Me tarde mucho, pero he aquí el capitulo. Lamento mucho el retraso, pero es que tenía otros proyectos (en serio lo siento)

¡Disfruta del capitulo!


Los Descendientes de la Antigua Orden de Caballeros del Mundo Digital.

Dos digimon corrían por un pasillo de una planta eléctrica, en el Digiquartz. Eran un Patamon, y un pequeño Poyomon, que llevaba puesto una gorra verde.

-¡Rápido, Poyomon, aguanta!-le pidió Patamon al pequeño. Este solo asintió.

Detrás de ellos, estaban tres Kopierer. Los cuales eran una pantera, un cocodrilo y un tigre. Los tres monstruos morados corrían detrás de los dos digimon, quienes huían de ellos.

Salieron del pasillo y llegaron a un salón, con varias maquinarias inservibles. En el techo, había una pequeña ventana.

-¡Debemos ir arriba!-le aviso Patamon al pequeño, quien asintió asustado.

Ambos digimon se empezaron a elevar, en el momento que sus tres perseguidores entraban precipitadamente al lugar.

La pantera les gruño al cocodrilo y al tigre. Estos gruñeron. Y los tres empezaron a escalar las maquinarias, acercándose mucho a los dos digimon. El cocodrilo se sujetó a una maquinaria, y sacudió su cola, de ella salieron unas Espinas, dirigidas a los dos digimon, quienes, sorprendidos, las esquivaron a tiempo. El tigre abrió su hocico, del cual salieron disparadas más Espinas hacia los digimon, quienes las esquivaron por poco.

El asustado Poyomon se acercó más a Patamon.

-Pronto saldremos-le aseguro el mayor.

La pantera dio un salto hacia los digimon. Patamon empujo a Poyomon, siendo este afectado por el arañazo del felino morado.

Patamon cayó al suelo. Los otros dos monstruos se concentraron en el pequeño Poyomon.

El pequeño miró asustado al digimon en el suelo.

-Ve...Vete... Ve por ayuda-le pidió Patamon.

En eso, se escucharon pasos desde el pasillo.

-Ya... Ya vienen...-murmuro Patamon- ¡VETE!-

El pequeño Poyomon subió lo más rápido que pudo al techo, esquivando los disparos de los monstruos. Logro atravesar la ventana, y salir al exterior. Los Kopierer rugieron furiosos al ver que se escapaba una de sus presas.

-Déjenlo, al menos ya atraparon a uno-escucharon.

Desde el pasillo aparecieron cinco miembros del Proyecto Iluminati. Tres usaban el uniforme normal, el cuarto tenía una banda roja en el brazo derecho, y el que hablo era Forward.

-Forward, ¿qué haremos con este espécimen de Patamon?-pregunto el soldado con la banda roja, acercándose al asustado Patamon.

-Normalmente deberíamos llevárselo a Topacio, pero tendremos que usarlo como cebo, para atrapar a ese Poyomon-sentencio Forward.

El soldado de la banda roja se agacho a Patamon, y lo agarro con dureza, lastimándolo, y lo tiro a un contenedor transparente color celeste.

-Ordénenle a sus Kopierer que persigan al Poyomon-ordeno el soldado de la banda roja a los otros tres.

-¡Si, Red!-obedecieron, y se acercaron a sus Kopierer.

-¿Por... Por qué... hacen esto...?-murmuro Patamon.

-Hay que ver, estás estúpidas criaturas son una molestia-murmuro molesto Red.

-Déjalo-le pidió Forward, dándole la espalda- Estas criaturas, aunque tengan mucho poder, son bastante salvajes-

-¿Po... Poder?- se sorprendió Patamon.

-Si... Los digimon de las razas de los miembros de la Orden Antigua de Caballeros del Mundo Digital son muy buenos para la experimentación, créeme, ya hemos utilizado a una digimon, y funciona muy bien-aseguró Forward.

Patamon tembló.

Mientras que, volando lejos del lugar, Poyomon, asustado, empezó a llorar…


Pegasusmon levanto la mirada.

-Listo- Rapidmon bajo sus armas, para contemplar al Kopierer desvanecerse en polvos verdes- Estos tipos son más duros cada vez... ¿Alteza?-

-¡Ah! Si... si son más fuertes-respondió despistado el digimon alado.

-¿Le sucede algo?-se preocupó Rapidmon.

-...Sentí el eco de otro como yo...-murmuro Pegasusmon.

-¿Otro descendiente de la orden antigua?-se sorprendió Rapidmon- ¿No habrá sido Kokoromon-chan?-

-...No, fue alguien de mi propia raza...-

-¡¿Otro Pegasusmon?!-

-No... Un pequeño Poyomon...-Pegasusmon miro sorprendido a Rapidmon-... Que pide ayuda para rescatar a su hermano Patamon de monstruos morados...-


En el mundo humano.

Tagiru, como siempre, no prestaba atención a la clase, aunque, en este caso, era porque estaba bastante preocupado por la compañera que no estaba en su asiento.

Samanta no estaba en clases, porque fue al funeral de sus abuelos, que se efectuaba en Tokio, gatillando muchas cosas. Los Aonuma estaban empezando a salir en las noticias, por lo que varios de sus compañeros solían hablar entre ellos, sorprendidos de que una de sus compañeras, especialmente la menos social, proviniera de semejante familia.

El joven suspiró, apenado por recordar la miradita que ella le pegó hacia unos días, después de enterarse de la noticia.

Miró por la ventana, preguntándose como estaría su compañera. Y no solo él se lo preguntaba. Yuu escribía un poco, preocupado por la situación de Samanta, la Jefa…


En el cementerio de Tokio, se estaba efectuando el funeral de Aonuma Yamato y su esposa, Itsuki.

Las personas presentes eran familiares, amigos, compañeros de trabajo, políticos, los medios de comunicación y, al final los cuerpos de seguridad. Todos iban de negro, sentados en sillas cubiertas de tela morada, mientras el sacerdote despedía el alma del matrimonio.

Kiriha miró de reojo a su lado, para ver a Samanta, quien en vez de llevar un vestido negro como el resto de las mujeres, llevaba un pantalón negro, camisa blanca, corbata y chaqueta negra, sentada al lado de Derek, quien llevaba la ropa formal, pero con sus lentes negros puestos.

El rubio frunció levemente el ceño, preguntándose como la Jefa, unos días antes, le había informado que debía ir al funeral. ¿Qué tramaba?

No se sorprendió que Saburo, a su lado, sentado junto a su padre, se restregara los ojos. Él era el mayor entre los tres primos Aonuma, a pesar de ser el más hiperactivo, pero, aun así, fue el que recibió el mejor trato por parte de los abuelos, así que era natural que llorara sus muertes.

Miró de reojo a su tío, un hombre de cabello rubio y ojos azules, bastante afectado por la muerte de sus padres.

Kiriha volvió a mirar a su prima, quien, cruzada de brazos, levantó disimuladamente un dedo.

El rubio supo de inmediato lo que significaba esa señal.

"Quédate tranquilo. Sé lo que hago"

Cuando el sacerdote terminó de hablar, dejo paso para que los familiares más cercanos dejaran una flor en los ataúdes.

Shun acompaño a su hijo, que se restregaba los ojos, dejando un ramo de lirios blancos en ambos ataúdes. Kiriha se levantó, y dejó una flor blanca en cada ataúd. Por último, Samanta, quien se quedó un rato mirando ambos ataúdes, y, simplemente, dejo un lirio violeta en cada uno.

Después de los familiares, siguieron los amigos, compañeros, y conocidos del matrimonio fallecido. Cuando todos dejaron una flor, el sacerdote dio la bendición, y ambos ataúdes fueron levantados y colocados en su posición, para ser enterrados, y, al final, dejaron las lápidas que recordarían que Aonuma Yamato y su esposa Itsuki descansaban ahí. Durante todo ese tiempo, Luke miraba de reojo a Samanta, quien a veces fruncía el ceño.

Al terminar la ceremonia, las personas empezaron a retirarse, la mayoría dándose el pésame.

Samanta, junto a Luke, empezaron a retirarse, y, antes de salir del cementerio, Luke, fue detenido por Shun, que coloco su mano en su hombro.

-Disculpa, Derek-san, ¿tienes un minuto?- le pregunto el Aonuma.

-¿Quieres que te permita hablar con Samanta?- Luke frunció el ceño.

-Bueno, no lo digas de esa manera- Shun se rascó la cabeza- Escucha, sé que mi relación hasta ahora con ella ha sido nula, especialmente cuando Hinata y tu hermano, bueno, ya sabes-lo miró incomodo- Ya no quiero que este sola-

-Shun, no eres el único que es el tío de Samanta- le recordó Luke, sacando la mano del rubio de su hombro.

-Y, aunque ella tenga mala vista, no tiene mala audición- agregó la joven de lentes, detrás de Derek.

-Samanta-chan- el adulto la miró tristemente- Supongo que esto es bastante incómodo para ti. Mis padres no fueron buenos contigo-

La joven alzó las cejas, acomodándose los lentes, mientras Saburo miraba algo inquieto a Kiriha, quien, al ver lo que pasaba, se detuvo.

-Ni ellos, ni nadie más- aseguró Samanta, cruzándose de brazos, e inflando un chicle, haciendo Saburo se quedara en blanco, al igual que Kiriha.

-Bueno…- se disculpó incomodo Shun.

-Samanta, espera afuera- pidió Luke. Samanta asintió, y se fue- Shun, no intentes afianzar las relaciones con los nietos frente a las cámaras. Supongo que lo haces para poder tener una mejor imagen para conseguir el puesto de director de Aonuma Tecnology- Luke lo miró frunciendo el ceño- No utilices a mi sobrina-

-¡Es-espera, Derek-san! ¡Yo no quise…!- se intentó disculpar Shun.

