El Descubrimiento de Yuu.

Jäger.

Shoutmon se encontraba en un espacio oscuro, no sabía cómo había llegado ahí y tampoco que era ese lugar.

De repente vio una luz blanca frente de él.

-Shoutmon- lo llamaba la luz, que cada vez se hacía más intensa.

-¿Quién eres?-pregunto Shoutmon, tapándose la cara con los brazos, para que no le molestara la luz.

-Es tiempo qué tú y Kudou Taiki se unan con las otras escogidas-hablo la luz con mayor fuerza.

-¿Elegidas? ¿De qué estás hablando? ¿Quién eres? ¿Qué es lo que pasa?- pregunto Shoutmon, haciendo un esfuerzo para ver quien estaba en esa luz dorada.

-¡Shoutmon, no es hora de estar dormido! ¡El mundo humano y el mundo digital necesitan los poderes de los cinco elegidos, junto con el poder del humano y del digimon portadores del Brave Snatcher! ¡Despierta!

Shoutmon despertó de golpe.

El dragón rojo empezó a respirar con dificultad, se dio cuenta que estaba sudando un poco. Se sentía realmente confuso, y le dolía un poco el brazo derecho. Empezó a ver donde estaba. Estaba en la habitación de su compañero, más bien, estaba acostado en la cama de Taiki

Se empezó a sentar con cuidado y noto que algo caía de su frente: un pañuelo. Shoutmon lo agarro y noto que estaba algo húmedo. También se dio cuenta que su brazo derecho tenía una venda. Entonces recordó lo que le había pasado antes de perder el conocimiento.

"¿Qué raro? ¿Por qué una venda, cuando puedo curarme fácilmente en el xros loader?" Pensó Shoutmon revisándose el brazo, pero el movimiento hizo que le doliera, así que lo dejo de mover.

Shoutmon escucho unos ronquidos conocidos desde el piso que lo sorprendieron. Se inclino un poco para ver y se sorprendió mucho.

Taiki, Tagiru, Gumdramon, Yuu y Damemon dormían en el suelo tapados con frazadas y con unos cojines en las cabezas. Se habían quedado todo el tiempo con Shoutmon, esperando a que despertara.

Shoutmon miro hacia la ventana y vio que aún no salía el sol.

"¿Se quedaron durmiendo aquí toda la noche? Je, era de esperarse" Pensó Shoutmon, quien prefirió dejarlos dormir más, y como empezó a sentirse cansado, se volvió a recostar con cuidado, colocándose el pañuelo húmedo en la frente de nuevo.

El dragón rojo medito por lo que le había pasado: La Espina, El Kopierer, Kokoromon…

El recuerdo de esa digimon hizo que a Shoutmon le llegara una punzada de furia.

¿Cómo se había atrevido a tratar a su Rey de esa manera? ¿Rey de los Cornudos? Esa se la iba a pagar. Y no era culpa de él haberla lastimado, ella fue la que no le dijo que era una chica.

"Le pegue a una chica…" Ese pensamiento hacia que Shoutmon perdiera todos los ánimos "Aunque no es muy damita que digamos…" pensó para sentirse un poco mejor.

Shoutmon movió la cabeza para ver a sus amigos, miro por un momento a Gumdramon, el digimon que siempre intentaba superarlo y demostrarle su valía.

"Kokoromon-sama, ¿Eh, Gumdramon?" Penso divertido Shoutmon "A sí que te enamoraste de esa V-mon. Esto se va a poner divertido" Shoutmon rio por lo bajo por eso. Luego se percato de algo que no había tomado en cuenta.

Los V-mon se habían extinguido.

Shoutmon recordó que los únicos V-mon que había conocido era el que estaba en la Digimemory y el compañero de uno de los líderes legendarios de otra dimensión.

Entonces… ¿Cómo era posible que quedara uno? (En especial que quedara una chica) Y por lo que sabía…los V-mon eran dragones sin poderes de fuego ¿Cómo era posible que ella, siendo una V-mon, los tuviera?

Shoutmon empezó a meditar un rato, sin llegar a una conclusión.

Al dragón rojo le empezó a dar sueño de nuevo. Así que Shoutmon se acomodo más en la cama de su compañero para dormir mejor.

-Rey, ¿seguro qué se encuentra bien?- pregunto preocupado Gumdramon.

