Aventura Nocturna.
La Mansión Embrujada.
La sala de clases de Tagiru estaba con todos los alumnos conversando, ya que tenían ese bloque libre porque el profesor se había enfermado. Bueno no todos, solo una alumna estaba mirando para la ventana con su mirada perdida. Samanta.
-Oye, ¿escuchaste sobre esa mansión embrujada?- comento un compañero a otro.
-¡Sí! He escuchado que el dueño de esa mansión se fue de ahí hace diez años, porque él decía que lo perseguían los fantasmas de sus antepasados- respondió con tono de misterio el otro compañero.
-¿Crees qué los fantasmas regresaron?- pregunto su amigo con un poco de susto en su voz.
-No lo sé, pero han dicho que se escuchan lamentos provenientes de la casa. Algunas personas han ido a investigar que ocurre, pero la atmosfera fantasmal los ha asustado tanto que regresan espantados- señalo el joven.
-¡Fantasmas! ¡Eso suena interesante!- dijo Tagiru con los ojos encendidos, apareciendo de la nada frente a sus compañeros, quienes saltaron del susto y se cayeron de sus sillas- ¡Eso es algo qué el Xros Heart debe investigar! ¿Dónde se encuentra la mansión? ¿Es muy lejos?
-¡Tagiru! ¡No nos vuelvas a asustar!- recriminaron sus compañeros, aún asustados.
-Lo siento…pero ¿Dónde se encuentra la mansión fantasmal?- volvió a preguntar el joven.
-No puedo creerlo- murmuro Yuu desde lejos, al lado de Mami.
-Ese Tagiru…ni siquiera le ha preguntado a Yuu-sama y a Taiki-sempai primero- recrimino Mami.
-Bueno, si se ha decidido, de seguro iremos para que no haga algún desastre- señalo Yuu.
En ese momento apareció Tagiru a su lado.
-¡Yuu! Prepárate que el Xros Heart irá de excursión a una mansión fantasmal esta noche- le informo Tagiru a su amigo.
-Espera un poco, el líder es Taiki-san, no tú- le recordó Yuu.
-Sí, pero Taiki-san "no podrá darme la espalda" si voy solo y es peligroso-señalo alegre Tagiru, a lo cual Yuu suspiro frustrado. Era cierto.
-Tagiru- dijo molesta Mami y empezó a pegarle a Tagiru en la frente con sus dedos, por lo que el chico empezó a retroceder- Piensa…un…poco…antes…de…actuar…Ya…que…no…creo …que… Taiki-sempai…y…Yuu-sama….quieran…perder…el…tiempo…como…tú- a cada palabra iba un golpe.
-¡Deja de golpearme!- dijo molesto Tagiru alejándose de Mami- ¡Eso duele!
Ambos jóvenes empezaron a discutir. Yuu suspiro y se fijo en Samanta, quien seguía con la mirada perdida.
Se le ocurrió una idea.
-¡Bien, estamos todos!- dijo Tagiru emocionado.
Ya era de noche, estaban Tagiru, Taiki, Yuu, Mami (fue para evitar que Tagiru metiera la pata), Kaoru (quien estaba porque también escucho los rumores de fantasmas), Kiichi (estaba con ellos porque encontraba todo muy interesante), Ren y Airu (quienes se colaron). Estaban en una calle cercana a la mansión.
-¿Cómo puede estar tan emocionado?- pregunto irritada Airu, quien llevaba una cola de caballo, un collar con forma de corazón, al igual que sus pendientes, una chaqueta pequeña sin mangas rosa con una polera manga corta blanca, una minifalda blanca con rayas azules, y botines rosa.
-Ese es un gran misterio- murmuro Ren, quien llevaba una boina grande color gris, un chaleco café, pantalones negros, y zapatos grises.
-Por cierto- Tagiru se acerco a ellos- ¿Por qué están aquí?-
-Creemos que puede haber…un negocio. Y es mejor estar en grupo que de dos- respondió Ren
-¿Dónde está Ryouma?- pregunto Taiki, mirando para todos lados.
-El se fue de viaje al extranjero- respondió Airu sin darle importancia, mirando distraídamente a Yuu.
-Tagiru, espero que esto no sea una pérdida de tiempo para Yuu-sama- recrimino Mami.
-No lo es- respondió molesto Tagiru.
-En las mansiones fantasmales no es bueno separarse- menciono Mami, y coloco su brazo con el de Yuu, sorprendiéndolo- Por eso hay que ir de dos.
-Tal vez tres- opino Airu, colocando su brazo en el otro brazo de Yuu, sorprendiéndolo más. Ambas chicas empezaron a mirarse chocando chispas entre sí.
-Espero que guarden esa emoción en la búsqueda- opino Kaoru sonriendo por la escena, mientras que Tagiru se reía con lagrimas en los ojos por la cara de Yuu.
Kiichi sonrió por eso, mientras que Ren suspiraba y a Taiki le caía una gota en la cabeza.
-¡Bien, como estamos todos, nos vamos!- sentencio Tagiru.
-Espera Tagiru- lo detuvo Yuu, sin poder librarse de las chicas- Falta alguien.
-¿Alguien? ¿Quién?- pregunto Tagiru.
