El Primer Paso.
Batalla en Hong Kong.
-¿Mamá?- Taiki llamo a su madre, desde fuera de la habitación.
-Estoy bien… Coman sin mí- escucho la voz de la mujer.
El joven miró a su compañero, que estaba al principio del pasillo. El dragón frunció el ceño.
-Yuno-san, ¿se siente bien?- pregunto el dragón, acercándose.
-Sí… Gracias por preocuparte, Shoutmon-kun- agradeció la voz de Yuno.
Ambos se miraron, preocupados.
Yuno, sentada en su cama, miro algo culpable la puerta, sabiendo que su hijo y su compañero, detrás de ella, estaban preocupados.
Miró de nuevo la fotografía donde estaban sus amigos, y cerro los ojos, tristemente… ¿Por qué… nunca le dijeron…?
Abrió los ojos cuando sintió que la ventana se abrió, miró y vio como Luke entro sin hacer ruido.
-Luke…- murmuro la mujer, levantándose.
La liebre la miró tristemente.
Ella lo miró tristemente, y aquel sentimiento de vacío, de horror y tristeza volvió a ella. Se tapó la boca, temblando. Eso hizo que la foto cayera al piso. Luke la levanto, y la miró con las orejas gachas.
-¿Por qué…?- pudo articular la mujer, sin bajar sus manos-¿Por qué no me… dijiste…?-
-… Eran tiempos peligrosos, como ahora- le respondió Luke, y ella levantó la mirada- Todo aquel que sepa o este relacionado con algún Aonuma estará en peligro. Hemos hecho todo lo posible para proteger a la Jefa… Y mantenerlos alejados de Kiriha y Saburo…-
Ella abrió los ojos sorprendida.
-¿La Jefa-chan… tiene primos? ¿Y están en peligro?- se preocupo.
Él asintió. Yuno se tapo el rostro.
-No importa eso… ¡Debiste…! Debiste decirme… que mis…- pero ella no pudo decir más, simplemente dejo que Luke la abrazara, acariciándole la cabeza como si fuera una niña.
-Los protegeré…- murmuro Luke y ella levantó la vista- A tu hijo y a la Jefa. Los protegeré- le aseguro.
-Lu…- murmuro la mujer, pero la liebre simplemente le devolvió la fotografía y se subió al marco de la ventana.
-… Dale saludos de mi parte a Etsu- murmuro Luke, antes de salir de la habitación de un salto.
Yuno miró la ventana vacía, después la foto, y cerro los ojos…
Parecía que vivía una pesadilla…
En un salón enorme color morado, Topacio, Forward y Horfe estaban a una pantalla enorme, donde se podía ver la línea del sonido del hombre que les hablaba.
-… El proceso de desarrollo es más seguro a cada paso. ¿Cómo es el estado actual de las tropas?- pregunto la voz de Salamandra, el líder del Proyecto Iluminati-
-Nuestras fuerzas son escasas. El proceso de restauración de nuestros espécimen está tomando más tiempo- explico Topacio- Sin contar las bajas en nuestros Kopierer experimentales gracias a Jäger-
-Entonces, mujer, hazlos más inteligentes- le dijo Forward.
-Forward. Fuiste a la prueba de campo de nuestros Inteligencias Artificiales. ¿Actuaron bien?-
-Sí… Cuando no se ponen a gruñir unos a otros- aseguro el hombre, y miró a una silueta que estaba en la esquina de la habitación- ¿Y por qué ha mandado al mono?
-Esta solo por inspección, pronto volverá a mi lado. Horfe, espero que no olvides tu misión. Debemos distraer todo lo posible al Xros Heart. Despistarlo-
-Me encargaré de eso personalmente- aseguro el hombre de cabello azul-
-Me gustaría que te llevaras a uno de los I.A. Quiero que tengan pruebas de campo más… eficaces-
Forward frunció el ceño molesto, mientras que Topacio sonrió encantada.
-Muy bien. Hablare con Topacio para ver cual es el adecuado para esta misión- sentencio el hombre.
-No lo olviden. Nuestra misión es una sola. Saben cuales son las prioridades para cumplirla: Capturar a Kokoromon, a Sky… Y al Rey del Mundo Digital-
-Sí- asintieron los tres lideres.
-Esperare el informe. Mientras tanto, no hagan un movimiento que pueda atraer a los miembros de Jäger- agrego, y la comunicación se corto.
Forward bufo molesto y miró de reojo la silueta, que se retiro, con el sonido del ondeo de su capa blanca.
-¡¿EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-
Esa vocecita resonó en el almacén del digiquartz, donde ocurría la reunión de Jäger…
-¡¿Inteligencias Artificiales?!-
-¡NOS PLAGIARON!-
-¡Sky-chan, no te pongas como Kokory-chan!-
-¡¿Han logrado al fin crear Inteligencias Artificiales completas?! ¡¿Han evolucionado la creación de Kopierer?!-
-¡¿Y tienen los sistemas de Jack, Luke, y Sky-chan?!
La Jefa respiro hondo, mientras los miembros más jóvenes de Jäger la seguían bombardeaban de preguntas.
-¡CIERREN LA BOCA!-
Los digimon, más los dos I.A. que la estaban arrinconando a preguntas, retrocedieron varios pasos, escondiéndose detrás de Slayerdramon, Delta A, Mercurymon, Seadramon, Frigimon, Aquilamon y Birdramon, quienes estaban pacientemente esperando a que terminara la primera impresión de la impactante noticia en los jóvenes, para poder escuchar la explicación. Aunque Pegasusmon también estaba con ellos, a pesar de ser de la edad de Jack.
-Pero no te enojes- pidió Bearmon, quien fue el único que no se escondió. Ya que, junto a Luke, era el único miembro que podía no asustarse cuando la Jefa se enojaba.
