El golpe menos esperado…

El ataque al inocente…

-¡OYE, ESTÚPIDO OREJÓN!- llamó molesto Gaiomon, saltando entre la copa de los árboles en el mundo humano, siguiendo a Luke, acompañado de Delta A, quien llevaba en la espalda a Ranamon- ¡ESPERANOS, MALDICIÓN!-

-Ah… Al parecer todo el trabajo de Sky por hacerte un caballero perdió todo sentido- suspiró Ranamon.

-¡ARG! ¡CIERRA LA BOCA, ENANA!- exigió enfadado el samurái.

-¡Luke! ¡¿Qué pasa?!- le preguntó Delta A, haciendo que lo mirara de reojo- ¡¿A dónde vamos?!-

-…- el pelinegro solo frunció el ceño, y aumentó el paso.

-¿M-Me ignoró…?- se lamentó el dragón azul.

-Debe ser serio entonces- murmuró preocupada Ranamon, tomando la atención de Gaiomon-Puede que haya encontrado la ubicación de alguna base del Proyecto en el mundo humano, o algún centro de producción de Kopierer…-

Ante eso, el samurái frunció el ceño, y siguió con más velocidad a la liebre, sobresaltando a los dos digimon.

-¡¿Ahora él se apresura?!- lo quedó mirando sorprendido Delta A, con sus lentes negros resbalando levemente.

-¡Vamos, Delta A, no te quedes atrás! ¡No quiero llegar en último lugar!- apremió Ranamon, haciendo suspirar al dragón, quien se vio obligado a aumentar su velocidad.

Luke, ignorando de lo que hablaban los digimon detrás suyo, saltaba entre las copas de los árboles rápidamente, frunciendo el ceño, serio.

Sus orejas se movieron levemente al escuchar un motor, por lo que aterrizó en una copa, haciendo que los digimon que los seguían se detuvieran, entre extrañados y alerta.

-¿Qué pasa?- le preguntó Ranamon, pero Luke frunció el ceño, indicando que se callara.

La liebre miraba un punto vacío entre los árboles, extrañando a Gaiomon.

-Delta Arresterdramon, tus gafas- ordenó Luke, moviendo sus orejas.

El dragón asintió, y, acomodándose sus lentes oscuros, apretó un botoncito en una de sus patas, logrando analizar el lugar, para lograr ver, sorprendido, una nave estacionada exactamente en el punto vacío que observaba en silencio Luke.

-Una… nave… Una nave con camuflaje- informó Delta A, sorprendido, sorprendiendo a los otros dos digimon.

-¡¿D-Dónde?!- Gaiomon intentó verla, sin resultado.

-La palabra camuflaje no te dice nada, ¿verdad, cerebro de rábano?- lo quedó mirando Ranamon, ganándose una mirada asesina del samurái, por lo que empezó a silbar, mirando para otro lado.

-Luke, ¿son…?- preguntó el dragón azul, algo nervioso.

El pelinegro no respondió, simplemente saltó, y aterrizó en la superficie de la nave invisible, dando la impresión de que estaba sentado en la nada.

Luke frunció el ceño, y, cambiando el color de sus ojos a verde, tocó la superficie invisible con su mano, lanzando una leve descarga plateada que sacudió toda la nave, interrumpiendo el camuflaje, haciéndola visible, para sorpresa de Gaiomon y Ranamon.

La liebre se bajó de la nave y miró a los digimon, indicándoles que era seguro bajar, por lo que aterrizaron a su lado.

-¿Qué clase de cacharro es este?- Gaiomon le dio unos toques a la nave.

-Son como los aviones que usan los humanos para viajar- le explicó Ranamon- Pero este tiene pinta de fines militares-

-… ¿Qué es un avión?- la quedó mirando Gaiomon, indicando nuevamente que él era de los digimon que no sabía nada del mundo humano, haciéndola sonreír incomoda.

-Debe ser la Organización- murmuró molesto Delta A, observando los cañones en las alas de la nave- Solo ellos implementan así estos sistemas-

-¿La qué?- se confundió más Gaiomon.

-… Entonces, decidieron hacer su debut en Tokio…- se preocupó Ranamon- Esto es malo, Luke- miró preocupada a la liebre, quien miraba con sus ojos verdes una sección de la nave.

La liebre presionó levemente su palma, haciendo salir una pequeña descarga plateada, haciendo que se abriera la compuerta de la nave, por lo que los sorprendidos y curiosos digimon se asomaron a ella.

-Eres como una llave electrónica vieja con muchos usos- le aseguró Gaiomon, a lo que Luke asintió- ¡¿Te parecía un alago, idiota?!-

-Mejor no digas nada- le sonrió burlonamente Ranamon, mientras la liebre entraba a la enorme nave- El sistema que está usando es el mismo que el de Sky- le mencionó, dejándolo quieto- O sea, si le dices vieja llave electrónica a Luke, estás diciendo lo mismo de ella- informó.

-¡CIERRA LA BOCA, ENANA!- exigió avergonzado Gaiomon, a lo que la divertida digimon china entró a la nave.

-Vamos, vamos- le pidió con una gota en la cabeza Delta A, a lo que el samurái bufó, ofendido y algo sonrojado.

Entonces, ambos digimon intentaron entrar a la nave, pero se golpearon fuertemente la frente con el borde del techo de la compuerta, por lo que se alejaron, adoloridos.

-…- Luke se asomó, mirando a los grandes y adoloridos digimon- Vigilen- y volvió a entrar.

-Anda, haznos bullying por nuestro tamaño, orejón- murmuró molesto Gaiomon, sobándose la frente.

-En estos momentos es que me gustaría volver a mi tamaño de Gumdramon- admitió Delta A


-G-Guau…- murmuró Ranamon, sorprendida al ver el oscuro pasillo de la nave. En eso, se percató que Luke, volviendo a tener ojos rojos, hizo aparecer una llama blanca de su mano, la cual comenzó a pasear por todo el lugar, atravesando sin quemar las puertas cerradas.

Ranamon también iba a explorar, pero el brazo de Luke la detuvo.

La llama regresó y volvió a la mano de la liebre, quien la hizo desaparecer, cerrando los ojos.

-… ¿Y?- preguntó nerviosa Ranamon.

-… Vacío- respondió Luke, mirándola.

-¡Bien, a explorar…!- la digimon da unos pasos, pero la liebre la agarró, en el momento en que unos disparos silenciosos pasaron casi rozando su nariz.

-Hay trampas…- le informó Luke a la asustada joven.

-¡Di eso primero!- exigió ofendida Ranamon, recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de la liebre.

-Hay trampas… Vacío- se corrigió Luke, haciendo que la joven se diera una palmada en la frente, extrañándolo.

-S-Solo guiame, ¿si?- pidió la digimon, a lo que Luke asintió, y comenzó a caminar, seguido de ella.

Ranamon sabía que, siguiendo los mismos pasos que Luke para evitar trampas, estaba segura… Pero no podía desmentir que era sumamente aburrido, además que se perdía la gracia al hacerlo así, con los análisis de la liebre…

-E-Espera un poco…- se percató Ranamon, a lo que el pelinegro se detuvo, extrañado- Tú no eres un I.A., ¿verdad?- preguntó, a lo que Luke asintió- ¿Entonces cómo sabes donde hay trampas? Se supone que tu no escaneas o algo así, ¿no?-

-… Instinto- murmuró Luke, extrañándola- Tengo un instinto que me alerta del peligro… Jack y Sky lo heredaron, así que los engañé diciendo que era una capacidad de escaneo-

-Eres un mentiroso bastante malo- lo quedó mirando Ranamon.

-… ¿Malo… como malo… o malo… mintiendo?- preguntó Luke, confundido, ladeando la cabeza.

-Ambos- suspiró la joven, dejándolo pensativo.

Continuaron camino hasta llegar a una puerta, la cual Luke abrió con el Rappid System, dejando ver que estaban en la sala de control de la nave.

-No hay trampas aquí- le aseguró Luke, entrando junto con la digimon, quien sonrió aliviada al no tener que caminar detrás de la alta liebre.

-Sipi, todo esto tiene cara de orgullo humano- suspiró Ranamon, observando un mapa digital del mundo humano en un mesón- Parece que este grupo viajó a Tokio desde…- siguió el punto rojo que indicaba el trayecto, hasta América del Norte-… Desde Estados Unidos…- murmuró sorprendida, haciendo que una de las orejas de Luke se moviera, ya que este estaba muy ocupado revisando la computadora central-… Si, son ellos… Es la Organización-

Luke no dijo nada, siguió revisando los documentos que aparecían en la enorme pantalla, mientras Ranamon se le acercaba.

-¿A quiénes crees que mandaron?- le preguntó la digimon.

-… Debe de ser porque ya no recibieron información nuestra, y por el reciente secuestro de los niños humanos- murmuró Luke, abriendo una carpeta, donde se veían tres fotos.

-¡Ah! ¡Son Raquel y Smith!- se alegró Ranamon, observando la imagen de ambos humanos- ¡Si son ellos, podremos persuadirlos fácilmente de que nos ayuden…!- le comenzó a decir alegre a su compañero, hasta que este apuntó la foto del tercer integrante del grupo-… Arg… Ryan…. Ok, estamos fritos con don racista- bufó, mientras todo su entusiasmo se iba por los suelos.

Luke, después de abrir otro documento, apoyó su espalda en el respaldo de la silla, meditando, lo cual extrañó a Ranamon, quien miró la pantalla el nuevo archivo abierto, mostrando dos fotos de dos niños, donde salía Tobari Ren y Suzaki Airu en cada una.

-¿Quiénes…?- se extrañó Ranamon, sin reconocer a los niños.

-Son los cazadores que apoyaron en el rescate de los niños secuestrados- informó Luke, sorprendiéndola- Al parecer, la organización cree que están detrás de los sucesos-

-¡Pero si son niños!- señaló enfadada Ranamon.

-Y cazadores… Los ven como iguales- le recordó Luke, sin dejar de meditar, frunciendo el ceño.

-¿Están en peligro?- preguntó la digimon.

-Depende quién de los tres tome el caso- murmuró Luke, mirando la fotografía de los tres integrantes del grupo que trajo la organización, o específicamente, a Ryan…

La liebre cerró los ojos, frunciendo el ceño, sin dejar de meditar, haciendo que Ranamon se quedara en silencio, consciente que así el pelinegro era capaz de sacar las probabilidades de las cosas que podrían ocurrir.

Para la digimon, era como si Luke fuera capaz de predecir el futuro con lo que tenía a mano…

Entonces, las orejas de la liebre se movieron, mientras este se levantaba de golpe y miraba para atrás, haciendo que Ranamon lo imitara, para ver, oculto en una esquina oscura, una pequeña cajita, que, en ese momento, comenzó a brillar.


Delta Arresterdramon vigilaba serio los alrededor de la nave, pero, al parecer, nadie vendría o pasaría por la zona.

El dragón no pudo evitar fastidiarse al notar como Gaiomon, apoyado en un árbol, cortando una rama con una de sus espadas, silbaba despreocupadamente.

-Tú no tienes idea de lo que es una vigilancia, ¿verdad?- lo quedó mirando Delta A, a lo que el samurái, sin dejar de silbar, negó, fastidiándolo.

Gaiomon dejó de cortar la ramita, frunciendo el ceño, mirando la nave.

-Ya, no te molesto- negó con la cabeza Delta A, dándole la espalda, comprendiendo que la vigilancia debía ser solo parte suya.

Entonces, de golpe, el samurái lo agarró de la chaqueta negra, y lo alejó junto a él de la nave con un gran salto, en el mismo instante en que la nave explotaba en mil pedazos, originando tal ventisca que ambos digimon terminaron rodando por el césped.

-¡¿Q-Qué…?!- jadeó Delta A, tirado en el piso al lado de Gaiomon, quien, como él, miró sorprendido los escombros que quedaban tras la explosión.

