¡¿Qué tal, queridos lectores?!

Antes de leer el cap, me gustaría no solo recordarles sobre las votaciones de este fic en mi blog, al igual que el One-Shot de Digital Date, sino también mencionar que el fic, el 1 de Agosto, ¡cumplió 3 años desde que empezó a publicarse X3!

Me gustaría que pasaran a mi blog, para que vean los diferentes dibujos que subí por el aniversario, y que vean el Fan Ending que hice hace un tiempo, pero que solo les había avisado por Digital Date^^'

¡Espero les gusten los dibujos y el Fan Ending! ¡Y gracias por todo el apoyo brindado X3!


El engaño es una elección, no un error.

Kokoromon abrió los ojos, cansada, pero se quedó quieta al encontrarse en un prado, con el cielo gris y el humo de la guerra manchando el cielo digital.

-¿Este lugar...? ¿Z-Zona Alpina?- murmuró, reconociendo el paisaje del único lugar del Mundo Digital que había pasado.

¿Cómo fue que llegó ahí? ¿Por qué todo estaba tal cual recordaba, después del ataque de Tactimon a la Aldea Natural?

-... ¿Por qué no los salvaste...?- escuchó, quedándose quieta al reconocer la voz, y, lentamente, se volteó, para ver a una pequeña de ocho años parada a unos metros, con su largo cabello café sucio, y una fea mancha roja en su hombro herido.

-¡S-Samanta...!- se sorprendió Kokoromon, dispuesta a acercarse a la niña, pero se quedó quieta al ver que unas silenciosas lágrimas cursaban el pálido rostro de la humana.

-... Eres fuerte, ¿verdad...? ¿P-Por qué no los salvaste...?- murmuró la niña, bajando la cabeza- ¿Por qué no hiciste nada...? ¿N-No éramos... compañeras...?-

-... S-Samanta...- gimió Kokoromon- L-Lo siento... S-Siempre... Siempre he sido débil, y a pesar de todo... Solo quiero ayudar...- le aseguró, dando un paso hacia ella, pero, para su sorpresa, el piso comenzó a desmoronarse y convertirse en data, por lo que retrocedió.

-¿Compañeras...?- murmuró Samanta, tomando la atención de la digimon- ¿Cómo se puede ser compañera de un muerto...?-

-¿Sa...?- murmuró Kokoromon, sin comprender, pero el piso se desmoronó bajo sus pies, haciendo que la V-mon cayera a un espacio digital morado.

La digimon cerró los ojos, nerviosa, pero los abrió al notar una luz dorada al fondo de los datos, y, gracias a ella, pudo apreciar la silueta de una digimon femenina, con perlas y cintas...


Kokoromon frunció el ceño al sentir una especie de flash, por lo que abrió adormilada los ojos, para encontrarse con Yuno a su lado, quien, bajando su celular, sonrió.

La V-mon parpadeó, confundida, y se percató que estaba recostada en una de las habitaciones del edificio principal, en la cual las cortinas estaban cerradas.

-¿Cómo has dormido, Kokoromon-chan?- le preguntó la mujer, mientras la digimon se sentaba y estiraba tiernamente.

-¿Yo...? ¿Me quedé dormida?- preguntó Kokoromon, restregándose un ojo, confundida.

¿Qué clase de sueño había tenido...? ¿Por qué recordó a Samanta, cuando murieron sus padres...?

¿Por qué... sentía ese sentimiento tan confuso, y, al mismo tiempo... de resignación?

Frunció el ceño, más confundida...

¿Ella... a qué se estaba resignando...?

-Sí, pero solo fue una siesta de...- meditó Yuno, devolviéndola a la realidad- Hora y media, más o menos- le sonrió, y le tendió el cinturón blanco que había estado en la mesita de noche.

La digimon lo recibió con una cansada sonrisa. Se lo puso, pero después suspiró, extrañando a la mujer.

-No debí quedarme dormida, pero estaba tan cansada...- admitió Kokoromon, jugando con sus dedos- Mi mente me jugó en contra... Demasiado dulce...-

-Fue Shoutmon-kun quien te trajo- le informó Yuno, haciendo que ella la mirara, parpadeando sonrojada- ¡Fue tan tierno cómo te sostuvo~!- le mostró el celular, en el que se veía una foto de él recostándola, mirando a la cámara con una mueca, avergonzado- Pero se enojó tanto que casi deja con seguro la puerta... ¿Por qué no entiende que cada momento de ustedes juntitos tiene que ser plasmado?- se lamentó, poniendo su mano en la mejilla, haciendo puchero.

-... Cuernomon...- murmuró sonrojada Kokoromon, abrazándose las rodillas.

-Me dijeron que se solucionaron un poco las cosas entre ustedes- admitió Yuno, tomando su atención- Pero, aún así, estás decepcionada de él, ¿verdad?-

-Yo...- murmuró la digimon, mirando las sabanas- Estoy celosa-

-¿Ah?- Yuno parpadeó, sorprendida de que Kokoromon admitiera eso de manera tan sencilla.

-Es que... Cuernomon y yo pasamos por muchas cosas p-para tener esta relación tan profunda...- admitió Kokoromon, seria y sonrojada- Solemos divertirnos juntos, pero también nos enojamos... y creo que mucho- admitió inocentemente, haciendo que Yuno sonriera con una gota en la cabeza, consciente que ese mucho quedaba corto- Y-Y que otra digimon... Que Mikemon fácilmente se acercara así a él...- bajó sus rodillas, y suspiró hondamente-... Nunca tuve esa valentía-

-¿Eh? Kokoromon-chan, ¿acaso estás celosa de la actitud de Mikemon, y no de que haya, bueno, besado a Shoutmon-kun?- murmuró sorprendida Yuno.

-Sí- asintió inocentemente Kokoromon- Porque confío en Cuernomon. Sé que puede ser un Pervertidomon, pero, si no confiara en él, creo que no habría aceptado lo de la proposición- aseguró, entre tierna y seria- Je, yo le dije en un principio que sé que él no es de los que me harían a un lado o engañarían- sonrió tiernamente, a lo que Yuno le sonrió y le acarició la cabeza.

-Tendrías que explicárselo. Creo que Shoutmon-kun piensa que estás decepcionada de él, pero por desconfianza- sonrió Yuno.

-Mm...- meditó Kokoromon, poniendo una tierna expresión, hasta percatarse que había cierto ruido.

Curiosa, se bajó de la cama, y corrió las cortinas de la ventana, para apreciar que habían muchos digimon amontonados a la entrada del edificio junto a sus cazadores, y al parecer algo les decían Taiki, Shoutmon, Knightmon, Starmon, Pinocchimon, Revolmon y algunos Bakomon.

-Ah, deben de estar haciendo los grupos de la tarde- sonrió Yuno, acercándose a la ventana, haciendo que la digimon naranja mirara la situación, parpadeando- Pero, que extraño... Todos parecen nerviosos...- murmuró, percatándose de que, al parecer, había una leve discusión...

Hasta que sus ojos se percataron en la silueta de Gaiomon, quien parecía mirar con altanería a los digimon que habían ido a ofrecerse para hacer rondas, quienes tenían algo de nervios al ver a semejante digimon en aquel lugar.

-... ¿Cobardemon?- parpadeó Kokoromon, extrañada.

-¿Será que él... también vino a unirse a un grupo para hacer una ronda?- murmuró Yuno, meditando, sorprendida- Apuesto a que ha sido idea de Sky-chan~- aseguró, ignorando que la digimon a su lado comenzaba a meditar- Esto está mal de mi parte, pero me pregunto si la relación entre ambos es realmente de compañeros~- admitió, sin poder evitar emocionarse- O tal vez he visto demasiados Doramas~- confesó, jugando con sus dedos, hasta notar que la V-mon se había ido a la puerta- ¿Eh? ¿Kokoromon-chan, no vas a seguir descansando?-

-Nop- sonrió la digimon, abriendo la puerta- Quiero ayudar- admitió, y se fue.

-Ah...- suspiró la pelinaranja, sin poder evitar sonreir- Los jóvenes se mueven de una manera que a veces no puedo seguirlos- admitió.


Al frente del Edificio Administrativo, tanto Taiki, Shoutmon y los Bakomon anotaban a los digimon y cazadores que se estaban ofreciendo para hacer la ronda de la tarde, mientras Knightmon, los Pawnchessmon, Starmon,los Pickmon, Pinocchimon y Revolmon repartían hojas con las ubicaciones de las rondas.

La situación no debería costarles tanto, si es que los digimon presentes no estaban algo atemorizados de Gaiomon, quien, apoyado en un edificio cercano, bufaba, fastidiado.

Además, estaba Sky...

-Me niego-aseguró por quinta vez Shoutmon, anotando a un grupo de digimon que harían las rondas en la zona del rio oeste.

-¡Vamos, plissss!-suplicó la peligris, al lado del dragón y su compañero, quien sonreía con una gota en la cabeza.

-He dicho que no, Sky-chan. Gaiomon no hará rondas- le dijo seriamente el dragón, entregándole la lista a un Bakomon, el cual asintió y le entregó un comunicador especial al grupo de digimon que acaban de alistarse- Los demás digimon no confiarán en él, y las cosas podrían resultar mal si incluyo a ese patán a la fuerza en uno de los grupos-

-Sky-chan no se rinde fácilmente, ¿no?- sonrió con una gota en la cabeza Revolmon.

-¡Taiki!- suplicó Sky, colgándose al joven, sobresaltando a algunos digimon.

-E-En lo personal, me gustaría que Gaiomon estuviera en las rondas- admitió Taiki, haciendo que su compañero hiciera una mueca- Pero, como dijo Shoutmon, poner nervioso a los demás digimon podría ser un problema. Lo siento- se disculpó con la joven.

-¡Eso, eso!- asintieron algunos PawnChessmon.

-¡Esto es injustoooo!- chilló Sky.

-Pierdes el tiempo, Orejas- bufó Gaiomon, ignorando algunas miradas asustadizas que recibía de los digimon que se retiraban, puesto, o ya se habían alistado, o decidieron no hacer rondas por temor al samurái.

-¡Esto lo estoy haciendo por ti!- chilló la joven- ¡Vamos, Cuernomon, Taiki!- les imploró a ambos compañeros- ¡Si Gaiomon se une a un grupo en las rondas, mejorará su relación con los demás digimon!- les señaló, sacudiendo los puños.

Al escucharla, Shoutmon hizo una mueca, molesto al saber que su amiga tenía razón...

-En parte, tiene razón, Sky-dono- admitió Knightmon, aliviando a la joven- Pero debe recordar que la situación actual es demasiado delicada, y, si bien sus intenciones son buenas, no son apropiadas a la realidad-

-¡Que injusto!- gimió Sky.

-Vamos, vamos- suspiró Pinocchimon.

-Lo siento, Sky-chan- se disculpó Taiki, terminando la lista- Los únicos digimon que podrían hacer rondas con Gaiomon son los de Jäger, pero Saburo, Delta A y los demás deben velar por Jack- le recordó, algo serio y preocupado al recordar a la liebre...

-¡Lo sé!- gimió la peligris- ¡Pero este es mi proyecto...!-admitió, confundiendo al pelicafé- ¡¿Nadie quiere hacer la ronda con Gaiomon?!- le preguntó a los digimon presentes, sobresaltando a algunos.

-Bueno...- unos Piximon se miraron, dudosos.

-Él nos salvó, pero...- murmuró un Gaomon, mirando a su cazador, quien se rascó la mejilla, indeciso.

-¿Se olvidan de sus crímenes solo porque hizo un buen acto?- preguntó indignado un Gizamon, incomodando a los digimon y cazadores que estaban dudosos- Ese tipo es un criminal. Tengo entendido que no nos corta la cabeza porque esta I.A lo mantiene a raya- miró fastidiado a Sky, quien infló una mejilla, ofendida.

-¡¿QUÉ DIJISTE, RENACUAJO?!- gruño Gaiomon, sobresaltando al digimon naranja.

-¡No asustes a los demás!- le recriminó Sky al samurái, fastidiándolo- ¡Y les aseguro que Gaiomon es un buen chico!- le señaló a Gizamon, quien bufó, desconfiado- ¡Te lo imploro, Shoutmon!- le pidió al dragón rojo, quien trataba de hacerse el desentendido con ese tema- ¡Ayúdame a ayudar a Gaiomon a hacerlo parte de la sociedad digital!-

-S-Sky-chan, tus intenciones son buenas, pero no es la situación indicada- aseguró el dragón, armándose de paciencia.

"Además que estoy seguro que Gaiomon puede hacer una de las suyas" suspiró, fastidiado.

-¡Vamos, hazlo por tu cuñada~!-le imploró la peligris, dejándolo rojo y haciendo parpadear a varios digimon y cazadores.

Pinocchimon y Revolmon, al escucharla, reprimieron una risita.

-¡SKY-CHAN!-rugió indignado Shoutmon, sobresaltando a los presentes, excepto a Taiki, quien sonreía con una gota en la cabeza.

-¡CUIDE SU LENGUA, REY!- rugió Gaiomon, enojado de que aquel dragón le levantara la voz a la peligris.

-¡No se empiecen a gritar!-imploró Sky, mientras Starmon y los Pickmons suspiraban.

-Vamos, Shoutmon. Podemos encontrar a algún digimon que quiera hacer las rondas con Gaiomon- le señaló Taiki a su compañero- O a alguien del Xros Heart-

-¡Pero...!- lo quedó mirando el dragón, hasta notar la mirada seria de su amigo-... Arg...- suspiró, bajando la cabeza-... Tú eres el General-

-Ojalá que no seamos nosotros- le murmuró Revolmon a Pinocchimon, quien asintió, de acuerdo.

-Bien, entonces, está decidido- le sonrió Taiki a Sky, emocionándola- Pero no creo que sea fácil encontrar al menos un digimon que quiera hacer la ronda con Gaiomon- admitió, mirando a los diferentes digimon agrupados, en donde la mayoría estaba terminando de alistarse.

-¡Está bien! Entre cuñados, nos ayudamos- sentenció Sky, haciendo sonreír con una gota en la cabeza al joven.

-M-Majestad, ¿a-a qué se refiere con cuñados?- le preguntó un Otomamon, a lo que el dragón rojo suspiró, consciente que muchos digimon lo miraban, curiosos y extrañados.

-Ignoren, ignoren...- pidió Shoutmon, anotando a unos digimon- Entonces, ustedes tres vigilarán la zona este del río- le dijo a Otomamon, su cazador, y a otros tres digimon, quienes asintieron.

-¡¿Escuchaste, Gaiomon?! ¡Tal vez sí puedas hacer una ronda!- Sky se acercó contenta al samurái, el cual bufó, extrañándola.

-Orejas, esta es una completa pérdida de tiempo- aseguró el digimon, fastidiado- ¿Crees que alguien realmente querrá estar unas horas a mi lado? Que estupidez. Debí quedarme con Nerd, Retro, la Enana y los demás vigilando la tumba de tu hermano- bufó, pero se quedó quieto al notar el cambio en la mirada de la joven.

-M-Mi hermano... no está muerto...- gimió Sky, sobresaltando al samurái- Y-Yo trato de ayudarte con tu estado y te pones tan mal hablado... ¡Eres lo peor!-se comenzó a restregar los ojos, comenzando a ser consolada por Knightmon, Pinocchimon, Revolmon y Starmon.

-Que crueldad de tu parte decir ese tipo de cosas a Sky-dono- le recriminó el caballero al samurái, quien sudaba a mares.

-Esto sí sobrepasa lo de ser malvado- aseguró Pinocchimon, dándole palmaditas a su amiga.

-Eso, eso- asintió Revolmon, acomodándose el sombrero.

-¡Ella solo trata de ayudarte!- criticó Starmon, siendo apoyado por los Pawnchessmon y los Pickmons.

-¡Así no se trata a una chica!- recriminó una cazadora.

-¡Eres lo peor!- aseguró una Palmon.

-¡Buuuuu!-

-¡Buuuuu!-

-¡¿Q-Quién les da el derecho de tirarme un sermón, malditos?!- gruñó Gaiomon, indignado y avergonzado porque hasta los cazadores y digimon le recriminaran.

-S-Supongo que será muy difícil encontrar al menos un compañero para Gaiomon- sonrió Taiki, incómodo.

-Por eso digo que es mejor ignorarlo- bufó Shoutmon, a lo que varios digimon cerca asintieron, haciendo que los cazadores se miraran, sin saber que decir.

-¡REY~!- escuchó el dragón, quedándose helado, y sufrió un fuerte sobresalto cuando Mikemon lo abrazó por la espalda, sobresaltando a los presentes.

-¡¿M-Mikemon?!- se asustó Shoutmon, azul.

-¡¿E-Esa gata...?!- se sobresaltaron Revolmon y Pinocchimon.

-¡La mala ha regresado!- señalaron los Pickmons, apoyados por los Pawnchessmon.

-¿Q-Qué haces por aquí?- Taiki miró confundido a la felina digital, quien se estaba pegando demasiado a Shoutmon, el cual sudaba a mares.

-¡Escuché que están alistando a los digimon para las rondas, y quería ver como iban~!- maulló Mikemon, sin soltar a Shoutmon.

-¡Buena esa, Rey~!- alagó un Gazimon, silbando, a lo que otros digimon lo siguieron, cabreando al dragón.

-¡Esto no es gracioso!-los calló Shoutmon, rojo.

-¿Y-Y Ai-chan?- parpadeó Taiki, recordando a la pequeña cazadora de la tan especial digimon.

-Está durmiendo con las demás Mikemon- sonrió Mikemon, ronroneando, dejando quieto al incómodo Shoutmon- Así que aproveché de escaparme~-

-E-Es demasiado atrevida...- murmuró Revolmon, algo perplejo por la actitud de la hembra.

-Mikemon, e-estás incomodando a Shoutmon- señaló Taiki, sin saber cómo llevar la situación.

-¿Mm~?- sonrió la felina, notando que el dragón que abrazaba estaba quieto- Me pregunto~-

-¡S-Suficiente, Mikemon-dono! ¡Deje de interponerse en el trabajo de Shoutmon-dono!- le recriminó Knightmon, señalándola dramáticamente.

-El Rey no se está quejando~- sonrió ronroneando la gata, tocando con una de sus garras la mejilla del incómodo dragón, sobresaltándolo.

-¡S-Suficiente, M-Mikemon!- gruñó Shoutmon, molesto y avergonzado.

-¡Miau~!- ronroneó Mikemon, incomodando más al digimon rojo.

-Bha. ¿Y después me recriminan a mi?- los quedó mirando Gaiomon, mientras Sky se restregaba un ojito- El Rey es peor hombre que yo- bufó, fastidiado.

-¡NO QUIERO ESCUCHAR ESO DE TI!-le gruñó Shoutmon.

-¿Q-Qué hago...?- murmuró Taiki, sin saber qué hacer, puesto que algo le decía que la situación se iba a descontrolar, ya que la atención de todos estaba en los dos digimon.

-¡T-Taiki!- escuchó, y se volteó, para ver a Kokoromon salir del edificio, aunque la hembra se tropezó con sus pies y terminó cayendo tiernamente de cara al piso, tomando la atención de los presentes...

Al verla, Taiki, Knightmon, Pinocchimon, Revolmon, Starmon, los Pawnchessmon y los Pickmons se quedaron en blanco...

... ¿Shoutmon? Él solo se quedó de piedra, comenzando a sudar a mares, extrañando a Mikemon.

-¿K-Kokoromon...?- murmuró Taiki, con un hilo de voz, mientras su amiga se sentaba, sobándose su nariz de cuerno.

-T-Taiki, quería pedirte un favor-le dijo la V-mon, hasta percatarse de la situación...

-K-Kokoromon... N-No es lo que piensas...- aseguró Shoutmon, sudando a mares, confundiendo a varios digimon, y extrañando a Mikemon.

-¿Oh? Esto se está poniendo bueno- sonrió Gaiomon, bastante interesado en la situación, mientras que Sky estaba en blanco, con su pelo erizado.

-¡N-No es lo que parece, Kokoromon!- quiso intervenir Revolmon.

-¡E-Exactamente! ¡S-Shoutmon no está siéndote infiel ni nada por el estilo...!- aseguró Pinocchimon, pero se quedó en blanco cuando su nariz creció, sobresaltando a Taiki.

-Miren, miren. Te gusta tocar el suelo, ¿verdad, intento de hembra?- sonrió divertida Mikemon, mirando a Kokoromon, quien los seguía observando, sin decir nada.

-¡M-Mikemon!- se molestó Shoutmon, pero se sobresaltó cuando la V-mon se levantó.

-¡Taiki!- Kokoromon se acercó al joven, sobresaltándolo- ¿Ya han escogido un compañero para Gaiomon?- preguntó, curiosa.

"¡¿HA- HA IGNORADO POR COMPLETO LA SITUACIÓN?!" pensaron al mismo tiempo los digimon del Xros Heart, en blanco.

-¿K-Kokoromon...?- la quedó mirando Shoutmon, en blanco.

-E-Em, no- negó Taiki, igual de confundido por la reacción de su amiga- ¿Por...?-

-Ya veo- sonrió Kokoromon- ¿Puedo serlo?- se señaló.

... Se hizo un momento de silencio...

-¡¿EEEEEEHHHHHHHHHHHHHH?!- la quedaron mirando los digimon del Xros Heart, y varios digimon y cazadores.

-¡¿AH?!- parpadeó Gaiomon, estupefacto.

-¡Kokory!- se alegró Sky, aliviada.

-¿E-Eh?- parpadeó Taiki, procesando lo que había dicho la digimon, quien no paraba de sonreír.

-¡¿D-De qué estás hablando?!- se molestó Shoutmon, soltándose de la sorprendida Mikemon y acercándose a la V-mon- ¡A-Aún debes descansar, además Gaiomon es demasiado peligroso para ti!- le señaló.

-¿Puedo, Taiki?- sonrió Kokoromon, ignorando al dragón, dejándolo en blanco.

-¡¿M-Me estás haciendo la Ley del Hielo?!- comprendió Shoutmon, enojado- ¡Oye, Kokoromon! ¡Respóndeme!- le exigió.

-Por favor, Taiki. Creo que ya descansé lo suficiente, y quiero ayudar- le sonrió la V-mon al confundido joven, shockeando al dragón a su lado.

-Supongo que su indignación la ha hecho ignorar por completo a Shoutmon- comprendió Revolmon, rascándose la cien con la punta de su pistola.

-El corazón de una hembra puede llegar a ser cálido, pero también puede convertirse en un bloque de hielo- aseguró Knightmon, apoyado por los Pawnchessmon, haciendo que varios digimon y cazadores intercambiaran mirada.

-¿Será cierto? ¿Será cierto?- se preguntaron los Pickmons, a lo que Starmon suspiró.

-B-Bueno, s-supongo que si quieres participar en una ronda, no puedo negarlo- admitió Taiki, rascándose la nuca, confundido- Pero... ¿E-Está bien que ignores así a Shoutmon?- señaló al dragón, que estaba de piedra.

-... ¿A quién?- sonrió Kokoromon, resquebrajando al digimon rojo.

-¡K-KOKOROMON, TE ESTÁS PASANDO!- aseguró Shoutmon, indignado.

-Ah, Taiki. Te refieres a ese Rey- sonrió la V-mon, dejando quieto al dragón.

-¿M-Me dijiste... Rey...?- jadeó Shoutmon, consciente que su pareja le decía así solo cuando estaba MUY enojada.

-No estoy ignorando al Rey- le sonrió Kokoromon al confundido Taiki- Ya que yo confío en el Rey, y sé que él no me sería infiel ni nada por el estilo- aseguró, colocando sus manos en el pecho.

-¿E-Entonces...?- Taiki señaló al dolido dragón.

-¿Mm? No estoy ignorando al Rey, porque mi pareja no es un infiel como el digimon a mi lado- sentenció Kokoromon, sin dejar de sonreír, shockeando por completo a Shoutmon.

... Y, así, el Rey del Mundo Digital se acurrucó en un rincón, totalmente deprimido, sobresaltando a Taiki y a los presentes.

-¿S-Shoutmon...?- trató de llamarlo Taiki, pero no había caso alguno...

Kokoromon había roto el espíritu del dragón.

-Q-Que grado de crueldad...- murmuró Revolmon, sudando un poco.

-J-Jamás pensé que habría tanta maldad en el inocente cuerpo de Kokoromon- admitió Pinocchimon, también incómodo, a lo que Starmon asintió varias veces.

-¿Qué les dije?- Knightmon se cruzó de brazos.

-¡B-G! ¡BUAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!- Gaiomon se tiró al piso, riendo a carcajada limpia- ¡E-ESO FUE ESPECTACULAR! ¡UN ASESINATO COMO NUNCA ANTES HABÍA VISTO! ¡M-ME DUELE EL ESTÓMAGO! ¡JAJAJAJAJAJA!-

-¡G-Gaiomon!- le reprochó Sky.

-¿Y bien, Taiki?- le pidió Kokoromon al joven en blanco- Quiero ayudar- sonrió.

-... ¿Eh?...- murmuró Mikemon- ¡ESPEREN UN POCO!- gruñó, sobresaltando al Xros Heart, y tomando la atención de Kokoromon- ¡¿D-De que iba toda esta conversación?!-exigió saber.

-¡Cierto, cierto! ¡Es la primera vez que veo al Rey tan derrotado!- señaló un Betamon, entre divertido y confundido.

-¿Q-Qué está pasando?- preguntó un cazador, confundido.

-¡Además...!- gruñó Mikemon, acercándose a Kokoromon- ¿Por qué un intento de hembra como tú le habla así al Rey?-exigió saber, empujando a la V-mon haciéndola caer sentada, poniendo alerta a los digimon del Xros Heart y que Shoutmon mirara de reojo la situación-

-¡Mikemon...!- se molestó Taiki, pero la digimon lo ignoró por completo.

-¡No solo perteneces al maldito Jäger, ¿sino que también tratas de esa forma al digimon que nos liberó del Bagra Army?!- indignada, Mikemon agarró de la túnica a Kokoromon.

-¡Suelta a Kokory!- exigió Sky, pero Gaiomon la sujetó de la polera- ¡G-Gaiomon!- se quejó.

-No te metas- le aconsejó el samurái, haciéndola inflar una mejilla.

-Y-Yo ha-hace mucho que no pertenezco a Jäger- le informó Kokoromon a Mikemon, sorprendiéndola levemente- La Jefa me dio de baja porque cometía muchas tonterías, ¡pero eso no significa que me guste que insultes a mis amigos!- aseguró, seria.

-¡No sabes cuanta rabia me da escuchar tu hipocresía...!- gruñó la gata, hasta que Shoutmon la sujetó de la mano con la que agarraba a Kokoromon, haciéndola soltar a la V-mon-... ¿Rey...?- murmuró, sorprendida, mientras la digimon naranja miraba sorprendida al dragón rojo.

-Suficiente, Mikemon- le pidió Shoutmon, serio, soltándola- Recuerda lo que te advertí en la mañana- le recordó.

-¡P-Pero...!- se indignó Mikemon, y más cuando el dragón ayudó a la sorprendida Kokoromon a levantarse.

Taiki observó la situación, serio, notando que los demás digimon y cazadores observaban a los tres digimon, curiosos. Respiró hondo, consciente que la situación entre ellos tres debía aclararse.

-Mikemon, sabes que Shoutmon tiene una prometida, ¿verdad?-le señaló el joven, acercándose a los tres digimon.

-He-He escuchado los rumores...- admitió la digimon felina, cruzándose de brazos, pero notó que el pelicafé la miraba, serio.

Frunció el ceño ante eso, y notó como Shoutmon aún seguía al lado de Kokoromon, mirándola seriamente.

... Entonces, se percató de todo, al igual que los demás digimon.

-... ¿Acaso...?- miró a Kokoromon, quien la miraba seria, pero nerviosa.

-...- los digimon presentes parpadearon, comenzando a comprender la situación- ¡¿EEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-

-... Y se reveló el secreto- suspiró Revolmon, mientras Knightmon asentía varias veces.

-¡I-Imposible...!- murmuró con un hilo de voz Mikemon, mirando a los dos dragones, mientras los demás digimon comenzaban a hablar entre ellos, sorprendidos ante semejante noticia.

-¡¿E-Esto es en serio?!-

-¡¿Esa V-mon...?!-

-Bueno, si lo piensas... No está tan mal...-

-S-Sí. Ignorando el casco, es una hembra bastante atractiva...-

-¡REY! ¡¿Por qué se queda con las más bonitas?! ¡No es justo!-

-¡Te escuché, Elecmon!- gruñó avergonzado Shoutmon, escuchando lo que decían los demás digimon.

-¡P-Pero el Rey iba a castigar a la V-mon y a Mikemon por la pelea que habían tenido, ¿verdad?!- señaló un Impmon, atónito y confundido.

-Que ella sea mi prometida no significa que le daré un trato especial-aseguró Shoutmon, serio- La verdad... La verdad, decidí no castigarlas por el bien de Ai-chan- admitió, mirando seriamente a la felina, la cual frunció un poco el ceño- Ella habría llorado más si te pasase algo-

-Este... ¿Qué tiene de especial que la digimon peluche de ahí sea la novia del Rey?- preguntó un cazador, mirando a uno de los Bakomon.

-S-Significa...- su compañero, un Candlemon, tragó saliva, sorprendido, extrañándolo.

-¿Qué cosa?- se extrañó una cazadora, mirando a su Burgermon, quien también se veía atónito.

-... Que ella... ¿E-Es la futura reina...?- murmuró Mikemon, dejando atónito a los cazadores.

-...- Kokoromon parpadeó- Entonces... ¿Puedo ser la compañera de Gaiomon en la ronda?- le pidió a Taiki, descolocando a los digimon y a los cazadores.

-¡¿NO TIENES NADA QUE DECIR AL RESPECTO?!- exigieron saber los digimon, haciendo que los miembros del Xros Heart intercambiaran mirada, mientras Sky y Gaiomon parpadeaban.

-Yo no quiero ser reina- aseguró Kokoromon, dejando en blanco a los digimon, y que Taiki y Shoutmon la quedaran mirando- No quiero serlo... pero quiero estar al lado de Cuernomon...- admitió, bajando la cabeza, tiernamente avergonzada- Por eso... No quiero a Shoutmon por interés, pero sé que estar con él significa ser Reina... Pero no estoy segura con serlo...-

Los digimon intercambiaron mirada, meditando lo que dijo la digimon, algo confundidos...

-¡REY! ¡¿Cómo se la ganó?!-

-¡BASTA CON ESO, ELECMON!- gruñó Shoutmon, avergonzado, haciendo sonreír incómodo a Taiki.

-¡Queremos saber, queremos saber!- exigieron varios digimon solteros, haciendo gruñir al Rey.

-Bueno, a mi no me molestaría tener de Reina a alguien tan bonita-

-No me agrada Jäger, pero por algo el Rey la escogió, ¿no?-

-¡Bu, bu, bu! ¡Rey, díganos su secreto!-

-Se lo están tomando demasiado bien...- admitió Revolmon, intercambiando mirada con Pinocchimon.

-¡Sabía que Kokoromon-sister tendría buena aceptación!- aseguró Starmon, apoyado por los Pickmons.

Ante tantos halagos, Kokoromon no pudo evitar sonrojarse tiernamente, a lo que Shoutmon sonrió y le acarició la cabeza.

-... Taiki, algo invisible me está tocando- Kokoromon infló las mejillas, amurrada.

-¡Deja de hacerme la ignorancia! ¡Duele mucho!- aseguró el dragón, dolido, mientras Taiki reprimía una risita.

-... No lo aceptaré- escuchó la pareja, y miraron a Mikemon, quien los miraba seriamente- Que la digimon escogida para ser Reina, sea alguien como tú... No lo aceptaré- frunció el ceño, enojada.

