El error del Rey.

Misión encubierta.

Digiquartz.

En el bosque cercano a la ciudad, cerca de un acantilado, Kiriha, con la capucha puesta de su chaqueta larga, se agachó, inspeccionando el césped digital entre los arbustos.

-¿Algo?- Ryouma se le acercó, siendo el único además del rubio, aunque Jagamon estaba sentado en sus hombros, asomándose por encima de su cabeza.

-Según la información que la Jefa logró obtener hace unos meses, una de las bases del Proyecto Iluminati debería estar por estos lados- murmuró el Aonuma, sin dejar de tantear el suelo.

-Pero ella dijo que quería agruparnos, y, según sus sospechas, tal vez Shoutmon nos dé una ayuda, después de lo de Pegasusmon-

Kiriha se quedó quieto, frunciendo el ceño.

-Sí…- murmuró Greymon, dentro del xros loader azul del rubio- Shoutmon no va a quedarse de brazos cruzados después de la muerte de un digimon de Jäger, por proteger a esos dos niños-aseguró, serio- Ya no se quedará afuera, dejando que otros hagan su trabajo-

-En efecto. Es el Rey, y se sentirá responsable por lo que está ocurriendo-apoyo MailBirdramon-

-Temo que ella haya planeado algo así-suspiró apesadumbrado Deckerdramon- Tal vez use el amor de Shoutmon por su pueblo para mantenerlo cerca-

-Es lo más obvio-aseguró Kiriha, volviendo a tantear el suelo- La Jefa es muy buena para sus suposiciones y teorías. Sabe que Shoutmon va a ayudarla después de lo ocurrido, y es lo que quería. Tener a la tercera parte de Apocalymon a mano- miró a Ryouma.

-… No creo que ella haya planeado la muerte de uno de sus compañeros- murmuró el platino.

-No la planeó- Kiriha lo miró, sumamente serio- Ella aprecia demasiado a Jäger como para traicionar a uno de los suyos. Pero las cosas sucedieron, y ella tiene que tomar el mando y mover los hilos a su favor, y eso está haciendo. Quiere ir a esta base con Shoutmon, para ponerlo a prueba. Para ver si es capaz de poder controlar esa oscuridad… Me dijo que él sobrevivió al virus solitario- se quedó quieto- Ya sabe que la tercera parte ha empezado a despertar…-

Ryouma apretó sus puños, temblando levemente.

-… Él es una parte… Y la segunda está partida en dos. Una mitad está en el Proyecto Iluminati, y la otra… en Astamon- murmuró el platino, mientras el pequeño digimon lo miraba, preocupado.

-En el Digitama de Quartzmon- lo corrigió el rubio, dejando de tantear y golpeando el suelo, que sonaba hueco- Jagamon, cava aquí-

-¡Sí!- el pequeño digimon se bajó de Ryouma y empezó a trabajar.

-Esa parte está en el Castillo de Shoutmon- recordó Greymon- En el País Real-

-Está a salvo- aseguró Dracomon.

-Por ahora…- murmuró MailBirdramon-

-Vormundmon está en Japón, y era él el que vigilaba a Shoutmon todos estos años-recordó Greymon, casi en un gruñido, bastante molesto con ese pequeño detalle- No hay nadie de Jäger o que sepa la verdad en el Mundo Digital-

-Y es por eso, que creo que la Jefa planea mandar a un grupo a él- opino serio Kiriha, observando cómo Jagamon seguía cavando.

-… Sí…- murmuró Ryouma.

-¿Irías al Mundo Digital?- le pregunto el rubio, tomándolo desprevenido.

-Yo… No lo sé… Yo creo, que si arrebataran aquel fragmento de data de Apocalymon del Digitama… Astamon volvería-confesó, apesadumbrado- Pero sé que la Jefa no me mandaría. Ella es demasiado desconfiada, y podría suponer que yo volvería a ser controlado por aquella oscuridad-

Kiriha lo miró un rato, pero no dijo nada.

-¡Lo tengo!- avisó Jagamon, tomando la atención de ambos.

Los dos jóvenes se asomaron por el agujero que había cavado el pequeño digimon, para ver que había una tubería bastante grande.

-… Es aquí- Kiriha se incorporó-La información codificada es correcta. Aquí es la base secundaria del Proyecto Iluminati-

-¿Avisamos a la Jefa?- pregunto Ryouma, mientras Jagamon volvía a subir a sus hombros.

-No. Ella quiere poner a prueba la lealtad de Shoutmon… Además… Si es verdad, que aquella vez en Hong Kong, el digimon que sacó Horfe para escapar fue Blastmon…-

-Otro antiguo General del Bagra Army puede estar aquí abajo- sentencio el platino.

-Sí… Como Tactimon- el rubio apretó sus puños- No dejaré que él vuelva a lastimar a mi prima- prometió, molesto- Bajemos. Debemos sacar la mayor información, y destruir este lugar-

Ryouma asintió, mientras Jagamon ponía su mano en la frente, preparado para la acción.


-Ese bruto…- murmuró Wizardmon, aterrizando en uno de los techos del Digiquartz- ¿Dónde está?- miró para todos lados.

Había estado buscando a Gaiomon desde que desapareció del callejón que era el punto de encuentro con él hacía ya cuatro días. Y en ese mismo transcurso de tiempo habían perdido a Pegasusmon…

A pesar de que, según Rapidmon, todo fue ocasionado por Forward, no podía evitar pensar que algo también pudo pasarle a Gaiomon. Como si lo sucedido con Pegasusmon hubiera sido una distracción para Jäger

No le agradaba la idea, pero la muerte de Pegasusmon concordaba con la desaparición de Gaiomon, y eso ya lo había notado también Sky, quien lo buscaba por el mundo humano.

Ambos estaban de acuerdo en encontrarlo cuanto antes, ya que, si algún otro miembro de Jäger se topaba con él…

-Estúpido- murmuró Wizardmon, molesto por estar preocupado por aquel samurái, pero no tenía de otra. Sky quería encontrarlo, y él le prometió ayudarla a cuidar a ese asesino… aunque también le había tomado estima.

Suspiró molesto, y levantó su báculo, para volver a hacer un perímetro con su magia digital…

Se detuvo de inmediato y se dio vuelta, ya que la Jefa y el Rey habían aterrizado cerca de él.

-¡Jefa!- se sorprendió el mago, tanto que casi se le cae el báculo por el tejado, por lo que lo agarró pero estuvo a punto de caerse él, si no fuera porque la joven lo agarró de la capa, dejándolo en equilibrio entre el tejado y la caída.

-¿A qué viene eso?- la joven, de un tirón, lo hizo incorporarse- No es como si fuera anormal verme-lo quedó mirando, mientras este jadeaba, recuperando el aliento.

-L-Lo sé… Pero…- Wizardmon se levantó agarrándose a su bastón, con las piernas temblando- No me esperaba que te aparecieras, junto a él…- miró al dragón rojo, que sonreía incomodo por la situación del mago.

-Hola, soy…- empezó a presentarse…

-La carnada- interrumpió simplemente la joven, asomándose por el techo, sin importarle que el dragón se quedó en blanco- ¿Y qué haces lejos de Mercurymon y Frigimon?-eso hizo que el mago se quedara quieto- ¿No te asigne con ellos para la ronda de hoy?-

-Ah… Sí…- asintió Wizardmon, empezando a sudar.

Shoutmon lo miró, bastante extrañado.

-Además…-la joven encaró al digimon de traje verde, sin molestarse que este temblara- Sky también se saltó la ronda que tenía con Ranamon y Seadramon. ¿Tienes alguna idea, Wizardmon?-

-Ah… P-Pues…-

-¿No fue a ti a quien le asigne vigilarla por sus extrañas escapadas?-le recordó la Jefa- Porque es bastante extraño que ambos se escapen al mismo tiempo de sus rondas, y en diferentes direcciones-

Wizardmon tragó saliva. Él ya sospechaba, cuando al Jefa lo asigno a seguir a Sky, que ella sabía que la I.A ayudaba a alguien externo a Jäger y al xros Heart… Y tal vez empezó a creer que él la ayudaba…

-¿Algo que decir?-

-… ¿Coincidencias…?- murmuró el mago.

La joven lo quedó mirando, y le dio unas palmaditas en la cabeza, tapándole la visión con el sombrero, dejándolo en blanco.

-Por ahora- aseguró, dándose la vuelta y sacando un aparato, del cual se veía un mapa digital de la ciudad.

Wizardmon suspiró aliviado, acomodándose el gorro y afirmándose en su bastón, aun sintiendo que sus piernas temblaban.

-Este…- lo llamó Shoutmon, tomando su atención- Bueno, como dijo la Jefa, voy a ayudarlos- le tendió la mano, por lo que él, algo sorprendido, correspondió al gesto- Debes de saber que soy el Rey, pero llámame simplemente Shoutmon- sonrió.

