El resultado del acto idiota.

Mi deseo es vivir a tu lado.

Estados Unidos, Museo de Arte de Baltimore.

Era de día en la ciudad de Baltimore, en donde el museo de artes estaba a puertas cerradas, con varios coches de policías a la entrada, quienes vigilaban el paso.

La estructura del instituto era de una tonalidad blanca, dando la impresión de limpieza ante las exposiciones que eran vigiladas por el cuerpo policial, mientras dos personas caminaban por los salones.

-Guau… Es grande…- habló en inglés uno de ellos. Un hombre de treinta años, rubio peinado para atrás, usando una chaqueta azul, pantalones negros al igual que los botines, lentes grises, y un cigarro en la boca.

-Por favor, señor Smith- pidió el que lo acompañaba, uno de los directores del museo.

-Veamos si comprendí…- meditó el rubio, deteniéndose en una de las secciones del museo. Las Mandíbulas reconstruidas de Megalodón que exponía el lugar al público- Nos da aviso de que han robado parte de la muestra de esta exposición, ¿pero no sabe cuándo?- le preguntó, poniendo su mano en su boca, inhalando levemente su cigarro, incomodando al hombre al verlo expulsar una bocanada de humo.

-Señor Smith, ya le dije que en el museo no se permite fumar- le recordó el director, ofendido.

-Responda, responda- pidió Smith, ignorando lo último.

-Bueno, en efecto, no sabemos cuándofueron sustraídos los dientes del megalodón- admitió el director- Hace unas horas nos percatamos de esto, cuando se hacía la limpieza mensual a las muestras. Descubrimos que varios de los dientes eran falsos- señaló la enorme mandíbula.

-¿Son falsos porque los reemplazaron, o muestran dientes falsos al público?- preguntó el rubio, sin evitar sonreír burlonamente.

-¡Señor Smith, este es un caso grave!- aseguró ya algo molesto el director- ¡Después de que llamamos a la policía y cerramos el museo, revisamos nuestras otras muestras para ver si otras piezas fueron reemplazadas, y resultó que sí!-

-Sí, sí… El tiranosaurio rex, el ave del terror, el pterodáctilo, diente de sable, y otros más, ¿no?- recitó Smith, acomodándose los lentes de sol, pero, al hacerlo, apretó levemente un botoncito en las patas de estos, que le permitieron ver rastros de data impregnados en la mandíbula del Megaldón, concentrados en los dientes falsos.

Frunció levemente el ceño, serio.

-¿Siquiera considera esto importante? ¡Ha sido un robo tan perfecto que solo ahora podemos darnos cuenta de él!-señaló el director.

-Dijo que lo descubrieron en la limpieza mensual, ¿no?- Smith lo miró, levantándose los lentes, mostrando sus ojos azules- Entonces podemos asegurar que el robo fue hace al menos un mes, después de esa limpieza- comentó- No creo que podamos recuperar las piezas hurtadas, y sería muy complicado encontrar a los culpables, pero haremos todo lo que podamos- le aseguró, poniéndose los lentes, y alejándose.

-U-Un momento…- lo siguió el sorprendido director- ¿C-Cómo sabe que son más de un ladrón?

-Porque los conozco bien-sonrió de lado Smith, mirándolo de reojo, sin extrañarse que aquel hombre se quedara quieto de la sorpresa, viéndolo alejarse…

Smith salió del museo, bajando por la escalinata, y se acercó a un auto verde estacionado junto a los policiales.

No se extrañó que la piloto le abriera la puerta del copiloto, mostrando que era una mujer joven de piel morena con el cabello negro amarrado en una trenza, con lentes de sol parecido a los del rubio, con una chaqueta verde oliva y pantalones azules.

-¿Revisaste las otras muestras, Raquel?- le preguntó Smith, subiéndose al auto y cerrando la puerta.

-Sí…- asintió su compañera, levantándose los lentes, mostrando sus ojos verdes- Las demás especies del museo muestran datos de haber entrado en contacto con datos digitales. No son digimon, pero gente con contacto a ella las suplantaron- le tendió una Tablet con la información detallada.

-Hay que ver…- el rubio se rascó la cabeza, mirando fastidiado la información-¿Por qué mejor el Proyecto no robó la copia que crea el Digiquart de esos esqueletos?-

-El Digiquartz solo copia la forma, no el ADN- le señaló Raquel, haciendo que su compañero suspirara, más fastidiado, a lo que ella tocó con su dedo la pantalla de la Tablet, mostrándole una página de noticias- Por internet se comenzó a difundir lo que pasó en este Museo, y ya varios similares han verificado que sus especies estén intactas…-

-Pero encontraron que también fueron reemplazadas- terminó Smith, mirando serio la noticia- Este día ha sido de locos, ¿alguna buena noticia?- le entregó la Tablet.

-Vi hace unos minutos que los niños secuestrados en Tokio acaban de ser encontrados en el mismo establecimiento en el que desaparecieron-le informó la mujer, a lo que el rubio silbó- Pero parte de la policía local, mientras los buscaban, los vieron con estos digimon, y creo que hay dos cazadores con ellos- le mostró una imagen borrosa de la Tablet, donde él pudo apreciar las figuras de dos Olegmon, un Knigthmon, un FlameWizardmon, un MetalTyranomon, y otros digimon, todos cargando a unos niños, acompañados por dos jóvenes.

Al verlos, Smith frunció el ceño.

-Entonces… ¿Quién los secuestró?- miró seria a su compañera, quien también estaba así- ¿El Proyecto, o los cazadores?-

-No lo sabemos todavía- admitió Raquel.

-No me extrañaría de los cazadores- bufó Smith.

-Y a mí no me extraña que pienses de inmediato que son ellos los culpables- lo quedó mirando la mujer, a lo que él silbó mirando para otro lado.

-¿Qué quieres que haga? La Jefa y yo tenemos la misma opinión sobre ellos- Smith se estiró, mirando el techo del auto.

-Y… acaba de llegarnos un mensaje de la Organización sobre nuestro próximo destino- avisó Raquel, observando la Tablet.

-¿Hawaii?- sugirió Smith, mirándola burlonamente, mientras ella prendía el motor del auto- Sabes que me derrito al verte con bikini-

-No. Una reunión con los representantes de los países- le avisó sin molestarse Raquel, casi ignorándolo.

Al escucharla, Smith soltó un gemido, tapándose la cara.

-No de nuevo con esos viejos materialistas…- pidió.

-Hace unas semanas perdimos el contacto con Jäger, los casos de Kopierer están aumentando en varios países, está la gran posibilidad de que los robos a museos sea por parte del Proyecto, y ellos han cruzado la línea al secuestrar a todos esos niños en Japón- le recordó Raquel, haciendo retroceder el auto para después entrar en la carretera.

-O fueron los cazadores- sugirió Smith, algo serio.

-Y debemos averiguar por qué lo hicieron-sentenció Raquel.

El rubio suspiró.

-Ponte el cinturón, Smith- le ordenó su compañera, haciéndolo suspirar de nuevo.


Seguía siendo de noche en Tokio, pero aun así había bastante movimiento por los autos de uniformados que vigilaban las calles, ya que, a pesar de que hacia unas horas se encontraron a los niños secuestrados y de que se quitó el toque de queda, las autoridades no estaban muy convencidos de que la ciudadanía estuviera totalmente segura.

La motocicleta de Jack se estacionó al frente de la casa de Tagiru.

-Debe ser genial poder guardar tu moto en esas esferas de Jäger- mencionó el niño, algo sorprendido de haberse enterado antes de que de esa forma Jack pudo mantener a salvo su vehículo después del ataque en el parque.

-Sí, es bastante comodo- sonrió de lado Jack, en su forma humana, levantándose el visor del casco, algo pensativo.

Ambos jóvenes se quedaron mirando la casa en silencio, intercambiaron miradas, y suspiraron, algo nerviosos.

-¿Seguro que quieres hacer esto?- Tagiru se quitó el casco negro, nervioso- Mi mamá no es como Kudou-san…- le aseguró- Ella es… escalofriante cuando se enoja- admitió.

-B-Bueno… Le prometí que te cuidaría al llevarte a la escuela, pero con todo lo que pasó ni te cuide, y ni te lleve a la escuela- admitió Jack, quitándose el casco- Esto es lo único que puedo hacer como disculpa. Además, deben estar preocupados por no haberte visto en todo un día con lo del toque de queda…-pero se quedó callado al escuchar como se abría la puerta de la residencia, a lo que Tagiru también se asustó.

-¡Tagiru!- la madre del joven, después de abrir tenebrosamente la puerta, se les acercó, acompañada de su marido, quien también se veía preocupado.

-¡Mamá! ¡Papá!- Tagiru se bajó de la moto, para abrazarlos, pero solo recibió un fuerte tirón de mejillas por parte de su madre- ¡AY! ¡AY! ¡AAAYYY!-

-¡¿Por qué no contestaste mis llamadas?!- exigió saber la mujer- ¡Sino fuera porque llamé a Kudou-san, no sabría dónde estabas!-

-¡AAAYYYYYYYYYY!-

Jack, quien había puesto el seguro a la moto, y bajado de esta con el bolso rojo del niño, no pudo evitar sonreír nervioso al ver como era castigado su amigo.

-¡Tú también!- y la mujer comenzó a tirarle las mejillas a Jack- ¡Sabía que debí pedirte al menos tu número de teléfono!-

-Ayayayayayayayyyyyyyyyyyyyyyy- gemía de dolor Jack, con un ojo cerrado y otro lloriqueando- Auch, que fuerza… ¡AYAYAYAYAYYAYYYYYYYY!- por lo que dijo, la señora Akashi comenzó a tirarle la otra mejilla también.

-Vamos, querida- le pidió su marido, a lo que, a regaña dientes, ella soltó las mejillas del peliblanco, quien se las sobó, adolorido- Jack-kun, Kudou-san nos contó que cuidaste a nuestro hijo durante el toque de queda- le comentó, sorprendiéndolo un poco- Realmente, muchas gracias por haberlo cuidado- puso su mano en el hombro de Jack- Tagiru es algo hiperactivo, imprudente y hasta desobediente- admitió, haciendo que su hijo lo quedara mirando haciendo una mueca, ofendido- Pero aun así, es nuestro hijo, y lo queremos más que nada- le sonrió al adolescente- Gracias por haberlo protegido-

Jack se quedó sorprendido, pero miró algo desanimado para otro lado.

-… No hice gran cosa-murmuró, recordando sus dos derrotas contra Klinge…

Apretó levemente su puño, dándose cuenta que no había hecho nada bien en lo que sucedió ese día.

-¡¿De qué hablas?!- la señora Akashi le dio una palmada tan fuerte, que lo dejó temblando de dolor unos momentos- ¡Fuiste capaz de mantener a raya a mi hijo en medio del escándalo de hoy! ¡Además de mí, eso no lo hace cualquiera!-

-¡Mamá! ¡Me estás poniendo como un rebelde!- se ofendió Tagiru, rojo de la vergüenza.

-¡Estás cerca de serlo, jovencito!- le aseguró la mujer, callándolo y amurándolo.

Jack parpadeó, y no pudo evitar sonreír levemente.

-Bueno, basta ya de estar afuera. Me pongo de los nervios con lo que sucedió hoy-sentenció la señora Akashi- Jack-kun, estaciona tu cacharro un poco más cerca. Por aquí nunca hay robos, pero aun así no me quiero arriesgar- le aseguró, empezando a entrar a la casa.

-¡¿Eh?! ¿Q-Quiere que me quede?- se sorprendió Jack, señalando con una mano su motocicleta.

-A cenar- informó la mujer, mirándolo algo extrañada- Y si es posible, a dormir. Llama a tus padres y diles que hoy dormirás en esta casa-

-¡¿EH?!- se quedó sin palabras Jack, con la boca abierta.

-¡Sí!- se alegró Tagiru- ¡Jack, voy a mostrarte mi habitación! ¡Y mis comics! ¡¿Te gustan los comics?!-

-¡P-Pero…! ¡¿Por qué?!- el peliblanco miró sorprendido al matrimonio, a lo que el marido sonrió.

-Con todo lo que pasó, salir a esta hora ya es de por sí peligroso. ¿Qué pasa si te encuentras con todos esos maniacos terroristas que secuestraron a esos angelitos?- le preguntó la señora Akashi, poniendo su dedo en la nariz del joven, callándolo- No señor, no pienso hacerme responsable de algo así. Cenaras con nosotros y dormirás en la habitación de Tagiru, y si es necesario, Tagiru dormirá en el sillón-

-¡Bien! ¡Jack va a dormir en…!- se alegraba el joven de googles- ¡¿EH?! ¡NO QUIERO DORMIR EN EL SILLÓN!- aseguró de inmediato, pero su madre ya había entrado a la casa- ¡MAMÁ!- la siguió.

-… ¿Eh…?- Jack se quedó ahí parado, sin comprender cómo llegó a eso.

-Lo siento- le pidió el señor Akashi, tomando su atención- Fue una decisión que tomamos cuando nos llamaron de que vendrías a dejar a Tagiru- admitió, sorprendiéndolo un poco- Las calles son peligrosas a esta hora, y creímos que era lo mejor. ¿Te incomoda?- le preguntó, pero se sorprendió un poco al ver que el peliblanco estaba sonrojado de la emoción, negando con la cabeza, sin habla, con los ojos algo brillosos- Gracias, Jack-kun- sonrió, acariciándole la cabeza, dándose cuenta que aquel adolescente, a pesar de su altura, era bastante sensible.


Residencia Tobari.

En la habitación de la más pequeña de la casa, la cual era de un color azul claro, con estanterías llena de muñecos de gatos, Misty, recostada en su cama, sin su gorra, miraba divertida el montículo de peluches de gatos, viendo como algunos salían volando después de ser revisados por su gato cyborg

-¡No! ¡No me gusta! ¡Me hará ver gordo!- Kuro miraba cada peluche apenas un segundo, para tirarlo a cualquier lado de la habitación.

-¡Te va a gustar alguno, Kuro!- le aseguró la niña.

-¡Claro, Misty~!- le sonrió el gato mecánico, moviendo su cola.

-Oye, Misty…- Ren entró a la habitación seguido de Dracmon, pero se agachó porque uno de los peluches de su hermana casi le llega a la cabeza, tirado por el distraído Kuro- ¡Oye!- se molestó con el gato.

-¿Qué? Es tu problema entrar, idiota- lo miró burlón Kuro.

Ren lo miró apretando los dientes… Si su gato antes era bastante molesto… ¡Ahora lo era más!

Dracmon se acercó a la cama de Misty, quien sonrió y lo abrazó, indignado a Kuro.

-¡Dracmon, te quiero mucho!- le aseguró la pequeña al digimon, haciéndolo reír.

-¡MALDITA DATA!- Kuro apuntó con su ametralladora a Dracmon, sobresaltándolo.

-¡Ya hablé contigo!- Ren puso su pie en la cabeza de Kuro, fastidiándolo- ¡Un solo disparo, algún corte, una explosión, o que destruyas algo, y te largas de la casa!- le recordó.

-BHA. ¡Tú no tienes derecho a echarme de aquí!- le aseguró el gato mecánico al joven, quitándose el pie de su cabeza- ¡Mi amo es Misty, no tú, cara de renacuajo! ¡Feo! ¡Zombie! ¡Tortuga!- le gritaba, fastidiándolo.

-Kuro, ¿no te gusta ninguno de mis peluches?- le preguntó Misty al gato.

-¡Encontraré el que mejor me acomode~!-le sonrió el felino, haciéndola sonreír.

"Es muy fácil de manipular" Ren se rascó la cabeza, y, ya ignorando que el gato cyborg volvía a buscar entre los peluches de su hermana, fue a sentarse al lado de ella, extrañándola.

-¿Estás cansado?- le preguntó Misty, parpadeando

-Tsch. Tuvimos que correr mucho para perder de vista a esos policías- recordó Ren, bufando fastidiado.

-¿Y mami y papi?- preguntó la niña, a lo que Kuro dejó de buscar peluches, quieto.

Dracmon bajó la cabeza, desanimado.

-… Los llamé… Preguntaron si estás bien… Y nada más…- murmuró Ren, apretando sus puños, molesto- Al parecer el trabajo les va a tomar toda la noche…-

-… ¿De nuevo…?- se entristeció Misty.

-… Sí…- su hermano entrecerró los ojos.

Kuro frunció el ceño, especialmente porque Misty miró triste el piso.

-¡Oye, Misty~!- se le acercó, mostrándole un peluche de gato rosado- ¡¿Qué te parece que escoja este~?!- preguntó, sonriendo de oreja a oreja.

-¡No, Kuro!- se rió la niña- ¡El rosa es para las chicas, y el azul para los chicos!- le recordó.

-¡Ah! ¡Cierto!- Kuro se golpeó cómicamente en la cabeza- ¡Que cabezón soy!-

-¡Si~!- sonrió Misty.

-Dices eso, pero tu color favorito es el azul- la quedó mirando Ren.

-¡¿ESTÁS CONTRADICIENTO A MI AMA?!- y Kuro lo apuntó con su ametralladora.

-¡ATRÉVETE A DISPARAR Y TE ECHO, GATO IDIOTA!-le aseguró el niño.

Misty sonrió divertida, mientras Dracmon se reía por lo bajo.

-¡Como sea!- Ren miró frunciendo el ceño a su hermana- ¡Misty, quiero que me digas que pasó hoy!-

-¿Hoy? Me llevaron los malos- recordó la niña- ¡Y Kuro se volvió más cool!- sonrió.

-¡BHUA! ¡MISTY! ¡¿SIEMPRE ME HAS CONSIDERADO COOL?!- Kuro comenzó a llorar a mares.

-¡¿Puedes llorar?!- lo quedó mirando Ren.

-¡Sipi! ¡Para Misty, Kuro siempre ha sido genial!- sonrió la pequeña.

-¡BHUAAAAAA! ¡QUE BUENA NIÑA ERES, MISTYYYYY! ¡JURO QUE TE CUIDARÉ POR EL RESTO DE MI VIDAAAAAAAAAAA!- Kuro se sonó la nariz con un pañuelo, ganándose una risita burlona de Dracmon- ¡PERO A TI TE MATO!- lo miró asesinamente, asustándolo.

-¡NADA DE ARMAS!- le recordó Ren.

Kuro lo miró molesto, agarró uno de los peluches que descartó, y con él comenzó a perseguir al digimon por todo el lugar golpeándole la cabeza.

-Kuro y Dracmon son amigos~- se alegró Misty, aunque su hermano pensaba todo lo contrario.

-¡U-Un momento, Misty!- miró a la pequeña, extrañándola- ¡No me refería a lo que te pasó, sino a lo que hiciste!- se explicó.

-¿Qué cosa hice?- parpadeó la niña.

-¡Te escapaste de la escuela, eso fue lo que hiciste!- le recordó Ren, sorprendiéndola.

Kuro, quien le aplicaba una llave a Dracmon, miró serio al niño, para después bajar la mirada, algo molesto.

-B-Bueno…- murmuró nerviosa la pequeña, frunciendo la nariz, a punto de llorar- Y-Yo… Yo…- se restregó los ojos, gimiendo.

Ren, quien la miraba molesto, suavizó el gesto al verla así, suspiró, y le acarició la cabeza, tomando su atención.

-Tagiru me lo dijo…- bufó, algo molesto- Que te escapaste porque tus compañeras te molestaron, ¿es eso cierto?-

-…- su hermana miró al piso, y asintió, tristemente- S-Se burlan de mis cejas… de mi pelo… de mis notas… de Kuro…-

Ren frunció el ceño, tomó a Misty, y la sentó en su regazo, sorprendiéndola.

-No le veo lo malo a tus cejas ni a tu pelo. Son iguales a mí, y somos hermanos. ¿Te gusta ser como yo?-le preguntó, serio.

-¡Sí!- asintió de inmediato la pequeña- ¡Te quiero mucho, hermanito!-

-¿Y qué tienen de malo tus notas?- le preguntó Ren- Por lo que sé, eres la más lista de tu clase, ¿no?-

-No lo sé…- admitió la pequeña- Pero… Pero… a ellas no les gusta eso…-

-¿Ellas? ¿Las que te molestan?- Ren alzó las cejas, a lo que su hermanita asintió, nerviosa- ¿Por qué no me dijiste de ellas? Si no fuera por lo de hoy, no me hubiera enterado de lo que te pasaba-

-Es que… Es que…- gimió Misty, a punto de llorar- He-Hermanito… T-Tu sufres…- cerró los ojos, sorprendiendo a Ren- S-Sufres porque ma-mami y papi nos-nos dejaron… N-No quiero molestarte- se restregó los ojitos, pero los abrió, sumamente sorprendida cuando Ren la abrazó.

Kuro y Dracmon se incorporaron, mirando algo tristes a los hermanos.

-Idiota…- murmuró Ren, con los ojos fuertemente cerrados- ¡Lo que hagan nuestros padres no me importa! ¡Quien más me importa eres tú, Misty!- le aseguró, dejándola más sorprendida- Por eso… Por eso… ¡No me ocultes algo así de nuevo!-

-He… Herma… nito…- gimió Misty, y, sin aguantarlo más, comenzó a llorar, a lo que Ren le acarició la cabeza, sin separarse de ella- ¡P-per-perdón, herm-mani-nito!- hipó- ¡N-No vol-volveré a men-mentirte!-

Ren sonrió de lado, acariciándole la cabeza.

Kuro miro sonriendo a su ama, hasta darse cuenta que Dracmon, en son de paz, le había tendido un peluche de gato color negro con partes blancas.

-¡AH! ¡Esto era lo que buscaba!- lo tomó el robot- ¡Buen digimon!-le dio unas palmaditas en la cabeza, dejándolo deprimido al tratarlo como una mascota.

Kuro se sentó, dejando el peluche frente a él, y levantó una garra, con la cual comenzó a deshilachar el hilo que unía la cabeza del cuerpo del juguete, con sumo cuidado. Cuando terminó, lo primero que hizo fue quitarle el relleno de algodón, frente al curioso Dracmon, quien se sorprendió al ver que, al vaciarlo, el propio gato robótico se vistió con el cuerpo del peluche.

-¡Bien!- Kuro se puso la cabeza del juguete- ¡Misty~!- llamó a la niña, quien, restregándose los ojos, lo miró, para quedarse sorprendida al igual que Ren- ¡¿Qué te parece?! ¡¿Me veo como un gato normal?!- le preguntó, haciendo varias poses.

-Define normal- murmuró Ren.

-¡VOY A MATARTE!-gruñó Kuro.

-¡Woa, Kuro~!- Misty se bajó del regazo de su hermanito, y abrazó al gato robótico, que aparentaba ser un gato de pelaje negro con partes blancas- ¡Te ves como antes~!-

-¡¿Verdad~?!- sonrió el felino, ronroneando.

-Ya veo. Usaste el peluche como disfraz- murmuró Ren- Admito que ahora sí pareces un gato real-

-Jejeje. ¿A qué sí…?- sonrió Kuro, para parpadear, curioso- ¡¿CÓMO QUE AHORA SÍ?!- lo apuntó con su ametralladora.

-¡ATRÉVETE A DISPARARME!- le gritó Ren.

Misty sonrió, contenta.


En el salón de reuniones, Horfe, agarrando a Forward de la chaqueta, lo empujó con fuerza contra la pared.

Lo que hizo asustó a Mercurio, mientras Topacio, sentada en su puesto, frunció el ceño.

-¡¿Cómo fuiste capaz…?! ¡¿Cómo te atreviste…?!- murmuró enfurecido Horfe.

-¡¿Tienes algún problema acaso?!- exigió saber molesto Forward, sin querer doblegarse a pesar de que aquel hombre era mucho más fuerte que él- ¡Solo hice lo que muchos sabíamos que era lo correcto, pero ninguno se atrevió!

-¡¿Te parece correcto haber secuestrado niños?!- le gritó el peliazul.

-¿Jo? Te molesta que uno de los mocosos a los que secuestre era tu hija, ¿no?- sonrió de lado Forward.

Horfe apretó sus dientes, y le da un puñetazo a Forward, quien cerró los ojos asustado, si no es detenido por la energía amarilla que lo rodeo.

Kai abrió los ojos, sorprendido, y vio a Visdom entrar a la habitación, deteniendo a Horfe con el poder que irradiaba su bastón, a lo que el hombre lo miró de reojo, molesto.

-Oh, ¿los detuviste?- sonrió de lado Topacio, mirando al monstruo- Que mal. A veces es divertido ver como los hombres arreglan sus malentendidos a golpes, como simios. Ups, lo siento- se disculpó, al ver que, por lo que dijo, Visdom la miró de reojo, frunciendo levemente el ceño- Es que, llevando siempre esa capucha, a veces se me olvida que eres un mono-

Visdom no le dijo nada, solo golpeo el piso con la punta de su bastón, haciendo que la energía que retenía a Horfe desapareciera, por lo que este soltó a Forward, quien, molesto, se acomodó el traje.

Entonces se prendió la pantalla del salón, mostrando la gráfica del sonido del líder del Proyecto Iluminati, Salamandra.

-Quiero una explicación, Forward-aseguró de inmediato Salamandra, sin rodeos.

-Es muy simple, solo conseguí una gran cantidad de Code Xros. Con ellos, podremos ir al fin a Digimon Land para atrapar a todas esas bestias- informó Forward, sonriendo de lado, y miró de reojo a Mercurio.

El joven frunció el ceño, entendiendo la razón de por qué ese tipo hizo semejante locura…

Como le dijo Topacio… Forward quería demostrar que él era quien merecía el Charger rojo de Tactimon, quien, en esos momentos, dentro del aparato, cruzado de brazos, frunció el ceño.

-Vaya, ¿y se te ocurrió a ti esa brillante idea?- sonrió de lado Topacio, tomando la atención de Forward- Es verdad que estábamos escasos de Code Xros… Pero aun teniendo la gran cantidad que nos conseguiste, sin un rumbo, no podríamos ir a Digimon Land, y si tratáramos sin un guía, nos perderíamos en la inmensa data basura entre nuestro objetivo y el Digiquartz… Así que… No nos sirve mucho que digamos tu gran hazaña- le aseguró, sonriendo sarcásticamente.

-¿Hablas de esos Bakomon?- bufó Forward- ¡Es cuestión de tiempo en que podamos capturar a uno de esos digimon para poder ir a Digimon Land!- aseguró, restándole importancia.

-¡Forward!- lo calló Salamandra, tomando su atención- Sé muy bien a qué fuiste y qué conseguiste con tu salida-le aseguró- Lo que quiero saber, es cómo se te ocurrió hacer semejante estupidez-

-¡No es una estupidez, Salamandra!- se defendió Forward- ¡Era algo necesario! ¡Todos aquí sabíamos que necesitábamos esos Code Xros, pero nadie, ni tú, se atrevieron a hacer el movimiento!-

-Otro error de tu parte- suspiró Topacio, extrañando al hombre- En realidad, teníamos un plan de secuestrar a los cazadores que rondaran en el Digiquartz, para no solo quitarles su Code Xros, sino que también obtener sus digimon. Dos pájaros de un tiro-

-N-No sabía… de eso…- murmuró Forward, sorprendido.

-Claro que no lo sabías- le aseguró molesto Horfe, haciendo que lo mirara, igual de molesto- Estabas inconsciente cuando lo planteamos-

-¡BHA! ¡¿Y qué importa?! ¡Conseguimos los Code Xros que nos faltaban! ¡Da igual!- sentenció Forward, sin dar su brazo a torcer.

-… No- murmuró Visdom, callando a Forward- Tu estupidez llamó demasiado la atención- lo miró de reojo.

-Exactamente…-en los bordes de la enorme pantalla, comenzaron a transmitirse imágenes de diferentes canales de televisión de varios países que, aunque hablaban en otro idioma, informaban seriamente el secuestro y milagrosa aparición de los niños japoneses- ¿Lo ves? Parte de nuestras normas es pasar lo más desapercibido posible ante el resto de las personas-

-Sí, claro… ¿Y qué me dicen de lo de Gaiomon en esa secundaria?- se defendió Forward.

-Gaiomon atacó esa escuela bajo mi supervisión- le recordó serio Visdom- Era parte de nuestro plan para propagar los rumores de terrorismo en la ciudad, los cuales serían aumentados por las muertes de los cabezas de los Aonuma, y posterior desaparición de Samanta Wolf- frunció el ceño- El objetivo era hacer pensar que terroristas iban tras los Aonuma, incluso para atacar la escuela en la que estudiaba uno de ellos… Dime… ¿Cuál Aonuma encontraste en la primaria que atacaste?- exigió saber, dejando callado a Forward- Ahora el mundo pensará que esos ataques no están concentrados en los Aonuma, sino que son al azar, lo cual sería más peligroso aun, por lo que aumentarían la seguridad, y tal vez llamen la atención de la Organización-

-Y podría provocar que los cabecillas del consejo piensen con mayor tranquilidad el nombrar a Shun como nuevo líder de Aonuma Technology-agregó serio Salamandra.

Forward apretó sus puños, molesto.

-¡¿Y qué me dicen sobre los otros descubrimientos?!- exigió saber, enfadado.