-Recuerda, que mi hermano también fue difamado por tus padres. Si vinimos, fue porque Samanta sabía que a Hinata no le gustaría que su única hija no asistiera al funeral de sus padres- y, con eso, Luke se fue, mientras varios periodistas se acercaban a Shun, preguntándole que habló con el tío de la menor de los nietos.

Kiriha frunció el ceño, y se fue del cementerio, mientras Saburo se escabullía, y así, los dos primos salieron juntos.

-¿Te encuentras bien?- Kiriha lo miró de reojo.

-Yo… bueno- el joven se desabrocho la corbata negra- No lo sé… Eran parte de nuestra familia-

-Te entiendo- le aseguró el rubio.

Ambos llegaron a un callejón, donde no se sorprendieron en ver a Samanta y a Luke, quien seguía con su forma humana, pero se había levantado los lentes.

-Estamos en problemas- les aseguró Samanta, ofreciendo chicle.

-Lo sé- Kiriha frunció el ceño, mientras Saburo aceptaba el chicle- Con la muerte de los abuelos, nos obligaron a Saburo y a mi venir a Tokio. Nos tienen a los tres donde quieren-

-Debemos asegurarnos que no capturen a Greymon ni a Vormundmon. Ambos son de razas pertenecientes a la antigua orden, y suelen ser usados mayormente para experimentación- comento Samanta, restándole importancia- O, nos quieren a los tres juntos para acabar de manera rápida y limpia a los Aonuma- ante eso, Saburo se atraganto con el chicle, por lo que ella le dio tal golpe en la espalda, que lo escupió.

-Pero aun así, quisiste que viniéramos- le señalo Kiriha, cruzándose de brazos.

-Digamos que se está haciendo complicada la jornada laboral en Tokio- comentó Samanta- ¿Por dónde empiezo…? Primero, tienen sus propios I.A., sus Kopierer son más experimentales, y está la mera posibilidad de que, como me informo mi fuente, hayan revivido a los tres Generales del Bagra Army- la joven lo miró frunciendo el ceño-¿O es muy tonto lo que estoy diciendo?-

-No es necesario que uses el sarcasmo conmigo- le recordó Kiriha, frunciendo el ceño.

-¡Es que el Xros Heart me tiene…!- la joven se rascó la cabeza- ¡Son demasiado inocentes!-

-¿Taiki sigue siendo tan buena persona?- pregunto sonriendo Saburo.

-No empieces a darnos un recuerdo de tu infancia- pidió fastidiada Samanta, dejando triste al primo mayor- ¿Dónde están Ryouma y Nene?- preguntó, ignorándolo.

-Deben de estar vigilando el Digiquartz-

-Bien. Todos saben que hacer, ¿verdad?- miró a sus primos, quienes asintieron- Recuerden, si se topan con un tipo de capa blanca, no se le enfrenten-recordó- Solo deben vigilar Digimon Land-

-Lo sabemos. Aunque te dejas todo el trabajo duro- le señalo Kiriha.

-Porque soy la única que puede defenderse sola- recordó Samanta chocando su palma con su puño- Vamos, tío- llamo a Luke, y la joven saltó al contenedor de basura, y, con otro salto, subió al techo.

-A mí también me gustaría hacer eso- refunfuño Saburo.

-Luke- llamó Kiriha. Él lo miró de reojo- Cuídala-

-… Sí- asintió, colocándose sus lentes, y, de un salto, subió al techo.


Kaoru corría por las calles. Acababa de sentirlo, desde su lector de ectoplasma... El llamado de aquel digimon que ayudo a salvar...

-... Patamon... Poyomon...-murmuro preocupada la joven-... ¿Dónde están?-se preguntó.

Sin querer, choco contra alguien.

-Lo... Lo siento-se disculpó-... Un minuto... ¿Hideaki?-

En efecto, con quien choco había sido con Mashimo Hideaki. Quien traía una chaqueta azul con polera verde, pantalones grises (con una cadena) y zapatos naranjas. Tenía una pulsera amarilla en su muñeca. Y en su mano, tenía su xros loader morado.

-¡Ah! Pero si es Kaoru-chan... Cuanto sin...-pero no pudo decir más, porque la joven lo agarro de la polera.

-¡Llévame al Digiquartz!-le pidió.

-... ¿Ah?...-


Cerca del bosque de la ciudad, tres figuran caminaban por él, en senderos donde los humanos no solían pasar.

-Entonces, Gaiomon, ¿qué debes hacer cuando alguien se mete en tu camino?- le pregunto curiosa Sky al digimon samurái, que caminaba apoyándose en un bastón, al lado de Wizardmon.

-Rebanarlo-

-¡NO!- negó la niña.

-¿Qué era?- el samurái miró a Wizardmon, quien lo quedó mirando- ¡Ah! Destriparlo-

-¡Eso menos!- se asustó el mago- ¿De verdad tienes tu data cerebral tan baja para no entender algo tan simple?-

-Más simple sería que hablaras con normalidad, Nerd- aseguró Gaiomon, y ambos empezaron a echarse chispas por los ojos.

-¡Dejen de pelear!- pidió Sky, ya que era habito de ambos digimon pelearse cada cinco minutos.

-¡Él empezó!- se señalaron mutuamente.

La joven de pelo gris suspiró derrotada. Ambos digimon se quedaron mirando, y miraron para otro lado. Gaiomon miró de reojo a Sky, que se lamentaba en silencio. Suspiró enojado.

-Preguntarle "¿Qué quieres?" o "¿Te sucede algo?"- recito de mala gana.

Sky lo miró sorprendida, al igual que Wizardmon, y sonrió contenta.

-¿Y qué se dice para pedir las cosas?- pregunto la niña, mientras seguían caminando.


En la escuela.

Sonó el timbre que llamaba al almuerzo, por lo que los alumnos empezaron a levantarse para comer junto a sus amigos, mientras Tagiru y Yuu salían del salón para encontrarse con Taiki.

-¿Qué tal el regreso a clases?- pregunto el joven, mientras subían al último piso.

-Pues…- Tagiru se rascó la mejilla- Ni idea. No puse atención-

-No lo admitas de esa manera- Yuu lo miró con una gota en la cabeza.

-Bueno, es difícil concentrarse después de lo de Samanta- se defendió el joven- Estoy preocupado-

-Yo también- admitió Taiki- Y me preocupa Kiriha… Aún no puedo creer que sean primos-

Yuu no dijo nada, pero aun así estaba preocupado. Por Samanta, y por DarkKnightmon, quien no mostraba signos de recuperarse.

Los tres niños llegaron al techo, se sentaron en él y empezaron a sacar sus almuerzos, mientras sus digimon salían. Kokoromon salió del xros loader de Taiki, ya que volvió a este después de lo sucedido con el relojero.

-Las clases humanas son aburridas- admitió Gumdramon, estirándose.

-¿Verdad?- asintió serio Tagiru.

-Para ti, todas las clases son aburridas- le aseguró Shoutmon algo lejos de ellos, apoyándose a la pared, cruzado de brazos, al lado de Kokoromon, quien miraba las nubes. La V-mon sonrió divertida por el comentario.

-Las clases en el mundo digital también son aburridas- aseguró Gumdramon- Especialmente las que me obligó a tomar en el castillo. ¡Ah, las de Wisemon son una tortura!- se agarró la cabeza, mareado con solo pensarlo.

-¿Wisemon dando clases?- Taiki miró sonriendo su xros loader.

-Le di durante un tiempo clases a Gumdramon porque Shoutmon me lo pidió, pero, después de que rompió seis inventos de una, decidí que fue demasiado- contó el digimon mago.

-¿Seis…?- Taiki se quedó mirando al pequeño.

-Igual que Tagiru- murmuro Yuu, comiendo.

-Te equivocas si dices que no son torpes-dame- aseguró Damemon, sentado a su lado.

-¡¿Qué dijeron?!- ambos compañeros los miraron enojados, y empezaron a discutir.

Shoutmon suspiró, y miró de reojo a Kokoromon.

-¿Te duele?- le preguntó, mirando el brazo vendado de la V-mon.

-No… Estoy bien- le aseguró la digimon, apoyando su cabeza en el hombro del dragón- Oye, Cuernomon- llamó- ¿Crees que después, si logro sobrevivir, pueda tomar clases en el mundo digital?-

Shoutmon la quedo mirando, al igual que los presentes. Le dio un coscorrón.

-¡AY!- la digimon se sobo adolorida la cabeza.

-¡Rey!- se molestó Gumdramon, mientras Taiki se reía nervioso.

-¡Cuernomon, eso me dolió!- aseguró la V-mon, moviendo sus brazos arriba abajo- ¡¿A qué vino el golpe?!-

-No vuelvas a decir cosas como "si logro sobrevivir"- pidió algo molesto Shoutmon, sin inmutarse.

-¡Cierto! ¡Nosotros le ganaremos al Proyecto Iluminati!- aseguró Tagiru, blandiendo sus palillos de madera- ¡Encontraremos el antídoto para el Virus Solitario, y salvaremos a Kokoromon, a Sky-chan, y a todos los digimon convertidos en Kopierer!- prometió.

-¡Sí!- rugió Gumdramon, mientras Taiki, Yuu y Damemon asentían, sonriendo seguros.

Kokoromon los miró conmovida, y se sonrojo cuando Shoutmon apoyo su brazo en su hombro, atrayéndola.

-¿Escuchaste, tonta?- le pregunto el dragón, sonriendo. Ella asintió.

En ese momento, Gumdramon se puso en medio de ambos dragones, separándolos.

"Ya empezó este niño…" Shoutmon miró al pequeño digimon, quien le devolvió la misma mirada.

Taiki sonrió, y tomo un sorbo de jugo, pero se quedó quieto al escuchar… un llanto.

Se levantó de inmediato, haciendo que todos lo miraran, y también a Kokoromon y Shoutmon, que se habían incorporado.