-Samanta, ¿verdad?- dijo sonriendo Taiki, a lo cual Yuu afirmo con la cabeza y Tagiru tomo una expresión incomoda. Tagiru aún no se disculpaba con Samanta, por lo que se ponía nervioso y apenado.
-¿Samanta?- preguntaron al mismo tiempo Airu y Ren.
Taiki sonrió, volteo para uno de los postes que estaban cerca.
-No te preocupes, sé que estás ahí- llamo el joven.
Detrás de ese poste apareció Samanta, tenía puesta la capucha de la chaqueta y llevaba su mochila roja.
-¿Quién es esa "cuatro ojos"?- pregunto desconfiada Airu.
-Samanta-san- dijo alegremente Yuu, logrando librarse de las jóvenes, y se acerco a su compañera, dejando sorprendidas a las jóvenes.
-Me alegra que vinieras- dijo Yuu, a lo cual Samanta solo asintió.
-¿Tú la invitaste?- pregunto sonriente Kiichi, a lo cual Yuu asintió.
-No quiero molestar, si prefieren, me puedo ir…- murmuro Samanta.
-No- dijo Taiki y se acerco a la joven- mientras más seamos mejor- y le sonrió.
La joven miro al resto de los jóvenes.
-Me llamo Kaoru- saludo con una sonrisa la joven. Samanta asintió en forma de saludo.
-Me llamo Tobari Ren- dijo el chico acercándose a Samanta y tendiéndole la mano, lo cual sorprendió a Airu. Se podía ver un pequeño rubor en el rostro de Ren.
Samanta vio por un momento a Ren. Le tendió la mano. Luego se soltaron.
-Realmente me alegra que vinieras- repitió Yuu, a lo cual la chica volvió a asentir.
-Bien, mucho saludo y todo eso- dijo de repente molesto Tagiru apareciendo en el medio de ellos dos- Pero tenemos un itinerario.
-¿Lo tienen?- pregunto Sam. Tagiru la vio y empezó a mirar para todos lados nervioso y algo rojo.
-Pues…pues claro que lo tenemos- respondió.
-No me lo creo, primero Ren y ahora el torpe de Tagiru- murmuro molesta Airu, observando la conversación.
-Me pregunto…si acaso Yuu-sama- pensó Mami, algo decepcionada.
-¿Qué pasa con él?- pregunto Airu.
-Es que…hace unos días lo vi saliendo con Samanta de la escuela…Tal vez…-murmuro Mami.
Airu se acerco a Sam.
-Déjame aclararte unos puntos- le dijo con un dedo acusador a Sam, quien ni se inmuto- Qué le caigas bien a todo el mundo no significa que a mí me caerás bien "cuatro ojos".
-Está bien- respondió Sam.
-No me digas "Está bien" de esa manera- le espeto Airu.
-Muy bien- respondió Sam.
-¡Te estoy diciendo…No uses sinónimos conmigo!- exclamo molesta Airu.
-No dijiste eso, dijiste que no dijera "Está bien"- la corrigió Sam tranquilamente.
-Ya, cálmense- dijo Kiichi interviniendo con Taiki.
-¡Ella es la que empieza!- se defendió Airu, pero todos la quedaron mirando, lo que hizo que ella se diera cuenta que eso no era verdad.
-¡Bueno, partamos!- dijo Tagiru y se fue corriendo, lo que sorprendió a todos y tuvieron que seguirle el paso
El grupo de jóvenes llego a las afueras de la mansión (que era enorme), con las rejas bien cerradas. El enorme edificio se encontraba a las afueras de la ciudad. En medio del bosque.
-¿Cómo entraremos?- pregunto Tagiru- Me dijeron que otros habían entrado… ¿pero cómo?-
-Tal vez te jugaron una broma- opino Mami.
-No creo…-murmuro Taiki. El joven empezó a mirar por todas partes, se acerco a una de las murallas con arbustos, movió unos cuantos y dejo al descubierto un agujero- Lo suponía.
-¡Como era de esperarse de Taiki-san!- dijo contento Tagiru.
Kaoru empezó a cruzar por el agujero.
-Espera Kaoru, no te adelantes- dijo Tagiru, y junto con el resto entraron por el orificio. La última en entrar fue Sam, por lo que nadie se dio cuenta de los dos rayos verdes que salieron del bolsillo trasero de su pantalón, mostrando dos figuras que se ocultaron en la oscuridad.
Los jóvenes estaban frente a la gran puerta de la mansión.
-¿Tocamos?- pregunto incrédulo Tagiru.
-Claro que no, torpe- le dijo Airu.
Taiki se acerco a la puerta, tomo una de las manillas, la movió hacia adelante, abriendo un poco la puerta provocando un horrible rechinido que asusto a todos (menos a Sam)
-Es…esto me da…muy mala…espina- murmuro nerviosa Airu.
-Entremos- dijo Taiki con una sonrisa tranquilizadora.
Los jóvenes entraron. Taiki fue el último. El joven creyó sentir una brisa encima de su cabeza, y… ¿unas sombras que entraban también en la mansión? Era imposible.
Cuando todos estuvieron dentro de la mansión, no podían ver nada, pero si sentían que eran observados.
