Diferentes puntos de vista.

El daño transmitido en las palabras.

Makoto frunció levemente el ceño, sintiendo que le pesaba un poco el cuerpo, pero abrió apenas los ojos, sintiendo moviendo a su alrededor.

-¡Makoto!- se alegró Kiichi.

-¿E-Eh?- el joven abrió los ojos, confundido, observando que estaba recostado en una camilla, y, a su alrededor, estaban Kiichi, Hideaki, Kaoru y Misuki, con sus respectivos compañeros a su lado.

-Bienvenido con nosotros- sonrió Hideaki, mientras Makoto se sentaba con cuidado, algo confundido.

-¿Q-Qué…?- el joven se iba a rascar la cabeza, hasta darse cuenta que tenía un vendaje en él- ¡A-Ayyyyy!- gimió, abrazándose el estómago.

-No te muevas- le sugirió Kaoru, con Patamon y Poyomon en la cabeza, quienes sonrieron- Los digimon han logrado sanar tus heridas, pero no del todo. Así que descansa- ante lo que dijo, Dobermon ladró, de acuerdo, y Submarimon asintió.

-¿Eh? Sí- asintió Makoto, después de haberse subido un poco la camisa para apreciar el vendaje en su torso.

El joven miró el lugar. Parecía que estaban en un parque digital, pero habían instalado una enorme carpa celeste, donde, además de su camilla, estaban alistadas muchas más, donde reposaban humanos, tanto adultos como niños, siendo atendidos por digimon o adultos, todos algo lastimados.

-Hay… muchos digimon…- murmuró Makoto, un poco desorientado.

-Nuestros xros loader quedaron, bueno, malos- confesó Hideaki, tomando su atención.

-Ya no podemos usarlos para curar a nuestros compañeros, y los digimon se sienten enfermos dentro, así que todos están fuera- agregó Mizuki, con Pichimon en los brazos- Plesiomon está junto a varios digimon marítimos en el lago-

-Yo puedo estar en tierra, un poco, así que estoy bien- sonrió Submarimon, a lo que su amiga le acarició la cabeza, haciendo sonreír a Pichimon.

-¿T-Todos los digimon fuera…? P-Pero, ¿qué pasó con la restricción…?- se confundió más Makoto.

-Parece que es el virus. Anuló todos los datos del xros loader- negó con la cabeza Kaoru.

-Eso, eso- asintió Patamon.

-Jiji. Por eso mismo, tengo a Ganemon, los Zenimon y GoZenimon haciendo apoyo. Se tienen que ganar las monedas- sonrió algo divertido Hideaki, señalando con el pulgar a Ganemon, quien llevaba una bandeja, alcanzando a escuchar lo que decía su cazador, mirándolo con una mejilla inflada, algo ofendido- Perdona, perdona-sonrió travieso, viendo al digimon moneda alejarse.

-Jeje. Locomon está descansando no tan lejos de aquí- le dijo Kiichi, a lo que Dogmon asintió- Y Shouta se ha vuelto todo un famoso- agregó, sonriendo, extrañando a su amigo- Ya sabes, él con Ekakimon hacen el mejor dúo-

-Je… Cierto… Pero creo que Tagiru y Gumdramon también lo hacen- sonrió Makoto, pero se extrañó por la mirada de nerviosismo que cruzaron sus amigos- ¿Qué pasa?-

-Bueno…- quiso contarle Hideaki, preocupado.

-¡Ah! ¡Phelesmon!- llamó Mizuki, percatándose que el digimon caído entró a la tienda junto a Shouta y Ekakimon- ¿Adivina quién al fin ha despertado?-

Phelesmon miró extrañado a la peli naranja, hasta que sus ojos se percataron en Makoto, quien, aun algo confundido, levanto levemente la mano, sonriendo tímidamente.

El digimon se quedó quieto.

-¡Makoto!- se alegró Shouta, acercándose junto a Ekakimon- ¡Que bien que despertaste!- le sonrió, contento.

-¡Es buena noticia-ekakikakiiii!- sonrió Ekakimon, subiéndose al hombro de su amigo.

-E-Eso he escuchado…- sonrió Makoto, hasta que Phelesmon se agachó a su lado, extrañándolo, especialmente por la seriedad de su compañero- ¿P-Phelesmon?-

-¿E-Estás bien?- le preguntó serio el digimon.

-¿Yo? B-Bueno, la cabeza me da vueltas, y creo que tengo hambre…- admitió Makoto, sobándose un poco la nuca, hasta que la mano del digimon se posó en su hombro, atrayéndolo y abrazándolo, dejándolo sorprendido.

-…- Phelesmon no le dijo nada, solo lo abrazó con suavidad.

Hideaki y los demás sonrieron, satisfechos y conmovidos.

-… P-Phelesmon…- murmuró Makoto-… Perdona… Creo que te preocupé- sonrió tristemente.

El digimon no dijo nada, pero tampoco lo soltó… Era un digimon oscuro… Aun le costaba mucho expresarse…

Pero Makoto lo sabía, y lo comprendía…

Por eso estaba tan agradecido con él…


En uno de los edificios administrativos.

-Mm…- Yuno miró pensativa la mesa frente a ella con todos los xros loader, observada por Wisemon, el Relojero, Taiki, y Shoutmon, este último llevando su chaqueta.

Ciel estaba acurrucada en una silla, ignorando la tensión en el ambiente.

-¿Alguna idea, Yuno-san?- le preguntó Wisemon, a lo que la peli naranja suspiró.

-Lo siento, pero si no puedo ver al monstruo cibernético, no sabré cuál es- se disculpó Yuno, mirando a su hijo.

-No te preocupes, mamá- sonrió Taiki.

-Aun así, ¿no se le ocurre algún monstruo que tenga esa capacidad? ¿O qué sea pequeño?- le preguntó el anciano, haciéndola meditar.

-Mm… Uno que cambie su tamaño…- murmuró Yuno, pero de repente su mirada se ensombreció, haciendo que Taiki y Shoutmon se sobresaltaran.

-¿M-Mamá?- la llamó su hijo, tomando su atención.

-N-No pasa nada- sonrió apenada la mujer- Es solo que me vino a la mente cierto monstruo que nos dio una noche de pesadilla durante nuestro viaje- recordó tenebrosamente, volviendo a sobresaltar a los compañeros.

-¿Cuál tipo de monstruo? Tal vez sea ese mismo tipo- le sugirió Wisemon, interesado, con su libreta en mano.

-Pues… Se me olvidó como se llamaba- confesó apenada Yuno, haciendo que el digimon mago, Taiki y Shoutmon casi se cayeran de espaldas.

-En todo caso, tendremos que esperar que Luke-kun se despierte- sentenció el Relojero, a lo que Yuno asintió, de acuerdo- Así que, Kudou-san, sobre la foto…- le recordó, sacando de su bolsillo un celular negro.

-¡Ah! Sí~- recordó Yuno, sacando su celular y comenzando a buscar algo en él- No tenemos internet, pero puedo pasársela por Bluetooth-le recordó, entusiasmada- Y también tengo otras fotitos~-le informó.

-Y-Yuno-san…- la quedó mirando Shoutmon, tomando su atención- ¡¿Por qué tuvo que sacar esa fotografía?!- exigió saber, haciéndola sonreír, divertida.

-Pero~- la mujer le mostró el celular, mostrando una foto en la que aparecía él y Kokoromon durmiendo tranquilamente, con la digimon acurrucada en su pecho- Cuando en la mañana los encontré durmiendo así, no me resistí~- confesó, traviesa.

-¡¿Por qué tuvo que levantarse tan temprano e ir justo ahí?!- pataleó Shoutmon, avergonzado.

-V-Vamos, cálmate, Shoutmon- lo intentó tranquilizar Taiki- Aunque aún me sigue sorprendiendo que tengas un celular- confesó, mirando al Relojero, quien revisaba que la foto hubiera llegado bien a su celular.

-Que grosero, Taiki-kun- sonrió el anciano- Soy un civil que se adapta a la sociedad. Por supuesto que voy a tener un celular, y también tengo un departamento- informó, haciendo sonreír con una gota en la cabeza al joven.

-¿Y por qué rayos quieres mis fotos personales con Kokoromon?- exigió saber Shoutmon, desconfiado.

-Jijijiji- se rió el Relojero, incomodándolo.

-¡Eres sospechoso!- aseguró Shoutmon, más desconfiado.

-¡Aquí, aquí!- Yuno le mostró su celular al Relojero- Aquí les saqué una foto cuando estaban durmiendo en el sofá. Justo los pillé a los tortolos~- aseguró, sobresaltando al dragón- Esta es cuando estamos cenando, aquí están mirando como Taiki hace la tarea. Jijijiji. Aquí Etsu-kun y Kokoromon-chan intentaban explicarle sobre lo que es el futbol…-

-¿También puede pasármelas?- pidió el Relojero.

-Por supuesto~-

-¡¿EH?!- se quedó atónito Shoutmon, mientas Taiki no podía evitar reír un poco por la situación.

Esta era la venganza de Bagramon… O, tal vez, Bagramon solo quería saber qué tan feliz era su sobrino…

Sonrió, contento por eso.

-Necesitaremos un álbum- sentenció Taiki, sobresaltando a Shoutmon.

-¡TAIKI!- se avergonzó más el dragón- ¡Yuno-san! ¡Debe dejar esa manía de sacarnos fotos a escondidas!- exigió.

-Pero~ Si se ven tan tiernos~- hizo puchero la mujer- Y no creas que serás el único~- miró a su hijo, haciéndolo parpadear- Cuando mi otro pequeño también empiece a dejar el nido, planeo hacer otro registro más~- aseguró, levantando las cejas.

-¿Yo? ¿Dejar el nido?- parpadeó extrañado Taiki, señalándose, haciendo suspirar a Shoutmon al recordar que su amigo era muy malo para entender ese tipo de cosas.

-Solo diré~- se le acercó divertida su madre- Akari-chan~-

-¡¿EH?!- se sonrojó Taiki- ¡¿Q-Qué?! ¡N-No! ¡Yo no…! ¡Nada por Akari…!- aseguró avergonzado Taiki, retrocediendo, chocando con alguien por detrás- ¡Ah! Lo siento…- se volteó, para ver a la pelirroja, quedándose en blanco.

Akari parpadeó, con Cutemon en sus brazos, mientras, a su lado, Zenjirou, Dorulumon y Ballistamon tragaron saliva. Los cinco acababan de entrar al salón, y se encontraron con esto…

-… Oh, oh- se les salió a Shoutmon y al Relojero, mientras Wisemon observaba curioso la situación, dispuesto a anotar algo.

-¿A-Akari?- sonrió incomodo Taiki, parpadeando un poco, sudando a mares.

-¿De qué hablan?- les preguntó Akari, confundida, lo cual hizo suspirar aliviado a Cutemon.

-¡Mira~!- Yuno le mostró el celular.

-¡Ah! ¡Shoutmon y Kokoromon-chan~! ¡Que tiernos~!- sonrió la joven, enternecida, mirando a Shoutmon, quien se fastidió y avergonzó, mientras el Relojero alejaba un poco al incomodo Taiki de la pelirroja, sin que se diera cuenta.

-Eso estuvo cerca, Taiki-kun- le aseguró por lo bajo el Relojero.

-Y-Yo no…- murmuró con un hilo de voz el joven, mientras Dorulumon, Ballistamon, Shoutmon y Wisemon se les acercaron, y Zenjirou se reía de la fotografía mostrada por Yuno, ofendiendo a ambas mujeres.

-Pudiste ir a la enfermería- le aseguró Ballistamon.

-Y ya tenemos suficientes pacientes- negó con la cabeza Dorulumon, a lo que Shoutmon asintió, de acuerdo.

-¿E-Eh? P-Pero si-si yo no siento algo así por A-Akari…- murmuró incómodo y sonrojado Taiki, haciendo que el anciano y los digimon lo quedaran mirando, a excepción de Wisemon, quien anotaba sin mirarlos- Ella es mi amiga, solo eso. Y no creo que ella sienta algo así- confesó, rascándose la mejilla, pensativo, haciendo que los cuatro suspiraran, haciéndolo parpadear.

-Taiki, Taiki…- suspiró Shoutmon, rascándose la cabeza.

-¿Q-Qué?- le preguntó avergonzado Taiki- S-Shoutmon, que yo recuerde a ti te costó mucho admitir que sentías algo por Kokoromon, ¿verdad? Incluso hiciste tonterías- le recordó, dejándolo estático y avergonzado.

-¡E-Eso es diferente!- se defendió el dragón, cruzándose de brazos, haciéndose el desentendido.

-… Taiki- lo llamó Ballistamon, mientras detrás Akari le daba un coscorrón a Zenjirou por reírse de una de las fotos- Acabas de admitir que también te está costando admitir algo por Akari- le señaló el robot, dejándolo completamente en blanco.

Shoutmon, Dorulumon, el Relojero y hasta Wisemon parpadearon, mirando al joven, quien estaba totalmente rojo, con vapor saliendo de sus orejas, y con el labio temblando.

-… Oh- lo miró Shoutmon, algo divertido, haciéndolo sudar a mares- Taiki, al ser mi general, no me molestaría darte consejos…- le confesó, sumamente divertido.

-¡Z-ZENJIROU!- el joven se escapó de la mirada de sus amigos, acercándose al pelicafé, quien se sobaba la cabeza- ¡¿V-Vinieron a reportar, verdad?!- le preguntó, queriendo cambiar de tema, aun algo rojo.

-¡Exactamente!- sonrió Zenjirou.

-Fuimos un fracaso-kyu- sonrió Cutemon, haciendo sonreír apenada a Akari.

-¿U-Un fracaso?- parpadeó Taiki, dejando de estar rojo.

-¿De nuevo no pudieron obtener el charger?- les preguntó Wisemon, mirando a Dorulumon y a Ballistamon, quienes suspiraron.

-Misty no se separa de él. Lo llama su cajita de gatos, y ni siquiera se lo da a Ren- negó con la cabeza el lobo.

-Kuro se interpone si piensa que estamos insistiendo mucho- agregó el digimon robot.

-Y ya sabes como se pone…- Zenjirou indicó su parte trasera, la cual estaba algo chamuscada, haciendo sonreír incomodo a Taiki.

-Pobre Misty-chan- murmuró preocupada Yuno- Solo espero que el digimon ahí no le haga daño- confesó, mirando a su hijo.

-Sí…- asintió Taiki.

Después de que Visdom fuera echado de Digimon Land, habían reconocido que lo que Misty tenía era un charger. No sabían cómo lo consiguió, y tampoco podían revisarlo, porque la niña había asegurado que no quería que le quitaran a Blast-chan y a los Ev-chan, y si intentaban quitárselo… Kuro se interponía…

No habían podido hacerse con el charger en todo ese tiempo…

Y, obviamente, Taiki sabía que Blast-chan debía ser Blastmon… Era obvio…

-Blastmon no era el General más agresivo- le recordó el Relojero, tomando su atención- Esa niña estará bien, pero ese charger puede ponernos en peligro- eso hizo asentir al joven.

-… Podrías…- murmuró el joven, pero el anciano negó.

-… Soy humano- le recordó el hombre, preocupándolo un poco.

-Humano muy sospechoso- le señaló Zenjirou, sobresaltando al anciano.

-Sospechoso y digimon-kyu- asintió de acuerdo Cutemon, haciendo sonreír apenada a Akari.

-Kudou Taiki, ¿seguro de querer confiar en este ancianito?- le preguntó el joven de pelo parado.

-Sí. Es un amigo- sonrió Taiki.

-Si Taiki lo dice, lo creeremos- sentenció Shoutmon.

-De acuerdo- sonrió levemente Dorulumon, mientras Ballistamon asentía.

-Pero, ¿qué haremos con Misty-chan?- les preguntó Yuno, preocupada.

-No podemos utilizar la fuerza con Misty-chan, así que solo nos queda una cosa que hacer- sentenció Taiki, serio- Nuestra arma secreta-

-¿Arma secreta?- repitieron todos, mientras Wisemon inclinaba la cabeza, sin comprender.

-Taiki, no he creado ningún arma- le recordó el digimon mago.

-Es una sorpresa- sonrió Taiki, haciendo que Shoutmon lo mirara, extrañado.

-…- Akari lo miró confundida, hasta mirar su celular-¡AH! Ya me llegó la foto- sonrió, contenta, sobresaltando al dragón rojo- Se ven tan tiernos~-

-Muy tiernos-kyu~- sonrió Cutemon, mirando la foto.

-¡PAREN DE ENVIARSE ESAS FOTOS!-resonó el rugido del dragón en el edificio.

Ciel bostezó, acurrucándose más.


-Gracias, Ranamon, Sky- sonrió Kokoromon, mientras empujaba un carrito con varias cajas de Diginoir por uno de los caminos de Digimon Land, seguida de sus dos amigas, quienes también empujaban sus respectivos carritos, junto a Bearmon, quien estaba sentado en el carrito de la digimon naranja, comiendo una enorme paleta de caramelo.

-De nada- sonrió Sky, moviendo sus orejitas.

-Pero, Sky. ¿Segura de dejar que solo Wizardmon le dé el desayuno a Gaiomon?- le preguntó divertida Ranamon, extrañándola.

-Estoy segura que Gaiomon no devorará a Wizardmon- sonrió Sky- Le enseñé a no comerse y a no cortar a sus amigos, y si no lo cumple el rayo avisa- sentenció, decidida.

-¡No contaban con su astucia!- sonrió Bearmon, haciendo sonreír a la joven.

-Oh- se asombró inocentemente Kokoromon, mientras Ranamon se tapaba la boca para no echarse a reír.

Era la hora del desayuno, y, si bien, los humanos estaban sirviéndose en el campamento, la mayoría de ellos aún no estaban cómodos con la presencia de los digimon, por lo cual los más grandes comían en una zona apartada y en grupos, aprovechando así de vigilar más lugares por si eran atacados nuevamente.

En ese momento, las tres estaban llevando la comida a los digimon de Tagiru, mientras Bearmon se colaba, divertido.

-¡AH! ¡Llegaron~!- escucharon, y vieron a Betsumon saludándolas cerca del río, junto a Pagumon, mientras Dragomon y los demás las miraban. Los únicos que no estaban eran Fugamon y Ogremon, puesto que ellos habían decidido estar con los padres de Tagiru.

Al ver a Kokoromon, MetalTyranomon rugió contento, abalanzándose a la digimon, tirándola al piso y comenzando a darle grandes lengüetazos, mientras el carrito que la V-mon llevaba seguía trasladándose, haciendo parpadear al confundido Bearmon.

-¡B-Buenos días!- sonrió Kokoromon, abrazando el hocico de MetalTyranomon, intentando hablar por tanto lengüetazos.

-No te pongas así- Dragomon miró como GigaBreackdramon gruñía levemente, lo cual hizo sonreír levemente a Kotemon.

-Y luego dicen que el menso es uno- se amurró Bearmon, con la paleta en la boquita, mientras FlameWizardmon detenía el carrito en el que iba.

-¿Cómo va la administración?- les preguntó Jokermon a Sky y a Ranamon cuando llegaron.

-Los Bakomon saben organizarse bien, a pesar de la situación- admitió Ranamon, mientras Sky les daba una caja de DigiNoir a Harpymon y a Sagomon.

-Era de esperarse- sonrió Sephirotmon, recostándose en el piso.

-¿Cómo se sienten? ¿Aún les duele el cuerpo?- les preguntó Sky, sin notar que Pagumon se trataba de comer un DigiNoir con caja y todo.

-No tanto como ayer- admitió Dragomon, sacando un DigiNoir de gran tamaño al igual que la cola de Sephirotmon del carrito donde estaba Bearmon, quien estaba pendiente de su paleta.

Aún estaban afectados por haber sido expulsados del xros loader al hacerse una evolución oscura, y por eso a veces tenían complicaciones para moverse.

-¡C-Cosquillas~!- se reía Kokoromon, puesto que MetalTyranomon no la soltaba, lo cual hizo sonreír a Kotemon.

-¿Algo de Aniki?- preguntó Betsumon, preocupado.

-Parece que aún no ha despertado- se entristeció Sky, bajando las orejas- Y Tagiru…- miró a los demás digimon, triste.

-No se ha acercado a nosotros desde que llegamos- bufó FlameWizardmon- Parece que ahora nos teme-

-Te equivocas… Teme lastimarnos, como a Gumdramon-kun- le aseguró de inmediato Kotemon, haciendo que el joven digimon mirara para otro lado, dolido.

-Una evolución oscura…- murmuró Jokermon, comiendo DigiNoir- A pesar de los sentimientos oscuros que debieron tener ambos… Aun no encuentro la lógica- sentenció, preocupando a Ranamon.

-Ustedes, los de Jäger, ¿qué saben de las evoluciones oscuras?- les preguntó Kotemon, mientras Sagomon y Harpymon comían.

-Bueno…- Ranamon sacó un DigiNoir- Nop. Nunca nos habíamos topado con algo así, y ya saben cómo es nuestra Jefecita- recordó, comiendo, contenta.

-Eso, eso, eso, eso- asintió Bearmon, haciendo un movimiento con los dedos.

-Sabemos que la evolución con un xros loader es gracias al apoyo mutuo entre digimon y humano- recordó Sky, abriendo la caja de DigiNoir para Pagumon, quien, al verla abierta, se abalanzó, quedando atorado en la abertura, pero igual comiendo, contento- Así que una oscura… debe ser lo contrario- pensó, preocupada.

-Estarán bien- escucharon, y miraron a Kokoromon, a quien MetalTyrannomon había traído mordiendo su túnica, contento, dejándola colgando bajo sus colmillos- Sé que resolverán esto- sonrió la V-mon, ignorando que se balanceaba un poco y que el digimon dinosaurio movía su cola.

-Exactamente- asintió Kotemon, a lo que Dragomon bufó un poco.

GigaBreackdramon le gruñó a MetalTyranomon, y, de un movimiento, ahora el digimon robot agarraba a Kokoromon por su túnica mediante sus colmillos, quitándosela a MetalTyranomon, quien rugió ante eso.

-Le toca a él, le toca a él- lo calmó Kotemon, mientras GigaBreackdramon dejaba a Kokoromon en el suelo y empezaba a pedirle cariño, por lo que la inocente digimon le abrazó el hocico.

MetalTyranomon hizo puchero, tirándose al piso, haciendo que la mayoría se elevara unos centímetros por la fuerza.

-¡Kokory no es un juguete!- sonrió algo enojada Ranamon, a lo que Kotemon se disculpó con un movimiento de cabeza.

-Bueno, pero no te enojes- le sonrió Bearmon, haciéndola bajar la cabeza.

Betsumon, FlameWizardmon, Sagomon y Harpymon se rieron por lo bajo, mientras Sky sonreía.

Entonces, las orejas de la joven se movieron al sentir ruido, por lo que miró frunciendo el ceño los arbustos cerca del grupo.

-¡¿Quién es?!- activó su sistema, señalando el arbusto, lanzando una descarga eléctrica, tomando de inmediato la atención de los digimon.

La descarga chocó contra las cuatro Mikemon que se habían estado escondiendo, haciendo que saltaran electrocutadas del arbusto, cayendo al suelo con el pelaje algo afro.

-¡Aguas, aguas!- Bearmon se levantó en el carrito, señalando a las chamuscadas digimon.

-¿Ah? ¿Mikemon?- parpadeó Kotemon, mientras Sky desactivaba su sistema, apenada.

-¿Qué hacen aquí?- se extrañó FlameWizardmon, mientras Dragomon fruncía el ceño.

-¡P-Perdón!- se disculpó la joven, acercándose a las cuatro gatas digitales, que se reponían, adoloridas- P-Pensé que era el enemigo o algo así- aseguró, tendiendo su mano hacia una de las digimon.

-¡No me toques!- la arañó la digimon, haciendo que Sky retrocediera un paso, sobándose la mano.

-¡Sky!- Ranamon se acercó a su amiga, junto a Bearmon, mientras los demás digimon prestaban atención a las singulares visitantes- ¡¿Q-Qué les pasa?!- miró enfadada a las gatas, quienes se levantaban, limpiándose el pelaje, ignorándolos.

-¡Ahora si te descalabro los cachetes…!- Bearmon se les abalanza si Sky no lo detenía por los tirantes.

-¡S-Sky!- Kokoromon se acercó tropezando a su amiga junto a Betsumon, Kotemon y FlameWizardmon, mientras GigaBreackdramon gruñía levemente en dirección de las digimon- D-Déjame ver…- le pidió, a lo que su hermana, preocupada, se agachó y le mostró la mano, mientras con la otra sostenía a Bearmon, quien trataba de correr hacia las Mikemon.

La V-mon se preocupó al ver las marcas de garra en la mano de la joven.

-N-No es nada- aseguró Sky, incomoda- M-Me lo gano por electrocutar cualquier cosa-sonrió levemente.

-…- Kokoromon comenzó a sanar su mano, preocupada.

-¡Lindas gatitas, discúlpense con Sky-san!- les reclamó Betsumon, siendo sujetado por FlameWizardmon.

-¡Lo mismo digo!- aseguró molesta Ranamon, pero las cuatro felinas miraron para otro lado- ¡ARG!- se enfureció- ¡Bearmon, haz lo tuyo!- le pidió al pequeño.

-¡Síganme los buenos!- Bearmon intentó de nuevo correr, pero Sky seguía sin soltarlo.

-N-No es nada- le aseguró la peligris, amurándolo.

-… Al cabo que ni quería- Bearmon se sentó, haciendo un tierno sonido, cruzado de brazos.

-¿Qué hacen por aquí? No hay heridos entre nosotros- les dijo Kotemon, consciente que las Mikemon eran parte del grupo de sanación, haciendo que las digimon lo miraran, entre ofendidas y enojadas.

-¿Acaso nos siguieron?- les preguntó molesta Ranamon, mientras MetalTyranomon se levantaba, observando la situación como los demás.

-…- la Mikemon que arañó a Sky miró a la digimon marina, con desgana- Queríamos vigilar que no estuvieran haciendo más daño, Jäger- bufó, cruzándose de brazos.

Las palabras de la digimon hicieron fruncir el ceño a los digimon de Tagiru, mientras GigaBreackdramon y MetalTyranomon gruñían levemente. Pagumon sacó su cabeza de la cajita de comida, confundido por tanto silencio.

-¡Bola de pelos…!- Ranamon miró enfadada a la digimon, pero Sky posó la mano en su hombro, tomando su atención.

La joven, levantada, negó con la cabeza, haciendo que Ranamon la mirara preocupada y molesta, en cambio Kokoromon las miró, nerviosa, pero después respiró profundo. Bearmon miró a su amiga, frunciendo el ceño, amurrado y preocupado.

-Está bien…- aseguró Sky, aunque no muy convencida.

-…- Kokoromon bajó la mirada, preocupada, pero respiró hondo-E-Este…- se acercó a las Mikemon, que la miraron, desconfiadas- S-Sé que no hemos hecho las cosas bien… Pero lo intentamos- aseguró, jugando con sus dedos, nerviosa- ¡N-No queremos dañar a nadie! ¡Q-Queremos ayudar! P-Por eso, por favor… ¿p-podrían confiar en nosotros?- les pidió, juntando las manos, nerviosa.

