🌸01. Flores en la garganta.🌸

"Duele más el saber que uno está enamorado... que la enfermedad en sí"

-𝔽𝕝𝕠𝕣𝕖𝕤 𝕖𝕟 𝕝𝕒 𝕘𝕒𝕣𝕘𝕒𝕟𝕥𝕒


—Quizás solo tengo la garganta seca... un poco de agua lo solucionará— pensó aquella chica mientras daba su quinta vuelta en aquella cancha de carreras.

Pero la carraspera se empezó a volver muy desesperante y aquello le colmó la paciencia.

Después siguió su respiración, la cual empezó a faltarle como nunca.

Parecía que esos treinta minutos de estar corriendo en aquella clase de educación física ya la habían agotado bastante, cual si fuera una principiante.

Aquello era bastante extraño para alguien como ella...

Maki Zenin era la deportista estrella de aquella escuela preparatoria, destacaba en casi todos los deportes que se practicaban ahí, tenía buena resistencia física e incluso soportaba bastante bien cualquier reto físico... pero de un momento a otro, parecía que su cuerpo de la nada se volvía débil.

Algo no andaba bien...

El silbato de la maestra de deportes sonó al momento en que esa chica se detenía para tratar de respirar mientras sus manos iban a su pecho el cual ardía demasiado.

—¡Maki!— La llamo Utahime Iori—¿Te sientes mal? Te vez algo pálida... deberías ir a la enfermería— contesto esta con las manos en la cintura.

Maki apenas pudo contestar, ya que la respiración de verdad le faltaba.

—Estoy bien...— respiraba agitada — debe ser el calor —tosió levemente —...lo que hizo que me — Sentía su garganta y sus pulmones quemar —...agotara más rápido de lo normal — Tomo aire como pudo.

Aquella extraña sensación incluso la hizo inclinarse hacia el frente y sobre sus rodillas.

—¿Te duele algo?— pregunto Utahime acercándose preocupada al ver como aquella chica trataba de respirar.

—¡Ya estoy bien!—Respiraba como podía —Solo me dolió un poco el pecho... —Exhalaba — Quizás se deba a que respire por la boca durante el ejercicio — contesto mirando a su profesora mientras se ponía erguida y su respiración se regulaba.

—Podría ser, o quizás podrían ser signos de asma y la verdad, no quiero que mi deportista estrella caiga enferma antes de la competencia... así que vamos — Utahime le dio unas palmaditas en el hombro derecho—Ve con Shoko a que te revise— ordenó aquella maestra antes de sonar de nuevo su silbato para que los demás alumnos siguieran corriendo —¡Una vuelta más chicos, Ya casi terminamos!— dio unos aplausos.

—¡Maki san! ¿Quieres que te acompañemos?— pregunto su mejor amiga de nombre Nobara.

Quien se había detenido un momento junto a Toge, quien también era muy cercano a esas dos.

—¡Shake!— contesto apuntando hacia el edificio.

—¡No gracias! Yo puedo sola...— empezó a caminar hacia las escaleras —¡Ya vengo! ¡Sigan dando vueltas por mi!— grito la peliverde fingiendo una sonrisa.

Sus amigos solo se escogieron de hombros y siguieron corriendo.


Aquella sensación era demasiado desesperante, el agitarse incluso al caminar era agotante.

—¿Qué me estará pasando?— se cuestionó a sí misma mientras entraba en el edificio.

Nunca en su vida se había sentido así... como si algo raspara contra su garganta y sus pulmones fueran aplastados.

Una vez subió las escaleras para entrar en el pasillo de la planta baja, pasó directamente por el salón de cocina, donde el grupo B tenían prácticas en aquel momento.

Si querías llegar a la enfermería aquella era la ruta más rápida, aunque pasar por ahí significara quedarte con hambre por los miles y deliciosos olores que salían de aquel lugar.

Aquel salón tenía una pequeña ventana para ver todo lo que pasaba desde el pasillo, así que Maki antes de seguir su camino, decidió admirar los postres que estaban haciendo aquellos alumnos...

—Panquecitos.

—Galletas.

—Brownies. — enumero los postres que alcanzaba a ver por aquella ventana.

—Y...— se calló abruptamente.

Por desgracia, también "lo miro a él" la causa de lo que muchos llamarían un "corazón roto."

Yuta Okkotsu, aquel estudiante que iba en el mismo grado que Maki, pero que en esta ocasión iba en el grupo contrario. Estaba a unas cuantas mesas de aquella pequeña ventana.

Se le veía muy entretenido mezclando algo en aquel boul de cocina junto a sus compañeros de equipo.

Maki no pudo evitar soltar un suspiro que empañó aquel cristal... aquella brisa estaba llena de nostalgia y anhelo por los buenos tiempos que había pasado junto a él.

Pero esta se llenaría de dolor y coraje al ver también en aquel salón a "ELLA".

Aquella chica que, en sus palabras más sinceras, fue la culpable de que ellos dos se alejarán.

¿Ustedes nunca tuvieron un amigo o una amiga, de la cual eran tan pero tan cercanos, que todos pensaban que terminarían juntos como algo más?

Pues así había sido la historia de esos dos hacia un año atrás... pero algo o mejor dicho "alguien" los separo... y Maki estaba convencida de eso había sido culpa de Rika Orimoto... aunque la historia siempre tiene dos versiones.

Aquella peliverde no sabía cuántos minutos había pasado mirando aquella escena... donde aquella muy femenina chica, de linda y larga cabellera color chocolate y de hipnotizante lunar en su labio inferior, se había acercado a su...

A Maki de verdad le dolía escuchar aquella palabra, aunque de un tiempo acá le causaba repulsión y odio.

A su "Novio" para darle a probar del postre que ella había preparado en una de las otras mesas de la misma clase.

Esos dos llevaban saliendo oficialmente desde hacía dos meses, más específicamente empezaron a andar desde Marzo, cuando inicio aquel nuevo año escolar... y ahora en Mayo verlos juntos era insoportable.