-Soy Wizardmon… Mismo nombre que mi raza- asintió el mago de traje verde, sin creer que, quien tenía al frente, era uno de sus enemigos…

-Eres bastante joven-se dio cuenta Shoutmon.

-Eh, sí- asintió, aún incomodo- Si lo vemos en edad humana, tendría 17, igual que Kokoromon-

-¡¿Eh?!- el dragón lo miró sorprendido, dándole un susto- ¡AH! Lo siento. Pero… ¿Kokoromon tiene 17?-

-Y así, nuevamente, demuestras lo poco que sabes de tu propia novia- menciono la Jefa, sin despegar la vista del mapa-Y sí, ella es menor de edad. A diferencia tuya, que eres un adulto… en edad-

Shoutmon la quedó mirando, contando hasta diez.

-Solo me sorprende que hayan digimon tan jóvenes en Jäger- explicó pacientemente el dragón- En el Xros Heart los únicos jóvenes son Gumdramon, Cutemon, y ChibiKamemon-

-Pues en todo Jäger, sin contar a Luke-san, Jack-san, y a Sky-san, solo hay 8 adultos, pero si agregamos a los tres Piximon y los tres DemiDevimon, son 13. Los demás somos 6 jóvenes, sin contar a Kokoromon y… Pegasusmon-suspiró apesadumbrado.

-… En total, somos 23 actualmente, sin contar, claro está, a tres de nuestros compañeros que son externos, aunque relacionados, y nuestra ayuda extra-termino a Jefa, dándose vuelta.

-¿Ayuda extra?- se extrañó Shoutmon- ¿Quiénes…?-

-Delta A envió un mensaje. El objetivo se está alejando- lo interrumpió la joven-Ya le di la orden de no acercarse a él. Espero la cumpla- se les acercó, sin molestarse que el dragón la mirara algo ofendido de que lo interrumpiera a cada rato- Wizardmon, ¿qué estabas haciendo fuera de la ronda?-

-P-Pues…- se rascó la mejilla, nervioso- Nada-

-Bien, como no estabas haciendo nada vendrás con nosotros-sentenció la Jefa- Tal vez nos sirvan tus hechizos-

-E-Está bien- suspiró apesadumbrado el mago- Este… ¿A dónde vamos a ir? ¿Quién es el objetivo?-.

-Jefa, no deberías involucrarlo- murmuró Shoutmon, tomando la atención de ambos- Gaiomon solo me quiere a mí. Yo lo derrotaré. Ninguno de Jäger se pondrá en peligro de nuevo por causa de él-

-¿Y si no puedes?- ella lo miró, seria- ¿Cuántas veces has peleado contra él, y te ha vencido?-

Shoutmon apretó sus puños, molesto.

-… Tres- respondió, enojado al recordar esas derrotas-… Y en la cuarta Taiki me detuvo-

-Sí, y como no hay en el registro ninguna victoria, estoy en mi libre derecho a creer que tu quinta pelea sea otra derrota- sentenció la Jefa, haciendo que el dragón respirara hondo, molesto consigo mismo porque ella tenía razón.

En cambio, Wizardmon estaba quieto, sin creer lo que había escuchado.

¿El objetivo… era Gaiomon…?

-Vamos- ordeno la Jefa, alejándose.

Shoutmon la siguió, pero Wizardmon de lejos, ya que, sigilosamente, sacó un aparato pequeño de su capa, y apretó el botón que había en él.


En el Mundo Humano.

Sky, que había estado jugando con Ciel, se sorprendió al sentir vibrar algo en su bolsillo.

-¿Un celular?- preguntó Yuno, dejando de poner la cena en la mesa.

-N-No…- la joven sacó un pequeño objeto gris, apretó el botón en él, para ver como aparecía un mapa digital del digiquartz, y un punto rojo que se movía entre los techos- Wizardmon…- sonrió.

-¿Qué pasa, Sky-chan?- Yuno miró extrañada como ella se levantaba.

-¡Wizardmon ya sabe dónde está Gaiomon! ¡Me manda su dirección para que lo siga!- sonrió encantada- ¡Ese samurái sabrá lo que es bueno cuando me vea!- aseguró, y se fue corriendo.

-¡Estoy en casa…!- Etsu abrió la puerta de entrada, y, al pasar Sky, termino dando vueltas.

-¡Sky-chan!- Yuno se asomó, pero la niña ya se había ido por un portal digiquartz- Ah, los jóvenes de hoy- sonrió, y miró como su marido dejo de dar vueltas.

-¿Q-Qué paso?- murmuró el pelicafé, acomodándose los lentes.

-Nada de nada- sonrió su mujer, empujándolo para que entrara.

Luke, recostado encima del techo, mirando las estrellas, solo movió sus orejas, frunciendo levemente el ceño.

No podía ayudar siempre a Sky, y ella tenía que aprender a cómo hacer las cosas.

Además, debía vigilar a Yuno.

Debía protegerla de Visdom.


Digiquartz.

El Xros Heart, junto a Kokoromon, estaba completamente atónito, mientras que Lunamon y Spadamon no decían nada, solo miraban a V-mon, que se levantaba lentamente, sin despegar la mirada de la V-mon que tenía al frente.

Tan sorprendido estaban, que no se dieron cuenta que el Kopierer rinoceronte se fue rápidamente, porque no quería ser nuevamente montado por aquel digimon.

-… Otra… V-mon…- murmuró el dragón azul grisáceo, sin creer lo que sus ojos verdes veían.

Kokoromon, en cambio, estaba sin habla.

Toda una vida creyendo ser la última. Slayerdramon, Seadramon, Dorulumon, y hasta los registros de los Kopierer decían que era la última V-mon, sin embargo, ahí, frente a ella, había un digimon de su misma especia, tan alto como su pareja…

No podía creerlo… Pero lo veía… No era una ilusión.

-… Tú…- murmuró V-mon, tomando su atención- ¡Eres una ternurita~!- le dio un cariñoso abrazo, descolocando a los presentes y a la digimon naranja.

-¡¿EH?!- Tagiru se recuperó de la impresión, mientras el V-mon no soltaba a la V-mon- ¡¿Q-Qué es esto?!- señaló a ambos digimon- ¡Kokoromon! ¡¿No eras la última V-mon?!-pregunto, bastante alterado.

-S-Sí…- asintió Kokoromon, intentando despegarse del dragón- S-Slayerdramon me lo dijo… No entiendo…-

-¡OH! ¡¿Conoces a Slayerdramon-osan?!- se alegró V-mon, sin molestarse de que ella intentara despegarse de él- ¡¿Sigue con vida?!- sonrió, sumamente alegre- ¡Ese viejo tipo, se las manda cuando menos me lo espero!-aseguró, dándole otro asfixiante abrazo.

Taiki parpadeo, y se fijó que Gumdramon infló los cachetes, sumamente celoso y molesto. El joven sonrió, incomodo, preguntándose por cuanto tiempo aguantaría el pequeño digimon ver a Kokoromon con aquel V-mon pegada a ella.

-¡Oye, V-mon! ¡¿Cómo es esto?!- pidió saber Spadamon- ¡Nos dijiste que eras el último V-mon!-le recordó.

-Pues…- el dragón soltó a Kokoromon, que suspiró aliviada al verse libre de ese afectuoso abrazo- ¡Ni idea!- sonrió, haciendo que cayera al piso.

-E-Este…- Akari se acercó a Lunamon- Lunamon, ¿quién es él?-

-¿Él? Es V-mon-kun- sonrió la digimon coneja- Uno de los comandantes del ministro Apollomon-sama, en el País en las Nubes- explicó- Lo encontramos herido hace ya un año en el Mundo Digital, a las afueras de la Tierra Blanca del mismo país-

-No podíamos creerlo. Se suponía que los V-mon estaban extintos, pero él resultó el único sobreviviente- continuo Spadamon, observando como su amigo le daba otro abrazo a Kokoromon, quien intentaba despegarse de él.

-¿El único…?- se sorprendió Yuu, ignorando como su compañero intentaba calmar a Gumdramon, que llegaba a echar humo de la cabeza por los celos que lo corroían.

-Cierto- V-mon dejó de asfixiar a Kokoromon- ¿Cómo es que sobreviviste? Yo me salvé de los Troopmon porque me escondí en el sótano- recordó, bastante serio- Cuando salí, ya no había nada, ni nadie. Mi hogar estaba destruido, y el resto de mi gente fue eliminada de tal manera que ya no podían regresar del Mar Digital… Pensé que era el último…- la miró- Viví estos últimos 20 años lejos de la civilización, y a pesar que ya hace unos cinco el Bagra Army fue derrocado, no me atreví a acercarme al nuevo reino… Hasta que unos matones casi me- se pasó el dedo por el cuello-Por quitarles su DigiNoir, y fue ahí que las tropas de Apollomon-osan me encontraron…-

-… ¿Viviste… en el exilio…?- murmuró tristemente Kokoromon-… Yo… Yo…-

-Ahora que te veo de cerca…- V-mon la miró más serio- ¿Sabes? Es bastante extraño que seas tan joven, y tus ojos sean rojos-

-¿Qué tiene que ver el color de ojos?- se extrañó Tagiru.

