Bien, lectores, sé que me tardé demasiado en actualizar T-T' En son de disculpa, me esforcé en lo posible para que este cap sea, prácticamente, un cap doble, o triple (es el MÁS largo que he escrito, y eso explica que me duelan tanto las muñecas^^') Así que les sugiero escuchar música mientras leen^^'
Cuando el cap termine, les contaré lo sucedido con las votaciones X3
Y un aviso: debí decir esto desde el cap anterior, pero, desde mi perspectiva, la categoría del fic de K+ pasaría a ser T. Lo aviso desde ya, pero espero que nos les moleste este cambio, pero la historia... se torna más oscura.
Ah... ¡Y LLEGAMOS A LOS 200 REVIEW X3!
Eso^^. Les diré más después del cap, el cual espero que disfruten (me esforcé para que no se confundan, es que son muchas situaciones T-T)
Les encomiendo nuestro futuro…
Shoutmon frunció el ceño, y, lentamente, abrió los ojos, cansado...
¿Dónde estaba...?
No podía enfocar bien, pero aun así podía notar una tonalidad morada a su alrededor, además de sentir un frío en el ambiente, y un leve dolor e incomodidad en sus brazos.
Cerró fuertemente los ojos, tratando de recuperarse de su aturdimiento, y quiso restregarse los ojos, hasta notar que no podía mover su mano. Abrió levemente sus ojos, confundido, y, lentamente, miró su brazo, para extrañarse al ver que su mano estaba fuertemente atada a un grillete de metal negro, el cual tenía en su superficie unos datos morados. La cadena del grillete estaba conectada a la pared de metal morado detrás suyo, por lo cual estaba sentado inconscientemente.
-¿E-Eh?- Shoutmon parpadeó, confundido y aturdido. Tironeó levemente su brazo, sin poder librarse del grillete- ¿Q-Qué es esto?- murmuró, notando que su otro brazo también estaba esposado por el mismo metal-¿Q-Qué es…?- gruñó, tratando de mover sus brazos, pero sin resultado.
Miró a su alrededor, ahora pudiendo ver mejor el lugar donde estaba: una celda.
Los ojos de Shoutmon se abrieron en confusión y horror al apreciar los barrotes negros que cubrían la salida y entrada de la pequeña celda de metal, siendo rodeadas levemente por una descarga de datos morados, indicando el peligro que representaría siquiera tocarlas.
Estaba confundido. Podía apreciar que el lugar contaba con dos filas paralelas de celdas, pero parecía que solo la de él estaba ocupada. Además, la única entrada y salida era una puerta de metal negro, al final del pasillo entre las celdas.
¿Estaba… en una prisión…?
-… ¿Q-Qué hago… aquí…?- murmuró el dragón, sorprendido y confundido- ¡¿Q-Qué es este lugar?!- miró la celda en la que estaba aprisionado, pero se quedó helado al apreciar varias manchas de sangre seca en las paredes y en el piso de metal.
Frunció el ceño, y miró nuevamente los grilletes que sujetaban sus manos, los cuales también mostraban rastros de sangre.
¿Qué era… ese lugar?
"¡¿D-Dónde estoy?!" gruñó por lo bajo, decidido a que esa sangre no lo confundiera ni asustara, puesto que debía centrarse en su situación "¡N-No recuerdo bien lo que me pasó! ¡Ha-Había ido a la zona de construcción, y me encontré con el enemigo…!" recordó "También, V-mon… ¡N-Nos dividimos para buscar ayuda y para salvar a Kokoromon…!" abrió los ojos, asustado al recordar…
Kokoromon había sido capturada, y él le pidió a V-mon irse para pedir ayuda, mientras iba a buscar a la hembra… pero parece que también lo capturaron…
"¡MALDICIÓN!" se enfureció, comprendiendo su situación…
Había sido capturado por el Proyecto Iluminati… mientras que, en aquellos momentos, Digimon Land debía estar bajo su ataque…
"¡No tengo tiempo que perder aquí!" gruñó, comenzando a tironear fuertemente los grilletes al querer levantarse, pero solo podía ponerse de rodillas a causa de la altura de las cadenas, por lo que apretó sus colmillos, sin dejar de hacer presión "¡Solo un poco más…! ¡¿D-De qué rayos están hechas…?!"frunció el ceño, tironeando con más fuerza…
Pero la presión a la que estaba sometiendo a las cadenas provocó que los datos morados en las superficies de metal se activaran, produciendo una corriente eléctrica morada que recorrió el cuerpo del digimon, haciéndolo gritar de dolor, mientras que en su piel aparecieron por unos momentos los mismos datos que estaban en los grilletes.
Cuando la corriente se detuvo, el dragón pudo haber caído al piso si no fuese sujetado por aquellos grilletes, quedando colgado a estos. Jadeaba, con lágrimas de dolor en los ojos, sin poder articular palabra a causa del dolor que le había producido la descarga.
Nunca, en todas sus batallas, había sentido semejante dolor. Como si le hubieran perforado el cuerpo por todas partes, y luego desmembrado dolorosamente, para después juntar todo cosiéndolo con un hilo…
Entones, de golpe, la puerta de metal se abrió, entrando los dos soldados humanos que habían estado haciendo guardia en el pasillo, quienes se detuvieron frente a la celda del cansado y adolorido dragón, quien los miró de reojo, gruñendo por lo bajo.
-¿Oh? ¿Despertó su majestad?- sonrió divertido uno de los humanos, apoyando su rifle en su hombro, mirando despectivamente al digimon- Ve por Forward. Esto le va a gustar- le indicó a su compañero, quien asintió y se retiró rápidamente.
"Ma-Maldición…"jadeó Shoutmon, apretando los colmillos, enojado, comenzando a recuperarse de tan horrible experiencia "N-No p-puedo p-perder el tiempo aquí…" gruñó, sentándose de rodillas, tratando de pensar en una forma de salir de ahí.
-No te recuperes tan pronto, Rey- le pidió burlonamente el soldado- Veamos cuanto resistes a lo que viene…-sonrió, pero el digimon lo miró de tal forma que se asustó levemente, retrocediendo de manera inconsciente.
"T-Tengo que ir… que ir con ella… Tengo que pelear junto a él…" Shoutmon frunció el ceño, sintiendo que venían a su mente las siluetas de Kokoromon y Taiki…
Debía escapar de ese lugar e ir con ellos… No podía darles la espalda a sus amigos…
Decidido, volvió a ver los grilletes que sujetaban sus manos, consciente que tironearlos nuevamente haría que volviera a ser torturado por esa dolorosa corriente. Miró los barrotes frente a él, seguro de que esas descargas eran del mismo tipo que lo habían lastimado.
¿Qué podía hacer…? No solo estaba atrapado en esa celda, sino que más encima era vigilado por ese soldado humano, y para peor, no sabía exactamente dónde estaba…
"… ¿Qué hago, Taiki…?" frunció el ceño, serio "¿Seré el único atrapado en este lugar…?" se preguntó, preocupado de que alguien más estuviera encerrado…
¿Y si habían capturado también a V-mon…?
Pero se quedó quieto al escuchar la puerta abrirse, seguido al sonido de varios pasos sobre el metal, por lo que frunció el ceño, mirando a los barrotes, preparado para lo que sucediera…
Frunció el ceño, enojado al ver a Forward detenerse frente a su celda, seguido del segundo guardia. Al verlo, el humano sonrió, de manera irónica y sarcástica, haciendo que el dragón frunciera más el ceño.
-Escuchamos un escándalo, y resulta que era el Rey tratando de liberarse- le explicó el soldado que había estado vigilando al digimon a Forward, quien sonrió levemente.
-Bien, bien… ¿Qué se siente despertar tirado de tu estúpido trono, porquería?-le preguntó el pelinegro, acercándose un poco a los barrotes, mirando de manera arrogante al dragón.
Pero Shoutmon no le respondió. Solo frunció el ceño, mirándolo seriamente, dispuesto a no seguirle el juego.
Ante eso, Forward frunció levemente el ceño, molesto al ser ignorado por el digimon. Miró a uno de sus subalternos, el cual asintió, y se acercó a la pared al lado de los barrotes de la celda, comenzando a teclear el pequeño panel negro que estaba instalado en este.
Shoutmon frunció el ceño, desconfiado, pero gritó de dolor al volver a ser electrocutado por la descarga proveniente de los datos de los grilletes y cadenas, ante la mirada de los humanos.
-¿Lo entiendes ahora? No te atrevas a vernos a nosotros, los humanos, como unas sabandijas- le advirtió Forward, mientras el dragón trataba de aguantar el dolor apretando con fuerza sus colmillos- Los digimon son solo una especie inferior a nosotros. Vuestro mundo no puede subsistir sin el nuestro, pero nosotros podemos vivir sin la necesidad de que ustedes existan- sonrió levemente.
Shoutmon apretó los colmillos con más fuerza, luchando por soportar el dolor, pero no aguantó más y volvió a gritar de dolor, resonando su voz en toda la prisión.
Podía sentir cada descarga eléctrica dañando directamente sus datos, provocándole un dolor insoportable que no le era posible resistir.
-Vamos, vamos. ¿No vas a responder, majestad?- preguntó el otro soldado, a lo que Forward sonrió levemente.
-Seguro que no nos escucha. Es demasiado ruidoso- señaló el otro guardia, apoyándose en la pared al lado del panel, hasta que lo empujaron, haciendo que chocara con el otro soldado y cayeran ambos al piso, extrañando a Forward.
-¿Ah? ¿Qué haces aquí, Blue?- exigió saber molesto Forward, observando como el soldado de banda azul tecleaba el panel, deteniendo la descarga que había estado torturando a Shoutmon, quien jadeó, sumamente adolorido, temblando fuertemente a causa de todo el dolor que había sufrido- Estoy vigilando que este digimon no tenga fuerzas para escapar-
-Lo que menos necesitamos es al Rey muerto- le aseguró Blue, sumamente serio.
-Esas descargas no están hechas para matar digimon- le indicó Forward, molesto- Esa mujer las creó para dañar el sistema nervioso de esas bestias, y así impedirles tratar de escapar- le señaló, mirando de reojo a Shoutmon, quien lo miraba enfurecido, temblando de dolor- Y ha resultado. Todas estas celdas han terminado siendo el último lugar de nuestros conejillos de indias antes del laboratorio- recordó, sonriendo levemente.
Eso dejó helado a Shoutmon, quien miró de inmediato la sangre seca en el piso de metal…
La celda en la que estaba, junto a las demás celdas vacías, habían retenido anteriormente a otros digimon, los cuales, a esas alturas, ya debían ser Kopierer, o habrían sido eliminados durante la experimentación humana…
Su gente… Su preciada gente…
Apretó sus colmillos, completamente enfurecido, mirando con odio a los humanos frente a su celda…
-Aun así, eso no te da derecho a actuar como una bestia con él- le indicó Blue a Forward, quien frunció levemente el ceño- Solo demuestras que eres un…- pero calló al recibir un puñetazo en el estómago por parte del adulto, escupiendo saliva y cayendo de rodillas, jadeando.
Eso sorprendió a Shoutmon.
-Maldito cobarde…- bufó Forward, mientras Blue lo miraba, molesto y adolorido- Toda la sección de Horfe es así: nunca les gustan que nos divirtamos un poco con estos animales. Con razón nunca me he llevado bien con ese cabeza de músculos- sentenció, mientras sus dos subalternos se levantaban, aun algo adoloridos por lo de antes.
-T-Tenemos s-sentido común…- murmuró adolorido Blue, levantándose, sobándose el estómago- Siempre me he fijado que críticas e insultas a los digimon… Sé que son nuestros enemigos, por lo que no debemos ser benévolos con ellos, pero eso no significa que nos volveremos bárbaros y unos sádicos…- pero no pudo decir más cuando Forward lo agarró de la chaqueta gris, molesto.
-¿Qué rayos crees que son los digimon, Blue?- le preguntó Forward, enojado- ¡Son solo unos animales inferiores a nosotros los humanos, y ese maldito de ahí es la prueba viviente de eso!- apuntó a Shoutmon, quien los miraba, enfurecido- ¡¿Por qué debo de ser compasivo con semejante y repugnante raza?!-
-¡¿R-Realmente t-tener el poder s-sobre una situación saca esta faceta tuya?!- le preguntó Kyosuke, nervioso pero sin querer doblegarse ante el pelinegro- ¡¿Q-Quién es el inferior, Forward?!-exigió saber, pero cerró los ojos cuando el hombre hizo ademán de darle un puñetazo.
Aun así, el golpe nunca llegó, puesto que la puerta de la habitación se abrió, entrando Green, deteniendo el conflicto. El soldado de banda verde traía una Tablet, y miraba seriamente a los demás miembros en el lugar.
-Me acaba de llegar la noticia de que el Rey despertó- señaló el pelicafé claro, a lo que Forward soltó a Blue, quien retrocedió un poco, aun nervioso por la brusquedad de su superior- Forward, no podremos interrogar al Rey si lo dejamos inconsciente- indicó, caminando hacia la celda donde estaba el digimon rojo.
-¿Y debemos interrogarlo ahora?- preguntó molesto Forward- ¡Parte de mis tropas están peleando en Digimon Land, a diferencia de tu sección y la de este quejica!- miró a Blue, quien frunció el ceño- ¡¿Y crees que es el momento preciso para un interrogatorio?!-
-Mis compañeros están monitoreando el ataque, en caso de tener que dar apoyo logístico- señaló Green- Pero, por ahora, lo mejor será sacar toda la información posible del Rey. No sabemos cómo se va a tornar la balanza de ahora en adelante, y prefiero no arriesgarme y esperar a que la misión acabe-sentenció, mirando a Shoutmon, quien frunció el ceño.
-… ¿Crees que podemos ser derrotados por esos niñatos que juegan a la guerra?- le preguntó molesto el pelinegro.
-Esos niñatos han ganado una guerra, algo que nunca hemos hecho- Green lo miró de reojo, serio, callándolo- Tienen mayor experiencia de combate que nosotros, y al parecer poseen una suerte en particular que les permiten salir airosos de situaciones de este tipo. Topacio me pidió que no me distrajera, y eso planeo hacer- sentenció.
-… Oh- sonrió levemente Forward, dándole mala espina a Green- Adivino… También estás enfurecido al saber lo que les pasó a esos dos I.A, ¿verdad?-preguntó, y sonrió más al ver que el pelicafé claro frunció el ceño.
Blue apretó un puño, también consciente del destino de aquellos I.A….
"Klinge… Fang… Klauen…" cerró los ojos, recordando con pesar al lobo, a la zorrita, y al tigre…
-… Eran I.A…. No niego que me acostumbré a ellos, pero si dudo, entonces sus muertes serán en vano- sentenció Green, sin mirar a Forward.
"… ¿Muertes…?" pensó Shoutmon, sorprendido. Era consciente del final que tuvo Klauen, pero… ¿los otros dos I.A. habían… muerto…?
¿Cómo…?
-Tsch. Green, esas cosas ni siquiera estaban vivas, así que decir que murieron es una tontería- bufó Forward- Solo fueron borrados, eliminados. Se pueden hacer más de ellos- sentenció.
-…- Green cerró los ojos, pero después miró seriamente al digimon encarcelado, quien frunció el ceño- Rey, como te habrás dado cuenta, estás bajo nuestro poder- le indicó al dragón- Lo que te pase de aquí en adelante será decidido por Salamandra, Visdom y Topacio, ¿comprendes?-le preguntó seriamente.
-…- Shoutmon frunció el ceño, enojado-… ¿Dónde estoy?-preguntó, comprendiendo que no serviría de nada mantener silencio.
-En nuestra base- le respondió Green- Y soy consciente que, ni Jäger ni el Xros Heart, saben la ubicación de este lugar, así que dudo mucho que tus aliados puedan venir a rescatarte- señaló- ¿Lo entiendes? Lo mejor será que colabores con nosotros sin poner resistencia. Será más fácil para nosotros y para ti-
-… ¿Por qué debería colaborar con los humanos que matan a mi gente…?- gruñó enfurecido Shoutmon, mientras sus ojos comenzaban a ponerse ámbar, lo cual alertó a los compañeros de Forward.
Pero, por tercera vez, aquella horrible corriente eléctrica recorrió el cuerpo del digimon, haciéndolo gritar de dolor, a lo que Blue cerró los ojos, sin querer ver.
-Este sistema de retención se activa cuando un digimon fuerza las cadenas, o cuando comienza a acumular data al conectarse a tu sistema nervioso- le informó Green, observando como la electricidad paraba, permitiendo a Shoutmon jadear, temblando de dolor- Así que no creo que seas capaz de activar tu fragmento de Apocalymon-
-… N-No importa…- jadeó Shoutmon, mirando enfurecido a los humanos frente a su celda- No importa si me electrocutan o me hieren… ¡No responderé ninguna de sus preguntas!- gruñó, enfurecido, siendo tal la potencia de su mirada que los compañeros de Forward retrocedieron un poco, intimidados, en cambio el pelinegro frunció el ceño, enojado y nervioso, mientras Blue tragaba saliva.
Green frunció el ceño, también algo intimidado, pero sabía lo que debía hacer para calmar al dragón, o al menos, para poder negociar con él… Era su carta bajo la manga.
-… El Proyecto Iluminati es consciente de tu estado, Rey- aseguró, comenzando a usar su Tablet, ante la mirada enfurecida del dragón- Tanto de tu nivel de poder, de tus formas Xros, de tu evolución, de tus técnicas, de tus limites… y de tus relaciones- le informó, mostrándole la pantalla de su artefacto tecnológico, para que viera algo que lo dejó sumamente quieto…
… Kokoromon…
Sí… Lo que veía gracias a la Tablet, era un video de la V-mon tirada en un piso de metal, inconsciente y magullada, con su casco agrietado, pudiendo apreciarse la falta de su brazo al ver el corte en el hombro izquierdo de su túnica ensangrentada. Ella respiraba costosamente, frunciendo levemente el ceño a veces, a causa del dolor y agonía por los que estaba pasando…
… Shoutmon se quedó helado, mirando horrorizado esa imagen…
"… Ko… Kokoromon…" jadeó, mirando el lastimado rostro de su pareja, quien tenía rastros de sangre en la parte donde se apreciaba la grieta en su casco.
¿C-Cómo fue que ella terminó así de lastimada…? ¿D-Dónde estaba…? N-No era un engaño, ¿verdad…?
-Como te habrás dado cuenta, su estado es bastante delicado- le señaló Green, serio, disminuyendo el zoom del video, mostrando que la digimon se encontraba tirada en una prisión similar a la que estaban ellos- Tengo soldados haciendo guardia en la entrada, y bajo mis órdenes, pueden dispararle- le advirtió, serio, pero frunció el ceño cuando el dragón apretó con fuerza sus colmillos…
-… Malditos…- gruñó Shoutmon, enfurecido, comenzando a ser rodeado de data oscura, alertando a los humanos, aunque Forward y Green fruncieron el ceño, serios- ¡¿QUÉ LE HICIERON, MALDITOS?!-rugió.
A causa de la data que estaba acumulando, las cadenas reaccionaron, comenzando a electrocutar al dragón, quien gritó de dolor, pero aun así no cedió, mirando enfurecido a los humanos.
-¡¿CÓMO SE ATREVEN…?!-les gritó, enfurecido- ¡¿DÓNDE LA TIENEN?! ¡SI LE HACEN ALGO…! ¡SI SIQUIERA LA TOCAN…!-
"R-Rey…" se preocupó Blue, puesto que, si el digimon seguía sometido a la descarga eléctrica, podría recibir verdadero daño…
Entonces, el sonido de un disparo resonó en la habitación, al mismo tiempo que Shoutmon abría los ojos, sorprendido, cayendo de rodillas al piso de metal, dejando de ser rodeado de la data oscura, mientras que la electricidad recorría dolorosamente su cuerpo.
Inmediatamente, Blue y Green miraron a Forward, quien le había disparado en la rodilla al dragón, el cual jadeaba, adolorido y confundido, soportando el dolor de la descarga.
-¡Vuelve a intentar algo, y el próximo disparo le llegará a Kokoromon!- le advirtió el pelinegro, a lo que el digimon, jadeando, le gruñó mostrando los colmillos, enfurecido, mientras la electricidad dejaba de surcar su adolorido cuerpo.
"Forward…" Shoutmon apretó sus colmillos, mirando enfurecido a aquel humano, sintiendo dolor en cada parte de su cuerpo, junto con un agudo ardor en su rodilla a causa del disparo…
-¡N-No tenías que…!- le empezó a reprochar Blue a su superior, pero la mirada que recibió por parte de él lo calló.
-…-Green miró a Forward, pero después al enfurecido digimon- Escuchaste a Forward, Rey. Otro movimiento así, y quien recibirá un disparo será Kokoromon. No creo que, en su estado, sobreviva si recibe más daño-
Ante sus palabras, el dragón los miró más enfurecido.
Tenían a Kokoromon como un escudo contra él. Sabían que no haría algo si la vida de su pareja corría peligro, y, en aquellos momentos, ella estaba… en semejante estado crítico…
No podía arriesgarse a que sus enemigos la dañaran… ¡pero tampoco podía quedarse sin hacer nada! ¡Debía liberarse y sacar a Kokoromon de ese basurero…!
-Pero, si coperas con nosotros, me aseguraré de sacarla de la prisión y atender sus heridas- aseguró Green, serio, a lo que Shoutmon frunció el ceño, sin confiar en absoluto en él, pero cerró los ojos, decidido a calmarse.
-¿Por qué no la dejaron morir?- bufó Forward, enojándose, cruzándose de brazos, a lo que Blue lo miró de reojo, enfurecido- Yo la quiero muerta. Por su culpa, la mayoría de mis misiones se han salido de control-
-Aunque ella ya no sea una Incompleto, Topacio quiere investigar su Reliquia por si encontramos información valiosa, además que ella misma es una gran fuente de conocimiento al ser la elegida de Alphamon- le señaló Green, serio- Lo malo, es que no sabemos mucho sobre estas reliquias, así que no creo que seamos capaces de reparar el daño que hizo V-mon-
… Eso dejó helado a Shoutmon, quien miró de inmediato a los humanos, horrorizado.
-¿Q-Qué… acabas de decir…?-murmuró, tomando la atención de Green- ¿Qué V-mon… qué…?-
-¿Eh? ¿No recuerdas, basura?- sonrió levemente Forward, mirando el horror en el rostro del digimon- Fue V-mon el que te nockeó y te entregó a nosotros- le informó, dejándolo helado.
-¡¿D-De qué hablas…?! ¡V-mon nunca haría algo como eso!-gruñó el dragón, enfurecido.
-… Era de los nuestros, desde el principio- le dijo Blue, sin mirarlo, dejándolo quieto- Aunque… También nos enteramos hace unas horas de eso- admitió, sin atreverse a mirar al horrorizado digimon.
-¡¿Por qué Salamandra nunca nos dijo sobre V-mon?!- bufó Forward, enojado al recordar ese detalle- ¿Qué clase de confianza a sus trabajadores es esta?-
-No es desconfianza, es estrategia- lo miró de reojo Green, serio- Si nosotros no sabíamos que V-mon era un infiltrado en el Xros Heart, lo atacaríamos como a cualquier enemigo. Así, le dimos mayor libertad de actuar-
-… ¿In… Infiltrado…?- murmuró Shoutmon, horrorizado…
"-… Pues, si es así… Si es así…- V-mon apretó levemente sus puños- Q-que se haga algo con esta discriminación… Con este racismo digital…- se mordió el labio y bajó la cabeza, temblando un poco-… Sería lo mejor- confesó, sonriendo con esfuerzo."
-… ¿Uno de los suyos…?-apretó sus colmillos…
"-… Rey…- murmuró V-mon, y miró la mano que le ofrecía el dragón rojo- En verdad… Más que un Rey, parece un digimon normal- sentenció, estrechando la mano del digimon."
-¡NO TRATEN DE ENGAÑARME!- les gritó a los humanos, enfurecido- ¡V-mon nunca nos traicionaría! ¡Es uno de nuestros compañeros! ¡Ha peleado a nuestro lado!-
-… Eso era lo que él quería que ustedes pensaran- le aseguró Green, serio, dejándolo quieto- Podríamos considerar su misión una misión suicida, puesto que él estaba dispuesto a morir con tal de que su fachada no fuera descubierta… O eso podemos decir. Aún no sabemos del todo las razones de ese digimon- sentenció, frunciendo el ceño, desconfiado.
Shoutmon lo miró, enojado y asustado, sin querer pensar en que V-mon fuera un traidor… ¡ERA SU AMIGO…!
Pero se quedó quieto cuando vino a su mente el recuerdo de ser apuñalado por la espalda… por V-mon…
"-... Temía que este día llegara...- admitió V-mon, presionando con fuerza su arma-Cometí el error de verlo como mi amigo, a todos ustedes...- confesó, suspirando tristemente- Pero, lo siento, Rey...- sacudió su espada, sacándola del cuerpo del herido digimon, haciendo que este cayera de rodillas, jadeando-... Pero mi lealtad siempre ha estado con mi compañero...-"
Sus ojos se abrieron con horror al poder al fin recordar la razón de haber perdido el conocimiento…
V-mon… era un traidor…
Apretó sus colmillos, enfurecido, horrorizado y confundido, sin poder creer que aquel dragón los había traicionado…
¿Por qué…?
Bajó la cabeza, horrorizado y enfurecido.
"R-Rey…" Kyosuke lo miró de reojo, nervioso, pero sin poder ayudarlo al estar en su papel de Blue.
-Je. ¿Comprendiste ahora tu situación, basura?- sonrió levemente Forward, mirando al horrorizado y enfurecido dragón, mientras sus dos compañeros sonreían, algo divertidos por la expresión del digimon.
-… Rey, será mejor que colabores con nosotros- le sugirió Green, pero el digimon ni siquiera lo miró- ¿O ya no te importa la vida de Kokoromon?- preguntó, mirando el registro de la V-mon en su Tablet- Su casco ha sido dañado por la espada de V-mon-le informó, dejándolo quieto- No tenemos información alguna de cómo reparar una Reliquia Digital que ha sido dañada por esa arma, así que lo único que podríamos hacer por ella es mantenerla estable, si es que colaboras con nosotros- sentenció, serio.
-… Como si pudiera creerles una sola palabra- Shoutmon lo miró, sumamente enfurecido- Solo la están usando de carnada… Como un escudo contra mí, ¿verdad?- gruñó, apretando sus puños- No caeré en ninguno de sus juegos, humanos- aseguró, serio.
-¿Crees que te tenemos miedo?- murmuró enojado Forward, apuntando al dragón, quien frunció el ceño, enojado.
-Je, ¿escudo…?- Green no pudo evitar sonreír levemente, haciendo fruncir el ceño a Shoutmon- Te equivocas, Rey. Topacio me dio luz verde para asesinar a Kokoromon si lo estimo necesario- le informó, enfureciéndolo- Aun así, quiero seguir investigando su Reliquia lo más que pueda, y sé tu relación con ella… Responde a mis preguntas, Rey, y te prometo que la mantendré con vida… en lo posible- le prometió, serio- De caso contrario, ya no nos será útil-
Shoutmon frunció el ceño, furioso por lo que había dicho el castaño.
"¡Ah!- dijo Kokoromon acercándose a Shoutmon, y le empezó a acariciar la cabeza, sorprendiéndolo- Veo que estas mucho mejor, Cuernomon."
Ese recuerdo le hizo mostrar los colmillos, preocupándose más por aquella digimon… por su pareja…
Si ese video era real, junto con las palabras del humano, su prometida estaba en ese estado crítico… Si se quedaba sin hacer nada… podría perderla… pero, si ayudaba a esos humanos… estaría traicionando a su gente…
Salvarla significaría… ¿traicionar a su gente…?
-… ¿Y qué es lo que quieren…?-gruñó enfurecido, haciendo que Forward sonriera levemente, alzando las cejas.
-Supongo que no cuentas con mucha inteligencia para adivinarlo, ¿no?- sonrió burlón el pelinegro, pero el dragón se mantuvo serio- La ubicación de la tercera parte de Apocalymon, dínosla- exigió, sumamente serio.
Shoutmon frunció el ceño, consciente que esa era la pregunta que le iban a hacer. Era más que obvio. El Proyecto Iluminati debía de necesitar saber en dónde él ocultó el Digitama donde se mantenía la tercera y última parte del fragmento de Apocalymon: Quartzmon.
Apretó los puños, puesto que sabía que decirles dónde estaba era no solo traicionar a su pueblo, sino que poner en peligro a todo el Mundo Digital, junto al mundo humano, pero si, al menos… pudiese engañarlos…
-¡¿Y…?!- exigió saber Forward, molesto.
-¿Nos lo dirás? ¿O no te interesa la vida de tu pareja?- le preguntó Green, serio.
-…- Shoutmon los miró, enojado-… ¿Prometes mantenerla salvo?- miró al humano de banda verde.
-Siempre y cuando, colabores con nosotros- aseguró, serio.
-…- el digimon frunció el ceño, serio-… El Digitama se encuentra en el lago más profundo del País Marino…-mintió, pero se quedó quieto cuando, en su piel, volvieron a aparecer las marcas digitales moradas que habían surgido anteriormente.
Al aparecer esas marcas, las cadenas reaccionaron electrocutando al dragón, quien gritó de dolor al volver a sentir como sus datos resultaban dañados producto de la descarga.
-¡Nos estabas mintiendo, ¿verdad?!- se molestó Forward, mientras Green revisaba su Tablet.
-Pensé que lo comprenderías, Rey, cuando dije que estas cadenas atacan el sistema nervioso de ustedes, los digimon- mencionó el soldado de banda verde, mirando al dragón, el cual se retorcía de dolor- Cuando se activan por primera vez, se conectan con el sistema del digimon que mantienen cautivo, y están programados para activarse al determinar que el prisionero esté… mintiendo-informó.
Kyosuke apretó sus puños, intentando ocultar su nerviosismo, mientras observaba como el digimon gritaba fuertemente de dolor.
Entonces, la electricidad se detuvo, dejando al dragón jadeando de dolor, con silenciosas lágrimas recorriendo sus mejillas, sin poder evitar temblar.
-¡Eso es lo que te pasa por intentar burlarte de nosotros!- lo señaló uno de los guardias, a lo que su compañero asintió, sonriendo igual de perversamente que él.
Blue los miró de reojo, enfurecido por la cobardía de esos soldados.
-¿Ahora lo comprendes, Rey?- le preguntó Green a Shoutmon, quien jadeaba, sin poder reponerse aun del daño sufrido- Si nos vuelves a decir una mentira, no le negaré el paso a Forward hacia Kokoromon- aseguró, a lo que el pelinegro sonrió levemente, mirando su pistola- A menos… que nos digas la verdad esta vez-
El digimon apretó sus puños y miró a los humanos frente a su celda, completamente furioso. Si no podía mentir, tendría que decirles dónde ocultaba el Digitama… pero...
"Cuernomon-Kokoromon abrazo al digimon, sobresaltándolo- Gracias.
Shoutmon se puso nervioso, y solo atino a darle unas palmaditas en la espalda. Pero cuando noto los temblores de la digimon, correspondió al abrazo. Al rato se separaron. Kokoromon se seco unas lagrimas.
-Eres un buen amigo, Cuernomon-lo alago la digimon."
¿Podría hacerlo…? ¿Pondría en peligro a digimon inocentes por el bien de uno solo…? Su propia gente sufría a causa de esos humanos, siendo incluso la celda en la que estaba encarcelado prueba fidedigna de que fue un sitio donde, tal vez, muchos de los suyos perecieron cruelmente…
… ¿Ayudaría a su enemigo… por ella…?
"Ella se quedo pensativa.
-Cuando huí para protegerlos de mí… Me di cuenta- le dijo ella, sobresaltándolo.
-¿Eh?- ahora él parpadeo- ¿Qué dijiste?-
-Yo también- se señalo- Por ti- lo señalo- Sentir- le dijo divertida.
Él se quedo totalmente sorprendido, y no pudo evitar bufar algo divertido."
¿Haría semejante apuesta…? Ese humano podía estar engañándolo para buscar información sin la intención de salvar a la V-mon… Tal vez ni siquiera intente sanarla después de cooperar con ellos…
Si mentía, Forward mataría a Kokoromon, pero si les decía la verdad… No podía entregarle semejante información al enemigo, pero ella no aguantaría mucho en semejante estado… pero entregarla… significaría poner en peligro a su pueblo…
… ¿Por quién debía velar…?
"-Sí, Kokoromon…- la abrazó, haciendo que ella se acurrucara en su pecho, llorando de alegría-… Te amo-
-Y-Yo te quiero mucho, mucho, mucho…- le aseguró Kokoromon, sonriendo apenas."
Apretó sus colmillos, enfurecido al encontrarse en semejante situación…
… ¿Se arriesgaría y colaboraría con el enemigo por el bien de su querida amiga, traicionando a su propia gente…? ¿O se mantendría en silencio, impidiendo que el enemigo obtuviese lo que quería… al precio de la vida de Kokoromon…?
… No podría… No podría hacer algo que dañara a su gente… No podía traicionar a su pueblo por el bien de… ella…
"¿T-Tengo que…? ¡¿Tengo que escoger que maten a Kokoromon…?!"pensó, enfurecido, apretando sus puños, haciendo que las cadenas que sujetaban los grilletes tintinearan levemente.
-Bien, Rey- sentenció Green, mirando seriamente al digimon, mientras que Blue miraba de reojo al dragón, nervioso- ¿Nos responderás?-
-… - Shoutmon lo miró, enfurecido, intimidando a los humanos, quienes sintieron una presión en la espalda al sentir el instinto del digimon.
Aun así, reaccionaron cuando Forward disparó contra Shoutmon por segunda vez, esta vez rozándole la mejilla con la bala.
-¡F-Forward!- Blue miró molesto al pelinegro, aunque estaba algo nervioso al haber sentido la presión de la ira del digimon.
-No planeo permitir que una criatura inmunda como un digimon trate de intimidarme- aseguró Forward, enfurecido, sin dejar de apuntar a Shoutmon, quien frunció el ceño, enojado.
-… Parece que no planeas colaborar con nosotros- sentenció Green, serio-… Prefieres que Kokoromon muera, que ayudarnos, ¿verdad?-
Ante eso, Shoutmon frunció el ceño, enojado.
-¡Oye! ¡¿Acaso estás ignorándonos?!-exigió saber enojado uno de los guardias, pero Green lo miró de reojo, callándolo.
-La información que te pedimos nos permitiría obtener la tercera parte de Apocalymon, algo que no quieres porque pondría en peligro al Mundo Digital, ¿verdad?- Green miró seriamente a Shoutmon-¿No planeas cooperar con nosotros? ¿O siquiera responder una sola pregunta?-preguntó por última vez, sin recibir respuesta -… Entendido- sentenció- Forward…-llamó.
Eso hizo que Blue mirara asustado a Green, mientras que Forward sonreía levemente, satisfecho, mirando su pistola.
-Que mal que los digimon desaparecen cuando los matas…- sonrió Forward, y miró a Shoutmon, quien lo miraba completamente enfurecido- No podré traerte su cabeza- y, sin dejar la sonrisa, se retiró de la habitación, dando un gran portazo.
"¡MALDITO…!"pensó el Rey, completamente enfurecido, pero controlando cada parte de su ser para no estallar de ira… Necesitaba que los humanos salieran de ese lugar…
-Ustedes dos sigan vigilando la puerta- les ordenó Green a los dos guardias, quienes miraron de reojo al dragón, y salieron de la prisión, volviendo a sus puestos.
Sin más, el soldado de banda verde se retiró, y el de banda azul lo siguió pero se detuvo unos momentos para mirar de reojo al digimon encarcelado, el cual estaba en silencio, con la cabeza gacha.
Blue cerró la puerta negra, y caminó junto a Green por el pasillo, preocupado y serio.
-… ¿Realmente la van a matar?- le preguntó a su amigo, tomando su atención- ¿No dijiste que querían investigar la Reliquia de Kokoromon?-
-Era uno de mis objetivos, pero el Rey tiene que entender que lo que hacemos nosotros no es un juego. Él perdió su oportunidad para salvar a Kokoromon. Escogió a su pueblo por sobre ella…- frunció el ceño, serio- Al final, estas criaturas son así de egoístas-
-¡T-Tal vez el Rey reconsidere su opinión y decida cooperar con nosotros para mantener a Kokoromon a salvo!- le indicó Blue, sin querer demostrar nerviosismo- Puedo hacerme cargo de sacarle la información-le aseguró, serio.
Estaba seguro que, por la actitud del digimon, este debía tener un plan de escape. Por algo había decidido no colaborar con ellos… Quería creer que Shoutmon no estaba abandonando a Kokoromon…
Green miró serio al pelinegro, y se detuvo, por lo que su amigo lo imitó. Lentamente, sacó su pistola y lo apuntó, dejándolo quieto.
¿G-Green…?- murmuró Kyosuke, serio pero nervioso.
-… Te considero mi amigo, Blue- le aseguró el pelicafé- Pero también quiero que Apocalymon cumpla mi deseo, ¿recuerdas cuál era?-
-…- el pelinegro miró para otro lado, haciendo una mueca-… Quieres que regrese a la vida a tu prometida-recordó, serio.
-… Sí- Green frunció levemente el ceño-Dejar el Rey a tu vigilancia podría alejarme de esa meta, y lo sabes- frunció el ceño, serio.
Eso dejó quieto a Kyosuke.
… N-No era posible… ¿A-Acaso Green… sabía qué él…?
-¿D-De qué hablas, Green?- le preguntó, intentando actuar molesto, puesto que no estaba seguro si había sido descubierto- ¡Yo también quiero que Apocalymon me cumpla un deseo!- le señaló- ¡No dejaré al Rey salir de ahí! ¡Es absurdo lo que insinúas!-
-…- el soldado de banda verde frunció el ceño, pero bajó y guardó su pistola, serio, a lo que Kyosuke, internamente, suspiró aliviado-Aun así, el Rey perdió su oportunidad. Tomó una decisión- aseguró, serio- Lo mejor será que informes a Horfe de la situación, siendo tu su subalterno- informó, y continuó camino, pero se detuvo, extrañando a Blue-… Será mejor que decidas, Blue, a cuál bando perteneces-le ordenó, dejándolo quieto- Los digimon son criaturas en las que no puedes confiar- le señaló, mirándolo de reojo- Ayudarlo solo arruinará tu misión-
Kyosuke abrió los ojos, sorprendido, pero, antes de poder reaccionar, Green se había alejado, dejándolo solo en el pasillo.
-… ¿G-Green…?- murmuró Kyosuke, sumamente sorprendido, sin saber qué hacer…
… ¿Acaso… Green sabía que él era…?
Digimon Land.
De entre los escombros de la casa de los espejos en llamas salió Vamdemon, agarrándose la muñeca lastimada, sumamente serio.
-Él lo ha hecho… Ese mago hizo algo…- murmuró el digimon, serio y enojado, mirando el cielo digital, el cual, momentos antes, había sido impregnado con la luz de los Emblemas- Aquello que nos destruyó…-
-Pero no lo volverá a hacer-
Devimon abrió los ojos, totalmente sorprendido, especialmente por encontrarse dentro de su data, y, frente a él, estaba Vamdemon.
-¿Q-Qué…?- el digimon alado frunció el ceño, confundido por la presencia del digimon base. De su otro yo.
-Exactamente- sonrió Vamdemon, caminando hacia el sorprendido digimon- Wizardmon era uno de mis últimos obstáculos-
-S-Sí…- sonrió Devimon- Nuestro último obstáculo. Obtendremos lo que es nuestro por la fuerza…- aseguró, pero se quedó quieto cuando Vamdemon coloco la mano en su rostro.
-En efecto…-sonrió el digimon vampiro, mientras su palma se iluminaba con data oscura, para susto y horror del joven digimon- Ahora, es tiempo de eliminar a otra piedra del camino-sentenció, mientras su sonrisa se extendía por su pálido rostro.
De un movimiento, Vamdemon agarró con fuerza el rostro de Devimon, provocando que gritara de dolor y se aferrara a su brazo.
-¡N-NO! ¡¿Q-QUÉ HACES…?! ¡SOY TÚ!- le gritó Devimon, asustado y confundido, pero chilló de dolor al sentir como se enterraban los dedos de Vamdemon en su rostro.
El digimon vampiro sonrió aún más, y, sin titubear, aplastó el rostro del digimon caído, convirtiendo todo su cuerpo en datos.
-Fue un gran error tuyo, Devimon- sonrió Vamdemon, guiando con un floreo de su mano a los datos hacia su boca, succionando toda la información.
Al terminar, su cuerpo fue rodeado de una gran inmensidad de data, puesto que su programa se estaba actualizando tras haber devorado los datos de Devimon…
Vamdemon abrió los ojos, encontrándose en la realidad, en la oscura realidad que presentaba Digimon Land.
Sonrió, gustoso.
-Pobre de ti, Devimon- sonrió, observando como su muñeca y el resto de sus heridas sanaban gracias a los datos oscuros- Pensaste que alguien como yo se aliaría contigo, solo porque mis datos renacieron en ti… Aun así, agradezco tu existencia…- miró el oscuro cielo- Me has dado más poder del que crees...-
Entonces, sus ojos se posaron en una figura que pasó por los techos cercanos. Una figura blanca.
Su sonrisa se extendió aún más.
-… Este mundo… No, esta dimensión es sumamente interesante…- sonrió sádicamente Vamdemon- Sea lo que sea que hayas intentado hacer, Wizardmon, ya no importa. Estás muerto… y me haré con todo lo que amabas… Tu castigo va a ir más allá de la muerte, tanto para ti, como para tu otro yo-
El sonido de las llamas consumiendo y quemando era lo único que se podía escuchar. Ya no se escuchaba ningún llanto, puesto que la mestiza que se encontraba de rodillas ya no tenía fuerzas para seguir llorando su pérdida. Había sufrido tanto ese día que su cuerpo y su mente no reaccionaban…
Aun así, las lágrimas seguían cursando su pálido rostro, mientras ella, cabizbaja, solo veía los escombros dañados en donde se apoyaba.
Gaiomon, a lo lejos, también se mantenía en silencio. Furia, arrepentimiento, odio, lamento… Tantas emociones golpeaban su cabeza, mientras que el dolor de la perdida destrozaba cruelmente su pecho…
¿Dónde estaba la lógica a esa situación? ¿Cómo fue que había perdido a su querido amigo…? ¿Por qué no lo detuvo…? ¿Por qué permitió… que se suicidara…?
"Gaiomon, no planeo morir por tu culpa-le aseguró a su amigo, quien lo miraba helado- Moriré por el bien de todos-"
Las palabras de su querido amigo le hicieron gruñir, mientras apretaba con fuerza sus puños.
"Morir… ¿Morir por el bien de todos…?" apretó aún más fuerte sus puños, mientras sus brazos temblaban "¡¿Qué importa el resto…?! ¡¿Qué importan?!" pensó, enfurecido "¡¿QUÉ HAY DE NOSOTROS, NERD…?!" miró con furia y dolor a Sky, para quedarse sumamente quieto…
… Puesto que una figura de túnica blanca estaba parada frente a la lastimada peligris, quien ni siquiera había levantado la mirada, ignorando al sujeto a su lado…
Los ojos de Gaiomon se abrieron lentamente de la sorpresa, la cual se transformó pronto en furia y odio al reaccionar y entender la situación.
-¡MALDITO…!-rugió enfurecido el samurái, levantándose y haciendo aparecer sus espadas. Visdom lo miró de reojo- ¡TRATA DE TOCAR A OREJAS Y TE JURO QUE TE MATARÉ!-amenazó con odio.
Había perdido a su mejor amigo… ¡NO PLANEABA, POR NINGÚN MOTIVO, PERDER A SU MEJOR AMIGA!
-¡ALEJATE DE ELLA!- le exigió Gaiomon, abalanzándose al encapuchado.
Su movimiento hizo que Sky lo mirara lentamente de reojo, con la tristeza y desolación en sus ojos. Presenciar esa triste mirada shockeó por unos segundos al samurái…
Visdom hizo aparecer su bastón de madera, señalando con él al digimon. Al hacerlo, en los brazos, piernas y pecho de Gaiomon ocurrieron perforaciones, haciéndolo abrir los ojos, de la sorpresa y horror, mientras chocaba contra el piso a causa del impacto y daño recibido. Sus espadas cayeron lejos, desapareciendo al dejar de estar en contacto suyo.
Sky lo miró con tristeza, pero no dijo ni hizo nada…
-¡M-MALDITO…!- gruñó enfurecido Gaiomon, tratando de recuperarse de sus heridas- ¡OREJAS, ALEJATE DE ÉL!- le ordenó, furioso, pero la peligris no se movió. Solo seguía mirándolo con sus ojos vacíos… con sus ojos muertos- ¡OREJAS!-gritó.
Su llamado no hizo reaccionar a Sky. La joven solo lo miraba con sus ojos sin brillo, y, lentamente, miró a Visdom, quien frunció levemente el ceño.
Gaiomon frunció el ceño, enojado y asustado.
-¡OREJAS, ALEJATE DE ÉL!- le ordenó a su amiga, mientras trataba de levantarse.
… Pero Sky no lo miró…
-¡OREJAS!- la llamó enfurecido Gaiomon, pero se quedó quieto al presenciar como una solitaria lágrima cursaba el rostro de la peligris…
Entonces… él lo comprendió…
… Tras la muerte de Wizardmon… Sky se quebró emocionalmente…
Enfurecido y asustado, ignoró el dolor de las perforaciones en su cuerpo y se levantó corriendo hacia su amiga.
-¡SKY!- la llamó, extendiendo su brazo hacia ella, pero un fuerte dolor en su pecho y en el resto de su cuerpo le hicieron abrir los ojos, horrorizado…
Su voz hizo que las tristes orejas de la mestiza se movieran muy levemente. Sky miró con tristeza a Gaiomon, sin mostrar expresión al ver que se había detenido, con su mano extendida a unos centímetros de su pálido rostro, mientras una lanza de energía amarilla se encontraba clavada en su pecho, al igual que en sus brazos y piernas, impidiéndole moverse.
"M-Maldición…" jadeó Gaiomon, sintiendo como, por unos momentos, se nublaba su vista. Entrecerró los ojos, y, costosamente, intentó extender su brazo hacia la triste peligris, en un desesperado intento por alcanzarla, pero apenas podía moverse, puesto que esas lanzas frenaban sus movimientos "¡Maldición…! ¡Sky…!" frunció el ceño, sin quitar la vista de la joven "¡LÁRGATE DE AQUÍ! ¡SÉ-SÉ QUE TUS TOBILLOS…! ¡PERO AL MENOS INTENTALO…!"
-…- Visdom lo miró un rato, serio- Recuperaste la memoria-murmuró- Es la primera vez que un ser logra deshacer mi hechizo. Ningún humano ni monstruo lo ha logrado- le aseguró-… ¿Será porque eres un digimon? Tal vez esté relacionado el hecho de que estás compuesto de datos, así que donde se mantiene tu memoria es diferente a otros seres- sugirió, frunciendo levemente el ceño- Aunque ya he diseccionado a varios digimon y descubierto eso… ¿Por qué recuperaste tu memoria? ¿Cómo?-
-C-Cierra la maldita boca, engendro-le exigió enfurecido Gaiomon, mirándolo de reojo, sin dejar de extender su mano- Una vez que la saque de aquí, el que se irá al infierno serás tú- le aseguró.
-… ¿De qué te sirve luchar por ella, Gaiomon? ¿Por esto?- le preguntó Visdom, observando el inútil intento del digimon- Su mente y corazón han colapsado- miró a Sky, quien había bajado la mirada, en silencio- Este ser que nunca debió haber existido… No vale la pena siquiera velar por ella…-
-¡SE LLAMA SKY!- le gritó enfurecido Gaiomon, comenzando, de a poco, a ser rodeado de data anaranjada, lo cual sorprendió levemente a Visdom- ¡NO ME INTERESAN TUS PROBLEMAS CON EL VIEJO DE ELLA…! ¡PERO NO TE ATREVAS A TOCARLA, MALDITO…!-amenazó, enfurecido, mientras aquella data que lo rodeaba comenzaba a eliminar las lanzas que retenían su movimiento.
Visdom frunció el ceño, y sacudió su bastón, haciendo que un aura amarilla se impregnara en el samurái, volviendo a retener sus movimientos. Ante esa aura, el digimon pudo haber caído al piso al sentir una enorme presión en sus hombros, pero aun así hizo presión con sus piernas, logrando quedar en pie, resistiendo la magia.
El monstruo humanoide abrió los ojos, sumamente sorprendido al ver al primer digimon que lograba resistir su magia de restricción…
-¡R-Reacciona… S-Sky…!- le exigió Gaiomon a su amiga, enojado y adolorido, extendiendo su mano hacia ella, pero la joven ignoró tristemente su voz-¡MIRAME, OREJAS!- le ordenó.
-…- Sky abrió levemente sus ojos muertos, y, lentamente, miró a Gaiomon-… Pen… Pensé…- murmuró con un hilo de voz-… que éramos… amigos…- sus palabras dejaron quieto al digimon-… ¿Por qué… lo mataste…?- gimió, temblando, con silenciosas lagrimas cursando su rostro.
Gaiomon abrió los ojos, sumamente horrorizado y shockeado, sintiendo que comenzaba a temblar, pero no por el dolor de las heridas, o a causa de la presión causada por la magia de Visdom… sino por las palabras de su amiga…
-No… No…- jadeó el samurái, asustado, observando como Sky se tapaba el rostro, temblando- ¡YO…! ¡YO NO…!
"-Salvaje…- murmuró Wizardmon, tomando la atención del samurái, y la del resto- ¿No deberías decir que, si no nos hubieras conocido, seguirías en el mal camino?- eso sorprendió al samurái- Pero mírate, eres solo un bruto que no sabe controlar lo que dice. Con ese lenguaje tan arcaico que tienes…-"
-¡YO NO LO MATÉ!- le gritó Gaiomon a Sky, horrorizado y arrepentido por sus crueles acciones, pero se quedó quieto al notar que Visdom lo acababa de apuntar con su bastón.
La gema color ámbar del bastón comenzó a brillar, tomando un color rojo escarlata, y de ella surgió una ráfaga de fuego majestuoso que impactó directamente en el samurái, siendo de tal potencia que lo lanzó contra varios edificios, provocando tal daño que la tierra tembló, y algunas de las estructuras dañadas colapsaron por la onda del impacto.
Visdom observó el daño causado, mientras la gema regresaba a su tono ámbar. Sus ojos se posaron en Sky, quien le había agarrado la punta de la manga.
-… N-No… más…- gimió la peligris, tratando, costosamente, de mantener la mente en calma, pero sus emociones le jugaban en contra…
Sentía furia, ira, tristeza, confusión… culpabilidad…
No sabía que era lo que debía hacer…
Visdom frunció el ceño, y abofeteó a la joven con el Brave Snatcher, tirándola al piso con fuerza.
-… No me toques, engendro nacido de la curiosidad de un monstruo- le exigió a la lastimada mestiza, sumamente molesto.
Sacudió levemente su bastón, y, ante su acción, algo salió de una de sus alforjas, quedando flotando frente a él: Un objeto metálico de forma redonda, del tamaño de un puño humano. En los bordes se encontraban plasmadas unas runas verdes, y en el centro se encontraba incrustada una piedra verde.
El objeto comenzó a ser rodeado de energía color verde, comenzando a iluminar levemente la zona dañada.
Gaiomon se encontraba tirado en el piso boca abajo, con una gran cantidad de escombros encima suyo producto del choque. Costosamente, trató de salir gateando de entre las rocas, ignorando la sangre que salía de sus heridas, y de la horrible quemadura en su pecho, pero solo logró liberarse un poco. Jadeó, cansado y adolorido. Alzó la mirada, observando a lo lejos la extraña luz que iluminaba la zona.
-M-Maldito…- gruñó el samurái, enfurecido, y trató de liberarse de los escombros, pero su cuerpo no le respondió, puesto que estaba demasiado lastimado- M-Maldición… Muévete…- gruñó, enfurecido y cansado- S-Sky… Sal… de ahí…- levantó costosamente la mirada, observando a su amiga tirada en los escombros, lejos de él-… Por favor…- extendió su mano en dirección a donde estaba la peligris-… S-Sky…-
"-¿No es obvio?- Gaiomon miró enfurecido al sorprendido Devimon- Te pagaré con la misma moneda. Ante esta espada…- miró su arma, manchada con su propia sangre-… y por mi orgullo como samurái, juro que haré todo lo que este en mis manos para protegerte. ¡Voy a salvarte de volverte un Kopierer, estúpida orejas!-"
-L-Lo juré…- jadeó Gaiomon- Juré… protegerte…-extendió más su brazo, con el deseo de que su mano alcanzara a su compañera-… Ya no quiero… perder a nadie más…-
Entonces, la zona fue iluminada por completo por la luz verde, cegando por unos momentos al digimon, el cual cerró los ojos. Cuando sintió que la luz había cesado, Gaiomon abrió los ojos, para quedarse sumamente sorprendido al ver que, en el lugar donde había estado su querida amiga… había un disco de piedra…
El digimon se quedó sumamente quieto, horrorizado…
… ¿Qué era esa cosa…? ¿Dónde estaba Sky…? ¿Acaso…?
"O-Orejas…" el samurái frunció el ceño, nervioso, observando aquel objeto de piedra…
Pero su mirada comenzó a nublarse, y, aunque entrecerró los ojos y usó toda su fuerza de voluntad, terminó cediendo ante el daño en su cuerpo, quedando inconsciente bajo los escombros…
Visdom guardó el objeto de metal en sus alforjas mediante su magia, y, con el Brave Snatcher, sostuvo el disco de piedra, sumamente serio.
"Como lo suponía… Este ser, al tener parte de monstruo cibernético, también puede ser sellado en esta forma con un Sensor" pensó el mago, y miró de reojo como sus dos clones aterrizaban flotando en unos escombros cercanos.
