Aquellos que portan el futuro.

Aquel que porta la muerte...

Frente al edificio administrativo de Digimon Land, Taiki, Zenjirou, Akari, junto a Dorulumon, Cutemon y Ballistamon, se encargaban de entregar los xros loader a los cazadores que ya habían sido avisado sobre la restauración de los aparatos, por lo que era normal que hubieran tantos jóvenes entusiasmados y aliviados aglomerados frente al edificio.

Aniki...

En uno de los cuartos del edificio, Gumdramon dormía profundamente, y sentado en una silla a su lado, Tagiru, quien también se había quedado dormido, babeando un poco.

El pequeño digimon se vio obligado a obedecer la orden del Rey, por lo que estaba tomando una siesta para recuperar un poco más de energía.

Aniki...

Gumdramon se acurrucó un poco más, sintiendo un extraño zumbido que resonaba en su cabeza, por lo que hizo una mueca, molesto...

Aniki


-¡GHA!- el pequeño abrió los ojos, sobresaltado, y se sentó rápidamente, confundido.

Parpadeó al notar que estaba en una especie de zona digital de datos blancos, lo cual lo dejó sumamente confundido.

-... ¿Estoy... soñando...?- murmuró, rascándose la mejilla, mirando para todos lados.

-¡Aniki~!- escuchó, por lo que miró para atrás, curioso, para ver parado a unos metros a Betsumon, quien sacudía levemente la mano, sonriendo satisfecho.

-¿E-Eh? ¿Betsumon?- se confundió Gumdramon, levantándose y caminando hacia el felino, quien lo miraba, sin dejar de sonreír- ¿Qué haces en mi sueño?- le preguntó, desconfiado.

Esa simple pregunta sorprendió a Betsumon, quien parpadeó, algo descolocado, pero al ver la confusión en el rostro del pequeño, se rió por lo bajo, extrañando más al dragón.

-¡¿T-Te burlas de mi?!- se ofendió Gumdramon, hasta que el digimon blanco se agachó para estar a su altura.

-Para nada~- sonrió Betsumon, extrañando al pequeño- Solo pensaba que Aniki tiene demasiada imaginación, pero eso resulta bueno~- aseguró- Es bueno imaginar, como una vez... truz-bromeó, haciendo que el dragón se congelara levemente, por lo que le dio unos toquecitos al hielo, rompiéndolo.

-¡Brrrrr!- se quejó Gumdramon, algo helado- ¡¿Qué te pasa?! ¡¿Por qué hasta en mis sueños sales con tus chistes?!- exigió saber.

-Lo siento~- se disculpó Betsumon, mostrando la lengua, apenado- En todo caso, Aniki...- sonrió, mirando al dragón, extrañándolo- Pronto despertará de este sueño, ¿verdad?-

-¿Eh? P-Pues claro...- parpadeó Gumdramon, ya totalmente confundido, pero se extrañó más cuando su amigo le acarició la cabeza, sin dejar de sonreír- ¿Qué?-

-Nada~- sonrió Betsumon, satisfecho- ¿Aniki?-

-¿Qué pasa?-

-... Esa imaginación suya... ¿Me asegura nunca dejarla?- le pidió el felino, sonriendo.

Esa pregunta extrañó más al pequeño, quien se percató que del cuerpo de Betsumon comenzaban a salir datos amarillos, lo cual lo confundió más.

-No sé si yo tenga imaginación...- admitió Gumdramon, mirando curioso al digimon que no dejaba de sonreír- Pero... ¡Soy fuerte!- se señaló, sonriendo con orgullo.

Esa extraña respuesta hizo que Betsumon sonriera más, algo divertido.

-Como era de esperarse de Aniki~. Una respuesta clara y simple~- sentenció Betsumon, moviendo levemente la cola.

-¿Qué quieres que diga? Soy genial- sonrió el pequeño dragón, cruzándose de brazos.

-... Sí...- asintió lentamente Betsumon- Aniki, eres genial... Y sé que lo serás aún más...-aseguró, extrañando al digimon morado- Genial y fuerte... Sería espectacular verlo cuando llegue a serlo- sentenció, sonriendo con un leve tinte de tristeza.

Ante eso, Gumdramon frunció levemente el ceño, preocupado y confundido ante las palabras del digimon frente a él...

-... ¿Esto... es un sueño... o una pesadilla...?- preguntó Gumdramon, serio.

-Je... Supongo que eso dependerá, Aniki~- admitió el felino, dejando lentamente de acariciarle la cabeza, mientras más datos comenzaban a emanar de él...

-... ¿Betsumon...?- murmuró el pequeño, confundido y preocupado, observando como su amigo se levantaba, sin dejar de mirarlo.

-Decir esto me hace algo egoísta, Aniki...- admitió Betsumon, sonriendo satisfecho- Pero creo que, de entre todos, soy el más contento con que usted naciera...-confesó, mientras sus piernas y brazos desaparecían, preocupando al dragón- Porque así... pude conocerlo, Aniki...-sentenció, mirando con orgullo a Gumdramon, quien, a pesar de su confusión, lo miraba con los ojos llorosos.

Gumdramon no lo entendía... ¿Por qué se sentía tan triste con la situación...? E-Era un sueño, ¿verdad...? Lo que estaba pasando era solo producto de su imaginación... ¿verdad...?

-... ¿B-Betsumon...?- gimió el pequeño, mirando nervioso al felino digital, quien le sonrió una última vez.

-No se rinda, Aniki- le pidió Betsumon, desapareciendo por completo en datos amarillos, ante la total sorpresa de su amigo-... Y crezca fuerte y sano...-

Gumdramon se quedó quieto, observando como los datos desaparecían lentamente, mientras gruesas lágrimas recorrían sus mejillas, y sentía como un horrible dolor aparecía en su garganta y en su pecho...

-¡BETSUMON!- gritó, enfurecido, provocando que su voz resonara en aquel misterioso espacio de data blanca...


Tagiru, cabeceando, despertó al sentir un extraño ruido, por lo que miró para todos lados, extrañado, hasta notar que Gumdramon se movía. Miró a su amigo, y se asustó al verlo retorcerse en sueños, con lágrimas cursando sus mejillas, mientras se mordía el labio, nervioso.

-¡G-Gumdramon!- reaccionó, levantándose y zarandeando al dragón- ¡O-Oye, despierta! ¡E-Estás teniendo una pesadilla!- le dijo, preocupado por él.

-G-Gh...- el pequeño frunció el ceño, y abrió los ojos, confundido, a lo que el joven dejó de zarandearlo- ¿Qué...? ¿T-Tagiru...?- miró somnoliento a su compañero, quien suspiró, aliviado.

-¿Qué clase de sueño estabas teniendo?- le preguntó Tagiru, tirándose a la silla, aliviado- Me asustaste-aseguró, rascándose la sien.

-¿Estaba... soñando...?- murmuró Gumdramon, sentándose, confundido, hasta notar las lágrimas en sus mejillas, por lo que se limpió rápidamente, avergonzado.

-¿Recuerdas qué era?- le preguntó Tagiru, mirando a su amigo, sin poder evitar tener una pizca de curiosidad.

-F-Fue una estupidez- murmuró el pequeño, inflando una mejilla- Imposible que haya sido real-

-Dime~- pidió Tagiru, moviéndose en la silla, entusiasmado.

-S-Solo era B-Betsumon- aseguró Gumdramon, inflando más la mejilla- Tal vez porque no lo he visto desde que desperté, que soñé con ese loco- sugirió, cruzándose de brazos, ofendido.

-Jejeje-sonrió Tagiru, extrañándolo- No me extrañaría. Son mejores amigos- le indicó.

-...- Gumdramon lo miró, parpadeando, y miró para otro lado, avergonzado, causando que su amigo tuviera una leve risita.

Fue un simple sueño... ¿verdad...?


Silencio. En aquel solitario callejón, lejos de los intrusos que habían aparecido en Digimon Land, reinaba el silencio. El silencio de la traición, de la tristeza y del dolor...

Pero, aún así, había algo más...

Una luz dorada.

Una cálida luz iluminaba levemente el oscuro callejón, pero, aún así, el silencio era abrumante.

V-mon miraba en silencio al digimon herido tirado frente a él, inconsciente, siendo protegido por el campo de Omegamon, el cual era el responsable de esa cálida luz.

Después de haber nockeado al Rey, había aparecido ese campo de datos dorados desde el bolsillo de Shoutmon, lo que le decía al digimon azul-grisáceo una cosa: la Digimemory de Omegamon estaba protegiendo y curando al Rey.

-... ¿Enojado?- murmuró V-mon, sin dejar de mirar el campo que protegía al digimon que había atacado- Por culpa del campo de Topacio, no puedo escuchar tu melodía, pero creo que estás furioso conmigo, ¿verdad, Omegamon?-señaló, sacudiendo levemente su arma y guardándola en su espalda- Debería estarlo yo. Toda esta situación la produjo tu familia-aseguró, serio, observando como la herida que le había hecho a Shoutmon se curaba poco a poco-... Sabes que, una vez lo cures, no tendrás suficiente energía para mantener este campo, ¿verdad?- señaló, serio.

Aún así, no obtuvo respuesta alguna, pero era algo que no sorprendió al digimon.

-Tampoco puedes mandar una Melodía...- agregó, notando que la herida del dragón rojo había sanado, y, de a poco, el campo de datos dorados comenzaba a desaparecer-... Tu generación es algo metiche- sentenció, suspirando levemente.

El campo de datos desapareció, produciendo que el callejón dejara de ser iluminado por su luz dorada, siendo bañado en tonos oscuros y tristes.

V-mon miró en silencio a Shoutmon, quien fruncía levemente el ceño, sin recuperar el conocimiento.

-... Debería matarte. Me lo ordenaron, pero, si lo hago, no habrá posibilidad de que saques a Kokoromon-chan de ahí- admitió V-mon, agachándose al lado del dragón- Y si Topacio se hace con esto...- le sacó la Digimemory de Omegamon del bolsillo, la cual no mostraba la imagen del legendario digimon, indicando que este había ocupado la poca energía que le quedaba para salvar a su hijo- ... No sería agradable- aseguró, guardando la tarjeta digital en su cinturón- Desde ahora, haré lo que tenga que hacer para apoyar a mi compañero- murmuró, mirando el rostro inconsciente del digimon rojo- No creo que me entiendan, pero no quiero que me juzguen. Realmente, considero al Xros Heart mis amigos...- apretó un puño, serio- Pero no dejaré a un lado a mi compañero por ustedes... Con él está mi lealtad, al igual la tuya con Taiki, Rey- se levantó, notando que unos pasos se acercaban- Esta es la última acción que hago por ti, en nombre de nuestra antigua amistad...- apretó sus puños con más fuerza-... Salva a mi prima...-

Entonces, los pasos se hicieron más cercanos, por lo que V-mon se volteó levemente, para ver acercarse a algunos soldados del Proyecto, junto a un Kopierer tigre, y, para fastidio del digimon... Forward.

-Pensé haber enviado un mensaje para Topacio- señaló el digimon, cruzándose de brazos.

-¡No actúes como si fueras uno de los nuestros, digimon!- le exigió el pelinegro, acercándose a él, molesto, hasta percatarse en el segundo digimon en el callejón- ¡¿No lo mataste?!- se molestó.

-Tenía que matarlo, para que Topacio después sacara sus datos del Mar Digital, ¿no?- recordó V-mon- Pero si lo nockeaba, nos ahorraríamos ese gasto de energía. Ahora es trabajo de ustedes el mantenerlo atrapado, pero si se escapa no es problema mio~-sentenció, mirando burlonamente al grupo de humanos, enojándolos de golpe.

-¡ERES UN...!- gruñó Forward, a punto de sacar su pistola, pero V-mon saltó, aterrizando en su cara, y usándola como soporte para saltar a un techo, tirándolo al piso.

-¡Se los encargo!-se despidió el dragón, mientras Forward se levantaba, mirándolo enojado.

Aún así, antes de irse, V-mon miró de reojo al inconsciente Shoutmon. Sabía que, tal vez, las cosas podrían resultar peores para el Rey, pero ahora, desde su posición, esa era la única forma de asegurarse que Shoutmon pudiera salvar a Kokoromon...

Era la última ayuda que le regalaba... pero, desde ahora...

Eran enemigos.


Como en Digimon Land habían demasiados civiles acogidos, las apariciones de algunos humanos más no eran notadas, ni por digimon ni cazadores, puesto que, al ser tan grande aquella zona digital, era prácticamente imposible saber dónde estaba cada civil, y cuántos eran.

Por ese motivo, es que Kai, con su ropa de civil, podía caminar tranquilamente por los caminos de Digimon Land, sin que ningún cazador o digimon que hacía ronda se fijara en él, puesto que nadie, además del Xros Heart y el Relojero, conocía su rostro, y su posición en la situación actual.

En ese momento, caminaba con un solo objetivo, pero trataba de controlar sus emociones.

¿Por qué? Porque estaba furioso. Sumamente enojado...

Quería distraer su furia en algo que no arruinara sus planes, y aquel algo era el objetivo que él había pedido tener. Si distraía su ira, podía no solo cumplir su objetivo, sino que terminaría colocándose en una posición más desalentadora para él si llegase a atacarlo...

A ese maldito...

Fue entonces que, al caminar entre unos puestos cerrados de comida y juegos, se topó con una explanada de césped, en donde estaban sentados varios civiles lastimados, con vendajes en la frente o brazos, atendidos por diferentes digimon.

"Arg... Este lugar es demasiado grande..." Kai frunció el ceño, molesto, dándose la vuelta para seguir buscando, pero...

-... ¿Kai?- escuchó, quedándose quieto de inmediato.

El rubio frunció el ceño, y, lentamente, miró de reojo al hombre que se le acercaba. Era un adulto de unos cuarenta años, de cabello negro con canas blancas, vistiendo un traje negro. Aún así, se veía bastante pálido y lastimado, con su brazo en cabestrillo

-... ¿Qué quieres, Teru?- el joven frunció el ceño, algo molesto al verlo.

-¿E-Eso es lo primero que dices?- se molestó el adulto, acercándose más al rubio- Desapareciste del departamento sin una nota o aviso. ¿Dónde has estado?- le preguntó, serio, pero se detuvo al ver la mirada fría del joven.

-Deja de tratar de actuar como si te importara- le sugirió Kai a su padrino, haciendo que este frunciera el ceño, enojado, y un poco nervioso por la actitud del rubio.

-... Soy responsable de ti mientras tus padres están fuera- le recordó Teru, serio, pero Kai sonrió con ironía, extrañándolo.

-¿Responsable de mi?- bufó el rubio- Deja de actuar, viejo. Ni yo te agrado, y ni tú me agradas- le señaló, sin dejar la sonrisa- ¿O es que temías que, por mi desaparición, la policía creyera que era tu culpa?- sugirió, y alzó las cejas al ver que tenía razón, puesto que el adulto apretó un puño, molesto.

-Solo eres un niño. No entiendes absolutamente nada- gruñó Teru, molesto por la actitud de Kai.

-Hace unos días cumplí los 14- lo calló Kai, serio- No permitiré que un adulto como tú me trate de esta forma- le aseguró.

-¿No piensas en lo que haces?- se molestó el pelinegro- Desapareciendo de esa forma, y ahora que te encuentro actúas así... Que tus padres estén fuera no significa que no debas obedecer las reglas- le recordó.

-Ya deja las mentiras- le exigió el rubio- Mis padres me abandonaron, y te pasaron a ti el saco-

-¡¿Cuantas veces debo decirte que no es así...?!- se molestó Teru, pero gimió y se sobó el brazo en cabestrillo.

-... La otra vez me metí en tu celular, y leí un mensaje de mi viejo- le informó Kai, sorprendiéndolo- Parece que les encanta vivir en el Caribe, sin tener que preocuparse de una carga como yo, ¿no?- sonrió con sorna, fastidiado.

-Kai...- murmuró Teru, preocupado y molesto con el joven.

-Los adultos apestan. Hacen cosas solo por dinero, comodidad, o para no tener problemas legales- bufó el rubio, mirando de reojo al adulto frente a él- Pero... yo cambiaré las cosas- aseguró, serio, extrañando al pelinegro- No me importa lo que pase, pero si logro obtener al fin mi deseo, no retrocederé- sentenció, sumamente serio.

-... ¿De qué hablas, Kai?- se extrañó y preocupó Teru, pero se percató que el joven comenzó a retirarse de esa zona- ¡¿A-A dónde crees que vas?!- se molestó, dispuesto a seguirlo pero se detuvo cuando el rubio lo miró de reojo.

-... Te sugiero irte al atracadero de Digimon Land- le comentó Kai, extrañándolo más- Si no, es tu problema- sentenció, y siguió camino, mientras su padrino lo observó irse, confundido...

El rubio se retiró de la explanada, caminando entre las tiendas cerradas, ignorando a los jóvenes cazadores que hacían ronda junto a varios digimon, o a algunos Bakomon que caminaban con cajas de suplemento para los heridos.

"Tsch... Ya estaba enojado y tuve que encontrarme con mi padrino..." Kai frunció el ceño, serio y molesto.

Se detuvo, recordando nuevamente el origen de su enojo, pero negó con la cabeza varias veces.

"¡Suficiente de eso, Kai!" se molestó consigo mismo "¡Tengo que encontrarlos, antes de que empiece la acción!" recordó, comenzando a correr, pues así sería más rápida la búsqueda...

Debía encontrarlos...

Mientras, en esa misma explanada, Lillymon se encargaba de repartir cajas de jugo entre los niños lastimados, quienes sonreían, contentos, mientras las niñas se divertían al ver dormir a Bastemon en el césped.

-Y ten- la digimon hada le entregó un último jugo a un niño que tenía un vendaje en la cabeza, mientras algunos Bakomon femeninos entregaban esos mismo tipos de jugo a los adultos o ancianos que se recuperaban, al igual que ChibiKamemon.

-Gracias- sonrió el pequeño, contento.

-Jejeje. Un placer- sonrió Lillymon...


Dentro del Edificio Administrativo.

En la habitación donde trabajaba Wisemon, se encontraba el propio digimon, junto al Relojero, Yuno y Luke, quien seguía durmiendo en la misma posición.

-... Es un factor favorable que los xros loader estén comenzando a funcionar...- murmuró Wisemon, observando seriamente un comunicador negro en la mesa frente a él, junto al Relojero- Pero...-

-Este es el comunicador que Wisemon-kun consiguió- recordó el anciano, serio- ¿Seguro de los resultados?-

-Sí- el digimon hizo aparecer una pantalla, donde se veían ondas en movimiento- Al parecer, se ha estado ocupando la misma radio a la que está conectado este comunicador- murmuró, serio- Que sea ocupada por el propio Proyecto no es de extrañar, pero que recién tengamos estos resultados...-

-...- el Relojero frunció el ceño, sumamente serio, pensando en una respuesta clara ante esa incertidumbre.

Yuno los observaba, sentada en una silla, algo preocupada, pero, como ellos, se sobresaltó al escuchar un chasquido.

-¡¿E-Eh?!- la mujer miró para todos lados, nerviosa, hasta notar que Luke tenía levantado el brazo, con la mano en la posición de recién haber chasqueado los dedos- ¿L-Luke...?- parpadeó, confundida, mirando a su amigo, quien tenía una seria mirada en sus ojos rojos.

-¿Despertaste tan pronto?- se sorprendió levemente Wisemon- Pensé que necesitarías más tiempo para recuperar energía- admitió, sacando su libro.

-... ¿Por qué chasqueaste, Luke-kun?- le preguntó el Relojero, serio, observando como Luke dejaba de apoyarse en la pared.

-...- pero la liebre no contestó, solo se dirigió y abrió la puerta, pero, aun así, miró de reojo a Yuno, lo cual la confundió al principio, pero después entendió a su viejo amigo.

Quería hablar con ella.

Sin más, Luke salió de la habitación, lo que la hizo levantarse.

-¡Wisemon-kun, suerte con el trabajo!- se despidió la mujer del digimon, siguiendo a la liebre, cerrando suavemente la puerta.

-...- Wisemon parpadeó varias veces, confundido-... Luke no respondió a tu pregunta- le señaló al Relojero, quien fruncía levemente el ceño, serio.


-... ¿Luke...?-murmuró Yuno, siguiendo a la liebre por uno de los pasillos.

Al escucharla, Luke se detuvo, lo cual ella imitó. Al estar al lado de las ventanas, Yuno no pudo evitar mirar a través de ellas, para apreciar como su hijo y sus amigos regresaban los xros loader a los cazadores que habían recibido el mensaje, quienes se veían bastante alegres al recuperar su pertenencia.

Ella sonrió, contenta de ver a los niños y adolescentes sonreír. El que pudieran realizar ese gesto significaba que no todo estaba perdido. Había fe y esperanza...

-... Responderé...- escuchó, y miró a Luke, quien le seguía dando la espalda- A tus preguntas...- la miró, curioso- ¿Las tienes...?-

-...- Yuno parpadeó ante eso, y sonrió levemente, abrazándose-... ¿Estás bien...?- murmuró, bajando la mirada.

-...- Luke la miró un rato, curioso- A causa del Brave Snatcher, mis órganos vitales siguen en estado grave- respondió, haciendo que la mujer lo mirara- Este cuerpo no aguantará producir técnicas de alto nivel si no le permito reposar el tiempo necesario...- miró su mano.

-¿Y-Y tu sistema de regeneración?- le preguntó Yuno, preocupada.

-Sigue trabajando-

-...- Yuno lo miró, nerviosa, observando como la liebre seguía mirando su mano, consciente que ocupar ese sistema le hacía recordar diferente tipo de cosas-... La verdad, tengo mucho que preguntarte...- admitió, haciendo que el pelinegro la mirara de reojo- Pero...- se inclinó ante su amigo, tomándolo desprevenido- ¡Perdóname, Luke...!-

-... ¿Qué...?- parpadeó Luke, sin comprender la acción de la humana.

-E-Es que...- gimió Yuno, temblando- Fui muy cruel contigo... Te golpee... te insulté... Estaba tan nerviosa por lo que pasó a Etsu-kun, que al solo escucharte decir que lo planeaste...- apretó sus puños, nerviosa- Perdóname, Luke... A pesar de que han pasado tantos años... sigo actuando como una niña...- admitió, temblando.

-...- la liebre la observó en silencio-... Lo sé...- murmuró, haciendo que Yuno lo mirara, triste- Para mi... eres tan solo una niña humana con mala capacidad culinaria- admitió.

Yuno abrió los ojos, sorprendida, pero después miró ofendida a su amigo, haciéndolo parpadear.

-L-Lo último no fue necesario y lo sabes...- gruñó la pelinaranja.

-... Es malo mentir- señaló Luke, a lo que su amiga murmuró por lo bajo, ofendida- Y... no estoy enojado...- agregó, tomando la atención de la humana- Eres de los humanos que perdona rápidamente mis decisiones... pero...- miró la ventana, serio-... Era necesario...-

-...- Yuno lo miró, triste ante sus palabras-... ¿De que servía que Etsu-kun fuera lastimado?- le preguntó, triste.

-... Necesitaba que un factor importante ocurriese, para poner a prueba la determinación de tu hijo- murmuró la liebre, sorprendiéndola- Además, su relación con el Rey se volvería más profunda al chocar sus indecisiones, y los demás humanos a su alrededor se verían afectados por el incidente... Hinomoto Akari activó su Valor al decidir que ningún humano inocente debía ser lastimado por acciones consideradas egoístas por la ética humana, lo que produjo la evolución de Dorulumon a Jäger Dorulumon- señaló, serio.

-¿C-Cómo sabes sobre la evolución de Akari-chan y Dorulumon-kun?- murmuró Yuno, sorprendida.

-... Los escuché- admitió Luke, moviendo levemente sus orejas- Mi campo auditivo y visual es más extenso que el de un humano. Puedo ver y oír diferentes situaciones en esta zona- le recordó.

-...- Yuno lo miró seriamente, pero al mismo tiempo triste- Sabes que mi hijo pudo caer en la desesperación, ¿verdad?-

-Hay una probabilidad para toda situación, y que tu hijo se llenara de oscuridad y desesperación era una de ellas- murmuró Luke- Pero... aposté- admitió, extrañando a la humana a su lado- Las situaciones actuales han transcurrido tal cual mis probabilidades, por lo que, para llegar al final de mi hipótesis, más factores deben producirse... Aun así, también existe la probabilidad de que mi hipótesis falle, y no sea un final deseado...-

-E-Entonces...- se preocupó la pelinaranja, hasta que Luke la miró de reojo.

-... Para eso, confiaré en la Jefa- informó, serio- A ella le llegarán las consecuencias de lo que ocurrirá hoy, y ella solo está esperando a que este día en el Mundo Humano termine para moverse-sentenció.

-... ¿Qué más pasará, Luke?- murmuró Yuno, preocupada- ¿Acaso... Digimon Land será atacado?-

-...- pero la liebre volvió a observar la ventana, serio-... Otra pregunta-

Ante eso, Yuno lo miró, más preocupada y confundida, pero respiró hondo, comprendiendo que las acciones de su viejo amigo tenían su razón de ser.

De entre todos, era Luke quien entendía el peso de una simple acción o pregunta...

-... Cuando Visdom te atacó, dijiste que confiabas en el hijo de mi hermano- recordó la mujer, algo meditativa, y miró a la liebre, quien la miraba de reojo- ¿A qué te referías? ¿D-Derek tuvo un hijo?- preguntó, sin poder evitar sentir una gran curiosidad.

-... Antes de que Arresterdramon entrara a mi Vórtice, interrogué a Visdom- murmuró Luke, sorprendiendo a su amiga- No sé el estado de tu hermano... pero tuvo un hijo, quien ahora está viajando con las partes del Fénix por nuestro mundo...-informó, pero, aun así, no contó lo demás...

No debía ser él quien le dijera a Yuno sobre la existencia de Moo. Esa noticia la horrorizaría, puesto que indicaba que el sacrificio de Ryudamon, y la muerte de Rainbow... no valieron la pena, desde su punto de vista...

-... Está en su propia aventura, ¿verdad?- murmuró Yuno, y no pudo evitar sonreír, emocionada- Apuesto a que se casó con Agatha~- chilló de la emoción, extrañando a la liebre a su lado- Me alegra mucho saber que tengo un sobrino~-juntó sus manos, contenta, hasta darse cuenta de algo-... ¡¿L-Le creíste a Visdom?!- parpadeó, sorprendida.

-... En su situación, no habría razón para mentir. Además, escuché su respiración y pulso. Nada de eso se alteró al darme la información exigida- murmuró Luke, parpadeando.

-Si tú lo dices...- Yuno se cruzó de brazos, hasta volver a parpadear- ¡E-Espera...!- se acercó más a su amigo, confundiéndolo- ¡S-Si mi sobrino está viajando con las partes del Fénix.. s-significa...! ¡¿Hare y Golem...?!- preguntó, emocionada.

-... Están con él-

-¡KYA!- chilló emocionada Yuno, abrazando a la liebre, confundiéndolo nuevamente- ¡Significa que están bien! ¡Que alegría más grande! ¡Estoy segura que Hare ahora es todo un adulto~! ¡Y Golem~! ¡Ojalá su cocina sea tan buena como la de antes~! ¡Me pregunto si estarán con Jack, y ¿cómo estará Cerezo-san~?!- se preguntó, separándose del confundido monstruo, muy emocionada- ¡Son tantas cosas~! ¡Quisiera saber cómo están~!-

Luke la miró un rato, procesando la emoción que emanaba la humana que, hacía unos momentos, había estado bastante preocupada. Los humanos cambiaban de estado emocional demasiado rápido, a un ritmo que le costaba seguir...

Eran raros.

-... Yuno...- murmuró, tomando la atención de su emocionada amiga, y, simplemente, levantó el pulgar, haciéndola parpadear, pero después sonreír levemente...


-Aquí tiene, Miho-san- Yuu le entregó el xros loader celeste a su amiga, para sorpresa y alegría de ella.

-¡M-Mi xros loader!- sonrió la joven, tomando con cariño su pertenencia, mientras Blossomon se inclinaba, curiosa- Que alegría, ¿verdad, Blossomon?- le sonrió a su compañera, la cual sonrió, asintiendo.

-¡Esto es Super Good!- SuperStarmon levantó el pulgar, a lo que sus súbditos y Octomon se alegraron, aunque RoockChessmon bufó, fastidiado.

-Y dices, que el Troyano es una mezcla entre datos, y está basado en un monstruo cibernético- murmuró SkullKnightmon, tomando la atención de Yuu.

-Sí- asintió el rubio, algo preocupado- Temo que lo mismo esté infectando tu base de datos, al igual que a DeadlyAxemon- aseguró, serio, mirando al digimon bestia demonio, el cual hurgaba una caja vacía de DigiNoir.

-Con razón tiene la capacidad de retener mi fuerza, incluso como DarkKnightmon- pensó el caballero negro, serio, mientras Blossomon entraba al xros loader de Miho, para descansar un poco.

-Yuu-kun, ¿tu xros loader también está reparado?- le preguntó la joven, acercándose al rubio, tomándolo desprevenido y sonrojándolo.

-¡S-Sí...! A-Ahora solo falta devolver cada uno de los xros loader, aunque eso tomará su tiempo porque todos los cazadores están repartidos en Digimon Land haciendo rondas, o ayudando en los recintos médicos, o paseando, o, bueno...- se rascó la mejilla, nervioso.

-¿Cómo lo harán para identificar a tantos?- se preocupó Miho- Muchos xros loader tienen un color parecido, o incluso el mismo- murmuró, mirando el suyo.

-¡N-No hay problema con eso!- le aseguró Yuu, sonrojado- C-Cada xros loader reconoce a su dueño, y algunos cazadores hasta les han puesto sticker o un accesorio de llavero a los suyos...- recordó, haciendo parpadear a Miho.

-Jeje. Eso lo hace algo tierno, ¿no?- admitió la pelicafé, sonriendo enternecida.

Ante su sonrisa, Yuu se sonrojó de golpe y se tapó la boca, extrañando a su amiga.

-¡Super Cute!- silbó SuperStarmon, avergonzando de golpe al joven, especialmente porque los demás digimon estrellas silbaban en coro, y Octomon vitoreaba con sus tentáculos.

-¡P-Paren con eso!- exigió Yuu, sumamente rojo.

-¿Eh?- parpadeó Miho, confundida, hasta que DeadlyAxemon le agarró la parte de atrás de la polera con sus dientes, levantándola, sobresaltando a Yuu.

-¡D-DeadlyAxemon!- se molestó el rubio, y más cuando el digimon comenzó a irse llevándose a la confundida niña de lentes- ¡Y-Ya te dije que Miho-san no es un juguete!- lo comenzó a perseguir, apenado.

SkullKnightmon los quedó mirando un rato, pero después miró el cielo digital, serio...

Tenía un muy mal presentimiento...


-... Pa...- jadeó Saburo, sintiendo un sudor frío recorrer su cuerpo.

-Me alegra ver que estás a salvo, hijo- sonrió Aonuma Shun- Quería verte-

Como primera reacción, Sky y los demás digimon se quedaron quietos, en silencio al no poder comprender que hacía aquel humano en ese lugar... pero la segunda reacción, fue un estado de alerta.

-¡SALAMANDRA!- se enfurecieron Rapidmon y Vormundmon, ambos preparando sus armas al igual que D'arcmon, mientras Wizardmon sacaba su bastón, y Ranamon y Sky se preparaban, nerviosas.

-Pa-Papá...- murmuró Saburo, mirando a su padre, aún sin poder creerlo.

Shun, simplemente, le sonreía, pero, aún así, no soltaba su hombro...

-¡Salamandra, suéltalo!- le exigió Rapidmon, apuntando al adulto con sus armas, pero consciente que no podría disparar al estar su amigo tan cerca de su enemigo.

-¿Por qué debería hacerlo?-preguntó el humano, sin dejar de mirar a su sorprendido hijo- He dejado que hagas lo que quieras por mucho tiempo, pero las cosas se pondrán algo peligrosas- admitió, sonriendo- Así que te llevaré a un lugar seguro-

-¿D-De qué está hablando?- murmuró Ranamon, alerta como el resto de sus amigos.

-Suéltalo, sabandija...- gruñó Vormundmon, enfadado.

-¿A qué te refieres con que las cosas se pondrán peligrosas, Salamandra?- exigió saber D'arcmon, apretando con fuerza su espada.

-En varios sentidos...- sonrió Shun, pero se extrañó cuando su hijo le dio una patada en la pierna, lo cual no tuvo ningún efecto en él, pero hizo parpadear a los dos digimon del joven.

-¡PAPÁ!- lo miró enojado Saburo- ¡DEBES DETENER LO QUE SEA QUE ESTÉS HACIENDO!- le exigió- ¡VISDOM TE ESTÁ USANDO! ¡REVIVIR A APOCALYMON SOLO CAUSARÁ DESGRACIAS A TODOS! ¡HUMANOS Y DIGIMON!- aseguró, nervioso- ¡S-Sé que extrañas a mamá...! ¡A mi me hubiera encantado conocerla, pero tenemos que entender que ella ya no está con nosotros...!- apretó sus manos, nervioso, consciente que estaba diciendo de golpe todo lo que había reprimido hasta entonces...

Pero ya era suficiente... Debía enfrentarse a su padre y decirle las cosas directamente...

No debía huir más.

-¡LOS HUMANOS NO PODEMOS REGRESAR A LA VIDA!- le gritó, molesto- ¡APOCALYMON NO CONCEDE DESEOS...! ¡ES SOLO EL PRODUCTO DE UNA DESGRACIA...!- cerró los ojos con fuerza, y miró a su padre, jadeando.

"Saburo-kun..." se preocupó D'arcmon, consciente que el haber gritado todo eso a aquel humano era costoso para su compañero, pero algo necesario.

Vormundmon frunció el ceño, apretando con fuerza su lanza, pendiente de cualquier movimiento que hiciera el adulto.

-...- Shun lo miró, extrañado, pero después sonrió y soltó al joven, lo cual lo confundió.

Entonces, de un movimiento, Salamandra sacudió su brazo, dándole tal bofetada a Saburo que el joven cayó con fuerza al piso, tomando desprevenido a los presentes.

-¡SABURO!- se asustaron Sky y Ranamon, mientras Wizardmon y D'arcmon se ponían en guardia, serios y molestos.

-¡ERES UN...!- Vormundmon y Rapidmon se abalanzaron al adulto, enfurecidos, pero, desde sus propias sombras en el piso, salieron latigos que los retuvieron de golpe, para sorpresa de los presentes.

-¡S-Son las sombras de...!- gruñó Rapidmon, tratando de moverse.

-¡De Apocalymon!- se enfureció Vormundmon, mirando enfurecido a Shun, quien los miraba seriamente, mientras una sombra oscura se esparcía en el lado derecho de su rostro, y su ojo derecho cambiaba de color a uno ambar, con la esclerótica negra.

