¡Guerra en Tokio!
¡HE VENIDO POR TI!
-¡Taiki! ¡Taiki!-
Corriendo velozmente por los tejados, encima de Dorulumon, Akari intentó en vano nuevamente comunicarse con su amigo por celular.
-¡No contesta!- se indignó, y al mismo tiempo preocupó.
-¡Están ocurriendo combates en la ciudad, Akari!- le recordó Dorulumon- ¡Ellos han hecho su jugada!-
-¡Lo malo que la gente se asusta-kyu!- admitió Cutemon, nervioso.
La joven asintió, sumamente nerviosa, recordando como en la televisión, como noticia de último minuto, se informara de la aparición de monstruos en el centro de la ciudad, creando el pánico entre las personas, quienes habían comenzado a ser evacuadas, y esa era la razón por la que se podían ver a varias personas siendo guiadas por el cuerpo policial a una zona alejada del centro…
-¡Akari-chan!- escucharon, por lo que el lobo digital se detuvo, para ver aterrizar en un techo cercano a Ballistamon, con Zenjirou en la espalda y, al verlos, también se detuvo.
-¡Zenjirou! ¡Ballistamon!- se alegró la pelirroja.
-¡Kudou Taiki no contesta!- señaló el joven de pelo parado- ¡Debe de estar metido en este lío!-
-Vamos a ayudar-le informó Ballistamon, preocupado.
-Nosotros también. Me preocupa que Taiki no esté en condiciones de liderar a Shoutmon por lo de su padre- admitió Dorulumon, serio.
-¡Seremos apoyo-kyu!- aseguró Cutemon en el xros loader naranja.
-¡Entonces vayamos juntos a apoyar a nuestro amigo!- sonrió Zenjirou.
-¡Sí!- asintió Akari, segura y preocupada por Taiki…
La puerta de la residencia Tobari se abrió de golpe, saliendo estrepitosamente Ren, quien abrió rápidamente la reja de la calle, y, sin importarle cerrarla, o las personas que corrían por la dirección contraria, comenzó a correr.
-¡¿Cómo no te diste cuenta que Misty-chan DESAPARECIÓ?!-reclamó Airu, corriendo por una calle, intentando no tropezar con las personas que corrían, con el celular rosa chillón en mano.
-¡No me di cuenta y ya!- aseguró Ren, con su celular negro en mano, sacando su xros loader- ¡Nanamon!¡¿En qué dirección?!- le preguntó al digimon androide, quien, dentro del aparato, frente a los demás digimon del joven, extendía un mapa digital.
-Misty está en el norte… Al parecer… Sí, cerca de la carretera- avisó Nanamon, ignorando como Dracmon a su lado se mordía las uñas, llorando a mares por los nervios.
-A la carretera…- murmuró Ren, sin poder evitar sentir que fue una buena idea el haber puesto uno de los rastreadores de Nanamon tanto en el gorro de Misty como en la cola de Kuro, por si las dudas- ¿Escuchaste, Airu?- preguntó, atendiendo al celular.
-¡Claro que sí! ¡Me dirijo ahí mismo!- respondió la rubia, cortando.
-Tsch- Ren guardó el celular y el xros loader y comenzó a correr más aprisa…
¿Por qué Misty había escapado de casa…?
La carretera era, en pocas palabras, un desastre.
Ante las calamidades y explosiones que ocurrían en diversos puntos de la ciudad, varias personas habían comenzado a evacuar siguiendo las indicaciones de las autoridades, pero, aun así, hubo un grupo de personas que había intentado evacuar utilizando sus vehículos, provocando no solo un taco en la carretera, sino que también un desorden colectivo.
-Mm…- Kuro y Misty se asomaron por un callejón, observando el desorden- Los humanos son un desastre- bufó el felino robótico, andando en dos patas, ya que sabía que los evacuados no se percatarían en un gato parlanchín como él.
-¿Por qué corren? ¿Es una maratón?- le preguntó la niña, adentrándose al callejón junto a su amigo.
-No lo creo…- Kuro se cruzó de patas, algo fastidiado pero con curiosidad- ¡Tal vez estén dando pescado gratis!-sugirió, considerando que esa era la razón más realista.
-¿Pescadito?- parpadeó Misty.
-¡Yo correría hasta el fin del mundo por diamantes~!-aseguró Blastmon, dentro del charger envuelto en el bolsillo de la chaqueta de la niña, quien tomó el objeto, curiosa- ¡Aseguro que son lo más delicioso que hay~!-
-¡¿Diamantes?!- lo quedó mirando Kuro, para escupir, asqueado- ¡Hasta las espinas del peor pescado sabrían mejor!-
-¡No sabes lo que dices, Kuro-chan~!- aseguró el digimon diamante, mientras los Evilmon, a su lado, suspiraban con paciencia.
-¡Yo creo que las papitas son muy ricas!- opinó Misty, tomando la atención ambos- ¡Y las galletitas, los dulces…! ¡Y la comida de mi mami es la mejor~!- aseguró- ¡Especialmente si la como con mi familia! ¿Verdad, Kuro?- le sonrió a su gato.
-¿Eh? ¿M-Me consideras parte de tu familia?- Kuro se señaló, parpadeando
-¡Sipi!- sonrió la peliazul- ¡Mi amigo, mi gatito, y mi familia!- aseguró.
-¡BHUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- conmovido a más no poder, el gato se colgó a la chaqueta de la niña- ¡MISTYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY!-
-¡N-NO PUEDO PARAR DE LLORAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAR!-conmovido por la situación, Blastmon llenaba con sus lágrimas el interior del charger, para terror de los Evilmon.
-Vamos, vamos. Blast-chan, Kuro, sonrían- les pidió Misty, haciendo que el cyborg y el digimon dejaran las lágrimas, aunque sonaran sus narices, aún conmovidos- ¿Los Evi-chan están bien?-
-E-Estamos bien mojados-evil-suspiró uno de los digimon voladores, haciendo sonreír a la niña.
-Pero, ¿qué haremos-evil?- preguntó otro, mientras el tercero sostenía una cajita de pañuelos para Blastmon.
-Vamos a ir a un lugar para que juguemos los…- sonrió Misty, para parpadear y comenzar a contar con sus dedos, curiosa- 1,2, 3… 4… ¡5!- mostró su mano extendida- ¡Jugaremos los cinco!-sonrió.
-¡Eso, Misty! ¡Tus habilidades matemáticas siempre me sorprenden~!- alagó Kuro, haciendo sonreír a su amiga.
-… Patero-evil- murmuraron los tres digimon alados.
-¡LOS ESCUCHÉ, RATONES!-Kuro apuntó el aparato envuelto con su ametralladora, asustándolos.
-Pero, pero… ¿Dónde iremos?- se preguntó Misty, tomando la atención de su gato- Si la gente corre por pescadito, ¿no nos pillarán?- lo miró, curiosa.
-Cierto, cierto…- suspiró Kuro- Tendríamos que ir a un lugar vacío, para que ese Blastmon pueda salir. ¿No se supone que es grande?-
-Es Blast-chan- corrigió Misty, a lo que el cyborg miró para otro lado, algo fastidiado y celoso.
-Mm…- Blastmon comenzó a pensar, cruzándose de brazos-Necesitamos un edificio para que mi magnificencia no sea descubierta…- meditó.
-Blastmon-sama, ¿realmente va en serio con esto-evil?- lo quedó mirando el Evilmon con la caja de pañuelos.
-¡Por supuesto!- aseguró el digimon diamante, sobresaltando a sus súbditos- ¡Ya quiero pronto poder jugar junto con Misty-chan~!-
-P-Pero… Blastmon-sama… ¿Y nuestra misión-evil?- le recordó el otro Evilmon.
-¿Cuál?- parpadeó curioso Blastmon.
-¡Debemos prepararnos para enfrentarnos al Xros Heart!- pataleó el tercer Evilmon.
-¡Recuerde-evil! ¡El grupo que nos derrotó-evil!- pataleó el otro.
-¡Debemos recuperar nuestro orgullo, y a Bagramon-sama!-terminó el Evilmon sacudiendo la cajita de pañuelos.
-Pero, pero…- Blastmon miró la pantalla del charger, donde se apreciaba a Misty escuchando a Kuro, quien sugería varios lugares- Pero Misty-chan está muy entusiasmada con jugar. Yo no puedo negarme a jugar- comenzó a jugar con sus dedos, haciendo que los tres digimon lo quedaran mirando- Es divertido jugar-
-¡BLASTMON-SAMAAAAA!- patalearon los Evilmon.
-Pero… Pero solo esta vez- pidió Blastmon- Misty-chan es una buena niña… Si le digo que no, se sentirá triste… No quiero que este triste…- lo que dijo hizo que los tres digimon se miraran, comprendiendo que su general estaba decidido, y, cuando se ponía en esa faceta infantil, nadie lo detenía… literalmente.
Suspiraron.
-Veamos…- uno de los Evilmon levantó la mano, haciendo aparecer un mapa digital frente a ellos, sorprendiendo a Blastmon- Un lugar grande y deshabitado para ocultar la magnificencia de Blastmon-sama…-empezó a buscar con la mirada.
-¡Ah! ¡Aquí hay uno-evil!- señaló el otro digimon.
-¡Y está cerca de aquí-evil!- agregó el Evilmon con la cajita- ¿Le parece bien, Blastmon-sama?- miró al digimon, quien asintió, entusiasmado.
-Mmmmmmmmm- Kuro frunció el ceño, meditando, comenzando a sudar- ¡ARG! ¡Si tuviera un mapa!- se restregó la cabeza, ignorando que salía humo de sus orejas, emitiendo el sonido de una tetera al hervir.
-Mm…- meditó Misty.
-¡Misty-chan~!- llamó Blastmon, tomando la atención de la niña y el fastidiado gato- ¡Encontramos el lugar perfecto~!-aseguró.
-¡¿De verdad?!- se alegró la pequeña, mientras Kuro parpadeaba, algo sorprendido.
-¡Sí-evil!- para sorpresa de ambos, un mapa apareció en la pantalla del envuelto charger.
-¡Está indicado aquí-evil!-
-¡Solo sigan la línea roja-evil!-
-Mm…- Kuro entrecerró los ojos, desconfiado.
-¡Oki~!- sonrió Misty, descolocándolo- ¡Vamos, Kuro!- lo llamó, comenzando a correr por los callejones.
El felino la quedó mirando, suspiró, sonrió, y siguió a su ama…
Mientras ambos corrían, Bakomon-chan se asomó por un portal que apareció en la pared, curiosa. La digimon sonrió, y continuó siguiendo a la pequeña…
Hospital…
Lo único que se escuchaba en la habitación en la que reposaba Kudou Etsu, además del sonido de las maquinas que mantenían estable al pelicafé, eran los sollozos contenidos de Yuno, quien, sentada frente a la cama donde dormía su marido, se tapaba el rostro, hipando levemente.
No quería creer lo que había pasado… Luke… Él, prácticamente, la había traicionado… No era una amiga para él, solo era… solo era un factor importante de la misión…
Luke… Luke seguía siendo… Zodiaco…
La peli naranja se restregó un ojo, y miró el rostro durmiente de su marido, conectado a aquel respirador que le permitía a sus pulmones seguir trabajando…
-Etsu-kun…- tomó la mano del pelicafé-… ¿Q-Qué hago…? Yo… Yo no quiero odiar…- murmuró, cerrando los ojos, nerviosa…
Entonces, tomó su atención el ruido de pasos y voces en el pasillo.
Yuno miró extrañada la puerta, y, después de mirar a Etsu, decidió levantarse y asomarse al pasillo…
Se quedó sorprendida al ver como una gran cantidad de personas estaban en el suelo, siendo atendidas por aquellos médicos y enfermeras que acababan de descubrir la situación.
-¿Q-Qué pasó…?- le preguntó a una enfermera, quien indicaba que llevaran en una camilla a un hombre.
-No estamos seguros de la situación, pero todas las personas de este piso han sufrido un desmayo- le explicó nerviosa la mujer.
-Al parecer fue un escape de gas- informó un médico, ayudando a una joven a levantarse, quien apenas podía mantenerse en pie.
-¿E-Estarán bien?- se asustó Yuno, observando como trasladaban a las personas.
-Sí, no se preocupe- le sonrió la enfermera- Es la esposa de Kudou-san, ¿verdad?-
-S-Sí- asintió la peli naranja.
-Escuche, algo está ocurriendo…- intentó decirle la mujer, con tal de no preocuparla más, extrañándola- Al parecer ha habido otro… otro…-
-¿O-Otro ataque…?- se asustó Yuno, a lo que la enfermera asintió pesadamente, nerviosa.
-Nos dieron la orden de desalojar el edificio, así que trasladaremos a los enfermos- le explicó la enfermera- Incluyendo a su marido. Así que le pido su comprensión y cooperación…- empezó a decirle, pero no se dio cuenta que Yuno no la escuchaba…
La peli naranja acababa de percatarse de que, en el borde del pasillo, estaba acumulado una pequeña cantidad de polvo verde…
Frunció el ceño, se agachó y tomó un poco con sus dedos… S-Se le hacían muy familiar… Además… Con solo sentirlos se sentía… ¿cansada…?
Un momento… Si había un ataque en la ciudad, significaba que aquella organización, Proyecto Iluminati, se estaba enfrentando a su hijo y sus amigos… ¿Entonces alguno de ellos fue el que dejó así a las personas que se encontraron en ese pasillo…? ¿Pero para qué…? ¿De que servía dejarlos inconscientes…? Los únicos que sabían sobre aquella organización en aquel lugar eran… eran…
Eran su marido y ella…
Yuno abrió los ojos, sorprendida al darse cuenta que lo que sucedió fue, en realidad, un ataque frustrado hacia Etsu y ella… ¿pero quién fue…? ¿Y quién lo detuvo…?
Sus ojos volvieron a posarse en el polvo verde… Lo había visto antes, estaba segura de eso… Pero ¿dónde…?
Entonces, como si fuera un golpe, se le vino a la mente la imagen de un encapuchado de vestimenta blanca, portando un antiguo bastón de madera….
Se le heló la sangre y se paró de inmediato, casi perdiendo el equilibrio si la enfermera no la sostiene de los hombros, preocupada.
-¡¿Kudou-san, se encuentra bien?!- preguntó la joven, preocupada, especialmente porque la mujer estaba pálida y sudaba levemente.
Yuno se tapó la boca, horrorizada, al reconocer al dueño de aquel polvo…
Visdom…
Cerró los ojos con fuerza, sin poder evitar que su mente divagara y la llevara al momento en que veía con sus propios ojos como su amigo y compañero, Rainbow, moría a manos de aquel monstruo…
"Visdom… Él-Él estuvo aquí…" la peli naranja miró a su alrededor, nerviosa "Él atacó a estar personas… Las dejó dormidas para poder… para poder…" pero entonces se dio cuenta de algo…
¿Para qué Visdom hizo eso…? Si su objetivo era ella, o su marido… ¿por qué no se habían encontrado…?
Los ojos de la mujer se abrieron al sentir como vino rápidamente la respuesta…
… Luke…
El único que era capaz de detener a Visdom… y el único en el edificio que podría hacerlo…
"-Sí…- Luke la miró, serio- A pesar de que he convivido con ustedes… Para mí las vidas humanas siguen siendo…inútiles-
Yuno lo miró horrorizada, y después enojada, apretando tanto sus puños que no se dio cuenta que se dañaba.
-… Eres…un monstruo-le aseguró enfurecida.
-… Lo sé-"
La mano de Yuno comenzó a bajar lentamente, mientras comprendía todo…
Las palabras de Luke, sus gestos, su mirada… Él se había dado cuenta que Visdom estuvo en el edificio… que quería… que quería ir por ella… y para evitarlo… para evitar… preocuparla… le dio un motivo para que ella le dijera que se fuera de la habitación, asegurándose así que ella no saldría… que no lo seguiría…
-¿K-Kudou-san?- se preocupó más la enfermera, especialmente al darse cuenta que algunas lágrimas cursaban el rostro de la mujer…
"-Lárgate- le pidió la mujer, temblando con fuerza- Solo lárgate… Vete… No quiero… No quiero volver a verte… Nunca más…- lo miró enojada- T-Te lo ordenó como Hikari Yuno… Por el acuerdo que tienen los Hikari y los Wolf… Lárgate… Zodiaco…- se dio la vuelta, tapándose la boca.
-…- Luke siguió sin decir palabra, y levantó el brazo con intención de acariciar la cabeza de la mujer, pero, al ver que ella reprimía el llanto, lo bajó y se dio media vuelta-… Entendido…- murmuró, y, sin más, se retiró cerrando en silencio la puerta."
"¿Qué…?" Yuno se tapó la boca, agachándose, comenzando a llorar, por lo que la enfermera comenzó a consolarla, sumamente preocupada "¿Q-Qué hice…? ¿C-Cómo pude decir… eso…?" se preguntaba, mientras reprimía los gemidos que salían de su garganta "¿Por qué, Luke…? ¿Por qué lo hiciste…?" abrió apenas los ojos, sintiendo como las lágrimas bajaban por sus mejillas "¿Cómo permitiste… que te hiriera de esa forma…?"
En la solitaria calle, en la cual los residentes no eran conscientes aun de lo que sucedía, Raquel volvió a disparar hacia Horfe y Esmeralda, que se habían escondido en una esquina.
-Huir es en vano- aseguró seria la mujer de piel morena.
Horfe frunció el ceño y sacó su pistola. Se asomó por un segundo y disparó hacia el techo donde estaba su enemiga, quien disparó al mismo tiempo, recibiendo él un disparo en el hombro y la mujer uno que pasó cerca de su brazo, haciéndola fruncir el ceño.
-¡Horfe!- se asustó Esmeralda, observando como su marido volvía a ocultarse.
-Mi puntería… ha disminuido…- murmuró el peliazul, tapándose la herida- Ella está acostumbrada a disparar desde esta distancia…-
-¿Qué hacemos? ¿Llamamos refuerzos?- preguntó la pelinegra.
-… Sería conveniente para nosotros… no para el xros heart-murmuró su marido, dejándola callada y preocupada.
Entonces Raquel disparó al borde del techo que estaba encima de sus enemigos, tomándolos por sorpresa y haciendo que se alejaran rápidamente, esquivando a tiempo los escombros que pudieron aplastarlos.
La mujer frunció el ceño y aprovechó para recargar rápidamente y volver a disparar, tomando desprevenido al matrimonio, a lo que Horfe empujó a su esposa, recibiendo él el impacto y cayendo con fuerza al piso, para horror de Esmeralda.
-¡HÉCTOR!- se horrorizó la pelinegra, agachándose frente a su marido, quien estaba inconsciente, con el costado comenzando a sangrar- ¡No, Héctor!- se asustó, haciendo presión en la herida.
Raquel frunció el ceño ante la escena, y apuntó a la mujer, pero después bajó su arma, y miró el estado de la ciudad… No debía perder el tiempo.
Esmeralda levantó la mirada al darse cuenta que la mujer de piel morena se había alejado, perdiéndose entre los tejados, en dirección a la Residencia Akashi…
La pelinegra miró a su marido, quien fruncía el ceño. Puso su mano en su comunicador, y, después de pensarlo bien, lo encendió.
-B-Blue, necesitamos equipo médico…-
Residencia Akashi.
En el segundo piso de la casa, Klinge y Fang estaban atentos a V-mon y MidoriGumon, quienes estaban preparados para combatir.
Gumdramon, detrás de su hermano, se levantó de a poco, adolorido.
-Tú…- murmuró el pequeño, a lo que el dragón verde lo miró de reojo.
-Tienes que sacar a ese humano de aquí, ¿verdad?- le señaló a Tagiru, haciendo que su hermano menor mirara asustado a su compañero.
El pequeño se dirigió hacia su amigo pero al no dar más de unos pasos se encontró de frente con Klinge, quien, con su sistema activado, sonrió divertido, y se abalanza al dragón si V-mon no se le abalanza con rapidez y atraviesa su hombro con su espada, sorprendiendo a Gumdramon.
-¡G-G-G!- gruñó adolorido Klinge, cayendo al piso con V-mon encima.
-¡V-V-MON!- se sorprendió Gumdramon.
-¡Saca a Tagiru de aquí!- ordenó el dragón azul grisáceo, mientras su arma era rodeada de data celeste, haciendo gruñir de dolor al lobo.
-¡MALDITO DIGIMON!- Klinge agarró del brazo a V-mon y lo electrocutó, asustando a Gumdramon.