-¿Taiki-san, qué sucede?- le pregunto Yuu a Taiki, quien miraba el cielo.

-No... Es que sentí que alguien me llamaba-murmuro el joven.

-¿También lo sentiste?-se sorprendió Shoutmon.

-Yo igual- Kokoromon frunció el ceño, preocupada.

-¿Taiki-san, Shoutmon y Kokoromon sintieron una llamada?-se sorprendió Tagiru- Debe de ser una introducción a una gran cacería...-murmuro entusiasmado.

-Nunca cambia-suspiro Damemon.

-Pues creo que te equivocaste por completo- escucharon.

Encima de la puerta que lleva a las escaleras, estaba sentada la Jefa

-¡AH!-se sorprendió todo el Xros Heart.

-¡Jefa!- se alegró Kokoromon.

-Me sorprenden que no se atragantaran... Taiki, lo que escuchamos fue de seguro la melodía de un digimon-

-¿La melodía? ¿También puedes escuchar la melodía de un digimon?-se sorprendió el joven.

-¿Ya olvidaste que también soy la escogida por un digimon legendario?- la Jefa lo quedo mirando- Escucha, Taiki, recuerda que Omegamon te escogió por ser capaz de escuchar la melodía de los digimon. Ese es el requisito que dieron los legendarios para escoger a sus humanos-

-¿Cómo sabes que…?- se sorprendió Taiki.

-¿En serio me haces esas preguntas tontas? Yo manejo información, la información es poder, y necesito poder para derrotar al Proyecto Iluminati, ¿te lo repito, o te hago dibujitos?-

-Ya entendí- Taiki se quedó deprimido.

-Bueno, los legendarios no solo escogen a los humanos con ese requisito, a los digimon también. Por ejemplo, Kokoromon nació con esa habilidad, mientras que Shoutmon, al igual que Slayerdramon, la lograron adquirir con el tiempo-

Shoutmon frunció el ceño. No le gustaba mucho que la Jefa manejara tanta información.

-¡Debe ser genial poder escuchar la melodía de los digimon~!- admitió Tagiru, en las nubes- ¡¿Cómo lo aprendo?!-

-Idiota- le dijo la joven de traje, dejándolo en blanco- Solo algunos humanos nacen con esa capacidad, y son solo los digimon los que son capaces de adquirirla durante su vida. Tú, lo mejor que puedes hacer, es perderte-

Tagiru se quedó de piedra. Gumdramon, a su lado, suspiro fastidiado.

-Pero, ¿de quién es la melodía?- pregunto Yuu, frunciendo el ceño.

-¿De quién? No sabría decírtelo…- admitió la Jefa, pensativa, y aterrizó frente a ellos- Debe ser de algún digimon atacado por los Kopierer-

-¡Entonces debemos salvarlo!- saltó Tagiru, solo para recibir un puñetazo en la cara.

-Estoy segura que Jäger puede encargarse de eso. En realidad vine a darles un aviso-

-¿Un aviso?- Taiki frunció el ceño.

-¿Pasó algo malo?- Kokoromon se le acerco, preocupada.

-No. En realidad, es algo bueno para Jäger- la Jefa se inclinó hacia ella- Estás totalmente fuera-

Hubo un momento de silencio.

-¡¿QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?!-todo el Xros Heart la miró atónito.

Kokoromon parpadeo, intentando asimilar la noticia.

-¡¿AH?!- miró atónita a la Jefa- ¡¿Qué hice ahora?!- pregunto, asustada.

-¿Por dónde empiezo?- la joven hizo como si se esforzara por pensarlo-Ah, sí. Te escapaste del Xros Heart por el cazador de nombre Kai, y, cuando fuiste atrapada por él, terminaste en Descontrol, por lo que "casi" eliminas a Gumdramon y al Rey. Después a la linda se le ocurre ayudar a un enemigo mortal del Mundo Digital a recuperar su poder. Luego se escapa nuevamente, toda pomposa, del Xros Heart por aquel Kopierer Incompleto. Como postre, te enfrentaste tu sola al asesino Número Uno del Mundo digital, donde casi terminas de ensalada. Y, como combo extra, fuiste engañada por el vejestorio de los relojes, terminando en evolución- se quedó mirando a la digimon que estaba en blanco- ¿Se ve ha olvidado algo, "Miss Mete la Pata"?

-…Pues… ¿Qué fui atrapada por una de las trampas de Betsumon y Pinocchimon?- preguntó inocentemente Kokoromon, mientras Shoutmon se golpeaba la cabeza con la mano.

-¿Entiendes lo que esto significa, Kokoromon?- preguntó seria la Jefa. La V-mon negó- Significa que dejaste de ser de Jäger-

Kokoromon se quedó quieta.

-¡Jefa, eso no es justo…!- se enojó Tagiru.

-¡Kokoromon-sama solo quiere ayudar, aunque después se mete en problemas!- aseguró Gumdramon, pero Damemon le tapó la boca.

-Te equivocas si la defiendes con algo así-dame-

-Espera, Jefa. Tú no harías algo así sin una buena razón- aseguró Yuu.

-Jefa, ¿por qué haces esto?- Taiki frunció el ceño.

-Kokoromon es una buena ventaja durante el combate, por sus poderes de Kopierer y los de curación- admitió la Jefa-Pero, cuando desobedece, todo termina en desastre. He pospuesto este momento desde la formación de Jäger, pensando que maduraría en el campo de batalla, pero ella no está hecha para combatir, a pesar de ser tan fuerte, es débil de mente-

-¡Suficiente!- rugió Shoutmon.

-¿Oh? ¿Crees que me voy a atemorizar de ti, Rey? Esta es otra debilidad de Kokoromon: enamorarse. Eso la distrae más en batalla. En otras palabras, ya no es de utilidad para Jäger-

Shoutmon frunció el ceño.

-… Jefa- Kokoromon la miró con los ojos brillosos.

-Quédate con el Xros Heart. Estoy segura que te admiten- tendió su mano hacia ella- Tu pulsera-

La V-mon miró la pulsera amarilla en su muñeca, la cual no era solo un objeto para atraer a los Kopierer, también era el símbolo de pertenecer a Jäger. La digimon tragó saliva, se la quitó, y se la entregó a la joven.

-… Yo… Lamento haberte fallado- murmuro Kokoromon, temblando-… Perdón…-y, para su sorpresa, la Jefa le acaricio la cabeza.

-Tienes suerte. Es mejor estar en el Xros Heart que en Jäger- aseguró. Kokoromon se mordió el labio, sin poder evitar que unas lágrimas cursaran su rostro- Xros Heart, espero que no les moleste su nuevo miembro-

-… Jefa- Tagiru la miró tristemente-… ¿Tanto se han complicado las cosas?

Ella se quedó quieta.

-Sí… Se podría decir que ahora el Proyecto Iluminati nos ataca a matar- la joven sacó su xros loader, y abrió un portal al Digiquartz- Xros Heart- los miró de reojo- Cuiden a mi hermana-y se fue, dejando a los jóvenes en silencio.

Kokoromon se restregaba los ojos, aguantando el dolor y las lágrimas. Cuando Shoutmon se le acerco, colocando su mano en su hombro, no aguanto más y lo abrazo, empezando a llorar.

-Tranquila…- le acaricio la cabeza.

-Kokoromon. Recuerda, la Jefa ha hecho esto para protegerte- le recordó Taiki, mirando dolido a la digimon- No porque te considera inútil-

-S-Si lo soy… No soy capaz de pelear, por lo que estoy indefensa, y por eso soy inútil- Kokoromon cerró los ojos.

-¡No diga eso, Kokoromon-sama!- se quejó Gumdramon.

-Tu eres útil, Kokoromon, y ser útil no significa saber pelear- sonrió Yuu.

-Cierto- asintió Damemon.

-¡Yuu tiene razón!- Tagiru se acercó a Kokoromon- ¡Tú nos permites llevar cada día mejor! ¡Eso no lo hace una inútil!-

La V-mon los miró agradecida.

-Todos tienen razón- le aseguró Shoutmon- Eres nuestra amiga, no una inútil-

-C-Cuernomon…- la digimon lo abrazó- G-Gracias… a todos…-

El dragón sonrió, acariciando la cabeza de la digimon que amaba.

-Se ven tan tiernos~- se burló Tagiru, solo para recibir el micrófono del dragón en plena cara, botándolo al suelo.

-¡Deja de molestar!-

Taiki sonrió nervioso, mientras que Yuu suspiro.

El joven líder del Xros Heart volvió a sentir el llanto de aquel digimon. Miró el cielo, preocupado.

No podía darle la espalda…


En el Digiquartz.

-Déjame entender...-pidió Hideaki-... ¿Escuchaste a alguien que te pedía ayuda, quien es un digimon, amigo tuyo? ¡¿Y tú no tienes xros loader?!-

-Lo escuche a través de mi detector de plasma-le recordó Kaoru, moviendo para todos lados su aparato- Esperaba poder detectar mejor el llamado desde aquí-

-¿Por qué no le pediste ayuda a Tagiru?-pregunto Hideaki.

-Él está ocupado peleando con unos Kopierer-respondió sin darle mucha importancia la joven.

-Kopierer... ¿Acaso son esos monstruos morados que aparecieron en este mundo?-se sorprendió Hideaki.

-Si...-Kaoru lo miro-... Monstruos que le quitan la evolución a los digimon con compañeros cazadores... Una vez me topé con ellos-

-Ya veo... He visto a esos monstruos, pero no me han atacado. Ahora lo entiendo. Dobermon no posee evolución, así que no les interesamos... Al menos estoy a salvo, aunque me siento ignorado-murmuro Hideaki.

Kaoru lo miro un rato.

Su detector empezó a brillar, y un llanto contenido salió de él.

-¡HA SONADO!-se asustó Hideaki.

-¡Cállate!-le pidió Kaoru, moviendo su aparato para todos lados, para encontrar la frecuencia- Por aquí- se fue.

