Antes de leer, me vuelvo a disculpar por demorarme tanto en subir. Es que, otra vez, estaba ocupada (en realidad, entusiasmada), con otros proyectos, pero, gracias a un lector (Fanny) me volvió la inspiración para esta historia (además de que tuve perdido el documento del cap en el notebook un buen tiempo, y me costó encontrarlo T-T).

Sin más, espero que disfrutes la lectura.


La vida de Jäger.

Una nueva misión.

Desde donde estaban, Kaoru y Hideaki, junto a Rapidmon, pudieron apreciar la enorme llamarada que se produjo en la zona destruida anteriormente, provocando que se cubrieran los brazos por la magnitud del fuego.

-Esto… ¿Esto lo hace esa digimon que parece peluche?- murmuró Hideaki.

Rapidmon golpeo el piso, sorprendiendo a ambos jóvenes.

-… Alteza… D'arcmon-san… Perdónenme- murmuró la liebre gris, temblado de ira.

-… Rapidmon- murmuró tristemente Kaoru- No te entristezcas- se agacho a su lado, y lo tomo de las manos, sorprendiéndolo- A Pegasusmon no le hubiera gustado verte así…- eso lo sorprendió más- Eran como hermanos, ¿verdad? Y yo… No pude agradecerle… el habernos salvado- la joven cerro los ojos, sin impedir que unas lágrimas cursaran su rostro- Por eso… No te entristezcas, Rapidmon, no fue tu culpa-

-… Kaoru-chan…- Hideaki apretó sus puños- ¡¿Por qué tiene que pasar esto?!- miró la enorme llamarada, que se desvanecía- ¡¿Por qué, los humanos, han hecho algo como esto?!- cerro los ojos, molesto- ¡¿Por qué?!-

Rapidmon lo miró, recordando como su mejor amigo, hasta la muerte, protegió a aquellos humanos.

-Vamos… Tengo que llevarlos a un lugar seguro- murmuró la liebre digital, levantándose.

-¡Es-Espera!- Hideaki se le acercó- ¡Kokoromon-chan…! ¡La digimon peluche…!-

-Ella estará bien-

-¿Cómo lo sabes?- Kaoru lo miró preocupada, y, para su sorpresa, él sonrió levemente.

-Porque, cuando estas con nuestra Jefa, estas a salvo-


Las serpientes de fuego, provenientes de Kokoromon, se abalanzaron a Gumdramon, Damemon y Jack, mordiéndolos y lanzándolos contra los escombros.

-¡Gumdramon!- Tagiru lo miró preocupado, mientras Yuu corría hacia el digimon blanco.

El joven de googles observo a Luke, que había mirado de reojo a Jack, pero después continuo a su lado, ya que le habían dado las ordenes de proteger a los humanos del Xros Heart.

La V-mon de ojos rojo brillantes esquivo la espada de Samanta, quien no podía volver a usar su traje a causa del artefacto "de sellado"que utilizo Forward en su intento de hacerse con él.

Kokoromon, al notar su presencia, le lanzo una llamarada que esquivo, apareciendo detrás de ella en una luz dorada.

En el momento en que iba a clavarle el acerco en la espalda, otra serpiente se formó en esa parte, deteniendo el filo.

Samanta frunció el ceño y dio un salto, esquivando otras serpientes. Aprovechando eso, Shoutmon se abalanzo por otro lado a la V-mon.

-¡Rowdy Rocker…!- estuvo a punto de golpearla, pero al verla en ese estado, hizo que dudara y errara el golpe, rompiendo el piso, provocando que ella saltara más lejos.

-¡Shoutmon!- lo llamó Taiki, dándose cuenta que su compañero erro a propósito el ataque.

-Lo siento- murmuró el dragón, incorporándose.

Miró a Kokoromon, que le devolvió la mirada, pero no con sus ojos rojo oscuro, sino los brillantes, los ojos del Descontrol.

"Kokoromon… Estás sufriendo. Sufres tanto que el Descontrol se está apoderando de ti" apretó sus puños, molesto "Esto no es como antes… Esa vez pude golpearte porque quería salvarte, pero ahora… Puedo ver tu tristeza, tu sufrimiento, y eso es lo que no me permite lastimarte" mostró sus colmillos, enojado.

No podía, no a Kokoromon.

Sintió a alguien a su lado, pero, antes de poder ver, Samanta lo agarro de la chaqueta y lo lanzó contra Taiki, haciendo que ambos cayeran al piso.

Luke parpadeo sorprendido.

-¡Taiki-san!- se asustó Yuu.

-¡Rey!- Gumdramon se acercó al dragón rojo, que tenía los ojos dándole vueltas.

-¡Samanta! ¡¿A qué vino eso?!- exigió saber enojado Tagiru.

-Para ti, soy la Jefa- lo miró de reojo- Este idiota no puede pelear contra Kokoromon. No quiere. Y no necesito a un estorbo en esta situación-

-¡¿Qué dijiste?!- Tagiru se le acercó, echando humo de la cabeza- ¡No eres nadie para dar órdenes, Samanta!-

-Ya veo…- la Jefa miró a Kokoromon, que se preparaba- Ahora que sabes que soy Samanta, ya no me respetas como Jefa. Hombre tenías que ser-

Eso dejo en blanco al joven de googles.

Kokoromon se les abalanzo.

-¡Es-Espera! ¡¿Quién dice que por eso yo…?!- pregunto tartamudeando Tagiru.

-¡Tagiru, muévete!- rugió asustado Gumdramon.

-Escucha, Akashi- Samanta lo agarro del hombro, y, en un brillo dorado, desaparecieron y aparecieron a unos metros lejos de Kokoromon, quien se detuvo al ver que sus presas no estaban frente a ella-Tu eres del tipo de chico que actúa diferente con otras niñas, dependiendo como actúen contigo-

-¡NO!- negó rojo.

-¿De verdad?- lo quedó mirando, preparando su espada- Aun esta en mi memoria eso de "¿Quién quisiera ser amigo mí?, siendo tan desagradable"-

Tagiru se quedó de piedra, y se sonrojo.

-Si… Pero…-

-Eres de lo peor. Tratándome ahora como Samanta y no como la Jefa. Piérdete, estorbas-

Eso destrozo al joven, que se acurrucó deprimido al lado de Gumdramon.

-¡Tagiru! ¡No es momento de ponerse así!- le rugió en la cara el dragón morado.

-Oye… ¿Se puso a hablar con el Chico Googles mientras enfrenta a Kokoromon en Descontrol?- Jack se acercó al grupo, sobándose una costilla.

-Kokoromon está cansándose- se dio cuenta Yuu, y era verdad. La V-mon se movía lentamente, pero el fuego que la rodeaba se volvía más salvaje y peligroso.

-Su cuerpo, pero no el virus- le señalo Samanta, preparando su espada- ¡Jack, haz algo bien y saca al Xros Heart de aquí!- le ordeno- No tengo tiempo ni el genio para cuidar a un grupo de niñitas que solo vienen a estorbar-

-¡¿Qué cosa?!- se enojó Gumdramon.