Ya era medio día. Shoutmon estaba por completo despierto, aunque aún un poco débil. Gumdramon, Tagiru, Yuu y Damemon estaban con él, mientras Taiki junto a su madre, le preparaba al dragón rojo la medicina sugerida por Kokoromon. Shoutmon les había contado sus conclusiones sobre Kokoromon, y ellos lo que paso cuando él quedo inconsciente.

Shoutmon suspiro.

-Solo estoy cansado, no es nada del otro mundo, Gumdramon- dijo Shoutmon al dragón morado.

-Molestarlo todo el rato no es bueno-dame- dijo Damemon.

-Yo…yo no lo estoy molestando- se defendió Gumdramon.

-Pero si le has hecho la misma pregunta desde que despertó- dijo Tagiru comiendo las galletas que les había dado la mamá de Taiki.

-Oye Tagiru…esas galletas son para compartirlas- le recordó molesto Yuu.

-¿De qué hablas Yuu? ¿Acaso quieres subir de peso para no tener ese club molesto de admiradoras?- se burlo Tagiru, que como respuesta obtuvo un cojín en la cara lanzado por Yuu.

En ese momento los dos niños empezaron a lanzarse los cojines.

-No tienen buena puntería-dame- opino Damemon.

-Si…-murmuro Shoutmon con una ligera sonrisa.

Gumdramon se dio cuenta de eso.

-¡El Rey esta sonriendo!- dijo sorprendido y alegre- Ya era hora Rey, siempre sonríe cuando habla con Taiki pero nunca con nosotros.

Shoutmon miro algo incomodo a Gumdramon y borro su sonrisa.

-No abuses de tu suerte- murmuro molesto, a lo que Gumdramon se restregó la cabeza nervioso- Por cierto…veo que te curaste de tus heridas.

-No eran heridas…solo magullones- dijo sonriente el dragón.

-Magullones que no te dejaban moverte-dame- Murmuro Damemon.

-¡¿Qué dijiste?!- dijo Gumdramon molesto.

En ese momento un cojín le llego en la cara al dragón morado, derribándolo.

-¡Ja Ja, eso sí es gracioso!- dijo Shoutmon entre risas.

-Perdón, Gumdramon- se disculpo Yuu, ya que había sido su cojín el que le llego.

-No se vale…no estaba listo ¡Y Rey por favor no se burle de mí!- le dijo Gumdramon porque con Tagiru y Damemon, Shoutmon se reía de él. Aunque un poco molesto, eso le agrado, que el Rey se relajara un poco.

De repente Shoutmon dejo de reír y se agarro la cabeza con una mano.

-Oye…No pareces del todo bien- menciono Tagiru.

-Solo sentí…un pequeño mareo…nada grave- murmuro Shoutmon volviendo en sí.

-Pero esas Espinas si son peligrosas, si te debilitan de esa forma…- opino Tagiru. Dirigiéndose a su compañero- Gumdramon, tuviste suerte que no te clavara una ese "Konopiel"

-Kopierer- lo corrigió Yuu.

-Eso, eso- dijo Tagiru distraídamente mientras seguía comiendo lo que quedaba de galletas.

En ese momento entraron Taiki y su madre, quien tenía su pelo anaranjado amarrado en una cola de caballo y usaba una polera rosa, pantalones cortos café y zapatos rojos. Ella llevaba un jarrón lleno de jugo y un vaso en una tabla.

-Shoutmon ¿Cómo te encuentras?- le pregunto Taiki sentándose en la cama frente a su compañero, quien suspiro.

-Estoy bien, solo algo cansado, eso es todo- dijo sin ánimo.

-Me alegra saber eso- menciono la mamá de Taiki dejando la tabla con jarra y vaso en la mesa de noche- Me había preocupado bastante cuando Taiki te trajo inconsciente en sus brazos anoche.

-Perdón Taiki- menciono un poco avergonzado Shoutmon.

-No te preocupes, preferí traerte así que en el xros loader por seguridad- menciono Taiki con una sonrisa.

-Ese es Taiki-san, siempre preocupándose de los demás- opino Tagiru.

La mamá de Taiki sonrió por el comentario, después se acerco a Shoutmon, se sentó en la cama al lado de su hijo y abrazo al dragón rojo.

Shoutmon se quedo sorprendido por este hecho, y no solo él, sino el resto del Xros Heart, excepto Taiki, quien solo sonreía.

-¿Yuno…san?-murmuro asombrado Shoutmon.

-Por favor ten más cuidado en tus batallas- dijo separándose de él- confió en que siempre protegerás a mi hijo, pero también me preocupo por ti. Recupérate y no te olvides de tomarte tu medicina- le dijo con una sonrisa.