-¡O- Oye! ¡No me dejes solo!-le pidió Hideaki, siguiéndola.


Poyomon estaba acurrucado debajo del mostrador de una tienda de zapatos, sollozando en silencio. Se quedó quieto al escuchar un rugido.

Un Kopierer pantera aterrizo encima del mostrador, y casi araña a Poyomon, si él no se escapa por el otro lado.

El pequeño salió de la tienda, seguido de la pantera, que estuvo a punto de morderlo, si no fuera porque algo negro lo golpeo, y se llevó rápidamente al pequeño.

Dobermon llevo a Poyomon hacia Hideaki y Kaoru, quienes acababan de llegar. El pequeño, al ver a la joven, se le abalanzó con lágrimas en los ojos.

-Qué alivio-sonrió Kaoru, abrazándolo-Todo está bien, Poyomon.

-¡Tú monstruo, déjalo en paz!-exigió Hideaki- ¡Este pequeño no posee la evolución! ¡Así que déjalo!-

Pero la pantera gruñía amenazante.

-Poyomon... ¿Dónde está Patamon?-le pregunto la joven al pequeño, quien empezó a llorar.

Kaoru, Hideaki y Dobermon lo miraron preocupados.

El Kopierer se les abalanzo. Dobermon también se le abalanzo, y le mordió el lomo. Estuvieron en una pelea de mordiscos hasta que la pantera lanzo a un inconsciente Dobermon contra la pared.

-¡Dobermon!-se asustó Hideaki, guardando a su compañero en su xros loader- ¡Kaoru-chan, este monstruo quiere a Poyomon, que entre a mi xros loader!-

-Sí. Poyomon, estarás a salvo-sonrió Kaoru.

El pequeño titubeo, pero entro.

La pantera gruño furiosa, y se abalanzo a los jóvenes.

-¡Cuidado!- Hideaki abrazo a Kaoru, usando su cuerpo para protegerla.

-¡Shooting Start!- Una lluvia de estrellas se abalanzó al Kopierer, lastimándolo.

Los jóvenes se sorprendieron más cuando un Rapidmon gris aterrizo frente a ellos y remato al Kopierer con sus disparos, el cual desapareció en polvos morados.

-...Ah... ¿Me soltarías?-pidió Kaoru.

-¡AH!- Hideaki se separó, rojo- Lo siento-

-Parece que salvamos a una pareja-rió Rapidmon. Pegasusmon aterrizo a su lado.

-No sea así-pidió Pegasusmon, acercándose a los jóvenes- ¿Están heridos?-

-No-negaron.

-¿Quiénes son?-pregunto Hideaki.

-Soy un Pegasusmon, y mi amigo es un Rapidmon. Tenemos los mismos nombres de nuestras razas, así que no será problema olvidarlo-respondió de manera respetuosa el digimon alado.

-Gracias por salvarnos-sonrió Kaoru.

-No es problema-se jacto Rapidmon- Siempre que una damisela esté en peligro... ¡Yo, Rapidmon la salvare!-

Pegasusmon lo quedo mirando con una gota en la cabeza.

-Un minuto...-Kaoru se fijó en la pulsera amarilla que tenía Rapidmon en su mano, y Pegasusmon en su pata-... Son como la pulsera que tenía Jack...-

-¡Ah! ¡¿Conoces a Jack?!-se sorprendió Rapidmon.

-Por casualidad, ¿Eres una de las jóvenes que estuvo con él, en el incidente de la mansión, hace ya medio año?-pregunto Pegasusmon.

-Si-sonrió Kaoru.

Hideaki tosió. Los tres lo miraron.

-¿Me pueden explicar qué ocurre?-pidió el joven, sintiéndose excluido.

-Eso nos gustaría saber-le respondió respetuosamente Pegasusmon- ¿Por qué el Kopierer los atacó? ¿Tienen algún compañero digimon con evolución?-

-No, Dobermon no tiene. Esa pantera iba tras el pequeño Poyomon-explico Hideaki, levantando su xros loader.

Ambos digimon abrieron los ojos sorprendidos.

-¡¿Un Poyomon?!-se sorprendió Rapidmon- ¡Alteza, usted tenía razón!-

-¿Alteza?-repitieron sorprendidos los dos jóvenes.

Escucharon un rugido y el sonido de pasos.

Desde la otra parte de la calle, aparecieron miembros del Proyecto Iluminati con los Kopierer cocodrilo y tigre.

-¡Son Pegasusmon y Rapidmon!-aviso un soldado- ¡Dispárenles!-

-¡Nos vamos!- Rapidmon agarro a Hideaki y se elevó.

-Con su permiso- Pegasusmon coloco a Kaoru en su lomo y también se elevó.

-¡No los dejen escapar!-ordeno un soldado- ¡R-65, M-132, dispárenles!-

El cocodrilo sacudió su cola, lanzando espinas, mientras que el tigre abría su hocico.

-¡Con cuidado!- Rapidmon esquivo una espina a tiempo.

-¡Sujétese bien!-pidió Pegasusmon.

-...Si-asintió insegura Kaoru.

Ambos digimon empezaron a esquivar los disparos y las Espinas. Pero en un giro, Kaoru sin querer se soltó y empezó a caer.

-¡Kaoru-chan!- se asustó Hideaki.

Pegasusmon empezó a descender rápidamente. Llego junto a ella, y se interpuso en su caída para que cayera en su lomo. Se elevó rápidamente pero recibió una Espina en su ala.

-¡Alteza!-se asustó Rapidmon- Humano, sujétate -pidió- ¡Disparo Rápido!-

Los disparos le llegaron cerca a los soldados y Kopierer, nublándoles la vista.

El humo se disipo y los soldados miraron al cielo.

No estaban.

Hideaki y el resto se escondieron en una tienda digiquartz. Pegasusmon estaba en el suelo, con su ala lastimada. Kaoru e Hideaki estaban con él, mientras que Rapidmon miraba por la ventana.

-... Parece que se fueron-suspiro el digimon gris- Humano, sé bueno y quítale la Espina a su Alteza-

-...Soy Hideaki-murmuro el joven- A ver... Esto puede doler...- y saco la Espina. Pegasusmon cerró los ojos por el dolor.

-Pegasusmon... Lo siento... Si no me hubiera caído-se disculpó Kaoru.

-Es... Está bien-le aseguro el digimon amarillo, intentando no gemir de dolor-... Fue mi culpa... por haber ido a tanta velocidad-

-Alteza...-suspiro Rapidmon-... ¿Usted siempre tiene que ser tan respetuoso? Por cierto... ¿Y el Poyomon?-

-Ah, sí...-Hideaki saco su xros loader-... Reload, Poyomon-

El pequeño salió y miro con algo de miedo a Rapidmon.

-¿Soy aterrador?-se preguntó el digimon conejo.

-En... En apariencia puede dar miedo, pero si lo conoces bien... Dejará de aterrorizarte-le aseguro Pegasusmon al pequeño.

-... ¿Eso debía ayudarme, Alteza?-

-Oye, Poyomon ¿Por qué te perseguían esos tipos?-le pregunto Hideaki al pequeño.

El pequeño lo miró, mientras las lágrimas cursaban su rostro, y empezó a llorar.

-Bien hecho, humano- Rapidmon lo quedó mirando.

-¡Tú eres el que asusta!- aseguró Hideaki, y ambos empezaron a chocar cabeza.

Pegasusmon suspiro, mientras Kaoru los quedaba mirando.

-Disculpen… Pero Poyomon es un bebé… Y los bebés no hablan- les recordó el digimon alado, dejándolos en blanco.

-Tranquilo- Kaoru abrazó al pequeño- Ustedes conocen a esa gente que nos atacó, ¿Quiénes son?-

Rapidmon y Pegasusmon intercambiaron miradas incomodas.

-Lo siento, pero no nos está permitido revelar información-se disculpó el digimon alado.

-Además que no es de su interés- aseguró Rapidmon.

Kaoru miró al pequeño Poyomon.

-Tienen a Patamon, ¿verdad?- le preguntó, y el pequeño asintió.

-¿Patamon?- Hideaki la miró extrañado.

-Siempre está con él… Creo que es su hermano- la joven acaricio la cabeza del pequeño.

Los digimon adultos se miraron.

-Oye, niña. ¿Dónde viven estos dos?- le pregunto la liebre digital, sorprendiéndola- Para ir a buscar a su hermano.

-¡¿Pero qué dice, Rapidmon-san?!-se enojó Pegasusmon, intentando pararse- ¡Es un suicido ir a rescatarlo solo!-pero cayó.

-Tranquilo, majestad- pidió jactancioso Rapidmon- Será rápido, voy a sacarlo, y no me meto en problemas-

-¡Sabe que pelear contra ellos es más que meterse en problemas!-

-¡Paren!-pidió Kaoru, colocándose entre los dos amigos- Pensemos primero las cosas. Además, te tienes que recuperar-le recordó a Pegasusmon.

-Cierto, entra al xros loader-Hideaki le mostró su aparato morado.

-Lo siento. Pero no serviría de nada. Una herida causada por una Espina no se cura en el xros loader, necesito un antídoto que tiene nuestra Jefa-explico Pegasusmon.

-Entonces es sencillo. Vamos a ver a tú Jefa, te cura, y de ahí vamos a salvar a Patamon-sonrió Hideaki.

Ambos digimon se miraron.

-... No tenemos otra opción, si usted no me deja ir solo-suspiro Rapidmon.

-Entonces está decidido-asintió Pegasusmon.


Mientras que el Xros Heart, en el Digiquartz, peleaban contra unos Kopierer que se le habían abalanzado.

-¡Fire Vortex!-Gumdramon atacó directamente a uno, eliminándolo.

-¡Rock Damashii!-Shoutmon creo una oleada de fuego, que elimino al resto de Kopierer.