Maki no podía escuchar lo que decían esos dos, pero en su mente resonaron las risas de esos enamorados.

Algo dentro de ella se terminó de romper y un agudo dolor como de pequeñas púas picando contra su garganta y su pecho no se hizo esperar.

Maki salió corriendo de ahí, sin notar que su hermana gemela, quien también iba en ese grupo, había sido la única que la miraría correr por aquel pasillo.

Mai quizás más tarde le preguntaría si estaba bien, pero por ahora tenía un postre que terminar de hornear.


Las ganas de vomitar aquello que salía raspando su garganta la hicieron soltar algunas lágrimas de desespero, mientras se escondía en aquel rincón entre las escaleras del primer y segundo piso.

Su mano derecha atrapó aquello que salió con dificultad de su lastimada garganta...

Una pequeña cosa blanca estaba ahí en la palma de su mano.

Aquello había sacado de onda a Maki.
¿Qué diablos podría ser eso que salió de ella?

Al inicio pensó que sería un diente por lo pequeño y blanco que era, pero al pasar rápidamente su lengua por toda su dentadura, noto que ninguno le faltaba.

Al tocar aquella pequeña cosa blanca, noto que esta era muy suave... tan suave como el pétalo de una Sakura o de una Rosa...

—¿Acaso me comí o inhalé este pétalo mientras corría? Tal vez por eso me dolía la garganta— pensó tratando de darle una explicación "lógica" a aquello que había salido de ella.

Aquello la había asustado demasiado, pero lo siguiente la preocuparía aún más.

De nuevo, un ataque de tos y dolor se hizo presente y de su garganta salieron otros pequeños pétalos blancos...

—¡¿Qué carajos?!— exclamó asustada por ver aquello que seguía saliendo de ella...


La médico de aquella preparatoria, de nombre Shoko Ieiri, empezó a atender a aquella chica que llegó muy pálida a su consultorio.

Maki primero pidió sentarse por un momento, ya que se había quedado sin aliento al llegar hasta ahí... ni siquiera sabía cómo había logrado llegar ya que el dolor en el pecho y en la garganta habían sido tan intensos que le sorprendió no haberse desmayado en el camino.

Al inicio aquella chica parecía confundida, no sabía explicar la situación y más que se le veía asustada.

Aquella doctora empezó a hacerle algunas preguntas de rutina.

—¿Cómo te sientes?— pregunto amablemente.

Maki trago saliva con dificultad.
—En este momento me siento un poco agotada, siento como si el aire me faltará... por eso la maestra Utahime me mando con usted— explicó aquella alumna.

—Entiendo, fue bueno que vinieras si te empezaste a sentir mal en el entrenamiento — comento aquella doctora con una leve sonrisa — Y dime, ¿Qué otro síntoma tienes? ¿Hay alguna parte del cuerpo te duela en este momento? — pregunto llenando su hoja médica.

—Bueno... empecé con sequedad en la garganta, que poco después se convirtió en garraspera y después se transformó en dolor — puso su mano en su cuello por aquella molesta sensación — y de un momento a otro me empezó a doler y a arder la garganta y el pecho cuando trataba de respirar...— comento Maki sentada en aquella camilla.— Sentía que me quedaba sin aire.

—Ya veo— siguió anotando aquellos síntomas —¿Tienes antecedentes de asma? O ¿De haber sufrido bronquitis o alguna otra enfermedad respiratoria?— pregunto la doctora mirándola fijamente.

Maki negó con la cabeza —No y nunca me había pasado antes, suelo correr largas distancias y por mucho tiempo, además que entrenó cinco días a la semana y esta es la primera vez que me pasa.— contesto aquella chica un tanto preocupada.

Shoko empezó a sospechar de aquellos síntomas, creía que sería una bronquitis.

—¿Has presentado tos en las últimas horas?— pregunto la doctora.

Maki afirmó con la cabeza.
—Si, presente algo de tos mientras venía hacia acá.

—¿Tu tos ha sido seca o con reflujo o flemas?

—Ha sido seca la mayor parte del tiempo... siento que ya hasta me lastime la garganta del esfuerzo que he hecho... incluso sentía que algo salía de mi boca— Maki sobo un poco su cuello y de nuevo aquella incomodidad surgió.

—Dime Maki san, dices que sentías salir algo se tu boca, ¿Acaso expulsaste algo al tocer? ¿Como flemas, Saliva? O ¿Moco?— pregunto la doctora mirándola seriamente.

Maki trago saliva como pudo ya que el ardor y el dolor seguían... la pobre tenía incertidumbre de decirle a aquella doctora que había expulsado algunos pétalos por miedo a que no le creyera.

—Por el momento, solo saliva... —Mintió —He sentido mucho dolor al toser, me duele demasiado el pecho y la garganta por tanto esfuerzo...— comento aquella alumna acomodando sus anteojos.

—Entiendo, bien — la doctora se levantó de su asiento y tomó su estetoscopio —Voy a revisar tus pulmones ¿De acuerdo?—

La alumna solo asintió con la cabeza.

Aquel círculo metálico se sentía demasiado frío aun siendo puesto sobre su ropa.

—Ahora, por favor respira lo más profundo que puedas, aguanta la respiración unos segundos y después exhala poco a poco— ordeno la doctora ajustándose aquellos auriculares.

Maki así lo hizo, aunque aquella acción en un inició le dolía demasiado, ya que sentía que sus pulmones explotarían.

Así fue una primera vez...

La doctora escuchó con su estetoscopio los pulmones de esa estudiante.

—Una vez más por favor — ordeno Shoko analizando el ruido que salía de los pulmones de esa chica...

Aquello parecía un ruido muy peculiar, el cual ya había escuchado en un par de ocasiones en unos casos médicos anteriores... era como un silbido, como el que hace el viento cuando choca contra las hojas de un árbol cuándo anuncia la llegada de alguna tormenta.

