¡AL FIN! ¡Después de tanto tiempo…! ¡Al fin he podido publicar el nuevo cap XD!

Antes que nada, me disculpo por la tardanza, queridos lectores, pero el semestre pasado fue demasiado duro T-T.

¡En mi defensa…! ¡Para los que no sepan, hice un FAN OPENING del fic! Y no es por nada, pero creo que me quedó bastante bien X3. Si quieren verlo, solo tienen que visitar mi blog o mi canal de youtube X3

¡Y antes de empezar, me gustaría agradecerles a los lectores que han participado en la modalidad de preguntar a un personaje del TOP 10 del fic! ¡Y también por pedir los dibujos X3! [les he cumplido a Luisana, Nova y takedigi, ¡pero no me he olvidado de Miss B, ValeNova y Raider34! En cuanto pueda, terminaré sus peticiones!]

*recuerden que la modalidad es una pregunta a un solo personaje del Top 10 (si no recuerdan, reitero que hice un dibujo de estos 10 personajes X3) y pueden tener un dibujo solo basado en el fic^^' (aunque les pido paciencia, porque quiero que sean dibujos de buena calidad) Esto solo será posible si lo ponen en los comentarios (no PM^^')

**recuerden que la clasificación del fic desde los últimos cap pasó a T (solo aviso^^')

Sin más, espero que disfruten del cap [el cual lo hice bastante largo, en compensación a la demora en actualizar- -') ¡Espero lo disfruten! (y, como siempre, les sugiero leerlo escuchando música X3)


Lazos Plateados.

¡Aun no podemos renunciar!

-¡Samy! ¡Samy!-

Leyendo sentada en su cama un libro sobre mitología, la pequeña de seis años levantó la cabeza al escuchar a la pequeña Chibimon naranja abrir la puerta de su habitación, colgando de la manilla, con una tierna sonrisa.

-¿Eh? ¿Kokory?- parpadeó Samanta, confundida, observando a la digimon acercarse a su cama, sonriendo.

-Samy, ¿qué lees?-le sonrió la digimon naranja, ignorando los rastros del chocolate que había estado comiendo presentes en sus esponjosas mejillas.

-¡Dragones!- sonrió emocionada Samanta, mostrando el libro, haciendo parpadear a su compañera.

-Sam… Lees cosas que dan miedito- admitió sinceramente la digimon, haciendo caer de espaldas a la niña.

-¡Los dragones son mejores que los unicornios!- pataleó la pelicafé- ¡Slayerdramon es genial! ¡Kokoromon es genial!- aseguró, haciendo parpadear a su amiga- ¡Y los unicornios no vuelan ni lanzan fuegos! ¡Son la cena!-

-… Jiji- sonrió tiernamente Kokoromon, agradecida por las palabras de su amiga, haciendo que detuviera su pataleta, extrañada- Samy, Samy. ¿Lo vas a hacer?- le preguntó, curiosa.

-¿Qué cosa?- parpadeó la niña, boca arriba en su cama, mirando al revés a la digimon.

-¡Invitar a tus compañeras!- sonrió Kokoromon, acercándose más a la cama-¡Pronto será tu cumpleaños, ¿verdad?!-le señaló, a lo que la niña hizo una mueca, amurrada- Y nunca invitas a tus amigas de la escuela, así que pensaba que ahora podrías hacerlo. Hablé con Jacky, y él dijo que sería bueno que vinieran a la casa-le contó, sonriendo emocionada.

-… Mm…- Samanta hizo una mueca, inflando las mejillas-Nop-

-¿Eh?- parpadeó Kokoromon.

-¡No quiero invitar a esas cobardes y matonas!- Samanta se levantó de un salto, sobresaltando a la digimon- ¡Siempre buscan pelea conmigo, y al final la profesora me termina regañando a mí por darles un derechazo y un izquierdazo!- le recordó, sacudiendo su puño, lista para el combate- … Además…- bajó el brazo, deprimida- Que todos me tienen miedito-

-Sam, tú no das miedo- Kokoromon se subió a la cama mientras la niña se sentaba, suspirando.

-… Es que… Es que es como si fuera raro que una niña… no le gusten las cosas de niñas- admitió confundida Samanta, extrañando a Kokoromon-No juego con muñecas, y antes jugaba con los niños a la pelota… pero ellos ya no quieren jugar conmigo…Y mis compañeras siempre me molestan en los recreos… Me insultan mucho, y si me defiendo… soy la mala…-hizo una mueca, apenada, entristeciendo a su amiga- Mamá y Luke… Ellos dicen que veo cosas que otros no, y que por eso no puedo llevarme bien con las demás niñas… Kokory, ¿es malo ser diferente a las demás niñas?-la miró, curiosa y apenada- ¿Qué me gusten más los dragones que los unicornios…? ¿El misterio que los cuentos…? ¿Q-Que sea una "marimacha" con abuelos que no la quieren…?-gimió, con los ojos brillosos.

Eso hizo que la Chibimon frunciera el ceño, nerviosa y triste por la pequeña frente a ella…

Ella había escuchado… Al parecer, los problemas de Samanta en la escuela no paraban de aumentar. Según había escuchado de la señorita Hinata, Sam antes estaba bien jugando con los niños de su curso, pero parece que ellos comenzaron a alejarse de ella, o por lo que le decían sus padres, o porque las niñas del curso los amenazaban con molestarlos si no se alejaban de la… rara…

Kokoromon hizo una mueca, triste.

… No solo era eso, ya que aún estaban los problemas que daban los apoderados al ver en menos a la señorita Hinata por su relación con los abuelos de la niña, quien aún no comprendía el por qué no podía ver a sus abuelos, o cuando los veía en la tele, soltaban comentarios despectivos hacia ellos… siendo esa la fuente de las burlas que Samanta solía soportar en la escuela…

A pesar de todo eso, Samanta se mantenía firme, pero aun así no podía comprender por qué la trataban así, solo por ser… diferente…

Aunque ella fuera demasiado perspicaz e inteligente para su edad… seguía siendo una pequeña de seis años que aún no había hecho un solo amigo…

Pero a pesar de eso, Kokoromon había esperado que su amiguita hubiera podido crear un lazo de amistad con alguien en la escuela, pero, al parecer, eso tampoco había sucedido…

-S-Sam…- gimió Kokoromon, triste- ¡Samy!- la abrazó, a lo que la niña correspondió el gesto, nerviosa- ¡Lo siento…! ¡Pero quiero que tengas amigos!- admitió, acurrucándose en los brazos de la pelicafé.

-¡N-No necesito a nadie más!- aseguró Samanta, segura pero apenada, haciendo que la Chibimon levantara la mirada, triste- ¡T-Tengo a Jacky, a Sky, y a ti, Kokory!- le sonrió costosamente, puesto que no quería preocupar a su hermanita mayor, sorprendiéndola- ¡¿P-Para qué necesito amigos, si tengo a los mejores hermanos del mundo mundial?!- le preguntó, sin dejar la sonrisa.

-… S-Samy…- gimió Kokoromon, con sus tiernos ojos rojos comenzando a anegarse en lágrimas.

-¡Kokoromon! ¡Tú eres mi hermanita, ¿verdad?!- le sonrió Samanta, a lo que la digimon naranja asintió varias veces- ¡Eres la mejor!-

-¡S-Sip!- sonrió Kokoromon- ¡T-Te prometo que, cuando evolucione y tenga mucha fuerza, te protegeré! ¡Siempre, siempre, siempre! ¡Así no te molestarán más las niñas malas, y podrás hacer muchos amigos!- le prometió.

-¡No si yo te protejo primero!- le sonrió Samanta, a lo que ambas niñas se rieron levemente, hasta notar que Jack y Sky estaban asomados a la habitación, ambos con los ojos tiernamente brillosos-… También son los mejores I.A del universo- les aseguró la pelicafé, sonriendo apenada.

-¡S-SAMY!- Jack y Sky se les abalanzaron, uniéndose al tierno abrazo.

-¡P-Perdona, Sam! ¡S-Si hubiera sabido que aún no se arreglan tus problemas en la escuela, n-no le hubiera dicho eso a Kokory!- se apenó Jack, a lo que la pelicafé sonrió.

-¡Está bien! ¡No necesito niños malos!- sonrió Sam.

-¡Haremos la mejor fiesta!- le aseguró Sky- ¡Creo que el señor Félix quiere que vayamos a la casa de verano para tu cumple!- le indicó, emocionándola.

-¡Así podremos divertirnos un buen rato!- sonrió emocionada Sam, puesto que era en esa casa de campo el único lugar donde podía correr y jugar en el exterior con sus hermanos.

-¡Sí, sí!- asintió Kokory.

-Creo que Slayerdramon tiene preparado algo con su espada- les comentó Jack a sus hermanas, a lo que las tres soltaron un Oh de la emoción- ¡En todo caso…!- le chasconeó el cabello a su hermana más pequeña- ¡La pasaremos bien, ¿verdad?!-le sonrió.

-¡Sip!- asintió Samanta, ignorando su desordenado cabello, sonriendo contenta junto a su hermano y sus hermanas…


Presente.

Espacio Digital.

Samanta abrió levemente los ojos, seria, mientras se encontraba encima de una de las garras de Milleniumon, el cual viajaba en medio de la data del Espacio Digital.

-¡Oye, Jefa!- escuchó, por lo que miró de reojo la otra mano del digimon quimera, para ver parado a un malhumorado Ryan- ¿Por qué me metiste en esto?- le preguntó, molesto- No tengo ganas de ir a un cementerio digital-

-Primero: de no llevarte conmigo, serías una molestia para Kiriha y los demás- aseguró Samanta, mirándolo de reojo- Segundo: tal vez Milleniumon quiera un aperitivo, y por eso se encariñó contigo- sugirió, fastidiando al adulto- y tercero: no vamos a un cementerio-

-Tsch… Bien- bufó Ryan, mirando los datos verdes que representaban el Espacio Digital por el que viajaban-… ¿Cómo sabes el camino?- le preguntó, confundido y serio.

-… El Mundo Digital resultó bastante dañado por culpa de Bagramon hace cien años digitales- le contó Samanta, seria- Si bien, la data terrenal fue la más dañada, eso no significa que el Mar Digital haya sufrido grandes daños. Ese lugar siempre ha estado dentro del Espacio Digital, así que debemos dirigirnos a la zona donde los datos se vuelvan más concentrados-

-… ¿Es como el infierno o el cielo digital?- se confundió más Ryan, haciendo alzar las cejas a la joven.

-… Es como cuando borras un archivo en tu computadora, pero ese archivo permanecerá en papelera hasta que decidas borrarlo permanentemente, o el propio sistema haya visto que pasó el tiempo estimado- le señaló Samanta, consciente que los miembros de la Organización manejaban una mínima información sobre el Mundo Digital, a pesar de que trataban de investigarlo por sus propios medios.

-Entonces… ¿Quieres ir a buscar los datos borrados de Kokoromon, antes que el sistema la borre por completo?-murmuró Ryan- Y pensar que la Jefa era tan blanda-bufó.

-¿Ah?- lo quedó mirando Samanta, con una sonrisa irónica- No solo voy a recuperar los datos de Kokoromon- le señaló, sorprendiéndolo levemente- Tengo a otros digimon en la lista para sacarlos de ahí, y he esperado demasiado tiempo para traer a uno de ellos de regreso- le informó, seria-… Al fin y al cabo, no puedo golpearlos estando muertos. Ellos rompieron la primera regla de Jäger- sentenció, sin dejar la sonrisa, a lo que Ryan hizo una mueca, sin confiar en la pelicafé.

Aun así, él no tenía de otra… Al fin y al cabo, esa niña era prácticamente uno de sus jefes

-¿Y cómo planeas entrar a ese lugar?- le preguntó Tailmon a Samanta, dentro del xros loader plateado en su bolsillo.

-Normalmente, podría usar a Colgante para crear una apertura- admitió Samanta- Pero gracias a Lucemon y a Visdom…- sacó una navaja de filo amarillo, tomando la atención del joven digimon dentro del xros loader- No será necesario-

-… El filo de esa navaja…- murmuró Tailmon, seria.

-Todo indica que Visdom la creó con la misma habilidad de Vida, una de las plumas dentro de Colgante-le señaló Slayerdramon, parado cerca de ella, serio- Lo que significa que debió haber tenido contacto con el contenedor de esa pluma-frunció el ceño.

-… Lo cual, nos lleva al mismo punto- murmuró Samanta, seria- Parece que Visdom ha logrado obtener algunos poderes de los contenedores del Fénix en el mundo de los monstruos cibernéticos- señaló- Si logró obtener algo de los cinco monstruos… No lo sé- admitió, frunciendo el ceño.

-¿D-De qué hablan?- los miró confundido Ryan.

-De palabras con significados que al parecer no puedes entender- señaló Samanta, ofendiendo al pelinegro- En todo caso, cuando entremos al Mar Digital, existe la gran posibilidad de que nos vean como amenazas-

-¿Nos vean? ¿Hay guardianes o algo parecido en ese sitio?- se sorprendió Ryan.

-Sí… Y ya deben estar bastante indignados con el hecho de que el Proyecto Iluminati les arrebatara datos de digimon fallecidos por medio de sus programas- aseguró Samanta, seria- Y aunque no seamos del mismo bando, no harán diferencias-

-De ser así, pudiste haber traído al resto de Jäger- le recriminó Ryan- ¿O crees que con Milleniumon es suficiente?-

-Tú y él se quedaran fuera de esto- lo miró de reojo Samanta, sorprendiéndolo levemente- Milleniumon es un digimon artificial, y pueden atacarlo indiscriminadamente. Tú, por ahora, no sirves- eso ofendió al pelinegro- Y esto es una misión de rescate y negociación, no una misión de conquista. De serlo, entonces ahí sí habría traído al resto de Jäger… Pero con Slayerdramon, Tailmon y Lucemon estaré bien-

-… Bien- asintió Ryan, serio- No me gusta nada de lo que sucede, pero no tengo otra que seguirte- frunció el ceño, a lo que la joven sonrió levemente.


Dentro del xros loader plateado.

-… Ir al Mar Digital- murmuró Lucemon, tomando la atención de Slayerdramon- Ese lugar es diferente a Zona Prisión, pero… ¿Cómo ella puede estar tan segura de todo esto?- miró al dragón, frunciendo levemente el ceño, nervioso.

-…-el dragón frunció el ceño, y miró la pantalla digital que mostraba el paisaje del Espacio Digital-Ella no lo está- le aseguró, sorprendiéndolo- Pero ella debe mostrar que está segura. Es una persona que vela por el bien de los que la siguen, y, para no fallarles, tiene que demostrar primero que algo se puede hacer, aunque se vea como imposible-

-…-Lucemon bajó la mirada, pensativo…

Samanta… era tan diferente a Taiki y a Nene… Estaba agradecido de poder redimirse bajo su mando, pero aun así no podía comprenderla…

Tailmon, junto a ellos, frunció el ceño, nerviosa…

Por alguna razón, sentía que algo muy malo había pasado… Una tragedia más…

"… ¿Estarás bien, Wizardmon…?" entrecerró los ojos, nerviosa.


Mientras Milleniumon seguía viajando por el Espacio Digital, los dos humanos pudieron notar que los datos verdes que los rodeaban estaban comenzando a tomar tonos azul oscuro.

-Estamos bastante cerca del interior- murmuró Samanta, seria, mirando alrededor y después al frente, observando como cubos de datos amarillos pasaban cerca de ellos, dirigiéndose al final del camino digital…

Entonces, Milleniumon chocó contra una pared digital transparente, para sorpresa de Ryan.

-¡¿Q-Qué fue…?!- se sorprendió el pelinegro, mientras el digimon quimera retrocedía un poco, gruñendo a la pared, la cual mostraba avisos digitales.

-Es un Firewall- sonrió levemente Samanta- Después de todo, estamos dentro de un complejo sistema de datos y programas. Una forma natural de los digimon para proteger sus conocimientos o lugares importantes de los humanos-

-Tengo entendido que eres una hacker, ¿vas a hackearlo?- le preguntó Ryan, serio.

-No podría- Samanta frunció levemente el ceño, mientras Milleniumon bajaba la cabeza hacia ella, por lo que le acarició la nariz- Deben de haber más de un Firewall, y si trato de hackearlos, dejaría vulnerable el Mar Digital y todos los datos de digimon borrados que alberga- le señaló, seria- Se volvería un desastre de datos-

-¡¿Entonces…?!-se molestó Ryan.

-A pesar de eso, Topacio fue capaz de crear una pequeña apertura al Mar Digital que le permitió cortar los datos específicos de digimon borrados, y pegarlos en sus computadoras, para después revivirlos. Tal cual, cortar y pegar- movió levemente los hombros, sonriendo de lado- Ryan, te quedarás aquí con Milleniumon- le ordenó, dando un suave salto fuera de la mano del digimon quimera, flotando sin problemas entre los datos- Me haré un paso por el camino que Topacio utiliza, así no dañaré los Firewall- le informó.

-… Bien- Ryan se cruzó de brazos, mientras Milleniumon retrocedía levemente- … Me sorprende- comentó.

-¿Qué cosa?- Samanta lo miró de reojo, mientras envainaba la navaja de filo amarillo.

-Cuando me encontré con unos niñatos del Xros Heart, trataban a los digimon como si fueran como nosotros, como si fueran de carne y huesos- bufó el pelinegro, rascándose la cabeza- Hacían demasiado drama por lo que pasaba… En cambio tú… He podido comprender tus razonamientos porque te refieres, precisamente, a los digimon como si fueran los programas de un sistema de computación-le señaló.

-… Los digimon son programas. Eso es innegable- le aseguró Samanta- Aun así, la composición de sus datos es bastante curiosa… Ellos, sin importar su forma física, poseen órganos vitales como nosotros, huesos, y hasta sangre, y eso es gracias a los datos y programas que poseen- miró al frente, sonriendo levemente- Además, esos mismos datos les permiten a cada uno tener una personalidad propia, la cual se actualiza o modifica gracias al ambiente a su alrededor… No son tan diferentes a nosotros-sentenció.

-¡¿Q-Qué?!- se sorprendió Ryan- ¡Los digimon son programas!-le señaló, molesto.

-¿Y quién dice que nosotros no?- lo miró de reojo Samanta, sonriendo levemente, sorprendiéndolo- Nuestro propio cuerpo tiene sistemas de órganos que nos permiten mantenernos con vida, y nuestro cerebro actúa como un núcleo o programa principal…- le señaló- Je, somos iguales a los digimon, solo que nuestros cuerpos no están hechos para cambios tan drásticos como los de ellos. Si siguiéramos tu lógica, entonces los pulpos no serían considerados seres vivos. No tienen huesos y poseen tres corazones- agregó, levantando levemente los hombros.

-…- ante sus palabras, Ryan frunció levemente el ceño, serio y pensativo.

-Piénsalo de esta forma, Ryan- le comentó Samanta, tomando su atención- La naturaleza en sí es sumamente diversa. Con sus drásticos cambios y nuevos descubrimiento… ¿Por qué creer que los digimon no son parte de ella?- sentenció.

Sus palabras sorprendieron a Lucemon y a Tailmon, en cambio, Slayerdramon sonrió levemente, consciente que ese era el pensamiento de su compañera.

Samanta miró la navaja en su mano, y, de un movimiento, la clavó en el aire frente a ella, para sorpresa de Ryan. La joven, de a poco, comenzó a cortar verticalmente, produciendo que tras el corte aparecieran datos amarillos que formaron un pequeño portal digital.

Al ver el portal, Milleniumon gruñó levemente, tomando la atención de la joven.

-Milleniumon, no hagas nada- le ordenó Samanta al digimon quimera- Espérame junto a Ryan- le pidió, para después cruzar el portal, el cual desapareció verticalmente.

