Lo que me es importante…

El paso que quiero dar…

Mundo Digital

País en las Nubes.


Aquel país digital diseñado para aquellos digimon que surcaban el cielo con sus alas, consistía en un cielo sin comienzo ni fin. Las enormes nubes que la decoraban tomaban los diferentes colores del arcoíris, cambiando cada cierto tiempo, y, cuando se acercaba un mal clima, tomaban un color negro carbón.

El terreno para los habitantes eran las mismas nubes. A pesar de su contextura y diversidad, eran en realidad un elemento lo suficientemente firme para permitir que una enorme estructura se irguiera encima de ella sin siquiera deformarse o deshacerse.

Por esa razón para cada nube había un edificio en concreto según el tipo:

Para las cúmulus, aquellas nubes pequeñas y de aspecto esponjoso, se edificaban los hogares para los habitantes, y, si estas nubes eran más grandes, se construían edificios importantes, como de trabajo o la oficina de la policía de la zona.

En cambio, para las nimbus, las enormes nubes que podían claramente opacar aquello que estuviese debajo suyo, se construía encima de ellas algunos parques, o las ferias de entretención o venta.


En una zona alejada del pueblo del País en las Nubes, MetalGreymon volaba con rapidez, persiguiendo a un grupo de Bucchiemon, quienes trataban de alejarse de él.

-¡MetalGreymon! ¡No los dejes escapar!- le ordenó Kiriha, encima del digimon, quien gruñó, de acuerdo.

-¡Aléjense!- les gritó un Bucchiemon, lanzando bolas de fuego hacia el Ministro, quien, con un movimiento de su brazo, deshizo la técnica, asustándolo.

-¡NO ME SUBESTIMEN!- gruñó MetalGreymon- ¡Giga Destroyer!- disparó sus cañones hacia los digimon hada, que no lograron esquivarlos, recibiéndolos de lleno y cayendo a una pequeña nube, totalmente chamuscados y sin poder moverse.

-Buen trabajo- elogió Kiriha- ¡Gargoleymon! ¡Captúrenlos!- les ordenó a un grupo de Gargoleymon que los seguían.

-¡Sí!-asintieron los digimon alados, bajando de inmediato a arrestar a los Bucchiemon.

-Kiriha, ¿quedan más?- le preguntó MetalGreymon.

-Tal parece que no- murmuró el rubio, mirando los alrededores, serio.

-¡Kiriha-kun!- escucharon, y miraron a Slayerdramon acercarse- Veo que lograron capturar a los que quedaban- miró serio a los Gargoleymon hacer su trabajo.

-Entonces son todos- sentenció Kiriha.

-¿Qué pasa? ¿Acaso pensaste que necesitaría tu ayuda? No subestimes a un Ministro- le mencionó MetalGreymon al dragón plateado, que frunció el ceño.

-D'arcmon llama- informó Slayerdramon, tomando la atención de Kiriha- Logró sacar información de los Bucchiemon que capturamos al principio-

-Grr, si hablamos de ella…- gruñó por lo bajo MetalGreymon, hasta que su compañero posó su mano en su nuca, tomando su atención.

-Entendido. Iremos de inmediato- aseguró Kiriha, sin mirar al dinosaurio, quien comprendió que el gesto de su compañero significaba que no quería un comentario delatador.

Slayerdramon asintió, y emprendió el viaje de regreso junto a ellos, y los Gargoleymon que llevaban amarrados a los chamuscados Bucchiemon.


Llegaron a una nube en donde estaban amarrados al menos unos veinte Bucchiemon, vigilados por algunos Solarmon y Gargoleymon.

Había un Bucchiemon en particular, separado de los demás, que estaba tirado en el piso, totalmente pálido, frente a Shakkoumon, Lucemon, GuardiAngemon, Tailmon, y a Samanta… quien, por alguna razón, llevaba puesto un disfraz de D'arcmon, ocultando a Colgante debajo de la bufanda roja del traje.

Tailmon miró de reojo a Samanta, seria, para después ver, como los demás, a Slayerdramon, MetalGreymon y los demás aterrizar.

-¡Los Bucchiemon capturados!- informó un Gargoleymon.

-¡Buen trabajo!- el Gargoleymon Jefe, quien llevaba una gabardina, lentes negros y una linterna policial en la cabeza, hizo una pose, satisfecho.

-¿Qué información lograron sacarles?- Kiriha se bajó de MetalGreymon, acercándose con él y Slayerdramon al grupo.

-D'arcmon-san logró hacer que nos dijeran las zonas en donde se abren portales al Digiquartz cada cierto tiempo, en donde lanzan a los digimon que capturan- le informó Lucemon, señalando a Samanta, quien permanecía seria y en silencio.

-En donde llegan a las manos del Proyecto Iluminati, ¿verdad?- gruñó enojado MetalGreymon, mirando amenazadoramente a los Bucchiemon amarrados, que se sobresaltaron, asustados.

-Efectivamente- asintió GuardiAngemon, serio.

-Aun así, ¿por qué llegaron a tal extremo? ¿Por qué traicionarnos?- se preguntó Shakkoumon, preocupado y serio, a lo que Lucemon frunció el ceño, igual de nervioso que él.

-…- Samanta frunció el ceño, manteniéndose en silencio, gesto el cual fue notado por Kiriha y Slayerdramon.

-¡Aun así, estamos muy contentos de que D'arcmon-san nos haya ayudado!- aseguró el Gargoleymon Jefe, acercándose, tomando la atención de Tailmon- Esa manera de sacar información de alguien sin siquiera servir un plato de katsudon fue algo aterradora pero impresionante…- pero no pudo terminar de hablar, porque Samanta lo miró de reojo, sobresaltándolo.

-Cierra la boca, basura. O te borraré- aseguró Samanta, de manera tan fría que Gargoleymon se quedó de piedra.

-… Sí, lo siento- el digimon se acurrucó en el piso, deprimido, sobresaltando a sus tropas, y que Lucemon, Shakkoumon, GuardiAngemon y MetalGreymon lo miraran con una gota en la cabeza.

-Sería conveniente que dejaras de amenazar a las tropas aliadas- le señaló Kiriha a Samanta, serio, a lo que ella miró para otro lado, sin ganas de contestarle a su primo.

Slayerdramon suspiró, pidiendo paciencia, hasta que Apollomon aterrizó cerca, acompañado del Piximon soldado que lo había ido a buscar.

-Parece ser que llegué tarde- mencionó el Ministro, acercándose al grupo.

-No necesitábamos la artillería pesada. Ellos son solo piezas del puzzle- le aseguró Kiriha, mirando a los digimon capturados.

-…- Apollomon miró a los digimon que traicionaron a su país, quienes miraron el piso, sin decir nada.

-Son muchos, ¿verdad?- le mencionó MetalGreymon, haciéndolo fruncir el ceño.

-… Sí…-confesó Apollomon, cerrando los ojos.

-Y lo peor que el número de bases encontradas ha aumentado- les informó Slayerdramon- El otro día encontramos a aquellos Apemon en el País del Fuego, y a esos Nohemon en el País en las Sombras…- negó con la cabeza, serio.

-Van en aumento…- murmuró preocupado Apollomon- Todos aquellos grupos de digimon que secuestran a los suyos para el Proyecto Iluminati…- miró nuevamente a los Bucchiemon, quienes esquivaron su mirada, nerviosos.

-… N-No l-lo entendería…- murmuró uno de los prisioneros, muy nervioso.

-Si hay una razón para semejante traición, ¿por qué no la dicen y dejan de guardársela para ustedes?- le preguntó Tailmon, frunciendo el ceño.

-¡¿CÓMO SI USTEDES PUDIERAN ENTENDERLO?!-le gritó el Bucchiemon, hasta que Samanta le dio tal patada en el rostro que cayó a varios metros, asustando a Shakkoumon, Lucemon, GuardiAngemon, los Gargoleymon y los Solarmon.

-Perdona, pero no quiero entender el pensamiento de la basura- aseguró la joven, seria.

Kiriha frunció el ceño al igual que Slayerdramon. Tailmon miró seria a Samanta, sin decir nada.

-¡D'arcmon-san, eso no fue necesario!- le aseguró GuardiAngemon, mientras Lucemon asentía, de acuerdo, pero algo nervioso.

-A pesar de lo que han hecho, siguen siendo digimon bajo mi cuidado- le informó Apollomon, acercándose a ella, mientras unos Solarmon ayudaban al lastimado digimon hada a sentarse.

-En efecto. Eres el responsable de ellos y aun así no viste lo que estaba en frente de tus narices- lo miró seria Samanta- No hiciste el censo correspondiente para saber si todos los digimon en tu país estaban aquí, ni averiguaste si todos los que desaparecieron habían ido por accidente al Digiquartz. Tú y el resto de los Ministros cometieron el mismo error que su queridísimo Rey- miró al Bucchiemon al que golpeó, que la miró asustado- Confiaron demasiado en su gente, esperando que con la paz todo fuera bueno…- bufó, fastidiada.

-…- Apollomon la miró, serio-… Soy consciente de mi negligencia. Todos los Ministros nos dimos cuenta de nuestro error cuando Kiriha-kun, Nene-kun, y el resto de sus amigos nos informaron hace unas semanas de la situación que vive ahora el Xros Heart en el Mundo Humano-

-Información que nunca obtuvieron porque jamás se comunicaron con el Rey- murmuró Samanta, seria.

-Tratamos de comunicarnos con él, pero no pudimos establecer contacto. Fue por eso que mandé al Digiquartz a Spadamon, Lunamon y V-mon, con la esperanza de que pudieran encontrarlo- le recordó Apollomon, haciendo que los Gargoleymon no pudieran evitar cruzar miradas, en silencio.

-Tsch, como si fueras a convencerme de tu no-negligencia de esa forma- sentenció la joven, frunciendo el ceño.

-Suficiente, D'arcmon- habló Slayerdramon, haciendo que su compañera lo mirara de reojo.

-… Comprendido- asintió Samanta- Perdona, Apollomon- miró al Ministro- Pero no puedo evitar que la situación actual me haga más sarcástica de lo usual-

-Está bien, lo entiendo- sonrió Apollomon- Aunque, para ser una digimon alada, eres bastante… diferente- admitió, haciéndola bufar.

-Es más demoniaca- murmuró MetalGreymon, recibiendo un pisotón por parte de Slayerdramon, a lo que comenzó a gruñirle, enojado.

-En todo caso, Shakkoumon, GuardiAngemon, asegúrense que todos ellos sean llevados a la prisión. Después confirmaremos la información que D'arcmon nos ha conseguido- les dijo Kiriha al digimon metálico y al digimon angelical.

-A la orden- asintió GuardiAngemon, y junto a Shakkoumon, comenzó a guiar a varios de los soldados, quienes agarraron a los Bucchiemon y se los llevaron volando.

-¿Qué harán ahora?- les preguntó Lucemon.

-Reunión con los demás Ministros. Al parecer Nene y su grupo encontraron pistas de otra base de este tipo en el País Desértico- le dijo Kiriha.

-¿Partirán ahora?- Lucemon miró al Ministro de su país, quien asintió.

-Aun así, Lucemon, quiero que nos acompañes. Fuiste parte importante en esta operación y tal vez necesitemos a un enano que pueda volar tan rápido sin ser notado- señaló MetalGreymon, a lo que el digimon alado asintió, sin saber si sentirse halagado o no.

-…- Samanta frunció el ceño y comenzó a caminar.

-¿A dónde vas?- la miró de reojo Tailmon.

-Al Puente Digital hacia el País Real- murmuró la joven.

-¡Entonces permítanos guiarla…!- le pidió el Gargoleymon Jefe, pero Samanta lo agarró del brazo, y lo lanzó contra sus tropas, haciendo que chocara fuertemente contra ellas y rodaran tanto que casi caen de la nube.

-Piérdete, basura-murmuró Samanta, antes de dar un salto y aterrizar en otra nube, seria.

-¿P-Por qué… nos trata así…?- lloriquearon los Gargoleymon, mientras Lucemon le daba palmadas al Jefe.

Slayerdramon suspiró, y siguió a Samanta al igual que Tailmon, mientras MetalGreymon se agachaba para que Kiriha se subiera a su espalda, aunque el rubio vio irse a su prima frunciendo el ceño, serio.

-Dijiste que actuarías como D'arcmon lo haría, pero aparentas ser más una digimon oscura que una angelical- le mencionó Slayerdramon a Samanta, volando cerca de ella, mientras la joven saltaba entre las nubes acompañada de Tailmon.

-Y yo pensaba, después de que me cazaste, que eras más lógica, pero veo que actúas muy emocional. ¿Tanto odias a los digimon que viven de manera pacífica?- le preguntó la gata digital, seria.

-…- la joven frunció el ceño, agachando la mirada, sin detenerse.

-… ¿Samanta?- la llamó Slayerdramon, comenzando a preocuparse.

-Lo siento, Slayer- murmuró Samanta, tomando su atención- No debería distraerme de esta forma... Estamos en una situación delicada tratando de capturar a los digimon que trabajan con el Proyecto, pero, aun así…- frunció el ceño, seria.

-Algo te impide trabajar bien, ¿no?- sugirió Tailmon, seria.

-…- Samanta cerró los ojos, dándole la razón en silencio.

-¿Son los Gargoleymon?- le preguntó Slayerdramon- Cada vez que hay uno cerca, actúas de manera agresiva y te enojas más rápido- le hizo notar, haciéndola abrir un poco los ojos- ¿No confías en ellos?-

-… En lo absoluto- sentenció Samanta, seria.

-¿Crees que también están con tus enemigos?- le preguntó Tailmon, pero la joven negó, extrañándola al igual que al dragón.

-Tal vez ustedes no se dan cuenta… Los digimon no tienen muy buena vista, por así decirlo. Con un disfraz hecho de material digital, puedo aparentar ser una digimon sin que los demás digimon noten la diferencia, tal cual lo hizo Nene en las Xros Wars-les recordó Samanta, seria, sin mirarlos- Y es por ese tipo de cosas, que sé que incluso tú, Slayerdramon, no te das cuenta de formas y aspectos similares que yo sí puedo percatarme-sentenció.

-… ¿Y podrías decírmelo…?- le pidió Slayerdramon, serio- Veo que, sea lo que sea que te hayas dado cuenta, te afectó-

-… No me afectó, me enfureció- aseguró Samanta, frunciendo el ceño- Odio a los cobardes- sentenció, aumentando la velocidad de sus saltos, a lo que el dragón y la gata intercambiaron miradas, para después seguir a la joven.

"Aunque no soy nadie para juzgarlos, Gargoleymon… Soy consciente que tienen sus razones…" Samanta frunció el ceño, apretando sus puños "Aun así… No puedo verlos con buenos ojos… A pesar de todo… Para mí, son cobardes" sentenció, tapándose el mentón con parte de la bufanda, sintiendo un poco de frío a causa de las nubes.


-Levántate, SkullKnightmon-

El caballero blanco frunció levemente el ceño, sintiendo una silueta a su lado, sabiendo que pertenecía a DeadlyAxemon.

-Vamos, no te quedes más tiempo ahí- volvió a escuchar, por lo que abrió los ojos, y se sentó en el césped, sin extrañarse en encontrarse en ese escenario- Ahora, levántate. El entrenamiento aún no ha terminado-sintió a alguien caminar hacia él.

-Lo sé muy bien, pero me gusta relajarme en estos sitios, Kisakimon-sama- aseguró el joven caballero blanco, mirando de reojo a la mujer digimon, que se detuvo a su lado, sonriendo levemente.

-Tienes razón…- sonrió Kisakimon, y observó el horizonte, pudiendo apreciar el cielo compuesto de diferentes datas, los cuales daban la impresión de una aurora digital- Nuestro mundo es hermoso, ¿verdad?-

-Yo solo quiero tranquilidad- aseguró SkullKnightmon, acariciando la cabeza de DeadlyAxemon, quien cerró los ojos- Y si es necesario, creo que incluso iría a tomar una siesta en la oficina de Nii-sama-

-Mi marido puede llegar a tener desordenada su oficina, pero eso es porque está trabajando en un proyecto-le informó la Dukemon, poniendo las manos en sus caderas, algo ofendida.

-Él siempre ha estado ocupado- aseguró SkullKnightmon, levantándose, mirando el tranquilo horizonte.

Su comentario preocupó un poco a Kisakimon, mientras DeadlyAxemon miró curioso a su compañero, quien volvió a acariciarle la cabeza.

-Omegamon tiene muchas responsabilidades, al igual que Bagramon y tú- le recordó la mujer digimon, poniendo su mano en el hombro del joven, quien la miró-Es solo que eres demasiado joven para darte cuenta de eso- aseguró, sonriendo.

-¿Y de qué soy responsable?- le preguntó SkullKnightmon, preocupado- ¿A qué me tengo que centrar?-

-… Omegamon ama nuestro mundo- le sonrió Kisakimon, extrañándolo- Es por eso que él formó la Orden Digital, SkullKnightmon, porque quería protegernos a nosotros, los digimon… Bagramon también desea protegernos, y por eso está formando su propia Orden. ¿Y tú, SkullKnightmon?- le sonrió maternalmente- ¿Qué quieres proteger? ¿Para quién o qué quieres volverte tan fuerte?-

-Yo…- el joven caballero miró a DeadlyAxemon, extrañándolo, y después a Kisakimon-… Son solo pocas cosas…- admitió, avergonzado, mirando para otro lado, y se avergonzó más cuando la mujer sonrió enternecida.

-Yo también quiero protegerte, SkullKnightmon- le aseguró Kisakimon, haciendo que bajara la cabeza, avergonzado- Te conozco desde que estabas en etapa Baby… Je, eres prácticamente como mi hermanito- sonrió, y se extraño cuando el caballero ladeó la cabeza, incomodo.

-… Pues… yo la veo…- murmuró SkullKnightmon- No como hermana… Sino… como ma…- pero se avergonzó y se tapó el rostro con una mano, fastidiado de que su cabeza echara tanto vapor.

-¿Madre?- parpadeó Kisakimon, sobresaltando al caballero- ¡Pero si eso ya lo sé!- le sonrió, extrañándolo- Cuando eras más pequeño, me decías "Mami, mami". Eras tan tierno a esa edad- aseguró, avergonzándolo, y más cuando DeadlyAxemon se rió por lo bajo- Eres como Vormundmon- admitió, rascándose la mejilla- Ambos son mis estudiantes, así que me gustaría que mejor me vieran como maestra- confesó, algo enternecida pero al mismo tiempo incomoda.

Al escuchar el nombre de Vormundmon, SkullKnightmon soltó un bufido, ofendido, extrañando a la mujer.

-Deja de ser tan celoso. También merezco tener más de un estudiante- lo quedó mirando Kisakimon, sonriendo algo divertida, avergonzando al caballero.

-¡N-No estoy celoso…!- aseguró SkullKnightmon.

-Vamos, pónmelo más fácil…- suspiró Kisakimon, con una gota en la cabeza- Se llevan tan mal que he tenido que empezar a entrenarlos por separado-

-Él ni siquiera es un caballero- murmuró el joven digimon.

-Somos de la misma raza, así que está la posibilidad de que tenga mi misma línea evolutiva… Solo que masculina- le recordó Kisakimon- Y tú, que eres un caballero, aun te falta entrenamiento- sentenció.

-Mph- SkullKnightmon miró para otro lado.

-Vamos…- suspiró Kisakimon, hasta notar que alguien se acercaba, por lo que miró a esa dirección, para ver, caminando a lo lejos, a un digimon samurái- ¿Tactimon?- se extrañó.

-Mm…- SkullKnightmon frunció el ceño- Parece que nuevamente le pedirá un combate amistoso- murmuró, serio- O sea, volverá a perder- sentenció, haciendo que DeadlyAxemon asintiera.

-Desde que me vio entrenando con Vormundmon me pide estos combates…- negó la mujer- Admiro su valentía, su fuerza y estrategia, pero no su… machismo- aseguró.

-Tactimon no es machista, solo que le sorprende que una mujer tenga tanto poder y poca duda al momento de pelear- aseguró el joven caballero.

-Eso es machismo- lo quedó mirando Kisakimon.

-Espero no interrumpir vuestra plática- aseguró Tactimon, llegando hacia ellos- Kisakimon, sabes a lo que vine, ¿verdad?-

-¿A perder?- murmuró por lo bajo SkullKnightmon, hasta que Kisakimon le diera un tirón de mejilla.

-Soy consciente de que quieres que, en vez de tener un enfrentamiento amistoso, tengamos uno muy cercano al real- aseguró la mujer digimon, mirando seria al samurái, pero sin soltar la mejilla del joven digimon- Pero preferiría no poner nuestras vidas en riesgo solo para esclarecer quien es más fuerte-

-Nunca he usado la totalidad de mi poder en un combate- aseguró Tactimon- Sé que no estoy a la altura de Bagramon-sama, o tu esposo, Omegamon, pero tu poder me intriga- admitió, haciéndola fruncir el ceño- Ocultas tu poder- le señaló, serio.

-Solo utilizo el poder que deba ocupar- contradijo Kisakimon- Y quien oculta su poder, eres tú, llegando a encadenar tu espada…-

-Pasé por un arduo entrenamiento en la Zona Oscura- le recordó el samurái, haciendo aparecer su espada, mostrando las cadenas que la sujetaban a su funda, las cuales tomaron el interés de SkullKnightmon, a quien Kisakimon aún no soltaba- Pero mi arma obtuvo tal poder que Bagramon-sama tuvo que sellarla… ¿Y a ti? ¿Quién sella tu poder?-la miró, serio.

-Peleo cuando tengo que proteger algo- aseguró seria Kisakimon, dando por terminado el asunto y soltando al joven caballero, quien se sobó la mejilla.

-Y yo peleo para mostrar mi fuerza y valía, especialmente con digimon fuertes. Kisakimon, quiero enfrentarme a ti-le aseguró serio Tactimon, dando un paso al frente, haciendo retroceder a SkullKnightmon y a DeadlyAxemon, pero la mujer digimon frunció el ceño, sin mostrarse intimidada.

-Eres fuerte, Tactimon. Inteligente, poderoso y astuto, pero tu soberbia a veces nubla tu juicio- aseguró seria Kisakimon- No pelearé contra ti en un combate real. Si quieres que alguna vez tu espada y mi lanza choquen, será cuando el tiempo lo diga-sentenció- Skull, Deadly, nos vamos- les dijo a los dos digimon, comenzando a caminar.

-E-Entendido- asintió SkullKnightmon, comenzando a seguirla, pero, por unos momentos, miró a Tactimon, quien lo miró de reojo, pero aun así se quedó en el mismo sitio, viéndolos irse.

Mientras se alejaban, el joven caballero miraba a su maestra, quien no parecía enojada, sino calmada y pensativa.

-¿Por qué no pelea un combate real contra él?- le preguntó, tomando su atención- Sé que es poderosa, Kisakimon-sama-aseguró sin dudar.

-Ser fuerte es bueno, pero jactarse de eso, o querer dañar a otros, es el camino equivocado de la fortaleza- le dijo Kisakimon, sonriendo levemente- Pelear por competencia es un camino para superarse, y al otro, pero hacerlo de manera de querer probar tu poder de manera destructiva…- negó con la cabeza, preocupada.

-…- SkullKnightmon la miró, preocupado- ¿Y si se enfrentan en un torneo? Creo que Nii-sama quiere hacer uno- recordó.

-Sí, pero yo no participaré- sonrió Kisakimon, mirándolo- Tu lo harás-

-¡¿EH?!- el caballero la quedó mirando, atónito, mientras DeadlyAxemon abría la boca, sorprendido- ¡¿Yo?!-

-Si bien te falta entrenamiento, tu habilidad con la lanza me deja impresionada- le sonrió Kisakimon, sonrojándolo- Estoy segura que tus hermanos se enorgullecerían al verte combatir-aseguró.

-…- el joven caballero miró hacia abajo, avergonzado- Si es que no se ponen a pelear entre ellos- murmuró, preocupando a la mujer digimon- ¿Por qué Nii-sama y Nii-san han estado tan… distanciados?-

-…- Kisakimon se detuvo, lo cual su aprendiz y su compañero imitaron-… No es que estén distanciados… Es solo que están teniendo… diferentes opiniones-

-¿Respecto a qué?- le preguntó SkullKnightmon, sin poder ocultar su curiosidad, a lo que la mujer le acarició la cabeza, avergonzándolo un poco.

-A muchos temas… Yo solo sé un poco… Tal vez, pronto, tú también los comprendas- le sonrió la digimon.

-… ¿Tiene que ver con… con Alphamon?- murmuró el caballero, preocupado y serio.

-Llámalo "padre"- le pidió Kisakimon, preocupada, pero el joven miró para otro lado, indicando nuevamente que jamás vería a aquel digimon como una figura paterna. Suspiró, y le acarició la cabeza.

SkullKnightmon entrecerró los ojos, y decidió mirar de reojo para atrás, para ver, a lo lejos, que Tactimon se había sentado en el césped, comenzando a meditar…

-… Kisakimon-sama- la llamó, extrañándola- ¿No será que Tactimon se siente atraído por usted?- sugirió.

-¡¿AH?!- lo quedó mirando la mujer- ¡SkullKnightmon, piensa antes de hablar!- exigió, a lo que él se rascó la mejilla, sonriendo incómodo.

DeadlyAxemon ladeó la cabeza, curioso…


SkullKnightmon frunció el ceño, y de a poco, abrió sus cansados ojos, para ver el cielo nocturno de Digimon Land.

Al parecer, estaba recostado en el prado de una de las arboleadas del parque digital.

No recordaba muy bien lo que había pasado… Apenas y recordaba que habían llegado a aquel lugar, pero después sus heridas y el cansancio pudieron con él y todo se había vuelto negro…

Miró a su lado, para ver a DeadlyAxemon durmiendo, con sus heridas vendadas. Cerca de su compañero, apoyados en una roca, estaban Yuu, Damemon y Kokoromon, donde el digimon blanco tenía vendado los brazos y tenía un parche en la mejilla, y el joven tenía vendado el brazo. Los tres estaban dormidos, cubiertos por una sábana gris, aunque la V-mon tenía puesto en los hombros cierta chaqueta roja que reconoció. Detrás de ellos dormían SuperStarmon, Octomon y RoockChessmon.

-… Despertaste- escuchó.

Frunció el ceño, y miró al frente, para ver, sentado en una roca, cruzado de brazos y piernas, a Shoutmon, quien solo tenía un vendaje en el brazo.

-… ¿Qué es lo que ha pasado?- murmuró el caballero, sentándose con cuidado, notando que tenía vendado un brazo y el tórax. Frunció el ceño, y tocó el vendaje en su costado, consciente que él mismo se había extraído esa parte durante su combate contra Lilithmon.

-…- Shoutmon frunció el ceño, pero cerró los ojos, respirando hondo- Han pasado muchas cosas… Luke nos trajo a todos a Digimon Land como una retirada, y cuando digo a todos es que a todos- aseguró, serio- Nos transportó a nosotros, los digimon, a los cazadores, y a los civiles que estaban cerca de nuestro radio-

-Una hazaña digna de alguien como él- aseguró SkullKnightmon, hasta notar que el dragón apretó un poco los puños- ¿Qué fue exactamente lo que pasó?-

-… Jack, eso pasó- murmuró Shoutmon, preocupado- Al parecer usó su sistema para… para congelar el tiempo en la ciudad de Taiki, o algo así ha dicho Yuno-san- explicó, sorprendiendo al caballero- Ahora está inconsciente, al igual que Gumdramon-

-… Él también se descontroló, ¿no?- le preguntó el caballero, a lo que el dragón frunció el ceño, enojado por ese comentario.

-Ninguno de los dos tiene la culpa de lo que pasó- aseguró Shoutmon, serio-Los digimon encargados de este lugar nos brindaron ayuda. Shouta logró dibujar los implementos necesarios para que los humanos y los digimon heridos se recuperen. Incluso dibujó carpas y sacos de dormir… Pero el problema son los xros loader…-

-Tienen un virus, ¿verdad?- murmuró SkullKnightmon, poniendo su mano en su pecho.

-Sí, y parece que a ti y a DeadlyAxemon aún les afecta el troyano- señaló Shoutmon.

-En parte… Pero puedo moverme ahora-admitió el caballero, mirando su mano, y se extrañó cuando el dragón bufó levemente.

-Agradécele a ella- Shoutmon miró a Kokoromon, quien se acurrucó un poco más, sin despertar-… Sin los xros loader, nosotros no podemos curarnos, y todos estamos heridos, así que ahora dependemos de los digimon con poderes curativos como ella- suspiró, preocupado- Cutemon y todos los demás digimon con habilidades sanadoras estuvieron toda la tarde atendiendo a los humanos y a los digimon heridos… Kokoromon se concentró en ustedes- le informó, sorprendiéndolo- Sabrás que muchos no confían en ti, ¿no?- señaló con cierta ironía- Cutemon quería ser quien tratara de disminuir el daño del virus, pero Kokoromon le dijo que se lo dejara a ella… Y ya ves- suspiró, cansado- Estamos en una situación delicada-

-… ¿Entones pasó tan solo una tarde?- murmuró extrañado el caballero.

-Ha pasado un día- le explicó Shoutmon, sorprendiéndolo un poco al saber que estuvo fuera todo un día.

-¿Qué pasó con los humanos que se quedaron?- preguntó SkullKnightmon.

-Yuno-san dijo que "Time out" solo congeló el tiempo en Tokio, no asesinó a nadie- negó Shoutmon- Así que, Etsu-san y los demás humanos congelados han estado en hibernación un día…-murmuró, algo preocupado.

-Me sorprende que Luke no haya hecho algo al respecto- admitió el caballero.

-… Él no puede hacer nada… Está inconsciente…- murmuró Shoutmon, bajando la mirada, sorprendiendo al caballero-… Visdom se coló en uno de los portales y lo atacó con el Brave Snatcher… Lograron echarlo de aquí, pero Luke… no ha despertado, aunque su herida haya sido sanada…- pero no dijo más. Se restregó los ojos, sumamente cansado.

-No has dormido- señaló SkullKnightmon.