-Los ojos rojos, humano, eran la principal característica de los descendientes directos del V-mon que fue parte de la Orden Digital- dijo con orgullo el dragón.

-¡¿EH?!- se quedó atónito el Xros Heart.

-¿No se los dije?- parpadeo Kokoromon.

-¡En ningún momento-dame!-aseguró Damemon.

-Ups- sonrió Kokoromon.

-¡Y…!- V-mon la encaró, poniéndola más nerviosa-¡La única V-mon que conozco que quedaba de ese linaje era Sakaerumon-san! ¡¿Qué relación tienes con ella?!-

-Ah… P-Pues…- Kokoromon retrocedió, nerviosa y algo asustada-Ella… Era mi madre…-

V-mon la miró, totalmente sorprendido.

-… Ese nombre… y que tenía ojos rojos… Solo eso se de mi madre…- murmuró tristemente Kokoromon-… No sé más de ella… De papá… Que se llamaba Hogomon y era el sabio de nuestro pueblo y… que tenía una hermana muy extrovertida llamada…-

-Horomon-san- termino V-mon, mirándola sin dar crédito a sus oídos-… Se encargaba de la seguridad de nuestro pueblo, junto a Slayerdramon-osan…-musitó-… Entonces… ¿Tú eres el digimon que estaba en el Digitama que tuvieron aquel día, cuando nos atacó el Bagra Army…? ¿Sobreviviste…? ¿Cómo…?

-S-Sí…- asintió apesadumbrada Kokoromon, empezando a temblar- S-Slayerdramon me salvó… P-perdona si no tengo p-pruebas de ser hija de mis padres… Pero es todo lo que sé-

-Fue por ti que el Bagra Army nos buscaba incesantemente, por ser la escogida de Alphamon- murmuró V-mon, mirándola serio- Nos dieron caza para quedarse con tu poder, eliminarnos, y conseguir esa cosa que tienes en la cabeza- señaló el casco, haciendo que ella cerrara los ojos- Sí, reconozco perfectamente esta Reliquia Digital, o como se llame. Slayerdramon-osan era el encargado de cuidarlo, y, ese día, cuando Sakaerumon-san concibió el Digitama, lo puso en él, y su reacción a su legítimo dueño fue crear una onda purificadora… ¡Que de pasada, destruyó el campo digital que ocultaba nuestra data del Bagra Army!- recordó, enojado.

El Xros Heart y Kokoromon se quedaron quietos.

-… ¿Q-Qué…?- murmuró la V-mon naranja, con un hilo de voz.

-¿El… El casco de Kokoromon…?- Yuu la miró, sorprendido.

-¡Esa cosa resultó con el poder de purificar cualquier cosa! ¡Y purificó nuestro escudo!- explicó enojado el dragón- ¡Nos atacaron porque esa cosa y tú nos delataron!-

-Yo… - Kokoromon retrocedió, asustada y horrorizada-… ¿Por mi culpa…?

No tenía idea… Slayerdramon nunca le dijo eso… Nunca le dijo que su poder, al entrar en contacto con su Reliquia Digital, desató la devastación en su pueblo.

-¡OYE!- Gumdramon, ya hartó, por los celos, y el rumbo que tomaba la conversación, se interpuso entre ambos, haciendo que el dragón azul grisáceo retrocediera- ¡No me importa si eres o no un V-mon! ¡Kokoromon-sama está en un estado delicado, y no permitiré que la culpes por algo que no fue su culpa!-rugió, enfurecido.

-¡Cierra la boca, dragón!- lo miró enojado V-mon- ¡¿Qué va a saber un traidor a mi raza todo lo que sufrimos?!

-¡¿Traidor?!- se enojó más el pequeño- ¡Yo soy leal a Kokoromon-sama! ¡Idiota!-

-¡Kokoromon no tiene la culpa de lo que pasó!- aseguró enojado Tagiru, mirando al V-mon.

-Te equivocas si piensas eso-dame-Damemon se acercó al V-mon.

-Damemon tiene razón. V-mon, estas equivocado- lo apoyo Yuu.

-¡Cierto! Ella estaba en su Digitama, significa que era una recién nacida, ¿cómo querías que controlara su poder, sin ser consciente aún?- pregunto molesta Akari, ya que no le agradaba, al igual que los demás, que culparan a Kokoromon.

-Es fácil decirlo cuando ninguno de ustedes estuvo ahí- el dragón los miró molesto-Ninguno vio como asesinaban a su familia frente a ustedes. A sus amigos, a su gente…-

Eso los dejó callados.

-V-mon, creo saber que tú has sufrido mucho todos estos años después de que atacaron a tu gente- aseguró Taiki, serio- Pero te aseguro que Kokoromon también ha sufrido. Por favor, no la culpes-

Tagiru lo miró, algo sorprendido. Fue como escuchar a Shoutmon. Realmente, esos dos si que eran compañeros.

-Tsch- el dragón miró para otro lado, pensando lo contrario.

-V-mon-kun, deberías alegrarte por haber encontrado a otro de los tuyos- Lunamon se le acercó.

-Cierto, ya no estás solo-le sonrió Spadamon, intentando calmarlo.

-¡Estoy solo!-lo calló V-mon- ¡He estado solo todos estos años! ¡Lo estoy, por culpa de ella!-señaló a Kokoromon, quien se horrorizo más- ¡Me arrebataste a mi gente!-

Kokoromon abrió los ojos, asustada.

-¡Suficiente!- para sorpresa de Akari, Dorulumon salió del xros loader y encaró a V-mon, que retrocedió asustado- ¡No permitiré que sigas culpando a Kokoromon por algo que ella no hizo!-

-¡Patéalo-kyu!- exigió Cutemon- ¡Pícale los ojos-kyu!

-¡Dele su merecido, Dorulumon-san!- vitoreo Betsumon.

-¡No compliquen más las cosas!- los calló Akari.

-¡Cierra la boca! ¡No quiero la opinión de otras razas sobre esto! ¡Especialmente de otros dragones!- miró enojado a Gumdramon, quien le devolvió la misma mirada.

-… Lo siento… Lo siento…-

Eso dejo sorprendido a V-mon. Miró a Kokoromon, que lloraba en silencio, tapándose el rostro, y temblando bastante.

-… Perdóname… Nunca pensé… Nunca supe…- gimió la digimon.

-… Kokoromon-sama…- murmuró Gumdramon, dolido al verla así.

-Kokoromon, no es tu culpa- le aseguró Akari, preocupada, pero la digimon se sentó de rodillas, sin dejar de tapar su rostro.

-Perdóname... Perdóname…- entonces, Kokoromon cayó al suelo.

-¡KOKOROMON/SAMA!- se asustó el Xros Heart, mientras los otros tres digimon se quedaron sorprendidos y asustados.

-¡Kokoromon!- Taiki se le acercó y la tomó en brazos, para ver que estaba inconsciente.

-¡Kokoromon-sama!- Gumdramon la miró asustado.

-E-Está bien, Gumdramon- el joven intento calmarlo- Solo se desmayó-

-Es natural… Le han pasado muchas cosas- murmuró serio Dorulumon.

Gumdramon lo miró preocupado, y después a Kokoromon. Pudo notar en su rostro dormido el sufrimiento que debía estar pasando…

Primero la muerte de su compañero, y ahora enterarse sobre su gente de esta forma…

-Si… Grandes cosas, supongo- murmuró V-mon, haciendo que todos lo miraran- Además de traicionar a su civilización, ¿qué más puede hacer?-

-¡OYE!- se enfureció Tagiru- ¡Retráctate ahora mismo!-

-Oblígame, humano- el V-mon empuñó su espada.

-Ay, no. V-mon, cálmate- le pidió Spadamon, sabiendo que eso era una mala señal.

-Estoy calmado- aseguró su amigo, dejando su arma- Son ellos los raros. Mira que proteger a una criminal…- pero no pudo terminar.

Akari se le había acercado, y dado una cachetada.

Los digimon presentes se quedaron quietos, pero más los tres jóvenes, en especial Taiki.