-… ¿Confiar en ustedes?- le gruñó la Mikemon que arañó a Sky, indignada- ¡Los padres de mi compañera quedaron en el mundo humano!- le informó, caminando hacia ella, haciéndola retroceder, nerviosa- ¡Está sola! ¡¿Tienes idea cuánto ha llorado?! ¡Solo tiene once años!- le gruñó, mostrando las garras, sin darse cuenta que ese gesto alertó a los digimon de Tagiru.

-¡Todo nosotros! ¡Todo, todo, todo nosotros! ¡Siempre todo nosotros…!- pataleó Bearmon, pero Ranamon le tapó la boca, algo nerviosa.

-¡L-Lo siento mucho!- se disculpó Kokoromon, triste- T-También hay un humano importante para mí que quedó e-en el mundo humano-confesó, haciendo que la Mikemon bajara sus garras, mirándola enojada- ¡P-Pero todos están bien! ¡A salvo!- le aseguró, hasta recibir una cachetada de la digimon, cayendo al suelo.

-¡Kokoromon!- Sky, Bearmon y Ranamon se agacharon a su lado, mientras ella miraba nerviosa a la felina, quien la miraba indignada.

-¡GigaBreackdramon!- de inmediato, Dragomon refrenó al enorme digimon, puesto que había rugido enojado.

-¡N-No hagas nada, MetalTyranomon!- le advirtió Kotemon al dinosaurio, quien rugió por lo bajo, achicando los ojos.

Ambas situaciones sobresaltaron a los otras tres Mikemon, pero la que golpeó a Kokoromon seguía mirando enojada a la V-mon, quien la miraba, nerviosa.

-¡Ahora sí te rajo todo lo que se llama cara…!- Bearmon miró enojado a la gata, pero la mano de la digimon naranja se posó en su brazo, queriendo tranquilizarlo.

-So-Solo queremos ayudar- le aseguró Kokoromon a Mikemon, bajando un poco las orejas. Bearmon la miró triste, y miró amurrado a la digimon gata.

-… ¿Cómo lo hacen?- le gruñó la felina- ¿Cómo puedes siquiera querer ayudarnos si estás con monstruos como este?- señaló con desgano a Sky, quien se quedó muda ante eso.

-¡Sky no es monstruo!- le aseguró la V-mon, levantándose, enojada y dolida- ¡Es mi hermana…!-

-¡¿Y no se supone que su hermano mató a los demás humanos?!- le gruñó Mikemon, empujándola, a lo que Ranamon, Bearmon y Sky la agarraron a tiempo- ¡Son un par de monstruos!-

-N-No lo somos…- le aseguró Sky, dolida- ¡Solo queremos ayudar!-

-¡¿Matándonos?!- le gruñó Mikemon, dejando quieta a la peligris.

Sky la miró asustada, y se miró la mano, nerviosa…

¿Segura que no era un monstruo…? No, no lo era… Tampoco era humana… Menos digimon…

¿Cómo podía asegurar que no era peligrosa…? J-Jack no había hecho nada malo… Pero… ¿y ella…?

Ni ella podía asegurarse en ser alguien de confianza…

¿Qué era…?

Se tapó el rostro, temblando, confundida, asustada y dolida.

-S-Sky- Kokoromon se levantó y la miró, preocupada, mientras Ranamon la abrazaba.

-No le hagas caso- le pidió Ranamon, sintiendo como su amiga contenía el llano.

-¿S-Sky…?- se entristeció Bearmon, aferrándose a su dulce.

-Ya has dicho suficiente- Kotemon intervino, serio- En estos momentos, pelear, o culpar al otro no es el camino correcto. Debemos mantenernos unidos-

-No estaríamos en estos momentos si no fuera por ellos- se defendió Mikemon- Ai-chan estaría ahora buscando un disfraz para el tal Halloween. Ella estaba tan entusiasmada…- gruñó, enojada, apretando sus puños, haciendo que Kokoromon bajara la cabeza, dolida.

-Y-Yo…- Kokoromon la miró, nerviosa.

-Ustedes Jäger son los enemigos- sentenció Mikemon, poniéndola más nerviosa- ¿No tienen a una Jefa o algo así?- le preguntó, haciéndola bajar la cabeza- Parece que es una inútil como todos ustedes-aseguró, sin saber que sus palabras dejaron quieta a la digimon dragón- Una cobarde que no ha aparecido durante todo este tiempo. ¿Qué se siente tener a alguien que no se interesa por ustedes?-

-T-Tu…- murmuró enojada Ranamon, mientras Sky dejaba, de a poco, de taparse el rostro, mostrando sus nerviosos ojos verdes, llenados de lágrimas.

-¡No me simpatizas!- le aseguró Bearmon a la digimon gata, quien lo miró con desgano.

"-¡SAMY!- pataleó la digimon, hasta que la joven la abrazó, dejándola quieta.

-… Hasta que nos volvamos a ver- murmuró, mientras el xros loader comenzaba a brillar.

-… Sí- asintió laV-mon, cerrando los ojos, sonriendo."

Kokoromon apretó los dientes, comenzando a temblar…

-Mikemon, reitero que ya has dicho suficiente, e incluso más- le aseguró Kotemon a la digimon gata, que lo miró frunciendo el ceño- Entiendo tu situación, pero ofender a otros no es la mejor opción. Además, si sigues diciendo esas cosas, no puedo asegurar que MetalTyranomon y GigaBreackdramon no reaccionarán- agregó, señalando a ambos digimon grandes, que gruñían enojados, sobresaltando a la gata.

-T-Tsch… Solo digo la verdad- se defendió Mikemon, cruzándose de brazos.

-… Discúlpate…- murmuró Kokoromon, tomando la atención de la gata y sus amigas.

-¿Q-Qué dijiste?- le gruñó Mikemon, pero se asustó por la mirada de enojo de la V-mon.

-Por lo que dijiste de la Jefa… Discúlpate- exigió Kokoromon, con tal seriedad y enojo que Sky, Ranamon, Bearmon y los demás la miraron algo sorprendidos.

-¿Disculparme?- se molestó más la gata, hasta entender el abrupto enojo de la digimon naranja- Ya veo… Puedo insultarte a ti o a tus amigos, pero si hablo mal de tu compañera, ¿te enojas?- sonrió, señalando a Kokoromon, quien frunció el ceño, sin decir palabra- Pues déjame decirte esto- sonrió enojada- Jäger es inútil, pero quien los lidera… es basura-

Entonces… comenzó…

Kokoromon abrió los ojos, enojada, y, antes de que Mikemon se diera cuenta, la V-mon se le abalanzó, dándole tal cabezazo que la lanzó contra varios metros, haciendo que las otras Mikemon miraran sorprendidas a la digimon chocar contra un árbol.

-¡K-Kokoromon!- se quedaron sorprendidos Ranamon, y Kotemon, mientras FlameWizardmon, Betsumon, Dragomon y los demás estaban con la boca completamente abierta de la sorprendida.

Sky miró parpadeando a su hermana, quien aterrizó, aun con esa seriedad y enojo en su mirada no usual en ella.

-¡Kokory, Kokory! ¡Ra, ra, ra!- la vitoreó Bearmon, entusiasmado.

-A-Ay…-gimió Mikemon, sentándose, mientras sus amigas se le acercaban, preocupadas- D-Dragona…- gruñó, erizando su pelaje.

-… Discúlpate- repitió Kokoromon, seria.

-…- Mikemon se levantó, preparando sus garras- Oblígame, intento de hembra- le gruñó, tomando pose de pelea.

-¡Vieja chancluda!-le gritó Bearmon, pero la mirada de la gata le hizo esconderse detrás de la sorprendida Ranamon.

-…- Kokoromon frunció el ceño, y sacó de un paquete de su cinturón su martillo, alertando a los digimon de Tagiru.

-¡K-Kokoromon-san, no es necesario ponerse en ese plan!- Betsumon se acercó a su amiga, pero ella ni siquiera lo miró- ¡Por fisss no lo haga!- le suplicó, y más cuando la V-mon también se preparó.

-… ¿No te disculparás?- le preguntó seria Kokoromon a Mikemon, haciendo que Betsumon se agarrara la cara, asustado al volver a ser ignorado.

-Nop. Puedes decirle a la basura de tu compañera que nos sirve mejor muerta- la enojada felina guiñó un ojo, pero saltó a tiempo, esquivando el martillazo de Kokoromon, el cual, al estrecharse contra el piso, lo resquebrajó en gran parte.

Kokoromon alzó la mirada, observando como Mikemon aterrizaba y se le abalanzaba, por lo que comenzó a detener los puñetazos de la gata con su martillo, retrocediendo un poco y contraatacando….

Ranamon, Kotemon, Betsumon y los demás se quedaron quietos, atónitos, observando el combate de ambas digimon, el cual comenzaba a provocar explosiones por el lugar, arrasando con gran parte de este…

-¡Me lleva el chanfle!- se sorprendió Bearmon, sonriendo emocionado.

Sky también miraba sorprendida la situación, pero, al recordar las palabras de la Mikemon, bajó las orejas, entrecerrando los ojos. Miró como Ranamon, Bearmon y los demás estaban estupefactos por la pelea, por lo que, en silencio, se levantó y se fue…

Necesitaba… estar sola…


En uno de los claros de Digimon Land.

-¿Seguro que te encuentras bien, SkullKnightmon?- le preguntó Yuu al digimon oscuro, el cual, sentado, acariciaba a DeadlyAxemon, quien dormitaba.

-La magnitud del virus ha disminuido, así que podré moverme en caso de que el enemigo se aparezca- aseguró el caballero, mirando al rubio, quien frunció un poco el ceño, preocupado.

-Te equivocas si piensas que se refería a eso-dame- se le acercó Damemon, sonriendo un poco, mientras Octomon, SuperStarmon y sus pequeños súbditos asintieron, de acuerdo.

RoockChessmon, sentado dándoles la espalda, bufó, fastidiado, haciendo sonreír a Yuu.

-¡Yuu-kun!- escucharon, y se voltearon, para ver acercarse al claro a Miho, llevando una enorme caja de DigiNoir en los brazos, acompañada de Blossomon, quien traía en sus raíces varias cajitas de comida.

-¡Miho-san, Blossomon!- se alegró Yuu, acercándose a sus amigas.

-Trajimos el desayuno- sonrió la joven de lentes, sin importarle que sus anteojos siguieran algo rotos, e incluso una de sus patas estaba unido con cinta.

-…- Yuu se percató de eso, preocupándose- Miho-san, ¿segura que puede ver bien?- le preguntó, haciéndola parpadear.

-Sí. Los lentes no están tan dañados como parecen- le aseguró la joven, mientras SuperStarmon, Octomon, y los pequeños digimon estrellas se acercaban a Blossomon, quien dejó en el césped las cajas de comida.

-Pero igual te equivocas si no hacemos algo al respecto- le aseguró Damemon, tomando una caja, comenzando a abrirla- Con la vista no se juega-dame- sentenció, comiendo.

-Sí- sonrió Miho, hasta percatarse de SkullKnightmon- ¡Que alegría! ¡Entonces en verdad despertaste!- se alegró, acercándose al digimon, sobresaltando a Damemon, SuperStarmon y Octomon, quienes dejaron de comer de inmediato.

Yuu tragó saliva, nervioso, mientras RoockChessmon, curioso, se volteó.

-…- el digimon oscuro miró a la joven acercarse a él, a lo que DeadlyAxemon levantó la cabeza, mirando curioso a la humana.

-No me he presentado. Me llamo Sudou Miho- saludó la pelicafé, dejando la enorme caja y haciendo una reverencia- Le agradezco mucho el habernos salvado anteayer de aquella digimon- agradeció, sonriendo.

-…- SkullKnightmon la miró un rato, pero después miró a DeadlyAxemon, acariciando su cabeza.

-E-Este…- Miho parpadeó, un poco incomoda y preocupada de haber ofendido al digimon, por lo que miró a Yuu, quien sonreía incomodo, sin saber que decirle a su amiga, puesto que sabía que SkullKnightmon no era sociable con otras personas- D-Disculpe, SkullKnightmon-san- intentó llamarlo, haciendo que el caballero la mirara de reojo- E-Este, pedí e-este DigiNoir para usted- informó, levantando la enorme caja, acercándose más al digimon- Po-Por eso…- se detuvo, tendiéndole la caja- T-Tenga- sonrió.

-Miho-san…- murmuró Yuu, sonriendo levemente.

-Ella es Súper brave al acercarse tanto- le comentó SuperStarmon a Octomon y sus súbditos, haciendo que Yuu ladera la cabeza, incomodo.

-¡S-SuperStarmon!- le reprochó el rubio, a lo que el digimon estrella se rascó la cabeza, apenado.

-…- SkullKnightmon miró en silencio a Miho, quien, sin dejar de tenderle la caja, sonrió, esperando la respuesta del digimon…

Hasta que DeadlyAxemon se abalanzó a la joven, tirándola al piso y comenzando a lamerle el rostro, para sobresalto de Yuu, Damemon, Blossomon, SuperStarmon y Octomon. RoockChessmon parpadeó, sorprendido.

-¡P-Para…!- rió Miho, tratando de quitarse de encima al gran digimon, quien se alejó un poco, con los lentes de la joven en la boca- N-No seas travieso y pásame mis lentes, por favor…- le pidió, sentándose, pero, sin los lentes, no podía ver muy bien, por lo que no se dio cuenta que, en vez de tocar la nariz de DeadlyAxemon, comenzó a darle palmaditas a la rodilla de SkullKnightmon, dejando más en blanco a Yuu y a los demás.

-…- SkullKnightmon miró seriamente a la joven, y después a Yuu, quien se sobresaltó.

-¡D-DeadlyAxemon, por favor, devuelve los lentes!- le pidió el rubio, acercándose al digimon, quien lo miró un rato, y se alejó rápidamente- ¡A-AH! ¡N-No es hora de jugar!- le aseguró sorprendido, comenzando a perseguirlo, seguido de Damemon.

-Actúa como un perro- bufó RoockChessmon, observando como DeadlyAxemon corría a su alrededor, con el joven y el digimon persiguiéndolo.

-No es una mascota- le aseguró SkullKnightmon, observando como Miho seguía dándole palmaditas, aun pensando que era el otro digimon- DeadlyAxemon es un digimon Tipo Bestia Demonio, así que es natural que no pueda hablar. Además es mi hermano por juramento, así que no vuelvas a decir que es una mascota- le exigió serio al digimon torreta, que bufó, mirando fastidiado como DeadlyAxemon saltó una de sus piernas, haciendo que Yuu y Damemon casi chocaran con esa extremidad, viéndose obligados a rodearla…

Pero el puño de RoockChessmon aplastó fuertemente a Damemon, sobresaltando a Yuu.

-¡Que sea grande no significa que me usen de laberinto!- les gruñó el digimon torreta, haciendo que Yuu sonriera incómodo.

-L-Lo siento, RoockChessmon- se disculpó el rubio, haciéndolo bufar- ¿D-Damemon…?- miró el agujero provocado por el puño del enorme digimon, del cual salió mareado su amigo.

-T-Te equivocas… s-sino piensas q-que e-exageró… dame… dame…- gimió Damemon, mientras Yuu lo agarraba de las manos y lo sacaba del agujero.

-S-Supongo que lo hicimos enojar- sonrió apenado Yuu, incorporándose, quedándose quieto al notar que DeadlyAxemon apoyó el mentón en su cabeza- ¡Los lentes de Miho-san!- se volteó de inmediato, pero el digimon volvió a tomar ventaja- ¡E-Espera, D-DeadlyAxemon!-

-¡Jajajaja! ¡Están Súper Entertained!- sentenció SuperStarmon, observando la situación al igual que Octomon, Blossomon, y SkullKnightmon, quien se percató que Miho había dejado de darle palmaditas en la rodilla, por lo que la miró.

-¿A-Acaso…?- murmuró Miho, avergonzada- ¿S-SkullKnightmon-san…?- sugirió, jugando con sus dedos, mirando al digimon entrecerrando los ojos, puesto que veía borroso.

-… Efectivamente- asintió el caballero.

-¡Lo siento mucho!- se disculpó de inmediato Miho, sumamente apenada.

-…- SkullKnightmon la miró, hasta poner sus dedos en la boca, silbando levemente, tomando su atención.

Ante el llamado de su compañero, DeadlyAxemon se detuvo, haciendo que Yuu lo alcanzara. Lo que el rubio no se esperó, fue que el digimon lo empujara levemente con la cabeza, haciendo que se sostuviera de su frente, y, de un movimiento, lanzó al aire al joven, quien aterrizó sorprendido en el lomo del digimon, el cual regresó al lado de SkullKnightmon, entregándole los lentes de Miho, quien intentaba mirar la borrosa situación.

-S-Se nota que DeadlyAxemon está feliz de que despertaras…- confesó Yuu, sobándose la cabeza, mirando al caballero, hasta percatarse que este usó algo de data en los pequeños lentes.

-…- el caballero terminó, y tendió su mano a Miho, quien se percató de eso, notando que en la palma de esta estaban sus lentes.

-¡G-Gracias!- agradeció la joven, tomando los anteojos y poniéndoselos, parpadeando sorprendida al ver que estaban reparados- ¿Eh?-

Yuu miró sorprendido los lentes de su amiga, para mirar al caballero, quien tomó en silencio la caja de DigiNoir.

Blossomon, sorprendida, se inclinó, para ver mejor a su compañera, quien la miró, igual de confundida.

-¿Usaste data para repararlos?- le preguntó RoockChessmon a SkullKnightmon, quien abría la caja de comida, poniendo un poco en su palma y ofreciéndosela a DeadlyAxemon, el cual se acercó y comenzó a comer, mientras Yuu seguía mirando sorprendido al caballero negro.

-T-Te equivocas si piensas que para SkullKnightmon reparar algo usando data es gran problema-dame- aseguró Damemon, sentado, sobándose la cabeza, mientras SuperStarmon y Octomon intercambiaban mirada, algo sorprendidos por ese detalle.

-¡M-Muchas gracias, SkullKnightmon-san!- le agradeció Miho, levantándose y acomodándose los lentes.

-…- el caballero comenzó a comer, preocupando a la joven.

-¿No es bueno que lo reparara, Miho-san?- le sonrió Yuu, tomando su atención.

-Sí- sonrió la pelicafé, comenzando a comprender la actitud del digimon- Es bueno- miró a SkullKnightmon, quien volvía a ofrecerle comida a DeadlyAxemon, el cual la aceptó, gustoso.

Yuu sonrió, satisfecho…


En el mismo edificio en el que Wisemon trabajaba para eliminar el virus en los xros loader, Lillymon, en cierto cuarto, abrió las ventanas.

-Ah…- suspiró, observando el panorama de Digimon Land desde esa altura. Podía ver, a la perfección, la cantidad de carpas que había para los humanos.

Si bien, los ciudadanos que se encontraban más graves se encontraban descansando dentro del edificio, por falta de espacio, varios tuvieron que ser trasladados en las carpas grandes de color azul, atendidos por los humanos que tenían conocimiento médico, y los digimon por igual.

-… Necesitamos apoyo…- confesó la digimon hada, y miró al pequeño digimon que dormía profundamente en la cama de la habitación. Gumdramon.

Sí, efectivamente, ese era el cuarto de Gumdramon, quien dormía profundamente, sin noción de la situación en la que estaban.

Lillymon lo miró, preocupada, hasta notar que abrían la puerta, por lo que la miró esperanzada, pero bajó las alas al ver que eran Taiki y Shoutmon.

-…- el joven se detuvo en el portal, mirando a su amiga-… Lo siento, no soy Tagiru- se disculpó, sonriendo tristemente.

-¡L-Lo siento!- se disculpó apenada Lillymon.

-No te preocupes, Lillymon- le sonrió Shoutmon, acercándose a la cama-… Todos sabemos que Tagiru aun…- suspiró, preocupado- Taiki, ¿seguro que no quieres hablar con él?- le preguntó, mirando como su amigo cerraba la puerta.

-Yo…- el joven cerró los ojos un momento, respirando profundo-No quiero darle la espalda, pero sé que esta es una etapa que él tiene que superar… Además, no sé qué podría decirle. Nunca he estado en la posición en la que está Tagiru- admitió, sentándose en la cama, mirando a Gumdramon- Nunca he dejado que mis emociones negativas les afecten a ustedes, chicos- miró a Shoutmon y a Lillymon.

-Tsch… Soy yo el que tiene ese problema- bufó Shoutmon, algo molesto y ofendido al recordar aquello.

-Eras- le sonrió Taiki, haciéndole sonreír levemente- Si tenemos dudas o temor, los compartiremos y lo resolveremos juntos- miró a Gumdramon- Ojalá Tagiru pueda hacerlo con él-

-…- Shoutmon miró al joven digimon, preocupado, y se cruzó de brazos, con los ojos cerrados, tomando la atención de Lillymon.

-Jejeje. Más que hermano, pareces su padre- le comentó su amiga de la infancia, haciendo que el dragón hiciera una mueca- ¿Estás tan preocupado por él que volverás a estar todo el día a su lado?-le consultó, a lo que Shoutmon la miró, aun con la mueca.

-Shoutmon, Gumdramon está dormido, así que él no sabrá que actúas protector con él- le avisó Taiki, haciendo que el dragón lo mirara con los ojos achicados, causándole una leve risa por eso.

-…- Shoutmon hizo otra mueca, como si hiciera un esfuerzo- S-Solo vigilo que no haga alguna tontería al despertar- sentenció, esquivando la mirada de Lillymon.

-Bueno, ya que estarán con él no me preocupo- confesó la digimon hada- Taiki, iré a ayudar a repartir la comida- le aviso.

-Te lo encargamos- sonrió el joven, a lo que la digimon asintió y salió volando suavemente por la ventana-… Ah- suspiró, preocupado.

-Lo único que podemos hacer es proveer de alimento y medicina a los humanos- recordó Shoutmon, apoyando la espalda en la pared, aun cruzado de brazos- Y he visto que los adultos están siendo más reacio con los míos- negó con la cabeza.

-Lo siento mucho, Shoutmon- se disculpó Taiki, preocupado- Es solo… todos tienen miedo, y no saben cómo actuar… Los culpan- admitió, rascándose el cuello.

-Tranquilo, Taiki… Los entiendo- aseguró de inmediato el Rey, a lo que Taiki asintió, de acuerdo, sobándose el hombro- ¿Has dormido bien?- se preocupó.

-S-Sí. Pasa que anoche me dormí un poco tarde- confesó el joven- Aunque supongo que tú dormiste bien- le sonrió a su amigo, quien se sonrojó y miró para otro lado, avergonzado y un poco ofendido.

-… E-Es solo, que con Kokoromon me siento tranquilo- murmuró Shoutmon, relajando los hombros- Incluso en estos momentos en el que estamos amenazados… Sí estoy con Kokoromon, me olvido de todo lo demás- admitió, rascándose la mejilla, algo apenado- Estar a su lado me reconforta…- confesó, sonriendo levemente- Jejeje. Estoy loco por ella- sentenció, a lo que Taiki sonrió- Pero… ¿realmente hacía tonterías cuando intentaba confesarme a Kokoromon?- parpadeó, señalándose, dudoso.

-Muchas- sonrió apenado Taiki, dejándolo quieto- ¿No recuerdas cuando despertaste a todo el mundo con una de tus canciones en la madrugada, porque antes ella te había despertado de un martillazo?- le preguntó, haciéndolo pensar- Se pusieron a discutir en casi todo el trayecto al lago en la furgoneta- sonrió, algo divertido al recordar eso.

-Y-Yo…- avergonzado, Shoutmon se tapó el rostro con una mano- N-No me acuerdo mucho…- mintió, sudando a mares.

-Jejejeje- se rió levemente el joven, avergonzándolo más- Estás loco por ella- le reiteró, haciendo que hiciera una mueca-… Pensar que estás enamorado- sonrió levemente, tomando la atención de su amigo- Como pasa el tiempo-

-… Sí- sonrió levemente Shoutmon, pero después cerró los ojos y miró a Taiki, serio- Me quieres preguntar algo, ¿verdad?-

-… Sí- admitió el joven, buscando algo en su bolsillo- Sé por qué estuviste afuera anoche, y no solo fue para ver a Kokoromon- le confesó, haciéndole sonreír levemente-… ¿Qué te dijo SkullKnightmon? ¿Puedo saber?-le preguntó, algo preocupado.

-Obvio- sonrió Shoutmon, y se fijó que Gumdramon se acurrucó un poco, por lo que sonrió levemente-… Ya sé lo que pasó aquel día, hace cien años…- se sentó en el piso, juntando sus manos, sonriendo levemente, mientras Taiki se levantaba y se sentaba frente a él, para escucharlo, haciéndole sonreír un poco más-… Mientras mi padre y el resto de la Orden se enfrentaban a Bagramon y sus tropas, cuando él regresó después de estar un año fuera por el castigo de Yggdrasil…-

-Cuando hizo el segundo golpe al Mundo Digital, ¿verdad?- le preguntó Taiki, a lo que el dragón asintió.

-… SkullKnightmon me contó, que entre las tropas de Bagramon habían digimon muy feroces en aquella época, los cuales nunca conocimos porque perecieron en ese mismo combate…- apretó levemente el puño- Fue por ellos que mi padre y los demás se quedaron estancados en el combate… Eran demasiados- suspiró, y miró su mano- Durante aquella batalla, SkullKnightmon, junto a DeadlyAxemon fueron e irrumpieron en mi hogar- apretó su mano, mientras Taiki lo miraba, preocupado- Él había ido a convencer a mi madre, a Kisakimon, de que entregarme a Bagramon no me causaría daño. Que él solo extraería mi parte de Apocalymon para sus fines…-

-… ¿Habló con ella? ¿No se enfrentaron?- se sorprendió un poco Taiki, a lo que Shoutmon sonrió con amargura.

-SkullKnightmon creía en las convicciones de Bagramon, y estaba comenzando a ser cegado por Apocalymon, pero en esos momentos seguía siendo un caballero blanco… Y nunca lastimaría a mi madre… Taiki- el dragón miró a su amigo-… Piensa en SkullKnightmon, como un joven Gumdramon…- le pidió, sorprendiéndolo- Y a mi madre… como Kokoromon-

-… ¿Tenían ese tipo de lazo?- murmuró sorprendido Taiki.

-Sí, también me sorprendí de eso… Parece ser que mi madre, además de ser su maestra, le cuidó durante su niñez- le explicó Shoutmon, sorprendiéndolo un poco más- La veía como su madre… Al igual que Gumdramon ve a Kokoromon-bajó la cabeza- Y por eso él nunca la lastimó… Eso me dijo, pero sé que me dijo la verdad… Es extraño, cuando anoche me contó sobre esto, parte de mi memoria de aquel suceso se aclaró un poco… Y ni SkullKnightmon ni DeadlyAxemon la lastimaron… No fueron ellos…- bajó más la cabeza, aferrándose a sus rodillas, comenzando a temblar.

-¿Shoutmon?- se preocupó Taiki.

