Decisiones que tomar.

¡Esta es nuestra meta!.

"Nevaba… Sí, ese día… nevaba…"

Era un día gris en Tokio, donde los edificios y las calles de la enorme ciudad eran pintados de blanco por los pequeños y helados copos de nieve que caían de las nubes grises…

-¡Bicolor!-

En uno de los parques de juego, donde los niños pequeños solían pasar el rato, tres niños rodeaban a uno solo frente a un árbol cubierto de la nieve que caía lentamente.

El pequeño a quien rodeaban era niño de ojos café claro que traía un gorro crema que le cubría todo el cabello, a excepción de unos mechones café, una chaqueta verde claro, unos pantalones azules y zapatos grises.

-¡Bicolor!- se volvieron a burlar los niños, haciendo que el pequeño se mordiera el labio, intentando no llorar a causa de las burlas de aquellos niños mayores de otra escuela.

-N-No soy Bicolor- murmuró el pequeño, temblando, pero no de frío.

-Sí, si lo eres- aseguró burlón un niño, mientras los otros dos se reían del pequeño.

-¡Eres un enano Bicolor!- se rió otro, avergonzando más al pequeño.

-¡N-No lo soy!- pataleó el pequeño, aguantando las lágrimas.

-¡Sí lo eres!- el líder del grupo intentó quitarle el gorro, asustándolo- ¡Solo mira…!-

-¡NO!- el pequeño se aferró a su gorro, tapando hasta sus ojos.

-¡Déjanos mirar tu anomalía, Bicolor!- ordenó burlón el matón, mientras sus compañeros silababan, divertidos.

-¡NO!- lloró el pequeño, aferrando sus manitas a su gorro, pero otro de los matones lo empujo, haciendo que soltara el gorro, chocando contra el árbol.

Al ver su cabello café, con un mechón de cabello rojo destacando en él, los niños comenzaron a reírse, sumamente divertidos.

El pequeño, llorando de la vergüenza, se tapó el mechón con sus manitas, en un intento de taparlo, pero inútil. Su mechón de cabello rojo destacaba demasiado…

-¡¿Lo ves?! ¡Eres un Bicolor!- se burló el matón, tirando el gorro del pequeño en el piso nevado- ¡Siempre usas un gorro para ocultarlo, raro!- comenzó a pisar el accesorio, ante el miedo del niño.

-N-No soy raro…- gimió el pequeño, restregándose un ojo.

-¡Eres un lápiz-humano!- se burló otro niño, contento.

El pequeño miró nervioso su gorro pisoteado, mordiéndose el labio, asustado…

-¡¿QUÉ HACEN, MALVADOS DE CUENTO?!-

Esa voz extrañó a los matones, especialmente al pequeño que lloraba, quien miró al frente, en donde, a la entrada del parque, había aparecido una pequeña niña que usaba una chaqueta blanca que le tapaba un poco el mentón y que le llegaba a las rodillas, mostrando sus pantalones grises y botines negros. También traía la capucha puesta, la cual tenía algodón en los bordes. Aun así se podía ver el cabello de la frente de la pequeña, que era de color café oscuro al igual que sus ojos.

-¿Una enana…?- parpadeó el matón que había llamado "lápiz-humano" al pequeño, quien parpadeaba, sorprendido ante la niña…

La niña frunció el ceño, indignada…

-¡¿ENANA?!- de un momento a otro, sin que alguno de los niños se diera cuenta con la velocidad de que la niña se les abalanzó, aquel niño acababa de recibir una patada voladora de la pelicafé, para sorpresa de todos, quienes miraron como si fuera en cámara lenta la patada.

El pequeño que había estado llorando abrió los ojos, sorprendido, observando el rostro de la niña siendo mostrado mejor al caerse su capucha blanca…

El niño cayó adolorido al piso, tapándose la nariz, mientras la pequeña aterrizaba en el estómago de este, quitándole la respiración por unos momentos.

-¡¿ENANA?!- la niña comenzó a arañarle la cara, sin darse cuenta que dejó en blanco a los demás- ¡MI TAMAÑO ESTÁ BIEN PARA MI EDAD!- aseguró, ahora apretando la nariz del niño por los orificios.

-¡¿Q-Qué…?!- el líder del grupo reaccionó y agarró a la niña del cuello de la chaqueta, sacándolo de encima de su amigo, quien se sobaba la lastimada cara, gimiendo adolorido- ¡¿Quién te crees…?!- pero no pudo decir más porque la niña le dio un cabezazo en pleno mentón, haciéndolo morderse la lengua- ¡AY! ¡AUCH!- la soltó de inmediato, tapándose la boca.

-¡Deja de meterte, enana!- se enojó el tercer matón, agarrándola del brazo, hasta que ella le dio una patada en cierta zona que hizo que el pequeño del mechón de cabello rojo cerrara de inmediato los ojos, escuchando el gritito de dolor que soltó el matón.

-¡¿QUIÉN ES LA ENANA AHORA?!- pataleó la niña, haciendo que el pequeño abriera los ojos, para que viera a dos de los matones en el suelo, uno aún sobándose la cara, y el otro "sumamente" adolorido.

-D-Duele…- gimió el niño que se había mordido la lengua, llorando un poco- ¡¿Y a ti que te pasa?!- miró enojado a la niña, quien de inmediato levantó los brazos, como si quisiera proteger al pequeño del mechón de cabello rojo.

-¡NO ME GUSTAN LOS VILLANOS, FEO!- aseguró la pequeña, inflando los cachetes.

-¡TÚ TE LO BUSCASTE…!- el niño se le iba a abalanzar si de repente alguien no lo agarra por detrás y lo levanta- ¡OYE…!- iba a patalear, hasta darse cuenta que quien lo había agarrado era un adulto joven, que aparentaba al menos veinte años, de cabello negro, lentes oscuros que ocultaban sus ojos, quien llevaba una chaqueta blanca con bordes negros, pantalones grises y botines negros.

-¡Lu…-Tío!- sonrió la niña, alarmando a los tres matones.

-¡¿TÍO?!-se asustaron los tres.

El matón a quien sujetaba el adulto lo miraba sudando a mares.

-… ¿Ibas a pegarle…?- le preguntó el pelinegro, asustándolo.

-B-Bueno…- tartamudeó el niño, y se asustó al notar unos ojos rojo sin brillo debajo de los lentes negros- ¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- y, con sus dos compañeros, se fue hecho una bala.

El pequeño de mechón rojo parpadeó, sorprendido.

-¡Victoria~!- saltó contenta la niña, tomando su atención- ¡Jua, jua, jua! ¡Nadie puede superarme! ¡Soy la mejor! ¡Que se postren a mis pies!- se cruzó de brazos, contenta consigo misma, hasta que "su tío" comenzó a tirar de su mejilla- ¡AY! ¡AUCH! ¡TIEMPO! ¡TIEMPO! ¡DUELEEEEEE!- gimió, levantando arriba abajo los brazos.

-… Te separaste de mi lado- murmuró el pelinegro, tirando tanto que parecía que la iba a levantar hasta su altura.

-¡P-Pero...!- pataleaba la niña- ¡ME DUELE!- le dio una patada en la rodilla a su tío, sin resultado alguno, además de que ahora le tirara ambas mejillas- ¡AAYYYYYYY!-

-Ho-Hola…-

El pelinegro dejo de mirar a la pequeña, para ver al niño de mechón rojo, quien, aun sentado apoyado en el árbol, los miraba, parpadeando, haciendo que algunas de sus lágrimas cursaran sus mejillas.

-¡DUELE! ¡DUELE! ¡DUELE!- gemía la niña, hasta que su tío la soltó- ¡AUCH! ¡Al fin!- suspiró molesta, con sus pálidas mejillas rosadas, haciéndola ver más tierna de lo que era la pequeña- ¡¿Tienes algo que decir a tu favor en contra de mi persona?! ¡EH! ¡EH! ¡EEEEHHH!- exigió saber, hasta que él puso su mano en la cabeza de la niña, y la hizo voltearse, para que viera al pequeño frente a ellos, quien parpadeó, curioso- Hola~- saludó, contenta, ganándose un tirón de orejas- ¡AUCH!-

-… Dilo- ordenó el pelinegro, soltándola.

-…- la pequeña infló los cachetes, y miró al pequeño, quien parpadeó, curioso- Siento haber…- infló más los cachetes, poniendo mala cara-… Usado… fuerza letal…- cerró los ojos, empezando a temblar- ¡¿Por qué tengo que disculparme por asustarlo?!- pataleó, haciendo un berrinche.

Su tío la quedó mirando, y, prefiriendo ignorarla, se acercó al niño, quien retrocedió, algo asustado.

-… Lamento que mi sobrina te asustara…-se disculpó, agachándose para estar a su altura- Ella es un monstruo por si misma- le aseguró, haciéndolo parpadear.

-¡GRRRRRRRRRRRR!- la niña se le abalanzó por detrás, comenzando a tirarle del cabello y una mejilla- ¡El monstruo eres tú, malvado orejón!-

-… Sí, soy un monstruo…- murmuró el pelinegro, ganándose una lluvia de coscorrones por parte de la niña…

Entonces, la pequeña dejó su pataleta, porque el niño frente a ellos había comenzado a reírse, abrazándose el estómago.

Tío y sobrina parpadearon, se miraron, y después al pequeño.

-¿Qué pashó?- preguntó la niña, apoyando sus brazos en la cabeza del adulto, mirando curiosa al niño.

-¡L-Lo siento…! ¡Pero… es gracioso…!- admitió el pequeño.

-¡¿A qué sí?!- la pequeña se le acercó, sobresaltándolo- ¡Mira, mira…!- se acercó al pelinegro, y le tiró ambas mejillas, haciendo como si sonriera- ¡Mira~!-

Ante eso, el niño volvió a reírse, a lo que la pequeña también, soltando las mejillas de su tío, quien los quedó mirando, sin entender el chiste.

-Dime, dime- la pelicafé se le acercó, curiosa- ¿Por qué los villanos malvados de cuentos te molestaban?- preguntó, ignorando que su tío se levantaba, y se alejaba, para tomar las bolsas de supermercado que había dejado en una banca al ver el problema que tenía la niña.

-¿Hablas de los niños de recién?- preguntó el niño, a lo que ella asintió, sonriendo como gatita- Siempre me molestan- murmuró, extrañándola.

-¿Por qué~?- preguntó, muy curiosa.

-…- el niño infló un cachete, haciendo sonar su nariz, tomando la atención de la niña-… Soy raro-

-¿Ah?- se extrañó más la niña- ¿Por qué?-

-… Mi pelo…- el pequeño señaló su mechón rojo, destacándose como siempre ante su cabello café- Me dicen Bicolor porque mi pelo tiene dos colores… Detesto mi pelo- murmuro.

La pequeña parpadeo sorprendida.

-¿Ah? ¿Cómo es eso?- lo miro confundida, cruzándose de brazos-… Pensaba que las niñas eran las que pensaban solo en el pelo. ¡Aunque yo ni me lo peino, y eso hace que mi mamá se moleste por tenerlo tan chascón!- se rio de sí misma.

-¡No es gracioso!- se amuró el niño, tomando su atención- ¡Siempre se ríen, y se ríen y se ríen…! ¡No me gusta que se rían de mí…! ¡Que se burlen de mi pelo! ¡Tú también te burlas!- la miró molesto- ¡¿Por qué te ríes?!-

El tío de la niña, quien acababa de tomar las bolsas, los miró de reojo.

La pequeña lo miro, pensativa.

-¿Por qué tienes un mechón de pelo rojo?- le pregunto curiosa.

-¿Eh…?- esa pregunta no se la esperó el niño- Bueno… Lo herede de mamá- le respondió sin mirarla.

La pequeña lo miró un rato, y estiró los brazos.

-¡Que envidia~!- dijo sonriendo.

El niño la miro sorprendido.

-¿En… Envidia?- repitió sin entender.

-¡Exacto~!- levanto un pulgar la niña- ¡Yo herede el color de pelo y ojos de papá!- le dijo- Pero no destaco por tener esos colores, la mayoría tiene esa característica…- aseguró, inflando los cachetes- ¡Pero mamá es rubia y de ojos azules! ¡Se destaca mucho y es muy linda~!- le sonrió entusiasmada- Tú tienes un mechón de cabello genial~- le dijo llena de entusiasmo- ¡Míralo así! ¡Es como tú alma ardiente lista para salir!- hizo pose de súper héroe, para después reírse de sí misma- ¡Ese color rojo te destaca! ¡Como una súper estrella!-le aseguró.

-… ¿Súper Estrella?- el niño la miro confundido, sin salir de su asombro- ¿Qué es eso?-

La pequeña casi se cae de la impresión.

-¡¿No sabes qué es una Súper Estrella?!- le pregunto sorprendida. El niño negó- Veamos… ¿Cómo te lo digo?- se quedó pensando, cruzándose de brazos, mientras su tío se le acercaba-… Una súper estrella… No es como él- aseguró, señalando al adulto, haciendo que este bajara un poco la cabeza, algo dolido-Mm… Es alguien que se destaca en algo, pero se destaca tanto, que llega a ser admirado por muchas personas-

-¿Admirado?-parpadeó el niño, curioso.

-¡Si~!- asintió entusiasmada la niña, acercándose tanto al niño que tocaron sus narices, sonrojándolo- Suelen destacarse por algo en especial. Las estrellas del futbol suelen tener un peinado medio raro, al igual que los basquetbolistas. También están los cantantes, que pueden cantar de manera fabulosa~. ¡Son muy pocos los que logran ser realmente una Súper Estrella!- le dijo llena de entusiasmo, alejándose y sonriendo, contenta.

-… Una Súper Estrella…- murmuro el niño, y su rostro empezó a sonrojarse por el entusiasmo- ¿Crees… crees que pueda ser una?-

-¡Sí~!- asintió la pequeña- ¡Y así todos los que te molestaban por tú cabello se morderán la lengua de la ira!- sentenció- ¡Ya lo veo! ¡Lamentándose horriblemente por haber molestado a una Súper Estrella! ¡Ahí tienen su castigo, villanos! ¡Jua, jua, jua, jua!- comenzó a reírse jactanciosamente, haciendo que su tío la quedara mirando…

El pequeño también empezó a reírse.

-… Sam- la llamó su tío, tomando su atención- La hora-

-¡AY! ¡Mami y papi se van a enojar!- la niña ahora sí que parecía asustada- ¡Upsi, upsi, upsi!- comenzó a correr por todas partes- ¡AH! ¡Es tuyo, súper estrellita!- le tendió el gorro que había estado tirado- ¡Ah!- lo sacudió arriba abajo, quitándole el polvo, y de ahí se lo puso al niño, tapándole un ojo- ¡Jejeje! ¡Pareces pirata!- se rió por lo bajo, sonrojándolo- ¡Bueno, vamos…!- se volteó a ver a su tío, para darse cuenta que este ya se iba- ¡AAAAAAAHHHHHHHHHHHH! ¡Pillado en trampa de Abandono! ¡Te acusaré con Slayer!- aseguró, siguiéndolo, echando humo de la cabeza.

-… E…E…- tartamudeó el niño al verla alejarse, pero no se atrevió a detenerla y agradecerle… y, antes de que se diera cuenta… Ella se había ido…

El pequeño se entristeció un poco, y comenzó a acomodarse el gorro, pero después se detuvo, meditando lo que había dicho aquella niña de sonrisa alegre…

Frunció el ceño, se quitó el gorro, y lo tiró al piso, decidido.

Miró su mechón de cabello rojo, sonrió, y comenzó a caminar…


Tagiru abrió los ojos, para encontrarse con el color café del techo de su habitación.

No se movió, sintiendo que todo le daba vueltas. Tanto así, que no notó los leves ronquidos de Gumdramon durmiendo a su lado, ni del despertador que acababa de sonar….

-¡AAAAAAAAHHHHHHHHHH!- se levantó de golpe, asustando a su compañero, despertándolo de inmediato, pero, por el movimiento brusco, tropezó con las sabanas y cayó de cara al piso de madera, quedando estático.

-Aw…- bostezó Gumdramon, restregándose un ojo- Tagiru, ¿no es muy temprano para tus escándalos?- preguntó, asomándose al borde de la cama, para observar al joven levantarse, sobándose el rostro, algo adolorido.

-N-No puede…- murmuró Tagiru, haciendo que el digimon lo mirara, curioso- No puede ser…- habló, con apenas un hilo de voz, tan agudo que el dragón se rió por lo bajo.

-¡Casi sonaste como Betsumon!- se rió por lo bajo Gumdramon.

-¡Aniki~! ¡Mi timbre de voz no es agudo~!- aseguró el gato, en el interior del xros loader rojo oscuro que se encontraba al lado de la almohada.

-¡Tsch! ¡Tagiru, déjanos dormir!- exigió la voz de FlameWizardmon.

-Ya oíste- señaló Gumdramon, pero se extrañó de que el joven estuviera sudando a mares- ¿Quieres ir al baño?-

-¡NO PUEDE SEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER!- resonó en toda la residencia Akashi.

La madre de Tagiru, sirviendo el café a su marido en el comedor, miró fastidiada el techo, mientras este sonreía, nervioso.

-¡SAM! ¡SAM! ¡SAM!- Tagiru, tropezando, agarró sus googles del velador, junto con un comunicador que había logrado la autorización de tener el día anterior tras rogar y rogar a Saburo que él haría un buen uso de él, ya que era el único que estaba, de un modo u otro, en contacto con la Jefa- ¡DESPIERTA, SAM!- comenzó a zarandear el comunicador junto a sus googles, extrañando a Gumdramon.


-¡GHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- resonó la voz de Gaiomon en todo el bosque, haciendo que algunos pájaros emprendieran vuelo al cielo gris de madrugada…

-Grrrrr. Deja de quejarte y muévete- gruñó Greymon.

El dinosaurio digital estaba en el patio de aquella antigua mansión abandonada, junto a Slayerdramon, Ryuoma, Jagamon, Seadramon, Delta A, y Luke, quien trabajaba algo lejos arreglando una moto negra, mientras el resto observaba como Gaiomon empujaba por el lugar lo que parecía una enorme piedra de cristal plateado, sin evitar soltar sus maldiciones, gruñendo enojado.

-¡¿QUÉ ACASO NO LE PARECE QUE ME MUEVO, OH GRAN MINISTRO?!- gruñó Gaiomon, haciendo suspirar a Slayerdramon y a Ryuoma, mientras el dinosaurio fruncía el ceño, fastidiado.

-¿En serio ha decidido entrenarlo?- preguntó Delta A, mirando dudoso al dragón plateado.

-¿Qué querías que hiciera?- suspiró Slayerdramon- Desde ayer, cuando Kiriha les contó a todos ustedes la verdad de Luke y Apocalymon…-

-Y aún no puedo creer que Luke sea un villano tan peligroso- admitió Delta A, mirando con una gota en la cabeza a la liebre trabajando con la motocicleta.

-Además… Era esto, o impedir que fuera a ver a Sky-Slayerdramon se rascó la mejilla, incomodo, recordando que la relación del samurái con el Rey y Gumdramon no era la mejor…

-¡¿QUIÉN DICE QUE QUIERO VER A OREJAS?!-gruñó Gaiomon, echando humo de la cabeza- S-Solo quiero… vigilar que este bien…-

-Oh…- sonrió Jagamon, divertido.

-¡VOY A FREÍRTE, PATATA!- se le acercó Gaiomon, amenazándolo con sus espadas, asustando tanto al digimon que este se escondió detrás de Ryouma, quien suspiró.

-¿No dijiste que querías ser más fuerte?- le preguntó el joven, ignorando a su compañero.

-¡¿Y CÓMO DEMONIOS SE SUPONE QUE EMPUJANDO UNA PIEDRA MÁGICA ME AYUDARÁ PARA ESO?!- exigió saber Gaiomon, señalando enojado la piedra que se suponía debía empujar.

-Primero: no es una piedra mágica- gruñó Greymon- Luke la hizo con la ayuda de Colgante- señaló con la cabeza a la liebre, quien estaba ensimismado trabajando con la motocicleta.

-Segundo: este es un ejercicio- le recordó Slayerdramon, pacientemente- Dijiste que querías ser más fuerte para proteger a Sky, ¿no?- alzo las cejas, cruzándose de brazos.

-¡N-No recuerdo haber dicho tal cosa!- Gaiomon les dio la espalda, cruzado de brazos, echando vapor de la cabeza.

-Y, aunque tus habilidades con la espada sean buenas, tu fuerza física es pésima- continuo Slayerdramon, mirándolo fastidiado.

-¡¿Y cómo puedes decir eso?!- exigió saber Gaiomon, chocando cabezas con el dragón, quien contaba hasta mil.

-Porque…- Slayerdramon le hizo una zancadilla con su cola, botando al samurái al piso-Te derroté, ¿lo olvidaste?-alzó una ceja, observando al digimon pararse, echando esta vez humo de la cabeza, cabreado, ignorando que Jagamon se reía, divertido, mientras Delta A pensaba que lo mejor era que, a esa hora, los Piximons, los DemiDevimon y Ranamon estuvieran durmiendo, sino, echarían más leña al fuego.

-Estúpido dragón… Estúpida liebre… Estúpida Jefa…- gruñía Gaiomon, quitándose polvo de la armadura.

-Sigo sin estar seguro de que lo entrenes, Slayerdramon- le aseguró Seadramon, frunciendo el ceño.

-Sí, yo igual. Es un criminal, uno de los más peligrosos- recordó Greymon, serio- Ha intentado matar muchas veces al Chibi-

-¡Jua! ¡Y aprovechen de que no lo hacía en serio!- aseguró Gaiomon, mirándolos divertidos- ¡De verdad, ese dragón en miniatura es tan fácil, que hasta dormido puedo arrancarle la cabeza!- se rió por lo bajo.

Los digimon y el joven lo quedaron mirando.

-Luke, por favor- pidió Slayerdramon.

La liebre de ojos rojos, sin siquiera mirar, levantó un poco su mano, haciendo aparecer a colgante en ella, y, cambiándola a color plateado, hizo desaparecer la roca, o en realidad el enorme escudo que Gaiomon había intentado mover, y, en su lugar, encima del samurái apareció una barra plateada, botándolo al piso con un fuerte sonido.

-Auch, resonó su cabeza vacía, Ryouma- le señaló divertido Jagamon al joven, haciéndolo sonreír, nervioso.

-Escucha, Gaiomon. Esa roca que tienes es en realidad el escudo de Protector- le recordó Slayerdramon al samurái, quien intentaba levantarse con esa barra encima- Luke es capaz de manejar la masa de este poder, cambiando su forma…-

-¡GRACIAS POR EL AVISO, SENSEI!- pataleó enojado Gaiomon, fastidiando a Greymon.

-Y…- continúo Slayerdramon, como si no lo hubieran interrumpido-… Solo puede moverlo alguien de buen corazón-

-¡¿ENTONCES POR QUÉ DEMONIOS ME LO HAS TIRADO A LA ESPALDA?!- pataleó enfurecido Gaiomon.

-¿No lo entiendes?- gruñó Greymon, tomando la atención del enojado digimon- Solo de esta forma podremos estar seguros de que realmente estás en nuestro lado-

-Además de que, de todas formas, el peso de un escudo de colgante es bastante pesado- agregó Slayerdramon, rascándose la mejilla, incomodo ante las risas de Jagamon- Será un buen entrenamiento, no solo para tu cuerpo, sino que también para tu propio ideal…-

-¡SI, GRACIAS, SENSEI! ¡¿ALGUNA OTRA COSA QUE TENGA QUE AGREGAR PARA MI CRECIMIENTO MORAL, O GRAN SABIO…?!- gritó enojado Gaiomon, fastidiando a los presentes.

-… ¿Cómo Sky-chan pudo cambiarlo?- suspiró Seadramon, negando con la cabeza.

-Aun intento entenderlo, Seadramon-san- aseguró Delta A, rascándose la cabeza.

Slayerdramon suspiró, pidiendo paciencia.

Entonces, una de las ventanas de la mansión se abrió, y de ella salió un vaso plástico con agua hirviendo, que aterrizó en la cara de Gaiomon.