De repente la puerta abierta de la mansión se cerro de golpe, dejando todo a oscuras, haciendo que Mami, Airu y Tagiru gritaran de terror.
Taiki se acerco a la manilla intento moverla con todas sus fuerzas, pero no pudo.
-No puedo, se trabo. Estamos atrapados- Les informo Taiki.
-¡AAAHHH! ¡YUU-SAMA!-grito asustada Mami aferrándose del brazo de alguien
-¡QUÉ MIEDO!-chillo Airu, asustada aferrándose del brazo de alguien.
-¡Todos no se muevan!- ordeno Taiki en la oscuridad.
De la nada apareció una luz. Era una linterna que sostenía Samanta. La chica señalo con ella a cada uno de los integrantes del grupo, para ver que estaban todos bien. Cuando ilumino a Airu, la chica se dio cuenta que se aferraba de la misma persona que Mami, quien noto lo mismo. Vieron a quien se estaban aferrando. Era Tagiru, quien no sabía si estaba asustado por la oscuridad repentina o las chicas que tenía a los lados.
-¡TAGIRU!-gritaron furiosas las chicas, quienes le dieron un coscorrón al pobre joven.
-¿De dónde sacaste la linterna?- se asombro Kiichi.
-De mi mochila- respondió la joven, dejando la linterna en el piso, sacándose la mochila y empezando a buscar algo- traje 5, y algunas otras cosas más.
La joven saco 4 linternas, le dio una a Taiki, Ren, Kaoru y Tagiru (quien la recibió algo apenado y adolorido)
La chica se coloco su mochila y se agacho para tomar su linterna, pero no estaba, la busco con la mirada y vio que la tenía Airu.
-No pienso andar sin linterna- dijo la chica rubia.
-Muy bien- respondió Samanta, lo que molesto a Airu.
-Estamos en una especie de salón- murmuro Kaoru, moviendo su linterna de un lugar para otro.
Aunque estaba oscuro y contaban con solo 5 linternas, se podía notar perfectamente que el salón en el que estaban era enorme.
-Será mejor avanzar, Taiki-san- sugirió Yuu a su amigo, quien asintió.
-Quiero que los que tengan linterna se pongan junto a los que no tienen, empezaremos a avanzar, yo guiare- les dijo Taiki, a lo cual los demás obedecieron.
-¡Eh! ¿Ahora? ¿No… no nos quedaremos a revisar…?-murmuro Tagiru mientras los demás avanzaban.
-Fue tú idea venir aquí, así que no reclames- le recordó Mami, a lo cual Tagiru, derrotado, los siguió.
Kaoru, saco de su bolsillo un aparato rosa con pequeñas antenas blancas de su bolsillo.
-¿Qué es eso?- pregunto Ren con voz aburrida.
-Mi medidor de ectoplasma- respondió la joven levantándolo un poco, de las antenas blancas aparecieron unas líneas rosas y empezó a producir un ruido extraño-¡Hay algo por ahí!
La chica se fue del grupo y empezó a caminar por otro lado, topándose con unas escaleras, las cuales empezó a subir.
-¡Kaoru-san! No se aleje- la llamo Yuu, siguiéndola con el resto.
-No te preocupes, no ganaría nada estando sola- murmuro Kaoru detenida en el medio de la escalera moviendo de un lado a otro su aparato. El grupo se acerco a ella.
-¿Hay algo?- pregunto curioso Kiichi.
-Hay…demasiada energía en el lugar…-murmuro Kaoru.
De repente se escucharon el ruido de algo metálico chocando con algo y un lamento. Eso hizo que todos se asustaran y vieran para todos lados. Tagiru asustado dio un salto y se agarro de Ren.
-¡Tagiru!- dijo molesto Ren.
Samanta le quito a Tagiru su linterna y empezó a alumbrar en el piso de abajo de un lado a otro, para ver de dónde provenía el ruido. Lo encontró. Eran unas armaduras que se encontraban en el suelo. Samanta no dijo nada, pero frunció el ceño molesta.
-¿Qué es lo que pasa?- murmuro nerviosa Mami acercándose a Yuu.
-No lo sé- respondió el joven.
-Esto se pone interesante- murmuro emocionada Kaoru, mirando su aparato.
-¡Tagiru! ¡Suéltame!- Ren de un tirón se quito a Tagiru de encima, quien empezó a mirar para todos lados.
-Creo…que no fue muy buena idea venir…-murmuro el joven.
-Es lo primero coherente que dices en el día- señalo Mami molesta.
De repente Samanta se adelanto al grupo y empezó a caminar sola por la escalera.
-Espera, Samanta- dijo Taiki, acercándose y poniéndose delante de ella- Hay que permanecer juntos.
-Lo sé, pero si hay algo aquí aparte de nosotros, estamos en un lugar demasiado abierto para que se nos acerque- dijo Samanta, lo cual hizo meditar al resto del grupo- ¿No pensaron en eso, verdad?
-Ella tiene razón- apoyo Kaoru, quien empezó a caminar con el resto a la parte de arriba de la escalera- Si pensaremos en algo, será mejor que no sea en un lugar expuesto.