-Bearmon, cuando un grupo de idiotas que piden respuestas a preguntas que no dejan responder te exijan esas respuestas, veras que sentirás las ganas de enojarte- le aseguro la joven, apretando su puño cerca de su rostro, aguantando las ganas de darle un coscorrón al pequeño que tanto quería.
-Jefecita, por favor, explícate- pidió Sky, escondida en el hombro de Slayerdramon.
-Tenemos derecho a saber- aseguro el joven Wizardmon, detrás de Mercurymon.
-¡Eso, eso!- apoyaron los tres Piximon y los tres DemiDevimon.
-No está confirmado. Pero Luke me informo que vio a tres seres humanoides con los ojos de un I.A. Y, más encima, son un tigre, una zorra, y un lobo-
Los digimon se quedaron quietos, e instintivamente miraron Sky y a Jack, ambos escondidos detrás de Slayerdramon, quien también los veía.
-Ya veo…- medito Mercurymon- Llegó la temporada de caza…-
-¡ESPEJITO!- se enfureció Jack, acercándose al digimon.
-¿Han escogido Datos de animales carnívoros…?- murmuro sorprendido Pegasusmon.
-Creo que quieren quitarles la piel y colgarlos- les dijo algo divertido Rapidmon a los dos hermanos.
-¡¿EH?!-se asusto Sky.
-¡RAP!- Jack choco cabeza con la liebre digimon- ¡No asustes a Sky!-
-¡Intentaba aligerar el ambiente!-
-Animales cazadores…- medito Wizardmon, y los digimon lo miraron- Cazan… a sus presas siguiendo la esencia de estas- murmuro el digimon de traje verde, muy concentrado- Buen olfato, garras peligrosas, reflejos rápidos, instinto de supervivencia alto… No hay duda- miró a Slayerdramon- Sí los crearon con esos datos bases de esos animales, tienen un único propósito: Cazar a Sky-san-
La joven de pelo gris abrió los ojos asustada.
-¡¿Tú también?!- se enojo Jack, sobresaltando al digimon.
-¡No! Estoy diciendo la posibilidad más cercana al motivo de…- se asusto el digimon, moviendo sus manos arriba abajo.
-Mira cerebrito. Nadie asusta a mi hermana en mi presencia y lo sabes- le dijo Jack, con una carita que le dio más miedo al digimon.
-Jack, deja a Wizardmon. Sabes que es muy asustadizo- le pidió con una gota en la cabeza Birdramon.
-Cierto, cierto. No seas tan bravucón- le pidió molesta Ranamon.
-¡¿Qué?!- se sobresalto Jack- Yo no-no soy- empezó a decir, pero se dio cuenta que Wizardmon temblaba sujetándose a su bastón.
-Aún debes aprender a controlarte Jack- aseguro Seadramon.
-Apoyo a Seadramon-san- asintió Delta A, acomodándose sus lentes negros.
Slayerdramon suspiro fastidiado, y miró a la Jefa, que, para su extrañeza, no había callado a Jack de una patada. La joven de traje estaba sentada, apoyando su espalda a la pared, mirando un mapa digital.
-Ojala que Luke venga pronto. Frigimon preocupado por un ataque sorpresa- admitió el digimon de hielo, mientras Mercurymon intentaba tranquilizar al asustado Wizardmon.
-Estará bien- aseguro Slayerdramon a su amigo- Luke sabe cuidarse solo… Pero, ¿por qué no ha llegado, Jefa?- miró a la joven, y, como los demás, se quedo sorprendido.
Ella estaba cabeceando.
-¿Jefa?- Bearmon se le acerco.
-¿Ah…?- sacudió su cabeza- Perdón. Luke me envió un mensaje. Viene en camino… Y no hay señal de Kopierer- la joven contuvo un bostezo, haciendo que sus compañeros se miraran entre sí- Si quieren pueden descansar- les dijo, levantándose- Aún tengo que intentar codificar la ubicación de la base experimental del…- bostezo-… Pro…- bostezo de nuevo- Prolelo Yuminali, ¡Digo, Proyecto Iluminati!- se corrigió.
-Jefa… ¿Has descansado últimamente?- le pregunto Aquilamon.
-A mi modo-
-¿Cuántas rondas nocturnas llevas?- frunció levemente el ceño Delta A, levantando sus lentes negros para ver mejor a la joven.
-Tres…-
-Deberías dejarnos a nosotros las peleas nocturnas. Estas en proceso de estudio- le recordó Seadramon.
-Son demasiados Kopierer para que me quede atrás-
-Sí, pero últimamente te has enfrentado a muchos Kopierer- dijo Sky, sentándose en el suelo.
-Soy fuerte-
-Sí, pero no importa cuanta sea tu fuerza, sigues siendo humana- recordó Mercurymon.
-Te estas agotando mental, y físicamente… Mira que recién me contaste que te enfrentase a ese Incompleto… La que debería descansar serías tú- le dijo serio Slayerdramon.
-¿Me dices que no podría enfrentarme a un Kopierer?- ella lo miró de reojo.
-No me refiero a eso…- empezó a decir Slayerdramon, rascándose la cabeza. Pero de repente la Jefa lo agarro del brazo y lo lanzó contra la pared de al frente.
Los demás retrocedieron varios pasos, mientras que El Caballero Plateado aterrizaba de cabeza al piso.
-¿Ves? Si puedo tirarte puedo contra un Kopierer- sentenció la Jefa, bostezando.
-¡No me refería a que si puedes o no enfrentarte a uno!- le dijo el dragón, sin cambiar su posición- ¡Estas tan cansada que ni me dejaste terminar y actuaste por tu cuenta!-
Pero la joven no lo escucho. Volvió a cabecear.