-¡DUELEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!-

-¡¿PODRÍAN TRATAR DE HACER MENOS RUIDO?!- exigió Mervamon, asomada a la ventana abierta, haciendo que los digimon y el joven en el jardín abandonado se taparan los oídos, al igual que Luke, intentando continuar con su trabajo- ¡TRATAMOS DE ATENDER A UNA ENFERMA AQUÍ!-

-No creo que la definición para mi estado sea de enferma- aseguró Samanta, sentada bajo las tapas de la cama, en la habitación donde Mervamon le gritaba a los hombres abajo, mientras Nene, a su lado, sonreía nerviosa, preparando otro té gracias a la hervidora que había en el suelo, en cambio Kiriha miraba serio a la digimon.

-Vamos, todos estamos preocupados- aseguró Nene, entregándole otro vaso plástico con té a la niña, quien bufó, fastidiada.

-¿Cuánto tardarán en sanar tus heridas?- le preguntó Kiriha, cruzándose de brazos.

-Voy a darte la misma respuesta que la de ayer- Samanta sopló un poco del vapor del té, para que no se le empañaran los lentes rotos- Las heridas hechas por las sombras de Apocalymon tardan en sanar, y más encima si eres humano-

-Entonces aun te consideras humana- sentenció Kiriha, sonriendo levemente.

-Cállate, cabeza de plátano- murmuró Samanta, mirando para otro lado, tomando un sorbo de té.

Nene se tapó la boca, para no reírse, mientras Kiriha se sonrojaba, fastidiado.


-¡¿ENTENDIERON?!- exigió saber Mervamon, regañando desde el segundo piso a los hombres en el jardín, quienes asintieron, nerviosos.

-¡SI ME SACAS DE ESTO ME LO PENSARÉ!- pataleó Gaiomon, sin resultado alguno.

-Gaiomon, si no eres capaz de levantar un pedazo del escudo de Colgante, no nos serás útil, y te desecharemos- le aseguró Kiriha, asomándose al lado de Mervamon, callando al digimon- Y Luke- miró a la liebre, quien continuaba con su trabajo- Te lo diré ahora: No importa cuánto te empeñes en reparar la motocicleta de Jack, no creo que él te perdone fácilmente-

Las orejas de Luke se movieron levemente, y, después de eso, la liebre fue rodeado de aura deprimente, sobresaltando a los miembros de Jäger.

-S-Sabia que Kiriha era frío, pero jamás que fuera igual a Samanta- suspiró Slayerdramon, rascándose la mejilla.

Delta A y Seadramon asintieron, de acuerdo. Ryouma sonrió, incómodo, a diferencia de Jagamon, quien disfrutaba lo que sucedía.

-¿Qué quisiste decir con eso?- lo quedó mirando Greymon, incomodando un poco al caballero- Al menos Kiriha no anda dando golpes como un salvaje. Él usa el cerebro-bufó.

-¿Ah?- Slayerdramon entrecerró los ojos- Bueno, admito que, aunque sean primos, tanto Kiriha como Samanta son buenos estrategas, pero mi compañera no se esconde detrás de los digimon. No es tan egoísta-comentó, sin darle importancia, cruzándose de brazos.

Delta A y Ryouma parpadearon, e intercambiaron miradas.

-Estar en la línea de fuego lo único que hace es poner nerviosos a los demás- aseguró Greymon, frunciendo el ceño.

-No nos pone nerviosos, porque confiamos en sus habilidades, y su temple. Además, ella nunca ha torcido su camino, ni dañado a otros- agregó Slayerdramon, haciendo que Luke lo quedara mirando, extrañado.

-Kiriha tenía que madurar, y aprender de sus acciones. Además, no importa las decisiones que tome, siempre lo seguiré- gruñó Greymon, mirando de reojo al caballero plateado.

-Jäger también seguirá a Samanta. Yo la seguiré hasta que mi data sea eliminada, a ella, y a su meta- aseguró Slayerdramon, mirando de reojo al dinosaurio- Además, Jäger es más fuerte que lo que antes había sido el Blue Flare-

-Para ser un caballero, tienes una lengua afilada- gruñó Greymon, chocando cabezas con Slayerdramon.

-Lo mismo puedo decir de un digimon con tu rango. Eres un Ministro del Mundo Digital, ¿y comparas a cualquier humano con mi compañera?- sonrió molesto Slayerdramon.

-… ¿Están discutiendo por ver cual compañero es mejor?- los quedó mirando Jagamon.

-Bueno, no negaremos que esa respuesta es obvia- Delta Arresterdramon suspiró, cruzándose de brazos- Todos aquí sabemos que es la Jefa…- pero no pudo decir más porque la cola de Greymon le dio tal coletazo que terminó chocando de cara con la pared, a lo que Seadramon negó con la cabeza.

-¡¿Cuál es tu problema, Ministro?!- gruñó Slayerdramon.

-¡Lo mismo te pregunto, caballero!- gruñó Greymon.

Ambos comenzaron a chocar cabezas, aunque el dinosaurio era más grande.


-Oye, Kiriha…- Mervamon se rascó la cabeza, mientras el rubio suspiraba, pidiendo paciencia.

-Greymon exagera- suspiró MailBirdramon, tomando la atención de Kiriha- Soy leal a ti, Kiriha, pero no puedo negar que el hecho de que tu prima sea capaz de pelear la hace un buen componente en el campo de batalla- admitió el digimon.

-Lo sé. Pero yo soy yo, y ella es ella- aseguró Kiriha, sonriendo levemente.

-Vaya, alguien dijo algo obvio- bufó Samanta, tomando otro sorbo de té, a lo que Nene sonrió, incomoda.


-Parece que alguien quiere que le recuerden su lugar- gruñó Greymon, sin dejar de chocar cabeza con Slayerdramon.

-Je, no suena mal un calentamiento. Hace tiempo que no he podido enfrentarme a alguien- sonrió enojado Slayerdramon, colocando su mano en el mango de su espada, hasta que le llegó en la cara un destornillador, y a Greymon una llave de tuercas, haciéndolos separarse.

Delta A, Seadramon, Ryouma y Jagamon parpadearon, y miraron a Luke, quien, después de guardar la motocicleta en una esfera negra, se acercaba a ambos digimon limpiándose el aceite de sus manos con un paño.

-¡Oye, Luke…! ¡¿Desde cuándo es que tienes la misma costumbre de Samanta para interrumpir?!- exigió saber Slayerdramon, gruñendo.

-… Si pelearas, perderías- le aseguró Luke, mirándolo de reojo- Últimamente el sello de tu pecho a demostrado anomalías, como si comenzara a extenderse- le recordó, haciendo que el dragón pusiera su mano en la cicatriz en su armadura, frunciendo el ceño- Lo más seguro es que sea a causa del tiempo-

-Tsch. Ya entendí, no debí enojarme- Slayerdramon suspiró, avergonzado- Pero desde que Samanta está en cama…-

-Estás nervioso- sentenció Greymon, sobándose con la cola su frente.

-… Lo normal- admitió Slayerdramon.

-¿Cuánto tiempo llevas con el sello?- le preguntó Ryouma, algo preocupado, mientras Luke tomaba las dos herramientas con las que había detenido la discusión.

-Unos cincuenta años- recordó serio Slayerdramon.

-¿C-Cincuenta…?- el joven platino lo quedó mirando, sorprendido.

-¡¿Cuántos años tienes?!- exigió saber Jagamon, incomodando al caballero.

-Nosotros los digimon no envejecemos por los años- les explicó Seadramon, tomando la atención de ambos- Especialmente los que evolucionan a una forma de caballero o guerrero- miró a Slayerdramon, quien asintió, algo incómodo.

-Aunque están algunas líneas evolutivas que marcan nuestra edad- les recordó Delta A- Ya saben, nuestras etapas Bebe 1 y 2, y Rookie- contó con sus tres dedos- O también aquellos digimon que evolucionan a Jijimon o Babamon. Ellos si son viejos- no pudo evitar reírse por lo bajo.

-DeltaArresterdramon- lo quedó mirando Slayerdramon, reprobativamente, causándole una sonrisa nerviosa al joven dragón- No sé con exactitud cuántos años tengo- les aseguró a Ryouma y a Jagamon- Pero sé que nací tiempo después de que comenzara la guerra- empezó a meditar- Debería tener al menos ochenta años, a lo mucho-

-Aunque no 100 como el Rey- murmuró Delta A, aun incómodo con ese descubrimiento- Ah, ¿el novio de Kokoromon debe ser tan viejo?- se preocupó, a lo que Seadramon le dio un golpe con su cola, callándolo.

Entonces dejaron de conversar al escuchar el gruñido de Gaiomon.

Se voltearon, mientras Mervamon miraba asombrada al samurái, y Kiriha fruncía el ceño.

Resultaba que, mientras estaban distraídos, Gaiomon había logrado pararse de rodillas, sujetando la vara de piedra apoyándola en sus hombros.

Gaiomon frunció el ceño, haciendo un gran esfuerzo para mantener el equilibrio, mientras sudaba un poco.

Soltó un rugido, y lanzó la vara en contra del grupo, haciendo que Delta A agarrara a Ryouma y Jagamon, tomando vuelo para esquivar el objeto, mientras Greymon, Slayerdramon y Seadramon se corrían.

Luke, simplemente, agarró la vara con una mano cuando le llegó, para después hacerla desaparecer, y mirar extrañado al samurái, quien jadeaba, cansado y enojado.

-¡¿Cómo te quedó el ojo, humano?!- Gaiomon miró enojado a Kiriha, ignorando que Mervamon estaba sorprendida- ¡¿Quién es el desechable ahora?!- exigió saber, jadeando.

-Je, muy bien. Al parecer serás útil- sonrió levemente Kiriha.

-¡Y ustedes!- Gaiomon miró al grupo que había estado hablando, específicamente a Greymon y a Slayerdramon- ¡JA! ¡Que estúpidos son al discutir quien tiene al mejor compañero!- aseguró, burlón- ¡¿Quieren una respuesta?! ¡Pues se las diré!- sonrió, seguro- ¡El mejor compañero es esa Orejas insoportables!- eso sorprendió a los presentes- ¡Y SI TIENEN ALGÚN PROBLEMA, PODEMOS RESOVERLO A LA FUERZA!- agregó enojado y avergonzado, haciendo aparecer sus espadas.

-… ¿Sabes, Luke?- Slayerdramon miró a la liebre, quien parpadeaba- No estaría mal que Sky tuviera un xros loader para él- le comentó, haciendo que las orejas de Luke se levantaran de golpe y lo quedara mirando, sin decir nada, pero con una sorpresa inusual en sus ojos rojos- Jejeje, era solo un comentario- le aseguró, dándole unas palmadas amistosas en la espalda- Bien, Gaiomon. Parece que podremos entrenar mejor- se acercó al samurái, sacando su espada-látigo- Solo espero que no seas muy quejica-agregó, tomando una pose de pelea.

-¡JE! ¡¿QUEJICA?! ¡Si era esto lo que yo quería! ¡Una revancha!- Gaiomon también se preparó, sonriendo.

Slayerdramon sonrió levemente, y se abalanzó al samurái, comenzando su entrenamiento.


-Volvieron a lo suyo- suspiró Mervamon, a lo que Kiriha sonrió levemente, y dejó de asomarse como ella a la ventana.

-Si se entretienen con eso, me da lo mismo- aseguró Samanta, acomodando sus lentes- Y no tienes que cuidarme como si fuera una niña chica- agregó, mirando a Nene, quien botaba en una bolsa el vaso de plástico.

-Tienes que recuperarte, y prefiero ser de utilidad- sonrió Nene.

-Sí, sí. Así que deja que unas nenas bastante atractivas cuiden de ti- sonrió jactanciosa Mervamon, haciendo que su serpiente lamiera la mejilla de Samanta, fastidiándola- Así aprenderás a sacarle provecho a esa carita tan linda que tienes-le dio unas palmaditas en la cabeza, ignorando el aura asesina que salía de la niña.

Nene sonrió, nerviosa y avergonzada por el comportamiento de su compañera.

-O-Oye, Mervamon- se avergonzó y molestó un poco Belzebumon.

Kiriha frunció el ceño, algo molesto y sonrojado…

-¡DESPIERTA, SAM!-resonó la voz de Tagiru desde el comunicador en la mesita de noche, al lado del notebook de la niña, haciendo que todos en la habitación se taparan los oídos- ¡SAAAAAAAAAAAAM! ¡ES URGENTE! ¡DESPIERTAAAAAAAAAA!-

-¡¿Q-Qué rayos…?!- Samanta agarró el comunicador, molesta- ¡¿Qué te pasa, idiota?!-

-¡TENGO QUE VERTE!- aseguró Tagiru, ignorando como Gumdramon lo miraba, más extrañado.

-¿Verme?- Samanta se quedó mirando el comunicador- ¿Me estás…?-

-¡Por favor, Sam! ¡Quiero verte! ¡Por favor!- le pidió Tagiru.

Samanta frunció el ceño, molesta. Le pasó el comunicador a la extrañada Nene, y colocó su notebook en sus piernas, prendiéndolo, y abriendo el programa que abría la pantalla a la cámara oculta en los googles de Tagiru, mostrando al joven mirando al aparato, nervioso.

-¿Estás en tu habitación?- Samanta quedó mirando el comunicador.

-¡¿Prendiste la cámara?!- sonrió Tagiru- ¡No, espera! ¡Soy yo quien quiere verte!-

-¿Y quién dice que yo quiero hacerlo?- bufó Samanta, queriendo cerrar el notebook, pero Nene se lo impidió.

-¿Tagiru-kun, qué es lo que sucede?- le preguntó la joven de ojos morados, fastidiando a Samanta.

-¡AH! ¡¿N-Nene-san?!- Tagiru se sonrojó un poco, sonriendo nervioso- ¡E-Es que quiero, bueno, ver a Samanta…!-

-¿Para qué?- Kiriha se les acercó, fastidiando más a la joven postrada en cama.

-¡KYA! ¡¿K-Kiriha-san también?!- se asustó Tagiru, sin darse cuenta que Gumdramon se subió a su cabeza.

-¿Hablas con Sam?- preguntó el pequeño.

-¡N-Nene-san, Kiriha-san, no intento nada malo!- aseguró el joven, nervioso- ¡Pero quiero ver a Samanta! ¡Es urgente!-

Los dos amigos se miraron, pensativos, y después a Samanta, quien estaba claramente fastidiada, hasta darse cuenta en la mirada de ambos.

-No-sentenció, molesta.

-Jejeje. Vamos, él quiere verte- sonrió Mervamon, poniendo su mano en su cadera.

-No necesito un acosador, gracias-

-¡¿Q-Qué?! ¡NO ES ESO!- aseguró Tagiru, avergonzado- ¡MIS INTENCIONES NO SON MALAS!- lloriqueó.

-No parece que vaya a dejarte tranquila- sentenció Kiriha.

Samanta bufó, fastidiada, mientras cerraba su notebook, para tristeza de Nene, pero ella le quitó el comunicador de sus manos, extrañándola.

La joven de lentes comenzó a configurar el comunicador, y, después de apretar un botón, apareció una pantalla digital a color frente a Samanta, quien mostraba como lloriqueaba Tagiru…


-¡AH!- Tagiru y Gumdramon se sobresaltaron al ver aparecer en el comunicador negro una pantalla digital, que mostró a Samanta, mirándolos fastidiada- ¡SAM!- se alegraron ambos.

-Habla de una vez, antes de que me arrepienta- exigió fastidiada Samanta, pero se extrañó que Tagiru la mirara, meditativo.

-Oye, Samanta. ¿Te encuentras bien?- preguntó Gumdramon, notando el parche en la mejilla de la niña, y la venda en la frente de esta- Pareces delicada-

-No he caído tan bajo como para que un digimon en pañales venga a preocuparse por mí- aseguró Samanta, sonrojando al pequeño dragón.

- ¡No me trates como a un niño!- pataleó Gumdramon, avergonzado.

-Tagiru-kun, ¿no ibas a hablar con Samanta-chan?- Nene, curiosa, se asomó a la pantalla por un lado, mientras Kiriha por el otro.

-Mm…- Tagiru asintió, mirando fijamente el rostro de la fastidiada Samanta- ¡SÍ!- sonrió, emocionado, sobresaltando a su compañero y a los que estaban del otro lado de la pantalla- ¡Sam, Sam! ¡¿Has estado antes en Tokio?!- quiso saber, sumamente contento.

-¿Antes…?- se extrañó Samanta, intercambiando una mirada con Kiriha- Mm… Ahora que lo mencionas, sí…- meditó la joven, al igual que Kiriha.

-Una vez viniste, porque tus padres tenían que visitar a los míos. Fue como en Diciembre- recordó el rubio.

-Sí, ahora lo recuerdo- meditó Samanta, frunciendo el ceño- ¿Y bien? ¿Para qué rayos…?- miró la pantalla, para ver a un emocionado Tagiru-… ¿Eh?-

-¡LO SABÍA!- Tagiru saltó de alegría, tirando sin querer a Gumdramon a la cama.

-¡Oye, Tagiru…!- se enojó el pequeño.

-¡Sam, dime! ¡¿No conociste a alguien en tu visita?!- pidió saber Tagiru, sentándose al lado de su compañero, fastidiándolo- ¡¿No conociste a algún niño bastante tierno~?!-


-¿Ah?-parpadeó más extrañada Samanta.

-Vaya, al parecer Tagiru tiene mucho interés en tu vida- sonrió Mervamon, divertida.

-Pero mira que es idiota… Admito que en esos tiempos era una estúpida chillona, pero nunca me he relacionado tanto con gente de mi edad- Samanta sacudió su mano, como si espantara una mosca- Nunca he…- pero se quedó callada…

-¿Samanta?- se extrañó Kiriha, mientras Tagiru, por la pantalla, la miraba curioso.

-Espera…- la joven comenzó a meditar, seria-… ¿Alguien…?- cerró los ojos, seria…

"-… Mi pelo…- el pequeño señaló su mechón rojo, destacándose como siempre ante su cabello café- Me dicen Bicolor porque mi pelo tiene dos colores… Detesto mi pelo- murmuro"

Samanta abrió un poco los ojos, aun meditando, recordando que, cuando conoció a Tagiru, él interrumpió su presentación su primer día de clases, y se había fijado en su cabello rojo, aunque cualquiera diría que se fijaba en sus googles

Era por el parecido con ese color de pelo curioso había hecho que siquiera mirara a ese niño…

Mechón de cabello… rojo…

"-… Una Súper Estrella…- murmuro el niño, y su rostro empezó a sonrojarse por el entusiasmo- ¿Crees… crees que pueda ser una?-

-¡Sí~!- asintió la pequeña"

Samanta se quedó en blanco, extrañando a Kiriha, Nene y Mervamon, las dos intercambiando miradas, curiosas.

-¿Sam?- parpadeó extrañado Tagiru, sin notar que la joven lo miró sorprendida, parpadeando un poco.

-Q-que estupidez. No conocí a nadie- bufó Samanta, negando con la cabeza, recuperándose de la impresión.

-¡¿EH?! – se amuró Tagiru- ¡Haz un esfuerzo por recordar, Sam!- suplicó.

-Si vas a comunicarte conmigo, hazlo por cosas importantes, perdedor- ordenó Samanta, fastidiada.

-¡Esto es importante, Samy!- aseguró llorando Tagiru, cabreando a la joven, quien apretó un botón del comunicador, haciendo que el de Tagiru soltara una onda eléctrica que no solo afectó al joven, sino también a Gumdramon, terminando en una pequeña explosión que llenó de humo la habitación del niño.

-La próxima vez que me llames por tonterías, te mataré- y Samanta cortó la comunicación, fastidiada.

En eso, se fijó que los dos jóvenes y la digimon la miraban, curiosos.

-¿Se les perdió algo?- Samanta alzó una ceja, fastidiada.

-Tu sí conociste a alguien cuando viniste aquella vez- señaló Kiriha, fastidiándola- Incluso me contaste sobre él. "Un niño extremadamente tierno con carita de melocotón" o algo así dijiste- recordó, haciendo que su prima se sonrojara de golpe al escuchar esa frase.

Mervamon se rió por lo bajo, mientras Nene se tapaba la boca para no reírse.

-Realmente, Samanta-chan, eras muy tierna de pequeña- sonrió apenada Nene, fastidiando a la niña.

Samanta hizo una mueca, molesta, y miró para otro lado, incomodando a Nene.


Mientras tanto, en el jardín…

El pequeño grupo de digimon observaba el entrenamiento de Slayerdramon y Gaiomon, mientras este último, después de un movimiento del caballero, terminó rodando por el piso, con sus espadas clavándose cerca de él.

-¿Terminaste?- Slayerdramon sacudió su espada-látigo, reordenando sus partes.

-¡AÚN NO!- Gaiomon se levantó agarrando sus espadas, y, dando un salto, se abalanzó a Slayerdramon…

-… Creo que apoyo a Seadramon al decir que preferiría que no lo entrenaran- mencionó Jagamon, haciendo que Delta A y Ryouma asintieran, de acuerdo.

-Bueno, Slayerdramon sabe lo que hace- aseguró Greymon, frunciendo el ceño, observando como ambos digimon chocaban espadas- Y tú, cálmate- le ordenó a Luke, quien miraba sus manos, moviendo los dedos rápidamente, como si contara algo.

-Eh… ¿Luke…?- se preocupó un poco Delta A.

-Luke, ¿qué tan probable sería que Sky obtuviera un xros loader, y que más encima Gaiomon fuera su compañero?- le preguntó Seadramon, tomando la atención de la nerviosa liebre.

-…- Luke parpadeó, miró sus manos, moviendo lentamente los dedos, y después al digimon-… 94%...-

Todos lo quedaron mirando, hasta Slayerdramon y Gaiomon, dejando de chocar espadas.

-¡¿EEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-

"¿C-Compañeros…?" Gaiomon miró sus espadas, sorprendido "¿T-Tan probable es…?" frunció el ceño, apretando las empuñaduras de sus armas.

-Pero… - murmuró Gaiomon, tomando la atención de Slayerdramon- Ella… No es como yo… Nunca ha quitado una vida… ¿Cómo sería posible…?-

-…- Slayerdramon lo miró frunciendo el ceño, suspiró, y le acarició la cabeza, sobresaltándolo- Yo también era un caza recompensas- confesó, sorprendiéndolo- Antes de que Alphamon-sama me entrenara en el arte de la espada, era un digimon que se intentaba ganar la vida con todo tipo de trabajo, fue por eso que Bagramon supo de mi nombre, y después de que entrenara con Alphamon, me exigió ser parte de su armada- suspiró, rascándose la cabeza- Y, bueno, sabes lo que me pasó después, pero ahora mírame. Soy un caballero, que lucha por la vida y los ideales de su compañera humana. Sky es mitad humana, mitad monstruo… No habría mucha diferencia, ¿no?- le sonrió.

Gaiomon se sorprendió, y miró sus manos…

-¿Él también…?- murmuró, extrañando al caballero- El Nerd… ¿Sería mi compañero?-preguntó, como si no le importara mucho ese detalle.

Ante eso, Slayerdramon no pudo evitar sonreír, y asentir…

-… No-

Eso sorprendió a Gaiomon, y, como los demás, miró a Luke, quien contaba con sus dedos, serio.

-¿Qué dijiste?- se sorprendió Slayerdramon- ¡Luke! ¡¿Qué probabilidades estás sacando?!- preguntó, acercándose a la liebre.

-… Las formas de actuar humanas y de los digimon varían bastante- murmuró Luke, contando- Pero, aun así, soy capaz de predecir con las probabilidades de sus actos, el momento, el lugar, el día, el clima, la salud, y con quienes estén, para tomar un resultado probable para el futuro-

-Hiciste lo mismo para lograr hacer que Shoutmon recuperara su memoria, y Ballistamon evolucionara, ¿no?- Greymon frunció el ceño, serio.

-Sí. Sabía que Tactimon se acercaba al grupo de Kudou Taiki, y deduje que, aunque él quiera matar a Kokoromon, ella es vital para el Proyecto Iluminati, así que la capturaría junto al Rey y Kudou Taiki, llevándolos con Visdom. Debía entretener a Visdom, protegiendo de los ataques al segundo grupo de rescate, permitiendo que el Rey conversara y se asustara sobre Ballistamon, quien vivió una situación similar a la suya, y tienen unos lazos de amistad profundos. Había una alta probabilidad de que, si no intervenía, y dejaba que Tsurugi Zenjirou conectara su poder con su compañero digimon, revelarían una evolución- murmuró Luke, aun contando.

-S-Sorprendente… ¿Entonces ya sabías como actuaríamos todos?- se sorprendió Ryouma, a lo que la liebre asintió.