Los demás afirmaron. Y encabezado por Taiki, el grupo empezó a caminar terminando la escalera llegando al segundo piso. Vieron un pasillo delante, así que lo siguieron.
Estuvieron varios minutos caminando por ese pasillo. Cuando pasaron por una esquina, todos vieron una luz verde que los hizo cerrar los ojos. Cuando los abrieron miraron sorprendidos a su alrededor, ya no necesitaban las linternas, porque se veía todo perfectamente, estaban en el Digiquartz.
-¡¿Pero, como?!- dijeron sorprendidos Kiichi, Airu y Ren.
-Qué bien, llego la luz- dijo contenta Mami, mientras Samanta y Kaoru miraban sorprendidas el nuevo paisaje.
-¿Qué significa esto?- pregunto Ren a Taiki- ¿Cómo es que este lugar…?-
-No lo sé- dijo Taiki- Pero hay que tener cuidado, no sabemos con qué…
Las palabras del joven se interrumpieron cuando muchos seres blancos aparecieron frente a él, asustando y sorprendiendo al resto. Era un grupo numeroso de Bakemon, liderados por un Soulmon.
-¡Ah! ¡Qué feos!- dijo Airu agarrándose a Yuu.
-¡AH!- grito Mami y se desmayo.
-Mami-san- dijo preocupado Yuu, sujetando a su amiga, ayudado por Kiichi.
-¿Qué hacemos, Taiki-san?- pregunto Tagiru mirando a su amigo.
-No tenemos opción, después le explicas a Samanta- dijo Taiki sacando su xros loader. Sam miro sorprendida ese xros loader- Reload, Shoutmon.
El dragón rojo salió del xros loader.
-Reload, Gumdramon- dijo Tagiru, sacando su xros loader rojo oscuro de su bolsillo. Sam también miro sorprendida ese xros loader.
-Bien, prepárense que vamos a cazarlos- dijo Gumdramon entusiasmado.
-Reload, Damemon-
-Reload, Dracmon-
-Reload, Opossumon-
Los tres digimon se acercaron a los dragones quienes se prepararon para pelear.
-Tenemos que proteger a Samanta, Kaoru, Kiichi y a Mami- dijo Taiki a Shoutmon, el cual asintió y saco su micrófono.
-¡Gumdramon, cacemos a tantos como podamos!- le dijo Tagiru a su compañero, quien afirmo sonriente.
-No si Dracmon y yo les ganamos- dijo Ren, a lo cual Dracmon rio.
-No es bueno pelearse- dijo Damemon.
-¡Como sea, Opossumon, encárgate de sacar a esos horribles digimon de mi vista!- dijo Airu a su compañera, quien hacía que se arremangaba.
-¡Ataquen!- ordeno el Soulmon a los Bakemon.
Y así empezó la pelea entre los digimon. El grupo sin xros loader (con Yuu y Kiichi) estaban distanciados de la acción.
Después de un rato varios Bakemon quedaron inconscientes, pero…
-¡Taiki-san! ¡No los puedo cazar!- dijo preocupado Tagiru.
-Yo tampoco- informo Ren.
-No es posible…-murmuro Taiki.
-¡No se acaban nunca!- reclamo indignada Opossumon.
-¡No es bueno! ¡En lo absoluto!- apoyo Damemon.
-Si acabamos con el líder…-murmuro Taiki- ¡Shoutmon!
-Entendido- afirmo su compañero- ¡Rowdy Rocker!
Shoutmon golpeo al Soulmon en el rostro con su micrófono, arrojándolo lejos.
-Taiki- dijo el dragón rojo. Su compañero humano miro su xros loader.
-No podemos…cazarlo tampoco- se sorprendió el joven.
-¡¿Qué clase de broma es esta?! ¡¿Cómo es que no se puede cazar a ninguno de esos horribles digimon?!- se quejo Airu.
Yuu (quien tenía en su espalda a la inconsciente Mami) miro a Sam, y vio que la niña tenía una mirada molesta, como si supiera lo que pasara.
-Humanos…- Yuu escucho unas voces fantasmales detrás de ellos. El joven se dio vuelta junto con Kiichi, Kaoru y Sam. Había otro grupo de Bakemon frente a ellos.
-Es una trampa- dijo Kaoru.
-¡Yuu!- dijo Damemon intentando acercase a su compañero, pero se lo impidieron unos Bakemon. Al igual que al resto de los digimon.
-¡Hemos llegado!- se escucho una voz masculina en el ambiente, tomando desprevenido a todos.
Del lado de Yuu, apareció un chorro potente de agua que empujo a algunos Bakemon haciéndolos chocar hacia una pared, rompiéndola.
Jack (que se habia puesto uno de los cascos, las hombreras y rodilleras de las armaduras del castillo) y Kokoromon (que tenía puesta unas hombreras, codales y una de las espadas de las armaduras en una mano y la otra su martillo) saltaron de entre esos Bakemon y se pusieron junto a Yuu.
-Esa es nuestra gran entrada- dijo Kokoromon con su martillo encendido y la espada preparada.
Yuu se fijo que de los puños de Jack había agua flotando.
-¿Quiénes son ellos?- pregunto Ren.
-¿Lista, Kokoromon?- pregunto Jack a su amiga.