La doctora también le reviso los latidos de su corazón... aquel ritmo se escuchaba acelerado, quizás por el esfuerzo hecho al toser ... aunque aún quería descartar la primera enfermedad que se le vino a la cabeza ante esos síntomas.

—Bien, ahora te revisaré la garganta — tomo una lengüeta de un bote llena de ellas y de paso saco una pequeña lámpara de su bata —abre la boca lo más grande que puedas por favor—

Maki de nuevo sintió nervios por aquella orden, ¿Y si de nuevo salía un pétalo de su boca mientras la revisaban?

Aquella idea le atormento, pero aun así cumplió aquella orden.

La pobre se sentía morir del asco, su reflejo de querer vomitar se activó una vez aquella lengüeta tocó su lengua.

La doctora analizo lo más rápido que pudo la boca de esa chica, ya que noto como aquella alumna quería vomitar y efectivamente, su garganta estaba muy irritada.

—¡Listo!— comento la doctora apagando su lámpara y desechado aquella lengüeta.

Maki no soporto más y de nuevo empezó a toser agudamente, cubriendo su boca con su mano, mientras otra vez sentía como los pétalos salían de su garganta, pero los escondió en su puño...

Shoko le paso un pañuelo para que se limpiara la boca y la mano.

—Puede ser que tengas una inflamación— dijo sentándose detrás de su escritorio.

—Tu garganta sí que está muy irritada y si, algo le pasa a tus pulmones, sobre todo a tus bronquios... quizás podría ser una infección o principios de Bronquitis por algunos de tus síntomas — comento la doctora escribiendo algo en aquella hoja médica. —Te mandare algo de medicamento y sobre todo reposo por unos días, igual yo hablaré con la maestra Utahime sobre tu caso si es necesario ¿De acuerdo?— su vista se enfocó en aquella hoja.

—De acuerdo...— contesto la alumna en un tono de tristeza.

Maki miro fugazmente aquello que escondía en el pañuelo de su puño... más pétalos habían salido de ella acompañados de gotas de sangre.

Aquello le "animo" a preguntar a discreción sobre lo que le estaba pasando, mientras escondía rápidamente aquella evidencia en el bolsillo de su pantalón deportivo.

—Doctora Ieiri...— dijo con algo de nerviosismo.

—¿Si?— pregunto está regresando su vista a aquella alumna que de la nada palideció.

—Tengo una duda.

—Dime.

—¿Existe alguna enfermedad donde la gente vomite o escupa flores?— pregunto Maki con un toque de miedo en su voz.

Shoko suspiro ante tal pregunta.
—Si existe y es una extraña enfermedad llamada "Hanahaki", que significa vomitar flores...— respondió mirando fijamente a aquella alumna.

—¿Hanaha qué? Nunca había escuchado hablar de ella... nunca puse atención a la clase de biología, ni a la de salud pública o de Literatura o de donde sea que haya salido ese virus... ¿Acaso es una nueva enfermedad?— contesto Maki un tanto confundida.

Shoko guardo la compostura ante tales palabras de aquella alumna.

—Relativamente no es una "nueva enfermedad", lleva muchos años rondando por ahí, pero sus casos varían según la región y el lugar, así como de persona en persona y si... tanto es un problema literario como un problema de salud pública...— respondió aquella doctora.

—Y...— Maki como pudo se aclaró un poco la garganta — Y ¿Qué la causa?... ¿Acaso se vomita flores por comer algún fruto en específico? — pregunto un tanto intrigada.

Shoko empezó a sospechar con aquello que decía la alumna.

—No la causa por comer algún fruto en especial o algún virus desconocido... Lo causa algo "peor" dirían los literarios y los filosos — respondió la doctora sin dejarla de mirar.

—¿Así? ¿Cómo que?— pregunto Maki levantando una ceja y cruzando los brazos.

—El amor... el amor unilateral... en palabras simples, el amor no correspondido la causa— respondió la doctora seriamente.

Maki bufo —¡¿Debe estar bromeando?!— soporto las carcajadas que querían salir de su pecho y de su garganta.

Shoko negó con la cabeza.
—Hanahaki no es una enfermedad que se deba tomar a la ligera, no es como una simple gripe, es mucho peor porque es una ironía misma. Es una forma que tiene el destino de burlarse de las personas. Esta enfermedad es literalmente morir de amor.— respondió muy seriamente.

Maki contuvo una risa como pudo.

—¿Morir de amor? ¡Que estupidez! ¡Nadie se muere de amor! Eso es para las personas cursis y débiles... definitivamente eso suena muy de las novelas — respondió ella tratando de no reírse de aquello.

— No es una estupidez cuando se trata de Hanahaki... morir de amor es morir lenta y dolorosamente y no todos pueden curarse— comento muy seriamente aquella doctora.

—Si como no...—Maki suspiro e hizo levemente su cabeza hacia atrás — Morir de amor ¡Puff! Debe ser la muerte más pendeja que existe...— comento está rodando los ojos.

—Y Si es una "idiotez" cómo tú dices, ¿Por qué tu preguntarías por este tema?— cuestionó la doctora analizando la actitud de aquella chica que había cambiado drásticamente—¿Segura que no tienes algún otro síntoma? —

Maki chasqueo la lengua y negó con la cabeza —No tengo ningún otro síntoma y solo pregunte por curiosidad— mintió. —Escuche a alguien por ahí decir que "vomito flores" y de ahí, mi curiosidad por esa enfermedad.—

Shoko suspiro por aquella respuesta.
—De acuerdo, de todos modos, te mandare descanso obligatorio por unos días y un medicamento para la garganta —

—¡Ya no será necesario!— Maki se levantó molesta de aquella camilla dando un brinco —¡Ya me siento mucho mejor! Quizás solo mis síntomas eran porque respiré por la boca— respondió déspotamente mientras se acercaba a la salida de aquel consultorio.—Si me disculpa... debo retirarme, tengo otra clase a la cual asistir y ya voy tarde —

La mirada de aquella doctora era de preocupación, ya que no era el primer caso que veía y atendía en su vida sobre aquella extraña enfermedad... y la negación en algunos pacientes era de esperarse como le estaba sucediendo a aquella alumna.