El original sacó algo de una de sus alforjas, y se lo lanzó a uno de los clones, el cual lo recibió, serio. Visdom asintió, siendo esa la señal que los clones necesitaban, por lo que se retiraron flotando en diferentes direcciones.
-… Oh- escuchó Visdom, quien no se extrañó en ver a Vamdemon acercándose tranquilamente a la dañada zona- Ese ha sido un truco bastante llamativo- aseguró el digimon, sonriendo levemente- ¿Qué es eso? ¿Una reliquia?- sugirió, mirando el disco de piedra.
-… Terminaste consumiendo a tu digimon base- murmuró Visdom, a lo que el vampiro frunció levemente el ceño, más no se molestó.
-Solo recuperé lo que me pertenece- aseguró Vamdemon, mirando su mano- Aun así, mi programa debe acostumbrarse a esta… actualización- sonrió- Así que iré a la zona de construcción para regresar a la Base- sentenció, y se dispuso a irse hasta percatarse de algo- ¿Qué pasó con el samurái?-
-Su espíritu ha sido quebrado- aseguró Visdom, serio.
-¿No lo eliminarás?-
-…- el monstruo humanoide frunció el ceño, recordando esa extraña data naranja que había aparecido por unos momentos rodeando a Gaiomon- No será necesario-sentenció.
Vamdemon sonrió levemente, y, en un murmullo de murciélagos, se retiró.
Visdom lo miró irse, y sacudió su bastón. Al hacerlo, una bolsa de cuero apareció al lado del inconsciente Gaiomon.
-Es el pago por tus servicios- sentenció el monstruo con su voz grave, elevándose y alejándose de la zona dañada de caos y fuego.
Gaiomon, inconsciente, solo frunció levemente el ceño, mientras la tierra se impregnaba levemente de su sangre…
Sentado y encadenado, el Rey del Mundo Digital permanecía en silencio, siendo el leve sonido de las descargas eléctricas que surcaban los barrotes lo único que hacía eco entre las celdas.
Estaba sorprendido, enojado y confundido. Aun digería que V-mon fuera un traidor, y que, por su culpa, Kokoromon estuviera al borde de la muerte…
"Kokoromon…" entrecerró los ojos, preocupado por su pareja.
Si todo lo que le dijo Green era cierto, Kokoromon iba a ser ejecutada por el cobarde de Forward. Apretó los puños, molesto y serio, consciente que solo había pasado apenas un minuto desde que los humanos dejaron la celda, casi nada de tiempo. Aun así, no debía confiarse.
Estaba contrarreloj. Si quería salvar a su pareja, debía hacerlo ahora.
Tomó su atención cuando la puerta de la prisión se abrió, por lo cual se puso alerta. Aun así, se enfureció al notar que los que entraban eran los dos guardias.
-Te lo dije. Nos iba a mirar así- le indicó un guardia al otro, el cual sonrió con prepotencia.
Shoutmon solo frunció el ceño, sumamente serio.
-¿No dirás nada, bajestad?- el otro guardia se agachó frente a la prisión del dragón- Pero que egoístas pueden ser estas criaturas- sonrió, divertido, recibiendo una mirada de odio por parte del digimon.
-¿Acaso crees que alguien vendrá a sacarte? ¡Tus amigos están ocupados con nuestro ataque! ¡Apuesto a que ni siquiera saben que te capturamos!- le señaló el primer guardia, sonriendo.
-Oye, Rey. ¿Es verdad que te ibas a casar con Kokoromon?- le preguntó el otro- ¿Qué fue lo que le viste? Estoy seguro que, si eres un Rey, debes tener a muchas chicas tras de ti. Mejores aun- le señaló, divertido, enfureciendo más al dragón- ¿Cuántas chicas digimon hemos capturado?- le preguntó a su compañero, el cual meditó.
-Esas Lillymon, una Renamon, esa Angewomon que trató de escapar varias veces y esa Crescemon tan llorona…- contó el soldado, enfureciendo a Shoutmon.
-Jejeje, te habrás acostado con muchas de ese tipo, ¿verdad?-le preguntó el otro humano al dragón, enfureciéndolo aún más- O tal vez hasta ya te metiste con Kokoromon y por eso no planeas hacerte responsable- se burló, con una sonrisa irónica.
-¿Los digimon hacen eso?- le preguntó su compañero, algo divertido.
-Creo haber escuchado a uno de los soldados de Topacio…- el soldado se rascó la sien- Habían estudiado la manera en que estos monstruos crían o algo así. Eran tres métodos…- trató de recordar- Que un digimon creara a otro por medio de sus propios datos, o crearlo con otros datos… o meterse con una buena hembra-contó, y él y su compañero se rieron por lo bajo.
"Malditos humanos…" gruñó Shoutmon, frunciendo el ceño, temblando de pura furia por las insinuaciones de los soldados.
-¿No te da pena cómo dejaron a la V-mon?- le preguntó el guardia agachado a Shoutmon- Si hasta le cortaron el brazo- le señaló, divertido, a lo que el dragón frunció el ceño, furioso al recordar la imagen de Kokoromon tirada en la celda, herida- ¿Pero quién habrá sido…?- pensó en voz alta.
-Yo creo que fue el otro V-mon. Ese el que se supone que es nuestro aliado- sugirió el otro soldado.
-No, no. Escuché que al parecer fue ese mono arrugado- murmuró su compañero.
Eso hizo que Shoutmon abriera los ojos, totalmente sorprendido….
-Ese tipo me da miedo, ¿verdad?- sonrió con ironía el soldado que estaba de pie- Siempre se aparece detrás de uno, antes de que cacemos a los digimon… Sabía que tenía un carácter sádico oculto-sentenció.
"V-Visdom…" pensó Shoutmon, agachando la mirada, con un torbellino de emociones surcando su mente…
Estaba enfurecido al saber que aquel despreciable ser fue el que le causó semejante daño a su prometida…
-¿No crees que fue por venganza?- sugirió su compañero, extrañándolo- Vamos. Todos sabemos que ese mono perdió un brazo en el último encuentro en Tokio, cuando todo se congeló- le señaló, haciéndolo entender- Tal vez quiso quedar a mano con el enemigo- sugirió, mirando divertido al digimon encarcelado.
-Tienes razón- sentenció divertido el otro soldado, y ambos humanos se rieron por lo bajo.
-… Seguro…-escucharon.
Ambos soldados parpadearon, y miraron a Shoutmon, quien levantó levemente la mirada, mirándolos seriamente.
-… Visdom es un ser despreciable…- gruñó el dragón, intimidando a ambos humanos - Fue Gumdramon quien le arrebató su brazo, así que decidió desquitarse con Kokoromon, al ser ella cercana a Gumdramon…- frunció el ceño, serio y enojado.
-… Jejeje- se rió por lo bajo el soldado parado, y se acercó a los barrotes de la celda- Esa estúpida de Kokoromon se lo buscó, ¿no? ¿Quién le manda a tenerla de amante, su bajestad?- bufó, sonriendo divertido, mirando al dragón, el cual hizo una mueca mostrando los colmillos, furioso por el comentario- Y ahora, Forward estará por pegarle un tiro. No nos perdemos de mucho aquí- señaló con el pulgar la cámara en la esquina del techo de la habitación.
-Quedará grabado, y después de editarlo, te traeremos el video-prometió el otro soldado- Aunque supongo que perder a Kokoromon no es, realmente, una pérdida. Puedes conseguirte mejores chicas para la cama- sonrió sarcásticamente.
Shoutmon frunció el ceño, serio, pero con ira en su mirada.
-… ¿Dónde la tienen?- murmuró, serio, tomando la atención de los soldados.
-¿Y de que te serviría saberlo? ¿Quieres llevarle flores a su tumba?- se burló uno de los humanos, a lo que su compañero se rió por lo bajo.
Shoutmon cerró los ojos, considerando que era momento de actuar, puesto que en esos minutos se había recuperado, en parte, del daño sufrido por las descargas pasadas, por lo que ahora podría comenzar…
"Kokoromon…" el Rey abrió los ojos, decidido "Voy a sacarte de aquí"
Entonces, hizo aparecer su micrófono en la palma de su mano derecha, sujetándolo a tiempo, para sorpresa de los soldados.
-¡¿E-Eh?!- se sorprendieron los humanos, y más cuando, con un hábil movimiento de muñeca, el digimon hizo girar su micrófono, rompiendo la cadena del grillete, logrando liberar su brazo derecho.
-¡¿P-Por qué no se ha activado el sistema de retención?!-se asustó uno de los soldados.
-¡R-Rápido, actívalo!- le ordenó su compañero, empujándolo al panel de control, mientras Shoutmon rompía de un movimiento de su arma la otra cadena, liberándose, quedando solo con los grilletes.
-¡L-Lo sé…!- el soldado, nervioso, se dispuso a teclear…
-No tan rápido- murmuró Shoutmon, levantándose y haciendo aparecer una bola de fuego en su mano, asustando a los soldados- ¡Rock Damashii!- lanzó la esfera a los barrotes electrificados, provocando una explosión que llenó de humo la habitación.
La onda explosiva fue tan fuerte que los dos soldados salieron disparados contra la pared, cayendo fuertemente al piso, semiconscientes.
Shoutmon se abrió paso entre el humo, saliendo por el enorme agujero que hizo entre los barrotes, mirando seriamente a los dos soldados, asustándolos.
-Esa descarga se activaría cuando un digimon usara energía, o tironeara las cadenas, ¿no?- mencionó, clavando su micrófono en el piso de metal- Creo que la percepción humana sobre usar energía es diferente a la de los digimon. Para mí, hacer aparecer mi micrófono es lo mismo que respirar o parpadear. No es una técnica, sino parte de mí, así que no gasto energía, pero supongo que no eran conscientes de ello-sentenció, sacándose los grilletes de las muñecas, frunciendo levemente el ceño al notar que sus manos estaban dañadas a causa del metal.
-¡M-Maldito…!- uno de los soldados se dispuso a sacar su pistola al igual que su compañero, pero el dragón agarró y sacudió fuertemente su micrófono, golpeándoles las manos y destrozando las armas, haciéndolos retroceder más, asustados.
- … Me alegra que Taiki fuera el primer humano que conocí- admitió Shoutmon, acercándose y agarrando de la chaqueta a uno de los soldados, asustándolo- Gracias a él, no puedo odiar a los humanos, aunque ustedes dos son una muestra que puede haber basura entre ustedes-frunció el ceño, serio-Y no sé cómo los humanos macho tratan a sus hembras, pero nosotros, los digimon, las protegemos y respetamos, especialmente si son nuestras parejas…- y, de un movimiento, lanzó al humano hacia la celda, chocando contra la pared, siendo tal el impacto que cayó inconsciente al piso- Así que no vuelvan a insultar a mi prometida-
El otro humano tragó saliva, asustado, mientras trataba de sacar su comunicador del bolsillo, pero se quedó quieto cuando el micrófono del digimon le levantó el mentón, obligándolo a mirar al dragón, asustándose más.
-… ¿Dónde tienen a Kokoromon?- le preguntó el Rey, mientras sus ojos se tornaban ámbar- Responde ahora, o a ti será a quien le manden flores-frunció el ceño, atemorizando al humano.
-E-E-Está…- jadeó el soldado, asustado- Está en l-los niveles superiores…-le dijo, pero se asustó al ver que el micrófono comenzó a iluminarse y a emanar vapor- ¡N-No estoy mintiendo!- aseguró, asustado- ¡E-Esa celda se parece a las de aquí, pero no recuerdo su número…!- admitió, nervioso, sintiendo los ojos ámbar del dragón encima suyo- ¡Realmente no lo recuerdo!-
-¿Cuánto tengo que subir?- le gruñó Shoutmon, asustándolo.
-¡D-Dos pisos!- gritó el soldado.
Shoutmon frunció el ceño, serio, y, agarrando al humano, lo lanzó al interior de la celda, cayendo inconsciente cerca del otro guardia.
El dragón frunció el ceño, con sus ojos volviendo a su tonalidad natural. Levantó la mirada, notando, de entre el humo que llenaba aun la habitación, la cámara en el techo, la cual debía estar mostrándolo en una pantalla apreciada por los vigilantes, quienes de seguro acababan de mandar refuerzos a ese lugar.
Se dispuso a irse pero hizo una mueca, deteniéndose, y posó su mano en su pierna lastimada, herida producida por el disparo de Forward.
-…-frunció el ceño, sabiendo que esa herida podría ralentizarlo o estorbarle-… No tengo tiempo que perder- sentenció, aferrándose a su micrófono, serio.
Shoutmon, de un golpe de su arma, destruyó la puerta de metal de la habitación, saliendo al pasillo, el cual era algo angosto, y estaba conectado a diferentes habitaciones, cada una con un número.
Frunció el ceño y emprendió rápidamente el camino, consciente que estaba apostando demasiado, puesto que estaba la gran posibilidad de que Forward ya había apretado el gatillo…
Ese pensamiento le enfureció, aferrándose con más fuerza a su arma. Aun así, también era posible que su escape pusiera en alerta ese lugar, lo que implicaría que Forward y los demás soldados se dediquen a buscarlo, logrando ganar tiempo para Kokoromon…
Si eso funcionaba, aun podía salvarla y sacarla de ese basurero…
"Espera por mí, Kokoromon… ¡No te pienso dejar atrás!" frunció el ceño, decidido, pero derrapó cuando se encontró con varios soldados corriendo a su encuentro, apuntándolo con sus armas.
Hizo una mueca, y, preparando su micrófono, se abalanzó a sus enemigos…
En la enfermería de la base del Proyecto Iluminati, Blue, parado frente a la camilla donde reposaba Horfe, le acababa de comunicar la situación a su jefe, preocupado.
-…- el peliazul frunció el ceño, y se sentó con cuidado, tomando la atención de su subalterno-… Me llegó la noticia de que el Rey había sido capturado, pero no que Forward y Green decidieron… matar a Kokoromon-aseguró, sumamente serio.
-¡A-Aun no la han eliminado!- aseguró Blue, preocupado y serio- P-Pero s-sé que Forward la va a…- murmuró, nervioso-… ¿Qué hacemos, Héctor-san?-
-… Dijiste que, al parecer, Green sospecha de ti, ¿verdad?- le preguntó Horfe, serio.
-E-Eso pude deducir de lo que dijo- admitió el pelicafé, preocupado- Se sintió… como una amenaza-
-...- Héctor frunció el ceño, y posó su mano en el vendaje de su costado, preocupado-… Si Green sospecha de ti, sospecha de toda nuestra sección- aseguró, serio- Si hacemos algo que ayude al Rey o a Kokoromon, podría acusarnos de traición, y si todos mis soldados caen en el mismo saco…- frunció el ceño.
Quería ayudar a su pequeña sobrina, además de rescatar al Rey, pero no podía darse el lujo de poner en peligro a todos los hombres que le dieron su confianza y decidieron ponerse en la línea de fuego junto con él…
-… Si matan a Kokoromon…- murmuró Kyosuke, tomando la atención de Héctor- Yo… No quiero traicionarla…- apretó sus puños, nervioso, recordando cuando su amiga fue a su departamento junto a los demás- Pero… pero…-
Héctor frunció el ceño, comprendiendo los sentimientos de su joven amigo.
Aun así, tomó la atención de ambos el sonido de una alarma en la sala de enfermería. Y no solo en aquel lugar, la alarma resonó en todos los rincones de la base, tomando la atención de todos los soldados.
-¿La alarma…?- murmuró Forward, mirando al techo, sumamente sorprendido.
El pelinegro estaba frente a la celda de la lastimada e inconsciente Kokoromon, junto alguno de sus soldados. Hacia solo unos segundos la había apuntado con su pistola, pero el sonido que resonaba en toda la Base tomó de inmediato su atención.
-¿Habrá pasado algo?- murmuró uno de los soldados, mientras el pelinegro fruncía el ceño, molesto.
-Aquí Green- se escuchó la voz del subalterno de Topacio por los parlantes- Entraremos en estado de Alerta Máxima. Que todos los soldados disponibles y armados se dirijan al sector oeste de la Base. El Rey ha escapado-informó, serio.
-¡¿Él ha…?!- murmuro Kyosuke, sorprendido, pero no pudo evitar sonreír, aliviado.
Horfe, en cambio, no se sintió aliviado en absoluto.
-¡Imposible…!- se enfureció Forward, mientras sus soldados estaban sorprendidos por la noticia- ¡¿Cómo logró escapar de la prisión…?!- miró molesto a Kokoromon, la cual respiraba costosamente a causa de sus heridas.
-No teman usar fuerza letal contra el Rey. No podemos bajar la guardia-ordenó Green, parado en la sala de comunicaciones del lugar, donde estaban sentados varios soldados de su sección frente a diferentes pantallas, donde veían diferentes pasillos de la Base, principalmente en donde se enfrentaba Shoutmon contra algunos soldados.
Esmeralda también estaba ahí, sentada frente una de las pantallas que mostraban el intento de fuga del digimon, preocupada.
-Como Horfe no se encuentra en el estado adecuado para liderar este combate, será Forward quien se encargue de dirigirnos-agregó Green, sumamente serio.
-¡¿Nosotros…?!- se sorprendió uno de los soldados junto a Forward.
-… ¿Por qué Green me ha puesto a cargo…?- murmuró el pelinegro, frunciendo el ceño, desconfiado.
-Creo saber por qué, jefe- le señaló otro soldado, acercándose al panel al lado de la celda, y, después de teclear, los barrotes se levantaron.
Ante eso, Forward sonrió, y, entrando a la celda, se acercó a la lastimada Kokoromon, la cual frunció levemente el ceño, sin recuperar la consciencia, mientras un poco de sangre resbalaba por su rostro….
-Tsch-bufó Shoutmon, sacudiendo su micrófono, observando a los soldados inconscientes frente a él después de haberlos derrotados- Así que tomé la atención de ese tipo- murmuró, serio, escuchando las órdenes de Green.
Frunció el ceño al notar más movimiento. Claro, como ahora todo ese sitio sabía que escapó, todos los soldados debían estar dirigiéndose a su posición.
-… Y Rey- habló Green, tomando la atención del digimon- No importan sus intentos, le será imposible escapar de este lugar. Incluso aunque mate a todos los humanos en la base, no logrará nada- aseguró el soldado de banda verde- Solo está alargando lo inevitable-
-… Di lo que quieras…- gruñó Shoutmon, aferrándose con fuerza a su arma de metal, emprendiendo el camino- Pero sacaré a mi prometida de este basurero, quieran o no-
Digimon Land.
A pesar de que gran parte del parque digital se encontraba en llamas e impregnado de humo a causa del ataque enemigo, había un sector libre de aquello, aunque estaba cubierto por una enorme columna del hielo, y el suelo y los escombros de los edificios estaban congelados.
Aonuma Shun respiró hondo, exhalando un poco de vapor por el frío en el ambiente.
-…- el humano, con el poder de Apocalymon activado, frunció levemente el ceño, serio-… Uno de los miembros más débiles de Jäger con respecto al ataque, pero uno de los más inteligentes y rápidos…- mencionó, mirando al frente, ignorando que, debajo de sus pies, habían varias lanzas de sombras sumamente quietas, todas dirigidas a una dirección- Eso es lo que nuestros reportes determinaron lo que tú eras, Jack… Aun así… Esto es inusual-admitió.
Frente a él, a varios metros, se encontraba de rodillas Jack, jadeando, ignorando la sangre que recorría su oreja derecha por un corte, la cual, al estar lastimada, estaba inclinada. Tenía puesto la mitad izquierda de su armadura de hielo, y, a su alrededor, habían pequeñas columnas de hielo surgidas desde el piso, las cuales tenían en su interior las puntas de las lanzas de sombras de Apocalymon, reteniéndolas y produciendo que se quedaran sumamente quietas.
-… Nunca pensé que mis sombras pudieran ser congeladas-admitió Shun, poniendo la mano en el mentón, algo sorprendido- Mira. Ni siquiera puedo hacer que regresen a mí-señaló, mostrando como las lanzas de sombras seguían quietas- Al parecer, al fin lograste hacer que tu hielo tenga una buena consistencia-sonrió.
Ante eso, Jack hizo una mueca, sumamente ofendido y enojado.
-Felicidades, felicidades-aplaudió el rubio.
"¡T-Todos y cada uno de ellos…!" pensó enfurecido la liebre blanca, sin dejar la mueca de enfado "¡¿Por qué todos se burlan de mi hielo?! ¡Hasta el 'Jefe final'…! ¡¿Quién sigue?! ¡¿Apocalymon?! ¡¿Visdom…?!"pero se quedó quieto, parpadeando "N-No… Creo que ese racista también me dijo algo así… ¿o no…?"
No era justo… ¡No era justo, en lo absoluto! ¡¿Acaso era una moda burlarse de sus técnicas…?!
"A-Aun así…" la liebre frunció el ceño, calmándose un poco, aunque aún estaba algo ofendido "Tengo que agradecerle a los digimon encargados de este lugar. Han mantenido el ambiente de Digimon Land tan puro y limpio, que el H20 en el aire es sumamente fácil de manejar, así que he podido usar el agua y congelarla con mayor rapidez y dureza… pero esta armadura es otra cosa" miró a Shun, quien sonreía levemente "La temperatura de mi cuerpo está bajando bastante… Tengo que terminar con esto, aunque no le he dado un solo golpe" apretó un puño, enojado y nervioso, consciente que, anteriormente, pudo haber perdido su oreja derecha durante uno de los ataques del humano.
A pesar de todo… Aun no podía controlar completamente el Defens System, aunque supiera cuales eran sus técnicas, tenía que aprender a manejarlas.
Pero reaccionó al ver que Shun sonreía aún más.
Entonces, otras lanzas oscuras salieron de las sombras del rubio, abalanzándose a Jack, quien frunció el ceño y saltó hacia atrás, aterrizando y derrapando a varios metros. La liebre levantó la mirada, apreciando como esas lanzas destruían el hielo que habían estado reteniendo a las demás armas oscuras, las cuales se le abalanzaron de inmediato.
Jack se protegió de ellas usando las dañadas alas de hielo de la armadura, aunque el impacto lo hizo retroceder, por lo que presionó sus pies, derrapando para atrás en la superficie de hielo. Aun así, algunas lanzas de hielo lograron atravesar las alas, atravesando sus brazos y hombro, haciéndole fruncir el ceño, adolorido y nervioso.
Shun sonrió levemente, y chasqueó sus dedos. A su señal, las lanzas que habían atravesado a la liebre se sacudieron con fuerza, lanzando al joven contra unos escombros congelados. El impacto le acortó la respiración a Jack, resquebrajando su armadura y dañando aún más sus alas, cayendo de cara al piso.
-Al parecer, tu potencial está comenzando a surgir-admitió Shun, mientras sus sombras regresaban a él- Pero ese poder te hizo demasiado… fanfarrón- señaló, mirando al joven tirado en el piso de hielo, el cual comenzaba a ser impregnado de sangre- ¿Qué podrías detenerme? ¿Qué podrías derrotarme? Tu situación actual, Jack, es producto de tu ego…- pero calló cuando un fragmento de hielo pasó cerca de él, haciéndole un corte en la mejilla.
Abrió los ojos, sorprendido, y tocó con sus dedos el corte, para mirar la sangre verde en ellos. Frunció el ceño, y miró a Jack, el cual lo miraba de reojo, señalándolo con su mano derecha.
-E-Eres un hablador…- aseguró el peliblanco, serio- ¿C-Crees que decidí quedarme a pelear contigo, porque me estoy confiando con esta nueva habilidad de mi sistema…?-preguntó, sin poder evitar sonreír por la ironía- ¿P-Por qué tendría que confiarme de un poder que aún no manejo?- señaló, levantándose de a poco, ignorando la sangre en su armadura- Soy consciente que, aunque eres humano, eres más poderoso que yo- le aseguró, serio, a lo que el rubio frunció el ceño- Siento que peleo contra un león viejo y demacrado. Je, mal contrincante para una liebre- relajó los hombros, sonriendo levemente- Pero… no te iba a dejar dañar a mis amigos, ni a mi hermana…- sentenció, serio.
-Pudiste haber dejado que Vormundmon y D'arcmon se enfrentaran a mí- le señaló Shun, sin entender.
-Ellos son digimon, tienen que proteger a Saburo- aseguró Jack, serio- Además, cuando lanzas una carnada, normalmente es algo indispensable- sonrió levemente.
-¿De qué estás…?-murmuró el rubio, y se extrañó cuando Jack señaló al cielo.
-También lo viste, ¿verdad? Esas luces en el cielo…- le dijo, sonriendo levemente, cansado- Sea lo que sea que hayan sido, por alguna razón… me dieron confianza…- admitió- Y los escucho: a los humanos y digimon pelear contra tus tropas. Nadie se ha rendido, y yo no planeo hacerlo- sentenció.
-Sabes que no puedes derrotarme, ¿pero aun crees que eres capaz de sobrevivir ante mí?- Shun alzó las cejas, sonriendo levemente por los pensamientos del joven.
-… Si muero, Samanta me va a matar- aseguró Jack, sonriendo de lado- Y ella da más miedo que la parca… Además…- murmuró, mientras las grietas de su armadura comenzaban a cerrarse, produciendo más vapor, haciendo fruncir el ceño a Salamandra- Quiero ver a mi pequeña hermanita llegar al altar- confesó, sintiendo que venía a su mente la tierna sonrisa de su hermana digimon.
Shun hizo una mueca, molesto. Ante su gesto, flechas oscuras salieron de su sombra y se abalanzaron a la liebre, el cual saltó a un lado, esquivándolas. Jack derrapó usando su mano como soporte, haciendo que una gran cantidad de estacas de hielo se abalanzaran al rubio, el cual sacudió su brazo, creando una ola oscura que destrozó los pequeños filos.
Jack frunció el ceño, y colocó sus dos manos en el piso congelado. Sus ojos celestes brillaron con fuerza, mientras era rodeado de aura oscura. Entonces, como una oleada, el hielo del piso comenzó a evaporarse a gran velocidad, para total sorpresa de Shun, el cual trastabilló un poco cuando el hielo bajo de él se evaporó, produciendo una niebla que cubrió toda la zona.
"¡L-Lo había olvidado…!" el rubio frunció el ceño, mirando para todos lados entre toda esa neblina "Defens System consistía en el manejo del agua en todos sus estados. Como Jack siempre la ocupa en su estado líquido y sólido, olvidé por completo que también puede evaporarla"recordó, y apretó sus puños, molesto al haberse olvidado de semejante detalle.
Se percató de inmediato de que una ola de estacas de hielo se le abalanzaron por lo alto, así que movió sus sombras, destrozando los proyectiles.
Pero, entonces, se quedó rígido y se tapó la boca, tosiendo sangre.
"Es la primera vez que tengo una pelea directa usando mi cuerpo…" recordó Shun, serio "Sin ese casco, mi cuerpo no puede resistir del todo la presión del poder de Apocalymon" frunció el ceño, recordando el casco que solía ocupar como Salamandra, el cual, al estar conectado a varios artefactos, podía hacer que la descarga de las habilidades del digimon oscuro no le fueran dañinas para su organismo…
Porque, a pesar de mantener en el interior uno de los fragmentos del primer virus digital… seguía siendo humano…
Shun escuchó un sonido de pasos, y creó de inmediato una pared de sombras que detuvo el puñetazo de Jack, quien se le había abalanzado. La liebre frunció el ceño, congelando el escudo de sombras, sorprendiendo al rubio, el cual chasqueó los dedos de inmediato.
Entonces, de la sombra de Jack emergieron lanzas que atravesaron la armadura de la liebre… mas no a su portador… porque estaba vacía…
Shun abrió los ojos, sumamente sorprendido al percatarse en la desaparición de Jack, observando la armadura vacía...
No lo entendía. Un segundo antes estaba Jack ahí, y en el momento en que sus lanzas lo atraviesan, solo atraviesan la armadura vacía…
Cuando comprendió el truco, fue demasiado tarde, puesto que Jack, usando la combinación de Rapid System y Defens System, había aparecido por detrás suyo. Shun se volteó de inmediato, pero la electricidad del sistema fue más rápido que sus reflejos y sus sombras, por lo que recibió de lleno el puñetazo de Jack en el estómago.
El golpe creó una onda de impacto tan fuerte parte de la neblina se despejó, mientras que Salamandra salía disparado a varios metros, chocando y atravesando una enorme esfera de agua, quedando atrapado en esta, para su total sorpresa.
Shun abrió los ojos, sorprendido al encontrarse dentro de esa esfera, y se tapó la boca con una mano, puesto que no podía respirar en medio del agua. Frunció el ceño al notar como salía de su boca y nariz sangre, a causa del daño recibido.
La liebre de ojos verde agua jadeó, cayendo de rodillas, cansado, mientras su armadura de hielo caía cerca, destrozándose.
"F-Funcionó…" jadeó Jack, limpiándose sudor del mentón "Preparar una jaula de agua para capturarlo, y bajar su guardia usando mi armadura como cebo, desapareciendo con la velocidad de Rapid System para golpearlo por detrás…" suspiró, cansado y aliviado.
Él no era como Samanta, Taiki o Yuu. No podía crear estrategias de manera tan rápida. No era su fuerte.
-B-Bien… Tengo que congelarlo…- se levantó, comenzando a ser rodeado de aura gris y negra, pero se quedó quieto cuando una sombra le atravesó el pecho.
Abrió sus ojos, totalmente sorprendido, y, lentamente, bajó la mirada, observando el filo oscuro manchado por su sangre. Costosamente miró para atrás, para ver que el arma provenía de su propia sombra…
… Había bajado la guardia.
Shun, atrapado en la esfera de agua, sonrió.
Jack gritó de dolor cuando la lanza lo atravesó aún más, haciéndolo escupir sangre. A causa de la herida, dejó de ser rodeado de aura, mientras que la esfera de agua que retenía a Salamandra se desmoronó, liberando al rubio, quien aterrizó sin problemas, sin dejar la sonrisa.
Shun se limpió la sangre del rostro y miró a Jack. Chasqueó los dedos, haciendo desaparecer la lanza de sombra, por lo que la liebre cayó al piso, temblando de dolor.
-… ¿Eh?- se sorprendió levemente el rubio, acercándose a Jack, quien se aferraba el pecho herido, jadeando con fuerza- ¿Por qué no te has vuelto un disco perdido, Jack? Que yo sepa, no eres un monstruo inmortal… A menos…- se agachó frente a la liebre y le agarró la oreja, lastimada, haciéndolo cerrar los ojos de dolor-… Te estás curando-comprendió, observando como el corte en la oreja sanaba-… Tienes ese curioso Sistema que usa Zodiaco para sanar-sonrió, soltándolo y levantándose- Pero… te atravesé el corazón, así que tu sistema no debería servirte-murmuró, pensativo, y comenzó a hurgar en su bolsillo.
"S-Sí…" jadeó Jack, aguantando el dolor, y evitando, con todas sus fuerzas, caer en las Memorias del Sistema, porque lo que menos quería hacer era quedar inconsciente "S-Sí… p-pero a-atravesar un corazón no puede matar a nadie, a-al menos no de inmediato… E-El corazón solo bombea la sangre…" cerró con más fuerza los ojos, temblando de dolor "T-Tengo suerte q-que no me atacara a la cabeza… Rayos… ¿C-Cómo se me ocurrió bajar la guardia tan pronto…?" apretó los dientes, enojado consigo mismo.
Pero tomó su atención el objeto que Shun había sacado de su bolsillo: un objeto redondo de metal, con una piedra verde incrustado en el centro, y runas del mismo color en los bordes.
La liebre palideció al ver ese objeto, reconociéndolo de inmediato, puesto que, al haber estado en las Memorias de los Sistemas, había logrado ver parte de los sucesos de la antigua guerra que se produjo en su mundo de origen… y el objeto que Shun sostenía en su mano.
-¿Sabes qué es esto, Jack?- le preguntó el rubio, sin dejar la calmada sonrisa, notando como el peliblanco fruncía el ceño, enojado y nervioso- No creo que Zodiaco te contara sobre esto… Se llama "Sensor", un objeto proveniente de tu mundo. Podrías considerarlo una reliquia, ya que quedan muy pocos de estos. Con esto, un humano puede hacer que un monstruo cibernético vuelva a su forma original: un Disco Misterioso-le contó, notando como la liebre apretaba los puños, nervioso- ¿Te diste cuenta? Me atrevería a decir que, con uno de estos, Zodiaco te selló, a ti y a Sky, durante todos estos siglos, lo cual es curioso, ya que son mestizos de humano y monstruo… Je, es irónico. Esto es usado solo por humanos, pero parece que Zodiaco y Visdom son los únicos monstruos que también pueden ocuparlo-señaló, sonriendo levemente.
Jack, en cambio, frunció el ceño, y trató de incorporarse, enojado. Había entendido lo que Shun tenía en mente: quería volverlo un Disco Misterioso.
Si lo hacía, podría llegar a alterar su memoria, convirtiéndolo en un títere, tal cual habían hechos los humanos en la antigua guerra de su mundo: volver discos misteriosos a los monstruos que ya no querían pelear o se habían revelado, y modificarlos para obligarlos a seguir sus órdenes…
Shun sonrió nuevamente, e hizo que unas agujas oscuras salieran de debajo de Jack, atravesando directamente sus manos y pies, reteniéndolo y haciéndole apretar con fuerza los dientes a causa del dolor.
-Siendo un humano de otro mundo, yo no podría ocupar este Sensor- admitió Shun, observando como la liebre levantaba la mirada, mirándolo enojado-Pero como Apocalymon está conformado por un digimon, y la oscuridad de un monstruo…- apuntó al joven con el objeto circular, el cual comenzó a ser rodeado de energía verde.
Jack frunció el ceño, enojado y asustado, tratando de activar alguno de sus sistemas para alejarse o detener al rubio, pero parecía que las sombras que atravesaban sus manos y pies estaban reteniendo sus poderes.
-¡PAPÁ!-
La voz de Saburo resonó en la dañada zona. Shun frunció el ceño, cesando la energía del Sensor, y miró acercarse, entre la niebla, a Saburo, quien se detuvo a unos metros, jadeando cansado y nervioso.
Frunció levemente el ceño al ver a su hijo.
-¿S-Sa… Saburo…?- jadeó Jack, sorprendido- ¡¿Q-Qué haces aquí?! ¡Es peligroso para ti este sitio!- le indicó, sobresaltando al niño- ¡¿D-Dónde están D'arcmon y Vormundmon…?! ¡¿T-Te separaste de ellos…?!- se molestó.
-¡J-Jack…!- lo miró Saburo, nervioso y asustado al ver su estado, especialmente por esas sombras que atravesaban sus manos y pies.
Tragó saliva, asustado, pero apretó sus puños, dándose valor.
-¡DETEN ESTO DE UNA VEZ, PADRE!-le gritó a Shun, quien lo miraba de reojo- ¡SOLO MIRA LO QUE ESTÁS HACIENDO…!-extendió sus brazos, mostrando los destrozos en el lugar- ¡MAMÁ NUNCA TE PERDONARÍA TODO ESTO!-aseguró.
Sus palabras hicieron que Salamandra abriera los ojos, sorprendido, y mirara seriamente a su hijo, quien, a pesar de estar temblando, lo miraba con determinación.
-… No me importa que Nozomu me odie- confesó Shun, para gran sorpresa de su hijo- Si ella se enoja conmigo, podrá hacerlo porque estará con vida- sentenció, sonriendo levemente.
-P-Papá…- murmuró Saburo, totalmente sorprendido.
-La verdad, a pesar de que trato de que no hayan repercusiones en el mundo humano, no me importaría si todos murieran-admitió, dejando horrorizado a Saburo- Los únicos que me interesan, son mi querida familia- sonrió.
Aquella sonrisa tan honesta congeló al niño, puesto que no podía creer que su padre prefiriera sacrificar a inocentes, por el bien de su familia… E-Eso… era cruel… pero al mismo tiempo… triste…
Jack frunció el ceño, enojado por las palabras de Salamandra.
-… ¿Qué te diferencia de Luke?- le preguntó la liebre, tomando la atención del rubio- Haces cosas egoístas, porque crees que es por el bien de tu familia…- costosamente, apretó su puño, ignorando el dolor causado por la aguja de sombra- ¡Eres un asesino, Salamandra! ¡Deja de esconderlo tras esa falsa sonrisa!- le exigió, enojado- ¡Al menos mi padre no oculta ni niega lo que es…!-le gritó, furioso.
-...- Shun lo miró, sin dejar de sonreír-… Salamandra…-murmuró, haciendo fruncir el ceño a la liebre- ¿Sabes por qué escogí ese apodo?- le preguntó, levantando levemente la mano- En esta apariencia, poseo solo unas pocas habilidades de Apocalymon. Hay una en especial, que le permite realizar cualquier ataque…-contó- Aunque, en mi caso, para poder ocuparla, tengo que haber visto la técnica previamente… La primera técnica que copie fue la del primer digimon que eliminé-confesó, dejando quieto a Jack y a Saburo- Un pequeño Salamandamon que se cruzó en mi camino. Pobre pequeño programa. Se perdió de su grupo y se topó con nosotros-sonrió.
Saburo abrió los ojos, horrorizado y pálido, mientras que Jack miraba furioso al adulto.
-Eres un…- murmuró enfurecido la liebre, pero gritó de dolor cuando más agujas se clavaron en sus manos y pies.
-¡JACK!- se asustó Saburo.
-¡NO TE ACERQUES!- le gritó la liebre, mirándolo de reojo, dejándolo quieto- ¡Y TÚ…! ¡¿QUÉ CLASE DE PADRE DICE SEMEJANTE COSA FRENTE A SU HIJO…?!-miró furioso a Shun, quien alzó las cejas, extrañado- ¡Saburo está aquí, porque quiere hacerte reaccionar…! ¡Y TÚ SOLO LE ESTÁS DEMOSTRANDO QUE SU PADRE ES UN MONSTRUO…!-le señaló, enojado- ¡S-Si realmente te importa solo tu familia…! ¡ESCUCHA A TU HIJO!-
-… Je. Vamos, Jack. Ambos sabemos que Saburo aún es solo un niño. No puede tomar buenas decisiones- señaló calmadamente Shun, sin dejar su sonrisa.
-…- Jack frunció el ceño, enojado, mientras sudaba levemente, algo nervioso-… ¿Con quién estoy hablando? ¿Con Aonuma Shun, o con Apocalymon?- exigió saber.
Su simple pregunta hizo que la sonrisa del humano se borrara lentamente.
-Responde… ¿Quién es el títere aquí?- murmuró Jack- ¡¿Quién es el que está comandando al Proyecto Iluminati?!-
-Cierra la boca- lo calló el humano, sorprendiendo a Jack y a Saburo, quien se percató que, a pesar de que la piel de su padre estaba manchada con la oscuridad de Apocalymon, su ojo derecho había vuelto a ser color azul- T-Tú no sabes nada… Eres solo un monstruo…- se tapó el rostro con una mano, retrocediendo unos pasos- No sabes nada. Ni siquiera deberías estar vivo-le dijo, bajando su mano, con su ojo color ámbar.
"P-Papá…" pensó Saburo, asustado y nervioso por lo que estaba presenciando.
¿Acaso las personalidades de su padre y de Apocalymon no se encontraban en sincronía? ¿Serían las emociones negativas del adulto las que estaban siendo controladas por el digimon, y no en sí sus pensamientos?
Pero… ¿quién prevalecía?
Tragó saliva, asustado, pero apretó sus puños, conscientes que había una forma para saber si su padre aún se encontraba ahí…
-Una vez que te silencie, te usaré de una forma más eficiente-aseguró Salamandra, serio, haciendo aparecer una flama con forma de nota musical en su mano, para sorpresa de Jack- Te lo dije: puedo copiar las habilidades de otros digimon… ¿Por qué no usar las de tu cuñado?-
"R-Rayos…" se enojó y asustó Jack, observando como el rubio se preparaba para lanzarle el Rock Damashii…
-¡PADRE!- volvió a resonar la voz de Saburo en el lugar, haciendo que Jack lo mirara, asustándose de inmediato.
-¡SABURO!- se asustó la liebre.
Eso hizo que Salamandra frunciera el ceño, y miró de reojo al joven pelicafé, para abrir los ojos por completo, sumamente sorprendido al ver que el niño tenía en las manos un fragmento de hielo, con el filo a unos centímetros de su cuello.
-¡SABURO!- lo llamó Jack, asustado y enojado, especialmente al percatarse que ese hielo provenía de esos fragmentos que le había lanzado a su contrincante anteriormente.
-¡S-SÍ REVIVIRÁS A MAMÁ CON TU PODER DE APOCALYMON…!-gritó Saburo, temblando pero decidido, con los ojos fuertemente cerrados- ¡ENTONCES…! ¡NO IMPORTARÁ QUE YO ESTÉ AQUÍ…!-sentenció, sacudiendo el fragmento…
Jack abrió los ojos, sorprendido, mientras la sangre caía al piso…
Saburo, quieto y tembloroso, estaba sorprendido de no haber sentido dolor alguno, aunque sentía que tenía la mejilla y el mentón manchados. Nervioso, abrió un ojo, para ver que, en vez de haber clavado el hielo en su cuello, lo había clavado en la mano de su padre, quien lo había detenido a tiempo.
Sorprendido, el niño miró al adulto frente a él, el cual sostenía con fuerza el trozo de hielo, sin importarle que se hubiese clavado en su mano. Saburo miraba sorprendido a su padre, quien también parecía sorprendido por lo que había hecho, especialmente porque había dejado de usar los poderes de Apocalymon, por lo que sus ojos eran azules, y su sangre roja…
-P-Pa… Papá…- murmuró Saburo, sorprendido.
-…- Shun no dijo nada, solo miraba a su hijo, sin saber las razones por haber actuado de esa forma tan abrupta…
-… S-Shun- escuchó, y miró a Jack, quien, libre de las sombras, se había levantado costosamente, ignorando sus heridas- Dilo…- le exigió, jadeando.
-… ¿Qué…?- frunció el ceño, sin entender.
-¡S-Si creyeras…!- jadeó Jack, tambaleándose un poco, pero usando sus fuerzas para mantenerse en pie- ¡Si realmente creyeras que Apocalymon es capaz de revivir a los humanos…! ¡¿Por qué dejaste que Saburo no se quitara la vida?!-exigió saber, enojado, dejando quieto a Salamandra- ¡S-Si no dudaras de eso, pensarías que podrías revivirlo junto a tu esposa, ¿verdad?!-
Shun no dijo nada, solo se separó de su hijo, observando el hielo clavado en su mano, ignorando el dolor por la impresión.
… ¿Acaso… él dudaba? ¿Parte de él… no creía que, una vez obtenido los poderes de Apocalymon, pudiese revivir a su querida esposa… y por eso no quiso arriesgarse y perder a su único hijo?
-P-Papá…- se le quiso acercar Saburo, hasta notar que Jack había caído de rodillas, jadeando adolorido- ¡J-Jack!- asustado por su amigo, corrió hacia él- ¡Jack! ¡¿T-Te encuentras bien…?!- se agachó a su lado, preocupado, pero parpadeó cuando el peliblanco puso los nudillos en su sien- ¿Eh?- parpadeó, hasta chillar de dolor cuando su amigo comenzó a presionar y restregar sus nudillos con fuerza- ¡AYYAYYYAYYYYYY!-
-¡¿CÓMO VOY A ESTAR BIEN SI TE ESTUVISTE A PUNTO DE LASTIMAR?!- le gritó enojado Jack, sin dejar de hacer fricción con sus nudillos- ¡ESO FUE DEMASIADO IRRESPONSABLE E IMPRUDENTE DE TU PARTE!-
-¡P-PERO…!-
-¡NADA DE PERO!-lo calló Jack, enfadado- ¡Los niños de estos días hacen demasiadas locuras! ¡Ya verás cuando se lo diga a D'arcmon!-
-¡¿EH-EH?! ¡N-NO SE LO DIGAS!-
-¡Se lo diré, Y A LA JEFA TAMBIÉN! ¡ASÍ QUE PREPARATE PARA SALIR VOLANDO!- le aseguró la liebre, bastante enojado, pero se quedó quieto, azul, extrañando al adolorido Saburo- Ayyyyy- gimió, abrazándose el pecho, adolorido.
-¿E-Estás bien…?- se preocupó Saburo, ignorando que salían hilos de vapor de su sien.
-M-Mejor de lo que vas a estar tú…- gimió Jack, sonriendo adolorido, a lo que su amigo sonrió levemente, pero después miró con preocupación a su padre, el cual aún seguía observando su mano ensangrentada.
Jack se percató de la mirada del niño, consciente que, tal vez, no se había dado cuenta del peligro al que se había expuesto al intentar lastimarse con el trozo de hielo, porque debía haber tenido en su mente que, si su padre se preocupaba realmente por él… lo detendría…
Saburo había confiado ciegamente en que su padre lo salvaría, y por eso, a pesar de su temor, tomó esa drástica medida.
-S-Saburo- lo llamó, tomando su atención- Lo siento, pero no creo que mi cuerpo resista otra paliza- admitió, serio- Y no creo que, esta vez, se necesiten golpes para enfrentarse a tu padre- le aseguró, y le sonrió levemente.
El joven, comprendiendo lo que quería su amigo, asintió, decidido. Se levantó y miró a su padre, el cual se había sacado el fragmento de hielo, y lo miró de reojo.
Saburo no pudo evitarlo. Sintió confianza al ver que los ojos de su padre no despedían la frialdad de Apocalymon.
-Papá…- comenzó a acercársele, serio- Papá, tienes que…- pero, lo que no se esperó es que, desde el piso frente a él, emergiera Shademon, observándolo con todos sus ojos rojos.
El pelicafé abrió los ojos, sumamente sorprendido al ver a aquel digimon.
-¡SABURO!- gritó Jack, levantándose, pero se quedó helado al presenciar como un encapuchado de traje blanco aparecía frente a él, señalándolo con su bastón.
El clon de Visdom frunció levemente el ceño, mientras su arma de madera era rodeada de aura, lo cual hizo reaccionar a Jack, quien de inmediato saltó hacia atrás, pero, aun así, se quedó quieto cuando apareció una perforación en su costado.
Producto de la herida, no pudo aterrizar bien, terminando rodando levemente por el piso, sumamente adolorido, tapando su herida.
"E-Es la m-misma técnica que usó contra Wisemon…" recordó Jack, jadeando, mirando costosamente a la figura de capa blanca, a varios metros lejos de él "¿C-Cómo lo hace…?"trató de levantarse, pero volvió a caer, adolorido.
-¡JACK!- se asustó Saburo, pero se asustó más al percatarse que Shademon se le abalanzó, por lo que intentó huir, pero fue en vano.
El digimon sombra comenzó a absorber al niño, el cual, a pesar de patear y sacudir sus brazos, no pudo librarse del agarre de la criatura.
-¡S-Sabu… ro…!- jadeó Jack, asustado.
-¡G-Gh…!- gimió Saburo, mientras la mayor parte de su cuerpo era succionado. Costosamente, alzó la mirada, observando como su padre lo miraba de reojo- ¡P-PAPÁ…!- lo llamó, nervioso.
Aun así, el adulto lo miró, pero, esta vez, con el fragmento de Apocalymon activo, por lo que su ojo ámbar lo miró fríamente, dejándolo helado.
La sonrisa de Salamandra fue lo último que vio, antes de caer en la oscuridad de Shademon.
-¡S-Saburo…!- gritó Jack, enojado y asustado.
Después de absorber al niño, el digimon oscuro miró a la liebre, con sus ojos rojos despidiendo un brillo burlesco, lo cual enfureció aún más al joven.
-… Dudabas- Visdom miró Shun, el cual miró su mano herida, observando como sanaba.
-… En parte-sonrió de lado el humano, y miró a Shademon- ¿Tienes a Amano Yuu y el Darkness Loader?-le preguntó, a lo que el digimon respondió en su idioma, ignorando que Jack había palidecido al escucharlos-Regresa al portal-le ordenó, serio.
El digimon sombra solo respondió con el parpadear de sus ojos, y se impregnó nuevamente en el piso, desapareciendo lejos, tal cual una sombra…
Shun sonrió, satisfecho, y miró a Jack, quien se sentaba costosamente, tapando la herida de su costado.
-… ¿Qué hace un clon aquí?-miró a Visdom, el cual lo miró de reojo. Sabía que era un clon, puesto que el original era el único que tenía el Brave Snatcher, en cambio, los clones mostraban la clara falta del brazo izquierdo.
-El original fue donde está Luke- le informó, sorprendiéndolo levemente-Han descubierto a V-mon-
Shun alzó las cejas, sorprendido, en cambio Jack, jadeando, frunció el ceño, sin entender.
-… Te encargaré convertirlo en Disco-le ordenó Shun al clon, el cual asintió y comenzó a acercarse a Jack-… Iré a reunirme con mi viejo compañero- sentenció, comenzando a alejarse y a ser rodeado de data oscura.
-S-Saburo no se rendirá tan fácilmente…- le aseguró la liebre, serio, haciendo que se detuviera- Tu hijo hará lo que sea necesario…- sentenció.
-… No me extrañaría, es mi hijo- sonrió levemente Salamandra- Pero, como su padre, es mi deber corregirle- sentenció, y desapareció en datos oscuros, para sorpresa y enojo de Jack.
El peliblanco frunció el ceño, nervioso, y miró enojado al clon de Visdom, el cual había sacado de sus alforjas un Sensor por medio de su magia, ya que no podía tener contacto directo con él.
"M-Maldición…" jadeó Jack, asustado y enojado, notando como el objeto comenzaba a ser rodeado de aura verde "T-Tengo que moverme…" frunció el ceño, nervioso.
Pero se quedó sorprendido cuando tres proyectiles blancos se abalanzaron al clon, tomándolo desprevenido.
Las Digimemory tomaron forma, mostrando a V-mon, MetalGarurumon, y a Guilmon, quienes atravesaron al clon, desapareciendo este en energía amarilla, quedando solo su ropa, la cual cayó al piso junto al Sensor. El objeto metálico rebotó un poco y rodó hasta el sorprendido y confundido Jack.
-Parece que llegamos a tiempo- le sonrió V-mon al sorprendido Jack.
-¿L-Las Digimemory?- comprendió la liebre, y no pudo evitar sentir alivio, puesto que lo habían salvado.
En eso, se percató, junto a los digimon, que comenzaban a acercarse Kopierer león entre la niebla, gruñéndole, a lo que V-mon, MetalGarurumon y Guilmon se prepararon y se abalanzaron a las criaturas.
-N-No tengo tiempo… que perder…- sentenció Jack, y se atrevió a tomar el Sensor, para sorprenderse de que no le afectaba sostenerlo.
En eso, se percató que el resto de las prendas del clon habían desaparecido, por lo que frunció el ceño, serio.
Trató de levantarse, pero terminó cayendo de cara al piso, sin energías, tomando la atención de los digimon.
"R-Rayos… A-Aun sigo… agotado…" pensó, enojado, recordando que hacía solo una media hora o más había recién recobrado el conocimiento "P-pero… N-No tengo tiempo… T-Tengo que sacar a Saburo d-de Shademon… y a Y-Yuu…" trató de moverse, pero su cuerpo no reaccionaba "T-Tengo que… ayudar… los…" pero desistió, sintiendo que su mente comenzaba a viajar a las Memorias del Sistema, porque su Sistema de Regeneración de Tejidos estaba empezando a trabajar…
-… Descansa-le pidió V-mon, mientras MetalGarurumon y Guilmon destruían a los Kopierer- ¡Nosotros te protegeremos!-prometió, abalanzándose a las criaturas moradas…
-Mmmmm- Zenjirou miró la marca azul en su mano, mientras que Akari miraba la suya, confundida.
-Es extraño que tengan una marca así- aseguró Dorulumon, serio.
-¿Qué significara?- se preguntó Ballistamon, mientras su compañero seguía tratando de pensar en una respuesta.
-No arde- aseguró la pelirroja, mirando el curioso sol naranja en su mano- ¿Qué crees?- se lo mostró a Taiki, quien meditaba.
-No creo que sea coincidencia que ambos obtengan una marca así, ¿pero qué significa?- murmuró el pelicafé, preocupado.
-¿Alguna idea?- le preguntó Yuno a Luke- Y la verdad- agregó, desconfiada.
Pero la liebre no respondió, puesto que sus ojos se posaron en el digimon que se les acercaba, por lo que los demás lo imitaron.
-¡V-mon!- se alegró Taiki, a lo que el cansado dragón azul grisáceo levantó levemente la mano, en forma de saludo-¡Estás bien!- contento, se acercó al digimon al igual que Akari, Zenjirou y Ballistamon, mientras Yuno sonreía aliviada y Luke los observaba en silencio.
Dorulumon, en cambio, frunció levemente el ceño, confundido, mientras no podía evitar olfatear levemente al sentir algo… ¿familiar…?
-Algo así…- admitió V-mon, sobándose el brazo.
-¿Q-Qué te pasó?- le preguntó Akari, preocupada, notando las manchas de sangre en la espada del dragón- ¿D-Dónde están Kokoromon-chan y los demás?-
-¿Y Shoutmon? Él fue a la zona de construcción donde fueron a hacer la ronda- le contó Ballistamon, preocupado.
-¡Íbamos hacia allá porque parece que el enemigo está ahí!- agregó Zenjirou, preocupado.
-Y es verdad… Nos atacaron, Taiki- le dijo V-mon al pelicafé, sorprendiéndolo como a los demás- Visdom dejó unos clones antes de que lo echaran de Digimon Land. ¡Nos estuvo vigilando estos días!- le informó, sorprendiéndolo al igual que a Yuno- Y uno de ellos… Ah, uno de ellos convenció a Gaiomon de unírsele-
-¡¿Eh?!- se sorprendieron Akari y Zenjirou.
-¡¿A Gaiomon…?!- murmuró sorprendido Ballistamon.
-Sí… El que lanzó esos proyectiles que dejaron este desastre… Me temo que fue él- murmuró V-mon.