-¿Los otros?- meditó Topacio, sin percatarse que Kai se había quedado pensativo con referente a esa Organización.

-Desde el incidente con Aonuma Saburo, cuando le arrebataron a Topacio el antídoto del virus solitario, ya nos habíamos hecho la idea sobre que tanto la digimon y la que no debió haber nacido fueran curadas- le aseguró Visdom al hombre, mirándolo de reojo.

-Por lo que podemos suponer que es Luke quien ahora resguarda esos virus- agregó serio Salamandra.

-Aunque admito que me interesa el otro descubrimiento –confesó Topacio, algo pensativa- ¿Realmente Luke construyó un cyborg usando como base el cuerpo moribundo de un gato?- preguntó, seria.

-¡Era una máquina de guerra!- le aseguró enfadado Forward- ¡Estaba armado hasta los dientes!-

-No me lo estoy tomando como una broma- le señaló seria la mujer, callándolo.

-En efecto, en la época de la guerra Zodiaco solía construir armamentos bélicos de gran magnitud- admitió Visdom, meditativo- Pero, con la influencia humana a la que se ha expuesto, no considero extraño que usara sus conocimientos para salvar a un animal…. Aun así, debemos estar pendientes. Todo lo que hace Zodiaco, lo hace con un propósito-advirtió, serio.

Kai lo miró serio, pero meditativo con cierta duda que tenía…

-¿Qué es la Organización?- murmuró, algo curioso pero serio.

-Las actividades de los digimon no pasan desapercibido a los ojos del gobierno- le explicó Topacio, seria- Aunque no lo creas, existen políticos inteligentes que se han dado cuenta y obtenido evidencia de la existencia de los digimon, así que, en conjunto con varios países, se creó la Organización, que se encarga de investigar los casos digimon en todo el mundo-

-Si hay políticos, no creo que sea para mantener la paz- bufó el joven.

-Efectivamente- sonrió de lado la mujer, sorprendiendo a Mercurio- Es para crear armas militares…- apretó levemente los puños.

-¿Qué acaso no les gustan esas cosas?- preguntó Kai.

-Peleo contra digimon, no contra humanos-le recordó seria Topacio- ¿No crees acaso que Japón, nuestra gente, ha sufrido suficiente con las armas militares?- frunció el ceño.

-…- el joven miró sus rodillas, entendiendo a lo que se refería la mujer…

… La bomba nuclear…

Apretó sus puños, nervioso.

-Lo que hacemos no es para llamar la atención-aseguró Salamandra, serio, tomando la atención de Kai-No queremos provocar una Tercera Guerra Mundial, solo queremos cumplir nuestros sueños, aunque Jäger siempre ha interferido-

-… ¿Acaso Jäger está junto a la tal Organización?- Kai frunció levemente el ceño.

-La Organización es nuestro enemigo, pero no es aliado de Jäger- le informó Horfe, sorprendiéndolo un poco- Creo que han tenido sus roces, pero nada más… Incluso me atrevería a decir que ellos ni siquiera han tenido contacto con el Rey-

-Eso es lo mejor. Si se llegaran a encontrar harían más problemas que nosotros- aseguró Topacio- La Jefa era alguien que ponía a los digimon sobre las personas- le comentó al rubio, quien la miró serio- Así que te imaginas que no había interacción entre ellos, o al menos buena- sonrió de lado.

-…- Kai frunció el ceño, meditando…

-Pero ahora está la posibilidad de que actúen por el incidente que causaste, Forward- Visdom miró de reojo al hombre, quien lo miró molesto- La reacción al ver la posibilidad de que los ataques terroristas están relacionados con digimon, y no concentrados en los Aonuma, va a ser desfavorable, tanto para nosotros, Jäger, y el Xros Heart- se le acercó, deteniéndose a su lado- Espero aceptes la responsabilidad de tus actos, humano- frunció levemente el ceño, y se retiró.

-¡¿Cómo se atreve…?!- se indignó Forward.

-Estoy de acuerdo con Visdom- le aseguró Salamandra, callándolo- No solo nos expusiste en peligro, sino también a tus hombres, a LadyDevimon, a Klinge, y perdiste cinco Kopierer experimentales de Topacio-

-Los cuales no había terminado aún- agregó la mujer, sonriendo sarcásticamente.

-¡Puedes hacer más!- le aseguró molesto Forward, aunque solo logró que la peliceleste sonriera de lado, considerando divertido que aquel hombre creyera que las cosas eran tan fáciles de hacer.

-Y…- lo volvió a callar Salamandra- Atacaste un establecimiento en el que, como ya sabes, no solo se encontraba uno de los hijos de Horfe, sino de varios de nuestros funcionarios- le señaló con severidad- El Proyecto Iluminati no permite que se ataquen a los hijos de nuestros miembros, y no somos una organización que tenga como fin traicionarnos mutuamente-le recordó- ¿Entendido?-

-…- Forward miró para otro lado.

-… Solo para asegurarnos de que lo hiciste, no se te permitirá salir de la base, ni a ti, ni a Red, ni a ninguno de los soldados que participaron en esta... medita de pata-lo que dijo tomó de inmediato la atención de Forward, ofendiéndose y enojándose bastante- Horfe, tienes mi autorización para que tú y Esmeralda vayan a sus hogares momentáneamente, al igual que el resto de los soldados que estén preocupados por el estado de sus hijos- autorizó.

Horfe simplemente asintió y se retiró, dando a entender que esperaba esa orden con mucha urgencia.

Forward lo miró irse frunciendo el ceño, molesto.

-Topacio, ¿te has encargado de enseñarle a Klinge y a LadyDevimon a no hacer semejante estupidez?- preguntó Salamandra a la mujer.

-Oh… No te preocupes, aunque LadyDevimon está siendo curada, Klinge lo está comprendiendo gracias a Lilithmon y Fang- sonrió de lado la peliceleste, sin darse cuenta que Kai tembló levemente, para después negar con la cabeza, fastidiado.


Sala de Entrenamiento…

-¡GHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡PAREN ESA ESTUPIDEZ DE UNA VEZ!-resonó la voz de Klinge en la enorme sala blanca.

-SHHHHH- lo calló indignada Lilithmon- ¡Estúpido lobo! ¡Es la mejor parte!- le informó, volviendo su mirada a la televisión que emitía un capítulo de una telenovela.

-¡¿LA MEJOR PARTE?! ¡¿SEMEJANTE ESTUPIDEZ TIENE UNA MEJOR PARTE?!-gruñó enfadado el I.A., quien, amarrado con cadenas sentado en una silla, estaba obligado a ver una maratón de telenovelas junto a las entusiasmadas Lilithmon y Fang, para su gran tortura.

-Idiota- bufó Klauen, apoyado en la pared, haciendo pesa con una mano, al lado de un llorón Blastmon, consolado por los Evilmons, quienes lo habían alejado de la pantalla, ya que pasó algo tan dramático que le tocó la fibra sensible al enorme digimon de diamantes.

-¡POBRE ROXANNA-CHAN, QUE LA TRATAN TAN MAL PORQUE NO TIENE UNA MAMI!- lloraba Blastmon.

-…- Klauen lo quedó mirando, sin poder creer que se tomaba a pecho lo que veía en un programa para humanos melancólicos.

-¡CAMBIEN ESA PORQUERÍAAAAAA!- pataleaba Klinge.

-Nop, Klinge- le aseguró Fang, cómodamente recostada en un montón de almohadas, picando unas galletas, sin apartar la vista de la televisión- A los niños desobedientes se les castiga con cosas que no les gustan-

-¡ESTO NO ES CASTIGO, ES UNA TORTURA!-

-¡Snif! ¡Snif!- Lilithmon se limpió un ojo lloroso con un pañuelo morado- Pobre Roxanna, le han mentido todo este tiempo… su madre sigue con vida…-

-¡GHA! ¡YA PAREN CON ESTE MELODRAMA ESTÚPIDO! ¡PARA EMPEZAR, CÓMO ALGUIEN PODRÍA TENER TANTA MALA SUERTE!- pataleó exasperado el lobo torturado.

-¡¿TE ESTÁS BURLANDO DE LA POBRE ROXANNA?!- Lilithmon lo miró con sus uñas envenenadas listas para eliminarlo.

-¡SÍ! ¡ME BURLO DE UNA ESTÚPIDA ACTRIZ EN UN DRAMA INVENTADO QUE NO EXISTE!- aseguró Klinge, pero se quedó callado al escuchar un ruido por el pasillo, el cual tomo la atención de todos, tanto que Fang le bajó el volumen a la televisión.

-¿Qué pasó?-se extrañó un Evilmon, pero después escucharon otro golpe.

-¿Una pelea…?- se dio cuenta Klauen, para después sonreír divertido.


En el pasillo morado, Blue cayó sentado al piso, con la marca del puñetazo que le acababa de dar Red.

-¡Suficiente, Red!- Green lo agarró de la chaqueta, pero solo recibió tal llave que lo lanzó cerca de Blue, quien se incorporaba, molesto.

-¡¿Ya comprendieron, estúpidos?!- exigió saber Red- Tal vez para ustedes lo que hizo Forward está mal, pero considero que se hizo lo necesario para nuestros fines-

-¡IDIOTA! ¡Atacar a niños sin xros loader no vale la pena!- le gritó enfadado Blue- ¡Por tipos como tu es que tenemos enemigos como Jäger y el Xros Heart!- le aseguró, haciendo fruncir el ceño a Red- ¡Por idiotas como tú, imbécil!-

-¡CÁLLATE!- Red le propino tal puñetazo que Blue chocó contra la pared, tapándose la nariz lastimada- ¡Son solo palabras de un cobarde pacifista!- aseguró enfadado, y miró de reojo a Green al darse cuenta que este iba a sacar su comunicador, por lo que le pisó la mano, lastimándolo- ¡¿Qué acaso creen que por ser más son los que tienen la razón?!- sonrió de lado, mandando con una patada a Green contra una pared- Ustedes dos se sirven solamente de los artefactos de Topacio para pelear, son inútiles-sonrió de lado.

-L-Lo dice… e-el que ocupa uno de los Trajes Prototipos de Topacio- murmuró molesto Green.

-De entre los tres, soy yo quien suele estar en los terrenos de combate- les recordó serio Red- Necesito poder, y necesito obedecer a Forward. ¿No se dan cuenta que las formas de actuar de Topacio, Horfe, y hasta Salamandra están mal?- les preguntó, molesto- ¿Por qué tenemos que esperar hasta que viajemos a Digimon Land para poder secuestrar al Rey y a la Hikari, y obtener el Darknes Loader?- exigió saber- Sabemos incluso donde viven los miembros del Xros Heart, donde trabajan sus padres y donde viven sus amigos. ¡¿Por qué, sabiendo todo eso, esperamos inútilmente?!-

-No es una espera inútil…- aseguró Blue, molesto, limpiándose la sangre del mentón- Se llama un plan estratégico… Je, se te está pegando la estupidez de tu Jefe- no pudo evitar negar con la cabeza.

-¡BLUE!- se enfureció Red, agarrándolo de la chaqueta, pero se quedó quieto cuando, de la pared detrás del soldado de banda azul, salieron disparados diamantes en contra suyo, rozándole la mejilla.

Los tres soldados se quedaron quietos, y más cuando vieron que los agujeros provocados por el ataque salió la mano de Blastmon, quien, sin problemas, lo agrandó aún más, mirando a Red desde el orificio, quien de inmediato soltó a Blue, que cayó sentado, cansado.

-Red-chan, no te atrevas a atacar a Blue-chan, ni a Green-chan- ordenó el digimon diamante, con los ojos rojos brillando peligrosamente.

El soldado de banda roja retrocedió un poco, solo para quedarse quieto al sentir la mano mecánica de Klauen en su hombro.

-Jo, muy mal, muy mal- sonrió de lado el tigre blanco, disfrutando un poco la mirada de odio que recibió de Red- ¿Atacando a soldados de tu mismo rango, porque están en contra de la estupidez que tú y tu jefecito hicieron? Bueno, no puedo decir nada, ya que el bruto de Klinge les siguió el juego-

-No te hagas el listillo…- murmuró Red, soltándose- Solo eres una herramienta, al igual que él- miró de reojo a Blastmon, quien, mirándolo desde el hueco, no había dejado de verlo amenazadoramente.

Sin más, el soldado se fue, dejando al tigre solo con Blue y Green en el pasillo, que suspiraron, algo aliviados.

-¡Green-chan, Blue-chan! ¡¿Están bien?!- preguntó animadamente Blastmon, ganándose una gota en la cabeza de ambos soldados.

-¿Están bien-evil?- se les acercaron los tres Evilmon, mientras Klauen se cruzaba de brazos.

-Creo que Red les dio bastante duro a ambos- comentó Lilithmon, volando cerca de donde estaba Blastmon, quien aún miraba desde el hueco que hizo, observado por una divertida Fang.

-¡BHA! ¡Se lo merecen!- aseguró Klinge, quien seguía amarrado a la silla.

-… ¿Por qué se metieron?- preguntó Green, extrañado, mientras Blue se sobaba la mejilla lastimada.

-Tsch. No te confundas- murmuró Klauen, tomando la atención de ambos- Tú te encargas de sanarnos cuando nos lastimamos, y tú- miró a Blue, quien parpadeo- Nos ayudas a entrenar… Se ganaron un poco nuestra simpatía, a diferencia del bruto de Red- bufó, y, de mala gana, le tendió la mano a Green, quien no pudo evitar sonreír, y estrechar su mano, logrando levantarse con su ayuda.

-J-Jeje… No me esperaba eso…- sonrió de lado Blue, aun adolorido.

-Ah, Blue-chan, estas muy lastimadito- Blastmon metió su mano por el hueco, sobresaltando a Green y a los Evilmons, especialmente porque agarró a Blue de la chaqueta, entrándolo al salón de entrenamiento- ¿Ves? Estás sangrando-le dictó su profesional diagnóstico.

Blue parpadeó, bastante descolocado, pero sonrió nervioso, sin saber si era con buena intención lo que le decía el digimon, o en broma.

-Oye, oye…- suspiró Green.

-Blastmon-sama no conoce las puertas- suspiraron los tres Evilmons.

-Mira, Blue- sonrió Fang, limpiándole la nariz sangrante con un pañuelo, dejándolo quieto- Quedaste peor que Klinge- le aseguró divertida.

-¡¿QUÉ ME QUISISTE DECIR CON ESO?!- exigió saber el lobo negro, sin poder ver lo que ocurría al estar encadenado a la silla.

Lilithmon miró meditando a Fang limpiando la sangre de Blue, quien estaba levemente sonrojado…

-¡KYA! ¡Te vi, Blue~!- le señaló burlonamente.

-¡Te equivocas! ¡Te confundes por ver tantas telenovelas!- aseguró de inmediato Blue.

-¿Qué cosa? ¿Qué vio?- se confundió Blastmon, pero Fang, igual sin saber de lo que hablaban, sonrió, divertida.


Shoutmon, durmiendo en el interior del xros loader rojo, como el resto de los digimon, bostezó, y abrió un poco los ojos, con sueño, cansancio, y un nerviosismo que no sentía desde la víspera del día de su coronación…

¿Cómo se metió en semejante lío…?

Aun no se reponía del todo por el desmayo que sufrió, así que el hecho de tener que proponerse a Kokoromon con todas las de la ley lo ponía… asustado…

Suspiró, y se sentó con algo de flojera, observando a los demás dormir sin ningún problema…

Hasta darse cuenta que Kokoromon no estaba…

-¡¿EH-?!- él mismo se tapó la boca, para no despertar nadie, aunque su grito ahogado lo único que hizo fue romper una burbuja que salía de la nariz de Starmon.

Shoutmon parpadeó, sin entender dónde estaba Kokoromon. ¿Por qué no estaba? Ella había quedado muy cansada, especialmente por aquel tipejo del Proyecto Iluminati que la lastimó…

Frunció el ceño y salió del xros loader, apareciendo en la habitación de Taiki, la cual estaba casi a oscuras, ya que la ventana abierta permitía entrar la luz nocturna.

Miró la habitación, pero Kokoromon no estaba, por lo que se rascó la cabeza, algo preocupado.

Taiki, quien dormía profundamente en su cama, se movió un poco, tomando la atención del dragón.

Shoutmon sonrió de lado, y cubrió hasta los hombros a Taiki con la sabana, para que no pasara frío.

-… Lo siento… Taiki…- murmuró el digimon, incorporándose, algo triste-… Hoy… de nuevo te hice preocuparte…- puso su mano en el pecho, sintiendo, como si fuera un estigma, la cicatriz que tenía bajo su protector, causada por Ryouma… No, por Quartzmon…

Apretó su puño, molesto consigo mismo al recordar que Taiki también cargaba con la misma cicatriz…

-… Ya no quiero fallarte…- murmuró Shoutmon, alejándose de Taiki, pero se detuvo en el escritorio, observando el cajón en el que sabía estaban las DigiMemory…

La DigiMemory de su padre, Omegamon…

Levantó su mano hacia el cajón, pero se detuvo, preocupado…

-… Creo que aún no estoy listo…- miró su mano, y, sin mucho ánimo, se retiró de la habitación, cerrando suavemente la puerta.

Taiki frunció el ceño, y abrió cansado los ojos, por lo que se sentó, extrañado, ya que había sentido movimiento…

Miró su xros loader en la mesita de noche, algo preocupado, recordando las palabras del director…

-… Sí, tengan cuidado… Tal vez, sí sean ellos- les comentó a ambos, dejándolos callados- Por cierto, déjenme darles un concejo, a ambos- se les acercó, poniendo sus manos en sus hombros-… Tal vez los jóvenes de su generación no considerenimportanteslosobjetos antiguos, pero estostienen un gran valor, al igual que quieneslos posean- les aseguró, sorprendiéndolos- Ahora vayan, a donde crean que deben ir- se despidió, alejándose…

-Objetos antiguos…Importancia y valor-murmuró pensativo Taiki, pero abrió los ojos, sorprendido-… Reliquias Digitales…-

Miró la puerta, por la cual sabía que, tanto Shoutmon como Kokoromon, se habían ido al salón…

Si era cierto… Si existía la más mera posibilidad de que el director de su escuela supiera algo de los digimon…

¿Tenía algo que ver con las Reliquias de Gumdramon y Kokoromon…?

Aquel hombre había enfatizado mucho las palabras "importantes", "antiguos", "gran valor", y "posean"…

Taiki miró por la ventana abierta, intentando recordar las habilidades de aquellas dos Reliquias Digitales…

El casco de Kokoromon permitía controlar los datos de la evolución, y poseía una gran y peligrosa habilidad de purificación; en cambio, el anillo de oro de Gumdramon, el Kinkoji, tenía el objetivo de brindarle poder al pequeño siempre y cuando este sea sincero consigo mismo, se mantenga en el buen camino, y su poder y alma se coordinen con su compañero, Tagiru…

¿Acaso tendrían algo de especial aquellas dos Reliquias Digitales juntas…?

¿Podría ser… una Digixros?

Taiki frunció levemente el ceño, pensando en aquella posibilidad… Pero el tener ya dos Reliquias, incluso en una Digixros, debía de ser un enorme peso para los dos digimon fusionados.

A Gumdramon y a Kokoromon podría incluso pasarles lo mismo que le pasó a Shoutmon un tiempo, cuando su cuerpo comenzó a no poder aguantar tantos cambios a causa de la DigiXros.

El joven se recostó boca arriba…

… ¿Y si para usar ambas Reliquias… se necesitara un regulador…?

Pero, ¿qué? ¿o quién…?

Taiki frunció un poco el ceño, dándose cuenta que había dejado un punto de lado...

Los Creadores…

¿Por qué Sanzomon, una amiga de Shoutmon, y al parecer, una gran y poderosa digimon, había entregado el Kinkoji a Gumdramon, siendo este el pupilo del Rey, pero también un niño conflictivo en esos tiempos…?

¿Acaso sabía lo que iba a venir sobre Quartzmon…? Y si es así… ¿Ella sabía de Apocalymon…?

Y después estaba Alphamon…

Compañero de la madre de Samanta, uno de los primeros digimon en existir, en parte creador del Mundo Digital, maestro de Slayerdramon, hermano de quien es ahora Apocalymon, Ryudamon; padre de Omegamon, Bagramon y SkullKnightmon, pero, sobre todo para él, abuelo de su amigo y compañero, Shoutmon…

Está claro que él creó el casco de Kokoromon, pero, ¿con qué propósito?

Si hubiera sido para derrocar a Bagramon, habría comunicado sus intenciones a Samanta, Kokoromon y Slayerdramon durante la guerra, e incluso hubieran peleado codo a codo con el Xros Heart… a la manera de la Jefa…

Taiki frunció levemente el ceño…

Si Alphamon no había hecho actuar en el Mundo Digital a Jäger, significaba que sabía que ellos, el Xros Heart, iban a poder con la amenaza de Bagramon, dejando los conflictos que ocasionaban los Kopierer y el Proyecto Iluminati a Samanta y al resto…

El joven meditó, pero no se le ocurría una conexión entre Sanzomon y Alphamon…

¿Por qué… crearon las Reliquias Digitales…?


Shoutmon bajó por las escaleras de la casa, dirigiéndose al salón, pero se quedó en el umbral de la puerta al ver a Kokoromon en medio de la habitación.

Se quedó sumamente quieto, especialmente al ver a la digimon naranja acomodándose el delantal rosa que él había estaco ocupando en su tiempo de castigo, mientras sus accesorios cotidianos estaban en el sillón.

-¿Eh?- Kokoromon se dio cuenta que Shoutmon estaba parado en el umbral del salón- ¡Ups! Atrapada- sonrió, nerviosa al ser pillada, pero se extrañó que el dragón rojo no dijera nada, sino que se quedara quieto en el mismo lugar- ¿Cuernomon?- parpadeó, extrañada.

Lo que no sabía Kokoromon, era que la mente de Shoutmon estaba a punto de explotar, ya que, el hecho de verla con ese accesorio la hacía ver sumamente tierna y hermosa, además de que la luz nocturna que salía de la ventana del salón le daba un toque a su aspecto tan tierno que el dragón no podía controlar sus sentidos.

-¿Cuernomon?- se le acercó Kokoromon, más curiosa, especialmente porque, al acercarse, el rostro del dragón se volvió más rojo aun, llegando a brillar.

"S-Se ve muy… se ve muy t-tierna…" Shoutmon la miraba sin poder articular palabra, sudando a mares, sintiendo que la temperatura de su cabeza aumentaba a cada minisegundo.

-¿Estás nervioso por la proposición?- preguntó inocentemente la V-mon femenina.

El recordarle la proposición hizo que la mente de Shoutmon estallara de tal forma que el digimon cayó de espaldas, sobresaltando a Kokoromon.

-¡Ah! ¡C-Cuernomon!- se agachó a su lado, preocupada.

-E-E-Estoy bien…- murmuró con un hilo de voz el dragón, sentándose a duras penas, sobándose la nariz, extrañando a Kokoromon- P-Pero… ¿Q-Qué haces con el delantal?- preguntó, aun descolocado.

-Es que lo vi, y quise probármelo- admitió Kokoromon, sonrojando más a Shoutmon- Para así ser más femenina…- sonrió algo avergonzada-Y-Ya sabes, para parecer una chica-

Eso sorprendió al dragón rojo.

-¿Aun sigues sintiendo mal por ocupar esto?- le preguntó serio Shoutmon, acariciándole la mejilla, tocando el casco de la digimon con su pulgar, haciendo que ella sonriera levemente, apenada- Kokoromon, tú no necesitas usar accesorios para sentirte así- le aseguró- Para mí, ya eres perfecta-

Ante eso, Kokoromon se sonrojó.

Shoutmon sonrió y, tomándola de las manos, se paró junto a ella.

Ambos se miraron, y sonrieron, juntando sus frentes, sin poder evitar sentirse cómodos al volver al lado del otro…

-Estoy emocionada- admitió Kokoromon, separándose lentamente y sentándose en el sillón, abrazando su capa- Me alegra mucho estar contigo, y mañana vamos a tener un lindo momento- sonrió.

-Je, cierto…- Shoutmon se sentó a su lado, a lo que ella se acurrucó en su hombro, haciéndolo sonreír-… ¿Estás bien con esto?-

-¿Eh?- se extrañó Kokoromon, ladeando la cabeza- ¿Con qué?-

-Con todo esto…- suspiró el dragón- Escucha Kokoromon. Ahora que podemos hablar los dos sin interrupciones, quiero saber la verdad… ¿Realmente quieres casarte conmigo?- la miró, serio.

-Si- asintió inocentemente Kokoromon, haciéndolo caerse de espaldas.

-¡Kokoromon, estoy hablando en serio!- le aseguró el dragón- Temo que esto no sea lo que tú quieres- admitió- Temo que lo haces más por mí que por ti…- eso sorprendió a la digimon- Que lo hagas porque… porque…- suspiró- Kokoromon, eres demasiado buena, demasiado bondadosa… demasiado inocente…- le explicó, preocupado…

Pero no pudo decir nada más, ya que Kokoromon acababa de levantarse.

-¿K-Kokoromon…?- el dragón se le acercó, extrañado y algo preocupado de que dijera algo que la ofendió.

La digimon se volteo y lo miró, sumamente seria.

-… Soy inocente…- admitió- Pero no tonta-

Eso lo dejó sin palabras.

-… Quiero estar contigo…- le aseguró tristemente Kokoromon- No por ti, ni por Gumdramon, ni por los demás… Sino porque yo quiero- bajó la mirada- Tenemos nuestras diferencias… Tú eres el Rey de nuestro mundo, de nuestra gente… pero yo, solo soy yo… Y-Y aun así…- puso sus manos en su pecho, nerviosa- ¡Te amo!- le confesó, haciendo que abriera los ojos, sorprendido- S-Siempre supe de ti por-por lo de Apocalymon… que podías ser aliado y enemigo… Por eso, cuando te conocí, quería verte sonreír… que estuvieras alegre, contento…- admitió, restregándose un ojo-Y yo… ¡me enamoré de tu sonrisa, de tu nobleza, de tu bondad…! S-Siempre estabas ahí cuando yo sufría… Cuando fui derrotada por el Dientes de Sable, cuando quedé de baja de Jäger… Cuando fue mi descontrol… Siempre, siempre, siempre…- se tapó el rostro- Siempre… estuviste a mi lado…- lo miró con los ojos llorosos- ¿Por qué diría que no a-al digimon que amo?- le preguntó tristemente, hipando un poco.

Se quedó quieta cuando el dragón la abrazó al terminar de hablar, sorprendiéndola.

-… Soy un Idiotamon…- murmuró Shoutmon, acariciándole la cabeza, a lo que ella levantó la mirada, sorprendida- Perdona que pensaba que solo lo hacías por mi… Je, fui algo egoísta pensando que todo se trataba de mí, ¿no?- sonrió amargamente, poniendo sus manos en las mejillas de la digimon, sonrojándola-… ¿Sabes? Nunca pensé que yo era todo lo que dijiste- admitió.

-¿Q-Qué cosa?- parpadeó Kokoromon, sin evitar sentir curiosidad.

-Noble, bondadoso… Nunca pensé que era eso- admitió Shoutmon, sonriéndole- Siempre me he preocupado más por el bien de otros que por mí mismo. Je, soy digno compañero de Taiki- no pudo evitar reírse levemente de eso, a lo que Kokoromon también se rió un poco- Kokoromon, tú también eres noble y bondadosa- le aseguró, sonrojándola- Y no solo eso, eres mucho más-

-¿M-Más?- parpadeó Kokoromon, sonrojada.

-Eres sincera, divertida, no eres rencorosa, y siempre pones a los demás antes de ti…- le informó, dejándola más sonrojada, tanto así que el color de su rostro, de naranja, había pasado a rojo-… Tú tienes un gran corazón, y me siento el digimon más afortunado del mundo al tener un espacio en él-

Kokoromon abrió los ojos, sorprendida, y más cuando Shoutmon acercó su rostro al de ella…

-N-Nop- puso su mano en el mentón del dragón, extrañándolo- Airu-chan dijo que nada de besos- le recordó, a lo que él no pudo evitar sonreír levemente.

-Sino se lo decimos, no lo sabrá- le señaló, poniendo sus manos en las mejillas de la digimon naranja, besándola suavemente.

Kokoromon abrió los ojos, sorprendida, pero después los cerró, correspondiendo al beso.

Se separaron lentamente, mirándose en silencio.

-… Esto… ¿Será nuestro secreto?- preguntó Kokoromon, sonrojada.

-Je, si eso quieres-Shoutmon la abrazó, juntando su frente con la de ella, haciéndola sonreír- Pero el último-

-¿Eh?- parpadeó inocentemente la digimon.

-No más secretos… Ni tuyos, ni míos…- el dragón rojo la tomó suavemente de los hombros-… Vamos a compartir nuestras vidas, ¿te parece hacerlo sin secretos?-

-…-Kokoromon abrió levemente la boca, sorprendida, pero después sonrió, contenta- Lo prometo, Cuernomon-

-Je…- Shoutmon besó suavemente a Kokoromon- Esa es mi chica- le sonrió, a lo que ella también lo hizo, sonrojada.

