Descargo de responsabilidad: Naruto y sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.
Advertencias: AU, OoC, ItaSaku. Retomada después de tantos meses.
"La amistad es un amor que no se comunica por los sentidos"- Ramón De Campoamor
Unas de las cualidades negativas de Naruto que más recordaba Sakura desde su infancia y posterior adolescencia era como se entrometía en los problemas personales de los demás, como si tuviera la certeza de que podría arreglar cualquier percance que viera envuelto a sus amigos y que, de alguna manera paranormal, el camino hacia un final feliz seria descubierto entre palabras de perdón y compresión. Pero este no fue el caso, porque Naruto no le exigió explicaciones ni la regaño por su imprudencia, por casi morir congelada fuera de su puerta o por su repentino mutismo, él solo la llevo hasta su habitación sin medir palabras, le quito las zapatillas y la cubrió con las mantas, y Sakura solo pudo agradecerle en voz baja cuando se recostó a su lado y la abrazo.
—Buenas noches Sakura-chan.
El sueño la alcanza tan rápido como el despliegue de las luces en el cielo.
Poco antes de que la alarma programada de su celular indicara las 6:00 en punto, Sakura se despierta de manera automática, una costumbre arraigada que ha mantenido desde sus estudios en la Universidad y su actual trabajo en el Hospital Central de Konoha. Y aunque recuerda que su turno para ese día no es sino hasta la tarde, no planea continuar durmiendo más de lo debido.
Sus ojos apenas entreabiertos escanean la habitación a la que está poco familiarizada, pues por lo general sus encuentros con Naruto se dan en su lugar de trabajo, cuando este decide visitarla o en citas grupales previamente planeados. Esta era la primera vez que se quedaba a dormir en su casa, o más precisamente la primera vez que dormía fuera desde que comenzó a vivir con Itachi.
—No esta.
Lo que le resulta sorprendente a Sakura no es el hecho de que Naruto no se encuentre a su lado, sino que se haya levantado antes que ella, pues conoce mejor que nadie los hábitos de sueño del rubio y cree conocer la causa de tal comportamiento.
Su accionar de anoche lo ha preocupado.
—Sakura-chan, buenos días.
Casi como si lo estuviera llamando con sus pensamientos, Naruto la saluda desde la puerta con una timidez pocas veces vista, Sakura solo lo observa con atención antes de decidirse a contestar.
—Buenos días Naruto.
Basto ese saludo adormilado para que su amigo se renovará de energía, pues su voz no hace más que potenciarse a medida que se acerca a la cama, dejando una pequeña bolsa sobre la cómoda al costado de la cama
—Estoy por preparar el desayuno, también fui al supermercado— ríe tontamente mientras frota sus manos ante el frio de la mañana— Te compré un cepillo de dientes, es de color azul, no sé si te gusta el color azul Sakura-chan.
—Me gusta el azul— le responde tranquilamente, destapándose para sentarse esta vez sobre la cama— Gracias.
—Entonces, te espero abajo Sakura-chan— su amigo se apresura a bajar a la sala. Y Sakura agradece el tiempo que tiene para despejar su mente, sabe que tendrá que darle una explicación tarde o temprano, y aunque ciertamente no quiere abordarlo de manera inmediata, se lo debe por haberlo preocupado.
— ¿Dónde…? — instintivamente busca su celular, contestarle los buenos días a Ino es una rutina fundamental como lo es bañarse y desayunar todas las mañanas. Sus pies tocan el suelo frio y da un pequeño salto por el repentino escalofrió, maldiciendo internamente por haberse quitado las medias durante la noche. Extrae con pereza el cepillo que ha comprado Naruto para ella dentro de la bolsa que ha dejado antes.
No toma mas de quince minutos en asearse por completo, atando su cabello en una coleta alta con una gomita que mantiene siempre en la muñeca, se mira una última vez en el espejo.
"Tengo que… regresar a casa"
Su propio pensamiento le resulta extraño. Camina hacia la puerta y baja las escaleras a paso lento. En la proximidad de la sala escucha el tarareo animado de Naruto mientras termina de servir el café en ambas tazas, y antes de disponerse a sentarse se encamina directo a su bolso para verificar los mensajes de su celular.
No le sorprende que todas las llamadas sean de Ino, no le sorprende que ciertos mensajes correspondan a Tsunade y no le sorprende el sentimiento esperanzador de que alguno, aunque sea un único mensaje pueda pertenecer a Itachi.