-Sí- dijo ella preparándose para luchar junto a su amigo.
-¡RETIRADA!- gritaron los Bakemon y el Soulmon, y antes de que se dieran cuenta, los digimon desaparecieron por las paredes.
-¿…Eh…?- dijeron al mismo tiempo Jack y Kokoromon, completamente perplejos- ¿…Escaparon…?
-Kokoromon-sama- dijo Gumdramon acercándose a la digimon- Cuanto tiempo sin verla, ¿está bien? ¿Qué hace aquí?
-¿Eh?- la digimon aún no salía de su asombro.
-Kokoromon- sama, esos Bakemon y el Soulmon ya no están- dijo algo divertido Gumdramon.
Kokoromon y Jack movieron sus cabezas de un lado a otro para despejarse.
-Qué raro…- dijo la liebre de ojos celestes, el agua de sus manos desapareció, y se subio la visera del casco- Y eso que nosotros nos preparamos con estas cosas de la armadura-
-Cierto- apoyo Kokoromon, guardando su martillo, y apoyandose en la espada de metal y miro a los humanos y digimon- Cuanto tiempo sin vernos- dijo saludándolos.
-Kokoromon, veo que estas bien- menciono Tagiru sonriente, a lo cual ella sonrió- ¿Y... él es?-el joven miro sorprendido a la liebre.
-Soy un amigo de Kokoromon, mi nombre es Jack- se presento Jack, pero al hacerlo la visera se le cayó- ¡Ay!-
-¿Un... conejo...?- murmuro sorprendido Tagiru.
-¡No soy un conejo! ¡Soy una liebre!- le informo molesto Jack, levantándose la visera y echando fuego de la boca.
-¿Como es que un conejo puede hablar? Más bien... que tenga aspecto humano...-pregunto Ren.
-¡Qué soy una liebre! Y la razón de que tenga aspecto humano es una larga y fascinante historia...-se jacto Jack.
-Es un inteligencia artificial- explico Kokoromon, contenta, señalando a la liebre que quedo en blanco, mientras se le caía la visera- Esta compuesto de datos como los digimon-
-¿Inteligencia Artificial? ¡¿Como los Kopierer?!- se sorprendió Gumdramon. Yuu miro de reojo a Sam, quien se golpeaba la frente con la mano. El joven sonrió nervioso y con una gota en la cabeza.
Kokoromon miro a los humanos un rato, pestañeo, y se tapo la boca.
-¡Ay, no! ¡Se me salió!- se lamento la digimon.
-¡Kokoromon!- Jack agarro a la digimon y empezó a darle golpes suaves en la cabeza con su mano- ¡Boca floja!
-¡Lo siento!- se disculpo la digimon. Jack bufo y dejo en el suelo a la digimon.
-No eres buena para guardar secretos, definitivamente- sentencio Jack con un suspiro.
-Bueno, es un gusto- dijo Taiki acercándose a ellos- gracias por ayudarnos.
-De nada- le dijo Kokoromon, sonriendo.
-¿Pero de donde sacaron esas cosas?- pregunto Yuu, algo sorprendido por que se pusieran partes de armaduras.
-Vimos unas armaduras así que nos pusimos a jugar- sonrio Kokoromon, mirando la espada- Pero creo que solo sirve para dar golpes, no tiene mucho filo-así que la dejo a un lado y se quito los codales y las hombreras.
-Y esta visera se me cae a cada rato-suspiro Jack, quitandose el casco, junto a las hombreras y las rodilleras.
-Pero parecian unos caballeros digitales o algo así- sonrio Tagiru, con estrellitas en los ojos- ¡Ah~! ¡Tambien quiero ponerme una armadura~!
-¿Quiénes son ellos?- pregunto de nuevo Ren, molesto porque nade le contestara.
-Mi nombre es Kokoromon - dijo alegre Kokoromon- soy amiga de Taiki, Yuu y Tagiru.
-Bueno…- dijo Ren.
-Me llamo Kiichi-
-Soy Kaoru, gracias por salvarnos-
-Me llamo Samanta- saludo también Sam tranquilamente, a lo que Yuu considero algo sumamente extraño, pero suponía que eso era parte de su fachada.
-Me llamo Tobari Ren, y ella es…-pero Ren no termino su frase, porque Airu lo corrió de un codazo. Miro a Kokoromon con ojos complacidos y brillantes.
-Ah…que linda…parece un peluche…-dijo la chica, haciendo que Kokoromon se pusiera nerviosa- Está decidido…- saco su xros loader rosa-… voy a cazarte.
-¡¿EH?!- dijo Kokoromon totalmente sorprendida.
-¡Airu, no vale la pena!- dijo Opossumon acercándose a su amiga.
-No lo creo…solo mírala…esos ojos rojos tan lindos…eso si…cuando se vuelva mi amiga no la hare ponerse esos accesorios, no son nada femeninos-
-Yo…yo estoy bien con mis cosas, gracias…-dijo sumamente asustada Kokoromon.
-No, ya verás cuando te cacé…-dijo Airu.
-¡Espera!- interrumpió acercándose Yuu (con Mami en su espalda) a Airu- Kokoromon ya tiene un compañero humano, me lo dijo la otra vez.