-¡Samanta, queremos ayudar! ¡No puedo darle la espalda a Kokoromon! ¡Menos en el estado en el que esta!- le aseguró Taiki- ¡Está sufriendo, está llorando por dentro…! ¡¿No puedes escuchar su melodía?!-

-… Claro que sí, idiota. Te dije que ambos somos los únicos humanos con ese poder- Samanta lo miró de reojo- ¡Pero si eres capaz de escucharla, entonces el Rey también, y el muy inútil solo anda estorbando porque no se atreve a hacerle daño!-

Eso dejo callado al joven, quien miró a su compañero, que apretó sus puños, temblando enojado consigo mismo.

-¡Kokoromon-sama es nuestra amiga!- le rugió enojado Gumdramon.

-¡Te equivocas si piensas que vamos a abandonarla-dame!- asintió Damemon.

Jack miró sorprendido a ambos digimon. No esperaba que se apegaran tanto a Kokoromon en el medio año que se conocían.

La Jefa los miró de reojo.

-Bien…- acepto, de mala gana.

-¡Gracias, Samanta!- sonrió Tagiru.

-¿Tienes algún plan?- pregunto Taiki.

-Sí- Samanta apretó el mango de su espada, mirando como Kokoromon gruñía levemente- Actúen cuando se los diga- ordeno, y se abalanzo a la V-mon.

-¡¿EH?!- se espantó el Xros Heart.

La digimon naranja, al verla, creo tres serpientes que se le abalanzaron, pero, para su sorpresa, la joven desapareció en un brillo dorado, apareciendo detrás suyo.

Al momento de mirar, ya había recibido un puñetazo por parte de la Jefa, lanzándola contra unas rocas.

Samanta se agarro la mano, que estaba quemada a causa del fuego que rodeaba a la digimon. Demonios, se le había olvidado ese pequeño pero gran detalle.

No tuvo más tiempo para ver su mano, ya que Kokoromon se le había abalanzado de improviso, haciendo aparecer una espada de fuego en sus manos, la cual chocó contra la de la joven, quien retrocedió un poco.

-¡SAM!- gritó asustado Tagiru.

-Idiota…- murmuró enojado Samanta, empezando a retroceder unos pasos-… No me llames así… ¡Y tú, Kokoromon…!- sacudió su espada, deshaciendo la de la V-mon, y le dio un fuerte cabezazo en la frente, sorprendiendo a los presentes- ¡ABRE LOS OJOS!-

Ambas retrocedieron, la digimon agarrándose la cabeza, mientras que Samanta intentaba enfocar bien la vista, ya que la sangre provocada por el golpe ensucio levemente sus lentes.

-¡XROS HEART, AHORA!-gritó.

-¡SÍ!- Gumdramon, Damemon, y Shoutmon se abalanzaron a Kokoromon, golpeándola y lanzándola contra unas rocas.

-¡Jefa!- Jack se acercó a Samanta, quien se agachó, jadeando.

-¿Estás bien, Sam?- Tagiru se le acercó, preocupado, al igual que Taiki y Yuu.

-Demonios… Ahora noto la diferencia sin mi traje- jadeo enojada consigo mismo- Mis músculos están empezando a dañarse… ¿Por qué rayos los humanos somos tan delicados?

-Samanta-san…- murmuró preocupado Yuu.

Taiki apretó los puños, molesto con la situación, y miró a Luke, que, desde donde estaba, los miraba de reojo… ¿No peleaba por qué la Jefa se lo ordeno? ¿Tan peligroso podía llegar a ser…?

Shoutmon miró de reojo a la joven de lentes ensangrentados, sintiéndose pésimo… Si él fuera capaz de pelear en serio con Kokoromon…

El escombro de rocas en el que cayó la V-mon se deshizo en cenizas, mientras una gran cantidad de fuego rodeaba a la digimon, alertando al resto.

-¿Aun… le queda todo este poder?- murmuró sorprendido Damemon.

-… Kokoromon- murmuró Tagiru, preocupado.

-Kokoromon-sama…- murmuró sorprendido Gumdramon- Por favor… ¡Despierte, Kokoromon-sama…! ¡A usted no le gusta pelear…! ¡Deténgase!- le pidió, enojado por verla sufrir, pero la digimon naranja siguió viéndolo con sus ojos rojo brillante.

-Deja… de gastar saliva…-ordeno fastidiada Samanta- Ella no puede escucharnos… La muy idiota…-

-¡No le digas así a Kokoromon!- rugió enojado Shoutmon- ¡Está sufriendo! ¡¿No lo comprendes…?!-

-¡¿Y crees que yo la estoy pasando de lo lindo?!- lo calló enojada Samanta- No solo se me están desgarrando los músculos… Hace unos momentos murió uno de mis compañeros en manos del Proyecto Iluminati, y eso duele bastante…- le aseguró, dejándolo callado, al igual que al resto. Jack miró a Kokoromon, dolido al recordar a Pegasusmon-… Pero no tengo tiempo de andar en lamentaciones… Rey inútil… Por esto Kokoromon es inútil. Siempre le sucede lo mismo. Se deja llevar tanto por sus emociones que termina lastimando a otros-

Shoutmon bajó la mirada, apretando sus puños. Taiki y Gumdramon lo miraron, preocupados. Luke los miró de reojo.

-Jefa- la llamó, señalando a la V-mon.

Todos la miraron, para observar como el virus solitario en su brazo derecho empezaba a expandirse, de apoco, hacia su hombro.

-¡Kokoromon!- se asustó Tagiru.

-¡E-El virus…!- murmuró asustado Yuu.

-E-Esto es malo- señalo enojado Jack, haciendo que el Xros Heart lo mirara- Si el virus se sigue expandiendo, y llega a su corazón…- apretó sus puños, enojado.

-… No- murmuró asustado Taiki, mientras que Shoutmon miraba bruscamente a la digimon que amaba, observando como la mancha morada se extendía.

-Demonios…- Samanta se levantó, apoyándose en su espada- ¡Kokoromon, deja el dramatismo y vuelve en ti, idiota…!-

Pero no había caso. El fuego que rodeaba a Kokoromon se hizo más salvaje, tanto así que, desde donde estaban, se podía sentir el calor de aquellas llamas descontroladas.

-Jefa- llamo Jack, pidiendo órdenes.

Samanta medito, al igual que Taiki. Luke los miró de reojo.

-… Si no nos escucha… tendré que absorber su fuego con mi espada… eso debería acortarle el poder al virus- sentenció, extrañando al Xros heart, pero alertando a las dos liebres.

-Samanta, tus músculos no tolerarán la potencia del fuego- señalo Luke, frunciendo el ceño- Y has gastado mucha de tu energía con las teletransportaciones-

-¡Tiene razón!- apoyo Jack- Si te sigues sobre esforzándote…-

-Lo sé, pero no me preocupa- aseguró Samanta, mirando a Kokoromon- Luke es el segundo al mando, y tiene bien claro mis planes. Él puede continuar con Jäger-

Tagiru abrió los ojos, sorprendido al entender lo que quiso decir Samanta.

-… Oye… ¡No me gusta!- le grito el chico de googles- ¡¿Por qué no dejas que los demás ayudemos?!-pidió saber- ¡¿Por qué tú tienes que estar al frente, hiriéndote y arriesgándote…?! ¡Eres humana…!-

-Y no me enorgullezco- lo calló Samanta- Y, si voy al frente, es porque soy la menos indispensable, y la líder de Jäger. Estoy en contra de aquellos líderes y cazadores que se escudan tras sus compañeros digimon al momento de pelear- lo miró, levemente enojada- Es de cobardes. Yo peleo al frente para estar en sincronía con los míos, y nunca me escudo con otros. Así es Jäger… Y Kokoromon es demasiado importante para perderla ahora…-

-Pero…-

-Si tienes otra idea, hazme el bendito favor de exponerla- lo calló nuevamente, dejándolo en silencio.

