Palabras: 912.


¡Feliz Navidad!

Amy y las chicas se las estaban pasando de maravilla.

Bueno, ¿quién no se la pasaría bien al ver a tu novio y tus amigos vestidos de Papá Noel y sus duendes?

Sin embargo, los chicos no estaban muy felices que digamos.

Volvamos unas horas atrás...

El gran grupete de amigos había decidido salir a pasear. Observaban maravillados todos los decorativos navideños, ese día sería el show por la navidad en la plaza del centro, era una costumbre adquirida en los últimos años. Al llegar a la plaza contemplaron con ojos emocionados el gigante árbol navideño, al cual aún le faltaban algunos adornos.

–Es hermoso —Dijo una conejita con ojos soñadores. Las demás chicas asintieron con grandes sonrisas, mientras que los chicos se habían entretenido observando las cajas de comida que llevaban los encargados de decorar la plaza para el evento.

Se habían organizado en parejas para llevar un adorno. Todos debían llevar algo para agregar al árbol, y así lo hicieron.

Se acercaron hasta el enorme árbol y las chicas llevaron sus regalos hasta los duendecitos (por supuesto, eran disfraces).

Sonic, Tails, Knuckles, Silver y, sorprendentemente Shadow —nadie sabe cómo llegó a parar ahí—, se quedaron esperándolas aún más cerca de las cajas de comida.

Comenzaron a charlar de cualquier estupidez, como por ejemplo de la cara de Shadow, que parecía odiar hasta su propia existencia en ese momento, ni siquiera sabía qué estaba haciendo con todos esos idiotas.

Interrumpieron su conversación al ver cómo uno de los duendes caía golpeándose la cara contra el pavimento, seguido de un niño que se interpuso en el camino de otros dos que empujaban el gran trineo de Santa, con éste encima. El duende que iba delante quiso detenerse para no atropellar al pequeño, pero no logró correrse él así que quedó atrapado debajo del trineo rojo. El oso hormiguero vestido de Santa, con varios kilos de más, quiso bajar a ayudar, pero se enredó con uno de los cables que le daban luz al trineo y cayó golpeándose la frente. El de atrás entró en pánico sin saber qué hacer, comenzó a mover sus brazos pidiendo ayuda, y sin querer golpeó en la nariz a otro pobre duende malhumorado.

–Idiotas —Silver soltó una carcajada al ver la escena, pero fue callado por un golpe de parte de Sonic.

–¡Oh, no! —Chilló una liebre vestida de una duendecita adorable— ¡Necesitaremos reemplazos! —Le dijo a su compañera, quien asintió preocupada. Ambas miraron para todos lados, hasta que posaron su mirada en los 5 chicos, quienes reían al ver el espectáculo recién formado.

–Creo que el show se les adelantó unas horas —Dijo Knuckles riendo junto con Silver.

–Disculpen —La voz dulce de la liebre los hizo voltearse—, ¿ustedes son los suplentes?

–¿Suplentes de qué? —Preguntó Tails mirándola confundido.

–Del show —Dijo con una sonrisa blanca—, este sector es donde están los actores, ustedes deben ser los suplentes de los tipos de allí —Dijo señalando a los duendes y al gordo Santa.

–Oh, no, es una equivocación —Intentó explicar Tails, mas la liebre ya había colocado un sombrero verde en la cabeza de Silver.

Unas duendecitas aparecieron y arrastraron a los cinco chicos a los vestidores.

–Yo no tengo que estar aquí —Dijo Shadow enojado. Llevaba puesto un trajecito de duende y un sombrerito rojo.

–Cambia esa cara, asustarás a los niños —Lo regañó una ardilla y él cerró la boca, dejando un rostro inexpresivo.

–¿Por qué yo tengo que ser Santa? —Bufó Sonic. Silver lo miró con envidia.

–Sí, ¿por qué él tiene que ser Santa?

Los duendes los ignoraron y luego de un rato los empujaron hasta el escenario, el show estaba por comenzar.

Las chicas buscaban a sus novios muy preocupadas, pero cuando vieron al escenario toda su preocupación desapareció.

Sonic Santa estaba sentado en un gran y rojo trineo, el cual era llevado por una fila de renos con nariz roja encabezada por un malhumorado Knuckles. Tails sonreía adorable con su trajecito de duende y entregaba dulces a todos los niños que se encontraban delante de todo, Shadow y Silver lo seguían de cerca. Shadow le lanzó un dulce a un niño, golpeándolo en la frente y haciendo que éste llore.

El héroe Silver llegó para alegrarlo con un estúpido baile irlandés, pero todos los niños comenzaron a lanzarle dulces. Él se fue murmurando algo de que debían haberle dado el traje de Santa.

Sonic era un buen actor por lo que fingió ser Santa a la perfección, los niños se sentaban en su regazo pidiendo sus deseos por Navidad. Amy miraba con amor y orgullo la escena, los niños parecían amar a Sonic.

En cuanto el show terminó, ellas se acercaron a sus respectivas parejas, y al pobre Shadow. El árbol, ya terminado, brillaba con fuerza. Las luces se encendieron por todo el lugar, dando una vista hermosa. La nieve caía y todos comenzaron a cantar una canción navideña.

Luego de abrazos y felicitaciones los chicos pudieron ir a cambiarse, excepto por Sonic, a quien los niños perseguían.

Sonic miró a Amy, y le dio un beso fugaz, para luego irse con los contentos niños.

¿Qué sería de una navidad sin nuestros seres queridos?


¡Feliz navidad atrasada a todos mis lectores activos y a los fantasmitas! Jajaja

Ojalá lo hayan pasado súper, y espero que pasen un hermoso año nuevo, que arranque súper y puedan terminarlo lo mejor posible❤

¡Espero que les haya gustado!

Dejen sus reviews, ¡y nos leemos en el próximo!