Sucedía sobre todo cuando los enfermos tenían conflictos con sus propios sentimientos.

—De acuerdo... regresa si de nuevo te sientes mal — comento aquella doctora antes de mirarla salir de ahí.

Maki ni se despidió, solo cerró la puerta detrás de ella, azotándola con fuerza.

—¿Morir de amor? Si como no...— dijo entre dientes.


Después de cambiarse de uniforme, de ponerse mucho desodorante y de arreglarse el cabello, Maki regreso a su salón de clases.

Al ser el mes más caluroso de la primavera (mayo), Maki les invento a sus amigos de que quizás le estaba dando una gripe por el cambio de clima, esto para ya no preocuparlos más.

Tanto Nobara como Inumaki le creyeron aquella mentira... pero en el fondo, Maki sabía que aquello estaba mal, "pero mentiras piadosas para dolores agudos", pensó.

—Bien alumnos, ahora abran sus libros en la página 43, seguiremos con este tema que vendrá en su siguiente examen — comento el maestro Nanami Kento, quien estaba encargado de la clase de matemáticas.

Pero Maki para nada estaba poniendo atención a aquella lección por estar mirando hacia la ventana.

Le había llamado la atención que ahora los que estaban en la clase de educación física eran los del grupo contrario...

Y de nuevo, ahí estaba "él", corriendo en aquella chancha.

Yuta había mejorado mucho en deportes y sabía que eso había sido gracias a ella.

¿Qué tanto puede cambiar la vida en un año? ¿Qué tanto podía cambiar una persona en un año?

Ellos dos sabían perfectamente aquellas respuestas...

De su pecho de nuevo salió un suspiro... mientras sus sentimientos, los cuales creía no tener, salían a flote.

—¡Maldición! ¿Desde cuándo Yuta había dejado de ser un escuálido y pasó a ser un chico atractivo?— se preguntaba mentalmente mientras de nuevo la nostalgia la atacó recordando cuando lo conoció... cuando era un chico muy delgado y sin nada de "gracia".

—Él es solo un traidor por no seguir a sus amigos... — reprocho su voz interior — pero es un traidor que no puedo dejar de mirar... un maldito traidor al que mi corazón no puede dejar de extrañar— pensaba mientras su codo derecho era recargado en su pupitre y su rostro era recargado en su mano sin dejarlo de mirar a la distancia.

Maki siguió pensando en aquel chico...

—Su maldito cabello negro, como siempre es un desastre ¿Acaso no puedes peinarlo? — pensó al ver como el cabello de este se agitaba con el aire — Pero...¿Por qué me encanta verlo así? Y Sus malditos ojos azules con esas malditas ojeras ¿Sigues sin poder dormir bien, verdad? —Regaño en su mente — ¿Por qué con esos malditos ojos nunca pudiste verme a mi como algo más que una amiga?... — pensó.

De nuevo estaba pensando en él... lo mismo le sucedió unos minutos antes de que le doliera el pecho durante su entrenamiento...

Pensaba en él al momento en que su respiración empezó a faltarle.

—¡Demonios! ¡Sal de mi cabeza Okkotsu, me quitas el oxígeno! — se regañó mentalmente a sí misma, mientras se pellizcaba la mejilla derecha para salir del trance.

Pero de nuevo la angustia aparecería cuando su vista se enfocó en las gradas.

Ahí estaba "Ella"... Rika haciéndola de novia y de porrista.

—¿Acaso nunca me elegiste a mí por qué no soy tan femenina y delicada como ella? ¿Por qué no puedes mirarme, así como la vez a ella? ¿Por qué no pudiste amarme a mi?— fueron los pensamientos que la terminaron por romper.

Ver como Yuta terminaba de correr para después ir directamente hacia Rika, quien le recibía con una gran sonrisa y una botella de agua lista, hicieron que a Maki le empezara a doler de nuevo la garganta, pero lo que seguiría a continuación casi la terminaría por matar.

Observó como Rika enredaba sus brazos alrededor del cuello de Yuta, se levantaba en puntillas y le plantaba un tierno beso en los labios, el cual, él correspondía con tanta dulzura... ver toda aquella escena, hicieron que el dolor en el pecho de Maki se intensificará.

En ese momento, su mente y su corazón coincidieron en algo que ella había negado por un muy largo tiempo.

Quizás era algo que ya sentía desde hace meses atrás pero que apenas tuvo el valor de reconocerlo... Aquello termino provocando que aparecieran más flores en su garganta.

—Yo lo amo a él...— admitió mentalmente —Pero el ama a alguien más...— se quebró.

La respiración de Maki de nuevo empezó a faltarle, se sentía ahogar y la maldita tos de nuevo la hizo sufrir.

A esos síntomas les acompañó un intenso dolor en el pecho, que hasta su mano derecha se aferró a su camiseta por aquel dolor que le quemaba y desgarraba.

De repente y como una avalancha, la tos se intensificó, su mano izquierda fue hacia su boca, donde atrapó ahora no uno... ni dos pétalos... eran un puñito de pétalos acompañados de un pequeño coágulo de sangre.

Aquello definitivamente asustó a Maki.

— Estoy muriendo de amor...— pensó con la mano temblorosa.

—¿Señorita Zenin, se encuentra bien?— pregunto el maestro Nanami, quien observo el comportamiento de aquella alumna y de paso le llamo la atención todo el ruido que hacía por aquel ataque de tos.

Incluso todos sus compañeros de clase se voltearon a verla, su pupitre era el último en la fila de la ventana.

