...Hola queridos lectores sigo aquiles dejo este nuevo capítulo espero les gustegracias por sus hermosos reviews que me alientan a seguir escribiendosaludos...

CAPITULO 14 UN GRAN PROBLEMA I

¿HASTA DONDE EL AMOR ES AMOR?

Cuando la vida nos lleva hacia caminos tormentosos y difíciles de llevar solemos preguntar ¿Por qué a mí? Sin ponernos a pensar en ¿Cómo llegamos hasta ahí? Y la respuesta es fácil.¿Qué hicimos para llegar a ese punto? ¿Qué decisiones tomamos para estar en la situación que estemos en ese momento?¿Por qué no vemos más allá de nuestra desgracia?Porque al final no nos gusta aceptar nuestros erroresPero ¿Qué tal recalcamos los errores de los demás?Maldito circulo viciosoH.G.P

Arnold había estado evitando a Helga todo la mañana pero la rubia no tenía ni la más intención de prestar atención a aquello.

Había algo más preocupante

-¿Qué te ocurre Helga?

Rhonda le preguntaba por milésima vez

La rubia solo suspiro –Nada

En ese momento llego Lorenzo y abrazándola por la espalda le susurro -¿Cómo está mi bella novia?

La rubia solo intento fingir su mejor sonrisa

Lorenzo se quedó la tarde pasada con ella hasta que ella dejo de vomitar, le hizo un té y le llevo de la tienda pan tostado y gelatinas, para que no comiera algo que le cayera mal.

Eso solo la hizo sentirse peor.

Como ahora, sintiendo las manos de Lorenzo alrededor de su cintura, respirando sobre su oreja, le provocaba algo que no era igual que cuando estaba con Arnold.

Se separó de él lentamente

-¿Ocurre algo mi vida?

Lorenzo le sonrió dulcemente

-Nada es que… -La rubia miro con desesperación hacia el otro lado intentando poner una buena excusa

-Estábamos hablando sobre nuestro trabajo final de Literatura –Intervino Rhonda sonriendo

-Eso…así es –Dijo la rubia riendo un poco

-Oh bueno, no interrumpo chicas –Deposito un beso en los labios de Helga, ella solo intento no quitarse –Paso por ti a las 8

-¿Para qué?

-Hoy hay fiesta en casa de Nadine…

-Sabes que no voy a fiestas, Lorenzo –Dijo la rubia incomoda

La última vez que fue a una fiesta…perdió la virginidad….literalmente

-Eso era antes pero ahora…estoy seguro que no hay problema ¿O si? –La miro intensamente algo que incomodo no solo a Helga a Rhonda también

-Bueno creo que mejor nos vamos a terminar ese proyecto amiga, Lorenzo nos vemos luego

-Te veo a las 8, hermosa novia mía –Y con ello se alejo

Esto último lo escucho Arnold y Gerald que iban llegando

Arnold solamente bufo y siguió su camino a su casillero ignorándolas

Hasta ese momento Helga cayó en cuenta de ello y de que había accedido a ser la novia de alguien que no era Arnold.

Vaya ironía, siempre dijo que Arnold era el buen samaritano….pero ahora ¿Quién lo era?

Phoebe y Rhonda miraban a la rubia con desconfianza -¿Qué es Helga?

-Helga llevas ya varios días así y…

Helga se quitó del retrete para recargarse en la puerta

-Vomitando lo se…creo que fue el olor de la loción de Lorenzo

Rhonda rio un poco -¿Y ayer?

-Ese olor a pollo frito estaba por todas partes

-¿Y el lunes? –Pregunto Phoebe

-Había un extraño olor de leche podrida, ya saben que los alimentos de la cafetería no son lo mío ¿Por qué todo este interrogatorio?

-Helga lo sabes bien

-Helga… -Phoebe abrió lentamente la puerta -¿Has considerado lo que…?

-No sigas –Se cristalizaron sus ojos –Phoebe…llevo un retraso de… -Se sonrojo –Ni siquiera había contado los días….no creí que…pensé que…

Phoebe la abrazo –Necesitamos ir a un médico Helga –Dijo Rhonda mientras miraba con preocupación a su amiga

-No…no –Dijo la rubia –No puedo estar…

-Helga ahora estar embarazada es el menor de los males –Dijo Phoebe mirándola –Si tienes alguna enfermedad ¿No has pensado en eso?