Shoutmon apretó sus puños, ya enfurecido.

-Taiki- llamó a su compañero, que no se sorprendió- Lo sabes, ¿verdad?-

-Sí… Pensamos lo mismo- sonrió levemente, bastante preocupado.

-…- Samanta los miró, frunciendo el ceño-… Supongo que piensan en la Digi Xros- suspiró.

-¿Ah? ¿Cómo supiste?- se sorprendió Taiki.

-Solo te diré que tu cara de idiota me lo dijo- le aseguró, dejándolo dolido.

-¿Digi Xros?- murmuró sorprendido Yuu.

-Sí. Me fusionare con Kokoromon para traerla de regreso- Shoutmon miró a la V-mon, frunciendo el ceño.

-¿Es posible?- pregunto aliviado Tagiru.

-Ya he hecho esto antes-aseguró serio el dragón rojo- Es difícil meterme al inconsciente, pero si me acerco lo suficiente, puedo hacerla razonar… Aliviar su dolor-

-¡Oye, Cuernomon, es una locura! Si haces digixros con Kokoromon, puedes infectarte con el virus solitario- le señalo Jack.

-¡¿Ah?!- se asustaron Tagiru y Gumdramon.

-Tiene razón…- Samanta lo miró molesta- El Mundo Digital no puede tener a un Rey infectado…-

-¡Eso no me importa!-la calló Shoutmon, y la miró con algo de fiereza- ¡No puedo llamarme Rey después de saber cómo los míos son secuestrados y usados en experimentación humana! ¡Ya es suficiente con saber que no puedo salvarlos, y quedarme de brazos cruzados dejando que ustedes, Jäger, se esfuercen por salvarlos…! ¡Hasta han tenido ya una baja…!- apretó sus puños, enfurecido-… No puedo llamarme Rey si ni siquiera soy capaz de salvar a la digimon que amo…-

-… Rey- murmuró preocupado Gumdramon, al igual que Taiki.

En eso, Kokoromon rugió, por lo que todos la miraron.

La digimon, envuelta en aquellas peligrosas llamas, empezó a caminar hacia ellos, mientras el virus envolvía la mitad de su hombro.

-¡Kokoromon, detente!- le pidió Yuu, pero no había caso.

-… Samanta-la llamó Luke, mientras ella cerraba los ojos, meditando.

Ella suponía lo peligroso que podía ser el contacto de Shoutmon con el Virus, pero no era el momento para perder a Kokoromon… No aun…

-… Bien- miró de reojo al Rey- Pero no te atrevas a culpar a Jäger si resultas infectado. Va para ambos- miró a Taiki, quien asintió.

Ambos compañeros miraron a Kokoromon, que se detuvo, como si intuyera que algo iban a hacer sus enemigos.

-… Shoutmon- Taiki sacó su xros loader rojo.

-Sí…-

-Oiga, Rey- Gumdramon se le acercó, algo preocupado.

-…- el dragón lo miró de reojo, notando miedo en sus ojos verdes- Regresare con ella- le prometió, mirando a la V-mon.

Gumdramon asintió, nervioso.

Shoutmon respiro hondo, sabiendo que lo que vendría sería bastante difícil.

-Bien…- apretó su micrófono- ¡Aquí voy, Kokoromon!- se abalanzó a la digimon naranja, que se protegió formando una espada de fuego y chocándola contra el arma del dragón rojo- ¡AHORA, TAIKI!- rugió Shoutmon, notando como el fuego de la V-mon empezaba a lastimarlo.

-¡Sí! ¡Shoutmon, Kokoromon! ¡DigiXros!- el joven levantó su xros loader, del cual su pantalla tomo un resplandor verde.

Ambos digimon fueron rodeados de data, y, de repente, en donde estaban ellos se creó una esfera de data blanca.

-¡REY!- se asustó Gumdramon.

-¡Espera!- lo detuvo Jack, sorprendiéndolo.

-No podemos hacer nada más- le aseguró Samanta, bastante seria.

-Sí… Todo depende de Shoutmon- murmuró Taiki, frunciendo el ceño.

Tagiru trago saliva, e intercambio una mirada preocupada con Yuu, mientras Damemon apretaba sus puños, nervioso.

Luke, mirando la esfera de datos, frunció levemente el ceño.


Rapidmon, sujetando en cada brazo a Kaoru y a Hideaki, aterrizo en un callejón del Digiquartz.

-Aquí estarán a salvo- les aseguró, bajándolos- Ahora, Hideaki- miró al joven, que se sorprendió levemente porque lo llamara con su nombre- Utiliza el xros loader para sacarlos de aquí-

-¿Eh? ¿Y tú?- pregunto preocupado el joven.

-Iré con la Jefa- se volteó- Les encargó al Patamon y al Poyomon. Con esto, dudo de que intenten capturarlos de nuevo-

-Espera…- le pidió nerviosa Kaoru- ¿Estarás bien?- le pregunto.

Rapidmon los miró a ambos, algo sorprendido de que se preocuparan por él.

-S-Sí… Manténganse a salvo-

-¿Volveremos a verte?- pregunto Hideaki.

-Oye… ¿Por qué les importo tanto?- pidió saber, confundido.

-Porque eres nuestro amigo- le dijo Hideaki, algo extrañado por su sorpresa- Tú, y Pegasusmon- aseguró, algo triste al recordarlo-… Rapidmon. Si alguna vez necesitas la ayuda de un cazador, sabes que cuentas conmigo- levanto su mano hacia el digimon.

Rapidmon lo miró, y no pudo evitar sonreír.

-Lo tomare en cuenta-aseguró.

"Alteza…" estrechó su mano con la del humano "… Su deseo de mantener viva las relaciones entre humanos y digimon no ha muertoMe aseguraré de protegerlo, junto a Hideaki, Kaoru-chan… y la Jefa"

-Nos vemos- sonrió tristemente Hideaki.

Rapidmon asintió levemente con la cabeza, y echándoles un último vistazo a aquellos dos jóvenes, emprendió vuelo, dejándolos solos.

-… Ojala esté bien- murmuró preocupada Kaoru.

-Estoy seguro que lo estará- sonrió levemente Hideaki, pero después miró molesto el piso-… No entiendo… ¿Cómo los humanos pueden causarle daño a los digimon? ¿Y por qué son adultos los que saben?-

-La información se filtra- escucharon, y se voltearon, para ver al anciano relojero acercarse a ambos, acompañado de Kai, y de MidoriGumon, que parecía molesto.

-¡¿Tú?!- lo señalo sorprendido Hideaki- Oye, hacía tiempo que no te veía, viejo- admitió, rascándose la cabeza.

-¿Qué sucede?- pidió saber Kaoru.

-Lo lamento. MidoriGumon me contó la situación del digimon llamado Pegasusmon- explico el anciano, mirando al Gumdramon verde, quien volvió a bufar- Realmente lamento que se hayan visto envueltos en esto-

-… Pegasusmon…- se entristeció Kaoru.

-Oye, oye- se sorprendió Hideaki- ¿Quién es este?- miró a MidoriGumon- Se parece mucho a Gumdramon, y no es por la raza… ¿Y él?- miró a Kai, quien frunció el ceño.