-¡JEFA!-se enojo el dragón.
La multitud de jóvenes clamaban jubilosos a la famosa cantante, Amano Nene, al frente del lujoso departamento donde ella se hospedaba en Hong Kong.
Llevaba una pequeña chaqueta rosa y una camisa manga corta color rosa oscuro, una pulsera en su muñeca izquierda, unos short que le llegaban hasta la rodilla de color plomo y botas cafés. Tenía un xros loader lavanda en la mano.
La joven suspiro, y miró nuevamente la ventana del cielo nocturno, sin mostrar algún asombro ante sus fans.
-Kiriha-kun…- murmuro preocupada.
No había tenido noticias del joven Aonuma desde el combate contra Quartzmon… Y nadie sabía sobre él desde que aparecieron estos Kopierer. Yuu le había contado sobre estas criaturas, pero ella no tenía ningún problema, ya que ninguno de sus digimon evolucionaba, así que los Kopierer no la habían atacado.
Decidió que era mejor dormir, así que se alejo de la ventana, sin darse cuenta que, a varios edificios más allá, tres jóvenes se percataron de aquello.
-Nene-san parece que descansara- murmuro un joven de pelo plateado, ojos verdes, aros pequeños en los oídos, una chaqueta azul con bordes grises, y pantalones y botines negros- ¿Está seguro de no querer informarle, Kiriha-san?-
Ryouma miró al joven rubio, que vestía una chaqueta larga verde y una polera negra, con una cadena en el pecho, pantalones azul oscuro y botas negros. Traía la capucha puesta.
-¡AH!- un joven de cabello café un poco opaco, ojos azules, con una polera crema oscura, chaqueta marrón-anaranjada con mangas cortas y bordes grises como la capucha y sus guantes, pantalones crema oscuro, una cadena plateada en ella, y botines marrones se puso frente al platino- ¡Ryouma, no seas tan insensible!-lo señalo.
-¿Ah…?-
-Sabes lo que él siente por la Amano, y aún así le preguntas sobre ir a contarle que la protegemos por ser la hermana del otro Amano que tiene el Darknes Loader- el joven suspiro- Ustedes los japoneses son insensibles-
-Saburo- llamó Kiriha, sin mirarlo.
-¿S-Si?- el joven lo miró con una gota en la cabeza.
-No hagas tanto ruido-
-¡Sí!-
Ryouma suspiro.
En eso, los tres miraron a una silueta que se les acerco volando.
D'arcmon descendió frente a ellos.
-¿Y bien?- el rubio la miró.
-Los escuche por el Digiquartz. Al parecer, va a venir un grupo importante al concierto de la Amano- explico la mujer digimon- Un buen espectáculo para hacer un escándalo, si me permites decirlo, Aonuma-
El rubio medito.
-Tal vez no sea necesario hacer algo- dijo Saburo.
-No seas tan incrédulo, humano- se escucho una voz, y el joven saco un xros loader color crema- El enemigo puede atacar en aquellos momentos que se creen imposibles-
-Vormundmon, llámame por mi nombre- pidió con una gota en la cabeza y una sonrisa nerviosa.
-No necesito recordarlo-
El joven se quedo de piedra, con lagrimas de cocodrilo en sus ojos.
-Vormundmon. Te sugiero que trates con mayor respeto a tu compañero- le pidió la voz de Greymon desde el xros loader azul.
-Greymon-sama, solo respeto a un solo ser, y es al Rey. Además, considero que este humano no lo merece-
-Cruel- lloró Saburo.
-Esta bien, Saburo-kun, tú nunca pediste tenerlo de compañero- le dijo D'arcmon, cruzada de brazos.
El joven asintió varias veces, mientras Ryouma lo miró con una gota en la cabeza.
-Entonces, ¿Qué haremos?- miró al rubio, quien le dio un último vistazo al edificio donde descansaba su amiga.
-Necesitamos recuperar energías. Todos- ordeno el rubio- Mañana Saburo se infiltrara en la fiesta, mientras que Ryouma estará entre los espectadores del concierto. D'arcmon, vigilaras el Digiquartz-
-¡Sí!- asintió Saburo, para recibir un suspiro fastidiado de su compañero del xros loader, dejándolo en blanco.
-Muy bien- asintió la digimon.
-¿Qué hará usted?- le pregunto el platino.
-La cuidare desde las sombras- aseguro el rubio.
Tagiru frunció el ceño, y siguió durmiendo. Gumdramon, quien dormía al lado del joven, si despertó, y se sentó restregándose los ojos. Miró a la V-mon naranja, que estaba asomada al balcón del joven.
-¿Kokoromon-sama…?- el pequeño se le acerco, restregándose un ojo.
-Ah. Gumdramon, no quise preocuparte- se disculpo Kokoromon, sobresaltándose un poco.
-Esta bien- el pequeño también se asomo- Ah… Que bien se siente el viento- sonrió Gumdramon.
-Sí- apoyo sonriendo Kokoromon- ¡Ah! ¡Mira!-señalo algo largo, que viajaba por el cielo nocturno.
-Je, es Locomon. Debe ir en uno de sus viajes- sonrió Gumdramon. Kokoromon sonrió entusiasmada. Pero después su sonrisa se borro.
-Gumdramon… ¿No me tienes miedo?-
-Claro que no-
-Pero… no soy una digimon…-
-¿Y?-
Kokoromon lo miró sorprendida.
-Kokoromon-sama es Kokoromon-sama- sonrió Gumdramon- Nada la cambiara. No se por qué pensaba que íbamos a tenerle miedo-
-Es que…- la V-mon miró tristemente el cielo-… Soy un monstruo-
Gumdramon la miró.
