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Hola queridos lectores

lamento mucho la demora pero aqui sigo jejeje

y muchas gracias a las hermosas personitas que me dejaron un review el capitulo pasado

este capitulo va para ustedes quienes siguen fieles leyendome

saludos

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CAPITULO 10 MALOS ENTENDIDOS


Ser padre no debe ser una tarea fácil, seguramente debe ser difícil ser o no ser como en ocasiones son, ser duro o ser flexible ¿Cómo juzgar cuando no tenemos la menor idea de cómo ser padres? ¿Cómo juzgan ellos si se les olvido lo que es ser un hijo?

Pero el amor y la confianza son la base en toda relación entonces ¿Cómo confiar en un padre que ha roto la confianza como hijo? Porque aunque muchas veces es al revés, eso no quiere decir que no haya casos al contrario.

¿Cómo sigues amando sin ser amado? Cuando la persona es cruel ¿Cómo perdonarla? ¿Cómo lograr olvidar aquellas duras y frías palabras sinceras que salieron de los labios del ser que aparentemente debió amarte y cuidarte desde el momento de estar en ella?

Entonces recuerdas….

El que esté libre de culpa puede juzgar.

Quien esté libre de pecado puede castigar

Por lo que ningún humano puede juzgar, condenar ni castigar a otro ser humano

Pues todos somos hijos del pecado

Todos podemos cometer errores

Porque todos somos humanos.

H.G.P


Helga miraba el celular mientras intentaba no desconfiar del rubio pero ¿Cómo amarla a ella cuando ni su madre la quería?

Escucho que Bob ingreso hace un rato a la casa con Olga, seguramente no tardaría en ir a verla, porque le habían llamado y ella no había respondido.

En ese momento llego un mensaje.

Era de Arnold

"¿Princesa todo bien?"

Helga suspiro mientras respondía

"¿Dónde estabas?"

En el cuarto del rubio el miraba el mensaje ¿Qué debía decirle? ¿Y si le ponía lo de Lila y se molestaba?

"En la cocina con mis padres"

Helga solo leyó

"Vi tu llamada princesa"

Helga tomo un poco de valor y fue al grano

"Lila estaba en tu casa ¿No?"

Arnold sudo frio

"Yo…pues…si"

"¿En tu cuarto?"

Arnold suspiro

"Necesitamos hablar, ¿Puedo ir a tu casa?"

Helga ignoro el mensaje porque en ese momento entro Bob.

-¿Cariño?

-Si papa

-¿Qué tienes?

Odiaba que la conociera un poco más de lo que quería admitir –Nada

-Helga

Suspiro

-Mama me dijo algo que no me gusto en la tarde pero no le digas nada papa por favor, solo fui un poco sensible y discutí con ella es todo

Bob sintió coraje pero miro un momento más a la rubia. –Segura ¿Qué es todo?

-Si papa

Se sentó en la cama de la rubia –Helga….prométeme que no volverás a mentirme

Helga sintió un vuelco en su corazón –Lo prometo papa

-¿Puedo confiar de nuevo en ti princesa?

La rubia asintió abrazándolo –Lo lamento mucho papi

Bob sintió calidez en su corazón al escuchar lo último –De acuerdo cariño

-Papi necesito pedirte algo

Bob la miro con la ceja enarcada

-¿Qué paso princesa?

-¿Crees que pueda sacar dinero de mi cuenta?

Bob la miro con sospecha -¿Para que necesitas dinero mi amor?

-Quiero un nuevo libro que vi en la librería pero…sabes que luego compro otros y…

-Sabes que no puedes estar gastándote todos tus ahorros en libros cariño –Saco su billetera – ¿Cuánto necesitas?

Helga suspiro –Cinco…

-¿Qué?

-Cinco mil –Dijo dudosa

-Oye cariño eso es mucho

Helga sonrió de lado –Una chica tiene gastos

Bob enarco la ceja y saco un fajo de billetes –Solo te daré dos grandes, aunque tengas gastos mi amor es mucho lo otro y yo procuro que no te falte nada, si quieres ropa o algo vamos por ella ¿De acuerdo?

Helga bajo la mirada –Bien papa –Tomo el dinero

Bob poso su mano en su cabeza –Sabes que te amo ¿Cierto?