—¿Maki?— pregunto Nobara mirando a su amiga asustada y pálida.

—Lo estoy — su voz sonaba muy ronca —¿Puedo ir a la enfermería?... desde la clase de deporte ando con síntomas de resfriado...— mintió.

—Adelante, vaya a ser atendida urgentemente y de preferencia use una mascarilla si es que está enferma, por favor— comento Nanami apuntando hacia la salida del salón.

—Gracias...— la pobre aguantaba el seguir tosiendo, mientras seguía con su mano hecha puño para no soltar aquella evidencia.

—¿Quieres que te acompañe?— pregunto Nobara toda preocupada levantándose de su asiento.

Maki le hizo un no con la cabeza —¡Yo puedo sola! ¡Ya regreso! Tu apunta lo más importante para mí, por favor — fingió una sonrisa y salió rápidamente de ahí.

Tanto Nobara como Inumaki sabían que algo malo le pasaba a su amiga y de eso se encargarían de averiguarlo.

—Kugisaki, por favor regresa a tu asiento— ordeno Nanami.


La tos de Maki era demasiado intensa, tanto así que sentía que se quedaría sin garganta o sin pulmones, porque sentía que estos serían expulsados de su cuerpo.

Maki corrió primero al baño, donde por suerte no había nadie más y ahí en el lavabo, empezó a vomitar más pétalos acompañados de pequeñas gotas de sangre.

Acomodo sus lentes y se miró en el espejo una vez termino de vomitar, limpiando su boca con su mano.

Sus ojos estaban todos llorosos y rojos, su cara pálida con las mejillas color carmín por el esfuerzo hecho y en la comisura de sus labios había un fugaz pétalo... se veía fatal... se sentía fatal... sabía que no había escapatoria.

—Estoy muriendo... ¡No es justo! ¡No quiero morir de amor! ¡Maldito Yuta!— soltó un gruñido antes de seguir tosiendo pétalos.

Elimino aquella evidencia con algo de agua y toallas de papel... pero la tos seguía al igual que aquellos pétalos saliendo de su boca.

Era hora de afrontar el diagnóstico...

Era hora de afrontar el diagnostico...


Los golpes en aquella puerta fueron repetitivos y desesperados.

La doctora rápidamente se acercó a abrir.

—¿Si, que suce...— la voz de Shoko se apagó de golpe al ver a Maki fuera del consultorio.

Estaba toda pálida, con los labios color carmín por la sangre y en sus manos, pétalos... muchos pétalos blancos con mini manchas rojas.

—Ayuda... ya no puedo más ... no puedo... respirar...— Maki soltó un quejido con el poco aire que le quedaba en aquel momento... se sentía desmayar.

La doctora abrió enorme sus ojos... de nuevo le tocaría enfrentarse a aquella maldita enfermedad en esa escuela preparatoria.


El ataque de tos se detuvo después de que la doctora le inyectará un poco de medicamentos para relajar y abrir los bronquios.

La respiración de Maki parecía ser ya "normal" en aquel momento.

Shoko volvió a escuchar con su estetoscopio los pulmones de aquella chica y de nuevo fue perceptible aquel silbido.

La doctora solo guardó silencio una vez terminó aquella revisión, mientras Maki de nuevo se acostaba en aquella camilla.

—Lo siento... — comento Shoko anotando el resultado — Pero si tienes la enfermedad de Hanahaki— soltó con preocupación.

Maki suspiro angustiada
—¡Oh genial voy a morir de amor!— soltó con sarcasmo — ... que patética soy...— miro hacia el techo.

—¿Desde cuándo empezaste con los primeros síntomas? Me refiero a lo sentimental... ¿Desde cuándo empezaste a sentir algo por esa persona?— pregunto la doctora mirando con atención a aquella alumna.

Maki guardo un momento de silencio e hizo cuentas mentalmente... había conocido a Yuta desde a mediados de marzo del año pasado, más específicamente después de que él fuera transferido desde otra preparatoria.

Pero todos sus sentimientos hacia él empezaron a aparecer dos meses después, quizás a mediados de mayo, sobre todo durante las clases de ciencias y las salidas extra curriculares que tenían juntos ... parecía que todos aquellos sentimientos románticos hacia él habían perdurado hasta el día de hoy.

—Creo que desde hace un año que empecé a sentir algo por un chico en específico por primera vez en mi vida ... fue poco después de iniciar el primer grado — comento está mirando al techo.

—¿Y los demás síntomas como la tos, el ardor y el dolor de pecho y de garganta... ¿Desde cuándo empezaste a sufrirlos?— pregunto la doctora acercándose a aquella alumna y retirándole el termómetro bajo la axila.

38° Marco aquel aparato.

Maki ya estaba presentando el siguiente síntoma que algunos pacientes renuentes sufrían... la fiebre.

La fiebre de negar sus sentimientos y aquello solo empeoraba la enfermedad.

—Desde hoy empecé con todos estos dolorosos síntomas...— comento Maki poniendo una mano en su frente.

—Lo ideal hubiera sido que me hubieses dicho desde el primer momento en que entraste al consultorio, que tú eras la que estaba expulsando flores por la garganta... ¿Qué te hizo cambiar de opinión hasta ahora?— pregunto Shoko mirando aún a aquella alumna

—Creo que fue que al final... acepte el hecho de que estoy enamorada de alguien que... al parecer no me ama a mi ... — respondió Maki mirando a aquella doctora, mientras se sentaba en la camilla —Al parecer ... duele más el saber que uno está enamorado que la enfermedad en sí...—

Shoko suspiro.
—Supongo que por eso la enfermedad se manifestó hasta este momento, ya que tu negabas tus verdaderos sentimientos... puedo diagnosticar que llevas enferma casi un año, pero fue hasta ahora que empeoro.—

—¡¿Pero por qué hasta ahora?! Yo no lo... entiendo...— el semblante de Maki cambio a uno de tristeza porque no entendía aquel sentir.