-¿P-Por qué…?- preguntó Yuno, asustada y confundida- ¡¿Por qué Gaiomon haría algo como esto…?! ¡¿Q-Qué pasó con Sky-chan…?!- murmuró.
-¡N-No tengo idea de lo que pasa por la mente de ese tipo… pero aceptó de unirse a ese mono por la cabeza del Rey, y mató a Betsumon!- le dijo a Taiki, sorprendiéndolo- ¡Ahora mismo, el Rey fue a rescatar a Kokoromon-chan mientras me mandó a pedir ayuda!- le contó, serio y nervioso.
-… ¿Gaiomon… mató a Betsumon…?- murmuró el pelicafé, con un hilo de voz, sorprendido y asustado, a lo que el dragón asintió- ¡¿Y-Y Starmon?!- le preguntó, nervioso al recordar al digimon estrella.
-N-No lo sé… Kokoromon-chan nos permitió escapar mientras ella era de cebo, pero nos distanciamos-terminó de contar V-mon, serio- ¡Aun así…! ¡El Rey necesita ayuda! ¡No creo que sea capaz de salvar a Kokoromon-chan él solo…! Además de que abrieron un portal a la Base del Proyecto en ese sitio ¡El clon de Visdom abrió un portal, y así todos estos tipos llegaron!-repitió, molesto.
-¡T-Tenemos que ir ahí de inmediato!- sentenció Zenjirou, a lo que Akari asintió, preocupada.
Taiki frunció el ceño, serio, sin poder creer que Gaiomon hubiera traicionado a Sky.
"-¿No es obvio?- Gaiomon miró enfurecido al sorprendido Devimon- Te pagaré con la misma moneda. Ante esta espada…- miró su arma, manchada con su propia sangre-… y por mi orgullo como samurái, juro que haré todo lo que este en mis manos para protegerte. ¡Voy a salvarte de volverte un Kopierer, estúpida orejas!-"
"No lo encuentro posible…" pensó Taiki, serio, recordando la vez que el samurái había hecho aquel juramento a Sky "¿Por qué V-mon diría algo como esto…?" miró al dragón, el cual se veía serio y preocupado.
-V-mon, ¿estás seguro de que Gaiomon nos traicionó?- le preguntó al digimon, serio- ¿Realmente…?-
-… ¿Realmente todo lo que nos has dicho es cierto?- escuchó el joven, por lo que miró a Dorulumon acercarse, mirando muy seriamente al dragón.
-¡S-Sé que es difícil digerirlo…!- aseguró V-mon, serio- ¡Pero vi con mis propios ojos como Gaiomon mataba a Betsumon…! ¡Mató a uno de los nuestros!- le señaló al lobo- ¡¿No es prueba suficiente…?! ¡Más bien…! ¡¿No deberíamos hacer algo ahora?! ¡Kokoromon-chan y el Rey peligran!- les recordó al grupo, pataleando.
-N-No quiero creer que Gaiomon ha traicionado a Sky-chan…- aseguró Akari, nerviosa- ¡P-Pero no podemos quedarnos de brazos cruzados ahora!-
-¡Cierto! ¡Tenemos que ir por Shoutmon y Kokoromon!- señaló Zenjirou, serio, a lo que Ballistamon asintió, sumamente de acuerdo.
-Sí- asintió Yuno, y miró a Luke, para extrañarse al percatarse que la liebre miraba el cielo, casi sin prestarle atención a la conversación…
Taiki frunció el ceño, nervioso, sin encontrar la lógica en el comportamiento de Gaiomon, pero se sorprendió cuando Dorulumon dio un paso hacia V-mon, el cual detuvo su pataleta.
-Te lo volveré a preguntar, V-mon- le advirtió el lobo al dragón, moviendo levemente su cola- Todo lo que nos has dicho… ¿Es cierto?- le preguntó, frunciendo levemente el ceño.
Eso hizo que Taiki frunciera el ceño, serio y preocupado.
-¿D-Dorulumon…?- murmuró Akari, algo sorprendida por la repentina actitud de su compañero.
-¡¿No crees que deberíamos ir a rescatar a nuestros amigos?!- le señaló Zenjirou al lobo, mientras Ballistamon miraba a su amigo, serio por su actitud, y después a V-mon, el cual parpadeaba.
-¡POR SUPUESTO!- aseguró V-mon, pataleando- ¡Sé que soy al que menos toman en serio…! ¡Pero la vida de mis amigos está en peligro! ¡Todos estamos en peligro!- apuntó al lobo- ¡No tenemos tiempo que perder, o será demasiado tarde!-
-…- Dorulumon frunció el ceño-… Entonces, dime… ¿Por qué huelo la sangre de Shoutmon en tu espada?-exigió saber, gruñendo, mientras su pelaje comenzaba a erizarse.
Ante sus palabras, se produjo un silencio en el ambiente, mientras los humanos abrían los ojos, sumamente sorprendidos y Ballistamon se quedaba quieto de la sorpresa…
Luke, en cambio, solo miró de reojo la situación, en silencio…
Taiki reaccionó, mirando de inmediato a V-mon, el cual parpadeaba, algo sorprendido.
-¡¿Eh?!- se sorprendió el dragón- ¡E-Espera un poco! ¡S-Sí, mi espada está manchada, pero eso fue porque tuve que defenderme de algunos humanos!- le aseguró al lobo- ¡Y tal vez huelo al Rey porque me topé con él…! ¡¿Acaso no se los dije…?!- señaló, ofendido.
-¡No trates de engañarme, V-mon!- rugió Dorulumon, sobresaltando al digimon- ¡Y no solo es la sangre de él…! ¡Luke!- miró de reojo a la liebre humanoide, quien lo miró de reojo, y movió levemente su nariz negra.
-… Detecto la esencia de Starmon, Kokoromon, y el Rey en el filo de esa arma digital- murmuró el pelinegro, dejando sorprendido a los presentes.
-¿E-Eh…?- se quedó sorprendida Akari, mientras Zenjirou y Ballistamon estaban sin habla, y Yuno se tapaba la boca, asustada y horrorizada.
-¿Q-Qué…?- murmuró Taiki con un hilo de voz, y volvió a mirar a V-mon, quien se rascaba el cuello, incómodo- ¿V-V-mon…?-lo llamó, tomando su atención- ¿Q-Qué… significa…?- le preguntó, atónito, sin comprender la situación…
No, en realidad, ya la había comprendido, pero no quería hacerlo… No podía ser cierto…
-…- el dragón miró al joven, y después a Dorulumon, quien no le quitaba la vista de encima, con su pelaje erizado-… Supongo… Que entre traidores nos reconocemos, ¿no?- suspiró, sonriendo con ironía, rindiéndose.
Ante la confesión del dragón, Dorulumon no dudó y lanzó de inmediato el taladro de su cabeza contra V-mon, quien saltó hacia atrás, esquivando a tiempo el arma, pero, lo que no se esperó el digimon, fue que Ballistamon apareciera detrás de él derrapando, con sus turbinas emanando vapor.
V-mon miró de reojo en el momento en que el digimon robot sacudía su puño contra él, por lo que sacó su espada y la utilizó para bloquear el puñetazo de Ballistamon, lo cual provocó una ventisca de data que hizo que los sorprendidos Taiki, Akari y Zenjirou se cubrieran con los brazos, mientras que Yuno se sujetaba al silencioso Luke.
-¡W-Woa…! ¡Esa ha sido una reacción bastante rápida!- admitió V-mon, sonriendo algo nervioso, usando sus dos manos para sujetar su arma, sintiendo la presión del puño del digimon robot.
-V-mon…- murmuró Ballistamon, sumamente furioso- ¡¿Qué le hiciste a Shoutmon?!- exigió saber, haciendo funcionar con más fuerza sus turbinas, provocando más presión en su puño, incomodando al dragón- ¡Y a Starmon y a Kokoromon! ¡¿QUÉ LE HICISTE A MIS AMIGOS?!-
-B-Ballistamon…- murmuró Zenjirou, preocupado, puesto que nunca había visto a su compañero tan… enojado…
Ballistamon era un digimon robot, así que comprender sus expresiones era algo difícil… Pero, en aquellos momentos, su semblante indicaba la furia que embargaba al digimon.
-Cierto, cierto. El Rey es el digimon que te salvó, y tu mejor amigo ¿verdad?- recordó V-mon, notando como Dorulumon se estaba acercando- Y si yo dijera algo como "lo borré" o algo así, te enfurecería aún más, ¿no?- señaló.
Sus palabras provocaron que el semblante del digimon robot se volviera más amenazante, pero la furia lo distrajo, ya que el dragón aprovechó para dar un traspié hacia atrás, logrando que el choque entre su espada y el puño de Ballistamon resbalaran entre sí. Ese rápido movimiento hizo que Ballistamon casi cayera hacia adelante si no recobra el equilibrio a tiempo, pero no se esperó que V-mon le sujetara el brazo con una mano, y, con un solo movimiento, lo lanzara contra Dorulumon, tomando por sorpresa al digimon lobo, el cual derrapó, pero aun así chocó contra su amigo.
-¡B-Ballistamon!- se preocupó Zenjirou.
V-mon no perdió tiempo y saltó hacia los escombros de un edificio cercano, tomando suficiente distancia del grupo, mientras los jóvenes se acercaban a los otros dos digimon.
-¡Ballistamon, ¿estás bien?!- le preguntó Zenjirou a su compañero, mientras este se bajaba de Dorulumon.
-S-Sí…- aseguró el digimon robot.
-¿E-Esto significa…?- murmuró Akari, preocupada, tomando la atención de Dorulumon- ¿V-V-mon…? ¿É-Él…?- miró al dragón, el cual apoyó su espada en su hombro, mirándolos seriamente.
-… Eso parece- aseguró el lobo, mirando seriamente al digimon azul grisáceo.
-¡P-Pero…!- murmuró Yuno, asustada, al lado de Luke- ¡Pero V-mon-kun es uno de los nuestros…!- aseguró, y miró a su viejo amigo, nerviosa.
-…- la liebre la miró de reojo, y después al digimon dragón-… Tal vez-
-¿T-Tal… vez…?- repitió Yuno, confundida- ¡¿A-A qué te refieres, Luke?!- le preguntó, preocupada.
-… También quiero saberlo…- murmuró Taiki, tomando la atención de los presentes, especialmente de Akari, puesto que ella había notado que su amigo había estado en silencio desde la confesión de V-mon-… ¿Por qué, V-mon?- preguntó, apretando levemente los puños.
-…- V-mon miró a Taiki, algo incómodo-… Supongo que esta es la primera vez que alguien te traiciona, ¿no?- señaló, notando la mirada seria del joven, quien lo miraba con el ceño fruncido- E-Espera, creo que no… Me parece que en las Xros Wars, Aonuma Kiriha hizo algo así, ¿no?- trató de recordar.
-¡Kiriha nunca me traicionó!- le aseguró Taiki, serio- ¡Él solo estaba confundido, y, como su amigo, hice todo lo que pude para hacerlo reaccionar!- le aclaró- ¡V-mon, no parece que te estén controlando…! Y-Y eso duele…- confesó, apretando con más fuerza sus puños- L-Luke y Dorulumon han dicho q-que lastimaste a Shoutmon, a Starmon y-y a Kokoromon…- señaló, sin saber si estar enojado o dolido- ¡¿Por qué, V-mon?! ¡¿Q-Qué pasó?! ¡¿A-Acaso están amenazándote para hacer esto?! ¡V-MON! ¡TÚ ERES NUESTRO AMIGO…! ¡ERES DEL XROS HEART, AL IGUAL QUE LUNAMON Y SPADAMON…! ¡NO LE ENCUENTRO LA LÓGICA A ESTO…! ¡¿QUÉ SUCEDE?!-exigió saber, mirando seriamente al digimon, pero demostrando también su confusión y preocupación.
Sus preguntas hicieron que sus amigos lo miraran, preocupados. Akari frunció el ceño, angustiada y confundida.
-… No lo niego…- murmuró V-mon, confundiendo, pero preocupando a Taiki-… No negaré que esto duele…- admitió, serio-… Pero es algo que vale la pena-
-… ¿Q-Qué vale… la pena…?- murmuró el pelicafé, confundido- ¿De qué… hablas…?- le preguntó, notando la seriedad, pero la tristeza en los ojos verdes del digimon.
-Y más vale que digas todo- gruñó Dorulumon, colocándose al lado del confundido joven- Porque siento que, el tiempo que perdemos escuchándote, es tiempo vital para nuestros amigos- aseguró, sumamente serio.
-… Eso dependerá del Rey, no de mi- aseguró V-mon, serio, haciendo fruncir el ceño al lobo- Y no entiendo por qué estás sorprendido, Taiki- confesó, mirando al sorprendido joven- De entre todos, temía que Wisemon, Luke y tú me descubrieran- admitió, sorprendiéndolo- Aunque si la Jefa hubiera estado desde un principio… creo que mi fachada habría sido levantada hace mucho, o tal vez ella no hubiera confiado lo suficiente en mi para permitirme estar en un punto tan cercano a los demás- señaló, pensativo.
-¿De-De qué hablas, V-mon?- murmuró Taiki, sorprendido.
-No es que yo los esté traicionando ahora por alguna razón…- se explicó V-mon- La cosa es que yo nunca he estado de parte de ustedes- confesó, dejando helado a Taiki.
-¿Q-Qué quieres decir…?- murmuró Akari, atónita.
-¿A-Acaso…?- murmuró Zenjirou- ¡¿E-Estás diciendo que desde un principio…?!- comprendió, sin poder evitar molestarse.
-¡¿Has sido un espía?!- comprendió Dorulumon, gruñendo, mientras Ballistamon apretaba sus puños, enfurecido.
-¿V-mon-kun… un espía…?- murmuró atónita Yuno- ¡¿A-Acaso Lunamon-chan y Spadamon-kun también?!- se asustó, tomando la atención de sus amigos.
-… No- murmuró Luke, tomando su atención- De entre los mensajeros que mandó el Mundo Digital, solo V-mon-le aclaró.
-¿Eh? Bueno, supongo que tú eres de rápido entendimiento, ¿no, Luke?- sonrió V-mon, a lo que la liebre lo miró de reojo- En efecto, Kudou Taiki, General del Xros Heart- le dijo a Taiki, haciendo que el joven lo mirara- Desde siempre, mi objetivo fue eliminar a Kokoromon-chan, y capturar al Rey- informó, dejando helados a los jóvenes y a los digimon.
-¿V…? ¿V-mon…?- murmuró Taiki, asustado no solo por lo que escuchó, sino también por la seria mirada del dragón- ¡¿Por qué, V-mon?! ¡¿De qué estás hablando?!- exigió saber, apretando los puños.
-… ¿Estás en negación?- murmuró V-mon, frunciendo levemente el ceño- ¿Tanto te duele saber que uno de los tuyos, en vez de darte la espalda, te apuñala por la espalda?- señaló- Bueno, con razón eres el compañero de Rey- indicó, extrañando al nervioso Taiki- Ya que eso hice con él- confesó, mirando su espada manchada con sangre seca.
Eso dejó helado y horrorizado a Taiki.
-¡DORULU TORNADO!-rugió enfurecido Dorulumon, agrandando su taladro y levantando un tornado en dirección a V-mon, el cual frunció el ceño y clavó su espada frente a él, provocando que el arma digital fuera rodeada de data celeste.
Entonces, para sorpresa de los humanos y digimon, la técnica fue absorbida por la espada de V-mon, produciendo que apareciera una serie de datos en el filo del arma.
-¡¿Desapareció el tornado de Dorulumon?!- se quedó atónito Zenjirou.
-Todos los digimon estamos compuestos de datos- recordó V-mon, serio, volviendo a apoyar la espada en su hombro- Cuando usamos una técnica especial, nuestros cuerpos emiten ciertos datos junto a la expulsión de energía, para que nuestro propio programa no se sobrecaliente con el traspaso de información de nuestros cuerpos a la realidad- contó- Y mi espada tiene la habilidad de destruir esos datos que permiten que nuestras técnicas aparezcan en este plano, transformando cualquier ataque en simples datos de energía que aumentan su poder- informó- Así que usar ataques así conmigo no sirven- sentenció, mirando a Dorulumon, el cual frunció el ceño- Ah… Pensar que al fin explicaría algo que tanto me costó aprender…- no pudo evitar suspirar de alivio.
-¡Eres… un…!- murmuró Dorulumon, enfurecido- ¡¿Qué le hiciste a nuestros compañeros?!- exigió saber.
-Pero si se los dije- parpadeó V-mon- Gaiomon mató a Betsumon, y Starmon huyó…-
-¡No!- negó asustada Yuno, mientras Luke observaba todo en silencio.
-¡I-Imposible que Gaiomon matara a Betsumon…!- aseguró Akari, nerviosa- ¡¿Y dónde está Starmon?! ¡¿Qué le hiciste?!-
-¡¿Qué le hiciste a todos nuestros amigos?!- exigió saber Zenjirou, molesto, mientras Ballistamon emanaba vapor de sus turbinas, indicando su estado emocional.
"… V-mon…" Taiki frunció el ceño, molesto y dolido "¿Realmente…? ¿Realmente…?" apretó sus puños, nervioso.
-…- V-mon se percató en la mirada del joven, y suspiró- ¿Realmente te quedarás así?- le preguntó, tomando su atención- He declarado mi traición, ¿y sigues aquí? ¿No planeas derrotarme e ir por lo que queda de tus amigos?- le preguntó, serio- ¿O crees que realmente me están amenazando para hacer esto?-
-Y-Yo…- murmuró Taiki, consciente que esos momentos podían ser preciados para las vidas de Shoutmon, Kokoromon y Starmon-… Y-Yo no puedo odiar a un amigo…- confesó, apretando sus puños- ¡DIME LA VERDAD, V-MON!- exigió.
-¡TAIKI!- gruñó Dorulumon, dejándolo quieto-… Entiéndelo, V-mon nos traicionó desde un principio- le señaló, comprendiendo que el corazón de su amigo era demasiado noble como para aceptar que… había sido traicionado.
El joven apretó sus puños, sin importarle que se estaba lastimando, con sus pensamientos y emociones carcomiéndole por dentro.
-…- V-mon hizo una mueca, incomodo, y suspiró- Taiki- volvió a llamar, haciendo que el joven lo mirara, dolido- ¿Qué fue lo primero que hice cuando me conocieron?-
Eso tomó desprevenido a los jóvenes, más Dorulumon frunció el ceño, erizando aún más su pelaje.
-Intentaste lastimar a Kokoromon al catalogarla como la causa de la muerte de los V-mon- gruñó el lobo, haciendo que Taiki abriera lentamente los ojos, recordando aquello.
-¿Y cuándo fue el rescate de Saburo?- preguntó el dragón.
-… Tú…- murmuró Taiki, recordando, atónito- … Tú-Tú enredaste a Harpymon, l-lo que complicó la entrada al edificio…- recordó-… Y-Y porque pisaste a-a Gumdramon… nos descubrieron…- miró sin creerlo al digimon.
-Y contemos cuando intenté ayudar en el antídoto del virus solitario, pero en realidad quería hacer explotar todo el laboratorio de Wisemon, aunque no me resultó- señaló V-mon- O cuando intenté hacer que Kokoromon-chan abandonara al Rey al cortejarla, para así dejar dolido al digimon que posee un fragmento de Apocalymon, o cuando recurrí a mencionar la ley que pudo terminar la relación entre el Rey y Kokoromon-chan…- indicó, sorprendiendo y horrorizando a los jóvenes y a Yuno, pero enfureciendo a Dorulumon y a Ballistamon, mientras Luke seguía observando la situación.
-… Entonces…-comprendió por completo Taiki, horrorizado.
-… R-Realmente… d-desde siempre…- murmuró Akari, atónita y horrorizada.
-… Desde siempre, fue nuestro enemigo- sentenció Ballistamon, mientras Zenjirou estaba sin habla.
V-mon sonrió con ironía, esperando que, así, Taiki actuara…
El joven pelicafé dejó de apretar sus puños, sintiendo que, gracias a la explicación del digimon, había empezado a entender que la traición de su amigo era real… pero…
-… ¿Por qué lo cuentas así?- murmuró Taiki, extrañando a V-mon- ¿Por qué has tratado de hacerme entender que eres un traidor, V-mon?- le preguntó, serio, incomodando al digimon- ¿Por qué quieres que lo comprenda de inmediato, y no te has aprovechado de mi duda y atacado en ese lapsus?-
Ante su pregunta, V-mon hizo una mueca, incomodo… y hasta triste, pero cuando iba a hablar, se quedó quieto al sentir a Visdom aterrizar suavemente detrás suyo, lo cual también sorprendió a Taiki y al resto de los presentes, especialmente a Yuno, quien había palidecido, pero frunció el ceño, decidida.
Luke la miró de reojo, corroborando que su amiga humana estuviera calmada, y después miró al mago blanco, el cual solo frunció levemente el ceño al verlo.
Edificio Administrativo.
En el salón principal del edificio, Cutemon seguía con su labor de sanar a Lunamon, a quien le habían vendado el tórax. Alrededor de ambos, se encontraban varios Bakomon de diferentes tamaños, todos observando las dañadas puertas de vidrio que permitían ver lo que sucedía a varios metros del lugar.
-¿Cómo te sientes-kyu?- le preguntó Cutemon a su amiga, preocupado, sin dejar de ocupar sus poderes.
-E-Estaré… bien…- sonrió nerviosa la digimon, a pesar de no sentirse en las mejores condiciones.
"…"Cutemon la miró, preocupado "No puedo sanarla por completo…" bajó las orejas, nervioso "S-Son como la bala que lastimó la mano de Taiki-kyu… No puedo sanarla, pero al menos debo mantenerla estable" sentenció, decidido.
Aun así, el pequeño digimon se sobresaltó al igual que los demás digimon caja a su alrededor, ya que habían sentido una explosión afuera.
-¡W-Wisemon-kyu!- se asustó Cutemon.
A las afueras del Edificio, se pudo apreciar como Wisemon caía de rodillas, jadeando, con su túnica bastante magullada, mientras que, frente a él, levitando, se encontraba Lilithmon, quien no sonreía en lo absoluto. Más bien, se veía bastante seria.
El Relojero, cerca de la entrada al edificio, frunció el ceño, apretando con fuerza su xros loader negro, el cual tenía la pantalla brillando levemente, porque lo había estado ocupando para mandarle energía al digimon mago, pero no era suficiente…
No tenía tanta energía en esa forma humana…
-Lilithmon, necesitamos a Wisemon con vida- le recordó Topacio a su compañera, a unos metros, cruzada de brazos, igual de seria.
-… Lo sé- suspiró la mujer digimon, acomodándose unos mechones de cabello- Tampoco tengo genio para esto…- frunció el ceño, observando como Wisemon se levantaba, agarrándose el brazo, ignorando el goteo de sangre- ¡Porque pronto será la hora que darán mi telenovela!- chilló de emoción.
Topacio no pudo evitarlo. Se dio una palmada en la frente.
"¿Telenovela?" parpadeó el Relojero.
-¡¿Q-Qué quieres que haga, Topacio?!- le recriminó Lilithmon a la humana- ¡Cuando me siento indignada, tengo que distraerme con algo que me guste…! ¿O quieres verme explotar?- le sugirió, alzando las cejas.
-Solo cumple con el objetivo- le pidió la mujer, seria- También quiero terminar con esto-frunció el ceño.
-En efecto…- sonrió la digimon, poniendo sus dedos en sus labios.
"Además… ¡S-Si veo pronto el episodio, tal vez pueda ver las escenas del capítulo anterior que me perdí por culpa de esas inútiles noticias humanas!" gruñó Lilithmon, apretando con fuerza sus puños, recordando que, por los cambios de horarios, pronto debería ser la emisión de su ansiado episodio "¡Y-Y si alcanzo a ver lo que Manuel le iba a responder a Roxanna…! T-Tal vez yo pueda…" comenzó a pensar, soñadora, recordando a Gaiomon.
No había podido conversar con él después de que Visdom convenciera al samurái de unírseles… pero eso no significaba que el haberlo visto con esa mirada tan seria y sanguinaria, tan listo para combatir… tan agresivo…
-¡KYA~!- chilló de la emoción, toda roja, confundiendo a Topacio y al Relojero.
-¿L-Lilithmon…?- murmuró confundida la mujer de pelo celeste-… ¿Por qué estás sangrando?- le preguntó pacientemente, poniendo las manos en las caderas.
Eso dejó quieta a la digimon oscura, quien de inmediato se tapó la nariz, toda roja.
"Apuesto que es esa telenovela…" suspiró Topacio, pacientemente "Al menos sirve para mantenerla tranquila…"
-Wisemon, ¿acaso has usado alguna magia?- le preguntó el Relojero al adolorido mago, el cual negó, haciendo aparecer sus dos esferas de magia.
-¿Oh?- eso tomó la atención de Lilithmon, quien sonrió levemente, calmándose- ¿Acaso tienes algún truco bajo la manga, mago?- sugirió.
"E-Esto es el todo o nada…" pensó Wisemon, serio "He logrado resistir sus ataques y acumular parte de ellos, sin que se diera cuenta…"
-Lilithmon- ordenó Topacio, seria.
-¡Nada de órdenes!- le recriminó la mujer digital, pero respiró hondo y lanzó un suspiro de oscuridad en contra de Wisemon, el cual, ignorando los rasguños en su cuerpo, alzó los brazos, haciendo que sus esferas digitales absorbieran por completo la técnica, sorprendiendo levemente a su enemiga.
-¿Q-Qué hizo…?- murmuró Topacio, sorprendida.
-Ahora que puedo absorber por completo tus datos, es hora de mi contrataque, Lilithmon- sentenció Wisemon, serio, y volvió a alzar los brazos, a lo que sus esferas giraron entre sí, creando un vórtice morado, para sorpresa de las mujeres- ¡Pandora Dialogue!-
Ante su comando, el vórtice de datos lanzó todas las técnicas que Lilithmon había usado en contra del mago, pero, esta vez, a una velocidad desorbitante que tomó por sorpresa a la digimon, la cual solo atinó a protegerse, pero el impacto fue tan fuerte que fue lanzada a varios metros, chocando contra varios edificios y dañando la calle.
-¡L-Lilithmon!- se sorprendió Topacio.
-¡Relojero, cázala!- le ordenó Wisemon al anciano, el cual asintió pero, cuando iba a actuar, se detuvo al percatarse que la peliceleste preparaba su charger.
-¡Cargar, Semi-Digital!-llamó Topacio, y, a su comando, del aparato azul salió el Kopierer morado, con su ojo blanco mirando de inmediato a sus enemigos- Quiero que entres y traigas a Red y a los demás. Elimina a los demás digimon de ser necesario- ordenó, seria.
El Semi-Digital de ojo blanco sacudió su cabeza de diamantes, y, sin más, se abalanzó a la entrada del edificio, alertando al anciano y al digimon mago.
De inmediato, Wisemon lanzó esferas de data hacia el Kopierer, pero, a pesar de que le llegaron, este las ignoró e impactó fuertemente contra las dañadas puertas de vidrio, alertando a los digimon en el interior del edificio.
-¡KYU!- se asustó Cutemon, mientras su pelaje se erizaba.
-¡Esto es malo…!- se alertó el Relojero, hasta percatarse que Wisemon volvió a extender su mano hacia la criatura de diamantes, esta vez haciendo aparecer una de sus herramientas de trabajo, la cual consistió en una cadena que salió del piso, enredándose en el Kopierer y deteniendo sus movimientos.
-¡Bakomon, apunten a su ojo…!- les dijo Wisemon, pero gritó de dolor cuando, de la nada, había aparecido un demonio oscuro que se le abalanzó, mordiéndole el hombro.
-¡Wisemon-kyu!- se asustó Cutemon, mirando todo desde donde estaba.
-¡E-Eso es…!- reconoció el Relojero, y miró como Lilithmon salió levitando de entre los escombros, con los ojos completamente rojos.
-Te atreviste… Tú, mago de porquería…- murmuró enfurecida la digimon demonio, apretando su puño, siendo la señal para que su demonio mordiera con mayor fuerza al mago, el cual gritó y cayó de rodillas.
Al no poder concentrarse, su cadena desapareció, liberando al Kopierer, el cual miró con su ojo blanco a los Bakomon, y, de inmediato, se les abalanzó. Los digimon caja lanzaron sus cintas y ataques contra el enemigo, pero este, rápidamente, los esquivó, comenzando a cortarlos con sus peligrosos brazos de diamantes.
Al ver eso, el Relojero frunció el ceño, enojado, e iba acercarse, pero tuvo que esquivar por poco el disparo de Topacio, quien, con su pistola en mano, frunció el ceño, seria.
-¿U-Un arma, T-Topacio…?- murmuró Wisemon, sumamente adolorido, aguantando la fuerte mordida del demonio.
-No te metas con una mujer enojada, digimon- le aseguró la humana, ahora apuntándolo a él.
-¡No lo…!- se enojó el anciano, comenzando a rodear su mano de data, pero, de golpe, se encontró dentro de una esfera digita- ¡¿Q-Qué…?!- miró a su alrededor, sorprendido de encontrarse atrapado.
-Gracias a las modificaciones de Topacio y el charger, he obtenido habilidades bastante curiosas, aunque nunca le he visto utilidad a una prisión de data- aseguró Lilithmon, sobrevolando cerca del anciano- Y no te preocupes, estarás a salvo ahí- sonrió honestamente.
Eso dejó quieto al anciano, el cual frunció el ceño, serio.
-Entonces… Lo sabes- murmuró Bagramon, sumamente serio.
-Por supuesto, nosotros tres somos consciente de tu estado- aseguró Lilithmon, sorprendiendo al anciano- Castigado en esta forma, y mancillado con la mentalidad humana… Controlado por Yggdrasil- acarició el borde de la prisión digital- Recuperaremos tu lugar en nuestro mundo- sentenció.
"E-Entonces… ¿Lo saben? ¿Cómo…?" se sorprendió Bagramon, pero después frunció el ceño.
¿Controlado por Yggdrasil…? ¿Quién les dijo semejante mentira…? Sí, no podía negar que fue él quien lo castigó con esa forma humana, pero todas sus acciones desde entonces eran por cuenta propia…
"Acaso… ¿Visdom?" comprendió de inmediato el anciano, enfureciéndose al darse cuenta que, nuevamente, aquel ser estaba manipulando todo desde las sombras.
Lilithmon sonrió levemente, y apuntó con su mano a Wisemon, quien frunció el ceño. Aun así, la digimon se detuvo, extrañando al Relojero y a Topacio, quienes se sorprendieron al escuchar un rugido, por lo que de inmediato miraron al cielo, para ver acercarse un pequeño proyectil de data blanca hacia la zona.
"¿U-Una Digimemory?" reconoció el anciano, sorprendido.
Wisemon también reconoció el objeto digital, por lo que frunció el ceño, sorprendido de que Taiki se hubiera separado de las tarjetas.
-¡Lilithmon!- la llamó Topacio, alerta, levantando su charger, mientras la digimon tomaba vuelo, sin quitar la mirada del proyectil.
-¡Largo de aquí!- la mujer demonio lanzó una esfera de data en contra del proyectil, causando una explosión, pero, para su sorpresa, del humo salió Leviamon, quien tenía su cuerpo rodeado de aura blanca, y algo transparente.
La bestia digimon rugió con fuerza, haciendo que Topacio se tapara los oídos, lo cual alertó levemente a Lilithmon, quien frunció el ceño y, enojada, chasqueó sus dedos, siendo eso suficiente para que su demonio soltara al lastimado Wisemon y se abalanzara a Leviamon, comenzando a enfrentarse entre ambos.
Wisemon cayó al piso, herido, sin ser capaz de moverse, alertando al Relojero. El anciano frunció el ceño, y colocó su mano en el escudo digital, con la intención de destruirlo, pero fue repelido de inmediato.
"No tengo suficiente energía" frunció el ceño, molesto.
-¡DETÉNGANLO!- ordenó el Bakomon Gerente, mientras él y los demás digimon que aún seguían en pie lograban amarrar al Kopierer, el cual sacudía su cabeza de diamantes, con su ojo blanco abierto tenebrosamente.
-¡R-Rápido-kyu!- murmuró Cutemon, nervioso, ayudado por uno de los Bakomon pequeños a llevarse con cuidado a la delicada Lunamon del salón a causa del peligro.
En eso, el Semi-Digital abrió aún más su ojo, produciendo que de él emergieran datos que analizaron todo el lugar, para sorpresa de los digimon. Al terminar de analizar, la cabeza de la criatura de diamantes se movió hacia la puerta del sótano.
-¿A-Acaso…?- murmuró uno de los Bakomon que retenían al Kopierer.
-¿Ha encontrado a sus compañeros con solo un análisis?- murmuró el Gerente, frunciendo el ceño, nervioso.
Entonces, del cuerpo del Kopierer emergieron púas de diamante, destruyendo las cintas que lo retenían, haciendo que, por inercia, los digimon caja cayeran al suelo. Al verse libre, la criatura levantó uno de sus puntiagudos brazos en dirección a la puerta del sótano, haciendo aparecer púas de hielo, las cuales se abalanzaron a la puerta, destrozándola por completo, para sorpresa de los digimon presentes.
-¡KYU!- se asustó Cutemon, deteniéndose al igual que el Bakomon.
-¿P-Pero qué…?- se escuchó en el sótano, y de él salieron Red y sus dos compañeros, los tres amarrados con las cintas de los Bakomon- ¿Q-Qué está pasando…?- pero entendieron todo al ver el dañado aspecto del salón, más a los lastimados digimon en el piso, y al Semi-Digital de ojo blanco parado sin problemas en medio de ese paisaje.
La criatura los observó, y, sacudiendo su brazo, lanzó una ráfaga que destruyó las cintas que retenían a los tres soldados, sorprendiéndolos.
-¡Red! ¡Salgan de ahí!- les ordenó Topacio desde afuera del edificio, mientras Lilithmon seguía enfrentándose a Leviamon.
-¡S-Sí!- obedecieron los tres soldados, aunque solo dos salieron de inmediato del edificio, porque Issei se detuvo al percatarse del intento de escape de Cutemon y el Bakomon, los dos ayudando a caminar a la lastimada Lunamon, quien lo miró de reojo, nerviosa.
El joven sonrió levemente.
-Oye, Semi-Digital- llamó al Kopierer de cuerpo de diamante, el cual solo sacudió su cabeza- Bórralos- le ordenó.
Ante su orden, la criatura posó su ojo blanco en los tres pequeños digimon, sobresaltando a los dos machos.
Sin más, se les abalanzó, con sus brazos de diamantes listos, asustando a los Bakomon tirados en el piso.
-¡CUTEMON!- se asustó Wisemon, sin poder levantarse a causa de sus heridas. El relojero frunció el ceño, enojado.
-¡KYU!- se asustó Cutemon, y, al igual que Lunamon y Bakomon, cerró los ojos, esperando el golpe…
… Pero no pasó nada.
El pequeño digimon conejo, temblando, se atrevió a abrir un ojo, para tener un susto de muerte al ver que el filo de diamante del brazo del Kopierer estaba a unos centímetros de su cabeza. Aun así, la criatura no hizo otro ademán de dañarlos, ya que su ojo blanco estaba posado exactamente en Cutemon.
Eso sorprendió a Topacio y a Wisemon, al igual que a los presentes en el interior del edificio.
-¡¿Q-Qué haces…?!- se sorprendió y molestó Red.
-¿N-No nos ataca…?- jadeó Lunamon, aguantando el dolor de sus heridas, mientras el Bakomon usaba todas sus fuerzas para no desmayarse del miedo.
-¿N-No…?- murmuró Cutemon, mirando nervioso el ojo blanco del Kopierer.
"¡Acaso…!" comprendió Topacio, seria "¡A pesar de que lo tuve que reprogramar…! ¡¿No ha olvidado su vida como digimon…?!"se molestó.
Costosamente, el Semi-Digital movió su brazo de diamantes, asustando a los tres digimon, pero lo que hizo los dejó sorprendidos… Colocó la punta de su brazo en la cabeza de Cutemon, sin lastimarlo.
-¿E-Eh…?- parpadeó el pequeño conejo, y volvió a mirar a la criatura.
Se quedó atónito al ver que unas lágrimas salían de su único ojo, recorriendo su rostro…
-… C-CUTEMON…- habló el Semi-Digital, sorprendiendo aún más al pequeño digimon- … A-AMIGO…-
Entonces, el conejo digital reconoció de golpe a la criatura frente a él, abriendo por completo los ojos de la sorpresa…
… Era… su querido amigo…
-… A-AMIGO… N-NO… DAÑAR…-habló costosamente el Kopierer, con su cuerpo de diamante temblando.
-Gh… Gh…- gimió Cutemon, bajando sus orejitas, mirando horrorizado y con gran tristeza al Semi-Digital- Gh… L-Lopmon…- murmuró, hipando.
Al escuchar su verdadero nombre, el Semi-Digital asintió lentamente, acariciando con cuidado la cabecita de su amigo, quien trataba de controlar su emoción al comprender el destino que había tenido su amigo Lopmon…
… Por eso nunca revivió después de las Xros Wars… Sus datos habían sido extraídos del Mar Digital, y fue transformado cruelmente en un Semi-Digital…
-¡L-Lopmon!- gimió Cutemon, y, si poder evitarlo, soltó a Lunamon y abrazó la pierna de la criatura, hipando- ¡L-Lopmon…!-
"E-Entonces…" pensó Wisemon, mirando sorprendido la escena, sin poder levantarse a causa de sus heridas "¿T-Transformaron a Lopmon en un Kopierer…? ¿Por qué…? ¿Acaso por ser el legendario Lopmon blanco…?" frunció el ceño, sumamente serio.
"F-Fue transformado en Semi-Digital, ¿y aun así conserva su memoria y sus emociones…?" se sorprendió el Relojero, también comprendiendo la situación "C-Como era de esperarse del Lopmon blanco…" frunció el ceño, serio.
-¿Q-Qué rayos…?- murmuró Red, mirando sin entender la situación- ¡Topacio! ¡¿Q-Qué significa esto?!-le preguntó a la mujer de pelo celeste, la cual frunció el ceño, y levantó su charger.
Al hacerlo, hizo que el Semi-Digital regresara al aparato en un rayo de luz morado, haciendo que Cutemon cayera al piso, y mirara asustado la entrada del edificio.
-¡Red, no tenemos tiempo!- le gritó molesta Topacio al soldado, el cual frunció el ceño, sin dejar de mirar despectivamente a Lunamon y a los demás, pero aun así salió del edificio- ¡Lilithmon!- llamó.
-¡Te dije que no me des órdenes!- exigió la mujer demonio, sacudiendo su brazo, siendo esa la orden para que su criatura oscura se abalanzara una vez más a Leviamon, siendo tal la potencia que destruyó el cuerpo del digimon, cayendo la Digimemory a los escombros.
-¡¿N-No haremos nada con los digimon del edificio?!-le preguntó Red a Topacio, pero calló por la mirada de la mujer.
-Tenemos órdenes, y si atacamos directamente al edificio, pondremos en mayor peligro a los civiles- aseguró la peliceleste, mirando los pisos superiores del edificio, donde se podían ver que varios civiles observaban todo desde las ventana, protegidos o ayudados a estar en pie por algunos digimon, quienes miraban nerviosos la situación-... Tsch. Ustedes tres vayan al portal ahora. Los alcanzaremos en seguida- les ordenó a los tres soldados, los cuales asintieron, aunque algo molestos, pero aun así se retiraron.
-¡¿Qué es lo que planean hacer?!- exigió saber el Relojero, aun sin poder escapar de la esfera digital.
-… Cazar- sonrió Topacio, mientras Lilithmon se acercaba levitando a Wisemon, el cual frunció el ceño, serio.
Al percatarse de eso, Cutemon abrió los ojos, más asustado y afligido.
-¡W-WISEMON-KYU!- gritó asustado, levantándose y corriendo torpemente hacia la salida del edificio.
-Tsch- se fastidió Topacio, y apuntó con su pistola al pequeño conejo.
-¡C-Cutemon!- se asustó Lunamon, mientras el Bakomon que la ayudaba a estar de pie también se asustaba.
-¡W-Wisemon…!- gritó nervioso Cutemon, sin dejar de correr, hasta que el mago lo apuntó con su palma, lanzándole una esfera de energía que impactó en su carita, haciendo que cayera de espalda al piso tapándose el rostro, evitando que saliera de la seguridad del edificio.
-¡Cutemon!- se asustó más Lunamon, en cambio, el Relojero frunció el ceño, sorprendido por el actuar del mago.
-¿Oh?- sonrió divertida Lilithmon, acariciando a su demonio- Casi olvido lo amigable que es el Xros Heart- admitió, haciendo aparecer encima de su dedo una esfera de data oscura.
-Supongo que esta es mi venganza por la humillación de la otra vez- sonrió levemente Topacio- Esta es la derrota del Xros Heart. Ahora mismo, tenemos al Rey en nuestra base- le informó al lastimado mago, sorprendiéndolo al igual que al Relojero- No hay absolutamente nada que puedan hacer para sacarlo. Aun así, usaremos tus conocimientos sabiamente, mago del Xros Heart-
Lilithmon sonrió levemente, e iba a lanzar la esfera oscura, pero se detuvo al escuchar… ¿una risita?
La digimon frunció el ceño, confundida, y más al percatarse que quien se reía levemente por lo bajo era Wisemon.
-¿W-Wisemon…?- murmuró el anciano Relojero, confundido.
-… ¿Te estás burlando de nosotras?- murmuró Topacio, sin poder evitar indignarse- Has perdido, ¿y te ríes?-
-... Je…- sonrió Wisemon, y alzó costosamente la mirada, mirando a la mujer de pelo celeste- Dijiste que capturaron a Shoutmon, ¿verdad?-
-Efectivamente- sonrió Lilithmon, mientras su demonio se acurrucaba en sus hombros- A él y a esa tal Kokoromon. Pobrecita. La pobre tiene prácticamente los dos pies en la tumba- aseguró, sonriendo, acariciando a su sirviente.
-… Fallarán- sentenció Wisemon, serio, extrañando a la humana y a la digimon.
-… ¿Qué dijiste?- murmuró Topacio, frunciendo el ceño.
-Fallarán…- repitió el mago, sin poder evitar que su cuerpo temblara a causa de sus heridas- No podrán mantener a Shoutmon en su base por mucho tiempo… Siempre y cuando él quiera regresar al lado de Taiki, habrá un camino para nuestro gobernante- les aseguró a sus enemigas, serio- Y si lo que dicen de Kokoromon es cierto… Solo debo esperar los resultados de Shoutmon para salvar a nuestra amiga- sentenció.
-…- Topacio entrecerró los ojos, sumamente seria-… ¿Qué as bajo la manga tienes, mago?- exigió saber, seria.
-… Je…- suspiró levemente Wisemon, cansado, y, sin poder evitarlo, se quedó inconsciente.
-¡Wisemon!- se preocupó el Relojero.
-… Tsch- bufó indignada Lilithmon, haciendo desaparecer su esfera de data- Solo estaba jugando con nosotras- le aseguró a Topacio, quien frunció el ceño, pero aun así apuntó al mago con su charger, haciéndolo entrar en datos morados, cazándolo.
Al ver eso, el Relojero frunció el ceño, molesto, mientras los lastimados digimon en el salón se preocupaban.
-… Ahora…- Topacio miró al anciano, el cual frunció el ceño, mientras sus ojos rojos comenzaban a brillar…
-¡DETÉNGANSE!-
La mujer frunció el ceño, extrañada al escuchar la voz de un niño. Al igual que Lilithmon, miró al edificio, para ver que de las escaleras había bajado un niño junto a más civiles y varios digimon.
-¡PAREN!- exigió el pequeño, el cual tenía un vendaje en la cabeza y el brazo en cabestrillo.
-¡NO LES HAGAN MÁS DAÑO A LOS DIGIMON!-exigió una joven, la cual, al igual que otras personas, se había acercado a los Bakomon tirados en el piso.
-¡DETENGANSE!-les gritó un adulto, mientras los demás digimon se ponían al frente, temerosos, pero preparados.
-¡ESTO ESTÁ MAL! ¡DEJENLOS EN PAZ!-
-¡VIEJAS BRUJAS!-
-¡¿Qué dijeron…?!-chilló enfurecida Lilithmon, especialmente por lo último que les habían gritado los civiles y digimon.
Lunamon y los Bakomon miraron a los lastimados humanos, sorprendidos de que hubieran decidido bajar y defenderlos del enemigo, a pesar de que se ponían en riesgo.
"¿Los civiles decidieron actuar…?" Topacio frunció el ceño, sumamente seria, consciente que las cosas se le saldrían de las manos si los civiles participaran… No debía dañarlos.
-… Lilithmon- llamó a la mujer demonio, tomando su atención-… ¿Es necesario llevarlo?- le preguntó, seria.
A su pregunta, la digimon miró al anciano dentro de la esfera digital, el cual frunció el ceño, sumamente serio.
Lilithmon lo miró un rato, seria, pero aun así chasqueó sus dedos, liberando al Relojero de la esfera digital.
-No importa donde esté ni a donde vaya… Cuando cumplamos nuestro objetivo, él será salvado- aseguró la mujer demonio, acercándose levitando a Topacio- Además, no quiero que ese macaco esté cerca de él- agregó, frunciendo levemente el ceño.
-… Je. A pesar de todo, nadie confía en él- sentenció Topacio, guardando su charger, y se extrañó levemente cuando el demonio de la digimon la sujetó.
-… Hasta que regrese a ser el mismo- se despidió Lilithmon del anciano, alejándose por los aires junto a su demonio y Topacio.
El Relojero frunció el ceño, sumamente serio.
Al ver irse a los enemigos, los civiles no pudieron evitar relajar los hombros del alivio, al igual que los digimon, aun así, el relajo fue corto, puesto que debían atender a los digimon lastimados.
Lunamon miró como los civiles se acercaban a los Bakomon, y miró con preocupación a Cutemon, quien aún seguía tirado en el piso, acurrucado, temblando bastante.
-¡C-Cutemon…!- a pesar de su herida, la digimon se separó del Bakomon que la ayudaba y se acercó al pequeño conejo- ¡¿T-Te encuentras bien…?!- se agachó a su lado, para abrir los ojos, sorprendida…
-¡¿C-Cómo está…?!- se les acercó el Relojero, serio, pero también se quedó sorprendido, puesto que Cutemon aferraba dos esferas digitales entre sus manos- E-Esto es…- murmuró, sorprendido.
-Gh… Gh…- hipaba el pequeño, con lágrimas recorriendo sus mejillas- W-Wisemon… M-Me lanzó… s-sus esferas-kyu…- gimió, abrazando con más fuerza los objetos digitales- W-Wisemon…- se acurrucó más, temblando.
-¿P-Por qué… hizo eso…?- murmuró Lunamon, colocando su mano en el vendaje, sin comprender las acciones del mago.
-… Las esferas digitales de Wisemon…- murmuró el Relojero, serio, tomando la atención de la lastimada digimon- Se rumorea que estos objetos contienen un vasto conocimiento… Si el enemigo vino solo para llevarse a Wisemon, debió ser por la información que él mantiene, así que decidió mantenerlo a salvo junto a Cutemon…- sentenció.
Lunamon lo miró, sorprendida y preocupada, para bajar la mirada y poner su mano en la frente de Cutemon, el cual no paraba de temblar y llorar en silencio.
-W-Wisemon-kyu…- gimió el pequeño digimon- L-Lopmon…- cerró los ojos, bajando sus orejitas.
-¡Rock Damashi!-
Una llamarada de fuego se abalanzó a los Kopierer tigre y puma que se habían abalanzado a Shoutmon, chocando contra una puerta de metal y destrozándola, mientras el digimon preparaba su micrófono, sin dejar de mirar a las demás criaturas moradas que lo rodeaban.
Se encontraba en un pasillo de metal, y la única salida que había era la que él mismo acababa de hacerse. Necesitaba avanzar para poder encontrar a Kokoromon.
Dio un paso hacia atrás, sin quitar la vista de los Kopierer a su alrededor, por lo que no notó que, en el techo, se deslizaba una criatura transparente, listo para atacarlo. Entonces, el Kopierer pulpo saltó hacia el dragón, pero los instintos del digimon le advirtieron del peligro, por lo que sacudió su micrófono, golpeando con fuerza a la criatura, provocando que no solo recobrara su color morado, sino que chocara contra los demás Kopierer.
-¡Rayos…!- gruñó Shoutmon, aprovechando ese momento para cruzar la puerta destrozada, sin extrañarse en no encontrar del otro lado a los Kopierer que había lanzado, puesto que Rock Damashi era suficiente para eliminarlos.
Se sorprendió al encontrarse en un sector bastante peculiar. Era una enorme zona con varios puentes de metal conectados a diferentes puertas, todos con rejillas como suelo, y el resto era vacío, aunque se podían notar la maquinaria que trabajaba en el fondo de la enorme habitación, la cual era rodeada por un campo de datos azules.
"¡E-Esto no parece una prisión…!" pensó el dragón, comenzando a correr por el puente, ya que los Kopierer estaban entrando al lugar "¡E-Es como los almacenes donde guardan las provisiones los del País Desértico…! ¡Tal vez sea la sala de máquinas o algo así…!" frunció el ceño, maldiciendo al humano que le terminó mintiendo sobre la ubicación de Kokoromon.
Por ese lugar, definitivamente no llegaría hasta donde estaba Kokoromon. ¡Pero aún había una posibilidad…! ¡Mientras siguiera huyendo no perdería la oportunidad de encontrarla…!
-¡¿Dónde estás, Kokoromon…?!- murmuró por lo bajo, enfurecido- ¡Maldición…!-gruñó, pero sacudió su brazo, golpeando con su micrófono la bala que casi le llega.
Enfurecido, miró a los soldados en un puente superior que lo apuntaban, mientras más humanos entraban al lugar por las demás puertas, corriendo por los otros puentes y apuntándolo.
-¡Rápido! ¡El Rey está en la sala de energía!- avisó uno de los soldados por un comunicador, mientras los demás comenzaban a disparar contra el dragón, el cual comenzó a hacer girar su micrófono para protegerse de las balas, aunque eso no impidió que algunas le rozaran la piel.
De inmediato, Shoutmon sacudió con fuerza su micrófono, creando una onda de viento que hizo que los humanos se aferraran a las barandas de los puentes. Sin perder tiempo, transformó su micrófono en espada, y la sacudió hacia los Kopierer que se le abalanzaban por el otro extremo del puente en el que estaba parado.
Al sacudir su arma, creó una V de fuego que se abalanzó a las criaturas, las cuales no pudieron esquivar el ataque a causa del pequeño espacio que había para moverse, por lo que el fuego les llegó de lleno, siendo borrados al instante.
Shoutmon frunció el ceño, e iba a moverse pero tuvo que agarrarse la rodilla, ya que la herida causada por Forward anteriormente se estaba abriendo.
Aprovechando ese pequeño momento de distracción, un soldado disparó contra Shoutmon, lanzándole una esfera azul que se transformó en una red, la cual le llegó de lleno, pegándolo contra el piso de rejilla y electrocutándolo con fuerza, haciéndolo gritar de dolor.
-¡Captura completa!- se alegró el soldado.
-¡Rápido! ¡Tenemos que retenerlo!- ordenó otro humano en un nivel superior, observando como sus compañeros salían por la puerta que el digimon había destrozado, entrando al puente en el que estaba el dragón.
Ante sus órdenes, los demás soldados apuntaron de inmediato al dragón, mientras los que corrían por el puente se detenían frente al digimon y lo apuntaban sin vacilar.
Shoutmon, apretando con fuerza sus colmillos para aguantar el dolor, abrió apenas los ojos, para ver a los humanos frente a él, y a los que estaban en los demás puentes, todos con sus armas fijas en él.
Las sonrisas de algunos, las miradas frías de otros… Ver esas expresiones humanas a las que no estaba acostumbrado le causó confusión e ira, sintiendo como su instinto estaba por explotar al sentirse tan amenazado…
-¿A-Acaso creen…?- gruñó, agarrando con su mano libre la red, poniendo en más alerta a los humanos- ¿Acaso creen que-que me pueden derrotar…?- exigió saber, mientras sus ojos se tornaban ámbar- ¡SOY EL REY DEL MUNDO DIGITAL! ¡GRÁBENSELO EN SUS OSCUROS CORAZONES!-rugió, mientras de su propia sombra salían látigos que no solo destrozaron la red que lo retenía, sino que bloquearon las balas de energía de los disparos de los soldados, sorprendiéndolos.
-¡Tengan precaución! ¡Activó su fragmento…!- alertó uno de los soldados a sus compañeros, pero gritó de dolor al igual que otros más cuando los látigos del digimon tomaron más altura y se sacudieron contra ellos, lastimándolos y lanzándolos contra los barrotes o el propio piso del puente.
Shoutmon se levantó y sacudió su brazo, siendo eso suficiente para que uno de los látigos se enroscara en el brazo de uno de los soldados, y lo lanzara contra los que estaban en el mismo puente que él, haciéndolos no solo chocar con fuerza, sino que también rodaran dolorosamente por el piso.
-¡¿Les duele…?!-gruñó enojado el Rey, observando como los látigos atacaban a los soldados-¡Esto no se compara a todo el dolor que le han hecho pasar a mi gente, malditos humanos!-rugió, furioso, mientras sus ataques se volvían más feroces, llegando incluso a hacerle profundo cortes a sus enemigos, y a dañar los barrotes y a los propios puentes- ¡ESTO ES LO QUE MERECE UNA RAZA INFERIOR COMO USTEDES! ¡ESTO ES LO QUE MONSTRUOS COMO USTEDES MERECEN, HUMANOS…!-aseguró, mientras una sonrisa oscura cursaba su rostro…
"-¿No te molesta?- sonrió Taiki.
-No puedes darle la espalda a Misty-chan, ¿verdad?- señaló el dragón, a lo que su amigo sonrió."
Ese recuerdo le llegó de golpe, por lo que se quedó estático, provocando que sus látigos oscuros detuvieran su ataque, dejando sorprendidos a los lastimados soldados.
