"Había lucha contra la que sentía por ella, algo dentro de mi la despreciaba, pero cuando nuestras miradas se tocaban, me derretía, ella lo sabía y yo no podía controlarlo"


Intentaba constantemente no verla, raramente visitaba ya Kensington Palace, había pedido que tuviéramos la menor cantidad de compromisos públicos juntos. Pero de nada servía, seguía viéndola, mañana, tarde y noche, sus ojos azules, tristes, mirándome, haciéndome sentir mal. Y no quería, no quería sentirme mal, porque no era mi culpa que ella fuera infeliz, ¿o sí?

Sí, era mi culpa que ella fuera infeliz, le había mentido, la había engañada, humillado y traicionado de todas las maneras posibles, y ella había aguantado, había mirado hacia otro lado y nos había ignorado. Hasta que no lo hizo más, y estalló. Me reclamó, y lo único que pude hacer fue herirla aún más, diciéndole que no la amaba.

Sus ojos mostraron el dolor que su cuerpo era incapaz de mostrar, lo dolida que se sentía, y cómo un cobarde huí de ahí. Lloré a solas, por todo, por ser un imbécil, un idiota y un traidor.

Recordaba los primeros años, sus ojos felices, me derretía con ellos, siempre vibrantes, azules como el color del mar, me daban una calma que jamás pensé en encontrar, podía perderme en sus risueños ojos azules. De los que ya solo quedan una sombra.

Mamá nos ha obligado a asistir juntos a una gala benéfica, yo he protestado, cómo siempre lo hago, sé que ella no lo hace, asiente y acata las órdenes.

El auto recorre el camino que me lleva a Kensington para recogerla, ante el mundo, ella y yo somos felices.

Ni siguiera hago el intento de salir del auto, mi secretaria la busca y cinco minutos después regresa con ella, usa un elegante vestido azul que combinan con sus ojos, unos pendientes blancos y la Tiara de los Enamorados de Cambridge.

Su mirada se ve más alegre que la última vez, y la luz de la noche hace brillar su rostro, me da una sonrisa amable. Y solo quiero desaparecer, mi cuerpo no resiste a mis órdenes, y mi corazón late rápidamente. Tiemblo ante la anticipación de tener que tocarla, besarla o bailar juntos.

-Hola -me dice cuando entra al auto- Te ves muy guapo.

Es falsa cortesía, siempre me visto igual, un simple traje, y las medallas. Pero su rostro me dice lo contrario, lo cree de verdad. Giro mi rostro hacia la ventana, para que no vea mi rostro abochornado.

-Tu también te ves muy guapa -le respondo, no queriendo sonar descortés.

El problema es que ella siempre se ve guapa. Es natural en ella. Si nos comparamos, ella es una hermosa rosa roja y yo soy un adefesio. No podemos ser más contrario. Ella es alegre y divertida, yo soy serio y estirado.

Llegamos, las puertas se abren, salimos y ella se acerca a mí, la agarró por la cintura, la atraigo aún más, y los flashes de las cámaras comienzan a sonar. Sonreímos, nos miramos. Y me pierdo en ella, en los momentos felices que hemos tenido juntos.

Caminamos juntos y entramos. Saludamos a todos, y ocupamos nuestros puestos.

Mientras el momento de abrir el baile se acerca, siento que mis manos sudan.

Ella me da su mano, y nos levantamos, las personas aplauden. Vamos al centro del salón. La música suena: Lay All Your Love on Me, de ABBA.

Nuestros movimientos se coordinan, y todo está en silencio, el silencio resulta mejor que cualquier conversación forzada que podríamos entablar.

Evito su mirada.

-Has estado muy nervioso toda la noche -es una afirmación, no una pregunta.

-Ya sabes porqué -le respondo.

-No, no lo sé.

Un nuevo silencio se instala entre nosotros, hasta que por fin le respondo

-Por ti.

-¿Por mí? Porque razón yo podría ponerte nervioso a ti, oh, gran Príncipe.

Una sonrisa sale de mi. Sé que está jugando conmigo.

-Porque sabes como conquistarme. Sabes que no me puedo resistir a tus ojos, a tu mirada, sabes que no puedo resistirme a ti.

-Así como yo tampoco puedo resistirme a ti. Así que crees, ¿les damos un espectáculo?

Asiento. Y nos besamos.


Hola a todos. Espero les gusten estas historias.

Recuerden que esto es una obra de ficción, basado en personas reales y la serie The Crown.

Todas sus ideas, sugerencias y comentarios serán bienvenidos.