—Tu misma lo dijiste... hasta ahorita aceptaste que amas a una persona, pero esa persona no te corresponde... hasta ahorita te dio un golpe de realidad, por eso esta enfermedad no apareció antes... — comento la doctora descolgado un cuadro médico del sistema respiratorio que tenía en la pared.

Regreso hacia la alumna —También, quizás se deba a tu buena condición física, como eres una deportista, llevas una dieta y un cierto régimen... quizás por eso mismo tu cuerpo ha resistido hasta ahora — respondió Shoko sentándose al lado de la alumna con aquel dibujo médico en las manos.

—¿Pero por qué pétalos?— pregunto Maki mirando a la doctora.

Shoko empezó a explicar, sacando un plumón negro de su bata.
—Como vengo diciendo, la enfermedad del Hanahaki es la expulsión o mejor dicho, el vomitar pétalos de flores... esta enfermedad se aloja en los pulmones y hasta a veces en el corazón...— la doctora empezó a dibujar algunas flores sobre aquel dibujo del sistema respiratorio.

Maki solo prestaba atención.

—El crecimiento de estas flores, ocurre cuando la persona afectada por un amor unilateral, siente una angustia muy fuerte por esa persona a la que ama y eso produce el nacimiento de estas flores en los pulmones... sobre todo germinan cuando el sentimiento de amor es puro, pero no correspondido — explicó la doctora.

—Pero ¿Solo expulsare pétalos de flores, cierto?— pregunto Maki golpeando con su dedo índice aquel dibujo del sistema respiratorio.

Shoko guardo un momento de silencio y ahora saco de su bata blanca otro marcador, pero ahora de color rojo.

—Lamentablemente no, junto al nacimiento de estas flores viene el crecimiento de raíces en el sistema respiratorio... eso provoca perforaciones en los pulmones y al momento de hacer fuerza al toser, provoca que expulses sangre junto a los pétalos... muchas de las víctimas mueran ahogadas en su propia sangre ya que la mayoría de veces, las vías respiratorias se obstruyen con la misma— explicó la doctora mirando aquella chica después de trazar unas líneas rojas sobre aquel dibujo.

Maki estaba en shock por todo lo que escuchaba.

—Entre más sea el amor que le tengas a esa persona... más dolorosa será la enfermedad— comento Shoko en un suspiro.

—Sigo creyendo que morir de amor es una tontería... ¡¿Pero por qué esta tontería solo pudo pasarme a mi?— comento Maki llevándose las manos al pecho mientras miraba aquel dibujo —¿Y Acaso esta estúpida enfermedad tiene cura?—

Shoko se levantó con cuidado mientras seguía hablando, aun debían tratar algo igual de importante como de peligroso.

—Más que una "cura" solo existen dos soluciones para esta enfermedad que han tenido resultados.

—¿Así? Y ¿Cuáles son?

Shoko siguió explicando, ahora sacando un marcador verde de su lapicero.

—La primera es con una operación— dibujo unos círculos sobre los dibujos de las flores.

— Donde se retiran las flores mediante cirugía, incluidas todas las ramas y capullos que haya en el sistema... es una operación con una recuperación un tanto lenta, pero...— Shoko guardo un momento de silencio.

—¿Pero?...

—Pero tiene un efecto secundario muy problemático— Shoko suspiro un poco, era como si hubiera recordado algún caso médico que le hubiera marcado respecto aquella enfermedad.

—...Y... ¿Cuál es ese efecto secundario?— pregunto Maki con temor.

— Ese es que al extirpar las flores también se retiran con ellas los sentimientos de la persona... a veces queda un vacío emocional en el paciente... —Puso su mano izquierda sobre su pecho al nivel del corazón.

Maki se congelo ante tal respuesta.

—En algunos casos el paciente nunca volverá a sentir aquellos genuinos sentimientos... en casos más extremos la persona en cuestión nunca se volverá a enamorar o nunca volverá a experimentar el sentimiento del amor por alguien más... los resultados varían de persona a persona... otros simplemente pierden su esencia — explicó la doctora mirando fijamente a esa alumna.

Maki sintió todo su mundo venirse abajo... era la primera vez que se enamoraba y quizás la última.

Hizo sus manos puños sobre sus rodillas... una cirugía así quizás sería muy costosa y ni se diga del efecto secundario. Todo aquello era de pensarse seriamente.

—¿Y cuál es la otra cura?— pregunto la peliverde con los ojos vidriosos.

Shoko respiro profundamente, contuvo su aliento unos segundos y después contesto a aquello.
—La otra cura es que la persona en cuestión, te corresponda con sentimientos genuinos...

Maki sintió su alma abandonar su cuerpo ante tal respuesta, pensaba que aquello podría curarse con alguna medicina muy extraña o algo parecido, pero ahora toda esperanza se esfumo.

Una leve risita de ironía salió de su ya lastimada garganta.
—Ja.. ja.. ja... En serio, esta es la enfermedad más irónica y estúpida que existe...— sus manos seguían estando en puños mientras se maldecía a sí misma por su tan mala suerte en el amor.

—Y la segunda opción no es aplicable para mí... Porqué sé que si estoy enamorada... pero sé que ese amor no me compete a mi...— su voz se hizo un diminuto hilo muy doloroso.

La doctora se levantó de aquella camilla.
—Así es el amor, es tan bello como las flores pero tan doloroso como las espinas.— comento yendo hacia su escritorio con una nueva hoja médica.

—Y suponiendo que hoy apenas iniciaste con los síntomas...— escribía algo en aquella hoja.

Maki se puso con cuidado de pie y ahora se sentaba frente al escritorio de aquella doctora, mientras ella seguía dando su diagnóstico.

—Tienes que tratarte lo más pronto posible, antes de que la enfermedad empeore... lo cual podría ser en días o en semanas.— comento la doctora sin dejar de escribir.