-Mikemon, sé que, por la situación, mantienes odio hacia Kokoromon- aseguró Taiki, serio- Pero tienes que entender, que lo que pasó en Tokio no fue culpa de Jäger. Ellos siempre han querido protegernos, a los humanos y a los digimon-

-... Díselo a los padres de Ai-chan- exigió Mikemon- ¡Están congelados por ese conejo!- señaló a Sky, quien, aun sujetada por Gaiomon, bajó la mirada, nerviosa- ¡Díselo a todos los humanos congelados!-

-¡Fue mi culpa lo que pasó, Mikemon! ¡Como Rey, fui demasiado débil, y no pude hacer nada!- le aseguró Shoutmon, intimidando un poco a la gata.

-... Estoy de acuerdo con Mikemon- murmuró un Mushroomon, quien era uno de los pocos digimon que, al igual que Mikemon, no comentó ni se alegró por la noticia- Mi cazador está en el hielo, y ahora estoy cuidando a su hermanita y a su abuelo... Tampoco aceptaría a alguien como ella- señaló a Kokoromon, quien lo miró tristemente.

-No sabemos nada, ¿y quiere que la aceptemos como Reina?-

-Con esas pintas...-

-Solo están celosas de ella. No exageren-

-¡¿Estás diciendo que exageramos?!-

-¡El Rey ya dijo que ni ella ni Jäger tienen la culpa de lo que pasó!-

-¡Díganselo a la familia de mi cazador!-

Y, así, comenzaron las discusiones entre los digimon, para nerviosismo de los Bakomon, mientras los cazadores intentaban calmar a sus compañeros.

-E-Esto es malo...- murmuraron los Pickmons.

-¡N-No es momento de ponerse a discutir!- aseguró Taiki, mientras Knightmon, Pinocchimon y Revolmon trataban de calmar la situación.

-¿P-Por qué...?- murmuró Sky, preocupada.

-¿Realmente te sorprendes?- bufó Gaiomon, tomando su atención- Este grupito que trata de hacerse el héroe al participar en estas rondas solo quieren pensar que hacen algo bien, pero en realidad están sumamente asustados. Buscan cualquier excusa para pelear, para tratar de desquitarse-

-... Son como tú- parpadeó Sky.

-¡Orejas!- gruñó Gaiomon.

-¿Ves?- Mikemon miró sonriendo a la preocupada Kokoromon- Alguien como tú, compañera de esa Jefa, no será aceptada. No, hasta que ustedes Jäger paguen por todo el daño que han causado...- sentenció, enojada, pero se quedó callada cuando el propio Shoutmon se le acercó y le dio una bofetada...

Ese simple movimiento hizo que las discusiones se detuvieran de golpe.

-S-Shoutmon...- murmuró sorprendido Taiki.

-¡Suficiente, Mikemon!- gruñó Shoutmon, claramente enojado, mientras la digimon felina estaba sorprendida- ¡Estoy harto de tu manera de discriminar a Jäger!- aseguró- ¡Ellos también son las victimas!-

-R-Rey... ¡S-Solo los defiende por ella, ¿verdad?!- gruñó Mikemon, señalando a Kokoromon- ¡No sea ciego, Rey...!-

-¡UN MIEMBRO DE JÄGER MURIÓ!- la calló Shoutmon, dejándola quieta al igual que a todos los presentes.

-... ¿A-Alguien... murió...?- murmuró Mushroomon.

-... Sí, se llamaba Pegasusmon- le dijo Taiki, serio, tomando su atención como la del resto- Murió protegiendo a Hideaki, Kaoru, Patamon y Poyomon- recordó, serio- Patamon y Poyomon estaban siendo perseguidos por el Proyecto por ser descendientes de las razas de la Orden Digital, y Hideaki y Kaoru querían salvarlos. Rapidmon, junto a Pegasusmon, los protegieron... pero Pegasusmon perdió la vida- cerró los ojos, serio.

Sky bajó las orejas, triste al recordar a su amigo. Gaiomon se percató de su estado de ánimo y bufó, molesto.

"No... Fue por mi culpa..." recordó con pesar Kokoromon, también afectada, bajando la cabeza y apretando un poco sus puños.

-Jäger nos ha protegido desde las sombras, siempre arriesgándose por nosotros- le aseguró serio Shoutmon a la sorprendida Mikemon- Incluso perdieron a un compañero, pero, aún así, siempre han dado todo lo que han podido para protegernos las espaldas- levantó levemente su puño y lo apretó- Y como Rey, no he podido estar a la altura de ninguno de ellos. Por eso no permitiré que hablen o se refieran con odio a Jäger. No es por Kokoromon, es por todos ellos, y todo lo que han perdido por nosotros- bajó el puño-... ¿Comprendieron?- miró seriamente a los digimon y cazadores presentes.

Algunos intercambiaron mirada, otros bajaron la cabeza, y unos pocos fruncieron el ceño, nerviosos.

Taiki observó la situación, y no pudo evitar sonreír levemente, notando que su compañero había actuado y hablado como todo un monarca.

-...- Mikemon frunció el ceño, y abrió la boca, queriendo decir algo, pero solo miró para otro lado, enojada.

-... Mikemon...- se preocupó Kokoromon, a lo que la gata la miró enojada, y, sin más, se fue, claramente indignada.

-... Al menos... se fue en paz, ¿no?- se preguntó Revolmon.

-¿En paz? ¿En paz?- se preguntaron los Pickmon, mientras los Pawnchessmon intercambiaban mirada.

Kokoromon miró irse a la gata, sumamente preocupada, por lo que no notó cuando Shoutmon dio una fuerte palmada, tomando la atención de los presentes.

-... Bien, ¿podemos dejar este asuntito a un lado?- pidió Shoutmon, algo molesto- Volvamos con lo de los grupos. ¿Quiénes dijeron que irían a la zona de la rueda de la fortuna?-

-¡Ah! ¡Aquí!- un joven junto a un Goblimon levantaron la mano, entusiasmados, mientras los aliviados Bakomon reanudaban su labor, y los cazadores y sus compañeros se anotaban, extrañamente más entusiasmados que antes.

-¡Nosotros también!- siguieron unos Shamanmon.

-Bien...- comenzó a anotarlos el dragón, hasta notar que Taiki le dio unos toques en el hombro- ¿Qué pasa, Taiki?- miró extrañado a su compañero, quien, sonriendo levemente, señaló a Sky, a su lado, quien jugaba con sus dedos-... Me niego- sentenció, terminando de anotar al nuevo equipo, al cual un Bakomon le entregó un comunicador.

-¡Plisss!- imploró la peligris.

-Vamos, Shoutmon. No creo que esté tan mal que Kokoromon acompañe a Gaiomon- trató de convencerlo Taiki.

-Estamos en una situación delicada, estamos trabajando con los grupos, y ustedes tres solo me están haciendo las cosas más difíciles- sentenció el dragón, volviendo a la lista- Sí, Taiki. Tú también- agregó, puesto que el joven se había señalado, claramente sorprendido.

-Brother, sabemos que estás estresado con el asunto de Mikemon y lo de Jäger- Starmon se asomó detrás de Sky- Pero si el General lo dice, es por alguna razón-

-¡Bien! ¡Entonces ve tú también!- estalló el dragón, sobresaltando a la cazadora y a la Palmon que se le habían acercado, para que las inscribiera.

-¡¿EH?!- se quedó en blanco el digimon estrella.

-Sí. Gaiomon, Kokoromon y tú irán en una ronda, ¿les parece? ¿Contentos?- les preguntó Shoutmon a Sky y a Taiki- Sí es así, ¿me dejan hacer mi trabajo de Rey?- exigió...

-¡Ese es nuestro monarca favorito!- se le tiró encima V-mon por detrás, dándole un susto de muerte al dragón rojo.

-¡DÉJENME EN PAZ!- Shoutmon le dio tal puñetazo al dragón azul grisáceo que este salió volando, pero no se perdió de vista porque el fastidiado Gaiomon levantó la mano, sujetando a tiempo al mareado digimon.

-¿V-mon?- parpadeó Taiki, hasta percatarse que se acercaban unos avergonzados Lunamon y Spadamon- Ah, chicos. ¿Cómo les fue?- les preguntó, sonriendo.

-... K-Kuro n-no tiene piedad con nadie, Taiki...- gimió Spadamon, con marcas de garra en la cara, al igual que Lunamon.

-Ya veo, así que tampoco pudieron hacerse con el charger- comprendió el joven, comenzando a meditar- Pensé que, siendo Spadamon un digimon gato, haría que Misty no tuviera problemas, pero...- suspiró levemente.

-Taiki, soy un Digimon Arma, no un gato...- gimió avergonzado Spadamon, haciendo sonreír avergonzado a su amigo.

-Pero, ¿qué haremos? Me preocupa Misty-chan- aseguró Sky, meditativa, mientras Shoutmon terminaba de anotar a otro grupo, claramente fastidiado.

-Bueno, si llegamos a esto, tendré que usar el arma secreta- sonrió Taiki, haciendo parpadear a la peligris.

-P-Pensé que no querías usar la violencia- señaló la joven, confundida.

-En efecto. Misty-chan es muy pequeña, y si usamos la fuerza podríamos asustarla, y Kuro, bueno...- el pelicafé miró a los arañados Spadamon y Lunamon, quienes suspiraron, avergonzados- Pero sé cuáles son las debilidades de ambos- le aseguró a su amiga, haciendo que ella moviera una de sus orejas, sin entenderlo.

-¿Taiki, me estás dando la espalda?- lo quedó mirando Shoutmon, sobresaltándolo- Estos grupos no se anotarán solos, ¿lo sabías?-

-L-Lo siento, lo siento- sonrió Taiki, mirando su listado- Veamos... Tenemos a Gaiomon, a Kokoromon, a Starmon...- comenzó a anotar, cabreando al dragón rojo a su lado.

-¡¿E-En serio iré yo?!- los quedó mirando Starmon, dolido.

-Y lo mejor será sin los Pickmons- pidió Sky, dejando en blanco a los pequeños digimon- A Gaiomon no le agradan mucho los digimon tan...- trató de expresarse, avergonzada- Es que es muy sensible- aseguró.

-¡¿Qué intentas decir, Orejas?!- gruñó Gaiomon, tirando al mareado V-mon al piso- ¡Esto de las rondas es un fastidio! Debí quedarme con el Nerd y los demás- se cruzó de brazos, echando humo de la cabeza.

-¡Vamos, no seas así!- suplicó Sky- ¡Es por tu bien!-aseguró, pero gimió de frustración cuando el samurái le había empezado a gruñir a unos cazadores que lo miraban, curiosos.

-Sky-chan tiene bastante trabajo con Gaiomon al ser su compañera, ¿no?- sonrió Pinocchimon con una gota en la cabeza- ¿Verdad, Kokoromon?- miró a su lado, para percatarse que su amiga... no estaba.

Entonces, Taiki y Shoutmon se quedaron mirando el lugar donde se suponía debía estar la V-mon hembra...

-¡¿S-SE FUE?!- exclamaron ambos compañeros, sobresaltando a algunos cazadores y digimon.

-¡¿E-En qué momento?!- se quedaron sorprendidos Revolmon, Starmon, Pinocchimon y Knightmon.

-¿Eh? La V-mon se fue hace rato- parpadeó Gaiomon, confundido, a lo que los demás lo quedaron mirando- Creo que se fue a buscar a la Fans del Rey- agregó, pensativo, mientras el mareado V-mon se levantaba, adolorido.

-¡¿Y POR QUÉ NO NOS DIJISTE?!- le reclamaron Starmon y los Pickmons.

-¡¿QUIEREN PELEA?!-

-Kokory lo ha vuelto a hacer...- gimió Sky, avergonzada, pero, como Taiki, se sobresaltó cuando Shoutmon apretó con tanta fuerza el lápiz que tenía que lo rompió.

-... Taiki... ¿Puedo dejarte el fuerte unos minutos?- gruñó Shoutmon, claramente cabreado- Tengo que ir a buscarla-

-V-Vamos, seguro Kokoromon fue a hacer las pases con Mikemon- sonrió Taiki con una gota en la cabeza.

-Es ella- la quedó mirando el dragón, incomodándolo- Sky, te encargo mi lista- le entregó los papeles a la apenada peligris, y, cabreado, se fue.

-¿Eh~?- Betsumon y MidoriGumon, que se acercaban al lugar, se percataron en el Rey- ¡Hola, Rey~...!- lo saludó el gato, pero este se quedó en blanco por la miradita del dragón rojo, quien los pasó de largo, con muy malas pulgas.

-¿Q-Qué mosco le picó?- parpadeó el dragón verde, mirando irse al monarca, el cual hasta caminaba enojado.

-¿P-Por qué los dragones me dan tanto miedo hoy~?- gimió Betsumon, fastidiando a su amigo.

-¿Eh? ¿Betsumon, MidoriGumon?- los llamó Taiki, algo confundido, mientras anotaba a un grupo algo grande.

-¡Taiki-san~! ¡Vengo a pedirle un favor~!- se le acercó el felino, confundiendo al joven.


-¡YA TENGO SUFICIENTE DE TI!-

Eso, más el ruido de un árbol sacudirse, fue lo único que se escuchó en una ruta vacía de Digimon Land, la cual estaba entre el río, y parte de la arboleda del parque.

-A-Ay...- gimió Kokoromon, quien estaba de cabeza, apoyada en el árbol en la que Mikemon la acababa de lanzar, bastante enojada.

-¡Deja de seguirme! ¡¿No ibas a hacer una ronda con el asesino ese?!- gruñó la felina, indignada.

-P-Pero... E-Estás enojada...- le señaló la digimon naranja, aún de cabeza-Y... bueno...-

-¿Acaso viniste a reírte de mi? ¡Debes de sentirte la gran cosa, solo porque el Rey tenga gustos tan raros!- gruñó Mikemon, mientras la V-mon se sentaba, sobándose el cuello.

-T-Te equivocas, Mikemon- negó Kokoromon, levantándose- Yo... Yo ya no quiero pelear contigo- aseguró, preocupada, haciendo que la gata frunciera el ceño, enojada- Yo... Quiero arreglar las cosas, por favor- se le acercó, pero la digimon sacó las garras, deteniéndola.

-¿Qué vas a arreglar? ¿Siquiera entiendes mi posición?- le gruñó Mikemon, con los ojos brillando, preocupando a la digimon naranja- ¡Si quieres arreglar algo, entonces regresale a Ai-chan sus padres!- le exigió, entristeciendo a Kokoromon- ¡Ella llora, y llora...! ¡Y no puedo hacer nada por ella...! ¡Me enfurece no poder hacer nada, y más al saber que ustedes... ustedes...! ¡No tienen la culpa!- cerró los ojos con fuerza- ¡Pero no puedo creerlo...! ¡Si ustedes no son los culpables...! ¡¿A quién debo recriminarle el llanto de mi amiga?!- la miró, enojada, pero se quedó quieta cuando Kokoromon la abrazó.

-S-Sí te entiendo...- le aseguró Kokoromon, con los ojos fuertemente cerrados, recordando el sueño que había tenido- Mi compañera, la Jefa... Es como mi hermana... Y nunca pude parar su llanto...-

-¿D-De qué hablas...?- gruñó Mikemon, enojada, pero sin soltarse de la digimon dragón.

-... Ella perdió a sus padres...- confesó Kokoromon, dejando quieta a la gata-... Por un digimon...-

Ante eso, Mikemon abrió los ojos, sorprendida.

-¡¿Q-Qué?!- la felina se soltó de Kokoromon, mirandola sorprendida y confundida- ¡¿D-De qué hablas...?!-

-... La Jefa perdió a sus padres a manos de un digimon-murmuró Kokoromon, abrazándose-... Pero, aún así... Aún así, ella no odia a nuestra raza-miró a la dolida Mikemon- No nos odia-

-... ¿P-Por qué no?- murmuró la felina, confundida.

-... Creo que, es porque es humana- sonrió Kokoromon, sorprendiéndola- Te entiendo, MIkemon. Como compañera, quieres hacer todo bien por tu humana. Te enfurece la situación, porque ella está sufriendo, y no puedes hacer nada por ella, y por eso tratas de canalizar tu ira en algo o alguien más... Te entiendo... Cuando murieron los padres de la Jefa, ella lloró mucho... y no supe consolarla... Creo que nunca he podido...- admitió, cerrando los ojos con pesar- Pero, créeme, Mikemon. Los padres de Ai-chan están con vida- le aseguró a la felina- Ahora mismo, debemos permanecer únidos, para poder superar esta situación, y regresar al Mundo Humano a todos los cazadores y civiles. A todas las familias separadas- le sonrió.

-...- Mikemon frunció el ceño, mirando al suelo, haciendo una mueca-... ¿Por qué me has seguido?-

-... Porque no me gusta ver triste a otra persona o digimon- aseguró Kokoromon.

-¿Ah?- la quedó mirando la felina- ¿Eres tonta?- la señaló, dejándola dolida- Hace unos momentos estuve coqueteando con el Rey, y le robé un muy buen beso en la mañana- recordó, orgullosa, haciendo que la digimon frente a ella bajara la cabeza, desanimada- ¿Y aún así me seguiste con la intención de consolarme? ¿Te falla algún dato o tienes un virus?-

-Y-Yo... M-Más que celos, te tengo mucha envidia- admitió Kokoromon, confundiendo a la gata digital- Y-Ya que eres capaz de actuar tan así con Cuernomon, y frente a todos... Yo nunca he tenido esa fortaleza...- jugó con sus dedos, avergonzada- S-Solo me pongo a pelear con él frente a todos...- confesó, deprimida.

-...- Mikemon la quedó mirando, parpadeando, sin poder creer en la actitud tan tierna, inocente, y honesta de la digimon que, en la mañana, había visto como enemiga...

No pudo evitarlo. Comenzó a reírse a carcajada limpia.

-¡¿E-Eh?! ¡¿C-Causo risa?!-se avergonzó Kokoromon, puesto que Mikemon se abrazaba el estómago.

-¡D-Demasiada!- aseguró la felina, avergonzado y deprimiendo a la V-mon- ¡Q-Que la candidata a Reina sea alguien tan... tan...!-pero siguió riéndose.

-¿P-Por qué me tratas así...?- gimió la digimon naranja, dolida y avergonzada.

-Pero, pero... ¿Qué tan profunda es tu relación con el Rey?- la quedó mirando Mikemon, acercándose a ella, sonriendo burlona.

-¿P-Profunda?- parpadeó inocentemente Kokoromon, a lo que la gata asintió levemente- Bueno... N-No sé si es muy profunda, pero nos queremos, protegemos y peleamos mucho- recordó.

-¿Qué clase de relación es esa? ¿Relación de Luchadores o algo así?- la quedó mirando fastidiada Mikemon, deprimiendo a la dragona- Ya sabía que no eras para el Rey. Mejor deja que una mejor digimon se haga con él- suspiró, sobresaltando a Kokoromon.

-¡S-Sí, peleamos mucho...! ¡Y-Y sé que no seré aceptada por muchos digimon a ser su pareja...!- aseguró Kokoromon, haciendo que la gata la mirara de reojo- ¡Pero yo realmente amo a Shoutmon!- confesó, sonrojada- Por eso... Por eso, n-no quiero que otra digimon esté con él, a pesar de que sea mejor que yo... como tú- admitió.

-...- Mikemon la miró, seria y confundida-Eres rara-

-E-Eso me dicen...- gimió Kokoromon.

-Tú amas al Rey, pero aún así admites que hay mejores para él- señaló Mikemon, chocando cabeza con la V-mon, sobresaltándola- E incluso tratas de consolar a la hembra que se peleó contigo, insultó a tus amigas, y coquetea con tu pareja... ¿Por qué eres tan rara?-

-Yo... No me gustan los conflictos- aseguró Kokoromon, parpadeando al notar la mirada de la felina.

-... ¿Eres rara... o demasiado bondadosa?- Mikemon frunció el ceño, sorprendiendo un poco a la digimon naranja.

-... Yo...- murmuró Kokoromon, confundida, pero la felina se separó de ella, fastidiada.

-Supongo que, para ser un intento de hembra, lo único que vio el Rey en ti sería esta extraña bondad que despides- sentenció Mikemon, mirándola, confundiéndola- Eres demasiado buena, incluso conmigo, y eso que te dañé demasiado. ¿Acaso no tienes rencor?-

-... Jacky dice que yo solo no perdono las infidelidades- recordó inocentemente Kokoromon, haciendo que la gata bufara, dejándola dolida.

-Eres completamente rara- sentenció Mikemon- Definitivamente, no te aceptaré como Reina- bufó, haciendo que la digimon naranja bajara la cabeza-... Pero...- murmuró, dándole la espalda, extrañando a Kokoromon-... No eres tan mala opción- bufó.

-... Mikemon...- murmuró Kokoromon, sorprendida.

-¡C-Como sea!- gruñó Mikemon, avergonzada, chocando cabeza con la sorprendida Kokoromon- ¡Solo para que te lo sepas, no planeo rendirme con el Rey!- le aseguró, haciéndola parpadear- ¡Como muchas otras hembras, lo he admirado por mucho tiempo como para admitir que hay otra digimon en su mira! ¡Así que, si realmente quieres estar con él, tendrás que afrontarnos!- sentenció, y, avergonzada, se fue.

-¿M-Mikemon?- parpadeó Kokoromon, viendo irse a la gata digital.

No entendía mucho a Mikemon... ¿Era agresiva, o tal vez, demasiado orgullosa...?

Aún así, Kokoromon sonrió, sumamente contenta y aliviada de haber podido arreglar las cosas con aquella digimon...

-... Realmente lo hiciste- escuchó detrás suyo, por lo que se sobresaltó y se dio la vuelta, para ver a Shoutmon cruzado de brazos- ¿Qué? ¿No me escuchaste llegar?- la quedó mirando.

-... Fantasma- Kokoromon infló una mejilla.

-¡Deja lo de la Ley del Hielo!- exigió el dragón, dolido.

-... ¿A qué te refieres?- lo miró Kokoromon, confundida, haciéndolo parpadear- ¿Qué fue lo que hice?-

-... Una amiga- sonrió Shoutmon, sorprendiéndola, y haciéndola sonreír tiernamente- Escuché todo lo que hablaron-le comentó, haciéndola parpadear-Tus palabras llegaron al corazón de Mikemon, y la hicieron comprender del todo tu situación y tus motivos. Le hiciste comprender que tú has estado en su lugar, y que el insultar a la Jefa era como insultar a Ai-chan- le explicó, serio- A pesar de sus diferencias, y la pelea que tuvieron en la mañana, pudiste reconciliarte con ella de manera pacífica, siendo honesta y sincera... Pudiste calmar la angustia de Mikemon, y hacerle comprender que el desquitarse con otros no es el camino correcto, porque todos son ella... Todos nosotros tenemos a alguien que queremos proteger, y no queremos que nadie más lo dañe- le sonrió-... Lo hiciste bien, Kokoromon-

-... ¿Yo hice todo eso?- parpadeó Kokoromon-Yo... Solo quería arreglar las cosas- aseguró, jugando con sus dedos.

-Hiciste lo que haría una Reina- sentenció Shoutmon, sonrojándola- Resolver los problemas con amabilidad y honestidad... Estoy orgulloso de ti, Kokoromon- le sonrió.

Kokoromon parpadeó, y sonrió, sonrojada, hasta que el dragón la abrazó.

-... Aún así, también fue mi culpa la situación. Debí decirte, en un principio, sobre mis fans, y lo extremistas que pueden ser- murmuró el dragón, acariciándole la cabeza- Perdona, Kokoromon. Te hice pasar malos ratos-

-... ¿No fueron malos ratos para ti?- murmuró Kokoromon, dejándolo quieto.

-¡P-Por supuesto!- aseguró Shoutmon, separándose un poco- ¿O-O crees que disfruté el beso de Mikemon o sus coqueteos?- exigió saber, molesto y dolido.

-... ¿Fue un buen beso?- parpadeó Kokoromon, sonrojando de golpe al dragón.

-¿R-Realmente me acabas de hacer esa pregunta?- la quedó mirando el digimon rojo, a lo que su pareja asintió varias veces, curiosa- C-Claro que no... No fue un beso con cariño... Como los tuyos- murmuró por lo bajo, algo avergonzado.

Al escucharlo, Kokoromon se sonrojó tiernamente, y, timida, le tironeó suavemente la manga de la chaqueta, extrañándolo.

-... ¿Podemos...?- pidió la V-mon, sonrojada, sonrojando a su pareja.

-... Como si pudiera negarme a esa mirada tuya- suspiró Shoutmon, rodando los ojos, haciendo sonreír timidamente a la digimon naranja.

Shoutmon puso su mano en el hombro de su pareja y se inclinó, dándole un suave beso, a lo que Kokoromon apoyó sus manos en el pecho del dragón.

Ambos se separaron lentamente. Uno serio pero sonriendo, y la otra algo timida.

-¿Es mejor así?- preguntó tiernamente la hembra.

-N-No hagas esas preguntas- le pidió Shoutmon, con una gota en la cabeza.

-Orgullosomon- sonrió Kokoromon, abrazándolo con ternura, a lo que él le acarició la cabeza.

-... ¿Descansaste bien, Kokoromon?- le preguntó el dragón rojo, cerrando los ojos, sintiendo el calor que emanaba su pareja.

-Sip- sonrió la digimon naranja- Creo que recuperé un poco de energía, así que, después de la ronda, seguiré atendiendo a SkullKnightmon- avisó, separándose un poco, sonriendo.

-...- Shoutmon frunció un poco el ceño, extrañándola- ¿Realmente quieres hacer una ronda? ¿Especialmente con Gaiomon?- le preguntó, sin poder evitar preocuparse y no gustarle la decisión de su pareja.

-... Sé que él te dañó mucho- aseguró Kokoromon, preocupada- Pero todos merecemos una segunda oportunidad, y sé que Sky trata de darle esa oportunidad a Cobardemon- le recordó- Y quiero ayudarlos. Si regreso de la ronda, sin haber sido dañada, los demás digimon confiarán un poco más en Cobardemon-

-... Sé que ese cabeza dura merece una segunda oportunidad, como todos- admitió Shoutmon, frunciendo el ceño- Pero... pero...- cerró los ojos, enojado- Me es tan difícil perdonarle lo que le hizo a Gumdramon- confesó, preocupando a su pareja- Y lo que te hizo... Si al menos se disculpara con ustedes, creo que mi rencor disminuiría, pero...-negó con la cabeza- Rayos, no debería ser tan rencoroso. Debo creer en mi gente, en que pueden cambiar...-

-Lo estás haciendo- sonrió Kokoromon, abrazándolo, extrañándolo- Permitir a Gaiomon hacer una ronda es un buen primer paso- le acarició la mejilla- No te presiones. Lo estás haciendo bien, Cuernomon-

-... Gracias...- sonrió Shoutmon-... ¿Pero realmente quieres hacer una ronda con él?-

-Mm- Kokoromon infló las mejillas, amurrada, haciendo que su pareja la mirara con una gota en la cabeza.

"Padre tenía razón... Las hembras pueden ser algo obstinadas" recordó el dragón rojo, sin poder evitar pensar que el gesto de enfado de su pareja la hacía ver algo tierna.

-En todo caso, lo mejor será que regresemos- tosió Shoutmon, notando que la V-mon inflaba más las mejillas- Starmon y ese idiota te esperan- recordó, tomando de la mano a la hembra y comenzando a caminar de regreso.

-... Cuernomon- lo llamó Kokoromon, tomando su atención- Me gustaría que nada pasara- admitió, preocupada- Que las rondas no sirvan de nada, y que no encontremos nada malo-confesó, aferrando con ternura la mano de su acompañante.

-... Sería lo ideal, pero con el peligro del Proyecto... No tenemos muchas opciones- murmuró Shoutmon- Kokoromon, te conozco, a ti y a tu suerte- le señaló, haciéndola parpadear-... Si llegara a pasar algo en la ronda, emite una melodía de inmediato- le pidió- ¿Sabes hacerlo?-

-Sip- asintió Kokoromon, sin notar lo de su suerte- Todo irá bien-sonrió.

-... Bien- sentenció Shoutmon, sin poder evitar preocuparse.

Preferiría que la hembra a su lado descansara un poco más, puesto que aún tenía ojeras, y podía notar que su energía no se había recuperado por completo, pero estaban en una situación delicada, y no podían negar la ayuda de cualquier digimon.

Ella era su prioridad, pero no podía darle un trato especial. No sería justo.


-¡Realmente lamentamos los problemas!- se disculparon tanto Tagiru y Gumdramon, inclinándose frente a FlameWizardmon y los demás digimon del joven.

Y no solo estaban ellos, sino que también estaban los padres del muchacho acompañados por Ogremon y Fugamon, el Bakomon amigo de ellos, y Luke. La liebre se mantenía en silencio, puesto que estaba demasiado ocupado masticando las palomitas que el digimon caja le había dado.

Los digimon del joven intercambiaron mirada, mientras el niño y el pequeño dragón a su lado aún no se incorporaban, nerviosos.

-¿Son conscientes de los problemas a los que se refieren?- les preguntó Dragomon, serio.

-S-Sí...- Gumdramon frunció el ceño, nervioso- Por mi culpa, todos pasaron un muy mal rato-

-Define mal rato- FlameWizardmon se cruzó de brazos.

-Yo... Perdónenme, chicos- les pidió Tagiru, nervioso- Estuve tan asustado por lo que pasó con Gumdramon, y por lo que le pasó al xros loader, que temí lastimarlos... y por eso no me acerqué a ustedes... Realmente lo siento mucho. No actué como su compañero- cerró los ojos, preocupado.

Pero, entonces, se sobresaltó cuando MetalTyranomon le dio un gran lenguetazo, llenándolo de baba.

-¿M-MetalTyranomon?- Gumdramon miró parpadeando a aquel digimon, el cual había sido el primero que él y Tagiru habían cazado.

El tiranosaurio sonrió y lamió con fuerza al dragón, dejándolo lleno de baba.

-¿N-No estás enojado con nosotros?- Tagiru miró sorprendido al enorme digimon, el cual movía la cola, ignorando que Gumdramon escupía, asqueado.

-Por supuesto que no- aseguró Kotemon, acercándose a su cazador junto a Harpymon, Sagomon, Jokermon y Pagumon.

-¡Pero...! ¡Pero destruí muchas cosas!- murmuró Gumdramon, nervioso.

-Y yo... Y yo me mantuve alejados de ustedes. No me atreví a verlos, porque temí que lo que le hice a Gumdramon... les pasara a ustedes- murmuró Tagiru, mirando sorprendidos a los digimon.

-Ya dijiste eso- bufó FlameWizardmon, haciendo que el joven hiciera una mueca- Si vas a hacer una disculpa, al menos vigila no repetir el mismo discurso- le señaló, a lo que el niño frunció el ceño- ¿Realmente le estás poniendo corazón?- se cruzó de brazos.

-¡FLAMEWIZARDMON!- estalló Tagiru, abalanzándose al digimon, y comenzando a tirarse de las mechas con él- ¡Me estoy disculpando y te estás burlando de mi!-

-¡¿Y qué quieres que haga?! ¡Verte así es bastante entretenido!-

-¿Por qué será, que no me sorprendo?- negó con la cabeza Jokermon, mientras Kotemon suspiraba.

-Todos sabemos que FlameWizardmon es demasiado orgulloso- aseguró Sephirotmon, a lo que Dragomon bufó.

-...- Gumdramon miró a sus dos compañeros tirarse de las mechas y miró al resto de los digimon-... ¿Realmente... no están enojados?-

-Más que enojados, estábamos preocupados- aseguró Kotemon, a lo que Harpymon y Sagomon asintieron, sonriendo levemente.

-Temíamos que nunca despertaras por semejante evolución- señaló Fugamon.

-Y que Tagiru nunca se nos acercara. Nos dieron un gran susto- asintió Ogremon, a lo que el padre del niño sonrió.

