Me demoré, pero aquí esta el capitulo. Aunque aún trabajo en el fan-ending T-T.
Me olvide de avisar en el otro cap que, para entender el pasado de el Rey, Gumdramon y Gaiomon, hay que leer el OneShot El Pequeño Insoportable. Esa en mi canal, para el que quiera leer (y dejar comentarios T-T)
Bueno, he aquí el cap:
¿Mi razón de pelear…?
Lo que siento por ti.
Jack rodo por el suelo, y choco contra un edificio.
-¡Jack!- Rapidmon aún intentaba liberarse del hielo, ayudado por Bearmon.
Klauen se acerco a la liebre, aunque jadeaba. Desactivo su sistema.
"Demonios… Se suponía que ahora podría tener el Sistema por más tiempo… Pero solo fueron 10 minutos…" pensó, enfurecido.
Levantó la mirada y recibió un puñetazo de Jack, quien aún tenía su sistema. El tigre choco contra el techo de un edificio, destruyendo esa parte.
Los dos digimon se quedaron quietos.
Jack, jadeando pero enojado, con sus ojos celestes brillando, miró al tigre que se levantaba de entre los escombros.
Klauen gruñó, pero ya no tenía fuerzas… Había gastado todas en su sistema.
Miró a su lado al sentir a alguien.
Era aquella figura de capa y capucha blanca.
Los tres miembros de Jäger se quedaron quietos. No conocían a ese sujeto, pero podían suponer con verlo que era peligroso.
-¿Tú?- Klauen gruñó- ¿Qué quieres?-
-Gaiomon falló- le informo con una voz profunda- Pero la Jefa y Akashi Tagiru huyeron al Digiquartz. Búscalos y asesina a la humana- sacó algo y se lo lanzó al tigre, quien lo recibió en aire. Una vacuna de metal negra- E inyéctale al Rey esos datos oscuros. Salamandra quiere adelantar el proceso de Apocalymon-
Jack, Rapidmon y Bearmon se quedaron más quietos.
-¡¿Qué dijiste?!- pregunto enfurecido Rapidmon.
La figura lo ignoro.
-¡¿Cómo sabes de Apocalymon?!- le pregunto enojado Jack- ¡¿Por qué trabajas para Salamandra?!
Esta vez, lo miró, y Jack pudo sentir unos ojos ámbar debajo de la capucha.
Abrió los ojos sorprendido, porque, de alguna forma, se había aparecido frente a él. Se quedo helado, y se había dado cuenta de algo… Era un poco más alto.
De la capa salió una mano con guantes sin dedos, mostrándolos arrugados y grises. Antes de que reaccionara, chasqueo los dedos frente a él, y una onda dorada lo golpeo con fuerza y lo lanzó contra unos edificios.
-¡JACK!- gritaron asustados los dos digimon.
-No vuelvas a dirigirme la palabra- ordeno la figura, incorporándose, para mirar a Jack salir arrastrándose de la zona destrozada- Tú, que no deberías existir-
Jack se quedo quieto, sorprendido.
-Tienes ordenes- le recordó la figura a Klauen, que estaba sorprendido- Ve por la Jefa y asesínala. Esta herida, así que debe de ser fácil para ti- lo miró de reojo- Y encárgate del Rey-
El Tigre gruño enojado, guardo la misteriosa vacuna negra y se retiro.
Jack intento levantarse, pero los brazos no le respondían. La figura miró a los dos digimon, donde la liebre intentaba liberarse, y el oso lo ayudaba. Chasqueo sus dedos hacía ellos, pero la onda de energía no los daño, porque una columna de hielo se levantó entre ellos, aunque se destrozo por el choque.
La figura miró a Jack, que, jadeando, tenía sus puños en el suelo, y de esa manera formo el escudo.
Lo miró un rato, y, simplemente, desapareció succionado por una energía amarilla, desapareciendo de la destrozada calle.
Jack jadeo, y cayó inconsciente al piso.
-¡JACK!-
Cuando los vecinos de la escuela dieron aviso de que, al parecer, hubo un ataque terrorista al establecimiento, las fuerzas armadas de la ciudad entraron al lugar, para darse cuenta, que realmente, hubo un ataque, y que solo unos cuantos jóvenes salieron ilesos.
Los medios de comunicación intentaban grabar, pero solo podían dar las noticias fuera del establecimiento, ya que el lugar fue cerrado, y solo los médicos podían entrar, mientras los agentes investigaban aquellos cráteres que habían en el patio escolar.
Algunos tenían que dar explicaciones a los asustados apoderados y familiares de los alumnos y profesores, que estaban acumulados en la salida escolar.
Yuno no estaba entre ellos.
La mujer de pelo naranja, cuando se enteró de aquella noticia, salió a la calle, llamando a alguien…
-¡Luke!- grito, corriendo por el barrio. Se detuvo jadeando.
No se preocupaba por Taiki. Shoutmon estaba con él, junto con Tagiru, Yuu, Kokoromon, y sus otros amigos.
Pero ella sabía que no era un ataque terrorista lo que había ocurrido, y por eso buscaba a su viejo amigo.
-¡Luke!- llamó, sin esperanzas…
Se quedo quieta al escuchar un gemido de dolor…
No podía ser posible.
Se incorporo, y se acerco a un callejón, lleno de cajas.
-¿Luke?- se acerco, algo temerosa.
Se quedo quieta al ver un zapato y un guante familiares sobresalir.
-¡Luke!- saco las cajas, para ver a la liebre de ojos rojos enterrado- ¡Luke!- lo zarandeo sin piedad, sin darse cuenta que empeoraba la situación de su amigo- ¡¿Qué te paso?!
-Yu… Yuno…- murmuro Luke, y ella se detuvo-… Me atacaron… -
-¡¿Eh?!- se sorprendió, soltándolo, por lo que se cayó al piso con un fuerte sonido- ¡Ay! ¡Lo siento!-
Luke no dijo nada, solo se sentó entre las cajas, con cuidado.
-¿Quién te ataco?- le pregunto asustada la peli naranja. Pero él negó- ¿No lo viste?- asintió-
Luke la miró un rato.
-¿Pasó algo?-
-Pues sí…- de golpe recordó a su hijo- Atacaron la escuela de Taiki- le explico. Luke levantó la mirada- Dicen que fue un ataque terrorista. Pero no lo creo… Tal vez sean tus enemigos… Tengo que ir a buscarlos. En las noticias dijeron que no dejarían a los alumnos irse sin al menos un apoderado, y la mamá de Tagiru-kun está en el medico, así que también iré por él y Yuu-kun…- se quedo quieta-¿Qué harás?-
Luke no dijo anda, solo se levantó. De repente, sacó su comunicador del bolsillo y lo prendió.
-¡Luke!-era Rapidmon- ¡Ven! ¡Jack está herido! ¡Un I.A. con su sistema de defensa nos ataco!-
-Esas son palabras con significados diferentes-
-¡Bear!-
-¿Palabras opuestas? ¡Palabras enemigas!... ¿Palabras que se tienen mala…? Me doy-
-¡¿Podrías venir?!-pidió exasperado Rapidmon.
-Sí…- Luke cortó la comunicación, y se fijo que Yuno lo miraba con el entre ceño fruncido.
-Entonces… ¿Es verdad que mientes diciendo que tú, Jack-kun y Sky-chan son I.A?- se cruzó de brazos. Él miró para otro lado- No deberías ocultar quienes son en realidad- opino- Y creo que ellos dos deberían saber que no eres su hermano-
-Lo hago para protegerlos- le dijo secamente- Tú haces lo mismo- Yuno se quedo quieta- Tu hijo no sabe quien eres en realidad… Hikari Yuno-
-¡Luke!- lo agarro de las orejas- ¡No me llames por ese apellido! ¡Sabes que lo detesto…!-
-Lo ocultas por el mismo motivo que oculto lo que realmente soy- le dijo Luke, sin alterarse. Yuno lo miró sorprendida- Queremos proteger a nuestros seres queridos, sin importar que les demos mentiras sobre ellos…-
-Pero…- Yuno lo soltó, preocupada.
-No somos de este mundo, Yuno- le recordó la liebre, incorporándose- Por eso, no podemos interferir en un grado superior a lo que le suceda-
Antes de que la sorprendida peli naranja dijera algo, la liebre de ojos rojos saltó, haciendo que ella se cubriera los brazos y unas cajas salieran volando.
Yuno miró hacia arriba, pero su amigo ya no estaba…
En el Digiquartz, un Sagomon, encima del techo de un edificio, vigilaba el lugar, buscando a un digimon samurái. Al no notar nada peligroso, saltó, y entro a una habitación del mismo edificio, que contaba con una cama, unas cortinas algo rasgadas, y sillas, algunas tiradas en el piso.
-¿Hay algo?- le pregunto Tagiru a su compañero, quien negó- Que alivio- suspiro.
El joven estaba al lado de la Jefa, quien reposaba en la cama, y FlameWizardmon, Kotemon, Pagumon, e, incluso Betsumon estaban con él, pero algo callado, lo cual no era nada usual.
-Pero ese tipo te encontrará- sentencio FlameWizardmon, cruzado de brazos- Escuche de él en el País del Fuego. Es un asesino y caza recompensas-
-Me parece que estudio en el Dojo del País Desértico- recordó Kotemon, con el ceño fruncido.
-Sí… Yo también escuche eso- el digimon rojo suspiro fastidiado- ¿Por qué al enano se le ocurre quedarse en el mundo humano, dejándonos a nosotros trabajo?-
-Jefecito, ¿Qué haremos?- pregunto Pagumon, rebotando hacia el joven, quien estaba más callado de lo normal, mirando a la joven que dormía.
-…-
-Oye- lo llamó FlameWizardmon, al lado de Sagomon. El joven levantó la mirada- Hicimos todo lo posible para, al menos, detener el sangrado- le recordó- Es normal que descanse. Así que ahora dinos, ¿qué haremos?-
-Esperaremos a que vengan a buscarnos- le explico Tagiru.
-¡¿Qué clase de plan es ese?!- se enojo el digimon, sacando uno de sus cerrillos, pero su amigo, Sagomon, intento calmarlo, al igual que Kotemon- ¡¿Y si viene Gaiomon?!-
-Bueno, Gumdramon no está… ¡Así que cuento con ustedes!- sonrió el joven.
-¡¿Me estás…?!- FlameWizardmon chocó cabeza con el sorprendido niño- ¡No tenemos ni una sola oportunidad contra Gaiomon! ¡Ni siquiera los viejos Sephirothmon, Breakdramon, MetalTyrannomon y Dragomon podrían contra él!- le aseguro.
-¡Pero…! ¡¿Quién es ese Gaiomon?! ¡No entiendo!- le dijo Tagiru, echando humo de la nariz.
