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Hola queridos lectores
espero que les guste este nuevo capitulo
mil gracias por sus hermosos reviews y su paciencia, me alientan a seguir escribiendo
saludos
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CAPITULO 16 DECISIONES DIFICILES I
ENTRE SENTIMIENTOS Y DUDAS I
El odio que siento hacia ti es tan infinito y frustrante como el amor o cariño que pueda llegar a sentir por ti.
¿Cómo no quererte? ¿Cómo no preocuparme? Cuando mi naturaleza es así.
¿Cómo querer no estar a tu lado cuando te veo tan frágil?
¿Cómo no querer amarte y cuidarte toda la vida? Cuando eres la persona más maravillosa y a la vez tan increíblemente desesperante del mundo y aun así, siempre algo me regresa al mismo lugar.
Tan frágil y dulce como una flor,
Pero a la vez tan rápida y fuerte como el viento,
Tan tierna y radiante como el sol que acaricia cada día mi ventana y mi vida
Pero tan dura como un roble en invierno que se aferra a la vida
Tan increíblemente única y especial como una rosa en invierno
Pero tan frustrante como las facetas de la luna
Y aquí estoy…queriendo tenerte a mi lado con todo y a la vez con nada.
Deseándote y amándote a mi lado pero a la vez odiándote y queriéndote lejos de mi vida.
Maldita paradoja en la que constantemente caigo
Te detesto
Y a la vez….te deseo
A.P.S
Arnold miraba con molestia a sus padres, debió saber que su abuelo no iba a quedarse con su pequeña y patética explicación, aunque para ser sinceros fue un poco grosero decirle que ella sabía en que se metía, ahora se veía ahí enfrente de sus padres y con sus abuelos a un lado.
-Entonces jovencito vas con esa chica y le dices que la vas a apoyar ¿Entendido?
Arnold se puso de pie –Pero mama yo quiero irme a New York, el año que entra como habíamos quedado y….
-Ya no será posible, debiste pensarlo mejor cuando decidiste tener relaciones hijo
-Papa –Miro a Miles pero este solo negó
Era la primera vez que pedía algo con tantas ganas y la primera que sus padres le negaban desde que habían vuelto a su vida. Y la primera en que de verdad los odiaba.
-Mira Arnold –Stella se levantó de su lugar –O vas y hablas con Helga o vamos y hablamos de una vez con sus padres.
Arnold miro como su madre salía directamente a la cocina.
Su padre solamente se acercó a darle un golpe en la espalda para después seguir a su esposa.
Gertie le miro un momento con preocupación antes de irse a su alcoba
Phill lo miro con decepción –No pensé que todo lo que te enseñamos lo hayas olvidado hombre pequeño
-Abuelo por favor
-Arnold nunca te enseñe a no ser responsable y menos de tus propios actos
Arnold suspiro antes de levantarse –Al rato vuelvo –Murmuro mirando con frustración a su abuelo
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Helga miraba a su mama con molestia mientras tomaba la mano de Olga, quien no dejo que se fueran solas, también se había percatado del olor a alcohol de su madre
-¿Cómo se encuentra Helga, doctor?
-Madre e hijo van bien por ahora, tiene casi 4 semanas de gestación
Olga sonrió mientras apretaba la mano de su hermana.
-¿Es muy pronto para un ultrasonido? –Dijo Olga emocionada
-Creo que no hay problema ¿Qué dice la mama?
Helga miro nerviosa hacia su hermana –Yo…
-Yo no creo que tengamos tiempo ni dinero para esas idioteces –Miriam se puso de pie –Debemos hablarle a Bob y debemos ver que vamos a hacer con este problema
Olga le miro molesta –Vendremos otro día Helga ¿está bien?