-Tengo la agenda algo apretada- el anciano, simplemente, sacó algo de su bolsillo, y se lo tendió a Kaoru, que se quedó sorprendida.

Un xros loader blanco.

-¿Eh…? ¿Es un…?- murmuró sorprendida la joven.

-¡Ah! ¡¿Quieres volver a Kaoru-chan en una cazadora?!- se sorprendió bastante Hideaki.

-No. Pero alguien tiene que cuidar a los digimon que están en tu xros loader- señalo el anciano, mirándolo.

-Además de que los tipos que andan molestando no saben que eres una cazadora. Eso te mantendrá a salvo, junto a esos digimon-agrego Kai, cruzándose de brazos.

Kaoru miró algo nerviosa el aparato que le tendían. Pero, recordando el sacrificio de Pegasusmon, decidió seguir su mismo camino de proteger a los que le importan.

Tomo el xros loader, que se volvió de un color verde claro, sorprendiéndola.

El anciano sonrió, satisfecho.

-Oye, vejestorio- lo llamó MidoriGumon, tomando su atención- ¿Nos vamos o qué?-

-Sí…- el anciano empezó a alejarse, junto a Kai y el digimon.

-¿Eh? Anciano, la batalla es en la otra dirección- señalo Hideaki.

-Te equivocas- lo miró de reojo Kai, deteniéndose junto al digimon verde, mientras el anciano continuaba camino- Lo mejor no será meternos en eso-

-Pero…-

-Tsch. Tenemos otras cosas que hacer- aseguró molesto MidoriGumon- Además…- recordó a su hermano-… no están solos- y, sin más, se fue junto al rubio.

Hideaki miró por donde se fueron, algo preocupado y molesto por no entender lo que ocurría.

Kaoru, sin apartar la mirada del xros loader verde claro, miró decidida al frente.

No dejaría que la muerte de Pegasusmon fuera en vano. Ella protegería a los que apreciaba.


Shoutmon, sintiéndose agobiado por una misteriosa presión, abrió lentamente los ojos.

Estaba levitando en un lugar lleno de data plateada aprisionada por una sustancia viscosa.

Se quedó sorprendido al darse cuenta que era la data de Kokoromon infectada por el virus solitario.

Kokoromon…

-¡Kokoromon!- rugió, mirando para todos lados, pero no había rastro de ella- ¡Kokoromon! ¡Soy yo, Shoutmon, Cuernomon! ¡He venido por ti!-

Pero no hubo respuesta.

El dragón rojo, dándose cuenta que estaba perdiendo el tiempo gritando, puso su mano en su pecho, apretando la chaqueta que la V-mon le había regalado. Se concentró, buscando la melodía de la digimon que amaba…

"Ya no más… Que alguien… me ayude…"

Abrió los ojos de golpe, y miró la dirección por donde vino la melodía.

-¡Koko…!- cuando se disponía a ir, se quedó quieto, porque su pierna acababa de ser rodeada por el Virus- ¡Suéltame!- rugió, enfurecido, deshaciéndolo con un golpe de su micrófono.

Pero, antes de que se diera cuenta, era rodeado por aquella sustancia viscosa, que empezó a caer encima suyo, impidiéndole moverse.

-¡Suéltenme!- rugió enfurecido el dragón, forcejeando, sintiendo como enfermaba al entrar en contacto con el Virus, del cual salía una especie de lamento.

Sintió que sus fuerzas flageaban ante aquella presión, y, de apoco, dejo de forcejear, dándole paso libre a la sustancia pegajosa y letal de rodearlo por completo, aprisionándolo e infectándolo.

-No… De… Déjame…- jadeo Shoutmon, sintiendo como se nublaba su vista y el virus empezaba a hacerle efecto-… No… Tengo que… a Kokoromon… No puedo abandonarla…- cerro los ojos con fuerza, sin notar como su piel roja, de repente, cambio a color negra-… No la dejare… No ahora… que está sola… sufriendo… llorando…-gruñó, enfurecido por lo que le sucedía- ¡SUÉLTAME!- rugió, y, de golpe, el virus que lo acechaba se desvaneció, dejándolo libre.

Shoutmon se sostuvo de sus rodillas, jadeando, abriendo levemente sus ojos, que eran color ámbar. No lo podía creer, acababa de repeler al virus, sin saber cómo…

Se miró las manos, sorprendido de que sus dedos fueran de color gris, pero estos volvieron a ser color negro, al igual que su piel roja, y sus ojos azules…

¿Qué acababa de pasar?

"Ya no más… Paren… Ayuda…"

-¡Kokoromon!- reaccionó el dragón, y se dirigió hacia el origen del llamado.

No podía salir aun de la sorpresa de haberse salvado, de milagro, de ser infectado por el virus, y, mientras viajaba, se dio cuenta que el virus dejó de intentar infectarlo. Solo se mantenía atado fuertemente a los datos plateados y puros de Kokoromon.

Le enfermaba ver aquello… Que Kokoromon tuviera semejante cosas en su interior, y pudiera sonreír con naturalidad frente a los demás... ¡Odiaba al Proyecto Iluminati, el origen del virus!

Mostró sus colmillos, enfurecido al darse cuenta que no podía hacer nada contra aquel virus letal.

Se detuvo al verla.

Ahí estaba sentada, rodeada por el Virus Solitario, con los ojos fuertemente cerrados, llorando en silencio.

-¡Kokoromon!- rugió Shoutmon, haciendo que la V-mon levantara la cabeza, sorprendida al verlo en su interior.

-… ¿C-Cuernomon…?- lo miró atónita- ¡A-Aléjate…! ¡Te vas a infectar!-

-¡NO ME IMPORTA!- la calló Shoutmon, sorprendiéndola más.

El dragón, sin saber cómo, se dio cuenta que el virus no era capaz de infectarlo, por lo que se acercó a Kokoromon, haciendo que la sustancia pegajosa que la rodeaba se alejara de ella, sorprendiéndola más.

-¿Qué…? ¿C-Cómo…?- Kokoromon lo miró, sin poder decir más.

-Vine a buscarte- el dragón se agacho y le acaricio su mejilla, limpiándole una lágrima con su pulgar- Vine a traerte de vuelta-

La V-mon lo miró, totalmente sorprendida.

Sintió como le empezaba a doler más su garganta, y, sin aguantarlo más, abrazo al dragón, llorando. Él correspondió el gesto, abrazándola con fuerza, aliviado de verla a salvo.

-Tranquila… Estoy aquí… Ya no estás sola- le aseguró Shoutmon, acariciándole la espalda.

-¡P-Pegasusmon…!- gimió Kokoromon- Él… ¡Él…!- reprimió un sollozo-… ¡Ya no está… por… por mi culpa…! ¡Lo… lo mate…!-

-¡Claro que no!- Shoutmon la miró, acariciándole ambas mejillas, mientras las lágrimas de la desesperada digimon las cruzaban- Kokoromon, tu nunca harías eso… Solo estas sufriendo. Sufres porque has perdido a un amigo…-

-Si… Si no me hubiera adelantado…- gimió Kokoromon-… Si hubiera seguido con ustedes… Pegasusmon…- se tapó la cara, desesperada- ¡No!-

-Kokoromon…- Shoutmon la miró serio, dándose cuenta que la digimon estaba totalmente conmocionada.