-¿Y bien?- el samurái le dio un toque en el hombro, tomando su atención- ¿Quién era el que no estaba atento ahora?- lo miró burlonamente.

-¡NO TIENE NADA QUE VER ESTO CON LA VIGILANCIA!- aseguró enojado y avergonzado Delta A, aunque el samurái seguía mirándolo burlonamente- ¡ARG! ¡ME PREOCUPAN MÁS LUKE Y RANAMON!- ya enfadado, el dragón se levantó y se acercó a lo que había sido la nave.

-¿La liebre y la enana? Están aquí- Gaiomon se sentó cruzando las piernas, y señaló con su pulgar, para mostrar detrás de él a la liebre llevando en brazos a Ranamon, quien se aferraba a él cerrando fuertemente sus ojos.

-¡Luke, Ranamon!- Delta A se les acercó, empujando a Gaiomon, tirándolo al piso- ¡¿Cómo…?!-

-F-Fue Luke- jadeó Ranamon, aun algo asustada- N-No sé cómo… Pero él vio… el explosivo- miró confundida a la liebre.

-Era una trampa que se activaba diez minutos después de que la compuerta se abriera sin el uso de la contraseña o la llave- explicó Luke, permitiendo a la digimon pararse.

-Ya veo… Rayos, ellos ya saben cómo te movilizas- murmuró Delta A, preocupado y serio.

-¡¿Y al menos sirvió de algo explotar ese cacharro?!- exigió saber Gaiomon, levantándose ofendido, molesto de que lo dejaran fuera de la conversación.

-Que tenemos a Raquel y a Smith por estos lares- sonrió Ranamon.

-¡¿Los mandaron a ellos?! Será más fácil poder hacer una tregua- sonrió Delta A.

-Y a Ryan…- bufó Ranamon, haciendo que el dragón bajara la cabeza, tan desanimado como ella, extrañando a Gaiomon.

-¿Eso… es bueno, o malo?- preguntó Gaiomon, a lo que Luke negó con la cabeza- ¿Qué hacemos?-

-El Xros Heart se encuentra en una reunión con los cazadores con quienes se pudieron contactar gracias a los xros loader- murmuró Luke- Aunque algunos no pudieron ir a la reunión por la escuela… como Tobari Ren y Suzaki Airu-

-¿Quiénes?- repitieron el samurái y el dragón, confundidos, pero la liebre sacó un objeto negro, que digitalizó un mapa de la ciudad.

-Diríjanse aquí y vigilen esta escuela- le ordenó a los tres digimon, señalando un edificio.- Encontrarán a parte o a todo el grupo de la organización haciendo vigilancia-

-¿Y cómo sabremos quiénes diablos son?- preguntó Gaiomon.

-Bien, Luke. Déjanos a nosotros- asintió Delta A, fastidiando al samurái por ser ignorado.

-¿Qué harás?-preguntó Ranamon, algo curiosa.

-… Vigilancia- murmuró Luke, antes de irse de un salto.


Residencia Tobari.

-No es necesario…-

-¿Entonces no quieres que pase tiempo contigo, llevándote a la escuela?- le preguntó Héctor a su hijo, quien miró para otro lado, sonrojándose levemente.

En la residencia Tobari, la familia acababa de terminar de desayunar. El padre miraba sonriendo a su hijo, cruzado de brazos, mientras la madre sacaba las llaves del auto del mesón, y la hija menor estaba sentada en la alfombra, con su gato negro con partes blancas recostado en su regazo, estirándose.

-¿Seguro, Ren?- le preguntó su madre, sonrojándolo más-Pronto volveremos a nuestros trabajos, y ya no estaremos tanto tiempo juntos- le recordó.

-…- Ren miró para otro lado, sin ser capaz de negarle algo a su madre.

-Entonces, está decidido- sonrió Héctor, dándole unas palmaditas en la espalda a su hijo, quien bufó, saliendo de la casa, donde lo esperaba el auto- ¿De dónde habrá sacado esa actitud?- se preguntó el peliazul, algo extrañado.

-De ti-le sonrió su esposa, dejándolo pensativo- Misty-chan, ¿segura que quieres quedarte?- le preguntó a su hija, quien, sonriendo, asintió.

-Quiero estar con Kuro- le aseguró la niña.

-Bueno, tu escuela aún sigue cerrada, así que puedes jugar, pero dentro de casa- le sonrió su padre- Y no olvides repasar la materia. Papá y mamá llegarán en la tarde, ¿bien?-

-¡Sí!- asintió Misty, levantándose y abrazando a Héctor, quien sonrió y le acarició la cabeza- ¡Cuídense~!- les pidió.

Sus padres le sonrieron, y se fueron, cerrando suavemente la puerta.

Misty sonrió, contenta.

-Ah…- escuchó a Kuro bostezar y estirarse, por lo que miró al gato cyborg- Las extremidades me duelen, Misty…- se quejó, haciéndola sonreír.

-Te tienes que hacer mantenimiento~- le recordó la niña, tomándolo en brazos.

-Lo sé, lo sé… pero… ¿con qué?- le preguntó el felino, dejando pensativa a la peliazul.

-Creo que papi tiene cosas para eso- recordó Misty, saliendo del salón-comedor y dirigiéndose al pasillo, para llegar frente a la puerta que daba a la oficina de Héctor.

La niña intentó abrir, pero, como era usual, su padre mantenía ese cuarto cerrado, ya que él siempre le decía que ahí resguardaba los materiales con los que trabajaba, que eran muy delicados.

-Cerrados…- le comunicó Misty a Kuro, quien sonrió divertido.

-No hay nada cerrado para mí- le aseguró, subiéndose a su hombro, y, después de extender sus garras, comenzó a forzar el seguro.

-¿Esto está bien?- preguntó la niña, no muy segura-Papá se enojará-

-Si se entera, lo hará. Pero solo sacaremos unos alicates y eso- aseguró Kuro, y, después de un click, la puerta se abrió- ¿Qué tal?- sopló su garra.

-Guau- sonrió Misty, al ver la enorme habitación con estanterías llenas de libros, el escritorio de su padre, donde había un computador apagado- ¡Eres genial, Kuro!- le aseguró al gato.

-¡Si tú lo dices~!- sonrió el cyborg.

-¡Busquemos lo mecánico~!- sonrió Misty, comenzando a mirar por el lugar, mientras el felino se bajaba y, caminando en dos patas, buscaba en los cajones de los muebles.

Estuvieron un rato buscando sin resultado, y, en eso, a la niña se le ocurrió mirar por el escritorio de su padre.

No solía estar en esa habitación, así que todo era algo nuevo para ella, entrándole curiosidad…

Especialmente aquel cajón del escritorio que, para su gran sorpresa…. ¿temblaba levemente?

Misty parpadeó extrañada, e intentó abrir el cajón, pero estaba con llave.

-¡Aquí!- Kuro sacó una caja de herramientas, contento- ¡Listo para la mantención…!- se le acercó a su dueña, hasta extrañarse al ver que la pequeña intentaba con todas sus fuerzas abrir el cajón- ¿Misty?-

-Aquí… tengo curiosidad…- jadeó la niña, soltando el cajón, al no haber podido abrirlo.

-…- Kuro la miró más extrañado, y se sobresaltó, al igual que ella, cuando el cajón se sacudió- ¡¿Qué fue…?!-

-¿Ves? Tengo curiosidad- le indicó Misty.

-E-Está bien… Veamos- Kuro dejó la caja de herramientas, y, con su garra, comenzó a forzar la cerradura del cajón- ¡Listo!- le sonrió a su dueña, abriendo la caja.

Ambos se asomaron para ver el contenido.

Tenía lo que cualquier cajón de escritorio debería tener: carpetas, lapiceras, hojas con información… pero había algo que no encajaba…

Un aparato verde, con algunos circuitos a la vista, que se sacudía violentamente.

-S-Se parece a la cajita de mi hermano…- murmuró Misty, parpadeando, extrañada.

-¿Q-Qué rayos…?- Kuro tomó el aparato, sin comprender…

-¡YA NO AGUANTO MÁS ESTE ENCIERRO! ¡TENGO HAMBREEEEE!-resonó en toda la habitación, haciendo que el gato y su dueña se taparan los oídos, por lo que el charger verde, de donde provenía la voz, cayera al piso- ¡NO ME TRATEN ASÍ!-

-¡Eso es cruel-evil!-opinó otra voz.

-¡¿Q-QUÉ DEMONIOS…?!- Kuro sacó su ametralladora, poniéndose entre Misty y el aparato- ¡MANTENTE ATRÁS, MISTY!- le pidió a la sorprendida niña-¡¿QUÉ SON USTEDES?!-exigió saber.

-¡E-ESA VOZ…! ¡¿ES… ES…?!... ¿Quién es…? Se me hace familiar-

-¡Shoutmon! ¡Blastmon-sama, esa voz es de Shoutmon!-

-¡Recuerde-evil! ¡El dragón rojo del Xros Heart!-

-¡Ah! ¡Sí, sí, sí! ¡Ahora recuerdo!-

-¡No soy ese estúpido dragón!- los calló enfadado y ofendido Kuro- ¡Ya estoy harto que me confundan con él solo por nuestra voz! ¡¿QUIÉNES SON?!-

-¡ESO DEBERÍAMOS PREGUNTAR NOSOTROS-EVIL!-

-¡GATO PARLANCHÍN-EVIL!-

-¿P-Parlanchín…?- se ofendió más Kuro- ¡SE LO HAN BUSCADO!- los apuntó con su arma, sobresaltando al charger, que empezó a sacudirse, ya que los digimon en su interior se aterrorizaron.

-¡E-Espera, Kuro!- Misty se acercó al aparato y lo tomó.

-¡¿M-Misty?!- se sorprendió el gato- ¡S-Suéltalo, pueden ser digimon peligrosos!- le pidió, asustado de que su querida ama saliera lastimada.

-N-No creo que sean malos…- aseguró Misty, abrazando el charger- Hay gatitos buenos, como Dracmon-

-¡Pero están también los que son malos, como la vieja voladora que te secuestró!- le dijo Kuro, intentando hacerla entrar en razón.

-…- Misty miró el charger verde, donde, en su interior, los tres Evilmons que albergaba estaban asustados de ser destruidos por el gato con arma, al igual que Blastmon, ya que, dentro de ese aparato, eran muy vulnerables- Pero…-

-¡Misty, déjalo en el piso, y déjame encargarme de ellos!- le pidió Kuro- ¡Me dan mala espina!-

-¡NOOOOOOO!- se asustaron los cuatro digimon, sacudiendo más el aparato.

-…- la niña miró preocupada el charger, después a su mascota, y, nerviosa, negó con la cabeza.

-¡Misty, por favor!- le pidió el felino.

-Pero… pero…- murmuró nerviosa la niña- No… No los conocemos…-

Eso sorprendió al gato, al igual que a los cuatro digimon.

-No… No podemos juzgarlos… sin conocerlos…- murmuró Misty-… Seríamos como las niñas que siempre me molestan… solo por mi apariencia… mis cejas…- cerró los ojos, nerviosa.

Eso sorprendió a los digimon.

-…- Kuro frunció el ceño, aun apuntando el aparato verde que retenía su ama- ¡GHA! ¡NO ME ATREVO A CONTRADECIRTE!- se rascó la cabeza, aguantando el querer destruir esa cosa.

-¡Gracias, Kuro!- sonrió Misty, ignorando la pataleta del gato- Están bien, gatitos- le sonrió al charger.

-G-Gracias- evil…- murmuró aun sorprendido un Evilmon.

-¿Quiénes son?- preguntó Misty, sentándose en el suelo, a lo que Kuro se asomó por su espalda, mirando desconfiado el aparato.

-¡Soy Blastmon!- saludó contento el digimon de diamantes, mostrándose en la pantalla del charger.