"-S-Shoutmon…- gimió Kokoromon, restregándose un ojo- E-Está bien que-que no quisieras que re-rescatáramos a Kai… L-Lo comprendo… P-Pero no me gu-gusta que seas tan rencoroso… E-Es por eso mismo que sufres con tu parte de A-Apocalymon… E-Eres tan bueno que s-sufres por los demás… Por Taiki… por mi… por todos…- murmuró, mientras su pareja bajaba la mirada, sin decir nada."
"… Yo…" pensó Shoutmon, mientras sus ojos retomaban su color azul "… ¿Q-Qué estoy haciendo…? ¡¿Qué estoy diciendo?!" se agarró la cabeza, asustado de sí mismo y de su propio rencor, mientras los látigos regresaban a su sombra, produciéndose un helado silencio en el lugar.
Los soldados no dispararon ni dijeron nada. Estaban recuperándose de las heridas producidas por los látigos del digimon, o estaban atendiendo a algún compañero que habría sido herido de gravedad, de los cuales… eran varios…
Lentamente, el dragón miró todo el daño que había causado, sorprendido.
-… ¿A-Ataqué… a humanos…?- murmuró, nervioso y asustado de sí mismo, observando como algunos soldados paraban el sangrado de sus compañeros…
… Una cosa era golpear y dejar inconsciente a los humanos enemigos… pero era algo muy distinto intentar asesinarlos…
Se había dejado llevar por la furia…
Aun así, el digimon, por instinto, sacudió su espada, destruyendo una esfera de data que le habían lanzado, aunque el impacto le hizo retroceder un poco.
-¿Cómo te atreves a dañar a mis compañeros, maldito animal…?- escuchó, y alzó la mirada, para ver caminando desde un puente en un nivel más alto a Forward, acompañado por alguno de sus soldados, quienes no dejaban de apuntarlo.
Al verlo, Shoutmon frunció el ceño, sumamente enfurecido, pero se quedó helado al ver la mano del pelinegro…
Forward tenía agarrada a la lastimada e inconsciente Kokoromon del cuello de su dañada túnica.
El digimon abrió sus ojos, completamente horrorizado al ver a su pareja en semejante estado. Respiraba profundamente, tenía cortes en el cuerpo, su casco presentaba una horrible grieta por la que salía un poco de sangre al rostro de la digimon… y su brazo había sido cortado…
No había sido una mentira… Kokoromon estaba agonizando.
-¡KOKOROMON!- la llamó, asustado, e iba a saltar, pero se detuvo cuando Forward levantó más a Kokoromon y la apuntó con su pistola.
-Trata, y le volaré los sesos- le aseguró el pelinegro, golpeando con la punta de la pistola la cabeza de Kokoromon, quien frunció levemente el ceño, pero no despertó.
-Eres… un…- gruñó enfurecido Shoutmon, temblando de pura ira, y notó como algunos soldados que aun podían moverse lo apuntaron con sus armas-… Maldito… ¡Es a mí a quien quieren! ¡Déjenla en paz!- le exigió a Forward, furioso.
Ante sus palabras, el pelinegro frunció el ceño, enojado.
-… ¿Crees que siquiera escucharé a un animal como tú, especialmente cuando lastimaste a mis compañeros?- le preguntó furioso Forward- ¡La única razón por la que no la he matado, es porque la odio lo suficiente como para que la veas morir…!- sacudió un poco a Kokoromon, quien gimió levemente, preocupando a Shoutmon, y más cuando ella tosió, tomando la atención del pelinegro.
Lenta y costosamente, la V-mon abrió sus ojos rojo oscuro, confundida y desorientada.
-… Kokoromon…- murmuró Shoutmon, asustado.
La digimon naranja, respirando costosamente, miró lentamente el lugar donde estaba. Sus ojos se posaron en las maquinarias en el fondo de la zona, después en los soldados heridos, y, por último, en el digimon que, a varios puentes lejos de ella, la miraba asustado.
Kokoromon cerró y abrió lentamente sus ojos, confundida y adolorida, pero aun así, no pudo evitar sonreír al ver a su pareja…
Ese gesto dejó quieto a Shoutmon, el cual apretó su puño con fuerza, decidido aún más a salvar a su prometida.
-… Maldita basura-murmuró indignado Forward, y tiró con fuerza a Kokoromon, haciendo que cayera y rodara levemente contra el piso de metal, gimiendo de dolor.
-¡KOKOROMON!- gritó el Rey, asustado, y se enfureció cuando Forward puso su pie en el hombro herido de la digimon, presionando con fuerza, por lo que la hembra no pudo evitar soltar un débil grito de dolor, mientras su lastimado cuerpo comenzaba a temblar- ¡MALDITO…!-se enfureció aún más, ignorando que los soldados no dejaban de apuntarlo.
-¡Cierra la boca, porquería!- lo calló el pelinegro, pisando con más fuerza a Kokoromon, haciendo que ahora gritara de dolor, haciendo temblar de pura furia a Shoutmon- ¡Escucha, y escucha bien, animal! ¡Esto somos los humanos! ¡Somos superiores a ustedes, digimon!- le aseguró, pisoteando el hombro herido de la V-mon, quien no pudo evitar llorar de dolor.
-¡DÉJALA!-rugió con furia Shoutmon, sintiéndose impotente al ver como aquel humano se atrevía a lastimar a Kokoromon, especialmente en su hombro, el cual, a causa de la pérdida de su brazo, debía ser la herida más delicada…
¡Y ÉL SE ATREVÍA A PISOTEARLA Y TORTURARLA FRENTE A ÉL…!
-¡¿Y qué son ustedes?! ¡Son solo datos! ¡SOLO PROGRAMAS!- le aseguró Forward, deteniéndose-¡Han evolucionado a esta forma gracias a la tecnología humana! ¡Son solo objetos tal cual una computadora, preparados para que nosotros hagamos uso de ustedes! ¡No unos malditos seres que pueden sentir como nosotros! ¡ESAS SON PURAS MENTIRAS!- le gritó, y disparó contra Kokoromon, dejándola quieta…
… Shoutmon se quedó helado, abriendo lentamente los ojos en puro horror…
-Los digimon no tienen emociones. Son solo características en su programa- sentenció Forward, mirando despectivamente a Kokoromon, la cual había dejado de temblar, pero respiraba costosamente, mientras el costado de su traje comenzaba a impregnarse de sangre- Lo único que hacen, es hacer sufrir a los humanos- bufó, con odio en su voz.
Eso era algo que él sabía a la perfección…
-… Ko… Kokoromon…- jadeó Shoutmon, mirando asustado a su pareja, pero se quedó completamente quieto al notar que unos datos comenzaban a salir de la herida de su querida amiga…
… Kokoromon estaba muriendo…
El shock fue lo suficientemente fuerte como para que el dragón se olvidara de todo, por lo que no esquivó el disparo de energía que impactó en su pecho, haciéndolo chocar contra el barandal y caer sentado.
-Buen disparo-alagó Forward a su compañero, el cual asintió.
-Como dijiste, jefe. Matar a Kokoromon frente al Rey le causaría tal conmoción que no respondería- señaló otro soldado, observando al dragón, el cual estaba sumamente quieto.
-Tsch. Los digimon no sienten- le aseguró Forward- Son solo unos animales… ¡En todo caso, captúrenlo de inmediato!-ordenó a los soldados que se encontraban en el mismo puente que el digimon, recuperándose.
-¡S-Sí!- asintieron costosamente estos, levantándose con cuidado y acercándose al shockeado dragón…
Forward volvió a bufar, hasta sentir un suave tirón en su pantalón, por lo que bajó la mirada, para sorprenderse y extrañarse al ver a Kokoromon. La digimon se había arrastrado costosamente hasta donde estaba él, y le había tironeado el pantalón…
-¡¿Q-Qué demonios…?!- se indignó Forward, apuntando a la digimon con su pistola, preparado para dispararle en la cabeza…
-… L-Lo siento…- jadeó Kokoromon, dejando quieto al adulto-… L-Lo siento… p-por lo que te hemos hecho… Tadashi…-
Al escucharla, el pelinegro se quedó sumamente quieto.
-… T-Tú…- murmuró Forward, sin poder evitar enfurecerse- ¿D-De qué estás hablando?- gruñó, molesto.
-…- la digimon no respondió de inmediato, puesto que controlaba sus temblores, y estaba usando sus pocas fuerzas para mantener estables sus datos- S-Siempre… Siempre… has creído d-de que no tenemos s-sentimientos… p-por lo que t-te pasó… de niño…-jadeó, dejando helado al humano- L-Lo siento… Lo siento… mucho…- pero no pudo decir más porque el soldado la agarró de la túnica y la empujó contra el barandal, haciéndola gritar de dolor.
Ese movimiento tomó la atención de los presentes, tanto de los soldados junto al humano como los que estuvieron a punto de ponerle unos brazaletes a Shoutmon para impedirle escapar.
La voz de la digimon provocó que los dedos del dragón se movieran levemente, mientras su mente dejaba de ser un torbellino de emociones, empezando a concentrarse en un solo pensamiento…
-¡¿Qué sabes?! ¡¿Quién demonios te dijo?!- le gritó Forward a Kokoromon, agarrando con fuerza a la débil digimon, ahorcándola en el proceso, mientras ella usaba su débil mano para aferrarse a los brazos del humano.
-… Y-Yo…- gimió de dolor Kokoromon-… L-La… escuché… ha-hace años…- jadeó, confundiendo y enojando más al adulto- M-Me hi-hizo prometer… no decirle a nadie… l-lo que te hizo e-ese digimon… e-en el pasado…-
-¡¿QUIÉN?!-le gritó el pelinegro, más enfurecido.
-… G-Gh…- gimió Kokoromon-… J-Jefa…-
Forward palideció por completo, y soltó a Kokoromon, que cayó sentada. El humano retrocedió varios pasos, extrañando y preocupando a sus compañeros.
E-Era imposible… ¡Solo Salamandra sabía…! ¡ERA IMPOSIBLE QUE ESA NIÑA…! ¡QUE LA JEFA SUPIERA LO QUE LE HABÍA PASADO…!
-… Lo siento… T-Tadashi…- jadeó Kokoromon, tomando la atención de Forward-… S-Siento tu melodía… E-Es la pr-primera vez que la escucho…- apoyó su espalda en el barandal, adolorida- Ha-Hablas con odio… p-pero sufres por dentro… T-También… te traicionaron…-cerró los ojos con fuerza, sintiendo que no aguantaría mucho tiempo-… P-Perdón…- gimió.
Lentamente, el humano apretó su puño, completamente enfurecido, y apuntó nuevamente a la digimon con su pistola, con la intención de darle el último golpe… pero, por alguna razón, el descubrir que ella sabía sobre su pasado…
Rechinó los dientes, enfurecido al sentir como venían a su mente aquellos recuerdos que él había estado bloqueando durante años…
Pero reaccionó al escuchar los gritos de dolor de los soldados, por lo que, al igual que sus compañeros, se asomó de inmediato al barandal, para apreciar que los hombres que habían estado a punto de capturar a Shoutmon eran atravesados por las lanzas oscuras que salían de sus propias sombras, mientras el dragón se levantaba, ignorante del hecho de que su piel se tornaba de un color oscuro, al igual que sus ojos…
Kokoromon, jadeando, miró de reojo lo sucedido, sin poder evitar que algunas lágrimas cursaran su rostro, tanto por el dolor por el que estaba pasando, como por el hecho de volver a ver a su querido amigo envuelto en la oscuridad de Apocalymon.
-… Ustedes lo pidieron…- gruñó Shoutmon, mirando con furia a los humanos en los demás puentes, quienes lo apuntaron de inmediato, aunque estaban temerosos por la intimidante mirada del digimon-… ¡USTEDES BUSCARON ESTO, HUMANOS!-rugió, furioso.
Ante su rugido, de las sombras de los humanos presentes comenzaron a salir lanzas o látigos oscuros, abalanzándose y lastimando los soldados, aunque solo algunos pocos lograron esquivar por poco el ataque, entre ellos Forward, quien rodó levemente y se incorporó de inmediato, sorprendido de que la lanza que le atacó había desaparecido.
De inmediato, el pelinegro miró su propia sombra, apreciando que otra lanza se le abalanzaba, por lo que se protegió con sus brazos, siendo estos atravesados, pero así ralentizó el impacto, impidiendo que el ataque le llegara en el rostro.
Kokoromon, débilmente, observó cómo era la única a la que las sombras no atacaban, pero eso no la hizo sentirse tranquila en absoluto. Con tristeza en sus cansados ojos miró a los humanos siendo heridos o protegiéndose de sus propias sombras, mientras las lanzas o látigos oscuros impactaban con fuerza no solo contra los soldados, sino que también contra las barandas y los puentes, comenzando a dañar la infraestructura.
Y no solo eso. Shoutmon, de la furia y miedo que sentía, comenzó a descontrolar las propias sombras, por lo que algunos látigos comenzaron a emerger de las sombras de los puentes, de la maquinaria en el fondo, o incluso de los escombros, dañando todo lo que estuviera a su alrededor.
"¡MALDITOS HUMANOS…!"pensó Shoutmon, enfurecido "¡NO ME LA VAN A ARREBATAR…!" gruñó, pero se agarró la cabeza, sintiendo que, por unos momentos, aquellos sentimientos oscuros que lo embargaban no eran suyos…
Entonces, una débil luz apareció en su pecho, provocando que su mente se aclarara de a poco…
Sus ojos se tornaron azules, y cayó de rodillas, jadeando, sintiendo que la luz de su madre había logrado evitar que la oscuridad de Apocalymon nublara por completo su juicio.
Al reaccionar, sus sombras detuvieron su ataque, pero ya era tarde… Una lanza oscura había atravesado la maquinaria que se encontraba en el piso, a varios metros de distancia desde donde estaban instalados los puentes, ignorando sin problemas el escudo de data que protegía las máquinas.
Al recibir semejante daño, los objetos comenzaron a emanar vapor, mientras se escuchaba un silbido de alerta.
-¡Retírense…!- ordenó Forward, ignorando sus brazos heridos- ¡AHORA!- le exigió a sus soldados, los cuales corrieron a ayudar a otros hombres, mientras los demás soldados de los otros puentes se alejaban costosamente.
-¿Q-Qué…?- jadeó el dragón negro, y se asomó al barandal, observando el daño en las máquinas, las cuales comenzaron a vibrar de tal manera que todo el lugar, no, toda esa zona en la Base comenzó a temblar con fuerza.
… El lugar iba a explotar…
Shoutmon frunció el ceño, nervioso, percatándose que algunos puentes se partían a la mitad a causa del daño que les había infringido, pero aun así ningún humano cayó porque estaban evacuando.
-Oye…- escuchó, y alzó la mirada, para asustarse al ver que Forward sostenía a la lastimada y semiconsciente Kokoromon de la túnica fuera del barandal, observándolo fríamente.
-¿Q-Qué vas…?- murmuró el dragón negro- ¡No te atrevas!-le exigió, asustado.
-…- el pelinegro frunció el ceño, y, sin miramientos, soltó a Kokoromon, haciendo caer a la digimon entre los puentes…
-¡KOKOROMON!- rugió asustado Shoutmon, y, de inmediato, se subió al barandal y saltó hacia ella, logrando sostenerla a tiempo, aunque al entrar en contacto con ella hizo que su piel regresara a su color rojo.
El dragón aterrizó en otro puente, y miró a la digimon en sus brazos, quien tenía los ojos fuertemente cerrados, tratando de soportar todo el dolor por el que estaba pasando.
-Perdóname, Kokoromon… Perdóname…- le pidió, mientras sentía como ella temblaba de dolor- Si hubiera… Si tan solo…- cerró los ojos, molesto, pero después miró serio a Forward, consciente del hecho de que aquel humano había lanzado a la digimon cerca de él.
Pudo haberla lanzado por el otro extremo del barandal, o lejos de él… pero la lanzó a su dirección…
Forward frunció el ceño, y, sin decir nada más, se retiró de inmediato de la sala, al igual que el resto de los soldados, puesto que los temblores estaban volviéndose más fuertes ya que la maquinaria estaba vibrando con mayor potencia, además de que el metal se estaba tornando a un color rojo mientras el escudo de datos que lo protegía se desvanecía…
-¡T-Tenemos que salir!- sentenció Shoutmon, notando como el lugar se llenaba del humo del vapor que expulsaban las maquinas en el fondo- ¡Aguanta, Kokoromon, por favor! ¡Te sacaré de aquí…!- le prometió a su pareja, colocándola en su espalda mientras comenzaba a correr hacia el otro extremo del dañado puente.
-Sh… Shout… mon…- gimió Kokoromon, con los ojos fuertemente cerrados.
-¡Aguanta!- le pidió Shoutmon, sacudiendo su espada, logrando destruir la puerta del otro extremo de la sala, y la cruzó en el momento en que la maquinaria no aguantó más y explotó…
La onda expansiva comenzó a destruir todo el salón de maquinaria, expulsando fuego por las aperturas dejadas por las puertas, provocando que los humanos que habían salido tuvieran que correr para no salir dañados por las llamaradas de fuego.
Shoutmon se volteó de inmediato, también notando el fuego que se les abalanzaba, por lo que comenzó a correr y logró girar a una esquina, pudiendo salvarse del fuego de la explosión, el cual seguía su camino recto.
Kokoromon, en su espalda, miró con sus cansados ojos el fuego, pero los cerró por el constante temblor que se podía sentir en las paredes, lo cual también fue notado por Shoutmon, quien frunció el ceño, alejándose aún más de aquella zona, ya que debía ir a un lugar seguro…
La explosión fue tan fuerte que toda la estructura tembló de forma violenta, alertando a los soldados que habían estado dirigiéndose al lugar, a los que estaban en la sala de comunicaciones como Green y Esmeralda, a Horfe y Blue en la enfermería, a los que estaban en los laboratorios, en los embarcaderos, en la sala de control…
Los sistemas comenzaron a fallar, provocando que una luz roja comenzara a iluminar los pasillos y salones.
-¡A todo el personal!-habló Green usando los comunicadores, tomando de inmediato la atención de los soldados- ¡El sistema de máquinas ha sido dañado, y pronto dejará de producir energía y combustible! ¡Haremos un aterrizaje forzado al DigiQuartz!-avisó, serio.
Viajando entre el Espacio Digital, se encontraba la enorme y peligrosa Base del Proyecto Iluminati. Una nave de gran tamaño, con diferentes armas en su superficie metálica. Aun así, en aquellos momentos, producto de la explosión en la sala de maquinarias, la impotente nave estaba siendo recorrida por una corriente eléctrica.
Entonces, frente a ella se abrió un portal al DigiQuartz, por lo que la enorme nave encendió rápidamente sus motores, atravesando el portal, encontrándose a las afueras de Tokyo DigiQuartz, sobrevolando el enorme puente Rainbow, el cual no estaba completamente cubierto de hielo a diferencia de la ciudad.
Sus sistemas comenzaron a fallar, y se produjo un corte masivo de energía en toda la nave. En consecuencia, la Base comenzó a caer, pasando a llevar parte de la estructura del puente colgante, e impactando con fuerza en el mar, produciendo que los pasajeros se vieran afectados por la fuerza del choque…
Cuando el aterrizaje forzoso terminó, la enorme nave del Proyecto Iluminati quedó flotando a la deriva en el mar, demostrando su altura casi similar a la del puente a varios kilómetros lejos de ella…
Digimon Land.
-¡GHA!- Tagiru miró su mano, sorprendido de la marca dorada en ella- ¡¿Q-Qué cosa es esta?!- sacudió su brazo, ante los sorprendidos Delta A y Gumdramon- ¡T-Tiene que quitarse!- se frotó la mano, nervioso- ¡M-Mamá me matará si ve esto y piensa que es un tatuaje!- chilló.
-¡E-Esto no es momento para tus tonterías!- gruñó Gumdramon, nervioso.
-¡Dices eso, pero sabes cómo es ella cuando se enfada!- chilló Tagiru, nervioso.
Delta Arresterdramon observaba al joven, sumamente sorprendido y confundido. Aun digería lo dicho por Tactimon, y ahora habían aparecido esas extrañas marcas… ¿y por qué sentía un fuerte dolor en el pecho…?
Sentía confusión y tristeza… c-como si hubiera perdido a alguien…
-¿Q-Qué acaba de… de pasar…?- murmuró Ren, sorprendido, junto a Airu, que tenía a Ciel en brazos, y Misty, quien se aferraba con fuerza a su hermano, mientras Kuro gruñía, enojado por no entender lo que pasaba.
-O-Oye, tú eres del ejercito de Rey, ¿no?- le indicó MidoriGumon al sorprendido Spadamon, mientras Damemon fruncía el ceño, nervioso- ¿Alguna idea?-
-N-Ninguna….- murmuró el felino, serio, con un sudor en la mejilla.
-Tsch- bufó el dragón verde oscuro, observando a Tagiru "¿Qué significa esto…?"
-¿T-Tactimon?- le preguntó Kai, mirando al digimon que le sujetaba la mano, observando la marca magenta en ella.
"¿Qué es esto…? Nunca antes había visto esta marca" Tactimon frunció el ceño, serio "No, la he visto antes… Estoy seguro. Todo indica que es un símbolo digital, pero… ¿Dónde la he visto…?" miró de reojo a Tagiru, quien sacudía arriba abajo su brazo, nervioso "Ese joven… Según los reportes, como Gumdramon es el pupilo de Shoutmon, este niño lo es de Kudou Taiki. ¿Tendrá una relación con que haya recibido una marca…? Pero…" miró a Kai, quien fruncía el ceño, molesto y nervioso "¿Por qué Kai también…?"
No podía entender el significado de aquellas luces que aparecieron antes en el cielo, aquellos datos que se vislumbraron en el suelo por unos momentos, y ahora esas marcas… Y si había algo que le disgustaba, era estar desinformado…
… Aun así, no podía negar que le daba curiosidad el cómo se podrían tornar las cosas ahora…
Pero, de igual forma, debía enfocarse en su misión actual.
Tactimon soltó a Kai, se incorporó, y miró de reojo a Delta A, quien se sentaba de a poco, mirando con confusión al nervioso Tagiru.
-Kai- llamó al rubio, tomando su atención-… Necesito un favor- lo miró de reojo, sorprendiendo al joven, pero este asintió, serio, comprendiendo que, sea lo que sea esa marca en su mano, no debía distraerlos de su objetivo.
-N-No entiendo lo que pasa…- murmuró Airu- P-Pero deberíamos aprovechar para largarnos de aquí, Ren- miró a su amigo, el cual observaba todo frunciendo el ceño.
-Da igual tratar de largarnos de aquí- le aseguró el peliazul, sintiendo como su hermanita se aferraba a su pollerón con fuerza- Ese tipo es demasiado peligroso para que le quiera dar mi espalda- sentenció, y miró a Kuro, el cual no se había movido de su lado.
Al parecer, su mascota al fin había comprendido que ese digimon estaba en un nivel diferente a él, por lo que decidió ponerse en guardia para protegerlos en caso de que se les abalanzara.
Gumdramon frunció el ceño, serio y preocupado por Tagiru, pero su instinto le erizó la espalda, por lo que miró para atrás al mismo tiempo que Delta A. Al momento de hacerlo, el rostro del dragón azul fue sujetado con fuerza por la mano de Tactimon, quien acababa de aparecer frente a él, tomando de inmediato la atención de los humanos y los demás digimon.
-¡DELTA A!- se asustó Tagiru.
-No se preocupe, Delta Arresterdramon-sama. Solo usaré la violencia contra usted para mantenerlo a salvo- aseguró Tactimon, levantando al joven dragón, el cual apenas y tenía fuerzas para agarrar el firme brazo que le sujetaba.
-N-No m-me hables así… N-No soy hi-hijo de un… tirano…- gruñó Delta A, débil.
-¡SUÉLTALO!- rugió enfurecido Gumdramon, abalanzándose al samurái, seguido de Spadamon, MidoriGumon y Damemon, pero el digimon de armadura solo sacudió su brazo libre, creando una ventisca que lanzó con fuerza a los cuatro digimon contra los árboles destruidos, asustando a los cazadores y a la pequeña peliazul.
-¡G-Gumdramon!- lo llamó Tagiru, preocupado por su compañero, por lo que se alivió al ver que los digimon se estaban recobrando del golpazo que se dieron, pero se notaba que estaban bastante lastimados.
Kuro gruñó, preparando con más furia su ametralladora, alerta.
-… Kai- llamó Tactimon, mirando de reojo el enorme escombro en el que estaba parado el rubio, el cual preparó su charger.
-K-Kai…- gruñó MidoriGumon, incorporándose de a poco.
-…- el rubio miró de reojo al dragón verde, pero después posó sus ojos negros en Delta A- Hunt- sacudió el charger, haciendo que, ante su comando de voz, un circulo de datos verdes rodeara al dragón azul, sorprendiéndolo al igual que a los demás.
-¡DELTA A!- se asustó Tagiru, comprendiendo de inmediato lo que estaba pasando.
"¡M-Maldición…!" Delta A se aferró con más fuerza al brazo de Tactimon, en su inútil intento de soltarse "¡N-No p-pienso ser c-cazado por el enemigo…! ¡No quiero…!" cerró sus ojos, sintiéndose débil…
Antes de desaparecer en datos, la imagen de Samanta le vino a la mente por unos momentos, pero, después, todo se volvió negro…
Delta Arresterdramon desapareció en datos, los cuales entraron en la pantalla del charger rojo, para horror de Tagiru y Gumdramon.
-¿D-Dónde e-está el gatito…?- murmuró Misty, mientras Kuro gruñía, Spadamon se trataba de levantar, nervioso, y Damemon apretaba los puños, sorprendido y molesto.
-¿Lo acaba…?- murmuró Airu, sorprendida.
-A-Acaso estos tipos… ¿También pueden cazar digimon?- murmuró Ren, molesto y nervioso.
MidoriGumon abrió por completo los ojos, sorprendido y asustado.
-Al menos el sistema de caza que implementó Topacio funciona- bufó Kai, sacudiendo el aparato rojo, y mirando a Tagiru- Te lo dije, Akashi: me gusta cazar digimon especiales- le indicó, sonriendo con sorna- Y podríamos decir que los digimon de Jäger son especiales. Tal vez termine cazando a cada digimon de esa organización y darles un mejor uso- sugirió.
Eso hizo enfurecer a Tagiru, quien apretó los puños con fuerza.
-¡NO TE ATREVAS A BURLARTE DE JÄGER FRENTE A MI!-le gritó furioso Tagiru- ¡LIBERA A DELTA A…!- se dispuso a correr hacia el escombro en el que estaba parado el rubio, pero se detuvo cuando Tactimon apareció frente a él.
-¡TAGIRU!- se asustó Gumdramon, sacudiendo sus alas, y empezando a volar velozmente hasta donde estaba su compañero.
-Humano, digimon o monstruo. No aceptaré que alguien trate de interponerse en nuestra misión- aseguró Tactimon, apuntando con sus cañones al joven, el cual retrocedió un paso, asustado.
Aun así, el samurái frunció el ceño y levantó su palma hacia arriba, lanzando una esfera de data que explotó en el cielo, tomando la atención de todos los presentes.
-¡¿Ha-Hacia arriba?!- se sorprendió Ren, notando que las brisas del ataque los alcanzaba desde donde estaban.
-¡T-TAGIRU!- Gumdramon alcanzó a su amigo, agarrándolo de la polera y de inmediato se alejó del enemigo, aunque este no les prestó atención.
-¡Tactimon! ¡¿Qué sucede?!- Kai miró al cielo, serio, para quedarse sorprendido.
De entre los restos de la explosión fue posible distinguir tres figuras digitales rodeadas de data blanca levitando cerca, los tres intactos: Darkdramon, Examon y HolyAngemon.
-¡¿Mas digimon horribles?!- chilló Airu, espantada y asustada, haciendo que Ciel bajara las orejas, nerviosa.
-¡QUE SE ATREVAN A VENIR!- gruñó Kuro, cabreado.
-¡¿N-No son…?!- se sorprendió Spadamon.
-¡L-Las Digimemory!- indicó Damemon- ¡¿C-Cómo llegaron aquí?!-
-¡Genial! ¡De seguro fue obra de Taiki-san!- aseguró Tagiru, echando humo de la nariz, entusiasmado, mientras Gumdramon aterrizaba cerca de sus amigos.
-¡No es momento para que te pongas así!- gruñó el pequeño dragón, enojado y nervioso.
-Oh…- se sorprendió levemente Tactimon- Incluso después de muertos, desean ser derrotados por mi espada una vez más, ¿verdad, Orden Digital?- sacudió levemente su arma, mientras los tres digimon se preparaban, serios- Que así sea- frunció el ceño, y se elevó hacia sus enemigos, sacudiendo su espada hacia ellos, produciendo una energía que iluminó el cielo, seguido de su combate contra ellos.
El choque de ataques de los tres digimon contra el samurái comenzó a producir diferentes ondas de choque en el cielo, junto con ventiscas que sacudían con fuerza el oleaje del agua y las ramas y troncos de los árboles.
-¿E-Este es el poder de las Digimemory?- murmuró Kai, sorprendido de que los rastros de aquellos digimon del pasado podían enfrentarse a Tactimon.
-¡Ahora es momento para largarnos!-sentenció Ren, mientras Damemon y Spadamon se les acercaban.
-¡¿Eh?! ¡No pienso dejar que Kai se haga con Delta A!- le aseguró Tagiru, enfadado- ¡Y tampoco quiero perderme esta pelea!-admitió.
-¡¿Perdiste la cabeza?!- se molestó Airu, nerviosa- ¡Si esa máquina de matar logra derrotar a esos digimon, nosotros seremos los siguientes!-
-¡Aun así no dejaré que le pase algo a alguien de Jäger!- sentenció Tagiru, testarudo, dispuesto a darse la vuelta, pero Spadamon le detuvo.
-¡Pero, Tagiru…! ¡Tenemos que llevar el charger a un lugar seguro!- le indicó el digimon arma, señalando a Misty, quien, a pesar de no separarse de su hermano, se aferraba con una mano al aparato verde, nerviosa- ¡Taiki nos dio esta orden!-
-¡No pienso dejar que mi ama siga en este basurero!- gruñó Kuro.
-¡Pero…!- se molestó Gumdramon.
-¡Tenemos que irnos!- lo calló Damemon, dejando quieto al pequeño y a su compañero.
-… ¿Damemon?- Tagiru miró sorprendido al digimon, el cual se veía bastante serio.
-S-Si lo que dijo Tactimon es verdad… T-Tal vez no me equivoque al decir que Delta A sea un enemigo…- admitió costosamente Damemon- ¡Pero, aun así, él luchó para poder impedir que Tactimon se haga con el charger! ¡Si perdemos esta oportunidad que él y las Digimemory nos están dando, te equivocas por completo-dame!-sentenció, serio.
-¡No quiero abandonar a un compañero!- gruñó Gumdramon.
-¡Tampoco yo, pero tampoco quiero que Misty-chan siga así de asustada! ¡Ella no tiene nada que ver con esto-dame!- le indicó Damemon, señalando a la pequeña humana, dejando quieto al pequeño, quien miró de reojo a la peliazul, notando el miedo en sus ojos.
Tagiru miró nervioso a Misty, y después el combate que se libraba en el cielo.
… ¿Qué debía hacer…? ¿Proteger a un aliado… o a un inocente…?
-… ¿Creen que pueden escapar?- murmuró Mercurio, observando todo desde su posición-… ¿Y por qué no estás con ellos?- miró de reojo hacia atrás, para ver a MidoriGumon aterrizar en el escombro sin problemas, con sus alas extendidas, mirándolo seriamente.
-Porque mi objetivo es diferente al de ellos- bufó el dragón verde, incorporándose, sin despegar sus ojos del joven frente a él.
-¿Acaso vas por el hijo de Bagramon?- sugirió Kai, mostrando el charger rojo- No pensé que fueras un digimon leal a su propia raza- admitió, levantando un poco los hombros.
-… No considero a ese retro un enemigo- comentó MidoriGumon, serio- Pero si te hago ver las cosas como son, resolveré varios problemas de un solo golpe- sentenció, apretando los puños.
-¿Crees que estoy siendo controlado o algo así?- bufó Kai, sonriendo con sorna- Perdona, pero todo lo que estoy haciendo lo hago consciente-le indicó, haciéndole fruncir el ceño.
-… ¿Estás traicionando a Red Vagimon adrede?- murmuró molesto MidoriGumon.
-No lo sé, ¿acaso tú no abandonaste a tu hermano adrede?- le preguntó Kai, dejándolo quieto.
El dragón apretó sus puños, sumamente furioso, y, rugiendo, se abalanzó al rubio, saltando hacia él…
Gumdramon escuchó el rugido de ira de su hermano, por lo que se volteó de inmediato, mientras los demás también lo notaban y miraban hacia atrás…
-¡ERES SOLO UN NIÑO HUMANO! ¡¿QUÉ ES LO QUE SABES?!- exigió saber MidoriGumon, dispuesto a darle un puñetazo al joven, pero no se esperó que este sacara una esfera de metal de su bolsillo, lanzándola hacia él.
La esfera hizo aparecer una red de datos que atraparon al dragón, produciendo que cayera rodando por el piso de piedra, deteniéndose justo frente a Mercurio, para total sorpresa de Gumdramon…
-¿Olvidaste que me manejo con estas trampas digitales?- sonrió levemente Mercurio, mientras el dragón verde trataba de mirar hacia arriba, puesto que la red le impedía moverse, además de que estaba absorbiendo su energía- Ya tenía planeado lo que debía hacer si algún digimon trataba de atacarme… o llevarme de vuelta- bufó, apuntando al dragón con su pistola.
-¡MIDO!- rugió asustado Gumdramon, tomando vuelo rápidamente.
-¡Rayos…! ¡Está bien! ¡Damemon, tú llévatelos!- le indicó Tagiru al digimon blanco, antes de seguir a su compañero.
-¡C-Comprendo!- asintió Damemon, comenzando a alejarse junto al resto del grupo.
-… ¿Y t-tú olvidaste lo que hacen los humanos con los que estás…?- murmuró MidoriGumon, mirando enojado a Kai, quien frunció el ceño- No… Lo sabes perfectamente… Y sabes qué buscan con revivir a Apocalymon…- comprendió-… ¿Tú…? ¿Qué es lo que quieres que te cumplan?- gruñó.
-… Es algo que alguien como tú nunca comprendería- bufó Kai, haciendo fruncir el ceño al dragón.
-… Y algo lo suficientemente valioso como para que arriesgues tu vida de esta forma…- gruñó costosamente MidoriGumon-… Tus padres, ¿verdad?-
Eso dejó quieto a Kai.
-… Desearas… que te quieran… ¿no?- MidoriGumon frunció el ceño, serio… y triste.
El rubio apretó sus dientes, enfurecido, mientras la mano que sujetaba la pistola temblaba con fuerza, pero reaccionó cuando notó una silueta a su lado, por lo que miró de reojo en el momento en que Gumdramon le daba un fuerte cabezazo en el estómago, siendo suficiente para que el niño no solo soltara el arma, sino que también cayera cuesta abajo por el escombro, deteniéndose cerca del río, adolorido.
-¡A-Ay…!- gimió Gumdramon, cayendo al piso producto del impacto, ante el sorprendido MidoriGumon- ¡D-Duele…! ¡¿P-Por qué duele…?!- gruñó, levantándose, recuperando el sentido.
-A-Auch…- gimió Kai, sentándose y sobándose el estómago- A-Al menos estas cosas sirven de algo…- se levantó un poco la camisa, mostrando un protector negro, diseñado por Topacio para evitar fuertes lesiones.
Fue entones que el niño se dio cuenta que no tenía el charger, por lo que miró a sus alrededores, enojado al comprender que se le debió caer al rodar. Se detuvo al ver que estaba cerca de unos escombros, por lo que se levantó rápidamente para tomarlo, pero no se esperó que Tagiru se le tirara encima, comenzando ambos a rodar por el piso y a forcejear con el otro.
-¡TÚ YA ME HARTASTE, KAI!- aseguró Tagiru, agarrando de la camisa al rubio, mientras este le tiraba el mentón y trataba de soltarse de una de sus manos- ¡TE HARÉ REACCIONAR A GOLPES SI ES NECESARIO!-
-¡¿REACCIONAR?!- se molestó el rubio- ¡NO NECESITO LA AYUDA DE UN INUTIL COMO TÚ!- aseguró, enojado, y le dio una patada en el pecho al pelicafé, logrando librarse de él, haciendo que este cayera sentado en unos escombros, adolorido.
-¡T-Tagiru!- se asustó Gumdramon, percatándose de lo que pasaba desde arriba, mientras trataba de romper las redes que retenían a su hermano.
-¡E-Estoy bien!- jadeó Tagiru, sobándose el pecho, mientras Kai se levantaba.
-Parece que vas a ser un completo estorbo ahora- murmuró el rubio, tronando sus nudillos- No soy de pelea, pero quiero devolverte esos puñetazos que me diste antes- indicó.
-¡Te los dí porque te metías con Kokoromon!- le recordó indignado el pelicafé, mostrándole el puño- ¡Y ahora te daré todos los demás golpes que te deberían dar por no solo estar con el enemigo, sino también por haber abandonado a tus propios compañeros digimon!- le señaló- ¡Eres una vergüenza como cazador!- sentenció, indignado.
-Ya estoy harto de tanta palabrería… ¿Y yo estuve trabajando para hacerle la vida fácil a un imbécil como tú?- murmuró enojado Kai, sacando un pequeño bastón negro de su pantalón, el cual se extendió bastante después de apretar un botón, haciendo fruncir el ceño a Tagiru- Gracias a ese estúpido Relojero, me partía la espalda haciendo cosas para que el gran Xros Heart estuviera sin problemas, sin recibir siquiera un poco de mérito…- apretó su puño, molesto- ¡Y ahora que estoy haciendo algo por mí mismo, ¿se entrometen?!- le gritó, enfadado, señalándolo con el arma.
-¡Ayudar y entrometerse son dos cosas distintas! ¡Hasta un idiota como yo lo entiende!- le indicó Tagiru, pero tuvo que saltar hacia un lado, ya que Kai casi le golpea con el bastón.
-¡Eres un…!- gruñó enfadado Gumdramon, aun sin poder soltar a su hermano.
-¡¿E-En serio me ibas a pegar con eso…?!- Tagiru retrocedió, molesto- ¡Ya sabía que eras alguien cruel…!- pero no pudo decir más, porque Kai le golpeó con el bastón, tirándolo al piso.
-¡TAGIRU!-se horrorizó Gumdramon.
-¡¿Y qué si soy alguien cruel?!- le gritó enfadado el rubio, observando como el pelicafé se sobaba adolorido el brazo, el cual mostraba el moretón por el golpe recibido- ¡No soy un tipo como tú que vive la gran vida! ¡Que tiene a sus padres… un hogar…!- apretó su puño- ¡No trates de ponerme como el malo! ¡Tratar de tener una vida decente no es maldad!- sentenció, enojado.
Tagiru lo miró costosamente, sumamente adolorido, pero tuvo un mal presentimiento, por lo que alzó la mirada, para ver que Gumdramon miraba la situación desde arriba del enorme escombro, sumamente horrorizado al verlo lastimado.
El pequeño apretó con fuerza sus colmillos, comenzando a ser rodeado de data oscura, mientras sus ojos se tornaban ámbar, alertando a MidoriGumon.
-¡O-Oye, Gumdramon…!- lo llamó su hermano mayor, pero no había caso.
Gumdramon estaba horrorizado y enfurecido al ver que su compañero había sido lastimado, por lo que, nuevamente, comenzaba a sentir el mismo odio que ocasionó su evolución oscura…
-¡CÁLMATE, IDIOTA!- le gritó Tagiru, dejando quieto al pequeño y haciendo fruncir el ceño a Kai, quien miró de reojo al dragón morado- ¡NO ES PARA TANTO!-
-… ¿T-Tagiru…?- murmuró Gumdramon, sorprendido, mientras la data a su alrededor desaparecía.
-¡C-Como si algo como esto fue-fuera capaz de detenerme…!- sonrió costosamente el joven de googles, extendiendo su brazo bueno y agarrando una rama gruesa cerca suyo- ¡Soy una superestrella! ¡No me subestimes!- se levantó, mirando molesto a Kai.
-… Gh…- el pequeño dragón se mordió el labio, comprendiendo que casi se deja caer en un torbellino de odio como había pasado con Jack-… N-Nada puede d-detenernos…- murmuró, calmándose, mientras sus ojos volvían a ser color verde.
"…" MidoriGumon lo miró, serio y preocupado "… Je, parece que, ni para poder calmarte sirvo…" pensó tristemente, pero gimió de dolor al sentir como las redes que lo aprisionaban seguían absorbiendo su energía.
Su voz tomó la atención de Gumdramon, quien lo miró, nervioso, pero después negó con la cabeza, decidido a mantenerse calmado al igual que Tagiru.
-¡Esto no es nada!-sentenció, transformando su martillo en una navaja, comenzando a usarla para tratar de cortar las redes que retenían a su hermano, dejándolo sorprendido.
-Oye, ¿qué clase de digimon es tu compañero?- le preguntó Kai a Tagiru, molesto- ¿Lo que tiene es una línea evolutiva oscura?-frunció el ceño.
-S-Sería genial que Gumdramon pudiese evolucionar de diferentes formas…- admitió Tagiru, sonriendo adolorido- ¡Pero no permitiré que evolucione por sentimientos negativos!- aseguró, serio, aferrándose a la rama con fuerza- ¡Y tampoco te permitiré hacer más tonterías!-
-Ya deja de…- murmuró Kai, indignado- ¿Y crees que esa cosita de madera podrá hacerme algo?- no pudo evitar sonreír, notando la ironía- Pero tranquilo, solo te planeo nockear- le indicó, sacudiendo el bastón de metal, y sin más se abalanzó a Tagiru, pero se sorprendió cuando este lo esquivó.
-¡Do!- Tagiru le golpeó el abdomen con la rama, haciéndolo retroceder, sorprendido, y más aún cuando casi le golpea la cabeza si no se protege con el bastón- ¡Men!-
-¡T-Tú…! ¡¿P-Practicas kendo?!- se sorprendió Kai, retrocediendo unos pasos, reconociendo ese estilo de pelea.
-¡Soy una superestrella de los videojuegos, del basquetbol, de la cacería, del kendo, y de muchas cosas más!- aseguró Tagiru- ¡¿Pero por qué no te ha dolido el Do que te dí?! ¡Era golpe de victoria!- le indicó, pataleando.
-… Tsch. ¿Crees que una ramita podría dañar un protector creado por Topacio?- bufó algo divertido Kai, levantando un poco su camisa, mostrando la placa.
-¡¿Eh?! ¡No es justo! ¡Eso se ve genial!- pataleó Tagiru, amurrado, pero tuvo que esquivar el bastón de Kai, por lo que sacudió la rama, dándole en el antebrazo- ¡Kote!- sonrió, enfadando al rubio.
-¿U-Un protector?- murmuró Gumdramon, escuchando desde donde estaba, mientras ayudaba a su hermano a salir de las redes gracias a una apertura que había logrado crear- C-Con razón pudo levantarse después de mi cabezazo, por eso dolió tanto-bufó, indignado.
-Si Kai tiene uno de esos, entonces el resto de los soldados del Proyecto deben tener un juguetito igual- murmuró MidoriGumon, sentándose con ayuda de su hermano menor- … Rayos… Armas y escudos… ¿No tienen juicio por darle esas cosas a un niño…?- frunció el ceño, enojado.
Gumdramon se percató en la furia expresada por su hermano, por lo que no pudo evitar fruncir el ceño, comprendiendo la preocupación de MidoriGumon hacia Kai…
-¡Do!- Tagiru dio una estocada, golpeando en el abdomen a Kai, y, si bien no le hizo daño, logró hacerlo retroceder aún más.
-¡Eres un…!- murmuró el rubio, molesto al no poder darle siquiera un golpe al pelicafé, puesto que, a pesar de tener ese bastón de metal, no era bueno en las peleas.
-¡¿A qué soy genial?!- le señaló Tagiru, apuntándolo con la rama.
Kai frunció el ceño, y retrocedió otro paso, pero casi cae al tropezarse con algo, por lo que miró de reojo, para ver que era el charger, sorprendiéndolo al igual que a Tagiru.
-¡OH, NO!- entendiendo de inmediato, Tagiru se le tiró encima a Kai sacudiendo la rama, haciéndolo protegerse con su bastón, por lo que el pelicafé le hizo retroceder varios pasos- ¡GUMDRAMON!- llamó a su compañero.
-¡VOY!- el dragón saltó del enorme escombro junto a MidoriGumon, ambos aterrizando cerca del charger rojo- ¡LO TENGO!- lo tomó, mirando como su compañero hacía retroceder a Kai.
-¡DEJA DE METERTE…!- exigió Kai, enfadado, retrocediendo otro paso.
-¡ME METERÉ DONDE YO QUIERA! ¡ERES UN IDIOTA PEOR QUE YO, Y A LOS IDIOTAS COMO YO SE NOS HACE REACCIONAR A GOLPES!- le indicó Tagiru, enojado- ¡Y SI TENGO YO QUE DARTE LOS GOLPES, NO ME ARREPENTIRÉ EN LO ABSOLUTO!- aseguró, echando humo de la nariz, decidido.
-E-Eres… un…- gruñó el rubio, comenzando a hacer presión con el bastón, haciendo retroceder un paso a Tagiru, sin darse cuenta que la marca magenta en su mano comenzaba a brillar con fuerza.
-¡SÍ, SOY UN IDIOTA, PERO NO UN TRAIDOR!- le aseguró Tagiru, frunciendo el ceño, mientras la marca dorada en su mano también comenzaba a brillar.
Cuando ambos resplandores se hicieron más fuertes, tomaron la atención de ambos jóvenes y de los dos dragones que los observaban, nerviosos.
-¡¿E-Eso no es…?!- se sorprendió Gumdramon, mientras MidoriGumon fruncía el ceño, nervioso.
-¡¿Q-Qué hace esta cosa…?!- murmuró Kai, molesto, en cambio Tagiru frunció el ceño, confundido.
Entonces, la luz magenta y dorada se extendió aún más, formando entre ambos humanos un resplandor plateado, sorprendiéndolos, pero la potencia fue lo suficientemente fuerte para que ambos salieran expulsados a lados opuestos, haciendo que Tagiru rodara por los escombros y que Kai cayera al río.
-¡T-TAGIRU!- Gumdramon, asustado, se acercó corriendo a su compañero, mientras MidoriGumon se acercaba al borde del río, para ver como el rubio emergía, tosiendo adolorido.
El dragón verde oscuro relajó los hombros al ver que el niño humano estaba bien.
-¡T-Tagiru…!- Gumdramon ayudó a su mareado amigo a sentarse- ¡Oye! ¡¿Qué fue lo que pasó?!- exigió saber.
-N-No tengo idea…- aseguró Tagiru, perplejo- P-Pero…- frunció levemente el ceño- ¡Fue genial…!- aseguró, recibiendo un golpazo con el charger por parte de su compañero.
-¡NO TE PONGAS ASÍ!- gruñó el dragón morado, mientras el joven se sobaba la cabeza, sumamente adolorido.
-¡ESO DOLIÓ!- chilló Tagiru, hasta parpadear al ver el charger-¡B-Bien hecho, Gumdramon!- agarró el aparato rojo- ¡Delta A! ¡Sal de ahí, Delta A!- llamó al Arresterdramon, pero este estaba tirado dentro del espacio digital del aparato, sin recobrar el conocimiento.
-¡V-Voy a entrar a sacarlo!- le avisó Gumdramon a su amigo, pero ambos se quedaron quietos al igual que MidoriGumon cuando algo cayó del cielo, a varios metros de donde estaban, provocando un gran temblor.
-¡¿Qué fue eso…?!- Tagiru se volteó, para quedarse atónito al ver a Examon tirado en un cráter, con sus datos blancos dañados, mientras Tactimon aterrizaba encima de él, sosteniendo con una mano el rostro de un dañado HolyAngemon, y con la otra mano a un derrotado Darkdramon.
El joven y los dos dragones se quedaron atónitos al ver el resultado del combate.
-… La Orden Digital era fuerte- aseguró Tactimon, mirando a Examon, quien lo miraba costosamente- Lamentablemente, estas formas solo les permiten mostrar un mísero fragmento de su verdadera fuerza- sentenció, presionando su pie en la espalda del dragón, de tal forma que este desapareció en datos blancos, cayendo su Digimemory en el suelo.
Sin miramientos, Tactimon aplastó los rostros de Darkdramon y HolyAngemon, provocando que ambos desaparecieran y cayeran a los escombros en las formas de tarjetas digitales.
-¿E-Eh…?- jadeó MidoriGumon, sin poder evitar asustarse por lo que había presenciado- ¿D-Derrotó a tres digimon de ese nivel…?-
-T-Tactimon…- murmuró Tagiru, molesto, pero se sobresaltó cuando el charger en su mano desapareció en data roja- ¡¿EH?!- miró para todos lados.
-¡¿Y-Y ahora qué hiciste?!- exigió saber Gumdramon, sorprendido.
-¡N-No toqué nada, lo juro!- se defendió su amigo.
MidoriGumon frunció el ceño, y miró de inmediato a Kai, quien salió del río por otra parte, cerca de Tactimon, con el charger rojo en mano.
-¡Kai…!- se molestó el dragón verde, tomando la atención de Tagiru y Gumdramon.
-¡¿Eh?! ¡¿C-Cómo lo obtuviste?!- se sorprendió el pelicafé, molesto y confundido.
-En nuestro combate anterior, Mercurio casi pierde el charger- Tactimon miró de reojo al rubio, quien, empapado, lo miró incómodo- Así que Topacio decidió programar un sistema de rastreo, en caso de que se alejara demasiado del charger-
-P-Parece que te sigue causando gracia…- gruñó Kai, ignorando el goteo en su mentón y cabello.
-¡Eso es trampa!- pataleó Tagiru, pero se sobresaltó cuando el samurái los apuntó con sus cañones.
-Tanegashima- Tactimon frunció el ceño, disparando contra el cazador y los dos dragones, quienes se pusieron a refugio detrás de unos escombros y árboles.
Kai vio eso y frunció levemente el ceño, sin poder evitar sentirse nervioso.
-¿No vas a ir por el otro charger?- le preguntó a Tactimon, quien no dejaba de disparar contra el escombro en el que sus enemigos se habían ido a ocultar.
-… Parece que alguien más fue por él- le señaló el samurái, sorprendiéndolo- Por ahora, prefiero deshacerme del pupilo de Shoutmon- confesó, extrañándolo- Un digimon que no puede controlar su propia oscuridad es un peligro para todos- sentenció, serio, mientras sus disparos aumentaban la potencia.
-¡KURO!-
El grito de Ren resonó en medio de la arboleada que había estado cruzando junto a sus amigos para escapar de Tactimon.
El ciborg estaba tirado en el piso, con su dañado cuerpo emanando vapor, frente a una de las copias de Visdom, quien frunció levemente el ceño, y miró a los jóvenes y digimon a unos metros.
-¡KURO! ¡KURO! ¡KURO!- gimió Misty, quien, si no fuera sujetada por su hermano, habría corrido hacia su querida mascota.
Pero el ciborg no respondió a su llamado, ya que estaba inconsciente al haber recibido un ataque directo del mago blanco, quien miraba de reojo al grupo de humanos y digimon.
-¡N-No puedo creer que este tipo tan feo nos siguió…!- chilló Airu, indignada, aferrando con fuerza a la asustada Ciel.
-¡Aléjense!- les ordenó Damemon, en posición al igual que Spadamon- ¡Él es peligroso!-
-¡L-Lo sabemos!- aseguró Ren, frunciendo el ceño, nervioso, sin soltar a su hermana.
Visdom frunció el ceño, y, sacudiendo su bastón, hizo que un aura amarilla rodeara a Damemon y a Spadamon, produciendo tanta presión en ambos que cayeron fuertemente al piso, sin poder moverse.
-¡¿Q-Qué les pasa?!- se sorprendió Airu.
-¡N-No puedo moverme…!- gruñó Spadamon.
-¡E-Es lo mi-mismo que nos hizo e-en el rescate de S-Saburo…!- gimió Damemon, mirando enojado a Visdom, quien los pasó de largo, caminando hacia los jóvenes humanos- ¡CORRAN!- les gritó.
Aun así, Ren y Airu no sintieron las piernas a causa del miedo y presión que emitía aquel monstruo de túnica blanca, por lo que no fueron capaces de tratar de huir de él.
Visdom se detuvo, y, levantando su bastón, señalando a la asustada Misty. Al hacerlo, el charger verde fue rodeado de aura amarilla, sorprendiendo a la niña, pero más aún cuando el aparato comenzó a elevarse, por lo que se le resbaló de las manos.
-¡E-El charger!- se sorprendió y molestó Ren.
-¡B-Blast-chan!- gimió Misty, alzando sus manos en su vano intento de alcanzar el aparato verde- ¡E-Evs-chan!-
Visdom observó como el charger se le acercó, y, con un simple movimiento de su bastón, lanzó una esfera amarilla hacia los humanos, asustándolos.
-¡MISTY-CHAN!- se asustó Damemon, sin poder moverse.
Entonces, Ren empujó fuertemente a Airu y a Misty, recibiendo él la esfera, la cual causó una leve explosión por el impacto, lanzando al peliazul contra un árbol, haciendo que cayera sentado al piso, mientras su xros loader gris rodaba por el césped.
-¡REN!- se horrorizó Airu, tirada en el piso junto a la nerviosa Ciel, igual de horrorizada y asustada que Misty a su lado.
-¿A-Atacó… a-a un niño…?- murmuró Spadamon, sin poder creer que, realmente, aquel encapuchado podía ser… tan cruel.
-¡HERMANO!- asustada, Misty se acercó tropezando a su hermano, pero se quedó quieta al ver que estaba cabizbajo, con su ropa dañada, y un líquido rojo salía de su sien, nariz, oídos y boca-… ¿He… Hermanito…?- gimió, asustada.