-Bueno, desde que estamos con ustedes, las cosas han sido bastante entretenidas- sonrió levemente Sephirotmon.

-Supongo que no puedo negarlo- admitió Dragomon.

-Ch-Chicos...- los miró Tagiru, sumamente conmovido, ignorando que FlameWizardmon le tiraba la mejilla y la oreja, mientras que él tironeaba el cabello del digimon.

-¿En verdad...?- murmuró Gumdramon, sintiendo dolor en la garganta al ver que sus amigos le sonreían, sin ninguna pizca de temor por lo que le había pasado, ni por lo que le había hecho.

-Bienvenidos, Tagiru, Gumdramon- sonrió Kotemon.

-Sí- sonrió Tagiru, mientras Bakomon sonreía, contento.

Gumdramon se mordió el labio, y miró para abajo, sintiendo que le ardían los ojos.

-Vamos, vamos. ¿El que nos cazó a todos se pondrá a llorar?- FlameWizardmon se rió por lo bajo, hasta que la madre de Tagiru le dio un fuerte coscorrón, sobresaltando al niño y a los demás digimon.

-¿Cómo puedes molestar a este pequeño?- le preguntó enojada la humana al mago rojo, quien la miró con temor, mientras Gumdramon parpadeaba, sorprendido- Y tú, Tagiru. Al fin te disculpaste con tus monstruitos-

-M-Mamá...- gimió Tagiru.

-Nada de mamá- la mujer se acercó a Gumdramon, asustándolo, pero simplemente lo tomó en brazos- Antes pensaba que estas criaturas daban miedo, pero desde que Fuga-chan y Ogre-chan nos cuidan, me di cuenta que son muy adorables- sentenció.

-... ¿Fuga-chan? ¿Ogre-chan?- Tagiru, divertido, se quedó mirando a los dos digimon ogro, que se avergonzaron de inmediato.

-¡F-Fue tu madre quien nos dio estos apodos!- se defendió Fugamon.

-¡Y ya no nos los quita! ¡Es como Kokoromon!- agregó Ogremon, avergonzado.

-Aún así, a pesar de las apariencias, Ogremon y Fugamon son muy buenos cocineros- sonrió el padre del niño- Aunque su ramen es algo fuerte-

-¡Es nuestra gran receta!- sonrieron los ogros- ¡Después de todo, tenemos que ayudar en la alimentación de los que estamos en Digimon Land!-

-¡Yo quiero comer Onomiyaki!- comenzó a rebotar Pagumon.

-En todo caso, Tagiru, no nos vuelvas a preocupar así- le ordenó la mujer a su hijo, sobresaltándolo- Últimamente estabas tan decaído, y al fin vuelves a ser el mismo, ¿qué te pasó?-

-Pues... Kokoromon me dio de cabezazos- sonrió el joven, haciendo que sus compañeros parpadearan, confundidos.

-¿La digimon peluche?- se extrañó la madre, ignorando que Gumdramon estaba avergonzado en sus brazos.

-Pero te encuentras mejor, ¿verdad?- el papá del niño se le acercó, algo preocupado.

-¡Sí! ¡Vuestra pequeña súper estrella ha regresado de las cenizas!- aseguró Tagiru, echando humo de la nariz, hasta que su madre le agarró con fuerza la mejilla- ¡AYYYY!-

-Más te vale. Todo este asunto nos dio un gran susto- aseguró la mujer, ignorando que los digimon presentes la miraban con algo de temor.

-D-Dice susto, pero la que da miedo aquí es ella- murmuró FlameWizardmon, aún algo adolorido, a lo que GigaBreackdramon y MetalTyranomon intercambiaron mirada, curiosos.

-Pero todo está bien- sonrió Bakomon, al lado de Luke, quien masticaba sin problemas.

-Ahora que lo pienso, ¿no deberías ir al Edificio Principal? Pensé que, con tu poder, se podrían reparar los xros loader- Dragomon miró a la liebre, quien tragó, para seguir comiendo más palomitas- No ignores-se cabreó un poco.

-...-Luke lo miró un rato, pero después continuó comiendo palomitas.

-Él realmente tiene esa manía de ignorar- suspiró Jokermon, mientras Sephirotmon sonreía levemente por la expresión de fastidio de Dragomon.

-M-Mamá, dueleeee- seguía gimiendo Tagiru, puesto que la mujer no lo soltaba- ¡¿Y por qué no pellizcas a Gumdramon?!- exigió saber, señalando al dragón, sujeto por ella.

-¡¿A este pequeño?!-se molestó su madre, soltando al joven y abrazando más fuerte al avergonzado dragón- Es tan inocente y tierno. Mira sus cachetitos blancos~-sonrió, enternecida.

-¿Inocente? ¿Tierno?- repitió Tagiru, y se echó a reír, mientras Harpymon y Sagomon se reían por lo bajo.

-¡C-Cállate, Tagiru!- gruñó el niño, avergonzado.

-Además, el pobre no tuvo la culpa de lo que pasó- sentenció su madre, mientras su esposo acariciaba la cabeza del avergonzado dragón- Y no eres nadie para reírte de otros- le aseguró a su hijo, extrañándolo- No es la primera vez que nos das estos sustos. Hay que ver- suspiró.

-¿No es la primera vez...?- se confundió Tagiru- N-No se refieren a mis notas, ¿o sí?-sonrió, temeroso.

-Eso es algo de lo que me estoy acostumbrando- aseguró su madre, apenando a su hijo- Me refiero a que, incluso antes de nacer, nos has dado diferentes tipos de susto-sentenció.

-... ¿Antes de nacer?- parpadeó Tagiru, confundido, mientras los demás digimon intercambiaban mirada, sin entender a la humana.

-¿A-A qué te refieres?- Gumdramon miró confundido a la mujer.

-Jejeje. Es algo complicado- sonrió el padre, confundiendo al pequeño- Aunque no es algo que le tomemos mucha importancia- miró a su hijo- Después de todo, Tagiru, tú eres...-

-¿Adoptado?- sugirió FlameWizardmon, divertido, recibiendo un pisotón en el pie por parte de la mujer, a lo que Kotemon suspiró.

-Ah- entendió Tagiru- Se refieren a cuando nací prematuro, ¿verdad?- miró a sus padres, quienes asintieron- Jejeje. Supongo que desde que nací fui llamativo- sonrió, rascándose la cabeza.

-¿Nacer prematuro?-se confundió Gumdramon- ¿Qué le pasó a tu Digitama?- miró a su compañero, quien se cayó de espaldas.

-¡Los humanos no nacemos de huevos!- aseguró Tagiru, avergonzado y algo molesto- Lo que pasa es que nací antes de los nueve meses- le explicó.

-¿Y eso es malo?- se confundieron Ogremon y Fugamon.

-No tan malo, pero los bebé que nacen prematuros son bastante delicados- sonrió el padre del joven- Estuviste mucho tiempo en el hospital, y temíamos que crecieras con alguna dificultad, pero...- miró a su hijo, quien parpadeó- Has crecido como un niño sano, y bastante enérgico. Aunque no te vaya bien en la escuela, siempre ayudas a tus amigos... Has crecido mucho, Tagiru- sonrió, satisfecho- Creo que fue por eso que te permití ir a ayudar a tus amigos, cuando fue el incidente- recordó- Mi pequeño se ha convertido en todo un hombre-

-... P-Papá...- murmuró Tagiru, sin poder evitar sonreír, emocionado- ¡Sí! ¡Eres el padre de una súper estrella! ¡Tengo tanta energía que nací antes!-

-Hablas así y me haces sentir vieja- le señaló la mujer a su marido, quien sonrió apenado.

-...- FlameWizardmon se quedó mirando a la humana-... Oba-san...-se le salió.

-¡Veo que los monstruitos de Tagiru son como él!- y la mujer le comenzó a tirar ambas mejillas al digimon, soltando al avergonzado Gumdramon.

-Él mismo se lo busca- bufó Dragomon, mientras Sagomon, Harpymon y Pagumon se reían del mago.

-...- Gumdramon, aun algo avergonzado, se percató que Tagiru lo miró, sonriendo, por lo que sonrió levemente.

Luke los observó en silencio, masticando las palomitas, sin extrañarse de lo que habían hablado...

Era algo que ya sabía...

-En todo caso, Tagiru, Gumdramon. Me alegra que todo esté bien ahora- se les acercó Bakomon, sonriendo contento.

-Sí. Aprendimos la lección- sonrió el joven.

-Aún así, no todo está bien- les señaló Dragomon- No, hasta que se haga algo con la situación actúal-

-Cierto... Aunque Kudou-san nos dijo que estos monstruitos son nuestros aliados...- murmuró la madre de Tagiru, sin soltar al adolorido FlameWizardmon- Muchas personas están asustadas-

-Hay muchas personas lastimadas- asintió su marido, puesto que, al ser médico, también participaba en atender a los humanos heridos- Aunque, gracias a los digimon, los casos más graves han quedado estables-

-Pero, aún así, hay que hacer algo- sentenció su hijo, serio, tomando la atención de sus padres- No quiero que los demás tengan miedo de Gumdramon y los demás. Taiki-san y Shoutmon han logrado mantener bien las relaciones, y han organizado la protección en Digimon Land, pero no es suficiente... Tenemos que salir de esta situación-sentenció, serio.

-Para eso, necesitaríamos que los xros loader esten funcionando- señaló Jokermon, a lo que los digimon y humanos miraron a Luke, quien seguía masticando las palomitas que sacaba- Además, no sabemos cómo están las cosas en el Mundo Humano, y está el hielo de Jack-

-... Jack-kun- murmuró la madre de Tagiru, preocupada, soltando a FlameWizardmon, quien, al verse libre, se alejó gateando de la mujer, adolorido.

-Jack estará bien- le aseguró su hijo, sonriendo- Jack siempre ha sido genial, así que despertará pronto- sentenció.

-... Espero- suspiró la mujer, preocupada- Él es una buena persona. Nos protegió, a tu padre y a mi, sin importarle salir herido- recordó, a lo que su marido puso la mano en su hombro, preocupado.

-...- Gumdramon frunció el ceño, preocupado por la liebre blanca, hasta notar que Luke acababa de tragar palomitas-Luke, deberías ir a ayudar con los xros loader- se le acercó, algo fastidiado, tomando su atención.

-...- el pelinegro lo miró, y siguió comiendo.

-¡¿Q-Qué es más importante?! ¡¿La comida o los xros loader?!- pataleó el pequeño, ofendido.

-... Necesito energía- tragó Luke.

-Hay que ver...- bufó Gumdramon, algo fastidiado, hasta percatarse de algo- ¿No falta alguien?- miró a Kotemon, un poco confundido.

-¿Eh? ¿Hablas de Betsumon?- parpadeó el digimon.

-¡C-Cierto!- se percató Tagiru, mirando para todos lados- ¡¿Y Betsumon?!-

-Dragomon lo mandó a hacer una ronda- sonrió Jokermon, mirando al enorme digimon.

-Mph. Estaba holgazaneando demasiado- bufó Dragomon- Y nosotros también deberíamos ayudar, pero...- frunció el ceño, serio.

-... ¿Aún les duele el cuerpo?- les preguntó Tagiru, consciente que sus compañeros aún estaban afectados por lo ocurrido al xros loader.

-Nos recuperaremos pronto- bufó Dragomon, haciendo sonreír a Pagumon.

-Eso sí, sorprende que Betsumon fuera el primero en recuperarse por completo- admitió Sephirotmon, sonriendo levemente, a lo que Harpymon asintió varias veces.

-¿Betsumon trabajando?- murmuró Gumdramon, sin creer mucho en la noticia, mientras MetalTyranomon le daba un lenguetazo a Tagiru, haciéndole sonreír-... ¿Y tú sigues comiendo?- se quedó mirando a Luke- ¡Tienes que ir a trabajar!- pataleó, exasperado.

-... Me aburro- tragó Luke, haciendo que los digimon presentes y Tagiru se cayeran de espaldas, mientras los dos adultos parpadeaban, confundidos.

-¡¿Cuándo fue que te volviste tan quisquilloso?!- exigió saber Gumdramon, enfadado.

-No, creo que él siempre ha sido así- señaló FlameWizardmon, sobándose la mejilla- Por algo siempre va a la casa de los Kudou y les saca comida, ¿no?-

-¡Bien! ¡Llevemos al flojo pero espectacular Luke a trabajar!- sonrió Tagiru, comenzando a empujar a la liebre, quien estaba centrado en masticar- ¡Papá, mamá! ¡Les encargo a mis compañeros!- se despidió.

-¡E-Espérame!- pataleó Gumdramon, siguiendo a su amigo.

-Hay que ver...- suspiró la madre del niño, mientras su marido sonreía apenado.

-... Ellos volvieron, ¿verdad?- Sephirotmon intercambió mirada con Dragomon, el cual bufó levemente.

-Sí... El par de idiotas que nos salvó, regresó-


Yuu, Damemon, Akari, Dorulumon y Cutemon, caminando por una de las rutas de Digimon Land, parpadearon, e intercambiaron mirada, confundidos.

-N-No creo que sea para que te enojes conmigo, Shoutmon-

-MPH-

-Creo que fue una buena idea. Confío en Betsumon y en V-mon-

-No es que yo no confíe en ellos, Taiki, pero el solo pensar que V-mon hará la ronda junto con Kokoromon...-

Taiki y Shoutmon iban por delante del grupo. El joven, quien tenía a la curiosa Ciel en brazos, trataba de disculparse con el dragón rojo, quien hacía muecas, claramente molesto.

-¿Realmente te molesta que Kokoromon vaya con Betsumon y V-mon en una ronda?- Dorulumon arqueó una ceja.

-Es que son ellos, más Gaiomon. ¡Apenas y acepté que Kokoromon fuera con ese idiota, y cuando regreso con ella, me encuentro con que Taiki alistó a esos dos al grupo!- se explicó Shoutmon.

-Betsumon quería participar en una ronda, y V-mon seguía con energía- sonrió Taiki, acariciando el pelaje de Ciel- Les hubiera pedido también a Spadamon y Lunamon, pero preferí que descansaran un poco- admitió.

-Entonces, el grupo de Kokoromon está compuesto por Gaiomon, Starmon, Betsumon y V-mon...-murmuró Akari, quien traía a Cutemon en la cabeza.

-Un grupo disparejo- aseguró el conejo- Starmon la va a sufrir mucho-kyu- sonrió, algo divertido.

Fastidiado, Shoutmon comenzó a murmurar cosas por lo bajo, molesto.

-Te equivocas si no piensas que debes buscar algo para liberar todo ese estrés acumulado-dame- sentenció Damemon, fastidiando al dragón rojo.

-En todo caso, Taiki-san, ¿a dónde vamos?- le preguntó Yuu a su amigo, puesto que el pelicafé los había llamado, a él y a Damemon, por lo que Miho se había quedado cuidando a SkullKnightmon y los demás.

Akari, Dorulumon y Cutemon los siguieron, puesto que tenían curiosidad, y los dos últimos disfrutaban molestar al fastidiado dragón que iba con ellos.

-Pronto lo sabrán- sonrió el pelicafé, a lo que Ciel maulló, contenta.

-...- el rubio lo miró, serio-... ¿Es cierto que Gumdramon y Luke despertaron?-

-Sí-asintió Taiki, serio- Al parecer, Luke quería hablar con Tagiru y Gumdramon- le explicó.

-Considerando como es Luke, debió ser algo importante- señaló Dorulumon, serio y pensativo.

-Realmente, pasaron muchas cosas sin que las notaramos-dame- opinó Damemon, a lo que su compañero asintió.

-Sí... Kokoromon peleándose con otra digimon, el problema de Sky-chan, que Gaiomon ahora esté libre y que hará una ronda con los demás, que Gumdramon y Luke despertaran...- murmuró el rubio, pensativo.

-Desearía que esas fueran las únicas sorpresas de hoy- admitió Akari, algo preocupada.

-... Sí, yo también...- concordó Taiki, serio, hasta escuchar un bufido de su compañero- ¿A-Aún enojado?- sonrió, apenado.

-Mm- el dragón hizo una mueca.

Taiki sonrió levemente, algo divertido por la expresión de su compañero, hasta que se percató que habían llegado a su destino: una pequeña arboleda frente al río.

-¿Eh? ¿No es aquí donde está Misty-chan?-se percató Akari, puesto que había ido a ese lugar en la mañana.

-Sí- sonrió su amigo, y se percató que Airu, Ren, Dracmon y Opossumon estaban asomados al borde de la arboleda por un arbusto, observando a la pequeña de ocho años sentada al borde del río, junto a Kuro, quien, acurrucado a su lado, movía la cola, dormitando.

-¿Eh?- Ren se percató de los recién llegados, quienes se les acercaron- ¿Kudou? ¿No estabas ocupado dando órdenes y eso?- lo quedó mirando.

-¿Así que solo creen que damos órdenes?- los quedó mirando Shoutmon, algo ofendido, haciendo suspirar a Damemon.

-Vinimos a ayudar- sonrió el pelicafé, agachándose al igual que Akari y Yuu.

-Esperen, ¿aún no han podido quitarle el charger a Misty-chan?- Yuu se quedó mirando a ambos cazadores, fastidiando al peliazul- ¿Qué han estado haciendo?-

-¡N-No hay nada que podamos hacer!- aseguró Airu, ofendida y avergonzada- Recién traté de pedirle a Misty-chan el charger, pero ese Kuro...- chilló, indignada- ¡Solo mira a Opossumon!- señaló a su compañera, quien tenía rastros de garras en la carita.

-Lo mismo hizo con los tres digimon que mandaste- le señaló Ren a Taiki- Ya no sé que hacer. Kuro no deja que hablemos bien con Misty, y tuve que mandar al resto de mis digimon a que descansaran. Ni siquiera anoche pude quitarle el charger. Ese gato es un Terminator o algo peor-se rascó la sien, cansado y fastidiado de todo ese dilema.

-¿Y si se lo piden?- sugirió Damemon, con una gota en la cabeza.

-Tratamos de hacerlo al principio, pero Misty es demasiado obstinada- aseguró Ren, fastidiado- No lo suelta ni para comer ni dormir, y ha estado hablando con Blast-chan y los Ev-chan todo el tiempo- suspiró- Y no quiero quitarselo a la fuerza y hacerla llorar... Kuro podría matarnos-admitió, haciendo que Dracmon se riera por lo bajo, nervioso.

-¿Demasiado obstinada? Eso me suena a alguien que hace lo que sea para cazar digimon- murmuró Yuu, fastidiando al peliazul- Como lo intentaron con Blossomon-

-Yo cazo a los digimon más difíciles. Eso hace entretenida la caza- aclaró Ren- Que ustedes siempre estén en mi camino, es otra cosa-

-Eso dices...- Yuu miró para otro lado, fastidiado.

-¿Pasó algo, cuando cazaron a Blossomon?- Damemon miró a Shoutmon, confundido.

-Bueno, esa vez una compañera de Tagiru y Yuu estuvo involucrada. Ya sabes, la de lentes redondos- señaló el dragón, recordando el incidente.

-¡Cierto! ¡Esa vez por tu culpa casi nos golpean sus ataques!- recordó Airu, chocando la nariz con el dragón, haciéndolo parpadear.

-Vamos, esa vez estábamos en conflicto, pero ahora no, ¿verdad?- sonrió Taiki.

-Taiki-san...- Yuu negó con la cabeza, mientras Akari suspiraba, conscientes de la mentalidad simplista del joven.

"Ya veo. Yuu no perdona que hayan puesto a Miho-chan en peligro" sonrió incómodo Damemon, comprendiendo a su compañero.

-En todo caso, si no vinieron a ayudarnos, pierden el tiempo- aseguró Ren, fastidiado, posando su mirada en su hermana, quien hablaba entretenida con los digimon del charger.

-Aun me es dificil pensar que esa niña habla sin problemas con Blastmon- admitió Dorulumon, serio.

-Es raro-kyu- asintió Cutemon.

-¿Raro...? No lo creo...- murmuró Taiki, mirando la escena, extrañando a los presentes, especialmente a Akari y a Shoutmon, quienes intercambiaron mirada.

-Entonces, ¿vinieron a ayudar?- les preguntó Airu.

-Supongo que el líder legendario al fin diseñó una estrategia digna, ¿no?- sugirió Ren, alzando un poco las cejas.

-Los niños de hoy en día tienen la lengua algo afilada-dame- murmuró Damemon.

-Dímelo a mi- suspiró Shoutmon.

-Sí, traje a nuestras dos armas secretas- sonrió Taiki, mostrando a Ciel, quien se mordisqueaba la patita.

-¡¿Esa es tu gatita~!? ¡Que linda~!- Airu apapachó de inmediato a la felina gris, contenta.

-E-Espera un poco, Kudou...- comprendió Ren, mirando al gato-¿Quieres usar a tu mascota, para distraer a Kuro?- lo quedó mirando.

-¿E-En serio...?- Dorulumon se quedó mirando al pelicafé, quien sonreía.

-Ciel es un gato, al igual que Kuro- señaló Taiki, acariciando la cabeza de su gatita- Así que esperaba que Kuro no fuera agresivo con ella-

-Soy una gata y me rasguñó- se señaló Opossumon, inflando una mejilla.

-T-Taiki-san, no creo que sea buena idea- aseguró Yuu, mientras Akari meditaba.

-¿Por qué no?- lo miró la joven pelirroja, extrañando al rubio- Tal vez Kuro necesite de la determinación femenina para entender que no haremos daño- sonrió, tomando en brazos a la gata gris, quien ronroneaba- Además, Ciel-chan es bastante lista-

-No puedo creer que llegamos a este punto...- murmuró Ren, fastidiado- Y no es gracioso- le señaló a su compañero, quien se reía por lo bajo por la situación- E-En todo caso, ¿cuál es la segunda arma de la que hablabas?- le preguntó a Taiki.

-...- el pelicafé sonrió, y señaló a Damemon, quien parpadeó.

-¡¿D-Damemon?!- lo quedaron mirando Yuu, Shoutmon y Dorulumon, mientras Cutemon parpadeaba, descolocado.

-¡¿Y-Yo?!- se señaló el digimon blanco.

-Sí- sonrió Taiki- Estoy seguro que Misty-chan podrá entablar una conversación contigo- le señaló- Podrías convencerla de entregar el charger-

-¡T-Te equivocas demasiado, Taiki!- Damemon retrocedió bastante, extrañando a los jóvenes- ¡N-No quiero acercarme a Blastmon-dame! ¡Definitivamente no!- negó, azul del miedo.

-¿T-Te da miedo Blastmon?- se confundió Akari.

-T-Temo que me recuerde...- admitió Damemon, jugando con sus dedos, nervioso.

-Pasa que Damemon se metía mucho con Blastmon cuando estaban en el Bagra Army- les explicó Yuu, sonriendo apenado.

-A-Ahora que lo dices...- Shoutmon se quedó mirando al digimon blanco- Damemon, tú me habías usado para derrotar a Blastmon en Zona Shinobi, ¿recuerdas?- sonrió enojado, recordando cuando el digimon, en forma de Tuwarmon, lo había ayudado con su entrenamiento, para vencer a Blastmon.

-¿Eh? ¿Yo? T-Te equivocas si piensas que me acuerdo- sonrió incómodo Damemon, sudando a mares- E-Es malo vivir en el pasado, majestad-dame-

-¡No me tomes el pelo, Damemon...!- gruñó Shoutmon, hasta que Akari lo agarró del hocico, callándolo.

-Pero si eres calvo-kyu- le señaló Cutemon al dragón, fastidiándolo.

-No les sigas el juego, Cutemon- le recomendó Dorulumon, negando con la cabeza.

-Taiki, ¿realmente esto funcionará?- le preguntó la pelirroja a su amigo- Me preocupa que Misty-chan haya estado tanto tiempo con el charger, y temo que algo malo le pase- aseguró, nerviosa.

-Sí, no te preocupes- aseguró Taiki, serio- Ren- miró al peliazul, quien había meditado el plan del líder del Xros Heart- ¿Te parece bien?-

-... Quiero que mi hermana esté a salvo, y aunque este plan me parece el más absurdo hasta ahora...- miró a Ciel, y después al nervioso Damemon- Tal vez dé resultado- bufó.

-¡¿Eh?!- se sobresaltó Damemon.

-Bien, suerte- sonrió Akari, sin soltar a Shoutmon, quien estaba de brazos cruzados.

-Contamos contigo- aseguró Dorulumon, mientras Cutemon asentía.

-No lo vayas a arruinar- exigió Airu.

-¿E-Eh?- parpadeó Damemon, y miró a Yuu, quien bajó la cabeza, rendido- ¡S-Se equivocan si creen que me gusta esta decisión unilateral-dame!- pataleó, hasta que Ren le puso a Ciel en la cabeza.

-Espero que esto funcione- sentenció el peliazul, comenzando a arrastrar al digimon.

-¡YUU!-

-L-Lo siento, Damemon...- se disculpó el rubio, mirando con pesar como Ren se llevaba a Damemon hasta Misty y Kuro, mientras los demás se acomodaban en el arbusto, esperando el resultado del plan.

-Espero que esto resulte- le señaló Airu a Taiki, quien asintió.

Akari miró como Ren se llevaba a Damemon, hasta percatarse que Shoutmon le dio unos toques en el hombro, tomando su atención. El dragón se señaló su hocico, el cual la joven aún sujetaba, por lo que lo soltó, sonriendo avergonzada.


-¿Eh? ¿Azul?- parpadeó Blastmon, dentro del charger.

-Sip- asintió Misty, moviendo sus piernas, contenta, mientras Kuro se relajaba a su lado- Me gusta mucho el color azul-

-¡A mi también! ¡Especialmente cuando está en los diamantes! ¡Son bastantes deliciosos~!- aseguró el digimon.

-Blastmon-sama, creo que Misty-chan se refería a otra cosa- aseguró uno de los Evilmon.

-¿Los diamantes son azules?- parpadeó la niña, curiosa.

-¡Exactamente, al igual que los Lapis Lazuli, el Zafiro, la Tanzanita, la Turquesa, la Cianita, el Topacio...!- sonrió Blastmon.

-¿Qué son esas cosas?- se extrañó Kuro.

-Son algunos nombres de las Piedras Preciosas favoritas de Blastmon-sama-informó un Evilmon.

-Cuando se trata de su lista, ningún nombre se le escapa- aseguró otro digimon diablillo.

-¿Por qué no me sorprendo?- bufó Kuro, rodando los ojos.

-Woa. Blast-chan sabe mucho- sonrió Misty- Me gustaría ver esas piedras tan brillantes- admitió.

-¡Son exquisitas a la vista!- aseguró Blastmon, sonriendo con orgullo.

La niña sonrió, contenta, hasta percatarse que su hermano se le acercaba.

-¡¿Ya viniste a molestar a mi ama?!- Kuro se levantó en dos patas, molesto, hasta notar, al igual Misty, en que Ren traía arrastrando a Damemon.

-C-Cállate, chatarra- bufó Ren, cabreando al felino metálico.

-¡Damemon!- se alegró Misty, levantándose, mirando encantada al deprimido digimon.

-Ho-Hola, Misty-chan- sonrió Damemon, incómodo.

Ciel, en su cabeza, se sentó, maullando.

-¡Una gatita~!- se alegró Misty, acercándose al digimon y al animal, mientras Kuro parpadeaba varias veces.

Pero, al momento de acercarse a los recién llegados, el charger comenzó a sacudirse con fuerza, por lo que la niña lo tomó con ambas manos, confundida.

-¡ES ÉL! ¡ES ÉL!- chillaban los Evilmon, haciendo que Damemon tragara saliva- ¡Blastmon-sama, es ÉL!-

-... ¿Quién?- se confundió el digimon diamante, a lo que sus súbditos se cayeron de espaldas.

"¿S-Se ha olvidado de mi...?" suspiró Damemon, aliviado.

-Ev-chan, él es Damemon. ¡Es muy bueno!- le aseguró Misty a los digimon diablillos, quienes pataleaban en el piso digital- Es mi amigo, ¿y quién...?- miró a la gatita ploma, quien maulló.

-E-Ella es Ciel-chan- Damemon bajó a la gata de su cabeza, la cual comenzó a rascarse la oreja.

-¡Que linda~!- sonrió Misty- ¡Me encantan mucho los gatitos~!- le acarició la cabeza a Ciel, quien ronroneó.

Al ver tan entretenida a la niña, Ren no pudo evitar sonreír, hasta notar que Damemon lo quedó mirando, por lo que miró para otro lado, molesto y avergonzado.

-Linda, linda, linda~- sonreía Misty, rascando el mentón de la gatita- Kuro, ¿verdad que es linda?- miró sonriendo a su mascota, para ver que este había metido la cabeza en el río, provocando que una gran cantidad de vapor saliera-¿Kuro?- parpadeó, confundida.


-¿Q-Qué le pasa?- Airu y Akari intercambiaron mirada, confundidas, mientras Yuu, Opossumon y Dracmon parpadeaban.

-¿Kuro tendrá algún mal funcionamiento?- murmuró Taiki, hasta que Shoutmon suspiró, tomando la atención de los presentes.

-¿No se han dado cuenta?-los quedó mirando Shoutmon.

-¿De qué hablas?- se extrañó Dorulumon.

-No nos dejes con la duda- exigió Airu, inflando una mejilla.

-Es amor-kyu- aseguró Cutemon.

-¿...EH?- los jóvenes parpadearon.

-Exactamente- asintió Shoutmon.


-¿O-Oye? ¿Tienes alguna avería?- Ren se acercó al cyborg, el cual acababa de sacar la cabeza del agua.

-N-No es de tu interés- gruñó Kuro, hasta quedarse quieto cuando Misty, con Ciel en brazos, se le acercó.

-¡Kuro! ¡¿Verdad que Ciel-chan es bonita?!- sonrió la niña, agachándose y poniendo a la felina frente al gato, el cual se quedó paralizado, rechinando los colmillos.

Ciel se quedó mirando al cyborg, el cual comenzó a sudar a mares, confundiendo a Damemon y a Ren.

-...- Kuro tragó saliva, notando la curiosa mirada de la hembra frente a él-... M-Miau- maulló, haciendo que el joven y digimon presente se cayeran de espaldas.

Ciel parpadeó, y maulló, contenta, acercándose al cyborg y restregando su mejilla en la cintura de este.

-¡GHA!- se sobresaltó Kuro, avergonzado.

-¡Ciel-chan quiere a Kuro!- celebró Misty.

-¡BHUA! ¡EL AMOR ES TAN HERMOSO...! Pero no tanto como yo- aseguró Blastmon, limpiándose los ojos con un pañuelo dado por uno de sus súbditos, el cual, al igual que sus dos compañeros, suspiró.

-¡E-ESTO NO ES AMOR, IDIOTA!- gruñó Kuro, enojado y avergonzado, sacando una de sus metralletas, sobresaltando a Ren y a Damemon.

Ciel maulló, tomando la atención de Kuro.

-¿Q-Quieres pescado?- entendió el cyborg, mientras la gatita se limpiaba la carita con su pata- ¡E-Espera un poco!- exigió, molesto, y se fue echo una bala.

-¡Ve, Kuro~!- lo alentó Misty, contenta.


-N-No me la creo...- murmuró Dorulumon, observando todo con una gota en la cabeza.

-Y-Y nosotros no pudimos hacer nada con Kuro- gimió Opossumon, frustrada.

-El poder del amor-kyu- sentenció sabiamente Cutemon.

-¿Pero por qué fue por pescado?- Airu se cruzó de brazos- No es nada lindo- bufó.

-Tal vez el pescado es un ramo de flores para los gatos- sugirió Akari, algo pensativa y confundida.

-En todo caso, Taiki-san, fue una buena idea usar a Ciel para atraer a Kuro-le señaló Yuu.