-¡Woa! ¡Eres un gatito muy brillante!- se sorprendió Misty.

-¡Gracias-miauuuu!- sonrió contento Blastmon.

-Minuto-evil… ¿No la hemos visto antes-evil?-preguntó un Evilmon.

-Estoy seguro de eso-evil-asintió el otro Evilmon.

-Pero, ¿dónde-evil?-comenzó a pensar el tercero.

-Mm….-meditó Blastmon, intentando recordar.

La niña y el gato se miraron, extrañados.

-Que yo sepa, nunca los has visto- le dijo Kuro, aun desconfiado.

-Yo tampoco…- la peliazul miró el aparato verde- Este… Blast-chan- llamó.

-¡Me gusta como suena~!- se alegró el digimon de diamantes.

-Yo… Nunca te he visto… ¡Pero me llamo Misty~!- se presentó contenta la niña- Y él es Kuro, mi gatito lindo y fuerte- señaló al felino en su hombro.

-¡Vamos, Misty, no soy tan fuerte~!- se sonrojó el gato.


-Misty… ¿Misty…? ¡AH! ¡Blastmon-sama!- un Evilmon se acercó al digimon, extrañándolo- Es la hija de Horfe-evil- le murmuró, para que la niña no escuchara.

-¡¿De Hor…?!- al ver que casi le habla a la pequeña, los tres digimon le taparon la boca- Ah, cierto, estaba en la fotito- recordó el digimon.

-¿Qué hacemos-evil?- preguntó un Evilmon.

-Él se enojará si sabe que ella nos encontró-evil- señaló el otro digimon alado.

-¡Pasó porque él nos dejó aquí!- se ofendió Blastmon.

-Lo hizo para evitar problemas-evil…-le recordó un Evilmon.

-Además de que Blastmon-sama no hacía más que hacer escándalo por conocer a los hijos de Horfe-evil-agregó el otro, haciendo que el digimon diamantes inflara un cachete, amurado.

-¡Tengo hambre!- se quejó el enorme digimon, haciendo suspirar a los tres alados.


Misty y Kuro intercambiaron miradas, extrañados.

-Se quedaron calladitos- murmuró la niña, algo confundida de que ya no se escucharan a los digimon.

-Me dan mala espina…- Kuro frunció el ceño, moviendo su cola, desconfiado- ¡¿Están hablando de algo de modo que no sepamos nada, verdad?!- exigió saber, apuntando con su arma al charger, que comenzó a sacudirse fuertemente, acompañado de los gritos de terror de sus huéspedes.

-Kuro, no a las armas- le pidió Misty, alejando el aparato de la vista del gato cyborg, quien bufó, amurado- No se preocupen, lindos gatitos. Kuro no les hará nada…-

-Por ahora- murmuró el felino, para recibir una caricia por parte de la niña, haciéndolo ronronear.

-Bueno, Misty se asegurará que no les haga algo- sonrió la peliazul- Los voy a cuidar muy bien- prometió.

-¡BHUA! ¡Que niña más buena eres!- lloró a mares Blastmon, sobresaltando a los Evilmons.

-Blast-chan también es un buen gatito- sonrió Misty- Díganme, díganme, ¿a qué quieren jugar?-


El centro comercial de Tokio estaba con menos movimiento de lo usual, a causa de los ataques terroristas que había estado sufriendo la ciudad, por lo que no era inusual ver a pocos ciudadanos haciendo las compras justas, varias tiendas cerradas, y varios cuerpos de policía haciendo guardia en cada esquina, aumentando así el aire de incertidumbre entre las personas que se atrevían a salir para hacer sus compras.

-Gracias por la compra- se despidió una mujer de una tienda, a lo que Etsu correspondió sonriendo antes de salir.

El adulto, caminando por las calles en dirección al estacionamiento, no pudo evitar mirar lo que contenía la bolsa de compras: ramen instantáneo.

Sonrió, sabiendo que, con la cantidad comprada, sería suficiente para satisfacer a su hijo y sus amigos, tanto humanos como digimon, ya que siempre gastaban mucha energía, así que necesitaban reponerla.

Pero, después de dar unos pasos, la bolsa cayó al piso…


-¡Llegaste tarde!- recriminó Airu a Ren, frente a la entrada de la escuela, a la cual ya varios niños entraban.

-No es mi culpa- murmuró molesto el peliazul, bajándose del auto.

-Que te vaya bien- le sonrió su madre, deteniéndolo, sonrojándolo de golpe.

-S-Sí….- murmuró Ren.

-Vendremos a buscarte en la tarde- le avisó su padre.

-¡Hagan lo que quieran!- ya bastante avergonzado, Ren entró al establecimiento, decidiendo ignorar la mirada burlona de Airu.

-¡Nos vemos, Tobari-san!- se despidió la rubia, siguiendo a su amigo.

-¡Sí!- se despidió la madre de Ren, antes de que el auto volviera a andar- ¿Qué hacemos ahora?- le preguntó a su marido.

-Iremos a recoger los informes que nos tiene Topacio- murmuró Héctor, serio- Dijo que fuéramos al centro a recibirlos-

-Al menos ella comprende que lo mejor será para nosotros seguir como civiles, un tiempo- murmuró su esposa, seria, apoyándose en el respaldar del asiento.

-… Veremos cuánto dura ese tiempo-murmuró Horfe.


-Eres ruidosa- le aseguró fastidiado Ren, caminando al lado de Airu por los pasillos de la escuela- No tienes que esperarme-

-¡¿Q-Quién dice que te estoy esperando?!- exigió saber la rubia, avergonzada- S-Solo… ¡Solo quería que me dijeras qué tal fue la reunión con el Xros Heart!- aseguró, ofendida.

-¿Y cómo voy a saberlo?- la quedó mirando Ren- No podré ir como tú- le recordó, haciéndola inflar un cachete, amurada- Además, Tagiru ya nos dijo de qué va todo esto… Apocalymon- recordó, serio.

-¿Por qué siempre tienen que pasar estas cosas tan raras?- chilló indignada Airu- Y lo peor, el día del cumpleaños de Misty-chan- murmuró, más indignada-… ¿Le dijiste?- miró al peliazul, quien bufó, más fastidiado.

-Claro que no- la miró fastidiado Ren- Misty no tiene por qué saber que en su cumpleaños ocurrirá… Semejante cosa- negó con la cabeza- Ya está muy feliz con que papá y mamá estén en casa, así que no veo la razón de abrir la boca-

Airu lo miró, sorprendida, para después sonreír enternecida.

-Mira que eres bueno por dentro~- lo miró burlonamente, sonrojándolo de golpe.

-C-Cierra la boca- murmuró Ren, haciéndola sonreír.


-Se ven muy tiernos juntos- opinó Smith, con un cigarro en la mano, en el techo cercano al edificio escolar, observando a los dos cazadores que caminaban por el pasillo gracias a unos binoculares- Tan tiernos que no veo la razón de que les dispares, Raquel- miró a la mujer de piel morena, quien apuntaba a los dos jóvenes con una pistola francotiradora.

-No les voy a disparar, solo verifico si son un peligro- murmuró la mujer, con sus lentes de sol en la cabeza, ignorándolo- Y apaga tu cigarro. El humo no me deja ver-

-No seas tan estricta- pidió sonriendo Smith- ¡Ops!- sacó una pistola de debajo de la chaqueta y apuntó de inmediato a los tres digimon que acababan de aterrizar en el borde contrario del techo.

-¡E-Espera, Smith, somos nosotros!- le informó Delta A, levantando los brazos.

-¡No dispares!- pidió Ranamon, detrás del dragón.

-¿A quiénes, a ustedes, o a ellos?- preguntó el rubio, apuntando con la cabeza a Raquel, quien, sin despegar la puntería de los dos jóvenes, los miró de reojo.

-Tsch. Humanos… ¡¿Se atreven a apuntarme con una de sus patéticas armas?!- gruñó indignado Gaiomon, sacando sus dos espadas, alertando a los dos digimon.

-¡E-Espera, Gaiomon! ¡S-Si no los atacamos, ellos no nos atacarán!- le aseguró Delta Arresterdramon.

-¿Ah? ¿Tienen un nuevo amigo?- sonrió Smith, sin alterarse- Que raro que la Jefa admita a alguien tan boca floja- señaló.

-¡¿C-Cómo te atreves…?!- gruñó el samurái, abalanzándose al humano.

-¡Detente…!- le gritó Delta A.

Y así lo hizo el digimon, pero no porque se lo dijo el dragón, sino porque Smith le disparó, haciendo que de inmediato él desviara la bala con su espada, haciendo que se dirigiera al piso, dejando una marca.

El samurái frunció el ceño al ver que la superficie de su espada tenía un feo rasguño causado por la bala, por lo que miró enojado a Smith, quien, sin dejar de sonreír, sacó otra pistola.

-¡PARA!- Ranamon se abalanzó por detrás a Gaiomon, y le dio un buen tirón de cabello.

-¡ARG!-

-P-Perdónalo, Smith- le pidió Delta A, acercándose al humano, quien guardó sus armas- Pero… Pero ya ves que es un bruto- señaló como el samurái intentaba agarrar a Ranamon, quien no dejaba de tirarle el pelo por detrás, resultando inútil sus esfuerzos.

-Creo que la Jefecita se está quedando sin recursos- sonrió Smith- ¿Qué opinas, Raquel?- le preguntó a la mujer, quien no despegaba la vista del visor de su arma.

-… Delta Arresterdramon, ¿fueron estos cazadores los que provocaron el secuestro de los niños de primaria?- preguntó la mujer, sin mirarlo.

-No, no fueron. Fue el Proyecto. Lo hicieron para obtener sus Code Xros, y así tener energía suficiente para viajar a Digimon Land- aseguró el dragón.

-…- La mujer lo miró de reojo, seria, y, sin decir nada, se levantó, dejando de apuntar a los dos jóvenes, quienes acababan de entrar a clases.

-Como siempre, Raquel es un ángel- sonrió Smith- ¿Y cómo supieron que llegamos?- le preguntó al dragón, quien suspiró, aliviado de haber llegado a tiempo.

-Bueno, fue Luke quien de repente se puso en movimiento- admitió Delta A, rascándose la cabeza.

-¿Encontraron nuestra nave?- preguntó Raquel, guardando su arma en el estuche a su lado

-S-Sí….-

-¿La hicieron explotar…?-

-… S-Sí…-

-Nos deben una- sentenció Raquel, levantándose, incomodando más al digimon.

Smith no pudo evitar reírse, ignorando como Gaiomon seguía intentando quitarse a Ranamon de encima.

-Entonces, podemos declarar que el objetivo de esta misión estuvo erróneo- sentenció el rubio- Lo que significa que tendremos que hacer tregua- sonrió.

-O eso dirías, si no estuvieras haciendo equipo con Ryan- le señaló fastidiada Ranamon, siendo agarrada por el molesto Gaiomon.

-En efecto. Nos costará convencerlo de que tendremos que unirnos a ustedes para enfrentarnos al Proyecto- admitió Raquel, acomodándose los lentes- Además, a él lo nombraron líder de esta sección, así que no podremos hacer mucho si decide ir en contra de ustedes-

-Lo que temía…- suspiraron Delta A y Ranamon, ambos apesadumbrados.

-¿Qué tan imbécil es ese Ryan?- preguntó Gaiomon, más confundido.

-Similar a ti- aseguró Ranamon.

-Ya veo, ya veo… ¡¿QUÉ ME QUISISTE DECIR, ENANA?!- exigió enfadado Gaiomon, haciéndola sonreír burlonamente.

-¿Y dónde está Ryan?- preguntó serio Delta A- A estas alturas ya intentaría capturarnos-

-Nos ordenó vigilar a los objetivos, mientras él iba por el segundo- suspiró Smith.