-He sido tratada así solo por ser una V-mon…- admitió. El pequeño la miró sorprendido-… Cuando digimon que no me conocen me ven… Al ser una V-mon, una digimon de una raza casi extinta, no se me conoce, y los digimon que he conocido que no son de Jäger, me tratan así…-
-¡Nosotros no!- aseguro enojado Gumdramon.
La V-mon lo miró tristemente.
-Solo ustedes… no me han tratado así- le aseguro. El pequeño se quedo quieto- Excepto… Cuernomon…- esta vez parecía bastante deprimida- Desconfió de mí durante mucho tiempo…-
El pequeño se quedo indeciso. Quería decirle, pero no se atrevía a decirle sobre los sentimientos del dragón rojo…
-Pero… Ahora, me trata diferente- sonrió Kokoromon- Ahora, es mi amigo. Confía en mí…- se quedo en silencio, y se sentó apoyándose en los barrotes.
El pequeño se sorprendió, pero simplemente se sentó a su lado.
Kokoromon le sonrió, y lo abrazo, atrayéndolo a ella. Gumdramon se quedo quieto.
-Eres un buen niño, Gumdramon- le aseguro.
El pequeño se quedo quieto.
-¿Me considera... Un buen niño?-
-Sí-
-¿No un salvaje?-
-¿Por qué?- lo miró extrañada- Si eres muy tierno-
Gumdramon no respondió, simplemente se acerco más a la digimon.
-¿Puedo…?-
Ella asintió, sonriendo.
El pequeño se acurruco en su pecho, y ella le acaricio la cabeza, cerrando los ojos.
-Usted no es un monstruo- le aseguro Gumdramon, cerrando los ojos-… Es un ángel-
Kokoromon abrió los ojos sorprendida, y cuando lo vio, el pequeño ya estaba dormido.
-Y recuerde, Nene-chan, no tiene que ponerse nerviosa por las visitas del evento de caridad- le dijo el representante a la joven, quien llevaba una polera corta color blanca, una pañoleta verde escocesa en el cuello, falda roja y botines largos color plomo. Ambos caminaban por un pasillo lujoso, seguidos de dos guardaespaldas.
-Lo sé, gracias- agradeció la joven.
Cruzaron una puerta de madera elegante, para llegar a un salón de fiestas, con mesas redondas con manteles blancos y bordes amarillos, cada uno con una variedad de alimentos. En el lugar, varias personas iban de traje, y la mayoría, al ver entrar a la joven, se le acercaron para saludarla.
-Ap-Aprieta- se quejo Saburo, quien se había peinado el desordenado cabello, y se había puesto un traje café-anaranjado, con un moño rojo, y tenía un pequeño comunicador en el oído, el cual no era visible por su tamaño. Le ahogaba tanta formalidad.
-Saburo, ¿Nene llegó?- le pregunto la voz de Kiriha.
-Si…- asintió el joven, ahogándose- ¿Por qué mejor no te pusiste tu un traje?- se volvió a quejar.
-Cierra la boca. Ya es muy raro que seas un joven en esa fiesta de caridad- le dijo en voz baja Vormundmon.
-Sí, señor- asintió Saburo, con lagrimas de cocodrilo por la forma de hablar del digimon.
Kiriha cerro los ojos y suspiro hondo. Se podía ver que estaba sentado en un pasillo oscuro, con ventiladores gigantes en el techo.
-¿D'arcmon?-
-Nada anormal en el Digiquartz- aseguro la mujer ángel, volando encima de la zona donde iba a ser el concierto de caridad de Nene.
-¿Ryouma?-
-N-Nada-
-¿Qué sucede?-
-P-Pues…- Ryouma estaba apretujado en una multitud de jóvenes que esperaban impacientes el concierto de la famosa cantante. Se había visto obligado a ponerse una gorra que decía "Nene Love" y tenía palos fosforescentes en su mano libre- Es-Estoy algo- algo apretado a-aquí- aseguro.
-Aguanta un poco-
Kiriha corto la comunicación, sin saber que el platino empezaba a ser arrastrado por una multitud entusiasmada, exigiendo la llegada de la cantante.
Saburo suspiro.
-Hola- escucho, y se sobresalto. Miró como maquina para atrás para ver a Nene sonriéndole.
-H-Hol-la- intento calmarse el joven.
-Vaya… Disculpa, ¿Cuántos años tienes?- se extraño la ídolo, sin darse cuenta que sus dos guardaespaldas asustaban a Saburo.
-Ca-Catorce-
-Ah. Tienes mi edad- le sonrió- Es muy raro ver a alguien como tu en evento de caridad- se explico.
-Ah, es que mi papá no pudo venir, y bueno, estoy en su lugar-
-Eso es muy bonito de tu parte- sonrió- Me llamó Nene, ¿y tú?-
-Ah… mi-mi nombre…- el joven se rascó la cabeza- Soy-Soy Saburo-
-Es un gusto- saludo Nene
-Nene-chan- llamó su representante.
-Voy. Bueno, Saburo-kun, fue un placer- se despidió la joven, y siguió al hombre.
El joven se quedo donde estaba, algo sonrojado. Tosió y miró para otro lado, rascándose la mejilla.
-Nene-chan, quería presentarte a los principales administradores de este evento de caridad- el hombre le presento a dos personas que estaban rodeados de personas que hablaban de unos tramites con ellos.
Era un hombre de edad de cabello rubio platino, ojos grises, un traje verde oscuro, y tenía un bastón para estar de pie, pero eso no demostraba que fuera un anciano débil, al contrario, parecía una persona de autoridad con solo ver su mirada.
La mujer a su lado tenía su misma edad, solo que el cabello lo tenía blanco, y los ojos azules. Llevaba un abrigo color rojo, y un vestido elegante negro. Ella también parecía una mujer estricta.