-¿Ya lo sabías?- Jagamon miró a Slayerdramon, quien negó, mirando fastidiado a Luke.

-O sea, ¿me abandonaste sabiendo que me derrotarían fácilmente?- exigió saber pacientemente el caballero, a lo que Luke asintió, fastidiándolo.

-¡¿Y a mí qué me importa el Rey?!- Gaiomon corrió a Slayerdramon, para mirar enojado a Luke, tomando su atención- ¡El Nerd! ¡¿Por qué demonios dices que él no podría ser mi compañero?!-exigió saber.

-… Las probabilidades de que Wizardmon sea capaz de convertirse en compañero de Sky, y tuyo, si es que ella obtuviese un xros loader… Sería el 7%- murmuró Luke, serio.

Gaiomon se quedó sorprendido, al igual que los demás.

-¿T-Tan poco…?- se sorprendió Ryouma, mientras Delta A apretaba sus puños, preocupado.

-No me agrada eso- Greymon frunció el ceño, serio.

-Luke… ¿Crees que algo le pase a Wizardmon?- preguntó Seadramon, nervioso.

La liebre lo miró, y comenzó a contar, para después cerrar los ojos, y empezar a retirarse.

-¡O-OYE!- Gaiomon lo detuvo agarrándolo de una oreja- ¡CONTESTA, MALDITO!-

-¡C-Cálmate, Gaiomon!- Delta Arresterdramon lo agarró por detrás, haciéndolo soltar a la liebre.

-¡Escúchame bien, ZODIACO!- gruñó enojado Gaiomon, haciendo que Luke lo mirara, serio- ¡No me interesa que seas un tipejo más fuerte que yo, o el Rey, o que puedas destruir un mundo completo!- le aseguró enfadado- ¡Si no me dices que le puede pasar al Nerd…! ¡VOY A MATARTE!- rugió enfadado.

-¡C-C-Cálmate!- Delta A retuvo con más fuerza al samurái.

-¡Gaiomon, no ganarás nada enfadándote con Luke! – Slayerdramon se puso frente a él, serio- ¡Si él no quiere decírnoslo, es porque nuestras acciones ahora pueden interferir con la probabilidad!-

-¡¿QUÉ ME IMPORTA A MI?! ¡Lo haré hablar a la fuerza!-

-… Existe un 7% de probabilidad de que Wizardmon se vuelva compañero tuyo y de Sky- murmuró Luke, tomando la atención de todos, especialmente la de Gaiomon-… Y existe un 93% de probabilidad de que Wizardmon se vaya de este plano de la vida- Luke frunció el ceño.

-… ¿Q-Qué…?- murmuró con un hilo de voz Gaiomon.

-¿Qué quieres decir con eso, Luke?- Slayerdramon frunció el ceño, serio.

-… Los Wizardmon, o cualquier digimon sabio, tienen por naturaleza un destino místico- aseguró la liebre, comenzando a irse del jardín- Que desechan para proteger a los demás… Es por esas razones que quedan tan pocos de su especie-

-¡¿QUÉ QUIERES DECIR?!- exigió saber Gaiomon, haciéndolo detener- ¡DEJATE DE RODEOS Y CONTESTA CLARO, MALDITO!-

-…- Luke lo miró de reojo, con sus ojos rojo sin brillo, haciendo que Slayerdramon se diera cuenta que la liebre estaba enfadado-… Significa que Wizardmon hará lo imposible para proteger a Sky, con tal de dejar todo por lo que luchó, incluso dando su propia vida a cambio de mantenerla a salvo-

Gaiomon abrió los ojos, sorprendido.

-… N-No es cierto…- Delta Arresterdramon soltó al samurái, sorprendido- ¡Luke! ¡¿No crees que te hayas equivocado?!-

Luke lo miró, volvió a contar con sus dedos, y después negó.

El dragón azul cerró los ojos con fuerza.

-… Wizardmon…- Seadramon entrecerró los ojos, preocupado.

-Lo mejor será avisar a Kiriha y a los demás de esto-murmuró Greymon, a lo que Ryouma asintió, pero Slayerdramon negó.

-… A veces, cuando queremos evitar algo, hacemos que se cumpla- le recordó el caballero plateado, serio, haciendo que el dinosaurio frunciera el ceño, dándole la razón en silencio…

-… ¿93%...?- murmuró Gaiomon, apretando sus puños, tomando la atención de todos- Entonces hay un 7% de que el Nerd viva, ¿no?- miró enojado a Luke- ¡¿AUMENTARÁ ESA PROBABILIDAD SI ME VUELVO MÁS FUERTE?!-exigió saber.

-… Sí- asintió la liebre, serio.

-¡¿ENTONCES POR QUÉ PIERDO EL TIEMPO?!- Gaiomon señaló con sus espadas a Slayerdramon- ¡CONTINUEMOS CON EL ENTRENAMIENTO! ¡JURO QUE HARÉ QUE ESE NÚMERO CREZCA!-y se abalanzó al dragón, haciendo que este se protegiera con su espada, y los demás tomaran distancia.

-Esto es un entrenamiento, no una clase de asesinato- sonrió levemente Slayerdramon, sacudiendo su espada, haciendo retroceder al samurái.

-¡Para mí es lo mismo!- Gaiomon se abalanzó nuevamente al dragón.

Luke los miró entrenar, e iba a irse si Ryouma y Greymon no se le acercan. El joven con Jagamon en la cabeza.

-Luke, ¿es verdad todo…?- se preocupó el joven peliplatino, a lo que la liebre asintió, serio-… Dime… ¿tus probabilidades pueden decirnos quién ganará esta batalla?-

-… Slayerdramon- Luke miró de reojo el entrenamiento.

-¡No, no, no!- negó con la cabeza Jagamon, tomando la atención de Luke- ¡¿Nosotros o los malos?!- exigió saber, pataleando.

-…- Luke cerró los ojos, y después miró serio a Ryouma-… 50 y 50-

-¿Eh?- se extrañó el joven.

-¿Dices que ambos bandos estamos igualados?- Greymon frunció el ceño, serio.

-… Sí. El Proyecto Iluminati tiene a Visdom, ustedes me tienen en su bando- murmuró Luke- Ellos tienen a tres I.A. con los sistemas de pelea, y Jack, Sky yo los manejamos. Tienen recursos, nosotros fuerza… Ambos somos peligrosos-

-Tsch. Lo que nos faltaba- gruñó Greymon, serio.

Luke lo miró, y empezó a irse.

-¿Eh? ¿A dónde vas?- preguntó Ryouma, sorprendido.

-Debo ir a ver a Kudou Yuno- murmuró la liebre, alejándose.

-¿Y qué hay de Samanta?- gruñó Greymon.

-… Ya no puedo hacer más por ella, y ella lo sabe- Luke lo miró de reojo, y, de un salto, desapareció del lugar.

Ryouma frunció el ceño, preocupado, y miró la mansión abandonada, donde en ese momento, en el segundo piso, Nene intentaba hacer que Mervamon dejara de reírse por las frases infantiles que tenía Samanta en su juventud, quien estaba sumamente cabreada, para fastidio de Kiriha.


En su departamento, Kai dormía, cómodo, ignorando que Red Vagimon limpiaba la habitación dejando los envoltorios vacíos del suelo en una bolsa de basura, mientras MidoriGumon, sentado y cruzado de brazos en un banco de tres patas, miraba curioso al digimon rojo.

-¿Seguro que no quieres ayuda?- preguntó el digimon verde.

-Thanks, but I'm fine. I usually clean the room while Kai sleeps.- aseguró Red Vagimon, sonriendo por el ofrecimiento, mientras metía una aplastada lata de bebida en la bolsa de basura.

-Y supongo que él te lo exige- MidoriGumon miró fastidiado al joven rubio, quien dormía sin problemas.

- No -negó Red Vagimon, tomando la atención del dragón verde- I do it on my own...-le aseguró- I think that is all I can do for him-admitió, mirando preocupado a su compañero dormir.

MidoriGumon frunció el ceño, y miró a Kai…

La vida de un niño abandonado por sus padres era demasiado dura…

-Kai-kun- escucharon, mientras tocaban la puerta de la habitación.

-¿Eh? ¿El vejestorio?- parpadeó MidoriGumon, sorprendido.

-Sir, you have visits- el digimon rojo comenzó a zarandear suavemente a su compañero.

-G-G…- el rubio abrió sus ojos negros, comenzando a despertar- ¿Q-Qué pasa, Red Vagimon?- se sentó, bostezando, restregándose un ojo.

No fue necesario que su compañero hablara, ya que se escuchó el sonido de llaves, y la puerta del desordenado departamento se abrió, mientras el Relojero entraba, sacudiendo unas llaves en su mano, con unas bolsas de supermercado en el brazo.

-Kai-kun, deberías de dejar de poner tus llaves de repuesto en el macetero del pasillo- le pidió el Relojero, cerrando la puerta y colgando la llave detrás de ella.

-No me importa que vengan a robar- aseguró Kai, adormilado- No hay nada de valor aquí- bostezó, y se tiró a la cama, tapándose con la sabana que le había puesto su compañero la noche anterior- Déjame dormir…-

MidoriGumon suspiró, fastidiado.

-Me importa si vienen a robar si tú estás aquí- le aseguró el anciano al joven, acercándose a la cama.

-Pues yo no los detendría- bostezó Kai, con sueño.

El Relojero negó con la cabeza, mientras Red Vagimon se rascaba la cabeza, preocupado.

-Kai-kun, ¿viste la hora?- el anciano miró el reloj de pared- Ya van a ser las doce del día- comenzó a darle golpecitos con su bastón- Vamos, a levantarse, jovencito-

Ante tanta insistencia, Kai se volvió a sentar, adormilado, con su cabello rubio más desordenado que de costumbre.

-¿De nuevo te dormiste sin ponerte el pijama?- suspiró el Relojero, negando- Kai-kun, deberías tener más cuidado de tu propio aseo personal- le dio unos golpecitos en la sien al rubio, hasta que este volvió a echarse a la almohada, durmiendo-… ¿A qué hora se durmió?- miró a Red Vagimon, quien suspiró.

-He fell asleep at about one am-

-Ya veo, con razón tiene tanto sueño- el Relojero miró como el joven dormía- ¿Qué le va a hacer?-se acomodó la gorra.

-¿Qué vas a hacer?-lo quedó mirando MidoriGumon, alzando una ceja, algo desconfiado.

-Darle el beso de buenos días~- sonrió el anciano, dándole un escalofrío a ambos digimon- ¡Kai-kun~! ¡Despierta~!-

El rubio frunció levemente el ceño, y abrió sus ojos, para ver aterrorizado al anciano acercándose a él…

-¡GHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- resonó en todo el edificio.

-¡¿Q-Qué intentabas hacerme, estúpido pedófilo?!- exigió saber Kai, apoyándose en la pared, mirando enojado al anciano al que le había lanzado su almohada, tirado en el piso.

-Kai-kun, no me insultes de esa manera- pidió el relojero, quitándose la almohada de la cara.

-MidoriGumon, don't laugh-le pidió Red Vagimon al dragón verde, quien se abrazaba el estómago mientras se reía- It was chilling- admitió, incomodo.

-¡¿Y qué rayos haces aquí?!- exigió saber Kai, mirando molesto al anciano, quien depositaba las bolsas que había traído en la mesa, limpia gracias a Red Vagimon- ¡Siempre vienes…! ¡Esta no es tu casa! ¡Y no te instales a tomar desayuno!- agregó, bajándose de la cama, al ver que el hombre dejaba cuatro sopas instantáneas en la mesa.

-Kai-kun, ya es medio día, es hora del almuerzo- corrigió el Relojero, poniendo botellas pequeñas de bebida- Voy a hervir el agua, mientras quiero que te bañes, o al menos te laves la cara- le pidió, acercándose a la cocina.

Kai hizo una mueca molesta, algo sonrojado por tanta atención.

-¡No recibo ordenes tuyas…!- aseguró, entrando al baño- ¡Y no me gusta que te metas en mi vida, viejo!- agregó, asomándose antes de cerrar.

El Relojero, después de prender el hervidor, lo miró extrañado, y se rió por lo bajo.

Después de que Kai se aseara, salió del baño, para darse cuenta que el anciano y los dos digimon habían puesto cuatro sillas, para ellos cuatro, frente a la comida instantánea ya lista.

Kai frunció el ceño, algo sonrojado y molesto…

Desde que había empezado a trabajar para el Relojero, este, de alguna forma u otra, había conseguido la dirección de su departamento, y todos los días le llevaba algo para el almuerzo, diciendo que no quería que se alimentara mal, porque sabía, gracias al boca floja de Red Vagimon, que él no solía almorzar.

-Sir, lunch is ready- le avisó Red Vagimon, tomando su atención.

-Y-Ya lo sé- murmuró de mala gana el rubio, sentándose al igual que los demás- ¿Y cuándo dejarás de hablar en inglés? Es molesto- agregó, comenzando a comer.

-Vamos, Kai-kun. Red Vagimon no es el único digimon que habla en Inglés- le aseguró el Relojero, también comiendo, al igual que MidoriGumon y el digimon rojo- Todos los digimon, aunque entienden todos los idiomas humanos, hablan según su programa. Hay digimon que hablan en alemán, en español, en italiano, en francés, en…-

-Sí, sí, sí- lo ignoró Kai, tomando un sorbo de bebida- Y deja de meterte a mi casa y traerme comida- pidió molesto- No necesito a una niñera de la edad media-

Ante eso, MidoriGumon se rió por lo bajo.

-Kai-kun, ¿cuántos años crees que tengo?- preguntó el anciano, con una gota en la cabeza.

-¿Del primer o segundo ciclo?-

Ambos digimon se aguantaron la risa.

El Relojero suspiró.

-Cambiando de tema, Kai-kun. Tal vez te interese leer esto- el anciano sacó de una de las bolsas que trajo un periódica, y se lo dio al joven.

-¿Sigues buscando si perdiste en…?- se fastidio Kai, pero se sorprendió al ver la noticia:

"Sin noticias. Aonuma Saburo, hijo de Aonuma Shun, quien fue secuestrado hace dos noches por un grupo de personas de quienes se sospechan ser los responsables de los atentados en contra de la familia, no muestra signos de su paradero, por lo que la policía está haciendo todo el esfuerzo para encontrarlo"

-Al parecer, la misión de rescate de Taiki-kun y el resto del Xros Heart funcionó- sonrió el Relojero, comiendo- Saburo-kun se encuentra viviendo desde ayer con Taiki-kun, y la policía no sospecha en lo absoluto de la familia del entrenador de la selección de futbol de Japón, ya que no saben la conexión entre ambas familias, así que no tienen nada que temer- tragó, y se dio cuenta que Kai estaba sorprendido-… ¿Leíste esta noticia ayer?-

-Kai se quedó ayer todo el día trabajando en sus redes- respondió MidoriGumon, tomando un sorbo de bebida- No nos enteramos de nada, ¿y por qué no viniste ayer?- preguntó, curioso.

-Yo tenía unas cosas que hacer~- sonrió el Relojero.

-Tsch. ¿Y a mí qué me interesa esto?- Kai estrujó el periódico, y lo lanzó, fastidiado.

-¡GHA! ¡Kai-kun, no había terminado el Crucigrama!- se sobresaltó el anciano.

-¿Y?- Kai continúo con su comida, fastidiado, ignorando que deprimió al viejo- ¿Y qué tienen de especial los Aonuma?- preguntó, tomando la atención del pobre anciano- Lo único que sé es que debemos derrotar a todos los Kopierer que podamos, y si es posible proteger a los gallinas del Xros heart… - le recordó, algo molesto- Tampoco me has dicho por qué debemos vigilar Digimon Land, ni qué tan importante es esa V-mon, además de ser la última-apretó sus puños, ya molesto con eso.

-…- el Relojero lo miró, sintiendo que también MidoriGumon y Red Vagimon lo miraba, curiosos- Escucha, Kai-kun- se acomodó los lentes rojos, serio- Hay cosas que debes saber, y otras no. ¿Lo entiendes?-

-¡Claro que no!- Kai se levantó, enojado- ¡¿Qué te cuesta compartir un poco de la verdad conmigo?!-

-No es que me cueste, es solo que creo que lo mejor para ti es no saber demasiado…-aseguró serio el anciano.

-¡¿LO MEJOR PARA MI?!- se enfadó Kai, golpeando la mesa con sus manos, mirando enojado al Relojero- ¡¿Y a ti qué te interesa mi bienestar?!- exigió saber- ¡Eres un adulto! ¡Los adultos son egoístas, piensan en ellos, y si es necesario abandonar a los que no le sirven, lo hacen!-

-… Sir…- se preocupó Red Vagimon.

Kai se percató que su compañero lo miraba, preocupado, y se molestó consigo mismo.

-… Lo malinterpretas todo, Kai-kun- le aseguró serio el Relojero- No globalices tu idea de los adultos porque tus padres no te dieron muy buena, imagen, porque…-

-¡PORQUE NO IMPORTA!- lo calló Kai, enojado- ¡Lo que importa ahora, es que tú solo me usas como un peón que no sabe cuidarse por sí mismo, al que no dices nada pero le exiges todo! ¡Trabajé en esas trampas que me pediste, y aun así no confías en mí para decirme qué es lo que pasa!- señaló las trampas arrinconadas en el departamento, siendo lo único ordenado en el lugar.

-… Oye, Kai…- murmuró MidoriGumon.

-¡Me harté! Iré a caminar- el rubio, ya enojado, simplemente se dirigió a la puerta.

-S-Sir!- se preocupó Red Vagimon, bajándose de la mesa- Your xros loader-agarró el aparato café que estaba en la cama, y se lo tendió al joven.

-… Déjame un minuto de mi vida sin los digimon- lo miró molesto Kai, abriendo la puerta y cerrándola, enojado.

Al verlo irse así, Red Vagimon miró el xros loader, deprimido.

-¡Oye, vejestorio, te pasaste!- le gruñó MidoriGumon al Relojero, quien meditaba, serio- ¡Tal vez yo aguanto que ocultes tanta información, pero eso es porque soy un adolescente de 16!- aseguró- ¡Pero Kai solo tiene 13 años! ¡Aun es un niño! ¡¿No comprendes que es menos tolerante que yo?!-

-… ¿Lo dices por Gumdramon?- preguntó el anciano, dejándolo callado.

-… Yo…- murmuró el dragón, y se sobresaltó cuando el viejo suspiró, apesadumbrado.

-Sí. Se me pasó la mano~- admitió, rascándose la cabeza- Lo siento, Red Vagimon~- se disculpó, tomando la atención del digimon rojo.

-Y-Yes… No problem- murmuró Red Vagimon, mirando preocupado el xros loader café.

El anciano lo miró un rato, y después chocó palmas, tomando la atención de ambos digimon.

-Me decidí~- sonrió el Relojero, extrañando al Gumdramon y al Red Vagimon- Voy a adoptar a Kai-kun-

-…-

-¡¿AH?!- lo quedaron mirando ambos digimon.

-¡¿D-De qué hablas?!- exigió saber MidoriGumon, sorprendido.

-Soy consciente de la situación familiar y abandono que sufre Kai-kun- aseguró el anciano- ¿Lo sabías? A mí también me abandonó mi padre de pequeño- comentó, sorprendiendo a ambos digimon- Por culpa de eso, cometí varias estupideces que ahora estoy pagando- se rascó la mejilla, algo avergonzado, extrañando a MidoriGumon- Temo que Kai-kun pueda caer en lo mismo, así que me aseguraré de adoptarlo, y criarlo, para evitar que algo malo también le pase- sonrió, y mirando por la ventana del departamento, donde pudo ver al joven rubio caminar por la calle, y doblar la esquina.

Bagramon sonrió.


-Tsch. Estúpido vejestorio…- murmuraba enojado Kai, con las manos en los bolsillos de su pantalón negro- Sino confía en mí, entonces que deje de pedirme mi ayuda…-

"-No es que me cueste, es solo que creo que lo mejor para ti es no saber demasiado…-aseguró serio el anciano."

Kai apretó sus dientes, enojado.

¿Por qué los adultos siempre pensaban eso…? Siempre creían que era mejor para él estar al margen de todo, siendo ignorante de lo que lo rodea, para después terminar en un sucio departamento que le alquila su padrino, porque sus queridos padres lo abandonaron, desapareciendo sin decir nada hacia un año…

Pero él lo sabía, gracias a unos mensajes que había leído en el celular de su padrino…

Sus padres se habían ido a vivir a otro país… Y lo dejaron porque lo consideraron una carga…

Se detuvo, y golpeo con su puño el poste que tenía al lado, enojado…

Odiaba a los adultos… Odiaba que lo consideraran un inútil que no debe saber nada, y solo debe actuar, como si fuera una mascota reemplazable sin ninguna inteligencia que lo hiciera valerse por si mismo...

En eso, comenzó a vibrar su celular en su bolsillo, sorprendiéndolo.

¿No lo había dejado en el departamento?

-¿Ahora qué?- Kai sacó su celular de doble tapa negro con bordes rojo- ¿Alo?- contestó a la llamada…

La voz que escuchó hizo que abriera sus ojos negros, sorprendido.

-¡¿Tú?! ¡¿Cómo obtuviste mi número?!- exigió saber, enojado y alarmado- ¡Ya cumplí con mi parte y fallé…! ¡¿Qué acaso quieres que te devuelva las trampas?!- preguntó molesto, pero lo que escuchó lo sorprendió-… ¿Qué quieres que haga qué…?- entrecerró los ojos, serio-… No, no estoy haciendo nada importante, pero…- empezó a hablar, pero con quien hablaba lo interrumpió, y colgó.

Kai se quedó quieto, y miró su celular, para ver en la pantalla que este decía "Llamada finalizada"…

-…- el rubio frunció el ceño-… No pierdo nada con ir- y, guardando su celular, emprendió camino…


En la escuela…

La clase de Taiki transcurría sin ningún problema.

El joven escribía lo que dictaba el profesor de historia, al igual que el resto de sus compañeros.

Taiki ahora traía un nuevo atuendo.

Tenía polera manga larga roja con bordes blancos, y una pequeña chaqueta gris oscuro sin mangas y abierta, pantalones negros, y zapatos rojos. Se podía ver que su mano derecha estaba vendada, lo cual el día anterior ya había explicado a sus compañeros como un corte que se había hecho

Habían pasado dos días desde el rescate de Saburo, junto con el regreso de Shoutmon. A causa de la técnica que les había lanzado Tactimon, la ropa de Taiki se había degastado lo suficiente para que su madre decidiera que era el momento de un cambio, y no solo él. Tagiru y Yuu también comenzaron a usar nueva ropa, ya que, como él, la anterior había sufrido mucho desgaste, y la de Tagiru tenía una mancha de sangre que hizo que la madre de este le ordenara dejar de ayudar perros heridos en la calle (lo cual era la excusa de los padres de Taiki para explicar la suciedad en la ropa)

Aunque estaba atento a lo que dictaba el profesor, Taiki no podía evitar preguntarse como estarían las cosas con Kiriha. Si su amigo estaba con Samanta, tal vez estuviera ayudando a recuperarse, o planeando algo en contra del Proyecto Iluminati.

El profesor dejó de dictar, y escribió en el pizarrón unas preguntas que los alumnos debían contestar de compresión lectora con respecto a lo dictado, haciendo que los jóvenes comenzaran con la tarea.

Taiki apoyó su lápiz en su mejilla, pensativo, antes de comenzar a responder.

Estaba feliz.

Cuando Wisemon se recuperó, comenzó de inmediato el trabajo del antídoto junto a Wizardmon, y lo bueno fue que, aunque no quería, Tagiru se llevó a V-mon a su xros loader, porque el día anterior el digimon dragón, en un intento de ayudar, había logrado hacer tal explosión dentro del xros loader, que por unos momentos la pantalla de este se había puesto negra.

Eso sí había asustado a Taiki, pero cuando todo se calmó, Wisemon le aseguró que V-mon estaría todo el día "fuera de servicio" con los golpes que le habían dado Shoutmon, Jack, Rapidmon, Revolmon y Pinocchimon.

Al recordar a Jack, Taiki se preguntó cómo estaría.

Jack, junto a Sky, Rapidmon, Bearmon y Saburo, estaban en su casa, ayudando a sus padres a ordenar el sótano, ya que, como dijo su madre, al parecer Saburo estaría un buen tiempo con ellos, y no planeaba que él durmiera en el sofá.