-Jejeje…- se rió levemente el digimon, preocupando más al pelicafé- Tienes la DigiMemory de mi padre en la mano, ¿verdad?- le preguntó, sin mirarlo, a lo que Taiki bajó un poco la mirada, extendiendo la palma, mostrando, efectivamente, aquella DigiMemory-…- Shoutmon la miró, preocupado-… Me pregunto si él lo sabía…- suspiró, restregándose los ojos, cansado.

-…- Taiki miró la tarjeta digital, y después a su compañero- ¿Qué fue lo que sucedió?-

-…- Shoutmon bajó la mirada, serio, recordando la conversación con SkullKnightmon, cuando el caballero lo señaló - Hubieron dos digimon involucrados en la muerte de mi madre- le informó, sorprendiéndolo-… Jejeje… S-Supongo que sabrás que uno de ellos es el que está frente a ti, ¿no?- sonrió costosamente.

-Shoutmon…- se preocupó Taiki- ¡E-Estoy seguro que no fue tu culpa!- le intentó decir, pero el dragón levantó la mano, gesto con el cual le pidió que le permitiera continuar.

-… Por mi culpa, mi madre murió…- confesó Shoutmon- La razón de que haiga una parte de su data dentro de mí fue porque… la absorbí…- bajó la cabeza, dejando helado a Taiki- La luz de mi madre mantiene estable la oscuridad de Apocalymon… porque la absorbí…- apretó sus puños, comenzando a temblar.

-… ¿Shoutmon…?- murmuró Taiki- ¡No fue tu culpa…!-

-¡Lo sé…!- le aseguró el dragón, mirándolo con los ojos brillando, sorprendiéndolo- Lo sé, Taiki… Digo que la absorbí… pero, según SkullKnightmon, mi madre moribunda decidió que lo que le quedaba de data fuera a mi código, como protección… porque estaba llorando mucho y descontrolando la oscuridad dentro de mí…- le explicó- Era un bebé, obvio que yo no podía hacer nada… Pero no puedo evitar pensar que la absorbí…- suspiró- Perdona, Taiki… Te confundí-

-E-Está bien… Pero te sigue doliendo…- el aseguró el joven, triste, haciéndole sonreír levemente.

-Sí… pero, cuando me enteré… no pude evitar sentirme querido…- confesó el dragón-… Mi madre me quiso tanto… Taiki, viví prácticamente toda mi vida sintiendo rencor por mis padres, porque pensé que me abandonaron en Villa Sonrisas, y-y por eso quería ser fuerte, para evitar que alguien sufriera lo mismo que yo… Pero el saber lo que ella hizo por mí… me alegra…- sonrió apenado y triste.

-… Las madres son geniales, ¿verdad?- sonrió Taiki, comprendiéndolo.

-Jejeje… Sí- Shoutmon cerró los ojos, de acuerdo.

-…- el joven, aun así, lo miró preocupado-… ¿Y el otro digimon?- se atrevió a preguntar, serio.

-Sí…- Shoutmon abrió los ojos, serio-… El que provocó que mi madre tomara esa decisión…-apretó sus puños- Fue el mismo digimon que terminó con la vida de Aonuma Hinata y Félix Wolf- confesó, apretando sus colmillos.

Taiki abrió los ojos, totalmente sorprendido.

-¿Q-Qué…?- miró atónito a Shoutmon, quien apretaba con más fuerza sus puños- ¡¿Tactimon?!- se levantó de la impresión- ¡¿É-Él estuvo en aquella época?!-

-Sí… Antes de que Bagramon hiciera el primer golpe, él era conocido como uno de sus discípulos, y observaba como invitado los entrenamientos de la Orden-le contó Shoutmon, serio- En una de esas visitas, vio entrenar a mi madre… SkullKnightmon me dijo que, desde ese momento, él se obsesionó con ella y su poder…- eso sorprendió a Taiki- Le sorprendió que una hembra fuese tan hábil… Después de eso, parece que le insistió varias veces combatir contra ella, pero mi madre se reusó…- suspiró-… Aquel día, él siguió de lejos a SkullKnightmon, sabiendo que él iría por mí, y en consecuencia, por mi madre… Se enfrentaron, Taiki… Mi madre peleó contra Tactimon, pero estaba tan preocupada por no soltarme que no esquivó su espada…- cerró los ojos-… Fue entonces que, por el miedo al ver a mi madre herida, yo rompí en llanto y-y activé por primera vez las habilidades de Apocalymon…- suspiró tristemente- Para evitar que me dañara a mí mismo, mi madre, moribunda… dio su data por mi…-bajó la cabeza, sin sorprenderse que Taiki lo abrazara-… G-Gracias…-

-Ella te amaba…- le recordó Taiki- ¿No es eso genial?-

-Sí…- Shoutmon abrió un poco los ojos- Lo sé… No lo entiendo, Taiki… Yo pensaba que, cuando comprendiera lo que le pasó a mi madre, me sentiría pésimo, pero parece ser que, aunque mi memoria no la recordaba, mi corazón sí… Por eso siento que he superado este dolor, a pesar de que parte de él permanece en mí…-

-…- Taiki entrecerró los ojos, comprendiendo a su compañero- Eres todo un adulto- sentenció, sonriendo, haciendo reír levemente al dragón- Shoutmon- se separó, extrañándolo- ¿Hablarás con él?- le preguntó, tendiéndole la DigiMemory de Omegamon.

-… Yo…- el dragón miró tragando saliva la tarjeta, haciendo sonreír un poco a Taiki- E-Eso me gustaría…- admitió-… Pero si me acompañas- le pidió, sorprendiéndolo un poco- Te quiero a mi lado-

-… Jejeje- sonrió Taiki, avergonzando al digimon- Entendido, Rey- asintió, agradecido de que Shoutmon deseara que él estuviera presente.

El dragón sonrió, y, lentamente, acercó su mano a la DigiMemory, pero un ruido los alertó de inmediato. Se escuchaba un escándalo afuera.

-¿Qué fue eso?- murmuró Taiki, mientras Shoutmon se asomaba de inmediato a la ventana- ¿Ves algo?- le preguntó, también asomándose.

-Parece que es dentro del edificio…- el dragón frunció el ceño, hasta que tocaron la puerta- Entren- permitió, haciendo que dos Bakomon y un Dogmon entraran.

-¡Problemas, Rey, Taiki-san!- informaron los tres digimon, nerviosos.

-¿Qué pasó? ¿El enemigo?- les preguntó Taiki, pero los tres digimon negaron de inmediato.

-¡D-Dos digimon se pusieron a combatir!- informaron, sorprendiéndolos.

-¡¿Digimon peleando?!- se sorprendió Taiki-¡¿A-Alguien salió lastimado?!-preguntó, preocupado.

-S-Solo la zona en la que pelearon- aseguró un Bakomon, deprimido al recordar ese detalle.

-¡¿Quiénes son los idiotas?! ¡Estamos en un momento delicado! ¡Cualquier actitud agresiva nuestra asustará más a los humanos! ¡Incluso podríamos dañarlos!- se enojó Shoutmon, sobresaltando a los mensajeros- ¡¿Los han detenido?!-

-¡S-Sí!- asintieron los digimon caja.

-Las trajimos aquí para que usted tome la decisión sobre el castigo- le explicó Dogmon- Pero muchos digimon están en desacuerdo sobre eso, y por eso está el escandalo-se rascó la mejilla.

-¿En desacuerdo…?- se sorprendió un poco Taiki, hasta percatarse- ¡E-Espera…! ¡¿No me digas que entre los que se pelearon hay alguien del Xros Heart o Jäger?!- le preguntó, haciendo que Shoutmon lo mirara, sorprendido.

-E-Eso parece…- admitió el digimon perro, jugando con sus dedos, dejando atónitos a ambos compañeros.

-¡ESOS IDIOTAS…!- gruñó enojado Shoutmon, saliendo de la habitación, seguido de los digimon mensajeros.

-¡E-Espera, Shoutmon! ¡Debe de haber una razón!- le intentó asegurar Taiki, siguiéndolo, cerrando la puerta del cuarto.

Al no haber nadie más, la habitación se llenó en silencio, el cual fue roto cuando Gumdramon, lentamente, se sentó, observando con sus tristes ojos la puerta…

-…- el pequeño digimon hizo una mueca, sintiendo que le ardían los ojos, puesto que había escuchado la historia de Shoutmon-… Rayos…- se aferró a las sabanas.


Primer piso del edificio.

Había un gran escándalo en el salón principal, donde habían tres grupos de digimon. Dos discutían entre ellos, y el tercero estaba formado por los Bakomon que intentaban controlar la situación. Uno de los grupos estaba conformado por casi la mayoría de los digimon del Xros Heart, junto con Ranamon, Bearmon, FlameWizardmon, Kotemon, Harpymon, Jokermon, Sagomon, y un nervioso Betsumon, además de un molesto Hideaki, Kaoru y Mizuki, con sus respectivos compañeros.

El otro grupo estaba conformado por las Mikemon, y varios digimon de otros cazadores, junto a alguno de estos.

-¿Q-Qué pasa?- Akari, Zenjirou, el Relojero, Yuno, Dorulumon y Ballistamon bajaron, sorprendidos.

-Están discutiendo-kyu-se extrañó Cutemon, en los brazos de la pelirroja. El anciano frunció el ceño, preocupado.

Yuno miró las discusiones, preocupada.

-Parece ser algo grave- Dorulumon frunció el ceño, acercándose- ¿Qué sucede?-le preguntó a Knigthmon, quien había estado discutiendo fervientemente con un Makuramon, que tenía el brazo enyesado.

-¡Dorulumon-dono! ¡Que bien que ha bajado! ¡Por favor exíjale a estos digimon que no se dejen guiar por la ira y desesperación!- le pidió el caballero, señalando al digimon mono, a lo que los molestos PawnChessmon asintieron, de acuerdo.

-¡Lo haremos cuando nuestros compañeros regresen a salvo a su mundo!- le aseguró Makuramon, haciendo que el adolescente a su lado asintiera, puesto que era su compañero.

-E-Esperen un poco- les pidió Yuno, nerviosa y confundida.

-¿Por qué deberíamos esperar a que no se les haga nada?- exigió saber una Kudamon, en el hombro de una niña- ¡Ellos son los culpables!- señaló con su cola a Ranamon y Bearmon, que habían estado discutiendo con unos Terriermon.

-¡¿AH?!- la digimon marina la miró, enfadada.

-¡Todos, cálmense!- les pedía Jijimon, intentando evitar que Starmon iniciara una pelea con un Elecmon que se acababa de burlar de cómo el Xros Heart había dejado que llegaran a esa situación.

-¡E-Esta no es la forma correcta de resolver este asunto!- les intentó asegurar Kotemon, separando a FlameWizardmon de un Sorcerymon, quien incluso lo había señalado con su bastón- ¡No se pongan a pelear!-

-¡Díselo a este…!- el mago de fuego señaló con su cerrillo al mago de hielo, quien frunció el ceño.

-¿Q-Qué sucede? ¿Po-Por qué están discutiendo?- Akari se acercó junto al resto, mientras Dorulumon trataba de escuchar algo entre los gruñidos que se mandaban Knigthmon y Makuramon.

-N-Nunca había visto tan enojado a Knigthmon…- admitió Ballistamon, sorprendido.

-E-Esto no me gusta mucho- admitió Yuno, nerviosa.

-O-Oigan, chicos, ¿qué sucede?- les preguntó Zenjirou a Hideaki, Kaoru y Mizuki, haciendo que las chicas lo vieran, pero se sobresaltaran cuando Hideaki agarró de la chaqueta a otro cazador.

-¡Repítelo!- le exigió el palicafé al chico.

-¡No es de extrañar que ellas se pelearan!- le aseguró el cazador- ¡Estamos en este lío por culpa de Jäger y Akashi!-

-¡No culpes a Tagiru! ¡Y vuelve a hablar mal de Jäger frente a mí y te juro que…!- Hideaki se propone darle un puñetazo si Dobermon no lo agarra de la camisa y lo intenta correr, mientras el Gotsumon del cazador intentaba empujar a su compañero, para que no se pelearan.

-¡D-dejen de pelearse!- les pidió Patamon, dejando la cabeza de la preocupada Kaoru y tirando del cabello de Hideaki, para que se calmara.

-Niños, cálmense- les intentó calmar Yuno, preocupada.

-E-Esto se pone cada vez más mal…- gimió nervioso Submarimon, haciendo que Mizuki acariciara a Pichimon, quien gimió, nervioso, mientras Kaoru miraba preocupada a Poyomon en sus brazos.

-¿Hi-Hideaki-kun?- se preocupó Akari.

-¡Ustedes dos, cálmense!- les ordenó el relojero, acercándose a ambos cazadores, quienes al verlo desistieron en su intento de pelearse- ¿Qué es lo que les pasa?-

-¡Yo solo digo que Mikemon hizo bien en defendernos de esa tipa!- bufó el cazador.

-¡¿C-Cómo que tipa?!- lo escuchó Ranamon, enojada, dejando de discutir con Kudamon.

-¡Discúlpate!- le exigió Dondokomon.

-¡Esto es un mal entendido!- le aseguró Pinocchimon, igual de enojado que Revolmon y los Starmon.

-¡Ya me harte…!- aseguró enojado FlameWizardmon, apoyado por Sagomon y Harpymon.

-¡C-Cálmense…!- les pedía Betsumon, nervioso.

Pero continuaron discutiendo…

-E-Esto es una calamidad…- aseguró nervioso Zenjirou, mientras Dorulumon y Ballistamon trataban de separar a Knigthmon de Makuramon.

-E-Estamos en una situación tan delicada… ¿por qué pelean?- se preocupó Yuno.

-K-Kaoru-chan, Mizuki-san, ¿qué fue lo que pasó?- les preguntó nerviosa Akari.

-B-Bueno…- la peli naranja le iba a explicar, hasta que el sonido de un micrófono hizo que se tapara un oído, al igual que el resto de los presentes.

-¡GUARDEN SILENCIO!-resonó en todo el salón, provocando que, por la magnitud del volumen, las paredes temblaran un poco.

Cuando el sonido se detuvo, todos miraron las escaleras, para ver a Taiki y Shoutmon, quien, con su micrófono en mano, los veía tan enojado que los digimon se quedaron en mayor silencio.

-Taiki y Shoutmon-kun- sonrió Yuno, consciente de que los demás los escucharían.

-¡Cuñado!- lo saludó Bearmon, haciendo que el dragón enrojeciera y los demás digimon miraran confundidos al osito- Digo, querido Reyecito- se corrigió, enojando más al Rey.

-¡¿Qué es lo que está sucediendo?!- les preguntó Taiki, serio- ¡¿Por qué se pelean entre ustedes?! ¡No es el momento para esto!-

-T-Taiki-dono…- ante sus palabras, Knigthmon bajó la mirada, avergonzado, al igual que los PawnChessmon.

-¡Pero, Taiki…!- intentó defenderse Pinocchimon, hasta que Jijimon le pegó con su bastón, para que se mantuviera callado.

-¡Rey, pasa que…!- intentó decirle Makuramon, pero la estricta mirada del dragón lo calló.

Akari, Zenjirou y el Relojero intercambiaron miradas, serios. Yuno los miró, preocupada.

-¡Bakomon!- Shoutmon bajó, acercándose a los administradores, quienes se sobresaltaron pero de inmediato se enderezaron- ¿Qué es lo que ha pasado? Quiero escuchar la versión real de los hechos-le aseguró.

-Como nosotros- admitió Dorulumon, a lo que Ballistamon y Cutemon asintieron.

-Bueno, verá, Majestad…- comenzó a explicarle el Bakomon encargado, mirando a Jokermon, mientras Taiki se acercaba. El digimon payaso asintió, alentándolo- Resulta que hace unos momentos…-

-¡Fue culpa de ellas!-saltó Bearmon enfrente de Shoutmon, señalando a las tres Mikemon.

-Bearmon, por favor, necesito saber que pasó de manera neutral. Ya me di cuenta que hubo una pelea- le intentó explicar pacientemente el dragón.

-… ¿Fue mi culpa?- se señaló el pequeño.

-N-No lo creo…-

-¿La culpa de Taiki?- ahora señaló al joven, extrañándolo- ¡La culpa de la vecina!- sugirió, esperanzado, sin darse cuenta que el dragón lo miraba impaciente, con un tic en la ceja- ¿La culpa del culpable culposo?- tocó con sus garritas la nariz del digimon, aumentando su enojo- Me doy- sonrió.

-…- Shoutmon miró a Ranamon, señalando al pequeño, haciendo que sonriera, apenada.

-Yo me encargo…- se ofreció Yuno, tomando en brazos al oso digital, extrañándolo.

-E-Este, Bakomon- Taiki llamó al gerente, pidiendo que continuara con el relato.

-Bien, Taiki-san. Resulta que hace unos momentos nos vimos en la obligación de detener una pelea entre dos digimon- le explicó el gerente- Y, bueno… La detención ha provocado esta división de opinión- señaló a los dos grupos de digimon y cazadores que habían estado discutiendo, los cuales se miraron, molestos, mirando para otro lado, bufando coordinadamente.

-¿Dos digimon se pelearon?- se preocupó Yuno.

-La situación es… delicada- aseguró Jijimon, limpiándose el sudor de la frente con un pañuelo.

-Pero muchos están molestos con la decisión que tomaron los Bakomon- agregó Kotemon, negando con la cabeza.

-¡Pero es injusto!- le señaló FlameWizardmon.

-Ya te he dicho que cumplieron el protocolo de seguridad- le reiteró Jokermon, tirándole la oreja.

-¡Hicieron lo correcto a encerrar a esa tipa! ¡Es peligrosa junto con todo Jäger!- aseguró un Monmon, blandiendo su tirachinas.

-¿Sí, tú? Ándale- Bearmon le mostró la lengua, molesto.

-¡¿Quieres pelea?!- le gruñó el digimon mono, haciendo que el oso le gruñera.

-¡No quiero más peleas aquí!- los calló el Rey, haciendo que se calmaran.

-Vamos, Bear-chan- le pidió Akari.

-… Ya verás a la salida- le aseguró Bearmon a Monmon, ofendiéndolo y que Yuno sonriera incomoda.

-Ahora mismo, tenemos a las digimon en el sótano- avisó un Bakomon, señalando una puerta- Bien aseguradas- agregó.

-¿Quiénes se pelearon? ¿Y por qué?- les preguntó Taiki, y se extrañó que los digimon del Xros Heart se miraran, nerviosos-… ¿Chicos?-

Shoutmon los miró, extrañado ante eso.


En el sótano del edificio…

El sótano del lugar constaba de una enorme habitación con cajas llenas de suplementos y juegos, y la única forma de entrar era por las escaleras. En aquel momento, Bakomon-chan caminaba, nerviosa, mientras Lunamon miraba preocupada a Kokoromon, quien estaba amurrada, amarrada con las cintas de los Bakomon, sentada lejos de Mikemon, también amarrada.

Por la pelea que habían tenido, estaban algo amoreteadas, y de muy mal humor.

-Ay, ay, ay, ayyyy- Bakomon-chan dejó de caminar, jugando con sus manos- Kokoromon-chan, esto es malo- le señaló, nerviosa-Al Rey no le gustará esto… Para nada… Va a explotar-aseguró nerviosa, volviendo a caminar.

-Y verá que ustedes de Jäger son peligrosos por actuar con violencia estúpida- sentenció Mikemon, haciendo que Kokoromon la mirara, amurrada.

-También fue tu culpa, Mikemon- le aseguró seria Lunamon, acercándose a la gata- Comenzaste a insultar a las personas importantes para Kokoromon-chan. Es normal que se enojara, pero de todas formas… no debieron pelearse- admitió, preocupada.

-¡S-Solo dije la verdad!- gruñó molesta Mikemon.

-…- Kokoromon la miró, molesta, pero bajó la mirada, nerviosa, consciente que se había equivocado al actuar tan… estrepitosamente mal.

-¡¿QUÉ KOKOROMON QUÉ?!-resonó arriba, haciendo que las cuatro digimon levantaran la cabeza.

-… Ay- gimió nerviosa Bakomon-chan, mientras Lunamon miraba nerviosa a la V-mon naranja.

Kokoromon tragó saliva, nerviosa, y se sobresaltó cuando la puerta del sótano se abrió. Volvió a tragar saliva, y alzó la mirada, para encontrarse con Shoutmon, que la miraba, sumamente atónito.

-¡S-Shoutmon!- Taiki también se asomó junto a Yuno, Akari, Zenjirou, Dorulumon, Ballistamon y el Relojero, mirando sorprendidos a la digimon naranja, quien miró para otro lado.

-¡Kokory!- Bearmon se bajó de los brazos de la mujer, comenzando a bajar las escaleras.

-¡K-Kokoromon-chan!- Akari y Yuno bajaron de inmediato.

-Kokoromon… ¿fue quien se peleó?- Taiki miró sorprendido al gerente, el cual asintió.

-Parece ser que Mikemon-san comenzó a insultarla a ella y a sus amigos…- le explicó el digimon caja- Ya dimos aviso para que la compañera de Mikemon-san venga a buscarla- agregó.

-¡Y ojalá la regañe!- sentenció Ranamon, haciendo que las otras tres Mikemon la miraran, enojadas.

-Seguimos el protocolo y les quitamos sus armas- agregó otro Bakomon, mostrando el cinturón de Kokoromon.

-Las tranquilitas son las menos esperadas…- se le salió a Zenjirou, a lo que Ballistamon le dio un codazo.

-No puedo creerlo…- confesó el Relojero, rascándose la cabeza, sumamente sorprendido- Pero Kokoromon-chan debe de tener una razón- aseguró, mirando a Shoutmon, percatándose que este apretaba los puños, al igual que los colmillos.

-¡Kokoromon-chan!- Yuno se agachó frente a la digimon, quien miró para otro lado, con el labio temblando, preocupándola junto a Akari.

-¿Kokory?- se preocupó Bearmon.

-¡¿Tú le dijiste cosas malas a Kokoromon-kyu?!- Cutemon se bajó de los brazos de Akari, mirando molesto a Mikemon.

-¡Dije la verdad!- aseguró ofendida la gata- ¡Por culpa de ella y su estúpida Jefa…!- cerró los ojos con fuerza- ¡Por esa tonta, Ai-chan no deja de llorar!- gruñó, preocupando a Akari.

-¡Lamento mucho que tu amiga sufra!- le aseguró enojada y dolida Kokoromon- ¡Pero deja de insultar a la Jefa! ¡E-Ella no tiene la culpa de esto!-

-¡Ella creó Jäger, y no se ha mostrado para tomar responsabilidades! ¡Es una tonta!- sentenció Mikemon.

-¡Discúlpate!- se levantó enojada Kokoromon.

-¡C-Cálmate, Kokoromon-chan!- le pidió Lunamon.

-¡Discúlpate!- le exigió la V-mon a la gata, que le gruñó.

-¡No me retracto, intento de hembra!- Mikemon se levantó, con su pelaje erizándose.

-¡SUFICIENTE!- las calló Shoutmon, sobresaltándolas- ¡USTEDES YA HAN DADO SUFICIENTES PROBLEMAS!-les informó, enojado, haciendo que Kokoromon lo mirara, dolida y que bajara la cabeza.

-¡P-Pero, Rey…!- se intentó defender Mikemon.

-¡Una palabra más de ustedes, o los digimon aquí afuera, y el castigo que les daré será estar en este sótano todo el día!- la calló el Rey, serio.

-… S-Shoutmon…- murmuró preocupada Akari, mientras Cutemon bajaba las orejas.

"Shoutmon-kun… Lo entiendo. Tienes que actuar como Rey y ser imparcial" comprendió Yuno, triste "Lo que Kokoromon-chan hizo fue grave" miró a la digimon, quien se sentó en silencio, con las orejas gachas "Aun así… Sé que te ha dolido cada palabras que has dicho" sentenció, mirando como Bearmon abrazaba a su amiga.

-¡Que injusto…!- le iba a reclamar Zenjirou, pero el Relojero lo detuvo con un gesto de la mano, también comprendiendo la situación.

-No es injusto. Es el Rey- le recordó Dorulumon, serio.

-Debe impartir lo justo- sentenció Ballistamon, aunque ambos amigos estaban preocupados.

-…- Taiki miró preocupado a Kokoromon, y después a Shoutmon, quien le daba la espalda, mirando enojado a ambas digimon-Ahora lo entiendo…- suspiró- Algunos creen que fue incorrecto que detuvieran a Kokoromon, y los demás… creen que está bien porque no confían en Jäger-resumió, mirando a los demás en el salón.

-¡¿Lo entiende ahora, Taiki-dono?!- le preguntó Knigthmon, mientras los PawnChessmon lo miraban, esperanzados.

-… Ninguno tiene la razón- sentenció el joven, dejándolos sorprendidos- Esto fue un mal entendido. Mikemon hizo mal en insultar a Kokoromon y a sus seres queridos. Ella la provocó, y no puede negarnos eso- miró a Mikemon, quien hizo una mueca, bajando las orejas- Aun así, comprendo los sentimientos de Mikemon… El de todos ustedes- miró a Makuramon y el resto- Sé que sienten miedo… No sabemos cuándo atacará el enemigo, y tenemos muchos heridos… Y lo sucedido en nuestro mundo…- eso hizo que Ranamon bajara la mirada, preocupada- Muchos de ustedes tienen a seres queridos atrapados en el hielo- miró a los cazadores- Mi padre también está atrapado… Ya sabrán que le dispararon antes…- eso hizo que los jóvenes se miraran, nerviosos, y que Yuno levantara la mirada, mirando a su hijo- Pero aun así, no culparé a nadie- sentenció, sorprendiendo a los cazadores y digimon- Si culpo y culpo, no llegaré a nada y lastimaré a otros, tal cual hizo Mikemon-

-…- la gata bajó la mirada, haciendo una mueca, entre molesta y avergonzada.

-Aun así, Kokoromon también actuó incorrectamente- continuó Taiki, ahora mirando a Hideaki y los demás- Si bien, le debieron doler mucho los comentarios de Mikemon, no debió haber actuado así. Ocasionar un combate en estas circunstancias…- negó, preocupado.

-¡¿Q-qué esperabas?!- le preguntó dolida Ranamon- ¡E-Ella llamó monstruo a Sky!- le informó, sorprendiéndolo al igual que a Shoutmon, quien la miró- ¡E insultó a la Jefa…! ¡Nos da rabia todo esto…!- apretó sus puños- ¡Y-Y ahora no sé a dónde fue Sky…!- admitió, preocupada- ¡Se fue y no sé a dónde…! ¡¿Cómo no nos vamos a enojar?!- exigió saber, dolida.

-¡¿C-Cómo le dijiste esas cosas a Sky-chan?!- se molestó Akari, mirando a Mikemon, quien bufó.

-¡A-Además ella dio el primer golpe!- acusó Bearmon, señalando a la gata, tomando la atención Taiki y Shoutmon- ¡Arañó a Sky, y le dio una cachetada a Kokory! ¡Vieja pegona!- pataleó.

-…- el dragón frunció el ceño, mirando a Kokoromon, quien agachaba la cabeza, triste-… Mikemon- llamó a la gata, sobresaltándola- ¿Es verdad? ¿Fuiste tú quien dio el primer golpe?- le preguntó, serio, haciendo que ella alzara la cabeza para mirarlo.