Ambos dragones se miraron, sonrojados, y, lentamente, acercaron sus labios, uniéndolos suavemente en un beso profundo, demostrando el amor que sentían el uno por el otro.

Aquel contacto les hizo sentir a ambos más seguros, a pesar de los sentimientos de incertidumbre que los acosaban después de lo vivido ese día.

Kokoromon estaba más tranquila. Con ese beso sentía que no era un sueño que Shoutmon la había perdonado, y que las cosas se habían arreglado en la mayor parte, por lo que podía sentirse segura.

Shoutmon sintió que su mente se aclaraba, y ya no se sentía tan decepcionado de sí mismo cuando se dio cuenta que su enojo solo se había concentrado en la digimon que amaba, ni tampoco el miedo y rabia que había vivido cuando ella fue lastimada por aquel humano…

El recordar eso hizo que frunciera levemente el ceño, nervioso, y se separara de Kokoromon, para abrazarla.

Ese gesto tomó por sorpresa a la digimon, pero después correspondió al abrazo al sentir un leve temblor en los fuertes brazos que la rodeaban…

Podía sentir el miedo de Shoutmon… el miedo a perderla…

Se separaron lentamente, mientras los ojos azules miraban los rojo oscuro, demostrando el miedo y preocupación que despedían respectivamente.

-… ¿Cuernomon…?-se preocupó la digimon naranja.

-No quiero volver a pasar por eso…- murmuró Shoutmon… ¡No quiero verte sufrir y yo sin ser capaz de salvarte…! Fue una tortura… Lo siento-cerró los ojos, nervioso.

Kokoromon lo miró tristemente, y le acarició la mejilla.

-¿Cambiamos de tema?- le pidió, sonriendo tiernamente.

-…- Shoutmon tomó su mano, y suspiró resignado-… Sí-

Kokoromon sonrió, y le dio un suave beso en la otra mejilla, para después acurrucarse en su pecho, mientras Shoutmon la abrazaba y apoyaba su mentón en la cabeza de la digimon, aun preocupado por lo anterior…

No se sentía capaz de proteger a Kokoromon… Ella era tan valiosa para él, que temía perderla…

Tenía miedo…

Suspiró, dándose cuenta que pensar de manera pesimista no era la mejor opción.

-¿Cuernomon?- lo llamó Kokoromon, tomando su atención-… Entonces… ¿me veo bien con esto?-

-¿Con qué?- se extrañó.

-Tu delantal- sonrió, separándose un poco.

-No me recuerdes que lo ocupé…- pidió Shoutmon, restregándose cansado los ojos- Yuno-san me hizo trabajar como burro. No quiero repetirlo, ni acordarme de eso- sentenció.

-¿Me veo bien?- sonrió Kokoromon, como si no hubiera escuchado lo demás.

-B-Bueno…- Shoutmon la miró, sin evitar sonrojarse- P-Pues claro-

-Mm…- Kokoromon meditó un poco, ladeando la cabeza, haciéndola ver tierna e inocente como era usual- ¿Y si empiezo a usarlo como accesorio?- le preguntó, dejándolo quieto.

-¡¿EH?!- la quedó mirando el dragón- ¡NO! ¡NO! ¡NO!- negó varias veces, sumamente sonrojado.

-¿Por qué?- lo miró curiosa la digimon.

Shoutmon tragó saliva.

No quería que Kokoromon usara eso porque se viera mal… En realidad, verla con un delantalcito rosado la hacía ver demasiado bien… demasiado tierna… d-demasiado bella…

¡Si él apenas aguantaba mantener la cabeza fría viéndola con eso puesto…! ¡¿Cómo reaccionarían otros digimon varones…?!

¡¿CÓMO REACCIONARÍA V-MON…?!

¡El solo recordar en lo cargante que era con ella, siendo ya su novia y futura prometida, le hacía hervir en celos al pensar en cómo actuaría al verla vistiendo semejante accesorio!-

-¿Por qué?- parpadeó Kokoromon, sin comprender inocentemente la situación en la que se encontraba su pareja.

-B-Bueno, no porque… porque…- Shoutmon se acomodó un poco la bufanda, sintiendo calor- P-Porque sería incómodo para pelear, además que podría darte mucho frío- le señaló, esperanzado.

-Mm… Sipi- sonrió Kokoromon, asintiendo- Tienes razón, Cuernomon-

Shoutmon suspiró aliviado, extrañándola, y más cuando él miró para otro lado, pensativo y serio…

Debía asegurarse, definitivamente, que Kokoromon no usara ese tipo de accesorio frente a otros…

La V-mon naranja parpadeo, muy extrañada de que el dragón rojo fuera rodeado de llamas avivadas por celos.

Sonrió, contenta.


Residencia Akashi.

Tagiru, acostado en su habitación, abrió un ojo, sin moverse.

-¿Jack? ¿Estás despierto?- le preguntó al joven que dormía en un futón al lado de su cama.

-Nop- suspiró el peliblanco, poniéndose boca arriba, colocando sus manos en su nuca, dándole a entender el niño que iba a escuchar lo que él diría.

-Jejeje. ¿Sabes? Es la primera vez que viene un amigo a comer y dormir en mi casa. ¡Hay que hacerlo más seguido!- sonrió Tagiru, volteándose para poder ver a Jack.

Al escucharlo, Jack hizo una mueca, bastante sonrojado.

-… La comida japonesa es bastante rica- mencionó, extrañando al joven- Cuando llegamos a Japón, Samanta aguantó en llevarnos a un restaurante de ramen por los buenos tiempos- recordó, rascándose la mejilla- Pero… La cena que sirvió tu mamá… fue mejor…-

Tagiru lo miró parpadeando unas veces, y comenzó a reírse por lo bajo, abrazándose el estómago.

-¡¿Qué tan gracioso es lo que dije?!- exigió saber Jack, todo rojo, sentándose de una- ¡¿Qué dije?!-

-¡E-Es que…! ¡Jack, eres demasiado tímido!- se rió divertido Tagiru, avergonzando más al peliblanco.

-¡Solo elogio la comida de tu madre! ¡No le veo el punto a reírse asíiii!- se defendió Jack, agarrando el futón por los nervios, pero no había caso. Tagiru no paraba de reírse- ¡ARG!- avergonzado, se acostó tapándose con la sabana- ¡BUENAS NOCHES!-

-¡Ah! ¡N-No te enojes, Jack!- le pidió Tagiru, intentando calmar a la risa, haciendo que el peliblanco se asomara, amurado.

-Y-Ya…- bufó el joven, mientras el niño, lentamente, dejaba de reírse de él, aunque costó mucho tiempo para que se calmara- ¿Al fin?- lo miró alzando una ceja, aun tapado por la sabana.

-L-Lo siento…- Tagiru se sentó, restregándose un ojo- O-Oye, Jack-

-¿Sí? Te escucho- habló el joven debajo de las sabanas, fastidiado.

-Es que… Es que siento que algo falta…- admitió el niño de mechón rojo.

Jack, algo fastidiado, se quitó la sabana del rostro, para ver que Tagiru estaba algo extrañado consigo mismo, por lo que suspiró, y miró al techo.

-Tal vez te quedó sabor amargo con todo esto- le sugirió, tomando su atención- Te rescatamos a ti y al resto de esos niños, pero ellos perdieron sus Code Xros. Viste como Forward lastimaba a Kokoromon, y Cuernomon perdió un brazo durante el combate. Sin contar también el hecho de que el gato de esa niña se volvió un cyborg, simplemente porque estuvo al borde de la muerte…- no pudo evitar suspirar pesadamente- Tagiru, esto no fue una victoria. Fue una victoria amarga-

-…- el joven miró sus piernas, preocupado-… ¿No te sientes mal con eso?-

-Más o menos…- admitió Jack- Si lo piensas, si no hubiera perdido contra Klinge la primera vez, tal vez no te habrían secuestrado a ti, ni a la niña, o la segunda vez, ese tipejo no hubiera llevado a Kokoromon con Forward, y ella no habría tenido que vivir una mala experiencia…- suspiró, rascándose la punta de la nariz-… Soy un asco-

-… Jack- Tagiru lo miró, sorprendido- ¡¿De qué hablas?! ¡Si eres genial~!- le señaló, con estrellas en los ojos y expulsando un poco de humo de la nariz, extrañando al peliblanco- ¡Yo ni siquiera puedo conducir una moto, ni pelear mano a mano como tú! ¡¿Y te consideras un pésimo combatiente?!-

-N-Nunca dije eso…- lo quedó mirando Jack, sintiendo que el niño fallaba al intentar animarlo- Además yo no peleo mano a mano, yo boxeo- le aclaró.

-¿Eh?- parpadeó Tagiru, sorprendido- ¡¿Tu boxeas?!-

-N-Nunca te has dado cuenta mi estilo de pelea, ¿verdad?- lo quedó mirando Jack, a lo que el niño negó varias veces con la cabeza- Me lo temía…-suspiró fastidiado.

-¡Que genial! ¡¿Quién te enseñó a boxear?!- preguntó Tagiru, entusiasmado.

-N-No es tan genial… Pero, bueno, me enseñó Luke- admitió el peliblanco, como si no fuera la gran cosa.

-Genial… ¡Genial! ¡Luke te ha entrenado a ti y a Samanta! ¡Quiero que me entrene a mi~!- admitió revolcándose de la emoción, haciendo que el joven lo quedara mirando, para después sonreír levemente.


Xros loader.

-Ese Tagiru…- bufó Gumdramon, sentado a espaldas de Betsumon, quien cocía varias telas a una gran velocidad, mientras los demás digimon dormían- Escandaloso-

-¡Vamos, Aniki~! ¡Anímese un poco~!- le pidió su amigo, mirándolo sonriendo, aunque el no mirar lo que hacía no provocaba que cometiera algún error- ¡Mañana será un gran día para todos! ¡Así descansamos de lo de hoy~!-

-…- Gumdramon lo miró un rato, para después inflar un cachete- ¡BHA! ¡No es como si me importara que el Rey se vaya a proponer a Kokoromon-sama!- se cruzó de brazos, sonrojado.

-No sea mentiroso, Aniki. Si no fuera así, ¿por qué mandó a V-mon-san con MetalTyranomon-san?- le preguntó el felino, señalando con su cola al dragón azul-grisáceo que dormitaba junto al digimon de metal, mostrando claramente varios rastros de saliva, como si lo hubieran mordisqueado como si de un juguete de hule se tratase.

-P-p-p-porque se lo merece, ese boca floja- murmuró molesto el pequeño dragón, haciendo reír por lo bajo a Betsumon.

Gumdramon desvió la mirada a la figura de su hermano, MidoriGumon, que dormía profundamente a unos metros, con sus heridas sanadas, pero sin signos de despertar.

Lo miró un rato, y después bajó la mirada, sin mucho ánimo…

¿Cómo debía actuar…? ¿Qué debía hacer…?

-Tagiru-san nos dijo que MidoriGumon-san lo salvó- mencionó Betsumon sin mirarlo, tomando su atención- ¿No es eso bueno, Aniki?- lo miró, sonriendo.

-…- Gumdramon meditó las palabras de su amigo-… No lo sé…- suspiró, apoyando su espalda con la del felino, quien se rió por lo bajo.

-¡Aniki~¡ ¡No le quedan esas caras largas~!- le aseguró Betsumon.

-¡No te burles!-

-¡Si~!- sonrió el felino, y terminó el traje con el que había estado trabajando- ¡Mire, Aniki~! ¡El vestido para mañana de Kokoromon-san~!-le mostró la prenda.

-¡¿EH?! ¡¿V-Vestido…?!- se sonrojó el pequeño, especialmente al ver lo que tenía el gato en sus manos.

-En verdad, yo ya tenía otro traje para Kokoromon-san para que deje de ocupar esas capitas. ¡Pero creo que me he superado con esto para la boda~!-

-¡Es una proposición, no una boda!-escucharon a Jack, callándolos- ¡Y dejen de gritar, que intentamos dormir!-

-¡Yo quiero ver el vestido~!-pidió Tagiru.

-¡Nop, Tagiru-san! ¡Lo verán mañana en la boda!- le aseguró el felino, haciendo que el joven que miraba el xros loader en la mesita de mesa junto al peliblanco hiciera puchero.

-¡ES UNA PROPOSICIÓN!- corrigió Jack, harto de toda la confusión, y con bastante sueño.

-¡Gumdramon! ¡¿Qué tal es el vestidoooo?!-preguntó Tagiru, entusiasmado.

-¡CÁLLATE! ¡QUIERO DORMIR!-y Jack le tiró la almohada al joven, tirándolo de la cama- ¡Mantente callado, o despertarás a tus padres!-

-¡PELEA DE ALMOHADAS!-sentenció entusiasmado Tagiru, y comenzó a escucharse el combate entre los jóvenes.

-E-Esos inmaduros…- murmuró Gumdramon, inflando un cachete, sin querer demostrar que también quería participar.

Betsumon se rió por lo bajo.

-Aniki~ Ahora solo me falta el traje para el Rey~- avisó, guardando con sumo cuidado la prenda en su bolsa verde, para comenzar a trabajar.

El pequeño lo miró, y no pudo evitar sonreír.


-… ¿Yuu?-

Damemon, quien había estado durmiendo en la habitación del joven, al darse cuenta que este se había ido, lo siguió, para encontrar al rubio de la cocina, con un vaso de leche en mano.

-Ah, lo siento, Damemon- se disculpó Yuu, acercándose a su amigo.

-Yuu, te equivocas si estás descalzo así-le señaló sonriendo Damemon, mostrándole las pantuflas que llevaba- Póntelas-

-Je, gracias- el niño no pudo evitar sonreír, y se puso las pantuflas.

-¿Qué haces aquí? ¿Tuviste un mal sueño?- se preocupó Damemon.

-No- le aseguró Yuu- Solo tenía sed- le señaló el vaso.

-Ya veo…- se alegró Damemon.

Ambos amigos se sonrieron, y se sentaron en el sillón del enorme departamento, iluminado solamente por la gran ventana que mostraba la luz nocturna de la ciudad.

-… Gracias, Damemon- sonrió Yuu al rato, extrañando al digimon- Por estar a mi lado, gracias-le agradeció.

-Te equivocas si piensas que me alejaría-le sonrió Damemon- Eres mi amigo, Yuu-

El rubio sonrió agradecido, y tomó un sorbo de leche.

-¿Cómo se encuentra DarkKnightmon?- preguntó, algo preocupado.

-Está descansando como los demás-dame- sonrió el digimon blanco- Nos ayudó mucho hoy-recordó, a lo que su amigo sonrió, agradecido con el caballero negro.

-Sí…- Yuu miró la ventana que iluminaba el salón-… ¿Estuvo bien…?-

-¿Qué cosa?- se extrañó Damemon.

-… ¿Impedir que Rapidmon… vengara a Pegasusmon…?- se entristeció el rubio.

-… Yuu- se sorprendió Damemon, para después mirar el piso-… Yuu, eres un buen niño-dame- sentenció, sorprendiendo al joven.

-¿Damemon?- murmuró Yuu.

-Te preocupas por los sentimientos de Rapidmon contra Forward. Sabes que él se sentiría bien si vengara a Pegasusmon, pero no te equivocas cuando piensas que sería lo incorrecto para él…- sentenció el digimon, sonriéndole al sorprendido niño- Eres un buen niño, Yuu- repitió, sin dejar de sonreír.

-… Damemon…- el joven miró agradecido a su amigo, y apoyó su hombro en el de él, haciéndolo sonreír-… Eres un buen compañero, Damemon- le aseguró-… Un buen amigo-dame-

-Jejeje- el digimon no pudo evitar reírse.

-Por cierto…- Yuu lo quedó mirando, extrañándolo- ¿Blanquito, bonito, pachoncito y graciosito?- recordó, dejando en blanco a su amigo.

-¡No soy pachoncito-dame!-aseguró ofendido Damemon- ¡Misty-chan se equivoca! ¡En esta forma tengo apariencia y peso igual al resto de los Damemon! ¡Te equivocas si piensas que estoy gordo-dame!-pataleó un poco, avergonzado.

-Lo siento, lo siento- se disculpó con una gota en la cabeza- Pero no me vas a negar que Misty-chan te quiere mucho, ¿no?-

-…- Damemon, con los cachetes inflados por la vergüenza, asintió varias veces, haciendo sonreír a Yuu.


-¡JAJAJAJAJAJAJAJA!- Gaiomon, de tanto reírse, se tiró al piso, abrazándose el estómago.

-No le encuentro lo gracioso a esto- Mercurymon lo miró reprobativamente, negando con la cabeza.

-B-Bueno, yo sí…- admitió Ranamon, quien miraba divertida a Luke tirado en el piso, a algunos metros de donde estaban los digimon de Jäger en el jardín, frente a una Samanta que parecía bastante enojada.

Luke, bastante moreteado, se levantó costosamente, solo para recibir un tirón de orejas por parte de la joven de lentes.

-V-Vamos, Samanta-chan- le pidió Nene, algo nerviosa al igual que Ryouma, mientras Kiriha, cruzado de brazos, prefería no meterse.

-¿Nada de que vamos?- la miró de reojo Samanta, con cara de malas pulgas, agarrando de las orejas a Luke, incomodando a la joven- Me quedaban reservadas 30 granadas, 14 lanzacohetes, dos paquetes de municiones de esas grandes, un francotirador, una espada de data de reserva, pistolas silenciosas, escudos- contó, incomodando más a Nene- Y todo el cuidado que les di se fue a la basura porque al lindo se le ocurrió la gran idea de darle todo mi arsenal a un gato robótico- miró a Luke, tirando más de su oreja.

-Pobre Luke, pero eso pasa cuando haces enojar a una mujer. ¿No, Belzebumon?- Mervamon miró a Nene, o específicamente al xros loader lavanda, del cual salió una tos por parte del digimon alado, haciendo sonreír nerviosa a la joven.

-M-Me sorprende que se deje castigar- admitió Ryouma, nervioso.

-Él sabe por qué hizo lo que hizo- le aseguró Slayerdramon, acercándose, rascándose la cabeza- Incluyendo que lo que haría molestaría a este grado a Samanta- suspiró levemente- Bueno, al menos con esto ella puede desestresarse un poco- admitió, dejando pensativo al peliplateado.

-Samanta- la llamó Kiriha, haciendo que soltara la oreja de Luke, quien se la sobó, intentando ordenarle el pelaje.

-Sí, ahora que Luke llegó, podemos darnos cuenta de la situación en la que estamos…- meditó Samanta- Así que Code Xros…-

-Es horrible lo que le hicieron a todos esos niños- murmuró Nene, a lo que la serpiente de Mervamon gruñó, mostrando su enfado.

-… Sí…- asintió levemente Ryouma.

-No, es lo que estaba esperando- sonrió Samanta, sorprendiéndolos, a lo que Kiriha frunció el ceño. Los digimon se miraron entre sí, algo confundidos- Ahora es nuestra oportunidad de dar nuestro movimiento-sentenció.

Luke asintió, de acuerdo con ella.

-¡No asientas con la cabeza y dinos qué demonios sucede!- le ordenó Gaiomon, tirándole una piedra a la liebre, quien la esquivó inclinando la cabeza.

-El Proyecto Iluminati necesita los Code Xros por una simple y pura razón- le explicó Slayerdramon, tomando su atención- Un viaje de ida y vuelta a Digimon Land para un batallón completo de soldados y Kopierer-

-¡¿Ya están listos entonces?!- se sorprendió Delta A- ¡Pensé que necesitaban un Bakomon para ir!-

-Aun no lo tienen- le aseguró Samanta, seria- Los Bakomon trabajan en Digimon Land para llevar a niños, con o sin xros loader, a pasar un buen rato. Solo niños, si sienten la presencia de algún adulto, desaparecen de inmediato-

-¿Por qué solo niños?- se sorprendió Nene.

-Los Bakomon nacieron de data infantil- le explicó Mervamon, tomando su atención- En el Mundo Digital se les consideran los Guardianes de los Infantes. Suelen ser los que cuidan a los digimon rookie en las escuelas u orfanatos-

-¿Hay orfanatos en el Mundo Digital?-Ryouma no pudo evitar no sorprenderse.

-Ryouma, aún hay digimon de mi etapa o menores que perdieron a sus familias en la guerra- le explicó tristemente Jagamon, acurrucando su cabeza en su cabellera plateada-… Como yo…-

El joven abrió los ojos, sorprendido, para después acariciarle la cabeza, haciendo que el pequeño cerrara los ojos, disfrutando la caricia.

-Y están los digimon que nacen de data que deben ser cuidados desde el Digitama hasta que tengan la edad suficiente- agregó Greymon.

-Tú naciste así, ¿no?- le preguntó Kiriha, pero el digimon negó.

-También nací de una familia-le respondió, sorprendiéndolo un poco.

-Eso no importa- aseguró Samanta, sin mirarlos- El punto es que, si el Proyecto ahora tiene a su disposición una cantidad más o menos grande de Code Xros, solo les falta el Bakomon que los guíe-

-Todos son adultos. Los Bakomon no se acercaran a uno de ellos- le recordó Mercurymon.

-… Lo sé, pero no les costaría mucho conseguir ayuda de un cazador o un niño para poder capturar a uno- le señaló Samanta, preocupándolo- Pero aun así, eso ya me lo esperaba-

-Entonces, ¿cuál es el momento que esperábamos?- preguntó Ranamon, aun sin entender.

-El Proyecto Iluminati está concentrado específicamente en capturar a todos los digimon de Digimon Land- le explicó Samanta, seria- Dejando de lado el hecho de que le queda muy poco tiempo para el Eclipse, por lo que deberían concentrarse en capturar al Rey y a la Hikari, y conseguir el Darknes Loader- le señaló, sorprendiéndola como a los demás, a excepción de a Kiriha, Slayerdramon y Luke, quien aún se acariciaba la oreja tironeada- Contando también la parte de Apocalymon en el Mundo Digital- miró de reojo a Ryouma, quien bajó la mirada, preocupado- Lo que nos deja en claro que ya deben de estar preparados para eso, y solo necesitan conseguir los suficientes digimon para convertirlos en Kopierer-

-¿Para qué los quieren convertir en Kopierer?- le preguntó Nene, haciendo que ella la mirara de reojo.

-… Escucha, Amano. Ellos necesitan los dos virus solitarios originales que ahora mismo resguarda Luke- le recordó- Les servirán como datos unificadores para las partes de Apocalymon, pero, aunque se vayan a concentrar en el Darknes Loader, no pueden unificarlos así como así sin un elemento-

-¿Elemento?- se extrañó Jagamon.

-¿A qué te refieres con eso?- la miró curiosa Mervamon.

-Una máquina, ¿verdad?- sugirió Kiriha, serio.

-… Un prototipo…- contestó Luke, tomando la atención de todos-… De la puerta final-

-¿La qué?- se extrañó Gaiomon, mientras los demás digimon se quedaban sorprendidos.

-¡Puerta Final!- le gritó un DemiDevimon.

-¡Con la que sellaron al pájaro asado y al moooooooooooooooo!- le gritó un Piximon.

-¡GHA! ¡Malditos voladoras…!- se enfureció Gaiomon, pero después parpadeo- ¡¿EH?! ¡¿ESA COSA?!- miró sorprendido a Luke, quien asintió.

-O-Oye…- se quedó sorprendida Mervamon, y junto a Nene intercambió una mirada de sorpresa.

-¿No servía para separar el alma y cuerpo de un monstruo?- le recordó Aquilamon, serio.

-… Sí…- asintió Luke-… Pero Apocalymon es el medio entre un Digimon y un Monstruo…- murmuró, haciendo fruncir el ceño al ave-… Visdom lo sabe… Sabe que la Puerta Final puede ser ocupada de manera inversa, y como no posee a Colgante para darle energía, usara a los Kopierer que planean crear con los digimon que habitan Digimon Land-

Los digimon se quedaron en silencio, frunciendo el ceño, preocupados.

-… ¿Por qué no atacan nuestro mundo?- murmuró Seadramon, serio.

-Porque sería avisarles que tienen un enemigo allá afuera- le explicó Kiriha, cruzándose de brazos.

-Que mal que Shoutmon y los demás no se han podido contactar con el resto- suspiró Mervamon.

-Tsch. Creo saber muy bien por qué el Chibi no se llevó un comunicador digital a este mundo- murmuró molesto Greymon, tomando la atención de la digimon.

-¿Acaso…? Oh~ ¿Lo hizo por esa ley?- sugirió Mervamon, sonriendo divertida.

-¿Ley?- parpadeó Jagamon, sin entender de lo que hablaban.

-Ese idiota…- el tiranosaurio miró para otro lado, sin poder creer que Shoutmon, para evitar ser perseguido por los Ministros por el asunto del matrimonio, no se llevó nada que lo comunicara con el mundo humano…

-Ahora lo entiendo, Samanta- Kiriha miró de reojo a su prima, quien frunció levemente el ceño-Si están centrados solamente en Digimon Land, significa que ya tienen a alguien trabajando en el Mundo Digital para conseguir la tercera y última parte de Apocalymon- eso sorprendió a los digimon, incluyendo a Slayerdramon, Mervamon y a Greymon.

-Sí, mis sospechas se confirmaron cuando Gaiomon apareció, en el rescate de Saburo, Shademon, y hoy, LadyDevimon- recordó seria Samanta- Esto significa que pueden tener a más de un digimon de su parte, que sienta rencor por lo que vivió su pueblo en las guerras, detestan el mandato pacifico de Shoutmon, o solo desean volverse estúpidamente poderosos- apretó su puño, seria- Y esté ahora mismo buscando la manera de escabullirse en el Castillo del Rey, para obtener el tan preciado Digitama-

-No…- murmuró Ryouma, tomando su atención- ¡No pueden hacer eso! ¡Astamon…! Él…- intentó explicarse, nervioso.

Samanta lo miró, seria.

-… Cuando Tagiru y Arresterdramon cazaron a Quartzmon, es muy probable que los datos de Astamon se hayan reseteado-le aseguró, seria-… Si se libera de esa oscuridad que lo mantiene inactivo, renacerá, pero sin memorias de su vida, incluyéndote-

Ryouma abrió los ojos, sorprendido, y bajó la mirada…

Astamon… ¿Ya no lo recordaría…?

-... Ryouma…- lo miró preocupado Jagamon.

Nene también lo miró, preocupada, y después a Samanta, quien había puesto su mano en la gema colgada a su cuello, haciéndola brillar en un tono verdoso, alejando el brillo de su pecho, permitiéndole tomar la forma de la guadaña con la que había derrotado anteriormente a Gaiomon.

-Ahora que está confirmado que el Proyecto tiene sus ojos puestos solamente en Digimon Land, descuidando sus otros objetivos, y que comprobé que ustedes al menos no han perdido la práctica en combate en mi receso, considero que estamos listos para partir- aseguró Samanta, mirando a los digimon de reojo.

-¿Partir?- se extrañó Frigimon.

-¿A dónde?- le preguntó Ranamon.

Samanta la miró, y después a Luke, quien asintió.

La joven de lentes miró al frente, apretando el bastón de la guadaña, y respiró profundo, ya que sería la primera vez que ocuparía semejante poder.

"Cuento contigo, Vida" abrió los ojos, decidida.

Entonces, el filo de la guadaña se volvió de un rojo escarlata, sorprendiendo a los presentes.

-¡¿Eso no es…?!- se quedó sorprendida Mervamon.

Luke frunció el ceño, y abrió los ojos al darse cuenta que un poco de vapor salía de las manos de Samanta, quien se mordió levemente el labio.

-¡Samanta!- se dio cuenta Slayerdramon, preocupado, acercándosele junto a Kiriha.

-… Detente, lo haré yo- Luke se le acercó, pero ella negó, deteniéndolo a él y a los otros dos.

-Yo ya sé… Sé que las llamas de la Pluma del Fuego queman a los que tengan oscuridad…- le aseguró Samanta, sonriendo forzadamente-Idiota, si a mí me quema las manos, a ti te incineraría los brazos o algo así, ¿no?- lo miró de reojo, haciéndolo fruncir el ceño.

-Samanta-chan…- murmuró Nene, preocupada, y se sorprendió como los demás al notar como ella era rodeada de aura roja.

"Esto… Realmente quema…" la joven frunció el ceño, sudando un poco, sintiendo el calor que brotaba en el mango de la guadaña, quemando sus manos "Supongo que tu… también podrías ocupar este poder sin problemas, si Vida te lo permite como lo hizo Naturaleza para que me salvaras, ¿o no, idiota?" no pudo evitar sonreír levemente.

Respiró hondo, y levantó la guadaña, provocando que de su filo escarlata salieran unas llamaradas que provocaron que los presentes se taparan con los brazos, sorprendidos.

-¡E-Esto es…!- se sorprendió Mercurymon.

-¡Calor! ¡Mucho calor! ¡Calooooooor!- se quejaban los DemiDevimon y los Piximon, cayendo al piso, mientras Frigimon retrocedía unos pasos al igual que Seadramon, siendo ellos débiles al fuego, y ese era uno que jamás habían sentido.