-¡Duele!- V-mon se sobó la mejilla- ¡¿A qué vino…?!-

-¡ERES UN EGOÍSTA!- le aseguró la pelirroja, asustando al dragón- ¡¿TIENES IDEA DE LO QUE HA SUFRIDO KOKOROMON?!- le preguntó, caminando hacia él, haciéndolo retroceder- ¡¿CÓMO TE SENTIRÍAS SI CRECIERAS SIN CONOCER TU HOGAR, A TU GENTE, A TU FAMILIA?! ¡A TU MUNDO! ¡KOKOROMON TAMBIÉN HA SUFRIDO MUCHO POR NO CONOCER A SU PUEBLO! ¡HA SUFRIDO POR CULPA DE NOSOTROS, LOS HUMANOS! ¡HA PERDIDO A GENTE PRECIADA PARA ELLA…! ¡ESTA DEVASTADA! ¡¿Y TU VIENES Y LA CULPAS POR ALGO QUE ELLA NO ESCOGIÓ?! ¡¿CREES QUE ALGUIEN ESCOGERÍA UN PODER QUE LE TRAERÍA LA DESGRACIA A SU PUEBLO?! ¡A SU FAMILIA!-

Se creó un incómodo silencio, mientras Akari recuperaba el aliento, y V-mon la miraba totalmente asustado.

Y no era el único.

-A-Akari-san… da miedo…- murmuró Tagiru, azul del miedo, mientras Gumdramon y Damemon estaban escondidos detrás de él.

Yuu asintió, de acuerdo, sin darse cuenta que Lunamon y Spadamon estaban detrás de él, usándolo de escudo.

Dorulumon suspiró.

Taiki no pudo evitar sonreír nervioso por la actitud de su amiga.

V-mon, en cambio, después de recuperarse del susto, la miró serio, sin saber si creerle o no.

-… ¿Es verdad?- murmuró, tomando la atención de la pelirroja-… ¿Ella… Ella no tiene la culpa…?-

-¡Claro que no!- Akari lo miró más enojada, dándole otro susto- ¡Estaba solo en el Digitama! ¡¿Cómo puedes culparla?!-

V-mon miró el piso, avergonzado.

-… Yo solo… He estado solo tanto tiempo… Que ya no sé qué pensar- murmuró V-mon.

-Fueron demasiadas emociones para ti- sentenció Dorulumon, sentándose- Y para Kokoromon- miró a la digimon naranja, que respiraba lentamente-Oye, Taiki-

-Sí. Kokoromon aún no está totalmente recuperada- murmuró preocupado Taiki.

-Taiki. Entra a Kokoromon-chan- le pidió Jijimon, haciendo que sacara su xros loader. Se notaba en su voz que estaba bastante serio- Nosotros nos ocuparemos de ella. Debe descansar-

-Sí- el joven puso el aparato frente a la digimon, y ella entró en él.

-… Kokoromon-sama…- murmuró Gumdramon, preocupado.

-…Taiki- Lunamon se le acercó, preocupada- … ¿Dónde está Shoutmon?-

-Él…- el joven suspiró, recordando como su amigo se había ido sin decir nada-… Él está por ahí. Pero pronto llegará- le aseguró- Tienen que darle un mensaje, ¿verdad?-

La digimon asintió.

-Y debemos capturar a un criminal- recordó Spadamon.

-¡Cierto!- se alarmó V-mon- ¡Reacciona! ¡Reacciona!- se dio unas palmaditas en las mejillas- ¡Después digiero lo de la V-mon!- miró para todos lados- ¡¿Y el transporte?!-

-¡Los Kopierer no son transportes!- aseguró Gumdramon, pataleando.

-¿Kopierer?- se extrañó la pareja digimon.

-¡No me importa lo que era! ¡Era muy rápido!- V-mon agarro a Spadamon del brazo- ¡A pie se ha dicho!-y, para sorpresa de los presentes, se fue rápidamente, arrastrando al felino, dejando una estela de humo.

-¡E-ESPERA…! ¡V-MON…!- se logró escuchar a Spadamon, antes de que desaparecieran por la otra esquina.

-… Entonces… ¿No solo Kokoromon es así?- murmuro en blanco Yuu.

-Todos se van sin decir nada-dame- asintió Damemon.

Lunamon sonrió levemente, dándose cuenta que ellos también han sufrido esos percances.

-Este, Lunamon- Akari la miró, preocupada- ¿A quién tienen que capturar?-

-A un criminal… Es peligroso- admitió- Por eso vinimos con V-mon-kun. Él puede derrotar a Devimon- sonrió, segura.


Gaiomon, que caminaba cojeando levemente a causa de su pierna, suspiró, fastidiado, y se acomodó más la capucha, sabiendo perfectamente que lo estaban siguiendo.

No entendía por qué no lo atacaban, pero no tenía ganas de pelear en ese estado, especialmente si tenía que enfrentarse a Jäger… Y no era por si eran fuertes o no, era por orejas y nerd

-Solo va caminando, sin hacer nada- murmuró Delta A, asomándose en un techo cercano- ¿Qué planea ese desquiciado?- frunció el ceño, recordando perfectamente que fue ese digimon quien atacó la escuela donde estudia la Jefa, la hirió a ella, y a Kokoromon.

-Mm…-los tres DemiDevimon y los tres Piximon inflaron sus cachetes, impacientes.

-Recuerden: No debemos actuar- les recordó el dragón, conociendo esa faceta de los seis digimon- Debemos esperar a que vengan los refuerzos. Aunque este herido, Gaiomon debe seguir siendo peligroso-murmuró, serio, mirando a través del cristal de sus lentes oscuros al samurái.

Pero los seis digimon seguían con los cachetes inflados, tanto así que empezaban a tomar un color rojo.

-… ¿Eh…? ¿C-Chicos…?- Delta A los miró, con un muy mal presentimiento.

-¡AL ATAQUE!- los seis digimon dejaron el escondite y se abalanzaron al samurái.

Pero, para sorpresa de los digimon de Jäger, Gaiomon se volteo rápidamente, sacando su arco y flecha, apuntándolos.

-¡KYA!- empezaron a frenar su vuelo, pero el samurái disparó una flecha de energía, que se multiplicó.

-¡ESTOS IDIOTAS…!-Delta A dejó su escondite, y se puso frente a los seis digimon, para protegerlos, pero, para su sorpresa, las flechas ni los rozaron.

-¡¿F-Falló?!- suspiró aliviado un Piximon.

Pero Delta A se dio vuelta, para ver que las flechas impactaron en el edificio que tenían detrás, creando tales explosiones que varios escombros salieron disparados hacia ellos.

-¡CUIDADO!- Delta A cubrió a sus compañeros, mientras los escombros caían.

Gaiomon observó cómo los trozos del edificio impactaban en la calle. Se cubrió con su capa para protegerse del polvo, y, cuando pasó, se incorporó, y acerco, apoyándose en su arco, para ver a los siete digimon de Jäger entre los escombros. Los tres Piximon y los tres DemiDevimon con los ojos dándoles vueltas, mientras Delta A, boca arriba, intentaba sacarse los escombros de encima.

Se detuvo al ver a Gaiomon frente a él.

-¡¿Te parece divertido?! ¡Ya verás cuando salga de aquí!- aseguró el dragón, enojado- ¡No te saldrás con la tuya!-

-Creo que ya lo hice- contradijo Gaiomon.

Delta A, al verlo más de cerca, se sorprendió al ver que el samurái tenía ambos ojos, cuando, según el reporte de la Jefa, ella misma le había herido uno.

-… ¿Cómo es que tu ojo…?-murmuró sorprendido, viendo la cicatriz en el ojo que se suponía había perdido.

-No es de tu interés- y, sin más, el samurái se empezó a ir.

Delta Arresterdramon parpadeo, sorprendido.

-¡¿EH?!-lo miró, atónito.

-¿Qué?- Gaiomon se detuvo, y lo miró fastidiado.

-¡¿N-No intentarás quitarme la vida o algo así?!- pregunto, sin poder creerlo- ¡¿No eres un asesino?!-

-Ah, cierto- el samurái se rascó la mejilla, olvidándose de ese detalle- No tengo ganas de más peleas. Hasta luego- continúo caminando, despidiéndose con la mano.

El dragón se quedó en blanco.

-¡¿TIENES BUENOS MODALES?! ¡¿NO ME HABRÉ EQUIVOCADO DE GAIOMON?!- se preguntó, sin creer lo que veía.

-¡¿Qué acaso crees que soy una bestia?!- lo encaró enojado Gaiomon- ¡Y sí, soy el Gaiomon que debes estar buscando! ¡Soy el asesino y caza recompensas N°1 del Mundo Digital!-aseguró, golpeándole la frente con la punta de su arco- ¡Grábatelo en tu disco duro, dragón de los ochenta!-

-¡¿Tienes algún problema con mi forma de vestir?!-

-¡Pareces un espía barato!-

-¡Y TU UN MENDIGO!-

-¡YA BASTA!- Gaiomon lo calló poniéndole una barra de cereal en la boca- ¡Y deja de seguirme! ¡Tú, y tus monitos raros!- señalo a los digimon mareados.