Saburo, que había estado mirando a la joven, al ver a ambos ancianos, palideció y fue a esconderse con los postres.
-Permíteme presentarlos- pidió el representante de la joven- Nene-chan, ellos son Aonuma Yamato-sama-señalo al anciano- Y su esposa, Aonuma Itsuki -sama- presento, sin darse cuenta que la joven se había quedado quieta.
-Es un honor conocerla, Amano-san- saludo el anciano, haciendo una reverencia.
-El-El gusto es mío- Nene correspondió el saludo, algo mecánicamente. No lo podía creer. Estaba frente a…
-Nosotros, los Aonuma, estamos muy felices de participar en este evento de caridad- le aseguro Itsuki- Espero con ansias su canción-
-S-Sí….-
-Eh… Kiriha- llamó Saburo, asomándose por unos arbustos, pero aún así escondiéndose de la vista de los ancianos.
-¿Qué sucede?-
-¿Sa…? ¿Sabías que… que los abuelos iban a estar?- pregunto con un hilo de voz.
Kiriha frunció el ceño.
-No son mis abuelos-
-¡Ni los míos!- le aseguro dolido Saburo- ¡Pero sabes a que me refiero…!-
-Ten cuidado. Que no te vean. Y vigila a Nene- y corto.
Saburo miró a los ancianos que hablaban con la joven, y se oculto de nuevo, pero esta vez llevándose un postre que un camarero llevaba.
En eso, un guardaespaldas le murmuro algo a Yamato.
-Bien- asintió el anciano- Disculpe, Amano-san, pero tendremos que retirarnos-
-¿Eh?-se entristeció el representante.
-Pero no se preocupen- sonrió Itsuki- Nuestra colaboración seguirá presente. Fue un gusto, Amano-san- se despidió, con una reverencia. La joven la imito, y los vio irse, seguidos de unos guardaespaldas mas serios que los que ella tenía.
-¿Ocurre algo, Nene-chan?- le pregunto su representante.
-Yo…- la joven no sabía que decir. Aún no salía de la impresión de las personas a las que acababa de conocer- ¿Q-Qué sabes de… de los Aonuma?-
-Todo el mundo sabe- sonrió el hombre- Son los lideres de la empresa Aonuma Technology, y todo el mundo sabe lo famosa y buena empresa que es con todas sus invenciones…-
Pero Nene ya no lo escuchaba…
Ryouma salió, casi prácticamente nadando, de un grupo de la gran multitud de fans de la Amano, sudando y jadeando.
-¿Estás bien?- le pregunto Jagamon.
-He… estado mejor- jadeo el platino, sin ser capaz de mantener el aliento.
-¡A todos los espectadores!- saludo la voz de un presentador- ¡En pocos minutos, Nene-san, la idol, nos dará el espectáculo para ayudar en este Evento de Caridad!-
Y, ante eso, la multitud de jóvenes grito de jubilo.
-¡A los presentes, tomen sus lugares!-
Las puertas del estadio se abrieron, y cierto joven de cabello plateado se vio empujado por los impacientes adolescentes.
-¡Ryuoma! – se asusto Jagamon.
-¡Tra-Tranquilo!- jadeo Ryouma, arrastrado ante esa mar de jóvenes- ¡Viviré…!- y se perdió entre la multitud.
Saburo, al igual que los demás espectadores elegantes del evento, se dirigió a la tribuna, pero se detuvo de golpe.
Cierto hombre de traje negro y cabello azul se había separado del grupo.
Cabello azul….
-¡AY!- Saburo se abrazo el estomago.
-Ah- uno de los ayudantes se le acerco- ¿Te sientes bien?-
-Creo… Creo que comí mucho. ¿Dónde está el baño?- pregunto el joven, fingiendo el dolor de estomago. Tenía que descubrir donde estaba Horfe.
Kiriha suspiro. Aún estaba en el sistema de ventilación del edificio.
Sus abuelos… Yamato e Itsuki Aonuma… ¿Por qué estaban ahí? Bueno, en realidad, ya se habían ido… Pero… ¿por qué?-
-¡Kiriha!-
-Te escucho- contesto el joven, aún pensando en ambos ancianos.
-¡Horfe! ¡Horfe!—
-¿Cómo dices?- eso sacó de su cabeza a los Aonuma.
-Sí… Acabo de verlo- Saburo se asomo por una esquina- ¡Ah!- lo encontró.
El hombre miró para todos lados, y él se oculto de la esquina. Cuando se atrevió a asomarse, vio un resplandor conocido, y el hombre ya no estaba.
-¿Dónde está?-
-Está… dirigiéndose a… Esta en el Digiquartz- jadeo el joven, sacando su xros loader.
-Voy para allá. D'arcmon-
-Los escuche, también me dirige a esa zona-
-Bien, Ryouma, quédate donde estas- ordeno el rubio.
-B-Bien, K-Kiriha-san…- jadeo el joven, nadando en esa masa de jóvenes…
Kiriha sintió pasos atrás.
-¡¿Quién es?!- pregunto, sacando su xros loader.
Escucho más pasos, y miró para todos lados, apretando con fuerza el aparato azul.
-Que niño, que niño- escucho, y alguien aterrizo a unos metros frente a él. Kiriha retrocedió.
-¡¿Quién eres?!- pregunto enojado.
-Me alegra que me digas quien soy- escucho, y alguien camino hacia él. Llego a una parte iluminada, y Kiriha abrió los ojos sorprendido.
Un lobo humanoide de pelaje negro, ojos verdes, y traía una chaqueta ploma abierta y sin polera, pantalones azul oscuro y sandalias blancas, se le acerco divertido.
