Lazos dorados.

Los monstruos de Hikari y Wolf.

Digiquartz.

Ocurrió una explosión en la gran calle, de la cual Dorulumon, Ballistamon, Sparowmon, Cerberumon, Rapidmon, Wizardmon y Tuwarmon, esquivando las Espinas que salieron de la melena de Kopierer león, al lado de varios Kopierer.

Los digimon fruncieron el ceño, y se alejaron más del humo de la explosión cuando salió de esta MetalGreymon, empujando con gran fuerza a la razón de que el combate se hubiera identificado de tal forma: un Kopierer Tiranosaurio, que, intentando mantenerse a pesar de la fuerza del digimon, hacía todo posible para arrancarle un ala con sus feroces colmillos.

MetalGreymon rugió, y, de un fuerte empuje, lanzó al Kopierer contra un edificio, pasando a llevar a más de esos animales, quienes rugieron, mientras los demás digimon se preparaban para combatir contra ellos.

-¡You!- pataleó Sky, siendo sujetada por el rubio, oculto en un callejón como los demás cazadores- ¡Yo también puedo pelear!-

-Tienes que quedarte aquí- le pidió Nene, mientras Kiriha miraba serio el combate entre su compañero y aquel Kopierer gigante.

-Aun no puedo creerlo… ¡¿Existen Kopierer dinosaurios?!- preguntó Zenjirou, sujetando con fuerza su espada de madera- ¡Pues no será rival para mi…!- iba a irse hasta que Akari le da un fuerte coscorrón.

-¡Es peligroso! ¡No seas idiota!- se indignó la pelirroja.

-Akari-chan, que cruel eres- lloriqueo el pelicafe.

-No esperaba que tuvieran Kopierer de este tipo- murmuró Ryouma, serio.

-Una vez vimos a un Kopierer de este tipo- admitió Yuu, ignorando la pataleta de Sky- Nos costó mucho derrotarlo-

Kiriha lo miró de reojo, y después la batalla…

-¡G….!- Dorulumon esquivó a tiempo a un Kopierer chita, que le mostraba los colmillos, gruñendo.

-¡Random Laser!- Sparowmon le disparó a aquel Kopierer, alejándolo del digimon, pero disparando Espinas que estuvieron a punto de llegarle si Wizardmon no crea una muralla mágica de fuego, que, después de detener el ataque, se abalanzó al Kopierer, desintegrándolo.

-Gracias- agradeció el lobo, sin dejar la guardia por los Kopierer que se les acercaban, mientras Cerberumon lanzaba una llamarada de su boca, haciendo desaparecer a un Kopierer león que se le abalanzaba.

-No se preocupe- le pidió el mago verde, empuñando su bastón y lanzando una llamarada hacia unos Kopierer.

-¡Es más difícil pelear con ellos cuando no tienes habilidades de fuego!- les señaló Sparowmon, atacando por el aire con su Random Laser.

-Al menos puedes dispararles- le señaló Ballistamon, retrocediendo hasta donde estaban ellos-¡Heavy Speaker!- con su altavoz, lanzó a volar a varios Kopierer.

-Pero…- se amuró la digimon, bajando hasta ellos.

-¡Tsch!- Rapidmon se alejó a tiempo de una zarpa, chocando levemente con Dorulumon- Al menos no debemos preocuparnos del grandote- señaló con la cabeza al enorme Kopierer que chocaba contra MetalGreymon.

El digimon dinosaurio frunció el ceño, y tomó distancia del Kopierer, que rugió, enfurecido.

-¡Giga Destro…!- estuvo a punto de atacarlo con sus cañones, pero, para su sorpresa, el Kopierer embistió contra su ala, mordiéndola, y lanzándolo contra unos edificios, cerca de donde estaban los cazadores.

-¡MetalGreymon!- Kiriha salió del callejón, queriendo acercarse al digimon, pero tomó la atención del enorme Kopierer, por lo que se quedó quieto.

-No… Kiriha…- gruñó MetalGreymon, intentando levantarse con todos los escombros encima.

Entonces, el tiranosaurio rugió, y se abalanzó hacia el rubio, asustando al digimon y a los cazadores, pero Tuwarmon apareció junto a Kiriha, agarrándolo, y desapareciendo en el momento en que ambos pudieron haber sido mordidos por las enormes fauces del Kopierer, que rugió, enojado por haber perdido a su presa.

Tuwarmon apareció en el callejón donde se encontraban Yuu y los demás, junto a Kiriha, a quien soltó, permitiéndole sentarse.

-¡Kiriha-kun!- Nene se le acercó como los demás, preocupado.

-Ese Kopierer…- el rubio apretó su puño, molesto.

-Gracias, Tuwarmon- le agradeció Yuu a su compañero, quien asintió.

-Yuu, y todos, no se acerquen al campo de batalla- les pidió el digimon ninja, haciendo una pose de manos y desapareciendo, para luego aparecer junto a MetalGreymon, que ya se levantaba librándose de los escombros- Kiriha está a salvo- le avisó.

-Grr…- gruñó el digimon- No creas que te daré las gracias fácilmente- le aseguró.

Tuwarmon sonrió, mirando junto a MetalGreymon al Kopierer dinosaurio que se les abalanzaba.

-¡Tenemos que soportar hasta que Gumdramon y los demás cumplan la misión!- le recordó el ninja, sacando sus estrellas.

-¡LO SÉ!- rugió MetalGreymon, abalanzándose al Kopierer junto a Tuwarmon….


Mundo Humano…

-¡No los dejen escapar!- ordenó Topacio a sus soldados que, ubicados en los extremos del pasillo, disparaban en contra de los digimon que se protegían de ellos, especialmente gracias a los pequeños escudos de hielo que les creó Jack, quien se ocultaba detrás de uno.

-¡¿Quién dice que queremos escapar?!- preguntó Pinocchimon, y, aprovechando que los disparos cesaron por la falta de balas, Revolmon, Starmon, los Pickmons, Jack y él se abalanzaron a Green y los demás soldados, haciendo que Topacio frunciera el ceño, enojada.

-¡Vamos!- Knigthmon, junto a los PawnChessmon, Spadamon, Kokoromon y V-mon se abalanzaron a los demás soldados regidos por Red, quien esquivó a tiempo la espada del dragón azul-grisáceo, que lo miró de reojo, molesto.

-V-Vaya…- Shoutmon estaba junto a Taiki, ambos detrás de un trozo de hielo- Son sorprendentes- admitió, bastante impresionado por la forma de actuar de los digimon.

-S-Sí- sonrió Taiki, tomando la atención del dragón.

El joven se rascaba inconscientemente su mano vendada, haciendo que el digimon frunciera levemente el ceño.

-… ¿Te duele?- le preguntó, tomando su atención.

-E-Está bien- sonrió el joven- Kokoromon logró parar el sangrado.

-…- Shoutmon entrecerró los ojos, serio. Ya no sabía que pensar… ¿Los humanos eran amigos o enemigos…?

-¡Esta vez no escaparás!- aprovechando un descuido de V-mon, Red se acercó a los escombros de hielo, y apuntó su arma contra Taiki, por lo que Shoutmon, inconscientemente y sin saber por qué, se puso frente a él, sorprendiendo al joven.

-¡Shoutmon!- se asustó Taiki.

-¡No lo harás, Red!- Kokoromon casi le da un martillazo si este no lo esquiva- ¡No te permitiré volver a lastimar a Taiki!- le aseguró, molesta.

-¡Un digimon no tiene por qué dar su opinión!-enojado, Red empujó con fuerza a Kokoromon golpeándola con la cola de su escopeta, lanzándola contra una pared, cayendo sentada- ¡Ustedes solo son para que nosotros avancemos!- la apuntó con su arma, asustándola.

Un golpe sonó detrás de él, y al momento siguiente cayó desmayado, ya que Shoutmon lo había golpeado con una maseta, resquebrajándola levemente.

-¿C-Cuernomon?- se sorprendió Kokoromon, levantándose y sobándose el hombro, mientras Taiki se les acercaba, pero después se agachó porque los soldados en el otro extremo del pasillo comenzaron a disparar, por lo que él rápidamente agarró a Kokoromon de la capa, y empujó a Shoutmon, para cubrirse en un bloque de hielo al igual que los demás miembros del grupo.

-Tsch. ¿Hasta cuándo les duran las balas?- preguntó molesto V-mon, aferrando con fuerza su espada.

-Esa es una buena pregunta- murmuró Jack, agachado en un escombro de hielo junto a unos Pickmons- ¡Kokoromon! ¡¿Estás bien?!- le preguntó.

-¡S-Sí!- asintió ella, oculta junto a Taiki y a Shoutmon- Cuernomon, gracias- le sonrió al dragón rojo, sorprendiéndolo- En tu estado, no esperaba que me ayudaras- admitió, sorprendiéndolo más- ¡No cambias nunca!- sonrió, pero se agachó más por una bala que rompió parte del hielo.

-N-No fue tanto- aseguró Shoutmon, algo sonrojado, haciendo que Taiki, a su lado, no evitara sonreír.

-Es natural en ti proteger a otros- le aseguró el joven, tomando su atención- Recién hubieras recibido esa bala por mí sino fuera por Kokoromon, ¿verdad?- le sonrió, a pesar de la situación.

Shoutmon abrió sus ojos azules, sorprendido, y después miró al piso helado lleno de piezas de hielo, ignorando que el escombro helado en el que se escondían retenía las balas que les dirigían.

-No lo sé- el dragón negó con la cabeza, preocupando a Kokoromon y a Taiki-… Pero… Me hierve la data si alguno de ustedes dos es lastimado…- confesó, apretando sus puños con fuerza, sorprendiendo a ambos- ¡No tengo idea por qué!- se restregó la cabeza, pataleando, enojado.

Kokoromon parpadeó sorprendida, pero después sonrió. Así era el digimon que amaba, después de todo.

Entonces, de golpe, V-mon se apareció frente a ella, y, sacudiendo su espada, destruyó la bala que había disparado Topacio en contra de la digimon, sorprendiéndola junto a los demás.

-No te atrevas a tocarla- gruñó V-mon a la mujer, que frunció el ceño enojada, y esquivó a tiempo el disparo de Revolmon.

-Tsch. No es tan mala- murmuró el digimon, recargando sus armas.

-G-Gracias, V-mon- agradeció Kokoromon, sin poder creer de la que se salvó.

-¡Kokoromon!- llamó Jack.

-¡Estoy bien!-aseguró la digimon.

-¡Taiki-dono! ¡Tendremos que ir a la ofensiva, aunque sean humanos!- le señaló Knigthmon, serio.

-Sí- asintió Taiki, serio- Pero recuerden lo que nos ha pedido Jack- pidió, tomando la atención de los digimon del Xros Heart- ¡No quiten ninguna vida!-

-¡SÍ!- asintieron sus compañeros.

Jack miró a Taiki, algo sorprendido, para después sonreír.

-No se preocupe, Kokoromon-chan. Yo la protegeré- le prometió V-mon, preparando su espada, serio.

-También puedo protegerme solita- le aseguró la digimon, haciendo que él sonriera de lado.

Shoutmon miró un rato al dragón azul-grisáceo, después a la dragona naranja, para bajar la mirada, algo desanimado…

Él sabía, según lo que le decía esa digimon llamada Lillymon que tenía algo con Kokoromon…

¿Era por eso que le dolía ver que no podía protegerla…? ¿Tan importante es aquella digimon para él?

Apretó sus puños, sintiéndose un inútil…

"Shoutmon…" Taiki lo miró de reojo, preocupado. Podía entender los sentimientos de confusión y soledad que pasaban por la mente del dragón.

Puso su mano en el hombro del digimon, tomando su atención. Le dedicó una sonrisa alentadora, sorprendiéndolo.

Entonces, las municiones de los soldados volvieron a terminarse.

-¡No pierdas el tiempo y recárgame!- le ordenó Lilithmon a Topacio.

-El pasillo es demasiado pequeño. Nos tirarías el techo encima- la peliceleste frunció el ceño, molesta con ese detalle.

-¡Ahora!- ordenó Taiki- ¡Ataquen!-

-¡SÍ!- los digimon y la liebre saltaron de sus escondites, mientras Shoutmon los miraba sin saber si asombrarse por la determinación de cada uno… o lo inútil que estaba resultando…

"¡Tagiru, Gumdramon! ¡Apresúrense!" pensó Taiki, serio.


-¡WOAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- gritó Tagiru, aferrándose con manos y pies a la cola de su compañero, mientras este volaba por los conductos de ventilación.

Gumdramon estaba nervioso…

Temía que algo malo pudiera pasarle a Kokoromon, especialmente con el Rey en aquel estado…

-¡ARG!- el pequeño se detuvo (haciendo que Tagiru chocara de cara contra la pared de metal) y agarró la cabeza, exasperado con aquel dragón que se "suponía" era una figura de autoridad y respeto- ¡NO LO AGUANTO MÁS!- pataleó, enojado.

-Y-Yo… ta-tampoco…- aseguró un mareado Tagiru, con los ojos dándole vueltas.

-A-Aniki… T-Tenga piedad…- pidió Betsumon, mareado al igual que los demás digimon en el xros loader.

El pequeño miró de reojo a Tagiru, que estaba azul por el mareo.

-Está bien- bufó, molesto.

-S-Sé que estás preocupado, Gumdramon- le aseguró Tagiru, volviendo en si- Pero Taiki-san y los demás nos encomendaron esto- le recordó, serio- Tenemos que salvar a Saburo-san-

-…- Gumdramon lo miró de reojo, inflando un cachete, en señal de querer defenderse y al mismo tiempo patalear, pero aguantando todo eso- L-Lo sé… ¡No tienes que repetírmelo!- pataleó, causándole una sonrisa a su amigo.

-¿Y al menos saben en el piso que van?- preguntó FlameWizardmon, dándole aire con su sombrero a Pagumon, que seguía mareado.

-Je, no es necesario- aseguró Tagiru, sonriendo seguro- ¡NUESTRO SENTIDO SUPERESTELAR SERÁ QUIEN NOS GUÍE!-

-¡SÍ!- asintió Gumdramon, totalmente de acuerdo, a diferencia de los demás digimon en el xros loader, que los quedaron mirando, antes de pegarse en la cara con la mano o con cualquier extremidad que les permitiera ese gesto de impaciencia.

-¿Saben? No me molestaría que madurara un poco, especialmente en territorio enemigo- suspiró Jokermon, rascándose la cabeza con el borde de su guadaña.

-En verdad- Sephirotmon asintió, de acuerdo.

-¡LOS ESTOY ESCUCHANDO!- Tagiru miró molesto su xros loader rojo oscuro, solo para alejarlo por la lengua burlona de Sephirotmon que salió por unos momentos en la pantalla- ¡Sephirotmon!-se enfureció, echando humo de la nariz, pero el digimon oruga se reía por lo bajo.

Sephirotmon y Jokermon se rieron por lo bajo ante las miradas de los demás digimon, que no sabían si reírse de ellos, o del joven que echaba humo por lo enfurecido que estaba.

En eso, Dragomon levantó la mirada, aferrando su tridente, tomando la atención de todos en el xros loader.

Phelesmon frunció el ceño y miró para varios lados, extrañando más a los digimon.

-¿Sucede algo, Dragomon-san~?- le preguntó Betsumon, sin mostrar como siempre nada de seriedad.

-¿Phelesmon?- se extrañó FlameWizardmon.

-… Esto es…- el digimon calamar frunció el ceño, y miró al digimon caído, que asintió, serio- ¡Tagiru!- llamó con fuerza, haciendo temblar el xros loader, sobresaltando al joven y a Gumdramon, quien había estado mirando entre las dos vías del conducto de ventilación que podía escoger para continuar la búsqueda.

-¿Eh? ¿D-Dragomon? ¿Qué sucede?- preguntó Tagiru, extrañado, aferrándose a la cola de su compañero, quien lo subió hasta su altura, también extrañado.

-¡Deben salir de ahí ahora mismo!- ordeno el digimon.

-¡Eso ya lo sabemos!- pataleó enojado Gumdramon, sin notar, al igual que sus compañeros, en una sombra deslizándose desde abajo hacia ellos por las paredes de metal.

-No, no lo saben-aseguró Phelesmon, frunciendo el ceño- Puedo sentirlo. Hay un digimon virus cerca de ustedes. Un digimon oscuro-

-¡¿EH?!- se asustó Tagiru, mientras Gumdramon empezó a estar alerta- ¡¿D-Dónde?!-

-¿Están seguros?-les preguntó Kotemon al digimon caído y al digimon calamar, que aferraban sus armas, serios.

-Sí…- Dragomon frunció el ceño-… Es… ¡Shademon!- alertó, haciendo que todos los digimon en el xros loader se quedaran sin habla.

Gumdramon, al escucharlo, palideció, extrañando a Tagiru.

-¡Por ABAJO!- avisó Phelesmon, haciendo que ambos compañeros bajaran la mirada, para apreciar la oscuridad que rodeaba el conducto de ventilación.

El pequeño dragón abrió sus ojos verdes, asustado…

Se quedaron quietos al darse cuenta que aquella oscuridad se detuvo, y, después de unos segundos, una gran cantidad de ojos rojos se abrieron en toda esa masa negra, observándolos a ambos.

-¡GHAAAAAAAAAAAA!- gritaron Tagiru y Gumdramon, quien, ya olvidando el dilema para escoger entre las dos vías, cruzó volando una para alejarse todo lo posible de aquel digimon, mientras Tagiru se aferraba con fuerza a él.

Pero, para sorpresa de Tagiru, la sombra comenzó a perseguirlos.

-¡¿Q-Qué clase de digimon e-es ese?!- preguntó Tagiru, pálido.

-¡Es Shademon! ¡SHADEMON!-se alteró Betsumon- ¡ANIKI! ¡ESCAPE! ¡ESCAPE! ¡ESCAPE!- comenzó a correr por todos lados, hasta que Dragomon lo agarró con uno de sus tentáculos para callarlo.

-Es uno de los Cuatro Grandes criminales del Mundo Digital- le informó el digimon marino, serio, ignorando al gato digital que se retorcía del miedo en su agarre.

-¡¿C-Cuatro?!- se sorprendió Tagiru, sin dejar de observar la sombra negra que les pisaba los talones, mientras Gumdramon volaba con toda la rapidez que podía para alejarse de él.

-¡S-Sí!- asintió el pequeño, tomando su atención, percatándose que el pequeño temblaba- E-El Rey una vez me dijo… Tal vez Gaiomon era el asesino más peligroso del Mundo Digital, pero existían otros tres que se le acercaban bastante en maldad- recordó, sin querer mirar atrás para ver a su perseguidor, sabiendo que el miedo podría contra él…

-Devimon, LadyDevimon y Shademon. Son digimon oscuros que han complicado las relaciones entre los demás digimon- recordó Kotemon, serio-

-Hacen pensar a las demás razas que los digimon oscuros son un peligro para nosotros, y que pueden efectuar una guerra en estos tiempos de paz-recordó FlameWizardmon, serio.

-¿Devimon? ¿É-Él mismo Devimon al que se enfrentó Gaiomon?- le preguntó Tagiru a Gumdramon, quien asintió, serio y nervioso.

-S-Sí… Parece que el Proyecto Iluminati se alió con los Cuatro Criminales…- por alguna razón, el pequeño estaba más nervioso de lo que estaba Tagiru, quien lo miró sorprendido.

-Aniki…- se preocupó Betsumon, entendiendo los sentimientos de su jefe

Gumdramon cerró los ojos, queriendo calmarse, y los abrió, aumentando la velocidad, empezando a dejar atrás a la sombra, e, ignorando que debía seguir más arriba, dobló, para sorpresa de Tagiru, y más aún cuando el pequeño voló con rapidez a una rendija iluminada, saliendo de golpe del conducto de ventilación, y empezando a volar por el pasillo desierto en el que entraron.

-¡E-Espera, Gumdramon!- lo llamó Tagiru- ¡Debemos ir más arriba!-

-¡No con Shademon en nuestros talones!- gruñó Gumdramon, sin querer mirar hacia atrás.

-Entonces…- Tagiru miró sonriendo a la sombra que comenzó a salir por el orificio de la ventilación- ¡Vamos a cazarlo!-

-¡NO!- negó Gumdramon, haciendo que su amigo lo mirara- ¡NO PIENSO PELEAR CONTRA ÉL…! ¡NO QUIERO VER SU OSCURIDAD DE NUEVO!- admitió, sorprendiendo a Tagiru.

-¡¿A-Acaso lo conoces?!- se sorprendió Tagiru, a lo que su amigo lo miró de reojo, nervioso.

-F-Fue por culpa de él que empecé a pensar mal del Rey, para después escapar del castillo e irme con Betsumon- recordó molesto el pequeño, sorprendiendo a su amigo.

Entonces, para sorpresa de ambos, una pared de sombra apareció frente a ellos, haciendo que chocaran contra ella, cayendo dolorosamente al piso.

Gumdramon se incorporó, observando esa pared oscura, en la cual se abrieron una gran cantidad de ojos.

A pesar de no decir nada, el pequeño dragón pudo notar que Shademon lo miraba con todos esos ojos de forma burlona, disfrutando de su miedo.

Gumdramon apretó sus colmillos, enojado por verse atemorizado ante aquel criminal digital…

-¡NO TE BURLES DE GUMDRAMON!- Tagiru agarró un masetero que estaba cerca y lo lanzó contra la pared de sombras, haciendo que Gumdramon lo mirara con la boca abierta, al igual que los digimon del xros loader- ¡NO ME GUSTA QUE MIREN A MI AMIGO COMO SI FUERA BASURA!- le gritó al digimon oscuro.

El barro y los escombros resbalaron por la superficie oscura de Shademon, quien miró como lentamente caían esos residuos de su inestable cuerpo, para después mirar a Tagiru, quien levantó los puños, mirándolo desafiante.

-¡¿ALGÚN PROBLEMA, MULTIOJOMON?!- le preguntó molesto, para después quedarse en blanco- ¡NO! ¡S-Se me está pegando el hábito de Kokoromon!-se lamentó, pero de golpe se quedó quieto, abriendo los ojos, sorprendido, mientras sentía como su piel era perforada por una lanza de sombras que salió de una de las partes de Shademon, quien lo miró con sus ojos rojos lleno de satisfacción.

Gumdramon miró a su amigo sin habla, sintiendo que le habían acortado la respiración, al igual que los demás digimon en el xros loader.

Shademon retiró su lanza del abdomen del joven, quien cayó de cara al piso, ante la mirada aterrorizada de Gumdramon.

-… T-Ta… ¿Tagiru…?- llamó el pequeño, horrorizado, pero no hubo respuesta por parte de su mejor amigo-… N-No… No es gracioso… ¡TAGIRU!- se le acercó, pero no pudo siguiera tocarlo porque Shademon se le abalanzó- ¡NO LO TOQUES!- rugió enfurecido, e intentó golpearlo con su cola-martillo, la cual fue fácilmente esquivada por el digimon sombra…

Pero, lo que ninguno se esperaba, era que el anillo dorado en la cola del pequeño comenzara a brillar de tal forma, que Shademon se vio obligado a alejarse mientras su cuerpo compuesto de sombra comenzaba a arder emitiendo vapor, pero, como la luz aún permanecía, dañándolo, huyó, escapándose por los conductos de ventilación.

Al desaparecer, el Kinkoji dejó de iluminar el pasillo, dejando todo en silencio.

Gumdramon jadeo, atónito de lo que acababa de pasar, por lo que miró el anillo dorado.

"¿R-Repelió las sombras de S-Shademon…?" se preguntó, sin evitar tragar saliva, sintiendo su pequeño cuerpo temblando por el susto que pasó "¿Sa-Sanzomon lo hizo así…?"

-G-Gh…- el gemido de dolor de Tagiru lo volvió a la realidad, por lo que miró al joven, quien estaba inconsciente, con su chaqueta azul sangrando levemente.

-¡NO!- Gumdramon se le acercó y agachó a su lado, asustado- ¡TAGIRU, REACCIONA!- le pidió.

-¡Intenta detener el sangrado!- le ordenó FlameWizardmon.

El pequeño tragó saliva y puso sus manitas en la herida de su amigo, haciendo presión.

Tagiru gimió levemente, pero no mostró otro signo de despertar.

Gumdramon miró el rostro de su amigo, para darse cuenta que estaba pálido.

Era su culpa… Si no se hubiera aterrorizado ante la presencia de Shademon… Tal vez… Tal vez Tagiru no hubiera tenido que sacar la cara por él…

"… Gaiomon… Shademon… ¡¿POR QUÉ SIEMPRE QUE APARECEN ME PASA ALGO?!" se preguntó, enfurecido.

Abrió sus ojos verde, sorprendido, al sentir a alguien detrás suyo.

Se volteo lentamente, para ver a Horfe mirándolo serio, con su Charger verde en mano.

El peliazul frunció el ceño, a lo que Gumdramon lo miró enfurecido, mostrando sus colmillos…


-¿Mm?- MidoriGumon levantó la vista, extrañado.

Estaba encima de un poste de luz que funcionaba medianamente bien, disfrutando del fresco de la noche.

Había tenido un extraño presentimiento, pero le restó importancia, y miró la vivienda que había estado vigilando.

Era un departamento.

El dragón verde frunció el ceño, para ver con sus ojos azules como Kai, en su solitaria y descuidada habitación apagaba las luces, y, sin cambiarse, se tiraba a su cama para quedarse profundamente dormido.

Después de un rato, Red Vagimon salió del xros loader café, y cubrió con una sábana a su compañero, quien frunció el ceño, pero siguió durmiendo.

El digimon planta lo miró algo preocupado, pero decidió dejarlo dormir, y se asomó al balcón, sin extrañarse en la presencia de MidoriGumon en aquel poste, casi a la altura del piso en el que vivía Kai.

-Entonces, ¿a esto te referías de que lo abandonaron?- le preguntó MidoriGumon.

