El origen de Jäger.
Los mensajeros del Mundo Digital.
Topacio, sentada frente a la mesa de comunicaciones, golpeaba inconscientemente la superficie de metal con su uña, mientras que Horfe estaba sentado algo lejos, cruzado de brazos. Ambos esperaban las órdenes de Salamandra, ya que, desde que encontraron inconsciente a Forward, y bastante malheridos a sus tropas, el líder del Proyecto Iluminati les había ordenado esperar en el cuartel, y, después de cuatro días, había dado el aviso de que comunicaría con ellos.
La pantalla que representaba la voz modificada de Salamandra se prendió, tomando la atención de los dos adultos.
-¿Cómo van los progresos con la prótesis del I.A. de Defens System?-pregunto de inmediato.
-… Están finalizadas-respondió lentamente Topacio, algo curiosa- Klauen solo tiene que adaptarse a ella-
-Salamandra- lo llamó Horfe, serio- ¿Qué le sucedió a Forward? ¿Fue Jäger?
-... Al parecer… -respondió cuidadosamente el líder, haciendo que el peliazul frunciera levemente el ceño- Al parecer Luke ha usado sus poderes, alterando la corteza prefrontal de su cerebro-informó, dejando sorprendido a ambos sujetos.
-¿Por qué… hizo eso?- se preguntó Topacio- ¿Acaso Forward descubrió algo?-
-Si lo hubiera hecho, entonces en vez de borrar sus recuerdos de corto plazo, debió haber acabado con él- le señalo serio Horfe.
-Ambos sabemos que Luke ya no mata, bueno, según nuestro monero compañero-le recordó Topacio.
-Visdom lo ha estado atendiendo, para recuperar aquellos recuerdos, y, tal vez, poder hacer que recupere la conciencia-termino de informar Salamandra- Aun así, logró encontrar hace unos días a Gaiomon-
-¿Está vivo?- una sonrisa se dibujó en el rostro de Topacio- Perfecto. No solo es un buen empleado, sino que, además, pertenece a las razas antiguas. Sería un desperdicio que fuera borrado, al fin y al cabo, los que están conectados a la raza de los Agumon se encuentran casi todos en el mundo digital- suspiró- Y si no podemos entrar en él, me tengo que conformar con los conejillos del Digiquartz-
-¿Cuáles son las nuevas órdenes de Gaiomon?- pidió saber Horfe.
-Capturar a Sky-
La sonrisa de Topacio se extendió más, mostrando su emoción.
-¿La supuesta I.A…? Bien, bien… Me gusta-aseguró.
-¿Qué planeas hacer con ella?- le pregunto Horfe- Solo necesitamos a Kokoromon-
-Exacto, la necesitamos a ella y a su virus solitario para que nuestra parte de Apocalymon reaccione al fin- le recordó, mirando la pantalla que mostraba las ondas de sonido, preguntándose qué expresión podría tener en ese momento su jefe- Pero, en el caso de Sky… Pienso arrebatarle su data-
Horfe la miró, bruscamente.
-Me fascina la fuerza vital que tiene. Su cuerpo tiene una defensa tan grande, que la ha protegido del virus deteniendo el crecimiento de su cuerpo… No me sorprende que Luke le oculte quien es en realidad, al igual que a Jack- sonrió, más entusiasmada- Sus datos serían una buena adquisición, aunque eso, bueno, le quite la vida-
-… Parece que, al final, le quitaremos la vida tanto a Kokoromon, como a Sky- resumió lentamente Horfe, mirando con el ceño fruncido a Topacio, que sonrió más.
-Sí…- sonrió complacida la peli celeste- Lo único malo, es que parece que Luke ya no será tan condescendiente con nosotros- comento, ahora algo seria, pero curiosa- Pobre Forward, ¿qué hiciste para que una criatura maligna te borre los recuerdos? ¿Qué travesura causaste?-se preguntó, divertida.
Digiquartz.
D'arcmon, sentada en el borde del techo de un edificio, se mordió el labio, aun sin poder creer que había perdido a su hijo, sin poder estar a su lado, al igual que su marido.
Como madre, había fallado, pero no debía doblegarse. Sabía perfectamente que existían más digimon desconocidos que sufrían por el Proyecto Iluminati, sufrían la experimentación y transformación a Kopierer…
Su hijo murió por proteger a los que sufrían por aquella organización humana, y ella continuaría con el legado.
Se dio cuenta, pero no miró a Vormundmon al aterrizar detrás de él, llevando a Saburo agarrándolo por la chaqueta, mientras que Belzebumon aterrizo a su lado con Nene en sus brazos.
-¡D'arcmon!- se alegró Saburo, ignorando como lo tenía su compañero- ¡Estábamos preocupados!- le dijo, serio.
-Lo siento- sonrió levemente la digimon angelical.
-¿Se encuentra bien?- le pregunto el Dukemon café, ignorando a Saburo que intentaba soltarse de su agarre.
-Yo…- miró el cielo digital, sin saber la respuesta.
-D'arcmon, lamento mucho lo de tu hijo- le aseguro tristemente Nene, mientras su compañero la depositaba en el suelo- Si necesitas hablar, sabes que puedes contar con nosotros-
D'arcmon sonrió levemente, agradecida.
-… D'arcmon-sama…- murmuró Belzebumon, tristemente.
-Está bien- la digimon se levantó, y le dedico una sonrisa maternal- No te atormentes, Belzebumon-kun-
-¡Pero…! Yo… Yo…- Belzebumon apretó su puño, enojado- ¡Soy el asesino de Angemon-sama…!- le recordó- Y… No pude siquiera salvar a su hijo…-
Nene lo miró tristemente, mientras que Mervamon, en su xros loader lavanda, frunció el ceño, preocupada por él.
-Belzebumon-kun-D'arcmon le volvió a sonreír, sorprendiéndolo- Ya hemos hablado. Tú simplemente te defendiste de mi marido. No te culpo por la partida de Angemon, ni del resto de los guerreros de la diosa-le recordó, haciendo que este bajara la mirada-Y Pegasusmon no era tu responsabilidad… Aunque te sientas culpable, no cambiaras nada. Así que, por favor, no te atormentes-le pidió.
El digimon alado asintió, sin mirarla, pero sintiéndose igual.
-Vormundmon… Bájame…- suplicó Saburo.
-No-el Dukemon lo miró fríamente, dándole un susto de muerte- Ahora que estamos en Tokio, te vigilaré por completo- le recordó.
-¡No soy el enemigo!- lloró el joven.
-Sí, claro- murmuró fastidiado Vormundmon- D'arcmon-san, la Jefa nos ordenó volver a las rondas, claro si esta, si usted se siente dispuesta-
-… Sí- asintió la digimon, recordando la charla con la joven, antes de informarle al resto de Jäger lo sucedido a su hijo- No podemos quedarnos atrás-
-Sí- asintió Nene, decidida- No podemos dejar que más digimon sufran por culpa de nosotros, los humanos-
-¡D'arcmon, ayúdame!-suplicó Saburo, prestando la atención de los demás- ¡Vormundmon, no soy una bolsa!-le aseguró al digimon, que seguía sujetándolo de esa forma tan molesta.
-Eres una bolsa de carne y huesos- le aseguró Vormundmon.
Saburo se lamentó en silencio. ¿Por qué debía ser el compañero del digimon que lo detestaba?
En el mundo humano ya atardecía, y los estudiantes se iban a sus casas, bueno, en realidad, casi todos, porque tres de ellos estaban en la enfermería…
-… Y coloquen los frascos vacíos para muestras en la repisa- término de explicar la enfermera de la escuela a los tres alumnos castigados por escaparse en horario de clase, o sea, al Xros Heart.
-Sí- asintieron apesadumbrados los tres jóvenes, ya que tenían por delante otro castigo.
Los profesores, bastante indignados por la fuga, les habían dado castigo por dos semanas, después de clases. Ya habían ordenado los instrumentos de música el primer día, el segundo ayudaron en la cocina, el tercero ordenaron las pelotas del gimnasio, y ahora, el cuarto día, tenían que desembalar los nuevos implementos de la enfermería, ordenar los archivos de estudiantes con problemas de salud de la A, a la Z.
-Entonces, los dejo tranquilos- se despidió la mujer de los apesadumbrados jóvenes- Recuerden avisarle al inspector cuando terminen-agrego, y se fue cerrando la puerta.
-¡BHUA!- comenzó a llorar Tagiru- ¡Ya no soporto esto…! ¡Aun me duelen los brazos por el trabajo en el gimnasio de ayer!-
-Y… no hemos tenido tiempo para practicar basquetbol- agrego apesadumbrado Taiki.
-Taiki-san, no se ponga como Tagiru- pidió Yuu, igual de desanimado que el líder del Xros Heart.
-¡Bueno, no haremos esto solos!- el joven de googles sacó su xros loader- ¡Reload, Gumdramon!- el pequeño dragón apareció frente a él.
-¡¿Otra vez?!- lo miró indignado- ¡Estos son tus castigos, no míos!- le recordó, ya que su amigo humano lo había hecho ayudarlo en las sesiones anteriores.
-No tenemos de otra-dame- Damemon salió del xros loader amarillo de Yuu- Te equivocas si el castigo es justo-le recordó.
El pequeño infló los cachetes, molesto.
-No tienen que ayudarnos- les recordó Taiki, empezando a sacar frascos muy delicados de las cajas de cartón.
-¡Taiki!- lo llamó ChibiKamemon, dándole tal susto que se le fue de las manos uno de los frascos.
-¡AH!-se asustaron Tagiru y Yuu, mirando como caía en cámara lenta, pero, antes de que tocara el piso, Gumdramon y Damemon lo agarraron a tiempo.
Los tres jóvenes suspiraron, aliviados.
-Estuvo cerca- murmuro Tagiru.
-¡Oye, Taiki, no vuelvas a hacer eso!- ordeno Gumdramon, con el frasco en mano.
-Lo-Lo siento- se disculpó apenado el joven, aun asustado.
-¿El de recién no era ChibiKamemon?-pregunto Yuu, recuperándose del susto.
-S-Sí- asintió Taiki, sacando su xros loader- ¿Qué sucede, ChibiKamemon?-
-¡K-Kokoromon-chan despertó!-aviso el pequeño.
-¡¿AH?!- sonrieron alegres los presentes.
-¡Bien!- salto alegre Tagiru, olvidando sus penurias.