Sky hizo ademán de abalanzarse, pero D'arcmon la detuvo con un movimiento de la mano. No podían lanzarse sin un plan, especialmente ahora que el humano había activado los poderes de Apocalymon.

Shun miró a su hijo tirado en el piso, temblando de dolor, y después su mano, la cual también había sido impregnada en sombras.

-Estoy en desacuerdo en usar la violencia para la crianza- admitió el adulto, mientras Saburo se tapaba la mejilla, la cual había quedado morada tras el golpe- Pero si con eso puedo corregirte, que así sea- sentenció, serio.

-T-Te están.. u-usando...- gimió Saburo, mirando con lágrimas en los ojos a su progenitor- ¡V-Visdom solo te está...!- pero no pudo seguir hablando al sentir la presión de la mirada de su padre...

Una mirada fría y despiadada...

-¿Le crees a un asesino como Zodiaco, y no a tu propio padre?-le preguntó Shun, serio- Soy consciente que Visdom no es de fiar, pero confío en él más que en Luke-sentenció.

-¡Visdom es el malo!- le gritó Sky, enfadada de escucharlo decir algo como eso- ¡No compares a mi padre con un tipo como él...!- pero enmudeció de miedo cuando el humano la miró fríamente.

-... Zodiaco tiene la habilidad de predecir lo que pasará, mediante el estudio de las probabilidades futuras-recordó Shun, serio- Él vio muchas cosas por venir, y no hizo nada al respecto para evitarlas. Me atrevería a decir que la muerte de Pegasusmon también era de su conocimiento, y decidió no hacer nada- miró a D'arcmon, quien frunció el ceño, enojada.

-¡No intentes justificarte!- gruñó Rapidmon, enfurecido- ¡Lo que le pasó a mi amigo fue culpa tuya, y de tu maldita organización! ¡Ustedes, el Proyecto Iluminati, han hecho lo que han querido con nosotros los digimon!-apretó sus puños, enfurecido- ¡¿Qué te diferencia a ti de Luke?!-

-... Soy humano- aseguró Salamandra, serio- Saburo, hijo. ¿Qué hace un granjero para ganarse la vida?- le preguntó al joven tirado en el piso, el cual apenas y estaba sentándose, adolorido- Cría animales, y dispone de ellos como se le plazca. Si tiene frio, usará la lana de una oveja para cubrirse; si tiene sed, ordeñará una vaca; si tiene hambre, matará al cerdo que había engordado, o a la gallina que había preparado- le señaló a su hijo, quien lo miraba, temblando enojado y nervioso- Si bien, el Mundo Digital es más antiguo que nuestro propio mundo, no significa que no estemos conectados, ¿verdad? Los digimon se han alimentado de los datos que emanan de nuestro mundo. Que existan y evolucionen ha dependido mayormente por nosotros mismos, los humanos. Ellos son nuestro ganado, y nosotros el granjero- sonrió- Lo que hemos hecho, el Proyecto Iluminati, es simplemente disponer de los seres que hemos cuidado para nuestro beneficio-sentenció.

-P-Papá...- murmuró Saburo, enojado por las palabras egoístas del adulto, pero estaba asustado...

Nunca antes había visto a su padre usando las habilidades de Apocalymon. Jamás pensó en el grado de maldad que podía desarrollarse en su padre solo para alcanzar su objetivo.

Razonar con él parecía completamente inútil...

-... Si seguimos con su metáfora...- escuchó Saburo, quien miró sorprendido a Wizardmon, al igual que Shun- Entonces podemos asegurar que, incluso vuestra forma de actuar, es la incorrecta- aseguró el mago, frunciendo el ceño.

-... Oh- sonrió Salamandra, mirando interesado al mago, mientras Sky y los demás digimon trataban de pensar en una forma de sacar a Saburo del rango del humano- Wizardmon, ¿verdad? El digimon que buscaba un antídoto para el Virus Solitario... ¿Tu punto es?-

-... Un granjero usará la lana de una oveja, tomará la leche de una vaca, y matará a uno de sus animales, solo si lo necesita- indicó Wizardmon, serio, haciendo fruncir el ceño a Shun- Usar a otros por necesidad es algo que está en la naturaleza de todos los seres vivos. Es parte de un circulo... ¡Pero cuando lo hacen solo por ambición, rompe el circulo! ¡El Proyecto Iluminati ha usado a los digimon, no por necesidad, sino que por simple ambición! ¡Solo para producir sus armas y virus para tener ventaja ante los que se le oponen! ¡¿Siquiera han usado la información obtenida para el bienestar de toda su especie?!- exigió saber- ¡No trates de justificar tus crueles actos con la necesidad humana de subsistir! ¡Lo que hacen es solo...!- pero no pudo terminar porque de su sombra salieron látigos que lo sujetaron, asustando a sus amigos.

-¡W-Wizardmon!- se asustaron Ranamon y Sky.

D'arcmon miró enfurecida a Salamandra, quien señalaba al mago con su brazo levantado.

-... Es interesante ver como, siendo digimon, intentan defenderse de esa forma- sonrió Shun, apretando su puño, haciendo que los látigos que sujetaban al mago se aferraran más a él, haciéndolo gritar de dolor, para horror de Sky y de Saburo- De entre todos, creo que eres el que menos puede defender a estos digimon, Wizardmon- aseguró, sonriendo.

-¡W-Wizardmon...!- se asustó Sky, dispuesta a acercarse a su amigo.

-¡N-No se acerque!- le exigió Wizardmon, deteniéndola.

-¡Eres un cobarde...!- murmuró enojada Ranamon, mirando al adulto, mientras Rapidmon y Vormundmon trataban de liberarse de aquellas sombras que los retenían, y D'arcmon aun intentaba encontrar una salida de semejante situación.

-¡PAPÁ, SUÉLTALO!- le pidió Saburo, asustado, levantándose y sujetando el brazo de su padre, pero este lo agarró de la chaqueta y lo tiró con fuerza al piso, enfureciendo a Vormundmon.

-Con lo especial que eres... No perteneces aquí-siguió el adulto, sin despegar su mirada del mago- Y pensar que semejante digimon se encontraría en las filas de Jäger...-sonrió levemente.

-¿A-A qué te refieres?-gimió Wizardmon, aguantando la presión de los látigos de sombra.

-... Oh...-Shun alzó las cejas, en señal de sorpresa, mientras su sonrisa se extendía-¿Acaso tú...?-comprendió, mirando con ironía y burla al digimon mago, confundiéndolo- ¿No sabes lo que eres...?-pero se quedó quieto al percatarse que, al hablar, despedía un poco de vapor.

Bearmon, quien aun dormía, ignorante de la situación, movió sus orejitas y abrió los ojos, despertándose.

-Hace frío~- bostezó, estirándose y sentándose.

-¿Frío...?-murmuró D'arcmon, hasta también darse cuenta de la baja temperatura en la zona.

Shun frunció el ceño, y, de inmediato, miró sus piernas, para sorprenderse al darse cuenta que estaban congeladas al piso, lo cual también sorprendió a Sky y los demás digimon. Rápidamente, el rubio siguió el camino de donde provenía el hielo, sorprendiéndose al ver que provenía de la tienda que ese grupo de Jäger resguardaba...

En el segundo que Salamandra entendía su situación, un puño, envuelto en energía gris y negra, le golpeó con la suficiente fuerza que lo lanzó contra una casa de los espejos, provocando un gran estruendo.

Producto del golpe, las sombras de Apocalymon soltaron a los tres sorprendidos digimon que retenían, mientras Saburo miraba sorprendido a Jack aterrizar frente a él, con su forma humana, mirando enojado los escombros donde había lanzado a Salamandra.

-¡Si te consideras un padre...!- jadeó enojado el peliblanco ojos verde agua, apretando y levantando su puño- ¡Escucha a tu hijo, estúpido!-

-... ¿Jack...?- murmuró con un hilo de voz Sky, mirando atónita a su hermano, mientras los demás digimon y Saburo también estaban sorprendidos, aunque Bearmon bostezaba, confundido- ¡JACK!- contenta a más no poder, se abalanzó al peliblanco, abrazándolo por detrás, sobresaltándolo- ¡E-ESTÁS DESPIERTO!-

-¡¿S-Sky?!- parpadeó Jack, deshaciendo la combinación de sus sistemas, mirando a la peligris, quien lloraba, contenta- ¡T-Tranquila, no pasa nada...! ¡¿Y dónde estamos?!- preguntó, confundido, mirando las tiendas de comida y juego cerradas- ¡¿U-Un parque...?!- parpadeó.

-¡JACK!- Ranamon, Saburo y Bearmon se unieron al abrazo, tirando de paso al confundido peliblanco.

-¡Buena hora que despertaras!- sonrió Rapidmon, acercándose a sus amigos junto a Wizardmon.

-Estábamos preocupados- aseguró Wizardmon, contento.

-¡Mucho, mucho!- se sentó Saburo, contento- ¡Despertaste justo en el momento preciso!- sonrió, adolorido.

-L-La verdad, no entiendo mucho...- admitió Jack, sentándose junto a Sky, Ranamon y Bearmon- Cuando desperté estaba en esa tienda, mis ropas así de desgastadas, y Luke estaba...- comenzó a recordar, para parpadear- ¡LUKE!- gruñó, enojado, sobresaltando a sus amigos.

-¡No tenemos tiempo para tus pataletas!- se les acercó Vormundmon, alerta al igual que D'arcmon, ambos mirando el punto donde había caído Shun- ¡Salamandra puede atacarnos en cualquier momento!-

-Aún así, estoy muy contenta de tenerte de regreso, Jack-kun- aseguró D'arcmon, mirando de reojo al peliblanco, el cual parpadeó, confundido.

-... Irónico- escucharon, por lo que el grupo se puso atento a la figura que salió de los escombros, sin mostrar mucho daño- Que despertaras justo en este momento, Jack- sonrió Salamandra, mientras varios látigos emergían de las sombras a su lado- ¿Producirás otro Time Out en Digimon Land, cuando la desesperación vuelva a surgir?-

-Hablando como si él no tuviera la culpa de nada...- murmuró enfadado Rapidmon, mientras Jack fruncía el ceño, serio.

-... Pueden irse-sonrió Shun, mientras desaparecían a su lado los látigos, para sorpresa de sus enemigos- Desde un principio, mi objetivo es traer de regreso a Saburo. Sé que al final del día, él volverá a mi lado, así que lo que hagan de ahora en adelante no tendrá mucho efecto- admitió.

-¡¿Crees que puedes engañarnos?!- gruñó Ranamon.

-¡Míralo, eh! ¡Míralo, eh!- pataleó Bearmon, ofendido.

-...- el rubio sonrió levemente, y sus ojos se posaron en Sky, quien frunció levemente el ceño, nerviosa- ... ¿No temes... por Gaiomon...?-

Esa simple pregunta heló la sangre de la joven peligris, la cual abrió sus ojos verdes, asustada.

Wizardmon frunció el ceño, nervioso y enojado. Jack también frunció el ceño, desconfiado y enojado, puesto que no entendía la situación, pero el solo hecho de que el lider del Proyecto Iluminati sonriera de esa forma era un muy mal presagio.

-¿G-Gaiomon...?- murmuró Vormundmon- ¡¿Q-Qué hiciste, Salamandra?!- exigió saber, enojado.

-No he hecho nada. Yo no... No sé Visdom- admitió Shun, sonriendo.

-¡Eres un...!- se enfureció Rapidmon, pero después, al recordar, se asustó- ¡Kokoromon-chan está con Gaiomon!- les recordó a sus amigos, dejándolos quietos.

-¡¿K-Kokoromon está con él...?!- lo quedó mirando Jack, sorprendido- ¡¿Q-Qué pasó mientras dormía?!- exigió saber.

Pero, entonces, un proyectil de energía impactó con fuerza contra un edificio cercano, poniendo en alerta a los miembros de Jäger.

-¡¿Otro enemigo?!- se enfureció Vormundmon, pero se quedó quieto al ver que, en gran parte de cielo de Digimon Land, habían más proyectiles de data que estaban cayendo.

Los proyectiles comenzaron a caer en diferentes zonas, tomando desprevenido a los digimon y humanos que estaban en aquellos lugares, produciendo explosiones que afectaban a todo aquel que estuviera cerca de donde estrellaron...


...Había un poco de viento, suave y silencioso, que movía su cabello plateado, pero, aun así, el digimon samurái lo ignoró, puesto que estaba concentrado.

Gaiomon se encontraba sentado de cuclillas en el techo de la enorme y solitaria Casa del Terror de Digimon Land, observando seriamente el panorama frente a él. A su lado se encontraban tres siluetas en especial...

Podía ver perfectamente el lugar desde ahí. Cada esquina, cada cuadra, cada tienda, cada atracción... cada digimon... cada victima...

-¿Lo hacemos?-sonrió Gaiomon, mirando tenebrosamente a las pequeñas figuras de los digimon y humanos que caminaban por las calles del parque, o se encontraban reposando en explanadas o en carpas.

-Pareces bastante entusiasmado, Gaiomon-sensei-le señaló una de las siluetas a su lado, por lo que lo miró de reojo.

-Por supuesto... Vamdemon- aseguró el samurái, mirando al digimon vampiro, mientras LadyDevimon sonreía y Shademon los miraba con todos sus ojos rojos- Necesito enmendar mi error... Pensar que, después de ser derrotado por ese dragón plateado cuando intentaba matar al Rey y a esa V-mon, fui capturado por el Xros Heart todo este tiempo- gruñó, aun molesto de recordar aquello.

-No eres el único, sensei- aseguró Vamdemon, sonriendo levemente- También fui capturado por esos tipos, aunque...- puso su pulgar en su labio, sin dejar la sonrisa- Me dieron dos bocadillos bastante deliciosos-

-No lo digas así, o Lilithmon te matará- sonrió LadyDevimon, a lo que su colega sonrió siniestramente.

-No es mi culpa que esos I.A. fueron encerrados conmigo. Apuesto que V-mon lo hizo a propósito, para entregarme una de gustación- aseguró Vamdemon- Lo bueno de devorarlos, es que obtuve la suficiente data para evolucionar a esta forma- recordó-¿Y tú? ¿No me odias por haber devorado a esos I.A? Me parece que ese humano rubio me quería matar cuando se enteró del destino de esos dos animales- sonrió, recordando la cara de Kai al descubrir el destino de aquellos I.A...

-... No niego que me da lástima que Fang y Klinge terminaran siendo tu cena- admitió la digimon caída, recordando a ambos I.A.- Pero supongo que son gajes de la vida. Los débiles siempre serán la comida para los fuertes- sentenció, sonriendo- Mientras nunca toques a Forward, te permitiré vivir- agregó, a lo que el digimon vampiro sonrió fríamente.

Ante eso, Shademon miró a los tres digimon, con sus ojos rojos brillando, como si riera.

-Ganar data por devorar a un I.A....- murmuró Gaiomon, sonriendo amenazantemente- Suena interesante-

-Creo que por eso Visdom te ha encargado esa I.A. de la que te hablaba, sensei- le aseguró Vamdemon, sin dejar de sonreír- La I.A. de Jäger que utiliza el Rapid System. La reconocerás de inmediato... Tiene largas Orejas-le informó, mientras su sonrisa se volvía cada vez más siniestra.

-Tsch. Solo quiero matar al Rey, no quiero ir de cacería- bufó Gaiomon, fastidiado- Pero supongo que es mi castigo por haber fallado en la misión de matar a la V-mon- admitió, levantándose.

-Es hora, ¿verdad?- sonrió LadyDevimon, extendiendo sus alas- Que los Cuatro Grandes Criminales del Mundo Digital unan su fuerza por primera vez...- murmuró.

En eso, Shademon hizo unos leve ruidos, tomando la atención de los tres digimon.

-Por supuesto, no olvidaremos nuestras misiones- sonrió LadyDevimon- Mientras tú vas por el Darkness Loader, nosotros avivaremos un poco las cosas-ante eso, el digimon sombra asintió.

-Espero que esto no sea descortés de mi parte, LadyDevimon, pero tendrás que encargarte tú de esa diversión- sonrió Vamdemon, extrañando a la mujer digimon- Tengo que encontrarme con alguien...- admitió, sonriendo siniestramente- Alguien a quien había olvidado... Je-

-¿Alguien que olvidaste?- preguntó LadyDevimon, curiosa, mientras Gaiomon lo miraba, serio.

-Sí... Lo recordé al tomar esta forma... Al regresar a esta forma- el digimon vampiro miró su mano, sonriendo- La razón por la que existo es para acabarlo... No...- una sonrisa se extendió aún más-... La razón por la que existimos- sentenció, acomodándose un guante.

-... Tsch- bufó Gaiomon- Haz lo que quieras. Mientras no interrumpas mi cacería...- le señaló.

-Eso quería oír, sensei- aseguró Vamdemon, satisfecho.

-Son tan malos. Tendré que hacer todo el trabajo sola- sonrió LadyDevimon, para nada enojada.

Los ojos de Shademon sonrieron, y, de un movimiento, el digimon oscuro se impregnó en el tejado, comenzando a bajar del edificio de manera silenciosa, como una sombra...

LadyDevimon sonrió, y, sacudiendo sus alas, comenzó a sobrevolar el cielo digital, alejándose. Vamdemon, por su parte, se cubrió con su larga capa, desaparecieron junto a un murmullo de murciélagos, dejando solo al samurái...

Gaiomon observó en silencio el panorama frente a él, analizando sus oportunidades para que la cacería fuera perfecta...

Después de todo... Visdom le prometió una gran cantidad de DigiCode...

El samurái hizo aparecer su arco y flecha. Apuntó su arma al cielo, en un punto preciso y, sin titubear, disparó. Al ser lanzada, al flecha digital comenzó a dividirse en diferentes proyectiles, los cuales impactaron en diferentes zonas del parque, causando desesperación y confusión a su paso...

Gaiomon sonrió mientras preparaba otra flecha, entusiasmado por lo que vendría...


-¡TODOS, PROTEJAN A LOS HERIDOS!- ordenó Lillymon, en la explanada, mientras los proyectiles aterrizaban con fuerza cerca de la zona médica, para horror de los digimon que protegían a los humanos heridos.

-¡¿Q-Qué está pasando?!- murmuró asustado un cazador, sujetando con fuerza a un niño con un vendaje en la cabeza, el cual gemía, asustado.

-¡E-El que esté haciendo esto tiene los días contados!- gruñó un Elecmon amarillo, junto a aun asustado anciano.

-¡Mantengan la calma!- les pidió un Bakomon, mientras ChibiKamemon, Bastemon y otros digimon alejaban a los heridos del fuego y los proyectiles.

"¡¿Q-Qué está pasando?!" pensó asustado Teru, siendo protegido con otros heridos por los digimon.

¡¿A-Acaso los que atacaron Tokio empezaron a atacar ese extraño lugar?! ¡¿Q-Qué planeaban...?!

"-... Te sugiero irte al atracadero de Digimon Land- le comentó Kai, extrañándolo más- Si no, es tu problema- sentenció, y siguió camino, mientras su padrino lo observó irse, confundido..."

Ese recuerdo vino de golpe a su mente, haciendolo fruncir el ceño, enojado y nervioso.

¿Sería posible que...?

Apretó un puño, y se sobó su brazo en cabestrillo, asustado.

-¡O-Oye! ¡Hada!- llamó a Lillymon, quien trataba de poner en orden la situación en la explanada, a pesar de que el fuego provocado por los proyectiles asustaban más a los civiles- ¡Hada!- le gritó, tomando su atención.

-¡T-Todo estará bien!- le intentó asegurar Lillymon, pero se extrañó cuando el pelinegro negó, enojado.

-¡T-Tenemos que ir al puerto!- le sugirió, nervioso, haciéndola fruncir el ceño, confundida.

-¡Hay muchos digimon con atributo de agua ahí!- señaló un Bakomon, acercándose- ¡Los humanos estarán a salvo del fuego allí!-

-E-Está bien...- asintió Lillymon, consciente que su deber era proteger a los humanos- ¡Todos, diríjanse al puerto! ¡Los humanos no se separen de nosotros los digimon, y aquellos que no puedan caminar serán ayudados!- informó, a lo que ChibiKamemon, Bastemon y los demás digimon se pusieron manos a la obra, comenzando a levantar a los asustados humanos.

"¡Taiki, Shoutmon! ¡Por favor, detengan al enemigo!" pensó la digimon, nerviosa por la situación.


-¡FÓRMENSE!- ordenó Knightmon, a lo que los PawnChessmon se colocaron en posición, levantando sus escudos, formando una barrera que protegió una de las enormes tiendas de campaña donde estaban los heridos de un proyectil, mientras otros digimon protegían las otras tiendas.

-¡T-Todos, mantengan la calma!- les pidió Shouta a los civiles, quienes, en sus camillas, se cubrían la cabeza, asustados.

-¡Esto es malo! ¡Demasiado malo!- se asustaba Ekakimon, mientras Ganemon hacía que los Zenimon y KoZenimon detuvieran un proyectil, aunque terminaron chamuscados por la explosión.

-¡Maldición...!- gruñó enfurecido Phelesmon, al lado de la cama donde estaba sentado Makoto, quien miraba el techo de la tienda, asustado.

-¡Shouta, los comunicadores no funcionan!- Kiichi se acercó a su amigo junto a Dogmon, mostrando un comunicador.

-¡Deben de estar interfiriendo la señal!-señaló Knightmon, serio, haciendo que Shouta frunciera el ceño, nervioso.

-¡Tenemos que llevar a los heridos a un lugar seguro!-señaló una Burgamon, nerviosa.

-¡P-Puedo llamar a Locomon para que dejemos a los heridos en su interior!-sugirió Kiichi- E-Está descansando cerca-

-Aunque con esto de seguro sí se levanta-señaló Dogmon.

"E-Esa es una buena opción, pero, ¿tendremos tiempo para esperar a Locomon? ¿Y será seguro? Dentro, los civiles y heridos serán un blanco fácil..." meditó Shouta, nervioso.

-¡Shouta!- lo llamó Ekakimon, tomando su atención- ¡Todo estará bien!- le aseguró, serio y nervioso.

-... E-Está bien- aceptó el joven, respirando hondo- ¡Kiichi, tenemos que ir rápido por Locomon!-

-¡B-Bien!- asintió varias veces Kiichi, pero ambos jóvenes se percataron que Makoto se había levantado torpemente.

-¡V-Voy con ustedes!- sonrió nervioso el peliverde oscuro.

-P-Pero...- se preocuparon sus amigos.

-No es necesario, Makoto- le señaló Phelesmon, frunciendo levemente el ceño.

-¡Phelesmon, confía en tu compañero!- lo regañó Ekakimon, fastidiándolo- ¡Si Makoto quiere acompañarnos, me parece bien!-

-¡Shouta-dono!- lo llamó Knightmon, tomando la atención de los tres jóvenes- ¡No creo que mis tropas y yo soportemos mucho tiempo, al igual que los demás digimon! ¡Si Locomon-dono puede mantener a los humanos a salvo, le ruego su ayuda!- pidió, con un sudor en su mejilla.

-E-Entendido- asintió Shouta, recogiendo su cuaderno y lápiz de un mesón- ¡Kiichi, guíanos!- le pidió a su amigo.

-¡P-Por aquí!- el pelicafé, junto a Shouta, Kiichi, Dogmon y Ekakimon, salió de la enorme carpa azul, saliendo de paso del escudo que los protegía, por lo que el grupo comenzó a correr entre las calles.

-...- Phelesmon frunció el ceño- Ni siquiera se ha recuperado...- murmuró, molesto.

-¡T-Tienes que recordar, Phelesmon-dono, que Makoto-dono no puede abandonar a sus amigos!- le señaló Knightmon.

-... Sigo sin entender la amistad humana- bufó el digimon caído, extendiendo sus alas, y saliendo de la carpa y el escudo.

Rápidamente, alcanzó al grupo que corría, y, con un movimiento de su tridente, destruyó un proyectil que pudo lastimarlos, sorprendiéndolos.

-¡G-Gracias, Phelesmon!- sonrió agradecido Makoto, mientras Ekakimon levantaba el pulgar, contento.


-N-No puede ser...- murmuró Saburo, asustado, mientras Sky se tapaba la boca, horrorizada, asustada por esa lluvia de proyectiles.

-E-Es un ataque múltiple a ciegas...- murmuró Wizardmon, mientras Rapidmon apretaba los puños, enfurecido.

-¡SALAMANDRA!- se enfureció Jack, mirando al humano, el cual no parecía sorprendido por los proyectiles que caían, ni siquiera por los que estaban cayendo cerca de donde estaban.

-¡TENEMOS QUE PROTEGER A LOS CIVILES!- aseguró D'arcmon, extendiendo sus alas.

-¡PRIMERO DEBEMOS ACABAR CON EL ENEMIGO!- la contradijo Vormundmon, apuntando con su lanza a Shun, pero, como los demás digimon, se quedó quieto cuando los gritos de miedo y dolor de los humanos comenzaron a escucharse...

Habían heridos.

Y no solo eso. Producto de los ataques, comenzaron a incendiarse los escombros, provocando que, en segundos, gran parte de Digimon Land se volviera roja a causa del fuego, y el cielo se llenara de humo.

Shun sonrió, satisfecho.

-Hagan lo que crean necesario- sugirió el rubio, mientras su ojo derecho y su piel volvían a la normalidad- No los detendré-aseguró.

Jack, a pesar de su confusión, podía entender en parte lo que estaba pasando: Habían civiles en ese parque, y esos ataques estaban no solo dañando el lugar, sino que también estaban causando una conmoción y, de seguro, ya habían heridos que fueron tomados desprevenidos.

-¡SEPARENSE Y AYUDEN A LOS HUMANOS!- les ordenó a los digimon, tomándolos desprevenidos- ¡Yo me encargaré de Salamandra!-

-Oh- sonrió Shun, mirando al adolescente, el cual no le quitaba la mirada de encima.

-¡Pero, Jack...!- se asustó Saburo.

-¡Tú también te vas!- le exigió el peliblanco.

-¡Jack...!- se preocupó Sky, hasta sorprenderse cuando su hermano activó Defens System, y pisoteó el piso, creando una enorme pared de hielo entre él y sus amigos, haciéndolos retroceder- ¡JACK!-

-N-Nos separó...- murmuró Ranamon, asustada por su amigo- ¡C-Como si él pudiera pelear solo contra ese tipo!- se enfado, preocupada.

-¡JACK!- Sky golpeó varias veces la pared de hielo, pero su grosor era lo suficientemente fuerte para que ni siquiera pudiera hacerle un rasguño- ¡NO, JACK!- gimió.


-¿Me detendrás?- sonrió Shun, mirando al joven peliblanco parado a unos metros de él, frente a la enorme muralla de hielo que había creado.

-No te permitiré volver a golpear a Saburo, solo porque no tienes argumentos con los que defenderte- le aseguró Jack, sumamente serio- Si te consideras su padre, deberías actuar como uno-

-Lo hago- aseguró el rubio- Trato de sanar nuestra quebrada familia. Traeré de regreso a Nozomu y...-

-¡No le eches la culpa a la madre de Saburo por todas tus tonterías!- lo calló Jack, enfadado.

-¿...Culpa...?- murmuró Shun, y frunció el ceño, molesto- ¿Eso crees que hago?-

-Es lo único que veo- aseguró el peliblanco, comenzando a ser rodeado por aura negra, y, de a poco, tomando su forma de liebre- Alguien que trata de justificar todos sus asesinatos, con la excusa de querer resucitar a un muerto- frunció el ceño, serio- Solo te haces ver más patético-

-... Pensé que eras más listo, Jack- admitió el rubio, mientras las marcas de Apocalymon aparecían en su piel, y en su ojo derecho- Te sobreestimé-

La liebre no dijo nada, solo se preparó, sumamente serio, pero con una gota de sudor en su mejilla, indicando el nerviosismo que trataba de calmar...


-¡Jack...!- Sky dejó de golpear el hielo que la separaba a ella y a sus amigos de su hermano, cayendo de rodillas, nerviosa-... He-Hermano...- gimió, asustada.

-¡Ese idiota...!- Rapidmon se dispone a golpear la pared si Wizardmon no lo detiene al levantar la mano.

-¡Debemos ir a ayudarlo...!- sentenció Vormundmon, mirando enojado la enorme altura de la muralla, pero D'arcmon lo detuvo del hombro- ¡D-D'arcmon-san!- la miró, molesto y preocupado.

-Escucha los gritos- le pidió la mujer, dejándolo quieto- Ahora mismo, debemos ayudar a los que estén siendo heridos por este ataque- le señaló, seria.

-Jack-san nos está dando la oportunidad de escapar- indicó Wizardmon, serio pero triste- No podemos hacer nada contra Salamandra...-

-¡É-Él tampoco!-gimió Sky, asustada.

-¡Tenemos que irnos, Sky-san!- le aseguró Wizardmon, serio, dejándola quieta- ¡Gaiomon también peligra...! ¡Kokoromon-san también...! ¡Necesitamos informar de esto a Taiki-san y los demás!-le recordó.

-...- Sky cerró los ojos, mientras algunas lágrimas cursaban sus mejillas, y, costosamente, asintió.

-N-No me simpatiza...- gimió Bearmon, asustado.

-...- Saburo miró preocupado la muralla de hielo, sin ser capaz de ver ni oír lo que ocurría del otro lado, pero respiró hondo, apretando sus puños- Dividámonos- ordenó, tomando la atención de sus amigos- No sabemos dónde está el enemigo, ni desde que punto va a atacar. Separémonos y vayamos a diferentes puntos, para ayudar- miró a los digimon y a Sky.

-Entendido- asintió Wizardmon- Sky-san, vamos- la ayudó a levantarse y comenzó a irse con ella, mientras la peligris se restregaba los ojos.

-¡E-Está bien!- concordó Rapidmon, nervioso, emprendiendo vuelo mientras Ranamon también se iba, con el pequeño Bearmon de la mano.

-Nosotros también, Saburo-kun- D'arcmon extendió sus alas, mientras Vormundmon se elevaba.

-...- pero el joven miró para otro lado- Ustedes dos, vayan- les pidió, dejando quietos a sus dos compañeros.

-¡¿Planeas quedarte, saco de carne?!- se molestó Vormundmon.

-¡Soy humano, no podré hacer nada para arreglar la situación!- le señaló Saburo, serio, haciendo fruncir el ceño al caballero- ¡Lo único que puedo hacer es tratar de convencer a papá! ¡Si voy a las zonas donde están evacuando, tal vez ataquen porque me estarán buscando! ¡Soy el objetivo de mi padre!-le recordó- M-Me quedaré aquí... Esta muralla debe tener un final, trataré de pasar por ahí y llegar hasta Jack y...- pero se calló cuando D'arcmon se agachó frente a él.

-... Nos pides que te abandonemos, Saburo-kun- le señaló la mujer digital, seria, a lo que el joven la miró, preocupado- Como tu compañera, no quiero dejarte solo; como madre, me dolería abandonarte en este lugar... pero como digimon, sé que necesitan de nuestra ayuda en otros sectores, y que solo tú puedes tener una oportunidad para hacer que tu padre abra los ojos, pero...- acarició suavemente la mejilla golpeada del niño, preocupada-... ¿Estás realmente seguro de esto, Saburo-kun?-

-Sí- asintió Saburo, decidido- Me prometí no volver a huir, ni culparme de lo que pueda pasar- aseguró, recordando su conversación con Tagiru cuando lo conoció- Como hijo de Salamandra, tengo que hacer algo por él- sentenció, serio.

-...- D'arcmon lo miró tristemente, y, lentamente, se levantó, extendiendo sus alas- Prometenos, que esta no es una despedida- le pidió, preocupada.

-¡S-Sí!- sonrió Saburo, tratando de parecer animado- ¡M-Mas bien...! ¡Ustedes dos tengan cuidado!- les pidió.

D'arcmon asintió, y, en silencio, se elevó, emprendiendo vuelo y retirándose de la zona. Vormundmon, en cambio, miraba seriamente al joven, lo cual lo extrañó.

-... No mueras- le ordenó, sorprendiéndolo, pero, antes de que el pelicafé pudiera decir algo más, el caballero se retiró, siguiendo a su compañera.

-... Vormundmon...- Saburo no pudo evitar sonreír, conmovido.

Se restregó los ojos, y respiró hondo, decidido a no retroceder. Miró la muralla, y, serio, comenzó a correr por el borde, para lograr llegar a la otra zona...


Edificio Administrativo...

-¡¿Q-Qué está pasando?!- el Relojero y Wisemon salieron del edificio, acercándose a Taiki y los demás, mientras los jóvenes, digimon y cazadores miraban con horror los proyectiles que caían del cielo, dañando el parque y provocando el caos.

-¿El enemigo... está aquí?- murmuró Taiki, asustado, pero después frunció el ceño- ¡Todos los cazadores que ya tienen su xros loader, vayan con sus compañeros a asegurar a los heridos!- ordenó, tomando la atención de los jóvenes- ¡La prioridad es impedir que los civiles sean dañados, y en lo posible evitar bajas! ¡VAYAN!-

-¡S-SÍ!- asintieron los cazadores y sus compañeros, alejándose rápidamente de la calle.

-¡K-Kudou Taiki, ¿q-qué hacemos con todos estos xros loader?!- le preguntó Zenjirou, mirando las cajas con los aparatos que aún no habían entregado.

-Los demás cazadores no podrán hacer nada sin esto- gruñó Dorulumon, a lo que Cutemon bajó las orejas, nervioso, pero el grupo se cubrió con los brazos porque un proyectil cayó en una tienda cerrada, cerca de donde estaban.

-¡Siendo esta una situación de emergencia...!- el Relojero apuntó las cajas con los xros loader.

Su mano se envolvió en data morada, provocando que los xros loader reaccionaran, y, transformándose en esferas de diferentes colores, salieron disparados en diferentes direcciones, para sorpresa de los miembros del Xros Heart.

-Ya veo. Un sistema de emergencia que lleva los xros loader a sus cazadores en caso de que estén separados- murmuró sorprendido Wisemon.

-¡PUDISTE HABER HECHO ESO DESDE UN PRINCIPIO!- gruñó Zenjirou, pero Ballistamon le dio unas palmaditas, con la intención de calmarlo.

-Taiki-kun, ¿puedes comunicarte con Shoutmon?- le preguntó el anciano, serio.

-L-Lo he intentado, pero...- el joven puso su mano en la cabeza, nervioso- Cuando intento enviar una melodía, s-siento como si algo me perforara la cabeza- admitió, apretando un puño.

-Esto es malo...- murmuró el anciano, hasta escuchar una conmoción al interior del edificio, tomando la atención de los presentes.