-Si papa

-No tienes por qué mentirme en nada –Bob le dio un beso en la frente –Ni siquiera por tu madre

Helga alzo la mirada sorprendida

-Y cuando le des eso le dices que para la próxima me diga las cosas sin tanto drama

-Claro…papa pero como….¿Como….?

-Es Miriam –Dijo encogiéndose de hombros –Y no eres la mejor actriz –Guiño un ojo

-Claro…

-Bueno ¿Quieres cenar algo?

Helga negó con un movimiento de cabeza

-De acuerdo entonces, descansa

-Buenas noches papi –Helga sonrió dulcemente

Aunque le había sorprendido aquello, no pensó que su padre hubiera sabido todo este tiempo o más bien ¿Desde cuándo se dio cuenta?

Suspiro mientras tomaba su teléfono y leía un simple mensaje del rubio.

"Estoy aquí"

Sintió su corazón salir, mientras se acercaba a la ventana de su cuarto y observaba como el rubio estaba subiendo el árbol.

Helga dejo que pasara por su ventana cuando estuvo cerca.

-Hola

-Hola –Dijo seria la rubia

-Helga quisiera explicar lo que…

-Lila me dijo que…. –El nudo en la garganta volvió

-Nada de lo que haya dicho es verdad –Dijo el rubio acercándose

-¿Cómo se?

-Helga –La tomo de los brazos –No te estoy mintiendo y tú lo sabes, me conoces y sabes… -La miro a los ojos de manera dulce –Sabes que a pesar de esta situación, yo no…no sería capaz de lastimarte así

Helga sintió calidez en su corazón al mirarlo de aquella forma aunque aún sentía miedo en su corazón no pudo evitar confiar en las palabras de rubio pues al final de cuentas sabía que no sería capaz de hacer tal atrocidad ni con ella ni con nadie, pero de pronto le cayó el balde de agua fría, pues de una u otra forma a Lila se lo hizo

¿Cuál era la diferencia con ella?

-Lila…la estas lastimando y…

-Helga debo confesarte algo

La rubia lo miro sin comprender -¿Qué es?

-Yo hoy quise terminar con Lila, porque se dio cuenta de que… -Saco el relicario de la rubia –Lo dejaste en mi cuarto y supongo que por eso al ver la llamada quiso lastimarte con lo que te dijo

Helga tomo su relicario en sus manos sonrojada –Supongo –Murmuro

-No es la primera vez que quiero terminar con Lila

-¡¿Qué?!

Arnold se sentó en la cama de la rubia halándola con él.

-Helga debo admitir que cuando empecé a salir con Lila, me sentí feliz porque era algo y…tú lo sabes que deseaba desde que éramos niños…..pero con….el paso del tiempo la relación para mí se volvió aburrida y rutinaria, a veces no sabía porque estaba con ella, si por "amor", lastima, costumbre, cariño.

-Pero entonces ¿Por qué…?

-Lila me pidió que no termináramos –Arnold suspiro –Me dijo que lo intentáramos que estaba enamorada de mi…yo…le dije que no estaba seguro pero fue tanto….que….termine cediendo

-¿Y porque radio chismes oficiales de la escuela no sabía?

-Lila es muy discreta y de mi parte el único que sabe es Gerald y obviamente mi amigo no lo diría a nadie.

-¿Ni a Phoebe?

-No lo sabias por lo tanto no, eso me demuestra que aun cuando Phoebe sea su novia, mis asuntos se los puedo confiar plenamente a él

-¿Y cómo reacciono….?

-Sabes ¿Qué es lo triste o gracioso? No se cómo tomarlo aun.

Helga lo miro, mientras tomaba una mano del rubio para darle ánimos

-Siempre pensé que el día en que Lila se diera cuenta de que no…no estaba funcionando o que llegáramos a un extremo como esta situación ella….ella solita me dejaría pero…no quiere…

Helga lo miro con tristeza -¿Qué?

-Le volví a decir que quería terminar y ella, actuó como si nada hubiera pasado y me dijo que mañana nos veíamos como…como si yo no la hubiera engañado

-¿Pero que no le importa o qué?

Helga comenzó a sentir enojo.

Arnold se encogió de hombros –No lo sé, pero….mañana hablare de nuevo con ella porque…ahora más que nunca, no quiero estar con ella…solo estuve haciéndome el tonto al ilusionarla con algo que no tenía futuro y por supuesto había llegado a su fin desde hace mucho.