-G…- gruñó V-mon, abriendo a penas un ojo, intentando aguantar la descarga.
-¡No se olviden de mi~!- pidió Fang, abalanzándose a MidoriGumon envuelta en su sistema, a lo que el joven digimon frunció el ceño y esquivó su patada, y en el aire la agarró firmemente con su cola, pero no se esperó que ella la agarrara y lo lanzara con fuerza contra la pared, acortándole la respiración por unos momentos, cayendo adolorido al piso.
Fang sonrió satisfecha, hasta que una cola-martillo morada la golpeó con fuerza y lanzó contra la ventana, rompiéndola.
MidoriGumon se incorporó sorprendido, y más cuando Gumdramon se le acercó y lo ayudó.
-…- el pequeño lo miró frunciendo el ceño- Apestas para pelear- le aseguró.
-… Je…- su hermano mayor no pudo evitar sonreír de lado, pero lo empujó para que V-mon no cayera encima suyo, aunque chocó con él.
-¡V-mon!- se asustó Gumdramon, observando al dragon, quien, echando vapor, se levantó de a poco, ayudado por MidoriGumon.
-Casi… Casi me sobrecarga…- gruñó V-mon, mirando enojado a Klinge, quien se incorporaba adolorido, con data verde emanando de su herida.
-A-Auch…- gimió Fang, con rasguños que mostraban data roja, tirada en el techo de la casa de al frente- Ese pequeñín tiene fuerza- sonrió adolorida, levantándose, hasta notar que las personas, curiosas y temerosas por lo que acontecía en la ciudad, habían salido a las calles, y muchos las miraban sin habla- Upsi, no es bueno que me vean- aseguró, siendo rodeada de aura blanca- Así que…- hizo aparecer fuego de sus manos, alertando a los ciudadanos- ¡Chaito!- y lanzó llamaradas en contra de las personas, haciendo que huyeran, despavoridos, comenzando a quemarse las casas y que las personas huyeran de ellas…
En el segundo piso de la residencia, los padres de Tagiru retrocedieron con temor al ver como, nuevamente, Jack no era capaz de esquivar el rodillazo que recibió en pleno estomago por parte de Klauen, quien sonrió levemente, observando como la liebre caía de rodillas, jadeando, escupiendo saliva y sangre.
-Esperaba que hubieras mejorado desde nuestro último encuentro- aseguró el tigre blanco, haciendo tronar los nudillos de su brazo metálico- Pero veo que, si incluso Klinge te derrotó, sigues igual de débil- bufó, a lo que Jack, jadeando y abrazándose el estómago, lo miró molesto.
-¡Cierra la boca!- exigió Jack, levantándose y dándole una patada en el mentón, haciéndolo retroceder.
El tigre se agarró adolorido el mentón, pero activó su sistema y logró crear en su mano un firme y grueso escudo de hielo que uso para protegerse del puñetazo de Jack, quien retrocedió, adolorido.
-R-Rayos…- gimió Jack, agarrándose la mano lastimada, ante la sonrisa del tigre.
-Tengo que admitir que fue bueno que Topacio me instalara un sistema de procesamiento más maduro cuando me repararon- admitió Klauen, observando con suficiencia la fractura en la muñeca de Jack, quien frunció el ceño- Sino seguiría siendo tan salvaje como ese lobo y ya te habría matado-
-¿N-No es eso lo que quieres?- gruñó Jack, intentando no gemir de dolor por la mano inutilizada.
-Sabes que quiero demostrar que soy el verdadero poseedor de Defens System- le recordó sonriendo el tigre- Pero veo que no es necesario…- aseguró, mirando la mano dañada de su enemigo- Como me dijo Klinge, no eres capaz de ni siquiera formar agua en el plano humano, así que no creo que seas capaz de activar el sistema- aseguró, a lo que Jack frunció el ceño.
-Solo cierra la boca- murmuró enfadado la liebre, abalanzándose al tigre, quien estuvo dispuesto a darle un puñetazo pero no se esperó que su enemigo lo esquivara con un movimiento de pie y le diera una zancadilla, botándolo al piso.
Jack iba a aprovechar para hacerle una llave, pero, lo que no se esperó, que Klauen hiciera aparecer en medio de ellos una capa de hielo con espinas que se clavaron en su brazo, haciéndolo retroceder.
-R-Rayos….- gimió Jack, sin sentir el brazo derecho por las heridas y su mano dañada.
-Vamos, vamos. ¿Aún no activas tu sistema?- Klauen se levantó, deshaciendo el hielo, observando como Jack fruncía el ceño, adolorido- Admito que es difícil con tanta contaminación en las moléculas de H2O- hizo aparecer en su mano una esfera de agua, la cual congeló, formando una bola de hielo- Pero eso no significa que sea imposible- sonrió con sorna.
Eso cabreó a Jack, quien lo miró enfadado con un tic en el ojo.
-¡No me saques pica, maldición!- exigió, pateando al piso, y se picó más al ver como el tigre cambiaba la forma de la esfera por un triángulo, sonriendo con más suficiencia- ¡Eso ya es cruel incluso para ti, gato salvaje!-aseguró, ya ofendido de que hasta el enemigo se burlara de él de esa forma.
-J-Jack…-kun- murmuró asustada la madre de Tagiru, mirando la muñeca rota de la liebre, y los trozos de hielo clavados en el brazo.
-¡No se acerquen!- les gritó Jack, asustándolos- ¡Todo estará bien, así que lárguense! ¡Esto no tiene que ver con ustedes…!-pero no fue capaz de terminar, porque recibió tal patada en el rostro por parte del tigre que fue lanzado con fuerza hacia la pared, atravesándola y chocando contra el baño, dañando parte de la estructura y haciendo que una tubería de agua se saliera, comenzando a mojar el piso.
Ambos humanos se taparon la boca, asustados.
-Él tiene razón- Klinge miró de reojo al matrimonio, asustándolos- Nos dieron órdenes de ir por la liebre, evitando en lo posible pérdidas humanas…- sacudió su brazo, lanzando el triángulo de hielo a los pies del matrimonio, haciéndolos retroceder- Si se meten, no me haré responsable-sonrió tenebrosamente…
La Residencia Kudou estaba en ruinas a causa del ataque de Shademon, haciendo que toda la casa estuviera llena de polvo, impidiéndole a los miembros del Proyecto Iluminati ver que ocurría.
Claro está, que el estruendo se escuchó en toda la calle, tomando la atención de las casas vecinas, las cuales empezaban a iluminarse.
-¡Mercurio, llamaste la atención!- le gritó enfadado Forward.
-¡Exactamente!- apoyó LadyDevimon.
-Es gracioso que un tipo como tú me diga eso- aseguró el joven, callándolo, y enfureciéndolo- Tenemos que hacer que estos ataques se vean como terrorismo, ¿no?- el rubio miró a Tactimon, quien estaba en silencio
-Pronto vendrá un contraataque- le aseguró el samurái, serio.
-Entonces librémonos de los metiches- murmuró Mercurio-¡Tactimon, Shademon! ¡Ataquen las demás casas!- ordenó.
-¡¿Qué clase de orden absurda es esa?!- se indignó Forward- ¡Solo debemos atacar a nuestros objetivos…!-
-Entendido, Mercurio- asintió Tactimon, mientras Shademon se trasladaba por el suelo a otra casa y la atacaba, provocando gritos de miedo de las personas que no tenían idea de lo que pasaba.
-¡¿EH?!- lo miró enojado Forward.
-Salamandra quiere que hayan las menos bajas posibles, así que si espantamos a los civiles no habrá peligro de que asesinemos a alguien- le explicó Tactimon, casi ignorándolo, comenzando a disparar a las demás casas, haciendo que, asustados, las familias comenzaran a huir, sin saber lo que sucedía, provocando que en unos minutos las calles comenzaran a ser llenadas por los gritos de las personas al huir…
Eso enfureció a Forward, quien miró enojado a Mercurio, que miraba serio la casa de los Kudou.
-¿Forward?- LadyDevimon se le acercó, algo curiosa y preocupada.
-M-Maldición…- gruñó el hombre- ¡¿Y tú qué esperas?!- la miró molesto.
-¡Sí~!- asintió sonriendo la mujer, tomando vuelo y expandiendo sus alas, provocando que una gran cantidad de murciélagos se abalanzara sin dañar a las personas que corrían, dándoles otro motivo por el que huir.
Kokoromon frunció levemente el ceño al escuchar los gritos de los humanos, sintiendo el aire impregnado de polvo y tierra. Tosió, y abrió los ojos, cansada, dándose cuenta que estaba debajo de Shoutmon, quien la abrazaba a modo de protegerla, inconsciente.
-¡S-Shoutmon!- se asustó, haciendo que el dragón frunciera el ceño y abriera sus ojos, desorientado.
-K-Kokoromon- el dragón se sentó con cuidado- ¿Estás bien?- le preguntó, ayudándola a sentarse.
-S-Sí…- asintió Kokoromon, nerviosa.
Entonces, ambos dragones se percataron que estaban dentro de una esfera de data dorada, la cual los había protegido del ataque de Shademon.
-¿Q-Qué…?- murmuró sorprendido Shoutmon, dándose cuenta que su bolsillo brillaba, indicando que ese campo lo había creado Omegamon… para protegerlos-… ¿P-Padre…?- murmuró sin habla.
La DigiMemory dejó de brillar, provocando que desapareciera el campo.
-Él… Él nos protegió…- murmuró Shoutmon, sorprendido, mientras Kokoromon miraba el lugar, preocupada.
-¡Saburo!- llamó la digimon, al notar entre el humo a su amigo, quien, abrazando asustado a Ciel, abrió un poco los ojos, recuperando el sentido.
-¿K-Kokoromon?- Saburo se sentó de a poco, hasta darse cuenta que Vormundmon, frente a él, lo había protegido del ataque con su escudo.
-¡Majestad! ¡¿Qué acaba de suceder?!- preguntó el caballero café, bajando su escudo, mientras ambos dragones se levantaban, observando lo que una vez fue el salón y comedor de los Kudou.
Gran parte del techo estaba hecho pedazos, mostrando el cielo nocturno, y las paredes estaban al punto del colapso con enormes huecos, sin contar también que el ataque sufrido provocó que todos los electrodomésticos, lámparas, cuadros y todo lo que estuviera en la pared cayera y se destrozara en el astillado piso, por lo que estaban a oscuras.
-¡Estamos bajo ataque!- le explicó el dragón, sacando su micrófono.
-¡¿Q-Quiénes son?!- Saburo se les acercó, preocupado, mientras en sus brazos Ciel temblaba del miedo.
-Son Forward… y…- Kokoromon cerró los ojos, nerviosa.
No quería creerlo… Quería estar equivocada… No podía ser Kai… No debía serlo…
-Tienen a un nuevo miembro- les explicó Shoutmon, poniendo su mano en el hombro de su pareja, tomando su atención- Están con Tactimon, Shademon y LadyDevimon-
-Han venido con todo- gruñó Vormundmon, mirando el deplorable estado de la casa.
-¿Por qué no nos han dado un segundo golpe?- preguntó Saburo, nervioso.
-Están esperando un contraataque- le dijo seriamente D'arcmon, a lo que el joven tragó saliva.
Shoutmon miró serio a Saburo, hasta caer en la cuenta de algo que se le había pasado…
-¡TAIKI!-miró al techo, asustado, recordando que su compañero había estado en su habitación, en el segundo piso…
Taiki, con los ojos fuertemente cerrados, los abrió de a poco, dándose cuenta que estaba en un campo digital creado por Knigthmon y los ocho PawnChessmon, junto con un mareado ChibiKamemon.
-¡¿Cómo se encuentra, Taiki-dono?!- le preguntó el caballero, mirándolo de reojo, ignorando sus heridas.
-S-Sí…-asintió sorprendido el joven, observando, entre el polvo y la tierra, lo que antes había sido su habitación.
La mitad de la pieza había sido destrozada, junto con gran parte del techo, siendo visible el panorama de la calle, y parte del primer piso.
-¿Qué pasó…?-murmuró- ¿C-ChibiKamemon, estás bien?- miró al pequeño, quien asintió, algo mareado.
-¡TAIKI!- escuchó, por lo que se acercó gateando a uno de los agujeros astillados en el piso, siendo capaz de ver a su compañero y al resto del grupo.
-¡SHOUTMON! ¡ESTOY BIEN!- le avisó de inmediato, a lo que el dragón, al verlo, respiró hondo, sumamente aliviado- ¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!- le preguntó, pero se quedó quieto al sentir que lo observaban.
El joven se volteó, para darse cuenta que LadyDevimon volaba sobre el enorme agujero en su habitación, observándolos, divertida.
-Hola, Kudou Taiki- sonrió tenebrosamente la mujer digital.
-¡LadyDevimon!-se sorprendió el joven.
-¡Retroceda, Taiki-dono!- ordenó Knigthmon, poniendo pose de pelea, pero cayó de rodillas, a lo que sus súbditos, ChibiKamemon y Taiki se le acercaron.
-¡Knigthmon! ¡E-Estas herido…!- lo miró el joven, asustado.
-N-No es nada…- gimió el caballero, a lo que LadyDevimon sonrió, divertida.
-¿Recibiste casi todo el daño del ataque de Shademon para proteger al famoso general?- sonrió divertida la mujer, haciendo fruncir el ceño al digimon- ¡IDIOTA!- se burló, y abalanzó, pero se detuvo y retrocedió rápidamente al ver como D'arcmon salía del techo del primer piso y se le abalanzaba.
-Si no eres capaz de diferenciar un acto idiota de un acto noble, te pediré que mantengas cerrada la boca- exigió D'arcmon, seria, empuñando con fuerza su espada, enfureciendo a LadyDevimon.
-¿D'arcmon?- murmuró sorprendido Taiki, y miró abajo, para ver a Saburo con su xros loader crema en mano, serio.
-¡Ten cuidado, D'arcmon!- le pidió el joven a la digimon, quien lo miró de reojo y asintió, sonriéndole levemente.
-¡Una digimon angelical…!- chilló LadyDevimon, mirando indignada a la digimon alada- ¡Con solo verte me dan nauseas!-aseguró.
-¡No te distraigas!- le gritó enfadado Forward.
-¡Sí~!- aseguró la digimon oscura.
-Por lo que veo, aprecias más la oscuridad humana- sentenció D'arcmon, tomando la atención de LadyDevimon- Aun así, ¿realmente crees que vale la pena todo este daño?- exigió saber.
-Vaya, vaya. ¿Una antigüedad como tú dándome un sermón?-sonrió levemente la mujer demonio, haciendo que su enemiga frunciera el ceño, y comenzara a perseguirla por el cielo nocturno, chocando sus ataques.
-Mph- Tactimon miró de reojo el combate entre las digimon, y después miró al frente, ya que Vormundmon acababa de elevarse, mirándolo seriamente- ¿Acaso no peleará contra mi Shoutmon?- preguntó el samurái, empuñando su espada.
-Como si el Rey tuviera que perder su tiempo con una alimaña del pasado como tú- aseguró el caballero café, haciendo aparecer su lanza y escudo.
-Veo que los súbditos de Shoutmon son bastante leales a él- mencionó Tactimon, serio.
-Una lealtad mucho más fuerte que la que tienes hacia Bagramon- el Dukemon frunció el ceño.
-… Eso lo veremos- sonrió levemente el samurái, enfrentándose al caballero…
-Tsch. Se han puesto a combatir- murmuró molesto Forward, y miró de reojo a Mercurio, quien observaba como Shademon se le acercaba por los suelos, como una sombra.
-… Iremos por los que quedan dentro- le dijo el rubio al digimon, quien asintió con sus múltiples ojos, ocultándose en la sombra del joven- Forward- miró de reojo al adulto, quien frunció el ceño
-No te atrevas a darme órdenes- amenazó Forward, sacando su pistola, mirando la dañada casa…
-Vormundmon…- murmuró Shoutmon, observando nervioso como combatía su guardaespaldas.
Saburo se mordió el labio, preocupado por sus dos compañeros.
-S-Saburo- lo llamó Kokoromon, tomando su atención- Dejarás sin aire a Ciel- le avisó inocentemente, haciendo que se percatara que, por los nervios, aferraba con demasiada fuerza a la gata, sobresaltándose.
-¡L-Lo siento!- se disculpó con la gata, quien maulló.
-…- Shoutmon no pudo evitar sonreír por la inocencia del joven, pero después levantó la mirada, y, dando un salto, aterrizó en la destrozada habitación de su compañero, tomando su atención.
-¡S-Shoutmon!- se alegró el joven, quien ayudaba a Knigthmon a mantenerse de pie junto con los PawnChessmon y un muy nervioso ChibiKamemon.
-¿C-Cómo se encuentran?- Kokoromon aterrizó detrás de Shoutmon, nerviosa.
-E-Estamos bien- le aseguró Taiki, mirando preocupado a Knigthmon.
-M-Me alegra saber que Taiki-dono se encuentra bien- aseguró el caballero, sonriendo levemente, mientras Kokoromon comenzaba a curar su brazo- N-No se preocupe por mí, Kokoromon-dono- le pidió, pero ella negó.
-Es lo menos que puedo hacer- sonrió Kokoromon, mientras detrás suyo los PawnChessmon la miraban sumamente agradecidos por curar a su líder, haciendo sonreír levemente a Shoutmon.
-Knigthmon, PawnChessmon, han hecho un gran trabajo- aseguró el dragón, tomando la atención de ellos- Ahora descansen y déjenos el resto a nosotros- les pidió, levantando un poco el puño y apretándolo fuertemente- ¡Les aseguro que su esfuerzo no será en vano!- sentenció, serio.
-S-Shoutmon-dono…- murmuró sorprendido el caballero, para después sonreír cansado y asentir con la cabeza, mientras los conmovidos PawnChessmon asentían enérgicamente, llorando un poco.
Kokoromon no pudo evitar sonreír levemente.
-Es verdad- sonrió Taiki, mirando a sus amigos- Déjenos el resto a nosotros- les pidió.
-Sí- asintió el caballero, entrando al xros loader junto a sus súbditos.
-Tú también, ChibiKamemon- Shoutmon miró al pequeño, quien bajó la cabeza, nervioso- Gracias por cuidar de Taiki por mí- le sonrió, acariciándole la cabeza, sonrojándolo.
-¡Sí!- asintió el pequeño- ¡Derrótalos a todos-kame!- pidió, a lo que el dragón le sonrió, siendo suficiente para que el digimon tortuga entrara al xros loader.
-Mm… Gumdramon se pondrá celoso- meditó Kokoromon, curiosa, incomodando y avergonzando un poco a Shoutmon, lo que hizo sonreír levemente a Taiki.
El joven miró al cielo, observando la batalla entre Tactimon y Vormundmon, puesto que LadyDevimon perseguía por el cielo oscuro a D'arcmon, siendo un combate a distancia…
-¡Tanegashima!- el samurái disparó en contra del caballero, quien se protegió con su escudo, pero, para su sorpresa, la potencia de los disparos le hicieron retroceder bastante.
"Él es… Él es más fuerte de lo que suponía…" Vormundmon frunció el ceño, dándose cuenta de la diferencia de poder.
-¡Seísmo Solar!-el caballero liberó una ráfaga de fuego de su escudo, provocando que Tactimon se cubriera con los brazos, deteniendo los disparos.
Ante esa apertura, Vormundmon se abalanzó contra su enemigo, con su lanza comenzando a brillar al preparar un ataque, pero, para su sorpresa, el samurái detuvo su lanza con la mano, a unos centímetros de su rostro, dejándolo sin habla.
-Eres fuerte. Hasta podría decirte que un digno rival. Shoutmon entrena bien a sus súbditos - admitió Tactimon, alejando de a poco la lanza del sorprendido caballero, llegando a resquebrajarla, dejándolo sin habla- Pero, lamentablemente para ti, estás limitando demasiado tus ataques, ¿verdad?- señaló, haciendo que Vormundmon frunciera el ceño, enojado- Además… A pesar de tu poder, no estás a mi nivel- aseguró, levantando su espada.
-¡Maldición…!- Vormundmon retrocedió, pero ya era tarde…
-¡Estocada del Dios Feroz!-Tactimon comenzó a golpear con fuerza al caballero con la punta de la funda de su espada, electrocutándolo.
-¡Vormundmon!- se asustó Saburo.