Cerró los ojos, recordando la tristeza que lo embargo cuando vio morir a su amigo, Lopmon, junto al resto de su gente, para darle la energía para derrotar al enemigo… Todo, por no haber tenido el poder para rescatarlos.

Miró a Kokoromon, que temblaba fuertemente, sin querer recordar lo sucedido a su amigo.

-Kokoromon…- con delicadeza, retiro sus manos de su rostro, obligándola a verlo-… Sé cuál es el tormento que se vive al perder a un amigo- le aseguró, mirándola serio, y al mismo tiempo con un poco de tristeza- Te sientes desesperado, como si fueras el causante por no haber podido impedir su ida… Yo perdí a muchos durante la guerra-

-P-Pero… Re-revivieron… ¡Los digimon… infectados por el virus no revivimos!- le gritó Kokoromon- ¡Pe-Pegasusmon no regresará…! ¡Ha muerto y no regresara…!-

Shoutmon no dijo nada, simplemente la abrazo, sintiendo como ella ocultaba el rostro en la tela roja de su chaqueta, intentando controlar sus sollozos.

-… Tuve un amigo….- murmuró el dragón, acariciando la cabeza de la V-mon-… Un amigo que perdí, porque se sacrificó, junto a gran parte de su gente, para brindarme el poder de salvar al resto de los suyos…- le informó, sintiendo como ella se quedaba quieta, sorprendida- Kokoromon, los digimon que son absorbidos tampoco reviven, porque su data se liga al de otros digimon, perdiendo su identidad… Lopmon y el resto estaban absorbidos por un enemigo cuando se sacrificaron… Él murió, junto a su gente…-la abrazó con fuerza, recordando horriblemente como el conejo blanco desaparecía en su último intento de unir su fuerza con la de ZeekGreymon-… No resucitaron… Los Lopmon, como tu raza, están al borde de la extinción, y, para recompensar la muerte de mi amigo y su gente, he hecho todo lo posible para darle a los sobrevivientes los medios de vivir tranquilamente… Kokoromon, sé lo que es perder a un amigo. Verlo morir frente a ti, y saber que no lo volverás a ver… Pero si te ahogas en tus penas, en tu dolor, no podrás progresar, y la muerte de Pegasusmon habría sido en vano… No permitas que el sacrificio de tu amigo se esfume…- le pidió, notando como unas silenciosas lagrimas recorrían las mejillas de la digimon-… Tienes que continuar viviendo, y utilizar tu vida para mejorar la de otros… Es la única forma para compensar la muerte de un amigo- se separó levemente, para mirarla a los ojos-… Y, por favor, tampoco me abandones… Ya no quiero que sufras más- le acaricio ambas mejillas.

Kokoromon lo miró conmovida, y cerró los ojos, intentando aguantar las lágrimas.

Shoutmon se inclinó, la tomo por los hombros, y la beso, sabiendo que aquel gesto podía calmar su dolido corazón.

Estuvieron un tiempo así, sintiendo como si ese contacto le dijera al otro lo que lo atormentaba, y le ayudara a entenderse a uno mismo.

Se separaron lentamente, y Shoutmon abrió levemente los ojos al sentir como nuevas lágrimas corrían por las mejillas de Kokoromon.

-… Ayúdame…- le pidió Kokoromon, aferrándose a él- Me duele el corazón…-

-Estoy aquí, contigo- la abrazo fuertemente, sintiendo como ella se acurrucaba en su pecho- No estás sola-

Kokoromon cerró los ojos, sintiendo como sus lágrimas cesaban…

Ya no podía estar así… Si caía ahora, la vida de Pegasusmon se habría apagado por nada…


-… Rey…- murmuró preocupado Gumdramon, observando, como los demás, la esfera de data blanca.

Entonces, la esfera se agrieto.

-¡¿Ah?!- se asustó Tagiru- ¡T-Taiki-san!- llamó.

-Shoutmon… él…- murmuró el joven, y sonrió.

La esfera de data desapareció en mil pedazos, mostrando a Shoutmon, sentado de rodillas, abrazando a la lastimada e inconsciente Kokoromon, que tenía su capa totalmente desgarrada y quemada, producto de su descontrol.

-¡Kokoromon!- se alegraron Taiki, Tagiru, Yuu y Damemon.

Gumdramon sonrió emocionado, mientras que Jack estaba totalmente sorprendido.

-¡Rey! ¡Kokoromon-sama!-se les acercó el pequeño, junto al resto.

Pero, para sorpresa del pequeño, el dragón rojo no le prestó atención, simplemente se quitó su chaqueta y cubrió con ella a Kokoromon, que estaba bastante pálida.

-Shoutmon, ella…- Tagiru, al verla en ese estado, temió lo peor.

-Está cansada, física y mentalmente…- murmuró el Rey, sin mirarlo, dejando que Taiki inspeccionara a la V-mon.

-Sí…- asintió aliviado Taiki- Está respirando-

-Shoutmon, ¿el virus…?- murmuró preocupado Yuu.

-… Pues…- Shoutmon se miró la palma derecha, pero no la tenía infectada. En realidad, no estaba infectado.

-O-Oye, Cuernomon… ¿El virus no te afecto?- lo señalo sorprendido Jack, sin creer lo que veía.

-Te equivocas si piensas que eso es común-dame- suspiró aliviado Damemon

-¿Les sorprende?- les preguntó Samanta, sentándose en unas rocas, sobándose una costilla- Los polos negativos no se llevan-

-¡Oye!- se ofendieron Tagiru y Gumdramon. Shoutmon, en cambio, no le presto mucha importancia.

Toda su atención estaba en Kokoromon, que respiraba lentamente en sus brazos.

-Taiki, Kokoromon necesita descansar- le aviso a su compañero.

-Sí…-Taiki sacó su xros loader- ¿Y tú? ¿Estás bien?- le pregunto, preocupado.

-… Sí- sonrió amargamente el dragón, recordando cuando su piel y sus ojos cambiaron de color misteriosamente-Pero, quiero estar a su lado, cuando despierte-

Su compañero asintió, aceptando su decisión.

Entró a ambos, y se sobresaltó, como los demás, al escuchar un gemido en el ambiente.

Samanta se levantó, y, al igual que Luke, miró a Forward, quien salía de entre unos escombros, bastante malherido.

-¿No es al que Sam lanzó a volar?- murmuró Tagiru, enojado- ¡¿No es el que provocó todo esto?!-

-Forward- Luke miró de reojo al joven, extrañándolo- Ese es su nombre código. Lidera el grupo de Captura de Digimon. Él se los entrega a Topacio para que experimente con ellos-

Taiki se quedó quieto, sumamente sorprendido.

-¡¿Es el que los captura?!- se enfureció Tagiru.

-Oh- suspiró Samanta- Vaya, los trajes de imitación si tienen su calidad, después de todo- miró fastidiada al hombre, quien escupió sangre, mirándola enfurecido.

-¿Crees que… has ganado…?- pregunto enfurecido Forward- ¡Niña idiota! ¡El Proyecto Iluminati alcanzara sus metas, no importa cuántas veces Jäger se entrometa!-

-Oye, ¿te escuchas?- la Jefa lo miró fastidiada- Estas tan arrogante que hablas como caricatura. Humanos- suspiró.

-¡Maldita…!- Forward sacó una pistola, y la apuntó con ella.