-¿Segundo objetivo? ¿T-Tenían otro?- preguntó sorprendido el dragón, y miró a Ranamon, quien también se veía sorprendida.

-Yo… Yo no sabía- aseguró Ranamon- Solo alcanzamos a ver los documentos sobre los cazadores-

-Son los únicos que hay. Los de arriba le dieron la misión a Ryan en formato oral, ya que es secreto- le explicó Raquel.

-Así que no sabemos, y tampoco podemos dejar nuestra posición, por lo que no podemos hacer mucho por ustedes- sonrió Smith, sacando otro cigarrillo, ya que había soltado el otro al sacar su segunda arma.

-Aun así, quiero que nos informen si algo pasa- les pidió Raquel, quitándole el cigarro a su compañero y tirándolo al piso, dejándolo en blanco.

-Que mala eres, Raquel- suspiró el rubio, desanimado.

-Está bien- asintió Delta A- Espero que estemos en contacto- se despidió, alejándose volando.

-¡Oye, espéranos…!- exigió Gaiomon, mientras Ranamon se despedía con la mano de los humanos, antes de comenzar a saltar entre los techos- Tsch- miró molesto a los dos miembros de la organización- ¡Esto no se queda así, rubio!- le gruñó a Smith, antes de irse siguiendo a Ranamon.

-Sí, sí. Esperare el próximo duelo- sonrió el rubio, mientras Raquel se acomodaba el estuche de su francotirador- ¿Qué hacemos ahora?-

-Esperar órdenes-

-¿Y si vamos a una cita o…?-sugirió Smith, hasta recibir en la boca el cigarro que la mujer le había tirado al piso.


-Bhua…. Bhuaaaaaaaaaaa-lloraba Tagiru, caminando por la calle junto a Taiki, Yuu y Saburo. Al lado de los jóvenes, Jack, con su forma humana, conducía la motocicleta a una velocidad moderada, con Sky sentada cómodamente en el asiento trasero.

-Tagiru, deja de llorar- le pidió Yuu, fastidiado.

-P-Pero… Phelesmon… Ekakimon… Blossomon…- lloró el niño, señalando su xros loader rojo oscuro.

-Bueno, ahora que Miho, Makoto y Shouta tienen xros loader, debían tener un compañero- le sonrió Taiki, queriendo animarlo.

Acababan de terminar la reunión con los cazadores con los que habían logrado contactarse, explicándoles la razón tras los ataques que había sufrido la ciudad los últimos meses, y la existencia de Apocalymon, por lo que ahora los cazadores iban a estar más atentos.

Se encontraron con varios conocidos, como Mizuki, Hideaki y Kaoru. Los dos últimos conversaron bastante con Rapidmon, quien, aunque no lo demostró, estaba bastante contento al ver que ambos estaban a salvo, al igual que el Patamon y el Poyomon que habían salvado él y Pegasusmon…

También conocieron a nuevos cazadores, incluyendo a Miho, Makoto y Shouta, para sorpresa de Tagiru y Yuu. Los tres amigos habían dicho que recibieron el xros loader hacia unos días por parte de un Red Vagimon, quien dijo en inglés que fue en nombre del Relojero, para extrañeza del Xros Heart.

Así que, a regañadientes, Tagiru permitió que Phelesmon fuera a cuidar a Makoto, como Ekakimon a Shouta, y Blossomon a Miho, alegrando a los nuevos cazadores al ver sus amigos digimon.

Además de la depresión de Tagiru por eso, y el hecho de que se tuvo que salvar a Shoutmon al principio de la reunión por todas aquellas digimon femeninas que se le abalanzaron, sin saber que el Rey ya tenía prometida, todo salió a flor de piel…

-Bhua…. Bhua….- seguía llorando Tagiru.

-¡ARG! ¡TAGIRU, PARA EL LLANTO!-explotó Gumdramon, ya harto.

-Pero… pero…- gimió el joven.

-L-Le tenías mucha estima a esos tres, ¿no?- sonrió Saburo, mientras Jack negaba con la cabeza.

-¡A todos mis digimon les tengo estima!- aseguró Tagiru, apapachando el xros loader, fastidiando a los digimon en su interior- ¡Son como una parte de mí!-

-¡¿Me incluyes?!- pidió V-mon, haciendo que el joven se pusiera azul.

-¡CLARO QUE NO!- pataleó Tagiru.

-Vamos, vamos. Todo salió bien- sonrió Taiki, queriendo ver lo bueno del asunto- Ahora todos los cazadores, o la mayoría, están informados de la situación-

-Y los que no pudieron venir, obtendrán la información de sus amigos que vinieron- asintió Yuu- Fue una buena idea, Taiki-san-

-Además de que a You le alegró saber que su amiga de lentes es cazadora~- mencionó Sky, sonrojando de golpe al rubio, extrañando a Taiki.

-¡S-Sky-chan!- se escandalizó el joven, haciéndola reír divertida.

-Sky-san, no moleste con esos temas-pidió Wizardmon, dentro del xros loader verde agua de la joven junto a Rapidmon y Bearmon.

-Jijijiji- se rió la peligris, divertida, a lo que Jack suspiró.

-Por cierto…- a Taiki se le ocurrió sacar su xros loader- Jijimon, ¿cómo va todo?- le murmuró, algo nervioso.

-Nada bueno, Taiki… Ya van cuatro golpes que lleva Shoutmon…-suspiró Jijimon, negando con la cabeza, mientras detrás suyo Pinocchimon zarandeaba a un mareado Shoutmon con un enorme chillón en la cabeza, con los Pickmons, los PawnChessmon y ChibiKamemon dándole aire.

-¿Kokoromon aún no perdona a Shoutmon?- sonrió Saburo, nervioso.

-No es culpa del Rey que todas esas digimon se le abalanzaran, lo abrazaran, y comenzaran a coquetearle- aseguró Vormundmon, cruzándose de brazos, a lo que D'arcmon suspiró al ver que aquel caballero no conocía de delicadeza con respecto a los sentimientos de una mujer.

-Bueno, al menos sé que hay algo que Kokoromon no perdona: la infidelidad – suspiró Jack.

-¡YO NO ESTABA SIENDO INFIEL!- aseguró Shoutmon, sobresaltando al joven peliblanco.

-C-Cálmate, Shoutmon. Lo sabemos, lo sabemos- aseguró Taiki, intentando calmarlo.

-¡PERO…! ¡Pero…! Pero…- gemía el dragón, tanto así que salían cascadas de lágrimas de la pantalla del xros loader, haciendo sonreír nervioso a su compañero.

-¡JAJAJAJA! ¡El Rey es un llorón!- se burló Gumdramon.

-¡TU CIERRA LA BOCA!-lo calló fieramente el digimon, callándolo de una.

-Bhua… Bhua…- lloraba Tagiru.

-Por favor…- suspiró Yuu, a lo que Saburo sonrió incómodo y Sky divertida.

Jack también suspiró.


-Hay que ver como llora…- murmuró molesto Gumdramon, cruzándose de brazos, fastidiado.

-Bhuaa… Bhuaaaaaa- escuchó a Betsumon llorando, con un pañuelo.

-¡¿Tú también?!- lo quedó mirando molesto el pequeño.

-¡Pero…! ¡Aniki, extrañaré mucho a Blossomon-san, a Phelesmon-san y a Ekakimon-san!- aseguró el felino, sin dejar de llorar.

-¡No es como si nunca más los volviéramos a ver!- pataleó Gumdramon, exasperado.

-Creo que es mejor así- opinó Dragomon, revisando el filo de su tridente.

-Es verdad- asintió Jokermon.

-¡¿EH?!- los quedó mirando el pequeño- ¡¿Y por qué?!-

-Escucha, Gumdramon- Sephirotmon se acercó al niño- Creo que, lo mejor, es preferible estar en un xros loader donde el cazador llora la ida de uno de sus digimon, que en uno en que le dé lo mismo. ¿No crees?-

Ante eso, el dragón iba a abrir la boca, pero se dio cuenta que no había nada que refutar.

Ahora mismo, Tagiru demostraba lo tan importante que eran para él cada uno de sus digimon…

-Mph- Gumdramon miró para otro lado, inflando un cachete, haciendo sonreír al digimon oruga.

-¡Que conmovedor!- lloró V-mon, restregándose los ojos, fastidiando a los digimon, y, por una extraña casualidad, uno de los tentáculos de Dragomon lo golpeó con fuerza, mandándolo a volar, tomando la atención de MetalTyranomon, quien comenzó a correr en la dirección en donde se iba, para después morderlo y jugar con él.

En eso, el pequeño se percató que, a lo lejos, MidoriGumon se movió levemente, sin despertar.

Gumdramon bajó la mirada, frunciendo el ceño, molesto…

¿Tan herido estaba su hermano, para estar inconsciente todo este tiempo…?

Se percató que Betsumon le tocó el hombro, tomando su atención.

-No se preocupe, Aniki. Todo volverá a la normalidad- le aseguró el felino, sonriendo.

-…- Gumdramon lo miró, y después a su hermano-… Sí-


-Kokoromon… Te aseguro… Te juro…-

-Nop-

-¡Por favor! ¡Me estoy disculpando, hasta de rodillas!- se defendió el dragón, frente a la V-mon naranja, y realmente estaba pidiéndole disculpas de rodillas.

Kokoromon, quien ahora llevaba una túnica verde esmeralda con bordes dorados, hecha y dada por Betsumon, con su cinturón blanco modificado por el felino para que estuviera en su cintura, lo miraba amurada, inflando un cachete.

-E-En serio no quería que esto sucediera… ¡Jamás pensé que hubieran miembros de mi club de fans entre las digimon de los cazadores que fueron a la reunión!- aseguró Shoutmon.

-… Yo no sabía que tenías un club de fans…- murmuró Kokoromon, dolida, haciendo que sus palabras fueran como una enorme roca que le cayó encima al Rey del Mundo Digital.

-¡R-Realmente no se me ocurrió decírtelo, y fue mi culpa, solo mía!- aseguró el dragón, parándose, moviendo las manos en un intento de explicarse.

-…- la digimon miró para otro lado, triste.

-¡En serio lo siento, lo siento, lo siento!- se disculpó nuevamente el digimon, juntado sus manos- ¡Por favor, ya no estés enojada conmigo!-

-…- Kokoromon infló un cachete, haciéndola ver tierna-… ¿Lo dices porque no quieres que esté enojada contigo… o porque no quieres que Yuno-chan te vuelva a poner delantal?-

Eso dejó de piedra a Shoutmon, quien comenzó a sudar a mares.

-… ¿Cuernomon?- Kokoromon se le acercó, pidiendo una respuesta.

-B-Bueno… Bueno…- tartamudeo el Rey- ¿N-No hace calor, Kokoromon?- preguntó, acomodándose la bufanda, sudando bastante.

Kokoromon parpadeó curiosa, y lo miró ofendida.

-¡¿TE DISCULPAS PORQUE TEMES LO QUE TE HAGA YUNO-CHAN?!-

-¡M-ME DA MIEDO CUANDO ELLA SE ENFADA, ESPECIALMENTE CUANDO ES POR ALGO ASÍ!- admitió Shoutmon, sudando a mares- ¡P-Pero eso no significa que no sea porque no quiero que estés enojada conmigo, pero es que tampoco quiero andar de sirvienta ni… ni…!-comenzó a tartamudear, hasta notar que la tierna mirada de su prometida se volvía una asesina-… ¿K-Kokoromon-chan…?

-¡IDIOTAMON!- y no fue capaz de decir nada más, porque la digimon naranja le dio tal martillazo que lo mandó a volar, sobresaltando a los demás digimon que veían el intento de disculpa de lejos.

-Y… ahí va el quinto lanzamiento…- murmuró Wisemon, tomando nota sobre la altura y velocidad con la que viajaba ahora el dragón rojo, para compararla con los anteriores golpes.