-… Yes…- asintió tristemente Red Vagimon- His life has become difficult, and only survives with the money that gives his godfather... Nothing more...-

MidoriGumon frunció el ceño, y observó al joven rubio que dormía tranquilamente, pero demostraba en su rostro una fugaz tristeza.

Apretó sus puños, molesto…

"Gumdramon… ¿Algo así te he hecho vivir?" cerró los ojos con pesar "¿Cómo podré pedir tu perdón…?"


El silencio en el pasillo era cortante.

Gumdramon observaba gruñendo a Horfe, sin dejar de hacer presión en la herida de Tagiru, quien seguía inconsciente.

El peliazul lo miró frunciendo el ceño, y levantó levemente su Charger.

-¡NO LO HARÁS!- rugió enfurecido Gumdramon, y, de un movimiento de su cola, golpeó con fuerza la mano de Horfe, haciendo que soltara el aparato verde y este cayera encima de un tarro de basura, sin alertar al durmiente digimon de diamantes que estaba en su interior.

Horfe retrocedió sobando su mano, con el claro moretón a causa del golpe del pequeño.

-¡NO HAGAS NADA! ¡NO TE ATREVAS A ACERCARTE!- le rugió Gumdramon- ¡NO TE PERMITIRÉ TOCAR A TAGIRU!- le gritó, enfurecido.

-Bien, bien, bien. Si no quieres que se acerque, ¿cómo supones que podrá curar a ese idiota?-

Gumdramon parpadeo sorprendido, olvidando de golpe su enojo al escuchar esa voz que resonó en todo el pasillo.

Horfe sacó de su bolsillo con su mano sana un pequeño comunicador prendido.

-Como me dijiste, Jefa, Akashi Tagiru se encontraba en el piso dieciocho, herido por Shademon- le informó Horfe.

-… ¿Ah…?- parpadeó Gumdramon- ¡¿AAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH?!-


Samanta, aun recostada en la cama de la habitación en la mansión abandonada, tecleando en su notebook, no pudo evitar sonreír, algo divertida, ajustando levemente sus audífonos con micrófonos.


-¡¿C-Cómo?!- Gumdramon miró atónito al adulto humano frente a él, quien movía su mano levemente, intentando pasar el dolor por el martillazo que recibió- ¡ERES DEL PROYECTO ILUMINATI!-le señaló.

-No lo desmiento- le aseguró Horfe, acercándose y agachándose frente a Tagiru, sin extrañarse que Gumdramon, de la sorpresa, dejara de ser tan defensivo con el joven herido- Soy del Proyecto Iluminati, y de Jäger- le informó, sacando un espray de su cinturón.

-¡¿QUÉ ERES DE QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?!- preguntaron los digimon en el xros loader rojo oscuro, siendo ignorados por Horfe, quien pasaba el espray por la herida de Tagiru, quien frunció el ceño.

Para más sorpresa aun de Gumdramon, la herida de su amigo empezó a cerrarse mientras aparecían datos a su alrededor, por lo que Tagiru hizo una mueca, para abrir los ojos, sorprendido…

Hasta ver el rostro de Horfe, palideciendo nuevamente.

-¡ENEMIGO!- el joven retrocedió cuanto pudo, quedando pegado a la pared- ¡CUIDADO, GUMDRAMON!- alertó a su compañero, que parpadeo, sorprendido de la reacción tan espontanea del joven, cuando hacía unos segundos estaba desmayado.

-S-Se curó…- murmuró el pequeño, sorprendido, y miró al peliazul, que lo miró de reojo- ¿Cómo…?-

-Es un espray confeccionado por el equipo de Topacio. Regenera la piel perdida a causa de los datos de los digimon- explicó secamente el hombre, pasando el espray por su mano lastimada, siento esta curada.

-¡¿Q-Qué?! ¡¿Cómo?! ¡¿AH?!- lo miró atónito Tagiru- ¡¿Por qué me ayudaste…?! ¡¿Más bien qué me pasó?!- se preguntó, chasconeándose el pelo.

-¡GRRR! ¡TAGIRU!- Gumdramon se le abalanzó y comenzó a tirarse de las mechas con él- ¡DEJA TUS TONTERÍAS! ¡ME DISTE UN BUEN SUSTO!-

-¡¿YO?! ¡MAS SUSTO ES QUE ÉL AYUDE! ¡¿Y QUIÉN ERES?!- Tagiru miró molesto y confundido a Horfe, ignorando que su compañero le tiraba el cabello y una mejilla.

-Se los dejaré de la forma más fácil posible- les habló la voz de Samanta, tomando la atención de Gumdramon, especialmente de Tagiru, quien se quedó sin habla- Él es un doble agente-les explicó- Su nombre como miembro del Proyecto Iluminati es Horfe, quien lidera el grupo de Entrenamiento y Desarrollo de Kopierer, pero en realidad es el tercer humano de Jäger, y su verdadero nombre es Tobari Héctor-

-¿Eh? ¡¿Eh?! ¡¿EH?!- parpadeó Tagiru, recuperándose de la impresión- ¡SAM!- sonrió alegre, mientras Horfe sacaba el comunicador- ¡¿Estás a salvo?! ¡Espera! ¡¿Tercer humano?! ¡Minuto! ¡Estoy seguro que he escuchado ese apellido antes…!- comenzó a mover los engranajes de su cabeza, mientras Gumdramon miraba con la boca abierta al adulto que miraba con una gota en la cabeza al joven- ¡Tobari…! ¡Tobari REN!-se dio cuenta.

-Sí, Ren es mi hijo- asintió Horfe, sin perder la calma.

-P-Pero tu nombre no es japonés- le señaló Gumdramon, intentando mantenerse en la realidad.

-Soy medio estadounidense- le explicó el adulto, mirándolo serio- Me críe en Alemania, pero soy japonés- le aseguró.

-¡SORPRENDENTE!- lo miró entusiasmado Tagiru- ¡ESPERA! ¡¿Cómo puedes ser del Proyecto Iluminati y de Jäger?!- lo miró atónito.

-Como la Jefa dijo: soy un doble agente- le explicó Horfe, guardando el espray- Me infiltré en las filas del Proyecto Iluminati hace cuatro años, y he ganado tanta confianza y poder que me han dado el cargo de ser uno de los tres cabecillas del lugar-contó, haciendo que las ideas encajaran en las cabezas de ambos compañeros- También soy quien le ha dado pistas o filtrado información sobre los movimientos de Salamandra a Samanta- agregó- Ha sido difícil pasar inadvertido, pero al menos he logrado liberar a unos cuantos digimon antes de que Topacio los usara en sus experimentaciones- admitió, serio.

-S-Sorprendente…- murmuró Tagiru, sin creer lo que escuchó- ¡Jäger es tan genial~!- aseguró echando humo de la nariz.

-¡¿Por qué no nos dijiste esto antes?!- pataleó Gumdramon, observando el comunicador del adulto- ¡Samanta! ¡¿No temes que él salga herido?!-

-No es un niño-le recordó la joven- Dejen de subestimar a Jäger, inútiles-

Gumdramon infló los cachetes, algo ofendido, pero después sonrió levemente, al notar que ella parecía estar bien.

-¿Vienen a sacar a Saburo?- les preguntó Horfe, comenzando a caminar, tomando la atención de ambos- Todas las fuerzas del edificio están abajo, peleando contra el Xros Heart. Las mías están vigilando que Shademon no intente asesinar a Saburo, así que tenemos el paso libre-

-¿Eh?-Tagiru y Gumdramon empezaron a seguirlo- ¿Tus fuerzas?-

-Cada cabecilla tiene su propio escuadrón- le dijo Horfe- Y el mío está compuesto por mis hombres de confianza-

-¿Hombres de confianza?- preguntaron ambos, extrañados.

-Horfe no es un civil -explicó Samanta- Es un General Militar de las Fuerzas Armadas de Japón-

Ambos compañeros se quedaron en blanco, y a cada uno le explotó cierta cantidad de vapor en las cabezas…

-¡¿M-MILITAR?!-hablaron al mismo tiempo.

-¡SORPRENDENTE!- Tagiru lo miró echando humo de la nariz, sumamente impresionado.

-Pero… ¿Por qué ayudas a Samanta?- le preguntó Gumdramon, algo serio.

-Para vengar a mi amigo- le aseguró Horfe.

-¿Tu amigo?- se extrañó Tagiru, a lo que el adulto lo miró de reojo, haciendo que el joven notara levemente el parecido de la mirada de Ren con la de aquellos ojos tras el visor negro.

-Sí, Félix Wolf- Horfe se detuvo frente a las escaleras, levantando la mirada.

Lo que dijo sorprendió a ambos compañeros.

-… ¿El… El papá de Samanta…?- murmuró Tagiru, sorprendido- ¿Lo conociste?-

-Sí, éramos buenos amigos- Horfe lo miró de reojo- Fue el primero en darme su amistad de pequeño, sin importarle que era un extranjero, o que tuviera un color de cabello natural bastante diferente, siendo la burla de otros- eso hizo que Tagiru se sorprendiera, e, inconscientemente, puso su mano en su mechón de cabello rojo, tomando la atención de Gumdramon- Parece que sabes muy bien, lo cruel que pueden ser los demás ante lo diferente-

-… Sí…- Tagiru entrecerró los ojos, apretando levemente un corto mechón rojo-… Me alegro que hayas conocido al padre de Samanta. Apuesto a que era tan buena persona como ella- sonrió, contento.

-No catalogaría a Samanta como buena persona- le aseguró Horfe, entregándole el comunicador, sorprendiéndolo un poco- Al fin y al cabo, ella nos usa como peones, ¿me equivoco?-

-Sí… Siendo honesta, me alegra que al menos tú veas las cosas como son en realidad, a diferencia de los demás- aseguró la voz de Samanta.

-Esa es tu forma de decir "Te quiero mucho~"- le dijo burlonamente Tagiru al comunicador, aunque sonrió incómodo por las malas vibras que empezó a despedir el objeto.

-Lo mejor será que suban volando por las escaleras- les informó Horfe- Antes Red hacía guardia en la habitación de Saburo, pero cambió con uno de su escuadrón. Tendrán que nockearlo-

-Pero… ¿No será muy obvio que nos estás ayudando?- le preguntó Gumdramon, serio.

-Me atacaste, haciendo que mi Charger cayera al basurero. Tal vez Blastmon esté dormido, pero sus tres sirvientes no, así que darán prueba de que fui derrotado ante ustedes. Tampoco debemos preocuparnos por Shademon. Al ser un digimon oscuro, el haber entrado en contacto con tu Reliquia Digital lo ha debilitado bastante… Pero temo que haya ido a informar a Salamandra de que estén en el edificio, así que deberán ir a rescatar a Saburo cuanto antes-les ordenó.

-S-Sí- asintió Tagiru, algo sorprendido, pero serio.

-Otra cosa más- Horfe miró serio a ambos compañeros- Hace unos días, cuando Kiriha y Ryuoma robaron archivos y destruyeron una de nuestras bases, me enteré de un secreto que Topacio había estado resguardando: Las Reliquias Digitales repelen a los Kopierer-

-¿Y eso qué significa?- se extrañaron ambos.

-Que Gumdramon puede evolucionar frente a los Kopierer, retrasados- suspiró Samanta, rascándose la cabeza.

-¡¿De verdad?!- se alegró Tagiru, mientras Gumdramon abría los ojos, sorprendido- ¡Volvimos al juego!-

-En fin, será mejor que se apresuren- les pidió Horfe.

-Bien…- Tagiru le iba a devolver el comunicador, pero el hombre negó- ¿Eh?-

-Es demasiado peligroso ponerme en contacto con la Jefa de nuevo, especialmente porque se le cree muerta. Desde ahora, me guiaré por sus últimas órdenes y mi juicio-

-Está bien- sonrió Tagiru, mientras Gumdramon se elevaba y lo agarraba con su cola- Muchas gracias, Héctor-san-

-Llámame Horfe - negó el adulto.

-Horfe, quiero que lo recuerdes- habló Samanta, tomando la atención de los tres- Hagas lo que hagas, si, para protegerte a ti y a tu familia, tienes que incluso traicionar a Jäger, hazlo sin miramientos- le ordenó, seria- Recuerda que pueden ir tras tu esposa y tus hijos-

-Lo sé- asintió Horfe, serio, empezando a alejarse, mientras que Tagiru lo miraba preocupado.

-…- Gumdramon miró preocupado al humano-… ¡O-Oye!-lo llamó, haciendo que se detuviera y lo mirara de reojo-… B-Bueno… g-gracias por… salvarlo…-miró a su compañero, quien parpadeo, extrañado.

-…- Horfe frunció el ceño, y después sonrió- De nada-

Gumdramon sonrió contento, y, después de intercambiar miradas con Tagiru, emprendió vuelo, comenzando a volar por las escaleras…

Horfe los miró irse, y se volteó al escuchar un ruido.

-¡Horfe-chan! ¡¿Dónde estás?!-pataleaba su Charger en el interior del basurero a varios metros- ¡Es hora de mi cena!-le recordaba Blastmon.

El peliazul suspiró, rascándose la cabeza…

-… Realmente, ¿crees que él esté bien?- le preguntó Tagiru al comunicador negro, mientras volaban por las escaleras.

-Deja de preocuparte por él. ¿Crees que haría que lo dejaran solo si no confiara en sus habilidades?- lo calló Samanta.

-Je, tienes razón- sonrió Tagiru.

-Oye, Samanta- la llamó Gumdramon, algo curioso- ¿Cómo es qué sabías lo que nos había pasado?-

-…-la joven frunció el ceño, observando el rostro del pequeño por la pantalla de su notebook- Por una cámara oculta en los lentes del inepto de tu compañero-

-…-

-¡¿EH?!-

Gumdramon se detuvo de golpe, mientras Tagiru se quitaba los googles, para ver, efectivamente, un punto negro en una parte de sus lentes, lo cual era una cámara que le enviaba las caras de sorpresa de ambos amigos a la pantalla de Samanta, quien sonrió de lado, sin poder creer que eran tan idiotas.

-¡¿E-En qué momento la pusiste?!- exigió saber Tagiru, echando humo por la cabeza.

-Cuando fuiste dramático al abrazarme al creer que había muerto-

Ante eso, Tagiru se sonrojó fuertemente…

-Por cierto… Deberías dejar de practicar frases de conquista frente al espejo. Y nunca te lavas las manos después de usar el baño-

Tagiru echó bastante vapor de la cabeza, por tanta vergüenza, mientras los digimon en su xros loader comenzaban a burlarse.

Gumdramon se tapó la boca, inflando sus cachetes para evitar reírse.

-Tú no te rías, idiota- lo calló Samanta, sobresaltándolo- Y explícate el "por qué" temblabas como gallina frente a Shademon- le ordenó, dejándolo callado, al igual que a los digimon en el xros loader.

Tagiru lo miró, algo curioso y serio.

-No creo que le tengas odio como a Gaiomon. Cuando él apareció, tú te enfureciste y actuaste como un idiota, en cambio con Shademon lo único que querías era huir y no verlo- le señaló Samanta, seria, a lo que Gumdramon entrecerró los ojos, nervioso.

-… ¿Gumdramon?- Tagiru lo miró, preocupado.

-…- el pequeño lo miró-… Fue antes del incidente con Betsumon…- murmuró, emprendiendo el vuelo- Había estado entrenando con el Rey por mucho tiempo desde que me adoptó, creo que uno o dos años… El Rey siempre estaba lleno de trabajo, y con la aparición de Devimon, Shademon y Ladydevimon comenzó a estar mucho tiempo fuera del castillo, por lo que me quedaba solo… Me molestaba que me dejara de lado por esos digimon… Sentía envidia y enojo. Si el Rey no me entrenaba, no sería más fuerte… Así que, así que pensé que, si al menos derrotaba a uno, el Rey volvería a entrenarme…- suspiró desanimado- No había madurado en nada desde lo de Gaiomon… Cuando llegó la noticia de que Shademon estaba haciendo desastres en el País Helado, el Rey, sus compañeros y algunos Gargoleymon tomaron uno de los transportadores para ir al lugar y detenerlo. Yo me colé, y aunque el Rey se enojó mucho conmigo, cuando llegamos y vimos a las tropas del pueblo enfrentándose a Shademon, al final me pidió que ayudara resguardando a los habitantes, mientras él y sus compañeros detenían a Shademon…- Gumdramon frunció el ceño, recordando ese suceso, mientras Tagiru lo miraba, serio-… Al principio obedecí, pero después me escabullí hasta la zona donde el Rey combatía contra Shademon… Me quedé sorprendido por las habilidades de ese digimon oscuro… Decidí que él sería a quien derrotaría para que el Rey siguiera entrenándome… ¡No había madurado en nada!- se enojó consigo mismo el pequeño- ¡Cuando encontré una oportunidad me abalancé a Shademon…! ¡Pero no le hice nada! ¡Él solo me esquivaba, a mí y al Rey, que querría sacarme de la batalla! ¡Comenzamos a discutir entre nosotros, y me enojé con el Rey porque él pensaba que era demasiado pronto para mí…! ¡Entonces una de las sombras de Shademon me tragó… y… y…!- el pequeño palideció, asustado-… No sé cuánto tiempo estuve en sus sombras, pero fue horrible, Tagiru- recordó, nervioso- No había nada más que oscuridad, frío y silencio… Pero todo terminó cuando el Rey me sacó de ahí…- se detuvo lentamente, temblando-... Tagiru, nunca había pasado tanto miedo- le aseguró- Estaba asustado… No quería volver a esa oscuridad, así que me aferraba al Rey sin dejar de llorar… ¡Después de eso me puse como un idiota!- pataleó, enojado consigo mismo- ¡Comencé a pensar que el Rey me había entrenado mal, y que por eso pasé por ese percance tan horrible! Comencé a culparlo… Y después de que discutimos fuertemente… Escapé del castillo… busqué a Betsumon, y, bueno… Lo demás lo sabes- lo miró triste-… He sido un idiota, ¿no?-

-…- Tagiru lo miró frunciendo el ceño, pero después sonrió- Pues somos dos idiotas, ¿no?- le recordó, sorprendiéndolo- Aunque siempre nos pasen cosas, nunca cambiamos, ¿no es eso lo bueno de ser nosotros?-

-…- Gumdramon lo miró sorprendido, y después asintió, contento- ¡Sí!-

-¿Y Shademon?-preguntó Samanta, tomando la atención de ambos.

-Escapó…- murmuró Gumdramon, reemprendiendo el vuelo- Según lo que me dijo Lillymon-san, el Rey pudo capturar a Shademon después de que me absorbiera… Al parecer le ofreció liberarlo, a cambio de dejarlo entrar a sus sombras y sacarme…-

-Gumdramon…- Tagiru lo miró algo preocupado, pero después sonrió-¡No te preocupes! ¡Eres más fuerte que antes!- le aseguró- No te volverán a usar como ruta de escape. No en mi guardia-

-… Tagiru- se sorprendió el pequeño.

-¡Y…! ¡¿Seguro que Shademon no es el único digimon malo con el que te has juntado antes de conocerme?!- exigió saber Tagiru, intrigado y algo molesto- ¡Mira que me duele la cabeza cada vez que me entero! ¡Primero Betsumon, después Gaiomon, y ahora Shademon…! ¡¿Alguno más?!-

Ante eso, Gumdramon parpadeó, y no pudo evitar reírse levemente, rascándose la nariz.

-¡Tómame en serio!- pataleó Tagiru.

-Tranquilo, Tagiru- sonrió el pequeño dragón- No hay nadie más-

-…- el joven lo miró, para después sonreír, suspirando aliviado- Al fin- eso hizo que el pequeño sonriera incómodo.

-Entonces, lo que ha hecho Shademon desde entonces, es tu responsabilidad, no de Shoutmon- sentenció Samanta, haciendo que el pequeño entrecerrara los ojos, serio.

-¡Oye, Sam!- Tagiru miró molesto sus googles- ¡¿Por qué siempre disfrutas decir ese tipo de cosas arruinando el momento?!- exigió saber, echando humo de la nariz.

-No disfruto nada, solo digo las cosas como son-le aseguró Samanta, ignorándolo, abriendo una ventana nueva en su notebook, que mostraba un mapa con la posición de ambos compañeros- Van en el piso 23, les falta poco por llegarY deja de llamarme "Sam"…-

-¡Eso está mejor, Sam!- sonrió Tagiru, poniéndose los googles- ¡Aun no digiero lo de Horfe y Shademon…! ¡¿Pero qué importa?!- le sonrió a su amigo, quien sonrió, con una mirada divertida.

-¡Sí!-asintió el pequeño, aumentando la velocidad.


Digiquartz…

Los digimon del Xros Heart, junto a Wizardmon y Rapidmon, se enfrentaban a los Kopierer que vigilaban la entrada por ese mundo al edificio.

Los combates no paraban, no importaba cuantos Kopierer fueran eliminados. Y, aunque MetalGreymon derrotara al Kopierer tiranosaurio con el que había estado combatiendo, los demás Kopierer seguían intactos…

-¡Ya no lo aguanto!-Sky negó con la cabeza, molesta, oculta en un callejón junto a Yuu, Kiriha, Nene, Akari, Zenjirou y Ryouma, que se voltearon a verla- ¡Yo también puedo pelear, You!- le aseguró al rubio a su lado- ¡Wizardmon y Rap están peleando…! ¡Déjame pelear a su lado!-

-No- negó Kiriha, serio, haciendo que ella inflara los cachetes.

-Sky-chan, comprende. Lo mejor será que no entres al campo de batalla- le explicó Yuu.

-Estás con nosotros para asegurarnos de que estés bien-le recordó Ryuoma, observando preocupado como Cerberumon intentaba eliminar a unos Kopierer tigre con sus llamas, pero estos la esquivaron y casi atacan al digimon si Dorulumon no los lanza a volar con su tornado-… De esta forma el enemigo no podrá tomar ventaja y secuestrarte- la miró, serio.

-L-lo sé- Sky apretó su puño, sintiendo levemente el virus en su palma- ¡¿Pero entonces cómo es que dejaron a Kokoromon…?!-

-Ella puede curar heridas- le recordó Kiriha, observando las batallas- Y es una de las pocas personas en las que confía el actual Shoutmon- agregó.

-… Pero…- la niña bajó las orejas, triste y preocupada.

-Sky-chan, confía en nuestros amigos- Akari puso su mano en el hombre de la peligris.

-Ellos podrán rescatar a Saburo-kun-aseguró Nene, sonriendo.

-¡Exactamente!- aseguró Zenjirou, blandiendo su espada de madera, a lo que la pelirroja le dio un codazo, pidiéndole indirectamente que mantuviera la boca cerrada.

-… Sí…- asintió levemente la niña, aun preocupada.

Yuu sonrió un poco, hasta que escuchó el grito de su compañero…

-¡Tuwarmon!- se volteó como los demás, para ver al digimon ninja protegiéndose de las fauces de un Kopierer tigre con su brazo, pero, aprovechando su guardia baja, dos Kopierer guepardo se le acercaron por detrás, mordiéndole las piernas.

-¡Sparowmon, ayuda a Tuwarmon!- le pidió Ballistamon a la digimon, mientras se sacaba de encima a un Kopierer cocodrilo con ayuda de Wizardmon

-¡N-No puedo ahora mismo!- aseguró la digimon amarilla, volando velozmente por el lugar, intentando quitarse de encima a un enorme Kopierer águila que la perseguía.

-¡No dejan de salir!- gruño Rapidmon, disparando a un Kopierer oso en la boca cuando este la abrió para morderlo, haciéndolo explotar, eliminándolo.

-¡M-Mantis Dance!- haciendo un esfuerzo, Tuwarmon sacó sus espadas, y, con un movimiento, logró librarse de los tres Kopierer, lanzándolos a unos metros.

-¡Tuwarmon!- lo llamó Yuu, preocupado.

-E-Esto no tiene fin- jadeó Tuwarmon, observando como los Kopierer que atacó se recuperaban de los cortes.

No importaba si evolucionaba… Si no tenía técnicas de fuego como MetalGreymon, Wizardmon o Cerberumon, o técnicas que podrían eliminar de un disparo a los I.A. incompletos como Rapidmon… No podía hacer más que entretener a los Kopierer hasta que le ayudara alguno de esos digimon.

-¡Tuwarmon, cuidado!- lo llamó Yuu, asomándose por el callejón, y casi saliendo si Ryuoma no lo detiene.

El digimon ninja miró adelante, para ver que los tres Kopierer se habían recuperado, y le gruñían, preparados para eliminarlo.

No pudo evitar suspirar, dándose cuenta que tenía mala suerte con los oponentes…

-Esto es malo… A este paso Tuwarmon…- se preocupó Akari.

-Y no solo él… - Zenjirou miró preocupado a Ballistamon, Dorulumon y Sparowmon, quienes eran los que tenían más complicaciones.

-¡Nene, cámbiame con Sparowmon!- le pidió Belzebumon.

-No, si hacemos un intercambio, los Kopierer se darán cuenta- le aseguró Kiriha, mirando a Nene de reojo- Sabrán nuestra posición y nos atacarán… Les daremos más trabajo a MetalGreymon y a los demás- sentenció, observando a su compañero disparando a unos Kopierer que se le habían abalanzado-… No podemos hacer nada más- apretó sus puños, notando el cansancio en los digimon.

-…- Sky apretó sus puños, preocupada, y sacó un silbato negro, tomando la atención de Yuu.

-… ¿Eso no es…?- se dio cuenta el rubio, recordando que Gaiomon le había entregado aquel silbato a la niña antes de irse con Luke…

-… Gaiomon dijo que vendría a ayudarme si lo llamo…- murmuró Sky, aferrándose al silbato-… Q-Quisiera que viniera a ayudarnos, pero no quiero que esté en peligro… No sé qué hacer…-

Yuu la miró, preocupado, y se volteó al escuchar el grito de Tuwarmon, quien había recibido un zarpazo por parte de uno de los Kopierer contra los que se enfrentaba, siendo acorralado contra la pared frente a los tres felinos, que le gruñeron amenazadoramente.