El caballero café, a duras penas, sacudió su lanza, logrando alejar a Tactimon de él.
-Mantener a tu enemigo a una larga distancia por precaución. Buena idea- elogió el samurái, sacudiendo su espada, listo para continuar.
Vormundmon, jadeando y emanando vapor, miró de reojo a Saburo, quien observaba los combate, asustado y preocupado.
-Tsch. Maldición- bufó el caballero, preparando su lanza y abalanzándose a Tactimon.
-¡Taiki, también me uniré!- le avisó Shoutmon a su amigo, quien asintió, tomando su xros loader.
-Sí, tenemos que detenerlos antes de que alguien salga he…- comenzó a decir, hasta notar el bullicio en las calles, por lo que observó el panorama, sorprendiéndose al ver el estado de las casas, algunas tan peores como la de él o incluso incendiándose, llenando con estelas de humo el cielo-… herido…- murmuró con un hilo de voz.
-¿Taiki?- Shoutmon lo miró de reojo, extrañado, mientras Kokoromon parpadeaba, preocupada.
El joven tragó saliva, intentando calmarse… pero… pero el hecho de que humanos inocentes estaban siendo afectados por la situación… Esa simple verdad le traía a su mente lo ocurrido a su padre… Alguien que no tenía relación con los conflictos… y, aun así…
Estaba en coma…
Su padre…
Se mordió el labio, tapándose la cara con una mano, intentando no recordar el llanto de su madre… Sin querer sentir… miedo….
-… ¿T-Taiki…?- Shoutmon lo miró, preocupado- ¡Taiki!- lo llamó, haciéndolo reaccionar.
-¿E-Estás bien?- preguntó Kokoromon, acercándose un poco a él.
-No podemos… No podemos pelear… No aquí- murmuró el joven, mirando al dragón rojo.
-Taiki, sé que es peligroso, pero es más peligroso dejar a Tactimon y LadyDevimon sin vigilancia. ¡Y Tactimon es demasiado fuerte para Vormundmon!- le señaló el dragón, mostrando su preocupación por su guardaespaldas y amigo.
-Entonces busquemos otro lugar…- murmuró Taiki, mirando para otro lado, nervioso.
-¿D-De qué hablas…?- Shoutmon lo miró sorprendido, hasta que tomó su atención el hecho de que Vormundmon hubiera sido lanzado contra un techo con una fuerza descomunal, mientras Tactimon sacudía su espada.
-¡Vormundmon!- gritó Saburo, nervioso.
D'arcmon miró de reojo lo sucedido, dándole tiempo a LadyDevimon de alcanzarla.
-¡No huyas!- exigió LadyDevimon, levantando su mano y lanzando una gran cantidad de murciélagos hacia D'arcmon, quien se detuvo y, de un movimiento de su espada, destrozó aquellos seres oscuros, enfureciéndola.
-Si me atacas con ideales tan débiles como los tuyos, no me doblegarás- aseguró D'arcmon, sacudiendo su espada.
-¡Tú…!- se enfureció la mujer oscura, transformando su brazo en una lanza- ¡No seas tan creída!- se le abalanzó.
D'arcmon preparó su espada, y, con una fuerte y elegante sacudida, la chocó contra la lanza de LadyDevimon, haciéndola retroceder con fuerza, sorprendiéndola.
-Te lo dije… No eres rival para mí- aseguró la mujer, seria.
LadyDevimon apretó el puño, enfadada.
-¡Onda de la Oscuridad!- la digimon oscura desencadenó una ola de murciélagos, los cuales fueron cortados por D'arcmon, quien no se esperó que, entre los animales digitales, apareciera LadyDevimon, quien sonrió con malicia.
D'arcmon retrocedió, pero no a tiempo, ya que LadyDevimon le hizo un corte en el brazo con su lanza, y le agarró con fuerza el brazo con el que empuñaba a su espada, clavando sus garras en la piel de su enemiga.
-¡No huirás, angelito!- aseguró la mujer demonio, haciendo fruncir el ceño a la guerrera.
-¡D'arcmon!- se asustó Saburo, mientras Kokoromon miraba asustada a su amiga.
-¡Taiki, necesitan apoyo!- avisó Revolmon, serio.
-¡Taiki, hazme evolucionar!- le pidió Shoutmon, pero se sorprendió al ver como su amigo apretaba con fuerza su xros loader.
Taiki lo sabía… Sabía que también debían participar en la pelea… Lo sabía desde el principio… pero… pero al ver el estado de la población… los gritos de la gente huyendo despavorida… el miedo a que otro inocente fuera herido… otro inocente… como su padre…
Se mordió el labio, apretando con fuerza su puño…
-¡Taiki!- lo llamó Shoutmon, pero no recibió respuesta de su amigo, quien fruncía el ceño, intentando controlarse… intentando calmar su miedo…
Entonces, el grito de Saburo hizo reaccionar a Taiki, quien, junto a Shoutmon y Kokoromon, miraron para abajo, para ver al joven en el suelo, atrapado por las finas sombras de Shademon, quien, frente a él, lo miraba con todos sus ojos rojos.
Detrás del digimon sombra estaban Forward y Mercurio, uno disfrutando la situación y el otro mirando seriamente como el joven de casi su misma edad, sin soltar a ese gato gris, intentaba alejarse de las sombras que los aprisionaban.
-¡Saburo!- se asustaron Taiki y Kokoromon. Shoutmon miró enfurecido a Shademon, quien lo miró con alguno de sus ojos rojos, con un brillo siniestro que enfureció más al dragón.
-¡Saburo-kun!- se asustó D'arcmon, intentando hacer que LadyDevimon la soltara, pero no había caso, puesto que la mujer demonio estaba disfrutando del miedo en su enemiga.
El grito del joven hizo reaccionar a Vormundmon, quien se incorporó adolorido, para ver la situación en la que se encontraba el niño.
-¡SABURO…!- se asustó, hasta que el pie de Tactimon aterrizó en su nuca, enterrándolo con fuerza en el tejado.
-Nuestro combate aún no termina-aseguró el samurái, serio, sin inmutarse por la mirada de odio que recibió del caballero café.
-¡Suelta a Saburo, Shademon!- exigió Shoutmon, blandiendo su arma.
-Mal para ti, una de nuestras órdenes es llevar de regreso a Saburo- le informó serio Mercurio, mientras Forward los apuntaba con su arma.
-Forward…- Taiki frunció el ceño, sudando un poco, recibiendo una sonrisa siniestra por parte del adulto- ¿Y quién es…?- miró al rubio, sin poder reconocerlo por el traje.
"K… Kai…" lo miró nerviosa Kokoromon.
¿Por qué Kai estaba en el Proyecto Iluminati? ¿Qué había pasado…? ¿N-No se suponía que estaba con el Relojero…? Acaso… ¿Acaso por esto el hermano de Gumdramon, MidoriGumon, lo había estado buscando…?
-¡Forward!- llamó Taiki- ¡¿Acaso el Proyecto Iluminati ha llegado tan lejos, como para atacar a inocentes?!-exigió saber, apretando sus puños, nervioso, siendo esto notado por su compañero, quien frunció el ceño- ¡Están atacando la ciudad! ¡¿Realmente creen que esto es lo correcto…?!-pero se calló porque su enemigo disparó hacia él, pero la bala fue bloqueada por el micrófono de Shoutmon.
-Mantente callado, que muy pronto no podrás decir nada- aseguró Forward.
-¡Ta-Taiki!- se asustó Saburo, sin soltar a Ciel, quien temblaba de miedo.
-¡¿Cómo te atreves…?!-gruñó enfurecido Shoutmon, a lo que Forward sonrió levemente.
Mercurio frunció el ceño.
-¡Taiki!- se asustó Kokoromon, y más cuando su amigo cayó sentado, sorprendido.
-¡Taiki!- Shoutmon lo miró de reojo, para darse cuenta del miedo en el rostro de su amigo.
El joven tragó saliva, sintiendo que sus piernas no le respondían.
¿Por qué sentía tanto miedo…? Era verdad que la bala pudo lastimarlo si Shoutmon no la intercepta… Pero no era la primera vez que una bala lo atacaba…
Una bala…
El solo recordar ese objeto… Su significado…
"-T-Taiki… L-Le dispararon a tu padre…-"
Las palabras de su angustiada madre por el teléfono vinieron a su mente, haciendo que su cuerpo comenzara a temblar aún más que antes… Su miedo volvía…
Al ver eso, Forward sonrió, sumamente divertido.
-¿Qué pasa? ¿Qué pasa?- exigió saber, divertido, haciendo que Shoutmon le gruñera, enojado- ¿Le tienes miedo a un simple disparo? ¿Qué pasó con tu valentía de recién?- preguntó, sonriendo- Acaso…- levantó su pistola- ¿Temes quedar igual que tu padre?-
Taiki abrió los ojos, horrorizado…
"Ya veo…" Tactimon entrecerró los ojos, aplastando con la funda de su espada a Vormundmon, quien gritó de dolor "Kudou Taiki… He visto esa mirada muchas veces, y jamás pensé verla en tu rostro… Tu corazón y mente se han llenado de miedo… El temor de vivir una pérdida… Estás perdiendo el espíritu de lucha y convicción por las cuales te ganaste mi respeto"
Shoutmon apretó con fuerza sus colmillos, enfurecido por las palabras de Forward.
-¡DESGRACIADO!-rugió, enfadado, con sus ojos ámbar brillando peligrosamente…
Un sonido de bala resonó en aquella solitaria y silenciosa calle…
El Relojero frunció el ceño, sin inmutarse por la bala que cayó cerca de su pie.
-Una advertencia- murmuró, mientras Ryan recargaba, serio- Tienes una buena puntería-
-Eso no va al caso- aseguró el hombre, serio.
-Sí… Muy buena…- el relojero lo miró serio- ¿No serás acaso tú el responsable de lo sucedido a Kudou-san?- preguntó.
-¿Importa eso ahora?- preguntó Ryan, frunciendo el ceño- Lo que a nosotros nos interesa ahora mismo es quién eres, y cómo creas los xros loader- exigió saber.
-… ¿Me preguntas algo así en este momento?- preguntó serio Bagramon.
-No sabemos quién eres, así que no puedo decir si eres aliado o enemigo- aseguró el pelinegro, apuntándolo.
-Eso debería decirlo yo- contradijo el anciano- Aunque estás más del lado de lo segundo-
Ryan frunció el ceño, pero entonces se percató que, debajo de los lentes rojos de aquel anciano, vislumbró unos ojos rojos y fríos…
Una mirada de alguien que estaba a punto de matarlo…
No pudo evitar que su brazo temblara, al igual que sus piernas, sintiendo la presión de la mirada de aquel sujeto… Sentía de él un aura asesina que le acortó la respiración…
Cayó de rodillas, sin entender qué le pasaba.
-¿Q-Qué rayos me… hiciste…?- exigió saber Ryan, jadeando y sudando.
-No he hecho nada- aseguró serio el anciano- Es solo que tu instinto humano se percató que estas tras alguien… muy lejos de tu alcance- dio un paso hacia él, acortándole la respiración- Te preguntaré una vez más: ¿fuiste tú quien le disparó a Kudou-san?- exigió saber Bagramon.
El pelinegro se mordió el labio, y disparó hacia el anciano, pero, para sorpresa del Relojero, no fue una bala normal lo que disparó, sino una esfera rosada que se expandió frente a él, obligándolo a cerrar los ojos.
Cuando los abrió, se encontró dentro de un cubo de data rosado, en medio de la calle.
-¡¿Q-Qué es esto?!- se acercó a los bordes, pero fue repelido de inmediato, volviendo sus manos data por unos momentos, sorprendiéndolo.
-Es un prototipo- aseguró Ryan, levantándose costosamente- Nunca hemos atrapado a un digimon, pero los de desarrollo lo crearon como una jaula para ellos- levantó su brazo, atravesando la pared, sorprendiendo al anciano- No afecta a humanos, solo a digimon-
El Relojero apretó sus manos, enojado.
-No eres un humano, eres un digimon- Ryan frunció el ceño- ¿Qué hace un digimon jugando a ser humano?- exigió saber.
-…- el viejo lo miró serio, pero después bajó la mirada- … ¿Jugando…?- preguntó, extrañando al humano- No hables de cosas que no entiendes, humano- ordenó, con sus ojos rojos brillando peligrosamente.
Entonces, el anciano despidió data morada que, al expandirse lo suficiente, destrozó el cubo, sorprendiendo a Ryan, quien retrocedió sin dejar de mirar al hombre de edad, que lo miraba fríamente.
-Eres un…- el pelinegro lo apuntó con su arma, hasta escuchar un rugido, lo que hizo que mirara a un lado, para ver como se le abalanzaba Dorulumon, quien lo tiró con fuerza contra el piso, poniendo su pata con sus peligrosas garras en su cabeza.
-¡¿D-Dorulumon?!- se sorprendió el Relojero- ¡¿Akari-chan?!- miró más sorprendido a la joven encima del digimon lobo.
-¡¿Se encuentra bien?!- Akari se bajó de su compañero y se acercó al anciano, preocupada.
-Sí, sí. Es bueno que los jóvenes se preocupen por los mayores- el viejo no pudo evitar sonreír, suspirando levemente.
-Al parecer, llegamos a tiempo- Ballistamon se acercó por detrás al anciano, cargando a un cansado Zenjirou por el hombro.
-Ya no puedo correr más…- suspiró el joven.
-¿Tú quién eres?- le gruñó con fiereza Dorulumon a Ryan, quien no podía evitar mostrar su sorpresa al estar frente a dos digimon.
-Él no es importante. ¿Han venido a ayudar a Taiki-kun?- les preguntó el relojero, a lo que los jóvenes asintieron.
-Aquí las cosas están calmadas, pero en otras partes la gente se volvió loca- aseguró Zenjirou, bajándose de Ballistamon, quien asintió, de acuerdo.
-Las comunicaciones están quebradas- le informó el robot al anciano- Ni siquiera podemos contactarnos con los comunicadores del Xros Heart- agregó, mostrando uno de esos aparatos.
-Supongo que el caos comenzó…- murmuró el Relojero, serio.
-Algunos policías han intentado calmar a las personas, pero nada- negó Akari, preocupada- Y lo peor que al parecer en el centro se está librando un combate, y creo que varios cazadores están involucrados- murmuró, nerviosa.
-Sí… Siento a Lilithmon y a DarkKnightmon por esa zona- Dorulumon miró a la dirección del centro, frunciendo el ceño- Y lo peor, que siento a Tactimon en donde vive Taiki-
-Por eso, iremos a ayudar- aseguró Ballistamon, mientras el anciano meditaba, serio.
-¡Exactamente! ¡Nosotros, que manejamos la evolución!- se dio aires Zenjirou, avergonzando un poco al robot.
-¡No tenemos tiempo para eso!- Akari le dio un coscorrón.
-Esperen, Akari-chan, Zenjirou-kun- les pidió el Relojero, tomando la atención de ambos- Aun no sabemos nada de Blastmon, y, lo peor, temo que los que están con este hombre también participen en este combate sin sentido- miró a Ryan, quien frunció el ceño.
-¡AH! ¡¿Una persona?!- Zenjirou se sobresaltó, ya que se acababa de dar cuenta de la presencia del hombre debajo de Dorulumon, quien lo miró con una gota en la cabeza.
-Relojero, ¿quién es?- le preguntó Akari, algo preocupada por aquel hombre que había estado amenazando al anciano- ¿Es del Proyecto Iluminati?-
-Mm… Me temo que no- murmuró el anciano- Es alguien a quien tenemos que retener y evitar que Taiki-kun o Shoutmon-kun lo vea- sentenció, serio.
-¿P-Por qué?- se sorprendió un poco la joven, mientras Zenjirou miraba desconfiado a Ryan.
-¿Realmente hablas tranquilamente con niños frente a tu enemigo?- le habló Ryan al anciano, haciendo que este lo mirara, serio.
Entonces, rápidamente, el pelinegro tomó su pistola y disparó contra Dorulumon, dándole en la frente, haciéndolo retroceder y caer al piso.
-¡DORULUMON!- se horrorizaron Akari y Cutemon, ante el horror y sorpresa de Zenjirou, Ballistamon y el Relojero.
El anciano miró enfurecido a Ryan, quien se levantaba, sin dejar de apuntarlos…
El centro de la ciudad estaba agitado, puesto que Lilithmon utilizaba sus cintas para atacar los edificios, provocando que una gran cantidad de grandes y peligrosos escombros cayeran a la calle, para terror de las personas que aún no habían sido evacuadas…
-¡Blossomon!-llamó Miho, por lo que su compañera sacudió sus raíces, atrapando algunos escombros.
-¡Esto debe ser un Súper Rescate!-habló SuperStarmon, destruyendo algunos trozos de cemento con sus estrellas, para admiración de sus pequeños seguidores.
Octomon, apagando con su pistola de agua las llamas de un edificio, asintió, de acuerdo con él.
-¡Rápido, salga!- le pidió Kaoru a una mujer que se había agachado por los escombros. A su lado, Patamon asintió.
-Gracias, Kaoru-san- agradeció Miho, mientras la mujer se iba.
-Está bien- asintió la joven, quien miró preocupada a Sky, quien, a pesar de sus heridas, indicaba a las personas que corrieran a una dirección junto a algunos cazadores- Sky-chan, también deberías irte- le dijo, preocupada.
-E-Estoy bien- aseguró la joven, acomodándose su gorra de lana- E-Es solo un poco de fiebre- sonrió, queriendo ignorar el rubor en sus mejillas por la fiebre.
-Pero…- se preocupó Miho, mientras Patamon se subía a la cabeza de la peligris.
-Es peligroso- aseguró el digimon alado, a lo que Blossomon asintió, de acuerdo con él.
-L-Lo sé… También me preocupa Wizardmon… Pero….- Sky miró nerviosa el cielo, lleno del humo de las explosiones que causaba Lilithmon-… Pero ahora, solo quiero hacer lo que puedo. Igual que ustedes- les sonrió costosamente a las jóvenes, que la miraron, preocupadas.
Mientras, en otra zona del centro…
-¡Todos, sigan esta dirección!- habló Hideaki, quien, junto algunos cazadores, indicaba con sus brazos una dirección segura entre las calles para que las personas evacuaran, logrando ser efectivo.
Dobermon, a su lado, dio un enorme ladrido, provocando una ráfaga de viento que desvió la dirección de un escombro que cayó cerca, sobresaltándolo un poco.
-¡Gracias, Dobermon!- agradeció el joven, a lo que su compañero ladró, moviendo su cola.
-¡No se empujen!- pedía Kiichi, quien también ayudaba a la evacuación. A su lado, su amigo Dogmon movía banderines de color rojo y amarillo, ayudándolo a indicar el camino a los que huían por esa zona.
-¡Submarimon!- llamó Mizuki, a lo que su amigo, a su lado, comenzó a lanzar un potente chorro de agua a un edificio en llamas, al igual que varios cazadores con sus digimon con ese atributo.
-¡Huyan por aquí!- pedía Makoto- ¡Ah, Phelesmon!- se alegró al ver llegar a su compañero, quien acababa de salir de un dañado edificio en llamas junto a Tuwarmon, ambos llevando en brazos a unas personas- ¡Tuwarmon, gracias!- agradeció, mientras algunos cazadores y digimon se acercaban para llevarse a los rescatados.
-Makoto, la situación está empeorando- le aseguró el digimon caído, mirando al cielo, observando a Lilithmon causando desastres- Ella no se detendrá ante nada, y nosotros no podemos hacerle frente-
-¡Tuwarmon! ¡¿No se supone que DarkKnightmon la estaba deteniendo?!- señaló Hideaki, preocupado.
-No he estado pendiente a la pelea- aseguró el ninja, serio- Pero al parecer lo ha vuelto a lanzar lejos- frunció el ceño.
-¡¿Y qué acaso él no era uno de los digimon más poderosos o algo así?!- le preguntó molesto Noburo, uno de los cazadores que ayudaban con la evacuación. Su compañero, Allomon, rugió levemente, de acuerdo con él.
-DarkKnightmon no se encuentra en las mejores condiciones, pero es el único que puede hacerle frente a Lilithmon- aseguró Tuwarmon- Si tratáramos de enfrentarla, nos borraría. ¡El nivel de la Lilithmon que conocíamos cuando nos esclavizaba, no se compara con la de ahora!-le aseguró a los digimon, quienes se miraron, serios y nerviosos.
Los jóvenes cazadores meditaron, preocupados.