Milleniumon bajó la cabeza, preocupado, mientras Ryan seguía pensando en las palabras de la joven…

… Al final… ¿Qué tan diferente eran los digimon y los humanos…?


DigiQuartz.

Puente Rainbow.

Desde el dañado puente, se podía apreciar, a kilómetros lejos en el mar, la base del Proyecto Iluminati flotando a la deriva. Aun así, a pesar de aquel dañado aspecto, se podía notar la presencia de Kopierer cóndor sobrevolando la nave, indicando el nivel de vigilancia.

Y aunque el puente se encontraba en una zona lejana a la nave, se podía ver como algunos Kopierer león circulaban la zona, ignorando los escombros producidos por el choque ocurrido entre la nave y la infraestructura. De igual forma se podían apreciar algunos Kopierer vigilando los islotes cercanos al puente, al igual que algunas criaturas presentes en el mar.

Aun así, algo lejos de la zona de vigilancia de los Kopierer, se abrió un portal digital, del cual salieron Kiriha, Nene y Ryouma, quienes, al notar la presencia de los Kopierer, se escondieron rápidamente detrás de unos escombros.

-¿D-Dónde estamos?- preguntó Nene, sorprendida por haberse encontrado con aquellas criaturas.

-Parece ser el Puente Rainbow- murmuró Kiriha, serio, observando lo que podía desde su escondite.

-K-Kiriha-san, Nene-san- los llamó Ryouma, por lo que ambos miraron al joven platinado, quien miraba a lo lejos, el hielo que congelaba la ciudad…

Ambos jóvenes abrieron los ojos, sumamente sorprendidos por semejante espectáculo…

-¡¿Q-Qué pasó…?!-se le salió a Sparowmon, en el xros loader lila, aunque fue rápidamente callada por la serpiente de Mervamon.

-Parece que la situación es más delicada de lo que creíamos-murmuró Beelzebumon, frunciendo el ceño, nervioso.

MetalGreymon, en el xros loader azul oscuro, frunció el ceño, bastante molesto, sin gustarle nada la situación.

-¿L-La ciudad… está congelada…?- murmuró Nene, digiriendo al situación, sorprendida.

-¿Ha-Habrá sido el enemigo?- murmuró Ryouma, serio- ¿Qué pasó con los ciudadanos?- miró a Nene, quien frunció el ceño, preocupada.

Kiriha miró molesto y sorprendido el manto de hielo que cubría la ciudad, por lo que comenzó a ver sus límites, notando que hasta congelaba una pequeña parte del puente, e incluso el mar…

¿Ese mismo hielo… estaría presente en el mundo real?

Frunció el ceño, y comenzó a asomarse más por los escombros, pero se escondió rápidamente al notar que un Kopierer león estaba a unos metros, sacudiendo su cola de manera amenazante, expectante.

"¿Por qué habrán Kopierer merodeando…?" se preguntó, haciendo una mueca, molesto "¿Qué se supone que vigilan? ¿Los alrededores? ¿Pero, de qué?" se asomó levemente, y, al notar que el león se retiraba para vigilar otro lugar, se asomó un poco más, hasta que sus ojos azules presenciaron, a lo lejos, la enorme nave estancada en el agua, con su estructura dañada.

Abrió los ojos, sorprendido al ver la nave del Proyecto Iluminati.

-¿Kiriha-kun?- lo llamó Nene, haciéndole reaccionar.

-Parece que todos han tenido problemas- Kiriha se alejó del borde del escombro, para hablar con sus compañeros- La nave del Proyecto Iluminati está varada en la bahía- les informó, sorprendiéndolos- Todo indica que sufrió daños, pero tal vez internos, ya que no veo ningún equipo reparándola... Aunque estamos muy lejos para notarlos-admitió, serio.

-¿Significa que está ocurriendo un combate?- murmuró Ryouma, serio.

-No, tal vez se están recuperando- le señaló Nene, seria.

-…- Kiriha frunció el ceño, meditando.

-Nene-sama, ¿quiere que vayamos a investigar?-le preguntó uno de los Monitamon a la pelicafé.

-No, aún es muy pronto, y es demasiado peligroso- le respondió Kiriha, serio- Iremos a Digimon Land- le informó al grupo- Algo me dice que nos necesitan ahí-aseguró.

-… Tal cual dijo Samanta-chan- murmuró Nene, preocupada por la niña- ¿Estará bien?-

-… Tenemos que preocuparnos de la situación actual- le señaló Kiriha, serio, a lo que Nene asintió, sin poder evitar sentirse nerviosa.

-Pero… ¿Cómo llegaremos a Digimon Land? ¿No necesitamos un pase?- señaló Ryouma, serio.

-Pues…- ante su pregunta, Nene sacó de su chaquetita un pase a Digimon Land, para sorpresa del platino- Una vez me invitaron cuando estaba en China- admitió, apenada.

-Entonces, vamos- sentenció Kiriha, serio.


"-¡YUU-KUN!- sin pensarlo, Miho reaccionó empujando al rubio, en el momento en que Shademon salía de la sombra del joven, provocando que la atrapara a ella en vez de a él."

-¡MIHO-SAN!- gritó Yuu, despertando de golpe al sentir que ese recuerdo carcomía su consciencia.

El rubio se sentó de inmediato, asustado y jadeando, tomando la atención de Saburo y Yuno, quienes estaban cerca de la cama del joven.

-¡Y-Yuu!- se le acercó Saburo, preocupado, mientras Yuno los miraba, nerviosa.

-¿S-Saburo-san…?- jadeó Yuu, nervioso, sintiendo que sudaba levemente a causa de la impresión.

-¿Cómo te sientes, Yuu-kun?- le preguntó Yuno, sentándose a su lado.

-¿K-Kudou-san?- se confundió más el rubio, hasta percatarse en donde estaban.

Estaban en lo que parecía ser un departamento de piso gris, y paredes blancas, que contaba con cuatro camas, y los servicios básicos, además de un balcón.

-¿Q-Qué es este lugar?- murmuró Yuu, mirando la habitación, sumamente confundido.

-… Estamos en Corea del Sur- le informó Yuno, preocupada, sorprendiendo al niño.

-En Seúl, para ser exactos- suspiró Saburo, nervioso.

-¿C-Corea del Sur…?- murmuró Yuu, confundido- ¿Q-Qué pasó? ¿D-Dónde está Miho-san? ¿Los demás…?- preguntó, nervioso.

-… Nos atacaron- le explicó Saburo, mientras Yuno miraba para otra parte, nerviosa- Mi papá estaba infiltrado entre los civiles- le dijo, dejándolo sumamente sorprendido-Así pudo mandar tropas y atacar Digimon Land… No nos fue bien-

-… ¿Nos atacaron…?- Yuu se aferró a las sabanas, nervioso y molesto- P-Pero, ¿por qué estamos aquí?- preguntó, confundido.

-…- Saburo miró a Yuno, nerviosa, la cual se levantó y fue al balcón, sin decir nada- Quieren usar tu xros loader, y a Yuno-san- le explicó, sentándose a su lado-Creo que estamos en uno de los edificios administrativos de Aonuma Company o algo así. Llegamos en la mañana, pero recién despertaste… Estuviste más tiempo en Shademon que yo- hizo una mueca, nervioso.

-… Cierto, Shademon…- recordó Yuu, nervioso- ¡E-Espera…!- buscó en sus bolsillos- ¡E-El xros loader…!-

-T-Tranquilo- Saburo le mostró la mesita de noche cerca de la cama, indicando que el xros loader amarillo opaco estaba ahí, para sorpresa de Yuu.

-¿Q-Qué…?- Yuu lo tomó, confundido- ¿P-Por qué me lo dejaron?-

-… Parece que se contamina más rápido, estando junto a ti- respondió Saburo, triste.

-P-Pero, solo se contaminará si me siento estresado, o tengo pensamientos negativos, ¿verdad?- señaló Yuu, mirando el objeto, nervioso- ¿También te dejaron el tuyo?- le preguntó a su amigo.

Saburo sonrió con tristeza, y sacó de su bolsillo un pequeño trozo de metal color crema, lo cual dejó helado a Yuu…

… Era lo que quedaba de su xros loader… Lo habían destruido…

-… S-Saburo-san…- murmuró Yuu, triste, observando como el pelicafé guardaba el trocito de metal.

-… Al menos, ahora Vormundmon ya no tiene una excusa para estar conmigo…- admitió Saburo, sonriendo con tristeza.

-¡N-No digas eso!- le pidió Yuu, nervioso- Aun podemos usar el mío para salir de aquí-

-Será inútil- murmuró Yuno, desde el balcón, tomando la atención de ambos niños.

-¿K-Kudou-san?-se preocupó Yuu, notando que la actitud de la mujer era bastante… decaída-… Saburo-san, ¿qué pasó durante el ataque?- le preguntó de inmediato, sobresaltándolo.

-¡N-No te lo diré!- negó Saburo, levantándose nervioso- S-Si sabes… El xros loader… Tú…- le trató de decir- ¡A-Además, no tenemos digimon para usar el xros loader!- comentó, queriendo cambiar el tema- Y-Y los que nos están vigilando son unos tipos demasiado peligrosos, incluso si tratamos de entrar al DigiQuartz se darán cuenta de inmediato de nosotros-

-¿Q-Quiénes nos vigilan?- Yuu se levantó, mirando la puerta.

-… Pues…- Saburo tragó saliva-… I.A.-

-¿I-Inteligencias Artificiales?- se sorprendió el rubio- P-Pensé que habíamos capturado dos, y una fue eliminada, ¿verdad?- recordó, preocupado.

-E-El asunto…- Saburo se rascó el brazo, nervioso- P-Parece que Deimos hizo varias copias de los I.A. de Topacio- le informó, confundiéndolo- Pero son diferentes a los tres I.A. a los que nos enfrentábamos… S-Son máquinas en cuerpos… E-Es espeluznante…-tragó saliva.

-¿Q-Quién es Deimos?- se confundió Yuu.

-¿N-Nunca se los contamos?- parpadeó Saburo- Él se encarga de construir la máquina que ayudará al Darkness Loader a unir los fragmentos de Apocalymon- le contó, sorprendiéndolo- Su equipo nunca ha ido a terreno, solo se ha centrado en investigar todo lo necesario para revivir a Apocalymon… Pero nunca los hemos podido pillar in fraganti- recordó, preocupado.

-¡¿Q-Quieres decir…?!- se sorprendió Yuu- ¡¿E-Esa Puerta Final que están construyendo… está aquí?!-

-Sí…- asintió Saburo, nervioso- Y parece que la tendrán lista para el Eclipse- bajó los hombros, nervioso.

Yuu apretó sus puños, nervioso, sin poder creer que los habían arrinconado de esa forma…

Fue entonces que se percató que Yuno aún se mantenía en el balcón, mirando en silencio el paisaje urbano frente a ella…

-… Saburo-san- lo llamó, tomando su atención- … Exactamente, ¿qué fue lo que pasó en Digimon Land?- le preguntó, serio, poniéndolo nervioso- N-Nunca había visto a Kudou-san de esta forma…-

-N-No puedo decírtelo, Yuu- le repitió Saburo- Ellos esperan que te digamos lo que pasó, para que te sientas… mal-

-¡Pues me siento horrible sin saber nada!- le aseguró Yuu, molesto- ¡N-No sé qué pasó…! ¡N-No sé cuánto daño nos hicieron…! ¡Ni si fuimos los únicos a los que capturaron!- señaló- ¡Me siento peor sin saber nada!-

-¡E-Está bien, está bien!- Saburo sacudió las manos, tratando de calmarlo- P-Pero no te gustará…- aseguró, nervioso.

-L-Lo sé- admitió Yuu- Pero saber nada… Es horroroso-

-… Creo que lo primero que tienes que saber, es que capturaron al Rey- le informó Saburo, nervioso.

-¡¿T-Tienen a Shoutmon?!- se asustó Yuu- ¡¿Q-Qué pasó con Taiki-san?!- miró a Yuno, nervioso.

-C-Creo que él está bien…- Saburo volvió a tratar de calmarlo- P-Pero el Rey y los demás…-

-… ¿A-A quiénes más se llevaron?- preguntó Yuu, nervioso.

-… Al Rey, a Dorulumon, a Ballistamon, a Wisemon… Creo que Delta A está también aquí, en Corea, pero no sé dónde lo dejaron…- recordó Saburo, nervioso- El Rey y los demás están en la Base del Proyecto, en Japón-

-¿E-Están ahí?- murmuró sorprendido Yuu- ¿P-Por qué no los trajeron aquí, especialmente a Shoutmon?-

-Parece que la Base está demasiado dañada, y necesitan datos de digimon para mantenerla a flote, junto a los Code Xros…- murmuró Saburo, preocupando al rubio- Además, parece que era más fácil trasladarnos a nosotros primero, junto a Delta A, que a los demás. Creo que quieren investigar… a Ballistamon y a Wisemon-

-… No…- murmuró Yuu, preocupado- P-Pero tiene sentido… B-Ballistamon es un digimon con una contraparte: DarkVolumon; y Wisemon es el que tiene el mayor conocimiento en todo el Xros Heart… ¿P-Planean experimentar con ellos, mientras reparan su base?- miró a Saburo.

-E-Eso temo… T-Tal vez mantienen ahí al Rey para tratar de usar los datos de Apocalymon que tiene como energía suplementaría o algo así creo haber escuchado. Los soldados de Forward son muy charlatanes- admitió.

-P-Pero… ¿Por qué capturaron a Delta Arresterdramon? ¿Por qué a Dorulumon? - murmuró confundido Yuu- ¿Capturaron a alguien más?-

-…- Saburo hizo una mueca, nervioso y triste-… S-Si realmente quieres saber lo que pasó, tienes que prometerme que tratarás de no… pensar negativo…-

Eso hizo que Yuu frunciera levemente el ceño, confundido y nervioso…

Lo mejor era evitar saber la verdad, incluso si esta fuera tan dura… Pero necesitaba saber qué pasó con sus amigos y compañeros…

-… Haré mi mayor esfuerzo- admitió Yuu, a lo que su amigo suspiró, nervioso.

-B-Bien… S-Será mejor sentarnos, Yuu…- sugirió Saburo, derrotado...


Mar Digital.

El Mar Digital era una extensa zona inundada en data azul verdoso, con un cielo compuesto de datos blancos, de los cuales fluían hacia el oscuro fondo circuitos azul fosforescente. Además, se podía apreciar estructuras compuestas exclusivamente de datos de la misma tonalidad que la data azul verdoso.

Un portal digital apareció por unos momentos encima de una de las estructuras, cruzando de él Samanta, quien aterrizó sin problemas encima de los datos. El portal se cerró al instante, siendo esto notado por la joven, quien lo miró de reojo, y después observó el lugar en el que se encontraba.

A pesar de poder respirar sin dificultad, tenía la certera impresión de estar en medio del océano, puesto que podía sentir la presión de la data a su alrededor tal cual como si realmente fuera agua, además, su cabello y su ropa se movían en compás al movimiento de esos mismos datos.

-… Claramente, es una especie de mar- murmuró, mientras Lucemon y Tailmon salían del xros loader, observando sorprendidos el paisaje.

-Es… sumamente enorme- murmuró Lucemon, sorprendido.

-…- Tailmon miró a su alrededor, hasta que sus ojos se posaron en los circuitos azules fosforescentes que se conectaban al fondo oscuro, y al cielo blanco- ¿Ahí estarán los datos de los digimon?- murmuró, seria.

-Es lo más probable- se le acercó Samanta, mirando los circuitos- Je, sería curioso que esta especie de techo fuera el cielo, y ese fondo el infierno- admitió, alzando las cejas- Pero en realidad deben de ser las fuentes que permiten que todos estos datos circulen sin chocar e interferir entre ellos. ¿Qué crees, Slayerdramon?-

-Sí. Todos esos circuitos deben resguardar los datos de los digimon fallecidos-murmuró el dragón plateado, serio-Lo que me preocupa- admitió, tomando la atención de Samanta-¿Dónde estarán los datos de los digimon que fallecieron siendo Kopierer?-frunció el ceño, serio.

-Bingo- sonrió Samanta, mirando el lugar- Esos digimon no tienen la capacidad de revivir, pero aun así, al morir, sus datos llegan a este sitio… lo cual, de seguro, termina siendo un problema para los guardias- sentenció.

-… Dijiste que habrían guardias- murmuró Lucemon, mirando las estructuras digitales- Pero no ha aparecido ninguno- le señaló.

-Deben estar en camino- le aseguró Samanta, seria.

-¿Y qué harás? ¿Les dirás que viniste por los datos de tu compañera?- le preguntó Tailmon.

-Eso sería demasiado positivo. Los tendré, quieran o no- aseguró la joven, sonriendo con ironía- Los suyos, y los del resto-

-¿Del resto? Y-Ya habías mencionado algo así anteriormente- le señaló la digimon gata, frunciendo levemente el ceño, desconfiada- ¿A qué otros digimon quieres llevar contigo?- le preguntó, seria.

-… Kokoromon no fue la única que murió- le mencionó Samanta, dejándola quieta- ¿Acaso no sentiste como la melodía de Wizardmon también se apagaba?- le preguntó, alejándose tranquilamente de la sorprendida digimon- Sus datos también deben estar almacenados… Lo que me preocupa, es cuál Wizardmon…-admitió, frunciendo el ceño, seria.

"W… ¿W-Wizardmon…?" Tailmon apretó sus puños, temblando, sin poder creer… que había fallado…

… ¿Había… vuelto a perder a su querido amigo… sin poder hacer nada…?

-¡¿DÓNDE ESTÁ?!- le gritó a Samanta, quien la miró de reojo, mientras Lucemon las miraba, nervioso- ¡¿Dónde están sus datos?!-exigió saber, nerviosa y dolida.

-Eso estoy tratando de averiguar- le aseguró Samanta, mirando para otro lado, seria- ¿Tienes idea de cuántas melodías estoy escuchando en estos momentos?- le preguntó, sorprendiéndola- Hay digimon que están en paz, otros que mantienen demasiado rencor, y varios que no son conscientes de su estado… Tengo que descifrar cada una de estas melodías y buscar la de aquellos digimon que debo traer de regreso… y si es que quieren regresar-

-¡¿Qué?!-se sorprendió Tailmon.

-… Quiero traer de regreso a Kokoromon, pero si ella ya no quiere regresar, la dejaré aquí- la miró la Jefa, sumamente seria- No la juzgaré si ella no quiere volver a un lugar donde tendrá que pelear y lastimar a su enemigo, cosa que ella odia… Ni a ella ni a los demás… Si el resto no quiere volver, lo aceptaré. Solo vengo para ofrecerles regresar… Esos tres son mi responsabilidad-sentenció, sumamente seria.

Ante sus palabras, Tailmon frunció el ceño, nerviosa, sin saber si la joven había tomado la decisión correcta.

-… ¿Dijiste tres?- le preguntó Lucemon a la pelicafé, tomando su atención.

-Sí. Pienso traer a tres digimon conmigo- le contó Samanta- Kokoromon, si es posible a los dos Wizardmon, y…- pero se detuvo y miró de reojo hacia atrás, en el momento en que unas esferas digitales se le abalanzaron.

Frunció el ceño, mientras Slayerdramon salía del xros loader, y, de un movimiento de su espada látigo, destrozaba los proyectiles, formando una onda explosiva cerca del grupo.

-¡¿Nos atacan?!- se sorprendió Lucemon, mientras Tailmon fruncía el ceño.

-No. Fue una advertencia- le aseguró Slayerdramon, aterrizando impecablemente detrás de Samanta, quien observaba en silencio el humo que comenzaba a disiparse, mostrando a los atacantes: un Anubismon y un SkullSatamon, quienes los miraban seriamente.

-¿Cómo se atreven a irrumpir en el santuario donde los digimon caídos buscan la paz?- les preguntó Anubismon, extendiendo sus alas doradas.