-Los digimon que no estamos del todo heridos hemos comenzado a hacer rondas… Hice la de anoche, después que llegáramos…-bostezó- Rayos, estamos contra el tiempo… Una semana… Nos quedan tan solo una semana antes del Eclipse… No, creo que menos… ¿Cinco días…?- murmuró el dragón, pensativo y preocupado.

-¿Y Taiki-kun?- le preguntó SkullKnightmon, tomando su atención- ¿No ha tomado una decisión respecto a esto?-

-"Por ahora, sanar a los heridos y recuperar nuestras energías"- murmuró Shoutmon, recordando las palabras de su compañero- Lo que quiere decir que, hasta que él no decida lo contrario, tendremos que estar a la defensiva-sentenció.

-…- el caballero negro frunció el ceño, pensando si le faltó preguntar por algo más…

Sabía que Yuu, Damemon y los demás estaban con él por preocupación. También era consciente de que estaba descansando en aquel prado porque los otros digimon no confiaban del todo en él, así que tal vez por eso lo trasladaron a aquel lugar…

Entonces…

-¿Por qué estás aquí?- le preguntó, haciendo que lo mirara, cansado y serio- Si ayer hiciste una ronda, supongo que ahora tendrías que descansar. ¿O temes que le haga algo a tu prometida?- miró de reojo a Kokoromon, quien respiraba profundamente, lo que le hizo fruncir el ceño.

-…- Shoutmon se percató en ese detalle, y miró a su pareja- Está agotada- murmuró, serio- Creo que tuvo que recurrir a su casco para regenerar tu costado- comentó, tomando su atención- Además… no la ha pasado bien- frunció el ceño, preocupado.

-…- el caballero lo miró un rato, y después cerró los ojos- Comprendo. Los digimon de los cazadores culpan por completo a Jäger por la situación- entendió.

-… Sí- admitió con pesar Shoutmon- Kokoromon, Jack, Luke, Sky-chan, Wizardmon, Delta A, Rapidmon, Bearmon, Ranamon… La mayoría de los digimon no han actuado bien con ellos…- negó con la cabeza- Tanto así que Jack y Luke descansan algo alejados del campamento donde están los humanos… Al menos no saben que Saburo, Vormundmon y D'arcmon también son de Jäger…Les evitamos un problema-

-No pareces enfurecido con esto- señaló SkullKnightmon.

-…- el dragón lo miró, serio- En parte todos esos digimon tienen derecho a estar enojados. La mayor parte de las familias de sus cazadores se quedaron en el mundo humano, tal vez congelados, o ya habrán…- apretó un puño-… Les pedí que dejaran de inculparlos, pero sé que mis palabras no calmaran su angustia y furia… Ahora solo queda esperar…- miró de reojo a su pareja.

-… ¿Y Gaiomon?- se le ocurrió preguntar a SkullKnightmon, y se extrañó cuando el dragón hizo una mueca.

-Escucha un momento- le sugirió.

El caballero se extrañó más, pero decidió cerrar los ojos…

Entonces, al rato, escuchó una especie de gruñido a lo lejos…

-¿Eh?- se quedó mirando al dragón, quien se rascó la mejilla.

-Pasa que, cuando llegamos… Lo primero que hicieron los Bakomon fue amarrar con sus cintas a Gaiomon- le informó Shoutmon- Y lo segundo fue encerrarlo en una jaula que tenían en la costa. Ha estado gruñendo desde entonces-

-Ya veo…- murmuró el caballero, consciente de que Gaiomon seguía siendo un criminal, y temido por los demás digimon-… ¿Y por qué estoy libre?- le preguntó, serio.

-Yuu y Damemon no permitieron que te hicieran nada. RoockChessmon fue quien te trajo aquí, para evitar conflicto o temor con los demás digimon- le explicó el dragón.

-Ahora lo entiendo… Pero no has respondido mi pregunta, Shoutmon- le señaló SkullKnightmon, serio- ¿Qué haces aquí?-

Eso sorprendió al dragón rojo, quien respiró hondo, serio.

-… Vine a ver si despertaste…- admitió el digimon.

-Pensé que aún me tenías rencor- murmuró el caballero.

-Sí, bastante- aseguró Shoutmon, haciéndolo fruncir el ceño- Pero eso… Eso no significa que no sienta… algo de preocupación por ti… Yuu y Damemon me lo contaron todo… Me contaron lo que hiciste para proteger a los civiles, a los cazadores, y a los digimon de Lilithmon… Salvaste muchas vidas… Gracias, SkullKnightmon- lo miró, serio.

-… Siento que no eres sincero- admitió el caballero negro, haciéndolo fruncir el ceño.

-…- Shoutmon entrecerró los ojos, y bajó la mirada-… Bien, tu ganas- murmuró, relajando los hombros- Quería ver si estabas despierto… para poder hablar contigo- admitió, mirando para otro lado.

-¿Y eso es por…?-le preguntó serio SkullKnightmon, sin poder evitar sentir una pisca de desconfianza al saber que aquel dragón quería hablar con él.

-…- Shoutmon frunció el ceño, algo molesto y avergonzado-… Porque eres la única familia que me queda- confesó, sorprendiendo al caballero- Mi padre está muerto, mi madre también… Bagramon ya no está… Mi único familiar vivo eres tú…- le recordó.

-… Aunque Nii-san estuviese con vida, no te preocuparías por él- le señaló SkullKnightmon.

-Eso está claro… A menos a que él demostrase que cambió- aseguró el dragón, serio.

-¿Y lo he demostrado?-

-…- el dragón lo miró, serio- ¿No lo dije? Salvaste a todos esos humanos y digimon… En mi opinión, te has revindicado bastante- aseguró.

-Pero ambos sabemos que la cifra de digimon que he eliminado es mayor a los que salvé anoche- le informó SkullKnightmon, serio, haciéndolo fruncir el ceño.

-… Por algo se empieza, ¿no?- murmuró Shoutmon.

-… Me odias, ¿verdad?- le preguntó SkullKnightmon, serio. Su pregunta hizo que el dragón apretara levemente los puños.

-… No puedo evitarlo… Por ti, y por Bagramon, no pude criarme con mis padres… Pero, si me hubiese criado con ellos, no habría tenido que estar casi cien años en hibernación, así que nunca hubiera conocido a Jijimon, a Taiki, a Gumdramon… a Kokoromon… A ninguno de mis amigos… Ya no sé qué pensar- admitió, preocupado-… Kokoromon no es la primera digimon que me ha gustado…- confesó, extrañando al caballero- Así que, si nada hubiese pasado, tal vez habría estado con otra digimon, pero… pero ahora, pensar en eso… me asusta-miró a su pareja, quien dormía profundamente-… Se volvió mi mundo… Así que imaginarme vivir sin ella…- cerró los ojos-… Perdí mucho por culpa de ustedes… pero gané tanto… Ya no sé si seguir sintiendo rencor hacia ti- miró a SkullKnightmon, serio- Si es que vale la pena seguir así…-suspiró, restregándose los ojos, cansado.

-…- SkullKnightmon escuchó en silencio las palabras de su sobrino, para después cerrar los ojos-… No soy el digimon indicado para darte una respuesta- lo miró, serio.

-… Lo sé…- murmuró Shoutmon, mirando como Yuu dormía, lo cual el caballero negro notó-… SkullKnightmon- lo llamó-… ¿Qué pasó ese día?- lo miró, serio-… Cuando Bagramon hizo el golpe al Mundo Digital… Tú estabas entre sus tropas, ¿verdad?-

-… Como espionaje- respondió el digimon, consciente que ocultar información a esas alturas no tendría sentido. Si aquel dragón quería saber la verdad, entonces no se lo impediría- Muy pocos digimon conocían la relación entre Nii-sama, Ni-san y yo, así que eso me permitió pasar desapercibido muchas veces. Ese día fue un ejemplo-

-¿Espionaje…?- murmuró el dragón, frunciendo el ceño.

-Mientras Nii-san entretenía a la Orden, yo debía ir por el verdadero objetivo- SkullKnightmon levantó y apretó el puño- El fragmento de Apocalymon-

-Tu…- gruñó Shoutmon- ¡Entonces tú fuiste quien nos atacó!- se levantó, enojado- ¡A mi madre y a mi…!-

-¿Recuerdas algo de ese día?- le preguntó el caballero, sin inmutarse.

-… Solo un poco- confesó el dragón, mirándolo enojado- Es… confuso…- apretó sus puños.

-…- SkullKnightmon lo miró serio, y bajó la mirada-… Entiendo…- cerró los ojos- Shoutmon- lo miró, serio, a lo que el dragón frunció el ceño, enojado- Es verdad que mi misión era secuestrarte… Pero nunca mi lanza chocó contra la de tu madre- aseguró, sorprendiéndolo-… Yo… Yo hubiera preferido ser borrado que siquiera lastimar a Kisakimon-sama- confesó, sumamente serio.

Eso sorprendió más al dragón, quien relajó los hombros.

-… ¿Sama…?- murmuró Shoutmon, mirando sorprendido al caballero, comprendiendo muy bien el significado de aquel prefijo-… ¿Tu…? ¿Por qué… respetabas a mi madre…?-

-… Ella fue mi maestra- le informó, dejándolo más sorprendido- Ella me enseñó el arte de combatir con una lanza- miró sus armas, serio.

-Eso… Eso quiere decir que tú y Vormundmon…- murmuró Shoutmon, frunciendo el ceño.

-Tuvimos la misma maestra, pero ninguno consideró al otro como compañero- aseguró el caballero- Incluso si se lo preguntaras, él negaría mi presencia, al igual que yo estoy dispuesto a negarlo. Por eso no has escuchado de él sobre esto, y me atrevería decir que tampoco se lo ha dicho a Jäger… Ambos nos negamos-

-¿Tan mal se llevaban?- le preguntó Shoutmon, algo sorprendido con ese detalle.

-Admito que el Vormundmon de ahora es totalmente diferente al de antes. Cuando era un Guilmon era sumamente arrogante y desafiaba las reglas de un combate honorable. Sus métodos eran agresivos, sin sentido. Algo que no podía siquiera ver- SkullKnightmon negó levemente con la cabeza, con un tono de voz que tenía una pisca de indignación-No era digno de ser entrenado-

-¿Desafiar las reglas? ¿Agresivo? ¿Sin sentido? Eso me suena bastante al SkullKnightmon que conocí en la guerra- lo quedó mirando Shoutmon, sin poder evitar notar la ironía.

-Estás afianzándote mucho conmigo-SkullKnightmon lo apuntó con una de sus lanzas, haciendo que el dragón lo mirara con una gota en la cabeza- Que sepas que seamos familiares, o que tengamos una alianza no significa que aceptaré que me hables de esa forma- aseguró, claramente molesto.

-Entonces volvamos al punto- Shoutmon alejó con cuidado el filo de la lanza de su rostro-Con lo que me has dicho, debo suponer que no fuiste tú quien mató a mi madre, ¿o me equivoco?- le preguntó, serio.

-Mph. Como te dije, nunca me atrevería a lastimarla- aseguró SkullKnightmon, clavando su lanza cerca de la otra- Traté de persuadirla… De convencerla… Pero ella te amaba demasiado como para exponerte al peligro- admitió.

Shoutmon abrió los ojos, sorprendido. Los entrecerró, poniendo su mano en su pecho, recordando la calidez que sintió cuando la data de su madre le ayudó a recuperar sus recuerdos…

"-Estoy feliz de que llegaras hasta aquí, esta vez sin la ayuda de tu padre- sonrió la mujer digimon, y le besó la frente, dejándolo quieto- Mi pequeña voz-"

"Madre…" el dragón cerró los ojos con pesar, apretando su puño.

SkullKnightmon lo miró en silencio, comprendiendo que sus palabras debieron haber tenido un peso para su sobrino… A él también le afectaba…

Recordar a Kisakimon… era doloroso…

-… ¿Quién fue…?- escuchó a Shoutmon, por lo que lo miró-… ¿Quién fue…? ¿Quién la mató?- le preguntó, serio, pero con tristeza en sus ojos.

-…- SkullKnightmon frunció el ceño, comprendiendo que había sido el momento que el dragón tanto había esperado…

-Tú lo sabes, ¿verdad? ¿O al menos tienes alguna idea?- le preguntó serio Shoutmon- ¡¿Fue Bagramon?!- gruñó.

-Al igual que yo, Nii-san jamás lastimaría a Kisakimon-sama- le aseguró serio el caballero, sorprendiéndolo.

-… ¿Tenían… un lazo tan fuerte…?- murmuró el dragón- Pero… Entonces…- apretó sus puños, nervioso-… ¿Quién…?-

El caballero negro frunció el ceño, y, lentamente, levantó su mano, apuntando al dragón rojo, quien se quedó quieto…


Mundo Digital.

País Real.

Castillo del País Real.

En medio de uno de los enormes jardines del edificio, Nene se sentó en los bordes de una fuente, en la que el tercer Monitamon meditaba, ignorando como los Piximon y DemiDevimon de Jäger le picaban con las lanzas y garras, divertidos.

La joven no pudo evitar suspirar, hasta que Monimon se le subió en el regazo, acurrucándose, a lo que sonrió y le acarició la cabeza. El pequeño digimon Tv sonrió, y, sin más, comenzó a dormitar, haciendo que en su pantalla aparecieran ovejas rodando seguidamente.

-Mm…- escuchó, por lo que miró hacia arriba, para ver a Sparowmon sobrevolando el jardín, claramente molesta, con una mejilla inflada.

-¿Sparowmon?- la llamó, tomando su atención- ¿Qué sucede? ¿Te sientes mal?-

-¡N-No!- negó rápidamente la digimon, bajando a su altura- ¡E-Estoy bien, Nene! ¡No te preocupes!- le pidió, algo alarmada.

-¿Interrumpí un pensamiento?- se percató la pelicafé, haciendo que su compañera inflara una mejilla y mirara para otro lado.

-N-No es eso…-aseguró Sparowmon, jugando con sus dedos, nerviosa- E-Es solo q-que…-

-¿Qué?- se extrañó Nene, a lo que su amiga suspiró.

-N-Nene, ¿estás feliz con esto?-le preguntó su amiga, extrañándola- ¡Hablo de lo que hace la Jefa!-le explicó- Ella no te mira cuando te habla… Te da órdenes y ya… ¡Y es menor que tú y actúa como si fuera tu…!-

-¿Jefa?- terminó sonriendo Nene, a lo que su compañera infló una mejilla, amurrada- Jeje, tranquila, Sparowmon- le sonrió.

-¡P-Pero, Nene…!- se amurró Sparowmon.

-Sé que estás acostumbrada a que quien nos lidere sea alguien carismático como Taiki-kun- le señaló Nene, tomando su atención- Pero tienes que pensar que Samanta-chan es diferente. Piensa en ella como un Kiriha-kun femenino- le sugirió, sonriendo, imaginándose al rubio con la cara de la joven de lentes.

-Nene, que tu imaginación no te domine- le pidió su compañera, haciéndola sonreír apenada- ¡A-Además al menos Kiriha nos mira! ¡A ella solo le importa tratar bien a los de Jäger!-movió sus brazos, ofendida.

-¡¿Qué tienes contra nosotros?!- la miraron ofendidos los Piximon y DemiDevimon, sin dejar de molestar a Monitamon, haciendo que la digimon avión silbara mirando para otro lado, ignorándolos.

-Te comprendo, Sparowmon- le aseguró Nene a su amiga, acariciándole la cabeza, haciéndola sonreír- Pero, aun así, tienes que considerar cómo ha sido la vida de Samanta-chan hasta ahora- le pidió, algo preocupada, tomando su atención- A diferencia de mí, Taiki-kun, Kiriha-kun… Sé que ella ha tenido el pasado más difícil…- miró su reflejo en el agua de la fuente- Aunque estén separados, mis padres siguen con vida… Los amo a ambos a pesar de sus diferencias. Por eso, imaginarme perderlos de aquella forma tan… dura, y frente a mis ojos…- negó con la cabeza, triste- Y más encima a esa edad…- suspiró tristemente- Compréndela, Sparowmon- le pidió, mirando a su amiga, quien le devolvió la misma mirada de tristeza- Por lo que le pasó, ella debería odiar a los digimon… Pero, mírala… Dándolo el todo por ellos… Je, creo que por eso los digimon de Jäger la admiran tanto- admitió.

-¡Exactamente!- asintieron los seis digimon alados, acercándose a la joven, haciéndola sonreír.

-Pero…- murmuró nerviosa Sparowmon, extrañando a Nene-… Tú también la has pasado mal, muy mal…- señaló, como quien no quiere la cosa, pero que igual le importa.

Ante eso, la pelicafé sonrió, agradecida y conmovida.

-Creo que eso no es en lo que nos parecemos- le comentó Nene, extrañándola, y más cuando le acarició la cabeza- Sino porque ambas tuvimos a nuestro lado, en los momentos más difíciles, a nuestros queridos amigos- le sonrió, agradecida.

-N-Ne…- murmuró conmovida Sparowmon- ¡Nene!- la abrazó, sonriendo, a lo que ella le acarició la cabeza.

-¡BHUA!- lloriquearon los DemiDevimon y los Piximon, mientras Monitamon también se ponía a llorar, pero al distraerse perdió el equilibrio, cayendo al agua y salpicando a Nene y a Sparowmon.

-¡Monitamon!- lo miró ofendida la digimon alada, mientras el digimon televisor sacaba un tubito de bambú para respirar bajo el agua, haciéndola suspirar.

-Está bien, está bien- sonrió Nene, aplastando una de sus coletas para que saliera el agua, hasta que Monimon despertó y miró para un lado, por lo que lo imitó, para ver acercarse a Ryouma con Jagamon en la cabeza, siguiendo a Mervamon y a Pharaomon, quien tenía su aspecto de fantasma.

-Nene, trabajo hecho. Acabamos de poner algunas de las tropas de Shoutmon en la zona del País Desértico, por esas pistas con las que dimos sobre una posible base de esos renegados- le avisó Mervamon.

-Pronto vendrán los demás Ministros junto con vuestros amigos para decidir que haremos. No podemos seguir capturando digimon que nos han traicionado y buscar sus bases sin un fin- aseguró Pharaomon.

-Sí. Lo sabemos- sonrió Nene, hasta darse cuenta que Ryouma se había quedado viendo un pasillo del castillo- ¿Ryouma-kun?- lo llamó, sobresaltándolo.

-N-No… No es nada, Nene-san. Yo solo…- intentó excusarse el platino, a lo que Jagamon lo miró, preocupado.

-… Te comprendo- le aseguró la joven, entristeciéndolo- En este castillo… En alguna parte… Está el Digitama de Quartzmon…- murmuró, mirando las paredes de piedra caliza que componían el castillo, lo que le brindaban un hermoso color blanco.

-No se preocupen. La ubicación del Digitama solo es conocida por el Rey y nosotros, los Ministros. No permitiremos que aquellos como el Proyecto Iluminati y sus secuaces intenten usarlo para malos fines-aseguró Pharaomon, sin darse cuenta que entendió mal el trasfondo de la conversación, ya que Nene sonrió incomoda, especialmente porque Ryouma agachó la cabeza, un poquitín deprimido.

-… Viejito malo- murmuró Jagamon, extrañando al digimon fantasma.

-Vamos, Jagamon- lo regañó Ryouma, aunque el pequeño infló una mejilla.

-Jejeje. Todo estará bien-aseguró Mervamon, dándole una palmada algo fuerte al joven, dejándolo adolorido- En todo caso, será mejor que vayamos al salón de reuniones. Pronto llegarán Kiriha y los demás- le avisó a Nene, quien asintió y se levantó, sosteniendo a Monimon en sus brazos, mientras Monitamon emergía del agua, haciendo un gesto ninja con las manos, sorprendiendo a los DemiDevimon y a los Piximon.

-Espero que no les haya sido difícil capturar a los digimon del País en las Nubes- admitió Nene, caminando por el jardín con los demás, algo preocupada.

-No deberíamos temer. Estaban los más fuertes de nosotros en ese grupo- le señaló Mervamon, sonriendo segura.

-A ella debe de preocuparle el alado azul que está vigilando la zona~- le murmuró un Piximon a un DemiDevimon, sonriendo divertido.

-Muy separados, muy separados~- se rió otro DemiDevimon, y los seis digimon se rieron por lo bajo, hasta que fueron aplastados fuertemente contra el piso por la espada de la digimon amazona, haciendo que Ryouma negara con la cabeza, mientras Jagamon se reía por lo bajo.

-Hablando de fuertes…- murmuró pensativo Pharaomon, tomando la atención de Nene- Sigue intrigándome ese dragón plateado…- admitió.

-¿Slayerdramon?- se extrañó Mervamon, acomodando su espada en el hombro, mientras Monitamon intentaba despegar a los seis digimon aplastado- Él es fuerte, aunque tiene ese sello en el pecho-recordó, haciendo que Nene asintiera.

-Al parecer, el mismo Bagramon se lo impuso…- recordó la joven- Por haber rechazado ser uno de sus generales, ¿verdad?- miró a Sparowmon, quien asintió.

-Sí, lo sé, lo sé…-asintió el digimon fantasma, meditativo, mientras entraban a uno de los pasillos exteriores del castillo-Aun así, sigue siendo fuerte, y he visto como, al hablar, está dotado de gran sabiduría. Es un joven bastante sabio-

-¿Joven?- murmuraron los DemiDevimon y Piximon, para reírse con ganas, extrañando a los dos jóvenes- ¡Slayer-osan tiene como 80 años!- informaron, riéndose divertidos.

-Y yo debo de tener mis 200 años- recordó sonriendo Pharaomon, haciendo que todos los presentes lo quedaran mirando.

-¡¿EEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!- resonó en todo el pasillo.

-¡¿2-200 años?!- lo miró asombrada Mervamon, mientras Monitamon ponía en su pantalla la cifra de 200, atónito.

-¡E-Eso es más tiempo de lo que Shoutmon se supone estuvo sellado…!- señaló Sparowmon, con la boca abierta.

-¿C-Cómo es eso?- murmuró sorprendida Nene- ¿A-Acaso exististe antes de que el Mundo Digital se hiciese pedazos?- sugirió, atónita.

-Sí, efectivamente- sonrió Pharaomon, sin darse cuenta del asombro en sus oyentes- Muchos de nosotros, los digimon ancianos, vivíamos en aquella época, aunque en diferentes lugares. Me atrevería decir que, incluso, el viejo Jijimon también vivió por esos lados, aunque sé que es un poco más joven que yo- aseguró.

-¡¿J-Jijimon?!- se quedaron más sorprendidas Mervamon y Sparowmon.

-E-Entonces él, como tú, debieron presenciar la destrucción del Mundo Digital, ¿verdad?- señaló Ryouma, serio, pero sorprendido.

-Yo la presencie en mi hogar, donde los Guerreros de la Diosa entrenaban arduamente-asintió el digimon fantasma.

-Entonces… ¿por qué Jijimon nunca ha dicho… algo sobre eso…? ¿O lo habrá hecho…?- se preguntó Nene, algo preocupada.

-Mm… Eso depende… No es como si a mí también me gustara hablar de aquella época. Prefiero pensar en esta nueva época venidera que nos brinda el Rey, que en la época de la guerra o de la época antes de que comenzara este conflicto-aseguró Pharaomon, dejando pensativa a la joven.

-S-Sí S-Slayer-osan es joven a los 80…- murmuró un DemiDevimon.

-N-Nosotros… con 23… ¿qué somos…?- se preguntó asustado Piximon, a lo que sus cinco amigos se quedaron tan azules como él.

-¿T-Tienen 23 y se comportan como niños?- los quedó mirando Ryouma, notando la ironía.

-¡Somos jóvenes por dentro!- se ofendieron los seis digimon alados, a lo que el platino se tapó los oídos por lo ruidoso que eran.

-¡Pues yo 11 y soy mejor que ustedes!- Jagamon les mostró la lengua.

-¡AL ATAQUE!- los seis digimon se abalanzaron al joven digimon patata, comenzando a tirarse de las mechas, sin darse cuenta que pasaban a llevar a Ryouma.

-De nuevo…- suspiró Sparowmon, fastidiada con aquellos digimon.

-Aun así, Pharaomon, ¿qué tiene Slayerdramon?- le preguntó Nene al Ministro, quien sonrió, pensativo, extrañándola.

-…Estoy muy viejo… Si bien, estoy agradecido y alagado por haber sido escogido como Ministro por parte de Shoutmon, siento que mi ritmo es muy lento con la época actual- aseguró Pharaomon, algo serio- Fue en mi País donde comenzaron los ataques de Gaiomon, pero no fui capaz de hacer algo antes de que escapara, dejándole al joven Rey el trabajo de capturarlo-frunció el ceño al recordar aquel incidente, haciendo que Nene bajara la mirada, preocupada- Por eso creo… que alguien más joven debería tomar mi lugar-

-¿EH?-los Piximon y DemiDevimon dejaron de tirarse de las mechas con Jagamon, además de dejar de desordenar y picar a Ryouma.

-O-Oye, ¿acaso dices que…?- murmuró sorprendida Mervamon, entendiendo como los demás la intención de Pharaomon.

-P-Pero hasta ahora has sido un gran Ministro- le señaló Monitamon- Nos dejas entrenar en las dunas-

-Sí. Pero creo que preferiría descansar, y dejarle a alguien más joven y confiable mi labor. He visto como se desenvuelve Slayerdramon estas semanas, en las que nos han ayudado. Es un líder nato-le señaló el digimon fantasma a Nene- Sé que la situación actual es la adecuada para pensar en mi retiro, pero prefiero tenerlo en consideración-sentenció, satisfecho.

-¿C-Creen que a la Jefa le guste la idea?- le preguntó Sparowmon en un murmuró a un Piximon.

-…- los digimon alados intercambiaron mirada, y encogieron los hombros, sin saber la respuesta.

En cambio, Nene sonrió, algo entusiasmada con aquella idea. Que un miembro de Jäger tomara semejante papel… ¿No sería bueno, para todos…?


Birdramon sobrevolaba las praderas del país, con Mercurymon y un Monitamon en la espalda, inspeccionando el lugar, acompañados por Belzebumon.

-Además de solo ver el paisaje, no hay nada nuevo- murmuró el digimon de los espejos, mirando la aurora boreal plasmada en el cielo.

-Aun así, no debemos confiarnos. Temo que exista una base de los digimon renegados en este País. Sería como tener el enemigo en nuestras propias narices- señaló Belzebumon, serio.

-Soy consciente de eso- le aseguró Mercurymon… Je-

-¿Qué pasa?- Birdramon lo miró de reojo, extrañada.

-No, es solo que… Aun no puedo creer que no solo regresamos a nuestro mundo, sino que cambió en gran manera- admitió Mercurymon, mirando a su amiga.

Ante eso, Belzebumon sonrió levemente.

-El Rey, gracias al Code Crown, creó un ambiente agradable para todos nosotros en cada país- les explicó Monitamon, tomando la atención de los amigos- De entre todos los países, el País Real supone un punto neutro para todas los tipos de digimon. No lo sabrán, pero a varios kilómetros de aquí hay un enorme lago en el en su interior viven algunos Octomon- hizo aparecen en su pantalla la imagen del lago al que se refería.

-Eso ya lo sabemos. Seadramon, Aquilamon y Frigimon fueron a revisar ese lugar, incluso con uno de tus compañeros- lo quedó mirando Mercurymon.

-Ah, es cierto- se percató el digimon televisor, moviendo su antena.

-Supongo que el cansancio puede hacernos olvidar algunas cosas- sentenció Belzebumon, hasta notar, al igual que Mercurymon, que Birdramon perdía altura.

-¿Birdramon, has visto algo?- Mercurymon miró a su amiga, para percatarse que ella cabeceaba- ¡Birdramon!- la llamó, preocupado, haciéndola reaccionar y sacudir un poco la cabeza.

-L-Lo siento… De repente yo…- se disculpó Birdramon.

-¿Sucede algo?- le preguntó Belzebumon, volando más cerca de ella.

-N-No… Perdonen, Mercurymon, Monitamon, Belzebumon… ¿pero podríamos detenernos un momento?- les pidió, preocupando a Mercurymon- Mis alas pesan-

-Si con eso te sientes cómoda- asintió el digimon café.

-Por mi no hay problema- le aseguró Belzebumon.

-¡Entendido!- asintió Monitamon, moviendo sus antenas.

La digimon aterrizó y se inclinó, permitiendo a sus compañeros bajarse de su espalda.

-¿Está todo bien, Birdramon?- Mercurymon la miró preocupado, mientras Monitamon se tiraba de espalda al césped, moviendo brazos y piernas, y Belzebumon aterrizaba, mirando serio a la digimon ave.

-Yo… Solo me siento algo cansada- aseguró Birdramon, acurrucándose en el césped- S-Sé que estamos en medio de una ronda… ¿pero me permitirías dormir unos minutos?-

-¿Dormir?- murmuró Belzebumon, frunciendo el ceño, preocupado.

Eso preocupó más a Mercurymon, pero, al ver que el rostro de su amiga incluso estaba algo pálido, decidió optar por lo sano

-Entendido. Descansa, mientras me comunicaré con el resto para ver su situación e informar que no ha pasado nada por la zona sur- le prometió.

-Gracias- sonrió aliviada Birdramon, y, posando su mentón en el suave césped, quedó dormida al instante.

Mercurymon la miró, preocupado, y respiró hondo.

-Descansa, amiga- le acarició una ala, notando que el calor que emanaba el cuerpo de fuego de la digimon no era tan cálido como antes, lo cual lo preocupó.

-Tal vez ha estado bajo mucha presión- sugirió Belzebumon, serio.

- Monitamon-Mercurymon miró al digimon televisión.

-Yo también… descansaré…- murmuró adormilado Monitamon, acurrucado en el césped, hasta que el digimon espejo lo agarró de una pierna y comenzó a arrastrarlo lejos- ¡No abuses!-

-Birdramon tiene el derecho de descansar porque es ella quien nos transporta todos los días a vigilar estas zonas- lo calló Mercurymon, serio, siendo seguido por Belzebumon- Además, últimamente siento que está perdiendo su energía-

-¿Su energía?- parpadeó Monitamon, mientras el digimon de Jäger se detenía, serio, dejando de arrastrarlo.

-¿A qué te refieres?-le preguntó Belzebumon, serio.