-¡NO! ¡TUWARMON!- Yuu sale si Nene y Ryuoma no lo sujetan a tiempo.

-¡NO SALGAS, YUU!- le gritó Tuwarmon, aferrando su brazo herido- ¡ESTARÉ BIEN!- le aseguró, aunque parte de él le decía que no era del todo cierto…

Ya no tenía energía para alguna técnica de sustitución, y se le acabaron las bombas de humo… La ruta de escape no era una opción.

-¡MetalGreymon!- lo llamó Kiriha, para que fuera en ayuda del digimon ninja, pero su compañero acababa de retroceder por culpa del Kopierer oso con el que se enfrentaba…

Kiriha frunció el ceño, enojado.

"No… ¡Tuwarmon…!" Yuu tragó saliva, asustado, observando a su compañero ante ese peligro inminente. "¡NO!" cerró los ojos con fuerza, apretando su xros loader.

Sky apretó sus puños, y, cuando estaba dispuesta a saltar e ir a ayudar a Tuwarmon… una voz resonó en el callejón que dejó quieto a los seis jóvenes, junto a ella…

-… Yuu…-

El rubio abrió sus ojos, sorprendido. Miró su xros loader, del cual provino la voz.

-¿D-DarkKnightmon?- murmuró Yuu, sorprendido.

En efecto, el caballero oscuro estaba de pie, levantando la mirada, observando la pantalla que le mostraba el rostro sorprendido y preocupado de aquel joven humano, ignorando a los sorprendidos SuperStarmon, sus súbditos, Rockchessmon, y Octomon.

-… Yuu… Te prestaré mi poder- le dijo el caballero negro, serio.

-¡ESTO ES SUUUUUPEEEER SORPRENDENTE!- aseguró atónito SuperStarmon, siendo apoyado por sus pequeños seguidores.

-¡No lo escuches, Yuu…!- comenzó a patalear Zenjirou hasta que Akari le da un codazo para que mantenga la boca cerrada, y Sky le tira el cabello, para asegurarse.

-¿Por qué…? ¿Por qué quieres ayudar a Tuwarmon?- le preguntó Kiriha, serio, mientras Nene miraba preocupada a su hermano.

-…- pero el digimon no respondió, solo frunció el ceño.

-… DarkKnightmon- murmuró Yuu, mirando preocupado su xros loader-… No necesitas decirlo- sonrió el joven, haciendo que el caballero se sorprendiera levemente- Puedo entenderte… Al igual que aquella vez, que me salvaste de aquel Kopierer… Gracias, DarkKnightmon- sonrió.

Nene sonrió, mirando orgullosa a su hermano pequeño…

-…- el caballero negro cerró los ojos- Mph-

-Bien- Yuu miró serio el lugar por donde Tuwarmon estaba acorralado- ¡Tuwarmon!- levantó su xros loader.

-¡NO VENGAS, YUU…!- le pidió el ninja…

-¡DarkKnightmon! ¡DigiXros!-

-¡¿EH?!- a pesar de su situación, Tuwarmon no pudo evitar abrir por completo sus ojos, creyendo haber escuchado mal.

Una luz alumbró la pantalla del xros loader amarillo, mientras el digimon ninja se fusionaba con el caballero negro, haciendo que los Kopierer que habían acorralado a Tuwarmon retrocedieran, gruñendo.

-Digixros-la fusión de ambos digimon terminó, para mostrar a SkullKnightmon frente al cuerpo de Tuwarmon, el cual había tomado el rol de dos cañones- MusoKightmon-

-¡WOA!- Sky parpadeó, sorprendida, mientras Akari, Ryuoma y Zenjirou estaban mudos de la impresión, aunque, claro está, el último exageradamente.

-¡¿No es…?!- se sorprendió Nene.

-Sí, es la misma DigiXros que usaron en Tierra Miel para combatirnos- murmuró Kiriha, sin poder evitar sonreír levemente por la ironía- Buena idea, Yuu- miró al joven, quien asintió, sonriendo.

-¡Oye, oye, oye, oye!- se sorprendió Rapidmon, sobrevolando el área junto a Sparowmon esquivando a unos Kopierer águila- ¡¿Qué clase de DigiXros es esa?! ¡Wizardmon, explicación!- bajó la mirada, observando al mago de traje verde repeliendo con uno de sus hechizos de fuego a un Kopierer, cerca de Cerberumon.

-M-Me parece que es MusoKightmon- respondió Wizardmon.

-¡SI SÉ QUE SE LLAMA ASÍ! ¡LO ACABAN DE DECIR!- le gritó la liebre plateada, haciendo que el mago se tapara el rostro con el sombrero del susto que recibió.

-¡Rapidmon, concéntrate!- lo regañó Dorulumon, lanzando a volar unos Kopierer de un coletazo.

-¡No es tiempo de jugar!- aseguró Ballistamon, quitándose de encima a un león morado.

MetalGreymon sacudió su cola con fuerza, aplastando a unos Kopierer, para después mirar serio la digixros que se unió a la pelea… Frunció el ceño, sonriendo levemente al ver que la balanza cambio a favor de ellos.

-¡MusoKnightmon, usa Majuryoku Jubakujin!- pidió Yuu, observando a su compañero.

-Lo sé- SkullKnightmon frunció el ceño, e hizo una pose con las manos- ¡Majuryoku Jubakujin!-

Ante sus palabras, rodeado de data amarilla, el caballero negro invocó desde las nubes del Digiquartz una descarga que electrocuto y paralizó a todos los Kopierer, sin lastimar a ninguno de los digimon que combatían.

-¡G-Guau…!- Sky miró sorprendida los truenos, al igual que los demás- ¡E-Es más potente que mi Sistema!- aseguró de inmediato, y miró a Yuu, quien le sonrió.

-Majuryoku Jubakujin es una técnica que paraliza al enemigo… Para SkullKnightmon, solo los Kopierer son enemigos- sonrió Yuu, observando al caballero negro.

Sky parpadeó, sorprendida, y después sonrió contenta.

-No está mal- sonrió levemente Kiriha.

-Sí- asintió Yuu, serio- ¡MusoKnightmon, prepara tus cañones!- le pidió al caballero, a lo que este frunció el ceño, haciendo que apareciera en la mira el circulo digital que indicaba la carga de energía.

-¡MetalGreymon, debes dejar el área!- le ordenó Kiriha.

-¡Lo sé, Kiriha!- el dinosaurio agarró a Ballistamon y a un sorprendido Cerberumon, y tomó altura junto a Sparowmon, y un curioso Rapidmon.

-¡¿Eh?! ¡¿Eh?!- Wizardmon no pudo evitar ponerse nervioso, hasta que Dorulumon lo agarró con su cola, haciendo que se subiera a su lomo, y saltó al techo de un edificio cercano.

-Tendrás que agarrarte bien con la sacudida- le sonrió el lobo al joven digimon, quien parpadeó, nervioso.

-¡¿Qué se supone que carga?!- exigió saber en el aire Rapidmon a MetalGreymon- ¡¿Y por qué Tuwarmon parece cañón?! ¡¿Qué clase de Digixros absurda es esa?!-

-Cálmate, Rapidmon- pidió suspirando Sparowmon, mientras Ballistamon negaba con la cabeza.

-¿Q-Qué es lo que va a pasar, Yuu-kun?- le preguntó Akari al rubio, pero este estaba concentrado en ver el contador de energía.

-¡Ah! ¡El efecto paralizante en los Kopierer está desvaneciéndose!- hizo notar Zenjirou, alterado, señalando a las criaturas moradas que dejaban de ser electrocutadas.

Entonces, el marcador de data de MusoKnightmon se completó…

-¡Ahora! ¡DarkKnightmon, Tuwarmon!- llamó Yuu.

-¡Chouriki Meidouha!-resonó la voz de ambos digimon, disparando la energía de ambos combinada a través de los cañones, creando tal ráfaga de energía destructora que desintegró a los Kopierer al alcanzarlos, mientras destruirá la calle y los edificios que estuvieron en la línea de fuego por varias cuadras.

Ante la técnica, los jóvenes en el callejón se agacharon, cubriéndose con los brazos por la luz que despedía la data destructora, mientras los digimon en el cielo observaban sorprendidos la técnica de la digixros, junto a los dos digimon en el techo de uno de los pocos edificios que se salvó del ataque.

Dorulumon no pudo evitar sonreír levemente al ver que, en su lomo, Wizardmon tenía los ojos abiertos, totalmente sorprendido ante el poder que presenciaba.

Cuando terminó el disparo, se podía apreciar el destrozo que había causado MusoKnightmon.

Al ver que terminó el peligro, los jóvenes salieron del callejón, caminando con cuidado por los escombros, mientras que los digimon aterrizaban cerca de MusoKnightmon, quien miró de reojo a Yuu, el cual sonrió.

-Gracias por prestarnos tu poder, DarkKnightmon- sonrió el rubio.

SkullKnightmon lo miró sin decir nada… hasta que levantó su mano lentamente, y la dejó en la cabeza del joven, sorprendiéndolo.

-… Sí- asintió el caballero, acariciándole la cabeza.

Yuu se sorprendió, y se sonrojó, sonriendo nervioso.

-Nene…- Sparowmon se acercó a la joven, tomando su atención- Yo aún no confío en él-murmuró por lo bajo.

-A mi aún me cuesta- le aseguró Nene, acariciándole la cabeza, haciéndola sonreír- Pero…- miró a su hermano, quien se mostraba sumamente contento por el gesto que le dedicaba el digimon-… Pero quiero pensar que ahora las cosas van a cambiar para bien-sonrió, contenta.

-Aun así, no puedo- Sparowmon infló los cachetes, causándole una risa a su amiga.

Ryuoma los miró de reojo, mientras le acariciaba la cabeza a Cerberumon, pensativo…

Cambiar las cosas para bien… ¿Eso también podría tomarse con él y Astamon…?

-¡Sorprendente!- Sky miró asombrada el destrozo en el lugar- ¡Se parece a lo que hace la Jefa cuando se enoja!- le informó a los jóvenes, haciendo que se sobresaltaran levemente.

-Sí, sin exageraciones- Rapidmon, cruzado de brazos junto a Dorulumon y Wizardmon, asintió de acuerdo, al igual que ambos digimon.

-¿En serio…?- Akari miró a su compañero, dudosa.

-Sí, y con creces… Es una humana bastante peculiar- le aseguró Dorulumon, con una gota en la cabeza-… Pero agradable- no pudo evitar sonreír.

Sky y Rapidmon asintieron, aunque esta vez Wizardmon no los imitó, ya que meditaba del poder destructivo que acababa de presenciar… Le preocupaba bastante esa cantidad de data…

-Ya veo, ya veo…- Akari miró molesta a Dorulumon, sobresaltándolo- Sabes muuucho de ella, y pareces muy orgulloso- agregó, con una mirada casi asesina.

-B-Bueno…- el lobo no pudo evitar retroceder por instinto. ¿Qué le pasaba a Akari?-

"Mm… Primero Taiki y ahora Dorulumon" Akari miró para otro lado, incomodando más al lobo "… Todos se encariñan con Sam-chan… No es malo, pero…" no pudo evitar inflar los cachetes, y se percató que Nene sonrió divertida.

-Akari, te vez tierna celosa- le hizo notar sonrojándola de golpe.

-¡No estoy celosa!- aseguró.

"Ya veo… Eso era…" suspiró Dorulumon, pensando que debería medir sus palabras desde ahora.

Zenjirou sonrió, divertido, hasta fijarse que Ballistamon observaba en silencio el edificio a varios metros, en el cual, en el mundo humano, estaba el equipo de rescate.

El joven miró algo preocupado a su compañero, sabiendo muy bien que él estaba preocupado por el estado de Shoutmon…

-Tal vez hemos llamado mucho la atención- Wizardmon se acercó a Kiriha, quien había estado acariciándole la cabeza a MetalGreymon por el buen trabajo- Es seguro que vendrán más Kopierer-

-Sí- asintió el rubio, de acuerdo, mientras su compañero levantaba la cabeza, alerta a cualquier cosa- Yuu, ¿crees que podamos contar con otro disparo?- le preguntó al joven, a quien SkullKnightmon había dejado de acariciarle la cabeza, pero seguía sonrojado y sonriendo nervioso- Yuu- llamó.

-¡Ah!- el rubio se sobresaltó- L-L-Lo siento- se restregó un ojo, algo emocionado, a lo que Nene sonrió contenta- S-Sí, eso creo…-se rascó la mejilla, pensativo.

SkullKnightmon lo miró de reojo, algo curioso.

[¿Lo ves?] escuchó a Tuwarmon dentro de la digixros, por lo que cerró los ojos, pensativo [Yuu es un buen niño]

[… Sí…] admitió el caballero, abriendo levemente los ojos.

Los abrió por completo al sentir una presencia que hacía mucho no sentía, por lo que miró para todos lados, extrañando a Yuu.

-¿MusoKnightmon?- se extrañó el joven- ¿Qué sucede?- se preocupó.

-E-Esto es…- el caballero frunció el ceño, enojado, hasta que se quedó quieto al escuchar los leves golpes que recibía uno de sus cañones, haciendo que mirara de inmediato a su lado, para ver a un sujeto de capa y capucha blanca, golpeando levemente su cañón con su báculo de madera.

-He de admitir que, aunque es una digixros peculiar, el poder destructivo es bastante poderoso- admitió el encapuchado con voz grave, haciendo que los demás se voltearan de inmediato, sorprendiéndose al verlo-Bastante peligroso-

-¡TÚ!- Rapidmon de inmediato lo apuntó con sus armas, mientras Dorulumon abría los ojos, sorprendido al reconocerlo- ¡Eres el mismo tipo que atacó esa vez a Jack…! ¡Eres…!- frunció el ceño, enojado- ¡Visdom! ¡¿Verdad?!- exigió saber.

Eso sorprendió a todos los presentes.

Sky abrió los ojos, palideciendo bastante, recordando perfectamente el papel de aquel sujeto en los relatos de la madre de Taiki… En la relación de él… con su familia..

MusoKnightmon frunció el ceño. En ese cuerpo no podía moverse por los cañones, siendo un blanco fácil para el encapuchado, quien se incorporó, mirando de reojo a los presentes.

-¡¿Es él…?!- se asustó Zenjirou, mientras los digimon se ponían en pose de combate.

Visdom los miró sin darles mucha importancia, y, simplemente, golpeo levemente la punta de su bastón con el piso, formando tal ráfaga de energía amarilla que no solo lanzó a varios metros a los presentes, sino que también anuló las digixros de MetalGreymon y de MusoKnightmon, provocando que fueran Greymon y un cansado Damemon los que cayeran cerca de sus compañeros.

-¡Greymon!- se sorprendió Kiriha.

-¡Damemon!- Yuu se acercó a su compañero, quien abrió los ojos, cansado.

-¿D-Deshizo las digixros…?- murmuró Akari, sorprendida, mientras los demás se incorporaban, adoloridos.

Ryouma miró sorprendido a Visdom, a varios metros cerca de ellos, quien los miraba casi sin interés… ¿Tan peligroso era?

-¿Tú…?- esa voz hizo que Visdom mirara de reojo a Sky, quien se sentó algo adolorida, mirándolo atónita y asustada-… F-Fuiste tú quien mató a mi madre… ¿Verdad?- preguntó, nerviosa.

Visdom frunció el ceño.

-… ¿Por qué…?- quiso saber, hasta que, en un parpadeó, la figura encapuchada estaba junto a ella, dejándola sin palabras.

-No me agrada que uno de los que nunca debieron haber existido me dirijan la palabra- murmuró Visdom con su voz grave, agarrando a Sky de la muñeca y levantándola, lastimándola.

-¡Sky-san!- se asustó Wizardmon, intentando pararse, pero se percató que no podía, mientras una leve descarga amarilla recorrió su cuerpo.

-G-Gh…- Rapidmon intentó levantarse, al igual que Dorulumon y Cerberumon, pero una descarga eléctrica recorrió su cuerpo, mientras sentía que no podía moverse.

-¡N-No puedo volar, Nene…!- gimió Sparowmon, con la misma descarga. Su amiga la miró, asustada.

-¡¿E-Estás bien, Ballistamon?!- Zenjirou miró preocupado a su amigo, en las mismas condiciones.

-¡Greymon!- Kiriha miró al dinosaurio, en el mismo estado.

-N-No solo nos quitó la digixros, también nos paralizó…- gruñó el digimon, enojado.

-P-Pero p-parece que solo afecta a los digimon… dame…- gimió Damemon.

-¡Sky-chan!- se asustó Yuu cuando la niña gritó de dolor, tomando la atención de todos.

- Tú y tu hermano Jack, son criaturas que nunca debieron haber nacido- aseguró Visdom, observando como Sky pataleaba adolorida, intentando soltar el firme agarre del encapuchado en su muñeca, lastimándola- Pero, al menos tu mera existencia, aunque sea un error, ha sido de utilidad-

Entonces, la mano con la que la sujetaba fue rodeada de energía amarilla, rompiendo el guante y la tela del brazo de Sky, quien gritó de dolor al sentir como el virus en su palma comenzaba a extenderse lentamente.

-¡SKY-CHAN!- se asustó Yuu, dándose cuenta de todo…

Visdom estaba adelantando el proceso del virus solitario de Sky.


Mundo Humano.

Topacio frunció el ceño, molesta, intentando mover sus manos, pero estas habían sido pegadas a la pared con unos brazaletes de metal. Miró molesta lo que quedaba del pasillo en el cual sus tropas habían peleado, y perdido contra Taiki, Jack y los demás digimon, quienes no tenían ninguna baja y amarraban a los soldados inconscientes.

-¡GGGHHHHH! ¡Déjenme salir! ¡Les demostraré quien manda!- pataleaba Lilithmon Charger azul, el cual estaba amarrado para impedir su salida, siendo sujetado por un curioso Shoutmon.

-¿Quién es ella?- Shoutmon miró curioso a Revolmon, quien ataba a unos soldados ayudado por algunos Pickmons.

-Bueno…- los pequeños digimon se miraron, incómodos que él preguntara eso con facilidad.

-Una enemiga- aseguró el digimon pistolero, terminando con el nudo.

-Basura digital~- opinó silbando Pinocchimon, atando a unos humanos con la ayuda de Knigthmon, quien, al igual que Revolmon, sonrió, incómodo.

-¡¿QUÉ DIJISTE DE MI ESPANTAPAJAROS?!-se enfureció Lilithmon, pataleando por salir, pero estaba imposibilitada.

-…- Shoutmon miró un rato el aparato azul, para después comenzar a caminar…

-¡Listo, generalísimo enanísquimo!- V-mon se acercó con pose militar a Taiki, a quien Kokoromon aliviaba el dolor de su mano con sus poderes- ¡Soldados humanos amarrados, amordazados y apresados!- sonrió.

-Parece que todos los V-mon son entusiastas- Jack se rascó la cabeza, solo con algunos raspones, al igual que los demás digimon a su lado, que asintieron, de acuerdo con él.

-G-Gracias- sonrió levemente Taiki, mientras Kokoromon intentaba curarlo.

-Lo siento, Taiki- la V-mon se detuvo, volviendo a vendarle la mano- No puedo- se entristeció.

-¿Y tú sabes por qué?- habló Topacio, tomando la atención de los demás- Kokoromon, tus días como digimon se están acabando y lo sabes- sonrió la mujer de pelo celeste, a lo que la V-mon la miró, nerviosa- Aunque esa herida sea por una de mis balas especializadas para cazadores, tu poder se está volviendo inútil, ya que un Kopierer no necesita poderes curativos-

-¡¿Tú…?!- se enojó Jack.

-Al igual que Sky- Topacio miró a la liebre, quien se enojó más- Pero, a diferencia de ella, tú no eres ningún potencial, Jack, así que siempre me he preguntado que poderes obtendrías con el virus- aseguró, molestándolo más- Que mal que la Jefa siempre te protegía, siendo tan inútil-

-Taiki, ¿me permites clavar más mis trapas?- pidió Pinocchimon, molesto, pero el joven negó.

-No le hagan caso, Kokoromon, Jack- pidió Taiki, acariciándole la cabeza a la digimon naranja- Solo quiere provocarnos para cometer una locura. Ella sabe que perdió-

Topacio frunció el ceño, molesta.

-No importa cuánto quieran evitarlo. Kokoromon y Sky volverán a mi mesa de estudio- aseguró molesta- ¿La recuerdas, Kokoromon?- sonrió, asustándola- ¿Los instrumentos, las inyecciones, los tubos…?- nombró, disfrutando de los temblores de la digimon, los cuales Taiki notó de inmediato, asustado- Ah, si los recuerdas. Entonces te aviso que la he modernizado, especialmente para sujetarte en ella y usarte nuevamente como conejillo de india-

Kokoromon la miró ya asustada y retrocedió bastante.

-¡Suficiente…!- Jack, enfurecido hizo aparecer agua en su mano pero fue sujetado por Knigthmon- ¡Suéltame!- lo miró enojado, pero se sorprendió de la mirada del caballero…

Estaba enfurecido.

-Contrólese, Jack-dono- pidió el digimon, mirando enojado a Topacio, quien sonrió- Solo intenta provocarnos-

-Pues lo hace bien- Pinocchimon apretó su martillo, tan enfurecido como él, al igual que Revolmon, Starmon, los Pickmons y los PawnChessmon.

-D-Demasiado- gruñó V-mon, a quien Spadamon lo sujetaba del hombro, para prevenir cualquier cosa.

Jack miró sorprendido a esos digimon… Que también se hubieran enfurecido por las palabras de Topacio hacia su amiga…

"Kokoromon" miró preocupado a la V-mon naranja, que temblaba bastante mirando al piso "Sam tiene razón… Tienes una habilidad para hacer amistades como ninguna otra" cerró los ojos, calmándose, a lo que el caballero lo soltó, sin dejar de mirar molesto a la humana pegada a la pared, quien sonrió divertida al ver la reacción de cada uno de los digimon ante sus palabras.

-Kokoromon, no te preocupes- Taiki se agachó cerca de ella, poniendo su mano en su hombro, notando que ella temblaba mucho- No volverás a pasar por esa experiencia nunca más-le aseguró, serio.

-¿Eso crees?- sonrió Topacio, tomando su atención- Ustedes los niños creen que los deseos se cumplen solo por pensarlos. Si pensaran de manera más racional las cosas cambiarían-

-No es un deseo, es una realidad, y una meta que voy, no, que vamos a cumplir- Taiki se levantó y la miró, serio- Salvaremos a Kokoromon y a Sky-chan. No vamos a darles la espalda-

Ante eso, Topacio frunció el ceño, molesta.

-T-Taiki…- Kokoromon lo miró, agradecida, pero no podía dejar de temblar al recordar las dolorosas experimentaciones que sufrió por culpa de aquella mujer. Tenía miedo.

-¿Qué pasa?- escuchó, y se dio la vuelta, para ver a un extrañado Shoutmon acercarse al grupo limpiándose las manos con una toallita- Todos parecen muy tensos. ¡Pensé que celebraríamos al derrotar a todos los malos!- sonrió contento.

-¡BROTHER! ¡NO QUEREMOS SUS PAYASADAS!- aseguró Starmon, a lo que los Pickmons asintieron, igual de molestos que ellos.

-P-Pero, ¿qué les pasa?- se ofendió Shoutmon- He hecho una buena obra- se cruzó de brazos, amurado.

-¿Buena obra?- repitieron todos los digimon, extrañados.

Kokoromon lo miró, curiosa.

-S-Shoutmon, ¿Dónde estabas?- preguntó Taiki, dándose cuenta que el digimon se había perdido de su vista por unos momentos.

-¿Yo? Botando la basura- sonrió el dragón- Él dijo que ese aparato azul era basura, ¿no?- señaló a Pinocchimon, quien parpadeo, sin entender nada de lo que hablaba el digimon- Así que simplemente fui a botarlo. Pero los basureros aquí estaban destrozados, y el del baño no estaba, así que lo lancé y me vine- explicó sonriendo.

-… ¿Ah…?- parpadeó todo los digimon, incluyendo a Taiki y a Jack.

-E-Espera, Shoutmon… E-Estás diciendo que esa cosa, que a Lilithmon… ¿La tiraste por el retrete?- preguntó con un hilo de voz Taiki.

-Sí- asintió el dragón, sonriendo- Pero no se preocupen, jalé la cadena y me lavé las manos- señaló el paño que tenía- ¿Eh? ¿Qué les pasa?- se extrañó bastante al ver al grupo totalmente en blanco.

-¡Tú…!- se indignó Topacio, tomando su atención- ¡¿Tienes idea de lo que hiciste?!- exigió saber, enojada.

-¿Ayudar al medio-ambiente?- adivinó Shoutmon, extrañado, enojándola más.

-N-No sé si reírme… O sentir miedo…- admitió Revolmon.

-… Lo segundo…- murmuró en blanco Starmon, al igual que los Pickmons.

-… Cuando salga de las cañerías… Nos eliminará a todos…- murmuró Pinocchimon.

-… Su furia será devastadora- se lamentó Knigthmon, apoyado por los PawnChessmon.

-Shoutmon, ¿cómo se te ocurre?- Spadamon se tapó el rostro, sin palabras.

Entonces, V-mon, Jack y Taiki comenzaron a reírse, sobresaltándolos mucho.

-¡ESTO NO ES DE RISA!- aseguraron enojados Revolmon y Pinocchimon.

-L-Lo siento- se disculpó Taiki, restregándose un ojo- P-Pero… ¡Realmente me recordó al viejo Shoutmon!- volvió a reírse- ¡C-Cuando nos recuerdes y te enteres…!- miró al extrañado dragón, pero, al imaginarse su reacción, volvió a reírse- ¡L-Lo siento!-

-¡Es igual de payaso que Bear!- aseguró Jack, abrazándose el estómago.