-¿No sabes quien es?- FlameWizardmon y los demás digimon lo miraron sin dar crédito a sus oídos.
-¡No me miren así!- pidió enojado- ¡Y lo único que sé es que es un digimon que trabaja, por lo que parece, con los del Iluminati, tiene algo contra Gumdramon y Shoutmon, y quiere cazar a Kokoromon! ¡¿Algo más que deba saber?! ¡Betsumon!- llamó.
El felino se sobresalto.
-Diga~-
-¿Qué tiene Gaiomon contra Gumdramon?- le pregunto Tagiru.
-Pues~…- el felino se rascó la mejilla, mirando para otro lado.
-Oye, Betsumon… ¿Es verdad que Gumdramon le había enviado notas de pelea a Gaiomon en el País Silvestre hace unos años?- le pregunto el digimon rojo, recordando aquel rumor.
-¿Eh?- Tagiru los miró más confundido- ¡Que alguien me diga…!-
-¡SHH!- le dijeron sus digimon, callándolo, ya que la Jefa se movió levemente.
Tagiru se tapó la boca.
-Betsumon- miró al felino, que se dio cuenta que no tenía escapatoria.
En cierto terreno baldío, de la nada, salió una llamarada contra un rubio que se agachó a tiempo, terminando con el cabello algo chamuscado.
Kokoromon, asomándose detrás de un montón de tubos, miró a Kai que se sobaba la cabeza.
-¡N-Ni te acerques!-amenazó moviendo su brazo arriba abajo- ¡O-O te quemaré!-
-¡Dime eso antes de atacarme!- le pidió enojado el joven- ¡Me querías matar!-
-¡No!- Kokoromon se oculto- ¡Vete, vete, vete, vete, vete…!-le pidió, agarrando su cabeza, asustada, sintiendo como escuchaba, a lo lejos, el sonido de los látigos que le dieron pesadillas durante mucho tiempo…
-¡Vete tú! ¡Yo estaba aquí primero!- el joven la señalo enojado.
-¡El que se fue a Sevilla perdió su silla!-
-¡Tú me usaste de silla! ¡¿Desde cuándo los digimon aparecen del cielo?!-
-¡Vete, vete, vete…!- pidió la digimon, sin evitar temblar, al igual que su voz. Kai se dio cuenta de eso- ¡Vete! ¡No me caces! ¡Solo quiero ayudar a Cuernomon…! ¡Quiero ayudar a mis amigos!-
Kai se cruzó de brazos y miró para otro lado.
-No te cazaré-
Kokoromon abrió los ojos, sorprendida, aunque seguía temblando.
-¡Y no creas que es porque me arrepiento de lo que te hice! ¡Porque me encantaría tenerte en mi colección, V-mon!- le aclaro Kai- Pero no quiero que me quiten mi xros loader…-
-¿Qué te lo quiten?- Kokoromon se asomo, sorprendida, pero aún asustada.
-Tsch. Ese viejo relojero- le respondió, molesto- Me amenazo con quitármelo. Y no he sido el único. Hay varios cazadores que, por lo que he escuchado, han intentado ponerte trampas, como al Xros Heart, pero parece que algunos digimon los detienen, y creo que alguien dijo que lo ataco una liebre con forma humana- recordó, aún molesto- Pero el asunto es que a todos esos le quitaron sus xros loader- aseguro- Yo tuve suerte, ya que me intentaste incinerar cuando casi te capturo-
Kokoromon abrió los ojos, asustada al recordar el latigazo numero 99…
-¡NO!- lo señalo con su mano, y el rayo de fuego de Blesse le da si no se agacha nuevamente-¡No quiero…! ¡No más!- se agarro la cabeza, asustada- ¡No!-
-¡Te dije que no te haré nada!- Kai la miró enojado- Rayos… Eres una insoportable. ¿Por qué esa mujer quería que te cazara?- se pregunto por enésima vez.
Kokoromon se quedo quieta.
-¿Mujer?- lo miró más asustada- ¿Humana?-
-Claro, V-mon-
Kokoromon empezó a temblar.
-¿T-Tenía pelo ce-celeste?-
-Sí… No me dijo su nombre, pero me dio unas buenas redes, y la pulserita que rompiste- recordó molesto Kai, sentándose.
Kokoromon se quedo quieta, completamente asustada…
Topacio…
Abrió los ojos, al recordar como, en una capsula, aquella mujer le había inyectado aquellos horribles datos…
Tembló con más fuerza, luchando con las lagrimas que querían salir por el miedo que tenía.
-Pero no la volví a ver… Mujer idiota- bufó Kai.
Miró a Kokoromon, que había caído de rodillas, abrazándose, completamente asustada.
-¡No te he hecho nada!- le aviso, enojado.
-Tengo que… Tengo que ir con la Jefa… Con Cuernomon…- murmuro asustada la V-mon, intentando controlar sus temblores.
-Pues suerte- Kai se levantó, y empezó a irse.
Pero se detuvo cuando llegó a la salida del terreno. Miró de reojo a la V-mon, que aún estaba en su escondite, temblando, completamente asustada, e indefensa.
-¡Demonios!- gruño enojado, pateando una piedra. Kokoromon levantó la mirada. Pensaba que el rubio se había ido- ¡V-mon!- la señalo, y ella tembló- ¡¿Dónde están esa Jefa y ese Cuernomon?!-
Ella parpadeo sorprendida.
-¡Seguro que el viejo relojero me quita el xros loader si permito que algo te pase!- le explico, enojado- ¡Ni idea como te volviste su protegida o regalona! ¡Lo que sea…! ¡Indícame, y te llevaré ahí!-
La V-mon se quedo sorprendida, pero retrocedió unos pasos, asustada.
-¡¿Crees que te cazare?! ¡Puedo ser muchas cosas, pero no un mentiroso!- aseguro, y, para demostrarlo, tomo su xros loader y lo lanzó a unos metros, sorprendiendo por completo a la V-mon- ¡Mírame, estoy desarmado!- se señalo- ¡Ahora ven, no tengo todo el día!-
Kokoromon se levantó, sin dejar de mirarlo y aún sin salir de su asombro. No parecía que mentía… Pero aún le tenía temor, porque no se olvidaba de lo que le pasó por él…
No obstante, ella sabía que Samanta, la Jefa, estaba en un estado delicado… Y el recuerdo de Cuernomon herido la atormentaba más que nada. No quería perderlo. Era un buen amigo, el digimon por el cual estaba enamorada, aunque había decidido nunca decírselo ni demostrarlo. No quería causarle un mal rato…
Trago saliva, respiro hondo, y dio unos pasos hacia el rubio…
Gumdramon frunció el ceño, y abrió los ojos.
Estaba en el xros loader de Taiki, donde Lillymon, Jijimon y los demás lo miraban sumamente preocupados.
-¿Cómo te encuentras?- le pregunto el anciano, cuando se sentó sobándose la cabeza.
-Bien… ¿Qué pasó? ¿Y Tagiru?- pregunto, desorientado.
-No sabemos… Huyo al Digiquartz con la Jefa- le dijo tristemente Lillymon.
-¡¿Qué?!-
-Deja de gruñir- escucharon.
Miraron a Shoutmon, que estaba algo lejos, sentado y cruzado de brazos. El pequeño se dio cuenta que no tenía ni su bufanda, ni su protector.
-¿Rey?- se le acerco sorprendido. Él solo gruño como respuesta- ¿Y Gaiomon?-
-Huyó…-
Gumdramon se quedo quieto.
-¡¿De nuevo?!- se enojo el pequeño, pero se calló cuando Shoutmon se levantó.
-Gracias, Gumdramon, por recordarme, cada vez que huye Gaiomon, lo inútil que soy- le agradeció sarcásticamente, volteándose para verlo.
-¡Yo no quería…!-
-Mira, solo cállate, ya- le pidió Shoutmon- Ahora Taiki y Yuu tienen que esperar que los vayan a sacar de la escuela para poder ir a buscarlos, junto a Kokoromon- agrego, esta vez con un tono preocupado.
-¿Rey…?-
-La Jefa la, bueno, pateo para alejarla… Pero ahora no sabemos dónde está- se podía ver que el dragón rojo estaba sumamente nervioso por ella.
El pequeño lo miró preocupado, y se sorprendió cuando Jijimon se les acerco.
-Shoutmon, ¿recuerdas de lo que te hable antes?- le pregunto el anciano.
-¡Ahora no! ¡La vida de Tagiru, la Jefa y Kokoromon están en peligro!- le recordó enojado Shoutmon- ¡Y la Jefa estaba herida!-
-¡¿Qué?!- se asusto Gumdramon.
-No, ahora es el momento. Shoutmon, ¿no crees que, si Kokoromon supiera más sobre ti, no habría intervenido en el combate contra Gaiomon?-
-Eso no tiene sentido- gruño el dragón, mirando para otro lado.
-¡Dijiste que Gaiomon se refirió a ella como tu amada! De alguna forma, al parecer, el Proyecto Iluminati se ha enterado de lo que sientes por Kokoromon… Aunque no me sorprende. No eres muy bueno para ocultar tus sentimientos hacia ella- agrego.
El dragón lo miró molesto.
-¿A qué quieres llegar?- le pregunto, algo desconfiado.
-Dile lo que sientes-
El dragón lo miró enojado, en cambio el pequeño tenía la boca abierta.
-Primero: Cuando intente decirle, confundió Especial con Espacial- le recordó el dragón, claramente enojado- Segundo… No quiero ligarla a nada-
-¿Ligarla?- el pequeño se sorprendió, y cayó en la cuenta de la tanta insistencia del anciano digimon- ¡¿Quiere casarse con ella?!-
-¡No digas eso ni en broma!- le ordeno rojo el Rey- Me refiero… ¡Es peligrosa mi vida!- les grito a ambos- ¡No solo por Gaiomon…! ¡A pesar de estar en tiempos de paz, siempre hay digimon que me enfrentan…! ¡No quiero ponerla en peligro! ¡Ya sufre suficiente con lo que le ha hecho el Proyecto Iluminati, con haber perdido a su familia sin conocerla… a su raza!- cerro los ojos enojado-… No quiero arruinar mi amistad con ella-
Jijimon suspiro.
-Pero ahora está en peligro por lo que sientes. Debe saberlo-
-¿Es…?- Shoutmon lo quedo mirando- ¿A-Acaso intentas decir…? ¿Qué ahora está en peligro por mi culpa?-
-Shoutmon, perdiste contra Gaiomon porque te distrajiste. Si no te hubieras distraído, lo habrías cazado…-
No pudo continuar, el dragón, claramente enojado, se alejo de ambos.
El pequeño lo miró preocupado, y después al anciano.