-Creo que ahora sí Kokoromon-chan tiene motivos para enojarse…- sonrió nerviosa Lillymon.

-Pobre Shoutmon…- suspiró Lunamon, observando como el nockeado dragón aterrizaba a lo lejos.

-¿Quién va a recoger a Shoutmon?- preguntó Jijimon, ignorando con una gota en la cabeza como Wisemon anotaba sus cálculos.

-Yo ya fui- aseguró Pinocchimon.

-Yo igual- aseguró Starmon.

-Y yo- ChibiKamemon levantó su manita.

-Lo mismo para mí- asintió Knigthmon.

Entonces, todos miraron a Spadamon, quien se sobresaltó.

-… Bien…- suspiró el felino, caminando pesadamente en dirección en donde había caído el mareado Rey.

-¡Lunamon-chan!- Kokoromon se acercó a su amiga, abrazándola, llorando a mares- ¡Cuernomon es un pervertidomon!-

-Ya… ya…- la digimon conejo le dio unas suaves palmaditas en la espalda- Te aseguro que Shoutmon no es así-

-Pero… pero…- gimió la V-mon naranja.

-A Shoutmon también le incomodaron todas esas fans- le aseguró Lillymon, intentando convencerla- A él no le gusta lastimarte- le recordó.

-… Lo sé…- murmuró apenada la dragona, mirando su anillo de compromiso, nerviosa-… Pero tampoco le gusta ser sirvienta- eso hizo que las digimon se quedaran incomodas.

-Y yo pensando que dejaríamos esta rutina de las discusiones…- suspiró Jijimon, quien creía que, después de la proposición, las cosas serían más calmadas, lo cual fue un error- ¿Qué tienes que decir?- miró reprobativamente a su protegido, a quien Spadamon trajo cargándolo en la espalda.

-… Lo siento… Realmente… lo siento…- gimió Shoutmon, con el nuevo chillón en la cabeza, llorando a mares.

-Malo- Kokoromon miró para otro lado, amurada.

-¡REALMENTE LO SIENTOOOO!- aseguró dolido el dragón rojo.

-Jeje…- sonrió nervioso Spadamon, aliviado de no tener esa clase de dilemas con Lunamon.


-Llegamos- avisó Taiki, entrando en su casa seguido de sus amigos, a lo que Jack, después de estacionar y poner seguro a su motocicleta, cerró la puerta.

Se extrañó al no recibir respuesta.

-¿Mamá?- entró al salón con los demás, para ver a Luke sentado en el sillón, comiendo un helado en vaso.

-¡Ah! ¡¿Luke?!- lo quedó mirando Jack, sorprendido, al igual que los demás.

-¡Daddy!- se alegró Sky, sentándose de inmediato a su lado, quien le acarició la cabeza, haciéndola sonreír.

-Supongo que Luke no avisó que estaría, ¿verdad?- le preguntó Yuu a Taiki, quien sonrió incómodo.

-¡¿Y ahora qué haces aquí?!- exigió saber Jack, acercándose al intruso- ¡Siempre que vienes es para dar malas noticias!-

-… Tengo calor- admitió la liebre de ojos rojos, señalando el helado.

-¡Estamos en otoño!-

-¡AH!- se horrorizó Bearmon, saliendo del xros loader- ¡Ese es el helado que la mamá de Taiki me compró!- señaló.

-…- Luke lo miró, y después el helado… el cual comenzó a comer más aprisa.

-¡LUKE!- se horrorizó el pequeño, comenzando a perseguir a la liebre, quien saltó y aterrizó sin problemas en un estante, sin dejar de comer- ¡ES MÍO!-intentó alcanzarlo, pero era muy pequeño.

-¿S-Se están peleando por un helado…?- suspiró Yuu, mientras Tagiru se reía, divertido.

-¡Luke siempre es tan divertido!-

-¡¿Qué tiene esto de divertido?!- pidió saber el rubio, fastidiado.

-¡Vamos, vamos! ¿No debiste decirme "Te equivocas si piensas que esto es divertido-dame-dame"?- señaló burlón Tagiru.

-¡Y-Ya te he dicho que no te burlas de la forma de hablar de Damemon!- le recordó indignado Yuu- ¡Además él solo dice un dame!- señaló.

-Yuu… Te equivocas si me defiendes de esa forma…dame- aseguró apesadumbrado el digimon blanco, dejándolo quieto.

-¡L-Lo siento, Damemon!- se disculpó de inmediato, agarrando su xros loader, ignorando las burlas de Tagiru.

-¡DAMELO!- pataleó el pequeño osito, por lo que la liebre dejó caer el vasito, a lo que él lo agarró a tiempo, para ver que estaba vacío.

-Eso fue feo, Luke- le aseguró Saburo con una gota en la cabeza, extrañando al pelinegro.

-… Nunca especifico si quería el envase, o el contenido…- señaló Luke, pero el joven negó con la cabeza.

-No llores, Bear- le pidió Sky, asomándose por el sillón, ya que al osito le temblaba el labio.

El pequeño la miró, se acercó a una esquina del salón, miró su vasito de helado vacío, y se apoyó en la pared, llorando de tal manera que hasta parecía un ronroneo.

-Y ya está con sus cosas…- suspiró Jack, algo fastidiado.

-Vamos, Bearmon. Te compraré otro helado- le aseguró Taiki al pequeño.

-No llores, Bear- Kokoromon salió del xros loader y le dio unas palmaditas al digimon.

-Mm…- Gumdramon salió del xros loader y se aferró al hombro del divertido Tagiru, mirando amurado como Kokoromon consolaba al niño.

-Pero, Luke, ¿qué haces aquí?- le preguntó Yuu- No creo que haya sido para comer helado-

-Dame-dame- dijo Tagiru, avergonzándolo y fastidiándolo.

-…- la liebre lo miró, y aterrizó frente a él- Vigilando-

-Pensé que vigilarías a mi mamá- admitió Taiki- ¿Y dónde están mis padres?- preguntó, extrañado, a lo que la liebre alzó los hombros, sin saber dónde estaban.

-¿No debías cuidar a la madre de Taiki o algo así?- lo quedó mirando Gumdramon.

-Es muy baja la probabilidad de que Visdom intente secuestrar durante estos días a Yuno- aseguró Luke, ignorando como salía un poco de humo de un mechón de cabello, lo cual tomó la atención de los presentes- El Proyecto Iluminati intentará, en lo posible, no ejercer algún movimiento que tome la atención de los medios a causa del reciente secuestro de los alumnos de primaria- agregó, hasta darse cuenta que no le prestaban atención-… ¿Qué…?-

-… P-Papá…- Sky se le acercó y apagó el humo que salía de su cabello, extrañándolo- ¿Por qué… el humo…?-

-Además que estás algo sucio- agregó Jack, mirándolo desconfiado.

-…- Luke, al darse cuenta que la mirada de los jóvenes estaba centrada en él, se rascó la mejilla-… Estuve en una explosión-

Lo quedaron mirando.

-¡¿Y QUÉ RAYOS PASÓ?!- exigió saber la voz de Jack, resonando en toda la casa.

-¡JACK, BAJA EL SILLÓN!- le pidió Taiki.

-¡¿ESTUVISTE EN OTRA FANTÁSTICA MISIÓN?!- pidió saber Tagiru, mirando entusiasmado a la liebre, ignorando como Taiki, Saburo y Yuu intentaban calmar a Jack, quien, en su forma de liebre, sujetaba con ambas manos el sillón, dispuesto a lanzárselo a su padre.

-¿O fue una muy peligrosa?- pidió saber nerviosa Sky.

-… Reconocimiento- murmuró Luke, extrañándolos- Detecté la entrada y aterrizaje de una nave, así que investigamos…-

-¿Era el Proyecto?- preguntó Kokoromon, sin dejar de consolar a Bear.

Luke negó.

-Era de la organización-

Eso fue suficiente para que a Jack se le resbalara el sillón, haciendo que Taiki, Yuu y Saburo retrocedieran un paso de una, ya que estuvieron a punto de ser aplastados, y que Bearmon dejara de llorar.

-¿E-Ellos ya llegaron…?- murmuró atónito Rapidmon, mientras Wizardmon meditaba, nervioso.

-O, no, no, no, no, no, no, no….- negó asustado Saburo, extrañando más a Taiki, Yuu, Tagiru y Gumdramon.

-… ¿Eh?- parpadeó Jack, sudando a mares- ¡E-Espera, espera, espera!- negó con la cabeza, acercándose a la liebre- ¡¿T-Tan pronto?!- Luke asintió-¡Esto es malo!- se agarró el cabello.

-¡Kokory, tenemos que empacar y huir!- le aseguró Sky a la nerviosa digimon.

-¡S-Sí!- asintió al V-mon, e iba a subir por las escaleras y la joven iba a la cocina, si Luke no las agarra a ambas.

-Son Smith y Raquel-

Al escuchar el nombre de ambos, los tres hermanos suspiraron, aliviados, al igual que Saburo.

-No estamos en peligro…- suspiró aliviado Jack, apoyándose en el sillón.

-Que alivio…- Saburo se tiró al sillón, ignorando las miradas confundidas del Xros Heart.

-… Y Ryan- agregó Luke.

Se hizo un silencio.

-¡Kokory, Sky, empaquen!- ordenaron Saburo y Jack.

-¡Todo, comida, juegos, comida, consolas, comida…!- contó Bear.

-¡Sí!- las dos asintieron con pose militar, aunque fue en vano moverse, ya que Luke aun las sujetaba.

-¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!- exigió saber Gumdramon sobresaltando a los miembros de Jäger.

-¡¿Q-Qué es la organización?!- preguntó Tagiru, sumamente confundido- ¡Siento que nos están ignorando!-

-Kokoromon, ¿qué sucede?- Shoutmon salió del xros loader, mirando preocupado a su prometida, por lo que ella suspiró, nerviosa.

-¿Saburo?- Taiki miró a su amigo, quien también suspiró.

-Es… Está compuesta por humanos, Taiki- le explicó el pelicafé, nervioso-La organización está compuesta por humanos que… que son diferentes a los que maneja mi padre- aseguró.

-¿C-Cómo?- preguntó confundido Yuu.

-Escuchen. Es un grupo grande de humanos con poder, tanto político y militar, de diferentes países, que no solo saben e investigan la existencia de los digimon, y suelen usar la información que consiguen para la producción de… de armas- explicó serio Jack.

-Suenan como el Proyecto Iluminati- murmuró Tagiru, pero la liebre negó.

-Tagiru… Sus fines son bélicos-le dijo Jack, sorprendiéndolo-Usan esas armas con fines militares, en guerras humanas-

El joven abrió los ojos, sorprendido y asustado.

-¿Ven las noticias? Las noticias de guerrillas en países bajos… Donde mueren militares, y civiles… Donde las mujeres y niños son…- Jack negó, sin querer seguir- Esas situaciones crueles, horrendas sin sentido, las… las potencias humanas las crean para usarlas como experimento de campo para comprobar su armamento… Y la organización es una de ellas… Muchos países reúnen a sus cerebritos para que construyan todo ese armamento en base a los digimon-

-N-No puede ser…- murmuró Yuu, con un hilo de voz, horrorizado.

Taiki, sumamente sorprendido, frunció el ceño, nervioso.

-Los humanos…- murmuró Gumdramon, aunque no sabía que decir.

-E-Espera…- murmuró Shoutmon, helado- ¡¿Estás diciendo que están usando a mi gente para aumentar las guerras en este mundo?!- exigió saber, enfurecido.

-No usan digimon- le aseguró Luke, tomando su atención- No tienen los medios para capturar digimon. Solo usan los rastros de brechas digitales que se encuentran en este mundo. Como el de Alemania y el de este país-

-¡Aun así….! ¡¿Por qué aumentan sus armas?! ¡¿Por qué hacen todo esto?! ¡¿No quieren vivir en paz?!- exigió molesto Shoutmon, hasta que Luke se agachó frente a él y puso la mano en su cabeza, callándolo.