-Gracias, Shoutmon- sonrió Taiki.

-Debo aprender ataques de fuego-dame- murmuró desanimado Damemon.

-Está bien- le sonrió Kokoromon- No es necesario pelear para ayudar-

El digimon blanco sonrió, sin darse cuenta de la miradita que le pegó el Rey, quien se cruzó de brazos, mirando para otro lado. Gumdramon lo miró divertido.

-¡Bien!- sonrió Tagiru.

-Taiki-san- llamó Yuu.

-Sí…- el joven cerro los ojos- Aún puedo sentirlo llorar… Pero parece más tranquilo-

-¿Sabe la dirección?- preguntó Tagiru. Su amigo asintió- ¡Pues vamos…! ¡¿AH?!- de repente, Kokoromon acababa de saltar a un techo.

-¡Kokoromon! ¡¿Qué pasa?!- le pregunto Shoutmon.

-¡¿Un enemigo?!- pregunto Yuu.

-No…- Kokoromon miró el paisaje del Digiquartz- Es solo que también escucho la melodía del pequeño-

-Yo también la siento… ¡Espera…! ¿Cómo sabes que es un niño?- se sorprendió Shoutmon.

Kokoromon abrió los ojos sorprendida al sentir como el que lloraba era un digimon como ella, perteneciente a una raza de la antigua orden Digital… y podía sentir a dos digimon conocidos.

La V-mon naranja tembló levemente al sentir algo familiar en uno de los digimon. Instintivamente se agarró la mano derecha, sintiendo como palpitaba el virus por haber sentido…

-¡Kokoromon! ¿Qué pasa~?- preguntó aburrido el joven de googles.

-¡Tagiru!- se molestó el rubio.

-¡Pero es que no se mueve de ahí!-

-Algo debió pasarle- Shoutmon frunció el ceño.- ¡Oye, Kokoromon!- llamó, y, para sorpresa de todos, la digimon naranja dio un salto, y se fue- ¡Kokoromon!-

-¡Se va en la dirección de la melodía!- se dio cuenta Taiki.

-¡¿Quiere ir sola a salvarlo?!- se espantó Tagiru-Ya veo porque la Jefa pierde la paciencia…-

-¡Tú eres igual!- aseguró Yuu, pero ambos miraron sorprendidos a Shoutmon, Taiki, Damemon y Gumdramon correr en la misma dirección que la V-mon.

Ambos jóvenes se quedaron en silencio un rato.

-¡No nos dejen!-

"No puede ser… ¿Pegasusmon también?" Kokoromon saltaba por los techos, con una velocidad que la hizo dejar muy atrás a sus amigos "Tengo que llegar a él antes de que empiece el proceso…" se angustio, sintiendo el latir en su brazo derecho.


Sky levantó la mirada, dejando de comer su emparedado.

Estaba junto a Gaiomon y Wizardmon, los tres almorzando, aunque el samurái y el mago digital se lanzaban miradas asesinas.

-Sky-san, ¿pasa algo?- pregunto el mago verde, alejando su plato pollo frito del samurái negro.

-¡Ah! No sé- admitió la joven, sobando su mano- Es que me dolió-

-¿Y ahora de qué hablas, orejas?- pregunto fastidiado Gaiomon, masticando una alita de pollo frito.

-¡¿En qué momento…?!- Wizardmon miró asombrado su plato vacío.

-Eres lento, Nerd- aseguró Gaiomon.

Sky los miró sonriendo, pero aun así estaba preocupada. ¿Por qué el Virus Solitario en su mano palpitaba? Parecía que reacciono… por un igual.


Rapidmon y Pegasusmon, con Hideaki y Kaoru en su lomo, corrían por los tejados de los techos.

-Oigan... tengo una duda-dijo Hideaki, los digimon lo miraron- ¿Por qué Rapidmon llama a Pegasusmon Alteza? Pensaba que Shoutmon era el único digimon al que le llamaban Rey-

-¿Shoutmon? ¿El compañero de Taiki-san?-recordó Kaoru. El joven asintió.

-Bueno... Es que Rapidmon sigue llamándome de esa manera-señalo Pegasusmon, con una gota en la cabeza.

-Usted sigue siendo el hijo del Líder de los Guerreros de la Diosa-le recordó Rapidmon. Pegasusmon solo suspiro.

-¿Guerreros de la Diosa?-se extrañaron ambos jóvenes.

-Si... En nuestra aldea, nuestra líder era D'arcmon-san, esposa de Angemon-san, el líder de los Guerreros de la Diosa de la Zona Arena. Nuestra aldea estaba en una zona diferente a la Zona Arena, por lo que nuestra líder no se veía mucho con Angemon-san. El asunto, que el hijo de ambos, su alteza Pegasusmon-san (En esos tiempos era un bebe), vivía con D'Arcmon-san, y se suponía que cuando creciera, se volvería un Guerrero de la Diosa... Pero...No sabemos cómo fue, ni quien lo hizo, pero alguien mato a todos los Guerreros, incluido a Angemon-san...-conto Rapidmon.

Ambos jóvenes miraron sorprendidos a Pegasusmon, quien parecía algo deprimido.

-Le jure a D'Arcmon-san, que protegería a su hijo-agrego decidido Rapidmon- Y he podido cumplir mi promesa gracias a la ayuda de la Jefa y de los demás-

-... ¿Qué le paso a D'Arcmon?-se atrevió a preguntar Kaoru.

-... Mi madre viaja por el mundo-respondió Pegasmon- Ella también es de nuestro equipo, pero hace mucho que no la veo. La Jefa le mando un encargo especial. Pero creo que ha vuelto a la ciudad… Ojala pueda volver a verla-

-Pegasusmon-murmuro Hideaki.

Rapidmon miro un rato a Pegasusmon, y después siguió camino... Recordando...


Un pequeño Terriermon corría por los bosques de la Zona Silvestre. Tropezó, pero siguió caminando otro rato y se encontró frente a un lago, donde Seadramon le terminaba de contar la mala noticia a D'Arcmon y al pequeño Tocomon que estaba en sus brazos.

-¡D'Arcmon-san!- Terriermon se le acerco, la mujer lo miro tristemente- ¡¿Es cierto lo qué se rumorea?! ¡¿Angemon-san...?!-

-Si-asintió conteniendo las lágrimas la mujer, abrazando al pequeño que lloraba en sus brazos-... No sobrevivió nadie a esa matanza-

Terriermon se sintió devastado.

-An... ¡Angemon-san me prometió enseñarme a pelear!-chillo el pequeño- ¡Dijo que regresaría pronto...! ¡¿Por qué tuvo que pasar esto?!- rompió a llorar Terriermon y se abalanzo a D'Arcmon, quien se agacho y abrazo a su pequeño amigo, y a su hijo.

-Tranquilos... Al menos... Al menos los secretos de la Diosa siguen ocultos-murmuro D'Arcmon, mientras una lágrima cursaba su rostro.

-¡Los detesto...! ¡Detesto al Bagra Army!-sentencio el pequeño Terriermon.

-... No digas eso...-pidió Tocomon. Los tres digimon lo miraron muy sorprendidos.

-¡Pero Tokomon-san...! ¡Esos tipos mataron a Angemon-san...! ¡Tú padre!-

-... Pero son digimon... Como nosotros-sollozo el pequeño Tokomon-... A mi papá no le hubiera gustado que tuviera odio en mi corazón... Por eso no digas que los detestas... Te podrías infectar de odio...-

-...Tokomon-san...-murmuro sorprendido Terriermon, mirando a su mejor amigo.

-Mi niño...-D'Arcmon abrazo a su hijo, que sollozaba en silencio-... Tú padre... Estaría orgulloso si te escuchara...-

-¿Tokomon-san se volverá un Guerrero de la Diosa?-pregunto Terriermon.

-Sería conveniente que no-respondió Seadramon- Si mataron a Angemon-san, y a los demás guerreros, fue porque eran guerreros... Lo mejor será que Tokomon-kun no se arriesgue. Y tampoco D'Arcmon-san. Ya que ambos perteneces a las razas de los Caballeros de la antigua orden. Les recuerdo que esos digimon son los que más peligran últimamente...-

-...Si-asintió D'Arcmon, abrazando más a su pequeño-... He escuchado rumores de que el Bagra Army puso sus ojos en la raza de los V-mon-

-... Los V-mon son muy buenos digimon-aseguro Seadramon-... Pero son dragones sin poderes de fuego, eso les da una gran desventaja si tuvieran que pelear, lo que es más probable-

D'Arcmon lo miro un rato, y cerró los ojos, mientras las lágrimas cursaban su rostro... Su marido había sido asesinado... Sus amigos guerreros murieron... Y ahora una raza de digimon de los desentiendes de la Antigua Orden peligraba... Que horrible se estaba volviendo el Mundo Digital, por culpa del Bagra Army.

Terriermon miro un rato a su mejor amigo, quien sollozaba en los brazos de su madre.

-¡Lo protegeré!-sentencio Terriermon, sorprendiendo a los adultos- ¡Antes de que se fuera, Angemon-san, me pidió que cuidara a su hijo! ¡Y lo haré! ¡Me volveré fuerte y protegeré a Tokomon-san! ¡Por algo Angemon-san quería entrenarme!-

Tokomon dejo de sollozar y miro a su mejor amigo.

-...Terriermon-san...-murmuro el pequeño, con lágrimas en los ojos-

-¡Deje de llamarme con San!- exigió Terriermon, haciendo que el pequeño casi cayera de espaldas- ¡Acuérdese que el que debe respetar soy yo!-

-...Pero... Pero todos merecen respeto...-empezó a decir Tokomon.

-¡Mejor quédese callado!-pidió Terriermon, asustando más al pequeño Tokomon.

D'Arcmon sonrio a pesar del dolor que sentía, abrazo al pequeño Terriermon.