-Algo la está debilitando… No me gusta eso… Empiezo a temer que tal vez sea un efecto secundario de la medicina que protege nuestros datos del virus solitario- confesó Mercurymon, mirando su mano, serio.

-¡¿EH?!- se sobresaltó Monitamon, parándose de una- ¡Eso es malo!- aseguró, nervioso.

-Eso podría ser grave- aseguró serio Belzebumon, mirando de reojo a Birdramon, notando el cansancio de la digimon hembra.

-Por eso, necesito que te comuniques con tu compañero que está con Frigimon y los demás- le pidió Mercurymon al digimon televisor, agachándose frente a él.

-¡Entendido!- asintió Monitamon, sentándose y dándose palmaditas en la cabeza, comenzando a captar la señal de su otro compañero, mostrando a Frigimon y Aquilamon parados frente a un enorme lago.

-Aquí Mercurymon y Belzebumon- habló el digimon espejo, tomando la atención de sus amigos desde el otro lado de la pantalla.

-Hola, Mercurymon-saludó Frigimon, acercándose a la pantalla junto a Aquilamon.

-¿Qué sucede, Mercurymon?- le preguntó Aquilamon, frunciendo el ceño.

-Terminamos la inspección de esta zona sur del país, ¿y ustedes?- preguntó Belzebumon, sacudiendo un poco sus alas.

-Revisamos bosque, nada- informó Frigimon, señalando la arboleada que rodeaba el enorme lago.

-Y los Octomon en el lago están ayudando a Seadramon con la inspección submarina- agregó Aquilamon-… ¿Y Birdramon? -preguntó al notar la ausencia de su pareja.

-Durmiendo- respondió Mercurymon, extrañando a Frigimon, pero preocupando a Aquilamon.

-¿De nuevo?- se preguntó en voz alta el ave digital, preocupado.

-¿Eh? ¿Cómo que de nuevo? ¿A qué te refieres, Aquilamon?- le preguntó Mercurymon, serio.

-Resulta que últimamente noto a Birdramon cansada. Le he dicho que me deje a mí tomar su lugar con ustedes, para que ella descanse en el castillo, pero…- negó con la cabeza, preocupado.

-Jäger, mujeres, tercas-comentó Frigimon.

-N-No te lo niego-sonrió con una gota en la cabeza Aquilamon.

-Las del Xros Heart no se quedan atrás…- pensó en voz alta Belzebumon, pensando en Mervamon.

-Aquilamon, esto es serio- le dijo Mercurymon, frunciendo el ceño- Siento que la energía de Birdramon disminuye- le informó, dejándolo quieto.

-¡¿D-Disminuir?! ¡¿A-A qué te refieres con eso?! ¡¿E-Ella está bien?!-le preguntó el ave, acaparando toda la pantalla, a lo que aquel Monitamon se inclinó para atrás, casi cayéndose.

-Como te dije, está durmiendo, pero su estado me preocupa. Puede que lo que le pase sea un efecto secundario de la medicina, o peor- aseguró el digimon espejo, haciendo que su amigo frunciera el ceño, enojado y preocupado.

-¿E-En qué punto están? ¡Iré ahora mismo para ver a Birdramon!-aseguró Aquilamon, alejándose, preparándose para volar, mientras Frigimon incorporaba al Monitamon con el que se comunicaban.

-¡E-Espera un poco, Aquilamon!- le pidió Mercurymon, sobresaltando al Monitamon frente a él.

-Debiste ser menos directo con él- le señaló Belzebumon.

-No es mi culpa que la mayoría de los digimon que tienen pareja se vuelvan sobreprotectores con sus hembras- el digimon de los espejos lo quedó mirando, incomodándolo un poco.

-Aquilamon, tranquilo-Frigimon tocó el ala de su amigo, tomando su atención- Frigimon también preocupado por Birdramon, pero primero Seadramon- señaló el agua, a lo que el digimon ave suspiró, intentando tranquilizarse- Mercurymon. Nosotros terminar e ir a castillo. Ustedes hacer lo mismo-le pidió a su compañero, mirando la pantalla.

-Entendido. Nos veremos allá- asintió Mercurymon.

-¡O-Oye, Mercurymon! S-Si Birdramon está muy cansada para volar, por favor no la obligues- le pidió Aquilamon, volviendo a acaparar la pantalla, sobresaltando al Monitamon que usaban.

-Nunca haría algo como eso- intentó tranquilizarlo Mercurymon- Cortaremos la comunicación- agregó.

-E-Está bien. Nos vemos en el castillo- asintió Aquilamon, y la comunicación se apagó.

-Aquilamon lo tomó muy mal- señaló Monitamon, acomodándose un poco la antena.

-Esa es la presión de los que tienen pareja. Por eso considero que es mejor quedar soltero- aseguró Mercurymon, levantándose, ignorando la mirada que le pegó Belzebumon.

"N-No recuerdo ponerme así si a Mervamon le pasa algo…" pensó el digimon de alas azules, rascándose la mejilla, tratando de pensar en una situación así…

Se avergonzó al percatarse que él también se volvía protector… y sin darse cuenta…

Mientras, Mercurymon se acercó a Birdramon, para preocuparse al notar que el cansancio de la digimon era más notable.

-¿Qué hacemos?- le preguntó Monitamon, preocupado, acercándose a ambos.

-Si ella de-evolucionara a su forma de Piyomon la llevaría en brazos, pero en una evolución natural eso no es posible- suspiró preocupado Mercurymon.

-¿La despertamos?- le preguntó Belzebumon, preocupado.

-…Birdramon-Mercurymon zarandeó suavemente a su amiga, a lo que ella abrió lentamente los ojos, mirándolo, cansada y adormilada- ¿Cómo te sientes?-

-Y-Yo… - murmuró Birdramon, entrecerrando los ojos- ¿Tenemos que regresar?-

-No. Solo queríamos saber si te encontrabas bien. Sigue descansando- le pidió Belzebumon, extrañando a Monitamon.

Al escucharlo, Birdramon asintió, algo aliviada, y continuó durmiendo.

-Quédense aquí, mientras voy a buscar a Nene para que deje a Birdramon en el xros loader- le dijo a Belzebumon a Mercurymon, quien asintió, de acuerdo.

-¿No sería mejor que nos comunicáramos?- se señaló Monitamon.

-Estamos muy lejos del castillo- le señaló Belzebumon, extendiendo sus alas- Prometo no demorarme- aseguró, emprendiendo vuelo.

Mercurymon lo miró irse, y después a su compañera, preocupado por su estado…


Digiquartz.

Digimon Land.

-¡SÁQUENME DE AQUÍ, MALDITOOOOOOOOOOOOOOOOS!- resonó una voz cerca de la costa de Digimon Land, siendo ignorada por los humanos y digimon que dormían en las diferentes tiendas que estaban ubicadas en el parque.

-S-Salvaje… C-Cierra… la… boca…- bostezó Wizardmon, sumamente cansado.

El mago estaba sentado, apoyando la espalda en las rejas de la enorme celda que retenían al enfurecido Gaiomon, quien, amarrado con varias cintas, pataleaba de tal forma que chocaba contra las cuatro paredes de rejas que lo retenían.

La celda estaba a unos metros del río y alejado de las atracciones, por lo que el escándalo provocado por el samurái era claramente oído en aquella zona.

-¡SÁCAME Y ATRÉVETE A CALLARME, NERD TRAIDOR!-gruñó enfurecido Gaiomon, tratando de sacar la cabeza entre la reja, mirando enfurecido al somnoliento mago verde.

-Ya te dije que-que en parte estás a salvo ahí dentro…- volvió a bostezar el mago, sacándose el sombrero de punta- A pesar de que salvaste a aquellos civiles, cazadores y digimon, los administradores de Digimon Land no pueden depositar su confianza en ti, así que de esta forma evitamos que tengas problemas con ellos…-se colocó el sombrero en el rostro, apoyándose tanto en la reja que se arrastró un poco para abajo, indicando que se acababa de quedar dormido.

-¡NO TE DUERMAS CUANDO INTENTO RECLAMAR!- le gritó por detrás Gaiomon, dándole tal susto que cayó de cara al piso, mientras su sombrero rodaba un poco.

-¡E-Eres un salvaje sin escrúpulos!- aseguró jadeando del susto Wizardmon, sentándose, molesto.

-¡Habla como la gente, Ñoño!- le reclamó molesto el samurái

-¡¿Cómo me llamaste?!- Wizardmon lo encaró, ofendido.

-¿Oh? ¿Al fin he dicho una palabra que el Cerebrito no entiende?- se burló divertido el samurái, indignando al mago.

-¡Claro que la entiendo, salvaje! ¡Más bien, de tu boca no suelen salir muchas palabras entendibles, así que es sorprendente entenderte!- reclamó Wizardmon.

-¡SI TIENES PROBLEMAS CONMIGO PODEMOS ARREGARLO AHORA MISMO!- aseguró Gaiomon.

-No soy tan tonto para saber que lo único que quieres que haga es liberarte- aseguró Wizardmon, cruzándose de brazos, ofendido.

-¡ESTOY HARTO DE NO PODER MOVERME, CEREBRITO!- gruñó el samurái- ¡YA NO SIENTO LOS BRAZOS!-

-Ya te lo dije. Es mejor para ti quedarte un tiempo en esta zona sin humanos ni digimon- le recordó el mago, mirándolo de reojo, ofendido- Pareces un niño malcriado. Sky-san y yo hacemos todo lo posible para que ningún digimon intente hacer justicia contigo y solo piensas en ti mismo- negó con la cabeza.

-¡SÁCAME DE AQUÍ! ¡SÁCAME! ¡SÁCAME! ¡SÁCAME! ¡SÁCAME! ¡SÁCAME! ¡SÁCAME!-Gaiomon volvió a chocar contra las rejas.

-¡¿SIQUIERA ME ESCUCHASTE?!- lo miró ofendido Wizardmon- ¡Y deja de hacer ruido! ¡Todo este escándalo debe obstaculizar la vigilancia nocturna!-

-¡YA TE DIJE QUE SI ME LIBERAS, ME QUEDARÉ CALLADO, NERD!- gruñó Gaiomon, sentándose y mirando enojado al mago.

-Amarrado o no harás escandalo igual. Te conozco bien para asegurarlo- Wizardmon miró para otro lado, cabreando al samurái.

-¡SAQUENME DE AQUÍ!- el caza recompensa comenzó a patear las rejas, haciendo más ruido que antes, tanto así que su escandalo hacía elevar un poco la enorme celda.

-¿P-Por qué no le taparon la boca…?- se lamentó Wizardmon- Taiki-san… ¿por qué me dejó como el guardián de este salvaje…?- suspiró apesadumbrado.

En efecto, fue Taiki quien le pidió que vigilara al samurái, consciente de la relación que tenía el mago con aquel digimon. De esa forma, se aseguraban de que Gaiomon no sufriera percance con algún digimon resentido o sin confianza hacia él por su historial.

Cerró los ojos y se rascó la cabeza con una mano, pidiendo paciencia…

Pacien… cia…

Entonces, sus ojos le pesaron, y, sin darse cuenta, cayó de cara al piso.

-¿Eh?- Gaiomon dejó la pataleta, mirando al mago en el suelo- ¡¿TE QUEDASTE DORMIDO?! ¡ERES LO PEOR, NERD! ¡LO PEOR!-le recriminó, sumamente indignado- ¡AHORA LEVANTA TU TRASERO Y NO ME DEJES HABLANDO SOLO!- exigió, ofendido, pero el mago verde no se movió- ¡¿ME ESTÁS JODIENDO?!- se tiró de espaldas, enfadado.

Pero se quedó quieto al escuchar un gemido, por lo que se incorporó de inmediato, mirando a Wizardmon, que temblaba levemente.

-¡Oye, Nerd!- se acercó a las rejas, siendo capaz de ver la expresión del mago, quien fruncía el ceño, sudando un poco-¡Nerd! ¡O-Oye! ¡Esto no es divertido! ¡No me callaré por este treatito!- miró para otro lado, hasta notar que el mago se encogió un poco de dolor- ¡OYE, NERD!-


Estaba… Agotado…

Caminaba por aquella ciudad en medio del desierto, sintiendo el peso de su propio cuerpo como impedimento para seguir su camino. Sin poder aguantarlo más, cayó al piso, agotado…

Los digimon que pasaban lo ignoraban… Claro, ¿por qué ayudar a un extraño…? No ganarían nada molestándose en salvar a un puñado de datos inservibles…

Aun así… Aun así no debía darse por vencido tan pronto…

Pero… su garganta… Tenía demasiada sed…

Sintió la presencia de alguien frente a él. ¿Acaso un digimon se burlaría de su deplorable estado…?

-Oye-escuchó una voz femenina.

Frunció el ceño, y levantó la mirada, teniendo que entrecerrar los ojos al ver la silueta de la digimon frente a él a causa del sol. No podía distinguirla bien…

Entonces, aquella digimon le tendió un cuenco con resplandeciente agua…


Entonces, una gran cantidad de agua cayó en la cabeza de Wizardmon, siendo tal la impresión que el mago se sentó de una, totalmente despierto.

-Ya me había preocupado- escuchó, y miró a su lado, para ver a Sky sentada a su lado, sonriendo.

-¡¿S-SKY-SAN?!- el mago verde retrocedió tanto que chocó contra las rejas de la celda en la que estaba Gaiomon, quien lo quedó mirando.

-Sipi. Vine a hacer una visita nocturna- le informó la joven, que ahora solo tenía vendado los brazos y tenía un parche en la mejilla- Cuando llegué te encontré desmayado, y Gaiomon parecía a punto de llorar- le contó.

-¡EXAGERAS OREJAS!- gruñó enfadado Gaiomon, haciendo sonreír a la peligris.

-¿M-Me desmayé?- murmuró Wizardmon, un poco desorientado y sonrojado.

-Sí. Así que tuve que convertir tu sombrero en un balde- Sky se puso el sombrero empapado del mago, quien se sonrojó más y se tapó el rostro con la parte superior de la capa, avergonzado.

-T-Tal vez solo me quedé dormido- murmuró el mago.

-¿Ah? ¿Dormido? Parecías un bebé llorón- aseguró el samurái detrás de él, ofendiéndolo.

-No quiero que un salvaje que no puede controlar sus berrinches me diga algo como eso- murmuró Wizardmon.

-¡¿QUÉ DIJISTE?!- se ofendió Gaiomon.

-Aun así, Sky-san…- Wizardmon miró a la joven.

-¡NO ME IGNORES!-gruñó el samurái.

-¿Ya se encuentra bien? Aún es pronto para que las vendas de Kokoromon hagan efecto- le recordó el mago, preocupado, ignorando los gruñidos del digimon enjaulado.

-Hoy dormí prácticamente todo el día, así que no tengo mucho sueño y descansé bastante- sonrió Sky- Además quería verlos- aseguró, tomando la atención de ambos digimon- Me alegra que estén bien…- sonrió y bajó la mirada- Honestamente… Pensé que no la contaríamos…- apretó sus puños, nerviosa.

-… Sky-san- se preocupó Wizardmon, mientras Gaiomon fruncía el ceño.

-Pero… Pero estamos bien- sonrió la joven, mirándolos- Eso es bueno- sentenció.

Aun así, el mago siguió mirándola preocupado, comprendiendo que su amiga ocultaba como se sentía.

-Escúpelo- bufó Gaiomon, tomando la atención de Wizardmon y Sky- Tienes escrito en toda la cara que tienes algo-

-Yo…- murmuró Sky, algo nerviosa.

-Gaiomon. Sky-san despertó hoy en la tarde. Es normal que esté confundida y nerviosa- le recriminó Wizardmon.

-Cierra la boca, Bello Durmiente- bufó el samurái, ofendiendo al mago.

Sky los miró, y después tomó las alas del sombrero, bajándolo y tapándose hasta la nariz.

-Apuesto a que es por la Era de Hielo que hizo tu hermano- aseguró Gaiomon, tratando de adivinar.

Eso hizo que Sky se mordiera el labio.

-¡Gaiomon!- lo miró molesto Wizardmon.

-¿Qué?- se extrañó el samurái, a lo que el mago se dio una palmada en la cara, recordando la poca sensibilidad y las muy pocas lucesque tenía el caza recompensas.

Sky se levantó, sobresaltando a los digimon, pero, para sorpresa de ambos, la joven simplemente se alejó.

-… ¿Dije algo?- se quedó en blanco Gaiomon.

-¡¿Tu qué crees, salvaje?!- le recriminó Wizardmon- ¡Sky-san, espere!- se levantó y fue a seguir a su amiga.

-…- el samurái los vio irse, parpadeando un poco- ¡E-ESPEREN UN POCO! ¡NO ME DEJEN SOLO!- pataleó- ¡OREJAS, NERD! ¡REGRESEN DE INMEDIATO!-


-¡Sky-san!- Wizardmon alcanzó a la joven, deteniéndose frente a ella, a lo que ella también se detuvo- Sky-san, usted sabe que Gaiomon en un salvaje y un digimon de lengua afilada- le recordó, preocupado- Aun así, estoy seguro que lo que dijo no fue con una intención hiriente…- pero se quedó quieto al notar como la peligris temblaba, con lágrimas recorriendo sus mejillas.

-E-Estuve t-toda la t-tarde en la tienda…- murmuró Sky, gimiendo- T-Taiki, You… Todos me visitaron y dijeron que todo estaría bien… Pero… Pero pude escucharlo- se quitó el sombrero, haciendo que sus orejas se movieran un poco-Escuché a varias personas… a muchos decir cosas malas sobre Jäger… Sobre nosotros…Que todo fue nuestra culpa…- eso hizo que Wizardmon bajara la mirada, consciente de la opinión que había surgido entre algunos digimon- Ll-Llamaron a mi hermano un monstruo…- gimió con más fuerza Sky, claramente afectada- L-Lo llamaron monstruo… ¡A mi hermano…!- se aferró con fuerza al sombrero- ¡Él siempre… siempre ha pensado en hacer las cosas por los demás…! ¡No sé por qué… hizo… eso…! ¡Pero estoy segura que no tenía malas intenciones!- le aseguró a Wizardmon, quien la miró tristemente- ¡Mi hermano no es un monstruo! Y-Y papá… Y Luke…- se le resbaló el sombrero, y se tapó el rostro, asustada-¿Por qué…? ¿Por qué estamos sufriendo así…? ¿Q-Qué hicimos mal…?- gimió, asustada.

-… Nunca podremos satisfacer a todos, Sky-san- le aseguró Wizardmon, triste.

-¡Ese es el pensamiento de la Jefa…!- le señaló Sky, con las lágrimas recorriendo sus mejillas- ¡No-No quiero que pensemos así…!- aseguró, nerviosa- ¡Yo…! ¡Yo…! ¡Tengo fe en los humanos y en los digimon!- le recordó- Y-Y por eso…- bajó la cabeza, restregándose los ojos.

-… Y por eso le duele aún más todo esto…-murmuró triste el mago, observándola llorar silenciosamente- Sky-san, no se preocupe- se le acercó, poniendo suavemente su mano en el brazo de la joven, tomando su atención- Todos estaremos bien- le prometió, seguro- Por eso, no permita que esas palabras la hieran-

-P-Pero… ¿N-No te duele…?- gimió Sky, con las orejas gachas.

-Sí… A Delta A-san y a todos… No estamos muy seguros que hacer… Pero sabemos cómo debemos actuar- le aseguró, mientras ella hipaba, triste- No debemos sucumbir ante las opiniones de los demás respecto al camino que decidimos transitar… Esa fue una de las lecciones de la Jefa, ¿lo recuerda?-

-S-Sí…- gimió Sky- Pero… J-Jacky… He-Hermanito…- se tapó el rostro- Él no es un monstruo… No es malo…-

Wizardmon la miró tristemente…

No eran las palabras de los demás sobre ellos lo que la dañaba… Le dañaba el pensar que otros pensaran tan mal de su propio hermano… Le dolía tanto que no podía parar de llorar, usando sus fuerzas para controlar el llanto que la abrumaba.

"Siempre ha sido tan amable, Sky-san" pensó Wizardmon, observando como su amiga se restregaba los ojos.

Pero se quedó en blanco al ver que Gaiomon se les acercaba porque pasó sus piernas por las rejas, de esa manera caminando, teniendo que aguantar el peso de la celda en la espalda.

-¡S-Son… unos… traidores…!- gruñía el caza recompensa, tomando la atención de Sky- ¡NERD! ¡¿QUÉ LE HICISTE A OREJAS?!- exigió saber, notando que ella lloraba.

-¡¿Yo?! ¡Ha sido tu culpa, salvaje!- contradijo Wizardmon- ¡Y siéntate! ¡Si alguien te ve así será un problema!- se acercó al digimon samurái, notando que las piernas de este no darían más a causa de la presión de las rejas.

-¡CÁLLATE!-gruñó el samurái, hasta que Sky comenzó a llorar, sobresaltando a ambos digimon.

-Bhuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa- lloraba la joven.

-¡Gaiomon!- Wizardmon miró molesto al samurái, quien sudaba a mares.

-¡¿Pero qué fue lo que dije?!- exigió saber Gaiomon- ¡Mejor quítame esta cosa de encima! ¡No siento la espalda!-

-¡Tú eres el salvaje al que se le ocurre caminar así!- le reclamó el mago.

-¡Cállate! ¡Esta celda es muy pequeña! ¡Se me acalambran las piernas!- se defendió el samurái.

-¡Entonces siéntate! ¡Nos meterás en problemas…!-aseguró Wizardmon, hasta que Sky se le abalanzó por detrás, abrazándolo a él y a la pierna del samurái, dejando callado al caza recompensa.

-W-Wizard… mon… Gaio… mon…- gemía Sky, con las orejas gachas- Por favor… P-Préstenme su fuerza…- pidió, sorprendiendo a ambos digimon- Yo… Yo fui un peso muerto en la batalla contra los Semi-Digitales… No pude ayudar en los rescates… Fui salvada una y otra vez… Aun con un xros loader… Aun teniendo el Rapid System yo…- se aferró a la pierna del samurái y al mago, quien la miraba tristemente-… N-No pude hacer nada-cerró los ojos con fuerza.

"Sky-san…" se preocupó Wizardmon, notando los temblores de la joven.

En eso, Sky y Wizardmon se percataron que la pierna de Gaiomon temblaba, por lo que miraron hacia arriba, para ver que el samurái sudaba a mares.

-Y-Ya no… puedo… más- jadeó el samurái, cayendo de espaldas, haciendo que la celda, al chocar contra el pavimento, hiciera un fuerte ruido, a lo que Sky bajó sus orejas.

-¿C-Cómo te cansas con algo así…? Rapidmon-san me contó que tu solo levantaste una gran cantidad de escombros para rescatar a los humanos y digimon- mencionó Wizardmon, mirando al caza recompensa con una gota en la cabeza.

-¡Cállate! ¡Si no entiendes como trabaja mi cuerpo no comentes!- gruñó Gaiomon, sentándose en la celda, enojado.

-No, no quiero saberlo…- murmuró Wizardmon, hasta notar que Sky seguía abrazándolo, aunque mirando al molesto samurái.

El mago se sonrojó de golpe

Sky parpadeó, mirando a Gaiomon, quien bufó mirando para otro lado. La joven no pudo evitarlo, se rió por lo bajo, tomando la atención de ambos digimon.

-G-Gaiomon… Eres muy extraño- aseguró la peligris- ¿Verdad, Wizardmon?- le sonrió al mago, quien aún estaba sonrojado.

-E-Es un payaso…- murmuró apenado Wizardmon.

-¡¿SABEN QUE ESTOY AQUÍ?!- gruñó Gaiomon, ofendido.

-Jejeje. Lo sé- Sky se acercó a las rejas- Gaiomon, no puedo sacarte de aquí… Pero, ¿quieres que te quite las cintas?- le preguntó, sonriendo.

-¡¿Y SI MEJOR ME SACAS?!- gruñó el samurái.

-Salvaje, ya te lo he dicho- le recordó Wizardmon, tomando su sombrero, notando que seguía un poco mojado- Estás ahí para…-

-¡VUELVO A DECIRLO Y TE CORTO LA CABELLERA, BELLO DURMIENTE!- amenazó Gaiomon, sobresaltando al joven digimon.

-Lo siento, pero no puedo sacarte, Gaiomon- se disculpó Sky, agachándose, mientras el samurái la miraba con cara de malas pulgas- Pero te prometo que mañana convenceré a los administradores de Digimon Land de que no harás nada malo- le prometió, sorprendiéndolo un poco- Y si no creen en mi, le pediré a Shoutmon que me preste una mano- aseguró, sonriendo segura.

-¿Ah? ¿Y por qué el Rey haría algo como eso?- la quedó mirando el digimon, mientras Wizardmon se acercaba, usando su bastón para secar su sombrero- Tal vez sea tu aliado y todo eso, pero él de seguro recuerda que lo usé como Afila-Espadas. Y no me arrepiento. Fue tan satisfactorio…- aseguró, bastante divertido.

-Con esa actitud, no nos ayudas en lo absoluto- suspiró Wizardmon.

-Gaiomon, cuida como hablas- pidió Sky, suspirando- ¡Además, no temas!- se levantó, entusiasmada- Tengo una carta contra Shoutmon que nadie más tiene- aseguró, sonriendo con tanta confianza que ambos digimon la miraron no muy convencidos- ¡Y…!- apuntó al samurái, sobresaltándolo- ¡Como eres un miembro oficial de Jäger, deberías tener el mismo beneficio que todos! ¡Así que tranquilo, que mañana estarás fuera de esto! Pero eso no significa que te deje afilar tus espadas en alguien- aseguró de inmediato, asomando su rostro entre las rejas- Debes ser todo un caballero-

-Ese titulo de caballero lo mando a la…- bufó fastidiado Gaiomon, hasta darse cuenta que la joven frunció el ceño, ofendida.

Wizardmon se tapó el rostro con su sombrero en el momento en que una descarga eléctrica gris circuló por toda la celda, seguida del grito del samurái.

-¿Cuándo aprenderá…?- suspiró el mago, levantando su sombrero, apreciando como Gaiomon estaba todo chamuscado, con su cabello afro- Las mujeres de Jäger pueden llegar a ser de temer- negó con la cabeza.

"Pero… Al menos Sky-san ya puede usar Rapid System…" miró como la joven lograba meter la mitad de su cuerpo entre las rejas, comenzando a intentar cortar las cintas que ataban al fuera de servicio Gaiomon "Sky-san… No volveré a separarme de usted en la próxima batalla. Haré lo que esté en mi alcance para protegerla…" en eso, notó como las orejas de la peligris se movían un poco, puesto que ella no sabía como cortar las cintas "Cierto…"Wizardmon parpadeó, recordando algo…

La primera vez que conoció a Sky, en la Aldea Natural, lo primero que había tomado su atención de aquella niña habían sido, precisamente, la forma de sus orejas… Por alguna razón, le habían resultado familiar, especialmente que, cuando tenía la forma de niña, las orejas de Sky terminaban en tres puntitas…

Orejas de tres puntas…

¿Por qué se le hacían familiares…?

Comenzó a meditar, ignorando los murmullos de la joven.

-S-Son m-muy pegadizas…- gimió Sky, tirando de una de las cintas que retenían al samurái- ¡Gaiomon, ayúdame!- suplicó.

-¡Déjame tomar un respiro! ¡Estuviste a punto de sobrecargar mis datos, Orejas!- aseguró Gaiomon, recuperándose del ataque anterior- ¿Sabes? Te aprovechas mucho de tu suerte- aseguró.

-¿De mi suerte?- se extrañó Sky, parpadeando, a lo que Gaiomon miró para otro lado, algo fastidiado de que ella no hubiese comprendido muy bien lo que dijo.

-Se refiere a que, como somos amigos, no trata de afilar sus espadas con nosotros- le explicó Wizardmon, mirando con una gota en la cabeza como su amiga seguía tirando de la cinta.

-¡¿De verdad?!- se alegró Sky, mirando a Gaiomon, quien seguía mirando a otra dirección- ¡Gaiomon, eres muy bueno!- sentenció, fastidiando al samurái- ¡Pero no quiero que uses a los demás para afilar tus espadas!- le reprochó, fastidiándolo más- ¿Recuerdas lo que te enseñé por si alguien te molestaba?-

-Destriparlo-

-¡Claro que no!- se asustó Wizardmon.

-…- Gaiomon comenzó a pensar…

-¿En serio…?- suspiró el mago, mientras Sky sonreía con una gota en la cabeza.

-Está bien. Si Gaiomon olvidó las reglas de buenos modales que le enseñé solo debo recordárselas- sonrió Sky, tomando la atención del samurái- ¡Al fin y al cabo, con eso podrás volver a incorporarte al Mundo Digital!-sentenció, contenta.

-¿Ah? ¿Y quién dice que me quiero meter en el Sistema de Adulación del Rey?- bufó el samurái- No, gracias. Tengo mi reputación-

-No digas eso. Se ha vuelto mi objetivo- aseguró Sky, algo ofendida.

-¿Objetivo?- se extrañó Wizardmon, observando como su amiga, al tirar tanto de la cinta, había salido de la celda, comenzando a dar unos pasos hacia atrás.

-¡S-Sí!- sonrió Sky- ¡Después de que derrotemos al Proyecto Iluminati y purifiquemos a Apocalymon, le pediré permiso a Luke para que me deje mudar al Mundo Digital!- informó, contenta.

-¡¿AAAAAAAHHHHHHH?!- la quedaron mirando ambos digimon, dándole tal susto que se le resbaló la cinta, la cual impactó dolorosamente en el samurái, tirándolo al piso.

-… Upsi… Es muy pegadiza…- aseguró Sky, apenada.

-¡¿Q-Qué fue lo que dijiste, Orejas?!- exigió saber Gaiomon, ignorando la marca de cinta que tenía en la cara causada por el golpe.

-S-Sky-san, ¿a-a qué se refiere con mudar?- le preguntó Wizardmon, sorprendido.