Helga lo miro con comprensión

-Yo te ayudare si necesitas algo

Arnold sonrió dulcemente –Gracias princesa, aunque por ahora creo que debo manejarlo yo solo princesa.

Ella solo asintió

-Bueno Romeo será mejor que te vayas, mis padres están abajo y no quiero que el gran Bob se dé cuenta de que tengo un chico en mi alcoba

-¿No te parece excitante?

Arnold se acercó a la rubia mientras ella lo miraba nerviosa sin entender -¿Qué…?

Llegaron a la puerta y con un solo movimiento Arnold puso el seguro –Estar en tu alcoba –La miro con seducción

-Creo que no entiendo…Arnoldo

-Vamos Helga creo que tu entiendes –La tomo de la cintura para besarla

-¿Enserio? –Ella enarco la ceja algo divertida -¿Es mucho pedir dos veces en un día Arnoldo no lo crees? ¿Qué tanta suerte crees que tienes?

-La de todo el mundo al tener una hermosa mujer enfrente de mí.

Ella se sonrojo mientras bajaba la mirada

-Eres hermosa

Helga sonrió dulcemente –Gracias

-Me encantas –Dijo mientras la besaba –Me gustas Helga –La rubia sintió emoción era la primera vez que el rubio decía aquello –Me vuelves loco desde siempre

Ella rio un poco

-Eso no es mi culpa cariño

Arnold la tomo con más fuerza mientras la guiaba a la cama, Helga intento detenerlo cuando estuvieron en ella.

-Arnold mis papas están abajo y…yo…no creo que…sea buena idea

-Eso es lo que lo hace emocionante –Dijo el rubio mirándose con tanta pasión que la rubia sintió que en ese momento era gelatina derretida en sus brazos fuertes

-Pero…

-Por favor –Susurro mientras la besaba nuevamente

Y con ello, se perdió, no supo más que de los besos de Arnold en sus labios y cuerpo, dejándose llevar por el amor y la pasión que sentía por el rubio, fundiéndose en uno, una vez más para poder demostrarse así el amor que los consumía.

La rubia descansaba en su pecho unos minutos después de haber llegado al éxtasis.

Estaba tan placida, tan tranquila, tan inofensiva, tan dulce. Acariciaba su cabello mientras la observaba.

-Que hermosa eres –Dijo admirando la belleza de aquella chica que lo había amado tanto desde que eran niños.

-Fui un idiota –Susurro mientras se trataba de poner de pie para poder irse pero la rubia lo sujetaba con fuerza

Él se rio por lo bajo intentando no soltar la risa con todas las emociones que sentía y que no sabía manejar

-Hay Pataki ¿Qué se puede hacer ante tu terquedad?

La rubia no parecía tener intenciones de moverse pero tampoco de dejarlo ir por lo que simplemente se acomodó mejor en la cama de la rubia y rogando con que se despertaran antes que los padres de la rubia para poder salir.

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Por otro lado de la ciudad una pelirroja miraba con dolor las fotografías que había dejado en el suelo. Estaban completamente rotas como ella.

-¿Por qué siempre tienes que entrometerte en lo que deseo Helga?

Tomo una fotografía de hace años cuando aún estaban en la primaria

-No te dejare esta vez el camino fácil, hace años lo hice y lo desaprovechaste siempre, ahora no será así

En ese momento llego un mensaje a su teléfono.

Ella lo tomo a su vez una sonrisa se asomo

"Quiero repetir lo que paso entre nosotros hace unas semanas, por favor Lila"

Ella se burló un poco pero respondió

"¿Qué clase de mujer crees que soy?"

"La más hermosa del mundo"

-Cursi –Murmuro mientras se tomaba una foto con la blusa bajada

"Si quieres esto tendrás que ofrecerme algo"

"Lo que sea"

Lila sonrió

"Sabes que solo admitiré una cosa ¿Cierto?"

"Estoy dispuesto a todo, después de todo yo….tu…era tu primera vez"

Lila rodo los ojos

"Eso es lo de menos, quiero una familia y vivir sin preocupaciones y tú no me darás eso a menos que sigas estudiando, Arnold tiene un futuro brillante además de esa casa ¿Qué tienes tú?"