-Gracias... Terriermon-kun-

-..No... No es nada...-tartamudeo rojo como tomate el digimon conejo.


-...Rapidmon-san... Rapidmon-san...-

La liebre gris abrió los ojos y miro para atrás.

-¿Le sucede algo?-murmuro preocupado Pegasusmon.

-No se preocupe-sonrió Rapidmon, mirando para adelante-... Solo recordé algo-

-¿Y qué es?-sintió curiosidad Hideaki.

-... Cuanto le he pedido a su Alteza que me llame sin el San-dijo con sarcasmo Rapidmon.

-Pero si todos merecen respeto...-empezó a decir Pegasusmon.

-¡¿Sigue con lo mismo?! ¡¿Por qué no mejor se queda con la boca cerrada?!-exigió Rapidmon.

Pegasusmon se quedó calladito todo el rato. Kaoru sintió que no debía reírse, aunque daban muchas ganas.

Ambos digimon se detuvieron al escuchar unos rugidos. Miraron atrás para ver que los dos Kopierer que los habían atacado antes se les abalanzaban.

-¡Aléjense!- ordeno Rapidmon, empezando a dispararles a los monstruos morados, quienes empezaron a esquivarlo.

En eso, el digimon alado tropezó y cayó, haciendo que ambos jóvenes cayeran al techo.

-Ay...-se quejó Hideaki.

-¡Alteza...!-Rapidmon lo miró de reojo y se horrorizó con lo que vio. El ala dañada por la Espina se estaba volviendo de una sustancia morada-...No... ¡ESTO NO PUEDE SER!-

-¿Qué sucede?-se asustó Kaoru.

-...Es... ¡Es lo mismo que le está sucediendo a Kokoromon-chan y a Sky-chan!-se horrorizo Rapidmon- ¡EL VIRUS SOLITARIO!-

-Correcto-

Forward y sus soldados aparecieron detrás de ellos, mientras los Kopierer, al frente, empezaron a gruñir.

-El Kopierer tigre con el que pelearon es un regalo especial que nos dio Topacio. Un Kopierer, el cual sus Espinas contienen el Virus Solitario... Tú amigo se acaba de volver un Incompleto Nivel 1. Al igual que Kokoromon y Sky-sonrió Forward-... Que mal que ustedes, Jäger, aún no desarrollan un antídoto...-

-¡HUMANOS!-rugió Rapidmon, listo para abalanzarse a ellos. Pero los soldados lo apuntaron. Varios puntos rojos aparecieron en el pecho del digimon, el cual se detuvo, mirando de reojo a los Kopierer de atrás, que rugían amenazadoramente.

-No importa que seas un digimon, o un I.A., nuestras las balas pueden eliminarte-sonrió Alpha- Pero, si quieres salvarte, entrégame a Pegasusmon, y al Poyomon que está en el xros loader de ese cazador-señalo a Hideaki.

-¡Serán cobardes!-se enojó el joven de pelo café claro

-¡¿Dónde está Patamon?!-pregunto Kaoru.

-Oh... ¿Ese espécimen?- el hombre le hizo una señal a Red, quien les mostró a Patamon atrapado en un contenedor transparente color celeste.

Al verlo, Poyomon salió del xros loader, pero Kaoru lo abrazo, para que no fuera a ver al digimon alado.

-¡Poyomon! ¡Debes irte!-le pidió Patamon.

-Que conmovedor... Es realmente gracioso ver cómo estás criaturas actúan así-sonrió Forward, golpeando el contenedor de Patamon- ¡Rapidmon! ¡Si sabes lo que te conviene, será mejor que acates la opción que te di! Si es que claro, tú cerebro de digimon procesa lo que te acabo de decir-

Rapidmon estaba más que furioso. Se escuchó un gemido de dolor. Pegasusmon tenía casi toda su ala morada, y se retorcía de dolor.

-¡Alteza!-se horrorizo Rapidmon, agachándose a su lado- ¡Aguante!-

-Un digimon afectado por el virus solitario se convertirá en un Incompleto N°2, cuando el virus alcance su corazón... ¿Lo sabes, verdad?-le pregunto Red.

Rapidmon cerró los ojos furioso.

Hideaki estaba completamente horrorizado... Los humanos estaban dañando de esa manera a los digimon... Y más encima se reían mirando como el pobre Pegasusmon se retorcía de dolor en el piso...

-...¡ENTRA AL XROS LOADER!-pidió Hideaki, sorprendiendo a Rapidmon- ¡ENTRA Y TE PODRÁS CURAR, PEGASUSMON! ¡TÚ PUEDES!-

-...Hi... Hideaki-san... Gracias... Pero no es posible...-agradeció conteniendo las ganas de gritar de dolor el digimon alado-... Rapidmon-san... Ambos sabemos que no hay nada más para mí... Salva a... a Patamon-san... y a Hideaki-san... y a Kaoru-san... y a Poyomon-san... Te lo pido por favor...-

-...Pegasusmon...-murmuro Kaoru- ¡Te tienes que salvar!-

-¡Pero que niños más ingenuos!-estallo en risas Forward- ¡Un Incompleto como él no tiene salvación, y menos cuando está por pasar al Nivel 2!-

-¡Ustedes deben de tener la cura!-señalo Hideaki- ¡Ustedes y nosotros somos humanos! ¡NO LES PUEDEN HACER ESTO A LOS DIGIMON!-

-¿Por qué no?-pregunto serio el adulto, sorprendiendo a los jóvenes- ¿Creen que estás criaturas, los digimon, son camaradas o algo por el estilo? ¡Que idiotas! ¡Son solo otra raza más para nuestro mundo! ¡La única diferencia es que su habitad natural es otro! ¡Son seres inferiores a nosotros!-

-¡Los inferiores somos nosotros!-le aseguro Kaoru.

-¡¿Qué les enseñan a los jóvenes de hoy en día?!-se enojó- ¡¿Qué no sabes que el actual Rey de los digimon, es rey por haber sido ayudado por un humano?! ¡Si no fuera porque un humano lo ayudo...! ¡Te aseguro que ese dragón estaría muerto...!-

-¡FORWARD, IDIOTA!- alguien apareció arriba del hombre y le dio tal cabezazo en llamas que lo dejo nockaut.

-¡Kokoromon-chan!-se sorprendió Rapidmon.

La V-mon naranja esquivo los disparos de los humanos, llego ante Red, agarro un tubo que había en el suelo, le dio una zancadilla en las piernas, botándolo, y rompió la capsula que retenía a Patamon.

-¡HUYE!-le pidió Kokoromon, en el momento que el Kopierer tigre se le abalanzaba y la botaba al suelo.

Patamon tomo vuelo en el momento que Rapidmon sacaba de un disparo al tigre morado que estaba encima de Kokoromon.

Ambos se pusieron espalda con espalda, listos para atacar a soldado o Kopierer.

-Me parece que la Jefa ya te echó ¿verdad?-le pregunto el digimon de armadura gris.

-Je-sonrió Kokoromon- Pues sí

-¡Y tiene toda la razón!-le aseguro Rapidmon- ¡Pelear contra el Proyecto Iluminati es un suicido para ti!-

-¡Ah, lo sé! ¡Si sobrevivo a esta, Cuernomon o la Jefa me mandaran de una patada a la luna!-se lamentó Kokoromon.

-...Ojala su Alteza sobreviva-murmuro furioso Rapidmon. Kokoromon lo miro extrañada-... Lo infectaron con el virus solitario-

Kokoromon abrió los ojos horrorizada, dándose cuenta que tenía razón al sentir como el virus en su brazo resonaba con el que estaba en el interior de su amigo.

-¡Yo me encargo aquí! ¡Usa tus vendas con el antídoto que retienen el virus con su Alteza!-pidió Rapidmon.

Kokoromon asintió, y dio un salto hacia el otro techo, esquivando por poco los disparos de los soldados.

Patamon le daba palmaditas al pequeño Poyomon que lloraba en silencio. Pero Hideaki y Kaoru miraban muy preocupados el estado de Pegasusmon, quien ya no se retorcía, pero estaba sudando y tenía fiebre. La mancha morada estaba pasando por su hombro.

-Aguanta, Pegasusmon-pidió Kokoromon, sacando sus vendas- Kaoru-chan, necesito que se las pongas mientras intento detener el proceso con mi poder-pidió.

La joven asintió, y empezó a envolver el ala del digimon, mientras Kokoromon usaba sus poderes de curación. Hideaki las miraba deseando que pudieran salvar a ese digimon.

Escucharon un rugido por detrás. Miraron.

El Kopierer Tigre acababa de aterrizar frente a ellos.

-¡Entren!- Hideaki entro rápidamente a Patamon y a Poyomon al xros loader, en el momento que el tigre los había mirado, pero ahora miraba a los jóvenes y a los dos digimon-...Dobermon aún no puede pelear-murmuro enojado.

-¡ALTEZA!-se preocupó Rapidmon, en el otro techo, peleando contra el cocodrilo- ¡KOKOROMON-CHAN!-

El tigre se les abalanzo. Kokoromon tomo el tubo y se abalanzo a él. Intento darle un golpe, pero recibió un zarpazo en su brazo, rodando a unos metros, cerca del borde del techo.

-¡Déjala!-Hideaki agarro al tigre por la espalda, el cual empezó a sacudirse para quitárselo de encima. El joven cayó a unos metros.

-¡Hideaki!-se asustó Kaoru, al lado de Pegasusmon, quien tenía la mitad de su ala vendada, pero al menos el proceso del virus se había detenido hasta su hombro. El digimon empezó a levantarse de apoco.

El Kopierer se abalanzo a Kokoromon, lista para morderla. Pero Pegasusmon le dio un cabezazo, haciendo que rodara a unos metros.

-¡Pegasusmon! ¡No debiste pararte!-

-...Y... usted no debió venir-sonrió jadeando el digimon alado.