Delta A hubiera hablado, si no tuviera la boca llena.

-¿Ah? ¿Dijiste algo~?- pregunto Gaiomon, acercándose a él, con su mano en el oído, haciendo como si se esforzaba por escuchar algo en su balbuceo, enojando al dragón- Habla más fuerte, no te escucho~-

Delta A estaba rojo de la furia, llegando a echar vapor de la cabeza.

-Disculpa, pero no tengo todo el día para intentar descifrar tus balbuceos- Gaiomon se incorporó, algo adolorido por sus heridas aun latentes- Tengo que salir de la ciudad cuanto antes- empezó a irse.

Delta A lo miró sorprendido, y escupió el dulce.

-¡¿Saldrás?! ¡¿No se suponía que tenías la misión de atacar a Kokoromon?!- se sorprendió.

-¿Ah? ¿La V-mon? Ya no me interesa… Tampoco el Rey, ni la Jefa… Ya nada…- aseguró, bajando por entre los escombros.

-Ya veo, regresaras con el Proyecto Iluminati- sentenció el dragón, mirándolo enojado- ¡Sé que eres un mercenario, pero traicionar a los digimon de esta forma…!-

-¡Los digimon me traicionaron primero!- lo calló Gaiomon, enojado- ¡Fueron ellos los que echaron a mi gente de la zona en la que vivíamos, por temor a que el Bagra Army atacara el lugar porque los Agumon somos digimon pertenecientes a la Antigua Orden!- aseguró, enfurecido- ¡Ellos nos dieron la espalda primero! ¡Y ahora, que vivimos en paz, creen que los que quedamos de mi raza han olvidado su traición! ¡Yo no lo he olvidado! ¡Y jamás lo haré!-

Delta Arresterdramon lo miró, impresionado.

-Nunca perdonaré al Bagra Army, ni a los digimon… A nadie…- sentenció Gaiomon, dispuesto a irse, pero se detuvo porque, frente a él, estaba Shoutmon, que lo miraba sorprendido.

Al verlo, dio un salto atrás, y preparó su arco.

-¡¿No es…?!- se sorprendió Delta A, y se dio cuenta que los escombros encima de él cambiaron un poco de peso.

-Sí. Dijo que se enfrentaría a Gaiomon solo- le explicó la Jefa, sentada cómodamente en las rocas que aplastaban al dragón- Pero creo que las cosas van a cambiar-

-¡¿JEFA?!-se sorprendió Delta A.

Gaiomon se volteo, sorprendido. No esperaba encontrarse con semejantes personas en ese lugar, cuando intentaba escapar para no verse obligado a capturar a Sky…

El samurái no se dio cuenta que alguien más había llegado.

Wizardmon estaba de pie en el techo del edificio destruido, observando la escena, nervioso. Apretó su bastón, pensando en lo que debía y no debía hacer…

-No pidas que me baje. No peso tanto, y esto es por no seguir mis órdenes- la joven le dio un leve golpe en la cara a Delta A con la funda de su espada.

-L-Lo siento… pero fueron ellos- miró a los otros digimon nockaut.

La Jefa los miró, y simplemente hizo regresar a esos seis digimon al xros loader.

-¿Y yo?-murmuró Delta A.

-Tal vez necesite transporte- respondió simplemente la joven, dejando en blanco al dragón.

El samurái frunció el ceño, y miro al dragón rojo, sabiendo que la joven detrás no iba a pelear.

-Prepárese… Rey- lo apuntó con su arco y flecha.

Pero, para su sorpresa, Shoutmon lo miraba… ¿con pena?

-… ¿Es verdad… que tu pueblo fue atacado por nuestra gente, por temor al Bagra Army?-murmuró el Rey, sin poder creerlo.

-¡¿Y eso qué?!- lo calló Gaiomon- ¡Mi raza no fue la única que sufrió esa discriminación!- aseguró- ¡Pero eso no viene al cuento! ¡Usted quiere mi cabeza! ¡¿Verdad, Rey?! ¡Pues tendrá que pelear por ella! ¡Y no me tenga lastima por estar en este estado!-

Shoutmon lo miró, serio.

-Eso explica mucho… Que te hayas convertido en un asesino en tiempos de paz, es porque no has perdonado a nuestra gente. A los digimon que te causaron daño…- no termino porque una flecha rozo su mejilla, haciéndole un tajo.

-¡REY!- se asustó Delta A.

Wizardmon se golpeó la cara con el bastón, preguntándose por qué ese samurái era tan idiota…

-¡¿Y QUÉ LE IMPORTA?! ¡Es mi vida!- rugió enojado Gaiomon, deshaciendo su arco y haciendo aparecer su espada buena, y su espada rota- ¡¿Qué acaso ahora le doy tanta pena que no peleará contra mí?! ¡¿Se ha olvidado de todos esos digimon a los que eliminé?! ¡¿Lo ha hecho?! ¡¿Ha olvidado que fui yo quien lo dejó así de demacrado?!- exigió saber, pero el Rey no respondió- ¡¿OLVIDÓ QUE INTENTE MATAR A ESA ESTÚPIDA INCOMPLETA?!-

El dragón rojo apretó sus puños, recordando enfurecido como aquel samurái había lastimado gravemente a la digimon que amaba.

-… No lo he olvidado…- aseguró, mirándolo enojado, con sus ojos ámbar, sorprendiendo a los presentes- Jamás olvidaría todo el daño que has hecho- sacó su micrófono.

La Jefa frunció el ceño. Esperaba que el Rey no fuera tan débil, pero, al parecer, cuando se trataba de Kokoromon, sus emociones negativas lo ligaban rápidamente a la oscuridad digital.

"Idiota sentimentalista" pensó, fastidiada.

-Jefa…- murmuró Delta A.

-Déjalo. Que haga lo que crea correcto-murmuró la joven- No es un niño al que debo cuidar-

Wizardmon tragó saliva, apretando su bastón.

"Esos ojos…" Gaiomon preparó sus espadas "Sí… Son los mismos ojos que vi cuando me hirió por detrás con esa extraña espada…" frunció el ceño "Vaya, Rey. ¿Cuántos trucos tiene bajo la manga?"

-¡Rock Damashii!- el dragón le lanzó una esfera de fuego.

-¡Rinkansan!- el samurái lanzó una onda de choque sacudiendo sus espadas.

Ambas técnicas chocaron entre sí, creando una gran explosión.

Gaiomon retrocedió, protegiéndose con los brazos del humo. Iba a saltar, pero cayó de rodillas a causa de su pierna herida. Gruñó enojado y levantó la mirada para ver a Shoutmon aparecer entre el humo.

-¡Rowdy Rocker!- el dragón golpeo fuertemente al samurái con su micrófono, lanzándolo contra uno de los edificios con bastante fuerza.

Delta A se quedó asombrado por la magnitud del golpe, en cambio, la Jefa frunció el ceño.

Shoutmon, con sus ojos ámbar, observo como Gaiomon salía de entre los escombros, sujetándose de su espada.

-Nada mal… Al fin pelea con la intención de eliminarme- sonrió el samurái.

El dragón, sin embargo, lo señaló con su mano.

-Oye, Rey...-murmuró preocupado Delta A, dándose cuenta que el dragón estaba peleando muy en serio.

-¡Rock Damashii!- esta vez, una oleada de bolas de fuego se abalanzó a Gaiomon, quien se quedó sorprendido, pero cerro los ojos y cayó de rodillas, ya aceptando su destino.

La Jefa, al darse cuenta que el Rey estaba por cruzar la línea, se levantó desenvainando su katana, pero, para su sorpresa, ocurrió una explosión al frente de Gaiomon.

Shoutmon abrió los ojos ámbar, sorprendido.

-¿Q-qué pasó…?- Gaiomon tosió, a causa del humo que tenía al frente.

-Eres… un completo bruto…- escuchó un jadeo, frente a él.

El samurái se quedó quieto al reconocer esa voz, y, lentamente, levanto la mirada, para ver, entre la nube de polvo, a Wizardmon.

El mago, jadeando, estaba de rodillas, apoyándose en su bastón, bastante quemado y herido, a causa de la técnica del dragón rojo.

-¡WIZARDMON!- gritó asustado Delta Arresterdramon, mientras que la Jefa estaba totalmente sorprendida.

-¿Q-Qué…?- el Rey retrocedió unos pasos, atónito, con sus ojos volviendo a su color azul.

-… Eres… un completo salvaje…- jadeo Wizardmon, mirando de reojo al samurái-… Siempre… tengo que andar… enmendando tus errores, bruto…-

-… N-Nerd…- murmuró Gaiomon, sin poder creerlo.

-… ¿Por qué…?- murmuró Shoutmon- ¡¿Por qué lo protegiste?!-

-También me gustaría saberlo- la Jefa se bajó de los escombros, permitiendo que el dragón azul se los sacara de encima.