—¿Cuánto tiempo tengo hasta entonces? En caso de que la enfermedad avance...— pregunto Maki con incertidumbre.

Shoko sintió lástima por lo que iba a decir, y más que en su experiencia como médico con aquella enfermedad, sabía que los casos de mortalidad a veces superaban a los de sobrevivientes.

—Como máximo, yo te diagnóstico que te quedan entre cuatro a seis semanas...— dijo Shoko muy seriamente.

—¡¿Qué?! ¡Eso es imposible! Yo...— Maki se quedó sin voz por un momento, el movimiento de sus manos fue de un lado a otro con furia mientras se ponía de pie.

—¡YO NO ME PUEDO MORIR DE ESTA FORMA! ¡TENGO MUCHAS COSAS QUE HACER AUN! — en su voz se escuchaba la impotencia —¡ADEMÁS QUE EN CUATRO SEMANAS TENGO EL MARATÓN REPRESENTANDO A ESTA ESTÚPIDA PREPARATORIA! Y ¡TAMBIÉN ES EL CONCIERTO DE MI BANDA FAVORITA DE ROCK!— golpeo con su puño aquel escritorio, haciendo que aquella lamina del sistema respiratorio cayera al suelo.

—¡NO ES JUSTO QUE ESTO ME ESTE PASANDO ESTO A MI! YOOO— Sentía todo su cuerpo arder de coraje.

— ¡YO TRABAJE ARDUAMENTE EN UNA ESTUPIDA TIENDA DE MAQUILLAJE POR OCHO MESES PARA CONSEGUIR LAS ENTRADAS Y EL PERMISO DE MIS PADRES PARA DICHO CONCIERO! ¡TAMBIÉN TRABAJE DEMASIADO EN MI MISMA PARA DESTACAR EN LOS DEPORTES QUE ME ENCANTAN! ¿PARA QUE?... ¡¿PARA QUE ME DIGAN QUE ME VOY A MORIR DE AMOR EN CUATRO SEMANAS?! — Su voz se fue apagando mientras sus lágrimas bajaban por sus mejillas —No es justo que yo este sufriendo por amor... ¡El amor lo arruina todo!—

—Así es el amor... nadie elije de quien terminara uno enamorándose o por quien terminara uno muriendo— comento Shoko mirando a aquella chica para pasarle unos pañuelos.

Maki respiro lo más profundo que pudo para tratar de tranquilarse... pero la tos no se hizo esperar y de nuevo, pétalos salieron de su boca.

—Aun así, debes tomar una decisión sobre cómo vas a tratar esta enfermedad — comento Shoko pasándole una pequeña charola para que ahí desechara aquellos pétalos.

Maki limpio con otro pañuelo sus labios que aun sabían a hierro. —Ninguna de las dos opciones me convencen... mucho menos el intentar hablar con "esa persona sobre mis sentimientos"— resoplo.

—No pierdes nada con intentarlo... quizás "ese alguien" pueda entender tus sentimientos y pueda corresponderte para que sea la forma más pura y rápida de curarte— trato de aconsejar aquella doctora.

Maki bufo por aquellas palabras— Eso es algo imposible en realidad.— tomo asiento de nuevo.

—¿Por qué dices eso? Yo solo creo que deberías...— Shoko fue interrumpida por una Maki molesta.

—No creo que eso sea posible, por qué ese idiota ya tiene... — empezó a toser al recordar a esos dos enamorados ... parecía que cada que los veía o cada que pensaba en Yuta, su enfermedad la atormentaba con la tos.

—¡TIENE NOVIA!— logró gritar antes de que la tos siguiera y los pétalos fueran expulsados... aquella crisis le duro un par de minutos.

Shoko metió sus manos en sus bolsillos y busco una pastilla para refrescar la garganta.

—Esto te ayudará un poco...— le entrego aquella pastilla.

—Gracias...—Maki la comió a toda prisa, porque de verdad necesitaba sentir alivio en su garganta.

Shoko se levantó de su asiento y se dirigió al pequeño almacén de medicinas que contaba aquel consultorio escolar, del cual, saco un jarabe para la garganta.

—Mientras tomas una decisión sobre si someterte a la cirugía o confesar tus sentimientos, te voy a recetar algo de medicamento para el malestar de la garganta... — dejo la medicina en el escritorio y empezó a llenar unas hojas.

Su pluma iba y venía elegantemente llenando aquello.

—Esto no eliminará el problema pero solo lo calmara por un tiempo y también te mandare reposo por dos días... ¿De acuerdo?— explicó la doctora.

—De acuerdo... lo pensare durante estos dos días.— Maki suspiro mirando aquellas medicinas... se sentía tan desdichada en aquel momento.

—También esto tengo que reportárselo a tus padres y maestros — comento Shoko escribiendo algo en las hojas.

—¡Eso no por favor!— suplico Maki —No quiero que nadie más se entere por el momento...— en su mirada se veía demasiada preocupación por aquello.

—¡Si mis padres se enteran me castigaran! ¡Y si la maestra Utahime se entera, me expulsara del equipo! Tampoco quiero que los demás se enteren... si no me tratarán como a una enferma y no quiero eso... ¡Por favor!
¡No se lo diga a nadie mas!— junto levemente sus manos.

—Pero aún eres menor de edad y debo hacerlo por las políticas escolares— comento seriamente la doctora.

Los ojos Maki se llenaron de lágrimas de impotencia y en su voz se notaba la desesperación de todo aquello que le estaba pasando, realmente no quería que nadie se enterara.

—Por favor... mínimo deme estos dos días para pensar en sí quiero la cirugía o si me atrevo a confesar mis sentimientos... —Suplicó — pero por favor... no le diga a nadie más... ¡Yo se los diré en su momento, solo déjeme decidir cómo me quiero tratar! —

Shoko miro en aquella chica a alguien del pasado... alguien que también sufrió esa enfermedad hace años atrás y que también a ella le toco tratar.