-¿Es necesario?-
-Es mi opinión que Kokoromon se enteré de porque un enemigo del Rey quiere eliminarla- le explico- Pero debe ser Shoutmon quien tome la decisión. Es su vida-
Gumdramon miró al dragón, que, a lo lejos, se había sentado, dándole la espalda a sus amigos.
-Es… es la primera vez que veo la cicatriz del Rey- murmuro el pequeño. El anciano lo miró, y suspiro tristemente.
La cicatriz causada por el Brave Snatched era muy diferente a la que tenía Gumdramon, la cual tenía unos tres años, y ya estaba desapareciendo.
No… la del Rey era diferente incluso a la de Taiki, que era tenue. Era muy nítida, y profunda. Él había recibido el ataque de Ryouma de lleno, siendo atravesado por completo, haciendo que su amigo solo tuviera clavada el arma. Según Wisemon, la razón de que solo tenga una cicatriz en el pecho y no también en la espalda fue porque ahí se concentro la energía de aquella arma…
Gumdramon cerro los ojos, enojado. Él también había perdido contra Gaiomon, y, ahora, su compañero y sus amigas estaban en peligro.
El Rey no era el único que se sentía inútil.
Shoutmon apretó sus puños, enojado. Sabía que Jijimon tenía razón al decirle que Kokoromon debía saber… Pero… No quería confundirla más.
"Kokoromon…" pensó angustiado "Por favor, que estés bien… Si te pasa algo por culpa de mi debilidad…" cerro los ojos, enojado "No quiero perderte…"
Taiki y Yuu siguieron a uno de los adultos, que los llevó a la salida de la escuela, donde varios estudiantes eran dejados al resguardo de sus apoderados, y, en el caso de ellos, de Yuno.
-¡Taiki, Yuu-kun!- la mujer de pelo naranja, aliviada al verlos sanos y salvos, los abrazo a ambos.
-Estamos bien, mamá-le aseguro su hijo, mientras Yuu se sonrojaba por el gesto.
-Muchas gracias, oficial- se despidió la mujer del uniformado, y se fue de la escuela junto a los dos jóvenes.
-¿Dónde está Tagiru-kun?- pregunto Yuno, mientras caminaban por las calles.
-Se oculto de un enemigo de Shoutmon, junto a la Jefa- explico Taiki, quien miró a Yuu- ¿Seguro que viste que su tío se llevó a Samanta?- pregunto. Aún le preocupaba la joven.
-Sí- mintió Yuu, nervioso por el estado en el que estaba su amiga.
-¿Irán a buscarlos?- pregunto Yuno. Ambos asintieron. Ella suspiro resignada- Por favor, tengan mucho cuidado- les pidió.
-Sí mamá- Taiki sonrió y sacó su xros loader.
-Gracias por todo, Kudou-san- agradeció Yuu, sacando su xros loader amarillo.
-Volveremos pronto- le aseguro su hijo- ¡Time Shift!- abrió un portal, y, junto a su amigo, lo cruzo.
Yuno se quedo sola. Suspiro nuevamente, y se encamino a su casa, dándose cuenta que ahora no podía hacer mucho… Aunque nunca considero que daba mucha ayuda.
Luke aterrizo en la calle destrozada del digiquartz, donde no estaban solo Rapidmon, Jack y Bearmon, también Slayerdramon, Delta A, y Pegasusmon. Los digimon miraban preocupados a la liebre que descansaba en un campo de curación.
-¡Luke!- Bearmon, al verlo, se le acerco. Los demás levantaron la mirada.
-¿Sabe la Jefa?- pregunto Luke, acercándose.
-No contesta… Temo que se quedará dormida y por eso no atiende- suspiro Slayerdramon- No puedo creerlo… Primero en Hong Kong y ahora aquí. Esos I.A. son peligrosos-
-Pero incompletos- recordó Pegasusmon- No pueden mantener mucho tiempo su Sistema-
-Pero alteza, ahora lo tienen por unos 10 minutos. Y Saburo dijo que solo eran 2- puntualizo fastidiado Rapidmon- Si siguen mejorándolos con una media hora estamos fritos-
-¿Sky?- pregunto Luke, mirando a Jack inconsciente.
-Le avisamos. Esta en una ronda con Ranamon y Seadramon. Ellos la mantendrán a salvo- recordó Delta A, acomodándose sus lentes, preocupado.
-Y nos ataco alguien de capa blanca- agrego Bearmon.
Luke levantó la mirada, sorprendido. Slayerdramon se quedo quieto, totalmente atónito.
-¿Quién?- exigió saber el dragón plateado.
-Ni idea, pero trabaja para P.I. Mando a ese tigre por el Rey con el virus para sus datos oscuros. Planean despertar su oscuridad antes del Eclipse. Tal vez para tenerlo en sus filas mientras tanto. Y menciono a un tal Gaiomon…- murmuro molesto la liebre digimon- ¡Y más encima dijo que la Jefa estaba herida!- recordó de repente- ¡Luke! ¿Es eso cierto?- miro a la liebre, y se extraño al verlo así- ¿Luke?-
-¿Cómo era?- pregunto la liebre de ojos rojos.
-Como de tu altura, voz grave, parece que tiene sus años, sea quien sea, y su energía es amarilla- recordó Rapidmon- No pudimos ver más. Su capucha le tapaba el… ¡Oye!- se enojo, al ver que Luke se empezaba a ir- ¡Al menos escúchame!-
-Slayerdramon, ve por la Jefa- ordeno el segundo al mando de Jäger, deteniéndose- Den aviso que nadie se acerque al I.A. con forma de tigre, ni a cualquier silueta de capa blanca.
-Luke… ¿Crees que sea el mismo que nos ataco con DarkKnightmon hace cinco años?- le pregunto Slayerdramon, frunciendo el ceño. Se había dado cuenta de las similitudes como su amigo.
-Es el mismo- murmuro Luke, y lo miró de reojo. El dragón frunció el ceño al ver sus ojos rojos sin un brillo de vida- Intentaré encontrarlo-
-No te sobre esfuerces. Tú mismo me dijiste que te controlarías- le recordó Slayerdramon- Pero cuento contigo, por si lo encuentras-
Luke asintió, y se fue dando un salto.
-¿Lo conocen?- se sorprendió Pegasusmon.
-Sí… Hace cinco años, Luke y yo, nos enfrentamos a él y a DarkKnightmon- Slayerdramon miró a sus amigos- Fueron ellos dos los que nos entretuvieron lo suficiente para permitir que Tactimon ejecutara a Hinata y a Félix-
Los digimon se quedaron quietos, sintiendo como si les cayera un balde de agua fría en el cuerpo ante esa revelación.
Tagiru miró a Betsumon, totalmente sorprendido, al igual que Kotemon y los demás. Acababa de contarle quien es Gaiomon, el daño que le hizo a Gumdramon… y la humillación del Rey.
-¡No puedo creerlo!- grito enojado, levantándose, sorprendiendo a sus amigos- ¡¿Por qué nunca me dijo sobre Gaiomon?! ¡No sabía que tenía una cicatriz!- miró enojado a Betsumon, quien temblaba como gelatina.
-¡Pero Tagiru-san, han pasado unos tres años ya desde eso en el mundo digital!- le recordó el felino blanco- Y la cicatriz de Aniki esta empezando a desaparecer. ¡Ni se nota~!-
-¡No es gracioso!- lo calló el joven- ¡No sabía que mi mejor amigo fue odiado y repudiado por su propia familia…! ¡¿Por qué no me dijo…?! ¡Pude… Pude haberlo…!-
-¿Ayudado?-
Se quedo quieto, y, como los demás, miró sorprendido a la Jefa, que se sentaba con cuidado.
-¡Jefa!- sonrió Tagiru.
-Él nunca te dijo sobre su conflicto con Gaiomon y su cicatriz porque nunca les dio importancia- le aseguro la joven, sorprendiéndolo- Y, ¿para qué te hablará de una familia que lo detesto, cuando tú eres su nueva familia? No le hagas pensar en cosas que quiere olvidar-
-… Jefa- murmuro sorprendido el joven, dándose cuenta que ella tenía razón.
-Jefa-san, su espada- Kotemon se le acerco, y le entrego su katana.
-Gracias- ella la recibió.
-Tú palo, o bastón, bueno, la otra arma, se quedo en el mundo humano. ¡Ah! Y Gaiomon nos esta buscando para liquidarte, así que todo va normal- le dijo sarcásticamente FlameWizardmon.
-¡FlameWizardmon!- Tagiru lo miró rechinando los dientes.
-Entendido- la joven se levantó con cuidado, dándose cuenta que su herida, no estaba sanada, pero ya no sangraba. Se sostuvo de su katana para estar en pie. Aún sentía mareos, pero ya no le pesaba el cuerpo.
-¡Espera! ¡Nos quedaremos aquí!- le explico Tagiru.
-Ese es un gran plan- recordó el digimon rojo, y Sagomon, a su lado, asintió. El joven lo miró fulminándolo con la mirada.
-Jefa- Tagiru puso sus manos en los hombros de la joven- Por favor, confía en mí-
Ella lo miró un rato, bufó fastidiada, y se volvió a recostar.
Sus amigos se miraron y sonrieron.
-Bien, vamos a hacer perímetro~- sentencio Betsumon.
-¡¿EH?!- se sorprendió Tagiru, pero, antes de poder reaccionar, los cinco digimon se fueron por la ventana, incluso Pagumon- ¡Oigan!-
Se quedo en blanco, mientras la joven suspiraba fastidiada.
-Pues…- Tagiru se sentó, nervioso- Este… ¿Qué hay de tu vida?-
Ella lo quedo mirando.
-¡No sé qué decir!- admitió él
-Estás herido-
-¿Eh?- el joven se miró, y se dio cuenta que su rodilla tenía un tajo- Ah, debió ser cuando escapamos de Gaiomon. Debió rozarme. Bueno, nada que Kokoromon no pueda… ¡La pateaste!- se acordó, enojado, pero se asusto cuando ella desenvaino su espada- ¡No me mates!- le suplico.
-Cállate- le pidió fastidiada. Él la miró extrañado.
La joven coloco su mano en la piedra verde de la empuñadura de la espada, y, para sorpresa de Tagiru, esta tomo un color rosa crema, al igual que el filo de esta.
-¿Qué…?- murmuro con un hilo de voz.
-No te muevas- pidió, y coloco el filo de su espada en la rodilla del joven, quien se quedo estático, temiendo un corte, pero, para su sorpresa, su herida brilló, desapareció.
Lo curo.
-¿Qué… qué…?- Tagiru se quedo sin habla, mientras la espada y la piedra volvían a tener el mismo color de siempre- ¡QUE GENIAL! ¡¿LUKE TE HIZO ESA ESPADA?! ¡QUIERO UNA! ¡AHORA PODRÁS CURARTE!-grito entusiasmado, con humo saliendo de su nariz.