-Es un fuego de gran temperatura- murmuró sorprendida Mervamon, protegiendo a Nene y a Ryouma de algunas llamaradas.

Greymon, protegiendo a Kiriha con su cola, frunció el ceño, pensando lo mismo que Mervamon.

-Tsch- Gaiomon frunció el ceño, sin gustarle en lo absoluto todo ese truquito de magia.

Samanta frunció el ceño, y, aguantando las quemaduras en sus manos, hizo un tajo al aire con la guadaña, haciendo que, para sorpresa de los presentes, las llamaradas se concentraran como una línea en medio del aire, comenzando a formar el borde de un enorme circulo.

Del interior de la figura se formó un resplandor, y, cuando se apagó, se pudo apreciar como del círculo de fuego aparecía un portal al Mundo Digital…


Caminando por las calles solitarias de la ciudad, el Relojero se detuvo y miró al cielo, frunciendo levemente el ceño…

Había tenido un extraño presentimiento…

- Sir Watchmaker?-escuchó, y miró acercarse cautelosamente por un techo a Red Vagimon, quien tenía puesto un cinturón donde llevaba el xros loader de su compañero humano.

-Ah, Red Vagimon. Me alegra verte- sonrió el anciano, viendo como aterrizaba el digimon a su lado.

-I finished delivering xros loader...- informó Red Vagimon.

-¿A todos?- le preguntó, a lo que él asintió- Gracias. Disculpa tener que confiarte esto, pero sabes que estamos corto de tiempo-

-I know…- le aseguró el digimon-Excuse me… Is anything known about Kai?-preguntó, preocupado.

-Lo lamento, pero no he podido conseguir información de Kai-kun- se disculpó el relojero, también preocupado por la desaparición del niño.

-I see... Thank you for your concern-a pesar de su preocupación, Red Vagimon le agradeció al anciano, ya que sabía que también aquel hombre estaba preocupado.

-No es nada… Ah, por cierto. Parece que MidoriGumon estará un tiempo con su hermano, ¿te molesta?-le preguntó, sin extrañarse que el digimon se sorprendiera con la noticia.

-No. Actually, I'm glad that MidoriGumon will spend time with him-admitió, contento- He appreciates his younger brother-aseguró.

Lo que dijo dejó meditativo al Relojero, quien volvió a mirar el cielo nocturno.

-… Sí… A veces, los hermanos mayores quieren mucho a sus hermanos pequeños…- murmuró, serio.

- Sir Watchmaker?-se extrañó Red Vagimon.

-¡No es nada, no es nada~!- aseguró el anciano, extrañándolo más- Bueno, concluí el asunto que tenía con Sky-chan, y ya terminaste de repartir los demás xros loader, así que podemos dar por terminado el día. Vamos a descansar, y mañana seguiremos buscando pistas sobre Kai-kun, ¿te parece?- le sonrió.

-All right!- se alegró Red Vagimon.


Residencia Kudou.

-¿Eh?- Yuno, quien entró al salón llevando una frazada, se detuvo en el umbral, extrañada.

Había sentido una energía especial, que no había sentido en muchos años…

La energía de una de las plumas…

"¿Luke...?" se preocupó un poco, pero después negó, sonriendo, sabiendo que no debía preocuparse por las decisiones de su viejo amigo… Aunque eran cuestionables sus métodos.

Sonrió, y, sin más, se acercó al sillón del salón, donde se encontraban sentados Shoutmon y Kokoromon, ambos durmiendo profundamente.

La V-mon, con su capa puesta, apoyada en el hombro del dragón rojo, se acurrucó un poco, aferrándose inconscientemente a la chaqueta roja que la tapaba. Cualquiera diría que alguien se la puso al ver que se quedó dormida, para protegerla del frío.

Seguramente fue Shoutmon.

Yuno sonrió contenta, y cubrió a ambos digimon con la sabana.

Aun recordaba lo emocionada que se puso al saber que, no solo la parejita había resuelto el problema que tenían, ¡sino que también iban a proponerse, o sea, se irían a casar~!

¡Obviamente ella también se metió en el asunto, y mañana iba a arreglar todo para el tan esperado momento~! ¡Y lo mejor era que Taiki apoyaba su papel en la proposición~!

La volvió en si el que Shoutmon, sin despertar, acomodara mejor su mentón en la frente de la digimon, quien se acurrucó un poco más, ambos durmiendo profundamente.

Volvió a sonreír, contenta de que todo volviera, al menos con ellos, a la normalidad.

Se iba a retirar, pero se extrañó que cierto delantal rosado estaba tirado en uno de los bordes del sillón.

Lo tomó, bastante extrañada, ya que debería estar colgado... ¿o lo habían sacado…?

Miró divertida al dragón rojo, que dormía sin notar la miradita que le pegaban.

¿Acaso había hecho que Kokoromon-chan se vistiera con eso~?

Lo iba a averiguar, y si era necesario, darle unos concejitos~


Los digimon y humanos, en aquel enorme jardín de la mansión abandonada, miraban sorprendidos el portal al Mundo Digital abierto por la Jefa.

Pero tomó la atención de todos el que Samanta hizo desaparecer la guadaña, haciendo que la gema volviera a colgar en su cuello, para después perder el equilibrio y casi caer si Luke no la toma en brazos a tiempo.

-¡JEFA!- los digimon de Jäger se les acercaron, asustados, a excepción de Gaiomon, quien miraba sorprendido el portal.

-¡Samanta-chan!- Nene y Ryouma se les acercaron, junto a Kiriha y Slayerdramon, mientras Luke ayudaba a la joven a sentarse.

-N-No hagan… escandalo…- murmuró Samanta, con los ojos fuertemente cerrados, apoyada en la liebre de ojos rojos, quien tomó con sumo cuidado una de sus manos quemadas.

-Samanta…- Kiriha se agachó a su lado, serio.

-No hagas escandalo…- repitió la joven de lentes, mirándolo cansadamente- N-No te vienen-

Ante eso, el rubio frunció levemente el ceño.

-DemiDevimon, vayan por vendaje-les ordenó Slayerdramon.

-¡Sí!- los digimon voladores fueron a la mansión de inmediato.

-¿Q-Qué fue lo que pasó?- preguntó Nene, nerviosa.

-Eso es un camino a nuestro mundo…- le señaló Greymon, observando con el ceño fruncido el portal.

-… Samanta abrió un portal con el poder de Vida- murmuró Luke, mirando de reojo a Nene- Pero su poder reaccionó negativamente con ella-

-¿Negativamente…?- se preocupó la joven.

-…- Samanta entrecerró los ojos, seria- Suficiente explicación, no tenemos tiempo para esto- aseguró, levantándose, mientras los DemiDevimons llegaban con las vendas, las cuales tomó Kiriha y la miró, serio- Arg, bien- fastidiada, le mostró las manos quemadas, por lo que su primo comenzó a vendarlas.

Ante eso, Slayerdramon no pudo evitar sonreír levemente, cruzándose de brazos, mientras Greymon también sonreía de lado.

-Entonces, ¿ya es hora de volver?- murmuró Birdramon, mirando el portal al Mundo Digital, algo preocupada.

-Sí…- asintió Aquilamon, acariciando su cabeza con la de ella, dándole ánimo.

-…- Slayerdramon miró a los jóvenes y a Luke, serio, para después mirar a sus compañeros digimon, que miraban algo preocupados el portal, ya que, después de todo, habían vivido cinco años lejos de su mundo- Haremos dos grupos- les informó, tomando la atención de estos- Uno acompañará a Samanta, a Kiriha, Ryouma-kun y Nene al Mundo Digital, y el otro se quedará con Luke en este lado-

-¡¿Eh?! ¡¿Luke no nos acompañará?!- se quedó sorprendida Ranamon.

-… Visdom sabe que a Kokoromon y Sky se les aplicó el antídoto porque Forward lo descubrió…- murmuró Luke, mirándola de reojo- Comenzará a buscarme porque sabe que soy el único que puede resguardar los virus solitarios originales-

-Tsch, viejo metiche- Ranamon infló un cachete, amurada, a lo que Seadramon le dio unas palmaditas en la cabeza con su cola, suspirando un poco.

-Oh, entonces, viejo. Propones que un grupo se quede aquí, siendo una especie de distracción para Visdom, mientras el otro grupo pasa unas vacaciones en el Mundo Digital, ¿no?- preguntó Gaiomon, quien, de brazos cruzados, los miraba a unos metros, fastidiado.

-No iremos de vacaciones- le aseguró Kiriha, terminando de vendar las manos de Samanta, mirándolo de reojo- Iremos a detener a los digimon que estén conspirando para obtener el Digitama de Quartzmon, y si es posible, evitar que hagan un movimiento-

-Pero si lo hacen, nos aseguraremos que se arrepientan de disturbar la paz en nuestro mundo- aseguró Greymon, gruñendo levemente, a lo que el samurái miró para otro lado, bufando fastidiado.

-Ustedes los de Jäger… Antes pensaba que eran un grupo serio, pero ahora veo que solo hacen el trabajo sucio por el estúpido Rey- bufó Gaiomon, fastidiado- Ah, que decepción- suspiró exageradamente.

-¡Repítelo, canoso!- le gritaron los DemiDevimon y los Piximon, abalanzándosele, tirándole del cabello.

-¡ARG! ¡NADIE SE METE CON MI PELO!- y el samurái los mandó a volar de un puñetazo, lanzándolos contra la pared.

-Ah…- Delta A negó con la cabeza- Slayerdramon-san, ¿puedo estar en el grupo en el que no estén ellos?- pidió, señalando a los seis digimon alados que caían resbaladizamente por la pared, haciendo sonreír un poco a Mervamon al ver lo gracioso y tiernos que eran.

-Oye. Ambos sabemos que los Piximon y DemiDevimon pueden ser algo exuberantes, pero son buenos en combate- lo quedó mirando su maestro.

-¡La última vez que hice equipo con ellos terminé aplastado por un edificio, por culpa de ese!- se explicó el dragón azul, señalando a Gaiomon, quien se señaló, extrañado- ¡Sí, tú! ¡¿No te acuerdas acaso, tarado?!- le gritó enfadado.

-Ah- el samurái chocó su puño con su palma, recordando aquel incidente- Cierto, cierto. Realmente me sorprendí esa vez que yo, estando malherido, pude derrotar a siete miembros de Jäger de una- admitió, ofendiendo a Delta A- Vaya, vaya. ¿Son tan débiles, o es que yo soy muy hábil?- se preguntó, algo jactancioso.

-Aun no puedo creer que ese es el tipo que nos dio tantos problemas- le murmuró Mervamon a Greymon, mientras los demás se quedaban mirando fastidiados al samurái que se reía por lo bajo de sus propios logros.

-Tsch, imagínate yo- bufó Greymon, fastidiado.

-No es que seas hábil- le aseguró Samanta, acercándose al digimon, deteniendo su risa contenida- Es que esos son unos débiles-

-¡¿SAM?!- la quedó mirando ofendido Delta A.

-Esa vez no lograste controlar el genio de los Piximon y los DemiDevimon, por lo que fueron un blanco fácil para un tipo como este- Samanta lo miró, señalando con su pulgar vendado a Gaiomon, quien asintió varias veces hasta entender la indirecta de la joven.

-¡Pero esos son unos incontrolables!- se defendió Delta A.

-Tú también estabas así porque te molestaba que este tipo casi me empalara a mí y a Kokoromon, así que no intentes excusarte en tus compañeros- lo calló seria Samanta, haciendo que el dragón se quedara en silencio. Gaiomon miró de reojo a la niña- Si aprendes a controlarte, podrás derrotar hasta a tipos como este- le aseguró, sorprendiendo a Delta A, y enfadando a Gaiomon al señalarlo con su pulgar.

-¡Deja de llamarme ESTE!-exigió el samurái, bastante ofendido.

-Los grupos los planee tanto con Slayerdramon y con Luke, así que espero que puedan comprender por qué los escogimos- explicó Samanta a Jäger, ignorando al digimon detrás de ella.

-¡¿ME ESTÁS…?!- la miró enfadado Gaiomon, moviendo sus manos como si quisiera estrangularla ahí mismo.

-Nos acompañaran al Mundo Digital Seadramon, Mercurymon, Frigimon, Aquilamon, Birdramon, y los seis payasos de allá- informó Samanta, haciendo que los digimon nombrados asintieran, incluyendo a los mareados Piximons y DemiDevimons- Los que apoyaran a Luke en este lado serán Delta A, Ranamon, y Gaiomon- miró a los tres digimon- Claro está, que Slayerdramon nos acompañará- agregó, mirando al dragón plateado, quien asintió, de acuerdo.

-¡¿EH?!- se quedaron en blanco Delta A, Ranamon, y hasta Gaiomon, extrañando a Nene, Ryouma y Jagamon, quienes parpadearon sorprendidos por la sincronía, al igual que Luke, quien comenzó a meditar.

Samanta los miró fastidiada.

-¡¿POR QUÉ YO CON ÉL?!- Delta A señaló a Gaiomon, mirando atónito a la joven de lentes, quien, con los ojos cerrados, intentaba mantener la paciencia.

-¡¿QUIÉN TE CREES QUE ERES PARA DARME ÓRDENES?!- le gritó ofendido el samurái, sin darse cuenta que la paciencia de la niña estaba llegando a su punto culmine.

-¡SAMY! ¡¿POR QUÉ SOLO NOSOTROS TRES?! ¡SOMOS MUY POCOOOS!- le señaló Ranamon, sin poder creer en esa injusticia.

… Y la paciencia llegó al punto culmine…

-¡CIERREN LA BOCA! ¡¿CÓMO QUIEREN QUE LES RESPONDA SI GRITAN COMO IDIOTAS?!- los calló Samanta, haciéndolos retroceder bastante.

Las orejas de Luke se agacharon un poco, demostrando que hasta a él le afectó el timbre de voz de la joven de lentes, haciendo sonreír incomoda a Nene, mientras la liebre sacudía un poco la cabeza, para orientarse.

-Samanta puede ser paciente en muchas cosas, pero no cuando se produce un escándalo- sonrió Birdramon, con una gota en la cabeza.

-Oye, Kiriha…- Greymon se inclinó un poco, acercándose a su compañero, extrañándolo-… Al menos tú no tienes ese carácter- admitió un poco aliviado, incomodando al rubio.

-Delta Arresterdramon, me importa un bledo si te gusta o no estar en el mismo equipo que Gaiomon- le aseguró seria Samanta al digimon de lentes negros- Deberías saber que, no importa si te agrada tu compañero, el asunto es que ambos utilicen satisfactoriamente sus poderes para cumplir las misiones, ¿me equivoco?-

-… Sí- admitió de mala gana el dragón morado.

-¡Eso no importa! ¡Deja de darme órdenes como si fuera de tu pandilla de locos!- le exigió enfadado Gaiomon, echando humo de la cabeza.

-¿De qué hablas?- lo quedó mirando Samanta, fastidiada- Si tú eres de Jäger-

-…-el samurái parpadeó unas tres veces-… ¿Ah…?-

Los demás se quedaron mirando a Samanta.

-¡¿EEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-

-¡¿EN QUÉ MOMENTO ME METÍ!?- exigió saber enfadado Gaiomon.

-Cuando nos acompañaste a este lugar- suspiró Slayerdramon, rascándose la cabeza, a lo que Luke asintió, de acuerdo.

-¡Momento! ¡¿Ustedes sabían de esto?!- los miró Mervamon, algo molesta.

-Se llama lógica- le aseguró Samanta- Gaiomon está bajo mi cuidado, y es entrenado por Slayerdramon. Además que protegió a Sky y a Wizardmon. Eso es suficiente para ser de Jäger-

Lo que dijo hizo que el samurái la mirara, sorprendido.

-Al menos pudiste habernos avisado de eso…- la quedó mirando Mercurymon, extrañándola- No todos vamos a tu ritmo, Jefa- le explicó.

-… Sí…- admitió Samanta, algo pensativa- Lo tendré en cuenta-

-¡Pues claro!- le pidió Jagamon- ¡Esto me ha dejado sin habla!- se amuró, haciendo sonreír a Ryouma.

-…-Kiriha meditó, y miró serio a su prima- Samanta ¿Estás segura de esto?-

-Sí-

-Ese digimon es un criminal en el Mundo Digital- le recordó serio Greymon- Ha asesinado a muchos digimon, y ya sabes lo que ha hecho contra el Chibi- frunció el ceño, serio.

-¿Y a mí qué me importa?- le preguntó seria Samanta- ¿Qué acaso quieres que me consiga un pañuelo y comience a lloriquear por todos esos digimon muertos? No inventes- le pidió, sonriendo levemente, haciendo fruncir el ceño al Ministro- Me da lo mismo el pasado de Gaiomon, al igual que sus acciones. Si me importara ese tipo de cosas, ¿cómo podría siquiera mirar a la cara a Luke, o a Slayerdramon?- le pidió saber, sin dejar de sonreír, a lo que tanto el dragón plateado como la liebre fruncieron levemente el ceño- Luke asesinó a miles de humanos y monstruos en la guerra de su mundo y no me importa. Slayerdramon tuvo que eliminar digimon en las Xros Wars para poder sobrevivir, y tampoco me importa… Así que, ¿por qué me debería siquiera importar lo que ha hecho Gaiomon? Me da lo mismo esos asesinatos, me da lo mismo esos intentos de asesinatos a Shoutmon, me da lo mismo todos esos digimon que conseguía para Visdom, me da lo mismo todo eso- le aseguró, seria- Él ahora está bajo mi mando, y si tu o alguno de los Ministros intenta algo contra él, te metes con Jäger, y si te metes con Jäger, buscas una guerra- sentenció fríamente.

El digimon frunció levemente el ceño, al igual que Kiriha.

-Samanta-chan…- murmuró Nene, algo sorprendida, pero después sonrió al ver lo que ella hacía por el bien de sus compañeros.

Gaiomon escuchó en silencio todo lo que dijo la joven de lentes, y la miró, serio.

-… Oye-

-No volveré a responder algo que me acaban de preguntar- lo calló de inmediato Samanta, sorprendiéndolo un poco- Puedo entender que el hecho de que te acepte bajo tus circunstancias te sorprenda bastante, pero eso me da lo mismo- lo miró de reojo- Sky y Wizardmon querían que fueras de Jäger, así que respetaré la decisión de ambos. ¿Te molesta acaso?- alzó las cejas, esperando su respuesta.

-…- Gaiomon la miró un rato, para después chasconearle el pelo, dejándola extrañada- Lo sabía. Eres una asesina igual que yo-le comentó, serio.

Lo que dijo sorprendió a Nene y a Ryouma, aunque los miembros de Jäger bajaron un poco la mirada.

-Sí, lo soy- le aseguró seria Samanta- Prefiero mancharme yo las manos que permitir que Bearmon y los demás lo hagan. Incluso Luke- admitió, restándole importancia.

-¿Q-Qué significa eso…?- murmuró Ryouma, sorprendido.

-Pensé que tenían prohibido matar… humanos…- murmuró Mervamon, mirando a Slayerdramon.

-… No es la primera vez que nos enfrentamos a digimon que siguen los ideales de Salamandra- les aseguró el dragón plateado, serio- Samanta no quiere que tengamos el peso de matar a un digimon, siendo nosotros digimon, y no quiere que Luke vuelva a asesinar… Así que ella se encarga de eliminar a los digimon enemigos- cerró los ojos con pesar.

Eso dejó sin habla a los dos jóvenes junto con la digimon.

-S-Samanta-chan…- murmuró con un hilo de voz Nene, mirando a la joven, quien simplemente se acomodaba el pelo, fastidiada.

-¡¿Pero si es tan solo una niña?!- lo miró enfadada Mervamon- ¡¿Ustedes han permitido que se manche las manos de esta forma?!- miró a los demás digimon.

-No nos gusta que haga eso- le aseguró de inmediato Mercurymon, con el temblante sombrío.

-Pero ella misma nos lo ha dicho…-murmuró serio Seadramon- No le importa que nos guste o no, impedirá que volvamos a matarnos unos con otros como si hubiéramos regresado a la guerra de Bagramon…- entrecerró los ojos.

-Pero…- se entristeció Nene.

-Los digimon renacen- le dijo Samanta, mirándola fastidiada, sorprendiéndola- Incluso si matara ahora a Gaiomon, él renacería tarde o temprano, así que no le veo el drama-

-¡¿Por qué me pones de ejemplo?!- exigió saber ofendido el samurái.

Kiriha, quien ya era consciente de todo, miró a los digimon, serio…

Tal vez por eso Slayerdramon y los demás digimon de Jäger sentían tanto aprecio y respeto a Samanta, porque ella ponía la seguridad, la integridad, y la vida de todos ellos antes que la de ella.

Tenían un lazo diferente al del Xros Heart.

El Xros Heart estaba unido por amistad, confianza y bondad.

Jäger estaba unido por respeto, aprecio, y sacrificio…

Miró de reojo a Luke, quien tenía la cabeza gacha, serio…

Por eso él se empeñaba tanto de que su prima lograra mantener lo más cercano a una vida normal para una niña de trece años… Porque ya había perdido la inocencia de una niña de trece años…

-Y, Ranamon- llamó Samanta, sobresaltando un poco a la digimon- No son solo ustedes tres los que estarán con Luke. Recuerda a Jack, Wizardmon, Sky, Bearmon, y Saburo. Tal vez estén de baja, pero eso no significa que no puedan darles una mano. Así están los dos grupos equilibrados-

-Ah- se alegró la digimon azul oscuro- Que alivio… Ya me veía haciendo todo el trabajo, porque aquí a esperar que estos hombres muevan siquiera un dedo…- dejó la frase al aire, sonriendo con ironía.

-¡¿QUÉ ES LO QUE NOS INTENTAS DECIR?!- la quedaron mirando Delta A y Gaiomon, ambos ofendidos.

Samanta los quedó mirando, y no pudo evitar sonreír levemente, pensando que eran unos payasos.

En eso, unos guantes negros cayeron en su cabeza, por lo que miró fastidiada a Luke, quien, a su lado, le señaló las prendas que le acababa de dar.

-Ya sé, ya sé. Estamos cortos de tiempo- bufó fastidiada, poniéndose los guantes negros- ¡Que los digimon que nos acompañaran entren a los xros loader!- ordenó a los jóvenes- No tengo ganas de perder a alguno en el viaje.

-Je, sabemos que nos quieres mucho. Eres tan linda para ocultar esos gestos- sonrió Mervamon, fastidiando a la niña, aunque Nene sonrió con una gota en la cabeza, entrando a su compañera al xros loader para evitar cualquier conflicto.

-Vamos, Ryouma- le sonrió Jagamon al rubio, haciéndolo sonreír, y que sacara su xros loader, entrándolo.

-Ranamon, más te vale obedecer las órdenes de Luke- le pidió serio Seadramon a la joven digimon.

-Sí, sí. ¡Preocúpate mejor por ti!- Ranamon le mostró la lengua burlonamente, haciendo que su tutor sonriera de lado.

-¡Aun te debemos una paliza!- le señalaron los DemiDevimon a Gaiomon, fastidiándolo.

-¡Así que te aguantas!- agregaron los Piximon, pero ellos tres, junto con los digimon diablillos, fueron agarrados por el samurái.

Gaiomon comenzó a aplastarlos como si fueran una pelota, enredándolos de tal forma que quedaron en esa forma, y, sin remordimiento alguno, los lanzó hacia Luke, quien agarró la pelota digital, y se la mostró a Samanta.

La joven suspiró, y simplemente sacó su xros loader para entrar al enredo de digimon.

-…- Greymon miró eso, y después miró a Gaiomon, quien silbaba mirando para otro lado- Luke- llamó gruñendo a la liebre, extrañándolo- No lo pierdas de vista- le advirtió, serio

Luke levantó el pulgar en señal de "Está bien".

Greymon bufó, y sin más entró al xros loader de Kiriha, quien sonrió de lado.

-Creo que… hubiera preferido a los Piximon y DemiDevimon como compañeros…- murmuró Delta A, suspirando pesadamente, hasta que Slayerdramon le dio unas palmaditas.

-No te desanimes tanto- le pidió el dragón plateado, sonriendo de lado.

-Solo concéntrate en la misión y da todo de ti- le sonrió Birdramon, a lo que el joven digimon asintió.

-Bien, Jefa, te seguimos- aseguró Mercurymon, mirando a Samanta, y, con los demás, entró al xros loader, quedando solamente en el jardín los tres digimon, los cuatro jóvenes, y Luke, quien miraba serio el portal.

-Entonces, ¿partiremos ahora?- murmuró Ryouma, mirando su xros loader verde, aun algo sorprendido con todo lo que sucedía.

-El tiempo pasa más rápido en el Mundo Digital, así que no tengo tiempo para responder algo obvio le aseguró Samanta, dejándolo callado.

-Jefecita, más te vale cuidarte- le pidió Ranamon, fastidiándola.

-Como sea- bufó la joven, a lo que Delta A se rió por lo bajo- Ustedes, rápido, entremos al portal. Se ha estado manteniendo activo por mucho tiempo, así que puede cerrarse en cualquier momento-señaló.

-Lo sabemos- le aseguró Kiriha- Te encargamos todo- miró de reojo a Luke, quien asintió.

-Tsch- Gaiomon, cruzado de brazos, bufó mirando para otro lado.

-Y a ti te encargo a Sky y a Wizardmon- le comentó Samanta, dejándolo en blanco.

-¡¿EH?!- lo miró molesto y avergonzado.

Nene sonrió, y, como los demás, comenzó a acercarse al portal, el cual sorprendía bastante a Ryouma, ya que era la primera vez que veía uno.

Samanta se detuvo frente al portal, y respiró hondo, extrañando a Kiriha, quien lo comprendió todo.

Su prima iba a regresar al mundo donde habían muerto sus tíos… Los padres de Samanta.

Puso su mano en el hombro de la joven, haciendo que lo mirara, seria.

Él asintió, indicándole que esta vez no perdería a nadie.

-… Sentimentalista- bufó Samanta, sin evitar sonreír, a lo que Kiriha también sonrió levemente.

-¿Estás seguro de dejarlos ir, Luke?- Ranamon se acercó a la liebre, algo preocupada- Si esos espías digimon son peligrosos…-

-…- la liebre de ojos rojos la miró, y le dio unas torpes palmaditas en la cabeza, extrañándola- Las probabilidades de que alguien muera son del 13%-

-¿Y esa es tu forma de decir que "Todo estará bien"?-lo quedó mirando Gaiomon, mientras Delta A suspiraba, ya acostumbrado a ese tipo de respuestas por parte de la liebre.

Ranamon, en cambio, sonrió, satisfecha.

Nene y Ryouma intercambiaron miradas, y ambos sonrieron levemente.

Samanta miró un rato a Luke, y después al portal.

-… Luke- lo llamó, tomando su atención-Wenn wir uns wiedersehen, vielleicht als Feinde oder Verbündete...-le habló en alemán, sorprendiendo a los jóvenes y digimon- Also, Luke...-lo miró de reojo, seria- Bleib am Leben zu wissen...*-

-…- Luke la miró seriamente, y, simplemente, no pudo evitar sonreír de lado- Ich weiß... Ich möchte auch wissen, ob wir Verbündete bleiben...-admitió -… So auch am Leben zu wissen, zu bleiben...**-le pidió, serio.

-… Como quieras- bufó la joven de lentes, seria, mientras Delta A y Ranamon la miraban, preocupados.

Gaiomon frunció el ceño, serio… Lo que acababa de escuchar… No le agradó mucho.

-Samanta…- la miró serio Kiriha, quien, además de los digimon, había entendido la conversación por el poco alemán que manejaba.

-…- Samanta lo miró de reojo, y, simplemente, entró al portal, desapareciendo en este, sorprendiendo a Ryouma y a Nene.

-¡¿Eh?! ¡E-Espéranos, Samanta-chan!- pidió Nene, entrando al portal seguido de Ryouma.

Kiriha los miró irse, intercambió una mirada seria con Luke, y asintió, asegurándole que cuidaría a su prima.

Sin más, el Aonuma cruzó el portal antes de que este desapareciera, dejando simplemente unas llamitas que cayeron al piso, comenzando a apagarse.

Se hizo un silencio en el lugar.

-… Luke…- murmuró Delta A, serio y preocupado- Lo de recién… No me gustó la conversación- le aseguró, mirándolo.

-…- la liebre de ojos rojos lo miró, serio-… Metiche-

-¡¿Pero qué…?! ¡¿Se te olvida acaso que los digimon entendemos todos los idiomas humanos?!- lo quedó mirando sorprendido el dragón azul.

-¡Estoy de acuerdo con Delta A!-aseguró Ranamon, algo ofendida- ¡¿A qué vino todo eso…?!- pidió saber, pero tanto ella como su amigo recibieron coscorrones respectivamente por parte de Gaiomon.

Luke miró parpadeando al samurái, quien silbaba mirando para otro lado, ignorando como los dos digimon se agarraban la cabeza, adoloridos.

-¡¿Por qué fue eso?!- exigieron saber al mismo tiempo Delta A y Ranamon.