-… Je…- el mago la miró jadeando-… Lo siento, Jefa… Pero… A pesar de que esta lógica sea contradictoria… No pude darle la espalda a este bruto…- admitió, sorprendiendo más al samurái-… Este salvaje es… aunque parezca extraño… mi amigo…-, y, sin poder aguantar más, cayó desmayado al piso.

-¡WIZARDMON!- se asustó Delta A, mientras que Shoutmon estaba sin habla, ya que no podía creer que había lastimado a un digimon de Jäger.

La Jefa frunció el ceño, pero no hizo nada. Quería ver cómo iba a cambiar el curso de la situación.

Gaiomon se quedó quieto, observando al herido mago que había usado su cuerpo para protegerlo del Rey… Nunca antes un digimon lo había protegido, menos uno de una raza diferente… Nunca… lo habían llamado amigo…

Apretó sus puños, sintiendo una furia que nunca había sentido antes, mientras era rodeado de su energía, alertando a los presentes.

-… Maldito…- murmuró, enfurecido, mirando al Rey, quien se sorprendió-... ¿Cómo se atreve…? La cosa era conmigo… ¿Y se atrevió a…? ¡USTED NO ES EL REY CON EL QUE QUERÍA COMBATIR!- rugió, sorprendiéndolo más-¡NO CON UN COBARDE QUE ATACA A OTROS! ¡¿SE HA REBAJADO TANTO?! ¡ESTO LE COSTARÁ LA VIDA, REY! ¡GAIA REACTOR!-

El lugar fue rodeado de esferas de energía amarilla, alertando a los presentes.

-¡Aléjense!- ordenó la Jefa, en el momento en que las esferas explotaron.

De entre las explosiones, salió Gaiomon, aterrizando en uno de los techos del lugar, y empezando a correr hacia otro, con el inconsciente Wizardmon en el brazo, y con el bastón de este en mano.

-¡Aguanta, Nerd!- le ordenó, ignorando el dolor en su pierna- ¡Tienes que aguantar hasta que encuentre a orejas! ¡No te perdonaré jamás si te vas ahora! ¡¿Escuchaste, Wizardmon?!-

Pero el mago no respondió.

-¡Wizardmon!-lo llamó Gaiomon, sin dejar de correr.

Entonces, para su sorpresa, el mago abrió un poco sus ojos, y le enseñó un rastreador.

-¿Es para orejas?- murmuró, por lo que el digimon herido asintió, antes de volver a perder la conciencia-... Ya veo... Entonces vamos a un lugar seguro, hasta que nos encuentre- y continuo camino, ya bastante lejos del lugar donde ocurrían aún las explosiones.


La Jefa abrió los ojos, sorprendida de que Delta A la cubriera, mientras las explosiones se detenían.

-¿Eres idiota? Sabes que puedo cuidarme- le dijo, mientras el dragón se incorporaba, limpiándose el polvo de su chaqueta.

-Fue un reflejo- murmuró Delta A, bastante pálido- ¡Wizardmon!- llamó, mirando entre la nube de polvo, mientras Shoutmon, cerca de ellos, se levantaba, tosiendo.

-No lo siento cerca- murmuró la Jefa, mientras el polvo desaparecía, dejando ver que solo estaban los tres en el lugar.

No había rastro ni del mago, ni del samurái. Solo había, en el piso, la pulsera amarilla del miembro de Jäger, la cual, estaba rota…

Shoutmon abrió los ojos, sorprendido al darse cuenta de ese detalle.

-Se lo llevó…- murmuró con un hilo de voz Delta A, tomando la pulsera, sin poder creerlo- No… ¡ESE TIPO SE LLEVÓ A WIZARDMON!-rugió, enfurecido.

-C-Cálmate- le pidió Shoutmon, mirando para todos lados- No debieron ir lejos…- pero no termino, porque el dragón lo agarro de la bufanda y lo levantó.

-¡ESTO ES CULPA SUYA, REY!- rugió, enojado- ¡ESTO PASÓ PORQUE ATACÓ A MATAR A GAIOMON! ¡¿NO SE SUPONÍA QUE LO IBA A CAPTURAR?! ¡¿NO ES LO QUE, COMO REY, DEBÍA HACER?!-

Shoutmon se quedó callado, sin saber que responder.

La Jefa, en cambio, no dijo nada. El dragón rojo había fallado. No era capaz de aguantar la pequeña oscuridad que floreció en él cuando entró en contacto con el virus solitario.

-Delta A, baja al Rey- le ordenó, sacando su comunicador- El asunto es grave. Gaiomon es escurridizo, así que daré la alarma para que los demás ayuden a encontrar a Wizardmon antes de que sea tarde-

Su compañero, de mala gana, obedeció, soltando al dragón rojo, que se sentía como un completo idiota.

-Rey, le juro, que si Wizardmon muere… Si perdemos a otro de los nuestros… Juro que ahora seré yo quien vaya por su cabeza- amenazó Delta Arresterdramon, dejándolo helado.

-Y-Yo no quería… No sé por qué ataque de esa forma… Yo…- intento excusarse, pero no tenía con que defenderse.

Era obvio… Perdió los estribos cuando le recordaron cuando Kokoromon fue herida… No fue capaz de controlarse.

Se sentó en uno de los escombros, y se tapó el rostro, atormentado, mientras la Jefa contactaba a Jäger y Delta A se elevó, intentando encontrar con la mirada al samurái, pero él estaba fuera de su rango.

Él solo quería ayudar a Jäger… Pero ahora… Estaba haciendo lo contrario.

"Kokoromon…" pensó, angustiado. No quería darle más dolor a la digimon que amaba… No quería verla llorar más… Pero él estaba provocando una posible desgracia "Kokoromon… perdóname… Taiki… por favor, ayúdame…"


En el mar digital del Digiquartz, Seadramon emergió del agua, seguido de Ranamon y un Submarimon, quien tenía en su interior a una adolescente de cabello naranja.

-Ah- bostezo Ranamon, mientras Submarimon abría su compuerta para que su compañera se sentara- Esos Kopierer marinos son un dilema-

-Ranamon- Seadramon la miró reprobativamente, ya que no se tomaba en serio las rondas.

Mizuki, en cambio, miró a su compañero, que le devolvió la misma mirada. Ambos sonrieron, algo divertidos por el comportamiento tan infantil de la digimon azul.

-Mizuki-chan, Submarimon- los llamó Seadramon, ignorando la pataleta de su protegida- Realmente, les agradezco que nos ayuden en nuestras rondas-

-Está bien, Seadramon- sonrió la joven.

-Ustedes mismos nos han dicho que son los únicos digimon marinos de su organización- le recordó Submarimon, sonriendo- No nos molesta ayudarlos, después de todo, ustedes nos ayudaron antes-

-Sí- asintió Mizuki- Esa vez nos protegieron de los Kopierer que habían ido tras Plesiomon y su Digitama…- les recordó, y, de repente, su compañero entró a su xros loader azul, ya que un pequeño Pitimon salió de este a sus brazos-¿P-Pitimon…?- parpadeo la peli naranja, pero no pudo decir más porque cayó al agua, salpicando a Ranamon.

Seadramon suspiró, mientras Mizuki emergía, con el pequeño digimon en su cabeza.

-Pitimon, ya hablamos de salir del xros loader cuando estoy en el agua- lo regañó la joven, aunque el bebé digital se rió divertido por haberse mojado.

-Ese bebé…- Ranamon lo miró fastidiada- Oye, Plesiomon- llamó, haciendo que la peli naranja sacara su xros loader, mientras el pequeño daba saltitos de emoción en su cabeza- Haz algo con tu niño. Hace un rato hizo lo mismo cuando estábamos en el fondo. ¿Quieres abrazar, o ahogar a Mizu?- miró al bebé, que sonrió divertido- Por eso prefiero a los pequeños de la edad de Bear, son más tiernos y menos revoltosos.

-Oye…- Seadramon la quedó mirando con una gota en la cabeza, recordando perfectamente que la susodicha era peor que el pequeño Pitimon cuando era una bebé digital.

-Lo lamento, Ranamon- se disculpó Plesiomon, desde el xros loader- Pero sabes que Pitimon quiere mucho a Mizuki-recordó.

-Además no ha hecho nada malo- agregó Seadramon.

-Sí- asintió sonriendo Mizuki.

-Vamos, vamos. Solo lo dices para quedar bien con Plesiomon- sonrió divertida Ranamon.

-¡¿Q-Q-Qué?!- Seadramon la miró avergonzado- ¡S-Solo estoy siendo amable!- le aseguró, pero ella miró para otro lado, sonriendo burlonamente- ¡Ranamon!-

Mizuki sonrió divertida, sin saber que Plesiomon, en el interior del xros loader, estaba sonrojada, mientras Submarimon intentaba calmarla.