-No exageres. Sí la hizo. Si tuviera otra no te la daría. Y no cura heridas que provengan de alguien con un alma oscura- respondió la joven, con una gota en la cabeza, mientras enfundaba su arma.
-¿Eh?- Tagiru la miró sorprendido- ¿Qué es eso de alma oscura?
-No soy una santa. Tengo un alma oscura, manchada por el rencor y el odio que le tengo a los seres humanos-
Tagiru la miró más sorprendido, y se sentó.
-¿Nos odias…? Pero, tú y yo somos humanos. Pensé que Jäger nos protegía-
-Protegemos a los digimon que han sido cazados contra su voluntad por humanos-
-¡Minuto! ¿Cómo contra su voluntad? Nos pones a los cazadores como ambiciosos…-
-Para mi, eso son- lo calló, dejándolo quieto- Ustedes le quitan la libertad a los digimon para coleccionarlos, como ese tal Kai- le señalo- No son muy diferentes al Proyecto Iluminati-
-¡No digas eso ni en broma!- le pidió, ahora enojado Tagiru- ¡Yo cazó para poder darles un hogar a los digimon, y ayudarlos con sus problemas!-
-¿No por deporte?- le pregunto la Jefa, sin creerle.
-¡Los digimon son seres vivos! ¡¿Por qué los cazaría por deportes?!-
-Porque los animales también son seres vivos, y también los cazan por deporte, o simplemente por dinero- eso lo volvió a dejar callado- Hay razas que están en el borde de la extinción por la ambición humana. Y, hagamos que tú los cazas por cuidarlos y ayudarlos, ¿me asegurarías que los demás cazadores lo hacen por lo mismo?
Tagiru se quedo en silencio.
-Eso pensé. Odio a los humanos porque somos seres arrogantes, ambiciosos, egoístas, y llegamos a ser crueles-
-¿Odias a tus padres?- le pregunto Tagiru, mirándola- ¿Me odias? ¿Nos odias a nosotros, el Xros Heart?-
La joven lo miró.
-Sí. No. No-
-¿Qué te hicieron… para que los odies?- murmuro sorprendido el joven de googles.
-Me dejaron en esta oscuridad. Murieron y me demostraron que somos débiles. Murieron por la ambición y el egoísmo de los demás…- apretó su puño- Me enseñaron al morir que no valemos nada-
Tagiru se quedo sorprendido…
-¿Acaso…? No me digas que… ¿El Proyecto Iluminati… los mato?- le pregunto con un hilo de voz.
-… Indirectamente-
Tagiru sintió como le caía un balde de agua fría.
-Lo siento…-
-Lamentarlo no los traerá de regreso-
-Pero vengarlos tampoco- ella lo miró- Ahora te entiendo. Peleas, no porque odias a los humanos, ni por el bien de los digimon, como intentas hacerte creer… Peleas por pura venganza-
-No peleo por algo tan estúpido- le aseguro ella, algo molesta- No creo en la venganza. Es un círculo del cual, una vez que entras, no puedes escapar-
-Jefa… Tú entraste a ese círculo- le dijo tristemente el joven. Ella se quedó quieta- Me doy cuenta, al verte pelear, que atacas a matar. Tú peleas para desahogar tu pena, para intentar olvidarla… Pero no, sé que no has podido olvidarla. Yo nunca odiaría a mis padres, y, si algo malo les pasara, nunca podría olvidarlos-
Ella miró para otro lado, enojada.
-Jefa- Tagiru tomo su mano, sorprendiéndola. El joven se veía sumamente triste- Deja que Kokoromon, Luke, Jack, Sky-chan, y el resto de Jäger te saquen de ese círculo. Déjanos al Xros Heart sacarte de él-
Ella lo miró, sorprendida.
-¿De que serviría…? Nada cambiara mi oscuridad. Ni siquiera tus palabras-
-Taiki-san dice que las acciones dicen más que las palabras- sonrió Tagiru. Ella lo miró- Cambia tu motivo por el que quieres pelear-
-¿Cambiar mi razón de pelear…? ¿Cómo se supone que lo haga?-
-¡Ni idea!- rió Tagiru, con las manos en la nuca.
Hubo un espadazo, y se quedo quietecito. Unos cabellos café cayeron frente a él.
-¡Mi pelo!- se agarro la cabeza, pero la Jefa solo le corto unos mechones- ¡JEFA!- pero ella le coloco el filo en su mentón.
-Si vas a dar consejos, termínalos como se deben-
-¡SÍ!-
Kokoromon miraba fijamente a Kai.
Ambos estaban encima de un ShimaUnimon, que galopaba por las calles del Digiquartz.
-¿Dejarías de verme de esa manera?- pidió fastidiado el joven a la digimon que estaba sentada detrás suyo.
-Nop-
-¿Tengo cara de tramar algo?-
-Sipi-
El niño empezó a contar hasta diez.
En eso, ShimaUnimon se detuvo, relinchando.
-¿Qué pasa?- se extraño el rubio, pero se dio cuenta que Kokoromon saco su martillo, mirando para todos lados.
-Nos vigilan…- murmuro la V-mon, y, de un salto, se bajo del digimon blanco-negro- Kai, gracias, pero creo que Gaiomon solo quiere pelear conmigo.
-¡¿Ah?!- se sorprendió el joven, mientras que su digimon relincho asustado.
-Oh~ ¿Me sentiste?- se sorprendió alguien. Miraron para arriba para ver a Gaiomon, que acababa de aterrizar en el techo de un edificio cercano. Kokoromon abrió los ojos sorprendida al ver el estado de su ojo- Eres una V-mon escurridiza. Siempre me pasa lo mismo. Cuando voy a matar a alguien que me saca de quicio, aparece mi verdadera presa-
-¡¿A quién te refieres?!- le pregunto asustada Kokoromon.
-Voy a matar a tu Jefecita- le aseguro Gaiomon, esta vez sin un tono divertido- Me quito la mitad de mi vista, pero yo le quitare la mitad de su cuerpo con mis espadas-
Kokoromon lo miró molesta, tomo aire, y grito…
-¡PRIMERO TENDRÁS QUE PELEAR CONTRA MI!-le grito a todo pulmón, haciendo que él y Kai se taparan los oídos, mientras que ShinaUnimon relincho más asustado- ¡SE SUPONE QUE ME DEBES ELIMINAR, PERO VAS TRAS OTROS! ¡¿DESVIAS EL PROPOSITO POR EL QUE TE CONTRATARON?! ¡¿Y TE HACES LLAMAR UN HOMBRE?!-
Kai y su compañero se quedaron en blanco.
Gaiomon miró completamente enfurecido a la digimon, quien parecía lista para gritarle algo más, pero él, rápidamente, saco su arco y disparo una flecha, la cual cayó a unos centímetros de los pies de la v-mon, haciendo que ella se sobresaltara, y se subiera a los hombros de un sorprendido Kai.
-¡No te tengo miedo! ¡Ven y pelea, COBARDEMON!- le grito señalándolo, escondida detrás del joven.
-¡¿Y por qué estas detrás mío?!-
-¿Cómo… me llamaste?- pregunto Gaiomon, con un tic en el ojo bueno.
-¡COBARDEMON! ¡PORQUE ERES UN COBARDE, Y UN DIGIMON!- le grito la digimon, moviendo sus brazos arriba abajo.
-Oye… ¿quieres que te elimine?- le pregunto Kai, mientras ella se bajaba.
-Quiero que me siga- murmuro ella, mirando fijamente a su enemigo. Kai la miró sorprendido- Por favor, huye. Y si ves a Taiki… O a un dragón plateado con cicatrices, dile que estoy en esta calle- y sin más, golpeo el piso detrás de ShinaUnimon con su martillo, dándole un susto de muerte al digimon, que se fue echo una bala por la calle, alejándose.
-¡V-mon!- se sorprendió Kai, sujetándose con todas sus fuerzas. Miró de reojo a la digimon, quien le sonrió agradecida, sorprendiéndolo más. El joven apretó sus dientes- ¡Kokoromon!-
Pero ya se había ido, y no podía hacer nada…
Gaiomon lo miró irse, y, completamente enfurecido, se abalanzo a Kokoromon, quien fue envuelta en llamas, al igual que su martillo.
-¡Rinkansan!-
-¡Kokoro Hammer!-
Ambos ataques provocaron una explosión en el lugar.
Betsumon, como los demás digimon, estaba, simplemente, sentado en el techo del edificio. El único alerta era Kotemon.
El felino bostezo, mientras se daba aires con un abanico
-¿Dónde estará Aniki~? Se tarda~-
-El pequeño salvaje parece que ya no tiene energía- sentencio FlameWizardmon, acostado en el piso, acomodándose el gorro. Pagumon, a su lado, dormía. Sagomon simplemente asintió, mientras limpiaba su arma.
Kotemon los miró.
-No te enojes, es verdad…- empezó a decir el digimon de traje rojo, subiendo un poco su sombrero para verlo.
-Alguien se acerca- murmuro el digimon, sacando su espada de madera.
Los demás se incorporaron de inmediato, aunque Betsumon de miedo.
-¡¿EH? ¡¿Dónde?! ¡¿Dónde?!- miró para todos lados, asustado.
-¿Dónde estará la Jefa?-escucharon.
Miraron para atrás, para ver a un tigre humanoide sentado al borde del techo, mirándolos divertidos.
-¡FENÓMENO!- gritaron Betsumon, FlameWizardmon, y Pagumon.
-¡¿Qué cosa?!- Klauen se levanto, creando agua que floto en sus puños.
-Un minuto~ Esa técnica… ¡Es la de Jack-san~!- señalo Betsumon- ¡Copiador~! ¡Plagiador~! ¡Le diré que cobre derechos de autor~!-
Klauen gruño, y se les abalanzó.
-¿Y…?-
-¿Y qué?- la Jefa miró fastidiada al joven que la miraba con estrellitas en los ojos.
-¿Qué otros poderes tiene tu espada?- pregunto, mirando el arma desde diferentes perspectivas. Estaba totalmente impresionado de que pudiera curar heridas, y quería saber más sobre ellas. De respuesta, recibió un golpe en pleno rostro con el borde del mango de esta.
-Puede golpear a los insoportables- le aseguro la joven, señalándola, mientras él se retorcía de dolor en el piso.
-¡CRUEL!- le aseguro Tagiru, levantándose y sobando su lastimada nariz.
Antes de que la joven suspirara fastidiada, ocurrió una explosión en el edificio que hizo temblar la habitación.
-¡¿QUÉ FUE ESO?!- se sorprendió Tagiru, quien se iba a asomar, pero la mano fuerte de la joven lo agarro de la chaqueta y lo alejo. Él la miró sorprendido.