-¡Debimos haber grabado eso!- aseguró sonriendo V-mon- ¡¿Se imaginan grabarlo, y subirlo a internet?!- miró entusiasmado a los digimon en blanco- ¡Tendríamos muchos "me gusta", y me parece que si uno obtiene muchas visitas le dan un pequeño dinerín! ¡Es perfecto…!- levantó el pulgar, pero de repente se vio rodeado por los digimon del Xros Heart- ¿Qué? ¿Quieren hablar de negocios?-

Pero, en vez de eso, comenzaron a pisotearlo formando una estela de humo, por lo que Spadamon simplemente se tapó el rostro con ambas manos, aliviado de que al menos esta vez él no paga por las payasadas de V-mon.

-¿D-De qué se ríen todos?- se ofendió un poco Shoutmon, mirando a Taiki y a Jack, quienes aun se reponían de la impresión- ¡Hice una buena obra!- pataleó enojado, hasta que escuchó la risita de Kokoromon.

Eso hizo que Revolmon y los demás dejaran de patear a V-mon.

Kokoromon se tapó la boca, conteniendo una pequeña risita.

-¡¿Q-Qué a ti también te parezco gracioso?!- se ofendió más Shoutmon, pero se quedó mudo cuando la V-mon naranja le dedicó una sonrisa.

-Gracias- le sonrió tiernamente Kokoromon.

Shoutmon no dijo nada, solo se sonrojó de golpe, y miró para otro lado rascándose la cabeza, nervioso.

Taiki y Jack se miraron y sonrieron, contentos, en cambio Topacio frunció el ceño, molesta de que el miedo que había impuesto en Kokoromon se desvaneciera por el Rey…

-Tsch-escucharon Revolmon y los demás, por lo que bajaron la mirada a V-mon, quien, bastante magullado, bufó, observando fastidiado la escena- El rey gana esta, por ahora- aseguró.

Entonces, todos los digimon del Xros Heart lo miraron asesinamente, dándole un buen susto.

-… Ahora que recuerdo… En la mañana estuviste cortejando a Kokoromon-dono, ¿no?- preguntó tenebrosamente Knigthmon.

-Y hablaste de un asunto muy delicado como si no fuera la gran cosa- recordó Starmon, con el mismo brillo asesino.

-Te aprovechaste de que estábamos en el xros loader de Taiki- Pinocchimon se acomodó el martillo.

-Y quisiste pasarte de listo- Revolmon preparó sus pistolas.

V-mon los miró en blanco, y sonrió nervioso.

-¿L'amour?-

Ante eso, los digimon del Xros Heart comenzaron a patearlo con más fuerza, provocando una estela de humo mucho más grande que la anterior.

-Ah…- suspiró Spadamon, pidiendo paciencia- V-mon- negó con la cabeza.

Taiki sonrió nervioso, pero después miró serio a Topacio.

-No nos dirás nada sobre la cura para el virus solitario, ¿verdad?- le preguntó serio a la mujer, quien sonrió levemente.

-Exactamente. El Virus Solitario es uno de mis mayores trabajos. No planeo compartir mis conocimientos con un niño que vive en un mundo de fantasías- aseguró Topacio.

-Déjala, Taiki- Jack puso su mano en el hombro del joven- Ya lo hemos intentado antes, pero nunca dice nada-

-¿Y Luke?- preguntó el joven, a lo que la liebre frunció un poco el ceño.

-Está en el campo de batalla en ese momento- suspiró Jack, rascándose la cabeza- Nunca está cuando lo necesitamos, ni tampoco para sacar información a una loca como Topacio- miró a la mujer, que sonrió divertida.

-Esperen- Wisemon salió del xros loader rojo, extrañando a Taiki, y tomando la atención de los digimon que apaleaban al pobre V-mon- Dijiste que eres la creadora del virus solitario, ¿verdad?- preguntó, mirando interesado a Topacio, quien frunció el ceño.

-Como siempre, a un digimon se le debe repetir más de una vez las cosas- sonrió Topacio.

-Ya veo…- Wisemon comenzó a anotar algo en su libro, extrañando a la mujer- Entonces también pasa con los digimon…-

-¿Q-Qué sucede Wisemon?- le preguntó Taiki, nervioso.

-Y… mejor no te acerques a ella- pidió Jack, rascándose la cabeza al observar al digimon místico observando a Topacio y anotando cosas- Ella considera a los digimon materiales de experimentación-

-En efecto, estoy consciente de eso- aseguró Wisemon, alejándose de ella y acercándose a Jack- Ella y yo tenemos los mismos pensamientos, solo que de maneras opuestas.

-¡¿AH?!- Jack lo quedó mirando.

-Precisamente, yo estoy en el Xros Heart porque considero a Taiki mi sujeto de experimentos- el mago le acarició la cabeza al joven, incomodándolo bastante- Fue así como nos conocimos, y lo sigo porque me intriga su forma de pensar. Además que junto a él he tenido muchas fuentes nuevas de investigaciones-

-Si… Pero no creo que Wisemon ponga a Taiki en, bueno, una mesa de experimentaciones con cosas filosas- sonrió incómoda Kokoromon, al lado de Shoutmon, quien aún estaba sonrojado.

-E-En realidad…- Taiki se puso azul de repente, recordando todos los objetos filosos con los que Wisemon le había dado su bienvenida cuando lo conoció-… Algo así- admitió, sobresaltando a los digimon y a la liebre.

-¡No me comparen con una basura digimon!- exigió enojada Topacio.

-Las comparaciones son solo comparaciones, no dan un resultado exacto- le aseguró Wisemon, volviendo a tomar notas- Y, en efecto, tal vez pensamos de maneras iguales, pero mi forma de proceder es menos agresiva que la tuya- corrigió, acercándose a ella- Además, me he propuesto descubrir el antídoto del virus solitario, y por eso considero que el analizarte podría ser bastante beneficioso-

-Je, como era de esperarse de un digimon. Quieres superar una mente humana- bufó Topacio.

-No, mi mente es de por si superior a la de un humano promedio- corrigió Wisemon, desapareciendo su libro- Y quiero descubrir el antídoto, pero no solo por la curiosidad de su composición, sino porque, como los demás digimon del Xros Heart y Jäger, quiero analizar la sonrisa verdadera de Kokoromon y Sky- aseguró.

Ante eso, la V-mon sonrió agradecida.

-¿Quién dijo que queremos analizar qué?- lo quedó mirando Jack, fastidiado.

-La forma de hablar de Wisemon-dono siempre ha sido un misterio- aseguró Knigthmon, apoyado por sus seguidores.

-O un trabalenguas- murmuró Jack, a lo que Taiki sonrió nervioso, de acuerdo con él.

-Entonces…- Wisemon hizo levantó un poco sus manos, haciendo aparecer en cada una, una esfera digital amarilla y rosada respectivamente- ¿Comenzamos con la disección?- preguntó, y, de golpe, del techo emergieron un enorme taladro, una tijera, dos sierras, y muchos objetos filosos que asustaron a todos los presentes.

-¡E-Espera, Wisemon!- le pidió Taiki, azul, recordando que antes esos mismos objetos casi lo diseccionan a él.

-No te preocupes, Taiki. Esta vez no caeré del hambre- sonrió Wisemon.

-¡No es eso lo que me preocupa!-

-Bien…- Wisemon miró a Topacio, que se había quedado muda, bastante azul- Es hora de sacar y desentrañar toda la información que tengas, mi pequeño espécimen de laboratorio- sonrió, con un brillo tenebroso en los ojos.

Topacio observó asustada como todos esos objetos filosos comenzaron a acercársele….

Y su grito de terror resonó por al menos diez pisos…

Entonces, de golpe, Topacio comenzó a decir cosas a una gran velocidad, mientras Wisemon anotaba igual de rápido todo lo que decía…

Para confusión de los que miraban la escena….

-Bien- sonrió Wisemon, cerrando su libro después de anotar varias cosas, ignorando a Topacio, que se había desmayado después de decir lo último- Realmente, el miedo a una muerte dolorosa es suficiente empuje para que un humano diga lo que queremos escuchar- miró contento al grupo, extrañándose de que todos estaban azules del miedo- ¿Sucede algo…?-

-¿Q-Qué si sucede algo…?- jadeó Jack- ¡ESO HA SIDO LO SEGUNDO MÁS TENEBROSO QUE HE VISTO EN MI VIDA! ¡Y HE TENIDO QUE VER A UNA JEFA SUMAMENTE ENFURECIDA!- le gritó, temblando bastante.

-N-No solo asustaste a Topacio… A todos nosotros…- murmuró con un hilo de voz Taiki.

-Me esperaba una reacción así- aseguró Wisemon, sin problemas, incomodándolo más.

-Pero… Al final… ¿Qué fue todo ese balbuceo?- Revolmon miró extrañado a la mujer desmayada.

-La fórmula química del antídoto del virus solitario- Wisemon abrió su libro, comenzando a leer sus anotaciones.

Al escucharlo, todos abrieron los ojos, sumamente sorprendidos.

Kokoromon se quedó quieta del asombro.

-… Mm…- meditó Wisemon, leyendo sus notas- Parece ser una formula bastante compleja y delicada. Es totalmente diferente a mis teorías. Taiki- miró a su compañero, quien estaba aún sorprendido por lo que acababa de escuchar- Creo que me demoraré, a lo mucho, unos tres o cuatro días para prepararla, pero, si le pido su apoyo a Wizardmon, tal vez podamos terminarla en un día…- le explicó, pero se extrañó al darse cuenta que el joven estaba llorando-… ¿Eh?- lo miró curioso, y más de que el resto de los digimon estaban así.

-¿Qué les sucede?- Shoutmon también los miró extrañado, y se fijó en la digimon a su lado, que se mordía el labio mientras lloraba en silencio- ¡¿Eh?! ¡¿K-Kokoromon-chan?! ¡¿Qué te pasa?!- la miró preocupado.

-W-Wisemon…- Taiki lo miró sonriendo- ¡Gracias!- lo abrazó, extrañándolo bastante.

-No lo entiendo- aseguró Wisemon, y más cuando Jack le dio un golpe amistoso- ¿EH?-

-¡Serás…!- sonriendo, la liebre le chasconeo la cabeza, descolocándole bastante la capucha- ¡Eres como una bendición!- sonrió contento Jack.

-¿Eh? ¿Sigo sin entenderlo?- aseguró Wisemon, acomodándose la ropa, mientras Taiki lo soltaba, sonriendo- ¿Qué es lo que provoca que todos derramen lágrimas? ¿Les duelen sus heridas?-

-¡C-Claro que no!- negó Pinocchimon, mientras Knigthmon, Starmon, los Pickmons y los PawnChessmon no aguantaban más y se ponían a llorar a mares.

-¡Estamos contentos!- Revolmon se rascó la nariz.

-Ya veo, la noticia del antídoto- se dio cuenta Wisemon, observando su libro de anotaciones.

-¡Pues claro!- sonrió Spadamon, a lo que V-mon se rió levemente.

-¡Con esto…! ¡Kokoromon y Sky-chan…! ¡Podremos salvarlas, a ellas y a los demás digimon que son Kopierer!- sonrió contento Taiki- ¡Gracias, Wisemon!-

El mago lo miró intrigado, rascándose la cabeza con el lomo de su libro, hasta notar que alguien se aferró a su túnica. Bajó la mirada, para ver que era Kokoromon, quien lloraba en silencio.

-… Gracias… Gracias… Gracias…- gimió Kokoromon, tan conmovida y agradecida que no podía decir más.

Wisemon la miró curioso, se agachó y le acarició la cabeza.

-… Creo… Que no solo los humanos son seres intrigantes- sentenció el mago, mirando a Taiki- Aunque he aprendido mucho de ti, mi conejillo de indias- sonrió, haciendo que el joven sonriera contento.

-… Gracias, Wisemon- gimió Kokoromon, a lo que el mago sonrió.

-¡Con esto…! ¡Kokoromon y Sky…!- Jack no cabía de la emoción.

-¡Salvados por la campana!- saltaba contento Bearmon, abrazando a una contenta Lillymon, que también lloraba un poco al igual que Jijimon, Lunamon y ChibiKamemon… Beastmon dormía sin problemas…

-Sí- sonrió Taiki, restregándose un ojo- Ahora, solo falta Saburo- miró serio el techo, pensando en su amigo, quien, si todo iba bien, ya debía por llegar junto al joven.

Shoutmon miró la escena, algo curioso…

… ¿Era tan bueno lo del antídoto…?

No pudo pensar más porque de golpe cayó al piso, alertando a los presentes.

Shoutmon frunció el ceño, adolorido, y, cuando iba a levantarse, un pie se apoyó en su espalda, impidiéndole moverse.

-¡Shoutmon!- se asustó Taiki, pero se quedó callado al darse cuenta del encapuchado de capa blanca que retenía al dragón.

Al verlo, Jack palideció y retrocedió al igual que los demás.

-¡VISDOM!- gritó enojado la liebre de ojos celestes, mientras Wisemon se levantaba y Kokoromon se asustaba al ver a aquel encapuchado.

-¡D-De-Déjame!- pataleó enojado Shoutmon, pero solo recibió más fuerza del pie, terminando tirado sin poder moverse.

-¡Shoutmon!- se asustó Kokoromon, y más cuando Visdom señaló a Jack con su bastón, creando tal energía que lo lanzó contra la pared, cayendo adolorido al piso- ¡JACK!-se le acercó, asustada.

-Uno de los que nunca debieron haber nacido, no es digno de dirigirme la palabra- aseguró Visdom con su voz grave, mientras los digimon tomaban pose de pelea.

-A-así que a eso te referías…- gimió Jack, mientras Taiki se le acercaba, preocupado- U-Un mestizo de humano y monstruo… Alguien que no debió haber nacido… Je, no puedo creer que el tipo que ha provocado todo esto sea un racista- sonrió adolorido.

Visdom frunció el ceño, y miró a Wisemon, quien de inmediato hizo desaparecer su libro.

-Así que tienen la formula. Sabía que nunca debí dársela a Topacio, pero Salamandra lo quiso igual. No confía en mí…- se inclinó y agarró al dragón rojo de la chaqueta.

-¡Shoutmon!- se asustaron Taiki y Kokoromon.

-¡Suéltalo!- ordenó enojado Knigthmon.

-S-Suéltame…- gruñó enojado Shoutmon, sintiendo que su data hervía al ver a ese sujeto, aunque no sabía por qué.

-Mm… Con solo tenerme cerca, tu data de Apocalymon ha reaccionado- se percató Visdom, haciendo que Taiki y los demás se dieran cuenta que los ojos del dragón se habían vuelto ámbar, aunque conservaba su personalidad- Sin tus memorias, no eres más que un peón inservible para mí- soltó al dragón, creando de su palma tal ráfaga que lo lanzó hacia el grupo, siendo atajado a tiempo por Pinocchimon.

-¡Shoutmon!- Taiki se le acercó preocupado, mientras Jack se levantaba sobándose el hombro.

-G-G-G…- Pinocchimon ayudó al dragón a sentarse, quien se agarraba la cabeza, adolorido-… Me duele… La cabeza… Duele…- gimió.

Taiki lo miró, preocupado, al igual que Kokoromon.

Los demás digimon se pusieron en pose de pelea, observando a Visdom.

-Ese libro…- Visdom miró a Wisemon, quien frunció el ceño- Si lo guardaste en tu espacio digital nadie puede acceder a él… Entonces, para que nadie pueda leer la formula…- lo señaló con su bastón- Debo eliminarte…-

Entones, de golpe, un agujero apareció en el hombro de Wisemon, haciendo que todos se voltearan de inmediato.

-¡WISEMON!- se asustó Taiki, mientras el mago caía de rodillas, agarrándose el hombro herido.

-¡Wisemon!- Kokoromon se le acercó, empezando a usar sus poderes de curación.

-¡¿E-En qué momento…?!- Revolmon miró enojado al encapuchado de blanco- ¡¿En qué momento lo atacaste?!- lo apuntó con sus armas.

-Esto no es gracioso…- V-mon desenfundó su espada, enojado.

-¡Taiki, debes hacer entrar a Wisemon!- ordenó Jijimon, preocupado- ¡No podrá hacerle daño aquí dentro!-

-N-No- jadeó Wisemon al ver que el joven sacaba su xros loader- Destruiría el xros loader, con todos dentro-

-En efecto- asintió Visdom, volviendo a señalarlo con su bastón, alertando a todos.

Entonces, Kokoromon sacó de su capa un paquete negro, y lo lanzó contra el techo en dirección a Visdom, tomando su atención.

-¡¿No es…?!-se dio cuenta Jack- ¡CÚBRANSE TODOS!-ordenó, haciendo que todos lo miraran.

Cuando el paquete negro tocó la superficie del techo, comenzó a brillar de manera segadora, haciendo que Visdom se diera cuenta de lo que pasaba y, antes de ser incapaz de ver a sus enemigos, uso sus poderes en la dirección en la que suponía estaba su enemigo…

Entonces, el paquete explotó, haciendo temblar el edificio…


Taiki frunció el ceño, adolorido, y abrió un poco los ojos.

Al principio, no pudo distinguir nada en medio del humo de la explosión, pero, cuando su vista se acostumbró, pudo ver que Knigthmon y los PawnChessmon habían creado un escudo digital que los protegió de las secuelas de la explosión.

-¡¿Se encuentran bien?!- preguntó el caballero, deshaciendo la barrera.

-A-Algo así- V-mon se sentó, adolorido- ¿Q-Qué fue eso?-

-E-El cuarto paquete del antiguo cinturón de Kokoromon- Jack sacudió su mano, para no respirar el polvo que había en el lugar- Una bomba bastante destructora- tosió.

-Ya-ya veo- sonrió adolorido Taiki… Así que esa era la cuarta arma de Kokoromon, ¿no?

-Aguanta, Wisemon- escuchó a Kokoromon, por lo que se sentó de golpe, para ver al mago digital sujetado por Kokoromon y Revolmon y rodeado por los demás, agarrándose el hombro herido, mostrando que el brazo tenía un agujero.

-¡Wisemon!- Taiki se le acercó, asustado.

-¡Taiki! ¡¿Te encuentras bien?!- le preguntó Starmon, a lo que el joven asintió.

-T-Tengo que agradecerte, Jack- Wisemon, incomodado por el dolor, miró a la liebre, tan magullado como los demás- Sino me empujas a tiempo, el agujero habría sido en mi pecho- miró su brazo herido.

-N-No es nada…- Jack miró los escombros que habían dividido el pasillo- Alcancé a escuchar el movimiento de su capa al levantar el brazo, no fue mucho- aseguró, sobándose el hombro lastimado.

-Jack…- se preocupó Kokoromon.

-Lo siento… Creo que el amigo de la familia me lo dislocó- sonrió adolorido Jack- Taiki, entraré al xros loader para sanar, ¿te molesta?-

-No te preocupes- el joven sacó su xros loader.

-Taiki- lo llamó Spadamon, haciendo que lo mirara, y se fijara que él sujetaba a Shoutmon, quien jadeaba.

-¡Shoutmon!- se le acercó, preocupado.

-D-Duele… La cabeza me duele…- el dragón rojo abrió levemente los ojos, mostrando que eran azules de nuevo-… Ese tipo… No me agradó nada- le aseguró al joven, quien sonrió un poco.

Kokoromon, curando cuanto podía el brazo de Wisemon, lo miró, preocupada.

-Taiki, también entraré- gimió un poco Wisemon- Lo mejor será recuperarme para comenzar a investigar de inmediato la fórmula.

-¡Ah! ¡T-Tomate tu tiempo!- pidió Kokoromon, nerviosa, pero se calló cuando el digimon le acarició la cabeza.

-Taiki-dono, mis hombres y yo…- Knigthmon se le acercó, preocupado.

-Está bien- sonrió Taiki- Podré salir de aquí sin problemas-aseguró, entendiendo que todos estuvieran cansados y adoloridos por las peleas.

Los digimon asintieron, y entraron al xros loader…

A excepción de Kokoromon, que lo miraba preocupada, y Shoutmon, quien se rascaba la cabeza, aun algo adolorido.

-¿Kokoromon…?- se sorprendió Taiki- ¿Shoutmon?

-Te acompañaré hasta la salida- sonrió la digimon- No puedo darte la espalda-

Taiki no pudo evitar sonreír.

-Yo… Aun me duele la cabeza- Shoutmon miró al joven, rascándose la mejilla- Pero algo me dice que no te deje atrás- suspiró, sin entenderse a él mismo.

-… Shoutmon…-Taiki lo miró sorprendido, y después sonrió- Cuento con ustedes-

-¡Sí!- los dos dragones asintieron, contentos.


-…- Visdom observaba los escombros que dividían el pasillo, sin mucho entusiasmo. Miró a Topacio en el piso, a quien había protegido con sus poderes- No se puede confiar en los humanos-

-S-Serás…- la mujer tosió, mirándolo enojada- Cuando encuentre a ese Wisemon… Juro lo voy a…-

-Gracias a ti, el enemigo tiene el antídoto. ¿Les diste la verdadera formula?- preguntó Visdom, serio.

-…- Topacio frunció el ceño-… Sí… Ese digimon se hubiera dado cuenta de inmediato si le mentía…-admitió enojada.

-Aprecias bastante tu vida- señaló Visdom, enojándola.

-Tú también. Sin mí, Salamandra no te permitiría entrar a los laboratorios, y lo sabes. No querrás hacer enojar a su parte de Apocalymon. Ningún fragmento de él les agrada tu presencia, solo debes ver como se puso la data oscura del Rey al tenerte cerca- sonrió Topacio, haciendo que el encapuchado frunciera el ceño.

Visdom miró al frente, sabiendo que las cosas se complicaron.

-… ¿Eres el real?- preguntó Topacio, tomando su atención.

-… Uno de los clones- corrigió el monstruo, mirándola de reojo- El verdadero está esperando a que aparezca Luke, mientras aprecia como otro de los clones adelanta el crecimiento del virus de Sky-

Al escúchalo, Topacio no pudo evitar sonreír.

-Vaya, vaya… Parece que, al final, sí tendré a uno de Jäger en mi mesa de laboratorio- sonrió complacida.


En el piso número 28, un soldado hacía guardia en la puerta de la habitación de Saburo, quien estaba recostado en la cama, dormitando un poco, mientras en el interior de su xros loader Vormundmon seguía meditando las palabras de D'arcmon, quien revisaba el filo de su lanza, pensando en una forma de escape…

Entonces, el edificio tembló, haciendo que Saburo se despertara de golpe, enredándose con las sabanas y cayendo de cara al piso.

-¡¿Qué fue eso?!- el soldado se apoyó en la pared, sin saber que aquella explosión vino de varios pisos más abajo.

Entonces, una figura entró volando por el pasillo, tomando la atención del soldado.

-¡Betsumon…!- Tagiru, siendo sujetado por detrás por Gumdramon, levantó su xros loader- ¡HAZ LO TUYO!-

-¡Sí!- asintió con firmeza el felino- "¿Qué pasa cuando un abogado se vuelve loco? Pierde el juicio"

-¡Que frío!- el soldado se congeló ante el chiste fome…

-¡Toma!- Gumdramon soltó a su compañero y le dio un buen cabezazo al soldado, dejándolo, no solo congelado, sino inconsciente.

-¡Buen trabajo de equipo!- sonrió Tagiru, acercándose al soldado magullado y helado, buscando en los bolsillos de este.

-¡Somos el mejor equipo, Aniki~!- saltó victorioso Betsumon, ignorando a los congelados digimon a su alrededor.

-Je- sonrió levemente Gumdramon, rascándose la nariz.

-Bueno… Supongo que esta es la llave- Tagiru sacó de un tirón el collar del soldado, el cual llevaba una tarjeta, pero se quedó mirando a su compañero romper la puerta con un martillazo- ¡Esa es mejor!- sonrió, tirando la tarjeta, y entrando a la habitación junto a Gumdramon.

-¡¿Eh?!- Saburo se levantó, sobándose adolorido la cara, mirando sorprendido a los dos intrusos.

-Dime, ¿tú eres Aonuma Saburo, verdad?- preguntó Tagiru, mientras el joven, con la nariz roja, asentía lentamente- ¡Perfecto! ¡Misión completada!- chocó palmas con Gumdramon- ¡Subimos de nivel!-

-¡SÍ!- sonrió Gumdramon.

-¡¿Eh?!- se sorprendió Vormundmon en el xros loader crema, tomando la atención de los compañeros, mientras Saburo aún no salía de la impresión- ¡¿Tú?! ¡¿Pe-Pequeño Insoportable?!-

-¡¿Esa es la manera de saludar a tu salvador, Digimon Chocolate?!- sonrió burlonamente Gumdramon- ¡Tienes mucho que responder!- le aseguró, tomando el xros loader- ¡¿Así que eras un espía de Jäger todo este tiempo, no?!-empezó a darle golpecitos a la pantalla- ¡Ahora entiendo porque me caías mal!-

-Mph. En efecto, siempre estuve bajo las órdenes de la Jefa, pero no significa que no me he preocupado por su Majestad- el Dukemon café se cruzó de brazos, ofendido- ¿Y cuánto sabes?-

-…- el pequeño dejó de golpear la pantalla, para mirarlo serio-… Todo… Que es realmente el Rey, Apocalymon, los monstruos… Pero no entiendo qué relación tiene contigo-admitió.

-¡Está bien, está bien!- Tagiru se acercó sonriendo a Saburo, quien sacudió su cabeza para recuperarse de la sorpresa que se había llevado- ¡Soy Akashi Tagiru, el aprendiz de Taiki-san, compañero del Pequeño Salvaje N°1 del Mundo Digital, y, entre nosotros, el interés amoroso de Samanta~!- sonrió, dejando más extrañado aun al joven.