-¿S-Se habrán asustado los heridos?-murmuró Dorulumon, nervioso, pero se quedó quieto como los demás al escuchar una serie de disparos.

-¡¿A-Armas?!- se asustó Akari.

Taiki frunció el ceño, serio, y entró rápidamente al edificio junto con los demás.

Al entrar al salón, se encontraron con varios Bakomon heridos tirados en el piso, mientras en las escaleras estaban varios civiles que se habían asustado e intentado huir, pero les era imposible bajar o siquiera moverse a causa del miedo provocado por los que provocaban el incidente...

Los tres fanáticos que habían estado molestando a Sky en la mañana, cada uno con un arma, para sorpresa y horror de Taiki y Akari.

-¡L-Lunamon!- gritó asustado Spadamon, sobándose el brazo lastimado, observando como su pareja estaba en el suelo, con el pie de Issei pisoteando su espalda, impidiéndole moverse.

-¡LES DIJE QUE DEJEN DE HACER RUIDO!- exigió Issei, disparando al techo, asustando a los heridos en la escalera.

-¡SUELTALA!- Dorulumon y Ballistamon se dispusieron a abalanzarse al humano, alertando a la digimon conejo.

-¡N-NO LO HAGAN!- imploró, adolorida, deteniendo a los digimon- ¡B-BOMBAS!- gimió.

-¡¿EH?!- se asustó Zenjirou.

-¡¿Qué es lo que están planeando?!- exigió saber Taiki, enojado, mientras Akari y el Relojero fruncían el ceño, y Wisemon observaba la situación, serio- ¡En la mañana habían molestado a Sky-chan...!-

-Necesitábamos una excusa para que nos permitieran acercarnos a este edificio- aseguró Issei, mientras sus dos compañeros no dejaban de apuntar tanto a humano y digimon- Si molestábamos a Sky, era más que seguro que el Rey o tú decidieran que los Bakomon debían vigilarnos en una zona segura- apuntó el piso- Nos dejaron en el sótano ordenando las cajas, así que pudimos poner cuantas bombas quisimos- mostró un interruptor, asustando a los humanos y enojando a Taiki.

-S-Será posible... ¡Eres del Proyecto Iluminati!- se enojó el Relojero, a lo que el pelinegro sonrió levemente.

-Me alegra que no puedan reconocerme sin mi traje- admitió el pelinegro, sacando de su bolsillo unos lentes rojos, colocándoselos, haciendo que Taiki abriera los ojos, reconociéndolo- Forward estará encantado de que esté liderando nuestra facción según las órdenes de Salamandra- sonrió Red.

-¡RED!- se enojó Taiki.

Red, el segundo al mando de Forward, estuvo involucrado en el secuestro de los niños de primaria para quitarles sus Code Xros. Había mostrado ser un humano bastante cruel, pero más tranquilo que Forward...

Y ahora... Estaba ahí... Estuvo ahí, todo ese tiempo...

-¡¿Qué es lo que quieres?!- murmuró Taiki, enojado, dando un paso.

-Cuidado. Puedo hacer explotar el sótano- el pelinegro levantó más el interruptor, enojando a Dorulumon, Ballistamon, Spadamon y a los demás digimon alerta- Así que...- bajó la pistola y le disparó a Lunamon, haciéndola gritar de dolor, horrorizando a los presentes- Quietos-

-¡DEJA A LUNAMON-CHAN!- exigió Akari, asustada y horrorizada, pero enmudeció cuando Red mostró nuevamente el interruptor.

-E-Estoy... bien...- gimió Lunamon, tratando de ignorar el dolor y la sangre en su costado- T-Tranquilo...- miró costosamente a su pareja a unos metros, quien la miraba, asustado.

Taiki apretó sus puños, enojado por la situación, y asustado por su amiga.

-... ¿Qué es lo que quieren?- preguntó Wisemon, sumamente serio.

-...- Red sonrió levemente, y lo señaló a él, sorprendiendo a Taiki y al Relojero- Salamandra ordenó traerte con nosotros. Parece que está interesado en tu conocimiento-

-¡¿R-Realmente creen que pueden hacer lo que quieran?!- se enojó Zenjirou- ¡Molestar a Sky-chan, atacar a los Bakomon, y amenazarnos...!- pataleó, pero enmudeció cuando el pelinegro volvió a dispararle a Lunamon, haciéndola gritar de dolor.

-¡LUNAMON!- se horrorizó Spadamon, mientras Cutemon se tapaba la carita, asustado.

-¡DÉJALA!- exigió Taiki, enojado.

-Acosar a Sky fue uno de los primeros planes que se nos ocurrió, y el incidente de Mikemon facilitó las cosas- admitió Red, sin dejar de sonreír- Aunque...- sonrió de manera siniestra- A pesar de que es una asquerosa mestiza, no niego que habría sido malo continuar jugando con ella...-

Eso dejó helado a Taiki, para después enojarse como nunca antes había estado...

Pero, de golpe, una cola martillo golpeó la mano de Red que sostenía el interruptor, tirándolo al piso, para sorpresa de los presentes.

-¡MÉTETE CON UNO DE TU TAMAÑO!- Tagiru y Gumdramon saltaron de una de las escaleras, abalanzándose a los tres sorprendidos enemigos.

-¡ESCORIA!- el dragón le dio un fuerte puñetazo a uno de los humanos, nockeandolo, mientras Tagiru aterrizaba encima de Issei, comenzando a forcejear con él.

-¡AHORA!- Ballistamon se abalanzó al tercer humano, tirándolo con fuerza, mientras Akari rápidamente agarraba el interruptor en el piso.

-¡DE NUEVO TÚ...!- Issei tiró a Tagiru con fuerza, asustando a Lunamon- ¡SIEMPRE EN EL CAMINO...!- apuntó al joven con el arma, pero Taiki le sujetó el brazo, y, con rapidez, lo tiró al piso, liberando a la digimon coneja.

-¡Gracias, Taiki-san!- agradeció Tagiru, algo aliviado, a lo que su amigo sonrió levemente.

-¡Nada de gracias!-Gumdramon le dio un coscorrón- ¡Ten más cuidado, idiota!- gruñó.

-¡Maldición...!- se enfureció Red, hasta que la pata de Dorulumon aterrizó con fuerza en su espalda, impidiéndole levantarse.

-Ningún movimiento, cobarde- gruñó el digimon, enojado, enfureciendo al humano.

-¡L-Lunamon!- Spadamon se acercó a su pareja, a quien Cutemon de inmediato comenzó a curar su costado, el cual sangraba a causa de los dos disparos.

-P-Perdón. M-Me distraje- sonrió apenada la digimon conejo, a lo que Spadamon negó con la cabeza, agachándose a su lado y sosteniéndole una mano, aliviado de que ella estuviera a salvo.

-Cutemon, ¿Lunamon-chan estará bien?- Akari se acercó a los tres digimon, preocupada.

-Tomará tiempo sanar estas heridas, pero lo haré-kyu- aseguró el pequeño conejo, decidido.

-¡Wisemon, ¿puedo encargarte las bombas?!- le pidió Taiki al mago, pero este negó.

-No será necesario- aseguró el Relojero, apuntando a la puerta del sótano, por lo que el joven y los demás miraron, para ver salir de ella a Luke junto a Yuno, quien levantó levemente la mano, sonriendo.

-¡¿L-Luke?! ¡¿M-Mamá?!- se sorprendió Taiki.

-... Desactivadas- informó la liebre, sorprendiendo a los presentes.

-¡¿D-Desactivaron las bombas?!- se enfureció Red, mientras la liebre y la pelinaranja se les acercaban- ¡I-Imposible...! ¡V-Visdom las había diseñado!-

-Eran bombas de energía, y yo puedo controlar energía~- sonrió Yuno, alegrando a su hijo.

-¡Genial!- se asombró Tagiru, echando humo de la nariz.

-Lo hicieron en el momento preciso- le aseguró Dorulumon a su viejo amigo, mientras los Bakomon que podían moverse amarraban con sus cintas a los dos compañeros de Red.

Luke asintió, y miró un rato a Issei, asustándolo.

-... Fuiste tú... el que acosó a Sky- murmuró Luke, asustando al pelinegro.

-¡Patealo!- exigieron Zenjirou y Tagiru, recibiendo ambos un piñizco por parte de Ballistamon.

-¡Machácalo!- exigió Gumdramon- ¡O mejor, yo lo hago...!- se iba a abalanzar al pelinegro pero el digimon robot lo agarró del cuello del chaleco, deteniéndolo.

-Ustedes tres, calmados- pidió Ballistamon, mientras el pequeño pataleaba, y los dos jóvenes se sobaban el brazo, adoloridos.

-No hagas nada, Luke-kun- le pidió el Relojero, serio, haciendo que la liebre lo mirara de reojo-... No vale la pena-

La liebre no dijo nada, solo se alejó un poco, a lo que Yuno le dio unas palmaditas en la espalda, algo preocupada por él.

-Todos regresen a sus habitaciones- les pidió Taiki a los civiles en las escaleras- La situación está bajo control-

-¡Pero...! ¡Está todo explotando!- señaló un hombre herido, nervioso.

-Nos encargaremos de ello. Vayan a descansar- ordenó el joven, a lo que los civiles se miraron, nerviosos, por lo que algunos Bakomon comenzaron a guiarlos a sus habitaciones, sacándolos del salón y escaleras.

-Ahora, respuestas- el Relojero miró al humano debajo de la pata de Dorulumon, el cual frunció el ceño, nervioso- ¿Dónde está el resto del Proyecto?- exigió saber.

-¿Quién sabe...?- sonrió con ironía Red, enojando a Tagiru y a Gumdramon- ¿Realmente tendrán tiempo para interrogarme?- preguntó, alzando las cejas.

-Q-Que desagradable- se molestó Akari.

-¿Luke?- Yuno miró a su amigo, preocupada, pidiendo su opinión.

-... La situación actual es un estado de ataque aleatorio- murmuró la liebre, mirándola de reojo- Este ataque provocará pánico-

-Y le permitirá a las tropas enemigas atacarnos de manera más fácil- señaló Taiki, a lo que la liebre asintió- Red, ¿dónde está el punto de reunión de ustedes? Deben estar agrupándose en un sector especial para preparar el ataque- se acercó al pelinegro, serio.

-¿Realmente importa?- bufó Red, serio- Forward tenía razón... Solo son unos niños que juegan a los héroes por poder controlar a los digimon-

-¡No jugamos a nada!- aseguró Tagiru, enojado.

-Je, lo dice el que produjo todo esto- ironizó el pelinegro, dejando callado al joven- Los he visto como civil... Da vergüenza pensar que la generación actual es tan torpe- miró serio a Taiki, quien estaba en silencio.

-... ¿Vas a decir eso?- murmuró Taiki, sumamente serio, haciendo que sus amigos lo miraran.

-¿Taiki?- murmuró Akari, preocupada.

-Creo que has olvidado tu situación actual...- el joven se agachó frente al pelinegro, quien frunció el ceño, sin evitar sentirse nervioso-... La única razón por la que tú y tus compañeros no fueron lastimados por acosar a Sky-chan, fue porque pensábamos que eran civiles que solo estaban nerviosos y querían desquitarse con otros...- le recordó, mirándolo seriamente- Fue por eso que impedimos que las cosas se salieran de control... pero ahora no hay excusa- agarró a Red de la polera, haciendo que lo mirara a la cara- Te atreviste a dañar a mi amiga, y heriste cruelmente a Lunamon- murmuró enojado Taiki, asustando al pelinegro- ¿Crees que el Xros Heart es diferente a Jäger? ¿Crees que no tememos lastimar a otros? Nosotros protegemos a los nuestros, y en lo posible evitamos dañar innecesariamente... pero eso no significa que no podamos-sentenció, frunciendo el ceño.

Ante sus palabras, Red frunció el ceño, nervioso, comenzando a asustarse, especialmente por la mirada seria de Taiki. El pelinegro tragó saliva, sintiendo la presión que emanaba el joven líder del Xros Heart...

Apretó sus puños, temblando enojado.

-¿Y?- preguntó Taiki, frunciendo levemente el ceño, asustando a Red.

-... N-No sé exactamente dónde...- gruñó el pelinegro, mientras el joven seguía observándolo seriamente- Pierdes el tiempo- aseguró, nervioso.

-...- Taiki frunció el ceño, asustando más a Issei- ¿La zona de construcción?-

Eso hizo que el pelinegro se sorprendiera, dándole la respuesta con eso al pelicafé.

-Lo imaginaba- Taiki soltó a Red, levantándose- Sky-chan había ido ahí para tranquilizarse, y fue donde se topó con ustedes... Habían estado preparando un lugar para que se reunieran, tratando de no ser vistos por Red Vagimon y MidoriGumon- comprendió- ¿Lo crees, Luke?- miró a la liebre, quien asintió levemente.

-T-Tsch-se molestó Red, aun asustado.

-...- Taiki respiró hondo, calmándose, y sonrió- ¡Bien, ya sabemos donde ir para detener todo esto!- sentenció, mirando a sus amigos, pero parpadeó al ver que Zenjirou, Tagiru, Ballistamon, Gumdramon, Cutemon, Spadamon y algunos Bakomon presentes lo miraban en blanco, sudando un poco- ¿Eh?- parpadeó.

-Kudou Taiki... ¿Qué clase oscuridad esconde tu corazón?- murmuró Zenjirou, asustado, sobresaltando y dejando dolido al pelicafé.

-Se parece al Rey así- murmuró Gumdramon, desconfiado, dejando más dolido al joven.

-P-Pero...-gimió Taiki- S-Solo hice eso para poder tener información... No es como si yo fuera así- se defendió, dolido.

-Ah... Hacía años que no veía este lado de Taiki- admitió Akari, sonriendo nerviosa, mientras Dorulumon la quedaba mirando, incómodo.

-Se nota que mi pequeño es hijo de Etsu-kun- sentenció Yuno, cruzándose de brazos, orgullosa.

-¿E-Eso es por...?- preguntó el Relojero, algo descolocado.

-Jeje. Si bien, mi marido es bastante tranquilo, debe tener un fuerte carácter para ser el entrenador de jóvenes futbolistas- señaló la pelinaranja, sonriendo- Me parece que en el plantel lo conocen como "El ogro de lentes"- comentó, haciendo parpadear a sus amigos- Cuando sus jugadores no toman en serio el entrenamiento, o cometen muchas faltas, Etsu-kun suele mostrar una personalidad así... ¡Pero eso lo hace tan atractivo~!- admitió, avergonzada.

-E-Entonces... Taiki-kun no solo heredó la actitud tranquila de su padre, ¿no?- comprendió el Relojero.

-La genética humana es curiosa- sentenció Wisemon, mirando sus notas.

-Es la primera vez que veo tan enojado a Taiki- admitió Ballistamon, recuperándose de la impresión.

-En verdad...- suspiró Dorulumon, sin soltar al nervioso Red- Bueno, si es el compañero de ese Infiel, no me extraña que tenga una personalidad oculta-

-¿O-Oculta?- parpadeó Taiki, dolido.

-¡Que genial!- chilló Tagiru, sonriendo, echando vapor de la nariz, emocionado- ¡Ver a Taiki-san enojado así...! ¡Dio tanto miedo! ¡Con razón estamos cerca de Halloween!-chilló.

-¿D-Di miedo...?-volvió a parpadear Taiki, nervioso.

Luke asintió, dejando en blanco al pelicafé.

-¡EN TODO CASO!- pataleó Gumdramon, enojado- ¡Ya sabemos dónde están estos idiotas!- sentenció, mirando a Red, quien frunció el ceño.

-Un minuto, ¿la zona de construcción?- murmuró Akari- ¡¿N-No es donde Kokoromon-chan fue a hacer una ronda?!- señaló, dejando atónitos a todos los presentes.

-Sí- asintió Taiki, serio y preocupado por la situación.

-¡LA ATRACCIÓN DE PROBLEMAS DE KOKOROMON!- se asustó Tagiru, agarrándose la cabeza.

"¡¿K-Kokoromon-sama?!" se asustó Gumdramon, para asustarse más al recordar que Betsumon también estaba con ella... "¡E-ESO SOLO FUE UN SUEÑO!" negó con la cabeza, asustado al recordar el sueño que había tenido momentos antes...

-¡Tenemos que ir de inmediato!- señaló Ballistamon, preocupado, mientras los Bakomon amarraban a Red.

-¡Cierto!- recordó Spadamon- ¡Taiki, Shoutmon también está allí!- le informó, tomando la atención de los presentes.

-¡¿S-SHOUTMON?!- se sorprendió el joven, asustado.

-¡¿E-El Rey?!- se asustó Gumdramon.

-S-Sí- asintió el digimon felino, nervioso- C-Como al grupo de K-Kokoromon se le quedó la merienda de la ronda, l-le pedimos que se la llevara...- murmuró, aferrándose con fuerza a la mano de Lunamon, quien cerró los ojos, nerviosa.

-Esto es malo- aseguró el Relojero, nervioso- Kokoromon y Shoutmon están en el ojo del huracán...- murmuró, serio.

-¡¿Y QUÉ ESPERAN?!- gruñó enfadado Gumdramon- ¡TENEMOS QUE IR A SALVARLOS...!- exigió, dispuesto a irse, pero Luke le pisó la cola, impidiéndole avanzar.

-¡VAMOS...!- Tagiru también se dispone a irse, pero la liebre lo agarró de la polera.

-¡LUKE!- se molestaron ambos compañeros.

-Piensen primero- les señaló Dorulumon, serio- ¡No es solo la vida de ambos las que está en juego!-

-Todos en Digimon Land peligran- indicó Wisemon, meditativo.

-¿Qué haremos, Taiki?- Akari miró preocupada a su amigo, quien meditaba, sumamente serio.

-... Bakomon, encierren a Red y sus compañeros en el sótano- les pidió a los Bakomon presentes, quienes asintieron y se llevaron a los tres humanos, pero de todas formas el pelinegro miró enojado a Taiki.

-Vendrán por ellos, si es que son leales a sus compañeros- aseguró Ballistamon, serio.

-Prefiero que estén cerca- admitió Taiki- Tagiru, Gumdramon, quiero que vayan de inmediato con Ren y Misty-chan- les pidió a ambos, sorprendiéndolos.

-¡¿AH?!- se enfureció Gumdramon, saltando y agarrando al pelicafé de la polera- ¡¿POR QUÉ DEBERÍA?! ¡AHORA MISMO KOKOROMON-SAMA PELIGRA!- gruñó.

-Ambos peligran- le aseguró Taiki, serio, callando al pequeño- Por la seguridad de ambos, me gustaría que ustedes fueran a llevarlos a un lugar seguro- les pidió.

-E-Está bien- asintió Tagiru, aunque estaba nervioso- ¿Pero dónde están?-

-Yo los llevaré- les dijo Spadamon, a lo que el joven asintió.

-¡Yo cuidaré de Lunamon-kyu!- le aseguró Cutemon, sin dejar de curar a la digimon, quien sonrió, cansada.

-Por favor- asintió Spadamon- ¡Vamos, Tagiru, Gumdramon!- les señaló a ambos, saliendo del edificio.

-¡Ok! ¡Vamos, Gumdramon!- lo siguió Tagiru.

-...- el pequeño frunció el ceño, nervioso, y miró a Taiki- Tráelos a salvo- le gruñó, antes de soltarlo y seguir a su compañero y al otro digimon.

-Sí- asintió Taiki, observando como ellos se iban- Akari, Zenjirou, Ballistamon, Dorulumon, quiero que me acompañen a la zona de construcción-

-¡Eso esperábamos, Kudou Taiki!- sonrió Zenjirou, mientras sus tres amigos asentían.

-Wisemon, quiero que te quedes aquí- Taiki miró al mago- Necesito que vigiles el lugar, pero ten cuidado-le pidió, sin poder evitar preocuparse por él.

-Entendido- asintió Wisemon, serio.

-Nos haremos cargo aquí- aseguró el Relojero, serio- Taiki-kun, tengan cuidado- le pidió, a lo que Taiki, Akari y Zenjirou asintieron, y, con Dorulumon y Ballistamon, se dispusieron a irse...

-¡E-Espera, Taiki!- le pidió su madre, haciendo que él y los demás se detuvieran- Iré contigo-

-¿Eh?- se sorprendió su hijo- ¡P-Pero, mamá...!-

-Puede ser peligroso- aseguró Ballistamon.

-Lo sé, pero...- Yuno respiró hondo- Ese joven dijo que esas bombas que pusieron las hizo Visdom... Él debió dárselas...- señaló, seria- Tengo que encararlo- sentenció, preocupando a su hijo- Estoy segura que, si voy con ustedes, me encontraré con él, y ya no quiero huir. Visdom es de mi mundo, es un monstruo que está bajo las órdenes de los Hikari, por lo que en parte es mi responsabilidad todo el daño que ha hecho-

-¡Usted no tiene culpa de nada, Yuno-san!- aseguró Akari, aunque la pelinaranja negó, sonriendo triste, preocupándola.

-... Está bien, mamá- asintió Taiki, alegrando a la mujer.

-¡Kudou Taiki!- se sorprendió Zenjirou.

-Es lo mejor- le señaló Dorulumon, dejando atónito al joven de pelo parado- Ella de seguro también es un objetivo de este ataque. Si se queda aquí, solo pondrá en peligro a los civiles en el edificio-

-Además, nosotros los protegeremos- aseguró Ballistamon, levantando un poco los brazos.

-Y tú vendrás con nosotros- Yuno miró a Luke, quien miraba para otro lado, aunque movió levemente una oreja- ¡¿M-Me tratas de ignorar?!- se ofendió, haciendo que la liebre la mirara.

-...-Luke la quedó mirando, extrañándola-... Me da flojera-

-¡Irás con nosotros!- gruñó Yuno, agarrando de una oreja a la liebre y arrastrándolo afuera.

-E-Esa es mi mamá- sonrió incómodo Taiki- ¡Wisemon, Relojero, les encargo este lugar!- se despidió de ambos, retirándose junto a sus amigos.

-Cuenta con nosotros- asintió el anciano, mientras Wisemon también asentía.

-¡Suerte-kyu!- se despidió Cutemon, sin dejar de tratar a Lunamon, quien los miró irse, sonriendo levemente, cansada.


Yuu y Miho, desde el bosque, veían asustados el fuego que salía de Digimon Land a causa de los proyectiles que habían caído en el parque.

-¡Es Fire!- se asustó SuperStarmon, agarrándose la cabeza, mientras sus súbditos corrían por todos lados, nerviosos.

SkullKnightmon frunció el ceño, enojado, al igual que RoockChesmon y Octomon. DeadlyAxemon gruñó levemente.

-Esto es malo. El fuego alcanzará pronto el bosque- murmuró Yuu, frunciendo el ceño, nervioso, haciendo que Miho lo mirara, asustada- Gran parte de Digimon Land está compuesta por vegetación...- apretó un puño- ¡Octomon, debemos ir a ayudar!- le señaló al digimon pulpo, el cual asintió, levantando su pistola.

-Espera, Yuu- lo miró de reojo SkullKnightmon, tomando su atención- Está claro que este es un ataque del Proyecto Iluminati, así que no será conveniente que te acerques a ayudar a otros-

-...- el rubio lo miró, nervioso, comprendiendo a que se refería a su xros loader...

El Darkness Loader era uno de los objetivos del Proyecto, y si él trataba de ayudar a otros, podría solo atraer al enemigo.

-Tsch. Justo cuando necesitamos a ese enano apestoso, resulta que está lejos- bufó RoockChessmon.

-Damemon está con Misty-chan- le recordó Yuu- Y tal vez sea lo mejor-

-E-Entonces...- escuchó, por lo que miró a Miho, quien observaba el fuego, nerviosa- Entonces, ese tal Proyecto... Los que los atacaron en Tokio y causaron tanto daño en el centro... ¿Están aquí?- juntó sus manos, sin poder evitar temblar al recordar lo sucedido días antes.

Acaso... ¿Más gente inocente resultaría cruelmente lastimada?

Cerró los ojos, nerviosa, pero reaccionó al sentir una mano en su hombro, por lo que miró a Yuu, quien la miraba seriamente.

-Miho-san, todo estará bien- le aseguró el rubio, serio, para después sonreír levemente- Mientras no nos rindamos, el enemigo no podrá hacer nada contra nosotros- sentenció.

-... Pero...- murmuró la pelicafé, nerviosa, acomodándose los lentes, preocupando a su amigo.

En eso, SkullKnightmon frunció el ceño al sentir una presencia externa a ellos en el claro, por lo que se levantó, sujetando sus lanzas, mirando para todos lados, alerta, mientras DeadlyAxemon comenzaba a gruñir fuertemente.

-¿Q-Qué sucede?- los miró Yuu, hasta percatarse que RoockChessmon también se colocó alerta, junto a Octomon y SuperStarmon- ¿E-El enemigo?-murmuró, serio.

-... Siento a uno- murmuró SkullKnightmon, sin dejar de observar a sus alrededores, frunciendo el ceño.

No debía forzar su cuerpo... Aun estaba siendo afectado por el Troyano...

-Miho-san, no se aleje de mi- le pidió Yuu a su amiga, quien sacaba su xros loader.

-S-Sí...- asintió la joven, pero bajó la mirada al escuchar un leve movimiento debajo...

Se quedó quieta al notar que había un ojo rojo en la sombra de su amigo, observándolos fría y cruelmente...

-¡YUU-KUN!- sin pensarlo, Miho reaccionó empujando al rubio, en el momento en que Shademon salía de la sombra del joven, provocando que la atrapara a ella en vez de a él.

Ese repentino movimiento alertó a los digimon, quienes se voltearon de inmediato.

-¡¿E-Ese no es...?!- se sorprendió SuperStarmon.

-¡Shademon!- frunció el ceño SkullKnightmon.

-¡MIHO-SAN!- se asustó Yuu, en el césped, mirando asustado como Shademon envolvía a la joven con sus sombras- ¡MIHO-SAN!-

-¡N-No puedo... sacar a Blossomon...!- gimió la joven, sin poder mover los brazos y piernas- ¡Y-Yuu-kun...! ¡Por favor, huye...!- le pidió, dejándolo quieto, asustado- ¡Por favor...!-pero no pudo decir más, porque una de las sombras del digimon tapó su boca.

-¡MIHO-SAN!- gritó Yuu, asustado.

-¡La tomó de rehén!- gruñó enojado RoockChessmon, mientras Octomon sacudía sus tentáculos, enojado y nervioso.

-¡Eres un Coward!- gritó enojado SuperStarmon, apoyado por sus súbditos.

-Shademon, ¿qué buscas tomando un rehén?- le preguntó SkullKnightmon, aferrando con fuerza sus lanzas, mientras que DeadlyAxemon, a su lado, le gruñía ferozmente al digimon sombra que retenía a la humana.

El digimon sombra, sin soltar a la asustada joven, dijo algo en un idioma que Yuu no pudo entender, pero que enfureció a sus compañeros, aunque SkullKnightmon frunció el ceño, serio.

-Me lo imaginaba- SkullKnightmon bajó levemente sus lanzas, sin dejar de mirar a Shademon- Yuu- miró al rubio, quien lo miró, nervioso- Quiere el Darkness Loader- le dijo, sorprendiéndolo y asustándolo.

-¡Pero si se lo damos, será un Problem!- señaló SuperStarmon, serio- ¡Eso es lo que necesita el Proyecto to Revive Apocalymon!-

-Pero...- murmuró Yuu, asustado por su amiga- ¡Shademon, suelta a Miho-san!- le exigió.

El digimon sombra miró a los demás digimon y al humano con todos sus ojos, como si sonriera cruelmente, y, lentamente, sus sombras taparon todo el rostro de Miho, impidiéndole respirar, provocando que ella comenzara a sacudirse, asustada, y Yuu abriera los ojos, horrorizado.

-¡MIHO-SAN!- se levantó el rubio, observando con horror como su amiga trataba de zafarse, y sacudía su cabeza, asustada.

-¡Eres totalmente un Coward!- se enfureció por completo SuperStarmon, mientras RoockChessmon apretaba sus puños, enojado.

Octomon, enfurecido, se abalanza al digimon sombra si RoockChessmon no lo detiene.

-¡No seas estúpido! ¡Mientras esté sujetando a la humana, hará que ella reciba el daño por él!- le señaló el digimon torreta, enojado, a lo que el pulpo comenzó a murmurar en su idioma, enfurecido- ¡Cuida tu lengua!-

-Tsch- bufó SkullKnightmon, comprendiendo que Shademon iba en serio respecto a obtener el Darkness Loader.

El digimon sombra había ido específicamente a eso, no a derrotarlos... Esa era su misión, y no le interesaba si tenía que amenazar la vida de otros.

-¡SUÉLTALA, SHADEMON!- exigió Yuu, asustado.

"A este paso... ¡Miho-san ya no podrá respirar, y...!" el rubio apretó sus puños, asustado por su amiga, observando horrorizado como ella trataba de librarse.

Debía entregarle su xros loader para salvarla, pero si lo hacía... Si lo hacía, estaría dándole al Proyecto Iluminati una carta de triunfo que pondría en peligro a muchos inocentes...

Pero, entonces, se quedó helado cuando su amiga, de a poco, dejaba de forcejear, lo cual también dejó helado a los digimon presentes...

Lentamente, los brazos de Miho bajaron sin gracia, mientras los ojos de Shademon sonreían oscuramente...

-¡NO, MIHO-SAN!- gritó Yuu, mientras RoockChessmon, SuperStarmon y Octomon se ponían alerta, asustados al darse cuenta que la humana de lentes estaba quedándose sin aire...

DeadlyAxemon rugió enfurecido, a lo que los ojos de Shademon los miró más sangrientamente. SkullKnightmon frunció el ceño, enojado...

-¡ESTÁ BIEN, SHADEMON!- accedió Yuu, asustado, sacando su xros loader amarillo opaco, tendiéndoselo al digimon sombra- ¡TE DARÉ EL DARKNESS LOADER, PERO POR FAVOR, SUELTA A MIHO-SAN!-le pidió.

Los ojos de Shademon se posaron en el rubio, serio. Lentamente, sus sombras soltaron levemente a su rehén, haciendo que cayera inconsciente al césped, tosiendo levemente.

-¡Miho-san...!- se alivió Yuu, pero, antes de darse cuenta, el digimon sombra se le había abalanzado, alertando a sus compañeros.

-¡YUU!-se asustó SkullKnightmon, sin poder atacar a Shademon al estar apegado al rubio, quien se trataba de zafar de las sombras, aunque era un esfuerzo en vano.

Una vez que Shademon atrapaba a una presa, esta solo se soltaría si el digimon deseara soltarla.

-¡¿P-Por qué a él también...?!- se enfadó SuperStarmon- ¡¿N-No querías el xros loader, coward?!- exigió saber.

-¡Sabe que no podremos hacerle nada si atrapa a un humano!- le señaló enfurecido RoockChessmon, sin dejar de apuntar con sus torretas al digimon sombra, alerta.

-¡Sk-SkullKnightmon...!- gritó Yuu, mientras su cuerpo comenzaba a ser succionado por el cuerpo oscuro de Shademon, quien observaba a los digimon presentes, alerta a cualquier movimiento de ellos- ¡SkullKnightmon, chicos...! ¡L-Lleven a Miho-san a-a un lugar seguro...!-les pidió, sorprendiéndolos.

DeadlyAxemon gruñó, enojado y nervioso.

-¡E-Estaré bien...!- gimió el rubio- ¡Por favor...! ¡Ayuden a los de-demás...! ¡Y a Damemon..!- pero no pudo decir más, puesto que su cuerpo fue completamente succionado por la sombra de Shademon.

-¡YUU!- se asustaron RoockChessmon y SuperStarmon, mientras Octomon gritaba, asustado.

SkullKnightmon frunció el ceño, enojado e indignado por no poder hacer nada al no tener todo su poder, y por el hecho de que Shademon tenía un método demasiado peligroso...

Después de absorber al humano, el digimon sombra miró con sus ojos rojos a los demás digimon, con un gesto de burla e indiferencia, enfureciéndolos, pero, antes de que ellos pudieran abalanzarsele, él se impregnó de inmediato al piso, comenzando a alejarse rápidamente e internarse en el bosque...

-¡HAY QUE IR POR ESE COWARD!- gruñó enfurecido SuperStarmon, seguido de sus súbditos.

-No podemos hacer nada por Yuu- lo calló SkullKnightmon, dejándolo quieto junto a los demás.

-¡¿Ni siquiera tú?!- lo miró RoockChessmon.

-Lo único que puede detener a un digimon sombra como Shademon es una Reliquia Digital- el caballero lo miró de reojo, enojado- Para poder rescatar a Yuu, necesitamos la ayuda de Kokoromon o Gumdramon-kun. Hasta entonces, estamos de brazos cruzados-

-¡Pero the life de Yuu is in danger!- señaló SuperStarmon, asustado.

-No le harán nada, no por ahora- aseguró SkullKnightmon, serio.

DeadlyAxemon, nervioso, se acercó a Miho, quien apenas y respiraba, temblando levemente. El digimon arma le gruñó a su compañero, quien se acercó y agachó junto a la humana. Hizo desaparecer una de sus armas, y tocó con sus dedos el cuello de la joven, tomándole el pulso.

-... Tiene el pulso débil- murmuró SkullKnightmon, siendo observado por los demás digimon- Si Yuu se tarda en decidir unos segundos más, esta humana no lo habría logrado- sentenció, serio, haciendo desaparecer su otra lanza.

-Esa repugnante sombra...- gruñó RoockChessmon- Topacio, Lillithmon, Shademon... Todos del Proyecto solo nos dan problemas-

-En todo caso, debemos llevarla a un lugar seguro- sentenció el caballero, sosteniendo en brazos, con sumo cuidado a Miho, quien frunció levemente el ceño, sudando un poco- Necesita atención-

-YES!- asintió SuperStarmon, serio, mientras Octomon asentía levemente, aun nervioso.

-... ¿Quién dice que debemos ayudar a esa niña?- murmuró RoockChessmon, serio- Con esta situación, deberíamos preocuparnos por nosotros mismos-

-¡Eso es Super stupid!- aseguró enfadado el digimon estrella, fastidiando al digimon torreta.

-¡Es verdad!- gruñó RoockChessmon- ¡Además...!- miró a SkullKnightmon- ¿Por qué seguirás lo último que nos dijo Yuu? ¿Tan leal te has vuelto a él?-

-... No sé si es lealtad- admitió el caballero, sumamente serio- Pero Yuu es mi amigo, y por su bien, debo impedir que algo o alguien vuelva a dañar a esta humana- sentenció, serio- Claramente, después de dejarla en un lugar seguro, haré todo lo posible para traerlo de vuelta- agregó, frunciendo levemente el ceño.

DeadlyAxemon gruñó, de acuerdo.