-Jijijiji. ¿Tal vez quieren tomar un descanso eterno?- sugirió SkullSatamon, sujetando su bastón, sin poder evitar sonreír entretenido.

-¡E-Esperen!- les trató de explicar Lucemon, pero calló cuando Samanta levantó la mano, pidiéndole silencio.

-Tal vez esto les parezca descarado de mi parte, pero vengo en búsqueda de los datos de mis compañeros caídos…- les informó Samanta a los dos guardianes.

-¡JIJIJI! ¡ESO ES MUY DESCARADO!- se rió SkullSatamon.

-¡¿Cómo puedes decir semejante blasfemia?!- le gritó Anubismon a Samanta, haciéndola alzar las cejas- ¡Eres una humana, ¿verdad?! ¡¿Traerás de regreso los datos de tus compañeros caídos para volver a hacerlos pelear por ti?! ¡No eres diferente al resto de los humanos que buscan los datos de los caídos por sus propios fines…!-pero calló ante la mirada fría que acababa de recibir por parte de la humana.

-… ¿Oh?-Samanta frunció el ceño, mirando asesinamente a Anubismon, el cual sintió la presión de la mirada de la joven sobre él, retrocediendo por instinto, siendo eso una leve sorpresa para SkullSatamon- ¿Para qué peleen por mí?- murmuró, sin poder evitar sentir que aquello había sido un completo insulto- Déjame aclararte algo, intento de guardián. Que odies a los humanos porque un grupito logró robar datos de digimon fallecidos en tu cara, no te da el derecho de desquitarte con los demás por tu propio inutilidad, ¿entendido?-

Sus palabras hicieron fruncir el ceño a Anubismon, quien se enfureció e indignó al sentir miedo ante la mirada de la humana, la cual lo miraba seriamente.

-Mira, mira. ¿Sabes sobre los robos de datos?- sonrió SkullSatamon- No solo descarada, sino que también informada… Eres una humana muy peculiar. Incluso posees un xros loader-señaló.

-… Lárguense de este lugar- les exigió Anubismon al grupo, sorprendiendo a Lucemon y molestando a Tailmon- No importa si eres una cazadora o no, sigues siendo una humana. Este lugar es una zona sagrada para nosotros los digimon. ¡Lárguense, o los sacaremos a la fuerza!- hizo aparecer una esfera de data en su mano.

-No nos iremos- le aseguró Slayerdramon, dando un paso al frente, haciendo fruncir el ceño al guardián de alas doradas- Tampoco queremos usar la fuerza, en algo que podemos resolver con palabras- aseguró.

-¡JO! ¡Ya sé quién eres!- SkullSatamon señaló al dragón con su bastón- ¡Ese sello en tu pecho te delata, Slayerdramon, el Caballero Plateado!- reconoció, a lo que el digimon frunció el ceño.

-Lo que significa que esa humana debe ser la otra escogida por Alphamon-sama, ¿no?- comprendió seriamente Anubismon, mirando a Samanta.

-En efecto- asintió Lucemon- Slayerdramon y la Jefa están aquí para buscar los datos de la segunda digimon escogida por Alphamon, por eso…-

-Largo de aquí- les ordenó Anubismon, imparcial, para sobresalto del joven digimon.

-¿Incluso sabiendo…?- murmuró Tailmon, sorprendida, hasta notar que Samanta había tomado suavemente la piedra verde que llevaba al cuello, lo cual le hizo fruncir el ceño.

-Comprendo. Alphamon ya me lo había advertido, pero tenía que comprobarlo- comentó Samanta, mirando seriamente a los dos guardianes- La palabra y poder de Alphamon no tienen valor aquí, al fin y al cabo, son liderados por otra entidad, ¿no?- sonrió con sarcasmo- Que mal que no podamos hackear el Code Crown. Así nos ahorraríamos todo esto- sentenció.

-¡Ya les he dicho que se larguen…!- Anubismon les lanzó la esfera digital, pero, para su sorpresa, esta desapareció en un brillo dorado en medio trayecto, apareciendo en su espalda, causando una gran explosión, la cual lo lanzó contra una de las estructuras compuesta por datos.

-¡WOA!- SkullSatamon retrocedió de inmediato, sorprendido por la explosión- ¡¿Qué fue…?!- miró a su alrededor, hasta esquivar la espada látigo de Slayerdramon, quien se le había abalanzado, por lo que chocó su bastón con el arma del dragón.

-¡Tailmon!- la llamó el dragón- ¡Me encargaré de los guardianes! ¡Lleva a la Jefa a un lugar donde pueda escuchar más claramente las melodías!- le pidió, mirándola de reojo.

-… Entendido- asintió la gata, mientras comenzaba a correr hacia el borde de la superficie de datos junto a la joven y Lucemon.

Tailmon, de su bolso de cuero, sacó una reliquia plateada, en la que se podía ver plasmado el símbolo de la Luz.

-¡Armor-Evolve!- la digimon dijo el comando al mismo tiempo en que saltaban de la estructura.

De inmediato, Tailmon fue envuelta en una cálida luz rosada, para aparecer con la forma de una bestia sagrada, Nefertimon.

Samanta aterrizó sin problemas en Nefertimon, la cual emprendía vuelo rápidamente junto a Lucemon, tomando altura y alejándose de la zona de batalla. Aun así, la joven miró de reojo para atrás al notar que Anubismon se les abalanzaba.

-¡Suficiente de esta insolencia!- les dijo enfadado el digimon alado, haciendo aparecer un bastón de metal delgado, pero fue interrumpido ya que SkullSatamon había sido lanzado a su dirección, provocando que ambos se estrellaran contra una de las edificaciones de data.

Eso hizo que Samanta mirara a Slayerdramon, el cual seguía parado en el otro edificio, haciendo tronar los nudillos de su mano, sumamente serio. El dragón plateado la miró de reojo y asintió, a lo que ella asintió levemente, mientras Nefertimon se alejaba de la zona, acompañada de Lucemon, quien frunció el ceño, nervioso.

El dragón plateado los vio irse, y después observó como SkullSatamon y Anubismon se reponían, adoloridos.

-¡¿C-Cómo te atreves a empujarme con semejante técnica tan burda?!- le gritó enfadado Anubismon a Slayerdramon.

-Jijiji. N-No me esperaba que me lanzara a volar. Supongo que un guerrero como tú siempre tiene algunos trucos bajo la manga- señaló SkullSatamon, sobándose la cabeza.

-¡Tú mismo sabes que lo que están por hacer, no es diferente en lo absoluto a lo que hacen esos humanos que robaron tantos datos de digimon caídos para torturarlos con sus virus, o hacerles trabajar para ellos!- le señaló enfadado Anubismon al dragón, el cual lo miraba en silencio.

-… No hemos venido a traer de regreso a nuestros camaradas caídos- le aseguró el dragón plateado, caminando hacia el borde de la estructura de datos, sin dejar de mirar a los dos guardianes- Solo hemos venido a darles la oportunidad de regresar. No los obligaremos a nada… y como padre, solo quiero saber si mi hija quiere seguir en nuestro mundo- sentenció, blandiendo su arma.

-No eres su padre, solo alguien que falló en protegerla, a ella, y al resto de los V-mon caídos- Anubismon frunció el ceño, mientras blandía su vara, y SkullSatamon extendía sus alas, tomando altura.

-Eso lo tengo más que claro- aseguró Slayerdramon, sin inmutarse ante las palabras del guardián- Pero para mí, vale más lo que diga Kokoromon. Y si ella me ve como un padre, entonces lo seré hasta que ella diga "basta"-

Anubismon frunció el ceño ante la respuesta, a lo que SkullSatamon se rió por lo bajo.

-Veamos cuánto duramos antes de que se active tu sello, Caballero Plateado- el digimon caído hizo girar su bastón, sonriendo, para abalanzarse al dragón plateado, el cual frunció el ceño y se preparó…


Digimon Land.

El parque de diversiones mostraba a lo lejos el daño recibido por el ataque del Proyecto Iluminati. La mayoría de sus edificios estaban abajo, e incluso se podían notar la presencia de pequeños incendios en algunos sectores, los cuales producían el humo que cubría el cielo del lugar.

Los digimon que podían moverse atendían a los civiles, o buscaban heridos entre las ruinas…

En un sector algo lejano de la zona de búsqueda de civiles, se podía apreciar a Dobermon corriendo entre los escombros, seguido de Hideaki, Kaoru, Mizuki, Ranamon, Rapidmon y Bearmon.

-¡Parece que logró captar su aroma!- les avisó Hideaki al grupo.

-¡Bien!- Rapidmon se elevó más, para tener así una mejor perspectiva de la zona.

Aun así, no pudo evitar fruncir el ceño, enojado y dolido ante tanta destrucción plasmada entre los escombros y pequeños incendios…

El ataque del Proyecto Iluminati había sido devastador…

Regresó en sí al escuchar los ladridos de Dobermon, por lo que buscó con la mirada al digimon bestia, el cual se había dirigido a una zona bastante dañada.

-D-Deberíamos estar cerca…- murmuró Kaoru, mientras se adentraban por esa zona.

Mizuki frunció el ceño, preocupada, y miró a Ranamon, quien se tomaba las manos, nerviosa, tratando de controlarse. Bearmon también se percató de ello, por lo que bajó sus orejitas, nervioso.

Entonces, el aullido de Dobermon tomó la atención del grupo.

-¡LO ENCONTRÓ!- gritó sorprendido y aliviado Rapidmon, aterrizando junto a Dobermon, el cual olfateaba al digimon samurái que se encontraba inconsciente, con casi todo su cuerpo enterrado en escombros…

-¡G-Gaiomon!- se le acercaron Hideaki y los demás, mientras Rapidmon, de inmediato, comenzaba a sacar los escombros del cuerpo del samurái.

Aun así, Gaiomon no reaccionó ante las voces de los recién llegados.

-¡R-Reacciona, Gaiomon!- le pidió Ranamon, tomando uno de sus brazos y tironeando de él al igual que Bearmon, en un intento de sacarlo de los escombros.

-¡Te ayudo, Rap!- Hideaki comenzó a empujar algunas rocas, mientras el digimon plateado disparaba cuidadosamente algunos escombros demasiado grandes, y Dobermon escarbaba con sus garras, logrando destruir algunas de las rocas.

-Q-Que horror…- murmuró Kaoru, sorprendida y asustada- ¿E-Está vivo?- preguntó, nerviosa, mientras Mizuki ayudaba a Ranamon a tratar de sacar al samurái.

-¡Lo está!- aseguró Ranamon, nerviosa, preocupando a la pelinaranja- ¡Tiene que estarlo!- cerró los ojos, nerviosa.

-¡Yo ayudo!-Patamon salió del xros loader de Kaoru, comenzando a ayudar con los escombros.

Kaoru entrecerró los ojos, nerviosa, y miró para todos lados, buscando alguna palanca para poder ayudar. Fue entonces que distinguió algo familiar entre los escombros de la zona, por lo que caminó hacia allá…

-¡A-Ah! ¡K-Kaoru-chan, no te alejes! ¡Puede ser peligroso!- se percató Hideaki, con una roca de gran tamaño en sus brazos- ¡Gha!- casi se le cae al tropezar con algo- ¡¿Q-Qué fue…?!- miró a sus pies, para ver una bolsita de cuero- ¿Qué es…?- frunció el ceño, confundido.

Kaoru, caminando con cuidado por los escombros, se detuvo unos momentos al notar que las rocas por las que estaba caminando estaban… manchadas con sangre…

Tragó saliva, nerviosa, caminó un poco más hasta detenerse frente a lo que había visto… un xros loader verde agua, junto a un colet roto con forma de flor.

La niña abrió los ojos, sorprendida, sintiendo que se le hacía un nudo en la garganta al reconocer ambos objetos… y a quien le debían pertenecer…

-¡Y-Y-Ya casi…!- Ranamon, Mizuki y Bearmon seguían jalando del brazo de Gaiomon, pero lo soltaron de inmediato al notar que, por unos momentos, había sido rodeado por datos, por lo que cayeron sentados, alertando por unos momentos a Hideaki, Rapidmon, Dobermon y a Patamon.

-¡Tengan cuidado!- les recriminó Rap.

-L-Le…- jadeó Ranamon, tapándose la boca, preocupando a su amigo- ¡L-Le está quedando poco tiempo!- le dijo, acercándose a Gaiomon.

-¡¿Q-Qué?!- se asustó Hideaki, mientras Rap soltaba un escombro de la impresión, acercándose de inmediato al samurái.

-¡S-Sus datos e-están comenzando a d-desmoronarse!- gimió Ranamon- ¡G-Gaiomon, por favor!- lo zarandeó, nerviosa.

-¿G-Gaiomon?- Bearmon se acercó al samurái, el cual seguía inconsciente.

Rapidmon entrecerró los ojos, enojado y asustado.

-¡No esta vez!- Hideaki se agachó junto a Gaiomon, tomando la atención de Rap- ¡No volverá a pasar!- murmuró, nervioso, sacando su xros loader morado- ¡Gaiomon, entra!-

Aun así, el digimon no entró al xros loader.

-T-Tal vez si alguien lo lleva- sugirió Mizuki, nerviosa.

-S-Sus heridas son demasiado profundas… El xros loader no puede sanarlo…- murmuró Rapidmon, tomando la atención de los dos humanos-… No puede- apretó sus puños, enfurecido.

-… N-No…- gimió Ranamon- No, por favor… Y-Ya hemos perdido tanto… G-Gaiomon, tu no- pidió, abrazándose-… K-Kokory…- se tapó el rostro, recordando con dolor la pérdida de su amiga.

Rapidmon cerró los ojos, enfurecido y dolido.

-No...- negó Hideaki- ¡NO!- gritó, haciendo que su voz resonara en el lugar, tomando la atención de Kaoru, quien se acercaba silenciosamente al grupo, sumamente triste- ¡Gaiomon no puede terminar así! ¡Nos salvó antes…! ¡Y fue una víctima de V-mon! ¡De su traición! ¡No puede terminar así!-le dio un puñetazo al piso, enojado, haciendo que Dobermon se le acercaba, preocupado y triste.

Kaoru entrecerró los ojos, y abrazó el xros loader verde agua que había encontrado, mientras Patamon aterrizaba en su cabeza, triste.

Mizuki se acercó a Ranamon, sobándole la espalda, a lo que la digimon no aguantó más y la abrazó, gimiendo, asustada.

Bearmon observó al grupo, nervioso, y después a Gaiomon, quien seguía inconsciente, pero levemente se podía notar algunos datos a su alrededor… Estaba en su límite.

El pequeño frunció la nariz, aguantando un gemido, y, tímido, colocó su mano en su cuello peludo, nervioso… preguntándose sí…

Pero su pensamiento fue cortado abruptamente al sentir un aleteo, por lo que alzó la mirada, para ver aterrizar cerca del grupo a D'arcmon y Vormundmon.

-¡D'arcmon!- la llamó, tomando la atención de los demás.

-¡D-D'arcmon-san!- se sorprendió Rap- P-Pensé… Pensamos que estaban cuidando de los civiles- recordó.

-Unos Bakomon nos mencionaron que se alejaron del campamento- Vormundmon frunció el ceño, mientras D'arcmon se agachaba junto a Gaiomon, quien frunció levemente el ceño.

-S-Sé que nos dijeron que no saliéramos por nuestra cuenta…- admitió Rap, apretando los puños- ¡Pero quiero ayudar a Gaiomon! ¡Es de Jäger, como nosotros…! ¡Y ya hemos perdido suficiente!- aseguró, mirando serio al caballero café, el cual frunció el ceño.

-…- D'arcmon posó su mano en el rostro de Gaiomon, preocupada- Ha perdido demasiada sangre, y sus heridas…- frunció el ceño, nerviosa-… ¿Cómo es que aun sigues con vida, Gaiomon? Tus datos están al borde del colapso, pero te mantienes con nosotros… ¿Por qué?-

-P-Porque…- escuchó, y miró a Kaoru, quien tragó saliva, aferrándose al xros loader verde agua en sus brazos-… Porque tiene que rescatar a Sky-chan, ¿verdad?- señaló, nerviosa.

-… Si es que sigue con vida- murmuró Vormundmon, mirando para otra parte.

-¡SERÁS…!- se enojó Rapidmon, preocupando a Ranamon y a Bearmon- ¡¿Realmente no sientes simpatía por Gaiomon?! ¡¿Incluso ahora?!- se acercó al caballero, molesto.

-¡Muy difícil, si te pones a pensar y a ver todo el daño que causó a Digimon Land! ¡Muchos humanos y digimon salieron gravemente heridos por su culpa!- le señaló Vormundmon.

-¡Starmon dijo que no fue su culpa! ¡Fue V-mon! ¡FUE VISDOM!-le gritó enojado Rapidmon- ¡NO ERES EL ÚNICO ENFURECIDO POR LO DE SABURO, ASÍ QUE NO TE DESQUITES CON…!- pero no pudo seguir, porque el caballero lo agarró de la armadura y lo lanzó contra un escombro.

-¡R-RAPIDMON!- se alertó Hideaki, levantándose de inmediato, mientras los demás miraban la situación, sorprendidos.

Bearmon se ocultó detrás de Ranamon, quien tragó saliva, nerviosa.

-¡NO MENCIONES A ESE NIÑO EN MI PRESENCIA!- exigió enfurecido Vormundmon.

-G-Gh…- Rapidmon abrió apenas los ojos, enfadado con el digimon café oscuro.

-¡¿Q-Qué pasa contigo…?!- le preguntó enfadado Hideaki al caballero, mientras Dobermon le gruñía, enojado.

-Vormundmon- lo llamó D'arcmon, sin mirarlo, dejándolo quieto-… Hemos perdido mucho… Perdimos a Kokoromon y a Wizardmon… y secuestraron a Saburo-kun, a Delta Arresterdramon… y no sabemos con exactitud lo que les pasó a Luke y a Sky… y se llevaron al Rey y a Yuno-san…- le recordó, seria-… Siento la misma furia que tú, por no haber estado para proteger a nuestro compañero- aseguró- Pero, por ahora, evitemos perder algo más…- pidió, mientras sacaba algo de sus alforjas- Evitemos perder nuestros lazos, por la desesperación que nos devora- lo miró, seria.

-… Tsch…- Vormundmon frunció el ceño, enfadado, y, sin decir nada, emprendió vuelo abruptamente, alejándose de la zona.

-¡¿Y se va?!- se molestó Hideaki.

-E-Ese Vormundmon…- gruñó Rap, levantándose, adolorido, a lo que el niño se le acercó- Será un miembro de Jäger, pero, la verdad, nunca lo he visto como uno- bufó, molesto.

-No puedes culpar a Vormundmon, Rapidmon- le aseguró D'arcmon, haciendo que la liebre bajara la mirada, serio, preocupando a Hideaki- Por ahora, debemos centrarnos en lo que podemos hacer-sentenció, mostrando una esfera de metal en su mano, la cual tomó la atención de los digimon presentes.

-¿Q-Qué es?- preguntó Mizuki, confundida.

-¡E-Es una de nuestras esferas curativas!- le informó Ranamon, sorprendida- La usamos cuando la Jefa no está para sanarnos con el xros loader… D-D'arcmon, ¿te quedaba una? Las nuestras se dañaron- le señaló.

-Esta tampoco está completamente estable- admitió D'arcmon, mirando la esfera- Pero puede salvar a Gaiomon. Es lo único que nos queda- sentenció, y lanzó suavemente el objeto de metal hacia el samurái.

Al estar en el aire, la esfera reaccionó, creando un campo curativo alrededor de Gaiomon, comenzando, muy lentamente, a sanar sus heridas.

-¡S-Se está curando!- sonrió Patamon, a lo que Kaoru sonrió.