Al escucharlo, Gumdramon suspiró negando con la cabeza, hasta que, del bolsillo del joven, salió una descarga eléctrica que lo dejó chamuscado, para su gran sorpresa y la de Saburo.

-¿Interés amoroso de quién?- habló la voz de Samanta, sorprendiendo por completo a Saburo y a los dos digimon del xros loader crema.

-E-Era una broma… bromita blanca- Tagiru echó humo de la boca, ignorando que Saburo sacó de inmediato de su bolsillo el comunicador que provocó la descarga- ¡Oye!-

-¡Jefa! ¡¿Eres tú?!- pidió saber Saburo, nervioso.

-¿Quién más equiparía un comunicador con un sistema de defensa?- preguntó Samanta, observando el rostro de su primo por la pantalla desde la cámara en los googles de Tagiru-Estoy viva, Saburo. No al 100%, pero aun activa- le aseguró, sonriendo levemente.

-S-Samanta…- Saburo se mordió el labio y se sentó en la cama, intentando controlar sus temblores-… Que alivio… Que alivio…- gimió.

Tagiru lo miró algo preocupado, rascándose el chamuscado cabello.

-Me alegra oír que estás a salvo- habló la voz de D'arcmon desde el xros loader, tomando la atención de Gumdramon-La verdad, temíamos lo peor, Jefa-admitió.

-Tsch. Lo sé, lo sé. Supongo que eres la única que merece que me disculpe por el susto que les di- suspiró Samanta- Lo siento, D'arcmon-

La digimon sonrió, aliviada.

-¿D'arcmon…? He escuchado ese nombre antes, creo…- Gumdramon se puso pensativo.

-… Soy la madre de Pegasusmon- le informó la mujer, sorprendiéndolo bastante junto a Tagiru.

-S-Su madre…- murmuró tristemente el joven de googles.

-¡¿C-Conoces a Kokoromon-sama?!- preguntó de inmediato Gumdramon.

-¡¿Ah?! ¡¿La llamas con "Sama"?!- se sorprendió Vormundmon, haciendo que el pequeño se sonrojara fuertemente.

-Sí, la conozco. Somos amigas- sonrió D'arcmon.

-¡No es culpa de ella lo que pasó!- dijo de inmediato Gumdramon, sorprendiéndola- ¡Ella…! ¡Ella ha sufrido mucho por lo que le pasó a tu hijo…! ¡Eran buenos amigos…! ¡Incluso ahora sigue sufriendo…! ¡Dice que está bien, pero sé que no lo ha superado…! ¡Si le pasara algo a Tagiru, a Betsumon, o a cualquiera de mis amigos, creo que estaría como ella!- admitió nervioso- ¡Por favor, no la odies! ¡Kokoromon-sama sufre por lo que pasa…! ¡Ella…! ¡Ella…!-

-Tranquilo, Gumdramon-kun- sonrió D'arcmon, calmando al pequeño- Sé muy bien que Kokoromon-chan no tiene la culpa de nada, y me alegro mucho de que te preocupes tanto por su bienestar- le aseguró, sonriendo maternalmente.

Gumdramon, al oírla, sonrío nervioso, sonrojado.

-¡BHUA! ¡ANIKI~! ¡GRACIAS POR TENERME EN CONSIDERACIÓN~!-lloriqueo Betsumon, haciendo que dos cascadas de agua salieran del xros loader rojo oscuro, incomodando a Tagiru.

-¡C-Cállate!- se avergonzó Gumdramon.

Tagiru sonrió, contento.

-… Este…- lo llamó Saburo, tomando su atención- Vinieron a rescatarme, ¿verdad?-

-¡Por supuesto!- sonrió con suficiencia Tagiru.

-… ¿Por qué?- se sorprendió Saburo, mirándolo tristemente, extrañándolo.

-¡¿AH?!- lo quedó mirando el chico de googles, sobresaltándolo- ¡¿Qué pregunta es esa?! ¡Eres miembro de Jäger, primo de Sam y Kiriha-san, amigo de Taiki-san y un inocente en todo esto!- contó Tagiru- ¡¿Qué tiene de malo rescatarte?!- exigió saber, echando humo de la nariz.

-…- Saburo lo miró sorprendido, pero después bajó la mirada, apretando levemente el comunicador en sus manos- Pero… Te equivocas- murmuró, tomando la atención de Tagiru-… No soy un inocente, y, en realidad, si está mal que vengan a rescatarme- aseguró, temblando levemente-… Por mi culpa… Si no hubiera nacido… Todo esto…- cerró los ojos con fuerza.

-…- Samanta frunció el ceño, sin gustarle nada de lo que dijo su primo mayor.

-¿D-De qué hablas?- lo miró extrañado Tagiru.

-¿Lo sabes? ¿Sabes de Apocalymon, y su relación con mi padre?- le preguntó Saburo, a lo que él asintió- Entonces deberías saberlo… La oscuridad nació en mi padre porque mi madre murió… Y ella murió porque yo nací… Todo esto es mi culpa, ahora me doy cuenta… Lo siento…- se tapó el rostro con una mano, temblando.

-… Tú…- se sorprendió Tagiru, y apretó sus puños- ¡¿De qué hablas?! ¡¿Por qué la culpa tendría que recaer sobre ti, y no en Apocalymon?!- exigió saber, sorprendiéndolo- ¡Y si lo vemos así…! ¡¿Quién es el responsable de que Ryudamon se volviera Apocalymon?! ¡Visdom! ¡¿Pero qué vamos a ganar culpando y culpando y culpando?!- exigió saber, sin notar que había dejado callado al joven, al igual que a Gumdramon, a Vormundmon y a D'arcmon- ¡NADA!- agarró a Saburo de la chaqueta, molesto- ¡Las cosas son, las cosas pasaron, ya no se puede hacer más! ¡Pero yo no tengo nada que ver con ese pasado…! ¡Solo soy un metiche, pero aun así sigo aquí, peleando, porque no quiero que nada más de esto pase! ¡No importa si estás o no conectado al pasado, lo que importa es lo que harás ahora! ¡El presente, lo que podemos hacer, es lo que vale ahora! ¡¿Entendiste?!- lo último lo exigió saber zarandeándolo un poco, echando humo de la nariz.

Saburo parpadeó, sorprendido, observando a Tagiru, que lo miraba molesto, pero decidido.

-… Pasado… Presente…- murmuró el joven, a lo que Tagiru lo soltó-… Lo que importa es el presente, y lo que podemos hacer ahora, ¿no?-miró al chico de googles, quien sonrió, contento.

-¡Sí! ¡Y nuestros pasos en el presente, guiarán nuestro futuro!- sonrió Tagiru- ¡Taiki-san me enseñó eso, Gumdramon lo hizo!- miró a su compañero, sorprendiéndolo- ¡Todos nuestros amigos nos enseñan a superar la adversidad… y…!- se acomodó los googles, pensando en la pequeña cámara escondida en ellos-… Y a seguir nuestros ideales, no importa lo que cueste-

Ante eso, Samanta sonrió levemente, sin poder creer que era tan idiota… pero al mismo tiempo… curioso…

-… Tú…- Saburo no pudo evitar sonreír, tomando la atención de Tagiru- Eres genial. Me gustaría tener tu voluntad o determinación- admitió, rascándose la mejilla, algo incómodo- Siempre me ha afectado lo que me dicen, y me cuesta mucho superarlo… Sufrí un accidente después de enterarme por Samanta de cómo era en realidad mi padre… No sabía que hacer... Y ahora, solo pensaba que todo era mi culpa… Pero…- miró decidido a Tagiru- Si me quedo sin hacer nada, solo me veré lamentable, y no podré ayudar en absoluto a los que realmente necesitan ayuda- sonrió, a lo que Tagiru sonrió sonrojado- Me alegra que Taiki tenga amigos tan fuertes como tú-

-Ah, vamos, me sonrojo- Tagiru se rascó la mejilla, sonriendo avergonzado- Y no siempre he sido fuerte- aseguró, extrañándolo- La verdad que de pequeño era muy llorón- admitió, avergonzado- Siempre estaba solo porque los niños de mi clase se burlaban de mi cabello. Mira mi mechón- señaló con orgullo su mechón de cabello rojo- Se reían y me llamaban Bicolor, y, bueno, al igual que a ti, las cosas me afectaban mucho… Jejeje- se rió por lo bajo.

-¿Qué pasa?- se extrañó Saburo.

-Es que me acordé… No recuerdo bien- admitió divertido Tagiru- Pero los matones me dejaron de molestar porque una niña les dio una patada voladora- recordó, sorprendiendo un poco a Saburo y a Gumdramon- ¿Es extraño verdad? Pero gracias a ella…- miró decidido al joven frente a él- ¡Decidí ser una Súper Estrella, para que así todos me admiren, y se den cuenta que este cabello es lo que destaca mi alma ardiente que está preparada para salir!- aseguró, entusiasmado- ¡Seré la mayor Súper Estrella, y así todos me reconocerán!- apretó su puño- ¡Y nuestro primer paso…!- miró a Gumdramon, que estaba bastante sorprendido- ¡Es superar a Taiki-san y a Shoutmon! ¡¿Verdad, Gumdramon?!- le sonrió.

-¡Sí!- sonrió entusiasmado el pequeño, subiéndose a su hombro- ¡Los dejaremos atrás! ¡Esta generación es la que vale!- chocó puños con él, sonriendo.

Saburo lo miró sorprendido, y después sonrió, contento.

-¿Y tú?- Tagiru le pasó el xros loader crema que había tenido Gumdramon, tomando su atención- ¿Cuál es tu meta?- le preguntó.

-… Mi meta…- Saburo miró la pantalla de su xros loader, y después sonreír- ¡Arreglar los desastres de mi padre, y si es necesario, darle un puñetazo al estilo Jefa para hacerlo reaccionar!- aseguró.

-¡Así se habla, Saburo-san!-sonrió contento Tagiru.

-Y…- Saburo miró decidido su xros loader, extrañando al joven de googles- Ser un digno compañero, para el guardaespaldas del Rey, y para una de las guerreras más fuertes que existen- sonrió.

-Saburo-kun…- sonrió orgullosa D'arcmon.

-Mph- escuchó a Vormundmon, quien miraba para otro lado, cruzado de brazos- Sí, sí, sí…- por eso, recibió un tirón de mejillas por parte de la mujer digital- A-Ay, lo siento… D'arcmon-san…-

Gumdramon se rió por lo bajo, contento, en cambio Saburo incómodo.

-¿Terminaron con su drama?-pidió saber Samanta, tomando la atención de los presentes- Si es así, salgan del edificio. En cualquier momento el enemigo puede aparecer-

-Sí-asintió Tagiru- Pero… ¿estás segura de dejar a Horfe?- preguntó, dudoso, sorprendiendo a Saburo.

-¿Sabes de Horfe?- se sorprendió Saburo.

-Sí, y me preocupa dejarlo solo- admitió Tagiru.

-Je- sonrió el Aonuma, extrañando a Tagiru- No te preocupes. Él está bien. Actúa tan bien, que a veces se me olvida que él y su esposa son de nuestro bando- aseguró, rascándose la cabeza.

-¡¿EH?!- se sorprendió Tagiru- ¡¿También su esposa?!-

-Ella es parte del grupo humano infiltrado- le explicó Samanta- Por eso Horfe no puede fallar en su actuación, sino muchas vidas peligrarán. ¿Lo entiendes, Tagiru? Hagas lo que hagas, esto debe mantenerse en secreto-

-…- Tagiru frunció el ceño, preocupado- Está bien. Lo hago por Ren- sonrió.

-Te gusta sonar cool- sonrió Gumdramon, aun colgado en su hombro.

-¡Es que ya soy cool!- se explicó Tagiru- ¡Soy una Súper Estrella!

Saburo sonrió, y sacó sus lentes negros del mesón, mirándolos detenidamente…

… Aquel chico era un poco más hiperactivo que Taiki, pero, aun así, era idéntico a él…

Se puso sus lentes en la frente, como era usual, y le extendió la mano, tomando su atención.

-… ¿Podemos ser amigos?- le preguntó Saburo, haciendo que Tagiru intercambiara mirada con Gumdramon.

-¿No lo somos ya?- se extrañó el joven de googles.

Saburo parpadeó, y comenzó a reírse.

Tagiru se extrañó, pero también se rió.

Entonces, los xros loader de ambos comenzaron a resonar, extrañándolos.


Taiki corría por las escaleras, acompañado de Shoutmon y Kokoromon.

-Chicos, ¿cómo se sienten?- el joven sacó su xros loader rojo.

-Nos estamos recuperando, Taiki- aseguró Starmon, apoyado por los demás.

-¿Wisemon?- llamó Taiki, ya que aquel digimon había sido herido gravemente, lo que lo preocupaba.

-Tranquilo, Taiki- habló Jack, al lado del mago, quien dormía en el suelo digital- Está descansando-

-Ya veo. Jack, realmente, muchas gracias por haber salvado en ese momento a Wizardmon- agradeció profundamente Taiki.

-No es nada- aseguró de inmediato la liebre, avergonzado.

-Jacky está rojo~- señaló Bearmon.

-¡No lo estoy!-

-¿Azul? ¡Verde! ¿Rosa con círculos amarillos…?- preguntó curioso el osito- Me doy-

-Mm… Pues yo creo que es un fucsia- le comentó V-mon.

-¡SIGO SIENDO COLOR BLANCOOOOOO!-

Taiki sonrió, algo incómodo.

-¿Ustedes están bien?- preguntó, mirando a los dos dragones que lo acompañaban.

-¡Tengo hambre!- Kokoromon levantó la mano.

-¡Yo también~!- la imitó Shoutmon, incomodando a Taiki.

-¿Ya no te duele la cabeza?- le preguntó el joven al dragón rojo.

-Pues no, la verdad no- admitió Shoutmon, rascándose la nariz, bastante extrañado.

-Me alegro- sonrió Kokoromon, sonrojándolo.

Taiki los miró, y sonrió, pero se detuvo cuando el xros loader comenzó a resonar.

-¿Qué sucede?- se extrañó Taiki.

-N-No lo sé- aseguró Jijimon, tan extrañado como él.

Entonces, un portal al Digiquartz se abrió debajo de Taiki, quien no pudo evitar caer.

-¡Taiki!- Kokoromon, sin pensarlo dos veces, siguió al joven, en cambio Shoutmon dudo por unos momentos, pero también saltó, segundos antes de que se cerrara el portal.

Al borde de la escalera, estaba Horfe, quien frunció el ceño…


-¿Qué sucede?- preguntó curioso Gumdramon, mirando el xros loader que resonaba.

-No lo sé~Aniki~- aseguró de inmediato Betsumon.

-No me gusta- admitió FlameWizardmon.

-¿Por qué ocurre en los xros loader?- murmuró Vormundmon, molesto.

Entonces, debajo de ambos jóvenes, se abrieron dos portales, sorprendiéndolos.

-¡¿E-EH?!- se sorprendió Tagiru, cayendo al igual que Saburo…

-¡Tagiru!- Gumdramon no dudo y siguió a su amigo…


El portal llevó a los jóvenes y al pequeño al Digiquartz, específicamente al techo de uno de los edificios cercanos al que estaban anteriormente, y no solo a ellos dos, sino que Taiki, Shoutmon y Kokoromon aterrizaron cerca de ellos.

-Ay… Ay… Ba… jen…se…- gimió Tagiru, con Saburo y Gumdramon encima.

-¿Q-Qué fue eso…? Ma-Marea…- murmuró Shoutmon, con los ojos dando vueltas y vueltas, a lo que Kokoromon sonrió, incomoda, ya que a ella también le mareaban esos portales.

-¿Estás bien, Taiki?- Kokoromon lo ayudó a levantarse.

-A-Algo…- el joven se sobó la cabeza, mirando el lugar donde estaban- ¡Ah! ¡Tagiru…! ¡Y Saburo!- sonrió, y se acercó a ambos jóvenes, que se levantaban, adoloridos.

-¡T-Taiki!- sonrió Saburo, sorprendido.

-¡Me alegra mucho verte!- sonrió Taiki- Estas a salvo, que alivio-

-S-Sí- asintió el joven, contento de ver a su viejo amigo, quien le tendió la mano, la cual él estrechó, sonriendo.

-¡Que reunión tan conmovedora!- Tagiru comenzó a llorar, incomodándolos.

-¡Kokoromon-sama!- Gumdramon sonrió contento, y se acercó a la digimon, quien lo abrazó, contenta- ¡Esta bien!-se acurrucó en el abrazo, contento.

-Me alegra verte bien, Gumdramon. Me preocupe mucho por ti- admitió Kokoromon, sonrojándolo…

-Oh~- escuchó a Vormundmon.

-¡CÁLLATE, CHOCOLATE!-rugió avergonzado el pequeño.

-¿Chocolate? ¿Dónde? Tengo hambre- se le acercó Shoutmon, babeando un poco.

-¡Compórtese, Rey!- Gumdramon comenzó a zarandearlo.

-¿Ah…? ¿Q-Qué acaba de decir el Rey?- parpadeó Vormundmon.

-Larga historia- se lamentó Gumdramon.

-Buen trabajo en rescatar a Saburo, Tagiru- sonrió Taiki.

-¡Ningún problema!- sonrió el joven- ¿Y cómo fue que salimos del edificio? ¿Era parte del plan?-

-No- murmuró Taiki, pensativo.

-Se supone que en el edificio hay un campo que impide que se abran portales- recordó Saburo-… Si no fueron ustedes, quien…- pero se quedó quieto al sentir una mano en su cabeza, que le acarició torpemente la cabeza- ¡Ah!-se volteo de inmediato, para ver que era Luke, quien parpadeó, extrañado- ¡Luke!- sonrió.

-¡Luke!- se alegraron los demás.

-¿Quién?- parpadeó Shoutmon, y se sobresaltó cuando una mano grande lo agarró de la chaqueta, levantándolo- ¡Suéltame, dragón supe desarrollado!- pataleó, enojado.

-¡Papá!- se alegró Kokoromon al ver a Slayerdramon, quien sujetaba a Shoutmon.

-Entonces, como nos dijo la Jefa. No recuerdas nada, ¿no, Rey?- suspiró el dragón plateado.

-Cierto… Se supone que soy el Rey de algo…- murmuró pensativo Shoutmon, a lo que Slayerdramon lo soltó, cayendo al piso dolorosamente- ¡AY!-

-¿Q-Qué hacen aquí?- Tagiru miró sorprendido a Luke y a Slayerdramon, los únicos además de ellos en el edificio.

-Yo les ordené darles apoyo- explicó Samanta.

-¡Samanta!- se alegró Taiki al oír a la joven en el aparato que tenía Saburo.

-¿Apoyo? ¡Pero si ya vencimos!- sonrió Tagiru, hasta que Slayerdramon y Luke lo quedaron mirando-… ¿O no…?-

-No. ¿Cuántos detectaste?- Slayerdramon miró a Luke, que miraba el cielo, moviendo sus orejas.

-… Visdom creó dos clones… Uno está en el mundo humano, el otro cerca del edificio principal, y el real merodea, buscando mi presencia- murmuró Luke, pensativo.

-Pronto te sentirá- sentenció Slayerdramon- Debemos sacar a los demás. Creo que tienen problemas con ese clon-

-¿Clon? ¡¿Visdom puede crean clones?!- se sorprendió Taiki, a lo que Luke asintió.

-¡Pues se nota que nos has ocultado mucho!- pataleó Jack en el xros loader de Taiki- ¡Cuando esto termine, TU Y YO tendremos mucho de qué hablar, padre del siglo…!

-¡Padre del año!- sonrió Bearmon, callando a Jack- ¿Del milenio…? ¡Del mes…! ¿Del día? Pues me doy de nuevo…! ¡AY!- se quejó, ya que la liebre le dio un fuerte coscorrón- ¡Voy a acusarte con Ranamon! ¡Le diré que me pateaste, me golpeaste, me tiraste contra la pared, me…!-

-¡GHA!- Jack salió del xros loader, tapándose las orejas- ¡Bear, tu decibel de voz me dejará sordo un día de estos!- aseguró enojado.

-Jack, ¿te encuentras bien?- se preocupó Kokoromon.

-¿En qué sentido?- la quedó mirando Jack, y se fijó que Luke lo miraba, algo curioso- Y tú… Sé muy bien que no debo interponerme en la misión, pero después vamos a hablar seriamente-

-Oye, Jack. Sé que debimos decírtelo… ¿Pero puedes ser más comprensivo con Luke?- pidió Slayerdramon, rascándose la mejilla.

-Mm…- Jack hizo una mueca, miró para otro lado, y se cruzó de brazos- Hola, Saburo- lo saludó de mala gana, a lo que el joven sonrió, incomodo.

-Y me ignora- suspiró el dragón plateado.

-Pero, ¡¿en serio Luke es suuuuper peligroso?!- Tagiru se acercó a la liebre de cabello negro, extrañándolo- ¡¿En serio?!- pidió saber. Luke asintió- ¡GENIAL~!-

-Pues a mí me da escalofríos- suspiró Gumdramon- ¿Y cuántos años tienes?- pidió saber, curioso.

Luke meditó un rato, y comenzó a contar con los dedos.

-¡¿Es en serio?!- se molestó Gumdramon, a lo que Luke asintió- ¡NO ERA PARA QUE ME CONTESTARAS!-

-Jack, Tagiru, Gumdramon. Todas las preguntas, para después- pidió Taiki, serio, tomando la atención de ellos-… Y, Shoutmon… ¿Qué estás haciendo?- preguntó pacientemente, ya que el dragón rojo miraba por detrás a Luke, extrañándolo.

-Su cola de conejo... No tiene, al igual que Jack- explicó Shoutmon.

-¡Somos liebres! Bueno, yo media liebre… ¡No somos conejos!- aseguró Jack.

-Si tengo cola, esta oculta por el pantalón- explicó Luke, parpadeando.

-¡Lo sabía!- sonrió Bearmon.

-¡Oye, esa respuesta es personal!- se avergonzó Jack.

-Oh, siempre me lo había preguntado- admitió Kokoromon.

-¡No tú también!- se molestó la liebre.

-Shoutmon…- suspiro Taiki, alejándolo de Luke- No ahora-

-Ah- suspiró Slayerdramon- Estarán bien aquí, espero- murmuró, pero se quedó callado cuando escuchó, a lo lejos, el grito de dolor de Sky.

Luke se volteó, frunciendo el ceño.

-¡Era Sky-chan!- se asustó Tagiru.

-¡SKY!- Jack iba a saltar del edificio, pero Luke le hizo una zancadilla, haciéndolo rodar por el piso y chocar contra Tagiru, quedando enredado con él-A-Ay…-

-… Quédate con ellos- murmuró Luke, mirando a Slayerdramon- Yo iré- y, sin más, desapareció.

Slayerdramon suspiró, y agarró de inmediato a Kokoromon, quien había caminado sigilosamente.

-Tú no te escaparás como siempre lo haces- le aseguró el dragón plateado, haciendo que sonreirá, nerviosa.

-Pero… ¿Sky-chan estará bien?- se preocupó Taiki, a lo que Gumdramon frunció el ceño, preocupado.

-También me preocupa- admitió Saburo, preocupado- ¿Slayerdramon?- miró al dragón.

-Confío en Luke. Estará bien- le aseguró el caballero, dejándolo más tranquilo.

-Ese Luke…- refunfuñó Jack, sacándose a un mareado Tagiru de encima- Me las va a pagar- murmuró molesto…

-Tanegashima-

Una oleada de disparos se abalanzó a los jóvenes y digimon, por lo cual Slayerdramon de inmediato los cubrió con su capa, protegiéndolos.

-¡Slayerdramon!- se preocupó Taiki.

-No te preocupes. Mi capa está compuesta por una data especial- aseguró el caballero.

-¡¿Quién nos está disparando?!- pataleó enojado Tagiru, pero se fijó que Jack apretó sus puños, nervioso- ¿Jack?-

-No puede ser… No lo creo…- murmuró la liebre.

Los disparos cesaron, por lo que Slayerdramon dejó de cubrir a todos con su capa, para poder ver, al igual que los demás, al samurái que se encontraba flotando cerca de ellos…

Taiki abrió los ojos, totalmente sorprendido…

-… ¿Ta…Tactimon…?- murmuró con un hilo de voz Taiki, sorprendiendo a Tagiru, a Saburo, y a Gumdramon.

-¿Eh? ¿Ta-Tactimon?- Tagiru miró sorprendido al digimon- N-No puede ser… es… ¡Es…!- se enojó, aprendo los puños.

-¡TACTIMON!- V-mon salió del xros loader, enojado- ¡TÚ…!- saca si espada si Taiki no lo detiene.

-¡Cálmate, V-mon!- le pidió el joven, preocupado.

-Lo que me han dicho es cierto, Kudou Taiki. Has crecido bastante, y veo que te has vuelto bastante peligroso, al igual que Shoutmon- el digimon samurái se cruzó de brazos, haciendo que Taiki lo mirara enojado, y el dragón rojo algo curioso- Y miren quien te acompaña. El dragón que rechazó la oferta de Bagramon-sama, y… los últimos V-mon- miró frunciendo el ceño a Kokoromon, quien retrocedió, asustada, y después a V-mon, quien temblaba enfurecido- Pensé haber asesinado a cada uno de tu raza, pero parece que dos se salvaron- los miró, algo molesto- Por culpa de ustedes, no pude cumplir mi misión perfectamente. ¡No puedo permitir que semejante mancha este en mi honor!-

-¿Honor…? ¡¿HONOR?!- gritó enojado Jack, pero Slayerdramon lo sujetó- ¡Suéltame, Slayer!-

-¡Cálmate!- le ordenó Slayerdramon.

-¡¿QUÉ ME CALME?!- se enojó Jack- ¡TU NO LO VISTE!- la liebre miró enojado a Tactimon, que no mostró sorpresa ante su actitud- ¡YO SÍ…! ¡VÍ COMO ESE DIGIMON MATABA AL SEÑOR FÉLIX Y A LA SEÑORITA HINATA…! ¡¿CÓMO PODRÉ CALMARME?!-exigió saber, enojado.