-¿Eh? ¿Atraer?- parpadeó su amigo, confundido- Yo quería que Kuro se llevara bien con Ciel, ¿eso pasó?- preguntó, a lo que las chicas se dieron una palmada en la cara, haciendo parpadear al pelicafé.

-C-Como era de esperarse de mi General- suspiró Shoutmon, negando con la cabeza- Y por un momento pensé que estabas siendo una especie de Cupido...-

-¿Eh?- se confundió más Taiki.

-Lo dice el que se percató de inmediato lo que pasaba- lo quedó mirando Dorulumon.

-¿A-Algún problema?- lo miró Shoutmon- Soy un digimon que ha descubierto y experimentado el amor. Ya no vivo en la ignorancia- aseguró, algo ofendido.

-Bien, bien, Rey de los Corazones-

-DO-RU-LU-MON-


-¿R-Realmente se ha ido...?- murmuró Ren, observando la estela de humo que había dejado el cyborg- M-Mas bien, ¿dónde planea conseguir un pescado?-

-Te equivocas si piensas que pensó en lo que hacía- aseguró Damemon, suspirando.

-Ciel-chan, Kuro es un buen gatito- le dijo Misty a la gatita, la cual se estiraba- ¿Verdad?- miró el charger.

-Mm, no me imagino a Kuro-chan siendo un galan como yo, Misty-chan- aseguró Blastmon, pensativo.

-Jijiji- sonrió la niña, hasta notar que Damemon le tironeó suavemente la chaqueta- ¿Sip, Damemon?- miró sonriendo a su amigo.

-M-Misty, ¿podrías prestarme tu cajita de gatos-dame?- le pidió el digimon blanco, señalando el aparato verde, el cual comenzó a sacudirse.

-¡¿P-Para qué nos quieres, traidor?!-exigió saber un Evilmon.

-¡¿C-Crees que obtendrás información de nosotros?!-

-¡No nos doblegaremos ante ustedes, no importa que sean más que nosotros!-

-¡Tengo hambre~!-

-¡Blastmon-sama!- se lamentaron los tres Evilmon.

-Damemon, los Ev-chan no quieren-murmuró Misty, algo nerviosa.

-T-Te equivocas si te preocupas, Misty-chan. Solo quiero hablar con ellos, ¿puedo-dame?-le pidió el digimon blanco, juntando las manos.

-... A-Ahora están hablando...- murmuró la niña-Conversa con ellos- mostró el charger.

-¡No tenemos nada de qué hablar!-aseguró un Evilmon.

-¡Tal vez estemos aquí, pero nuestra misión sigue siendo querer traer de regreso a Bagramon-sama!- informó otro de los diablillos.

-Cierto, cierto. Queremos de regreso a nuestro amigo- aseguró Blastmon, cruzándose de brazos.

-¡Así que déjenos en paz!- pataleó el tercer Evilmon.

-Si dicen eso, entonces definitivamente son el enemigo- sentenció Ren, haciendo sudar a mares al charger.

-N-No, hermanito. Blast-chan y los Ev-chan son mis amigos- aseguró Misty, frunciendo el ceño, algo nerviosa.

-Misty-chan, te lo pido. Estarás a salvo si nos dejas tu cajita- la trató de convencer Damemon, algo nervioso al ver que cómo se ponía la niña.

-P-Pero, Damemon, son mis amigos gatitos- gimió Misty, abrazando el charger- Son gatitos buenos, de diamantes y de Hallowen-

-Misty-chan, ¿confías en mi?- le preguntó Damemon, sintiendo que esa era su última carta.

-...- la niña frunció la nariz, nerviosa, comenzando a hipar- P-Pero... ¿E-Es p-porque no tengo eso que me quitaron los malos...?- gimió, preocupando al digimon blanco y a su hermano- B-Blast-chan y los Ev-chan n-no pueden salir de la cajita porque no tengo algo... No puedo jugar por eso...- gimió, hipando.

-¡E-Estamos bien así!- la trataron de calmar los Evilmon- ¡Nos gusta poder hablar contigo desde aquí, Misty-chan!-

-Pero... Pero...- gimió Misty- Y-Yo no puedo tener gatitos como mi hermano, ¿p-por eso m-me quieren quitar la cajita...?- hipó fuertemente.

-¡T-Te equivocas, Misty!- trató de asegurarle Damemon- ¡E-Es por tu bienestar! ¡Ellos son peligrosos!-

-No es lo que crees, Misty- le intentó decir Ren, pero su hermana entrecerró los ojos, gimiendo, y se agachó, abrazando el charger.

-M-Misty-chan...- se preocuparon los Evilmon, mientras Blastmon fruncía levemente el ceño, preocupado por su amiga.

-¡No quiero! ¡Son mis gatitos, mis amigos! ¡No quiero!- gimió la niña- ¡Damemon, malo!-

-M-Misty-chan...- murmuró Damemon, preocupado.

Ren frunció el ceño, sin saber qué decirle a su hermana para consolarla y hacerla entrar en razón, hasta notar un ruido, por lo que miró para atrás, para ver acercarse a Taiki, quien miraba serio, pero preocupado a la pequeña niña.

Los Evilmon dentro del charger se quedaron quietos al ver al joven, pero Blastmon frunció el ceño.

-... ¿Misty-chan?- la llamó Taiki, haciendo que la niña levantara la mirada, hipando- Necesitamos hablar con Blast-chan y los Ev-chan- le aseguró, agachándose para estar a su altura- ¿Nos podrías entregar tu cajita?- le pidió, tendiendo su mano- Te prometo que, después de conversar con ellos, te la devolveremos- le sonrió.

-...-Misty lo miró, con los ojos brillosos, pero aún así abrazó el charger, negando con la cabeza, preocupando al joven.

-... ¿Lo aseguras?- preguntó Blastmon, sorprendiendo un poco a los tres humanos y digimon, haciendo que Shoutmon, en los arbustos, frunciera levemente el ceño- ¿Aseguras que después volveremos al lado de Misty-chan, General Rojo-chan?-

-Sí, lo prometo. No quiero que Misty-chan la pase mal, ¿y tú, Blastmon?- le preguntó el joven, serio.

-... Por Misty-chan y Kuro-chan, solo hablaremos- sentenció el digimon diamante, serio.

-¡Solo por ellos!- aseguraron los Evilmon.

-Entendido- asintió el joven.

-... Misty-chan, volveremos pronto- le aseguró Blastmon a la niña, quien negó varias veces, gimiendo- ¡Misty-chan, es una promesa entre gatitos~! ¡El gatito brilloso lo promete!-

-... ¿Por el meñique?- pidió Misty, restregándose un ojo.

-¡Por mis dos meñiques~!- sonrió el digimon diamante- Ev-chan, ustedes también, gatitos diablillos- miró a sus súbditos, sobresaltándolos.

-¿R-Realmente nos hemos vuelto unos gatos?- se lamentó uno de los tres, recibiendo un codazo de su compañero.

-Lo prometemos por el meñique- aseguraron los Evilmon.

-¿Ves, Misty-chan?- le sonrió Damemon a la niña, mientras Ciel se subía a la cabeza del digimon- Te equivocas si temes-

-...- la pequeña miró el charger, y después a Taiki, quien le sonreía-...- en silencio, le tendió el charger, por lo que el pelicafé lo recibió.

-Gracias, Misty-chan- sonrió el joven, levantándose, mientras Ren suspiraba, aliviado.

-Al fin- murmuró el peliazul, mientras Misty jugaba con sus dedos, algo nerviosa.

-Volveremos pronto, Misty-chan- Taiki le acarició la cabeza a la amurrada niña, para después irse al arbusto estaban Akari y los demás, quienes se levantaron, aunque Dracmon fue con Ren.

-Pobre Misty-chan...- murmuró Airu, mirando como la niña se restregaba un ojo- ¿Y tú te consideras un héroe?- le recriminó a Taiki, haciéndolo parpadear- Le has roto el corazón a Misty-chan. No es nada bonito, ¿lo sabías?-

-Airu-san, fue necesario- le aseguró Yuu, serio, para después mirar el charger verde.

-Entonces... ¿Así es cómo se ve un xros loader creado por humanos?- murmuró Shoutmon, mirando seriamente el objeto.

-Te haces el sorprendido, pero tuviste uno en mano, y por lo que tengo entendido, lo lanzaste al inodoro- lo quedó mirando Dorulumon, sobresaltando al dragón.

-Y jalaste la cadena-kyu-

-¡¿M-Me tenían que recordar eso?!- gruñó Shoutmon, molesto y avergonzado- ¡¿Por qué, de entre todos los días, justo hoy te metes conmigo, Dorulumon?!-

-Somos la defensa de Kokoromon-kyu- aseguró Cutemon sabiamente.

-Pero si arreglé las cosas con ella...- se lamentó Shoutmon, cabreado.

-Cierto, cierto. Tengo entendido que el charger azul de Topa-chan tuvo que pasar por un largo proceso de limpieza-recordó Blastmon, tomando la atención del pequeño grupo.

-Sin contar que tardaron mucho en sacarlo de las cañerías-comentó uno de los Evilmon.

-Lilithmon-sama estaba más que indignada...-

-Pobre, sola en las cañerías humanas, ¿qué cosas habrá visto?-

-Tú mismo te haces a tus propios enemigos- Dorulumon se quedó mirando a Shoutmon, quien tragó saliva, nervioso.

-Blastmon, entiendes la situación actual, ¿verdad?-le preguntó Yuu al charger, serio.

-Miren, miren. El rubio-chan que tanto nos hizo bullying. No planeas quitarme mi dignidad con otra horrenda digixros, ¿o sí?-preguntó Blastmon, alzando una ceja.

-¿Q-Quitar su dignidad...?- Airu y Akari se quedaron mirando al rubio, quien parpadeaba, confundido, sin poder recordar.

-E-Entonces, ¿realmente Blastmon está en esa cosa?- Opossumon se asomó por el hombro de su compañera, temerosa- ¿U-Uno de los Generales del Bagra Army?-

-Sí, pero no te preocupes. Si Blastmon hubiera querido atacarnos, lo hubiera hecho desde el primer día que llegamos a Digimon Land- señaló Shoutmon, pero se extrañó cuando su compañero negó.

-Blastmon no ha podido salir del charger porque era Misty-chan quien lo sostenía, y ella, siendo una humana a la que le quitaron su Code Xros, no es capaz de utilizarlo, ni activar sus habilidades, ¿no es así?- les preguntó seriamente Taiki a los digimon del charger, quienes se quedaron en silencio- Aún así, Blastmon, no has causado daño a Misty-chan durante este tiempo, y al parecer tampoco la has engañado con tus palabras... ¿Qué has estado hablando con ella, durante todo este tiempo?-

-...- Blastmon frunció el ceño, serio- Belleza-

-... ¿Ah?- parpadeó el joven.

-Misty-chan, para ser humana, tiene un gran sentido de la belleza. Reconoció mi resplandorosa existencia con solo verme por primera vez, por lo que le he estado preguntando cuales serían las mejores combinaciones de colores, para así saber qué debo de vestir, o cuáles serían las mejores combinaciones de Piedras Preciosas para saborear- informó seriamente el digimon diamante.

-¿E-En serio...?- lo quedó mirando Yuu.

-¿B-Belleza?- murmuró indignada Airu- ¡Pero si desde aquí se te nota esa horrible cara tuya!- chilló, señalando la imagen de Blastmon que se apreciaba en el charger.

-¡Que directa!- se sobresaltaron los Evilmon.

-Al parecer, sigue siendo el mismo General de siempre- Dorulumon negó con la cabeza, mientras Shoutmon se cruzaba de brazos.

-...- Taiki observó el charger, serio, meditando lo que dijo el digimon- Blastmon, ¿por qué estás del lado del Proyecto Iluminati? ¿Por qué quieres revivir a Apocalymon?-

-Al igual que Lilith-chan y Tact-chan, deseo que nuestro líder, Bagramon-sama, regrese con nosotros-informó serio el digimon de diamantes, haciendo fruncir el ceño a Taiki y a Shoutmon- No tendría sentido pedirle a Apocalymon que me embellezca, puesto que de por sí soy el digimon más brillante y reluciente del Mundo Digital- agregó, a lo que ambos compañeros intercambiaron mirada con una gota en la cabeza.

-¿Estás de acuerdo con el D5, Blastmon?- le preguntó Taiki, serio- ¿Con su objetivo real?

-Mm. Has hecho la tarea, General Rojo-chan. Sí, estoy de acuerdo con el plan de Bagramon-sama-aseguró el digimon diamante, serio, haciendo fruncir el ceño al joven- Si bien, soy el más hermoso entre los digimon, deben existir digimon horribles para destacar mi belleza, por lo que no me es posible permitir que los digimon feos sean destruidos-

-D-Diciéndolo así, no parece una buena razón- murmuró Akari, con una gota en la cabeza, puesto que, al igual que a Yuu, Taiki le había contado la verdad del D5.

-¿Belleza? ¿Hermoso?- chilló Airu, extrañando a Opossumon- ¡¿Qué tienes en tu programa, ogro?! ¡Necesitas que te dé una lección de cosas hermosas!- aseguró, indignada, y, sin más, agarró a Cutemon y lo restregó en el charger, sobresaltando a los presentes- ¡¿Ves esta carita de peluche?! ¡¿La ves?! ¡Este pequeñín es la expresión de la belleza innata, ogro!-

-¡C-Cutemon!- se alarmó Dorulumon, mientras Akari estaba estupefacta.

-¿Belleza? ¿Esta bola de pelos?- Blastmon se cruzó de brazos- Rubia-chan, tengo años de experiencia para asegurarte que el nivel de dulzura de este Conejo-chan está demasiado desproporcionado- aseguró.

-¿E-Eh?- parpadeó Airu, deteniéndose- ¿D-Desproporcionado?-

-Sí, todo su cuerpo está envuelto en ese pelaje rosado, y, al ser tan pequeño, lo que más destaca es su cabeza, por lo que lo primero que ves son sus ojos, los que pueden llegar a acaparar toda la atención-le explicó seriamente Blastmon- Esto desproporciona la cantidad de belleza que debería proporcionar a la vista. En mi caso, no todo mi cuerpo está compuesto de mis magníficos diamantes. Ocupo una armadura para impedir que el brillo de mis piedras dañe la visión de los más feos, y así proporciono correctamente mis niveles de belleza-

-¡Como era de esperarse de Blastmon-sama!- elogiaron los Evilmon, orgullosos.

-¿D-De qué está hablando...?- murmuró con un hilo de voz Yuu.

-N-No puedo creerlo...- murmuró Airu, soltando a Cutemon- S-Su análisis ha sido perfecto...- cayó de rodillas, sobresaltando a Opossumon- Ha-Ha descrito perfectamente las cualidades de belleza de Cutemon, y no solo eso, sino que también dio las verdaderas razones por las que se denomina a él mismo el digimon más bello...- se tapó la boca, pálida- Q-Que espeluznante enemigo-sentenció, asustada.

-¡Airu!- se preocupó Opossumon.

-¡N-No lo tomes en serio, Airu-chan!- trató de tranquilizarla Akari.

-No puedo creerlo...- negó con la cabeza Dorulumon, hasta percatarse que Cutemon se había acurrucado en el césped, deprimido- ¡¿C-Cutemon?!- lo quedó mirando, descolocado.

-S-Sé que tengo la cabeza algo grande... Pero lo que ha dicho... Mi orgullo-kyu...-

-¿Cutemon también?- murmuró Shoutmon, con una gota en la cabeza.

-Hablando de bellezas, Misty-chan me comentó que Rojo-chan está comprometido-recordó Blastmon, sobresaltando al dragón rojo- He visto los informes que Hor-chan ha leído, y visto imágenes de la tal Kokoro-chan. No es de gran belleza, pero no se ve mal partido. Felicidades, Rojo-chan-

-¡No quiero recibir felicitaciones de ti!- gruñó Shoutmon- ¡¿Y desde cuando me llamas Rojo-chan?! ¡Soy tu Rey, grábatelo!-

-Tact-chan dice que no consideremos Rey a alguien tan débil-sentenció Blastmon-Y tan pequeño-

-Cierto, cierto-apoyaron los Evilmon.

-GRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR-gruñó enfadado Shoutmon- ¡Tactimon...!-

-Vamos, vamos- Taiki le dio unas palmaditas a su compañero- Blastmon, quiero hacer cortas estas preguntas- le aseguró al charger- ¿Has recibido algún mensaje, o te has comunicado con el Proyecto?-

-Desde aquí no podemos comunicarnos con nadie- gruñó uno de los Evilmon.

-¡De hacerlo, los habríamos invadido!- pataleó otro.

-... A Misty-chan la atacó uno de los Semi-Digitales que Topacio creó- les recordó Taiki- Yuu dijo que eran siete, pero, según tengo entendido, solo seis fueron destruidos- informó- Todos ellos eran los Generales de la Muerte... ¿Quién es el séptimo? ¿A qué digimon usaron para su creación? ¿Y por qué atacaron a Misty-chan?-

-El objetivo eramos nosotros, General Rojo-chan- aseguró Blastmon, serio.

-Parece que nos querían recuperar, pero NeoVamdemon trató de comernos- suspiró uno de los diablillos.

-Esa cosa tan horrible...- chilló Airu, recordando al Semi-Digital.

-¿Y el séptimo digimon?-preguntó Yuu, serio.

-... Ni idea, rubio-chan- Blastmon se miró los diamantes, casi ignorando la conversación- Suelo seguir las órdenes, y conversar con Es-chan y Horf-chan, así que no suelo prestar atención a lo demás-

-... No parece que esté mintiendo- le señaló el rubio a Taiki, quien asintió, serio.

-Pero, ¿cómo fue que Misty-chan se encontró a Blastmon y los demás?- se preguntó Akari, algo curiosa.

-¿Verdad que es extraño?- concordó Airu, levantándose- Ren solo sabe que Misty-chan se escapó de casa, justo antes de que comenzaran los problemas en la ciudad- informó, mientras Opossumon asentía.

-Ah, eso fue porque nos sacó del escritorio- parpadeó Blastmon, tomando la atención de los presentes, incluso de Cutemon y Dorulumon, este último intentando animar a su amigo.

-¿Del... Del escritorio?- se confundió Yuu.

-Sí, del escritorio de Hor-chan- asintió el digimon diamante, mientras, detrás de él, sus tres súbditos estaban en blanco al ver lo que acababa de revelar.

-Me ha estado intrigando, ¿quién es ese Hor-chan?- preguntó Shoutmon, algo extrañado.

-Debe de ser Horfe- señaló Taiki, serio- Uno de los tres cabecillas del Proyecto Iluminati- recordó, y frunció el ceño, comprendiendo todo- Si Misty-chan encontró el charger en su casa, significa que vive junto a Horfe- señaló, sorprendiendo a los presentes.

-P-Pero, si los únicos que viven junto a Misty-chan son Ren, y sus padres- le comentó Airu, preocupada.

-... Sí- Taiki frunció el ceño, y miró a la rubia- El padre de Ren y Misty-chan es Horfe-declaró.

-¡¿EH?!- se espantaron Airu y Opossumon.

-¡¿E-Está seguro de decir eso, Taiki-san?!- le preguntó Yuu, sorprendido con semejante noticia- Es una acusación muy grave-

-Piénsalo, Yuu- lo miró el pelicafé, serio- ¿Por qué Blastmon se llevó bien con Misty-chan tan rápidamente?- le preguntó, sorprendiéndolo- Debió ser porque de antes la conocía, o sabía de su existencia-miró el charger, el cual sudaba a mares, pero a causa de los nerviosos Evilmon.

-Pensar que el enemigo estaba tan cerca...- murmuró Shoutmon, algo molesto.

-¡E-Espera!- reaccionó Airu- ¡¿V-Vas a decir que Ren y Misty-chan son enemigos?!- chilló, indignada, agarrando de la chaqueta al dragón, asustándolo, especialmente por su expresión.

-¡E-Espera un poco, Airu!- le pidió Taiki, tomando la atención de la joven- Ren y Misty-chan no son nuestros enemigos- le aseguró, serio- Pero no podemos rechazar la idea que, tal vez, su padre los usó en algún momento-

-Tal vez incluso él fue quien sugirió que usaran la escuela de Misty-chan para secuestrar a los niños- murmuró Yuu, preocupado.

-¡¿Cómo pueden decir algo así?!- se indignó Airu- ¡Conozco a Héctor-san!- les informó- Es un buen padre que siempre trata de pasar tiempo con sus hijos. ¡Es imposible que haya hecho algo para dañarlos!- aseguró, zarandeando a Shoutmon, indignada.

-¿Hé-Héctor?-se sorprendió un poco Akari- E-Ese no es nombre japonés- señaló.

-Ah, Héctor-san nació en Estados Unidos- explicó Airu, dejando de zarandear al dragón, pero sin soltarlo- Pero se crió en otra parte...- trató de recordar.

-Airu, ¿sabes en qué trabaja?- le preguntó Taiki, serio.

-Es militar, él y su esposa- informó, sorprendiendo a los jóvenes- Ambos casi nunca están en casa, y por eso Ren es tan...- miró al peliazul a lo lejos, quien miraba como Dracmon y Damemon trataban de alegrar a la deprimida Misty.

-Por eso a veces actúa dañando a otros- murmuró Yuu, comprendiendo al joven-... Si ambos, Horfe y su esposa, casi nunca están en casa...- miró a Taiki, quien asintió, serio.

-Sí... Tal vez ambos están metidos en el Proyecto...- murmuró el pelicafé, para después meditar, preocupado al comprender que, al parecer, los miembros del Proyecto Iluminati podían ser cualquiera que tuviera los recursos, o las habilidades para serlo...

Pero... ¿por qué...?

-Esto es cada vez más peligroso- murmuró Dorulumon, a lo que el joven asintió, serio.

-Blastmon- Taiki miró el charger-... ¿Serás nuestro enemigo?- le preguntó, serio.

-Bueno, mi objetivo es diferente al suyo, y si Hor-chan dice que hay que pelear, pelearé, siempre y cuando mi cuerpo reluzca en belleza-aseguró Blastmon.

-... ¿Realmente?- le preguntó el joven, serio- Sí el Proyecto ataca Digimon Land, tal vez Misty-chan vuelva a estar en peligro- le señaló.

Eso hizo fruncir el ceño al digimon diamante.

-Mientras esté al lado de Misty-chan, nada ni nadie le hará daño- aseguró Blastmon, serio.

-... Pero ella no puede sacarte del charger- señaló Taiki, serio.

-¡ENTONCES, DEBO SALIR AHORA...!- se indignó Blastmon, dispuesto a salir del aparato verde, pero Taiki se lo impidió al poner su mano en la pantalla, haciéndolo rodar por el piso digital.

-¡Blastmon-sama!- se preocuparon los Evilmon.

-¡Eso fue cruel!- le señaló uno de los diablillos al joven, mientras los otros dos iban a ver al digimon diamante.

-... Blastmon, aunque puedas proteger a Misty-chan con tus acciones, ¿crees que ella será feliz con ello?- le preguntó Shoutmon, dejando quieto al digimon diamante- Me di cuenta que, el hecho de que accedieras a cooperar con nosotros, fue por ella... Creaste un lazo con Misty-chan, al igual que yo tengo uno con Taiki-miró al joven, quien asintió, sonriendo levemente- Cuando lo comprendas, sé que tomarás una mejor decisión- sentenció, serio.

-¿Mejor decisión? ¿A qué te refieres, Rojo-chan?-preguntó Blastmon, frunciendo levemente el ceño.

-No tratarán de convencernos de estar en su lado, ¿o sí?-exigió saber uno de los súbditos del digimon diamante.

-Porque la respuesta está clara-aseguró otro.

-¡NO!-gritó fuertemente el tercero, haciendo que Cutemon se tapara las orejas.

-Que testarudos...- suspiró Shoutmon- Y suéltame- le exigió a Airu, quien aún lo retenía de la chaqueta.

-¿Ah? Si no eres lindo, no tienes el derecho a darme órdenes- gruñó la rubia, haciendo que el dragón la mirara con una gota en la cabeza.

-... Taiki-san, lo mejor sería llevar el charger a Wisemon, para poder analizarlo- le sugirió Yuu a su amigo, quien observaba el aparato verde.

-... Sería lo mejor...- murmuró el pelicafé, sobresaltando a los digimon dentro del charger- Blastmon, una última pregunta: ¿dónde se encuentra la base del Proyecto Iluminati?-le preguntó, serio.

-¡Ya hemos respondido demasiadas preguntas!- pataleó un Evilmon.

-M-Mas bien, no debimos haber cooperado tan fácilmente con ellos- indicó su compañero.

-¿Se acaban de dar cuenta?- Dorulumon se quedó mirando al charger, mientras Akari sonreía levemente.

-¡A-Al menos denos una compensación! ¡Blastmon-sama necesita sus diamantes!-exigió el tercero.

-¡Eso, eso!-apoyó Blastmon.

-¿M-Más encima quieren algo así...?- murmuró Yuu, con un tic en el ojo- Mejor respondan la pregunta de Taiki-san-exigió.

-¡NO...!-negaron los Evilmon-... Sabemos...- admitieron.

-¿Eh?- se sorprendieron Taiki, Akari y Yuu.

-¿N-No saben? ¿Cómo que no saben?- preguntó Akari, confundida.

-Nunca nos hemos fijado- aseguró uno de los diablillos.

-Así que, ustedes pierden. ¡Blegh!-sentenció otro Evilmon, sacando la lengua.

-¡¿Q-Qué pasa con esa actitud?! ¡Es desagradable!- chilló Airu, soltando a Shoutmon, quien se alejó de ella.

-Taiki, parece que no podremos sacarles nada más- le señaló el dragón a su compañero, mientras se acomodaba la chaqueta.

-Sí, eso parece...- murmuró el pelicafé, para después respirar hondamente- Shoutmon, sé que, lo lógico, sería que Wisemon analizara el charger, pero...- miró a Misty, a lo lejos, quien, tímida, miraba a su dirección.

-...- Shoutmon lo miró alzando una ceja, y suspiró, sonriendo levemente- ¿Cuándo te he cuestionado, Taiki?- le preguntó.

-¿No te molesta?- sonrió Taiki.

-No puedes darle la espalda a Misty-chan, ¿verdad?- señaló el dragón, a lo que su amigo sonrió.

-¿De nuevo eso...?-le recriminó Akari a Taiki, haciendo que este se incomodara un poco- Pero, bueno... Si es por Misty-chan, esta vez no estaré en contra- sentenció, cruzándose de brazos.

-G-Gracias, Akari, Shoutmon- les sonrió Taiki- ¿Yuu?- miró a su amigo, quien meditaba.

-... Supongo que lo hará, aunque estemos en contra- suspiró el rubio, conociendo al joven, quien sonrió.

-¿D-De qué hablan?- se confundió Airu- ¡D-Dejen de ponerme a un lado!-le señaló a Yuu, haciendo que el rubio la mirara con una gota en la cabeza.

Taiki sonrió, y, sin más, se acercó a Misty, quien lo miraba, tímida y expectante.

-¿Eh? ¿Ya terminaron?- se sorprendió un poco Damemon, mientras Ren miraba serio al pelicafé.

-Sí- sonrió Taiki, y se percató que Misty se había puesto en puntillas- Je, como te prometí, Misty-chan- le tendió el charger, el cual la niña tomó de inmediato.

-¡Blast-chan! ¡Ev-chan!- se alegró Misty, abrazando el aparato verde.

-¡Misty-chan!- se alegraron los cuatro digimon dentro del charger.

-O-Oye, Kudou- se molestó Ren, extrañando a Taiki- ¿N-No se suponía que debías quitarle esa cosa a mi hermana?- le preguntó, señalando el charger.

-Necesitaba interrogar a Blastmon, aunque solo hemos descubierto algunas cosas importantes- le explicó Taiki, mirando a la niña- Pero no creo que Misty-chan esté en peligro junto a Blastmon, además, estaría triste... No puedo darle la espalda- admitió, sonriendo.

-... Tsch- se fastidió Ren, mientras Dracmon se rascaba la cabeza, confundido- ¿Y bien? ¿Qué son esas cosas importantes que descubrieron?- le preguntó.

-Ah, bueno...- sonrió Taiki, incómodo, considerando que, por ahora, no sería bueno contarle a Ren y a Misty lo de Horfe...

En eso, Ciel maulló, tomando la atención de los dos jóvenes, y más cuando escucharon un rugido familiar, por lo que miraron al frente, para ver acercarse corriendo a Kuro, quien, con metralleta en mano, arrastraba lo que parecía ser un pez de vivos colores.

-¡¿K-Kuro?!- se sorprendieron Taiki, Ren y Damemon.

-¡Kuro trajo pescado~!- se alegró Misty.

-¡E-Eso no es un pescado!- se acercó derrapando Shoutmon, confundiendo a los tres humanos- ¡E-Ese es Swimmon! ¡Es un digimon!- informó, agarrándose la cabeza, alarmado.

-¡¿D-Digimon?!- se sorprendieron Taiki y Ren.

-¡Aquí está!- Kuro llegó hasta donde estaban y lanzó al mareado Swimmon al frente de Ciel, quien movía la cola, curiosa- ¡Y más te vale comértelo todo!- le gruñó a la gata gris, quien maulló.

-¡¿Eres idiota?! ¡Ese es un digimon, no un animal, chatarra!- Shoutmon chocó cabeza con el gato.

-¡Mientras sea pez, es comestible!- aseguró Kuro- ¡¿O es que quieres pelea, maldito?!- gruñó, preparando su ametralladora.

-¡Kuro, los digimon no se comen!- le gritó Ren al cyborg, fastidiándolo.

-¡GHA!- gritó Swimmon, puesto que Ciel acababa de morderlo con fuerza.

-¡CIEL, NO!- se alarmó Taiki.

Dracmon se rió por lo bajo, algo divertido, mientras Misty parpadeaba, confundida, pero entretenida.

-... Ese cyborg tiene problemas-kyu...- sentenció Cutemon, asomado desde el arbusto al igual que Dorulumon, quien negó con la cabeza.


-¡¿Kokoromon también?!- se sorprendieron Delta A, Rap, Ranamon y Saburo, mientras Vormundmon estaba estupefacto.

El grupo acababa de recibir las nuevas noticias sobre la ronda del samurái, por parte de Sky, quien no dejaba de sonreír.

-Que cosas, ¿no?- parpadeó Bearmon, sonriendo.

-¿K-Kokoromon-san... con el salvaje...?- murmuró Wizardmon, sumamente sorprendido.

-Sip-asintió Sky, contenta.

-No sé por qué se sorprenden- les señaló D'arcmon a los más jóvenes- Kokoromon es una digimon de buen corazón, así que debió nacer en ella el querer ayudarlo, a pesar de las dificultades-

-Pero, D'arcmon-san...- murmuró Vormundmon, algo molesto- Él es... Él es...- trató de explicarse, pero se sentía incapacitado para hacerlo.

-C-Como era de esperarse de Kokoromon...- sonrió levemente Saburo, hasta percatarse en MidoriGumon, quien estaba al lado de la peligris, con las manos en los bolsillos, mirándolos con las cejas alzadas-... ¿Hola?- saludó, algo incómodo.

-¡Que milagro que viene por acá!- lo saludó Bearmon, siendo ignorado por el digimon verde.

-¿No es el hermano de Gumdramon?- preguntó Rapidmon, algo extrañado.

-Se llama MidoriGumon- le respondió Vormundmon, cruzado de brazos- La última vez que te vi eras solo un niño maleducado, no me extraña que seas hermano del Pequeño Insoportable-miró al dragón verde, el cual bufó.

-Lo dice el guardaespaldas que no puede proteger al Rey- señaló MidoriGumon.

-¡¿C-Cómo te atreves...?!- se enfadó Vormundmon, sobresaltando a Saburo.

-¡T-Tranquilo...!- le pidió el joven, nervioso.

