Palabras:673.
CHOCOLATE.
Amy Rose aún seguía con el rubor plasmado en su rostro desde lo sucedido esa mañana.
Flashback
Un Sonic resplandeciente llegaba de su recorrido matutino a la casa de su novia.
Tocó el timbre y al abrirse la puerta un aroma exquisito lo embriagó. Un aroma que conocía pero que nunca le dio importancia, hasta ahora.
-¡Hola, Sonic! -La eriza le dio la bienvenida con alegría, como todos los días, pero Sonic solo podía pensar en una cosa.
-¿Qué es ese olor? -Preguntó curioso mientras ingresaba a la casita.
-¿Olor? -Se quedó pensativa unos segundos y luego levantó su dedo con una sonrisa- Deben ser las galletas que estoy preparando, la masa tiene un a-
-Nonono -Negó Sonic-, conozco el olor de tus galletas, este es más… -Comenzó a olfatear- Más… -Se acercó a Amy y antes de que esta pudiera objetar algo comenzó a olfatearla por todos lados.
-S-Sonic -Se removió incomoda-, qu-jaja -Soltó una risita inconsciente gracias a las cosquillas que le provocaba el tacto de la nariz de su novio-, ¡Sonic!
Sonic tenía su nariz entre sus pechos. Se despegó rápidamente y le dio un fugaz beso.
-Necesito saber que es ese olor -Y se fue.
Así.
Sin más.
Dejando a la pobre eriza con su rostro rojo.
Se quedó estática unos segundos asimilando el hecho de que su novio le había olfateado los pechos. Luego reaccionó al recordar las galletas en el horno.
Fin Flashback
Estaba casi listo. Esa tarde habían decidido hacer una reunión de amigos, todos. Observó la hora y comprobó que faltaba una hora para ir a la casa de Cream y Vainilla.
Comenzó a reflexionar sobre la salud mental de su novio.
Definitivamente Amy Rose amaba a Sonic the Hedgehog. Pero, ¿entenderlo? Eso es otra cosa.
Sumida en sus pensamientos sobre su novio y sus problemas mentales no se dio cuenta de la puerta abriéndose. Ni de quién aparecía tras esta.
El intruso se acercó con sigilo a la mesa de la cocina, en la cual se encontraba la eriza tarareando una canción con un lindo delantal rosa. Luego comenzó a bailar la canción moviendo sus caderas de una forma que al misterioso intruso le costó pensar con claridad sin llevarse la mesa puesta. Luego de lo que parecieron unos tortuosos e interminables 30 segundos dejó el paquete en la mesa y salió de la casa sin hacer ruido.
Gran sorpresa fue la que se llevó la eriza al ver un gran paquete junto a una carta en su mesa.
Tomó la carta y la abrió.
"Querida Amy Rose:
Me gusta mucho el chocolate. Es sencillo, pero con un sabor exquisito que gusta a casi todo el mundo. ¿Qué dirías si te dijera que tú, Amy Rose, eres como el chocolate?
Cordialmente,
Me encantas"
Sin poder contenerse enrojeció casi tanto como a la mañana. Un extraño le acababa de dar a entender que era exquisita.
Observó el paquete y al abrirlo se encontró con bombones de diferentes formas. Chocolate en barra, chocolate blanco y negro. Se le hacía agua la boca.
Unos minutos más tarde se escuchó la puerta abrirse, y Sonic apareció por la puerta de la cocina.
-Hola Amy -Saludó contento.
-Hola Sonic -Dijo ruborizada.
-A que no adivinas -Sonrió emocionado. Parecía un niño.
-¿Qué cosa? -Preguntó observándolo confundida. Él se acercó y se posó tras ella. Obviamente, Amy se sonrojó aún más.
-Ya descubrí qué era ese olor, eras tú -Le dijo en el oído. Amy se estremeció-, y entendí porque me sentí hechizado, después de todo, ¿a quién no le gusta el chocolate?
Hola gente hermosa, llegue con un nuevo drabble :D
El colegio me esta matando y la Señora Imaginación no coopera.
Espero que este capítulo les guste y si no, ya saben, pueden dejarme sus opiniones y críticas (constructivas plz :'v) en un lindo review, que siempre me hace bien leerlos.
Perdónnnn si ven faltas de ortografía o errores en la redacción, dejen sus reviews y ¡nos leemos pronto bebos!
(lectores fantasmas repórtense :'v)