-P-Pero…- murmuró la digimon.

-¿Lo hiciste?- le preguntó serio el dragón, haciéndola bajar la cabeza.

-S-Sí…- admitió, juntando sus pies-… Yo arañé a la orejona… y le di una cachetada al intento de hembra- miró para otro lado.

-¡Que no la llames así!- le pidió Lunamon, algo enojada.

-¡Pero si es verdad! Parece macho con ese casco- se defendió Mikemon, haciendo que Kokoromon se avergonzara, triste- Si no fuera por ese accesorio de túnica, pensaría que es un macho delicado- sonrió divertida, ignorando que Akari y Yuno la miraron asesinamente.

Shoutmon frunció el ceño, molesto al escuchar eso.

-¡Kokoromon-san se ve bien con el trajecito que le hice!- aseguró Betsumon, asomándose al sótano- ¡Y le queda bien su casco…!- pero los Bakomon lo sacaron, puesto que no tenía autorización para entrar ahí.

-Eso lo explica- Taiki no pudo evitar suspirar, tomando la atención de Shoutmon- Kokoromon nunca devolvería un golpe si en una discusión le pegaran- confesó, sonriendo- Pero, si lastiman a alguien que quiere, o la insultan… Su enojo ahora tiene justificación. Ya temía que ella hubiera dado el primer golpe- confesó, haciendo que Shoutmon frunciera el ceño, sin encontrarle la gracia al asunto.

-¡Mi-chan! ¡Mi-chan!- escucharon, por lo que todos miraron a la entrada principal del edificio, donde una niña de once años acababa de entrar acompañada de un Bakomon. Tenía el pelo negro largo, y un parche en la mejilla.

-Es Ai-chan, la compañera de Mikemon- reconoció el Relojero, mientras las otras tres Mikemon se acercaban a la niña.

-¿E-Es verdad que se pelearon?- les preguntó Ai, haciendo que sus compañeras intercambiaran miradas, avergonzadas.

-Mikemon está aquí- le indicó Taiki, sonriendo, haciendo que la niña entrara al sótano, para ver asustada a su amiga.

-¡Mi-chan!- bajó tropezando las escaleras, y abrazó a su compañera- ¡No te pelees! ¡¿Por qué te peleaste?! ¡Pelear es malo!- le dijo, triste.

-¡P-Pero…! ¡E-Estás llorando mucho!- le dijo triste Mikemon- ¡Todo por culpa de Jäger!- miró enojada a Kokoromon, quien estaba en silencio, triste.

-¡Tengo miedo!- le dijo la pelinegra- ¡Pero no hagas cosas malas! ¡Por favor…! ¡Me da miedo que todos se pongan a pelear…!- aseguró, preocupando a Mikemon- N-Nunca había visto tantos digimon… ¡Algunos dan miedo como el gato blanco de arriba!- confesó, lo cual fue escuchado por Betsumon, quien bajó la cabeza, deprimido, haciendo que Kotemon le diera unas palmaditas- P-Pero no te pelees… No seas malita…- le pidió, restregándose los ojos.

-A-Ai-chan…- gimió Mikemon, bajando las orejas- N-No llores….- le pidió, pero la pequeña comenzó a sollozar.

-…- Taiki miró preocupado la escena, y después a Shoutmon, quien también la veía-… ¿Realmente las vas a castigar?-le preguntó, haciendo que Ai los mirara, nerviosa.

-…- el dragón lo miró, haciendo una mueca, para después suspirar.

-¡NOOOOOOoooooo!-la niña se abalanzó al dragón, sobresaltando a los presentes- ¡Por favor, no castigues a Mi-chan!- le suplicó, abrazándolo con fuerza- ¡E-Ella es buena, a-aunque algo cabeza dura…! ¡S-Solo se preocupa por mí! ¡P-Prometo que dejaré de llorar, pero no la castigues…! ¡No le hagas nada…!- lloró, sin darse cuenta que dejaba sin respiración al digimon.

-¡R-Rey…!- se asustaron los Bakomon.

-Tiene mucha fuerza…- pensó en voz alta Patamon, en la cabeza de Hideaki, quien sonrió levemente.

-¡E-Espera, tranquila, Ai-chan!- la intentó calmar Taiki.

-D-Déjame… r-respirar…- suplicó Shoutmon, a lo que la niña lo soltó, haciéndolo jadear.

-¿E-Estás bien?- le preguntó Dorulumon, pero el dragón no respondió. Estaba ocupado recobrando el aire.

-¡Por favor! ¡No castiguen a ninguna de mis Mi-chan! ¡Prometo que se portarán bien!- suplicó Ai, juntando las manos- ¡S-Se van a disculpar!- aseguró, hasta que el dragón levantó un poco la mano, pidiéndole que se callara.

-E-Está… bien… S-Si prometes n-no volver a- a ahorcarme…- jadeó Shoutmon, incorporándose- Está bien- consintió, haciéndola sonreír- Solo por esta vez… Puedo ver que quieres mucho a Mikemon… Pero si ella, u otro digimon aquí presente o en cualquier lugar de Digimon Land, provoca o insulta a alguien de Jäger, del Xros Heart, u otro digimon, tendrá que someterse a las consecuencias- informó a los presentes, quienes asintieron, de acuerdo con la decisión del Rey.

-¡Sí!-

-Jeje- Taiki sonrió- Bakomon-chan, Lunamon. Liberen a ese dúo- les pidió a las digimon.

-¡Sí!- asintieron alegres ambas digimon, y cada una se acercó a Kokoromon y Mikemon, cortando las cintas que las amarraban.

-¡Que bien que se resolvió~!- se alegró Akari, mientras Cutemon y Bearmon saltaban, contentos.

-…- Mikemon se levantó, sobándose los brazos, y miró a Kokoromon, quien, sentada, se sobaba las muñecas, triste-… No me retractaré de lo que dije- le aseguró, haciendo que ella la mirara, y después a sus pies, triste.

Sin más, la digimon gata subió las escaleras, siendo abrazada de inmediato por las otras Mikemon y Ai.

-No estoy muy satisfecho, pero a nada- suspiró Hideaki, mientras Dobermon asentía, de acuerdo.

-Bien, todos. Por favor, regresen a sus trabajos y lugares de vigilancia- les pidió el gerente a los demás digimon y cazadores, quienes asintieron, comenzando a irse, opinando sobre la decisión del Rey, e incluso, algunos comentaban que no le debían hacer enojar…

Muchos cazadores se asustaron de Shoutmon al verlo tan enojado. Ese era el Rey del Mundo Digital en acción.

-Muchas gracias, Rey- le agradeció Ai a Shoutmon, sin soltar a sus cuatro Mikemon, mientras los miembros del Xros Heart, los digimon de Tagiru, Hideaki, Kaoru, Mizuki y Ranamon se acercaban.

-Solo vigila que no vuelvan a hacer cosas solo por rencor- le pidió el dragón, serio, sin poder evitar notar que Kokoromon no se había movido.

-¿Kokoromon-chan?- Yuno, al lado de la digimon, la miró, preocupada.

-K-Kokoromon-chan, ya puedes salir de aquí- le dijo Akari, en un intento de animarla.

-…- la V-mon las miró con los ojos llorosos, preocupándolas. Ella, simplemente, ocultó la cabeza en las rodillas, abrazando sus piernas.

-¿Q-Qué le pasa a Kokoromon?- se preocupó Mizuki.

-… Se siente responsable- le explicó Jijimon, tomando la atención de sus amigos- Kokoromon-chan es una digimon de gran corazón. Debió enojarse mucho por las palabras de Mikemon para que su juicio se nublara, y, ahora que está calmada, se arrepiente mucho de los problemas causados-eso preocupó a los digimon y a los cazadores.

-A veces, los que más sufren son los más amables- admitió el Relojero, haciendo que Taiki lo mirara, preocupado, y después a Shoutmon, quien estaba en silencio.

-… Lo siento mucho- se disculpó Ai, mirando a la Mikemon causante de todo, la cual hizo una mueca.

-…- la gata se fijó que el Rey la miraba de reojo, frunciendo el ceño- ¿Qué? Dije lo que pensaba-se defendió, bajando de los brazos de su compañera, preocupándola.

-Nadie te impide dar tu opinión, pero cuando lo haces con la intención de dañar a otros…- Shoutmon señaló a Kokoromon, a quien Yuno, Akari, Lunamon y Bakomon-chan intentaban consolar, mientras Bearmon y Cutemon estaban nerviosos- Este es el resultado-le informó, controlando su ira.

-Pero, Rey…- se intentó justificar Mikemon, pero la mirada del Rey la hizo desistir.

-Será mejor que se vayan- les pidió FlameWizardmon, aun algo molesto- Conociendo a Kokoromon… no se atreverá a salir con ustedes presentes-

-Realmente lo siento mucho- gimió Ai.

-¡N-No es tu culpa!- le intentó asegurar Hideaki, mientras Jokermon, Jijimon y Kotemon le daban un coscorrón al mago de fuego.

-…- Mikemon, aun amurrada, sonrió al ocurrírsele una idea, puesto que era su mejor oportunidad- Disculpe, Rey- llamó al dragón, quien seguía mirando a Kokoromon, sin atreverse a bajar por los nervios.

Sabía que la había dañado por sus palabras… Pero, como Rey, debía ser imparcial…

-Rey- lo volvió a llamar la gata.

-¿Qué?- el dragón la miró, ya empezando a enojarse con ella y su presencia…

Pero, lo que no se esperó, es que la gata lo abrazara del cuello y le diera un suave beso…

Taiki, Ai, y todos los presentes se quedaron en blanco y de piedra, al igual que los que estaban en el sótano, puesto que, al estar la puerta abierta, podían ver todo el panorama sin problemas.

Kokoromon levantó la mirada, parpadeando, sorprendida de eso.

Mikemon se separó del dragón, quien estaba totalmente rojo y en blanco.

-Usted dijo que dar su opinión no es malo, ¿verdad?- sonrió traviesa la felina, disfrutando de que su beso dejara sin habla al digimon- ¿No lo sabía, Rey? Soy de su grupo de admiradoras~- guiñó el ojo de manera traviesa- ¡Adiosito~!- y se fue corriendo en cuatro patas, sin importarle que todos estaban en silencio.

-…- Shoutmon se cayó sentado, atónito.

-¡L-L-Lo siento mucho!- se disculpó Ai, sumamente avergonzada, mientras las Mikemon se amurraban al no habérseles ocurrido esa excusa para besar al Rey- ¡Ha-Haré que Mi-chan se disculpe!- aseguró, agarrando a sus compañeras y saliendo del edificio, para buscar a la cuarta y más traviesa.

Pero, aún seguían en silencio los que quedaban en el salón…

-S-Shoutmon…- reaccionó Taiki, mirando a su compañero, que estaba en blanco- ¿E-Estás bien?- le preguntó, preocupado al verlo en semejante estado de shock.

-Ya había escuchado que Shoutmon-kun tenía un grupo grande de admiradoras, y que la mayoría son muy atrevidas- recordó el Relojero, tosiendo un poco- Ahora veo que la realidad es más fuerte que los rumores.

-¡Reyyyy! ¡Besado por una de esas lindas Mikemon…!- gimió molesto Betsumon- ¡Que envidia~!- se quejó.

-¡ESE NO ES EL PROBLEMA EN ESTOS MOMENTOS!- le gritó FlameWizardmon, asustándolo.

-¡E-Esa Mikemon…!- se molestó Akari, avergonzada.

-¡Pe-Pensé que todas las digimon ya sabía que Shoutmon-kun estaba comprometido!- aseguró, Yuno, sorprendida y molesta.

-Tal vez no sabía que Kokoromon es la que está comprometida con él- sugirió Ballistamon, tan avergonzado que salía un poco de vapor de sus turbinas.

-Es cierto… E-Esa vez les dijimos a las admiradoras de Shoutmon que él ya estaba con alguien…- Taiki recordó la reunión que habían tenido con los cazadores anteayer- P-Pero…-

-No le dijeron que era Kokoromon-chan, ¿verdad?- Kaoru lo miró, molesta, arqueando una ceja, haciéndolo sonreír, nervioso.

-Esto se volverá todo un problema- sentenció Dorulumon, avergonzado y fastidiado- ¿Y cuánto tiempo permanecerás así?- miró algo molesto a Shoutmon, haciéndolo reaccionar.

-¡E-Esto no se quedará así!-aseguró el dragón, parándose de una, enojado y avergonzado- ¡E-Esto es lo peor que me ha hecho una de mis admiradoras…!- se quejó, restregándose la cabeza.

-¿T-Te han hecho muchas cosas…?-

-¡Sí!- gruñó molesto y avergonzado Shoutmon, sin darse cuenta que Taiki y los demás se quedaron en blanco al ver quien hablaba con el dragón- ¡Se han metido a mi habitación, me han acorralado, me han amarrado…! ¡Una vez me desperté amarrado a mi cama por ellas….!- aseguró, volteándose, para quedarse mudo al percatarse que quien le preguntó… fue Kokoromon, detrás de él, mirándolo con lágrimas en los ojos…

Se quedó quietito… ¿c-cuándo fue que subió por las escaleras…?

-¿K-Kokory…?- se preocupó Ranamon, mientras su amiga se restregaba los ojos.

-K-Kokoromon, yo…- intentó decir algo Shoutmon, pero estaba tan fuera de contexto que no sabía que decirle…

Había ido a resolver un problema por la pelea de dos digimon, y uno de ellos resultó ser Kokoromon, descolocándolo. Logró hacer que se resolviera, pero la otra digimon lo besó, resultando ser una de sus admiradoras, descolocándolo por completo…

-… Perdón por los problemas causados…- murmuró triste Kokoromon-… Pero no me gusta que insulten a Sam…- aseguró, restregándose un ojo, haciendo que Shoutmon se pusiera más nervioso al no saber que decirle-… ¿Cuernomon?- lo llamó.

-¡¿S-Sí?!- se enderezó el dragón, nervioso.

-… ¿T-Te molestan mucho tus admiradoras?- le preguntó, haciéndolo asentir varias veces-… ¿M-Me tendré que acostumbrar a estas situaciones…?-se entristeció.

Esa pregunta dejó quieto a Shoutmon, al igual que a los presentes, y a los que subían las escaleras. Akari miró preocupada a Kokoromon.

-E-Este… yo…- intentó decirle Shoutmon, pero mirar los ojos llenos de pena de la V-mon le impedía mentirle-… Tal vez…- confesó, bajando la mirada.

-… Y-Ya veo…- gimió Kokoromon, restregándose los ojos.

-Kokory…- Ranamon se acercó a su amiga, queriendo consolarla, pero la V-mon se fue empujando a Shoutmon, saliendo a tropezones del edificio- ¡K-Kokoromon!- la siguió, preocupada.

-¡E-Espera, Kokoromon-chan!- Kaoru las siguió, junto a Patamon, nerviosa.

-¡Kokoromon-chan!- Akari también los siguió.

-…- Yuno las vio irse, preocupada.

-Bien. ¿Quién me acompaña a quemar a esa gata?- exigió saber FlameWizardmon, ya enojado. A su petición, Cutemon, Bearmon, Sagomon, Harpymon, los PawnChessmon, y los Pickmons levantaron la mano, de acuerdo con el mago.

-Ya no hagan más- les pidió Jijimon, dándole un bastonazo al mago.

-Suficiente conflictos por hoy… Ni siquiera sabemos si el Proyecto atacará hoy- negó con la cabeza Jokermon, a lo que los Bakomon asintieron, de acuerdo.

-S-Sí, pero…- Taiki miró preocupado a Shoutmon, para asustarse al verlo tirado en el piso, con un aura de depresión total- ¡SH-SHOUTMON!- se agachó y lo zarandeó, haciendo que los demás se percataran en su estado, sobresaltándose.

-¡S-Shoutmon-kun!- Yuno también se agachó, preocupada por el digimon.

-… Soy lo peor… p-primero le grito a Kokoromon… y ahora esto…- gimió depresivamente el dragón, llorando levemente.

-¡Shoutmon! No tenemos tiempo para esto- Dorulumon lo zarandeó con su pata, pero el dragón no hizo ademán de moverse.

-Reacciona, Shoutmon- le pidió Ballistamon.

-Esto me recuerda a una telenovela- mencionó Zenjirou, pensativo, tomando la atención de su compañero- En estos casos, la pareja siempre termina rompiendo…- murmuró, sobresaltando al robot.

-¡¿EH?!- Shoutmon se sentó de golpe, mirando a Zenjirou, sobresaltándolo- ¿R-Rompien… do…?- gimió asustado, tirándose al piso, más deprimido, asustando a los presentes.

-¡Shoutmon!- se asustó Taiki.

-Zenjirou-kun- el Relojero le tiró la oreja al joven.

-L-Lo siento muchooo- gimió el pelicafé, mientras Ballistamon suspiraba.

-N-No hay caso… E-Está totalmente deprimido…- se preocupó Taiki, algo azul, consciente de que Shoutmon no reaccionaría tan fácilmente después de una pelea con Kokoromon.

El dragón podía ir contra cualquier cosa… Desde situaciones peligrosas hasta enfrentarse a enemigos poderosos… Pero, cuando se trataba de Kokoromon…

-¿Qué hago…?- Taiki bajó la cabeza, deprimido, haciendo que su madre le diera palmaditas.

-Da pena verlo así… Recién estaba tan autoritativo y serio que pensé que era otro Shoutmon…- admitió Hideaki, a lo que Dobermon asintió.

-Bueno, tómalo por el lado amable- Bearmon intentó animar al dragón, haciéndolo gemir.

-¿Cuál lado amable?- el Relojero negó con la cabeza.

-¿El lado picudo?- preguntó contento Bearmon, haciendo que lo quedaran mirando- ¿El lado redondo…? ¡El lado llamativo! ¿El lado cuadriculado…?- sugirió- Me doy- suspiró.

Taiki suspiró, y miró como Shoutmon se deprimía aún más…

¿Cómo terminaron en semejante situación…?


Airu, Opossumon, Ren y Dracmon se asomaron por un arbusto, observando como Misty estaba sentada cerca del río, tarareando contenta, con Kuro acurrucado en su lomo. La niña tenía en sus manos el charger verde, el cual limpiaba, sonriendo, sin saber que los digimon en su interior estaban disfrutando de su tarareo, y el gato volvía a ocupar el traje de un peluche muy parecido al anterior, regalo de Bakomon-chan.

-¿Alguna idea?- le preguntó la rubia a su amigo, quien meditaba- Misty-chan no suelta esa cosa, y se supone que es peligrosa- le recordó, enfatizando con los dedos.

-Estoy pensando…- murmuró Ren, molesto- Pero en la mañana no pudimos hacer que Misty agarrara a Cutemon para que soltara el charger. Kuro se dio cuenta de eso- le señaló, recordando el intento fallido que habían tenido junto con Akari y Zenjirou.

-Es porque él no es tierno, Airu- le aseguró Opossumon a su compañera, celosa, a lo que Dracmon se rió por lo bajo, amurrando a la digimon gata.

-E-En todo caso, debemos hacer algo con Kuro para que Misty nos pueda entregar el charger-sentenció Ren, recordando que no pudo convencer ni distraer al gato mecánico con el resto de sus digimon, los cuales aún se recuperaban de los disparos del cyborg.

¿Cómo iban a alejar a Misty del charger…?


Misty, terminando de tararear, miró el cielo digital, sonriendo contenta.

-Ah…- bostezó Kuro, tomando su atención- M-Misty, ¿por qué terminaste?- le preguntó, sentándose, adormilado.

-La canción terminó- sonrió la niña- Mami me prometió que me enseñaría más-recordó, entusiasmada.

-¡Yo quiero escuchar las demás canciones de Misty-chan~!- aseguró Blastmon, haciendo sonreír contenta a la peliazul.

-Mm… Kuro- la pequeña llamó a su gato, extrañándolo- ¿Estamos en mala situación?- le preguntó.

-Bueno…- el cyborg se rascó la mejilla, no muy seguro.

Estaban a salvo en aquel extraño lugar, pero habían muchos heridos, y, por lo que tenía entendido, al parecer habían disputas entre algunos humanos y digimon.

-… No sé- confesó, haciendo que la niña meditara- ¿Por qué?-

-¡Es que quiero hacer invitaciones!- le explicó Misty, haciéndolo parpadear- ¡Pronto será mi cumpleaños~!- le recordó, emocionada- ¡Y ya estamos en Digimon Land!- extendió sus brazos- Recuerda que mi hermanito me prometió que estaríamos aquí para estar con muchos gatitos- sonrió, contenta.

Kuro la miró, preocupado, puesto que, en la situación, no podrían celebrar su cumpleaños… Aun así, no podía decirle a su querida dueña la verdad, ya que se veía tan entusiasmada y contenta con la idea.

-S-Sí…- sonrió costosamente, siendo una sonrisa macabra, pero para Misty era encantadora.

-¡Si~!- se alegró la peliazul- ¡Blast-chan! ¡Ev-chan!- miró el charger- ¿Quieren que les haga invitaciones para mi cumpleaños? ¡Cumpliré nueve!- informó, contenta.

-¡Sí~!- se alegró el digimon de diamantes, mientras los tres digimon diablillos intercambiaron mirada, pensativos.

-¿Ev-chan?- se preocupó Misty, sobresaltando a los tres digimon.

-¡Sí-evil!- asintieron, haciendo que la peliazul sonriera, contenta.


-¡¿EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-resonaron los gritos de sorpresa de Saburo, Delta A, Rapidmon y hasta Vormundmon, haciendo que Ranamon se tapara los oídos.

El grupo estaba frente a una tienda de acampar, alejada de los demás, puesto que en ella descansaban Jack y Luke, ambos en su forma humana, durmiendo profundamente en sacos separados.

D'arcmon, quien estaba junto a ellos, también estaba sorprendida, pero aun así no gritó.

-¡¿K-Kokoromon…?!- murmuró Delta A, con los lentes colgando de la sorpresa.

-¡¿S-Se peleó…?!- habló con un hilo de voz Rapidmon.

-¿C-Con otro… d-digimon…?- parpadeó atónito Saburo, agarrándose la cabeza, mientras Vormundmon tragaba la noticia, totalmente sorprendido…

Podría esperarse eso de cualquier digimon, menos ella…

-Y ahora se fue, ¿verdad?- suspiró D'arcmon, cruzándose de brazos, seria.

-¡Sí! ¡Y ahora no la encuentro!- gimió nerviosa Ranamon- ¡Esa tonta de Mikemon besó a Shoutmon frente a ella!- les informó, caminando nerviosa, sorprendiendo más al grupo

-¡¿B-Besó al Rey…?! ¡¿E-Es acaso una de sus admiradoras?!- sugirió nervioso Vormundmon.

-¡SÍ! ¡Es parte de ese estúpido grupo de admiradoraaaaas!- gimió nerviosa la digimon marina.

-¡ARG! ¡Debí suponer que algo así pasaríaaaa!- gruñó enojado Vormundmon, agarrándose la cabeza- ¡Esas digimon son todo un peligro! ¡No conocen el significado de espacio personal!-

-¿Segura que no sabía que Kokoromon es la prometida del Rey? Por lo que nos has dicho, puede que lo haya hecho con la intención de lastimarla- señaló D'arcmon, tomando seriamente el asunto.

-S-Sí…- asintió Ranamon, nerviosa- No parecía que supiera- se rascó el cuello.

-B-Bueno, esa vez Taiki les dijo a esas admiradoras de la reunión de cazadores que el Rey estaba comprometido- recordó Saburo, mirando a Rapidmon, quien asintió varias veces.

-De seguro realmente no sabía que Kokoromon-chan era la digimon- la liebre plateada se rascó el cuello, preocupado.

-Arg, ya no me gusta esta situación- admitió Delta A, acomodándose los lentes- Primero nos vemos obligados a ponernos a un rincón de Digimon Land porque los demás no confían en Jäger, después debemos soportar sus malos comentarios… ¿y ahora esto? De entre todos, ¿por qué lastimaron a Kokoromon? Ella es una de las que más sufren…- pero entonces se percató de algo- ¿Y Sky y Bearmon?-

-B-Bueno… Bear se quedó con Taiki y los demás- recordó Ranamon, preocupada- P-Pero, Sky… ¡También la perdí!-

-¡¿QUÉ?!- todos los chicos la quedaron mirando, atónitos.

-¿Qué le pasó a Sky?- le preguntó D'arcmon, seria.

-¡D-Desapareció durante la pelea de Kokoromon con esa gata…! ¡L-La hubiera ido a buscar pero tenía que ir a ver a Kokoromon porque los Bakomon se la habían llevado! ¡D-Dragomon y los demás se pusieron a buscarla…! ¡Pero nada…!- gimió Ranamon, al borde del llanto.

-T-Tranquila, Ranamon- la intentó calmar Saburo- T-También la buscaremos- le aseguró, haciéndola asentir, restregándose un ojo- ¡No podemos darles la espalda!-

-No puedo creer que diga esto, pero estoy de acuerdo con esta bola de carnes- admitió Vormundmon, dejando quieto a Saburo- No podemos permitir que más problemas se nos vengan encima. Debemos buscar a Kokoromon y a Sky por igual- sentenció, a lo que los demás asintieron.

-¡V-Vormundmon…!- Saburo lo miró, sumamente conmovido- ¡BHUAAAAAAAAAAAAAAA!- lo iba a abrazar hasta que el caballero lo agarró de la chaqueta, impidiéndoselo, fastidiándose por la actitud de su compañero.

-Ranamon, quiero que te quedes aquí- le pidió D'arcmon, seria- Alguien tiene que protegerlos, por si pasa algo- miró la carpa, preocupada.

-… No podré, D'arcmon-san- se disculpó Ranamon, extrañándola- Debo ir también por Gaiomon-

-¡¿AH?!- la quedaron mirando ahora Saburo y Vormundmon.

-… Sí, Gaiomon también tiene que saber- sentenció Delta A, de acuerdo.

-Esa Mikemon le dijo algo a Sky, ¿verdad?- le preguntó serio Rap a su amiga, quien asintió, nerviosa- Entonces él debe ayudarnos… Entre nosotros, sé que ese tipo puede hacer algo por Sky-

-…-Saburo meditó, consciente de que Sky era cercana a aquel samurái- ¡Ok!- sonrió, levantando el pulgar- ¡Yo me quedo aquí! Por favor, vayan a buscar a Kokory y a Sky- les pidió a sus amigos.

-Entendido. Te avisaremos si algo pasa- asintió Delta A, mientras Ranamon se subía a su espalda, elevándose de inmediato a la dirección donde estaba el samurái.

-¡Voy a buscar por el bosque!- avisó Rapidmon, también elevándose.

-Muy bien. Vormundmon, vamos a buscar por las montañas- le dijo D'arcmon, dispuesta a elevarse, hasta notar que el digimon estaba mirando a Saburo, extrañándolo.

-…- el caballero frunció el ceño, sudando un poco, extrañando más al joven.

-… Entendido- sonrió D'arcmon- Entonces, cuida de Saburo-kun-le pidió, comprendiendo que su compañero no quería dejar al niño solo, pero no lo iba a admitir.

