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Hola queridos lectores lamento mucho mi ausencia
pero sigo vivita y escribiendo jejejeje
espero puedan disculparme pero tuve unos meses bastante pesados y ahorita ya estoy algo mas calmada porque pude cambiarme de trabajo jejeje
espero que esste nuevo capitulo les guste por favor no olviden dejar sus hermosos reviews que me alientan a seguir escribiendo
saludos
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CAPITULO 7 LOS SENTIMIENTOS CONFUSOS DE ARNOLD
SITUACION INCOMODA ENTRE CELOS Y PELEAS I
¿Cómo explicar lo inexplicable para uno mismo? ¿Cómo lograr hacer entender a alguien algo que ni siquiera nosotros podemos comprender? Porque no somos capaces de aclarar y aceptar lo que nuestro corazón nos dicta
Pero ¿Cómo lograr comprenderlos cuando es algo que a nuestra razón se le hace ilógico? Si ante nuestros ojos hay una venda para comprender algo que es ilógico para nuestra manera de ver las cosas.
Entonces ¿Cómo disipar las dudas de los involucrados? Cuando ni nosotros mismos comprendemos que es lo que nos pasa en esos momentos.
La única solución sería analizarlo pero el amor no se analiza no se piensa no se decide ni se razona.
Solo se siente o no
Así de simple
Y complejo a la vez pues ¿Quién realmente es sincero consigo mismo?
H.G.P
Helga llegaba el lunes en el automóvil de su padre, él estaba realmente molesto con ella de lo que paso el viernes pasado, no había podido Salir de casa en todo el fin de semana que resto y ahora no tomaría el autobús porque su papa pensaba que era por un chico que había hecho todo esto.
Además de que había quitado su teléfono celular, y por supuesto también iría por ella.
-Nos vemos después –Dijo la rubia malhumorada sin mirar a su padre
-Cariño sabes que tengo razón al estar molesto, me preocupe mucho cuando la mama de….
-Si papa ya entendí pero no tienes por qué traerme y llevarme todo el tiempo no soy una niña yo…
-Eso es lo que me preocupa cariño, que ya no eres una niña y debo de cuidarte con mayor razón
Helga rodo los ojos –Tampoco soy idiota
Bob sonrió dulcemente –Todos lo hemos sido cuando nos enamoramos y a eso le tengo miedo a los errores que puedas cometer por eso
-Papa ya te dije que no fue por…
-Como sea amor, yo haré lo que tenga o crea que es mejor para ti, por eso soy tu padre.
Helga solo bufo antes de terminar de bajar del automóvil, sin mirar de nuevo a su padre.
Cuando ingreso a la puerta de la preparatoria se encontró a quien menos quería en ese momento
-Arnold
El rubio la miraba con una sonrisa tímida, llevaba consigo una pequeña carta. –Helga necesitamos hablar
-¿Cómo de que camarón con pelos?
-Lee la carta y en un rato déjame saber la respuesta con Rhonda –Susurro en su oído poniendo su piel de gallina
-¿Rhonda? –Pregunto Helga sin comprender
-Si accedes te puedo explicar en la tarde ¿Esta bien?
Helga solo tomo la carta rápidamente antes de alejarse del rubio pues había visto a un pelirroja observándolos desde atrás.
-¿Qué es lo que hacías con ella Arnold?
El rubio solo dejo escapar el aire frustrado
-Tengo que ir a clases –Comento sin mirarla
-¿Arnold?
Pero el rubio la ignoro.
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Helga miraba sin mirar realmente el pizarrón, pensaba en la carta y en todo lo que había pasado, aun sentía la cálida piel de Arnold en su cuerpo, su aroma parecía estar impregnado en su piel, como tinta indeleble, esos besos.
Poco a poco se fue llenando de los recuerdos de lo que paso esa noche que fue un sueño para ella, que aunque el cuento termino muy rápido había sido lo mejor de su vida hasta ahora.
Lo que paso esa mañana con su padre pasaba a segundo plano, incluso por eso Bob estaba más enojado.
Flash Back
Helga llego corriendo a su casa dos horas después de haber salido de la casa de Rhonda y es que se había salido sin pensar en nada mas, dejando de lado también todo lo que paso con Arnold esa noche, sin estar consciente de que había dejado que Arnold la hiciera una mujer estando bajo efectos de alcohol.
No se arrepentía, siempre quiso que fuera el primero en su vida y el último por supuesto pero eso dependería también del rubio.
Porque estaba segura de algo, ella no lo obligaría a nada.
Pero eso ya no importaba porque ahora estaba frente a su casa, sin saber si abrir la puerta del pórtico, con el corazón en un hilo sin saber que encontraría detrás de esa puerta.
Respiro hondo y entonces…
-¡¿Helga?!
-Ma…ma
-Cariño por dios –La abrazo rápidamente sin dejar reaccionar a la rubia -¿Dónde estabas? tu padre estaba muy angustiado
-¿Qué haces aquí?