-... Arg- se fastidió el digimon torreta-Tendremos que apresurarnos- miró de reojo el bosque, notando que las llamas causadas por los proyectiles que impactaron en el parque estaban extendiéndose entre los árboles- O esa humana tendrá más problemas para respirar con todo ese humo-

SkullKnightmon asintió, y, junto a los demás digimon, comenzó a alejarse, sosteniendo con delicadeza a la joven lastimada...


-¡Mil Látigos!-

Los tentáculos de Dragomon golpearon sin piedad a los Kopierer rinocerontes que trataban de atacar una carpa donde estaban varios humanos heridos, mientras los demás digimon de Tagiru protegían el resto del campamento.

-¡Cuhillada Lunática!- Jokermon sacudió su guadaña, lanzando poderosas ondas de energía a los Kopierer lagarto.

-¡Son una peste!- se molestó FlameWizardmon, usando su fuego para eliminar a unos Kopierer rata de gran tamaño, mientras Fugamon y Ogremon golpeaban con fuerza a Kopierer rinocerontes, y MetalTyranomon sacudía su cola, haciendo volar a Kopierer cocodrilos.

-¡Tenemos que retenerlos! ¡En este campamento hay muchos civiles en estado grave!- le señaló Kotemon, quien impedía que un Kopierer rinoceronte se acercara a una tienda, mientras Sagomon junto a Harpymon golpeaban a un puñado de Kopierer rata.

-Aún así- Sephirotmon envolvió su larga cola en el cuerpo de un enorme Kopierer elefante, mientras GigaBreackdramon les gruñía a varios Kopierer osos, quienes se intimidaron por el digimon máquina- No terminan nunca- de un buen apretón, destruyó al Kopierer.

Dragomon frunció el ceño, pero sintió un fuerte dolor de cabeza, lo que le impidió moverse, permitiéndole a un Kopierer rinoceronte embestirlo con fuerza, asustando a sus compañeros.

-¡Dragomon-osan!- se asustó FlameWizardmon.

-¡No es nada!- el digimon calamar sacudió su tridente, quitándose al Kopierer de encima.

-Tampoco puedes moverte bien, ¿no?- señaló Sephirotmon, sin quitar la vista de los demás enormes Kopierer elefante que se acercaban, sacudiendo con fuerza sus trompas, mientras sus pisadas hacían temblar el piso.

-Aun no estamos totalmente recuperados- gruñó Dragomon, mirando a las criaturas moradas que tenían la intención de atacar a los humanos.

-¡Fuga-chan, Ogre-chan!- la madre de Tagiru, con Pagumon en brazos, salió de una tienda, asustada, buscando a los digimon ogro.

-¡N-No se acerque!-le pidió Ogremon, mientras Fugamon golpeaba con fuerza a un digimon rata.

-¡Es demasiado peligroso!- le aseguró Kotemon, acercándose a la mujer.

-¡Tenemos que pedir ayuda a un digimon con poderes curativos!- aseguró la mujer, asustada, preocupando a los demás digimon- ¡A-A una niña se le infectó una herida!-

-¡¿Qué?!- se asustaron FlameWizardmon, y los demás jóvenes digimon.

-Mi marido y una Floramon están tratando de ayudar a la pobre, pero Floramon ya casi no tiene energía para sanar al igual que los demás digimon sanadores de este campamento- murmuró la mujer, asustada- ¡Si sigue así la infección...!-

Dragomon frunció el ceño, enojado.

-¡GigaBreackdramon, MetalTyranomon, dejen de contenerse!- les ordenó al digimon máquina y cyborg.

A su órden, ambos rugieron con fuerza, y, sin más, se abalanzaron a los Kopierer elefantes, comenzando una ardua batalla.

-M-Me había olvidado que esos dos tienen un mal temperamento...- murmuró FlameWizardmon, igual de asustado que Sagomon y Harpymon.

-¡No se distraigan!- los regañó Jokermon, quien impedía que unos Kopierer rinocerontes se acercaran al campamento.

-A pesar de que no contamos con todo nuestro poder, nuestro objetivo es proteger a estos humanos- les señaló Sagomon, golpeando con fuerza a varios Kopierer osos.

-¡No debemos permitir que alguna de estas criaturas dañe a los civiles!- aseguró Kotemon, preparando su arma- Sé que es difícil pelear con los Kopierer porque sabemos que eran digimon como nosotros, pero si retrocedemos ahora, más inocentes serán dañados-sentenció.

Eso hizo que FlameWizardmon, Sagomon y Harpymon intercambiaran mirada, nerviosos, pero asintieron, decididos.

-¡No se preocupe, Akashi-san!- le pidió Ogremon a la mujer, golpeando su mazo contra el piso.

-¡Nos encargaremos de todas estas bestias, para poder buscar ayuda!- sentenció Fugamon, también golpeando su mazo contra el piso.

-¡NO RETROCEDAN!- ordenó Dragomon, a lo que sus compañeros gritaron de acuerdo, abalanzándose a los Kopierer.

-... Por favor...- pidió la mujer, mirando asustada como los digimon protegían el campamento, abrazando a Pugamon, quien tragó saliva, nervioso...


-¡Rápido, Sky-san!- le pidió Wizardmon a su amiga, llevándola de la mano, corriendo entre unas calles impregnadas del fuego de los proyectiles que habían atacado las diferentes zonas de Digimon Land.

-¡S-Sí...!- asintió la joven, restregándose los ojos con su mano libre, puesto que estaba asustada por su hermano.

Jack había despertado, pero de inmediato se había vuelto a separar de ella. Él decidió enfrentarse al líder enemigo para darle oportunidad a los demás de escapar, y ayudar a los heridos...

En cambio, ella... ¿Qué estaba haciendo?

Poseía los sistemas al igual que Jack, y aún así seguía siendo una carga. Estaba tan asustada, que no correría si no fuera porque Wizardmon no la soltaba y guiaba.

Entonces, el mago se detuvo, sorprendido al ver una luz verde agua dirigiéndose a su dirección.

-¿Q-Qué es...?- murmuró Sky, nerviosa.

-¡Cuidado!- Wizardmon la empujó a tiempo, esquivando la luz, pero, para sorpresa de ambos, la esfera luminosa giró en dirección a la joven, estrechándose contra ella sin causarle daño alguno.

-¿E-Esto es...?- Sky abrió los ojos, sorprendida al ver como la luz se volvía su xros loader, el cual agarró antes de que cayera.

-¡¿E-El xros loader?!- se sorprendió Wizardmon, observando el aparato que tenía su amiga- N-No parece tener rastros del virus...- murmuró, meditativo- Esto significa que Luke-san logró borrar el virus, pero, aún así... ¿vino por cuenta propia? ¿Sería acaso un sistema de emergencia...?-

-...- la joven peligris se aferró a su xros loader, nerviosa, tomando la atención de su amigo- ¿Y de qué sirve que lo tenga...?- murmuró, desanimada- ¡¿De que servirá esta cosa?!- lo lanzó contra el piso, haciéndolo rodar un poco.

-¡¿S-Sky-san?!- se sorprendió Wizardmon, mientras ella se agarraba la cabeza, cayendo de rodillas.

-¡No puedo hacer nada, con o sin el xros loader!- aseguró Sky, nerviosa- ¡Ni siquiera soy humana para merecer uno...! ¡Mi hermano está peleando y no puedo hacer nada...! ¡Tengo demasiado miedo!- admitió, apenada y triste- Ya no quiero que peleemos más...- cerró los ojos- Solo seré un estorbo-

Wizardmon la miró tristemente, consciente del estado de ánimo de su amiga. Había pasado por mucha presión con el incidente en la mañana, junto con la preocupación por su hermano... y ahora todo esto estaba ocurriendo...

En silencio, el mago recogió el xros loader, y miró a su amiga. Se le acercó y agachó frente a ella, haciendo que la joven lo mirara, temblando.

-... También tengo miedo, Sky-san- aseguró Wizardmon, sonriendo levemente- Ahora mismo, nuestros amigos, y personas inocentes, están en peligro. De seguro muchos están peleando ahora mismo, e incluso tal vez estén heridos...- señaló, tendiéndole el xros loader- Usted no es débil, Sky-san-

-T-Tú siempre eres calmado, Wizardmon... en cambio yo...- murmuró la peligris, nerviosa.

-Estoy calmado, porque usted está a mi lado, Sky-san- aseguró el mago, sorprendiendo a su amiga- Mientras usted esté sana y salva, y pueda mostrarme esas sonrisas tan traviesas que pone, yo seré fuerte...- murmuró, sonriendo levemente- Sky-san, usted es mi compañera...- le volvió a tender el xros loader- Mientras permanezca firme, yo podré mantenerme firme; si usted pelea, yo pelearé; si sonríe, significa que aun tenemos esperanza de poder sobrevivir...- sentenció- Por eso, por favor, Sky-san... Ayúdeme-le pidió, sonriendo.

Sky se sorprendió ante las palabras sinceras de su amigo, y, lentamente, bajó sus manos, y con ellas sostuvo el xros loader verde agua, nerviosa.

-...- miró el aparato, y después al mago, quien le sonreía- No sé qué puedo hacer- admitió, triste.

-Muchas cosas, Sky-san- la alentó Wizardmon, ayudándola a levantarse- Solo debe mantenerse calmada y comprender lo que debe hacer- sentenció, sonriendo para reconfortarla.

-S-Sí...- asintió la peligris, aun algo nerviosa.

Entonces, sus orejas se movieron levemente al sentir un ruido, mientras el digimon a su lado abría los ojos, sorprendido al sentir la presencia de alguien conocido cerca.

-Ha-Hay alguien más...- murmuró Sky, mirando para todos lados, al igual que el mago, quien frunció el ceño, hasta notar que en el techo de una dañada atracción cercana había alguien observándolos.

Wizardmon entrecerró los ojos, reconociendo de a poco la figura, puesto que el fuego y el humo no permitían que se viera bien...

-¡G-Gaiomon!- se sorprendió, sin poder evitar alegrarse al ver al samurái ahí.

-¿E-Eh?- Sky se volteó, y, al ver a la misma dirección que su amigo, sonrió, sumamente contenta de ver al digimon de armadura- ¡G-Gaiomon!- se alegró, dispuesta a acercarse hasta extrañarse de que su amigo hiciera aparecer su arco y flecha- ¿G-Gaiomon...?-

-¿Q-Qué está...?- se extrañó Wizardmon, hasta quedarse helado al ver que el samurái los apuntaba a ellos.

-¿Gaio... mon...?- murmuró Sky, sonriendo nerviosa.

El samurái frunció el ceño, y disparó contra la mestiza y el digimon. La flecha disparada se dividió en varios proyectiles, por lo cual sus objetivos lograron esquivarlos a penas, pero las explosiones provocaron que rodaran por el piso en diferentes direcciones.

-¡¿Q-Qué estás haciendo, salvaje?!- exigió saber Wizardmon, incorporándose de inmediato, blandiendo su báculo, y se sorprendió al ver que su amigo ya no estaba en el techo- ¿S-Se fue...?-

-A-Auch- Sky se incorporó, sobándose el brazo- ¡G-Gaiomon! ¡¿T-Tan enojado estabas por lo de la ronda...?!-miró molesta el techo, para sorprenderse al darse cuenta que ya no estaba.

"¿Q-Qué está pasando...?" Wizardmon frunció el ceño, nervioso y confundido, puesto que aun sentía la presencia del samurái por esa zona, cerca de ellos, pero...

¿Por qué Gaiomon estaba haciendo eso? ¿P-Por qué los atacó...? ¿Por qué ni siquiera decía algo?

"Esto no parece una pataleta del salvaje..." el mago se aferró con fuerza a su bastón, serio "¡Será un salvaje, y un bruto...! ¡Pero él nunca atacaría a Sky-san, ni en broma, ni en serio!" sentenció, confundido.

¿Qué estaba pasando?

-¡Sky-san! ¡Lo mejor será...!- se volteó a ver a su amiga, quien lo miró, ignorando que, en ese instante, la figura de Gaiomon apareció detrás de ella, blandiendo sus espadas- ¡SKY-SAN!-

La joven peligris se quedó helada al sentir la silueta detrás de ella, por lo que miró de reojo al digimon de armadura, quien la miraba con fastidio, a punto de atacarla con sus armas.

-... ¿Gaiomon...?- murmuró Sky, shockeada.

Entonces, el samurái sacudió sus armas, provocando una explosión frente a él, para horror de Wizardmon.

-¡S-SKY-SAN!- gritó el mago, asustado.

-Je- sonrió Gaiomon, satisfecho, pero se sorprendió al ver un rayo gris salir de los humos de la explosión, el cual aterrizó al lado de Wizardmon, mostrando a Sky con su sistema activado.

-¡S-Sky-san!- se alivió el mago, pero tuvo que ayudar a la joven a sostenerse, puesto que sus piernas temblaban- ¡¿S-Se encuentra bien...?!- le preguntó, hasta darse cuenta que su amiga miraba sin habla al digimon de armadura, el cual sacaba sus espadas del cráter que había provocado su ataque, fastidiado al ver que su objetivo lo había esquivado.

-... Me atacó...- murmuró Sky, sin poder comprenderlo- Si no lo esquivo... Gaiomon me habría matado...-

Eso dejó quieto y horrorizado a Wizardmon. Rechinó los dientes, enfadado.

-¡¿QUÉ TIENES EN LA CABEZA, GAIOMON?!- le gritó al samurái, quien, preparando sus espadas, lo miró, extrañado- ¡ATACASTE A SKY-SAN...! ¡CASI LA MA...!- pero no pudo decir más, puesto que un proyectil de energía atravesó su hombro, tirándolo al piso, para horror de Sky.

-¡W-WIZARDMON!- la joven se agachó junto a su amigo, quien se agarraba el hombro herido, y miraba enojado y confundido al samurái, que lo señalaba con la espada con la que había acumulado y lanzado la energía.

-¡¿Q-Qué te pasa... salvaje...?!- jadeó Wizardmon, sentándose adolorido, sin despegar la mirada de su... amigo...

-¡¿P-Por qué haces esto, Gaiomon?!- le preguntó Sky, nerviosa, con lágrimas en los ojos.

No lo podía entender... ¿Por qué Gaiomon los atacaba? ¿Por qué los estaba lastimando...?

¿Q-Qué le pasaba a su amigo...?

-...- el samurái los miró, serio- ¿Qué rayos con ustedes?- gruñó, molesto, confundiéndolos- Es la primera vez que mis presas no me atacan, y solo se ponen a parlotear-

Eso dejó helado a la mestiza y al digimon.

-¿P-Presas...?- murmuró Sky, asustada y confundida.

-A pesar de saber mi nombre, actúan como si no supieran quien soy- bufó fastidiado el samurái, clavando una de sus espadas al piso- ¡Soy Gaiomon!- se señaló con el pulgar, serio- ¡El Asesino y Cazarecompensas N° 1 del Mundo Digital! ¡Y tú...!- apuntó a Sky, quien lo miraba temblando, sin comprender la situación- La I.A. de Jäger, ¿verdad? Me dijeron que tenías forma humana, pero unas orejas bastante peculiares-sonrió tenebrosamente- Tu cabeza me dará suficiente DigiCode para comprar armamento-

-... ¿D-De qué hablas...?- murmuró Sky, temblando- N-No te entiendo...-

"¿D-Dijo... I.A.?" Wizardmon frunció el ceño, tratando de entender la situación.

¿Por qué Gaiomon se referiría a Sky como si ella fuera una I.A., si él sabía que ella, en realidad, era una mestiza de monstruo cibernético y humana...?

¿Por qué la llamaría así...? Él sabía...

Él sabía... Sabía...

Entonces, la comprensión y lógica golpeó la mente de Wizardmon con la opción más cruda, pero al mismo tiempo posible...

"... Le borraron la memoria..." comprendió el mago, horrorizado y asustado...

"-...- el rubio sonrió levemente, y sus ojos se posaron en Sky, quien frunció levemente el ceño, nerviosa- ... ¿No temes... por Gaiomon...?-"

"Salamandra lo sabía... ¡Él sabía que a Gaiomon...!" Wizardmon miró preocupado a Gaiomon, quien sacaba su espada del piso, para seguir con su misión "¿Q-Quién le borró la memoria...? ¿Y hasta que momento...?" frunció el ceño.

-...- el mago miró al samurái, serio- ¿Eres un digimon que trabaja para el Proyecto Iluminati?-le preguntó.

Eso hizo que Sky mirara al mago, confundida por hacerle semejante pregunta al digimon de armadura.

-Tsch. Supongo que Jäger no sabe mucho de mi- bufó Gaiomon, sin quitar la vista de sus enemigos- Aunque intentes ganar tiempo, te aseguro que mis asesinatos son certeros... Excepto el de esa V-mon- frunció el ceño, apretando sus espadas, enojado- Pensar que yo fui capturado por el maldito ejercito del Rey por tanto tiempo...- miró asesinamente a sus objetivos, haciendo que el mago se pusiera alerta y Sky se asustara, nerviosa.

"... Je... No importa que tenga o no memoria, lo bruto no se le quita..." Wizardmon no pudo evitar sonreír levemente, puesto que acababa de recibir la información que faltaba para su teoría.

Le habían quitado la memoria a Gaiomon, desde el momento en que fue derrotado por Slayerdramon... antes de conocer a Sky, y le hicieron pensar que, durante ese lapso, fue encerrado por el Xros Heart.

Si el samurái nunca conoció a Sky, nunca encontró un motivo para cambiar, ni alguien que le enseñara lo que él había perdido... Tampoco lo conoció a él...

-¡Rinkangeki!- Gaiomon los señaló con sus espadas, provocando que de sus puntas emergieran y salieran expulzados proyectiles de energía.

-¡Esfera Explosiva!- Wizardmon blandió su bastón, lanzando esferas de fuego que explotaron al chocar contra los proyectiles, provocando una estela de humo.

"Pero, ¿quién fue...? ¿Visdom...?" pensó molesto el mago, tratando de encontrar una solución a la situación "¡¿Cómo podré regresarle sus memorias...?!"apretó su bastón, enojado.

Pero, entonces, se percató que Sky temblaba, mientras la energía de su sistema desaparecía. La miró, para quedarse quieto al ver que su amiga miraba en confusión la pantalla de humo, con lágrimas corriendo por sus mejillas.

-¿Por qué...? G-Gaiomon...- gemía la joven, sin poder entenderlo.

-S-Sky-san...- murmuró Wizardmon, asustado al darse cuenta que...

Sky se estaba quebrando emocionalmente.

Todo el estrés sufrido ese día a causa de quienes culpaban a Jäger, la preocupación por su hermano, la confusión y dolor que sentía por la situación... y ahora, ver que su querido amigo la trataba de matar, e incluso... era una desconocida para él...

"E-Esto es malo... ¡Si esto continúa...!" pensó el mago, asustado por su amiga.

Pero sintió un movimiento detrás, por lo que blandió instintivamente su bastón, chocando contra las dos espadas de Gaiomon, lo cual hizo que Sky los mirara, asustada.

-¿Oh?- se sorprendió levemente Gaiomon, observando como el mago bloqueaba sus dos armas, enojado- Pensaba que los digimon como tú eran malos para los ataques a corto alcance-

"E-En efecto..." Wizardmon frunció el ceño, puesto que sus brazos temblaban por la fuerza del samurái.

Pero, aun así, había algo que le daba la ventaja en el combate: Gaiomon lo olvidó, pero él no a él.

Él sabía como eran los movimientos y tácticas del samurái, junto con la mayoría de sus ataques. Fue por eso que su instinto le señaló dónde atacaría, y también fue así el que lo sintiera anteriormente.

Pero no podía pelear, no con Sky en ese estado. Debían retirarse cuanto antes.

-¡Trueno Mágico!- Wizardmon acumuló electricidad en su bastón, para sorpresa de Gaiomon.

Antes de que pudiera reaccionar, el mago le había lanzado de lleno un poderoso relámpago mágico, el cual fue transmitido a su cuerpo mediante las espadas, haciéndolo gritar de dolor y caer.

-¡G-Gaiomon!- se asustó Sky, pero Wizardmon la tomó de la mano, comenzando a correr lejos del samurái.

-¡Sky-san, tenemos que ir a un lugar seguro!- le gritó el mago, aferrándose con fuerza a ella.

-¡Pero, Gaiomon...!- gimió la joven, sin poder pensar con claridad.

-¡LO SALVARÉ!- le prometió Wizardmon, mirándola con determinación, lo cual hizo que ella lo mirara, nerviosa- ¡LE EXPLICARÉ LA SITUACIÓN, PERO, POR AHORA, CONFÍE EN MI! ¡PROMETO QUE TRAERÉ AL SALVAJE CON NOSOTROS...!- pero se detuvo cuando un látigo de sangre golpeó con fuerza el piso frente a él.

Wizardmon retrocedió de inmediato, colocando a Sky detrás de él, mientras blandía su bastón, mirando para todos lados, buscando al atacante.

Entonces, el látigo se le abalanzó por arriba, amarrándolo y levantándolo con fuerza, asustando a Sky.

-¡W-Wizardmon...!- se asustó Sky, pero gritó de dolor cuando una flecha impactó en su brazo, haciéndola caer al piso.

-¡SKY-SAN!- gritó Wizardmon, horrorizado, y miró enojado a Gaiomon acercarse a la joven, desapareciendo su arco- ¡GAIOMON, DETENTE!-le exigió.

-...- el samurái miró hacia arriba, pero no al mago, lo cual extrañó al digimon verde- ¿Qué estás haciendo, Vamdemon?- preguntó, molesto.

-¿V-Vam...?- se confundió Wizardmon, hasta levantar la mirada, para poder apreciar al digimon vampiro que levitaba en el cielo, el cual era quien sujetaba el látigo de sangre que lo retenía y mantenía en el aire.

-No piense mal de mi, sensei- le pidió Vamdemon, sonriendo levemente- Le dije que mi objetivo era un digimon en especial- le recordó, y miró de reojo al mago verde, quien lo miraba, confundido y alerta- Y resulta que estaba junto a la I.A. que usted debe borrar, ¿irónico, no?-

-Mientras no te metas con mi cacería, haz lo que quieras- gruñó Gaiomon, observando como Sky se levantaba, quitándose la flecha del brazo, adolorida y asustada.

-¿"S-Sensei..."?- murmuró Wizardmon, mirando confundido al digimon que lo retenía, puesto que esa forma de hablar se le había hecho familiar-... ¡¿E-Eres Devimon?!- comprendió, mirando sorprendido a su enemigo, el cual sonrió levemente.

-En efecto. Evolucioné de Devimon a esta forma- explicó Vamdemon, mirando serio, pero divertido al mago.

-¿D-Devimon...?- murmuró Sky, retrocediendo, confundida- P-Pero... Pero V-mon lo tenía atrapado...-

-Hace poco fui liberado- sonrió el digimon vampiro, mirando de reojo a la joven, la cual tragó saliva, asustada- Y estoy en perfecto estado-

"¡¿Q-Qué está pasando...?!" Wizardmon frunció el ceño, enojado y nervioso "¡V-mon-san había estado haciendo una ronda junto a Gaiomon...! ¡¿A él también le ha pasado algo...?! ¡Y Kokoromon-san...!" apretó sus puños, y trató de zafarse del látigo, pero no le era posible. ¡Ni siquiera su bastón podía cortar esa arma de sangre!

-¿Sigues aquí, Vamdemon?- se fastidió y molestó Gaiomon- ¡Si ese mago es tu objetivo, llévatelo!- le ordenó, y miró de reojo a Sky, quien se asustó- La cabeza de la I.A. es mia-

Sky miró más asustada a su amigo, sin poder comprender la situación, puesto que la tristeza, el miedo y la confusión llenaban su mente.

-Como quiera, sensei- sonrió Vamdemon- Pero... ¿Me dejaría quedarme con alguna Oreja de la I.A.?-pidió, sin dejar la sonrisa.

-¡Deja de exigir tonterías!- se enojó Gaiomon, sacudiendo su puño- ¡Este es un trabajo serio! ¡Deberías dejar de payasear cuando tocan misiones! ¡Incluso evolucionado sigues siendo una lengua afilada!-señaló, cabreado.

-Lo siento, lo siento- sonrió Vamdemon, con una sonrisa siniestra en sus labios.

"... Él lo sabe..." pensó Wizardmon, mirando enfurecido al digimon vampiro, quien se percató de su mirada, por lo que sonrió más plenamente "¡ÉL SABE QUE GAIOMON PERDIÓ LAS MEMORIAS SOBRE SKY-SAN!"

-¡SKY-SAN!- llamó a la joven, haciendo que ella lo mirara, asustada- ¡GAIOMON HA PERDIDO...!- comenzó a decirle, en su intento de calmar a su amiga, pero Vamdemon jaló levemente el látigo, provocando que una energía rojo sangre recorriera el arma, electrocutando al mago.

-¡W-WIZARDMON!- se asustó más Sky.

-Bien, Gaiomon-sensei. Me retiro con mi objetivo- se despidió Vamdemon, con un floreo de brazo, y, con un movimiento de capa, desapareció en un murmullo de murciélagos, llevándose con él al mago.

-¡NO, WIZARDMON...!- se horrorizó Sky, pero reaccionó al esquivar las espadas de Gaiomon, retrocediendo varios pasos.

-Es temporada de caza, I.A.- señaló tenebrosamente el samurái, ante la asustada Sky...


-¡Deja de demorarte, Tagiru!- gruñó Gumdramon, corriendo por los dañados callejones junto a Tagiru y Spadamon.

-¡N-No tengo la misma resistencia que ustedes!- jadeó el joven, cansado.

-¡En cuanto más pronto llevemos a Misty-chan y a su hermano a un lugar seguro, más rápido podremos ir a salvar a Kokoromon-sama y al Rey!- pataleó el niño.

-Aun así, Gumdramon, necesitas calmarte- le señaló Spadamon, preocupado, haciendo bufar al pequeño.

Pero, cuando los tres voltearon a una esquina, se encontraron cara a cara con un Kopierer oso, lo cual los asustó.

-¡¿UN KOPIERER?!- gritaron Tagiru y Gumdramon, asustados, mientras Spadamon sacaba su arma, nervioso.

Aun así, el Kopierer desapareció en datos verde, dejando sorprendido a los tres amigos, hasta que vieron a Delta A con su puño en alto, junto a MidoriGumon, quienes se sorprendieron al verlos.

-¡D-Delta A!- sonrió Tagiru, acercándose al digimon.

-¿Q-Qué hacen aquí?- se sorprendió Delta A- ¡Es un lugar peligroso! ¡Estamos bajo ataque, y hay demasiados Kopierer!- señaló.

-¡Lo sabemos, pero debemos ir a proteger a Misty-chan!- le señaló el joven.

-C-Cierto... Ella tenía el charger- murmuró el digimon, acomodándose los lentes- Bien, los acompañaremos- sentenció- ¿También vienes?- miró a MidoriGumon, quien había estado mirando para otro lado, incómodo.

-¡JA! ¿Como si yo necesitara la ayuda de un cerebrito como ese?- bufó Gumdramon, mirando para otro lado, cabreando al digimon verde.

-¡BUENO! ¡Acabamos de ayudar a Red Vagimon y a otros digimon a llevar a un grupo herido a una zona segura, así que no le veo el problema de ayudar a un enano que solo podemos ver con una lupa!- bufó MidoriGumon, cabreando al digimon morado.

-¡¿QUÉ DIJISTE?!- ambos hermanos chocaron cabeza, gruñéndose mutuamente.

-¿A-Amor fraternal?- sonrió incómodo Spadamon, mientras Tagiru se rascaba la cabeza, incómodo.

"S-Se nota que son hermanos..." suspiró Delta A, notando lo orgulloso que eran ambos digimon.


-¡Cuchillada Aerea!-

-¡Torpedo!-

Dobermon lanzó una enorme ráfaga de viento al ladrar, haciendo que su ataque y junto a los de Patamon y Submarimon impactaran en el enorme Kopierer león que impedía que sus amigos, Hideaki y Kaoru, pasaran por la calle.

El grupo estaba en un camino junto al río, dispuestos a acercarse más a Digimon Land, pero, después de ver como habían impactado esos peligrosos proyectiles en el lugar, y haber recibido de manera extraña los xros loader, habían sido rodeados por un grupo de Kopierer león, los cuales les gruñían.

-¡No se acaban!- se molestó Hideaki, aferrando con fuerza al lastimado Starmon, puesto que no podía meterlo al xros loader porque no habría efecto alguno.

Las heridas del digimon estrella eran demasiado profundas como para que el aparato lo curara. ¡Necesitaban otra forma para poder sanarlo!

-Tendrán que subirse a mi- les dijo Submarimon, mirando molesto a las criaturas moradas que rodeaban a sus amigos, pero aun así tenían un camino para saltar a él, ya que el río estaba expedito.

Mizuki frunció el ceño, sentada dentro de la capsula de Submarimon, pero, al sentir un movimiento extraño en el agua, miró al lado, para asustarse al ver emerger a un enorme Kopierer cocodrilo, el cual sujetó con sus fauces a su compañero, haciéndolo gritar de dolor.

-¡SUBMARIMON!- se asustó la pelinaranja.

-¡MIZUKI-SAN!- se asustaron Kaoru y Hideaki, observando como una gran cantidad de Kopierer Cocodrilo emergían del agua, abalanzándose al digimon submarino.

Aun así, ambos se sobresaltaron cuando el Kopierer León al que habían atacado rugió, mirándolos amenazante, por lo que Dobermon y Patamon se pusieron frente a ellos, alertas.

-¡¿P-Por qué pasa esto?!- murmuró asustada Kaoru, mirando a los Kopierer que los rodeaban, y a los que atacaban sin piedad a sus amigos- ¡¿P-Por qué nos atacan tanto?!-

-D-Debe ser por Patamon y Poyomon- murmuró Hideaki, asustándola al igual que a su compañero- ¡Recuerda que Pegasusmon dijo que eran de una raza especial de digimon, y que por eso esos tipos los habían perseguido!-le recordó, enojado y nervioso.

Ante eso, Kaoru miró su xros loader, en el cual descansaba Poyomon, ignorante de la peligrosa situación actúal.

-¿P-Por nosotros...?- murmuró Patamon, nervioso al darse cuenta que ponía en peligro a sus amigos.

Pero se distrajo, provocando que un Kopierer león se le abalanzara, pero Dobermon lo empujó, recibiendo él la mordida, para horror de Hideaki.

-¡DOBERMON!- gritó el joven, y se asustó más al darse cuenta que el Kopierer no solo no planeaba soltar a su amigo...

Lo quería devorar...

El digimon bestia aulló de dolor, tratando de zafarse de las garras del león, ante el horror de Kaoru y Patamon.

-¡Es un...!- enojado, Hideaki le pasó rápidamente a Kaoru a Starmon, y, sin pensarlo, se abalanzó al Kopierer, agarrándolo de la melena, asustando a su amiga y a su compañero.

-¡Hi-Hideaki-kun!- se asustó Mizuki, mientras Submarimon trataba de zafarse de los Kopierer que se le abalanzaban.

-¡NO PIENSO PERDER A OTRO AMIGO POR CULPA DEL PROYECTO!- aseguró enojado Hideaki, pero se quedó quieto al sentir que otro Kopierer león le gruñó, por lo que miró rápidamente de reojo, para ver como la criatura morada se le abalanzaba...

Pero unos misiles se abalanzaron al Kopierer, eliminándolo, para sorpresa de los jóvenes.

-¡QUE IMPRUDENCIA!- escuchó Hideaki, y miró como Rapidmon aterrizaba con fuerza en el Kopierer que él sujetaba de la melena.

Rápidamente, Rapidmon disparó un proyectil al lomo de la criatura, haciéndola explotar y liberando así a Dobermon.

-¡RAPIDMON!- se alegró Hideaki, pero el digimon plateado lo agarró junto a Dobermon, tomando distancia de los demás Kopierer león, aterrizando al lado de la sorprendida Kaoru y el alegre Patamon.

-¡Rapidmon!- se alegró Kaoru, mientras el digimon soltaba al joven y al lastimado Dobermon.

-¡Gracias, Rap...!- le empezó a agradecer Hideaki, pero parpadeó al ver la mirada asesina del digimon plateado- ¿EH?-

-¡Abalanzarse así a un Kopierer...!- lo regañó Rapidmon, cabreado- ¡Tu compañero se estaba arriesgando para evitar que los lastimaran, y lo primero que haces es ir al peligro!- le tiró una mejilla dolorosamente.

-L-Los salvaron...- se alivió Mizuki, pero se asustó cuando Submarimon gritó, porque las fauces del Kopierer cocodrilo que lo sujetaban estaban por dañar su piel metálica- ¡SUBMARIMON!- se asustó, pero se quedó quieta al notar que una nube de vapor negro comenzó a rodear a los Kopierer que estaban a su alrededor.

Y no solo a ellos, sino que también a los Kopierer que rodeaban al grupo de Hideaki, sorprendiendo al joven.

El vapor, de a poco, comenzó a corroer la piel de los Kopierer, quienes gruñeron y rugieron, sacudiéndose, tratando de encontrar al responsable de esa extraña técnica, pero, antes de poder hacer algo, habían desaparecido en datos verdes.

-¿Q-Qué pasó?- murmuró Submarimon, sorprendido al estar libre de aquellas criaturas, especialmente porque el vapor comenzó a desaparecer rápidamente.

-Por favor- escucharon, y vieron a Ranamon acercarse por la calle junto a Bearmon- Esos eran Kopierer experimentales. Su defensa era muy débil- bufó.

-¡Eso, eso!- asintió el digimon oso, contento.

-¡R-Ranamon!- se alegraron Submarimon y Mizuki, mientras la compuerta en la espalda del digimon se abría, permitiéndole a su amiga incorporarse y ver mejor la situación.

-¡Mizuki, Submarimon!- se alegró Ranamon, acercándose a ambos junto a Bearmon, quien saltaba, contento- ¿Y Pichimon?- parpadeó, extrañada de no ver al pequeño.

-Aquí, aquí- la pelinaranja sacó su xros loader, haciendo sonreír a la digimon.

-Parece que llegamos a tiempo- admitió Rapidmon, mientras Hideaki acariciaba el lomo herido de Dobermon, sin poder evitar aliviarse al percatarse que no había ninguna Espina.

-G-Gracias...- murmuró Kaoru, cayendo de rodillas, aliviada, a lo que Patamon le abrazó la cabeza.

-Llegaron... a tiempo...- gimió Starmon, preocupando a la joven.

-¡¿T-Tú no eres...?!- lo miró Rapidmon, asustado al darse cuenta del estado del digimon estrella.

-¡¿Q-Qué te pasó?!- se le acercó Ranamon, mirando asustada las heridas del digimon.

-Necesitamos llevarlo a un lugar seguro- les dijo Hideaki, mientras Dobermon asentía, sacudiendo un poco la cabeza- Sus heridas no pueden ser curada por un xros loader-

-... ¿Qué fue lo que pasó?- murmuró Rapidmon, serio.