La rubia solo asintió –Es mejor –Murmuro enojada
-Gracias doctor –Dijo Olga saliendo con Helga delante
-Por nada chicas
"Ojala en la próxima Arnold viniera conmigo" pensaba la rubia mientras caminaba hacia el automóvil
-Bueno y dinos Helga ¿Quién es el padre? –Pregunto Miriam al ingresar al automóvil
Helga suspiro –No tengo porque decírtelo
-¿Te dejo? Típico de los hombres –Bebió de la botella de agua que Olga había obligado que se tomara –No te preocupes hija, es mejor que no te encariñes con ese niño, estamos a tiempo para que abortes
-¡Mama! –Exclamo Olga sorprendida
-¿Qué? ¿Dije algo malo? Es muy joven para echar a perder su vida por un hijo, yo lo hice y mírame
Helga sintió una pequeña opresión en el pecho
Olga también sintió dolor pero se lo aguanto como siempre –Basta mama, ¿Cómo puedes decir eso? Es tu nieto
Helga solamente puso su mano en el vientre…pronto sería una persona real…un bebe…
Nauseas…estaba realmente asustada
-Ella no puede echar a perder su vida así, seguramente el padre es Lorenzo pero ya me escucharan –Sonrió de lado –Si ese muchacho le responde Helga se olvidaría de preocupaciones.
-¿Estas escuchando las tonterías que dices?
Tanto Miriam como Helga se sorprendieron de la forma en que Olga respondió.
-Ninguna, es mejor que se case con alguien como Lorenzo, a que se case como un don nadie como lo era tu padre o como es Arnold… -Miriam al mencionar ese nombre miro a Helga por el retrovisor.
Helga solo desvió la mirada.
Esperaba que su padre volviera pronto, era mejor la ira de él, que la molestia de Miriam.
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Arnold miraba su celular…los mensajes que se había enviado con la rubia. Suspiro
-Le marcare –Murmuro mirando el teléfono -¿Por qué debería? Además seguramente no quiere hablar conmigo –Se puso de pie para irse a casa pero entonces vio a la persona en quien pensaba –Helga
La rubia levanto la mirada encontrándose con los esmeralda que tanto amaba –Arnold…
-¿Qué haces aquí?
Helga desvió la mirada algo molesta –Salí a caminar un rato –E intento seguir su camino pero Arnold la tomo de la mano
-Tenemos que hablar
-Ayer me dejaste en claro que no tenemos nada de qué hablar –Dijo molesta la rubia
-Vamos Helga…necesitamos aclarar unas cosas
-¡¿Qué quieres Arnoldo?! ¡¿Qué cosas debemos aclarar?!
Arnold la miro un momento antes de bajar la mirada al vientre de la rubia, pareciera que no había pasado nada, eso desearía pero…sabía que no era así.
Suspiro
-Del bebe
-¿Ahora si quieres? Lo lamento –Dijo fríamente –Creo que mi mama tiene razón, debería abortar
Arnold abrió los ojos sorprendido -¡¿Qué?!
-Lo que escuchaste sordo, es mi cuerpo y mi vida, y no quiero arruinarla
-Helga…
-Adiós Arnold y como te dije…no te molestare
-Me hare cargo –Dijo tomándola nuevamente
-¿Qué? –Pregunto sin aire la rubia
-Me hare cargo del bebe y te apoyare –Susurro sujetándola mejor de la cintura –Eso es lo que necesitaba decirte
-¿Por qué?
-Porque ambos….ambos somos responsables ¿No?
Helga lo miro sin creerlo
-Pero ayer…
-Solo quiero saber si… -La miro a los ojos –Es…es nuestro ¿Verdad?
Helga bajo la mirada triste -¿Desconfías de mí? Que pregunta…lo mejor es que no estés cerca, siempre vas a desconfiar…
-No…es solo que…ah… -Soltó frustrado –Pensar que alguien más te pudiera abrazar o besar como Lorenzo me volvió loco
-¿Por qué?
El rubio la miro, estaba hermosa con los ojos cristalizados y con sus mejillas sonrojadas, sus labios rosados y carnosos…la necesitaba.
-No lo sé –Se acercó –Solo sé que no te quiero ver con nadie más –La beso con dureza, con pasión, deseo y frustración.