-No me importa si se matan tú y la enana mutuamente- le aseguró el samurái a Luke, poniendo la punta de su dedo en la nariz negra de la liebre, haciéndolo parpadear, extrañado- Y si te hiciera caso en algo, será porque le conviene a la Orejas y al Nerd, ¿escuchaste?-

Luke asintió, moviendo sus orejas, en señal de que sí escuchaba.

-Tsch- Gaiomon bufó, y comenzó a alejarse.

-¡¿A-A dónde vas?!- le preguntó ofendida Ranamon.

-¡A dormir!- bufó el samurái, y, sin más, entró a la mansión.

-¡¿Qué acaso cree que tenemos tiempo para eso?!- se indignó la joven, pataleando.

-Luke, ¿tendremos que descansar?- le preguntó Delta A a su compañero.

-… Sí- asintió este, para retirarse en la misma dirección que Gaiomon.

-¡Pero…! ¡¿EH?!- se quedó en blanco Ranamon.

-Recuerda que estuvimos entrenando todo el día- le recordó Delta A, levantándose los lentes negros- A diferencia de Slayerdramon-san y los otros, no estamos en el xros loader para descansar-le señaló.

-Oh…- comprendió la digimon azul oscuro- Pero aun así, que feo de ellos irse sin decir eso. Hombres- se cruzó de brazos, ofendida, a lo que el dragón azul suspiró con una gota en la cabeza…

Sería una misión muuuyyy larga…


Residencia Tobari…

Tanto Ren como Misty, sentados en la cama de la pequeña, dormían profundamente, tapados por una sabana que Dracmon les había puesto. El digimon dormía al lado de su compañero, mientras Kuro dormía en el regazo de su dueña, moviendo inconscientemente la cola.

Cyborg o no, a un gato le gustaba dormir si, o sí.

Las orejas de Kuro se movieron cuando escuchó el ruido del pestillo de la puerta principal al abrirse.

Ese sonido también despertó a Ren, quien frunció levemente el ceño, abriendo los ojos, extrañado.

-¿Q-Qué pasa?- le preguntó a su compañero, quien también comenzaba a despertarse.

-¡¿Ren?! ¡¿Misty?!- escucharon una voz de mujer por la casa.

Ren se quedó quieto al escucharla, mientras Dracmon y Kuro intercambiaron una mirada, sorprendidos.

-¿Eh?- Misty comenzó a despertar, restregándose un ojo, somnolienta- ¿Mami…?-

-S-Sí… Mamá… ¿llegó…?- murmuró Ren, levantándose, sorprendido.

Entonces la puerta se abrió, y de inmediato Dracmon se escondió en una de las montañas de peluche de la habitación.

Ren abrió los ojos, sorprendido al ver entrar a una mujer de largo cabello negro y ojos del mismo color, vistiendo una polera verde y pantalones azules.

-¿Ma…? ¿Mamá?- murmuró el peliazul, sorprendido, mientras su hermanita se bajaba de la cama, en su mismo estado.

-E-Están bien…- la madre de Ren se tapó la boca, aliviada.

-¿Q-Qué…? ¿Q-Qué haces a-aquí…?- murmuró el joven, sorprendido, pero se quedó callado al ser abrazado por ella.

-¡Que alivio!-la mujer le acarició el cabello, mientras este estaba sumamente quieto.

Dracmon se asomó lo que pudo de entre los peluches, para sonreír al ver el rostro de su compañero.

… Aguantándose la alegría.

-¡¿Se encuentran bien?!- por la puerta entró un hombre de pelo azul y ojos café, vistiendo una camisa celeste y pantalones negros, claramente preocupado.

-S-Sí, si lo están- su esposa se separó de su hijo, restregándose un ojo

-¿P-Papito…?- gimió Misty- ¡MAMÁ! ¡PAPÁ!- sin poder aguantar más, la pequeña fue a abrazar a su madre, quien correspondió al gesto, muy aliviada.

Héctor acarició la cabeza de su hija, y después miró a Ren, quien no pudo evitar sonrojarse.

-Disculpa que llegáramos tan tarde, pero venimos en cuanto nos permitieron en nuestro trabajo- le explicó a Ren, acercándosele y acariciándole la cabeza.

-N-Ni q-que te importara tanto…- el peliazul miró para otro lado, avergonzado, y se fastidió al sentir la mirada burlona de Kuro, quien, sentado en la cama, aparentaba ser un gato normal- ¡P-Pero…! ¡A buena hora que llegaron!- los miró molesto, entristeciendo a los adultos.

-Ren, sabes que nuestro trabajo es… bueno, complicado- le explicó tristemente su madre.

-Ya te lo dije- Héctor coloco sus manos en los hombros de su hijo, quien miró para otro lado.

-… Al menos llegaron…- murmuró molesto Ren, algo avergonzado, por lo que su padre sonrió y le acarició la cabeza, sonrojándolo más.

Su madre lo miró, y sonrió, aliviada.

-Debiste asustarte mucho, Misty- le murmuró la pelinegra, acariciándole el cabello, sintiendo como la pequeña dejaba de llorar.

-N-No, m-mi hermanito e-estuvo conmigo… m-mi Kuro t-también- hipó la pequeña.

-Ah, ¿Kuro te cuidó?- Héctor miró al felino, sobresaltándolo.

-Que alivio saber que Kuro es un buen gato- sonrió la pelinegra, haciendo que su hijo la quedara mirando.

-M-Miauuu- maulló nervioso el gato negro de partes blancas, sudando a mares.

Si los padres de su ama se enteraban que era un cyborg… Lo echaban, si, o sí.


Al día siguiente.

La actividad en Tokio había vuelto a la normalidad, a excepción del leve aumento en la seguridad en las calles, y, nuevamente, la suspensión de las clases por dos días, lo cual era informado en los noticieros, junto con la preocupación sobre si el rendimiento escolar se vería afectado este año y las teorías de algunos periodistas sobre si realmente eran los Aonuma los objetivos de los terroristas, o habría otra razón tras estos ataques.

La preocupación no solo se podía ver plasmada en los medios de comunicación, sino que también en los ciudadanos, que solo salían a trabajar o hacer sus compras, con sus rostros llenos de preocupación…

-¡TARDAROOOOOOOOON!-resonó la voz de Airu en un parque vacío de la ciudad.

-¡Dijiste que al medio día debíamos venir, y aquí estamos!- le reclamó molesto Tagiru, bajándose un poco antes de que Jack estacionara la motocicleta cerca del parque, cayéndose de cara al piso.

-¡Tagiru, espera a que me detenga!- lo regañó el peliblanco, quitándose el casco.

-L-Lo siento…- gimió el niño, quitándose el casco, mostrando su cara lastimada cómicamente por la caída.

-V-Vamos, cálmense- pidió Taiki, quien, junto a su madre y padre, Akari, Saburo, Yuu, Sky, Airu, Ren, Misty y Kuro, eran los únicos en el parque, además de los recién llegados.

-P-Pobre Tagiru, eso debió doler…- admitió Saburo, sonriendo incómodo.

-¿Eso duele?- se preguntó la pequeña Misty, con su gatito en la cabeza.

-No lo creo~- le ronroneo el cyborg.

-N-No puedo… creerlo… No quiero creerlo…-murmuró Vormundmon en el xros loader crema, haciendo sonreír incomodo a su compañero-Que ese gato endemoniado se calle…-

-¡¿CÓMO ME LLAMASTE?!- exigió saber Kuro, parándose en dos patas encima de la boina de Misty, por lo que la niña intentó hacer equilibrio para que no se cayera.

-Bueno, es bastante extraño que un gato robot tenga la voz de Shoutmon-san- admitió Etsu.

-¡¿A QUIÉN LLAMAS ROBOT?!- lo apuntó con su ametralladora el felino, asustándolo.

-¡¿Qué te he dicho de las armas?!- Ren le dio un coscorrón al gato- ¡Si te atreves a dar un solo disparo, te echaré de la casa!- le recordó.

-¡Anda, inténtalo! ¡Tú querida madre no te lo permitirá!- le aseguró Kuro, chocando nariz con él.

-¡Si supieran que eres una maquinaria malhablada…!-Ren lo empujó con la nariz, molesto.

-¡Anda, díselo! ¡Tus padres se enfadarán contigo si me echas~!- le señaló burlonamente el gato negro partes blancas.

Ren lo miró molesto, después a su hermana, quien parpadeo y sonrió. El joven frunció el ceño miró a otro lado, haciendo que Kuro se riera por lo bajo, divertido.

-Oh~ Entonces por eso es que estás tan contento, ¿no~?- lo miró burlonamente Airu, sonrojando al peliazul- Tus padres llegaron a casa y por eso estás tan feliz que decidiste ayudarnos con esto~-

-¡Cállate!- se avergonzó.

-Mi hermanito está muy contento porque mami y papi regresaron- aseguró Misty, mientras Tagiru se les acercaba, sobándose adolorido la nariz- Tanto así que se sonrojaba mucho~-

-¡Misty!- se avergonzó Ren.

-Ya veo. Que buen hermano- sonrió Taiki.

-¡Cállate, Kudou!-

Etsu y Yuno intercambiaron miradas, y sonrieron.

-Hermanito~ Eres tan lentito~- Sky, que ocupaba una boina para ocultar sus orejas, se acercó a Jack como si hiciera un baile de victoria.

-No soy yo el lento, me detuvieron unos policías cuando venía- se defendió su hermano, verificando que el seguro en su moto estuviera bien puesto.

-Sí, a nosotros también nos detuvieron- recordó Etsu, mirando su camioneta estacionada cerca de la moto de Jack.

-La seguridad es mayor desde lo de ayer- murmuró Yuu, meditativo.

-¡Eso no me importa!-Airu chocó nariz con Tagiru, sobresaltándolo- ¡Esta reunión es para dividirnos el trabajo, flojo!-

-¡Yo no soy flojo!- aseguró enfadado el joven de googles, echando humo de la nariz.

-Bien, cálmense los dos, Tagiru-kun, Airu-chan- los separó Akari, con una gota en la cabeza.

-Aun así, gracias por venir, Akari- agradeció Taiki.

-Pues claro, no iba a perderme esta proposición por nada del mundo- la pelirroja guiñó un ojo, sonriendo contenta.

Taiki se quedó sonrojado, y más cuando Saburo empezó a darle varios codazos amistosos.

-Así se hace, mi buen amigo-lo alentó.

-¡S-Saburo!- se avergonzó el joven, haciéndolo reírse por lo bajo.

-¡Nosotros tampoco nos lo perderemos-kyu!- aseguró Cutemon en el xros loader naranja.

-Somos de la misma opinión- admitió Dorulumon.

-¡USTEDES LO ESTÁN DISFRUTANDO!- se avergonzó Shoutmon, haciendo sacudir un poco el xros loader de Taiki, quien sonrió incómodo.

-¡Pero, Rey! ¡Debe de alegrarse de que al menos estas bolsas de carne van a hacer algo útil por usted!-aseguró Vormundmon, haciendo que los jóvenes miraran asesinamente a Saburo, asustándolo.

-¡Ya he intentado hacer de que deje de llamarnos así! ¡Pero así llama a los humanos!- se defendió el joven, llorando a mares.

-Lo sabemos, cálmate, Saburo- le pidió Jack, con una gota en la cabeza.

-¡Jacky, solo hablarán en esta importante reunión aquellos que tengan xros loader!-le aseguró Sky, sonriendo contenta.

-…- el peliblanco la quedó mirando-… Supongo que eso te cuenta, ¿no?-

-Of course!- la peligris sacó de su bolsillo un xros loader verde agua- ¡¿No es hermoso?! ¡¿No es precioso?! ¡¿No es maravilloso?!- le preguntó emocionada, con estrellitas a su alrededor.

Jack suspiró, sin saber si ahora que su hermana tenía un xros loader era bueno… o malo…

-Aun me sorprende que el relojero le haya dado un xros loader a Sky-chan- admitió Yuu, aun sorprendido con la situación.

-Yo sigo sin creerlo-admitió Wizardmon en el xros loader, mientras Bearmon corría por todas partes, contento de tener tanto espacio para él.

-¡Ahora solo me falta mi pelota cuadrada y estaré feliz!- aseguró el osito, haciendo suspirar al mago.

-Vaya, vaya- silbó Rapidmon en el xros loader amarillo del rubio.

-Pues es verdad. Ayer vino, habló con Sky sobre que se necesitarán más cazadores, y se lo dio sin más- suspiró Saburo, bajándose los lentes negros- Misterioso, ¿no?-puso su mano en su mentón, pensativo.

-Sí, bastante misterioso- se le acercó Tagiru, con sus googles puestos, haciendo la misma pose.

Ambos jóvenes se miraron, y retuvieron una risita.

-Cambian de rumbo la conversación con mucha facilidad…-se percató Etsu.

-Bueno, son jóvenes, Etsu-kun. Es normal que actúen así….- le aseguró su esposa, sonriendo, hasta darse cuenta de algo- ¡¿Eh?! ¡¿L-Lo que acabo de decir me hace ser una vieja?!- se asustó, sobresaltando a su marido.

-¡C-Cálmese, Yuno-san!- le pidió Etsu- Usted no es vieja en absoluto. Es muy joven y… y…- pero se quedó quieto al notar como lo miraban curiosos los jóvenes-… y…- y se quedó sonrojado.

-E-Etsu-kun… ¡KYA~!- Yuno lo abrazó, encantada- ¡Soy la mujer más afortunada al tenerte~!-

-M-Mamá…- los quedó mirando sonrojado Taiki, mientras Tagiru y Saburo se restregaban los ojos, sin parar de llorar por la emoción, al igual que Kuro.


En el xros loader rojo…

-¡BHUA! ¡ETSU-DONO ES DE UN GRAN CORAZÓN!- lloraba Knigthmon, junto a los PawnChessmon, Starmon, y los Pickmons.

-Un gran hombre- Jijimon se sonó la nariz, mientras Lillymon le sobaba la espalda, sonriendo.

-Oye, oye…- los quedó mirando Shoutmon con una gota en la cabeza, al lado de Kokoromon, quien sonreía contenta por la emoción de los demás.

-Son un buen matrimonio- le sonrió Lunamon a Spadamon, quien asintió, igual de incómodo que el dragón rojo.

-… Matrimonio…- murmuró Kokoromon, e intercambió una mirada con el dragón rojo a su lado.

Ambos se sonrojaron de golpe, echando mucho vapor de sus cabezas…

-¡PRIMERO LA PROPOSICIÓOOOOOON!- resonó la voz de Airu en el lugar, sobresaltando a los digimon.


-¡SUFICIENTE!-Airu separó al matrimonio, fastidiada- ¡PREPAREMONOS PARA ESTE GRAN DÍA!-

-¡Sí!- asintieron Tagiru, Saburo, Sky y Misty, quien sonreía contenta.

-Oye, oye…-Jack los quedó mirando con una gota en la cabeza, mientras Yuu suspiraba y Ren miraba para otro lado, aburrido.

-Primero que nada. ¡Oye, Betsumon!- la rubia miró a Tagiru, sobresaltándolo un poco- ¡¿Están listos los trajes?! ¡Prometiste hacerlos!-

-¡Sí, Airu-san~! ¡Los trajes para el Rey y Kokoromon-san están listos~!- informó el felino blanco.

-¡Hasta el Rey se vería bien en el suyo!- opinó burlón Gumdramon.

-¡Gumdramon!- lo calló el dragón rojo desde su xros loader, asustando al pequeño.

-¡Kokoromon-chan se verá espectacular~!- aseguró V-mon, sonrojado.

-¡A ESE QUE ALGUIEN LO MATE!-ordenaron la voz de Shoutmon y el resto de los digimon del xros loader de Taiki.

-¡SÍ!- afirmaron los digimon en el xros loader rojo oscuro, el cual comenzó a sacudirse peligrosamente, seguido del grito de miedo del digimon.

-Si siguen así… Temo que Kokoromon vuelva a ser la última de su especie…- admitió incomodo Saburo.

-Sí, también tengo ese temor- admitió Jack, con una gota en la cabeza.

-¡Bien, los trajes están listos!- sonrió Airu, tomando la atención del grupo- ¡Solo falta que encontremos un buen lugar, la decoración, la cena, y el baile!-

-¡¿BAILE?!-se quedó en blanco Shoutmon.

-Por supuesto, Shoutmon. ¡No podríamos permitir que tu proposición no quede como un buen recuerdo!- le aseguró Taiki tomando el xros loader- ¡No podría perdonarme a mí mismo si te diera la espalda de esa manera!-confesó, rodeado en llamas.

-Taiki….- se lamentó el dragón, consolado por su pareja.

-Y-Ya veo por qué me llamó, Yuno-san…- admitió Akari, mirando con una gota en la cabeza a su amigo. La mujer de pelo naranja asintió varias veces.

-Bueno, si vamos a hacer esto, lo haremos bien- aseguró Yuu, mientras las flamas de Taiki comenzaban a calmarse- Si nos basamos en lo que dijo Airu-san, tendremos que hacer cuatro equipos: los que busquen un lugar para la cena, las decoraciones o luces, la comida, y la música-

-Yo puedo encargarme de la comida. Haré una cena deliciosa y un rico postre- aseguró Yuno, sonriendo- Akari-chan, Sky-chan, ¿quieren ayudarme?- le preguntó.

-Sí- asintió la pelirroja, contenta.

-¡Yai~!- se alegró Sky.

-¿Puedo ayudarlas en la cocina?- pidió Yuu, tomando la atención de Yuno- Se me va bien cocinar-

-¡Eso es cierto! ¡He probado la comida de Yuu! ¡Es de cinco estrellas!- aseguró Tagiru.

-¡Sí!- asintió de acuerdo Gumdramon.

-Gracias, Yuu-kun. Etsu-san, ¿aun conservas tus dvd de música clásica?- le preguntó la peli naranja.

-Sí, los tengo en la repisa. Podemos usarlo, si quieren- sonrió Etsu, a lo que su esposa asintió.

-¡Hermanito~! ¡¿Podemos decorar~?!-pidió Misty, poniendo ojitos, fastidiándolo.

-¡¿EH?! ¡Yo quería decorar!- se amuró Tagiru.

-Estás actuando igual que mi hermanita…- lo quedó mirando Ren.

-¡Misty-chan~! ¡Que los aburridos de Ren y Tagiru se encarguen de las luces, y nosotras de las decoraciones~!- le sugirió.

-¡Sí~!- se alegró la niña- ¡Pondremos muchas y muchas flores~! ¿Me ayudarás, Kuro~?- miró a su gatito, quien había vuelto a ponerse en cuatro patas.

-S-Sí- sonrió forzadamente el felino.

No le interesaban los temas románticos… Pero por su ama, debía aguantar…

-Entonces yo buscaré un buen lugar- pidió Etsu- Puedo movilizarme mejor en la furgoneta, y cuando tengan todo listo, lo llevaré-

-¿Puedo ayudarlo?- pidió Saburo, a lo que el adulto asintió- ¡Bien!-

-¡Perfecto! ¡Tenemos los grupos~!- se alegró Airu.

-¿Eh?- parpadeó Taiki- ¿Y-Y yo qué…?- se señaló, algo perplejo.

-Aunque no lo crean, yo también quiero participar- admitió Jack, poniendo sus manos en los bolsillos del pantalón- Es una de mis hermanitas a la que se le van a proponer- les recordó el pequeño detalle.

-¡Ustedes dos van a vigilar que Shoutmon y Kokoromon estén lejos de nosotros!- los encaró la rubia, asustándolos- ¡Y un anillo! ¡Shoutmon!- le quitó el xros loader a Taiki- ¡BUSCARÁS EL ANILLO, SI, O SIIIIII!-gritó al aparato, sin saber que hizo que todos los digimon dentro de él se taparon los oídos, adoloridos, a excepción de Beastmon, quien, sin dejar de dormir, se acurrucó un poco más en el suelo digital.

-A-Airu… da miedo…- lloriqueó Sky, abrazando a Saburo, quien la abrazaba, asustado.

-S-Siento q-que es la gemela perdida y malvada de Sam…- admitió el pelicafé, llorando a mares.

-S-Saburo-san…- se incomodó Wizardmon.

-¡No digas algo así!- se horrorizó Tagiru, sobresaltándolos- ¡Mi Sam es una ternurita~!- aseguró, solo para recibir un tirón de orejas por parte de Jack.

-Estás hablando de mi hermana- le recordó el peliblanco.

-¡AYAYAYAYAY!- gimió Tagiru.

-¡¿QUÉ ESTÁS ESPERANDO?!- le gritó Airu, sobresaltando a Jack- ¡VAYAN AHORA MISMO A BUSCAR EL ANILLO!- y lo empujó junto al sorprendido Taiki- ¡Todo debe estar preparado antes del anochecer, para que puedan presenciar la belleza de las estrellas mientras se proponen mutuamente!-

-R-Realmente estás muy motivada con esto…- la quedó mirando Ren, algo fastidiado y nervioso- Y es solo uno el que propone, y la otra da la respuesta-corrigió.

-¡¿Cómo no estarlo?!- sonrió Airu, ignorando lo último- ¡Esto va a hacer muy bello~!- eso hizo que el peliazul la mirara con una gota en la cabeza.

-Airu-chan tiene razón- sonrió Yuno- Tenemos mucho que hacer- miró a Yuu, Akari y a Sky, quienes asintieron.

-Podemos usar mi cocina- sugirió el Amano- Tengo muchos ingredientes-

-Eso es verdad. Una vez Kokoromon nos cocinó algo muy rico- recordó Damemon, sonriendo.

-¡¿EEEEEEHHHH?!-se quedó atónito Shoutmon- ¡¿Q-Qué Kokoromon t-te c-coci-cocinó…?!-

-Y creo que mejor vamos por el famoso anillo- aseguró de inmediato Jack, ahora él empujando a Taiki hacia la moto, algo asustado de la rubia y de que el dragón rojo hiciera una escena de celos.

-Pero, ¿dónde podremos conseguir un anillo?- le preguntó Taiki, cuando llegaron a la motocicleta, mientras los demás hablaban entre ellos.

-¿El dinero digital no sirve en el mundo humano?- preguntó ChibiKamemon.

-Me temo que no-suspiró Jijimon, mientras ambos jóvenes se subían al vehículo.

-¿No tendrán dificultades?- se les acercó Akari, algo preocupada.

-Podremos conseguirlo a tiempo- le aseguró Jack, poniéndose el casco.

-Mm…- Taiki comenzó a meditar, hasta que el peliblanco le entregó el casco, haciéndolo sonreír- Creo que… ¡Zenjirou!-

-¿Dónde?- Akari miró para todos lados, extrañada.

-No. Jack, ¿podrías llevarnos con Zenjirou?- le pidió Taiki, extrañándolo.

-Bueno… Si me das su dirección no creo tener algún problema…- admitió el peliblanco, levantándose la visera.

-Entonces vamos- sonrió Taiki, poniéndose el casco- Akari, te encargo lo de la cena-le pidió.

-No te preocupes- sonrió la pelirroja- Después de todo, ¿no soy acaso la "maestra de los dulces" del Mundo Digital?- le preguntó.

-Jeje. Cierto, cierto- sonrió Taiki.

-¿Maestra de los dulces…?- se extrañó Jack.

-¡Ah! ¡Akari-chan debe de ser muy buena repostera!- le sugirió inocentemente Kokoromon.

-Tal vez…- murmuró el peliblanco.

-No. Ella es la asesina de los pasteles de plátano- les aclaró Dorulumon, dejando de piedra a la joven.

-¡Dorulumon! ¡Te aseguro que ya no quemo ni una galleta!- aseguró ofendida la joven.

-¡Akari-chan! ¡Nos debemos ir al departamento de Yuu-kun!- la llamó Yuno, haciéndole señas con la mano.

-¡Sí!- sonrió la joven- Bueno, espero les vaya bien a ustedes- se despidió de los dos jóvenes.

-Sí- sonrió Taiki, para después verla irse.

Jack silbó, tomando su atención.

-Eres digno compañero de Cuernomon- le aseguró el peliblanco- Ambas ya tienen novias- le explicó.

-¡¿EH?!- Taiki se puso totalmente rojo- ¡A-Akari s-solo es m-mi amiga!-le aclaró, avergonzado.

-Sí, sí. Y yo tengo un par de patas de conejos- sonrió Jack, bajándose el visor- En fin, sujétate, Taiki- le pidió, prendiendo el motor del vehículo.

-Sí…- el niño, aun sonrojado, obedeció, y así la moto comenzó a andar, entrando a la carretera…


Xros loader rojo…

-Me siento emocionada por todo- admitió Kokoromon, algo avergonzada, rodeada de las otras tres chicas digimon del lugar.

-No te preocupes, Kokoromon-chan- le pidió sonriendo Lunamon.

-Deberías alegrarte…- bostezó Beastmon- Vivirás el sueño de muchas…- comenzó a cabecear, con sueño.

-¿Sueño…?- se sonrojó Kokoromon, jugando con sus dedos, comenzando a meditar lo que vendría después de la proposición…

Matrimonio… la formación de una familia… vivir juntos para siempre…

-Si es un sueño, no me despierten…- pidió avergonzada e inocentemente.

-Ya verás que todo estará bien, y al final del día ambas seremos como hermanas- le aseguró Lillymon, extrañándola.

-¿Hermanas?- parpadeó curiosa la V-mon.

-Sí. Soy como la tía de Shoutmon- le explicó Lillymon, haciéndola sonreír- Así que cuando se nos venga el matrimonio, seremos prácticamente familia-

-¡¿De verdad?!- se alegró Kokoromon- Que alegría~- se sonrojó.

-Pero mientras tanto, Kokoromon-chan, debes pensar en la proposición- le sonrió Lunamon.

-C-Cierto…- asintió la digimon naranja, intentando ser seria, pero con el resultado de verse muy tierna.

-No te preocupes. Piensa que es una cita- le sugirió Lillymon, ignorando que Beastmon se había acurrucado en el piso para dormir un rato.

-Sí, cierto. Como una cita…- asintió varias veces Kokoromon, decidida-… ¿Y cómo es una cita…?- preguntó, curiosa, dejando de piedra a sus dos amigas.

-C-Cierto…- murmuró Lillymon, poniendo su mano en la frente- Shoutmon… Nunca ha tenido una cita con Kokoromon-chan-

-Bueno… S-Siempre hay una primera vez- le comentó Lunamon, intentando ver lo bueno al asunto.

-¡Kokoromon-chan!- se les acercó ChibiKamemon, seguido de algunos Pickmons.

-¿Sí?- le sonrió la digimon.

-¿Puedes calmar a Shoutmon?- pidió el pequeño, apuntando al dragón rojo, que era rodeado de llamas de celos, mientras los demás intentaban calmarlo inútilmente.

-¿Q-Qué le pasa…?- parpadeó Lillymon, sorprendida.

-Está así desde que se enteró que Kokoromon-sister le cocinó a Damemon- se les acercó Starmon, algo chamuscado.

-Debí imaginarlo- suspiró Lillymon- Kokoromon-chan, ¿podrías?- pidió.

-Sí- asintió Kokoromon, acercándose al dragón celoso- ¡Cuernomon~!- lo abrazó por detrás, calmándolo de una.

-¡Ah! ¡¿K-Kokoromon?!- se sonrojó Shoutmon.

-Si quieres, cuando nos casemos, puedo cocinarte todos los días- le sonrió inocentemente la digimon.

-… ¿Eh? ¿C-Cuándo nos ca-casemos…?- tartamudeó el dragón.

-Sí- asintió Kokoromon, sin dejar de sonreír.

Shoutmon parpadeó varias veces, mientras la sangre se le subía a la cabeza, provocando que una gran bocanada de humo saliera de esta, sobresaltando a los presentes.

Y, para sorpresa de todos, el Rey se desmayó ahí mismo.

-¡AH! ¡¿C-Cuernomon?!- se sorprendió Kokoromon, agachándose al lado del dragón inconsciente al igual que el resto.

-No hay caso…- Jijimon puso su mano en la frente roja de su protegido.

-Está K.O- suspiró Starmon.

-Como era de esperarse de Kokoromon-dono- sentenció Knigthmon.

-¿Eh? ¿Yo?- parpadeó Kokoromon, extrañada.

-Ya veo, ya veo…- Wisemon anotaba algo en su libreta, siendo observado por el curioso ChibiKamemon- Esto podría considerarse un efecto secundario de observar una de las sonrisas verdaderas de Kokoromon. Bien, bien. Debo buscar las diferencias de estas sonrisas con digimon que no están ligados amorosamente a Kokoromon, y ver cual tipo de sonrisa es la más fuerte…- meditó, poniendo la punta del lápiz en su mejilla negra- También tendré que hacer un informe de la sonrisa de Sky. No he podido analizarla correctamente…-

Kokoromon parpadeó, más extrañada. Miró a su pareja, a quien le daban vueltas los ojos.

¿Hizo alguna cosita…?


Mansión abandonada…

Gaiomon, que había estado dormitando en el enorme salón del lugar, se estiró, sin despertar, mientras Delta A y Ranamon, durmiendo en otra esquina, no mostraron signos de despertar.