Makoto frunció el ceño, preocupado, hasta que Phelesmon le dio una palmada en la cabeza, tomando su atención.
-No podemos enfrentarla, pero al menos queremos ayudarles- le aseguró el digimon oscuro.
-Phelesmon…- sonrió Makoto, para después asentir.
-¡Bien! ¡Continúen buscando gente!- les pidió Hideaki- ¡Nosotros, sigamos!- miró a los cazadores, quienes asintieron y continuaron con su labor de ayudar a los que necesitaban apoyo para huir.
El digimon ninja asintió, y se fue en otra dirección que Phelesmon. En eso, se percató que, a lo lejos, una mujer acababa de caer con su hija en brazos, a punto de ser aplastadas por una enorme roca…
-¡Digi-Ninpo: Telaraña!- Tuwarmon hizo aparecer una telaraña digital en medio de aquella calle, deteniendo los escombros, logrando salvarlas- ¡¿Se encuentran bien?!- aterrizó cerca de ambas.
-S-Sí…- jadeó la mujer, nerviosa.
-¡Tuwarmon!- escuchó el digimon, quien miró al frente, para ver a Yuu acercarse corriendo junto a Shouta y Ekakimon- Hemos evacuado a la mayor parte de las personas en la zona este. Aún falta esta zona y la zona sur. Nosotros ahora vamos a ayudar a Miho-san y a Sky-chan- le informó, a lo que su compañero digimon asintió.
-¿Se encuentran bien?- Ekakimon se acercó a la madre e hija, quienes asintieron, nerviosas.
-Las llevaremos a un lugar seguro- prometió Shouta, quien tenía su cuaderno y lápiz a mano, mientras Yuu inspeccionaba el tobillo de la mujer.
En eso, el joven se percató que la pequeña estaba al borde del llanto, por lo que sonrió y comenzó a dibujar algo en su cuaderno, tomando la atención de su compañero, quien sonrió levemente.
-Ekakimon- Shouta le mostró el cuaderno, por lo que el digimon, para sorpresa de la pequeña, lamió el dibujo.
-¡Ekakikaki!- lanzó un pequeño rayo de colores de la punta de su cabeza, haciendo aparecer un peluche, el cual el digimon tomó, mientras la niña parpadeaba- Toma- se lo tendió.
La pequeña volvió a parpadear, y, sonrojándose, abrazó con fuerza el peluche, sonriendo.
Shouta y Ekakimon intercambiaron mirada y sonrieron. Tuwarmon también sonrió.
-Esto es malo… -murmuró Yuu, tomando su atención-… Se torció el tobillo- miró a la mujer, quien frunció el ceño, adolorida-Tuwarmon, por favor, llévalas a un lugar seguro- le pidió.
-Entendido- asintió el ninja, tomando en brazos a la madre e hija, la última sin soltar el peluche- Yuu, intenta no arriesgarte- le pidió, a lo que el rubio asintió, para ver irse a su compañero.
-Yuu, sigamos buscando heridos- le pidió Shouta, a lo que su amigo asintió y comenzaron a correr a otra dirección, hasta que una esfera morada se estrechó detrás de los tres, haciéndolos caer por el piso.
-¡YUU!- Tuwarmon se detuvo y volteo al darse cuenta de lo sucedido.
-¡¿CREÍSTE QUE ME HABÍA OLVIDADO DE TI?!- Lilithmon, en el cielo bañado de gris e iluminado por las llamas causadas por su destrucción, apuntaba con su dedo al joven, quien se incorporaba, adolorido- ¡NO PLANEO DEJARTE SIN CASTIGO!- aseguró, lanzando más esferas hacia él.
-¡YUU!- gritaron Tuwarmon y Shouta, hasta ver que las esferas eran destruidas por unos rayos grises.
El rubio se quedó sorprendido, y miró a Sky, quien, a unos metros detrás de él, rodeada con su energía gris, lanzó de sus manos levantadas aquellos rayos que le salvaron la vida.
-¡¿Sky-chan?!- se sorprendió Yuu, y se asustó cuando la joven cayó de rodillas, jadeando- ¡Sky-chan!-se le acercó corriendo, mientras que Kaoru, Patamon, Miho y Blossomon se acercaban por detrás a la joven.
-¡Sky-chan!- las dos niñas se agacharon a su lado, preocupadas.
-L-Lo siento… C-Creo que no debí a-activar mi sistema- tosió Sky, mientras dejaba de ser rodeada de aura gris.
Yuu la miró preocupado y asustado al darse cuenta que el estado de su amiga estaba empeorando… Necesitaba ser atendida… Necesitaban a Kokoromon…
-¡GRRRRRRRR! ¡DETESTO QUE ME IGNOREEEEEEEEN!- chilló indignada Lilithmon, observando como Tuwarmon se acercaba al grupo- ¡VOY A EXPLOTAR!- y estuvo a punto de lanzar otra esfera de data si DarkKnightmon no aparece a su lado y la agarra con firmeza del brazo- ¡¿TÚ SIGUES AQUÍ?!- se enfureció más la mujer.
-Lamentablemente, sí- el caballero frunció el ceño, y, con un gran movimiento, lanzó a la mujer, haciendo que atravesara una gran cantidad de edificios, provocando que cayeran más escombros a las calles.
-DarkKnightmon- murmuró Yuu, preocupado, notando los magullones en el cuerpo del caballero. Además, podía ver que el digimon no dejaba de cubrir la herida en su costado, en donde había sido envenenado por Lilithmon…
¿Cuándo tiempo quedaba para que el veneno comenzara a afectarle gravemente…?
-Yuu-kun, tenemos que ir a un lugar seguro- señaló Miho, ayudando a Sky a mantenerse en pie, puesto que la joven parecía a punto de desmayarse.
-Sky…-murmuró preocupado Rapidmon dentro del xros loader verde agua, mientras Bearmon jugaba con sus garritas, nervioso.
-Tenemos que llevar a Sky-chan y a ellas a un lugar seguro- le dijo Shouta a Yuu, haciendo que Miho pusiera en su espalda a la peligris- Ella ya no puede aguantar más-por lo que dijo, Ekakimon miró preocupada a la joven.
-Para nosotros… Para mi es prioridad Sky-chan y Rapidmon- aseguró Patamon, aterrizando en la cabeza de la niña que abrazaba el peluche, haciéndola sonreír- Pero también quiero ayudarlos a ellos. Quiero seguir el ejemplo de Pegasusmon- Kaoru asintió, de acuerdo con su amigo.
-… Está bien- asintió Yuu, comprendiendo que, aunque quería ayudar a DarkKnightmon, la prioridad era salvar y proteger a todos aquellos que no estaban inmiscuidos…
Proteger al inocente… al igual que lo hizo Pegasusmon hasta el final.
-Yo los acompañaré- aseguró Tuwarmon, y miró a Blossomon, quien asintió, de acuerdo con eso.
-¡Vamos, vamos!- apremió Ekakimon, por lo que los jóvenes asintieron, comenzando a correr…
DarkKnightmon miró de reojo como el grupo corría a un lugar seguro, por lo que decidió concentrarse en Lilithmon, quien emergía de los escombros, totalmente indignada. Se preparó para enfrentarla, pero, entonces, la herida en su costado se abrió, haciéndolo gritar de dolor y aferrar su mano en ella.
Su grito hizo que Yuu se detuviera y mirara para atrás, por lo que los demás lo imitaron.
-Jojojojojo. Al fin mi veneno te borrará- sonrió Lilithmon, satisfecha al ver como el caballero intentaba aguantar el dolor ocasionado por el veneno- Pero no es suficiente…- miró de reojo el panorama frente a ella, en el que los humanos huían y eran asistidos por los digimon- Te has vuelto un digimon demasiado bueno, para ser un caballero oscuro. Siento que manchas el gran nombre que se hizo Bagramon-sama- aseguró, mirando sus uñas- No solo te aliaste con el Xros Heart, sino que también luchas contra nosotros, solo porque queremos traer de regreso a Bagramon-sama, tu hermano-
DarkKnightmon frunció el ceño, serio, y, con un movimiento de su lanza, se cortó parte del costado, extrayendo exactamente la zona envenenada, para sorpresa de Lilithmon, Yuu y los demás.
-D… ¡DARKKNIGHTMON!- se asustó Yuu.
-¡¿P-Por qué hizo eso…?!- Miho se tapó la boca, asustada.
-S-Se deshizo de la parte envenenada…- murmuró Tuwarmon, sorprendido- Antes de que el veneno infectara el resto de su cuerpo-
-¡Eso es arriesgado!- aseguró Ekakimon, a lo que Blossomon y Patamon asintieron, nerviosos.
El caballero negro, ignorando el agujero que se hizo en el costado, el cual sangraba bastante, miró serio a la sorprendida Lilithmon.
-Nunca he sido leal a Nii-sama- le aseguró, sorprendiéndola- Debes de saber que todo lo que hice fue para poder derrotarlo, derrocarlo- apretó su puño- Incluso intenté dominarlo en una fusión, pero fallé y fui eliminado- frunció el ceño- Ahora mismo, con esta nueva vida, mi objetivo es completamente diferente-
-Traidor…- murmuró indignada Lilithmon- ¡¿Y cuál es ese tan preciado objetivo?!- exigió saber.
-… Proteger a Yuu…-
El rubio abrió los ojos, sorprendido.
-JAJAJAJAJA- Lilithmon se rió, con su mano en el mentón- ¡¿REALMENTE PUEDE IMPORTARTE UN DIABLILLO COMO ÉL?!-preguntó, sonriendo de tal manera que parecía una mueca siniestra.
-No puedo negar que Yuu te dejó traumada- aseguró DarkKnightmon, ofendiendo de sobremanera a la digimon oscura- Pero… Pero él es un buen niño... Un buen niño que acepta a seres con las manos llenas de sangre como yo…- miró su mano, y la apretó- Y los llama "Amigos"-
Lilithmon lo miró, molesta.
-¿Él es… realmente el digimon oscuro, DarkKnightmon?- murmuró Dogmon, al lado de Kiichi.
No solo él, sino que la mayoría de los digimon estaban sorprendidos al escuchar las palabras del caballero.
-Bueno, si es amigo de Yuu, yo no tengo problemas- admitió Hideaki, a lo que Kiichi, Makoto y Mizuki asintieron, de acuerdo.
Tuwarmon no pudo evitar sonreír, y miró de reojo a Yuu, para darse cuenta que el rubio miraba conmovido al DarkKnightmon, tanto así que algunas lágrimas recorrían su rostro.
-Yuu-kun- sonrió Miho, hasta que Sky comenzara a toser, tomando la atención del rubio.
-T-Tenemos que ir a un lugar seguro-Yuu se restregó los ojos, a lo que Shouta, Kaoru, y Miho asintieron.
-… ¿Amigos…?- murmuró Lilithmon, mirando fijamente a DarkKnightmon- ¿Así que hasta alguien como tu puede decir "Amigos" tan fácilmente?- sonrió con ironía, haciendo que el caballero frunciera el ceño- Admiro tu valentía, DarkKnightmon, pero te aseguro que tu bondad es demasiado torpe… Dejas a tu "Amigo" expuesto. ¡Exhalación Demoniaca!- exhaló una niebla que rodeó a DarkKnightmon, quien de inmediato tapó su rostro.
"Se ha dado cuenta… que mis movimientos están restringidos" el caballero frunció el ceño, enojado, sintiendo como su cuerpo temblaba a causa de la herida que él mismo se infringió para extraer el veneno.
-Ahora…- Lilithmon miró al grupo de Yuu que corría por las calles- Empress Embrace- extendió sus brazos, haciendo aparecer un circulo de data oscura a unos metros debajo de ella, del cual emergió un demonio de gran tamaño, para horror y sorpresa de los que apreciaban el combate e intentaban huir.
Al notar lo que sucedía, Yuu y los demás se detuvieron, para ver sorprendidos a aquella criatura.
-Agradezco que Topacio aumentara mi poder, si no, no podría convocar a este bebé- sonrió Lilithmon- Mátalos- le ordenó a su demonio, quien rugió, y abrió sus enormes fauces.
Del interior de la boca del demonio, salieron disparadas bolas de fuego candente que comenzaron a caer en picada a las calles, provocando no solo que los cazadores, personas y digimon se vieran seriamente afectados.
-¡HUYAN!- ordenó Tuwarmon, a lo que los jóvenes y digimon comenzaron a huir al igual que el resto, pero entonces, ante las fuertes sacudidas, las calles comenzaron a fragmentarse, para comenzar a desmoronarse, provocando que todos comenzaran a caer.
-¡Sujétense!- ordenó Hideaki, encima de Dobermon, quien trataba de mantener el equilibrio ante el desestabilizado piso.
Entonces los edificios comenzaron a sufrir el impacto de las bolas de fuego, comenzando a derrumbándose encima de las personas y digimon.
-¡ESTO ES SÚPER DANGEROUS!- aseguró asustado SuperStarmon junto a Octumon, mientras los demás miraban asustados como caían hacia ellos los enormes edificios, olvidando como el piso estaba a punto de colapsar…
- ¡Digi Ninpo: Telaraña!-Tuwarmon creó una enorme red digital para intentar detener la caída de los edificios, pero se deshizo al momento, puesto que era demasiado peso para ella.
Blossomon rugió y sacudió sus raíces en contra de la estructura, mientras Phelesmon, Submarimon, SuperStarmon, Octomon, Dobermon y el resto de los digimon lanzaban sus técnicas con tal de detener los edificios pero ninguno fue capaz de siquiera parar la caída de esa calamidad…
Yuu abrió los ojos, asustado al ver como aquellas estructuras caían encima de ellos…
Se produjo un gran temblor cuando los edificio cayeron, provocando tal onda que los edificios que aun se mantenían en pie comenzaran a colapsar, mientras las calles comenzaban a resquebrajarse.
-¡JAJAJAJAJAJAJA!- se rió Lilithmon, apreciando toda esa destrucción- ¡MI VENGANZA! ¡MI DULCE VENGANZA!-
-¡YUU! ¡TUWARMON! ¡SKY!- DarkKnightmon abrió los ojos, asustado, observando como aquella zona era destruida.
-¿Oh? ¿También te preocupan tu sirviente y la mestiza?- sonrió divertida Lilithmon, mientras su demonio se le acercaba, permitiéndole hacerle cariño- Te has ablandado mucho, caballero-
DarkKnightmon la miró enfurecido, aun siendo bloqueado por la peligrosa neblina de la mujer…
Residencia Kudou…
Shoutmon apretó con fuerza sus colmillos, enfurecido por las palabras de Forward.
-¡DESGRACIADO!-rugió, enfadado, con sus ojos ámbar brillando peligrosamente, comenzando a ser rodeado de data oscura.
-¡Shoutmon!- se asustaron Taiki y Kokoromon.
-¡Majestad!- se asustó Vormundmon.
-¡Rey…!- se sorprendió D'arcmon, aun sujetada con fuerza por LadyDevimon.
-E-Esto es malo…- gimió Saburo, aferrando a la asustada Ciel, sujeto por las sombras de Shademon, quien frunció sus ojos rojos, alerta.
-¿Oh? ¿Ya vino la parte de Apocalymon?- sonrió divertido Forward.
"Este es un idiota…" Mercurio miró molesto al adulto "Topacio tenía razón al advertirme de su actitud tan altanera y egocéntrica" frunció el ceño.
"Después de tanto tiempo y experiencia, ¿y aún sigue jugando con los sentimientos oscuros de sus enemigos?" Tactimon frunció el ceño, presionando con más fuerza su arma en Vormundmon.
Forward sonrió de lado y apuntó al digimon con su pistola, pero no se esperó que, por detrás, unos tentáculos con espinas lo sujetaran con fuerza, al igual que a Shademon, ante la sorpresa de Taiki y Kokoromon, al igual que a Shoutmon.
-¡¿Qué…?!- Mercurio se volteó, para ver, sorprendido a Red Vagimon parado entre los escombros, sujetando al humano y al digimon con sus tentáculos.
Al verlo, el digimon rojo abrió los ojos, sorprendido, a lo que el rubio enmudeció.
-¡¿Quién es…?!- se sorprendió Vormundmon, mientras Tactimon fruncía el ceño.
Saburo miró sorprendido a aquel digimon, parpadeando un poco.
-¡GRRRRR! ¡SUELTA A MI FORWARD!- exigió indignada LadyDevimon, soltando a D'arcmon, con la intención de atacar a Red Vagimon, pero ahora la digimon angelical le agarró los brazos, haciéndole una llave- ¡SUÉLTAME!-
-Es hora de que cambiemos de papeles- aseguró seria D'arcmon, frunciendo levemente el ceño
-¿Red… Vagimon..?- murmuró sorprendido Taiki- ¿Q-Qué hace él aquí…?-
-Red Vagimon…- murmuró preocupada Kokoromon, y miró a Shoutmon, quien apretaba sus puños y colmillos con fuerza, enfurecido ahora al ver al digimon que había torturado a Kokoromon.
-E-Ese tipo…- gruñó enfurecido, alertando a Taiki y a Kokoromon.
-¡Shoutmon, cálmate…!- le pidió el joven.
-¡Cierra la boca, cobarde!- le gruñó el dragón, dejándolo helado…
Hasta que Kokoromon le dio una bofetada a Shoutmon, siendo suficiente el contacto que se hizo para que su casco purificara la data oscura que había salido de él, regresándolo a la normalidad… y que cayera boca arriba por el golpe…
-… ¿Eh?- parpadeó el dragón rojo, con la clara marca de la cachetada en su rostro.
-¡Red Vagimon! ¡Huye!- le pidió Kokoromon, ignorando a Shoutmon, lo cual descolocó un poco a Taiki…
Al parecer, ahora, para Kokoromon, la prioridad era aquel digimon…
-¡¿Quién es este maldito digimon?!- exigió saber enfurecido Forward.
-That's none of your business!-aseguró Red Vagimon, sujetando con fuerza al humano y al digimon, hasta darse cuenta que Mercurio lo señaló con una pistola, dejándolo helado.
-Suelta a mis compañeros- le ordenó el rubio, queriendo ignorar el temblor en su brazo al apuntar a… a su compañero… su verdadero compañero…
-Sir, did you really are... with them?- murmuró Red Vagimon, dolido y preocupado.
-¿Acaso…? ¡¿Es Kai?!- se dio cuenta Taiki, mientras Shoutmon se incorporaba en silencio, sin atreverse a mirarlo por lo de recién.
-Kai… Red Vagimon- gimió Kokoromon, nerviosa.
"Ya veo… El antiguo compañero de Kai" Tactimon frunció el ceño, serio.
-¡¿Debería importarte siguiera lo que yo haga?!- se enojó Mercurio- ¡Deberías haberte alejado de esto! ¡Te lo pedí, y aun así, aquí estás!- le gritó, enfadado- ¡Estoy aquí, con ellos, por mi propia voluntad! ¡Solo estás estorbando!- le aseguró.
Red Vagimon entrecerró los ojos, triste.
-This is not correct!-lo calló, sorprendiéndolo- The Clockmaker confident that you return safely! MidoriGumon too! I want you to come back!- aseguró, con los ojos brillosos.
Kai se mordió el labio, aun apuntando al digimon, pero… pero su brazo comenzó a bajar…
No podía herir a Red Vagimon.
-¡¿Qué estás haciendo?!- exigió saber enfurecido Forward, regresándolo a la realidad- ¡Eres un idiota!- le aseguró- ¡Shademon!- llamó.
Ante la orden, el digimon oscuro se escurrió del tentáculo de Red Vagimon, liberando a Saburo, quien se levantó y alejó un poco, sujetando a la asustada Ciel.
El digimon rojo se sorprendió al ver que aquella sombra digital se libró de su agarre, y, antes que se diera cuenta, lo había atravesado…
Kai abrió los ojos, horrorizado…
Red Vagimon cayó a unos metros, inconsciente, librando así a Forward, quien bufó, quitándose el tentáculo de encima.
-¡RED VAGIMON!- se horrorizó Kokoromon, mientras Shoutmon apretaba sus puños, enfurecido.
D'arcmon frunció el ceño, enojada… Quería ayudar, pero debía retener a LadyDevimon…
Taiki se quedó en silencio, observando la situación… De nuevo, alguien que no tenía nada que ver con lo que sucedía era herido…
Apretó sus puños, entendiendo que… hacer o no hacer algo… terminaba en los mismos resultados, o peor…
-Tsch- bufó Forward- ¡Oye, Shademon!- llamó al digimon sombra- ¡¿Qué esperas?! ¡Esa cosa sigue viva!- le señaló, asustando a Mercurio.