-¿Y qué haces por aquí?- Ranamon miró confundida al dragón verde, el cual solo bufó- ¡¿Q-Qué respuesta es esa?!-

-¿Sky-san?- Wizardmon miró a la peligris, quien se rascaba la mejilla.

-Pues... Me siguió- admitió Sky, mirando al digimon a su lado- Y aún no sé por qué-

-¿Tienes algo que consultarnos?- le preguntó D'arcmon a MidoriGumon, ignorando como Saburo seguía intentando calmar a su compañero.

-...- MidoriGumon frunció levemente el ceño, y miró a Delta Arresterdramon, confundiendo al dragón azul- Tú, ahora- le gruñó.

-... ¿AH?- se confundió el digimon, acomodándose los lentes negros.

-Ya-frunció el ceño MidoriGumon, para comenzar a irse.

-... ¿Qué le hiciste?- le preguntó Vormundmon al dragón de chaqueta negra.

-¡¿P-Por qué debí hacerle algo?!- se señaló Delta A, confundido- ¡N-Nunca he hablado con él!-

-Tal vez quiera tu autógrafo- sugirió Saburo, mientras Bearmon sacaba una paleta de su bolsillo y comenzaba a comerla- Ya que son de la misma raza y eso...-

-¿P-Por qué pasa esto, tan de repente?- se confundió más Delta A, hasta que MidoriGumon le aplastó el pie- ¡A-ARG!- gimió- ¡¿Q-Qué pasa contigo...?!- se inclinó y miró molesto al Gumdramon, pero este frunció el ceño, lo agarró de uno de los cuernos y comenzó a arrastrarlo, para su sorpresa.

-¿Eh?- los quedaron mirando Rap, Ranamon, Saburo, Wizardmon y Sky, sin comprender.

-Que cosas, ¿no?- sonrió Bearmon, parpadeando, confundido.

-¿Ahora qué?- bufó Vormundmon, mientras D'arcmon meditaba, seria.


-¡Ay! ¡AY! ¡AY!- gemía Delta A, aún siendo sujetado por MidoriGumon, hasta que se detuvieron entre unas tiendas de palomitas.

-Tsch- bufó el dragón verde, soltando al digimon, el cual se incorporó, algo adolorido.

-Auch, para ser rockie tienes un buen agarre...- admitió Delta A- ¿Y bien? ¿Qué quieres de mi?- le preguntó a MidoriGumon, el cual se cruzó de brazos.

-... ¿Quién es tu compañero humano?- le preguntó el digimon rockie.

-¿C-Compañero?- se extrañó Delta A, acomodándose los lentes- Bueno, técnicamente no tengo ninguno, si es que no cuentas a la Jefa. ¿Por qué?-

-¿Y cómo evolucionaste a esta forma sin ayuda humana?- MidoriGumon frunció el ceño- El enano toma esta forma con ayuda de Akashi, ¿no?-

-Ah...- comprendió Delta A- Quieres evolucionar a esta forma- le señaló, sobresaltándolo.

-¡¿Q-Quién dice que quiero evolucionar?!- exigió saber MidoriGumon, sin notar que se había avergonzado.

-Es para poder ayudar a tu hermano, ¿no?- agregó Delta A, alzando una ceja.

-G-G-G-G- se avergonzó y molestó MidoriGumon- ¡N-NO TRATES DE HACERTE EL LISTO!- exigió, enfadado.

-C-Cálmate, pero es que es muy obvio- trató de calmarlo Delta A.

-¡En todo caso, ¿cómo rayos llegaste a esta forma?!- gruñó MidoriGumon, rojo- ¡Son muy pocos los Gumdramon que llegan a la forma de Arresterdramon! ¡Ni siquiera mis padres han evolucionado, y eso que han vivido bastantes años!-

-Bueno... Sé que es difícil llegar a esta forma por mérito propio...- admitió Delta A, pensativo- Tienes que pasar por un arduo entrenamiento-

-¿Y cuál es tu arduo entrenamiento?- le preguntó el digimon rockie, aún algo avergonzado.

-... Entrenar con Luke-

-... ¿Ah?- parpadeó MidoriGumon- ¡E-Espera un poco!- pidió, confundido y sorprendido- ¡¿Esa liebre te entrenó?!- lo señaló, sorprendido.

-Bueno... Hace cinco años, Luke entrenó a todos los digimon de Jäger en un Espacio Digital que él creó- le explicó Delta A- Algunos logramos evolucionar, pero otros solo aumentaron su nivel de poder, como D'arcmon-san y Seadramon-

-¿Y-Y cuánto tiempo estuviste en ese Espacio Digital?- le preguntó MidoriGumon, serio.

-Veamos, el tiempo que transcurrió allí fue diferente al del mundo humano...- meditó Delta A- En el mundo humano pasó una semana, pero en el Espacio que creó Luke, me parece que unos meses...- ante lo que dijo, MidoriGumon se cayó de espaldas, haciéndolo parpadear.

-¿M-Meses...?- murmuró con un hilo de voz el dragón verde, tirado en el suelo.

Era demasiado tiempo... No iba a poder someterse a una especie de entrenamiento para poder tomar la forma de Arresterdramon, y así ser capaz de... de ayudar a Gumdramon...

"Maldición..." apretó los colmillos, indignado al comprender que no iba a poder ser de ayuda...

Delta A lo miró, serio, algo preocupado por su par.

-... Sabes que puedes evolucionar sin tener que entrenar, si logras crear un lazo con un humano, ¿no?- le preguntó el Arresterdramon, sentándose.

Al escuchar eso, MidoriGumon abrió los ojos, molesto.

-¡No planeo aliarme con un humano para ser fuerte!- aseguró de inmediato, levantándose de una- ¡No soy como Gumdramon! ¡Podré llegar a esa forma por mis propios méritos, no por el de otro!- gruñó, molesto.

-No es vergonzoso tener un compañero humano que te apoye-le aseguró Delta A.

-G-G...- MidoriGumon miró para otro lado, sumamente molesto.

-... Estás pensando en Kai, ¿verdad?-

Eso dejó quieto al dragón verde.

-¡¿D-De qué hablas?!- gruñó MidoriGumon, indignado.

-Sé que estuviste con él, antes de que se aliara con el Proyecto Iluminati- le explicó Delta A, serio- La verdad, me sorprendió que ese niño no te cazara, pero aún así sé que se debió haber formado un lazo entre ustedes-

-¿E-Eres idiota?- gruñó el dragón verde- ¡No tengo ningún lazo con ese humano!-

-Y, aún así, fuiste a buscarlo-lo calló Delta A.

MidoriGumon frunció el ceño, serio, y miró para otro lado.

-¿Por qué niegas ese lazo?- le preguntó el Arresterdramon, serio- Para cualquier digimon, el lazo formado con un humano es lo más preciado-

-...- MidoriGumon lo miró, molesto, pero cerró los ojos con fuerza-... Porque es como él-

-¿Él?- se confundió Delta A.

-¡Kai es como Gumdramon!- gruñó MidoriGumon, apretando los puños- Abandonado por su familia, está comenzando a hacer puras estupideces... El enano hacía lo mismo, incluso después de que el Rey lo acogió...-

-... Pero se detuvo cuando conoció a Tagiru, ¿no?- le señaló Delta A, serio, dejándolo quieto.

-... Kai ya tiene a Red Vagimon y a los demás...- murmuró MidoriGumon, con la cabeza gacha- Más bien... Incluso ya los abandonó- apretó con más fuerza sus puños- Es tan idiota...-

-...- Delta A miró serio al dragón verde.

MidoriGumon no quería evolucionar solo por Gumdramon... Sino también por Kai...

En parte, podía entender la situación del digimon verde, puesto que él mismo sintió esa impotencia después de que Shun, usando la oscuridad de Apocalymon, lo había controlado y obligado a atacar a la Jefa.

Esa vez, se había sentido un completo inútil, por no solo haber sido controlado, sino que también por no haber podido siquiera luchar contra aquella oscuridad, y por haber puesto en peligro a Samanta.

Ahora, era MidoriGumon quien se sentía así...

-... Perdona no ser de ayuda- se disculpó con MidoriGumon, sorprendiendo al digimon rockie.

-T-Tsch. Es mi culpa por creer que podría evolucionar tan rápidamente- murmuró el dragón, algo decepcionado de si mismo-... ¿Fue complicado?-

-¿El entrenamiento?- Delta A no pudo evitar sonreír- Luke es demasiado directo- admitió, rascándose la mejilla- Fue complicado, y más encima doloroso... Y después vino el entrenamiento con Slayerdramon-san- negó con la cabeza.

-¿Eh? ¿No es ese el segundo compañero de la Jefa?- se percató MidoriGumon, a lo que Delta A asintió- ¡¿É-Él te entrenó?!- se sorprendió.

-S-Sí- se extrañó Delta Arresterdramon- Me entrenó a mi y a Kokoromon. Somos los únicos dragones en Jäger, así que decidió tomarnos a su cuidado, aunque ha cuidado a Kokoromon desde siempre...- se rascó la mejilla.

-...- MidoriGumon, pensativo, se quedó mirando al dragón azul, extrañándolo- ¿Cómo era tu nombre?-

-Q-Que rudo...- lo quedó mirando Delta A, con una gota en la cabeza, algo ofendido- Delta Arresterdramon- se señaló- O Delta A, es más corto así-

-...- el dragón verde, meditando, levantó una ceja-... ¿Por qué tienes un nombre diferente? ¿Te lo dieron tus padres?-

-¿Padres? No, nací de datos sueltos- le contó Delta A- Mi programa fue creado cerca de la Aldea Natural. La mayoría de los digimon de esa aldea provenimos de datos sueltos- recordó.

-... ¿Y por qué Delta?- se extrañó MidoriGumon, puesto que los digimon que provenían solo de datos no solían tener un nombre diferente al de su raza.

-... No lo sé- admitió el dragón azul, levantándose los lentes- Desde que tengo consciencia sé que en mi nombre debe estar el Delta. Extraño, ¿verdad? Creo que esa es otra de las razones por las que Slayerdramon-san decidió entrenarme-

-¿A qué te refieres?- se confundió MidoriGumon, serio y curioso.

-Porque Delta es la cuarta letra del Alfabeto Griego, uno de los idiomas de los humanos- le explicó Delta A, señalando la hebilla en forma de triángulo en su cinturón- Lo curioso de eso, es que las letras Alpha y Omega también son parte de ese alfabeto-

-¡¿E-En serio?!- se sorprendió MidoriGumon- ¡E-Entonces tú...! ¡¿Eres igual al Rey y a la V-mon?!-lo miró, atónito.

-Bueno... Hasta ahora no he mostrado señal de ser un digimon especial como ellos...- admitió Delta A, rascándose la mejilla, algo incómodo- Lo único destacable de mi sería que poseo técnicas que un Arresterdramon normal no posee, como mi Delta Punch- se miró el puño, serio.

-... ¿Una de tus técnicas se llama así?- lo quedó mirando el dragón verde- Tu estilo de vestir y como nombras las cosas dejan mucho que desear-

-¡¿A-Algún problema?!- se molestó y avergonzó Delta A.

-En todo caso, si eres un digimon como el Rey... ¿Qué digimon legendario te escogió?- MidoriGumon miró al Arresterdramon.

-N-Nadie me ha escogido...-aseguró Delta A.

-O aún no sabes cuál te escogió- corrigió MidoriGumon- Deberías hablar esto con el Rey, o con el General del Xros Heart- le señaló, pero el digimon de chaqueta miró para otro lado, serio- ¿Qué pasa? ¿Acaso esto es un secreto?-

-No, no lo es. Los de Jäger también saben lo de mi nombre, y que al parecer soy o seré un digimon especial...- admitió Delta A- Lo que pasa... Es que temo serlo-

-¿Por qué?- se confundió MidoriGumon.

-...- Delta A miró a su par, comprendiendo que el digimon no lo dejaría tranquilo- Delta es la cuarta letra del alfabeto griego-

-¿Y?-

-... Para los humanos, el 4 es un número de la mala suerte, relacionado a la muerte-

Eso dejó sorprendido a MidoriGumon.

-¿Lo entiendes?- le preguntó Delta A, serio- El Alpha es el principio, el Omega el final, pero mi nombre, Delta, puede ser considerada muerte en la creencia humana por su número- respiró profundo- Además de que se le da el valor de cuatro... En todo caso, los chicos comprenden que es por esto que me incomoda lo de Delta, así que no solemos tocar el tema-

-Ya veo...- murmuró MidoriGumon- No debí insistir tanto-

-Tranquilo, tenías curiosidad, ¿no?- sonrió Delta A.

"Creo que no se me da interrogar a otros digimon" pensó MidoriGumon, algo fastidiado consigo mismo, recordando cuantas veces asustó al pobre Betsumon en la mañana.

-En todo caso, quiero subir mi nivel- sentenció el dragón verde- Tú, elegido. Vas a ayudarme- sentenció, mirando al Arresterdramon.

-¿E-Elegido...?- parpadeó Delta A, ignorando que se le resbalaron un poco los lentes- O-Oye, tal vez solo sea un digimon normal, ¿sabes?-

-¿Crees que me importa? Eres fuerte, ¿no? Así que desde ahora me ayudarás a entrenar, empezando por hoy- lo calló MidoriGumon.

-¿S-Sabes que estoy encargado de cuidar a Jack?-

-Está el guardaespaldas del Rey para eso- bufó el Gumdramon- Tengo que volverme más fuerte- le dijo, serio.

"Fuerte... Si quiero proteger al Enano, de lo que sea que pueda pasar..." pensó, serio, apretando levemente el puño al recordar su conversación con Betsumon, y el extraño objeto digital que le había entregado, el cual reposaba en su bolsillo.

Delta Arresterdramon se percató de ello, y miró al digimon rockie, quien fruncía el ceño, decidido.

-...- al ver su determinación, el dragón azul suspiró levemente- Está bien- accedió, haciendo que el dragón verde lo mirara- Pero primero déjame ir a avisarle a Saburo y los demás-

-¿Eh? ¿Crees que tenemos tiempo para eso?- se molestó un poco MidoriGumon- Vamos, ahora- ordenó, comenzando a caminar.

-... De nada...- suspiró Delta A- Ah, supongo que necesito más práctica para poder hablar con los de mi raza- pensó en voz alta, levantándose y siguiendo al digimon rockie...


Zona de construcción.

El grupo de digimon asignados a hacer la ronda en aquella zona tan solitaria había sido el grupo de Kokoromon, puesto que si la hacían en un lugar concurrido, muchos digimon se asustarían de Gaiomon, y tal vez ocurriesen problemas.

En aquel momento, el samurái, sumamente fastidiado y cabreado, se acababa de sentar cruzando los brazos, ignorando el pequeño cráter que él mismo había hecho al lanzarle una flecha a Starmon, quien era consolado por los demás miembros de la ronda.

-No llores, Starmon- le pidió Kokoromon al digimon estrella, quien estaba acurrucado en el piso.

-¡Pero casi me mata, sister!- le señaló Starmon, mirándola, con la cara llena de hollín.

-S-Supongo que no le ha gustado que lo llamases Criminal~, Starmon-san~- sugirió Betsumon, sonriendo con una gota en la cabeza.

-Tan grande y con tan poca paciencia...- suspiró V-mon, dándole palmaditas a Starmon, mientras miraba al cabreado Gaiomon- Si sigues portándote mal, te acusaré con Sky-chan- le aseguró.

-¡¿Y qué si me acusas, dragón?!- gruñó el samurái, enfadado- ¡Ni siquiera sé por qué terminé con un grupo de basura digital! ¡No puedo creer que haya caído tan bajo!- aseguró, ofendido, rascándose la cabeza.

-¡Caíste tan bajo desde que empezaste a actuar como delincuente!- corrigió Starmon, incorporándose, pero se asustó por la miradita del samurái, por lo que se ocultó detrás de Kokoromon.

-S-Starmon-san, no es necesaria tanta violencia~- le señaló Betsumon al digimon estrella- E-Estamos haciendo todos una ronda, así que deberíamos trabajar en equipo~-

-¿Ah? ¿Trabajar en equipo?- lo quedó mirando Gaiomon, fastidiado- Admito que he caído bajo, pero no tanto como para trabajar con un payaso-aseguró.

-¡¿Q-Qué cosa~?!- se ofendió Betsumon- ¡¿E-Estás insultando mis disfraces~?!- pataleó, ofendido.

-N-No se peleen- pidió Kokoromon, algo nerviosa.

-¡Para estos casos, no hay nada mejor que comer algo!- intervino V-mon- ¡Kokoromon-chan, ¿qué tal si comemos la merienda~?!- le sugirió a su amiga.

-Comida, ¡sí! ¡Con eso nos llevaremos mejor!- asintió Kokoromon, de acuerdo, y miró para todos lados, buscando el almuerzo que les correspondía como ronda...- ... ¿Dónde está?- parpadeó, haciendo que Betsumon y Starmon se cayeran de espaldas.

-¡¿S-Se nos quedó el almuerzo?!- se horrorizó V-mon, agarrándose la cabeza.

-¿Por qué...?- gimió Starmon, mientras Betsumon bajaba la cabeza, desanimado.

-¡Perfecto!- se molestó Gaiomon- ¡Ahora tengo que pasar el rato con ustedes, muriéndome de hambre! ¡¿Quién se encargaba de traer la comida?!-gruñó.

-¡Lo siento...! ¡Se me debió traspapelar!- se disculpó Kokoromon, avergonzada- ¡E-Es que estaba t-tan contenta de que B-Betsumon y V-mon se unieran a la ronda q-que me olvidé de ir por la canasta de comida!-gimió.

-¡Que inútil! ¡Con razón eres la pareja del inútil Rey!- gruñó Gaiomon, pero se quedó en blanco cuando la digimon naranja comenzó a hipar.

-L-Lo siento...- gimió Kokoromon, al borde del llanto, sobresaltando a Starmon, Betsumon y V-mon- Pero... e-estaba tan contenta que...-

-¡T-Tranquila, Kokoromon-chan!- imploró V-mon.

-¡N-No te preocupes, Kokoromon-sister!- se le acercó Starmon, danzando- ¡Tenemos suficiente energía para hacer la ronda sin problemas!-

-¡Cierto~!- aseguró Betsumon, colocándose de inmediato un disfraz de Bastemon, para horror de los otros tres digimon- ¡Así que estaremos bien, miau~!- le maulló a Kokoromon, quien, hipando, asintió.

-¡¿Q-Qué rayos...?!- gruñó Gaiomon- ¡Que asco!- se tapó la boca con las manos, poniéndose verde.

-¡B-Betsumon, s-sácate ese disfraz!- exigió Starmon, también verde, mientras que V-mon no había aguantado y se había ido raudamente a un callejón.

-Ay, críticos- se ofendió Betsumon, y, de un movimiento, se quitó el disfraz- ¿Por qué a nadie le gusta que me ponga mi traje de Bastemon-san~? Dragomon-san y Sephirotmon-san también me critican~-aseguró- ¡Además, que me encanta mover las caderas~!- admitió, bailando un poco.

-¡PARA!- le gruñeron Gaiomon y Starmon.

-... Ah... Ah...- V-mon salió del callejón arrastrándose, algo pálido- A-Adiós DigiNoir de la mañana...- se lamentó.

-...- Kokoromon miró las situaciones, algo triste-... Perdón...-

-N-No es su culpa, Kokoromon-chwan- aseguró V-mon, acercándose a ella, sin dejar de arrastrarse- Además, no me imagino una merienda con Gaiomon- admitió, mirando al samurái, el cual estaba estrangulando cómicamente a Betsumon, mientras Starmon le comenzaba a recriminar.

-...- la V-mon no pudo evitar sonreír, y se quedó mirando al samurái.

-...- V-mon se percató de ello, y sonrió de lado- Realmente quiere ayudarlo a reintegrarse a la sociedad, ¿verdad?- le preguntó a la hembra, la cual asintió.

-No es solo por Sky, sino porque sé que él se merece una oportunidad- admitió Kokoromon- A pesar del daño que ha hecho... Él también es una victima... Quiero ayudarlo- miró a su amigo, el cual, desde el suelo, sonrió, satisfecho... hasta que Betsumon y Starmon aterrizaron encima suyo, sobresaltando a la digimon naranja.

-¡Piénsenlo de nuevo si tratan de meterse conmigo!- gruñó Gaiomon, señalando a los dos digimon que había lanzado.

-¡Que rudo!- se quejó Starmon, incorporándose, mirando indignado al samurái.

-¡¿Algún problema?!- se molestó el digimon de armadura.

-¡Tengo muchos contigo!- aseguró el digimon estrella, acomodándose los lentes- ¡¿Cuántas veces pusiste en peligro la vida de digimon inocentes?!- exigió saber, haciendo que el samurái frunciera el ceño- ¡¿Y cuántas veces lastimaste a Brother?! ¡El solo recordar cuando estuvo a punto de morir por su primer encuentro contigo...!- murmuró, sintiendo un escalofrío al recordar aquel suceso.

-¿Y a mi qué?- bufó Gaiomon, molestando al digimon estrella- No me arrepiento de nada. Eliminar a esos digimon me causó una gran satisfacción, y si no he cortado alguna cabeza hasta ahora, es porque Orejas me daría uno de sus sermones- admitió.

-¡¿Y-Y lo dices así...?!- se indignó Starmon, echando humo de la cabeza.

-G-Gaiomon...- se le acercó Kokoromon, preocupada- S-Sé que no te agrada estar con nosotros, pero démos nuestro mejor esfuerzo- le pidió, pero se puso nerviosa cuando el digimon frunció el ceño- ¿P-Por favor?-

-No escucharé nada de lo que tengan que decir- aseguró Gaiomon, serio- ¿Qué? ¿Acaso quieres hacer amistad conmigo?- bufó, mirando burlonamente a la V-mon.

-Quiero ayudarte...- negó Kokoromon, preocupada- Por eso...-pero se calló cuando el filo de la espada del samurái se enterró frente a ella, dejándola quieta.

-¡Gha!- se sobresaltaron V-mon, Betsumon y Starmon.

-Dejemos las cosas claras, rara- le gruñó Gaiomon, sosteniendo la espada, y agachándose frente a la estupefacta digimon- No me agradas, en lo absoluto. Solo eres una digimon que fallé en eliminar, ¿entendido?-

-...- Kokoromon lo miró, triste al principio, pero después infló las mejillas, amurrada, haciendo parpadear al samurái- Cobardemon-murmuró, cabreando al digimon de armadura.

-¡Serás...!- gruñó Gaiomon, moviendo su mano libre como si quisiera ahorcar algo- ¡Deja de usar ese maldito apodo conmigo! ¡Y no pongas esa cara!- exigió, sacudiendo su brazo.

-Cobardemon, eres un orgulloso- declaró Kokoromon, cabreando al samurái- ¿Por qué no aceptas la ayuda de los demás? Sé que solo confías en Sky y en Wizardmon, pero debes aprender a creer en los demás y dejar de intentar asustarlos y alejarlos de ti. Creo que esa es una de las razones por la que mi hermana quiso que hicieras una ronda: para aprender a cooperar con otros digimon-sentenció, seria.

-Serás...-

-Lo único que quieres es alejarnos de ti, ¿por qué?-se preocupó Kokoromon, ignorando la carita de enfado del digimon frente a ella- ¿Por qué quieres excluirte? Acaso... ¿Acaso no nos tienes confianza...?-murmuró, triste.

-...- el samurái frunció el ceño, serio, y se levantó, sacando su espada, y con ella señaló a V-mon, Starmon y Betsumon, sobresaltándolos- Sé perfectamente que están aquí para proteger a la pareja del Rey de mi- aseguró, serio- ¿Y por qué crees que es eso?- miró a Kokoromon, quien lo miró, preocupada- Porque, para empezar, el Rey y su General no confían en mi- gruñó, molesto- ¿Crees que es agradable estar con un grupo de digimon que están solo para vigilarte? ¡No soy un animal!- aseguró, enfadado- Yo solo...- frunció el ceño, y miró para otro lado, harto de toda la situación.

-...- Kokoromon, triste, se acercó al samurái, y posó su mano en la pierna de este, tomando su atención-... Tienes miedo, que esta desconfianza pase a Sky y a Wizardmon- murmuró, preocupada.

-¡G-G...!- se molestó y avergonzó Gaiomon- ¡N-No quiero tu misericordia!- gruñó- ¡Además, ¿por qué rayos te preocupas por mi?! ¡¿Acaso olvidaste lo que dijo el amarillo de ahí?!- señaló a Starmon, quien miraba la situación, preocupado- ¡¿Te da pena el digimon que casi mató a tu amado Rey?! ¡Y estuve a punto de eliminarte...! ¡¿Por qué tratas de ser amable con un tipo como yo?! ¡Me pones de los nervios...!-

-Si me quedo estancada en el pasado, no avanzaré- le aseguró Kokoromon, seria, callándolo- Si solo siento odio hacia los demás, dejaré que mi corazón se consuma por la oscuridad, y me perderé... Si solo siento rencor, ¿cómo permitiré a los demás tener una segunda oportunidad?- le preguntó, preocupada-... Nadie merece vivir en un circulo de odio... Nadie...- cerró los ojos, nerviosa- Tú... Tú dañaste a otros, pero, si en el pasado, no te hubieran dañado, nunca hubieras lastimado a los demás... Lo mismo va para los que te dañaron. Algo o alguien los lastimó, y tuvieron que seguir el ciclo del odio... El solo pensarlo... duele...- gimió, restregándose un ojo.

-...- Gaiomon frunció el ceño, sintiendo que las palabras y los sentimientos de la digimon... eran honestos...-... Rara, si tanto no te gusta la violencia, ¿por qué estás en esta guerra? Estás en la posición más estúpida-

-... Mis poderes no son ofensivos, son curativos- le respondió Kokoromon- Quiero ayudar a aquellos que pelean por proteger a quienes aprecian. Gaiomon, ¿por qué estás en esta guerra?-le preguntó, dejándolo quieto- ¿Por qué peleas?-

El samurái frunció el ceño, serio y pensativo por semejante pregunta...

Naturalmente, él quería proteger a Sky y a Wizardmon, pero, ¿ese realmente era un buen motivo para verse envuelto en toda esa situación...?

Sí, lo eran...

-... Tengo algo que quiero mantener a salvo- murmuró Gaiomon, mirando a la V-mon, quien sonrió- S- Supongo que hasta un tipo como yo puede decir algo así, ¿no?- gruñó, fastidiado.

-Todos tienen algo preciado- sonrió Kokoromon- Y no tengas miedo de dañar a los demás, Gaiomon- le pidió, cabreandolo y avergonzándolo- Si tu verdadera intención es solo ayudar a tus amigos, no deberías temer- sentenció, sonriendo.

-... Tú, rarita de...- gruñó Gaiomon, haciendo parpadear a Kokoromon- ¿Por qué rayos eres tan amable conmigo? Cuando te estuve apaleando, no había nada de esa amabilidad tuya- le señaló, dándole golpecitos en el casco.

-Bueno, esa vez quería proteger a Gumdramon y a los demás- sonrió la digimon, apenada- Pero ahora quiero ayudarte a ti- sentenció, emanando un aura de ternura e inocencia que cabreó al samurái.

-... Me rindo- bufó el digimon de armadura, sentándose, cabreado- Si sigo hablando contigo, no terminaré en ningún lado-

-S-Solo quiero ayudarte- se ofendió Kokoromon, inflando una mejilla, aunque el samurái solo le dio un golpecito en el casco.

-Eres tan hostigosa como Orejas- le señaló Gaiomon-... Pero eso no es...- murmuró, extrañando a la V-mon-... Tsch- bufó, cruzándose de brazos, malhumorado.

-...- Kokoromon parpadeó, confundida, pero después sonrió, comprendiendo que el samurái era malo para expresarse- Gracias-

-Grrrrr- gruñó el digimon de armadura, molesto y avergonzado.

-... Se están llevando bien, ¿verdad~?- parpadeó Betsumon, intercambiando mirada con Starmon, quien suspiró.

-Kokoromon-sister es demasiado amable...- admitió el digimon estrella, acomodándose los lentes- Bueno, por algo será nuestra futura Reina- recordó, hinchando el pecho, orgulloso de ella.

-...- V-mon miró a sus amigos un rato, y después como Gaiomon, cabreado, había empezado a tirarle las mejillas a Kokoromon-... Sí...- murmuró, tomando la atención de los dos digimon a su lado- Con Kokoromon-chan, tal vez se logren resolver los problemas que han quedado de la guerra...-admitió.

-¡¿Verdad?!- sonrió Starmon- Brother se ha ocupado tanto de la restauración del Mundo Digital y de nosotros, los propios digimon, que no ha podido indagar en los asuntos restantes de la guerra- admitió, algo preocupado- ¡Pero, si Kokoromon-sister se vuelve Reina, estoy seguro que ella podrá ayudarlo a resolver esos problemas!- sentenció.

-¡Eso, eso~!- apoyó Betsumon, con unos pompones en las manos- ¡Estoy seguro que la bondad de Kokoromon-san podrá resolver muchos de los problemas de nuestro mundo~!- sentenció, sacudiendo los pompones- ¿Lo crees, V-mon-san?-le sonrió al dragón azul grisáceo, haciéndolo parpadear.

-... Sería genial...- murmuró el dragón, mirando como su amiga sacudía los brazos, puesto que Gaiomon, percatándose que sus mejillas eran demasiado blandas, había comenzado a tirarlas un poco más, curioso-... Sería... lo mejor...- bajó la cabeza, serio.

Eso extrañó a sus dos amigos, quienes intercambiaron mirada.

-¡G-Gaio...! ¡Gaiomon...!- gemía tiernamente Kokoromon.

"Es... como un peluche..." parpadeó Gaiomon, curioso, ahora tirando de una sola mejilla.

Pero, entonces, frunció el ceño al sentir una quinta presencia, además de los cuatro digimon junto a él. Soltó a Kokoromon, extrañándola, y se levantó, haciendo aparecer sus dos espadas, alerta.

-¡¿Q-Qué pasa?!- Starmon, como Betsumon y V-mon, se percataron del movimiento del samurái.

-... Hay otro bicho raro- murmuró el digimon de armadura, sumamente serio.

-¡¿Qué?!- V-mon frunció el ceño, y comenzó a mirar para todos lados, empuñando su espada, mientras Betsumon miraba para todos lados, escandalizado, y Starmon se acercaba de inmediato a Kokoromon, quien acababa de sacar su martillo.

-¡No se separe de mi, sister!- le pidió el digimon estrella a su amiga, quien asintió, nerviosa.

-No puede ser el enemigo. No hay forma de que pudiesen entrar a Digimon Land- murmuró V-mon, serio- ¿Estás seguro, Gaiomon?- miró de reojo al samurái, para quedarse quieto al ver que este había comenzado a temblar.

-¿G-Gaiomon...?- se preocupó Kokoromon.

-Esto... Esta presencia es de...- murmuró Gaiomon, reconociendo al intruso, comenzando a enfurecerse... y a temer.

De la nada, unas esferas de energía ámbar se abalanzaron a Gaiomon, quien reaccionó a tiempo y sacudió sus armas, lanzando un haz de data que impactó contra las esferas, pero, para su sorpresa, la energía ámbar se había dividido por el choque, tomando forma de lunas, las cuales impactaron en él, aferrándose a sus manos, piernas y cuello, y haciéndolo chocar fuertemente contra un edificio, dejándolo inmovilizado.

-¡G-GAIOMON!- se asustó Kokoromon.

-¡M-Maldición...!- gruñó el samurái, tratando de librarse de las lunas de energía.

-¡Todos, alerta...!- gritó V-mon, puesto que más esferas de energía se les habían abalanzado, por lo que los cuatro digimon las esquivaron a tiempo, pero el impacto en el piso hacía que las secuelas de las explosiones les impidieran ver.