-¡¿Kokoromon-sama ya está bien?!-se entusiasmó Gumdramon.
-¿Cómo se encuentra?- pregunto preocupado Yuu.
-Shoutmon esta con ella-aviso Jijimon- Aun sigue algo conmocionada, pero está a salvo-
-¡Quiero verla!- Gumdramon se abalanzo a Taiki, sobresaltándolo- ¡Méteme al xros loader!-le ordeno.
-¿Ah?-parpadeo Taiki- Vamos, Gumdramon. Si Shoutmon esta con Kokoromon, estará bien- le sonrió nervioso.
-¡No me importa!- empezó a forcejear con el joven, intentando quitarle el xros loader.
-¡Gumdramon, deja a Taiki-san!- Tagiru empezó a tironear al digimon.
-¡O-Oigan, tengan cuidado!- pidió asustado Yuu- ¡Pueden romper algo!-
-Las cosas se animaron- sonrió Damemon.
Dentro del xros loader rojo, los digimon suspiraron. Gumdramon era bastante salvaje.
-Gumdramon-kun quiere mucho a Kokoromon-chan- bostezo Bastemon, cabeceando, como siempre.
-Pero es algo entusiasta- suspiró fastidiado Pinocchimon.
-… Lamento la molestia-
Los digimon se voltearon, para ver acercarse a Kokoromon, que tenía puesto en los hombros la chaqueta de Shoutmon, quien la ayudaba a caminar. Se podía ver que estaba delicada.
-¡Ah! ¡No es tu culpa!- aseguró Pinocchimon.
-¡Cierto, Kokoromon-sister!- asintió rápidamente Starmon, mientras los Pickmons.
-Kokoromon-chan, ¿cómo te encuentras?- le pregunto Jijimon, serio.
-… Yo…- murmuró la V-mon, colocando su mano en su brazo vendado, temblando levemente. Shoutmon se dio cuenta de eso, y puso sus manos en sus hombros, calmándola.
-No sé si Shoutmon ya te ha dicho- menciono Wisemon, acercándose a ella- Pero, mientras estabas inconsciente, te hice un chequeo con la poca información que manejo sobre los Kopierer y las Espinas- le informó- Kokoromon, tus datos están al borde del colapso. Una evolución más, o un descontrol más, y te transformaras en un Kopierer completo-
-¡Wisemon-dono!- Knigthmon lo miró reprovatimanete- Kokoromon-dono acaba de despertar, y paso por un momento bastante difícil. No la agobie de inmediato-
-¡Sí!- asintieron de acuerdo los PawnChessmon.
-Está bien- le sonrió Kokoromon, tranquilizándolo- Cuernomon ya me dijo… Y no se preocupen más… Estoy bien…- aseguro.
Los digimon del xros heart se miraron, algo preocupados. Shoutmon frunció el ceño.
-Taiki y los demás lo saben- le aviso el dragón, sorprendiéndola- Así que no te preocupes. No tienes que ocultar nada-
-… Gracias…- sonrió cansadamente Kokoromon, sin sorprenderse que Shoutmon estuviera tan serio.
-¡Taiki, no huyas! ¡Méteme al xros loader!-ordeno la voz de Gumdramon.
-¡Tu xros loader es el mío, pequeño traidor!-se escuchó a Tagiru, bastante celoso.
-¡E-Estoy seguro que podrás ver pronto a Kokoromon, Gumdramon! ¡P-Pero, por favor, cálmate!-suplico Taiki.
-¡Van a terminar rompiendo algo!-se lamentó Yuu.
-¡Te equivocas si no los detienes, Yuu! ¡Los castigaran por un mes si rompen algo-dame!-aviso Damemon.
-Pobre Taiki-sama- bostezo Bastemon.
-Gumdramon-kun…- sonrió forzadamente Lillymon, algo avergonzada.
Shoutmon bufó molesto. Kokoromon, en cambio, sonrió agradecida.
-… ¿No estaría mal salir un rato?- le pregunto a su pareja, sonriendo cansadamente.
-Puedes verlos después- le dijo serio Shoutmon- Descansa- le pidió.
-… Malo…- Kokoromon infló los cachetes, amurada.
-Lillymon, ¿puedo encargarte a Kokoromon?- le pregunto Shoutmon, ignorando a la V-mon.
-S-Sí- asintió, algo sorprendida.
-¡Gum-dra-mon!-Tagiru sujeto al pequeño salvaje por la cola, impidiéndole seguir persiguiendo a Taiki, quien suspiró aliviado.
-¡Quiero ver a Kokoromon-sama!- pataleo el pequeño- ¡Suel-ta-me!-
-Cálmate, Gumdramon- se le acerco Damemon- Te equivocas si te entusiasmas tanto-
-¡¿Cómo no voy a entusiasmarme?! ¡Kokoromon-sama despertó!-
-S-Sí- asintió Taiki, sin dejar de mantener distancia- Pero, Gumdramon, también debe de estar cansada-
-No eres el único que también quiere verla- le aseguro Yuu- Contrólate-
Gumdramon lo miró molesto, y se asustó cuando Shoutmon salió del xros loader.
-¡Ah! ¡S-Shoutmon, no te enojes con Gumdramon!- le suplico Tagiru.
-No vine por eso- le aseguro serio el dragón.
-¿Cómo esta Kokoromon?- le pregunto Taiki, preocupado.
-… Bien- para sorpresa de los presentes, se dirigió a la ventana- Taiki, voy a dar una vuelta. Cuida a Kokoromon- y, sin más, se fue.
-¡¿AH?!-
-¡Rey!- el pequeño se asomó por la ventana junto al resto, pero no había rastro del dragón rojo- ¡¿A qué ha venido eso?!-
-¿Le habrá pasado algo?- se preocupó Yuu.
-Hasta ignoró a Gumdramon- señalo sorprendido Damemon, sin creer que ni siquiera lo hubiera regañado.
-¿Taiki-san?- Tagiru miró preocupado a su amigo, que estaba igual que él- ¿Sabe que le pasó a Shoutmon?-
-… Yo… No me ha dirigido la palabra desde que Kokoromon sufrió el descontrol- recordó preocupado- Y, si me habla… solo son palabras secas… Creo que se siente culpable, o preocupado por su estado… Creo…-admitió, sin saber que podía ser lo que molestara tanto a su compañero, como para tener ese semblante tan serio.
-…- Gumdramon miró por la ventana, sintiendo la misma incertidumbre por su hermano-… Rey idiota- murmuró molesto- Todos estamos así-
Yuno caminaba por la calle, cerca del río, con una bolsa de cartón en mano, donde llevaba una tela gris que compró para hacerle una capa a Kokoromon.
Estaba bastante preocupada porque la digimon estaba inconsciente, y, según lo que le dijo su hijo, bastante delicada, después de todo… tuvo una perdida.
Como le comento que perdió su accesorio, decidió confeccionarle ese pequeño presente, además de que, para animarla, tenía ideado de que viera el nuevo escritorio de Taiki que le compró junto con Etsu…
Se detuvo, mirando extrañada a la persona que estaba sentada al borde del río, abrazándose las rodillas, ocultando con su capucha blanca sus orejas de conejo.
-¿Sky-chan?- se le acerco, extrañada de verla sola, y tan desanimada.
-¿Ah…?- la joven la miró, sorprendida- Ah, es Kudou- se restregó los ojos verde claro con su antebrazo.
-Llámame por mi nombre- le sonrió la mujer, sentándose a su lado- Nunca me han gustado los honoríficos-admitió, rascándose la mejilla. Sky asintió levemente, mirando al río-… ¿Te sientes bien?-
-… Yo…-la I.A. se mordió el labio, sin poder decir nada más.
Se sobresaltó levemente cuando Yuno le acaricio la cabeza.
-… Lamento lo de tu amigo- le sonrió tristemente- Debe ser doloroso-
Sky abrió sus ojos sorprendida.
-… Es que… Jäger… Somos una familia…- murmuró la peligris- Nunca antes… habíamos perdido a alguien… Y Pegasus…- se mordió nuevamente el labio-… Y-Y Ga-Gaiomon…-
-¿Gaiomon?- parpadeo extrañada Yuno, sintiendo que había escuchado ese nombre antes.
-… No está… No lo encuentro…- Sky entrecerró los ojos, sin poder evitar que estos se humedecieran-… Te-Temo que volviera… con el Proyecto… O… O que lo atacara un Kopierer…- gimió, nerviosa- … No quiero… que le pase nada…-
-… Gaiomon…- murmuró Yuno-… Creo que Shoutmon-kun lo menciono una vez- recordó, haciendo que la peligris se quedara quieta-… ¿No es el digimon que lo ataco en la escuela…? ¿Y que buscaba a Kokoromon-chan…?-
Sky no dijo más, solo empezó a temblar.
-… Te hiciste amigo de él- se dio cuenta Yuno.
Sky ocultó el rostro en sus rodillas.
-… Sé que es bueno… Puedo ver que ha sufrido, y por eso causa tanto daño… Quiero salvarlo de él mismo… Quiero que deje de lastimar… Quiero ayudarlo… Es… Es mi amigo…-aseguró, con la voz quebrada.
Pero, para su sorpresa, Yuno la abrazó maternalmente.
-Está bien- le aseguró, acariciándole la cabeza, mientras ella abría los ojos, sorprendida- Si lo consideras tu amigo, debe ser por algo, a pesar de que ha lastimado a tus seres queridos-le sonrió-No tengas miedo, Sky-chan-
-… Y-Yo…- la pequeña no aguanto más, y empezó a llorar levemente, preocupada por su amigo samurái.
"Créeme, Sky-chan. Sé muy bien lo que se siente tener un amigo que ha ido por el mal camino durante mucho tiempo… Temes que él vuelva a torcer su vida. Pero debes creer en él…" sonrió Yuno, mirando maternalmente a Sky. "Cree en Gaiomon… Como yo creo en Luke… tu padre… "
-Oh…- Samanta, apoyada en un poste eléctrico en una calle vacía, hablando por su celular rojo de doble tapa, silbó, divertida-… Bien, las cosas se ponen más interesantes… Mantenme informada- y, simplemente, cortó, guardando el aparato tecnológico- Vaya, vaya, Rey. Es de mala educación escuchar las conversaciones ajenas- miró de reojo al dragón rojo que estaba encima del poste, mirándola serio.
-¿Con quién hablabas?-exigió saber.