Aun así, el joven peliazul no reaccionó ante la voz de su hermana menor.
-… ¿R-Ren…?- murmuró Airu, pálida, sin poder moverse del horror- N-No… E-Esto… E-Esto tiene… Tiene que ser una broma…- gimió, horrorizada, mientras sus ojos se anegaban en lágrimas de dolor.
Damemon y Spadamon abrieron los ojos, sumamente horrorizados. Ciel bajó las orejas, más nerviosa.
-He-Hermanito… Hermano…- Misty comenzó a zarandear suavemente al peliazul, pero este no reaccionó-He-Hermano, mírame… M-Mírame… ¿R-Ren…?- gimió la niña, aferrándose con fuerza al pollerón del joven, y, al notar la quietud de su hermano, negó lentamente con la cabeza, mordiéndose el labio, comenzando a hipar-¡REN!- lloró, nerviosa, abrazando a su hermano, esperando que él la regañara por pegársele tanto o que le dijera que estaba exagerando…
Aun así… Ren no reaccionó…
Visdom, sin inmutarse ante la dolorosa escena, simplemente levantó su bastón, apuntando ahora a la pequeña humana que lloraba…
… Aun así, abrió los ojos sorprendido al notar la aparición de una enorme mano frente a él, y, antes de poder reaccionar, la parte superior de su cuerpo fue agarrada con fuerza por el brazo gigante que salía del charger que flotaba a su lado.
-¡¿E-Eh?!- se asustó Spadamon, mientras Damemon abría los ojos, sorprendido al reconocer ese brazo.
-… ¿Por qué esta traición, Blastmon?- preguntó Visdom, sin inmutarse, puesto que, al ser un clon, no importaba lo que le pasara.
-… No es una traición…- aseguró Blastmon, muy seriamente, apretando con más fuerza al mago- Pero cometiste un grave error, Visdom… Me hiciste enojar- le informó, y, sin miramientos, aplastó el cuerpo del monstruo, haciendo que desapareciera en energía, quedando solo sus ropas, para sorpresa de los digimon tirados en el piso, quienes acababan de ser liberados de la magia que los retenía.
Al desaparecer el clon, el charger cayó al piso, siendo el único ruido que se escuchó, además del llanto de la pequeña Misty, y los gemidos de dolor de Airu, quien cerraba los ojos con fuerza, horrorizada.
Damemon se levantó lentamente al igual que Spadamon, sobándose el brazo, mirando con suma tristeza a la pequeña que abrazaba a su hermano. Entonces, la pantalla del charger brilló, y Blastmon salió de este, aterrizando en el césped sin problemas, sumamente serio.
-¡B-Blastmon…!- Spadamon preparó su espada, pero Damemon lo detuvo levantando la mano, sorprendiéndolo.
El digimon de diamantes se acercó a los hermanos Tobari, y se agachó un poco, observando como Misty no paraba de llorar, acurrucada en el pecho de su hermano. La mirada del General se ablandó ante la tristeza de la niña, y levantó levemente su mano, creando una esfera de data verde.
Apuntó a Ren con ella, haciendo que la data fuera al cuerpo del joven, para sorpresa de Damemon y Spadamon.
Cuando toda la data entró al cuerpo del peliazul, este fue rodeado, momentáneamente, de esta misma energía. Al desaparecer, la piel pálida del joven tomó más color, y comenzó a toser, sobresaltando a Misty, y que Airu alzara la mirada, sorprendida.
-¿E-Está… bien…?- murmuró Spadamon, tan atónito como Damemon, mientras Ciel movía sus orejitas, curiosa.
-… A-Ay….- gimió adolorido Ren, abriendo apenas un ojo- M-Maldición… D-Duele…- gruñó, hasta notar a Misty a su lado- ¿Q-Qué… te pasa…?- murmuró con un hilo de voz, cansado.
-R-R-R….- gimió la pequeña, hipando- ¡REEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN!-lloró, abrazando a su hermano, el cual soltó grititos de dolor.
-¡REEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN!-Airu se tiró encima de ambos hermanos, haciendo que los chillidos de dolor del peliazul aumentaran.
-¡S-Si siguen así lo matarán de verdad-evil!- aseguraron los Evilmon, saliendo del charger.
-¡M-Misty-chan…! ¡D-Déjalo respirar!- le pidió uno de los diablillos, acercándose a la pequeña, pero se tapó los oídos cuando ella lloró con más fuerza.
-B-Blastmon… ¿Q-Qué hiciste?- le preguntó Damemon, sumamente serio, haciendo que el digimon de diamante lo mirara de reojo- T-Te equivocas si dices que tienes poderes curativos, porque no es así- aseguró, frunciendo el ceño.
-Efectivamente, no soy un digimon sanador. Lo único que hice fue darle un poco de mi energía a Ren-chan- le informó Blastmon, serio- Aun así, esto solo detendrá el sangrado y el daño en su cuerpo. Una vez que mi energía desaparezca de él, volverá a estar al borde de la muerte- sentenció.
-¡¿Q-Qué dices?!- se asustó Airu, soltando al adolorido Ren, quien parecía al borde de volver a perder el conocimiento, ya que Misty lo estaba estrangulando al tratar de abrazarlo.
-…- Damemon frunció el ceño, comprendiendo lo que eso significaba.
-… Lo entiendes, ¿verdad? Los únicos que pueden salvar a Ren-chan es el Proyecto Iluminati- le indicó Blastmon, haciendo fruncir más el ceño al digimon blanco- Así que me lo llevaré junto a Misty-chan… y si me quieres detener… Inténtalo-le informó, con sus ojos rojos brillando peligrosamente.
Eso le causó miedo a Spadamon, quien tragó saliva, nervioso, mientras Damemon fruncía el ceño y apretaba sus puños, consciente que no tenía otras opciones.
-… Me parece bien- sentenció Blastmon, comprendiendo el silencio de su enemigo.
Blastmon se acercó a los hermanos Tobari, y, con cuidado, los sostuvo a ambos con sus manos, haciendo que Misty parpadeara, sorprendida al estar sentada en la palma de aquel enorme digimon, mientras que Ren entrecerraba los ojos, y, cansado, apoyó la espalda en el pulgar del digimon, quedando inconsciente.
-¡E-Espera…!- se molestó Airu, pero Damemon se le acercó, deteniéndola- ¡¿D-Dejarás que se los lleven?!- se indignó.
-¡R-Ren fue l-lastimado por la m-magia de un clon de Visdom-dame!- le explicó Damemon- ¡Y-Y no estamos en las condiciones de poder salvarlo…! ¡No podríamos-dame…! A-Además… No seriamos capaces de detenerlo…- confesó, triste.
Airu lo miró, asustada, y miró a los hermanos Tobari en las manos del digimon de diamante.
-…- Blastmon notó la mirada de la rubia, y la miró, asustándola- … Como un conocedor de belleza a otro, te prometo que haré lo posible para que Ren-chan se recupere- le prometió, serio.
-…- Airu lo miró, nerviosa, pero, comprendiendo que no había de otra, tragó saliva- ¡M-Más te vale…! S-Si no logran sanar a R-Ren… T-Te juro que ni toda tu belleza te sa-salvará de mi ira- aseguró, nerviosa pero decidida.
Eso hizo sonreír levemente a Blastmon, mientras sus súbditos se le acercaban, uno de ellos cargando al charger.
-¿I-Iremos a-a algún l-lado…?- parpadeó Misty, hipando, aun afectada por el susto que pasó.
-¡Sí! ¡Llevaremos a Ren-chan a un buen lugar!- le sonrió Blastmon.
-…- Misty parpadeó, triste-… ¿A-A Kuro y a Dracmon también…?- pidió- E-Están lastimados…-
Eso hizo que Airu reaccionara y mirara a su alrededor, por lo que se alivió cuando vio que Spadamon había agarrado a tiempo el xros loader gris.
-… Misty-chan, lo mejor será que Kuro-chan y Drac-chan se queden aquí- admitió Blastmon, extrañando a la confundida niña- ¿Confías en mí, Misty-chan?-
-…- la pequeña bajó la mirada, y, simplemente, asintió, para después abrazar tiernamente a su hermano, aun asustada de que algo malo le pasase, quedándose al poco rato dormida.
-B-Blastmon… ¿N-No te los ll-llevarás…?- murmuró Damemon, sorprendido, a lo que el digimon de diamante lo miró de reojo.
-… Debería eliminarlos a todos- confesó seriamente el General, haciendo tragar saliva a Airu y a Spadamon- Pero, solo por el bien de Misty-chan, haré una excepción- sentenció- Evs-chan, avísenle a Tactimon que iremos al punto de encuentro. Puedo sentir la data del portal, así que no me perderé- le dijo a sus otros dos súbditos, los cuales asintieron y se retiraron rápidamente, mientras el que tenía el charger aterrizaba en el hombro de la dormida Misty, preocupado por ella.
Blastmon miró de reojo al nervioso Damemon, y, sin decir nada más a sus enemigos, se alejó, con ambos hermanos en sus manos.
El digimon blanco lo vio irse, preocupado, pero se entristeció al ver como Airu caía de rodillas y se tapaba la boca, asustada y nerviosa, mientras Ciel se le acercaba y restregaba su lomo en su pierna, pidiendo cariño. Spadamon miró el xros loader en sus manos, y después a Kuro, quien, inconsciente, no sabía el peligro en el que estaban sus queridos amos.
-… Perdón, Taiki…- murmuró Damemon, cerrando los ojos con fuerza, sintiéndose impotente- Fallamos-
Entonces, el digimon blanco sintió una molestia en los ojos, por lo que miró el origen: las ropas desgastadas que habían quedado del clon de Visdom, las cuales estaban desintegrándose en energía amarilla, provocando que cayera un pequeño objeto de metal.
Damemon frunció el ceño, extrañado, pero, cuando reconoció aquel objeto, sintió un terrible temor y se acercó tropezando a este, tomando la atención de la asustada Airu y el nervioso Spadamon.
-¿D-Damemon…?- murmuró el digimon arma, confundido, observando como su amigo levantaba algo del suelo y lo miraba en silencio.
-… G-Gh… Gh…- gimió Damemon, horrorizado, mirando con dolor el anillo de compromiso de Kokoromon, dañado a la mitad y manchado de sangre-… No… No… Por favor, no…- cerró fuertemente los ojos, temblando, con las lágrimas de dolor cruzando sus mejillas.
Tagiru, Gumdramon y MidoriGumon se tapaban la cabeza, mientras sentían como los disparos de Tactimon hacían temblar los escombros que los protegían del samurái, quien, parado a varios metros de donde estaban, solo fruncía levemente el ceño.
-… ¿Estás jugando con ellos?- Kai, a su lado, miró algo confundido a su compañero, el cual lo miró de reojo.
-En mi opinión, las muertes más lentas son las más dolorosas- le informó el samurái, bastante serio, mientras detenía su ataque, ya que se había quedado sin municiones- Un método bastante efectivo para permitir que el miedo a morir haga que la víctima entregue información valiosa para salvar su vida-agregó.
"… Cierto. Tactimon es todo un veterano de guerra" Mercurio frunció el ceño, algo nervioso pero serio, consciente que los pensamientos entre ambos diferían por un gran abismo.
-¡Arg! ¡Me molesta permitir que esa escoria de digimon nos esté usando de tiro al blanco!- gruñó Gumdramon, molesto, mientras Tagiru apenas y se asomó por uno de los escombros, observando como los cañones del samurái reunían data, reponiendo así sus municiones.
-Tsch. Quiere causarnos tal terror y después matarnos lentamente…- bufó MidoriGumon, molesto- Se nota que sabe cómo matar-
-¡Pues debemos hacer algo!- sentenció Tagiru, acercándose gateando a ambos digimon- ¡No planeo que Tactimon se vaya de aquí impune! ¡No con todo el daño que siempre causa!- agregó, echando humo de la nariz, decidido.
-A menos a que quieras golpearlo con ese vapor tuyo, no tenemos muchas opciones- bufó el dragón verde, fastidiado.
-¡No te burles de Tagiru!- gruñó Gumdramon, incomodando a su hermano- ¡Y haremos algo con ese maldito!- agregó, apretando su puño- ¡Le quiero hacer pagar todo lo que ha hecho…! A todos los que ha matado…- apretó más su puño- ¡Y también rescatar a Delta A! ¡Jäger ya ha sufrido lo suficiente!-
-¡Exacto! ¡No dejaremos que ellos sigan sacrificándose por nosotros! ¡No más!- aseguró Tagiru, pero se tapó la cabeza al igual que los dragones cuando los disparos volvieron a golpear los escombros, llegando a resquebrajar algunos.
-D-Dicen eso… Pero no hay forma de derrotar a un tipo como ese. No sin poder evolucionar- gruñó MidoriGumon, mirando a ambos compañeros.
-¡Gracias por decir lo obvio, cerebrito!- le gruñó Gumdramon, cabreado.
-…- el dragón verde hizo una mueca, molesto, pero frunció el ceño al entender que había solo un camino- Tienen que huir-
-¡No pienso dejar a Delta A atrás!- aseguró Tagiru.
-¡No sirve de nada salvarlos siendo cadáveres!- lo calló el digimon verde, dejándolo quieto- ¡Trataré de distraerlo! ¡Gumdramon, tú llévate a tu compañero y lárguense por el bosque!-
-¡¿Q-Q-QUÉ?!- se indignó el pequeño.
-¡Eres rápido, ¿no?!- le preguntó MidoriGumon.
-¡C-Claro que lo soy, pero no tiene nada que ver!- aseguró Gumdramon, molesto.
-¡Si vas tú solo, Tactimon….!- le indicó Tagiru, molesto, pero se calló al ver la mirada seria del dragón verde.
-… Soy diferente a Gumdramon: soy una pieza reemplazable- le indicó MidoriGumon al joven, dejando quieto a su hermano- No podemos permitir que la Reliquia Digital del enano sea destruida, o peor, caiga en manos del enemigo… Por eso… Será necesario-sentenció, serio.
-¡No me gusta, MidoriGumon!- le aseguró Tagiru, molesto- ¡No permitiré que un amigo muera sacrificándose!- le indicó.
-No soy ni amigo, ni compañero tuyo- aclaró el dragón, serio- Pero voy a hacer, lo que tiene que hacerse- sentenció, dándoles la espalda-… Solo les pido que, si es posible, hagan algo por ese cabeza hueca- murmuró.
-…- Gumdramon lo miró, asustado, y se mordió el labio, comenzando a enfurecerse.
"… Je. Supongo que, la única forma de ayudar al enano, es siendo de carnada, ¿no?" pensó con pesar MidoriGumon, y, cuando estaba por irse, recibió una mordida en su cola por parte del pequeño dragón morado, haciéndolo chillar de dolor.
-¡¿Q-QUÉ RAYOS TE PASA?!- gruñó MidoriGumon, chocando cabeza con su hermano, con lagrimitas de dolor en los ojos- ¡¿ERES UNA PIRAÑA, ENANO?!- exigió saber, sumamente molesto y adolorido, mientras Tagiru reprimía una risita.
-¡¿Y- Y DESDE CUÁNDO UN TIPO COMO TÚ TRATA DE HACER EL PAPEL DE HEROE?!- exigió saber Gumdramon, enojado y dolido, dejando quieto al dragón verde- ¡S-Soy lo suficientemente fuerte como para no necesitar tu ayuda! ¡ASÍ QUE NO TRATES DE IR A CAVARTE TU TUMBA, CEREBRITO MIMADO!-le exigió, molesto.
-¡T-Tú…! ¡¿No entiendes que no hay de otra?!- gruñó MidoriGumon, molesto, dándole la espalda- ¡Si algo les pasa a ambos, dudo mucho que el Xros Heart pueda hacer algo!- aseguró.
-¡Pero s-si algo te pasa yo…!- le gruñó Gumdramon, molesto y dolido, dejando quieto a su hermano, quien lo miró de inmediato, pero se tapó la cabeza al igual que el pequeño y el joven cuando un escombro estalló con fuerza a causa de los disparos, indicando que les quedaban pocas opciones.
-¡N-No nos rendiremos, MidoriGumon!- le aseguró Tagiru al dragón verde, tomando su atención- ¡Definitivamente encontraremos una salida a todo esto!- le indicó, sonriendo a pesar de su nerviosismo- ¡Podríamos lanzar unos de estos escombros para ganar tiempo para largarnos, y después venir con ayuda para Delta A!-le señaló a Gumdramon, quien asintió, de acuerdo con la idea.
"… ¿Es en serio…?" pensó MidoriGumon, sorprendido, observando a ambos compañeros "E-Están temblando de miedo… ¿pero aun creen en la posibilidad de que todo salga bien…?" comprendió, mirándolos sin poder creerlo "… ¿Y qué puedo hacer yo…?" bajó la cabeza, apretando sus colmillos "D-Dije que sería el señuelo, p-pero solo porque quiero terminar con esto pronto… porque estoy aterrado… p-pero ellos no quieren dejar a nadie atrás… ¿C-Cómo puedo siquiera querer ayudar a Gumdramon s-si soy todo un fracaso…?" apretó su puño, nervioso.
Entonces, al tener la mirada baja, se percató que algo brillaba en su bolsillo, por lo que, confundido, metió la mano, para sorprenderse y sacar el cubo digital color cobrizo que Betsumon le había dado antes, tomando la atención de su hermano y del pelicafé…
"-E-Entonces... ¿quieres que les entregue esto a Akashi y al enano?- bufó el dragón, sin dejar de señalar el cubo.
-Algo así, Mido-san~-Betsumon se lo tendió aún más, haciendo que el digimon verde hiciera una mueca, algo desconfiado- Estaré ocupado con la ronda que me toque, así que se lo encargo~- puso más insistencia, tanto así que restregó el cubo en la mejilla del dragón, comenzando a cabrearlo."
"Cierto…" recordó, mirando sorprendido el cubo.
-¡Woa! ¡¿Q-Qué es esto?!- le preguntó Tagiru, con estrellas en los ojos, ignorando los disparos que hacían temblar los escombros que los cubrían- ¡¿U-Una especie de arma super secreta?!- pidió saber, sacudiendo los puños de la emoción.
-N-No tengo idea… Betsumon me la dejó- bufó MidoriGumon, algo fastidiado por el entusiasmo del humano.
-¿Eh? ¿B-Betsumon?- murmuró Gumdramon, sorprendido, y sintió un muy mal presentimiento al recordar el sueño que había tenido anteriormente…
E-Eso había sido un sueño… ¡NO HABÍA SIDO REAL…!
-¡¿Y qué hace?! ¡C-Conociendo a Betsumon, me da mala espina!- indicó el pequeño dragón, señalando el cubo.
-Y-Ya dije que no sé… pero él quería que se los entregara a ustedes- informó el digimon verde, sorprendiendo a los compañeros- L-Lo insistió a su manera…- recordó, fastidiado e incómodo- ¡C-Como sea…! ¡Algo me dice que este es el momento adecuado para saber qué es!- confesó, tendiéndole el cubo a Tagiru.
-… ¿Betsumon quería… que nos lo dieras…?- murmuró Tagiru- De ser así, no tengo nada que temer- sentenció, sonriendo seguro, sorprendiendo un poco a Gumdramon, pero más a MidoriGumon- Betsumon es uno de nuestros compañeros y amigos, así que, sea lo que sea, ¡debe de ser genial!- aseguró sonriendo, sin dudar.
-… Sí…- sonrió Gumdramon, de acuerdo.
"Él… R-Realmente es completamente diferente a Kai…" pensó MidoriGumon, sorprendido ante la confianza del entusiasmado joven.
-¡Así que…!- Tagiru sonrió y tomó el cubo digital, para sorprenderse cuando este fue rodeado de varios círculos de datos con códigos escritos en ellos.
Los códigos se tornaron a "0", desapareciendo así los círculos y provocando que el cubo expulsara dos objetos que impactaron directamente en la cara de Tagiru, haciendo que cayera de espalda, sobresaltando a los sorprendidos digimon.
-¡T-Tagiru…!- parpadeó Gumdramon.
-¡B-Betsumon…!- chilló Tagiru, tapándose el rostro, adolorido.
El pequeño parpadeó, hasta percatarse en los dos objetos al lado de Tagiru, los cuales eran del mismo tipo: un aparato blanco rectangular, con dos tapas cerradas con letras digitales inscritas en su superficie, dos pequeñas antenitas de punta redonda, y dos correas negras en el extremo, las cuales se podían juntar con un broche de metal.
-¿Q-Qué es esto?- murmuró Gumdramon, mirando atónito ambos objetos, e intercambió mirada con MidoriGumon, quien también se veía sorprendido.
-¡GENIAL!- Tagiru se sentó de una, mirando asombrado ambos aparatos, ignorando la marca que le había quedado en su cara- ¡Parecen xros loader!-
-O-Oye, el cubo…- señaló MidoriGumon, haciendo que el joven notara que el cubo en su mano brilló levemente y salió de él un pequeño cuadernito que le llegó a la cara del dragón, dejándolo quieto.
-… B-Betsumon…- gruñó el digimon verde, molesto, quitándose el cuadernito, que parecía hecho a mano.
-Jejejejeje- se rió por lo bajo Tagiru, pero parpadeó cuando el cubo desapareció de su mano.
-¿Q-Qué es lo que está... pasando…?-MidoriGumon frunció el ceño, desconfiado, hojeando el cuadernillo- Arg, esta es la letra de Betsumon- bufó, notando la mala ortografía.
-¿B-Betsumon quería… que nos dieras esto…?- Gumdramon tomó uno de los aparatos blancos, confundido, pero se sobresaltó cuando ocurrió una explosión en los escombros que los protegían, indicando que les quedaba muy poco tiempo.
-¡B-Betsumon puede ser algo loco, pero confío en él!- aseguró Tagiru, y tomó uno de los aparatos.
Al tener contacto con el joven, las letras digitales en el objeto blanco brillaron, sorprendiéndolo al igual que a los digimon a su alrededor. Entonces, de las antenitas emergió una proyección que mostraba la palabra "NAME".
-.. ¿Name? ¿E-Está pidiendo tu nombre?- murmuró MidoriGumon, frunciendo el ceño, confundido, guardando el cuadernillo en un bolsillo interno de la chaqueta.
-¿E-Esto realmente… e-es una especie de xros loader?- murmuró Gumdramon- ¿P-Por qué Betsumon tenía… estas cosas?- miró el que tenía en la mano, sorprendido.
-…- Tagiru frunció el ceño, mirando serio la proyección- … S-Sea lo que sea, Betsumon nos lo ha dado… y si con esto podemos volver a pelear…- miró a su amigo- Gumdramon, ¿recuerdas lo que prometimos?-
-…- el pequeño lo miró, serio, pero después sonrió- No volveremos a cometer el mismo error, compañero-
-… Sí- sonrió Tagiru, decidido- ¡Mi nombre es Akashi Tagiru!- le dijo al aparato.
Al recibir el nombre de su nuevo portador, la proyección desapareció, al mismo tiempo que las tapas del aparato tomaban un color rojo oscuro, y el resto tomaba un tono azul claro, para sorpresa de los presentes. Las letras digitales volvieron a brillar, produciendo que las tapas se abrieran, mostrando que, detrás de ellas, habían pantallitas y diferentes botones, mientras que en la parte central había una pantalla verde agua.
-¡Genial! ¡Es como un xros loader todo moderno!- sonrió Tagiru, entusiasmado y contento- ¡Gumdramon, ¿listo?!- miró a su amigo.
-¡SÍ!- rugió entusiasmado el dragón.
-…- Tactimon detuvo el fuego, frunciendo el ceño, extrañando a Mercurio.
-¿Qué pasa?- le preguntó el joven, quien no había podido evitar sentirse algo nervioso al ver el tipo de tortura psicológica que usaba su compañero con sus enemigos.
-… Algo es diferente- aseguró el samurái, serio.
Entonces, un resplandor salió de los escombros que el digimon había estado dañando, para sorpresa de Kai y desconfianza del samurái.
Del resplandor salió Arresterdramon, el cual aterrizó con fuerza entre los escombros, mirando decidido a sus enemigos.
-¡¿E-Evolucionó?!- se sorprendió Mercurio, mientras Tactimon fruncía el ceño, sorprendido- P-Pensé que él ya no podía… S-Según Visdom… no debería…- frunció el ceño, molesto y confundido.
-¡G-Genial…!- Tagiru salió de los escombros, mostrando que tenía el nuevo aparato puesto en su brazo derecho- ¡Vamos, Arresterdramon!-
-¡SÍ!- rugió Arresterdramon, abalanzándose al samurái, el cual detuvo su puñetazo con su mano, creando una ventisca que hizo cubrirse con sus brazos a Kai y a Tagiru.
-… Jo…- sonrió levemente Tactimon- Ha ocurrido un milagro…- murmuró, mirando al dragón frente a él.
Arresterdramon frunció el ceño, molesto, y sacudió su cola-lanza, tratando de golpear al samurái, pero este simplemente levantó su espada, deteniendo el ataque.
-Maldito…- gruñó Arresterdramon, pero Tactimon sacudió su brazo, lanzándolo contra el río.
-… Mercurio, aléjate un poco- ordenó el samurái, sin mirar al rubio, el cual, algo sorprendido, asintió levemente, y se alejó del digimon.
"… Parece que se ha entusiasmado con esto" pensó Mercurio, deteniéndose a unos metros, observando la situación.
-Milagrosamente, recuperaste tu evolución, y al parecer han conseguido un nuevo… ¿xros loader?- indicó el samurái, mirando a Tagiru, el cual frunció el ceño- Las cosas parecen interesantes. Un digimon que obtuvo abruptamente una evolución oscura, y que, según Visdom, devoró magia, no debería ser capaz de volver a evolucionar- señaló, caminando hasta el borde del río, sin sorprenderse que el agua salpicada se sacudiera de forma circular, en medio de Arresterdramon, quien, levitando en el agua, reponiéndose del golpe, lo miraba enojado-… Al menos, no eres tan aburrido, pupilo de Shoutmon, pero sigo sin considerar que cumples mis expectativas- sentenció, serio.
-… No necesito la aceptación de un asesino…- gruñó Arresterdramon, y, velozmente, se abalanzó nuevamente al samurái-¡Mach Flicke!-liberó una ráfaga de golpes contra el digimon de armadura, pero este fácilmente se protegió con su espada de cada uno de los puñetazos, para sorpresa del dragón.
-… Mph. Tercera Espada Modificada: Torre del Martillo-murmuró el samurái, golpeando tres veces el suelo con su espada, provocando que la tierra a su alrededor explotara, pasando a llevar a Arresterdramon, quien salió disparado contra unos árboles.
-¡Arresterdramon!- se sorprendió Tagiru.
-Incluso evolucionado, atacas directamente sin un plan- negó con la cabeza Tactimon, observando como el dragón se sacaba unos troncos dañados de encima-… Realmente…- entonces, el samurái apuntó a Kai, lanzando una esfera digital hacia su dirección, sorprendiéndolo, pero más aún cuando, justo en ese momento, de unos arbustos cercanos acababa de salir MidoriGumon, quien se había abalanzado al rubio, por lo que recibió de lleno la técnica, gritando de dolor y cayendo a varios metros.
-¡¿Q-Qué…?!-se sorprendió el rubio, mirando al lastimado dragón.
-¡MIDO!- se asustó Arresterdramon.
-R-Ra… Rayos…- gimió MidoriGumon, sorprendido de que el samurái supiera el momento exacto en el que él se acercaría a Kai.
-Distraerme con la pelea para permitir que el otro dragón tratara de acercarse a Mercurio- Tactimon miró de reojo a Tagiru, el cual frunció el ceño, molesto y nervioso- Un buen plan, si contamos la presión y corto tiempo que les dí- admitió.
-… Definitivamente eres algo, Tactimon…- admitió Tagiru, serio, mientras Arresterdramon se levantaba, molesto- Pero eso no significa que nos vas a mirar en menos- aseguró, serio, y en su brazo izquierdo apareció un circulo de datos, haciendo fruncir el ceño al samurái- ¡Vamos, Arresterdramon! ¡Superior Mode!- preparó el aparato en su muñeca, el cual comenzó a registrar en su pantalla los datos de evolución.
-¡SÍ!- rugió el digimon, mientras en su cola aparecía el Kinkoji, y comenzaba a ser rodeado de una energía celeste que tomó la forma de un dragón, para sorpresa de Tactimon.
-¿E-Esa figura…? ¡Imposible…!- reconoció el samurái, pero se protegió con los brazos de la ventisca provocada por la evolución.
-¡Arresterdramon, Superior Mode!- rugió el dragón evolucionado, sacudiendo con fuerza su cola, y, sin más, se abalanzó al sorprendido Tactimon- ¡Spiral Shredder!- giró rápidamente para golpear al samurái con su cola, lanzándolo fuertemente contra el río.
-¡Golpe directo!- sonrió Tagiru.
-… ¿Superior Mode…?- murmuró Kai, mirando sorprendido el aspecto del digimon dragón, notando como este era rodeado de data celeste-… ¿E-Esto es una evolución…? No, no lo creo…- frunció el ceño, nervioso-No parece… un cambio total…-
Arresterdramon sacudió levemente su cola, y frunció el ceño al escuchar la risa de Tactimon, quien acababa de emerger levitando del agua.
-… Bien, parece que esto se volverá interesante. Había escuchado de este Superior Mode, y es la primera vez que presencio semejante forma…- señaló, preparando su espada-… Veamos de lo que eres capaz sin caer en la oscuridad, pupilo de Shoutmon-
El dragón frunció el ceño, enojado, pero cerró los ojos un momento, calmándose, y, rápidamente, se abalanzó contra el samurái, chocando su cola-lanza contra la espada de su enemigo, produciendo una fuerte onda de choque.
"G-Gh… Gh…" MidoriGumon, costosamente, alzó la mirada, observando la lucha entre ambos digimon "A-Así que ese es tu famoso Superior Mode… Je… P-Pensar que un enano como tú puede crecer tan rápido…" sonrió, algo irónico, pero orgulloso.
-¡Tu velocidad y fuerza aumentaron bastante!- señaló Tactimon, sin dejar de chocar su espada contra la cola-lanza del joven digimon, quien frunció el ceño- ¡Quinta Espada: Fortificación Pentagonal!- balanceó su espada, liberando ondas de choque contra Arresterdramon, el cual se alejó y comenzó a esquivarlas, llegando a usar sus mandíbulas para destrozar una de ellas- Incluso tus reflejos… Como lo suponía, esta curiosa forma no es completamente una evolución-
-No quiero escuchar el sermón de un asesino como tú- gruñó Arresterdramon SM- Solo asesinas para volverte fuerte, para sentirte fuerte… ¡No quiero escuchar nada de ti!- aseguró, y abrió su boca, formando una bola de data eléctrica que lanzó contra el samurái, el cual, sacudiendo su espada, logró destrozar, aunque las mitades cortadas impactaron contra el río a sus pies, provocando que el choque evaporara gran parte del agua, creando una intensa niebla en toda la zona del río y la costa.
-¡A-Arresterdramon!- se preocupó Tagiru, sin poder ver bien desde donde estaba, hasta notar que el aparato en su brazo brilló, por lo que miró, para ver que, en una de las pantallas pequeñas, se apreciaba un radar que mostraba dos puntos cerca: Arresterdramon y Tactimon.
El joven abrió los ojos, sorprendido de poder ser capaz de ver la posición de su compañero y de su enemigo gracias a ese nuevo artefacto.
-¿Asesinar para volverme fuerte? ¿Esas cosas has escuchado de parte de Shoutmon?- le preguntó Tactimon a su contrincante, sin inmutarse al estar en medio de la niebla, sin ninguna visibilidad- Es verdad que me gusta enfrentarme a guerreros fuertes para probar mi propia valía y fuerza, pero no me considero un asesino como tal. Soy un guerrero, y en los combates siempre el que pierde puede llegar a terminar con su vida… No ha sido culpa mía, que los necios a los que me he enfrentado no resistieron una simple derrota-sentenció.
Sus palabras hicieron enfurecer a Arresterdramon, quien, vigilando entre la niebla a su enemigo, apretó sus colmillos, enfurecido, pero consciente que no debía saltar a lo loco en ese combate. Podía sentirlo. A pesar de que Tactimon hablara cortés y tranquilamente, estaba sumamente atento, tanto así que los sentidos del dragón le alertaban que, cualquier acercamiento abrupto, significaría un grave error.
-Y si hablamos de asesinos, como tú indicas a los guerreros que luchan las batallas que otros no se atreverían… Entonces, tu querido maestro también sería un completo asesino- mencionó Tactimon, posicionando su espada cerca de su cintura.
Eso dejó sumamente quieto a Arresterdramon.
-Mató a muchos digimon durante las Xros Wars, por el bien de unos pocos. El objetivo final del Bagra Army se hubiera cumplido sin la intervención de Kudou Taiki y Shoutmon, y las vidas que se perdieron en la guerra hubieran válido la pena… incluyendo a esa pareja humana-
… Las pupilas de Arresterdramon SM se achicaron, y, enfurecido, se abalanzó por detrás contra Tactimon, con sus garras preparadas para despedazar al samurái, pero este lo miró de reojo, haciéndolo reaccionar.
-¡Estocada del Dios Feroz!-Tactimon clavó su espada en el abdomen del dragón, no solo acortándole la respiración por la magnitud del golpe, sino también electrocutándolo con fuerza al estar en contacto.
Arresterdramon rugió de dolor, sintiendo como aquella electricidad recorría todo su cuerpo, pero, aun así, agarró con ambas manos la funda de la espada, sorprendiendo a Tactimon.
-¡No soy un guerrero…!- aseguró Arresterdramon SM, preparando su cola- ¡SOY UN CAZADOR!- rugió, y sacudió su cola contra Tactimon, pero el samurái reaccionó inclinándose para un lado, aunque el ataque le hirió el brazo.
-¡Tanegashima!- el samurái disparó sus cañones contra Arresterdramon, tomándolo desprevenido y haciéndole soltar la espada- ¡Quinta Espada: Fortificación Pentagonal!- sacudió fuertemente su arma, lanzando esas poderosas ondas de choque contra el dragón, el cual las recibió de lleno, siendo tal el impacto que cayó al río, provocando que salpicara demasiada agua.
El samurái, rápidamente, se elevó, saliendo de la neblina, y, sacudiendo su espada, dispersó todo el vapor, permitiendo mejor visibilidad.
-¡A-Arresterdramon!- se preocupó Tagiru, notando como su compañero emergía rápidamente del agua, jadeando.
-N-No es solo palabrerías…- gruñó el dragón morado, mirando arriba, apreciando la figura del samurái levitando- Este tipo…-apretó sus puños, ignorando el goteo en su mentón.
-¿Y qué esperaban de un General del Bagra Army?- bufó Kai, haciendo que Tagiru mirara de reojo a su dirección- No pueden comparar a un hombre que ha luchado toda su vida, con niñitos que quieren jugar a la guerra- sonrió levemente.
-¡El niñito eres tú, cabeza hueca!- gruñó Tagiru, ofendido- ¡Vamos, Arresterdramon! ¡No podemos perder contra un tipo como este!- lo alentó, mirando su aparato, esperando que algo ahí lo ayudara…
Pero se quedó sorprendido al ver que unas letras digitales habían aparecido en la pantalla principal del artefacto, que decían: "LIMIT BREAK"
-… ¿Romper… el límite…?- murmuró Tagiru, frunciendo el ceño, confundido, hasta reaccionar cuando Arresterdramon SM sacudió su cola, molesto, y se elevó con rapidez, en dirección al samurái.
"¡Tagiru tiene razón! ¡No puedo perder contra un tipo como este…!" el digimon frunció el ceño, siendo rodeado de data celeste, la cual tomó la forma de un dragón "¡HAY QUE DETENER A ESTE ASESINO!"
-¡Prism Garrett!- rugió, provocando que la data que lo rodeaba se dividiera varias veces y tomara su misma forma cada copia, abalanzándose a Tactimon, quien se protegió con su espada, pero aun así recibió varios cortes- ¡ES TU DERROTA!- rugió, dándole un fuerte puñetazo en el estómago, logrando romper su defensa.
-¡T-Tactimon!- se sorprendió Mercurio.
-L-Lo hizo…- sonrió MidoriGumon, adolorido.
Tagiru sonrió, pero después frunció el ceño, sintiendo que algo iba mal.
-… Je…- escuchó Arresterdramon, por lo que se quedó quieto y alzó al cabeza, para ver que Tactimon lo miraba, sin mostrar señales de que el puñetazo que recibió le hubiera afectado-… Romper mi defensa con tu energía, y darme tu mejor golpe… Me retracto. Eres bueno con las estrategias-
El dragón abrió los ojos, sorprendido, y se iba a alejar, pero no se esperó que el samurái le sujetara el brazo con fuerza, y, de un movimiento, se lo doblara, haciéndole gritar de dolor.
-¡GUMDRAMON!- se asustó Tagiru, mientras MidoriGumon abría los ojos, horrorizado.
-G-Gh… Gh…- gimió adolorido Arresterdramon, aferrándose su brazo roto, pero se quedó quieto cuando Tactimon puso el borde de su espada en su mentón, obligándolo a verlo.
-Aun así, parece que no eres consciente de la Reliquia Digital que te permite tener este aumento de poder- mencionó el samurái, frunciendo levemente el ceño- Es la primera vez, en toda mi larga vida de luchas y combates, que presencio un Superior Mode. No sé de qué están hechos, exactamente, estos objetos digitales… pero, puedo reconocer a ese dragón donde fuera-
-¿D-Dragón…?- gruñó Arresterdramon, adolorido, pero gritó cuando la espada lo electrocutó.
-Pensar que parte de su data sobrevivió… Me pregunto cuál de ustedes estará en la otra Reliquia- murmuró Tactimon, sin inmutarse al sufrimiento del joven digimon frente a él.
-¡G-Gum…! ¡Gumdramon…!- gruñó MidoriGumon, asustado por su hermano.
Tactimon sacudió su espada, haciendo que el joven digimon casi cayera, pero, a pesar de su cansancio y dolor, estaba luchando por mantenerse a flote.
-Lastima, que no comprendas tu propia ignorancia- el samurái levantó su espada con ambos brazos, preparado para darle el golpe final al dragón…
-¡GUMDRAMON!- gritó Tagiru, asustado…
Tactimon sacudió su espada, pero, por instinto, se detuvo, quedando su arma a unos centímetros de la cabeza de Arresterdramon.
Acababa de sentir una fuerte oscuridad, emanando de un sector en Digimon Land, lejos de ahí…
"… ¿He sentido miedo?" comprendió, sorprendido de sí mismo, hasta percatarse que el cansado dragón frente a él no aguantó más, y terminó cayendo, impactando fuertemente en el río.
-¡Arresterdramon…!- Tagiru corrió al borde del río, para ver como emergía, flotando, la pequeña figura de su compañero- ¡GUMDRAMON!- sin dudarlo, se tiró al río, comenzando a nadar hacia su amigo para socorrerlo.
-¿P-Por qué Tactimon no le dio el último golpe…?- murmuró Kai, frunciendo el ceño, confundido y serio, hasta notar un aleteo cerca suyo, por lo que miró como dos Evilmon se le acercaban rápidamente.
-¡Mercurio! ¡Mercurio!- se le acercaron ambos digimon.
-Si están ustedes fuera, significa que Blastmon logró liberarse- señaló el rubio, algo sorprendido de ver a los dos diablillos.
-¡S-Sí…! ¡Pero pasó algo malo!- le informó uno de los digimon, extrañándolo.
-¡Visdom lastimó gravemente a uno de los Tobari!- le contó el otro, sorprendiéndolo.
-¡¿Q-Qué…?!- se asustó Tagiru, quien, desde el río, sosteniendo al débil Gumdramon, podía escucharlos.
-E-Ese mono…- murmuró Kai, molesto.
-¡Blastmon-sama se ha llevado el charger y a los Tobari al portal que está detectando!- indicó uno de los diablillos.
-… Pero algo nos dice que se va a perder- confesó el otro digimon, a lo que su compañero asintió.
-Algo predecible por su naturaleza- concordó Tactimon, levitando hasta donde estaban sus aliados.
-¡T-Tactimon-sama!- ambos Evilmon saludaron a su superior.
-Mercurio, regresaré al charger. Mientras, ve con los Evilmon a juntarte con Blastmon. Hemos cumplido nuestra misión- le señaló el samurái, serio.
-… ¿No terminarás el trabajo?- Kai miró a Tagiru, quien frunció el ceño, sin dejar de aferrar al inconsciente Gumdramon.
-… Mis instintos me dicen, que lo mejor será retirarnos pronto de este sitió- le contó Tactimon, sorprendiéndolo- Y un guerrero siempre debe escucharlos, más que a su propio orgullo- le aseguró, antes de entrar al aparato rojo.
-…- Kai miró el charger, y lo guardó en su bolsillo- Vamos- les indicó a los dos Evilmon, quienes asintieron y comenzaron a irse, por lo que los siguió…
-¡KAI…!- lo llamó MidoriGumon, sin poder levantarse del todo a causa del dolor en su cuerpo.
El rubio lo miró de reojo, pero no dijo nada. Solo siguió a sus aliados, retirándose de la dañada zona…
-… M-Maldición…- gruñó el dragón verde, apretando sus puños-… Maldición…-cerró los ojos, enojado, ignorando como, de su bolsillo, caía el segundo aparato blanco que había dejado Betsumon…
-… Ren… Misty-chan…- murmuró Tagiru, sumamente preocupado- L-Lo único que pudimos hacer fue sobrevivir…- frunció el ceño, molesto, y miró preocupado a Gumdramon.
El dragón frunció levemente el ceño, inconsciente.
-¡Onda de la Oscuridad!-LadyDevimon desencadenó una ola de murciélagos en contra de Pinocchimon, Revolmon, los Pickmon y el resto de los digimon que habían estado protegiendo a los civiles de los Kopierer.
-¡N-No puedo ver nada!- se quejó el digimon títere, sacudiendo su martillo, mientras los Pickmon corrían de un lado a otro, chillando porque los murciélagos les mordían los cuernos.
-Jojojojo. Se me ocurre venir a ver un lugar donde aparecieron esas extrañas luces, ¿y me encuentro con un grupito tan mediocre de digimon?- sonrió LadyDevimon, levitando en el cielo, observando a los civiles que eran protegidos por los cazadores, Smith y Raquel, ambos apuntando a la mujer digimon con sus respectivas armas.
-¿Por qué no avisaste? Me hubiera arreglado, Lady- aseguró el rubio, sonriendo levemente, haciendo que algunos cazadores lo quedaran mirando, aunque los pequeños Osamu y Kenta miraron entusiasmados al adulto.
-Aun así, mujer. ¿Qué es esa curiosa marca en tu mano?- le preguntó LadyDevimon a Raquel, pero se quedó quieta cuando la morena le pegó un disparo directo en la cabeza, haciéndola inclinarse para atrás.
-¡¿L-Le dio un disparo?!- se quedaron parpadeando los cazadores, sorprendidos.
-… M-Maldita negra…- gruñó LadyDevimon, incorporándose, con la marca de bala en la frente, y un poco de sangre saliendo de la herida.
Smith sonrió levemente y disparó sus armas, siendo las balas esferas de energía que no alcanzaron a la digimon, extrañándola, pero su instinto le hizo voltearse. Al hacerlo, apreció como las balas comenzaban a brillar, y antes de reaccionar explotaron, produciendo una leve ventisca en el cielo.
Al recibir esa técnica, los murciélagos de LadyDevimon desaparecieron, liberando a los digimon.
-¡No creo que eso la haya derrotado, así que será mejor retirarnos!- les comentó Smith a los digimon, mientras Raquel comenzaba a guiar a los civiles, para alejarse.
-¡L-Lo sabemos!- aseguró un cazador, mientras los digimon se les acercaban.
En eso, Raquel se detuvo y miró de reojo al cielo, para apreciar como LadyDevimon salía de la bola de humo, abalanzándose a ella, por lo que la morena esquivó dando algunos saltos, alejando así a la digimon de los civiles, quienes agacharon la cabeza, asustados.
-¡¿Ya se recuperó?!- se molestó Revolmon, disparando contra la digimon, la cual se cubrió con sus alas de los ataques suyos, y de otros digimon.
-¡Raquel!- se preocupó Smith, e iba a apuntar a la digimon, pero se percató de una silueta, por lo que miró arriba…
-¡Lanzamisiles!- Rapidmon, abalanzándose a LadyDevimon, le disparó misiles desde la lanzadera de su espalda, tomándola desprevenida.
El impacto produjo tal potencia que la digimon oscura cayó contra una dañada tienda de comida, provocando un leve temblor en el piso.
-¿Oh?- sonrió Smith, observando a la liebre aterrizar cerca suyo.
-¡Woa!- se entusiasmaron Osamu y Kenta, al lado del rubio.
-¿Y el pequeño Bear?-Smith se percató de la ausencia del digimon oso.
-A salvo en el xros loader- el digimon liebre miró a los jóvenes que se acercaban, serio.
-¡¿E-Están bien?!- Mizuki, junto a Ranamon, Kaoru, Patamon y Hideaki se acercaron al grupo de cazadores, tomando la atención de los digimon…
Fue entonces que Revolmon, Pinocchimon, y los Pickmon se percataron en el herido digimon que el joven sostenía en brazos…
-A-Algo…- admitió una cazadora, sobándose el brazo.
-¡Aunque acabamos con los Kopierer…! ¡Llegó esa loca!- señaló un cazador joven, pataleando.
-¡STARMON!- reaccionó Revolmon, acercándose rápidamente a Hideaki junto al resto de los digimon del Xros Heart presentes.
-¡Boss!-gritaron los Pickmon, sumamente asustados de ver a su líder en semejante estado.
-… Ch-Chicos…- jadeó el digimon estrella, sumamente adolorido.
-¡¿Q-Qué le pasó?!- le preguntó Pinocchimon a los jóvenes, pero tomó su atención cuando LadyDevimon emergió de los escombros, rodeada de data oscura.
-… ¿Cómo se atreven…?-gruñó la mujer, mirando furiosa a sus enemigos.
-¡AH! ¡E-Está empezando a usar el miedo de los humanos…!- se percató un DemiDevimon morado, asustándose.
-¡Tsch!- Rapidmon frunció el ceño, molesto, y miró de reojo a los digimon, notando que todos ellos estaban cansados al haber peleado antes contra los Kopierer- ¡Ranamon, llévalos a un lugar seguro!- le pidió, preparando sus cañones.
-¡También pelearé…!- le aseguró su amiga, pero la liebre plateada tomó vuelo rápidamente, abalanzándose a LadyDevimon- ¡Arg! ¡Hombres!- se quejó.
-¡Boss! ¡Boss!- lo llamaron los Pickmon, sin dejar de mirar al lastimado digimon.
-¡Necesitamos a un digimon sanador!- les dijo Hideaki al grupo de digimon.
-¡Y-Yo puedo hacer algo…!-se le acercó un Bucchiemon.
-Por favor- le pidió Kaoru, mientras Hideaki se agachaba y permitía al digimon hada usar sus poderes en el digimon estrella, el cual gimió levemente.
-¡Todos, por favor, vayan a un lugar seguro!- les pidió Mizuki a los civiles.
-Nosotros nos encargaremos de que estén a salvo- le aseguró Raquel, a lo que las personas asintieron y comenzaron a irse.
-¡Nosotros los ayudamos!- algunos cazadores y sus digimon siguieron al grupo.
-¡Suerte, Rap! ¡No creo que sea tu tipo, pero tampoco está tan mal con esa delantera!- se despidió Smith del digimon liebre, el cual esquivaba los murciélagos de la mujer.
-¡No empieces!-gruñó Rapidmon, cabreado, y casi recibe un golpe de LadyDevimon si unas agujas de agua no se le abalanzan, teniendo que esquivarlas.
-¡Tú…! ¡Mocosa…!-LadyDevimon miró enfadada a Ranamon, quien, parada en uno de los techos, señalaba a la mujer demonio, rodeada del agua que había logrado sacar de unos charcos sucios- ¡NO ME HE OLVIDADO DE TI Y TU LLUVIA DE LA OTRA VEZ!-rugió, abalanzándose a la joven digimon, la cual logró esquivarla a tiempo saltando a otro techo.
-¡Delta A tenía razón al decir que tuviéramos cuidado con ella!- murmuró Rapidmon, abalanzándose a la demonio.
-¡Nosotros también…!- los demás cazadores levantaron sus xros loader, pero se preocuparon cuando sus digimon comenzaron a temblar del cansancio.
-S-Si tan solo pudiéramos evolucionar…- gruñó un ToyAgumon, tirado en el piso, cansado.
-T-Todos están agotados…- murmuró Kaoru, preocupada, con Patamon en la cabeza.
-Kaoru-chan, Mizuki-san, ustedes vayan con los civiles- les pidió Hideaki, mientras Bucchiemon usaba sus poderes en Starmon, pero, entonces, la esfera sanadora del digimon hada se deshizo en pedazos, sorprendiendo a los jóvenes y a los digimon del Xros Heart.
-¡¿Q-Qué pasa?!- le preguntó Pinocchimon.
-N-No puedo sanarlo… ¡M-Mis poderes no funcionan!- informó el digimon rojo, agarrándose las antenas, atónito.
-¡¿Eh?!-se asustaron los Pickmon.
-¡O-Oye! ¡Tienes que hacerlo! ¡No puedo entrarlo al xros loader, así que inventa algo!- le pidió Hideaki, molesto y nervioso.
-¡R-Realmente no puedo…! ¡S-Su programa está rechazando mis poderes!-gimió Bucchiemon.
-¡¿P-Por qué…?! ¡¿Acaso fue un Kopierer el que le hizo esto a Starmon?!- Revolmon frunció el ceño, molesto y preocupado.
Sus palabras hicieron que Mizuki y Kaoru bajaran la cabeza, nerviosas, mientras que Hideaki temblaba de pura ira.
-… N-No…- jadeó Starmon, tomando la atención de sus compañeros-… F-Fue algo… peor…- gimió.
-¡Boss!-se preocuparon los Pickmon.
-¿A-Algo peor…? ¿U-Un Semi-Digital…?- murmuró Pinocchimon.
-Nada de eso…- murmuró Hideaki, haciendo que los miembros del Xros Heart lo miraran- ¡Ese desgraciado de V-mon nos traicionó!- les contó, enfadado.
Eso hizo que Revolmon, Pinocchimon y los Pickmon se quedaran sumamente quietos, al igual que los demás digimon y sus respectivos cazadores.
-¿V-V-mon…? ¿E-Ese dragón que siempre anda… contento?- murmuró un adolescente, igual de sorprendido.
-¡Ese mismo!- aseguró molesto Hideaki, aferrando con fuerza a Starmon- ¡Pensé que era un buen tipo…! ¡Pero nos traicionó! ¡Es su culpa que Starmon esté así, que esos asesinos del Proyecto y sus Kopierer estén aquí…!
-… Nos… ¿t-traicionó…?- murmuró Revolmon, sin poder creerlo, mientras Pinocchimon apretaba sus puños, enojado ante la verdad.
-¡E-Espera…! ¡¿Q-Qué pasó con Kokoromon-chan?!- le preguntó el digimon de madera al joven- ¡E-Ella fue con e-ellos a la ronda…!- le indicó, haciendo que Revolmon recordara el momento en que la digimon se iba junto a Starmon, V-mon, Betsumon y Gaiomon a la ronda, sumamente contenta…
-… G-Gh…- gimió Starmon, temblando de dolor-… K-Kokoromon-s-sister… m-me protegió…- informó, dejando helados a sus compañeros- N-No c-creo q-que ella l-lo haya logrado…- gimió, sin poder evitar que unas lágrimas cursaran su lastimado rostro, enojado y triste.
-¿L-La hembra V-mon…?- murmuró un Wormmon, preocupado, sorprendido como el resto de los presentes.
Pinocchimon cayó de rodillas, atónito y horrorizado, sin poder creerlo, mientras Revolmon apretaba los puños, enfurecido, y los Pickmon temblaban con la cabeza gacha.
-E-Estábamos buscando a un di-digimon sanador para Starmon, pero…- Mizuki se tapó la boca, afectada.
-Y-Y aunque les duele… Y aunque les duele… Rapidmon y Ranamon… d-decidieron protegernos…- murmuró Kaoru, sumamente triste, observando como sus amigos lograban hacer que LadyDevimon se alejara más del grupo, aunque les costaba, puesto que la mujer digimon era rodeada de data oscura obtenida por el miedo humano en la zona.
-A-Aunque… Aunque de nuevo… p-perdieron… a-a alguien…- murmuró Hideaki, recordando con pesar a Pegasusmon- D-De nuevo… s-solo buscan protegernos…- pero, entonces, se quedó quieto cuando se sintió una explosión en el cielo, por lo que levantó de inmediato la cabeza, al igual que los afectados humanos y digimon.
-¡G-GHA!- gritó Rapidmon, tratando de librarse del agarre del brazo largo de LadyDevimon, que lo ahorcaba con fuerza.
La mujer oscura sonrió, divertida.
-¡RAP!- se asustó Ranamon, parada en un techo, por lo que levantó las manos, preparando un ataque, pero no se esperó que la mujer la apuntara con su mano libre, lanzando una ola de murciélagos hasta ella, siendo tal la potencia que cayó del techo, lastimada.
-¡RANAMON!- se asustó Mizuki, corriendo hasta donde cayó la lastimada digimon.
-¡T-TENEMOS QUE APOYARLOS!- sentenció un cazador, decidido, a lo que su Bakemon, junto al resto de los digimon, se dirigieron hacia la digimon oscura.
-¡E-Eres… una…!- gruñó enfadado Rapidmon, haciendo sonreír a LadyDevimon, pero ella notó que se acercaba el apoyo.
Bufó, fastidiada, hasta ocurrírsele algo. Sonrió, divertida, y clavó sus uñas en el cuello del digimon, haciéndolo gritar de dolor. Sin más, lo lanzó contra el suelo, provocando una explosión que hizo que los cazadores se cubrieran del polvo.