-¡¿Eh?!- dijo decepcionada Airu- ¿Es cierto?- dijo mirando a Kokoromon, quien se ocultaba detrás de las piernas de Jack, que no aguantaba más la risa. La digimon asintió rápidamente- ¡Que mal!
-Sea quien sea, debe tener una paciencia de santo para soportarla- murmuró Shoutmon.
Todos lo miraron, había sido el único que no fue a saludar, y miraba con gesto re probativo a Kokoromon con los brazos cruzados.
-¡Ah!- dijo Kokoromon acercándose a Shoutmon, y le empezó a acariciar la cabeza, sorprendiéndolo- Veo que estas mucho mejor, Cuernomon.
-¿…Cuernomon…?- murmuraron todos sorprendidos.
-¿…Cuer….no…mon…?-repitió sorprendido Shoutmon.
Las risas estallaron en el grupo. La única que no reía era Sam, pero se mordía el labio para no hacerlo.
-No…no sabía… que tenía… ese apodo…Rey…-dijo Gumdramon entre risas.
-Los reyes…tienen extraños…títulos…pero… ¿Cuernomon?- se reía con lagrimas Ren.
-¡NO ES NINGÚN APODO!- grito indignado Shoutmon, callando todas las risas. Se quito la mano de Kokoromon de la cabeza, quien no entendía porque se habían reído los demás, y se dirigió a ella-¡Escúchame bien! ¡No me interesa quien seas, o de donde vengas! ¡Pero no tolerare más faltas de respeto de tú parte! ¡¿No sabes quién soy?! ¡Pues déjame decirte que soy el Rey del Mundo Digital! ¡Nuestro Mundo! ¡Tu mundo! ¡O sea! ¡Soy tu Rey y merezco respeto!
Shoutmon parecía ansioso de decirle todo eso a Kokoromon, quien miro sorprendida al digimon rojo.
-Te levantaste con el pie izquierdo- dijo señalándolo con un dedo acusador.
Volvió a haber silencio.
-¡Eres tú quien me saca de mis casillas!- dijo muy molesto Shoutmon- ¡Llegas en los momentos menos esperados, y en esos momentos empezamos a tener problemas! ¡¿Qué es lo que quieres?! ¡¿Quién eres?! ¡¿Cómo puedes ser una V-mon cuando se supone que están extintos?! ¡¿Y posees poderes de fuego?! ¡Los V-mon no tienen ese tipo de poder! ¡¿Qué clase de monstruo eres?!...-
-¡SHOUTMON!- lo interrumpió Taiki.
-¡¿Qué?!- respondió molesto mirando a su compañero. Se fijo que Taiki lo miraba molesto, y no solo él, también Jack. Escucho unos suaves resoplidos. Miro al otro lado y sintió que se le caía el alma a los pies.
Unas cuantas lágrimas caían en el rostro de Kokoromon.
-Yo…yo no…no soy un…monstruo…Solo soy…diferente…- dijo murmuro la digimon. Se tapo la cara con las manos.
Shoutmon no sabía qué hacer ante eso… ¿Tanto le afecto lo que le dijo?
Jack se acerco a Kokoromon, se coloco entre ella y Shoutmon, se agacho y quedo a la altura de su amiga.
-No le hagas caso, Kokoromon- le dijo, acariciandole la cabeza.
-Lo sé…No…no quiero ser un estorbo…-
-Eres especial…eso nos ha dicho la Jefa y, sabes que tiene razón.-
Kokoromon miro a Jack de entre sus dedos.
-Posees un don diferente a los de tu raza, sabemos porque, pero…- Jack le quito las manos de la cara a Kokoromon, mostrando sus bellos ojos rojo oscuro más brillantes de lo normal, y varias lágrimas en su rostro-… Ese poder nos ha salvado un millón de veces.
-Ja…Jack…-dijo con voz quebrada Kokoromon
-Vamos sonríe-pidió con una sonrisa Jack y con su voz divertida-Si sonríes, te dejare ganarme en la consola de juegos y hablare con la jefa para que te compre uno de esos helados gigantes de crema de fresa- ofreció Jack.
Kokoromon mostro una débil, pero al mismo tiempo hermosa sonrisa, y asintió, restregándose los ojos.
-…Kokoromon-sama…-dijo Gumdramon tristemente acercándose a la digimon.
-Disculpa, Gumdramon…Nunca quise insultar a tu Rey…pero como siempre lo veía tan serio, pensé que podía alegrarlo un poco…- dijo restregándose un ojo- Te debe molestar, más bien, a todos, verme llorar así.
-No, no se preocupe Kokoromon-sama- dijo Gumdramon decidido- Si…si quiere…yo le…compro el…el helado…-tartamudeo rojo Gumdramon.
Kokoromon miro sorprendida a Gumdramon, luego esbozo una sonrisa.
-No te preocupes, pero gracias-dijo con una cálida sonrisa. Gumdramon se sonrojo por completo.
-Además no creo que tengas dinero para comprar algo, dragón bicolor- se burlo Jack
-¡No soy un dragón bicolor! ¡Soy Gumdramon, la súper estrella digimon!- dijo Gumdramon molesto, causándole risas a Jack, y una débil risa a Kokoromon.