-… ¿Estará bien?- Hideaki miró a D'arcmon, la cual se levantó, seria.

-… No soy nadie para responder- le aseguró la mujer digimon- Será la voluntad de Gaiomon la que determinará si él seguirá con nosotros-

-…- Ranamon la miró, preocupada, y después al samurái- Tiene que superar esto- pidió, cerrando los ojos, nerviosa-… Ya no quiero perder más amigos- gimió, a lo que Mizuki volvió a abrazarla, preocupada- Ya no…-

Rapidmon miró para otro lado, serio y preocupado.

-… ¿Será verdad…?- murmuró, tomando la atención de D'arcmon-… ¿E-Es verdad q-que Delta A es…?- miró a la mujer digimon, nervioso.

-… No lo sé- confesó D'arcmon, preocupada- Nunca sentí oscuridad en Delta Arresterdramon… Si es hijo, o un digimon creado por Bagramon…-pero dejó las palabras al aire, indicando que no podía seguir hablando del tema.

Rapidmon cerró los ojos, nervioso.

Hideaki se acercó a Kaoru, quien lo miró, nerviosa, a lo que su amigo asintió con la cabeza, queriendo darle fuerzas. La niña sonrió tristemente, pero siguió abrazando el xros loader verde agua, nerviosa.

Bearmon miró a sus amigos y compañeros, nervioso y triste. Posó su mirada en Gaiomon, y se sentó frente a él, decidido a esperar el momento en que el digimon sanara…

… Tenía que sanar…

… No aguantaría otra pérdida…


En las calles de Digimon Land se podían apreciar diferentes tiendas o carpas en las que se estaban atendiendo a los civiles heridos, puesto que, ahora que los xros loader habían recuperado sus funciones, los digimon podían sanar más rápidamente y así ayudar de mejor manera a los humanos.

Tagiru estaba sentado en una de las carpas individuales, mirando en silencio el Manual de Instrucciones que le había dejado Betsumon. Se podía notar aquel extraño aparato que funcionaba como xros loader atado a su brazo derecho.

El joven apoyaba su espalda en la camilla donde descansaba Jack, quien, en su forma humana, dormía profundamente, ignorando los vendajes en sus manos, brazos y en su torso, y el estar descalzo, por lo que se podían notar los vendajes en su pie. En la mesita a su lado estaba lo que quedaba de la polera de su amigo, debajo de un objeto redondo de metal, con una piedra verde incrustado en el centro, y runas del mismo color en los bordes..

El pelicafé alzó la mirada cuando entró Smith, con un chupete en la boca.

-¿Cómo está el flaco?- lo saludó el rubio.

-Ah, Smith-san- parpadeó Tagiru- Bueno, Jack suele roncar mucho, así que supongo que está bien- admitió, mirando al peliblanco.

-… Ya veo- parpadeó Smith- Se me hace bastante raro saber que Jack puede tomar forma humana- confesó- Aunque no le viene en absoluto. Se ve como un mondadientes- le mencionó al niño, el cual bajó la cabeza-… Ah- suspiró, y se agachó frente al niño- ¿No deberías estar más animado? No todo está perdido-le señaló.

-… Tengo que estarlo- murmuró Tagiru, extrañando a Smith- No puedo romperme como antes… Ya no tenemos a Yuu, y Taiki-san está inconsciente…- recordó-… Por el bien de los que aun quedamos…- se aferró con fuerza al manual hecho a mano- P-Para que los que se fueron…- pero fue interrumpido porque Smith le puso un chupete con todo y envoltura en la boca, haciendo que se atragantara.

-Mira, super estrella. Por ahora, no trates de actuar como un adulto- le pidió Smith, mirando algo divertido como el niño se sacaba el chupete, tosiendo- Mi hermosa ángel de chocolate y yo estamos para ello- le aseguró, tomando su atención- Créeme, que lo peor que podemos hacer en estas situaciones es bajonearnos- le aseguró- Además, al parecer esa cosa que tienes en la mano, tú y mi ángel, y el resto de esos pequeñines, es algo muy importante, así que tenemos un as bajo la manga- le señaló.

Ante eso, Tagiru miró su mano, observando la marca dorada en ella.

-… Pero… V-mon…- murmuró el joven.

-Esos son gajes del oficio- le aseguró Smith, chasconeándole la cabeza- Mira. Por ahora, solo asegúrate de que tus digimon y tú protejan a Jack. Este flaco se enfrentó a Salamandra y sigue coleando. No podemos perder un I.A. tan poderoso como él- le señaló, apuntando al peliblanco con el pulgar.

-¡C-Claro que protegeré a Jack!- aseguró Tagiru- Tengo que hacerlo…- sentenció, consciente que Kokoromon y Sky estarían muy tristes si algo le pasara a su único hermano…

… Además, ya no quería que Jack cargara con todo…

-¡Ese es el entusiasmo!- Smith le volvió a chasconear la cabeza- Y aunque no seas un niño tan agraciado como yo a tu edad, te aseguro que si sigues con ese entusiasmo al menos alguien te pescará- bromeó, antes de irse.

-¡¿AH?!- eso sí ofendió a Tagiru.

-Es un humano bastante raro-opinó FlameWizardmon, dentro del aparato en el brazo de Tagiru.

Ese objeto, que mostraba las funciones de un xros loader, tenía un interior bastante curioso, pero cómodo para los digimon, puesto era un campo digital, con diferentes estructuras compuestas de data, como bancas, lagos, arboles, casas…

Y, en ese momento, casi todos los digimon de Tagiru estaban ahí, puesto que, gracias a ese aparato, estaban siendo sanados muy rápidamente con respecto al problema que habían tenido sus datos al haber estado en un xros loader al momento de una evolución oscura.

Los únicos no presentes eran Gumdramon, quien había escapado, y Fugamon y Ogremon, que estaban ayudando a sus padres…

-… ¿Cómo está Pagumon?- les preguntó el joven, mirando su brazo.

-Está durmiendo junto a MetalTyrannomon y GigaBreackdramon- le respondió Kotemon, observando que, debajo de un árbol digital, se encontraban ambos digimon dormitando, y en el medio estaba Pagumon, quien si bien también dormía, se podía apreciar que había estado llorando.

-… Es normal que aún le duela lo sucedido a Betsumon y a Kokoromon-admitió Jokermon, serio.

-… Y V-mon- Dragomon frunció el ceño, molesto.

-N-No menciones a ese tipo-gruñó FlameWizardmon, aferrándose con fuerza a sus cerillos.

-Nos vio la cara todo este tiempo- murmuró molesto Sephirotomon.

-Nunca sospechamos de él. Se arriesgaba tanto en los combates, protegía a Gumdramon… Se ganó nuestra confianza, pero nos apuñaló por la espalda-sentenció tristemente Kotemon.

Sagomon y Harpymon bajaron la mirada, enojados y dolidos.

-…- Tagiru apretó levemente su puño-… Yo confiaba en él…- aseguró- Lo veía como uno de los nuestros… Aunque nunca lo cacé, sentía que era como mi compañero, como todos ustedes…- miró decidido el aparato- Le sacaré la verdad a golpes- sentenció, enojado- A mí no me va a venir con ese cuento de "siempre fui un traidor". No puedes sonreír con otros de esa manera, sin siquiera sentir algo- frunció el ceño.

-… Tsch. ¿Por qué no me extraño?-bufó FlameWizardmon- Pero debes permitirnos a nosotros darle un buen puñetazo-le pidió, arremangándose- Betsumon no era solo el amigo de Gumdramon- aseguró, molesto y dolido.

-Lo sé- sonrió tristemente Tagiru.

-…- Jokermon meditó, preocupado, tomando la atención de Sephirotmon.

-¿Sucede algo?-le preguntó el digimon oruga.

-… ¿Habrá estado bien que MidoriGumon fuera por Gumdramon?-preguntó el digimon payaso, serio.

Esa pregunta dejó meditando al resto de sus compañeros.

-Estuvo bien- sonrió Tagiru, tomando la atención de los digimon en el aparato- Después de todo, para eso son los hermanos- sentenció, y miró de reojo a Jack, puesto que él consideraba al peliblanco como el hermano mayor que nunca había tenido…

… Quien acababa de abrir los ojos, somnoliento…

-¡JACK!- Tagiru se paró de una, sobresaltando al recién despierto Jack, quien terminó cayendo de cabeza de la camilla- ¡AH! ¡P-PERDÓN!- se disculpó, juntando las manos.

-¡A-Auch!- Jack se agarró la cabeza, sumamente adolorido.

-¡¿C-Cómo estás?!- se le acercó Tagiru, mientras el peliblanco se sentaba en el piso, confundido.

-C-Con unas ganas… de patear… a Luke…- bostezó Jack, parpadeando confundido y adolorido.

-¡REGRESASTE!- sonrió contento Tagiru, abalanzándose al peliblanco y abrazándolo con fuerza.

-¡A-AY! ¡AUCH!- gimió Jack, sintiendo que sus moretones le volvían a doler- ¡T-Tagiru…! ¡T-También… me alegra… verte…! ¡P-Pero…! ¡Para…!- pidió, hasta percatarse que el niño… estaba llorando.

-G-Gh… Gh…- gimió Tagiru, sorprendiendo y preocupando a Jack- ¡S-Sabías que despertarías…! ¡N-No nos podías dejar con todo esto…!- gimió.

Había aguantado durante un día el dolor por las pérdidas, para no volver a deprimirse. Estuvo vigilando a Jack, esperando que despertara, y cuando Gumdramon recuperó la consciencia, y supo la verdad, se había ido, dejándolo solo…

Por eso, saber que Jack había despertado, le llenaba de alegría, tanto así que no podía evitar desmoronarse.

-…- Jack miró preocupado al joven, por lo que le acarició la cabeza-… Parece que has aguantado mucho, Tagiru- señaló, haciendo que el niño levantara la vista, nervioso- Bien hecho- le sonrió, orgulloso.

-G-Gh… S-Sí…- Tagiru se separó, restregándose los ojos.

-… Así que…- Jack se miró los vendajes, sorprendido de seguir con vida- ¿Dónde está Salamandra?- le preguntó- … ¿Pudieron salvar a Saburo?- le preguntó, preocupado.

Tagiru negó con la cabeza, nervioso.

-… Maldición…- el peliblanco bajó los hombros, preocupando al niño frente a él-… No pude hacer nada por él… Se lo llevaron frente a mi… Lo siento- cerró los ojos, molesto.

-¡¿D-De qué hablas?!- se sorprendió Tagiru, haciendo parpadear al peliblanco- ¡TE VOLVISTE EL HÉROE DE DIGIMON LAND!- le mencionó.

-¡¿AH?!- lo quedó mirando Jack.

-¡TODOS SABEN QUE TE ENFRENTASTE UNO A UNO A SALAMANDRA! ¡AL VILLANO! ¡AL ENEMIGO QUE NOS HIZO VIAJAR A ESTE LUGAR!- le mencionó Tagiru, emocionado, con estrellas en los ojos y echando vapor de la nariz- ¡Muchos de los que estaban enojados contigo están empezando a admirarte! ¡HICISTE TODO LO QUE PUDISTE PARA PROTEGERNOS DEL JEFE FINAL!- sacudió los brazos.

-… ¿A-Ah…?- parpadeó Jack, sumamente confundido- E-Espera un poco, Chico Googles…- le pidió, tapándose el rostro con una mano- E-Entonces, ¿e-este lugar es Digimon Land?- preguntó, haciendo parpadear a Tagiru- ¿Y-Y a qué te refieres con… los que estaban enojados conmigo?-se señaló, confundido.

-… ¿No lo sabes?- parpadeó Tagiru.

-… ¿S-Saber qué…?- se confundió más Jack.

-…- Tagiru volvió a parpadear, hasta que se le prendió el foco- ¡CIERTO!-se agarró la cabeza, sobresaltando al peliblanco- ¡ESTUVISTE DORMIDO TODOS ESOS DÍAS, Y DESPERTASTE JUSTO CUANDO NOS ATACARON!- recordó- ¡NO SABES NADA DE LO QUE PASÓ ANTES DEL ATAQUE!-

-… Nop- negó Jack, parpadeando confundido.

-¡Bien…! ¡Pasa que…!- le iba explicar Tagiru, pero después cayó en la cuenta en que había algo mucho más importante que decirle a su amigo.

-… ¿T-Tagiru?- parpadeó Jack, confundido, pero de inmediato se abrazó el pecho, asustando al niño.

-¡J-Jack!- se preocupó el pelicafé, mientras su amigo tosía.

-S-Salamandra m-me hirió el corazón- tosió Jack, sorprendiendo por completo a Tagiru- E-Es de milagro que aun esté con vida…- admitió-M-Mi sangre está circulando correctamente… C-Creo que sané… pero duele un montón…- tosió.

-¡T-Tienes que descansar!- sentenció el niño, ayudando al adolescente a sentarse en la camilla.

-S-Sería lo mejor… Pero no pienso dormir. Prefiero evitarlo- admitió Jack, sonriendo forzadamente, mientras Tagiru se sentaba a su lado, nervioso-… Chico Googles… Fuimos derrotados, ¿verdad?- le preguntó, preocupado.

-¿E-Eh? ¿C-Cómo sabes…?- se sorprendió el niño.

-… He visto ese rostro durante cinco años- le explicó Jack, triste, confundiendo a Tagiru- El rostro de un niño que ha sufrido grandes pérdidas, pero decide avanzar por el bien de otros- acarició la cabeza del niño, sorprendiéndolo.

-… Samanta…- comprendió Tagiru, y se mordió el labio, temblando…

… Tenía que decirle a Jack…

-Tagiru, ¿qué es lo que ha pasado?- le preguntó Jack, preocupado, bajando la mano.

-… G-Gh…- gimió Tagiru, nervioso.

-T-Tranquilo. S-Si no puedes contármelo todo…- trató de calmarlo el peliblanco, nervioso por el estado del niño.

-P-Perdón, Jack…- hipó Tagiru, armándose de valor al ser quien tuviera que darle la noticia a Jack- P-Pero…- cerró los ojos-… K-Kokoromon… S-Sky-chan…- trató de hablar, pero el recordar a sus amigas le causaba un gran dolor.

Al principio, las palabras del niño confundieron al peliblanco, quien frunció levemente el ceño. Pero, al empezar a comprenderlas, bajó lentamente las manos, frunciendo más el ceño, sintiendo un muy mal presentimiento…

-… ¿Tagiru…?- lo llamó, algo nervioso, a lo que su amigo lo miró, hipando-… ¿L-Les pasó algo a mis hermanas…?-


¿...?

En medio de datos blancos, se encontraba recostada Kokoromon, quien físicamente no mostraba ningún daño, siendo incluso esto demostrado por el estado intacto de su brazo, de su túnica y su casco, el cual, si bien ya no estaba agrietado, se encontraba oxidado. A pesar de ello, se podía apreciar que en algunas partes de su cuerpo se despedían datos plateados, indicando como, de a poco y muy lentamente, los datos de la digimon estaban adaptándose al Mar Digital

Aun así, la digimon frunció levemente el ceño al sentir… ¿pasos…?

Aquel curioso y suave sonido interrumpió su letargo, por lo que, somnolienta, abrió sus ojos sin vida, sentándose lentamente. La digimon miró a su alrededor, confundida al apreciar los datos blancos, los cuales, a veces, mostraban la silueta de algún digimon… pero ella no lo entendía…

Kokoromon no tenía noción de donde estaba, ni quien era ella…

… Estaba en paz…

Sus orejas naranja se movieron levemente al volver a sentir unos suaves pasos, por lo que miró a la dirección del sonido, para ver acercarse… ¿a un niño?

Sí… Un pequeño niño de piel pálida pero con pecas, cabello rubio opaco y unos curiosos ojos azules. Su vestimenta consistía en una polera blanca con rayas naranjas, debajo de un pollerón verde oscuro con partes grises, unos short gris con cinturón café, medias verde oscuro y zapatos rojos oscuro.

La confundida digimon observó al pequeño humano acercarse a ella, curioso y con una tímida sonrisa en su rostro. El niño se detuvo frente a ella, y ladeó la cabeza, curioso, a lo que la V-mon naranja imitó el movimiento, haciendo sonreír al rubio.

La digimon se encontraba confundida, pero al mismo tiempo somnolienta… Sabía que frente a ella había un humano… pero no sabía por qué lo sabía

¿Qué era un humano? ¿Por qué ella lo sabía? ¿Quién era ese niño…? ¿Quién era ella…?

…Y… ¿por qué… ese niño… le era… familiar…?

Tomó su atención cuando el niño, curioso y algo tímido, le tocó una mejilla con su dedo. El pequeño sonrió, emocionado al sentir la suavidad de esa mejilla, por lo que le dio palmaditas, haciendo que la digimon cerrara los ojos, sin poder evitar… sentirse cómoda con ese gesto…

… Entonces, de golpe, se le vino a la mente la silueta de una niña pelicafé y lentes rojos tirándole las mejillas…

Ese repentino recuerdo le hizo retroceder, nerviosa y confundida, lo cual preocupó al niño de ojos azules.

La digimon se abrazó, nerviosa, sintiendo un gran dolor en el pecho por aquel recuerdo…

¿Qué pasaba…? ¿Por qué sentía… tristeza…? ¿Quién era… esa humana de lentes…?

Gimió, nerviosa, hasta sentir como el niño se le había acercado y dado palmaditas en la cabeza.

Levantó la mirada, para ver como el pequeño le sonreía, tímido.

Kokoromon entrecerró los ojos, confundida, hasta que el niño comenzó a mirar para todas partes, algo sorprendido y alerta.

El pequeño frunció el ceño, inflando una mejilla, nervioso. Tragó saliva, y, tomando de la mano a la V-mon naranja, la levantó, y comenzó a correr junto a ella por ese espacio en blanco, confundiendo a la digimon, quien se dejaba guiar por aquel curioso humano…


Mar Digital

Tailmon se encontraba escondida detrás de algunos edificios conformados por datos, mientras Lucemon se asomaba levemente, nervioso, sin poder evitar mirar los circuitos que conectaban el fondo oscuro con el techo iluminado del lugar.

La digimon gata frunció el ceño, y miró a Samanta, quien, sentada, se agarraba la cabeza, respirando profundo, tratando de escuchar las melodías que buscaba entre todas aquellas voces que se lamentaban y regocijaban…

Todas aquellas melodías que querían ser escuchadas y apreciadas…

-… Je… C-Cotorrean como vecinas…- la joven no pudo evitar sonreír, irónica, mientras sudaba levemente.

-J-Jefa, ¿te encuentras bien?- se preocupó Lucemon, dejando de asomarse, mientras Tailmon miraba seriamente a la niña.

-… No sé si es por mi falta de empatía… o porque estoy enfrascada en encontrar a Kokoromon…- murmuró la pelicafé, frunciendo el ceño, seria, con la atención de ambos digimon en ella-… Pero, a pesar de que sé que son digimon lamentándose de su fatal destino, o que están felices de no sufrir más… Sus melodías… tienen un hermoso acorde…- sonrió levemente, no con ironía, sino con tristeza.

-… Entonces… ¿Los digimon aquí son felices…?- murmuró Lucemon, a lo que Tailmon frunció el ceño, nerviosa.

-Tú dirás- Samanta miró al joven digimon- Tú has estado en este lugar anteriormente. El Xros Heart te mandó de una patada-

-… De un espadazo- aclaró Lucemon, aunque no pudo evitar sentirse algo ofendido, a lo que Samanta alzó las cejas, sonriendo levemente.

-… Significa…- murmuró Tailmon, pero se quedó callada, prefiriendo dejar su comentario para sí.

-…- Samanta la miró de reojo, y se levantó, seria- Como yo, debes preguntarle-le señaló, sorprendiéndola- Si tu Wizardmon quiere quedarse aquí, o acompañarte... Lo mejor será que se lo preguntes por ti misma- sentenció, asomándose y mirando la zona en la que se escondían- De lo contrario, nunca sabrás si quiere seguir a tu lado- sentenció, sin mirarla.