-Con un ser que sabe mí mismo idioma- le respondió, empezando a caminar, pero se detuvo porque el digimon aterrizo frente a ella, frunciendo el ceño- Por tu cara, supongo que Kokoromon ya despertó-
-Y veo que no te importa mucho-
-¿Quién sabe? Tengo muchas cosas en la cabeza como para preocuparme de la inútil-aseguro, y miró seria al dragón que la señalo con su micrófono.
-Te advierto, Jefa, que dejes de tratar a tu propia compañera de esa manera- gruñó Shoutmon, claramente enojado- Ella está sufriendo-
-Y, si crees que Jäger está caminando por un campo de flores, te equivocas- sonrió sarcásticamente Samanta.
Shoutmon la miró un rato, y retiro su micrófono.
-… Disculpa- murmuró, extrañándola- No sé qué me pasa… Estoy enfurecido con todos… Con Taiki, Tagiru, Gumdramon, Yuu, Damemon, contigo… Incluso con Kokoromon… - frunció el ceño, mirando el piso.
-Oh- Samanta lo quedo mirando, frunciendo levemente el ceño- ¿Seguro que no te afecto el virus solitario?-
-… Sí…- el digimon miró su palma-… Nada-
-… No me refería a eso- aclaro Samanta, rascándose la cabeza. Shoutmon la miró sorprendido- ¿No crees que…?- se inclinó, para verlo a los ojos- ¿… Te habrás asustado por ver el interior de Kokoromon?-
Shoutmon enmudeció.
-… Me lo imaginaba- Samanta se incorporó.
-… ¿Qué sabes tú?- le pidió saber Shoutmon.
-¿Yo? Gracias a la muestra de sangre tuya, la que Kokoromon te saco antes, nos dimos cuenta que tus datos están protegidos del virus- le informó, dejándolo sorprendido- Wizardmon no estaba seguro, y es por eso que no quería que te fusionaras con Kokoromon, por si su teoría era incorrecta-
-En-Entonces… ¡Puedes usar mis datos para salvarla!- le señalo Shoutmon, ganándose el pie de la joven en su rostro.
-Escucha, Rey- le pidió fastidiada Samanta, restregando su pie en el rostro del dragón, que estaba estático- ¿Qué tan tonta crees que soy? ¿No crees que hubiera echo eso desde un principio? Esos datos de defensa tuyos se formaron cuando te volviste Shoutmon x7, Superior Mode- le informó, dejando de pegarle, haciendo que se sobara adolorido la nariz- Son tuyos, y no compatible con los de otros. No puedes meter peras con manzanas, genio. Tus datos no sirven para la cura-
-… Ya… Ya veo…- murmuró adolorido Shoutmon- ¿Y cómo sabes que se formaron esa vez?-
-Una teoría de Luke-contesto simplemente.
-…- el dragón miró el piso, incomodo.
-Algo más pasó cuando te fusionaste con Kokoromon, ¿verdad?- dedujo Samanta, haciendo que él apretara sus puños- Y, por lo que veo, te da tanto miedo que ni siquiera se lo dices a tu propio compañero, pero quieres hablarlo conmigo-
Shoutmon hizo una mueca amarga, recordando como el virus se alejó de él, cuando su piel y ojos cambiaron de color misteriosamente…
-Jefa, yo…- la miró seguro- Ya no quiero quedarme atrás. Quiero ayudarte a enfrentar al Proyecto Iluminati-
La joven lo miró, alzando las cejas.
-… Escucha… He dejado que ustedes, Jäger, se encarguen de los Kopierer, cuando en realidad era mi trabajo, como Rey… Y ahora…- Shoutmon bajo la mirada, avergonzado-… Perdieron a un compañero… Y yo aquí… sin hacer nada…- apretó sus puños, enfurecido.
Samanta lo quedó mirando y suspiró fastidiada.
-Rey, no bajes la mirada- le ordeno, haciendo que la mirara- Demonios, eres el digimon con mayor autoridad que existe, pero aun así actúas como cualquiera frente a una humana de trece años, ¿qué clase de broma es esta?- se preguntó, rascándose la cabeza.
Shoutmon se quedó algo sorprendido, y no pudo evitar sonreír levemente.
-… No eres la única que me lo ha dicho… Aunque, claro, de diferente manera- admitió, rascándose la nariz.
-No era un alago-
Shoutmon se rió por lo bajo. Samanta lo miró un rato, y sonrió levemente.
-… Quiero conversar contigo en privado- le comento, extrañándolo- ¿Te molesta?-
-N-No- negó, aun sorprendido- ¿Y de qué quieres hablarme?-
-Simple- lo miró de reojo- Sobre el próximo paso que hará el Proyecto Iluminati- eso lo dejo sorprendido- Es tan grande… Que necesitamos ayuda-
Tagiru soltó un suspiró, mientras salía de la escuela junto a sus dos amigos, aliviado de haber terminado el castigo del día.
-Estoy cansado… Ya no quiero más- murmuró agotado.
-Ya lo sabemos- suspiró fastidiado Yuu- Lo has dicho todo el rato-
-¡Pues lo diré mil veces y seguiré cansado!- aseguró enojado, chocando cabeza con el rubio.
-¡Eso no tiene sentido!-
-¡Lo que no tiene sentido es que la Jefa sea…!- empezó a decir, pero el rubio le tapó la boca.
-No lo digas- le recordó.
-Es que…- se amuró Tagiru- No lo digiero aun… Que Sam sea…- empezó a llorar- ¡BHUA! ¡Tengo problema existencial!-
-Siempre has tenido problemas-
-¡¿Cómo?!-lo miró enojado- Es que me preocupa si Derek-san lo sabe-
-¿Te refieres a Luke?- parpadeo Taiki, haciendo que el joven lo mirara sorprendido.
-… ¿Ah…?-
-¿No te has dado cuenta? Es obvio que él actúa como el tío de Samanta-san- suspiró fastidiado Yuu.
-¡Pe-Pero…!- Tagiru miró atónito a ambos- ¡¿Y-Y las orejotas que tiene?!- las señalo con sus manos- ¡¿Y-Y el pelaje…?! ¡¿Acaso se depila…?!-
-¡Claro que no!- lo miró molesto Yuu- Debe de ser algún poder que le permita tener forma humana-
-Piensa que Sky-chan tiene forma humana, pero orejas de conejo. Tal vez Jack y Luke, al tener forma de liebre, puedan tomar forma humana- sugirió Taiki, ya que era lo único que se le ocurría.
-Oh- Tagiru choco su palma con su puño, entendiendo- ¡Son realmente geniales~!-
-¿Lo comprendiste?- se sorprendió Yuu.
-¡¿Qué cosa?! ¡Repítelo!-
-Si no escuchaste, no es mi problema-
-¡Yuu!-
Taiki sonrió incomodo, pensando que las cosas volvían, de a poco, a ser como antes.
-… Taiki…- llamó la voz de Kokoromon, haciendo que él sacara el xros loader, y sus dos amigos dejaran de lanzarse rayos con la mirada- … Lo siento. Están castigados por, bueno, haberse escapado… Y… yo…-
-No te preocupes, Kokoromon- sonrió Taiki, sorprendiendo a la digimon.
-No es tu culpa- le aseguro Yuu.
-¡Sí! ¡Nos escaparíamos más veces si hay que ayudar a un digimon!- agrego entusiasmado Tagiru.
Kokoromon, desde el xros loader, los miró conmovida.
-… Gracias…-
Los tres jóvenes sonrieron.
-Este, Kokoromon- Taiki miró algo preocupado el xros loader.
-¿Sí?-
-Yo… Es que la Jefa me dijo que, si quería saber lo que le pasó a sus padres, tenía que preguntarte a ti y a Dorulumon- explico incomodo, pero serio, sorprendiendo a los presentes-… Y creo que es necesario que lo sepamos, sino ella no me hubiera dado ese detalle…- miró algo triste el aparato rojo-… ¿Te molestaría que nos reuniéramos con Dorulumon, para que nos cuentes, junto con él, lo que les pasó a los padres de Samanta?-
Kokoromon se quedó sorprendida, sintiendo las miradas de Jijimon y los demás en ella. Se aferró levemente a la chaqueta de Shoutmon, que seguía abrigando su espalda, como si él estuviera ahí.
-… Sí- asintió, mirando por la pantalla- Si mi hermana dijo que tienen que saberlo, entonces no hay ningún problema- sonrió.
-Gracias, Kokoromon… Disculpa por pedírtelo-habló la voz de Taiki, algo incómodo.
-Está bien- sonrió la V-mon, cortando la conexión.
-¿Kokoromon-chan?- Lillymon la miró, algo preocupada.
-Está bien- la digimon naranja se volteo a verla, sonriendo- Todo está bien-
En la casa de los Kudou, Sky, sin su capucha, sentada en el sillón con un vaso de jugo y la pequeña gatita Ciel jugando con los cordones de sus zapatos, suspiró.
-Anímate, Sky-chan- le sonrió Yuno, sentada a la mesa, cociendo la tela que sería la capa de Kokoromon- Etsu-kun fue a hacer unos trámites, así que estamos entre mujeres- le recordó.
-… Es que…- murmuró la joven, mirando el jugo-… Gaiomon…-
-¿Quieres que te ayude a buscarlo?- le pregunto Yuno.
-¿Ah? ¡No!- negó rápidamente Sky- Estoy bien buscándolo sola- le aseguró- Además, que si alguien más de Jäger se entera que lo cuide… Creo que la Jefa me…- paso su dedo por el cuello.
-¿Te refieres a Samanta-chan?- sonrió Yuno, por lo que las orejas de la peligris se movieron levemente.
-… Entonces, realmente el Xros Heart se enteró de quien es- suspiró Sky.
-Tranquila, Sky-chan. Me di cuenta que era la Jefa-chan con solo verla- explico la peli naranja- Es idéntica a sus padres-
-… Sí- sonrió Sky, y tomo un poco de jugo.
-Sky-chan, me fije que dijiste "si alguien más de Jäger se entera que lo cuide"- medito Yuno, algo curiosa- ¿Significa que alguien más sabe?-
-Pues…- Sky sonrió nerviosa, y se rasco la cabeza- Wizardmon sabe. Él me ayudo a cuidarlo-admitió.