Se sentía bien estar de nuevo entre los brazos de ella.
Helga al principio se rehusaba a corresponder pero termino cediendo, poniendo sus brazos alrededor del cuello del rubio y dando todo lo que tenía para él…amor.
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Bob estaba empacando sus cosas en la maleta, sabía que no debía irse, sabía perfectamente que no debía permitir que su hija tuviera novio pero ahora si lo conocería Arnold Shortman estaba seguro que él era el padre.
Nadie se burlaría de su pequeña hija, nadie se burlaba de los Pataki's.
-Pero verán…nadie le hará daño a mi pequeña.
Tomo su abrigo para salir.
Su vuelo salía esa misma noche
Seguramente mañana por la tarde ya estaría en casa.
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Helga miraba sonrojada al rubio…habían entrado a una pequeña habitación de un hotel lejos de sus casas, pero Arnold se había quedado dormido y ella pudo observarlo como tal vez no lo había hecho.
Estaba mal quizás pero….
Estaba enamorada…
Acariciaba con dulzura el pecho del rubio y sus mejillas…
Simplemente no lo entendía pero ¿Acaso el amor se entiende?
-Creo que una foto duraría más –Murmuro el rubio abriendo los ojos
Helga se sonrojo más.
-¿De qué…de que hablas?
-¿No estabas observándome?
-Ya quisieras ja –Dijo la rubia mirándolo con burla
-Bien –Y el rubio se puso de pie sin ropa alguna
Helga se sonrojo aún más -¡¿Qué…demonios?!
-¿No quieres bañarte antes de irnos? –Pregunto el rubio con voz seductora –Vamos
Helga no dijo nada solo se dejó llevar por el rubio que la acurruco en sus brazos.
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Helga entro a su casa silenciosamente, ya pasaban de las 11, esperaba que Olga estuviera dormida y que Miriam ya hubiera sucumbido al sueño después de sus pastillas y alcohol, pero…
-¿De dónde vienes?
-¡Dios! Miriam no me asustes así
La rubia sonrió de lado con burla
-¿Qué? ¿Te fuiste a revolcar de nuevo con el padre de tu hijo? Al fin ya que pierdes ¿No?
Helga rodo los ojos e intento pasar de largo pero Miriam la halo –Lárgate
-¿Qué?
-Que te vayas Helga, es lo mejor para todos, además ¿Qué crees que dirá tu padre al saber que estas embarazada y que ni siquiera recuerdas quien es el padre?
-Yo sé quién es, pero no te lo diré
-Entonces largo –La empujo de nuevo hacia la puerta
-¡¿Qué te pasa?! ¡Yo vivo aquí y…!
-No más –La empujo fuertemente hacia el pórtico, provocando que la rubia trastabillara un poco y tuviera que detenerse de la bandarilla.
-Mama…
-Decepción tras decepción es contigo Helga…es mejor que te vayas y no vuelvas ni yo ni tu padre merecemos una hija como tú y menos el escandalo
-¿Quieres el dinero para ti nada mas no?
-No solo vine de nuevo a Hillwood por Olga…quiero recuperar lo que me pertenece –Dijo Miriam –Me lo hiciste más fácil y eso te lo agradezco
-Mi papa va a preguntar por…
-No si le digo que huiste…ya largo –Cerro la puerta dejando a una desconsolada rubia.
Sollozo un poco antes de caminar, esperando que Phoebe o Rhonda le dieran asilo, pero entonces…
Su celular sonaba
Era Arnold
-Hola
-Helga, ¿Estas bien?
-No
-¿Qué ocurre?
-Nada ¿Qué necesitabas?
-Mis padres quieren que vengas a cenar mañana ¿Podrás?
Sollozo un poco más
-Helga
-Arnold tengo un problema
El rubio respiro hondo mientras respondía -¿Cuál?
-Mi mama me corrió de la casa
-¿Dónde estás?