-…- Tailmon apretó los puños, pero después respiró profundo- Es por eso que vine- le aseguró a la joven- Sin importar lo que pase… tengo que preguntarle- sentenció.

Samanta sonrió levemente, hasta que sus ojos se posaron en los circuitos cercanos a ellos.

-… Sería una completa estupidez que yo tratara de entrar en contacto con una de esas cosas- murmuró, meditativa, observada por los dos digimon- Eso le permitiría a Quartzmon tratar de contaminar los datos de los digimon fallecidos, así que está descartado el intentar ingresar a uno de esos circuitos-

-¿P-Podrías…?- se sorprendió Lucemon- ¿Incluso siendo humana?-

-Pues… Dando el hecho de que los humanos pueden ser transformados en datos…- señaló Samanta- Hipotéticamente hablando, podría entrar a esos circuitos, pero con Quartzmon…- indicó, movimiento la mano como si espantara una mosca.

-… Debimos haber venido con tu primo y el resto- sentenció Tailmon, frunciendo el ceño, seria.

-… De ser así, ¿quién iría a apoyar a los que se quedaron en el Mundo Humano?- le preguntó Samanta, sin mirarla- Las pérdidas suelen ser el significado de una derrota, así que lo más seguro es que el Xros Heart perdió, y feo… Muy feo- señaló.

-Entonces, yo entraré- se señaló la gata blanca, seria, haciendo que la niña la mirara- Traeré de regreso a tu compañera, y a los dos Wizardmon-sentenció.

-¿Y no crees que tus datos no comenzarán a asimilarse a la base digital de cada uno de esos circuitos, los cuales alimentan y mantienen estable este sitio?- le preguntó seria Samanta, haciéndole fruncir el ceño, nerviosa- Tenemos solo un sujeto viable- miró a Lucemon.

-¿Y-Yo?- se señaló, sorprendido y algo nervioso.

-Eres uno de los digimon revividos por el Code Crown. Teorizando, tus datos vitales debieron haber instalado un programa especial para que lograras revivir- le señaló la joven, seria- Supongo que, si mueres una vez más y revives, ese programa se actualizará. Versión 0.2.1 o algo así- sugirió, alzando los hombros.

-¿A-Acaso me trajiste aquí por eso?- le preguntó sorprendido Lucemon a la niña- P-Pensé… Pensé que era porque… confiabas en mí…- murmuró, dolido.

-¿Quieres que confíe a la primera en un digimon que vendió a muchos otros, solo para mantenerse vivo frente al virus que lo atormentaba?- la joven alzó las cejas, dejando sorprendido y dolido a Lucemon- Sin contar de que fuiste del Bagra Army… La confianza se gana, Lucemon. No con palabras bonitas, sino con actos- le señaló, seria- Y esta es la oportunidad que te trato de dar- señaló con el pulgar uno de los circuitos- Pero, si no deseas arriesgar tu pellejo digital… Lo entenderé- le aseguró, sorprendiéndolo.

"… Ella…" Tailmon miraba seriamente a la pelicafé, quien había vuelto a ver la zona en la que estaban, mientras Lucemon bajaba la mirada, nervioso "Ella no está jugando, pero nos permite tener la opción de escoger… E-Es… Diferente a Hikari… A Taichi…"hizo una mueca, sin saber qué pensar.

Lucemon, con la mirada gacha, frunció el ceño, nervioso. ¿Sería capaz de sobrevivir, si entraba a uno de esos circuitos…? No quería morir, no de nuevo… Pero…

Miró nuevamente a Samanta, quien seguía observando la zona, seria.

-… Jefa, yo…- murmuró, tomando la atención de la pelicafé.

Aun así, la niña se le abalanzó y empujó, logrando que ambos esquivaran unos disparos que impactaron en el piso digital, para sorpresa de Tailmon, quien alzó de inmediato la mirada, para ver flotando cerca de ellos a una joven digimon humanoide de vestimentas color negras y blancas, de cabello corto color gris al igual que sus ojos, portando dos pistolas de cruz plateadas en mano. Detrás de ella había una joven casi idéntica, solo que su traje era blanco con rosado, su cabello era largo corte liso, pero gris, al igual que sus ojos, y tenía en sus manos una lanza dorada.

-¡Miren, tenemos visitas!- sonrió la joven de traje negro, mientras la otra seguía escondida detrás de ella, nerviosa- ¡Anubismon-osan y SkullSatamon-osan habían mencionado algo de Intrusos antes de dejarnos plantadas!- recordó, sonriendo con sorna, mientras Samanta y Lucemon se incorporaban- ¡Y nos llevamos el premio mayor!- rió, orgullosa de sí misma.

-N-Nee-san- se lamentó la otra joven, tomando su atención- D-Deberíamos dejárselos a-a Anubismon-san y a S-SkullSatamon-san- le pidió, apenada.

-¡¿AH?!- se ofendió su hermana, sobresaltándola- ¡Blanc, al fin tenemos la oportunidad de tener una buena pelea! ¡¿Y la vas a desperdiciar?!- pataleó, amurrada.

-¡P-Pero, Noir-neesan…! ¡¿Y-Y Dante-kun?!-gimió nerviosa Blanc.

-¡Ya sabes que le encanta pasear por ahí! ¡Y es imposible que le pase algo!- siguió discutiendo su hermana…

Tailmon y Lucemon intercambiaron mirada, sumamente incómodos, mientras las hermanas seguían discutiendo. Samanta, en cambio, las miraba con un tic en la ceja, incómoda.

-… ¿A-Acaso así me veo cuando regaño a Kokoromon…?- se preguntó, incómoda.

-¿Q-Quiénes son?- le preguntó Tailmon a la joven, tomando su atención.

-Creo que son Sistermon Noir, y Sistermon Blanc- le contó la pelicafé- No sé nada más, pero lo mejor no será subestimarlas. Siguen siendo Guardianes de este sitio- les recordó a ambos digimon, e iba a tomar a Colgante si no se ve obligada a dar un salto para atrás, ya que Noir la apuntó de inmediato y disparó, para sorpresa de Tailmon y Lucemon.

-No, no, no. Sé quién eres, Jefa-la miró la joven digimon de traje negro, sin dejar la sonrisa, mientras su hermana menor tragaba saliva, nerviosa- Y también lo que quieres… Aun así, no te planeo dejar las cosas fáciles- la apuntó con ambas pistolas, haciéndole fruncir el ceño- He esperado mucho tiempo para esto- sentenció, disparando en contra de la joven.

Samanta frunció el ceño, y en ese momento, tanto ella, como Tailmon y Lucemon desaparecieron en un destello dorado, para sorpresa de las hermanas digimon.

-¡¿EH?! ¡¿A-Acaso no tiene que tocar esa piedra para usar su magia?!- parpadeó atónita Sistermon Noir, mientras su hermana miraba para todos lados.

-¡P-Por eso te decía q-que tuvieras cuidado!- gimió Sistermon Blanc, hasta parpadear al darse cuenta que los intrusos habían sido teletransportados encima de ellas- ¡¿EH?!-

Samanta transformó a Colgante en su guadaña, sacudiéndola en contra de Sistermon Noir, la cual se protegió usando sus armas para detener el arma blanca, al mismo tiempo que Tailmon y Lucemon se abalanzaban a Sistermon Blanc.

-¡O-Onda P-Protectora!-sobresaltada, Blanc sacudió su lanza, creando una onda protectora que detuvo los golpes de la felina y el niño, para sorpresa de ambos.

-¡Esto era lo que quería!- sonrió divertida Noir, y sacudió sus armas con fuerza, haciendo que la joven saliera disparada contra una columna, pero, para sorpresa de la digimon, la humana logró reponerse y, convirtiendo la enorme guadaña en una cuchilla, la usó para enterrarla en la columna de data, y apoyó sus piernas en ella, logrando mantenerse sin problemas- ¡¿OH?!- sonrió emocionada la digimon- ¡¿Puedes cambiar la forma del arma que mentalices?! ¡Ya veo…! Puedes hacer aparecer cualquier cosa, siempre que sea de metal o acero. Mira, buena forma para usar esas plumas- preparó sus armas y se abalanzó a Samanta, a lo que la pelicafé frunció el ceño y dio un puñetazo a la columna en la que se sostenía, siendo tan fuerte el golpe que esta comenzó a desmoronarse, para sorpresa total de Noir, la cual se detuvo justo antes de que los escombros la aplastaran y la hicieran chocar encima de otra estructura.

Mientras, Samanta acababa de teletransportarse en una estructura cercana, seria.

-¡ESO FUE TRAMPA!- Noir salió de entre los escombros, chillando ofendida, y bastante adolorida.

Y, enfadada, se abalanzó a la joven, la cual hizo aparecer ahora una katana…


-¡Patada de Gato!- Tailmon volvió a abalanzarse a Blanc, la cual seguía protegiéndose.

La técnica la hizo rebotar, por lo que usó sus garras para aferrarse a los bordes de una columna cercana, mientras Lucemon le lanzaba esferas de energía a la digimon de traje blanco con rosa, la cual seguía protegiéndose, más nerviosa.

-A pesar de su apariencia, es bastante dura- murmuró molesta Tailmon, frunciendo el ceño, comprendiendo que debía evolucionar…

-¡P-Por favor, a-acepten su derrota!- gimió nerviosa Sistermon Blanc, para extrañeza de Lucemon y Tailmon, y más cuando comenzó a cargar energía en la punta de su lanza- ¡P-Perforación Divina!-lanzó una poderosa esfera de energía eléctrica en contra de ambos, por lo que la digimon gata saltó de la columna y el digimon ángel trató de alejarse.

Aun así, el impacto de la esfera contra la columna causó una gran explosión, la cual lanzó a Lucemon contra el techo de una columna, rodando por ella y quedando inconsciente, mientras Tailmon aterrizaba derrapando en otra columna, algo magullada.

La digimon gata se levantó erizando su pelaje, mientras Blanc levitaba a su dirección, sin dejar de apuntarla con su lanza, la cual volvía a acumular energía.

-¡S-Serás… d-derrotada!- le aseguró Blanc, nerviosa, haciendo fruncir el ceño a Tailmon.


DigiQuartz

Base del Proyecto Iluminati.

A pesar del estado de alerta y reparación de la enorme nave que se encontraba estancada en el mar, cercana al Puente Rainbow, dentro de esta se estaba por producir una reunión en el salón principal, en el cual se encontraban solamente Horfe, Topacio, Forward y Kai.

-…- Kai hizo una mueca, incómodo, extrañando a Horfe.

-¿Mercurio-kun?- lo llamó el peliazul.

-Es solo… ¿Por qué Salamandra no viene directamente a participar aquí?- preguntó Kai, confundido.

-Salamandra gastó demasiada energía al usar las habilidades de Apocalymon- le explicó Topacio, algo seria- Su cuerpo humano no aguantó usar esos poderes sin su casco que media el traspaso de datos en su metabolismo-

-Está descansando, ¿no?-murmuró el niño, meditativo, hasta percatarse que Forward se mantenía en silencio, aunque con una expresión bastante cabreada.

Kai se quedó mirando a Forward, serio, en parte consciente que, según los informes, él había estado presente cuando el Rey destruyó la sala de energía de la nave… y el que debía haber vigilado a…

"-Nos vigilan…- murmuro la V-mon, y, de un salto, se bajo del digimon blanco-negro- Kai, gracias, pero creo que Gaiomon solo quiere pelear conmigo."

El rubio hizo una mueca, sintiendo una punzada de molestia.

Fue entonces que la pantalla frente a ellos se encendió, mostrando que su imagen estaba dividida en dos: una mostrando el sistema de audio de Salamandra, y otra mostraba a un hombre mayor algo delgado, de cabellos blancos, usando unos lentes color amarillo, sonriendo bastante entusiasmado.

-… Deimos- bufó Topacio, rodando los ojos, mientras Horfe fruncía levemente el ceño.

-¿D-Deimos?- murmuró sorprendido Kai- ¿E-El que se encarga de esa máquina en Corea?-

-¡OH!- Deimos se pegó a su pantalla, mostrando sus lentes y su frente, tanto así que Kai casi se cae de espaldas de la impresión- ¡Así que era verdad que un cazador se unió a nuestras filas! ¡Nada menos que para ser el compañero del General Tactimon! ¡Y parece que han tenido resultados bastante eficientes! ¡Debe ser por la edad! ¡Los humanos desarrollan más Code Xros durante la época de la niñez y la adolescencia, antes de que sus mentes asimilen la sociedad en la que vive y se vuelva uno más del montón!-comentó, mirando con sus ojos grises al incómodo Kai- ¡Y si contamos…! ¡Sí, puedo verla brillar debajo de tu guante…! ¡El tan conocido Emblema!-señaló, a lo que el rubio se tapó la mano, incómodo y serio.

-Ruidoso como siempre, viejo Deimos- bufó Forward, a lo que el anciano se alejó un poco de la pantalla, para ver mejor- Es por eso que nunca te permitimos entrar a la base-

-No quiero que la persona que siempre nos mete en problemas se atreva a darme un sermón-sonrió el anciano, mostrando un diente de oro, fastidiando al pelinegro.

-Forward, Deimos- habló Salamandra, deteniendo la pequeña disputa- No olviden el objetivo de esta pequeña reunión. No podemos perder mucho tiempo, especialmente por el estado vulnerable en el que nos encontramos-les recordó.

Forward bufó, mientras Deimos se reía por lo bajo, acariciando su barba.

-Pero pensar que uno de esos Emblemas llegaría, literalmente, a nuestras manos- sonrió el anciano, con sus ojos grises mirando a Kai- Tengo entendido, por la poca información que hemos podido recopilar de los otros Mundos Digitales existentes, que sirven para potenciar las habilidades de un digimon, ¿me equivoco?-

-Aun así, al parecer Visdom los había investigado antes- admitió Topacio, meditando, seria- Tienen en parte relación con la caída del Apocalymon de uno de los otros mundos de nuestra dimensión, pero el cómo los usaron…- relajó los hombros.

-Además, cada uno debe tener su propio significado y poder. Solo hemos descubierto que algunos cazadores se les fueron entregados repentinamente, como a Mercurio-kun- recordó Horfe, serio.

-Y ese Vamdemon… Solo nos dijo que serán un problema mientras estén en nuestra contra- bufó Forward, molesto.

Kai frunció el ceño, y observó su mano, serio…

-Si bien, el tema de los Emblemas podrá resultar un problema en el futuro…- admitió Salamandra, tomando la atención de los participantes de la reunión- Tenemos que centrarnos en la situación actual- recordó, serio.

-Como querrá saber Salamandra, sus tres invitados ya han llegado a Corea, y están siendo vigilados las 24 horas del día. Solo hay que esperar como el corazón del joven Amano se contamina poco a poco, para que podamos conocer el tan temido Darkness Loader-sonrió Deimos-Y por supuesto, solo faltan unos detalles para que la Bakunawa esté terminada. Estará lista para el Eclispe… Siempre y cuanto, encuentren esos virus solitarios para hacerla funcionar-recordó, ahora serio- A menos a que quiera usar "esa otra opción" de energía-

-¿Habla de Kudou?- Kai levantó una ceja, confundido.

-No, la energía de Kudou Yuno es solo una pequeña parte de la mezcla necesaria para revivir a Apocalymon- explicó Salamandra, serio- Pero aun así, aunque la tengamos a ella, a Amano Yuu, y al Rey… Aún nos falta la tercera parte… y los virus…-

-Al final, Green no pudo sacarle la información al Rey- contó Topacio, seria- Creo que participaste en el interrogatorio, antes de que el Rey tratara de escapar y arruinara mi sala de energía- señaló, mirando a Forward.

-…- el pelinegro la miró, molesto, pero después desvió la mirada, cabreado.

Eso extrañó a la peliceleste, al igual que a Kai.

-¡Vamos! ¡Cuando terminen las reparaciones, y desocupen la energía que les dan sus digimon prisioneros, pueden traerme al Rey! ¡Saben lo bueno que soy para decodificar la memoria de los digimon!-señaló Deimos.

-Por ahora, nos centraremos en mantener todo en orden- aseguró Horfe, serio.

-¡Y es por eso…!- sonrió Deimos- ¡Topacio, ¿recuerdas esos I.A. que creaste en base a la información que te entregó Visdom…?!- le preguntó a la peliceleste.

-Sé que creaste copias de Klinge, Klauen y Fang- lo interrumpió la mujer, seria- Llegaron hace una hora junto a Visdom… y Sky- frunció el ceño, mientras Kai bajaba la mirada, haciendo una mueca.

Ante eso, Deimos sonrió, feliz.

-¡FUE UN GRAN PASO!- aseguró el anciano, feliz- ¡Usamos solo un poco de la energía de Kudou Yuno de ALGUNOS de sus cabellos, y logramos que la versión beta de Bakunawa se activara…! ¡Fui capaz de modificar a una mestiza de monstruo y humanos…! ¡Lamento haberte quitado tal gloria, Topacio!-se pasó la mano por sus cabellos, tratando de calmarse.

-… Di lo que quieras, pero fui yo quien cultivó el virus solitario de Sky y de Kokoromon- Topacio miró para otro lado, a lo que Deimos sonrió más, sin molestarse en absoluto.

- Visdom es bastante rápido con esos vórtices… Pude enviarles provisiones, materiales, Kopierer, y hasta mis versiones de tus I.A., Topacio- señaló el anciano- Y junto a la nueva versión de Sky... Si el Xros Heart llegara a tratar un contrataque, se verán con un ejército implacable, si no me sobra la modestia-

"… No es el Xros Heart el que me preocupa…" pensó Kai, serio y molesto.

-Buen trabajo, Deimos- lo felicitó Salamandra, a lo que el anciano, al escuchar la voz, sonrió aún más- En mi estado actual, no podré participar en el caso de algún contrataque, pero aun así debemos poner nuestras fuerzas en reparar la nave y atender a los heridos-

-¡Hablando de heridos…!- interrumpió Deimos, ahora mirando a Horfe- ¡Escuché por ahí, que uno de tus hijos fue dañado con magia! ¡Que horrible el saber que no lo mandaras conmigo junto a los demás prisioneros!-

-Ren se está recuperando en la enfermería. No era necesario mandarlo a tus manos, Deimos- le aseguró el peliazul, serio.

-Filosas palabras, para alguien que no participó durante el ataque a Digimon Land- sonrió Deimos- ¿Y tú, Forward? ¡Lamentable perder a la V-mon y su Reliquia…! Te fuiste por el camino fácil-

-… Esa digimon tenía los días contados desde lo de Egipto- bufó el pelinegro.

-Pero tengo entendido que tenemos a otro V-mon, y otra Reliquia…- mencionó Deimos- ¡Casi se me caen los pocos pelos que me quedan cuando me entero que nuestro Salamandra tendría semejante compañero! ¡Y no solo eso! ¡Nuestras fuerzas peleando contra la forma oscura y evolucionada de Rey…! ¡Cuantos datos debieron desprenderse de semejante combate!-

-El terreno dice otra cosa…- murmuró por lo bajo Kai, a lo que Topacio, al escucharlo, sonrió de lado.

-¡Con esto concluyo mi informe!- sonrió Deimos- ¡Los prisioneros llegaron, y todo marcha bien para el Eclipse…! Veamos… Es domingo 28 de octubre del 2012… ¡El próximo miércoles se realizará el fenómeno que hemos esperado durante tanto tiempo!-recordó, sin dejar su sonrisa- Y como compañero que se mantiene lejos del campo de batalla, solo les pido que se encarguen de conseguir los últimos factores que faltan para la fecha estimada- pidió, mientras su sonrisa se extendía, mirando con sus ojos grises a los tres adultos presentes en la sala, antes de cortar conexión.