-Nunca te asomes a una ventana después de una explosión- le ordeno la joven, sosteniéndose de su espada para estar en pie- Delatas tu posición, y puede caer un escombro en tu cabeza…- en ese momento, unas rocas grande de cemento pasaron cerca de la ventana, dejando a Tagiru con la boca abierta.
Pero no solo las rocas, sus compañeros también habían caído.
-¡Chi…!- pero la joven le tapo la boca, ya que acababa de ver la silueta que bajo para seguir combatiendo… Un tigre blanco humanoide. Tagiru se quedo sumamente quieto- ¿Qué… ha… sido… ESO?-
La joven no contesto.
-Quédate aquí- le ordeno, caminando a la ventana, pero aún apoyándose en la espada.
-¡¿Pero qué dices?! ¡Mis amigos están en peligro!- le dijo sorprendido Tagiru.
-No lo entiendes… Esto es asunto mío- se detuvo y lo miró de reojo.
-¡Y sigues pensando en pelear por venganza!- se dio cuenta enojado el joven- ¡Iré!- le aseguro.
Ella no pudo evitar sonreír.
FlameWizardmon, Betsumon, Sagomon, Pagumon y Kotemon chocaron contra unos setos, aunque el digimon gato choco de cara contra un poste de luz.
Klauen aterrizo frente a ellos, con sus puños rodeados de agua.
-Es anormal ver digimon que no son de Jäger juntos, y no son salvajes. ¿Quién es el humano que los cazó?- exigió saber el felino blanco.
-Duele~- Betsumon, como los demás, se levanto adolorido.
-¡No aceptare que nos trates de esta manera, minino!- le aseguro molesto FlameWizardmon a Klauen, quien rio con sorna por el comentario- ¡Hablo en serio!- saco sus cerillos.
-¡FlameWizardmon, Sagomon, DigiXros! ¡Kotemon, Pagumon, DigiXros!-
Una luz rodeo a los cuatro digimon, para después mostrar a FlameWizardmon con su traje color azul agua, en vez de su capa traía la de Sagomon, y tenía el martillo de este en manos. Kotemon, en cambio, tenía dos hombreras con la forma de las orejas de Pagumon, y su espada de madera despedía chispas amarillas.
Klauen los miró sorprendido, al igual que ellos mismos y Betsumon.
-¡Bien!- el felino de ojos azules miró para atrás, como los digimon, para ver a Tagiru con su xros loader en mano, al lado de la Jefa, quien se sostenía de su espada- ¡Fueron buenas tus ideas de digixros!- alago a la joven de traje.
-¿De qué hablas? Combinar el fuego y el agua de FlameWizardmon y Sagomon da más posibilidades de pelear contra un enemigo como este, al igual que la espada estática de Kotemon y Pagumon- suspiro la joven.
-¡Te quiero~!- la abrazo emocionado, para ser arrojado contra la pared con gran fuerza.
-¡Concéntrate en tu maldita pelea!-
-Sí…- Tagiru salió de la pared con los ojos mareados.
Klauen se abalanzo a ambos jóvenes, pero FlameWizardmon Xros Up, junto a Kotemon Xros Up, lo detuvieron con sus armas, sorprendiéndolo por completo.
-Con razón estas digixros son buenas. No fueron tú idea- le dijo FlameWizardmon a Tagiru.
-¡HEY!-
-Veamos el poder que tenemos- le dijo Kotemon a su compañero, quien sonrió divertido.
-Pues claro… Debemos proteger a nuestros compañeros-
-¡Denle duro~!- Betsumon, de no se sabe donde, estaba detrás de la Jefa con banderines apoyándolos.
-¡Cállate!- le pidió molesto FlameWizardmon.
Klauen retrocedió y golpeo el aire hacia ambos digimon, quienes, para su gran sorpresa, la desasieron de un movimiento de sus armas. Gruño molesto.
-¡Kotemon!- grito FlameWizardmon.
-¡Sí!-
Ambos se abalanzaron a Klauen, quien gruño, mientras era rodeado de energía negra.
-¡Deténganse!- ordeno la Jefa, al igual que Tagiru, quien también se dio cuenta que algo iba mal… Pero era tarde.
El agua se volvió hielo. Klauen giro sus puños, y una ola de hielo se abalanzo a FlameWizardmon y Kotemon, lanzándolos contra un edificio, creando una explosión, la cual lanzó a Tagiru a unos metros junto a Betsumon. La jefa se agarro de su espada para mantenerse en pie, pero, cuando levantó la mirada, la mano de Klauen se abalanzo a ella, agarrándola del cuello.
-Ay…- Tagiru, como Betsumon, se levantó de apoco- ¡Chicos!- miró preocupado a sus amigos. Las digixros se habían cancelado, y los cuatro estaban pegados a la pared por el hielo- ¡Regresen!- entraron al xros loader rojo oscuro.
-¡Tagiru-san!- llamo el felino asustado, tirándolo de la chaqueta.
-¡¿Qué pasa?!- lo miró, y después adelante.
Klauen agarraba a la Jefa del cuello, estrangulándola, dejándola a varios centímetros arriba del suelo. Ella sujetaba las manos del felino con fuerza, intentando resistir la fuerza del agarre.
-¡Déjala!- Tagiru se le abalanzo, pero él simplemente lo golpeo con su cola. Klauen miró para arriba para recibir un cabezazo de Betsumon, haciendo que soltara a la joven y retrocediera adolorido.
-¡Betsumon!- se sorprendió su compañero. No esperaba ese acto valiente del digimon que intentaba estar en pie con los ojos dándole vueltas.
En eso, el joven se fijo que la Jefa no se movía.
-¡Jefa!- se le acerco, y la sentó con cuidado. Apenas y respiraba, y su herida estaba abriéndose.
-Je… Parece que morirá sin que haga más- sentencio divertido Klauen, sobando su frente.
-¡Ella no morirá!- le aseguro Tagiru, y tomo la espada de la joven. Se sorprendió al sentir que era muy liviana. Miró decidido a su enemigo- ¡La salvaré!-
-¿Qué? ¿Apresuraras su muerte?- pregunto incrédulo Klauen.
Tagiru apretó con fuerza la espada, y se concentro.
… Quería curarla… Quería salvarla… Ella caminaba en la oscuridad, pero también podía caminar en la luz… Él la ayudaría a volver a ese sendero. ¡Lo haría, sin importar qué, y nada ni nadie cambiaria ni le doblegaría su ideal!
Abrió los ojos sorprendido cuando la gema verde y el filo de la espada tomaron un color rosa crema.
-¡AH!- se sorprendió Betsumon. Klauen se quedo quieto.
-¡Por favor!- Tagiru apunto a la joven herida con el filo de la espada- ¡Sálvala!- y, para su sorpresa, con un brillo, la herida de la joven sano, aunque su traje seguía manchado de sangre. Pero ahora respiraba con normalidad.
-¡HUMANO!- Klauen se les abalanza, pero choco contra cierto digimon morado de cabeza- ¡AY!- se sobo adolorido la frente, de nuevo- ¡NO OTRA VEZ!-
Tagiru y Betsumon se quedaron quietos. Gumdramon, jadeando, y sumamente enojado, estaba frente a sus compañeros, mirando fijamente a Klauen.
-No me importa quien seas… Ni como tienes poderes similares a los de Jack…- murmuro enojado el pequeño- ¡VUELVE A INTENTAR LASTIMAR A UNO DE MIS AMIGOS, Y ME LAS PAGARAS!- rugió enojado- ¡MÁS BIEN, ME PAGARAS HABER LASTIMADO A LA JEFA!-
-Gum… dramon…- Tagiru bajo la espada, que volvía a ser la de antes.
-¡Tagiru! ¡Jefa!-
Miró para atrás, para ver a Yuu correr hacia él.
-¡Yuu!- se alegro Tagiru- ¿Y Taiki-san?-
-Fue a ayudar a Kokoromon con Shoutmon- el joven se detuvo jadeando- Y entre a Gumdramon en mi xros loader para que pudiera ayudar… ¡Jefa!- se dio cuenta asustado.
-Esta inconsciente- le aseguro Tagiru, aliviado- Pero… ¡¿Qué le pasó a Kokoromon?!- pregunto asustado.
-Kai nos dijo-
-¡¿QUIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN?!-
Unos minutos antes…
Taiki, Yuu, Shoutmon, y guiados por Gumdramon, quien se había instalado en el xros loader del rubio, corrían por las calles del Digiquartz.
Taiki miró de reojo a su compañero, quien se notaba bastante nervioso. Taiki miró adelante, sabiendo que no solo el dragón rojo estaba preocupado…
Escucharon un relincho y se detuvieron.
-¡¿Y ahora qué?!- Gumdramon miró para adelante, para ver a un ShinaUnimon corriendo despavorido hacía él- ¡AH!-
-¡Cuidado!-Shoutmon empujo a Taiki y a Yuu, pero el pequeño recibió al digimon asustado de lleno, rodando por el suelo con este, y su extraño pasajero.
-Ay… Gra-Gracias, Shoutmon- agradeció Yuu, sobándose la cabeza mientras Taiki se levantaba.
El dragón no contesto, simplemente se levantó y se acerco al digimon blanco-negro, que se levanto asustado, parándose en dos patas.
Taiki y Yuu se miraron preocupados.
-Tranquilo- Shoutmon se acerco al digimon, quien, al reconocer quien era, dejo de relinchar asustado y se puso en cuatro patas, aún nervioso- Todo esta bien- le aseguro el Rey, acariciando su hocico.
El digimon caballo le dijo algo en un relincho, y el dragón abrió los ojos sorprendido.
-¿Qué le pasó, Shoutmon?- le pregunto Taiki, acercándose a su amigo.
-… Se escapó de Gaiomon…- murmuro el dragón, bajando sus brazos, dejando al digimon.
Los dos jóvenes se quedaron quietos
El digimon blanco-negro relincho, y el dragón lo miró sorprendido.
-¡¿Seguro?!- le pregunto, molesto.
El digimon asintió.
-¿Qué sucede?- pregunto Taiki, pero su amigo no lo escucho.
El ShinaUnimon acababa de mencionarle que una V-mon naranja se quedo enfrentando al samurái...
La imagen de la digimon herida le vino como un golpe…
No espero más, el dragón rojo echo a correr por la dirección por la cual huyó el ShinaUnimon, sin decirle nada a su sorprendido y preocupado amigo.
-¡¿Eh?! ¡Shoutmon!- lo llamó, pero el digimon ya se había perdido de vista.
-¿Qué le pasó?- se preocupo Yuu.
Los dos jóvenes escucharon un gemido…
-¡Gumdramon!- se miraron. Se habían olvidado del pequeño, quien estaba a unos metros, con cierto rubio encima sobándose la cabeza adolorido.