El rubio apretó sus puños…
-¿Eres… Un inteligencia Artificial?- pregunto el joven, cautelosamente.
-Je…- el lobo sonrió, mostrando sus colmillos- ¿Lo supiste por los ojos?- se rió.
Kiriha frunció el ceño.
-Me llamó Klinge- se presento, señalándose con el pulgar- Soy un I.A… y tú…- se preparó, extendiendo sus manos, mostrando sus garras-… estás muerto-
Se le abalanzó, en el momento en que Kiriha sacaba su xros loader.
-¿Dónde está? ¿Dónde está? ¿Dónde está?- se repetía una y otra vez Saburo, corriendo por los pasillos del digiquartz.
Ryouma emergió de la masa de jóvenes, jadeando y sudando.
-Ryouma… ¿Estás bien…?- le pregunto preocupado nuevamente Jagamon.
Pero el platino no respondió, estaba ocupado en recuperar aire.
Las luces de escenario se prendieron, y con ella el entusiasmo de la multitud.
-¡Mucho gusto a todos!- saludo el locutor- ¡Disculpen la espera! ¡En unos momentos, sí, en unos momentos, se presentara nuestra idol juvenil, NENE!-
Más entusiasmo.
-Nene-chan. Es tu entrada- aviso el representante a la joven, que estaba detrás del escenario.
Ella asintió, y él se fue. Respiro hondo. Debía concentrarse en el evento de caridad, pero… pero el haber conocido a los abuelos de Kiriha… Eso aún la preocupaba.
En esos momentos, un portal verde apareció debajo de ella. No se repuso de la impresión y antes de que reaccionara un látigo morado salió del portal Digiquartz, la atrapó, y se la llevo.
El portal se cerró.
Ryouma frunció el ceño.
-¿Qué sucede?- le pregunto Jagamon.
-Es que… No pasa nada- le explico.
Y era verdad. Habían dicho que la idol se presentaría, pero eso fue hacía unos cinco minutos, y Nene no había aparecido en el escenario.
Varios jóvenes se miraron, e incluso algunos abuchearon molestos.
-Disculpen. Pero tenemos… unos problemas- se escuchó al presentador- Les pedimos que sean pacientes-
Ryouma frunció el ceño, mientras los demás se preguntaban ¿Qué pasó?
-¿Dónde está? ¿Dónde está?- Saburo había bajado a la parte trasera del escenario buscando a Horfe, y cuando iba a la zona principal, se oculto rápidamente.
Se asomo de nuevo y vio a Horfe, quien tenía sus lentes verdes, al lado de cinco Kopierer, dos eran Tigres, dos Cóndores, y uno era una Anaconda, quien tenía atrapada a Amano Nene. El adulto tenía el xros loader lavanda de la joven, el cual se movía por la insistencia de los digimon en querer salir a ayudar a su amiga.
-Kiriha, encontré a Horfe… Necesitare refuerzos- le aviso, desatándose el moño rojo.
-D'arcmon va para allá- dijo secamente el joven.
-Yo también. ¿Está Nene-san?- pregunto Ryouma, alejándose de la multitud y sacando su xros loader verde.
-¡¿Nene?!- se sorprendió el rubio.
-Sí- asintió Saburo, quitándose la chaqueta, chasconeándose el pelo y colocándose unos lentes negros, ocultando sus ojos azules.
-Voy para allá- aviso D'arcmon.
-¡Suéltame!- pidió Nene, forcejeando, a pesar que la anaconda la amenazaba con sus colmillos.
-Quédese tranquila- pidió Horfe- Solo vengó por esto- levantó el xros loader lavanda.
-¡Deja a Nene!- se escuchó a Sparowmon.
-¡¿Para qué lo quieres?!- le pregunto asustada Nene- ¿A… Acaso eres del… Proyecto Iluminati?-
Horfe la miró detenidamente.
-No pensé que la Jefa le hablará al Xros Heart de nosotros- admitió, chasqueando los dedos. La anaconda apretujo más a la joven, quien gimió de dolor- Si no hubieras sabido, te hubiera dejado- admitió.
-¡NENE!- gritaron Sparowmon, Belzebumon, y Mervamon.
-¡DETENTE!-
Hubo el sonido de un sablazo, y la Anaconda quedo decapitada, liberando a Nene y que ella cayera al piso.
Horfe miró bruscamente al frente, mientras sus Kopierer tigre gruñían y los cóndores emprendieran vuelo.
Saburo, al lado de Vormundmon y con su xros loader crema en mano, miró molesto a Horfe.
-… Saburo-kun…- murmuro Nene, sorprendida.
Mientras que, en el xros loader lavanda, los digimon estaban completamente sorprendidos al ver al guardaespaldas del Rey en ese lugar.
-¡Horfe! ¡Sabía que vendrías por el xros loader de Amano!- le aseguro Saburo.
-Tú no sabías- le dijo el Dukemon café, sin mirarlo y dejándolo en blanco.
Horfe frunció el ceño, y guardo el aparato.
-¡Regrésalo!-
En eso, Nene se levantó y retrocedió al ver que la cabeza de la Anaconda se regeneraba, uniéndose a su cuerpo.
-Quédese detrás de mí, Nene-san- le pidió Vormundmon, poniéndose frente a ella. Nene asintió.
Horfe frunció el ceño.
-A ellos- ordeno.
Los Kopierer tigre se abalanzaron a Vormundmon, quien los partió a ambos a la mitad, pero estos, regenerándose inmediatamente, aterrizaron encima de él, mordiendo su armadura.
-¡Vormundmon!- se asusto Saburo, al lado de la asustada Nene.
Horfe empezó a irse, pero se detuvo por una llamarada de fuego.
Al frente de él, Ryouma, con su xros loader verde en mano y Cerberumon a su lado, frunció el ceño.
