Princesa#2: Rosas para un réquiem

Muchos de los ciudadanos salieron de sus hogares para dirigirse a las iglesias cercanas para rezar por la pronta recuperación del emperador Callisto. En estos últimos años, la salud de su majestad había estado tan delicada que las noticias de que el emperador debe quedar bajo supervisión médica en el palacio, fue cada vez más frecuente.

Todos en el imperio sabían que el deterioró de la salud de su majestad se debía a que fue gravemente envenenado en la pelea contra Leila en sus veintitrés años y debido a eso el emperador había estado batallando por las repentinas recaídas a lo largo de su reinado.

Pero la gran diferencia fue que en el pasado sus recaídas tenían una gran diferencia de lapso a la última, el emperador podía estar mal un día y recuperarse al día siguiente, solo para volver a enfermar dentro de medio año o dos, lo que no alarmo a la mayoría.

Ahora era distinto, con ochenta y cuatro años, sus recaídas eran tan frecuentes que su majestad ni podía salir de la cama sin arriesgarse a recaer nuevamente.

La carga de sus deberes reales pasó a manos del príncipe heredero Raymond, como su regente asignado. Aunque solo sería pronto para que los deberes del emperador pasaran por completo a su hermano menor.

- Escuchaste que su majestad, el emperador volvió a recaer ayer en la noche – Comento una mujer mientras atendía su puesto de verduras en el mercado.

Las personas reunidas a su alrededor pronto comenzaron a hablar de las recientes noticias de la familia imperial.

- Si, también oí que los médicos reales estaban preocupados sobre de que él no pudiese soportar otra noche más enfermo –

- El príncipe heredero debe estar preocupado por la salud de su majestad –

- Yo espero que se recupere pronto, sería una lástima que el emperador volviera a los brazos de vita con su cumpleaños en tan pocas semanas –

La preocupación de los ciudadanos fue en incremento cuando el palacio no dio más noticias hasta una semana después.

Una noticia devastadora.

La mayor preocupación de los ciudadanos y nobles del imperio se había vuelto real ante el ultimo anuncio, el emperador Callisto no aguantaría otra noche más.


- Mierda… -

Un ataque de tos interrumpió lo que iba a decir, los repentinos ataques de tos se estaban volviendo cada vez más frecuentes, al punto que su garganta se sentía que quemaba a carne viva al querer tragar un poco de agua.

*Cof* *Cof*

- ¡Hyung! –

- ¡Cuñado! -

Miró desorientado a su alrededor a pesar de que todo lo veía borroso, las figuras de dos personas que no se habían apartado de su lado desde el comienzo de la semana, se apresuraron a estar a su lado para ayudarlo a sentarse y a palmearla la espalda para ayudar a disminuir el dolor.

Poco a poco la tos paro para alivio de todos los presentes en la habitación.

- No sean dramáticos… - Murmuro Callisto sin parecer afectado por su pronta muerte.

¿Por qué debería? Su corazón murió cuando el preciado cuerpo de su princesa falleció en sus brazos sobre los escombros de la torre.

Se consideraba un cascaron que solo vivía por la promesa de su amada.

- ¡Hyung! – Lo llamo su hermano con los ojos rojos e hinchados por todo el llanto.

- ¿Qué paso? –

- ¡No digas esas tonterías, por favor! – Imploro el príncipe Raymond al mismo tiempo que acunaba la mano derecha de su hermano con fuerza. - ¡Tú mismo lo dijiste ese día! ¡Que somos una familia y la familia puede estar triste por los momentos difíciles de los otros! ¡¿No me digas que no lo recuerda?! -

Callisto parpadeo sorprendido por las palabras de su hermano menor.

Esas eran las mismas palabras que le dijo cuando estaba pasando por un momento duro.

No lo había dicho con esa intención, solo lo dijo porque el menor parecía a punto de colapsar después de enterarse de la muerte de su madre por una larga enfermedad que le arrebato la vida al final.

En su tiempo en vida se le otorgo el título de "reina madre" por ser la madre del futuro soberano del imperio, a pesar de que no fue previamente una reina consorte.

Incluso sabiendo que la señora no tenía un apoyo fuerte en la nobleza, él puso un gran esfuerzo para poner guardias para protegerla, por lo que ella pudo vivir tranquila sus últimos días en un anexo cerca del palacio para que madre e hijo no tuvieran problemas para verse cuando quisieran.

Era sorprendente que lo recordara a pesar de que ya había pasado tantos años.

Después de una tarde ajetreada donde los magos, sacerdotes y médicos no paraban en chequear su cuerpo en busca de rarezas hasta el grado de hartarlo, el emperador dejo escapar una fuerte carcajada.