Shademon asintió, y se abalanzó al inconsciente Red Vagimon.
-¡ESPERA…!- Mercurio se puso en medio, sorprendiendo al digimon sombra…
-¡KAI!- comprendiendo que Shademon no podía parar, Tactimon se dirigió a la casa…
-¡KOKORO HAMMER!- Kokoromon se abalanzó a Shademon por arriba, empuñando su martillo blanco.
Ella solo logró golpear el piso, puesto que el digimon deformó su sombra para no ser dañado por la V-mon, pero, al hacerlo, su ataque golpeó solo escombros de la casa, sin dañar a Red Vagimon o a Kai, quien miró sorprendido a la digimon aterrizar frente a él.
Tactimon se detuvo a medio camino, algo sorprendido.
-¡Kokoromon!- se sorprendieron Taiki, Saburo y Shoutmon.
D'arcmon y Vormundmon se quedaron sorprendidos, al igual que LadyDevimon, quien se olvidó de forcejear.
-¿T-Tú…?- se sorprendió Kai.
-Y-Yo… s-solo reaccioné…- le aseguró Kokoromon, quien temblaba de pies a cabeza, descolocándolo- N-No es que a-aún te tenga miedo a ti y a-a Red Va-Vagimon…-
-¡Eres sumamente extraña!- aseguró fastidiado el rubio, haciendo sentir mal a la digimon naranja.
-¡¿Qué significa esto, Mercurio?!- exigió saber indignado Forward, mientras Shademon retrocedía, preparado.
-¡No significa nada!- aseguró el rubio- ¡Aun estoy con ustedes! ¡No me importa lo que le hagan al Xros Heart! ¡Pero no te atrevas a dañar a este digimon!- amenazó.
-Tsch-el adulto miró despectivamente a Red Vagimon, quien gimió de dolor- Esa cosa…-
-¡No lo insultes!- ordenó enojado Kai.
-Mph. Me parece bien que digas seguir de nuestra parte- admitió irónicamente Forward- Pero, dijiste que no te importa lo que hagamos con esa escoria- señaló con el pulgar a Taiki y a Shoutmon, enfureciendo al digimon- … Pero no mencionaste a Kokoromon- señaló a la V-mon, quien miró sorprendida al rubio, el cual también parecía sorprendido.
-¡N-No me importa esta rara!- aseguró Kai, señalando a Kokoromon.
-¡¿R-Rara…?!- eso si le dolió.
-Realmente no me agrada tu inclusión- sentenció Forward, haciendo fruncir el ceño a Kai- No eres de fiar- aseguró- ¡Shademon, mata a Kokoromon y a ese digimon!- ordenó.
El digimon sombra entrecerró sus ojos y se abalanzó a Kokoromon, Kai y Red Vagimon.
-¡Kokoromon!- Shoutmon no aguantó más y saltó, haciendo cambiar la apariencia de su micrófono por la de su espada…
-¡Déjalos en paz!- pidió Kokoromon, sacudiendo su martillo en el momento en que se le acercó Shademon, haciendo que, por el contacto, su casco comenzara a brillar.
La luz fue suficiente para herir al digimon sombra, pero el contacto con el martillo causó una onda purificadora que lo lanzó con fuerza contra unos escombros, para sorpresa de todos los presentes.
-¡Kokoromon!- Shoutmon aterrizó a su lado- ¡¿Estás herida?!- le preguntó, pero ella negó, sumamente descolocada.
-S-Shademon…- murmuró Kai, sorprendido, observando al digimon sombra tirado en el piso, sin moverse- ¡Cierto! ¡Tú casco es una Reliquia Digital!- miró a Kokoromon, quien parpadeó.
-Lo único que puede causarle realmente daño a un digimon como Shademon- recordó Tactimon, mirando de reojo para atrás, ya que Vormundmon se ponía costosamente de pie.
Lo que dijo sorprendió a Taiki… ¿Un digimon… como Shademon…? ¿Qué significaba eso…?
-S-Sorprendente- murmuró Saburo, algo sorprendido.
-Tsch. ¡Maldición!- Forward apuntó a Kokoromon con su arma, pero, para su sorpresa, de su sombra salió una estaca que atravesó su brazo, obligándolo a soltar el arma- ¡ARG!-
-¡No te atrevas!- gruñó Shoutmon, señalándolo con su mano, controlando su sombra, sin darse cuenta que Kokoromon lo miró preocupada.
-¿S-Shoutmon?- se sorprendió Taiki…
Había oído por parte de Yuu que Shoutmon pudo controlar las sombras en el rescate de Saburo cuando se evolución se actualizó, pero, hasta entonces, no había vuelto a ocupar esa técnica… ¿Acaso podía ocuparla también en esa forma?
Entonces… ¿cómo…?
-¡Forward!- chilló LadyDevimon- ¡REY!- se libró del agarre de D'arcmon, haciéndole un tajo en el brazo, para comenzar a descender rápidamente….
-¡Aguja de Agua!-
Una lluvia de agujas de agua se abalanzó a LadyDevimon, obligándola a detenerse y protegerse.
Taiki se sorprendió, y se volteó, para ver parada en uno de los destrozados techos de la calle a una Ranamon azul…
-¡Ranamon!- se alegraron Saburo y Kokoromon, mientras D'arcmon sonreía y Vormundmon miraba algo sorprendido a la digimon.
-¡Más estorbos!- se indignó Forward, cubriendo su brazo herido.
"¿Aliados?" Tactimon frunció el ceño, y alzó la cabeza, ya que un Arresterdramon azul se le abalanzó por arriba, por lo que detuvo el puñetazo del digimon con su espada, creando una onda en el aire.
-Tsch- Delta A retrocedió para tomar distancia, mostrando que tenía a Wizardmon en la espalda, quien parecía al borde de la inconciencia.
-¡Delta A!- sonrió Saburo.
-¡Delta Arresterdramon! ¡¿Qué hacen aquí?!- preguntó Vormundmon, acercándose al dragón de lentes negros, sin quitarle la vista a Tactimon, quien parecía tranquilo.
-¡Somos la vía de escape!- aseguró Delta A- ¡Ranamon!-
-¡Sí!- asintió la digimon, levantando los brazos- ¡Diluvio Infernal!-
En el cielo se formó una enorme nube negra que abarcó la zona en donde estaban, la cual comenzó a descargar una lluvia ácida, para sorpresa de Taiki.
-¡AUCH! ¡AYAYAYAYAYYYYYYYY!- chilló LadyDevimon, intentando cubrirse en vano de la lluvia.
-¡Maldita Ranamon!- se enfureció Forward, cubriéndose con los brazos, mientras Kai miraba algo sorprendido la lluvia.
-¿Ácido?- Tactimon frunció el ceño y se cubrió con un brazo, algo sorprendido- En Jäger tienen mucho talento-le aseguró a Vormundmon, sin sorprenderse que el caballero café se fuera rápidamente junto con el dragón- Esto se volverá interesante-
-¡Mi ataque solo lastima a enemigos! ¡Así que huyamos rápido!- ordenó Ranamon al grupo, sacudiendo los brazos arriba abajo.
-Tsch- Vormundmon aterrizó junto a Delta A, quien sacudió su cola en contra de Forward y Mercurio, lanzándolos a ambos a varios metros, dejándolos inconscientes.
-¡Kai…!- Kokoromon corre hacia el joven si Shoutmon no le toma la mano, deteniéndola.
-¡Es el momento de huir!- le aseguró el dragón rojo, serio.
-¡Pero…!- lo miró angustiada Kokoromon, a lo que él, comprendiendo lo que ella sentía, decidió darle un golpe detrás del cuello, siendo suficiente para que casi cayera inconsciente, si no la sujeta a tiempo.
-¡Ko-Kokoromon!- se sorprendió Saburo, acercándose, mientras Taiki, mirando todo desde el segundo piso, miró sorprendido al dragón rojo.
-¡O-Oye!- se sorprendió Delta A, mirando como Shoutmon tomaba en brazos a la inconsciente Kokoromon- ¡¿Por qué la dejó fuera?!- exigió saber, algo enojado.
-¡El Rey debe tener sus razones!- aseguró Vormundmon, tomando bruscamente a Saburo de la chaqueta y tirándolo a su espalda, sobresaltando a Ciel. El joven se sujetó apenas, para después suspirar, algo aliviado.
-¡Tenemos que irnos antes que se acabe mi lluvia!- les gritó Ranamon, tomando la atención del grupo.
-Entendido- asintió D'arcmon, sobrevolando cerca.
Delta A y Vormundmon asintieron.
El caballero se elevó, agarró a Taiki, sobresaltándolo, y lo dejó en su espalda. El dragón agarró al inconsciente Red Vagimon y el martillo de Kokoromon, y, después de intercambiar mirada con Shoutmon, se elevó y comenzó a seguir por el cielo a D'arcmon y a Vormundmon.
El dragón los siguió comenzando a saltar por los tejados, al igual que Ranamon, quien, antes de perderse de vista, le dirigió una mirada burlona a LadyDevimon, quien no paraba de chillar por la lluvia de ácido.
-¡ESA MOCOSAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- chilló de indignación la mujer digimon.
-Mph- Tactimon, cubriéndose solo con su brazo, miró irse al grupo enemigo, hasta perderlo de vista…
Frunció el ceño, y aterrizó al lado de Kai, para revisar su estado, pero solo vio que tenía un golpe en la cabeza, por lo que lo cubrió con su capa, para que el ácido no lo lastimara…
No veía el objetivo de perseguir al enemigo mientras huía… Sentía que… que si Kudou Taiki tenía aquel espíritu indomable dormido o resquebrajado, no valía la pena enfrentarse a él o a Shoutmon…
-¡D-DORULUMON!- Akari se tapó la boca, horrorizada, observando el cuerpo inerte del lobo digital, y, al darse cuenta que un poco de sangre comenzaba a impregnar el rostro de su amigo, abrió los ojos, asustada.
-N-No…. D-Dorulumon…- murmuró con un hilo de voz Zenjirou, horrorizado.
El Relojero apretó con fuerzas sus puños, sin darse cuenta que resquebrajó levemente su bastón.
-… K-Kyu….- gimió Cutemon dentro del xros loader naranja, al borde de las lágrimas.
-¡TÚ….!- Ballistamon se abalanza a Ryan si este no lo apunta con su pistola.
-No me subestimen, monstruos digitales- ordenó Ryan, a lo que el digimon robot hizo salir un poco de vapor de sus turbinas, aunque de forma inconsciente, a causa de su estado emocional… Estaba furioso…
El hombre retrocedió un paso, sin quitar la vista de sus enemigos, especialmente aquel anciano que lo miraba enfurecido… Tan concentrado estaba, que no vio la cola blanca con un taladro en la punta que se levantó detrás de él. Fue cuando sintió la sombra, que se dio vuelta, por lo que Dorulumon aprovechó para darle un golpe con el taladro, tan fuerte que le acortó la respiración, y lo hizo rodar por varios metros.
-¡Dorulumon!- se alegraron Akari, Zenjirou y Ballistamon, mientras en el xros loader naranja Cutemon comenzaba a llorar del alivio.
El Relojero suspiró, aliviado de ver al lobo digital a salvo, quien se levantaba costosamente.
-¡D-Dorulumon!- Akari se acercó y abrazó al digimon- ¡¿E-Estás bien?!- lo miró, preocupada, especialmente porque el digimon tenía resquebrajado la banda metálica de la frente, y el pelaje del ojo derecho ensangrentado, con unas gotas de sangre cayendo del mentón.
-Tuve suerte que disparara a mi banda. Amortiguó la herida- le sonrió el lobo, a lo que su amiga, con los ojos llorosos, le abrazó el hocico, sonrojándolo un poco y que mirara para otro lado.
-¡BHUAAAAAAAAAA! ¡DORULUMOOOOOOOOOOOOOOOOON!-lloraba Cutemon.
-¡DORULUMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOON!- Zenjirou lo abrazó, pero tan fuerte que comenzó a ahorcar al lobo, por lo que este lo comenzó a empujar con su pata, a lo que Ballistamon sonrió.
-Me alegra que estés bien- admitió el Relojero, tomando la atención del lobo y los jóvenes.
-Ha sido suerte- aseguró Dorulumon, sin notar que, al escuchar eso, Akari lo miró preocupada. - Las balas de este humano son demasiado peligrosas para un digimon… Es una amenaza- miró de reojo a Ryan, quien apenas y se reponía del golpe que le habían dado.
-Lo sé- aseguró el anciano, serio.
-T-Tsch…- Ryan se sentó costosamente, abrazándose el tórax, hasta que Ballistamon le cayó encima, agarrándole ambos brazos, y Zenjirou pateó su pistola, cayendo a un callejón.
-No harás más daño- aseguró el digimon robot, reteniéndolo con fuerza.
-¡Eso mismo!- apoyó su compañero, hasta que se asustó por la mirada de Ryan.
-¿Crees acaso que cuento solamente con una buena puntería y un arma cargada?- frunció el ceño, y miró de reojo a Dorulumon, quien gruñó levemente- Puedo ver que, realmente, ustedes los digimon son más resistente que nosotros, los humanos- aseguró.
-Creo que eso es demasiado obvio- gruñó Dorulumon.
-Lo sé, eso explica el por qué una criatura como tú puede seguir en pie después de ser disparado, a diferencia de ese entrenador-sonrió levemente el pelinegro.
Lo que dijo dejó quieto a Akari y a Zenjirou, mientras Dorulumon dejaba de gruñir por la sorpresa y Ballistamon, sin darse cuenta, dejó de presionar con fuerza los brazos de aquel humano.
-¿Q-Qué dijiste…?- murmuró Zenjirou, sorprendido.
-A-Acaso… ¡¿Acaso fuiste el maldito…?!- gruñó enfurecido Dorulumon.
-¡¿Tú le disparaste al padre de Taiki?!- exigió saber Ballistamon, enfurecido.
Akari se tapó la boca, horrorizada, sin poder evitar recordar como Taiki sufría por lo sucedido con su padre… Como lloraba en el hospital…
El Relojero miró de reojo a la pelirroja, comprendiendo lo que ella pensaba.
Ryan, dándose cuenta que sus palabras afectaron al digimon robot al este aflojar su agarre, agarró de su cinturón un tubo, con el cual electrocutó a Ballistamon, quien gritó de dolor.
-¡BALLISTAMON!- se asustó Zenjirou.
-¡Ustedes los digimon están compuestos de datos!- Ryan se levantó, sin dejar de electrocutar a Ballistamon- ¡Así que una simple descarga que modifique su código…!- sacudió el tubo, apuntando a Dorulumon, quien se le había abalanzado, comenzando a electrocutar al lobo, quien cayó al piso, al igual que Ballistamon- ¡Los deja fuera de combate, no importa su fuerza!- aseguró.
-¡DÉJALOS!-el joven se le abalanzó, a lo que el adulto lo agarró de la muñeca y lanzó contra el piso, acortándole la respiración.
-¡Zenjirou!- se asustó Akari, observando como su amigo se sobaba la cabeza, adolorido, hasta que Ryan lo agarró de la camisa.
-Z-Zenjirou…- gimió Ballistamon, levantándose de a poco, adolorido.
-¡No te atrevas a lastimarlo!- ordenó enfurecido el Relojero.
-U otro irá al hospital- gruñó Dorulumon, moviendo el taladro de su cola.
-Mph- Ryan miró de reojo al anciano, y lanzó a Zenjirou hacia Ballistamon, quien lo agarró para que no cayera al piso- Un combate frente a frente con dos, no, tres digimon no es conveniente- aseguró, retrocediendo unos pasos y sacando un cubo metálico de su chaqueta, mientras Dorulumon y Ballistamon estaban preparados para lo que fuera- Es un perfecto escenario para una prueba de campo- sentenció, levantando el cubo- Download!-
Ante su comando, el cubo metálico comenzó a brillar, y de él se descargó una gran cantidad de data, que hizo que Dorulumon agarrara con su cola a Akari y al Relojero y se alejara, mientras Ballistamon, con Zenjirou, lo siguió.
La data descargada comenzó a tomar forma, iluminando la calle, para mostrar a un ser con la cabeza de Kabuterimon, el cabello de MetalGreymon, el torso de Greymon, las alas de Angemon y Airdramon, los brazos de Devimon, Kuwagamon y SkullGreymon, las piernas de Garurumon y la cola de Monochromon.
La criatura rugió con fuerza, haciendo estremecer el piso y las casas, tanto así que varias ventanas fueron destruidas por la potencia de su rugido.
-¡¿Q-Q-QUÉ ES ESO?!- gritó sin habla Zenjirou, tan atónito como Akari, el Relojero, Dorulumon y Ballistamon.
-P-Parece… P-Parece un digimon- murmuró Akari, sorprendida.
-Nunca había visto un digimon como ese- aseguró de inmediato Dorulumon, sin salir de la sorpresa, al igual que Ballistamon.
-No puede ser…- el Relojero se bajó del lobo, mirando sorprendido a aquel ser- Esas son partes de diferentes digimon… Está compuesto por diferentes digimon-
-¿E-Es una digixros?- se atrevió a preguntar Akari, pero el anciano negó.
-No se siente como una-aseguró el relojero, serio.
-Exactamente- aseguró Ryan, al lado de aquel ser, que volvió a rugir, formando otra onda que hizo temblar la tierra- Lo creamos en base a los diferentes datos de digimon que logramos recolectar durante décadas en las brechas digitales de nuestro mundo- informó, sorprendiéndolos- Es un digimon creado por humanos: Kimeramon-
-¡¿C-Creado por humanos?!- se sorprendió Ballistamon.
-¡Eso es imposible! ¡Los digimon solo podemos nacer de otros digimon, datos sueltos, o creados por otros digimon!- rugió enfadado Dorulumon- ¡¿Creado por humanos…?! ¡Eso…! ¡Eso sería una blasfemia!-aseguró.
-Pero es posible…- murmuró el Relojero, tomando la atención de ambos digimon- Con la suficiente tecnología y conocimiento, si estudian y analizan los datos que componen a los digimon, es posible, incluso para los humanos, crear digimon-aseguró, sumamente serio.
-¿Ha-Hablas de los Kopierer?- preguntó Zenjirou.
-¿Las criaturas del Proyecto Iluminati?- sonrió con ironía Ryan- Esos Inteligencia Artificiales Incompletos son solo herramientas sin sentido para enfrentar a digimon- aseguró, dándole unas palmadas a Kimeramon- Esto, en cambio, ha sido creado para participar en guerras-
-¡¿Qué?!- se sorprendieron Akari y Zenjirou.
-Aclárate: dirás para matar humanos-gruñó Dorulumon.
-Ese es otro de sus objetivos- aseguró Ryan- Esta será una perfecta prueba de campo- sentenció, dando unos pasos hacia atrás- ¡Kimeramon! ¡Ataca!- ordenó.
El digimon rugió ante la orden, y se abalanzó a Dorulumon y Ballistamon, quienes se prepararon….
-¡Yuu! ¡Despierta-dame!-
El rubio frunció el ceño, y abrió los ojos, cansado.
Al principio no pudo enfocar bien la vista, pero, al acostumbrarse a la tenue oscuridad, logró ver a Damemon zarandeándolo, preocupado por él. El digimon mostraba varios rasguños. A su lado, estaban Octomon, SuperStarmon y sus pequeños súbditos.
-¡Yuu!- sonrió aliviado Damemon.
-¡Estoy Súper Relieved!- suspiró SuperStarmon, aliviado.
Octomon asintió, sonriendo.
-¡Da-Damemon! ¡Chicos!- Yuu se sentó, pero se agarró el brazo, adolorido.
-¡Te equivocas si te mueves-dame!- le aseguró su compañero.
-¿Q-Qué? Ay- gimió Yuu, dándose cuenta que alguien le había atado un pañuelo en el brazo, a causa de una herida que tenía- ¿Pero qué…?- miró para todos lados, para ver, sorprendido, que estaban en lo que parecía un túnel, lleno de cazadores, digimon y personas heridas, atendidas por aquellos que aun podían moverse.
El lugar era tenuemente iluminado por las llamas de digimon como Phelesmon, quien tenía a un inconsciente Makoto en el brazo.
-Estamos debajo de muchos edificios, Yuu- le informó Damemon, comprendiendo la confusión de su amigo.