-... Traición- aseguró Hideaki, enojado, asustando a los dos miembros de Jäger, mientras Bearmon parpadeaba, confundido.


En una zona de Digimon Land, había un grupo de humanos que eran protegidos por varios digimon y cazadores, de un grupo grande de diversos Kopierer tigres, osos, ciervos y halcones.

-¡Martillo Ametralladora!- Pinocchimon disparó balas desde su martillo hacia un grupo de Kopierer Osos, mientras que Revolmon y un Gargomon disparaban en contra de los tigres, los cuales rugían, enfurecidos, asustando a los humanos.

-¡VAMOS!- los Pickmons se abalanzaron a un Kopierer ciervo, tapándole la visión, permitiéndole a un ToyAgumon dispararle fuego al Kopierer, eliminándolo.

-¡No se acaban nunca!- murmuró enojado el digimon pistola, cargando una de sus armas mientras seguía disparando con la otra.

-¡Tenemos que irnos, irnos!- le recriminaron los Pickmons, ignorando que estaban algo chamuscados.

-¡Ya lo sabemos!- les indicó Pinocchimon, golpeando con su martillo a un tigre- ¡Pero debemos llevar a estos humanos a un lugar seguro! ¡La mayoría no puede moverse bien!-

-¡RÁPIDO!- chillaron los Pickmons, sumamente nerviosos, puesto que, por alguna razón, sentían mucho temor...

¡Necesitaban estar con Starmon...! ¡Algo estaba pasando...!

Entonces, un Kopierer halcón se abalanzó a los humanos, agarrando al pequeño Osamu con sus garras y, antes de que los digimon y cazadores pudieran reaccionar, sacudió sus alas y levantó vuelo con su rehén.

-¡Se llevó a un niño!- gritó asustado un cazador.

-¡Osamu!- gritó asustado Kenta, mirando como esa criatura se llevaba a su hermano, quien se sacudía, nervioso.

-¡Rápido, Revolmon!- le gritó Pinocchimon, mientras su amigo intentaba apuntar al halcón...

Pero una bala disparó en contra del Kopierer, explotándole el ala, para sorpresa de los cazadores y digimon, quienes de inmediato miraron a un techo cercano, en donde estaba Raquel, quien, con su francotirador recargado, volvió a disparar a la criatura, esta vez dándole en la cabeza, destruyéndola y liberando al pequeño.

-¡Aquí, aquí!- los Pickmons se aglomeraron en el punto en donde aterrizó Osamu, impidiéndole lastimarse por la caída.

-¡Osamu!- Kenta se acercó a su hermano, preocupado.

-¡Fue genial~!- le aseguró Osamu, entusiasmado, sorprendiéndolo y dejando en blanco a los Pickmons debajo de él.

-¡¿En serio?!- se entusiasmó Kenta, a lo que su hermano asintió varias veces- ¡Que me lleven a mi~!- pidió, levantando los brazos.

-¡ES PELIGROSO!- estallaron enfadados los Pickmons, sobresaltando a los hermanos.

-¡Buen disparo!- se entusiasmó un cazador, junto a su Tyrannomon, el cual acababa de destruir a un Kopierer oso.

-Aun me da escalofrío el hecho de que repararas y mejoraras el armamento de esa humana- le señaló Pinocchimon a Revolmon, quien le disparaba a dos Kopierer halcones.

-No pude negarme al ser una petición de Taiki- aseguró el digimon arma, serio- Pero no puedo negar que no admiro a esa mujer. Su puntería es bastante peligrosa- señaló, mirando como Raquel disparaba hábilmente a varios Kopierer desde donde estaba, ayudando a los digimon a destruirlos.

Pinocchimon sonrió levemente al percatarse que Revolmon consideraba a esa humana una digna rival.

Aun así, el digimon marioneta se distrajo, por lo que no notó al Kopierer tigre que se le había abalanzado, tirándolo al piso, pero a tiempo puso su martillo en medio, el cual comenzó a ser mordido por la criatura.

-¡Pinocchimon!- se asustó Revolmon.

-¡N-No pienso permitir que me claves una Espina, minino!- gruñó Pinocchimon, pateando con fuerza el vientre del tigre, pero eso solo enfureció más al Kopierer, asustándolo.

Entonces, de un rápido movimiento, apareció Smith por detrás del tigre, clavándole en la frente una bomba afilada, de tal forma que la criatura rugió, enfurecido, permitiéndole al humano sujetar un brazo del digimon y alejarlo rápidamente del Kopierer.

-Bye bye- sonrió el rubio, apretando un interruptor, haciendo explotar la bomba junto al Kopierer, para sorpresa de algunos digimon y admiración de varios cazadores.

-¡WOA!- se entusiasmaron Osamu y Kenta, contentos de ver a su héroe.

-Ah, mis pequeños admiradores- los saludó el rubio, alegrando más a los pequeños.

-¡¿Q-Qué haces aquí?!- se molestó Pinocchimon, soltándose del humano, mientras Revolmon se les acercaba, aliviado de que su amigo estuviera a salvo.

-Vamos. Pensé que con solo ver a mi ángel en acción se darían cuenta que también me uniría a la fiesta- sonrió Smith, sacando una pistola de su chaqueta y mirando a los Kopierer que los rodeaban.

-¡No es una fiesta!- aseguraron los Pickmons.

-¿De verdad? Muchos de ustedes ya parecen agotados por bailar tanto con una pareja salvaje- sonrió el rubio, mirando a Pinoccchimon, cabreándolo- Deberías buscar mejor tu tipo-

-¡N-No necesitaba tu ayuda!- se levantó el digimon marioneta, enojado, pero se avergonzó cuando su nariz creció por su mentira.

-De todas formas, por ahora ustedes son nuestros aliados- admitió Revolmon, haciendo sonreír levemente a Smith- Contamos con tu ayuda-

-En efecto- sonrió el rubio, disparando a un Kopierer oso, provocando que el impacto hiciera explotar a la criatura- Quiero probar estos nuevos juguetitos actualizados con tecnología digimon-


-¡YA ESTOY HARTAAAAAAAAAAAAAA!- resonó el grito de Airu, más varias explosiones producto de los globos de Opossumon y los salvajes disparos de Kuro.

Su grupo estaba siendo rodeado por varios Kopierer leopardo, lo que los obligó a arrinconarse dándole la espalda al río, mientras las criaturas les rugían enfadados.

-¡¿POR QUÉ ESTÁN ESTAS HORRIBLES CRIATURAS MOLESTANDO?!- gruñó la rubia, haciendo que Ren la quedara mirando, incómodo por su expresión- ¡APARECEN Y APARECEN! ¡NO TIENEN FIN!-

-¡EXACTO!- gruñó Kuro, con una expresión tan tenebrosa como la que tenía la humana- ¡PERO NO IMPORTA!- hizo aparecer cañones en sus hombros, y la compuerta de su estómago se abrió, mostrando un enorme misil, el cual sobresaltó a Ren, Opossumon, Yashamon y a Damemon- ¡LOS EXTERMINARÉ A TODOS!- rugió, lanzando todo aquel arsenal en contra de los Kopierer, provocando una gran explosión en el lugar.

-E-Están dementes...- murmuró Ren, incómodo-¿P-Por qué con quienes me junto son tan salvajes?- bufó.

-¡Kuro, te equivocas si te vuelves tan sangriento frente a Misty-chan!- lo regañó Damemon, quien tenía a la pequeña abrazándolo, asustada, con Ciel encima de su sombrero.

-Es imposible hacer entender a ese minino- suspiró Opossumon, flotando, a lo que Yashamon asintió varias veces, preparando sus espadas.

Pero cuando desapareció el humo, se pudo apreciar que el último ataque de Kuro había eliminado a todos los Kopierer que los habían estado rodeando, para total sorpresa de Ren, Damemon, Opossumon y Yashamon.

-¡ASÍ ESTÁ MEJOR!- aseguró Airu, enfadada- ¡CRIATURAS TAN HORRIBLES NO DEBEN EXISTIR!-

-¡SÍIIIIIIIIIIIIIIIIIII!- rugió Kuro, igual de amenazante.

-Ya... Ya no los aguanto...- murmuró Ren, incómodo- Ya ni mi gato es normal...-

-Al menos estamos salvados-dame- suspiró Damemon, mientras Misty miraba curiosa todo el lugar.

-¡Woa~! ¡Kuro acabó con todos los malos~!- se sorprendió la niña, acercándose al cyborg- ¡Kuro, eres genial~!- lo alagó, sonrojándolo.

-B-Bueno...- murmuró el felino, mirando para otro lado, silbando, pero comenzó a echar vapor cuando Ciel comenzó a maullar, moviendo la cola.

-Miralo, Ren- Airu se acercó a su fastidiado amigo- Tu gato es tan salvaje, pero tan blando con las ternuras de Misty-chan y Ciel-chan~- comentó, enternecida- ¡Era de esperarse de la adorable Misty-chan~!- sentenció, abrazando a la pequeña.

-¿Y-Y tú dices algo así...?- murmuró Ren, con un tic en la ceja, mientras Opossumon suspiraba aliviada, y Yashamon se rascaba la sien, confundido- Todo es confuso. El ataque, el regreso de los xros loader, y la aparición de esos Kopierer...- miró su xros loader gris, serio- Rayos, no me gusta nada esto-

-No hay duda alguna que el enemigo está aquí- aseguró Damemon, mirando al joven- Y la razón de que nos atacaran, debió ser porque buscan el charger que tiene Misty-chan- miró a la niña, quien era abrazada fuertemente por Airu.

-... Tsch- bufó enojado Ren, mirando a su hermana- Que se atrevan a tocarla- murmuró, haciendo sonreír levemente a Yashamon- ¡Airu, nos largamos de aquí!- le dijo a su amiga, tomando la atención de ella y los demás- Este lugar está demasiado expuesto-

-¡QUE VENGA EL ENEMIGO! ¡LO DESTROZARÉ!- aseguró Kuro.

-¡Si quieres pelear, te llevaré al basurero, chatarra!- gruñó Ren, a lo que el gato negro le gruñó en respuesta.

-Ya empezaron...- suspiró Opossumon, a lo que Yashamon asintió varias veces.

-Blast-chan, Evs-chan, ¿escucharon?- Misty sacó el charger, sonriendo- ¡Irémos a un lugar seguro~!- sonrió, contenta, mientras Damemon se le acercaba.

-¡Sí~!- asintió el digimon diamante.

-Pero, ¿estará bien?- preguntó un Evilmon, extrañando a la niña.

-Supongo que los Kopierer los dejarían tranquilo si nos dejan- señaló otro diablillo, a lo que el tercero asintió, de acuerdo.

-¡No quiero dejar a Misty-chan y a Kuro-chan!- lloriqueó Blastmon, sobresaltando a sus súbditos.

-¡Rápido, la caja de pañuelos!- se alteraron los tres Evilmon.

-¡Blast-chan es tan divertido!- sonrió Misty, a lo que Damemon suspiró levemente.

-Más que divertido, aun no puedo creer que tengamos a un enemigo tan peligroso- admitió Airu, mientras se le acercaba Ren, con rasguños en la cara producto del malhumorado Kuro- Su criterio de la belleza aun me aterra...- murmuró, mordiéndose la uña.

-Airu, ¿segura que no te golpeaste la cabeza cuando llegamos?- la quedó mirando Ren, fastidiado.

-¿Eh?- parpadeó la rubia, confundida.

Yashamon se rió levemente, mientras Opossumon bajaba las orejas, avergonzada, pero ambos digimon, junto a Damemon y Kuro, se pusieron alerta al escuchar unos pasos acercarse, lo cual tomó la atención de los tres humanos.

-Acaso, ¿otro enemigo?- se molestó Ren, mirando a Yashamon, quien había sacado sus espadas.

-¡No quiero otra horripilancia!-chilló Airu, mientras Misty, nerviosa, se ocultaba detrás de Ren.

-N-No suena como esos monstruos...- murmuró Kuro, y, como los demás, se percató en el joven rubio que se había acercado corriendo, deteniéndose a varios metros del grupo.

Kai se apoyó en sus rodillas, jadeando molesto. No le gustaba correr tanto.

-¡K-KAI!- se sorprendió Damemon, sin poder creer que se encontraba con aquel joven.

-¿Eh?- el rubio lo miró, fastidiado- Ah, eres el digimon de Amano- bufó, incorporándose y limpiándose sudor del mentón.

-¿E-Es un cazador?- preguntó Airu, confundida.

-¡¿Q-Qué haces aquí, Kai?!- exigió saber Damemon, desconfiado- ¡Te equivocas si te permitiré apoderarte del charger!- aseguró, preparando sus armas.

-¿E-El charger?- se sorprendió un poco el rubio, y sonrió con ironía- No me digas que los hermano Tobari sí lo tenían- sugirió, mirando a los dos peliazul, haciendo que Ren frunciera el ceño, desconfiado, y que Misty se ocultara más, nerviosa.

-¿Acaso nos conoces?- murmuró Ren, serio y desconfiado- ¿Quién eres...?-

-¡MERCURY-CHAN~!-gritó de alegría Blastmon, sobresaltando a los presentes, incluso a Kai- ¡ME ALEGRA VER QUE ESTÁS BIEN! ¡¿CÓMO ESTÁ TACT-CHAN?! ¡LOS EXTRAÑÉ MUCHO!- aseguró, contento- ¡ELLA ES MISTY-CHAN, Y REN-CHAN! ¡¿LOS ESTABAS BUSCANDO?! ¡QUE BUEN NIÑO ERES! ¡HOR-CHAN ESTARÁ ORGULLOSO DE TI!-

Se hizo un silencio en el ambiente, mientras Ren, Kai y Airu se tapaban los oídos, afectados por el enorme timbre de voz del digimon, a excepción de Misty, quien sonreía parpadeando, sin daños porque Kuro le había tapado a tiempo sus orejitas.

-B-Blastmon... Payaso...- gimió enojado Kai, sobándose las orejas.

-... ¿Mercury-chan?- lo quedó mirando Damemon, avergonzándolo de golpe.

-¡NO ES ASUNTO TUYO!- aseguró el rubio, enojado.

-A-Acaso...- Airu miró molesta a Kai, quien frunció el ceño- ¡¿S-Sería posible que seas una copia de Ren?!- se quedó sorprendida, haciendo que los presentes la quedaran mirando.

Yashamon parpadeó, en blanco.

-¡¿D-De qué estás hablando?!- exigió saber el peliazul, ofendido.

-¡Pero es que, míralo! ¡Tiene una mirada altanera como la tuya, y habla igual que tú!- se defendió su amiga, cruzándose de brazos- Además que desde aquí puedo ver que tampoco tiene modales-

-Te lo dijeron en la cara~- silbó divertido Kuro, cabreando a Ren.

-¡Airu, ¿segura que no te golpeaste en la cabeza cuando llegamos?!- exigió saber Ren, mientras Opossumon suspiraba, avergonzada y Damemon se daba una palmada en la cara, pidiendo paciencia.

-... ¿Copia...?- murmuró Kai, apretando sus puños, cabreado- ¡NO ME JODAS, ESTÚPIDA! ¡DETESTO QUE NO ME TOMEN EN SERIO, BRUJA!-

-¡¿CÓMO TE ATREVISTE A LLAMARME?!- rugió Airu, poniendo tal expresión que Kai retrocedió, asustado.

-¡ARG! ¡YA ESTOY HARTO DE LAS MUJERES!- Kai se rascó la cabeza, impaciente- ¡Todas están completamente locas!-

-... ¿Yo también?- Misty se señaló, curiosa.

-¡No le hagas caso!-exigió Ren, y miró enojado al cabreado Kai- ¡Eres del Proyecto Iluminati, ¿verdad?!-le preguntó, fastidiando al rubio- ¡Que Blastmon te reconozca, y que Damemon desconfíe de inmediato de ti...! Me sorprende que haya alguien de nuestra edad en ese circo, pero...- apretó un puño- ¡No dejaré que le pongas una mano encima a mi hermana, estúpido!- aseguró, molesto.

-Tsch. No vine por el charger, pero el saber que está con ustedes me indica que la situación es bastante irónica- admitió Kai, frunciendo el ceño.

-¿A qué viniste, Kai?- exigió saber Damemon, serio.

-...- el rubio lo miró, y después a los dos hermanos, serio- Vengo por ustedes dos- apuntó a los Tobari, sorprendiéndolos- Los llevaré a un lugar seguro-

Eso dejó sorprendido a los presentes.

-¿E-Eh?- parpadeó Kuro, confundido, tomando la atención de Kai- Pensé que el Ren2 era enemigo- se confundió.

-¡NO ME DUPLIQUÉ!- se enojó Ren.

-¡¿E-ESE ES EL GATO CYBORG?!- se sorprendió Kai.

-¡¿Y lo notas ahora?!-

-¡NO SOY UN CYBORG!-rugió Kuro, siendo calmado por el abrazo de Misty.

-¡¿Qué es lo que quieres, Kai?!- exigió saber Damemon, más desconfiado aún- ¡¿Qué quiere el Proyecto con Misty-chan y Ren?!- preguntó, mientras Yashamon y Opossumon se ponían a su lado, alerta.

-... Esto lo hago por una promesa- murmuró fastidiado Kai, sorprendiendo al digimon blanco-... Le prometí a ese idiota traerlos conmigo, para que estén a salvo- bufó, rascándose la mejilla.

-¿A ese idiota?- se extrañó Ren, desconfiado.

-... ¿Será...?- murmuró Opossumon- ¡Airu!- miró a su amiga, quien también había comprendido, puesto que ambas habían recordado la conversación que habían tenido con Taiki antes...

Si lo que Taiki había dicho era cierto, el padre de Ren y Misty, Héctor, era Horfe, un miembro importante del Proyecto Iluminati. Si era acertada la teoría del líder de Xros Heart, eso podía explicar por qué estaba ese niño ahí...

Por una promesa a Héctor, Kai estaba ahí para llevarse a los dos hermanos...

-Pero el hecho de que tengan el charger hace que esta promesa se vuelva una misión- sentenció Kai, serio, sacando su charger rojo, para sorpresa de sus enemigos- Cargar, Tactimon-

Ante su comando, el digimon samurái salió del aparato rojo, aterrizando con un fuerte sonido frente al rubio, ante la total sorpresa de Ren, Airu, y Damemon, mientras Opossumon y Yashamon se quedaban atónitos al presenciar a uno de los Generales del Bagra Army.

-¿Y bien?- Kai frunció el ceño, sumamente serio- ¿Vendrán por las buenas o las malas? No nos molesta en absoluto usar la fuerza, con tal de completar esta misión- aseguró.

-Kai... C-Como dijo Taiki, tú realmente estás con ellos- murmuró Damemon, frunciendo el ceño- ¡¿Te das cuenta que solo te usan-dame?!-

-¿Quién usa a quién?- preguntó Tactimon, serio, haciendo fruncir el ceño al nervioso Damemon- Esa es una buena pregunta-

-C-Como si fuéramos a irnos con el enemigo...- sonrió nervioso Ren, mientras Yashamon se preparaba- ¡Yashamon!-

-¡Opossumon!- ordenó Airu.

-¡Sí!- ambos digimon se abalanzaron a Tactimon, quien, simplemente, sacudió su espada, provocando una gran ventisca que hizo que sus enemigos se cubrieran, mientras Airu, Ren y Misty se agacharon y eran protegidos por Damemon, y Kuro sujetara a su amiga, enojado.

Después de sacudir su espada, Tactimon, velozmente, golpeó con la funda de esta a Yashamon, acortándole la respiración, para horror de Ren.

-¡YASHAMON!- se asustó Ren, quedándose quieto cuando, de un movimiento, el samurái golpeó una segunda vez a su compañero, tirándolo con fuerza al piso, dejándolo nockeado, por lo que volvió a su forma de Dracmon.

-¡D-Dracmon!- se asustó Opossumon, pero se quedó helada cuando notó que Tactimon la miraba, y, antes de poder lanzar sus globos, recibió una fuerte bofetada que la lanzó al río, siendo el impacto tan fuerte que una gran cantidad de agua fue salpicada, mojando a los jóvenes y a los sorprendidos Kuro y Damemon.

-... Esto es decepcionante- admitió Tactimon, sacudiendo un poco su mano- Esperaba que, siendo cazadores tan experimentados, tuvieran una mejor estrategia que un ataque directo-sentenció.

-¡E-Eres un...!- se enojó Ren, y sacó su xros loader- ¡Regresa, Dracmon!- a su comando, el inconsciente digimon regresó a su aparato- Maldición, si tuviera a Nanimon y a los demás podría haber hecho una digixros...- murmuró, enojado.

-¡O-Opossumon, vuelve!- Airu sacó su xros loader, haciendo que la digimon que flotaba en el agua volviera a su aparato.

-Jo, jo...- sonrió Kuro, enojado y nervioso- Apaleaste a esos sin dudarlo...- murmuró, preparando su ametralladora.

-¡E-Espera, Kuro!- lo detuvo Damemon- ¡Te equivocas si intentas enfrentarte a Tactimon!-

-¡NO PIENSO QUEDARME DE PATAS CRUZADAS...!- gruñó el cyborg, hasta que Misty lo abrazó, temblorosa- ¿M-Misty...?-

-No, Kuro... No quiero que te peguen- gimió la niña, nerviosa, mientras Ciel maullaba, asustada.

El gato negro apretó sus colmillos, enfurecido al darse cuenta que, lo mejor, sería no separarse de su querida ama. Pero, si no peleaba, se la llevarían, al igual que a Ren...

¡No iba a permitirlo!

-¿Ahora lo entienden?- les preguntó Kai, frunciendo el ceño, haciendo que Ren, Airu, Damemon y Kuro lo miraran- No tienen opciones- frunció el ceño, serio.

-... Espera, Kai- le pidió Tactimon, extrañándolo- Al parecer, esta misión se volverá más interesante- le señaló.

-... ¿Acaso viene un oponente mejor?- sugirió el rubio, sonriendo levemente.

-... Uno al que le tengo una gran curiosidad- admitió el samurái, y, blandiendo su arma, detuvo el puñetazo de Delta Arresterdramon, quien se le había abalanzado desde el bosque, para sorpresa de Ren y los demás.

-Tsch- bufó molesto el dragón, retrocediendo, mientras Tagiru, Gumdramon, Spadamon y MidoriGumon salían de entre los árboles, alertas.

-¡¿T-Tú eres, T-Tactimon?!- se sorprendió Tagiru, reconociendo al digimon samurái.

-¿Q-Qué hace él aquí?- murmuró Spadamon, sorprendido.

Gumdramon frunció el ceño, enojándose de inmediato al ver al digimon que más odiaba.

MidoriGumon, en cambio, miraba sorprendido a Kai, quien lo miraba de reojo, pero sin mostrar sorpresa alguna... Más bien, parecía fastidiado con solo verlo...

Apretó sus colmillos, enfurecido.

-¡KAI ESTÚPIDO!- le gritó al rubio, quien alzó las cejas, sin importarle.

-¡T-Tagiru, Gumdramon!- se alegró Damemon.

-¡Ren, Airu, tienen que largarse de aquí! ¡Este tipo es demasiado peligroso!- les aseguró Tagiru, serio.

-¡Ya lo sabemos!- chilló Airu.

-¡Yo lo distraeré! ¡Escapen!- les ordenó Delta A, serio, sin perder de vista a Tactimon.

-¡Vamonos de aquí!- Ren agarró a Misty de la mano, dispuesto a irse, pero...

-Primera Espada-murmuró Tactimon, dando un leve golpe al suelo con su espada, asustando a Delta A.

-¡CUIDADO!- alertó Delta A, pero ya era tarde...

Comenzó a sentirse un fuerte terremoto en la zona, para sorpresa de Tagiru y los demás, y, para horror de ellos, el piso comenzó a resquebrajarse.

-¡¿U-Un terremoto?!-se asustó Airu, mientras Misty abrazaba a Ciel, asustada.

-¡T-Te estás pasando un poco, Tact-chan!-lo regañó Blastmon.

Entonces, una grieta se comenzó a formar alrededor de Tactimon, expandiéndose por todos lados.

-¡A-Aléjense de esas grietas!- ordenó Spadamon, retrocediendo al igual que Tagiru, mientras Delta A, Gumdramon y MidoriGumon tomaban vuelo.

-¡Tagiru!- Gumdramon agarró al joven con su cola, quien agarró de inmediato a Spadamon, mientras su compañero los subía rápidamente.

-¡Maldición!- MidoriGumon agarró a Airu, mientras Delta A de inmediato agarraba a los hermanos, a Kuro y a Damemon.

-No te muevas, Kai-le sugirió Tactimon al rubio, quien, algo nervioso, asintió, observando como las grietas solo lo rodeaban.

Entonces, las grietas provocaron que algunas zonas se alteraran, sumergiéndose abruptamente o elevándose, tal cual fue el caso en donde estaba Kai, quien cayó de rodillas a causa del impacto. Las ondas sísmicas comenzaron a afectar al río, causando que una gran cantidad de agua saliera e impactara el bosque, sin afectar a Kai al estar en una zona elevada, y a Tactimon, a quien la fuerza del agua no le afectaba.

-Q-Que fuerza...- murmuró Tagiru, sorprendido, en el aire junto a los demás.

Gumdramon frunció el ceño, enojado, mientras su hermano miraba a Kai, quien parecía sorprendido por la técnica.

-D-Debes estar bromeando...- murmuró Ren, mirando asustado lo causado por el simple golpe de la espada del samurái, quien los miraba de reojo- P-Provocó un terremoto de esa magnitud solo en esta zona... y un pequeño tsunami...- tragó saliva, mientras Misty lo abrazaba, asustada- ¿E-Este es... el poder de un General?-

-Te equivocas si te asustas- le aseguró Damemon, mirando seriamente el lugar- Solo te sumirás en temor, y eso es lo que busca Tactimon-dame-

-¡¿C-Cómo no asustarnos con todo esto?!- exigió saber Airu, nerviosa.

-Tranquila, Misty. No permitiré que te hagan daño- le aseguró Kuro a su dueña, quien, nerviosa, asintió, y acarició a la nerviosa Ciel, la cual bajó las orejas.

"¿Qué hago...? Si su objetivo es el charger, entonces solo debo alejarme rápidamente con estos hermanos..." pensó Delta Arresterdramon, serio "Pero si lo hago, tal vez él vuelva a ocasionar un terremoto de este tipo, pero en todo Digimon Land" frunció el ceño, enojado "¡No puedo! ¡Hay demasiados heridos! ¡Y la infraestructura del parque ya está dañada por esos proyectiles y los incendios...! ¡No aguantarían un terremoto de esa magnitud!"

No había caso... Con ese simple ataque, el samurái le había indicado que escapar no es una opción.

-...- Tactimon posó su mirada en el dragón azul, haciéndole fruncir el ceño- Baja y enfréntame- le ordenó.

-Tsch- Delta A aterrizó en unos escombros estables, dejando ahí a los humanos, al digimon y al cyborg, mientras Gumdramon y MidoriGumon aterrizaban.

-¡SERÉ YO QUIEN TE DERROTE!- gruñó enojado Gumdramon, soltando a sus amigos y dispuesto a abalanzarse al samurái, pero Damemon lo detuvo.

-¡N-No seas imprudente!- le pidió el digimon blanco.

-No me interesa el pupilo de Shoutmon- aseguró Tactimon, mirando con desdén al pequeño digimon, enfureciéndolo- Ni siquiera puedes controlar tu poder, y caes en la oscuridad tan fácilmente...- bufó, dejando quieto al dragón- Me niego a creer que Shoutmon tiene como aprendiz a un digimon tan incapaz- sentenció.

Gumdramon abrió levemente la boca, sorprendido, pero rechinó con fuerza sus colmillos, enfurecido.

Que aquel digimon le dijera algo así... ÉL... El digimon que provocó que la madre del Rey se sacrificara, quien asesinó a los V-mon, quien mató a los padres de Samanta...

¡ÉL!

-¡TE ELIMINARÉ!- rugió, enfurecido, pero Tagiru lo sujetó con fuerza.

-¡C-Cálmate, Gumdramon!-le pidió el joven, mientras Damemon seguía reteniendo con fuerza al pequeño.

-He-Hermanito- Misty abrazó con fuerza a su hermano, quien la sujetó firmemente, sin dejar de mirar a sus enemigos, mientras Kuro se ponía frente a ellos, alerta.

-T-Tranquila, Misty-chan- Airu se agachó a su lado, sobándole la espalda.

-¿Qué se supone que haremos?- MidoriGumon se acercó a Delta A, quien frunció el ceño- ¿Realmente pelearás contra él?-

-... Mientras, ve por Kai- le pidió el dragón azul, sorprendiéndolo- Dijiste que quieres salvarlo, ¿verdad?- lo miró de reojo- Sé que los humanos pueden ser tercos, así que te sugiero darle algunos coscorrones-

-... Tú...- murmuró MidoriGumon, sorprendido, pero se asustó cuando Delta A se abalanzó a Tactimon, quien frunció levemente el ceño.

-¡DELTA A!- se asustó Tagiru, mientras Gumdramon dejaba la pataleta, asustado.

-¡Spin Calibur!- Delta A sacudió su cola, tratando de asestar un veloz golpe contra Tactimon, pero este lo detuvo con su espada, haciendo fruncir el ceño al dragón, el cual tomó distancia de inmediato.

-... Sé que puedes hacer algo mejor que eso- aseguró el samurái, apoyando su espada en el hombro- Cuando te enfrentaste a LadyDevimon, me di cuenta que tienes un poder bastante superior al de ella, aunque fuiste derrotado por un estupidez- admitió, cabreando al dragón-... Y me intriga mucho ese poder-sentenció, serio.

-...- Delta A frunció el ceño, y miró de reojo a Kai, quien miraba la situación, serio- ¿Quieres ver mi poder? No sé si cumplo tus expectativas, asesino de humanos- gruñó por lo bajo, mientras sus puños eran rodeados de data azul- ¡Pero no te permitiré salirte con la tuya!-¡Delta Punch!- golpeó al aire con ambas manos, haciendo que la energía tomara la forma de dos dragones, los cuales se abalanzaron a Tactimon.

Al ver esa técnica, el samurái frunció el ceño y preparó su espada, serio

-¡Torre del Castillo!- Tactimon golpeó el piso con su espada, creando una muralla de piedra la cual recibió el impacto de la técnica, destruyéndose en el proceso.

"¿D-Destruyó el escudo de Tactimon?" se sorprendió levemente Kai.

-¡Bien hecho, Delta A!- se alegró Tagiru.

"Debería..." pensó asustado MidoriGumon, nervioso "Debería aprovechar la oportunidad que Delta A me dio, e ir por el estúpido de Kai, pero..." frunció el ceño, con un sudor frío, mirando al digimon samurái a lo lejos "... Él, Tactimon..." apretó sus puños, enojado "¡LO PUEDO SENTIR, NO ESTÁ DANDO NINGUNA APERTURA PARA QUE ALGUIEN SE ACERQUE A KAI!" se enfureció, apretando los colmillos.

-...- Tactimon miró los restos de piedra a sus pies, y alzó la mirada en el momento en que Delta A se le abalanzaba.

-¡Spiral Cartridge!-Delta A rotó en su propio eje, abalanzándose a su enemigo, quien frunció el ceño, y, clavando su espada en la tierra, alzó la mano, deteniendo la embestida de su enemigo, sorprendiéndolo.

-Eres fuerte...- admitió Tactimon, serio, y, de un movimiento, lanzó a Delta A al piso frente a él, creando un cráter, acortándole la respiración y rompiendo sus lentes- Pero no lo suficiente-

-¡DELTA A!- se asustaron Tagiru, Gumdramon y Damemon, mientras MidoriGumon tragaba saliva, asustado.

-Gha...- jadeó Delta A, adolorido, y trató de levantarse, pero el samurái lo agarró del rostro, presionándolo contra el piso, haciéndolo gritar de dolor.

-¡DÉJALO!- exigió Tagiru, enojado, dispuesto a correr hacia los digimon, pero un disparo a sus pies lo detuvo- ¡¿Q-Qué fue...?!- alzó la mirada, para ver que fue Kai quien disparó, con un arma en las manos.

-A Tactimon no le gusta que se metan en su camino- aseguró el rubio, serio.

-¡KAI! ¡¿ESTÁS USANDO UN ARMA?!- se enfureció MidoriGumon.

-Como si eso importara- bufó el joven, enfureciendo más al digimon verde.

"Maldición, maldición..." pensó asustado Ren, aferrándose con fuerza a la asustada Misty, comprendiendo que aquel digimon samurái estaba a otro nivel.

En eso, se percató que Kuro preparó su ametralladora, por lo que de inmediato sujetó la pata del cyborg.

-¡¿Q-Qué haces?! ¡Me niego a...!- lo miró enojado el gato, pero se quedó quieto al ver que Ren, si bien estaba serio, se veía claramente asustado.

-No... No planeo que mi gato muera- aseguró Ren, aferrándose con fuerza al felino.

Kuro abrió los ojos, sorprendido, comenzando a comprender que, si su amo estaba así de aterrado... es porque la situación era demasiado peligrosa...

-S-Suéltame...- gruñó Delta A, agarrando el brazo de Tactimon, tratando de que lo soltara.

-... Me decepcionas- admitió el digimon samurái, presionando con fuerza, haciéndolo gritar de dolor- Esperaba que fueras algo más... Parece que es solo potencial- lo apuntó con sus cañones, haciéndolo entrecerrar los ojos, asustado.

-¡DÉJALO!- enfurecido, Gumdramon se abalanzó rápidamente a Tactimon, sorprendiendo a Tagiru, MidoriGumon y a Kai por la velocidad del pequeño.

-¡No lo hagas, Gumdramon!- le pidió Spadamon, mientras Damemon se asustaba.

El samurái miró al niño, y lo apuntó con sus cañones, asustando a Delta A.

"¡NO! ¡Sí le da desde esta distancia...!" comprendió el dragón azul, aferrando con más fuerza el brazo de Tactimon...

Si disparaba... mataría al pequeño...

Ese pensamiento horrorizó a Delta A, quien sintió un nudo en el estómago, mientras recordaba cuando, hacia cinco años, se había enterado de la muerte de aquellos dos humanos a manos de ese digimon...


"-¿Eh?-Félix miró al pequeño dragón azul de chaqueta negra y cinturón con hebilla triangular plateada, sobresaltándolo- ¿Y ese estilo de ropa?- parpadeó.

-¡G-Gh!- se molestó Delta Gumdramon, avergonzándose- ¡¿A-Algún problema?! ¡Me gusta usar accesorios negros!- aseguró- B-Búrlate si quieres, humano- miró para otro lado, fastidiado, puesto que sus amigos en la Aldea Natural siempre se burlaban de su forma de vestir.

