla contra el tiempo"...

Ahora que Anakin conoce la verdad sobre sus hijos, procura recibir algunas respuestas...
(Con unas pequeñas referencias a "Star Wars: Ahsoka")