La mujer se levanto y se fue cerrando la puerta. Dejando a Shoutmon confundido, pero al mismo tiempo agradecido.

-Bien- dijo Taiki, rompiendo el silencio en el cuarto. Sus amigos lo miraron- Ahora que estamos tranquilos, podemos hablar de lo que paso ayer-

-Si...-Tagiru se cruzo de brazos.

-Kopierer...-medito Yuu-... Kokoromon dijo que no eran digimon. Solo eso sabemos-

-Y que usan unas armas mortíferas llamadas Espinas- dijo Gumdramon.

-Y no solo están ellos. El digiquartz ha regresado- señalo Shoutmon.

-El relojero debe de saber algo al respecto- dijo Tagiru, a lo que sus amigos asintieron, excepto Taiki, quien meditaba.

El joven sospechaba que el relojero tramara algo. Pero era imposible. Bagramon había renacido como un digimon purificado. Aunque Taiki no les había dicho a nadie que el relojero era Bagramon. El joven temía decírselo a Shoutmon, pues temía abrir viejas heridas. Recordó con pesar la vez que Shoutmon murió en manos de Bagramon frente a sus ojos... Ese recuerdo aún lo atormentaba.

-¿Taiki, sucede algo?- se preocupo Shoutmon, sacando de a Taiki de sus pensamientos.

-No, nada. Ahora la prioridad será encontrar al relojero- sentencio Taiki, a lo que el xros heart asintió.

-Bien niños, ya pueden irse a su casa- informo el profesor al curso.

Habían pasado dos días desde la batalla contra el Kopierer, y Shoutmon ya estaba en buenas condiciones. Taiki había buscado junto a los demás al relojero para pedirle explicaciones, pero no lo encontraron, ni siquiera funciono el olfato de Gumdramon.

Ya todos guardaban las cosas para irse a casa.

-¡Yuu, no te olvides que hoy tenemos practica!- le dijo Tagiru a Yuu, quien solo asintió- Oye, ¿realmente vas a volver a invitar a Samanta a un partido?- le murmuro, a lo cual su amigo asintió.

Tagiru suspiro y prefirió irse que ir el mismo a invitar a Samanta.

Yuu tenía una pequeña sospecha…pero necesitaba pruebas. Estaba pensando en esas cosas y no se dio cuenta que Samanta ya se iba.

-¡Ah! ¡Espere Samanta-san!- Yuu alcanzo a su compañera afuera de la escuela-¿Quieres jugar otro partido de basquetbol?

-¿Otro…?-pregunto Samanta, a lo cual Yuu asintió sonriendo- Bien… ¿no les molestara que vaya?

-Claro que no, el Xros Heart quiere volverse tus amigos- le dijo agarrándola de la mano y llevándola a la cancha.

-Oye, puedo caminar sola- dijo con una mirada fría unos minutos más tarde.

-¡Ups! ¡Lo siento!- y Yuu le soltó la mano algo rojo.

Tagiru practicaba solo mientras esperaba con Taiki (quien estaba sentado en la banca) a que llegara la invitada.

-Entonces…no lo han encontrado- dijo Shoutmon desde el xros loader.

-No, me pregunto dónde estará el relojero- murmuro Taiki

-¿No estará en otra ciudad, brother?-pregunto Starmon

-Espero que no…-murmuro Taiki.

-¡Taiki-san, venga por favor, quiero mostrarle esta nueva técnica!- lo llamo Tagiru.

-¡Voy!- y dejo el xros loader con el de Tagiru y fue donde su amigo.

Dentro del xros loader de Taiki

-Ese relojero es escurridizo- murmuro Shoutmon sentándose- ¿Dónde se habrá metido?

Shoutmon se dio cuenta que sus amigos digimon lo miraban preocupados.

-¿Ocurre algo?- pregunto el dragón rojo.

-Shoutmon, ¿realmente estás bien?-kame- Pregunto preocupado ChibiKamemon.

-Si…como lo he dicho un montón de veces- dijo con la voz algo irritada, ya que todo el mundo le preguntaba lo mismo.

-Brother, no seas así, solo nos preocupamos por ti- dijo Starmon.

-Nunca he dicho que desagradezco eso, pero como todos siempre me repiten la pregunta uno también se harta un poco- dijo intentando no parecer mal agradecido.