-¡¿De qué hablas?!- se agachó frente a él el pelicafé, sobresaltándolo- ¡Te ves como un total ochentero!-aseguró, sonriendo entusiasmado.

-¡¿Me dices viejo?!- gruñó el dragón, ofendido.

-¿Eh? ¿De qué hablas?- lo quedó mirando Félix, haciéndolo parpadear- Tener un estilo antiguo no te hace viejo, sino que demuestra que aprecias el arte del pasado- corrigió sabiamente, incomodando al digimon.

-... Tsch- bufó Delta Gumdramon, poniendo las manos en sus bolsillos- Me gusta el color negro-

-Jejeje. Ya sé lo que necesitas- aseguró el humano, sacándose los lentes negros que tenía en la frente, y colocándoselos al dragón, haciéndolo parpadear- ¡Ahora sí que te ves genial!- levantó el pulgar, orgulloso.

-...- Delta Gumdramon parpadeó, acomodándose los lentes que le dio el humano-... ¿Me veo bien?- lo miró, curioso.

-¡Te ves cool!- sonrió Félix.

-...- el joven digimon lo miró un rato, y bajó la mirada, avergonzado, a lo que el pelicafé le acarició la cabeza, sonriendo."


"No..." Delta A miró enfurecido a Tactimon "Dejarás de matar inocentes de una buena vez... Maldito..."sentenció, mientras sus ojos celestes se volvían rojo sangre, y comenzaba a ser rodeado de data oscura de bordes rojizos, lo cual tomó de inmediato la atención del samurái y de Gumdramon, quien se detuvo, sorprendido.

-¿Delta A?- Tagiru abrió los ojos, sorprendido.

-Esto...- murmuró Tactimon, totalmente sin habla-... Lo sabía...-

Entonces, el puñetazo de Delta A golpeó con fuerza a Tactimon, lanzándolo contra los dañados árboles, creando una explosión y onda con el impacto, para total sorpresa de los presentes.

-¡Ta-Tactimon!- se asustó Kai, sorprendido por lo que acababa de ocurrir.

-... Le dio...- murmuró Damemon, atónito.

-... Fue un golpe certero...- murmuró Ren, mientras Kuro estaba con la boca completamente abierta, atónito al igual que la asustada Airu.

-¡Debió dolerle a Tact-chan!-aseguró Blastmon, fastidiando al cyborg.

-¿Qué... rayos...?-murmuró MidoriGumon, atónito.

Gumdramon frunció el ceño, sorprendido, y se percató como Delta A salía gateando del cráter, mientras sus ojos volvían a celestes, y esa extraña data desaparecía.

-¡D-Delta A!- el pequeño se le acercó, y se asustó cuando el digimon se desplomó, cansado.

-... ¿Qué fue... eso...?- jadeó el digimon azul, mientras Tagiru se les acercaba.

-¡F-Fuiste genial, Delta A!- aseguró el joven- ¡Pero tenemos que irnos!- lo agarró del brazo y comenzó a tironearlo, en un intento vano de hacerlo caminar.

-N-No puedo moverme... Lárguense antes de que ese asesino vuelva-jadeó Delta A, cansado.

-¡Pero...!- se asustó Tagiru.

-Jack hizo lo imposible por protegerlos- lo miró cansado el dragón, dejándolo quieto junto a su compañero- N-No planeo que su esfuerzo sea en vano- sentenció.

Pero, como los demás, se quedó quieto al escuchar una risa...

La risa de Tactimon.

Kai, mirando la zona en la que su compañero había impactado, abrió los ojos, sorprendido al ver al samurái tirado, tapándose el rostro con una mano, mientras se reía...

-... ¿T-Tactimon...?- murmuró, sin poder comprender la razón de la risa del samurái.

-¡N-No estaba equivocado...!- rió Tactimon, incorporándose, ignorando la sangre que salía de su rostro a causa del puñetazo de Delta A, lo cual sorprendió a los asustados Tagiru y Ren- ¡Cuando vi tu poder, me dio curiosidad, pero me decepcioné cuando perdiste tan absurdamente con LadyDevimon!- admitió, levantándose- ¡Jäger, me sorprendes...! ¡Tienes a ese mago, y tienes a este dragón...! ¡Eres más amenazante que el Xros Heart, lo admito...!- aseguró, satisfecho.

-¡Tactimon, ¿te golpeaste tan fuerte?!- le recriminó Kai.

-Je, supongo que te he asustado- admitió el digimon, dejando de cubrirse el rostro, satisfecho- Últimamente me emociono demasiado... Tal vez porque aun espero con ansias mi combate contra Shoutmon- confesó, mirando su mano manchada de sangre-... Pero encontrarte...- miró a Delta A, asustándolo, a lo que Tagiru y Gumdramon se pusieron frente a él, enojados y alerta-... Ver que estás vivo-

Eso sorprendió al dragón.

-... ¿Que estoy... vivo...?- murmuró Delta A, desconfiado.

-Es tan irónica la vida, pero eso significa que el experimento fue completado a la perfección- murmuró Tactimon, satisfecho.

-¡OH!- se sorprendió Blastmon, haciendo que la nerviosa Misty sacara el charger- ¡Tact-chan! ¡¿A-Acaso hablas de...?!- comprendió, emocionado.

-¿Q-Qué cosa?- lo miró Ren, nervioso.

-¿E-Experimento...?- murmuró Tagiru, sintiendo un sudor frío.

- ¡¿Qué están parloteando?!- exigió saber Gumdramon, enojado y asustado.

-...- Tactimon los miró, pero volvió a posar la mirada en el cansado Delta A-... El Esquema Delta-

Eso dejó quieto al dragón.

-... ¿E-Esquema...?- murmuró Delta A, sintiendo que comenzaba a temblar- ¡¿D-De qué hablas?!-

-Bagramon-sama quería crear un arma que destruyera las Reliquias Digitales. Un ser que matara a las Reliquias Digitales- informó Tactimon, dejando quieto a los presentes, incluso al sorprendido Kai-... Y el resultado fue el Delta...- señaló al cansado y horrorizado Delta Arresterdramon-... Pensar que sobreviviste, no, pensar que sobrevivió después de aquel incidente...- se corrigió, poniendo su mano en el pecho e inclinándose respetuosamente ante el asustado dragón- Es un honor verlo a salvo, Delta Arresterdramon-sama, hijo de Bagramon-sama-

Delta A abrió los ojos, completamente horrorizado y helado...

-¡P-Para nosotros también!- aseguraron de inmediato los Evilmon.

-¡Pensar que creció tanto!-se alegró Blastmon.

-Oye, oye...- murmuró Ren, sorprendido y helado.

-... ¿Hijo...?- murmuró Gumdramon, mirando lentamente al digimon azul, quien estaba atónito y horrorizado.

-... ¿De... Bagramon...?- jadeó MidoriGumon, completamente horrorizado.


-¡S-Son demasiados...!- se enojó Zenjirou, puesto que él y los demás eran rodeados de varios Kopierer, los cuales les impedía seguir avanzando para ir a la zona de construcción.

-¡No se terminan!- aseguró Blastmon, después de darle un fuerte puñetazo a un digimon cabra, mientras Dorulumon destruía a un Kopierer con su taladro.

-¡¿Realmente no podemos usar la evolución?!- le preguntó Zenjirou a Taiki, quien, junto a su madre y Akari, miraba serio la situación.

-Si bien, al parecer, los Kopierer no pueden robarles a ambos la evolución, no podemos arriesgarnos a que Dorulumon y Ballistamon gasten su energía evolutiva en los Kopierer- le señaló el pelicafé, serio.

-Pueden venir peores enemigos, ¿no?- bufó Dorulumon, serio.

-¡Aguanten!- les pidió Akari, nerviosa.

-¡Luke, ayúdanos!- le pidió Zenjirou a la liebre, el cual parecía el único que ignoraba la situación.

-...- la liebre miró para otro lado, dejando quieto al joven.

-Zenjirou-kun, Luke aun no puede ocupar toda su energía- le explicó Yuno, apenada.

Pero, en eso, un Kopierer serpiente se abalanzó por detrás a la mujer, asustándoloa junto a los jóvenes.

-¡MAMÁ!- se asustó Taiki, pero parpadeó cuando Luke agarró sin problemas a la serpiente, desintegrándola con sus llamas blancas.

-...- Yuno parpadeó sorprendida, mirando a la liebre-... Luke, ¿acaso no peleas porque te da flojera?- exigió saber.

La liebre asintió, recibiendo un puñetazo en pleno estómago por parte de la pelinaranja, terminando en el piso.

-¡DEJA DE SER TAN FLOJO!- exigió Yuno, enojada.

-¿Por qué no me sorprendo?- bufó Dorulumon, mientras Akari sonreía, apenada.

-Al menos protegerá a Zenjirou y los demás si un Kopierer se les acerca- señaló Ballistamon, alerta.

-Sí, pero los demás no tienen protección de los Kopierer- murmuró Taiki, mirando a las criaturas que los rodeaban.

En eso, se le ocurrió algo, por lo que sacó las Digimemory de su bolsillo, tomando la atención de sus dos amigos y de su madre.

-Bien, si estamos en Digimon Land, debería haber suficiente data en el ambiente para que se materialicen...- respiró hondo Taiki, decidido, mientras comenzaba a ser rodeado de data dorada, lo cual hizo que las tarjetas digitales brillaran en data blanca, para sorpresa de los presentes.

Entonces, las Digimemory salieron expulsadas de sus manos, abalanzándose contra los Kopierer, eliminándolos a todos de manera inmediata, y, sin más, salieron disparadas a diferentes puntos, dejando en silencio la dañada calle.

-¿Q-Qué fue...?- murmuró Akari, hasta que Taiki cayó sentado, agotado- ¡Taiki!- se asustó, acercándose con los demás, mientras Luke se levantaba, sobándose el estómago.

-E-Estoy bien...- aseguró el joven, cansado.

-¡Kudou Taiki! ¡¿Q-Qué pasó con las Digimemory?!- preguntó Zenjirou, sorprendido.

-Je, s-solo mandé a nuestros amigos a ayudar en algunos puntos- admitió Taiki, dejando sorprendiendo a sus amigos- En caso de que algo malo pase, tenemos a Luke- señaló, mirando a la liebre, quien se señaló, curioso- Pero los demás.. Hay muchos que están en peligro y no puedo darle la espalda-

-Y por eso mandaste las Digimemory, para que vaya a lugares pertinentes- sentenció Dorulumon, a lo que su amigo asintió.

-¡Aun así, no vuelvas a precipitarte!- le ordenó Akari, asustándolo- ¡Estás al borde del colapso, y para salvar a Kokoromon-chan, Shoutmon y los demás te necesitamos despierto!-

-L-Lo siento...- sonrió apenado Taiki, a lo que Ballistamon le dio acarició la cabeza.

Yuno suspiró, pero sonrió, aliviada de que su hijo estuviera a salvo, y orgullosa por su bondad...


Wizardmon abrió los ojos, jadeando asustado, solo para encontrarse tirado en un extraño espacio distorsionado de color morado venenoso.

-¿Q-Qué...?- se incorporó, confundido, mirando para todos lados, hasta que el sonido de un aplauso lo hizo reaccionar, y mirar de inmediato al único digimon que estaba en aquel extraño lugar junto a él: Vamdemon.

El digimon vampiro se encontraba sentado en una silla refinada compuesta de datos, y se podía ver que había estado leyendo un extraño libro. Le aplaudía, con una sonrisa cínica que le dio mala espina al digimon mago.

-Pensar que perdiste el sentido cuando te traje a mi Espacio Personal...- sonrió Vamdemon, tomando el libro de su regazo- Esperar a que despertaras me permitió leer una historia interesante de los humanos que saqué de la red: La Divina Comedia...- chasqueó sus dedos, haciendo desaparecer el libro- Obtuve esta capacidad, de sacar historias de la red, cuando estuve atrapado durante todo este tiempo, y es bastante interesante como los propios humanos plasman su oscuridad y maldad en simples palabras-señaló, levantándose, producto de lo cual su silla desapareció- Es como si reconocieran su propia naturaleza, y la ejemplifican en escrituras para obtener ganancias. Es algo interesante-

-G-Gh...- Wizardmon se levantó, alerta y desconfiado.

-¿Dónde estamos?, es lo que piensas, ¿verdad?-sonrió Vamdemon, haciendo fruncir el ceño al mago- Digimon Land tiene un especial tipo de datos, que pueden aumentar y expandirse. Eso me permitió crear este lugar. No estamos tan lejos de la I.A. como crees- aseguró, disfrutando de la expresión de sorpresa del mago.

-¿A-Acaso...?- Wizardmon miró el espacio en el que estaban- Creaste un espacio paralelo a Digimon Land- comprendió.

Ante eso, Vamdemon aplaudió secamente, con una sonrisa irónica y sádica en sus labios, lo cual hizo fruncir el ceño al mago.

-¡Tu inteligencia es destacable!- aseguró el digimon vampiro- Creo que incluso te has dado cuenta del estado actual de Gaiomon-sensei, ¿verdad?-

-... Le borraron la memoria- murmuró Wizardmon, enojado, pero gritó de dolor cuando un proyectil rojo sangre le atravesó la rodilla, haciéndolo caer.

-¡Impresionante!- sonrió Vamdemon, sin dejar de apuntar con su dedo al herido mago, ignorando que emanaba un poco de vapor por la técnica lanzada- La perspicacia es un rasgo que parece ser característico en ti... Como siempre ha sido- sonrió de manera sádica.

Wizardmon lo miró, enojado, y trató de sentarse, pero un segundo proyectil impactó en su brazo, haciéndolo gritar de dolor y caer en la superficie de datos, gimiendo de dolor.

-Preferiría que no te levantaras...- sonrió Vamdemon, haciendo aparecer su látigo de sangre, observando la mirada de enojo del mago-... ¿Oh? Me has recordado a alguien- admitió.

"¡Tengo que salir de aquí!" pensó Wizardmon, enojado "¡Sky-san no le haría daño a Gaiomon, pero tampoco será capaz de escapar de él...!" apretó su puño con fuerza "¡Debo estar a su lado...! ¡Este espacio digital debe tener un código que permite la entrada y salida...! ¡Si logro descifrarlo...!"

-Me recordaste a Tailmon-

Al escucharlo, Wizardmon miró confundido al digimon vampiro, quien sonreía sádicamente.

-Supongo que es ironía- señaló Vamdemon, ante la confusión del mago- La verdad, yo no recordaba, hasta que tomé esta forma- se miró un guante, sonriendo- Devoré a los dos I.A. que habían sido capturados en el mismo lugar que yo, y obtuve suficientes datos para evolucionar... y cuando lo hice- apretó su puño, con una sonrisa maligna cursando su rostro, asustando a su enemigo- ¡LO RECORDÉ TODO!-sentenció, comenzando a ser rodeado de data oscura- ¡TE RECORDÉ...! ¡RECORDÉ A TAILMON...! ¡A ESA ENTROMETIDA NIÑA ELEGIDA...! ¡A TODOS ESOS NIÑOS ELEGIDOS! ¡RECORDÉ QUIEN SOY!- extendió los brazos, sin dejar aquella sonrisa que aterrorizaba a Wizardmon- ¡SOY VAMDEMON! ¡AQUEL DIGIMON DESTINADO A GOBERNAR A HUMANOS Y DIGIMON! -

"¿D-De qué...? ¿D-De qué está hablando...?"pensó Wizardmon, asustado "¿E-Está delirando...? ¿Destinado a gobernar...? ¿N-Niños elegidos...? He-He escuchado ese concepto antes..." trató de recordar, nervioso, sintiendo un enorme dolor de cabeza "P-Pero dijo que devoró a esos I.A... Debe referirse a los I.A. que V-mon-san encerró..."

-¡¿Q-Qué le hiciste a V-mon-san?!- le preguntó, molesto, haciendo que el digimon vampiro se quedara quieto- ¡Y a Kokoromon-san...! ¡¿Y quién fue el que le borró la memoria a...?!- pero enmudeció tras la penetrante y sangrienta mirada que recibió de su enemigo.

-... ¿Me acabas de ignorar?- murmuró Vamdemon, bajando los brazos- ¿V-mon? ¿Kokoromon...? ¿Gaiomon-sensei? ¿Qué importan ellos?- miró enfurecido al mago, quien tragó saliva, asustado- Tú... ¿Acaso no eres capaz de recordar?-

-¿D-De qué hablas...? ¿R-Recordar qué...?- murmuró Wizardmon, tan nervioso que no podía siquiera hacer aparecer su báculo para pelear.

Vamdemon apretó sus colmillos, indignado, lo cual asustó al mago.

-¡NO TE BURLES DE NOSOTROS!-exigió, extendiendo su capa, y lanzando un enjambre de murciélagos, los cuales se abalanzaron al mago, comenzando a rasgar y morder sin piedad, haciéndolo gritar de dolor- ¡ESPERÉ QUE DESPERTARAS, PARA PODER VER TU EXPRESIÓN DE HORROR AL DESCUBRIR QUIENES SOMOS, PERO NO SIRVE SI NI SIQUIERA RECUERDAN QUIENES SON USTEDES!- gritó, enfurecido.

"¡E-ESTÁ LOCO!" gimió Wizardmon, cubriéndose la cabeza de todos aquellos murciélagos, tratando de pensar "¡E-Está empezando a hablar en plural...! ¡¿Pero por qué me habla como si yo fuera dos...?!" pero se asustó cuando los roedores clavaron sus colmillos y garras en los brazos, levantándolo con fuerza.

-Esperaba que recordaras... Que indignante- aseguró Vamdemon, chasqueando sus dedos, haciendo aparecer de nuevo su silla, a la cual se sentó, observando al adolorido y débil mago frente a él- Esperábamos que así fuera...-

-N-No entiendo...- gimió Wizardmon, jadeando- N-Nunca te había visto antes, excepto cuando eras un Devimon...- pero calló cuando el digimon vampiro hizo una horrible mueca, indignado.

-...- Vamdemon miró a su enemigo, serio, pensando en lo que debería hacer o no-... Naciste hace unos veinte años, ¿verdad?-

-¿Eh?- eso sorprendió a Wizardmon- ¡¿C-Cómo lo sabes?!-

-Me lo imaginaba- gruñó el digimon vampiro, apoyando la mejilla en su mano, y su codo en el antebrazo de la silla digital- Renacimos en la misma época. También nací hace veinte años... Maldición-

-¿R-Renacer...?- murmuró el mago, sorprendido y confundido.

-... Tsch. Maldición- gruñó enojado Vamdemon, haciendo fruncir el ceño a Wizardmon, nervioso- Tú y yo somos digimon renacidos-

-¿R-Renacidos...?- se sorprendió el mago- ¿Q-Quieres decir que tuvimos una vida antes de esta...? ¡S-Si así fuera, recordaríamos...!-

-... Pensé que eras listo- Vamdemon frunció el ceño, serio- ¿No te das cuenta de la situación?-

Wizardmon frunció el ceño, confundido, hasta entenderlo todo...

-... Hay veces en la que los digimon que renacen por completo... no tienen recuerdos de sus antiguas vidas...- murmuró lentamente- ¡E-Es imposible que yo sea un digimon renacido! ¡N-Nací de datos...!-negó con la cabeza.

-También nací de datos...- lo calló Vamdemon, poniéndolo nervioso- Tú y yo somos casos especiales... Están los digimon que renacen con sus propios datos... Pero nosotros... Nosotros dos nacimos de datos de otros digimon muertos-

Eso dejó helado a Wizardmon.

-¿Na...? ¿Nacer... de datos de un digimon m-muerto...?-murmuró con un hilo de voz, sintiendo un sudor frío recorrer su columna, comenzando a ignorar el fuerte agarre de los murciélagos en su piel.

-Sí... ¿Comprendes?- gruñó Vamdemon- En mi cuerpo recide mi propio programa, pero también el programa de los datos del digimon muerto... Soy dos digimon en este cuerpo digital- apuntó al asustado mago- Lo mismo es contigo: está tu propio programa, y el del digimon muerto del cual naciste-

Wizardmon abrió los ojos, horrorizado y asustado por semejante revelación.

-... ¿D-Dos... digimon...?- jadeó Wizardmon- ¿S-Soy... dos digimon...?-

-Efectivamente- sonrió con ironía el digimon vampiro- Me atrevería decir que nuestras razas fueron establecidas por los datos muertos... Y pensar que nos encontraríamos en bandos enemigos... Es el destino- sentenció, sonriendo sangrientamente.

"¿Dos... digimon...?" el mago tragó saliva, aun sorprendido por la verdad "¿S-Soy dos digimon en uno...? No, no, no" negó con la cabeza, nervioso "¡S-Si fuera así... e-escucharía al otro programa...! ¡Este cuerpo es mio, no existe otro digimon dentro de mi...!"

Pero... pero a pesar de que pensaba eso... ¿por qué parte de su corazón le decía que no había equivocación?

-... ¿Por qué... es el destino...?- murmuró con un hilo de voz, con la cabeza gacha, confundido.

-Cierto, como no recuerdas...- sonrió levemente Vamdemon, y chasqueó sus dedos, haciendo desaparecer sus murciélagos, por lo que Wizardmon aterrizó en el piso digital, nervioso- No hay presión. Quiero matarte de una manera satisfactoria, así que me tomaré el tiempo para contarte tu historia... Nuestra historia- nuevamente, una sonrisa sádica recorrió el rostro del digimon, provocando que el mago frunciera el ceño, alerta y nervioso- Los datos de los que provenimos son, efectivamente, de un Wizardmon y un Vamdemon... de otro Mundo Digital-

Eso dejó totalmente sorprendido a Wizardmon.

-Deberías saberlo, ¿verdad? Sobre las dimensiones, y los mundos que los componen- señaló el digimon vampiro- Y en nuestra dimensión...-

-... Es este mundo el que está más propenso a comunicarse con otros mundos y dimensiones- murmuró Wizardmon, a lo que su enemigo sonrió con ironía.

-El problema de Zodiaco y Apocalymon es ejemplo de ello, ¿verdad?- señaló Vamdemon-El Mundo Digital del que provienen nuestros datos base es uno más antiguo que este. No existen cazadores, sino Niños Elegidos. Es por culpa de ellos que el Vamdemon del que me basé murió... varias veces- admitió con un gruñido, para sorpresa de Wizardmon- Los planes que tenía para hacerme con el Mundo Digital y Mundo Humano, y así poseer el Mar Oscuro... Eran desbaratados por ellos, y aunque renací volvieron a acabar con mi vida... Y tú...- miró fríamente al mago, asustándolo- Wizardmon, el amigo y compañero de la digimon de la luz... Tú, de entre todos los digimon, fuiste el pilar de mi caída, de su caída...- frunció el ceño, enfurecido- Si no te hubieras interpuesto aquella vez, Tailmon y su compañera humana habrían muerto por mi técnica, pero decidiste morir por ellas... Y eso provocó la evolución que comenzó mi caída...- apretó sus puños, indignado- Desde entonces... Me han matado cuatro veces... Pero la última vez fue satisfactoria...- sonrió- Porque te llevé conmigo-

Wizardmon miró horrorizado al digimon vampiro, quien se reía por lo bajo, de manera tenebrosa y sádica.

-Sí... Ya habían pasado muchos años en el Mundo Digital... Incluso hubo un REEBOT, el cual nos permitió a ambos regresar a la vida... Traté de hacerme con los datos del Mar Oscuro, pero la nueva generación me detuvo, y tú estabas ahí, apoyándolos... Pero te llevé conmigo... Ah, la expresión de horror de Tailmon fue tan especial al verte morir nuevamente por protegerlos- sonrió satisfactoriamente Vamdemon, ante el terror de Wizardmon-... Lo que no esperé... Lo que nunca pasó por mis planes, sus planes, es que la técnica que nos acabó fue tan poderosa, que nuestros datos fueron expulsados del Mundo Digital de nuestro mundo, y paramos a este Mundo Digital, claro que en diferentes Zonas... Fue entonces cuando nuestros datos, Wizardmon, los tuyos y mios, se conectaron con los datos muertos de aquellos digimon, y nos dieron vida...-sonrió, meditativo- Y que acabáramos en bandos diferentes, en otra guerra, en otro conflicto... Todo este tiempo viví sin los recuerdos y pensamientos del otro Vamdemon, hasta que evolucioné a esta forma, recobrando todos sus recuerdos... Supongo que por eso a veces hablo en plural... A veces él toma el control de este cuerpo, pero no me importa...- se levantó, haciendo desaparecer la silla- Porque también te odio. Por tu culpa, el digimon que he admirado, Gaiomon-sensei, se volvió un cobarde- miró enfurecido a Wizardmon, quien temblaba, digiriendo toda la información.

¿S-Sería verdad...? ¿Era un digimon así de especial...? ¿Parte de sus datos provenían de otro mundo...?

Pero no podía recordar... ¡No podía recordar nada...!

Entonces, gritó de dolor al sentir una fuerte sensación punzante en su cabeza, por lo que se la agarró, gruñendo.

-... Oh- se sorprendió levemente Vamdemon, observando al mago- ¿Será que el escucharme ha hecho que tu otro programa reaccione? Es bastante curioso... Recuperé las memorias de mi otro programa, al llegar a su nivel central... ¿Y tú...? ¿Por qué, estando en la forma de Wizardmon, no has recuperado sus memorias?-frunció levemente el ceño, serio- Y es demasiado curioso que Zodiaco no se diera cuenta de tu situación especial... ¿O si lo hizo?- sonrió con ironía.

-¡D-Duele...!- gimió Wizardmon, sintiendo que sus sentidos iban a explotar, mientras un remolino de emociones se agrupaban en su mente-¡NO PUEDE SER VERDAD...! ¡SOY UN SOLO DIGIMON...! ¡SOY DE ESTE MUNDO DIGITAL...!-gritó, nervioso, sintiendo como venían sus recuerdos de la Aldea Natural, en donde se crió junto a sus amigos, Delta A, Rapidmon, Pegasusmon, Ranamon y el pequeño Bearmon- ¡SOY UN DIGIMON DE JÄGER...!-cerró los ojos con fuerza, recordando a Luke, Jack, y a Samanta, cuando ella levemente le sonreía...- ¡SOY EL COMPAÑERO DE SKY-SAN!- aseguró, recordando a la joven peligris, con su sonrisa tan alentadora, y sus sentimientos por ella- ¡S-Soy...! ¡EL AMIGO DE GAIOMON!-

Pero el pie de Vamdemon aterrizó con fuerza en su espalda, haciéndolo gritar de dolor.

-¿Siguen negando lo que son?- sonrió sádicamente el digimon vampiro, presionando con fuerza su pie, disfrutando de los gritos de su enemigo- Incluso después de escuchar la verdad, nos niegas... ¿Acaso crees que no los podremos matar sin recordarnos?- frunció el ceño, sacando su pie de la espalda del digimon, pero comenzando a patearlo con fuerza en las costillas, provocando que sus gritos resonaran en todo el espacio digital- ¡QUE ABSURDO!-rió, divertido- ¡ÉL TIENE EL PLAN PERFECTO PARA MATARTE...! ¡AUNQUE NO NOS RECUERDES, ÉL SABE COMO DEBEMOS MATARTE PARA QUE NO VUELVAS A REVIVIR!- detuvo su ataque, para apreciar como el herido mago se retorcía de dolor en el piso, gimiendo- En el Mundo Digital del que ellos provienen, los digimon que murieron en el mundo humano no pueden renacer, pero nuestro caso cambió gracias al REEBOT... pero...- una sonrisa siniestra cursó su rostro- En este Mundo Digital hay algo diferente... Hay digimon que no pueden revivir, en base al modo en que murieron, o si fueron absorbidos por otros...- señaló, pero su voz se había vuelto más siniestra, como si su otra parte hubiera hablado, lo cual asustó a Wizardmon-Dinos, Wizardmon... ¿Cómo quieres morir...?- agarró de la capa al dañado mago, levantándolo a su altura- No quiero absorberte... Te quiero muerto... Puedo torturarte de tal manera que tus propios datos se nieguen a revivir, como lo hizo el Bagra Army en todos sus asesinatos... Sí, eso suena bastante bien...-

Wizardmon tragó saliva, asustado y temblando de dolor, sin ser capaz de pensar en algo para salvarse de esa situación, pero, para su sorpresa, Vamdemon lo soltó, por lo que cayó al piso digital, sin fuerzas.

-No... Sé cómo debes morir... Estás destinado a morir de esa forma, una y otra vez, porque ese es el castigo, la maldición de aquellos que intervienen en mis planes- aseguró el digimon vampiro, y, de un movimiento de su brazo, el espacio digital en el que estaban se resquebrajó, para sorpresa del mago.

-¿Q-Qué...?- jadeó Wizardmon, y se quedó sorprendido cuando todo el lugar se destrozó en trozos de vidrio digital, desapareciendo, y mostrándolos en un techo de Digimon Land.

El mago abrió los ojos, horrorizado al ver que el fuego y el humo en aquel parque había aumentado, además de que se podían escuchar los gritos de miedo de los humanos, junto con varios sonidos de combate.

¿C-Cuánto tiempo había estado atrapado en ese Espacio junto a Vamdemon...? ¿Y por qué habían regresado?

Vamdemon caminó tranquilamente hasta el borde del techo, y lo que vio le hizo sonreír, satisfecho.

-En el momento preciso. Es el ambiente perfecto- sonrió, con su voz normal, y miró de reojo a Wizardmon, quien se levantaba apoyado en su bastón, temblando, pero sin quitar la vista de él- ¿Gustas?- con un floreo de la mano, le señaló la calle, invitándolo a asomarse a su lado.

El mago frunció el ceño, enojado y desconfiado, pero sabía que, si no le seguía el juego a Vamdemon, terminaría peor que muerto.

Cojeando por la herida en su rodilla, el digimon de traje verde se acercó a Vamdemon, quien volvió a señalarle la calle frente al techo en el que estaban. Frunció el ceño, nervioso, pero bajó la mirada...

Lo que vio lo dejó helado...

Habían huellas de una feroz batalla, pero no era eso lo que tomó la atención del mago...

Sky estaba tirada entre unos escombros, con varios tajos en su cuerpo, y su cabello estaba suelto, manchado de su propia sangre.

Lo hizo reaccionar la risa de Gaiomon, por lo que Wizardmon miró de inmediato a varios metros, en donde el samurái salía del cráter de un edificio, algo magullado, pero con una mirada sádica que asustó al mago.

-¡Pensar que me atacarías al fin...! ¡Pero creo que mis flechas son más veloces que tu mente, I.A.!- se rió Gaiomon, observando a la herida peligris a lo lejos.

Sky abrió levemente los ojos, cansada y asustada...

Ya no podía más... No quería seguir peleando con Gaiomon... No quería dañarlo...

Le dolía más la risa y el desprecio de Gaiomon, que sus heridas causadas por el digimon.

-Sabemos cómo terminará esto, ¿verdad?- Vamdemon miró de reojo al asustado Wizardmon, quien no despegaba la mirada de la horrible escena- Gaiomon-sensei acabará con la mestiza con un ataque a largo alcance. Mira- sonrió, observando como el samurái preparaba sus espadas-... ¿Qué harás...? ¿Verás morir a tu compañera, o morirás en manos de tu amigo?-le preguntó, sonriendo siniestramente.

El mago lo miró de reojo, asustado.

-Esta es la muerte que te mereces, Wizardmon- sonrió Vamdemon, haciendo que el mago apretara los dientes, enojado.

Wizardmon apretó sus puños, y, sin pensarlo, saltó del edificio, aterrizando costosamente a los escombros que componían el piso, y, torpemente comenzó a correr en dirección de Sky.

-... Je- sonrió el digimon vampiro, observando como el mago corría- Es tu destino... Tu castigo, por provocar mi caída-sentenció, con una sádica sonrisa en su rostro.


-I.A., aunque eres una cobarde, peleaste hasta el final- admitió Gaiomon, acumulando energía en sus espadas- ¡Pero aun así... eres débil!-sentenció- ¡RINKANZAN!-sacudió sus armas, lanzando una enorme onda de luz que se dirigió a la joven herida.

"... S-Soy... patética..." pensó Sky, sin poder levantarse, con lágrimas recorriendo su nariz y mejilla, observando con impotencia el ataque que terminaría con ella "¿Por qué mi voz no te ha alcanzado...? Incluso traté de pelear contra ti, pero... me duele el solo herirte... No puedo dañarte, Gaiomon... No puedo hacer nada..." apretó débilmente su puño, sintiéndose caer en la desesperación "... Lo siento, Wizar..." pero una silueta se colocó frente a ella, mientras su dañada capa verde ondeaba.

Sky abrió sus ojos verdes, sorprendida al ver a Wizardmon parado frente a ella, blandiendo su bastón.

El mago usó su bastón para detener las dos ondas de energía, provocando una gran ventisca en la zona, para sorpresa de Gaiomon, y haciendo que Vamdemon desde donde estaba, sonriera con satisfacción.

-¡G-Gaiomon, idiota...!- gruñó Wizardmon, sintiendo que retrocedía por el impacto que trataba de retener- ¡REACCIONA!- le pidió...

Entonces, su bastón no aguantó más la presión, destrozándose en sus manos, pero, antes de poder reaccionar, las dos ondas de energía impactaron en su cuerpo, provocando una profunda herida en su pecho...

Sky se quedó horrorizada, observando como su amigo era herido.

Aun así, Wizardmon presionó con fuerza sus pies en el piso, impidiéndole a su cuerpo caer, aguantando con todo lo que podía el dolor que sentía, jadeando, apretando con fuerza sus puños, tratando de ignorar el goteo de sangre en su pecho.

-... ¿W-Wizard... mon...?- gimió Sky, sentándose de a poco, sin ser capaz de mover sus piernas a causa de sus heridas.

-... S-Sky... san...- jadeó Wizardmon, mirándola de reojo, sonriendo cansado- ¿S-Se en-encuentra... bien...?- le preguntó, dejándola quieta.

La joven abrió levemente la boca, sorprendida de que su amigo le hiciera semejante pregunta, ignorando su propio estado y el dolor que debía estar pasando en esos momentos.

-... Gh... Gh...- gimió Sky, temblando, mirando con lágrimas en los ojos a su herido compañero- S-Sí... Sí...- gimió.

-... Ya... Ya veo...- jadeó Wizardmon, sonriendo, ignorando la sangre que salía de su boca-... Que alivio, Sky-san...-

-Tsch. Que estupidez- bufó Gaiomon, mirando con fastidio al herido mago- ¿No eres al que se llevó Vamdemon?- señaló, y se percató del digimon vampiro parado en el borde de un techo cercano- ¡Oye, Vamdemon! ¡¿Por qué está tu presa aquí?!- exigió saber.

-Es algo escurridizo, sensei- admitió Vamdemon, con una simple sonrisa, fastidiando al samurái.