-¡¿Q-Qué…?!- se sobresaltó Vormundmon, pero la digimon ya se había elevado- ¡D-D'arcmon-san!- se molestó, hasta notar que Saburo lo miraba, sumamente conmovido- Ni se te ocurra darme abrazos, saco de carnes-

-S-Shi….- gimió Saburo, agradecido, fastidiándolo.


Wizardmon miraba con una gota en la cabeza como Osamu y Kenta, los pequeños mellizos, habían entrado a la jaula de Gaiomon, comenzando a tirarle el cabello, puesto que el enfurecido samurái no podía hacer nada al estar atado.

-S-Se nota que tienes un toque con los niños…- intentó animarlo Wizardmon, pero el samurái le pegó tal mirada que lo asustó.

-¡Robot!- lo llamó Osamu, escalando su cabello.

-¡¿Dónde están tus armitas?!- le preguntó sonriendo Kenta, apoyándose en la rodilla del digimon.

-En donde irán ustedes si no me dejan en paz- les gruñó Gaiomon.

-¡WOA~!- se asombraron ambos pequeños, descolocándolo.

-¡NERD!¡¿Cómo es que no se asustan?!- le preguntó, sorprendido.

-Son niños, Gaiomon. Suelen tener mayor imaginación que los adultos- le explicó Wizardmon, rascándose la mejilla.

-¡¿Hablas de una nave espacial?!- le preguntó Kenta, entusiasmado.

-¡¿O la luna?!- sugirió Osamu.

-¡¿Una base espacial?!- hablaron al mismo tiempo los mellizos, con los ojos con forma de estrella, sumamente contentos.

-¡GHA! ¡QUITAMELOS DE ENCIMA!- rugió Gaiomon, mientras los niños se le colgaban en el cuello y el cabello.

-…- Wizardmon lo miró tratando de no reírse, deseando tener una cámara o algo parecido.

-¡¿QUÉ ESTÁS PENSANDO, ESTÚPIDO NERD?!- le gruñó de tal forma el samurái, haciendo que se cayera de espaldas.

-¡Me asustas, salvaje!- aseguró el mago, sentándose de una, hasta notar que Delta A sobrevolaba el lugar.

-¿Ah?- Gaiomon intentó ver entre las rejas lo que veía su amigo, observando como Delta A aterrizaba, bajando Ranamon de su espalda- Miren nada más… El Retro y la Enana- bufó, divertido.

-¡NO TENEMOS TIEMPO PARA TUS COMENTARIOS!-le gritó Ranamon, pegándose a la reja, asustándolo y haciendo que retrocediera, sorprendiendo a Kenta y Osamu, que se descolgaron de él.

-¿Q-qué pasa?- se extrañó Wizardmon, levantándose.

-Problemas, pero no es el enemigo- le aseguró Delta A, preocupado, haciéndole fruncir el ceño.

-¡Escúchame bien, Gaiomon!- le dijo Ranamon, aun colgada a los barrotes- ¡Te vinimos a buscar porque confiamos en ti!- le aseguró, haciéndole fruncir el ceño- ¡ES SKY!- eso tomó la atención del samurái y el mago.

-¡¿Qué le pasó a Sky-san?!- preguntó Wizardmon, preocupado.

-¡Una gata nos fue a molestar cuando le estábamos dando el desayuno a FlameWizardmon y los demás…!- recordó dolida su amiga- ¡Y le dijo cosas horribles a Sky! ¡Incluso la arañó…! ¡Fue tanto que Kokory peleó con ella!- le informó, nerviosa.

-¡¿K-Kokoromon-san poniéndose a pelear…?!- se sorprendió Wizardmon- E-Esto es grave… ¿D-Dónde está Sky-san?-

-N-No lo sé… Se fue durante el combate… ¡Y ahora no la encontramos! ¡Kokoromon también se fue…! ¡Es todo un desastre!-gimió Ranamon, nerviosa- ¡Gaiomon! ¡Necesitamos tu ayuda! ¡Eres, entre todos, el que puede encontrar a Sky! ¡Puede que esté tan dolida que tengamos que hacerla reaccionar!- pero se calló por la mirada de seriedad del samurái, siendo tanto así la impresión que dejó de colgarse en las barras.

-… ¿Dijiste… que la arañaron…?- gruñó Gaiomon, haciendo que Ranamon tragara saliva… asustada.

Delta A frunció el ceño, comprendiendo por qué aquel digimon había sido tan temido por el Mundo Digital

Aunque fuese un aliado… Gaiomon seguía siento un digimon que fue capaz de arrebatar vidas sin problemas, así que… Él enojado, era una muy mala idea…

-Por favor, ayúdanos- le pidió Ranamon- Sky no quería que peleáramos… Soportó los insultos de Mikemon…-se tapó el rostro, nerviosa.

-… ¿Qué fue lo que le dijo a Sky-san?- preguntó Wizardmon, serio.

-… Monstruo…- lo miró tristemente Ranamon.

El mago apretó con fuerza su bastón, enojado, recordando como la peligris había llorado la noche anterior por el temor y dolor por lo que estaban pasando.

-Iré a buscarla- sentenció, comenzando a caminar, pero, como los demás, miró de inmediato la reja al escuchar como Gaiomon la pateaba.

-¿Robot?- Kenta y Osamu miraron curiosos al samurái, que pateaba con fuerza la jaula reiteradamente, en silencio.

Estaba enojado…

Estaba malditamente enojado…

"-W-Wizard… mon… Gaio… mon…- gemía Sky, con las orejas gachas- Por favor… P-Préstenme su fuerza…- pidió, sorprendiendo a ambos digimon- Yo… Yo fui un peso muerto en la batalla contra losSemi-Digitales… No pude ayudar en los rescates… Fui salvada una y otra vez… Aun con un xros loader… Aun teniendo elRapid Systemyo…- se aferró a la pierna del samurái y al mago, quien la miraba tristemente-… N-No pude hacer nada-cerró los ojos con fuerza."

Pateó con tanta fuerza que dobló los barrotes, sorprendiendo a los digimon y asombrando a los niños, quienes salieron de la celda, para ver mejor la situación.

"-¡PUES LO HARÉ!- sentenció Sky- ¡TE PROTEGEREMOS SI TENEMOS QUE PELEAR CON NUESTROS AMIGOS, PORQUE TU TAMBIÉN ERES MI AMIGO! ¡¿Escuchaste, Jacky?!- señaló a su sorprendido hermano- ¡Gaiomon es un amigo, no un enemigo~!- aseguró, moviendo arriba abajo los brazos.

-¡SI LO DICES ASÍ NADIE TE VA A CREER!- le señaló exasperado Gaiomon…"

Pateó tan fuerte que rompió un barrote.

"Se sentó de golpe, deshaciendo el campo de curación, y que alguien a su lado, que dormitaba, se sobresaltara.

-¡Ah!- Sky lo miró sonriendo- Me alegra ver que te encuentras mejor-

Gaiomon no dijo nada… Se había quedado sin habla, en especial por ver las dos orejitas de conejo que tenía la joven de cabello gris y ojos verdes.

Sky simplemente le sonrió."

Y, con otra patada, rompió dos barrotes más, siendo suficiente el espacio para salir de la jaula, sumamente enojado…

¿Orejas… un monstruo…?

No, ella, definitivamente, no podía ser un monstruo… Era lo contrario.

-¡WOA~!- se asombraron los mellizos, mientras Ranamon y Delta A intercambiaban mirada, sonriendo.

-Je- Wizardmon sonrió levemente, y se acercó al samurái, apuntando las cintas que lo amarraban.

-Si me desatas, te meterás en problemas- le señaló Gaiomon, sin mirarlo.

-Me he metido en problemas desde que te conozco, salvaje- sonrió Wizardmon, y, con su magia, cortó las cintas, liberando al samurái.

Gaiomon lo miró de reojo, sonriendo levemente.

-¡VÁMONOS, NERD!- lo agarró de la capa, comenzando a correr, dejando sorprendido a los otros dos digimon y asombrados a los pequeños.

-Jeje. Debimos esperar algo así del nuevo miembro- señaló Delta A, mirando a Ranamon, quien se restregaba un ojo, agradecida.

-Los hombre son todos unos idiotas- sentenció la joven digimon, sonriendo.


-¡G-GAIOMON… IDIOTA…!- gimió Wizardmon, puesto que el samurái lo estaba ahorcando al arrastrarlo de la capa, mientras corría cerca del río.

-¡¿Qué?! ¡Hacía mucho tiempo que no podía correr!- se defendió el digimon de armadura.

-¡Solo fue un día, exagerado! ¡Y-Y deja de ahorcarme!- le pidió el mago, poniéndose azul.

-Tsch- bufó el digimon, y, de un movimiento, lo arrojó a su hombro, haciendo que se sujetara de sus hombreras- Eres todo un caso, nerd-

-¡C-Cállate! ¡¿C-Cómo se te ocurre salir corriendo sin siquiera preguntarle a Ranamon-san o a Delta Arresterdramon-san sobre donde podría estar Sky-san?!- le preguntó Wizardmon, mirándolo molesto, agarrando su sombrero para que no saliera volando.

-¡Como si yo necesitase la ayuda del Retro y la Enana!- bufó Gaiomon, dándose aires, fastidiando al mago- C-Con nosotros es suficiente-murmuró, tomando desprevenido al mago-… A-Al fin y al cabo… S-Somos los compañeros de Orejas-

Wizardmon abrió los ojos, sorprendido por las palabras del samurái…

-Gaiomon…- no pudo evitar sonreír, agradecido.

-¡DI ALGO MELANCOLICO Y TE LANZO AL AGUA!-amenazó Gaiomon, fastidiándolo.

-¡Yo no digo ese tipo de cosas!- aseguró Wizardmon- ¡Y deja de correr sin rumbo! ¡Necesitamos pensar en dónde pudo haber ido Sky-san!- le informó, dándole golpecitos en la sien con su bastón, fastidiándolo.

-¡Te voy a romper tu palo si sigues así!- le informó molesto Gaiomon- ¡¿Y dónde rayos crees que esté?!- exigió saber, deteniéndose derrapando, pero de tal forma que Wizardmon salió volando de su hombro, cayendo al río-… Ups-

-¡NADA DE UPS!- el mago emergió, intentando mirar al samurái, pero las aletas de su sombrero estaban gachas por culpa del agua.

-Sí que necesitabas un baño- se burló el samurái, viendo como el digimon de traje verde salía del agua gateando.

-No quiero que un salvaje como tú me diga algo así- aseguró Wizardmon, quitándose el mojado sombrero- Debemos buscar a Sky-san en zonas donde no hayan muchos digimon- le dijo, levantándose y restregando su gorro, mientras el samurái miraba la zona desierta de Digimon Land donde estaban- Sería inconveniente que el Rey o los encargados se enteren que te escapaste de la celda, y por lo que nos dijo Ranamon-san, Sky-san debe estar muy dolida como para querer compañía-

-Mm…- Gaiomon intentó pensar en algo, sintiendo un leve dolor de cabeza, haciendo que Wizardmon lo quedara mirando, sacudiendo un poco su sombrero mojado- Debe estar lejos- sentenció, golpeando su puño con su palma.

-¡Eso acabo de decir!- le señaló exasperado el mago, hasta que el samurái lo levantó agarrándolo de la capa.

-Oye, Nerd. ¿Qué lugar está deshabitado en este basurero?- le preguntó Gaiomon, haciéndolo parpadear.

-B-Bueno… Sé que está el puerto- murmuró pensativo Wizardmon- Pero por esa zona están descansando muchos digimon marinos, además de que hacen rondas… Bueno, en todos los puntos están haciendo rondas…- pero entonces se percató de un detalle- ¡La zona de construcción!-indicó.

-¿La qué?- parpadeó Gaiomon, confundido.

-Uno de los administradores dijo que estaban construyendo nuevos juegos en una expansión del parque, pero con la situación actual la dejaron en suspensión. Es un lugar tranquilo. Si bien, también podríamos encontrarnos con digimon haciendo rondas, no hay digimon o civiles- le explicó, serio- Estoy seguro que, si Sky-san está deprimida y quiere estar sola, debe de haber ido a esa zona-

-… ¿Qué tan lejos está?- le preguntó Gaiomon, mirando los alrededores.

-Me parece que se encuentra cerca de las montañas, pasando el bosque…- intentó recordar Wizardmon, pero al solo hablar el samurái lo lanzó a su espalda, haciendo que se sujetara a su cabello, volviendo a correr velozmente- ¡S-Salvaje! ¡T-Tienes que avisar si avientas a alguien!- le señaló enojado.

-¡Nerd, ambos sabemos que lo mejor será no perder el tiempo!- le dijo Gaiomon, haciéndolo fruncir el ceño, mientras el samurái daba un salto, adentrándose en el bosque de Digimon Land, aterrizando sin problemas en una fuerte rama de uno de los árboles- Si esa tal Mikemon le dijo esas porquerías a Orejas… Arg, ambos sabemos que es sensible-lo miró de reojo.

-… Sí, lo sé-aseguró Wizardmon, preocupado por su amiga…

Ambos lo estaban.


Kokoromon caminaba tristemente entre los árboles, restregándose los ojos, enojada consigo misma…

Había cometido un grave error por haberse peleado con Mikemon, y ahora cometió la tontería de sentirse celosa porque ella besó a Shoutmon…

Se detuvo al recordar como Mikemon había besado al dragón rojo…

Se mordió el labio, temblando, mientras las lágrimas cursaban sus mejillas…

No pudo evitarlo, rompió lenta y suavemente en llanto, restregándose los ojos, agachándose, temblando.

Le dolía… Le dolía más que los moretones en su cuerpo, que sus ojeras… Incluso, se atrevería a decir que aquel dolor, era más doloroso que cuando se enfrentaban a sus enemigos…

-S-Soy… S-Soy todo un problema- gimió Kokoromon, comprendiendo que no tenían tiempo para su llanto, pero no podía evitar sentirse así.

-… ¿Kokoromon?- escuchó, y, lentamente, levantó la mirada, para ver frente a ella a Tagiru, quien tenía colgando en su cuello sus googles- ¿Q-Qué te pasó? ¿Po-Por qué lloras?- le preguntó, preocupado, sentándose frente a ella.

-T-Tagiru…- gimió la V-mon, restregándose los ojos, preocupando más al joven.

Sin poder evitarlo, siguió llorando, abrazando Tagiru, quien frunció el ceño, preocupado y triste. Correspondió el abrazo, mientras Kokoromon se aferraba a su polera, gimiendo y llorando.

Sin que ninguno lo supiera, Gumdramon los miraba desde una rama, nervioso.

Después de despertar, se había asomado a la ventana de su habitación, y justo vio a la V-mon salir del edificio, seguida por algunos, quienes la terminaron perdiendo. Preocupado y confundido, decidió seguirla, hasta ver que se topó con Tagiru…

Pero… ¿Por qué ella lloraba? ¿Por qué Tagiru se veía tan… pálido? ¿Tan deprimido? Ni siquiera tenía puestos los googles…

No, él lo sabía… No había sido una pesadilla…

Él… tuvo una evolución oscura… Y, en ella… Hizo horrores…

Lastimó a Tagiru, a Jack, a Kokoromon, al Rey… a toda la ciudad…

Sintió nauseas al recordar que, al parecer… s-se comió a aquel Semi-Digital… ¿Y-Y el brazo de Visdom?

¿Qué rayos fue lo que le pasó…? ¿Por-Por qué hizo todo eso…?

Lo regresó a la realidad el llanto de Kokoromon, por lo que miró la situación.

-T-Tranquila, Kokoromon. T-Todo está bien- intentó sonreír Tagiru, acariciando la cabeza de su amiga.

-N-No l-lo está… S-Solo d-doy problemas…- gemía Kokoromon, preocupando al joven.

"¿Problemas…?"Gumdramon cerró los ojos, mordiéndose el labio, triste "Se equivoca, Kokoromon-sama… Solo yo soy el salvaje aquí…"extendió sus alas, y, en silencio, se fue, sintiendo como el llanto de Kokoromon resonaba en su cabeza…

Estuvo varios minutos sobrevolando el bosque, deprimido, hasta notar a lo lejos a V-mon, junto a Spadamon, hablando con dos humanos, extrañándolo.

Aterrizó en una rama cercana, observando en silencio la conversación.

-Oh, no- negó V-mon, sentado en una roca conversando con Smith, quien, sentado en un tronco, sonreía con una leve altanería- Te aseguro que los DigiNoir saben mejor que esas gomitas- aseguró, con una caja de la comida digital en mano.

-Vamos. Tenía más esperanza en los digimon- aseguró el rubio, comiendo gomas ácidas de una bolsa- El sabor ácido es mejor que el dulce. Te hace sentir, ya sabes… más varonil-

-Eso no tiene sentido- aseguró Raquel, revisando su francotirador, haciendo que Spadamon, a su lado, sonriera con una gota en la cabeza, consciente que en V-mon no habían muchas cosas con sentido.

-Vamos, Raquel~- le sonrió Smith- ¿No crees que deberías relajarte un poco, amor~?- le sugirió, fastidiándola- ¡Al fin estamos en un lugar rodeado de digimon! ¿No crees que es un sueño hecho realidad?-

-…- la morena lo miró, pero continuó con su trabajo.

-La tienes en la mano, galán- se burló V-mon, haciendo que Smith hiciera una mueca.

"¿Q-Quienes son…?" Gumdramon frunció el ceño, confundido ante esos dos adultos. Ubicaba levemente a la mujer de piel morena, puesto que ella había estado presente durante el combate contra Klauen…

Se inclinó un poco, haciendo que la rama se moviera levemente, pero el ruido fue suficiente para que Raquel se volteara de inmediato y disparara contra él, a lo que se inclinó para atrás, asustado, esquivando por muy poco la bala.

-¡¿Qué pasa?!- Spadamon también se volteó, mientras V-mon y Smith se levantaban, este último sacando su pistola de su chaqueta.

-¡G-G-G…!- Gumdramon trató de incorporarse, pero se inclinó tanto que se cayó de la rama, aterrizando en un arbusto y rodando hasta quedar en medio del pequeño grupo.

-…- Spadamon y V-mon parpadearon un poco, mirando al pequeño digimon, quien gemía un poco, puesto que aún le dolía el cuerpo- ¡¿G-GUMDRAMON?!- lo miraron, atónitos.

-El pequeño salvaje, ¿no?- preguntó Smith, guardando su pistola, mientras Raquel bajaba su arma.

-A-Ay…-gimió el pequeño, sentándose adolorido- ¡¿Qué te pasa por la cabeza?! ¡¿Cómo se te ocurra disparar a lo primero que se mueva?!- le gruñó a Raquel, pero ella frunció el ceño, molestándolo.

-Bueno… Eso haces cuando haces una ronda, ¿no?- sugirió el rubio, volviendo a comer de su bolsa de gomas, haciendo que la mujer negara con la cabeza.

-¡GUMDRAMON!- V-mon se abalanzó al pequeño, dándole un fuerte abrazo- ¡Es bueno tenerte de regreso, enano!-

-¡AYAYAYAYAYYYYY!- Gumdramon estaba estático, adolorido.

-V-V-mon, déjalo respirar- le pidió Spadamon, haciendo que el dragón soltara al pequeñín, el cual se tiró al piso- Gumdramon, nos alegra que despertaras, pero, ¿qué haces aquí?- le preguntó, agachándose, ayudándole a sentarse- ¿Despertaste recién?-

-Yo… Eso creo…- admitió el pequeño, confundido y un poco nervioso

-… Te escapaste- comprendió el felino.

-…- Gumdramon lo miró, jugó con sus dedos, y miró para otro lado.

-Gumdramon- lo quedó mirando Spadamon.

-… Tal vez…- admitió el pequeño, a lo que Spadamon se dio una palmada en la cara.

-El Rey se va a enojar cuando se entere-suspiró- ¿Por qué te gusta hacerlo enojar?- le preguntó, haciendo que Gumdramon rodara los ojos.

-Vamos, Spadamon. No culpes al pequeño. ¡Molestar al Rey puede llegar a ser muy divertido!- aseguró V-mon, a lo que su amigo le dio un codazo amistoso, negando con la cabeza.

-¡E-Eso no importa ahora!- aseguró Gumdramon, levantándose y señalando a los dos humanos- ¡¿Q-Quienes son ellos?!- exigió saber.

-Ah, son Smith y Raquel- presentó V-mon, sonriendo- Miembros de la Organización-

-¡¿DE LA QUÉ?!- se sorprendió Gumdramon, mirando atónito a los dos humanos.

-Hello- saludó Smith, mientras Raquel lo miraba de reojo.

-¡¿Ha-Hablas de esa cosa de humanos que les gusta hacer guerras?!- Gumdramon señaló a los adultos, mirando a los digimon.

-M-Más o menos…- sonrió incomodo Spadamon.

-¡Entonces son el enemigo…!- gruñó Gumdramon, mirando desconfiado a Raquel, hasta que Smith lo agarró y levantó- ¡¿Q-Qué estás…?!- trató de zafarse, hasta quedarse quieto cuando el rubio comenzó a peñizcarle una mejilla.

-¡Mira que suaves!- sonrió divertido Smith, sin dejar de tironear la mejilla del sorprendido Gumdramon- ¡Raquel! ¡Sus mejillas son más suaves que las de Kokoromon!- le informó a su compañera, haciéndola arquear las cejas- Eres un pequeño, ¿verdad? Los hombres tiernos de niños son galanes en la adultez- le aseguró, guiñándole el ojo.

-…- Gumdramon se quedó mirando al hombre, parpadeando, bastante descolocado.

-Solo mírame- V-mon se apoyó en un árbol, sonriendo con orgullo- Yo también era una ternurita de pequeño, y mira el resultado- sonrió, satisfecho, haciendo que Spadamon lo mirara con una gota en la cabeza.

-…- Gumdramon miró al digimon azul grisáceo, y después al adulto-… ¿No son hermanos separados al nacer?- su pregunta hizo sonreír incomodo a Spadamon.

-Es verdad que me sorprende que un digimon sea tan Smith…- admitió Raquel, mientras el rubio seguía tirando de las mejillas del pequeño- Pero te aseguro que Smith es completamente humano- aseguró, dándole un golpe a su compañero con su francotirador, haciendo que soltara al digimon- Lamentablemente-

-¡V-Vamos, Raquel! ¡Sabes que me quie…!- intentó decirle sonriendo Smith, hasta recibir un golpe en plena cara con la cola del arma de la morena, cayendo al piso.

-…- Gumdramon se quedó mirando a la mujer, tomando su atención-… ¿No eres hermana de la Jefa?-

-Por la diferencia de edad, y el hecho de que somos de nacionalidades diferentes… No- aseguró Raquel, arqueando una ceja, dejando pensativo al pequeño.

-…- Gumdramon miró a los humanos, más confundido- ¡ARG!- se rascó la cabeza- ¡Spadamon! ¡¿Cómo es que ellos están con nosotros?! ¡¿No son enemigos?!- le preguntó al digimon felino, señalando a los adultos.

-Jejeje. Son de la Organización, pero no por las razones que crees- le sonrió Spadamon, extrañando al pequeño.

-¿N-No usan nuestros datos como armas…?- Gumdramon miró desconfiado a los adultos, observando como Smith se sentaba, sobándose la nariz, adolorido.

-Jejeje. Esos son los mandamás. No tenemos un cargo importante como para evitarlo- sonrió adolorido Smith- Aunque, de todas formas, no me importa mucho…- admitió, haciendo fruncir el ceño al pequeño- No me agradan los humanos-

-¿Eh?- eso tomó desprevenido a Gumdramon- ¿P-Por qué…? ¿N-No eres humano?-

-Hasta la medula, y por eso Raquel no se resiste a…- Smith se detuvo cuando el cañón del francotirador se posó en su cien, haciendo que se pusiera azul pero no dejara de sonreír.

-Jijiji. Te tienen controlado- sonrió divertido V-mon, hasta que un disparo se estrelló cerca de su cabeza, quedándose quieto.

-…- Raquel negó con la cabeza, comprendiendo que los hombres serían hombres, sin importar la especie.

Spadamon suspiró, observando como V-mon se caía sentado, sudando a mares.

-…- Gumdramon miró a la mujer, frunciendo el ceño-… U-Ustedes… ¿le dispararon al padre de Taiki?-

-Esa fue una misión secreta asignada al tercer integrante de la misión- le informó la morena, mirándolo de reojo- No fuimos nosotros-

-… Pero fueron parte…- gruñó Gumdramon.

-Taiki los perdonó- le informó Spadamon, dejándolo quieto- Así que no te preocupes- le sonrió.

-¿Q-Qué…?- el pequeño lo miró sorprendido- ¡¿C-Cómo les pueden tener confianza a-a ellos?!- señaló a los humanos- ¡¿Por qué confían en ellos?!-

-Nosotros…- murmuró Raquel, tomando su atención- Nunca hemos lastimado a un digimon… Para mí, son muy preciados-lo miró de reojo, sorprendiéndolo.

-¿D-De qué hablas?- exigió saber Gumdramon.

-Jeje. ¿Ubicas Estados Unidos?- le pregunto Smith, sacando una caja de cigarrillos de su bolsillo. Ante su pregunta, el pequeño negó- Es un país grande… Una potencia, para hacerla corta. Hay de todas cosas buenas ahí: tecnología, comida, lugares, autos con los mejores motores, y unas chicas…- la cola del francotirador le llegó en la nuca, haciendo que Gumdramon lo mirara incómodo y fastidiado- E-En todo caso…- sonrió adolorido Smith, sacando un cigarro y guardando la caja- Como te imaginarás, debe de tener su lado B: asesinatos, robos, drogas, peleas callejeras, y de las peligrosas, racismo, traficantes…- sacó un encendedor y prendió su cigarro, mientras Gumdramon lo miraba en silencio, serio- No todo es lindo como lo pinta la publicidad, ¿no?- sentenció, echando una bocanada de humo.

-…- el pequeño frunció el ceño, recordando como el Rey solía tratar en lo posible todos los temas peliagudos del reino él solo, aparentando a los ciudadanos que todo estaba bien-… Siempre hay razones- bufó.

-Sí- asintió Smith, fumando- No sé cómo será en el mundo digital, pero entre los humanos, más que nada las cosas malas se hace por lo verde, y las hierbas- aseguró, haciendo que el pequeño se confundiera un poco- Bueno, nosotros vivimos el lado B- eso hizo fruncir el ceño al dragón- Jeje, en realidad, casi vamos…- admitió, mirando de reojo a Raquel, quien lo ignoraba- Soy un hijo de un aviador militar, en Washington- comenzó a relatarle- Vivíamos en una villa tranquila, y adivina quién era mi ángel en mi infancia- le guiñó el ojo a la mujer a su lado, quien seguía ignorándolo- Jeje. Aun así, a diferencia mía, el intento de padre de mi ángel era un demonio- bufó, algo fastidiado al recordar aquello, mientras Gumdramon seguía escuchándolo-… Un día, como se le acabó el dinero para sus botellas, decidió deshacerse de mi ángel aprovechando su tono de piel- bufó, fastidiado.

