El nuevo peligro...

Ellos han cruzado la línea...

-Vaya, Shademon. Realmente tu data se vio afectada por la Reliquia Digital de Gumdramon- sonrió Topacio.

En una sala espaciosa, donde las luces eran de una tonalidad celeste, se encontraban varios tubos que acumulaban data, conectados a unos cables que pasaban por el piso y se conectaban a un panel de control, en el cual Topacio apretaba unos botones, atendiendo a Shademon, quien estaba flotando en uno de los tubos del laboratorio.

El digimon sombra, lo único que hizo, fue entrecerrar sus ojos rojos.

-No me mires de esa forma- pidió la mujer de pelo celeste, observando la información que le daba el panel de control- Ambos fuimos humillados en nuestro último combate, así que se podría decir que comprendo tu malestar- aseguró.

-G-G….- escuchó a Lilithmon en su charger azul.

-No, me corrijo, nosotros tres- sonrió de lado Topacio, mirando el aparato azul en su cinturón.

-L-Lo prometo… Lo juro… Shoutmon… Yuu… Esos dos me han humillado de la peor forma… ¡Los dejaré irreconocibles!- chilló enfurecida e indignada Lilithmon, recordando como fue tirada al inodoro por aquel dragón rojo, y la muy vergonzosa digixros que el joven rubio la había obligado a usar…

¡No tenían perdón alguno!

-¿Así que él es Shademon?-

-Exactamente, Mercurio- sonrió Topacio, mirando al joven rubio entrar a la sala por la puerta, después de escribir su código en él para abrirla- Veo que al fin terminó tu conversación con Visdom-

-Tsch. Aun intento asimilar todo- aseguró Kai, fastidiado- Monstruos, digimon, dimensiones… Aunque eso explica por qué tanto secretismo- admitió, haciendo sonreír levemente a la mujer.

-Dime, Mercurio, ¿te sientes mejor al manejar, al fin, toda la información?- preguntó Topacio, extrañándolo.

-¿Qué cosa? Mentiría si dijera que no me sorprende que ese tipo con cara de mono sea tan viejo como se ve, y que realmente sea tan peligroso… Pero no me interesa. Lo que hagan esos dos tipos de otros mundos, Zodiaco y Visdom, me da lo mismo- aseguró Mercurio- Solo quiero que Salamandra cumpla mi deseo-

-Como todos aquí- confesó Topacio, volviendo al panel.

-¿Por qué no lo curas en el Charger?- preguntó Mercurio, acercándose a ella.

-El Charger tiene sus límites- contestó la mujer, escribiendo en el teclado, concentrada- Solo puede contener a cinco digimon en su interior, y cura heridas superficiales… Después de todo, es una copia del xros loader, creada por manos humanas- admitió.

-…- Mercurio sacó y miró su Charger rojo-… Ya veo.

-Por cierto, ¿qué tal tu relación con Tactimon?- preguntó Topacio, dejando de teclear, mirándolo curiosa.

-No lo sé… Ambos tenemos nuestros propios motivos para pelear- Mercurio se rascó la cabeza, algo incómodo

-Je, es natural. Pero, recuerda. El Charger funciona gracias a la compatibilidad y aceptación que tiene el digimon con el humano que trabaje. Horfe es quien tiene menos problemas, al fin y al cabo, Blastmon y sus tres sirvientes se encariñaron con él, ya que él es responsable, y cumplidor, y es el único que escucha a Blastmon- recordó, algo divertida por el apodo de "Hor-chan" que le puso el digimon de diamantes al peliazul- Lilithmon se suele burlar de mi por ser humana, pero ambas compartimos el ser… superiores a otros- admitió.

-Pero todos aquí sabemos que quien es la superior entre las dos soy yo-aseguró Lilithmon, haciendo sonreír levemente a la mujer.

-Además, a ninguna de nosotros le gusta fallar en nuestros propósitos- agregó Topacio- En cambio, Forward y Tactimon no tienen nada en común. Forward considera a los digimon como si fueran una especie de nuestro planeta, siendo inferiores a nosotros. Los trata como animales, incluyendo a Tactimon, y por eso Salamandra no le permitió tener el Charger de Tactimon, el cual se suponía era suyo, y ahora lo reemplazas. Y, siendo honesta, creo que eres el compañero indicado para Tactimon-

-… ¿Por qué?- el rubio frunció el ceño, molesto.

-No te gusta hacer las cosas a medias- respondió Topacio, y, al ver confusión en el joven, continúo- Te gustan las cosas claras, bien hechas, sin errores, al igual que Tactimon- se le acercó y puso su mano en el hombro de Mercurio, haciendo que la mirara- Entenderás por ti mismo que eres el humano que debe dar su energía a Tactimon para la lucha, como yo a Lilithmon y Horfe a Blastmon. Es un honor el que te han dado, y, aunque estés confundido, encontrarás una manera para entenderte a ti, y a Tactimon- aseguró.

-…- Kai la miró, algo sorprendido-… Pensé que tú también veías a los digimon como animales- mencionó.

-Je, no se te escapa ninguna, ¿no?- sonrió levemente la mujer- En realidad los veo más como unas criaturas muy interesantes, y quiero descubrir como realmente son. Para mí, la información es bastante importante-

-… Ya veo…- Mercurio miró su Charger, aun pensativo- Oye, ¿es cierto que creaste I.A.?-

-Sí- asintió Topacio, mirando a Shademon, quien ahora descansaba- Klinge, Klauen y Fang. Son sumamente fuertes, pero aún les falta experiencia, aunque ya han tenido misiones en terreno- agregó- En fin, ahora mismo están practicando sus sistemas para las próximas misiones-

-…- Kai se quedó en silencio un rato, y miró a Shademon, descansando.

-¿Estás arrepentido de tu decisión?- preguntó Topacio, curiosa.

-No- respondió de inmediato Mercurio, mirándola serio- Si Red Vagimon y los demás se ofenden si saben dónde estoy, no me interesa en lo más mínimo. Después de esto, quiero alejarme del mundo digimon… Lograré recuperar mi vida con mis padres, cueste lo que cueste-aseguró, decidido.

Topacio sonrió de lado, satisfecho.

Mercurio era una gran adquisición para el Proyecto Iluminati.

-Ven, quiero enseñarte algo- Topacio dejó descansar a Shademon, y salió del laboratorio, acompañado de Mercurio, quien estaba extrañado.

Pasaron por los pasillos de metal morados de la base, donde patrullaban varios soldados de la organización, hasta llegar frente a una puerta de metal, en la que Topacio escribió una contraseña, y entró, seguida del joven, quien se sorprendió al ver donde estaba…

Era una enorme y amplia sala de entrenamiento, en la cual Blastmon acababa de disparar diamantes a un blanco que estaba bastante alejado, observando por Horfe, quien anotaba algo, y los Evilmons, que vitoreaban al digimon.

En otra esquina, estaba un tigre blanco humanoide de ojos azules, quien hacia ejercicios con unas enormes pesas. Llevaba una banda negra en la frente, una polera roja sin mangas y pantalón negro, destacándose su brazo derecho metálico.

Cerca de Klauen, estaba Fang, quien llevaba una chaqueta verde, pantalones y zapatos café. Estaba sentada encima de unos cojines, con una porción de galletas, miraba un programa en una televisión que ella misma conectó a una toma corriente del salón.

-W-Woa…- se sorprendió el joven, a lo que Topacio lo miró de reojo, sonriendo levemente.

-¡Bien hecho, Blastmon-sama!- vitoreaban los Evilmons a Blastmon, quien sonrió, contento.

-Tu puntería ha mejorado bastante- murmuró Horfe, anotando los datos- Cada vez te acostumbras más a este cuerpo, después de tanto tiempo en el Mar Digital-le comentó, serio.

-¡Eso es porque soy genial, pero tú tampoco quedas atrás, Hor-chan!- le aseguró el digimon de diamantes, dándole una palmada tan fuerte en la espalda que el adulto terminó en el piso- Ups-

-Blastmon-sama, no olvide que los humanos son frágiles- le recordó uno de los tres Evilmons.

-Sí, sí. Tienes mucha razón. Hor-chan, tengo hambre. ¿Me das piedras preciosas?-

-N-No…- Horfe se levantó, sobándose la espalda- Aun falta probar tu resistencia-

-¡Si no como ni limpio mi cuerpo, nunca podré estar 100% brillante y deslumbrante!- se ofendió Blastmon.

-¡Blastmon-sama necesita su porción de piedras!- asintió un Evilmons.

-¡Debe comerlas, sino no brillará!- agregó otro.

-¡Ve a traerlas!- ordenó el tercero.

Horfe suspiró, rascándose la cabeza.

-Como siempre, te tratan como un niño pequeño- le mencionó Topacio, acercándose a él junto a Mercurio, quien miraba el lugar, sorprendido.

-Por nuestras diferencias de edad, supongo que soy un niño para él- suspiró Horfe, mirando como Blastmon se limpiaba los diamantes de su brazo con una toalla.

-¿Qué es este lugar?- preguntó Mercurio.

-Ah, Mercurio-kun, ¿es la primera vez que vienes?- preguntó Horfe, observando la sala- Es nuestra sala de entrenamiento. Es bastante resistente y nos permite analizar la fuerza de los digimon que están en nuestro bando y la de los I.A. de Topacio-le explicó.

-No me llames con kun- pidió Kai, algo molesto.

-Pues para mí, tú eres un niño- aseguró Horfe, acariciándole la cabeza.

-¡N-No me trates así tampoco!- se soltó el rubio, avergonzado, y se enfadó al darse cuenta que los Evilmons se reían de él por lo bajo- ¡¿Y por qué ella no entrena?!- miró enfadado a la zorrita humanoide.

-A diferencia de Klinge y Klauen, Fang es quien maneja al 100% su sistema, así que no necesita un entrenamiento tan extenuante como ellos- explicó Topacio-… Aunque le ha dado por ver televisión aquí-

-¡Ah! ¡Hola, mamá!- la zorrita anaranjada de cabello café, de ojos rojos, al verla, levantó la mano, saludando.

Topacio levantó levemente la mano, sonriendo, en cambio Blastmon sacudía los dos brazos.

-¿Mamá?- se extrañó Mercurio.

-Fang es la más calmada de mis tres creaciones, y quien me ve como una figura materna- le explicó la mujer de pelo celeste.

Ante eso, el rubio bufó, fastidiado.

-¡Oye, Lilithmon! ¡Ya va a empezar la telenovela de la mañana!- avisó Fang, moviendo su cola, contenta.

-¡¿De verdad?!- un brillo salió de la pantalla del Charger de Topacio, y, antes de que reaccionara, la digimon oscura ya había salido del aparato- ¡Al fin! ¡Lo único bueno de los humanos son sus programas!- aseguró, sentándose al lado de la I.A.

Klauen las miró de reojo, bufó fastidiado, y continúo con su entrenamiento.

-… ¿Ah?- parpadeó Kai, en blanco, mientras Topacio se tapaba el rostro con una mano, pidiendo paciencia.

-Y, como verás, cada uno de nosotros tiene un pequeño dilema con los digimon a los que brindamos nuestra energía- le aseguró Topacio, aun intentando no perder la paciencia- Blastmon mira a Horfe como si fuera un niño, y Lilithmon no suele tomarme muy en serio, además de a las telenovelas- admitió, fastidiada.

-…- Kai sacó su Charger rojo, preguntándose cuales podrían ser los problemas que enfrentaría al tener a Tactimon…

En eso, la puerta se abrió, mostrando a Blue acompañando a una mujer de largo pelo negro con el uniforme de la organización, además de una bata blanca, empujando sin problemas una mesa de metal sin patas, que se elevaba gracias a los datos que irradiaba por debajo. En su superficie llevaba una enorme bandeja de plata.

Kai se sorprendió un poco al ver aquel implemento.

-Horfe, traje las gemas que debería comer Blastmon-san- le sonrió la mujer a Horfe, quien no pudo evitar rascarse la cabeza.

-¡Es-chan~!- se alegraron de verla Blastmon y los Evilmons, sobresaltando a Mercurio.

-Esmeralda, no deberías consentir tanto a Blastmon…- le comentó Horfe.

-Opino lo mismo. Esmeralda, eres una de mis ayudantes más confiables. ¿Por qué te gusta recolectar estos minerales?- pidió saber Topacio, levantando la bandeja, mostrando una gran cantidad de piedras preciosas que sorprendieron al joven.

-Blastmon-san es quien pelea para ayudar a Horfe en las misiones- le recordó Esmeralda, sin dejar de sonreír- Y quiero que el digimon que protege a mi marido este 100% bien- admitió.

-¡Gracias~, Es-chan~!-Blastmon le dio un abrazo a la mujer, haciéndola sonreír.

"¿Y-Y este era… un peligroso general… del Bagra Army…?" lo quedó mirando Kai, con un tic en la ceja.

-Un minuto, ¡¿marido?!- Mercurio miró sorprendido a Horfe, quien estaba de brazos cruzados.

-Sí, Esmeralda es la esposa de Horfe en sus identidades civiles- le respondió Topacio, sacando una Tablet del bolsillo de su bata, buscando información- ¿Sorprendido?- lo miró, algo divertida, haciendo que mirara para otro lado, fastidiado y avergonzado.

-¡Y sus hijos son tan tiernos~!- aseguró Blastmon, con una pequeña foto en la mano, sobresaltando a Horfe.

-Acaso… Evilmons, ¿qué les he dicho de sacar las cosas de mi casillero?- Horfe miró frunciendo el ceño a los digimon diablillos, quienes se rieron por lo bajo.

-Es-chan, recuerda que prometiste presentarme a tu hijita- le recordó Blastmon a Esmeralda, entregándole la foto.

-Sí, estoy segura que Misty estará encantada de conocerte- aseguró la mujer.

-¿Acaso saben de los digimon?- Mercurio se cruzó de brazos.

-La hija de Horfe es demasiado pequeña para portar un xros loader- le comentó Topacio, tendiéndole la Tablet, para que viera la información de un joven llamado Tobari Ren- En cambio, el hijo mayor es un cazador. Y no son los únicos. Varios de nuestros miembros son padres o madres, y algunos también tienen hijos como cazadores-

-Ya… ¿y por qué no les quitan sus xros loader?- preguntó Kai, alzando las cejas.

-Salamandra prometió la seguridad de los hijos de nuestros miembros, cazadores o no- le aseguró Topacio, algo seria- Esta organización no es para traicionarnos unos a otros, es para conseguir que nuestros sueños se hagan realidad-

-Y supongo que tú eres una de las que no tienen hijos, ¿vieja solterona?- la miró sarcásticamente el joven…

Un tic apareció en los labios de la mujer.

-Mercurio, estoy entrando a los treinta, así que el hecho de estar soltera no me hace una vieja, ¿entendido?- sonrió tenebrosamente Topacio, tirándole la oreja al joven.

-Mamá es salvaje cuando hablan de su edad- comentó Fang.

-Te aseguro que esa es una de nuestras diferencias- aseguró Lilithmon, sin dejar de mirar la televisión- ¿Cómo puede alterarse por algo así?- suspiró, divertida.

-Pero a Lilithmon-sama le da coraje cuando le dicen "vieja"- murmuró un Evilmon a otro, dejando quieta a la digimon.

-Sí, sí. Además de "antigüedad digital"- asintió este.

-O "Tenebrosa Fealdad"- agregó el tercero…

-¡¿QUÉ CREEN QUE ESTÁN MURMURANDO?!- Lilithmon aplastó a los tres digimon contra la pared bajo su pie, incomodando a Blue, mientras Blastmon estaba concentrado en lo que comía.

-… Horfe, realmente tenemos que esforzarnos con ellos- suspiró fastidiada Topacio, a lo que el hombre asintió levemente- Por cierto, no veo a nuestro querido compañero Forward. ¿No lo habíamos dado de alta?- le preguntó a Esmeralda.

-Sí, también me extraña. Hablé con Green, y me confirmó que no se ha presentado a tomar alguna misión- recordó la mujer- Al igual que Red- admitió, pensativa.

-Forward ha estado enfurecido desde que le quitaste su lugar- le comentó Blue a Mercurio, tomando su atención- Él sigue siendo el líder de "Captura de Digimon", pero parece que se ofendió al saber que prefieren que tu atientas a Tactimon-

-Sí, me lo han dicho…- murmuró Kai, observando el Charger rojo…

En eso, Klauen lanzó a un lado las enormes pesas, fastidiado.

-¡Oye, Fang! ¡No te quedes ahí sin hacer nada, y ayúdame a entrenar!- le ordenó a la zorrita.

-No quiero, apestas- bufó Fang, observando la pantalla.

-Grrrr. ¡Oye, Topacio!- se acercó enfadado a la mujer- ¡¿Dónde está Klinge?! Al menos con él puedo entrenar un poco-

-Debe de estar holgazaneando por la base. Sabes cómo es él…-le recordó Topacio, pero después se puso seria- Espera, Klauen, ¿hace cuánto que no vez a Klinge?-

-¡Desde toda la mañana!- se enfadó más el tigre.

-…- Topacio frunció el ceño, pensativa.

-Hay algo que no me gusta- le comentó Horfe, serio- No solo falta Klinge, ¿no se supone que LadyDevimon también debería estar aquí, para presentarse a Mercurio-kun?- le recordó.

-Sí, se lo pedí. No sería anormal que no me escuchara, al igual que Klinge… Pero que desaparezca al mismo tiempo que Forward y Red… -murmuró Topacio.

-Blue, investiga si faltan miembros del escuadrón de Forward, y si es así revisa si están ausentes por alguna misión- ordenó Horfe.

-¡Sí!- asintió el soldado, retirándose.

-Esmeralda, te encargo a ti vigilar a Shademon, y dile a Green que revise si faltan implementos desarrollados o por desarrollar- ordenó Topacio.

-Como usted quiera- asintió seria Esmeralda, retirándose.

-¡Nos vemos~!- se despidió Blastmon.

-¿Qué sucede?- preguntó extrañado Mercurio, confundido.