Luke, sentado en las escaleras, miraba en silencio su celular blanco la foto de pantalla, donde se veían a los jóvenes Jack, Sky, Kokoromon y Samanta…

Guardó el celular, y se estiró, apoyando su cabeza en uno de los escalones, mirando el techo lleno de telarañas, sin mostrar expresión alguna.

Cerró los ojos, queriendo descansar un poco, ya que había estado investigando algunos datos recientes…

"Zodiaco…."

Frunció levemente el ceño, y abrió los ojos, para encontrarse con el cielo azul del día, el olor a pasto, y un rostro muy familiar para él.

Estaba recostado en una pradera, apoyando en el regazo de una joven de largo cabello cobrizo, y ojos celeste puro, quien le dedicó una cálida sonrisa.

"Zodiaco…" le acarició la mejilla…

-Oye, Zodiaco. Zodiaco-

Luke frunció levemente el ceño, sintiendo que le daban palmaditas en la cara, por lo que abrió los ojos, para encontrarse con Gaiomon…

Instintivamente retrocedió cuando pudo del samurái, extrañándolo bastante.

-¿Ah? ¿Qué demonios te picó?- lo quedó mirando el digimon, extrañado, y más aún ya que la liebre estaba azul, con un tic en el ojo- ¿Eh?-

Luke, simplemente, lo señaló con su mano, lanzándole una ráfaga de fuego blanco a la cara.

-¡DUELEEEEEEEEEEEEEEEE!- Gaiomon comenzó a correr por todos lados, intentando apagar las llamas.

-¡¿Eh?!- Delta A y Ranamon se despertaron por los gritos, mirando sorprendidos al digimon corriendo por todos lados.

La liebre miró sus intentos en silencio, sintiendo algo que le parecía se llamaba "molestia"

Bueno, hacía mucho que no dormía, y más encima, había soñado con Zoe… y viene ese a -despertarlo de tal manera… que hasta él sintió que vivía una pesadilla….

-¿Q-Qué pasó?- lo miró Delta A, asomándose al barandal de la escalera.

-¿No me digas que Gaiomon logró hacer lo que muchos no podemos?- sugirió Ranamon, en la espalda del dragón- Molestarte-

-…- Luke los miró, y después al samurái, que aun luchaba con las llamas-… Me asustó-

Ambos amigos lo quedaron mirando…

-Definitivo, Gaiomon es especial- sentenció Ranamon.

-En muchos sentidos- meditó Delta A, aun sorprendido.

-¡LOS ESTOY ESCUCHANDO!- se les acercó ofendido Gaiomon, con la cara completamente chamuscada, y su cabello hecho afro, causándoles unas risitas a ambos digimon- ¡NO SE RÍAN!-ordenó enfadado- ¡Y TÚ!- miró molesto a Luke, quien parpadeó- ¡¿POR QUÉ EL CHAMUSCADO?!-exigió saber.

-… Das miedo-

-¡¿Y LO DICES TU, OREJÓN?!-

-Oye, Luke. ¿Qué haremos ahora?- le preguntó Ranamon, bostezando.

-… Desayunen e iremos a hacer rondas- murmuró la liebre, a lo que ambos amigos asintieron, mientras el samurái miraba para otro lado, bufando.

-Creo que aún quedan barras de cereal- Ranamon se bajó de la espalda de su amigo, y se dirigió a unas bolsas donde tenían los alimentos.

-Bha. ¿Solo seremos perros falderos entonces?- bufó fastidiado Gaiomon, mientras Delta A se acercaba a la joven digimon, recibiendo las barras de cereal que serían el desayuno y almuerzo.

-… La cifra de Kopierer ha aumentado, y uno de los factores causantes es que estuvimos ausentes del exterminio de estos por el estado de Samanta. Ahora que solo somos cuatro será más sencillo el planificar y efectuar misiones para poder erradicar un número favorable para…-

-¡GHA! ¡CÁLLATE, NO TE ENTIENDO NADA!- lo interrumpió fastidiado el samurái, sin entender nada de lo que hablaba.

-Van a ser unos días muy largos…- suspiró Delta A, masticando sin mucho ánimo la barra de cereal.

-Debemos ser fuertes…- suspiró Ranamon, también con poco ánimo.


La motocicleta Jack se detuvo frente a unos departamentos, mientras algunos autos pasaban por la calle.

-¿Es aquí?- le preguntó el peliblanco, levantándose la visera al igual que Taiki.

-Sí- Taiki se quitó el casco mientras Jack estacionaba la moto.

-Bueno, debo admitir que me sorprenden un poco el complejo de departamentos japoneses- admitió Jack quitándose el casco y guardándolo junto al de Taiki- Parece una enorme pero simple mansión de solo dos pisos, con varias puertas, como la de los programas de donde se hacen preguntas- se rascó la cabeza, pensativo, mirando el edificio.

-También hay departamentos de otro tipo- le aseguró Taiki, bajándose junto a él de la moto, comenzando a subir por una de las dos escaleras del lugar- Pero estos son más cómodos si vives solo o son pocas personas lo que lo ocupan, como los apartamentos-

-Eso lo explica. Los otro tipos de departamento son para familias, o solteros que les gustan las fiestas en grandes- meditó el peliblanco, haciendo sonreír al joven.

Al subir se detuvieron frente a una puerta en especial, en la que Taiki apretó el timbre, sonando este.

-¿Aquí vive Zenjirou?- preguntó Shoutmon, algo sorprendido de que su amigo viviera en un departamento.

-Bueno, no exactamente. Recuerda que vive en otra ciudad, y ahora está de visita, al igual que Akari- le explicó Taiki- Creo que vive junto a su hermano mientras reside aquí-

-¡Y Akari-chan con su linda tía~!- recordó Kokoromon, haciendo que el joven se pusiera algo azul al recordar los afectuosos abrazos que le daba la familiar de Akari a él y a los demás por considerarlos tiernos…

-Oh. Debe de ser genial vivir de visita- admitió Jack, pensativo.

En eso, la puerta se abrió, tomando la atención de ambos.

-Sí, ¿qué necesitan…?- preguntó un joven algo mayor que Jack, de cabello lacio negro y ojos café, vistiendo una polera azul bordes blancos y pantalones cortos color verde. Tenía un parche en la mejilla y una curita en la nariz.

Pero se quedó callado al ver a Jack, quien parpadeó varias veces, sorprendido, al igual que él

-¡Ah! ¡Kudou Taiki!- Zenjirou se asomó por detrás del joven que había abierto la puerta- ¡Y Jack! ¿Cómo han estado?-saludó, contento.

-Estamos bien, más o menos- admitió Taiki, sonriendo, hasta darse cuenta que Jack estaba quietecito- ¿Jack?-

-¿Eh?- Zenjirou se fijó que el joven a su lado también estaba quietecito- ¿Qué sucede, Nii-san?-

-¡¿EEEEHHHHH?!- de golpe Jack y el hermano de Zenjirou retrocedieron cuando pudieron, uno chocando contra el barandal, sobresaltando a Taiki, y el otro chocando con Ballistamon, quien acababa de asomarse por una habitación, sobresaltando a Zenjirou.

-¡J-Jack!- Taiki se acercó a su amigo, quien, sentado adolorido, se sobó la cabeza.

-¡Nii-san! ¡Ballistamon!- Zenjirou se acercó a su hermano y a su compañero, ambos mareados.

-A-Auch…- gimió Jack, adolorido.

-D-Duele…- gimió el hermano de Zenjirou, levantándose de encima del digimon robótico- L-Lo siento, Ballistamon…-

-E-Está bien… K-Kyosuke…-le aseguró el mareado digimon.

Dentro del xros loader, los digimon intercambiaron miradas, extrañados.

Shoutmon también miró extrañado a Kokoromon, quien, para más extrañeza suya, estaba jugando con sus dedos, sumamente avergonzada.


Etsu conducía tranquilamente la furgoneta, pensando en el lugar en el que se efectuaría la proposición.

Se detuvo en un semáforo, y, en eso, se dio cuenta que Saburo, en el asiento del copiloto, con sus lentes puestos, miraba algo desanimado las calles, apoyando su mejilla en el vidrio.

-¿Saburo-kun?- lo llamó, extrañado, sobresaltando al niño.

-¡Estoy bien! ¡No he hecho nada malo! ¡Soy un buen niño-adolescente-joven!- aseguró asustadizo el joven.

-T-Tranquilo, Saburo-kun- le pidió Etsu, sonreído un poco con una gota en la cabeza- Perdona el haberte asustado-

-E-Está bien… Estaba en las nubes- admitió avergonzado Saburo, rascándose la mejilla.

-¿Todo está bien, Saburo-kun?- le preguntó D'arcmon, algo preocupada.

-S-Sí…- asintió el joven, aunque no muy convencido.

Etsu lo miró algo preocupado, pero, al darse cuenta que volvió la luz verde al semáforo, emprendió marcha con el vehículo, pasando por las calles algo despobladas.

Saburo se fijó en la poca cantidad de ciudadanos, por lo que bajó la mirada, preocupado.

-¿Sabes, Saburo-kun?- le sonrió Etsu, tomando su atención- La verdad, a pesar de ser un adulto, me considero un inexperto en todo lo referente a los temas de los digimon y monstruos- admitió, extrañando al joven- Pero sigo siendo un adulto, un humano, un padre…- lo miró y sonrió paternalmente- A pesar de que no pueda entender los problemas sobre los combates que tienen, al menos puedo entender los problemas que les ocurren por ser jóvenes. Puedo escucharlos y, si quieren, darles consejos- eso sorprendió a Saburo- Así que, si tienes alguna duda o quieres decir algo, estaré aquí para escucharte-le aseguró.

Saburo lo miró, sorprendido, y después miró sus rodillas, con el labio temblando.

-… Es que… Es que… No me gusta lo que sucede- murmuró, siendo observado por el sonriente Etsu- Lo que pasó ayer… Todos esos niños… perdieron la oportunidad de conocer lo que es tener un vínculo con los digimon… Además, sufrieron un gran susto, ellos y su familia…Y todo es por culpa de mi padre… De papá…- apretó sus puños, nervioso- Le dije a Tagiru que no debo pensar en mi como el responsable de todo… ¡Pero él sigue siendo mi familia…! ¿Q-Qué se supone debo hacer…? Quiero hacerle entender que mamá nunca regresará… Que solo está causando daño innecesario… Pero…- miró su puño- ¿R-Realmente el usar la fuerza es lo necesario…? ¿No puedo hablar con él… para hacerle entender…?- suspiró.

-Saburo-kun…- se preocupó D'arcmon. A su lado, Vormundmon, cruzado de brazos, frunció levemente el ceño.

-…- Etsu lo miró un rato, sin dejar de conducir, y, sonriendo levemente, dobló en la esquina, dirigiendo el vehículo a la carretera fuera de la ciudad- Eres un buen niño-

Eso sorprendió a Saburo, quien lo miró de inmediato.

-Yo soy padre, Saburo-kun, y como tal, quiero mucho a mi esposa y a mi hijo. Haría todo lo que esté en mis manos para protegerlo, pero, como sabrás, mis esfuerzos serían inútiles con todo lo que pasa- admitió el adulto, conduciendo por una carretera cercana al bosque- Por eso puedo decirte que al menos tú estás en una buena posición para hacerle entender a tu padre lo que sucede-

-P-Pero…-

-Tu padre te quiere mucho-le sonrió Etsu, dejándolo callado- Él solo quiere que su familia rota vuelva a ser la misma. Es muy lamentable el método que utiliza, e incorrecto a los seres que daña, tanto digimon como humano- le aseguró, algo serio- Pero, si lo ves desde el trasfondo, él solo quiere lo mejor para ti… Por eso creo, que solo tú puedes hacerlo entrar en razón. No con fuerza, no con gritos… sino con amor- sentenció, sonriéndole.

-… Kudou-san…- murmuró Saburo, sorprendido.

-Vamos, llámame por mi nombre- le pidió el adulto- Siempre me ha incomodado un poco que me llamen con respeto, y a veces los muchachos se burlan de mí por eso, aunque en buena- aseguró, sonriendo incomodo

-¿Los muchachos?- parpadeó el joven.

-Hablo de Taiyo-kun y los demás chicos del equipo de Tokio- se explicó Etsu.

-¡¿EH?! ¡¿C-Conoce al famoso jugador Taiyo-san?!- se sorprendió Saburo.

-P-Pero… si soy yo quien lo entrena…-murmuró Etsu, al volante, con aura deprimente- S-Sé que no parezco el técnico ni entrenador del equipo de futbol de Tokio… pero… pero… me gusta pasar desapercibido-

Saburo sonrió incomodo al darse cuenta de la metida de pata que tuvo, pero no podía evitar olvidarse que estaba hablando con el entrenador de futbol de la capital de Japón.

Ahora que recordaba… Al parecer, muy pocos sabían que Taiki era hijo del entrenador de Tokio. Bueno, por lo que sabía, y como acababa de decir Etsu, él solía pasar desapercibido, y lograba evadir tanto a paparazi, como a los periodistas futbolísticos ansiados de hacerle preguntas, de tal modo que nadie sabía dónde vivía, ni su familia…

Vaya… como entrenador ganaba mucho dinero… pero él y su familia vivían como cualquier japonés promedio…

Saburo miró a Etsu, quien seguía algo deprimido, para después sonreír, dándose cuenta de dónde Taiki sacó lo honesto y sencillo.

-¡Ah!- el joven se levantó los lentes, observando una planicie solitaria entre los árboles- ¡D-Deténgase!- pidió.

-S-Sí…- Etsu detuvo el vehículo, a lo que Saburo se quitó el cinturón y se bajó.

-Este lugar…- Saburo miró para todos lados, observando que, más que una planicie, era un pequeño claro en medio de la arboleada, con un suave río cercano, donde el sonido del agua era bastante suave, y una vista perfecta del cielo azul del día.

-Que bonito lugar- mencionó D'arcmon, sonriendo- Desde aquí puedo sentir como me llena de tranquilidad- admitió, poniendo su mano en su pecho.

-Debe ser una zona donde los humanos no han talado todavía, con el amor que le tienen a su propio planeta, estas bolsas de carne- bufó Vormundmon, recibiendo una mirada estricta de la mujer- L-Lo siento-

Saburo, mirando el cielo sonrió, contento.

-Vaya, nos adentramos mucho- se percató Etsu, bajándose del furgón- Con tan pocos vehículos, no me di cuenta que nos alejamos tanto de la ciudad- admitió, acomodándose los lentes.

-¡Etsu-san!- Saburo se le acercó, contento, extrañándolo- ¡¿Qué le parece este sitio?!- preguntó, extendiendo los brazos.

-¿Este?- parpadeó el adulto, mirando el pequeño claro que presenciaba- Sí… Es un lugar muy tranquilo y acogedor- comentó, sonriendo- Sería perfecto para la cena que tendrán Shoutmon-san y Kokoromon-chan-

-¡Bien!- asintió Saburo, contento.


Departamento Tsurugi

-¡¿PROPOSICIÓN?!- exclamó sorprendido Zenjirou, con la boca abierta por completo.

El joven, junto a su compañero y su hermano mayor, estaban sentados en el pequeño pero acogedor salón del departamento, en la mesita central, frente a los huéspedes Taiki, Jack, Shoutmon y Kokoromon, los dos últimos bastante sonrojados.

-Ya veo. Shoutmon, te descubrieron- lo miró Ballistamon- ¿Cómo fue que se enteraron de la ley?-

-Fue el estúpido de V-mon y su boca floja- bufó avergonzado Shoutmon, haciendo sonreír incomoda a Kokoromon.

Lo que dijo hizo parpadear al hermano de Zenjirou, mientras este aún seguía con una expresión de sorpresa…

-¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO, KUDOU TAIKI?!- y comenzó a zarandear a su amigo, bastante dolido- ¡ME ACABO DE ENTERAR DE TODO ESTO!-

-¡T-Te invité esta ma-mañana para reunirnos, p-pero dijiste que estabas o-ocupado!- se defendió el mareado Taiki.

-¡Claro que estoy ocupado! ¡Solo mira a Nii-san!- Zenjirou señaló con el pulgar a su hermano, haciéndolo sonreír nervioso- ¡Alguien debe cuidarlo en su estado de convalecencia!-

-V-Vamos, Zenjirou. N-No es para tanto- aseguró el pelinegro, sobándose la mejilla con el parche.

-Kyosuke-san, ¿qué fue lo que te pasó?- se extrañó Taiki, sin ser soltado por el dolido pelicafé.

-Tuvo una pelea con un compañero de trabajo- explicó Ballistamon, sobresaltando a Jack y a Kokoromon.

-¡¿E-En verdad?!- se sorprendió Taiki, mientras Shoutmon parpadeaba, también algo sorprendido.

-Sí. Tuve unos conflictos con él y terminamos a golpes- suspiró Kyosuke- Pero soy malo con los puños y terminé así. Al menos mi jefe no se enojó tanto, y me dio unos días de descanso- se rascó la cabeza, algo culpable.

-Pero, Jack. Fue de muy mala educación asustarte al ver a alguien en el estado de Kyosuke- lo regañó Ballistamon.

-¡E-Es que me tomó por sorpresa!- sonrió forzadamente el peliblanco, a lo que Kokoromon asintió varias veces-

-¡E-Está bien! ¡N-No es como si todos los días abriera la puerta alguien con moretones!- sonrió forzadamente el pelinegro, y ambos rieron costosamente.

-Kudou Taiki. ¿Es mi imaginación, o Jack y Nii-san se parecen un poco?- le preguntó en voz baja Zenjirou.

-S-Si tú lo dices- sonrió incomodo Taiki.

-Aun así, Shoutmon, Kokoromon. Felicidades- les sonrió Ballistamon a ambos dragones, sonrojándolos- Espero que todo lo de hoy resulte sin problemas-

-G-Gracias, y también espero que no pase nada - Shoutmon se rascó la cabeza, sin poder evitar sonreír, mientras Kokoromon miraba sus manos, sonrojada- ¿Seguro que no podrás venir?- le preguntó, algo desanimado.

-Realmente lo siento, pero aunque no lo creas, Kyosuke está algo delicado y quiero ayudar a Zenjirou a cuidarlo- se disculpó su mejor amigo.

-Ballistamon, son solo unos moretones. No es nada- aseguró el pelinegro, avergonzado.

-Eso no es verdad. Hoy mismo cuando te levantaste, te mareaste y te golpeaste la cara con el inodo…-

-¡Ballistamon!- lo calló avergonzado Kyosuke, sobresaltándolo.

Kokoromon, sonrió, contenta.

-B-Bueno, tengo malos modales- Kyosuke se levantó, mientras Zenjirou se reía por lo bajo al recordar lo sucedido en la mañana- Voy a servirles un poco de jugo- sonrió.

-¡Gracias!- sonrió la digimon naranja.

-Ah, te ayudo…- se ofreció Zenjirou.

-¡L-Lo hago yo!- Jack se levantó de una- ¡C-Como disculpa por asustarme con sus moretones!- se rascó la cabeza, nervioso.

-G-Gracias- sonrió Kyosuke, y ambos se dirigieron a la cocina.

-Se llevan bien. Me alegro- sonrió Ballistamon, a lo que Shoutmon también sonrió.

-Bueno, Kudou Taiki. ¿Qué necesitas de mi persona?- pidió saber Zenjirou- Si es por nuestro duelo pendiente, deberá seguir pendiente porque debo cuidar a Nii-san-

-E-En realidad vine a ver a Ballistamon- se explicó el joven, haciendo caer de espaldas a su amigo, y extrañando al digimon robot- Estaba pensado que tal vez podrías ayudarnos con el anillo para la proposición- se explicó

-¿Eh? ¿Ballistamon tiene anillos?- Kokoromon parpadeó inocentemente.

-C-Cierto, Ballistamon puede construir cosas dentro de él- recordó Shoutmon, algo sorprendido de haberse olvidado de algo como eso.

-¡¿Eh?!- se sorprendió su pareja- ¡¿D-De verdad?!-

-Sí. Fue Ballistamon quien construyó los comunicadores del Xros Heart- le explicó el dragón, dejándola sorprendida.

-¿Puedes hacerlo, Ballistamon?- le pidió Taiki, a lo que el digimon robot asintió.

-Cuenten conmigo. Tal vez no pueda ir, pero al menos podré ayudarlos con esto- sonrió Ballistamon.

-¡Gracias, Ballistamon!- Shoutmon sacudió agradecido la mano de su amigo-…Pero…- suspiró algo desanimado, extrañando a los presentes- ¿Cómo no pensé en ti antes? Anoche no se me ocurría nada para el anillo, y viene Taiki con esta idea…- volvió a suspirar.

-Vamos, Shoutmon- Taiki puso su mano en el hombro del dragón, recibiendo una mirada desanimada de parte de él- Te has esforzado mucho por todos, y anoche fuiste el que más se vio afectado en el combate. Es normal que no puedas estar muy calmado-

-…- el dragón rojo miró sus manos, algo nervioso.

Kokoromon se dio cuenta de eso y le tomó una, a lo que él correspondió el gesto, nervioso.

-Entonces, ¿realmente esos tipos malos fueron los que secuestraron a esos niños?- se molestó Zenjirou- ¡Cobardes!- sentenció, ofendido.

-No, no los considero cobardes. Peligrosos- corrigió Ballistamon.

-Shoutmon, todo esto ha sido sorpresivo, pero tal vez sea lo mejor que sea de este modo, ¿no?-le sonrió Taiki.

-Sí… Además, si espero más tiempo tal vez no sea capaz de pasar mi vida con Kokoromon… Y no me gusta pensar en algo así- admitió preocupado Shoutmon, a lo que la digimon naranja parpadeó, y sonrió, contenta.

-¿Planeas cambiar a Olegmon como Ministro?- preguntó curioso Ballistamon.

-¡SI, POR SER TAN METICHE CON MI VIDA PRIVADA!- aseguró Shoutmon, enfadado, haciendo sonreír a su pareja, quien se acurrucó en su hombro, callándolo de una.

-A mí me alegra que él sea metiche. Así podremos estar juntos- murmuró Kokoromon, con los ojos cerrados.

-E-Está bien… N-No lo… cambiaré…- tartamudeó rojo el dragón.

-Oh. Ya sabemos quién será el que mande en esta relación~- señaló burlón Zenjirou.

-¡Cállate!- se avergonzó el dragón rojo.


En la pequeña cocina del departamento, Kyosuke sacaba siete vasos de la alacena, y Jack agitaba una botella de jugo de manzana, pensativo.

-… Debió ser un gruñó el que te pegó- comentó, sin mirarlo.

-Sí. Su jefe hizo algo bastante desagradable, y él lo defendió diciendo que era lo correcto- murmuró Kyosuke, serio, también sin mirarlo, acomodando los vasos en la mesita de la cocina.

-Oh… ¿Y muchos se vieron afectados por esa pelea?- preguntó Jack, serio.

-No muchos. Solo un trabajador de mi categoría de otra sección, y aunque no me gusta mucho su área, lo encuentro un buen compañero- admitió el pelinegro, sacando un bol y una bolsa de galletas, dejándolas en la mesa, mientras Jack comenzaba a servir el jugo.

El pelinegro lo miró en silencio, se dirigió a la puerta de la cocina y la cerró, haciendo que las voces de su hermano y sus amigos dejaran de oírse.

Suspiró apesadumbrado.

-… Jack… He escuchado rumores de que la Organización se va a meter en esto-

Eso dejó quieto al peliblanco, quien dejó de llenar un vaso.

-Y no solo ellos. Visdom conoce las identidades civiles de todos nosotros, por lo que sabe que soy el hermano de uno de los humanos legendarios que salvó el Mundo Digital hace mucho- continuo Kyosuke, serio- Y parece que tiene su ojo puesto en Ballistamon- informó, mientras Jack dejaba la botella casi vacía en la mesa, sin mirarlo- Creo que es porque le interesó que un digimon robot como él haya evolucionado. Más aun, creo que es por su alter ego-

-¿Alter ego?- lo miró extrañado

-DarkVolumon. Green me prestó uno de los informes sobre ese digimon- recordó serio Kyosuke- Era la primera entidad de Ballistamon, pero parece que en una prueba de campo desapareció de la zona en la que fue creado por alterar el Espacio-tiempo con su poder, apareciendo en otra zona para ser modificado por el Rey-

-… Espacio-tiempo…- el peliblanco meditó, serio-… ¡O-Oye!- lo miró, sorprendido.

-Nosotros no tenemos los medios para trasladarnos al mundo digital. Solo podemos llevar digimon… Pero… Con ese poder parecido a una de las plumas, crear un pasaje a ese lugar no debería ser difícil, pero tal vez doloroso para Ballistamon- se preocupó Kyosuke- ¿S-Sabes de las plumas?- preguntó nervioso.

-Sí, sí sé todo sobre ellas y yo mismo- Jack se cruzó de brazos, a lo que el pelinegro suspiró aliviado- ¡¿A-Acaso tú también lo sabías?!-se ofendió.

-B-bueno, no del todo- admitió el joven, fastidiándolo- Escucha, Jack. Con la estupidez que hizo Forward estaremos haciendo pocos movimientos, por precaución, pero eso también es malo. Van a tener más tiempo para entrenar más aun a los tres I.A. y a los Generales del Bagra Army… incluyendo a Tactimon- lo último lo dijo algo nervioso, lo cual no fue mal fundado al ver la mirada sombría de su viejo amigo-… No puedo hacer nada más-se disculpó.

-No. Está bien. Como los demás, sé muy bien que tanto tú, el tío Héctor, y el resto de la sección de Horfe trabaja con la espalda contra la pared por todo. Lo comprendo- le sonrió de lado.

Kyosuke sonrió y ambos chocaron puños.

-Aunque eso sí. No me esperaba que fueras hermano de Zenjirou- admitió Jack, mientras su amigo abría la bolsa de galletas.

-Y yo que Kokoromon se casará con el Rey. Espero ser invitado a la boda- sonrió Kyosuke, vertiendo el contenido de galletas en el bol- Por cierto, ya todos saben que ella y tal vez Sky están libres del virus-

-Me lo imaginaba. Ese desgraciado de Forward y Red lo descubrieron lastimando a Kokoromon- bufó molesto Jack, sin querer recordar aquello- Por cierto, ¿al menos le diste un buen derechazo a Red?- pidió saber.

-Nop. Él junto con los de su sección están empezando a usar esos trajes basados en el de la Jefa- suspiró el pelinegro- Pero ahora, más que Red, me preocupa que la Organización se entrometa en todo- admitió.

-Esos tipos… No sé a quién más odio, al Proyecto, o a ellos- se molestó Jack, mientras su amigo tiraba a la basura el envase vacío.

-A mí tampoco me agradan. Tal vez diré esto porque he pasado cuatro años como Blue, pero al menos el Proyecto no hace lo que hace para crear armas, sino para, bueno, cumplir sueños- lo que dijo ni él mismo estuvo seguro de eso- Pero la Organización…- negó con la cabeza- Solo quieren construir armas para las guerras, basándose en los digimon… Hasta Topacio dice que ellos estarían encantados de hacer una Tercera Guerra Mundial, con tal de probar sus juguetitos-

-No digas eso- murmuró serio Jack, con el semblante sombrío- No quiero imaginarme una Tercera Guerra Mundial-

-C-Cierto…-se dio cuenta Kyosuke- A-A veces se me olvida que eres alemán- admitió.

-No confundas alemán, con esos imbéciles Nazi- lo miró molesto Jack, recibiendo un coscorrón- ¡Auch!-

-¡Idiota! ¡Cómo si fuera a hacer semejante estupidez!- se ofendió claramente el pelinegro.

-L-Lo siento, me pasé un poco… Pero es que es molesto- admitió Jack, sobándose el coscorrón-Siempre hay idiotas que confunden alemán con Nazi… No me gusta eso… Esos son unos imbéciles racistas-

-No. Creo que yo debo disculparme. Metí la Organización en el tema- se disculpó Kyosuke, sobándose la mano por el coscorrón.

-Ah…- suspiró Jack- En fin. Si esos tipos vienen a Tokio, tanto nosotros como ustedes estaremos en un lío- aseguró, serio.

-Depende a quién envíen- le señaló Kyosuke, intentando ver lo positivo- Lo más recomendable sería que enviaran a Smith-san-

-¡Oh! ¡Ese se las trae!- admitió Jack, sonriendo de lado- Es el único con cerebro en ese lugar, junto a Raquel. Sería favorable que los enviaran, pero también hay otros payasos desalmados que podrían arruinarlo todo-suspiró

-… Entramos en guerra, ¿no?- le preguntó Kyosuke, mirando al techo.

-… Sí. Estamos en guerra con los humanos… Esto es lo que quería evitar Sam…- Jack entrecerró los ojos, serio.

-Y… ¿cómo está ella?- preguntó curioso el pelinegro.

-N-o. Si te descubren y lavan el cerebro, no quiero que se sepa fácilmente sobre mi hermana- Jack negó con el dedo.

-E-Eso fue feo- lo quedó mirando Kyosuke, algo dolido y con un poco de nervios- Por cierto… ¿Existe otro V-mon?- preguntó, algo curioso.