-¿Su tono…?- Gumdramon se extrañó más y miró a Raquel.

-… Soy negra- le indicó la mujer, mirándolo- Las personas con mi tono de piel son discriminadas de cruel manera. Vistos por gran parte de la población como descendientes de esclavos, y para la otra parte como intento de gente que debería seguir ese camino-sentenció, sin inmutarse ante esa realidad.

-¡¿QUÉ?!- se indignó Gumdramon.

-¿Por qué te extrañas?- bostezó V-mon, tomando su atención- ¿No pasa lo mismo con los digimon? ¿Acaso las razas no discriminan a otras?- le preguntó, serio- Y no hablo solo por lo que le pasó a mi gente… Los digimon angelicales a veces también discriminan a los tipo virus u oscuros, y no me lo puedes negar- miró a Spadamon, quien suspiró con pesar al recordar aquel detalle.

-…- Gumdramon frunció el ceño, enojado y un poco confundido- ¿Q-Qué tiene que ver eso?- miró a Smith.

-Escucha, pequeñín- fumó Smith- En mi país, y en muchos otros, existen los traficantes de personas. Secuestran gente y los vende en países bajos, y no me preguntes para qué. Eres muy pequeño- le indicó, enojándolo y preocupándolo- Como dijo mi Raquel, las personas negras son bastante discriminadas, y, lamentablemente, son a las primeras que se llevan- eso asustó a Gumdramon- El diablo ese decidió venderla a traficantes para obtener money, pero lo único que recibió fue…- puso su dedo en la cien, a lo que el pequeño tragó saliva, nervioso-Yo estaba presente cuando eso pasó- sonrió de lado, sorprendiéndolo- Decidí perseguir a ese diablo al no ver a mi ángel en toda la tarde, y cuando vi que se la llevarían al puerto, atranqué el auto sin que se dieran cuenta e intenté escapar con mi polluelo…- eso último hizo que Raquel le volviera a dar un golpe con la coleta de su arma.

-Pero nos acorralaron en un callejón- continuó la mujer, caminando un poco, mientras Smith se sobaba la cabeza, porque esta vez sí fue un golpe fuerte- Planeaban ahora llevarnos a nosotros dos para traficar, pero…- miró a Gumdramon, quien escuchaba expectante el relato-… Un portal digital se abrió en la pared-

-¿E-Eh?- eso lo tomó desprevenido- ¡¿U-Un portal al Mundo Digital?!- los miró, atónito.

-Washington es la capital del tal Estados Unidos…- recordó Spadamon, mientras su pequeño amigo estaba sorprendido- Así que, por la acumulación de data, no sería anormal que a veces se abrieran puertas digitales-

-Y-ya veo…- murmuró Gumdramon, recordando que en Berlín y en Tokio pasaba lo mismo- ¿Y-Y qué pasó? ¿V-Viajaron al Mundo Digital?- miró a los adultos, algo entusiasmado.

-Nop- sonrió adolorido Smith, extrañándolo- Un digimon salió de él y nos protegió-

-¡¿EH?!-se quedó sorprendido Gumdramon- ¡¿E-En verdad?!-

-Sí- sonrió el rubio, fumando- Como era de noche, y estábamos en un callejón, no vimos qué clase de digimon era… Claro, éramos niños, y no teníamos idea de qué era aquel ser… Cuando nockeó a los traficantes, se nos acercó… Creo que curioso, ¿qué crees?- miró a Raquel, quien meditaba.

-No estoy segura… Estaba tan oscuro… Pero no había maldad en sus ojos- aseguró Raquel, y, para sorpresa de Gumdramon, ella sonrió levemente- No sé si era un digimon humanoide o bestia, grande o pequeño, enemigo o aliado… pero nos vio por el portal y comprendió la situación… y nos salvó-

-Pero, tan rápido llegó, tan rápido se fue junto con el portal- sonrió Smith- Minutos después, vinieron miembros de la Organización al callejón- informó, sorprendiendo a Gumdramon- Era un grupo de avanzada que había estado buscando rastros sobre digimon, y, ups, se lo acababan de perder, pero nosotros lo vimos en primera fila- sonrió y suspiró levemente- Al ser testigos claves de semejante acontecimiento, nos llevaron a su base- miró el cielo- Al descubrir la existencia de un digimon, y al haber entrado en contacto con uno, decidieron, sin miramientos, hacernos entrar a su organización, con la esperanza de que, en algún momento, aquel digimon regresara a nuestro lado… Hicieron movimientos, nos quitaron el apellido, y quedamos como desaparecidos para el resto del mundo… No he vuelto a ver a mi padre desde entonces- soltó una bocanada de humo.

Gumdramon miró sorprendido a ambos adultos, procesando lo que acababa de escuchar.

-¿Lo entiendes ahora? Los humanos me alejaron de mi padre, y por culpa de ellos casi pierdo a mi amor de la infancia y de la adultez- le señaló serio Smith, ignorando que esta vez Raquel no le hizo nada- En cambio, fue un digimon el que nos protegió… Por eso me importan más ustedes- soltó una bocana de humo- No podemos separarnos de la Organización, así que hemos hecho lo que nos han dicho, y lo bueno que, en estos 12 años, no nos han separado, porque creen que aquel digimon nos tomó a ambos como compañeros o algo así…- movió la mano como si espantara una mosca- Hace unos tres años, creo, conocimos a la Jefa en una de nuestras misiones, y, bueno… Creo que nos vimos reflejados en ella… Una pequeña niña que odia a los humanos, pero daría su vida por los digimon…-

-Somos de la Organización… pero estamos dispuestos a darle una mano a aquellos como la Jefa, que desean el bien a los digimon- sentenció Raquel.

-¡No es necesario que se la des a ella!- Smith se levantó, tomando la mano de la mujer morena, quien lo quedó mirando- Es una niñita, puede ser visto como raro, ¿no?- sonrió burlón, fastidiándola- ¿Por qué no me la das a mí?- se señaló- O tus dos manos, o tus piernas, o…- recibió un codazo en la nariz, cayendo de espaldas al piso.

-… Idiota- se le salió a Gumdramon.

-En fin, ahora sabes por qué Jäger nos ve solo a nosotros como aliados- le indicó Raquel, mirando como V-mon se acercaba divertido al adolorido Smith- Aun así, no veas a todos los miembros de la Organización como villanos- le pidió, extrañándolo- 30% de los miembros tuvieron encuentros imprevistos con digimon de pequeños, quienes los rescataron de un asalto, de un accidente, de una caída, les hicieron compañía, y desaparecieron, porque en aquella época no había suficientes datos en nuestro mundo que los mantuvieran en su forma física… A todos esos niños se los llevan, porque son, no, porque somos valiosos para ellos. Humanos salvados por digimon… Posibles compañeros de estos digimon…- negó con la cabeza.

-…- Gumdramon entrecerró los ojos, serio, enojado y preocupado-… ¿No tienen xros loader?-

-No tenemos digimon, y, por lo que tengo entendido, el tal Relojero solo se los entregó a los niños de esta generación- le señaló Raquel- Los adultos de mi generación… los que como niños nos topamos con digimon, perdimos esa oportunidad-

-A-Además… N-Ninguno de nosotros se ha vuelto a encontrar con los digimon que nos salvaron- le indicó Smith, sentándose sobándose la nariz- Somos como unos 100 o 200 secuestrados por nuestros encuentros con ellos, y ninguno se ha reencontrado con uno- suspiró, levantando las manos en son de inocencia, ignorando que tenía roja la nariz.

-…- Gumdramon miró a los adultos, serio-… Ahora veo por qué Jack y Saburo hablaban tan bien de ustedes- admitió, sonriendo levemente.

-¿Cómo irían a hablar malo de un galanazo como yo?- señaló extrañado Smith, fastidiando al pequeño- Bueno, en fin. Sé que la situación es de lo más delicada, pero no puedo evitar sentirme en el paraíso… Estamos rodeados de digimon. Si bien, no creo que el que nos salvó hace 12 años esté aquí, no puedo evitar perder la esperanza- le guiñó un ojo a Raquel, quien negó con la cabeza- ¡Eres mi angelito de chocolate~!- aseguró, recibiendo nuevamente un golpe en la cara con la cola del arma.

-Eres masoquista, ¿verdad? He perdido la cuenta de las veces que casi te desfigura la cara- señaló V-mon al rubio, observándolo retorcerse de dolor.

-Mira quién habla…- suspiró Spadamon.

Gumdramon miró a ambos adultos, sin poder evitar rememorar el relato sobre ellos… El pasado que tuvieron conectado a los digimon…

¿Cuál digimon los habrá salvado…? ¿Y, por qué…?

-… Y-Yo…- llamó a Raquel, extrañándola- E-Estoy… s-seguro q-que se reencontrarán con él-murmuró, mirando para otro lado, avergonzado.

Eso tomó desprevenida a la mujer, quien lo miró, sorprendida.

-…- Raquel se agachó frente al pequeño, quien evadía su mirada, avergonzado-…- sin decir nada, le dio un toque en las mejillas, descolocándolo.

-¡¿Q-Qué…?!- le iba a reclamar, hasta darse cuenta que ella lo miraba con sus ojos verde brillando un poco, con… curiosidad-…- infló las mejillas, avergonzado, a lo que la mujer las tocó levemente.

N-No podía negarle a Raquel tocarle las mejillas…

-Te dije que serás un galanazo- le silbó Smith, avergonzando al pequeño.

-…- Raquel miró de reojo al rubio, dejándolo quieto-…- miró al pequeño, y, sin más, lo tomó en brazos, levantándose, dejando rojo al niño.

-¡¿AH?!- Smith se quedó de piedra, levantándose de una- ¡¿Q-Qué significa esto?! ¡¿P-Por qué él puede estar en tus hermosos brazos y no este guapetón?!- exigió saber, acercándose a la mujer morena, quien le dio la espalda, aun sosteniendo al confundido y sonrojado Gumdramon.

-Lo mismo es con Kokoromon-chan- se amuró V-mon, extrañando a Spadamon, quien sonreía- Gumdramon siempre tiene sus abrazos…- suspiró- Los pequeños tienen tanta suerte…-se lamentó, haciendo sonreír incomodo al felino.

-…- Gumdramon miraba como Smith seguía mirando dolido a Raquel, pensativo con referente a aquellos humanos, y a sí mismo…

Para ellos, los digimon eran seres que respetaban y querían proteger… pero… ¿y él…?

Raquel estuvo presente cuando tomó esa forma oscura, y, aun así, no le tenía miedo… V-mon y Spadamon estaban felices de que él despertara… pero… ¿y-y los demás…?

¿Y Tagiru…? Él… Él se veía tan deprimido… Tal vez se sentía responsable de lo sucedido…

Cerró los ojos, sin saber que pensar…

Al haber escuchado el relato de los adultos, comprendió que no solo los digimon tenían oscuridad, sino que también los humanos, llegando a dañar a otros de su misma especie… Aun así, él sabía que su evolución oscura fue tanto por su oscuridad y la de Tagiru…

Pero, ¿cómo lo comprendería el joven? Se veía tan triste…

Él la aceptó. Admitió lo que hizo, y le dolía recordarlo, pero… pero…

Quería superarlo, pero… tenía miedo de si Tagiru se asustara de él…


Tagiru estaba pensativo, llevando a Kokoromon en la espalda, transitando por uno de los caminos del bosque. La digimon ya había dejado de llorar, pero estaba tan triste que él decidió cargarla, y sabía que ella aún estaba afectada, porque a veces se aferraba a su ropa, nerviosa.

-…- miró de reojo a la digimon, preocupado-… ¿E-Estás bien, Kokoromon?- le preguntó, haciendo que ella lo mirara, triste.

-… P-Perdón, T-Tagiru…- se disculpó Kokoromon- C-Creo que me esforcé mucho…- admitió-… Estoy cansada- cerró los ojos.

-¡E-Está bien!- sonrió levemente Tagiru- P-Pero… ¿qué te pasó?- le preguntó, preocupado.

-…- Kokoromon lo miró, avergonzada…

Y, mientras caminaban, le explicó la situación…

-¡¿EEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-Tagiru la miró sorprendido, tanto así que su pelo estaba de puntas- ¡¿TE PELEASTE CON OTRA DIGIMON?! ¡¿Y ELLA BESÓ A SHOUTMON?!- repitió, atónito.

Kokoromon asintió, apenada.

-¡¿QUÉ TE HIZO ESA DIGIMON?! ¡DÍMELO! ¡SE LO DEVOLVERÉ EL TRIPLE…!- comenzó a gruñir Tagiru, haciendo parpadear a la V-mon- ¡Y ESE SHOUTMON…! ¡¿CÓMO SE LE OCURRE PERMITIR QUE LO BESEN?! ¡NO TIENE ORGULLO DE HOMBRE…!- pero se calló cuando Kokoromon contuvo una risita, extrañándolo- ¿Eh?- la miró, confundido.

-L-Lo siento- se disculpó Kokoromon, apenada- Pero sonaste igualito a Gumdramon- admitió, haciendo que el joven abriera los ojos, sorprendido.

-…- Tagiru miró para otro lado-… No soy como él- aseguró, preocupando a Kokoromon- Gumdramon… Él es mucho mejor que yo…- se detuvo-… No necesita a un humano como yo…-

-No digas eso- le pidió Kokoromon, preocupada- Tagiru, no fue tu culpa que tuviera una evolución oscura-

-¿Entonces de quién? ¿Fue culpa de Gumdramon?- murmuró el joven, preocupando más a la digimon.

-¡Fue un accidente!- le aseguró Kokoromon, triste- ¡Ambos estaban dolidos…! P-Pensaron que Jack estaba…- la sola idea la asustó, por lo que negó, nerviosa- Son tan buenos que esa sola idea los lastimó…-

-¡Pero nosotros lastimamos a personas!- le dijo Tagiru, mirándola asustado, entristeciéndola- ¡La ciudad quedó hecho un desastre…! ¡Si Jack no detiene el tiempo…! ¡Y si Luke no nos trae a Digimon Land…! ¡Y si no te hubieras sacrificado para salvar a Gumdramon…! ¡S-Si él despierta, y recuerda que te l-lastimó…!- cerró los ojos, nervioso- N-No puedo verlo a la cara… A nadie…- gimió, recordando a Betsumon y a los demás…

No se había atrevido a acercarse a algún digimon desde anteayer… No quería lastimar a nadie. Incluso, a pesar de que Fugamon y Ogremon se mantenían junto a sus padres… No podía verlos a la cara…

Había… fallado…

Se convirtió en aquello que odiaba…

-Tagiru…- murmuró preocupada Kokoromon, sintiendo los temblores del joven.

-… Samanta tenía razón…- murmuró el pelicafé, tomando la atención de la V-mon- Como Jefa, ella siempre me señaló su odio a los humanos... Decía que éramos seres ambiciosos, oscuros, y por eso nos odiaba, a pesar de que ella también es humana... Prefería proteger a los digimon cazados contra su voluntad de nosotros, porque pensaba que nuestra oscuridad les causaba un gran daño...- recordó, mientras en su mente veía a Samanta con su uniforme de Jefa, con aquella mirada fría…- Y ahora... K-Kokoromon... Hice evolucionar de manera oscura a Gumdramon... Mi odio me cegó... Lo dañé... Me convertí en lo que ella odia... En lo que yo odio... ¿Cómo podré mirarla a la cara...? ¿Cómo podré ver a Gumdramon ahora...? ¿Cómo siquiera... podría intentar ser una super-estrella, si solo causo daño...?-pero se calló al recibir un cabezazo de la digimon naranja en la nuca- ¡DUELE!- gimió, adolorido, pero ahora Kokoromon comenzó a tirarle las mejillas- ¡AYAYAYAYAYYYYYYYYYYYYYYY!-

-¡N-No digas esas cosas!- le pidió dolida y seria la digimon, ignorando que, al tirarle las mejillas al joven, hacía que comenzar a caminar hacia atrás, gimiendo adolorido.

-¡K-KOKOROMON… DUELE!- gemía Tagiru, sintiendo como Kokoromon había empezado a apoyar los pies en su espalda, tirando con mayor fuerza y haciéndolo retroceder más- ¡DUEEEEEEEEEEELEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!-

Pero retrocedió tanto que se tropezó con un arbusto, haciendo que el joven perdiera el equilibrio y, junto a la digimon comenzara a rodar por el césped, hasta chocar contra un árbol, cayendo ambos al pasto, mareados.

-D-Duele…- gemía Tagiru, con las mejillas bastante rojas- ¡K-Kokoromon!- se sentó de una, mientras la mareada digimon se reponía- ¡Eso dolió! ¡¿Q-Qué pretendías…?!- pero ahora la digimon le tiraba la nariz- ¡AY!-

-¡N-No vuelvas a decir cosas así!- le pidió dolida y enojada Kokoromon, haciéndolo parpadear- ¡Q-Que eres un humano con corazón oscuro…! ¡Q-Que solo lastimas a Gumdramon…! ¡ERES UN BUEN NIÑO!- le informó, enojada, callándolo- E-Entiéndelo…- lo soltó, nerviosa- ¡T-Todos…! ¡Todos cometemos errores…!- le señaló, sorprendiéndolo- ¡E-Este fue tu primer error…! ¡Tu primera caída…! ¡¿A-Acaso t-tu amistad c-con Gumdramon e-es tan débil q-que por esto se separarán?!- preguntó costosamente.

-¡NO!- saltó Tagiru, sobresaltándola y que se cayera sentada con un tierno sonido.

El joven se quedó quieto, parpadeando al percatarse de sus palabras. Miró a Kokoromon, quien sonreía tristemente.

-Tagiru, no te compares con Samy- le pidió la digimon- Ambos han tenido una vida muy diferente… Ella era como tú, solo que un poco más agresiva- recordó, sonriendo un poco-… Pero, el trauma de perder a sus padres la cambió por completo… Antes cuidaba su aspecto y alimentación, pero desde hace cinco años nosotros hemos tenido que estar pendiente que coma cosas saludables, y duerma un poco… Que se preocupe por si misma…- se entristeció-… Se volvió pesimista con los humanos y con ella… Tagiru, tú eres consciente de que humanos y digimon pueden llevarse bien- lo miró sonriendo triste, mientras él se preocupaba- Cada una de nuestras razas tienen su altos y bajos… Todos cometemos errores… ¡Y aun así a ti no te importa!- sonrió, parándose de un salto- ¡GigaBreackdramon, Dragomon, Jokermon, Sephirotmon, Harpymon…!- contó, sonriendo- ¡Kotemon me dijo que muchos de tus compañeros hacían maldades, ¿verdad?! ¡Pero contigo cambiaron…!- le indicó, sorprendiéndolo- ¡Les enseñaste que hay algo más allá de la maldad…! ¡La bondad!- sonrió- ¡Lo mismo con Gumdramon! ¡Lo ayudaste a encontrar su camino…! ¡Su propósito…! ¡Y ese es ser tu compañero!- sentenció- ¡Ambos son la mejor pareja humano-digimon! ¡Taiki y Cuernomon, Yuu y Damemon…! ¡Incluso Samy, Slayerdramon y yo! ¡Nosotros somos compañeros, y aunque pensamos igual, nuestras actitudes difieren a las de nuestros humanos…! ¡En cambio tú y Gumdramon no solo piensan igual! ¡Actúan iguales! ¡Por eso…!- pero se calló al ver que el joven se reía por lo bajo, descolocándose- ¡T-Tagiru…!- se amurró, moviendo arriba abajo los brazos.

-¡L-Lo siento…!- se disculpó el joven, abrazándose el estómago- ¡Pero…! ¡Jejeje! ¡E-Estoy tan mal que hasta tú me tienes que regañar!- admitió, rascándose la cabeza, haciéndola parpadear inocentemente- Jejeje… ¿La mejor pareja humano-digimon…?- sonrió Tagiru, mirando el cielo de Digimon Land-… Sé que somos un desastre… Kokoromon, yo recuerdo… Cuando fue la situación de Betsumon y descubrí que Gumdramon había sido un busca problemas… Que había decidido olvidar a un amigo porque este lo dejó, y ya no quería ayudarlo… Yo peleé con Gumdramon por eso- informó, sorprendiéndola- Pensé que la mejor forma de hacerlo reaccionar era a golpes- miró su puño- Somos idiotas, así que es la única forma que tenemos para aprender… Jejeje. Y tú has hecho lo mismo… Aunque, auch…- se sobó la nuca, adolorido- K-Kokoromon, tus cabezazos son dolorosos- le indicó, haciéndola sonreír, apenada.

-Dime, Tagiru… Al final, tú y Gumdramon hicieron las pases, ¿verdad?- le preguntó la digimon, curiosa.

-Bueno, no es que hubiera un problema entre él y yo, sino que era entre él y Betsumon. Pero… le ayudé a admitir que realmente lo veía como su amigo… Y juntos, lo recuperamos- sonrió Tagiru-… Ah, ¿qué he estado haciendo?- sonrió tristemente- He estado tan deprimido y asustado, que olvidé que Gumdramon también estuvo así… Pero, esto es diferente- sentenció, preocupando a Kokoromon, pero él le sonrió- Esto es entre Gumdramon y yo, nadie más- aseguró- ¡Cuando despierte, y si está deprimido…! ¡Le daré un derechazo de disculpa, y él me tiene que dar uno de regreso!- sentenció, sonriendo seguro.

Al ver que la sonrisa típica del joven había regresado, Kokoromon sonrió, sumamente contenta.

-¡Tagiru!- lo abrazó, extrañándolo- ¡Volviste!-sentenció, feliz.

-¿E-Eh?- parpadeó el joven, sonriendo un poco- No, no. Aún no he vuelto- le aseguró, extrañándola, hasta que se puso en la frente los googles- ¡Ahora sí!- se levantó, seguro-¡SÍ, COMETÍ UN ERROR, PERO NO LO REPETIRÉ!- aseguró, levantando los brazos- ¡CAÍ Y REGRESARÉ COMO UNA ESTRELLA…! ¡COMO UNA SÚPER ESTRELLA!-sentenció, y, entusiasmado, comenzó a escalar un árbol, sobresaltando a Kokoromon.

-¡T-Tagiru, b-bájate! ¡E-Es peligroso!- le intentó decir la digimon, nerviosa.

-¡Jejejeje!- Tagiru se acomodó en una rama, observando desde ahí el paisaje de Digimon Land- ¡MUNDO, AKASHI TAGIRU HA REGRESADO!- gritó a los cuatro vientos, haciendo parpadear a Kokoromon- ¡PREPÁRATE, PROYECTO ILUMINATI! ¡LA PRÓXIMA VEZ LA VICTORIA SERÁ MÍA!-pero se percató de un leve resplandor cerca, por lo que comenzó a ver el paisaje, hasta notar un rayo plateado saliendo levemente de la zona de construcción, la cual estaba cerca de donde estaban-… ¿Qué fue…?- se inclinó para ver mejor, hasta resbalarse y comenzar a caer…

-¡T-TAGIRU!- se asustó Kokoromon, corriendo hacia el joven, haciendo que este cayera encima suyo, aplastándola.

-A-Ay…- gimió el joven- ¡AH! ¡K-Kokoromon!- se sentó de una, permitiendo a la mareada digimon sentarse- ¿T-Te lastimé?-

-N-Nop… ¿E-Estás bien…?- preguntó mareada Kokoromon, haciendo sonreír al joven al ver que se preocupaba por él.

-Mejor que hace cinco minutos- sonrió Tagiru, extrañándola- Pero…- miró la dirección de la zona de construcción- Kokoromon, parece que algo pasó, ¿me acompañas a ver?- le preguntó, extrañándola.

-Oki- sonrió la digimon, a lo que Tagiru asintió, se levantó y comenzó a correr en esa dirección, seguido de la V-mon.

-¡Ah, sí!- recordó el joven, corriendo junto a Kokoromon, extrañándola- ¡Kokoromon, también le daré un golpe a Shoutmon!- le informó, haciéndola parpadear, sorprendida- ¡No permitiré infidelidades ni nada por el estilo! ¡Y otro golpe más por haberte hecho llorar!- sentenció, sonriendo seguro.

-T-Tagiru…- Kokoromon no pudo evitar reírse, algo divertida y agradecida- N-No te preocupes… Yo exageré todo… No debí pelearme con Mikemon, ni menos salir corriendo…- suspiró, apenada- Pero no puedo evitar estar feliz de que, por esas cosas malas que pasaron, he podido hablar contigo- sentenció, sonriendo, haciendo parpadear sorprendido a Tagiru- ¿Verdad?- le sonrió.

-K-Kokoromon…- sonrió Tagiru- ¡SERÁN VEINTE GOLPES POR HACERTE LLORAR!- sentenció, seguro, echando humo de la nariz, sobresaltando a la digimon- ¡Y cuando Jack despierte, un coscorrón por preocuparnos! ¡Y también un tirón de orejas a Luke…! ¡Tengo muchos golpes que dar! ¡Los idiotas solo reaccionamos a golpes!- sentenció, sonriendo contento.

Kokoromon lo miró sonriendo, apenada y agradecida.

Tagiru… había regresado.

Entonces, después de correr por unos minutos, se detuvieron de golpe porque casi caen por una empinada, que daba paso a la zona de construcción de Digimon Land, la cual estaba cerca de las montañas. Era un sitio con edificios de entretención en construcción, sin muchas luces, y barras de acero y maquinaria por doquier. No se veía muy seguro.

-Parece un cementerio….- murmuró Tagiru, a lo que Kokoromon asintió- Kokoromon, ¿quiénes estaban haciendo rondas por aquí?- le preguntó.

-Mm… C-Creo que les tocaba a MidoriGumon y a Red Vagimon…- recordó la digimon, haciendo que el joven casi se cayera de espaldas.

-¡Entonces mejor quédate aquí!- le pidió, extrañándola- ¡N-No creo que quieras encontrarte con Red Vagimon…!- pero se calló por la sonrisa de la V-mon.

-No te preocupes- le pidió Kokoromon- Yo confío en Red Vagimon, aunque desde que llegamos no ha querido hablarme…- se preocupó- ¡No te preocupes!-lo ánimo.

-P-Pero…- se preocupó Tagiru, observando el panorama- K-Kokoromon… Hay cosas delicadas aquí-

-Sip-asintió de acuerdo Kokoromon.

-Y-Y bueno… los edificios se ven débiles- señaló el joven, sudando un poco. Kokoromon asintió, de acuerdo con él-… K-Kokoromon, ¿s-segura que quieres acompañarme?- le preguntó, a lo que volvió a asentir- E-Es que… tu, más lugares peligrosos…- intentó hacerla reaccionar.

-¿Cómo?- la digimon ladeó la cabeza, inocentemente confundida.

-K-Kokoromon… R-Recuerda que atraes problemas- le sonrió apenado Tagiru, haciendo que la digimon inflara las mejillas, ofendida- ¡Por eso te digo…!- intentó defenderse, pero Kokoromon miró para otro lado, amurrada, y, sin más, dio un brinco hacia la empinada, comenzando a deslizarse por ella- ¡E-Espérame…!- le pidió Tagiru, saltando al terreno inclinado.

Cuando aterrizaron en el otro lado, miraron mejor el lugar mientras caminaban… Parecía un pueblo abandonado.