-Bueno, quiero conocer como es ahora el Mundo Digital- confesó Sky, sonriendo apenada- Lo único que conozco de él fue lo poco que vi hace cinco años…- miró el cielo nocturno- Me gustan mucho los digimon. Quiero ver como viven ahora… Quiero aprender más… ¡Y así también trabajaré con tu reputación!- miró a Gaiomon, sorprendiéndolo- ¡Quiero que el Mundo Digital te vea con los mismos ojos con los que yo te veo! ¡Así que después de esta batalla, quiero ayudarte a recuperar la confianza de todos…! Sé que no será fácil…- suspiró- Y temo que tal vez estés un tiempo en las rejas, porque igual fueron cosas muy malas las que hiciste- le reprochó, fastidiándolo- Así que tendremos mucho por delante… S-Si es que quieres…- jugó con sus dedos.

-Bha. ¿Y por qué debería?- bufó Gaiomon, serio- Escucha, Orejas. El Mundo Digital no es todo color de rosa como de seguro el Rey te lo ha estado pintando-

-Sé que no es perfecto, al igual que el mundo humano… Y tal vez igual que mi mundo…- admitió Sky, algo triste, tomando la atención de ambos digimon-… Mi dimensión… ¿Creen que alguien como yo pertenezca al mundo de los monstruos?- les preguntó, preocupada.

-...- Wizardmon bajó la mirada, serio.

-Que pregunta tan tonta- bufó otra vez el samurái- No eres un monstruo, ni tampoco humana. Y tus familiares no parecen ser de los mejores. Si te descubrieran comenzaría la temporada de caza, Orejas- aseguró, serio.

-Oye- se molestó el mago, aunque la joven sonrió tristemente.

-¿Es, o no es verdad? ¿Por qué crees que el Orejón ese nunca liberó a Orejas y su hermano?- lo miró serio Gaiomon- Él sabe que no pertenecen a ese mundo- sentenció.

-… Tampoco pertenezco a ningún mundo de esta dimensión- les recordó sonriendo Sky, callándolos- Ni al humano, ni al digital… Creo que solo el Digiquartz me iría bien…- sonrió tristemente-… Yo… No pertenezco a ninguno-

-No piense así, Sky-san- le pidió Wizardmon, pero ella negó.

-Tranquilo, Wizardmon. ¡Eso no me entristece ni un poquito!- aseguró la joven, sonriendo- Gaiomon, quiero ayudarte a que puedas vivir en tu mundo- le informó- A diferencia de mí, tu si tienes un mundo al que puedes regresar-eso sorprendió al samurái- Eres un digimon del Mundo Digital. Aunque lo niegues tantas veces, seguirá siendo tu hogar, y quiero ayudarte a recuperar tu sitio en él- le aseguró, sonriendo.

Ante eso, Wizardmon sonrió, comprendiendo lo bondadosa que era su amiga.

-…- Gaiomon frunció el ceño, meditando las palabras de la peligris…

Un hogar… Sí, antes de perder a su familia a causa de la traición de las otras razas, siempre consideró al Mundo Digital su hogar… Sentía un gran cariño… Pero el afecto fue consumido por las llamas que le quitaron a sus seres queridos…

-… Hablas como si fuera tan fácil hacerlo… ¿Por qué debería ver ese lugar como mi hogar? No tengo a nadie. Y no creo que hacerse el bueno ayude con eso. Ni siquiera rogaría por alguien- aseguró Gaiomon, serio.

-Por eso me mudaré al Mundo Digital- sonrió Sky- Para que no estés solo- eso sorprendió por completo al samurái- Así, siempre habrá alguien a tu lado. Tendrás un hogar al que regresar… ¡Y te daré varias chispitas si te portas mal!- aseguró, levantando los brazos.

-Tu… ¿Eres consciente de lo que dices?- exigió saber Gaiomon- ¡Si actúas amistosamente conmigo en el Mundo Digital, varios digimon irán contra ti!- le informó, enojado.

-Entonces yo la protegeré para evitarlo- sentenció Wizardmon, tomando la atención de sus amigos- Sky-san. Honestamente, no me sorprende esta decisión. Usted es el tipo de persona que haría lo que fuera por sus amigos- le aseguró, haciéndola parpadear, sorprendida- Por eso no quiero quedarme atrás. Salvaje- miró al samurái- ¿Crees…? ¿Me permitirías ser parte de este hogar?- le pidió, sorprendiéndolo.

-¡Bien! ¡Estaremos juntos~!- se alegró Sky- ¡Wizardmon! ¡¿Entonces deberías hacer una casa para los tres?!- preguntó, entusiasmada.

-¿N-No había pensado en eso antes?- la quedó mirando el mago.

-Bueno… Tenía planeado tener un trabajo en el Mundo Digital… Tal vez como repartidora…- admitió Sky, pensativa- ¡¿Y si hacemos una panadería?!-le sugirió, muy entusiasmada- ¡Eres muy bueno con las masas, y sabes muchas recetas de muuuchos dulces~! ¡Gaiomon podría ser el que lleva el pan o el que vigila que nadie se pase de listo! ¡Y yo llevaría la cuenta~! ¡Me gusta cómo suena~!- aseguró, dando saltitos, mientras el mago sonreía, contento con la idea, y de que ella estuviese animada- ¿Pero dónde la pondríamos…? ¡Gaiomon! ¿Qué lugares serían buenos para una panadería…?- le preguntó al samurái, hasta darse cuenta que estaba en silencio, con la cabeza gacha-… ¿Gaiomon?- se preocupó.

Wizardmon miró al digimon, también preocupado.

-¿Gaiomon? ¿No te gusta la idea?- Sky se agachó frente a los barrotes, mirando al samurái- ¿Preferirías una pizzería? ¿O una dulcería?- sugirió, pero agachó las orejas al no tener respuesta- ¿O no te gusta… la idea de que vayamos al Mundo Digital?- se entristeció.

-… ¿Por qué…?- murmuró Gaiomon, sin siquiera levantar la mirada- ¿No entienden que se meterían en problemas si van amistosos conmigo a ese lugar?-

-No creo que sea peor que lidiar con humanos como Forward- aseguró Wizardmon.

-Cierto, cierto. Espero nunca encontrarme a otro humano como él- suspiró Sky- ¿O hay digimon como él?-

-… Yo soy como él…- aseguró el samurái.

-¡Claro que no!- negó Sky, algo molesta.

-¡¿Y en qué me diferencio?!- le gruñó Gaiomon, mirándola enojado.

-Tu eres nuestro amigo- aseguró seria Sky, sorprendiéndolo- Tu eres bueno, él no. Todo lo que hiciste fue porque alguien te daño… Te hicieron un daño horrible, y hacías esas cosas malas con la intención de que te sanaran… Forward… Él hace daño por dañar… Solo quiere conseguir dinero y poder con todo esto…- se aferró a los barrotes-… F-Fue él… Fue él el que nos atrapó a Kokory y a mí…- confesó, sorprendiendo a Gaiomon, y entristeciendo a Wizardmon- Nos trató tan horrible… Después de que Topacio me inyectara el virus solitario, me lastimó para que le dijera si había… si habían más I.A. como yo… Me golpeó… Me aplastó una orejita… Y-Y…- se tapó la boca, asustada, a lo que Wizardmon puso la mano en su hombro, en un intento de tranquilizarla- G-Gaiomon… No te compares a él… Eres infinitamente mejor que él…- miró con los ojos brillantes al samurái, quien estaba claramente sorprendido- Tu nunca me has dañado- le aseguró, mientras una lágrima cursaba su mejilla.

El samurái abrió sus ojos, sorprendido, sintiendo de repente una furia al ver como la joven se restregaba los ojos.

-Ese desgraciado…- gruñó Gaiomon, apretando sus puños- ¿Qué más fue lo que te hizo?- exigió saber, a lo que Sky cerró los ojos, nerviosa- ¡Orejas!-

-Le cortó las orejas- le dijo Wizardmon, dejándolo quieto- No se había conformado con los golpes, así que decidió usar métodos más drásticos para quitarle la información a Sky-san. Yo estuve en el grupo que la rescató en aquel momento, junto con Luke-san… Él se encargó de que el tejido muscular se volviera a unir, aunque esa vez solo dijo "conectar datos"- suspiró tristemente.

-S-Sin mis o-orejitas no escucho… Y-Y me son m-muy delicadas… Por eso…- gimió Sky- ¡Pero no le tengo miedo!- le aseguró a Gaiomon, quien seguía sorprendido- ¡Gracias a Jacky y todos, no le tengo miedo!- sentenció- ¡Por eso puedo decir que eres muuuuuuuuuuuuuuuuy diferente a hombres como Forward!-

El samurái la miró, sorprendido, digiriendo lo que había escuchado. Bajó la cabeza, serio.

-… Acompañarme al Mundo Digital los meterá en muchos problemas- murmuró.

-No soy como Kokory- sonrió Sky.

-Resolver los problemas es lo que hace Jäger- aseguró Wizardmon, poniéndose el sombrero al estar seco- Deberías saberlo, salvaje-

-… Muchos me tienen rencor-

-¡Así que debemos trabajar mucho más para reivindicarte!- sonrió la peligris, decidida.

El samurái se quedó en silencio, pero comenzó a temblar levemente, preocupando a Sky y a Wizardmon.

-… ¿Q-Qué tienen en la cabeza…? ¿Por qué no entienden que será peligroso?- murmuró Gaiomon.

-Nada es fácil, salvaje. Ninguno de nosotros ha tenido una vida fácil- le aseguró Wizardmon- Perdiste a tu familia, Sky-san sufrió por los humanos… Mi aldea terminó destruida por las tropas del Bagra Army… Pero la vida aún no termina- le comentó, dejándolo quieto- Aún quedan muchas cosas por ver. Tal vez sean malas, pero también pueden llegar a ser buenas-

-Sí- Sky sonrió y asintió, de acuerdo- Y yo creo que sería bueno que estuviéramos los tres en el Mundo Digital. Aprenderíamos muchas cosas y superaríamos más. ¡Y nos divertiríamos!- sonrió.

Gaiomon apretó sus puños, agachando más la cabeza, temblando…

-… ¿Por qué…?- murmuró- ¿Por qué a un tipo como yo…? No tengo nada… Me lo han quitado todo… He hecho cosas imperdonables… Pero… a-aun así…- unas gotas cayeron en la superficie de metal de la celda, sorprendiendo a Sky y a Wizardmon- ¿Por qué… idiotas como ustedes… se esfuerzan tanto por un tipo como yo…?- gimió Gaiomon, con silenciosas lágrimas recorriendo sus mejillas- A llegar a tanto por una basura como yo… Cuidándome a espaldas de sus compañeros, enfrentándose a ellos y a sus aliados con tal de que no me dañen y-y ahora… ¿Querer estar conmigo en el Mundo Digital…? ¿Querer limpiar mi nombre…? Maldición… ¿Q-Qué tienen en la cabeza…?-

Sky sonrió, sumamente conmovida, en cambio Wizardmon sonrió satisfecho.

-Eso hacen los amigos. Se cuidan unos a otros- le sonrió el mago- Y no hables así… Haces parecer como si solo nosotros hiciéramos algo, cuando tú también has hecho mucho por nosotros-le aseguró, sorprendiéndolo, aunque no levantó la mirada- Has peleado por nosotros, y por nuestros ideales… También has hecho mucho por nosotros, Gaiomon, es solo que no te has dado cuenta-

"¿Yo…? Yo… Yo… ¿Cómo puedo tener tanta suerte…?" Gaiomon entrecerró los ojos "Tengo las manos manchadas hasta el tope… Y-Y aun así… Me arrebataron a mi familia y mi aldea… Y-Y ahora… Y ahora me trajeron a este par de idiotas… ¿Por qué son tan tontos…? ¿Por qué… me siento tan agradecido…?" cerró los ojos "D-Demonios… ¿Cómo rayos me los gané…? ¿Por qué me los merezco?"

Hacía muchos años que no sentía tal emoción… Con Sky y Wizardmon, recordó lo que era sentir tener amigos, gente de confianza, y estaba agradecido con ambos… pero… ahora… ese sentimiento se rebalsó…

El saber que irían tan lejos por él…

No tenía palabras…

-… ¿Y?- le sonrió Sky, comprendiendo el silencio del samurái, y que tampoco levantara la cabeza- ¿Qué dices, Gaiomon? ¿Nos permitirías crearte un hogar?-

-…- el samurái agachó más la cabeza, temblando- Son unos idiotas… Unos metiches… Meten la nariz en cualquier lado… ¿De qué sirve decirles… si igual lo harían…?-

-Exacto- sonrió Sky, mientras Wizardmon asentía- ¡Bien~! ¡Trabajemos juntos para tener esa panadería~!- levantó un brazo.

-¿No podría ser una librería?- sugirió el mago.

-Ah…- lo quedó mirando Sky- Los libros no se comen-le reprochó.

-S-Sky-san, ¿acaso los panes que haríamos no se venderían?- señaló Wizardmon, con una gota en la cabeza.

-Y también probaríamos un poco. Nuestro conocimiento gourmet de las comidas humanas nos darán una gran ventaja- aseguró Sky, sonriendo segura, haciendo suspirar al mago- ¿Qué opinas, Gaiomon?- miró al samurái, quien levantó un poco la mirada, aunque tenía los ojos brillantes, lo que conmovió a la joven- ¿Te gusta la idea?- le sonrió.

-…- Gaiomon frunció el ceño, mirando para otro lado-… Armería-

-No- negaron de inmediato Sky y Wizardmon.

-¡¿Por qué esa negación inmediata?!- se enojó el samurái.

-Pondremos muchas reglas en nuestra vivencia en el Mundo Digital, y eso incluye en alejarte de objetos cortantes- aseguró Sky.

-Aunque un salvaje como tu podría usar sin problemas un baguette como arma asesina- suspiró Wizardmon.

-¡Son unos…!- gruñó Gaiomon- ¿Qué es un baguette?- parpadeó, sin entender, haciendo reír a Sky, mientras el mago se tapaba la boca- ¡NO SE BURLEN!-gruñó avergonzado y enojado.

"Sí… Tenemos que planear el futuro… Debemos preocuparnos del presente, pero debemos seguir con la esperanza de que tendremos ese futuro…" pensó Wizardmon, tratando de no reírse "Por eso… esa sensación…" dejó de sonreír y frunció el ceño, mientras Sky disfrutaba de la expresión de enfado del samurái "Ese llamado…" recordó aquella sensación de ser llamado por alguien… Sensación que comenzó después de ser atacado por los Semi-Digitales "No debo distraerme por nada" sentenció, decidiendo olvidar aquel extraño sueño sobre que estaba en un desierto…

Debía estar concentrado en el presente, para así asegurarse en estar en aquel futuro que tanto esperaban…

Y, así… formar un hogar…


Mundo Digital.

País Real.

Dentro del castillo, existía una sala con ocho tronos formando un círculo. En las paredes, detrás de los siete más grandes estaban digitalizadas las banderas de los países que le correspondía a cada Ministro. En cambio, el trono más pequeño, que consistía en la del Rey, tenía a su espalda la bandera del Xros Heart.

En aquel momento, Greymon se sentó en su trono, al igual que Stigmon en el suyo, Pharaomon, Vikemon, Olegmon, Ophanimon MC, y Apollomon. Al lado del dinosaurio digital, estaban Nene, Ryouma y Kiriha, con sus digimon dentro del xros loader.

Además de ellos, estaba Slayerdramon, quien estaba apoyado en una de las paredes, cruzado de brazos.

-¿Mm?- Ophanimon, apoyando el codo en el apoyabrazos de su trono, miró extrañada a los jóvenes, tomando su atención- Vamos, niños. No sean tímidos. Al monarca nunca le ha molestado que alguien se siente en su lado- les comentó, señalando el trono vacío de Shoutmon- Incluso deja que los peques se suban cuando les hace el tour anual en el castillo- mencionó.

-N-No se preocupen. Estamos bien de pie- aseguró Ryouma, a lo que Nene asintió, de acuerdo.

-Bueno, yo solo decía…- empezó a decir Ophanimon MC, haciendo que sus colegas la miraran de inmediato, desconfiados- Que sería un real honor que lo ocuparan- comentó, disfrutando las caras de fastidio de los demás Ministros, excepto de Olegmon, quien se rió con ganas.

-¿De nuevo…? Ophanimon, ¿qué te hemos dicho sobre tus juegos de palabra?- le preguntó Vikemon, bastante molesto.

-Perdonen. Saben que a veces temo caerme de mi sitio- se disculpó la mujer, a lo que Vikemon se dio una palmada en la cabeza, mientras Olegmon no podía evitar reírse un poco.

-¿Por qué lo de caerse?- se preguntó Nene.

-Porque es una digimon modo caído- le explicó Kiriha, serio, negando con la cabeza, haciéndola sonreír, apenada.

Ryouma sonrió, incomodo.

"Y por estas razones, Samanta prefiere no venir a estas reuniones" negó con la cabeza Slayerdramon, también consciente de los juegos de palabras de la digimon caída.

-E-En todo caso, hasta ahora somos consciente de 13 bases instaladas alrededor del Mundo Digital- informó Apollomon, mientras aparecía en medio de la sala un holograma mostrando los ocho países. En algunos había unos puntos iluminados- Hace unas horas, Nene-kun y su grupo encontraron pistas de una nueva base en el País Desértico-

-Y hasta ahora no habíamos encontrado alguna en esa zona- recordó Stigmon, algo preocupado con eso.

-Exactamente…- suspiró Pharaomon, achicando un poco su forma fantasmal.

-Vamos. Tenemos a nuestros soldados buscando más pistas. Tal vez sea una falsa alarma…- intentó animarlo Olegmon.

-Temo la posibilidad que dentro de poco nos encontremos con una de esas bases en este país. Sería el colmo- Vikemon negó con la cabeza, molesto al pensar en algo así-Slayerdramon, ¿aún no han regresados los dos equipos que hacen la revisión?- le preguntó, mirándolo serio.

-Aun no. Es normal que tarden, y sabe que los comunicadores de Jäger no funcionan en estos países- le recordó el dragón.

-Además que las zonas por las que están son muy lejanas para que los Monitamon se comuniquen aquí- agregó Nene.

-¡Eso, eso!-asintió Monitamon, en el xros loader lavanda.

-Mph. Eso es porque este castillo está protegido de comunicaciones exteriores no oficiales- bufó Vikemon, acariciando su barba- Los del Xros Heart tienen sus buenos motivos, pero como siempre vuestro grupo parece no hacer nada bien- sentenció, haciendo que Slayerdramon sintiera como si le cayera una piedra en la cabeza.

"Y-Y también por él que mejor que Samanta no esté…" gruñó por lo bajo el tercer al mando de Jäger, consciente de que Vikemon ponía en segunda calidad los esfuerzos de Jäger en comparación a los del Xros Heart

Tenía favoritismo…

La primera vez que comentó algo así frente a Samanta, el mismo dragón tuvo que agarrar a la joven sin que el Ministro se diera cuenta, porque la Jefa había puesto tal mirada que Slayerdramon seguía aliviado de haber detenido la furia de su amiga…

Ofender a Jäger frente a Samanta era algo demasiado arriesgado…

-Bueno, Slayerdramon. Si los Monitamon de los equipos de búsqueda no dan buena señal…- comenzó a decirle Ophanimon, haciendo que entrecerrara los ojos- Solo deben cambiar de canal-

-¡Ophanimon!- le recriminó Vikemon, mientras Olegmon se reía, divertido- ¡Olegmon, no la alientes!- le gruñó.

-Arg, nunca se toma las cosas en serio. Los digimon oscuros son todo un caso- gruñó por lo bajo Greymon, tomando la atención de Kiriha.

-¿Todo un caso? Al menos mis manos alcanzan mi nariz por si me pica- Ophanimon señaló los pequeños brazos del dinosaurio digital, cabreándolo de inmediato.

-¡MALDITA…!- le gruñó Greymon.

-Greymon, mantén la calma- lo tranquilizó Apollomon, mientras Olegmon trataba de contener su risa a causa de la mirada molesta que recibía de Vikemon- Ophanimon, tendré que pedirte que, por ahora, trates de no usar tus juegos de palabra. La situación es delicada y tenemos que tomar decisiones rápidas- le pidió, sin enojarse.

-Mm… Al monarca le gustan mis juegos de palabra…- murmuró por lo bajo Ophanimon, a lo que Stigmon suspiró.

-Stigmon, ¿has logrado sacar información de los digimon que han capturado en tu país?- le preguntó Apollomon, tomando su atención.

-Lo lamento, pero los Woodmon no han dicho nada… Solo se quedan en sus celdas, callados…- murmuró Stigmon, preocupado.

-Mm… Eso es… preocupante- admitió Ophanimon, tomando su atención- Lo mismo ha pasado con los Nohemon que tengo en las jaulas. No dicen nada. Igual los Porcupamon que capturamos- suspiró, seria- Mis WaruMonzaemon están bastante nerviosos con ese ambiente… Y eso que somos digimon oscuros.

-El mismo caso con los Apemon capturados hace poco en el País del Fuego- murmuró Ryouma.

-Todos los digimon que nos han traicionado y hemos capturado se quedan en silencio. Callados, no dicen nada de nada- señaló Olegmon, serio- Es como si les hubieran quitado la voz-

-Pero la tienen, solo que no se atreven a usarla- le dijo Kiriha, tomando su atención- No es que algo les impida hablar, es que tienen miedo de hablar. Como si decir algo fuera a ocasionar un desastre-

-¿Entonces sí hay algo que les impide hablar?- se confundió un poco Stigmon.

-No es que exista un algo- le explicó Slayerdramon- Hasta ahora, las zonas están aseguradas, por lo que no debería haber nada del Proyecto Iluminati a lo que le deban tener temor si dicen algo. D'arcmon les ha sacado información que hemos podido confirmar, y aun así los digimon que han hablado no les ha pasado nada- le señaló.

-Le temen… a algo que pasará…- comprendió Ryouma, a lo que el caballero asintió.

-Se unieron al Proyecto Iluminati porque algo les dijeron que ocurriría, y, queriendo salvarse, decidieron apoyarlo secuestrando más digimon. El asunto es qué podría ocurrir en el futuro, que tanto temen, y quién contactó con ellos- sentenció Slayerdramon, frunciendo el ceño.

-…- Apollomon lo miró, serio- Pero creo que tienes las respuestas, ¿verdad?-

-Sí, aunque para nosotros es obvio. Deben de haberles dicho que solo aquellos que estén de lado de Apocalymon, cuando resurja, se salvarán de ser borrados-dijo el dragón.

-Y de seguro fue Visdom quien les dijo sobre ello- sentenció Kiriha.

-Ese tipo del otro mundo al igual que Zodiaco, ¿no?- murmuró Olegmon, preocupado- Pero aun no comprendo… Sabemos que, gracias a esa piedra mágica que mencionaron, Zodiaco es capaz de viajar por mundos, ¿verdad?- le preguntó a Slayerdramon, quien asintió- Entonces… ¿cómo es que el tal Visdom puede hacer lo mismo? ¿Cómo fue que llegó al mundo humano, y al digital?-

La pregunta hizo fruncir el ceño a Greymon, quien intercambió mirada con su compañero.

-… También nos hemos hecho esa pregunta… -aseguró el rubio, consciente de que no se sabía cómo aquel monstruo podía hacer eso.

-Tiene que ver con algo más que poder. Un método- señaló Stigmon, ignorando que Pharaomon se había quedado dormido.

-Pero mientras no se averigüe eso, no sabremos cómo entra a nuestro mundo sin siquiera decir Tock Tock- sentenció Ophanimon, seria.

-¡Ophanimon!- la miró enojado Vikemon.

-Ups, se me salió- aseguró la digimon, bastante sorprendida por eso.

-Al menos no ha venido al castillo por el Digitama…- murmuró Apollomon, serio.

-Bueno, eso nos dice que no usa un laberinto…-le comentó Ophanimon, extrañándolo.

-Ni se te ocurra…- le gruñó Greymon.

-Porque no sabe de lo que se pierde-terminó Ophanimon.

-¡ARG!- el digimon vikingo se tapó la cara, enojado, mientras Olegmon se reía, divertido.

"Y yo pensaba que los chistes de Betsumon eran malos…" suspiró Slayerdramon, recordando a aquel digimon gato y a Pinocchimon cuando tuvieron aquel incidente sobre las memorias…

-E-Espero que Taiki y los demás la tengan más fácil…- admitió Stigmon, con una gota en la cabeza.

-No lo creo. Tienen que lidiar con los cabecillas del Proyecto Iluminati-le recordó Kiriha.

-Sin contar que ahora no temen realizar acciones que afecten a los demás- murmuró Nene, recordando el incidente del secuestro de los niños.

-… Sí- asintió Ryouma, también recordando aquello.

-Ah…- suspiró Olegmon, mirando la pantalla digital- Debemos encontrar las demás bases de los renegados, quien las fundó, si aún tienen comunicaciones con esos humanos, y si aquellos puntos donde entregaban a los digimon secuestrados son importantes…- volvió a suspirar, apoyando la espalda en el trono- Si hubiéramos sabido de esto de antes, habríamos llamado a Shoutmon hace mucho…-

-Pero él no llevó comunicador al mundo humano- murmuró Vikemon- Y los digimon que enviaste tampoco se han comunicado, Apollomon- miró al digimon león, quien meditó.

-Tal vez haya pasado algo con los comunicadores…- murmuró, preocupado.

-Creo que eso nos pasa por presionarlo tanto con el matrimonio- comentó Ophanimon.

Eso dejó sorprendido a Kiriha, Nene, Ryouma, y, especialmente a Slayerdramon. En cambio, Greymon se quedó mudo, recordando aquel tema…

-Vamos, incluso tuvimos que enviarle nuestro mensaje por medio de tus súbditos, Apollomon- señaló la mujer digital, haciendo sonreír incomodo al digimon león.

-Si hubiéramos sabido, no le habríamos enviado semejante presión a Shoutmon- admitió Apollomon.

-¿Presión?- se extrañó Kiriha, mientras Nene y Ryouma intercambiaron miradas, extrañados.

-¿E-Enviado…?- murmuró con un hilo de voz Greymon-¡¿D-De qué hablan?!- exigió saber.

-Cierto, Greymon, no sabes la decisión que tomamos- recordó Olegmon- Jeje, fue mi idea- admitió, señalándose con el pulgar.

-D-Decidimos hacerlo para que Shoutmon tuviera una excusa para comunicarse con nosotros- aseguró de inmediato Apollomon.

-No es como si nosotros fuéramos tan injustos con él- agregó Stigmon- S-Sabemos un poco de los días que han pasado en el mundo humano gracias a ese calendario digital que creó Wisemon y dejó en su laboratorio-

-Así que decidimos usarlo para presionar un poco al Rey, y que así se contactara con nosotros para recriminarnos semejante decisión- terminó Vikemon, mientras Pharaomon se despertaba, algo adormilado.

-¡Por eso les pregunto, ¿QUÉ COSA?!-exigió saber Greymon, notando que Slayerdramon estaba sumamente atento a todo lo que decían.

-El matrimonio del monarca- se extrañó Ophanimon, dejando de piedra al digimon dinosaurio, y en blanco a los jóvenes y al dragón plateado.

-¿E-Eh?- parpadeó Nene, igual de atónita que Kiriha y Ryouma.

-¡¿M-Matrimonio?!- gritó atónito Slayerdramon, acercándose a los tronos, extrañando a los Ministros, a excepción de Greymon, quien había comenzado a sudar a mares, incluso a jugar con sus garras, confundiendo más a Kiriha ¡¿D-De qué están hablando?!-exigió saber.

-O-Oye, cálmate un poco- le pidió Olegmon, extrañado del repentino cambio de comportamiento del dragón plateado.

-No es algo que un externo deba inmiscuirse- le aseguró de inmediato Vikemon, frunciendo el ceño, pero se sobresaltó por la mirada asesina del digimon.

-¡¿CÓMO NO ME TENGO QUE METER EN ESTO?! ¡QUIERO UNA RESPUESTA AHORA MISMO! ¡¿ME ESCUCHARON?!-Slayerdramon comenzó a zarandear fuertemente a Vikemon, sobresaltando a los presentes- ¡¿QUÉ ES ESO DE MATRIMONIO?! ¡DEBEN DE ESTAR BROMEANDO CONMIGO! ¡O HABLAN AHORA O TENDRÁN OTRO PROBLEMA QUE METER A NUESTRA LISTA! ¡¿ESCUCHARON?! ¡HABLEN AHORA!-ordenó el dragón, echando fuego de la boca, zarandeando más fuerte al digimon vikingo.

-¡C-Cálmate un poco, Slayerdramon!- Apollomon y Olegmon se levantaron y sujetaron al digimon plateado, haciendo que soltara a Vikemon, quien terminó tirado en su trono, totalmente mareado.

-¡NO VOY A CALMARME HASTA QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE ESO DE MATRIMONIO!-gruñó Slayerdramon.

"S-Supongo que digimon y humana tienen el mismo carácter cuando se enojan…" pensó Greymon, mirando la pataleta de Slayerdramon.

-Greymon, ¿a qué se refieren con matrimonio?- le preguntó Kiriha, sobresaltándolo.

-B-Bueno… Es que… Verás…- el dinosaurio se rascó el cuello, sudando a mares…

Y, después de explicarlo…

-¡¿CÓMO?! ¡¿QUÉ EL REY VIAJÓ AL MUNDO HUMANO PARA BUSCAR NOVIA…?! ¡¿Y AHORA LE MANDARON UN MENSAJE DE QUE DEBE BUSCAR UNA PROMETIDA ANTES DE QUE TERMINE OCTUBRE?!- resonó en todo el castillo, sobresaltando a varios centinelas, y que los Piximon y DemiDevimon, que esperaban en el pasillo afuera del salón de reuniones, se acomodaran un poco, sin dejar de dormir…

-Mira tu, lo has tomado bastante mal- señaló sorprendida Ophanimon, mirando como Slayerdramon estaba totalmente enojado, incluso su armadura se había puesto roja, y un poco de vapor salía de su cabeza.

-¡GREYMON! ¡¿Sabías de esto?!-le gruñó el dragón al dinosaurio, sobresaltándolo.

-¡Y-Yo solamente sabía lo de la ley que Olegmon creó, nada más!- se defendió Greymon, algo molesto e incómodo- ¡No me culpes de las decisiones del Chibi!- bufó, hasta que el dragón comenzó a ahorcarlo.

-¡TAMBIÉN ES TU CULPA…! ¡CONSCIENTE DEL REY Y KOKOROMON…!-gruñía Slayerdramon, ignorando como Apollomon y Stigmon intentaban separarlo del dinosaurio.