-Forward es un hombre que no acepta sus humillaciones- le aseguró la voz de Tactimon, tomando su atención- Se considera capaz de hacer todo, y que sus errores son por parte de sus subordinados… Es un pésimo líder, pero uno peligroso-

-Exactamente-asintió Horfe, de acuerdo- Puede hacer una locura con tan solo querer demostrar de que quien merece el charger rojo, es él-

Ante eso, Kai frunció el ceño.

-Y Klinge aprovechará cualquier instancia para mostrar su poder. Al menos tú me obedeces un poco- le señaló Topacio a Klauen, quien bufó, fastidiado- Vaya, parece que nos meteremos en un buen lío a causa de Forwad- suspiró la mujer, algo divertida.

-Podría poner en peligro nuestras misiones- le señaló Horfe.

-Eso es lo que temo. ¡Lilithmon! Deja a los Evilmons en paz- le ordenó la peliceleste a la digimon, quien no dejaba de aplastarlos contra la pared- Debemos movernos por nuestra cuenta, por si las dudas-

-¿Le informamos a Salamandra?- preguntó Horfe.

-No podemos, recuerda que nos informó que estaría en un ritual con Visdom, para mantener calmada su parte de Apocalymon- Topacio no pudo evitar chasquear la lengua, algo molesta de no poder informar la posible emergencia a su líder- Haremos un chequeo de lo que tenemos y lo que falta, y, si es necesario, actuaremos. ¡Klauen, Fang! Vendrán conmigo- ordenó, guardándolos de inmediato en el charger azul, al igual que a Lilithmon, quien no había dejado de patear a los Evilmons.

-Blastmon, Evilmons, ustedes también- los entró Horfe a su charger verde- Vamos, Mercurio-kun- lo miró de reojo, saliendo de la sala junto a Topacio.

-… Tsch. Lo sé- bufó el rubio, siguiéndolos…


En medio del bosque, en la mansión en la que se refugiaba Jäger, en el patio de esta Slayerdramon chocaba espadas con Gaiomon, a quien lanzó después de un choque, mientras los demás miembros de Jäger, incluyendo Nene, Ryouma, y un serio Kiriha, los observaban.

-Gaiomon se ve bastante animado- murmuró Nene, algo sorprendida.

-Supongo que lo inspiró la noticia de que Sky ha sido sanada~- dijo divertida Ranamon, siendo apoyada por los Piximons y DemiDevimons.

-¡¿Qué cosa?!- se enfureció el samurái, distrayéndose, recibiendo un codazo en el estómago, haciéndolo caer de rodillas, y tal patada en el mentón que rodó por unos metros.

-Gaiomon, no te distraigas- pidió exasperado Slayerdramon.

-¡YA LO SÉ, VEJESTORIO!- aseguró Gaiomon, levantándose adolorido, sobándose el mentón.

-No parece…- suspiró Mercurymon, a lo que Frigimon asintió, de acuerdo.

-… ¿Saben algo de Horfe?- les preguntó Ryuoma a ambos digimon.

-…- el digimon de espejos se cruzó de brazos, serio-… Nada-

-Frigimon se preocupa por su compañero, pero sabe que estará bien- admitió el digimon, preocupado.

-Samanta dijo que estaría bien- les recordó Kiriha, mirando serio el entrenamiento.

-Estoy de acuerdo con Kiriha-kun- asintió Birdramon, al igual que Aquilamon.

-Sí…- murmuró Delta Arresterdramon, chocando sus puños- Je, no creo que Gaiomon sea el único animado con la noticia- aseguró sonriendo levemente- Oye, Kiriha. ¿Qué tal si entreno un poco con Greymon?-

-Tsch. Eres un mocoso bastante impertinente- aseguró el dinosaurio en el xros loader azul.

-Me parece bien- sonrió de lado Kiriha- Pero no creas que somos tan condescendientes como Slayerdramon-

-Lo sé- sonrió Delta A.

-Ah… Todos se van a poner a entrenar. Hombres tenían que ser- suspiró aburrida Ranamon.

-Ranamon- la miró reprobativamente Seadramon, mientras Nene sonreía.

Entre tanto, en el segundo piso de la mansión, en la habitación donde se encontraba la Jefa…


-G-G…- Samanta frunció el ceño, intentando mantenerse en pie con la ayuda de Luke, quien le sujetaba las manos.

-…- Luke la miró frunciendo el ceño, notando que las piernas de la niña temblaban, indicándole que ella no podría dar un paso-… Suficiente-

-Tsch.E-Está bien- aceptó Samanta, y, con la ayuda de la liebre, se recostó en la cama detrás de ella-… No quiero presionarme, pero es bastante humillante no poder siquiera levantarme sin ayuda-admitió, limpiándose sudor de la frente.

Luke se fijó en eso y le tendió un vaso de plástico con agua, el cual ella aceptó en silencio.

-…- la liebre la miró un rato, mientras tomaba el agua-… Puedes al menos mantener la espalda recta por ti misma- le mencionó.

-… Durante un tiempo- suspiró Samanta-Pero aun así no puedo mover las piernas, Luke…- le recordó, entrecerrando los ojos, acomodándose los lentes rotos- Y duele mantener la espalda así… Je, creo que realmente mi tío me dejó un buen recuerdo…-

Luke la miró un rato, y se sentó a su lado.

-… Lo siento-

-No te disculpes, es absurdo- aseguró Samanta- Fui yo quien decidió confiar un poco en el Xros Heart, y esto me pasó- suspiró.

Luke no dijo nada, solo puso su mano en la cabeza de la niña, quien entrecerró los ojos.

-… Volverás a caminar-

-… No lo creo…- admitió Samanta- Supongo que este es mi castigo por engañar a tantas personas- suspiró fastidiada- Tsch. Si hubiera sabido que terminaría en este estado tan lamentable, preferiría haber muerto ese día-admitió.

Luke frunció el ceño, y con su brazo la atrajo a él, fastidiándola.

-No soy una niña chica para que me den abrazos para reconfortarme- aseguró Samanta.

-… Eres una humana ignorante- murmuró Luke, tomando su atención-… He asesinado a muchos humanos… Todos preferirían estar en tu estado que estar muertos-

-No soy ellos- le aseguró seria Samanta, hasta que la liebre le tiró una mejilla con su otra mano-Y-Y no me contradeciré-

Luke la soltó, y la acomodó nuevamente en la almohada, serio.

-Ahora que estamos solos, ¿me dirás al fin el por qué te fuiste de boca floja el viernes con el Xros Heart?- pidió Samanta.

-… Quería ver la reacción del Rey- admitió Luke, haciendo que Samanta se tapara el rostro con una mano.

-Admito que está bien que te preocupes por Kokoromon, pero, a la próxima, busca un momento en el que no arruines la felicidad de ella, ¿te parece?- ordenó fastidiada, a lo que la liebre se quedó pensativo.

-…- Luke la quedó mirando, extrañándola-… Colgante-

-¿Para qué? ¿Mi espalda?- Samanta alzó las cejas, a lo que él asintió, y de su mano hizo aparecer la gema verde- Tengo insertado en la columna vertebral un trocito de las sombras de Apocalymon que impide mi recuperación- le recordó-… El poder de la Pluma de la Naturaleza no servirá… Que irónico-

-… La Reliquia Digital de Kokoromon- mencionó Luke.

Samanta entrecerró los ojos.

-… Lo sé… Pero… ¡Arg! ¡Rayos! ¡Podría pedirte fácilmente que la trajeras para recuperarme, pero entonces ella se enteraría de que su amado digimon me dejó paralítica! ¡Después lo descubriría todo el Xros Heart, haciendo que al estúpido Rey le dé un bajón de no sé cuánto, y que los demás se enfurecieran y…! ¡ARG! ¡Serían presa fácil para el Proyecto Iluminati, esos estúpidos pacifistas!- se molestó consigo mismo Samanta.

-…- Luke la miró, curioso-… No he traído a Kokoromon por esas razones-

-Lo haces porque Cabe la posibilidad de que, al traerla, descubran donde estamos, ¿no?- lo quedó mirando Samanta, lazando una ceja, a lo que la liebre asintió- Lo que me faltaba…- suspiró, fastidiada.

-… Colgante- murmuró Luke.

-No funcionaría- le recordó Samanta.

-Sí- aseguró la liebre, haciendo que la joven lo mirara, seria-… Soy un malo. Por naturaleza, soy enemigo del Fénix- le recordó a Samanta- Aunque yo les di vida, las plumas no pueden evitar verme como enemigo, y tú eres una Wolf, así que te ven igual-

-Aun así, solo me han prestado el poder que han querido- agregó Samanta-… Aunque aún no sé por qué Tagiru pudo usar el poder de Naturaleza- admitió, pensativa.

-… Porque Naturaleza se lo concedió para sanarte- respondió Luke, haciendo que la joven lo mirara alzando las cejas.

-¿No dijiste que me ven como enemigo?- le recordó la pelicafé.

-…Sí… Pero, podrías pedirle a Naturaleza que, al menos, mantenga a raya la sombra de Apocalymon- murmuró Luke, haciendo que Samanta lo mirara seria- Si se mantiene un contacto así, no solo recuperarías tus habilidades motoras, sino que también, con el tiempo, el poder de Naturaleza terminaría eliminando la sombra-

Samanta frunció el ceño, meditando la información.

-Si le pido…- señaló- Quieres que hable con las plumas, ¿no?- lo miró alzando una ceja- En otras palabras, que entre al Espacio Espiritual o como se llame al subconsciente de las plumas- Luke asintió-… ¿Por qué tu no podrías?- preguntó, algo curiosa.

-… Soy un monstruo, no puedo entrar a un Espacio Espiritual sin el consentimiento de la pluma- murmuró Luke, serio- Si lo hiciera, podrían retenerme sin quererlo, e incluso debilitarme, dejando mi cuerpo sin alma… Pero tú eres humana, y eres una humana que controla energía-le señaló-… Esas leyes naturales no te influyen-

-… Mundos espirituales… Me cuesta creer esas cosas, al fin y al cabo, soy atea y matemática- admitió Samanta, mirando la gema que tenía Luke en su mano-… Pero si funciona, creeré un poco-sonrió levemente.

Luke asintió y tomó una de las manos de la joven, colocando en ella la piedra verde, y puso la otra mano encima.

-… Acumula tu energía- murmuró Luke, mientras Samanta cerraba los ojos, siendo rodeada de energía plateada- No la digital, sino la espiritual que heredaste de tu padre- corrigió.

-Lo intentaré…- murmuró Samanta, ya que con su energía digital solía activar las habilidades de Colgante.

Luke asintió, y observó en silencio como la energía de Samanta, de a poco, se volvía verde…


Samanta frunció el ceño, y abrió los ojos, encontrándose en un espacio vacío, lleno de oscuridad.

-… Oh- silbó, dándose cuente en donde estaba. Miró sus piernas, y las sacudió sin problemas- Bien, tendré que comenzar a creer en estas cosas espirituales- sentenció, mirando a su alrededor.

-… ¿Qué es lo que buscas?-resonó una voz en toda la oscuridad.

-Pensé que lo sabrían-admitió Samanta, mirando de reojo hacia atrás, donde se encontraban cinco plumas.

Una azul eléctrico, una llameante con bordes dorados, una plateado oscuro, una dorada, y una de un tranquilo rosa crema. Cada una era rodeada de un aura de su mismo color.

-Supongo que quien me dio la cálida bienvenida fue la Pluma del Trueno, Guerrero, ¿verdad?-comentó Samanta, seria.

-Eres una Wolf. Te hemos permitido el uso de nuestros poderes solo porque nos utilizas para impedir el ascenso de Apocalymon- habló una voz de la pluma azul, despidiendo una corriente eléctrica, cambiando de forma, volviéndose un enorme e intimidante fénix de plumaje azul eléctrico de ojos verdes.

-En nuestra naturaleza está no aceptar órdenes de Wolf como tú, o de Zodiaco, aunque sea nuestro creador- agregó molesto una voz de la pluma dorada, transformándose en un fénix dorado, con el mismo color de ojos que el fénix azul.

-Su nombre es Luke- corrigió Samanta, sonriendo enojada, frunciendo el ceño.

-¡Guerrero! ¡Viajero!- se enfureció la pluma de fuego, despidiendo unas llamas, aumentando de tamaño y tomando la forma de una magnifica ave de fuego, haciendo que las aves retrocedieran- No sean hostiles con nuestra invitada-ordenó, observando a Samanta.

-No importa que sea una Wolf. Nosotros peleamos a su lado- recordó la pluma plateada, tomando su forma de fénix de plumaje plateado oscuro.

-Ella es nuestra compañera- aseguró la pluma rosada, también cambiando de forma, transformándose en un magnifico fénix de plumas con tinte rosa crema.

-Si, como me dijo Luke. Vida, Protector y Naturaleza suelen usar más la cabeza, en cambio, Guerrero es gruñón y Viajero un orgulloso- suspiró Samanta, sin impresionarse porque las plumas tomaran su verdadera forma.- Bueno, son seres vivos, deben de tener su propia personalidad-

-No intentes alagarnos- ordenó molesto Guerrero.

-Nunca me rebajaría a alagar a alguien para conseguir lo que quiero- aseguró Samanta, sonriendo de lado- Los humanos somos unas escorias muy orgullosas, aunque el orgullo no conduce a nada-

-- Vida la miró un rato, frunciendo el ceño-… Como nos ha comentado Zodiaco, tiene una visión muy negativa con respecto a su propia raza-señaló, serio.

-Luke- Samanta se cruzó de brazos- Y pensé que ustedes veían como enemigo a Luke como para charlar con él-

-Cuando Zodiaco usa nuestras habilidades, conversa con nosotros- explicó Naturaleza- Estamos de su lado, aunque nuestros instintos a veces nos dicen de que es un enemigo- admitió.

-Nos usa solo para combatir- bufó indignado Viajero-¿Por qué lo veríamos como aliado?-

-No estoy aquí para escuchar si consideran a Luke un aliado o no- aseguró Samanta, frunciendo el ceño.

-Humana irrespetuosa- se molestó Guerrero.

-Guerrero- lo miró frunciendo el ceño Vida- Si quieres que ella u otro te respete, entonces no empieces una conversación de manera hostil-ordenó.

El fénix azul miró para otro lado, molesto, ignorando que Viajero se rió por lo bajo de él.

-Naturaleza-Samanta miró al ave rosa crema- Supongo que escuchaste la teoría de Luke, ¿no?-

-Sí-asintió el ave-Y pienso que es posible poder retener esa sombra, para permitirte caminar- sonrió Naturaleza- Pero, creo que, para que funcione, lo mejor sería que no pierdas el contacto conmigo-

-En otras palabras, no alejarte de Colgante- asintió Protector, de acuerdo con él.

-…- Samanta puso su mano en el mentón, pensativa-… Pero aunque fuera así, ¿cómo se supone pelee ahora?- meditó, seria- No sé cuánto tiempo le cueste a Luke fabricar otra espada como la anterior… Él dijo que el filo estaba hecho de una piedra muy especial…- pensó en voz alta.

Vida la miró un rato, algo curioso, y se inclinó, para estar a su altura, tomando su atención.

-¿Promete usarnos solo para enfrentarse a los que quieren causar daño a inocentes?- preguntó, serio.

-Pelearé contra quien se meta en mi camino- aseguró Samanta- Mi meta es purificar a Apocalymon, al fin de cuentas, es lo único que puedo hacer por mis padres, aunque suene absurdamente sentimentalista-agregó, algo fastidiada.

Vida se incorporó, y miró a las demás aves.

-Pelearé a su lado- informó Protector, serio.

-Yo también- asintió Naturaleza.

El ave de fuego asintió, y miró a Guerrero y a Viajero, pidiendo sus opiniones.

-… Mientras no nos traicione, me conformaré-aseguró el fénix azul.

-…- Viajero frunció el ceño, pensativo-… Bha, si no hay de otra-

Samanta lo quedó mirando… Como le dijo Luke… Viajero era el Orgullo del Fénix.

-Entonces está decidido- sentenció Vida- Samanta Wolf, aceptamos el plan de Zodiaco para que Naturaleza te brinde su poder- le informó- Y con respecto a la nueva arma que mencionaste, nosotros nos haremos cargo de ella-

Samanta abrió los ojos, sorprendida, para después sonreír de lado.

-Supongo… Que la piedra con la que Luke hizo el filo de la katana… es en realidad creada por Protector, ¿no?- se dio cuenta.

El fénix plateado asintió.

-Me has demostrado un buen control de nuestros poderes, así que estoy dispuesto a crear, con mis poderes, cualquier tipo de armamento que necesites al momento de pelear- aseguró Protector.

-Je, gracias- sonrió Samanta-… Por cierto, tengo una duda, Vida- miró al ave de fuego, quien inclinó la cabeza, para escucharla- Luke me dijo que son fragmentos de las verdaderas Plumas del Fénix- recordó.

-¡Somos parte de las Plumas del Fénix!- corrigió Viajero, indignado- No hables como si fuéramos clones-

-Continúe- pidió Vida, ignorando al fénix dorado.

-Solo quiero saber… Lo que ustedes ven y escuchan, ¿es lo mismo con las otras plumas?- preguntó Samanta, seria.

-… Nosotros cinco nos encontramos en el mismo "contenedor", a diferencia de esas plumas- explicó el fénix de fuego, incorporándose- Soy la mitad de la Pluma de la Vida. Ambos tenemos las mismas capacidades de pensar, e ideales… Pero me temo que nuestras memorias son diferentes… Creo que mi otra mitad, no, las otras mitades de nosotros cinco piensan que el enemigo son Zodiaco y Jack el Destripador, y el aliado es Visdom-aseguró, serio.

Las otras cuatro plumas fruncieron el ceño, de acuerdo con él, y preocupados por lo mismo.

Samanta frunció el ceño…

- Bueno…- chocó sus puños- Supongo que ha sido una buena semana de reposo… Pongámonos en marcha, Naturaleza-miró al fénix rosa crema, quien asintió.

-Estoy preparado- aseguró Naturaleza, cerrando sus ojos verdes, mientras su pelaje comenzaba a brillar...


Samanta abrió los ojos, solo para enfocar a Luke, quien no se inmutó ante la sorpresa de la niña.