Al cortar, la sala quedó en silencio, aunque Kai podía sentir en el ambiente la leve molestia que desprendían las personas a su lado.

-… Por eso nunca llamamos a ese viejo lunático- bufó Forward, molesto.

-Y curiosamente, estoy de acuerdo contigo- admitió Topacio, rodando los ojos.

-Deimos es una persona que quedó demasiado fascinada con la existencia de los digimon- le explicó Horfe a Mercurio- Y cuenta con una mente tan audaz y brillante como Topacio, por lo que se le encargó la creación de la Puerta Final, o Bakunawa, como le gusta llamarla-

-E incluso, si su comportamiento es algo peculiar, no podemos negar sus grandes aportes a nuestra causa-agregó Salamandra, serio, tomando la atención de los cuatro presentes- E incluso nos ha proporcionado con los suministros suficientes para poder reparar la nave, y los guardianes necesarios en el caso de que seamos atacados-sentenció- Por ahora, Topacio, ve a vigilar la experimentación de Visdom con Ballistamon, Forward…- pero el pelinegro se había levantado y dirigido a la puerta de metal.

-Si no es problema, voy a dormir un poco. No he cerrado los ojos desde ayer- bufó el hombre, mirando la pantalla, serio.

-Bien. Todos merecemos un descanso- accedió la voz de Salamandra, a lo que el pelinegro se retiró, serio- Horfe, eres libre de ir a visitar a tu familia, pero después de eso quiero que vigiles las reparaciones-ante eso, el peliazul asintió- Mercurio, sigue vigilando a los digimon en prisión-y, con esa última orden dada, la pantalla se apagó.

-Que mal que aún no pueda interrogar a Wisemon- Topacio se levantó al igual que Horfe y Mercurio- Aun quiero desquitarme por lo de antes-

-¿Qué pasó antes…?- se atrevió a preguntar Kai, pero la mirada que recibió de la mujer fue suficiente para mirar para otro lado, sudando un poco.


En su habitación, Shun, sentado frente a su escritorio y computadora, tenía puesto un traje café, junto con el casco de metal que cubría su rostro, conectado al suelo por medio de tubos

El rubio acababa de extender el brazo y apretado un botón de su computadora, desconectando la comunicación con sus subordinados.

No pudo evitar suspirar, cansado, apoyando su espalda en su sillón, sintiendo como aun sentía la falta de energía a causa de su combate contra Jack, puesto que usó demasiadas veces las habilidades de Apocalymon

Aun así, reaccionó al escuchar el sonido de alguien masticando, por lo que miró a su lado, para ver a V-mon, quien, con una bolsa de papas en mano, no paraba de mirarlo y masticar al mismo tiempo.

-… Pensé que Topacio se encargaba de crear la Puerta Final- admitió el dragón azul grisáceo, sin dejar de masticar y llenarse la boca de papas.

-Topacio debe centrarse en la creación y experimentación de los Kopierer…- le explicó el rubio, cansado, mientras su compañero se subía a su escritorio, sentándose en él, sin dejar de masticar- Deimos es un hombre inteligente, y aunque estrafalario, ha sabido mantenerse fuera del alcance de Jäger-

-…- V-mon siguió masticando, curioso-… Suena a un Doctor Frankeistein- sentenció, a lo que Shun no pudo evitar sonreír levemente.

-Supongo que podemos ver algunas similitudes- admitió Shun, acariciando la cabeza de su compañero, el cual sonrió, feliz- ¿Cómo te encuentras, V-mon?-

-Ya te dije que bien- sonrió el dragón- Ya, admito que hacía años no evolucionaba, y ni contemos el Superior Mode… Gasté mucha energía en esa pelea, aunque haya sido corta… ¡Pero el xros loader ya me sanó!- se dio unos golpecitos en el pecho, para después comenzar a vaciar el contenido de la bolsa de papas en su boca.

-… Sabes que no me refiero a eso- le indicó Shun, observando la glotonería de su compañero.

-…- V-mon masticó y tragó, notando la mirada del rubio- Soy leal a ti, Shun. Lo demás no me importa. Ni los humanos, ni los digimon… ¡Solo quiero verte feliz!- le sonrió sinceramente- ¡Todo lo que hago, lo hago por ti, compañero!- sentenció.

-… ¿Realmente estás bien?- le preguntó nuevamente Shun, a lo que V-mon agachó la cabeza, paciente- Perder a un familiar no es de menos… Incluso para mí fue difícil perder a mis hermanos, a pesar de que se interponían en mis planes…- admitió, serio.

-Pero si Kokoromon-chan fue la responsable de que me pasaran cosas tan malas- señaló V-mon, estrujando la bolsa de papas- Ella y Alphamon- le indicó, bajando de un salto del escritorio y dirigiéndose a un mueble de la habitación- Lo que le pasó a Kokoromon-chan fue solo parte del ciclo de la vida, estilo Rey León- admitió, abriendo un cajón del mueble, encontrando más chucherías- Tienes un gusto por lo dulce y lo salado digno de un digimon- se relamió, sacando una barra de chocolate.

-T-Tengo que mantener mi energía- se defendió Shun, algo ofendido, observando a su compañero comer- Aunque sea un fragmento, Apocalymon necesita alimentarse, y los digimon suelen preferir la comida chatarra humana- señaló.

-Ah, la naturaleza es tan bella~- masticó V-mon, disfrutando el dulzor del chocolate-…. Pero…- se quedó mirando a su compañero, extrañándolo- No te he visto comer, ni atender al llamado de la naturaleza. Solo has dormido- le señaló, haciendo una mueca.

-… ¿Atender el…?- se confundió Shun.

-¡IR AL TRONO!- pataleó V-mon, ofendido.

-… Ah- parpadeó el rubio, colocando una mano en su casco-… No…- se percató- Desde que estamos tan cerca del Eclipse, he perdido el apetito y la necesidad del baño…- murmuró, mientras V-mon lo miraba, serio-… Pero no me importa perder mi humanidad…- admitió, sonriendo levemente- Por el bien de volver a ver a Nozomu-sentenció.

V-mon lo miró preocupado, frunciendo levemente el ceño, notando, por unos momentos, que el ojo derecho de su compañero se había vuelto ámbar por unos segundos…

Hizo una mueca, pero sonrió levemente, queriendo ocultar su preocupación.

-¡Eso significa, más dulces y salado para V-mon!- el dragón llenó sus brazos con chucherías, para sorpresa de Shun- ¡Voy a hacer rondas por el pasillo! ¡Nunca estamos seguros si el Xros Heart no decidirá atacar, o si puedo pedir un tour!- señaló, caminando disimuladamente hacia la puerta.

-Solo ten cuidado- le pidió Shun, preocupado- Trata de no acercarte, al menos, a los soldados de Forward-

-¡S-Sí!- sonrió costosamente el dragón, alzando la mano, para abrir la cerradura detrás suyo…

-… Y no liberes al Rey-

Eso dejó quieto a V-mon, el cual miró de inmediato a Shun, quien tenía la mirada perdida, pero sus dos ojos habían tomado un color ámbar.

-… ¿Shun…?- lo llamó V-mon, haciendo reaccionar a su compañero, y que sus ojos volvieran a ser color azul.

-¿E-Eh?- parpadeó el rubio, confundido- ¿Eh? ¿V-mon? Pensé que te habías retirado…- señaló, confundido.

-¡E-Es que te tienes que dormir! ¡Pareces zombie!-lo regañó V-mon, antes de cerrar la puerta, extrañando a su compañero.


En el pasillo, V-mon apoyó la espalda en la puerta, mirando con tristeza las chucherías en sus brazos.

"… El de recién, no fue Shun… Fue Salamandra…" V-mon cerró los ojos, nervioso "Shun, tienes que aguantar unos días más, por favor… No dejes que todo nuestro esfuerzo sea absorbido por Apocalymon… ni Visdom…" se aferró a la comida, más nervioso "¡Tienes que ver a tu esposa de nuevo…! ¡A Nozomu-san! ¡Y haré todo lo posible para completar tu sueño!" sentenció, decidido "¡Soy un digimon! ¡Es mi deber pelear por mi compañero humano, sin chistar sus ideales ni motivaciones! … Sin importar mi opinión… ¡Eso es lo que somos los digimon! ¡Luchamos por nuestros compañeros!" abrió los ojos, hasta sobresaltarse al notar que un Kopierer lobo a su lado, que había estado vigilando esa ruta, lo miraba moviendo levemente su cola llena de Espinas.

V-mon parpadeó, y notó que la criatura morada estaba… ¿babeando…?

Parpadeó de nuevo, y miró sus chucherías, para ver reiteradamente la comida y al lobo…

-¡AH, NO!- comenzó a correr, perseguido por la criatura- ¡ESTO ES MÍO! ¡VE Y PÍDELE A TOPACIO UN HUESO DIABÓLICO SI QUIERES MASTICAR ALGO, PERO ESTO ES MÍO!-


Digimon Land.

Una piedra cayó a uno de los ríos de Digimon Land.

Había sido lanzada por Gumdramon, quien, sentado a los bordes del río, cerca de unos dañados juegos, fruncía el ceño, serio y malhumorado.

Agarró otra roca y la lanzó, como si ese movimiento le ayudara a desquitarse, a desahogarse…

"-No se preocupe, Aniki. Todo volverá a la normalidad- le aseguró el felino, sonriendo."

Ese recuerdo le hizo hacer una mueca, enfurecido, apretando con fuerza sus colmillos…

Agarró otro escombro, dispuesto a lanzarlo, pero se quedó estático, sin saber si estar enfurecido o dolido…

… Betsumon… había muerto…

"-¡SI, SI, SI, SI~!- asintió enérgico Betsumon, llorando de alegría- ¡Escucha lo que digo, Rubbermon-kun, no, ANIKI: serás un gran digimon! ¡Con esta fuerza podrías hacer lo que quieras!-"

Gumdramon cerró los ojos con fuerza, sintiendo que le comenzaban a arder…

Betsumon siempre estuvo ahí…

Había sido su primer y mejor amigo. Cuando era pequeño, ese felino siempre se aparecía por su casa, alegrándolo o elogiándolo, aunque eso significara que sería sacado a patadas por su padre…

Siempre ahí… Incluso cuando decidió escapar de casa, para tratar de ser lo suficientemente famoso para tomar la atención del Rey…

… El Rey…

Tiró con fuerza la piedra, furioso.

-¡ESTÚPIDO REY!-gritó, dando un puñetazo al piso- ¡ESTÚPIDO, ESTÚPIDO, ESTÚPIDO, ESTÚPIDO, ESTÚPIDO, ESTÚPIDO!- rugió, furioso.

Estaba enfurecido por saber que el Rey había sido llevado…

El enemigo se había hecho con él, y ahora…

-¡ESTÚPIDO!- rugió con más furia, tratando de luchar con las lágrimas que trataban de hacerse paso en sus ojos- ¡PERDISTE COMO UN TONTO! ¡TONTO!- gimió- T-Tonto Rey… B-Betsumon…- apretó sus puños, sintiendo como se rendía y las lágrimas comenzaban a cursar su rostro- K-K…- gimió- K-Kokoromon-sama…- gimió con dolor, recordando a su querida amiga.

"Kokoromon le sonrió, y lo abrazo, atrayéndolo a ella. Gumdramon se quedo quieto.

-Eres un buen niño, Gumdramon- le aseguro."

-G-Gh…- gimió, enojado, sintiendo como el recordar a Kokoromon lo lastimaba…

… Kokoromon había muerto… Ella, a quién él la veía más que una amiga… La veía con más cariño que a su propia madre…

Gimió, hipando, temblando con fuerza.

Había perdido a los digimon que más quería… A su mejor amigo, a su tutor, y a su figura materna…

¡El pequeño se dirigió hacia su amigo pero al no dar más de unos pasos se encontró de frente con Klinge, quien, con su sistema activado, sonrió divertido, y se abalanza al dragón si V-mon no se le abalanza con rapidez y atraviesa su hombro con su espada, sorprendiendo a Gumdramon.

-¡G-G-G!- gruñó adolorido Klinge, cayendo al piso con V-mon encima.

-¡V-V-MON!- se sorprendió Gumdramon.

-¡Saca a Tagiru de aquí!- ordenó el dragón azul grisáceo, mientras su arma era rodeada de data celeste, haciendo gruñir de dolor al lobo."

Gumdramon apretó sus puños, temblando…

V-mon…

"T-Todo este tiempo…"mostró sus colmillos, enojado "¡T-Todo este tiempo… no fuiste más que un farsante!" sentenció, enfurecido.

Estaba sumamente dolido con la traición de V-mon… A pesar de que había aspectos del digimon que nunca le gustaron, lo veía como un amigo, y como un buen compañero al momento de pelear.

Habían peleado codo a codo contra los I.A. del Proyecto, e incluso el dragón lo había salvado en varias ocasiones durante el enfrentamiento…

… Entonces… ¿Cómo…? ¿Por… qué…?

… ¿Él nunca los había visto como amigos…? ¿Jamás…?

Gruñó, enojado, pero se quedó quieto al escuchar unos pasos, por lo que miró para atrás, para ver acercarse a MidoriGumon, serio.

-¡G-Gh…!- de inmediato, Gumdramon se restregó los ojos, nervioso- ¡¿Q-Qué rayos haces aquí?!- le preguntó, molesto y ofendido.

-¡¿AH?!-lo quedó mirando MidoriGumon, tirándole la mejilla- ¡No fui yo el que se escapó del xros loader de su compañero al solo despertar y saber sobre nuestras bajas!- le informó el dragón verde, cabreado.

-¡S-SUELTAME!- se soltó Gumdramon- ¡No me gusta que me tiren las mejillas!- le recordó, enfadado.

-Sí, claro…- MidoriGumon rodó los ojos, ofendiendo a su hermano- Akashi me pidió buscarte- le informó, sorprendiéndolo.

-¿T-Tagiru?- se sorprendió Gumdramon.

-… Dijo que quería ir a buscarte… pero que debía ser yo- bufó MidoriGumon, rascándose el cuello- Además, alguien debía vigilar a ese tal Jack- agregó.

Gumdramon miró para otra parte, comprendiendo de inmediato las razones de su compañero: quería que hiciera las paces con MidoriGumon, ahora, en aquellos momentos después del ataque del Proyecto

-… Idiota- bufó, tomando la atención de MidoriGumon.

-¡¿AH?!- se ofendió el digimon verde.

-¡¿Para qué estás aquí?!- le preguntó molesto el niño, mirándolo- ¡Solo vienes a burlarte de mí, ¿verdad?!- le señaló- ¡No te importa nada!- aseguró- ¡NO SABES LO QUE SIENTO!-

-¡BETSUMON TAMBIÉN ERA MI AMIGO!- le aseguró MidoriGumon, enojado, callándolo- ¡Era mi amigo…! ¡No fuiste el único que se crió con él!- le recordó, apretando sus puños- ¡Pero ahora, ponernos a lamentarnos su pérdida no servirá de nada!- admitió, cerrando los ojos con fuerza.

-G-Gh…- Gumdramon hizo una mueca, dolido, y miró para abajo, temblando con fuerza, con los ojos sumamente brillantes.

-… No puedo, aun así, comparar tu dolor por perder a la V-mon- admitió MidoriGumon, haciendo que el dolido dragón morado lo mirara, temblando- … Pero puedo comprender la pérdida del Rey- confesó, extrañando a Gumdramon- … Que te arrebaten a un hermano… Es doloroso- lo miró, triste.

Gumdramon abrió los ojos, sumamente sorprendido por las palabras de MidoriGumon.

-S-Sé que no es el mejor momento para decir estas cosas…- admitió el dragón verde, sentándose al lado del pequeño-… Te tenía celos- confesó, sorprendiéndolo- Eras fuerte, y para un dragón la fortaleza lo es todo… Y ahí estaba yo… Si bien, yo sí asistía a las clases, y era elogiado por ser listo… no era fuerte, no físicamente…- recordó- Y que tú, siendo más pequeño que yo, crecieras con tanto poder… Me daba envidia- cerró los ojos- Por eso trataba de no verte, de molestarte, de incluso apoyar el miedo de nuestros padres ante tu cambio tan… tan drástico…- miró al río, serio, consciente que su hermanito lo miraba, sorprendido- … Y fue por eso que me deshice fácilmente de ti cuando el Rey decidió adoptarte como tu tutor, como tu hermano…- bajó la mirada- Aun así, me sentí en parte ofendido por las insinuaciones del Rey sobre mi… Y pasó el tiempo… Maduré… Y vi lo que perdí…- miró con suma tristeza a su sorprendido hermano-… A quien perdí-

-… M-Mido…- murmuró Gumdramon.

-No vine al Mundo Humano para conseguir un compañero, ni para hacerme más fuerte…- confesó MidoriGumon, serio pero nervioso-… Vine por ti…- admitió-… P-Pero ha sido t-tan complicado llegar a este punto… No sabes lo que he pasado para poder al f-fin hablarte de esto… N-No sé qué decirte…- aseguró, nervioso…

Pero se quedó quieto cuando Gumdramon se le abalanzó, abrazándolo con fuerza.

-¿G-Gumdramon…?- lo miró sorprendido, pero se quedó quieto al sentir como, su hermano, rompió en llanto.

Gumdramon, llorando con fuerza, se aferró a su hermano mayor, hipando, con lágrimas corriendo por sus mejillas coloradas, sin poder controlar sus temblores…

Al verlo así, MidoriGumon entrecerró los ojos, comenzando a temblar, sintiendo que sus ojos se anegaban en lágrimas…

… Gumdramon estaba refugiándose en él, para poder pasar todo el dolor que recorría su corazón…

-E-Estoy aquí, Gumdramon- le aseguró, abrazándolo, mientras el pequeño no podía dejar de llorar- Estoy aquí, y no me volveré a ir… Te lo prometo. Nunca más- cerró los ojos, mientras algunas lágrimas cursaban su rostro.

-¡M-Mido…!- gimió Gumdramon, temblando con fuerza- ¡B-Betsumon…! ¡B-Betsu… mon…! ¡N-No pude a-ayudarlo…!-

-Está bien, está bien…- MidoriGumon le acarició la cabeza- Tienes que ser fuerte, tenemos que ser fuertes…- le aseguró- Je, aunque tú eres una bestia- admitió.

-¡G-Gh…!- gimió el pequeño, llorando- ¡P-Pero…! ¡K-Kokoromon-s-sama…!- gimió, temblando- ¡I-Íbamos a-a apren-aprender juntos e-en el Mundo Digital…! ¡E-Ella se i-iba a c-casar con el R-Rey y-y ser feliz…!- se acurrucó más, pensando en su querida amiga- ¡L-Le dije que la protegería…! ¡N-No estuve a-ahí para sa-salvarla…!- lloró, sumamente afectado.

-Pero estamos aquí, Gumdramon. Aun quedamos nosotros- le aseguró MidoriGumon, sintiendo los temblores de su hermano- Tenemos que luchar por ellos. Tenemos que ganar-

Gumdramon gimió, llorando con sumo dolor, siendo consolado por su hermano mayor…

… Sí, para MidoriGumon, Gumdramon era su hermano, sin importar el hecho de que no compartieran la misma data…

… Crecieron juntos, aprendieron todo juntos, y tuvieron tantos conflictos que se habían separado… pero ahora, estaban juntos de nuevo, e iba a proteger su lazo cueste lo que cueste…

-Tranquilo, Gumdramon. Todo estará bien…- MidoriGumon cerró los ojos, aferrándose más a su hermano menor, el cual hipaba, dolido.

A lo lejos, observando a ambos hermanos asomado a unos escombros, estaba Red Vagimon, quien, a pesar de su propia tristeza, sonrió, feliz de que MidoriGumon por fin hubiera recuperado a su hermano…

"… Sir…" cerró los ojos, pensando en Kai "I will not give up. I will do my best for you... To bring you back" sentenció.