-Entonces… ¡SI FUISTE TÚ!- gruñó enojado Gumdramon.

-¡EL QUE HIZO TODO ESE DAÑO…! ¡A SAM Y A KOKOROMON…! ¡FUISTE TÚ!- se enfureció Tagiru.

"Así que… Ellos son los dos nuevos peligros, ¿eh?" Tactimon miró seriamente a ambos compañeros "Puedo sentirlo… De ambos se desprende una gran cantidad de data muy poderosa" entrecerró los ojos, notando la energía entre ambos, humano y digimon "Pero son inexpertos… Esa data… No podrá contra mi" hizo aparecer su espada, la cual, como se dieron cuenta Taiki y Slayerdramon, no tenía el sello que la caracterizaba.

-¡Espera, Tactimon!- llamó Taiki- ¡¿Por qué haces esto?! ¡La guerra terminó, no hay razón para pelear entre nosotros!- aseguró.

-¿No hay razón?- murmuró Tactimon- Te equivocas, Kudou Taiki- aseguró- Tal vez no lo sepas, pero, los Generales del Bagra Army hemos prestado nuestro poder a estos humanos solo por una razón… Bagramon-sama-

-¿Q-Qué…?- se sorprendió Taiki.

-¿Q-Qué tiene que ver Bagramon?- exigió saber Slayerdramon, enojado.

-Traeremos de regreso a Bagramon-sama con ayuda de estos humanos- aseguró Tactimon, blandiendo su espada.

-¿T-Traerlo de regreso?- se asustó Gumdramon.

-N-No es bueno… P-Para nada…- Saburo apretó su xros loader, nervioso.

Jack frunció el ceño, enojado con solo ver a aquel asesino.

-¡No bromees!- gruñó V-mon, enojado.

"¿Traer a Bagramon de regreso…?" Taiki estaba sumamente sorprendido "Acaso… ¿Acaso…? ¿No saben…? ¿Lilithmon, Blastmon y Tactimon no saben que Bagramon fue purificado?"

-Me pidieron volverme el compañero de Aonuma Saburo- informó Tactimon, apuntando al joven con su espada, asustándolo- Pero… No eres mejor que Forward- aseguró- ¡Cuarta espada: Espada de la muerte!-acumuló su energía oscura en la funda de su espada, alertando a los presentes.

-¡Esto es malo! ¡Vuelvan al mundo humano!- ordenó Slayerdramon, pero fue tarde…

En el interior del edificio se formó un pilar oscuro que lo atravesó, destruyéndolo y haciendo que todos empezaran a caer por los escombros.

-¡TAGIRU!- Gumdramon se acercó a su compañero, agarrándolo con su cola, pero un escombro le cayó encima, por lo que ambos cayeron junto a los demás.

Slayerdramon iba a agarrar a todos, pero recibió unos disparos por parte de Tactimon, haciendo que cayera junto al resto.

-Mucho mejor- Tactimon hizo desaparecer su espada, observando los escombros que provocó la explosión.

Después de que terminó el derrumbe, el samurái aterrizó frente a lo que antes había sido un edificio, percatándose que los tres jóvenes, los cinco digimon, y la liebre estaban inconscientes entre los escombros, pero, lo que le sorprendió… Es que ninguno mostrara alguna herida de gravedad.

Frunció el ceño, meditativo, hasta darse cuenta que el casco de Kokoromon se había activado por unos momentos.

Lo comprendió de inmediato… La Reliquia Digital los protegió.

Comenzó a caminar entre los escombros, extrañándose levemente de que los digimon en los xros loader no dijeran nada, por lo que supuso de inmediato que también se vieron afectados por su data…

-G-G…- Shoutmon frunció el ceño, y abrió un poco los ojos al darse cuenta que aquel digimon que los había atacado se había detenido frente a él- T-Tú…- gruñó, molesto.

-Tendrás un final apropiado, Shoutmon- Tactimon lo agarró de la bufanda, lastimándolo- Tú, y la V-mon- levantó a la inconsciente Kokoromon de la capa- Pero no te preocupes, no les haré daño al resto de tus compañeros- aseguró, observando a los jóvenes y digimon inconscientes- Iría en contra de mi honor atacar a alguien que esta fuera de combate-

-G-G…- Shoutmon frunció el ceño… No sabía por qué… Pero ese digimon no le agradaba en nada.

Tactimon comenzó a alejarse, con los dos digimon en el brazo, pero se detuvo cuando alguien agarró su capa. Miró de reojo a Taiki, quien jadeaba, adolorido.

-… Tactimon… Esta batalla… Es innecesaria…- aseguró Taiki, parándose cuanto le permitían sus piernas- T-Te lo aseguro- se le iba a acercar, pero ya no podía más y casi cae inconsciente si Tactimon no lo agarra de la polera.

-Mph. Ya veo… No has cambiado en nada. Sigues creyendo que las cosas y lo que piensas es lo correcto- Tactimon comenzó a elevarse- Veamos qué opina Visdom sobre tu forma de pensar…- y se alejó de los escombros.

Gumdramon frunció el ceño, y abrió levemente los ojos, para ver al samurái llevándose al Rey, a Kokoromon, y a Taiki…

-N-No te… No te los lleves…- pero cayó inconsciente.

Samanta, observando todo por la cámara algo rota en los googles de Tagiru, frunció el ceño, bufando fastidiada.

Lo que pasaba… No era nada bueno…


-¡DETENTE!- gritó Yuu, pero no había caso.

Visdom tenía agarrada a Sky de la muñeca, mientras hacía que el virus solitario en su palma se extendiera, y había logrado hacer que llegara a su codo, mientras gritaba de dolor.

-¡PARA! ¡LE CAUSAS DAÑO A SKY-CHAN!- pidió Akari, asustada.

Ella, al igual que Yuu, Kiriha, Nene, Zenjirou y Ryoma estaban atados por un hilo dorado, que les impedía moverse, mientras sus digimon estaban aún paralizados, sin ser capaz de ayudar a la niña que gritaba de dolor.

-¡QUE TE DETENGAS!- gritó enojado Rapidmon, incapaz de levantarse.

Dorulumon intentó moverse, pero solo recibió una descarga que le causó más daño, al igual que Cerberumon.

-N-No puedo… hacer nada más… dame…- Damemon apretó sus puños, enojado consigo mismo.

-S-Si esto sigue así, Sky se convertirá en Kopierer- gruñó Greymon, enojado.

-¡No me gusta lo que pasa, Nene!- aseguró nerviosa Sparowmon, mirando a su compañera, que se veía tan asustada como ella.

-Si tan solo… Fuéramos capaces de cambiar digimon- Ryouma frunció el ceño.

-R-Rayos...- Kiriha miró enojado los escombros de su comunicador… Si tan solo hubiera podido contactarse con Taiki antes…

-¡NO TIENES HONOR DE HOMBRE!- le gritó enojado Zenjirou- ¡DEJA A SKY-CHAN Y ENFRENTAME, SI TE ATREVES!-

-Z-Zenjirou…- Ballistamon lo miró preocupado.

-¡NO SOPORTO QUE LASTIMEN A ALGUIEN FRENTE A MI!- aseguró enojado el chico- ¡PELEA COMO HOMBRE, MONO!-

Wizardmon frunció el ceño, apretando sus puños, asustado.

"No puedo…" miró asustado a Sky, quien lloraba de dolor "No soy como Gaiomon… No soy tan fuerte para protegerla… ¡¿Dónde estás, Gaiomon?!" apretó tanto sus puños que se lastimaba, pero, aunque sentía dolor, la parálisis no se detenía.

-Para… me duele…- gimió Sky, al borde de la inconciencia, sintiendo un gran dolor por cada partícula de la masa morada que había llegado a su codo- Para…-

Visdom solo frunció el ceño, pero abrió los ojos sorprendido al sentir una mano en su espalda…

Para los jóvenes y digimon, fue bastante sorpresivo ver aparecer a Luke detrás de Visdom, tocando su espalda, pero, un segundo después, los ojos de la liebre se volvieron azules, y, con apretar la tela de la capa del encapuchado, todo su cuerpo se desvaneció en polvos amarillos que salieron por los orificios del traje, dejando sin habla a los presentes.

Sky pudo caer si Luke no la toma en brazos rápidamente, la tela que cayó al suelo.

-… ¿L-Luke…?- murmuró Dorulumon, sorprendido, tanto así que, al igual que los digimon y humanos, no se percató que las habilidades que los retenían desaparecieron.

La niña frunció el ceño, y abrió levemente los ojos, para ver a Luke con sus ojos azules.

-… ¿Eh…? ¿L-Luky…?- murmuró Sky, cansada, a lo que la liebre asintió-… Je… Dejaste de usar capucha. Te sienta bien usar ropa que no te cubra la ca-cabeza- sonrió agotada.

Luke asintió, y le limpió un rastro de lágrimas en la mejilla.

-… Luke… ¿Te-Te molesta si empiezo a llamarte papá…?- preguntó Sky, ya a punto de quedarse dormida.

La liebre abrió sus ojos azules, sorprendido.

-… ¿Te molesta…?- se preocupó Sky, pero Luke de inmediato negó, algo alterado- Ya veo… E-Entonces… G-Gracias, papá… por venir…- y se quedó dormida.

Luke, aun sorprendido por la pregunta que recibió, estaba algo sonrojado, aunque sin darse cuenta.

-O-Oye… L-Luke- lo llamó Rapidmon, asustado como los demás.

-… No están atados- murmuró la liebre de ojos azules.

-¿L-Lo mataste…?- murmuró Yuu, sorprendido, haciendo que Luke moviera las orejas- Pero… Pero pensé que tu…-

-Era un clon- aseguró Luke, acercándose al joven, quien no pudo evitar retroceder, a lo que se detuvo-… ¿Tienes miedo?-

-Y-Yo…- Yuu se sorprendió por haber retrocedido, y bajó la mirada-… yo…-

-¡CLARO QUE TENEMOS MIEDO, IDIOTA!- Rapidmon lo agarró de la camisa, enojado- ¡¿NO TE ATERRORIZARÍAS SI APARECE ALGUIEN Y HACE QUE UN ENEMIGO SEA ELIMINADO CON SOLO TOCARLO?!-

-No- aseguró Luke- Analizaría la situación y…-

-¡SABES A LO QUE ME REFIERO!- lo calló Rap.

-… Rapidmon, él era un clon. No era el verdadero Visdom- aseguró Luke, mientras todos se levantaban, adoloridos.

-Visdom… ¿Puede hacer clones?- se sorprendió Nene, ayudada a levantarse por Sparowmon.

-Sí- asintió Luke, mirando las ropas en el suelo- Pero, para derrotarlos, hay que eliminarlos-

-Ya veo, por eso usaste su Defens System- sentenció Kiriha, acercándose a Greymon para ver su estado- Tu sistema más peligroso-

-¡¿M-Más peligroso?!- se asustó Zenjirou, mientras Nene y Akari se acercaban a Luke, para ver a Sky, preocupadas- ¡¿Q-Qué acaso Jack no tiene ese mismo sistema?!- miró a la liebre, quien volvía a tener ojos rojos- ¡¿Q-Qué fue lo que hiciste?!-

-Cálmate, Zenjirou- le pidió Ballistamon.

-… Evaporé la sangre en su sistema circulatorio- explicó Luke, sorprendiendo a los presentes- El cuerpo de un ser vivo está compuesto mayormente por líquido, el cual es un factor que puedo utilizar a favor de mi sistema-

-L-Lo eliminas por dentro-dame- murmuró Damemon, ayudado por Yuu a pararse, ya que era el digimon más lastimado.

Luke asintió.

-Supongo…- Greymon miró frunciendo el ceño a Luke, tomando su atención- Que usabas esa técnica de asesinato durante las guerras en tu mundo- comentó, haciendo que todos miraran a la liebre.

-… Sí- asintió Luke- Es la que más utilizaba. Evaporar, o absorber la sangre del cuerpo del enemigo- murmuró- Defens System es mi sistema más peligro, por eso… por eso creo que siento alivio de que Jack no sea capaz de usarlo en todo su potencial-confesó, sorprendiendo al dinosaurio- Wizardmon, ven. Necesito de tu magia para atender a Sky-

-S-Sí-asintió el mago, parándose y acercándose, por lo que Luke se agachó, depositando a la inconsciente niña en el piso- Sky-san…- se preocupó al ver el brazo derecho de la niña, infectado hasta la mitad con el virus.

-…- Yuu miró a Sky, preocupado, pero bajó la mirada, haciendo que Damemon lo mirara triste.

-Sky-chan estará bien- le aseguró el digimon, tan preocupado como él.

-… Yo… Soy lo peor- murmuró el rubio, mirando de reojo a Luke, sintiéndose pésimo por haber demostrado temor al ver una de las habilidades de la liebre…

Por él… Por esa clase de humanos… Luke solía desconfiar de su raza…

Damemon lo miró preocupado, y puso su mano en el hombro del joven, dándole su apoyo en silencio, comprendiendo el pesar que lo invadía.

-¿Sky-chan estará bien?- preguntó Akari a Luke, preocupada, mientras Dorulumon y Rapidmon se les acercaban, mirando preocupados a Sky.

-… Vivirá- murmuró Luke, sacando un rollo de vendas de su bolsillo, pero se detuvo, y se lo pasó a la pelirroja, sorprendiéndola- Hazlo tú. Visdom no espera mucho-

Eso sorprendió a los presentes, hasta que Cerberumon gruñó mirando algo en el cielo, por lo que Ryouma levantó la mirada, para ver, en efecto, a dos Visdom flotando en el cielo, frente al edificio central de la calle, ambos rodeados de energía amarilla.

-¡¿DOS MONOS?!- se asustó Zenjirou, mientras los digimon se ponían alerta.

-¡N-No puede ser!- Nene se tapó la boca, asustada… Si habían tenido muchos problemas con uno… con dos…

-¡Debes estar…!- Rapidmon los señaló de inmediato con sus armas, enojado- ¡Vienen por Sky!-

Greymon gruñó.

-T-Te equivocas… s-si dejaré que lo hagan-dame…- jadeo Damemon, intentando pararse, pero casi cae si Yuu no lo detiene.

-¡No! ¡Damemon, estás agotado!-se preocupó Yuu.

-Esto es malo- gruñó Dorulumon.

-¿Cuál es cuál?- Ballistamon miró a ambos encapuchados, sin poder identificar el verdadero del falso.

-Supongo que uno es un clon y el otro el verdadero- murmuró Kiriha, apretando sus puños.

-… Sí- Luke se levantó, comenzando a caminar- Visdom solo puede crear cuatro clones-

-… Correcto- habló uno de los dos encapuchados- Luke, no es necesario que combatamos entre nosotros- le aseguró.

-Podemos cooperar y alcanzar cada uno sus propios objetivos- le informó el otro encapuchado…- pero fue interrumpido porque Luke apareció frente a él rodeado de energía gris y con ojos verdes, y, antes de que pudiera decir algo más, lo agarró de la cara y la estrelló con gran fuerza contra la pared del edificio, creando un enorme cráter.

El cuerpo que sujetaba Luke desapareció, haciendo que cayeran las ropas de este.

El otro Visdom lo miró de reojo, sin extrañarse del movimiento mortífero de la liebre, ni que este se mantuviera en el aire levitando igual que él, sin ningún problema.

-Lo hizo de nuevo…- murmuró Yuu, sorprendido-… Lo derrotó de un golpe-

-Yuu- lo llamó DarkKnightmon desde el xros loader amarillo, tomando de inmediato su atención- En esta pelea… No intervengas, solo observa-

-¿E-Estás bien?- se preocupó Yuu.

-Las ondas de Visdom incluso nos afectaron dentro de los xros loader- murmuró Belzebumon, en el xros loader de Nene, preocupándola.

-Kiriha, Greymon, solo miren- les pidió Deckerdramon, tomando la atención de ambos- Recuerden, hay batallas en las que uno no puede participar-

-… Sí- asintió Kiriha.

Rapidmon frunció el ceño, preocupado…

-¡L-Luke…! ¡¿E-ESTÁ VOLANDO?!- se asombró Zenjirou.

-¡¿Te fijas ahora?!- lo quedó mirando la liebre digimon.

-Flotando- corrigió Ballistamon.

-Hay digimon con la capacidad de flotar en los espacios aéreos- les recordó Ryuoma, acariciando el lomo de Cerberumon para tranquilizarlo- Si Luke es tan peligroso como creemos… El poder flotar no debe ser un problema para él- aseguró, frunciendo el ceño.

Akari lo miró preocupada, y después a Sky, a quien le vendaba el brazo.

-Será mejor llevar a Sky-chan a un mejor lugar- le dijo a Wizardmon, quien negó, preocupado.

-Lo mejor será… no moverla hasta que despierte, y temo que el xros loader no sea un buen lugar para ella- aseguró, al ver que la niña sacaba su xros loader.

Akari apretó sus puños, preocupada.

-Te has ablandado mucho- murmuró Visdom con voz grave, mientras Luke sacaba su mano de los escombros del edificio, mirándolo de reojo- ¿Por qué decidiste atacar a mi clon, y no a mi yo real?- pidió saber.

-…- Luke frunció el ceño, haciendo brillar sus ojos verdes-… Me equivoqué-

Ante eso, los que estaban en la calle se quedaron en blanco.

-¡¿ESTÁS BROMEANDO?!- le gritó Rapidmon- ¡HAZ HECHO UN MOVIMIENTO ASOMBROSO…! ¡¿Y DICES QUE TE EQUIVOCASTE?!-Luke asintió- ¡¿POR QUÉ TIENES QUE ADMITIRLO ASÍ…?!-pero se calló cuando Sparowmon le dio un coscorrón.

-¡No hagas que se fijen en nosotros!- exigió la digimon, asustada, y más aún cuando Visdom señaló al grupo con su bastón.

-¡Algo va a hacer!- gruñó Greymon, a lo que los digimon se alertaron…

Entonces, de golpe, Luke levantó el brazo hacia donde apuntaba Visdom, haciendo que, un momento a otro, su piel fuera dañada y perforada en la forma de un círculo, haciéndolo retroceder bastante.

-¡LUKE!- se preocupó Rapidmon.

-¡¿Q-Qué ha pasado?!- preguntó Zenjirou.

-Al parecer, Luke nos acaba de proteger- murmuró Dorulumon, nervioso, tomando la atención de los presentes.

Yuu miró nervioso a la liebre, y se sorprendió al ver que el agujero en el brazo de este se regeneró.

-Ese es… El sistema de regeneración- murmuró Ryouma, serio.

Luke observó su brazo, pero no inspeccionando si sanó correctamente, sino observaba el agujero que ahora tenía esa parte de la camisa.

De repente, fue rodeado por aura depresiva…

-… La camisa es de Kudou Etsu… Yuno me matará…- murmuró, haciendo que la mayoría del grupo se cayera de espaldas.

-¡¿Tanto miedo le tienes a Kudou-san?!- exigió saber Zenjirou, sacudiendo su espada de madera de un lado a otro.

Luke asintió honestamente, haciendo que se cayera de espaldas.

-¿Te preocupas por un objeto material?- se sorprendió levemente Visdom, sin encontrarle lo gracioso o lo absurdo a la situación.

-… Los humanos hacen eso- se explicó Luke, arremangándose las mangas de la camisa blanca- Le dan un valor a objetos materiales que les causan gusto, comodidad, utilidad, o les son importantes por el valor económico-murmuró- Intento comprender esa forma egoísta de pensar, y creo que es por el esfuerzo que hacen para poder obtener el objeto, y por eso les son preciados los objetos materiales… O también puede ser por un motivo sentimental que los ata al objeto…- miró serio a Visdom-… Los humanos son codiciosos… pero… eso los hace interesantes…-

-Los hace peligrosos- aseguró Visdom, serio- Sus acciones van en contra de la naturaleza. Crean guerras y lastiman el lugar donde habitan solo por deseos mundanos. Lo peor de ellos es que viven tan poco, que después de hacer atrocidades, mueren, y no son capaces de vivir en el futuro en que han condenado a otros por sus acciones. Son un error-

-… Los seres humanos no son perfectos… Y no ser perfecto no significa ser un error- murmuró Luke, haciendo que sus ojos verdes cambiaran a rojos, mientras la energía que lo rodeaba de gris a blanca- Los únicos errores creados por las manos del hombre son las objetos vélicos que usan para matarse unos a otros solo por razones irracionales… Como tú y yo- eso hizo que Visdom se quedara quieto-… Ambos somos errores…-

Visdom sacudió su bastón hacia Luke, lanzando esferas de energía que él repelió levantando su mano y creando una muralla de fuego blanco, iluminando casi por completo la calle, haciendo que los que estaban en el piso se cubrieran los ojos.

Las esferas repelidas cayeron en unos edificios, destruyéndolos por completo, y formando tal ráfaga que Greymon usó su cola para cubrir al grupo del polvo y escombros que provocó el impacto.

Las llamas de Luke se desvanecieron cuando la mano de Visdom las atravesó, a punto de agarrar el rostro de la liebre, quien simplemente se movió y pateó la espalda del encapuchado, lanzándolo a varias cuadras, destrozando las calles.

Debajo de la liebre apareció un círculo mágico, el cual explotó peligrosamente, rompiendo los vidrios de los edificios cercanos provocados por la onda.

Del humo salió Luke, con los rasguños curándose casi de inmediato, aterrizando en una pared de un edificio, teniendo que saltar de inmediato de esta al esquivar una esfera de energía amarilla que lanzó Visdom con su báculo desde donde se incorporaba.

La explosión destrozó de tal forma el edificio que varios escombros enormes comenzaron a caer en dirección al grupo.

-¡Heavy Speaker!- Ballistamon logró repeler los escombros, para alivio de los jóvenes.

-S-Sorprendente… Solo unos ataques y causó… Todo eso…- murmuró Ryouma, sorprendido, observando la destrucción causada en el lugar, mucho mayor que el disparo de MusoKnightmon.

-Su forma de pelear es más precisa… Buscan eliminarse sin preámbulos- gruñó Greymon, molesto.

-Solo podemos ver, nada más- Kiriha frunció el ceño, molesto- ¿Cómo está Sky?- miró a Akari, quien miraba preocupada a la niña.

-Está comenzando a respirar mejor- aseguró la pelirroja.

-Cuando se despierte, nos alejaremos de aquí. Este lugar es demasiado peligroso- ordenó Kiriha, a lo que los jóvenes asintieron.

Wizardmon lo miró serio, y después miró preocupado a la niña inconsciente…

Si tal solo fuera más fuerte… Cosas así no le pasarían a Sky…

-Mirarlos esconderse de esa forma…- escucharon, haciendo que los jóvenes y digimon del Xros Heart se quedaran quietos-… Hace que sienta decepción de mis antiguos enemigos-

Kiriha se volteó de inmediato al igual que el resto, para ver a Tactimon sobrevolando cerca de ellos, sujetando con uno de sus brazos a un inconsciente Taiki y a Kokoromon, y en el otro sujetaba a Shoutmon, quien intentaba librarse de su agarre.

-¡TAIKI!- se asustó Akari, tapándose el rostro- ¡SHOUTMON! ¡Kokoromon-CHAN!-

-¡TACTIMON!- se enfureció Rapidmon.

Luke, quien acababa de aterrizar en el borde de un edificio casi destrozado al esquivar unas esferas de Visdom, movió sus orejas y miró de reojo al samurái digital…

Sus ojos rojos se abrieron de golpe al ver a aquel digimon, sintiendo el leve recordatorio de los cuerpos inertes de Hinata y Félix frente a la pequeña Samanta…

Apretó sus puños, pero se distrajo…

Visdom apareció detrás, de él, y, cuando se volteó, el encapuchado lo atravesó con varas de energía amarilla, clavándolo contra un edificio.

-¡LUKE!- se dio cuenta Rapidmon, asustado.

-Es curioso…- Visdom se acercó levitando a Luke, quien tenía la mirada gacha- Aunque no seas capaz de entender los sentimientos y emociones, incluso alguien como tú, al ver al asesino de sus amigos, puede bajar la guardia. Te has debilitado, Luke… No, Zodiaco-

Ante eso, Luke frunció levemente el ceño.

-Pensé que Luke daría más combate- admitió Tactimon.

-¡Tactimon, suéltalos!- gruñó Greymon, enojado.

-¿Van a enfrentarme en ese estado?- preguntó el digimon- Visdom, ¿no planeabas acaso obtener los virus solitarios? Aunque me gustaría eliminarla yo mismo, para cumplir a la perfección mi misión, eres tú quien debe encargarse de su virus- señaló a Kokoromon, inconsciente en su brazo al lado de Taiki.

-Sí…- Visdom se le iba a acercar, pero se detuvo cuando unas pequeñas llamas blancas aparecieron a su alrededor, y, antes de que reaccionara, explotaron, lanzándolo con fuerza contra un edificio, derrumbándolo.

Luke, clavado en otro edificio, sonrió levemente…

-… Parece que el combate sigue- murmuró Tactimon, bastante interesado en la batalla entre aquellas entidades tan peligrosas… mucho más que él.

-¡S-Suéltame…!- gruñía Shoutmon- ¡Que me sueltes!- mordió el brazo de Tactimon.

-¡ARG!- el samurái gimió de dolor- ¡¿C-Cómo te atreves…?!- levantó su brazo, intentando sacarse a Shoutmon, pero este le mordía con mucha fuerza- ¡SUÉLTAME!- enojado, sacudió su brazo con tanta fuerza, que se soltó de Shoutmon, lanzando al dragón contra el piso, rodando un buen rato, terminando mareado.

-¡Shoutmon!- se asustó Akari, mientras el dragón se sentaba, adolorido.

-A-Aun me confundo si mi nombre es Shoutmon o Cuernomon- admitió el digimon, mareado.