-¡R-Rapidmon!- se asustó Hideaki, mientras Kaoru abría los ojos, horrorizada.
-Muere, Jäger. Eso es lo que se merecen-sonrió LadyDevimon, esquivando sin problemas el ataque de un Peckmon.
-¡R-Rapidmon!-Kaoru se acercó al digimon liebre, el cual estaba en un cráter, jadeando, mientras unos datos morados aparecían en su cuerpo- ¡RAP!- se asustó, agachándose a su lado, a lo que Patamon, preocupado, se elevó y apostó al otro lado de su amigo.
-¡E-Esto es malo…! ¡L-LadyDevimon l-lo e-envenenó!- informó Patamon, asustado, mirando la herida en el cuello del digimon.
Hideaki se quedó helado al escuchar eso, al igual que los miembros del Xros Heart, y los cazadores y digimon presentes.
-Un regalo de parte de mi Forward- sonrió LadyDevimon, flotando encima de los enfurecidos digimon.
-N-No… R-Rap…- gimió Ranamon, ayudada por la asustada Mizuki a sentarse- Por favor, no tú también…- pidió, temblando de miedo.
-G-Gh… gimió Rapidmon, abriendo apenas los ojos, mirando a Kaoru a su lado-… N-No es… nada…- gruñó, sentándose a penas.
-¡N-No te muevas…! ¡El veneno…!- se preocupó Patamon.
-L-La Je-Jefa nos tiene p-prohibido morir…- gruñó Rapidmon, luchando para que su cuerpo le hiciera caso- Y-Y… Y no planeo irme al Mar Digital y-y decirle a su Alteza que me fui dejándolos a ustedes en peligro…- le aseguró, mirando a Kaoru, dejándola quieta- N-No me lo perdonaría… al igual… q-que K-Kokoromon… chan- sentenció, levantándose a penas, jadeando de dolor.
-… Ra… pidmon…- murmuró Hideaki, dolido, aferrando con fuerza a Starmon, quien, a pesar de su estado, miraba con preocupación al miembro de Jäger.
-G-Gh…- Pinocchimon apretó sus puños, y, enfurecido, agarró su martillo y saltó hacia un techo, tomando la atención de sus amigos- ¡Ven aquí, bruja!- le gritó a LadyDevimon, dejándola quieta.
-… ¿Cómo me dijiste, astilla?-murmuró la mujer, enfurecida.
-¡BRUJA!- le gritó Revolmon, apuntando a la digimon oscura, sintiendo la misma impotencia y rabia que su amigo.
-¡MOMIA!- le gritó furioso un Geremon, igual de enfurecido que el resto de los digimon y los cazadores, que se aferraban con fuerza a sus xros loader.
-… Los mataré a todos… ¡A TODOS!- rugió enfurecida LadyDevimon, abalanzándose a los digimon, comenzando a pelear contra ellos, teniendo la ventaja por el miedo humano de su parte.
-¡R-Rapidmon, por favor! ¡No te muevas!- le pidió Kaoru al digimon, mientras Bucchiemon se les acercaba tropezando, intentando sanarlo.
-G-Gh…- el digimon de armadura no aguantó y cayó de rodillas, asustando a la niña y a Hideaki.
-¡Rapidmon!- gritó el joven, asustado.
"-...¡ENTRA AL XROS LOADER!-pidió Hideaki, sorprendiendo a Rapidmon- ¡ENTRA Y TE PODRÁS CURAR, PEGASUSMON! ¡TÚ PUEDES!-
-...Hi... Hideaki-san... Gracias... Pero no es posible...-agradeció conteniendo las ganas de gritar de dolor el digimon alado…"
"¡No de nuevo…! ¡Por favor, no de nuevo!" pensó asustado el joven, observando al lastimado digimon "¡Ayuda, Pegasusmon…! ¡NO QUIERO PERDER A RAPIDMON! ¡A NADIE MÁS!" cerró los ojos con fuerza, nervioso.
Fue entonces, que la marca en su mano comenzó a brillar, tomando su atención y la de los tristes Pickmon a su lado.
-¿E-Esta cosa…?- murmuró, confundido y nervioso, recordando aquella extraña marca plateada que había aparecido misteriosamente antes.
¿Por qué brillaba?
Frunció el ceño, sin entender, hasta escuchar los ladridos de Dobermon en el xros loader de su bolsillo, por lo que lo miró, para ver que la pantalla estaba brillando con una luz que reconoció…
… La luz de la evolución…
Abrió los ojos, sorprendido, y, con cuidado, sacó el xros loader, para después ver a Rapidmon, a quien Kaoru y Bucchiemon ayudaban a no caer.
Fue entonces que Hideaki comprendió lo que estaba pasando… pero, si lo hacía, los Kopierer…
Frunció el ceño, nervioso, pero se percató que el brillo de la marca en su mano aumentó más, como si insistiera que debía hacerlo…
"E-Esto es… Es demasiado arriesgado…" Hideaki frunció el ceño, nervioso "¡Pero eso lo hace emocionante, ¿verdad, Tagiru?!" sonrió, nervioso pero decidido.
-¡RAPIDMON!- llamó al digimon, el cual miró de reojo al joven, cansado- ¡CHOU-SHINKA!- levantó su xros loader morado, produciendo que este emanara la luz de la evolución, para sorpresa del digimon.
Rapidmon fue rodeado de data evolutiva, sorprendiendo a Kaoru, Patamon, Bucchiemon, y al resto de los presentes en la dañada zona, especialmente a Ranamon.
-¡¿E-Está…?!-se sorprendió LadyDevimon, sujetando con sus garras al Wormmon.
De la luz emergió una figura dorada que se abalanzó a la digimon oscura, tomándola desprevenida, y antes de poder reaccionar, recibió un fuerte puñetazo en el estómago, lanzándola a varios metros, liberando al digimon gusano, el cual fue agarrado por la figura.
Wormmon parpadeó, confundido, y se quedó sorprendido al ver a Rapidmon sujetándolo, pero, especialmente, porque ahora su armadura era de un color dorado majestuoso.
-¡¿E-Evolucionó?!- se alegraron los cazadores.
-¡Bien!- sonrieron Pinocchimon y Revolmon, contentos.
-¡Rapidmon!- se alegró Kaoru, mientras Patamon y Bucchiemon celebraban, contentos.
-¡Sí!- sonrió Hideaki, contento, hasta percatarse que, el símbolo que él tenía en la mano, lo tenía el digimon ciborg en su armadura dorada, sorprendiéndose ante ese detalle.
-… Rap… ¿E-Eh…?- sonrió Ranamon, sumamente aliviada, mientras Mizuki sonreía, contenta.
Rapidmon Armor miró su mano libre, sorprendido.
-… ¿E-Evolucioné…?- murmuró, confundido.
"¿E-Esto es evolucionar…? N-No…" frunció el ceño "Yo no he evolucionado, ¿será una actualización?… Siento un poder recorriendo mi programa, dándome fuerzas…" miró a Hideaki, quien le sonrió, aliviado "… ¿Es su poder…?"
-Rapidmon… Je- sonrió Hideaki, contento, hasta notar unos polvos dorados, por lo que miró de inmediato a Starmon en sus brazos, asustándose al darse cuenta que eran sus datos.
-¡Boss!- se asustaron los Pickmon, sin separarse de su líder.
-¡S-Starmon!- Revolmon se volteó, mirando asustado a su amigo.
-Q-Que alivio… A-Al menos él… e-está bien…- gimió Starmon, sonriendo costosamente.
-¡No digas esas cosas! ¡Tú también estarás mejor pronto! ¡No te rindas!- le exigió Hideaki, asustado.
"¿N-No… rendirme…?" pensó Starmon, tosiendo, adolorido.
-…Gh…- gruñó LadyDevimon, sobándose el estómago con su mano, para mirar enfurecida al digimon dorado, el cual frunció el ceño, mientras el Wormmon se subía a su hombro, y los demás digimon en el piso se preparaban- ¡ESTÁN A MIL AÑOS DE MÍ, BASURAS!-chilló, acumulando más energía del miedo de los humanos, y, levantó sus brazos, alertando a los digimon- ¡MUERAN!-rugió, sacudiendo sus brazos en contra de sus enemigos, lanzándoles toda su energía oscura, la cual se transformó en un enorme murciélago oscuro que cubrió toda la zona, dejando helado a los digimon.
-¡¿C-Cómo destruiremos semejante cosa?!- se escandalizó una cazadora junto a su Gotsumon café, mientras los demás digimon atacaban con sus ataques de largo alcance a aquella criatura oscura.
-¡Fuego Rápido!-Rapidmon disparó sus misiles, que, si bien eran más poderosos que antes, solo lograron hacer unos huecos en la enorme data del digimon- ¡M-Maldición…! ¡Debe ser un ataque potente y concentrado…!- gruñó, notando como el gigante de data oscura estaba abriendo su boca, preparando un ataque.
"… ¿N-No… rendirme…?" jadeó Starmon, en brazos de Hideaki, mirando asustado a la enorme criatura "Y-Yo… Yo…"
"Shoutmon ayudó a Taiki a levantarse, sonriendo seguro.
-Gracias, General- le sonrió el dragón rojo.
-Gracias, Rey- sonrió el joven, y ambos sonrieron."
"¡C-Cierto…! ¡B-Brother y el General…! ¡N-Ninguno de ellos se rindió…! ¡N-No se han rendido!" recordó, apretando sus dientes, nervioso "¡¿C-Cómo…?! ¡¿C-Cómo podría rendirme YO…?! ¡P-Por ellos…! ¡N-No puedo…!"
"-No llores, Starmon- le pidió Kokoromon al digimon estrella, quien estaba acurrucado en el piso."
"¡¿CUÁNDO MI CORAZÓN SE VOLVIÓ TAN DÉBIL…?! ¡¿CÓMO YO TENDRÍA EL DESCARO DE RENDIRME… S-SI KOKOROMON-SISTER DIO SU VIDA POR MI?!" pensó, furioso consigo mismo, deseando poder hacer algo más que ser una carga…
¡DESEABA PODER PELEAR… Y AYUDAR A SUS AMIGOS!
Entonces, el digimon estrella comenzó a ser rodeado de data, sorprendiendo a Hideaki, a Revolmon, y a los Pickmon, quienes fruncieron el ceño, preocupados, pero, al comprender los sentimientos de su líder, cerraron los ojos.
Los digimon plateados también fueron rodeados de esa data, empezando a flotar alrededor del lastimado digimon estrella, para más sorpresa de Hideaki, y no solo suya, sino también de los cazadores.
-¿Q-Qué pasa ahora…?- gruñó LadyDevimon, notando, desde donde estaba, el brillo que estaban emanando esos digimon.
-¡S-Starmon!- Pinocchimon se bajó del edificio, acercándose a sus amigos.
-¡N-No me rendiré…!- jadeó Starmon, provocando que los datos que lo rodeaban, a él y a sus súbditos, se volviera una luz dorada, lo cual comenzó a hacer reaccionar los xros loader de los sorprendidos cazadores, quienes sacaron sus aparatos, para ver que las pantallas emanaban una luz dorada.
-¿L-Los xros loader… reaccionan…?- murmuró Mizuki, mirando su xros loader azul, sorprendida, hasta notar que la marca gris en su mano también comenzó a brillar.
-¡Vamos, Starmon! ¡Resiste!- le pidió Hideaki, mientras la marca en su mano volvía a brillar.
-¡Por favor!- pidió Kaoru, levantándose, con la marca amarilla en su mano brillando.
Ante los sentimientos de los jóvenes, más el poder de los xros loader y aquellas curiosas marcas, Starmon y sus compañeros se fusionaron en una luz dorada, de la cual salió disparado una figura, pero con tanta potencia que Hideaki, Pinocchimon y Revolmon salieron rodando.
-¡Gha!- jadeó Hideaki, en el piso, mareado y con la cara chamuscada.
-¡Miren!- un cazador apuntó la figura, la cual subía al cielo como bala, en dirección al enorme murciélago que estaba amenazando la vida de los humanos y digimon.
-¡YO…!- gritó la figura, que era la Evolución Jogress de Starmon y sus súbditos, en la cual su cabeza ahora tenía siete puntas, con relámpagos en su rostro, y el resto de su cuerpo pasó a ser una especie de propulsor, con el cual se daba la potencia para ir en contra de la criatura oscura- ¡SHOOTINGSTARMON NO SE RENDIRÁ!-aseguró.
-¡EVOLUCIONÓ!- se alegraron los cazadores y los digimon.
-¡¿É-Él también?!- sonrió Ranamon, sorprendida.
"N-No…" Rapidmon miró sorprendido el digimon proyectil que se estaba abalanzando al enemigo, ignorando al Wormmon que, en su hombro, celebraba, contento "N-No evolucionó… P-Puedo sentir que, lo que le ha pasado a su cuerpo, no es una evolución. C-Creo que le ha pasado algo parecido a mi…"
-¡GHIIIIIIIIIIIIIIIII!-chilló indignada LadyDevimon- ¡PAREN CON ESAS EVOLUCIONES!-exigió, enfurecida, mientras su criatura lanzaba una gran cantidad de data hacia los jóvenes y digimon.
-¡NO PUEDEN PARAR LA MELODÍA DE NUESTRO CORAZÓN!-aseguró ShootingStarmon, siendo rodeado de energía y fuego- ¡ESTAMOS AQUÍ GRACIAS AL PODER DE LOS HUMANOS…! ¡EL VALOR ES MÁS FUERTE QUE EL MIEDO!-sentenció, y, aunque recibió el impacto de la data oscura del murciélago de llenó, esta se desintegró a su contacto, para total sorpresa de LadyDevimon- ¡ASTRO BOMBER!-
El digimon proyectil atravesó a la criatura de datos, con tanta potencia que la desintegró por completo. Pero su ataque no terminó ahí, puesto que también se dirigió hacia LadyDevimon, tomándola desprevenida.
-¡ESTO ES POR SISTER!-gritó ShootingStarmon, dándole tal cabezazo a la digimon oscura, que no solo la hizo escupir sangre por el daño provocado, sino que el impacto fue lo suficientemente fuerte para lanzarla a volar, perdiéndola de vista.
ShootingStarmon se incorporó, y vio cómo su enemiga salía volando, para sonreír, satisfecho.
-¡GANÓ!- gritaron los cazadores y digimon, sumamente contentos y aliviados.
-¡STARMON!- gritaron Pinocchimon y Revolmon, felices.
-Jejeje…- sonrió Hideaki, sumamente feliz
-… Je, supongo que el Xros Heart siempre hace todo tan llamativo- Ranamon relajó los hombros, aliviada.
"Lo hicimos…" ShootingStarmon miró contento a todas las vidas que había logrado salvar, gracias al poder dado por los humanos "Aun así… Kokoromon-sister…" miró con suma tristeza el cielo "L-Le juro que el ha-haberme salvado en vez de a-a usted… no será en vano…" prometió, cerrando con fuerza los ojos y apretando los dientes, aun afectado…
Fue entonces, que la Evolución Jogress se desactivó, haciendo que Starmon y los Pickmon aparecieran en medio del cielo, haciendo parpadear a los humanos y digimon en la superficie.
-¡¿EEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-se horrorizaron los pequeños digimon, comenzando a caer en picada, dejando atónitos a los presentes.
-¡STARMON!- se quedaron atónitos Pinocchimon y Revolmon, agarrándose la cabeza.
-¡¿E-Es en serio…?!- Rapidmon se acercó a los asustados digimon, tratando de atajarlos, pero no se esperó que todos le cayeran encima, impidiéndole volar bien, y que, junto al desafortunado Wormmon, impactara fuertemente en el techo de una tienda de recuerdos, para sorpresa de los presentes.
-¡R-Rapidmon!- parpadeó Kaoru, sorprendida, mientras Hideaki estaba con la boca abierta de la sorpresa.
-A-Ay… Ay… -gemía el digimon liebre, el cual había vuelto a tener su armadura de un color plateado, mientras Starmon, los Pickmon, y el pobre Wormmon estaban encima de él, todos mareados.
-… ¿Por qué lo cuentas así?- murmuró Taiki, extrañando a V-mon- ¿Por qué has tratado de hacerme entender que eres un traidor, V-mon?- le preguntó, serio, incomodando al digimon- ¿Por qué quieres que lo comprenda de inmediato, y no te has aprovechado de mi duda y atacado en ese lapsus?-
Ante su pregunta, V-mon hizo una mueca, incomodo… y hasta triste, pero cuando iba a hablar, se quedó quieto al sentir a Visdom aterrizar suavemente detrás suyo, lo cual también sorprendió a Taiki y al resto de los presentes, especialmente a Yuno, quien había palidecido, pero frunció el ceño, decidida.
Luke la miró de reojo, corroborando que su amiga humana estuviera calmada, y después miró al mago blanco, el cual solo frunció levemente el ceño al verlo.
"Q-Que incomodo…" pensó V-mon, algo fastidiado, mirando de reojo al mago, el cual caminó un poco, quedando a su lado, aunque posando sus ojos ámbar en los humanos y digimon abajo "¿Acaso vino porque no confía en mi…? ¿O quiere hacer las cosas a su manera?" hizo una mueca, molesto.
-Lo que nos faltaba…- gruñó Dorulumon, a la defensiva al igual que Ballistamon.
-D-Debí traerme mi espada…- murmuró Zenjirou, nervioso.
-N-No creo que sobrevivas si le das otro golpe- le indicó Akari, nerviosa.
Taiki frunció el ceño, serio, consciente que la presencia del mago era un gran peligro, especialmente para su madre. Aun así, sus pensamientos se vieron obstruidos cuando vio a su mamá dar unos pasos al frente, mirando seriamente al monstruo de traje blanco.
-… Has venido a negociar, ¿verdad, Visdom?- le preguntó seriamente Yuno al monstruo, el cual no se inmutó ante sus palabras- Sé que ese es el procedimiento que utilizas en casos como estos. No lo he olvidado- aseguró, seria.
-… En efecto- asintió levemente el mago, serio- Pero no he venido a negociar con quien traicionó a su mundo- aseguró, haciendo que la pelinaranja frunciera el ceño, nerviosa y seria- Zodiaco, vengo a negociar tu propia rendición- le aseguró a la liebre, el cual lo miraba seriamente.
-¡¿Q-Qué cosa?!- eso tomó por sorpresa a Dorulumon, al igual que a Ballistamon y a los jóvenes, especialmente a Taiki.
-¡¿AH?!- V-mon miró atónito a Visdom- ¡¿E-Es en serio?!-
-Pelear contra Zodiaco en el estado actual de Digimon Land sería desventajoso para los interés del Proyecto Iluminati- le aseguró seriamente el monstruo, sin mirarlo- Además, es una obstrucción-
-¡LO SÉ! ¡¿Pero cómo rayos…?!- le preguntó molesto V-mon, sacudiendo los brazos, hasta que el mago sacudió un poco su capa al sacar su brazo, siendo este el Brave Snatcher, sosteniendo un disco de piedra…
Al verlo, Yuno se quedó quieta, mientras Luke fruncía el ceño.
-E-El Brave Snatcher- Akari frunció el ceño, nerviosa.
-¿T-Tiene una piedra…?- murmuró Zenjirou, confundido- ¿Un arma?- tragó saliva.
-N-No lo creo…- aseguró Taiki, hasta tener una idea- ¿Acaso… es…?- miró a su madre, quien había palidecido.
-… S-Sí… E-Es un Disco Misterioso- le informó su madre, nerviosa, sorprendiendo a los jóvenes y a los digimon.
-¡¿S-Significa que ahí dentro hay un monstruo cibernético?!- comprendió Ballistamon.
-¡¿Q-Quién?!- se asustó Zenjirou…
-… Sky- murmuró Luke, tomando la atención del grupo- Es Sky- les informó, mirándolos de reojo, serio.
Taiki abrió los ojos, horrorizado.
-¿Sky… chan…?- murmuró el pelicafé, asustado al igual que sus amigos.
-¡P-Pero…! ¡¿C-Cómo…?!- le preguntó Yuno a la liebre, quien se le acercó, serio.
-… Existe una única forma para que un monstruo cibernético regrese al estado de Disco Misterioso- murmuró Luke, mirando a Visdom- Creaste un Sensor que puede ser usado por monstruos-
-No. Solo con aplicar energía puedo hacer funcionar uno. Supongo que utilicé el mismo método que usaste tú cuando sellaste a esos dos seres que nacieron de tu propia curiosidad- le señaló el mago a la liebre, quien frunció levemente el ceño.
-¡V-Visdom…!- murmuró Yuno, enojada, entendiendo lo que había dicho el monstruo de traje blanco.
-¿S-Sensor…?- murmuró Akari, nerviosa, mientras Zenjirou fruncía el ceño.
-Recuerden lo que nos contó mamá- les pidió Taiki, serio y nervioso- El objeto que usaban los científicos de mi mundo, p-para volver a sellar a los monstruos y-y modificarlos, para hacerlos más fuertes o-o obligarlos a pelear- les recordó, haciendo que la pelirroja y el pelicafé palidecieran- ¡Visdom! ¡Libera a Sky-chan!- le pidió, serio.
-No intentes darme órdenes- el monstruo frunció el ceño, serio, despidiendo tal amenaza hacia Taiki que Dorulumon y Ballistamon reaccionaron colocándose al frente del joven, sorprendiéndolo.
-… Sellaste a Sky, con la intención de convencerme de no pelear- murmuró Luke, serio- ¿Crees que la vida de Sky es suficiente para impedirme hacer algo?- le preguntó.
Eso hizo que el mago frunciera el ceño, y que Yuno mirara sorprendida a su viejo amigo.
-¡¿Q-Qué dices…!?- se molestó Akari.
-… Tengo órdenes de velar por Jäger- murmuró Luke- La vida de Sky no representa todo Jäger-
-¿L-Luke…?- murmuró Taiki, sorprendido ante las palabras de la liebre.
-¡N-No puedes estar pensando en abandonarla!-se molestó Zenjirou, mientras Ballistamon y Dorulumon miraban de reojo al pelinegro.
-… Pero tú le has dado un valor…- murmuró la liebre, sin dejar de mirar a Visdom, quien se extrañó ante sus palabras- Así que… incluso tu comprendes que la vida de mi hija va más allá de una simple curiosidad- sentenció, serio, frunciendo levemente el ceño- Ninguno de los seres que tuve con Zoe Hikari es un fallo- le aseguró, dejando sorprendido a Visdom, el cual frunció el ceño, molesto e indignado ante las palabras de la liebre.
Al escucharlo, Yuno sonrió, comprendiendo que Luke se había indignado por la forma en la que Visdom se refería a su propia hija. Taiki, también entendiendo, sonrió, y después miró serio al mago blanco.
-… Al final, sigues contaminado por la raza humana… Que patético- murmuró Visdom, indignado- Al parecer, decidiste dejar a un lado tu propio mundo por este, a pesar de que ambos están condenados- frunció el ceño.
-¿A-Ambos mundos…?- murmuró Yuno, confundida.
Eso hizo que el mago la mirara, frunciendo el ceño, confundido, hasta comprender y mirar a la liebre.
-… Je…- Visdom no pudo evitar sonreír, dándole mala espina a V-mon, a Taiki y al resto- No puedo creerlo, Zodiaco… No le has dicho. ¿Tanto te preocupan los humanos con los que viajaste y cometiste pecados, para ocultarles su fracaso?-
-¿F-Fracaso…?- Yuno frunció el ceño, confundida y nerviosa- L-Luke, ¿a-a qué se refiere?- miró a su amigo, el cual no la miró- ¿Luke?-
-… Hikari Yuno-la llamó Visdom, haciendo que lo mirara, desconfiada-… Moo regresó-
… Esa declaración dejó helada a la mujer, quien abrió lentamente los ojos, horrorizada…
-¡¿M-Moo?!- se asustaron Akari y Zenjirou.
-¡¿E-El monstruo que…?!- murmuró Dorulumon, igual de sorprendido que Ballistamon.
-¿E-El monstruo que… que contaminó a Ryudamon…?- murmuró Taiki, horrorizado.
-¿Qué? ¡N-No t-trates de engañarme!-le ordenó Yuno al monstruo cibernético- ¡Sellamos el alma oscura de Moo con los poderes de Agatha y Hinata-chan! ¡Es imposible que hubiera regresado!- aseguró.
-… El Eclipse…- murmuró Luke, tomando su atención- El Eclispe que ocurrió en nuestro mundo era un fenómeno natural que aumentaría el poder de Moo, permitiéndole romper el sello. Eso era porque la tecnología con la que los humanos nos crearon, provienen de un meteorito del espacio, del cual provienen las piedras llamadas Colgante- le recordó- Nosotros estamos relacionados con la naturaleza más allá de los planetas, por lo que era natural que podamos obtener poder del sol, la luna y sus estrellas… Pero era una de las opciones que tenía Moo para liberarse- la miró de reojo, sin sorprenderse ante la palidez de su amiga-… Hay muchas rutas, para llegar a un solo punto-
-E-Entonces… No…- Yuno se tapó la boca- L-Lo detuvimos… Lo detuvimos…- murmuró, asustada- ¿Y-Y regresó…? ¿D-Después de todo…? ¡PERDIMOS A RAINBOW!- se tapó el rostro, asustada- ¡RYUDAMON FUE CONDENADO…! ¡AGATHA…! ¡LA FAMILIA DE DORUMON FUE CONDENADA…! ¡NO, NO!- cayó de rodillas.
-¡M-Mamá!- Taiki se agachó a su lado, queriendo calmarla, pero la mujer lloraba, asustada, sin poder creerlo.
-¡P-PERDIMOS EL AMOR DE NUESTRA FAMILIA…!- gimió Yuno- ¡DEREK Y YO NOS GANAMOS EL ODIO DE RAY…! ¡NO, NO…! ¡NO PUEDE SER…!-
-… Un muerto no puede ganar nada-
Eso dejó quieta a Yuno, y que Luke moviera levemente las orejas. La liebre y la mujer miraron al mago blanco, el cual los miraba seriamente.
-… Zodiaco… ¿Acaso no viste la posibilidad de que, si logré castigar a Félix Wolf y a su esposa por su traición a nuestro mundo… no habría hecho lo mismo con Derek Hikari?- señaló Visdom con su voz gruesa a la liebre, el cual estaba en silencio.
-¿A-Acaso…?- murmuró Taiki, horrorizado.
-M-Mi hermano…- murmuró Yuno- ¡¿QUÉ LE HICISTE A MI HERMANO?!- exigió saber, asustada.
-No puedo hacerle ningún daño físico, al igual que a ti, ya que, a pesar de su traición, siguen teniendo la sangre de los Hikari en sus venas- le recordó seriamente Visdom-… Así que solo dejé que la imperfección que le dejé en su Ave de hierro hiciera mi trabajo-
Yuno abrió los ojos, completamente horrorizada, mientras Luke seguía en silencio…
-¡ERES UN…!- se enfureció Dorulumon.
-¡ASESINO!- le gritó Akari, indignada, con lágrimas en los ojos al descubrir la verdad.
-… ¿M-Mi tío…?- murmuró Taiki, horrorizado-… M-Mataste… a mi tío…-
-Aunque, decidí dejar a Agatha Sakura y a su hijo con vida… por si resultaban de utilidad- mencionó el monstruo, serio- Vivir con la imagen de un ser querido muriendo en llamas… Puede ser también parte el castigo para ambos…-
"E-Es… Es un psicópata…" pensó V-mon, nervioso, y bastante enojado con el monstruo a su lado.
-¡NO!- gritó Yuno, tapándose los oídos- ¡NO! ¡¿POR QUÉ…?! ¡¿Q-QUÉ LE HICISTE A LOS DEMÁS?!- le gritó, con lágrimas en los ojos- ¡A HARE… A GOLEM…! ¡A CEREZO-SAN…! ¡A ROGER…! ¡¿QUÉ LE HICISTE A MIS AMIGOS?!-
-… ¿De qué valdría responder…?- murmuró Visdom, hasta notar que un aura morada rodeaba a Luke, tomando de inmediato su atención, al igual que la del resto de los presentes.
-… Responde, Visdom…- murmuró Luke, mirando al monstruo con sus ojos de un color ámbar, sorprendiendo a la dolida Yuno-… Mientras aun tengas esa capacidad-
-L-Luke…- gimió la pelinaranja.
-…- Visdom frunció el ceño, serio- Luke, ¿sabes la importancia de Roger Azura?- le preguntó- Es de la misma familia de la que era Zoe Hikari- le informó, haciéndole fruncir el ceño- Aunque se apellide Azura… proviene de los Lootus.
Eso hizo que el aura morada de la liebre desapareciera, aunque sus ojos seguían siendo de color ámbar.
-… Fue por eso que le dejaste el Disco Misterioso, y un fragmento con la voluntad del Fénix, ¿verdad?- Visdom frunció el ceño, serio.
-¿R-Roger… era un Lootus?- murmuró Yuno, atónita.
-… Sentía que tenía habilidades espirituales, tal cual un Lootus- murmuró la liebre, sorprendiendo a su amiga- Pero, al no ser sangre cruzada, no podía usar todas sus capacidades-
-… Lo sabías- sentenció Visdom- Quedan muy pocos humanos con esa sangre, y se extinguieron los que están cruzados. Es por eso que decidí mantenerlo con vida… por si resulta útil al final. Él, o sus hijos-
-R-Roger…- murmuró Yuno, nerviosa- ¡¿Y los demás…?! ¡¿Qué les hiciste?!-
-Castigué a las tres Plumas que se relacionaron con ustedes- informó Visdom, dejando quieta a Yuno, y tomando la atención de Luke- Borré sus memorias-
Eso dejó quieta a la mujer y a la liebre.
-Es algo que tú no puedes manejar, ¿verdad, Zodiaco?-le señaló Visdom al pelinegro- Tus habilidades se basan en el asesinato, así que intentar borrar una memoria, podrías terminar dañando el sistema orgánico de tu objetivo… pero la magia es diferente- golpeó con el piso su bastón, serio- Puedo eliminar los recuerdos de cualquier ser vivo, y, como las Plumas componen al Fénix, no podría eliminarlos, así que decidí castigarlos eliminando las memorias que tuvieron con ustedes, traidores-
-N-No…- Yuno se tapó la boca, horrorizada- Hare… G-Golem…-
-¿Hi-Hizo que olvidaran… a sus amigos…?- murmuró Zenjirou, indignado, mientras Ballistamon se enfurecía la igual que Dorulumon.
-¿A-A las tres… plumas…?- murmuró Taiki, sorprendido- Pero… ¿No eran dos monstruos…?- miró a Luke, quien estaba en silencio, pero, al notar la mirada del joven, lo miró levemente.
-… Nos encontramos al tercer monstruo- murmuró Luke, tomando la atención de Yuno- Antes del Eclipse-
-¿D-De qué hablas, Luke…?- murmuró Yuno, asustada- ¿A-Acaso…? ¿Acaso uno de esos cachorros del huerto?- comprendió, recordando a los dos pequeños monstruos…
-… Sí- asintió levemente Luke-… Visdom, tengo claro que Jack sigue con vida, pero…- le recordó, sumamente serio-… ¿También mataste a Cerezo?-le preguntó.
-… No- Visdom sonrió, lo cual hizo que Taiki y los demás fruncieran el ceño, desconfiados- Dejé que los humanos se encargaran de ella-
Eso dejó quieto a Luke, y que Yuno abriera los ojos, horrorizada.
-¡¿QUÉ LE HICISTE A CEREZO-SAN?!- exigió saber Yuno, levantándose y haciendo ademán de caminar hacia donde estaba el mago, pero Luke la sujetó del brazo, serio- ¡¿QUÉ LE HICISTE?!-
-… La devolví a su sitio- aseguró simplemente el encapuchado- Yo… Yo no lo sabía… Lo descubrí cuando la perseguía para asesinarla, después de encargarme de Jack- recordó, serio, asustando a Yuno- La situación actual es una completa mentira, Zodiaco- le aseguró, serio, haciéndole fruncir el ceño-… Los Wolf que habían liderado a sus monstruos, manejado sus riquezas, y controlado a tus tropas… eran fraudes-
Eso dejó sorprendido a Luke, al igual que a Yuno, Taiki, y el resto de los presentes. V-mon miró a Visdom, confundido.
-… Muchos monstruos estamos condenados a sufrir el mismo daño que le hagamos a un Wolf o Hikari de la rama principal- le recordó Visdom-Pero los que controlan a los Wolf no son de esa familia-
-… Usurparon el poder…- murmuró Luke, serio, comenzando a entender todo.
-En efecto. Lo descubrí cuando perseguía a Cerezo. La lastimé, y yo recibí el mismo daño… No era posible. Ella era una Wolf pura… No un pariente lejano que había conservado el apellido… Ella era la heredera de los Wolf- le informó, sumamente serio.
-… ¿C-Cerezo-san era…?- murmuró Yuno, totalmente atónita.
-Saber que, al parecer, los Wolf en el poder podían ser falsos, implicaba un completo problema y desequilibrio. Ellos tienen control de los Aum Shinrikyo que tu guiabas, y si esos monstruos descubrían que sus líderes no eran Wolf… Significaba que, realmente, no estaban bajo sus órdenes, así que producirían el caos para nuestro mundo en venganza, y lo sabes-le aseguró a la liebre, quien mantenía el ceño fruncido- Exigí explicaciones, Luke, y descubrí lo que pasó: fue un conflicto interno, siglos antes de que los Hikari volvieran a liberarme. Un grupo de humanos querían que los Wolf liberaran los discos que mantenían a Aum Shinrikyo para usar su poder bélico, pero, curiosamente, ellos se negaron. Querían mantener tranquilos a esos monstruos-
-… Asesinaron a los Wolf para usurpar su estatus, y esos Discos Misteriosos- sentenció Luke, serio, asustando a Yuno y a Taiki- Pero, algunos sobrevivieron, y decidieron mantenerse lejos del Continente Este, estableciéndose en Bubalook, territorio de los Hikari, como granjeros-
-… ¿Lo sabías?- Visdom frunció el ceño, molesto.
-No. Felix una vez me contó que su familia siempre se compuso de granjeros, y que un antepasado había viajado a establecerse en esa isla… Pensé que era un Wolf de una rama inferior expulsado- murmuró Luke, serio-… Pero eso explicaría por qué Samanta mantiene tantos rasgos de los Wolf… Es descendiente directa de los que me crearon, por lo tanto… Ella tiene el derecho de manejar a los Wolf, tal cual Kudou Taiki tiene derecho a manejar a los Hikari-sentenció, sumamente serio.
-… Samanta es… ¿Cómo yo…?- murmuró Taiki, sorprendido, hasta darse cuenta de algo- ¡Visdom!-le gritó, enfadado, haciendo que el monstruo lo mirara levemente- ¡A-Acaso tú…! ¡¿ACASO TÚ…?!-
-¿T-Taiki?- murmuró Akari, preocupada, mientras Yuno miraba nerviosa a su hijo.
-¡Y-Ya lo comprendo…!- murmuró el pelicafé, enojado- ¡¿ENTREGASTE A CEREZO-SAN A LOS WOLF FALSOS?!-exigió saber, enfurecido.
Eso dejó horrorizada a la pelinaranja, mientras Luke se mantenía en silencio, ya que también había comprendido ese detalle.
-… Los humanos que se hacían pasar por los Wolf necesitaban obtener la habilidad de no ser lastimados por sus monstruos, y si obtenían descendencia que tuviese la sangre de los verdaderos Wolf, ya no tendrían que temer- sentenció el mago, serio- Mantendrían su poder seguro, a cambio de que no interfirieran en los proyectos de los Hikari-
… Yuno abrió los ojos, completamente horrorizada.
-… No… No, no, no, no…- negó con la cabeza lentamente, horrorizada- No pudiste… N-No a Cerezo-san-
-Por lo que tengo entendido, usaron una máquina para borrar la memoria de Cerezo Wolf para impedir que intentara escapar, aunque parece que tuvo consecuencias para su mente… pero eso no importaba. Solo necesitaban que diera a luz a un Wolf que les sirviera-
La pelinaranja se quedó helada, sin poder creerlo… Sin querer creerlo…
Que su querida amiga… había terminado teniendo ese destino…
Que su hermano… ya no estaba…
Que sus amigos… no la recordaban…
… Que el sacrificio… fue en vano…
No pudo evitarlo, se tapó el rostro, gritando de dolor y horror, llorando desconsoladamente.
-¡Y-Yuno-san…!- Akari se acercó a la mujer y la abrazó, comprendiendo que debía estar pasando por un gran dolor.
-¡ERES UN MONSTRUO!- le gritó Zenjirou a Visdom, enfurecido- ¡JUGAR CON LA VIDA DE UNA DAMA…! ¡JUGAR CON LA VIDA DE INOCENTES…!-
-¡ERES UN ENGENDRO!- rugió enfurecido Dorulumon, mientras Ballistamon echaba fuertes hilos de vapor, enfurecido.
-¿Cómo pudiste…?- Taiki apretó con fuerza sus puños- A mi tío… a todos…- miró enfurecido al mago- ¡¿CÓMO PUEDES VIVIR TRANQUILO CON TODO ESTO?!-exigió saber, sintiendo que le ardían los ojos al descubrir la cruel realidad.
Visdom frunció el ceño, serio, pero se quedó quieto al percatarse que Luke… no estaba…
Un segundo después, recibió un puñetazo por la espalda, lo cual lo lanzó con fuerza contra varios edificios, arrasándolos y haciendo temblar la tierra.
Ante la ventisca producida, V-mon salió lanzado contra el piso, rodando un poco pero incorporándose de inmediato, para apreciar a Luke parado encima del escombro en el que estaba antes, rodeado de aura morada, con una mirada muerta. En su mano, sostenía el Disco Misterioso de Sky.
-L-Luke…- murmuró Taiki, pero no se sorprendió ante el ataque que había efectuado, sino que sintió más dolor al notar la mirada del pelinegro…
… Estaba sufriendo… Estaba sufriendo al no comprender si estaba enfurecido… u horrorizado… o con dolor…
Luke miró de reojo el cielo lleno de humo y fuego, sin sorprenderse en ver aparecer, en un brillo amarillo, a Visdom, el cual jadeaba, con sangre saliendo de su mentón, aferrando con fuerza su bastón.
-... Me hiciste enojar- le aseguró Luke al mago, el cual frunció el ceño- Si hubieras matado a Cerezo, estaría bien -confesó-Como enemiga tuya, eso sería normal… Pero… Vender a una mujer para que la violen…- frunció el ceño-… Eres un ser más oscuro que yo, Visdom de los Hikari-sentenció.
-Es solo su trabajo. Te familiarizaste mucho con este mundo- Visdom escupió sangre, molesto- Al parecer, en esta sociedad le dieron a las mujeres derechos innecesarios. Esto demuestra la plaga que son los humanos-
-No, Visdom…-Luke frunció el ceño, mientras la energía morada comenzaba a impregnarse en su cuerpo, para sorpresa de Taiki y el resto de los presentes- … Con los años, he estado aprendiendo de los humanos. Sus puntos buenos y malos… pero no me he vuelto uno de ellos-le señaló, mientras la energía morada se volvía una armadura de diamantes morados de cuerpo completo, con un símbolo en el pecho-… En cambio tú, despreciando a los humanos… Te has vuelto uno de ellos… Un ser insignificante y cruel-sentenció, pudiéndose notar el brillo de sus ojos ámbar debajo del casco que cubría su rostro y sus orejas.
-¿Q-Qué es…?- murmuró Taiki, sorprendido ante la forma que había tomado la liebre, hasta percatarse que el piso alrededor de Luke se resquebrajaba.
-… E-El cuarto sistema…- gimió Yuno, tomando su atención y la de sus amigos- L-La c-combinación d-de los otros tres…- hipaba, aun dolida y horrorizada por la cruel verdad- Diamond System… El sistema de la muerte…- se tapó el rostro, sin dejar de temblar.
Taiki abrió los ojos, sorprendido, y miró de inmediato a la liebre, sintiendo la amenaza que este representaba…
-…- Luke levantó su mano, comenzando a concentrar energía oscura, hasta que, de su propia sombra, salió una lanza que atravesó su armadura, haciéndolo reaccionar.
V-mon abrió los ojos, sorprendido al reconocer esa técnica. Visdom frunció el ceño, serio.
-¡LUKE!- se asustó Taiki, haciendo que su madre levantara la mirada, asustada.
De la sombra de la liebre emergieron látigos oscuros que sujetaron sus piernas, brazos y cuello, inmovilizándolo.
-… No puedo permitirte usar tu cuarto sistema en este sitio, Derek-san- aseguró una voz dentro de la sombra del monstruo de armadura, el cual miró de reojo, apreciando como Aonuma Shun emergía, sonriendo, para total sorpresa del Xros Heart- Nos terminarías matando a todos-aseguró, levantando el Sensor que tenía en su mano.
A pesar de su miedo y horror, Yuno reconoció de inmediato aquel artefacto, asustándose.
-¡HUYE, LUKE!- le suplicó, consciente que, sin importar el poder de su amigo, seguía siendo un monstruo cibernético que podía volver a su forma original…
Salamandra, sin dejar de sonreír, activó el Sensor en su mano, provocando que este fuera rodeado de energía verde al igual que Luke…
-¡LUKE!- gritó Yuno, asustada.
-¡MALDICIÓN…!-Dorulumon y Ballistamon se abalanzaron al escombro, pero fueron detenidos al aparecer frente a ellos V-mon, quien, blandiendo su espada, creó una onda de data celeste que los hizo saltar hacia atrás, esquivando por poco el ataque.
"… Sería fácil…"pensó Luke, sintiendo como el poder del Sensor comenzaba a afectar a su cuerpo "Asesinarlo sería fácil… pero…" frunció el ceño, sin oponer resistencia, recordando su despedida con la Jefa "… Continuaré con el plan, Samanta Wolf. Veremos si cumples tu parte… Si somos enemigos o aliados… Dependerá de lo que me permitas hacer cuando nos volvamos a ver"
Entonces, una luz verde iluminó la zona, para después desaparecer.
Salamandra sonrió al ver que, en el suelo frente a él, habían dos Discos Misteriosos: El de piedra, que correspondía a Sky, y uno de diamante morado oscuro… Luke.
Taiki abrió los ojos, sumamente horrorizado.
-… Me pregunto si esto se tomaría como una cacería-sonrió Shun, mientras Visdom aterrizaba junto a él, serio-Aunque distraerlo al decirle tus crueldades fue bastante feo-agregó, sin dejar de sonreír.
-… ¿L-Luke…?- murmuró Dorulumon, horrorizado.
-… L-Lo selló…- murmuró Yuno, entristecida, con lágrimas de dolor en sus mejillas-… Luke- bajó la cabeza, dolida.
-¡¿C-Cómo…?! ¡¿N-No se supone que esa armadura que se puso servía de algo…?!- le preguntó Zenjirou, sorprendido- ¡¿P-Por qué no hizo nada…?!-
-¡S-Si lo hacía… nos mataría…!- gimió Yuno, dejando quieto al joven- ¡E-Ese sistema solo usa ataques de largas distancias…! ¡U-Utiliza miasma que pudo habernos matado…! S-Solo lo activó, porque estaba… confundido… Nos terminó protegiendo de él mismo…-
-Y-Yuno-san…- gimió Akari, sin dejar de abrazar a la mujer.
Taiki apretó los puños, mirando molesto al humano junto a Visdom, mientras el mago hacía levitar los dos Discos Misteriosos con su magia.
-¡SUELTALOS, VISDOM!- le ordenó, enojado, siendo suficiente para que el mago lo mirara de reojo, serio.
-… Serás un Hikari de la raíz principal, pero no eres quien ostenta el título de Líder. No me puedes obligar a obedecerte- le aseguró Visdom, sacudiendo levemente su bastón, haciendo que ambos Discos desaparecieran.
-¡LUKE! ¡SKY-CHAN!- se asustó Taiki, al igual que el resto de los presentes.
-No se preocupen. Los dejaremos a buen recaudo y tal vez hagamos unas modificaciones-sonrió Salamandra, enfureciendo a los jóvenes y digimon.
-¿M-Modificaciones?- murmuró enojada Akari.
-A Zodiaco, y a Sky-sonrió Shun- Al fin y al cabo, servirán mejor si siguen a alguien conectado a Moo, ¿no? Somos familia-indicó, hasta percatarse en la seria y enfurecida mirada de Taiki-¿Eh? ¿Me reconoces?-le sonrió, caminando al borde del escombro.
-… Tienes la misma mirada llena de oscuridad que usaste cuando controlaste a mi compañero- le aseguró Taiki, serio- Aonuma Shun-
-E-Entonces es…- murmuró Zenjirou, indignado, comprendiendo al igual que los demás que tenían al líder del Proyecto Iluminati frente a ellos.
-Un gusto conocerte en persona, Kudou Taiki…-sonrió el adulto, hasta percatarse en el dragón azul grisáceo que lo miraba desde el piso, nervioso y con el labio temblando.
Al ver al digimon, la mirada de Salamandra se suavizó por completo, desactivando su parte de Apocalymon, y una honesta sonrisa apareció en su rostro.
-¡V-MON!- se alegró, bajando derrapando del escombro, acercándose al dragón, el cual sonrió, feliz.
-¡SHUN!- el digimon saltó hacia el rubio, dándole un fuerte abrazo, correspondido por el humano- ¡¿C-CUÁNTOS AÑOS FUERON?!- le preguntó, cerrando los ojos con fuerza.
-C-Casi doce años…- sonrió contento Shun- Me alegra mucho volver a verte, compañero. Debió ser difícil vivir todos esos años en el Mundo Digital, especialmente en guerra-
-¡No importa!- sonrió V-mon, separándose y aterrizando sin problemas- ¡Sabía que debía sobrevivir para ayudarte, Shun! ¡Te lo prometí!-
-Sí, gracias por esperarme tanto-sonrió el rubio.
-… V-V-mon…- murmuró Taiki, siendo escuchado por el dragón, quien se quedó quieto por unos momentos, y, armándose de valor, miró al joven, el cual se veía completamente horrorizado, al igual que los demás miembros del Xros Heart.
-¿T-Tu compañero… humano…?- gruñó Dorulumon, enfurecido.
-… Sí- sonrió V-mon- Soy el compañero digimon de Aonuma Shun- informó, serio.
-P-Por eso nos has traicionado, ¿verdad?-comprendió molesto Ballistamon.
-… Ya les dije: nunca estuve de su parte-les recordó V-mon, sumamente serio, enfureciendo al robot- Siempre he sido leal a mi compañero, y haré lo que sea por él- los apuntó con su espada, decidido.
"… V-mon…" pensó Taiki, sumamente dolido.
-… ¿Lo que sea…?- murmuró Akari, sin dejar de abrazar a la dolida Yuno- ¿Incluso trabajar con monstruos…?- le preguntó, seria, mientras su xros loader comenzaba a brillar.
-¿Pisar la vida de los demás es algo de lo que sentirse orgulloso?- murmuró Zenjirou, apretando su puño, haciendo que su xros loader brillara.
-¡NO PODEMOS ESTAR DE ACUERDO!- aseguraron ambos amigos, molestos.
Ante la reacción de los jóvenes, Dorulumon y Ballistamon fueron rodeados de data, evolucionando, abalanzándose de inmediato contra el digimon, pero fueron detenidos por los látigos de sus sombras.
-¡N-No puedo…!- murmuró AlturBallistamon, con su puño a unos metros del dragón azul grisáceo.
-¡E-Esto es…!- reconoció JägerDorulumon.
-No puedo dejarles lastimar a mi compañero- sonrió Shun, activando su parte de Apocalymon- Visdom, adelántate. Tienes lo que buscabas. Yo llevaré a Kudou Yuno-le avisó.
-¡N-No te dejaremos tocar a Kudou-san!- aseguró Zenjirou, colocándose frente a la mujer, mientras Akari la abrazaba más, mirándolo enojada.
El mago frunció el ceño, y miró de reojo a V-mon, quien no le quitaba la mirada de encima, serio.
-… Esperaré en la Base- sentenció Visdom, comenzando a levitar y alejarse.
-¡VISDOM!- lo llamó Taiki, comenzando a correr, pero V-mon aterrizó frente al joven, haciéndolo detenerse.
-… No lo tomes personal- le pidió el dragón, serio, preparando su espada…
-¡TAIKI!- se asustó Akari.
-¡White Espiral!- JägerDorulumon lanzó un rayo de energía de su escudo en dirección al dragón, lo cual sorprendió levemente a Shun.
Taiki y V-mon se percató de ello, a lo que el joven saltó a tiempo, mientras que el dragón sacudía su espada contra la técnica, provocando una explosión que hizo que saliera disparado contra unos escombros, pero su propia sombra lo atajó a tiempo.
-A-Ay… G-Gracias, Shun…- sonrió adolorido el dragón, a lo que el rubio sonrió levemente, y, sin problemas, sacudió su brazo, lanzando a los digimon evolucionados contra unos edificios.
-¡D-Dorulumon!- se asustó Akari, mientras Zenjirou se quedaba sorprendido, hasta notar que unos látigos salieron de su sombra, amarrándolo a él y a Akari.
-¡Z-Zenjirou…! ¡A-Akari!- se preocupó AlturBallistamon, comenzando a recuperarse al igual que JägerDorulumon, aunque ambos fueron atados por sus sombras al piso.
-Esas formas son demasiado grandes- sonrió Salamandra, chasqueando sus dedos, haciendo que sus sombras tomaran un brillo morado, lo que produjo que las evoluciones de ambos digimon se desactivaran, para total sorpresa de ambos y sus compañeros- Ahora, Kudou Yuno-san- sonrió, comenzando a caminar hacia la mujer y los jóvenes…
Taiki, de rodillas, se cubría con los brazos del polvo de la explosión, tratando de ver la situación, aunque él mismo sabía que estaban en una gran desventaja…
"¿C-Cómo pudo pasar esto…? M-Me confié tanto en Luke, y nunca pensé que él mismo decidiera no usar sus poderes para no lastimarnos… Y me enfurecí tanto… ¡No reaccioné a tiempo!" se mordió el labio, entrecerrando los ojos "Pero… Que V-mon nos traicionara… Betsumon, Gaiomon, S-Starmon… Kokoromon… Shoutmon…" cerró los ojos con fuerza "M-Mi tío… C-Cerezo-san… ¿C-Cómo pudieron… pasar cosas tan horribles…?"apretó los puños, enojado "¿C-Cómo… pudo pasar… todo esto…?"
Estaba asustado… Estaba enojado… Estaba dolido…
Sentía una mezcla de sentimientos negativos invadiéndolo… Sentía que su cuerpo pesaba y su garganta dolía, impidiéndole pensar…
Entonces, sintió unos gemidos contenidos, por lo que, costosamente, trató de enfocar a su madre, quien seguía afectada por la cruel realidad que había descubierto, llegando a ignorar la situación en la que se encontraba… y en el hombre que se le acercaba…
Eso dejó quieto a Taiki…
… No iba a permitir que Salamandra se atreviera a lastimar a su propia madre… ¡No podía permitir que alguien hiciera llorar a su madre!
Apretó sus puños, y, sin pensarlo dos veces, agarró un tubo de metal roto que había entre los escombros, y corrió hacia el rubio, saltando entre el humo, abalanzándose a Salamandra, solo para que sus sombras lo detuvieran.
-¡T-Taiki!- se asustó Akari, haciendo que Yuno se quedara quieta y levantara la mirada, asustada.
-Vaya, vaya. Y yo pensando que solo la Jefa era la humana con digimon que se volvía tan violenta- sonrió Shun, acercándose al joven y quitándole sin problemas el tubo de metal.
-¡N-No te atrevas, Salamandra…!-murmuró Taiki, molesto- ¡NO TE ATREVAS A TOCAR A MI MADRE!- exigió.
-… Oh-sonrió el rubio, algo sorprendido- Ahora mismo, tus ojos muestran una gran ira… Es como la furia de un dragón-señaló, mientras V-mon se acercaba levemente- Y tranquilo. Respeto a las mujeres, así que no le haré daño… Tú, por el otro lado-levantó el tubo, dispuesto a golpear al joven…
V-mon miró para otro lado, nervioso.
-¡TAIKI!- se asustaron Zenjirou, Dorulumon y Ballistamon.
-¡NO!- se asustó Akari.
-¡TAIKI!-gritó Yuno.
Taiki cerró los ojos, asustado…
"¡SHOUTMON!"
Los pasillos de la nave del Proyecto Iluminati no solo contaban ahora con una tenue luz, sino que se veían visiblemente dañados. Las paredes agrietadas, los techos fragmentados, saliendo cables de estos, y hasta unas leves corrientes eléctricas surcaban los alambres dañados.
Se podía escuchar tenuemente como Green, desde los dañados parlantes, llamaba a la calma, mientras ordenaba un control de daño, que un equipo fuera a reparar la maquinaria, que los médicos fueran a atender a los heridos, y que los soldados menos lastimados siguieran en búsqueda del digimon fugitivo, ya que no podían permitirle escapar.
Ese pequeño grupo de soldados pasaron por un pasillo dañado, nerviosos y molestos por lo que había pasado. Pasaron de largo una enorme pila de escombros que impedía el acceso a un pasillo sin salida, sin saber que, de esa forma, habían pasado de largo a los dos digimon que se escondían del otro lado.
Shoutmon se encontraba sentado cerca de los escombros, con la espalda apoyada en la dañada pared, abrazando en silencio a Kokoromon. Durante el aterrizaje forzoso, terminaron atrapados entre ese pasillo sin salida y los escombros. Si bien, eso era ventajoso porque ningún humano podría encontrarlos, necesitaban salir de ese lugar, pero el dragón rojo ya no podía levantarse, ya que la herida en su pierna se abrió aún más, llegando a impedirle moverse.
-A-Aguanta, Kokoromon…- murmuró Shoutmon, quien, ignorando la sangre que salía de su sien, posó su mano en la cabeza de su pareja, sintiendo sus temblores y leves gemidos de dolor.