-S-Sí. También estoy algo sorprendido. Sobrevivió veinte años solo en el Mundo Digital, y parece que ni el Rey lo conocía. Creo que entró a la armada o algo así este año…- meditó Jack- Pero es un completo payaso casanova que nadie lo quiere y todos lo odian- suspiró.

-Sonaste como Bearmon- le hizo notar Kyosuke.

-Mala influencia…- se lamentó el peliblanco.


-Mm…- Shoutmon dibujaba algo en un papel, bastante pensativo, con Taiki, Zenjirou y Kokoromon mirándolos, curioso.

-¿Está listo?- preguntó Ballistamon.

-Aun no- sonrió el dragón, para darse cuenta de los espías que tenía en la espalda-Kokoromon, no quiero que mires el diseño del anillo- le aseguró, tapando su dibujo, amurándola.

-Pero quiero verlo…- pidió la digimon naranja.

-Lo verás en la noche, ahora no- le aseguró Shoutmon.

-Son las reglas, Kokoromon-chan- sonrió Zenjirou, dándole unas palmaditas en la cabeza.

-¡NOP! ¡QUIERO VERLO!- lloriqueó Kokoromon, zarandeando al dragón rojo por detrás, de tal forma que sobresaltó a los dos jóvenes y al digimon presente.

-O-Oye, Kokoromon- quiso calmarla Taiki…

-¡PARA DE SACUDIRME!- le gritó Shoutmon, sobresaltándola- ¡ESO DUELE! ¡¿LO SABÍAS?!-

-¡D-Duele más el saber que no me quieres mostrar el dibujo! ¡Pesadomon!- se defendió la digimon.

-¡¿P-Pesadomon?! ¡¿Qué clase de apodo es ese?! ¡Más bien! ¡¿No habíamos quedado de no más apodos de ese tipo?!-

-¡No lo hemos hecho, Gruñonmon!-Kokoromon chocó nariz con su pareja, molestándolo.

-¡No soy gruñón, y no cambies el tema!-

-Ha-Han vuelto a lo mismo…-murmuró Jijimon, con una gota en la cabeza.

-Entonces, ¿apostamos quién gana?- sugirió Pinocchimon, dejando pensativo a los digimon en el xros loader.

-No lo hagan- pidió Taiki, mirando con una gota en la cabeza la discusión de la pareja.

-¡Insensible!-

-¡Inmadura!-

-¡Impaciente!-

-¡Ingrata!-

-¡I-I-I…!- la digimon se enredó con su propia lengua- ¡Imbécil!-

-¡¿C-Cómo me dijiste?!- se molestó el dragón.

-B-Bueno, Shoutmon. N-No hay muchos adjetivos calificativos ofensivos que empiecen con "I"- intentó aliviar el ambiente Taiki, pero simplemente Zenjirou y Ballistamon le taparon la boca, para que no echara más leña al fuego.

-¡Para que te enteres, todo esto lo estoy haciendo para estar contigo! ¡¿Por qué no puedes ayudarme un poquito con esto?!- pidió Shoutmon, molesto.

-¡Ha-Hablas como si esto no me importara!-se molestó Kokoromon.

-¡Es que me haces pensar eso!- estalló Shoutmon, haciéndola inflar los cachetes, ofendida.

-S-Shoutmon, K-Kokoromon, de-dejen de pelear- pidió Ballistamon, algo nervioso.

-¡Si el problema es el dibujo, déjenmelo a mí!- Zenjirou tomó el papel y lápiz, y comenzó a dibujar, tomando la atención de todos, incluso de la pareja- ¡Listo!- les mostró el papel, donde se veía algo parecido a una serpiente deforme con alas de gallo haciendo un circulo- ¡¿Qué tal?! ¡El perfecto anillo!- sonrió, seguro.

-… ¿Es un anillo…?- parpadeó Taiki.

-… P-Parece un monstruo, Zenjirou- le aseguró honestamente Ballistamon, dejándolo de piedra.

-¡No aprecian el arte moderno!- lloriqueo el joven.

-¿Qué sucede? Están muy animados- Kyosuke y Jack entraron al salón, llevando los vasos y galletas en dos bandejas.

-¡Esto me importa, pero quiero disfrutarlo, no andar de gruñón como tú!- aseguró Kokoromon, sobresaltando a los recién llegados.

-¡No estoy gruñón! ¡Solo lo estoy tomando en serio, porque esta situación es seria!- se explicó Shoutmon, sobresaltándolos de nuevo.

-¿E-Están discutiendo…?- parpadeó el peliblanco.

-S-Sí… Por el anillo…- murmuró apesadumbrado Taiki.

-No pareciera que fuera por un anillo- admitió nervioso Kyosuke, poniendo los vasos y galletas en la mesa al igual que Jack.

-Kokoromon. Estamos en casa ajena, no hagas escándalo- le pidió Jack, tirándole la oreja para que dejara de chocar la nariz con el dragón rojo.

-P-Pero…- se amuró la digimon.

-¿Escuchaste? Actúa como se debe- la miró burlón Shoutmon.

-¡Idiotamon!- Kokoromon le mostró la lengua.

-¡¿De nuevo con eso, Lloronamon?!- se indignó el dragón.

Pero ambos se quedaron callados porque Kyosuke les dio a cada uno un coscorrón con el borde de las bandejas, sobresaltando a los presentes.

-Por favor, dejen de gritar. Nuestra vecina es una vieja gruñona y no quiero que venga a molestar- pidió el pelinegro.

-L-Lo siento…- se disculpó Shoutmon, sobándose la cabeza.

-¡C-Claro! ¡C-Con Kyosuke te disculpas, pero no conmigo!- lloriqueo Kokoromon, sobándose la cabeza.

-¡¿Y por qué debo disculparme yo?!- se ofendió Shoutmon.

El resto suspiró con una gota en la cabeza, pero se sobresaltaron cuando comenzaron a escucharse golpes a la puerta, junto con el constante sonido del timbre sonando.

-¡Tsurugi! ¡Tsurugi! ¡¿Por qué tanto escándalo?!- exigió saber una mujer femenina, haciendo suspirar a ambos hermanos y a Ballistamon.

-Y ahí está Konome-obasan- suspiró Kyosuke, dirigiéndose a la puerta.

Jack se rió por lo bajo, pero se tapó los oídos como los demás cuando el pelinegro, al abrir, comenzó a ser sermoneado por una mujer mayor, de estatura baja, que no paraba de pedirle que se abstuviera de andar gritando a los cuatro vientos sobre su vida privada, y que al menos le dé un ejemplo a su hermano que tenía de visita, y fuera a atenderse los rasguños de la cara, para que no pareciera un delincuente.

Y, sin más, la vecina cerró con fuerza la puerta, dejando el lugar en silencio.

-Como siempre, Konome-obasan es una tierna vecina- suspiró Zenjirou, mientras su hermano se les acercaba, sobándose la nariz.

-¿Estás bien, Kyosuke?- le preguntó Ballistamon.

-M-Me llamaron delincuente… Eso fue bajo…- murmuró apesadumbrado el pelinegro, recibiendo unas palmaditas en la espalda por parte del digimon.

-Shoutmon, Kokoromon- los miró Taiki, a lo que ambos bajaron la cabeza, apesadumbrados.

-Lo sentimos…- murmuraron ambos.

-Al parecer volvieron a empatar- sentenció Pinocchimon- ¿Quién fue el que apostó que quedarían así?-

-¡Yo!- saltó ChibiKamemon.

-¡Ustedes no se aprovechen!- exigió ofendido Shoutmon, mientras Taiki tomaba jugo, haciéndose el desentendido.

-…- Kokoromon miró al dragón rojo, y tomó un sorbo de jugo, desanimada-… Lo siento, Shoutmon…- murmuró, tomando la atención de este-… Pero… Estoy emocionada-

El digimon la miró algo serio, hasta que Taiki puso su mano en su hombro, haciéndolo suspirar.

-B-Bueno…- murmuró el dragón, rascándose la nariz, haciendo que Kokoromon lo mirara, curiosa- S-Supongo que yo también m-me disculpo…- la miró, algo incómodo- Yo no estoy emocionado, estoy nervioso. Q-Quiero que todo sea perfecto para ti… Y como dijo Airu, lo del anillo es lo más importante… y bueno… quiero impresionarte…- se sonrojó fuertemente.

Kokoromon parpadeó, y sonrió, contenta.

-¡Te quiero mucho~!- lo abrazó, dejándolo rojo.

-Miren, serán una buena pareja- sonrió Kyosuke, comiendo una galleta, sonrojado más al dragón.

-Mientras no discutan como viejos…- suspiró Jack, masticando una galleta.

-Vamos, Jack- sonrió Taiki, sacando una galleta- Es normal que las parejas se peleen- admitió, haciendo sonrojar a ambos digimon.

Shoutmon y Kokoromon se miraron, y no pudieron evitar sonreír, avergonzados de si mismos.

-¡Bien! ¡¿Usaran mi diseño?!- pidió saber Zenjirou, poniendo su dibujo frente a la pareja, dejándolos pensativos.

Ambos se miraron, miraron a Zenjirou, y negaron en silencio.

-¡Nadie aprecia el arte moderno!- lloriqueo Zenjirou, consolado por su hermano.

-Entonces, Shoutmon. ¿Harás el diseño?- Taiki le ofreció el lado vacío de la hoja.

-Sí…- el dragón asintió, y miró a la V-mon, quien parpadeó, sonriendo- ¿Kokoromon?-

-¿Sí?- lo miró inocentemente.

-Tus ojos- la señaló.

-Ah…- se amuró, pero, al ver que Shoutmon la miró levantando una ceja, suspiró- Bien…- se puso la capucha, tapándose hasta la nariz.

Jack movió su mano frente a Kokoromon, y, al ver que ella no reaccionaba, levantó el pulgar al dragón, quien comenzó a dibujar el diseño del anillo, observado por el resto. Hasta por Zenjirou, quien aún lloriqueaba por el rechazo a su arte.

-Listo…- Shoutmon miró el dibujo y se lo mostró a Taiki, quien asintió sonriendo, dándole su aprobación.

-¡Queremos verlo!- pidieron los Pickmons.

-No, aun no- sonrió Taiki, mostrándole el dibujo a Ballistamon, quien lo analizó un rato.

-¿Lo tienes?- le preguntó Zenjirou, a lo que el robot asintió.

La maquinaria de Ballistamon comenzó a funcionar, mientras un poco de vapor salía de los ventiladores del digimon, observado por los demás, curiosos. Claro está, Kokoromon, con la vista tapada por la capucha, lo aferraba a esta para no caer en la tentación de mirar.

-Listo- avisó el digimon, abriendo la compuerta de su pecho, mostrando en el interior una cajita de metal rojo oscuro con bordes amarillos.

-¿Una caja?- Shoutmon tomó el objeto, mientras la compuerta del robot se cerraba, mientras los demás lo miraban, curiosos.

-Es mi propio toque. La presentación también vale- le aseguró el digimon.

-Ballistamon…- sonrió el dragón, y, con cuidado, levantó la tapita de la caja, para poder ver el interior de esta.

-¿Cómo quedó? ¿Cómo quedó?- preguntó Zenjirou, asomándose como el resto, pero, para su sorpresa y la de los demás, Shoutmon la cerró- ¡¿Eh?!-

-¡Gracias, Ballistamon! ¡No hubiera podido hacerlo sin ti!- aseguró agradecido Shoutmon, sonriendo contento.

Su amigo asintió, feliz.

-¡Oye, quiero verlo!- le informó Zenjirou, ofendido.

-Vamos, Zenjirou. Es una sorpresa- sonrió Taiki, mientras el dragón guardaba la cajita en el bolsillo de la chaqueta- ¿Verdad?- miró a su compañero.

-Sí- sonrió este.

Jack y Kyosuke intercambiaron miradas, y sonrieron de lado.

-¿Y-Ya es visible?- preguntó Kokoromon, aun tapando su vista con la capucha.

Shoutmon no pudo evitar sonreír, y le levantó un poco la capucha a Kokoromon, haciendo que lo mirara, curiosa.

Ambos sonrieron y juntaron sus narices, contentos.


Ya atardecía y, en el pequeño claro que habían encontrado Etsu y Saburo, Yuno instalaba una mesa redonda en medio de esta, mientras su marido traía dos sillas sacadas de la parte de atrás de la furgoneta, donde Akari, Yuu, Damemon y Cutemon revisaban que la comida que habían traído preparada, puesta en cajas de plástico, no se hubieran dañado en el camino.

A excepción del pequeño conejo, quien aguantaba babear para no demostrar que quería toda esa comida para él.

-¡Más arriba!- le ordenó Airu a FlameWizardmon, quien, ayudado por Gumdramon, ataba unas velas elegantes de llama azul a unas ramas de los árboles que rodeaban el claro.

-¡¿Quién te crees que eres para darme órdenes?!- se ofendió el digimon, mientras Tagiru, parado encima de los hombros del fastidiado Ren, ataba una de esas velas en otra rama- ¡Deberías agradecerme que use mis fuegos para prender estas velas!- le aseguró, ofendido.

-Deja de ser tan reclamón- pidió fastidiado Gumdramon, dejándolo en el suelo.

-Bha-

-Vamos, vamos- suspiró Wizardmon, quien, con su bastón, hacía aparecer un arco de flores alrededor del rio, alegrando a la pequeña Misty, quien llevaba en los brazos un ramo de lirios, junto al aburrido Kuro.

-¡Vamos, Saburo! ¡Tú alcanzas!- le aseguró Sky a su amigo, quien, parado en sus hombros intentaba colocar una de las velas de FlameWizardmon.

-¡Oye, T-Tagiru…!- se molestó Ren, cuando el niño puso su pie en la cabeza de este, para alcanzar una rama más alta.

-Un momento… ¡Ya!- Tagiru terminó de atar, pero perdió el equilibrio y cae si Gumdramon no lo agarra con su cola- ¡Gracias, Gumdramon!- le sonrió a su amigo.

-¡Nada de gracias, eso fue peligroso!- lo miró molesto el pequeño, dejándolo en el piso.

-Lo siento, lo siento- sonrió Tagiru, mientras Ren se limpiaba los hombros, fastidiado.

-Hay que ver…- se ofendió Airu.

-Mira, Airu-chan- Yuno se acercó a la mesita con un mantel carmesí- ¿Qué te parece para la mesa?-

-¡Perfecto~!- aseguró la rubia, ayudándola a ponerlo en la mesa.

-¡Una probadita-kyu!- suplicó Cutemon, siendo alejado por Damemon de la comida de la cena, haciendo sonreír con una gota en la cabeza a Akari y a Yuu.

-¡Damemon! ¡Mira como el gatito verde decoró el río~!- Misty abrazó por detrás al digimon, sin soltar el ramo de flores.

-N-No soy un gato…- suspiró Wizardmon, recibiendo una risita burlona de Kuro.

-Sí, Misty-chan. Se ve muy bien-dame- le aseguró el digimon blanco, sin soltar a Cutemon.

La niña sonrió, contenta.

-Saburo-kun, Sky-chan, ¿no necesitan ayuda?- preguntó Etsu, mirando como ambos aun luchaban por poner la última vela.

-E-Estoy bien- aseguró el joven, pero, sin querer, se resbaló del hombro de Sky, para susto del adulto, pero una mano blanca salió de entre las hojas, agarrando de la chaqueta al niño antes que cayera.

-¡¿Eh?!- se sorprendieron los presentes, y más al ver que de quien era la mano era de Luke, quien se asomó por las ramas, parpadeando- ¡¿LUKE?!-

-¿E-Ese tipo?- parpadeó Kuro, sorprendido.

-G-Gracias…- suspiró Saburo, aliviado.

-¡Buena atrapada, daddy!- Sky levantó un pulgar, sonriendo contenta.

-¿Q-Qué haces aquí, Luke?- se sorprendió Yuno, mientras la liebre aun sujetaba a Saburo, permitiéndole atar como se debía la vela en la rama.

-¡Más bien! ¡MIRA LO TARDE QUE ES!- señaló ofendida Airu- ¡Esperaba que al menos ayudaras un poco!-miró molesta a Luke aterrizar al lado de Sky, dejando a Saburo levantarse, sin problemas.

-… Trabajo- murmuró la liebre, mirando a Kuro, quien parpadeó, sorprendido.

Se acercó al cyborg, lo agarró de las patas traseras, dejándolo boca abajo, y comenzó a sacudirlo rápidamente.

-¡KURO!- se asustaron Misty y Ren.

-¡¿Qué le haces a mi gato?!- exigió saber molesto el joven de pelo azul.

-… Chequeo- murmuró Luke, dejando de sacudir al felino, a quien le daban vuelta los ojos, mientras Tagiru y FlameWizardmon se reían por lo bajo.

-¿P-Por qué no me sorprendo…?- murmuró Yuu, rascándose la cabeza, ya algo acostumbrado a esas actitudes infantiles de Luke.

-Te equivocas si piensas que esto es algo nuevo-dame- suspiró Damemon, sin soltar a Cutemon.

-¿S-Siempre ha sido así?- Akari miró a Wizardmon, quien, pesadamente, asintió con la cabeza.

-… Debes mantener tu maquinaria estable- murmuró Luke al gato boca abajo, tomando su mareada atención- Aunque instalé un sistema de refrigeración en tu sistema, siempre es posible que sobrecargues tu batería solar, por lo que es recomendable revisarlo al menos una vez a la semana. El mismo cuidado debes darle a tus partes- movió uno de los brazos del gato, para que se diera cuenta del pequeño ruido que hacía al moverse- Un poco de aceite debe bastar para hacerlo funcionar. Y debes pulir al menos la arma que sueles ocupar con mayor frecuencia- agregó, haciendo sonreír al gato.

-¡Ahora sí que hablas!-aseguró Kuro, cruzándose de brazos.

-¿S-Saco todo eso con solo sacudirlo?- se sorprendió FlameWizardmon, mientras Wizardmon suspiraba.

-¡Oye, oye, oye!- Misty se acercó a Luke- ¡No lastimes a mi Kuro!- pidió.

Luke asintió y soltó al gato, haciendo que cayera al río, sobresaltando a todos.

-¡¿QUÉ PRETENDES, ESTÚPIDO CREADOR?!- Kuro salió del agua, con muy malas pulgas.

La liebre miró a Misty y levantó el pulgar. La pequeña parpadeó, sonrió, y también levantó el pulgar.

-… ¿Se llevan bien…?- los quedó mirando Ren.

-Misty-chan…- suspiró Damemon, haciendo sonreír a Yuu.

-¿Vas a participar, Luke?- le preguntó Yuno, acercándose junto a su marido, mientras Saburo y Ren sacaban al cyborg del agua.

La liebre negó.

-… Hago rondas-

-¿Eh? ¿Volvieron con las rondas?- se sorprendió Sky- ¿Por qué?- preguntó, curiosa, pero solo recibió unas palmaditas en la cabeza, haciéndola sonreír.

-Luke es extraño- admitió Gumdramon, sobrevolando cerca de Tagiru, quien se reía por lo bajo, divertido, al igual que Sky- Oye, Betsumon- llamó, mirando el xros loader en el bolsillo del joven, extrañándolo-… ¿Algo de él?- preguntó, no muy convencido.

-Nop, Aniki. MidoriGumon-san sigue durmiendo. Creo que el golpe era muy fuerte- admitió el gato, planchando un traje, mientras Pagumon miraba al Gumdramon verde oscuro durmiendo profundamente, algo preocupado.

-Y-Ya veo…- murmuró el pequeño, dejando de volar.

-Vamos, Gumdramon- Tagiru le acarició la cabeza, amurándolo- Recuerda que algo así pasó con Kokoromon. Estuvo algunos días inconsciente-

-Y-Ya…- suspiró el pequeño, dándole a entender que no se haría rogar.

Tagiru sonrió.

-Gracias por venir a vernos, Luke-san- sonrió Etsu a la liebre, quien asintió.

-¡Si vas a estar mirando, largo! ¡Estamos en una misión importante!- lo comenzó a empujar Airu, incomodando a Yuu, a Tagiru y a Akari.

-Luke-san, ¿cómo se encuentra la Jefa?- preguntó Wizardmon, deteniendo a la niña por la chaqueta. Luke levantó el pulgar- Ya veo- se alegró.

-¿Seguro que no quieres quedarte?- le preguntó Yuno- Tal vez Shoutmon-kun y Kokoromon-chan tendrán su propia velada, pero también tenemos comida para todos nosotros-

-¡Sí!- se alegraron Misty y Cutemon, la pequeña abrazando el ramo de lirios que tenía.

-…- Luke miró un rato a la mujer, extrañándola-… No- negó con la cabeza- Tu comida me mataría-

Todos se quedaron en blanco…

-… Jo…- sonrió forzadamente Yuno, con una mirada tan sombría que el pelaje de la liebre se erizó por completo- ¡¿CON QUÉ ESTAMOS DE NUEVO CON ESO?!-agarró de las orejas a Luke-¡ETSU-KUN, DEME LA CUCHILLA DE COCINA!- exigió a su marido, sobresaltándolo.

-N-No creo que sirva…- le aseguró su asustado marido, señalando a quien agarraba la peli naranja.

Yuno miró, para darse cuenta que sujetaba de la mejilla era a FlameWizardmon, sobresaltando a todos.

-¡AYAYAYAYAYYYYY!- gimió el mago rojo.

-¡¿Un-Un sustituto?!- se sorprendieron Yuu y Damemon.

-¡¿F-FlameWizardmon-kun?!- Yuno lo soltó, sorprendida.

-Auch, que piñizco- gimió el digimon, sobándose la roja mejilla.

-¡M-Momento! ¡¿D-Dónde está Luke?!- Tagiru miró para todos lados, para sorprenderse como el resto al verlo a encima de la furgoneta, sobándose las orejas.

-Q-Que veloz…- se sorprendió Saburo.

-¡Ese es mi papi!- se alegró Sky.

-¡LUKE! ¡BAJA DE AHÍ, NO HE TERMINADO CONTIGO!-le aseguró ferozmente Yuno a la liebre, sobresaltándolo, y haciendo que se fuera de un lugar de un salto.

-Cobarde-Airu se cruzó de brazos, mientras Ren se rascaba la cabeza, algo sorprendido por lo reciente- ¡Como sea! ¡Pronto anochecerá y vendrá la pareja! ¡Terminemos esto!-

-¡Sí!-


Entonces, comenzó a anochecer, y la motocicleta de Jack se detuvo a unos metros de la furgoneta de Etsu, donde los estaban esperando los dos adultos, los jóvenes, Kuro, Gumdramon, Damemon y Betsumon, quien traía en los brazos unas bolsas especiales de ropa.

-¡Llegan tarde!- les informó fastidiada Airu, sobresaltando a Taiki y a Jack.

-Oye, oye. Me volvieron a parar antes de salir de la ciudad- se defendió Jack, quitándose el casco mientras Taiki se bajaba y también se lo quitaba.

-Bueno, creo que es normal que porque sea tarde haya más seguridad- admitió Etsu, a lo que su mujer asintió, de acuerdo.

-¡¿Lo lograron?!- preguntó entusiasmado Tagiru, acercándose al igual que Saburo y Akari.

-Sí, tenemos el anillo- sonrió Taiki, sacando su xros loader- Reload. Shoutmon. Kokoromon-ambos dragones salieron del xros loader.

-¡Kokoromon-chan!- Misty fue a abrazar a la digimon, haciéndola sonreír.

-¡Kokory~!- Sky también se unió al abrazo, fastidiando a Kuro, al lado del aburrido Ren.

-¿De verdad logró encontrar un anillo dignopara Kokoromon-sama?- Gumdramon miró dudoso al Rey, fastidiándolo.

-Bueno, bueno. Los cuestionarios para después. Aún falta algo más para que empiece la fiesta- les recordó Betsumon.

-¿Eh? ¿T-Tienen todo?- se sorprendió Taiki, mientras Jack se bajaba de la moto.

-Sí- asintió Yuu.

-Está todo muy bonito- aseguró Akari, sonriendo.

-¡Vamos, vamos, vamos!- Airu agarró del brazo sorpresivamente a Kokoromon, arrastrándola hasta la furgoneta- ¡Las chicas, adentro, los chicos, afuera!- ordenó.

-¿E-Eh?- parpadeó Shoutmon, sin entender muy bien lo que sucedía, y más aún cuando Betsumon le entregó una bolsa a Yuno, quien entró por la parte de atrás del vehículo junto a Akari, Sky, Airu y la extrañada Kokoromon.

-¿Eh…? ¿De qué nos perdimos?- Jack y Taiki intercambiaron miradas, extrañados.

-No hay nada de que preocuparse- les aseguró Betsumon, entregándole la otra bolsa que llevaba a Shoutmon, quien la miró, extrañado.

-¡Vamos, Shoutmon! ¡Es hora de demostrar tu amor por Kokoromon!- le informó Tagiru, sonriendo entusiasmado.

-Llegó el momento- sonrió Saburo.

-…- Shoutmon se sonrojó un poco y miró la bolsa. Tragó saliva.

-Vamos, Rey, no se nos desmaye de nuevo- se burló Gumdramon, fastidiándolo.


Anocheció, por lo que el claro preparado comenzó a mostrar su esplendor.

Habían velas de llamas con varios colores en cada rama de los árboles que rodeaban el claro, iluminándolo con sus diferentes colores, flores rodeaban los bordes del río cercano, y, en medio del hermoso paisaje, estaba una mesa redonda con dos sillas a los lados, con un mantel carmesí en ella, un par de cubiertos para cada lado, y un florero de vidrio, donde se encontraba un ramo de lirios.

-G-Guau…- Shoutmon caminó por el claro, sumamente sorprendido. No llevaba sus accesorios diarios, sino que traía un smoking azul marino, camisa blanca y una corbata celeste, por lo que tampoco llevaba sus guantes blancos- Se ve… Se ve genial…- murmuró, mirando el lugar.

-¿Nos sacamos buena nota?- sonrió Tagiru, cerca del digimon con los demás chicos, y Misty, quien sonrió, contenta.

-U-Una muy alta…- el dragón los miró, sorprendido- N-No sé como agradecerles… Esto es… Es…-

-Si nos dejas ir al Mundo Digital a cazar digimon, me sentiré agradecido- aseguró Ren.

-No- fue la negación rotunda del dragón, haciendo reír por lo bajo a Tagiru y Saburo por la cara de fastidio del peliazul.

-¿Solo piensas en eso?- lo miró fastidiado Yuu.

-Realmente lo hicieron bien- silbó Jack, mirando el lugar al lado de Etsu y Taiki, quien llevaba al brazo los accesorios de su amigo.

-Ah, cierto…- el joven sacó algo de la chaqueta del dragón- Shoutmon, no debes olvidarte de esto- le entregó la tan preciada cajita.

-¡Ah! Sí- Shoutmon la recibió, aliviado- Ya me había olvidado-admitió, rascándose la mejilla.

-¿Ahí está el anillo?- preguntó Gumdramon, curioso.

-Sí- sonrió el dragón, comenzando a guardarlo…

-¡¿EH?! ¡Quiero verlo!- y el pequeño intentó quitárselo al digimon.

-¡No, Gumdramon! ¡Lo- Lo verás después!- Shoutmon levantó su brazo cuanto pudo, retrocediendo bastante.

-Te equivocas si te pones así, Gumdramon- negó con la cabeza Damemon.

-Oigan, cálmense, cálmense- Jack agarró del chaleco a Gumdramon, alejándolo del dragón rojo, quien suspiró, aliviado, miró la caja, y la guardó en uno de los bolsillos de la chaqueta, para que estuviera segura.

-Snif, snif. Ver con ese traje a Shoutmon me-me emociona- lloriqueó Jijimon en el xros loader, tomando la atención de todos.

-V-Vamos, Jijimon- el dragón no pudo evitar sonreír, agradecido.

-¡Es Jijimon-sama, irrespetuoso!- lo calló el anciano, haciendo que los demás se taparan los oídos- ¡¿Aun no aprendes, jovenzuelo?!-

-Va-Vamos, vamos- lo intentó tranquilizar Lillymon.

-Es un viejo gruñón…- bufó Gumdramon- Igual que mi tutor- se cruzó de brazos, para recibir un coscorrón por parte de Shoutmon.

-¡Estamos listas~!-escucharon a Airu, por lo que miraron en dirección a la furgoneta, para verla salir de un salto, seguida de una entusiasmada Sky.

-¡Jacky!- la peligris se acercó a su hermano, extrañándolo- ¡Kokory se ve como nueva!- le aseguró,

-¿Cómo nueva?- repitió el peliblanco, más extrañado.

-¡Sí, sí!-

-¡Quiero verla!- pidió Misty, con el aburrido Kuro a su lado.

Shoutmon tragó saliva, deseando lo mismo que la pequeña.

-Vamos, Kokoromon-chan- Yuno salió de la furgoneta, seguida de Akari, quien ayudó a la digimon a bajarse.

Kokoromon llevaba un vestido plateado claro sin mangas, y con un elegante cuello, además de unos guantes largos que le quedaban hasta el codo, que solo tapaban el dedo de en medio.