-¿Tu novio?-
-¡¿AH?!- Sky se sonrojo de golpe, y de sus orejitas salió un poco de vapor- ¡Wizardmon no es mi novio!-
-Oh~-sonrió Yuno, divertida- Sky-chan, me parece que te equivocas~-
-¡Nop!- negó rápidamente la joven, ignorando como Ciel mordía uno de sus cordones, y lo tironeaba- Es solo que lo respeto- explicó- Él trabaja en un antídoto para mí, y para Kokory… Siempre se esfuerza al máximo, porque quiere que nosotras…- miró su mano derecha, nerviosa-… Quiere que volvamos a ser normales-
Yuno la miró, y sonrió.
-Sky-chan- se le acercó, extrañándola- Tengo fe en que tú y Kokoromon-chan se curarán- le sonrió- Tienen amigos a su alrededor que lo harán realidad-
La joven sonrió contenta, y asintió.
Sentado en el techo de la casa, Luke, mirando el cielo anaranjado, movió levemente las orejas.
En eso, el teléfono fijo de los Kudou sonó, por lo que Yuno lo contesto.
-Buenas tardes, residencia Kudou- saludo la mujer- Ah, Taiki, ¿ya terminaste el castigo?- pregunto.
-Sí. Mamá, llegare un poco tarde. Iré a visitar a Akari…-
-Oh~- sonrió Yuno- Ese es mi niño~-
-¡Mamá, no es lo que crees!- aseguró la voz del joven, bastante avergonzada.
-Tranquilo, Taiki. Sabes que mamá te apoyara siempre. Así que paso a pasito- sonrió la peli naranja- Recuerda que me puedes pedir consejos, o tal vez a Shoutmon-kun-
-¡Mamá!- se lamentó el joven- Voy con Tagiru y Yuu para hablar con Dorulumon-explico, avergonzado
-¿Ah, sí?- se sorprendió Yuno- Mi niño, no decepciones a tu madre-
-Mamá…-suspiró Taiki.
-¿Paso algo?
-No. Es solo que necesito hablar con Dorulumon, al igual que Kokoromon-
-¡¿Ah?!- sonrió alegre Yuno, mientras Sky la miraba sonriendo- ¿Kokoromon-chan ya despertó?-
-Sí. Esta mejor-
-Qué alivio- suspiro contenta la madre- ¿Y se encuentra bien?-
-Sí… Eso dice. No te preocupes, la estamos cuidando- aseguró la voz de su hijo.
-Muy bien. Entonces me llamas cuando vengas, para prepararte la cena- sonrió Yuno- Dile a Kokoromon-chan que le haré el sushi que tanto le gusta- agrego-
-Sí, eso la hará feliz. Nos vemos, mamá-se despidió Taiki, cortando.
Yuno coloco el teléfono en donde estaba, y se volteo a ver a Sky, que levantaba su pie, dejando a Ciel colgando del cordón que mordía, divirtiéndola.
-Sky-chan, ¿quieres quedarte a cenar?- le pregunto, sonriendo- Así podrás hablar con Kokoromon-chan-
-¿De verdad…?- se sorprendió Sky, bajando su pie.
-Sí-sonrió Yuno.
La joven de pelo gris se sonrojo de la emoción y asintió, contenta.
-¡Gracias!-
Samanta, ya en su departamento, en el salón, dejó su mochila roja en el sillón, sin molestarse que Shoutmon, a su lado, observara el lugar, algo sorprendido.
-Vaya… Es bastante simple- admitió el dragón.
-Bueno, dando el hecho que estás acostumbrado a lujos, cualquier cosa debe de serte simple- le comento Samanta, colocando su notebook en la mesa.
-N-No estoy acostumbrado a los lujos- aseguró rápidamente Shoutmon- Es que, bueno, con toda la tecnología que tienen, no pensaba que vivirías en un lugar tan humilde y acogedor-sonrió.
-Apenas y paso el tiempo en este basurero- le informó la joven, sorprendiéndolo más- Aquí es donde los miembros de Jäger descansan, y donde manejamos esta tienda para aparentar. La versión Digiquartz es el almacén, donde Luke suele construir nuestros artefactos. Todo gracias a la pequeña fortuna que herede de mis padres, aunque no sirve de mucho si no sabes usarla bien- explicó, mirando como la pantalla se prendía.
-… Eres bastante directa- opinó incomodo Shoutmon, notando la clara diferencia que tenía con Kokoromon.
-… Sí- Samanta frunció el ceño- Tendrás que esperar un poco, el programa de Luke se demora bastante para cargar el mapa que logró decodificar de los datos que le robamos al Proyecto Iluminati hace un tiempo-
-Está bien- sonrió Shoutmon, dándose cuenta que ella solo lo ignoraba.
Empezó a mirar el lugar, jugando con sus manos, notando lo incomodo que era estar con alguien que simplemente miraba como la lenta barra de carga crecía.
Hasta Kiriha era más social.
-… Pues…- el dragón, sin aguantar más el incómodo silencio, se atrevió a hablar-… ¿Dónde está el resto de Jäger?Dijiste que suelen pasar por aquí-
-En rondas, y algunos tienen la misión especial de investigar unas pistas- respondió Sam, sin dejar de mirar el computador.
-… ¿Quiénes?-pregunto Shoutmon, algo curioso.
-Gente-
El dragón la quedó mirando.
Iba a ser una tarde laaargaaaaa.
En el Digiquartz.
Delta Arresterdramon sobrevolaba el cielo, acompañado de los tres Piximon y los tres Devimon, quienes discutían, irritando al dragón con lentes.
-¡Les decimos que es a la derecha!- dijo un Piximon a los Devimon.
-¡Y nosotros que es a la izquierda! ¡Compréndanlo cabezas de plumas!- le respondió un Devimon.
-¡Cállate! ¡Cabeza de…!-iba a decir otro Piximon, si es que él, con los otros cinco digimon no chocan con la espalda de Delta A, quien se había detenido.
-¡Cállense de una buena vez!- exigió el dragón de lentes, mirándolos furioso, asustándolos tanto que retrocedieron espantados- ¡Les dije que no se pusieran a discutir! ¡Y lo primero que hacen es empezar a discutir sobre la dirección de las Tiendas Digimon del Digiquartz! ¡Me están volviendo loco!- les informo.
-He… Delta A-san, se te van a caer los lentes- aviso asustado un Piximon.
El dragón azul se los acomodo, aunque sus ojos celestes aún miraban amenazadoramente a los tres digimon.
Delta A suspiro fastidiado.
-¿Por qué la Jefa me dejo con ustedes?- se lamentó, continuando su ronda por el cielo digiquartz.
El Xros Heart había llegado a la casa de la tía de Akari, donde vivía mientras residía en Tokio. Tuvieron problemas para que la mujer dejara estar al grupo en el cuarto de su sobrina, simplemente por…
-¡Son tan monos~!- la mujer de pelo negro, polera roja y pantalones blancos abrazo a los tres jóvenes de una, asfixiándolos- ¡Ojala los hombres de mi edad fueran tan lindos~!-
-Ah- Ah- sonrió nerviosa Akari- Este… tía-intento llamarla.
-¡A-Ayuda, A-Akari-san!-suplicó Tagiru.
-E-Este… tía…- volvió a intentar llamarla.
-¿Po-Podría soltarnos?- pidió Taiki, mientras Yuu estaba a punto de perder el conocimiento.
-¡Sí~!- la mujer los soltó, dejando a los tres niños en el suelo, jadeando- Aka-chan, si necesitan algo me avisas- le sonrió a su sobrina, quien asintió nerviosa- ¡Adios~!- y se fue del cuarto, cerrando la puerta con algo de fuerza por su entusiasmo.
-… Ah…- jadeo Tagiru, aun en el piso de madera como los demás- Esta… loca…-
-No seas grosero- le pidió Akari- Es solo que le gustan mucho las cosas tiernas. Es por eso que mantengo a Cutemon en el xros loader- agrego, mostrando el aparato naranja.
-Quiero mantenerme vivo-kyu-aseguró el conejo.
-… Buena estrategia- sonrió jadeando Taiki.
-¿Por qué nos pasan estas cosas?- se preguntó Yuu, levantándose de apoco.
-Simple- Gumdramon salió del xros loader, al igual que Damemon- Son unos atrae-problemas- los señalo, divertido.
-¡¿Cómo?!- se enojó Tagiru-¡Mira quién lo dice!-
-¡¿Qué cosa…?!- y empezó a tirarse de las mechas con su compañero.
-… Este…- Akari miró a Taiki-¿Y Shoutmon?-
-Él… Bueno, está por ahí- admitió incomodo el joven.
La joven lo miró algo seria, pero después suspiro.
-¿Y, bien? ¿Qué necesitan?-
-Queremos hablar con Dorulumon- explicó Taiki, ignorando la lucha libre de su amigo- Y con Kokoromon… Para saber lo que les paso a los padres de Samanta…-
Akari parpadeo unas dos veces.
-¿Sam-chan…?-
-Ella es la Jefa- aclaro Yuu.
La pelirroja volvió a parpadear.
-¡¿AH?!-
-Entonces… ya lo saben- suspiró Dorulumon.
-¡¿Lo sabias?!- Akari miró el xros loader naranja, sorprendida.
-¡¿Por qué no nos dijiste-kyu?!-
-Lo prometí-
La joven suspiro, procesando lo que acababa de saber.
-Entonces… ¿Cómo lo saben?- pidió saber, confundida.
Samanta frunció el ceño, mientras la barra del computador seguía cargando. Shoutmon, parado frente a ella, jugaba con sus dedos, ya incómodo con el clima que había entre ambos.
-Siéntate- le pidió Sam, tomando su atención- No importa cuánto tiempo estés parado, no crecerás-
Shoutmon la quedó mirando. ¿Era demasiado un poco de amabilidad de su parte sin algo de sarcasmo o algún comentario hiriente?
-No soy pequeño- le aseguro, sonriendo incomodo, armándose de paciencia- Para ser un digimon en etapa rockie, soy bastante alto. Le llegó al codo a Taiki-
-Cierto… para ser un rockie… Como Rey, eres bastante inútil por solo lograr llegar a esa etapa-
El dragón sintió que una piedra le llego en la cabeza, pero simplemente fue el comentario de la niña.
-Je… eso no fue necesario- Shoutmon no sabía cuánto tiempo iba a poder aguantar su sonrisa. Esa niña era desesperante- Simplemente no puedo evolucionar por mí mismo-
-Inútil-
La sonrisa de Shoutmon se volvió más forzada.