En eso, Forward recobro el conocimiento, y furioso, se levantó y apunto a Kokoromon con su pistola color negro.

Rapidmon se dio cuenta de eso.

-¡NO TE ATREVAS!- pero el Kopierer cocodrilo lo detuvo.

El grito de Rapidmon hizo que todos miraran a esa dirección, y vieron horrorizados como Forward estaba a punto de apretar el gatillo.

-¡CUIDADO!- Pegasusmon empujo a Kokoromon en el momento en que él disparaba, recibiendo el disparo en su pecho, atravesando su armadura dorada.

Pegasusmon cayó al suelo.

-¡PEGASUSMON!-gritaron horrorizados Hideaki, Kaoru y Kokoromon. Rapidmon abrió los ojos completamente horrorizado.

-¡ALTEZA!-

-¡NO!- Kokoromon se levantó y se acercó al digimon herido, quien estaba siendo rodeado por polvos verdes-...¡AGUANTA!-le pidió.

-¡PEGASUSMON!- Hideaki y Kaoru también se le acercaron.

-¡¿Puedes curarlo?!-pregunto desesperado Hideaki.

Kokoromon empezó a usar sus poderes, pero ya era tarde, ya parte del cuerpo de Pegasusmon desaparecía.

Los ojos de Kokoromon se llenaron de lágrimas.

Rapidmon perdió el control de sí mismo, se abalanzo a los humanos que no lo dejaban pasar, pero, al no darse cuenta de lo que hacía, lo dejaron en el suelo, apuntándolos con sus armas en la cabeza.

-...No puede ser- Kaoru se tapó la cara horrorizada-...No...-

Hideaki se había quedado helado... Un digimon estaba muriendo... ¡Por culpa de los humanos!

-...Aguanta...-le pidió Kokoromon, mientras las lágrimas cursaban su rostro-... Te lo suplico...-

Pegasusmon intento enfocar la nublosa mirada en la digimon. Sonrió débilmente.

-Hacia… tiempo que no la veía- comentó- Por favor, vive…-

La digimon abrió los ojos sorprendida.

Pegasusmon cerró los ojos, y desapareció en polvos verdes.


D'arcmon, dentro del xros loader de Saburo, se levantó de golpe.

-¿Sucede algo?- le pregunto Vormundmon, que había estado entrenando solo, y se sorprendió que la mujer estuviera… llorando- ¿Sucedió algo?- preguntó, nervioso.

-… Pegasusmon- la madre se tapó la boca, sin poder creer lo que había sentido.


Rapidmon cerró los ojos, mientras varias lagrimas cursaban su rostro.

Varios soldados se acercaron a Hideaki y Kaoru, que se habían quedado inmóviles al ver lo sucedido. Los agarraron y los alejaron de Kokoromon, quien estaba agachada, mirando el lugar donde un buen amigo acababa de desaparecer.

-...Que pena-dijo sonriendo Forward, apuntando a Kokoromon con otra pistola, de color blanco, en la cabeza- Topacio me regañara por haber perdido a un espécimen de una raza de Caballero. Pero tengo dos, y haré algo que ella jamás pudo. Transformarte en Kopierer. Esta pistola está hecha especialmente para ti, aunque la Jefa robo una hace unos meses… Un disparo, y tus datos del Virus Solitario se actualizarían, y serías una de ellos...-señalo al Kopierer Tigre a su lado, y al Kopierer Cocodrilo, que estaba encima de Rapidmon, impidiéndole ir a salvar a Kokoromon.

El hombre preparo el gatillo.

-¡NO LO HAGAS!-pidió Hideaki con lágrimas en los ojos, forcejeando.

-¡DETENTE!-pidió Kaoru, intentando librarse de sus opresores.

-¡KOKOROMON-CHAN!- Rapidmon forcejeaba desesperado. Acababa de perder a su mejor amigo... No perdería a su mejor amiga...

-...Nos vemos...-y disparo.

Kokoromon fue rodeada de fuego, quemando la bala antes de que siquiera llegara a su casco, cayendo echa ceniza al piso.

Forward retrocedió.

La digimon naranja lo miro con lágrimas en sus ojos rojos brillosos.

-...Descontrol...-murmuro completamente horrorizado el humano.

Kokoromon se levantó, mientras una gran cantidad de fuego la rodeaba, del cual salieron varias serpientes que se abalanzaron a los soldados, quienes les dispararon desesperados pero las serpientes de fuego los mordieron y los arrojaron lejos.

Forward esquivo varias serpientes saltando para atrás, volvió a dispararle a Kokoromon, pero el calor de las llamas era tanto, que la bala simplemente quedo echa ceniza antes de que siquiera la tocara.

El Kopierer tigre se abalanzo a Kokoromon, pero ella levanto su mano contra él, mandando a que una serpiente lo estrujara y aplastara, haciendo que desapareciera en polvos verdes.

Hideaki y Kaoru miraban todo eso asustados.

Kokoromon los miro, y levanto una mano hacia ellos.

Dos serpientes se les abalanzaron, pero una pared plateado oscuro apareció frente a ellos, protegiéndolos, junto con la figura de una joven de traje que empuñaba una espada con un filo del mismo color.

-¡¿Pero qué...?!-Hideki miraba sorprendido a la Jefa.

Ella no respondió, simplemente estaba temblando de ira.

Sintieron un temblor.

Kokoromon mando a cuatro serpientes de fuego contra ellos, aunque sin efecto.

-¡KOKOROMON! ¡Somos nosotros!-le recordó Kaoru. Pero la digimon solo pensaba en una cosa: Matar.

-Malgastas saliva- aseguró la Jefa.

De repente, alguien se abalanzo a Kokoromon demasiado rápido y se la llevo fuera del edificio, chocando con otro, formando un cráter que se vio envuelto en llamas.

-¡¿Y eso qué ha sido?!-se asustó más Hideaki, mientras la Jefa deshacía el escudo.

Ambos jóvenes fueron al borde del techo para ver lo que sucedía.

-¡Es Luke!-se sorprendió Kaoru.

En efecto, Luke estaba impidiendo que Kokoromon se levantara, sujetándola desde la espalda, a pesar de que la liebre estaba siendo afectado por el fuego de Kokoromon, que llegaba a surcar gran parte del interior del edificio.

-...La está reteniendo-se sorprendió Hideaki.

La Jefa los miró de reojo, y se fue.


Rapidmon intento levantarse, pero el Kopierer cocodrilo no lo dejaba.

Pero de repente, con un sonido fuerte, el Kopierer se movió. Rapidmon miro, y vio sorprendido como Jack le daba otro golpe al Kopierer.

-¡Acabalo!-le pidió Jack.

Rapidmon se paró y le disparo al Kopierer, el cual acababa de abrir la boca amenazante, tragándose el disparo. Hubo un momento de inquietud. Y hubo una explosión frente a ellos, tan grandes que los tiro fuera del techo. Jack agarro la mano de Rapidmon, y se agarró del borde, quedando los dos colgados del techo.

-¡JACK!-dijo sorprendido Rapidmon- ¡Si estás tú...!-

-¡LO SÉ!-le respondió Jack, enojado- ¡RAYOS! ¡SI HUBIÉRAMOS SIDO SOLO UN POQUITO MÁS RÁPIDOS...! ¡PEGASUSMON...!-una lágrima curso su rostro- ¡RAYOS! ¡AHORA KOKOROMON ESTÁ EN PELIGRO!-

Rapidmon miro sorprendido a su amigo.

-...No hay nada que puedan hacer…-escucharon. Miraron para arriba. Forward, algo chamuscado, los apuntaba con la pistola blanca.

-¡FORWARD!-se enfureció Jack.

-Me pregunto... ¿Cómo se sentirá Luke, cuando su otro hermano sea un Incompleto?-sonrió el adulto, listo para apretar el gatillo. Jack frunció el ceño.

Una cuerda celeste rodeo las muñecas de Forward desde su derecha, sorprendiendo a todos. Alguien tiro la cuerda, empujando al adulto al piso.

El adulto se intentó parar, pero recibió tal patada en la cara que rodó por varios metros. Se sentó, tapándose la nariz rota, para ver a la responsable.

-...Jefa...-murmuro enojado Forward, al ver a la joven de traje negro.

-Firmaste tú propia sentencia-le aseguro enfurecida la joven- ¿O me equivoco? Estúpido humano-

-¡Realmente eres una traidora a tú raza!-le aseguro sumamente furioso.

-Mejor ser traidora, que un imbécil-la Jefa se le abalanzó, pero, para su sorpresa, él detuvo su puño.

Abrió los ojos sorprendida al darse cuenta que el traje de Forward brillo por unos momentos.

-Ya veo...- tomo distancia- Así que al fin lograron hacer una imitación barata de mi traje-

Forward frunció el ceño.

-Ahora puedo darte la tunda que te mereces, Jefa-

Jack y Rapidmon lograron subir al techo.

-¡Saquen a los civiles!-ordeno la Jefa, guardando su espada, y abalanzándose a Forward, quien se preparó.

Ambos asintieron, y fueron hacia Hideaki y Kaoru.

-¡Jack!- Kaoru se acercó a la liebre, y, para sorpresa de él, lo abrazo- ¡Pegasusmon...! ¡Y ahora Kokoromon...! ¡¿Qué sucede?!-

-¡E- Eso quisiera saber!- tartamudeo todo rojo Jack- ¡¿A qué viene esto?!-

-¡Me pregunto lo mismo!- Hideaki, celoso, alejo a Kaoru y le plantó cara a un sorprendido Jack- ¡¿Qué sucede?!-

-¡Lo que sucede es que los vamos a sacar!- Rapidmon agarro a Hideaki como si fuera un saco de papas- Estoy seguro que él no me perdonaría si algo malo les pasara...-

-...Rapidmon...-murmuro tristemente Hideaki.

Rapidmon emprendió vuelo para alejarse.