-Arnold ha sido el único…

-¿Y tú? –Pregunto con molestia Rhonda

-Rhonda…

-Perdón Phoebe pero es que…

-Arnold tampoco había estado con…alguien…me lo dijo –Lloro un poco mas

-No podemos creer en la palabra de alguien como el –Rhonda se agacho para mirarla con más dulzura –Helga…lo primordial ahorita es que estés bien y que… -Toco la mano de la rubia que reposaba en su vientre –Si hay un bebe también debe estar bien…no estarás sola

-Mi papa va a matarme –Susurro tapándose la cara sollozando, dejando salir todo lo que sentía

Tenía miedo

Y frente a ellas no podía fingir más.

-Vamos –Phoebe intento levantarla –Vamos Helga, iremos a mi casa y ahí haremos la prueba casera

-Y mañana iremos a un ginecólogo, hare la cita con la mía –Añadió Rhonda

La rubia solo asintió secamente

Arnold miraba su cama con algo de nostalgia…

Extrañaba a Helga

Dios la extrañaba como no tenía idea siquiera.

-Arnold cariño, la cena ya está lista –Dijo su mama al otro lado de la puerta

-Enseguida voy mama

Suspiro mirando de nuevo

Había perdido

Y ni siquiera sabía ¿Por qué le importaba tanto saberse perdedor del amor de Helga?

Ni que…

Paro el pensamiento

-Sera mejor que me olvide del asunto –Se dijo a si mismo

Bajo a cenar con su familia intentando olvidarse de lo que hace unos momentos, había pensado respecto a la rubia.

Pero no pudo en toda la noche sacar de su mente la sonrisa de Helga.

Helga miraba con tristeza la prueba.

-¿Qué voy a hacer? –Pregunto quedamente más para ella misma que para sus amigas que la miraban con preocupación

-Pues tenerlo….

-No puedo –Dijo la rubia bajando la mirada –Bob va a matar a Arnold cuando se entere y de paso me va a matar a mi

-Helga no puedes hacer nada más que tenerlo –Susurro Rhonda tomándola del brazo para halarla a la cama

-¿Qué tal si…?

-Helga no… no estás pensando con claridad –Interrumpió Phoebe mirándola con seriedad

-Arnold ni siquiera me ama

-¿Y por eso mataras a un bebe que es producto de tu amor por él? –Pregunto Phoebe mirándola provocando las lágrimas de la rubia.

Rhonda tomo sus manos –Basta Helga…tú no eres así

-Estoy asustada Rhonda ¡¿comprenden?! ¡No sé qué hacer! –Dijo levantándose -¡Solo tengo 17 años, ¿Qué voy a hacer con un bebe?! ¡Terminare igual que mis padres!

-¡Calma Helga! No tiene por qué ser así –Phoebe se acercó pero la rubia se alejo

-Necesito estar sola –Tomo sus cosas para irse

-No te puedes ir así Helga… -Rhonda también se levantó para detenerla

-Necesito de verdad….espacio yo…

-Se que lo tienes que asimilar pero no te vayas así por favor –Phoebe la tomo –Mínimo déjame llevarte a casa

-Bien

¿Cómo le haría?

¿Cómo le diría?

¿Qué va a pasar con sus padres?

¿Cómo podría cuidar a un bebe?

Esto y mil preguntas más cruzaban por su mente

-¿Helga?

Miriam entro a su alcoba, la rubia rápidamente se levantó de la cama y se fue al baño

-¿Qué quieres Miriam?

-¿Estas bien? –Pregunto desde afuera del baño

-Si Miriam solo tengo ganas de orinar ¿Qué es lo que quieres? Ni siquiera es como si realmente te importe algo de mí

La mujer rubia bufo –Bien solo vine a decirte que tu amigo está esperándote abajo y que espero que Bob sepa que vas a una fiesta

La rubia rodo los ojos –Si le avise Miriam

-De acuerdo…oye iré de compras y llegare tarde ¿Si van a traerte verdad?