-… Vamos… Creo que Slayerdramon y Kokoromon también dependen de ti-
-¿Ellos? Kokoromon es una inútil en las peleas, pero es bastante fuerte. No puede mostrar su poder por el virus y su estúpida preocupación de no lastimar a los demás- recordó Samanta, sin dejar de mirar la pantalla- Slayerdramon tendría el nivel de un general si no fuera por el sello que tiene. En resumen, ambos son fuertes, pero algo los limita, y ese algo no soy yo. A diferencia tuya, ellos no dependen de mi porque quieran, o porque sean unos dragones inútiles que solo saben dar la lata-
Shoutmon intento aguantar esos comentarios…
-A pesar de todo, saben pelear sin mis indicaciones. Son verdaderos dragones- bostezo la joven.
"Aguántala… Aguántala…"
-No se limitan porque estén atados a algo. Tienen inconvenientes, pero aun así hacen las cosas mejorque algunos digimon que se la pasan en lujos-
Y…
-¡SUFICIENTE!- rugió enfurecido Shoutmon, perdiendo la paciencia.
-Ah. Ya llegó a la mitad- Sam señalo el computador.
-¡NO CAMBIES EL TEMA!- le rugió en la cara el dragón, echando humo de la cabeza- ¡¿A QUÉ SE DEBEN ESOS COMENTARIOS?!- exigió saber, chocando nariz con la niña- ¡SOY EL REY DEL MUNDO DIGITAL! ¡NO PERMITIRÉ QUE ME TRATES DE ESA MANERA, SEAS O NO LA JEFA!
Samanta lo quedo mirando, se acomodó los lentes, y, simplemente, lo pateo, lanzándolo contra el sillón.
-Lo sabía. Eres el Rey, pero actúas como cualquier inútil que acaba de pasar la adolescencia- Sam miró al dragón que se sobaba adolorido el mentón- No aguantas la opinión de alguien menor y estallas sin siquiera usar un argumento apropiado… Que patético.
-¿Eh…?- parpadeo sorprendido Shoutmon.
-Que un Rey sea tan joven... No me sorprendería que el Mundo Digital pueda verse en peligro pronto- le señalo Sam, apoyando su mentón en su mano, mirando la pantalla.
-¡Esta en paz!-aseguró Shoutmon, ya molesto con su actitud.
-Igual que el Digiquartz-Samanta lo miró de reojo- Rey, creo que es natural que quieras pasar tiempo con tu compañero humano y su familia y amigos, pero actúas irresponsablemente- eso lo dejo callado-… Tal vez, si hubieras estado en el Mundo Digital más tiempo que en este, hubieras descubierto el paradero de algunos digimon que terminan siendo Kopierer-
Shoutmon la miró sorprendido, dándose cuenta que tenía razón… Si él estuviera en su mundo, actuando como Rey, tal vez… tal vez hubiera podido prevenir o salvar a algunos digimon.
Apretó sus puños, enojado consigo mismo… Esa niña era más madura que él, y en gran medida.
-Pero, creo que eso no es tan malo-comento Samanta, tomando su atención-… Si no hubieras estado aquí, las cosas se nos hubieran complicado por este lado. Admito que tu presencia ha ayudado bastante… Y, bueno, lo único malo es que te enamoraste de mi hermana- suspiro y sonrió levemente, sorprendiéndolo- Bueno, a veces, las cosas pasan por algo, ¿no?-
Shoutmon la miró más sorprendido…
Esa niña… Esa humana… Era de las que decían las cosas como son, pero, aun así, intentaba verle el lado positivo, a su manera…
El dragón sonrió.
-Je… Me alegra tenerte de mi lado-le dijo sinceramente, tomando su atención- No te imagino como mi enemiga-
-Seré tu enemiga el día que le rompas el corazón a Kokoromon- le aseguró, mirándolo de tal manera que lo dejo en blanco- Si la haces llorar, creo que el Mundo Digital tendrá que aceptar a una humana en el trono-
-¡Ya me estás dando por muerto!- le señalo escandalizado el dragón- ¡Y quiero mucho a Kokoromon como para hacerla llorar de nuevo!- aseguró, echando humo de la cabeza.
-… Entonces, aun no supera lo de Pegasusmon- Sam volvió su vista a la pantalla.
Shoutmon se rascó el cuello, incomodo.
-… Sigue deprimida- admitió- Bueno, acaba de despertar… Quiero que comprenda lo que le sucedió, y que se dé cuenta que no está sola-
Sam sonrió levemente.
-… Oye, Samanta- la llamó Shoutmon, serio- He notado, que te a veces te diriges a Kokoromon como hermana. Ella igual a ti, y hasta Jack y Sky-chan se dirigen a ustedes de esa forma. Entre ustedes…- recordó, algo curioso. Ella lo miró- ¿Por qué es eso? ¿Tan profunda es su relación?
Samanta lo miró un rato, y suspiró, algo fastidiada.
-Si quieres que te lo explique, vas a tener que escuchar más o menos casi mi historia-le señalo.
-Está bien- sonrió Shoutmon- Siendo honesto, quiero saber más de ti. Digo, de ustedes- se corrigió, algo sonrojado.
-Solo di que quieres ideas para cortejar a Kokoromon-
-¡CLARO QUE NO!- se sonrojó por completo Shoutmon-¡¿Cuál es tu manía de molestarme con ella?!-
-Porque tu cara se vuelve más idiota de lo usual-
Shoutmon se quedó deprimido… Ella era demasiado honesta.
-Bueno, si quieres escuchar mi historia, te la diré resumida. No tengo ganas de gastar saliva-aviso Samanta, regresando al tema.
El dragón la miró, dándose cuenta que se puso seria. Asintió.
-Te escucho, Jefa-
Akari, sentada en su cama, se mordió el labio.
Había escuchado lo del amigo de Kokoromon, quien estaba sentada a su lado, aferrando levemente la chaqueta roja que la cubría. Taiki estaba de pie, mientras que Yuu sentado apoyado en la pared, junto a Damemon, y Tagiru sentado en la silla de escritorio de la pelirroja, con Gumdramon sentado en el mueble de madera.
Los tres jóvenes y los tres digimon la miraban, algo preocupados.
-… No puedo creerlo…- murmuro Akari, después de un rato-… ¿Por qué…? ¡¿Por qué pasan estas cosas…?!-
-… Akari- la miró preocupado Taiki.
-No te enojes, Akari-chan- le sonrió Kokoromon, tomando su atención.
-Pero… Kokoromon-chan…- se entristeció la pelirroja, pero la digimon le sonrió.
-Está bien… Ya no quiero entristecerme más-aseguró Kokoromon-… Yo… tengo que ser fuerte, si no quiero quedarme atrás-sentenció, firmemente.
-… Je, ese es el espíritu, Kokoromon- sonrió contento Tagiru.
-¡Sabe que cuenta con nosotros para cualquier cosa, Kokoromon-sama!-apoyo entusiasmado Gumdramon.
-Te equivocas si piensas lo contrario-dame- asintió Damemon.
-Sí- sonrió Yuu.
-Ya escuchaste, Kokoromon- sonrió Taiki. La digimon asintió, agradecida.
-… Bueno, Dorulumon… ¿Me ayudarías a contar?- la digimon miró el xros loader que tenía Akari en la mano.
-Sí… Aunque solo sé cómo término. Tú sabes cómo empezó-
-Cierto…- Kokoromon sonrió nostálgica- Bien, Xros Heart, se podría decir que todo comenzó hace 18 años en este mundo-
-¿18?- se sorprendió Tagiru, pero Gumdramon y Damemon le chistaron.
-Sí… Fue cuando el Bagra Army atacó mi pueblo. Por lo que sé, Slayerdramon era un buen amigo de mis padres, y, para protegerme por ser la escogida de Alphamon, además de ser solo un Digitama, de alguna forma, logró viajar al mundo humano, cruzando el espacio digital. Llegó a Berlín, la capital de Alemania. Su aterrizaje creo que no fue muy silencioso- sonrió nerviosa, con solo imaginárselo- Pero, Luke lo salvó de las autoridades, aunque no sé cómo-
-¿Eh? ¿Quieres decir que Luke existía en esos tiempos?- se sorprendió Taiki.
-Sí. Él, Jack y Sky-asintió Kokoromon- Como saben, los padres de Sam eran Félix Wolf y Aonuma Hinata. Ellos le dieron refugio a Slayerdramon, y atendieron sus heridas en el xros loader. La señorita Hinata me cuido mientras estaba en el Digitama- sonrió nostálgicamente-Y fue la primera persona que vi cuando salí del cascarón- miró sonriendo a los oyentes, y se extrañó por verlos en blanco- ¿Qué?-
-… ¿D-Dijiste… qué… a Slayerdramon, lo curaron en un xros loader?- pregunto atónito Yuu.
-Sí-
-… ¿Q-Quieres decir que los padres de Samanta ya estaban inmiscuidos con los digimon?-se quedó atónito Tagiru.
-Pero si Luke les dijo que conoció a Yuno-chan, y que ella sabía de los digimon- recordó Kokoromon- Si les dije que a mí también se me enredan las cosas porque no sé todo-murmuró haciendo puchero.
-Disculpa, Kokoromon- sonrió incomoda Akari- ¿Y de quién era el xros loader?-
-Ah. Era de la señorita Hinata, y ahora lo usa Samanta- sonrió la V-mon.
-¡¿AAHH?!- Shoutmon miró sorprendido a Samanta, que estaba cabreándose con la velocidad con la que se tardaba en cargar el programa- ¡¿T-Tú xros loader….?! ¡¿No es tuyo?!-
-Gracias por repetir algo que acabo de decir- Sam lo miró de reojo- Y sí, es verdad. Mi madre es la dueña original de esta cosa- sacó su xros loader.
-Pero… ¿cómo puedes usarlo?- se extrañó Shoutmon- Solo el dueño legítimo de un xros loader puede ocupar uno-
-¿Tan idiota eres? ¿Te has olvidado que el xros loader actual de Amano Nene le perteneció antes a su hermano menor?- le recordó, sorprendiéndolo- Es verdad que un tercero no puede usar un xros loader ajeno, pero, si tienes relación sanguínea con el dueño original, tu energía es similar a la de él, por lo que el xros loader te acepta. Es como el código de barras, y los familiares tienen un código similar- ejemplificó, mirándolo.