No podían darse por vencidos. No aun.

Como dijo MidoriGumon: ellos aún estaban ahí… Aun podían hacer algo.


¿...?

-¡Trueno Mágico!-

Aquel comando resonó en un espacio en blanco, en donde se pudo vislumbrar cómo un relámpago mágico se abalanzaba a un sector del lugar, solo para mostrar que no había causado efecto alguno.

-¿N-Ningún rasguño…?- jadeó el digimon mago de capa azul parado entre algunos datos blancos.

Cansado, Wizardmon cayó de rodillas, apoyándose en su bastón. Había despertado hacía unos minutos en aquel extraño lugar, sorprendido de tener un cuerpo propio… pero ese mismo cuerpo estaba, de a poco, transformándose en la data que componía aquel espacio digital…

Estaba confundido… Se suponía que el joven Wizardmon de Jäger había usado el programa de Luke para crear una esperanza para sus amigos… y muerto en el proceso… Él, en cambio, también debió correr el mismo destino al estar dentro de los datos del joven digimon…

Aun así… ahí estaba él, consciente de sí mismo… más no podía ver al joven mago en ese sitio…

-… ¿Qué está pasando…?- Wizardmon cerró los ojos, cansado-… Este lugar… absorbe mis datos- observó el espacio digital, hasta sorprenderse al ver que, en algunos datos, vislumbró por unos momentos las siluetas de diferentes digimon-… Y-Ya veo… E-Estoy… muerto…- comprendió-… E-Este es… el Mar Digital…- entrecerró los ojos, aferrándose con fuerza a su bastón-… T-Tailmon, perdóname…- cerró los ojos, pero se quedó quieto al darse cuenta de algo…

… Si él estaba muerto… y sus datos habían ido a parar al Mar Digital… ¿d-dónde estaban los datos del joven Wizardmon…?

El mago azul se levantó costosamente, mirando para todos lados…

Si habían muerto juntos, sus datos debían estar cerca de él…

No podía abandonarlo…

-¡¿D-Dónde estás…?!- comenzó a llamar, pero se quedó quieto al sentir una calidez en su pecho, por lo que bajó la mirada, para apreciar una leve luz verde emergiendo de su pecho…

… Fue ahí que Wizardmon comprendió todo, por lo que entrecerró los ojos, sumamente triste, y colocó la mano en su pecho, haciendo que, de a poco, esa cálida luz verde durmiera…

-… Perdóname… Te arrebaté todo…- murmuró Wizardmon, cerrando con pesar los ojos-… Perdónenme… Sky, Gaiomon… Jefa… Les arrebaté… a un ser querido…-

Aun así, tomó su atención sentir unos pasos acercándose, por lo que miró de reojo hacía atrás, blandiendo su bastón, pero se quedó sorprendido al ver a un niño humano de pecas, cabello rubio opaco y ojos azules, corriendo a su dirección de la mano de una confundida y sumisa Kokoromon…

Eso dejó totalmente sorprendido al mago azul.

-¡¿K-Kokoromon…?!- se les acercó el digimon adulto, sumamente preocupado- ¡¿Q-Qué haces aquí…?! ¡N-No deberías…!- se agachó frente a la digimon de ojos sin vida-… ¿Acaso tú...?- comprendió, notando el estado de ánimo y los ojos de la digimon-… ¿Por qué…?- cerró los ojos, molesto y dolido.

A pesar de que fue un digimon que vivió como un programa en la data del joven Wizardmon, él había visto sus aventuras con los miembros de Jäger y del Xros Heart, sin poder evitar sentir cariño hacia los digimon y humanos que eran amables con el joven mago verde… Era por eso que sentía preocupación hacia Kokoromon… y pena, al comprender que ella también había perecido en el incidente de Digimon Land…

-… La guerra solo causa tragedia… y la tragedia… una gran tristeza… especialmente en los inocentes- murmuró tristemente el digimon adulto, hasta notar que el niño a su lado los miraba, nervioso- Tú…- lo miró cuidadosamente, levantándose, a lo que el niño se sobresaltó levemente-… Puedo sentir humanidad en ti… más también datos…- le informó, serio-… ¿Quién eres…? ¿Qué haces en el Mar Digital…? ¿Y por qué has traído a la joven Kokoromon contigo?- le preguntó.

El niño parpadeó ante sus preguntas, y simplemente sonrió tímidamente, levantando un poco sus hombros.

-… ¿Entiendes lo que digo?- le preguntó Wizardmon, a lo que el pequeño asintió varias veces, para después señalarlo, curioso- ¿Yo?- se extrañó el mago-… Yo…- miró de reojo a Kokoromon, quien no parecía ser totalmente consciente de su situación-… Yo… conservo mi consciencia…- se percató, a lo que el niño asintió, mirando curioso al digimon de capa azul-… Tal vez… Tal vez porque ya he muerto antes…- miró su mano, preocupado-… No… No es por eso…- cerró su puño, triste-… Fue porque parte de mis datos se protegieron cuando el joven Wizardmon usó aquel programa…-

Eso hizo que el niño ladeara la cabeza, más confundido. Aun así, el pequeño tomó la mano del mago, tomando su atención. El rubio le señaló un sector del espacio en blanco, por lo que miró, para sorprenderse al notar que, por unos momentos, pudo ver la imagen de Tailmon, mirando enojada a una joven digimon que no conocía…

El mago azul abrió sus ojos, sumamente sorprendido al ver nuevamente a su querida amiga…

-¡Tailmon!- sorprendido, dio unos pasos hacia la imagen, sin poder creerlo- ¿C-Cómo…?- murmuró, sin comprender, hasta notar cómo su amiga se abalanzaba a esa digimon de traje blanco-… ¿Acaso…? ¡¿Ella está aquí?!- miró al niño, quien, al lado de Kokoromon, se sobresaltó y asintió varias veces- ¡¿C-Cómo es posible…?!- murmuró con un hilo de voz, sin poder creerlo, para mirar la imagen de su amiga…

… En ese momento, sintió un vórtice de emociones… Alegría por ver nuevamente a Tailmon después de tantos años, pero confusión y preocupación sobre la situación actual…

-¿Por qué viniste a esta dimensión, Tailmon?- cerró los ojos, nervioso, aunque sabía la respuesta…

… Ella… debía haber descubierto su situación… e ido hacia semejante lugar… con tal de salvarlo…

-… Je…- no pudo evitarlo, sonrió levemente, sintiendo un cálido sentimiento de agradecimiento-… Supongo que siempre serás así de temeraria- admitió.

Aun así, frunció el ceño al ver cómo su amiga tenía complicaciones con aquella digimon desconocida, por lo que frunció el ceño, nervioso, hasta darse cuenta que, lejos de la gata, pudo vislumbrar a Samanta Wolf…

-¿Qué?- murmuró, sumamente sorprendido y preocupado- Jefa, ¿tú también? ¿Un humano en este lugar?- frunció levemente el ceño, hasta comprender todo y mirar a Kokoromon, quien observaba los datos de los digimon en el lugar, aun sin tomar conciencia de sí misma.

La Jefa había ido a ese lugar para rescatar a su compañera…

-… Tengo que sacarte de aquí- sentenció el mago, acercándose a la digimon y colocando la mano en su hombro, tomando la atención de la V-mon naranja- La prioridad ahora es sacarte de este lugar, Kokoromon- le aseguró, pero se preocupó al notar los ojos sin vida de la digimon- Por favor, tienes que reaccionar. Debes recordar quién eres- le pidió, preocupado.

Aun así, la digimon naranja bajó levemente la mirada, como si quisiera dormir.

Wizardmon frunció el ceño, preocupado, y miró al pequeño humano rubio junto a ellos, quien los miraba, curioso y preocupado.

-… ¿También viniste a salvar a Kokoromon?- le preguntó el mago, serio, a lo que el pequeño sonrió y asintió un poco, para después señalarlo- Y a mí también, ¿verdad?- asintió, serio-… No sé quién eres, pequeño, pero puedo ver que no eres un enemigo… Aceptaremos tu ayuda- le sonrió levemente, alegrando al niño- Aun así… Lo primero será hacer que Kokoromon recobre el sentido- le explicó, serio- Gracias a estas imágenes que me muestras de Tailmon y la Jefa, puedo deducir que el Mar Digital se compone de dos lugares diferentes. Este sector blanco en el que estamos, y aquel ambiente marítimo digital en la que están ellas- señaló, a lo que el niño asintió varias veces- A pesar de todo, mis datos siguen estables, y mi conciencia conmigo… Si salgo de aquí, mi programa no debería ser dañado… pero…- miró con preocupación a la digimon naranja- Kokoromon está siendo asimilada rápidamente por el Mar Digital, y para peor, su Reliquia Digital está afectada… Temo que su programa no resista- confesó-… Parece que conoces este lugar mejor que yo, ¿qué dices?- miró al niño.

Eso hizo que el pequeño frunciera el ceño, preocupado. Señaló el casco de Kokoromon, y cruzó los brazos.

-Entonces, es el estado de la Reliquia- comprendió Wizardmon, a lo que el niño levantó el pulgar, de acuerdo con él- … Tengo entendido…- murmuró, agachándose a la altura de la digimon naranja- Que solo la sangre de un digimon portador de una Reliquia puede curar uno de estos artefactos…- tomó la mano de la V-mon, pero frunció el ceño al notar que era rodeada de más datos- No creo que en este estado podamos sangrar…- cerró los ojos, tratando de pensar en una solución.

Si no podían usar la sangre de Kokoromon, debía buscar otra forma de reparar la Reliquia Digital, pero no se le ocurría absolutamente nada. Tenía poco conocimiento sobre esos extraños artefactos, los cuales ni siquiera existen en la dimensión de la que proviene.

-… Kokoromon, solo tú puedes encontrar una respuesta- tomó los hombros de la digimon con suavidad- Tienes que reaccionar. Tu hermana ha venido a buscarte. Ha llegado hasta el Mar Digital para verte una vez más- le dijo, preocupado.

Aun así, la digimon lo miró con sus ojos rojos sin vida, preocupando más al mago.

El pequeño rubio que los observaba frunció el ceño, nervioso…


Digimon Land.

El grupo que se mantenía junto a Gaiomon esperaba de manera silenciosa la recuperación del digimon, decididos a ignorar algunos de los pequeños incendios cercanos, o el malestar que les provocaba el estado del lugar, puesto que irradiaba una sensación de tragedia que les afectaba muy profundamente…

-… Está tardando mucho- murmuró Patamon, en la cabeza de Kaoru, quien estaba sentada junto a Mizuki y Ranamon, esperando por la recuperación de Gaiomon.

-Pero le hará bien este campo, ¿verdad?- Hideaki, sentado en unos escombros junto a Rapidmon y Dobermon, miró al digimon liebre, el cual frunció levemente el ceño.

-Estos campos están destinados a sanar las heridas que un xros loader no puede- le explicó Rapidmon, serio- Pero Gaiomon debe de haber estado así desde el ataque…- frunció el ceño- Ha aguantado tanto…-apretó un puño.

D'arcmon, parada a unos metros, miró de reojo al digimon liebre, consciente de la preocupación, malestar y enojo que recorrían al joven digimon.

Hideaki frunció el ceño, y miró su mano, observando la marca plateada. Hizo una mueca, recordando aquella extraña forma que le había dado a Rapidmon cuando se enfrentaban a LadyDevimon, todo gracias a esa marca…

¿Le serviría para poder sanar a Gaiomon? Pero, ¿cómo…?

"¿Qué es lo que puedo hacer?" apretó su puño, tomando la atención de Dobermon "No importa lo que haga, siento que no puedo ayudar…" se molestó consigo mismo, hasta que su compañero apoyó el mentón en su rodilla, tomando su atención.

Dobermon lo miró fijamente, preocupado, sorprendiendo levemente a su amigo, quien sonrió levemente, agradecido.

-Je. No es de mi ser tan responsable, ¿verdad?- le acarició la frente al digimon bestia- Pero toda esta situación…- suspiró, preocupado, observando a Gaiomon-… Hubieron tantas pérdidas…- cerró los ojos, recordando a Tagiru…

Bearmon, aun sentado frente al samurái, frunció el ceño, preocupado.

-… Lo mejor será que siga con la búsqueda de civiles- murmuró D'arcmon, tomando la atención de Rapidmon y Ranamon- ¿Puedo contar con ambos para vigilarlo?-les pidió.

-¡P-Por supuesto!- asintió Ranamon, restregándose los ojos con el antebrazo- ¡D-Después de todo, este idiota nos tiene que explicar muchas cosas!- sentenció, dándose fuerzas, a lo que Mizuki le sonrió levemente.

Hideaki sonrió levemente, mientras Kaoru asentía, también sonriendo, a pesar de su preocupación.

-No se preocupe, D'arcmon-san- le pidió Rapidmon a la mujer.

D'arcmon asintió, y desplegó sus alas para tomar vuelo, pero se detuvo en el acto, extrañando al grupo.

La digimon frunció el ceño, y se volteó, seria, mirando hacia unos escombros. Los demás la imitaron, confundidos, pero se sorprendieron al presenciar que, por detrás de esas rocas, llegaban a la zona un grupo de digimon, compuesto por un Panjyamon, un Sukamon, un Tyrannomon, y un Guardromon, todos guiados por un Lynxmon.

Al ver a ese digimon, Rapidmon frunció el ceño de inmediato, enojado, lo cual tomó la atención de Hideaki.

-¿Y-Y esos digimon?- murmuró Mizuki, sorprendida, mientras Ranamon se levantaba lentamente, confundida.

-¿Estarán buscando civiles?- sugirió Kaoru.

Lynxmon olfateó un poco más, hasta que sus ojos se posaron en el pequeño grupo a lo lejos, específicamente en el samurái dentro del campo de curación.

El digimon bestia rugió, enfadado, a lo que sus compañeros se abalanzaron al grupo, para sorpresa de los cazadores.

-¡¿Q-Qué rayos..?!- se asustó Hideaki, mientras Rapidmon, Ranamon y Dobermon se preparaban.

Aun así, la estampida fue interrumpida al clavarse violenta pero limpiamente una espada frente a los enfurecidos digimon, obligándolos a detenerse.

-¿Qué hacen por esta zona?- les preguntó D'arcmon, aterrizando en la punta de su espada, mirando de manera estricta al grupo de digimon- ¿Y por qué tenían intenciones en atacar a miembros de Jäger?- frunció el ceño, seria.

-Será mejor que te muevas, mujer- le gruñó Panjyamon, apuntándola con su espada corta- Hemos venido a hacer justicia con nuestras propias manos-

-¿Justicia?- D'arcmon frunció el ceño- Sus miradas llenas de odio y rencor expresan otra cosa- aseguró, seria, sin inmutarse ante los gruñidos de Tyrannomon- Puedo deducir, que siguieron a Hideaki-kun y al resto, porque desean acabar con la vida de Gaiomon, ¿me equivoco?- preguntó.

-¡¿Q-Qué cosa?!- se molestó Hideaki, mientras Rapidmon fruncía el ceño.

-Escuchamos a esos cazadores hablar con esos digimon de Jäger, sobre que iban a buscar al samurái- murmuró molesto Sukamon- ¡¿Lo iban a buscar?! ¡¿Después de todo lo que hizo?! ¡¿Después de traicionarnos?!- preguntó, molesto.

-¡Te equivocas!- le gritó Ranamon, molesta- ¡¿No escucharon lo que les informó el Relojero?! ¡Lo usaron!- le señaló.

-¡¿Y debemos creerle?!-preguntó molesto Panjyamon- ¡Ustedes, Jäger, ya nos han hecho suficiente daño!- aseguró.

-¡¿D-Daño?!- se molestó más Ranamon- ¡Hacemos todo lo posible para ayudar!- aseguró.

-¡¿AYUDAR?!- se rió con ironía Sukamon, indignando a Hideaki y a Mizuki, mientras Kaoru fruncía el ceño, nerviosa.

-¡Hemos escuchado los rumores!- le gruñó el león humanoide- ¡Uno de los suyos terminó siendo una creación de Bagramon…!- gruñó, enfadando a Ranamon y a Rapidmon- ¡No me extrañaría que, en vez de ser secuestrado, se fue de buena gana con el enemigo!-

-¡RETIRALO!- le ordenó Hideaki, furioso.

-¡Y no solo eso!- gruñó enfadado Lynxmon, tomando la atención de Rapidmon- Sino que también, han secuestrado al Rey…- recordó, enojado- ¡Y ÉL LOS DEFENDÍA A USTEDES, JÄGER! ¡¿Y DESPUÉS DECÍAN QUE ERAN DE LOS NUESTROS?! ¡ESTÁN DEFENDIENDO A UN TRAIDOR!-miró enojado a Gaiomon, el cual se mantenía inconsciente, frunciendo el ceño de vez en cuando a causa de sus heridas.

-¡Eres un hipócrita…!- murmuró enfadado Rapidmon, dando unos pasos, pero D'arcmon levantó la mano, indicándole que se detuviera- ¡D'arcmon-san!-se molestó.

-… Comprendo la furia que los embarga- les aseguró la mujer a los enfurecidos digimon- Aun así, no deben dejar que el odio los ciegue, y terminar dañando a otros- frunció el ceño, seria.

-¡¿N-Nos entiendes?!- se indignó Sukamon.

-A ti te conozco- le señaló Lynxmon- ¿No eres la compañera de ese niño al que se llevaron?- preguntó, haciendo fruncir el ceño a la mujer- He escuchado que ese cazador tenía relación con el líder del enemigo… Tú también eres una traidora, ¿verdad?-

D'arcmon frunció el ceño, más no se molestó por las palabras del digimon bestia… aun así…

De golpe, Rapidmon pasó al lado de la mujer, abalanzándose al felino de fuego, para sorpresa de los presentes.

-¡¿CÓMO TE ATREVES A INSULTAR A D'ARCMON-SAN?!-le gritó enfurecido Rapidmon, mientras rodaba por los escombros contra Lynxmon- ¡Primero vienes y nos insultas, a mí y a Delta A…! ¡¿Y LUEGO DE ATREVES A INSULTAR A LA ESPOSA DE MI MAESTRO?!-se dispone a darle un puñetazo al lince, pero este abrió su hocico, creando una onda que lo lanzó y le hizo chocar contra unos escombros.

-¡Rap!- se asustó Hideaki.

-¡Rapidmon!- se asustó D'arcmon, bajando de su espada, dispuesta a acercarse al joven digimon, pero tuvo que retroceder para esquivar la espada de Panjyamon, quien le gruñó, enfurecido.

-¡D-D'arcmon!- se asustó Ranamon, hasta percatarse que Tyrannomon, Guardromon y Sukamon se les abalanzaban.

-¡Reload, Plesiomon!-Mizuki sacó su xros loader, recargando a su compañera.

-¡Aléjense!- les exigió Plesiomon a los tres digimon, los cuales se detuvieron a unos metros, enfadados.

-¡No les dejaremos dañar a Gaiomon!- les aseguró Hideaki, molesto, mientras Dobermon les gruñía, enfadado.

-¡No tenemos que pelear!- advirtió Patamon, aleteando y acercándose a Plesiomon, en guardia.

-¡Por favor!- les pidió Kaoru, seria pero nerviosa.

-¡CÁLLENSE! ¡No dejaremos que ese asesino vuelva a causarnos daño!- aseguró Sukamon, mientras que Guardromon echaba vapor de sus turbinas, enojado, y Tyrannomon rugía, furioso.

-¡Son unos…!- se molestó Ranamon, mientras Rapidmon salía de los escombros, abalanzándose a Lynxmon, el cual esquivó al digimon liebre.