-Como me gustaría analizar una Espina de un Kopierer…- murmuro entusiasmado Wisemon, a lo cual Shoutmon lo miro con cara de pocos amigos- …Si te enfrentas con un Kopierer de nuevo, ¿me traerías una Espina para analizarla?

-¡Ni loco me vuelvo a acercar a una de esas tonteras! – dijo molesto Shoutmon, causando las risas de sus amigos.

Fuera del xros loader

-Oye Tagiru, ¿estás enojado?- pregunto Taiki a su amigo.

-Eh…no-dijo distraídamente, mientras lanzaba un tiro que fallaba.

-Pues pareciera que sí- opino Taiki, atajando el balón y dándole un pase a Tagiru, quien después de atajarlo dio un suspiro- ¿qué pasa?

-Samanta, eso es lo que pasa- intento de nuevo un tiro pero volvió a fallar.

-¿Qué tiene ella?- pregunto Taiki tomando el balón y lanzándolo a Tagiru, quien lo recibió.

-Es que… no sé si quiera ser amigo de ella…-murmuro pasando el balón de mano en mano distraídamente.

-¿Eh? ¿Por qué?- se sorprendió Taiki.

-Bueno… ¿no es obvio? Digo…no la has visto en clases…- murmuro Tagiru sin parar de jugar con el balón con las manos.

-¿En clases?- se extraño Taiki

-Es…algo desagradable…no se junta con nadie… siempre se va a comer sola…y cuando uno le habla lanza una mirada…-tuvo un escalofrió y miro el balón mientras seguía pasándoselo de mano en mano- …No sé cuál es su problema, siempre anda gruñona, no me extraña que no tenga amigos, al fin y al cabo, ¿Quién quisiera ser amigo de alguien tan desagradable…?-

-¡TAGIRU!-grito Yuu muy enojado.

Los dos jóvenes se dieron vuelta sorprendidos, y vieron a la entrada de la cancha a Yuu, junto con Samanta.

Tagiru se arrepintió de todo lo que dijo…y… la expresión de Samanta no había cambiado en nada…

- Lo sabía, no soy bienvenida aquí- dijo Samanta con tono tranquilo, dándose la vuelta y saliendo de la cancha- Bueno, gracias por todo Yuu- agrego y se fue.

-¡Espera, Samanta-san!- dijo Yuu- ¡Tagiru suele decir tonterías, es normal en él!-

-Déjalo así- respondió, y se perdió de vista.

-¡TAGIRU!- reclamo molesto Yuu acercándose a su amigo-¡¿CÓMO TE ATREVES A DECIR ESAS COSAS DE SAMANTA-SAN?!

-No…no fue mi intensión…jamás pensé que me oiría- tartamudeo el joven.

-¡TENIENDO COMPAÑEROS COMO TÚ ¿QUIEN QUERIA ENTABLAR AMISTADES?!-exclamo molesto Yuu.

-¡Basta Yuu!, lo que dijo Tagiru es lo que piensa de Samanta, no podemos hacer que cambie de opinión, aunque quisiéramos…- lo intento calmar Taiki.

Yuu no dijo nada, pero miro para otro lado.

-¡Voy a buscarla!- y se fue corriendo siguiendo la dirección que había tomado su compañera.

-Realmente…metí la pata está vez…-murmuro apenado Tagiru tapándose la cara con el balón.

-No hay que ser listo para darse cuenta-señalo Gumdramon desde el xros loader rojo oscuro.

-¡Gumdramon, tú no opines!-le dijo Shoutmon desde el xros loader rojo.

-¡Samanta-san!- grito Yuu, cuando la vio sentada en una de las bancas de la plaza.

La chica levanto la mirada hacia la de su compañero. Yuu vio que se había quitado los lentes, y los limpiaba con un pañuelo blanco, apreciándose mejor sus ojos café que tenía.

-Eres tú…-murmuro la joven colocándose los lentes.

-¿Te molesta si me siento?-

-Haz lo que quieras…-murmuro sin darle importancia.

El chico se sentó al lado de la joven.

Estuvieron un buen rato en silencio, hasta que Yuu lo rompió.

-Disculpa a Tagiru, suele decir cosas sin sentido, créeme que está arrepentido de lo que dijo sobre ti-

-No me preocupa. En serio- agrego al ver la mirada de Yuu.

-… Bueno… Aparte del basquetbol, ¿qué otros deportes te gustan? Samanta-san-le pregunto, para sacar un tema de conversación.

-… El tenis, el ajedrez y el hándbol- dijo sin darle importancia- Y no me llames Samanta-san, solo Samanta, si quieres-agrego.