-¡Chibi, ponte a cubierto!- le gruñó Greymon.

-¡¿Chibi?!- se ofendió Shoutmon- ¡¿Qué acaso tengo un tercer nombre?!

-Tsch. ¡Tanegashima!- Tactimon disparó sus cañones hacia Shoutmon, quien se cubrió con los brazos, nervioso.

-¡Shoutmon!- se asustó Dorulumon.

-¡¿Por qué no se protege?!- se enfadó Rapidmon.

-¿Ni siquiera recuerda sus poderes?- murmuró Kiriha, nervioso.

Entonces, Ballistamon activó su dañado motor, y, rápidamente, se alejó de la protección que les brindaba el cansado Greymon, para acercarse a Shoutmon y cubrirlo con su cuerpo de metal de los disparos, sorprendiéndolo.

-¡Ballistamon!- se asustó Zenjirou.

-¿Q-Qué haces…?- murmuró Shoutmon, con un hilo de voz, sorprendido.

-Protejo a mi amigo- aseguró Ballistamon, aguantando el dolor de las balas en su espalda metálica, hasta que hubo una pequeña explosión en una de sus partes, haciendo que cayera de rodillas, sin dejar de cubrir al dragón.

Shoutmon abrió los ojos, horrorizado y asustado.

-Mm…- Tactimon detuvo sus cañones- Sin balas- frunció levemente el ceño.

-¡Ballistamon, Shoutmon!- Zenjirou se alejó de Greymon al igual que Akari y Dorulumon, acercándose corriendo al digimon robot, que usó sus brazos para apoyarse.

-… Ballistamon- se preocupó Nene, asustada.

-L-Lo siento… Zenjirou- se disculpó el robot cuando el joven llegó a su lado.

-¡¿P-Por qué te disculpas?! ¡Hiciste lo que creíste correcto! ¡No puedo enojarme por eso!-aseguró Zenjirou, nervioso.

-¿Cómo te encuentras?- le preguntó Dorulumon.

-Mi maquinaria… está muy dañada- admitió Ballistamon.

-… Ballistamon- Akari lo miró preocupada, y le acarició la cabeza, haciendo que el robot no pudiera evitar sonreír.

El lobo frunció el ceño, preocupado. Todos los digimon que habían peleado contra los Kopierer estaban cansados y lastimados.

-… ¿Por qué…?-

La voz de Shoutmon hizo que los cuatro miraran al dragón, que estaba completamente sorprendido.

-… ¿Por qué…? ¡¿Por qué recibiste todos esos disparos por mí?! ¡¿Qué eres idiota?! ¡¿No aprecias tu vida?!- exigió saber, asustado.

-… Shoutmon- se entristeció Akari.

-… Porque somos amigos- aseguró Ballistamon.

-¡NO TE RECUERDO!- lo calló Shoutmon, parándose- ¡A NINGUNO DE USTEDES! ¡NO RECUERDO A ESE NIÑO HUMANO NI A ESA DIGIMON!-señaló a Tactimon, quien tenía sujetos a Taiki y a Kokoromon, mientras sus cañones se recargaban- ¡NO RECUERDO A NADIE…! ¡¿Y TU VIENES Y ME SALVAS DICIENDO QUE SOMOS AMIGOS?! ¡¿CÓMO SE SUPONE QUE REACCIONE ANTE ESO?!- exigió saber, mirando a Ballistamon- ¡¿CÓMO QUIERES QUE NO PIENSE QUE ESTOY SIENDO ENGAÑADO O ALGO ASÍ…?! ¡RESPÓNDEME!- se agarró la cabeza-… No entiendo nada…-

-Shoutmon- se preocupó Zenjirou.

"¿No puede siguiera recordar algo aunque Ballistamon se haya arriesgado por él…?" Dorulumon frunció el ceño, serio "Shoutmon, ¿qué es lo que realmente te impide recordarnos?"

-… No hay que entender nada- respondió Ballistamon, tomando la atención del dragón, junto con la de los demás- Nuestra amistad no necesita explicación alguna. Es algo que pasó, que estaba destinado… Shoutmon, tu eres un digimon que no debería vivir en esta época, pero aun así estás aquí… Y yo soy un digimon creado para estar en el bando de los malos, pero estoy aquí, en el de los buenos- recordó, sorprendiéndolo- Shoutmon, no es que no puedas recordar, sino es que tienes miedo de recordar quién eres-

-… ¿Eh…?- el dragón abrió los ojos, sorprendido-… ¿Tengo miedo…?-

-Sí… Antes de perder la memoria fuiste inundado de oscuridad… y atacaste a un inocente-le informó Ballistamon, sorprendiéndolo más.

Al escucharlo, Wizardmon bajó la mirada, preocupado.

-Parte de ti teme volver a sentir esa oscuridad, y es por eso que te es imposible siguiera recordar tu propio nombre- aseguró el robot dañado, serio.

-¿D-De qué…? ¡¿De qué hablas?!- negó Shoutmon, asustado- ¡No tiene sentido lo que dices! ¡S-Sí tengo oscuridad…! ¡Entonces soy como él…!- apuntó a Tactimon, quien frunció el ceño- ¡Entonces soy un villano...!-

-¡TE EQUIVOCAS!- Ballistamon lo agarró de los hombros, dejándolo callado- ¡NO ES LO QUE ERES, QUIEN SEÑALA QUIEN ERES, ES LO QUE HACES QUIEN LO DICE! ¡Shoutmon, son tus propias acciones quien hacen a tu yo! ¡Sé que debes tener miedo a tu pasado, pero eso no significa que lo rechaces!- aseguró el robot- ¡No te rindas en entenderte y descubrir quién realmente eres!-

Shoutmon abrió sus ojos azules, sorprendido.

-… ¿C-Cómo lo sabes…?- preguntó, nervioso-… Decir todo eso… ¿Cómo puedes estar seguro de tus palabras…?-

-Porque fuiste tú quien me las enseñó- aseguró Ballistamon, dejándolo totalmente sorprendido- Cuando no sabía quién era, tú no te rendiste y me hiciste entender que soy yo quien escoge mi verdadero yo, sin importar mi pasado. Porque somos amigos-lo miró serio.

Shoutmon, sorprendido, bajó la mirada…

-… Recargado- murmuró Tactimon, apuntando a los tres digimon y a los dos humanos, tomando la atención de todos.

Luke, aun clavado, frunció el ceño, y observó de reojo a Visdom intentando levantarse de entre todos los escombros.

-¡Aléjense de ahí!- ordenó Kiriha.

-¡Piensa, Shoutmon!- le pidió Ballistamon al dragón, haciendo que lo mirara- ¡¿Qué o quién realmente quieres ser?! ¡¿Realmente quieres vivir con miedo a esa oscuridad?! ¡¿Quieres que ese yo te impida recordar a tus amigos y seres queridos?! ¡¿Quieres olvidar quién eres tú?!-

Shoutmon cerró con fuerza los ojos, sintiendo que la cabeza iba a explotarle.

-¡Recuerda quién eres!- le pidió Akari.

-¡Sí! ¡No puedes olvidar ni querer olvidarlo, Shoutmon!- le aseguró Zenjirou.

-Sabemos que puedes, Shoutmon- aseguró Dorulumon, serio.

El dragón rojo se agarró la cabeza, con la sensación de que alguien le causaba un gran daño…

Entonces… las palabras de aquellos digimon y humanos desaparecieron, por lo que abrió los ojos, para encontrarse en un espacio oscuro.

Al principio se asustó, hasta que una luz dorada apareció detrás de él, y lo abrazó, dejándolo sorprendido.

-Has crecido mucho… Estoy orgullosa- habló la luz, mientras dejaba de ser tan brillante, tomando la forma de una Dukemon femenina de armadura carmesí con bordes dorados, y alas blancas en la espalda. Solo podía verse su mentón, ya que el resto de su rostro era cubierto por su casco carmesí, aunque podían verse sus ojos verdes.

-Tú…- murmuró Shoutmon, extrañado de sentirse cómodo en su abrazo.

-Estoy feliz de que llegaras hasta aquí, esta vez sin la ayuda de tu padre- sonrió la mujer digimon, y le besó la frente, dejándolo quieto- Mi pequeña voz-

Por unos momentos, la pupila desapareció en los ojos de Shoutmon, pero, cuando parpadeó, no solo regresó, sino que también regresó algo más en él…

-… Yo…- Shoutmon miró sorprendida a la digimon-… ¿C-Cómo es que… ahora te recuerdo… madre…?- preguntó con un hilo de voz, mientras una lágrima cursaba su rostro.

Kisakimon sonrió maternalmente, y abrazó con más ternura a su hijo.

-La oscuridad es cruel, mi pequeño. Siempre intentará arrebatarte lo más preciado para ti, pero debes entender que la oscuridad también puede ser víctima- le recordó la Dukemon carmesí- La oscuridad puede actuar también para el bien… Son los actos egoístas, los que vuelven lo oscuro en malo… Recuérdalo-

-T-Todo este tiempo… A ti… y a padre… siempre tuve rencor porque creí que me habían abandonado… y ahora…- Shoutmon cerró los ojos con fuerza.

-Y ahora… debes dar la cara por tus amigos- Kisakimon se alejó lentamente de Shoutmon, sorprendiéndolo- No puedo prometerte que nos veremos de nuevo… Pero siempre estaré aquí, en tu interior, protegiendo tu propia luz de la oscuridad…- sonrió, y desapareció…

Shoutmon la miró irse tristemente, quedándose solo en esa oscuridad…

Ahora lo recordaba… Recordaba todo… A TODOS.

Apretó sus puños, enojado al darse cuenta de todos los problemas que había causado, y a quienes había dañado…

Incluso… había olvidado el lazo importante que tenía con Taiki, tanto así que no había tomado interés en que lo hubieran herido… Ni que, en esos momentos, Tactimon lo tuviera prisionero… junto a Kokoromon…

Shoutmon rugió enfurecido, siendo rodeado de una luz dorada que iluminó toda esa oscuridad…


-¡Tanegashima!- Tactimon disparó contra los tres digimon y los dos jóvenes, quienes se cubrieron con los brazos, pero una luz dorada eliminó las balas, sorprendiendo a todos los presentes.

El digimon samurái se sorprendió, y más al darse cuenta que el bolsillo de Taiki se iluminaba, o, en otras palabras, el xros loader…

Luke, al ver esa luz dorada, frunció el ceño…

-¡LUKE!- escuchó, y miró a Visdom, salir algo lastimado de entre los escombros, mirándolo enojado- ¡¿Este era tu objetivo?!-exigió saber.

La liebre… simplemente sonrió levemente.

-¡¿Q-qué es esa luz?!- murmuró Rapidmon, molesto, cubriéndose los ojos con los brazos al igual que los demás.

Entonces, el rugido enfurecido de cierto dragón sorprendió a los presentes.

La luz se desvaneció, por lo que Tactimon dejó de cubrirse, solo para ver una figura dorada frente a él, y, antes de reaccionar, recibió tal puñetazo que fue lanzado contra varios edificios, soltando a sus dos rehenes.

Taiki y Kokoromon comenzaron a caer, pero la figura los tomó en brazos, y aterrizó en el techo del edificio donde estaba clavado Luke, quien, sin sorprenderse, levantó la cabeza, para ver a OmegaShoutmon, pero una versión algo mejorada de su forma evolucionada.

Tenía la misma figura, pero modificada al punto de que parecía un caballero, tenía una bufanda carmesí larga y degastada, un cinto negro con solo una empuñadura plateada, y las partes de las piernas tenían bordes plateados.

-¡¿E-Es OmegaShoutmon?!- se sorprendió Zenjirou, atónito como los demás jóvenes y digimon.

-P-Pero es diferente- murmuró atónito Ryuoma…

-… Como un caballero…- murmuró Yuu, sorprendido.

-Ya veo… OmegaShoutmon se actualizó- sonrió levemente Greymon, sorprendiendo a Kiriha- Durante los años en el Mundo Digital en que no nos vimos, Shoutmon entrenó y estuvo desarrollando sus habilidades. Parece que, al fin, su data al fin actualizó su evolución- le contó a su compañero.

-Eso lo explica- sonrió levemente el rubio.

-Que alivio…- sonrió Akari.

-Pero… ¿es el Shoutmon que conocemos?- murmuró Dorulumon.

-Lo es- sonrió Ballistamon, tomando su atención- Lo sé-aseguró.

OmegaShoutmon miró preocupado a Taiki y a Kokoromon en sus brazos, y los depositó en el suelo, preocupado.

-… Perdónenme… Por todo…- pidió, arrepentido.

-… No estoy enojado contigo…- aseguró cansado Taiki, abriendo un poco los ojos- Gracias por no darnos la espalda-

-Je… Aprendí del mejor- sonrió el dragón dorado.

Luke los miró de reojo, y sonrió levemente, pero se quedó quieto al darse cuenta que Visdom ya no estaba entre los escombros, por lo que miró de inmediato al lugar donde estaban los demás…

-¿Eh?- parpadeó Ballistamon al sentir algo detrás, y, antes de que se volteara, Visdom creó tal ventisca que él rodó al igual que los demás.

-¡Akari-san! ¡Zenjirou-san!- se asustó Yuu, haciendo que OmegaShoutmon se diera cuenta de lo que sucedía.

Luke frunció el ceño, y comenzó a mover sus brazos, intentando quitarse las estacas de energía.

Ballistamon frunció el ceño, intentando levantarse, pero no pudo porque Visdom puso su pie en su pecho, impidiéndoselo.

-… No lo entiendo…- murmuró el encapuchado- Eres solo un robot, creado por un digimon, pero, aun así, lograste hacer que el poder de Kisakimon brotara en el Rey- informó, sorprendiendo un poco a Ballistamon- ¿Qué te hace tan especial? ¿Está dentro de tus circuitos?- preguntó, algo curioso, agarrando el brazo de Ballistamon, intentando quitárselo, haciendo que gritara de dolor- ¿Tengo que separarte pieza por pieza para verlo?-

-¡BALLISTAMON!- rugió asustado OmegaShoutmon, saliendo disparado en su ayuda.

-¡DÉJALO EN PAZ!- gruñó enojado Greymon, abalanzándose al encapuchado.

Pero, solo con un movimiento de su bastón, Visdom creo tal ráfaga que ambos digimon evolucionados salieron disparados a diferentes direcciones.

-¡G-G…!- gimió de dolor Ballistamon, sintiendo que el encapuchado iba a arrancarle el brazo en cualquier momento.

-¡BALLISTAMON!- se asustó Nene.

-Quiero saberlo… ¿Qué es lo que te permitió liberar a un digimon de las ataduras de la oscuridad?- exigió saber Visdom, pero se quedó detuvo cuando Zenjirou se le había abalanzado y le golpeó la cabeza con su espada de madera.

-¡MEN!- gritó enojado el joven.

Luke, dejando de forcejear con las estacas de energía, parpadeó, sorprendido.

Los demás estaban tan sorprendidos que no podían decir nada, más que abrir la boca, atónitos de que Zenjirou fuera el único capaz de darle un golpe certero al encapuchado, a diferencia de Luke…

-¡DEJA A MI COMPAÑERO EN PAZ!- ordenó enojado y asustado Zenjirou, blandiendo su espada de madera- ¡¿QUIERES SABER POR QUÉ LOGRÓ TRAER DE REGRESO A SHOUTMON?! ¡Te lo diré! ¡El secreto no está en el interior de los circuitos de Ballistamon, sino en su alma! ¡No es que él sea una máquina construida para eso, sino que es su destino en ser quien puede comprender estas emociones!- aseguró el joven- ¡SE LLAMA AMISTAD LA RESPUESTA QUE BUSCAS, MONO VIEJO!- pataleó, exasperado.

-Z-Zenjirou…- gimió de dolor Ballistamon, sorprendido.

-Perdóname, Ballistamon… Debí darme cuenta… Debí entender que eras, junto a Taiki y Kokoromon-chan, a quienes más les afectaba la pérdida de memoria de Shoutmon. ¡Discúlpame!- pidió.

-… No te preocupes- sonrió el digimon, agradecido.

-… ¿Amistad?- murmuró Visdom, asustando a Zenjirou, especialmente cuando lo miró con sus ojos ámbar- ¿Hablas del término que tanto intriga a Luke?- preguntó, dejando a Ballistamon y acercándose al joven, asustándolo- Que estupidez- lo señaló con su bastón.

OmegaShoutmon abrió los ojos, asustado.

-¡NO LO HAGAS, VISDOM!- rugió enojado, y golpeó el piso, haciendo que su sombra formara una flecha, surcara el piso, y se conectara a la del encapuchado, dejándolo inmóvil.

-¡¿S-Sombras?!- se sorprendió Rapidmon, identificando la sombra de Apocalymon.

-… ¿Aprendió a controlarla…?- se sorprendió Wizardmon.

Visdom frunció el ceño, y, con un movimiento de su bastón, eliminó la sombra del dragón dorado, sorprendiéndolo.

-Es una sombra muy débil- aseguró, y miró a Zenjirou, quien retrocedió, apuntándolo con su espada de madera.

-¡Zenjirou, aléjate de ahí!- ordenó Dorulumon, intentando pararse.

-¡No planeo dejar a Ballistamon!- aseguró el joven, asustado- ¡No lo haré!- gritó.

Entonces, el xros loader en su bolsillo comenzó a brillar, al igual que Ballistamon, sorprendiendo a Visdom y a los presentes.

-¿E-Esa luz…?- se sorprendió Ryuoma.

-La luz de la evolución- murmuró Yuu, atónito.

No solo las heridas de Ballistamon sanaron, sino que también una armadura electromagnética plateada se incorporó a su cuerpo, el cual aumentó un poco de tamaño.

-¡AtlurBallistamon!- el digimon robot se incorporó, preparado, terminando su evolución.

-… Ba… Ballistamon… ¿Evolucionó…?- murmuró con un hilo de voz OmegaShoutmon, y no pudo evitar sonreír.

-… Evolucionó… Ballistamon… Evolucionó… AtlurBallistamon…- murmuró sorprendido Zenjirou, y, simplemente, se desmayó.

Visdom abrió los ojos, sorprendido al ver esa evolución, y miró a Luke a varios metros, aun clavado…

La liebre sonreía levemente…

Que Luke sonriera… Significaba que tenía planteado todo eso…

Lo usó como una herramienta para probar los lazos dorados entre los humanos y digimon, para que evolucionaran y tomaran mayor poder.

Frunció el ceño, enojado.

-¡Estás en el paso!- el robot estuvo a punto de darle un puñetazo, por lo que simplemente desapareció y apareció varios metros, solo para darse cuenta que ese ataque era una farsa, ya que lo primero que hizo AtlurBallistamon fue agarrar al desmayado Zenjirou y alejarlo de su vista.

Visdom miró a los digimon del lugar, algo curioso, y después miró a Luke, quien se sacaba sin problemas las estacas.

-Luke… Los usas como herramientas…- aseguró Visdom, mirando a la liebre libre, con sus heridas sanando.

-… Sí… Así se hacen las cosas en Jäger- se explicó Luke, levantando un poco su mano vacía, para hacer aparecer una gema verde en ella, sorprendiendo a Visdom.

-¡¿Colgante…?!-murmuró.

-… En situaciones como estas, por haber ayudado a hacer que el Rey recuperara la memoria, y se desbloqueara una evolución en las filas del Xros Heart, normalmente se agradecería tu apoyo inconsciente- murmuró Luke, pensativo, mientras la gema verde se volvía dorada, y los digimon y jóvenes en el lugar, incluso Taiki, Kokoromon, Sky, y el grupo a varias calles lejos del lugar, inconsciente en aquellos escombros, fueron rodeados por la energía dorada, al igual que la liebre-Pero… No sé agradecer…-

-¡ZODIACO!- se enfureció Visdom, y lanzó un dragón de energía hacia Luke, quien, simplemente, se tele transportó a otro lugar, junto al resto, dejando solo al encapuchado.

Visdom apretó sus puños, sin poder creer que había caído en una de las estrategias de su enemigo…


Mundo Humano

En uno de los bosques cercanos a la ciudad, entre los árboles, aparecieron en un umbral de luz todo el grupo de rescate, incluyendo a Luke y a Slayerdramon. La liebre tenía en brazos a la inconsciente Sky.

La caída de todo el numeroso grupo hizo temblar levemente la tierra, despertando a los que estaban inconscientes…

-¡AAAAAAAAAAAAAAYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY!- gritó de dolor Tagiru, debajo de los jóvenes, los digimon, y los enormes digimon- ¡MI ESPALDA! ¡MI ESPALDA! ¡DUELEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!

Samanta, observando la situación desde su computador, suspiró, pidiendo paciencia…


Al rato….

-¡ERES EL PEOR PADRE QUE HA EXISTIDO EN TODOS LAS VIDAS QUE PODRÍA TENER UN GATOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- le gritó enojado Jack a Luke, haciendo que las orejas de este se sacudieran al igual que su cabello negro.

-¿Qué tienes contra Spadamon?- pidió saber ofendido V-mon.

Los únicos que estaban en el bosque eran los jóvenes, Luke, Slayerdramon, Jack, Sky, Kokoromon, Gumdramon, Shoutmon, Ballistamon y V-mon. Ellos eran los únicos digimon, ya que el resto estaba tan cansado por las batallas, que dormían y eran sanados en los xros loader.

-N-No me metas…- pidió Spadamon, cansado.

Taiki sonrió nervioso, y miró algo preocupado a Shoutmon, que estaba sentado encima de una rama, pensativo.

-… Taiki- Gumdramon se acercó al joven, preocupado- El Rey… ¿Recuperó la memoria?-

-Sí…- asintió Taiki- Debes entender que tiene mucho que procesar- le pidió.

El pequeño asintió, nervioso, mientras Kokoromon miraba preocupada la dragón rojo.

-Jojojojo. Ballistamon evolucionó en una forma perfecta- sonreía Zenjirou, jactancioso, incomodando al robot- ¡Ahora somos de los mejores!- le sonrió a su compañero.

-Baja de la nube- le pidió Akari, a lo que Nene sonrió, nerviosa.

-¿Cómo te sientes, Sky-chan?- le preguntó a la niña, que observaba divertida los gritos de Jack a Luke, quien estaba sentado en el piso, como un niño chico al que pillan en una travesura e intenta no escuchar el regaño.

-Bien, algo momia, pero bien- sonrió Sky, observando su brazo vendado- ¡Ahora soy como Kokory~!- le sonrió a la V-mon naranja, quien sonrió, algo avergonzada.

-¡… MENTIROSO, MANIPULADOR, EGOÍSTA, OBSESIVO CON LAS SOBREPROTECCIONES INNECESARIAS…!-seguía gritándole Jack a Luke, quien bajó las orejas, sintiéndose empequeñecer por cada regaño.

-… No puedo creer que fuera él quien me asustó- suspiró Yuu.

-¡Que celos! ¡Me hubiera gustado ver en acción a Luke!- se lamentó Tagiru, amurado- ¡Luke, ponte a pelear para poder verte!- le pidió.

-¡NO!- saltaron de golpe Akari, Nene, Yuu, Zenjirou, Ryouma y Ballistamon, sobresaltándolo.

-Preferiría que fuera algo que quedara en la memoria- aseguró el digimon robot.

-¡¿EH?! ¡¿Tan espectacular es?!- sonrió Tagiru.

-¡¿VES LOS ENREDOS QUE HACES, MANIATICO DE LAS PELEAS?!- le gritó Jack a Luke, haciéndolo empequeñecer más.

-Jack… Sé comprensivo con Luke- pidió Slayerdramon, cruzado de brazos, al lado de Saburo, quien sonrió, incómodo- ¿Estás bien?- le preguntó, tomando su atención.

-Yo… Aprendí mucho- aseguró, sonriendo el joven- Seré esta vez un buen elemento, y haré que Vormundmon esté orgulloso de mi- le dijo decidido, sacando su xros loader.

-Parece una buena meta- Kiriha se le acercó, sonriendo levemente.

Su primo asintió, contento.

-¡ADORADOR DE LOS SECRETISMOS ENREDADOS Y SIN SENTIDO! ¡¿QUÉ TIENES QUE DECIR EN TU DEFENSA?!- exigió saber enojado Jack a Luke, quien volvió a su tamaño original para poder responder.

-… Soy inocente…-

Jack lo miró enojado.

-¡SUFICIENTE! ¡VOY A CONVERTIRTE EN HIELO PARA QUE PRUEBES LO QUE ES ESTAR SELLADO NO SÉ CUANTOS SIGLOS!- Jack se le abalanza con su sistema activado si Sky, Saburo y Tagiru no lo agarran a tiempo- ¡SUÉLTENME!-

-¡Y-Yuno-san dijo que Luke hizo todo eso para protegerlos!- le recordó Tagiru.

-¡S-Sí! ¡Luke solo quería protegerlos a ambos!- aseguró Saburo.

-¡Ten piedad con papá!- pidió Sky.

-¡¿P-Papá?!- Jack desactivo de golpe su sistema, mirando atónito a su hermana- ¡¿Lo vas a llamar así?!-

-¿Qué tiene de malo? Es nuestro papi- se extrañó Sky.

-¡Pero es que…!- Jack se rascó la cabeza, fastidiado- ¡Y no te emociones porque te llamen papi!- le ordenó a Luke, quien estaba sonrojado, sobresaltándolo- ¡Que te quede esto claro! ¡No planeo llamarte así jamás!- le aseguró, sorprendiéndolo, y, echando humo de las orejas, se alejó.

-… Jacky…- se preocupó Sky.

-Esperaba que Jack aceptara todo… Pero parece que le complica- suspiró Saburo, y Nene puso su mano en su hombro.

-Estoy segura que lo hará- sonrió. El joven asintió, de acuerdo.

Slayerdramon respiró hondo.

-Sabias que algo así pasaría, ¿no?- miró a Luke, para asustarse al verlo sin ánimos en el piso- ¡O-Oye!-

-… Me da pena Luke- admitió Akari.