La joven se dio cuenta que seguían en la misma posición, pero lo diferente en ella era que, en vez de ser rodeada de aura verde, ahora era de un color rosa crema, el cual desapareció brevemente, junto con el malestar en su espalda.

Luke, entendiendo lo que pasó, dejó las manos de Samanta, quien miró seria la gema en sus manos, la cual, por unos momentos, despidió dos líneas de fuego que se conectaron en la parte de atrás del cuello de la joven, apagándose, mostrando que era una cadena dorada.

-… Ya veo, así que eso significa no separarme de Colgante- entendió Samanta, acomodándose la gema- Sabes que funcionó, ¿no?- miró a Luke, quien asintió y se levantó, tendiéndole la mano- Entonces…- respiró hondo.

Samanta apretó un poco sus puños, sintiéndose nerviosa, y, lentamente, movió sus piernas hacia el borde de la cama, quedando sentada. No pudo evitar sorprenderse de poder haberlo hecho, y miró la mano de Luke. Frunció el ceño, la tomó, y con ayuda de la liebre se levantó, aunque se tambaleo un poco, pero no cayó porque Luke la sujetó del hombro.

-… Tus piernas llevan tiempo sin poder moverse- le recordó la liebre- Es natural que no puedas sostenerte por ti misma al principio-

-… Lo sé, pero no puedo conformarme con eso- aseguró Samanta, respirando profundamente- Caminemos-

Luke asintió, y, sujetando las manos de Samanta, comenzó a retroceder, haciendo que los pies descalzos de la joven comenzaran a caminar, al principio lentamente, pero después de manera natural, por lo que Luke soltó a Samanta, quien estuvo a punto de caerse pero ella misma lo evitó dando un paso al frente.

Samanta se incorporó, sorprendida de poder, al fin, volver a caminar. Miró a Luke cuando este le acarició la cabeza, sonriendo levemente.

-… Lo logré…- murmuró la joven, sorprendida- No, no puedo hablar de manera tan estúpida… Naturaleza lo logró- miró la piedra que llevaba colgada en su cuello, seria.

-… Un humano normal no se hubiera acostumbrado tan rápido a una recuperación de este nivel- murmuró Luke, sin dejar de acariciarle la cabeza-… Tú también hiciste un buen trabajo-

Samanta lo miró un rato, haciendo una mueca molesta, algo sonrojada.

-Bueno, al menos ahora podré ponerme la ropa que ese tipo me trajo- sentenció, empujando a Luke fuera de la habitación- Y creo que me trajo otros lentes al fin- recordó, echándolo.

-… Iré a ver a Kokoromon- le avisó, sin extrañarse en la forma en que lo sacaron.

-¿Te sientes culpable?- Samanta se cruzó de brazos, mirándolo alzando una ceja.

-… Curioso de la decisión que tomará- corrigió Luke, y, antes de irse, le dio unas palmaditas en la cabeza, y se retiró.

-…- Samanta hizo una mueca molesta, acariciándose la cabeza- Tsch. Sentimentalista- no pudo evitar sonreír levemente, antes de cerrar la puerta.


Residencia Kudou

Era una tranquila mañana y el cielo azul indicaba que sería un día con mucho sol.

En el salón de los Kudou, se podía apreciar que faltaban los sillones, la mesita de salón, y varios cuadros. Esto era a causa del incidente que tuvieron el viernes pasado con respecto a los dos virus solitarios que intentaron buscar un nuevo huésped.

Irónicamente, lo único que no fue dañado fue la televisión, la cual estaba prendida, mostrando a la periodista dando las noticias, mientras Yuno se agachaba debajo de un mueble, buscando algo.

-Mm… Debe estar por aquí…- murmuró la peli naranja, ignorando que alguien a su lado barría algunos escombros que aún quedaban en el salón- ¡AH!- sonrió contenta, al distinguir un silbato en la orilla del mueble, por lo que extendió el brazo, y lo tomó- ¡Sky-chan estará contenta cuando se entere que encontré su silbato!-

-Ese es el silbato que le dio Gaiomon, ¿verdad?- le preguntó Shoutmon, quien era el que estaba barriendo los escombros. Extrañamente, el dragón no llevaba ni su chaqueta roja, ni su bufanda amarilla… En cambio, llevaba un delantal rosado a su medida.

-Exactamente- la mujer se levantó, y, por alguna razón, indiferente con el digimon- Shoutmon-kun, después de barrer los vidrios y madera que quedan, quiero que laves la ropa, y prepares el almuerzo- ordenó, dándole la espalda y cruzándose de brazos.

-Y-Yuno-san… ¿C-Cuanto tiempo durará este castigo?- preguntó el dragón, algo desanimado.

-¡Hasta que te disculpes con Kokoromon-chan!- aseguró Yuno, poniendo su dedo en la nariz de Shoutmon, incomodándolo más.

Ella, al igual que el Xros Heart, había pensado que el problema de ambos dragones se resolvería el mismo día, ya que Tagiru y Yuu se quedaron a dormir… pero nada. Shoutmon no habló con Kokoromon, y ella solo se quedó en el xros loader de Tagiru, sumamente deprimida…

Ni el sábado ni domingo hablaron, y, en ese tiempo, Yuno le quitó el cargo de Rey a Shoutmon, obligándolo a hacer todos los deberes de la casa, hasta que se pusiera los pantalones y hablara con la digimon naranja…

-Yuno-san… A mí tampoco me gusta estar peleado con Kokoromon- aseguró Shoutmon, haciendo que la humana alzara la ceja- Pero, pero… ¡No puedo perdonarle esto tan fácilmente!- admitió- Q-Que Jäger tuviera como objetivo usarme de esa forma, y que ella lo sabía y no me dijo nada…-

-¡Shoutmon-kun!- Yuno comenzó a tirarle ambas mejillas- Ya te lo he dicho: Quieren purificar a Apocalymon- le recordó, tirando sin piedad- No tienen nada contra ti- aseguró, soltándolo- Y menos Kokoromon-chan-

-P-Pero…- Shoutmon se sobó una mejilla, desanimado.

-Solo no quieres admitir que te equivocaste- sentenció Yuno, cruzada de brazos.

-¡Y-Yo no me equivoqué!- aseguró ofendido el dragón- ¡Estoy en todo mi derecho a enfadarme con Kokoromon!-

-Shoutmon-kun, por favor. ¿Te apresurarías con el salón?- pidió Yuno, ignorándolo, dejándolo en blanco- Etsu-kun traerá hoy los nuevos muebles, y me gustaría que, como está soleado, colgar cuanto antes la ropa, así que por favor se más rápido para que laves la ropa-y, con esas órdenes dadas, se retiró, dejándolo solo.


La mujer se dirigió al sótano, o a la habitación momentánea de Saburo, donde estaba el joven agachado frente a su cama, al igual que Sky y Wizardmon, mientras que Bearmon estaba sentado en la cama, leyendo divertido unos comics.

Sky ahora llevaba su cabello gris amarrado por el hombro izquierdo, una polera negra sin mangas debajo de una verde sin hombros, unos short azules, medias negras que le llegaban a la rodilla, y botines café. Todo eso, regalo de Yuno.

-¿Se les cayó algo debajo de la cama?- preguntó Yuno, curiosa, acercándose a ambos.

-Es Ciel-chan- explicó Saburo, sentándose, mientras Sky intentaba acariciar a la gatita ploma acurrucada debajo de la cama- Desde el viernes que está usando mi cama como refugio- suspiró.

-Pobrecita- se preocupó Yuno, recordando como, en el incidente de los virus en el salón, la gatita, aterrada, se fue sin que los demás la vieran, ocultándose debajo de la cama de Saburo.

Desde entonces, Ciel solo salía para comer, y regresaba de inmediato, sumamente asustada.

-Ciel~. Sale~- pedía la adolescente de elegantes orejas de liebre, pero no había caso. La gatita seguía asustada.

-No podemos sacarla- suspiró Wizardmon, quien se había sacado el sombrero, e intentaba con la punta de este atraer a la felina, sin resultado.

-Sky-chan. Mira lo que encontré- Yuno le mostró el silbato, alegrándola.

-¡El silbato de Gaiomon!- Sky se levantó y lo tomó, sumamente contenta- Pensé que se había roto cuando volví a mi verdadera forma- admitió, abrazándolo.

-Jejeje. Sky-chan, cuando Yuno-chan tiene una idea fija, la cumple definitivamente- aseguró Yuno, sonriendo segura, sorprendiendo a Saburo y a Bearmon, aunque Wizardmon sonrió con una gota en la cabeza.

-Disculpe, Yuno-san… ¿Está segura que estemos sin ayudarla en la casa?- preguntó Wizardmon, levantándose y colocándose el sombrero.

-No te preocupes, Wizardmon-kun- sonrió Yuno- Para eso, tengo a Shoutmon-kun para que me ayude- le recordó, con una sonrisa siniestra que asustó al digimon.

-No puedo creer que traten de esa forma a su Majestad- murmuró molesto Vormundmon, en el xros loader crema, tomando la atención de los presentes- ¿No les da vergüenza acaso?- pensó para sí, indignado.

Saburo palideció, y más cuando, de un momento a otro, Yuno era quien sujetaba el xros loader, asustando a los presentes, y a los que estaban en el interior del aparato.

-D'arcmon-san, ¿podrías salir un ratito?- pidió la peli naranja- Me gustaría que Shoutmon-kun limpiara este xros loader con Vormundmon-san dentro junto con la ropa- explicó, asustando a los digimon.

-¡AH! ¡Yuno-san, perdone a Vormundmon! ¡Y mi xros loader está limpiecito!- aseguró Saburo.

-Vormundmon-san…- suspiró Wizardmon, en cambio Sky se rió por lo bajo, divertida- Por cierto, Sky-san, ¿y Jack-san?- preguntó, curioso.

-Ah, Jacky dijo que iría a dar una vuelta en su moto, y tal vez después iría a buscar a Tagiru- recordó la joven- Él se queda dormido casi todos los días- sonrió, divertida- Aunque aún no creo que Rapidmon decidiera estar con You- admitió, pensativa- Bueno, creo que así estamos bien repartidos, ¿no?-

-…- Wizardmon la miró un rato, y se tapó el sonrojado rostro con su sombrero- S-Sí.

Sky sonrió, mientras que Bearmon había vuelto a su comic, sumamente entretenido.


-… E-Esto no es justo…- suspiró desanimado Shoutmon, terminando de limpiar los escombros del salón y guardarlos en una bolsa plástica, por lo que se apoyó en la escoba, cansado…

Yuno le había obligado, ese fin de semana, a cocinar, lavar, colgar, secar y ordenar la ropa, limpiar los platos, botar la bolsa de basura afuera, asear el baño a fondo, sacar las telarañas que quedaban del sótano/cuarto de Saburo (incomodando al joven, y haciendo que Vormundmon se lamentara del estado del Rey), limpiar la caja de arena de Ciel, cambiarle la comida y el agua, regar las plantas, podar el pasto, limpiar la furgoneta, ordenar las carpetas del trabajo de Etsu, limpiar el cuarto matrimonial, el cuarto de Taiki, el techo…

-... Ya no puedo con esto…- admitió el dragón, llorando a mares…

-Ah, Shoutmon- escuchó, y miró desanimado a Taiki bajando las escaleras, acomodándose la mochila- ¿Cómo te encuentras?- se le acercó, preocupado.

-… ¿Tú que crees…?- preguntó el dragón, con una cara de cansancio que hizo sonreír nervioso a su compañero, sintiendo pena por él.

-Te lo mereces, y más- aseguró la voz de Jijimon, incomodando a Taiki- Yuno-san se apiada mucho de ti con este castigo. Si fuera por mí, estarías ahora mismo haciendo todos los deberes de todos los Ministros-

-¡¿Quieres matarme con eso?! ¡Apenas y aguanto el papeleo de Rey!- aseguró molesto Shoutmon- ¡Y no me trates como a un niño!-

-¡Lo haré, hasta que te disculpes con Kokoromon-chan!- aseguró el anciano, siendo respaldado por los demás digimon del xros loader.

-Al menos ya no hay que temer que alguno de nosotros sea infectado por el virus- admitió Spadamon, intentando calmar el ambiente.

-Sí, las píldoras que comimos protegen nuestros datos del virus-sonrió Lunamon, también queriendo calmar la situación- ¿Verdad, Wisemon?-

-Sí, en efecto. El solo ingerir una de las píldoras nos hace a todos nosotros inmunes al virus, estemos o no infectados- asintió Wisemon, de acuerdo- Lo único lamentable del asunto es que, a causa de la intervención innecesaria de Shoutmon al dar su opinión sobre el verdadero objetivo de Jäger, no tuve demasiado tiempo en analizar la sonrisa verdadera de Kokoromon- admitió, algo decepcionado.

-¡GRRRRRRRRRRRRR! ¡SON TODOS UNOS TRAIDORES!-se enfadó Shoutmon.

-Y-Ya, Shoutmon. Cálmate- le pidió Taiki.

-Tsch. Apuesto a que tú también dirás que me merezco ser una sirvienta- Shoutmon se cruzó de brazos.

-Vamos, sé que no fuiste justo con Kokoromon. Pero, en realidad, no creo que tengamos que castigarte o algo así- admitió Taiki, haciendo que su amigo lo mirara, amurado- Este es un problema entre Kokoromon y tú, y, aunque no quiero darle la espalda a ninguno, sé muy bien que ambos deben resolverlo por si mismos-

-T-Taiki- se sorprendió Shoutmon- ¡Taiki!- lo abrazó lloriqueando, incomodándolo- ¡Gracias por siempre estar de mi parte! ¡La verdad es que ya no aguanto limpiar tu baño! ¡No soporto esa esencia de limón que tiene…!- admitió llorando a mares, siendo consolado por el joven.

-Realmente lo siento, Shoutmon- aseguró Taiki, sobándole la espalda al dragón-… Je…-

-¿Eh?- el dragón dejó de llorar- ¿D-De qué te ríes?-

-L-Lo siento, es que, por unos momentos, pensé que habías vuelto a ser el travieso Shoutmon que conocí- admitió el joven, sonriendo.

-…- Shoutmon se avergonzó, soltando a su compañero-… Sigo siendo yo… Es solo que maduré…-

-Lo sé… Aunque, siendo honesto, con soportar a tu antiguo yo durante el rescate de Saburo fue suficiente. Sigue así de maduro- pidió Taiki, avergonzando más al dragón.

-… Oye, Taiki-murmuró el digimon, serio.

-¿Sí?-se extrañó el joven.

-… Realmente… ¿Hice sufrir a Kokoromon?-preguntó Shoutmon, algo cabizbajo.

Eso sorprendió a Taiki.

-… Bueno… Sí- respondió el joven, preocupado-Tal vez le afectó más que te pelearas con ella, después de ser curada, al fin…- admitió, haciendo que el dragón entrecerrara los ojos, serio-… ¿Qué harás?-

-… No lo sé… He odiado estos días sin ella- admitió el dragón, apretando su puño-… La amo, Taiki- le aseguró, serio-… La amo tanto que me duele sin estar a su lado… Pero… Pero… No puedo perdonar algo así tan fácilmente… Es difícil…- suspiró, bajando la mirada.

Taiki lo miró, preocupado, sintiendo que las palabras y los sentimientos de Shoutmon eran verdaderos.

-Todo se arreglará- le aseguró, poniendo su mano en el hombro de su compañero, quien lo miró desanimado- Ya verás- le sonrió.

-… Gracias…- Shoutmon no pudo evitar sonreír, agradecido.

Taiki sonrió.

-Ah, Taiki, ¿no se te hará tarde para la escuela?- Yuno entró al salón, extrañada de ver aun a su hijo en la casa.

-Estoy a buena hora- sonrió el joven- Bueno, Shoutmon, ya me voy- se despidió, dirigiéndose a la puerta.

-S-Sí…- suspiró apesadumbrado el dragón, especialmente porque lo tenían encerrado en la casa-Y-Yuno-san, ¿no puedo ir con…?-

-Shoutmon-kun, ¿aún no botas la basura?-sonrió Yuno, dejándolo callado.

-V-voy a hacerlo ahora mismo- suspiró desanimado el dragón, dirigiéndose a la bolsa de plástico.

-¡Que tengas un buen día, Taiki~!- se despidió Yuno de su hijo, quien miraba sumamente incomodo a su compañero, sintiendo pena ajena.

-S-Sí…- se despidió el joven, saliendo de la casa.


En una de las Escuelas Primarias de la ciudad…

-¡Que te vaya bien, Misty-chan~!- sonrió Airu, abrazando a la niña, acariciando su mejilla con la de ella.

La rubia estaba despidiéndose de la pequeña frente a la entrada de la escuela, siendo observada por un aburrido Ren, quien deseaba que, algún día, su compañera cazadora no lo acompañara a dejar a su hermanita a la escuela.

-Sipi, me irá bien~- sonrió Misty- ¡Hermanito~!- se colgó a la cintura de Ren, tomando su atención- ¡Que te vaya bien~!- le pidió.

-Sí, sí- suspiró Ren, haciendo que su hermanita se soltara, sin dejar de sonreír- Esta vez no te vayas sola cuando termine las clases- le pidió, comenzando a alejarse.

-¡Sipi~!-se despidió con la mano la pequeña, viendo a su hermano y a Airu alejarse (la rubia correspondiendo tiernamente sus gestos) hasta que se perdieron de vista.

Cuando se fueron, la sonrisa de Misty comenzó a desaparecer. Nerviosa, se acomodó su boina naranja, y entró a la escuela, donde varios niños de su edad jugaban en el patio, esperando a que empezaran las clases.

Misty sonrió al verlos jugar, y se fue a sentar en una banca debajo de un árbol, ignorando que una pequeña silueta se posó en una de las ramas, moviendo su cola negra…

La pequeña se sentó contenta, y sacó su libreta de dibujo, donde tenía dibujado, aunque de una manera algo desordenada, a Dracmon, Opossumon, Kuro, y a Damemon.

Sonrió, y comenzó a dibujar a un gatito, hasta que alguien la empujó por detrás, haciéndola caer.

-A-Ay…- gimió Misty, sentándose adolorida, para ver que quienes la empujaron fueron unas niñas de su clase.