-No tan deprisa. Tienes algo que no te pertenece- le aseguro molesto el joven.
Los Kopierer cóndores se abalanzaron a Cerberumon, quien escupió fuego, pero estos lo esquivaron y se le abalanzaron, arañándole el rostro.
-¡Cerberumon!- se asusto Ryouma.
En eso, la anaconda, que se había arrastrado hacia Nene mientras Vormundmon lidiaba con los tigres, se le abalanzo, pero Saburo la empujo a tiempo, pero la serpiente se le abalanzó a él.
-¡Saburo-kun!- se asusto Nene.
Vormundmon, al escucharla, se dio vuelta bruscamente, pero se distrajo y los dos Kopierer lo tiraron al suelo.
Saburo cayó al piso con la serpiente lista para morderlo, pero, de repente, esta se partió a la mitad con los bordes de la piel morada quemándose, desapareciendo en polvos verdes, y liberando al joven.
Horfe se quedo quieto ante eso.
-¡Saburo-kun!- Nene se le acerco.
-Es… Estoy bien- jadeo el joven, sobándose el cuello.
Los cóndores que atacaban a Cerberumon, al igual que los tigres que retenían a Vormundmon, fueron lanzados hacia la pared.
-¡D'arcmon!- se alegro Ryouma.
-Disculpen la tardanza- la mujer digimon aterrizo a su lado, y miró de reojo a Horfe, quien fruncía el ceño,
-Bórrenla- ordeno Horfe.
Los cuatro Kopierer se abalanzaron a la mujer, pero ella no se movió, porque, arriba de ella, el piso de destruyo, haciendo que MetalGreymon aterrizara frente a ella.
-¡MetalGreymon!- se sorprendió Nene, y se quedo quieta al ver quien iba en la espalda del digimon.
-¡Kiriha-san!- Ryouma vio al joven rubio bajarse de su compañero.
-¿Qué hace Kiriha aquí?- se pregunto Horfe.
-Lo siento, lo siento- escucho, y miró para atrás. Klinge apareció detrás de él- Pero a pesar de ser enorme, es rápido este dragoncito-
MetalGreymon gruño.
-¿Un… un lobo?- se asusto Nene.
Los Kopierer miraron al dinosaurio, preparados para atacarlo.
-¿Qué harás?- pregunto Klinge.
-Mátalos-ordeno.
-Un placer- sonrió el lobo negro, empezando a ser rodeado de aura gris- Speed System-
Como un rayo, se abalanzó a MetalGreymon, quien se protegió de ellos.
-¡Kiriha, yo me haré cargo!- le aseguro su compañero, empezando a retroceder por la fuerza del lobo.
-¡Me haré cargo de las aves!- les aseguro D'arcmon, tomando vuelo, y los Kopierer aéreos la imitaron-
-Sí- asintió el rubio.
-¡Kiriha, Horfe tiene el xros loader de Amano!- llamó Saburo, aún en el suelo.
El rubio miró a Horfe, en el momento que los Kopierer tigres se le abalanzaron, pero el fuego de Cerberumon y la lanza de Vormundmon los elimino.
En el cielo, los cóndores se abalanzaron a D'arcmon, quien tomo con ambas manos su lanza, y se concentro, haciendo que el filo de esta desprendiera fuego, y, de un movimiento, corto a ambas aves eliminándola.
Klinge apareció detrás del dinosaurio digital, sorprendiéndolo.
-Lo siento, dragón- sonrió el lobo, tocándolo con su dedo, el cual desprendió una enorme descarga eléctrica, lastimando al digimon.
-¡MetalGreymon!- se asusto Kiriha.
Pero, de repente, la electricidad, junto con el Sistema de Velocidad, desaparecieron.
Klinge abrió sorprendido los ojos, al igual que Horfe.
-¡Giga Destroyer!-MetalGreymon le disparo con sus cañones al sorprendido Lobo, lanzándolo contra la pared, y enterrándolo en ella.
Horfe miró molesto al lobo inconsciente.
-Ya veo… No puede mantener el sistema por más de dos minutos- sentencio el hombre, mirando a los digimon y a los jóvenes que tenía al frente.
-Regresa el xros loader, humano- ordeno Vormundmon, señalándolo con su lanza.
Horfe miró el xros loader lavanda.
-¡Por favor!- le pidió Nene.
El adulto los miró a cada uno, y le lanzó a la joven su xros loader. Ella se sorprendió, al igual que los demás.
-No soy tan tonto para pelear con fuerzas que no tengo- aseguro Horfe, sacando un aparato muy similar al de los jóvenes, solo que este era verde oscuro, su pantalla triangular color gris, y se le podían ver unos cables.
-¡¿Un Xros Loader?!- se sorprendió Ryouma.
-No- D'arcmon frunció el ceño.
-En efecto, no lo es- asintió Horfe, que entro a Klinge en el aparato, sorprendiendo a los jóvenes y a los digimon- Es un Charger- aseguro, levantándolo- Cargar-
Una luz amarilla apareció en la pantalla del Charger, y una enorme silueta apareció frente a Horfe, pero antes que pudieran vislumbrarla bien, golpeo con gran fuerza el piso, creando una explosión en el lugar.
D'arcmon con Nene en los brazos salió del humo, como MetalGreymon con Kiriha en la espalda, Ryouma encima de Cerberumon, y Saburo, quien Vormundmon lo llevaba agarrándolo de la camisa.
El humo se disipo, y no estaba ni Horfe, ni la extraña figura.
El concierto se canceló, y, en esos momentos, el representante de la idol se disculpaba con los espectadores, explicando que hubo un ataque en contra de la joven, el cual era investigado.