Frunció el ceño, preocupado, y puso su otra mano en el costado lastimado de la digimon, el cual emanaba algunos datos a causa de la gravedad de la herida.
-Te prometo que encontraré una forma de salir de este sitio… Te llevaré a un lugar seguro, así que tienes que aguantar, por favor- le pidió, serio, pero sabía que sus propias palabras eran vacías…
… Debía sacar a Kokoromon de ahí… pero no podía siquiera levantarse por culpa de sus heridas…
Estaban atrapados…
Cerró los ojos, enfurecido al encontrarse en semejante situación… ¡Kokoromon estaba muriendo en sus brazos…! ¡¿Y no podía hacer absolutamente nada para al menos calmar su dolor…?!
"¡Esto…! ¡Esto no está bien…!" pensó, nervioso "¡No quiero perderla…! ¡No de esta forma…!" cerró los ojos con fuerza, abrazando aún más a su querida amiga.
¿Ese era su castigo por poner a su gente por sobre ella…? ¿Por no haber decidido arriesgarse y ayudar a sus enemigos por su bien…?
… ¿No podía hacer nada por ella…?
… Necesitaba ayuda…
… Necesitaba a Taiki…
Fue entonces que se quedó quieto al sentir un suave tacto en su mejilla, por lo que abrió los ojos, para ver la cansada mirada de Kokoromon fija en él.
-… Ko…- murmuró, sorprendido.
-… Je…- sonrió la digimon, cansada, acariciándole lentamente la mejilla con sus dedos.
La sonrisa de su prometida hizo que el Rey la mirara, nervioso y arrepentido. Se mordió el labio, y sostuvo la única mano de la digimon.
-… No tengo palabras que me excusen, Kokoromon- murmuró tristemente el dragón- Dijeron… Dijeron que si cooperaba con ellos… te salvarían… pero no pude hacerlo…- entrecerró los ojos, dolido- Si les prestaba mi ayuda, mi gente peligraría, a-además que nada me g-garantizaba que te salvarían… Te traicioné…- cerró los ojos con fuerza-… L-Lo siento mucho…-
Kokoromon lo observó en silencio, sonriendo cansada, pero después su sonrisa se borró lentamente.
-… Star…mon…- murmuró la digimon, tomando su atención- É-Él l-logró… salvarse… p-pero está herido…- le contó- G-Gaiomon… V-Visdom le borró la m-memoria… E-Es inocente… N-No fue su c-culpa q-que Betsumon…-cerró los ojos, nerviosa, pero después miró al sorprendido Shoutmon-V-V-mon… d-decidió su camino… N-No pude… hacer algo p-por ellos… por ninguno d-de mis amigos…- gimió, aferrándose a la mano de su pareja- L-Lo siento… C-Cuernomon…-
Eso hizo que el dragón abriera los ojos, sorprendido ante las palabras de la V-mon…
Ella… ¿se estaba disculpando…? ¿Por qué…? ¿Acaso era su culpa…? ¡¿Era su culpa estar metida en esa situación?!
-… No… No es tu culpa…- murmuró Shoutmon, observando como Kokoromon respiraba costosamente, con los ojos fuertemente cerrados por el dolor que estaba experimentando-… Tú nunca pediste ser la elegida de Alphamon… ¡Él te escogió sin importarle tu opinión…! ¡Si él nunca te hubiera escogido… tal vez tu gente seguiría con vida…! ¡Tu familia…! ¡Nunca habrías tenido que pelear!- cerró los ojos con fuerza, sintiendo un punzante y doloroso malestar en el pecho y en la garganta, junto con un leve ardor en los ojos- ¡No es tu culpa…! ¡Es mía…! ¡Mi familia te empujó a pelear…! ¡Te empujó a estar metida en este problema…! ¡Y ahora yo…! ¡Tuve que poner a mi gente por sobre ti…! ¡Que estés en este estado es mi culpa…! N-No te merezco… No te… merezco…- se aferró con más fuerza a la débil mano de su pareja-… No puedo… siquiera salvarte…-
Jamás había pensado… que ser Rey implicaría sacrificar a alguien por el bien de su pueblo… y que ese alguien… fuera la digimon que amaba…
Kokoromon, costosamente, abrió los ojos, y miró a Shoutmon, quien lloraba en silencio, aferrándose a su mano con fuerza, temblando. Lentamente, se inclinó hacia su pareja, dándole un suave beso en la mejilla, dejándolo quieto.
-… E-Está… bien…-sonrió débilmente la V-mon.
-… ¿Q-Qué…?-murmuró sorprendido Shoutmon, sin poder creer que la digimon en sus brazos… ¿lo estaba perdonando?- Kokoromon, y-yo te traicioné… Te di la espalda. No quise arriesgarme por el bienestar de mi pueblo, aunque-aunque eso significara que tú…- le indicó, confundido y dolido, pero se detuvo cuando su pareja le sonrió nuevamente.
-… P-Proteger a-a los ino-inocentes…- murmuró Kokoromon, sonriendo débilmente- E-Es tu trabajo… E-Está bien…- le aseguró.
-… Ko… Kokoromon…- murmuró Shoutmon, con un hilo de voz, sin poder creerlo-… ¿No… me odias…?-
La digimon sonrió tiernamente, cansada y adolorida, y apoyó su cabeza en el pecho del dragón.
-… T-Te amo…-
Ante la sinceridad de sus palabras, el Rey abrió los ojos, totalmente sorprendido…
… No lo odiaba… E-Ella era tan buena, que ni siquiera podía odiarlo por la decisión que había tomado… M-Más bien… ¿Le agradecía el haber decidido… proteger a su pueblo… y no a ella…?
… Quería salvarla… E-Ella no se merecía e-ese final… ¡ELLA NO MERECÍA MORIR!
Pero… ¿qué iba a poder hacer…? No podía mover su pierna, la cual estaba sangrando demasiado, y el estado de Kokoromon era demasiado delicado como para hacerla caminar o llevarla bruscamente…
De golpe, recordó que tenía la Digimemory de Omegamon, por lo que soltó la mano de Kokoromon y hurgó en sus bolsillos, con la esperanza de que el poder de su padre pudiese salvar a la V-mon, pero se quedó helado al no encontrar la tarjeta digital… No la tenía…
… Se la habían arrebatado…
Cerró los ojos haciendo una mueca, enfurecido al darse cuenta que debieron quitársela cuando lo capturaron… Ahora el enemigo tenía una Digimemory…
¿Qué más podía hacer…?
¿Y si usaba los poderes de Apocalymon…? ¿Servirían…?... No… Más bien, harían que la poca energía que le quedaba a Kokoromon se desvanecería más rápido al purificarlo… ¿Y si usaba la luz de su madre…?... Tampoco… Esa luz estaba dentro de su data, impidiendo que la oscuridad de Apocalymon lo controlara… Aunque parte de él sentía como esa luz se debilitaba, ya que él mismo había descontrolado parte de la oscuridad en su interior cuando fue llenado de furia y odio…
Entonces… Shoutmon comprendió que no podía salvarla…
Tal como le había dicho Green: los únicos que podían haberlo hecho era el propio Proyecto Iluminati, pero, como él no colaboró con ellos… ese era el resultado…
La muerte de Kokoromon… por el bien… de su pueblo…
Se mordió el labio, y agachó la cabeza, temblando con fuerza, sin dejar de abrazar a Kokoromon, quien sonrió levemente, cansada.
A la digimon le dolía todo el cuerpo, especialmente el hombro izquierdo y su costado herido, pero, lo que más le afectaba, era su casco. Podía sentir como la energía de este empezaba a agotarse, lo que implicaba que pronto desaparecería… y si su Reliquia era destruida… ella ya no podría seguir existiendo…
Ese era el destino de aquellos digimon escogidos para poseer una Reliquia… Estos objetos de data se conectaban al sistema del poseedor, ligándose a ellos, como los digimon a estos… Era por eso que se sentía tan cansada… Le quedaba poco tiempo…
"… Samanta…" entrecerró los ojos, respirando lentamente "Lo siento… No me atreví a-a pelear contra V-mon… No pude salvar a Betsumon ni a Gaiomon… Ojalá Starmon e-esté… bien…" cerró los ojos, sintiendo que venían a su mente sus recuerdos más preciados…
Cuando había nacido Samanta, los ratos que pasó criándose junto a ella, Jack, y Sky, cuidados por Slayerdramon, Hinata, Félix, y a veces Luke… Cuando conoció a los miembros de Jäger, cuando corría junto a Dorulumon y Samanta por los prados de Zona Alpina, antes de la muerte de los padres de la niña… O cuando apoyaba a Saburo, y él le sonreía, agradecido de que ella no lo detestara solo por su padre…
C-Cuando conoció al Xros Heart… Los ratos que había pasado junto a Tagiru y Gumdramon jugando en las consolas, o en su xros loader jugaba con MetalTyranomon, GigaBreackdramon y los demás digimon; las veces que cocinaba junto a Yuu, observados por un curioso, pero algo hambriento Damemon; cuando cenaba junto al matrimonio Kudou, u observaba a Taiki haciendo la tarea, o se divertía con Lillymon y los demás digimon del xros loader…
También… el tiempo que pasó con el digimon que la sostenía entre sus brazos, el cual lloraba en silencio, temblando con fuerza.
Hubiera deseado… al menos…haber hablado con Kai…
Pero, a pesar de todo… era feliz…
Estaba contenta por ser una digimon que se crió en el mundo humano, porque así pudo conocer más de esa curiosa raza… aunque le hubiera gustado ver más de su propio hogar… aprender más de él…
-… C-Cuernomon…- murmuró, haciendo que el dragón la mirara, triste- … ¿Es bonito… nuestro mundo…?- preguntó con curiosidad, sonriendo cansada.
Su inocente pregunta le llegó fuertemente al Rey, quien cerró los ojos, nervioso.
-… Lo-Lo único que vi… fue Zona Alpina… en la guerra…- recordó Kokoromon, cansada-… Su cielo era digital… pero triste… la hierba olía a quemado… y la tierra a ceniza…-
-¡C-Cambió…!- gimió Shoutmon, mirándola costosamente- ¡E-El Mundo Digital es un lugar hermoso…! ¡Ha-Hay diferentes P-Países q-que tienen un a-ambiente e-específico para que d-diferentes digimon p-puedan vivir en paz y-y en armonía…! ¡Los digimon se divierten mucho, y trabajan para vivir tranquilamente con su familia y amigos! C-Claro que siempre habrán problemas, ¡pero tratamos de resolverlos y quedar en paz…! ¡Nuestro mundo es hermoso, Kokoromon! ¡Y-Y quiero… q-que lo veas…!-cerró los ojos, temblando-… Lo prometiste… Tomarías… clases… para aprender… sobre nosotros…-
-… Sí…- sonrió Kokoromon, cansada-… Ojalá… Wisemon me tenga… paciencia… porque soy una… Torpemon…-bromeó, a lo que Shoutmon sonrió costosamente, con lágrimas recorriendo sus mejillas-… Cuernomon… no llores…- le pidió, triste.
-… Pero… No puedo salvarte…- gimió el dragón, triste- A pesar que te amo tanto… Yo…-
-… Sí…- sonrió Kokoromon, cansada-… El Xros Heart me salvó…- le mencionó, sorprendiéndolo- Gracias a ustedes… volví a ser u-una digimon… Gracias…-sonrió.
Shoutmon abrió los ojos, sumamente sorprendido por la confesión de su querida amiga, quien, a pesar del dolor y miedo que sentía, le sonreía con sus pocas fuerzas…
Lentamente, el dragón se inclinó y besó suavemente a su pareja, deseando ignorar el dolor que invadía su pecho, junto con el sentimiento de culpa por no haber podido hacer nada por ella…
Kokoromon también sintió culpa ante ese gesto, ya que comprendió que no volvería a estar junto al digimon que amaba… pero, si al menos él vivía… sería feliz.
La V-mon se separó del dragón, reposando la cabeza en su pecho, jadeando sin fuerzas, sintiendo como sus datos estaban al punto del colapso, lo cual le causaba un dolor indescriptible.
Shoutmon entrecerró los ojos, comprendiendo lo que le sucedía a su querida amiga, por lo que la abrazó con suma delicadeza, sobando su espalda, en su inútil intento de disminuir su dolor, a lo que ella sonrió levemente, agradecida por la intención…
Ambos digimon se quedaron en silencio, aprovechando aquellos últimos momentos, sintiendo ambos diferentes tipos de emociones…
Tristeza, cariño, dolor, alegría, arrepentimiento, tranquilidad, furia, paz…
… Amor…
"… Gracias… Shoutmon…"
La respiración de Kokoromon comenzó a volverse más suave, y, de a poco… se extinguió…
El casco de la digimon se oxidó lentamente, a lo que Shoutmon miró el rostro de Kokoromon, quien parecía dormir… pero él sabía que ella no dormía…
El dragón entrecerró los ojos, dolido, sintiendo un horrible dolor en el pecho y en la garganta. Juntó su frente con la de la digimon que amaba, abrazándola más suavemente, mientras comenzaba a emanar de su cuerpo data amarilla, la cual iluminó con una luz cálida el lugar… como si transmitieran los sentimientos de Kokoromon…
-… Perdóname…- murmuró Shoutmon, mientras la V-mon comenzaba a volverse trasparente-… Por todo… Por no haber sido el que merecías… por no protegerte…- le acarició suavemente la mejilla, pero, al hacerlo, Kokoromon desapareció en sus brazos, volviéndose datos…
…Los datos de a poco desaparecieron…oscureciendo el frío pasillo…
Cuando la cálida luz desapareció, el lugar se mantuvo en silencio, puesto que el único digimon que quedaba no decía palabra alguna, a pesar de que apretaba con fuerza sus puños, mientras rechinaban sus colmillos y las lágrimas surcaban su rostro…
"El digimon se quito la capucha y se pudo apreciar quien era. Era una V-mon con un casco plomo con orificios para las oreja, el casco no cubría su boca blanca y se podían ver sus hermosos ojos rojo oscuro con unas cuantas lágrimas.
-Eso realmente me dolió- dijo sobándose la mejilla.
-Un…un minuto… ¿eres…eres una chica?- murmuro Gumdramon, totalmente perplejo.
-Si lo soy- dijo sobándose un ojo.
Shoutmon se quedo en blanco. Había golpeado a una chica."
El dragón bajó la cabeza, temblando, ignorando las silenciosas lágrimas que caían a sus piernas…
"-¿Para mí…? Shoutmon se levantó, sorprendido.
-P-Pues sí- Kokoromon le entrego la tela-… Es-Espero te guste-
El dragón, sin darse cuenta de las miradas curiosas de los humanos, digimon y liebre, desdoblo la tela.
Era una chaqueta larga rojo oscuro, a su medida."
Se aferró a su dañada chaqueta, mordiéndose el labio, temblando fuertemente…
"-... Cuernomon- lo llamó Kokoromon, tomando su atención- Me gustaría que nada pasara- admitió, preocupada- Que las rondas no sirvan de nada, y que no encontremos nada malo-confesó, aferrando con ternura la mano de su acompañante."
… Se miró la mano, aun sintiendo el calor de la digimon que amaba… Aquel calor… que acababa de perder…
-… No pude… protegerte…- gimió, cerrando con fuerza los ojos-… Perdóname…-
"-¡A-Auch! ¡Que Rey más violento!- se ofendió V-mon, parándose, chocando cabeza con el dragón.
-¡Si sabes que soy el Rey, entonces te pediré un poco más de respeto!- exigió Shoutmon.
-V-vamos, no peleen- pidió Taiki, con una gota en la cabeza.
-Sean amigos~- pidió Kokoromon, tomando el brazo de cada uno- ¿Sí?-
-¡NO!- negaron ambos, mirando para otro lado."
Shoutmon mostró sus colmillos, comenzando a temblar más, pero, esta vez, no era por la tristeza y el horror que le invadía el corazón… Temblaba de pura ira…
No fue su decisión lo que mató a Kokoromon… fue la traición de V-mon…
"V-mon…" pensó Shoutmon, furioso, sintiendo que el dolor en su pecho le destrozaba por dentro.
El engaño de aquel dragón produjo la muerte de la digimon que amaba… y, tal vez ahora… produciría algo peor…
"-Ah- comprendió Taiki- E-Está bien. Para empezar, no debimos hablar de un tema así tan a la ligera- se disculpó con su amigo, quien hizo una mueca, algo avergonzado- Te entiendo. Me encargaré aquí del fuerte-levantó el pulgar, a lo que su amigo sonrió, agradecido."
… Taiki…
Shoutmon se quedó quieto, mientras las lágrimas seguían cursando sus mejillas…
-… No…- gruñó, empezando a temblar de ira, con sus ojos volviéndose de un color ámbar amenazante- No lo voy a perder… No perderé a Taiki… ¡NO ME VAS A ARREBATAR A MI COMPAÑERO, V-MON!-apretó sus puños con fuerza.
-¡AQUÍ!- escuchó, regresando a la realidad, por lo que miró de reojo los escombros que lo ocultaban- ¡Los lectores indican a un digimon por esta zona…! ¡El Rey debe estar cerca!-
Eran los soldados del Proyecto Iluminati que lo estaban buscando. Parece que empezaron la búsqueda con implementación que no se hubiera dañado por el aterrizaje forzoso…
Enfurecido, el digimon hizo aparecer su micrófono, y lo usó para levantarse, ignorando el daño en su pierna, y las marcas de lágrimas en sus mejillas, junto con aquel punzante dolor en su pecho.
"Voy a salir de aquí…" gruñó, sin estar dispuesto a ceder "¡Perdí a Kokoromon…! ¡No pude salvar a la digimon que amo…! ¡PERO NO PLANEO PERDER A NADIE MÁS…! ¡TENGO QUE IR CON TAIKI…!" se sujetó con fuerza a su micrófono, ya que su pierna herida no le permitía sostenerse, mientras sentía el sonido de pasos acercarse.
Entonces, escuchó el sonido de explosivos, por lo que se cubrió con su arma, puesto que los escombros habían salido volando tras la explosión. Gruñendo, el dragón miró como, de entre el polvo, se acercaban cautelosamente los soldados que lo buscaban, todos apuntándolo con sus armas.
-No voy a perder aquí…- gruñó Shoutmon, sujetando con fuerza su micrófono- ¡A UN LADO, HUMANOS, TENGO QUE REGRESAR CON TAIKI!-
-¡N-No te atrevas, Salamandra…!-murmuró Taiki, molesto- ¡NO TE ATREVAS A TOCAR A MI MADRE!- exigió.
-… Oh-sonrió el rubio, algo sorprendido- Ahora mismo, tus ojos muestran una gran ira… Es como la furia de un dragón-señaló, mientras V-mon se acercaba levemente- Y tranquilo. Respeto a las mujeres, así que no le haré daño… Tú, por el otro lado-levantó el tubo, dispuesto a golpear al joven…
V-mon miró para otro lado, nervioso.
-¡TAIKI!- se asustaron Zenjirou, Dorulumon y Ballistamon.
-¡NO!- se asustó Akari.
-¡TAIKI!-gritó Yuno.
Taiki cerró los ojos, asustado…
"¡SHOUTMON!"
El dragón rojo se quedó quieto, abriendo los ojos, sorprendido al escuchar la voz de su amigo, por lo que miró para todos lados, confundiendo a los soldados que lo estaban rodeando.
-Ta… Taiki…-murmuró Shoutmon, sorprendido de escuchar su melodía, mientras sus ojos volvían a ser azules-¡TAIKI!- lo llamó, dándose cuenta del miedo en la voz de su amigo, por lo que deseó estar a su lado…
Quería protegerlo… Había perdido a la digimon que amaba… y no quería perder a su querido amigo…
… Debía ir a su lado…
¡TENÍA QUE IR A SU LADO!
-¿Q-Qué le pasa?- murmuró uno de los soldados, confundido.
-¡E-En todo caso, no lo dejen hacer un movimiento!- ordenó otro hombre, preparando su arma al igual que sus compañeros…
-¡TAIKI!- gritó Shoutmon, siendo rodeado de data, para sorpresa de los soldados, quienes, en su confusión, atinaron a disparar contra el digimon, pero este acababa de desaparecer del lugar mediante aquellos datos, dejando totalmente sorprendido a los humanos…
El Rey del Mundo Digital… ¿había logrado escapar…?
"¡TAIKI!"
Taiki se quedó quieto al igual que Shun, puesto que ambos habían escuchado la melodía del dragón. V-mon abrió los ojos, sorprendido.
-… Eso fue…- murmuró el rubio, bajando el tubo- V-mon- miró a su compañero.
-¡N-No debimos poder escuchar su melodía! ¡Topacio puso una máquina que lo impedía!- le explicó el dragón.
-… ¿Shoutmon?- murmuró Taiki, hasta notar que su xros loader brillaba.
-¡TAIKI!- lo llamó el Rey, para su total sorpresa y la de los presentes, incluso para Shun y V-mon.
-¡Es…!- se sorprendió Ballistamon, mientras Dorulumon abría los ojos, igual de sorprendido.
-¡R-Reload, Shoutmon!- reaccionó el joven, provocando que, a su comando, el dragón saliera del xros loader, abalanzándose a Salamandra.
-¡ROWDY ROCKER!- Shoutmon sacudió con fuerza su micrófono, usándolo para golpear en el tórax al humano, haciéndole escupir sangre verde de la boca, y lanzándolo a varios metros.
Ante eso, las sombras que habían retenido a Taiki, Akari, Zenjirou, Ballistamon y Dorulumon desaparecieron, liberándolos.
-¡Shun!- se asustó V-mon, hasta percatarse que el dragón, al aterrizar, lo miró asesinamente, furioso- ¡Maldi…!- preparó su espada, pero Shoutmon se le abalanzó de inmediato, dándole tal puñetazo en el rostro que lo lanzó contra unos escombros, provocando una gran estela de humo por el choque.
-M-Maldito… Maldito…- le gruñó el dragón, enfurecido, temblando de ira y dolor, pero, aun así, no pudo aguantar más, cayendo al piso, agotado.
-¡SHOUTMON!- se asustó Taiki, acercándose de inmediato al digimon, al igual que Zenjirou, Ballistamon y Dorulumon.
-¡Shoutmon-kun!- se asustó Yuno, levantándose con ayuda de Akari.
-¡S-Shoutmon!- Taiki se agachó al lado del dragón, pero se quedó helado al ver las heridas que este tenía-… ¿S-Shoutmon…?- murmuró con un hilo de voz, asustado.
-¡Shoutmon, reacciona!- le pidió Ballistamon, sentando con cuidado al digimon, el cual gimió levemente, y abrió apenas los ojos, cansado.
-… Shoutmon- sonrió Taiki, aliviado de ver que su amigo reaccionó.
-¿Q-Qué…?-los miró Shoutmon, desorientado- ¿E-Estoy… de vuelta…?- miró sorprendido a los humanos y digimon que lo rodeaban.
-¿No te habías dado cuenta?- Dorulumon frunció el ceño, serio.
-E-Escuché la melodía de Taiki, y sentí que necesitaba ayuda… Después me encontré dentro del xros loader… y los vi…- gruñó, enfurecido, mirando al humano que estaba tirado a varios metros, junto a la zona a la que había lanzado a V-mon- Simplemente reaccioné-cerró los ojos, sintiendo como su pierna le dolía demasiado a causa de su herida.
-¡Shoutmon-kun!- Yuno se agachó al lado del dragón, abrazándolo, sumamente aliviada de verlo a salvo, dejándolo quieto.
-¡Q-Que alivio que estás bien…!- sonrió preocupada Akari- P-Pero… ¿Q-Qué te pasó…?- murmuró, nerviosa, notando el delicado estado de su amigo.
-¿Y-Yo…? Yo…- murmuró el dragón, y miró sus manos ensangrentadas, asustado y nervioso- No pude… salvarla…- gimió, cerrando los ojos con fuerza- P-Pero… ¿c-cómo llegué aquí…? E-Estaba en la Base de esos malditos… y d-después en el xros loader… ¿Cómo…?- recordó, confundido.
-¡E-Espera! ¡E-Entonces…! ¡¿S-Sí estuviste capturado por el Proyecto?!- se sorprendió Zenjirou- ¡¿C-Cómo fue que llegaste aquí?!- le preguntó, pero la mirada de Akari lo dejó callado.
-S-Shoutmon…- murmuró Taiki, preocupado, notando la confusión que estaba invadiendo a su compañero.
-…- Dorulumon frunció el ceño, hasta comprender la situación- ¡La máquina de Wisemon!- le dijo al dragón, dejándolo quieto.
-¿La máquina de…?- murmuró Taiki, confundido.
-¡Recuerda, Taiki! ¡La usamos la primera vez que vinimos todos!- le recordó Ballistamon, también comprendiendo- Cuando nos reencontramos en el Digiquartz- le indicó.
-¡Cierto…! ¡C-Cuando fue el incidente de Sagomon!- recordó el joven- P-Pero… ¿Significa…?-
-Wisemon creó esa máquina, y la terminó instalando por completo en el xros loader… pero me había olvidado por completo de ella- le explicó Dorulumon, serio- Wisemon nos había dicho que nos permitiría ir a dónde tú estuvieras, siempre y cuando deseáramos con todas nuestras fuerzas volver a tu lado, y fue así que nos reencontramos- le contó- ¡ALGO QUE TÚ NO SABÍAS, V-MON!- le gruñó al dragón, el cual se levantaba de a poco entre los escombros, quien miró al lobo, molesto.
-¿U-Una máquina que permite ir a un digimon con su compañero, siempre y cuando lo desee fuertemente…?- murmuró V-mon, agarrándose el brazo herido- Je, un método bastante efectivo por si el Proyecto secuestraba al Rey, o a cualquier digimon del Xros Heart- confesó-… Parece que Wisemon no confiaba lo suficientemente en mi para contarme esa medida de seguridad secreta-
-¡Tal vez Wisemon vió algo en ti que nosotros no vimos!- aseguró Zenjirou, indignado.
-¡Y por eso no te contó nunca!- agregó Akari, molesta.
-… Entonces… ¿Pude volver… porque quería volver al lado de Taiki…?- murmuró Shoutmon, sorprendido.
-Sí- sonrió Taiki.
-E-Estás a salvo, Shoutmon-kun- le aseguró Yuno, pero se quedó quieta, al igual que Taiki, al notar que unas gruesas lágrimas habían aparecido en los ojos azules del dragón.
-¿S-Shoutmon?- murmuró Ballistamon, preocupado, tomando la atención de Dorulumon, Akari y Zenjirou.
-… Había una forma… Había una salida de ese sitio…- murmuró Shoutmon, horrorizado-… Pude haberla sacado de ahí… ¡PUDE HABERLA LLEVADO AL XROS LOADER…! ¡¿CÓMO PUDE OLVIDARME DE ESA MÁQUINA?!- se agarró la cabeza, enfurecido y horrorizado, asustando a sus amigos- ¡PUDE HABERLA SALVADO…! ¡LA TERMINÉ MATANDO…!- cerró los ojos con fuerza, dolido.
-…- V-mon frunció el ceño, serio-… Entonces, no pudiste hacer nada por Kokoromon-chan, ¿no?- comprendió, bufando.
Eso dejó helado a Taiki.
-… ¿Shoutmon?- murmuró el joven, dejando quieto a su compañero-… ¿D-Dónde está… Kokoromon…?- le preguntó, sin querer saber la respuesta.
-…- el dragón hizo una mueca, dolido, y abrió apenas los ojos-… Lo siento… Lo siento… N-No pude… hacer nada…- confesó, dejando helados a sus amigos-… No… pude…-
-… ¿A-Acaso… K-Kokoromon-chan…?- gimió Yuno, horrorizada, a lo que Shoutmon cerró los ojos con fuerza-… N-No, por favor, no…- cerró los ojos, abrazando al dragón, quien hizo una mueca, temblando.
"P-Podía… K-Kokoromon… Ha-Había u-una forma p-para sacarte de ahí…"gimió el dragón, horrorizado con su propia ignorancia "P-Pero e-estaba tan c-concentrado en mi odio… ¡que no me di cuenta…!... P-Pude haberte… salvado…"
-K-Kokoro… mon…- murmuró Dorulumon, horrorizado, mientras Akari se tapaba la boca, llorando.
Ballistamon se quedó en silencio, en cambio, Zenjirou se mordía el labio, hipando…
Taiki solo miraba horrorizado a Shoutmon, procesando el hecho de que su querida amiga…
"-Por favor, Taiki. Creo que ya descansé lo suficiente, y quiero ayudar- le sonrió la V-mon al confundido joven…"
"N-No… K-Kokoromon…" el pelicafé cerró los ojos, sintiendo como le ardían, junto con la sensación de que aquel sentimiento en su garganta le dañaba aún más.
-Duele, ¿verdad, Rey?-escucharon, quedándose quietos.
Inmediatamente, Taiki miró enojado a Shun, el cual se levantaba sin problemas, sobándose el estómago.
-¡AH! ¡S-Shun…!- V-mon se acercó de inmediato a su compañero- ¿E-Estás…?-
-Tranquilo. Mi cuerpo es más resistente de lo que crees-le aseguró el rubio, sin dejar la sonrisa- Déjame adivinar, Rey… Por esa sangre, deduzco que ella murió en tus brazos, ¿verdad?-sugirió, sonriendo.
Eso hizo que el dragón lo mirara con odio, pero se sorprendió cuando Akari, Zenjirou y Taiki se pusieron frente a él, ocultándolo de la vista del rubio, mientras Yuno lo abrazaba con más fuerza.
-¡CIERRA LA BOCA, SALAMANDRA!-le ordenó Taiki, serio y enojado.
-¡NO TE BURLES!- le exigió Akari, ignorando sus propias lágrimas.
-¡JA-JAMÁS PODRÍAS ENTENDER L-LO QUE ESTÁ PASANDO SHOUTMON!-le gritó Zenjirou, serio.
-… No, se equivocan-sonrió Shun- Ahora él y yo somos más parecidos, no solo por tener un fragmento de Apocalymon en nuestro interior-aseguró, colocando la mano en su pecho- Perder frente a nosotros al ser que más amamos es bastante doloroso, ¿verdad, Rey?-le indicó al dragón, dejándolo quieto- Sentimos que no hicimos nada, cuando pudimos hacer algo, para salvarlas… Siento eso desde hace catorce años, cuando perdí a mi querida Nozomu-le aseguró, dejando de sonreír, triste.
-…- Shoutmon frunció el ceño, nervioso, recordando con dolor la última sonrisa de Kokoromon.
-Pero… No creo que me sea imposible traer de regreso, tanto a mi esposa como a tu prometida, con los poderes de Apocalymon-le informó Shun, tendiendo su mano hacia el Xros Heart.
-¡No dejes que te engañe, Shoutmon!- le pidió Dorulumon, serio.
-¡A-Aun está el Code Crown!- le recordó Zenjirou- ¡S-Si Taiki lo pide… tal vez Kokoromon pueda regresar!- le señaló, esperanzado.
-¡Cierto!- sonrió Akari.
-No, no, no, no- negó V-mon, dejando quietos a los dos amigos y tomando la atención del Xros Heart- Todos sabemos que no todos los digimon pueden regresar a la vida- les indicó, serio- Je, de ser así… Mi raza habría revivido después de la guerra, ¿no? No creo que Kokoromon-chan regrese del Mar Digital. Murió no solo en el DigiQuartz, sino que debió haber sufrido varias torturas antes de ser borrada, así que es imposible que su programa pueda incorporarse a la vida nuevamente. No por si sola-aseguró, serio.
-K-Kokoromon-chan…- murmuró Yuno, con tristeza, abrazando suavemente a Shoutmon, el cual frunció el ceño, triste y cansado.
-¡E-Eres un…!- se indignó Zenjirou, enojado.
-… ¿Y eso es lo que deseas, V-mon?- le preguntó Taiki, serio, extrañando al dragón-… ¿Estás con Salamandra, para querer cumplir un deseo?-
-… Tengo mi propio deseo- confesó V-mon- Pero no estoy por eso junto a Shun- aseguró, sorprendiendo al grupo- Es mi compañero humano. No tengo otro motivo más para justificar mi lealtad, ¿no lo creen así, Dorulumon, Ballistamon, Rey? ¿O ustedes traicionarían a sus propios humanos?- les preguntó, sonriendo.
Eso hizo que los digimon fruncieran el ceño, enojados.
-¿Acaso deseas la resurrección de los V-mon?- sugirió Dorulumon, serio, pero se quedó quieto cuando el dragón reprimió una risita.
-¡¿Por qué debería pedir el regreso de una raza tan cobarde?!-le preguntó sonriendo el dragón, dejando quieto a los presentes.
-¿C-Cobardes…?- murmuró Ballistamon, enojado.
-¡Sí! ¡Siempre éramos echados de cualquier pueblo por ser dragones insignificantes!- recordó V-mon- Incluso debíamos protegernos de varios ataques de otras razas o digimon solitarios, y por eso nuestros números disminuyeron. ¡Hasta mi padre fue comida de digimon!- indicó- ¡Aun así, cuando Alphamon nos habló, y Slayerdramon-osan llegó para cuidarnos, toda mi gente estaba feliz! ¡¿Qué importaba que ahora el Bagra Army tuviera su ojo en nosotros por esa Reliquia, si ahora teníamos a un gigante de dos metros que nos protegía…?!... Eso mismo produjo nuestra casi extinción. Irónico, ¿no, Shun?- le indicó a su compañero, el cual sonrió levemente.
-N-No puedes estar hablando en serio… ¡¿No sentías dolor por lo que le pasó a tu familia?!- le preguntó Taiki, horrorizado.
-Claro que sí. Al fin y al cabo, mi prima era la causante de todo, ¿no?- bufó V-mon.
Eso dejó sorprendido al Xros Heart.
-… ¿Tu… prima…?- murmuró Shoutmon, sorprendido.
-¿Acaso no sabían que Kokoromon-chan tenía una tía? Hogomon-osan era mi tío, y Horomon era mi madre. Tal vez Slayerdramon-osan nunca le dijo nada de mí a Kokoromon-chan, para no entristecerla más- sugirió el dragón, alzando los hombros.
-… E-Eran familia… ¡¿Y aun así la traicionaste?!- le preguntó Akari, dolida.
-…- V-mon frunció el ceño, y señaló a la pelirroja- Justo ese es mi deseo- sentenció, dejando confundidos a los presentes.
-¿A qué te refieres?- gruñó Dorulumon, enojado y desconfiado.
-¿Padres? ¿Hermanos? ¿Amigos? ¿Amantes? ¿Deseos propios?- bufó V-mon- ¡¿Se dan cuenta en lo que nos hemos convertido, nosotros los digimon?!- les preguntó a Ballistamon, Dorulumon y Shoutmon, serio- ¡Lo sé! ¡De entre todos los Mundo Digitales que existen, el nuestro es el único en el que nosotros, los digimon, hemos desarrollado una sociedad demasiado parecida a la humana!- les señaló, molesto- ¡Hemos evolucionado de tal forma que pensamos más por nosotros mismos, llegando a tener nuestros propios sueños, tal cual los humanos! ¡Podemos llegar a relacionarnos con otros y formar familias! ¡Podemos llegar a amar, y sufrir por las pérdidas! ¡Nos hemos transformado en humanos en cuerpos digitales!-puso su mano en su pecho- Antes no era así… Antes éramos solo programas que cumplían sus funciones vitales, y si teníamos compañeros, le éramos leales a ellos sin cuestión alguna… ¡Y éramos felices en nuestra ignorancia! ¡Hay digimon en otros mundos que son felices viviendo de esa manera tan simple…! ¡Pero en cambio, nosotros, evolucionamos de la manera incorrecta!-sentenció, serio.
-V-V-mon…- murmuró Taiki, sorprendido, comprendiendo al dragón.
-Los digimon, si bien, nos basamos en programas, nos basamos también en las mascotas digitales. Eso somos nosotros: mascotas- aseguró V-mon, serio- Sufriríamos mucho menos si no hubiéramos desarrollado tantas emociones humanas… No sufriríamos la pérdida de un amigo, de un familiar… de una pareja…- miró a Shoutmon, dejándolo quieto- Si no hubiéramos obtenido esa capacidad… Ese es mi deseo: que nosotros, los digimon, volvamos a ser lo que debíamos ser en un principio… Mascotas Digitales-
-T-Tú… ¡¿Quieres hacernos perder las capacidades de sentir y pensar por nosotros mismos?!- se enfureció Dorulumon.
-La ignorancia nos ahorraría mucho dolor- aseguró V-mon- Somos seres longevos, por lo que siempre tendremos pérdidas… Perderemos a nuestros compañeros humanos algún día- le recordó, dejándolo quieto como a Ballistamon y a Shoutmon- Y esos sentimientos de pérdida nos perseguirán toda la vida… ¿No creen que es demasiado cruel vivir así?- les preguntó, serio.
Shoutmon frunció el ceño, enojado y confundido.
Vivir de la forma en la que hacían, ¿les causaba sufrimiento? Acaso, ¿si él no sintiera, nunca se hubiera enamorado de Kokoromon, y no estaría sufriendo de esa forma por su muerte…?
"Kokoromon se sonrojó, y, sonriendo contenta, se acurrucó en el pecho del dragón."
-… No…- murmuró, tomando la atención de Yuno y de los demás, incluso la de Shun y V-mon, quien frunció levemente el ceño-… Duele mucho… Perderla duele mucho... pero pensar en que podría no amarla… Duele mucho más…- sentenció, y miró serio al dragón azul grisáceo- ¡Solo estás siendo cobarde, V-mon!- aseguró, enojado.
Ante eso, Taiki sonrió, en cambio, V-mon frunció el ceño, molesto.
-¡Exacto! ¡Es incorrecto querer impedirle a otros a amar!-aseguró Akari, de acuerdo.
-¡Injusto!-asintió Zenjirou.
-¡Fue gracias a estos sentimientos, que todos nosotros pudimos conocernos!- informó Ballistamon, serio.
-¡Y por medio de ellos, nos hicimos más fuertes!- sentenció Dorulumon- ¡No todo es fácil, y sufriremos mucho cuando perdamos a nuestros amigos…! ¡Pero eso significaría cuanto nos importaron!-
-… Tsch- bufó V-mon, hasta que Shun le dio unas palmaditas en la cabeza, tomando su atención.
-Parece que todo tendrá que ser del modo difícil-sentenció el rubio.
-Siempre ha sido así- sentenció el dragón, y se colocó frente al humano, extrañándolo- Déjame a mí esto, y tu descansa. Tengo entendido, que sin un casco especial, te pueden llegar a afectar gravemente usar las habilidades de Apocalymon- lo regañó, incomodándolo.
-… Bien- asintió Shun, sonriendo, desactivando la oscuridad-… Han pasado muchos años, ¿no?- sonrió.
-Sí- V-mon sonrió, y miró decidido a sus enemigos, haciendo que Dorulumon y Ballistamon se pusieran en guardia.
-Hagámoslo, V-mon- Shun sacó un aparato del bolsillo de su pantalón, dejando sorprendido al Xros Heart: un xros loader azul grisáceo, con los botones y los bordes de la pantalla color plateado oscuro.
-¡¿T-Tiene un xros loader?!- se sorprendió Zenjirou.
-Vamos, ¿en qué creen que se basaron los charger?- sonrió el rubio- V-mon, Shinka- a su comando, la pantalla del xros loader comenzó a brillar.
-¡SÍ!- rugió el dragón, rodeado de la energía de la evolución, para sorpresa de Taiki y el resto.
El digimon fue envuelto en datos, tomando la forma de un caballero de armadura azul grisáceo, con una V plateada en el pecho, y alas de tela color negro.
-¡Shinka! ¡Ulforce V-dramon!-rugió el caballero, emanando una gran cantidad de ventisca, haciendo que los humanos se cubrieran los brazos, sorprendidos.
-¡¿E-Esa es la evolución de V-V-mon?!- parpadeó Zenjirou, atónito.
-¡E-Ese es un nivel demasiado alto…! ¡Es un caballero!- se sorprendió Dorulumon, enojado.
-Shun y yo somos compañeros desde hace más de una década- informó seriamente Ulforce V-dramon- Incluso viajamos un tiempo por el Mundo Digital, recolectando materiales para formar el Proyecto Iluminati, y que así él aprendiera a manejar los poderes de Apocalymon… Está claro que, durante nuestros combates, de poder evolucionar a un simple Veedramon, lograra llegar a este nivel- indicó, algo burlón y sarcástico, enojando a Zenjirou y a Akari.
-¡Taiki, déjanos esto!- le pidió la pelirroja, sacando su xros loader, sorprendiendo a su amigo.
-¡Tienes que llevar a Shoutmon y a Kudou-san a un lugar seguro!- agregó Zenjirou, también sacando su aparato.
-Ch-Chicos…- murmuró Taiki, sorprendido.
-¡¿Listos?!- les preguntaron Akari y Zenjirou a sus compañeros.
-¡SÍ!-asintieron ambos, decididos.
-¡Dorulumon, Chou-Shinka!-
-¡Ballistamon, Chou-Shinka!-
Ante los comandos de los jóvenes, los digimon evolucionaron, abalanzándose de inmediato al caballero, pero el puño del robot y la lanza del lobo humanoide fueron detenidas por los sables de luz que Ulforce V-dramon había sacado de sus brazaletes, logrando refrenarlos.
-Solo les diré, que actuar como un idiota frente a ustedes no significa que no sepa pelear- aseguró el caballero santo, sacudiendo sus espadas, logrando librarse de sus enemigos, para después tomar vuelo, siendo perseguido por ambos digimon.
Shun sonrió, notando que su compañero parecía contento al volver a tomar esa forma, después de tantos años…
-… V-mon…- murmuró Taiki, sorprendido y serio, observando el enfrentamiento de Ballistamon y Dorulumon… contra… su amigo.
-T-Taiki- lo llamó Yuno, tomando su atención- Sh-Shoutmon-kun e-está…- murmuró, haciendo que su hijo viera a su compañero, asustándose al notar los datos que salían de sus heridas.
-¡SHOUTMON!- se asustó Taiki, agachándose a su lado, mientras Akari y Zenjirou se asustaban.
-L-Lo siento… Taiki… M-Mi cuerpo… duele…- murmuró el dragón, cansado.
-¡RESISTE…! ¡YA HEMOS PERDIDO DEMASIADO…!- le aseguró el joven, asustado- ¡E-Entra al xros loader…!- le pidió, señalándolo con el aparato rojo.
-… Quiero verla…- murmuró Shoutmon, dejando quieto a su amigo-… Si me voy… tal vez pueda… reencontrarme con ella…- confesó, y miró lentamente al asustado joven-… P-Pero no me atrevería a dejarte solo…-le sonrió con pesar.
-¿S-Shoutmon…?- gimió Taiki, mientras Yuno abrazaba más al dragón, triste.
"Lo siento… Kokoromon… No podré volver a verte…" pensó con tristeza el dragón, levantando apenas el brazo y acariciando la cabeza de su compañero "S-Si me fuera… Taiki estaría solo… Perdóname por dejarte ir sola" se disculpó, recordando la sonrisa de su querida amiga…
… No podría reunirse con ella… No podría volver a verla…
No podía abandonar a sus amigos.
-E-Evolucionemos, Taiki…- le pidió Shoutmon, serio, sorprendiéndolo- E-Estaré bien… N-No puedo dejar que Dorulumon y Ballistamon peleen sin mí-
-P-Pero, Shoutmon-kun… Tus heridas…- murmuró Yuno, nerviosa.
-T-Tranquila, Yuno-san. E-Evolucionar me sanará- le aseguró el dragón, hasta notar la mirada de su compañero.
-… ¿E-Estarás bien, Shoutmon?- le preguntó el joven, preocupado- V-mon nos traicionó…-cerró los ojos con pesar.
-… Sí… Todo es su culpa…- murmuró el dragón, serio- Pero, Taiki…- lo llamó- N-No pienso permitir que mi propia oscuridad arruine de nuevo las cosas- le aseguró.
-P-Pero…- se preocupó Taiki, no muy seguro.
-Por favor, Taiki… No pude ha-hacer nada por Kokoromon… Ni siquiera aliviar su dolor…- confesó, apretando su puño, serio- Así que, por favor… Permíteme ayudar a mis amigos…-le pidió.
Taiki lo miró, preocupado, consciente que evolucionar era la única forma de salvar a su amigo, pero tampoco quería que siquiera peleando… Podía sentir como el corazón de Shoutmon estaba destrozado por la pérdida, y por eso no quería hacerlo pelear… pero… no había otra forma…
-¡White Spiral!-
-¡Plasma Crack!-
Tanto JägerDorulumon como AtlurBallistamon lanzaron sus técnicas en contra del caballero santo, el cual se preparó, extendiendo sus alas.
-¡Tensegrity Shield!-extendió sus brazos, activando sus brazaletes, creando un escudo de data con la estructura de tensegridad, protegiéndose así de las técnicas, para sorpresa de los otros dos digimon.
-¿Puede crear escudos?- gruñó JägerDorulumon, frunciendo el ceño.
Ulforce V-dramon deshizo el escudo, y, haciendo aparecer sus sables, se abalanzó a sus enemigos, dándole una fuerte patada a AtlurBallistamon, lanzándolo lejos. Inmediatamente, se abalanzó a JägerDorulumon, chocando sus armas, creando una onda de energía.
-Espero que estés orgulloso de ti mismo, V-mon- gruñó enfadado el lobo bípedo.
-Lo mismo puedo decir de ti. Diste la espalda a tus soldados y al digimon que te dio su confianza, simplemente por un cambio de parecer-le señaló el caballero, enfureciéndolo- ¡NO SOMOS TAN DIFERENTES!- aseguró, sacudiendo sus espadas, haciendo que el lobo retrocediera levemente.
-¡Black Nail!-JägerDorulumon se abalanzó al caballero, sacudiendo su lanza con la intención de darle una estocada, pero, lo que no se esperó, es que el digimon azul grisáceo cruzara sus espadas, logrando no solo protegerse, sino que también pasara por debajo de la lanza, dejando quieto al lobo.
-¡Victory Sword!-el caballero sacudió rápidamente sus espadas girando sobre su eje, dándole un golpe directo a JägerDorulumon, tanto así que le produjo varios tajos a su armadura.
-¡Dorulumon!- se asustó Akari, tomando la atención de sus amigos.
-¡G-Gh…!- el digimon estuvo a punto de comenzar a caer si AtlurBallistamon no lo sujeta a tiempo, apuntando de inmediato a Ulforce V-dramon con su mano.
-¡Plasma Crack!- el robot le lanzó una gran cantidad de rayos eléctricos, a lo que el caballero se cubrió con sus espadas, logrando aguantar el ataque, aunque el impacto le hizo retroceder bastante.
-P-Perdona…- gruñó adolorido JägerDorulumon, a lo que su amigo asintió levemente.
-D-Dorulumon…- murmuró Taiki, preocupado.
-Por favor, Taiki…- le pidió Shoutmon, temblando de dolor.
-…- el joven lo miró, preocupado, consciente que debía dejar de ser tan egoísta en la situación en la que estaban-… Entendido- le tendió la mano.
Ante ese gesto, el dragón no pudo evitar sonreír levemente, y, con algo de esfuerzo, correspondió el gesto.
Fue entonces que se produjo una luz dorada, lo cual tomó la atención de los digimon en el cielo. Shun, en cambio, miraba la situación sin dejar de sonreír.
De la luz salió disparado OmegaShoutmon, quien se elevaba rápidamente, desenvainando el mango plateado de su espada, activando su filo de fuego.
-¡V-MON!- rugió el dragón dorado, abalanzándose al caballero, quien sacudió sus espadas al mismo tiempo que el Rey, produciendo una gran onda de choque.
Ambos digimon fruncieron el ceño, enfurecidos con el otro, por lo que comenzaron a chocar varias veces sus armas, con la intención de poder derrotar a su contrincante.
-¡VOY A DETENERTE, V-MON!- le aseguró OmegaShoutmon, sumamente serio- ¡NO PERMITIRÉ QUE MÁS DIGIMON MUERAN POR TU CULPA!-
-¡¿POR MI CULPA?!-se enfureció Ulforce V-dramon, sacudiendo sus espadas, las cuales fueron detenidas por el filo de fuego del mango plateado del dragón, quien aprovechó ese segundo de distracción.
-¡Beat Slash!- OmegaShoutmon aprovechó para golpear con su pierna a su contrincante, lanzándole un poderoso tajo de fuego, el cual lo lanzó a varios metros al llegarle directamente- ¡Heavy Metal Vulcan!-disparó contra el caballero.
-¡Maldición…!- Ulforce V-dramon reaccionó, cubriéndose con su capa de los disparos, hasta sorprenderse al percatarse que solo fueron unos cuantos impactos…
-¡V-MON!- OmegaShoutmon se abalanzó rápidamente al sorprendido caballero, el cual no logró a reaccionar, recibiendo el puñetazo del dragón dorado de lleno en el rostro, lanzándolo más lejos.
-¡Buen derechazo, Shoutmon!- asintió AtlurBallistamon, tomando la atención del dragón.
-Dorulumon, ¿estás bien?- lo miró el dragón, ya que su amigo aun era sostenido por el robot.
-Mira quien lo dice…- sonrió adolorido el lobo bípedo- Ve por ese idiota-le pidió, serio.
-Nos uniremos en cuanto Dorulumon esté mejor- le aseguró Ballistamon, a lo que el dragón asintió y fue hacia Ulforce V-dramon…
-¡A-ARG!- el caballero se recuperó rápidamente, adolorido- ¡Me has dado tu artillería pesada de golpe!- gruñó, ya que no había tenido tiempo para reaccionar.
-¡No quiero escuchar tus excusas! ¡Esto es lo que buscabas al traicionarnos!- gruñó OmegaShoutmon, enfurecido.
-¡Deje de tratar de ponerme como el villano, Rey!- gruñó el caballero- ¡Ambos sabemos que el culpable de todo es su abuelo: Alphamon!- le aseguró, haciendo fruncir el ceño el dragón dorado- ¡Arriesga a inocentes para que hagan su trabajo, sin importarle el daño que ocasiona!-
-¡¿Acaso fue mi abuelo el que te dijo que nos traicionaras?!- gruñó enojado OmegaShoutmon.
-¡No use la ironía conmigo! ¡Si Alphamon es tan bueno…! ¡¿Por qué no levantó un dedo para salvar a su propia escogida?!- le preguntó a Shoutmon, haciéndole fruncir el ceño, furioso- ¡Porque no le importa! ¡Esto es solo un juego para él!-
-¡DÍ LO QUE QUIERAS!-rugió OmegaShoutmon- ¡No pienso defender a Alphamon…! ¡Sus acciones tampoco me parecen correctas…! ¡PERO TODO LO QUE ÉL HA HECHO, NO JUSTIFICA LO QUE TÚ HAS HECHO!-le gritó, dejándolo quieto- ¡NO INTENTES ESCONDERTE EN LA SOMBRA DE TU PROPIO ENEMIGO, V-MON!-le exigió, furioso.
-… Claro… Soy yo el villano…- gruñó Ulforce V-dramon, haciendo desaparecer sus espadas, poniendo alerta al dragón- Está bien… Me tragaré ese cuento- murmuró, comenzando a acumular data en la V de su pecho-¡Shining V Force!-lanzó una ráfaga de energía dorada contra el sorprendido dragón.
-¡OMEGASHOUTMON!- se asustó Taiki.
-¡GH!- el dragón frunció el ceño- ¡OMEGA THE FUSION!-rugió, siendo rodeado por un aura con la forma de Omegamon, y, sin esperar, se abalanzó a la ráfaga, chocando con ella, pero, para sorpresa de V-mon y Shun, la figura de Omegamon estaba protegiendo al dragón, permitiéndole ir de cara contra la técnica sin daños.
-¡¿L-Lo usa como escudo…?!- murmuró Ulforce V-mon, atónito.
-¡V-MON!- rugió OmegaShoutmon, enojado, logrando llegar hasta al frente del caballero, deshaciendo la ráfaga de poder, sorprendiéndolo- ¡ESTÚPIDO!-le gritó, atravesándolo no solo con su espada de fuego, sino también con la espada de Omegamon.
Ulforce V-dramon escupió sangre, y, débil, cayó del cielo, impactando entre unos edificios, cerca de la zona.
-¡LO HIZO!- se alegraron Akari y Zenjirou.
Taiki hubiera sonreído, pero algo en su interior no podía considerar lo pasado como una victoria. Del mismo modo se sentía OmegaShoutmon, quien, levitando en el cielo, miraba con seriedad el lugar donde había caído el caballero.
"… Si nos vieras ahora… estarías llorando de pena… ¿verdad, Kokoromon…?" frunció el ceño, sin poder evitar sentir tristeza al tener ese pensamiento, consciente que su amiga aguantaría las lágrimas al verlo enfrentarse de esa forma a V-mon…
Miró hacia abajo, y palideció cuando, por unos momentos, pensó haber visto a Kokoromon parada junto a Yuno, mirándolo dolida, con sus manos en su pecho, aguantando las lágrimas…
-¡Ko…!- jadeó, asustado, pero la visión de su querida amiga desapareció…
-Shoutmon, ¿estás bien?- se le acercaron JägerDorulumon y AtlurBallistamon, dejándolo quieto- Esto aún no termina Aun queda Salamandra- le recordó, serio.
-… S-Sí…- asintió OmegaShoutmon, aferrándose con fuerza a su espada, sintiendo un horrible dolor en su garganta, pero después negó con la cabeza, decidido a calmarse.
Estaba en medio de una zona de batalla… No podía dejar que sus sentimientos nublaran su juicio.
-Mira, mira…- Shun, sonriendo, caminó cerca de los escombros en los que había impactado Ulforce V-dramon, lo cual tomó la atención de inmediato de Taiki, Akari y Zenjirou- Te has vuelto bastante viejo, V-mon- sonrió, observando como el caballero salía de entre los escombros, jadeando cansado y adolorido, tapando la herida en su pecho.
-¡V-mon!- se sorprendió AtlurBallistamon, haciendo que OmegaShoutmon y JägerDorulumon miraran, sorprendidos.