Shoutmon se había ido al lado de Taiki, pero evitaba la mirada de él y del resto, que lo miraban con gesto re probativo.
Kokoromon solo quería verlo reír…Quería que él sonriera y no se viera…triste…No era por molestarlo…
"Soy un completo imbécil" pensó furioso consigo mismo Shoutmon. El dragón observo a Kokoromon, quien se reía débilmente de la pequeña discusión de Jack y Gumdramon, en la que se sumaron, Tagiru, Damemon y Kiichi, para hacer reír más a Kokoromon.
-Ella tiene amigos…-murmuro una voz.
Shoutmon levanto la mirada y vio que fue Sam quien decía eso.
-Samanta…- dijo Taiki sorprendido.
-Pero aun así…ella sufre…- reflexiono la chica. Yuu la miro por un rato.
De repente unas manos blancas aparecieron del piso y agarraron la capa de Kokoromon. Ella y el resto lo quedo mirando. Las manos desaparecieron y jalaron la capa con Kokoromon, acortándole la respiración. Los poderes del Bakemon permitieron que la digimon pasara por el piso.
-¡KOKOROMON!- grito Jack.
La liebre de ojos celeste se levanto, y dio un golpe al piso, rompiendo una parte y creando un agujero para poder bajar.
-¡Voy para allá!- dijo Jack
-¡Espera!- lo interrumpió Taiki, acercándose a él- No sabemos si los Bakemon atacaran aquí también, quédate con Opossumon y Dracmon, y déjale al resto ir por Kokoromon.
-¡¿A tú compañero?!- dijo indignado Jack- ¡¿Tienes idea cuando fue la última vez que vi a Kokoromon llorar así?! ¡¿Tienes idea de la magnitud de lo que le dijo…?!-
-Sigan discutiendo y tal vez cuando bajen encuentren los restos de su amiga- Interrumpió Sam.
-Samanta eso fue… un poco duro-murmuro Kiichi algo incomodo.
Jack bufo molesto. Sabía que significaba eso.
-¡Está bien! ¡Si le pasa algo a Kokoromon…! No me importa qué clase de Rey seas, pero te arrepentirás-amenazo Jack al dragón rojo.
-Lo tendré en cuenta- y Shoutmon bajo por el túnel.
-¡Espérenos, Rey!- dijo Gumdramon, seguido de Damemon, quienes bajaron también por el túnel.
Unos segundos después, Tagiru y el resto fueron rodeados por más Bakemon.
-¡Suéltenme!- exigió Kokoromon.
La digimon estaba sujetada por dos Bakemon, quienes impedían que moviera sus brazos.
Estaban en un salón grande dentro del Digiquartz, en el que solo había varias tablas sueltas, la puerta estaba tapada con escombros. En el salón se encontraban varios Bakemon y un Soulmon.
Kokoromon había puesto mucha resistencia, pero al final no pudo contra todos, ganándose algunos magullones.
El Soulmon se acerco a ella.
-Analizando datos- Dijo la voz del Soulmon completamente diferente, y de su mano apareció un rayo que analizo a la digimon.
Kokoromon lo miro sorprendida.
-Entonces…tú…ustedes…no son digimon…-murmuro Kokoromon, confirmando una hipótesis que tenia.
-Datos Confirmados. Objetivo: Kokoromon. Información del Objetivo: Última V-mon…-
-¡Jacked Hammer!- se escucho la voz de Gumdramon.
La puerta (y los escombros) fueron arrasados por la cola de Gumdramon, sorprendiendo a los que estaban dentro del salón. La nube de polvo no se dispersaba.
-¡Ram-Gum Break!- el dragón morado salió de la nube de polvo y empezó a golpear a los Bakemon.
-¡Rowdy Rocker!- Shoutmon lo siguió y también empezó a golpear a los Bakemon.
-¡Bun Bun Ken!- Damemon también se unió al combate.
El Soulmon al ver que los atacaban, coloco su mano en la cabeza de Kokoromon, aprovechando que los protegían varios Bakemon.
-Información del Objeto: Desconocido. Acción a Seguir: Destruir al objeto y al usuario-
-¿Objeto? Mi casco…-murmuro Kokoromon.
El Soulmon tomo algo de distancia de ella. Levanto su mano. La digimon al darse cuenta intento zafarse de los Bakemon, pero ellos no la soltaron.
-¡Garra del Mal!- el Soulmon estuvo a punto de asestarle el golpe a Kokoromon, si no fuera porque fue lanzado lejos por la cola de Gumdramon. La cual golpeo también a los Bakemon que tenían sujeta a la digimon.
-¡Gumdramon!- dijo contenta Kokoromon, sujetándose un brazo.
-¡Kokoromon-sama! ¿Se encuentra bien?- pregunto preocupado el digimon morado, acercándose a ella.
-Sí, solo tengo una pequeña magulladura en el brazo- dijo Kokoromon, a lo cual el digimon vio el brazo izquierdo de la digimon. Se podía ver un tajo grande en él.
-¡¿Magulladura?! ¡Usted esta herida!- dijo Gumdramon sorprendido- ¡No los perdonare!- exclamo furioso el digimon echando fuego de los ojos.