- Jajaja. También recuerdo lo hinchado que estuvieron tus ojos al día siguiente – Dijo entre risas Callisto sin un rastro de malicia. – Tuvimos que remojar tu rostro en leche helada para calmar tu hinchazón –

- …hyung… -

- Jajajaja- *Cof* *Cof*

- ¡Hyung! –

Dejo caer su cabeza sobre la almohada, toda esta risa lo hizo sentir bien a pesar de que ahora luchaba por respirar, sus pulmones se sentían demasiado dolorosos, pero se sintió realmente feliz cuando miraba la cara determinaba de su hermano menor.

Realmente extrañaría a este mocoso.

- Fue bueno terminar así con todos ustedes –

Esas fueron sus últimas palabras.

Su mirada carmesí perdía brillo cuando exhalo su último aliento.

Fue ese momento.

De repente, sus ojos se iluminaron.

SISTEMA ~ Misión principal: ¿Te gustaría cumplir el último deseo de la heroína?

(Objetivo: Cumple el deseo para obtener la recompensa) En un mundo seguro, quiero que seas un emperador perfecto y que sonrías brillantemente.

[Recompensa: Después de morir, podrás reencontrarte con la heroína en su mundo. El tiempo es después de que su alma sea devuelta en su mundo] ¡Éxito en la misión!

[Aceptar] [rechazar]

Dejo escapar un suspiro que no sabía desde cuando tiempo lo tenía aguantando.

La única razón por la que seguía caminando en este infierno, lo único que le impidió sostener su espada cerca de su cuello para terminar con su vida era esta maldita misión que acepto antes de que colapsara por el veneno del dragón.

SISTEMA La recompensa se aceptará automáticamente en 5 segundos.

SISTEMA 5

SISTEMA 4

¿Su princesa tenía que ver eso todo el tiempo?

No sabía si solo era su caso, pero tan pronto como este pergamino rectangular mágico apareció enfrente de sus ojos, parecía que todo a su alrededor de detuvo en el tiempo.

Era agradable ya no sentir como sus pulmones luchaban cada vez que respiraba.

La recompensa SISTEMA se acepta automáticamente.

[El sistema está actualmente en proceso de localización para buscar un anfitrión con posibilidades de reencontrarse con la heroína. Por favor sea paciente. La espera finalizara en (00:00:23)]

[Cargando…]

Eso parece algo bueno.

[{¡Timbre!}

Aviso importante del SISTEMA Se ha producido un error en el sistema y actualmente se está buscando una forma de repararlo. Agradeceríamos que espere pacientemente.]

Retira lo anterior.

Esto es una mierda.

Donde se encontraba la entidad detrás de esto para arrancarle la garganta.

[Las condiciones de la recompensa se verán alteradas debido a un error en el sistema.]

¿Eh?

[¡Felicidades! ¡Te han dado la recompensa de la misión!]

[¡La Misión principal: ¿Te gustaría cumplir el último deseo de la heroína? ha sido completada!

Recompensa anterior: Después de morir, podrás reencontrarte con la heroína en su mundo. El tiempo es después de que su alma sea devuelta en su mundo.

Nueva recompensa: Después de morir, podrás reencarnar y reencontrarte con la heroína en su mundo. El tiempo es antes de que alma sea traída en este mundo]

Está bien.

Tan pronto como averigüe como matar a este sistema, lo hará de la manera más dolorosa e inhumana posible.

Si ya le estaban dando un dolor de cabeza por este error, no quiere imaginar los colapsos que tuvo que pasar su princesa con esta magia antigua.

[Cargando…]

[SISTEMASe ha comenzado la reencarnación con un nuevo cuerpo con aun más posibilidades de reencontrarse con la heroína]

[¡Comenzando reencarnación!]


Tras la noticia de la muerte del emperador Callisto.

Como si fuera natural, la gente se reunió en las calles vistiendo ropas negras de luto y vieron su último adiós a través de los muros del castillo imperial.

Gente de afuera de la capital viajo aun con la fuerte tormenta que se avecinaba a dar su más pésame a la familia imperial, una gran multitud se formó en largas filas para ir dejando ramos de flores colocados a las puertas del palacio.

El contraste de rosas y lirios era extraño para la vista de la mayoría de las personas, por no ser vista como una flor adecuada para un día fúnebre.

Pero fue el príncipe heredero, pronto emperador Raymond, que comunico el favor de llevar rosas rojas en el cortejo fúnebre de su hermano mayor. El favor no era tan extraño si recordaban el inmenso cariño que le tenía el emperador a aquellas rosas que decoraban todos los rincones del palacio.

La idea de despedir al emperador Callisto con las flores que más amaba, debería de ser un buen deseo, una manera de hacerlo feliz incluso si ya no se encontraba aquí.

Sin embargo, esa idea le pesaba demasiado.

- Su alteza, con que aquí estaba –

Raymond aparto la vista de la hermosa pintura para voltearse a ver a una persona ya mayor, ayudado por una joven de cabellos castaños y un simple vestido negro de luto.

- Sir Cedric, señorita Irene. No esperaba verlos tan temprano – Saludo Raymons con un gesto de cabeza al dúo de padre e hija.