Taiki sonrió levemente, terminando de escribir la respuesta de la última pregunta, y miró la ventana de la sala, que daba al patio, mostrando el cielo azul del día.

El hecho de que Shoutmon lo recordara… Volviera a ser él, le causaba una gran felicidad, especialmente ese día, donde tendrían al fin la final de Basquetbol Callejero.

Aun así, no podía desmentir que estaba algo preocupado por su compañero, ya que este no había mostrado mucho ánimo en querer conversar con la DigiMemory de Omegamon, o entrar al Xros loader de Yuu para hablar con DarkKnightmon…

Al parecer, Shoutmon no quería forzar las cosas, quería que todo pasara con el tiempo… Aunque aún no le había dicho exactamente qué fue lo que lo hizo recordarlo, además de su lazo con Ballistamon…

Bueno, Shoutmon estaba con Kokoromon, así que no se preocupaba. Ambos se cuidaban mutuamente.

Shoutmon había aceptado que Kokoromon no lo había engañado ocultándole lo de Apocalymon, y le agradeció por estar con ella, conmoviendo a la digimon y haciendo que lo abrazara… para que V-mon arruinara el momento poniéndose entre ambos.

Taiki suspiró…

Realmente, era bueno que ese día V-mon no estuviera en su xros loader… Causaba muchos problemas…

-¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO?!-

La voz de Shoutmon resonó en toda la sala, haciendo que Taiki se sobresaltara, mucho más que el resto de sus compañeros, que se miraron, extrañados.

-¿Q-Qué fue eso?- preguntó uno de los jóvenes.

-Tal vez fue el profesor de matemática observando las notas- se rió levemente una de las amigas de Karin, haciendo que la joven pelinegra sonriera incómoda.

-Les quedan cinco minutos- el profesor de historia se acomodó los lentes- Recuerden que hoy salen temprano. Termina la clase y quiero que dejen sus cuadernos con el cuestionario en mi escritorio-

Por lo que dijo, los jóvenes continuaron con la tarea, aunque Taiki, quien estaba sumamente avergonzado, se tapó el rostro con su cuaderno, en el cual ya había terminado la tarea…


Xros loader…

Los digimon del Xros Heart miraron nerviosos a Shoutmon, quien leía atónito el mensaje digital que le acababa de entregar Lunamon, quien sonreía, incómoda.

-¡¿U-UN MES…?!- Shoutmon miró atónito a Spadamon y Lunamon- ¡¿CÓMO ES POSIBLE QUE APOLLOMON, STIGMON Y PHARAOMON FIRMARAN ESTO?!- exigió saber, sudando a mares.

-B-Bueno… Creo que los convenció Olegmon-sama- sonrió nervioso Spadamon.

-¡ESTÚPIDO PIRATA! ¡NUNCA DEBÍ NOMBRARTE MINISTRO!- Shoutmon se rascó la cabeza, exasperado.

-Cálmate, Shoutmon- le pidió Jijimon, con una gota en la cabeza.

-¡¿QUE ME CALME?!- se enojó Shoutmon, guardando el mensaje en el cubo digital- ¡TENGO UN MES PARA BUSCAR ESPOSA! ¡¿CÓMO QUIERES QUE ME CALME?!-

-Se equivoca, Shoutmon-dono- corrigió Knigthmon, tosiendo, tomando la atención del grupo- En realidad, solo le quedan dos semanas, ya que el plazo vence hasta el último día del mes de Octubre en el año 2012- se explicó, dejando en blanco a los digimon presentes.

-¡¿QUÉ HARÉ?!- Shoutmon se agarró la cabeza, desesperado- ¡NO PUEDO PEDIRLE A KOKOROMON…!-

-¿Qué cosa?- se le acercó la V-mon naranja, sobresaltando a todos los presentes.

-¡¿K-Kokoromon?!- Shoutmon retrocedió de inmediato, sudando a mares- ¡¿N-No estabas con Wisemon y Wizardmon?!- preguntó, observando el laboratorio que había a unos metros del grupo del xros heart, sacado del libro de Wisemon, quien trabajaba en silencio con el mago verde con unos químicos.

-Sipi, pero te escuche gritar y me preocupé- sonrió Kokoromon, sonrojando a Shoutmon- ¿Qué pasó? ¿Sucedió algo malo?- se preocupó un poco.

-¡¿M-MALO?! ¡NO! ¡P-PARA NADA!- se rió exageradamente Shoutmon, mientras los demás digimon asentían rápidamente con la cabeza, apoyándolo.

-Oh, que bueno- sonrió inocentemente Kokoromon- ¿Y qué es eso?- señaló el cubo digital que tenía el dragón en la mano, sobresaltándolo- ¡Se parece a los comunicadores de Jäger!- le comentó.

-¡S-S-í…!- asintió Shoutmon, ocultando el cubo en su espalda, y lanzándoselo a Pinocchimon, quien lo guardó de inmediato sin que Kokoromon se diera cuenta.

-¿Estás ocupado?- sonrió Kokoromon.

-B-Bueno…- Shoutmon se acomodó la bufanda, aun nervioso.

-Shoutmon ya se informó de todo lo que debía informarse~- Lillymon se acercó por detrás al dragón, sobresaltándolo- ¡Así que te lo devolvemos, Kokoromon-chan~!-le dio una palmada en la espalda, acercándolo a Kokoromon.

-¡Gracias~!- sonrió la V-mon- ¡Ven, Cuernomon! ¡Quiero hablar contigo!- sin darse cuenta del nerviosismo de su pareja, lo abrazó del brazo, y comenzó a caminar con él, alejándose del grupo…

Cuando estuvieron lejos, los digimon del Xros Heart suspiraron, aliviados.

-Kokoromon es tan inocente que a veces da miedo- admitió Revolmon, rascándose la frente con el borde de su pistola.

-Sí- asintió de acuerdo Pinocchimon, lanzando al aire el cubo con el mensaje del infierno.

-Lillymon-dono, ¿por qué hizo que Shoutmon-dono se fuera? Aún tenemos que ver el asunto del matrimonio- señaló Knigthmon, intrigado.

-¿No es obvio?- bostezó Bastemon, acurrucada en el piso digital, tomando la atención de los demás- Para que una flor crezca… Debe ser cuidada…- y comenzó a dormitar.

-Exactamente- sonrió Lillymon, contenta- Si queremos que el amor de Shoutmon y Kokoromon crezca, entonces deben estar más tiempo juntos-

-…- ChibiKamemon comenzó a meditar, extrañado-… ¿No es ya grande su amor?- preguntó el pequeño, curioso, haciendo que los digimon intercambiaran miradas.

Sonrieron.

Tenía razón el pequeño.


-¿Q-Qué pasa, Kokoromon?- le preguntó Shoutmon, extrañado, mientras ella lo hacía caminar, hasta alejarse bastante de los demás digimon.

-Nada- sonrió la V-mon, deteniéndose, sonriendo contenta- Solo quiero pasar el tiempo contigo, Cuernomon-

Ante eso, el dragón se sonrojó, y sonrió levemente. Se sorprendió un poco cuando Kokoromon lo abrazó, haciendo que él sonriera y correspondiera al gesto.

Después pensaría lo de aquella carta infernal… Ahora, quería estar con la digimon que amaba.

-… Hacía mucho tiempo que no podíamos estar juntos, así de tranquilos- murmuró Kokoromon, levantando la cabeza, para mirar a su pareja-… Tú sabes, desde Pe… Ah…- suspiró tristemente.

-Kokoromon- la miró Shoutmon, preocupado, acariciándole la mejilla.

-L-Lo siento… Es que yo…- Kokoromon se sentó, a lo que Shoutmon la imitó-… No puedo olvidar lo que pasó-

-Y eso será lo mejor- Shoutmon tomó la mano de la digimon, haciendo que lo mirara con sus ojos rojo oscuro-… Lo peor que podríamos hacer por nuestros compañeros caídos es olvidarlos. Mantelo aquí, Kokoromon- indicó con su dedo el pecho de Kokoromon- Y nunca más sentirás tristeza-le sonrió.

Kokoromon sonrió, agradecida, y tomó la mano de Shoutmon, extrañándolo.

-Tú también estás ahí- le aseguró.

El dragón sonrió, se acercó a Kokoromon, y, cerrando los ojos, le dio un suave beso en los labios, a lo que ella cerró los ojos.

Se separaron lentamente, se miraron un rato y sonrieron sonrojados, algo divertidos por la expresión del otro.

Pero, para sorpresa de Shoutmon, Kokoromon lo abrazó por el cuello y lo besó, dejándolo más sonrojado de lo que estaba.

-Te amo, Shoutmon- le sonrió Kokoromon, contenta.

El dragón se quedó sorprendido, no solo porque ella lo llamó por su nombre, sino porque le había dicho algo así con aquella sonrisa tan tierna…

-J-Jejeje- se rió levemente Shoutmon, extrañando a Kokoromon, quien lo miró curiosa, con su normal aire de inocencia- ¡Ven aquí!- la abrazó, comenzando a hacerle cosquillas.

-¡N-No…! ¡P-Para…!- se reía Kokoromon, pero el dragón, sonriendo, no la soltó, sino que la atrajo más a él, sin dejar de hacerle cosquillas en la cintura- ¡Contraataque~!- ella le siguió el juego, haciéndole cosquillas a su pareja.

-¡GHA! ¡NO! ¡K-Kokoromon…!- Shoutmon retrocedió de inmediato, con lágrimas de risa en sus ojos- ¡N-No me hagas cosquillas!-

Kokoromon lo miró curiosa.

-Oh~ Alguien es Cosquillosomon~- sonrió la digimon, levantando tenebrosamente sus manos, asustando a Shoutmon.

-¡E-Está bien! ¡Tú ganas esta, Kokoromon!- Shoutmon retrocedió otro poco, pero su pareja se le tiró encima, comenzando a hacerle cosquillas- ¡NO! ¡J-JAJAJA! ¡NO! ¡K-KOKORO…! ¡JAJAJAJA!-pero la digimon le hacía cosquillas de tal forma, que se retorcía de risa en el piso, llorando de risa.

-¡Mirad, todos~! ¡El Rey cosquilloso del mundo digital~!-sonreía divertida Kokoromon.

Después de un rato de "tortura…"

-¡He ganado!- sonrió contenta Kokoromon, sentada en frente del exhausto Shoutmon, quien estaba tirado en el piso, cansado- ¡Corónenme!-

-S-Sí…- jadeo agotado Shoutmon, hasta darse cuenta de lo que dijo Kokoromon- ¡¿Qué?!- se sentó de golpe, extrañándola- ¡¿Q-Qué te coronen?!-preguntó, bastante sonrojado.

-Claro. ¡Kokory ganó la guerra de las cosquillas~!- sonrió inocentemente Kokoromon, y se extrañó cuando su pareja se tiró al piso, aliviado y algo fastidiado- ¿Quieres la revancha, Cuernomon?- preguntó, curiosa.

-… Olvídalo- suspiró Shoutmon, y miró a Kokoromon, quien ladeó la cabeza, curiosa, haciéndola ver tierna e inocente-… Oye-

-¿Sipi?- parpadeó Kokoromon, y se extrañó cuando el dragón rojo la tomó suavemente de la mano, poniéndola encima de él, sonrojándola.

-… ¿Sabes algo curioso?- le preguntó Shoutmon, extrañándola. Ella negó de inmediato- Je- la besó tiernamente- Yo también te amo-

Kokoromon se sonrojó, y, sonriendo contenta, se acurrucó en el pecho del dragón.

-… ¿Sabes algo más?- le preguntó Shoutmon, tomando su atención- Je, también te pareces a mi madre-

-¿Eh?- Kokoromon se sentó, al igual que el dragón rojo- ¿Hablas de Kisakimon? ¿La recuerdas?- preguntó, curiosa.

-Je… Sí. Recuerda que recuperé todas mis memorias, incluido el tiempo que pasé con mis padres- sonrió Shoutmon, sin evitar sonrojarse de la emoción, a lo que Kokoromon sonrió enternecida- Ella era hermosa, Kokoromon- le aseguró, colocando su mano en su pecho- Je… Tienes una mirada parecida a la de ella- le aseguró, sonrojándola- Tierna y decidida-

-… Cuernomon…- se sorprendió Kokoromon- ¡Que tierno eres~!- lo abrazó, haciendo que sonriera algo incómodo por su actitud inocente- ¡Al menos estás dejando atrás los pasos de Pervertidomon~! - sonrió aliviada, incomodando más a su pareja.

Shoutmon la miró, sin evitar sonreír. Ella estaba contenta, especialmente porque se estaba trabajando, ahora mismo, con respecto al antídoto…

-Kokoromon, recuerda tu promesa- le pidió Shoutmon, tomándola de las manos, extrañándola- ¿Qué harás cuando derrotemos al Proyecto Iluminati?-sonrió.

-Mm…- la digimon se cruzó de brazos, pensativa- ¡Ah!- recordó, y abrazó contenta a su pareja- ¡Ponerme al día con mis estudios digitales~!- sonrió, entusiasmada.

-Sí, y haré todo lo posible por ayudarte- Shoutmon le acarició la cabeza.

Ella sonrió, contenta.


En el mundo humano.

En la escuela, sonó la campana, haciendo que terminaran las clases.

-¡Adiós, clases~!- Tagiru se levantó, estirando sus brazos, bastante contento, ignorando como se retiraban sus compañeros.

El joven llevaba sus típicos googles, pero ahora también tenía puesto una polera azul con bordes amarillos, con una estrella en un hombro y una luna en el otro. Tenía puesto unas muñequeras moradas, pantalón corto color gris, medías cortas color morado, y zapatillas azules.

-¿Y ahora por qué te entusiasmas tanto?- lo miró fastidiada Mami, guardando sus cosas.

-¿Ha sucedido algo bueno?- Miho se acercó a Yuu, extrañada.

-Está así desde la mañana, pero no ha dicho que le alegra- suspiró el joven rubio.

Yuu ahora llevaba una chaqueta gris, abierta, mostrando su camisa amarilla. Tenía pantalones negros, y botines del mismo color, aunque con bordes amarillos.

-Tal vez sea porque hoy tienen el partido final de basquetbol- sugirió la joven, acomodándose los lentes de marco redondo.

-Conociéndolo podría ser cualquier cosa, pero creo que tiene razón, Miho-san-Yuu le sonrió a Miho, quien correspondió a la sonrisa- ¿Va a venir a vernos?- preguntó.

-B-Bueno…- se sonrojó la joven, algo nerviosa.

-¡Yuu-sama~!- Mami y sus dos amigas se acercaron a ambos, sobresaltándolos- ¡Claro que iremos a verlo~!- aseguró.

-¡Oye, Mami! ¡No solo Yuu será quien juegue!- señaló Tagiru, fastidiado.

-Será Yuu-sama quien dé el punto ganador- aseguró Mami.

-¡NO! ¡Seré yo! ¡Soy YO la súper estrella!- pataleó el joven de mechón rojo.

-¿Aún sigues con lo de súper estrella?- lo quedó mirando la niña, cruzándose de brazos- Tagiru, entiende que nunca podrás opacar a Yuu-sama-

-¡Te equivocas! ¡Demostraré, con mi alma ardiente, de que seré una gran súper estrella!- sonrió seguro Tagiru- Además, se lo prometí a alguien especial para mí- agregó, acomodándose los googles, sonriendo seguro.

-¿Eh?- parpadeó Mami, mientras los demás intercambiaban miradas, extrañados- ¿Quién?-

-Jijiji. No te lo planeo decir~- sonrió burlón Tagiru.

-Entonces no es nadie, y lo estás inventando todo- lo quedó mirando Yuu, terminando de guardar sus cosas.

-¡Si es alguien!- se enfadó Tagiru.

-Deja de mentir, Tagiru- suspiró Yuu.

-¡¿Quieres pelea?!- el joven de googles comenzó a chocar nariz con el rubio, echando humo de la nariz.

-¡No, no quiero! ¡Solo quiero que te comportes, aunque es mucho pedir!- aseguró Yuu, molesto.

-¡Tagiru, deja de meterte con Yuu-sama!- pataleó Mami, apoyada por sus amigas.

Miho sonrió, incómoda.

-Tagiru, Yuu. Guarden sus energías para esta tarde- escucharon, y miraron a Taiki asomarse por el pasillo, sonriendo.

-¡Taiki-san!- sonrió Tagiru, alejándose del fastidiado Yuu y acercándose a su amigo- ¡¿Eh?! ¡¿P-Por qué está tan rojo?!- se preocupó, ya que el líder del Xros Heart tenía un leve rubor en las mejillas.

-B-Bueno… S-Se los contaré en el camino- prometió algo apesadumbrado Taiki.

-¡Bien~!- sonrió entusiasmado Tagiru, saliendo de la sala- ¡Una buena charla antes de la victoria! ¡Suena bien, Taiki-san~!-

-Hay que ver…- suspiró Yuu, poniéndose la mochila- Bueno, Miho-san, nos vemos- se despidió de la joven.

-Sí. Espero poder ir a verte, Yuu-kun-sonrió Miho, sonrojándolo levemente.

Yuu parpadeó, y, algo apenado, salió de la sala, comenzando a caminar por el pasillo, ignorando como Tagiru le contaba a Taiki de que el padre de Masaru, quien tenía aquella tienda de ramen en la que habían hecho una cacería antes, les había prometido un plato gratis después del partido…


Residencia Kudou

-¡Bien~!- sonrió contenta Yuno, observando, junto a su marido, Saburo, Jack, Sky, Rapidmon y Bearmon el espacio y orden que habían puesto en el sótano de la casa, limpiado de suciedad y arañas, donde reposaba una cama recién instalada, junto a una alfombra y hasta una mesita de noche.

-¡Kudou-san…! ¡No tengo palabras…!- Saburo se restregó los ojos, llorando a mares, sin darse cuenta que Vormundmon, en su xros loader, bufó fastidiado, en cambio D'arcmon sonrió con una gota en la cabeza.

-Vamos, después de todo, sería feo de nuestra parte que no tuvieras un lugar para dormir- sonrió Etsu, acariciándole la cabeza al joven.

-¡Gracias…!- lloró Saburo, abrazando exageradamente al entrenador del equipo de futbol, incomodándolo un poco.

-Entiendo la habitación de Saburo- admitió Jack, rascándose la cabeza algo sonrojado, haciendo que su hermana sonriera- Pero… ¿Por qué nos dieron esto a nosotros?- preguntó.

Se refería a sus nuevas ropas.

El matrimonio Kudou le había entregado a Jack una polera azul y chaqueta negra, en cambio a Sky un pollerón verde oscuro con bordes de una tonalidad más clara.

-¿Eh? Pero si la mayoría de sus ropas siempre están algo degastadas- señaló Yuno, extrañada- Además a Sky-chan se le rompió el brazo de su antiguo pollerón. No iba a dejar que usara semejante cosa- agregó, moviendo la mano como si espantara una mosca.

-¡Gracias~!- Sky la abrazó, contenta.

-¡Kya~! ¡Sky-chan, eres tan tierna como Kokoromon-chan~!- aseguró Yuno, correspondiendo al abrazo, incomodando al resto de los hombres.

-¡Cama blandita, muy blandita!- Bearmon ya había empezado a saltar en la cama de Saburo, quien estaba recostado, disfrutando de lo esponjosa que era su almohada.

-Bear, deja de jugar- pidió Rapidmon, mirándolo algo fastidiado.

-Anciano- murmuró el pequeño.

-¡¿Qué dijiste?!- se molestó la liebre, acercándose a él.

-¿Viejo? ¡Gruñón! ¿Antigüedad?- sonrió el osito, incómodo- ¿Digimon caducado?- sugirió, fastidiando más a Rapidmon- Me doy-

-¡TE LANZAS!- el digimon lo agarró de los tirantes de su jardinera roja, y, saliendo del sótano, lo lanzó por la ventana, sobresaltando a Etsu y a Jack.

-R-Rapidmon-san, eso fue innecesario- Etsu se rascó la mejilla, incomodo, a lo que la liebre digital bufó, fastidiado.

-¡Bueno, es hora de ir a apoyar a Taiki~!- avisó Yuno, saliendo como los demás del sótano, dirigiéndose al salón- ¡Quiero que todos digan YAI, cuando mi hijo gane!- pidió.

-¡YAI~!- sonrió Sky.

-¿Realmente debemos mostrarnos?- preguntó Jack, algo incómodo- Digo, no es como si hubiera una organización peligrosa tras la cabeza de mi hermana y la mía- ironizo, incomodando a Etsu, quien sacaba las llaves del furgón del estante.

-Vamos, si tomas tu forma humana no se darán cuenta que eres Jack-kun- sonrió Yuno, incomodando más a la liebre- Además, Rapidmon y Luke nos estarán vigilando-

-Sé que nosotros vamos a hacerlo, pero aun así tomarse esto de manera tan ligera… Un minuto, ¡¿Qué?!- se dio cuenta Rapidmon.

-Sí- Yuno asintió, sonriendo, y, dirigiéndose a la puerta principal, la abrió, mostrando a Luke con su forma humana, agarrando al revés a Bearmon, quien parecía divertido por estar en esa posición- Esta vez no me asustaste, ya te tengo vigilado~- le sonrió divertida al joven de pelo negro, quien asintió, de acuerdo con ella-

-¡¿Luke?!- se sorprendieron Jack, Saburo y Rapidmon.

-¡Papi~!- se alegró Sky.

El joven de lentes negros asintió en forma de saludo.

-¡¿Qué haces por aquí?!- de un momento a otro, Jack se le había abalanzado y dado tal patada en plena cara, que Luke terminó rodando hasta chocar contra el poste de luz cercano a la residencia.

Sky agarró a tiempo a Bearmon, mientras los demás se sobresaltaron, a excepción de Yuno, quien sonrió.

-Con cuidado, Jack-kun, si alguien te ve en tu forma liebre pensará que estás probándote un traje de Halloween- sonrió la mujer, entrando al molesto joven, ignorando a Luke, quien se incorporaba, tapándose la cara, adolorido.

-S-Supongo que nos va a vigilar, para cuidarnos, ¿no, Luke-san?- sonrió nervioso Etsu, ayudando al joven levantarse.

Luke asintió, pero se quedó en blanco cuando uno de sus lentes se salió.

-Ups, parece que a Jacky se le pasó la mano- Sky salió de la casa poniéndose la capucha, abrazando al divertido Bearmon, y mirando divertida a su padre, quien se quitó los lentes rotos, apesadumbrado.

-Bueno, al menos no te rompiste otra cosa- sonrió Saburo, acercándose y dándole unas palmaditas en la espalda.

Luke lo quedó mirando, le quitó sus lentes, y se los puso él.

-¡AH! ¡LUKE, NO!- Saburo los recuperó, y se los puso él- ¡Son mis lentes!-le recordó, ofendido.

-Lo olvidé. A Luke le gusta usar lentes en su forma humana- suspiró Rapidmon, comenzando a subir las escaleras de la casa, ignorando a los demás.

-Le gusta ser cuatro-ojos-sonrió Bearmon, en los brazos de Sky.

-Bear, eres un peluche tamaño familiar~- la joven le piñizco cariñosamente la mejilla, haciéndolo reír.

-Etsu-kun, prende el auto por favor- pidió Yuno, saliendo de la casa con un bolso, acompañada de un fastidiado Jack, quien ahora sí estaba en su forma humana.

-Sí- asintió Etsu, entrando al furgón gris y prendiendo el motor.

-Si estás en esa forma, supongo que nos vas a acompañar al partido- Jack miró alzando las cejas a Luke, quien asintió, mientras Etsu sacaba el vehículo y Saburo se acomodaba los lentes negros.

-Lo mejor será que estés sin lentes- Yuno, después de cerrar con llave la puerta, se acercó al pelinegro- Nadie sabe el color de ojos de Derek Wolf, y…- le puso una gorra blanca con bordes negros en la cabeza, haciéndolo parpadear- Ahora nadie te reconocerá como el tío de la joven desaparecida-sonrió.

-Eso mismo, fíjate, fíjate, fíjate- Bearmon asintió varias veces, haciendo sonreír a Sky.

-Esto es un desastre-opinó Rapidmon, saliendo de la casa por la ventana de la habitación de Taiki, preguntándose cuando fue que se envolvió en semejante situación.

-Rapidmon-san, gracias por ser nuestro guardaespaldas por el aire~- agradeció Yuno, incomodándolo más mientras cerraba la ventana.