-¿Cómo sabes lo de Nene…?-
-La información es poder, y prefiero rodearme de ella- aseguró Samanta- Sé todo sobre sus batallas en las Xros Wars, como fueron llamadas-
-… Ella veo… Entonces, era de tu madre…- murmuró Shoutmon.
-Sí. Se supone que los colores que toman los xros loader varían según su primer dueño, aunque pueden cambiar, como en el caso de Nene… Pero este nunca ha cambiado. Sigue teniendo un color plateado… y no sé qué significa el color…-
-Debes de ser igual a tu madre- le sonrió Shoutmon.
-No- Samanta lo miró enojada, sorprendiéndolo- Ella era una buena mujer, yo soy un monstruo-
-¡No te llames así!- le pidió molesto Shoutmon.
-No eres nadie para dar tu opinión sobre lo que pienso de mi misma- le aseguró Samanta, sin alterarse-… Bueno, ella era una mujer de buen corazón, así que supongo que el color debe de ser por una estupidez de pureza o algo así-
-Y te aseguro que tu corazón es tan puro como el de ella- le dijo serio Shoutmon, tomando su atención- Eres demasiado fría, pero aun así haces lo posible para mantener a salvo del peligro a tus seres queridos. Por eso actúas de manera tan estricta con Kokoromon… Con Jäger. Samanta, aunque no quieras admitirlo, eres alguien de buen corazón-le aseguró.
Samanta lo quedó mirando, y se aguantó una risa.
-¡No te estoy diciendo una broma!-Shoutmon la miró echando humo de la cabeza.
-Realmente, se nota que estás acostumbrado a hablarle a los demás con esas palabras tan bonitas. Con razón el mundo digital te aprecia. A los digimon les gusta que los halaguen-sonrió burlonamente.
-¡RAYOS! ¡YO HABLÁNDOTE SINCERAMENTE Y TU VIENES Y TE BURLAS!- pataleo enojado Shoutmon- ¡NO SÉ SI LO HACES A PROPÓSITO O TE SALE NATURAL!-pero se sorprendió al ver que Samanta se reía un poco, abrazándose el estómago.
-Eres un tipo raro. ¿Eres Rey o bufón?- pregunto Sam, mirándolo divertida.
Shoutmon se rascó la nariz, algo sonrojado. La risa de la niña le recordaba que ella solo tenía 13 años, pero, aunque su risa era verdadera, sus ojos seguían siendo fríos…
-… Soy Rey-murmuró.
-Para mí, el Bufón Digital- la joven se levantó, para servirse un vaso con agua.
-Ese es Gumdramon- le aseguró el dragón, haciendo que la joven sonriera levemente-… Entonces, ¿la primera humana que vio Kokoromon al salir del cascarón fue tu madre?-
-Sí, y los digimon, cuando nacen, a la primera persona que ven la toman como la madre, así que, para Kokoromon, mi madre era la suya-
-… Por eso se dicen hermanas- sonrió Shoutmon- Y supongo que Jack y Sky-chan están en la misma situación-
-… Sí… Ambos fueron creados desde cero. Tienen un programa de crecimiento implantado. Cuando Slayerdramon arribo, ambos eran I.A. bebés, por así decirlo- la joven tomo un sorbo de agua-… Bueno, mi madre crió a Kokoromon, y Slayerdramon convivió con mi familia, para mantener protegida a la última V-mon… Los años pasaron, y nací-
-Je, creció la familia-sonrió levemente Shoutmon.
-Sí. Lo bueno era que teníamos una casa de verano, lejos de la civilización. Ahí Slayerdramon podía estar fuera sin problemas, al igual que Sky, Jack y Kokoromon. Ya en esos tiempos Luke me entrenaba-
-¿De pequeña?- se sorprendió el dragón- ¿Por qué?-
-¿No es obvio? El Mundo Digital estaba en guerra, y cabía la posibilidad de que el Bagra Army descubriera la existencia de la escogida de Alphamon. Tenía que saber protegerme y moverme por si algo así pasaba. Además de que, como estaba en etapa de crecimiento, podría haber un buen fruto con el entrenamiento-
-No lo dudo- Shoutmon sonrió nervioso, recordando cada momento en que la Jefa demostró su fuerza infernal en batalla.
-… Pasó el tiempo, Kokoromon evolucionó a su etapa actual, y mi padre, aprovechando la brecha digital que existía en Berlín, empezó a construir un portal-
-¿Brecha Digital?-
-Es como la que está en Japón, la que te permitió viajar moribundo a este mundo-le recordó Samanta- Al parecer, solo se crean en aquellos lugares en los que haya una gran concentración de tecnología, y como las potencias de cada país residen en sus capitales, es natural que en Berlín, capital de Alemania, existiera una-
-… Ya veo… Pero no entiendo. ¿Por qué tu padre quería crear un portal? ¿Hacia dónde?-
-Al Mundo Digital. Era un experimento… No lo entiendo bien… Pero mi padre trabajo años en él- Samanta dejo el vaso vacío en el lavamanos, y se sentó al lado del dragón rojo-… Entonces, sucedió-
-… ¿Qué cosa?- Shoutmon la miró serio.
-Hace cinco años, mi hogar en Berlín se incendió-murmuró, sorprendiéndolo- Todos estábamos en el sótano, que era donde estaba el portal, y de golpe hubo una explosión en el piso de arriba, empezando a quemar la casa… Nuestra única salida era el portal-
-… Y lo cruzaron- murmuró serio Shoutmon.
-… Fue terrible… -Kokoromon se aferró a la chaqueta, sintiendo la mirada de los demás en ella- De un momento a otro, el techo del sótano empezó a incendiarse, y el cuarto se llenó de humo. La señorita Hinata me entró a su xros loader, al igual que a Sky y a Jack. Tomó a Sam en brazos, mientras Luke creaba una muralla de fuego para protegernos, pero el aire estaba ahogándolas. Entonces, para protegerlas, el señor Félix activo el portal, y lo cruzaron… Y llegamos al Mundo Digital-
Los jóvenes y los dos digimon se miraron, sorprendidos.
-… Llegamos a la Zona Alpina, a la Aldea Natural. El pueblo estaba siendo atacado por el Bagra Army, en busca del Code Crown de la Zona- una sonrisa nerviosa se dibujó en su rostro, sorprendiendo a los presentes- Y, pues… Slayerdramon estaba enojado porque, como la casa se incendió… se perdió un programa de detectives que veía todos los días con el señor Félix… y… bueno, hasta Luke sintió pena por los Troopmon que mandó a volar…-
Los miembros del Xros Heart se imaginaron a un enfurecido Slayerdramon arrasando con las pobres tropas.
-Y yo pensando que él era una especie de sabio- suspiró jactanciosamente Gumdramon.
-¿De qué hablas? ¿Qué acaso no me apresuras todos los jueves para que llegue a casa temprano, y así veas ese tal "Gato Cósmico"?- lo miró burlón Tagiru, haciendo que el pequeño se quedara quieto- Y eso que es un programa para niños de 5 años~-
-¡Cállate!- rugió rojo Gumdramon, tirándole el pelo.
-¡Duele!-
-Kokoromon, continua por favor- le pidió Yuu, ignorándolos.
-Sí. Después de que las tropas huyeron, se nos acercaron los digimon de la aldea- Kokoromon sonrió- Eran muy pocos… Nos agradecieron y nos dieron la bienvenida… Fue, durante la fiesta, que los temores de Slayerdramon se confirmaron… Mi especie había sido exterminada por el Bagra Army… Descubrí que soy la última V-mon…-
-… Kokoromon- Akari la miró tristemente.
-E-Esa noche la pasamos bien. Estaba preocupada por como regresaríamos al mundo humano, pero era la primera vez que estaba en mi hogar. Nos divertimos mucho-recordó sonriendo Kokoromon- Y, al día siguiente…-miró el xros loader naranja.
-…Nos conocimos- terminó Dorulumon-Yo, en esos tiempos, le servía al Bagra Army… a Tactimon… No estoy orgulloso de lo que hice… Las tropas que escaparon, regresaron al cuartel que teníamos en Zona Alpina, para informarnos de la aparición de Slayerdramon, El Caballero Plateado. No solo eso, sino que estaba junto a Humanos, una con un extraño artefacto que era un mito, unos seres con forma de liebres… y a una V-mon-recordó el lobo- Tactimon, al enterarse… enfureció… Él había sido quien lideró las tropas que eliminaron a los V-mon, y tenía una gran enemistad con el Caballero Plateado. Al saber que no cumplió "perfectamente" su antigua misión, me ordenó servir de espía, ya que los miembros de mi raza son conocidos por viajar solos, así que no sería anormal que entrara a la aldea, y descubriera lo que sucedía-
-… Dorulumon…- murmuró sorprendido Taiki.
-Nosotros… nos hicimos amigos rápidamente de Dorulumon- sonrió tristemente Kokoromon- Mientras Slayerdramon, los padres de Sam y Luke investigaban la situación del mundo digital con el sabio de la aldea, nosotros disfrutamos nuestro tiempo en la aldea, junto a Dorulumon y los habitantes. Aún recuerdo la sorpresa que te dio Sam cuando te mostró su velocidad-
-Fue una sorpresa…admitió el lobo-… Yo… Me estaba arrepintiendo… Aquellos humanos a los que debía espiar me trataban como un igual. No se creían superiores a los digimon, como pensaba… Siempre creí que la oscuridad que Tactimon me decía que poseían los humanos podría causarnos daño… Pero ellos no eran así… Me sorprendió bastante…-
-Los humanos no somos superiores- aseguró Tagiru, con marcas de rasguño en la cara, por parte de su compañero.
-… Sí… Unas semanas después, recibí la orden de retirada-murmuró Dorulumon, apesadumbrado-Me retire, y regrese a la base…-entonces, guardo silencio.
-… ¿Dorulumon…?- Akari miró preocupada el xros loader.
Kokoromon se aferró más a la chaqueta, triste.
-… Di mi reporte… Dije lo poco que tenía que saber Tactimon… Intenté ocultarle sobre que los seres con forma de liebre eran I.A…. que realmente una humana poseía un xros loader… que la existencia de una V-mon era verdadera… Intente ocultarlo todo… Encubrirlos… pero…-
-… Pero Tactimon había mandado a otro espía, que estuvo vigilándonos entre las sombras, a diferencia de Dorulumon- suspiró Samanta, sin sorprenderse de que Shoutmon estuviera impactado.