Después de nadar a la orilla, Mizuki se despidió de ambos digimon, y regresó al mundo humano, asegurando que podrían contactarla si necesitaban ayuda.

-Y se fue…- sonrió Ranamon, sentada en la cabeza de Seadramon.

-… Sí. Es una buena humana- asintió Seadramon.

-Lo sé, pero no le gana a la Jefa- aseguró la digimon con programa chino- Porque…-

-"Ella manda a volar a la mayoría de los Kopierer"- repitió el digimon acuático, amurándola- Lo sé, lo sé. Vamos, continuemos con el trabajo…-

-Jefa a Jäger-

Ranamon, sorprendida, sacó su comunicador.

-Aquí Ranamon y Seadramon, ¿qué pasa?- pregunto, extrañada, mientras el digimon serpiente-marina fruncía el ceño, preocupado.

No era normal que la Jefa diera una llamada a todo Jäger.


-Te escuchamos aquí Jack, Rapidmon y Bearmon- respondió el I.A., sentado en un árbol del parque, con Bearmon a su lado, y la liebre digital apoyado en este, cruzado de brazos.

-¡Presente, querido profesor!- sonrió el oso, y ambas liebres lo quedaron mirando- ¿O señorita? ¡Comandante! ¿Sargento Pepper…? Me doy-

-¿Qué pasó?- pregunto Rapidmon, frunciendo el ceño, ignorando al oso, que se amuró.

-No me simpatizas-

-Tenemos problemas-


-¿Qué problemas?- Mercurymon, que había estado caminando junto a Frigimon por las calles del Digiquartz, se detuvo, al igual que su compañero.

-Jefa, Frigimon está preocupado. Wizardmon no vino a la ronda- avisó el digimon de nieve.

-Tampoco Sky- avisó Ranamon.

-¡¿QUÉ?!- se escuchó a Jack, sorprendido.


-Jefa, continua-pidió Luke, aun recostado en el tejado de los Kudou, callando a la otra liebre.

-Quiero que todos vayan en busca de Gaiomon. Rastréenlo-ordenó la Jefa


-¿Gaiomon?- se sorprendió Slayerdramon, sentado en el borde de un edificio, mientras Birdramon y Aquilamon, detrás de él, se miraron, extrañados.

-¿No es el digimon que atacó a Kokoromon-chan?- pregunto Birdramon, frunciendo el ceño.

-Sí, es el mismo. Yo lo frené… Me sorprende que se recuperara tan pronto-murmuró Slayerdramon.

-¿Qué hizo?- pregunto serio Aquilamon.

-Ah, no mucho en realidad. Simplemente secuestró a Wizardmon, que está gravemente herido, gracias al dragón que está a mi lado, ¿verdad, Rey?-


Los miembros de Jäger, al escuchar la noticia abrieron los ojos, completamente asustados.


Luke se incorporó de inmediato.


-¡¿Qué Cuernomon hizo QUÉ?!- gritó Jack.


-¡No tenemos tiempo para eso!- lo calló Ranamon, asustada, mientras Seadramon empezaba a nadar- ¡Jefa, Seadramon y yo vamos a buscar cerca del río!-


-¡Frigimon y yo buscaremos por los callejones!- Mercurymon y su compañero comenzó a correr por las calles.


-¡Nosotros buscaremos por el aire!- aviso de inmediato Aquilamon, emprendiendo vuelo junto a Birdramon, mientras Slayerdramon levitaba cerca de ellos.


-¡Nosotros nos encargaremos de los tejados!- avisó Jack, bajándose del árbol junto a Bearmon, mientras Rapidmon asentía.


-Delta A, el Rey y yo iremos al bosque. No me extrañaría que se esconda por esos lados- aseguró la Jefa, frunciendo el ceño- Y, hagan lo que hagan, no se precipiten. Sé que no queremos más perdidas, pero, si hacen un movimiento en falso, Gaiomon puede causarnos más daño. Está completamente enfurecido… Tengan cuidado-

-¡Sí!- afirmaron los miembros de Jäger, cortando la comunicación.

-Luke- lo llamó por otra vía- Busca a Sky… Como acabo de decir. No podemos tener más pérdidas-

-…- y se cortó la comunicación.

-¡Rápido, Jefa!- Delta A se agachó para que ella se subiera a su espalda- Si vamos por el aire llegaremos más rápido al bosque-

-Sí- la joven asintió, y miró a Shoutmon, que seguía sentado, arrepintiéndose en silencio- ¡Oye, Rey! ¡¿Qué acaso quieres una invitación o algo así?!-

EL dragón levantó la mirada, sorprendido.

-Lo que pasó es responsabilidad tuya, y mía- aseguró la joven, sorprendiéndolo- Me juraste lealtad, así que no permitiré que te caves un hoyo en tu primera misión ayudándonos. Ahora mueve tu trasero digital o me adelantaré a Gaiomon y a Delta A con respecto a tu cabeza-

El dragón asintió, y se subió a la espalda de Delta A, quien frunció el ceño, pero emprendió vuelo.


Luke se asomó por arriba a la ventana del salón de los Kudou, para ver como Yuno miraba preocupada la hora, ya que su hijo aún no llegaba, mientras Etsu caminaba de un lado para otro.

-Yuno- la llamó la liebre, dándole un susto.

-¡Luke!- la peli naranja se volteo al igual que su marido- ¡¿Por qué no tocas la puerta?!-

La liebre se encogió de hombros, mientras la pequeña Ciel se acercaba a la ventana, maullando contenta.

-¿Sabes dónde está Taiki? Ya son las diez y aún no llega- Etsu se le acercó, pero él negó.

Luke sacó algo de su bolsillo, y se lo tendió al matrimonio.

Un cinturón blanco, cruzado, con cuatro paquetes y dos hombreras.

-Se parece al que tenía Kokoromon-chan- murmuró Yuno, tomando el objeto.

-Dáselo cuando regrese- y, sin más, la liebre se fue.

-¡Luke!- la mujer se asomó, pero él ya no estaba.

¿Qué pasó?


En un pasillo de metal que conectaba a varios lugares, y donde había una puerta con el letrero de "RESTRINGIDO EL PASO A PERSONAS NO AUTORIZADAS", dos soldados del Proyecto Iluminati caminaban hablando sobre los experimentos recientes.

Cuando cruzaron el pasillo, por la esquina se asomaron Kiriha, Dracomon, Ryuoma, con Jagamon colgando en su espalda.

El rubio le hizo una señal a su compañero, y ambos se acercaron a la puerta del letrero. Kiriha sacó una tarjeta negra, y la deslizo por el panel de control, hackeandola y abriéndola, para encontrarse con un salón llenos de computadores, y con solo tres científicos en ella.

-¡Aquí voy!- Dracomon y Jagamon se abalanzaron a los tres humanos, nockeandolos fácilmente.

-Bien hecho- Kiriha cerró la puerta, mientras Ryouma prendía uno de los computadores y colocaba un pendrive en él, para extraer la información.

Ambos digimon sonrieron contentos.

Kiriha observó los datos que aparecían en la pantalla que Ryuoma hackeaba, mientras Dracomon y Jagamon arrastraban a los científicos inconscientes, para que no molestaran en la pasada.

-Rápido, Kiriha. Si alguno de los antiguos Generales está en este lugar, lo mejor será no toparnos con ellos- apresuró Greymon, molesto porque su compañero estuviera en semejante lugar.

-Pronto terminaré…- empezó a decir Ryouma, pero se quedó sorprendido por lo que acababa de leer- ¿Q-Qué es esto…?-

-¿Qué?- Kiriha leyó lo que había en la computadora- Esto es…- no pudo evitar sonreír- ¿Así que esto es lo que ocultaba tan celosamente Topacio en esta instalación? Ahora podemos decir que Shoutmon y Damemon ya no tienen límites para pelear-

Dracomon y Jagamon se miraron, extrañados.


En el bosque Digiquartz.

Sky aterrizó entre unos arbustos, jadeando.

Había escuchado la conversación de Jäger, por lo que estaba bastante preocupada.

Sacó su mapa especial, donde se veía la dirección en donde debía estar Wizardmon, y la siguió, hasta que llegó a una cueva oculta por la bajada y varios árboles.

Entró de inmediato, para ver, en ella, a Gaiomon arrodillado frente al mago herido, que jadeaba, mientras sus quemaduras se abrían levemente.

El samurái, que acababa de cubrir al digimon herido con su capa, mostrando su armadura negra, levantó la mirada al sentir a alguien entrar.

-Orejas…- murmuró, sorprendido.

-Gaiomon… Wizardmon… Es-Están vivos- murmuró con un hilo de voz la niña, con los ojos anegados en lágrimas.

-¡Claro que estoy vivo!-se enojó el digimon de armadura- ¡¿Qué tan débil crees que soy?!