Samanta lo miró de reojo, y se sorprendió bastante cuando Damemon y Gumdramon se pusieron frente a ella.

-¡No te atrevas!- rugió enojado el dragón morado, pero, para su sorpresa, Luke estaba frente a Forward, quien retrocedió.

-¡Tú…!- el adulto apuntó a la liebre con su pistola, quien no se inmuto- ¡No puedo creer que alguien como tu siga a una niña!- aseguró, enfurecido- ¡Tú…! ¡Ni siquiera perteneces a este mundo!- le gritó, dejando sorprendido al Xros Heart, al igual que a Jack- ¡Tú y ese tal Visdom son un peligro para todos…!- pero no pudo decir más.

Luke lo había agarrado del rostro, levantándolo a varios centímetros del suelo.

-¡O-Oye, Luke!- se le acercó asustado Jack, mientras la liebre de ojos rojo apretaba el rostro del adulto, quien grito de dolor.

-¡Detente!- le pidió Taiki- ¡Vas a matarlo!-

Pero Luke no prestaba atención, solo miraba enfurecido a Forward, mientras sus ojos rojo perdían su poco brillo de vida...

-Luke- llamó Samanta, haciendo que sus orejas se movieran- Solo bórrale la memoria-

-¿Eh?- se quedó sorprendido el Xros Heart.

La liebre frunció levemente el ceño, pero obedeció. La mano que agarraba el rostro de Forward brilló por unos momentos, y el hombre dejo de forcejear, quedando con los ojos en blanco.

Luke lo soltó, haciendo que cayera con un golpe fuerte al piso.

-… ¿Él… esta…?- murmuró asustado Yuu.

-No- negó Jack, aunque parecía algo asustado por el reciente comportamiento violento de la liebre de ojos rojos- Luke puede arrebatarle las memorias a los humanos-

-¡¿De verdad?!-se sorprendió Tagiru.

-Sí… Y si continuas gritándome en el oído, le pediré que te la quite a ti-amenazo Samanta, dejándolo calladito.

-¿Qué…? ¿Qué le borraste?- Taiki se acercó a Luke.

-…- Luke, al principio, solo miraba al hombre inconsciente, pero después miró a Taiki-…Todo lo sucedido hace siete días-

-¡¿Solo eso?!- se sorprendió Tagiru, y se asustó cuando la joven lo miró empuñando su espada.

-Escucha, Chico Googles, si Luke le arrebata todas las memorias, puede hacer que incluso su organismo pierda la capacidad de vivir-explico Jack.

-¿Qué capacidades?- pregunto curioso Gumdramon.

-Sus pulmones olvidarían como intercambiar oxígeno y dióxido de carbono, y el corazón a bombear sangre- ejemplificó Samanta, dejando a los jóvenes algo asustados.

-Oye, oye… ¿Luke puede hacer eso?- Tagiru miró sorprendido a la liebre.

-Es el más fuerte. Y, aunque Slayerdramon no tuviera su sello, seguiría siéndolo- murmuró serio Jack- Yo no le llego ni a los talones-

-¿De qué sello hablas?- se extrañó Gumdramon.

-Es la cicatriz que tiene en el pecho- señalo la liebre- El propio Bagramon se la puso, después de que rechazara el puesto que le ofreció como uno de sus generales-

-¡¿AH?!- se sorprendieron Taiki, Yuu y Damemon.

-Eso… no lo sabía- murmuró sorprendido Taiki. No se imaginaba al dragón plateado como un enemigo. Era demasiado noble para algo así. Con razón Bagramon le puso ese sello…

Pero, entonces… ¿Por qué el anciano no se lo quitaba?

-Anda, sigue el ejemplo de Kokoromon y suelta más información-le pidió Samanta a Jack, quien se sobresaltó.

-¡L-Lo siento!-

Yuu medito, y miró serio a la liebre de ojos rojos.

-Luke… ¿Qué quiso decir este hombre, Forward, con respecto a que no eres de este mundo?-pregunto serio.

-Eso… ¿Qué significa?- Jack lo miró intrigado- ¿Y quién es Visdom?-

-…- Luke miró a Jack, que estaba bastante extrañado-… Somos I.A, Jack. No pertenecemos a ningún mundo. Ni al humano, ni al digital. Ni siquiera al Digiquartz- le recordó, dejándolo algo incómodo- Pero, aun así, luchamos por ellos. A eso se refería-le aseguro, sin inmutarse.

Samanta contuvo un bufido. Los argumentos de Luke siempre parecían los reales.

-Y, con respecto al tal Visdom, es el tipo de capucha blanca que nos hemos encontrado últimamente- le señalo Sam, sobresaltándolo-… Es igual a Luke- miró de reojo a la liebre, quien asintió.

-¡¿Es un I.A.?!- se sorprendieron Tagiru y Gumdramon.

-¡¿Otro más?!-Jack se rascó la cabeza- Esto debe ser una broma-

-Pero, es más antiguo- le aseguró Samanta, dejando al Xros Heart y a él sorprendido-Es, junto a Luke, de los primeros-

-… Bueno… Eso no me lo esperaba-admitió la liebre de ojos celestes.

Todos se quedaron en silencio. Luke observo de reojo a Forward, aun con sus ojos sin la luz de vida. Frunció levemente el ceño.

-¡Jefa!-

Miraron a Rapidmon, que aterrizo frente a ellos.

-¡¿Qué paso…?!- empezó a preguntar, pero se quedó mirando a Forward- ¡ÉL…!- enfurecido, lo apunto con sus armas, alertando al Xros Heart, pero Samanta lo detuvo colocando su mano en su hombro.

-Rapidmon. Mátalo si quieres, pero no traerás de regreso a Pegasusmon con su muerte- le aseguró, soltándolo.

La liebre cerró los ojos, enfurecido.

-… No pude protegerlo… A pesar de que lo juré- cayó de rodillas, y gritó enfurecido.

Los jóvenes del Xros Heart lo miraron tristemente.

Un digimon había caído por proteger a inocentes de las garras del Proyecto Iluminati. ¿Y si no era el primero...? ¿O el último?

-… Rapidmon, ¿los humanos que estaban contigo?- pregunto Samanta, sin mirarlo.

-Están a salvo... Ellos mantendrán en un lugar seguro al Patamon y al Poyomon-murmuró la liebre gris, controlandose.

-… Hiciste un buen trabajo- aseguró la Jefa, mirándolo.

Rapidmon no respondió, solo apretó enfurecido los puños.

Jack lo miró tristemente, sintiéndose igual que él.

-Nos vamos-sentencio Samanta, sobresaltando al Xros Heart.

-… ¿Y Kokoromon-chan…?- pregunto Rapidmon.

-Está a salvo-le aseguró.

-Pero… ¿La dejamos?- preguntó Jack, bastante preocupado.

-Idiota. Ella ya no es de Jäger- le recordó-Alguien tiene que darle la noticia de Pegasusmon a los demás- eso lo dejo quieto.

-Si…- asintió algo desanimado Jack- Pero…-

-Está viva- la joven puso su mano en el hombro de la liebre de ojos celestes- Y bien cuidada. Y parece que el Rey se salvó del virus- miró a Taiki, quien asintió-No me extraña…- se alejó, acercándose a Luke, quien asintió-Vamos-miró a Rapidmon, quien se levantó, aunque seguía mirando con desprecio a Forward.