-¡Déjenme esto a mi!- Betsumon aterrizó casi cayendo, y, de un movimiento, se puso un disfraz de Aquilamon- ¡Sujétense!- y, sacudiendo sus alas, produjo tal ventisca que el polvo y humo producto de los ataques se desvanecieron con rapidez.

-¡Gracias, Betsumon!- agradeció Starmon, sin despegarse del lado de Kokoromon- ¡V-mon, debemos avisar de inmediato del ataque! ¡Parece que la suerte de Kokoromon-sister atrajo al enemigo!-

-¡¿Eh?!- lo miró dolida la hembra.

-¡Sí...!- V-mon sacó el comunicador, dispuesto a prenderlo...

-... ¿Seguro?-

Aquella voz profunda dejó quieto al dragón azul grisáceo, al igual que al resto de los digimon, quienes miraron al frente, para ver acercarse a un sujeto alto, de vestimentas blancas...

-¡V-Visdom...!- se enfureció Starmon, reconociendo al monstruo.

-¡KYA! ¡¿S-Semejante personaje~?!- se asustó Betsumon, sacudiendo sus alas.

-V-Visdom...- murmuró Kokoromon, nerviosa.

-¡Sabía que eras tú, maldito! ¡¿Cuántas veces nos hemos encontrado como para no reconocerte?!- gruñó enfurecido Gaiomon, tratando de zafarse de la energía que lo retenía al edificio.

No le gustaba la presencia de aquel monstruo en Digimon Land, puesto que él significaba que Sky estaría en peligro...

¡Quería despedazarlo en ese momento, antes de que algo malo le pasase a ella!

-¡¿Cómo entraste a este lugar?! ¡Luke te echó de aquí!- señaló Starmon- ¡¿Acaso planeas hacerle algo a Kokoromon-sister para dañar a Brother?! ¡No te dejaré!- aseguró, decidido- ¡V-mon, rápido!- miró a su amigo, pero este estaba quieto, con la mano aún sosteniendo el comunicador.

-...- Visdom se detuvo, sin dejar de mirar al dragón azul grisáceo, quien lo miraba frunciendo el ceño-... ¿Seguro?-


Edificio Administrativo...

-¿Eh?- Taiki, que había estado subiendo las escaleras junto a Shoutmon, Akari, Yuu, Dorulumon y Cutemon, se detuvo, confundido.

-¿Mm? ¿Qué pasa, Taiki?- se extrañó su amiga, con Cutemon en los brazos.

-¿Eh? ¿Nada...?- murmuró el pelicafé, algo confundido.

-... Ni se te ocurra desmayarte- amenazó Akari, mirándolo asesinamente, haciendolo sonreír, nervioso-Nada de risas- lo hostigó, a lo que el joven comenzó a sudar un poco.

-¿A-Akari-san...?- murmuró Yuu, nervioso.

-La oscuridad de Akari ha despertado- murmuró Shoutmon, con una gota en la cabeza.

-Q-Que no te escuche- lo quedó mirando Dorulumon, aunque pensaba lo mismo que su amigo.

-¡Eres el que tiene menos derecho en decirme algo semejante!- gruñó Akari, poniendo tal cara que sus amigos se asustaron más.

-Taiki, te falta tacto-kyu- lo regañó Cutemon, siendo el único no afectado por el genio de su amiga.

-Lo siento, lo siento...- se disculpó Taiki- Realmente no me pasa nada, es solo que...- trató de explicarse, pero se quedó pensativo.

-... ¿No estarás demasiado estresado, Taiki?- le preguntó Dorulumon, serio, tomando su atención- Creo que deberías tomar una siesta. Si sigues así, tal vez colapses, y ahí si entrará Akari- miró a su compañera, quien le gruñó al pelicafé.

-Apoyo a Dorulumon, Taiki- asintió Shoutmon- Deberías descansar, y así ordenar tus ideas-

-Opino lo mismo- aseguró Yuu, preocupado, consciente que, a pesar de sus habilidades e inteligencia, su amigo era propenso a quedarse sin energía muy fácilmente.

-Gracias, chicos, pero estoy bien- sonrió Taiki.

-¿Eh? Miren, miren- escucharon, por lo que levantaron la mirada, para ver bajando a Smith y a Raquel- Los chicos promesas- sonrió el rubio, saludando a los jóvenes.

-¡Raquel-san!- sonrió Akari, acercándose a la mujer- Realmente, muchas gracias por ayudarnos-

-Es lo único que podemos hacer- le aseguró Raquel, acariciando la cabeza de Cutemon, quien, en vez de sonreír, miraba nervioso el francotirador en el hombro de la humana.

-¿P-Por qué soy ignorado?- murmuró Smith, sonriendo con una gota en la cabeza.

-Nos cae mejor Raquel- aseguró Dorulumon.

-Eres el V-mon humano. Conoce tu lugar- agregó Shoutmon, fastidiado.

-Vamos, chicos- sonrió apenado Taiki, mientras Yuu suspiraba- Smith-san, ¿van a hacer una ronda?-

-Sí. Mi corazón de chocolate no soporta no hacer nada- admitió el rubio, acercándose a los dos jóvenes- Así que vigilaremos la zona médica-

-...- Yuu miró un rato al adulto, tomando su atención.

-No, no hemos podido obtener respuesta alguna de la Organización- le aseguró Smith, sobresaltándolo- Así que no te preocupes-

-¡Y-Yo no...!- se avergonzó Yuu.

-Vamos, vamos. Entre rubios naturales nos entendemos- sonrió Smith, chasconeando el cabello del niño- No sabes cuántos jóvenes morirían por tener nuestro tono de cabello- aseguró, satisfecho- ¿Y dónde está tu Marshmellow?- le preguntó, mirando para todos lados.

-¡D-Damemon no es una comida!- aseguró Yuu, ofendido y avergonzado, ignorando el estado de su cabello- Y-Y decidió quedarse con Misty-chan...- murmuró.

-¿La niña del charger?-parpadeó Smith- Eso no es correcto- le aseguró a Yuu, sumamente serio, preocupandolo al igual que a Taiki- Después de todo, que te gusten las niñas tan pequeñas es tan...- pero no pudo decir más, porque Raquel le dio tal patada por detrás que el rubio terminó rodando cuesta abajo.

-Idiota- murmuraron Shoutmon, Dorulumon y Cutemon.

-¡S-Smith-san!- se molestó Yuu, mirando al adulto al final de la escalera.

-D-Debimos verlo venir...- admitió Taiki, sonriendo con una gota en la cabeza.

-Pero que desagradable...- murmuró Akari, poniendo las manos en las caderas, hasta percatarse que Raquel comenzaba a bajar las escaleras- ¡Eh! ¡Raquel-san!- la llamó, a lo que la mujer se detuvo, mirándola- Este...- trató de decir algo, pero se puso nerviosa.

-... Lo voy a vigilar- aseguró la pelinegra, para después bajar por las escaleras, agarrar al mareado Smith de la chaqueta, y seguir camino por el pasillo.

-... Ah...- se decepcionó Akari, apenada.

-Realmente admiras a esa humana- se le acercó Dorulumon.

-Es que Raquel-san es muy bonita, además es fuerte y tiene una gran puntería- le señaló la joven- Me gustaría ser más cercana a ella- admitió.

-Las fuertes se atraen-kyu- sonrió Cutemon, haciendo sonreír a su amiga.

-En cambio, Smith-san...- suspiró Yuu, avergonzado, haciendo sonreír a Taiki- No quiero convertirme en ese tipo de adulto. Me niego- negó con la cabeza.

-Tendremos que vigilar en qué tipo de adulto nos volveremos- señaló Taiki, sonriendo.

-Mientras no se vuelvan como un Smith, o como un Infiel, no temeré por ustedes- aseguró Dorulumon.

-¡¿P-Por qué me metiste en el saco?!- se molestó Shoutmon.

-Nunca dije tu nombre- señaló Dorulumon, subiendo las escaleras, mientras el dragón se quedaba en blanco.

-¡DEJA DE METERTE CONMIGO, DORULUMON!-pataleó el dragón.

-Vamos, vamos- sonrió Taiki, mientras Cutemon se reía levemente de la expresión de enfado del Rey.

-Ah, cierto- escucharon, por lo que bajaron la mirada, para ver a Smith asomado por el pasillo- Luke está con Wisemon viendo los xros loader-

-¡¿EH?!- se sorprendieron.

-¡¿L-Luke llegó?!- se sorprendió Taiki- ¡¿Mi mamá lo sabe?!- preguntó de inmediato.

-Eh... Me parece...- se extrañó Smith.

Al saberlo, el joven subió raudamente las escaleras, sorprendiendo un poco a sus amigos.

-¡T-Taiki-san!- Yuu y los demás lo siguieron, haciendo que Smith se confundiera levemente.

"¡Sí Luke regresó, significa que terminó de hablar con Tagiru y Gumdramon!" pensó Taiki, mientras subía las escaleras "¡De ser así, ¿cómo estarán ambos?!"

El joven llegó al pasillo, por lo que comenzó a correr hacia la habitación donde trabajaba Wisemon, pero, cuando iba a abrir la puerta, se percató en que alguien más puso la mano en la manilla, por lo que miró a su lado, para encontrarse con su madre, quien parpadeó, confundida.

-¿T-Taiki?- murmuró Yuno- No corras por los pasillos- lo regañó, inflando una mejilla, haciendo sonreír apenado a su hijo.

-L-Lo siento, mamá- se disculpó Taiki, mientras Akari y los demás los alcanzaban- P-Pero, ¿por qué estás aquí? ¿N-Necesitas hablar algo con Wisemon?- preguntó, sonriendo, algo nervioso.

-...- al notar eso, Yuno suspiró, y le acarició la cabeza a su hijo- Me acaban de decir que Luke está aquí- le contó, haciendo que el pelicafé se supiera nervioso- Tranquilo, Taiki. Tu madre está bien, y lista para ver a su viejo orejón- le sonrió.

-¿E-En serio?- le preguntó Taiki, sin poder evitar preocuparse por su madre.

-Vamos, Taiki. Deberías confiar un poco más en Yuno-san- lo quedó mirando Akari, reprovativamente.

-S-Sí...- admitió el joven, a lo que los demás sonrieron.

-Bien...- sonrió Yuno, abriendo la puerta...

Solo para que saliera Gumdramon de golpe, chocando de cara con Taiki, provocando que ambos cayeran al piso.

-¡T-Taiki!- se alarmó Shoutmon, mirando a su compañero tirado en el piso, tapándose la nariz, al igual que Gumdramon-¡¿G-Gumdramon?!-

-¡Cuidado!- escucharon a Tagiru, por lo que todos miraron a la entrada de la habitación, para ver como salían volando una gran cantidad de criaturas metálicas con datos en su superficie, con una forma de disco, y, sujetando a una de ellas, iba el joven de googles.

-¡¿T-Tagiru?!- parpadeó Yuu, observando como el pasillo se llenaba de todas aquellas criaturas, que se sacudían de un lado para otro.

-¿Q-Qué está...?- parpadeó Yuno, sumamente confundida, pero sintiendo que aquellas criaturas le eran familiares.

-¡Rápido, hay que eliminarlos a todos...!-Ballistamon salió de la habitación al igual que Zenjirou, aunque este último blandía un palo de escoba.

-¡Son las criaturas que estaban dentro de los xros loader!- les explicó rápidamente el pelicafé, sorprendiendo a sus amigos.

-¡¿E-Eran ellos el virus?!- se sorprendió Dorulumon, y se agachó al igual que Akari cuando una de esas criaturas pasó cerca de ellos.

-¡Son cargantes-kyu!- gimió Cutemon, agobiado al ver como se sacudían con fuerza en el pasillo, chocando contra el piso, las paredes y el techo.

-¡S-Son una mezcla de datos y monstruos cibernéticos!- les explicó el Relojero, asomándose al igual que Wisemon y Luke-Luke-kun pudo sacarlos a todos de los xros loader, pero no han dejado de sacudirse y tratar de regresar a los xros loader. Son como una plaga-

-¡S-Sí estamos con esas...!- murmuró Shoutmon, sacando su micrófono, mientras el mareado Gumdramon se sentaba, aún sobándose la nariz- ¡Gumdramon, no te quedes atrás!- le advirtió, antes de abalanzarse a una de las criaturas y darle un fuerte golpe, haciéndolo desaparecer en datos morados.

-¡¿AH?! ¡¿A-A cuántos cree que derroté?!- se ofendió el pequeño dragón.

-¡Gumdramon, ayudaaaaa!- gritó Tagiru, aun sujeto a una de las criaturas, aguantando sus sacudidas.

-¡VOY!- el digimon se abalanzó a la plaga.

-¡Nosotros también!- Dorulumon y Ballistamon se unieron a los dos dragones, comenzando a eliminar a las criaturas de metal.

-Pero... Son muchos...- murmuró Yuu, mientras Taiki se sentaba con ayuda de Akari y Cutemon.

-Sí...- Yuno asintió, hasta notar como Luke observaba todo, en silencio.

Miró preocupada a su viejo amigo, consciente que este no la miraba.

Fue un trabajo duro, pero los cuatro digimon lograron eliminar a toda la plaga, terminando solo con el pasillo algo dañado, y un Tagiru demasiado mareado.

-¡UFF!- Gumdramon se tiró al piso, sumamente cansado, al lado de Tagiru, a quien Yuu lo sacudía varias veces, con mucha paciencia.

-L-Lograron hacerlo...- murmuró Akari, aliviada, observando el desastre en el pasillo.

-Shoutmon, ¿en qué estabas pensando al usar tu fuerza de esa forma?- Dorulumon miró al dragón rojo, serio, extrañándolo- La mayoría de los cráteres los causaron tú y tu micrófono-

-D-Disculpa por querer desestresarme un poco- murmuró el digimon, mientras Taiki se rascaba la mejilla, también considerando que su compañero se pasó un poquito- Pero, ¿me puedes culpar? Estaba pensando en cierto pulgoso mientras atacaba-

-... ¿Intentas molestarme?- lo quedó mirando el lobo digital.

-Vamos, no se peleen- los calmó Ballistamon.

-¡En todo caso, fue un buen trabajo!-aseguró Zenjirou, sacudiendo el palo.

-Efectivamente- asintió Wisemon, entrando a la habitación al igual que Luke, por lo que los demás los siguieron, aunque Yuno parecía pensativa, y Tagiru aun estaba algo mareado- Ahora, todos los xros loader están libres de virus- señaló el mesón donde se encontraban todos los aparatos.

-¡¿E-En verdad?!- se alegró Akari, acercándose a la mesa al igual que Zenjirou, buscando sus xros loader-¡Ah!- sonrió, tomando su xros loader naranja.

-Pero, ¿realmente funcionó...?- Zenjirou sacó su xros loader celeste, mirándolo, algo dudoso.

-¡Solo hay una forma de averiguarlo-kyu!- aseguró Cutemon, y, sin más, entró al xros loader de Akari, ante las miradas de todos- ¡Todo está normal-kyu!-

-¡Bien!- se alegró Tagiru.

-Pero...- Yuu frunció el ceño, mientras Taiki sacaba su xros loader rojo y se lo mostraba a Shoutmon, quien levantó el pulgar-... Luke- miró a la liebre, quien, apoyado en la pared, lo miró de reojo- Luke, si los xros loader volvieron a la normalidad... ¿Por qué hay más digimon fuera?- le preguntó, serio.

-¿M-Más digimon fuera?- se confundió Zenjirou.

-¿Hablas de la restricción de la cantidad de digimon?- le preguntó el Relojero, a lo que el rubio asintió.

-Cierto... Si los xros loader se recuperaron, ¿por qué hay más de un digimon fuera, y no han vuelto a cada xros loader?- murmuró Taiki, percatándose de eso.

-Al parecer, la memoria fue borrada- le explicó Wisemon, tomando la atención de los presentes- Esta plaga que Luke expulsó de los xros loader estuvo eliminando la memoria, o registros de los xros loader- sacó de su manga el xros loader de Yuu, tomando la atención del rubio- Pero lo que me preocupa es este-

-¿E-El mío...?- Yuu se le acercó, mirando su pertenencia.

-... La energía negativa del Darkness Loader fue incrementada- murmuró Luke, sorprendiendo a los presentes.

-¿L-La energía negativa...?- murmuró Yuu, mientras los demás miembros del Xros Heart estaban sorprendidos.

-... El objetivo principal de la plaga, era incrementar la oscuridad del Darkness Loader, absorbiendo la inseguridad de humanos y digimon en un radio de 15 kilómetros-murmuró la liebre.

-¡¿15 kilómetros?!- se sorprendieron Zenjirou y Tagiru-... ¿Eso es mucho?- parpadearon.

-Zenjirou-kun, Tagiru-kun, calladitos se ven más bonitos- los regañó el Relojero, haciendo que agacharan la cabeza, avergonzados.

-¿La inseguridad de humanos y digimon...?- murmuró Taiki, comenzando a ser consciente de todas las emociones negativas que abundaban en Digimon Land, a causa de la incertidumbre y miedo...

-Eso significa, que el Darkness Loader se ha dado un banquete- murmuró Dorulumon- Luke, esto tiene demasiada coincidencia, ¿crees que fue planeado?-

-... Posible-murmuró Luke.

Yuu frunció el ceño, preocupado, y miró su xros loader, notando que su color amarillo estaba algo... opaco.

-... Yuu- murmuró Tagiru, notando la preocupación de su amigo.

-... ¿Aún puedo ocuparlo?- Yuu miró a Wisemon, quien asintió, entregándoselo.

-A pesar de que se borró sus registros, y se está acumulando demasiada energía negativa, no debería afectarte, y sus funciones siguen intactas- le aseguró el digimon- Aún así, te recomiendo no sentir ninguna especie de odio o emoción fuerte- advirtió, serio- Si las inseguridades provienen de su dueño, me temo que este xros loader volverá a la forma de Darkness Loader- declaró.

-...- Yuu miró su xros loader, y respiró hondo- Entendido- sonrió.

-¡Ese es el espíritu!- sonrió Tagiru, dándole una fuerte palmada.

-¡Ay! ¡Tagiru! ¡A-A todo esto, ¿y a ti qué te pasó?! ¡L-La última vez que te ví, estabas todo deprimido!- le recriminó Yuu, adolorido y avergonzado.

-¿Yo? Kokoromon me dio de cabezazos- sonrió Tagiru, poniendo las manos en su nuca.

-¿Y-Y lo dices así...?- lo quedó mirando el rubio.

-En todo caso, ahora tenemos el trabajo de regresar todos estos xros loader- señaló Ballistamon, mirando el mesón.

-Habrá que llamar de a poco a todos los cazadores- sentenció Taiki, pero después se quedó mirando su xros loader, algo preocupado, y después miró a Tagiru, confundiéndolo-... Relojero- miró al anciano, quien había tomado su xros loader negro, y el xros loader café de Kai-... ¿Puedes construirle un xros loader a Tagiru?- le pidió, serio.

-¡¿U-Un nuevo xros loader?!- se sorprendieron Tagiru y Gumdramon.

-Hasta ahora, no te lo había podido pedir, porque temía que el nuevo se infectara...- admitió Taiki, guardando su xros loader en el bolsillo- Pero, ahora, creo que es necesario, además...- miró a sus dos amigos, quienes parpadearon- Ellos ya están bien- sonrió.

-T-Taiki-san...- se conmovió Tagiru- ¡TAIKI-SAN!- se colgó al joven, incomodándolo.

-Y-Ya empezó...- murmuró Yuu, fastidiado, mientras Akari sonreía apenada, aunque los digimon negaban.

-¿Puedes hacerlo, Relojero-san?- le preguntó Yuno al anciano, quien meditaba, sumamente serio.

-... No creo que sea posible- admitió Wisemon, quien se había puesto a analizar el comunicador del Proyecto Iluminati.

-¿Eh?- lo miraron los jóvenes y digimon.

-Efectivamente- asintió el Relojero, serio- Lamentablemente, Tagiru-kun y Gumdramon no serán capaces de ocupar un xros loader- miró a ambos compañeros.

-¡¿P-Por qué no...?! ¿E-Es acaso porque tuve una evolución oscura...?- murmuró Gumdramon, molesto y enojado.

-... Y magia- murmuró Luke, tomando la atención de los presentes- Tu data fue afectada inconscientemente por oscuridad humana, por lo que, para poder evolucionar sin complicaciones, deberían ocupar un Darkness Loader, para equilibrar la oscuridad- informó, dejando sorprendido a los presentes- Pero, en tu data base se ha incorporado formulas mágicas- frunció levemente el ceño- Ya no te será posible ocupar un xros loader-

-¿F-Formulas mágicas?- murmuró Tagiru, sumamente confundido.

Gumdramon, en cambio, había palidecido, e inconscientemente sintió nauseas, por lo que se tapó la boca, alertando a sus amigos.

-¡G-Gumdramon!- se le acercó Shoutmon, preocupado, ayudándolo a mantenerse de pie.

-¡¿E-Estás bien?!- se le acercó Tagiru, nervioso.

-... Y-Ya recuerdo...- gimió Gumdramon, pálido- Yo... Yo...- frunció el ceño, enojado-... Y-Yo devoré el brazo de ese maldito mono-

-¿D-De qué hablas?- murmuró Tagiru, tan confundido como los demás.

-Luke, ¿sabes de lo que habla?- le preguntó Wisemon a la liebre, consciente que él sabía algo.

-... En su forma oscura, Arresterdramon devoró la data de un Semi Digital- murmuró Luke, tomando la atención de los presentes, mientras Gumdramon fruncía el ceño, nervioso- Como de antemano tomaste el antídoto para el virus solitario, no te viste afectado por este, pero después entraste a mi Vórtice, porque sentiste la presencia de Visdom, un ser que odias-

-¡¿E-Eh?!- se sorprendió Yuno, parpadeando- ¡¿G-Gumdramon-kun e-entró a tu vórtice?!- se acercó a su viejo amigo, quien asintió- ¡P-Pero...! ¡E-Eso sería imposible...!- murmuró, atónita.

-¿Q-Qué es ese vórtice?- preguntó Yuu, serio.

-Luke puede crear un espacio con sus poderes, que normalmente se usa para viajar largas distancias de manera más rápida- le explicó Yuno-Pero él mejoró esa habilidad, siendo capaz de crear su propio mundo dentro de ese vórtice. No hay nada más que su energía, pero lo suele ocupar cuando quiere retener algo o alguien-

-... Y yo... ¿logré entrar...?- murmuró Gumdramon, aún pálido.

Luke asintió.

-... Atacaste a Visdom, devorando su brazo izquierdo- informó Luke, sorprendiendo a todos los presentes.

-¿Gumdramon...?- Tagiru miró sorprendido a su amigo, quien fruncía el ceño, sumamente pálido al recordar lo que había hecho.

-... No me extraña que te den náuseas- admitió Shoutmon, serio, acariciando la cabeza del pequeño, quien cerró los ojos, nervioso.

-Que Gumdramon haya devorado el brazo de un monstruo cibernético es malo- aseguró el Relojero, serio- Y peor si es uno que maneja magia. Ahora comprendo por qué estuviste dormido todo este tiempo- sentenció, preocupado- Gumdramon, tu programa estuvo adaptando la magia que consumiste, pero los únicos digimon capaces de utilizar magia son aquellos que están, desde un principio, programados para ello-

-¿Como Wisemon y Wizardmon?- preguntó Akari, preocupada, a lo que Dorulumon asintió, serio.

-¿E-Esto significa que Gumdramon es un mago?- se preguntó Zenjirou.

-Zenjirou, calladito- le sugirió Ballistamon, haciéndolo bajar la cabeza.

-Bueno, no creo que puedas sacar un conejo de un sombrero, pero esta magia afectará tu programación- le aseguró el Relojero a Gumdramon, quien aún se tapaba la boca- No creo que puedas usar un xros loader para evolucionar-

El pequeño cerró los ojos, enojado al saber la verdad.

-... Lo siento, Gumdramon- murmuró Tagiru, triste- ¡Pero encontraremos una forma!- le aseguró, tomando su atención- ¡No importa que ya no tengamos un xros loader, habrá una manera de que podamos seguir cazando digimon, y mejor, evolucionar!- sentenció, serio.

-T-Tagiru...- murmuró Gumdramon- I-Idiota, lo sé- miró para otro lado.

-Supongo que ni una noticia como esta puede afectarlos-suspiró Yuu.

-Sí. Eso es lo que caracteriza a Tagiru y a Gumdramon- sonrió Taiki- Realmente, los extrañaba mucho- admitió.

-Ah, habrá que pensar qué hacer- sentenció el Relojero, acariciando su barba, comprendiendo que debería tratar de crear un xros loader especial para ambos compañeros.

Yuno miró sonriendo como los jóvenes hablaban entre sí, y se quedó mirando a Luke, puesto que, desde que había llegado, no había podido siquiera saludarlo como se debe.

La liebre se percató de su mirada, y, simplemente, levantó el pulgar, siendo suficiente para que la mujer sonriera, comprendiendo que, a pesar del vendaje, su viejo amigo se encontraba perfectamente...

-... Pero...- murmuró la pelinaranja, tomando la atención de los presentes- E-Esa plaga que vimos...- cerró los ojos con fuerza, muy pensativa- E-Estoy segura que los he visto antes...- admitió, tratando de recordar.

-Eran una mezcla de datos y monstruos cibernéticos, ¿verdad?- recordó Taiki, meditativo- ¿Qué monstruo cibernético usaron?- miró a la liebre.

-...- Luke lo miró, y después a Yuno, quien estaba curiosa-... Usaron los planos de un Metainer-

La pelinaranja, al principio, parpadeó, pero, al reconocer aquel nombre, su mirada se ensombreció peligrosamente, mientras era rodeada de un aura amenazante, asustando a los presentes, excepto a Luke, quien parpadeó, y Wisemon, quien sacó de inmediato su libreta.

-¡¿METAINER?!- resonó en todo el edificio, sobresaltando a los Bakomon que trabajaban.

-¿M-Mamá...?- tartamudeó Taiki, mirando preocupado el aura amenazante que despedía su familiar.

-¡¿A-Así que eran esos monstruos?!- gruñó Yuno, sumamente enojada- ¡Debí haberlo imaginado...! ¡ARG! ¡El solo recordar a ese Metainer que nos atacó antes...!-chilló, indignada- ¡Aún tengo pesadillas por ese incidente!- le recriminó a Luke, quien asintió.

-¿I-Incidente?- se confundió Tagiru- ¿D-De qué hablan?-

Pero, antes de responder, Yuno respiró hondo, para así calmarse, y dejar de atemorizar a los presentes.

-Metainer son monstruos cibernéticos que tienen la capacidad de disminuir de tamaño, y controlar a otros monstruos, más fuertes que ellos- explicó calmadamente la mujer- El asunto, que durante nuestro viaje, tuvimos un fuerte incidente con un Metainer, que había sido enviado para atacarnos- contó- Esa noche, Luke se había adelantado, para vigilar que el camino estuviera libre. Aprovechando que él no estaba, ese Metainer controló a Jack, haciendo que nos empezara a atacar. D-Después de cansarse de él, controló a Golem,y a hasta pudo controlar a Doru y a Ryu...- recordó, sumamente enojada- Corrimos tanto, tanto, tanto esa noche... Parecía una historia de zombie o algo así... Fue sumamente horroroso... Al amanecer, cuando pensábamos que todo estaría perdido, Luke apareció, y, simplemente, le sacó el Metainer a Doru...-cerró los ojos, indignada- Fue una completa pesadilla...-

-S-Supongo que en toda aventura existen incidentes como ese- sonrió apenada Akari.

-S-Suena como lo que nos pasó con Ebemon- recordó Zenjirou.

-Ni nos lo recuerdes- pidió Dorulumon, incómodo, a lo que Ballistamon asintió.

-Fue horrible-kyu- señaló Cutemon, saliendo del xros loader.

-¿Ebemon?- se confundió Gumdramon, a lo que Shoutmon tosió, avergonzado.

-Lo siento, mamá. La pasaste muy duro, ¿verdad?- Taiki consoló a su madre, sonriendo apenado.

-¡Demasiado! ¡No dormimos nada!- gimió Yuno- ¡Nunca antes había corrido tanto en mi vida!-

-Pero esta plaga no era un Metainer- señaló Yuu.

-¡Igual!-gimió la pelinaranja.

-Vamos, vamos. Dejemos las cosas en el pasado- pidió el Relojero- Lo mejor será centrarnos en la situación actual. Debemos entregar estos xros loader, y pensar en lo que haremos en caso de que el Proyecto llegase a invadirnos. No creo que se hayan quedado de brazos cruzados estos días- sentenció, serio.

-Pero que crueldad- le recriminó Akari, consolando a Yuno- Yuno-san está sufriendo, ¿y solo piensas en eso? ¿No sientes pena por ella?-

-¿Eh? Bueno, yo...-

-Malvado-kyu- sentenció Cutemon, también consolando a la mujer.

-T-Taiki-kun...- el anciano se apoyó en el joven, quien le dio palmaditas en la espalda.

-¿Q-Quiénes son los crueles...?- los quedó mirando Gumdramon, mientras Tagiru y Zenjirou se reían por lo bajo.

Shoutmon suspiró, y se quedó mirando al pequeño, tomando su atención.

-... Sigues pálido- le mencionó, serio, avergonzándolo.

-¡P-Pues claro! ¡N-No es agradable recordar que me comí un brazo!- gruñó Gumdramon, molesto- ¡¿U-Usted ha comido uno?!- pataleó.

-Después de esto, irás a descansar. Aún no te has recuperado- sentenció el dragón rojo.

-¡¿EH?!- se amurró Gumdramon.

-Estoy de acuerdo- opinó Dorulumon, a lo que Ballistamon asintió.

-Te están regañando~- se burló Tagiru, avergonzando más a su compañero.

-...- Wisemon terminó de anotar, y guardó su libreta- Luke, ahora, que están los miembros principales del Xros Heart, ¿podrías darnos una idea de qué hacer, en caso de que el Proyecto Iluminati llegue a Digimon Land?- le preguntó, serio- Si bien, es poco probable que entren, eso no significa que sea imposible. El Eclipse está cerca, y harán todo lo que puedan para hacerse con la parte de Apocalymon de Shoutmon-

Al escuchar eso, el dragón rojo puso la mano en el pecho, serio, preocupando a Gumdramon, quien recordó la conversación que el Rey había tenido con Taiki, respecto al desenlace de Kisakimon...

-¿Alguna idea?- le preguntó Dorulumon a la liebre, quien se mantenía en silencio.

-... El Proyecto Iluminati tratará de llegar- murmuró Luke, haciendo que los presentes fruncieran el ceño- En la situación actual, es posible arrebatar la parte de Apocalymon al Rey, pero hay un solo camino para que este fragmento no pueda ser utilizado, ni por el Proyecto, ni por Jäger-

-¿E-Existe un método?- se sorprendió Yuu, mientras Taiki meditaba.

-¡Luke, ¿por qué no lo dijiste antes?!- pataleó Tagiru- ¡E-Espera! ¡¿E-Es como nuestro As bajo la manga?!- le preguntó a la liebre, quien asintió- ¡Bien! ¡Era de esperarse de Luke! ¡Siempre un plan B!-se entusiasmó, echando humo de la nariz.

-¿Y cuál es el plan B?- preguntó Ballistamon.

-¿Es accesible?- preguntó Dorulumon, sintiendo que algo saldría de ese plan B.

-¿No tiene efectos secundarios-kyu?- Cutemon alzó una ceja.

-Vamos- sonrió apenada Akari.

-¿Luke?- Yuno miró a su amigo, quien tenía los ojos cerrados.

La liebre abrió sus ojos rojo, y miró a Shoutmon, quien lo miraba, serio y algo nervioso.