-¿Volviste, "Cejotas"?- le preguntó indignada una de las niñas, asustando a la peliazul.

-S-Sí… M-Me gusta venir a clases- murmuró Misty tímidamente, tomando su libreta y acomodándose su bolso- Me gusta aprender-aseguró, abrazando su pertenencia.

-¡Lo dices porque siempre te va bien en las notas, "Cejotas"!- le recordó molesta otra de las niñas del grupo, quienes sentían envidia en que aquella "miedosa de cejas grandes" fuera quien tuviera las mejores notas en su clase.

-E-Es que porque pongo atención a la profesora- murmuró la pequeña, nerviosa- Y-Y no me pongo a jugar a muñecas…-

-¡¿Qué quisiste decirnos con eso?!- se enfadó una de las niñas, asustando a Misty, quien retrocedió, nerviosa- ¡Repítelo!-

-M-Mi hermano dice q-que si uno no pone a-atención a lo que hace, pierde…- murmuró nerviosa Misty.

-¡¿Te crees la gran cosa?!- la niña empujó a Misty, quien cayó de rodillas, adolorida- ¡Solo eres una "Cejota Marina"! ¡Con ese pelo…! ¡Eres rara!-

Misty se restregó un ojo, adolorida, y sintiéndose humillada ante las burlas de esas niñas…

Entonces, un feroz maullido salió del árbol, haciendo que las matonas y Misty levantaran la vista, para ver salir de entre las hojas a un gato negro con partes blancas aterrizando en la cara de la matona que empujó a Misty, comenzando a arañarla.

-¡KYAAAAAAAAAAAAAAA!- gritó aterrada la niña, mientras que el resto del grupo se separaba, igual de asustadas.

El grito de la niña sobresaltó a los demás niños, haciendo que los profesores salieran a ver qué pasaba.

-¡K-Kuro!- se sorprendió Misty, observando como su gatito hasta le mordía el cabello a la matona- ¡Kuro, te van a retar!- le aseguró a su mascota, nerviosa.

Al escuchar a su dueña, el gato, usando la cara de la niña, saltó a los brazos de Misty, quien lo abrazó, sorprendida.

-¡¿E-Esa cosa es tuya?!- se enojó una de las matonas, a una distancia segura.

-Kuro, ¿qué haces aquí?- le preguntó Misty a su gatito, preocupada. Este, como si la entendiera, le maulló, frunciendo el ceño-… ¿E-Estabas preocupado por mí?- preguntó conmovida, a lo que el minino le lamió la mejilla- ¡Kuro!- lo abrazó, agradecida.

-¡¿Qué sucedió aquí?!- se acercó un profesor, intentando pasar por la cantidad de niños que miraban curiosos la escena.

-¡BHUAAA! ¡Profesor, Tobari me lanzó su gato lunático!- lloró la matona, con toda la cara arañada.

Al escucharla, Kuro gruñó erizando su pelaje, asustando a Misty, quien, al ver que uno de los profesores se le acercaba, comenzó a correr, dirigiéndose a la salida.

-¡E-Espera, Misty-chan!- la detuvo el profesor, queriendo calmarla, pero no se esperó que el gato saliera de los brazos de la niña, trepara por el hombro de esta, y se le abalanzara a él arañándole toda la cara- ¡GHAAAA! ¡QUITENMELO!- soltó a Misty, queriendo sacarse al gato.

Al ver que soltó a su ama, Kuro saltó de la cabeza del humano, aterrizando en la de Misty, quien acababa de salir de la escuela.

-¡MISTY-CHAN!- se asustaron los profesores, saliendo del establecimiento, mirando para todos lados, pero la niña ya se había ido…

"Oh… Pero que niña tan interesante" pensó una silueta femenina, que observaba todo flotando en el cielo "Tendré que ir por ella…" con su visión, podía ver como la pequeña de pelo azul corría por las calles "Pero primero…" miró a todos los alumnos del establecimiento, levantando su mano de guante negro con garras rojas "Estos niños primero" sonrió tenebrosamente.


Residencia Akashi.

-¡Tagiru, se te hace tarde!- resonó en toda la casa.

-¡GHAAA! ¡VOY BAJANDO, VOY BAJANDOOOO!- resonó otra voz.

Tagiru abrió la puerta de la calle de manera ruidosa, con su bolso rojo en el hombro y un pan en la boca, listo para irse, pero se quedó sorprendido al ver a alguien estacionado frente a su casa…

A un joven de pelo blanco y ojos celestes, con un casco negro con el visor levantado, sentado en una motocicleta negra…

-¡Jack!- sonrió Tagiru, acercándose al joven, quien sonrió.

-Je, sabía que debía venir a buscarte. Sky tiene razón: siempre te quedas dormido- sentenció el peliblanco, sin notar que los padres del niño se asomaron, extrañados.

-¡WOA! ¡¿Así que está es tu moto?!- Tagiru miró asombrado el vehículo.

-Sí, al final, Luke si la reparó bien- aseguró Jack, dándole unas palmaditas a su motocicleta- Funciona como si la hubieran construido ayer, así que puedo llevarte a la escuela-

-¡GENIAAAL!- se entusiasmó Tagiru, echando humo de la nariz.

-¡Tagiru!- se le acercó su madre, extrañada- ¿Quién es él?- pidió saber, dejando nervioso a su hijo.

-Soy amigo de la familia de los Kudou- se presentó Jack, sonriendo, dejando sorprendido a Tagiru- Me llamo Hikari Jack, y le prometí a Tagiru llevarlo a la escuela si tenía tiempo, ya que fui a dar una vuelta con mi motocicleta.

-Ya veo- suspiró aliviada la mujer- Espera, suenas como extranjero- le mencionó, desconfiada.

-Ah, si… Vengo de Alemania- se explicó Jack.

-Ah…- entendió la mujer-Tagiru, la próxima vez me avisas si tienes amigos tan educados- le tiró una mejilla.

-Vaya…- el padre de Tagiru se acercó, acomodándose los lentes, mirando sorprendido la motocicleta-¿Es una Suzuki?

-No, es una Ducati- corrigió Jack- Es algo antigua, pero está en perfectas condiciones porque siempre le hago mantenimiento, y, bueno… Estuvo un tiempo echada a perder hasta que mi padre la reparó- admitió, incomodo.

-Tagiru no se subirá a una motocicleta sin llevar al menos un casco- aseguró firmemente la madre del joven, sin soltar la mejilla de este.

-Aquí tengo el otro- Jack sacó otro casco de la maleta de la motocicleta, que se encontraba en la cola- Toma- se la tiró a Tagiru, quien la atajó, mirándola entusiasmado.

-También dame tu número de teléfono, de tu placa y tu dirección- ordenó la madre de Tagiru, haciendo que Jack la quedara mirando.

-Vamos, querida- pidió su marido- Si algo pasa, solo llamamos a los Kudou- le recordó.

-Mm… Está bien. Pero espero que no infrinjas las leyes de transito- le ordenó a Jack, quien sonrió incómodo.

-S-Sí-sonrió nervioso el peliblanco, bajándose el visor del casco.

-¡Bien, vamos, Jack!- Tagiru se subió, entusiasmado, acomodándose el casco- ¡Hazla rugir, hazla rugir!- pidió, hasta darse cuenta de la mirada que le dedicó su madre- D-Digo… A-Avancemos- sonrió nervioso.

-Bien, nos vemos, señores Akashi- se despidió Jack, prendiendo el motor del vehículo, y alejándose de la residencia.


-¡WOA!- se alegró Tagiru, aferrándose a Jack, mientras este entraba a la carretera- ¡Esto es genial~!- aseguró, levantando los brazos.

-¡Tagiru, sujétate a mí!- ordenó Jack, mirándolo de reojo.

-Vamos, vamos. No seas aguafiestas- pidió el joven, apoyando su espalda en la maleta de la motocicleta, que impedía que cayera.

-Cuanto tenía tu edad era más precavido- aseguró Jack con una gota en la cabeza, pasando a un auto- Aunque, tu mamá da algo de miedo- admitió- Es bastante estricta-

-Lo sé- suspiró Tagiru.

-Y tú eres tan inmaduro-

-¡Jack!- se ofendió el joven, pero el peliblanco se rió por lo bajo, deteniendo el vehículo al llegar a una luz roja- Por cierto, ¿es verdad lo que me dijo Kokoromon?-preguntó, tomando la atención de Jack- ¿Samanta realmente hizo explotar esta moto?-

Al escucharlo, un aura deprimente rodeo al peliblanco.

-… Sí, realmente lo hizo- suspiró Jack, llorando levemente- En una misión en Egipto- recordó apesadumbrado- La había llevado para transportarnos más rápido, ya que nos podían descubrir si íbamos por aire…- le contó, emprendiendo la marcha cuando dio verde el semáforo- Y cuando combatíamos contra los Kopierer en el Digiquartz, debíamos destruir el núcleo de la base que tenía el Proyecto, así que a la Jefa se le ocurrió instalar una bomba en mi moto, dejó trabado el acelerador… Y ya te lo imaginas-

-¡ESO ES SACRILEGIO!- aseguró horrorizado Tagiru.

-¡Al fin alguien me comprende!- suspiró aliviado Jack, disminuyendo la velocidad para dejar que una camioneta se adelantara- Bueno, en fin. Gracias a esa explosión, el Proyecto Iluminati pensó que habíamos muerto todos, y así pudimos llegar a Tokio sin muchos problemas-

-Guau… Ustedes han tenido muchas misiones en casi todo el mundo- murmuró sorprendido Tagiru.

-Por cierto, ¿cómo está Kokoromon?- preguntó Jack, curioso- ¿Se siente mejor?-

-Bueno… No lo sé…- admitió el joven, sacando su xros loader rojo oscuro- Ha estado entrenando con V-mon y los demás-

-No me extraña- admitió Jack- Ahora que volvió a ser una digimon, perdió sus poderes de fuego-le recordó a Tagiru- Solo le quedan los curativos-

-¿Eh? ¿Los curativos son de ella?- se sorprendió Tagiru.

-No, provienen del casco de Kokoromon. Es una Reliquia Digital que le permite al usuario purificar cualquier cosa, le da habilidades curativas y le concede una evolución basada en el viejo Alpha…- explicó el peliblanco, pero frenó de inmediato cuando un auto rojo se cruzó en su camino, provocando casi un choque- ¡FÍJATE POR DONDE ANDAS, TARADO!-

-¡ANCIANA!- le gritó divertido el joven conductor, pasando de largo, haciendo que otro auto frenara para no chocar contra él.

-Tsch. Detesto a ese tipo de conductores- bufó Jack, mirando reprobativamente el auto rojo como varios conductores que, como él, habían frenado para evitar un accidente- Y, Chico Googles, me vas a romper un hueso- murmuró adolorido, ya que Tagiru, del susto, se había aferrado al peliblanco con los brazos y piernas, sudando a mares.

-L-La…c-carre-tera e-es pe-peligrosa…- tartamudeó asustado el joven.

-No lo es- aseguró Jack, soltándose al menos de las piernas de Tagiru, volviendo a conducir- Es solo que nunca faltan los tipos que les gusta sentir la adrenalina al conducir rápido-

-¿A ti no te gusta ser así de loco?- preguntó Tagiru, ahora sujeto a Jack, dándose cuenta que debía cumplir con las medidas de seguridad.

-Me gusta conducir mi moto a la máxima velocidad- admitió Jack- Pero no soy un bruto para hacerlo en una carretera, con otros conductores y personas inocentes- le aseguró- Prefiero conducir de esa forma en alguna zona sin calles, ni autos, ni personas-

-¿Nunca te has dado un buen porrazo?- preguntó Tagiru, curioso.

-Bueno…- Jack se detuvo en un semáforo, algo incómodo, extrañando a Tagiru.

-La primera vez que Jack condujo la moto era cuando teníamos doce. Se le olvidó como frenar y terminó chocando contra la reja de la casa de verano que teníamos- recordó Kokoromon, en el xros loader de Tagiru.

-¡¿AH?!- Tagiru miró divertido a Jack, quien, aunque tenía puesto el visor del casco, se podía ver que estaba rojo- ¡JAJAJAJA!-

-¡No te rías! ¡Fue doloroso!- aseguró avergonzado Jack, pero Tagiru se abrazaba el estómago de la risa- ¡Luke me dio un correctivo al igual que la señorita Hinata! ¡Además que me rompí la nariz y si no fuera por las habilidades curativas de la espada del señor Félix me conocerías con tres dientes menos!-

-¡¿P-Perdiste tres dientes?!- lo miró divertido Tagiru.

-¡NO ES GRACIOSO!- Jack le dio un coscorrón, pero sin resultado alguno, ya que el casco del joven lo protegía de los golpes, recibiendo el daño él mismo- ¡AUCH!- se sobó la mano, adolorido.

-¡JAJAJAJA! ¡Ahora sé por qué la Jefa usa casco~!- sonrió divertido Tagiru.

-¡PRIMERA Y ÚLTIMA VEZ QUE TE LLEVO A LA ESCUELA!-

-¡¿EEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHH?!- se horrorizó el joven de googles.


En el xros loader.

Kokoromon observaba lo que sucedía sonriendo contenta, en cambio Gumdramon, a su lado, se rascaba la mejilla, fastidiado.

-Kokoromon-sama, ¿qué tan genial es ir en moto?- preguntó el pequeño, curioso.

-Mm…- meditó la digimon, mostrando que ahora solo su mano izquierda llevaba un guante negro y unas vendas, ya que el derecho no tenía ninguno de esos accesorios desde que se curó- ¡Es genial~!- le aseguró entusiasmada- No es como volar. ¡Pero se siente tan emocionante~!-

-Mm…- Gumdramon infló sus cachetes- ¡JACK! ¡AL PRÓXIMO QUE LLEVAS ES A MI!- le ordenó al peliblanco.

-¡NO LLEVARÉ A NADIE MÁS!-aseguró enfadado Jack.

-¡NO QUISE BURLARME! ¡NO SEAS MALOOOO!- lloriqueó Tagiru.

-¡GHA! ¡TAGIRU, NO ME TAPES LA VISIÓN!-

Gumdramon los quedó mirando fastidiado, en cambio Kokoromon sonreía, contenta.

-Kokoromon-sama, ¿me promete que después puedo ir yo en moto?- pidió.

-Sí- le sonrió, acariciándole la cabeza…

-¡Kokory~!- Pagumon salió de la nada y se abalanzó a la digimon, haciendo que ella lo abrazara, dejando en blanco al pequeño dragón morado.

-Hola, Pagumon- sonrió Kokoromon, contenta, y no pudo evitar reírse cuando el pequeño comenzó a olfatearla.

-¡Kokoromon-chan! ¡Hueles bien~!- le sonrió Pagumon.

-No lo creo-admitió la digimon, ya que el pequeño siempre le decía lo mismo.

En eso, la cabeza de GigaBreackdramon bajó, pidiéndole cariño a Kokoromon, quien dejó en el suelo a Pagumon y acarició al digimon de metal, el cual cerró los ojos, disfrutando la caricia.

-Aún sigo sin poder creer que GigaBreackdramon no sea salvaje con Kokoromon- admitió FlameWizardmon, acercándose junto a Sagomon, Harpymon, Ogremon y Fugamon.

-¡Él siempre nos gruñe!- recordó Ogremon.

-¡Cierto, cierto!- asintió Fugamon, de acuerdo.

-Se supone que GigaBreackdramon fue construido como el digimon de destrucción final- les recordó Kotemon, sentado junto a Phelesmon, Ekakimon y Jokermon, quienes jugaban cartas- Tal vez, la forma calmada e inocente de Kokoromon-chan calma sus propias ansias de destrucción-

Gumdramon, al escucharlo, infló los cachetes, celoso. Y se puso más celoso al ver como MetalTyranomon se acercaba a Kokoromon, y le empujaba la espalda, pidiéndole cariño.

-Vamos, no sean celosos- pidió Kokoromon, acariciando el mentón de GigaBreackdramon y la nariz al dinosaurio de metal, quien cerró los ojos, disfrutando la caricia.

-¡G-GHHH!- se enfureció Gumdramon, apretando sus colmillos, poniéndose rojo, y echando vapor de la cabeza- ¡SE APROVECHAN DE KOKOROMON-SAMA!- se abalanza si FlameWizardmon no lo agarra del chaleco.

-Oye, al menos son ellos y no él- el digimon de traje rojo señaló con el pulgar a cierto dragón azul grisáceo que estaba siendo sujetado por una de las raíces de Blossomon, quien dormitaba cerca de Dragomon y Sephirotmon.

-¡Y-Ya comprendí que no les gusta que entrene a Kokoromon-chan!- aseguró V-mon, forcejeando con las raíces.

-La entrenas, V-mon, no lo negamos- aseguró Jokermon, tirando una carta, cediéndole el turno a Ekakimon.

-Pero, cuando te aprovechas de abrazarla por detrás cuando no miramos, nos haces tomar medidas drásticas- aseguró Kotemon, mientras Phelesmon miraba molesto las cartas que tenía en la mano.

-¡No sean malos! ¡Al fin y al cabo, el Rey cortó con Kokoromon-chwan! ¡Así que puedo intentar demostrarle my love!- pataleó V-mon.

Al escucharlo, Kokoromon se quedó quieta, dejando de acariciar a GigaBreackdramon y a MetalGreymon, extrañando a ambos digimon.

-¡¿Qué dijiste?!- se enfadó Gumdramon, acercándose a Blossomon, quien, aun somnolienta, apretaba con fuerzas al dragón- ¡El Rey no ha cortado con Kokoromon-sama ni nada por el estilo!-

-¿Entonces por qué ni siquiera se ha disculpado con ella?- preguntó V-mon, aguantando la respiración.

-Ambos están en una discusión. Fin del dilema- le aseguró fastidiado Dragomon, queriendo seguir dormitando.

-Me parece que la respuesta es obvia. Cortó cualquier compromiso con ella-sentenció V-mon.

-¡V-mon!- se enfadó Gumdramon.

-No le hagas caso, Kokoromon- le pidió FlameWizardmon a la digimon, pero se extrañó, como los demás, de que ella se pusiera la capucha.