-ShinaUnimon… Cobarde. No te vuelvo a usar para transporte- murmuro molesto Kai, mientras su compañero se le acercaba. Le lamio la cara- ¡No te disculpes! Ya tengo su…-
-¡KAI!- Taiki y Yuu miraron atónito al rubio.
-¡Bájate!- exigió enojado Gumdramon.
-Ya… enano- el rubio se levantó sobándose la cabeza. Su digimon se le acerco y volvió a lamerle la mejilla- ¡Para!- se enojo.
-¡Kai! ¡¿Qué sucede?!- le pregunto molesto Yuu.
-Shoutmon dijo que tu compañero se encontró con Gaiomon- le dijo serio Taiki.
-Nos encontramos- corrigió Kai, limpiándose la camisa roja, mientras que Gumdramon se levantaba y lo fulminaba con la mirada. No había olvidado lo que le hizo a su amiga- Esto me pasa por ayudar a la V-mon-
-¡¿Qué?!-
-¡Habla!- le gruño Gumdramon.
-¿Por qué debería?- el joven se acomodo el cuello de la camisa- No les debo nada a ustedes-
-¡Te salve de Kokoromon-sama cuando estaba descontrolada!- le recordó furioso el pequeño.
-Cálmate, Gumdramon- le pidió Yuu.
-Kai. Dinos- le pidió serio Taiki.
El rubio bufo molesto, y les explico como la digimon naranja había aterrizado encima suyo, como decidió ayudarla, como se encontraron con el samurái, y como ella termino asustando a ShinaUnimon para que escaparan…
-… Taiki-san fue por Shoutmon, y yo vine a ayudarte después de que Gumdramon sintiera tu olor- termino Yuu, mientras ambos miraban a Klauen, que aún se sobaba la cabeza.
Tagiru miró a su compañero, dándose cuenta que estaba molesto por no poder ir a ayudar al Rey o a Kokoromon…
El joven sintió un sudor frio…
Kokoromon…
La v-mon naranja choco contra un poste de luz. Estaba algo magullada, y su capa estaba algo rasgada.
Gaiomon, frente a ella, tenía parte de la armadura de su brazo derecho chamuscada, dejándola inútil. Pero, además de eso, se veía mejor que la V-mon que se levantaba apoyándose en su espada de fuego, ya que su martillo, su mejor arma, yacía roto a unos metros…
-Vamos, señorita- le pidió Gaiomon, que se estaba olvidando de la furia por haber perdido su ojo, porque estaba en su elemento: Hacer sufrir a su presa antes de eliminarla dolorosamente.
Kokoromon se encendió nuevamente, y se abalanzó al digimon samurái, quien sacudió sus espadas hacía ella, quien saltó, quedando arriba de él.
La digimon sacudió su espada hacía él, pero, para su sorpresa, Gaiomon levantó su mano y agarro su arma por el mango. Kokoromon se quedo helada.
-No acepto que nadie que no se atreva a usar una espada para matar me ataque con una- le aclaro Gaiomon, molesto. Sacudió su espada rota hacia la digimon, no solo causándole una herida en su hombro izquierdo, sino que destrozo su arma negra, y partió por la mitad su cinturón cruzado.
Kokoromon grito de dolor, y cayó al suelo boca arriba. Ya no la rodeaba su fuego.
Gaiomon empezó a reírse divertido, observando como la digimon, temblando, intentaba levantarse. Se le acerco y le dio una patada, lanzándola contra unos autos, doblándolos.
-¿Sabes? Esto me recuerda a algo que me sucedió hace unos años, cuando pelee contra el Rey- recordó, tomando del suelo el roto cinturón cruzado de la digimon- Era fuerte, INCREIBLE- admitió, guardando el cinturón en su capa. Kokoromon, gimiendo de dolor, se sentó con cuidado en el auto deformado- ¡Pero INÚTIL para proteger!- aseguro, esta vez molesto- ¡Fue herido al proteger al inútil de Gumdramon-kun! ¡Y le di la paliza que lo deformo! ¡Yo soy el digimon que provoco que el Rey tuviera esas cicatrices de por vida! Je… Desde entonces nos hemos enfrentado pocas veces, pero veo en él miedo al verme… Je, je… No lo admite, pero la humillación que le hice le dejo también cicatrices aquí- se señalo la cabeza- Por eso ya no pelea contra mi como antes, y se distrae por todo.
-Te equivocas- jadeo Kokoromon. Gaiomon la miró- ¡Gumdramon no es un inútil!- le aseguro, temblando por el dolor de las heridas- ¡Y-Y, Cuernomon…! ¡No, El Rey no es un cobarde! ¡Hace lo que un gobernante debe hacer! ¡Proteger a su pueblo! ¡Tú solo piensas en ti y nada más! ¡Y por eso lo detestas!-
No pudo continuar, Gaiomon la agarro del cuello, y, sin soltarla, la hizo chocar contra el mismo auto en el que había aterrizado antes.
-¿Qué va a saber una digimon como tú? ¡¿Qué digo?! ¡Ni siquiera eres una digimon! ¡Eres una incompleta!- le recordó, estrangulándola. Kokoromon gimió, e intentaba, con sus débiles manos, detener el firme agarre de su enemigo, pero sin resultado- Pero… - la miró divertido- Aún así, a pesar que no eres de los nuestros, lograste poner al Rey a tus pies- Kokoromon dejo de forcejear, pero era porque ya no tenía fuerzas… Sentía la vista nublosa… Ya no aguantaba más.
Cerro los ojos y sus manos soltaron el brazo del samurái, resbalando y cayendo.
Gaiomon rió divertido. Si eliminaba a la V-mon que el Rey amaba, resurgirá en él el deseo de acabarlo, y así, podría tener su batalla a muerte contra él, al fin… Y, porque es su trabajo, y ya le habían pagado.
Levanto a la inconsciente V-mon, aún del cuello, y preparo su espada para darle el golpe final, pero, cuando preparaba su muñeca, grito de dolor, soltando sus armas y a la V-mon inconsciente, que cayó con un fuerte golpe al piso.
Algo lo había atravesado por detrás, una espada de filo dorado, sujetada por un enfurecido Shoutmon, a quien no le importaba que el uso de esa arma le quemara las manos, con tal de salvar a su amiga.
-¡GAIOMON!- rugió enfurecido el Rey, y, para sorpresa de Gaiomon, por unos momentos, creyó ver un color ámbar en los ojos azules del dragón.
El dragón rojo, de un movimiento, lanzó al samurái contra unos edificios, pero, con tanta magnitud de fuerza, que estos se derrumbaron encima de él.
Shoutmon soltó su arma, que volvió a la forma de micrófono que desapareció, y cayó de rodillas, con sus manos quemadas y echando vapor. Intento no gemir de dolor… Aún no podía ocupar esa arma, después de tantos años…
-Ko… Kokoromon- jadeo, y se arrastro hacía la inconsciente digimon, que respiraba débilmente. La tomo con cuidado, sentándola- Kokoromon, oye, estoy aquí- le informo, intentando esbozar una sonrisa, pero ella no despertó- Kokoromon- la sacudió levemente- Por favor, despierta…- él sabía que estaba viva, porque respiraba, pero… pero el verla en ese estado…
Y todo por su culpa. Por haberse enamorado de ella, la volvió el objetivo de aquel asesino… Y ella ya tenía problemas antes de conocerlo.
-Perdóname- la abrazo, sintiendo su frágil cuerpo herido- Esto… es mi culpa… Perdóname- le acaricio la cabeza, luchando contra aquel dolor que había surgido en su garganta.
Abrió los ojos al sentir un débil brazo corresponderle. Se separó un poco de Kokoromon, quien le sonrió débilmente.
-Cuernomon… No es… tu culpa… Recuerda… Soy una… a- atrae-problemas- sonrió la V-mon, acariciándole la mejilla. Shoutmon cerro los ojos al sentir su tacto, y, con su mano quemada, tomo la de ella, para sentirla más.
Escucharon un rugido.
Shoutmon atrajo a Kokoromon hacia él, mientras miraba enojado a Gaiomon surgir entre los escombros, también enojado. El samurái escupió sangre.
-Bien, mejor así. Mato al Rey, y a la V-mon. Ya que se quieren tanto, los mandaré juntos al Mar Digital, aunque dudo que los Incompletos vayan a ese lugar- saco su arco y flecha, ya que sus espadas estaban cerca de sus enemigos- Así mató a dos pájaros de un tiro- disparo la flecha.
Shoutmon tomo en brazos a Kokoromon y saltó en el momento que la flecha de energía impacto cerca de ellos. El dragón derrapó al aterrizar, y miró enojado al samurái que jadeaba, tan enojado como él.
-¿Estas bien?- le pregunto preocupado Shoutmon a la V-mon, mientras la dejaba en el suelo. Ella asintió cansada, mientras intentaba sentarse, pero sus brazos le temblaban- ¡No te esfuerces!- le pidió, evitando que cayera nuevamente haciendo que se sostuviera a él.
-¡Que conmovedor, Rey!- le dijo Gaiomon, tomando sus dos espadas, y mirándolo divertido- ¡Debería agradecerme! ¡Por mí, ahora puede abrazar a esa repugnanteincompleta!-
Shoutmon se quedo quieto.
-¿Cómo la llamaste?- le pregunto, sin mirarlo, notando los temblores de Kokoromon, que, esta vez, no tenían nada que ver con sus heridas.
-¡Repugnante Incompleta!- repitió el samurái.
Shoutmon lo miró totalmente enfurecido, y dejo a Kokoromon sentada. La digimon lo miró levantarse, mientras sacaba su micrófono.
-¿Peleara al fin conmigo la batalla a muerte?- le pregunto Gaiomon.
-No peleare para eliminarte- Shoutmon miró enfurecido al samurái- ¡Peleare porque te atreviste a lastimar a Kokoromon!-rugió.
La digimon lo miró sorprendida.
-Je… Rinkansan- Gaiomon sacudió sus espadas, y el ataque se dirigió a ambos digimon. El dragón empuño con sus dos manos su micrófono…
-¡Regresen!-
Como un rayo de luz, tanto Shoutmon como Kokoromon entraron al xros loader de Taiki, quien acababa de llegar a la destrozada calle.
Gaiomon se quedo sorprendido.
-¡Taiki!- se sorprendió la voz de Shoutmon- ¡Ah! ¡Kokoromon!-
En el interior del xros loader, la digimon acababa de caer al suelo, agotada. El dragón rojo se le acerco completamente asustado, mientras que los demás se les acercaban preocupados.
-Kudou Taiki, el legendario héroe- Gaiomon se acerco un poco a Taiki, quien retrocedió- Recarga a mi presa, y a mi enemigo-
-Mis amigos no son tus presas. Los protegeré de ti. ¡No permitiré que Shoutmon pelee por odio!- aseguro- ¡No les daré la espalda, a ninguno!- le dijo Taiki, decidido.