-... La única forma en que un fragmento de Apocalymon no sea controlado, ni arrebatado, es cuando el digimon que lo mantiene está en su estado más vulnerable- murmuró Luke- En ese estado, actuará como un sistema defensivo, prevaleciendo como su único objetivo el bienestar del digimon-

-¿Su bienestar?- murmuró Taiki- ¿E-Eso significa que Shoutmon... debe estar herido?- se preocupó, pero la liebre negó.

-Él ya estuvo en esa forma vulnerable, por lo que el fragmento ya no actuará como un sistema defensivo- murmuró Luke

Eso confundió a los humanos y digimon, excepto a Wisemon y al Relojero, quienes comprendieron de inmediato lo dicho por la liebre.

-¡Y-Ya veo!- murmuró Wisemon, confundiendo a sus amigos.

-¡E-Espera un poco, Luke-kun!- lo miró el anciano, serio y nervioso- ¿E-Estás insinuando que Shoutmon debería... debería...?- trató de explicarse.

Luke asintió.

-¿D-De qué hablan?- les preguntó Taiki.

-Supongo que la respuesta incomodará a muchos de los presentes- aseguró Wisemon, pensativo.

-¿I-Incomodar?- murmuró Yuu- ¿C-Con que salió Luke?-

-¡Debe ser una idea genial!- le aseguró Tagiru a su amigo.

-¡Entonces, díganla!-pidieron Akari y Zenjirou, nerviosos por tanto secretismo.

-Hablen- les pidió Shoutmon, serio- Si es posible para evitar que Apocalymon renazca en el Eclipse, estoy dispuesto a hacerlo-

-E-Espera, Shoutmon. No digas algo como eso tan a la ligera- lo detuvo el Relojero, extrañando al dragón y a Taiki.

-¿Cuál es este plan B?- preguntó Yuno, preocupada.

-...- Luke la miró, serio-... El Rey del Mundo Digital debe hacer un Digitama-

... Se hizo un silencio de muerte...

-¡¿EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!- resonó en todo el edificio, sobresaltando a los digimon y humanos que se encontraban en este.

-No, la respuesta no incomodó a la mayoría de los presentes, sino que a todos- se corrigió Wisemon.

-¡¿D-D-Digitama?!- jadeó Shoutmon.

-¡¿Sh-Shoutmon debe volverse un papá?!- Ballistamon se agarró la cabeza, horrorizado.

-¡No digan algo como eso! ¡¿No piensan en el pobre niño?!- exigió Dorulumon, enojado.

-¡¿DE QUÉ LADO ESTÁN?!- los calló Shoutmon, escandalizado.

-¡¿A-A ese estado vulnerable te referías?!- Taiki miró a Luke, sorprendido.

La liebre asintió.

-¿S-Shoutmon tendrá que empollar?- Tagiru se imaginó al dragón encima de un enorme huevo, por lo que infló las mejillas, tratando de no reírse.

-¡N-No es algo gracioso!- le aseguró Gumdramon, amurrado.

-En efecto- asintió el Relojero, serio- Para los digimon, tener un Digitama es un proceso muy delicado e importante-

-Es como esperar un hijo, ¿verdad?- preguntó Yuno, preocupada- Si es así, puedo comprenderlos- miró a Taiki, que aun estaba sorprendido.

-E-Entonces, ¿esto no es una broma?- preguntó Akari, mientras Zenjirou miraba divertido a Shoutmon, quien estaba malhumorado y sonrojado.

Luke negó.

-A pesar de que es un tema delicado, es nuestra única opción- aseguró Wisemon- Un Digitama es el estado más vulnerable para un digimon, por lo que no me extrañaría que el fragmento de Apocalymon actúe como un sistema de defensa y proteja al huevo-

-E-Es cierto...- murmuró Shoutmon, preocupado- Los datos de Apocalymon son hereditarios... Alphamon concibió a mi padre, quien heredó los datos, y yo los heredé de él...- recordó, frunciendo el ceño, triste- E-Entonces... ¿Debo crear un Digitama?- miró su mano, serio-... Ni siquiera sé cómo hacerlo- miró a Luke- Muchos digimon macho pueden crear un Digitama a partir de sus datos, pero... es un conocimiento casi perdido-

-En efecto- asintió Wisemon- Durante las Xros Wars, ante los constantes ataques del Bagra Army, las persecuciones, y la esclavitud que sufrieron los digimon, nuestra raza sufrió una gran disminución de población- contó, serio- Muchos digimon murieron, y con ello, mucho de nuestro conocimiento del pasado, incluyendo, efectivamente, el crear un Digitama a partir de datos propios, sin tener que congeniar con un digimon de género opuesto-señaló- Son muy pocos los digimon que aún mantienen ese conocimiento, y, lamentablemente, no tengo en mi registro el cómo crear un Digitama-

Todos bajaron la mirada, pensativos y preocupados.

-... Yo vengo de uno- murmuró Dorulumon, tomando la atención de los presentes, especialmente de Cutemon- Yo provengo de un Digitama creado por un digimon- informó- Pero no tengo conocimiento de cómo mi padre me creó. Muchos de mi raza servían al Bagra Army, así que esa información no era compartida-

-Ya veo...- se preocupó Taiki.

-¡Y yo de dos digimon!- Cutemon se colgó del rostro del lobo- ¡De papá y mamá-kyu!-

-Ya lo sé- sonrió Dorulumon, a lo que su pequeño amigo sonrió, contento.

-Estamos en un callejón sin salida- sentenció Yuu, preocupado.

Gumdramon frunció el ceño...

La simple idea de que el Rey pudiera crear un Digitama, en tener un hijo... Lo hizo llenarse de celos.

Negó con la cabeza varias veces, enojado consigo mismo al tener semejante sentimiento.

-...- Luke miró a todos, algo confundido-... Kokoromon-

-¿Eh?- Taiki miró a la liebre, al igual que los demás.

-... Kokoromon puede tener el Digitama-

... Se hizo otro silencio de muerte... Mucho más pesado que el anterior.

-¡¿AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!- volvió a resonar en el edificio, haciendo que los Bakomon comenzaran a preocuparse.

-¡¿D-De qué estás hablando, Luke?!- Yuno agarró de la camisa a su amigo, extrañándolo- ¡No digas algo así de nuevo!-

-¡Eso mismo!- gruñó Akari, enojada- ¡Ese tipo de temas no se dicen ni en broma!-aseguró, sacudiendo los brazos.

-Que poco delicado-kyu- le reprochó Cutemon.

-¡S-Shoutmon, cálmate!- le pidió Taiki a su compañero, asustado, puesto que este estaba completamente rojo, echando demasiado vapor, además que tartamudeaba cosas inentendibles.

-R-Respira profundo- le pidió el Relojero, nervioso.

-Voy a traerle una silla- avisó Ballistamon, preocupado.

-¡Zenjirou, Tagiru! ¡Esto no es de risa!- los regañó Dorulumon, puesto que ambos se reían de la expresión del dragón rojo.

Gumdramon, en cambio, miraba frunciendo el ceño al Rey, ahora sin saber qué pensar... algo asustado...

-...- Luke miró la situación, ignorando como lo sujetaba Yuno-... ¿Es extraño?- miró a su amiga, curioso.

-¡CLARO!- gruñó la pelinaranja- ¡No puedes pedirle semejante cosa a Shoutmon-kun y a Kokoromon-chan!- le recriminó.

-... Están comprometidos-

-¡ESO NO TIENE NADA QUE VER!- aseguró Yuno, sacudiendo con fuerza a Luke.

-... ¿Eh?- parpadeó Yuu, frunciendo levemente el ceño, mientras Taiki y el Relojero sentaban al aturdido Shoutmon en la silla que Ballistamon había traído-... ¡¿EH?!-comprendió, sobresaltando a sus amigos.

-¿Q-Qué pasa, Yuu-kun?- se extrañó Akari.

-¡L-Lo acabo de entender...!- aseguró el rubio- ¡LUKE!- miró enojado a la liebre, haciendo que Yuno dejara de sacudirlo- ¡A-Acaso...! ¡¿Estuviste planeando esto todo el tiempo?!- exigió saber, confundiendo a sus amigos.

-¿D-De qué hablas, Yuu?- se confundió Tagiru.

-¡Recuerden! ¡¿Quién fue el que sugirió que Kokoromon se comprometiera con Shoutmon?!- les preguntó el rubio, serio.

-... ¿Quién fue...?- murmuró Taiki, recordando...

"-…- Luke se quedó pensativo, mirando al dragón rojo, quien se veía sumamente deprimido con la situación- Kokoromon- llamó a la digimon, tomando su atención-… Se la esposa de Shoutmon-"

-¡FUE LUKE!- recordó Taiki, atónito, al igual que Tagiru y Gumdramon, quienes también acababan de recordarlo, con la boca completamente abierta.

-¡¿F-Fue Luke-kun quien lo sugirió?!-se sorprendió el Relojero.

-¡Sí!- asintió Yuu, serio- ¡En aquel momento, estábamos preocupados por la posibilidad de que Shoutmon y Kokoromon no pudieran estar juntos...! ¡Y fue Luke quien salió con la idea de que Kokoromon se comprometiera con Shoutmon!- señaló a la liebre- Al principio, pensé que era muy extraño que alguien como Luke se inmiscuyera en el asunto, pero ahora, llegados a este punto, me parece todo muy sospechoso-sentenció, serio.

-... Sí- asintió la liebre, dejando quieto a los presentes- Fue por eso-

-¡Luke...!-Yuno miró tenebrosamente a su amigo, quien sudó levemente- ¡¿Tienes idea de lo que estás diciendo?! ¡Manejando todo desde las sombras de esa forma...!-

-... ¿Es malo?- se confundió la liebre.

-¡No entiendes nada de esto!- aseguró Akari, avergonzada y molesta.

-... ¿Por qué?- Luke ladeó la cabeza- Yo tuve a Jack y a Sky con Zoe Hikari... No le veo lo malo-

-¡AY, LUKE!- Yuno se tapó el rostro, pidiendo paciencia.

-... ¿Qué?-se confundió la liebre.

-Estos temas son demasiado delicados...- negó con la cabeza el Relojero- Pero pensar que llegamos a semejante situación-

-... Me niego...-

Eso detuvo la discusión, tomando la atención de los presentes, quienes miraron a Shoutmon, el cual, sentado, con la cabeza gacha, frunció el ceño.

-... Me niego rotundamente a este plan-aseguró el dragón- No crearé, ni tendré un Digitama, solo para pasarle mi carga- sentenció, serio.

-¿A pesar que tal vez sea la única opción para estropear el plan del enemigo?- le preguntó Wisemon, curioso.

-A pesar de eso...- aseguró Shoutmon- No es por vergüenza, pero... A mi me tuvieron por amor... Mis padres querían tener un hijo al que cuidar y darle amor... No quiero hacer lo contrario- sentenció-... Además...-miró serio a Luke- No quiero casarme con Kokoromon solo para tener hijos- le aseguró- Me molesta el saber que esta era tu verdadera intención cuando nos diste aquella solución, pero sé que ves las cosas como son... El tener un Digitama resolverá todo este problema... Pero me niego-sentenció, cerrando los ojos- Perdona, Taiki... Es egoísta mi decisión... pero...-miró a su compañero.

-... Es natural- asintió Taiki, de acuerdo con la decisión del dragón- Más bien, me alegra mucho que rechazaras el plan B- sonrió de lado.

-... Yo quería ver a Shoutmon empollando- admitió Tagiru, recibiendo un coscorrón por parte de Akari- L-Lo siento, Akari-san- gimió, adolorido.

-Vamos- lo regañó la pelirroja, mientras Zenjirou se reía levemente del joven.

-Idiota- lo quedó mirando Gumdramon.

-...- Luke miró a Shoutmon, quien lo miró, serio-... Había 97% de probabilidad de que dieras esta respuesta-eso tomó desprevenido a los presentes-... Está bien- asintió.

-Luke confunde- admitió Ballistamon.

-Es difícil entenderlo- le aseguró Dorulumon, mientras Cutemon ladeaba la cabeza, confundido.

-Entonces, por ahora, será mejor centrarnos en entregar los xros loader a sus respectivos cazadores- sentenció Taiki, sonriendo, mirando a sus amigos, quienes asintieron.

-Gumdramon, tú irás a descansar- aseguró de inmediato Shoutmon, sobresaltando al niño.

-¡P-Pero si ya estoy bien!- pataleó el pequeño.

-Es una órden- lo calló el dragón rojo, siendo suficiente para que Gumdramon inflara las mejillas, enfadado.

-¡Estoy bien! ¡Estoy bien!- y se tiró al piso, haciendo una pataleta.

-Te retan, te retan~- se burló Tagiru, divertido.

-Tagiru, te encargamos vigilar a Gumdramon- le sonrió Taiki, dejándolo quieto.

-¡Pero, Taiki-san...!- gimió el joven- ¡Me voy a aburrir!- aseguró.

-¿Por favor?- sonrió el pelicafé.

-...- Tagiru, comprendiendo que no podía negarse, bajó la cabeza, desanimado- Sí...-

-Jejeje. Ambos tienen diferentes formas de hacerse escuchar- sonrió Zenjirou, algo divertido, mientras Ballistamon traía una caja, para guardar en ella los xros loader.

-Aunque me gustaría que Taiki-san fuera tan estricto como Shoutmon- admitió Yuu, extrañando a Taiki- Es que siempre es tan blando con Tagiru-

-Celoso~- se burló Tagiru.

-¡¿Q-Qué dijiste?!- Yuu chocó cabeza con su amigo, comenzando ambos a gruñirse.

-Aun no entiendo por qué, siendo humanos, suelen gruñirse- admitió Wisemon, curioso.

-Son niños. Respuesta suficiente- le aseguró Shoutmon, aun notando la pataleta de Gumdramon.

-Luke, ¿qué harás?- le preguntó Yuno a su amigo, pero parpadeó al darse cuenta que este se había quedado dormido, sin importarle estar de pie, con las manos en los bolsillos.

-¿Eh?- los demás se quedaron mirando a la liebre, algo sorprendidos.

-¿S-Se ha dormido...?- Gumdramon, aun en el piso, parpadeó, sorprendido.

-C-Como era de esperarse de Luke. Dormirse en una pose cool- murmuró Tagiru, entusiasmado- ¡Es tan genial!- sentenció, echando humo de la nariz.

-¿Q-Qué mosco te ha picado?- lo quedó mirando Yuu.

-Supongo que, a pesar de haber despertado, no ha recuperado del todo su energía- murmuró el Relojero, mirando preocupado a la liebre, notando que respiraba profundamente- Lo siento, Yuu-kun. Parece ser que tendrás que esperar un poco más para que Luke-kun atienda a SkullKnightmon y a DeadlyAxemon-miró al rubio.

-Está bien. Además, preferiría que Luke descansara- admitió Yuu, sonriendo.

-En todo caso...- Taiki miró a Wisemon, quien se había acercado a la liebre con una esfera digital en mano- W-Wisemon, creo que analizar a alguien mientras duerme es de mala educación- le señaló, con una gota en la cabeza.

-...- el digimon lo quedó mirando-... Tal vez sea mi única oportunidad. No pude analizarlo mientras descansaba, porque Delta Arresterdramon y Rapidmon se enojaron conmigo por eso-le recordó.

-Wisemon-

-...-

-Por favor-

-...- el mago frunció levemente el ceño, y, en silencio, se alejó de la liebre, comenzando a hojear su libro.

-¿S-Se ha enojado?- se sorprendió levemente Zenjirou.

-Es la primera vez que veo a Wisemon hacer una rabieta- murmuró Shoutmon, igual de sorprendido.

-Lo siento- se disculpó Taiki con el mago, pero este miró para otro lado- Pero es que es una falta de respeto- se apenó.

Yuno, mirando a su amigo, no pudo evitar suspirar, sonriendo.

-¡Bien! ¡Tenemos trabajo!- la mujer alentó a los jóvenes, haciendo que Akari, Zenjirou, Tagiru y Cutemon levantaran las manos, entusiasmados- Wisemon-san, vamos~- le levantó un brazo al amurrado mago.

-Tienen mucho ánimo- murmuró Shoutmon, mientras Yuu ayudaba a Ballistamon a guardar.

-Sí- sonrió Taiki.

-¿Qué harán?- les preguntó el Relojero, acercándose a ambos.

-Me gustaría decir que vigilar que cierto entrometido vaya a descansar...- Shoutmon miró a Gumdramon, quien, aún en el piso, infló las mejillas, testarudo- Pero...- se rascó la mejilla- Taiki, disculpa pedirte esto de nuevo... Pero, ¿me cubrirías?- le pidió, extrañando al joven.

-¿Pasó algo?- se preocupó su amigo.

-Yo, bueno... Quiero meditar un poco las cosas- admitió el dragón rojo- El asunto del Digitama me ha dejado con sabor amargo- confesó.

-Ah- comprendió Taiki- E-Está bien. Para empezar, no debimos hablar de un tema así tan a la ligera- se disculpó con su amigo, quien hizo una mueca, algo avergonzado- Te entiendo. Me encargaré aquí del fuerte-levantó el pulgar, a lo que su amigo sonrió, agradecido.

-Me encargaré del fuerte, y, al mismo tiempo, me desmayaré por no tomar en cuenta que yo también estoy cansado- escuchó el joven por detrás, sobresaltándose, por lo que se volteó, para encontrarse con Akari- ¡Eso es lo que estás pensando, ¿verdad?!- le gruñó.

-T-Tranquila, Akari. R-Recuerda que descansé antes- le señaló el joven, nervioso.

-¡¿Y al menos comiste algo con azúcar?!- gruñó la pelirroja, ignorando que asustaba a los digimon y jóvenes- ¡Tienes que recuperar energía! ¡Siempre te aceleras al tomar decisiones, y al final terminas desfalleciendo del cansancio! ¡Mide lo que dices!- le exigió.

-P-Pero...- gimió Taiki.

-¡Eso, Akari-chan! ¡Regañalo bien regañado!- alentó Yuno, sin poder evitar querer divertirse de la cara de su hijo.

-¡M-Mamá!- se escandalizó el pelicafé.

-¡Nada de "mamá"! ¡No trates de desviar el tema!- exigió Akari, poniendo el dedo en la nariz de su amigo.

-Con permiso- Shoutmon abrió lentamente la puerta.

-¡No huyas, Shoutmon!- gruñó Akari, pero el dragón se había escabullido- ¡Ya lo voy a agarrar cuando regrese!-chilló, indignada.

-Un Rey debe saber cuando hacer la retirada, ¿no?- le comentó Ballistamon a Dorulumon, quien sonrió levemente.

-Cobarde-kyu- suspiró Cutemon, hasta darse cuenta que Tagiru y Gumdramon empezaron a caminar hacia la puerta de puntillas- ¿A dónde van-kyu?- les preguntó, sobresaltándolos.

-¡E-Es que Gumdramon debe descansar!- sonrió nervioso el joven de googles, y, agarrando a su compañero, se fue cerrando con fuerza la puerta.

-Solo quiere escapar del enojo de Akari-san- suspiró Yuu, ayudando con los xros loader.

-¿No deberíamos tomar la misma estrategia?- le preguntó en un murmuro Zenjirou, pero ambos se sobresaltaron cuando sintieron la mirada de la pelirroja encima.

-¡DEJEN DE CUCHILLEAR Y TRABAJEN!-les gruñó Akari.

-¡S-SÍ!- asintieron temerosos ambos niños.

"Humanas o digimon... Las hembras siempre suelen ser un caso especial" pensó el Relojero, con una gota en la cabeza, mientras Yuno se divertía.

"Akari da miedo..." pensó Taiki, sonriendo incómodo...

... Pero, nunca le molestaba que su amiga fuera tan exigente... Más bien...

Le gustaba esa parte de ella...


-Ah... -suspiró Shoutmon, mientras bajaba las escaleras- Hoy no es mi día...- admitió, cansado.

-¡R-Rey!- escuchó, por lo que se detuvo y miró arriba, para ver a Gumdramon acercarse junto a Tagiru.

-¿Qué parte de vete a descansar no entendiste?- lo quedó mirando el dragón rojo, serio.

-¡E-Eso no importa!- aseguró Gumdramon, molesto.

-Entonces, ¿huyeron de Akari?-Shoutmon arqueó una ceja.

-¡Pero si tú también huiste!- lo señaló Tagiru, incomodándolo.

-Y-Yo tengo que ordenar mis pensamientos- se defendió el Rey, cruzándose de brazos- Pero, ¿qué les pasa? ¿Necesitan hablar algo conmigo?- miró a ambos compañeros, algo confundido.

-Pues...- Tagiru miró a Gumdramon, quien miraba al dragón rojo haciendo una mueca.

-...- el pequeño frunció el ceño, confundiendo más a Shoutmon-... ¿Lo hará?-

-¿Qué cosa?-

-...- el dragón morado infló una mejilla, amurrado- ¿Tener un Digitama?-

-¿AH?- lo quedó mirando Shoutmon- ¡Claro que no! ¡Ya dije que me negué a ese plan B!- le señaló, algo ofendido.

-¿Por qué? ¿No quiere formar una familia con Kokoromon-sama?- le reprochó el pequeño digimon, frunciendo el ceño.

-Ah...- Shoutmon se restregó los ojos con una mano, sumamente cansado- Pequeño idiota...-

-¡¿Q-Qué?!- se ofendió Gumdramon, mientras Tagiru se reía levemente de la expresión de su amigo.

-¿Realmente te parezco alguien que tendría un hijo solo para dejarle una carga?- le preguntó Shoutmon, serio, dejando quieto al pequeño- Entiendo que te dé celos la idea de que yo pueda tener un hijo, pero estás exagerando-

-¡¿C-Celos?!- se ofendió aún más el dragón morado- ¡Lo digo por Kokoromon-sama, Rey pervertido...!- pero Shoutmon comenzó a tirarle una mejilla.

-Primero: no soy un pervertido; segundo: deja de meterte en mi vida privada- lo regañó el monarca, ignorando como chillaba el niño- Tercero...- lo soltó, extrañándolo- No te preocupes por eso- le sonrió.

-¿Eh?- parpadeó Gumdramon, tan confundido como Tagiru- ¿A qué se refiere?-

-Eres un niño, por eso no entiendes de estos temas- le aseguró Shoutmon, armándose de paciencia- Si Kokoromon y yo tendremos un Digitama, sería en el futuro, cuando toda esta situación termine- le explicó- Y será algo que ambos decidamos... Aunque no me veo en algo así- admitió, rascándose la mejilla.

-¿Acaso el Rey tiene miedo de cambiar pañales~?- se burló Tagiru, cabreando al dragón.

-Para empezar, los digimon no usamos pañales- le corrigió Shoutmon, haciéndolo parpadear- Y ya tengo suficiente con este salvaje como para pensar tener otro niño rondando en el castillo-señaló a Gumdramon, fastidiado.

Eso hizo parpadear al pequeño, quien no pudo evitar sonrojarse de la emoción al comprender que el Rey lo veía como un...

-No te confundas, Gumdramon- le pidió el dragón, consciente de lo que pensó el niño, tomando su atención- No te veo como un hijo- le señaló, dejándolo quieto- Recuerda que te adopté como mi hermano. Ya tienes un padre y una madre...-pero se detuvo al ver como el pequeño apretó los colmillos, enfurecido.

-¿Por qué siempre los menciona...?- murmuró Gumdramon- ¿Acaso cree que me he olvidado de esos tipos?-gruñó, enojado.

-Vigila como te refieres a tus padres- gruñó Shoutmon.

-¡Ellos no me quieren, y yo no los quiero!- aseguró enojado el pequeño, preocupando a Tagiru- ¡No son como sus padres, Rey! ¡Mi padre nunca me protegió, y dudo que mi madre se sacrificara por mi!- gruñó, pero se quedó callado al decir eso, especialmente por la expresión de sorpresa del dragón rojo.

-O-Oye, Gumdramon...- murmuró Tagiru, frunciendo el ceño, consciente que su amigo dijo de más.

-...- Gumdramon bajó la mirada, molesto.

-... Nos escuchaste a Taiki y a mi, ¿no?- le preguntó serio Shoutmon, a lo que el niño gruñó por lo bajo-... No le digas a nadie lo que le pasó a mi madre- le ordenó.

Eso hizo que Tagiru mirara a ambos digimon, más confundido y preocupado.

-¡Pero...!- se molestó Gumdramon, pero comprendió que cruzó la línea al ver el semblante serio del Rey-...- bajó la mirada, avergonzado de sí mismo.

-... Gumdramon, me alegra que quieras ser parte de mi círculo familiar, especialmente ahora, por mi relación con Kokoromon- admitió Shoutmon, serio- Pero no quiero que olvides que tienes tu propia familia. Tienes a tus padres y a tu hermano. No te obligaré a reconciliarte con ellos, pero quiero que al menos puedas disfrutar de ellos, antes de que algo malo pueda pasar- aseguró, haciendo que el niño frunciera el ceño, preocupado y molesto.

-...- Gumdramon lo miró, entre serio y apenado.

-¡Oye, Gumdramon!- sonrió Tagiru, tomando su atención-¿Sabes? Creo que sería mejor así-

-N-No te metas...- murmuró el pequeño, avergonzado y molesto.

-Es que, así, podrías ser una especie de maestro del hijo que podría tener Shoutmon- le señaló el joven, entusiasmado.

Gumdramon parpadeó ante esa simple posibilidad, y sonrió, emocionado al pensarlo.

Al ver eso, Shoutmon suspiró, tomando la atención de sus amigos.

-¿Y quién dice que quiero tener un hijo?-les preguntó el dragón, alzando una ceja- Solo era una simple posibilidad, y ya se lo están tomando en serio-

-¡No seas pesado!- le reprochó Tagiru.

-Además... ¿por qué debería ser un niño?- le señaló Shoutmon, haciéndolo parpadear- Yo quiero tener una niña-admitió, rascándose la mejilla.

-...- ambos compañeros parpadearon varias veces- ¡¿U-UNA NIÑA?!- jadearon, sorprendidos.

-¡R-Rey...! ¡¿Q-Quiere tener una hija?!- Gumdramon miró al avergonzado Shoutmon, totalmente atónito- ¡¿P-Por qué?!-preguntó, sin procesar aún la confesión de su tutor.

-M-Mira que son escandalosos- murmuró Shoutmon, algo ofendido- ¿Y por qué no? Desde Alphamon, sin contar a mi madre y abuela, toda mi familia está compuesta por varones- les señaló, haciéndolos parpadear al percatarse de ese detalle- Quiero tener una niña para variar, además, sería muy tierno- admitió, sonrojado de la emoción- Sería una señorita calmada, tierna y educada, digna de ser mi princesa-

-Estás pensando en una mini-Kokoromon, ¿verdad~?- se burló Tagiru, avergonzando de golpe a Shoutmon.

-¿Q-Qué vas a entenderme?- el dragón se cruzó de brazos- Solo eres un niño-

-¡¿Ah, sí?!- se ofendió Tagiru- ¡Entonces, que Gumdramon se case con tu hija!- señaló a Gumdramon, sonrojándolo de golpe.

-¡PERO QUE ERES IDIOTA!- Shoutmon agarró de la oreja al niño, haciéndolo chillar- ¡ESTAS SON SOLO SUPOSICIONES! ¡Tal vez ni siquiera tenga un Digitama!-lo regañó.

-¡E-Era broma! ¡E-Era broma!- chilló Tagiru, adolorido.

-En todo caso- el dragón soltó al joven, quien se tapó la oreja, gimiendo- Será mejor que lleves a este niño a descansar- miró a Gumdramon, para parpadear al ver que este estaba pensativo- ¿Te estás tomando en serio lo que acaba de decir Tagiru?- le gruñó, sobresaltándolo.

-¡C-Claro que no!- negó el dragón morado.

-Ojalá...- suspiró Shoutmon- Ni siquiera me he casado con Kokoromon, y ustedes dos ya piensan que tenemos un Digitama- miró reprovativamente a ambos compañeros, quienes intercambiaron mirada, sin poder evitar sonreír- Como sea, voy a dar un paseo- se despidió, bajando por las escaleras- Y ve a descansar- miró de reojo al pequeño dragón, amurrándolo.

-¡Sí~!- sonrió Tagiru, sacudiendo su brazo en despedida, a lo que el dragón rojo suspiró, y, después de bajar, siguió camino por el pasillo- Jejeje. Esto se pondrá divertido. Ahora que sé que Shoutmon se avergüenza por solo pensar que podría tener un Digitama con Kokoromon... - sonrió, divertido al imaginarse todas las posibilidades de bromas.

En eso, se percató que su amigo estaba meditativo.

-¿Qué pasa?- se extrañó Tagiru, tomando la atención del digimon.

-No me imagino al Rey con un Digitama- admitió Gumdramon- Pero roguemos a Ygdrassil que, si lo tiene, sea idéntico a Kokoromon-sama. No aguantaría a un mini-Rey-

-¿Sería como un Shoutmon con pañal y chupón?- sugirió Tagiru, burlón, haciendo que su compañero inflara las mejillas, atragantándose al imaginarse algo así.


Shoutmon, saliendo del Edificio Administrativo, se detuvo en la calle, notando que habían pocos cazadores y digimon circulando.

Suspiró, desanimado.

"Perfecto. Gracias a Luke, ahora Tagiru y los demás me van a molestar con el tema de tener un Digitama... ¿Qué creen que soy?" pensó, desanimado, comenzando a caminar, con las manos en los bolsillos "Digo, sé que la razón de buscar una Reina era para asegurar que podría tener una descendencia... y-y no es que no quisiera formar una familia con Kokoromon..." admitió, sin poder evitar avergonzarse y taparse la boca, nervioso "Pero pensar en algo así, ahora mismo, en esta situación... Haré que Luke me las pague. Le pediré a Yuno-san que le sirva uno de sus menú completos" se decidió "Pero..." entrecerró los ojos, preocupado.

Quitando el hecho de que era un plan para evitar que la parte de Apocalymon pueda ser robada, si él tuviera un Digitama, este heredaría ese fragmento oscuro...

"... No quiero..."frunció el ceño, serio "No quiero crear un Digitama, ni tenerlo, solo para que cargue ese peso..." cerró los ojos, preocupado "Aunque me gustaría formar una familia, y me gustaría tener una niña... Creo que, realmente, lo mejor será no tener descendencia..." sentenció, y suspiró, desanimado.

No quería pasarle a otro la carga que él tenía...

-Que problema...- suspiró, triste, bajando la mano, hasta notar que alguien se le acercaba, por lo que se detuvo y vio como se le acercaban Spadamon y Lunamon- Ah, chicos, ¿qué sucede?- se extrañó.

-Q-Queríamos pedirte algo- admitió Spadamon, mientras su pareja recuperaba el aliento- ¿O-O estás ocupado?- se preocupó.

-Tranquilo. ¿Que necesitan?- sonrió Shoutmon, hasta extrañarse cuando Lunamon le tendió una pequeña canasta.

-E-Es la merienda que le correspondía al grupo de Kokoromon-chan- explicó la digimon coneja, sonriendo nerviosa- Se les quedó-

-¿Por qué no me sorprendo?- parpadeó Shoutmon, consciente que su pareja era, a veces, demasiado despistada.

-Íbamos a llevárselas, pero Lunamon pensó que, mejor, tu te encargaras de eso, Shoutmon- le explicó Spadamon a su amigo, extrañándolo.

-Es que así tendrás una excusa para ir a ver a Kokoromon-chan- admitió Lunamon.

-S-Supongo que no puedo negarme a esa idea- confesó Shoutmon, rascándose la mejilla- Está bien- sonrió, recibiendo la canasta- Se las voy a llevar, aunque no me hace gracia tener que ver la cara del idiota ese- admitió, recordando al samurái que estaba en el grupo.

-Vamos, vamos. Más positivo- lo regañó Lunamon.

-L-Lo siento- sonrió apenado Shoutmon, rascándose la cabeza.