-En el parque
-Voy para allá
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Helga miraba con algo de pena a la familia de Arnold, quien sostenía su mano mientras estaban con sus padres.
-Hablaremos mañana con tus padres Helga
-Mi papa no está en la ciudad
-Bueno… -Miro a Stella –En cuanto llegue hablaremos con el
-Mientras tanto puedes quedarte en uno de los cuartos de huéspedes creo que…
-No tenemos vacíos –Intervino Phill en la conversación entrando –Creo que lo mejor es que se quede en la alcoba de Arnold
-Pero papa…
-Vamos hijo ¿Qué puede pasar que no haya pasado ya? –Pregunto Phill provocando el sonrojo de los rubios
-En eso tienes razón –Dijo Miles –Bueno vayan a dormir, mañana ya veremos
Ambos rubios subieron en silencio a la alcoba.
-Dormirás en la cama Helga y yo…en el sillón –Dijo el rubio sonrojado aun
-¿Seguro?
-Claro –Saco una pijama extra –Creo que aunque te quede grande es mucho más cómodo que dormir vestida ¿No?
-Creo que si
Arnold se dio media vuelta para salir pero Helga le llamo –No te vayas –Murmuro sonrojada –Creo que ya…ya han pasado muchas cosas entre nosotros ¿No lo crees?
-¿No te molesta entonces?
Negó con la cabeza mientras se sacaba la ropa mirándolo –No
Estaba aún nerviosa y por supuesto sonrojada.
El rubio también comenzó a cambiarse frente a ella, Helga acorto un poco la distancia antes de que ambos terminaran de vestirse para besarlo y abrazarlo, un abrazo que necesitaba.
-Gracias –Murmuro con ojos cristalinos
Arnold se enterneció ante esa imagen, pero eso solo lo frustraba de cierta forma aún más. Porque ¿Cómo la abandonaba ahora?
-Vamos Helga, hora de dormir
-De acuerdo…Arnold…no me dejes sola –Lo sujeto de la mano –No me siento bien hoy –Bajo la mirada
Arnold sonrió –Vamos preciosa –La llevo a la cama para que ambos se acostaran a descansar.
Pronto cayeron en brazos de Morfeo sin ningún problema.
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-¡¿Cómo que huyo?!
Olga miraba preocupada a su padre y ni ella misma sabia ¿Cómo reaccionar? Su hermana se fue ¿Por qué?
Miriam solo dijo eso y comenzó a llorar fuertemente que no dejaba pensar a nadie
-Dudo que lo haya hecho y menos sin decirme nada –Comenzó a marcar al teléfono de su pequeña pero no respondía -¡seguramente esta con ese Alfred!
-Es Arnold papa
-Como sea…ya vera –Con eso Bob salió de la casa
-¡Bob! ¿A dónde vas? Ya te dije que se fue ¡Se fue! –Gritaba Miriam histéricamente –Diablos
Olga observo la escena en silencio y pensativa por lo último que dijo su madre.
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-¿Señor Pataki?
-¡¿Dónde está Arnold?! No tengo tiempo abuelo, mi hija no paso la noche en mi casa y…
-Tranquilo señor Pataki, Helga paso la noche aquí porque…
-¡Ese Arnold Shortman se aprovechó de mi hija pero no más!
-¿Qué pasa?
-Stella, el señor Pataki quiere ver a Helga
-Claro los chicos están arriba desayunando ahorita les…
-¡¿Cómo que arriba?! ¡¿Dónde?! –Pregunto colérico
-Tranquilo por favor
-¡No me diga que hacer su hijo se aprovechó de mi hija! ¡Y si cree que se deslindara de la responsabilidad está muy equivocado yo…!
-Arnold está dispuesto a responder señor Pataki –Intervino Miles poniéndose al lado de su esposa –Así que porque no mejor nos calmamos y hablamos del futuro de nuestros hijos
Bob estaba aún más colérico
-Solo…necesito ver a mi hija
-Claro ya vienen
Helga bajo temerosa con un Arnold tratando de que se tranquilizara –Helga –Bob estaba furioso pero sintió tranquilidad al verla bien –Vámonos a casa
La rubia sintió una oleada de nauseas, el desayuno que Gertie le dio y que gustosa lo comió porque no le había ocasionado nauseas, había quedado en el pasado ahora.