-O mejor…Jefa-dijo Yuu mirándola fijamente.

La joven lo miro de reojo.

-¿Es algún termino japonés para referirse a otra persona?- le pregunto la joven de lentes, sin dejar de mirarlo.

-No creo que Kokoromon lo use de esa manera- dijo decidido Yuu. La chica se quedo pensativa un rato.

-¿Kokoromon? ¿Qué es eso?- pregunto con desconfianza.

-Descubrí que eres una Cazadora- dijo Yuu-Porque eres alemana.

-¿Qué tiene de malo ser alemana?- pregunto molesta.

-Las frases de los ataques de Kokoromon son palabras alemanas, lo sé por la pronunciación que tiene, se parece a la tuya, y por lo que parece, es la primera vez que ella está en Japón, al igual que tú. Contando también que dijo que su compañero humano se llama Jefa, y apareció momentos después que te fuiste de la cancha…¿no te parece coincidencia?

Yuu suponía que Samanta seguiría preguntando a que se refería, pero para su sorpresa, ella se levanto.

-¿Desde cuándo lo sabes?- pregunto con un tono de voz más frio de lo habitual.

-Desde que Kokoromon uso su ataque "Feuerlöschpumpe", esa palabra es alemana y significa "Bomba Fuego", una vez lo leí en un libro-

-Oh… ¿Quién pensaría que algo cotidiano para nosotras nos revelaría?- dijo Samanta, sonriendo por primera vez.

En ese momento apareció debajo de ellos un portal verde.

-¡¿Pero qué?!- murmuro sorprendido Yuu, mientras él y Samanta eran arrastrados al Digiquartz con sus mochilas.

Los dos jóvenes habían caído en el mismo parque, pero al mismo tiempo diferente.

-Digiquartz…-murmuro Yuu. El chico se dio cuenta que cayó en algo blando. Miro para abajo y vio que estaba encima de la mochila de Samanta, y debajo de la mochila estaba la niña, quien apoyaba su mentón en su mano y con la otra movía los dedos, impaciente en el piso.

-¡Ah! ¡No quise…! ¡Lo siento!- se disculpo Yuu levantándose de un salto.

-… Como sea- murmuro la niña sentándose y colocándose bien los lentes, y después la mochila.

-Lo siento- dijo el niño ofreciéndole su mano para levantarla. La niña lo miro un rato, sonrió, aunque de una manera fría, y la tomo. Yuu movió su mano y la niña se levanto.

-Parece que un Kopierer ya me detecto…-murmuro la niña mientras se quitaba los lentes.

-¿Qué se supone que es un Kopierer?- pregunto serio Yuu.

-No es un digimon, como les dijo Kokoromon- dijo la joven sacando su pañuelo blanco de su bolsillo y empezando a limpiar sus lentes.

-¿Entonces…?-

-Un Kopierer es una "Inteligencia Artificial" incompleta-

-¿Incompleta?-

-Sí, son creados de manera incompleta para que no tengan la suficiente… "inteligencia" (por decirlo de una manera) para que desobedezcan ordenes. Y como viste antes, son una sustancia viscosa a simple vista, pero lo que es viscoso son sus datos incompletos materializados.

-¿Y la forma de gorila?-

-Suelen adoptar forma de animales para pelear, desde una araña a una ballena- dijo mientras revisaba que sus lentes estuvieran bien limpios- La única forma de acabarlos es con el fuego. Pero no puede ser una bola de fuego, tiene que ser un ataque de fuego de tal manera que impida su regeneración.

-Eso me lo dijo Kokoromon, pero ¿Qué tienen que ver con el regreso…?-

-¿…del Digiquartz? Todo- la joven se puso sus lentes- No sé como regreso, pero sé que solo pueden vivir en este lugar, por lo que sus jefes les dieron la capacidad para abrir portales como el xros loader, para que consigan su alimento desde el mundo humano.

-¿Alimento? ¡¿Los humanos?!- se asusto el chico.

-No…solo van por los Cazadores, porque ellos tienen a digimon con el poder de la evolución. Ese es su alimento, ellos le roban a los digimon el poder de la evolución y así adquieren más poder. Je, ese es el modo de operar de "El Proyecto Iluminati", así se llama la organización que creo a los monstruos, quienes liberaron a varios de esos seres en el Digiquartz de tú ciudad, porque aquí es donde viven más cazadores. Y como no quieren ser descubiertos por nadie, los dejan sueltos sin vigilancia alguna, de seguro porque tal vez noten fácilmente si un Kopierer "comió" suficiente.-

Yuu quedo sorprendido ante eso.