-Técnicamente, enterrados- corrigió SuperStarmon.
-¡¿Enterrados?! ¡¿C-Cómo es posible?!- lo miró, más confundido y sorprendido.
En vez de responder, Damemon señaló arriba, por lo que el rubio levantó la mirada, para ver, sumamente sorprendido, a RoockChesmon sosteniendo los escombros.
-¡ROOCKCHESMON!- Yuu se levantó, sorprendido y asustado.
El enorme digimon abrió los ojos y miró abajo, para ver al humano que lo cazó despierto.
-¡Yuu!- Kiichi y Shouta se alegraron que el joven estuviera despierto, por lo que se le acercaron.
-Vaya, vaya. Te dignaste a abrir los ojos, ¿no?- bufó RoockChesmon.
-¿Por qué…?- murmuró sorprendido Yuu- ¡E-Espera! ¡¿Cómo aumentó tu tamaño?! Cuando te cazamos te habías reducido- recordó.
-Todo fue muy rápido- admitió Kiichi, a lo que Dogmon asintió.
-RoockChesmon absorbió el miedo de los humanos para aumentar su tamaño y poder sostener los escombros con su gran cuerpo-dame- le explicó Damemon.
-¡Él nos salvó a todos de morir aplastados!- aseguró SuperStarmon, apoyado por Octomon y sus súbditos.
-RoockChesmon…- se sorprendió Yuu- ¿Pero por qué…?- miró al enorme digimon, quien no contestó, demostrando que estaba concentrándose por completo en evitar que los escombros aplastaran a los humanos y digimon.
A pesar de eso, Yuu no pudo evitar sonreír, agradecido.
-Tenemos que buscar una forma de salir de aquí- sentenció, serio.
-Eso…será difícil…- admitió Kiichi- La mayoría de nosotros no salimos ilesos- señaló, sobándose el codo, el cual sangraba un poco, preocupando a Yuu, quien también se percató que Shouta tenía un corte en la pierna- Los digimon también resultaron heridos, y no se me ocurre una digixros para abrir un agujero o algo así para evacuar a todos-
-…- el rubio meditó, preocupado- Shouta, ¿no puedes dibujar una excavadora o algo así?- le preguntó.
-L-Lo siento, pero mi cuadernos terminó siendo añicos-suspiró el joven, a lo que Ekakimon también suspiró.
-Shouta podría hacer un dibujo en la tierra, pero todo esto es cemento- señaló el digimon, algo deprimido con eso- Además que hay poca luz, y eso haría feo el dibujo- agregó, haciendo sonreír incomodo a su amigo.
-Debe haber algo…- Yuu meditó, observado por sus tres compañeros, consciente que necesitaban pensar en algo rápido, ya que RookChesmon no iba a aguantar mucho tiempo.
¿Qué podía ser…? ¿Una digixros? Eso sonaba lo más razonable, pero los digimon estaban agotados, y habría que pensar que digimon podrían formar una fusión que sirviera para cavar…
-E-Espera, ¡¿dónde está Sky-chan?!- recordó, a lo que miró a Damemon, quien bajó la mirada, deprimido- ¿D-Damemon…?-
-… Ella está mal…- aseguró el digimon, nervioso.
-¡¿Dónde está?!- se asustó Yuu.
-No está muy lejos- le aseguró Kiichi, por lo que comenzaron a caminar en una dirección.
Después de unos minutos en caminar con cuidado por los escombros que componían el piso, llegaron a la zona en donde se atendía a los heridos, los cuales eran, más que nada, los civiles.
Yuu entrecerró los ojos, horrorizado y triste al ver aquello, pero se quedó quieto al ver a Sky recostada en un escombro, con Miho, Kaoru, Mizuki y Hideaki rodeándola, cada uno con su compañero, preocupados.
-¡Sky-chan! ¡Miho-san!- el rubio se les acercó con el resto.
-¡Yuu-kun! ¡Que alivio, despertaste!- la joven lo miró sumamente aliviada.
-Nos diste un susto- admitió Hideaki.
-Siento los problemas- se disculpó Yuu.
-No hay nada que disculpar- sonrió Kaoru, a lo que Patamon asintió, de acuerdo.
-Sí- el rubio se sentó, y miró preocupado a Sky, quien fruncía el ceño a veces- El efecto de la Espina empeoró, ¿verdad?- preguntó, nervioso.
-Sí- asintió Mizuki, mientras Submarimon miraba preocupado a la peligris- Si esto sigue así…-
-Yuu, ¿sabes qué le pasa a alguien que no sea atendido a tiempo?- le preguntó Patamon, nervioso.
-N-No…- negó el rubio, preocupado, mirando el rostro de Sky, quien tenía las mejillas enrojecidas por la fiebre, sudando bastante, con la respiración entrecortada.
"Sky-chan…"apretó sus puños, nervioso, a lo que Damemon, SuperStarmon y Octomon bajaron la mirada, nerviosos.
-Sky es fuerte-habló Rapidmon, en el xros loader de la peligris, tomando la atención de los jóvenes-Ahora, lo mejor, será pensar en cómo salir de este agujero-
-Eso, eso…-asintió Bearmon, deprimido.
Patamon bajó sus orejas, consciente que el digimon liebre estaba, en realidad, preocupado por Sky…
-Por cierto, Yuu-kun, ¿cómo está tu brazo?- preguntó Miho, preocupada.
-E-Estoy bien-aseguró el rubio, para percatarse que la joven de lentes no tenía su pañuelo puesto. Parpadeó, y miró el pañuelo amarrado en su brazo lastimado, para darse cuenta… que era el mismo pañuelo…
El rostro del joven enrojeció, saliendo una gran bocana de humo de su cabeza, sobresaltando a los jóvenes y digimon presentes.
-Ah…- suspiró Damemon, comprendiendo lo que pasaba con su amigo- Yuu, a veces eres muy lento-dame. Te equivocas si eres tan distraído-
-¡D-Damemon!- se escandalizó Yuu, a lo que Hideaki y Shouta se rieron por lo bajo, avergonzándolo.
-Eso es Súper lovely-suspiró orgulloso SuperStarmon, dejando rojo al rubio.
-¿Eh?- parpadeó Miho, sin entender.
Sky comenzó a toser, tomando la atención del grupo.
-¡Sky-chan!- Yuu la miró, preocupado.
La peligris frunció el ceño, y abrió los ojos, cansada.
-¿T-Todos… e-estamos bien…?- preguntó con voz débil.
-S-Sí…- asintió Yuu, preocupado.
-Ahora mismo estamos atrapados, pero saldremos de aquí-le aseguró Hideaki, a lo que Dobermon ladró, de acuerdo.
-Así que aguanta un poco, Sky-chan- le pidió Kiichi.
-…- la peligris los miró, cansada, y se sentó de a poco, ayudada por Miho y Mizuki-… ¿Algo… del exterior…?- preguntó.
-No sabemos qué pasa afuera- admitió Kaoru, seria y preocupada- Pero, ahora, nuestra prioridad es salir de aquí, antes que RookChesmon se quede sin fuerzas- miró al enorme digimon que sostenía los escombros que podrían aplastarlos.
Blossomon asintió, de acuerdo.
Sky cerró los ojos, nerviosa y preocupada.
Lentamente, sacó de su bolsillo algo que extrañó a la mayoría, pero que sorprendió a Yuu y a Damemon: un silbato negro…
-…- Sky miró el objeto, y lo tomó con ambas manos, nerviosa- N-No quiero llamarlo…- gimió, cerrando los ojos- Pero… Pero tengo miedo…- admitió-… Soy egoísta, ¿verdad?-
-Sky-chan…- se preocupó Yuu.
-¡Te equivocas si piensas eso-dame!- le aseguró Damemon, haciendo que la joven lo mirara, con sus ojos verde brillando- ¡Pedir ayuda a tus amigos no es muestra de debilidad, sino de confianza-dame! ¡Si me pidieras a mí, a Yuu, a todos aquí ayuda, todos te la daríamos porque eres nuestra amiga-dame!-sentenció, sorprendiéndola.
-Exactamente- sonrió Yuu- Nos tenemos confianza mutua, Sky-chan, y, al igual que tu me salvaste de Lilithmon, yo haría lo mismo por ti... No, todos aquí- aseguró- Para eso están los amigos.
Sky abrió los ojos, sorprendida, y miró a Miho y a los demás, quienes asintieron, de acuerdo.
La joven sonrió tristemente, con lágrimas recorriendo sus mejillas. Miró el silbato en sus manos, y, después de respirar profundamente, lo sopló con las pocas fuerzas que tenía…
"Gaiomon… Por favor… Ayuda…" pensó Sky, sintiendo que, a pesar de que el objeto no emitía en sí un sonido… El samurái la escucharía… Tenía esa esperanza…
Gran parte del centro de la ciudad estaba llena de los escombros de los edificios caídos, en donde pocas personas se habían salvado de quedar enterradas.
Smith, caminando entre los escombros, miró serio el cielo lleno del humo del fuego que quemaba la ciudad.
-Ah… Las fiestas japonesas tiran más que la casa por la ventana- suspiró, rascándose la cabeza.
En eso, escuchó unos llantos, por lo que miró unos escombros. Frunció el ceño y caminó hacia ellos. Se agachó y comenzó a sacar las rocas, para encontrar, acurrucados en un agujero, a dos niños, quienes levantaron la mirada, sorprendidos, con lágrimas de miedo en sus rostros.
-Vamos, niños. Si son hombres no lloren tanto- sonrió el rubio, tendiéndoles la mano, por lo que los pequeños se miraron, tragaron, y tomaron la mano del adulto, quien sonrió, y, de un tirón, los sacó del agujero.
-W-Woa…- los niños lo miraron sorprendidos, ya que los sacó a los dos de una.
-¿Ven? Un hombre debe ser fuerte- les guiñó Smith, haciéndolos sonreír- Y, claro apuesto y encantador con las damas- se dio aires, haciéndolos parpadear.
Entonces, escucharon unos ruidos cerca de otros escombros, por lo que el rubio frunció el ceño.
-Al parecer hay más personas debajo- murmuró serio, dirigiéndose a esos escombros, pero retrocedió de inmediato cuando estos salieron volando, mientras emergía un puño, asustándolo a él y a los niños.
-¡MA-MALDICIÓN!- Gaiomon salió del agujero, sumamente enfurecido y fastidiado- ¡¿DESDE CUÁNDO LOS EDIFICIOS SE CAEN SOLOS, RAYOS?!- se preguntó, levantándose y limpiándose polvo de su armadura, hasta percatarse que no estaba sola…
Se quedó mirando a Smith, y este a él, mientras los dos niños parpadeaban, mirando atónitos y entusiasmados al samurái.
-¡¿QUÉ DEMONIOS HACES AQUÍ, MALDITO?!- rugió Gaiomon, sacando sus espadas, enfurecido.
-¡JAJAJAJAJAJAJA!- Smith se abrazó el estómago, riéndose a carcajada limpia, descolocando al digimon- ¡¿UN TIPO COMO TÚ TERMINÓ ENTERRADO?! ¡¿QUÉ NO SE SUPONE QUE LOS DIGIMON DE TU NIVEL SON LOS MÁS FUERTES O ALGO ASÍ?! ¡¿O ES QUE TE GUSTA ESTAR BAJO TIERRA?! ¡AL FINAL NO ERES LA GRAN COSA, TOPOMON!- se reía, sin darse cuenta que Gaiomon se estaba poniendo rojo de la furia y la vergüenza, tanto así que salía humo de su cabeza- ¡Al final no eres la gran cosa!-
-¡VOY A MATARTE, DESGRACIADO!- aseguró el digimon, colocando la punta de su espada en el mentón de Smith, pero se quedó en blanco al ver que este no paraba de reírse- ¡CIERRA LA MALDITA BOCAAAAAA!- pataleó, exasperado.
-¡Woa! ¡Es un robot!- dijo entusiasmado uno de los niños.
-¡SOY UN SAMURÁI, ENANO!- le gruñó Gaiomon, haciendo sonreír a los pequeños- ¡¿Y QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO?!- miró enfadado a Smith, quien intentaba calmar su risa- ¡Llegó a esta zona de la ciudad y todos los edificios se caen como naipes! ¡¿Qué sucede?!- exigió saber.
-Eso sucede, Topomon- Smith, restregándose un ojo, señaló el cielo, por lo que el digimon alzó la vista, entrecerrando los ojos, logrando ver a lo lejos a DarkKnightmon enfrentándose a Lilithmon y a una especie de demonio.
-¿Oh? Así que las mejores peleas se están comenzando a dar, ¿no?- no pudo evitarlo, sonrió divertido… Debía admitirlo, él también extrañaba poder rebanar un poco..
Entonces, llegó a él el sonido de un silbido, por lo que se tapó una oreja.
-¿Qué pasa? ¿Tierra en el cerebro?- preguntó Smith, fastidiándolo.
-¡Serás tú! ¡Ese sonido es algo insoportable!- gruñó Gaiomon.
-¿Sonido?- parpadeó uno de los niños.
-¿Cuál?- parpadeó el otro.
-Renacuajos, ¿no lo escuchan…?- los quedó mirando el samurái, hasta que el silbido paró, dejándolo confundido.
"M-Momento… Ese silbido…" frunció el ceño, mirando para todos lados, y abrió los ojos al escuchar nuevamente el mismo sonido…
Ese silbido… Era del silbato que le entregó a Orejas…
Orejas.
-¡MALDICIÓN!- se enfureció, mirando para todos lados, intentando encontrar la dirección de donde provenía el sonido.
-Creo que son rocas las que están en tu cerebro- sentenció burlón Smith.
-Cierra la maldita boca- le gruñó amenazadoramente el digimon, regresando a la búsqueda del sonido
Smith lo miró, serio al ver el cambio en la actitud del samurái.
"¡¿Dónde?! ¡¿En qué maldita parte está?!" pensó enfurecido Gaiomon, comenzando a caminar, mirando para todos lados, recordando que, según Wizardmon, Sky no estaba en las mejores condiciones…
Y, al parecer… estaba enterrada en los escombros…
¡¿POR QUÉ DEMONIOS ESTABA PERDIENDO EL TIEMPO Y NO LA ENCONTRABA?!
-¡OREJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS!- llamó, enfurecido, sobresaltando a los niños que lo seguían junto a Smith, quien frunció el ceño.
El samurái apretó sus puños, enfurecido, y decidió cerrar los ojos, para poder escuchar claramente el sonido del silbato…
Abrió los ojos al detectar la zona en la que venía el sonido, por lo que comenzó a correr entre los escombros, seguido de aquellos humanos que le daban lo mismo.
Después de unos minutos, en los cuales el sonido del silbato se detenía y comenzaba consecutivamente, el digimon llegó a una zona que suponía correspondía a una calle, pero que se encontraba completamente enterrada, con el piso desmoronado, por lo que se podía entender que el nivel había bajado hasta las alcantarillas.
"¡Aquí es!" jadeó Gaiomon, comprendiendo que, debajo de todos esos escombros, debía estar Orejas…
-Guau. Necesitaríamos varias excavadoras para siguiera sacar una buena porción- comentó Smith, a su lado.
-Tsch- Gaiomon chocó sus puños, tomando la atención del rubio y de los dos cansados niños- Solo necesito levantar una abertura-
-¿Abertura?- se sorprendió un poco Smith, y observó como Gaiomon saltaba hacia uno de los costados de la enorme montaña de escombros- ¿Planeas hacer todo a mano?-
-¡Esto no será nada!-aseguró el samurái, comenzando a sacar los escombros con fuerza y rapidez…
Sky volvió a soplar el silbato, ante la mirada expectante de los jóvenes y digimon que la rodeaban. Comenzó a toser, por lo que dejó de soplar, preocupando a Yuu.
-Cálmate, Sky-chan- le pidió Mizuki, sobándole la espalda.
-Todo estará bien- le aseguró Miho, a lo que Kaoru asintió.
-Tal vez él no está cerca…- murmuró Hideaki.
-O tal vez está en una pelea-dame- murmuró Damemon- Puedo sentirlo… Están ocurriendo más combates que el de DarkKnightmon. Te equivocas si piensas si eso es bueno- miró serio a Yuu, quien asintió, preocupado.
Sky se aferró al silbato negro, deseando que aquel samurái viniese…
No, no solo quería que él llegara para ayudarlos… También quería… verlo…
Quería volver a ver a Gaiomon…
"Gaiomon…" volvió a soplar, aunque esta vez débilmente "Por favor… Ven…"
Entonces, los escombros comenzaron a temblar, tomando la atención de todos los presentes.
RookChesmon frunció el ceño, sintiendo que estaba en su límite… No aguantaría mucho tiempo el sostener todas esas rocas…
-Tenemos que pensar en algo- murmuró Kiichi, preocupado.
Yuu apretó su puño, nervioso… Enojado de estar en blanco…
Entonces, en una de las partes bajas de los escombros, estos comenzaron a temblar, haciendo que todos miraran a esa zona.
Sky miró esa zona, especialmente porque sus orejas, debajo de su gorra, detectaban del exterior… ¿gritos?
Sí, gritos que, de a poco, comenzaron a ser audibles para todos, preocupándolos o poniéndolos alerta.
Otra sacudida en esa zona, seguido del movimiento de uno de los escombros más grandes de esa parte, para sorpresa de los presentes.
El escombro se sacudió con violencia, y comenzó a elevarse, puesto que alguien, desde el exterior, lo estaba levantando con todas sus fuerzas, provocando que una luz saliera del orificio que estaba haciendo.
Sky abrió los ojos, sorprendida al igual que todos los presentes al darse cuenta que, quien levantaba ese enorme escombro, creando una salida… era Gaiomon.
-¡GHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- el samurái, con todas sus fuerzas, levantó el escombro, apoyándolo en sus hombros, para que la salida creada no fuera obstaculizada, y que así los demás escombros no se desmoronaran ante la pérdida de otro.
-¡E-Es Gaiomon!- se sorprendió Yuu, mientras los cazadores y digimon, atónitos, no podían evitar sonreír al ver que alguien había creado una salida.
-¡¿Realmente llegó?!- se sorprendió Kiichi.
-¡Estamos salvados!- se alegró Hideaki, mientras Shouta sonreía.
Gaiomon jadeó, consciente que no debía moverse, para que así la salida no fuera tapada por otros escombros…
Respiró hondo.
-¡HE VENIDO POR TI! ¡OREJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS!- gritó, enojado, haciendo que su voz resonara en aquel agujero...
Sky abrió los ojos, sorprendida, y, sin poder aguantarlo, comenzó a llorar en silencio, agradecida…
Residencia Akashi…
Klinge, tapando su herida, gruñó, poniendo en alerta a los lastimados dragones contra los que se enfrentaba.
-Listo~…- Fang entró por la ventana rota, aterrizando al lado del lobo negro, quien la miró de reojo- Ahora sí que no tendremos interrupciones - aseguró.
-¿Interrupciones…?- murmuró MidoriGumon, y miró de reojo por la ventana al igual que Gumdramon, para ambos sorprenderse al ver el fuego en las calles…
-¡¿QUÉ HICISTE?!- rugió enfurecido Gumdramon, haciendo sonreír a la zorra.
-Solo alejé a las interrupciones- sonrió Fang.
-Tsch. Me las pagarás, lagarto- gruñó Klinge, mirando enfurecido al lastimado V-mon.
-¡Soy un dragón! ¡Tal vez pariente de los lagartos, pero orgullosamente dragón!- aseguró ofendido el digimon.
Los dos I.A. se pusieron en guardia, al igual que los tres digimon… No iban a poder sacar a Tagiru de ahí si no hacían algo con el lobo y la zorra.
Tagiru, inconsciente, frunció levemente el ceño, sin saber que cerca de él tenía el xros loader rojo oscuro, el cual se sacudía levemente.
-¡¿QUÉ HACEMOS?!-chillaba por enésima vez Betsumon, mientras los demás digimon observaban preocupados a Dragomon, quien, frunciendo el ceño, adolorido, observaba como era regenerado su tentáculo cortado.
-Cálmate, Betsumon. No podemos hacer mucho ni pensarlo si sigues maullando- le señaló Jokermon.
-¡JOKERMON-SAN! ¡HAGA ALGO!- suplicó el gato.
-No puedo hacer mucho contra enemigos así, y tampoco Sephirotmon-sama-señaló al digimon oruga.