"Tengo algo que mi primo no puede darte….amor"

Lila resoplo aunque en el fondo sabía que Arnie tenía razón

"Eso no importa, Arnie, el amor sale por la ventana cuando entra el hambre por la puerta, eso paso con mis padres"

"No tiene por qué ser así, por favor"

"Lo único que tú y yo podemos tener es un rato de diversión nada más, olvídate de lo demás mientras sigas siendo el mismo pobre diablo de siempre, adiós"

Dejo su teléfono a un lado molesta

-Arnold es el único y perfecto hombre para ser un esposo de alguien y Helga no me quitara el terreno que yo he ganado durante este tiempo, no señor

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La rubia miraba como su amado Romeo descansaba en su cama, se sonrojo levemente al verlo desnudo pero no pudo evitar admirarlo hasta que…

-Helga, cariño ¿Ya despertaste?

Se levantó de inmediato para llegar a la puerta –Eh…si papa…

-¿Te traigo el desayuno?

-No papi, bajo en un momento ya estoy vistiéndome

-De acuerdo cariño no demores

Helga volteo a ver al rubio quien la miraba desde la cama algo preocupado también, después se sonrojo al verla desnuda y ella misma se percató de ese detalle e intento inultamente cubrirse

Arnold sonrió con ironía ante esa acción y se acercó para murmurarle –Creo que el pudor se fue desde hace mucho entre nosotros

Helga sintió el miembro de Arnold que comenzaba a excitarse

-¿Aun no es suficiente eh cabezón?

Arnold se sonrojo avergonzado pero es que….no podía evitarlo ella era hermosa y nunca había sentido lo que ahora lo enloquecía.

-Creo que nunca tendré suficiente de tu cuerpo –Dijo mirándola dulcemente

Helga sintió que se desmayaría ante esas palabras del rubio.

El la halo hacia su cuerpo para besarla -¿Una ducha juntos?

Helga se sonrojo fuertemente -¿Cómo?

-Ven cariño… -Y así la llevo hacia el baño de la rubia.

Arnold se metió primero para comenzar a dejar que el agua cayera sobre él y la rubia lo miraba solamente sin poder creerlo para después sentir como él la tomaba de la mano para halarla.

Ella solamente siguió como quien sigue la luz, aquella luz de esperanza y que te lleva a un mundo feliz, a la gloria.

El agua comenzó a caer en su cuerpo mientras el rubio la acunaba en sus brazos, acariciando sin recato su cuerpo.

Se estremeció cuando el rubio toco su vagina con una mano y con otra su parte trasera, el cual estaba bien formado por tanto deporte que hacia la rubia.

-Arnold –Susurro la rubia dejando que el orgasmo comenzara

Arnold la beso para evitar que hiciera mucho ruido. Cuando su misión término cargo a la rubia.

Ella se sujetó fuertemente al cuello del rubio.

-Arnold… -Sintió como el pene erecto de él ingresaba en su vagina una vez más.

El comenzó el pequeño vaivén con el cuerpo de la rubia.

Ella solo intentaba mantenerse segura y no gritar.

La recargo en la pared mientras besaba los pechos de ella.

-Maldición Arnoldo –Susurro la rubia sin poder evitarlo mientras mordía sus labios para evitar hacer ruido pero estaba ya más que excitada en la forma en que el rubio la hacía suya.

-Creo que ya no aguantare –Murmuro el rubio mirando a la rubia

Helga lo beso apasionada.

Estaba tan loco como el, solo que ella sabía bien que era porque el amor que sentía por él era demasiado.

Arnold termino dentro de ella, exhausto y temblando la bajo poco a poco.

Ambos después de unos cuantos besos más, terminaron de vestirse para apresurarse, ya que todavía el rubio tenía que ir a su casa.

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Miriam miro a la rubia con molestia –Esta no es la…

-Lo sé pero Bob me dijo que no me daría todo y me dijo que te dijera que si necesitas dinero se lo pidas y antes de que me digas algo Miriam yo no le dije nada, pero el ya sabia

Olga miraba a ambas sin saber bien ¿Qué decir? o ¿Qué hacer?

-Helga el dinero era para mí yo…

-No te metas Olga, sé que no es así –Miro a Miriam -¿Tienes una pareja mama?

La rubia no respondió –Entonces iré a pedirle a Bob más dinero

Con esto se fue.

-Helga, deberías intentar llevarte mejor con mama, ella vino aquí por ti y….

-¿Por mí? ¿O por el dinero de mi papa?

-Helga…

-Olga yo no soy una estúpida como tú lo fuiste al no darte cuenta de los problemas entre mis padres o del problema de alcohol de Miriam, yo no me trago eso que dices, Miriam me dejo hace años.