-L-Lo siento… Pero creo que… Je, voy a ir a caminar- les sonrió, alejándose de los digimon.

Se hizo un silencio en el ambiente.

GigaBreackdramon y MetalGreymon vieron irse a la digimon, tristes.

-Sephirotmon-sama, ¿podría comerse a V-mon un rato?- preguntó Jokermon.

-Con mucho gusto- el digimon gusano se levantó, abriendo su boca, abalanzándose al aterrado V-mon, a quien Blossomon lanzó hacia Sephirotmon, haciendo que aterrizara en la boca, cerrándola.

-Al menos tendremos un poco de paz con eso- bufó Ogremon, a lo que Harpymon y Sagomon asintieron, de acuerdo.

-¡Que se lo coma!- vitoreó Pagumon, saltando.

Dragomon simplemente negó con la cabeza.

- …- Gumdramon miró como la boca de Sephirotmon demostraba que alguien intentaba salir desesperadamente por la mejilla, pero no le importó. Miró preocupado a la digimon naranja, que se había alejado bastante, sentándose.

Él lo sabía… Cuando Kokoromon se ponía la capucha, era porque se sentía triste y quería tapar su rostro de los demás…

-Mmm~- escuchó, y miró a Betsumon, quien, a diferencia de los demás, estaba distraído trabajando con una tela verde, escuchando música por unos audífonos, tarareando.

-¡BETSUMON!- le gritó en pleno oído, haciendo que retumbaran sus tímpanos.

-¡A-Aniki~!- se ofendió el gato blanco, mareado- Me ha hecho perder mi ritmo~- aseguró, quitándose los audífonos rojos- ¿Qué pasó?- se extrañó al ver preocupado al dragón.

-¿No lo escuchaste?- suspiró Phelesmon, tirando sus cartas, ya que había perdido- Ese idiota de V-mon lastimó los sentimientos de Kokoromon por decirle que el Rey cortó con ella… Aunque no entiendo muy bien si eso es una ofensa-admitió el digimon demonio.

-¡¿Qué hizo qué~?!- se ofendió Betsumon, parándose, indignado.

-No te preocupes. Sephirotmon-sama le está dando unas lecciones- aseguró Jokermon, sin despegar la vista de sus cartas.

-¡Entonces…!-con un movimiento, Betsumon se puso un disfraz de Bastemon, haciendo que FlameWizardmon, Ogremon, Fugamon, Harpymon, Sagomon, Jokermon y Phelesmon se pusieran azules del asco que les dio.

Kotemon suspiró por como se ponían los digimon de la adolescencia a la adultez.

-¿Qué les pasó?- se extrañó Pagumon, acercándose a Ekakimon, quien levantó los hombros, en ignorancia.

-¡Mordisquéelo~! ¡Mastíquelo~! ¡Hágalo picadillo~!- pidió Betsumon en su disfraz a Sephirotmon, llevando unos pompones, intentando hacer el baile de cadera de Beastmon.

Al verlo así, el digimon gusano también se puso azul, y escupió a V-mon, quien rodó por el piso digital lleno de saliva, mareado.

-¡BETSUMON, QUÍTATE ESO! ¡ES ASQUEROSO!- le ordenó Sephirotmon al gato, asustándolo.

-¡Nya~! ¡Críticos, nunca aceptan el arte~!- aseguró ofendido Betsumon, quitándose el disfraz de un movimiento.

-Tsch. Al menos nos dejará tranquilo por un tiempo- Dragomon miró fastidiado al inconsciente V-mon.

-¿Pero qué haremos con Kokory?- se preocupó Pagumon, haciendo que Jokermon, Kotemon, y Ekakimon dejaran de jugar, preocupados.

-Supongo que tendremos que dejar que Gumdramon la anime- sentenció FlameWizardmon.

-¡Por supuesto!- aseguró el pequeño, e iba a dar unos pasos, siendo vitoreado por Betsumon, hasta que GigaBreackdramon le mordió la cabeza- ¡GHAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-

-¡KYA! ¡ANIKI~!- se horrorizó Betsumon, mientras los demás se levantaban de inmediato, pero, para sorpresa de todos, con un impulso, el digimon maquina lanzó a volar al pequeño dragón en dirección a Kokoromon, haciendo que rodara y cayera derrapando su cara contra el suelo justo al lado de la V-mon naranja, quien ni siquiera lo miró.

-… Guau… Eso es precisión- aseguró FlameWizardmon, siendo apoyado por los demás.


-A-Auch… Ese GigaBreackdramon… Me pagará esta…- gimió Gumdramon, sentándose, sobándose la cabeza, adolorido.

Pero se quedó callado al darse cuenta que había aterrizado al lado de la V-mon, quien se abrazaba las rodillas, sin decir nada, con su rostro tapado por su capucha.

-¿K-Kokoromon-sama?- la llamó, preocupado por verla en ese estado de tristeza.

-¿Ah? ¿Gumdramon?- Kokoromon recién se dio cuenta de que él estaba a su lado, mirándola preocupado- L-Lo siento… ¿N-Necesitas algo?- preguntó, sonriendo.

-… Kokoromon-sama…- murmuró preocupado Gumdramon- ¡Necesito que sonría y deje la cara larga!- pataleó.

-¿Sí?- sonrió la digimon, intentando disimular que sus ojos estaban llorosos- Tienes razón. Hay que estar felices.

Pero el pequeño se dio cuenta de eso, entristeciéndolo y enojándose con el Rey…

-Kokoromon-sama. No lo está haciendo- Gumdramon la abrazó, acurrucándose, extrañándola-… ¿Por qué quiere aguantar esto sola…? ¡No lo entiendo!-

Ante eso, Kokoromon abrió sus ojos, sorprendida, y se tapó la boca, haciendo que el pequeño se separara y la mirara, preocupado.

-N-no es eso…- aseguró Kokoromon, con la voz quebrada, tapándose con ambas manos la boca- E-Es solo que-que no quiero p-preocuparlos…- se explicó, temblando, cerrando los ojos- Todos están felices porque… porque se encontró la cura… y no quiero a-arruinarles la felicidad- aseguró, restregándose un ojo, poniendo su mano derecha en su pecho-… Y-Ya no quiero arruinar nada más…- gimió.

-¡Pero el que la está arruinando es el cabeza hueca del Rey!- pataleó Gumdramon- ¡¿Por qué usted lo aguanta?!- pidió saber, enojado y preocupado al ver como ella aguantaba el no llorar.

-V-Vete… Gumdramon, por favor- le pidió Kokoromon, tapándose el rostro, temblando.

El pequeño frunció el ceño, y abrazó uno de los brazos de la digimon, haciendo que lo mirara con sus ojos rojos oscuro, que brillaban más de lo usual.

-No me iré, Kokoromon-sama. Usted siempre está ahí, cuidándome, apoyándome… Quiero ser yo quien la apoye esta vez-aseguró el pequeño.

Al escucharlo, Kokoromon se mordió el labio, conmovida, y, restregándose un ojo, no pudo aguantarlo más.

Abrazó suavemente a Gumdramon, comenzando a llorar.

Al escucharla, el pequeño se mordió el labio, sintiendo que le ardían los ojos, por los que los cerró, y se acurrucó en el hombro de la digimon, quien lloraba tristemente.

-N-No quise engañarlo…- gimió Kokoromon, haciendo que Gumdramon abriera los ojos- S-Solo quería… Quería protegerlo con lo que estaba a mi alcance… N-No quería que-que pensara que Jäger es el enemigo… Q-Que mis amigos son sus enemigos… N-No quería que esto pasara… M-Me lo merezco-

-¡Claro que no!- aseguró el pequeño dragón, levantando la cabeza- ¡Nadie se merece esto…!-

-Pero… Shoutmon…- murmuró apenada Kokoromon, a lo que Gumdramon se mordió el labio, enojado con aquel dragón rojo.

-¡No sé qué pasa con el Rey…!-estalló Gumdramon, sorprendiendo a la digimon naranja- ¡Él nunca había actuado así, se lo aseguro! ¡Siempre toma absurdas decisiones que lo hacen ser el buen Rey y esas cosas…! ¡Pero nunca ha tomado una que cause daño a otro…! ¡ESTA ES LA PRIMERA VEZ! ¡NO LO ENTIENDO!-admitió, confundido-… ¿Por qué el Rey… actúa como si fuera yo…? Un estúpido-

Kokoromon lo miró tristemente, se restregó los ojos, y le sonrió al pequeño, sonrojándolo.

-Gumdramon, tú no eres un estúpido-le aseguró la digimon, acariciándole una mejilla- Eres un digimon de buen corazón- le sonrió.

Ante eso, Gumdramon sonrió nervioso, sonrojándose.

-Kokoromon-sama. ¡Si el Rey no se disculpa con usted, yo le daré una paliza para que lo haga!- le prometió el pequeño, levantando y apretando su puño, decidido.

Kokoromon sonrió tiernamente, tomó la mano del niño, y le dio un beso en la frente, dejándolo quieto.

-Muchas gracias por ser mi amigo, Gumdramon- agradeció Kokoromon, sonriendo maternalmente.

-…- Gumdramon sonrió emocionado, pero después miró sus pies, nervioso-… ¿Kokoromon-sama?-

-¿Sí?- sonrió la digimon.

-… Bueno…-el pequeño infló un cachete, avergonzado-… ¿Quiere casarse con el Rey?-

-…- Kokoromon parpadeo un poco, sin dejar de sonreír- ¿Ah?- ladeó la cabeza, confundida-… Gumdramon, ¿lo repites?- pidió, curiosa.

-¿Q-Qué si usted quiere casarse con el Rey?- repitió el pequeño, sumamente avergonzado.

-Ah…- entendió Kokoromon, chocando su puño con su palma, para después parpadear de nuevo- ¡¿EH?!- puso sus manos en sus muy sonrojadas mejillas, atónita.

-¡Es que si usted y ese estúpido Rey se pelean, es porque se aman mucho, ¿no?!- se explicó Gumdramon, sonrojado- ¡¿No se supone que los que pelean se aman?!- exigió saber.

-B-Bue-bueno…- tartamudeó roja Kokoromon, jugando con sus dedos- E-Es cierto que amo mucho a Shoutmon… ¡Pero casarse implica m-m-mucho!- aseguró avergonzada.

-¿Qué cosas?- preguntó Gumdramon, curioso.

-B-b-b-b-b-b-b-bueno…- tartamudeó Kokoromon, tan nerviosa y sonrojada que salió un poco de vapor de su cabeza- E-Estar siempre juntos… Y-y-y-y…-

-¿Besarse?- sugirió el pequeño, curioso.

-S-S-Sí…- asintió Kokoromon, sonrojada- ¡Gumdramon! ¡¿Por qué esta pregunta?!- pataleó, avergonzada.

-… Es que…- murmuró Gumdramon, inflando un cachete, sonrojado, sin querer admitir que quería que aquella digimon que tanto quería estuviera cuanto antes con el dragón rojo, para que así cierto dragón azul grisáceo dejara de molestarla de una buena vez-… ¿Sabe que el Rey es mi tutor?-

-Sí- asintió la digimon, aun sonrojada-… Shoutmon me explicó todo con respecto a Gaiomon después de su ataque- recordó, algo preocupada- Son como hermanos, ¿no?- le sonrió.

-… Sí…- asintió avergonzado el dragón- Es que… si usted se casa con el Rey… Seriamos como familia- admitió, totalmente rojo.

Kokoromon abrió los ojos, sorprendida, para después sonreír, y abrazar tiernamente a Gumdramon, sonrojándolo.

-… Suena maravilloso- murmuró Kokoromon, apoyando su mejilla en la cabeza del pequeño dragón, sorprendiéndolo-… Seriamos como hermanos, ¿no?-

-… ¿Y si mejor…?- tartamudeo avergonzado Gumdramon, extrañando a Kokoromon-… ¿M-M-Mi ma…d-d-d…r…e…?- habló, sumamente nervioso.

De entre toda su conversación, eso fue lo que más sorprendió a Kokoromon.

-Oh, Gumdramon- sonrió conmovida la V-mon, sentando al pequeño en su regazo, sonrojándolo- Me haces muy feliz al decir eso, pero tú ya tienes padres, y un hermano…-

-¡NO!- negó enojado Gumdramon- ¡Ellos… Ellos me tienen miedo...! ¡Solo porque soy yo!- aseguró, molesto.

-Gumdramon…- lo miró preocupada Kokoromon, triste-… No creo que ni Shoutmon ni yo… podamos reemplazarlos…-

-¡Pero…!- se molestó Gumdramon.

-¿Nunca has intentado arreglar las cosas con ellos?- se preocupó Kokoromon, dejándolo pensativo-… Después de todo… Al menos están vivos…- eso dejó quieto al pequeño, haciendo que la mirara-… A mí me gustaría… que mis padres y mi tía… también lo estuvieran…-aseguró, tristemente.

-¡Perdón, Kokoromon-sama!- se disculpó de inmediato Gumdramon, extrañándola- ¡N-No quise insinuar algo así…! Pero… yo…-intentó justificarse, pero se quedó en blanco al ver que ella sonreía-… ¿Eh?-

-Ahora sí eres Gumdramon- sonrió Kokoromon, abrazándolo- Gracias por venir a animarme… Eres un buen niño-

Las palabras de la digimon sorprendieron al pequeño, quien sonrió, contento.


Fuera del Xros Loader.

-… Bien- aceptó de mala gana Jack, doblando la motocicleta en una cuadra, a una calle sin ningún vehículo- Pero si te vuelves a burlar de ese accidente, no planeo volver a llevarte a la escuela-

-¡Gracias, Jack! ¡Eres alguien bastante comprensible!- sonrió Tagiru, aliviado.

El peliblanco suspiró con una gota en la cabeza… Tagiru, era Tagiru…

En eso, el joven se dio cuenta que, mientras Jack conducía, pasaron cerca de una niñita que se le hizo muy familiar…

-¡AH!- sonrió contento- ¡Jack, detente, detente!-le pidió.

-¿Qué te pasa? ¿Se te olvidó el almuerzo?- se detuvo el peliblanco, y se sorprendió al verlo bajarse de la motocicleta- ¡¿AH?! ¡Tagiru!-se molestó.

-¡Oye! ¡Misty-chan! ¡Ha pasado mucho tiempo~!- Tagiru se acercó corriendo a la niña, quien, con su gatito Kuro en la cabeza, se detuvo, y lo miró, dejando de restregarse los ojos- ¿Eh?- eso preocupó al joven- ¡¿Te pasó algo, Misty-chan?!- preguntó preocupado.

-E-Eres uno de los a-amigos de Damemon- se dio cuenta Misty, hipando.

-¡Sí! ¡Soy Tagiru!- le recordó el joven de googles, quitándose el casco negro- ¡Pero eso no importa! ¡¿Qué te pasó?!-

-E-Es que… es que…- gimió la pequeña, haciendo que su gatito le gruñera a Tagiru, asustándolo, recordando a aquel extraño pero fiero gato- ¡BHUA!- Misty no aguantó más, y abrazó al joven, haciendo que Kuro se bajara de su cabeza.

-¿M-Misty-chan?-se sorprendió Tagiru, especialmente porque la niña lloraba, temblando mucho.

-¿Qué pasó? ¿Quién es ella?- escuchó, y se volteó, para ver a Jack acercarse caminando, guiando a su motocicleta negra por el manubrio.

-Es Misty-chan. Una amiga- respondió el joven, mirando preocupado a la niña, quien no paraba de llorar.

Jack los miró serio, suspiró, y estacionó la moto ahí mismo, tomando la atención de Tagiru.

-Al parecer llegaras tarde a clases- le mencionó el adolescente, quitándose el casco.

El comentario hizo sonreír a Tagiru.

Entonces, Kuro comenzó a maullarle a Jack, haciendo que este lo quedara mirando, impresionado.

-… ¿Ah…?- Jack parpadeó, escuchando la voz del gato-¡¿Y quién es este?!-agarró a Kuro, quien le gruñó- ¡¿Cómo tiene la voz de Shoutmon?!-


En la Escuela

-Ah- Yuu suspiró, sentado en su banco, observando el pupitre vacío de Tagiru, mientras los demás alumnos hablaban entre ellos- Volverá a llegar tarde, ese Tagiru-

-Te equivocas si piensas que eso es novedad-dame- le comentó Damemon, haciendo que sacara su xros loader.

-Lo sé- murmuró en voz baja el rubio- Solo esperaba poder hablar con Kokoromon antes de clases- admitió.

-A mí también me preocupa- admitió Rapidmon, junto a Damemon- Ese dragón idiota… Tsch. La Jefa tenía razón al decir que le causaría daño- sentenció.

-¡Esta es una Súper Equivocación!- le aseguró SuperStarmon- ¡Todo se solucionara de una Súper manera!-

-Eso espero- suspiró Yuu, guardando el xros loader, y acomodándose en la silla.

-¿Sucede algo, Yuu-kun?- escuchó, y miró a Miho, quien se le acercó, extrañada.

-¡AH! ¡M-Miho-san!- el rubio se levantó, sonrojado- ¡N-No pasa nada!- aseguró, sonriendo.

-Ya veo- sonrió Miho- Al parecer, Tagiru-kun volverá a llegar tarde a clases- sentenció, mirando el puesto vacío.

-S-Sí…- Yuu asintió, rascándose la mejilla, nervioso- E-Este, Miho-san-

-¿Sí?- sonrió la joven.

-Este, yo solo quería aclarar lo que pasó el viernes, después del partido-se explicó Yuu, nervioso- Kokoromon malinterpreto todo… No era una cita- le aclaró, nervioso.

-¿Kokoromon? Ah, la peluche parlante- entendió Miho, sonriendo al recordar a esa digimon que parecía un peluche al que daban ganas de abrazar.

-Sí… A ella misma…- sonrió incomodo Yuu.

-Tranquilo, Yuu-kun. Sé que nunca engañarías a alguien para ir a una cita- le aseguró Miho, sonriendo.

Yuu suspiró, aliviado.

-B-Bueno… ha… hablando de citas…- murmuró el rubio, sonrojado, extrañando a la joven de lentes…

-¡Yuu-sama~!- Mami y sus tres amigas acababan de entrar al salón junto al resto de las niñas admiradoras de Yuu, quien tuvo un escalofrío en la espalda, extrañando más a Miho.