Al verla así, hizo que Shoutmon se sonrojara de golpe, tragando saliva.

Pero no solo en él se vio el efecto de que la digimon usara ese vestido. Gumdramon, Damemon y Betsumon se sonrojaron, aunque, claro está, los dos adultos mucho más que el pequeño, quien parpadeaba, sorprendido.

-¡WOA! ¡Kokoromon-chan se ve muy tierna~!- Misty fue a abrazar a la avergonzada digimon, quien le sonrió tímidamente, para después mirar a Shoutmon, quien se sonrojó un poco más.

Kokoromon se sonrojó al verlo con el traje, pero después sonrió tiernamente.

-Ah~ Kokoromon se ve muy tierna~- aseguró Tagiru, contento.

-Le quedo bien el vestido- sonrió Yuu.

-¡Por supuesto~! ¡Escogí un color que le viniera al casco de Kokoromon-san~!- aseguró sonrojado Betsumon, y se extrañó cuando Shoutmon comenzó a estrecharle la mano varias veces.

-Gracias, gracias, gracias- murmuraba sonrojado el dragón.

-Oye, oye- lo quedó mirando Jack.

-¡De nada~! ¡Siento pena ajena que el propio Rey le gusten tanto mis trajes~!- aseguró el felino, rascándose la cabeza.

-¡Kokoromon-sama, se ve muy bien!- Gumdramon se acercó a la digimon, a quien Misty no soltaba, por lo que Ren la agarró y la alejó cuanto pudo de ella.

-¿S-Seguro?- Kokoromon se miró, nerviosa- N-Nunca antes había usado un vestido- admitió, jugando con sus dedos.

-¡AW~! ¡Te ves tan tierna~! ¡Ojalá pudiera cazarte~!- se lamentó Airu, enternecida.

-Kokoromon. Créenos cuando te decimos que te ves bien- Jack levantó el pulgar en afirmación.

-Un puntaje de 10- aseguró Saburo.

-Exacto- le sonrió Akari a la digimon.

Kokoromon, aun nerviosa, miró como Shoutmon seguía agradeciéndole a Betsumon, tanto así que el felino no sentía el brazo, por lo que Taiki y Yuu intentaron despegarlo del digimon blanco, mientras Damemon suspiraba.

No pudo evitar sonreír tiernamente.

Entonces, del xros loader de Tagiru salió un rayo que aterrizó al lado de Kokoromon, del cual salió V-mon, apapachando a la digimon, sobresaltando a todos los presentes.

-¡¿V-V-mon?!-se sorprendió Spadamon, mientras Lunamon parpadeaba.

-¡Kokoromon-chwan~! ¡Te ves como un ángel que ha caído del cielo a deslumbrarnos con tu belleza~!- aseguró el digimon azul grisáceo a la digimon naranja, quien parpadeaba, aun sorprendida- ¡Olvida el Rey y conviérteme a mí en tu caballero de toda la vida! ¡Di que sí~!- suplicó, acariciando la mejilla de la digimon con la suya.

-V-V-mon…- Kokoromon intentó sacárselo de encima, pero el dragón se le había pegado… hasta que el puñetazo de Shoutmon lo lanzó contra la furgoneta de los Kudou, dejándolo nockaut, sobresaltando un poco al matrimonio.

-¡DEJA DE UNA VEZ DE MOLESTAR A KOKOROMON!- exigió el Rey, con el puño echando vapor.

-¡Buen golpe!- alagó Gumdramon, mientras Saburo y Sky asentían, en cambio Jack se rascó la cabeza, tan fastidiado como Ren.

-¿Por qué es tan molesto?- se molestó Airu, con las manos en las caderas.

-Siempre se escapa…- suspiró Tagiru, sacando su xros loader, mientras Betsumon agarraba al inconsciente digimon.

-¡No se preocupen! ¡Nos aseguraremos que esta vez quede bien sujeto~!- aseguró el felino, y, sin más, entró al aparato rojo oscuro junto al prisionero.

-¿Por qué, V-mon-kun?- se lamentó Lunamon, haciendo sonreír incomodos a Taiki y a Akari.

-¿Estás bien, Kokoromon?- le preguntó Shoutmon a la digimon, quien asintió, sonriendo.

-¡Bien~!- Yuno aplaudió con sus manos, tomando la atención de los presentes- Etsu-kun, ponga por favor la música, y el resto mejor nos retiramos para que la feliz pareja este tranquila- pidió, sonrojando a ambos digimon.

-¡Sí!- asintieron todos, empezando a retirarse.

-Cuernomon, más te vale no ponerte a discutir con Kokoromon como en la tarde- le aconsejó Jack, solo para que él escuchara.

-Eso es lo que temo hacer- admitió nervioso el digimon.

-Suerte- Taiki le dio unas palmaditas.

-Kokoromon-sama, si el Rey hace algo indebido o que le moleste, llámeme de inmediato- le pidió Gumdramon, fastidiando al dragón rojo, quien podía escucharlos claramente.

-Sí. Gracias, Gumdramon- sonrió Kokoromon, sonrojando al pequeño.

-Te equivocas si sigues actuando así-dame- Damemon comenzó a empujar al dragón morado, para evitar cualquier cosa.

-Akari-chan, Airu-chan. ¿Me ayudan con la comida?- pidió Yuno a las dos niñas.

-Sí- asintieron ambas, caminando hacia la furgoneta, mientras los demás se ponían del lado en que no eran vistos por el claro, donde tenían su propia mesa con comida, la cual Gumdramon y Tagiru comenzaron a atacar, fastidiando a Yuu y a Ren.

-Shoutmon-kun, Kokoromon-chan- Yuno se acercó a la pareja, quienes habían mirado como todos se iban- Vayan a sentarse, y disfruten el momento- les pidió, sonriendo.

-Y-Yuno-san…-murmuró Shoutmon, agradecido.

-Vamos- la mujer les dio un leve empujón a ambos, por lo que se miraron, sonrojados.

-¿M-Me permites?- Shoutmon le ofreció su brazo a Kokoromon, sonrojándola.

-Sí- asintió la digimon, poniendo la mano en el brazo del dragón, por lo que se dirigieron a la mesa en el medio del claro.

Shoutmon corrió la silla de Kokoromon, para que ella se sentara primero, y después él se sentó.

-¡Ah, Lirios!- se alegró la digimon, mirando las flores en el florero de vidrio.

-¿Te gustan?- se sorprendió un poco Shoutmon.

-Sí, son mis flores favoritas- sonrió la digimon.

-Ya veo- se alegró el dragón

En eso, Etsu prendió la radio de la furgoneta, poniendo música clásica.

-¡Llegamos~!- Airu y Akari se acercaron a la mesita, dejando en cada lado un plato de tonkatsu, que era filete de cerdo empanado acompañado de verduras, una porción de Gyoza, un postre de Kuzumochi, y unas copitas con jugo de piña.

-G-Guau…- Kokoromon miró sorprendida la comida.

-Un espléndido menú, dado por dos hermosas chicas- sonrió Airu, haciendo sonreír a Akari.

-C-Chicas esto… Esto es…- Shoutmon las miró, sorprendido.

-No digas más- le sonrió Akari- Solo disfruten el momento. Se lo merecen, ambos-miró a los dos dragones.

-Akari-chan, Airu-chan…- las miró agradecida Kokoromon.

-¡Kya~! ¡Que linda te ves~!- y la rubia comenzó a darle un fuerte abrazo, haciendo que Shoutmon y Akari la miraran con una gota en la cabeza.

-Vamos, vamos- Akari alejó a Airu, y ambas se fueron, dejando solos a ambos.

Kokoromon las miró irse sonriendo, y después miró a Shoutmon, que la miraba sonrojado.

-…- la V-mon naranja miró sus manos, nerviosa, pero después sonrió y tomó su copa- ¿Buen provecho?- lo miró sonrojada.

-Sí…- sonrió el dragón, chocando delicadamente su copa con la de ella- Buen provecho-


Entre el cielo nocturno, cruzando por las densas nubes, volaba un enorme avión negro, a una gran velocidad.

-Ah…- suspiró Smith, sentado en la sala de reuniones de la nave, la cual era color gris con asientos rojos, y la mesa circular negra- Japón…- habló en japonés- El idioma siempre me ha costado un poco- admitió.

-Sus vocales son algo confusas, pero todos los idiomas tienen sus dificultades- le aseguró Raquel, sentada a su lado, leyendo una revista de motocicletas.

-Tsch. Que fastidio- bufó el último integrante, un hombre de cabello negro, camisa café claro y pantalones negros.

-Vamos, vamos. Ryan, sé que no te gustan los del continente oriental, pero no seas tan rígido- le pidió el rubio, estirándose, con sueño.

-Pues tú deberías actuar de una manera más seria- le aseguró Ryan, serio- Estamos en una misión muy importante para…-

-Para descubrir quién está detrás de estos ataques terroristas digitales- recitó Smith, mirando el techo, como si fuera muy entretenido verlo.

-¡Los jefes ya han estimado que esos dos cazadores deben ser capturados, para descubrir por qué secuestraron a esos niños!- corrigió Ryan, molesto.

-A pesar de que el comité tomó esa decisión, sabes muy bien que Smith y yo estamos en contra de ella- le recordó Raquel, sin despegar la vista de su revista- No creo que aquellos cazadores vayan a secuestrar niños. Ellos son niños-

-Y por eso es que me mandaron con ustedes- le recordó el pelinegro, haciendo que la morena lo mirara, sin expresión- Ustedes dos tal vez sean el mejor equipo para combatir humanos y digimon, pero son demasiados infantiles-

-¿Quién?- preguntó Smith, que se había puesto a equilibrar un lápiz en su nariz, el cual se lo quitó Raquel, sin perder la paciencia.

-Además, no me agradan los japoneses- aseguró Ryan, aun molesto- Solo de recordar a esa pareja japonesa que transfería ilegalmente droga a otros países utilizados por el Proyecto…- bufó, fastidiado- Al menos los detuvimos a tiempo…-.

-Ese caso realmente no me gustó- admitió Raquel, tomándole al fin verdadera atención al pelinegro- Creo que eran un matrimonio… Que mal que dedicaron su vida a ese tipo de actos. Nadie gana con las drogas…-

-A mí no me importa si movían drogas o alcohol- aseguró Smith, bostezando- Lo único que encuentro fome es si dejaron a un hijo o no- se rascó la cabeza.

-Bueno… el comité no nos permitió investigar si eran padres o no- recordó Raquel, seria- Pero, si lo piensas, la mayor parte de los integrantes del Proyecto Iluminati tienen familia…- suspiró.

-¡Ya pasó un año!-Ryan sacudió la mano, como si espantara una mosca- Ahora debemos tener fijo a estos cazadores- sacó su Tablet, donde se veían las fotos de un niño y una niña- Ren Tobari, y Airu Suzaki…-

-En Japón se dice primero el apellido y después el nombre- corrigió Raquel, volviendo a su revista.

-¡Soy americano!- se ofendió Ryan.

Smith suspiró, y miró al techo…

Sería una muy larga y tediosa misión…


-¿Qué hacen?- Gumdramon, con los cachetes inflados de tanto comer, se asomó por el furgón, para ver a la pareja cenando- Solo comen y comen y comen- se aburrió.

-Está bien, Gumdramon- le sonrió Akari, comiendo como los demás en la mesa que se habían traído- Todo irá de a poco-

-…- el pequeño la miró un rato y tragó-… Está bien- infló un cachete, haciéndola sonreír.

-… Me decidí- murmuró Taiki, tomando la atención de todos.

-¿Qué pasa?- se extrañó su padre.

-Es que… Tagiru, Yuu, Akari, Saburo, Airu, Ren- miró a sus amigos, extrañándolos- Creo que lo mejor será hacer una reunión de cazadores-

-¿Reunión de cazadores?- repitieron los seis jóvenes.

-¿Quieres hablar con los cazadores que conoces?- se extrañó Jack.

-No con los que conozco, sino con los de toda la ciudad- aseguró Taiki- El 31 de Octubre será en al menos dos semanas…- lo que dijo hizo parpadear a Misty, quien dejó de comer el postre, curiosa- Debemos estar preparados, y lo mejor será que el resto de los cazadores sepan la situación-eso dejó pensativo a los jóvenes.

-Cuando dices situación… ¿Hablas de la vida privada de mi daddy?- preguntó Sky, curiosa.

-No- le sonrió Taiki- No diremos nada de Luke o ustedes. Solo hablaremos sobre Apocalymon- aseguró.

-¿Apocalymon?- se extrañaron Ren y Airu.

-¡Me parece buena idea!- sonrió Tagiru.


-Yuno-san tiene muy buena mano- aseguró Shoutmon, comiendo el filete de cerdo.

-Sí. Sky también sabe cocinar muy bien, al igual que Yuu- sonrió Kokoromon, comiendo la ensalada.

-Aunque me sorprende que Akari no lo haya quemado…- admitió el dragón, extrañándola- ¿Te gusta todo?-

-¡Sí!- asintió la digimon naranja, contenta.

-… Te ves realmente hermosa con eso puesto- le aseguró Shoutmon, sonrojándola- Bueno, como te dije ayer… Eres perfecta para mí, tal y como eres-

-C-Cuernomon…- sonrió Kokoromon, agradecida- Y tú te ves más caballero con el traje puesto-

-¿M-Más caballero?- la quedó mirando el dragón.

-Sí. Te ves muy bien- sonrió Kokoromon, haciendo que Shoutmon no entendiera si era un cumplido o no.

Estuvieron comiendo en silencio un rato, tanto así que ambos llegaron al postre.

-… Oye, Kokoromon- la llamó el dragón, dejando de comer, extrañándola-… Yo… No sé qué hacer-

-¿Con qué?- lo miró curiosa Kokoromon.

-… Quiero hablar con mi padre- suspiró Shoutmon, sorprendiéndola-… Quiero hablarle… Yo… Yo recuerdo todo, Kokoromon. Solo viví un año o un poco más con mis padres, por eso sé que ellos me amaban mucho… T-También recuerdo cuando murieron…- apretó su puño, nervioso- Yo… Kokoromon, yo no odio a DarkKnightmon- admitió, mirándola confundido- No le tengo confianza, pero no por lo que le hizo a mi familia, sino por lo que le hizo a Nene y a Yuu… No sé si mis sentimientos hacia Bagramon han cambiado… Sigue siendo para mí un digimon cruel… No sé que pensar, y-y por eso quiero hablar con mi padre. Estoy confundido… Pero no me atrevo a verle a la cara…- cerró los ojos con pesar, pero los abrió cuando la mano de Kokoromon se posó suavemente en la suya, haciéndolo mirarla.

Ella le sonrió comprensivamente.

-… Los padres… Los padres están para dar amor y consejos- le aseguró tiernamente la digimon- Sé que te sientes mal porque antes veías a Omegamon solo como un digimon poderoso… Pero el recordar que es tu padre, y todo lo que hizo por ti…- levantó su mano y le acarició la mejilla-… Es normal estar confundido por esto, y eso es bueno… Porque te indica cuando quieres a tu familia- sonrió.

Eso sorprendió a Shoutmon, quien tomó su mano, para sentirla mejor.

-Gracias- le sonrió.

Kokoromon correspondió al gesto, y se extrañó cuando Shoutmon, sin soltarla, se levantó, acercándose a ella.

-¿Te apetece una pieza?- le preguntó, sonriendo.

-S-Sí- asintió Kokoromon, levantándose- Pero tal vez te pise- avisó inocentemente.

-Je. Está bien, está bien- le sonrió Shoutmon, y, sin soltar su mano, se alejaron un poco de la mesa.

El dragón tragó saliva, y puso su otra mano en la cintura de Kokoromon, quien se sonrojó un poco, mientras ponía su mano libre en el hombro de Shoutmon.

Ambos se miraron, y, suavemente, compartieron un breve beso, para después mirarse, y sonreír un poco, algo divertidos por la situación en la que estaban.

Calmadamente, siguiendo el compás de la música, comenzaron a bailar lentamente, sin despegar la mirada del otro.

Al principio, el baile fue algo lento, pero, con el paso de los minutos, comenzó a ser más fluido, ya que sus pasos se sincronizaban, mientras tomaban menos distancia.


-Lo están disfrutando…- murmuró Tagiru, sonriendo, observando a la pareja asomado al borde del furgón, al igual que el resto del grupo, aunque Yuno fotografiaba el momento sin ser notada, haciendo sonreír incomodo a Etsu.

Taiki, en cambio, sonrió, contento.


Kokoromon se acurrucó en el pecho de Shoutmon, deteniendo el baile.

-¿Qué pasa? ¿Te aburriste?- se extrañó el dragón rojo.

-Me cansé…- admitió Kokoromon, sonriéndole inocentemente.

Ante eso, Shoutmon sonrió, y juntó su frente con la de Kokoromon, mientras le acariciaba las mejillas.

Se miraron un rato, y compartieron un suave beso.

Eso hizo que los espías hombres miraran a otro lado, mientras las mujeres se sonrojaba un poco.

Ambos digimon se separaron lentamente.

-… Eres muy preciada para mi, Kokoromon- le aseguró Shoutmon, sin soltar las mejillas de la digimon, sonrojándola un poco- A tu lado, no me siento como El Rey del Mundo Digital, sino como yo mismo, Shoutmon-puso su mano en la cintura de Kokoromon, acercándola un poco más a él, sonrojándola más- ¿Te molesta?-

-No… Es que…- murmuró Kokoromon, mirándolo sonrojada, lo que la hacía ver tierna-… Es que… todo esto… parece un lindo sueño-

-Es la realidad- Shoutmon la besó suavemente.

-… Sí… Eso es lo que me da miedo…- admitió Kokoromon, extrañándolo-… T-Temo que-que por el Proyecto… ¡Ellos quieren hacerte daño!- lo miró nerviosa-… Te quieren lastimar… No quiero eso… Yo…-pero se calló cuando Shoutmon la abrazó suavemente.

-… Gracias por preocuparte por mí- le agradeció Shoutmon, sobándole la espalda- Yo también estoy preocupado, pero por ti, no por mí- le aseguró, acariciándole la mejilla, haciendo que lo mirara-… No quiero perderte…-

-C-Cuerno… Shoutmon…- se corrigió Kokoromon, con los ojos brillosos.

-Je… Sé que te dije no más apodos, pero… Pero mientras me los digas sin querer ser ofensiva, no me molestan- le sonrió Shoutmon, compartiendo otro beso con ella, quien cerró los ojos.


-… Ellos…- murmuró Gumdramon, mirando sonrojado la escena-… Se quieren mucho…-

-Sí…- asintió Sky, sonriendo enternecida- Mi hermanita se enamoró correctamente. Bien por ti, Kokory-


Ambos dragones se separaron lentamente, abriendo los ojos, para mirarse.

-Te prometo sobrevivir, Kokoromon- le aseguró Shoutmon, tomándola suavemente de las manos- ¿Y tú?-

-… Yo… También- le sonrió la digimon naranja- Quiero vivir a tu lado-

Shoutmon sonrió, y sacó la cajita roja de su bolsillo, sonrojando a Kokoromon.

-Yo también quiero vivir a tu lado, por toda mi vida- le aseguró Shoutmon, poniendo su mano en el mentón de su pareja, haciéndolo verlo-… Kokoromon…- abrió la cajita, mostrando un anillo dorado, con una pequeña "V" roja con bordes plateados-… ¿Quisieras casarte conmigo?

Kokoromon miró al digimon, sorprendida.


-¡Di que SÍ!- murmuró Airu, casi chillando de la alegría, fastidiando a Ren y a Kuro


Kokoromon se tapó la boca con una mano, sobresaltando a Shoutmon…. ¿Acaso hizo algo mal?

Pero eso no era lo que le pasaba a la digimon… Estaba emocionada…

Ella sabía muy bien la razón de la cena… Pero… Pero el hecho de haber escuchado esas palabras, en ese ambiente… Que se las dijera él…

No pudo evitarlo… Unas lágrimas cursaron su rostro.

-¡Ah! ¡¿K-Kokoromon?!- se preocupó Shoutmon, pero se quedó callado cuando su pareja tomó sus mejillas, y le dio un suave beso.

Se separaron lentamente, uno extrañado, y la otra mirándolo conmovida.

-S-Sí…- asintió Kokoromon, poniendo sus manos en su pecho, con sus ojos rojo oscuro brillando- Sí, Shoutmon…-

El dragón se quedó quieto, y, sonriendo, abrazó a Kokoromon, quien correspondió al gesto, mientras, detrás de la furgoneta, el grupo encargado de todo celebraba, victorioso.

Ambos digimon se separaron, y Shoutmon, con cuidado, le puso el anillo a Kokoromon, haciendo que se restregara un ojo, conmovida.

-E-Espero te guste el modelo…-pidió Shoutmon, nervioso y contento, tomando la atención de la V-mon- Al principio pensé que debía llevar la letra Alfa, ya que tú eres el Alpha, y yo el Omega-admitió, sonrojándola- pero… Pero luego pensé en que eres una V-mon…- con su pulgar, acarició la "V" que había en el casco de la pareja- Y yo soy un digimon que usa la V como símbolo, y, bueno…- se rascó la frente, sonriendo algo apenado por su idea.

-… M-Me gusta… mucho- aseguró Kokoromon, mirando conmovida el anillo- Me gusta mucho… ¿Q-Qué te parece si-sí… si los-los de ma-matrimonio son... Alpha y-y Omega?- sugirió hipando, sin poder aguantarlo más.

Lo que dijo hizo sonreír al dragón.

-Sí, Kokoromon…- la abrazó, haciendo que ella se acurrucara en su pecho, llorando de alegría-… Te amo-

-Y-Yo te quiero mucho, mucho, mucho…- le aseguró Kokoromon, sonriendo apenas.

Shoutmon la miró, y la abrazó más suavemente, sintiendo que él también tenía ganas de llorar… de alegría…

… De felicidad…


En un terreno rocoso, con unos volcanes activos, y el cielo digital rojizo con nubes grises, se abrió un portal en el lugar, del cual salieron Samanta, Kiriha, Nene y Ryouma.

-L-Llegamos…- murmuró sorprendido el peliplateado, observando donde estaban, mientras el portal se cerraba.

-Llegaron al País del Fuego. Mi País-se sorprendió un poco Greymon, en el xros loader de Kiriha.

-Sorprendente… Este mundo ha cambiado desde la última vez que lo vi- murmuró Nene, sorprendida.

-Samanta, ¿qué sugieres que hagamos?- Kiriha miró a su prima, para darse cuenta que no estaba, sorprendiendo a los demás- ¡Samanta…!- miró para todos lados, sorprendido, para verla arrodillada apoyada en unas rocas, temblando un poco.

-L-Los portales… los portales…- Samanta, algo azul, y sudando un poco, frunció el ceño, molesta con su mareo-… Me calmo… Lo aguantaré-

-¿Te sientes bien? Siempre te has mareado con estos portales- se preocupó Slayerdramon.

-V-Viviré…- jadeo Samanta, ya mareada.

-Tranquila, Samanta-chan- Nene le dio unas palmaditas en la espalda, comprendiendo que hasta ella debía tener debilidades de ese tipo.

Ryouma se rascó la cabeza, algo sorprendido, en cambio Kiriha sonrió levemente, para después mirar serio el terreno donde estaban…

El Mundo Digital…

El antiguo, y ahora nuevo campo de batalla…


Luke, sentado en el techo de la mansión abandonada, mientras los otros tres digimon dormían en su interior, cansados por las rondas, miraba el cielo estrellado, pensativo, recordando la última vez que vio a Samanta…

Samanta miró un rato a Luke, y después al portal.

-… Luke- lo llamó, tomando su atención- Cuando nos volvamos a ver, tal vez sea como enemigos o aliados-le habló en alemán, sorprendiendo a los jóvenes y digimon-Así que, Luke…-lo miró de reojo, seria- Mantente con vida para saberlo…*-

-…- Luke la miró seriamente, y, simplemente, no pudo evitar sonreír de lado- Lo sé…También quiero saber si seguiremos como aliados...-admitió-… Así que también mantente con vida, para poder saberlo…**-le pidió, serio.

-… Como quieras- bufó la joven de lentes, seria, mientras Delta A y Ranamon la miraban, preocupados.

Luke cerró los ojos, serio…

¿Se reencontrarían como aliados, o como enemigos…?


¡Primer cap de este año^^!

*Digiacrb: Sí, me basé en la Lilithmon del manga para esta LadyDevimon, ya que la del anime tiene un toque más… calmado (cuando no explota^^')

Sobre Kuro, en efecto, como sospechaste muy bien, me basé en él por una serie llamada Kuro-chan, simplemente porque me encantó, y, no sé si sabrás, quien hace la voz del pequeño cyborg es quien hace la voz de Shoutmon (¿qué tal;)?)

¡Upsi! Me olvidé de ese dibujo que me pediste de la etapa anterior de Gumdramon, sorry. Lo haré cuando pueda^^'

Je, sobre los diseños de Jack y Luke, realmente me basé en King Kazma^^ (es que me gustó el diseño) Así que no te preocupes;)

Sobre Gaiomon… Está en la enfermería^^'

-Zoe, ¿por qué debo limpiar esto?- pidió saber V-mon, asomando su cara a la boca del tanque.

Samanta lo quedó mirando, y, simplemente, apretó cierto gatillo, el cual ocasionó que el digimon saliera volando.

-…- la quedé mirando…

-… Va otro paciente- murmuró la joven, haciéndome suspirar.

*Guest: Espero no te hayas metido en problemas con tus risas en clases^^'. Aunque, admitámoslo. Kuro es bastante funny

No podría dar un consejo a tu amiga, porque nunca me ha pasado eso en la cuenta, lo siento -_-'

*NovaStarPrime: Don't worry. La relación entre hermanos será vista pronto. Ah, y espero te hayan gustado los dibujos.

*Fanny: Ahora sabes lo que habló el relojero con Sky, ¿qué te pareció? ¿Y la proposición? Quise hacerla lo más sencilla posible^^.

PD: Anota tu contraseña en el celu. Tal vez no se te olvide así^^'

*OrionGreymon: Sipi, todos los personajes son especiales (en muchos sentidos)

V-mon llegó con Digiarcb, exactamente en el cañón (el muy bruto pensando que debía limpiar algo^^') así que el digimon sigue en el cielo, ¿dónde caerá ahora?

Me alegra que te gustara el cap anterior, y espero que te gustara este.

PD: el error del nombre fue culpa mía… es que me dio sueñito y se me enredaron los dedos^^'

*ShadowWriter: No te preocupes. Proposición no arruinada^^ (sino contamos al V-mon que quiso pasarse de listo… de nuevo -_-')

*takedigi: Bueno, ya sabes el regañón que recibió Forwad¬¬, y el problemón que se dio por la noticia de los digimon vistos con los niños secuestrados. Habrán muuuuchos conflictos.

Al menos, a diferencia de Samanta, Yuno entiende que Luke hizo lo que hizo porque era para salvar a Kuro^^ (en ese sentido es comprensiva^^')

PD: vi el tráiler del segundo cap de digimon TRI. Lo que más me sorprendió fue ver a Leomon, a Ogremon y a Elecmon. No esperaba que lo pusieran. Y el joven con ese traje parecido al del Emperador de los Digimon… Parece que en esta ronda pondrán más sobre los niños de la 02 (aunque lo sospechaba cuando comenzaron a sacar mercancía de esta serie) Siendo honesta, me pregunto si pondrán algo de las otras series (por el crossover oficial en Hunter) o solo se centrará en este mundo.

Y lo último del tráiler, lo de Patamon. Solo le pasa algo a ese adorable digimon si las situación es desesperada (la carga por ser el más fuerte de los ocho- -')

*Bridget: Actualicé la otra vez "Viajes Comerciante", así que espero que lo hayas leído.

Por cierto, dile a Sara-chan que no me importó para nada ese comentario ofensivo al fic de Monster Rancher por parte de esa niña que le quitó el celular, sea quien sea. Al fin y al cabo, aunque no lo parezca mucho, soy una joven adulta universitaria que no va a calentarse la cabeza solo porque una mocosa que no tiene nada mejor que hacer en la vida manda estúpidos mensajes solo con el fin de señalar que existe y quiere ser el centro de atención (yo ya dije en mi perfil: Se aceptan todos los comentarios, menos los con malas intenciones). Ni la pesco^^, así que Sara-chan no se preocupe, que no pienso perder el tiempo con una niñita así:)

No vivo en Temuco, sino en Coquimbo^^ (pirata de corazón;))


Lo siento por demorarme tanto en subir, pero subí cap de otros fics, hice dibujos, y esta semana la pasé en casa de mis abuelos;)

Esta semana tendré tiempo para hacer más dibujos, y espero poder subir cap de Naruto (tal vez también Monster Rancher, si quieren), ya que la semana del 25 volveré a estar con mis abuelos (los amo^^)

¡Los invito a visitar mi blog para que vean los nuevos dibujos que he hecho^^!

En fin, gracias por leer, y no olviden comentar^^.

¡Espero hayan disfrutado el cap^^)