-¿S-Sky-san...? ¿P-Puede correr...?- jadeó Wizardmon, mirando a su amiga, quien lloraba en silencio.

-N-No puedo...- gimió Sky- No puedo mover mis piernas, Wizardmon... N-Ni siquiera las siento...- admitió, lo cual horrorizó al mago, quien miró de inmediato las piernas de su amiga, para apreciar que estaban manchadas de sangre, con horribles perforaciones en sus tobillos.

Wizardmon abrió los ojos, horrorizado.

-... G-Gaiomon fue directo por mis piernas... para que no huyera...- Sky apretó con fuerzas sus manos, y miró con tristeza a su herido amigo-... É-Él no nos recuerda, Wizardmon... Nada... Solo tiene odio en su corazón... ¿Por qué esto tiene que pasar...? Cuando él era tan feliz...-

Wizardmon apretó sus puños, jadeando, tratando de pensar en una solución... pero no se le ocurría nada...

Estaba en las últimas... Iba a morir pronto... ¡PERO NO QUERÍA QUE SU QUERIDA AMIGA TUVIERA SU MISMO DESTINO!

-Da igual- escucharon ambos, y miraron a Gaiomon, quien los apuntaba con su arco y flecha- Dos o uno... Me pagarán igual- sentenció.

"¡M-MUÉVETE...!" pensó asustado Wizardmon, pero sus heridas piernas no reaccionaban, mientras su traje verde se impregnaba de su sangre, sin poder moverse a causa de la horrible herida en su pecho "¡MUÉVETE, NERD! ¡TENGO QUE SACAR A SKY-SAN DE AQUÍ...! ¡NO PUEDO PERMITIR QUE MUERA!"

-¡W-Wizardmon, vete!-le imploró Sky, asustada, temiendo por la amiga de su amigo.

Gaiomon frunció el ceño, dispuesto a soltar la flecha...

Vamdemon los observaba, sonriendo, hasta percatarse de una presencia ajena, por lo que se puso alerta, mirando para todos lados. Fue entonces que vio como un pequeño proyectil de datos blancos se le iba abalanzar, por lo que saltó para atrás, esquivándolo, pero, para su sorpresa, el proyectil cambió de rumbo hacia abajo, lo cual tomó la atención de Gaiomon, Wizardmon, y la asustada Sky.

-¡¿Q-Qué rayos es eso?!- gruñó Gaiomon, lanzando sus flechas hacia el proyectil, pero para su sorpresa los datos blancos esquivaron sus disparos- ¡¿AH?!- parpadeó, sorprendido, y más cuando el proyectil se le abalanzó, por lo que saltó hacia un lado, esquivándolo.

Aun así, el proyectil cambió de rumbo, chocando directamente en la espalda de Gaiomon, acortándole la respiración, para sorpresa de Sky, Wizardmon y Vamdemon, quien alzó las cejas, curioso...


-¡MALDITO IDIOTA!-

Gaiomon abrió los ojos, confundido y sorprendido, encontrándose en una zona digital de datos blancos.

-¿Q-Qué rayos...?- parpadeó, totalmente en blanco, hasta que WarGreymon se le abalanzó por detrás, dándole una fuerte patada en la espalda, haciéndolo rodar por el piso digital.

-¡MALDITO IDIOTA!-le gritó enfurecido el digimon naranja- ¡¿QUÉ RAYOS LE ESTÁS HACIENDO A TUS AMIGOS, IMBÉCIL?!-exigió saber, bastante enojado, mientras el samurái se reponía del doloroso golpe.

-M-Maldito...- gruñó Gaiomon, totalmente cabreado- ¡¿QUIÉN RAYOS TE CREES PARA PATEARME POR LA ESPALDA?! ¡TE MATARÉ, MALDITO...!-se abalanzó a WarGreymon, pero este, simplemente, lo sujetó del rostro, tirándolo con gran fuerza al piso, acortándole la respiración.

Gaiomon se quedó quieto, sorprendido por la velocidad y fuerza de aquel extraño digimon.

-No paras de avergonzarme, una y otra vez... Estás atacando a tus amigos con una sonrisa tan repugnante... Lloran y llaman por ti y tú solo...- murmuró WarGreymon, apretando con fuerza el rostro del samurái, haciéndolo cerrar los ojos, aguantando el dolor- ¡¿NO SIGNIFICAN NADA PARA TI?!-pero se sorprendió cuando el digimon de armadura le sujetó el brazo, enojado.

-¿S-Significar algo...? ¿Por qué demonios mis presas deberían significar algo?- gruñó Gaiomon, mirando enojado al digimon naranja- ¿Y quién rayos eres? ¡¿Dónde demonios estoy?!-

WarGreymon frunció el ceño, y soltó a Gaiomon, alejándose un poco de él, mientras el samurái se sentaba, sobándose el rostro, adolorido.

-... Soy WarGreymon- le dijo, tomando su atención- Un miembro de la Orden Antigua que murió defendiendo al Mundo Digital...- lo apuntó, extrañándolo- Y tu ancestro directo-

-¿E-Eh?- lo quedó mirando Gaiomon- ¿Eres un muerto...?-parpadeó- ¡UN MUERTO!- se levantó de una, alarmado, cabreando a WarGreymon.

-Sí, soy un muerto, encerrado en la forma de una Digimemory- murmuró el digimon naranja, pacientemente.

-¡E-Entonces...!- parpadeó Gaiomon, recordando el proyectil de data blanca- ¡¿T-Tú eras esa cosa que me atacó?!-

-¡Todas las Digimemory nos esparcimos por Digimon Land, para poder proteger a los humanos y digimon!- le explicó WarGreymon, molesto- Yo vine hacia ti, porque parecía que estabas en problemas, y no me equivoqué en absoluto-frunció el ceño, serio y enojado- Pensar que te encontraría en semejante estado...-

-¿Oh? Significa que estás del lado del maldito Rey, ¿verdad?- sonrió con ironía Gaiomon, haciendo fruncir el ceño a WarGreymon- Entonces debo acabarte...- sentenció, pero parpadeó al sentir la asesina aura que emanó el digimon naranja, quien lo miró de reojo de inmediato.

Entonces, una gran cantidad de puñetazos resonaron en el Espacio Digital.

-¡ERES UN COMPLETO IMBÉCIL! ¡¿ESCUCHASTE TODO LO QUE TE DIJE, IDIOTA?!-exigió saber WarGreymon, mientras Gaiomon estaba agachado, sobándose la cabeza, gimiendo adolorido- ¡Dije que vine porque parecías en problemas!-

-¡Mal-Maldito vejestorio...!- gimió enojado Gaiomon- ¡¿Y por qué vendrías a ayudarme?! ¡Somos enemigos, maldito fantasma!-

-¡No lo somos...! Aunque seas un idiota, sigues siendo parte de mi familia- gruñó WarGreymon, haciendo parpadear a Gaiomon.

-... ¿Lo somos?- el samurái se señaló, confundido, cabreando nuevamente al digimon naranja.

Nuevamente, más golpes resonaron en el espacio digital, terminando con Gaiomon sobándose el estómago, azul.

-Dije, en un principio, que soy tu ancestro, estúpido- gruñó WarGreymon, con el puño emanando vapor- E-Era consciente que eras lento, pero jamás pensé que superaras mis expectativas de esta forma... ¿De quién rayos heredaste semejante tontería junta?-

-¿Y-Y qué importa si soy descendiente de un maldito como tú?- gruñó Gaiomon, mirando enfadado al digimon naranja, incorporándose- Mi odio hacia el Rey y a la maldita sociedad que creó no cambiará, y tomaré las cabezas de ese digimon e I.A.-

-...- WarGreymon lo miró seriamente, incomodandolo- Pensé que el lazo que tenías con ellos, sería suficiente para que tus memorias regresaran- señaló, confundiendo al samurái- Pero veo que es tu odio el que no te permite avanzar... No importa que tan fuerte seas, tu odio hacia el hijo de Omegamon sigue vigente... Temo decir que, el que hayas olvidado a las personas más importantes para ti, de manera tan fácil, fue porque aun hay odio en tu corazón-

-¡¿D-De qué demonios hablas?!- gruñó enfadado Gaiomon, pero se puso alerta cuando el digimon naranja lo señaló, serio.

-... Perderé toda mi energía, pero creo que puedo regresarte tus memorias- admitió WarGreymon, serio- Una vez que lo haga, supongo que comprenderás mis palabras... El inconveniente es que caerás en la desesperación al darte cuenta de lo que has hecho...-señaló- Puedo salvar a Sky y a Wizardmon de ti, o forzar tus memorias bloqueadas, y permitirte salvarlos... Debería hacer lo primero, pero, a pesar de lo estúpido que seas, ni siquiera tú mereces olvidar a tus amigos-

-¿Amigos? ¿Yo, con amigos?- se rió Gaiomon, enfadando a WarGreymon- ¡Que estúpido, vejestorio! ¡SOY UN ASESINO!- se señaló- ¡Has estado hablando tontería tras tontería! ¡¿Mi ancestro, mis memorias...?! ¡¿Qué tienes en la cabeza?!-

-...- WarGreymon lo miró, serio- Espero que esto valga la pena, Taiki, Rey- murmuró.

Entonces, su cuerpo desapareció en datos, para sorpresa de Gaiomon, quien se puso alerta. Los datos se acumularon en una esfera naranja, y entraron en el pecho del sorprendido samurái...

Gaiomon frunció el ceño, confundido y enojado...

Fue entonces que sintió un horrible dolor de cabeza, por lo que se la agarró, jadeando, confundido...

"-¡Ah!- Sky lo miró sonriendo- Me alegra ver que te encuentras mejor-

Gaiomon no dijo nada… Se había quedado sin habla, en especial por ver las dos orejitas de conejo que tenía la joven de cabello gris y ojos verdes.

Sky simplemente le sonrió."

-¡GHAAAAAAAAAAAAAA!- gritó Gaiomon, sintiendo como, de golpe, comenzaban a aparecer en su mente diferentes imágenes...

"-Entonces, Gaiomon, ¿qué debes hacer cuando alguien se mete en tu camino?- le pregunto curiosa Sky al digimon samurái, que caminaba apoyándose en un bastón, al lado de Wizardmon.

-Rebanarlo-

-¡NO!- negó la niña.

-¿Qué era?- el samurái miró a Wizardmon, quien lo quedó mirando- ¡Ah! Destriparlo-

-¡Eso menos!- se asustó el mago- ¿De verdad tienes tu data cerebral tan baja para no entender algo tan simple?-

-Más simple sería que hablaras con normalidad, Nerd- aseguró Gaiomon, y ambos empezaron a echarse chispas por los ojos.

-¡Dejen de pelear!- pidió Sky, ya que era habito de ambos digimon pelearse cada cinco minutos.

-¡Él empezó!- se señalaron mutuamente."

-¡¿Q-Qué es esto...?!- jadeó Gaiomon, comenzando a asustarse- ¡¿N-Nerd...?!-

"-¡Eso no importa! ¡Deja de darme órdenes como si fuera de tu pandilla de locos!- le exigió enfadado Gaiomon, echando humo de la cabeza.

-¿De qué hablas?- lo quedó mirando Samanta, fastidiada- Si tú eres de Jäger-

-…-el samurái parpadeó unas tres veces-… ¿Ah…?-"

-¡¿J-Jefa...?!- jadeó el samurái, asustado...

"-¿Q-qué pasa?- se extrañó Wizardmon, levantándose.

-Problemas, pero no es el enemigo- le aseguró Delta A, preocupado, haciéndole fruncir el ceño.

-¡Escúchame bien, Gaiomon!- le dijo Ranamon, aun colgada a los barrotes- ¡Te vinimos a buscar porque confiamos en ti!- le aseguró, haciéndole fruncir el ceño- ¡ES SKY!- eso tomó la atención del samurái y el mago."

-¡¿E-Enana...?! ¡¿Re-Retro...?!-

"-...- Gaiomon frunció el ceño, sintiendo que las palabras y los sentimientos de la digimon... eran honestos...-... Rara, si tanto no te gusta la violencia, ¿por qué estás en esta guerra? Estás en la posición más estúpida-

-... Mis poderes no son ofensivos, son curativos- le respondió Kokoromon- Quiero ayudar a aquellos que pelean por proteger a quienes aprecian. Gaiomon, ¿por qué estás en esta guerra?-le preguntó, dejándolo quieto- ¿Por qué peleas?-"

-¡¿R-Rara...?!-

"P-Pero…- gimió Sky, tapándose el rostro- Yo… Me dicen… N-No quiero p-pensar… P-Pero t-tal vez s-sí soy un monst…-

-¡ERES OREJAS, MALDITA SEA!- se hartó Gaiomon, dándole un coscorrón tan fuerte a Wizardmon que este se agachó, agarrándose la cabeza, gimiendo.

Las palabras del samurái hicieron abrir los ojos a Sky."

Gaiomon se quedó quieto, helado...

"-Exacto- sonrió Sky, mientras Wizardmon asentía- ¡Bien~! ¡Trabajemos juntos para tener esa panadería~!- levantó un brazo.

-¿No podría ser una librería?- sugirió el mago.

-Ah…- lo quedó mirando Sky- Los libros no se comen-le reprochó.

-S-Sky-san, ¿acaso los panes que haríamos no se venderían?- señaló Wizardmon, con una gota en la cabeza.

-Y también probaríamos un poco. Nuestro conocimiento gourmet de las comidas humanas nos darán una gran ventaja- aseguró Sky, sonriendo segura, haciendo suspirar al mago- ¿Qué opinas, Gaiomon?- miró al samurái, quien levantó un poco la mirada, aunque tenía los ojos brillantes, lo que conmovió a la joven- ¿Te gusta la idea?- le sonrió.

-…- Gaiomon frunció el ceño, mirando para otro lado-… Armería-

-No- negaron de inmediato Sky y Wizardmon.

-¡¿Por qué esa negación inmediata?!- se enojó el samurái.

-Pondremos muchas reglas en nuestra vivencia en el Mundo Digital, y eso incluye en alejarte de objetos cortantes- aseguró Sky.

-Aunque un salvaje como tu podría usar sin problemas un baguette como arma asesina- suspiró Wizardmon.

-¡Son unos…!- gruñó Gaiomon- ¿Qué es un baguette?- parpadeó, sin entender, haciendo reír a Sky, mientras el mago se tapaba la boca- ¡NO SE BURLEN!-gruñó avergonzado y enojado."

Gaiomon abrió los ojos, horrorizado, y, lentamente, bajó las manos...

-... ¿Ore... jas...?- gimió, digiriendo todo lo sucedido...

... Visdom le había borrado la memoria...

V-mon los traicionó. Atacó a la Rara, al amigo de Gumdramon y al sirviente del Rey. Visdom lo retuvo contra ese edificio, y le borró todas las memorias justo antes de conocer a Sky... y, al reaccionar, el monstruo le había dicho que había sido atrapado por el Xros Heart durante todo ese tiempo, y por eso no recordaba nada...

Y, en venganza... mató al amigo de Gumdramon... hirió a Kokoromon, pero Starmon había logrado huir gracias a ella, aunque V-mon lo hirió gravemente...

V-mon

-... Ese maldito V-mon...- jadeó, sintiendo que sus piernas temblaban-... Maldito desgraciado...- apretó sus puños, comenzando a enfurecerse-¡MALDITO TRAIDOR!-gritó, haciendo que su voz resonara en el silencioso Espacio Digital- ¡TE MATARÉ...! ¡TE BUSCARÉ Y TE DESTROZARÉ...! ¡SI HAY ALGO QUE ODIO ES A LOS TRAIDORES...!-gruñó, recordando con ira a los digimon que habían atacado su aldea hacia tantos años...

Esos digimon traicionaron a su pueblo y a su familia, matándolos a todos... ¡Y ahora, V-mon los había traicionado, y ahora iban a morir sus amigos...!

Ese pensamiento dejó helado a Gaiomon, quien comenzó a comprender la situación... y lo que Visdom le hizo hacer...

-No...- jadeó, temblando, y se miró las manos-... No, no, no, no. Maldita sea... ¡Yo no pude...!- miró para todos lados- ¡OREJAS! ¡¿D-Dónde estás, Orejas?! ¡NERD!- gritó, asustado- ¡¿C-Cómo salgo de aquí?! ¡Maldito ancestro, sácame de aquí!- exigió, temblando- ¡YO NO LOS HERÍ...! ¡SÁCAME DE AQUÍ!- ordenó, siendo rodeado de data naranja...


Gaiomon abrió los ojos de golpe, encontrándose tirado en los escombros por culpa de la DigiMemory de Wargreymon que había entrado en su interior.

-M-Maldición...- gruñó, incorporándose, sintiéndose extraño a causa de la abrupta recuperación de sus memorias.

-¿Qué fue eso de recién, Gaiomon-sensei?- le preguntó Vamdemon, desde el techo, bastante curioso.

Pero el digimon vampiro frunció el ceño, puesto que el samurái ni siquiera lo miró

-Gaiomon...- murmuró Sky, preocupada, pero se asustó cuando Wizardmon cayó de rodillas, jadeando- ¡W-Wizardmon!-

Eso hizo que el samurái los observara a ambos, en silencio, horrorizado al ver las heridas de... de sus amigos...

"Yo... ¿Yo los... lastimé...?" apretó su puño con fuerza, comenzando a enfurecerse, tanto consigo mismo como con los culpables de la situación "¡¿YO LOS LASTIMÉ?!"

-E-Estoy... b-bien...- jadeó Wizardmon, temblando, sintiendo que su vista comenzaba a nublarse.

-¿Aun no mueres, Wizardmon?- sonrió levemente Vamdemon, haciendo que el mago lo mirara de reojo, jadeando cansado, y que la peligris mirara al digimon en el techo, asustada- No me molesta que prolongues tu muerte. Será más satisfactorio verte morir sufriendo- aseguró, señalándolo con uno de sus dedos, asustando a Sky- Espero no se moleste, sensei...-miró de reojo al samurái...

Pero se quedó helado cuando una flecha de energía atravesó su muñeca, para total sorpresa de Sky y Wizardmon.

-¡GHA!- gritó Vamdemon, agarrándose la mano herida, pero no tuvo tiempo para reaccionar, porque sintió una silueta encima suyo, por lo que levantó la mirada, para encontrarse a Gaiomon encima de él, blandiendo sus dos espadas, con una mirada de furia e indignación que el digimon vampiro...

Sintió temor.

-¡MALDITO!- rugió Gaiomon, sacudiendo con fiereza sus espadas, lanzando una gran cantidad de ondas de energía hacia Vamdemon, quien sacudió su capa, haciendo aparecer una gran cantidad de murciélagos que se abalanzaron a las técnicas, provocando un gran choque y una enorme estela de humo.

-¡N-No es posible...!- Vamdemon retrocedió levitando rápidamente, enfurecido, mientras Gaiomon atravesaba el humo y aterrizaba en el techo, mirando furioso al digimon vampiro- ¡¿A-Acaso ese proyectil blanco...?!- frunció el ceño, deteniéndose y preparándose.

-... Maldito seas, Vamdemon... Tú lo sabías... Sabías sobre Orejas, y te burlaste una y otra vez de mi al decir esa palabra con tu asquerosa y repugnante sonrisa...- gruñó Gaiomon, completamente enfurecido- ¡JUGASTE CONMIGO Y CON ELLOS...! ¡TE VOY A DESPEDAZAR...! ¡EL QUE TENDRÁ UNA MUERTE DOLOROSA NO SERÁ EL NERD, SERÁS TÚ, MALDITO!-aseguró.

Esas palabras llenas de odio y furia asustaron a Vamdemon, pero, en cambio, cuando Sky y Wizardmon las escucharon, se quedaron asombrados, sintiendo ambos una especie de alivio... y alegría...

-... ¿Nos... recuerda...?- murmuró Wizardmon, sorprendido-... ¿Cómo...? ¿C-Cómo rayos... ese salvaje...?- gimió, sonriendo aliviado.

-... Ga-Gaiomon...- gimió Sky, tan contenta y aliviada que, incluso, había olvidado el dolor de sus heridas- ¡GAIOMON!- lo llamó, nerviosa, haciendo que el samurái se quedara quieto- ¡¿M-ME RECUERDAS, GAIOMON?!- le preguntó.

Pero, aun así, Gaiomon no la miró, lo cual la preocupó a ella, y a Wizardmon, quien frunció levemente el ceño, nervioso.

Al ver esa reacción del samurái, Vamdemon olvidó su miedo y sonrió siniestramente.

-Sensei, la I.A. lo está llamando- le señaló al digimon a unos metros frente a él, quien tenía la mirada cabizbaja- Ya veo, ya veo... No te atreves a verla-sonrió, y parte de él disfrutó la mirada de odio que recibió del samurái- Después de todo, sensei... ¿Quién fue el que dejó las pobres piernas de esa joven en tan horrible estado?-

-¡CIERRA TU MALDITA BOCA, DESGRACIADO!-estalló Gaiomon, enfurecido, y sacudió sus espadas, lanzando dos ondas de energía, las cuales fueron destruidas por el látigo de sangre de Vamdemon, lo cual enfureció más al samurái.

-¡Tal vez ella ya ni pueda volver a caminar!- señaló sonriendo Vamdemon, enfureciendo más al digimon de armadura- ¡Desde aquí se pueden ver sus dolorosas heridas! Le perforó los tobillos, ¿verdad? Una táctica usual en usted, para impedir que una presa escurridiza escape... ¿Qué tan doloroso habrá sido para ella?-se preguntó, sonriendo con un gran grado de oscuridad.

-¡CÁLLATE!-rugió Gaiomon, enfurecido...

No quería pensar en esa maldita posibilidad... De que, por su estúpida culpa... Sky ya no podría...

Y ella, en cambio, durante el combate que había tenido contra él... Nunca lo lastimó...

"Auque yo la intentaba matar, ella no se rindió... Trató de hacerme recordar sin éxito... Incluso aunque yo... sus piernas..." se aferró con fuerza a sus espadas, enfurecido.

-¡TE MATARÉ, VAMDEMON! ¡Y DESPUÉS AL MALDITO DE V-MON! ¡A TODOS USTEDES, HASTA QUE SUS DATOS RECUERDEN POR SIEMPRE EL FILO DE MI ESPADA!-rugió Gaiomon, enfurecido, comenzando a ser rodeado de una data anaranjada.

Ante eso, Vamdemon frunció el ceño, enojado, alerta... y con miedo, ante las palabras, la mirada, y el instinto asesino que despedía el samurái...

-¡WIZARDMON!-

La voz de Sky dejó quieto a Gaiomon, provocando que la data que lo rodeaba desapareciera. Se volteó de inmediato, para apreciar que Wizardmon había caído a los escombros, débil.

-¡NERD!- gritó, asustado, pero el látigo de Vamdemon se enroscó en su cuello, ahorcándolo con fuerza.

-Como suponía, sensei. La influencia de esa mestiza y Wizardmon te han ablandado demasiado...- señaló Vamdemon, serio, sujetando con fuerza el látigo, haciendo retroceder un poco a Gaiomon, el cual lo miró de reojo, enfurecido- Darle la espalda a tu enemigo... Aunque, lo admito... También quiero apreciar los últimos dolorosos segundos de ese maldito mago-informó, satisfecho.

Eso hizo que Gaiomon mirara a Vamdemon, completamente enfurecido.

"N-No... E-Esto e-esta mal..." gimió Wizardmon, sin poder moverse, y sin ser capaz de escuchar la voz de Sky, quien lo llamaba, asustada "No... No puedo... ver..." entrecerró los ojos, sintiendo que las siluetas de los escombros en los que estaba encima comenzaban a oscurecerse "N-No... No quiero... No quiero que sea G-Gaiomon quien me mate... No me lo perdonaré... Yo... Yo..." se mordió el labio "Quiero ir con él y Sky-san al Mundo Digital..."

No... Más que eso...

Quería salvarlos...

-... ¿Eso es lo que quieres...?-


Wizardmon abrió los ojos al escuchar esa extraña voz, encontrándose de golpe parado en un lugar que se le hizo sumamente familiar...

Era una zona pedregosa, con un cielo azul claro digital...

-... ¿E-Esto es...?- murmuró Wizardmon, observando el cielo digital, sorprendido-... La zona digital que Luke-san creó para nuestro entrenamiento, hace cinco años...- recordó.

¿P-Por qué estaba en ese lugar? Ha-Hace unos momentos estaba tirado en los escombros, agonizando...

¿Cómo...?

-Este es el lugar donde tú, y tus compañeros de Jäger, entrenaron para llegar al nivel evolutivo actual- escuchó su voz, sorprendiéndose y confundiéndose, por lo que se volteó, para ver acercarse a él...

A un Wizardmon, sumamente idéntico a él, solo que su traje era de un color azul oscuro, y sus ojos verde eran más oscuros que los suyos...

-Un gusto, mi otro yo- sonrió el mago azul, mirando al joven mago verde, quien lo miraba, sorprendido.

-... ¿E-Eres...?- Wizardmon frunció el ceño, serio-... ¿Mi-Mi... otro programa?- se atrevió a preguntar.

El mago azul sonrió levemente, y asintió.

-... ¿Por qué?- murmuró Wizardmon, preocupando al digimon mayor- ¡¿Por qué mezclaste tus datos con los míos?!- exigió saber, nervioso.

-... Fue un accidente-confesó el mago azul, sorprendiendo a Wizardmon- Mis datos fueron a parar a Zona Alpina, y me temo que atrajeron los datos de un digimon que se estaba creando, como un sistema de protección... Fue algo que no pude controlar-

-... Yo...- murmuró Wizardmon, nervioso- No soy tú- aseguró.

-Lo sé perfectamente-le sonrió el mago azul, aliviándolo- Pero temo que Vamdemon, el que es como yo, no piensa lo mismo... Ha decidido usar la vida del programa que se mezcló con el suyo. Lo he visto y oído con tus ojos y oídos... Primero están hablando como si fueran el mismo, incluso refiriéndose al otro como un tercero, pero después Vamdemon va a devorar todo el programa del digimon, y se volverá más fuerte aún... Solo lo está usando...- puso su mano en el pecho, serio- Causando daños a otros solo por su propio fin egoísta... Humanos y digimon, le dan lo mismo... Es tan frustrante-apretó su puño, frunciendo levemente el ceño- Es por eso que quiere matarte... Porque estás unido a mi programa, y tu muerte significaría la mía... Wizardmon, lamento mucho el mezclarte en este problema. Somos de otro Mundo Digital y...- negó con la cabeza, triste.

-...- Wizardmon lo miró, serio y preocupado, notando que ese digimon realmente se veía afectado por la situación en la que lo metió-... No importa-

-¿Eh?- el mago lo miró, sorprendido.

-Es que... Supongo que ser de Jäger significa conocer a seres de otros mundos- admitió apenado, rascándose la mejilla.

-... Je- el mago azul sonrió levemente, apenando más al joven digimon de traje verde.

-P-Pero, ¿por qué estoy en este lugar?- le preguntó Wizardmon, nervioso- Yo... Yo estaba muriendo, y cuando escuché tu voz, me encuentro aquí, en donde entrenamos los de Jäger-

-... Realmente estás muriendo- admitió el mago azul, serio, haciendo que el joven digimon se quedara quieto- Y es por eso que el programa que Luke instaló en nosotros se activó-

Eso dejó más quieto a Wizardmon.

-¡¿E-Eh?!- parpadeó el mago verde, sumamente nervioso, haciendo parpadear al otro digimon mago- ¡¿P-Programa?! ¡¿S-Significa que Lu-Luke-san sabía sobre ti...?! ¡¿S-Sobre mi...?! ¡¿Q-Qué significa eso...?!- preguntó tartamudeando.

-Je. Siempre me he dado cuenta que eres bastante tímido- admitió el mago azul, avergonzando de golpe a Wizardmon- Me alegra mucho que tengas tu propia personalidad, aunque sea tan diferente a la mia-

Eso hizo que el joven mago se tapara el rostro con un ala del sombrero, más apenado, puesto que se había dado cuenta que el programa frente a él era mucho más tranquilo y sereno que él mismo.

-... Contestando a tus preguntas-murmuró el mago azul, tomando la atención de Wizardmon- Yo le conté a Luke sobre mi-informó, sorprendiéndolo- ¿Recuerdas el momento en que tomaste esta forma?-le preguntó, señalándolo.

-¿C-Cuando evolucioné...?- Wizardmon miró su mano, meditativo-M-Me parece que fue durante un entrenamiento que consistía en esquivar el fuego de Luke. E-Evolucioné pero quedé inconsciente de inmediato- recordó, algo confundido.

-No, no quedaste inconsciente-negó el mago azul, haciéndolo parpadear-Al igual que Devimon, cuando evolucionaste al nivel central del otro programa dentro de ustedes, tuviste una conexión conmigo, pero diferente a Devimon y Vamdemon-le contó- Yo... Tomé el control total de tu cuerpo cuando tomaste la forma de Wizardmon-le informó, dejándolo quieto-No sé cómo fue que pasó eso. ¿Por qué te arrebaté tu cuerpo, y tu programa quedó en hibernación? Pudo ser porque el entrenamiento gastó mucha de tu energía... Pero yo sabía que hacer cuando me di cuenta que, en parte, volví a la vida-miró al joven digimon frente a él- Al evolucionar, tus amigos estaban contentos, y para no causar sospechas, actúe como lo harías tú, pero de inmediato le pedí a Luke poder hablar a solas con él-frunció levemente el ceño- Porque estoy a favor de los ideales de Jäger, y disponía de información valiosa para su objetivo principal-

-... ¿Información... valiosa?- murmuró Wizardmon, sorprendido con todo eso.

-No solo las Reliquias Digitales pueden acabar con Apocalymon. Existe otro elemento de mi mundo que es efectivo contra él-le informó el mago azul, sorprendiéndolo-Y para que entiendas mejor la situación, este programa que me permite hablar contigo tiene que mostrarte esto-apuntó un sector de la zona, el cual él miró.

Luke se encontraba sentado en unas rocas, usando su antiguo buzo gris. A su lado, estaba él, Wizardmon, hablando con la liebre, pero la mirada que despedía era diferente...

Era el mago azul usando su cuerpo, mientras conversaba con Luke...


-... ¿Emblemas?-murmuró Luke, a lo que Wizardmon asintió, serio.

-Sí. En mi mundo, los Niños Elegidos poseen unos Emblemas y Etiquetas que usan para aumentar el nivel evolutivo de sus compañeros digimon. Las Etiquetas sirven para encontrar los Emblemas, y con los Emblemas se logra la evolución, aunque ahora no es necesario poseerlas físicamente. Cada Niño Elegido tiene su propio emblema en su interior-informó Wizardmon, serio-Y con ellos, pudieron derrotar a Apocalymon-

Luke miró de reojo al mago, bastante serio, lo cual hizo fruncir el ceño a Wizardmon.

-El Apocalymon de tu mundo... ¿De qué está compuesto?-preguntó la liebre, sorprendiendo un poco al mago.

-De los datos de digimon muertos que nunca alcanzaron a evolucionar-contó Wizardmon, serio-Sus rencores, sus penurias, sus odios, su tristeza y frustración... Es el digimon que representa la extinción del mundo, y aún ahora nadie sabe cuales son los límites de su poder-

-...-Luke lo miró, serio, analizando la información-... La extinción del mundo...-murmuró, y una pizca de tristeza cruzó su rostro, preocupando a Wizardmon-... Debe existir, no importa las dimensiones... Un ser que destruya lo creado. Sin valer la diferencia de cómo nacieron, deben existir-sentenció, serio.

-...- Wizardmon lo miró, serio- Luke... ¿Eres realmente un Inteligencia Artificial?-le preguntó, haciendo que la liebre lo mirara de reojo- Creíste sin problemas mi historia. Que soy un digimon muerto de otra dimensión, otro Mundo Digital, y el cuerpo de tu amigo posee mi programa, y que tomé el control al evolucionar a mi forma. ¿Por qué?- frunció más el ceño-... Acaso... ¿También eres un ser de otra dimensión?- exigió saber, serio.

-... Sí-Luke se levantó, sorprendiendo al mago verde-Pero... ¿Es importante?-

-¿E-Eh?-se sorprendió Wizardmon- Bueno... No creo que lo sea. Pero eso significa que Jack y Sky tampoco son I.A... Eso explica mucho-admitió.

-... ¿De qué están compuesto los Emblemas?- le preguntó la liebre, serio.

-... La verdad, no estoy muy seguro-admitió el mago, meditativo- Pero están relacionado con las cualidades propias de cada Niño Elegido. Estos le dan el poder a sus compañeros de evolucionar... No sé si podríamos crear algunos...-confesó-Tendríamos que escoger humanos con esas cualidades especiales, pero además de ser casi imposible, ¿cómo crear Emblemas o algo parecido?-

-... La debilidad de Apocalymon son las cualidades humanas-murmuró Luke, tomando la atención de Wizardmon- Eso puedo señalar de tu información. Las Reliquias Digitales sirven para darle poder a los digimon escogidos. Son creados directamente para los digimon, pero la conexión o lazo con el compañero humano permite que el poder aumente. Los Emblemas son contrarios. Pertenecen a los humanos, y con ellos se les da poder a los digimon... Apocalymon es débil a las cualidades positivas que posean los digimon o humanos, porque estos representan aquello que nunca lograron obtener... o perdieron ante la oscuridad-sentenció, serio.

-... Aún así, deben ser cualidades que vayan fielmente junto a los humanos-aseguró Wizardmon, serio- No valdría de nada darle el Emblema del Valor a un humano que, en un momento crítico, caiga en la desesperación...-

-... ¿Por qué dárselo?-parpadeó Luke, extrañando al mago-Si son cualidades propias de los humanos, entonces lo que debemos hacer para que esa cualidad, o ese Emblema, emerja, es identificar a los humanos que lo posean -sentenció.

-... E-En efecto-comprendió Wizardmon-No tenemos que crear Emblemas, solo debemos identificar a los humanos que posean de manera inhata esa cualidad...-murmuró-Pero son demasiados humanos... ¿Cómo encontrarlos?-

-Todos los humanos poseen esa cualidad-aseguró Luke, sorprendiéndolo-Pueden haber más de veinte humanos que posean el Emblema del Valor, porque están dispuestos a proteger a sus seres queridos sin temor... ¿Cuáles son los Emblemas?-

-... Originalmente, son ocho, pero... Se han descubierto once en total-informó Wizardmon-El Valor, la Amistad, el Amor, la Pureza, el Conocimiento, la Sinceridad, la Esperanza y la Luz... También están el Milagro, el Destino y la Bondad-recordó, serio.

-... Yo ya encontré uno-parpadeó Luke, sorprendiendo al mago a su lado-Según las cualidades que dijiste, encontré a un humano con una de ellas, hace ocho años-

-¿E-Escogiste a un humano...? ¿Ha-Hablas de la pequeña Samanta?-sugirió Wizardmon, sorprendido, pero la liebre negó.