Kokoromon miro con una gota en la cabeza a su amigo.
Unos Bakemon se acercaron a ellos.
-¡Kokoromon- sama, quédese detrás mío!- dijo Gumdramon, colocándose frente a la digimon, listo para pelear- ¡Les daré una buena paliza!
-¡Soul Crusher!- el ataque del dragón rojo dio en los Bakemon que iban por Kokoromon y Gumdramon, dispersándolos.
-No te confíes, Gumdramon- dijo Shoutmon, quien con Damemon se colocaron frente a ellos.
-No es bueno- agrego Damemon
-¡Lo sé! ¡Pero estoy furioso!- Gumdramon se abalanzo hacia los Bakemon, que se recuperaban del ataque, pero Shoutmon coloco su pie en el martillo de la cola del dragón morado, impidiéndole avanzar.
-Te estoy diciendo que no hagas tonterías- dijo Shoutmon.
-Gumdramon- dijo Kokoromon poniéndose frente a él- No te precipites por favor- le pidió.
El dragón la miro y se detuvo.
-Kokoromon, tú brazo…-dijo Damemon señalándolo- No es bueno, definitivamente no lo es- agrego.
-Solo es un rasguño- dijo la digimon, sujetándolo con un poco más de fuerza por el dolor.
-Si claro…-murmuro irónicamente Shoutmon- Mejor vámonos de aquí- ordeno, a lo que todos afirmaron.
-Ustedes no se irán a ninguna parte- El Soulmon apareció flotando entre los Bakemon. Los cuales empezaron a desaparecer en sustancias moradas.
-¡¿Pero qué?!- dijo sorprendido Shoutmon.
El Soulmon también se volvió sustancia, cayendo con las demás que se juntaban, formando una sustancia viscosa color morada.
-¡Rey… ¿acaso…?!- dijo Gumdramon.
-Si…por eso no se podían cazar…es un Kopierer- dijo molesto Shoutmon, agarrando fuertemente su micrófono.
La sustancia viscosa empezó a tomar forma de araña gigante, cuando termino soltó un grito.
-¡Prepárense!- dijo Shoutmon.
La araña avanzo hacia ellos. Shoutmon agarro a Kokoromon, y con los demás saltaron a un lugar seguro.
-Te quedas aquí y no estorbes- dijo Shoutmon sin mirarla.
-¡Oye!- se quejo Kokoromon.
Los tres digimon se abalanzaron al Kopierer.
-¡Firex Vortex! -
-¡Rowdy Rocker! -
-¡Bun Bun Ken! -
Los tres ataques dieron en la cabeza gigante de la araña, molestándola. De su boca salió una sustancia pegajosa que empezó a dispararles. Lo esquivaron por un tiempo. Hasta que dio en Damemon, pegándolo al suelo.
-No es bueno, es asqueroso- opino Damemon intentando zafarse de la sustancia viscosa, la cual se seco, formando una capa muy dura.
La araña escupió unas telarañas en dirección a Kokoromon, sorprendiéndola.
-¡Kokoromon-sama!- dijo Gumdramon y la saco de ahí con su cola. Dejándola en otro sitio.
La araña disparo una sustancia pegajosa hacia Gumdramon, quien no logro esquivarla y quedo pegado al suelo. La sustancia que lo atrapo se seco al rato.
Shoutmon aprovecho esa oportunidad para atacar por detrás a la araña. Pero en medio vuelo la araña volteo su cabeza a él y le disparo la sustancia pegajosa, pegándolo a la pared.
-Rayos- murmuro Shoutmon intentando zafarse mientras la sustancia se secaba y formaba una capa gruesa.
El Kopierer quedo a unos metros de él. De sus ojos aparecieron unos rayos que analizaron a Shoutmon, los cuales después desaparecieron.
-Datos Confirmados. Objetivo: Shoutmon. Información del Objetivo: Rey del Mundo Digital. Compañero digimon del humano Kudou Taiki. Digimon escogido por Omegamon. –
- ¿Cómo es que sabes todo eso sobre mí?- pregunto molesto Shoutmon.
El Kopierer no respondió. De su boca apareció una Espina gigante. Empezó a acercarse al dragón rojo.
-¡REY! ¡ DÉJALO EN PAZ! ¡COBARDE!- Gumdramon intento zafarse con más fuerza, pero no podía.
-¡Eso es malo, demasiado malo!- Damemon también empezó a intentar zafarse.
Shoutmon también lo intentaba, no quería que otra Espina se clavara en su cuerpo, y menos una de ese tamaño.
- Misión Dada: Borrarlo si se presentara la oportunidad- la araña se abalanzo hacia Shoutmon con gran velocidad.
-¡REY!- grito desesperado Gumdramon.
Shoutmon vio como una figura aparecía frente a él y era atravesada por la Espina.
La araña se detuvo porque su Espina fue detenida por Kokoromon. Se podía ver perfectamente como la espina atravesaba la capa de la digimon.
-…Kokoro…mon- murmuro perplejo Shoutmon.
La araña tomo distancia de su presa, dejando su arma. La espina seguía atravesando a Kokoromon, quien cayó con un golpe seco al piso.