La hembra sonrió, satisfecha, y se volteó, de regreso al Edificio Administrativo.

-Aun me sorprende que tenga tanta energía- admitió Spadamon, mirando como su pareja se iba.

-Cierto, ¿cómo han ido las cosas entre ustedes?- le preguntó Shoutmon, sonrojando a su amigo.

-B-Bueno, nuestra relación es bastante tranquila y simple- admitió Spadamon, rascándose la cabeza- Pero soy feliz estando con Lunamon- confesó.

-Jejejeje. Me alegro- sonrió Shoutmon.

-... ¿Q-Quieres saber algo curioso?- murmuró Spadamon, extrañando al dragón, el cual asintió- L-Lunamon m-me comentó q-que le encantaría casarse el mismo día que Kokoromon y tú- informó, avergonzado.

-¿Eh?- parpadeó Shoutmon, sonrojado- ¿E-Eso no significa...?- señaló a su amigo, quien, sonrojado, asintió varias veces- ¿T-También se van a casar?-

-E-Eso parece... Lo que dijo Lunamon fue un comentario, y no nos hemos comprometido ni nada... Pero, si le hago la gran pregunta... ¿Su respuesta debería ser un sí?- se preguntó el felino, nervioso.

-Debería serlo- Shoutmon le dio unas palmaditas al nervioso Spadamon- Ojalá tengamos esa Boda Doble- bromeó, avergonzando a su amigo- Bueno, nos vemos- se despidió, emprendiendo camino.

-S-Sí- asintió varias veces Spadamon, avergonzado.

"Jejeje. Que bien que las cosas les han salido bien" pensó Shoutmon, caminando más animado que antes.

Estaba feliz, no solo por como iba la relación entre sus dos amigos, sino porque ya no sentía esas punzadas de tristeza que sentía antes, cuando veía a Lunamon junto a Spadamon.

Ella fue su primer amor, pero, ahora, era solo una buena amiga. Era una etapa que había superado.

Miró la canasta que llevaba...

Ojalá las cosas estuvieran bien en el grupo de Kokoromon...


-...- Sky, sentada junto a Wizardmon y un dormilón Bearmon, miraba como Saburo caminaba para todos lados, nervioso.

-¿Y a ti qué te pasa?- le preguntó Vormundmon al humano, cruzado de brazos, al lado de Rapidmon, Ranamon y D'arcmon.

-E-Es que...- suspiró el joven, jugando con sus dedos- ¿S-Soy el único?-

-¿Único?- se confundió Rap.

-Es solo que hace un rato que tengo una sensación rara- admitió Saburo- Como un mal presentimiento... -

-...- los digimon intercambiaron mirada, preocupados por el humano, el cual seguía caminando, confundido consigo mismo.

D'arcmon frunció levemente el ceño. Se acercó y puso su mano en la frente del pelicafé, deteniéndolo.

-No parece que tengas fiebre. Creo que estás estresado, Saburo-kun- aseguró la mujer, dejando pensativo al niño- Todo esto te está afectando-

-... Supongo que estar aquí sin hacer nada me pone nervioso- admitió Saburo, sonriendo apenado.

-No está haciendo nada malo, Saburo-san- sonrió Wizardmon, tomando su atención- Estamos protegiendo a Jack-san- le recordó.

-Si, pero...- se confundió el joven-... Lo sabía, tengo un mal presentimiento-

-¿No será por todas las noticias que has recibido?-le sugirió Ranamon- El día está loco-

-... Tal vez...- admitió Saburo.

-¡Vamos, Saburo!- Sky lo abrazó por detrás, confundiéndolo- ¡Levanta esos ánimos!-

-¡S-Sí!- sonrió el pelicafé, a lo que la joven sonrió, contenta.

-¡Ese es el espíritu!- se les unió Ranamon, haciéndolos reír.

-Que escandalosos...- murmuró Vormundmon, rodando los ojos.

Wizardmon vio como sus amigos seguían conversando, y sonrió, satisfecho, hasta sentirse algo mareado, por lo que se quedó quieto...

Entonces, de a poco, comenzó a vislumbrar en su mente una figura de alguien parecido a él, pero su capa y sombrero eran color azul oscuro ...

De la impresión, se aferró a su bastón, nervioso, tomando la atención de Sky, quien dejó de hacerle cosquillas a Saburo.

"D-De nuevo..." Wizardmon frunció el ceño, nervioso, sintiendo un sudor frío en su piel "¿Q-Qué pasa con esas visiones...?" cerró los ojos.

Se sentía confundido... ¿Por qué venían esas extrañas imágenes a su mente? ¿Por qué... se le hacían familiares...?

Pero, entonces, se sobresaltó cuando alguien le bajó el sombrero, tapándole la visión.

-¡Ah!- se asustó, hasta escuchar la risita de Sky, por lo que se subió el sombrero, para ver a la peligris agachada frente a él- S-Sky-san...-suspiró.

-Lo siento, pero estabas tan concentrado que no pude evitar querer molestarte- admitió Sky, sonriendo.

-No sea así- le pidió Wizardmon, hasta sonrojarse cuando la joven se inclinó, para verlo de cerca- ¿E-Eh?- parpadeó.

-... Estás pálido- se preocupó Sky, levantándose- Wizardmon, si estás cansado, solo dilo- le pidió, inflando una mejilla.

-E-Estoy bien- aseguró el mago.

-¿De verdad?- la peligris infló las dos mejillas- Es que, creo que Gaiomon y yo nos hemos aprovechado mucho de tu paciencia- admitió, extrañando al mago- ¡En todo caso, si te sientes mal, solo dilo!-sentenció, seria- Recuerda que soy tu compañera, y amiga- lo señaló con un dedo acusador.

-S-Sí- sonrió Wizardmon, algo apenado- Disculpe haberla preocupado-

Sky sonrió, satisfecha.

Ranamon, al verlos, sonrió, divertida, pero antes de poder intervenir notó que alguien se acercaba, por lo que se volteó al igual que Rapidmon y Vormundmon, solo para ver a un civil acercarse.

Era un hombre que vestía una chaqueta verde musgo con la capucha puesta, un pantalón gris claro y botines café. Se podía apreciar que tenía vendado el brazo.

-¿U-Un humano?- parpadeó Ranamon, curiosa, mientras Wizardmon se levantaba, haciendo que el dormido Bearmon se acurrucara en el piso, con el pulgar en la boca.

Saburo parpadeó, e iba a acercarse si Vormundmon no lo detiene con un gesto de la mano, confundiéndolo.

-¿Qué haces por estos lados?- el caballero se acercó al humano- Esta es una zona prohibida por el Rey-informó, serio.

-L-Lo siento...- se disculpó el hombre- Pero estoy buscando a mi hijo-

-¿Tu hijo?- murmuró D'arcmon.

-Ya entiendo. Otro niño que se fue de excursión- suspiró Rapidmon- ¿Cuántos casos fueron los de ayer?-

-Creo que trece- sonrió Ranamon, algo divertida al recordar como el propio Rey había regañado a esos niños humanos después que los encontraran.

-Ningún humano ha pasado por aquí, además de Saburo-san- le aseguró Wizardmon al recién llegado.

-¡Pero podemos ayudarlo!- señaló Sky, apareciendo por detrás del mago.

-Exactamen...- Saburo se acercó al adulto, sonriendo, pero, al estar más cerca, sintió algo...

¿Familiar...?

-Gracias- sonrió el hombre, poniendo su mano en el hombro del niño- Pero creo que lo acabo de encontrar- admitió.

Al principio, los digimon y Sky no entendieron lo que había dicho el recién llegado, pero, a los segundos después, abrieron los ojos, quedándose estáticos.

Saburo, en cambio, se había quedado helado al solo escucharlo, y más cuando el adulto se quitó la capucha, mostrando sus ojos azules y cabello rubio...

-... Pa...- jadeó Saburo, sintiendo un sudor frío recorrer su cuerpo.

-Me alegra ver que estás a salvo, hijo- sonrió Aonuma Shun...


-AH- bostezó Hideaki, quien caminaba por el borde del río, acompañado de Dobermon, junto a Kaoru, quien llevaba a Poyomon en los brazos, mientras Patamon estaba en su cabeza.

-Vamos, Hideaki-kun- lo regañó sonriendo Mizuki, quien iba por el río encima de Submarimon, el cual sonrió, algo divertido. Pichimon nadaba cerca de ellos, divertido.

-Tú mismo quisiste venir a hacer esta ronda- le señaló Kaoru.

-Lo sé, lo sé- aseguró el joven, rascándose la cabeza- Pero, ya escucharon los rumores. Parece que Gumdramon despertó, así que quiero ir a hablar con Tagiru. Tiene que saber que Makoto despertó. Eso lo alegrará-sentenció.

-Cierto, ha estado bastante deprimido últimamente- murmuró Kaoru, preocupada.

-Estará bien- les aseguró Mizuki, tomando la atención de sus amigos- Supongo que lo que pasó durante el combate le afectó, pero algo me dice que va a superarlo pronto- sonrió, y recibió al pequeño Pichimon que saltó hacia ella.

-Bueno, así es él...- admitió Hideaki, hasta sobresaltarse cuando Dobermon ladró.

-¿Qué pasa?- se extrañó Patamon, a lo que el digimon ladró- ¿Eh?- frunció el ceño, preocupado.

-¿Seguro...?- se preocupó Submarimon, deteniéndose.

-¿Qué pasa?- se extrañó Mizuki.

-Dice que huele sangre- le explicó su compañero.

-¡¿Eh?!- se sorprendieron los tres humanos.

-¡¿Seguro?!- Hideaki miró a Dobermon, el cual asintió- ¡¿Puedes guiarnos?! ¡Tal vez alguien esté herido!-

Como respuesta, el digimon ladró, y, después de olfatear, comenzó a correr, a lo que Hideaki y Kaoru lo siguieron, mientras Submarimon los seguía por el río.

Dobermon guió al grupo hasta una de las enormes tuberías que se encontraba instalada en la tierra, la cual lanzaba una cantidad moderada de agua al río. Era parte de su sistema de drenado, el cual consistía en que, desde la tierra, se crearan datos de agua que eran llevados por las enormes tuberías subterráneas, para así distribuir agua pura a las diferentes zonas en Digimon Land.

-¿Una tubería?- murmuró Kaoru.

-¿Es aquí, amigo?- le preguntó Hideaki a su compañero, el cual ladró, serio- Bien...- se acercó a la entrada de la tubería, ignorando que el agua le mojó por debajo de la rodilla, y agarró la rejilla, comenzando a tironearla, pero sin resultado.

-Es imposible para un humano sacar algo así- le señaló Patamon.

-Hideaki-kun quiere lucirse frente a Kaoru-chan, ¿verdad?- sonrió Mizuki, haciendo que el joven se lamentara, avergonzado.

Pichimon sonrió, divertido.

-Abran paso. Yo me encargo- avisó Submarimon, posicionándose frente a la tubería, a lo que Hideaki saltó a tierra firme- ¡Torpedo!- lanzó proyectiles de óxigeno a la rejilla, destruyéndola, permitiendo el paso.

-Bien, yo entraré. Ustedes quédense aquí- les dijo Hideaki a sus amigas, quienes asintieron.

El joven se arremangó las mangas, y entró a la tubería acompañado de Dobermon, quien se resbaló levemente, haciendo sonreír a su amigo.

-Cuidado, Dobermon- el niño le acarició la cabeza a su compañero- ¿Puedes sentir el aroma?-

El digimon olfateó el aire, y ladró al frente, a lo que su amigo asintió, y ambos se adentraron un poco más. Se detuvieron cuando escucharon un gemido, más una especie de pasos encima del agua.

-¡¿Quién está ahí?!- preguntó Hideaki, mientras Dobermon comenzaba a gruñir.

Entonces, para sorpresa de ambos, vieron acercarse cojeando a un muy lastimado Starmon, quien tenía su costado casi destrozado, apoyándose en los bordes de las paredes ovaladas para caminar.

-¡¿T-Tú...?!- se sorprendió Hideaki, acercándose al digimon y agachándose frente a él, impidiéndole caerse del cansacio-T-Te reconozco, eres uno de los digimon de Taiki-san- murmuró, sorprendido, notando el temblor del digimon- ¿Q-Qué te pasó? ¿Q-Quién hizo esto...?

Starmon, jadeando, miró costosamente al humano que lo sostenía. Se mordió el labio, sintiendo como sus emociones explotarían... Pero no podía ser sentimentalista... Debía informar de la horrible situación en la que estaba Digimon Land.

-E-Estaba..- jadeó Starmon, dejando quieto a Hideaki- E-Estaba con nosotros... d-desde el principio...- se aferró con sus pocas fuerzas a los brazos del joven- Gaiomon ha... y Betsumon no... S-Sister los distrajo para p-permitirme huir...- gimió, sintiendo como sus lágrimas cursaban sus mejillas, sintiendo dolor e impotencia.

-¿Q-Qué pasó...?-murmuró Hideaki, confundido- ¿D-Desde el principio...? ¿D-De qué hablas?-

-¡E-Están aquí...! ¡A-Atacarán pronto...!- jadeó Starmon- ¡El Proyecto Iluminati...!-

Eso fue suficiente para que el niño se quedara quieto, palideciendo...

"-Soy un Pegasusmon, y mi amigo es un Rapidmon. Tenemos los mismos nombres de nuestras razas, así que no será problema olvidarlo-respondió de manera respetuosa el digimon alado."

-¿Q-Qué acabas de decir...?- murmuró Hideaki- ¡¿E-Estás diciendo q-que esos tipos...?! ¡¿L-Los que mataron a Pegasusmon...?!-exigió saber, nervioso, haciendo que Dobermon bajara las orejas.

-¡S-Sí...!- gimió Starmon- ¡E-Están listos...! ¡Atacarán...!-

Hideaki frunció el ceño, enojado.

-¡Vamos, Dobermon!- llamó a su compañero, levantándose con Starmon en brazos y corriendo de regreso junto a su compañero, llegando a la salida.

-¡Regresaron!- le indicó Patamon a Kaoru, quien se había sorprendido al ver al digimon herido en los brazos de su amigo.

-¿Hi-Hideaki-kun, qué pasó?- le preguntó Mizuki, mientras Submarimon se acercaba un poco más.

-¡Esos tipos...!- Hideaki saltó a tierra, molesto- ¡Kaoru-chan, tienes que comunicarte con el resto!- le señaló a su amiga, quien estaba confundida y preocupada- ¡El Proyecto está aquí!- informó.

-¡¿EH?!- se asustaron Patamon y Submarimon, mientras Poyomon y Pichimon parpadeaban, curiosos.

-¿E-Ellos...?- murmuró Kaoru, asustada, mientras Mizuki estaba sorprendida.

-¡K-Kaoru-chan, hay que avisar de esto de inmediato!- le señaló la pelinaranja a su amiga, haciéndola reaccionar.

-¡S-Sí!- asintió la joven, sacando el comunicador y prendiéndolo- ¡A-Aquí el grupo 13...!- empezó a hablar, pero, como los demás, se sorprendió al solo escuchar estática-¿N-No funciona...?-

-P-Pusieron...- jadeó Starmon, tomando la atención de los presentes- U-Un campo... T-Tienen que avisarle al General...- gimió.

-¡E-Entendido, pero no hables!- le pidió Hideaki, serio.

-... Él...- gimió Starmon, extrañando al joven- Por culpa de él... K-Kokoromon-sister...- se mordió el labio- A-Aún no puedo c-creerlo...-

-¿D-De qué hablas...?- murmuró Hideaki, sintiendo la tristeza del digimon en sus brazos.

-Él...- gimió Starmon- ¡Nos traicionó!- gruñó, enojado.

Al escuchar eso, los tres humanos, y sus tres compañeros lo miraron, llenos de confusión... y temor...

Poyomon y Pichimon, en su inocencia, miraron a cada uno, sin entender el ambiente pesado que los rodeaba...


-Bien...- Shoutmon acababa de entrar a la zona de construcción al deslizarse por una empinada- Espero que no estén tan hambrientos...- murmuró, empezando a caminar y mirar la canasta que llevaba.

No había podido evitar mirar dentro de la canasta anteriormente, notando que eran solo cajas de DigiNoir y cajitas de jugo. Eso le había preocupado, puesto que denotaba que se estaban por quedar sin comida, a pesar de que los Bakomon le habían asegurado que podrían mantener a todos los civiles y digimon.

Tenían que salir pronto de aquella situación...

-Aún así...- el dragón miró los juegos en construcción- Este lugar es demasiado lúgubre...- admitió, considerando que no era un lugar muy atractivo para un parque de diversiones.

En eso, cruzó una esquina, solo para encontrarse de cara con dos humanos armados, llevando un uniforme negro especial...

Abrió los ojos, totalmente atónito...

-¡¿Q-Qué...?!- retrocedió un paso, sorprendido, mientras los soldados lo apuntaron de inmediato.

-¡EL REY ESTÁ AQUÍ!- dieron la alarma, antes de dispararle al dragón, el cual saltó a tiempo, soltando la canasta y haciendo aparecer su micrófono.

El digimon aterrizó apoyando sus pies en las cabezas de los humanos, haciéndoles perder el equilibrio y caer de espaldas. Cuando ambos se incorporaron, se sorprendieron al no ver al digimon en el lugar.

-¡¿Q-Qué pasó?!- a la zona se acercaron más soldados.

-¡V-Vimos al Rey...! ¡E-Estaba aquí hace un segundo!- jadeó uno de los hombres, sobándose la cabeza y señalando al canasta tirada, con la comida esparcida en el piso.

-¡No dejen que escape! ¡Tenemos que informar a Forward y Topacio de inmediato!- sentenció uno de los soldados que recién habían llegado.

-¡S-Sí!- asintieron los demás, comenzando a dispersarse.

Mientras se iban, Shoutmon se encontraba sentado en un callejón cercano, jadeando de la impresión...

... ¿Por qué habían soldados del Proyecto Iluminati en Digimon Land? ¿C-Cómo llegaron allí?

"N-No pudieron haber usado un portal común... W-Wisemon lo habría registrado..." pensó el dragón, comenzando a calmarse.

Tenía que salir de ahí y avisar a Taiki de que estaban siendo invadidos por el enemigo...

"-Sip- asintió Kokoromon, sin notar lo de su suerte- Todo irá bien-sonrió."

Ese recuerdo lo dejó quieto de golpe...

Kokoromon...

Apretó sus puños, enfurecido al comprender que, tal vez, su pareja peligraba...

"E-Esos humanos acaban de decir algo de Forward y Topacio..." frunció el ceño, enojado, consciente que esos humanos eran un peligro para Kokoromon.

¿Qué debía hacer? Estaba cerca de la salida, así que podría escapar rápidamente e ir a pedir ayuda, pero... ¿Y Kokoromon? También estaban Starmon, V-mon, Betsumon y Gaiomon... ¿Les iba a dar la espalda...?

Respiró hondo, calmándose.

"Taiki, ¿puedes oírme...?" mandó una melodía, solo para sentir una interferencia en su cabeza, por lo que se tapó los oídos, sorprendido.

... ¿N-No podía mandar una melodía...? ¿E-Estaban usando algún escudo o algo así...?

Mostró sus colmillos, comprendiendo que debía tomar una decisión...

... Como Rey, debía irse... pero no iba a abandonar a sus camaradas.

Se aferró con fuerza a su micrófono, y, sigilosamente, comenzó a caminar por el callejón, dirigiéndose a otros, comprendiendo que debería ir al centro de la zona para encontrar a Kokoromon...

Se detuvo y ocultó de inmediato detrás de una caja al ver pasar por otro callejón a un grupo de Kopierer lagartos.

"M-Maldición..." frunció el ceño, enojado al ver a los Kopierer.

Pero se quedó quieto al sentir a alguien aterrizar detrás de él, por lo que, rápidamente, se volteó y sacudió su micrófono, asustando a V-mon, por lo que detuvo su arma a tiempo.

-¡V-V-mon...!- se sorprendió Shoutmon, sonriendo, pero el dragón le agarró el hocico, negando muchas veces.

En eso, escucharon un grupo de pasos, alertándolos.

-Por aquí- V-mon agarró a Shoutmon de la manga y lo guió a otros callejones.

Estuvieron corriendo hasta que los pasos dejaron de ser escuchados, por lo que el dragón azul grisáceo se tiró al piso, cansado.

-Eso... Eso estuvo cerca...- admitió V-mon, sentándose, mientras Shoutmon, apoyado en la pared, recuperaba el aliento.

-V-V-mon, ¿q-qué está pasando?- le preguntó Shoutmon, incorporándose- ¿C-Cómo es que ellos...? ¿Cómo es que el Proyecto logró entrar? ¿Y-Y por qué están en este lugar?-

-V-Visdom...-murmuró V-mon, levantándose y sacando su espada, la cual mostraba unas manchas de sangre, lo que hizo fruncir el ceño al dragón rojo-Dejó unos clones aquí antes de atacar a Luke-

-¿Qué...?- Shoutmon frunció el ceño, enojado al saber esa información.

-Y lo peor... Convenció a Gaiomon... de unírsele...- gruñó por lo bajo V-mon, limpiándose un corte de la mejilla, mientras Shoutmon, al escucharlo, se quedaba quieto-... Mató a Betsumon-

El dragón rojo se quedó helado...

-¿B-Betsumon...?- murmuró Shoutmon, recordando al felino- ¿D-De qué estás...?- pero su amigo lo miró frunciendo el ceño, triste- Pero... G-Gaiomon... Él... S-Se suponía que por Sky-chan él...-

V-mon cerró los ojos, deprimido, con las orejas gachas.

Shoutmon apretó sus puños, enfurecido.

Betsumon... ¿había muerto...?

"G-Gumdramon..." cerró los ojos con pesar, consciente que la noticia heriría al pequeño...

... Gaiomon...

-¿C-Cómo pude confiar en él...?- se enfureció, aferrándose con fuerza a su micrófono- C-Confíe en él... Quise darle una oportunidad...- gruñó- E-Espera, ¿y Kokoromon? ¿D-Dónde está ella?- se acercó a su amigo- ¿Y Starmon...? ¿A-Acaso Gaiomon los...?- murmuró con un hilo de voz, asustado.

-L-Le perdí el rastro a Starmon, pero Kokoromon-chan fue secuestrada...- le explicó V-mon, tratando de calmarlo- Distrajo al enemigo para permitirnos escapar. Ahora mismo estaba huyendo, cuando me encontré con usted-admitió.

-¡¿Estás dejando atrás a Kokoromon?!- murmuró enojado Shoutmon, agarrando de la bufanda al dragón.

-¡Ella se dejó capturar para permitirnos salir a pedir ayuda!- le aseguró V-mon, dejando quieto al digimon- ¿C-Cree que me gusta la idea...?- murmuró, nervioso, mirando su espada.

-...- Shoutmon lo soltó, triste- Perdóname... ¿Dónde está Gaiomon?-

-Parece que va atacar Digimon Land con los demás- murmuró V-mon, serio.

El Rey frunció el ceño, sintiendo ira y rencor ante aquel digimon que traicionó su confianza.

-... ¿Por qué Gaiomon nos ha traicionado?- murmuró el dragón rojo, serio.

-... Visdom le prometió tu cabeza- confesó V-mon, triste.

El dragón mostró sus colmillos, enfurecido.

-... Ve a dar la alarma- le pidió Shoutmon, serio- Yo iré por Kokoromon-

-¡Pero...!- se sorprendió V-mon, y más cuando el dragón rojo le sonrió.

-Solo a ti podría confiarte esto, V-mon- le aseguró Shoutmon- Nuestra gente te necesita- le sonrió- Y no te preocupes por mi. Podré salir de esta-

-... Un Rey que va a la línea de fuego...- suspiró V-mon- ¿Cómo es que no me sorprendo?-se rascó la mejilla.

-Je, soy todo un caso- admitió Shoutmon, mirando su micrófono- Pero no puedo dejar atrás a mi pareja-

-Entendido- asintió V-mon- No se atreva a morir-

-Sí- sonrió Shoutmon, dándole la espalda, mirando al techo, considerando que ir por arriba sería demasiado peligroso...

Pero, entonces, abrió los ojos, horrorizado al sentir una horrible punzada de dolor en el pecho...

Estupefacto, bajó lentamente la mirada, para ver el filo de una espada atravesándolo por detrás...

-¿... Eh...?- Shoutmon miró sin entender el objeto que lo atravesaba, ignorando que salía un hilo de sangre de su boca-¿E-Esto... es...?-pero gritó de dolor cuando, por detrás, empujaron más el arma, haciendo que lo atravesara más.

Soltó su micrófono, haciendo que este desapareciera...

¿Q-Qué estaba pasando...?

Jadeando adolorido, el Rey miró lentamente para atrás, para apreciar que quien sostenía el arma... era el propio V-mon.

-... ¿V... mon...?- murmuró con un hilo de voz Shoutmon, mirando horrorizado y confundido a su amigo, quien lo miraba seriamente., algo triste.

-... Temía que este día llegara...- admitió V-mon, presionando con fuerza su arma-Cometí el error de verlo como mi amigo, a todos ustedes...- confesó, suspirando tristemente- Pero, lo siento, Rey...- sacudió su espada, sacándola del cuerpo del herido digimon, haciendo que este cayera de rodillas, jadeando-... Pero mi lealtad siempre ha estado con mi compañero...-

-... V... mon...- jadeó Shoutmon, aferrando su pecho herido, mientras se sostenía al piso con su mano libre- ¿Q-Qué haces...? ¿D-De qué... ha-hablas...?- gimió, confundido y asustado- ¿Com... Compañero...?-

-... Sí...-asintió tristemente V-mon, levantando su espada- Al igual que usted, a mi también me eligió un tipo importante...- contó, mientras el dragón frente a él lo miraba en confusión y dolor-... Apocalymon me escogió...-

Shoutmon abrió los ojos, horrorizado y sorprendido... pero, antes de poder procesar la información, V-mon había sacudido su espada... y todo se volvió negro, en un torbellino de dolor y desesperación...


*FerMrack_ ¡No sabes lo contenta que estoy por tenerte de regreso X3! La verdad, después de publicar el cap 40 me percaté que no había rastro de ti T-T. Durante estos días, he dedicado todo mi ser en escribir estos cap, por lo que, cuando vi tus comentarios, ¡sentí mayor razón y motivación para terminar este cap !

Lo admito, me gusta escribir escenas de Akari y Taiki. Es bastante divertido y tierno^^

Me gusta considerar a Luke una especie de vago inteligente. Sabe hacer las cosas... pero le da tanta flojera^^'

¿Eh? ¿Ocupo muchas comas? Honestamente, no me había percatado^^'

*Vale Nova_ ¡Me alegra mucho recibir tu comentario v! ¿Me has seguido por dos años? ¡Muchas gracias por todo tu apoyo incondicional! ¡Me gusta mucho el saber que mis historias son queridas por otros X3! ¡Espero que te haya gustado el cap :)!

*Miss B_ La verdad, considero que es Gaiomon el que se parece a Kurama^^ Aunque Dorumon también podría ser considerado por su comportamiento, puesto que él, en el pasado, detestaba a los humanos.

Exactamente, la peor parte de la tormenta vendrá, y muchos temerán lo que veremos...

Me alegra que te gustara la escena en que Shoutmon habló con Omegamon. Es una de mis escenas favoritas del cap anterior^^ [sip, Gaiomon es descendiente directo de WarGreymon, y eso tendrá importancia...]

Sip, el pasado de Jack es bastante difícil y complicado, pero eso le permitió madurar y comprender la realidad.

¿Sabes? Me ha gustado escribir el desarrollo de MidoriGumon. De ser un patán a madurar a un adolescente que comprendió sus acciones y quiere remediarlas... Es bastante agradable escribir semejante cambio en un personaje^^

¿Si Wizardmon evolucionará...? Puedo asegurarte que no^^'

*Nova_ El Proyecto ya se ha infiltrado, y, de a poco, esto traerá graves consecuencias.

Jejeje. Ya viste las armas secretas que usó Taiki para poder hablar con Blast-chan. La verdad, me costó mucho pensar en un Kuro enamorado con respecto a Ciel, pero decidí que, más que enamorado, está incómodo al estar frente a una hembra, lo que hace que todo sea más enredoso y divertido XD

Sip, el lado gruñó de Shoutmon es de familia^^'

*Fanny_ Me alegra que te gustaran las escenas del pasado. Quería que transmitieran el cómo se sentían los personajes en aquel entonces, y parece que resultó^^ Luke era distante en aquella época porque, al decidir no verlos como sus hijos, no se veía como el padre de ambos, por lo que la interacción con ellos era poca. En realidad, Luke no aportó mucho a la crianza de ambos, puesto que se dedicó a entrenar y cuidar a Sam.

Ay, sí... Yo también reí como loca en la escena de Lilithmon XD. Es muy divertida escribirla en esa faceta^^'

Créeme cuando te digo que tendremos más desarrollo de Topacio, es un personaje más complejo de lo que crees, igual que Forward...

*Luisanna Suarez_ Jejeje. Me alegra que te gustara mi saludo en el cap anterior X3

Sobre la charla de Betsumon y MidoriGumon, admito que me entusiasmé en escribirla, aunque de todas formas vigilé que no se infiltrara mucha info^^.

Sip, Luke es todo un caso^^'

Tendrán que esperar un poco más para saber de Sam y los demás^^'

¿Llegar a los 60 cap? La verdad, no quiero alargar el fic, pero lo malo es que la historia es bastante compleja v [aunque me entusiasma más la duda de si llegamos a los 200 review X3]

También me gustan las escenas entre Gaiomon, Wizardmon y Sky^^. ¡Son de mis grupos favoritos en el fic!

*takedigi_ Bien, querido lector. Estoy segura que este cap te ha llenado de más emociones que el anterior, con respecto a V-mon.

Sí, para que existiera una Jefa, algo debía pasar. Ese es uno de los puntos importantes de la historia. ¿Por qué pasó? ¿Quién lo hizo? ¿Para qué sirvió?

Sip, Visdom se implantó el Brave Snatcher. Y créeme, en el próx cap leerás que hizo algo más, y estoy seguro que muchos lectores detestarán al personaje. Es algo demasiado grave.

Me gustó mucho escribir sobre el grupo legendario. Quiero escribir de sus historias, pero creo que primero debo de centrarme en la generación actual^^'

¡Me alegra mucho que te gustara el cap anterior!

[y sip. También quiero que alguien aumente mi capacidad para entender otros idiomas... O, mejor... Para no olvidarme de los conceptos jurídicos ni los artículos del código que nos preguntan en la U T-T]


¡Bien, queridos lectores, espero hayan disfrutado de este cap!

Traté de hacerlo lo más entretenido posible, puesto que, lamentablemente, la historia se tornará mucho más oscura.

La verdad, desde que comencé a publicar la historia había planeado la escena de V-mon, y estuve varios momentos pensando en ponerla o no, cambiar esa parte o no... Pero decidí que no. Era necesaria esta traición.

Agradezco de corazón a todos los lectores que han apoyado la historia durante 3 años. Espero que hayan disfrutado la lectura de estos 43 capítulos. Nunca pensé que la historia costeara tantos episodios, además de que son bastante largos, pero creo que es porque quería dar buenas explicaciones y una base solida para la trama. Que las cosas no salieran del aire, que tuvieran una razón^^'

Y ahora, mirando los review, me sorprende que tengamos 180. Je, ¿se imaginan si llegamos a los 200? Si es así, prometo hacer un buen dibujo conmemorativo X3

¡Muchas gracias por todo el apoyo!

¡Gracias por leer, y no olviden comentar XD!

PD: perdonen cualquier error ortográfico^^'

PD2: ¡Los invito a ver los dibujos que subí al blog, en honor al aniversario del fic, de los 20 años de Digimon, y el fan ending! ¡Espero les guste!