-… Los humanos son combativos por naturaleza…- murmuró la liebre de ojos rojos, serio- Desde siempre han usado la fuerza para subsistir… Al principio, era para la sobrevivencia de sus tribus, de sus aldeas, de sus reinos… Pero el sentimiento del poder los corrompe fácilmente… Creen que ellos son únicos y especiales, superiores, y por eso hacen lo que hacen a otros de sus mismas razas, que simplemente tienen otro tono de piel, otra creencia… u otro género- se levantó, mientras Shoutmon lo miraba, serio- Eso les pasó a los humanos en mi mundo, y eso les pasa en este, y tal vez en muchos más… Rey, el concepto de paz que tienen los digimon es muy diferente del que tienen los humanos-

-Pero…- murmuró Gumdramon, algo molesto.

-Hace aproximadamente 67 años terminó la Segunda Guerra Mundial que ha vivido este mundo- le informó Luke, callándolo- Después la guerra, países como este, Japón, estuvieron en decadencia a causa de las consecuencias del conflicto bélico, pero… mira…- señaló a Taiki, Tagiru, Yuu y Saburo, sorprendiéndolos- Tras la guerra, los avances tecnológicos usados en el armamento comenzaron a usarse para acomodar la vida de las personas…- miró al pequeño- Esta es la evolución que sufren los humanos. La guerra es parte de su naturaleza, ya que, sin ella, no pueden vivir los cambios necesarios para evolucionar-

El pequeño bajó la mirada, bajándose del hombro de Tagiru.

-No me gusta-murmuró el dragón, a lo que Kokoromon se le acercó y puso la mano en su hombro, preocupada.

-Ese es el objetivo de la organización- murmuró Luke, mirando al techo- Ellos saben que, si son capaces de provocar una Tercera Guerra Mundial, los humanos podrán evolucionar nuevamente-

-¡Eso está mal!- aseguró Yuu, tomando su atención- ¡Los humanos…! ¡En las guerras siempre sufren los inocentes…! ¡Los que no tienen nada que ver con el conflicto!- le señaló, nervioso- ¡Se pierden vidas inocentes!-

-… ¿Y?-

Eso sorprendió a Yuu, quien se quedó callado al ver que los ojos rojos de Luke no mostraban vida.

-¿Qué tiene de malo quitar vidas?- preguntó la liebre, serio- Es parte de la naturaleza asesinar, tanto de humanos y de animales… No le veo lo extraño… Lo único que cambia, es el motivo por el cual se quita la vida-

-¡Sigue estando erróneo!- aseguró Tagiru, acercándosele y poniéndose de puntitas, en un intento vano de mirarlo desafiante- ¡Asesinar está mal, no importa el motivo! ¡Eso es solo asesinar! ¡NO SE PUEDE JUSTIFICAR A UN ASESINO!-

-¡Tagiru!- lo calló molesto Saburo, sobresaltándolo.

-…- Luke lo miró, y, simplemente se dio la vuelta, caminando hacia la ventana, subiéndose al marco de esta de un salto, sorprendiendo a los presentes-… No se puede justificar…- murmuró, tomando la atención de Tagiru- Entonces… yo simplemente soy un arma- lo miró de reojo, sin extrañarse que el joven estaba sin habla- Sin propósito, ¿no?-

-¿Q-Qué…?- habló con un hilo de voz Tagiru, dándose cuenta que, al decir que "no se puede justificar a un asesino", se refirió sin querer a Luke, quien, como Zodiaco, nació para la guerra- Yo no…- intentó justificarse, pero no le salía el habla.

-¡C-Claro que no!- aseguró Sky, acercándosele y agarrándolo del brazo- ¡S-Sabes que Tagiru no quería decir eso!-

-… Soy un asesino- le recordó Luke- No hay nada más que decir-

-¡E-Entonces…!- Jack se le acercó, algo molesto y triste- ¡¿T-Tampoco puedes decir que eres nuestro padre, no?!- se cruzó de brazos, indignado.

Luke alzó las cejas, pero miró el cielo del día, sin decir nada.

-Luke, no eres como ellos- Taiki se le acercó, tomando su atención- No eres como los humanos que te crearon para ser un arma… No eres como el Proyecto Iluminati… No eres como la organización… Y mucho menos eres como los humanos de este mundo…- apretó sus puños, triste- Que solo hacen guerras para su propio beneficio, ignorando el sufrimiento de los demás…-lo miró- Eres una víctima, no un asesino-

Luke abrió los ojos, sorprendido…


"En una habitación de ladrillo verde agua, bastante antiguo, con estantes llenos de libros y pergaminos, y unas cuantas telarañas entre ellos, Zodiaco, quien llevaba un pollerón blanco de bordes negros, pantalones con el mismo diseño, y zapatos negros, observaba en silencio el mapa actualizado que le había traído hacia unos años su hermano, para así poder analizar y planear el camino más corto para llegar a esas ruinas donde estaba Moo…

Sus largas orejas se movieron al escuchar unos pasos en el pasillo de piedra, por lo que, sin inmutarse, se puso la capucha blanca bordes negros de su ropa, ya que no le gustaba mostrar su rostro a otros, especialmente a los humanos, aunque hubiera aceptado llevarlos y guiarlos durante el viaje…

Se asomó a la desordenada oficina una niña humana de pelo naranja y ojos café claro, vistiendo una polera verde agua, pantalones azules, y zapatos cafés.

Al darse cuenta que Zodiaco la miraba de reojo, se escondió, algo molesta y nerviosa.

-… ¿Te mandó Jack?- preguntó la liebre, volviendo a posar sus ojos rojo sin vida en el mapa.

-Yo… Yo…S-Simplemente…- habló la niña de pelo naranja, asomándose, sin mucho convencimiento, extrañándolo- Yo… G-gracias… por… lo del… robototo.

-… Se llama robot-

-¡L-Lo sé!- aseguró ofendida Yuno- Pero… Bueno… gracias…-jugó con sus dedos, nerviosa.

-… ¿Por?-

-… Por hab-haberme… a-ayudado con… el robot…y-y que-querer a-acompañarnos…- murmuró Yuno, avergonzada.

-…- la liebre miró un rato, y continuó observando el mapa que tenía en la mesa.

-¡Eres de lo peor, Zodiaco!-aseguró ofendida la niña.

-… Eres Hikari… No me agradas…- murmuró, dejándola quieta- Solo hago esto para evitar que Moo propague su mentalidad belicosa en este mundo fracturado… Quiero paz-

-¡Y tú un monstruo de los Wolf, y para que te lo sepas tampoco me agradas!- Yuno le mostró la lengua, ofendida e indignada-… Y…- murmuró, tomando la atención de la liebre-… Y no eres el único que quiere paz-aseguró, triste.

-…- él la miró, pero volvió a mirar el mapa.

-… No puedo creer que mis antepasados de traicionaran…- admitió Yuno, algo dolida al recordar eso.

-Los humanos siempre traicionan… Tal vez tú o alguno de los demás humanos, me traicione algún día… Al igual que tu hermano mayor los traicionó-

Ante eso, Yuno se mordió el labio.

-…Tu… realmente… la has pasado mal…- murmuró la niña, restregándose los ojos, extrañando aún más a Zodiaco, hasta comprender que ella estaba llorando- S-Siempre… E-Estás tan alejado de nosotros… Te preocupas por nosotros pero desconfías al mismo tiempo… S-Siempre… Siempre… Cu-Cuando te conocí… P-Pensé que eras un enemigo…- aseguró la niña, hipando- Pero…- m-me equivoqué…- gimió- E-Eres… solo… u-una victima más… de todo esto…-

Zodiaco la miró, abriendo sus ojos rojos sin vida, sorprendido…

-…- la liebre no podía comprender por qué esa humana… esa Hikari… lloraba por él… ¿Sentía pena…? ¿Lastima, tristeza…? ¿Todo eso, al enterarse de su historia…?

-¡Y-Yuno…! ¡¿P-Pudiste encontrarlo?!- se asomó a la habitación un niño muy parecido a Yuno, solo que este tenía el cabello naranja completamente desordenado, y llevaba una polera roja, pantalones marrones, y zapatos negros, acompañado de un enorme y magnifico pájaro con el plumaje de varios colores apostado en su hombro- ¡AH! ¡Yuno!- se acercó a la niña, quien hipaba.

-M-Muy triste…- gimió Yuno.

-¿Señorita Yuno?- Rainbow se posó en su hombro, preocupado.

-¡ZODIACO! ¡¿QUÉ LE HICISTE A MI HERMANA?!- exigió saber Derek, sobresaltando a la liebre.

Zodiaco parpadeó, y se señaló.

-¡¿Le hiciste algo a Yuno, verdad?!- pataleó el pelinaranjo, a lo que Zodiaco negó varias veces- ¡NO TE CREO!- se le abalanzó, pero no agarró nada, ya que la liebre acababa de aparecer encima de uno de los estantes llenos de libro, bastante extrañado de lo que sucedía- ¡BAJA, COBARDE!- exigió, zarandeando el estante.

-¡E-Espere, señor Derek!- le pidió Rainbow, sacudiendo sus alas.

Pero el niño se detuvo al ver que el mueble comenzó a resquebrajarse, haciendo que hasta su hermana alzara la vista, extrañada.

Zodiaco parpadeó, sumamente extrañado, hasta que los antiguos tablones de madera no aguantaron más y se resquebrajaron, desarmando todo, y botando a la liebre, creando una estela de humo que hizo que los mellizos se taparan la boca por la tierra, aunque el monstruo ave tosió.

-Oye, Z. ¿Crees que deba llevar la mochila grande o mi hatillo?- se asomó a la habitación un joven de piel morena, ojos ámbar, corto cabello plateado, llevando un traje noble color morado…

Jack el Destripador, al ver el desastre que había, se quedó en blanco, con la boca completamente abierta…

-¡N-No fui yo!- aseguró Derek, mientras Zodiaco, sentado entre los escombros, se quitaba un viejo libro de la cara, mostrando que tenía una enorme araña- ¡INSECTO!- se asustó, asustando al arácnido, quien se alejó con todas sus patas.

-¡¿Q-Qué pasó aquí?!- exigió saber Jack, acercándose a su hermano.

-… Gravedad-

-¡¿Volvemos con ese tipo de respuestas?!- pataleó Jack- ¡M-Más bien! ¡¿N-No fue en este estante en el que tienes tus apuntes sobre la información que te dio Momoka?!-señaló, en blanco.

-…- Zodiaco lo quedó mirando-… Ah…- se dio cuenta de ese detalle, abriendo levemente la boca.

Entonces, para sorpresa de ambos mellizos y el ave, la liebre comenzó a buscar apresuradamente entre los escombros y libros viejos.

-¡E-Era un pergamino!- le recordó Jack, ayudándole en su búsqueda- ¡R-Recuerda que así son los escritos en su mundo!-

Zodiaco asintió varias veces.

-¿Qué pasa? ¿Por qué tanto polvo?-

-¡No te metas, orejón!-

-¡¿Q-Qué tiene de malo mis orejitas, Jack?! ¡Zodiaco también tiene orejitas largas!-

-¡Solo no te acerques, Hare! ¡Eres un desastre andante!-

Derek, Yuno y Rainbow intercambiaron miradas y sonrieron, contentos…"


Luke seguía mirando sorprendido a Taiki, quien lo miraba serio, y triste.

Lentamente, la liebre se bajó de la ventana, sin dejar de mirar al joven, quien era unos años mayor de lo que fue Yuno cuando la conoció… Aun así, sus mentalidades eran muy similares… casi idénticas…

Levantó su mano y tocó la cabeza de Taiki, extrañándolo, y comenzó a acariciarle el cabello, sonrojándolo, especialmente porque Luke… le sonreía.