-¡Buenos días, Yuu-sama!- saludó Mami, acercándose al rubio.

-S-Sí, buenos días, Mami-san- sonrió incomodo Yuu, hasta darse cuenta que Miho se había alejado, hablando con sus amigas que también habían llegado, dejándolo en blanco.

-¿Sucede algo, Yuu-sama?- preguntó una de las amigas de Mami.

-No… nada…- Yuu se sentó, apoyando el mentón en la mesa, deprimido…

"Debería… pedirle concejos a Shoutmon…" suspiró desanimado el rubio.


En el xros loader.

-Definitivo… Tiene problemas sentimentales- sentenció Rapidmon, cruzándose de brazos.

-Te equivocas si te burlas de Yuu, Rapidmon- aseguró Damemon, con una gota en la cabeza- Él es tímido, pero podrá hacer algo-dame-

-¡Serán una Súper Pareja!- asintió SuperStarmon, siendo apoyado por Octomon.

-Lo único súper aquí es el tamaño de esa cosa- Rapidmon señaló con el pulgar a RookChessmon, quien pulía uno de sus cañones, sentado algo lejos- Es un poco más grande que Slayerdramon-osan-admitió.

-Bueno, eso es ahora…- suspiró Damemon, tomando la atención del digimon liebre- Antes RookChessmon había absorbido la envidia de muchos niños, y se volvió de un gran tamaño, pero cuando lo cazamos disminuyó-dame-

-¿Qué tan grande?-

-Más grande que los edificios de la ciudad en la que vive Yuu-dame- aseguró Damemon.

-¡¿ERA UN MONSTRUO?!- se horrorizó Rap.

-¡¿A QUIÉN LLAMAN MONSTRUO?!- exigió saber el digimon torreta, abalanzándose a los cuatro digimon, disparándoles, obligándolos a ponerse a correr por todo el lugar- ¡ESPEREN! ¡DAMEMON, HOY SERÁ EL DÍA EN EL QUE TE DEMUESTRE QUIEN ES EL MÁS PODEROSO!-

-¡TE EQUIVOCAS SI CREES QUE ESTOY DE ACUERDO CON TU DECISIÓN UNILATERAL-DAME!-

-¡ESTO ES SÚPER DANGEROUS!-

-¡¿QUÉ CLASE DE COMPAÑEROS TIENES, DAMEMON?!-

DarkKnightmon, quien los ignoraba, limpiaba el filo de su doble lanza, pensando en el posible movimiento que haría el Proyecto Iluminati…

En eso, levantó la mirada, para ver por la pantalla del xros loader a Yuu, quien seguía desanimado.

Se tapó la boca por unos momentos, para no reírse por la situación del rubio, y continúo con su trabajo, sin que se dieran cuenta los digimon que corrían por sus vidas, y el digimon que los perseguía.


Jack cerró su monedero negro, suspirando.

Tagiru, Gumdramon, Kokoromon y Misty estaban sentados junto a él en un banco del parque en el que se estacionó la motocicleta, los dos jóvenes y los dos digimon con un helado que Jack se obligó a comprarles.

-Entiendo que a la niña hay que comprarle algo… Pero ustedes tres se aprovechan- los quedó mirando el peliblanco a Tagiru y los dos dragones, quienes pararon de comer, para mirarlo, extrañados.

-Pero, Jack. Siempre ahorras- le indicó Kokoromon.

-¡Para mi moto!- le recordó Jack, haciéndola sonreír.

Kuro miró preocupado a Misty, quien comía en silencio, por lo que maulló, tomando su atención.

-Eh… Este gato tiene una voz que se me hace conocida- les señaló Jack a los tres, ya que aún no le explicaban ese fenómeno

-Sí… Es raro, pero tiene la voz de Shoutmon- admitió Tagiru, comiendo su helado.

-Yo ya me acostumbré- aseguró Gumdramon, restándole importancia.

-¡Solo me están ignorando y aprovechándose de mi ignorancia!- se enfureció Jack.

Kokoromon se terminó el cono del helado, y miró a Misty, quien había dejado de comer.

-Misty-chan, el helado está delicioso. Cómelo- le sonrió Kokoromon, tomando su atención.

-…- la pequeña infló un cachete, haciendo ruidos con la nariz.

-¿Te pasó algo malo?-se preocupó la digimon naranja.

-… Es que… Soy una niña mala- murmuró Misty.

-¿Mala? ¡Eres una niña muy tierna!- le aseguró Tagiru-… Aunque tienes problemas con los gatos- admitió, recibiendo un codazo por parte de Gumdramon.

-… Yo… Me acabo de escapar- admitió la niña.

-¿Escapar? ¿De dónde?- se extrañó Gumdramon, ignorando como su compañero se abrazaba el estómago, adolorido por el golpe que le dio.

-… De la escuela…- murmuró desanimada Misty.

-¡¿AH?!- se sorprendieron los dos jóvenes y los dos digimon.

-¡Oye, oye, oye! ¡¿Tan rebelde a tu edad?!- se sorprendió Jack, entristeciendo a Misty.

Kuro gruñó erizando su pelaje, y se abalanzó al peliblanco, comenzando a arañarle la cara.

-¡GHAAAAA! ¡NO DE NUEVO!- Jack se tiró al piso, intentando sacarse al minino, quien clavó las garras en su cara- ¡DUELEEEEEEEEEEE!-

-Jacky, siempre te arañan los felinos- se dio cuenta Kokoromon.

-¡¿EN SERIO?!-

Tagiru y Gumdramon se rieron por lo bajo, hasta darse cuenta que Misty también se reía levemente.

-Je, así nos gusta verte- le aseguró el joven, haciéndola sonrojarse de la emoción- Misty-chan, ¿qué fue lo que te pasó?- le preguntó, preocupado.

-… - la niña miró su helado, nerviosa, algo dudosa de decirlo, pero sabía que no tenía de otra-… Tengo miedo-

-¿Miedo?- Gumdramon frunció levemente el ceño.

-… En mi clase… Unas niñas se burlan de mi…- murmuró Misty, haciendo que Kuro dejara en paz a Jack, y se sentara en la cara de este, mirándola preocupado, ignorando que impedía que el joven respirara al usar su rostro de silla- Se molestan por mis notas… y por mis cejas…-

-¿Tus cejas?- se extrañó Kokoromon- Te hacen ver muy tierna- aseguró.

-E-Es que…- gimió Misty, con el labio temblando- D-Dicen que tengo cejas de mono… de niño… Y-Y se burlan de-de mi pelo… M-Me dicen "Cejas Marinas"- se restregó un ojo.

-… Misty-chan…- se preocupó Tagiru, al igual que los dos digimon y Jack, quien se sentó, haciendo que Kuro se bajara de su cara.

Por unos momentos recordó que él también había sufrido esa clase de tratos, de pequeño…

Un grupo de niños de otra escuela siempre lo molestaban por su mechón rojo, burlándose sin importarle sus sentimientos… Hasta que aquel día esa niña los había puesto en su lugar…

Samanta…

-N-No quiero decirle a mi hermanito… É-Él está muy e-enojado p-porque papá y mamá se quedan mucho tiempo en el trabajo, y ya casi no los vemos… Y-Yo también los extraño…- gimió Misty.

-… Misty-chan- Kokoromon la abrazó, sonriendo maternalmente- Aun así, debes hablar de estas cosas con tu hermano- le aseguró- Para eso están- miró a Jack, quien no pudo evitar sonreír.

-Los hermanos mayores estamos para proteger a nuestras hermanitas- le aseguró el peliblanco a la niña, haciendo que lo mirara- Así que dile a tu hermano el problema, y estoy seguro que irá tras ellas a exigir respuestas. Eso haría yo- admitió.

-… Pero…- se preocupó Misty, mirando a su gatito, quien maulló, como si estuviera de acuerdo.

-… Y también llevaría a un veterinario a este gato por su vocecita- aseguró Jack, incomodo, ganándose un bufido del animal- ¡¿Siquiera me entiendes?!- se sorprendió.

-Kuro es un gato muy listo- aseguró Misty, sonriendo, haciendo que el gatito se le acercara y le hiciera cariño con el lomo- Siempre quiere verme contenta-

-¡Nosotros también!- aseguró Tagiru, levantándose decidido- ¡Así que déjanos a nosotros esas matonas!-pidió.

-¡Les enseñaremos a portarse bien!- aseguró Gumdramon.

Misty no pudo evitar sonreír, contenta.

-¿Eh? ¿Y Damemon?- se dio cuenta de la ausencia del digimon blanco.

-Está en el xros loader de Yuu- respondió Tagiru, extrañado, y más cuando la niña infló los cachetes.

-¡Quiero ver a Damemon!- pidió- ¡Es mi gatito amigo!- aseguró.

-… ¿Gatito…?- la quedó mirando Jack.

-Misty-chan nos considera a los digimon gatitos- le explicó sonriendo Kokoromon.

-… Entonces no solo la mascota debe ver a un especialista- suspiró Jack, haciendo enojar a Kuro, y que este le rasguñara toda la cara- ¡GHA! ¡¿QUÉ TIENEN LOS GATOS CONTRA MI CARA?!-

-¿Quieres saber la respuesta?- preguntó divertido Gumdramon, fastidiándolo.

En eso, una alarma comenzó a sonar en toda la ciudad…

-¿Eh?- se sorprendieron todos…


Residencia de los Kudou

En el salón, Etsu y Shoutmon acababan de colocar el nuevo sillón en el lugar, pero, como Yuno, Sky, Wizardmon y Saburo, se quedaron quietos, observando horrorizados la noticia del nuevo atentado terrorista que ocurrió, donde todos los alumnos de una Escuela Primaria habían sido secuestrados, mientras que los docentes estaban siendo atendidos por los paramédicos…

-¡Miren~! ¡Logre sacar a Ciel~!- Bearmon entró al salón con la gatita ploma en su cabeza- ¿Eh? ¿Qué pasa?- se extrañó al ver a todos observando la televisión.

-N-No puede ser…- murmuró con un hilo de voz Yuno, horrorizada.

Shoutmon apretó sus puños, enfurecido.

-¡Son ellos!- gruñó enfurecido, apretando sus colmillos. Se quitó de un tirón el delantal, y fue a sacar sus accesorios del perchero, enojado.

-P-Por eso suena la alarma de la ciudad- se dio cuenta Etsu, preocupado.

-Realmente… ¿se atrevieron a volver a atacar un establecimiento humano?- murmuró Sky, mirando asustada a Wizardmon, quien frunció el ceño.

-Secuestrar niños… Eso es cruzar la línea-murmuró D'arcmon, frunciendo el ceño.

En eso, sonó el teléfono del salón, haciendo que Shoutmon dejara de acomodarse la chaqueta, y mirara a Yuno atender la llamada.

-Residencia Kudou- contestó la peli naranja- S-Sí, vi las noticias… Sí, Jack-kun es un amigo de la familia, así que Tagiru-kun está bien… Sí, les avisaré cuando lleguen- aseguró, cortando- Fue la madre de Tagiru-kun- le explicó a su esposo- Me dijo que Jack-kun fue a llevarlo a la escuela en su motocicleta, así que tal vez estén a salvo-

-El objetivo del Proyecto Iluminati son Kokoromon y Sky-chan, y aun no saben que han sido curadas- le recordó serio Shoutmon- Van a aprovechar este atentado para buscar una manera de secuestrarlas también. Yuno-san, llame a Taiki y avísele que iré a buscar a Tagiru- pidió, serio.

-¡Rey, también iré contigo!-se le acercó Saburo, mientras el dragón se ataba la bufanda, serio.

-No. Te quedarás a proteger a Yuno-san y a Sky-chan-le ordenó Shoutmon, serio-Si algo pasa, necesitarán la fuerza de Vormundmon-

-¡Pero…!- se molestó Sky, pero Wizardmon puso su mano en su hombro, pidiéndole que no reclamara.

-Entendido, Rey- asintió el mago verde.

-Lo siento, Sky-chan, pero temo lo que puedan hacerte a ti o a Kokoromon si descubren que están libres del virus- admitió Shoutmon, mirándola seria- Por eso necesito que estés aquí, y protejas a Yuno-san. ¿Puedo pedirte eso?-

-Está bien…- asintió la joven, algo preocupada- ¡Pero a cambio discúlpate con mi hermanita~!- le pidió, apuntándolo con un dedo acusador infantilmente.

-¡No me cambies el tema!- se avergonzó el dragón

-Cuente con nosotros Rey, pero sea cauteloso. Recuerde que también usted es un objetivo de esos infames-le recordó Vormundmon, serio.

-Sí- asintió Shoutmon, acercándose a la puerta- Etsu-san, Yuno-san, lo mejor será que se queden…- empezó a pedirles, hasta que la mujer lo abrazó, sorprendiéndolo.

-Ten cuidado, Shoutmon-kun- le pidió Yuno, nerviosa- Si aparece Visdom, o alguien peligroso, ten mucho cuidado-

-Te encargamos a nuestro hijo, Shoutmon-san- le aseguró Etsu, acercándose a ambos, preocupado.

-Sí…- asintió el dragón, aun sorprendido por el abrazo- Lo haré- aseguró, separándose y abriendo la puerta- Pero si Yuno-san me quita el castigo…-

-¡SHOUTMON-KUN!-Yuno lo miró echando fuego de la boca, aterrorizándolo.

-¡VOY! ¡VOY! ¡ME VOY!- de un salto, el dragón se fue del lugar, manteniendo su data a salvo del alcance de la mujer…


Escuela.

-… Ah…- suspiró desanimado Yuu, después de darle una bolsita a Kiichi y otros dos cazadores del curso.

-Yuu. ¿Qué son?- preguntó el joven amante de los trenes, mientras que uno de los jóvenes sacaba extrañado las píldoras de la bolsita.

-Son una medicina- explicó el rubio- ¿Recuerdan esos monstruos morados que han comenzado a aparecer en el Digiquartz?-

-Sí, ¡son una molestia!- pataleó un niño.

-Bueno, ellos tienen un virus que infecta a los digimon. Si le dan a sus compañeros comer una de esas pastillas, estarán inmunes-

-¡¿De verdad?! ¡Eso está mejor!- se alegró el otro cazador.

-Gracias, Yuu- sonrió Kiichi.

-De nada- sonrió Yuu, para dirigirse a su banco, sentarse, y, al ver a Miho hablar con sus amigas, suspiró, apoyando su mentón en la mesa hasta darse cuenta, como los demás, de que una alarma había comenzado a sonar en toda la ciudad-… ¿Eh?-

-¿Qué es eso?- se extrañó Miho.

Entonces la puerta del salón se abrió, entrando el profesor, por lo que se levantaron los alumnos, para darle la bienvenida…

-Lo siento, pero tendré que informarles que las clases de hoy se han suspendido- habló el profesor antes de que lo saludaran, sorprendiéndolos.

-¡YAI!- se alegró un grupo.

-¡¿S-Suspendieron todo el día?!- se sorprendió Shouta.

-¿Qué pasó, profesor?- preguntó Yuu, extrañado.

-Ha vuelto a ocurrir un atentado en la ciudad- explicó el adulto, haciendo que el grupo que celebraba se callara de inmediato- Por eso se nos ha dado la orden de suspender todas las actividad y pedirles que se dirigían inmediatamente a sus casas-

-¡¿O-Otro ataque…?!- se sorprendió Kiichi.

-… Sí- asintió el profesor, y miró la mesa vacía que destacaba en la fila de la ventana, haciendo que los alumnos también la miraran.

… El puesto de Samanta…

Al verlo, los jóvenes se preocuparon, ya que sabían, según las noticias, que los que provocaban esos ataques eran los mismos que causaban tragedias en la famosa familia Aonuma

-…- Yuu frunció el ceño, preocupado- Profesor, ¿dónde fue el atentado?- preguntó, serio.

-… Fue en una de las escuelas primarias de la ciudad- respondió a su pesar el hombre, sorprendiendo a los jóvenes-… Desaparecieron todos los alumnos-

Yuu abrió los ojos, sorprendido.

-¡Pero ahí solo hay niños pequeños!- se horrorizo e indignó Mami.

-Por eso la situación se ha vuelto crítica- le aseguró el profesor- Por favor, tomen sus mochilas y diríjanse a la salida. En orden y en calma- ordenó.

Todos comenzaron a obedecer al profesor, y a salir al salón, hablando entre ellos, nerviosos.

Yuu se fijó que no solo su clase. Todos los cursos estaban siendo evacuados…

Cuando salió al patio, buscó con la mirada al líder del Xros Heart, mientras los demás alumnos se retiraban del establecimiento, en el cual estaban apostados un cuerpo policial para protegerlos por si sucediera algo.

-¿Yuu-kun?- se preocupó Miho, al darse cuenta que el rubio no avanzaba.

-Lo siento, Miho-san. Regresa a tu casa, y por favor, mantente a salvo- le pidió.

-… Sí- asintió ella, retirándose con su grupo.

Yuu la miró irse, preocupado.

-¡Yuu!- escuchó, y vio a Taiki acercarse por detrás- ¿Dónde está Tagiru?-

-No lo sé… No llegó a clases. Debe de saber algo- le aseguró el rubio, preocupado-… ¿Serán ellos…?-

-… Eso temo…- murmuró Taiki, apretando su puño vendado, sin darse cuenta que quedaban pocos alumnos por retirarse del establecimiento.

Entonces alguien puso sus manos en los hombros de cada joven, dejándolos quietos. Tragaron, y miraron atrás, para ver que era el Director, quien los miraba serio.

-¡D-Director!- retrocedieron Taiki y Yuu, sorprendidos- ¡N-No se preocupe, ya nos retiramos…!- le aseguró…

-… Sí, tengan cuidado… Tal vez, sí sean ellos- les comentó a ambos, dejándolos callados- Por cierto, déjenme darles un concejo, a ambos- se les acercó, poniendo sus manos en sus hombros-… Tal vez los jóvenes de su generación no consideren importantes los objetos antiguos, pero estos tienen un gran valor, al igual que quienes los posean- les aseguró, sorprendiéndolos- Ahora vayan, a donde crean que deben ir- se despidió, alejándose y poniéndose a hablar con el comandante del cuerpo de seguridad, preguntándole la situación.