-¿Qué harás con él?-exigió saber.

-Luke borró parte de sus memorias-le informó- Tardará mucho en recuperarse-

-… Ojala nunca lo haga- murmuró con odio.

-… Nunca se sabe- opinó Samanta, acomodándose los ensangrentados lentes- Hora de irse-

-Sí…- Jack los siguió.

-¡Un minutito!- Tagiru se puso al frente de los cuatro, sorprendiéndolos- ¡¿JEFA, COMO ES QUE ERES SAMANTA?!-exigió saber.

-No es de tu incumbencia-

-¡Lo es!- Gumdramon se le acercó- ¡Fuiste tú la que, como Jefa, nos echó del asunto de DarkKnightmon, y, como Samanta, nos apoyaste! ¡¿Cómo eso no puede ser extraño?!-

-¡Cierto, cierto!- la señalo enojado Tagiru- ¡Actúas totalmente diferente con nosotros como Jefa y Samanta! ¡¿Por qué nos lo ocultaste?!-

-Para evitar este tipo de cosas- Samanta lo miró seria- Y, más te vale no cambiar mi trato al saber mi identidad-

-¡Pero…!-se enojó Tagiru, pero palideció cuando ella lo señalo con su espada, con el filo cerca de su cuello.

-Si lo haces, destruiré tu xros loader-amenazo enojada la joven, asustándolo más- No importa que sepan quién soy, no cambia nada. El Proyecto Iluminati es nuestro problema. Jäger se encargará de él. Así que…- retiro su espada, dejando respirar a Tagiru- Xros Heart, les encargo a Kokoromon- miró a Yuu, quien asintió.

-Samanta…- Taiki la miró, preocupado- Exactamente… ¿Qué les paso a tus padres?- pidió saber. Ella lo miró de reojo- Mi madre los conocía, al igual que a Luke. Por eso, quiero saberlo-

La joven se quedó quieta, meditando.

-Hablen con Dorulumon. Él y Kokoromon pueden darles el relato completo. Yo ya no tengo ganas de hablar- comento.

-Oye… ¿Estas segura?- la miró preocupado Jack.

-Es la única forma para que dejen de molestarme con mis padres- aseguró Samanta- Vamos- ordeno.

Luke, Jack y Rapidmon asintieron, y los cuatro se alejaron, aterrizando en un techo.

-¡Samanta!- la llamó preocupado Tagiru.

-Idiota…- la joven lo miró de reojo- Soy la Jefa. Y les sugiero, Xros Heart, que se alejen del lugar. No me extrañaría que el Proyecto Iluminati rodee este lugar en poco tiempo. Kokoromon no es buena siendo sutil- y, sin más, se fue, junto a las dos liebres.

Taiki miró preocupado el punto por el que se fueron, y miró su xros loader rojo. Lo apretó con fuerza, dándose cuenta que llegó tarde para evitar la muerte de aquel digimon inocente…


Gaiomon, sentado en el callejón donde vivía, bostezó, aburrido.

Ya era de mañana, y ni orejas ni el Nerd habían aparecido. No es que los extrañara, pero era extraño que no se asomaran.

Bostezó nuevamente, pero, al sentir una presencia familiar, se incorporó cuanto pudo, sosteniéndose de la pared para mantenerse en pie.

Desde la entrada del callejón, apareció aquella figura en capa blanca. La misma que lo contrataba para la mayoría de sus trabajos.

-Tú…-el samurái lo miró, frunciendo el ceño levemente.

-Pensé que habías muerto- aseguró la figura.

-Sí, claro. Invéntate algo mejor-

-He estado ocupado- admitió el encapuchado- Y lo seguiré estando. ¿Qué tal va el trabajo que te di?-

-¿El trabajo…? Ah…- recordó Gaiomon-… Fallé. No pude matar a la V-mon-

-Es comprensible. Tiene aliados poderosos- admitió el sujeto- Recuerdo que ese día tuve que enfrentarme a uno- murmuró, recordando a Luke- Bueno, tendrás más oportunidades-

-… Sí…- asintió levemente Gaiomon, recordando a Sky… ¿Qué le pasaba?-

-Te llevaré a la base. Ahí podrás recuperarte-

-No-

-¿Disculpa?-

-D-Digo- tosió Gaiomon- Prefiero recuperarme solo. Es mi penitencia por haber fallado, como si fuera un novato-

-Me imagino que tu cuerpo no solo fue el que salió lastimado, sino que también tu orgullo…- acepto la figura, bastante serio-… Pero mientes muy mal, Gaiomon. Eres un asesino y estás acostumbrado a no ocultar tus intenciones, es por eso que puedo darme cuenta que no quieres separarte de la incompleto. Sky, ni del Wizardmon que la acompaña-

El samurái se quedó sumamente quieto, sintiendo los ojos ámbar de la figura puestos en él. Intento controlar su temblor.

-Eres todo un asesino- aseguró la figura, sobresaltándolo- Sky, a pesar de haber sufrido la experimentación a Kopierer, sigue teniendo fe en los demás. Es bastante ilusa, y has sabido utilizar eso a tu favor para salvarte, y recuperarte-

Gaiomon, simplemente, asintió, sintiendo como hervía su sangre al escucharlo llamar a Sky "ilusa".

-Ha sido favorable que fallaras en matar a la V-mon, porque los humanos han decidido ocuparla a ella- continuo la figura, sin darse cuenta que el samurái empezaba a enfurecerse- Pero, aun así, creen que tener a Sky sería una buena reserva. Supongo que podrías atraparla, y llevarla a nuestra base-

Gaiomon se quedó quieto.

-… Sí…-

-Me parece bien. Conserva tus Digi Code de la misión de la V-mon. Cuando traigas a la incompleta I.A., te daré la misma cantidad- se despidió la figura, alejándose- No importa si te demoras un poco- agrego, y desapareció con un susurro de su capa.

Gaiomon no dijo nada, se quedó quieto por varios minutos, intentando entender lo que acababa de pasar.

Había aceptado la misión de capturar a Sky… A orejas…

Se sentó, sintiéndose extraño. Estaba enfurecido consigo mismo por haber aceptado algo así, y por enfurecerse por eso. ¡¿Qué le pasaba?! ¡¿A-Acaso se encariño con la I.A….?! ¡¿Con ella?! ¡¿Su enemiga?!

Se agarró la cabeza, enfurecido. ¡Él era Gaiomon, el asesino y caza recompensa número Uno del Mundo Digital! ¡Asesinó a varios digimon por sus trabajos, e intento varias veces acabar con la vida del Rey! ¡Es egoísta! ¡No piensa en otros! ¡No piensa en la única…! En… En la única que lo vio sin importarle que sus manos estuvieran manchadas… En la que no lo veía como otro descendiente de la Orden Digital… Ni ella, ni el Nerd…

No quería admitirlo… Pero la I.A. cumplió su meta…

Lo ablando…

Se levantó, sujetándose a la pared, y empezó a caminar… Debía irse del callejón. Debía irse de la ciudad… No debía volver a encontrarse con Sky… Si la encontraba, cumpliría su misión como caza recompensa, pero, si no se topaba con ella, no tendría por qué atacarla…


Kokoromon frunció el ceño, y abrió levemente los ojos, para ver, rodeándola, a Shoutmon y los demás digimon del xros loader, que la miraban preocupados.