Miriam la miro con cara de pocos amigos –Vine a verte pero tu padre anoche me dijo que había salido a una pijamada
-¿Crees que voy a creerte que solo viniste a verme Miriam? Desde que te divorciaste de papa y decidiste irte con Olga no has venido más que una vez y eso porque…
Cayó en la cuenta.
-No lo hare
-Helga –Dijo su madre en forma amenazadora pero antes de poder decir algo más entro su padre
-¡Helga!
Ahora si estaba en problemas por el tono en que su padre dijo su nombre en realidad ya casi nunca le gritaba por su nombre salvo cuando hacía algo malo como ahora
-Papa –Dijo la rubia sonando tranquila
-¿Dónde demonios? ¡¿Por qué demonios me mentiste?!
Si estaba en graves problemas como le dijo Rhonda
-Déjame explicarte yo…
-No ¡No! Rompiste mi confianza, hija, ¿Acaso sabes la preocupación que sentí cuando me llamaron la mama de Nadine y la de Phoebe para decirme lo que había pasado en una fiesta de las que todos sabían menos yo?
-Perdóname papa, no me dejaste alternativa
-¿Yo tengo la culpa ahora?
-Papa –Helga respiro hondo –Tu nunca me dejas ir a fiestas y realmente quería ir
-¿Cuántas veces me has engañado? –Dijo Bob tristemente
Helga sintió demasiado dolor al verlo decepcionado pero también culpable, no quería lastimar a su padre solo que de verdad estaba cansada de que en todos esos años, todos hablaran de lo bien que la habían pasado en esas fiestas y ella no poder decir nada de nada porque simplemente no había ido por no haber obtenido el permiso de su padre.
-Todas las veces que te he dicho que voy a una reunión con las chicas.
Bob bajo la mirada triste, Helga tampoco quería verlo a los ojos estaba arrepentida.
-Perdóname….papa yo…
-Vete a tu habitación, hablamos después
La rubia suspiro pero no insistió
Aunque antes de que pudiera subir el primer peldaño, Bob la miro nuevamente mientras le sujetaba la muñeca –Solo espero que no haya sido por un chico y que no hayas cometido nada…malo
Helga se mordió el labio inferior para disimular su temblor
-Por supuesto que no –Dijo molesta mirándolo con el ceño fruncido como cuando se enoja
Bob no agrego nada más y la dejo irse.
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Helga ya estando en la privacidad de su habitación, se metió a bañar, tallando con suavidad y recordando todo lo que había pasado esa noche, comenzando a dejar salir sus lágrimas con sentimientos encontrados.
Arnold la había deseado
Arnold la había besado
Arnold la había hecho el amor
Y había sido maravilloso
-Arnold –Susurro mientras se abrazaba a si misma dejando que el agua de la bañera se combinara con el aroma dulce que sentía después de aquella noche mágica.
End Flash Back
Por otro lado Arnold estaba en su clase de física pero no podía poner atención, solo pensaba en poder tener a Helga nuevamente en sus brazos, había sido simplemente maravilloso no podía dejar de pensar en el cuerpo de Helga bajo el suyo, ni de sus besos suaves y tiernos que le dio, menos de las caricias dadas aquella noche.
Se sonrojo levemente
¿Qué demonios pensaba?
Tenía que hablar con Helga, estaba algo preocupado por la falta de protección que tuvieron al estar juntos.
Y sobre todo porque sabía que había cometido una falta, no solo hacia Helga sino también hacia su novia, aunque las cosas con Lila hubieran estado mal en las últimas semanas no merecía el engaño, nadie en realidad.
La culpa comenzaba a atormentarlo.
Recordó las palabras de Rhonda de esa mañana.
"Helga no estaba sola y no era un trapo para usarlo y desecharlo…ella merece algo mejor, por lo que si no estarás con ella después de lo que suponía había pasado entonces era mejor que se olvidara para siempre de su amiga…."
Para rematarle solo le dio unos días para decidir y sobre todo para ser sincero no solo con el mismo si no con las chicas.
Y Rhonda no lo hizo como una simple amenazada de aquella mañana del sábado, todo el fin de semana comenzaron las presiones que comenzaron a hartarle.
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Lila miraba con sospecha a su novio, quien en todo el día la había estado esquivando, ni siquiera se había dignado a contestarle cuando le pregunto por algo de la tarea de algebra.
Comenzaba a frustrarse
Ni siquiera el fin de semana se habían visto, aunque habían pasado ya varios fines de semana sin verse.
Vigilaba de muy de cerca al rubio pero sobre todo a Helga, ella era como un libro abierto si la observabas bien, claro que no era tan densa y ciega como Arnold como para nunca darse cuenta de los sentimientos de Helga.
Y no se dejaría robar a su novio, menos por Helga, ella había sido demasiado cobarde cuando tuvo la oportunidad, y esta vez no se la daría, o más bien no dejaría que la tuviera si ella podía impedirlo.