-¡¿S-Sobrevivió a esos ataques?!- murmuró Dorulumon, sorprendido.
-N-No es divertido, Shun…- aseguró el caballero, adolorido.
-¿Eso crees? Si quieres, te traigo un bastón- le sugirió Shun, sin dejar la sonrisa.
-¡¿QUÉ TAL SI EL QUE ES EMPALADO X2 ERES TÚ, Y YO ME QUEDO MIRANDO?! ¡ME PARECE UNA BUENA OFERTA!-le gritó ofendido Ulforce V-dramon, haciendo sonreír a su compañero- ¡ADEMÁS QUE ERAN 3 CONTRA 1! ¡¿DÓNDE ESTÁ LO JUSTO?!-exigió saber, pero jadeó, adolorido.
-Bueno, bueno…- sonrió Shun- Entonces…- miró de reojo a Taiki, dándole mala espina al joven- ¿Qué tal si también hacemos algo injusto?- le sugirió al digimon.
-¿Algo…?- murmuró V-mon, para después comprender- Me parece bien- asintió, de acuerdo.
-Perfecto- sonrió Salamandra, haciendo aparecer, en su brazo izquierdo, un círculo digital, para total sorpresa del Xros Heart.
-¡E-ESO ES…!- murmuró OmegaShoutmon, atónito, quedándose más sorprendido cuando Ulforce V-dramon hizo aparecer en su mano la pequeña espada que él solía usar en su forma de V-mon.
-Ulforce V-dramon- murmuró Shun, sin dejar de mirar al sorprendido Taiki- Superior Mode-
Ante su comando, el caballero comenzó a ser rodeado de energía roja, la cual salió de la espada, tomando la forma de un ave, quien sacudió sus alas, cubriendo con ellas al digimon.
-¡N-No es posible…!- murmuró Akari, atónita.
-¡¿E-Ellos también…?!- jadeó Zenjirou, sorprendido.
-¿A-Al igual que T-Tagiru y-y Gumdramon…?- murmuró Taiki, sin poder creerlo, hasta reaccionar cuando la energía roja que rodeaba al caballero santo desapareció, mostrando su nueva forma.
-Ulforce V-dramon…-murmuró el caballero, el cual tenía un cambio completo de su armadura, la cual había tomado unos tonos blancos, mientras que la V en su pecho, sus alas, y su propio casco también habían sufrido cambios radicales- Superior Mode-
-¡E-Es parecido a Arresterdramon! ¡Tiene un montón de cosas puntiagudas!- señaló Zenjirou, atónito.
-¡E-Ese no es el problema!- lo calló Akari, exasperada, haciendo parpadear a la sorprendida Yuno.
-¡¿Q-Qué forma es esa…?!- murmuró JägerDorulumon, igual de sorprendido que AtlurBallistamon y OmegaShoutmon.
"¿S-Superior M-Mode…?" pensó el dragón dorado, sorprendido, pero se quedó quieto al ver aparecer al caballero frente a él, con su puño listo.
-¡¿Q-Qué…?!- Dorulumon miró de reojo, sorprendido ante la velocidad del digimon.
Sin esperar más, Ulforce V-dramon le dio un fuerte puñetazo en el estómago a OmegaShoutmon, haciéndole escupir sangre y saliva, lanzándolo a varios metros.
-¡Shoutmon!- se asustó Ballistamon, pero se quedó quieto cuando el caballero generó de su muñeca derecha una afilada espada de data, con la cual le produjo tal corte que varias de sus partes se desprendieron, por lo que el robot cayó con fuerza al piso.
-¡B-BALLISTAMON!- se asustó Zenjirou, corriendo hacia el robot junto a Akari, mientras Taiki se quedaba junto a su asustada madre, sorprendido.
-¡Maldito!- JägerDorulumon se abalanzó al caballero, enfurecido, pero se protegió a tiempo del arma de data usando su escudo, pero este se resquebrajó al clavarse la espada en él.
-… Ah… Ah…- jadeó OmegaShoutmon, sumamente adolorido, con sangre saliendo de su mentón, tratando de mantenerse a flote- V-V-mon…- gruñó, enojado, sin poder creer que aquel dragón tuviera semejante as bajo la manga.
-¡Ballistamon! ¡¿E-Estás bien?!- le preguntó Zenjirou a su compañero, el cual se sentaba costosamente.
-Z-Zenjirou… E-Esto no será suficiente- le aseguró el robot, mirándolo a él y a Akari- S-Shoutmon nos va a necesitar…-
Eso hizo que ambos jóvenes se sorprendieran, pero asintieran, decididos.
- ¡JägerDorulumon!-Akari levantó su xros loader.
-¡AtlurBallistamon!- Zenjirou la imitó, serio.
-¡DoubleXros!-juntaron sus xros loader, provocando que ambos emanaran luz dorada.
Entonces ambos desaparecieron en luz dorada, juntándose como uno, provocando un gran brillo.
-¿Es…?- se sorprendió Ulforce V-dramon, mientras Shun alzaba las cejas, curioso.
Cuando desapareció el brillo, se pudo apreciar un escudo digital naranjo metálico y azul eléctrico de forma hexagonal, con pequeños pero filosos taladros en los bordes. Su superficie estaba dividida, en la parte superior se podía apreciar el rostro de Dorulumon, y en la parte inferior el rostro de Ballistamon, ambos tallados en el metal del escudo. En el medio se encontraba incrustada la boquilla de un cañón plateado.
-¡Zenjirou Shield…!-sonrió el pelicafé, pero recibió un coscorrón por parte de Akari.
-¡¿No dijimos que lo llamaríamos OmegaShield?!- le recordó la joven, ofendida.
-S-Sí… pero…- gimió adolorido su amigo.
De inmediato, el escudo digital reaccionó, y fue de inmediato hacia OmegaShoutmon, incrustándose en su brazo izquierdo, listo.
-Así que esa era la famosa Digixros suplementaria… Que genial- opinó Ulforce V-dramon, a lo que el dragón dorado frunció el ceño, serio.
-¡Salamandra!- lo llamó Taiki, serio, tomando la atención del rubio- ¡¿Cómo es posible que ustedes hayan alcanzado ese nivel…?!- exigió saber, frunciendo el ceño.
-¿No lo sabes?- sonrió el rubio- El Superior Mode se alcanza por el fuerte lazo entre un humano y un digimon, más el poder de una Reliquia Digital- le señaló.
-¡V-mon no tenía ninguna…!- le señaló el joven, serio- ¡E-Esa espada no puede ser! ¡Ha habido ocasiones en las que se ha separado de ella, y Kokoromon dijo que los digimon con Reliquia Digitales no pueden separarse de estos!-
-… Eso fue porque Alphamon y Sanzomon los construyeron de esa forma, por seguridad… Pero Apocalymon creó esa espada para darle poder y más libertad a su elegido- sonrió Shun, dejando quieto a Taiki y a los demás miembros del Xros Heart.
-¿Elegido…?- gruñó OmegaShoutmon, mirando al caballero santo, a varios metros lejos de él- Así que estabas podrido por dentro desde un principio, ¿no?- frunció el ceño, a lo que Ulforce V-dramon se molestó, y, sacudiendo su espada de energía, se abalanzó al dragón, el cual se protegió con su escudo.
-Lo dice el que tiene una oscuridad que no puede controlar- gruñó el caballero, pero se alejó por los proyectiles que había lanzado el escudo, casi llegándoles.
OmegaShoutmon frunció el ceño, molesto, y sin más se abalanzó a su contrincante, chocando ambos sus espadas.
-Parece que no sabes mucho acerca de estas Reliquias Digitales, Taiki-kun- le señaló Shun al joven, sonriendo algo sorprendido, haciendo fruncir el ceño al pelicafé- ¿Sabes siquiera qué es lo que contienen, y qué es el poder que dan?-
-¿A-A qué te refieres?- preguntó cuidadosamente el joven, serio.
-Por ejemplo, Ulforce V-dramon y Arresterdramon- señaló a su compañero en el cielo, luchando contra el Rey- Para nosotros, estas formas se conocen como Superior Mode, pero, me parece, que para los otros Mundo Digitales, esta situación se conoce como Anticuerpo X-le informó, sorprendiéndolo.
-… ¿Un anticuerpo…?- murmuró Taiki, hasta notar unas presencias cercanas, por lo que miró a su alrededor, atento.
OmegaShoutmon también detectó esas presencias, por lo que, chocando su espada contra la de Ulforce V-dramon, miró de reojo en el momento en que una esfera de data oscura se le abalanzó, por lo que logró protegerse con su escudo, aunque el impacto lo lanzó a varios metros.
-¡¿Qué fue eso?!- se sorprendió Zenjirou, mirando para todos lados como Akari y Yuno.
-¿Qué significa esto?- escucharon, y se voltearon, para ver acercarse caminando a Topacio, acompañado de Red y sus dos compañeros, mientras flotaba cerca de ellos Lilithmon- Pensé que el Rey había sido capturado- aseguró la peliceleste, seria.
-¡Topacio!- se sorprendió Taiki.
-¡L-Lilithmon!- se asustó Akari, a lo que la mujer digimon sonrió con ironía.
-¡Eso mismo quiero saber yo!- se les acercó una chamuscada LadyDevimon, extrañando a la peliceleste- ¡ARG! ¡Estoy tan enrabiada…! ¡YA NO QUIERO VER MÁS EVOLUCIONES EN MI VIDA!- chilló.
-Incluso yo no puedo comprender del todo la situación- admitió Salamandra- Pero veo que lograste recuperar a nuestros soldados, Topacios- sonrió, haciendo que Red y sus compañeros miraran para abajo, indignados.
-Vamos, Salamandra. No evadas la pregunta- le pidió Topacio, seria.
-… Supongo que todos queremos una respuesta- escuchó la mujer, por lo que miró a unos escombros, para ver caminando sobre ellos a Kai, acompañado de Tactimon, Blastmon y los Evilmon- Han pasado cosas tan raras…- aseguró el rubio, hasta percatarse en el cielo- ¿E-Eh? ¿Q-Qué digimon es ese…? Se ve genial-
-Yo también soy genial a mi modo, Mercury-chan- le aseguró dolido Blastmon, sosteniendo en sus manos a los inconscientes hermanos Tobari.
-Para con ese apodo- gruñó Kai, cabreado.
-Parece que llegamos en medio de un combate bastante interesante- comentó Tactimon.
-¡M-Misty-chan!- se asustó Akari, mirando a la pequeña en manos de Blastmon, junto a un pálido Ren.
-¡R-Ren!- se asustó Taiki.
-Mira tú, nos hemos reunidos todos…- sonrió una figura, aterrizando en un poste de luz dañado- Bueno, Gaiomon-sensei no puede ser incluido- aseguró Vamdemon, mientras la sombra de Shademon envolvía el metal.
-¡¿E-Eh?!- lo quedó mirando Lilithmon, shockeada.
¡¿Qué le había pasado a tan varonil asesino?!
-… T-Tactimon…- murmuró Taiki, notando la mirada del samurái en él- Blastmon, Kai… LadyDevimon… Shademon…-
-T-Todos… están… aquí…-murmuró Akari, asustada al igual que Zenjirou y Yuno.
-Sí, General del Xros Heart- sonrió Shun, haciendo que el pálido joven lo mirara, serio- Podríamos decir, que se ha reunido toda mi fuerza principal- señaló.
OmegaShoutmon frunció el ceño, enojado, y de inmediato aterrizó frente al grupo de humanos, mirando a la defensiva a todos sus enemigos presentes. Eso hizo que Ulforce V-dramon frunciera el ceño, comprendiendo que ya todo había acabado.
El Rey estaba acorralado… Había perdido.
-¿Esa es la forma evolucionada del Rey?- sonrió Vamdemon, curioso- Bueno, bueno. Se puede notar la presencia del Omega…- aseguró, pero se quedó quieto al notar las marcas que había en las manos de Akari y Zenjirou.
Sus ojos se abrieron por completo, mientras mostraba sus colmillos.
-¡MALDITOS!-rugió, enfurecido, lanzando una enorme cantidad de murciélago hacia los jóvenes, asustándolos, pero el ataque fue deshecho por OmegaShoutmon, quien sacudió su espada con fuerza.
-¿Qué te pasa, Vamdemon?- se extrañó Tactimon.
-¡¿No lo sabes?! ¡El mago de Jäger le entregó emblemas a humanos en este sitio!- le informó indignado el vampiro, sorprendiéndolo al igual que al resto de los digimon- ¡Y esos dos niños…!- miró con despreció a Akari y a Zenjirou, quienes se miraron las manos.
-Entonces, ¿las luces de recién fueron Emblemas…?- murmuró Topacio, sonriendo curiosa.
-Mira qué curioso…- sonrió Shun, sorprendido, mientras su compañero aterrizaba a su lado, serio.
-… ¿Cómo este…?- Kai levantó su mano, fastidiado, haciendo que el vampiro lo mirara, sorprendido.
-¿Eh?- Shun se quedó mirando al rubio.
-Exactamente. Al parecer, Mercurio también recibió uno de estos Emblemas- informó Tactimon, serio, sorprendiendo al Xros Heart- Y aunque me parece todo demasiado interesante, Salamandra, tenemos prisa. Mi misión es llevar el charger de Horfe a la base, y de paso, llevar a los Tobari- le recordó.
-Si quieren, puedo yo encargarme de derrotar a Shoutmon- pidió Lilithmon, sonriendo, mirando divertida al dragón, quien estaba furioso, preparado para proteger a los humanos detrás de él.
-Supongo que la hora de juegos terminó. Es momento de llevarnos al Rey y a Kudou Yuno- sonrió Shun.
-¡NO LES DEJARÉ TOCAR A YUNO-SAN!- aseguró el dragón dorado, serio.
-Incluso en semejante desventaja, muestras tu perseverancia- señaló Tactimon- Que decepción que tu aprendiz no aprenda a mantener la calma de esa forma- negó con la cabeza, decepcionado.
-¡¿QUÉ LE HICISTE A GUMDRAMON?!- se enfureció OmegaShoutmon, sin dejar su posición.
"E-Estamos en la peor situación posible…" pensó Taiki, asustado, sin poder creer que estaba los Generales del Bagra Army, y 3 de los cuatro Criminales del Mundo Digital en el mismo lugar, junto a Salamandra y Ulforce V-dramon en Superior Mode.
Apretó su xros loader, nervioso, tratando de pensar en una forma de salir airosos de ese sitio…
Fue entonces que se quedó quieto, al sentir un fuerte dolor punzante en su mano, por lo que, lentamente, miró el xros loader, para ver que era atravesado por una lanza oscura que salía de su sombra, atravesando su mano.
Taiki palideció, y gritó de dolor cuando la lanza se sacudió, tirándolo al piso, destrozando el xros loader rojo.
-¡TAIKI!- se horrorizó Yuno, mientras Akari, Zenjirou, y OmegaShoutmon se volteaban.
Eso sorprendió a los Generales del Bagra Army, haciendo fruncir el ceño a Kai, sorprendido.
-¡T-TAIKI!- gritó Akari, acercándose a su amigo junto al asustado Zenjirou.
-Ta… Tai… ki…- murmuró el dragón dorado, horrorizado, observando como su amigo se aferraba la mano ensangrentada, gritando de dolor.
-Bien…- sonrió Shun, con su poder de Apocalymon activado- Con eso me aseguro, que esa máquina que trajo de regreso al Rey no pueda volver a ser usada-informó, sin notar que su compañero miraba con algo de tristeza al humano que gritaba y se retorcía de dolor en el piso, agarrándose la mano ensangrentada.
-¡Resiste, Taiki!- le pidió Akari a su amigo, asustada, mientras Zenjirou se quitaba el pañuelo, amarrándolo con fuerza en la mano herida de su amigo, tratando de detener el sangrado.
-¡GHA!- gritó Taiki, adolorido.
-T-Taiki…- Yuno se tapó la boca, horrorizada al ver a su hijo lastimado de esa forma.
-… Eres un maldito…- gruñó OmegaShoutmon, tomando la atención de los humanos, incluso de Taiki, quien, apretando sus dientes, con lágrimas de dolor en sus ojos, miró apenas al dragón, el cual era rodeado de oscuridad.
"Sh-Shoutmon…" gimió Taiki, adolorido.
Ante eso, los digimon del Proyecto Iluminati fruncieron el ceño, y todos, a excepción de Blastmon y sus tres súbditos, aterrizaron en la zona principal, a varios metros frente al Rey del Mundo Digital.
-Al parecer, tendremos que detenerlo por la fuerza- sentenció Tactimon, preparando su espada.
-Supongo que esta será una venganza por lo ocurrido en la guerra, ¿no?- sonrió Lilithmon, mientras LadyDevimon preparaba sus garras.
Eso hizo que Ulforce V-dramon los mirara de reojo, con algo de odio, a lo que Shademon, a su lado, movió los ojos como si se riera.
-No soy de pelear… pero dejar que un digimon con un fragmento de Apocalymon pierda el control puede llegar a ponerme en desventaja- sonrió Vamdemon.
-… ¿Perder el control?- gruñó OmegaShoutmon, a quien su armadura dorada se teñía de negro, mientras sus ojos se volvía ámbar, y hasta el OmegaShield se vio afectado por su oscuridad, ya que tomó tonos grises, y el fuego en su espada se volvió morado- Te equivocas. Que esté usando esta oscuridad no significa que me volveré loco. Han cruzado la línea… Han herido y hecho llorar a mi compañero… ¿Creen que les dejaré irse de forma impune?-
-Sh-Shoutmon-kun…- murmuró Yuno, comprendiendo que, a pesar de todo ese poder, su amigo no iba a poder con todos aquellos digimon.
Miró a su hijo, comprendiendo lo que había que hacer.
-Akari-chan, Zenjirou-kun- llamó a los jóvenes, quienes no se separaban del lado del pelicafé- Por favor, lleven a mi hijo a un lugar seguro- les sonrió.
-¡¿Q-Quiere que nos vayamos?!- se sorprendió Akari, asustada.
-… Hazle caso a Yuno-san-le ordenó OmegaShoutmon, sin mirarla, dejándola quieta.
-¡Pero…!- se preocupó Zenjirou.
-Por favor- les pidió Yuno, sonriendo entristecida- No saben cómo me duele ver a mi pequeño sufriendo así- les aseguró- Yo no podré ir con ustedes, porque tal vez los vayan a seguir- agregó, entristeciendo a ambos jóvenes.
-Y-Yuno-san…- gimió Akari.
-¿Creen que dejaremos a Kudou Taiki huir?- sonrió LadyDevimon, divertida con la ironía.
Shademon se impregnó en el piso, abalanzándose a los humanos, pero no se esperó que OmegaShoutmon clavara su espada en la tierra, lanzando una ráfaga de fuego morado contra el digimon sombra, obligándolo a salir de su escondite.
Eso puso alerta a Tactimon y al resto de los digimon.
-No les dejaré inmiscuirse-gruñó OmegaShoutmon, sacando su espada del piso, y preparando su escudo- Sus objetivos somos Yuno-san y yo, pero si se atreven a tocarla, tendrán que ir contra mí-les aseguró, sumamente serio.
Akari y Zenjirou miraron nerviosos al dragón, y después a la mujer, quien les sonrió con tristeza.
El pelicafé se mordió el labio, y, con un enorme sentimiento de arrepentimiento, subió rápidamente al semiconsciente Taiki a su espalda, levantándose, y, con su otra mano libre, agarró de la muñeca a Akari, comenzando a alejarse del lugar.
-¡¿Creen que pueden escapar…?!- se molestó Red, apuntando a los jóvenes, pero Topacio le hizo bajar la pistola.
-Si matas a un humano frente a mí, te prometo que ni Salamandra te salvará de mi- le aseguró la peliceleste, intimidándolo junto a sus dos compañeros.
Kai los vio irse, serio.
"¿Creen que pueden huir?"sonrió Shun, dispuesto a usar sus sombras antes de que los jóvenes se perdieran de su vista, pero su mirada se nubló por unos momentos, dejándolo quieto y que desactivada la oscuridad de Apocalymon, agarrándose el rostro con una mano "G-Gasté demasiada energía contra Jack… Mi cuerpo no aguantará más…" frunció el ceño, molesto.
Tactimon frunció el ceño, y se abalanzó a OmegaShoutmon, quien detuvo su espada con la suya, produciendo una onda expansiva. Al mismo tiempo, Lilithmon y LadyDevimon lanzaron esferas de energía contra el dragón, pero el OmegaShield lanzó taladros que protegieron a su usuario.
Vamdemon y Ulforce V-dramon se abalanzaron por otros extremos al dragón dorado, uno con su látigo de sangre y el otro con su espada de data, sacudiendo sus armas contra el Rey, pero este frunció el ceño, y sacudió su espada, librándose de Tactimon. El dragón se agachó, esquivando la espada del caballero sagrado, y enredó su espada de fuego con el látigo del vampiro, jalándolo contra LadyDevimon, haciendo que ambos digimon chocaran entre ellos.
Eso hizo que Tactimon y Ulforce V-dramon retrocedieran, esquivando a tiempo la ráfaga de fuego morado que les había lanzado el dragón dorado.
-… Jo, jo- sonrió el samurái, sin poder evitar sentirse contento- ¿Por qué no me sorprendo que seas capaz de manejarnos a todos juntos al mismo tiempo?-
-…- OmegaShoutmon frunció el ceño, serio.
Sabía que no podía ganar… Que estaba retrasando lo inevitable… Pero, si con esto le podía dar tiempo a Taiki, Akari y Zenjirou para escapar…
"Ellos tiene que sobrevivir" aseguró Dorulumon, serio.
"Sí, sin ellos, no tendremos ningún rayo de esperanza" asintió Ballistamon.
"… Tienen razón" OmegaShoutmon frunció el ceño, abalanzándose a sus enemigos y enfrentándose a ellos "No somos nosotros los salvadores del Mundo Digital… Lo son ellos tres. Esos tres humanos que vinieron repentinamente a Zona Verde, trayendo el poder para poder salvarnos" recordó, esquivando y contratacando, aunque recibió los disparos de Tactimon y Lilithmon, rodando por el piso, pero incorporándose rápidamente y chocando su espada contra Ulforce V-dramon, protegiéndose además del brazo-lanza de LadyDevimon "Mientras ellos tres sigan con vida, seguirá existiendo un rayo de esperanza para nosotros, los digimon" aseguró, rugiendo, sacudiendo sus armas, librándose de sus enemigos, y, de inmediato, disparó energía de los vulcans, atacando a Shademon, quien había intentado abalanzarse a Yuno, haciendo que la mujer se acercara al dragón y se ocultara detrás de su pierna, asustada, mientras los demás digimon del Proyecto se preparaban.
-¡SI QUIEREN A YUNO-SAN, TENDRÁN QUE DERROTARME!-rugió el Rey del Mundo Digital, a lo que sus oponentes fruncieron el ceño, serios, mientras los demás humanos palidecían un poco a causa de la presión que emanaba.
"Este es… el poder y la resolución del Rey del Mundo Digital" comprendió Kai, sin poder evitar sorprenderse, mientras Blastmon observaba todo seriamente, aunque los Evilmon estaban detrás del rubio, asustados.
Tactimon frunció el ceño, sin poder evitar disfrutar de semejante combate, y, sin dudarlo, se abalanzó al dragón oscuro al igual que el resto de los digimon…
-¡N-No llores, Akari-chan!- le pedía Zenjirou a su amiga, corriendo lejos de la zona de batalla, con un inconsciente Taiki en la espalda.
-¡P-Pero…! ¡Pero…!- gimió la pelirroja, corriendo al lado de su amigo, sin poder evitar restregarse los ojos.
-¡A-A mí también me duele…! ¡Me duele mucho!- aseguró Zenjirou, con lágrimas de dolor en los ojos- ¡P-Pero no podíamos hacer nada…! ¡S-Si no atendemos a Kudou Taiki, perderá demasiada sangre…!-
-¡L-Lo sé…! ¡Pero…! ¡Pero Yuno-san, D-Dorulumon, B-Ballistamon…! ¡Shoutmon…!- recordó Akari, entrecerrando los ojos, hipando un poco.
-¡Nos dieron oportunidad de escapar! ¡No podíamos hacer nada!- le explicó su amigo, dolido- ¡Menos con Taiki en este estado…! ¡Pero no estamos huyendo!- le aseguró, extrañándola- ¡Es una retirada! ¡Recobraremos fuerza, y volveremos por todos! ¡Es por eso que Kudou-san nos sonrió así! ¡Ella sabe que volveremos a rescatarlos a todos! ¡No te rindas, Akari-chan!- le pidió, serio.
-¡S-Sí! ¡S-Sí!- asintió la pelirroja, cerrando los ojos con fuerza, comprendiendo que no debía rendirse por el bien de sus amigos…
Fue entonces que sintieron un temblor de tal magnitud que Zenjirou cayó de rodillas, mientras Akari tropezaba y caía. La fuerza de la sacudida fue tal que algunos edificios, ya dañados, se resquebrajaban y caían, para sorpresa de los dos jóvenes.
-¡G-Gha! ¡A-Akari-chan!- la llamó Zenjirou, después de voltearse, por lo que la joven lo imitó, para asustarse al ver, a lo lejos, una gran cantidad de humo, como si hubiera ocurrido una poderosa explosión.
-… Ay… No…- gimió la pelirroja, hasta notar que un pequeño punto en el cielo caía hacia ellos.
Por instinto, la joven se tapó la cabeza, mientras Zenjirou cerraba los ojos, pero se sorprendieron al escuchar un ruido de metal, por lo que, nerviosos, miraron, para ver, a lo lejos, el micrófono de Shoutmon.
-… Es…- murmuró Zenjirou, y se mordió el labio, comprendiendo lo que eso significaba.
… Shoutmon había sido derrotado…
Akari, sorprendida y dolida, caminó tropezando hacia el micrófono, y, lentamente, lo sostuvo, sintiendo que pesaba. Al hacerlo, la punta de este comenzó a brillar, sorprendiendo a los jóvenes.
-A-Akari, Zen-Zenjirou- escucharon, sorprendiéndose más al darse cuenta que Shoutmon se comunicaba por medio del micrófono con ellos-Por favor, cuiden de-de Taiki… y manténganse a-a salvo… Les juramos sobrevivir hasta-hasta volverlos a ver… Mientras ta-tanto… Les encomiendo nuestro futuro…-habló el dragón, antes de perder por completo el conocimiento…
-… Sh-Shoutmon…- gimió Akari, y asintió, segura- ¡C-Cuenta con nosotros!-
-¡Sí!- asintió Zenjirou, decidido- ¡Vamos, Akari-chan!- la llamó, comenzando a alejarse.
-¡Voy…!- la joven se levantó, pero parpadeó al notar que el micrófono ya no pesaba como antes… como si su mente decidida le hubiera dado fuerzas y valor.
Se aferró con fuerza al arma, y siguió a su amigo, alejándose más de sus enemigos.
Taiki, en la espalda de Zenjirou, frunció levemente el ceño, adolorido, sin recobrar el conocimiento…
Mundo Digital.
País Helado.
En medio de varias colinas impregnadas de nieve, se podía sentir como el fuerte viento azotaba las piedras, llevando una gran cantidad de copos de nieve.
En el cielo digital, se podía apreciar como unos datos se acumulaban, formando un vórtice oscuro.
-No hay duda alguna…- murmuró Kiriha, quien traía puesto una chaqueta para el frío, al igual que Nene y Ryouma, mientras Samanta traía su gabardina negra, seria.
Los jóvenes estaban parados entre una de las colinas, junto a Vikemon, Slayedramon, algunos Gargoleymon, y MetalGreymon, quien rodeaba con su cola a los humanos para que el frío no les afectara tanto.
-Es un portal digital- sentenció el rubio, serio.
-Entonces sí son esos malditos humanos que amenazan a nuestra raza- sentenció Vikemon, enfadado.
-Aún es muy pronto para saberlo- aseguró Kiriha, serio, hasta notar que el Tsunomon dentro de la chaqueta de Ryouma había estornudado- ¿Seguro de querer traerlos?- le preguntó, ya que el platino tenía a su compañero asomado por el cuello de la chaqueta, y un celoso Jagamon encima de la cabeza, dentro de su capucha negra- Podrías dejarlos en el xros loader-
-S-Si no los vigilo bien, se terminan mordiendo entre ellos- recordó apenado el platino, a lo que ambos digimon inflaron las mejillas, amurrados.
-Al menos te mantienes abrigado, Ryouma-kun- le indicó Nene- Sparowmon y los demás no aguantan tanto frío- señaló, colocando su mano en su bolsillo, donde guardaba su xros loader.
-L-Lo siento, Nene-gimió su amiga, haciéndola sonreír.
-Aun así…- Kiriha miró de reojo a Samanta, quien miraba seriamente el portal oscuro- ¿Por qué no trajiste al resto de Jäger?- le preguntó, serio.
-… Al parecer el DigiTama de Birdramon está por nacer, así que les permití a todos ir a verla diciéndoles que esto solo era reconocimiento- le aseguró la pelicafé, seria- Lucemon, Tailmon y Slayerdramon son más que suficiente-
-Dices eso, pero en realidad no quieres quitarnos la vista de encima- le señaló la gata dentro del xros loader plateado, al lado del joven ángel.
-Mira. El whiskas que te dí te hizo más intuitiva- mencionó Samanta, cabreando a la digimon blanca.
-¡Deja de tratarme como un animal!-gruñó Tailmon, mientras Slayerdramon rascaba la sien, pidiendo paciencia.
-¡E-Eso demuestra lo buena que puede ser la Jefa!- trató de comentar sonriendo el líder de los Gargoleymon, quien, además de su linterna atada a la cabeza y su gabardina, llevaba una bufanda como el resto de sus soldados, quienes asintieron rápidamente- ¡Querer mantener a salvo a sus compañeros, para que vayan a visitar a una amiga que pronto será madre…!- pero enmudeció cuando la niña lo miró de reojo.
-… Cierra la boca, basura-le ordenó Samanta, cabreada.
-¡GYAAAAAAAA!- los Gargoleymon, asustados, se fueron a esconder detrás de MetalGreymon, quien negó con la cabeza.
-¿Cuándo van a entender que ella los detesta?- les preguntó el dinosaurio.
-P-Pero… ¡N-No hemos hecho nada malo!- gimieron los soldados, dolidos, pero se sobresaltaron cuando una descarga eléctrica surcó, por unos momentos, el portal, alertando a los demás jóvenes y digimon.
-¡Parece que algo viene!- gruñó Vikemon, sacando su hacha.
Fue entonces que, por unos momentos, el cielo digital tembló, y, del portal, salió una curiosa criatura: una bestia de color negro con cuatro brazos parecidos a los de Devimon, sus piernas eran las mismas que las de su antigua forma, y su cabeza traía un cráneo de acero parecido al de Kabuterimon. En la espalda llevaba una estela de energía de color amarillo, de la cual emanaban sus dos cañones.
-¡¿Q-Qué es eso?!- Nene se tapó la boca, sorprendida.
-¡¿Un digimon?!- MetalGreymon frunció el ceño, desconfiado.
-¡N-No parece una digixros!- aseguró Ryouma, sorprendido.
Kiriha frunció el ceño, notando como la criatura, en vez de estabilizar su vuelo, caía en picada, chocando fuertemente contra una de las colinas cercanas, produciendo un leve temblor.
Después de estrellarse contra la nieve, la criatura no se movió, produciendo que el silencio natural del ambiente regresara, mientras el portal que lo había llevado a ese lugar desaparecía en datos.
-… Gargoleymon, vayan a investigar- les ordenó Vikemon, serio.
-¡S-Sí!- asintieron los soldados, para quedarse perplejos cuando Samanta, en silencio, comenzaba a caminar hacia donde había caído la criatura- ¡JEFA!-
-¡Espera, Samanta! ¡¿Acaso sabes qué es?!- le preguntó Kiriha, pero no recibió respuesta alguna- ¡Slayerdramon!- miró al dragón, el cual meditaba en silencio.
-…- el caballero plateado frunció el ceño, serio, y siguió a su compañera, dejando atrás a los demás.
-¿S-Samanta-chan?- se preocupó Nene, mientras Ryouma fruncía el ceño, confundido.
-Algo tienen planeado-gruñó Vikemon, desconfiado.
Kiriha frunció el ceño, y decidió seguir a su prima y al dragón, a lo que el resto del grupo de reconocimiento lo siguió.
-Samanta- le habló Slayerdramon a su amiga, quien miraba al frente- Samanta- la volvió a llamar, serio.
-… Kokoromon ya nos dio su señal- le comentó Samanta, sin mirarlo, haciéndole fruncir el ceño y apretar un puño- Bien, la sentiste igual que yo-
Entonces, la criatura se movió un poco, haciendo que Samanta y Slayerdramon, que se le habían acercado bastante, se detuvieran. En eso, escucharon una especie de quejido.
-… Ay… Ay…- escucharon, y miraron que había una persona tirada cerca de la criatura- M-Maldición, hace demasiado frío…- Ryan se sentó, temblando, hasta notar que lo miraban.
-… De entre todos los miembros de la Organización, tengo que encontrarme contigo, ¿no, Ryan?- bufó Samanta, alzando las cejas.
-¡¿T-Tú…?!- la reconoció el pelinegro, levantándose y apuntando con su dañada pistola a la pelicafé- ¡Samanta Wolf…! ¡Entonces sí eras la Jefa!- comprendió, mirando a Slayerdramon.
-¿Acaso estaba en la lista de candidatos de la Organización en serlo?- sonrió con sorna la joven.
-¡Claro que sí! ¡Tenías los medios económicos, y las conexiones suficientes para ser una de nuestras sospechosas…!- aseguró Ryan, hasta notar a los demás jóvenes y digimon que se acercaban- ¡¿M-Más digimon…?!- se sorprendió.
-Ryan. Estás en el Mundo Digital- le explicó Slayerdramon, serio, dejando sorprendido al humano.
El pelinegro miró atónito el lugar donde estaba, sin poder evitar caer de rodillas por la impresión.
-¿Un humano?- se sorprendió Vikemon al ver al adulto.
-¿Q-Quién es…?- murmuró Nene, preocupada.
-Supongo que un miembro de la Organización, ¿verdad? Si fuera del Proyecto, ya le habrías roto un hueso-le indicó Kiriha a su prima, quien no pudo evitar sonreír levemente por el comentario.
-¿La-La Organización?-se sorprendió Ryouma, consciente de la existencia de esa agrupación.
-Oye, tú. ¿Qué es esta criatura?- le preguntó Kiriha a Ryan, quien lo miró, serio pero nervioso- Parece un digimon-
-N-No es algo que tenga que decirles- aseguró el pelinegro, pero se asustó cuando Vikemon lo apuntó con su hacha.
-Hablarás, humano. No permitiré que traigan cosas que pongan en peligro a mi pueblo- aseguró el digimon.
Ryan frunció el ceño, pero se quedó quieto al escuchar el gruñido de Milleniumon, quien, detrás suyo, miraba con sus ojos ámbar al digimon que lo acababa de amenazar.
-¡¿E-Está vivo?!- se asustaron los Gargoleymon.
Milleniumon se incorporó de golpe, rugiendo enfurecido, haciendo que los digimon retrocedieran y los humanos salieran volando por la magnitud de la ventisca, a excepción de Samanta, quien miró de reojo como Kiriha, Nene y Ryuoma eran protegidos por los Gargoleymmon, para después mirar seriamente a la criatura frente a ella.
-¡M-Maldición…! ¡Está descontrolado!- murmuró enfadado Ryan, tirado a unos metros, sin poder ocultar su nerviosismo- ¡S-Si esos niños idiotas no hubieran destrozado mi reloj…!- apretó los puños, serio.
-¡Samanta!- se preocupó Kiriha, observando a su prima.
Slayerdramon, en cambio, frunció el ceño, serio.
Milleniumon volvió a rugir, y se abalanzó a Samanta…
-… Deja de payasear…-murmuró la joven.
Eso hizo que la criatura se detuviera de golpe, mirando gruñendo a la niña, para sorpresa total de Ryan, de Kiriha y el resto de los presentes.
-¿Reconoces mi timbre de voz, Milleniumon?-le preguntó la Jefa al digimon quimera, el cual frunció el ceño, e inclinó su rostro hacia la joven, pidiéndole cariño, a lo que ella le acarició levemente la cabeza.
-¿L-Le tiene afecto…?- murmuró Ryouma, sorprendido, ignorando que Tsunomon y Jagamon tenían los ojos en blanco producto del susto.
-… Entonces, sí es él- comprendió Slayerdramon, sin sorprenderse de lo sucedido- Rayos. Todo va como planeas- bufó, acercándose a Milleniumon y acariciándolo, haciendo sonreír levemente a la joven.
-¿S-Samanta…?- Kiriha frunció el ceño, serio.
-… ¿C-Cómo…?- murmuró Ryan, sin poder creer lo que veía- ¡¿P-Por qué no te ataca?!- le preguntó, enojado y confundido, mirando a Samanta, quien lo miró de reojo- ¡Milleniumon es un digimon creado por nosotros, la Organización!- le informó, enfurecido- ¡¿Qué le has hecho?!- exigió saber.
-… Parece que no te das cuenta- murmuró Samanta, apoyando su frente en la de Milleniumon, quien cerró los ojos- Este digimon no dañaría a la humana que considera su madre- le señaló, mirándolo de reojo.
Eso dejó atónito a Ryan, al igual que a Kiriha y al resto de los presentes.
-¿S-Su madre…? ¡¿D-De qué hablas, Samanta?!- le preguntó el rubio, desconfiado.
-… La Organización se encuentra bajo el mando de diez personas de poder, cuyas identidades son desconocidas para sus subalternos, para evitar que se descubran sus secretos o filtren información, y uno de ellos fue el que ideó y planeó la creación de este digimon artificial frente a nosotros- le contó Samanta, sin mirarlo-… Y me aseguré que lo crearan con un código oculto entre sus datos auditivos, que le sirviese para poder reconocerme- lo miró de reojo, sonriendo sarcásticamente, dejando totalmente atónito a Kiriha.
-… N-No puede ser…- murmuró Ryan, mirando atónito a la niña- ¡¿E-Eres una de nuestros líderes?!- la señaló, sumamente sorprendido.
-En realidad, hace cuatro años, cuando descubrimos la existencia de la Organización, Luke, Samanta y yo investigamos y nos infiltramos en el hogar de uno de sus líderes: un político alemán. Después de negociar con él, suplantamos su identidad con la de la Jefa, y, desde entonces, hemos modificado varios factores de sus sistemas- le contó Slayerdramon, serio.
-¿O es que no te has dado cuenta que, en los últimos cuatro años, no han probado ni una sola arma en ningún pueblo africano o judío?- señaló Samanta, sonriendo con ironía.
-F-Fueron… ¿ustedes…?- murmuró Ryan, sorprendido.
-También me puse a investigar más sobre los niños que secuestraron por sus contactos con los digimon, como Smith, Raquel y tú- agregó Samanta, haciendo fruncir el ceño al adulto, molesto- Perdona, pero no he podido hacer nada para liberarlos. No aun- lo miró de reojo, serio.
-…- el pelinegro frunció el ceño, mirando a la joven-… Significa… ¿Qué tú me diste la orden de disparar a Kudou Etsu?- el preguntó, serio, consciente que los humanos y digimon presentes se quedaron helados.
-… Sí- asintió Samanta, dejando de acariciar a Milleniumon, mientras Slayerdramon cerraba los ojos en silencio- Antes de viajar al Mundo Digital. Me atrevería decir que llegaron poco después a Tokyo, ¿no?-
-… Sí- bufó Ryan.
-… ¿Qué significa eso, Samanta?- le preguntó enfurecido Kiriha a su prima, quien lo miró, seria- Repitelo-
-… Le ordené a un miembro de la Organización, que tuviese las aptitudes para manejar a Milleniumon, disparar, más no matar, a Kudou Etsu- le explicó la pelicafé, seria, horrorizando a Nene y a Ryouma, pero enfureciendo a Kiriha y a MetalGreymon.
-¿De quién hablan?-les preguntó Vikemon, serio y desconfiado.
-… Del padre de Kudou Taiki-kun-le contó Slayerdramon, serio, dejando quieto al digimon y a los Gargoleymon.
-¡¿TRAICIONASTE A NUESTRO SALVADOR?!-se enfureció el Ministro, abalanzándose a Samanta, pero Slayerdramon detuvo la embestida del digimon usando su espada, enfureciéndolo.
-… Eso dependerá- sonrió la joven- Ryan, ¿cómo fue que terminaste aquí?- lo miró de reojo, serio- Si Kimeramon evolucionó a Milleniumon, significa que estuvo en un combate, ¿no?-
-… Sí- respondió el pelinegro, de mala gana- Me enfrenté a dos miembros del Xros Heart: Akari Hinomoto y Zenjirou Tsurugi- le informó, sorprendiendo a Kiriha, Nene y Ryouma.
-… En japonés, los apellidos van al principio-le indicó la joven.
-¡No trates de burlarte de mí!- se ofendió Ryan.
-Entonces, ¿Milleniumon fue derrotado?-sugirió Samanta, acariciando el mentón del digimon quimera.
-¡No! P-Pero nos vimos arrastrados por una de sus técnicas. ¡Todo fue porque ese robot y el lobo evolucionaron, y después se fusionaron!- recordó, molesto.
Eso dejó sorprendido a Kiriha y a los demás, incluso a Vikemon, quien dejó de hacer fuerza con su hacha, a lo que Slayerdramon frunció el ceño y lo empujó con su espada, molesto, indignando al Ministro.
-Así que Dorulumon logró evolucionar, ¿no?- sonrió Samanta- Bien, parece que todo valió la pena-sentenció.
-Samanta, explícate- le exigió Kiriha, sumamente serio.
-… Creé a Milleniumon, no, a Kimeramon, porque es un digimon muy poderoso, el cual su existencia es muy limitada en otros Mundo Digitales- le contó Samanta, seria- Pero para que tomara la forma de Milleniumon, debía enfrentarse a otros digimon, y yo necesitaba que el Xros Heart se volviera más fuerte, así que mandé a atacar al padre de Taiki usando a la Organización, para poner a prueba la resolución del General y del Rey… Según lo que dice Ryan, parece que esos dos lograron superar la prueba…- sonrió, enojando a Kiriha y preocupando a Nene- … Lo malo, es que parece que me adelanté en traer a Milleniumon al combate. Su tamaño es demasiado pequeño en comparación con los datos en los que me basé, y sus poderes muy limitados… Es un niño que no debería estar en esta línea de fuego- acarició el mentón del digimon quimera- Supongo que la tecnología de la Organización es bastante obsoleta- bufó, ofendiendo a Ryan.
-… Samanta. Pusiste en peligro la vida del padre de Taiki- le señaló Kiriha, enojado.
-Tómalo como mi venganza: el Rey puso en peligro mi vida- bufó Samanta, sonriendo con ironía, molestando al rubio- En todo caso… Kokoromon murió- le informó, seria, dejándolo totalmente sorprendido, al igual que a Nene, Ryouma y MetalGreymon.
-¿D-De qué estás hablando…?- murmuró Nene, asustada.
-… La melodía de mi hija se apagó hace poco- murmuró Slayerdramon, sumamente serio, horrorizando a la joven.
-… ¿K-Kokoromon…?- murmuró el líder de los Gargoleymon, sumamente quieto.
-… Sí, la hija de Sakaerumon- señaló Samanta, mirando de reojo a los digimon blancos-… Pero supongo que eso no les importa. Digo, ustedes no son como Kokoromon. Ella era la última hembra de los V-mon, pero eso no es un problema para ustedes… ¿verdad?- bufó, molesta, a lo que los soldados bajaron la cabeza, nerviosos-… Tsch. Malditos cobardes- bufó, indignada, mirando para otro lado- En todo caso, Kiriha. Te recomiendo regresar al Mundo Humano. Si todo va como supongo, necesitaran ayuda en Digimon Land-
-S-Samanta…- Kiriha frunció el ceño, sumamente serio, comprendiendo en parte lo que decía su prima-… Está bien- concedió.
-¡¿Qué?!- se sorprendió y molestó Vikemon.
-No tenemos tiempo para dudar o llenar de preguntas a Samanta- gruñó MetalGreymon, sumamente serio- Si Kokoromon murió, no quiero pensar en cómo estará Shoutmon- le señaló, dejándolo quieto- Además, sea lo que sea que haya pasado, parece que es demasiado grave, y debemos ir a ayudar, ¿no?- miró serio a Slayerdramon, quien asintió.
-… No irás con nosotros, ¿verdad?- le preguntó Kiriha a Samanta, quien lo miró de reojo- ¿A dónde irás? Algo me dice que te llevaras a este tipo, junto a Slayerdramon, Tailmon y Lucemon, y que lo del DigiTama fue tu excusa para que el resto de Jäger no te siga-frunció el ceño, serio.
-Ellos son libres de decidir, si se quieren quedar en su propio mundo, o quieren volver a combatir- sonrió levemente Samanta, volteándose, para ver mejor a su primo-… Y responderé a tu pregunta, si no se lo dices al Xros Heart, y mandas un mensaje por mí-
-…- Kiriha frunció el ceño, y asintió, serio.
-…- Samanta sonrió levemente- Dile a Bearmon de mi parte, que puede ponerse salvaje- le pidió, sonriendo con ironía.
-¿A Bearmon?- se sorprendió y confundió Kiriha, recordando al miembro más joven de Jäger- ¿Qué significa eso?- le preguntó, serio.
-O respondo esta pregunta, o la otra- le indicó Samanta, haciendo fruncir el ceño a su primo.
-… ¿A dónde iras?- le preguntó Kiriha, serio.
Samanta lo miró un rato, y después sonrió, algo divertida.
-Al Mar Digital, para traer de regreso a mi estúpida hermana-
Mundo Humano…
-… ¿No harás nada?-
Se podía apreciar que, en una playa, bajo la agradable luz del sol, acompañada por el suave sonido del mar, se encontraba sentada tranquilamente en una silla de playa una mujer de cabello rojo, con un sombrero de paja, y usando un largo vestido de tela. Sus ojos eran color fucsia con la pupila en forma de rendija, y tenía un lunar en el mentón.
A su lado, había un mesón con un jugo y un saco de cuero remendado, y la cubría un quitasol rojo.
-¿Mm?- la pelirroja sonrió, sin dejar de observar la esfera que reposaba en sus piernas- ¿Dijiste algo, Ryusei?- miró atrás, para ver apoyado en unos árboles cercanos a dos encapuchados de túnicas negras- Pero, antes. ¿Me harían el favor de cambiarse, Ryusei, Yosora? No me arrepentiría verlos en traje de baño-
-Nininini. Lo siento, Momoka, pero no vinimos para turistear en este mundo y lo sabes- le indicó la figura encapuchada, que mostraba cabellos azules.
-Deberías aprender de tu hijo- suspiró sonriendo la pelirroja, tocando con sus dedos la esfera de cristal- Y no, Ryusei. No me inmiscuiré en los asuntos de mi maestro- le señaló.
-Pensé que lo habíamos buscado todo este tiempo para que te respondiera- le señaló la figura encapuchada de cabellos rojos.
-Sí, y lo hará… Hemos visto como lo convirtieron en Disco Misterioso- recordó Momoka, sin dejar de acariciar la esfera de cristal- Me corrijo: vimos como él quiso que lo convirtieran en Disco Misterioso- sonrió, haciendo fruncir el ceño a Ryusei- Nunca he podido entender lo que piensa mi maestro, pero sé que, todo lo que hace, lo hace por alguna razón… Y espero ver tranquilamente esa conclusión… Además, no quiero encontrarme con ese mono arrugado. Maestro siempre me dijo mantenerme alejada de él- le indicó, sonriendo.
-… Pensé que harías algo con la situación actual- murmuró el pelirrojo.
-Mira tú. ¿Un fanático religioso como tú está comenzando a tener un corazón bondadoso?-sonrió divertida Momoka, ganándose el silencio de Ryusei- Que haya ayudado a Ikki con su problema fue porque ese niño me dio mucha curiosidad, además, su dimensión de los robot me atraía bastante. Obtuvimos muy buena información- recordó, sonriendo, tocándose los labios con la punta de su dedo.
-Entonces, supongo que aceptaré ponerme algo más cómodo- sonrió Yosora, estirándose- Pero, ¿segura que este mundo sobrevivirá?-
-En caso contrario, siempre podremos regresar a nuestra dimensión- le aseguró Momoka, cerrando los ojos, disfrutando el sonido del oleaje-Tengo experiencia con estas situaciones… Por algo soy una Ermitaña-sonrió, divertida.
*Digiacrb_ (parte de mi ruega no haber publicado en un momento de estudio, lo cual es complicado por ser recién marzo^^´) Extrañaba tus comentarios^^, y me alegra ver que te gustara y emocionara tanto el cap anterior. Tranquila, espero pronto responder varias inquietudes, aunque sé que este cap dejó diferentes impresiones en cada uno de los lectores.
*NovaStarPrime_ Sí, Taiki heredó carácter tranquilo de su padre, pero también su "mal carácter"^^' Me hubiera gustado mostrar más escenas con las otras Digimemory, pero habría extendido más el cap... y mis muñecas no lo aguantarían T-T
*jbadillodavila_ sí, parece que los Wizardmon y los Leomon tienen mala suerte en la franquicia digimon^^'
*takedigi_comouno de los lectores que ha leído todas mis historias, estoy segura que este cap tal vez haya logrado superar tus expectativas. Woa, realmente te gustó mucho el cap anterior, ¡me alegro mucho!
*LuisannaUzumaki_ ay, si en el cap anterior te dejé afectada... temo que en este tal vez te haya hecho algo peor... Al menos espero ver cómo se lucía Jack en su enfrentamiento contra Salamandra te alegrara. En lo personal, me entusiasmé mucho escribiendo su pelea. Digo, ¡usó el tercer estado del agua, cosa que me aseguré que nunca hiciera en cap anteriores, para poder lucirlo en este momento XD!
*FerMrack_ Woa... Te dejé bastante atónito en el cap anterior^^' Sí, también detesto a Issei¬¬ Será complicado el tema de Kai, te lo aseguro. Y no creo que Blastmon llegase a pelear contra Tactimon. Ambos son compañeros que han vivido bajo la misma bandera durante décadas, así que, aunque uno sea un payaso y otro un guerrero, nunca habría traición entre ellos, incluyendo a Lilithmon (gran diferencia con los Generales de la Muerte)
*ValeNova_ ... Eres una lectora demasiado tramposa (pero no puedo negar que es tierno) Y, sí, alcanzamos los 200 review^^' La razón de que Raquel fue escogida la daré pronto, no te preocupes. Woa. Tomaste en cuenta el tiempo en que Jack no estuvo presente en el fic.
*Miss B_ Sip, V-mon tenía planeado TODO desde un principio. Cada momento que, para nosotros, era cómico, era en realidad una forma de hacer que los demás le tomaran más confianza, no pensaran en él en serio, y así tuviese diferentes oportunidades para intentar sabotear al Xros Heart. A mi, más que rabia... me da pena Salamandra... Ya entenderás... ¡Sí, quería hacer muchas referencias a Adventure, pero, más que nada, por el manga de Xros Wars, porque parecen estar conectados X3!
*Fann Green_ lo sucedido a Betsumon pronto tendrá sus repercusiones, te lo aseguro. ¡Me gusta como entiendes las intenciones de Shademon^^! Sí... me costó mucho escribir de forma tan violenta a Gaiomon... Me acostumbré a escribirlo más... feliz. Wizardmon fue noble hasta el final.
... Después de casi 4 meses... ¡AL FIN PUDE PUBLICAR!
¡Lectores, les pido disculpas por haberme demorado tanto T-T!
Me gustaría darles diferentes avisos:
- ¡El fic especial "Digital Date", basado en este, se ha terminado de publicar, por si quieren ir a verlo!^^
- ¡Las votaciones de "Personajes Favoritos" del fic terminaron, por lo que hice hace tiempo un dibujo conmemorativo que pueden ver, o en mi blog, o en mi devianart^^! Y como sorpresa, los tres personajes que están en el TOP 3, podrán responder preguntas de los lectores, ¡en forma de sketch XD! (solo serán admitidas las respuestas escritas en los review, y, si quieren saber quienes son los 3 personajes más votados, os sugiero ir a mi blog X3)
-¡LLEGAMOS A LOS 200 REVIEW! Y, como agradecimiento por todo el apoyo, voy a hacerle a cada lector un dibujo en base al fic. La petición tiene que ser enviada en los review (NO PM^^', y un dibujo por lector) (y les voy a pedir paciencia^^')
- Les recomiendo visitar el devian art de Luisanna Uzumaki, una de nuestras lectores que ha hecho diferentes dibujos muy sorprendente y geniales en base al fic, ¡pregúntenle a miss B takedigi! ¡Ella dibuja genial X3!
Bien, lectores, espero que hayan disfrutado del cap más largo que he escrito (y aun me duelen las muñecas ToT) Me disculpo nuevamente por haberme tardado tanto, pero, como conseguí un trabajo de verano, mi tiempo se acortó, y solo ahora recién pude ponerme al día (a una semana de regresar a la U... Destino cruel...)
¡Muchas gracias por haberme apoyado todo este tiempo con la historia, tanto así que hemos llegado a los 200 review! Y, como sabemos, siendo un fic de digimon en español, de Xros Wars/Hunter, no-centrado solamente en los humanos, y no-tan romántico (no tanto^^'), es muy difícil haber llegado a este número, ¡por lo que les agradezco a todos mis lectores que me han seguido desde el inicio de la historia, desde el medio camino, o hasta ahora! ¡Y espero sigan disfrutando de la historia ^^!
¡Muchas gracias por todo el apoyo!
¡Gracias por leer, y no olviden comentar XD!
PD: perdonen cualquier error ortográfico, y tal vez algún fallo en la narración, pero entiendan que este cap tuvo demasiadas cosas...
PD2: ¡NO SIENTO MIS MUÑECAS T-T'!