-Ahora, todos suban- avisó Etsu, quitándole seguros a las puertas del vehículo.

-¡Si~!- Sky entró contenta al asiento trasero tras el conductor, seguida por Jack, y Luke…-

-¡Ah, no!- Jack alejó a Luke empujándolo del mentón, agarró a Saburo de la chaqueta, haciéndolo entrar, y cerró la puerta frente al sorprendido pelinegro- Tú, atrás- señaló la tercera y última hilera de asientos del furgón.

Luke lo quedó mirando, y, con aura deprimente, subió la parte trasera del auto, haciendo que Yuno sonriera divertida, y subiera al asiento del copiloto.

-Bien, ¿estamos todos?- preguntó Etsu, mirando a los pasajeros.

-Sobra un "mal padre" por atrás- Jack señaló con el pulgar a Luke, haciendo que bajara la cabeza, apesadumbrado.

-Estamos todos~- sonrió Sky, poniéndose el cinturón de seguridad al igual que Saburo y el fastidiado Jack.

-¡¿EH?! ¡¿Pero por qué yo estoy en el medio?!- se dio cuenta Saburo, amurado.

-¡La ventana es mía~!- sonrió Bearmon, en las piernas de Sky, pegando su esponjosa cara al vidrío.

-Los niños pequeños no deben estar en la ventana- Jack agarró a Bearmon de su traje y lo puso en las rodillas de Saburo- Y si vas a estar con nosotros, al menos actúa como peluche-

-¡Malo! ¡Voy a acusarte con Ranamon que me pateaste, me pegaste, me diste un puñetazo…!- pataleaba Bear.

-… ¿Significa que yo también soy un niño chico?- preguntó Saburo, llorando a mares.

-Tanto física, como mentalmente- bufó Vormundmon, dejando en blanco a su compañero.

Sky sonrió, divertida.

-Entonces, Lets go~!- sonrió entusiasmada Yuno, a lo que Etsu sonrió y comenzó a conducir el furgón.

Rapidmon, levitando por el cielo azul, suspiró, y comenzó a seguir de lejos el furgón.

Luke apoyó su espalda en el asiento negro del vehículo, y miró de reojo por la ventana, a una figura de traje blanco observando todo desde varios techos de distancia.

Visdom frunció el ceño al darse cuenta que el joven de ojos rojos lo miraba, y desapareció… Si Luke estaba protegiendo a Yuno, no iba a poder hacer nada…

Luke, al ver que Visdom descubrió que se dio cuenta de su presencia, y alejado, cerró los ojos, un poco más tranquilo...

Entonces, la furgoneta se levantó un poco porque pasó a llevar una piedra, haciendo que todos en el vehículo brincaran un poco junto con él.

-¿Están bien?- preguntó Etsu, sin dejar de mirar la calle por la que conducía, ya que pronto entraría a la carretera.

-¡Eso fue divertido~!- admitió Sky, mientras Jack se sobaba la cabeza, ya que, al ser tan alto, se pegó con el techo al brincar sin querer.

-¡Sí~!- asintió contento Bearmon, encima de la cabeza de Saburo tras el brinco.

-¿Estás bien, Luke?- Yuno se asomó, para parpadear, y no pudo evitar taparse la boca por la risa que le dio- ¡Lo había olvidado…! ¡No aguantas los vehículos con ruedas!-

Sky, Saburo, Bearmon y Jack parpadearon, y miraron atrás, para ver a Luke apoyándose en la ventana, todo azul.

-Cierto, a mí también se me olvido~- sonrió divertida Sky.

-Poberelo- se rió por lo bajo Bearmon.

-Bha, que débil- bufó Jack, apoyando su cabeza en sus manos.

-Siempre me sorprende que Luke tenga esa debilidad- murmuró Saburo, curioso.

-¿Por qué a Luke-san le hace mal estar en un auto?- preguntó Etsu, extrañado.

-Es que él no aguanta la fricción de las ruedas con la tierra- sonrió su esposa, mirando al frente, divertida- Él es demasiado perceptivo, así que siente accidentalmente eso todo el tiempo que está encima de una carreta, una bicicleta, un auto o cualquier cosa con ruedas- le explicó- Solo las ave de hierro no te marean, ¿verdad?- miró a su amigo, quien asintió lentamente.

-A-Aguanto… los… metros…- murmuró Luke, mareado, haciéndola sonreír.

-¿Ave de hierro?- se extrañó Sky, mientras el furgón se detenía, ya que Etsu tenía que darle el pase a otro auto, para así entrar a la carretera-

-¿Qué es eso, Yuno-san?- preguntó Saburo, extrañado.

-Así le llamamos a los aviones en mi mundo- explicó avergonzada Yuno, mientras el vehículo entraba a la carretera, uniéndose a otros autos- ¡Bueno, no importa! ¡Aguanta, Luke! ¡Debemos ver la victoria de mi pequeño estratega~! ¡Digan conmigo YAI~!-

-¡Yai~!-apoyó Sky.

Rapidmon, siguiendo el vehículo, suspiró, aburrido.


-¡Estoy listo~!-Tagiru se estiró, contento.

Estaba en la cancha de basquetbol donde se celebraría el último partido, al cual ya habían varios espectadores.

-Tagiru, compórtate- le pidió fastidiado Yuu, quitándose la chaqueta ploma y poniéndose la polera roja del Xros Heart, al igual que Taiki. Ambos dejaban sus cosas en los bolsos que estaban en los bancos del lugar.

-¡Estoy emocionado~!- saltó contento Tagiru, quien ya llevaba la polera del equipo.


Gumdramon, sentado en una rama de un árbol cercano a la cancha al igual que Shoutmon, Kokoromon y Damemon, suspiró, fastidiado por la actitud de su compañero.

-Desde que habló con Samanta no ha dejado de estar contento- suspiró el pequeño, sentado al lado de Kokoromon- Y no entiendo por qué-

-Me alegro que haya hablado con Sam- sonrió la V-mon naranja- Ella está bien-

-Te equivocas si no piensas que no estábamos preocupados- sonrió Damemon- Por cierto, Shoutmon…- miró al dragón rojo, quien también había mirado fastidiado al joven de googles.

-¿Sí?- se extrañó Shoutmon.

-… B-Bueno…. Te equivocas si no piensas que no tengo curiosidad de saber cuándo hablarás con DarkKnightmon-dame- admitió el digimon blanco, rascándose la mejilla, algo incómodo por sacar ese tema.

-Tranquilo, Damemon- sonrió el dragón rojo- Si hablo con DarkKnightmon, primero hablaré con mi padre- le aseguró, mirando a Taiki intentando calmar a Tagiru, ante el fastidio de Yuu-… Pero no quiero forzar las cosas. Así que dile a DarkKnightmon que no se preocupe- le sonrió a su amigo.

Damemon sonrió, aliviado.

-Kokoromon-sama, ¿cómo se encuentra?- le preguntó Gumdramon, curioso.

-¡Emocionada! ¡Ya quiero ver el partido~!- aseguró inocentemente la digimon, con brillo de entusiasmo en sus ojos rojo oscuro.

Gumdramon parpadeó, sorprendido, ya que le había hecho esa pregunta para saber su estado… no su emoción…

-Ella está bien, Gumdramon- le aseguró Shoutmon, mirando con una gota en la cabeza a su pareja- Wisemon y Wizardmon están trabajando en el antídoto, mejor ahora que V-mon no está- bufó, fastidiado al recordar a ese dragón.

-¿Y cómo está V-mon?- preguntó curiosa Kokoromon.

-B-Bien… - sonrió forzadamente Gumdramon, recordando como Betsumon y los demás habían amarrado a V-mon en el tridente de Dragomon, clavándolo en el suelo digital del xros loader, para asegurarse de que no haría ninguna tontería con respecto al proceso de la creación del antídoto, y con Kokoromon y el Rey.

-Me alegro~- sonrió Kokoromon- ¿Saben? A veces temo que todo el mundo detesta a V-mon- admitió, incomodando mucho a los tres digimon.

-¿Y-Y por qué te interesa saber de V-mon?- preguntó Shoutmon, entrecerrando los ojos.

-¿Por qué? Porque somos amigos- parpadeó la digimon naranja, extrañada.

-¿N-Nada más?- insistió Shoutmon.

-Oh~. El Rey está celoso~- se rió por lo bajo Gumdramon, recibiendo un coscorrón por parte del dragón- ¡ARG! ¡ESO DUELE!-

-¡Entonces no te metas en los asuntos de los adultos!- le ordenó molesto Shoutmon.

-También me alegra que ustedes dos se lleven tan bien~- sonrió Kokoromon, abrazando a Shoutmon y a Gumdramon- Lo siento, Damemon. Si tuviera un tercer brazo también te abrazaría- le aseguró a su amigo, quien se reía por lo bajo por las miraditas que se daban Tutor y Pupilo.

-Te equivocas si piensas que me gustaría estar en esa línea de fuego-dame- sonrió Damemon, extrañando a Kokoromon, especialmente de que los dragones a los que abrazaban se separaron de ella, chocando cabeza en frente suyo.

-¿Ve cómo me quiere Kokoromon-sama?- sonrió burlonamente Gumdramon a Shoutmon.

-Te aprovechas del corazón inocente de mi pareja- sonrió molesto el dragón rojo.

-¿No habían ya arreglado ese problema de celos-dame?- suspiró Damemon, con una gota en la cabeza.

-W-Woa…- Kokoromon intentó mantenerse en equilibrio en la rama, pero era difícil al tener a dos digimon chocando cabezas frente a ella- ¡WOA!- no aguantó más y se cayó de espaldas, asustando a sus tres amigos.

A tiempo, la cola de Gumdramon se amarró en la pierna de la digimon, quien quedó boca abajo encima de unos adolescentes que estaban emocionados por ver el partido, y, cuando subieron a Kokoromon, se extrañaron al haber sentido algo encima de sus cabezas.

-¿Kokoromon, estás bien?- le preguntó Shoutmon, ayudándola a subir a la rama junto a Damemon, mientras Gumdramon sacaba su cola de la pierna de la V-mon naranja.

-Me siento como piñata… No me quiten el relleno- le pidió inocentemente Kokoromon, sentándose al lado de él y Damemon.

El dragón rojo suspiró, aliviado de que no le pasara nada.

-Vamos, Gumdramon, discúlpate con Kokoromon- le ordenó, sobresaltando al pequeño.

-¡¿AH?! ¡Usted también tiene la culpa!- aseguró el niño, chocando cabeza con el Rey.

-Se equivocan si piensan que ustedes dos no tienen la culpa, porque la tienen- suspiró Damemon, y se asustó por la miradita que le dieron ambos dragones-… Y creo que también me equivoco en meterme en esta pelea sin sentido-dame- miró para otro lado, nervioso.

Kokoromon los miró, extrañada, pero después sonrió, contenta.


-Al parecer están muy entretenidos- sonrió con una gota en la cabeza Taiki, observando junto a Yuu a los cuatro digimon sentados en el árbol.

-¿Entonces por qué le lanzan malas vibras a Damemon?- suspiró Yuu, rascándose la cabeza, ignorando junto a Taiki al emocionado Tagiru detrás de ellos.

-¡Yuu-kun! ¡Taiki-san!-

-¡Miho-san!- sonrió el rubio al ver a Miho acercarse corriendo, deteniéndose frente a él, cansada, seguida de Mami y sus amigas.

-¿Eh? ¿Miho-san, estás bien?-se preocupó un poco Yuu.

-L-Lo siento… ¿Llegué tarde?- preguntó la joven, acomodándose los lentes.

-Tranquila- se les acercó sonriendo Taiki- Aun falta media hora para el partido-

-Es que nos asustamos, ya que hay tanta gente- admitió Mami, aliviada.

-… ¿Y por qué Tagiru-kun está en llamas?- Miho miró curiosa al joven de googles, que literalmente estaba así.

-Déjalo ser feliz- suspiró Yuu, extrañándola.

-No sabe comportarse- suspiró Mami, negando con la cabeza- ¡Yuu-sama~! ¡Buena suerte~!- le deseo al rubio junto a sus amigas, antes de ir a buscar asientos, seguida por Miho, quien lo miró, le sonrió, y siguió a sus amigas.

Al ver su sonrisa, Yuu se sonrojó, y comenzó a jugar con sus dedos, extrañando a Taiki, quien tenía cero percepción para ese tipo de cosas.

-¡Taiki!- escuchó, miró y se alegró al ver llegar a Akari, abrazando a Cutemon, y a un muy jactancioso Zenjirou.

-Jijiji. Ahora Ballistamon y yo estamos en las ligas mayores, Akari-chan- aseguraba el joven de pelo parado, quien, al tener una evolución desde hacía dos días, no paraba de jactarse de ello.

-¡Akari, Zenjirou!- Taiki se les acercó, contento- Pudieron venir- se alegró.

-Claro, debía vigilar que no te sobre esfuerces- sonrió Akari, incomodando a su amigo.

-… Somos los más fuertes, los mejores…- seguía hablando Zenjirou.

-¡Ghiii! ¡Zenjirou, cállate!- ordenó molesta Akari, sobresaltando al joven.

-¿Aún sigues emocionado por la evolución?- sonrió incomodo Taiki.

-¡Pues claro, Kudou Taiki!- sonrió contento Zenjirou- ¡Ballistamon también está contento!- sacó su xros loader, dándose aires.

-… Estoy avergonzado, Taiki- le aseguró el robot, dejando de piedra a su compañero.

Akari, Cutemon, y se pudo escuchar hasta a Dorulumon, se rieron de él.

Taiki sonrió, incomodo, y se alegró aún más al ver a sus padres entrando a la cancha, acompañados por Sky, quien tenía en brazos a Beastmon como si fuera un enorme peluche, a Saburo, a Luke en forma humana, y un joven de pelo blanco y ojos celestes a quien no identificó.

-¡Ah! ¡Ya llegaron todos!- se dio cuenta Tagiru, contento, dejando sus llamas de entusiasmo- ¡¿Eh?! ¡¿Y tú quién eres?!-miró extrañado y desconfiado al joven de pelo blanco.

-¿Ah? Tagiru, soy yo- se señaló Jack, extrañado.

-¡¿AH?!- Tagiru, Yuu, Taiki, Akari y Zenjirou lo miraron atónitos, dándole un buen susto- ¡¿JACK?!-

-¿Nunca habían visto la forma humana de Jacky?- parpadeó extrañada Sky.

-¡Que genial~!- se entusiasmó Tagiru- ¡Tienes menos pelo!-

-¡Claro!- se molestó el peliblanco, echando fuego de la boca.

-Aunque ahora sí te ves flaco- mencionó Cutemon, intentando no hacerse notar para los demás espectadores.

-¡¿Algún problema con mi contextura delgada?!- exigió saber ofendido Jack.

-Bueno, eres tan delgado como Luke- sonrió incomoda Akari.

-No sé de quién me hablas- el joven miró para otro lado, cruzándose de brazos, haciendo que un aura deprimente le llegara a Luke, incomodando a los jóvenes.

-¿Todavía no lo perdonas?- suspiró Yuu.

-¡¿Tú que crees?!- lo asustó Jack.

-Lo siento, Tagiru-kun. Llamé a tus padres, pero parece que no van a poder venir- le dijo Yuno al joven.

-Está bien. Mamá tiene que ir al hospital, y papá estará hasta tarde trabajando. ¡Está bien~!- sonrió Tagiru.

-¿Te sientes preparado?- le preguntó Etsu a su hijo, quien sonrió y asintió, seguro- Ese es mi hijo-sonrió satisfecho.

-¿Están seguros de salir, Saburo, Luke?- Akari miró algo preocupada a los dos.

-Está bien. Con lentes, nobody me reconoce- sonrió el joven de pelo café, ajustándose los lentes. Luke asintió, de acuerdo.

-Bueno… Si Luke está de acuerdo- Yuu se rascó la mejilla, sin creer mucho en su argumento.


-¿Así que ese es Jack en forma humana?- silbó Gumdramon, mirando a los recién llegados, curioso- Se ve más flaco- admitió el pequeño.

-Oye, Gumdramon- lo miró fastidiado Shoutmon, aunque Kokoromon se rió por lo bajo.

-Te equivocas si piensas que son responsables Saburo y Luke al aparecer así-dame- aseguró Damemon, suspirando.

-Lo sé- escucharon, y miraron aterrizar en una rama a Rapidmon, quien estaba fastidiado- Ha sido un aburrimiento total tener que seguirlos- suspiró.

-Rap, ¿arreglaron el sótano para Saburo?- preguntó Kokoromon, curiosa.

-¿Sótano? Ahora parece una habitación normal- suspiró la liebre digimon, sentándose, cruzándose de brazos- La madre de Taiki dijo que la volvería una pieza en un día, y prácticamente lo hizo. Esa mujer da algo de miedo, no me extraña que Luke le tenga terror- admitió, incomodando a Shoutmon- ¿Y a ti no te da miedo, Kokoromon-chan?- miró curioso a su amiga.

-¿Yuno-chan? ¡Pero si ella es un ángel~!- sonrió Kokoromon, haciendo suspirar a Rapidmon.


-Nos iremos a sentar- avisó Etsu, observando que llegaba más gente, y también el equipo contrario, el cual era alentado por sus amigos y familiares.

-Sí- sonrió Taiki, y no pudo evitar sonrojarse cuando su padre le acarició la cabeza.

-Recuerda, si caes, me veré en la obligación de rescatarte- le recordó Akari- Así que no te sobre esfuerces- le pidió, algo seria.

-Lo sé- sonrió agradecido Taiki, mientras Zenjirou se reía por lo bajo.

-¡Suerte, chico googles!- Jack le chasconeó la cabeza al joven.

-¡Sí!- sonrió Tagiru, ya acostumbrado al apodo que le dio el peliblanco.

-Les irá bien- aseguró Saburo, a lo que Bearmon sonrió.

-¡Espero que te vaya bien, You!- sonrió Sky al rubio.

-Gracias, Sky-chan- sonrió Yuu, también acostumbrado a que la niña de pelo gris le dijera You en vez de Yuu.

-Bien, nos iremos a sentar. Suerte a todos- sonrió Yuno, alejándose.

Los tres amigos asintieron, y se iban a ver sus bolsos, sino se dan cuenta que Luke no se había movido, extrañándolos.

-¿Luke?- se extrañó Tagiru.

-¿Pasa algo?- preguntó Yuu.

Taiki lo miró preocupado, pero se sorprendió cuando el pelinegro le dio unas palmaditas en las cabezas, después a Tagiru, y al final a Yuu, como si los tres fueran niños muy pequeños.

-¿Eh?- parpadeó Tagiru, extrañado.

-… No entiendo para qué hacen estas competencias, además de solo ver quién es el ganador o perdedor- aseguró Luke-… Pero a Samanta le gusta este deporte… Y parece importante para ustedes…- murmuró, curioso- Por eso…- puso su puño en el pecho de Taiki- Suerte-

Los tres jóvenes abrieron los ojos, sorprendidos, y no pudieron evitar sonrojarse de la emoción.

-G-Gracias, Luke- sonrió Taiki, contento.

-¡Ya veremos que ganaremos!- aseguró Tagiru, a lo que Yuu asintió, también feliz.

Luke asintió, e iba a sentarse junto a los demás, pero se detuvo.

-… Taiki- llamó al joven, tomando su atención- Lo mejor será que hagas botar el balón con la mano izquierda. Tú mano derecha no te molestará en los primeros 15 minutos, pero después comenzará a arderte la herida, así que será mejor que uses la otra mano hasta el medio-tiempo. No creo que sea un problema, ya que para este deporte te has acostumbrado a jugar con ambas manos- le comentó, sorprendiéndolo, y, antes de que pudiera decir algo, el pelinegro ya se había ido a sentar.

-Taiki-san, ¿acaso le duele la mano?- se preocupó Tagiru, mientras el joven observaba su mano vendada.

-N-No- aseguró Taiki, extrañado- Pero a veces me arde cuando la sacudo mucho-admitió.

-Ya veo, Luke debió darse cuenta de eso con sus probabilidades- se dio cuenta Yuu, consciente de que aquel monstruo podía hacer eso, gracias a lo que les decía Yuno de él- Pero, ¿cómo sabe que Taiki-san es ambidiestro para jugar?-

-¡Luke es tan genial~!- aseguró Tagiru, echando humo de la nariz, con estrellas en los ojos.


-¿Qué pasó?- Sky miró extrañada a Luke, quien se sentó a su lado, ignorando que Miho, Mami, sus amigas, y algunos jóvenes lo miraban, curiosos, ya que sentían que lo habían visto en algún lugar.

-…Nada- murmuró el pelinegro de ojos rojos.

-Luke, quiero que mi hijo gane, pero no porque le digas el resultado o algún concejo con tus probabilidades- le ordenó Yuno, sentada frente a él, sobresaltándolo- Sé que le dijiste algo así, ¿no?- lo miró, seria.

-Vaya, así que Luke quiere que Taiki y los demás ganen- sonrió Saburo, quien estaba al lado de Sky y de Jack, que miraba para otro lado.

-Pero eso es hacer trampa-Yuno tiró de la mejilla de Luke, incomodando un poco a Akari y a Zenjirou, sentados a su lado- ¿Nunca harás caso a las reglas?-

-… No-

Ante eso, la mujer tiró la pálida mejilla con más fuerza.

-Vamos, Yuno-san. No tiene nada de malo que le de concejos a Taiki- sonrió con una gota en la cabeza Etsu.

-¡Si Etsu-kun lo dice~!- Yuno soltó a su amigo y abrazó a su marido, sonrojándolo.

-Quedaste con la mejilla roja, papi- se rió por lo bajo Sky, a lo que Luke se acarició la mejilla.

Jack lo miró de reojo, y después a otro lado.


-¿Qué pasó?- Gumdramon miró al Rey, extrañado- ¿Por qué Luke habló con Tagiru?-

-Tal vez le dio una estrategia- sugirió Damemon.

-Eso no suena muy Luke- aseguró Rapidmon, mirando con una gota en la cabeza al digimon.

Shoutmon entrecerró los ojos, observando como Taiki miraba su mano vendada, mientras el adulto que hacía de árbitro comenzaba a avisar que en cinco minutos comenzaría la final, así que debían estar todos los espectadores en sus puestos, y los jugadores listos.

Apretó sus puños, enojado consigo mismo por no haber impedido que su amigo tuviera esa herida…

-Cuernomon- lo llamó Kokoromon, dándole un beso en la mejilla, extrañándolo- No te culpes-le pidió, algo preocupada.

Shoutmon se sorprendió…

Kokoromon se había dado cuenta de inmediato de cuál era su problema…

El dragón rojo no pudo evitar sonreír, y atrajo a Kokoromon, haciendo que se apoyara en su hombro, estando más cómoda para ver el partido.

-Lo sé, lo sé-sonrió Shoutmon, a lo que Kokoromon sonrió sonrojada.


-¡Bien, entonces, se dará comienzo al último partido de Basquetbol Callejero de Tokio!- avisó el referí, en medio de la cancha, haciendo que los espectadores comenzaran a guardar silencio- ¡Tenemos al Equipo Eyes Sabretooth!- señaló al equipo contrario, que llevaban poleras naranjas.

Los espectadores vitorearon al equipo, entusiasmado-

-¡Y al Equipo Xros Heart!- el árbitro señaló a Taiki y a los demás, que se diferenciaban del otro equipo por sus poleras rojas.

El Xros Heart también recibió apoyo de los espectadores, aunque ninguno distinguió los silbidos de Gumdramon, quien estaba emocionándose.

-Vamos a ganar, Samanta…- murmuró Tagiru, acomodándose los googles- Espero que disfrutes el partido- sonrió.

-¡Que comience el partido!-


Kai se bajó del bus que lo había llevado al centro comercial de la ciudad, y comenzado a caminar, serio.

Se detuvo frente a un restaurante con mesas en el exterior, la mayoría llenas por la buena recepción que tenía el local.

El joven rubio miró serio a la mujer joven de cabello corto celeste, ojos verdes, quien llevaba un elegante sombrero café claro, una camisa celeste claro, pantalones crema, y zapatos rojo oscuro con un tacón alto, quien, sentada en una mesa vacía, se servía un capuchino, sin extrañarse en la mirada del joven.

-Me alegra que vinieras, Kai- sonrió la mujer, señalando la silla vacía frente a ella.

El rubio frunció el ceño, y se sentó frente a ella. Levantó una ceja cuando ella le ofreció la carta del restaurante.