-¿Q-Quién?- exigió saber Shoutmon, temblando enojado.
-… Visdom-
El dragón abrió los ojos, sorprendido.
-… ¿El… el que se supone es igual a Luke?- la miró, sorprendido- ¡¿Un I.A. trabajando con el Bagra Army?!- preguntó atónito- ¡¿Quién lo creo?!-
-… Eso no va al caso- murmuró Samanta, seria, haciendo que el dragón la mirara más sorprendido- Lo que tienes que saber, es que él trabajaba para Bagramon, buscando a alguien en especial por el mundo digital, hasta que escuchó el rumor sobre el grupo extraño que llegó a Zona Alpina, y decidió ser participe… Como sea. Por culpa de él Dorulumon no pudo encubrirnos, y Tactimon decidió atacar-
-… ¿Q-Qué hizo…?-
-Mando sus tropas nuevamente a la Aldea Natural, esta vez él al mando. Slayerdramon y Luke los enfrentaron, liderando a los digimon que podían pelear, mientras los demás nos ocultábamos… Pero era una distracción. Un pequeño grupo se infiltró por otro punto, en busca de aquellos peculiares humanos y su xros loader- la joven frunció levemente el ceño- Claro está, que nos encontraron, pero, Dorulumon nos rescató- eso sorprendió al dragón- Eliminó al grupo por completo, y, para protegernos, nos alejó de los aldeanos para que estuvieran a salvo, y nos guió por el pueblo para escapar… Entonces…-
- ¿Entonces…?-
-… No recuerdo que paso después- admitió Kokoromon, mirando sus rodillas.
-… Es natural… El edificio que teníamos al lado fue destruido, y cayó sobre nosotros. Tú y Sky quedaron inconscientes, pero el resto estábamos a salvo, aunque Samanta termino con una herida en el hombro... Al principio pensé que el derrumbe fue ocasionado por un misil errado, pero, cuando sentí el sonido de las tropas rodeándonos entre el humo, me di cuenta que no fue así. Aun me sorprende la rapidez con la que Félix le ordeno a Jack que llevara a Samanta y a los demás a aquel pequeño hueco, donde podrían esconderse, y nunca me di cuenta cuando Hinata le entrego a la pequeña su xros loader… Fuimos rodeados por Troopmon, liderados por aquel encapuchado blanco… Parecía tener una relación con Félix y Hinata, aunque no preste atención. Lo único que quería era sacarlos de ahí, pero…-
-Pero mis padres sabían que Dorulumon, si descubrían su traición, estaría en grave peligro, así que decidieron aparentar que él los había capturado, y que él ya había acabado con la V-mon que tanto perseguían…- murmuró Samanta, sorprendiendo más al dragón-… Fueron llevados a las afueras de la aldea… Tactimon, al enterarse que los objetivos principales fueron apresados, se retiró de la batalla, cambiando lugar con Visdom… Y alguien más se unió a la fiesta- sonrió fríamente-… Visdom podía detener a Luke… y el Caballero Negro podía detener al Plateado-
Shoutmon abrió los ojos, sorprendido.
-… ¿A-Acaso…?-
-Sí… Bagramon le ordeno a su hermano menor que le diera una lección a Slayerdramon, para que recordara cuál era su lugar en el mundo digital- Samanta entrecerró los ojos-… Les impidieron a ambos ir a rescatar a mis padres…-
Shoutmon no dijo nada, estaba helado.
-Claro está, que, a pesar de estar herida, dejé a Kokoromon y a Sky en el agujero, ya que estaban a salvo ahí, y, junto a Jack, salí del pueblo, y ambos nos dirigimos a un sector con unas colinas, donde estaban mis padres. Nos ocultamos en un montículo, esperando a que Luke o Slayerdramon fueran a rescatarlos, pero no sabíamos que estaban ocupados… Que ingenuos éramos…-
-Tactimon los interrogó-recordó con pesar Dorulumon- Les exigió que le dijeran como llegaron al mundo digital, quién les entrego el xros loader "que estaba destruido", como conocieron a la V-mon y al Caballero Plateado, quién creo a aquellos I.A… Pero Félix y Hinata no dijeron nada. No le respondieron… y Tactimon no era un digimon paciente…-
-Él… decidió ejecutarlos- murmuró Samanta.
-Intenté hacer cambiar de opinión a Tactimon. Le intente hacer creer que podían ayudarnos los humanos… Pero él no consideraba que criaturas como ellas pudieran aportar en nuestros propósitos-el lobo entrecerró los ojos- … Iba a liberarlos, pero… pero… Ellos me dijeron que no… Si los liberaba… Mi vida peligraría, ya que eran demasiados digimon… Si los liberaba, Tactimon nos hubiera matado a los tres… por eso… me pidieron que dejara las cosas como estaban… y que protegiera a los que quedaban…-
-… Fue todo muy rápido- recordó Samanta, apoyando su mejilla en su mentón-… Vimos como Tactimon simplemente sacudía su espada hacia mis padres… Hubo un resplandor… y ellos… estaban muertos…-
-… Después de la ejecución… Tactimon ordeno que sus tropas se retiraran, ya que todo había sido… una pérdida de tiempo… Me quede rezagado… Tactimon me sugirió no volver a sentir lástima por seres… inferiores… No sé cuánto tiempo paso… Pero, cuando me di cuenta, llovía, y Samanta se había acercado a los cuerpos inertes de Félix y Hinata… Empezó a llorar… Me sentí como un ser repugnante, y no le dije nada a Jack cuando él me empezó a gritar, sin dejar de llorar…-
-… Slayerdramon y Luke llegaron media hora después, ambos lastimados, acompañados de los digimon residentes, y de Sky y Kokoromon… Pero no recuerdo bien lo que sucedía detrás de mí, no me importaba que Slayerdramon gritara enfurecido, que los digimon lloraran, que Jack abrazara a Sky y Kokoromon, que no creían lo que sucedía… No me importaba… Solo estaba llorándole a mis padres muertos, ignorando que Luke estaba a mi lado… Creo…- empezó a meditar-… Creo que él también se puso melancólico… No pude verle bien la cara, además llovía… así que podían ser gotas de lluvia lo que estaba en su rostro… Siempre me lo he preguntado- se estiró en el sillón, ignorando a Shoutmon, que estaba rígido, con los ojos abiertos, sin decir nada.
Samanta lo miró de reojo, y suspiro, apoyando su mentón en su mano.
-… Pasaron los días, y el Bagra Army no volvió a atacarnos. Enterramos a mis padres en una colina. Dorulumon se quedó un tiempo con nosotros, mientras Luke construía un chip que podría llevarme de regreso al mundo humano mediante el xros loader plateado… Cuando estuvo listo, y estaba por partir, Dorulumon se fue… Él regreso con sus tropas, prometiéndome que intentaría evitar que algo así volviera a pasar… Quería proteger a los que pudieran volver a salir heridos por las decisiones de Tactimon… No me importó. Ya nada me importaba. Acepté que los digimon de la aldea se fueran conmigo, entrando al xros loader… Y, sin más, regresé al mundo humano…-
-… Cuando Samanta regresó… Los bomberos aun combatían las llamas que quemaban su casa... Solo había pasado media hora… Las personas creyeron que solo ella sobrevivió al incendio, mientras que sus padres terminaron calcinados…- recordó tristemente Kokoromon-… Samanta la pasó mal. Sus abuelos no la ayudaron, solo la humillaron en los medios de comunicación… Fue bueno que Luke tuviera la falsa identidad de "Derek Wolf", sino, ella hubiera entrado a un orfanato… Y después… un mes después… Cuando Sky y yo estábamos paseando por los techos de Berlín, preguntándonos como alentar a Samanta… El… El Proyecto Iluminati nos secuestró…- se aferró con fuerza a su chaqueta-… Y experimentaron con nosotras-
-Resulta, que el incendio que provocó que viajáramos al mundo digital fue causado por el Proyecto Ilumanti- explicó Samanta, aburrida- Ellos sabían de los digimon, y querían eliminar a mi padre por toda la información que tenía. Capturaron a Kokoromon y a Sky, y las volvieron Kopierer. Las rescatamos, y en el transcurso, Luke logró llevarse información sobre lo que eran en teoría los Kopierer, su objetivo, y los métodos que ocuparían… Tsch, a esos tipos se les dio bien robar información, pero nunca descubrieron que es mi katana, que pertenecía a mi padre… Fue lo único que no se quemó en el incendio…-
-A veces me he preguntado si las cosas hubieran cambiado si el señor Félix hubiera tenido a mano su katana cuando ocurrió el incendio… Tal vez nadie hubiera muerto… Fue entonces que Samanta decidió enfrentarse al Proyecto Iluminati, porque toda la información base que usaron… que usan para sus experimentos, habían pertenecido al señor Félix. Ellos provocaron todo… Por eso es nuestra responsabilidad detenerlos…-aseguró Kokoromon.
-… Los digimon que me acompañaron de regreso… los aldeanos de la Zona Alpina, son actualmente los miembros de Jäger- informó Samanta, acomodándose los lentes- Al descubrir que los Kopierer comían evoluciones, y por querer protegerme a como dé lugar, entrenaron con Slayerdramon y Luke, y en dos meses lograron evolucionar a las etapas que conoces… Ellos escaparon de una guerra para entrar en otra… Por soy yo la que quiere protegerlos-
-… Y así… Cinco años después… Perdimos a alguien… de nuevo…- murmuró Kokoromon, terminando su relato.
La digimon se sorprendió cuando Akari, llorando en silencio, la abrazó.
La miró sorprendida, y se dio cuenta que Taiki, Tagiru y Yuu estaban callados, temblando. Damemon se veía deprimido, mientras que Gumdramon temblaba, con los ojos brillosos y mordiéndose el labio.
-… Bagra Army… Tactimon…- murmuró Tagiru, enfurecido-… ¡Proyecto Iluminati…!-apretó sus puños, enfurecido-… No les perdonaré… ¡No lo haré…!-
-… No puedo creerlo… Por eso ya el Bagra Army sabía de los humanos cuando llegue al mundo digital…- Taiki tembló-… Esto… ¡No es justo…!-
-… ¿Por qué…? ¿Por qué DarkKnightmon… detuvo a Slayerdramon…?- murmuró con un hilo de voz Yuu, sin siquiera atreverse a sacar el xros loader amarillo. Se abrazó las rodillas-… ¡Los padres de Samanta-san no debieron morir!-
Damemon cerró los ojos, apesadumbrado.