-Por favor…- Kiriha negó con la cabeza, mientras Ryouma se rascaba la mejilla- Al menos sabemos porque actuó tan rápido con Kokoromon- admitió, hasta que Nene le pegó tal mirada que lo asustó.

-Esto no es broma…- le aseguró Nene, despidiendo tal aura asesina que el rubio tragó saliva, mientras el platino retrocedía un poco, asustado.

-¿Kokoromon?- parpadeó Pharaomon, extrañado.

-¿Quién es?- preguntó Olegmon, mientras Vikemon aun se reponía de lo de antes.

-Es… Es la hija de Slayerdramon- les explicó Ryouma, tomando la atención de los Ministros- Bueno, hija adoptiva. Es una V-mon que sobrevivió a la matanza de Tactimon- miró a Apollomon, que se sorprendió ante eso, soltando a Slayerdramon, dejándole sin querer a Stigmon el trabajo de hacer que el dragón dejara de ahorcar a Greymon.

-¿Existe otro V-mon…?- murmuró sorprendido Apollomon, y no pudo evitar sonreír- Ojalá V-mon ya se haya encontrado con ella- admitió.

-E-Esperen un poco… Si él está actuando así…- Ophanimon señaló a Slayerdramon- ¿Significa que el monarca y esa digimon…?- miró a los jóvenes.

-S-Sí…- tosió Kiriha, sin poder creer que ahora hablaban de eso- Tengo entendido que están en una relación…-

-Woa…- se sorprendió Olegmon- ¡Jua, jua, jua! ¡Ese es mi Rey! ¡Cumpliendo sus deberes!- sonrió, sin notar que Slayerdramon lo quedó mirando- No me molestaría si nos enteramos que viene ya con un heredero…-

-¡TODO ES TU CULPA! ¡FUISTE TÚ EL QUE CREÓ ESA ESTÚPIDA LEY!- Slayerdramon se le abalanzó, haciéndole una llave.

-¡AYAYAYAYAYYYYY! ¡S-Sí, yo cree esa ley! ¡Pero fue Shoutmon quien la está implementando! Y-Y parece que de manera provechosa…- señaló adolorido Olegmon, hasta que el dragón puso más presión- ¡DUELE!-

-No hay nada más peligroso que un padre que desconoce el compromiso de su hija- sentenció Ophanimon.

-No puedo creerlo…- murmuró Nene, sobresaltando a Kiriha- Sabiendo de esa ley, y Shoutmon seguía estando con Kokoromon-chan… Esto es algo imperdonable… Aprovecharse de su inocencia de esa forma…-

-¿E-Es tan grave?- la quedó mirando el rubio, pero los ojos morados de la joven lo miraron asesinamente.

-Estar con una mujer sin decirle que puede estar comprometido o la puede estar comprometiendo sin saberlo… ¿No-te-pa-re-ce-gra-ve?-exigió saber tenebrosamente Nene, haciéndolo retroceder.

-K-Kiriha-san, creo que lo mejor será no meternos en este asunto- le sugirió Ryouma, detrás de él.

-Bueno, después de todo es el problema de Taiki- sentenció Kiriha, mirando para otro lado.

-¡ARG! ¡Nunca me agradó todo ese asunto!- sentenció Slayerdramon, soltando a Olegmon, quien suspiró, aliviado- ¡Realmente, el Rey es mi enemigo!- sentenció, enojado.

-V-Vamos, cálmate, Slayerdramon- le pidió Apollomon, poniendo su mano en el hombro del enfurecido dragón- El mensaje que enviamos era para que Shoutmon tratara de contactarse con nosotros para pedirnos una explicación. No creo que él se haya apresurado y hecho algo mal para tu hija-le aseguró, haciéndolo pensar, enojado.

-A menos a que le haya pedido matrimonio- sugirió Pharaomon, asustando a Slayerdramon.

-Bueno, algunos matrimonios acaban bien…- comenzó a decir Ophanimon.

-¡Ni se te ocurra!- le gruñó Greymon.

-O duran toda la vida- sonrió la mujer oscura.

-¡ARG!- gruñeron Greymon y Vikemon.

"E-Esta vez no hubo un juego de palabras" pensó Ryouma, aun sorprendido por la noticia.

-¡ARG! ¡ME HARTE!-explotó Slayerdramon dirigiéndose a la puerta.

-¡Slayerdramon, la reunión aún no ha terminado!- le dijo Kiriha, haciendo que se detuviera, mirándolo enojado.

-¡Realmente lamentamos esta situación!- le aseguró Stigmon.

-¡Trataremos de resolverla!- le prometió Apollomon.

-¡¿Y A MI QUÉ?!-les gruñó Slayerdramon, abriendo la puerta, saliendo al pasillo, pisando sin querer las alas de los Piximon.

-¡DUELE!- los digimon alados se levantaron de golpe, sobresaltando al dragón, mientras los DemiDevimon despertaban sobresaltado.

-¡¿E-Estaban durmiendo?!- los miró exasperado Slayerdramon.

-Bueno… Los esperamos toditos afuera, como nos dijiste- recordó un Piximon.

-Pero nos dio sueño- recordó otro Piximon, curioso.

-¿Dónde están los demás?- les preguntó Slayerdramon, mirando el pasillo, vacío, mientras los demás Ministros y los jóvenes se asomaban, algo curiosos de que la furia del dragón desapareciera.

-Pues…- uno de los DemiDevimon miró extrañado la situación- ¿Eh? ¿Y la Jefa?- parpadeó, extrañado, sobresaltando a Slayerdramon, Kiriha, Ryouma y Nene.

-¿Jefa?- parpadeó Stigmon.

-¡Ha-Habla de D'arcmon!- mintió rápidamente Nene.

-¿Dónde estará Tailmon?- se preguntó el otro DemiDevimon.

-¿Y Lucemon? ¿Dónde?- parpadeó el tercero.

Kiriha frunció el ceño, serio.

-… Parece ser que comenzó- murmuró el rubio, tomando la atención de su compañero, quien asintió.

-¿Qué comenzó?- le preguntó Vikemon.

-La siguiente fase del plan- le dijo Slayerdramon, serio- Lo siento, Ministros. Pero ahora necesitaremos vuestra fuerza- les aseguró, mirándolos serios.

Apollomon, Olegmon, Stigmon, Pharaomon, Vikemon y Ophanimon MC.


Lucemon caminaba sin problemas por los pasillos del castillo, sin mirar a los Piximon soldados ni a los ToyAgumon dormidos detrás de él.

El joven digimon bajó por las escaleras, saliendo a uno de los jardines, y se acercó a una fuente. Miró la figura que despedía el agua, la cual representaba a un caballero… Era obvio, representaba a Omegamon.

Una sonrisa surcó su rostro, y, extendiendo su mano, tocó el agua, creando tal onda que el agua que se salpicaba se detuvo de golpe. Hizo aparecer en su otra mano un objeto negro: una navaja de filo amarillo.

Con un movimiento de aquella arma, cortó el aire frente a la figura de piedra, provocando una fisura digital color celeste.

Sonrió nuevamente, y entró por aquella fisura, sin percatarse en las dos figuras que lo observaban desde el segundo piso del castillo… Y, una de ellas, sonrió…


Lucemon abrió los ojos, sin sorprenderse en encontrarse en aquel espacio digital color celeste. Miró a su alrededor, y sonrió, algo aliviado de ver, dentro de un campo de fuerza, el Digitama donde se encontraba Quartzmon…

No, donde se encontraba la tercera y última parte de Apocalymon.

-A pesar de todo, Shoutmon… Sigues confiando demasiado en los demás- admitió Lucemon, caminando hacia el campo, pero se quedó quieto al escuchar unos aplausos, por lo que se volteó de inmediato…

-¡Ojos de Gato!-

Lucemon se encontró de frente con Tailmon, quien lo hipnotizó con la mirada, dejándolo aturdido y que cayera de rodillas, sin poder moverse.

-¿Q-Qué…?- jadeó el joven digimon, levantando apenas la mirada, para ver a la digimon gata, que lo miró frunciendo el ceño.

-Realmente, ¿pudiste adivinar que él era el digimon que contrató a todos los renegados, y quien iba tras el Digitama?- preguntó Tailmon, mirando de reojo para atrás, para ver a Samanta acercándose, aun aplaudiendo.

-Luke me aseguró que el traidor debía regirse por tres características- mencionó la joven, pasando de largo a Lucemon y caminando hasta el campo de fuerza que protegía el Digitama- Debía estar conectado a los antiguos Generales del Bagra Army, ya que de esa forma se comunicarían con él y lo convencerían; debía ser alguien que lograse llevarse bien con todos, y así podría investigar más y moverse con mayor facilidad… Y, debía sentir rencor contra Shoutmon, razón por la cual desearía su reino destruido. Tal vez aun sientes rencor por él por haberte derrotado dos veces en Zona Cielo, ¿me equivoco? ¿Lucemon, súbdito de Lilithmon?- miró de reojo al digimon angelical, quien la miraba de reojo, sin poder moverse bien.

-¿C-Cómo…? D'arcmon, ¿acaso este tiempo…?- murmuró enojado Lucemon.

-Actúe desconfiada con todos los digimon que he conocido desde que llegamos, para que actuaran conmigo de manera distante o apática. Eso me da el paso libre para vigilar sus movimientos- sonrió de lado Samanta- Aunque normalmente soy desconfiada, así que no fue muy difícil- se volteó, mirando a Lucemon- Te vigilé, al igual que otros digimon que cumplían casi todas las características. Leomon, Neptunemon, AncientVolcamon… Je- sonrió de lado- ¿Sabes qué te diferenció de ellos?- le preguntó.

-… ¿Q-Qué cosa?- murmuró Lucemon, frunciendo el ceño.

-Que, a diferencia de ese trío, tu forma de actuar fue… tranquila- sonrió Samanta, extrañándolo- Ya sabes. Cuando comenzamos a capturar a los renegados en los diferentes países, Leomon, Neptunemon, y AncientVolcamon actuaban exaltados. Molestos de semejante traición en tiempos de paz, reclamando una y otra vez… Tú, en cambio, simplemente actuabas normal. No mostrabas furia al ver que otros digimon actuaban como en antaño lo hiciste tú… Pero, ¿por qué te iba a extrañar, si fuiste tú el que los condujo a eso?- sentenció, y sonrió al ver la sorpresa en el rostro del digimon- Ya sé, ¿no sería normal que alguien actuara tranquilo, apegándose rápidamente a la situación?-

-Pero, si contamos las características que los distinguen, no lo hacen normal, ¿no?- comprendió Tailmon, a lo que Samanta sonrió de lado.

-D'arcmon, tu…- gruñó Lucemon- No eres realmente ella, ¿verdad?- le señaló, haciéndola levantar las cejas- Hace meses que no he podido contactarme con Lilithmon-sama… Su último mensaje fue que Salamandra mató a la Jefa… Eres tú, ¿verdad?- frunció el ceño, enojado.

-A los digimon les cuesta mucho diferencias a uno real, de una persona disfrazada- sonrió Samanta, quitándose el casco de D'arcmon- Amano Nene hizo varias misiones con un disfraz sin ser descubierta en las Xros Wars, así que pedirle una mano costurera no fue tan difícil-

-Desde un principio sabías que había un traidor… por eso el disfraz, ¿no?- murmuró molesto Lucemon, dispuesto a levantarse, hasta que la joven lo agarró del rostro y lo tiró con fuerza al piso, acortándole la respiración, y sorprendiendo un poco a Tailmon.

-No confío en los súbditos de Shoutmon, pero eso es por cuestiones personales- aseguró Samanta, mirándolo seriamente, sin soltarlo y sin inmutarse por la mirada de odio del digimon- Lo que me lleva a la siguiente pregunta… Después de robarlo, ¿cómo planeabas transportar este Digitama al Mundo Humano? ¿Acaso con esto?- mostró en su mano la navaja de Lucemon, sorprendiéndolo- Esta no es un arma común…- señaló, seria- Puedo sentirlo. No hay nada digital en el filo de esta cosa… sino, ¿magia?- frunció el ceño- Esto te lo dio Visdom…- comprendió- Entonces, ¿con esto abriste aquellos espacios digitales para que los renegados lanzaran a los digimon que secuestraban? Bastante práctico, la verdad… Un arma con la habilidad de abrir puertas entre mundos… Pequeña, pero efectiva…-

-M-Maldita…- Lucemon la apuntó con su mano, dispuesto a lanzarle una esfera digital, pero Samanta le atravesó la mano y se la clavó al piso con la misma navaja, haciéndolo gritar de dolor.

-Quien habla aquí soy yo, angelito- aseguró Samanta, seria.

El hecho de descubrir que Visdom podía crear algo así… No había duda. Era una habilidad parecida a la de Vida, la Pluma de Fuego…

Cabía la posibilidad de que aquel monstruo habría logrado crear o emitir un poder similar al de aquella pluma…

La habilidad de viajar entre mundos y dimensiones… No le gustaba, en absoluto.

Tailmon observaba en silencio el interrogatorio, sin poder evitar fruncir el ceño ante los métodos que ocupaba la joven…

-L-Lo sé…- murmuró Lucemon, tomando la atención de la gata- Sé muy bien que trabajas para Alphamon… Para Yggdrasil…- le dijo a la pelicafé, quien frunció el ceño- Ellos… ¡¿Por qué crees que actúan, ahora que Apocalymon puede resucitar?! ¡¿Por qué crees que no actuaron durante las Xros Wars?! ¡Estás en el bando equivocado! ¡En quien no debes confiar es en Yggdrasil!- le aseguró, haciendo fruncir el ceño a Tailmon- ¡Se está volviendo viejo…! ¡Muy viejo! ¡La computadora que creó a los digimon… está fallando!-le gritó, sorprendiendo a la gata.

Samanta, en cambio, frunció el ceño.

-… Lo sé- le aseguró, sorprendiendo a ambos digimon- Sé exactamente el estado de Yggdrasil… ¿Por qué crees que Alphamon nunca ha aparecido en los momentos más difíciles que ha sufrido este mundo?-le preguntó, seria- Porque lo vigila. Sabe que su forma de procesar es muy diferente a la que usaba cuando escogió a mi madre para que viajara a esa otra dimensión…-frunció el ceño- Es una enorme máquina que puede quedar obsoleta, y cuando eso pasa…- sonrió de lado, con ironía.

-¡P-Por eso mismo Bagramon-sama…!- comenzó a replicar Lucemon, hasta sentir que la mano con la que Samanta le agarraba el rostro hizo presión.

-Sé muy bien que Bagramon se rebeló contra él, pero te aseguro, Lucemon, que no fue por las razones que crees-le aseguró la joven- No fue porque pensaba que Yggdrasil comenzaría a fallar, sino que quería acabar con otros mundos por el peligro que representaban… El D5- le informó, sorprendiéndolo-… Lamentablemente… Creo que el sistema de Yggdrasil está comenzando a procesar esa idea- comentó, dejando a ambos digimon sorprendidos- Ustedes quieren a Apocalymon para revivir a Bagramon, yo quiero purificarlo para que Ryudamon regrese… Pero, ¿por qué crees que Yggdrasil me trae… apoyo?- miró a Tailmon, quien frunció el ceño.

-… Planea absorberlo- murmuró la gata, a lo que la joven sonrió de lado.

-¿Lo entiendes, Lucemon? ¿Cuál decisión crees que sea la más conveniente?-le preguntó Samanta al digimon- ¿Un mundo de guerras de Bagramon? ¿Un Yggdrasil que tal vez se vuelva oscuro? ¿O mi opción, en la que no existirían cambios?- ante sus palabras, Lucemon cerró los ojos con fuerza, temblando levemente-... No estás haciendo esto por gusto, ¿verdad?- murmuró Samanta, mientras el ángel se mordía el labio-… Solo hay una cosa que puede obligar a un digimon a trabajar en el Proyecto Iluminati, sin tener que ser lealtad o dinero- comprendió- Te convirtieron en un Incompleto, ¿verdad?-

Samanta sacó la navaja de la mano de Lucemon, sin sorprenderse en que la herida curara, y frunció el ceño al ver en la palma, un diminuto circulo morado viscoso.

-¿Cómo has retrasado tanto tiempo el proceso? ¿Acaso por digimon capturado, te dan algún antibiótico que retrasa el proceso hasta casi el inicio?- murmuró la joven, frunciendo el ceño, mientras Tailmon se acercaba, mirando sorprendida y desconfiada la palma del joven- Al igual que a los demás renegados, ¿no? Por eso quedan tan callados después de ser capturados. Ya no recibirán los antibióticos, así que esperan con temor su transformación, ¿no?-soltó a Lucemon y se levantó, guardando la navaja, seria.

-… No quiero… No quiero volverme una de esas cosas…- aseguró Lucemon, sin moverse, temblando- No regresé para convertirme en uno de esos fenómenos…- apretó sus puños- No importan… Bagramon, Yggdrasil… No importan…- apretó los dientes, comenzando a ser rodeado de data morada, sorprendiendo a Tailmon y que Samanta frunciera el ceño, retrocediendo un paso- S-Si les entrego esa cosa… Ese Digitama…- se levantó flotando, mientras sus ojos se volvían rojos- ¡ME DARAN EL ANTIDOTO!- rugió, haciendo que la pequeña marca viscosa en su mano se extendiera hasta su brazo, sorprendiendo a la joven y a la digimon felina.

Lucemon rugió, mientras el tamaño de su brazo aumentaba de tal forma que parecía el brazo junto con el ala de un murciélago, y rugió con más fuerza, creando tal ventisca que Samanta y Tailmon tuvieron que protegerse.

Antes de que Samanta reaccionara, el digimon se le había abalanzado, por lo que se agachó apenas, esquivando a tiempo el zarpazo del incompleto, el cual le llegó al escudo del Digitama, resquebrajándolo un poco.

-¡Golpe de Gato!- Tailmon se abalanzó a Lucemon, dispuesto a darle un puñetazo, pero el ángel la golpeó con su ala, lanzándola a varios metros.

Lo que no esperaba Lucemon, es que Samanta se levantara dándole tal puñetazo en el mentón que lo lanzó a varios metros, mientras Tailmon se recuperaba.

-¡¿Qué le pasa?!- le preguntó la gata, levantándose, mientras Samanta agarraba a Colgante y lo transformaba en su guadaña.

-¡Está sufriendo un Descontrol! Es un estado crítico y peligroso para un incompleto, cuando es abrumado de sentimientos negativos, el virus solitarios que los infecta se vuelve salvaje- le explicó Samanta, preparando su arma.

-¡¿Pero tú no tienes un antídoto para esa infección?!- le preguntó Tailmon, pero la joven frunció el ceño, sin responder.

Lucemon se incorporó, mientras el virus se expandía hasta su torso y su rostro, volviéndolo mitad murciélago.

"Parece ser que hoy estaba tan seguro que obtendría el Digitama, que no tomó el antibiótico que mencionó…" Samanta frunció el ceño.

Entonces, Samanta se quedó quieta al sentir un dolor en el pecho, por lo que jadeó, tomando la atención de Tailmon.

-¡¿Qué pasa?!- le preguntó la gata digital, sin dejar de mirar a Lucemon.

Pero Samanta no respondió, simplemente se mordió el labio, y miró de reojo el Digitama, sintiendo la melodía de este…

La llamaba…

El Incompleto rugió, tan fuerte que la ventisca en el espacio digital se volvió más potente, haciendo que sus enemigas sintieran que la presión las tiraba para atrás. Lucemon abrió la boca, formando una enorme esfera digital, y la lanzó contra el escudo que protegía al Digitama.

La esfera comenzó a perforar la superficie digital, la cual comenzó a brillar, haciendo que Samanta frunciera el ceño, y sin más agarrara de la cola a Tailmon, sorprendiéndola tanto que la erizó, y desaparecieron del espacio digital en un brillo dorado antes de que todo el lugar se llenara de la luz provocada por el ataque…


Kiriha, Nene, Ryouma, junto a Slayerdramon, los Piximon, los DemiDevimon y los Ministros, corrían por uno de los jardines del palacio, mientras el cielo del País comenzaba a teñirse de rojo.

-¡No puedo creer que pusiste el Digitama en peligro solo para confirmar la hipótesis de D'arcmon!- le gritó Vikemon a Greymon, quien gruñó por lo bajo.

-Algunas veces hay que arriesgarse- le dijo Kiriha, haciendo bufar al Ministro del País Helado.

-¿Q-Qué le pasa al cielo?- se preocupó Nene, mirando hacia arriba.

-El monarca creó de esta forma a los países-le respondió Ophanimon MC, sobrevolando un poco más rápido que los demás- Cuando haya un efecto o energía que puede llegar a ser peligrosa, el cielo de un País cambiará a un color rojo, avisando a todos los habitantes del peligro, para que evacuen según las instrucciones que han recibido anteriormente-

-Es una forma de comunicarse con todos para decir que algo va mal, y que los civiles deben ser refugiados- aseguró Stigmon- Está implementada en todos los países…- pero se detuvo junto a los demás civiles al ocurrir una explosión en un sector en específico del jardín, provocando tal humo que los digimon cubrieron a los jóvenes, para que no fueran dañados por la magnitud.

Slayerdramon frunció el ceño, y distinguió una luz dorada a lo lejos, apareciendo Samanta agarrando a Tailmon, pero comenzaron a ser arrastradas por la ventisca.

-¡Jefa!- el dragón se adelantó y agarró a tiempo a la joven y digimon, protegiéndolas del humo.

Samanta abrió apenas los ojos, observando la silueta que se levantó en el origen del humo, la cual sacudió sus alas, deshaciéndose de las ventiscas, haciendo que los digimon y jóvenes alzaran la mirada, para ver a Lucemon con la mitad de su cuerpo con forma de murciélago, agarrando con su pata el Digitama de Quartzmon.

-¡¿Lucemon?!- se sorprendió Apollomon.

-S-Sé está a punto de volver un Kopierer…- murmuró Kiriha, frunciendo el ceño.

-¡El Digitama!-Ophanimon MC se abalanzó al Incompleto, pero se sorprendió cuando este expulsó una esfera digital de la boca, haciendo que hiciera aparecer su guadaña y la detuviera, pero explotó con tanta magnitud que ella fue lanzada contra una de las paredes del castillo, quedando incrustada.

-¡Ophanimon!- se asustó Stigmon, mientras Pharaomon tomaba su forma corpórea, preparado.

-A-Ahora… m-me lo darán…- jadeó Lucemon, haciendo fruncir el ceño a Slayerdramon.

-Jefa- la llamó, hasta que el Incompleto rugió con fuerza, haciendo que los humanos y digimon se taparan los oídos.

Ese rugido provocó una onda, la cual viajó por todo el País, resonando en los demás Siete Países… provocando así…

Lucemon se detuvo, jadeando, y sin más se fue volando rápidamente, mientras los demás aun se recuperaban del ruido de recién…

-E-Escapó…- murmuró Ryouma, nervioso, especialmente por haber visto el Digitama.

-Voy por Ophanimon- avisó Pharaomon, elevándose para ir a ayudar a su amiga.

-¿Q-Qué fue eso…?- gimió Nene, mientras Sparowmon y Mervamon salían de su xros loader, mirándola, preocupadas.

-F-Fue su grito de agonía… Casi rozó a una Melodía, por eso nos lastimó a todos- murmuró Samanta, bajando de los brazos de Slayerdramon, mientras Tailmon sacudía su cabeza, intentando recuperarse.

-E-Entonces, como nos dijo Slayerdramon… No eras un digimon, sino una humana- comprendió Apollomon, mirando a Samanta, quien asintió, seria.

-¡Maldita! ¡Por tu culpa, se han llevado el Digitama!- le gruñó Vikemon.

-Te sugiero preocuparte por eso- sonrió Samanta, señalando a los Gargoleymon que se acercaban, asustados.

-¡M-Ministros! ¡T-Tenemos malas noticias!-le avisó el Gargoleymon Jefe- ¡L-La mayoría de nuestra tropas están inconscientes!- informó, sorprendiendo a los Ministros- ¡Y-Y acabamos de recibir reportes sobre los p-prisioneros!-

-Deben de estar inconscientes por culpa de Lucemon- aviso Tailmon, bajando de Slayerdramon- Uso un perfume para dormirnos cuando comenzó la reunión, pero solo esos se durmieron- señaló a los seis digimon alados.

-¡Mal educada!- bufaron los Piximon y DemiDevimon, mientras Pharaomon aterrizaba ayudando a Ophanimon, a quien Apollomon la ayudó a pararse.

-E-Estoy bien… Solo un golpe- aseguró la mujer digital, sobándose la cabeza.

-¿Qué les pasó a los prisioneros?- les preguntó Olegmon a los soldados.

-¡N-Nos llegaron reportes… hace unos minutos! ¡T-Todos s-se están volviendo c-criaturas…!- avisó otro Gargoleymon, nervioso- ¡Criaturas moradas que comenzaron a-a atacarse entre ellas y a nuestros camaradas!-

-Kopierer…- se dio cuenta Kiriha.

-¡Debió ser lo de recién!- gruñó Greymon, mirando a Slayerdramon.

-Sí. Un rugido que activaba los virus solitarios… Debió tener un alcance muy alto- el dragón frunció el ceño.

-¡Esto no hubiera pasado si ustedes no hubieran hecho algo como esto!- aseguró enojado Vikemon, mirando a Samanta y a Slayerdramon- ¡Nos engañaron, utilizaron y ahora…!-

-Será mejor que dejes el parloteo y vayas a ayudar a tus súbditos en tu país- lo calló Samanta, sonriendo, enojándolo- Esto era predecible, pero pueden eliminar a los Kopierer con simplemente fuego, o un ataque muy letal- aseguró.

-¿E-Eliminarlos?- murmuró Apollomon- ¡Son digimon…!-

-Ya no lo son. Y si no quieren tener más bajas, sugiero que se dirijan a sus países. Dejen a Jäger encargarse de Lucemon. No podrá viajar a ningún lado sin esto- mostró una navaja de filo amarillo, la cual hizo fruncir el ceño a Slayerdramon.

-Visdom, ¿verdad?- murmuró el dragón, a lo que su amiga asintió.

-¡E-Espera un poco!- Sparowmon encaró a Samanta, extrañándola- ¡D-Deja de hablar de esa forma!- le exigió, extrañándola más- ¡Para empezar debiste hacer este plan informándonos a todos, no solo a Slayerdramon, Kiriha y Greymon! ¡No podemos ir a tu mismo ritmo!-

-Entonces, simplemente hazte a un lado- sentenció Samanta.

Eso dejó de piedra a la digimon avión…

-¡TE DISPARARÉ! ¡TE DISPARARÉ!- aseguró Sparowmon, sujetada a tiempo por Mervamon, quien le daba palmaditas en la espalda, sin poder evitar sonreír.

-Está bien. Iremos a nuestros países a-a resolverlo todo- sentenció Apollomon, serio, mientras los seis Ministros asentían- Aun así, tengan mucho cuidado- les pidió.

-Lo haremos- asintió Slayerdramon, consciente que aquella misión sería una cacería.

-Samanta-chan, ¿podemos acompañarte?- le preguntó Nene, acercándose junto a Ryouma.

-Sí- asintió la joven, haciendo parpadear a Sparowmon por la respuesta- Más bien, quería que se adelantaran. Tengo algo que hacer- admitió.

-¡Oki!- asintieron los Piximon y DemiDevimon, mientras Tailmon se extrañaba.

-¿Q-Qué cosa?- se preocupó Nene, hasta que la pelicafé la agarró de los hombros, sobresaltándola.

-Mis ropas. Ahora- le ordenó y al mismo tiempo pidió Samanta, claramente enojada y sonrojada.

-A-Ah… C-Cierto… S-Supongo que ya no quieres vestir el disfraz de D'arcmon que te hice- comprendió Nene, sonriendo apenada.

-¡Claro que no! ¡No sé cómo rayos ella puede vivir con este tipo de prenda toda su vida! ¡Incluso pelear!- aseguró Samanta, avergonzada- ¡Ya aguanté mucho! ¡Pásame mi ropa, y mientras adelántense!-

-¿Era por eso…?- la quedó mirando Sparowmon.

-S-Supongo que me quedaré a esperarte…- suspiró Slayerdramon, mientras Ryouma se rascaba la mejilla, avergonzado.

-Como sea, nos iremos ahora- aseguró Vikemon, fastidiado, alejándose al igual que los demás Ministros.

-Tengan mucho cuidado- les pidió Apollomon.

-Vamos, Kiriha- lo llamó Greymon.

-S-Sí… Oye, Nene- el rubio miró a su amiga, quien extendía su xros loader, del cual salió Monitamon con un saco, el cual Samanta se lo arrebató de inmediato, claramente sonrojada y enojada.

-¿Sí?- la joven lo miró, extrañada, aunque el rubio miró para otro lado- Tranquilo. No me arriesgaré.

-Idiota- bufó Samanta, molestando a Kiriha.

-S-Solo cumplan la misión- murmuró el Aonuma, siguiendo a Greymon.

-Supongo que la mayoría de los humanos machos nunca sabrán cómo actuar ante estas cosas- sentenció Tailmon, negando con la cabeza.

Nene, simplemente, sonrió, agradecida.


En un salón de uno de los edificios administrativos de Digimon Land, Wisemon, con sus esferas digitales, analizaba todos los xros loader infectados que se encontraban en la enorme mesa que había en el centro, observado por Taiki y el Relojero.

-… Realmente, esta clase de virus es demasiado avanzada- murmuró Wisemon, leyendo con sumo detalle los registros que aparecían frente a él tras el análisis.

-¿Es como los troyanos que tienen SkullKnightmon y DeadlyAxemon?- le preguntó Taiki, mientras el Relojero leía en silencio la nueva información.

-Me atrevería a decirlo…- aseguró el digimon.

Taiki comenzó a meditar, preocupado. Sabía que estaban contra el tiempo. Estar en Digimon Land solo era una especie de receso para el próximo combate. Sin los xros loader… estarían en gran desventaja…

-…- el Relojero lo miró de reojo, y después miró los xros loader en la mesa- Es curioso, Taiki-kun- le comentó.

-¿Eh? ¿Qué cosa?- lo miró Taiki, extrañado.