-Ojalá lo terminen pronto… No se ve divertido- aseguró Tagiru, mirando para todos lados, nervioso.

-Por cierto, Tagiru, ¿por qué vinimos aquí?- le preguntó Kokoromon, tomando la atención del joven.

-¡Ah, sí! ¡Vi un rayo salir de aquí!- le informó, sorprendiéndola- Por eso quise venir a investigar, ¿te parece la idea?-

-¡Sí!- asintió Kokoromon, ignorando inocentemente que, de hecho, ya estaban investigando por ahí.

Entonces, ambos se detuvieron al ver un rayo plateado salir de la cuadra frente a ellos, junto con voces molestas.

-¡E-Eso mismo vi…!- señaló Tagiru, sorprendido.

-E-Eso fue…- murmuró Kokoromon, reconociendo el rayo- ¡Sky!-

-¡¿EH?!- se sorprendió el joven, observando como la digimon comenzaba a correr a esa dirección- ¡E-Espera, Kokoromon!- la siguió.

Giraron la esquina, deteniéndose derrapando, para ver a Sky agachada, con su sistema activado, temerosa. Frente a ella estaban MidoriGumon y Red Vagimon, que encaraban a tres humanos adolescentes.

-¡Ya les dije que se larguen de aquí!- les gruñó el dragon verde a los humanos, quienes tenían sus celulares encendidos en dirección a Sky, quien se cubría las orejas, tratando de controlar su sistema.

-¡No seas malo, peluche!- se burló uno de los jóvenes, mirando ensoñador a Sky- ¡Pocas veces podemos ver a una waifu frente a frente! ¡Solo déjanos sacarle fotos!- le pidió, mostrando la cámara.

-¡Y grabarla sería mejor!- aseguró soñador otro joven.

-Stop now! You're scaring her!- lo calló Red Vagimon, bastante enojado.

-¿Qué dijo?- ambos adolescentes intercambiaron mirada, confundidos.

-No nos interesan los monos de gringolandia- aseguró el tercero, grabando a Sky, a lo que MidoriGumon le gruñó.

"¡S-Son fanáticos…!" comprendió Tagiru, poniéndose azul.

El joven, como japonés, era consciente de que existían los otaku [él mismo se consideraba uno, solo que de los anime de acción], pero existían los fanáticos que llevaban las cosas a los extremos…

Y, esos tres adolescentes… eran eso mismo.

-¡Dejen a Sky en paz!- exigió Kokoromon, corriendo y poniéndose entre los digimon y los jóvenes, tomando la atención de Sky, quien, al escuchar la voz de su hermana, de a poco, apagó su sistema.

-¡K-Kokoromon!- se sorprendieron MidoriGumon y Red Vagimon.

-¡Y Tagiru!- el joven de googles se puso al lado de la digimon naranja- ¡No sé muy bien que pasa aquí! ¡Pero Sky-chan no es un adorno para que la anden mirando, idiotas!- le gritó a los fanáticos, indignado.

-¡No te refieras a mi waifu con "Chan", enano!- le exigió uno de los adolescentes, agarrándolo de la polera, asustando a los digimon y a Sky.

-¡E-Ella ni siquiera es un personaje de anime, idiota!- le informó enojado Tagiru- ¡Así que no la trates como uno de esos!-

-¡¿De qué hablas?!- se enojó otro de los jóvenes- ¡Ella tiene orejas! ¡Es de las Bunny! ¡Estoy seguro que hasta debe tener una linda colita…!- pero el látigo de Red Vagimon se sacudió frente a los tres adolescentes, haciendo que retrocedieran, y que el que sujetaba a Tagiru lo soltara.

-Enough! She's not a toy! Return to the camp!-ordenó Red Vagimon, ya muy enojado.

-¡¿Cómo pueden ser tan aguafiestas?!- se enojó uno de los fanáticos.

-¡Y eso que la seguimos porque queríamos sacarnos fotos con ella…!- se lamentó uno de ellos.

-Y-ya les dije que no…- murmuró nerviosa Sky, bajando las orejas.

-¡Hablo~!- se conmovieron los fanáticos, sobresaltando a Tagiru y a los dos digimon varones, mientras Kokoromon fruncía el ceño, molesta.

-¡Vamos, ilumínate de nuevo! ¡No sabes lo genial que te ves así!- le ordenó embobado el que grababa, haciendo que Sky se pusiera más nerviosa.

-¡YA LES DIJE QUE LA DEJEN EN PAZ!- rugió enojado MidoriGumon.

-¡Que peluche tan…!- se enojó el que grababa, hasta percatarse que Kokoromon se paró frente a él, con el ceño fruncido- ¿Q-Qué quieres? No me interesan las no-humanas- le informó, pero se quedó quieto cuando la digimon saltó hacia él, dándole un fuerte cabezazo en el estómago, mandándolo a rodar.

-¡Issei-niisan!- se sorprendieron los otros dos fanáticos.

Tagiru, Red Vagimon y MidoriGumon se quedaron sin habla. Sky miró parpadeando a su hermana, nerviosa.

-¡Ya dejen de molestar a mi hermana!- ordenó molesta Kokoromon- ¡La están acosando!-

-D-Duele… Ayyyyy- el fanático se levantó, sobándose el estómago- ¡¿Qué problema tienes?!-

-¡Solo lárguense de aquí! ¡Esta zona está siendo vigilada! ¡Solo pueden traernos problemas!- le dijo Tagiru, señalando a Red Vagimon y a MidoriGumon.

-Enano…- el fanático agarró un tubo de metal, asustando a los digimon- ¡No te metas entre mi waifu y yo!- se abalanzó a Tagiru, quien se asustó, hasta que los látigos de Red Vagimon sujetaron al adolescente, impidiéndole moverse.

-ENOUGH!- enojado, el digimon lanzó al fanático contra los otros dos, haciendo que los tres rodaran en el piso.

-Q-Que miedo…- murmuró sorprendido Tagiru- ¡Detesto a los que son extremistas!- aseguró, pataleando.

-¡Sky! ¡¿E-Estás bien?!- le preguntó Kokoromon, acercándose a su hermana, quien temblaba.

-L-Lo siento, Kokory… P-Por mi culpa hoy solo has dado cabezazos- se disculpó Sky, nerviosa.

-Soy una cabeza dura- sonrió Kokoromon, restándole importancia a ese detalle.

-Tsch- bufó MidoriGumon, observando como los tres fanáticos se sentaban, adoloridos- Comparados a estos, Kai es un angelito- sentenció, haciendo que Tagiru lo mirara- Oye, ¿hay tantos enfermitos así en tu ciudad?-

-S-Son extremistas… O fanáticos…- intentó explicarle el joven- Ya sabes. Ven un anime y comienzan a pensar que los personajes son reales y se fanatizan demasiado... Los defienden en internet llegando a amenazar a personas reales o acosando a los que opinan diferentes hasta arruinarlos su imagen o robarles contenido…- contó con los dedos- ¡Si por culpa de ellos a los que nos gustan el anime como a mí nos pueden llegar a ver como raros!- sentenció, señalando a los adolescentes- Por cierto, hola- saludó a ambos digimon, que lo quedaron mirando.

-Te ves con más ánimo que antes- comentó MidoriGumon, alzando una ceja.

-Jejeje. Con Kokoromon, ¿quién se aburre?- Tagiru señaló a la digimon, quien consolaba a Sky.

-¡ARG!- se enojó Issei, levantándose- ¡¿Por qué no nos dejan sacarle fotos a la waifu?!- exigió saber, pataleando.

-¿Saben qué? Me los llevaré con el Rey. Seguro él sabrá qué hacer con estos locos- sentenció MidoriGumon, bufando fastidiado- Red Vagimon, lleva a Sky de regreso- le pidió a su compañero, quien asintió, pero miró incomodo a Kokoromon, quien justo lo miró y sonrió incomoda.

-G-G-G…- se enojó el fanático, mirando a Kokoromon, aun doliéndole el estómago por el cabezazo anterior- ¡MONSTRUO!- le lanzó una roca que le llegó a la cabeza, botándola y asustando a Sky.

-¡K-Kokoromon!- se asustaron Tagiru, MidoriGumon y Red Vagimon.

-¡K-Kokoromon!- Sky ayudó a la digimon a sentarse, quien se sobaba la cabeza.

-S-Sí…- gimió Kokoromon, adolorida- Auchi…- se sobó la zona golpeada, hasta notar que, debajo de su casco, comenzaba a gotear un poco de líquido rojo por su mejilla…

Sky abrió los ojos, asustada.

-¡KOKOROMON!- se asustó Tagiru, agachándose frente a la digimon, quien comenzó a usar sus poderes curativos en esa parte de la cabeza.

-E-Está bien… E-El casco fue el que hizo ruido- sonrió adolorida Kokoromon, intentando limpiarse con la otra mano la sangre, para no preocupar a nadie.

Tagiru la miró, preocupado y enojado.

-¡Esto ya llegó a su límite!- gruñó MidoriGumon, mirando enojado a los fanáticos, quienes se sobresaltaron- ¡Me los llevaré y el Rey les dará una buena…!- comenzó a caminar hacia los adolescentes.

-Exactly. They already passed the line-asintió Red Vagimon, agarrando a los humanos con su tentáculos, haciéndolos tragar saliva.

-… No es un monstruo…- murmuró Sky, tomando la atención de los presentes- Kokoromon no es un monstruo…- apretó sus puños, enojada, volviendo a ser rodeada de la energía gris de su sistema.

-S-Sky, tranquila. N-No es nada- intentó calmarla Kokoromon, adolorida.

-Yo tampoco soy un monstruo…- murmuró la peligris- ¡DÉJENOS EN PAZ!- exigió, dolida, soltando una descarga que impactó en un edificio, sorprendiendo a todos.

Entonces, por el impacto, varios escombros comenzaron a caer en la calle.

-¡GHAAAAAAA!- se asustaron los fanáticos.

Sky desactivó su sistema, mirando asustada lo que hizo sin querer…

-¡RAYOS!- se asustó MidoriGumon, mientras Tagiru y Kokoromon miraban la situación con los ojos abiertos, atónitos- ¡Red Vagimon, llévatelos!- le ordenó a su amigo, quien lo miró preocupado- ¡RÁPIDO! ¡SHIMAUNIMON Y LOS DEMÁS YA ESTÁN PREOCUPADOS, Y SI TE PASA ALGO…!- pero se calló porque un escombro cayó cerca suyo, teniendo que esquivarlo, y con tanta magnitud, que Red Vagimon y los fanáticos salieron volando, terminando rodando fuera de la zona de peligro.

-¡Sky-chan, vámonos!- Tagiru agarró a la nerviosa joven del brazo, en un intento de que se levantara, pero estaba muy asustada.

-¡Sky!- Kokoromon la empujó, pero su hermana no reaccionó.

-E-Es mi culpa…- gimió Sky, nerviosa- ¡T-Todo es por mi culpa!-se agarró la cabeza.

-¡No es verdad!- le aseguró el joven, pero un escombro cayó cerca de ellos, haciendo que rodaran por el piso.

-¡Tagiru, Kokoromon, Sky…!- se asustó MidoriGumon, hasta quedarse quieto al notar que lo que quedaban de los escombros estaba por caérseles encima…

-MIDORIGUMON!- se asustó Red Vagimon, hasta notar que una gran figura corrió cerca de él, lanzando a un digimon de traje verde al piso- W-What?!- miró a su lado, para ver tirado en el piso a Wizardmon.

Pero, entonces, los escombros cayeron, haciendo que por la fuerza terminaran rodando más aún.

Cuando se detuvo la caída, el lugar se quedó en silencio, mostrando la calle sepultada por las rocas del edificio dañado.

-A-Ay…- Wizardmon se sentó, adolorido- E-Estúpido salvaje…- gimió, sobándose la cabeza- ¡O-Ojalá haya logrado a tiempo…!- miró nervioso la pila de escombros.

-A-Auch…- gimieron los fanáticos, sentándose, hasta que escucharon el sonido de un arma cargarse, por lo que se quedaron quietos, y miraron de reojo para atrás, para ver a Smith y a Raquel apuntándolos, serios, con V-mon, Spadamon y Gumdramon mirando sorprendidos los escombros.

-¿Por qué algo me dice que eso?- el rubio señaló los escombros- ¿Es culpa de ustedes?- preguntó sonriendo, haciendo que los adolescentes tragaran saliva.

-¡W-Wizardmon! ¡¿Q-Qué pasó?!- Gumdramon se acercó al mago y a Red Vagimon.

-¡¿E-EH?! ¡¿G-Gumdramon, despertaste?!- se sorprendió Wizardmon.

-This was an accident...-aseguró nervioso Red Vagimon- B-But, MidoriGumon and the others…- miró la pila de escombros, asustando a los digimon.

Gumdramon frunció el ceño, preocupado al escuchar el nombre de su hermano.

-¿Hay gente en los escombros?- se preocupó Spadamon, mientras V-mon fruncía el ceño, preocupado.

-¡¿QUÉ SUCEDIÓ AQUÍ?!- escucharon todos, por lo que se voltearon, para ver acercarse a Dorulumon, con Taiki, Akari, Cutemon, Bearmon y Shoutmon en el lomo.

-¡Taiki!- se sorprendió Spadamon.

-¡No contaban con mi astucia!- saludó Bearmon, contento.

-¡Vimos los rayos de Sky desde el centro! ¡¿Qué fue lo que…?!- les preguntó Dorulumon, deteniéndose, mirando sorprendido la extraña situación.

-… No fuimos nosotros- aseguró Smith, sin dejar de apuntar a los adolescentes, a lo que Raquel negó con la cabeza.

-¡Lo juramos!- aseguró V-mon, nervioso.

-P-Parece que algo pasó… No lo entiendo. También vinimos al ver los rayos de Sky- aseguró Spadamon, confundido, mientras Gumdramon se escondía debajo de la capa de Wizardmon, para no ser visto por el dragón que se bajaba del lomo de Dorulumon junto a Akari, Cutemon, Bearmon y Taiki, extrañando al mago, quien pensaba que tendría que preocuparse de más cosas al estar el Rey presente…

-¿Qué pasó? Wi-Wizardmon, ¿qué haces aquí?- se percató Taiki, acercándose junto a la joven y su compañero.

-Hola, Wizardmon- lo saludó Bearmon, mientras su amigo sudaba un poco por la pregunta.

-¿No estabas vigilando a Gaiomon?- señaló Shoutmon, serio, haciendo sudar a mares al mago.

-B-Bueno, Rey, verá…- intentó explicarse Wizardmon, nervioso, hasta que un rugido salió de los escombros, tomando la atención de todos.

-¡¿Q-Qué pasa ahora?!- gruñó Dorulumon.

De golpe, el puño de Gaiomon salió de entre las rocas, sorprendiendo a los presentes, y más al ver al samurái salir de los escombros, sujetando a MidoriGumon, Kokoromon, Sky y Tagiru.

-MidoriGumon!- se alegró Red Vagimon, aliviado.

-¡¿T-Tagiru?!- se sorprendió Taiki.

-¡S-Sky-chan!- se asustó Akari, acercándose al digimon junto a Cutemon, quien bajaba de las rocas, fastidiado.

-¡Kokoromon!- se asustó Shoutmon, sorprendido, mientras V-mon se agarraba la cabeza, también atónito.

-¡Gaiomon!- se alegró Wizardmon, mientras Gumdramon se asomaba por la capa, mirando sorprendido a quienes traía el digimon.

-¡T-Tagiru! ¡K-Kokoromon-sama!- se asustó el pequeño, saliendo de su escondite y acercándose al samurái, sobresaltando aún más al grupo de Taiki.

-¡¿G-GUMDRAMON?!- lo miraron, atónitos.

-¡Bearmon!- se señaló el osito, al ver que todos decían el nombre de otro, haciendo reír a Smith.

-¡ARG! ¡Dejen de hacer tanto escándalo!- les gruñó Gaiomon, aterrizando en el cemento y agachándose, soltando a los cuatro que rescató a tiempo- ¡Ya me han usado demasiado para detener rocas últimamente…!- murmuró enojado, pero frunció el ceño al percatarse que, la única que no se soltó, fue Sky, quien se aferró a su armadura, nerviosa.

-¡Kokoromon-chan! ¡Sky-chan!- Akari miró preocupada a sus amigas.

-Ay… Ayyyy- gemía Kokoromon, mareada.

-¡O-Oye, Mido…!- Gumdramon se acercó a su hermano, quien lo miró sorprendido-…- miró para otro lado, sin atreverse a decirle algo al atónito dragón verde, percatándose que Tagiru movía la cabeza, mareado-… ¡ARG! ¡Oye, Tagiru! ¡¿Q-Qué haces aquí?!- le exigió saber, ofendido de ser ignorado por él.

-¿E-Eh?- el joven sacudió la cabeza para centrarse, y miró al digimon, parpadeando, atónito- ¿G-Gumdramon?- murmuró con un hilo de voz.

-…- el pequeño miró para otro lado, nervioso- ¿Q-Qué?- bufó, enojado, hasta darse cuenta que su compañero lo miraba con lágrimas en los ojos.

-¡G-GUMDRAMON!- se le abalanzó, llorando- ¡Q-Que bien…! ¡Y-Ya despertaste…! ¡Q-Que bien…!- gimió.

-G-G…- gimió Gumdramon, sorprendido de que Tagiru lo recibiera de esa forma… ¿N-No estaba enojado…? ¿N-No estaba asustado?

Pero, de golpe, el niño comenzó a tirarle la mejilla fuertemente.

-¡AAAAAAAAAAYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY!- se enojó Gumdramon- ¡¿Q-Qué te pasa?!- le tiró la mejilla al joven.

-¡S-Solo quería ver que estas bien!- se defendió adolorido Tagiru- Ya sabes… Con lo sensible que eres- se burló, ofendiendo de sobremanera al pequeño.

-¡TAGIRU!- rugió enojado Gumdramon, y ambos comenzaron a tirarse las mejillas, haciendo que Taiki, Spadamon y Dorulumon los quedaran mirando.

Raquel miró al pequeño alzando las cejas, mientras Smith se reía levemente.

-Sabía que sería complicado el reencuentro entre ambos, pero esto es demasiado- bufó Dorulumon, haciendo sonreír a Taiki.

-Son ellos- sonrió el joven.

-…- MidoriGumon observó la situación, por lo que sonrió levemente, bufando.

-Que escandalosos…- bufó fastidiado Gaiomon, mientras Wizardmon se le acercaba, observando preocupado a Sky, quien temblaba mucho, aferrándose al samurái.

-¿S-Sky-chan?- se preocupó Akari, tomando la atención de los dos que se peleaban.

-S-Sky…- Kokoromon miró preocupada a su hermana.

-L-Lo siento… R-Realmente lo siento…- gemía Sky, asustada- L-Los puse en peligro… p-perdón…-

-Don't worry. It's not your fault- intentó tranquilizarla Red Vagimon- It was their fault-miró molesto a los fanáticos, haciendo que Taiki y Dorulumon los miraran.

-¿Qué pasó, qué pasó vamos ay?- exigió saber Bearmon, mirando molesto a los tres adolescentes.

-Ya sabía que ellos tenían algo que ver-kyu- aseguró Cutemon, bajándose de los brazos de Akari, quien miraba preocupada a la peligris.

-E-Es que… Es que…- gemía Sky, aferrándose a Gaiomon, quien la miraba frunciendo el ceño- M-Mikemon comenzó a insultarnos… Insultó a Kokory, a la Jefa… K-Kokoromon s-se puso a p-pelear y-y sentí que era m-mi culpa, a-así que decidí v-venir aquí p-para pensar las cosas… M-Me dolió lo que me dijo… -aseguró, haciendo que Wizardmon la mirara, preocupado- P-Pero cu-cuando llegué me t-topé con ellos y me me-empezaron a decir c-cosas solo por mis o-orejas… P-porque no soy humana me trataron así, y m-me asusté tanto q-que sin querer a-activé m-mi sis-siste-tema…- hipó, a lo que Dorulumon miró enojado a los fanáticos, quienes se hicieron los desentendidos- M-MidoriGumon y R-Red Vagimon me-me defendieron, d-después T-Tagiru y K-Kokory, p-pero a ella de nuevo le p-pasó algo por mi culpa y-y me enojé y-y-y…- gimió- ¡Perdón!- lloró- L-Lo siento mucho…- se tapó la cara, temblando.

-¡E-Estoy bien, Sky!- le aseguró Kokoromon a su hermana, intentando consolarla- ¡T-Tengo cabeza dura…!- pero gimió y se sobó la cabeza.

-P-Perdón… L-Lo siento… Perdón…- se disculpaba Sky, apenada y triste por todos los problemas que dio.

-…- Wizardmon la miró, preocupado, hasta que Gaiomon le dio un fuerte coscorrón- ¡A-AUCH!-se agarró la cabeza, mientras Gumdramon y Tagiru parpadeaban.

-¡Escucha, Orejas! ¡No vine aquí a escuchar un resumen de tu mañana!- le informó el samurái, haciendo que la joven lo mirara, con sus ojos verdes anegados en lágrimas- ¡Así que para el escándalo!-

-P-Pero… ¡T-También te la-lastimaste por prote-protegernos…!- gimió Sky, con las orejas gachas.

-¡Que dejes de llorar!- le ordenó cabreado el digimon, dándole un coscorrón a Wizardmon, más fuerte que el anterior- ¡Me harta verte tan llorona, maldición! ¡Será mejor que dejes el show!- exigió, dándole golpetazos al mago en la cabeza, enojado.

-P-Pero…- gimió Sky, tapándose el rostro- Yo… Me dicen… N-No quiero p-pensar… P-Pero t-tal vez s-sí soy un monst…-

-¡ERES OREJAS, MALDITA SEA!- se hartó Gaiomon, dándole un coscorrón tan fuerte a Wizardmon que este se agachó, agarrándose la cabeza, gimiendo.

Las palabras del samurái hicieron abrir los ojos a Sky.

-¡SALVAJE! ¿P-POR QUÉ ME GOLPEAS?!- exigió saber Wizardmon, sumamente adolorido.

-¡Cállate!- el digimon le volvió a dar un coscorrón, aunque no tan fuerte como las anteriores- ¡¿De qué otra forma quieres que canalice mi ira?!- exigió saber, indagando.

-¡¿AH?! ¡M-Me doy cuenta q-que estás enojado con Sky-san…! ¡Pero eso no significa que me tengas que pegar a mí en vez de a ella!- le señaló adolorido Wizardmon, haciendo que Gaiomon tosiera y mirara para otro lado- ¡No intentes cambiar el tema, salvaje! ¡Si quieres desquitarte con algo, utiliza a otro digimon!- le exigió, mientras el samurái silbaba, a lo que el mago se tapó la cara con una mano, pidiendo paciencia.

-No puedo creer que un tipejo de clase baja como tu esté consolando a Sky-chan- bufó Gumdramon, mirando fastidiado y aburrido a Gaiomon, mientras Tagiru sonreía levemente.

-¡¿Y qué te metes tú, Gumdramon-kun?!- el samurái le dio un coscorrón al pequeño.

-¡ARG! ¡SERÁS UN…!- Gumdramon se le abalanza si Tagiru y MidoriGumon no lo sujetan a tiempo.

-Lo siento…- se disculpó Sky, tomando la atención de los peleadores- Perdón…- se restregó un ojo- Yo… P-Perdón… N-No volveré a alejarme así…-

-¡Mas te vale!- le ordenó Gaiomon, dándole toques en la frente- ¡Es un dolor en el trasero buscar a una oreja como tú! ¡Ya van dos veces que te tengo que ir a buscar! –informó, indignado.

-Decídete si te preocupas o no por Sky-chan-kyu- lo regañó Cutemon, ganándose un coscorrón por parte del samurái, sobresaltando a Akari.

-¿Y luego por qué te pega uno?- señaló sabiamente Bearmon, recibiendo también un coscorrón.

-¡¿ALGUIEN MÁS QUIERE METER SU NARIZ EN ESTO?!- gruñó Gaiomon, con su cabello erizado.

-Mira, Gaiomon. No eres el único que se preocupa por Sky-chan, así que no nos trates de excluir- le pidió seria Akari, sobresaltando a Taiki.

-…- Gaiomon la miró cabreado, y le dio un coscorrón a Wizardmon.

-¡DEJA DE DESQUITARTE CONMIGO!- le exigió el mago, ya harto.

-L-Lo siento…- seguía disculpándose Sky, llorando tiernamente, mientras Kokoromon le daba palmaditas, sonriendo.

-¡Entonces…! ¡Nos resumimos a que los culpables son ustedes!- V-mon señaló a los tres fanáticos, sobresaltándolos- Acosando a Sky-chan… ¡Es crimen que se paga con la muerte…!- pero Spadamon le tapó la boca.

-¡P-Pero…!- se quisieron defender hasta que la punta del francotirador de Raquel tocó la nuca de uno de ellos, callándose de inmediato.

-Ah… Jóvenes- negó con la cabeza Smith, tomando la atención de Tagiru y el adolorido Gumdramon- Esta generación de ahora es bastante atrevida con las damas. Menos aún puedo verlos bien. Ojalá aprendieran de mí- suspiró, haciendo que Gaiomon y el pequeño dragón lo quedaran mirando.

Taiki sonrió al ver que Sky estaba mejor, hasta darse cuenta que Shoutmon estaba en silencio, mirando fijamente a Gaiomon, apretando con fuerza sus puños, tanto así que se podía escuchar sus nudillos tronarse, siento también notado por Raquel y Smith, quienes fruncieron el ceño.

Eso preocupó al joven, quien comprendió que esa era, exactamente, la primera vez que Shoutmon veía a Gaiomon desde el ataque del samurái a la escuela, y cuando Slayerdramon los salvó de él. El dragón no lo había visto en el incidente en el bosque con Devimon, y tampoco alcanzó a verlo cuando llegaron a Digimon Land, porque los Bakomon se habían encargado de llevarse al samurái...

Este era el reencuentro entre el Rey y el Asesino y Caza recompensa N°1 del Mundo Digital

"Shoutmon…" pensó Taiki, mirando preocupado al dragón, puesto que él, a pesar de estar en silencio, miraba fijamente y enfurecido al samurái.

El dragón hizo una mueca, enojado.

-Raquel, Smith, ¿pueden llevar a esos payasos con los Bakomon? Necesitarán ayuda para limpiar la basura- el digimon miró a ambos adultos.

-Comprendido- asintió la joven morena, agarrando de la polera a uno de los sorprendidos fanáticos, mientras Smith agarraba a los otros dos.

-¡¿EH?!- se enojaron los jóvenes, pero la mirada del dragón los silenció de golpe.

-Vuelvo a escuchar que están molestando a otra persona, digimon o humano, y deberé asignarles algo peor- les amenazó el Rey, haciéndolos tragar saliva.

-Ya habló el Rey Pitufo- sonrió Smith, comenzando a arrastrar a los dos adolescentes, seguido de Raquel, quien arrastraba al nervioso Issei.

-Y sigue llamándote así…- negó con la cabeza Dorulumon, mientras V-mon aguantaba una risa.

-…- el dragón hizo una mueca, mirando enojado a Gaiomon, quien se percató en las órdenes del Rey.

