"Tener una experiencia cercana a la muerte te hace redefinir tus opciones en vida"
AU del ep.9 de la temp.4: Avalanche.
Nunca en sus más locos sueños habría podido pensar que una avalancha acabaría con su vida.
Había intentado abrir sus ojos, mover su extremidades, gritar, pero no podía, su cuerpo no le respondía. Pero su mente aún era consciente.
Podía recordar claramente los gritos de su esposa. Charles, Charles, Charles. Esos gritos le taladraban la mente. Ninguna de los gritos que ella había echo desde que la conocía le habían afectado tanto como esos. Quizás fuera porque estaba gritando su nombre, pero no podía sacarlos de la mente.
Había oído a los doctores a su alrededor, hablando en murmullos. Los sintió irse, y apenas unos minutos después, oyó la puerta de la habitación abrirse, unos pasos acelerados, el sonido de una silla arrastrándose, y el cálido tacto de una mano contra la suya.
Ahora sí que la vergüenza lo carcomía, ella que había gritado su nombre, estaba allí, temblando, agarrando su mano, viéndolo en su peor momento. Pero la vergüenza no provenía de ahí, sino del simple hecho que si ella estuviera en su posición, no sabría si sería capaz de hacer lo mismo.
Pero era reconfortante saber que a pesar de todas los dolores y humillaciones que le había causado, ella estaba dispuesta a estar a su lado.
-Por favor Charles, tienes que salir de esta, no por mí, por Will y Harry, por favor, no dejes a nuestros hijos sin un padre... -sus sollozos le impidieron continuar hablando, podía perceptir el dolor en su voz- Te amo, no puedes dejarme. Sé que estoy siendo egoísta, porque sé que amas a la otra, pero te amo, y no puedo ocultarlo, no puedo negarlo. Si una parte de ti aún me ama, por favor, despierta, y te prometo que dejaré de lado mis actitudes infantiles y podremos reconstruir esta familia.
Quería gritarle que aún la amaba, que Camilla era solo una distracción, un pasatiempo, que había sido como una venganza que lo había envuelto y consumido. Quería decirle que ella era la única, que nunca había podido aceptarlo, porque era un imbécil, con actitudes infantiles.
Tanto tiempo le había costado aceptar que la amaba, y parecía ya muy tarde.
Verlo así, en ese frágil estado, había roto mi corazón. Había dejado de lado mis rencores hacia él, y entré a la habitación. No pude evitar que las lágrimas corrieran por mi rostro.
Tenía que hacer que despertara, tenía que darle un incentivo. Los pronósticos de los médicos no eran muy alentadores. Pero algo emocional, si pudiera escucharme, quizás le hiciera despertarse.
Había hablado durante tanto rato, que no supe cuando me quedé dormida. Sentí una mano moverse, y levanté la cabeza. Tenía los ojos abiertos.
-Di... ana. -su voz era rasposa y adolorida.
-Oh, Charles. No hables. Te lastimarás. -intenté ir a llamar a los médicos, pero me agarró y no me dejó ir.
-No... déjame decirte algo... yo también... yo también te amo... lo siento.
-Yo también lo siento. Pero primero tienes que ponerte bien. Después haremos que esto funcione. Esta bien.
El asintió.
Costó esfuerzo y trabajo, pero habían podido arreglarlo. Se ayudaron mutuamente. Hablamos. Charles dejó las cosas con Camilla. Y se convirtió en un devoto padre.
Diana le recompensó con dos hijos más: Alice, nacida en 1990 y Arthur, nacido en 1996.
Alice era la niña de los ojos de su padre, aunque los amaba a todos por igual.
Durante años, Charles le agradecería a la avalancha que lo devolvió al lugar al que pertenecía: junto a su esposa e hijos. Pero estaba aún más agradecido por haber sobrevivido.
Hola a todos. Espero les gusten estas historias.
Está es bastante corta, pero espero que las demás sean más largas.
Recuerden que esto es una obra de ficción, basado en personas reales y la serie The Crown.
Todas sus ideas, sugerencias y comentarios serán bienvenidos.