-Es que~ Todos los xros loader están infectados por un virus, ¿verdad?- señaló el anciano, tomando su xros loader negro.

-Efectivamente- asintió Wisemon.

-Eso, eso. Son un virus, y, aun así… ¿El casco de Kokoromon no sería capaz de purificarlos~?- sugirió, sorprendiendo un poco a Taiki.

-Ya había pensado en eso, y le pedí apoyo a Kokoromon en la mañana, pero su Reliquia Digital no pudo eliminar el virus- informó Wisemon.

-¿Y por qué?~- le preguntó sonriendo el anciano, dejándolo pensativo.

-No… No lo sé…- confesó el mago, serio.

-Cierto… Kokoromon no puede purificarlos…- murmuró Taiki- Tendríamos que usar eso como una pista- le sugirió al digimon.

-La habilidad de la Reliquia Digital de Kokoromon es purificar todo lo que ella toque-les recordó el Relojero- Entonces, ¿qué cosas son las únicas de las que somos conscientes, que ella no pueda purificar?- les preguntó.

-¿Lo que ella no pueda…?- murmuró Taiki, pero comprendió todo de inmediato al igual que Wisemon.

-¡El virus solitario!- murmuró el mago, inmediatamente verificando los registros obtenidos.

-Taiki-kun, soy consciente que Shoutmon una vez hizo digixros con Kokoromon cuando ella aún era un Semi Digital- le contó el Relojero al sorprendido joven- ¿Él te dijo algo sobre su interior?-

-Sí… Me contó que eran datos viscosos, que al parecer absorbían o infectaban cualquier dato externo- recordó Taiki, serio- Pero, tengo una duda. Kokoromon ha sido capaz de purificar los datos de Apocalymon, pero, si el virus solitario ha sido creado con base a ellos… ¿por qué ella no puede purificarlos?- lo miró, serio.

-Todo tiene restricciones, incluso una Reliquia Digital- sonrió el anciano- Tengo entendido que hay DemiDevimon en las líneas de Jäger. Esos digimon son del tipo virus, y, aun así, nunca han sido purificados por Kokoromon, ¿verdad?- le señaló, sorprendiéndolo- Lo mismo pasa con Wizardmon, Wisemon, GigaBreackdramon, Dragomon, Dracmon, Phelesmon, Jokermon, y tal vez otros más… Todos ellos son digimon que son clase virus, o son demonios, o digimon oscuros, como DarkKnightmon. Igual Luke-kun, siendo él un ser oscuro- recordó, acariciando su barba.

-Pero… Pero ninguno de ellos ha sido purificado- murmuró Taiki, sorprendido, y miró a Wisemon, quien meditaba, serio.

-En efecto… He tenido muchos contactos con Kokoromon, y ella nunca me ha purificado y convertido en un digimon vacuna, o de luz, como los humanos podrían decirle- informó el mago- -Ya entiendo, esa es la restricción de la Reliquia Digital de Kokoromon. ¿Lo comprendes, Taiki?- lo miró, a lo que el joven asintió.

-Sí… Kokoromon no puede purificar seres vivos…- respondió el joven- ¡¿Entonces el virus solitario es un ser vivo?!-se sorprendió.

-Mm… Me he estado preguntando eso durante mucho tiempo - admitió el anciano- Pero, Taiki-kun, tú ya has sido testigo de varios Kopierer con personalidad propia, ¿verdad?-

-Sí… El tigre dientes de sable, y aquella colmena de abejas- recordó Taiki- Entonces, el virus solitario, más que un virus, ¿podría ser considerado una semilla, que utiliza al digimon infectado como un nido, y así nacer y desarrollarse… para después acabar con el nido?- sugirió, serio.

-Esa es una buena teoría- admitió Wisemon, sacando su libro y leyendo una página- Lo describí como un "parásito que se adueña de los datos y la vida de la víctima"-leyó- Lo decidí después de ver como es un virus solitario realmente, cuando Kokoromon y Sky fueron sanadas- recordó.

-Jeje. Eso suena mejor- sonrió Taiki- Pero… ¿Y la oscuridad de Apocalymon? Kokoromon puede purificarla-señaló.

-La oscuridad de Apocalymon proviene de la mezcla de la oscuridad de Moo, y los datos de Ryudamon- le recordó el anciano- No está totalmente vivo. Es una oscuridad vacía, sin esencia al no estar completa. Por eso Kokoromon puede purificar, no, puede disminuir la magnitud de poder de la parte dentro de Shoutmon cuando él no es capaz de hacerlo. Si la purificara, entonces Shoutmon ya no tendría esa parte de Apocalymon en el primer momento en que Kokoromon lo tocó-

-Pero… Pero si Apocalymon es completamente resucitado… Volverá a la vida… Entonces, ¿cómo Kokoromon podrá purificarlo?- le preguntó Taiki, pero se sorprendió cuando el anciano sonrió.

-Eso… No tengo la respuesta… Supongo que Samanta-chan debió de haber creado un plan para eso- sugirió el Relojero, sonriendo.

-O tal vez… planea usar la Reliquia Digital de Gumdramon para llenar la debilidad de la de Kokoromon- Taiki frunció levemente el ceño- ¿Sería posible, Wisemon?-

-Mm…- meditó el mago- Me estás pidiendo que indague un territorio que para mí es desconocido, Taiki- confesó- Aun no comprendo del todo la estructura de las Reliquias Digitales, y los pocos datos que he podido recolectar del casco de Kokoromon y el Kinkoji de Gumdramon…-hizo aparecer dos pantallas digitales, mostrando las imágenes del casco plateado oscuro y el anillo dorado-… Son insignificantes-

-Lo siento, no quería presionarte- se disculpó Taiki, mientras el Relojero dejaba en la mesa su xros loader oscuro.

-No, está bien. He leído que, mediante la presión, muchos científicos humanos han podido finalizar rápidamente sus proyectos- comentó Wisemon, sin ofenderse- Es un método que funciona especialmente con los alumnos para que hagan sus tareas, o estudien para los exámenes. La presión puede resultar una gran aliada-informó.

-Y-Ya veo- sonrió Taiki, no queriendo saber que libros leyó su amigo- Pero al menos sabemos a qué nos enfrentamos- miró los xros loader.

-Sí… No creo que sea un virus solitario lo que esté infectando los xros loader- señaló Wisemon- En realidad tenemos aquí presente a un ser vivo que está infectando de a poco cada uno de nuestros artefactos, devorando lentamente los datos de energía que permiten la evolución, y la curación en cada uno. O, tal vez, en cada xros loader tenemos seres vivos de la misma clase haciendo este trabajo-

-Eso significa…- Taiki frunció el ceño, preocupado.

-Sí. El tal troyano que tienen SkullKnightmon y DeadlyAxemon debe ser, efectivamente, estos mismos seres- aseguró Wisemon- Por eso no he podido encontrar una cura para ellos. Estos seres los están consumiendo de a poco. Me atrevería a decir que, mediante aquella onda de energía que mandó el Proyecto Iluminati durante el combate en Tokio, estos seres viajaron a los xros loader y los comenzaron a infectar, mientras que los que están en estos dos digimon volvieron a trabajar-

-¿Algo así como pasó cuando peleamos para salvar a los niños?-murmuró Taiki.

-Tal vez aquella onda que usó Forward mandó a los xros loader unos seres que solo podían mantenerse mientras durara la onda- aseguró Wisemon- Pero, de lo que estoy seguro, Taiki… Estos seres no son digimon- sentenció, mirando serio los xros loader- Si fueran uno, lo habría sentido en seguida-

-Nuestra única opción es pensar que son, en realidad, monstruos cibernéticos, como lo es Luke- confesó Taiki, a lo que el mago asintió, serio.

-… Este es un terreno inexplorado, y al que no estamos preparados para transitar. No tenemos conocimiento de ningún monstruo cibernético además de Luke, y me temó que él es único en su clase. Sin contar de la información que he obtenido al observar sus habilidades son escazas…-murmuró Wisemon, apoyando las manos en los bordes de la mesa- Nuestras únicas opciones son Luke y Kudou Yuno- miró al joven.

-Mamá está durmiendo, pero puedo ir a despertarla- sugirió Taiki, pero el digimon negó.

-Todos siguen cansados, Taiki. Te recomiendo ir a descansar- le sugirió Wisemon, incorporándose.

-¿Seguro?- se preocupó el joven- Sé que estamos cortos de tiempo- le recordó.

-El Proyecto Iluminati no ha atrapado ningún Bakomon, así que no les es posible abrir un camino hacía aquí- aseguró el Relojero, que había escuchado en silencio- Descansa, Taiki-kun- le pidió.

-… Está bien- sonrió cansado el joven- Pero…-

-No te preocupes- Wisemon hizo aparecer una esfera digital, en la que se encontraba un comunicador algo dañado- Sigo investigando y analizando el comunicador que Wizardmon le arrebató a Forward. Como él nos dijo, este aparato puede darnos la clave para encontrar la base del Proyecto Iluminati mediante las ondas de radio que emite. Además, si Forward y sus compañeros piensan que este comunicador fue destruido durante el combate, y no robado, no cambiaran la onda de radio, por lo que me atrevo a decir que tenemos el factor sorpresa, como dicen los humanos-

-Lo sé, pero quería decir que preferiría que descansaras- se explicó Taiki, sonriendo, haciendo parpadear al digimon- Sé que eres capaz de trasnochar bastante mientras investigas, pero no quiero que caigas desmayado- aseguró-

-Está bien, aprendí a no olvidarme de comer- aseguró Wisemon, hojeando su libro.

-E-Ese es un buen comienzo- sonrió con una gota en la cabeza el pelicafé.

-Mientras…- el mago chasqueó los dedos, haciendo aparecer sus "sutiles" utensilios de investigación dirigidos al anciano, sobresaltándolo- Me gustaría poder investigar tu cuerpo, Relojero-san- aseguró, acercándose al viejo, que retrocedió bastante- Aun es un misterio esas habilidades tan potentes, y además existe la posibilidad de que, efectivamente, seas un digimon- sonrió Wisemon, arrinconando al anciano contra la pared, seguido de sus utensilios- ¿Me dejarías confirmarlo?-

-B-Bueno… Y-Yo…- sonrió nervioso el Relojero, sudando a mares- Soy solo un viejito con muchos gases~- aseguró, moviendo la mano como si espantara una mosca, haciendo sonreír incomodo a Taiki.

-Vamos, Wisemon. Ya te lo dije. Debemos respetar la privacidad de los demás- le recordó Taiki al digimon, quien ya se había preparado para tomar nota- Junto con el espacio personal- sonrió con una gota en la cabeza al ver como estaba arrinconado el anciano.

-…- meditó Wisemon- Comprendido- chasqueó los dedos, haciendo desaparecer sus utensilios- Pero espero poder hacer una investigación más profunda- sentenció, dirigiéndose a la mesa con los xros loader.

-¿M-Más profunda…?- murmuró con un hilo de voz el Relojero.

-Vamos, vamos. Wisemon debe descansar- Taiki lo arrastró fuera del salón, por si el mago cambiaba de opinión.

Wisemon los vio salir, y miró los xros loader en las mesas.

"Monstruos cibernéticos…" pensó, serio "Aunque no están compuestos por datos, tienen la capacidad de entrar y ser sanados en los xros loader, como Sky y Jack, aunque ellos sean mestizos. Luke también tiene esa capacidad, al igual que ver los digimon dentro de un xros loader. Supongo que su capacidad de calcular las probabilidades le permite saber que digixros se puede obtener, y su potencial…"apoyó las manos en la mesa "Taiki, este es, realmente, un terreno del que no estoy seguro sea fácil entrar…"

Tenía muchas dudas, y hasta se atrevería a decir que estaba preocupado por la situación… Además, temía qué tipo de método podría ocupar el Proyecto Iluminati para llegar hasta Digimon Land

Miró el comunicador en la esfera digital, serio… Debían estar preparados…


Taiki y el Relojero salieron del edificio, observando la gran cantidad de tiendas instaladas en los alrededores, todas en silencio, indicando que los civiles dormían.

"No debemos de ser ni la cuarta parte de la ciudad… Y aun así, somos muchos" pensó Taiki, preocupado por los humanos que se quedaron congelados en el otro lado.

-Todo estará bien- escuchó, y miró al Relojero, quien le sonrió- Tienes muy buenos amigos que te permitirán seguir adelante-

-Je, gracias- sonrió Taiki.

-Deberías ser yo quien te agradeciera. Después del incidente con Visdom, fuiste tú quien aseguró a Ren-kun y los demás que yo no era un peligro. Tuve que admitir que soy un digimon encerrado en cuerpo humano, pero no dijiste cuál… ¿Por qué me has cubierto?- le preguntó Bagramon, serio.

-Si no quieres decirlo, está bien- sonrió Taiki- Además, somos amigos- aseguró, sorprendiéndolo.

-… Je. Tan bueno como siempre, Taiki-kun- suspiró el anciano, haciendo sonreír al joven- ¿Es por eso que creíste la historia de los miembros de la Organización?- le preguntó, serio.

-Rapidmon nos explicó por qué Smith-san y Raquel-san no son nuestros enemigos- sonrió Taiki- Además, confió en Rap y los demás- sentenció- Y Smith-san no parece una mala persona, pero tampoco es el tipo de adulto en el que me quiero convertir- confesó, rascándose la mejilla.

-… Ah…- suspiró el anciano, extrañándolo- Taiki-kun…- negó con la cabeza- Temo que algún día tu forma de confiar demasiado en los demás vaya en tu contra- aseguró, haciendo sonreír incomodo al pelicafé.

-… Por cierto…- murmuró Taiki, tomando su atención-… Tactimon me contó sobre la verdadera razón del D5- admitió, haciéndolo fruncir el ceño-… ¿Aun crees… que es necesario…?-

-…- el anciano lo miró, serio-… Lamentablemente, sí- sentenció, serio, preocupando al joven- Es mi forma de pensar, Taiki-kun… Consideré, y creo que considero inoportuno y peligrosos a los demás seres-

-… Está bien. Es tu forma de pensar, pero…- el pelicafé recordó las palabras de Kokoromon- Es algo natural-sonrió, extrañando al Relojero.

-¡Oye, reliquia!-escucharon, y vieron como aterrizaba MidoriGumon frente a ellos. Tenía vendado los brazos y un parche en la mejilla- ¿Por qué te escapaste? Tienes que ayudarme con la vigilancia nocturna-le reprochó, enojado.

-¿Yo? Soy solo un viejito que tiene sueñito~- aseguró el Relojero, hasta que el digimon lo agarró de la oreja.

-¡Vamos! ¡Red Vagimon nos está esperando!- le gruñó enfadado el dragón, comenzando a caminar tirando de la oreja del anciano.

-Tienen mucha energía- sonrió Taiki, a lo que el digimon se detuvo- ¿Red Vagimon se encuentra bien?-

-Sí, sí…- MidoriGumon lo miró- O-Oye…-

-Lo siento, pero Gumdramon aún no despierta- aseguró Taiki, comprendiendo que eso quería saber el dragón, quien se sonrojó, y miró para otro lado.

-… Mph- bufó, y, sin más, se fue, sin dejar de tirar del Relojero.

-¡A-Adiós, Taiki-kun!-gimió el anciano.

Taiki los vio irse, sonriendo un poco. Miró el cielo nocturno de Digimon Land, comprendiendo que, a pesar de la tranquilidad y silencio que reinaba la noche, se podía sentir una tensión en el ambiente…

Temor…


Mundo Digital.

País Real.

Lucemon sobrevolaba los prados, jadeando, moviendo apenas su ala de murciélago y sus alas digitales… Sintiendo desesperación…

A pesar de estar sufriendo un Descontrol, aun en su mente había algo claro… Si tenía aquel Digitama… Si seguía sosteniéndolo, se volvería un digimon… Eso le había dicho Lilithmon… Si le entregaba ese digitama… Le darían la cura…

No quería seguir siendo… un monstruo…

Rugió, enfurecido y descontrolado, hasta que unos disparos le llegaron de golpe, haciéndolo retroceder y mirar fieramente a Belzebumon, quien, a unos metros frente a él, bajó su cañón, serio.

-Eres Lucemon. Supongo que por ti el cielo entró a su estado de alarma ¿verdad? - le preguntó el guerrero al Incompleto, quien le gruñó, con sus ojos rojos brillando peligrosamente- ¿Cómo es que te has convertido en un Kopierer…? No, no creo que sea una transformación repentina… Acaso… ¿serías tú el traidor que la Jefa buscaba?- sugirió, frunciendo el ceño.

En vez de tener una respuesta, Lucemon rugió, lanzando de su boca esferas de data que el guerrero logró esquivar, pero, para su sorpresa, el impacto de ellas en el terreno provocó una enorme explosión, haciendo que se protegiera con sus alas de las ventiscas.

"¡Que poder…!" pensó sorprendido Belzebumon, pero tuvo que esquivar rápidamente a Lucemon, quien se le había abalanzado, casi dándole un zarpazo, haciendo que el guerrero se percatara en lo que tenía el incompleto en su pata…

-¡El Digitama!- Belzebumon tomó vuelo, esquivando otro zarpazo de Lucemon, quien le lanzó más esferas de energía, obligándolo a tomar acciones evasivas.

"¡Maldición…! ¡¿Cómo fue que lo consiguió?!"pensó enojado Belzebumon "¡Rayos…!" se detuvo y comenzó a disparar contra Lucemon, quien comenzó a esquivarlo "¡Tengo que quitarle el Digitama, y pedir ayuda para Birdramon!" aseguró, recordando el estado de la digimon hembra.

Lucemon dejó de esquivar y se le abalanzó, por lo que preparó sus alas.

-¡Wings of Chaos!-sacudió sus alas haciendo aparecer un viento oscuro que hizo retroceder a Lucemon.

-¡HeartBreaker Shot!- unos disparos rosas dieron en la espalda a Lucemon, haciendo que rugiera de dolor, tomando la atención de Belzebumon.

-Supongo que no te molesta que te echemos una mano, ¿no?- JetMervamon se le acercó volando, con Nene en la espalda, mientras Ryouma, sentado en el lomo de Cerberumon, corría hacia ellos.

-No, no estaría mal- admitió Belzebumon- Nene, tenemos que recuperar el Digitama- le dijo a la joven, mirando como Lucemon se regeneraba, rugiendo.

-Sí- asintió la joven, mientras JetMervamon preparaba su espada.

-Pero, antes. ¡Ryouma!- el guerrero miró al joven, haciendo que Cerberumon se detuviera derrapando- Disculpa tener que pedirte esto, pero necesito que vayas al sur- le pidió, extrañándolo- Es Birdramon, algo le sucede. Su energía está debilitándose y eso es demasiado grave- le explicó.

-¡Birdramon!- se asustó Nene.

-¡¿C-Cómo que su energía se debilita?!- le preguntó JetMervamon, preocupada, puesto que se había hecho muy buena amiga de aquella digimon ave.

-Tampoco lo entiendo… Pero lo mejor será que entre a un xros loader. Por eso me dirigía al castillo, para pedirles ayuda, ya que ella no puede moverse- les explicó Belzebumon, pero como JetMervamon esquivó a tiempo una esfera digital escupida por Lucemon.

-¡Entiendo! ¡Les encargo el Digitama!- asintió Ryouma, a lo que Cerberumon rugió y comenzó a correr hacia el sur.

Tal vez, sería lo mejor… Estar cerca del Digitama le causaba un gran dolor…

-¿Ryouma?- Jagamon salió del xros loader verde, sentándose en el regazo de su amigo.

Cerberumon miró de reojo al platino, soltando un leve gruñido de preocupación.

-Tranquilos, estoy bien… Además, creo que lo mejor sería que no peleáramos contra Lucemon. Puedo ver que es un enemigo peligroso… Y ya no quiero perder a nadie más- aseguró Ryouma, algo preocupado-… Son lo único que me queda- murmuró.

Jagamon lo miró, preocupado, y lo abrazó, haciendo que Ryouma le acariciara la cabeza. Cerberumon frunció el ceño, preocupado, pero aun así aumentó el paso, consciente de que la situación era grave y delicada.


-¡Deja de moverte!- JetMervamon se abalanzó a Lucemon blandiendo su espada, haciéndola chocar contra el brazo viscoso del Incompleto.

Aprovechando eso, iba a morderlo con su serpiente, pero Belzebumon la agarró y se la llevó a tiempo, puesto que Lucemon acababa de escupir una peligrosa esfera digital.

-No intentes darle golpes de corta distancia- le dijo Belzebumon, disparando contra el Incompleto, el cual comenzó a esquivarlo, rugiendo-Aun no sabemos si tiene espinas en su arsenal- le recordó, serio.

-¡Y-Ya lo sé!- se ofendió JetMervamon, soltándose, haciendo sonreír a Nene.

-Debemos evitar que el Digitama se dañe- les dijo Nene a ambos digimon, seria- No sabemos si Quartzmon podía liberarse si se crea una grieta-

-O Apocalymon- Belzebumon frunció el ceño, y comenzó a esquivar los disparos de Lucemon.

El Incompleto rugió, mientras las manchas del virus solitario se extendían a su rostro. Abrió la boca, comenzando a acumular una gran cantidad de data, formando una esfera enorme de data oscura.

-¡Tengan cuidado!- advirtió Belzebumon, haciendo que JetMervamon se alejara- ¡Death the Cannon!- disparó consecutivamente a Lucemon, dañándolo, pero aun así el Incompleto lanzó la enorme esfera contra los dos digimon.

Nene abrió los ojos, asustada…

Ocurrió una enorme explosión en aquella zona, tanto así que Mercurymon y Monitamon pudieron apreciarla desde donde estaban, mientras, a su lado, Birdramon seguía durmiendo, pero más pálida que antes.


-¡¿Qué ha sido eso?!- Aquilamon miró sorprendido la explosión, volando hacia el sur, con Frigimon y Monitamon en la espalda, mientras Seadramon viajando por tierra.

-¡Vayamos a revisar!-ordenó Seadramon, a lo que el digimon alado asintió y cambiaron el rumbo.


La explosión terminó, provocando una gran bocanada de humo, de la cual comenzaron a caer Belzebumon, Mervamon, Sparowmon y Nene, los cuatro inconscientes.

Mientras caían, Belzebumon frunció el ceño, abriendo los ojos de golpe, recuperando el conocimiento, para ver asustado como sus amigas caían.

-¡Ma-Maldición!- estabilizó el vuelo y atrapó a tiempo a Mervamon, pero no alcanzó a ir por Nene y la digimon ave porque por detrás se le abalanzó Lucemon, mordiéndole el hombro, haciéndolo gritar de dolor.

-¿Q-Qué…?- Mervamon abrió apenas los ojos, desorientada.

-¡Suéltame!- Belzebumon le dio un golpe con su cañón a Lucemon, quien le gruñó, alejándose y decidió abalanzarse a Nene- ¡No te atrevas!- iba a seguirlo, pero sintió su cuerpo pesado, por lo que miró su hombro, para darse cuenta que el Incompleto le había clavado sus dientes… sus espinas…- M-Maldición…- comenzó a perder vuelo.

-¡Belzebumon!- se preocupó Mervamon- ¡No, Nene!- miró asustada lo que pasaba debajo.

Su grito hizo despertar a Sparowmon, quien miró a su lado cuando Lucemon la pasó de largo, dispuesto a acabar con Nene.

La digimon avión abrió los ojos, horrorizada.

-¡NO TE ATREVAS A TOCAR A NENE!-gritó asustada, comenzando a descender rápidamente, intentando igualar la velocidad de Lucemon, pero el Incompleto llegó a incluso estar cerca de la joven, por lo que extendió su brazo viscoso, mostrando las filosas garras morado oscuro que tenía.

"¡NO!" pensó asustada Sparowmon, con lágrimas en sus ojos "¡NO, NENE!" trató de aumentar la velocidad "¡SI NO FUERA POR SAMANTA…! ¡SI NO NOS HUBIERA OCULTADO SU PLAN…!"

"-Creo que eso no es en lo que nos parecemos- le comentó Nene, extrañándola, y más cuando le acarició la cabeza- Sino porque ambas tuvimos a nuestro lado, en los momentos más difíciles, a nuestros queridos amigos- le sonrió, agradecida."

Sparowmon abrió los ojos, comprendiendo un poco…

No debía seguir molestándose por la forma de actuar de Samanta… Más bien, debía seguir junto a Nene, y confiar en ella… No confiaba en Samanta, pero sí en Nene…

Quien importaba era Nene…

-¡NENE!- gritó, tratando de aumentar su velocidad, tomando la atención de Lucemon al comenzar a ser envuelta en energía, mientras el xros loader lavanda en el bolsillo de Nene comenzaba a brillar, haciendo que, de a poco, la joven recobrara el conocimiento, abriendo apenas sus ojos, mirando a la figura iluminada de Sparowmon.

-… ¿S-Sparowmon…?- murmuró Nene, aturdida.

-¡NENE!- gritó Sparowmon, aumentando más su velocidad, empujando a Lucemon.

-¡S-Sparowmon…!- Nene levantó su brazo, en un intento de tocar a su amiga, quien, haciendo un último esfuerzo, se le acercó, abrazándola.

El contacto fue suficiente para que el xros loader comenzara a brillar más fuerte, rodeando a ambas amigas en una luz cálida, que incluso detuvo la caída a tiempo, a unos centímetros del césped.

-¡E-Eso es…!- gimió Belzebumon, tratando de mantener el vuelo a causa de las Espinas en su hombro.

Mervamon sonrió, contenta, también reconociendo el significado de aquella luz.

-¡RaptorSparowmon!- la luz fue desvanecida cuando las alas de la digimon evolucionada se sacudieron, mientras Nene, en su lomo, la miraba, sorprendida.

Las alas de la digimon parecían las de una águila robotizada, dos afiladas garras, y tres colas.

-S-Sparowmon, ¿e-evolucionaste…?- murmuró sorprendida Nene, mirando a su amiga, quien la miró, sonriendo.

-¡Porque quien me importa, es Nene!- sonrió RaptorSparowmon, extrañando un poco a su amiga.

-¡E-Esto es malo…! ¡Lucemon va a…!- se percató Mervamon, recordando que los Kopierer comían evoluciones.

Miró al Incompleto, pero se sorprendió al darse cuenta que Lucemon solo gruñía, sin mostrar alguna acción de devorar la evolución.

-Los Incompletos no devoran evoluciones- escuchó, por lo que miró atrás, para ver a Slayerdramon acercarse, volando con los Piximon y DemiDevimon a su lado, y con Tailmon y Samanta en su espalda, acomodándose los lentes, con su ropa de siempre- A pesar de todo, aún tienen algo de digimon en su data base-

-Y-Ya veo…- murmuró Belzebumon, sin poder aguantar más, por lo que el dragón plateado se le acercó y, quitándole las espinas, lo ayudó a mantenerse en el aire.

-¡Belzebumon!- se asustó Nene.

-¡Estará bien!- le aseguró Mervamon, aun sujetada por el guerrero- ¡RaptorSparowmon! ¡Dale con todo!- le pidió a su amiga.

-¡Sí!- sonrió la digimon- Nene, ¿estás lista?- le preguntó a su amiga, quien sonrió y asintió.

-Quien más importa es Sparowmon, ¿no?- le sonrió cálidamente Nene, alegrando a la digimon.

Lucemon rugió y escupió esferas de data contra la digimon ave, la cual, con un aleteo, logró esquivar fácilmente de los disparos, además de alejarse del área de la explosión.

-¡E-Eso fue rápido!- señaló sorprendido uno de los Piximon, mientras Samanta sonreía de lado.

-E-Es más rápida que nuestra forma JetMervamon…- admitió Mervamon, sorprendiendo un poco a Slayerdramon al saber eso.

"¿Q-Qué es esto…? Mi cuerpo… Se siente más ligero…" pensó RaptorSparowmon, notando la brisa que sentía al moverse de manera tan rápida… Nunca había sido así…

-¡Ah! ¡Nene! ¡¿E-Estás bien?!-miró a su amiga, preocupada de que la potencia la dañara, pero para su alivio ella estaba sin problemas.

-Tranquila. Ve con todo- le sonrió Nene. Su compañera asintió.

-¡Crash Charge!-el cuerpo de RaptorSparowmon comenzó a brillar, y, esquivando los disparos de Lucemon, se le abalanzó con fuerza.

El cabezazo fue tal que no solo lo atravesó, sino que hizo que soltara el Digitama, a lo que Nene reaccionó a saltar de la espalda de su amiga, para agarrar el huevo digital en el aire, comenzando a caer.

-¡NENE!- se alarmó RaptorSparowmon, deteniéndose y abalanzándose a su amiga, permitiendo que se sujetara a su lomo en el aire, estabilizándose- ¡V-Vamos! ¡Eso fue imprudente!- le aseguró, haciendo puchero.

-Lo siento… Pero de todas formas…-sonrió Nene, acariciando el Digitama- A pesar de que sé lo que hay dentro… No puedo evitar verlo como un pequeñín- admitió, apenada, haciendo suspirar y sonreír a su amiga.

Aun así, RaptorSparowmon tuvo que esquivar unas esferas digitales, por lo que miró sorprendida como Lucemon se regeneraba.

-¿Por qué no me extraña que los Incompletos sean una piedra en el zapato?- bufó Samanta, haciendo que Slayerdramon la quedara mirando, sintiendo que se refería a alguien más- Slayer, llévalos a un sector seguro- le ordenó, señalando a Belzebumon y a Mervamon.

-Entendido- el dragón asintió, comenzando a bajar.

-¿Vas a participar?- Tailmon la miró alzando una ceja, mientras la joven hacía aparecer su guadaña.

-Habla en plural- Samanta la miró de reojo- Lucemon solo es un Incompleto, así que tal vez tu luz pueda llegarle a tiempo- sentenció, sacando de su bolsillo una píldora verde.

-¿Lo salvarás?- se sorprendió Tailmon.

-… Pero seguirá teniendo un castigo- aseguró Samanta, con una mirada fría.

-… Esto solo lo hago para ver a mi amigo- bufó la gata digital, saltando de la espalda de Slayerdramon, sobresaltando a los DemiDevimon y Piximon.

-¡¿Q-Qué…?!- Mervamon miró sorprendida a la gata caer.