-¡¿Eso significa que todos estamos en peligro?!- dijo Yuu, a lo cual la niña asintió.

-Pero ellos no saben que les he seguido la pista, más bien, de seguro creen que estoy muerta. Creen que Jäger fue destruido-murmuro-

-¿Jäger?-pregunto el joven.

-Es el nombre de mi "organización" Y como el Proyecto Iluminati creen que estamos acabados, puedo atraer a todos los Kopierer hacia mí para que no ataquen a ningún cazador, hasta ahora no le han robado el poder de le evolución a nadie…que yo sepa.

-¿Cómo los atraes?-

-Con esto- se quito el guante de la mano derecha y mostro una pulsera amarrilla que brillaba misteriosamente- Los Kopierer son glotones, y esta pulsera emite las ondas de una falsa poderosa evolución, o sea, un banquete para ellos y una molestia para mí- se volvió a poner el guante- Kokoromon y el resto de mi equipo también tienen uno, por eso a ustedes los atacaron-suspiro fastidiada- Kokoromon se ha lamentado un montón por su descuido.

Yuu medito sobre eso unos segundos.

-¡Por eso no te juntas con nadie!-

La joven lo miro un rato.

-No me junto con nadie porque no me interesan- aseguro, haciendo que el rubio se quedara en blanco.

-…¿Eh? ¿No lo hacías para proteger a inocentes…?-

-No es mi problema lo que les pase a los demás- aseguro Samanta.

Yuu la quedo mirando, algo impresionado, y no pudo evitar reír nerviosamente.

-Pero… ¿Cómo roban la evolución los Kopierer?-

-Si no quieres que te la roben, no la utilices- dijo la joven de lentes inspeccionando el lugar.

-¿Tú sabías que Taiki-san, Tagiru y yo somos gente con xros loader?-

-Sí, y si fuera tu sacaría mi compañero-

-¡Ah! Cierto, me olvide- saco su xros loader amarrillo. El cual Samanta se quedo mirando.

-… Color amarrillo, debes de ser un chico esperanzado- dijo la chica.

-¿Por qué lo dices?-

-… Porque el color de un xros loader se da según la actitud del usuario- saco su xros loader, que era de un color plateado – Lamentablemente no sé lo que significa el color del mío.

Yuu miro ese xros loader muy sorprendido.

-Plateado…-murmuro asombrado- Debe de ser especial, para que tenga un color de ese estilo-

-Mientras me sirva, no me importa si es de color rosa- dijo la joven. Yuu volvió a reír nervioso.

-Samy, ¿no crees que el Kopierer puede llegar en cualquier momento?-dijo una voz desde el aparato plateado.

-Si… - dijo, coloco el xros loader enfrente de ella- Reload, Jack

Un rayo verde salió del xros loader plateado y fue a parar frente a los jóvenes. El rayo desapareció y mostro a un ser humanoide con forma de liebre, con un mechón blanco como su pelaje y ojos celestes. Llevaba unas zapatillas negras, pantalón negro con una cadena en la cintura, una polera deportiva sin mangas y unas muñequeras del mismo color. Se podía ver una pulsera amarrilla en su muñeca derecha, combinando con su muñequera.

-Ah…que bien se siente salir- dijo estirando sus brazos- Ah. Hola- saludo a Yuu, quien solo atino a asentir con la cabeza, asombrado porque la liebre era algo alta (el niño le llegaba al hombro).

-¡Bien es hora de trabajar! Iré en busca del Kopierer y lo traeré para chamuscarlo- dijo sonriendo y se fue del parque.

Yuu se recupero de la impresión.

-Es la primera vez que veo a un digimon de ese tipo- agrego el joven.

-El asunto, es que no es un digimon- dijo Sam preparándose para sacar a otro compañero- Es un Inteligencia Artificial, y como está compuesto de datos, puede quedarse en el xros loader, y puede hacer DigiXros como su hermano mayor.

-¡¿Inteligencia Artificial?! ¡¿Hermano mayor?!- se sorprendió más Yuu.