-¡Para un poco la velocidad!-

Jack miro a Kaoru, quien observaba nerviosa como Luke hacia todo lo posible para retener a Kokoromon en ese cráter en el edificio.

La liebre coloco su mano en su hombro y le sonrió.

-Estarán bien-le sonrió- Con permiso- la levanto en brazos y empezó a irse en la misma dirección que Rapidmon.


-¡NO!-se enfureció Forward, al ver como Jack se iba- ¡Tenía que irse!-pero, al distraerse, no esquivo una patada de la Jefa, que lo mando a rodar.

-Creo que tendrás que conseguirle otro regalo a Topacio, ¿qué acaso es su cumpleaños?-le pregunto enojada, dándole un puñetazo.

El hombre se levantó y esquivo el puño a tiempo, detuvo una patada de la Jefa, y la sujeto con fuerza, pero se sorprendió que ella saltara y le diera un puntapié en el mentón, obligándolo a soltarla. Ella aterrizo rápidamente, y se defendió del puñetazo de Forward, pero, para su sorpresa, el impacto la hizo retroceder bastante.

-Ya veo… No solo te hace más resistente y aumenta tus reflejos, también tu fuerza- la joven lo miró molesta- Copia barata-

Forward sacó su pistola, y empezó a disparar. La Jefa creo un escudo de energía celeste apretando un botón de su brazo, y cuando la carga del hombre se terminó, ella sacudió el brazo, lanzando el escudo como si fuera un disco, sorprendiendo a Forward en el momento en que se le clavaba. La joven aprovecho el momento para abalanzársele y darle un puñetazo en el estómago con tanta fuerza, que lo lanzó fuera del techo, cayendo al callejón…

La Jefa se incorporó, sobándose el brazo, donde le había golpeado el hombre. Los nuevos trajes eran de temer, si eran capaces de imitar sus capacidades hasta ese punto.

-Realmente... esto es como un círculo Mataste a uno de mis compañeros... y yo te la devuelvo... Estoy dispuesta a pagar el precio de lo que viene para mí- Y se alejó.


Hubo una explosión en el edificio en el que estaban Luke y Kokoromon. Desde todas las ventanas salieron abrasadoras lenguas de fuego. Pero la estructura no podía aguantar tanto poder destructivo, por lo que se derrumbó.

-¡Kokoromon! ¡Luke!- la Jefa acababa de acercarse al borde del techo en el momento en que ocurría el derrumbe, y sacó su espada en el momento que las secuelas se acercaban a los alrededores…


Jack movió sus orejas y miro horrorizado para atrás. Desde donde estaba, junto a los dos jovenes y Rapidmon, pudo ver el derrumbe del edificio.

-¡HERMANO! ¡KOKOROMON! ¡JEFA!-


El xros heart corría por el Digiquartz, sorprendidos de que Kokoromon fuera tan rápida, pero se quedaron helados al observar a lo lejos un edificio, desde donde las ventanas salían llamaradas de fuego, y se derrumbaba.

Un fuerte viento los obligo a taparse la cara.

"¡¿Qué es esto?!" se asustó Tagiru, abriendo un ojo, intentando ver.

"Kokoromon…" Shoutmon miró asustado la destrucción. Él podía reconocer el fuego de la digimon en cualquier lado.


El edificio estaba hecho ruinas. Aún había mucho humo alrededor por el derrumbe, que afecto a los edificios más cercanos.

Entre los escombros, de una patada salieron varios, dejando que la Jefa saliera algo adolorida, algo agradecida de haber creado un escudo a tiempo con su espada, con la cual se ayudó a levantar.

Miró el desastre ocasionado por Kokoromon, ¿Dónde estaban ella y Luke?

Sintió movimiento detrás, y se agachó a tiempo para esquivar un disparo. Miró para atrás y, con su espada, detuvo la cuchilla que blandió Forward contra ella. Para su sorpresa, él no tenía ningún daño.

-¡¿Qué eres?! ¡¿Una cucaracha?!-le preguntó enojada, dándole una patada, haciéndolo retroceder.

Definitivo, las copias de su traje eran más que copias baratas.

En eso, Tagiru y los demás llegaron al edificio en ruinas.

-Pero… ¿Qué paso aquí?-se sorprendió Gumdramon.

-¡¿Qué hacen ustedes aquí?!-escucharon y miraron a la Jefa.

-¡Jefa!-llamo Yuu- ¡Kokoromon se fue de la casa!-

-¡Lo sé! ¡¿Quién, además de ella, puede causar este desastre?!- les pregunto, enojada- ¡Ustedes son los peores niñeros!-

-¡No somos niñeros!- aseguraron enojados Tagiru y Gumdramon.

Shoutmon miró para todos lados, buscando a la digimon que amaba, pero no había señal de ella.

-¡Jefa! ¡¿Dónde está Kokoromon?!-preguntó asustado.

En ese momento, el traje de la joven empezó a brillar.

-¡Jefa!- se asustó Taiki.

La joven miró para adelante. Forward tenía en su puño un aparato que estaba absorbiendo su traje.

-¡¿Quién es él?!- se sorprendió Tagiru- ¡¿Qué está haciendo?!-

Pero la Jefa no alcanzó a responder, porque, de golpe, su traje había sido absorbido, mostrando a Samanta Wolf, quien llevaba el traje con el que fue al funeral de sus abuelos…

El Xros Heart se quedó quieto, totalmente sorprendido.

Tagiru miró, sin poder creerlo, la verdadera identidad de la Jefa…

-¡¿Creías que podrías esconderte siempre en esa mascara?!- le pregunto enojado Forward, y se le abalanzó- ¡Samanta Wolf!- le dio un puñetazo, que fue detenido por la joven, sorprendiéndolo por completo.

-No me digas… ¿Realmente creyeron que mi fuerza provenía del traje de Jefa, y por eso empezaron con estas copias baratas?- pregunto Samanta, y, de un movimiento, torció la muñeca de Forward, quien grito de dolor y retrocedió- Escúchame bien, maldito humano, mi traje tiene cuatro funciones- se le abalanzo y le dio un puñetazo en el estómago, haciendo que escupiera sangre- Ocultar mi identidad- apretó su puño-Protegerme de los impactos fuertes- levantó su brazo, preparada- Permitirme llevar mis armas de manera más cómoda- miró a Forward con sus ojos café oscuro-Y controlar mi fuerza-

Le dio un puñetazo de tal manera que el adulto salió volando, chocando contra un edificio.

Samanta recogió el aparato que había usado Forward y lo rompió con su mano, haciendo que de él saliera la esfera que guardaba su traje. Se lo guardo en el bolsillo, y miró al Xros Heart, que aún no salía de su sorpresa.

-Sa-tú-Sa-tú- tartamudeaba Tagiru, señalándola- Impo-imposible… ¡Pero si tú estás eximida de Educación Física!-

-Sa… Samanta-san- murmuró Yuu-… Ese hombre…-

-El traje que tiene es una copia del mío. Debió evitar que muriera con ese impacto. Además, mato a uno de mis compañeros- lo miró de reojo- Así que es estúpido preocuparse por él-

Eso hizo que el Xros Heart reaccionara.

-¡¿Qué hizo QUÉ?!- se enojó Gumdramon.

-Un minuto… ¡¿Eso tiene que ver con que Kokoromon…?!- preguntó Shoutmon, pero fue interrumpido por un temblor en el lugar.

En ese momento, de entre las ruinas detrás del Xros Heart, emergió una llamarada, que llego más allá que la altura de los edificios. De entre el fuego, salió disparado alguien, cayendo de espaldas a varios metros.

Luke aterrizó al lado de Samanta, bastante quemado.

-¡Luke!-se sorprendió Taiki, mientras Shoutmon miraba la enorme llamarada.

"Kokoromon..."

-Lo hiciste lo mejor que pudiste- le aseguró Samanta a Luke, quien se levantó- ¿Lograste detenerla?-

Luke negó.

La llamarada se detuvo.

Kokoromon salió del agujero, lastimada, rodeada de fuego y con los ojos rojos brillantes.

-¿Aún no se desactiva el Descontrol?-murmuro enojada Samanta.

-¡Kokoromon-sama!- Gumdramon casi se le acerca, si Shoutmon no lo sujeta del brazo- ¡Déjeme!-

-¡Idiota! ¡¿No ves como dejo a Luke?! ¡Si intentamos algo terminaremos peor que él!-le aseguro el dragón. Gumdramon noto que la mano de Shoutmon temblaba. Se dio cuenta que el Rey estaba mucho más preocupado por Kokoromon que él.

Kokoromon los miro, mientras el fuego que la rodeaba se empezaba a volverse más salvaje.

-...Tenemos que retroceder...-aviso Taiki-... No podremos contra ella-

Kokoromon se abalanzo contra ellos. Pero alguien aterrizo encima de ella, rodeado de energía negra.

-¡DETENTE, KOKOROMON!-pidió Jack, con su programa de defensa activado.

-Luke- llamó Sam.

-... Su sistema está evolucionando-le informo-... Si continúa en este estado... El virus solitario tendrá paso libre para convertirla en Incompleto nivel dos, y después en Kopierer-

El Xros Heart abrió los ojos sorprendido.

En eso, de un movimiento de su brazo, Kokoromon creo una serpiente de fuego que lanzo a Jack lejos de ella, haciendo que él chocara fuertemente contra el piso.

-¡Jack!-Tagiru y Gumdramon se le acercaron.

-Ay…-

-Kokoromon es más fuerte que antes- murmuro Yuu, sin poder creerlo.

Taiki miró preocupado y asustado a Kokoromon, miró de reojo a Shoutmon, que temblaba enojado, y más asustado que él.

Samanta apretó sus puños.

-Demonios, este día cada vez está peor-


¡Espero que te haya gustado el capitulo!

¡Nos vemos en el próximo y no olvides comentar^^!