Gumdramon cerró los ojos, enfurecido.
-¡¿DÓNDE ESTA TACTIMON?!- rugió enfurecido, levantándose- ¡Dígame, Kokoromon-sama! ¡Le haré pagar lo que les hizo a los V-mon…! ¡A Samanta…! ¡LO HARÉ PAGAR!-
-… Gumdramon…- murmuró sorprendida Kokoromon.
-…. Tranquilo, Gumdramon- murmuró Taiki, sin mirarlo-… Nosotros… Nosotros derrotamos a Tactimon-
-… De alguna forma… vengue a tus padres…- murmuró Shoutmon, apretando sus puños, totalmente enfurecido-… Vengue a los V-mon… A todos los que sufrieron por su mano… ¡PERO ESO NO LOS TRAERÁ DE REGRESO!-rugió.
Samanta lo miró alzando las cejas.
-Gritar no hará que las cosas cambien, así que deja atrás tu drama- le pidió, pero, para su extrañeza, el dragón se levantó y se colocó frente a ella-… ¿Qué pasa…?-
Pero se quedó callada, ya que el dragón se había arrodillado ante ella, apoyando su frente al piso.
-¡Lo lamento! ¡Sé que ya no sirve…! ¡Que mis disculpas no arreglarán las cosas…! ¡Pero… como Rey…! ¡Como un digimon…! ¡Esto…! ¡Esto…!- la voz de Shoutmon tembló, y para más sorpresa de Samanta, unas lágrimas cayeron al piso-… ¡ESTO ES IMPERDONABLE! ¡Te has criado con los nuestros…! ¡Y nosotros te arrebatamos a tus padres…! ¡No tenemos perdón! ¡LO SIENTO!-
Samanta lo miró sorprendida, y después suspiró fastidiada.
-Realmente, ¿Qué clase de Rey eres?- pidió saber, levantándose- Es la primera vez que me enteró que un soberano se arrodilla pidiéndole disculpas a una niña. Eres todo un caso-
Pero el dragón no se incorporó. Temblaba, mientras las lágrimas caían al cerámico.
-… Shoutmon- Samanta se sentó frente a él, y coloco su mano en su hombro-… No te humilles… No culpo a Tactimon, no culpo a DarkKnightmon, menos a Dorulumon… Tampoco culpo a Slayerdramon y a Luke por llegar tarde… Los únicos responsables de lo ocurrido, los que manejaron todo, fueron el Proyecto Iluminati. Las cosas tomaron su curso por culpa de ellos. No te atormentes-
El dragón, de a poco, dejó de temblar, y se incorporó, pero aun con la cabeza baja.
-… Eres patético- Samanta sonrió levemente, y apoyo su espalda en el sillón- Realmente, los digimon son criaturas asombrosas-
Shoutmon abrió los ojos sorprendido, y la miró sin poder creerlo. Samanta le sonrió.
-… Te juro… Samanta… que cuentas con mi lealtad- le prometió Shoutmon.
-Vaya, a la que tienes que hacerle esas promesas es a Kokoromon- le señalo la joven, acomodándose los lentes- No hagas más drama…- miró la pantalla de su notebook, donde se apreciaba que la barra de carga no había avanzado mucho- Estúpido programa… Parece que tendrás que esperar un poco más- se fijó en la ventana abierta- Ya está anocheciendo-
-Está bien- le sonrió Shoutmon- No me molesta esperar-
Digiquartz.
Delta A, encima de una torre de teléfonos, suspiró fastidiado, mientras que detrás suyo los Piximon y los DemiDevimon seguían discutiendo sobre la dirección de las tiendas digital.
¿Por qué lo metieron con esos Seis Chiflados?
Volvió a suspirar, pero se extrañó al ver a una figura caminando apoyándose en los edificios, como si cojeara.
La figura llevaba una capa desgastada… y parecía tener una armadura de samurái…
DeltaArresterdramon abrió los ojos sorprendido.
-¡Jefa!-sonó el comunicador de la joven.
-Al habla- Samanta se sentó en el sillón, mientras Shoutmon se levantaba.
-¡A aparecido…! ¡Gaiomon!-informó Delta A.
La joven alzo las cejas, mientras que Shoutmon se quedó quieto.
-No hagan nada. Vigílenlo, pero no hagan nada hasta que llegue- ordeno la Jefa, levantándose.
-¡Sí!- y se cortó la comunicación.
La joven sacó la esfera que tenía su traje, y se dio cuenta que Shoutmon la miraba serio.
-Déjame acompañarte- le pidió el dragón- Lo que haga Gaiomon es mi responsabilidad… Yo lo he dejado escapar, causando daño a los demás… Tengo que detenerlo-
-… Lo sé. Necesito un señuelo- aseguró Samanta, mirándolo de reojo.
-Akari-chan, no llores- le pidió Kokoromon, dándole unas palmaditas a la pelirroja.
-P-Pero…- hipó la niña, restregándose los ojos.
-… Lo siento- se disculpó Dorulumon- En parte fue mi culpa lo que sucedió.
-¡Dorulumon, tu solo querías protegerlos-kyu!-aseguró Cutemon.
-¡Cierto! ¡Tú no hiciste nada malo!- Tagiru se levantó- ¡La culpa la tienen ellos…! ¡La tiene ese encapuchado…!-apretó sus puños- ¡La próxima vez que vea al Proyecto Iluminati…!-
-¡No tendremos piedad!- rugió de acuerdo Gumdramon.
Taiki los miró preocupado, y miró a Yuu, que se abrazaba las rodillas, temblando, con Damemon dándole unas palmaditas en la espalda.
-¡KYAAAAAAAAAA!-
-¡¿Eh?!- el joven miró para todos lados, al igual que Kokoromon.
-¿Qué sucede, Taiki?- pregunto Damemon.
-Es que…- el joven estaba bastante sorprendido-… Escuche la melodía de una digimon-
-… Yo también…- murmuró sorprendida Kokoromon.
En el Digiquartz.
-¡KYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAA!-Lunamon corría al lado de Spadamon, ambos intentando huir del Kopierer toro que los perseguía por las calles del Digiquartz.
-¡¿Qué son estas cosas?!- se preguntó molesto el digimon blanco- ¡No importa cuánto la corte, se regenera!-
-¡Estamos en problemas!- se lamentó Lunamon- ¡Y más encima V-mon-kun lo está tomando como un juego!-
-¡¿Y dónde está él?!- Spadamon miró para todos lados- ¡¿Acaso sigue jugando con el otro animal morado?!-le preguntó a su novia, quien asintió apesadumbrada- ¡¿Por qué es tan despreocupado!?-
En eso, ambos se fijaron que el toro les pisaba los talones, pero, para sorpresa de ambos, una figura, desde arriba, se abalanzo al Kopierer.
-¡Firex Vortex!- Gumdramon eliminó al toro, mientras los dos digimon se detenían, sorprendidos.
-¡¿G-Gumdramon-kun?!- hablaron atónitos ambos digimon.
-¡Lunamon! ¡Spadamon!- Taiki se les acercó junto al resto.
-¡Taiki!- sonrieron ambos.
-¡Cuánto tiempo, Akari!- Lunamon abrazo a la pelirroja, que correspondió al abrazo.
-Veo que estás bien- sonrió la niña.
-Has crecido, Taiki- sonrió Spadamon.
-Gracias-el joven correspondió a la sonrisa.
-¿Se conocen?- pregunto Tagiru, curioso.
-Son nuestros amigos- respondió el líder del xros heart.
-Lunamon-san, Spadamon-san, ¿qué hacen aquí?- pregunto Gumdramon, extrañado.
-¿Paso algo?- se preocupó Damemon.
-Bueno, no…- Spadamon se restregó la cabeza, incomodo- Vinimos a enviarle un mensaje a Shoutmon- explicó- Y a capturar a un digimon que escapo del País en las Sombras. Un criminal-
-¿Aún existen criminales en el mundo digital?- se sorprendió Kokoromon, tomando la atención de ambos digimon-… Pensé que era un lugar pacifico-
-Lo es- le aseguró Gumdramon- Pero nunca falta el que se mete en problemas-
-Como alguien que conozco- sonrió Tagiru, mirándolo.
-¡¿Qué cosa?!-
Kokoromon sonrió, y se fijó que Spadamon y Lunamon la miraban atónitos. Miró para todos lados, nerviosa.
-Ah, ella es Kokoromon- presentó Taiki- Es una buena amiga…-
-… ¿E… Eres… una V-mon…?- pregunto atónito Spadamon.
-S-Sí…- asintió Kokoromon, nerviosa.
Lunamon y Spadamon intercambiaron miradas, sin poder articular palabra.
-¿Qué pasa?- pregunto curiosa Akari.
Entonces el ambiente se llenó del grito de alegría de alguien, mientras el piso temblaba.
-¡Aquí viene!- se dio cuenta Spadamon, volteándose como los demás, para ver como un digimon rinoceronte corría despavorido, con un V-mon montándolo, bastante divertido.
-¡Vamos, potro salvaje!- rió divertido el dragón, que era de un color azul-grisáceo, y ojos verdes. Llevaba una pequeña bufanda roja desgastada, hombreras y rodilleras negras, sus manos vendadas, excepto los dedos, y un cinturón de cuero que ataba a la enorme espada que traía en su espalda.
-¡¿EEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHH?!- gritaron atónitos los miembros del Xros Heart.
-¡V-mon-kun! ¡Eso es peligroso!- lo regañó Lunamon.
-¡Es divertido!- sonrió el dragón, testarudamente.
Pero el Kopierer que montaba tropezó, cayendo, por lo que él salió rodando, hasta terminar frente a Kokoromon, que estaba totalmente quieta.
-… Auch… Okey… Eso no fue… auch… divertido- V-mon se sentó, sobándose adolorido la cabeza- ¿Qué le pasa a ese animal?- miró molesto al Kopierer tirado en el piso- Con patas tan grandes y se enreda. Por eso los V-mon somos los mejores- sonrió jactanciosamente, y se dio cuenta que tenía alguien al frente, por lo que la miró… y se quedó sin palabras…
Kokoromon, aferrándose a la chaqueta de Shoutmon, miraba atónita al otro V-mon, que la miraba sin poder creerlo.
-¡¿ERES UN/UNA V-MON?!-
¡Espero hayas disfrutado el capitulo^^! ¡Y no olvides comentar!