-…- Taiki miró al piso, avergonzado y agradecido.

Jack y Sky intercambiaron miradas, y sonrieron, contentos.

Shoutmon sonrió de lado, sin extrañarse que Taiki fuera capaz de incluso hacer sonreír a Luke, ya que era un muchacho de buen corazón.

-Yo… lo siento mucho- se disculpó Tagiru, apenado, tomando la atención de Luke- N-Nunca quise… Ofenderte… yo… yo…- pero no pudo decir más, porque la liebre le estaba tirando ambas mejillas, sobresaltando a Yuu y a Saburo.

-¡¿Q-Qué le estás haciendo?!- pataleó Gumdramon.

-Así Luke solía intentar animar a Samanta de pequeña- recordó Jack, rascándose la cabeza, a lo que el pequeño lo quedó mirando.

-Luky no tiene toque con los niños- sonrió Kokoromon, a lo que Shoutmon sonrió con una gota en la cabeza.

-Eso, eso, eso- asintió Bearmon, de acuerdo.

Tagiru, a pesar de que le tiraban las mejillas, notó que no lo lastimaban, por lo que sonrió, contento.

Entonces, el telefono del salón sonó, tomando la atención de los presentes.

-¿Llaman?- se extrañó Taiki, observando como Luke soltaba a Tagiru y tomaba el teléfono, contestando la llamada.

-¡¿PUEDE ALGUIEN CONTESTARME POR FAVOR?!-

La voz de Yuno resonó fuertemente en la casa de los Kudou, haciendo que los presentes se taparan los oídos, especialmente Jack y Sky, quien se tironeó el gorro negro que cubría sus largas orejas, en un intento de disminuir el ruido.

Entonces, los jóvenes se percataron que Luke estaba quieto, con el zumbido de la voz de Yuno resonando en sus sensibles oídos, los cuales habían recibido la mayor parte del sonido…

Luke, mareado, comenzó a tambalearse, y cayó nockaut al piso, sujetado a tiempo por Jack y Saburo, mientras Shoutmon agarraba a tiempo el teléfono.

-¡O-Oye, Luke! ¡Reacciona!- le pidió Jack, pero la liebre tenía los ojos en blanco- ¡¿EN SERIO ESTO TE DEJÓ FUERA DE COMBATE?!-

-T-Tenemos oídos muy sensibles, Jacky- le recordó Sky, adolorida, haciendo que Yuu suspirara, rascándose la cabeza.

-¿E-Estará bien?- preguntó Taiki, preocupado.

-S-Se le pasará…- aseguró Saburo, sonriendo nervioso.

-¡¿HA-HAY ALGUIEN?!- preguntó la voz de Yuno, sobresaltando a Shoutmon.

-¡Y-Yuno-san! ¡E-Estamos en casa!- avisó el dragón.

-¡TAIKI! ¡PASAME A TAIKI!- suplicó la mujer, y, para extrañeza del dragón, su voz sonaba muy angustiada, al borde del llanto.

Shoutmon frunció el ceño, y le entregó el teléfono a Taiki, quien, también notando el decible de su madre, contestó, preocupado.

Kokoromon los miró, nerviosa.

-Mamá, ¿qué pasa? Estoy en casa- avisó Taiki, algo nervioso-S-Sí, estoy bien… No pasó nada malo en la reunión. ¿P-Por qué…?- entonces, lo que escuchó, le hizo abrir los ojos, horrorizado, mientras se ponía pálido- ¿Q-Qué…?- murmuró con un hilo de voz, apoyando su mano en la pared.

-¿Qué pasó, Taiki-san?- preguntó Tagiru, pero su amigo no contesto.

-¿Taiki…?- se preocupó Shoutmon, también sin recibir respuesta alguna.

-Y-Ya…- asintió Taiki, con un hilo de voz-… E-Está bien… S-Sí, Luke está… aquí- asintió nuevamente, haciendo que la liebre de ojos rojos, recuperándose del golpe de sonido que tuvo, lo mirara, frunciendo levemente el ceño-S-Sí… L-Le pediré que-que me lleve… M-Mamá, tranquila… Tranquila, mamá, t-todo estará bien- aseguró el joven- N-Nos vemos… No intentaré nada… E-Estaré ahí en cuanto pueda- prometió, cortando.

Sus amigos lo miraron, preocupados.

-¿Q-Qué pasó, Taiki?- le preguntó Shoutmon, más preocupado.

Lo preocupó más al notar como su amigo temblaba.

Taiki se volteó, pálido.

-… L-Le dispararon a papá…-


-… Aun los medios de seguridad intentan encontrar al o a los culpables en el atentado vivido en la mañana de este día, en el centro comercial de la ciudad, donde un ciudadano terminó con riesgo vital- hablaba una periodista desde la televisión que se encontraba en un salón de la habitación de un hotel, observado por Ryan, Raquel y Smith, este último sentado en una silla, fumando en silencio- La víctima fue Kudou Etsu, el entrenador del equipo de futbol de Tokio, quien estaba pasando las vacaciones en la ciudad. Por lo que han sido capaces de informarnos los testigos, nadie fue capaz de ver a la persona que disparó el arma de fuego contra Kudou-san. Se dieron cuenta de que le habían disparado cuando cayó al piso, comenzando a sangrar. Se siguen buscando indicios del perpetrador, pero, según el jefe de la policía, debía ser un francotirador con una muy buena puntería. No sabemos con certeza si el incidente es parte de la cadena de ataques terroristas que ha vivido la ciudad los últimos meses, por lo que se le pide a la población mantener la calma y no exponerse lo suficiente…- pero Raquel apagó la televisión, seria.

-Entonces… Este era el segundo objetivo- sentenció la mujer- ¿De qué sirve matar a Kudou Etsu?- le preguntó a Ryan, algo extrañada.

-No le disparé a matar- aseguró el hombre, serio.

-¿Querías agrandarle las vacaciones en el hospital?- sugirió Smith, sonriendo levemente.

-Le disparé entre el pulmón y el corazón- aseguró Ryan, haciendo que el rubio se atragantara con el humo- Pero no dañé ningún órgano vital, así que no morirá-

-Ese tipo de operaciones son delicadas, y pueden dejar al paciente en coma- le señaló Raquel- Pero… ¿por qué?-

-… Necesitamos mantener a raya al Rey del Mundo Digital- le informó serio Ryan, sorprendiéndola un poco- Su poder, y su presencia… Si lo derrocáramos, podríamos provocar una guerra que no ganaríamos… Así que, para mantenerlo tranquilo, a él y a su compañero humano, los jefes me ordenaron dejar fuera de servicio a uno de sus padres-

-Ya veo, como un soborno- entendió Smith- Con esto, les has demostrado que, si se meten en nuestro camino, su familia puede…- pasó el pulgar por su cuello.

-Ellos no se quedarán quietos si descubren que fuimos nosotros los que causamos esto- le aseguró Raquel, seria.

-Los jefes quieren que el Rey y el General del Xros Heart comprendan que, aunque se enfrenten al Proyecto Iluminati, no pueden, y no deben, meterse con nuestros asuntos- le explicó el pelinegro- En lo personal, no es que me guste dispararle a un hombre que no tiene nada que ver con esto, pero es mi trabajo-sentenció- Además… es una forma de decirle "Hola" al Proyecto-agregó.

-Un "Hola" al estilo de los americanos- sonrió Smith, frunciendo el ceño, comprendiendo que las cosas se pondrían más movidas de lo que pensaba.


-Kudou-san ya ha sido internado al Hospital, mientras la policía busca pistas del causante del atentado- hablaba un reportero desde la tablet que observaba Hana, sentada en una banca del parque, junto a la esposa de Héctor, Haru, y, detrás de ambos, el peliazul, quien miraba la noticia frunciendo el ceño- Aun así, se le pide a la población tener mucha precaución. El ministerio está comenzando a tomar medidas sobre…-

-… Son ellos- murmuró Hana, seria.

-¿No habrá sido de nuevo… Forward?- preguntó Haru, nerviosa.

-Green me mandó un mensaje, asegurándome que él, Red, LadyDevimon y su sección siguen en la base- le aseguró la peliceleste, frunciendo el ceño.

-No hay duda… Llegaron- murmuró Héctor- ¿Qué haremos?-

-Creen que nos intimidaran con este movimiento, pero se equivocan- aseguró Hana, seria- Aun así, debemos esperar ordenes de Salamandra para actuar-

-Mm…- el peliazul meditó, serio, hasta darse cuenta que un hombre joven detuvo su bicicleta cerca de ellos-Ah, Kyosuke- se acercó al pelinegro, quien jadeaba, cansado.

-He-Héctor-san… La noticia…- jadeó Kyosuke.

-Primero respira- le pidió el peliazul, a lo que el joven asintió- Si, nos acabamos de enterar. ¿Alguna orden?-

-S-Sí… S-Salamandra… P-Pidió una r-reunión de emergencia… Nos quiere a todos en la base…- jadeó Kyosuke.

-Y yo dejé el charger en la casa- murmuró molesto consigo mismo Héctor.

-Es solo una reunión- le aseguró Hana, levantándose al igual que Haru- Nos darán una orden o precaución, y de ahí te sugiero reabastecerte- sacó su celular- Debo llamar a Kai. Le pedí que fuera con Klinge, Klauen y Fang a cazar a un Bakomon, pero lo mejor será que también vaya a la reunión-

-Mientras los llevaremos en el auto- le dijo Héctor, a lo que ambas mujeres asintieron y se dirigieron al vehículo- Kyosuke, lo siento, pero…- le indicó la bicicleta.

-S-Sí… intentaré no quedarme atrás- aseguró el joven, llorando a mares.

-… ¿Crees poder comunicarte con Jack?- le preguntó serio el hombre, pero Kyosuke negó.

-No creo que tengamos tiempo para ver nuestro otro bando, Héctor-san- aseguró preocupado el pelinegro.

Héctor frunció el ceño, sin poder evitar sentir la misma incertidumbre que el joven.


-¡No dejen que escape!- ordenó Kai, persiguiendo por callejón a un Bakomon verde que corría como podía, perseguido por aquellos seres humanoides con forma de tigre, lobo y zorro.

No lo entendía… Había salido a buscar a más niños para llevar a Digimon Land, pero… Pero jamás esperó que uno de esos niños… No solo intentara cazarlo… sino que lo hiciera… de esa modo tan horrible…

-¡Esto es pan comido!- aseguró Klinge, saltando en dirección al digimon, quien, asustado, lo atacó con su cinta, haciendo que cayera enredado al piso- ¡¿QUÉ DEMONIOS?!- comenzó a patalear, en un intento de quitarse la cinta.

-Idiota- bufó Klauen.

-Rayos- Kai saltó por encima del lobo, ignorándolo, dejándolo atrás.

-¡OYE!-

Pero el rubio se detuvo, ya que el digimon caja se había ido en un portal digital que abrió en la pared.

-Maldición…- bufó, mientras Klauen y Fang aterrizaban a su lado.

-¿Qué hacemos? ¿Esperamos que venga otro?- sugirió la zorrita, curiosa.

-Eso tomará mucho tiempo…- el rubio se acercó a la zona de la pared por la que desapareció el digimon-Si pudiéramos analizar los datos que quedaron del portal…- murmuró, pensativo, ignorando como Klinge se retorcía en el piso a causa de la cinta que lo ataba.

Entonces, sonó su celular, extrañándolo.

-¿Sí?- contestó- Oye, Topacio…- comenzó a informarle, pero la mujer lo calló, explicándole la situación- ¿Reunión de emergencia…?- se extrañó, pero la mujer ya había cortado- Vieja-

-¿Qué pasó?- preguntó Klauen, cruzándose de brazos.