Pronto estaría en el retrete
Si alcanzaba a llegar a uno.
-¡Helga!
La rubia brinco al oír un nuevo llamado de su padre, miro a Arnold y lo soltó poco a poco, este estaba algo reacio al dejarla bajar ahora al soltarla estaba igual pero la rubia le dio una sonrisa tranquilizadora.
Se acercó a su papa quien la tomo de la mano para acercarla a él –Esto no se quedara asi –Miro a Arnold –Por ahora te quiero lejos de mi casa y de mi hija, no te quiero ver porque soy capaz de… -Miles se puso frente a su hijo –Matarte –Miro al rubio adulto quien también le veía con fiera
-Repito lo que dijo mi papa –Dijo el rubio mirándolo –No estoy huyendo y voy a responder por mi error. –Miro a Helga –Ya lo prometí
Bob no dijo más y salió con la rubia a su mano de la casa de huéspedes.
-¿Y si le pega? –Pregunto el rubio preocupado a su padre
-No creo que lo haga hijo, lo hubiera hecho desde antes con cualquiera si hubiera querido. –Suspiro –Solo está enojado y decepcionado como cualquier padre –Miro a Arnold quien bajo la mirada avergonzado
-Lo lamento
-Eso no soluciona nada hijo –Dijo Stella regresando a la cocina.
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Helga y Bob no volvieron a la casa, Bob la llevo a un pequeño apartamento que había adquirido para cuando Helga pudiera vivir sola, al menos ese había sido su plan, dárselo cuando ella lo necesitara y si se quedaba en Hillwood, seguramente lo segundo seria real pero no por las razones que hubiera deseado.
-Papa yo…
-No quiero escuchar excusas Helga, solo dime algo –Miro con dureza a su hija -¿En que falle?
Helga sintió que su corazón se iba al ver a su padre así con ella.
-Papi tu no fallaste
-Entonces ¿Por qué hija? Cariño…deseaba tanto para ti y no…no el mismo infierno que paso con tu madre
Helga dejo escapar unas cuantas lagrimas –Nosotras… ¿Olga y yo provocamos ese infierno? ¿Eso somos para ustedes entonces?
-Sabes que no es así
-Papa… amo a Arnold desde que tengo tres años –Dijo la rubia sintiendo que ya no podía más… ¿Para qué negar que no estaba feliz? Estaba más que segura que lo seria, al lado del amor de su vida.
-Aun eres muy joven mi amor para saber si es él el indicado.
-Sé que te decepciono con este error pero…Arnold me dijo que está dispuesto a…
-A responder lo escuche… -Bob miraba a la rubia -¿Por qué te saliste de la casa?
-Mama fue la que me saco… -Murmuro molesta y triste
-Bueno…descansa mañana debes ir a la escuela
Helga lo miro sin comprender
-No vas a dejar la escuela –Sentencio –Y tampoco estarás sola como madre
Helga lo miro sin entender -¿Qué quieres decir?
-Amas a ese muchacho ¿No?
Helga asintió
-Y él está dispuesto a reparar el daño y ambos deben aprender de sus errores
-Lo sé y papa yo…
-Bien…mañana hablare con sus padres para poner la fecha de la boda
-¡¿Qué?!
Helga sintió un balde de agua fría
-Que la única forma de remediar la falta y aquel error es que ustedes se casen…es lo mejor.
Ahora si sentía que su padre se había vuelto loco, ella casada con Arnold, es decir no es como si no quisiera casarse con el pero…estaba segura que sería demasiado para él.
Ahora estaba en una encrucijada peor que antes…
"¿Cómo se lo diré a Arnold?" pensaba mientras corría al primer baño que encontró en el departamento.