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Helga caminaba tranquilamente hacia el salón donde Arnold le había citado, no comprendía del todo lo que le había escrito, iba algo nerviosa porque ya era hora de ir a casa y seguramente Bob no sería tan paciente en el automóvil, por lo que esperaba fuera rápido
-Llegaste rápido –Comento el rubio mirándola con una pequeña sonrisa
Helga asintió –No tengo mucho tiempo, como te mande a decir con Phoebe mi papa está esperándome, así que dime lo que tengas que decirme rápido camarón con pelos
Arnold se sonrojo
-Bueno…pues… ¿Cómo estás?
Helga enarco la ceja -¿Para eso querías verme?
Arnold respiro hondo –Helga sabes a que me refiero…tú y…yo, en la…fiesta
Helga se sonrojo levemente –Estoy bien ¿Eso era todo? –Intentaba que no se le notaran sus nervios y sobre todo sus sentimientos a flor de piel
Arnold se acercó a ella, provocando un respingo por parte de la joven, no esperaba esa cercanía
-¿Todo está bien segura? –La tomo de la mano delicadamente –No pudimos hablar después de…
Helga no dijo nada estaba avergonzada en ese momento y sobretodo nerviosa no sabía a qué llevaría esa conversación
-Helga yo…lo que dije…antes de que pasara lo que paso –Se sonrojo fuertemente –Era verdad…nunca había estado con alguien y no sé cómo o que….cómo reaccionar –Comento apenado
-¿Y Lila…nunca?
Arnold negó con la cabeza intentando verla a los ojos –Nunca, no te mentí
Helga se atrevió a mirarlo a los ojos quedando una vez más como desde niña hipnotizada
-Helga lo que me preocupa es que… -Trago en seco –No…no nos protegimos
Helga sintió un pequeño retortijón en el vientre -¿C-cómo?
Arnold bajo la mirada –No usamos protección
-¿Por…?
Arnold se encogió de hombros –Cualquier excusa que te dé, no es válida ¿No lo crees?
Helga comenzó a hiperventilar -¿Qué vamos a hacer ahora? –Se empezaba a poner algo histérica
Arnold se sobo el cuello –Pensaba en ir a la farmacia por una de esas pastillas…
Helga lo miro con molestia –No puedo ir…yo –Pensó en su padre –Bob me tiene castigada Arnoldo
-¿Y si voy a darte en la tarde?
-Mi padre no me va a dejar verte
-Veré la manera de verte –Dijo encogiéndose de hombros
-De acuerdo –Accedió la rubia algo resignada y decepcionada -¿Eso era todo?
Quería huir, Arnold solo estaba preocupado por una consecuencia que pudieran tener sus actos
-Pues…Helga…yo no sé qué hacer
-¿Hacer? –Pregunto la rubia sin entender ¿Cuál era la complejidad? Ella se entregó por amor era lógico, solo debía decir si él la amaba o no.
Así de simple
-Tengo novia y lo que paso…yo
Helga sintió dolor -¿Qué no sabías que al molestarme eso podría pasar? Te recuerdo que el que comenzó a molestarme y a besarme fuiste tú
Arnold la miro con molestia –Tampoco te vi muy forzada, además te recuerdo quien me dijo que quería seguir
Helga se sonrojo
-¿Te habrías detenido?
Arnold la miro con enojo –Claro que sí, nunca obligaría a nadie a hacer lo que no quisiera y lo sabes
Helga lo miro dolida -¿No sientes nada no? Por eso me pediste verme porque quieres seguir con tu noviecita y no quieres que yo diga que… -Se calló abruptamente
Más que por querer, por el dolor que sentía y porque no sabía hasta cuándo podría seguir hablando sin que la voz se quebrara o sin que las lágrimas salieran
Trago en seco
-No era eso
-¿Entonces?
-No se merece esto Lila y tú tampoco pero…
Helga sintió como el rubio se acercó nuevamente a ella, esta vez no se movió
-¿Qué? –Pregunto con la voz quebrada la rubia
Arnold sintió un pequeño dolor en su corazón al verla así.
-Me gusto estar contigo –Susurro mientras cerraba la distancia tomándola de la cintura –Pero no puedo terminar tan rápido con Lila…debo encontrar el momento
-¿Y yo…? ¿Qué? ¡¿Debo esperar a que sea el….?!
No pudo continuar
Arnold la estaba besando, la agarro con más fuerza cuando ella intento quitarlo y poco a poco su voluntad se quebró.
Se maldecía a si misma por su debilidad ante el rubio.
Se maldecía por amarlo tanto…a veces más que a ella misma.
Más que a cualquier persona.
Maldita paradoja
Maldito círculo vicioso interminable
Maldita manía la suya de seguir amándolo pese a todo.
Estaba perdida, lo sabía pero a la vez al tenerlo así ¿Qué más daba? Que la llevaran al infierno si eso quería Arnold. Podía ir a donde fuera con tal de volver a tenerlo.
Maldita sea estaba frita.