-Así que, Rey…- lo llamó el samurái, tomando la atención de los demás, especialmente de Sky, quien se quedó quieta- Ese trío de payasos acosan a Orejas, y, como siempre usted, decide tomar la decisión más absurda, ¿verdad?- bufó, frunciendo el ceño- ¿Qué van a hacer? ¿Lavar los platos? Conociéndolo, ese es el castigo más grave que puede dar-

Tagiru y Gumdramon miraron a Gaiomon, el pequeño nervioso, mirando de reojo a Shoutmon.

-O-Oye, Gaiomon- intentó callarlo Wizardmon, mientras Sky lo miraba, nerviosa.

-Oh, no. Esta vez ninguno de ustedes me va a callar- aseguró Gaiomon, sin dejar de mirar al Rey- Esto es entre yo, y este intento de monarca-

-… Wizardmon- lo llamó Shoutmon, sobresaltando al mago- Pensé que te encargarías de que Gaiomon se quedara en esa celda-

-S-Sí, respecto a eso… R-Ranamon-san nos contó que Sky-san…- intentó defenderse Wizardmon, hasta que el samurái lo agarró de la capa, y arrojó hacia atrás, sobresaltando a Tagiru, Sky, Red Vagimon, MidoriGumon y Gumdramon.

-¡No meta al Nerd en esto! ¡Ya lo metió la última vez que nos enfrentamos!- le recordó enojado Gaiomon, mientras Wizardmon aterrizaba en los escombros, bastante descolocado.

-¡E-Espera, Gaiomon…!- trató de calmarlo el mago- E-Esa vez fui yo quien…- pero se calló por la mirada del digimon con armadura.

-¡G-Gaiomon…!- quiso hablarle Sky, pero Gaiomon simplemente la atrajo hacia él, dejándola quieta.

-…- Shoutmon miró frunciendo el ceño al samurái, quien lo miraba en silencio.

-Shoutmon- se preocupó Taiki, tomando levemente la atención de su compañero.

-…- el dragón lo miró, y después a V-mon, extrañándolo-… Ah- suspiró- Gaiomon- llamó al samurái, quien frunció el ceño- Yo… Te odio- le aseguró, haciendo que el digimon frunciera el ceño- Por tus acciones muchos digimon han muerto, y otros más estuvieron cerca de eso…- miró a Gumdramon, quien tragó saliva- Por esas acciones no puedo sentir simpatía hacia ti… Pero, pero te agradezco que hayas salvado a Yuu y al resto cuando los Semi-Digitales atacaron- agradeció, dejando quieto al samurái.

-… No quiero disculpas de un tipo como usted- gruñó Gaiomon, preocupando a Sky y a Wizardmon- Más bien…- se levantó, haciendo aparecer una de sus espadas- ¿Usted realmente pensaba que me quedaría todo el tiempo en esa celda? ¿Y después qué? ¿Me llevará al Mundo Digital para que me pudra en otra celda más grande?- exigió saber, enojado.

-Al igual que yo, varios digimon no confían en ti- aseguró Shoutmon, serio- Pero, algunos como Wizardmon, confían en ti, especialmente desde que los salvaste del derrumbe en el centro- le informó, sorprendiéndolo un poco- Decidí que te quedaras en esa celda para mantener calmados a los que te temen… Y para evitarme seguir odiándote- admitió, frunciendo el ceño.

-Y ya está… Actuando como un gran digimon. ¡No quiero escuchar sus excusas!- aseguró enojado Gaiomon- ¡Fueron los digimon que usted tanto protege los que insultaron y lastimaron a Orejas! ¡Fueron los humanos a los que confía que la acosaron! ¡¿Y qué les hará?! ¡¿Qué gran castigo les dará?!-exigió saber, dando un paso hacia el dragón, quien instintivamente sacó su micrófono, mientras Spadamon y V-mon se ponían en guardia.

-¡Esperen! ¡No peleen!- les pidió Taiki, haciendo que el digimon felino y el dragón azul grisáceo lo miraran, sin saber que hacer.

Akari miró nerviosa la situación, mientras Cutemon y Bearmon se reponían del coscorrón anterior. Kokoromon tragó saliva, preocupada.

-¡D-Deja de enredar las cosas, Gaiomon…!- le gruñó Gumdramon.

-¡Cierra la boca! ¡O te vuelvo a dejar moribundo!-lo miró de reojo el samurái, indignando al pequeño.

-T-This is bad- murmuró Red Vagimon, nervioso, mientras MidoriGumon fruncía el ceño.

-¡Gaiomon, no tienen que pelear!- le pidió Tagiru- ¡¿N-No somos aliados?!-

-¡¿AH!? ¡¿Desde cuándo soy aliado de ustedes?!- exigió saber Gaiomon, dándole golpecitos en la frente al joven- ¡Hago lo que tengo que hacer por mi juramento a Orejas! ¡Nada más!-

-¡E-Entonces no pelees!- le pidió Sky, levantándose, haciendo que el samurái se quedara quieto- ¡Por favor…! ¡Y-Ya no más peleas!-

-¡¿Dejarás que el maldito Rey deje impune a los que te han lastimado?!- le gruñó Gaiomon, mirándola de reojo, quedándose quieto al ver que ella lo veía dolida.

-Por favor… N-No quiero más peleas por mi culpa- pidió Sky.

-Cálmate, Gaiomon- le pidió Wizardmon, bajándose de los escombros- Somos conscientes de que tu relación con el Rey es delicada. Sabemos que no se llevan bien. Sé que no estás conforme con la situación actual- le aseguró, serio- Pero, por favor… Sé que esto es egoísta, pero, por favor… Piensa en nosotros… No queremos que sigas haciendo estas cosas- le pidió, preocupado.

-…- el samurái frunció el ceño, y miró enojado al dragón rojo, quien lo miraba de la misma forma, apretando su arma.

-… Si realmente dejaste de ser el Gaiomon que me humilló frente a Gumdramon, escucha las palabras sinceras de tus amigos- exigió Shoutmon, preocupando a Taiki y a Gumdramon, quien cerró los ojos, recordando aquella noche, en uno de los riscos en el País Silvestre, cuando presenció como el samurái había torturado a Shoutmon frente a él…

Para él, era una pesadilla ese recuerdo, pero, para el Rey… debía ser un tormento…

Entonces, Kokoromon se levantó y corrió hacia Shoutmon, abrazándolo en silencio, sorprendiéndolo al igual que a Gaiomon.

-… Por favor, cálmate… No peleen más- murmuró Kokoromon, aferrándose al dragón, quien la miraba, sorprendido- Por favor, Cuernomon… S-Sé que es difícil, p-pero, por favor, ya no odies a Cobardemon- le pidió, gimiendo.

-¡¿SIGUES LLAMÁNDOME ASÍ?!- se indignó Gaiomon.

-Por favor… Por favor…- gemía Kokoromon, nerviosa- N-No cometas mi e-error… N-No debes pelear…-

"Kokoromon…" se preocupó Shoutmon, sintiendo sus temblores, por lo que le acarició la cabeza.

-Shoutmon- Taiki se le acercó, tomando su atención.

-No voy a pelear con Gaiomon- aseguró su compañero, mirando su micrófono- E-Esto fue un reflejo-admitió, haciendo desaparecer su arma- Gaiomon- llamó al samurái, quien echaba humo de la cabeza por lo enojado que estaba por el apodo- Si prometes controlarte, te permitiré estar libremente como los demás- aseguró.

-¿Ah? ¿Y por qué rayos voy a asegurarle algo?-se indignó Gaiomon.

-¡Ya hazle caso!- Wizardmon le tiró el cabello.

-¡MALDITO NERD…!- gruñó Gaiomon, hasta notar que Sky lo miraba, nerviosa-… Tsch- bufó, fastidiado, y, sin más, agarró a la joven y al mago, tirándolos a uno de sus hombros, haciendo parpadear a Bearmon-…- miró a Shoutmon- Si otro digimon o humano vuelve a cometer el mismo error…- amenazó.

-Nos aseguraremos que no pase nada- le sonrió Taiki, haciéndolo bufar.

-¡Gracias, Cobardemon!- agradeció Tagiru, haciendo que el samurái le pegara tal mirada que se asustó.

-¡ARG! ¡Todos son unos…!- enojado, Gaiomon comenzó a irse.

-¿E-Eh…? ¿A-A dónde vamos…?- preguntó parpadeando Sky, mientras Wizardmon suspiraba, aliviado de que no pasara a mayores el asunto.

-¡¿Y a ti que te importa?!- gruñía Gaiomon, ya perdiéndose de vista.

-…- Taiki los miró irse, sonriendo levemente.

-Se hará un desastre cuando los demás se den cuenta que ahora está libre- señaló Dorulumon.

-Todo estará bien. Ya Shoutmon advirtió a los demás de que no debían seguir peleándose- le recordó Taiki, observando como su compañero ahora abrazaba a Kokoromon, quien temblaba.

-Lo siento, no debí actuar así… Te preocupé- se disculpó Shoutmon, acariciándole la cabeza, hasta notar que un punto del casco estaba algo magullado, por lo que frunció el ceño, y levantó el mentón de Kokoromon, quien tenía los ojos cerrados- ¿Q-Qué es esto…?- murmuró, notando la sangre que salía de debajo del casco, manchando la mejilla de su pareja- ¡Kokoromon! ¡¿Quién te lastimó?!- exigió saber, enojado.

-¡¿E-Está lastimada?!- se asustó Gumdramon.

-¡Fueron esos humanos, ¿verdad?!- gruño enojado V-mon, mientras Red Vagimon y MidoriGumon intercambiaban mirada, preocupados.

-¡Yo la curo-kyu!- se acercó Cutemon, preocupado.

-E-Está bien… E-Estoy bien- aseguró Kokoromon, restregándose los ojos, preocupando al dragón, quien le acarició la mejilla, limpiando la sangre.

-… Rayos, creo que quiero actuar con la agresividad de Gaiomon- murmuró Shoutmon, abrazando a Kokoromon, comprendiendo que esa era la herida que hizo que Sky lanzara un rayo.

-No más violencia- le pidió su pareja, haciéndole sonreír levemente.

-K-Kokoromon-sama…- Gumdramon se acercó a la digimon, quien lo miró- ¿L-Le duele…?- le preguntó.

Pero la digimon no le respondió, sino que lo miró parpadeando, para que después sus ojos se anegaran en lágrimas, sobresaltándolo.

-¡G-Gumdramon…!- sin más, la digimon se agachó y lo abrazó, dejándolo quieto- ¡G-Gum… Gumdra… mon…!- gimió.

-…- el pequeño entrecerró los ojos- Y-yo… l-la herí…- murmuró, temblando.

-¡Yo siempre me pego…! ¡E-Está bien!- aseguró Kokoromon, sonriendo, haciendo que él cerrara los ojos, agradecido al escuchar esas palabras…

P-Primero, Tagiru no sentía rencor hacia él… Más bien, el joven estaba feliz con su despertar… Y-Y ahora, Kokoromon… Su querida amiga…

-¡P-Prometo no volver a fallar!- aseguró Gumdramon, correspondiendo al abrazo- ¡L-Lo prometo!-

-S-Sí- sonrió Kokoromon, abrazándolo con ternura.

-Jeje. ¡Yo también! ¡Adiós depresión!- sonrió Tagiru, haciendo sonreír a Akari- ¡Ahora es el momento en que debo demostrar cómo superarme! ¡¿Verdad, Taiki-san?!- le sonrió a su amigo, quien sonrió.

-Sí- asintió Taiki, contento de ver que Tagiru había regresado, y, no solo eso…

Ambos compañeros, la súper-estrella y el Pequeño Salvaje, estaban en paz… Al parecer, ambos, por separado, comprendieron algo que les hizo reencontrarse sin problemas.

-Tsch- escuchó Gumdramon, por lo que miró a Shoutmon, quien le dio un coscorrón, sobresaltando a Taiki, a Tagiru y a MidoriGumon, mientras Kokoromon parpadeaba.

-¡A-AY! ¡¿P-Por qué fue…?!- se quejó Gumdramon, hasta darse cuenta que el dragón rojo le sonreía enojado.

-Pequeño idiota… ¿Hace cuánto que despertaste? Porque también me acabo de enterar- señaló Shoutmon, sin dejar de sonreír tenebrosamente, haciendo sudar al pequeño.

-Cierto… Hace rato Gumdramon llegó con nuestro grupo que hace la ronda en la zona este del bosque- avisó V-mon, haciendo que Spadamon lo quedara mirando al ser tan boca floja.

-¡Mira nada más, mira nada más!- señaló Bearmon, a lo que Akari le tapó la boca.

-Oh…- sonrió Shoutmon, mientras el pequeño dragón seguía sudando- Entonces, me preocupo por ti y vienes y te escapas de tu cuarto, ¿no?- comprendió, levantando un poco su puño, asustando a su pupilo- ¡Enano de…! ¡No has aprendido nada…!- iba a darle un coscorrón, hasta que fue Tagiru quien le dio uno a él, haciendo que Gumdramon y Taiki se quedaran con la boca abierta de la sorpresa.

-¡¿EH?!- se quedaron sorprendidos Akari, Cutemon, V-mon y Bearmon, mientras Spadamon, Dorulumon, MidoriGumon y Red Vagimon parpadeaban, sorprendidos.

-¡A-Ay! ¡¿T-Tagiru?!- Shoutmon miró sorprendido al joven, para percatarse que él sonreía enojado.

-Me acabo de acordar… Le hice una promesa a Kokoromon- le indicó Tagiru-¡NO PUEDO PERDONAR LAS INFIDELIDADES!- aseguró, con fuego en los ojos y echando humo de la nariz.

-¿E-Eh?- parpadeó Shoutmon, hasta recibir otro coscorrón del joven- ¡A-AY! ¡T-Tagiru, para…!- retrocedió unos pasos, esquivando otro coscorrón- ¡¿Q-Qué te pasa?!- exigió saber.

-¡¿POR QUÉ PERMITISTE QUE MIKEMON TE BESARA FRENTE A KOKOROMON?!- exigió saber Tagiru, espantando al dragón rojo- ¡COMO HOMBRE, NO PUEDO DEJARTE IMPUNE, SHOUTMON!- aseguró.

-¡¿AH?!- Gumdramon y V-mon se quedaron mirando al Rey, quien comenzaba a sudar- ¡¿E-Es verdad?!- miraron a Kokoromon, para sobresaltarse al percatarse que ella estaba rodeada de aura deprimente.

-M-Me había olvidado…- gimió Kokoromon- Pervertidomon…- bajó la cabeza, triste.

-¡REY!- le gruñeron enojados Gumdramon y V-mon al dragón rojo, sobresaltándolo.

-¡¿CÓMO SE HA ATREVIDO A SERLE INFIEL A KOKOROMON-SAMA?!- exigió saber enojado Gumdramon.

-¡¿Y DESPUÉS SE PONE CELOSO DE KOKOROMON-CHAN…?!-le gruñó V-mon- ¡Y YO QUE ANOCHE LO COMENZABA A ADMIRAR…!-

-¡E-Esperen, T-Tagiru, G-Gumdramon, V-V-mon…!- intentó calmarlos Shoutmon, retrocediendo varios pasos, siendo presionado por el joven y ambos digimon- E-Esto lo puedo explicar. E-Eso s-se salió de las manos. N-No fue mi culpa, ¿v-verdad, Kokoromon-san?- miró a su pareja, quien lo miró.

-… E-Estoy segura que lo disfrutaste…- se deprimió la V-mon, dejándolo quieto.

-¡N-NO…!- intentó asegurarle, pero Tagiru, Gumdramon y V-mon lo agarraron, haciéndolo tragar saliva.

-¡¿NO TIENES VERGÜENZA?!- resonaron las voces de los tres, más varios coscorrones y el grito de Shoutmon.

-¿E-Es en serio…?- se fastidió Dorulumon, mientras Taiki sonreía, incomodo.

-Vamos, Kokoromon-chan…- Akari comenzó a consolar a su amiga, mientras Cutemon y Bearmon miraban asombrados la paliza al Rey.

-…- Spadamon, MidoriGumon y Red Vagimon intercambiaron mirada, sin saber qué decir…

-¡ES UN MALENTENDIDO…!- resonó la voz del dragón rojo en la zona…


Dentro de la carpa en la que Saburo y Vormundmon hacían guardia, Jack frunció levemente el ceño, pero siguió durmiendo…

En cambio, Luke abrió lentamente los ojos, cansado…


Mundo Digital.

País Real- Castillo Digital.

Sola, en una de las habitaciones del enorme castillo, Samanta, observando como algunos Gargoleymon entrenaban, frunció el ceño.

La joven tenía otra vestimenta, y el cambio no le daba confianza a Kiriha, y preocupaba a Slayerdramon.

Samanta llevaba puesto una polera negra manga corta, junto con pantalones y botines del mismo tono, además de una larga gabardina negra abierta. Colgante reposaba en su pecho, brillando levemente.

Desde que tenía la tercera parte de Apocalymon en su interior, además de ya no necesitar los lentes para ver bien, había sentido una extraña necesidad de usar algo… oscuro.

Ella comprendía que la conciencia de Quartzmon iba a ir, de a poco, convenciéndola, como en pequeños detalles como los gusto de la ropa, y hasta en la toma de decisiones. No tenía miedo respecto a eso…

Sabía como seguir el mismo juego del digimon oscuro.

Miró de reojo la puerta al sentir que la tocaban.

-Samanta, pronto vendrá Vikemon-san para que vayamos a su país- escuchó a Slayerdramon.

-Sí…- la joven se dirigió a la puerta, pero, en su camino, pasó a llevar un florero que estaba en uno de los muebles.

Miró como el objeto caía lentamente, y, en un parpadeo, un látigo salió de su sombra, sujetando sin problemas y rápidamente el florero.

Samanta frunció el ceño, observando como, a su petición, el látigo dejaba el objeto en el mueble, regresando a su sombra.

Sonrió levemente, y, sin más, salió de la habitación, encontrándose con Slayerdramon apoyando la espalda en la pared, cruzado de brazos.

-Lucemon y los demás están esperando. Esta distorsión digital no me agrada- le aseguró su compañero, comenzando a seguirla.

-Según los cálculos de Luke, el Proyecto no debería dirigirse al Mundo Digital, sino que a Digimon Land, aunque eso lo sabremos cuando Kokoromon nos dé la señal, la cual tú no esperas ni quieres- sonrió levemente Samanta, poniendo las manos en los bolsillos de la gabardina- Así que esta distorsión debe ser otra cosa- sentenció, seria.

-…- el dragón plateado la miró, serio.

-… Estoy hablando yo, Samanta Wolf, no Quartzmon- le aseguró Samanta, sin mirarlo, comprendiendo lo que pensaba su compañero.

-Debiste dejarme a mi ser quien mantuviera esa parte- le recordó Slayerdramon- Ese era el plan inicial-

-Pues a último minuto me percaté que me importa más tu vida que la mía- sonrió levemente Samanta- Además, mi alma es más oscura que tu nobleza, caballero-

-Jefa- la miró serio Slayerdramon, haciéndola detenerse- … No quiero que nada malo te pase- le aseguró, preocupado.

-… Soy una humana- Samanta lo miró de reojo, seria- ¿Realmente valgo la pena?- le preguntó, tomando la piedra en su pecho- Slayerdramon, Colgante considera digno a Akashi Tagiru para prestarle su poder sin titubear, con la excusa de que es un humano de buen corazón... Que estupidez-apretó con fuerza la piedra- Los humanos nacemos con una oscuridad que comienza con una chispa de 'envidia' cuando somos niños y queremos todo, 'rencor' contra los padres que no lo compran, y 'furia' al no tener lo que queremos...-le indicó, haciendo que frunciera el ceño- Dependiendo de cómo seamos criados, teniendo ya estas bases oscuras en nuestras mentes, podemos llegar a ser alguien que vela por los demás... o un psicópata que daña por cualquier tontería, sin importar nada, dejando muerte a su paso... -sonrió levemente- Nos separa un hilo muy delgado de ser un 'humano' y un 'diablo', ¿no crees?... Pero, aun así, los digimon como tú siguen confiando en nosotros, en tipos como yo...-murmuró, seria- Colgante también tiene esa opinión... Considera a un joven que no tiene que ver directamente con Apocalymon digno de su poder...- soltó lentamente la piedra No creo que sea porque está desesperado o algo así...Ojalá pudiese comprenderlo, ¿sabes...? Poder ser como ese tipo, para que Colgante no se vea obligado a estar a mi lado, haría que todo fuera menos difícil... La carga más ligera...- confesó, moviendo un poco los hombros.

-…- Slayerdramon la miró frunciendo el ceño, pero después preocupado- No estás diciendo lo que piensas, Samanta… Estás desechando ideas- sentenció, a lo que una sonrisa cursó el rostro de la pelicafé.

-Sí…- Samanta lo miró de reojo, sonriendo con sarcasmo, con una mirada fría- Si fuese como Akashi Tagiru, ya estaría muerta, ¿no crees?- sentenció- El mundo no está hecho para que las cosas se resuelvan de la manera menos difícil-sonrió- Pero te aseguro que, tanto tu como Colgante, dejarán de aguantarme pronto- aseguró, haciéndole fruncir el ceño, entrecerrando los ojos, comprendiendo a lo que se refería- Así que gracias por escuchar mis últimas ideas desechadas- agradeció, siguiendo el camino, levantando levemente la mano, mostrando que seguía vendada, con sus guantes puestos.

-… Cambiaré ese destino- le aseguró Slayerdramon, siguiéndola.

-Haz lo que quieras, Caballero Plateado- Samanta sonrió levemente- Mientras no te interpongas en el plan, por mi bien-

"… Sí, este mundo no permite que las cosas se soluciones fácilmente…" admitió Slayerdramon, observando la pequeña figura a su lado "Pero, aun así, si dejaras de protegernos queriendo cargar todo tu sola, verías que puede llegar a ser menos difícil…"


*Digiacrb_ ojalá te haya gustado el cap anterior^^ [y espero pliss que esta vez no haya actualizado en tu momento de estudio^^']

*takedigi_ Jeje. Creo que una de las cosas que me gusta escribir más en este fic, además de las conversaciones entre Tagiru y Gumdramon, y los momentos entre Shoutmon y Kokoromon, son las situaciones entre Gaiomon, Sky y Wizardmon^^.

Sí, en estos episodios [el anterior y el actual, y no sé si el próximo^^'] nos hemos adentrado a temas importantes y delicados que vivimos en la realidad. Quise ponerlos en estos episodios de transición para que se comprenda y se sienta más realista la delicada situación que viven los personajes, mostrando como se superponen y deciden seguir adelante^^

Hasta ahora, Yggdrasil había tenido un papel menor, y si bien continuará así por varios cap, no negaré que tiene un papel vital.

Visdom es una piedra en el zapato, ¿quién lo niega¬¬?

*Miss B Simpaty_ Jeje. ¿Te pareció largo el cap 40? Tal vez sea porque vimos diferentes situaciones, pero el más largo de los cap ha sido el cap 39^^.

Me encantan los comentarios sarcásticos de la Jefa. En lo personal, siempre me ha gustado la idea de que un líder en la saga de digimon fuese un antihéroe, como Sam, pero ese papel siempre se lo dejan a los lobos solitarios^^'

Sí, Sky y Wizardmon ya tienen su meta para lograr ayudar a Gaiomon. Y, sipi, Slayerdramon reaccionó como todo padre reaccionaría^^

Nop, el Proyecto no se toma vacaciones. Incluso pensé en colocarlos en este cap, pero preferí mostrar la situación de ellos en el siguiente cap, porque así me concentré más en los que están en Digimon Land^^

Y no encontré la canción de One World, de Celtic Woman [salían más canciones del grupo, pero no esa T-T]


Bien, lectores, espero les haya gustado este cap.

Si bien, no tuvo acción como el anterior, la idea era, como se lo dije a Miss Simpaty, mostrar la situación actual del grupo que se encuentra en Digimon Land, quienes deben tratar no solo a los heridos, sino los problemas sociales que sufre Jäger, siendo Kokoromon y Sky las más afectadas.

Quise plasmar en los tres fanáticos extremistas que molestaron a Sky a un tema que el año pasado conocí y me dejó algo perpleja. Hablo de los problemas entre Fandom en el anime [concretamente, Naruto]

He leído y descubierto casos en que hay fans sumamente extremistas que llevan las cosas al extremo, como hasta tratar de bloquear la página de un administrador en Facebook porque se burla de su personaje favorito [el cual ni siquiera es real], como reportar a una escritora de fanfic porque escribe de una pareja CRAK [las que no son canon, pero les gusta a los fans], quien llegó a perder varios de sus escritos [sipi, y solo porque la pareja que escribía no le gustaba al extremista - -']

Eso realmente me sorprendió, y decidí plasmar en estos tres personajes el extremismo al que pueden llegar algunos en la realidad realidad.

¡A mi me gusta el anime! ¡Tengo series y personajes favoritos! ¡También en algunos fanfic! Pero llegar a arruinarle el trabajo a alguien solo porque su contenido no te gusta [a excepción de lo que son pedofilias¬¬ Saben que no transo con eso]

¿Cuál es vuestra opinión sobre eso? ¿Realmente vale la pena lastimar y odiar a otros, solo por sus gustos sobre personajes no existentes? [en mi caso, considero que nop^^']

Bueno, cambiando de tema, como os dije, queridos lectores…

¡Ha llegado la hora de las votaciones XD!

¡17 personajes han sido escogidos por ustedes durante estos meses para participar en estas votaciones!

-Shoutmon.

-Kokoromon.

-Luke.

-Tagiru.

-Taiki.

-Samanta.

-Jack.

-Gaiomon.

-V-mon.

-Gumdramon.

-Yuu.

-Damemon.

-Yuno.

-Smith.

-Vormundmon.

-Kuro.

-Slayerdramon.

Las reglas son sencillas. Simplemente deben dejar un review en el fic votando por sus personajes favoritos [no pueden ser todos^^'] Hagámoslo así: solo pueden votar por ocho personajes favoritos, que deben indicar en sus comentarios. No serán contados los PM, o los comentarios en el Blog. Solo los review en "Proyecto Iluminati" [me gustaría decir que pueden votar por más, pero ocho es casi la mitad de 17^^']

Me he dado cuenta, por varios review, que varios de los lectores no escriben comentarios porque no saben cómo. Es simple, no es necesario estar suscrito a Fanfiction para hacerlo. Debes escribir tu comentario en la sección al final de un capitulo, y poner tu seudónimo o nombre en el remitente. Si se les olvida ponerlo, la página les pondrá como Guest, mandando igual el mensaje^^.

Entonces, antes de retirarme, queridos lectores, quiero mandar un fuerte abrazo a jacky7610 , quien, al igual que takedigi cuando llegó a este fic, ha comentado por cada capítulo leído de este fic [TvT] Así que, jacky, si alcanzas a leer el cap 41, y este mensaje, ¡sabrás del apapacho que quiero daros XD!

¡Lectores, espero les haya gustado el cap! ¡Gracias por leer, y no olviden comentar!

PD: disculpen cualquier falta de ortografía plis^^'