-Eres muy injusta…

-Quizás pero no…importa, porque al final quien decidió estar conmigo es Bob, Miriam huyo y creo que debía ser al revés al final es mi madre creo que merecía su amor como te lo daba a ti pero no…

-Lo tienes

Helga bufo –No voy a discutir contigo si quieres creer lo que quieres creer es tu problema no el mío, nos vemos

Tomo su lonchera para irse cuando entro su padre

-¿Ya llevas tu almuerzo amor?

-Si papa

-Bien –Saco su billetera –Toma princesa, recuerda pasar por el supermercado de regreso para que compres nuestras botanas hoy es el torneo de box, llegare temprano y pediré pizza para verlo

-De acuerdo papi –Dijo Helga feliz ese era el momento que más disfrutaba con el -¿Unas cervezas?

-No recuerda que aquí no bebemos cariño

Helga sonrió de lado –Tenia que intentarlo

-Pero si traes de ese helado de chocolate que trajiste la otra vez estaría genial

Helga rio un poco –Bien –Abrazo a su papa –Nos vemos al rato

Olga miraba sorprendida y algo celosa la escena

Bob observo eso y que Helga solo dijo adiós hacia su hermana antes de irse.

-¿Qué pasa?

-Nunca la había visto ser así…

Bob sonrió de lado –Helga es una niña dulce que hay que aprender a conocer, puede ser muy linda y buena por dentro pero no es fácil masticar el cascaron

Olga lo miro

-Cariño yo no te pedí que te fueras

Olga bajo la mirada triste –Era necesario para Helga

-Se porque lo hiciste y te lo agradezco y algún día tu hermana también lo hará cuando se entere porque lo hiciste y por quien

Olga sintió unas lágrimas caer –Ha sido una tortura no verte y no verla a ella…

Bob la abrazo –Lo se amor, pero eres una campeona en todos los sentidos has sido la mejor hija y hermana del mundo

-Solo espero que no sea tarde para acercarme a Helga como siempre quise

-Estoy seguro que no…más ahora que debo ir a ese viaje

Olga asintió -¿Seguro que no pasara nada grave que mama este aquí?

Bob la miro preocupado –No creo….al final es su madre

-Eso espero

-Tienes que ir al emporio conmigo ¿De acuerdo?

-Si papa

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En la escuela la rubia llegaba tranquilamente a su clase cuando sintió que alguien la empujo, inmediatamente iba a reclamarle a la persona pero no esperaba a la persona que estaba frente a ella, con esa sonrisa burlona y con aires de superioridad.

-¿Te dolió? Lo siento –Este la tomo del brazo para acercarla -¿Arnold es más tierno? –Pregunto en un pequeño susurro –Yo también puedo serlo Helga ¿O ya se te olvido cuando fuimos novios?

Helga rodo los ojos

-No comprendo nada de lo que dices Stinko

-Sabes de haber sabido que buscabas quien te desvirgara yo me hubiera ofrecido

Helga se ofendió ante eso último y dejo su puño ir.

Stinky sintió ardor en su nariz pero eso solo le dio más furia por lo que tomo a la rubia de sus hombros para después de ingresar torpemente al salón intento besarla, Helga comenzó a luchar para que la dejara

-¡Suéltame!

Stinky la aventó hacia atrás y la rubia tropezó con algo, Lila rio

-Eso te mereces y más –Dijo la pelirroja

-Lila –Murmuro la rubia mirándola desde el suelo

-Eres una zorra

Helga sintió coraje ante eso pero no caería en su juego –Si quieres hablar conmigo no uses a Stinky –Dijo levantándose del suelo

Lila la miro con furia –Y si tú quieres algo con mi novio, juega limpio

-Yo no hice nada…

-Le abriste las piernas

-¡Cuidado con lo que dices!

-¡Cuidado con lo que haces! –Lila le puso un hoja en la mano –Toda la escuela ya sabes que eres una vulgar zorra y andas buscando, Stinky solamente lo vio y me pregunto

-¿Y porque metes Arnold? –Pregunto viendo la hoja

-A Arnold no le pasara nada, él es hombre pero tú –Lila se acercó –Prepárate Helga porque esto será un infierno para ti

Helga no se inmuto y la fulmino molesta –Y tu prepárate Lila porque esto es la guerra