"…" Tailmon abrió apenas los ojos, sintiendo la sensación de caer. Puso sus patas en su pecho, respirando profundo "Guíame con tu luz, Hikari…" cerró los ojos, comenzando a ser rodeada de luz, sorprendiendo a los digimon y a Nene.

-¡Angewomon!- de la luz salió el ángel digital, que se abalanzó de inmediato hacia Lucemon, quien la miró de reojo, jadeando- ¡Aire Celestial!- alzó sus manos, creando un aro celestial que se abalanzó al Incompleto, reteniendo sus movimientos.

-S-Sorprendente…- murmuró RaptorSparowmon, mientras Nene estaba sin habla.

Lucemon rugió, comenzando a formar una enorme esfera digital en la boca.

-¡Rayos! ¡Es la misma técnica de antes!- avisó Mervamon, mientras Slayerdramon aterrizaba, y los Piximon y DemiDevimon se aterrorizaban.

-¿Y la Jefa?- preguntó Belzebumon, notando que la joven no estaba en la espalda del dragón plateado.

Lucemon abrió más su boca, haciendo más grande la esfera, hasta que un corte limpio la deshizo, mostrando al frente del digimon a Samanta, quien, empuñando una espada, frunció el ceño y sacudió su arma, cortando por la mitad a Lucemon, para sorpresa de Nene y Sparowmon.

La joven desapareció en un brillo dorado, apareciendo en la espalda de Angewomon, sorprendiendo un poco a la mujer digital.

-Tardará en recuperarse. Será mejor que le des el golpe final- le dijo la joven, a lo que la digimon asintió y miró como el cuerpo digital de Lucemon trataba de unirse, mientras el virus solitario avanzaba.

Angewomon preparó sus manos, y extendió su brazo izquierdo, haciendo que las plumas de este se extendieran, tomando la forma de un arco, por lo que hizo aparecer una flecha de luz en su otra mano.

Lucemon rugió cuando su cuerpo se regeneró, sacudiendo sus brazos, destrozando el aro que lo contenía.

-Con esto, siente el poder de la luz y calma esa mente asustada- murmuró Angewomon, preparando el disparo- ¡Flecha Celestial!- disparó, haciendo que la flecha se incrustara en Lucemon.

La flecha comenzó a iluminarse, brindando un aura más cálida, la cual hizo que los ojos de Lucemon volvieran a ser azules, mientras el virus solitario disminuía y regresaba a su palma.

-¡Volvió a la normalidad!- sonrió Nene.

El arma digital desapareció, haciendo que Lucemon entrecerrara los ojos, confundido, a punto de caer, pero Samanta frunció el ceño, desapareciendo en un brillo dorado, apareciendo frente a Lucemon, agarrándolo y volviendo a desaparecer, tele transportándose en el césped.

-A-Arg…- gimió Lucemon, cansado, sentándose de a poco, hasta notar que Samanta estaba frente a él, sobresaltándolo.

La joven frunció el ceño, asustándolo y, simplemente le dio una fuerte palmada en plena boca, sobresaltando a los digimon y a Nene.

Lucemon parpadeó, notando que de repente tenía algo en la garganta, por lo que se dio palmadas en el pecho, intentando tragar, hasta que Samanta, fastidiada, deshizo la espada, haciendo que se volviera colgante, y, sin más le agarró de la nuca y el mentón, haciendo que mirara para arriba, casi casi torciéndole el cuello, pero obligándolo a tragar.

Lucemon se quedó en blanco ante lo que hizo la humana, hasta que comenzó a sentir un terrible dolor, por lo que se agarró el brazo, comenzando a gemir de dolor.

-¡¿Q-Qué pasa?!- se asustó RaptorSparowmon, aterrizando, por lo que Nene se iba a acercar, pero Angewomon aterrizó y puso su mano en el hombro de la joven, impidiéndoselo.

-¿Q-Qué hizo?- murmuró Belzebumon, sobándose el hombro, mientras Mervamon miraba la situación, preocupada.

-No es grave- les aseguró Slayerdramon, tomando la atención de la pareja-… Eso espero- admitió, haciendo que los seis digimon alados tragaran saliva, nerviosos.

Lucemon comenzó a ser rodeado de data verde, y, entonces, su virus solitario se despegó de su mano, tirándolo al piso, y abalanzándose a Samanta, quien simplemente frunció el ceño cuando el disparo de Belzebumon lo destruyó, por lo que miró de reojo al digimon guerrero.

-Innecesario… pero me ahorraste la molestia- agradeció Samanta, a lo que el cansado digimon asintió.

-D-Duele…- gimió Lucemon, sentándose de a poco, pero recibió una patada en plena cara por parte de Samanta, sobresaltando al resto.

-Jefecita, ¡eso fue innecesario!- le aseguró un Piximon, apoyado por sus cinco amigos.

-¿Innecesario? No lo creo- comentó la joven, mirando como el adolorido Lucemon se sentaba, tapándose el rostro- Y bien, inútil. ¿Qué se siente volver a ser un digimon?- le preguntó, tomándolo desprevenido.

-¿Q-Qué…? ¿Qué dijiste…?- murmuró atónito Lucemon, y se atrevió a ver su palma, para ver, sin palabras, que aquel punto viscoso ya no estaba presente- E-Esto es... E-Esto es…- murmuró con un hilo de voz.

-Lo que Samanta te dio fue una de las píldoras que curan al digimon del virus solitario- le informó Slayerdramon, acercándose- Aun así, esa era la última que nos quedaba…- recordó, mirando a la joven, quien se acomodó los lentes, seria.

-… ¿Eh…?- murmuró Lucemon, mirando al dragón, y después a la joven-… ¿V-Volví… a… a ser… un digimon…?- gimió, sin poder evitar que, por lo conmovido que estaba, unas lágrimas cursaran sus mejillas

-Y el resto de los digimon que estaban en tu situación deben de ahora estar siendo borrados por los Ministros- murmuró secamente Samanta, dejándolo quieto- Las píldoras no funcionan con Kopierer, solo con Incompletos… Según los reportes, todos los renegados se volvieron criaturas moradas, o sea, Kopierer… Si no hubieras resistido tanto tiempo el Descontrol, te habría eliminado- le aseguró, mirándolo de reojo, haciendo que bajara la cabeza-… Aunque, ahora mismo… Me arden las manos por eliminarte- admitió, haciendo que la mirara, asustado.

Los digimon la miraron sorprendidos, en cambio Slayerdramon frunció el ceño, comprendiéndola.

-Samanta-chan…- se le acercó Nene, preocupada- Él… A pesar de todo, puedo ver que Lucemon también fue una víctima de todo esto- aseguró, decidida.

-¿N-Nene?-murmuró sorprendido Lucemon, consciente de lo que le había hecho a la joven en su vida anterior.

-¿Victima…?- murmuró fríamente Samanta, preocupando a Nene- No me vengas con esas tonterías…- la miró, enojada- Mis hermanas también sufrieron y lloraron cuando las convirtieron en Incompletas, y nunca traicionaron ni dañaron inocentes en búsqueda de un antídoto. Así que no le inventes excusas-le pidió, enojada.

-… Samanta-chan…- murmuró tristemente Nene, mientras RaptorSparowmon bajaba la mirada, sin saber si podía reclamarle a la joven de lentes. Angewomon frunció levemente el ceño.

-…- Lucemon bajó la mirada-… L-Lo lamento…- gimió, mientras las lágrimas cursaban sus mejillas- Perdón… Lo siento mucho…. Yo… Yo…-comenzó a temblar, totalmente arrepentido.

-Un traidor sigue siendo un traidor- bufó Samanta, dándose la espalda- Bueno, si te matase ahora, no podrías expiar tus pecados, así que les dejaré a los Ministros la decisión. Ya me he arriesgado mucho en tomar todo por mi cuenta- admitió, y se molestó al sentir que RaptorSparowmon sonrió, altanera y satisfecha al escucharla decir eso.

-…- Lucemon apretó sus puños, bajando más la cabeza- ¡Les diré todo lo que sé!- prometió, mirando a Samanta- ¡Todos los puntos de encuentro que tuve con Visdom…! ¡Todas las redes de comunicaciones…! ¡No sé en qué lugar tienen su base…! ¡Pero prometo ayudarte a encontrarla! ¡Por favor, permíteme pelear a tu lado!- le pidió, lo cual tomó por sorpresa a Samanta, quien lo miró, señalándose, parpadeando.

-¡¿EH?!- se sorprendieron los DemiDevimon y Piximon, mientras Slayerdramon se rascaba la cabeza, algo sorprendido.

-N-No deberías pedirle algo así a la sentimentalista de ahí- Samanta señaló con el pulgar a Nene- Fueron esas lloronas las que hicieron todo el trabajo-

-¡¿LL-Lloronas?!- se ofendió RaptorSparowmon, amurándose cuando Mervamon se rió por lo bajo.

-P-Pero…- Lucemon bajó la mirada-… Fuiste tu quien… me salvó- le aseguró- ¡Permíteme ayudarte!- le pidió.

-…- Samanta lo miró, frunciendo el ceño, algo incomoda- Slayerdramon- lo llamó, haciendo que se inclinara, para escucharla mejor- ¿Q-Qué demonios debo hacer ahora?- le preguntó, haciéndolo parpadear.

-Bueno… Supongo que deberías cazarlo- sugirió el dragón, también algo descolocado.

-Yo no cazo digimon- le recordó la joven, ignorando como Angewomon la quedó mirando- Tú eres un caso diferente. Te vigilo con mis cuatro ojos- agregó, mirando a la digimon ángel.

-No creo que sea malo que lo caces- escuchó Samanta, por lo que levantó la mirada, para ver como MetalGreymon aterrizaba cerca de ellos, junto con los demás Ministros- Sería la mejor forma de expiar sus pecados- le aseguró Kiriha, sonriendo levemente.

-O el mejor castigo- bromeó Olegmon.

-… ¿Eliminaron a los Kopierer…?- les preguntó Slayerdramon, incorporándose, serio.

-… No- sonrió Apollomon, sobresaltando a los miembros de Jäger- Los confinamos en capsulas diferentes…-

-Huelo a tonterías- bufó Samanta, mientras Lucemon bajaba las alas, nervioso.

-Decidimos que buscaremos una forma de regresarlos a la normalidad- le explicó Stigmon, tomando su atención.

-Tenemos mejor tecnología que ustedes. De seguro haremos un mejor trabajo- aseguró Vikemon, a lo que Slayerdramon de inmediato puso su mano en la cabeza de Samanta, quien se había volteado de inmediato con mirada asesina dirija hacia el digimon ártico.

-Apoyo la moción de que el castigo de Lucemon sea ayudar a D'arcmon- sonrió Pharaomon, volviendo a su forma fantasmal.

-Es Samanta-chan- le sonrió Nene.

-Quítale el chan- murmuró Samanta, hasta mirar a Lucemon, quien la miró, nervioso pero esperanzado.

-También considero que será lo mejor. Debe tener conocimiento del enemigo, además…- comenzó a decir Ophanimon MC, sobresaltando a los digimon- No creo que tu trabajo lo desplume-

-¡OPHANIMON!- le gruñeron Vikemon y MetalGreymon, mientras los demás suspiraban, aunque Olegmon se rió por lo bajo.

Samanta, en cambio, no pudo evitar inflar una mejilla, para así evitar reírse…

Slayerdramon suspiró. Por eso mismo no le gusta que Samanta estuviera en las reuniones de los Ministros… Era la única, junto a Olegmon, que se reía de los juegos de palabras de la digimon caída…

-D'arcmon… No, Samanta-kun- Apollomon se acercó a la joven de lentes, quien se daba palmaditas en el pecho, intentando no reírse- Lucemon fue mi subordinado, y realmente lamento todo lo que hizo…- aseguró, mirando al joven, que bajó la cabeza- Pero, si él puede expiarse ayudándote… Entonces, por favor… Cázalo- le pidió.

-…- Samanta frunció el ceño, y sacó su xros loader, para posar su mirada en los Piximon y DemiDevimon-… ¿Qué dicen ustedes?-

-…- los seis digimon se miraron, y asintieron, sonriendo- ¡Yipi!-

-Más bien… ¿por qué rayos les pregunto…?- murmuró Samanta, ignorando el aura de confianza de los seis digimon.

Suspiró, y miró a Lucemon, quien tragó saliva.

-Está bien…- suspiró, y, sin más, le dio un golpazo con el xros loader, sobresaltando a todos, haciendo que por inercia el digimon fuera rodeado por un aro digital azul, desapareciendo y apareciendo en el xros loader plateado- Wiii… Captura completa… wiiii- murmuró, desanimada.

-Q-Que forma más especial de cazar…- sonrió Mervamon.

-¿Cazas a todos los digimon así?- le preguntó Angewomon, acercándose a la joven.

-A ti y a este tipo- aseguró Samanta, guardando el xros loader.

"Eso significa que a todos" pensó Slayerdramon.

-¡Ah! ¡Por cierto…! ¡¿Q-Quién eres?!- se percató Stigmon, mirando a Angewomon.

-Ah, soy…- comenzó a decir la digimon, hasta desaparecer en un POOF, volviendo a su forma de Tailmon, aterrizando en la cabeza de Samanta, fastidiándola- Yo-

-¿E-Evolucionas por ti misma…?- murmuró sorprendido Olegmon- Son muy pocos los digimon que pueden hacer eso- admitió, pensativo.

-Cosas pasaron- Tailmon le quitó importancia al tema, ignorando como Samanta se tentaba en agarrarle la cola para bajarla de su cabeza.

-Supongo que es lo único nuevo- admitió Kiriha, sobresaltando a RaptorSparowmon.

-¡¿Y-Y qué me dicen de mí?!- exigió saber la digimon, tomando la atención de todos- ¡Lo que me ha pasado es nuevo!- aseguró.

-… ¿Qué cosa?- la quedaron mirando Kiriha y los Ministros.

-¡¿EH?!-se quedó atónita RaptorSparowmon.

-Kiriha-kun, eso es grosero- aseguró Nene- Sparowmon evolucionó- le mencionó.

-¿Eh? ¿En verdad?- el rubio miró algo sorprendido a la digimon.

-No noto el cambio, en absoluto- aseguró MetalGreymon.

-¡¿EH?!-se lamentó RaptorSparowmon, siendo tal el desánimo que le dio que volvió a su forma Sparowmon- P-Pero… tenía garras…- gimió, tirándose al césped.

-Claro, como su evolución no le da una armadura de oro dices que no es nada, ¿no?- señaló ofendida Nene, incomodando a Kiriha- Arg, hombres. Matrimonio, aspectos… Les da lo mismo todo- sentenció, caminando hacia Sparowmon, comenzando a consolarla.

-…- Kiriha parpadeó, algo incómodo- Discúlpate- le ordenó a MetalGreymon.

-¡¿AH?!-

-Bueno, como sea…- bufó Samanta, ignorando que tenía arañada la cara porque Tailmon la arañó al tirarle de la cola para sacarla de su cabeza, lo que hacía negar con la cabeza a Slayerdramon- Larguémonos de una vez. No tengo ganas de seguir de pie escuchando sus tonterías…-sentenció.

-¡Cierto!- recordó Belzebumon, sobresaltándola- ¡Samanta! ¡Algo le ha pasado a Birdramon!- le informó, serio, dejándola quieta, y, antes de que se diera cuenta, la joven lo agarró de un mechón de cabello, obligándolo a inclinarse a su altura.

-¿Y me lo vienes a decir AHORA?- murmuró seria Samanta- ¿Qué le pasó a Birdramon?- exigió saber, frunciendo el ceño.


Aquilamon tragó saliva, observando como Ryouma intentaba hacer que Birdramon entrara a su xros loader, mientras Jagamon, Cerberumon, Mercurymon, Frigimon, Seadramon y los dos Monitamon veían la situación, nerviosos.

-…- el platino desistió, preocupado-… No puedo… Ella no puede entrar al xros loader- miró a Aquilamon, quien frunció el ceño, preocupado.

-… ¿Birdramon?- murmuró el ave roja, inclinándose y tocando con su pico la mejilla de la digimon, quien abrió apenas los ojos, correspondiendo al gesto.

-Lo siento… Yo… Me siento… cansada…-murmuró Birdramon, cerrando los ojos, y posando su mejilla en el césped, volviendo a dormir.

-… Birdramon…- murmuró Mercurymon, nervioso.

-T-Todo estará bien…- intentó animarlos Jagamon, pero Frigimon le acarició la cabeza, triste.

-¡Mercurymon!- escucharon, por lo que levantaron la mirada, para ver a Slayerdramon acercándose con los demás Ministros, Mervamon y Belzebumon, quien, a pesar de la herida en su hombro, seguía preocupado por la digimon ave.

-¡S-Slayerdramon…!- se sorprendió un poco el digimon de los espejos, mientras los jóvenes bajaban de sus compañeros.

Samanta se acercó de inmediato a Birdramon, mientras Ryouma retrocedía, preocupado, pero después, al ver a Nene con el Digitama en los brazos, miró para otro lado, más nervioso, preocupando a Jagamon y a Cerberumon.

-Birdramon…- murmuró Samanta, acariciando el pelaje de fuego de su amiga. Frunció el ceño y tomó a Colgante, tiñiendo la piedra en un tono rosa crema, irradiando energía curativa, la cual sanó el hombro de Belzebumon, sorprendiéndolo al igual que a Mervamon, pero no hizo efecto en la digimon ave.

-¿N-No ha curado…?- murmuró Slayerdramon, preocupado.

-Pensé que esa piedra podía curar casi todo- murmuró Tailmon, mientras los Piximon y DemiDevimon chillaban, nerviosos.

-Casi todo…-murmuró Samanta, con un sudor en la mejilla, seria y preocupada- Maldición, ¿qué es esto, Birdramon? ¿Un virus? ¿Un efecto de la medicina…? Siento tu energía bajar, y tu melodía débil…- apretó sus puños, frunciendo el ceño, mirando como su amiga abría los ojos, pálida.

-¿Jefa…? P-Perdón… No lo sé…- aseguró Birdramon, a lo que Samanta apretó más sus puños.

Los Ministros fruncieron el ceño, preocupados.

-¿El xros loader?-Kiriha miró a Ryouma, quien negó.

-No puede entrar…- murmuró el platino, preocupado, a lo que el rubio frunció el ceño, observando como su prima no dejaba de acariciar el plumaje de su amiga.

-J-Jefa…- la llamó Lucemon, haciendo que sacara su xros loader plateado-Permíteme intentar ayudarte. Tal vez mis poderes puedan hacer algo- le aseguró, preocupado.

-…- la joven miró a su amiga- Reload- murmuró, haciendo que Lucemon saliera del aparato, extrañando a los demás digimon de Jäger.

El joven digimon puso sus manos frente a Birdramon, brindando una onda cálida, analizándola, mientras los demás los observaban, en silencio.

Entonces, Lucemon se detuvo, algo sorprendido.

-¿Qué descubriste, Lucemon?- le preguntó Apollomon.

-Yo… Esto…- murmuró sorprendido Lucemon, para después poner su mano en el vientre de Birdramon, creando otra onda cálida, para volver a sorprenderse- E-Esto es…- se detuvo, parpadeando.

-¿E-Es grave?- le preguntó Aquilamon, tomando la atención del digimon rubio.

-E-Eres su pareja, ¿verdad?- le preguntó el joven, haciéndolo asentir, nervioso- T-Tranquilo, no es grave- aseguró a todos los presentes, haciéndolos suspirar, aliviados.

-Aun así… ¿Qué le sucede a esta jovencita?- le preguntó Pharaomon, levitando cerca de Birdramon, quien miraba preocupada a Lucemon, esperando la respuesta.

-N-No es grave… E-Es solo que…- el joven digimon se rascó la cabeza, algo incomodo.

-Escúpelo- le pidieron Samanta y Kiriha, haciendo que Nene y Ryouma notaran los lazos familiares en ambos Aonuma.

-…- Lucemon tragó saliva, algo nervioso y murmuró algo inentendible.

-… ¿Ah?- Tailmon parpadeó, siendo la única que pudo escuchar bien por sus orejas- ¡¿E-Estás seguro?!- se sorprendió, a lo que el digimon asintió varias veces.

-¿Q-qué cosa?- la miró Mervamon.

-…- la digimon gata parpadeó, y miró a Nene-… Digitama-

-¿Q-Qué tiene…?- Nene miró el Digitama en sus brazos, pero la gata negó.

-… Ella…- murmuró, algo sorprendida consigo misma-… E-Está esperando…-

-Un Digitama…- terminó Lucemon, algo avergonzado.

Se hizo un silencio atroz en el ambiente…

-¡¿AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!- gritaron digimon y humanos, incluida Samanta.

-¡¿EH?!- Birdramon se levantó de golpe, pero se mareó y casi cae si Ophanimon no la sujeta a tiempo.

-D-D-D-D-D-D-D-D-D-i-g-i-t-a-m-a-m-a-m-a-m-a-m-a-m-a-tartamudeó Aquilamon, mientras se le subían los colores.

-¡JUAJUAJUA!- Olegmon no pudo evitar reírse- ¡E-Esto es lo menos esperado!-

-O-Olegmon…- lo miró avergonzado Apollomon.

-¡Woa! ¡¿E-Esperas un Digitama?!- Sparowmon se acercó contenta a la desorientada Birdramon- ¡Felicitaciones~!- sonrió.

-P-Pero eso es imposible- le dijo Tailmon, extrañando a la digimon avión- ¡L-Las digimon no pueden tener ni esperar Digitama! ¡Nacemos de programas! ¡De datos!- informó, sin poder entender la lógica.

-De seguro esa es la estructura de los digimon en tu mundo- le dijo Kiriha, también consciente de que aquella digimon no provenía de aquel lugar.

-Pero nosotros somos diferentes- le dijo MetalGreymon- En nuestro mundo, los digimon podemos nacer de datos, tal y como dijiste, pero también de la acumulación de datos de un solo digimon, o cuando los datos de digimon de diferentes géneros se unen. Por eso en nuestro mundo no es extraño que existan digimon que sean hermanos- aseguró.

-Aunque es muy difícil que el tercer caso pase- admitió Lucemon, rascándose la mejilla- No existen muchas familias digimon, y menos parejas…-

"L-Los digimon de este mundo… ¿pueden formar familias…?" pensó sorprendida Tailmon…

Se había dado cuenta, al llegar, que los digimon de aquel mundo eran diferente a los suyos. Tenían una sociedad estructurada, cultura, comunicación entre ellos, y eran más emocionales… No vivían en pueblos, sin mucha personalidad, y sin pensar tanto como… mascotas, como cierto Agumon que conocía que a veces solo pensaba en comer…

Eran digimon… pero, al ser de diferentes mundos… Su cultura y formación era tan diferente…

-E-Entonces… ¿por eso tu energía está tan baja?- le preguntó Mercurymon a Birdramon, quien se recostó en el césped.

-Tal vez hayan sido las rondas que hicimos- le comentó Seadramon- Gastó energía de más, y sin contar que su data debe de estar protegiendo al Digitama…-negó con la cabeza, aun sin digerir la situación.

-Frigimon, sorprendido, pero feliz- aseguró Frigimon, señalándose y sonriendo.

-¡Seremos tíos!- sonrieron contentos los Piximon y DemiDevimon.

-… No lo creo…- admitió Aquilamon, con un hilo de voz, mirando a Birdramon, quien no pudo evitar sonreír apenada.

-Menos yo…- aseguró Slayerdramon sobándose la sien-… No sé qué pensar respecto a esto…-

-… Birdramon…- murmuró Samanta, callando de una a todos los presentes y que la pareja se quedara quieta, sudando a mares. La joven se acercó a la digimon alada, quien cerró los ojos, esperando la furia de la Jefa, pero se quedó sin habla cuando ella le abrazó el rostro, dejando sorprendido al resto-… Felicidades-

-¿J-Jefa?- murmuró Birdramon, mirando a la joven, para darse cuenta que ella… sonreía…

Samanta… Le sonreía sinceramente…

-… Samanta…- murmuró Aquilamon, mientras la joven se separaba.

-… Lo admito… Siempre temí que, por culpa de vuestra estúpida decisión de querer ayudarme a enfrentar al Proyecto Iluminati, tal vez ustedes nunca podrían seguir con sus vidas… Pero, esto…- sonrió, satisfecha-… Je, me da una razón más para no echarme para atrás- sentenció- Hay que darle a este pequeño… Un mundo en el que nacer- confesó.

-… Samanta…- murmuró Aquilamon, y agachó la cabeza, acariciando a la joven con su pico, quien bufó y le acarició, sonriendo.

Slayerdramon sonrió, orgulloso…

-¡Oh, vamos! ¡Esa actitud tan linda de alguien tan dura me hace enternecerme contigo!- Mervamon agarró a Samanta con su serpiente, abrazándola, fastidiándola de golpe.

¿Por qué esa digimon era la única que no la tomaba en serio?

-Felicidades, Aquilamon, Birdramon- los felicitó Slayerdramon- Estoy seguro, que Kokoromon estará muy feliz al escuchar la noticia-

-Jejeje… Aun no la digiero- admitió Aquilamon, sonriéndole a su pareja, quien también sonrió.

-A-Aunque, o-obviamente… S-Saben que los tengo que dar de baja, ¿no?- gruñó Samanta, intentando separarse de Mervamon.

-Estoy de acuerdo- asintió Mercurymon, mientras los demás de Jäger asentían.

-Jeje. No sé si sentirme agradecida o dolida- admitió Birdramon, algo cansada.

-Es bueno que al menos nada malo haya pasado hoy- admitió Olegmon- Bueno… Ocurrieron cosas horribles, pero las manejaremos bien-

-Si quieren, pueden residir, por ahora, en mi País- ofreció Stigmon- Muchos digimon de sus razas viven en mi zona por la vegetación, y otros más jóvenes prefieren el país de Apollomon-san por los cielos que surcar- miró al león digital, quien asintió.

-Son bienvenidos a descansar en cualquier país- sentenció Apollomon, mientras los demás Ministros asentían.

-Gracias- agradeció la pareja, felices.

Ryouma sonrió, contento con semejante noticia, pero después bajó la mirada, preocupado y triste.

Samanta, después de soltarse de Mervamon, se dijo en ese detalle, por lo que frunció el ceño, seria.

"… ¿Lo terminarás haciendo?" le preguntó Slayerdramon, mirándola de reojo.

"… Tenemos que seguir el plan de Luke" sentenció la joven, a lo que el dragón frunció el ceño, preocupado "Fue por esto que permití que Lucemon se acercara al Digitama" le recordó, acercándose a Nene, extrañándola.

-…- le tendió la mano, pidiendo el Digitama en sus brazos, tomando la atención de Ryouma.

-… E-Está bien- asintió Nene, entregándoselo, confiando en ella.

Samanta miró el Digitama, sintiendo que era algo ligero. Frunció el ceño, e, ignorando que los demás la miraban, extrañados, serios y preocupados, especialmente Ryouma, caminó, alejándose a unos metros, para sacar su xros loader plateado.

Respiró hondo.

-¿Q-Qué va a hacer?-le preguntó MetalGreymon a Slayerdramon, quien respiró hondo.

-… Seguir con la misión- murmuró, extrañándolo y enojándolo.

Samanta cerró los ojos, concentrándose, haciendo que la pantalla de su xros loader brillara, al igual que el Digitama, sorprendiendo a los presentes…


Samanta abrió los ojos, mirando seria la oscuridad digital frente a ella.

-… Últimamente me encuentro en lugares oscuros seres peligrosos- comentó, y frunció el ceño al ver aparecen, en aquella data negra, el rostro de Quartzmon.

-Jijijijiji. Libérame- le ordenó el digimon- Sé que lo deseas… Puedo sentir, tu corazón oscuro… Quieres destruir todo lo que ha construido con esfuerzo aquel que te dejó invalida, ¿verdad?-sonrió, haciendo fruncir el ceño a la joven, quien instintivamente puso un dedo en colgante.

-Sí… Quiero arruinarle la fiesta… Salamandra la ha pasado bien demasiado tiempo- sonrió fríamente Samanta, haciendo que Quartzmon frunciera el ceño- ¿Y tú? ¿Qué quieres hacer? ¿Tratar de destruir el Mundo Digital?- sugirió, sonriendo algo divertida con semejante idea- Será mejor que pienses en la posición en la que estás ahora… Tu poder no equivale nada al de mis enemigos- aseguró- Tus pensamientos, tus ideales, tus planes… No interesan. Eres basura para ellos, basura creada por una parte de Apocalymon, la cual es lo que les interesa.

-Cállate…- murmuró Quartzmon.

-Si te llegan a atrapar, lamento decírtelo, pero te extinguirán, y solo serás una pieza en la obra maestra del verdadero líder. No serás tú quien unirá a ustedes tres fragmentos para formar a Apocalymon. Perdiste… tu valor-

-¡CÁLLATE!-exigió Quartzmon, haciendo aparecer en toda la oscuridad sus manos blancas, dispuesto a agarrar a la joven, quien sonrió.

-… Te molesta, ¿verdad?- señaló Samanta- Que intenten hacerte ver inferior, cuando eres más poderoso, supuestamente-

-¡¿SUPUESTAMENTE?!- rugió enfurecido, y una de sus manos se abalanzó a Samanta, comenzando a estrangularla, pero, para su sorpresa, sonrió de lado.

-… ¿Quieres derrotarlos?- le preguntó Samanta, sin dejar de sonreír, con una mirada fría en sus ojos- A aquellos que te ven como una pieza, ¿no quieres aplastarlos?-

--Quartzmon frunció el ceño- No intentes engañarme. Sé que quieres purificarme… ¡¿CREES QUE TE LO PERMITIRÉ?!- exigió saber, presionando más el cuello de la joven, enfureciéndose al ver que seguía sonriendo.

-Lamento decírtelo… pero no tienes muchas opciones- aseguró Samanta- O te unes a mí, y, por propia voluntad y fuerza, demuestras ser más fuertes que aquellos que te ven como un simple objeto sin valor que simplemente es una pieza más… o solo te conviertes en eso: una pieza sin valor- sentenció.

El digimon blanco frunció el ceño, pero, de a poco, soltó a Samanta.