—Está bien...— suspiro la doctora dejando de escribir.

—Por el momento te daré dos días de descanso obligatorio y también te daré estos dos días para que pienses con que método curaras esta enfermedad ¿De acuerdo? Igual trata de hablarlo con tus padres, ya que ellos necesitarán dar su consentimiento para la operación — escribió algo más en otras dos hojas que eran los permisos médicos.

Maki trago saliva con dificultad—De acuerdo... muchas gracias—

—Toma esto cada 8 hrs. Si presentas fiebre o algún otro síntoma, marcarme a este número y te diré a qué clínica debes ir con urgencia, ahí me encontrarás — comento Shoko entregándole la receta y su número.

—Gracias y así lo haré... si pasa algo más yo le avisare rápidamente— se mordería la lengua.

Maki se levantó con cuidado de aquella silla y tomó el medicamento para salir de ahí.

—Con permiso... iré a darle esto a mis maestros— comento Maki acercándose a la puerta.

Antes de que aquella alumna saliera de la enfermería, a la doctora le llamo la atención su apellido, ya que recordaría un detalle que casi pasaba por alto.

—Tu apellido... — comento la doctora antes de que aquella chica tomara la perilla —¿Tú tienes una hermana Gemela? ¿Cierto?— pregunto tajantemente.

A Maki le pareció un poco extraña aquella pregunta. —¿Eh? si la tengo y está en esta misma escuela... ¿Por qué?— su voz sonaba un tanto molesta.
— Por favor no le diga tampoco a ella, no me gusta que Mai se meta en mis asuntos.— Puso sus manos en la cadera.

Shoko siguió hablando mientras daba unos pasos hacia esa alumna.
—Bueno... esto es solo una pequeña suposición mía, pero en definitiva tienes que tomar una decisión sobre tu estado de salud lo más pronto posible... sobre todo porque esto podría ser un tema muy delicado tanto para ti como para tu gemela —

—¿Qué tiene que ver Mai con todo esto?— Pregunto Maki abriendo enorme los ojos ante tales palabras.

—Bueno— Shoko empezó a explicar su punto.

—Aunque existen muy pocos estudios y registros tanto médicos como psicológicos que avalan que los hermanos, sobre todo los gemelos y los mellizos, pueden compartir algunos patrones de dolor o padecimientos al mismo tiempo incluso estando separados a miles de kilómetros... estos incluso parecieran sentir cuando alguno de los dos está en riesgo— la doctora movió levemente las manos.

Siguió explicando.
— Y con esta enfermedad del Hanahaki aún no sabemos si tu hermana tenga repercusiones... ya que se supone... —La doctora trató de explicar aquel tema lo más "claro" que podía.

—Que los gemelos sobre todo los idénticos... sienten el dolor del otro en situaciones de extrema angustia y...— fue interrumpida.

—¡Un momento! ¿Está tratando de decir que la estúpida de mi hermana también puede contagiarse de esto?— pregunto Maki confundida.

—En primer lugar, el Hanahaki no es contagioso y como dije quizás esto es solo una suposición mía pero— Shoko empezó a explicar

—Pero en el caso de los "Gemelos idénticos" como ustedes dos, como dije, los registros dicen que quizás si uno de los dos se enfermara de gravedad, el otro gemelo aunque este en excelente condición de salud, también pudiera decaer físicamente o presentar síntomas del otro ... así que también debemos observar a tu gemela —Comento la doctora muy seriamente.

—Porque quizás tu padezcas la enfermedad, pero no sabemos si el dolor también lo pueda experimentar tu hermana... así que mi suposición la baso en ese pequeño 10% de casos de "dolores compartidos entre gemelos"— explicó la doctora.

Maki suspiro de fastidio
—De verdad — negó con la cabeza —¡Esta puta enfermedad solo es una puta broma del destino!—

—Como dije es solo una suposición mía basada en hechos aislados— respondió Shoko metiendo las manos en los bolsillos de su bata blanca.—Sobre todo porque aún no sabemos del todo cómo funciona esta enfermedad.—

—Pues — Maki sonrió como pudo.
—Espero que su suposición sea errónea, porque le puedo asegurar que mi Hermana y yo somos todo lo contrario la una de la otra... no le pasara nada— dijo con total confianza.

—¡Ahora! ¡Si me disculpa! — abrió la puerta de aquel consultorio —Debo ir a la sala de maestros a entregar esta hoja... ya vera que todo esto es una idiotez... nadie puede morir de amor y yo lo demostraré — dijo Maki saliendo de ahí.

—Solo te doy dos días, sino hablaré con tus padres ¿De acuerdo?— comento Shoko seriamente desde el umbral de su puerta.

—Si, si como sea...— Maki dijo entre dientes, mientras movia la cabeza burlonamente y se alejaba de ahí alzando la mano levemente para decir que había escuchado aquello que dijo la médico.

Shoko solo suspiro por la actitud de esa chica... solo esperaba que tomara la decisión correcta.

Y más ahora que la enfermedad apenas iniciaba ...

Continuará...


Notes:

Espero les haya gustado este primer capítulo de esta historia que está por comenzar.

Como dije, voy a jugar un poco con la enfermedad y espero esta versión mía les sea de su agrado.

Y díganme ¿Qué les pareció este primer capítulo? ¿Ya habían escuchado antes de esta enfermedad?

También próximamente sabrán como Maki se enamoró de Yuta y que otros personajes están involucrados en esta historia.

Además, he aquí una pequeña encuesta para ustedes.

Shoko dice que ya antes le toco atender esta enfermedad con alguien de esa escuela preparatoria.

¿Ustedes a quien se imaginan que le toco atender? ¿Acaso se tratará de algún alumno o de algún maestro? Díganme sus teorías

En fin, espero continuar pronto con este y con mis demás fics.

Nos seguimos leyendo ❤️🌸