-Un rechazo total de su hijo… Debe ser doloroso- admitió Zenjirou, rascándose la cabeza, a lo que Ballistamon asintió.

-Secretos misteriosos, ser usados para aumentar probabilidades de ganar- murmuraba fastidiado Jack- ¡Oye, Cuernomon!- pateó el árbol donde estaba el dragón, sobresaltando a Taiki, a Gumdramon y a Kokoromon. El dragón rojo lo miró de reojo, serio- ¡¿Acaso tú también vas a ocultarnos algo?! ¡EH! ¡¿Lo harás?! ¡Eh! ¡EH! ¡EH! ¡EH! ¡EH! ¡EH!- comenzó a patear aún más el árbol, enojado.

-Jack parece metralleta de patadas- le comentó V-mon a Kokoromon, quien sonrió incomoda.

Shoutmon lo miró serio, después cerró los ojos, pacientemente, aguantando las sacudidas, y… no pudo más.

-¡DEJA DE DESQUITARTE CON EL ÁRBOL, JACK!- le gritó Shoutmon, dándole tal susto que se cayó de espaldas- Rayos- el dragón aterrizó, molesto- Solo estaba asimilando todas mis memorias, nada más- aseguró- No estoy ocultando nada- se cruzó de brazos.

-Entonces… ¿realmente nos recuerda?- Gumdramon se acercó al dragón- ¿A todos?-

Shoutmon lo miró de reojo, haciendo que el pequeño se quedara quieto al reconocer la mirada del Rey. Una mirada seria, pero tranquila.

-Kiriha- señaló al rubio de ojos azules- Yuu, Nene, Akari, Zenjirou, Ballistamon, Ryuoma, Slayerdramon, Luke, Sky-chan, Jack, Tagiru, Taiki, Gumdramon, Kokoromon…- nombró, señalando a cada uno, hasta que señaló a V-mon, quien parpadeó- Y tú…- lo agarró de la bufanda, chocando nariz con él- Creo que tengo muchas cosas que hablar contigo, ¿cortejando a mi novia cuando yo ni siquiera la recordaba?- sonrió tenebrosamente, asustándolo bastante.

-V-Vamos, Rey… No sea así… E-Era un incentivo para hacerlo recordar a Kokoromon-chwan- intentó excusarse V-mon, sin darse cuenta que, al usar el "chwan", cabreó más al dragón rojo- S-Si usted no la recordó con eso, entonces significa que su amor no es…-

-¡SUFICIENTE!- Shoutmon lo lanzó contra un árbol, quedando atorado con el agujero de este- ¡Kokoromon, dame tu martillo! ¡Voy a enseñarle una o dos cosas de modales a este pervertido!- le pidió, tendiéndole la mano.

Se quedó en blanco al ver que ella infló los cachetes.

-… ¿Eh…?-

-Claro, ya no me llamas "Kokoromon-chan"- la digimon miró para otro lado.

-¡AH! ¡¿Quieres que me disculpe por todo?!- Shoutmon se le acercó.

-… Nop- Kokoromon lo miró sonriendo- Tú no tienes la culpa de nada- le aseguró, sorprendiéndolo.

-…- el dragón miró al piso, nervioso- ¿Segura…?-

-Rey- lo llamó Slayerdramon, tomando su atención- Fue Apocalymon quien atacó a Samanta… Nadie más…-

-Y fui yo quien se interpuso en su técnica cuando atacó a Gaiomon- agregó Wizardmon, en el xros loader rojo.

-Ya escuchaste…- Saburo sacó el comunicador, para que la voz de Samanta se escuchara mejor- Sí considerara que fue tu culpa, ¿crees que estarías vivo?-

El dragón frunció el ceño, preocupado.

-… Perdóname, Samanta… Quise ayudarte… Pero te fallé por completo… A ti, a Taiki, a Kokoromon…- suspiró apesadumbrado.

-Mira, a mí no me gustan los dramas ni nada por el estilo. Ponte firme, Rey imbécil, firme y decidido para que no vuelvas a ser un muñeco, porque te aseguro que, aunque perdí contra ti, realmente disfrute romperte no sé cuántas veces los huesos, especialmente la cabeza-

Eso dejó bastante incomodo al dragón, como a los demás presentes…

-Vamos, Shoutmon, volviste a ser tú- Akari se le acercó- Sonríe~- pidió.

-Akari tiene razón- Ballistamon se acercó al dragón- Volviste a ser - sonrió.

-… Sí…- sonrió Shoutmon, y chocó puños con el robot- Y gracias a ti-

-No- negó Ballistamon- Fue gracias al lazo de todos-

Shoutmon sonrió, agradecido.

-Todos hicieron algo, Shoutmon- Taiki sonrió, tomando su atención- Mientras nos mantengamos juntos, la oscuridad de Apocalymon no podrá con ninguno-aseguró el líder del Xros Heart, a lo que todos sonrieron, a excepción de Luke, quien lo miró, curioso.

-… Eres como Derek- aseguró Luke, sorprendiendo a Taiki.

-¿Cómo mi tío?- preguntó el joven, a lo que Luke asintió- Ya veo-

-.. Fuiste bendecido al no parecerte a Yuno- agregó, incomodándolo bastante.

-¿En serio le tienes miedo a Yuno-chan?- lo quedó mirando Kokoromon, a lo que él asintió varias veces- Pero si ella es un angelito- aseguró, pero él negó de inmediato.

-A veces los más poderosos tienen miedos extraños- admitió Kiriha, intercambiando miradas con Saburo, quien sonrió.

-Cierto, Sam tiene miedos muy extraños- recordó, y él y Kiriha se extrañaron que los demás del Xros Heart los miraran, asombrados.

-¡¿Sam-chan tiene miedos?!- se sorprendió Akari.

-¡¿Cuáles son?!- pidió saber Tagiru, emocionado.

Ambos primos intercambiaron miradas.

-Digan algo, una sola cosa, y juro que los pelaré a ambos, cabeza de Manjar y de Plátano- aseguró Samanta, enojada.

-.. ¿Eh…? ¿C-Cabeza de Plátano?-Nene se tapó la boca, intentando no reírse.

-Eran los apodos que nos puso ella de pequeña- murmuró avergonzado Kiriha, mientras Tagiru se tiraba al piso, riéndose, al igual que Zenjirou.

Taiki y Kokoromon intercambiaron miradas, y sonrieron, mientras Sky y Slayerdramon intentaban animar a Luke, quien seguía dolido por lo que le dijo Jack, quien, apoyado en un árbol, bufó, fastidiado.

-Rey, si me permite…- Gumdramon se acercó a Shoutmon- ¿Puedo usar mi cola para darle el correctivo a V-mon?- pidió, juntando sus manos, poniendo ojitos de perrito, indicando indirectamente que realmente quería golpear a ese digimon, el cual estaba atorado, con su parte trasera a la vista, intentando salir sin resultados.

Tagiru no pudo evitar reírse por lo bajo.

-Primero…- Shoutmon le tiró la mejilla.

-¡AY! ¡AY!- gimió el pequeño- ¡¿Por qué fue eso?!- exigió saber, enojado.

-Por todos los puñetazos que me diste- sonrió tenebrosamente Shoutmon, asustándolo- ¡Ahora ve a imponer ley!-

-¡S-Sí!- y, corriendo, Gumdramon se acercó a V-mon…

-No le enseñes a ser agresivo a Gumdramon- Kokoromon se le acercó, ignorando como los demás los gritos de dolor de V-mon, y el vitoreo de Betsumon, FlameWizardmon, y la mayoría de los digimon del xros loader de Tagiru.

-Solo le enseño a hacer lo correcto- Shoutmon se cruzó de brazos, defendiendo su postura-… Gracias-

-¿Eh?- se extrañó Kokoromon, y más cuando el dragón le sonrió, sonrojándola-… De nada- lo abrazó, a lo que él correspondió el gesto, feliz de estar con ella… al fin…

Entonces, Kiriha chocó sus palmas una vez, siendo suficiente para tomar la atención de todos.

-Tenemos que dividirnos ahora- ordenó Kiriha- Nuestra prioridad es proteger a Wisemon y a Wizardmon, para que puedan resolver la formula y crear el antídoto- recordó, a lo que Sky y Kokoromon se miraron, emocionadas.

-Yo quiero protegerlo- Saburo se acercó a Taiki, sonriendo- ¿No te molesta aceptarme en tu casa?-

-Eres bienvenido- sonrió Taiki, estrechando manos con él.

-Saburo, sabes que Salamandra pondrá tu desaparición como un secuestro- le recordó Slayerdramon, serio- Así que debes salir sin mostrar tu identidad.

-¡Claro!- Saburo se puso sus lentes negros- ¡Nadie me reconocerá!- aseguró, pero se quedó en blanco por el bufido nada convencido de su compañero- ¡Vormundmon, podré hacerlo!- aseguró, dolido.

-Bha. ¿Una bola de carnes llorona como tú? No lo creo- silbó el caballero marrón.

-¡Malo!- comenzó a llorar Saburo, a lo que Taiki intentó consolarlo.

-Ay, Vormundmon y su temperamento- Shoutmon se rascó la barbilla, dándose cuenta que volvería a lo de antes…

-Nene, Ryouma y yo iremos a reunirnos con el resto de Jäger- sentenció Kiriha- No te molesta, ¿verdad Samanta?- miró los googles que tenía Tagiru, haciendo que él mirara arriba- No tienes nada que ocultar, ¿verdad?-

Eso hizo que Gumdramon dejara de golpear la parte trasera de V-mon, y, como los demás, mirara al comunicador.

-…-Samanta frunció el ceño, apretando levemente las sabanas que cubrían sus piernas sin movimiento-No puedo asegurarte nada. Yo siempre guardo secretos, especialmente la información vital. Engañé al Xros Heart, y puedo engañarte a ti o a cualquiera si me da la gana. El hecho de que toda mi información se descubra sería fácil si muchos supieran mis secretos- sonrió divertida.

-Mph. Lo sé- sonrió levemente Kiriha.

-Wizardmon, Bearmon, Rapidmon, Jack y Sky siguen con el Xros heart, al fin y al cabo, no creo que a Jack se le bajen los humos un buen rato- agregó Samanta, sabiendo que la liebre de ojos celestes estaba cerca.

-¡TAMBIÉN ESTOY ENOJADO CONTIGO!- pataleó Jack- ¡PEQUEÑO CEREBRO MANIPULADOR!-

-¿Les parece bien esta distribución?- la Jefa lo ignoró.

Todos asintieron.

-Quiero que recuerden algo, no sé si se los dijeron, Xros Heart- habló Samanta, seria- El Eclipse que usará Salamandra para traer de regreso a Apocalymon ocurrirá el 31 de Octubre. En unas tres semanas, para que tengan en claro que, durante ese tiempo, estarán en peligro en sus casas, en la calle, en la escuela… Deben estar atentos y comunicados con todos, ¿entendido?-

-¡Sí!- asintió Tagiru- ¡Estaremos bien, Sam!-

-…- el comunicador se quedó en silencio, entonces, una leve descarga salió disparada a Tagiru, dejándolo chamuscado- Idiota-

Kokoromon sonrió y abrazó más el brazo de Shoutmon, hasta darse cuenta que este meditaba, preocupado.

-¿Qué pasa?- se preocupó ella.

-Es que…- se preocupó Shoutmon, y miró a su compañero- Taiki… Yo…- lo miró, serio-… ¿Yo realmente tiré por el retrete el Charger donde estaba Lilithmon?- preguntó en blanco, haciendo que los presentes se cayeran de espaldas.

-¡¿QUÉ HICISTE QUÉEEEEEEEEEEEEE?!- lo quedaron mirando atónitos Yuu, Akari y Zenjirou.

-E-Eso temo-sonrió nervioso Taiki.

-… Estoy muerto…- se asustó Shoutmon.

-Al menos te lavaste las manos después- le indicó Kokoromon, en un intento vano de animarlo.

-… No me gusta para nada mi antiguo yo- sentenció apesadumbrado el dragón.

-¡A mí tampoco! ¡No lo aguanto!- aseguró Gumdramon, echando humo de la cabeza, tirando de la cola de V-mon, quien suplicaba libertad a esa cadena perpetua.

-Quisiera olvidar todo lo que hice sin memoria- admitió Shoutmon, incómodo- Kokoromon, ¿me das un coscorrón, para ver si funciona?- pidió.

-¿Eh? No- negó inocentemente la digimon- Estoy muy contenta por tenerte de regreso, Cuernomon- le aseguró, sonriendo.

-Ya veo…- la quedó mirando el dragón-… ¿Así que volvemos con lo de Cuernomon? Solo me llamas por mi nombre cuando no me fijo. Que pareja tan cruel- suspiró apesadumbrado, dejando quieta a Kokoromon.

-¡¿Q-Qué…?!- la digimon sacó su martillo, alertando a Taiki, Yuu, Tagiru y a Gumdramon.

-¡NO! ¡KOROMON, NO!- intentaron evitarlo, pero fue tarde…

-¡¿... dijiste, Idiotamon?!- Kokoromon le dio un buen martillazo en la cabeza a Shoutmon, haciendo que este cayera de espaldas, mareado, para asombro de todos.

-¡Kokoromon!- se enojó Slayerdramon, sobresaltándola.

-Oh, oh- Sky se rascó la mejilla, incómoda.

-¡Shoutmon! ¡¿Estás bien?!- preguntó Taiki, acercándose a su compañero, quien se sentaba sobándose la cabeza.

-Ay… Duele… Auch…- gimió el dragón- ¿Eh?- miró curioso a Taiki- ¿Quién eres…?

Todos en el lugar se quedaron en blanco, hasta Luke…

-… ¿Ah…?- murmuró con un hilo de voz Taiki-… ¿N-No te acuerdas de mi…?- se señaló, sudando un poco.

-Mm… ¿Eres Taichi?- intentó adivinar el dragón.

-¡Kokoromon!- Tagiru y Yuu miraron enojados a la digimon naranja, pero se detuvieron al ver que empezaba a llorar- ¡EH!-

-¡Lo hice de nuevo!- lloró Kokoromon, a lo que Nene y Akari comenzaron a consolarla- ¡Shoutmon ya no recuerda… otra vez…!

Taiki estaba en blanco… Tener que lidiar con Shoutmon sin memoria… de nuevo…

Entonces, para su gran sorpresa, y de los demás presentes, el dragón rojo se abrazó el estómago, riéndose divertido.

-¡L-Lo siento, Taiki! ¡N-No pude resistirlo! ¡Q-Quería ver tu expresión!-admitió Shoutmon, descolocando a todos.

-¿Ah…? ¿R-Rey…? ¿Y su memoria…?- parpadeó atónito Gumdramon.

-Era una broma- admitió el dragón rojo…

Todos se quedaron de piedra, mientras el Rey seguía riéndose de su broma…

-Vamos, Saburo. Estoy seguro que mamá te recuerda- aseguró Taiki, alejándose junto a un extrañado Saburo, y el resto del grupo que se quedaba en la ciudad, para perplejidad de Shoutmon.

-¿Ah?-

-Kokoromon-sama, ¿quiere pasar la noche en casa de Tagiru? ¡Así jugamos mucho!- preguntó Gumdramon a Kokoromon, caminando junto a Tagiru.

-¿Ah…?-

-Ah, estoy cansada, quiero dormir-bostezó Akari, a lo que Zenjirou, Yuu y Ballistamon asintieron

-… ¿Eh…?-

-Jacky, deberías controlar tu genio~- aseguró Sky, a lo que Jack infló los cachetes.

-Te dejaron por jugar con fuego- sentenció Kiriha, observando a Shoutmon, que estaba de piedra.

-¡P-pero…!- el dragón rojo lo miró sorprendido- ¡Fue solo una broma! ¡¿Ya no puedo hacer bromas?!- exigió saber, ignorando que Nene intentaba no reírse de su expresión.

-Rey… Mejor vaya a disculparse- pidió Slayerdramon, pidiendo paciencia.

Luke asintió, de acuerdo.

-¡Pero si era una broma!- aseguró en su defensa Shoutmon- ¡Taiki! ¡Espérame!- se fue corriendo, siguiendo al grupo, que iba muy lejos- ¡Kokoromon! ¡Gumdramon! ¡Solo era una broma! ¡No se lo tomen tan personaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaal!-

Los tres jóvenes y el dragón plateado suspiraron.

-Slayerdramon- llamó Luke, tomando su atención- Se les quedó- señaló a V-mon, aun atascado en el árbol.

-¿Puedo pedir mi libertad?- preguntó llorando el dragón azul-grisáceo.

Kiriha y el dragón se taparon el rostro, mientras Nene y Ryouma sonreían, incómodos.

-¡SOLO ERA UNA BROMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-


-Jejeje- sonrió cansado Damemon, tirado en el piso digital del xros loader de Yuu- Las cosas vuelven a la normalidad… Te equivocas si piensas que eso no es bueno-dame- sonrió.

-…- el caballero negro, sentado a su lado meditó.

-… No tienes que hablar ahora con Shoutmon- le aconsejó Damemon, tomando su atención- Deja que el tiempo pase-dame-

-… Será lo mejor- murmuró DarkKnightmon.

Damemon sonrió, contento…


-¿Mm?- parpadeó Misty, sentada en el salón de su enorme casa, jugando con su pequeño gatito Kuro, de pelaje negro y blanco, con un genio bastante que desear, que disimulaba perfectamente con su ama y amiga.

-Llegué- la voz desanimada y sin interés de su hermano apareció mientras abría la puerta, alegrando a la niña.

-¡Bienvenido~!- Misty se le acercó y se le pegó a la pierna, lo cual era usual en ella- ¡Hermano! ¡Hermanito! ¡¿Trajiste más gatitos?!- le preguntó, entusiasmada.

-Los digimon están empezando a escasear- le aseguró aburrido el peliazul, sentándose en el sofá, siendo soltado por la niña- Y más encima están esos Kopierer o como se llamen… Cada vez que me ven quieren la evolución de Dracmon-

-¿No quieren jugar?- le preguntó la niña, curiosa.

-¿No me dijiste que te topaste con uno de esos?- le recordó su hermano, dándole un toquecito en la frente- Son peligrosos-

-Estoy segura que ese perro malo me atacó porque estaba con el gatito Damemon- le aseguró la pequeña.

-Sí, sí- bostezó Ren, consciente desde hace mucho que su hermanita de ocho años, Misty, confundía a los digimon con gatos por culpa de Airu.

Si, ella fue quien le mostró a Opossumon, siendo el primer digimon que conoció la pequeña, dando por sentado que todos los digimon eran gatitos tiernos y juguetones como su Kuro, el cual lo miraba fastidiado en ese momento.

"En serio… Este gato me da mala espina" lo quedó mirando Ren, y cerró los ojos fastidiado cuando el minino maulló "Y aun no me acostumbro a que tenga la voz del digimon de Kudou…"

-¡Hermanito, hermanito!- Misty se le tiró encima, sin sorprenderlo- ¡Dime! ¡Dime! ¡¿Viste a mi amigo Damemon?!-

-Por suerte, no- le aseguró Ren, sin entender por qué su hermanita estaba tan entusiasmada con ese digimon.

La pequeña se amuró, pero Ren la ignoró.

Tenía otras cosas que pensar.

Lo sucedido en el centro comercial… El ataque a esa niña, Samanta, quien los acompañó cuando fueron a la mansión embrujada… La huida de Ryouma… Los Kopierer…

¿Qué se supone estaba pasando?

Fastidiado, se tapó el rostro con su sombrero, hasta notar que su hermana le hablaba al gato negro, fastidiándolo más.

-¿Sabes Kuro? Pronto será mi cumpleaños- le habló al gatito, quien maulló, contento por ella- ¡Y quiero invitar a Damemon!-

-¡¿AH?!- Ren se sentó de golpe, sorprendido- ¡¿Y-Y por qué quieres hacer algo así?! ¡Es un digimon! ¡Y más encima uno del Xros Heart!-

-¿Los qué?- lo miró extrañada la pequeña, haciendo que se restregara un poco el cabello.

-No es necesario invitar a nadie. ¿No acordamos que te llevaría a Digimon Land para que conozcas a más digimon?- le recordó aburrido- Además, si sigues pensando en Damemon todo el tiempo, Dracmon no dejará de llorar- agregó, sacando su xros loader gris, el cual desprendía una catarata de agua por la pantalla, sorprendiendo a la niña.

-¡AH! ¡Dracmon, no llores!- la pequeña tomó el xros loader y lo abrazó- ¡Sabes que Misty te quiere mucho, mucho, gatito risueño!-

Kuro frunció un poco la nariz, moviendo su cola, demostrando sus celos.

Ren bostezó, sin poder creer en las cosas que pensaba su hermanita, quien dejó de abrazar el xros loader, para mirarlo, triste.

-¿Y ahora qué te pasa?- le preguntó aburrido.

-…¿Cuándo volverán mamá y papá?- le preguntó su hermanita, triste, tomando toda su atención-… Los extraño mucho-

Al verla así, Kuro le maulló, acariciándole sus piernas con su lomo, pero la niña estaba al borde del llanto, sin saber que los digimon en el xros loader gris la miraron preocupados.

-Papi… Mami… ¿Dónde están?- se preguntó la niña, empezando a llorar, hasta que su hermano la abrazó, sorprendiéndola.

-¿Y qué importan ellos?- le preguntó Ren, acariciándole la cabeza, donde llevaba una boina casi idéntica a la suya- Las cosas que hagan ellos no son de nuestro interés-

-P-Pero… - lloró su hermanita, haciendo que el joven se mordiera el labio.

A él le solía desagradar la actitud tan infantil e inocente de su hermana, sumamente opuesta a él, un chico aburrido y algo agresivo… Pero nadie la hacía llorar…

-¡Piensa en tu cumpleaños!- Ren se separó de ella, tomándola de los hombros, haciendo que lo mirara- Conocerás más digimon, digo, gatos de los que tengo en mi xros, en mi cajita- le recordó, haciendo que los ojos de la pequeña se iluminaran.

-¿Muchos gatitos?- preguntó, curiosa.

-Y diferentes- agregó Ren, sonriendo de lado.

-¡Woa~!- se alegró Misty, dando saltitos- ¡Muchos gatitos~! ¡Hablaré con ellos~! ¡Nos haremos amigos~!- contenta, tomó en brazos a su mascota, que le maulló, contento- ¡¿Escuchaste, Kuro~?! ¡Haremos más amigos~!- le sonrió, abrazando al gatito.

Ren volvió a sonreír de lado, hasta que escuchó una risita por parte de su compañero en el xros loader gris.

-Te escuché- le aseguró, dándole un golpe en la pantalla.

El joven suspiró, recordando cómo sus padres viajaban muchas veces, por mucho tiempo… ¿Tanto trabajo tenían...?

Volvió a suspirar, y observó cómo su hermana corría y saltaba por el salón, entusiasmada por su cumpleaños…

Que caía el 31 de Octubre…

-Hermanito- lo llamó Misty, curiosa, tomando su atención- ¿Es verdad que ocurrirá algo en mi cumple?- le preguntó.

-¿Algo…?- el joven se rascó con pereza el mentón- Ah, sí…- se recostó, tapando su rostro con su boina, queriendo dormitar un poco-… Creo que habrá un Eclipse Solar- bostezó, aburrido con el temita- Bueno, eso dice la televisión- recordó sin ánimos.

-¡Woa~! ¡Genial~!- sonrió contenta la niña, y miró a su gatito, que maulló, contento- ¡Ojalá Damemon venga a mi cumple~!-

Ren se levantó la boina y la quedó mirando, extrañándola…

¿Por qué, desde hacía meses, su querida y preciada hermanita solo hablaba de ese digimon blanco que terminaba sus frases con dame?

¡¿Qué era lo que sucedía en la cabeza de Misty?!

-… Misty- la llamó cuidadosamente, tomando su atención- Desde hace un muy buen rato no paras de hablar de ese digimon… ¿Te sucede algo?-

La pequeña de cabello azul sonrió, contenta y divertida, con las mejillas levemente sonrojadas…

-¡Es un secretito-dame~!-


¡¿Les gustó?! Digan que sí...

Me gustaría escribir más... pero me vence el sueño y el compu está lento, así que a poner los saludos:

...

*takedigi: me alegro mucho al leer tus comentarios, siempre llenos de tus ideas y emociones^^. Estoy emocionada por saber más de la película de digimon tri ¿y tú? . Espero que te haya gustado como terminó el rescate. [Y MIL GRACIAS POR EMPEZAR A LEER "PLUMAS DEL FÉNIX^^!]

...

*ShadowyWriter: ¿Qué te pareció el rescate? No fueron exactamente los lazos con Taiki los que salvaron a Shoutmon, sino que fueron los de Ballistamon, que ya lo habían salvado antes. Esto demuestra que los lazos entre los amigos^^.

...

*FireGuardiamon: de tus pedidos, solo he podido cumplir el de Shoutmon intentando hacer una broma^^' ¿Pero que te pareció la evolución de Ballistamon^^?

...

OrionGreymon: V-mon necesitará más que un teletransportador. Necesitará un hospital por como lo dejaron hoy^^' ¿Qué te pareció la decisión de DarkKnightmon? de apoco el caballero volverá a tomar las decisiones correctas^^

...

Fainne Free: ¡¿Coquimbana igual que yo?! ¿Cuál es tu nombre, que tal vez nos hemos visto sin saludarnos ^^'? Ojalá estés bien con respecto al sismo. Y deberías anotar en el celular la clave de tu contraseña^^'

...

Bien, lectores, aquí termina el cap 30 de Proyecto Iluminati.

Pronto entraremos a una nueva saga (la tercera) que espero disfruten. Y los invito a pasar a mi blog, donde subo dibujos de este fic, para que pasen a ver y a dar su opinión^^.

¡Gracias por leer, nos vemos en el próximo cap, y no olviden comentar^^!