-¿Ir en contra del deseo de mis otras dos partes, para derrotarlos, y demostrarles que yo soy el Apocalymon con mayor poder…?- comprendió Quartzmon, mientras una sonrisa macabra marcaba su rostro, abriéndolo a la mitad- No suena mal- sentenció- Pero… Tú serás mi muñeco-

Entonces, el cuerpo blanco de Quartzmon se volvió arcilla, abalanzándose a Samanta en una línea, entrando a su pecho, acortándole la respiración.

Cuando toda la esencia de Quartzmon entró en ella, la joven cayó de rodillas, mientras la data oscura se resquebrajaba, destruyéndose, mostrando datos morados y verdes.

Samanta cerró los ojos con fuerza, para abrirlos apenas, mostrando que eran ámbar con la esclerótica negra. Los volvió a cerrar, y a abrirlos, volviendo estos a la normalidad.

-…- Samanta jadeó, cansada-… Un digimon psicópata está dentro de mi data, al igual que mi tío… Maldición, locos x2- bufó, parándose, sobándose la costilla, adolorida, hasta escuchar un llanto.

Frunció el ceño, y, con cuidado, camino un rato por aquella data, encontrándose con Psychemon, quien estaba sentado de rodillas, llorando un poco.

-… Bu- le dijo al oído, sobresaltándolo y que la mirara, asustado.

-¿Q-Quién… eres…?- murmuró el digimon reptil, retrocediendo un poco.

-Pensé que no serías tan tímido, pero, todo este tiempo encerrado, debió haber cambiado tu personalidad- sentenció Samanta, agachándose frente a Psychemon, quien jugó con sus dedos, nervioso- … ¿Tienes miedo?-

-… E-Esa criatura… Q-Quartzmon…- murmuró el digimon, haciendo fruncir el ceño a Samanta- ¿Y-Ya no está?- le preguntó.

-No. Supongo que te atormentó todo este tiempo- comentó Samanta.

-Yo… É-Él tiene razón…- murmuró Psychemon- R-Ryouma e-está mejor s-sin un traidor… S-Sin un débil… S-Sin un destructor como yo-cerró los ojos, con temor.

"Ya veo… Así que así juega Quartzmon… Juega mentalmente con quienes use de muñecos…" Samanta sonrió levemente, sintiendo la oscuridad de aquel digimon en su interior, haciendo que instintivamente apretara un puño, y se aferrara con la otra mano a Colgante, extrañando a Psychemon.

-¿Y-Y si te dijera…?- le preguntó Samanta, tomando su atención- Que ese platino… ¿Desea verte una vez más?-

Esas palabras hicieron que Psychemon abriera sus ojos verde azulado, sin habla.

-N-No me mientas…- le pidió, nervioso- R-Ryouma… A él le gustan los digimon fuertes-

-Entonces, ¿esa es tu reacción?- suspiró Samanta, levantándose-Si es así, mejor que sigas ocultándote en un Digitama. Por ahora, parece que es lo mejor que puedes hacer- sentenció, alejándose.

Psychemon bajó las orejas, jugando con sus dedos, nervioso…

¿Sería posible…? ¿R-Ryouma…?

-¡E-Espera…!- le pidió, deteniéndola y que lo mirara- T-Tal vez… Mientas… Y-Y Ryouma no quiere verme… p-pero…- gimió, y la miró, decidido- ¡Quiero verlo! ¡Al menos, una última vez!-pidió.

-…- Samanta lo miró, seria-… Está la posibilidad, que cuando salgas, tu memoria se altere, y no lo recuerdes- aseguró.

-¡Seguirán siendo mis ojos!- aseguró, sorprendiéndola un poco- ¡Mis ojos lo seguirán viendo! ¡Mis oídos seguirán escuchándolo! ¡Mi boca y voz seguirán hablando con él! ¡Y mis piedras seguirán siguiéndolo…!-

-Je…- sonrió levemente Samanta- Lo último fue una redundancia de palabras- admitió- Aunque, ¿por qué me lo pides a mí?- le preguntó, extrañándolo- Eres tú quien debe decidir, si regresar a su lado o no- le guiñó el ojo.

Eso sorprendió a Psychemon, quien cerró los ojos, mientras el lugar comenzaba a iluminarse.

"Yo… quiero verlo… Quiero verte, Ryouma…"


La luz que iluminaba aquella zona se desvaneció, haciendo que Kiriha y los demás pudiesen ver bien a Samanta, quien, aun sosteniendo el Digitama, se tambaleó, y estuvo a punto de caer si Slayerdramon no se le acerca y sujeta a tiempo.

-¡Samanta!- Slayerdramon se le acercó, preocupado.

-E-Estoy bien…- aseguró la joven, sacudiendo su mano, como si espantara una mosca, a lo que su compañero frunció el ceño, pero igual le permitió levantarse.

-¿Q-qué fue lo que hiciste?-le preguntó Kiriha, pero, como los demás, se sobresaltó cuando el Digitama en sus brazos comenzó a sacudirse.

-¡I-Imposible!- se quedó atónito Vikemon.

-¡¿V-Va a… a…?!- murmuró atónito Jagamon.

-… ¿Abrirse…?- murmuró con un hilo de voz Ryouma.

Entonces, el Digitama explotó con un tierno sonido, adornando el lugar con un humo morado.

-S-Se a-abrió como cualquier Digitama- tosió Mervamon, mientras Lucemon tosía con fuerza, al igual que los Piximon y DemiDevimon.

Ryouma sacudió su brazo, y miró atónito al pequeño Punimon en los brazos de Samanta, quien miró al digimon recién nacido, y miró al platino, que tragó saliva, atónito.

-¿E-Está libre de Quartzmon?- murmuró Olegmon, sorprendido.

-…- Ryouma se atrevió a acercarse un poco a Punimon, quien frunció el ceño, y lo miró con sus ojos negros, dejándolo quieto.

El pequeño parpadeó, ignorando el silencio que llenaba el ambiente.

-P-Punimon, soy yo, Ryouma. ¿M-Me recuerdas?- le preguntó el platino, nervioso.

-¡Estoy aquí! ¡Jagamon!- el joven digimon se subió al hombro de su amigo, nervioso.

Cerberumon ladró, en el mismo estado de nerviosismo que sus compañeros.

-…- Punimon parpadeó, moviendo la cabeza.

-¿N-No lo recuerda…?- murmuró Sparowmon, preocupada.

-… Ryouma-kun…- murmuró Nene, triste.

-…- el platino cerró los ojos, mordiéndose el labio…

-… ¿Ry…ou… ma…?-

El joven abrió sus ojos, atónito, y, lentamente, miró a Punimon, quien lo miraba contento, con las mejillas sonrojadas, y lagrimitas en los ojos.

-… ¿Punimon…? ¿M-Me… r-recuerdas…?- murmuró Ryouma, acercándose al digimon, quien, tímidamente, asintió.

-¿P-Puedo… v-volver… a-a tú la-lado…?- le pidió costosamente el digimon bebé.

-… S-Sí…- gimió Ryouma, alegrándolo- ¡Sí, Punimon!-

-¡Ryouma!- contento, Punimon rebotó hacia el platino, quien lo abrazó, cayendo de rodillas al césped, comenzando a llorar en silencio.

-¡Punimon!- feliz, Jagamon se unió al abrazo, mientras Cerberumon ponía su mentón en la cabeza de Ryouma, quien, sin poder evitarlo, lloraba mordiéndose el labio, sumamente feliz de tener de regreso a su querido amigo.

-¡Q-Que alivio…!- sonrió contenta Nene, restregándose un ojo, mientras Sparowmon se restregaba con el antebrazo, aunque los Piximon y DemiDevimon lloraban a mares.

Tailmon sonrió de lado, contenta.

-Supongo que hoy, todos tienen una nueva oportunidad- sentenció Apollomon, mirando a Lucemon, quien sonrió, muy apenado.

-Y nacen nuevas posibilidades- agregó Pharaomon, mirando a Slayerdramon, extrañándolo.

-Definitivamente, esto fue…- comenzó a decir Ophanimon MC, sobresaltando a MetalGreymon y a Vikemon.

-¡NO!- intentaron callarla.

-¡Egg-celente!- sentenció, haciendo que ambos cayeran de espaldas, enojados.

-… Samanta…- Kiriha se acercó a su prima, deteniéndose a su lado-Punimon está libre de Quartzmon, ¿verdad?-

-… Sip…- murmuró Samanta, entrecerrando los ojos, sintiendo la vista borrosa.

-… Cometiste el mismo error que nuestro tío- comprendió el rubio, apretando con fuerza sus puños, a lo que Slayerdramon frunció el ceño, también consciente de lo que hizo su compañera.

-Yo…- Samanta se quitó los lentes, comprendiendo que tener la tercera parte de Apocalymon en su cuerpo hizo innecesarios sus anteojos, puesto que ahora podía ver sin problema-… Solo juego mis mejores cartas. Además, prefiero seguir los planes de mi segundo al mando a la perfección- aseguró, poniendo sus lentes en su cabeza.

-… Que no te pase nada- le ordenó Kiriha.

-No te lo puedo asegurar, Cabeza de Plátano- sentenció la joven, mirando como Ryouma abrazaba aún más a Punimon, quien se acurrucó, gimiendo- Hay cosas… mucho más importante- le recordó, haciéndolo fruncir el ceño.

Birdramon y Aquilamon se miraron, sonrieron y el macho acurrucó su cabeza encima de su pareja, cubriendo su vientre con su ala…

Tailmon los miró, y tomó con su pata su silbato, pensativa…

"Este Mundo Digital es tan diferente… Los digimon aquí… Aunque hay de razas que conozco… Son tan diferentes… Sus culturas… Sus formas de actuar… Sus formas de vivir…"miró el cielo, el cual, de a poco, se volvía de color azul "Wizardmon… ¿También eres diferente…?"


Shoutmon caminaba en silencio por un sendero del bosque de Digimon Land. No llevaba su chaqueta, ya que al final decidió dejarla para abrigar a Kokoromon.

El recuerdo de la digimon durmiendo profundamente le hizo sonreír levemente. Ella se estaba esforzando por todos…

Sí… Si no fuera por ella, habrían perdido contra Tactimon y LadyDevimon.

No importaba lo que dijeran los demás, nadie podía desmentir el papel importante que tomó su pareja en aquel combate… Ella se estaba volviendo una pieza clave… No le gustaba…

No quería que Kokoromon entrara al campo de batalla…

Ya había perdido suficiente…

"Madre…" cerró los ojos, aun recordando la conversación que había tenido con SkullKnightmon…

Al fin había conseguido aquella respuesta que tanto le intrigaba, pero, ahora… ¿qué debía hacer con eso? ¿De que servía…?

Nada…

Suspiró, decidiendo no dejarse amedrentar por cosas del pasado, pero se detuvo al sentir que lo vigilaban.

-…- Shoutmon frunció el ceño- No te dejaré acercarte a mi pareja por la noche, V-mon- aseguró, mirando un árbol cercano, del cual se asomó el digimon azul-grisáceo, sonriendo un poco.

-Mal, mal, Rey. Soy el guardián personal de Kokoromon-chwan- aseguró el dragón, cruzándose de brazos, sonriendo seguro, a lo que Shoutmon lo miró molesto, con un tic en la ceja- ¡La vigilo las 24 horas del día, y las 24 de la noche!- sentenció, orgulloso.

-Uno: ¿desde cuándo el día tiene 48 horas?- lo quedó mirando molesto Shoutmon.

-En mi corazón- sonrió V-mon, poniendo el puño en su pecho, seguro.

-… Dos… No eres el guardián de Kokoromon. Si lo fueras, te consideraría un acosador- aseguró el dragón rojo, deprimiendo al digimon.

-¡¿Por qué todo el mundo es tan malo conmigo?!- pataleó enojado V-mon- Yo solo quiero cuidar a Kokoromon-chwan- aseguró, ofendido, pero se sobresaltó por la miradita que le lanzó el Rey.

-…- el dragón rojo frunció el ceño, haciendo una mueca, pero simplemente bufó, mirando para otro lado- ¿Por qué sigues tras Kokoromon?- le preguntó, haciendo parpadear al digimon azul-grisáceo.

-¿Ir tras Kokoromon-chwan?- se señaló V-mon- No, no. Me rendí cuando ella decidió casarse con usted. Mi corazoncito quedó destrozadito- soltó un gran suspiro.

-…- el Rey lo miró con una mueca, sumamente desconfiado.

-Que linda mirada, Majestad. Miradas que matan- sonrió incomodo V-mon- Solo quiero protegerla. Después de todo… Es la única de mi raza que sigue con vida, además de mi- suspiró, rascándose el cuello.

Ante eso, Shoutmon frunció el ceño, serio.

-V-mon- lo llamó, tomando su atención- Tengo entendido que odias a las demás razas de dragones, ¿verdad?- le preguntó, serio- Spadamon me lo ha comentado varias veces, y las razones del por qué-

-Je… ¿Y qué quiere? ¿Qué sea amigable con ellos?- sonrió con amargura V-mon- Los demás dragones siempre han considerado a los V-mon como datos basura, simplemente por no poseer técnicas atributo fuego. ¿Puede creerlo?- negó con la cabeza, y miró serio al dragón rojo- Las discriminaciones que sufrimos por eso aún siguen en mi mente, y temo que ese racismo digital continúe- le aseguró, haciéndolo fruncir el ceño- Los digimon con los que me he contrato me han mirado como poca cosa. Tsch, no me extraña. Apuesto que con Kokoromon-chan ha sido lo mismo, ¿no?- le preguntó, pero Shoutmon miró para otro lado, sin querer responder- Lo sabía-

Shoutmon frunció el ceño, sin gustarle para nada ese trato hacia los V-mon… Especialmente por el hecho de que él mismo había tratado de manera distante y hasta injusta a Kokoromon cuando recién la había conocido…

V-mon solo era un digimon que había sufrido al igual que Kokoromon… E, igual que ella… Seguía adelante…

-… Gracias, V-mon- murmuró, tomando desprevenido al dragón azul-grisáceo- Por apoyar a Kokoromon y ser nuestro amigo… Gracias- le sonrió.

-…- V-mon parpadeó sorprendido, para después sonrojarse y rascarse la cabeza, nervioso- ¡V-Vamos! ¡¿Y-Y por qué este cambio conmigo?! ¡P-Pensé que era el que más me quería atar, meter a un balde y lanzarme al mar digital o algo así!- aseguró.

-…- Shoutmon lo miró, y comenzó a meditar esa posibilidad…

-¡¿Qué clase de Rey es usted?!- pataleó V-mon, ofendido, pero parpadeó cuando el dragón rojo contuvo una sonrisa.

-¿Yo…? Creo que…- Shoutmon sonrió, recordando que esa misma pregunta se la había hecho Samanta, después de enterarse del pasado de la niña con respecto al Mundo Digital…

"-Realmente, ¿Qué clase de Rey eres?- pidió saber, levantándose- Es la primera vez que me entero que un soberano se arrodilla pidiéndole disculpas a una niña. Eres todo un caso-"

-Soy de los que son todo un caso- confesó el dragón rojo, sonriendo, haciendo parpadear de nuevo al V-mon, quien no entendió muy bien el significado de lo que dijo el digimon- Y por eso planeo hacer algo con ese odio tuyo- aseguró, sorprendiéndolo- Tienes un fuerte motivo para tu enemistad contra los demás digimon dragón, pero sé que no es del todo fuerte, sino, no hubieras salvado a Gumdramon durante el combate que tuvieron contra los I.A.- le señaló.

-¿E-Eh? ¿C-Cómo supo…?- murmuró V-mon, sorprendido de que supiera ese detalle.

-Je, Pagumon me lo comentó, y sé que él y los demás están muy agradecidos contigo por eso- aseguró Shoutmon, a lo que V-mon se rascó la mejilla, algo sonrojado e incómodo, pues no se esperó eso- Cuando todo esto acabe… Cuando el combate termine, planeo regresar al Mundo Digital- le informó, sorprendiéndolo.

-¿Ya tan pronto planea que sea su matrimonio?- lo miró desconfiado el dragón.

-¡Quiero tomarme mi tiempo!- gruñó avergonzado Shoutmon- Y-Y no es sobre eso- se cruzó de brazos, ofendido, y más por la mirada incrédula del digimon- Haré lo que esté en mis manos, y más aún, para terminar de una vez por todas con este círculo de odio- le dijo, serio, sorprendiéndolo- No eres el único, V-mon… Gaiomon se convirtió en lo que es, a causa del odio… De sentir que la injusticia y crueldad que sufrió su aldea nunca fue castigada… Y deben de haber más digimon como él, como tu… Digimon que sufrieron en las Xros Wars, pero no por el Bagra Army… He hecho lo posible por las razas que están en peligro de extinción, pero no de la manera correcta- miró serio al sorprendido dragón- Lo que les sucede es parte mi culpa. Nunca me di cuenta de la situación que vivían, y es por eso que tengo que hacer algo- sentenció, y sonrió levemente- Estoy seguro que Apollomon, cuando te nombró Comandante, pensó algo así-

-…- V-mon lo miró sorprendido, sin poder decir nada al respecto-… ¿R-Realmente…? ¿Realmente hará algo… con esto?-murmuró-… Bueno, supongo porque ahora que su pareja es…-bajó la cabeza, triste.

-Kokoromon no tiene nada que ver- aseguró de inmediato Shoutmon- Pero no negaré que, gracias a ella, comprendí esta situación… Fui incompetente por no verlo por mí mismo, antes de conocerla- admitió- Y por eso, con mayor razón aun, debo hacer algo- enfatizó, mirando a V-mon, quien apoyó la espalda en el árbol, mirando el cielo nocturno.

-… Pues, si es así… Si es así…- V-mon apretó levemente sus puños- Q-que se haga algo con esta discriminación… Con este racismo digital…- se mordió el labio y bajó la cabeza, temblando un poco-… Sería lo mejor- confesó, sonriendo con esfuerzo.

Shoutmon sonrió levemente al ver eso, y se acercó al dragón, quien se restregaba un ojo.

-¿Me ayudarías?- le ofreció la mano, sorprendiéndolo- Para cumplir esta nueva meta, necesitaré toda la ayuda posible- aseguró.

-… Rey…- murmuró V-mon, y miró la mano que le ofrecía el dragón rojo- En verdad… Más que un Rey, parece un digimon normal- sentenció, estrechando la mano del digimon.

-Así me gusta verlo- aseguró Shoutmon, sonriendo.

V-mon sonrió.

-¿Esto significa que podré ser el guardaespaldas de Kokoromon-chwan~?-pidió el dragón azul-grisáceo.

-¡Antes muerto!- gruñó Shoutmon, chocando cabeza con el digimon- ¡Que confíe en ti no significa que te permita acercarte ni estar tanto tiempo con mi prometida!- gruñó.

-¡¿Por qué?! ¡Soy el más calificadooooo!- pataleó V-mon en el césped, a lo que el Rey lo miró con una gota en la cabeza.

-…- Shoutmon se cruzó de brazos, aun molesto- Si eres capaz de enseñarle sobre la cultura de tu raza, por mi bien…- murmuró.

-¡¿En serio~?!- se levantó de golpe V-mon, emocionado.

-Pero ya tengo pensado alguien para ser su guardaespaldas- sentenció, haciendo que el V-mon se cayera de espaldas.

-¡Es un Rey cruel! ¡Se volverá tirano si sube los precios!- sentenció V-mon, amurrado-… ¿Y de quién habla?- le preguntó, curioso.

-… Gumdramon- sonrió Shoutmon, sorprendiendo a su amigo- Sé que ahora duerme, y después estará pasando por momentos difíciles… Pero sé muy bien que se recuperará. Es ese tipo de dragón- aseguró, haciendo que V-mon sonriera levemente- Por eso… Por eso cuando todo esto termine, le pediré ser el guardaespaldas de Kokoromon- sentenció- Todavía es un niño, pero su potencial y poder no pueden dejarse en duda, y le tiene un gran cariño a Kokoromon. Puedo confiar en él para que evite que ella siga… atrayendo problemas- sonrió con una gota en la cabeza, recordando esa extraña habilidad que tenía la digimon naranja- ¿Todos los V-mon tienen ese… problema?- le preguntó al dragón azul-grisáceo, quien sonrió.

-Se supone que somos dragones traviesos, o algo así nos decía Slayerdramon-osan- recordó V-mon- ¡Y con un gran sentido de justicia!- aseguró, hinchando el pecho, orgulloso.

-No puedo negar ni uno ni lo otro- suspiró Shoutmon.

-¡Pero no se preocupe, Rey! ¡Como ahora soy el Consejero Real, me aseguraré de enseñarle todas las bromas de los V-mon a Kokoromon-chwan!- prometió V-mon, levantándose, aun con aire de orgullo.

-¡E-Espera! ¡No te he dado ningún título de ese tipo!- lo quedó mirando Shoutmon, pero el V-mon ya se iba, bastante entusiasmado- ¡Oye! ¡No puedes decidir ese tipo de cosas solo por lo que digo! ¡Espera de una vez, V-mon!- lo siguió.

-¡Planeo hacer una lista de todas las bromas posibles! ¡Kokoromon-chwan será una bromista de primera!-

-¡No quiero que cambies su personalidad! ¡Y DEJA DE LLAMARLA CON "CHWAN"! ¡ES MI PROMETIDA!-

Mientras Shoutmon perseguía a V-mon, a lo lejos, Kokoromon se asomó por un árbol. La digimon llevaba en los hombros la chaqueta del dragón rojo, observando como ambos digimon se iban, uno entusiasmado y el otro enojado.

Se había despertado poco después que Shoutmon conversara con SkullKnightmon, quien fue el que le dijo que el dragón había estado presente y se había ido, por lo que ella decidió alcanzarlo… pero ya no era necesario.

Pensaba que Shoutmon estaría estresado con la situación actual, pero verlo intentar ahorcar a V-mon le señalaba que estaría bien…

No tenía que preocuparse por él…

Sonrió cansada, y apoyó la espalda en el árbol para ver mejor el cielo nocturno de Digimon Land

"-… Gumdramon- sonrió Shoutmon, sorprendiendo a su amigo- Sé que ahora duerme, y después estará pasando por momentos difíciles… Pero sé muy bien que se recuperará. Es ese tipo de dragón- aseguró, haciendo que V-mon sonriera levemente-"

"Sí…" Kokoromon puso sus manos en su pecho, sonriendo tiernamente "Gumdramon es ese tipo de dragón, así que, cuando despierte, se recuperará. No hay duda alguna…"

-Ese idiota…- bufó Shoutmon, mirando como V-mon se escapaba de él, sumamente divertido. En eso, se percató que había alguien más, por lo que miró hacia atrás, para encontrarse con una cola naranja asomada a un árbol, la cual reconoció de inmediato.

"Tengo que hacer lo mejor" pensó Kokoromon, decidida "Por el bien de Shoutmon, Gumdramon, Taiki, Tagiru, Yuu, Damemon, Yuno-chan… ¡Con toda mi energía~!" sentenció, levantando su brazo, quedándose quieta al sentir que Shoutmon se había asomado, mirándola parpadeando.

Se hizo un minuto de silencio.

-¡KYA!- totalmente avergonzada, Kokoromon se sentó, tapándose el rostro, sobresaltando al dragón rojo- ¡P-Perdón! ¡N-No quise escuchar a es-escondidas!- gimió, nerviosa.

-¡E-Está bien…!- intentó calmarla Shoutmon- E-En todo caso, ¿cómo te sientes?- le preguntó, haciéndola parpadear- Aun tienes ojeras- le señaló, preocupado.

-He dormido bien- aseguró inocentemente Kokoromon, haciendo suspirar al dragón.

-E-Espera. Si despertaste… ¿Hablaste con SkullKnightmon?- le preguntó Shoutmon, serio, haciéndola parpadear.

-Me dijo que te fuiste por aquí- admitió Kokoromon, acomodándose la chaqueta del dragón- Y… se veía en paz… ¿Hicieron las paces?- miró curiosa al dragón rojo, quien se rascó la mejilla.

-No del todo… Paso a paso- admitió, a lo que su pareja sonrió, satisfecha, y, sin más, se sentó.

Shoutmon parpadeó, sonrió y se sentó a su lado, haciendo que ella se acurrucara en su hombro.

-… ¿Hablaras con Omegamon?- le preguntó su pareja, algo preocupada, mientras Shoutmon tomaba suavemente una de sus manos.

-… Si mañana el día sigue siendo tan tranquilo… Tal vez…- admitió el dragón, algo preocupado.

-… Todo irá bien- le aseguró Kokoromon, sonriendo inocentemente- Sé que tu padre te quiere mucho- comentó.

-… Je, gracias, Kokoromon- sonrió Shoutmon, acercando a la digimon, apoyando su mentón en la cabeza de ella, haciéndola sonreír al acurrucarse.

-… Y, soy feliz de saber que Gumdramon me cuidará- admitió Kokoromon, haciendo que su pareja la mirara- Es un buen niño-

-… Sí- sonrió Shoutmon, acariciándole la mejilla- Pero, si despierta… Necesitará todo el apoyo del mundo- le recordó, algo preocupado.

-Yo le daré todo el apoyo de la Vía Láctea- sonrió Kokoromon, haciendo parpadear al dragón- Si fuera AlphaKokoromon sería de todo el universo. Es que soy pequeñita- admitió inocentemente.

-¿Q-Qué es la Vía Láctea?- parpadeó Shoutmon, confundido.

-… Jiji. Leche en el espacio- sonrió traviesa Kokoromon.

-¡¿E-En verdad?!-se sorprendió Shoutmon, hasta quedarse quieto al ver que la V-mon se rió tímidamente por lo bajo- ¡¿M-Me acabas de hacer una broma?!- se ofendió.

-E-Es que V-mon dijo que en mi raza todos somos muy traviesos- admitió Kokoromon.

-¡K-Kokoromon! ¡T-Te lo pido!- Shoutmon la tomó de las manos, sudando a mares- ¡No dejes que su mala influencia de consuma! ¡Sigue siendo la mujer que amo…!- le pidió, pero, al darse cuenta de sus palabras, se puso totalmente rojo, mientras Kokoromon se sonrojaba levemente.

-… T-Te es-estás volviendo todo un Caballero…- murmuró avergonzada la digimon naranja- M-Muy diferente al Rey que conocí por primera vez…- se sonrojó, tímidamente, haciendo que Shoutmon se sonrojara más.

-B-Bueno… T-Tu ya empiezas a actuar como una Dama- le señaló Shoutmon, mirando para otro lado, haciéndola inflar las mejillas, amurrada- V-Vamos, no me pongas esa cara- le pidió el dragón, algo divertido al ver su tierno aspecto.

-E-Es que…- se amurró Kokoromon, hasta que Shoutmon la abrazó, atrayéndola, sonrojándola.

-Solo descansa, Kokoromon- le pidió, acariciándole la cabeza- Ahora mismo, eres una de mis mayores prioridades- le aseguró, sonrojándola más- Quiero que descanses bien… Aunque… Siempre has sido una importante prioridad para mi- admitió, y se sobresaltó cuando el rostro de Kokoromon se puso totalmente rojo.

-P-Pervertidomon…- murmuró, sonrojada, haciéndolo sonreír con una gota en la cabeza- C-Cuernomon- lo llamó, extrañándolo- ¿U-Un b-be-s-so d-de b-buenas n-noches…?- pidió inocentemente, apenada.

Shoutmon se sonrojó de golpe, emitiendo un poco de vapor.

-B-Bueno… S-Si la futura Reina lo pide… N-No me negaré…- murmuró nervioso Shoutmon, sonrojando un poco más a Kokoromon.

El dragón le acarició la mejilla, y le dio un suave beso en los labios, a lo que Kokoromon cerró los ojos. Se separaron y se miraron, sonrojados.

-Que raro. Normalmente eres más Pervertidomon al besar, ¿tienes mucho sueño?- parpadeó inocentemente Kokoromon, haciendo que sus palabras fueran rocas que golpearon fuertemente al dragón en la cabeza.

-¡¿S-Soy ese tipo de macho?!- exigió saber Shoutmon, dolido, a lo que su pareja comenzó a meditar- ¡Kokoromon!- gimió, hasta que ella lo abrazó, dándole un beso en la mejilla.

-Descansa, Cuernomon- le sonrió Kokoromon, haciéndolo parpadear, sonrojado.

-J… jeje- Shoutmon le acarició la mejilla, extrañándola-… Estoy feliz de vivir en esta época- sentenció, abrazándola-… Estoy feliz de haberte conocido-

Sus palabras conmovieron a la digimon, quien se acurrucó en el pecho de su pareja, mientras este apoyaba la espalda en el tronco del árbol detrás, quedando ambos inmediatamente dormidos.

Descansaron en silencio en medio de aquella pequeña y humilde alboreada, iluminados por las estrellas de Digimon Land, disfrutando de la presencia del otro… sin saber lo que pasaría al día siguiente…


¡Bien lectores...!

Lo sé. He estado mucho time fuera, lo siento mucho^^'

Me gustaría explicar razones, y responder comentarios, pero... estoy publicando a las 2:45 amv... y me mata el sueño- -' [tengo que aprovechar, la próxima semana regreso a la U^^']

POr si algunos no lo saben, en mi blog subí un comic en honor al delantal que Yuno-san le hizo vestir a Shoutmon durante su castigo, por si quieren ir a verlo. Me hubiera gustado, pero, como estuve de vacaciones en Chiloé, no pude terminar a tiempo un comic de San Valentín de Digimon... Tal vez lo publique deeeeespueeeeeees^^'

Bueno, sin más, me retiro, ¡Y lamento toda la tardanza! ¡Y gracias por su paciencia! ¡Y perdonen los errores ortográficos! [a veces son por mi culpa, y otras veces es que la pagina de fanfiction cambia palabras¬¬. Ya me dí cuenta de ese detalle^^']

¡Espero les haya gustado este cap! ¿Qué creen que pasará ahora?

Ah, sí... ¡40 CAP PUBLICADOS! ¡YUPI~!

¡Gracias por leer, y no olviden comentar^^'!

¡Nos leemos XD!

Pd: cuando suba el próximo cap [no sé cuando], terminaran las elecciones para escoger a los 10 personajes favoritos del fic, para después comenzar las votaciones, para los que no han comentado sus personajes lo vayan haciendo^^