En su habitación, Nene abrazado su xros loader lila, respiro hondo, y miró a los tres jóvenes que estaban frente a ella.
-¿Se siente bien?- pregunto Ryouma.
-Sí… solo estoy confundida- aseguro la joven.
-Yo también lo estaría si no supiera porque Ryouma lleva esa gorra- admitió Jagamon, y el platino se dio cuenta que aún llevaba la gorra que decía Neen Love. Se la quito de inmediato, todo rojo.
Saburo se rió por lo bajo.
-Saburo-kun ¿Quién eres?- le pregunto Nene.
-Soy el segundo Humano de Jäger- explico el joven, señalándose con el pulgar. Nene abrió los ojos sorprendida- Estoy en China por ordenes de la Jefa, mientras que D'arcmon fue a buscar a Kiriha- señalo al rubio, que estaba apoyado en la pared- Quien estaba con Ryouma- señalo al joven, que aún estaba rojo- Y nos encontramos hace unos días-
-¿Qué…? ¿Qué… hacen aquí?- pregunto, mirando al rubio. Pero él no la miró.
-Pues…- Saburo se puso nervioso- La Jefa nos ordeno protegerla-
-¿A mí? ¿Por qué?-
-Porque la pueden utilizar como rehén contra su hermano- explico la voz de D'arcmon, en el xros loader crema.
-Eso- apoyo Saburo.
-¿Por qué…?-
-Porque el Proyecto Iluminati quiere el Darknes Loader, y Yuu-san lo tiene- explico Ryouma- Además, podrían capturar a sus digimon, como lo intentaron-
Nene miró su xros loader lavanda.
-¿Por qué… no simplemente me lo dijeron?-
Saburo y Ryouma se miraron, y vieron al rubio, quien se incorporo.
-Es peligroso que alguien se acerque a Saburo o a mí- le dijo secamente- O a la Jefa-
-¿Eh?- Nene se levantó- Kiriha-kun… ¿Qué sucede?-
Él la miró un rato, y se quito la capucha.
-Porque somos Aonuma- frunció el ceño. Ella lo miró sorprendida- Viste a mis abuelos, ¿verdad? Estaban con guardaespaldas. Alguien intenta matarnos a todos, y ese alguien intenta utilizar a los Kopierer como armas-
-Un minuto… Acaso…- Nene se quedo helada-… ¿El… Ese Proyecto Iluminati…? ¿Por qué?-
-No lo sabemos- admitió Saburo- Pero esa misma persona es el líder del P.I… Aunque estoy seguro que la Jefecita sabe mucho más, pero le gusta esconder información-
-Es lo mejor. Si se filtrara mucho, podría ser un peligro. Por eso oculta su identidad- le dijo Kiriha. El joven rió nervioso, ya que él ni su primo la ocultaban.
-Por eso…- murmuro Nene, mirando nerviosa al rubio. Él la miró- ¿Por eso… no te haz comunicado con nosotros?-
-Cuando fue derrotado Quartzmon, todos tomamos caminos diferentes- recordó el rubio- Ryouma se convirtió en mi aprendiz- señalo al platino- Así que no tuve tiempo para…-
-Sabes a que me refiero- Nene lo miró decidida.
Kiriha no pudo evitar sonreír.
-Aún te cuesta confiar en nosotros… El Proyecto Iluminati es el enemigo de tu familia- le dijo Nene- Y te ocultaste, empezaste a trabajar con Jäger, y nos dejaste-
-Nunca dejare al Xros Heart- le aseguro el rubio.
Nene sonrió, y abrazo a Kiriha, quien se quedo quieto.
-Lo sé… Sé que nunca me dejaras- murmuro, sonriendo.
Kiriha la miró sorprendido, suspiro y correspondió al abrazo.
Ryouma y Saburo se miraron, completamente sonrojados. El platino cerro los ojos y se rasco la mejilla, mientras que el pelicafé empezó a silbar, mirando para otro lado.
-Entonces eso lo explica- sentencio Mervamon, caminado por el xros loader.
-Que bien que Nene está bien- sonrió Sparowmon, al lado de los Monitamon, que asintieron.
La mujer guerrera sonrió, y miró a Belzebumon, que estaba apartado.
-¿Estás bien…?- se le acerco, pero él se alejo.
-Estoy bien- le respondió, sin mirarla.
Se había dado cuenta… Se dio cuenta que esa D'arcmon, la que peleo contra los Kopierer… Era ella… la misma digimon que había formado una familia con su maestro fallecido, Angemon.
Apretó su puño, enojado…
Una figura alta, con una capa algo gastada que cubría su cuerpo y su rostro, que caminaba por los callejones del digiquartz se detuvo, y se dio vuelta.
La misma silueta que había estado en la reunión de hace unos días del Proyecto Iluminati se le acerco. Llevaba una capa blanca que lo cubría por completo, al igual que una capucha. No era tan alta como la otra silueta, le llegaba al codo.
-Jo… Pero miren nada más… Mi mayor comprador- sonrió la figura alta- ¿Quieres que destruya otro pueblo para que el Rey pelee contra mí?-
-No, Gaiomon- aseguro la figura de capa blanca. Se podía ver que tenía una voz profunda- Quiero que te encargues de una V-mon llamada Kokoromon-
-¿V-mon…? ¿No estaban extintos?- le pregunto, algo sorprendido.
-Solo queda uno, y es ella- le lanzó algo, y él lo agarro. Era un saco, y se podía escuchar un tintineo de monedas en su interior- Te pago por adelantado- y se fue.
Gaiomon miró satisfecho su saco de DigiCode, lo guardo en su cinturón, se acomodo la capucha, y continuo caminando, preparándose para asesinar a aquella V-mon… Y extinguir su raza.
Después de todo, era por dinero...
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