Taiki y Yuu intercambiaron miradas, sorprendidos, pero después asintieron, serios, y se fueron del establecimiento, corriendo.

-¡Taiki-san…! ¡Lo de recién…!-Yuu miró nervioso a su amigo.

-¡Ahora mismo concentrémonos en encontrar a Tagiru!- le dijo Taiki, serio- ¡Concentremonos en lo demás después!- le pidió, a lo que el rubio asintió.

Entonces, cuando doblaron una esquina, chocaron con alguien, haciendo que se detuvieran.

-¡L-Lo siento…!- se disculpó Taiki, hasta darse cuenta que con quien acababa de chocar era con Ren, a quien seguía Airu- ¡¿R-Ren…?!-se sorprendió, pero no pudo decir más porque el joven de pelo azul lo agarró de la chaqueta, enojado.

-¡Ren!- se molestó Yuu…

-¡EXPLÍCATE, KUDOU! ¡ESTE ATAQUE TERRORISTA ESTÁ RELACIONADO CON ESA NIÑA SAMANTA! ¡¿VERDAD?!- preguntó enojado Ren, dejando callado a ambos jóvenes. Airu miró nerviosa a su amigo- ¡CONTESTA! ¡DESDE QUE ELLA ESTÁ EN LA CIUDAD, HAN PASADO COSAS RARAS…! ¡TU COLEGIO SUFRIÓ UN ATAQUE, ELLA DESAPARECIÓ, Y AHORA… Y AHORA...!-cerró los ojos, enojado y asustado- ¡MI HERMANA ESTA EN LA ESCUELA EN EL QUE ACABAN DE DESAPARECER TODOS ESOS NIÑOS…!-le gritó, sorprendiéndolo por completo- ¡MI HERMANA…!- soltó a Taiki y lo miró enojado- ¡DIME QUÉ ESTÁ SUCEDIENDO, KUDOU!-

-… Ren…- murmuró sorprendido Taiki.

-¿E-Es eso cierto?- Yuu miró a Airu, igual de sorprendido.

-S-Sí…- asintió la rubia, quien parecía tan afectada como Ren- M-Misty-chan estudia en esa escuela… No sabemos… qué le pasó…- murmuró, nerviosa.

Al escuchar el nombre de Misty-chan, Damemon, en el xros loader de Yuu, abrió sus ojos, sorprendido y asustado…

No era una coincidencia de nombre… ¿o sí…?

Taiki miró preocupado a Ren, quien parecía realmente afectado por lo que sucedía. Sacó su celular y comenzó a llamar a Tagiru…


Plaza

El celular de Tagiru comenzó a vibrar, pero este estaba en el interior del bolso de este, que se encontraba colgada en la motocicleta negra estacionada al lado de la plaza, donde solo estaban Tagiru, Jack, Kokoromon, Gumdramon y Misty, quienes eran los únicos en el lugar escuchando la alarma.

-¿Una alarma?- murmuró extrañado Tagiru- ¿Ocurrió un incendio?-

Misty se puso un poco nerviosa por el ruido, a lo que Kuro maulló, queriendo tranquilizarla.

Entonces, Kokoromon y Gumdramon se quedaron se quietos y miraron para todos.

-Kokoromon-sama- murmuró el pequeño, serio.

-Sí…- murmuró nerviosa la digimon.

Jack se levantó, frunciendo el ceño.

-¿Qué pasa?- se extrañó Tagiru, pero Jack le pidió con un gesto con la mano que se mantuviera callado.

-¡Sal de donde estés!- ordenó el peliblanco, dando unos pasos por la plaza, mientras Gumdramon y Kokoromon se levantaban, atentos- ¡Podemos sentirte!-

-Oh…- escucharon, y se fijaron en la silueta femenina que apareció detrás de un árbol- Y yo pensando que podría darles una buena sorpresa- aseguró LadyDevimon, sonriendo complacida.

Misty se asustó al ver a esa digimon, mientras Tagiru se levantaba, y Gumdramon y Kokoromon ponían pose de pelea, la última sacando su martillo blanco de su cinturón cruzado.

-¡Oh! ¡Un digimon! ¡Gumdramon, vamos a cazarla!- le sugirió a su amigo, quien sonrió, contento.

-¡Sí!- asintió seguro el pequeño, pero Jack levantó su brazo, deteniéndolos.

-¿Qué quieres de nosotros?- preguntó serio el joven, frunciendo el ceño.

-Tú eres el I.A. de Jäger, ¿no?- sonrió la digimon- ¿O ya sabes que eres un mestizo?-preguntó divertida.

Jack frunció el ceño.

-¿Cómo sabe…?- se sorprendió Tagiru.

-¡Un minuto! ¡¿Tú eres acaso esa criminal LadyDevimon?!- exigió saber Gumdramon.

-La misma- aseguró la mujer, jugando con su cabello blanco.

-Entonces realmente están trabajando con los criminales del Mundo Digital- murmuró Dragomon, serio.

-… Sí…- Gumdramon frunció el ceño.

-¿Y bien, jovencito?- LadyDevimon miró al peliblanco- ¿Eres el mestizo?

-Tsch…- Jack tronó sus nudillos, siendo rodeado de aura negra, que se impregnó durante unos momentos en él, y, al desaparecer, se apreció que volvía a su forma de liebre humanoide- Soy el mismo mestizo- aseguró, frunciendo el ceño.

-¡¿Un conejito~?!- se sorprendió Misty, mientras Kuro parpadeaba, sorprendido.

-¡Soy una liebre!- corrigió Jack, indignando- ¡¿Por qué nadie nota las diferencias?!-

-Esplendido…- sonrió LadyDevimon.

Jack frunció el ceño, pero se quedó quieto al sentir una figura aparecer detrás de él, rodeado de aura gris.

-¡TÚ ERES MI PRESA!- la figura le golpeó la espalda, arrojándolo a varios metros, chocando contra un árbol y destrozándolo.

-¡JACK!- se asustaron Tagiru y los dos digimon.

La liebre gimió, adolorido, haciendo reír divertido a la figura que lo golpeó.

-¡Misty-chan, quédate a mi lado!- ordenó Kokoromon, poniéndose frente a la niña, quien temblaba, asustada, mientras Kuro erizaba su pelaje, enojado.

-¡¿Quién eres?!- exigió saber Tagiru a la silueta, hasta darse cuenta, y sorprenderse como el resto, de que era un lobo negro humanoide, de ojos verdes, que traía puesto una chaqueta gris abierta, sin polera, pantalones azules y sandalias blancas.

-¿Yo? Solo Klinge, el más fuerte I.A. con el Rapid System- sonrió el lobo negro, mirándolo de reojo.

-¿Rapid System…?- murmuró sorprendida Kokoromon.

-¡El sistema de Sky-chan~!- señaló Betsumon, en el xros loader.

-Es como ese tigre que nos había atacado antes…- recordó Tagiru, frunciendo el ceño- ¡¿Qué es lo que quieren?!-

-Solo queremos a esa niña- explicó LadyDevimon, señalando a Misty y caminando hacia ellos- No seas un niño malo y entrégasela a Onee-chan- le pidió.

Al escucharla, Misty se asustó, mientras Kuro gruñía, erizando su pelaje.

-¡Cómo si fuéramos a permitirte algo así…!-se enfadó Tagiru, sacando su xros loader- ¡Gumdramon, Chou…!-pero no pudo hacer evolucionar a su compañero porque, de un parpadeo a otro, Klinge apareció frente a él y le propinó tal puñetazo que, dejándolo sin aire por unos momentos, cayó al piso, inconsciente…

-No lo harás, humano aseguró Klinge, atajando el xros loader rojo oscuro en el aire.

Gumdramon abrió los ojos horrorizado, observando a su mejor amigo en el piso, desmayado…

-¡TAGIRU…!- se asustó, pero recibió un zarpazo de LadyDevimon, haciéndolo rodar a unos metros.

-¡Tagiru! ¡Gumdramon!- se asustó Kokoromon, con Misty detrás de ella, asustada.

-¡S-SUELTANOS!- ordenó enfurecido FlameWizardmon, intentando salir del xros loader al igual que la mayoría de los digimon, pero no había caso. Con solo tener el aparato en su mano, Klinge era capaz de impedir la salida de los digimon sin ningún problema.

-No puedo permitir evoluciones o que salgan más compañeritos- aseguró Klinge, sonriendo divertido, y con su otra mano detuvo el martillo de Kokoromon, quien se había abalanzado por su lado izquierdo-… ¡No tengo tiempo para jugar con escoria como tú!- gruñó enfadado, dándole una patada a la digimon, haciéndola soltar su arma y rodar por el piso.

-¡Kokoromon-sama!- se asustó Gumdramon, intentando levantarse, pero el zarpazo había sido bastante doloroso.

-¡Kokoromon-chan!- se asustó V-mon, mientras Misty estaba helada, sin poder moverse del miedo.

-C-Cierto… N-No más fuego…- gimió Kokoromon, recordando la disminución de poder y fuerza tras volverse una digimon normal.

LadyDevimon se acercó a Misty, asustándola.

Kuro le gruñó y se abalanzó a la digimon, solo para ser repelido al ella sacudir su brazo, aburrida, lanzándolo a unos metros.

-¡KURO!- se asustó Misty, hasta que la digimon demonio la agarró de la bufanda, levantándola.

-Contigo, tenemos a todos los pequeños- sonrió miró divertida LadyDevimon.

-¡DÉJANOS SALIR!- ordenó enfurecido FlameWizardmon, intentando en vano salir al igual que los demás digimon.

-No permitiré que interfiera ninguno de ustedes- aseguró Klinge, observando como el xros loader rojo oscuro se sacudía fuertemente en su mano.

Sonrió de lado, divertido.

-No… Déjalos…- Kokoromon lo miró molesta, pero se abrazó el estómago, adolorida.

LadyDevimon miró divertida como la V-mon gemía de dolor, hasta percatarse en el casco que tenía puesto ella….

Abrió sus ojos rojos, sorprendida al sentir una silueta de digimon alada detrás de Kokoromon, logrando ver su evolución…

Se mordió el labio, indignada, y soltó a Misty, extrañando a Klinge.

-¡Kuro!- la pequeña se acercó a su gato, quien gimió, adolorido.

-Tú…- la digimon oscura se acercó a Kokoromon, asustándola- Puedo ver que llevas una Reliquia Digital, como dicen los informes- le mencionó, seria, observando como la digimon retrocedía-… Además, puedo verla… ¡Tú repugnante evolución angelical!- aseguró enfurecida, abriendo su mano de garras rojas y golpeando el sitio donde estaba la digimon naranja, creando una estela de humo.

-¡KOKOROMON-SAMA!- se asustó Gumdramon, hasta percatarse, al igual que LadyDevimon y Klinge, que alguien había salvado a tiempo a la V-mon de la técnica.

Kokoromon estaba quieta, mirando sorprendida al digimon que la tenía en brazos, quien la había salvado unos segundos a tiempo del golpe de LadyDevimon.…

Shoutmon, con Kokoromon en brazos a unos metros de LadyDevimon, se incorporó y miró de reojo a la digimon oscura, quien frunció el ceño al verlo.

-… Así que tú también caíste tan bajo para trabajar con el Proyecto Iluminati, LadyDevimon- murmuró Shoutmon, sumamente serio.

-Rey… En el momento menos oportuno…- se enfureció la digimon.

Gumdramon sonrió, contento, al igual que Misty.

-... ¿S-Shoutmon…?- murmuró sorprendida Kokoromon, haciendo que el dragón la mirara, serio.

-… Estás a salvo- sonrió levemente el digimon, sorprendiéndola.

Entonces, el gemido de Jack tomó la atención de Shoutmon, haciendo que lo viera intentando recuperarse del ataque, después al inconsciente Tagiru, para mirar enfurecido a la digimon oscura y al lobo humanoide, quien sonrió, divertido, mostrándole el xros loader que se sacudía en su mano.

-Kokoromon, saca a Misty-chan de aquí- le pidió a la digimon, dejándola en el suelo- Yo me…- pero no pudo terminar, porque Klinge apareció detrás de él, dispuesto a darle una patada, pero el dragón rojo se volteo rápidamente, sacando su micrófono y bloqueando el ataque de este.

-¡No venga a dar órdenes aquí, Reyecito!- pidió divertido Klinge, dando un salto para tomar distancia- ¿O es que no le preocupa que destroce esta cosa, con los digimon dentro?- preguntó, mostrando el xros loader rojo oscuro en su mano.

-¡QUE NO TE IMPORTE, REY! ¡SACA A KOROMON-CHAN!- ordenó enojado V-mon, hasta que se quedó callado como los demás digimon, ya que Klinge había apretado levemente el xros loader.

-¡CHICOS!- se asustó Gumdramon, al ver que la amenaza del lobo era real.

-No estoy jugando, se lo aseguro, Reyecito-sonrió divertido Klinge.

Shoutmon frunció el ceño, enfurecido, hasta percatarse en como Kokoromon miraba asustada el xros loader. Cerró los ojos, enojado, guardó su micrófono, y levantó las manos, indicando que se rendía.

-¿R-Rey…?- se sorprendió Gumdramon- ¡¿No va a pelear?!-

-¡Gumdramon, hay situaciones en que las cosas no se resuelven peleando!- le aseguró Shoutmon, mirándolo de reojo, pero, de un momento a otro, Klinge apareció a su lado, dándole tal rodillazo en el estómago que el digimon escupió saliva y sangre, cayendo adolorido al piso.

-¡REY!- se horrorizó Gumdramon.

-¡S-SHOUTMON!- Kokoromon sujetó al dragón de los hombros, ya que este temblaba, adolorido. Se sorprendió cuando él se aferró a una de sus manos.

-E-Estoy… b-bien…- jadeó Shoutmon con un hilo de voz, asustando a Kokoromon al darse cuenta que el golpe que había recibido era grave.

Klinge se rió, sumamente divertido.

-E-Eres un…- gimió Jack, logrando ponerse de rodillas.

El lobo lo miró de reojo, y, en un parpadeó, apareció frente a Jack, y, antes de que pudiera actuar, apoyó con gran fuerza su pie en la cabeza de la liebre, tirándolo dolorosamente al piso.

-¡JACK!- se asustó Kokoromon.

-¡¿Lo sabías?! ¡El Rapid System es más poderoso que tu patético Defens System!- le informó divertido Klinge a Jack, haciendo más presión con su pie en la cabeza de la liebre, quien cerró los ojos, adolorido- ¡SIGNIFICA QUE SOY MÁS FUERTE QUE TÚ!-le pateó la costilla, elevándolo a unos metros y haciendo que escupiera un poco de sangre.

Misty se tapó los oídos y cerró los ojos, asustada, mientras Kuro se incorporaba, gruñendo.

-E-Eres un…- jadeó Shoutmon, enojado, siendo sostenido por Kokoromon.-

-¡MALDITO…!- se enfureció Gumdramon, levantándose, pero el lobo le mostró el xros loader que tenía.

-¿Realmente no les importa estas vidas?- sonrió divertido Klinge, mirando a los tres dragones.

-R-Rayos…- Shoutmon se sentó, adolorido, ayudado por Kokoromon.

-S-Shoutmon, no te esfuerces- le pidió asustada la digimon.

Gumdramon se mordió el labio, enfurecido.

-D-Déjenlo…- murmuró Jack, jadeando adolorido, tomando la atención de los tres dragones y del I.A.- A este tipo de desalmados… Es mejor… seguirles el juego…-

-… ¿Qué dijiste…?- gruñó enojado Klinge, poniendo su pie fuertemente en la cabeza de Jack y agarrando una de sus orejas- ¡¿Sabes?! ¡No te escuché muy bien! ¡¿Qué te parece que te deje en el mismo estado?! ¡Estas orejas son valiosas para ti! ¡¿NO?!- sonrió divertido, tirando de la oreja de Jack, quien gritó.

-¡NO LO HAGAS!- suplicó Kokoromon, asustada.

-¡DÉJALO!- gruñó Shoutmon, levantándose con ayuda de la digimon naranja, aferrándose con un brazo el lastimado estomago- ¡N-No pondré resistencia…! ¡Pu-Pueden llevarme con ustedes, pero deja a Jack!- ordenó.

Ante eso, LadyDevimon, quien había estado observando todo sin decir nada, no pudo evitar reírse, divertida. Klinge también se rió, dejando de tirar la oreja de Jack, aunque seguía sosteniéndola.

-¡¿Qué acaso cree que venimos por usted?!- preguntó divertida LadyDevimon.

-¡JA! ¡Mi creadora puede venir por ti y tu fragmento de Apocalymon cuando quiera!- le aseguró divertido Klinge- ¡Ahora mismo estamos en una misión libre!-informó- ¡Y a mí me crearon con el sistema que derrota a esta liebre!- pateó a Jack, quien frunció el ceño, adolorido-¡Así que es natural que sea yo quien lo elimine!-sonrió, divertido.

-¡SERÁS UN…!- gruñó Gumdramon, pero se mordió el labio al ver como Klinge volvía a mostrarle el xros loader que retenía.

-No querrás hacerlo…- aseguró Klinge, soltando la oreja de Jack, y sacando una pistola blanca en su mano, haciendo que Kokoromon la reconociera de inmediato- Estas balas tiene el virus solitario- comentó, sorprendiendo a los digimon- ¿Quieres acompañar a tu hermana al mismo campo de fenómenos?- le preguntó a Jack- Espera… ¡Ustedes de por sí ya son fenómenos!- se rió, divertido.

Shoutmon gruñó enojado, apretando su puño, mientras Kokoromon estaba sumamente asustada por Jack… Tal vez Jack, como ellos, había comido la píldora que los hacía inmunes al virus… Pero eso no significaba que un disparo no fuera dañino

El lobo negro río, divertido de la situación de sus enemigos, hasta que la pequeña figura de Kuro se le abalanzó en la cara, comenzando a arañarlo y haciendo que se alejara de Jack, intentando quitárselo de encima.

-¡Kuro!- se sorprendió Misty, asustada.