-Un humano que siguió viviendo, a pesar de las circunstancias... Me pareció curioso-murmuró Luke, pensativo-Lo escogí, consciente que tendría un papel en el transcurso de mi vida en este mundo, y al parecer será este... Encontré al Milagro-

-Al... ¿Milagro?-murmuró Wizardmon, y después sonrió levemente- Entendido. No preguntaré más. Confío en tu juicio, Luke-aseguró-¿Y los otros Emblemas? ¿Cómo los encontraremos?-

-... Puedo crear un programa para buscar a humanos que posean esas cualidades en una determinada zona, pero...-Luke lo miró de reojo-Semejante programa no podría ser utilizado en una máquina, pero sí sería posible desarrollarlo en el programa de un digimon-sentenció, sorprendiendo levemente a Wizardmon, quien comenzó a entender todo-Pero la sobrecarga sería demasiado... El digimon moriría después de activar el programa-

-...-Wizardmon entrecerró los ojos, serio-... No podemos pedirle esto a otro digimon, porque el único digimon que ha conocido, o estado en contacto con los Niños Elegidos que poseen estos emblemas, soy yo-sentenció-Solo mi programa podría identificar a los humanos cercanos que posean estas cualidades propias, que pueden permitir el nacimiento de un Emblema... Pero el hacerlo...-puso su mano en el pecho-No le temo a la muerte, y si con esto le permito a este mundo librarse de Apocalymon, con gusto daré mi vida... Pero significaría que el Wizardmon dueño de este cuerpo, el verdadero programa dueño de esta entidad... sufriría el mismo destino-

-... Tú decides-murmuró Luke, serio-Yo escogí a un humano por mis propias razones, pero nunca me di cuenta que representaba al Milagro hasta que me informaste de que esa cualidad puede significar un Emblema... No seré capaz de escoger por mi mismo... No comprendo las emociones y cualidades... podría cometer un grave error-sentenció, serio.

-... ¿Crees que la pequeña Samanta tenga una de estas cualidades?-preguntó Wizardmon, serio.

Luke negó de inmediato, haciendo sonreír incómodo al mago.

-... Su alma está siendo teñida de oscuridad por las muertes de Aonuma Hinata y Félix Wolf, y por la experimentación que hizo el Proyecto Iluminati con Kokoromon y Sky-murmuró la liebre, frunciendo levemente el ceño-Perdió la Luz y la Esperanza, al igual que el Amor... Lo único que se le acerca es el Conocimiento, pero... Ella no debe saber sobre estos Emblemas-sentenció, sorprendiendo al mago-Si Samanta descubriese sobre la existencia de humanos con cualidades especiales, y que estas cualiades pueden corresponder a Emblemas... Los usará, o tratará de arrebatarles sus poderes para mantenerlos sellados, y usarlos en su debido momento-

-... ¿Crees que ella sea capaz de algo semejante?-murmuró Wizardmon, serio.

-... 90% de probabilidades de que tome ese camino...-

Wizardmon frunció el ceño, serio, y miró su mano, serio.

-... Quiero que Impmon, digo, Wizardmon viva en este cuerpo, sin saber de mi-admitió el mago, haciendo que Luke lo mirara-Que viva su propia vida, que luche sus propias batallas, que ría cuando él quiera, y llore cuando lo desee. No tiene que saber que existo. Solo soy un parásito en su vida. Le permitiré vivir como él desee... Luke, te propongo esto-miró serio a la liebre-Instala el programa del que hablamos en este cuerpo, pero agrega una función especial: Cuando Wizardmon esté al borde de la muerte, se activará la función, y me permitirá hablar con él. Wizardmon verá esta conversación, para entender la situación, pero, él decidirá si activa o no, el programa que permita descubrir a los humanos con estas cualidades especiales, según mi percepción-pidió-Quiero que él decida cómo morir: a manos de un enemigo, o por el bien de sus amigos-

-... Deberé borrar este momento de tu memoria, e instalarlo al programa-asintió Luke, serio- Así Wizardmon pensará que se desmayó después de evolucionar-

-... Je, aceptaste rápidamente-sonrió levemente Wizardmon-Pero esto es lo mejor. Confío en que puedas crear este programa, Luke-

La liebre asintió, y puso su mano en la cabeza del mago, pronto a borrarle la memoria.

-... Quiero saber algo más, Luke-pidió el mago, a lo que el pelinegro asintió-... ¿Realmente no sabes cuál es el antídoto para el Virus Solitario?-le preguntó, serio.

-... Lo sé-confesó Luke, sorprendiendo a Wizardmon-Pero... Es muy pronto para que se conozca la respuesta-sentenció.

-... Je...- el mago sonrió amargamente-... Eso es cruel de tu parte, Luke...-admitió, y cerró sus ojos, permitiéndole a la liebre borrar las memorias de ese instante...


Cuando ocurrió aquello, el lugar desapareció, junto con la memoria, provocando que los dos Wizardmon que habían visto el suceso del pasado quedaran de pie en un vacío blanco.

-... Ya veo...- murmuró el mago verde, con la cabeza cabizbaja.

-... Perdóname, Wizardmon- le pidió el mago azul, triste-Decidí ponerte esta cruz hace cinco años por el bien de todos, a pesar de lo que significaría para ti... No tengo palabras suficientes para pedirte tu perdón-cerró los ojos, triste, pero se sorprendió cuando Wizardmon comenzó a reírse por lo bajo.

-S-Se equivoca por completo, W-Wizardmon-san- aseguró el mago verde, restregándose un ojo, sonriendo contento- E-Esta es la mejor noticia... Puedo ayudarlos... Puedo ayudar a Sky-san, a Taiki-san, a Samanta-san y a los demás de esta forma... No moriré por el ataque de Gaiomon... No puedo ser más feliz- miró sonriendo al sorprendido mago azul- Además... Me permitiste seguir viviendo sin conectar tu programa al mio. A pesar de que pudimos vivir como lo están haciendo Devimon y Vamdemon, y pudiste con el tiempo absorber mi programa... Me dejaste vivir mi propia vida... Gracias, Wizardmon-san, por esta ayuda, y permitirme tomar una última decisión en mi vida-sonrió, agradecido.

-... Realmente lo lamento, Wizardmon-se disculpó nuevamente el mago verde-... Sé lo que sientes por Sky, y aún así...-bajó la mirada, triste.

-... Está bien- sonrió tristemente Wizardmon- Mientras ella pueda vivir, seré feliz... Amar a alguien no significa que tengo que estar a su lado por siempre, sino que asegurarme que esa persona sea feliz... Y sé que Gaiomon podrá protegerla ahora en adelante. Je, es un salvaje con una gran terquedad-sonrió, satisfecho- Usaré este programa, Wizardmon-san- sentenció, serio- Es hora de escoger a aquellos humanos que nos traerán el futuro. No creo que sea una coincidencia que una gran cantidad de personas esté reunida en Digimon Land. Sé que encontraremos a los que tengan estas cualidades firmemente en su corazón, para convertirlas en Emblemas-aseguró.

-... Sí. Los humanos nos sorprenderán-el mago azul le tendió la mano al joven digimon, quien sonrió, y, sin duda, correspondió al gesto, provocando que un halo de datos multicolores los rodearan a ambos.

El programa había sido activado.

"... Aunque..." pensó el Wizardmon azul, sonriendo tristemente "... Me hubiera gustado verte una vez más... Tailmon" cerró los ojos, tranquilo...


-¡WIZARDMON!- gritaba Sky, asustada, observando a su amigo tirado en los escombros, sumamente herido- ¡WI-WIZARDMON, POR FAVOR!- gimió, y trató de levantarse, pero fue inútil.

No era capaz de mover sus piernas a causa de las heridas en sus tobillos.

-¡SUÉLTAME, MALDITO!-rugió enfurecido Gaiomon, aferrándose al lazo sangriento de Vamdemon que lo ahorcaba, y, de una, lo cortó, para sorpresa del digimon vampiro- ¡TE MATARÉ, Y SACARÉ A OREJAS Y AL NERD DE AQUÍ!-gruñó, enfurecido.

Vamdemon frunció el ceño, enojado y temeroso, hasta notar que Wizardmon se levantaba torpemente, lo cual le dejó sorprendido.

-¡W-Wizardmon!- se alegró Sky, haciendo que Gaiomon también mirara, sin poder evitar alegrarse al ver que el mago aun seguía con vida.

Wizardmon se incorporó por completo, temblando levemente, pero respiró hondo, mientras era rodeado de data multicolor, para sorpresa de los presentes.

-¿Wizardmon...?-murmuró Sky, temerosa, a lo que su amigo la miró, sonriendo cansadamente.

-Gracias por todo, Sky-san- sonrió tristemente Wizardmon, dejando quieta a su amiga- Es hora de que yo termine mi trabajo- sentenció.

El mago apuntó los restos de su bastón, provocando que este se reconstruyera, y levitara hacia él. Respiró hondo, y lo sostuvo con ambas manos, provocando que la data a su alrededor aumentara, y a sus pies se formara un enorme círculo de datos color verde agua, con once símbolos en especial, de diferentes colores cada uno.

-¿N-Nerd...?- murmuró Gaiomon, sin poder evitar asustarse al no entender lo que pasaba.

Vamdemon palideció al reconocer cada uno de esos símbolos, entendiendo de inmediato lo que planeaba hacer el herido digimon...

-¡MALDITO!-gritó enfurecido, alertando a Gaiomon y a Sky, especialmente porque tomó vuelo, mirando al mago- ¡¿CÓMO SABES SOBRE LOS EMBLEMAS?! ¡ENTONCES SÍ CONOCES TU OTRO PROGRAMA! ¡ME ENGAÑASTE!-rugió enfurecido- ¡NO TE LO PERMITIRÉ...!- pero antes de poder hacer algo, las flechas de Gaiomon se le abalanzaron, provocando que tuviera que esquivarlas.

Al hacerlo, no se dio cuenta que el samurái había saltado hacia donde estaba él, con su puño preparado.

-¡NO TE ATREVAS A TOCARLO, MALDITO!-gruñó Gaiomon, propinándole tal puñetazo en el estómago al digimon vampiro que este impactó en una tienda de los espejos en llamas, destrozando por completo la estructura.

El samurái aterrizó cerca del mago y la joven, alegrándolos.

-¡G-Gaiomon!- se alegró Sky, haciendo que el samurái mirara para otro lado, sin atreverse a mirarla a causa de las heridas que le provocó.

-G-Gracias, Gaiomon- sonrió cansado Wizardmon, sin dejar de ser rodeado de esa extraña data.

-¡GRACIAS MI TRASERO!-lo señaló enfadado Gaiomon, haciéndolo parpadear- ¡¿POR QUÉ ESTÁS TAN MULTICOLOR?!-exigió saber, nervioso.

-...-Wizardmon sonrió levemente, observando el circulo debajo suyo- Moriré pronto- admitió.

Eso dejó helados a sus amigos.

-¿D-De qué hablas, Wizardmon?- tembló Sky, asustada.

-... Permanezco con vida porque estoy usando este programa creado por Luke-san- confesó el mago, sonriendo tristemente- Una vez que lo ocupe, mis datos se sobrecargarán, y moriré...-

-¡ENTONCES NO LO OCUPES, ESTÚPIDO!- le gritó Gaiomon, enojado y asustado.

-¡Si no lo ocupo, moriré de todas formas!- gritó Wizardmon, dejando quietos a sus amigos- Me niego a morir en tus manos, Gaiomon...- confesó, dejando helado al samurái- He vivido como he querido, he luchado por mis propios motivos, he reído y llorado cuando he querido... Y decidiré cómo voy a morir- sentenció, serio, pero después sonrió- Gaiomon, no planeo morir por tu culpa-le aseguró a su amigo, quien lo miraba helado- Moriré por el bien de todos-

-¿De...? ¿De qué hablas, estúpido...?- gruñó Gaiomon, temblando- ¡NO TE PERMITIRÉ SUICIDARTE, WIZARDMON!-apretó con fuerza sus puños, enojado- ¡ME VOLVÍ FUERTE PORQUE SE SUPONÍA QUE ASÍ TENDRÍAS PROBABILIDADES DE SOBREVIVIR! ¡ZODIACO DIJO QUE MIENTRAS ME VOLVIERA FUERTE, VIVIRÍAS! ¡¿Y DICES QUE ÉL CREÓ ESTA BOMBA?!-exigió saber, enojado.

-Él la creó... pero yo decidiré usarla- sonrió Wizardmon- Gaiomon, solo prométeme que protegerás a Sky-san por mi-le pidió.

El samurái lo miró, horrorizado y asustado. Quería ir y darle un puñetazo a Wizardmon, para impedirle usar ese programa, pero, por alguna razón, parte de él sabía que no debía intervenir...

-¡WIZARDMON!- gritó asustada Sky, dejando quieto al mago- ¡NO LO HAGAS! ¡E-EL XROS LOADER...! ¡TUS HERIDAS P-PUEDEN SANARSE...!- sacó el aparato verde agua, pero su amigo negó, triste.

-Sky-san, ambos sabemos que hay heridas que no pueden ser curadas- le recordó, a lo que ella gimió, mientras se le resbala el xros loader de las manos, y dolorosas lágrimas comenzaban a zurcar sus mejillas.

-No... No... No...-gimió Sky, negando una y otra vez.

-... Gracias por todo, mis queridos amigos- sonrió Wizardmon, y se aferró con fuerza a su bastón, mientras los datos a su alrederor aumentaban, y los símbolos en el círculo digital comenzaban a brillar con más fuerza, provocando que el lugar se iluminara fuertemente.

"... Gracias... por todo" Wizardmon cerró los ojos, y respiró hondamente.

-¡EMBLEMAS, ACTÍVENSE!- ordenó, provocando que el círculo digital se expandiera a toda la zona de Digimon Land, tomando de sorpresa a todos los humanos y digimon...


Tactimon abrió los ojos, y miró sorprendido los datos en el piso, al igual que Tagiru y los demás.

-¿Q-Qué rayos...?- murmuró Kai, sorprendido.


-¡Todos, suban en Locomon!- les pedía Kiichi a los civiles heridos, quienes entraban o eran ayudados por los digimon a entrar al interior del digimon tren.

-Que alivio que pudimos despertarlo- suspiró Shouta, junto a Makoto, quien sonrió levemente, pero, como los demás, se quedó atónito por los datos aparecidos en el piso.

-¡¿Qué es esto?!- se sorprendió Knightmon.


-¡¿D-Datos?!- murmuró sorprendido Revolmon, mientras Smith le disparaba a unos Kopierer.

"¿Será una técnica enemiga?" pensó Raquel, en el edificio en el que estaba, disparándole a un Kopierer oso, destruyéndolo.


-¡¿Qué rayos?!- Hideaki miró para todos lados, mirando sorprendido los datos, al igual que sus amigos.

-¡No me agrada!- aseguró Ranamon, junto a Mizuki y Submarimon.


-¡¿Es el enemigo?!- se enfureció RoockChessmon, quien, junto a los demás, era rodeado por Kopierer, quienes les gruñían, enojados.

-No detecto maldad en estos datos- aseguró SkullKnightmon, sosteniendo con delicadeza a la inconsciente Miho.


MetalTyranomon rugió, mientras destruía al último Kopierer que había estado amenazando a los humanos de ese campamento.

-¡Sería buen momento para celebrar si esta cosa no me asustara!- aseguró FlameWizardmon, mirando los datos en el piso.

-¡¿Qué es lo que sucede?!- se asustó la madre de Tagiru, mientras su marido salía de la tienda, nervioso.

-¡¿T-Tenemos paso libre?! ¡La pequeña Sakura necesita atención rápidamente!- aseguró el hombre, nervioso.

-¡Exactamente!- las Mikemon salieron de la tienda, enojados, junto a una preocupada Ai.

-¡Mi amiga está muy mal!- aseguró la pelinegra, asustada.

-¡La llevaremos rápidamente con otro digimon curativo!- aseguró Kotemon, serio.


-¿Qué es...?- murmuró Taiki, mirando como los demás los datos en el piso.

-¡Me da piel de gallina!- aseguró Zenjirou, asustado.

-¡No es momento para tus tonterías!- aseguró molesta Akari.

Luke, en cambio, al ver los datos, alzó las cejas, comprendiendo la situación...


-¡VAYAN CON QUIENES CREAN QUE MERECEN SU PODER...! ¡PERMITANLES DAR SU VOTO EN ESTA GUERRA SIN SENTIDO, Y QUE NOS GUÍEN AL FUTURO!-exigió Wizardmon.

Los once Emblemas comenzaron a resonar, y salieron despedidos en una luz blanca del círculo digital, dirigiéndose al cielo oscuro producto de la desesperación, y, al alcanzar un punto máximo, se separaron en un rayo naranja, azul, rojo, morado, verde, gris, amarillo, rosado, magenta, plateado, y oro...


-¡Algo viene!- señaló Dorulumon, notando como en el cielo se acercaban dos rayos, uno naranja y otro azul.

-Está bien- murmuró Luke, sorprendiendo a los presentes.

-¿D-De qué hablas?-se preocupó Yuno.

Entonces, el rayo naranja entró en Akari, mientras que el azul en Zenjirou, sorprendiendo a sus amigos.

-¡Akari, Zenjirou!- se asustó Taiki, pero se sorprendió que no les pasara nada.

-¿Eh?- Akari se miró, confundida, y más cuando una extraña marca apareció en su mano, siendo una especie de sol naranja- ¿Qué es...?-

-¡¿Q-Qué es esto?!- Zenjirou miró asustado la marca azul en su mano.


-¡Cuidado!- alertó Sephirotmon, haciendo que los demás miraran como se acercaba una luz roja hacia ellos.

-¡¿Un ataque enemigo?!- se molestó Dragomon.

Entonces, la luz roja entró en Ai, para susto de sus compañeras, el matrimonio Akashi y los demás digimon.

-¡AI-CHAN!-se asustó la madre de Tagiru, mientras la niña caía sentada, sorprendida.

-¡Ai-chan!- las Mikemon se acercaron a la niña, asustadas.

-E-Estoy... bien...- aseguró la pelinegra, confundida, y más al notar que había aparecido un corazón de data roja en su mano- ¿Un corazón?-


-¡Algo se acerca!- Ekakimon señaló el cielo, puesto que una luz morada se acercaba.

-¡Todos, cuidado!- pidió Knightmon, mientras los humanos y digimon se asustaban.

El rayo morado entró en Shouta, sorprendiendo a Ekakimon, Kiichi y a Makoto.

-¡Shouta!- se asustaron sus amigos.


-¡¿Qué son esas cosas?!- Ranamon miró las tres luces de color plateado, amarillo y gris que se les acercaban.

-¡¿Fuegos Artificiales?!- sugirió Bearmon, mientras Rapidmon disparaba contra las luces, pero no hubo efecto.

-¡¿Q-Qué son?!- se enojó el digimon liebre.

-¡Cuidado!- alertó Patamon, asustado.

Entonces, la luz plateada entró en Hideaki, mientras que la amarilla en Kaoru y la gris en Mizuki, para sorpresa de ellos mismos y los digimon presentes.


-¡Se acerca una Light!- señaló SuperStarmon, indicando la luz verde que se les abalanzaba.

Octomon disparó contra esa luz, sin efecto alguno.

Aquella extraña luz entró en la inconsciente Miho, para sorpresa de los digimon de Yuu.

-¡¿Q-Que fue...?!- se sorprendió RoockChessmon.

"E-Esto es..." comprendió SkullKnightmon, sintiendo la calidez de la pureza en el cuerpo de la joven.


Raquel disparó en contra de esa luz rosada que se le abalanzaba, y al ver que se le acercaba saltó a varios metros del techo, esquivándola, y sin dejar de apuntarle.

-¡RAQUEL!- se asustó Smith, mientras Revolmon y Pinocchimon saltaban al techo del edificio.

-¡¿Qué clase de bomba es esta?!- exigió saber el digimon marioneta, disparando en contra la luz al igual que Revolmon.

-¡¿Y por qué quiere a la humana?!- Revolmon frunció el ceño.

-¡Raquel, tienes que salir de ahí!- le indicó Smith, asustado, ignorando a los Kopierer cerca, los cuales eran destruido por los demás digimon.

La mujer morena frunció el ceño, y se dispuso a irse, pero la luz rosa se abalanzó a ella, traspasando a Revolmon y Pinocchimon, entrando en ella, por lo que, de la impresión, cayó de rodillas.

-¡RAQUEL!- se asustó Smith, mientras los digimon se volteaban, sorprendidos.

-... ¿Eh?- Raquel frunció el ceño, sorprendida de que no le pasara nada, pero se percató que una flor rosada había aparecido en su mano- ¿Qué es...?-


-¡¿Q-Qué rayos con tantos colores?!- jadeó Kuro, mirando el cielo.

-¿Q-Qué está planeando el enemigo?- Kai apretó un puño, nervioso.

"¿Qué clase de técnica es esta?" Tactimon frunció el ceño "Si es peligrosa, tendré que sacar a Kai y a Delta Arresterdramon-sama de aquí" sentenció.

-¿Qué es...?- murmuró Tagiru, pero se asustó al percatarse que dos rayos se acercaban al lugar- ¡Aquí viene!- señaló, alterado-¡Rápido, Delta A!- agarró al dragón, pero se quedó quieto al darse cuenta que el digimon estaba con la mirada cabizbaja.

-No lo soy...- murmuró Delta A, helado-... No puedo serlo...-

-Delta A...- murmuró el joven, preocupado.

-¡Esas cosas se acercan!- indicó Airu, a lo que Tagiru miró, asustado.

Los dos rayos se separaron, y la luz color oro entró en Tagiru, sorprendiéndolo.

-¡TAGIRU!- se asustó Gumdramon, haciendo que Delta A reaccionara y mirara al joven.

La segunda luz, magenta, se abalanzó a Kai, sorprendiéndolo.

-¡Kai!- se asustó MidoriGumon.

-¡Aléjate, Kai!- le ordenó Tactimon, pero el joven no alcanzó a reaccionar, y la luz entró en él, sorprendiéndolo, y que cayera sentado.

El digimon samurái saltó, aterrizando en el escombro en el que estaba el joven, quien estaba sorprendido y confundido.

-¿Qué fue...?- murmuró el rubio, mientras el samurái se agachaba, y, al notar que la mano del humano brillaba, la tomó, apreciando una marca color magenta.

-¿Qué es esto?- Tactimon frunció el ceño, serio.

-¡GHA!- Tagiru miró su mano, sorprendido de la marca dorada en ella- ¡¿Q-Qué cosa es esta?!- sacudió su brazo, ante los sorprendidos Delta A y Gumdramon- ¡T-Tiene que quitarse!- se frotó la mano, nervioso- ¡M-Mamá me matará si ve esto y piensa que es un tatuaje!- chilló.

-¡E-Esto no es momento para tus tonterías!- gruñó Gumdramon, nervioso.


El círculo digital debajo de Wizardmon desapareció en datos blancos, mientras el mago dejaba de ser rodeado por los datos multicolores, provocando que el lugar se volviera a su tenue luz.

-... ¿W-Wizardmon...?- murmuró Sky, asustada por su amigo, pero se horrorizó al darse cuenta que el cuerpo de su amigo comenzó a emanar datos amarillos...

... Estaba muriendo...

-¡NERD!- gritó Gaiomon, horrorizado, sin ser capaz de moverse.

"... Ah, lo hice..." pensó cansado Wizardmon, tambaleándose levemente, ignorando los datos que salían de su herido cuerpo "Espero... Espero que estos once humanos escogidos guíen a mis amigos a un mejor futuro..." admitió, comenzando a caer de espaldas, mientras su sombrero caía...


"¡Hola~! ¡El de arriba!-escuchó el joven Impmon verde, quien, sentado encima de unas tuberías, había estado leyendo su libro.

-¿Eh?- se volteó, extrañado, para ver acercarse a una niña de pelo gris y ojos verdes, con unas curiosas orejas que tomaron de inmediato su atención- E-Eres una de los recién llegados-se percató, recordando a los humanos que habían aparecido en Zona Alpina ese día.

-¡Soy una I.A! ¡Sky!- se presentó la niña, contenta- Eres un digimon, ¿verdad?-

-¿I.A? ¿Qué significa?- se confundió Impmon.

-¡"Inteligencia Artificial"!-sonrió Sky, orgullosa- ¡Genial, ¿verdad?!-

-¿N-No es humana?- parpadeó Impmon, pensando en voz alta- ¡D-Digo!-negó con la cabeza, apenado- M-Me llamo Impmon-se presentó, pero se sobresaltó al darse cuenta que la niña se había subido a las tuberías, mirándolo de cerca, sonrojándolo.

-¿Estás leyendo sin dormirte?- se sorprendió Sky, parpadeando curiosa- ¡Kokory siempre se queda dormida cuando trata de leer!- recordó, divertida.

-B-Bueno... S-Solo estoy revisando mis apuntes...- murmuró Impmon, apenado y algo ofendido.

-¡¿Apuntes?! ¡¿De qué?!- se sorprendió Sky, entusiasmada, sobresaltando al joven digimon- ¡Suena divertido! ¡¿Puedo leerlos?!- pidió, juntando las manos.

Esa pregunta tomó desprevenido a Impmon.

-¿Q-Quiere leerlos?- murmuró sorprendido, mirando su libro- ¿N-No le parecen aburridos?- preguntó, apenado, recordando que sus amigos digimon solían reírse a veces de él por escribir tanto e interesarse de cosas que, según ellos, no tenían importancia...

Era la primera vez que alguien parecía tan interesado en su trabajo.

-¡Para nada!- negó varias veces Sky, sonriendo contenta- ¡Ahora que estamos en el Mundo Digital, quiero saber más de los digimon!- informó, segura, sin dejar de sonreír.

El joven Impmon la miró, sonrojándose de la emoción, y, tímidamente, asintió, alegrando a la joven peligris..."


"Estoy feliz... de haberla conocido..." sonrió tristemente Wizardmon, cerrando los ojos, satisfecho "Sky-san... mi querida amiga..."se despidió, siendo su último pensamiento...

Su cuerpo inerte cayó al piso, y, lentamente, desapareció en datos amarillos, al igual que su sombrero flotando en el oscuro cielo...

Al desaparecer, se produjo un horrible silencio en el lugar, puesto que los dos amigos del digimon estaban quietos, sin habla, helados, tratando de comprender lo que acababa de pasar...

La pérdida que acababan de tener...

Gaiomon cayó de rodillas, horrorizado, sin dar crédito a sus ojos...

"... Murió... Él... ¿Murió...?" pensó el samurái, horrorizado, sintiendo que sus ojos ardían, y un horrible dolor perforaba su pecho...

Era el dolor de la pérdida de un ser querido, sentimiento que, la última vez que experimentó, fue cuando había perdido a su familia y gente por el ataque de aquellos digimon egoístas...

Y, ahora, el motivo de su dolor era la pérdida de su querido amigo...

-Es... Es mi culpa...- murmuró con un hilo de voz, apoyando sus manos en los escombros, temblando fuertemente-... Por mi debilidad... Si hubiera sido más fuerte, ese maldito mono no me habría borrado la memoria... Si no hubiera odiado tanto al Rey, habría r-reconocido la voz de Orejas...-apretó sus manos, mientras unas gotas caían a la piedra...

... Si tan solo... hubiera perdonado...

Rugió, enfurecido y horrorizado, con gruesas lágrimas recorriendo sus mejillas...

-¿W-Wizardmon...?- murmuró Sky, horrorizada, negando varias veces- ¡WIZARDMON!-gritó.

Su voz, llena de dolor y tristeza, resonó en el lugar, mientras rompía en llanto, llamando a su amigo, deseando que todo fuera una pesadilla, y que su querido compañero regresaría, y le daría ánimos como siempre lo hacía...

Pero eso nunca pasaría, y eso era lo que le causaba un gran dolor a la joven peligris, más dolor que las heridas en su cuerpo...


-Mmmmm- Zenjirou miró la marca azul en su mano, mientras que Akari miraba la suya, confundida.

-Es extraño que tengan una marca así- aseguró Dorulumon, serio.

-¿Qué significara?- se preguntó Ballistamon, mientras su compañero seguía tratando de pensar en una respuesta.

-No arde- aseguró la pelirroja, mirando el curioso sol naranja en su mano- ¿Qué crees?- se lo mostró a Taiki, quien meditaba.

-No creo que sea coincidencia que ambos obtengan una marca así, ¿pero que significa?- murmuró el pelicafé, preocupado.

- ¿Alguna idea?- le preguntó Yuno a Luke- Y la verdad- agregó, desconfiada.

Pero la liebre no respondió, puesto que sus ojos se posaron en el digimon que se les acercaba, por lo que los demás lo imitaron.

-¡V-mon!- se alegró Taiki, a lo que el cansado dragón azul grisáceo levantó levemente, en forma de saludo...


-¿Qué fueron todos esos datos?- murmuró Wisemon, en la entrada del Edificio Administrativo, mientras sus herramientas terminaban de destruir al último Kopierer que había intentado atacar el lugar.

-No lo sé- aseguró el Relojero, el único a su lado- Pero creo tener una teoría...- admitió, hasta percatarse que alguien se acercaba, por lo que se puso alerta al igual que el mago.

Topacio se les acercó, seria, mirándolos fríamente.

-... ¿Red no te atrapó, mago?- murmuró la peliceleste, deteniéndose a varios metros del edificio- Que hombre tan inútil-

-Topacio- murmuró Wisemon, serio.

-Ahora mismo... estoy enfurecida- aseguró la mujer, sacando su charger azul- Nunca antes me había enfurecido tanto- sentenció, amenazadoramente.


Shoutmon frunció el ceño, y, lentamente, abrió los ojos, cansado...

¿Dónde estaba...?


*Luisanna Suarez_ Woa, no pensé que podría shockear tanto a un lector por una impactante verdad OoO [significa que hago buen trabajo ^^] ¡Jack regresó, pero solo por unos momentos, sorry^^' [lo de chica dark chida sobre Samanta me mató de risa X3, la veremos, tal vez pronto, tal vez no] O, Delta A es demasiado relevante. Por algo durante la historia me he adentrado de a poco en el personaje, tiene graaan importancia X3. Espero que este cap te haya entretenido^^

*FerMrack_Sí, Shoutmon será molestado casi permanentemente por Dorulumon^^', ¿y Luke? Él es solo una liebre que sabe lo que pasa, pero le da flojera. Por algo Samanta es tan estricta con él^^' [podemos decir que los más poderosos son los más despreocupados, ¿no^^'?] Por favor, Blastmon es el sensei con respecto a belleza XD. Se supone que, en China, el número cuatro es considerado de mala suerte por su pronunciación , que se asemeja a la palabra "muerte"... y creo que ahora te haces una idea, si es que no te sorprendí demasiado^^' [hay muchos números considerados de la mala suerte, y es bastante curioso las razones^^]

¡Sí, estoy orgullosa del fan ending! [tanto que ya he decidido la música que usaré en los próximos, e incluso ya tengo los diseños, pero estoy trabajando actualmente con el de Naruto, así que deberé esperar TvT]

*Vale Nova_ Ok, Vale, me hiciste reír con tu comentario [me pegué la nuca contra la pared^^'], porque eso de que "Tagiru nació retrasado..."^^' [sé que te referías a que nació prematuro, pero dando el hecho de lo torpe que puede ser el niño...^^'] ¡Espero te haya gustado este cap X3!

*Fanny_ ¡Ajá! ¡Te sorprendí con lo de V-mon, ¿verdad X3?! Sí, tenía muchas dudas en escribir esa escena, pero decidí que tenía que estar. ¡Ese momento debía estar! Es parte de la historia, y a pesar de lo doloroso, debe ser escrito, al igual que lo ocurrido en el cap de hoy... y en el próximo... [no me ahorques^^'] Sí, el plan B de Luke debía ser considerado plan z^^'

Sobre lo de Gaiomon y Sky...

*jbadillodavila_

*takedigi_ Realmente te dejé atónito con el cap anterior, ¿verdad? ¿Cómo te sientes ahora con este cap, con tantas revelaciones...?

Sí, considero que la historia, desde el cap anterior, comenzó a tomar un rumbo oscuro, que espero poder aligerar para los lectores. Sí, V-mon, y tiene sus propias razones. Lo de Betsumon, supongo que te has dado cuenta, y no, Shoutmon no está muerto. Ya sabes lo que le pasó a Gaiomon, y quién fue el que lo hizo... Los ataques del Proyecto han dañado a todo DigimonLand, afectando a los civiles y digimon. [Nadie quiere ser como Smith^^']

*NovaStarPrime_

°Sí, no todos los digimon pueden confiar en una digimon desconocida que será Reina. Es comprensible (aunque la mayoría sería por celos-') ¡Esa escena de Taiki, Sky y Kokoromon rogando a Shoutmon también me dio risa XD!

°Sí, Nova, es V-mon quien ha dado la espalda... Pronto comprenderás mejor su situación.

°El reencuentro padre e hijo no ha sido el más agradable, y empeorará cada vez más-'


¡Bien, queridos lectores! Antes que nada, solo les pido... ¡NO ME MATEN!

¡Estoy seguro que muchos miraron el spoiler que hice de este cap, así que espero que los que lo hicieron estuvieran preparados para lo ocurrido con Wizardmon, pero no me maten T-T! ¡Era necesario...!

¡Ahora se ha descubierto más sobre Delta A, pero...! ¿Qué será, exactamente, el Esquema Delta?

¿Qué Emblema habrán recibido los once humanos escogidos? Supongo que algunos habrán reconocido varios de ellos, ¿no?

Ahora Topacio hará su movimiento, mientras que V-mon se topó con Taiki y los demás...

¿Dónde despertó Shoutmon? ¿Dónde está Kokoromon? ¿Por qué Shademon también se llevó a Yuu? ¿Qué pasará ahora con los humanos escogidos? ¿Qué pasará con Sky? ¿Que planea Visdom? ¿Qué pasará entre Jack y Salamandra...? ¿Qué ocurrirá con Starmon?

Supongo que esas son parte de las preguntas que les he dejado, ¿verdad^^'?

¡Les agradezco la paciencia que han tenido, al igual que el apoyo al fic! ¡Y, en agradecimiento, les propongo algo: si alcanzamos los 200 review, prometo hacerle a cada lector el dibujo que me pida [siempre que esté relacionado con el fic, y me sea posible^^']!

¡Obviamente, los invito a pasar a mi blog, y a participar en las votaciones del Personaje Favorito de Proyecto Iluminati X3!

Muchas gracias por todo el apoyo!

¡Gracias por leer, y no olviden comentar XD! [no me maten ^^']

PD: perdonen cualquier error ortográfico^^'