-Kokoromon- suspiró agradecido Shoutmon- Al fin…-

Ella los miró a cada uno, y se dio cuenta que tenía encima la chaqueta que le regalo a Shoutmon, como si fuera una manta.

-Kokoromon-chan, ¿cómo te sientes?- pregunto nerviosa Lillymon.

La V-mon no dijo nada, solo se acurrucó y cerró los ojos.

Los digimon se miraron, dándose cuenta que ella quería estar sola.

-Yo me encargó- prometió Shoutmon, en un intento de despreocuparlos.

-Está bien- asintió Wisemon, y, como los demás, comenzó a alejarse.

-Shoutmon- Jijimon puso su mano en su hombro- Recuerda que pasó por un momento muy difícil- le recordó, serio.

-Lo sé- asintió el dragón.

Su tutor asintió levemente, y se alejó, dejando solos a la pareja.

Shoutmon se sentó al lado de Kokoromon, quien se acurrucó más, tapando su rostro con la tela roja.

-… ¿Lastime a alguien?- pidió saber la digimon.

Él la miró, recordando su combate con ella en el descontrol.

-… Samanta se quemó la mano y te golpeo algo duro con la cabeza. Bueno, todos en realidad te golpeamos- admitió, rascándose el cuello, y se sobresaltó cuando ella se sentó de golpe, mirándolo sorprendida- ¿...Qué?-

-… ¿D-Dijiste… Sa… Sa… Sa…?- tartamudeo en blanco la digimon.

-Ah, pues… Descubrimos que tu Jefa es Samanta- recordó algo divertido Shoutmon- Desde entonces Tagiru está bastante confundido. Creo que para él ella era la chica que le gustaba, y la Jefa alguien a quien respetar-suspiró, sintiendo algo de pena por el joven- Además de que ahora el pobre, junto a Taiki y Yuu están sufriendo castigos en la escuela por haberse fugado. Me dio algo de miedo su madre cuando se enteró de la noticia- suspiró otra vez- Que bueno que Yuno-san y Etsu-san entendieron todo-

Kokoromon parpadeo unas tres veces.

-¿Desde entonces…?-medito, curiosa- ¡¿Cuánto he dormido?!- se alarmó.

-T-Tranquila- le pidió Shoutmon, con una gota en la cabeza- Has… estado durmiendo unos días- admitió.

-¡¿Eh?! ¡¿C-Cuántos?!-

-… Cuatro…-

Kokoromon se quedó en blanco.

-… ¿C-Cuatro… días…?- parecía a punto de desmayarse de nuevo.

-Está bien, gastaste mucha energía- intento consolarla Shoutmon- Además… tu brazo-

Kokoromon reacciono, y se miró el brazo derecho, el cual ya no estaba vendado hasta su codo. Estaba completamente vendado.

-… Según una teoría de Wisemon, si vuelves a entrar en descontrol, o a evolucionar… Tal vez te transformes en un Kopierer por completo- murmuró serio Shoutmon- Bueno, él no sabe mucho sobre el virus, así que puede haber un error en sus cálculos-

-No- negó Kokoromon, y el dragón la miró. Parecía bastante tranquila- Cuernomon, tu viste mi interior. Mis datos están atados fuertemente al virus… No me sorprende que me quede tan poco tiempo-

-… No digas eso- Shoutmon apretó sus puños, molesto- Te lo prometimos, Kokoromon. Te salvaras, y tomaras clases en el Mundo Digital, para saber más sobre nosotros-

Kokoromon lo miró sorprendida, y sonrió agradecida.

-Disculpa, Cuernomon. Te meto en muchos dilemas…- se entristeció levemente-… ¿Sabes algo de Jäger…?-

-… No mucho. No he salido del xros loader en cuatro días, pero he visto que las cosas entre los chicos y Samanta no han cambiado, aunque ahora los demás alumnos empiezan a murmurar cosas por descubrir que es una Aonuma…- murmuró, algo molesto con eso- ¿Cómo puede no perder la compostura?-

-Porque es la Jefa- sonrió Kokoromon-… Sé que sufre por dentro lo de Pegasusmon… Yo no lo supero aún pero… si me quedo sumida en mi dolor… lastimare a otros- lo miró, algo avergonzada.

Él le sonrió, y le acaricio la mejilla.

-No he podido cumplir mis promesas… Aun sufres, a pesar de que intento evitarlo- cerró los ojos- Perdóname…-

-Está bien- sonrió tristemente Kokoromon- Me salvaste- le recordó.

-… Sí- el dragón sonrió amargamente, y besó levemente a Kokoromon- Lo hice-

Ella sonrió, pero, aun así, no pudo evitar sentir un dolor en su garganta al recordar a su amigo, por lo que cerró los ojos, temblando, y se acurrucó en el pecho de Shoutmon, dejando que él la cubriera mejor con su chaqueta, mientras ahogaba sus penas, llorando levemente.

-Está bien, Kokoromon- sonrió tristemente el dragón rojo-… Está bien-


Sky caminaba por la calle transitada del mundo humano, ocultando sus orejas con su capucha, abrazando la bolsa de supermercado que tenía en su interior cajas de galletas.

Sentía como si hubiera vuelto a la horrible tarde de hacía cinco años, cuando vio a Samanta llorando frente a los cuerpos inertes de sus creadores. Pero no, solo sabía que Pegasusmon había muerto por manos del Proyecto Iluminati.

La noticia conmociono a Jäger, y, durante esos cuatro días, la Jefa permitió que ellos descansaran en el xros loader, intentando asimilar la horrible noticia.

Ella sabía que la que más sufría era D'arcmon, quien permanecía en el xros loader de Saburo. Aquella digimon era la madre de Pegasusmon. Su sufrimiento no podía ser comparado con el de ninguno.

No solo estaba decaída por la muerte de su amigo, sino que, también, Gaiomon había desaparecido.

Temía que se hubiera unido nuevamente al Proyecto Iluminati, o, peor, algún Kopierer lo hubiera…

Negó, asustada. Gaiomon era fuerte, no tenía por qué asustarse.

Se detuvo frente al semáforo, esperando a que tuviera luz verde.

Parecía una pesadilla. No tenía idea si Kokoromon había recuperado la conciencia, pero estaba al tanto de su situación. Si las cosas seguían tan mal, ella se volvería un Kopierer.

No quería que eso sucediera. Kokoromon era su ejemplo para seguir su vida siendo una incompleta.

Se sintió algo mal al saber que seguía actuando como una niña, ya que, a pesar de que su cuerpo demostrara diez años, en realidad, ella debería tener quince años, pero, al ser infectada hacia cinco años, la data de su cuerpo dejo de crecer, dejándola estancada. Y, normalmente, temía que su mente también se hubiera detenido.

Suspiró, y camino por la calle, ya que era color verde.

-… Gaiomon…- murmuró, nerviosa.


Espero que el capitulo haya sido te tu agrado ^^.

Ojala pueda subir rápidamente el otro, aunque no me hago expectativas. Debo terminar el de Naruto, y pronto entrare a la universidad, así que temo tener poco tiempo.

¡Aun así, intentaré subirlo, y esa vez no voy a perder el archivo por pensar en juegos de pokemón! (en serio, esa es una de las razones por las que me demoré en subirlo, además de entusiasmarme con el fic de Naruto que le va tan bien)

¡Nos vemos en el próximo, y no olvides comentar^^!