- Reload, Luke, Kokoromon- dos rayos verdes salieron del xros loader, los rayos desaparecieron y mostraron a Kokoromon y a otro ser humanoide con forma de liebre un poco más alto que Jack. Usaba un buzo deportivo gris claro con líneas grises, zapatos y guantes del mismo color. La chaqueta del buzo tenía un capuchón, el cual tenía puesto y traía dos orificios para sus orejas. Se podía vislumbrar sus ojos rojos y un mechón grande de cabello negro, diferente al resto de su pelaje blanco. El mostraba un aire mucho menos alegre que Jack.

-¡Yuu, cuánto tiempo sin verte!- dijo Kokoromon abalanzándose al muchacho, quien sujeto a la digimon- Estas pálido.

El chico estaba estupefacto por todo, pero…

-¿Cómo pueden estar tres de tus compañeros fuera del xros loader?- pregunto el joven a la chica, quien guardaba su xros loader.

-Te dije, Jack y Luke son inteligencias artificiales, no digimon, por lo que las reglas no funcionan con ellos, ¿y no vas a sacar a tu compañero?-

-¡Me olvide! Reload, Damemon- de su xros loader salió su compañero.

-Ya era hora, no es bueno olvidarse de uno-dame- Dijo Damemon.

-Hola, Damemon- dijo Kokoromon bajando de Yuu y saludando al digimon.

Yuu miraba a Luke, quien solo tenía sus manos guardadas en los bolsillos de la chaqueta y tenía la mirada perdida.

-¿Ustedes dos también tienen una pulsera?- pregunto Yuu, a lo cual Kokoromon y Luke se quitaron el guante derecho y le mostraron la pulsera, luego se lo colocaron. El chico vio que Kokoromon tenía vendada también la palma de su mano cuando se quito el guante.

Escucharon un estruendo y un grito monstruoso desde la otra esquina del parque. Se prepararon.

Jack apareció seguido de un rinoceronte morado.

-¡Lo he encontrado! ¡Y en tiempo record!- dijo emocionado la liebre de ojos celestes mientras corría por su vida.

Yuu se asombro al ver ese rinoceronte morado persiguiendo Jack, quien parecía divertido.

-¡Hermano, ahora!- llamo Jack, a lo cual Luke se movió con una rapidez increíble hacia el Kopierer, mientras su hermano saltaba para no estar en el rango de pelea.

La liebre de ojos rojos detuvo al rinoceronte morado sujetándolo de los costados de su cabeza. Los pies de Luke fueron empujados un poco destrozando el piso donde estaba.

-… Kokoromon- dijo Sam

-Déjamelo a mí- respondió la digimon dando un gran salto- Luke, empújalo para el lado para que le dé el golpe final- agrego mientras su cuerpo se envolvía en llamas.

Luke movió la cabeza del rinoceronte morado, provocando su caída. Dio un salto para atrás.

-¡Blesse!- dijo Kokoromon extendiendo su palma a donde estaba el Kopierer. Un rayo de fuego salió de su palma, y antes de que el Kopierer se defendiera, ya era quemado. Al minuto no quedo nada de él.

Yuu y Damemon se quedaron sorprendidos con la boca abierta.

Ellos lo habían derrotado con una facilidad sorprendente.

-Son buenos…-murmuro Yuu a lo cual su amigo asintió.

El joven vio a Jack y Kokoromon cantando de felicidad aferrados de los hombros (Por la diferencia de tamaño, Kokoromon quedaba colgando, pero eso hacía que se divirtiera más)

-¿Estás bien?- pregunto Sam a Luke, quien volvía a tener sus manos en los bolsillos de la chaqueta, con la mirada perdida. Al ver que Sam le hablaba, el asintió.

-¡Oye Samy, como lo derrotamos en tiempo record, queremos comer ramen!- dijo Jack con Kokoromon a su lado asintiendo con la cabeza.

-¡Estamos en Japón! ¡Hay que comer como japoneses!- agrego sonriendo Kokoromon.

La niña suspiro.

-… Si con eso dejan de molestar- respondió a lo cual Kokoromon y Jack empezaron a danzar de felicidad- Mejor regresen los tres- agrego, sacando su xros loader y sus tres compañeros volvieron al aparato-Deberían ver sus caras- menciono la joven a Yuu y Damemon- No me extrañaría si tuvieran un nido de moscas en sus bocas-

Ambos cerraron avergonzados la boca.

-No sirvió al final que saliera del xros loader-dame- menciono algo desanimado Damemon.

-No, está bien. Ambos vimos como se debe derrotar a un Kopierer, ¿verdad, Sam?- respondió Yuu, mirando como su compañera estiraba sus manos.