La señorita Irene, lo saludo con una reverencia antes de voltear a ver a su padre y despedirse, dejándolos a ambos en el pasillo. Una vez solos, el príncipe no pudo evitar preguntar. – ¿Cómo supo que me encontraba aquí? -

- Fue la nostalgia lo que me trajo aquí – Respondió Cedric como si hubiera esperado la pregunta. – Su majestad solía venir a este lugar en cada oportunidad que podía -

Con ayuda de su bastón, el viejo secretario camino con paso lento hasta quedar a lado del futuro emperador. Ninguno de los dos dijo algo para romper el silencio, simplemente se quedaron mirando la pintura que colgaba en el pasillo, casi oculta de la vista de los demás.

Una joven noble de cabello de color rosa oscuro como el rojo de las rosas que le llega hasta las caderas en ondas suaves, y las puntas de su flequillo parecen ser de un rosa mucho más pálido. Sus ojos de tonos turquesas brillaban en el retrato con un degradado azul en la parte superior con verde en la parte inferior.

Vestía un vestido que dejaba al descubierto sus hombros, los bordes del vestido resaltaban con un detallado encaje, como la parte de la manga que estaba hecho para parecer que una rosa florecía entre los volantes.

La pintura de la princesa Penélope se encontraba escondida en esta parte del castillo, los únicos que podían verla sin impedimento era el gran jardín de rosas que se podía apreciar en los grandes ventanales enfrente del retrato, Callisto puso mucho esfuerzo en mantener vivos los numerosos rosales del jardín, por lo que constantemente recibían mantenimiento bajo varios hechizos de conservación.

- Hyung realmente amaba a la princesa Penélope ¿No es así, Cedric? –

Pero tras la muerte del emperador, el jardín dejo de recibir los hechizos de conservación, las rosas florecientes que una vez llenaron la entrada del jardín regresaron al suelo oscuro.

- Al punto de querer morir por sus heridas. Realmente espero que en esta próxima vida puedan volver a reunirse sin tragedias de por medio –

- Yo también lo espero -


- Si despejo la variante y lo cambio a positivo, el resultado sería treinta y nueve, por lo que la respuesta a la pregunta seria treinta y nueve al cuadrado – Murmuro en voz baja una pelinegra de piel clara y ojos grises.

La chica no dejaba de ver su cuaderno lleno de operaciones al mismo tiempo que parpadeaba cada vez más frecuente por el dolor de cabeza que le estaba dando por el estrés. Mañana comenzaba los parciales y aun no podía entender la formula correcta.

Callisto que no había dejado de escuchar a su princesa murmurar desde hace rato, termino de cortar la hamburguesa en silencio frente a él, pronto levantó el plato y lo coloco frente a la pelinegra.

Cha Siyeon levanto la mirada de su libreta para mirar la deliciosa hamburguesa cortada en seis partes y luego dirigió su vista hacia su novio.

El cual le sonrió cariñosamente.

- Tomate un descanso para comer algo – Dijo el castaño mientras tomaba un vaso de refresco para dárselo a su princesa. – Necesitas energía para poder resolver tu tarea de matemáticas –

Al escuchar eso, la coreana se burló por sus palabras.

- Solo te estas burlando porque hiciste tu tarea en la escuela –

- Oh, ¿quieres que te pase las respuestas, princesa? –

- Nunca –

El castaño sonrió por su firmeza en no aceptar su ayuda por algo tan simple a un trabajo escolar, aunque sabia la respuesta a su comportamiento obstinado, volvió a insistirle un poco más para escuchar su voz.

- Acabarías más rápido si copiaras mis respuestas –

- Pero, no aprendería a utilizar la formula si te copio –

Esa era su chica.

El castaño apoyo su espalda en el respaldo de la silla sin dejar de mirar a su preciosa princesa que parecía incomoda por su atención.

- ¿Qué pasa? No has dejado de mirarme desde hace rato –

- Solo pensaba en lo mucho que te amo -


Curiosidad que anhelo#2

Busque en toda la novela las veces en que aparece el sistema para darme una idea de cómo escribir su aparición en la historia. Lo que no fue de mucha ayuda, por lo que busque novelas que tuvieran como parte de la narrativa la selección de un sistema.

Para la tensión por la salud de Callisto me inspire en los últimos sucesos de la reina Elizabeth II, al igual que investigue lo que se hizo en su cortejo fúnebre, que es cuando el féretro va en el coche fúnebre, sus familiares y seres queridos lo siguen en otros vehículos.

Además, me di cuenta de que Callisto lo maté a sus ochenta y cuatro años, un poco más para elevar su esperanza de vida. Pero, bueno, aquí la salud de nuestro Callisto no fue la misma desde el envenenamiento, por lo que paso una parte de su vida con muchas recaídas por culpa del veneno.

Hubo una referencia sobre un personaje que detesto, pero fue el único que se me ocurrió.

La descripción del retrato de Penny es un merch oficial del manhwa que salió a la venta como una lampara de escritorio.