-Sírvete lo que quieras. Yo invito- sonrió la mujer.

-Me extraña que seas amistoso conmigo, Topacio- comentó Kai, tomando la carta, y mirando lo que ofrecía.

Topacio sonrió, recordando su reunión con aquel joven hacía un poco más de medio año, cuando le ofreció trampas a cambio de que capturara a una digimon en especial.

Seguía siento igual de desconfiado.

-Estoy como civil ahora, así que te pediré que me llames Hana, si es posible- pidió la mujer.

-Quiero esto- Kai le puso en la cara la carta, señalando el helado más caro.

Al verlo, la mujer se rió levemente, algo divertida.

-Aunque quieras hacer que llore mi bolsillo, sabes que sería imposible- le aseguró, llamando a un trabajador- Deme este helado por favor- le pidió al hombre, quien asintió, y se retiró, llevándose la carta- Sería extraño que alguien que te da tecnología gratis no pueda comprarse un helado de ese tipo- le señaló al joven.

Kai no pudo evitar sonreír, algo divertido.

-Has estado algo retirado en el negocio de cazar digimon- mencionó Hana, tomando un sorbo de su capuchino- Mis fuentes me dijeron que empezaste a cazar Kopierer-

-Era eso, o perder mi xros loader- aseguró fastidiado Kai- El Relojero ese me pidió mis servicios después de que me amenazara de no cazar a la V-mon- recordó- Y le quitó el xros loader a algunos cazadores- le informó, ante la sonrisa burlona de la peliceleste.

-Entonces, supongo que estás al tanto de todo, ¿no?-sonrió Hana.

-…- Kai miró para otro lado, molesto.

En eso, llegó el mismo trabajador con el enorme y caro helado que habían pedido.

-Muchas gracias- agradeció Hana, viendo irse al hombre, y después a Kai, quien comenzaba a comer, en silencio- Me sorprende que comas sin problema. Pude haberlo envenenado-

-¿Y de qué te serviría?- preguntó Kai, sin darle importancia- Matarme no cambiaría nada-

-Ya veo, así que sigues pensando que ti vida no vale nada, ¿no?- sonrió levemente Hana- A veces hablas como la Jefa. A ella nunca le importaba su vida, solo mira como traicionó a su raza-

-Nunca la he visto- aseguró Kai, comiendo una galleta del helado.

-Creo que fue lo mejor- sonrió Hana, y sonrió más al ver que el rubio la miró, extrañado.

-¿Por qué hablas en pasado?- preguntó.

-¿No te lo han dicho?- sonrió la mujer- La Jefa está muerta-

Kai dejo de comer, mirándola sorprendido.

-… ¿Desde cuándo?-

-Hace ya una semana, a lo mucho- sonrió Hana.

Kai apretó sus dientes, enojado al darse cuenta que el Relojero no le contó algo tan importante.

-Kai, ¿realmente estás en el bando del Xros Heart y de Jäger?- preguntó Hana, esta vez seria- Si fueras de su bando, ya estarías al tanto que Jäger ahora es liderado por Luke, o Zodiaco, como quieras llamarlo-

-¿Quién es?- preguntó Kai, extrañado.

-… ¿Tampoco sabes quién es él?- la mujer no pudo evitar taparse la boca, para no reírse, molestando al joven- ¿Sabes de qué están compuesto los Kopierer?- preguntó, a lo que Kai, molesto, negó- ¿Tanto no confían en ti?-sonrió, divertida.

-Si por mí fuera, no estaría en este lío. Ya habría puesto en mi colección a esa V-mon- aseguró molesto Kai- Me obligaron a meter en esto, como perro faldero, siguiendo órdenes a ciegas-

La mujer sonrió.

-¿Trajiste tu xros loader?- le preguntó, curiosa.

-Nha… Creo que voy a dejar la vida relacionada con los digimon- Kai movió los hombros, ya sin darle importancia- ¿Qué acaso lo querías?-

-No. Es que esperaba que no lo trajeras- sonrió la peliceleste, extrañándolo- Quiero darte esto- buscó algo en su bolso, y lo puso en la mesa, frente a Kai.

Era un aparato parecido al xros loader, color rojo…

-Es un Charger- le informó Topacio, extrañando al joven- Es como un xros loader, pero confeccionado por humanos-

-¿Solo eso?- Kai alzó las cejas, aburrido.

-Solo existen tres, y en cada uno está uno de los antiguos generales del Bagra Army- sonrió Hana, observando como, ante la noticia, Kai se atragantó con la galleta que se había comido.

-¡¿Q-Qué…?!- se sorprendió el rubio.

-Sí- sonrió Hana, sacando de su bolso otro charger, solo que azul. Por alguna razón, brillaba mucho, como si le hubieran hecho una buena lavada- En el mío se encuentra Lilithmon, Horfe tiene a Blastmon y sus tres secuaces… Y ahí- señaló el objeto rojo- Está Tactimon, el más peligroso y fuerte de todos-

Kai abrió los ojos, totalmente sorprendido.

-Antes le pertenecía a Forward-mencionó Hana, tomando la atención del rubio- Pero, desde que causó el desastre hace unas dos semanas con respecto al Descontrol de Kokoromon, Salamandra decidió quitarle el control de Tactimon. Imagínate como se enteró ayer, que al fin despertó- sonrió, divertida- Aonuma Saburo era una buena opción, pero tuvimos que descartarlo. ¿Viste las noticias, no?-

-… Pero no sé qué relación tiene con todo esto- aseguró Kai, mirándola, serio.

Hana sonrió.

-Dime, Kai- la mujer tocó la nariz del joven con su uña azul, tomando su atención- Supongamos esto. Tú, sigues igual que ahora. Trabajas para el Relojero sin saber nada, y, por mero milagro, el Xros Heart y Jäger nos derrotan a nosotros, el Proyecto Iluminati… ¿Qué crees que será de ti?-

Kai se sorprendió, y bajó la mirada, pero la mano de Hana lo hizo verla.

-Nada. Ellos celebrarán la victoria, pero tú no ganarás nada- le aseguró seria la peliceleste.

Kai apretó sus puños, sabiendo que ella tenía razón.

-¿Por qué me quieres dar el charger?- preguntó, serio, haciendo que la mujer lo soltara, sonriendo.

-Porque quiero ofrecerte venir conmigo-

Eso sorprendió al rubio.

-Sé parte del Proyecto Iluminati, Kai- le pidió Hana, seria- Nuestro plan es traer de regreso a Apocalymon, usar su poder para absorber a Yggdrasil, el Dios Digital, y permitirle a nuestro líder, Salamandra, obtener los poderes necesarios para cumplir los sueños de la humanidad- le informó, dejándolo totalmente sorprendido- Él desea traer a su esposa muerta, yo, quiero llenarme de conocimiento, Forward desea dinero, Horfe solo quiere traer a un amigo muerto, los Generales quieren de regreso a Bagramon... Todos en nuestra organización luchamos para poder conseguir nuestros sueños imposibles, trabajando en conjunto… Kai, ¿qué es lo que quieres?-

El joven se sorprendió, y miró el charger rojo, pensativo.

La imagen de sus padres sonriéndole vino a su mente, haciéndolo cerrar los ojos.

-… ¿Crees… que Salamandra obtenga el poder para cambiar la mentalidad de los adultos?-preguntó, mirándola serio.

-¿Qué clase de mentalidad?- preguntó Hana, juntando sus manos.

-… Todo… Hacerlos madurar, para que no…- murmuró Kai, pero se avergonzó de sí mismo.

-Salamandra obtendría el poder de un Dios… El hacer que unos padres que abandonaran a su hijo, descubran su amor hacia él, regresen a su lado y lo amen nuevamente, sería algo demasiado fácil-

Kai apretó sus puños.

-¿No me estás mintiendo?- la miró serio el rubio.

-No- Hana lo miró con sus ojos verdes, seria- No me gusta mentirle a los de mi raza-aseguró.

Kai frunció el ceño…

Entonces… su mano tomó el charger rojo…

Topacio sonrió, complacida…


-¡La victoria, es para el Xros Heart, por 33-31!-

La voz del árbitro resonó en la cancha de basquetbol, mientras la pelota del juego rebotaba por el suelo, mientras Tagiru, quien había dado el punto final, aterrizaba tras haber hecho una canasta, para después caer sentado, jadeando cansado.

-¿L-Lo hicimos…?- jadeó Taiki, tan sorprendido como Yuu de que Tagiru hubiera alcanzado a saltar y dar el punto que les faltaba en el último segundo.

-¡LO HICIMOS!- gritaron los tres, saltando y alzando los puños, mientras los espectadores aplaudían, sumamente contentos por el partido que presenciaron.

-¡Lo hicieron, lo hicieron!- Gumdramon saltaba contento en la rama, mientras Shoutmon sonreía contento, y Kokoromon lo abrazaba, feliz.

-No estuvo mal- admitió Rapidmon, sonriendo un poco, mientras Damemon se reía, orgulloso.

-¡Ganaron, ganaron!- Yuno abrazó contenta a su marido, sonrojándolo.

-¡Lo hicieron, lo hicieron~!- Sky abrazó a Luke, contenta, haciendo que la mirara, extrañado.

-¡Se pasó Tagiru con esa canasta!- aseguró Jack, a lo que Saburo sonrió, contento, tapando la boca de Bearmon para que no dijera nada.

Zenjirou silbaba, contento, mientras Akari abrazaba a Cutemon, contenta.

-¡Que alegría, Yuu-kun!- sonrió contenta Miho, mientras Mami y los demás aplaudían, entusiasmados.

-Hicimos un buen trabajo- Taiki estrechó su mano con la del capitán del otro equipo, quien sonrió, aceptando la derrota, aunque dieron pelea-… Todos nos esfor…zamos…- aseguró, hasta ponerse azul, y, frente a todos, comenzar a caer.

-¡TAIKI-SAN!- se asustaron Tagiru y Yuu…

-¡Denme paso…!- como un rayo, Akari se abalanzó a Taiki, poniendo a tiempo a Cutemon como soporte para su caída, antes de que ambos cayeran, dejando en blanco a los demás.

-No de nuevo…- Shoutmon se tapó el rostro, avergonzado- Taiki…-

Yuno sonrió, algo avergonzada e incómoda, al igual que Etsu.

-UFFffff. Lo hicimos…- Tagiru, quien aún estaba sentado, se recostó en el piso, cansado-… Sam…- puso su mano en sus googles-… ¿Estás orgullosa…?- sonrió, agotado.

Samanta, viendo todo lo que pasaba en la pantalla de su notebook, sonrió levemente…


Entonces, comenzó a atardecer en la ciudad…

-¡Delicioso~!- sonrió Tagiru, comiendo, contento.

Después del partido y la premiación, el Xros Heart, además de los padres de Taiki, los digimon, Jack, Luke, Sky y, por invitación de Yuu, Miho, eran los únicos que estaban en ese momento en el local de ramen de Masaru, el amigo de Tagiru, cerrado para las personas que pasaban por la calle.

-La casa invita- sonrió el padre de Masaru, entregándole al matrimonio Kudou los platillos de ramen.

-Muchas gracias, ¿y realmente no quiere que paguemos?- se preocupó un poco Etsu, sentado junto a su esposa, hijo y Akari.

-Sí- sonrió el hombre- Le debo mucho a Taiki-kun y a los demás. Esto es lo menos que puedo hacer después del entretenido partido que dieron-

-¡Ese es mi pequeño~!- sonrió contenta Yuno, haciendo sonreír nervioso a Taiki, quien, como Tagiru y Yuu, llevaba en el cuello una medalla, que indicaba su victoria en el partido.

-Ah, al final, si te excediste- suspiró Akari, mirando reprobativamente a su amigo, con Cutemon comiendo a su lado.

-Vamos, Akari- sonrió incomodo Taiki- Aunque fue bueno que Luke me diera el concejo sobre mi mano- miró al pelinegro, quien estaba sentado junto a Sky, Yuu, y Miho- Mi mano si empezó a arderme después de comenzar el juego-

-Luke- lo miró seria Yuno, dándole un susto, y haciendo que se concentrara en el plato, divirtiendo a Sky.

-Pero, Tagiru, fue sorprendente tu canasta al último momento- sonrió Masaru, acercándose a la mesa donde estaba su amigo, quien tragaba el ramen al igual que Jack, Saburo y Zenjirou.

-N-No fue nada- tragó el joven, dándose aires.

-Ya empezó- suspiró Gumdramon, sentado en una mesa junto a Shoutmon, Kokoromon, Damemon, Rapidmon y Bearmon.

-¡Está delicioso~!- sonrió Kokoromon.

-La comida culinaria de Japón es bastante deliciosa- le sonrió Rapidmon, mientras a su lado Bearmon estaba muy concentrado en tragar.

-Me alegra escuchar eso de un digimon- aseguró el padre de Masaru.

-Y desde aquí podemos decir que has mejorado- le dijo Ogremon al hombre, haciéndolo sonreír.

-¡Exactamente!- asintió Fugamon.

-Realmente está rico- sonrió Shoutmon.

-¡Cierto-dame!- asintió Damemon, contento.

-Yuu-kun, tus amigos siempre son alegres- sonrió Miho, comiendo tranquilamente al lado del joven.

-Es algo especial de ellos. Gracias por aceptar mi invitación- agradeció el rubio.

-No, no hay problema… ¿Pero por qué no invitaste a Mami-chan y a las demás?- preguntó extrañada la joven de lentes.

-A-Ah. B-Bueno…- se sonrojó fuertemente Yuu, haciendo que Sky, sentada frente a él, parpadeara, extrañada- ¡E-Es que eres la única que sabe de digimon!- se excusó- ¡A Mami y a los demás les asustaría ver a Damemon!-

-Ya veo- sonrió Miho, y continuó con su plato.

Yuu suspiró, aliviado. En eso, se fijó que Luke y Sky lo quedaron mirando, uno curioso, y la otra divertida.

-¡¿Q-Qué están mirando?!- preguntó avergonzado, a lo que padre e hija miraron a otro lado.

Jack los miró un rato, pero prefirió continuar con su comida.

-Mm…- Kokoromon, de repente, dejó de comer, extrañando a su pareja y a Gumdramon.

-¿Kokoromon-sama?- preguntó el pequeño.

-¿Pasa algo, Kokoromon?- se extrañó Shoutmon.

-Oye, Cuernomon-murmuró la digimon.

-¿Sí?-

-… ¿Esto podría considerarse una cita…?- preguntó inocentemente, haciendo que todos los presentes se cayeran de espaldas.

Luke, el único en no caerse junto a Miho, parpadeo, curioso.

-¡¿C-CITA?!- se sonrojó fuertemente Shoutmon, incorporándose de golpe.

-Sí- asintió Kokoromon, inocente- Es que, desde que somos pareja, nunca hemos salido en citas, así que pensé que esto podría considerarse- se explicó, mientras los demás se reponían.

Ante lo que dijo Kokoromon, Shoutmon se puso más rojo, dándose cuenta de ese gran detalle.

-Ah, bueno…- tartamudeó el dragón, echando vapor de la cabeza.

-¡Claro, Kokoromon-chan~!- le aseguró Yuno, dejando de piedra al digimon- Etsu-kun y yo también sentimos lo mismo, ¿no?- miró sonriendo a su marido, quien, sonrojado, asintió.

-Oh, por eso You te invitó- sonrió Sky, mirando a Miho.

-… ¿Eh?- se sonrojó la joven, mientras Yuu se ponía todo rojo- ¡¿Eh?! ¡¿Y-Yuu-kun?!-

-¡N-NO!- le aseguró el rubio, avergonzado- ¡Di-Digo…!-

-Que suerte tienes, Taiki. Estás en una cita- sonrió Saburo, comiendo, a lo que Zenjirou asintió.

-¡¿EH?!- se sonrojaron de golpe Taiki y Akari.

-¡BHUAAAAAAAA! ¡ME FALTA SAM PARA QUE LOS TRES TENGAMOS CITA!- lloró Tagiru, fastidiando a Jack, Gumdramon y Rapidmon.

-¡Me gusta mucho nuestra cita, Cuernomon!- aseguró Kokoromon al avergonzado dragón.

-¡K-Kokoromon, e-estás malinterpretando! ¡Las citas no son así!- aseguró Shoutmon, sudando, bastante rojo.

-¡Exactamente!- de repente, alguien abrazó a Kokoromon por detrás- Kokoromon-chwan, las citas son en lugares más privados, donde la pareja disfruta de la compañía del otro- le aseguró V-mon, haciéndola parpadear, curiosa.

-¡¿V-MON?!- se alertaron los digimon, Taiki, Tagiru, Yuu, Jack y Sky.

-¡¿E-EN QUÉ MOMENTO SALISTE?!- Tagiru sacó su xros loader.

-¡TAGIRU-SAN, NO NOS DIMOS CUENTA~!- aseguró horrorizado Betsumon.

-Ya veo, o sea, las citas son como en las películas- sentenció Kokoromon, sin darse cuenta en cómo la tenía el dragón azul grisáceo.

-Exacto. Así que, Kokoromon-chwan, como veo que el Rey nunca te ha llevado a una cita, ¿te gustaría que yo te…?- pero V-mon no pudo decir más, porque recibió tal golpe con un micrófono en la cara, que soltó a Kokoromon, retrocediendo, adolorido.

-¡ESTÚPIDO V-MON!- Shoutmon agarró de la bufanda al dragón, haciéndolo sonreír, nervioso- ¡¿CUÁNTAS VECES TE HE DICHO QUE NO TE METAS CON MI NOVIA?!-

-Es que, como veo que no están en ninguna relación comprometida, siento que puedo aprovechar para llegar mi amor a Kokoromon-chwan- sonrió Vmon, haciendo que Shoutmon, al escuchar lo de la relación se sonrojara de golpe…

… Hablaba del matrimonio…

Entonces, Jack agarró a V-mon de la bufanda, asustándolo, ya que Rapidmon estaba a su lado.

-¿Y tu crees que dejaremos que molestes a Kokoromon así todo el tiempo?- exigió saber el peliblanco, asustando al dragón.

-B-Bueno… ¿Amor y paz?- sugirió V-mon.

-¡AMOR Y PAZ NI QUE NADA!- resonó la voz de Rapidmon en el local, haciendo que algunas personas que pasaban se quedaran extrañados.

-¡VAS A APRENDER A NO METERTE CON MI HERMANA!-habló Jack.

-¡DALE, JACKY~!-apoyó Sky.

-¡PATEALO, PEÑIZCALO, RASGUÑALO, TÍRALO POR LA VENTANA!-se entusiasmó Bearmon.

-¡DÉJENMELO A MI!- rugió Gumdramon.

-¡SOY YO QUIEN DEBE ENSEÑARLE A ESTE PERVERTIDO A NO METERSE CON LAS NOVIAS DE OTROS!- aseguró Shoutmon…

Miho parpadeó, extrañada al ver la paliza que le daban a ese digimon.

-Perdón, Miho-san- se disculpó apenado Yuu, haciéndola sonreír, incomoda.

-¡Denle duro~!- vitoreaba Yuno, avergonzando a Taiki y a Akari.

-Yuno-san, por favor- pidió Etsu, avergonzado.

-¡Eso, eso, eso!- apoyaba Zenjirou, mientras Saburo sonreía, incomodo, al igual que D'arcmon y Vormundmon, quien aún no creía como actuaba el Rey por los celos.

-¡Gánale, Gumdramon!- sonrió Tagiru, divertido.

Damemon suspiró, y prefirió continuar con su plato, al igual que Kokoromon, quien miraba extrañada la paliza a V-mon.

Masaru y su padre parpadearon, intercambiaron miradas, y sonrieron incomodos.

Para ellos, los digimon eran criaturas excepcionales y asombrosas….

Luke miraba todo, curioso…

Samanta, mirando el desastre desde su computador, suspiró, fastidiada.


-Entonces, ¿qué te gustaría comer?- le preguntó Hideaki a Kaoru, ambos caminando por el centro comercial.

-¿Seguro? ¿No se supone que estás ahorrando para tu cadena de takoyaki?- se preocupó un poco la joven.

-¡No te preocupes!- sonrió Hideaki- Tengo dinero para ahorrar, y para gastar-

-¿Y qué les parece que yo los ayude?- escucharon, y se voltearon, para ver sonriendo a Mizuki.

-¡Mizuki-san!- sonrieron ambos amigos.

La adolescente amante del mar sonrió, contenta.


-¡Misty! ¡Misty!-

Ren y Airu corrían por las calles, buscando a la hermana pequeña del joven.

-¡Misty-chan!- llamó la rubia, preocupada- ¡REN! ¡¿En serio no se te ocurrió ir a buscar hoy a Misty-chan?!- lo miró, molesta.

-¡Ella no me avisó que salió temprano de su escuela!- se defendió molesto el joven, preocupado.

En eso, aparecieron frente a ambos Opossumon y Dracmon.

-¡¿La encontraron?!-preguntaron.

-¡La vimos! ¡Misty-chan se fue al parque!- avisó la digimon flotando en los globos.

-¡Misty…!- se molestó Ren, empezando a correr, seguido de su compañero.

-¡Ah! ¡Ren!- lo siguió Airu, acompañada de Opossumon.

Después de correr, llegaron al parque, que estaba vacío, para ver a Misty sentada en unos columpios, limpiando su gorro naranja, con su Kuro sentado frente a ella, maullando preocupado.

-… Dejemoslo así, Kuro- pidió la pequeña, poniéndose su sombrero- Mi hermanito no tiene que saber-

Ante eso, su gato maulló, preocupado por su dueña.

-¡Misty!-

La niña levantó la vista, para ver a Ren, Airu, Dracmon y Opossumon acercarse a ella.

-¡Hermanito!- sonrió de repente la pequeña, levantándose- ¡Hola~!-

-¡Nada de hola!- regañó Ren, molesto- ¡¿Por qué no llegaste a casa?! ¡Mira la hora! ¡Pudo pasarte algo!-

-A mi no me pasa nada mientras esté con Kuro~- aseguró Misty, sonriendo.

-¡Misty-chan, no nos preocupes así~!- Airu abrazó a la pequeña, chocando su mejilla con ella- ¡Kya~! ¡Eres tan tierna!-

-Airu…- suspiró Opossumon- Dracmon, no llores. Misty-chan está bien- le pidió al digimon, quien se restregaba los ojos por llorar tanto, sumamente aliviado de ver a la pequeña a salvo.

Ren suspiró al ver que no iba a poder regañar a su hermana, con Airu presente. Bueno, parece que solo se puso jugar hasta tarde con su gato loco, así que no habría problemas…

Misty, en el abrazo de Airu, sonreía, pero después un poco, aun recordando la razón por la que no había ido a casa…

Kuro la miró preocupado…


Residencia Kudou.

-Ah~- suspiró Yuno, sentada en el sillón junto a Kokoromon y Sky, quien jugaba con la pequeña Ciel- Que bien que Etsu-kun se ofreció a llevar a Miho-chan, Akari-chan, y a Zenjirou-kun a sus casas. Me quito un peso de encima- aseguró.

Estaba en el living, junto a Taiki, Tagiru, Yuu, los tres sentados en el otro sillón, Jack, Saburo, Luke, y los demás digimon, a excepción de V-mon, quien se recuperaba en el xros loader por la paliza recibida.

-Realmente, es una mujer bastante peculiar- sentenció Rapidmon, a lo que Luke asintió, de acuerdo.

-¡Ganamos~!- sonreía contento Tagiru, quien, junto con Yuu, iba a dormir esa noche en su casa, tras pedir autorización a sus padres anteriormente, ya que era viernes.

-Ya lo sabemos, no lo repitas- pidió Gumdramon, cruzándose de brazos.

-¿De qué hablas?- lo quedó mirando Shoutmon- ¿No eras tú el que saltaba contento por la victoria de Tagiru?- sonrió.

-¡GH-G! ¡REY!- se avergonzó Gumdramon, a lo que Kokoromon sonrió, contenta, pero Damemon suspiró con una gota en la cabeza.

-Vamos, es bueno que estén contentos- sonrió Saburo- Ojalá yo jugara basquetbol, y Kiriha también. Entonces Sam, él y yo haríamos el mejor equipo- suspiró soñador.

-No lo creo. Samanta no suele jugar con perdedores- comentó Vormundmon, dejándolo en blanco.

-¡BHUA! ¡JACK! ¡VORMUNDMON ME HACE SUFRIR!- lloró Saburo, apoyándose en Jack, quien tenía su forma humana, dándole palmaditas comprensivas.