-Sí. Ambos han visto que lo único que hay que hacer para vencer a un Kopierer es un trabajo en equipo y fuego. Según lo que me dijo Kokoromon, puedo decir que a tus amigos (y a ti) les falta lo primero- dijo acomodándose los lentes.

-Nos tomo desprevenidos- se defendió Yuu.

-Por cierto…-Sam se acerco a Yuu, y con sus dedos le empezó a pegar en la frente, lo que hacía que el joven retrocediera- No…me…llames…Sam…entendido…- las palabras aparecían con cada golpe.

-Está bien- dijo Yuu cuando la chica dejo de golpearlo, sobándose la frente y sorprendiéndose de la fuerza de ella, mientras Damemon se reía.

-Eso sí- dijo Sam acomodándose la mochila- No quiero que le digan al Xros Heart que poseo un xros loader, ni que soy la compañera humana de Kokoromon

-¡¿Eh?! ¿Por qué?- se sorprendió Yuu.

-El Proyecto Iluminati cree que estoy muerta, ya es suficiente que mis datos estén en tu escuela como estudiante transferida, como para que una cierta cantidad de cazadores se enteren de mí, en especial si…-explico Sam, pero dejo la frase en el aire, como si hubiera dicho demasiado.

Yuu sonrió.

-Está bien- dijo sorprendiendo a la chica- No es necesario que me digas más de lo que necesito saber, aunque me gustaría saber todo para poder ayudarte, pero me es suficiente con saber que eres capaz de confiar en mí para decirme todo lo que me has dicho hasta ahora.

-Está bien-dame- agrego Damemon con una sonrisa.

Ella los quedo mirando.

-…Los japoneses parecen que están llenos de sorpresas- murmuro la joven.

Yuu y Damemon asintieron sonriendo.

-Pueden decirles a sus amigos sobre los Kopierer. Pero ni se les ocurra decirles algo sobre "El Proyecto Iluminati"-le advirtió, frunciendo el ceño.

-¿Por qué no?- pregunto Damemon.

-El Proyecto Iluminati es un problema de nosotros, no del Xros Heart- dijo la voz de Jack desde el xros loader de Sam

-Exacto. Pueden decirles sobre los Kopierer que son Inteligencias Artificiales incompletas, sus habilidades de tomar forma animal, su debilidad al fuego a gran escala, que no pueden vivir en el mundo humano y que buscan a digimon con el poder de la evolución a través de los cazadores, por lo que no deben usar jamás una frente a ellos, pero si pueden usar la DigiXros. También díganles sobre su apetito- agrego Sam. Yuu y Damemon afirmaron con la cabeza.

-¿Pero qué diremos si nos preguntan de dónde sacamos la información?-medito Yuu

-Díganles que cuando me buscaban se toparon con Kokoromon, y que ustedes tres fueron atacados por un Kopierer, lo cual no sería del todo mentira- dijo Sam- Al fin y al cabo ella es una atrae-problemas- agrego.

-¡Sam! ¡Eso dolió!- dijo la voz de la digimon, algo dolida.

-Está bien- respondió Yuu. El joven levanto su mano derecha con el dedo meñique levantado frente a la chica, quien alzo las cejas ante ese gesto.

-¿Y eso?- pregunto.

-Es una forma de hacer promesas entre amigos- dijo sonriente el joven- Junta tú dedo meñique con el mío- agrego.

La chica dudo un rato. Suspiro. Levanto su mano derecha y junto su dedo meñique con el joven.

-Bien, entonces prometo que prometo que cumpliré mi promesa- aseguro el joven, separando su mano de su compañera.

-Promesa-dame- agrego sonriendo Damemon, levantando su dedo meñique.

-…Bueno, si con eso no dirás nada… Entrare al mundo humano desde otro sitio- se despidió la joven mientras se separaba de Yuu y Damemon.

-¡Nos vemos mañana!- se despidió Yuu, mientras Damemon se despedía con movimientos de la mano de la joven, quien pronto desapareció de la vista de ambos.

-Bien, creo que también debemos irnos- dijo Yuu sacando su xros loader.

-Si- dijo Damemon entrando en el xros loader amarrillo.

EL joven levanto su Xros loader: ¡Time Shift!

Apareció un portal multicolor frente a Yuu, quien corrió hacia él y reapareció en el parque de su mundo. Guardo su xros loader, se acomodo la mochila, y se fue corriendo hacia la cancha de basquetbol al darse cuenta que estaba atardeciendo, o sea, era tarde.