-Destrozaríamos la casa si alguno de nosotros saliera- murmuró Sephirotmon, al lado de MetalTyranomon y GigaBreackdramon.
-¿Eso nos incluye?- preguntó Ogremon, junto a Fugamon.
-Bueno, somos altos- le mencionó el ogro rojo, preocupado.
-¡PERO A ESTE PASO…!- chilló Betsumon, hasta que Kotemon lo golpeó con su espada de madera.
-Pensemos en la situación- le dijo el digimon, mientras se sobaba la cabeza, adolorido- Es difícil para V-mon, Gumdramon y su hermano actuar sin alguna indicación- señaló.
-Normalmente es Tagiru quien nos ayuda con eso- admitió FlameWizardmon, al lado de Sagomon y Harpymon.
-¿Debemos hacer barra?- preguntó Betsumon, pero Kotemon negó.
-Debemos aprovechar que los I.A. olvidaron nuestra presencia para actuar- le explicó Kotemon.
-¿Hablas de que uno de nosotros salga en el momento en que no se lo esperen?- se dio cuenta Jokermon- Si fuera así, el que saliera tendría solo un tiro…-
-Sí, una sola oportunidad para dar el apoyo necesario a nuestros amigos, sin dañar en gran medida el hogar de Tagiru- asintió Kotemon- Y por eso, creo que tú eres el indicado- señaló con su espada de madera al digimon elegido…
-¡GHA!- MidoriGumon y V-mon rodaron por el piso a causa de la patada de Klinge, quien sonrió divertido al ver que ambos digimon empezaban a cansarse por sus rayos.
-¡Chicos!- se asustó Gumdramon, volando por la habitación, intentando esquivar a Fang.
Al distraerse, la joven se le abalanzó y arañó la espalda con su mano envuelta en fuego blanco, causándole un tajo y que gritara de dolor, cayendo al piso.
-Jijiji- Fang aterrizó en la dañada cama de Tagiru, sonriendo divertida.
-¡GUM…!- MidoriGumon se levantó asustado, hasta que Klinge lo agarró de la chaqueta y lo tiró con fuerza al piso, acortándole la respiración.
-¡Serás…!- V-mon se le abalanzó con su espada, haciendo que el I.A. lo esquivara por poco, aunque, al darse cuenta que el dragón logró hacerle un tajo en la pierna, lo enfureció y le hizo abalanzársele.
V-mon retrocedió un paso a tiempo, pero se tropezó con un trozo de madera, distrayéndose, a lo que Klinge aprovechó el momento y le hizo un zarpazo en el brazo al digimon, para después darle tal patada que lo hizo chocar contra la pared, quedando incrustado en ella, inconsciente.
-R-Rayos…- gimió MidoriGumon, intentando levantarse, pero Klinge se le acercó y puso el pie en su cara, enfureciéndolo más.
-Aún no he terminado contigo- aseguró el lobo, sonriendo de lado- La otra vez no pude eliminarte, pero no planeo cometer el mismo error- lo levantó del cuello, comenzando a ahorcarlo.
-¡M-MIDO!- Gumdramon se levantó apenas, ignorando a Fang aparecer detrás de él, y, cuando se dio vuelta, recibió tal rodillazo en el estómago que escupió saliva, siendo lanzado contra el techo, dañándolo, cayendo al piso, sumamente adolorido y jadeando.
-Je. Los digimon sin apoyo humanos son inútiles- sonrió Klinge- Estamos compuestos de datos, pero aun así nosotros, los I.A. de Topacio, somos mejores que ustedes- aseguró, estrangulando con más fuerza a MidoriGumon, quien se aferró con fuerza al brazo del lobo, clavando sus garras, haciendo que empezaran a salir datos verdes- ¡GHA!- se enfureció- ¡ESTÚPIDO DRAGÓN!- comenzó a electrocutarlo.
-Mido…- jadeó Gumdramon, e, ignorando que tenía un ojo amoreteado, el cual apenas y abría, intentó arrastrarse por el dañado piso-… Déjalo… Estúpido cobarde… Quien debe… darle una paliza… soy yo…- cerró los ojos, sin ser capaz de moverse más a causa del dolor.
-Los hombres son muy salvajes- suspiró Fang, agarrando al pequeño del dañado chaleco- Así que mejor será para ti rendirte y darnos tu Reliquia Digital-le sonrió, tendiéndole la mano.
Gumdramon, jadeando, abrió a penas los ojos, y la miró frunciendo el ceño.
-… No… Nunca lo haría…- aseguró el pequeño.
-¿Y si te doy galletas~?- sugirió Fang, sacando de su bolsillo una bolsa de galletas de chocolate.
-… No…- jadeó Gumdramon-… No le daré a nadie… Nunca mi Reliquia…- aseguró-… Gracias a ella… conocí a Tagiru… Puedo luchar junto al Rey… Y-Y… soy como Kokoromon-sama…- apretó sus puños- ¡Por eso no se la daré a nadie!-gruñó.
-Ah, que fome. Estás galletas están muy ricas- suspiró Fang, con una galleta en el hocico.
-¡¿Tu siquiera me estás escuchando?!- se ofendió Gumdramon.
-Jiji. Un poco- Fang lo apuntó con su dedo, del cual se desprendió una pequeña llamita blanca, asustando a Gumdramon- Si te borro, ¿borraré tu Reliquia?- preguntó, curiosa, asustándolo más.
-¡N-NO LE… NO LE HAGAS NADA…!-le gritó enfurecido MidoriGumon, aguantando el dolor de los rayos de Klinge, quien sonreía, divertido.
Gumdramon abrió los ojos, asustado al darse cuenta que la llama iba a crecer, pero, para su gran sorpresa, Fang lo soltó, cayendo sentado al piso.
El pequeño no comprendió por qué fue eso, pero, al ver que la joven caía de rodillas, con los ojos completamente abiertos, se percató, por primera vez, en la espada que la atravesaba por detrás.
-Ah… Ah…- V-mon, aun atascado en la pared, con el brazo levantado al haber lanzado su espada hacia Fang para salvar a Gumdramon, jadeó, cansado- No borrarás… a nadie…-
-¿V… mon?- el dragón morado lo miró sin palabras, sin poder creer que, a pesar de cómo se llevaban… él… lo acababa de salvar.
-¡FANG!- se asustó Klinge, soltando a MidoriGumon y desactivando su sistema, acercándose a la zorra, arrancando el arma de su espalda, y tirándola a un lado, haciendo que de la herida salieran bastantes datos rojos- ¡OYE!-
-E-Estoy bien…- jadeó Fang, recuperándose de la impresión- S-Sanaré pronto…- le aseguró, sobándose el hombro.
-¿S-Sanar…?- jadeó Gumdramon, hasta percatarse que las heridas de Klinge y Fang estaban… ¿sanando?-
-Sí…- el lobo lo miró amenazantemente, haciendo que el pequeño se arrastrara para atrás, asustado- Después de nuestro último combate, Topacio, gracias a los Code Xros robados, nos logró instalar un sistema de recuperación- sonrió, mostrando sus garras- Conveniente, ¿no?-
-E-Es como… como el de Luke- jadeó Gumdramon, asustado- Lo sabía…- sonrió de lado, extrañando al I.A.- Ustedes son copias baratas de él… No le llegan ni al talón-
Eso enfureció a Klinge y sorprendió a Fang.
-Auch- sonrió cansado V-mon, sabiendo que ese fue un insulto hacia los I.A.
-¡¿CÓMO TE ATREVES…?!-enfurecido, Klinge se le iba a abalanzar…
Entonces, para sorpresa del lobo y la zorra, FlameWizardmon salió del xros loader, blandiendo su cerillo azul.
-¡¿QUÉ?!- Klinge se detuvo de inmediato mientras Fang se levantaba, ambos sorprendidos.
El mago rojo no dijo nada, solo los apuntó con su cerrillo, lanzándoles una llamarada de fuego azul de la que se protegieron, pero, para sorpresa de los I.A., no les hizo daño.
-¡¿Q-Qué es…?!- Klinge se miró, sorprendió, hasta sentir que toda su energía bajaba, por lo que cayó de rodillas, al igual que Fang, quien hasta ya estaba dormida del cansancio, con una burbuja en la nariz.
FlameWizardmon frunció el ceño y sacudió su cerillo, haciendo que el fuego que rodeaba a sus enemigos regresara a él, por lo que lo absorbió.
Gumdramon y V-mon se quedaron mirando al digimon rojo, hasta que este hizo una mueca.
-¡¿A ESO LLAMAN PELEA?! ¡NO VALEN NI MI TIEMPO!- pataleó el mago, sobresaltándolos.
-E-Esa… es la actitud de Klinge…- parpadeó Gumdramon.
-¡F-FlameWizardmon! ¡¿Qué acaba de pasar?!- exigió saber V-mon, mirando como sus dos enemigos estaban tirados en el piso, agotados.
-FlameWizardmon es capaz de arrebatarle la energía a su enemigo- le explicó Kotemon, saliendo del xros loader, ignorando como el mago seguía pataleando- Por eso decidimos utilizar su técnica para poner fin a la batalla, sin mayores secuelas- aseguró, sorprendiendo al dragón azul grisáceo.
-R-Rayos…- murmuró cansado y desanimado Klinge-… Los… voy a… atrapar…- intentó levantarse, pero cayó de cara al piso.
-¡Rápido, V-mon! ¡Captúralos!- le pidió Kotemon, haciendo parpadear al dragón.
-¿Yo…? ¿Y cómo lo hago?- preguntó, curioso.
-¡CON TU BENDITO DIGITAL CUBE!- FlameWizardmon lo agarró de la bufanda y arrojó contra el piso, haciéndolo rebotar por la dañada habitación.
-Mm… Le ha afectado más la personalidad de Klinge…- se preocupó un poco Kotemon, observando a V-mon aterrizar a su lado.
-¿Realmente funcionó con un I.A?- murmuró sorprendido Gumdramon.
-¡MIENTRAS TENGAN ENERGÍA PUEDO ARREBATARLA!-aseguró ofendido FlameWizardmon, fastidiándolo- ¡AUNQUE CREO QUE SOLO LES ARREBATÉ BATERÍA! ¡¿ENTENDISTE?! ¡TAL VEZ PUEDAN RECARGARLA COMO TAGIRU RECARGA SU MOLESTO ENTUSIASMO!
-¡Intenta al menos no hablar como el enemigo!- exigió fastidiado el pequeño.
-¡¿TIENES ALGÚN PROBLEMA?!- gruñó el mago, poniendo mala cara.
-… Lo único malo del plan, es este efecto secundario- suspiró Kotemon.
-Guau… Debes tener problemas para tener tu propia personalidad- le señaló V-mon a FlameWizardmon- Te sugiero unas revistas de auto-ayuda del País Silvestre. Créeme que son bastante buenas y muy baratas…-
-¡CIERRA LA BOCA Y PONTE A TRABAJAR!- gruñó el digimon rojo, asustando al dragón azul-grisáceo.
-¡S-Sí señor!- asintió V-mon, acercándose a los dos agotados I.A. y sacando el Digital Cube de su cinturón- ¡Ustedes dos, Inmensos Abrigos, serán arrestados por mí, V-mon, Comandante del Primer Escuadrón de…!- les comenzó informar a los dos agotados I.A., ganándose un gruñido del cansado Klinge.
-¡HAZLO!- le gritaron Gumdramon y FlameWizardmon, dándole otro susto.
-Que carácter- suspiró V-mon, hasta que FlameWizardmon le dio un fuerte coscorrón- ¡AUCH! ¡Y yo pensando que ya no me tratarían así!- lloriqueó- ¡E-En fin! ¡Están atrapados!- apuntó a los dos I.A. con el cubo, haciendo que fueran rodeados de data celeste, entrando al objeto digital- ¡Cazados!-
-¡Capturados, jetón!- gruñó FlameWizardmon.
-Tu vocabulario está peor-lo quedó mirando Gumdramon, comenzando a preocuparse de verdad.
-G…G…- gimió levemente MidoriGumon, tomando la atención del dragón morado.
-¡MIDO!- el pequeño se le acercó junto a Kotemon y V-mon, quien acababa de agarrar su espada sobándose la cabeza-¡O-OYE…!- se agachó a su lado, y lo miró, asustado.
-E-Estoy… bien…- murmuró el dragón verde, sentándose- T-Tú tienes mala cara- le aseguró.
-¿Eh?- Gumdramon parpadeó sin entender, hasta que puso su manita en su ojo amoreteado- ¡Gh-Gh! ¡No quiero escuchar eso de ti, idiota!- aseguró, ofendido y avergonzado- ¡T-Tú también estás para el arrastre! ¡Pero, bueno, era de esperarse de un supuesto cerebrito inútil como tú! ¡¿Has visto ahora lo superior que soy a ti?!- exigió saber, pataleando.
-Tsch. ¿Superior?- MidoriGumon miró para otro lado- Te aseguro que no en tamaño-
Y puso el dedo en la llaga…
-¡¿QUÉ DIJISTE…?!- un enfurecido y ofendido Gumdramon se le abalanza si V-mon no lo sostiene.
-T-Tranquilo, Gumdramon. Aun eres un niño, así que estoy seguro que al menos crecerás un poquito más si tomas leche…- intentó persuadirlo V-mon, recibiendo un pisotón por parte del pequeño- ¡AUCH!-
-Calmémonos. Ahora mismo tenemos que ayudar a Jack-kun- aseguró Kotemon.
-¡EXACTAMENTE! ¡DEJEN DE VERME COMO UN BURRO DE CARGA!-gruñó FlameWizardmon, mordiendo el xros loader rojo oscuro como si fuera un perro enrabiado.
-¡FlameWizardmon-san, controle esa personalidad~!-suplicó asustado Betsumon.
En eso, tomó la atención de todos los digimon el escuchar un gemido, por lo que miraron a Tagiru, quien, frunciendo el ceño, abrió los ojos, cansado y desorientado…
-J-Jack-kun…- murmuró el padre de Tagiru, mirando asustado como el joven estaba inconsciente tras haber sido lanzado con fuerza al baño por parte de aquel tigre blanco.
-¡¿C-Cómo te atreves a amenazarnos…?!- se indignó su mujer, pero él la hizo retroceder al ver que el pelaje de tigre se erizaba, detectando el peligro.
Al ver que retrocedían, Klauen sonrió de lado, satisfecho, e, ignorando los escombros y astillas, caminó hacia el baño, en donde Jack estaba sentado en la dañada ducha, sin moverse, ignorando la tubería que despedía agua.
-Vamos, vamos, vamos- sonrió el tigre, ignorando el agua en sus pies y la que caía encima suyo por el tubo- ¿Realmente hasta aquí llegamos?- agarró a la inconsciente liebre por el cabello- Creo que Klinge y Fang se llevarán la parte más divertida borrando a esos digimon y matando al humano- aseguró, formando una lanza de hielo en su mano libre, pero se quedó quieto al ver que su enemigo era rodeado de aura negra...
Entonces, para su sorpresa, Jack apretó su mano sana, provocando una ola helada en el piso mojado, congelando a Klinge y a la tubería que lo había estado mojando, antes de que este pudiese siquiera reaccionar, dejando el baño casi congelado al igual que parte del salón, sorprendiendo al matrimonio, sin saber que el hielo fue lo suficientemente extenso que abarcó una pared que atravesó el techo y se hizo presente en el cielo nocturno…
Jack abrió apenas los ojos, jadeando, y se libró de la mano congelada del tigre, retrocediendo un poco y librándose del hielo que lo pasó a llevar.
-Puedo usar… las moléculas de agua que estén en el aire… o en la misma agua… Tarado- jadeó Jack, adolorido, desactivando su sistema- T-Tal vez te hicieron más maduro… pero lo charlatán no te lo quita nadie- aseguró y se levantó cansado, pasando a llevar al I.A. petrificado.
La liebre salió del destrozado y congelado baño agarrándose la muñeca rota, hasta notar que el matrimonio lo miraba sin habla.
-P-Prometo descongelarlo… y arreglar la tubería…- aseguró jadeando Jack, intentando sonreír, pero se quedó callado cuando la mujer lo abrazó.
-Que alivio que te encuentras a salvo, Jack-kun- murmuró la mujer, abrazándolo con ternura.
-…- la liebre la miró sin habla- ¿Qué…?-
-¡¿Pero qué significa todo esto?!- la mujer comenzó a tironearle una oreja- ¡Quiero una explicación en este instante, Jack-kun! ¡¿Cómo es que tienes tanto pelo y esas orejas tan largas?! ¡Y esta nariz!-agarró la nariz negra de la liebre- ¡¿Es un disfraz acaso?!
-¡AYAYAYAYAYAYAYAYYYYYYY!- gimió Jack.
-¡¿Es real?!- se quedó sorprendida la mujer- ¡¿Qué pasa aquí, Jack-kun?!- lo zarandeó con fuerza.
-E-Espera, querida- intentó calmarla su marido, aun algo descolocado con toda la situación- Jack-kun está lastimado-
-¡C-Cierto!- se percató la mujer, soltando a la liebre, que cayó sentado al piso, adolorido.
-C-Creí que me arrancaría la oreja… y mi nariz… Auch…- gimió Jack, sobándose la nariz negra con su mano sana, pero sus orejas se levantaron y movieron de inmediato al detectar un ruido que lo sorprendió-¡¿Acaso…?!- se levantó y volteó de inmediato, para ver como el hielo que mantenía a Klauen comenzó a resquebrajarse.
-¡¿Q-Qué pasa?!- se sorprendió el hombre.
-¡Retrocedan!- ordenó Jack, rodeando costosamente sus manos de agua, preparado.
De golpe, el hielo que mantenía congelado al tigre se rompió en mil pedazos, para sorpresa y susto de los humanos.
-G-Gha…- jadeó Klauen, cayendo de rodillas, con su brazo de metal de color blanco emitiendo vapor, sorprendiendo a Jack - Maldito… conejo…- gruñó enfurecido, ignorando como su pelaje estaba mojado.
-O-Oye… ese brazo…- murmuró Jack- ¿Es posible? ¡¿Tienes instalado Attack System en esa cosa?!-se sorprendió y enojó.
-Y el Rapid System de Klinge- le gruñó enfurecido Klauen, haciéndolo retroceder un paso, frunciendo el ceño- No te perdonaré, conejo-y, apretando su puño metálico, extendió más su energía negra, y se abalanzó a Jack, quien, antes de darse cuenta, había sido agarrado por el cuello y lanzado con fuerza al piso, acortándole la respiración.
-¡JACK-KUN!- se horrorizó la madre de Tagiru, mientras su marido estaba sin habla.
-¡Te eliminaré aquí mismo!- rugió Klauen, comenzando a ahorcar con fuerza a Jack, quien comenzó a forcejear, pero, de a poco, perdió fuerzas…
El tigre sonrió al ver que su presa estaba a punto ceder, pero no se esperó que las manos de la liebre agarraran su cuello.
-C-Como si fuera…- murmuró Jack, abriendo apenas sus ojos, mostrando que el color celeste en ellos brillaban peligrosamente, sorprendiendo aún más al tigre, especialmente porque la tonalidad de estos tomaban un tono… ¿puro?- Como si fuera a perder… contra un tipo como tú- apretó sus manos, comenzando a congelar el cuello de Klauen.
"¡¿E-Está usando Defens System…?! ¡PERO NI SIQUIERA LO HA ACTIVADO!" se sorprendió el tigre, para apretar los colmillos, enfurecido.
-¡NO JUEGUES CONMIGO!- rugió Klauen, sacudiendo un brazo, librándose del agarre de Jack, sorprendiéndolo.
La mano del tigre estuvo a punto de tocar el rostro de la liebre, pero, de golpe, una bala salió disparada de la ventana y le da en el rostro al I.A. si este no la bloquea con su mano de metal.
-¡¿Q-Qué fue…?!- se asustó más la madre de Tagiru, aferrada a su marido.
-¿Una bala?- gruñó Klauen, observando el objeto, mientras apretaba con más fuerza el cuello de Jack, quien gimió de dolor- ¿Quién rayos…?- pero la bala explotó, electrocutándolo, obligándolo a soltar a la liebre, quien lo agarró de un brazo, y con fuerza, lo lanzó contra la pared, haciéndolo atravesarla.
-¡Jack-kun!- el matrimonio Akashi se le acercó, preocupado.
-E-Estoy b-bien- tosió Jack, sentándose de a poco, sobándose el cuello.