-Vormundmon- Shoutmon se quedó mirando el xros loader crema del joven que sobresalía del bolsillo, notando como, al llamarlo, el objeto comenzaba a sudar bastante- ¿Sabes? Estoy empezando a perder la cuenta de las veces que le faltas el respeto innecesariamente a Saburo- señaló, cruzándose de brazos- Además de la paciencia-

-¡P-pero, Rey…!-

-Nada de "pero". Que no te vuelva a escuchar hablarle así- ordenó serio Shoutmon.

-E-Está bien…-aceptó de mala gana el caballero marrón, aguantando las risas de Gumdramon.

-¡GRACIAS, REY BONDADOSO!- llorando, Saburo le dio un abrazo asfixiante al dragón rojo, asustando a Taiki por el apretón que le dio.

-Vamos, Saburo, no asfixies a mi Cuernomon- pidió Kokoromon, sonriendo.

-Mm…- Yuu, por alguna razón, estaba algo deprimido.

-¿Estás bien, Yuu?- se preocupó Damemon.

-Miho-san… terminó pensando… que la invite a una cita sin su autorización- murmuraba apesadumbrado el rubio.

-¡T-Te equivocas con eso!- intentó consolarlo su compañero- ¡Le explicaste que solo fue algo que se le ocurrió decir a Kokoromon-dame!-

-Sí, pero…- suspiró Yuu.

-C-Cierto… Akari también terminó pensando eso- se deprimió Taiki.

-¿No fue una cita?- Kokoromon se acercó curiosa a Shoutmon, a quien Saburo al fin había soltado.

-¡C-Claro que no!- se avergonzó el dragón, pero se quedó mudo al ver que deprimió a su pareja.

-Ya veo… no fue una cita- murmuró triste la digimon.

-¡Oye, Rey!- se enfadó Rapidmon.

-¡Poco sensible!- señaló dramáticamente Bearmon.

-Shoutmon-kun…- lo miró asesinamente Yuno, asustándolo.

-¡D-Digo, oye, Kokoromon!-llamó Shoutmon, haciendo que la V-mon lo mirara, algo triste-¡Bien! ¡Prometo llevarte a un restaurante del Mundo Digital cuando derrotemos al Proyecto Iluminati!-gritó a los cuatro vientos, tomando la atención de todos, y que las orejas de Luke, Jack y Sky se movieran, haciendo un tierno sonido.

-¿Eh?- parpadeó Kokoromon, sorprendida.

-S-Si vamos a tener una cita… S-Será en un buen lugar- aseguró Shoutmon, sonrojado.

Ante eso, Kokoromon sonrió, entusiasmada.

-¡Así se habla, Rey!- Gumdramon se puso entre ambos, mirando a la digimon naranja- ¡Y obvio que yo iré! ¿Verdad, Kokoromon-sama?- la miró esperanzado.

-Sí- asintió Kokoromon, alegrándolo.

-¡Kokoromon, en las citas van solo dos personas!- le recordó molesto Shoutmon.

-¡¿Escuchó, Rey?!-sonrió con suficiencia Gumdramon- ¡Iré a su cita~!-

-¡NO MIENTRAS YO ESTÉ VIVO, PEQUEÑO INSOPORTABLE!- Shoutmon comenzó a estrangularlo cómicamente, extrañando a Kokoromon.

-Miho-san…- se lamentaba Yuu, preocupando a su compañero.

Entonces, ambos escucharon algo que jamás creyeron creer en el xros loader amarillo…

La risa de DarkKnightmon.

-¡¿EH?!- Yuu sacó el aparato amarillo, mientras Damemon se le acercaba, igual de sorprendido.

-¿Qué pasa, Yuu, Damemon?- se extrañó Jack.

-¡EH! ¡NADA!- negaron de inmediato, extrañando más a la liebre.

-Está terminado- habló la voz de Wisemon, tomando la atención de todos los presentes.

-¿Qué cosa?- se extrañó Bearmon.

-El antídoto- sonrió Wizardmon.

Kokoromon y Sky se quedaron quietas.

-¡¿EH?!- sonrieron Tagiru y Gumdramon, atónitos.

-… ¿Eh?- Taiki abrió los ojos sorprendido- ¡R-Reload, Wisemon, Wizardmon!- sacó torpemente su xros loader, y recargó a los dos digimon.

-¡Wizardmon!- Sky se acercó a su amigo, quien tenía dos bolsas de cuero en sus manos- ¡Eso…! ¡¿Lo que dijeron…?! ¡¿El antídoto…?!-

-¡¿Es cierto?!- se le iba acercar Kokoromon, pero tropezó y cayó de cara al piso con un tierno sonido.

Shoutmon suspiró, y la ayudó a pararse, ignorando que los ojos le daban vuelta a la digimon.

-Sí- asintió Wisemon, tomando una de las bolsas- Pudimos comprimirlo en esto- sacó una píldora verde, la cual tomó la atención de todos los presentes.

-¡Pastilla!- el rastreador de dulces de Sky y Kokoromon se activó, haciendo que un brillo entusiasmado y tierno apareciera en los ojos de ambas.

-Kokoromon…- Shoutmon comenzó a tirar la mejilla de su pareja, para que pusiera atención.

-No es una pastilla, es medicina- aseguró Wizardmon, sacando una píldora.

-¿Con eso podremos hacer que los digimon transformados en Kopierer vuelvan a ser como antes?- preguntó Taiki, serio.

-Sí- asintió Wisemon, entregándole una píldora al joven, quien la inspeccionó, serio, ignorando que Tagiru se asomó a su hombro y Gumdramon al otro, curiosos.

-¿Por qué tienen forma de dulce de limón?- preguntó Rapidmon, extrañado, mientras Wizardmon le pasaba una píldora a Luke, quien la miraba, serio.

-No es dulce, es un remedio- aseguró apesadumbrado Wizardmon.

-Supongo que lo confeccionaron con forma de pastilla, para que la masa estuviera concentrada, y, una vez que se traga, se esparce por el cuerpo sin problemas- dedujo Yuno, haciendo que todas la miraran- ¿Me equivoco, Wisemon-kun, Luke?- los miró.

-No- negó el mago, mientras Luke la miraba, curioso.

-… ¿Cómo supiste?- preguntó la liebre.

-Ah, Luke. Cuando uno es madre, aprende muchas cosas- aseguró Yuno.

-…- Luke miró la píldora-… Menos cocinar-

Se hizo un silencio en el ambiente.

-¡LUKE!- se sacudió la casa.

Todos miraron con una gota en la cabeza a la liebre blanca de cabello negro y ojos rojos debajo del sofá, tirado por Yuno, quien se limpiaba las manos.

Ciel se acercó a Luke, maullando contenta, ignorante de su situación.

-Wizardmon… ¿De verdad… esto…?- Sky se acercó al mago, bastante nerviosa.

-¿E-Es… el antídoto?- preguntó Kokoromon, tan nerviosa como ella.

-Sí- asintió el mago, y le dio a cada una, una píldora.

Ambas la miraron, y se miraron, nerviosas… Después de tanto tiempo.

-¡¿Qué esperan?!- pataleó Gumdramon, tomando la atención de ambas- ¡Kokoromon-sama, Sky-chan, tráguensela!-exigió, emocionado.

-Vamos, Kokoromon- le sonrió Shoutmon a Kokoromon, quien se restregó los ojos, emocionada.

-¡De un trago!- Jack se acercó a su hermana, quien sonrió, contenta.

-Sí- ambas asintieron, se miraron, y, de una, se tragaron la pastilla…

Todos las miraron, expectantes…

Entonces, Kokoromon y Sky se agarraron el brazo, adoloridas.

-¡G-Gha!- gimió Kokoromon, cayendo de rodillas, sujetada por Shoutmon.

-¡Kokoromon!- se asustó el dragón.

-¡Kokoromon-sama!- se le acercó asustado Gumdramon.

-¡D-Duele…!- Sky casi cae si Jack no la sujeta de los hombros.

-¡Sky-chan!- Damemon se le acercó con Yuu, pero ella no los miró, ya que jadeaba, adolorida.

-¡O-Oye, Wizardmon, están temblando!- le dijo asustado Jack.

-¡E-Es normal!- aseguró Wizardmon- ¡T-Tal vez sea doloroso para ellas! ¡Recuerda que han sido Kopierer Incompletos por cinco años!- le recordó el mago, nervioso.

-T-Tengo miedo…- murmuró Bearmon, aferrándose a Yuno, quien también estaba nerviosa.

-¡Kokoromon, Sky-chan!- se preocupó Tagiru, mirando sus dos amigas, que no paraban de temblar, mientras se agarraban los brazos.

-… Salgan-

Todos miraron a Luke, quien, saliendo de debajo del sofá, miraba serio a su hija y a Kokoromon.

-¡¿Q-Qué?!- se molestó Tagiru.

-¡Luke! ¡¿Q-Qué pasa…?!- preguntó Saburo, nervioso.

-¡¿Y a qué vienes tú a decir algo?! ¡No creo que te importe que Sky esté sufriendo!- le aseguró enojado Jack, sujetando a su hermana.

Luke frunció el ceño ante eso.

-O-Oye, Jack- se sorprendió Rapidmon.

Kokoromon y Sky gimieron, rodeadas de data verde cada una.

Entonces, el brazo derecho de Kokoromon rompió las vendas y el guante, desprendiéndose una sustancia morada que se pegó de inmediato al techo, con tanta fuerza que empujó a la digimon naranja y a Shoutmon, quien la sujetaba, al piso.

-¡¿E-Eso es…?!- se sorprendió Taiki, y se asustó al ver que de la sustancia morada salió un ojo amarilló, que se fijó en el grupo.

La sustancia se abalanzó a Rapidmon, quien retrocedió, esquivándola a tiempo.

-¡¿Q-Que es esa cosa?!-se asustó Tagiru, y empujó a Gumdramon a tiempo para que no lo atacara la sustancia.

-¡Es el virus! ¡Busca a un digimon para que sea su huésped!- informó Wisemon, agachándose y esquivando la sustancia, al igual que Bearmon, Damemon, Rapidmon, Wizardmon y Gumdramon.

Entonces, la sustancia se abalanzó a Shoutmon, quien, sujetando a la inconsciente Kokoromon, no pudo moverse…

Pero el virus no alcanzó a tocarlo, porque se detuvo a unos centímetros, ya que Luke lo había agarrado por detrás.

Se hizo un silencio, todos mirando a Luke, quien fruncía el ceño, con el brazo temblando un poco por el movimiento de la sustancia.

El ojo del virus miró a la liebre, y, haciendo aparecer una boca, se le abalanzó, haciéndolo retroceder hasta chocar con fuerza con la pared, destruyendo un poco el piso.

-¡LUKE!- gritó asustada Yuno, tapándose la boca.

-¡¿Qué rayos…?!- se asustó Jack.

-¡Aguanta, Luke!- Gumdramon se le acerca si la liebre no niega, sorprendiendo al pequeño, ya que no mostraba sorpresa alguna porque el virus quería convertirlo en su huésped.

Luke cerró los ojos, y los abrió, mostrando que eran color ámbar.

La sustancia, al verlos, dejó de forcejear.

La liebre frunció el ceño, agarró con las dos manos el virus, y lo tiró con fuerza al piso, sujetándolo con firmeza ante su zarandeo.

-¿L-Luke…?- murmuró asustada Yuno, mientras abrazaba al nervioso Bearmon, y Saburo la empujaba, queriendo protegerla.

-… No destruiré la casa- murmuró Luke, mirándola con ojos ámbar- Tampoco usaré mi armadura-

Entonces, de sus manos, salió un brillo morado que envolvió a la sustancia, y, después de iluminar el salón, se mostró que Luke sujetaba un cristal de diamantes morado del tamaño de su mano.

Se hizo un silencio en el lugar.

-¿Q-Qué…?- jadeó Shoutmon, aferrando con fuerzas a Kokoromon, quien estaba dormida.

-¿Q-Qué hiciste, Luke?- murmuró Taiki.

-… El virus tiene dos objetivos- murmuró Luke, e hizo desaparecer el cristal en un polvo morado. Miró a Sky, quien fruncía el ceño, jadeando, haciendo que Jack, quien la sujetaba, también la mirara- El Rey, por su parte de Apocalymon, y yo, por el ADNde Moo en mi cuerpo-

Shoutmon apretó su puño, nervioso.

-D-Duele…- gimió Sky, mordiéndose el labio.

-A-Aguante, Sky-san- pidió Wizardmon, nervioso, pero, como los demás, se dio cuenta que la tela del brazo de la joven comenzaba a sacudirse, como si algo quisiera salir de él.

-Jack, sujeta a Sky, cuando se extraiga el virus, también lo sellaré-ordenó Luke- Los demás, largo- miró de reojo al resto.

-Pero…- se preocupó Rapidmon.

-¡¿No podemos ayudar?!- preguntó Tagiru, nervioso.

-El virus es ácido para la piel humana- informó Luke, sorprendiéndolo- Si no se van, al menos denme espacio- ordenó la liebre.

-Hazle caso, Yuu- le ordenó DarkKnightmon al rubio, tomando su atención, junto con la de Shoutmon.

Sky gimió, y, entonces, de su brazo derecho emergió una sustancia morada que se abalanzó de inmediato hacia Taiki, quien lo esquivó a tiempo gracias a Luke, que lo agarró de la chaqueta y lo lanzó contra Rapidmon, quien lo atajó a tiempo.

Por el impulso de la sustancia al emerger, Jack y Sky cayeron al piso, la liebre sujetando a la niña, quien jadeaba, mientras su cuerpo seguía siendo rodeado de data verde…

-¡Cuidado!- gruñó Shoutmon, observando como el virus iba en cualquier dirección del salón, destrozando unos cuadros y parte del estante.

-¡Luke, lo que hiciste con el otro, hazlo ahora!- ordenó Rapidmon, intentando apuntar al virus con sus armas, aunque era demasiado rápido.

-Concuerdo con Rapidmon- aseguró Wisemon, agachándose por los vidrios rotos de un cuadro.

Luke frunció el ceño, y, de un salto, se dirigió al techo, agarrando al virus y dejándolo ahí, apoyando sus pies en la superficie.

-¡¿Luke está de pie en el techo?!- Tagiru estaba más asombrado.

-¡No es momento para eso-dame!- aseguró Damemon.

Luke, sujetando al virus, frunció el ceño, intentando crear sus diamantes, pero, lo que no se esperó, era que parte de la sustancia se deformara, y le atravesara el tórax.

-¡LUKE!- se asustó Yuno.

La liebre frunció el ceño, sintiendo que el virus estaba absorbiendo su energía, por lo que lo soltó, cayendo de espaldas en la mesa de salón del lugar, rompiéndola.

-¡LUKE!- se asustó Jack, al ver que él estaba inconsciente.

La sustancia, al haber absorbido parte de la energía de Luke, se volvió negra, abriendo unas fauces peligrosas, y, sin más, se abalanzó a Saburo y Yuno, haciendo que el joven empujara a la mujer, cayendo ambos al piso junto a Bearmon.

-¡No! ¡Mamá!- se asustó Taiki, a lo que las orejas de Luke se movieron, mientras abría sus ojos, que habían vuelto a ser rojos.

Yuno levantó la mirada, al ver que la sustancia se abalanzó específicamente a ella.

Gritó asustada, cubriéndose con los brazos, sin darse cuenta que ella misma fue rodeada de energía rosada, que rechazó y paralizó al virus, dejándolo en el suelo como masa negra.

-¡Mamá!- Taiki se acercó a su madre, quien temblaba, mientras Saburo se incorporaba, adolorido, dejando de aplastar al mareado Bearmon.

-Lo siento, Bear- se disculpó el joven, levantando al pequeño oso.

-¿Q-Qué pasó…?- murmuró Wizardmon, atónito.

-… Yuno… eliminó la energía que el virus me robó…- murmuró Luke, levantándose de a poco, con algunos rasguños que se curaban, al igual que la herida en su tórax.

Entonces, la sustancia se movió, alertando a los presentes.

-¡LUKE!- llamaron asustados Tagiru y Gumdramon.

La liebre frunció el ceño, volviendo sus ojos ámbar, y señaló al virus, haciendo que una luz morada rodeara a la sustancia, y, después, se volviera un pequeño cristal morado.

Luke apretó su puño, haciendo desaparecer el virus.

Se hizo un silencio.

-… Listo- Luke levantó el pulgar.

-¡¿CÓMO PUEDES HACER ESO DESPUÉS DE LO QUE PASÓ?!- Rapidmon comenzó a zarandearlo, enfadado y asustado- ¡¿POR QUÉ ÚLTIMAMENTE, CUANDO TÚ APARECES, PASAN COSAS RARAS?!-

-Mamá, ¿estás bien?- se preocupó Taiki, ayudando a su madre a pararse.

-Y-yo… Parece que no perdí el toque para controlar la energía- admitió su madre, sin evitar sonreír.

-¡Jack! ¡¿Cómo está Sky-chan?!- le preguntó Shoutmon a la liebre.

-¡No para de temblar! ¡Y esta data aun la rodea!- Jack frunció el ceño, mirando preocupado a su hermana.

-El flujo de data de Kokoromon se detuvo- murmuró Wisemon, observando a la digimon, que dormitaba en el regazo de Shoutmon, quien la miraba preocupado.

-¿T-Tendrá algo que ver porque es mitad monstruo cibernético?- se preocupó Yuu.

Luke frunció el ceño.

Entonces, el cuerpo de Sky comenzó a brillar.

-¡Sky-chan!- se asustó Tagiru, pero, como los demás, se quedó sorprendido al presenciar como el cuerpo de la niña comenzaba a crecer, aunque no podían ver mucho a causa de la energía que alumbraba prácticamente el salón.

-¡Aguanta, Sky!- Jack abrazó a su hermana, preocupado al sentir los cambios en ella.

La luz que iluminaba el salón se apagó de a poco, por lo que todos abrieron los ojos, para ver, sorprendidos… a Sky.

Jack, aun con los ojos cerrados, notó que la luz se apagó, por lo que abrió sus ojos celestes, para ver, atónito, que sujetaba a una adolescente dormida de piel pálida, de un largo cabello gris que le llegaba a los tobillos, con dos tiernas pero elegantes orejas de liebre…

-… ¿A-Ah…?- Jack la miró atónito, pero de repente Luke le tapó los ojos, mientras con su otra mano tapaba el cuerpo de la joven con la camisa que se había quitado.

-… No seas pervertido- murmuró Luke, tomando en brazos a la joven, bien cubierta.

-¡¿QUÉ COSA?!- se enfadó Jack, sonrojado y echando vapor por las orejas.

-¡¿E-Ella…?! ¡¿Ella…?!- tartamudeaba atónito Tagiru, mirando a la joven que dormía en los brazos de Luke, quien lo miró de reojo- ¡¿ES SKY-CHAN?!-

Luke asintió.

Todos los jóvenes, digimon, Jack, y Yuno, se quedaron en blanco.

-¡¿EEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-

Las orejas de Luke se agacharon por semejante grito que resonó en toda la casa, haciéndolo cerrar los ojos.

-¡Luke! ¡¿Qué pasó?!- Yuno se le acercó, atónita- ¡¿P-Por qué Sky-chan… es… es…?!- miró sorprendida a la adolescente.

-Cuando Sky fue infectada, era niña- recordó Luke- El crecimiento de su cuerpo se interrumpió a causa del virus. Ahora, sin él, su cuerpo volvió a su forma original. Recuerda, ella es melliza de Jack-

-¡Y-Ya veo!- se sorprendió Yuu, sorprendido.

-S-Sky-san…- murmuró Wizardmon- ¡U-Un momento!- miró a Wisemon, quien, en vez de sorprenderse, lo único que hacía era anotar frenéticamente todo lo que había descubierto- ¡¿Significa que lo logramos?!-

-Sí, Kokoromon volvió a ser una digimon, y Sky una mestiza de humano y monstruo cibernético- murmuró Wisemon, ignorándolo, sin dejar de escribir.

-Curadas… Están… curadas…- sonrió Tagiru- ¡SÍIIIIIIIIIIIIIIIII!- gritó contento, y no solo él también Gumdramon, Saburo, Bearmon, Rapidmon, Yuu y Damemon.

Shoutmon, sorprendido, miró a Kokoromon, quien frunció un poco el ceño, abriendo sus ojos rojo oscuro, para verlo, confundida.

-… ¿Cuernomon…?- murmuró extrañada- ¿Qué pasó? ¿Sabía mal el dulce?-

Pero, para su sorpresa, el dragón la abrazó, temblando.

-¿Eh?-

-Eres libre, Kokoromon. Libre- Shoutmon le acarició la cabeza.

-¡Kokoromon-sama!- Gumdramon, sumamente alegre, se dio cuenta que la digimon se había despertado- ¡Kokoromon-sama~!- se le abalanzó, abrazándola, contento.

-¿Eh? ¿Eh? ¿Eh?- parpadeaba extrañada Kokoromon.

-Jejejeje- se rió por lo bajo Rapidmon- ¿Eh? Jack, ¿estás llorando?- miró burlón a la liebre, quien, aun sentado, se restregaba los ojos.

-¡C-Cállate!- se molestó Jack- ¡No me puedo alegrar! ¡Tú también estás llorando!-

-¡E-Eso no es cierto!-se ofendió Rapidmon.

-B-Bueno- Tagiru se restregó un ojo- No creo que lloren como ellos- sacó su xros loader, del cual salían cataratas de lágrimas.

-¡KOKOROMON-SAN! ¡SKY-CHAN!- lloraba Betsumon, aunque también se escuchaban a los demás digimon.

-P-Parece que todos están así- sonrió Taiki, sacando su xros loader, del cual también salían cataratas.

-¡KOKOROMON-SISTER…! ¡SKY-CHAN…!- lloraba Starmon, con los demás digimon.

-¡NO PUEDO PARAR DE LLORAR, TAIKI-DONO!- aseguró Knigthmon, haciendo sonreír al joven, quien también lloraba de alegría.

Yuu sonrió, y se fijó que Damemon lloraba a montón, por lo que le dio palmaditas en la espalda.

-Que alegría, Kokoromon y Sky… Que alegría- Saburo se restregó los ojos, conmovido.

-Y-Yo… Estoy feliz- D'arcmon se restregó sus ojos, llorando de alegría.

-N-no es… p-para tanto- aseguró Vormundmon, algo lejos de ella, tapándose el rostro con el brazo, temblando levemente.

Jack, dejando de restregarse los ojos, miró a Luke, a quien Yuno le decía, llorando de alegría, que no se preocupara por los destrozos en el salón. Que habían valido la pena.

Frunció el ceño, molesto al ver que no había ni una sola expresión de felicidad en la liebre de ojos rojos ante la noticia de que Sky estaba a salvo… entonces, se fijó en la espalda de Luke…

-¿E-Eh?- parpadeó- ¡O-Oye, Luke!- Jack se levantó, tomando la atención de la liebre- ¡¿Q-Qué te pasó en la espalda?!-

Luke parpadeó, e intentar mirar su espalda, observando la cicatriz en ella. Miró a Jack, extrañado.

-¡¿Desde cuándo tienes una cicatriz?!- exigió saber, tomando la atención de los demás.

-¿U-Una cicatriz?- se sorprendió Rapidmon, también dándose cuenta.

-… ¿Te preocupa?- le preguntó Luke a Jack, sonrojándolo.

-¡EN LO ABSOLUTO! ¡SOLO ME SORPRENDE DE QUE NO SE SANE CON TU SISTEMA!- lo calló Jack, avergonzado.

-No podría- le aseguró Luke- La herida fue causada por magia-

-¿Ma-Magia?- se sorprendió Taiki.

-Taiki, las heridas por magia no pueden ser sanadas totalmente- le aseguró su madre, triste- Siempre quedan, cicatrices, que no son normales a las demás- le informó-… Con como una maldición-

Eso sorprendió a los jóvenes y digimon.

-… Fue Visdom, ¿verdad?- Shoutmon frunció el ceño, mostrando los colmillos, enojado.

Luke miró el rostro durmiente de Sky, y asintió.

-…- Jack miró serio a la liebre, pero después bufó, tomando su atención- Bha. Supongo que te atacó por la espalda y listo- se cruzó de brazos, molesto.

Al escuchar eso, Luke bajó un poco las orejas…

¡PLAF!

Yuno acababa de darle una cachetada a Jack, dejando atónitos a los presentes.