Shoutmon, desde el xros loader lo miró sorprendido.
-Gaiomon, quiero saber ¿Por qué le causas tanto daño a Shoutmon?- el joven lo miró serio- ¿Qué te ha hecho…? ¿Está relacionado con el que, siendo un digimon, te hayas unido al Proyecto Iluminati?-
Gaiomon lo miró molesto. En cambio, su compañero, desde el xros loader, con Kokoromon en brazos mientras era curada, lo miraba sorprendido.
-¿Cómo te atreves…? -murmuro el dragón- ¡¿Quién crees que soy?!- le pregunto, enojado- ¡Soy el Asesino y Caza recompensas Número Uno del Mundo Digital!- le recordó, señalándolo con su espada rota- ¡No recibo ordenes de nadie! ¡Y menos de un humano! - se abalanzó al joven, que se quedó quieto.
-¡TAIKI!- rugió Shoutmon.
Pero el joven logro ver como una capa verde aparecía frente a él.
Slayerdramon detuvo las espadas de Gaiomon con su espada-látigo.
-¡Slayerdramon!- se alegro Taiki.
El dragón lo miró de reojo y sonrió. Miró molesto al samurái que retrocedió, completamente sorprendido.
-No te perdonare el haberle puesto un dedo encima a mi hija- le informo Slayerdramon, señalándolo con su arma.
-¿Hija…?- murmuro Gaiomon- ¿Esa Incompleta tiene padres?- se rió.
-Soy su tutor- aclaro Slayerdramon, blandiendo su arma- Y, si quieres lastimarla a ella, al Rey, o a Taiki-kun, tendrás que pasar por encima de mi data eliminada-
Gaiomon sonrió.
-Bien, que así sea- se le abalanzó, pero Slayerdramon no se movió desde donde estaba. Taiki lo miró preocupado.
Gaiomon sacudió sus dos espadas hacía el dragón, quien, simplemente, las detuvo con su mano libre.
El digimon samurái se quedo quieto.
-Tu postura es bastante mala- le informo Slayerdramon, frunciendo el ceño- Tus piernas están demasiado sueltas, y tus brazos no están firmes- de un movimiento, lo lanzó contra un poste, doblándolo- ¿Ves? Tú modo de pelear con la espada es de principiantes-
-¡Dragón!- Gaiomon, enojado, se le abalanzó enfurecido.
Slayerdramon suspiro, y preparo su espada.
-Golpe de Ola del Dragón Creciente- de una sacudida de su arma, lanzó una onda de choque con la forma de un dragón, que se abalanzó a Gaiomon, quien abrió su ojo sorprendido antes de que el ataque le diera de lleno, creando una explosión en la calle.
Taiki se cubrió con los brazos, y miró la bola de humo que se dispersaba.
Gaiomon no estaba.
-Huyo- Slayerdramon guardo su arma- Pero mal herido. Espero que Luke tenga más suerte que yo- suspiro.
-Gracias, Slayerdramon- agradeció el joven al dragón plateado.
-No… Yo debería agradecerte- le sonrió el digimon, sorprendiéndolo- A ti, y al Rey, por preocuparse tanto de Kokoromon-
-Es nuestra amiga- le sonrió Taiki, y se sorprendió en ver un tic en el ojo del dragón- ¿Eh?-
-Claro… Para ti es una amiga… Pero… para el Rey- murmuro más para si mismo, apoyándose en una pared. El joven se quedo en blanco.
Hasta Slayerdramon sabía…
Gumdramon rodo por el suelo.
-¡Aniki!- se asusto Betsumon, con la mitad del cuerpo enterrado en una pared, de la cual Tagiru lo intentaba sacar.
Yuu estaba con la Jefa, quien aún seguía inconsciente.
Klauen miró divertido al pequeño levantarse molesto.
-¡Betsumon…! ¡No sabía que eras tan gordo!- refunfuño Tagiru, ahora jalando al gato por la cola.
-¡No soy gordo! ¡Soy rechonchito!- aclaro Betsumon.
-Vamos, niño- le pidió Klauen a Gumdramon, quien se limpio el mentón- Pelea como un digimon, aunque, en tu caso, lleva diminutivo-
-¡No soy enano!- Gumdramon se le abalanzo por arriba. Klauen lanzó una ola de agujas de hielo hacia él, pero el pequeño, para su sorpresa, uso sus alas para detenerse en medio del aire, esquivando el ataque, y, con un impulso, se abalanzó a él, dándole un martillazo en la cabeza.
-¡AY!- Klauen se sobo adolorido, pero recibió un cabezazo del niño en plena cara, haciéndolo retroceder.
-¡Este es el fin!- Gumdramon iba a golpearlo nuevamente con su cola, pero Klauen lo detuvo con su mano, sorprendiéndolo.
-Ya me… hicieron enojar- murmuro, y lanzó a Gumdramon contra Tagiru, haciendo que este dejara de tirar al felino.
Ambos rodaron por el suelo.
-¡Tagiru!- se asusto Yuu, levantándose.
La mano de la joven de traje se movió levemente, y agarro con firmeza la empuñadura de su katana.
-Ay… Ay…- ambos amigos se incorporaron sobándose la cabeza.
-¡Gumdramon, eso dolió!-
-¡Fue tu culpa por no esquivarme!-
-¡¿Qué…?!-
Pero ambos se detuvieron.
Klauen se les había acercado, con su mano rodeada de hielo, el cual formo una lanza. Ambos palidecieron.
-¡ANIKI! ¡TAGIRU-SAN!- Betsumon intento salir del embrollo en el que estaba, pero nada.
-¡No lo hagas!- grito Yuu, asustado, pero el felino ya había sacudido su arma hacia ambos amigos.
Que no estaban ahí…
El rubio se quedo atónito, y más cuando, en un resplandor amarillo, Tagiru y Gumdramon aparecieron arriba suyo, cayendo sobre él.
-Ay… Ay… ¿Pero… qué?- Tagiru parpadeo sorprendido.
-Pero… Pero nosotros…- murmuró también atónito Gumdramon.
Klauen se dio la vuelta, sorprendido, y vió, al frente de los tres amigos, a la Jefa, de pie, y blandiendo su espada, la cual tenía un filo amarillo al igual que su gema, los cuales volvieron a volver a tener los colores de antes.
-¡Ah! ¡Jefa!- sonrió Tagiru, y, como los demás, se dio cuenta del repentino cambio del arma de la joven.
-Dijiste que querías saber más sobre esta espada- le recordó la joven, sin mirarlo- No solo puede curar heridas… Puede transportar objetos, personas y digimon en cierto radio- apretó con fuerza su espada- Tengo que agradecerte, Akashi Tagiru, la ayuda que me has dado- lo miró de reojo, y el joven hubiera jurado ver unos ojos café muy familiares debajo del visor rojo- Déjame pagarte-
-Entonces… Realmente te curaste- gruño Klauen, amenazadoramente.
-Veo que tu vista no es tan mala como tu forma de utilizar Defens System- le dijo la joven, mirándolo aburrida- No puedo creer que diga esto, pero Jack es mejor que tú-
-¿Esa liebre…? Je- se rió Klauen- ¡Soy mejor que él! ¡No pude eliminarlo, pero cuando termine contigo, lo…!- pero se detuvo. La Jefa acababa de aparecer frente a él.
Ella lo golpeo con el mango de la espada en el mentón, elevándolo, y, con su codo, le dio tal golpe que rodo por varios metros, dejando a los dos jóvenes y al digimon en blanco. Aún no se acostumbraban a la fuerza de la Jefa.
-¿Qué dijiste? Me pareció tener algo en el Sistema de Audio de mi casco- dijo la joven, que, para sorpresa de Tagiru, hablaba fríamente- ¿Qué dijiste que le hiciste a Jack?-
-Maldita…- Klauen se levantó molesto, e incremento su Sistema- ¡Planeo eliminar a ese I.A., para ser solo yo quien posea Defens System!- le aseguro, y se le abalanzó.
-¡Jefa!- grito asustado Yuu, quien iba a levantarse, pero Tagiru levanto su brazo, deteniéndolo.
El joven de googles suponía lo que vendría, porque había descubierto la nueva razón de pelear de la Jefa, quien también se había dado cuenta…
Proteger a sus seres queridos. Ella había llorado frente a los cuerpos de sus padres muertos... Si no los protegía, a sus amigos, volvería a llorar frente a ellos, muertos...
No volvería a vivir una experiencia igual.
La joven levantó la mirada cuando Klauen se le abalanzo con sus garras cubiertas de hielo. Ella se agacho, esquivando las zarpas, y, con un movimiento… el brazo derecho de Klauen voló por los aires, y desapareció en polvos azules.
El tigre grito de dolor, mientras se agarraba el hombro, del cual desprendían datos azules. Se alejo de la joven a tropezones, quien se incorporaba, con algo en mano…
La vacuna con el virus oscuro.
El Tigre, totalmente enfurecido, gruño, pero una mano fuerte se puso en su hombro sano.
La Jefa, Tagiru, Yuu y Gumdramon miraron sorprendidos a la figura de capa blanca, que había detenido a Klauen. Se sorprendieron más al ver que… estaba herido…
-Veo que es demasiado pronto para liberar la oscuridad- murmuro la figura, con su voz profunda, y señalo a la joven de traje con su mano libre.
De la nada, Luke aterrizo frente a ella, sorprendiendo al resto.
La liebre estaba tan herido como la figura blanca, quien bajo el brazo.
Los ojos rojos sin vida miraron a aquel encapuchado de ojos ámbar.
-Luke…-
La liebre se incorporo.
-¡SUÉLTAME! ¡LA MATARE!- rugió Klauen, quien se quedo quieto al ver la mirada del encapuchado.
-Te lo advierto, Luke. No podrás protegerlos siempre- advirtió la figura a la liebre, y, de repente, fue succionado por un vórtice blanco que salió de su capa, llevándose al herido I.A.
-¡ESPERA!- gruño Gumdramon, pero ya se habían ido.
Tagiru se quedo sorprendido… ¿Quién era ese sujeto? Miró preocupado a Luke, quien no mostraba ningún signo de dolor por las heridas que tenía.
La espada de la joven cayó al piso, y ella también si Luke no la sujeta a tiempo.
-¡JEFA!- Tagiru y los demás se le acercaron asustados.
Escucharon un leve ronquido.
Se cayeron de espaldas, excepto Luke, quien tenía que sujetar a la joven que se había quedado dormida.
-¡ANIKI!- lloriqueo Betsumon, aún atascado- ¡POR FAVOR!-
Unas horas más tarde, Taiki, Tagiru y Yuu se sentaron en el salón del líder del Xros Heart, cansados. Cada uno le dijo al otro lo que había pasado.
Taiki explico como Slayerdramon lo salvó de Gaiomon, quien huyo.