-Piden que nos retiremos- explicó Kai, extrañado- Una reunión de emergencia, o eso parece-

-Ops. Cuando eso pasa, Kai. Es muy peligroso- aseguró Fang- Nos adelantaremos- le avisó, mientras el tigre blanco cargaba al lobo enredado.

El rubio asintió, y vio como los tres I.A. desaparecían de un salto.

-¿Qué habrá pasado?- se preguntó, caminando por el callejón.

-Debe ser grave, como para que interrumpan esta misión- le aseguró Tactimon, serio- Será mejor que te apresures-

-Bien-asintió el joven, comenzando a correr, saliendo del callejón, pero, para su sorpresa, chocó contra una persona, cayendo al piso- ¡ARG! ¡Ten más cuidado!- exigió, adolorido, pero se quedó callado al ver con quién chocó.

-… ¿Kai-kun…?- murmuró el relojero, mirando sorprendido al rubio.

-¿T-Tú…?- pálido, el joven se levantó de una, retrocediendo varios pasos.

-¡E-Espera, Kai-kun!- le pidió el anciano, levantándose.

-No… No esperaré… ¡Ya fue suficiente espera, anciano!- le gritó Kai, enfadado, y, sin más, comenzó a correr lejos.

-¡No! ¡Kai-kun!- lo llamó el anciano, y, del bolsillo de su chaqueta, donde estaba el xros loader café de aquel joven que huía, salió Red Vagimon.

-SIR!-lo llamó angustiado el digimon.

Al escuchar a su compañero, Kai se detuvo de golpe, sin habla.

-Kai-kun, espera, por favor- le pidió el relojero- Te hemos buscado por todas partes… ¡No puedes huir así como así!- le aseguró, serio- Pero, por favor… No vuelvas a hacerlo… Estás causando un gran daño… A Red Vagimon, a tus digimon… A tus amigos-

-¿Amigos…? ¿De quiénes hablas?- lo miró serio el rubio.

-S-Sir… if I did something wrong, I'm sorry...-se disculpó Red Vagimon, dejándolo sorprendido- But please, don't go-

Kai apretó sus puños, nervioso.

-… No es tu culpa, Red Vagimon- aseguró el joven, haciendo que el digimon lo mirara triste-… Pero ya he decidido mi camino… No quiero acercarme a ti, ni al resto…- le dijo, sorprendiéndolo, al igual que al anciano- No quiero que te manches del lodo con el que me planeo manchar-

-S-Sir…?- lo miró preocupado Red Vagimon.

-K-Kai-kun… ¿D-De qué hablas…? ¡¿Qué has estado haciendo?!- exigió saber el relojero, serio.

-¿Y a ti qué te interesa?- lo miró serio el joven, haciéndolo fruncir el ceño, especialmente por la mirada fría que recibía de él- Si quieres saberlo, informate. ¿Qué acaso ya no te gusta resguardar la información?- sonrió con ironía.

-… Kai-kun- murmuró preocupado el Relojero.

-… Red Vagimon…- lo llamó Kai, tomando su atención-… Goodbye- se despidió tristemente, antes de echar a correr.

-S-SIR!- se asustó el digimon, siguiendo al joven al igual que el anciano, y, al verlo entrar en otro callejón, entraron al mismo, pero se quedaron quietos al darse cuenta que estaba vacío-… Sir…?-murmuró con un hilo de voz, para después bajar la cabeza, apesadumbrado, bajando sus tentáculos con pesar.

El anciano apretó sus puños, nervioso y enojado.

"P-Primero Kudou-san… y ahora tú, Kai…" Bagramon frunció el ceño, nervioso "Esos ojos… Son los mismos ojos que tuve cuando decidí traicionar a mi hermano…Kai-kun… ¿Qué te ha pasado…?"


En el Hospital central, en la sala de espera, estaba Yuno, sentada en los sillones, tapándose el rostro, nerviosa, junto a Akari y Zenjirou, quienes intentaba consolarla.

-¡Mamá!- Taiki, junto a Tagiru, Yuu, Saburo, Sky, Jack y Luke, estos últimos en sus formas humanas, apareció en una esquina.

-¡Taiki!- se alegró Akari, a lo que la mujer levantó la mirada, nerviosa.

-¡Llegaron!- sonrió Zenjirou.

-T-Taiki…- con un hilo de voz, Yuno se levantó y abrazó a su hijo, comenzando a llorar- Que alivio… Que alivio…-

Eso dejó quieto al joven, quien frunció el ceño, sintiendo como ardían sus ojos.

-L-Luke… G-Gracias por… por traerlo a salvo- le agradeció la mujer al pelinegro, quien la miraba, serio.

-K-Kudou-san… ¿C-cómo está… su marido?- preguntó Yuu, preocupado.

-E-Está en la-la operación…- respondió la mujer, separándose de su hijo, restregándose un ojo, intentando calmarse-A-Al parecer la bala… fue profunda…- cerró los ojos, sin poder evitar gemir del miedo que sentía-… E-Etsu-kun…-

-¡T-Todo estará bien!- le aseguró Tagiru, intentando sonreír- Todo…- pero Jack puso la mano en su hombro, tomando su atención.

El peliblanco, con el semblante serio, negó con la cabeza, indicando que, lo mejor, era mantenerse callados, ya que así se mantendría la calma.

Tagiru, asustado, asintió, nervioso.

Saburo y Sky intercambiaron miradas, nerviosos.

Yuno, tapándose la boca, no paraba de gemir, nerviosa, hasta que Luke le acarició la cabeza, tomando su atención.

-…- el pelinegro asintió, dándole ánimos.

-L-Luke…- gimió la mujer, tapándose el rostro, nerviosa, llorando en silencio.

Luke bajó la mano, comprendiendo que no podía hacer más por la Hikari.

-¿T-Taiki…?- Akari se acercó a su amigo, quien se mordía el labio, apretando sus puños, con el labio temblando- Taiki, todo estará bien- le aseguró, preocupada.

-L-Lo sé…- aseguró con un hilo de voz el joven, sin poder evitar que unas lágrimas cursaran su mejilla- Lo sé… Lo sé- se restregó los ojos, con el antebrazo.

-Taiki…- Yuno se le acercó y abrazó, dejando que su hijo, quien ya no aguantara más, comenzara a llorar, asustado y preocupado- T-Tranquilo, tu padre es fuerte… Sabes que tu padre es fuerte-

-S-Sí…- gimió Taiki- L-Lo sé…-

Yuno cerró con fuerza los ojos, acariciando el cabello de su hijo, mientras unas lágrimas cursaban su mejilla.

-T-Taiki-san…- murmuró preocupado Tagiru, nervioso.


-Yuno-chan… Taiki…- gimió Kokoromon, tan nerviosa, preocupada y triste como los demás digimon del xros loader.

-E-Estarán bien- aseguró Revolmon, intentando convencerse- El padre de Taiki no es cualquiera. Saldrá de esta-

-S-Sí…-asintieron Starmon y los Pickmons, preocupados.

Kokoromon, en eso, se dio cuenta que Shoutmon, a su lado, miraba horrorizado la pantalla que mostraba a Taiki llorando en silencio.

El dragón estaba descolocado… Horrorizado…

Nunca antes… había visto llorar así a su compañero… A su general, a su amigo… a quien lo salvó… Tantas veces…

Apretó sus dientes y sus colmillos, comprendiendo que Taiki, a pesar de sus hazañas, de su valor, de su perseverancia, y su compasión… seguía siendo un niño… Un niño, que estaba sufriendo… llorando desconsoladamente.

-No los perdonaré….- gruñó Shoutmon, enfurecido, preocupando a su prometida- Al maldito… Al desgraciado que se atrevió a dispararle a Etsu-san… A hacer llorar a Yuno-san y a Taiki… Quien se atrevió a lastimarlos… No me importa si fue un digimon, un humano, ¡LO QUE SEA…!-apretó con más fuerza sus puños, sin importarle que se causaba daño- Voy a matarlo…-

Kokoromon lo miró asustada, pero después triste, con lágrimas recorriendo sus mejillas blancas.

Se le acercó y abrazó, haciéndolo reaccionar.

-Todo… estará bien…-gimió Kokoromon, llorando en silencio, dejándolo callado-… Lo estará…- lo miró, con sus ojos rojo oscuro brillando más de lo normal.

-… Ko…- comprendiendo que sus palabras la asustaron, la abrazó con fuerza, permitiéndole acurrucarse en su hombro- Todo… Todo estará bien- le aseguró, nervioso- Te lo prometo, así que, por favor… No llores- le pidió, acariciándole la cabeza.

-S-Sí…- gimió Kokoromon, cerrando sus ojos, asustada.

-No llores…- murmuró Shoutmon, y no pudo evitar mirar la pantalla del xros loader, que mostraba a su compañero-… No llores…-

"Por favor… Taiki… No llores más…"


Visdom, sentado en el techo de un edificio, miraba en silencio como los vehículos del cuerpo policial de la ciudad circulaban por las carreteras, siguiendo las pocas pistas que tenían contra el perpetrador del ataque ocurrido hacia unas horas en contra de un ciudadano.

-… Ocurrirá una guerra…- murmuró el monstruo, levantándose-… ¿Participaré, o no participaré…?- miró el cielo-… ¿Qué harás, Zodiaco…? ¿Entrarás al campo de batalla por un asunto emocional?- preguntó-… ¿Entrarás… por venganza?-

En ese mismo momento, Luke, observando en silencio como Yuno lloraba, abrazando a su hijo, se hizo la misma pregunta…


*NovaStarPrime: espero te haya gustado el dibujo^^-

*Fanny: No sé mucho de climas, pero ahora aquí en Coquimbo, el otoño parece un invierno congelante {'''} Ojalá ya no tengas problemas con respecto a la contraseña^^'

-¿C-Cuánto tiempo debo quedarme?- preguntó V-mon, temblando de frío, dentro del balde de agua fría con hielo que Fanny le había dejado.

-Hasta que el lector lo diga^^'-

-¡ACHU! ¡ACHU! ¡¿Qué rayos con estas flores?!- se enfadó Gaiomon, sin dejar de estornudar.

-Upsi^^'-

*Bridget: Sara-chan regresó, así que todo está bien ahora XD. Espero te haya gustado el nuevo cap^^. Por cierto, subí hace poco uno nuevo de Viajes Comerciantes, para que vayas a leerlo, si quieres^^.

*OrionGreymon:Pues, lamentablemente, ha pasado algo no solamente raro, sino grave… - -'

*takedigi: Ojalá te haya gustado el cap^^.

Con respecto a digimon tri… No lo sé. No vi completo los nuevos cap, pero creo que esto está siendo mucho ruido y pocas nueces… No sé. Lo que le pasó a Leomon no me sorprendió (en realidad, me esperaba algo así cuando me enteré que estaría en esta saga de cap) Me sorprendió que Tk y Kari se quedaran sorprendidos con respecto a Ken… Como si supieran que él ya había vuelto a ser el Emperador Digimon… Pero… No lo sé… Mucho ruido, pocas nueces… Siento que quieren darle más trasfondo a los personajes humanos… Pero aun así… No shé^^'

*ShadowyWriter: Espero te haya gustado el cap, y, como has visto, la organización si se ha metido, pero no con los cazadores, así que pronto tendremos acción^^.


Espero les haya gustado el cap, y prometo que el próximo habrá mucha acción, y un gran "choque de poderes"

Como pequeño spoiler, porque sé que tienen ansias, aviso que MidoriGumon… abrirá los ojos en el próximo cap ;) Y ocurrirán muchas cosas que han estado esperando XD.

No sé cuándo podré subir el próximo cap, porque regresé a la U y no quiero perderle el hilo a los estudios, pero eso no significa que no estaré por estos lares^^.

¡Espero les haya gustado el capítulo, y no olviden comentar XD!

PD: hace unas semanas subí dibujos al blog, así que me gustaría que fueran a verlos^^.

¡Nos vemos, y gracias por el apoyo XDD!