Quizás en una búsqueda de saber cómo está ante la ausencia en su hogar.
¿Ni siquiera se dio cuenta que no estaba? ¿O habrá pasado afuera también? ¿Tal vez…?
—Sakura-chan, ven, vamos a desayunar ante que el café se enfrié— informa Naruto al verla absorta en sus propios pensamientos. Le resulta extraño la inexpresividad de sus facciones con la vista perdida en la pantalla de su celular.
Sakura nunca había sido tan silenciosa estando con él.
—Hay muchos gatos Sakura-chan, estaba realmente seguro de que alguno me atacaría, pero solo obtuve muchos mimos y pelos en la ropa- la risa estridente de Naruto resuena en todo el auto.
Tras la insistencia de llevarla de regreso a casa, Sakura acepto el aventón del rubio con la condición que los acontecimientos de anoche quedaran entre ellos. Pues Sakura no dudaba que Naruto trataría de averiguar por su cuenta que problema estaba atormentando a su amiga.
—¿Es una café con gatos?
— ¡Si!, Sai fue quien me lo dijo, es una café nuevo— comenta risueño— Había dos gatos moteados Sakura-chan, ¡Dos! ¿Has visto uno alguna vez en tu vida?
—No creo recordarlo.
—Entonces vayamos la próxima vez juntos— para Sakura no pasó desapercibido como Naruto estaba decidido a sacarle muchas respuestas ante cualquier tema trivial, con una clara intención de mantenerla hablando, aunque sea unas pocas palabras, las que fuera, por mantener su mente ocupada.
Fue breve y muy pequeño, pero pudo sentir un calorcito en su pecho, un instante de tranquilidad en donde solo estaban ellos dos, sentados uno al lado del otro, como en el jardín de niños cuando hacían manualidades, como en las hamacas de la escuela o en los parques tras los exámenes de universidad para calmar el estrés entre charlas sin sentidos y ánimos desaforados.
Naruto había estado en cada etapa importante en su vida, y aunque eso no desmeritaba su afecto por Sasuke tampoco, su relación con el rubio era completamente diferente.
—Naruto, está bien si hoy también…— Sakura deja sin terminar la frase, con la vista fija en frente incapaz de mirarlo, avergonzada con su propio comportamiento, regañándose internamente por la cobardía que ha optado por sostener por su propio bien.
—Puedes quedarte en casa tanto como quieras, mi casa es tu casa Sakura-chan— su cuerpo se relaja visiblemente al escucharlo refunfuñar ofendido, como si la pregunta estuviera de más.
La charla se direcciona nuevamente a la espectacularidad de un café de gatos, y no es hasta que Naruto se detiene frente al edificio departamental en donde reside su amiga que la nota completamente ida, justo como la había encontrado anoche.
Y todas las señales de alertas se han encendido en su cabeza.
Naruto persiste en acompañarla con la excusa de una urgente visita al baño, que, aunque resulta poco creíble Sakura no lograba percibir las mentiras camufladas.
No puede evitarlo, su corazón no ha dejado de bombear desenfrenado desde que tomaron el ascensor rumbo al piso 4, con un temor inminente instalado en su pecho, el temor de encontrarse con Itachi aun sabiendo que estaría en el trabajo en ese mismo momento.
Pero todo estaría bien, Itachi nunca se tomaba un día libre del trabajo, no había necesidad de plantearse un encuentro tan inmediato. Estaba segura que sería solo la soledad constante de su propio hogar la que le recibiría como cada mañana al despertar.
Tendría tiempo para pensar, ahora podía respirar.
— ¿Sakura-chan? — Naruto reclama descolocado al chocar contra su espalda, pues Sakura se ha detenido de golpe tras destrabar la cerradura y girar el pomo de la puerta— ¿Sakura-chan que pasa?
Esos zapatos cafés bien posicionados en la entrada, Sakura estaba segura que no eran de ella, no podían ser de ella.
Ya no podía respirar.
Dios! Ha pasado tanto que ya no siento mi propia escritura adecuada, pero aqui estamos, tratando de terminar esta historia lleno de drama (?
No saben cuanto agradezco sus comentarios, y los que han esperado tanto la continuacion incluso despues de tanto, estoy profundamente agradecida con ustedes, realmente agradecida, y les debo una disculpa enorme por todo este tiempo que los hice esperar. Son invitados a putearme en los comentarios.
Y antes de que se me olvide, FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO, que este año puedan cumplir todas y cada una de sus metas, les envio un beso 3