-T-Tienes razón- Sky se limpió las lágrimas, caminando hacia ambos- Pero… Wizardmon…- se agachó, para ver a su amigo herido. Le movió un mechón de cabello, haciendo que él frunciera el ceño, adolorido-… ¿El Rey se lo hizo?-

-¡Sí!- gruñó enfurecido Gaiomon, mientras la niña sacaba un aparato, del cual salió un campo curativo que empezó a tratar las heridas del mago- No puedo creerlo… ¡Pensé que era un digimon más noble de lo que me demostró!- aseguró- ¡Ya no quiero su cabeza! ¡¿Para qué voy a eliminar a un tipejo de esa clase?!-

Sky no pudo evitar sonreír, al ver como el samurái estaba tan preocupado.

-Gaiomon… ¿Por qué te fuiste?- le preguntó, algo dolida, dejándolo quieto.

-Y-Yo…- murmuró, recordando de golpe que la I.A que tenía a su lado era su objetivo-… N-No es de tu interés…-

Sky lo miró sorprendida.

-Ya veo…- se levantó, se le acercó, y le dio tal cachetada que resonó en toda la cueva.

-¡DUELE!- se tapó la mejilla que tenía la marca de mano- ¡¿Así tratas a alguien herido?!-

-¡CÁLLATE!- esta vez le dio una patada a su pierna herida, sin molestarse que este se tirara al piso, adolorido- ¡Vuelve a irte de ese modo, y te dejaré calvo! ¡Estúpido Gaiomon!-

-¡Eres… una… estúpida… orejas…!- gimió el samurái.

-¡EL TONTO ERES TÚ!- lo calló Sky, empezando a golpearlo- ¡TONTO! ¡TONTO! ¡TONTO! ¡TONTO!-

-¡PARA, SALVAJE!- Gaiomon se protegió con los brazos de los puños de la I.A, pero no había caso.

Una mujer enojada, era difícil de calmar.

Se detuvieron al escucharon una leve risa. Miraron de inmediato a Wizardmon, que los miraba cansado.

-¡Wizardmon!- sonrió Sky, agachándose para verlo mejor, mientras el samurái lo miraba sin decir nada.

-… Lo siento… Sky-san… La preocupe- se disculpó el mago, quien gimió levemente.

-¡No hables!- Sky negó con la cabeza- Guarda energías-

El digimon asintió, y miró a Gaiomon, que no sabía cómo expresar su alivio al ver a su amigo a salvo.

-… ¿Y bien…?- le preguntó Wizardmon, extrañándolo- ¿C-Cómo se dice…?-

Eso lo dejo en blanco.

-¡MALDITO NERD!- lo señaló con su espada, echando humo de la cabeza- ¡¿QUIERES UNA DISCULPA O ALGO ASÍ?!-

-¡C-Claro que sí!- lo miró enojado el mago- ¡A-Arriesgue mi data por ti, estúpido salvaje!-

-¡¿C-Cómo…?! ¡YO NO TE PEDÍ AYUDA!-

-¡DABA PENA VERTE PERDER DE ESA MANERA!- aseguró Wizardmon, y ambos empezaron a chocar chispas por los ojos.

-¡No peleen!- Sky le dio un coscorrón a ambos digimon, calmándolos- ¡Ah! ¡Perdona, Wizardmon!- se disculpó rápidamente, ya que el mago palideció más.

-E-Está bien…- jadeo el mago, cerrando los ojos.

-¿Te duelen mucho tus heridas?- se preocupó Sky, mientras Gaiomon, enojado, se cruzaba de brazos, murmurando cosas inentendibles.

-… M-Me duele más pensar en… en lo que me hará la Jefa después de esto- admitió Wizardmon, apesadumbrado ante esa idea.

-… Todos están buscándote…- Sky sacó su comunicador-… Pero, si les digo que estas bien, preguntaran donde estas, y…- miró a Gaiomon, que dejo de murmurar.

-Entonces, simplemente, me largo…- empezó a decir el samurái…

-¡NO!- Sky lo miró dolida, sorprendiéndolo- ¡No quiero que te vayas…! ¡Ya perdí a un amigo para perder a otro!-

Eso lo sorprendió.

-I-Idiota… ¡Estarás en peligro junto a mí!- aseguró enojado Gaiomon.

-¡¿Por qué?!- le pregunto, más dolida- ¡No me importa que seas un criminal en el Mundo Digital, ni un enemigo de Jäger!-

-¡Trabajó para el Proyecto Iluminati secuestrando digimon y entregándoselos para que experimenten con ellos!- la calló, enfurecido- ¡Y más encima me ordenaron llevarte con ellos!-

Eso la dejó quieta, al igual que a Wizardmon.

-… Me ordenaron llevarte con ellos, por tu virus- murmuró Gaiomon, sacando la bolsa de Digi Code, que era su paga por la misión de atrapar a Kokoromon.

-P-Pero… en vez de darnos una emboscada, escapaste de nosotros- le hizo notar un cansado Wizardmon, sorprendiéndolo-… Salvaje… ¿No te das cuenta que has traicionado al Proyecto Iluminati, y vuelto… uno de nosotros…?-

Gaiomon abrió los ojos, sorprendido.

-… ¿Gaiomon…?-Sky lo miró, preocupada.

El samurái tembló levemente, agarrando con fuerza la bolsa de cuero.

De un movimiento, la lanzó contra la pared de roca, haciendo que cayera y unas monedas digitales salieran de esta.

Sky se sorprendió ante ese gesto, y miró a Gaiomon, que se recostó en el piso de piedra, dándole la espalda.

-… Despiértame cuando el Nerd pueda caminar, para llevarlo con los suyos- murmuró el samurái.

La I.A. abrió los ojos, sorprendida, y asintió.

-¡Sí!-


-¡AAAAAAAHHHHHH!-

-¡Vamos, Spadamon, no hagas escándalo!- le pidió V-mon.

-¡P-Pero…!- gimió el felino, agarrándose al dragón, mientras este conducía a un alterado Kopierer águila- ¡¿Por qué se te ocurre este medio de transporte?!-

-Pero si Devimon vuela. ¡Tal vez así lo encontremos rápidamente!- sonrió V-mon.

-¡NI SIQUIERA SABES QUE SON ESTAS COSAS!- le recordó asustado Spadamon.

-Ya…- murmuró el dragón, ignorándolo- Pero, si soy honesto, no soy nadie para ahora perseguir a un criminal- admitió, extrañando al copiloto- ¡Soy una vergüenza para toda mi raza!- empezó a llorar lágrimas de cocodrilo- ¡¿Cómo se me ocurre gritarle de esa forma a la hija de Sakaerumon-san?!- lloriqueo- ¡Deshonra para mi y toda mi familia!-

Spadamon lo quedó mirando con una gota en la cabeza.

-¡Bueno! ¡Ya me disculparé con ella!- aseguró sonriendo V-mon- ¡Me disculparé, y, desde ahora, la protegeré!-

-¿Eh?- Spadamon lo miró, sorprendido- V-mon, ya sabía que eras de los que cambian de parecer rápidamente, pero me sorprende que dejes de guardarle rencor tan rápido-admitió.

-¿De verdad?- sonrió el dragón, rascándose la mejilla que, para sorpresa de su amigo, estaba sonrojada- Es que, como te digo, actué mal con ella. Merece mi respeto, al igual que mi espada… Y, si es posible… por toda la vida- terminó con un tono soñador.

-… ¿Eh?...- Spadamon parpadeo, y miró a su amigo- ¿V-mon?-

-¿Sí?-

-¿Acaso… te enamoraste de ella?-

-¡¿Q-QUÉ?!- se alteró el dragón, sacudiendo las riendas que guiaban al Kopierer, que, alterado, empezó a sacudirse, haciendo que sus pasajeros tuvieran que sujetarse con fuerza- ¡N-No es que me haya enamorado a primera vista, pero me enojé o me sentí dolido por quién es!- aseguró escandalizado el dragón, completamente rojo- ¡NO! ¡NO! ¡N-No es como si pareciera un ángel o algo así! ¡¿POR QUÉ NO MEJOR HABLAMOS DEL CLIMA?! ¡Si, del clima! ¡Esta es la primera vez que visito el Digiquartz! ¡Es un lugar bastante agradable si no fuera por los tonos rosados en todas partes! ¡B-Bueno, al parecer no suele llover por aquí!- se rió forzadamente, ignorando al Kopierer que se sacudía sin parar.

-¡V-MON, POR LO QUE MAS QUIERAS, VAMOS CAMINANDO!- suplicó Spadamon, lamentándose al haber sacado semejante tema en ese medio de transporte tan peligroso.


Espero te haya gustado el capitulo^^

¡Nos vemos en el siguiente y no olvides comentar^^!