El dragón plateado se había ido con Luke y la dormida Jefa, pidiendo que cuidaran a Kokoromon, quien aún estaba en el xros loader del joven.
-¿Una espada con poderes?- se sorprendió Taiki.
-¡SÍ! ¡Y QUIERO UNA!- aseguro Tagiru, con humo saliendo de su nariz.
-Pero… entonces ese Klauen, era un I.A… ¿El Proyecto Iluminati perfecciono a los Kopierer?- murmuro preocupado Taiki, cruzado de brazos.
Yuu medito… Aún le preocupaba algo. Se había dado cuenta que, cuando la Jefa le corto el brazo a Klauen, solo salieron datos… No sangre, como cuando Jack y Luke eran heridos.
-Pero esa figura blanca… Me preocupa- murmuro Yuu, mirando a sus amigos- Parece que el Proyecto Iluminati tiene más digimon en sus tropas, además de Gaiomon-
Sus amigos asintieron, sin darse cuenta que Yuno los escuchaba desde la cocina.
Se había quedado quieta… Una figura blanca… No podía ser posible…
-Oye… Tagiru- el joven saco su xros loader rojo oscuro- Yo… Bueno… Supongo que querrás saber sobre Gaiomon-
-Betsumon me lo dijo- el joven le sonrió, sorprendiéndolo- No me importa tu pasado. Yo- se señalo dándose aires- Soy tu familia ahora-
El pequeño, sorprendido, sonrió.
-Se nota que tengo mala suerte-
-¡¿EH?!- Tagiru miró enfurecido el aparato- ¡SAL AHORA MISMO!-
-No-
-¡Gumdramon!- se enojo el joven, haciendo reír a sus amigos.
Taiki reía, pero después miró preocupado su xros loader.
En el interior del Xros Loader…
Shoutmon se había apartado de sus amigos, sentado lejos de ellos en el suelo digital.
Estaba enfurecido.
No pudo proteger ni a Taiki, ni a Kokoromon, ni a Gumdramon ¡A NADIE!
Golpeo el piso, enojado. No importaba como, Gaiomon siempre salía con la suya: Lo humillaba.
Mostro sus colmillos, enojado, pero se quedo quieto.
Kokoromon se había sentado detrás de él, y acurrucado en su espalda.
-¿Kokoromon…?- la miró de reojo, y sintió como su ira se esfumaba al verla tan triste.
-Te debo una disculpa…- le dijo tristemente- Mis enemigos te hicieron pasar un mal rato… Y rompieron tus accesorios-
Shoutmon se quedo sorprendido. Se le había olvidado que perdió su bufanda y su protector.
-Eso no importa- le aseguro, dándose vuelta. Ella se incorporo- Tú también perdiste algo: tus armas- le recordó-Y no son solo tus enemigos, son los míos también-
-… Perdón- se volvió a disculpar apenada.
-Deja de disculparte-
-Pero…-
-El que debería disculparse sería yo- le dijo, sin mirarla, sorprendiéndola- Gaiomon no solo te ataco porque le pagaron, también porque yo… a ti…- se sonrojo.
Ella lo miró extrañada. El dragón empezó a sudar a mares.
-Pero sería imposible- le sonrió, sorprendiéndolo- Él mismo lo dijo, soy una incompleta, y tú un digimon, el Rey- le recordó-… Nunca te fijarías en alguien como yo, aunque fuera una digimon de verdad…- miró sus manos- No soy femenina, no te respeto como Rey, me meto en problemas todo el tiempo, peleo contigo por tonteras… Y soy una V-mon, una raza extinta- sus orejas bajaron un poco.
-Kokoromon…- murmuro sorprendido Shoutmon, y se mordió el labio.
La digimon no se atrevía a verlo. Estaba triste al darse cuenta de lo diferente que era con su amigo, por lo cual nunca podría…
-Oye- la llamó. Ella levantó la mirada y abrió los ojos sorprendida.
La besó.
Él se separo lentamente de los labios de la digimon, y miró para otro lado, sonrojado.
-Escucha… Kokoromon. No me importa nada nuestras diferencias. Eso es lo que te hace tan especial para mí- le dijo como quien no quiere la cosa, y la miró.
Ella estaba quietecita, y parpadeo unas dos veces.
Él se quedo en blanco.
-¡¿Qué reacción es esa?!- la señalo enojado y dolido- ¡Esperaba que te quedaras sorprendida, confundida o incluso enojada! ¡Pero no así!-le aseguro- ¡Rayos, y yo aquí diciéndote lo que siento por ti…!
-¿Eh…?- Kokoromon salió del trance provocado por el beso- ¿Sientes… algo por mí?-
Shoutmon se quedo quieto, y la miró sonrojado.
-Yo… trate de decírtelo muchas veces- admitió, sorprendiéndola- Pero o nunca me hacías caso, o nunca te dabas cuenta de lo que quería decirte-
-¿Desde cuándo?- lo miró curiosa.
-¿E-Eso importa?- la miró incómodo. Ella asintió- Pues… desde que… desde esa vez, cuando sufriste el descontrol- le explico, serio al recordar ese incidente. Ella se sorprendió- Yo… Me enfurecí tanto cuando me di cuenta que sufrías. Por eso quise salvarte sin ayuda de los demás… pero no podía hacer nada… Fue ahí, Kokoromon, que me di cuenta lo importante que eres para mí-
Ella se quedo pensativa.
-Cuando huí para protegerlos de mí… Me di cuenta- le dijo ella, sobresaltándolo.
-¿Eh?- ahora él parpadeo- ¿Qué dijiste?-
-Yo también- se señalo- Por ti- lo señalo- Sentir- le dijo divertida.
Él se quedo totalmente sorprendido, y no pudo evitar bufar algo divertido.
-¿Por qué no me dijiste?-
-Tú no lo dijiste, así que ¿por qué lo diría yo?-inflo los cachetes molesta.
-… Gaiomon te ataco más que nada por eso- le dijo serio- Y lo hará de nuevo, porque eres mi punto débil-
-No soy tan redonda- le dijo inocentemente- Además, sé protegerme-
-Pero yo no soy capaz- la tomo de los hombros, sorprendiéndola- Entiende, no quiero perderte-
Ella lo miró sorprendida, y se dio cuenta que había tristeza en los ojos azules del dragón. Se le acerco, rodeando su cuello con sus brazos, y lo beso.
Shoutmon abrió los ojos sorprendido, los cerro, y correspondió al gesto, abrazándola.
Se separaron después de unos segundos que les parecieron horas.
-Yo tampoco quiero perderte- le dijo tristemente la digimon- Pero no quiero estar sin ti, Cuernomon-
-…- él la miró algo culpable, dándose cuenta que sentía lo mismo- ¿Te quedarías conmigo?-
-¿Eh?-
-¿Serías… serías mi pareja?-
-¿Tú…?- se sonrojo un poco más. Él asintió, sonriendo un poco. Ella le correspondió la sonrisa, y se acurruco en su pecho, mientras él la abrazaba- Sí…-
Shoutmon, sintiendo una dicha que creyó olvidar al aparecer Gaiomon, apoyo su mentón en el hombro de la digimon, que se separó de golpe de él, sorprendiéndolo.
-¿Pero tengo que pedir permiso?- se preocupo- ¿Y si lo hago a quién? ¿A la Jefa o a Papá?- se quedo pensativa, sin darse cuenta que el digimon se había quedado en blanco- ¡¿Y si no me dejan?! ¡AH!- se agarro la cabeza asustada- ¡¿Y si la Jefa te manda a volar?! ¡O peor, A MÍ! ¡No quiero volver a volar!- empezó a llorar como niña chica.
Él suspiro fastidiado, y simplemente la abrazo, aunque ella empezara a quejarse.
Kai caminaba por la calle en el mundo humano, fastidiado, y se detuvo cuando cierto anciano se le acerco con una taza de café en mano.
-¡AH!- se separo de inmediato de él- ¡No la intenta cazar!- pero se sorprendió al ver que él reía.
-Te agradezco lo que hiciste- le dijo el anciano- Por eso, me gustaría que me hicieras un trabajito-
El joven se quedo sorprendido…
Slayerdramon estaba algo apretujado en la habitación de su compañera, pero no le importaba, ya que podía verla dormir tranquilamente.
Luke entro en la habitación. Sus heridas estaban curadas.
-¿Y?-
-Jack esta mejor- le dijo Luke, mirando a la joven dormir- Pero esta preocupado por Sky. Aunque ella ya llamó y aviso que vendría pronto-
-¿Y la vacuna?- Slayerdramon lo miró preocupado.
-Datos oscuros… El verdadero objetivo del I.A era el Rey. Rapidmon tiene razón. Quieren despertar a Apocalymon- lo miró de reojo.
-Muy pronto, la verdad… ¿Cuántas partes son?-
-Tres- le recordó Luke- El Rey, el Digitama, y Salamandra-
-Veamos… El Rey esta a salvo, y aún no tienen el Digitama. Eso nos deja dos de tres. Según Vormundmon, el digitama está custodiado en el castillo real… ¿Pero por cuánto tiempo? El P.I. descubrirá la manera de llegar al mundo digital antes del Eclipse, y si dejaron que un digimon atacara un establecimiento escolar humano… Van a hacer todo lo posible para lograrlo-le aseguro el dragón
-… Por eso estamos aquí… Para impedirlo- murmuro Luke.
Slayerdramon lo miró de reojo.
-Así que te encontraste con ese sujeto- le dijo cautelosamente. Luke lo miró de reojo- ¿Es de tu mundo, verdad?-
-Sí… Como Yuno-
-¿Cuándo le dirás a Sky y a Jack lo que realmente son?- le pregunto serio- Solo nosotros, y la Jefa, sabemos la verdad… Y si él va a actuar… Estamos en más aprietos, Luke-
-Lo sé… Pero… No permitiré que él vuelva a dañar a Samanta- le aseguro, mirando a la joven, que dormía tranquilamente.
Gaiomon frunció el ceño, y abrió los ojos para ver un campo celeste rodearlo.
Estaba en un callejón del digiquartz.
Coloco su mano en su ojo, totalmente sorprendido… Lo había recuperado, aunque ahora podía sentir una cicatriz en él.
Se sentó de golpe, deshaciendo el campo de curación, y que alguien a su lado, que dormitaba, se sobresaltara.
-¡Ah!- Sky lo miró sonriendo- Me alegra ver que te encuentras mejor-
Gaiomon no dijo nada… Se había quedado sin habla, en especial por ver las dos orejitas de conejo que tenía la joven de cabello gris y ojos verdes.
Sky simplemente le sonrió.
Y con esto, en mi opinión, termina la primera saga de la historia ^^
Espero poder subir pronto el próximo capitulo.
¡No olviden comentar, y gracias por leer!