Luke miró sorprendido a la mujer, parpadeando varias veces… Eso no estaba en sus probabilidades.

-¡Jack-kun, no digas ese tipo de cosas!- le pidió molesta Yuno, mientras el joven se sobaba sorprendido la roja mejilla. Se sorprendió al verla tan triste- ¡Luke tiene esa cicatriz porque te protegió!-

Jack se quedó sin habla.

-¿Q-Qué…?- murmuró con un hilo de voz, y miró a Luke, quien lo miró de reojo- ¿E-Es eso cierto?- exigió saber.

-…- Luke frunció el ceño-Fue cuando Visdom atacó nuestro hogar, hace siglos… Ya había matado a Hikari Zoe, y dirigió ese hechizo hacia ti, porque eras un blanco fácil, después de todo, solo eras un bebé que gateaba por el lugar-

Jack abrió los ojos, sorprendido, y, deslizándose por la pared, se sentó, atónito.

-V-Visdom…- murmuró sorprendido Shoutmon, apretando sus puños, enfurecido, extrañando a Kokoromon, quien seguía adormilada.

-Siempre… ¡Siempre haciendo eso!- Tagiru pateó un trozo de madera, enfurecido.

Yuno lo miró tristemente, hasta que Luke empezó a tirarle un mechón de pelo naranja, tomando su atención.

-Sky necesita ropa- murmuró la liebre, sin dejar de tirar su cabello, sin lastimarla.

-¡AH, SÍ!- Yuno se sonrojó, cayendo en la cuenta que la adolescente solo era cubierta por la camisa de Luke- ¡Vamos, tengo ropa que puede servirle!- se fue por el salón, seguida por Luke, quien, antes de irse, se asomó al pasillo, tomando la atención de todos.

-… Sky es mi hija, y debo protegerla- murmuró, haciendo que lo miraran serios- Así que después, debo golpear a los hombres que la miraron sin ropa-

Eso dejó en blanco a todos.

-¡E-ESPERA, LUKE!- gritó Rapidmon, pero él ya se había retirado- ¡¿CÓMO QUERÍAS QUE SUPIERAMOS QUE SU CUERPO CRECERÍA?!-se rascó la cabeza, enfurecido.

-¡¿U-Un golpe de Luke?! ¡Estoy muerto!- se asustó Saburo, aferrándose a Bearmon, quien parpadeó, extrañado.

-¿De qué hablan?- el pequeño oso miró al pequeño dragón, quien aún abrazaba a la extrañada Kokoromon.

Gumdramon movió los hombros, sin entender nada.

-Luke… Sé que quieres ser un buen padre… Pero mal piensas muchas cosas- murmuró Taiki, tapándose el rostro con una mano, sonrojado.

-N-No creo que Luke mal piense- aseguró apesadumbrado Yuu, incomodo.

-Más bien es muy inocente-dame- suspiró Damemon, sonrojado.

-¡YO SOY INOCENTE! ¡NO SOY MALPENSADO!- lloró Tagiru.

-¿A-Acaso…? ¿Luke-san nos tomó… como personas malas…?- se asustó Wizardmon, sonrojado.

-Eso parece- asintió Wisemon, sin tomarle importancia, anotando ensimismado lo descubierto con respecto a heridas causadas por magia.

Jack, sin darle mucha importancia a lo que dijo Luke, estaba pensativo, serio, por lo que se acababa de enterar…

Luke… Él se había arriesgado por él desde el principio, a protegerlo… por ser su hijo…

-¿Qué pasa, Cuernomon?- Kokoromon miró más desorientada al sonrojado dragón.

-Nada… Espero…- suspiró el Rey.

Entonces, todos escucharon el sonido de la puerta abrirse, entrando Etsu.

-Taiki, Akari-chan me pidió que te dijera que cuidarás más tu…- empezó a hablarle su padre, hasta quedarse en blanco al ver lo que antes había sido su salón-… ¿E-Eh…?- parpadeó.

-¡Ah! ¡P-Papá, puedo explicártelo!- aseguró Taiki, pero Etsu ya se había desmayado- ¡PAPÁ!-


-…- Red Vagimon había terminado de limpiar el departamento de Kai con la ayuda del Relojero y un fastidiado MidoriGumon, pero, por alguna razón, meditaba, preocupado, mirando el xros loader café.

-Se está haciendo tarde- murmuró el dragón verde, mirando por la ventana como el cielo del atardecer se volvía morado por la noche.

-…- el Relojero frunció el ceño, preocupado- No te preocupes, Red Vagimon- miró al digimon rojo, tomando su atención- Kai regresará-

Red Vagimon sonrió levemente, asintiendo.

-Te aseguro que rechazará de inmediato tu oferta de adoptarlo- aseguró MidoriGumon.

-No me hagas perder la esperanza~- pidió el anciano fastidiándolo y haciendo que fuera a sacar una lata de bebida del refrigerador.

El anciano lo miró un rato, y después se asomó a la ventana.

"Kai…" pensó Bagramon, serio "No quiero que seas alguien como yo… Estas destinado a un buen futuro, pero para eso necesitas apoyo…" apretó sus puños, algo nervioso "Te prometo ser yo quien te guíe… Sé lo que es no estar con tus padres, solo mira en el monstruo que me convertí… Quiero ayudarte… Regresa pronto…"


Residencia Kudou…

-¡Korory~!-

-¡Sky~!-

Sky, quien ahora llevaba su largo cabello amarrado en una cola de caballo, una polera verde con diseño de flor, pantalones azules, y medias rosas, abrazó contenta a Kokoromon, ambas llorando de alegría.

Habían acomodado y limpiado el desastre causado por los dos virus solitarios en el salón, y las dos ex-incompletas se abrazaban, contentas, felices de haber vuelto a ser lo que eran antes.

-Estoy tan contenta de que todos estén bien- sonrió Yuno, restregándose los ojos, a lo que Luke asintió, ignorando que Taiki, Tagiru, Yuu, Saburo, Shoutmon, Damemon, Rapidmon, Wizardmon y Wisemon tenían un coscorrón doloroso en la cabeza, dado por la liebre de ojos rojos.

Los únicos que se salvaron fueron los inocentes Gumdramon y Bearmon, y Jack, quien no se había movido de donde estaba.

-A-Aún no puedo creer que Sky-chan sea realmente así- sonrió Etsu algo pálido, con una bolsa con hielo en la cabeza, sentado en el sillón algo roto.

-¡Y yo tampoco!- aseguró Sky, dejando de abrazar a Kokoromon- ¡Ahora todos se ven más pequeños! ¡Al fin dejé de mirar hacia arriba!-

-Pero ahora soy yo quien mira para arriba- se amuró la V-mon naranja.

-¿No me mirabas igual para arriba?- preguntó curiosa la adolescente de ojos verdes.

-Oh- la digimon chocó su puño con su palma- ¡Cierto~!-

-¡Wizardmon, Rap, Bear!- Sky se acercó a los dos digimon, que se sobaban adoloridos la cabeza, a excepción del pequeño- ¿Qué les parece la nueva Sky~?- pidió saber.

-B-B-B-Bueno…- tartamudeó Wizardmon, sonrojado.

-Pues creciste- Rapidmon le chasconeo la cabeza- Antes me llegabas a la cintura, y ahora al pecho- se rió por lo bajo.

-¡Te ves linda!- sonrió Bearmon, haciendo sonreír a Sky.

-Sky-chan parece modelo- sonrió Tagiru, sobándose adolorido la cabeza.

-¿Deberíamos seguir llamándola con chan?- meditó Yuu.

-¡Sipi~!-se les acercó contenta la adolescente- ¡Me siento mejor así~!- aseguró- ¡Kya~! ¡Ya quiero ver la cara de Gaiomon cuando me vea así~!-

Tagiru y Yuu sonrieron, algo sonrojados, hasta que a cada uno Luke comenzó a tirar de la oreja.

-P-Parece que Luke comenzará a tomar el papel de papá celoso- sonrió incomodo Taiki, haciendo reír a Saburo, quien estaba tan adolorido como él por el coscorrón que habían recibido.

-Pobre Rey, le dieron un coscorrón-se burló Gumdramon, a lo que Shoutmon miró para otro lado, molesto.

-Gumdramon, te equivocas si encuentras esto gracioso- aseguró ofendido Damemon, con la cabeza adolorida.

-¡Cuernomon~!- Kokoromon abrazó contenta a su pareja- ¡Soy una digimon! ¡Soy una digimon! ¡Soy una digimon~!-

-Lo sé- Shoutmon correspondió al abrazo, tan contento como ella- Je, no puedes controlar tu alegría, ¿no?- le acarició la mejilla.

-¡Nop~!- Kokoromon lo besó, y abrazó, haciendo sonreír al sonrojado dragón.

Gumdramon infló los cachetes, celoso, y más aun con la mirada burlona que le dedicó el Rey.

-Ya veo…- Wisemon comenzó a anotar, extrañando a Etsu- Entonces, ¿así se ve la sonrisa de verdadera felicidad de Kokoromon y Sky?- meditó.

-¡¿Sigues con eso?!- se molestó Jack.

-¡Jacky~!-Sky se le acercó, contenta- ¡¿Qué te parezco la nueva yo?!- sonrió, contenta.

-…- Jack se rascó la cabeza- No cambiaste en nada-

-¡¿EH?!- se ofendió la joven, pero se extrañó cuando Jack, parándose, sonrió.

-Aunque crezcas, quien sigue siendo el hermano mayor aquí soy yo, ¿no?- sonrió Jack.

-Jack…- murmuró Sky, y, sonriendo conmovida, abrazó a su hermano- ¡Jacky~!-

-Disculpa, Luke- Wisemon, aun con su libreta, se acercó a la liebre de ojos rojos, quien se acomodaba las mangas de la camisa, tomando su atención- ¿Qué pasó con los virus que sellaste?-

-Cierto, también me preocupa-admitió Taiki, mirando a Luke.

-… Esos dos virus son parte de las piezas que necesita Shun para traer de regreso a Apocalymon- murmuró Luke- No puedo eliminarlos, pero los mantendré seguros- hizo aparecer por unos momentos los dos cristales morados que contenían los virus.

-Ya veo…- Wisemon comenzó a anotar.

-Está bien- sonrió Taiki, extrañando a Luke- Si están contigo, entonces están a salvo-

-…- Luke lo miró un rato- No, porque Jäger también quiere revivir a Apocalymon-

Se hizo un silencio en el ambiente.

-… ¿Q-Qué…?- Tagiru parpadeó- ¡¿EEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-

-¡¿POR QUÉ LO DIJISTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?!- se horrorizaron Sky, Jack, Saburo, Rapidmon, Wizardmon, Bearmon, y hasta Kokoromon.

-¡Vas a hacer que lo tomen mal, y Cuernomon se enojará conmigo!- Kokoromon se colgó al brazo de Luke, nerviosa- ¡Explícate, explícalo! ¡No hagas que piensen mal de mí!-se aferró a su brazo, haciendo que Luke lo moviera un poco, pero ella se sujetaba con tanta fuerza que no había caso.

-¡¿Qué significa eso, Luke?!- exigió saber DarkKnightmon, serio.

-¡N-No es lo que piensan! ¡No somos traidores ni nada!- aseguró Jack, nervioso.

-¡Queremos revivir a Apocalymon, si! ¡Pero no en el Eclipse!- corrigió Rapidmon.

-¡Cualquier otro día estaría bien~!- sonrió Bearmon, haciendo que todos lo miraran- ¿Cualquier hora? ¡Cualquier segundo! ¿Cualquier mes del año?- sugirió- ¡Me doy, pero no para que me lancen!-

-¡CÁLLATE, BEAR!- exigieron Jack, Rapidmon y Saburo, asustando al pequeño.

-¡N-No entiendo!- negó sorprendido Gumdramon- ¡¿K-Kokoromon-sama…?! ¡Usted nunca traicionaría al Rey!-

-¡¿QUÉ?!- se asustó Kokoromon, soltando a Luke, aterrizando dolorosamente al piso- ¡NO! ¡No lo malinterpretes!- le pidió, pero se quedó callada cuando Shoutmon se le acercó, sumamente serio- ¿C-Cuernomon…?- se asustó.

-Habla- ordenó el dragón, enojado.

-…- la digimon se levantó, nerviosa-… Queremos purificar a Apocalymon-

-¿Qué?- se sorprendió Yuno- ¡¿S-Se puede?!- miró a Luke, quien asintió- ¡¿P-Pueden traer a Ryudamon de regreso?!- se tapó la boca.

Luke asintió.

-R-Ryudamon…- Yuno se tapó el rostro, conmovida.

-Al principio, Samanta nos dijo que debíamos purificar a Apocalymon una vez que derrotáramos al Proyecto Iluminati, para que no volvieran a hacer uso de él- recordó Jack.

-Pero ahora vemos que, en realidad, Samanta quiere purificar a Apocalymon para traer de regreso a Ryudamon- sentenció Rapidmon, serio.

-Ya veo… ¡Por eso tenían un espía en el Mundo Digital!- se dio cuenta Yuu- ¡Por el Shoutmon y el Digitama de Quartzmon!-

-- asintió serio Vormundmon.

-No somos traidores- aseguró Saburo, nervioso.

-¡Pero…! ¡¿Quieren matar al Rey?!- se enfureció Gumdramon.

-¡NO!- negó asustada Kokoromon, callando al pequeño al verla nerviosa- Si separamos la data oscura de Apocalymon de Cuernomon, no le pasará nada-

-S-Si fuera algo mortal, entonces Alphamon y Omegamon hubieran muerto al perder la data de Apocalymon- le hizo notar Wizardmon, nervioso.

-Por eso siempre, para nosotros, Shoutmon era un objetivo y un enemigo. Claro, no vamos a hacer lo mismo que mi padre, pero, bueno… ¡No queremos destruir a nadie!- aseguró nervioso Saburo.

-L-Lo comprendo, Saburo- aseguró Taiki, queriendo calmar a su amigo.

-¡Sabía que Samanta debía tener un motivo noble para todo esto!- sonrió Tagiru, emocionado- ¡No quiere destruir, quiere salvar!-

-¿Y-You?- Sky miró preocupada a Yuu, quien meditaba, pero se sorprendió que sonriera.

-Debieron decirlo desde el principio- aseguró el joven.

-Te equivocas en darnos estos sustos, Luke- Damemon miró a la liebre, quien parpadeó, extrañado- Nos hiciste pensar mal de todos ustedes-dame-

Luke alzó las cejas, y miró a Yuno, pidiendo en silencio que corroborara eso.

-S-Sí, Luke. Por un momento yo también pensé que te volviste un traidor- aseguró Yuno, restregándose los ojos.

Ante eso, Luke se fue a un rincón, deprimido.

-¡Kya! ¡No quise decir que volviste a ser malo!- aseguró Yuno, recordando que la liebre era algo sensible cuando le decían traidor.

Etsu sonrió, incomodo, poniéndose mejor la bolsa de hielo.

-C-Cuernomon, lo siento mucho- Kokoromon se acercó a Shoutmon, nerviosa- Yo… Yo realmente…-

-Más engaños, más mentiras…- la miró enojado el dragón, dejándola callada- ¿Sabes? Por favor, mantente callada. Te defiendes mejor así-

Kokoromon se quedó quieta, y no miró como Shoutmon entró al xros loader del sorprendido Taiki.

-¡O-Oiga, Rey!- se enojó Gumdramon.

-¿Kokoromon-chan?- Rapidmon se acercó a su amiga, quien, simplemente, se cubrió el rostro con la capucha, mordiendo su labio.

-M-Me lo merezco… L-Lo engañe…- gimió, temblando.

-¡No! Bueno… ¡Lo hizo por su bien!- aseguró Gumdramon, pero Kokoromon, lo único que hizo, fue entrar en el xros loader de Tagiru, sorprendiéndolo.

-¡Kokoromon!- el joven sacó su aparato rojo.

-… Déjala, Tagiru- le pidió serio FlameWizardmon, mientras la V-mon naranja, sentada en el piso digital, se restregaba los ojos, mientras Kotemon le sobaba la espalda, Pagumon la consolaba, al igual que Betsumon, quien tenía las orejas gachas.

V-mon miraba a Kokoromon de lejos, apretando sus puños, enojado al verla así.

Tagiru miró preocupado su xros loader, y se mordió el labio.

-¡SHOUTMON, DISCULPATE AHORA MISMO!- exigió enojado, pero se sorprendió al ver que Taiki miraba tristemente su xros loader rojo.

-… Creo, creo que lo mejor será darles su tiempo, a ambos- pidió Jijimon, observando, junto a los demás, como Shoutmon se sentaba, lejos del resto de los digimon.

-… Concuerdo con Jijimon- admitió Taiki, triste.

-… Está bien- murmuró Tagiru, preocupado por Kokoromon.

Se sorprendió cuando Luke le tendió un chip verde, familiar….

-¡¿Un chip espacio-temporal?!- sonrió Tagiru- ¡Sí~!-

-Oye, Tagiru- lo miró algo molesto Yuu, pero se sorprendió que la liebre también le diera uno a él- Ah, bueno, gracias- sonrió apenado.

-Espero que Kokory esté bien- murmuró Sky, triste- Papi, ¿por qué eres tan boca floja?- lo miró molesta.

Luke parpadeo, extrañado.

-… Ahora…- murmuró, extrañándola-… Te pareces más a Hikari Zoe-

Eso la sorprendió por completo, haciéndola sonrojarse, emocionada.

-¿M-Me parezco a mamá?- sonrió Sky, jugando con su cabello.

-…- Luke asintió- Pero… el color de pelo es diferente- recordó, tomando la atención de Sky y Jack- El de ella era cobrizo… Y tenía ojos celestes, puros…-murmuró, pensativo.

-… ¿Nunca la has olvidado?- preguntó Jack, como quien no quiere la cosa.

-…- Luke lo miró, curioso-… ¿Podría si quiera?- se preguntó, sorprendiendo a Jack- Yuno, Visdom, al parecer, suele vigilar tu casa-le informó a la mujer, tomando la atención de todos.

-¡¿Qué?!- se enfadó Tagiru.

-¿V-Visdom?- murmuró Yuno, nerviosa.

-No te lo aseguro, pero pasaré la mayor parte de los días aquí, para evitar cualquier cosa- murmuró Luke, buscando algo en sus bolsillos- Debo informar a Jäger lo que ha sucedido, para planear una estrategia- sacó una esfera negra, que se la lanzó a Jack, quien la recibió, extrañado.

-E-Está bien- asintió Yuno, nerviosa.

-Tenga, Luke-san- Wizardmon le entregó a la liebre la bolsita con las píldoras verdes.

Luke asintió, guardando la bolsita.

-¿Q-Qué es eso?- se extrañó Jack, observando la esfera.

-Tu moto-

La liebre de ojos celestes abrió la boca, atónito.

-¡¿Lograste reparar aquel intento de moto?!- se sorprendió Rapidmon, a lo que Luke asintió.

Jack miró nervioso la esfera.

-Entonces, ¿volveremos a verlo, Luke-san?- preguntó Etsu, a lo que la liebre asintió.

-Akashi Tagiru, Amano Yuu, Kudou Taiki, Aonuma Saburo- llamó Luke, tomando la atención de los cuatro jóvenes-… Estén alerta-

-¡Sí!- asintieron los cuatro.

Luke asintió, y se dirigió a la ventana, para salir por ella, pero no se esperó que Jack le diera una patada en su parte trasera, haciéndolo golpearse la nariz con el marco de la pared, sobresaltando a los presentes.

La liebre, tapándose la nariz, miró a Jack, parpadeando, extrañado.

Jack lo miraba molesto, aunque algo sonrojado.

-¡AL MENOS AVISA CUANDO VENGAS, PADRE IDIOTA!- le gritó, y le dio la espalda, avergonzado.

Sky miró sorprendida a su hermano, pero después sonrió, contenta.

Luke parpadeó, moviendo sus orejas, sin creer lo que escuchó…

-… ¿Me llamaste…?- murmuró Luke.

-¡No lo repetiré!- aseguró molesto Jack, mirándolo de reojo, pero se sorprendió al ver que Luke tenía los ojos brillosos-… ¿Luke?-

La liebre se percató de su estado, y se restregó un ojo.

-…- se levantó, mirando a Jack, como si quisiera decirle algo, pero, simplemente, se fue por la ventana…

Jack apretó sus puños, preocupado, al igual que todos los presentes.

"Esto… No está bien…" Tagiru miró su xros loader, consciente de que Kokoromon debía seguir llorando "Deberíamos estar todos contentos… Shoutmon, cabeza hueca" cerró los ojos, enojado.

Taiki miraba preocupado su xros loader…

… Y, en el interior del xros loader, Shoutmon, sentado lejos de los demás digimon, se tapaba el rostro, llorando en silencio…

Se sentía utilizado… Había perdonado a Kokoromon por lo de ocultar lo de Apocalymon y su familia, porque pensó que era para protegerlo…. Pero el saber que, al final, también Jäger iba por su fragmento de oscuridad…

¿Cómo se suponía que actuara…?

Y, lo que más le dolía de todo… Era que Kokoromon ya no estaba a su lado…

No lloraba por sentirse usado… Lloraba por haber dañado a Kokoromon…

"N-No quise… No quise… Maldición…" Shoutmon se tapó el rostro con ambas manos, temblando "Perdóname… Kokoromon…."


Salamandra observaba unos datos en su computador, entregados por uno de sus informantes, sentado en su habitación en la base principal del Proyecto Iluminati.

Tocaron a la puerta.

-Pase- ordenó el hombre.

Él nunca dejaba que alguien entrara a su espacio en la base, además de Visdom.

Pero el nuevo era una persona especial.

Entró al lugar un joven rubio que vestía el uniforme del Proyecto Iluminati, con unos lentes negros con reflejo morado, que ocultaban sus ojos negros. Se podía ver que tenía el charger rojo en su cinturón.

-Bienvenido, Yoshida Kai- sonrió Salamandra.

-Tsch- bufó Kai- ¿Por qué me llamas por ese nombre?- exigió saber, fastidiado.

-¿Quieres abandonar tu identidad de civil?- sonrió levemente Salamandra.

-Abandonaré todo lo que sea necesario para cumplir mi meta- aseguró Kai- Mis compañeros, mi nombre… Todo-

-Entonces, permíteme corregirme- pidió Salamandra- Bienvenido, Mercurio-


¡Y, con esto, queridos lectores, cierro al segunda parte de la historia, y, en el próximo episodio, comenzamos con la tercera y última parte, la cual espero que todos disfruten^^!

*takedigi: ¿Qué te ha parecido el cap^^? Te agradezco, desde lo profundo de mi corazón de escritura, el hecho de que leyeres los fics de Monster Rancher^^

*ShadowyWriter: Je, me alegra mucho que te gustara el cap anterior, y espero que la última parte de la saga también te entusiasme^^-

*Fanny: ¡A ti también te agradezco el leer Plumas del Fénix^^! ¿Te emocionaste con este cap? Ojalá que sí, porque espero venir con sorpresas en la nueva saga^^

*OrionGreymon: Jejeje, por ahora, ninguno debe de saber qué es lo PRIMERO más aterrador que ha visto Jack, créeme^^'. Como habrás leído, Gaiomon ha comenzado a entrenar con Slayerdramon para ser más fuerte y evitar cualquier desgracia para Sky y Wizardmon. Lo de controlar las sombras se verá más adelante (Shoutmon ahora tiene otras cosas que pensar, el cabeza hueca¬¬') Je, ¿te gustó el diseño del nuevo OmegaShoutmon? Subí un dibujo a mi blogg donde sale él, si es que quieres ir a verlo^/^

~También agradezco a MissSimpati por leer Viajes Comerciantes^^. No es un fic que deje abandonado, sino que lo deje pausado, para poder escribir el de Digimon y el de Naruto^^'.


¡Espero hayan disfrutado, tanto la primera, como la segunda saga de Proyecto Iluminati, y ahora vamos con la tercera y última parte!

¡Gracias por el apoyo a todos los lectores, tanto a los que comentan^^, como a los que no^^'!

Cuando pueda, subiré dibujos de los nuevos diseños de Tagiru, Taiki, Yuu, Jack y Sky, pero aun así pueden pasar a mi blogg y ver los dibujos que he subido del fic^^.

En fin, no tengo más que decir lo siguiente:

¡Gracias por leer, no olviden comentar, y nos vemos en la última saga de Proyecto Iluminati!