-¿Q-Qué fue lo que pasó?- preguntó el señor Akashi.
-R-Refuerzos…- Jack no pudo evitar sonreír, observando el pequeño agujero en la ventana que provocó la bala, donde, a lo lejos, instalada en un techo cercano, Raquel cargó su francotirador, preparada para dar otro disparo.
-... Si hay algo que detesto…- se escuchó el rugido de furia de Klauen, haciendo que Jack y el matrimonio miraran de inmediato al tigre, el cual salía de los escombros, con el pelaje erizado por su estado de ánimo- Es que se metan en un combate- gruñó, y apretó su mano de metal, haciendo que de aquel brazo se desprendiera un aura gris, mientras sus ojos se volvían verdes, para sorpresa de Jack- ¡LA MATARÉ!- aseguró, antes de desaparecer en un rayo gris, el cual se abalanzó a la pared de la casa, destrozándola.
-¡Maldición!- se dio cuenta Jack, levantándose y echando a correr en la misma dirección que el tigre.
-¡Jack-kun!- se asustó la señora Akashi.
-¡QUÉDENSE AQUÍ!- advirtió Jack, antes de irse.
Raquel frunció el ceño al darse cuenta que hubo una explosión en la residencia Akashi, por lo que preparó su arma, pero abrió sus ojos sorprendida al ver aparecer en un rayo gris la misma criatura a la que había disparado, mirándolo enfurecida.
-¡MUERE!-rugió enfurecido Klauen, sacudiendo con fuerza su garra en contra de la humana.
Raquel se levantó y retrocedió de un salto a tiempo, terminando solo con un tajo en la mejilla. La mujer de inmediato apuntó al I.A. con su arma y comenzó a disparar, pero el tigre esquivó fácilmente las balas, sorprendiéndola.
-¡MALDITA HUMANA!- a gran velocidad, el I.A se le abalanzó, por lo que ella se inclinó para atrás, esquivando por poco a su enemigo, quien no pudo parar y chocó con fuerza contra un techo cercano.
-Así que es un I.A. del Proyecto- Raquel se limpió el sudor del mentón- Es más peligroso y rápido que Sky…- preparó su arma, pero abrió los ojos sorprendida cuando esta, en un rayo gris, fue partida a la mitad, pasando a llevar su hombro, hiriéndola.
Klauen, que acababa de aparecer frente a ella, sonrió cruelmente, y, de un coletazo, la lanzó fuera del techo, acortándole la respiración.
-Tsch. Estúpida humana- bufó enfurecido el tigre, observándola caer, pero se sorprendió al ver aparecer a Jack, quien, derrapando con fuerza, alcanzó a tomar en brazos a la mujer.
Raquel frunció el ceño y abrió los ojos, para ver a Jack, quien no evitó sonreír aliviado.
-¿Por qué a todas las mujeres humanas que conozco les encanta arriesgarse de esta forma?- suspiró la liebre, algo incómodo con ese detalle.
-No creo que este sea el mejor momento para una broma, I.A- aseguró Raquel, tapando la herida en su hombro.
-Que tengo nombre…- suspiró más incómodo Jack, y miró de reojo a Klauen, quien gruñó con fuerza- Supongo que, si me ayudaste, la Organización te dio luz verde- mencionó, permitiendo a la mujer levantarse.
-No creo que esa sea la verdadera situación- aclaró Raquel, sobando su herida- Solo me aseguraron que, dependiendo de la situación, Jäger y el Xros Heart serían enemigos o aliados-
-Eso suena muy Ryan- bufó Jack, chocando sus puños, haciendo emerger agua de estos-… Oye- la llamó-… ¿Fuiste tú…?-
-¿Quién le disparó a Kudou Etsu?- terminó Raquel, sacando una pistola de su cinturón, sin despegar la vista de Klauen, quien gruñía, enfadado- No me dieron esa orden. Mis objetivos eran Tobari Ren y Suzaki Airu- le informó, sorprendiéndolo- Pero algunos miembros de Jäger aseguraron que ninguno de esos cazadores estaba involucrado en el secuestro de esos niños, así que esa misión fue eliminada-
Jack no pudo evitar sonreír de lado, y miró serio a Klauen, quien estaba completamente enfurecido.
El tigre estaba enfurecido, y no solamente al no poder descargar su ira en la humana que había interrumpido el combate entre él y la liebre. No solo por eso, sino porque estaba indignado por haber sentido… miedo.
El extraño cambio en los ojos de Jack lo habían atemorizado…
Frunció el ceño al notar que los ojos de la liebre habían vuelto a ser celeste común… pero esa pureza que se había mostrado… ¡LO ENFURECIÓ!
Rugió con fuerza, y se abalanzó a Jack y a Raquel, por lo que la mujer lo apuntó y comenzó a disparar, pero él sacudió su brazo de metal, creando tal onda que las balas se desviaron, mientras sus enemigos se cubrieron con los brazos. Aprovechando eso, el tigre aterrizó frente a Jack, y le dio tal patada en el mentón que lo lanzó al aire, pero lo agarró rápidamente del pie y lo tiró con fuerza al piso, acortándole la respiración y haciendo sangrar su cabeza.
-¡TE ELIMINARÉ!- lo agarró del rostro y comenzó a electrocutarlo, haciéndolo gritar de dolor.
Raquel frunció el ceño y le disparó, pero el tigre volvió a bloquear la bala con su brazo de metal.
-¡DEJA DE INTERVERIR!- gruñó enfurecido Klauen, señalándola con su palma de metal, lanzando un rayo gris en su dirección.
-¡RAQUEL!- se asustó Jack.
La mujer frunció el ceño, y, a tiempo, logró esquivar el rayo, el cual terminó destrozando un poste de luz.
-¡Tienes buenos reflejos, humana!- gruñó enfadado Klauen, levantándose, sin soltar a Jack, quien agarró su brazo y comenzó a congelarlo, sorprendiéndolo- ¡MALDITO!- lanzó a la liebre contra una reja, provocando que se doblara con la fuerza del impacto- ¡Maldición! ¡Detesto con ganas que se meta alguien en un combate mío!- aseguró, mirando a Raquel, quien lo apuntaba, seria- ¡Y ESO VA PARA USTEDES!- giró y señaló rápidamente a Gumdramon, MidoriGumon y a V-mon, quienes se le acababan de abalanzar por detrás.
Los tres digimon se quedaron atónitos al ver que fueron descubiertos antes de atacar, y antes de poder esquivar, acababan de ser electrocutados con fuerza por el tigre, cayendo adoloridos a varios metros.
-M-Maldición…- gimió Gumdramon, con su cuerpo emanando vapor al igual que los dos dragones.
-Ustedes son los digimon del cazador, ¿no?- gruñó Klauen, sacudiendo su brazo, mirando despectivamente al pequeño digimon.
-S-Sí…- gruñó Gumdramon, apenas parándose- Y-Y no te perdonaré haber atacado a la familia de Tagiru, a Jack. ¡Vas a pagarla, gato!- aseguró, solo para recibir una patada con gran fuerza por parte del I.A, haciéndolo escupir sangre.
-¡Gumdramon!- se asustó MidoriGumon.
El pequeño digimon jadeó, temblando, con lágrimas de dolor recorriendo sus mejillas, sintiendo aun las secuelas del golpe recibido.
-Solo eres un niño pequeño- gruñó el tigre, agarrando al dragón del chamuscado chaleco- Un enano jugando a la guerra- apretó el trajo, electrocutando brevemente al digimon, haciéndolo gritar de dolor- ¿Verdad?-sonrió tenebrosamente, con sus ojos verdes brillando peligrosamente.
Gumdramon abrió los ojos, asustado, sintiendo como su mente jugaba en su contra, haciéndole sentir que, en realidad, estaba mirando a Gaiomon…. Al Gaiomon que casi lo mata a él, y al Rey en aquel risco del País Silvestre…
El miedo se apoderó de él al tener en frente a alguien que despedía la misma motivación que tenía en ese entonces Gaiomon… La motivación de matar, y disfrutar de ello…
"G-Gumdramon" gimió MidoriGumon, intentando levantarse, pero sus brazos no le respondieron.
-Un momento. Ustedes eran las sabandijas que Fang y Klinge debían derrotar- recordó Klauen, soltando a Gumdramon, quien cayó al piso, gimiendo de dolor, asustado-Acaso, ¿los derrotaron?-
-¡SÍ!- asintió descaradamente V-mon, descolocando a MidoriGumon.
-¡Idiota, no hables con el enemigo!-le gruñó el dragón verde oscuro, sin poder creer que se era tan bruto.
Klauen, al escuchar la noticia, apretó con fuerza sus colmillos, enfurecido.
-G-G…- gimió Gumdramon, y miró de reojo a Jack, asustado de que la liebre no se moviera.
Raquel, aprovechando la distracción del tigre, sacó una esfera de su cinturón y la lanzó contra el I.A, quien miró de reojo aquel objeto. Señaló con su dedo metálico la esfera, lanzando un rayo que destruyó el arma, creando tal explosión que provocó una gran onda que destrozó gran parte de la calle, llenando de humo la zona.
Después de unos momentos, corriendo en medio del humo de la explosión, Tagiru tosió, deteniéndose, mirando para todos lados, ignorando como colgaban de su cuello sus googles, ya que su frente tenía un pequeño parche a causa del golpe que había recibido antes, cubierto por su cabello rojo.
-¡GUMDRAMON!- llamó, algo asustado- ¡V-MON! ¡MIDO!- miró para todos lados, pero no recibió respuesta- ¡JAAAACK!- gritó con fuerza.
Estaba preocupado especialmente por la liebre, porque sabía, gracias a sus padres, en el aprieto en el que estaba él.
-¡CHICOS!- llamó, sin pensar que su voz también sería escuchada por el enemigo, quien, a varios metros del joven, movió sus orejas negras, para después sonreír tenebrosamente…
Jack frunció levemente el ceño, y abrió de a poco los ojos, mientras sus orejas se movían levemente al escuchar la voz de Tagiru.
-A-Ay…- se sentó sobre la doblada reja, adolorido- M-Mi cabeza- se limpió la frente con el dorso del brazo, para que así la sangre no se metiera en sus ojos- ¿T-Tagiru…?- intentó enfocar la vista entre todo ese humo, concentrando sus oídos en detectar el lugar de donde provenía la voz de su amigo- R-Rayos…- se levantó, sobándose el costado, pero se quedó quieto cuando sintió movimiento a unos metros frente a él.
En ese pequeño lapsus de tiempo, los ojos de Jack lograron ver, entre el humo, el pelaje de Klauen moviéndose… pero… ¿a dónde…?
-¡CHICOS! ¡¿DÓNDE ESTÁN?!-volvió a escuchar a Tagiru.
Jack abrió los ojos, horrorizado, entendiendo a dónde iba el I.A.
"¡MALDICIÓN!" la liebre comenzó a perseguir al tigre entre el humo.
Klauen, notando que alguien lo seguía, tal vez dándose cuenta de sus intenciones, sonrió de lado y activó el sistema de velocidad, aumentando su paso, desapareciendo en un rayo gris.
-¡L-Lo hizo de nuevo!- se dio cuenta Jack, enojado.
No iba a poder alcanzarlo… Era casi imposible alcanzar la velocidad del Rapid System. Uno podía llegar a esquivarlo, pero seguir un rayo…
Sus orejas se movieron al volver a escuchar a Tagiru llamando.
Apretó sus dientes, enfurecido… Si no alcanzaba a Klauen, Tagiru iba…
De nuevo él iba… él iba a presenciar una muerte… Una muerte humana…
Cerró los ojos con fuerza, enfurecido al recordar la muerte de los humanos que fueron prácticamente sus padres… Las muertes de Félix Wolf y Aonuma Hinata.
Sabía que, en aquella época, él no pudo hacer nada para evitar esas muertes, pero, aun así, siempre le carcomía el no haber podido hacer nada. De quedarse ahí, sentado tras esas colinas, presenciando la ejecución junto a Samanta, quien, al final, se vería afectada por completo ante el trauma…
Se culpaba porque Samanta ya no fuera aquella hermana tan inocente… Esa joven llena de sonrisas… Quien también estuvo al borde de la muerte cuando se enfrentó a Salamandra en el cuerpo de Shoutmon…
Esa vez, tampoco pudo hacer nada… Ni tampoco cuando fueron a rescatar a aquellos niños… ¡Él había dejado que secuestraran a Tagiru, y que lastimaran a Kokoromon…! ¡Tampoco fue capaz de hacer algo útil para salvar a Sky o a la V-mon del virus solitario!
Apretó sus dientes, abriendo sus ojos celestes, que habían tomado una tonalidad pura, mientras su ojos cambiaban a un color verde…
-¡CHICOS! ¡PAREZCO LOCO GRITANDO ASÍIIIIIII!-pataleó ya enfadado Tagiru, puesto que nadie le respondía- ¡GUMDRAMOOOOON! ¡JAAAAAAAAAAAAAAAAACK!-
-¿T-Tagiru…?- detuvo su pataleta al escuchar, a lo lejos, la voz de su compañero.
-¡AH! ¡Gumdramon!- se alivió, y comenzó a dirigirse hacia esa dirección, pero se quedó quieto al sentir aparecer a alguien detrás de él.
El joven abrió los ojos, sorprendido, y, al momento en que miró para atrás, Klauen, rodeado del aura gris que provenía de su brazo metálico, levantó sus garras, dispuesto a despedazar a Tagiru, quien, del miedo, se cubrió con los brazos y cerró con fuerza los ojos.
-¡MUERE…!- el tigre sacudió su brazo, pero, en vez de herir al humano, hirió el brazo de Jack, quien acababa de aparecer frente a Tagiru, bloqueando el ataque con sus brazos, siendo tanta la potencia del choque que el humo se disipó a causa de la ráfaga provocada.
Al disiparse el humo, fueron visibles no solo Gumdramon, V-mon, MidoriGumon y Raquel, a unos metros, sino también el estado deplorable de aquella calle.
-¡Gha!- Tagiru rodó un poco a causa de la ráfaga.
-¡T-Tagiru!- gimió Gumdramon, pero, como los demás, se quedó sorprendido con lo que veía.
-¡J-Jack!-Tagiru levantó la mirada, sorprendido, y fue ahí que se dio cuenta… que la liebre era rodeado de aura gris, la cual se diferenciaba del aura de Klauen porque la suya despedía electricidad al piso- ¿E-Es…?- abrió los ojos, sin habla.
-I-Imposible…- murmuró sorprendido Klauen, dando un salto para tomar distancia, a lo que Jack bajó los brazos, con la cabeza gacha- ¡S-SE SUPONE QUE EL ÚNICO SER QUE TIENE LOS TRES SISTEMAS ES EL MALDITO DE ZODIACO!- rugió, enfurecido, mientras la liebre se quitaba la chaqueta rota, quedando con la polera azul sin mangas que traía debajo- ¡YO LOGRÉ SUPERARLO GRACIAS A ESTO!-mostró su brazo de metal, el origen de su Rapid System- ¡¿CÓMO DEMONIOS LO… LO LOGRASTE…?!- exigió saber, enfurecido y asustado.
-¿E-Entonces…?- murmuró Tagiru, observando el aura gris electrificada que rodeaba a Jack, quien jadeaba- S-Sí es… ¿Rapid System…?- a pesar de la sorpresa, no pudo evitar que una sonrisa cruzara su rostro- Lo sabía, Jack. ¡Eres genial!- aseguró con un hilo de voz.
Jack jadeó, tambaleándose un poco, tomando la atención de Tagiru y Klauen.
-¿C-Cómo rayos… quieres que conteste todo eso…?- jadeó Jack, limpiándose sudor del mentón- Y una cosa…- miró con sus ojos verde puro al tigre, quien retrocedió un paso- El único que puede insultar a ese intento de padre soy yo- le aseguró- Pero… Pero si quieres una respuesta… Creo que es por eso…- frunció el ceño, con sus ojos brillando peligrosamente- Porque soy hijo de ese tipo-
En las calles de la ciudad ocurría el enfrentamiento entre DarkKnightmon contra Lilithmon, en medio de aquel campo desolador a causa de sus técnicas, lo que instigó a que los edificios habitados que no habían sido victima de la destrucción fueran evacuados a zonas distantes. …
Topacio, observando todo desde el departamento dañado de Yuu, frunció el ceño, aun recuperándose de la técnica de Damemon…
-Tsch… No pensé que Lilithmon no pudiera siquiera concentrarse por su venganza- murmuró molesta, hasta notar que los siete Semi-Digitales, que estaban conectados a un aparato en su mano con los que intentaba repararlos, comenzaban, de a poco, a incorporarse- Al fin se reprogramaron- murmuró, acercándose a uno, pero se detuvo de inmediato…
Los Semi-Digitales estaban desarrollando… ¿ojos…?
Efectivamente, de sus rostros morados sin gracia, emergía, de a poco… ojos…
La peliceleste abrió los ojos, sorprendida…
Por afectar su sistema olfativo para el rastreo, ella se había visto obligada a resetearlos en lo mínimo para que continuaran con la misión… Pero, al parecer… el reseteo fue más allá de lo que esperaba… o la voluntad de esos siete digimon aún se encontraba latente en sus nuevas formas, aferrándose a lo que fuera para regresar…
Ellos mismos… ¿estaban evolucionando…?
*: sipi, se armó la gorda bastante ostentosa^^' Siendo honesta, si fuera posible a mí también me gustaría bloquear mi memoria como Yuu [ya sabes, cosas que dan miedito^^']
Sobre Luke… Sé que él fue cruel, pero, tomando en cuenta que ni él mismo entiende sus emociones, es muuuy poco posible que considere las de las demás- -'
¡Espero te haya gustado el cap:)!
*takedigi: exactamente, estamos frente a la guerra. Me alegra que te divirtieras con Kuro y Blastmon [ese dúo me agrada, y con Misty de por medio lo hace más tierno :)]¡Ojalá que este cap te haya entusiasmado^^!
: Bueno, ya viste como ha estado Taiki en este cap. El hecho de que su padre fuera herido lo ha dejado algo "schokeado", por lo que no puede concentrarse en el combate sin darse cuenta de lo cercana que es "la muerte", especialmente si esta se acerca a un amigo o un inocente.
Con respecto con Kai, Taiki se quedó prácticamente sin habla, ya que el Xros Heart consideraba a Kai, no un amigo [es que Tagiru, Gumdramon y Shoutmon aún están rencorosos por lo que le hizo a Kokoromon], sino como un aliado, así que verlo como enemigo, y el hecho de haber protegido a Red Vagimon… Le dejó mucho que pensar a Taiki.
: veo que las escenas del cap anterior te entusiasmaron bastante^^. ¡Espero haberte dado la misma sensación con este cap! Y, obviamente, que te hayas reído un poquito^^'
Siendo honesta, no he estado pendiente de alguna noticia con respecto a la PSU, pero tienes mis condolencias si la sufres- -' ¡Pero ya comenzó el Segundo Semestre, así que dalo con todo !
-¡¿CÓMO QUE "QUERIDA OREJITAS?!- exclamaba enfurecido Gaiomon, aplastando las flores.
-Vamos, vamos. Si en este cap has sido todo un caballero en brillante armadura al ir a rescatar a Sky¬v¬-
-¡TÚ CIERRA LA BOCAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-
[realmente es como la versión digimon de Kurama- -']
-.
*ShadowWriter : como has dicho en el cap anterior, tanto el Proyecto y la Organización han hecho su movimiento, lo cual afecta al Xros Heart y Jäger tanto para bien [Raquel ayudando a Jack], como para mal [Ryan- -']
Antes que nada, me disculpo sinceramente por todo este tiempo inactiva, pero en mi defensa les recuerdo que la U me quitó mucho time- -'. Lo lamento mucho.
En fin, escribiré esto corto porque tengo mucho sueñito, así que solo espero que hayan disfrutado de este cap [uno de los más largos^^'] y pido que estén pendientes a mi blog, que durante la semana subiré algunos dibujos en los que he trabajado, para que los vean [estoy de vacaciones tres semanas desde hoy, así que tengo suficiente time para subir un cap de mi fic de Naruto, dibujar, y subir el próximo cap de esta historia^^]
Bueno, con todo dicho:
¡Gracias por la paciencia, espero les gustara el cap, y no olviden comentar :)!
Pd: perdonen cualquier error ortográfico, pero son como las 2:30 am y los ojos me pesaaaan - -' [sorry]
¡Nos leemos XD!