-¡¿Realmente lo ha atacado?!- se quedó atónito Gumdramon, mientras Shoutmon estaba igual de sorprendido que él por la locura de aquel minino.

-¡Jack!- Kokoromon miró asustada a Jack, quien se sentaba de rodillas, sobándose la cabeza.

-T-Tranquila…- le sonrió adolorido su hermano.

La V-mon lo miró asustada, siendo incapaz de dejar a Shoutmon, quien apenas y podía mantenerse en pie si ella no lo sujeta.

-¿Vaya? Pero que gato más salvaje- sonrió levemente LadyDevimon.

-¡MALDITO GATO…!-se enfureció Klinge, golpeando al gato con su pistola, haciendo que aterrizara a unos metros, pero sin ceder- ¡DEJA DE MOLESTAR!- más enfurecido, lo señaló con el arma y disparó a Kuro…

El gato cayó al piso al recibir la bala, rodando a varios metros…

Shoutmon y Gumdramon abrieron los ojos, horrorizados, en cambio Kokoromon se tapó la boca, asustada.

-¡KURO!- gritó horrorizada Misty, sin ser capaz de moverse a causa del miedo.

Klinge sonrió levemente, hasta que el puñetazo de Jack le llegó en plena cara, botándolo con fuerza al piso, soltando el xros loader, el cual Jack atajó de inmediato.

-¡ATACAR A UN ANIMAL…! ¡AHORA SÍ QUE ME HAS HECHO ENOJAR!- aseguró enfurecido Jack.

-¡A NOSOTROS TAMBIÉN!-ahora que estaban libres del agarre del lobo, V-mon, FlameWizardmon, Kotemon, Sagomon y Harpymon salieron del xros loader- ¡AHORA SÍ TE DARÉ MOTIVOS PARA SER UN INMENSO ABRIGO!- el dragón señaló con su espada a Klinge, quien se reponía del puñetazo.

-M-Maldito conejo…- gruñó el lobo, mirando enfurecido a Jack, quien frunció el ceño, igual de enojado.

-¡Nos encargaremos de este tipo, Gumdramon encárgate de LadyDevimon!- pidió FlameWizardmon, mirándolos de reojo.

-¡SÍ!- rugió Gumdramon, mirando enojado a la mujer digimon, quien se miraba las uñas, divertida.

-K-Kokoromon… Estaré bien… Kuro…- le pidió Shoutmon a Kokoromon, quien, nerviosa, asintió, lo dejó sentado en el suelo y corrió a ver al gato, para darse cuenta que aun respiraba, por lo que comenzó a usar sus habilidades curativas en él.

-K-Kuro…- gimió asustada Misty, sin ser capaz de moverse.

La niña cayó de rodillas, asustada, sin darse cuenta que, de repente, era rodeada de data oscura, la cual sorprendió a los digimon y a Jack, especialmente de que esta se dirigiera a la palma de LadyDevimon.

-Lo sabía… El temor de un niño es algo demasiado delicioso…- sonrió divertida la digimon.

-¡LADYDEVIMON! ¡¿CÓMO TE ATREVEZ A APROVECHARTE DEL MIEDO DE MISTY?!-se enfureció Gumdramon, abalanzándose a la digimon.

-Ya es hora de que termine el juego de niños- sonrió la mujer- Melodía Mortal- murmuró, divertida, y de sus alas negras salieron murciélagos que no solo se abalanzaron a Gumdramon, sino también a Shoutmon, Kokoromon, Jack, Sagomon, Harpymon, Kotemon, V-mon y FlameWizardmon, tirándolos con fuerza al piso, heridos.

-¡K-Kokoromon…!- Shoutmon abrió apenas los ojos, mirando preocupado a la digimon naranja, quien abrazaba al herido Kuro, y, a pesar de sus propias heridas, seguía usando sus poderes para sanarlo.

-Klinge, no tenemos tiempo para tus peleas callejeras- le aseguró LadyDevimon al lobo, quien se levantaba, aun sobándose el rostro- Vamos, ven con Onee-chan- se acercó a Misty, y puso su mano en el rostro de esta, sin tocarla, usando sus poderes para que la pequeña quedara inconsciente, por lo que la agarró sin problemas.

-Tsch. No necesito que me des órdenes- gruñó enojado el lobo, agarrando al inconsciente Tagiru.

-¡SUELTA A TAGIRU!- rugió enojado Gumdramon, intentando levantarse.

-¿También lo llevarás?- preguntó extrañada la mujer digimon.

-Sí…- bufó Klinge, dejando al joven en su hombro- ¿No que es estúpido de Forward quiere a cualquier humano?-

-Bueno, algo así… Y no lo insultes en mi presencia- le ordenó la digimon, dejando la sonrisa.

El lobo negro bufó fastidiado, y señaló con su mano al grupo herido, lanzando unos rayos grises que fueron repelidos por un fuego blanco que apareció de la nada.

-¡¿Q-Qué?!- se sorprendió Klinge, hasta ver que, frente al fuego, estaba Luke, quien lo miraba con el ceño fruncido.

-¡LUKE!- se sorprendió Jack, haciendo que los demás digimon también miraran sorprendidos a la liebre de ojos rojos.

-¡¿E-En qué momento apareció Zodiaco?!- se sorprendió LadyDevimon.

Al escuchar eso, Luke frunció levemente el ceño, dando un paso hacia ellos.

-¡¿Qué importa?! ¡Mi sistema es débil contra el de él! ¡Sácanos de aquí!- ordenó asustado Klinge.

LadyDevimon frunció el ceño y levantó su brazo, a lo que Luke se les abalanzó, y, cuando iba a darle un puñetazo a la mujer digimon, esta había desaparecido en medio de murciélagos, al igual que el lobo, y los dos humanos.

-¡Tagiru!- se asustó Gumdramon, mientras FlameWizardmon, Kotemon, Harpymon y Sagomon se quedaban helados…

V-mon frunció el ceño, enojado.

Luke miró irse a los murciélagos frunciendo el ceño, y, con un movimiento de su mano, deshizo el fuego blanco, el cual ni siquiera quemó el piso.

-¡S-Se los llevaron…!- se enfureció Jack, intentando levantarse, a punto de caer si Luke no se le acerca y lo agarra del brazo, evitándolo- ¡¿Y tú por qué llegaste tan tarde?!- lo miró enfurecido.

Luke no se inmutó, solo miró el estado de Jack. Estaba magullado, y de su boca salía un hilo de sangre.

-… Lo siento- murmuró Luke, soltándolo.

-¡Pues decir lo siento no resuelve las cosas!- aseguró Jack, sobándose la costilla.

-… Pero tampoco depender tanto de mí- murmuró Luke.

Eso sorprendió a Jack, haciendo que bajara la mirada…

Era verdad… Últimamente, estaban dependiendo demasiado de Luke…

La liebre de ojos rojos le acarició torpemente la cabeza a su hijo, quien frunció el ceño, enojado por la situación.

-R-Rayos…- Shoutmon apretó sus puños, enfurecido al ver que dejó que se llevaran no solo a Tagiru, sino también a Misty… y ella no tenía nada que ver con este asunto…

Lo hizo reaccionar el maullido de dolor de Kuro, por lo que costosamente se levantó y, como los demás digimon y Jack, miró al herido gato, quien, en los brazos de una asustada Kokoromon, respiraba costosamente.

Al verlo, Luke se acercó, haciendo que Kokoromon, quien tenía los ojos brillosos, lo mirara, asustada.

-L-Luke… N-No puedo… curarlo…- gimió la digimon, mientras la liebre se agachaba para inspeccionar al gato.

Su mano se detuvo en la herida de bala del animal, por lo que frunció el ceño.

-… Bala con virus solitario…- murmuró- El virus solitario es un ácido para los seres de este planea- le recordó a la digimon- Los animales también entran en este grupo como los humanos… Sus riñones están siendo afectados, al igual que un pulmón, y parte de su estómago… Este gato morirá-

Al escucharlo, Kokoromon abrazó asustada a Kuro, quien jadeaba, adolorido.

-¡Harpymon! ¡¿Los ves?!- le preguntó V-mon al digimon alado, quien se había elevado para poder mirar el panorama, pero este negó- ¡Rayos! ¡Se escaparon, los muy rufianes!-

-¡ESE MALDITO LOBO!- se enfureció Gumdramon, parándose de a poco al igual que el resto de los digimon, aferrando su brazo lastimado- ¡NO LE PERDONARÉ HABERSE LLEVADO A TAGIRU…! ¡A MISTY…! ¡NI HACERLE ESTO A KURO!-

-D-Debemos perseguirlos cuanto antes…- murmuró Kotemon, adolorido.

-N-No lo creo- jadeó Shoutmon, agotado, haciendo que Gumdramon lo mirara, asustado al recordar el golpe que había recibido aquel dragón-… D-Deben de necesitar v-vivos a los niños que secuestraron… j-junto a Tagiru y… Misty-chan…- estuvo a punto de caer si Gumdramon no se le acerca y hace que se apoye en su cuerpo.

-¡Aguante, Rey! ¡NO ME HAGA PREOCUPARME TAMBIÉN POR USTED, VEJESTORIO!- le pidió el dragón.

Shoutmon sonrió levemente, adolorido.

-S-Shoutmon…- se preocupó Kokoromon.

-E-Estoy bien…- jadeo el dragón.

La digimon asintió, nerviosa, y miró al moribundo gato que tenía en sus brazos, el cual había empezado a maullar.

Al escucharlo, los oídos de Luke se movieron.

-… Habla…- murmuró la liebre de ojos rojos.

-¡NO ES MOMENTO PARA SORPRENDERNOS DE QUE SU VOZ SEA COMO LA DEL REY!- aseguró enfadado FlameWizardmon.

-… Quiero salvarla…- murmuró Luke, extrañando a los presentes-… A mi ama… quiero salvarla…- miró de reojo a Jack-… Eso es lo que dice-

-¡¿Puedes entender a los gatos?!- se sorprendió Gumdramon, ayudando a Shoutmon a acercarse a ellos.

-… Entiendo a los humanos…- le recordó, haciendo que ambos dragones no pudieran evitar verlo con una gota en la cabeza.

-… Kuro-chan… Incluso ahora… te preocupas más por Misty-chan…- lo miró conmovida Kokoromon- Pero… ¿Por qué se la llevaron?- miró asustada a Luke-… ¿Por qué?-

-…- Luke la miró de reojo, y acarició la cabeza del moribundo gato-… Trataré de salvarlo, ustedes reúnanse y rescaten a los humanos- miró a los digimon.

-¡¿P-Puedes hacer eso?!- se sorprendió Jack, mirando como Luke sostenía en sus brazos a Kuro, quien jadeaba.

-… Sigue vivo porque quiere seguir con su ama humana…- murmuró la liebre, mirándolo-… Esos lazos de afecto… me son curiosos…- miró al felino-… Me dan curiosidad- miró a Shoutmon- En unos momentos, llegaran Kudou Taiki, Amano Yuu, Tobari Ren y Sukazi Airu-le informó, sorprendiéndolo como el resto- Si usan las habilidades olfativas de Gumdramon, podrán ir a rescatar a los secuestrados-

-E-Está bien- asintió Shoutmon, mientras Gumdramon asentía, seguro- Te encargamos a Kuro… Tal vez sea un gato, un animal… Pero demostró más valentía que todos nosotros juntos-

Luke asintió, y, de un salto, desapareció, dejando al grupo de Jack y los digimon solos.

Shoutmon lo miró irse frunciendo el ceño, hasta que tosió sangre, asustando a Gumdramon.

-¡Shoutmon!- Kokoromon se le acercó, preocupada.

-E-Estoy bien…- jadeó el dragón, hasta que la digimon lo abrazó, asustada.

-… Perdóname… Si fuera más fuerte…- gimió Kokoromon, abrazándolo.

Shoutmon la miró sorprendido, y, olvidando por primera vez su enojo con la digimon, correspondió al abrazo, preocupado.

-Rescataremos a Tagiru y a Misty-chan- le aseguró, acariciándole la cabeza- Se los prometo- miró a Gumdramon, quien lo miraba con el labio temblando, asustado.

-¡L-Lo sé!- aseguró el pequeño, restregándose los ojos.

Shoutmon no pudo evitar sonreír, hasta que, ya agotado, sus piernas no pudieron sujetarlo, haciendo que se recargara en Kokoromon.

-¡Shoutmon!- se asustó la digimon, pero este estaba inconsciente.

-¡REY!- se asustó Gumdramon, observando como Kokoromon se sentaba, dejando al dragón en su regazo.

-¡Rayos, ese lobo debió golpearlo con demasiada fuerza!- se enojó FlameWizardmon, acercándose a ellos como los demás

-¿Demasiada…?- Jack frunció el ceño, sin dejar de sujetarse el costado- Ese tipo tiene una fuerza descomunal…- murmuró, tomando la atención de todos-… Me salvé de que me partiera la espalda cuando me dio esa patada si no me muevo un poco… pero creo que me rompió unas costillas…- aseguró, mirando al dragón inconsciente-… Kokoromon, tu novio tiene suerte de seguir en una pieza…-

Eso sorprendió a la digimon, quien, con sus poderes curativos, puso su mano en el abdomen de Shoutmon.

-S-Su estómago…- Kokoromon abrió los ojos, sorprendida-… E-Está… d-dañado…- inmediatamente comenzó a usar sus habilidades, sin darse cuenta que Gumdramon abrió los ojos, horrorizado.

-R-Rey…- el pequeño miró asustado a Shoutmon, quien frunció el ceño, inconsciente.

-… ¿S-Sky-chan es i-igual de fuerte…?- preguntó V-mon, mirando a Jack.

-No… Al parecer… A esos tres I.A. les dieron un buen entrenamiento todo este tiempo…- Jack frunció el ceño, enojado.

-¡JACK!-

La liebre movió una de sus orejas, y se volteó, para ver a Taiki acercarse al dañado parque junto a Yuu, Airu y Ren.

-¡Taiki!- se sorprendió Kokoromon.

-¡Aquí estaban…!- el joven se detuvo, mirando horrorizado al dragón inconsciente en el regazo de Kokoromon, quien lo curaba- ¡SHOUTMON!-


¡Espero hayan disfrutado del comienzo de la tercera y última parte del fic^^!

*takedigi: Je, me alegra ver que disfrutaras la lectura anterior. No podré responder ninguna pregunta de tus *SPOILER*, espero lo entiendas ^^'. ¡Me alegra mucho que te gusten los fics de Monster Rancher! Estaba pensando en, tal vez, al menos, subir un capítulo de Viajes Comerciantes… ¿Y qué te ha parecido el comienzo de esta nueva saga?

*Fanny: me alegra que te gustara el cap anterior. Dedico solo mis momentos libres a los fic^^. Sí, Shoutmon arruinó el momento, pero debes entender que para él también es difícil enterarse de algo así, de esa forma (Luke= insensible¬¬)

*ShadowyWriter: ¿te gustó la apertura de la nueva saga^^?

*FireGuardiamon: No creo poder pagarte el quiropráctico, sorry^^' Como verás, se resolvió tu duda de los poderes de Kokoromon. Ahora que ella es una digimon, ya no posee los poderes de fuego que le concedió el virus, y ahora es capaz de evolucionar sin problemas, pero, sin Samanta, le será imposible… Tomaré en cuenta tus ideas, como siempre, ya que han sido un gran aporte para el fic^^

Sobre Sam y su forma de actuar… Solo diré que ella no actúa exageradamente sola. Te aseguro que ella tiene varios planes de respaldo o de contingencia por si algo le pasara. Todo, gracias a las probabilidades que saca Luke, lo cual es un gran recurso al momento de realizar estrategias (el poder de los números ^^')

*OrienGreymon: Las cosas entre Shoutmon y Kokoromon se solucionarán, te lo aseguro… Pero tomará su tiempo, lo cual es natural. Sobre tu canción… V-mon no se comió un gusano… ¡Pero casi un gusano digital se lo come a él ^^'!

-¡¿Cómo que los audífonos que te pasé son pésimos?!- se molestó V-mon- ¡Son de gran calidad para ser ofertas, pero como veo que los rechazas voy a pedirte que me reembolses el envío (el cual me fue doloroso), el…!- pero de inmediato callo al digimon, ya que soy consciente que el lector puede mandar dos entidades peligrosas por su data.

Ignóralo, sabes que es un idiota¬¬'

Sobre el diseño de AlphaKOkormon, ella siempre ha sido plateada. Lo que pasa es que su evolución se parece a la de OmegaShoutmon y ZeekeGreymon porque esta compuesta por una armadura (y su forma de evolucionar, si fuera video, en vez de ser rodeada por los anillos digitales como Gumdramon y Damemon, sus partes cambiarían como las de Shoutmon y Greymon) ¡Y me alegra que vieras mi galería^^~!

*NovaStarPrime: Es verdad, antes, cuando buscaba fics de digimon en español, siempre eran románticos sobre las relaciones de los niños elegidos ¬¬'… No me gusta mucho eso. Sí, acepto que una historia debe tener de todo (romance, drama, humor, pelea, etc.) pero se supone que las historias de digimon, los DIGIMON deberían tener algo más de protagonismo que solo unas especies de mascotas en segundo plano que reciben órdenes… Eso es algo que siempre he considerado injusto… Incluso en Digimon Tri (los capítulos que subieron ME ENCANTARON) pude ver que también son así… A los digimon se les da el minuto de protagonismo, y después pasan a segundo plano como mascotas, sin mucho que decir… Que fome -_-' (bueno esta es mi opinión^^')

La boda… ¬v¬… por ahora… no diré comentario alguno… "por ahora…"

-¡Gracias por los chocolates~!-agradeció Kokoromon, comiendo contenta junto a Gumdramon.


¡Bueno, queridos lectores! ¡Espero les haya gustado el comienzo de la tercera saga de este fic!

Aviso que el jueves pasado subí unos dibujos de digimon a mi blog, para que vayan a verlos y me den su opinión^^ (takedigi lo hizo, siempre puntual este querido lector^^)

En fin, solo me resta decir…

¡Gracias por leer, no olviden comentar, y nos vemos en el próximo cap^^!