-Aja –Soltó mientras limpiaba sus lágrimas

-Bien

Helga miro la fotografía que llevaba en mano una vez más –Te extraño papi, perdóname

Lorenzo sonreía alegremente tomando la mano de la rubia todo momento mientras bebía y convivía con sus amigos.

Helga ni siquiera los conocía.

Pero Lorenzo no había soltado su mano en ningún momento, parecía dispuesto a no dejarla ir

Arnold había llegado junto con Gerald desde hace media hora y la había visto pero no se acercó.

Ella sentía la mirada penetrante del rubio, pero tenía algo más que pensar ¿Cómo decirle a….que…?

Ni siquiera podía pensarlo

-¿Qué tanto vez Arnold?

-Nada

-Es el tercer nada de la noche ¿seguirás negando que te molesta verla ahí?

-No estoy negando nada

-Sabes hermano comienzo a pensar que tu solito quieres engañarte a ti mismo, no a los demás.

-No tengo nada que engañarme. Helga no me gusta

-Lo que tú digas Arnold, lo que tú digas

-¿Eso qué quiere decir?

-Piensa lo que quieras pero yo creo que deberías apresurarte –Dijo haciendo que el rubio volteara justo cuando vio que Helga subía con Lorenzo a las habitaciones

Helga miraba a Lorenzo con nerviosismo. ¿Por qué le había pedido ir a la alcoba? Hasta ella solita se golpeó mentalmente recordando que no debía ir cuando le pidieran eso.

-Solo será un momento Helga, creo que bebí demasiado –Dijo riendo tirándose en la cama

-No deberías tomar de esa forma

-¿Estas enojada?

Helga lo miro un segundo –No

-Ven Helga, siéntate porque siento que estas muy lejos jajajaja

-Creo que mejor iré por un café

Lorenzo se levantó para halarla a la cama –Vamos, solo es un momento cariño

-¿No que te sentías mal Lorenzo?

-Solo quiero un momento a solas con mi novia, anda bebe –Le puso la botella en los labios, Helga apretó estos para no beber -¡Vamos novia mía!

Helga empujo la mano lejos tirando todo –No quiero –Se limpio

-A Arnold no le dijiste que no esa vez

Helga lo miro sin comprender

-Creí que así sería más fácil, como él lo hizo pero ya me estoy cansando –La tomo de la cintura tirándola en la cama

-¡¿Qué demonios te pasa?!

-Vamos primor ya sabemos todos que no eres una santa –Se puso entre las piernas de la rubia para después intentar tocarla y besarla

-¡Basta!

-Vamos Helga es solo un momento

-¡No no…! ¡Quítate!

Sintió como Lorenzo tocaba sus senos sin reparo

-¡No Lorenzo estás loco! –Lo empujo fuertemente

El pelinegro la miro molesto -¡¿Por qué no puedes ceder?! Eres una zorra ya todos lo sabemos

-¡Idiota no…! –Le pego fuertemente en los bajos aprovechando el descuido de Lorenzo para después empujarlo y salir de la alcoba pero… -Arnold

-No quería molestar tu diversión –Dijo mirándola con frialdad

-No es lo que crees

Lorenzo le miro tratando de respirar -¿Cuántas copas se tomó para que la cogieras?

-¡Cállate! –Gritaron los dos rubios

Lorenzo se puso con dificultad de pie –Ven ¡Eres mi novia y…!

-Ya no más

-Antes de terminar te voy a coger y tu no vas a rechazarme nadie me rechaza –La tomo de la mano

Arnold miraba la escena molesto e iba a acercarse cuando Helga dijo algo que lo dejo helado

-¡No quiero y no puedo! ¡Estoy embarazada!

Listo ya lo había dicho

Lorenzo la miro con sorpresa y sin creerlo, pero ninguno de los dos pudo decir algo más porque Arnold en ese momento tomo a la rubia.

-¡¿Qué?!

"Helga Geraldine Pataki ¿Por qué siempre tienes que meterte en líos y ser tan….explosiva?" se preguntó la rubia mirando a su amado con temor.

Estaba metida en un gran dilema peor ahora y las náuseas no ayudaban