-¡LARGO! ¡No dañaran a Gaiomon!- les advirtió Rapidmon, derrapando entre los escombros- ¡Él es de Jäger!-

-¡Entonces todos son unos traidores!- rugió enfadado Lynxmon.

D'arcmon frunció el ceño, mientras Panjyamon, frente a ella, estaba en guardia, con su espada corta preparada.

-¡Si quieren tratar de llegar a Gaiomon, tendrán que pasar por nosotros, bravucones!- les aseguró Hideaki, a lo que Dobermon rugió, mirando furioso a los digimon.

Bearmon observó la situación, preocupado, y después miró a Gaiomon, quien aún no recuperaba la conciencia…

-… Gaiomon…- bajó las orejitas, nervioso, colocando su patita en su cuello…


Mar Digital.

-¡Te ordeno que nos liberes en este mismo instante!- resonó el reclamo de Anubismon en un sector del Mar Digital, puesto que el guardián estaba sentado y amarrado junto a SkullSatamon por la espada-látigo de Slayerdramon, quien alzó una ceja, serio.

-C-Creo que estamos bastante oxidados- señaló SkullSatamon, ignorando las pataletas de su compañero- Esta es nuestra primera batalla real en años- movió los hombros, admitiendo su derrota.

-¡¿Dónde está tu orgullo!?-se indignó Anubismon- ¡No pienso permitir que Sistermon Noir se atreva a burlarse de esto!- aseguró, apretando los colmillos, a lo que SkullSatamon rodó los ojos, paciente.

-¿Y qué planeas hacer? ¿Esperar hasta que Samanta Wolf regrese con la V-mon?- le preguntó el digimon caído al dragón plateado, el cual solo frunció el ceño- Ahora mismo, la situación en este lugar es bastante peliaguda- le aseguró- Sabes que necesitamos los datos de esa digimon- señaló, haciendo que Slayerdramon sacudiera levemente su espada-látigo, haciendo más presión- L-Lo sabes perfectamente, a-al igual que Samanta Wolf- sonrió adolorido SkullSatamon- Ella no está destinada a vivir en el Mundo Digital… Sus poderes le serán más beneficios a aquellos digimon que solo desean descansar en paz-

-… Eso lo decidirá ella- aseguró seriamente Slayerdramon- Kokoromon es libre de escoger-

-… Pues…- SkullSatamon rodó los ojos, sonriendo levemente- … Hay alguien que no piensa lo mismo-aseguró, sin dejar la sonrisa.

Slayerdramon frunció el ceño, serio y algo confundido, hasta notar una presencia que hizo que sus instintos reaccionaran, por lo que se volteó en el mismo instante en que una mano oscura de garras amarillas se le abalanza, agarrándole el rostro y tirándolo con fuerza en contra del piso digital de la estructura, no solo provocando que los dos guardianes fueran liberados, puesto que el material de data no soportó el impacto, desmoronándose violentamente y provocando una gran estela de humo, de la cual salió volando la espada de Slayerdramon, clavándose en otra estructura digital.

-¡Ya sabía que no le iba a gustar!- aseguró SkullSatamon, sobrevolando la zona afectada junto a Anubismon, el cual se sobaba el brazo.

-Que indignante…- murmuró el otro guardián- Fallamos de tal manera, que el propio Plutomon-sama, Guardián Supremo del Mar Digital, tuvo que intervenir- cerró los ojos, molesto consigo mismo.

Entonces, entre el humo emergió la figura de un gran caballero negro, el cual mostraba unas amenazantes bocas con colmillos afilados ligadas a su armadura, vistiendo en su espalda una capa roja como la sangre.

El caballero negro sostenía en alto a Slayerdramon del rosto, notándose así la diferencia de tamaño entre ambos digimon. El dragón plateado frunció el ceño, enojado y serio, aferrándose con ambas manos a la muñeca del temible digimon.

-¡¿ASÍ QUE AL FIN VINISTE, CABALLERO PLATEADO?!-rugió Plutomon, agarrando con más fuerza el rostro del dragón, haciéndole cerrar los ojos por el dolor- ¡Siempre supe que llegarías a este sitio tarde o temprano, pero nunca pensé que vendrías voluntariamente!-gruñó, serio- ¡TÚ, QUE NUNCA HAS ESCUCHADO LOS LAMENTOS DE LOS DIGIMON QUE ASESINASTE, SOLO PARA PERFECCIONAR TU PROPIO PODER Y EGOISMO!-rugió furioso, y, sacudiendo su brazo, lanzó al dragón plateado con violencia, haciendo que por la fuerza atravesara varias estructuras digitales, aterrizando dolorosamente en una que logró soportar la magnitud del impacto, aunque eso no evitó que se resquebraja.

Slayerdramon tosió, adolorido, ignorando la sangre en su frente. Aun así, se levantó de inmediato, mirando seriamente al enorme caballero que se le acercaba amenazadoramente.

-¡Es hora de purgar tus pecados, asesino!-sentenció Plutomon, haciendo aparecer energía oscuras de sus manos, a lo que Slayerdramon frunció el ceño, poniéndose en guardia- ¡HAS LLEGADO A UN LUGAR DEL CUAL NO PODRÁS ESCAPAR!-rugió, abalanzándose al caballero plateado…


DigiQuartz.

… Gaiomon frunció levemente el ceño, sintiendo cansancio y somnolencia. Aun así, unos pasos que reconoció al instante le hicieron abrir los ojos, adolorido…

Estaba en su interior…

Aun así, no se sorprendió, ni tampoco al presenciar que sus datos estuviesen dañados… Sabía que estaba por estirar la pata

Se sentó, cansado y serio…

¿Por qué estaba en esa especie de limbo…? ¿Por qué no simplemente moría y ya…? ¿Qué lo retenía…?

-… Pen… Pensé…- escuchó, por lo que se quedó quieto, y miró de reojo a la única persona junto a él… a Sky, quien, con su cabello suelto, lo miraba con suma tristeza…- -… que éramos… amigos…- sus palabras dejaron quieto al digimon-… ¿Por qué… lo mataste…?- gimió, temblando, con silenciosas lagrimas cursando su rostro.

Gaiomon abrió los ojos, horrorizado.

-¡OREJAS!-se levantó a su dirección, con su mano levantada, pero, al siquiera tocarla, su amiga desapareció, haciendo que él cayera de rodillas, atónito…

… Ella ya no estaba…

… Visdom la había…

Apretó con fuerza sus puños, sintiendo un horrible dolor en la garganta…

Entonces sintió el sonido de una capa, por lo que levantó la mirada, para ver frente a él a Wizardmon, quien lo miraba seriamente, hasta decepcionado…

-… N-Nerd…- murmuró Gaiomon, atónito-… ¿Q-Qué quieres de mi…?- bajó la cabeza, enojado- ¡DILO!- exigió, levantando la mirada, pero el mago verde había desaparecido, sorprendiéndolo…

Gaiomon abrió los ojos, horrorizado, sintiendo como la silenciosa presión que ejercían sus propios datos dañados le oprimían por dentro…

… Estaba solo…

-…- Gaiomon entrecerró los ojos, gruñendo por lo bajo-… Lo entiendo…- agachó la cabeza, rendido-… Yo… Ya no tengo nada…- cerró los ojos, mientras unas silenciosas lágrimas cursaban su rostro-… Ni mi amigo… ni mi compañera… Lo perdí todo…- miró sus manos-… Yo… estoy solo…-

Podía sentir como el peso de la culpa y la pérdida lo torturaban por dentro…

Nunca se había sentido tan perdido… no desde que había visto a su gente perecer por aquellos digimon…

Se encogió más, tratando de aguantar el dolor en su pecho y en su garganta, mientras, poco a poco, era rodeado de datos, perdiendo su forma de Gaiomon, y regresando a la etapa de Agumon, mostrando que tenía una pañoleta gris atada al cuello…

El joven Agumon de ojos amarillos gimió, tratando de reprimir las lágrimas que cursaban su rostro, mientras temblaba con fuerza…

Fue entonces que sintió, nuevamente, el sonido de unos pasos, por lo que cerró con fuerza los ojos, temblando…

-D-Déjame, Sky…- pidió, agarrándose la cabeza, asustado y nervioso- Por favor, déjame…-

No quería volver a ver a su compañera, no porque la odiara… No quería que ella lo viera con decepción, con odio, con dolor… No lo aguantaba, ni siquiera siendo solo una visión causada por él mismo…

Tembló con mayor fuerza al sentir que los pasos se detenían detrás de él.

-Por favor, no…- pidió, pero se quedó quieto cuando sintió una mano desconocida dándole suaves palmaditas en la cabeza.

Asustado, Agumon se volteó rápidamente, para ver que era WarGreymon, agachado junto a él. El digimon de armadura lo miraba seriamente, pero aun así se podía apreciar atisbos de tristeza en su mirada.

-G-Gh…- gimió Agumon, enojado y nervioso- ¿Q-Qué quieres…?- se tapó la cabeza, temblando- No te quiero… Largo…- pidió.

-… Esto es lo que más temes, ¿verdad, Gaiomon?- le preguntó WarGreymon, serio- Volver a ser un Agumon indefenso, con miedo a ser lastimado, ¿no?- comprendió.

-Lárgate… Déjame solo…- gruñó por lo bajo Agumon, sin poder dejar de temblar.

-¿Solo? ¿Realmente quieres estar solo?- le preguntó el digimon guerrero, serio, a lo que Agumon abrió apenas los ojos, nervioso- Siempre luchaste por estar solo, para no volver a sufrir como en el pasado, ¿verdad?-

-C-Cállate- gimió Agumon, temblando.

-Y cuando tuviste a quienes llenaron tu soledad con amabilidad, los perdiste por tu odio- le señaló WarGreymon, serio.

-¡C-Cállate!- le gruñó Agumon, levantándose, nervioso y molesto- ¡C-Cállate! ¡F-Fue c-culpa d-de V-mon…! ¡N-Nos traicionó!- aseguró.

-… No fue toda su culpa- contradijo WarGreymon, serio, dejándolo quieto- Al parecer, Visdom había borrado parte de tus memorias, para que vieras como enemigos a Jäger-le señaló, haciendo que cerrara los ojos, nervioso- Pero aun así, los sentimientos de Sky y Wizardmon debieron haberte salvado… pero no lo hicieron. ¿Por qué? Porque tu mente estaba centrada en el odio, el odio hacia Shoutmon, y ese odio consumió tus memorias y permitió que los poderes de ese mago te manipularan por completo-

-¡NO!- negó Agumon, nervioso-¡T-Tú no sabes nada!- le aseguró, dolido- ¡N-Nunca has estado ahí!- le señaló- ¡JAMÁS!-gritó.

WarGreymon frunció el ceño, y sacudió su brazo, movimiento que asustó a Agumon, por lo que el pequeño dinosaurio se tapó la cabeza, pero no pasó nada. Nervioso, Agumon abrió los ojos, para ver, sorprendido, que no estaba en su interior compuesto de datos, sino que en el enorme patio de la mansión abandonada en la que estuvo con Jäger durante un tiempo.

-… ¿Es…?- murmuró Agumon, sorprendido, mirando para todos lados.

Abrió los ojos, sorprendido al encontrarse a su forma de Gaiomon, el cual, junto a varios miembros de Jäger, hablaba con Luke…

-… ¿93%...?- murmuró aquel samurái, apretando sus puños, tomando la atención de todos- Entonces hay un 7% de que el Nerd viva, ¿no?- miró enojado a Luke- ¡¿AUMENTARÁ ESA PROBABILIDAD SI ME VUELVO MÁS FUERTE?!-exigió saber.

-… Sí- asintió la liebre, serio.

-E-Esto es…- reconoció Agumon, puesto que habían tenido esa conversación mientras entrenaban, cuando la Jefa aun no sanaba…

-Mis datos ahora están en tu programa- le informó WarGreymon, tomando su atención- Fue por eso que pude mirar tu mente, tus recuerdos…-

-¡E-Eso es enfermo!- lo quedó mirando ofendido Agumon, recibiendo el pie de su ancestro en la cara- ¡GHA!-sacudió los brazos, adolorido.

-¿Al menos escuchaste lo que dijo Luke?- le preguntó WarGreymon, a lo que el pequeño dinosaurio dejó de sobarse el rostro.

-¡¿S-Saber que es un mentiroso?!- gruñó Agumon, enfadado- ¡Dijo que si era más fuerte, el Nerd viviría…! ¡Y MIRA LO QUE PASÓ!- gimió, enfurecido.

-… ¿Realmente crees que él se refería a fuerza?- le preguntó el digimon guerrero, serio, tomando su atención, sorprendido- ¿Crees que era fuerza bruta, o fuerza mental?-

Eso dejó sorprendido a Agumon.

-… Esa liebre debía saber que eres fuerte, físicamente hablando…- le señaló WarGreymon, sacudiendo su brazo, a lo que la memoria se desvaneció, mostrando los datos de Gaiomon-… Se refería a tu mente- sentenció-… Que tu mente debía ser fuerte, reprimiendo tu odio hacia Shoutmon, evitar que semejante sentimiento nublara tu mente y tu juicio… ¿Por qué crees que te hizo entrenar con esa especie de piedra, para ver si había oscuridad en tu alma?- le preguntó, serio, dejando sumamente quieto a Agumon.

El dinosaurio naranja estaba atónito, comenzando a entender, de a poco, el significado de las palabras de Luke…

… Ser fuerte… Ser fuerte no era poder… ¿era perdonar, o impedir que el odio… lo nublara…?

Agumon mostró los colmillos, enojado al comprender que, tal vez, la razón por la que fue una presa fácil para Visdom, era porque durante ese día había estado enfurecido por el trato que había tenido Sky, y su rivalidad con el Rey empeoró un poco más por el castigo que le había dado a los acosadores de su compañera…

… Él mismo eliminó ese 7% en el que Wizardmon viviría…

-… ¿Y qué sabes tú…?- gruñó Agumon, comenzando a enfurecerse, tomando la atención de WarGreymon- ¡¿QUÉ SABES TÚ?!- le gritó, furioso.

-Mucho más que tú- le aseguró WarGreymon, serio pero algo molesto- He peleado toda mi vida, no por odio ni venganza, sino por el bien de todos. En cambio tú, que llevas mi sangre…-

-¡¿POR EL BIEN DE TODOS?!- gruñó enfurecido Agumon- ¡Se supone que eres mí antepasado…! ¡Y no estuviste ahí!- le gritó- ¡NO ESTUVISTE AHÍ!- rugió, provocando que sus datos resonaran levemente.

WarGreymon frunció el ceño, serio, pero se sorprendió al ver que el pequeño dinosaurio comenzaba a llorar en silencio.

-No estabas ahí… ¿Protegiste al mundo? Que porquería…- gimió Agumon- Mis padres, mi abuelo… mis amigos… Todos murieron a manos de esos digimon- recordó.

-… ¿Tu abuelo?- murmuró WarGreymon, serio.

-¡Sí! ¡GeoGreymon-osan!- gruñó Agumon, sorprendiendo al caballero- E-Era el más anciano de la aldea, y quien nos protegía, al ser el único evolucionado…- explicó, recordando al GeoGreymon que siempre le contaba historias junto a los demás Agumon o Kokomon de su aldea, sobre los combates de antaño, antes de que estallara la guerra-… Era un viejo, pero siempre nos protegía… Y cuando fue el festival de la cosecha…- gimió, recordando el ataque-… P-Peleó contra muchos digimon, p-para defendernos… ¡Pero los cobardes lo arrinconaron y…!- cerró los ojos, temblando al recordarlo- ¡Pero lo vengué!- miró enfurecido a WarGreymon- ¡Me encontré con uno de esos desgraciados en ese Dojo del País Desértico… ¡Creía que nadie sobrevivió, y que jamás le recriminarían su pecado…! ¡Pero yo nunca olvidaría la cicatriz que le había dejado el viejo!- recordó…

Aun podía sentir como latía ese momento en su mente…

Había estado entrenando junto a otros digimon en el Dojo creado por el Ministro Pharaohmon y el gran Rey, para que los digimon aprendieran el arte de la espada. Él había aprendido solo, y alcanzado por sí mismo el nivel de Gaiomon, por lo que esperaba que, en tiempos de paz, lograse algo más con aquel entrenamiento...

Pero fue el día que llegaron nuevos alumnos cuando vió, entre ellos, a DinoHumon, uno de los monstruos que no solo habían atacado su aldea, y matado a sus amigos, sino uno de los que habían acorralado a su abuelo, no sin salir sin esa marca de garra en su rostro…

Cuando lo vio, había entrado en shock… y su mente se nubló…

… Pero cuando volvió en sí, el Dojo estaba en silencio, el cuerpo inerte de aquel asesino a sus pies, y sus espadas y manos manchadas de sangre…

… Y fue cuando todo comenzó…

Cuando fue perseguido como asesino, cuando descubrió que los asesinos de su gente tenían precio en el bajo mundo, y cuando se encontró con aquel encapuchado de traje blanco, quien le ofreció una gran cantidad de dinero, a cambio de cortar cabezas…

-¡Yo…!- Agumon cerró los ojos, enojado- ¡Yo solo vengué a mi gente! ¡No hice nada malo!- pero calló, puesto que WarGreymon le había dado un coscorrón- ¡¿Q-Qué mier…?!- le iba a recriminar, recibiendo otro golpe más.

-¡ERES UN ESTÚPIDO!- le gritó WarGreymon, sumamente serio, sobresaltándolo- ¡¿C-Crees que GeoGreymon sería feliz si se entera en lo que te convertiste?!-

-¡Los muertos no opinan!- gruñó Agumon- ¡Tu solo eres un tipo que no ha podido descanzar en paz, por no proteger a nadie!- le aseguró.

-¡Protegí a mi hijo GeoGreymon, y al resto de los Agumon de aquel entonces!- lo calló WarGreymon, dejándolo quieto- Como miembro de la Orden, los protegí lo mayor que pude, incluso aunque tuve que separarme de él- admitió, serio.

-…- Agumon lo miró, sorprendido- ¿G-GeoGreymon-osan… era tu hijo?- murmuró, sorprendido.

-¡TE ACABO DE DECIR QUE SOY TU ANCESTRO, CABEZA DE CHORLITO!- le gritó WarGreymon, incomodándolo- ¡¿De dónde sacaste tanta idiotez?!- se tapó el rostro con la mano, paciente- No de parte de mi familia, te lo aseguro-

-… Y aun así, no pudiste protegernos- gruñó Agumon, haciendo fruncir el ceño a WarGreymon- ¡Al final, la mayoría de nuestro pueblo pereció por aquellos a quienes protegiste! ¡Eres como el Rey!- gruñó, enfurecido.

-… Si soy como Shoutmon, entonces tú también- le aseguró el guerrero, dejándolo sumamente quieto.

-¡¿C-Cómo te atreves?!- se enfureció Agumon, mostrando los colmillos.

-¡La Orden peleó por su ideal de proteger a los digimon, al igual que lo hace Shoutmon y sus compañeros!- le señaló WarGreymon, serio- ¡En cambio, tu razón de pelear fue la venganza! Y aunque después trataste de pelear por aquellos a los que consideraste tus amigos, no funcionó, porque estás dentro de un circulo de odio que no quieres dejar-sentenció.

-¡MATÉ A LOS QUE MATARON A MI GENTE!- le gritó furioso Agumon.

-¡¿Y A LOS QUE NO?!-lo calló WarGreymon, enfadado- ¡No solo has matado a los que atacaron tu aldea, y lo sabes!- le recriminó, a lo que el dinosaurio naranja hizo una mueca, molesto- ¡Tú mismo entraste a este círculo de odio!- le señaló- Lo comenzaron los digimon que mataron a los nuestros, lo seguiste tú, no solo vengándote, sino que también asesinando y dañando a los inocentes… y lo pagaron la mestiza y el mago- sentenció, serio.

Aquello dejó quieto a Agumon, quien miró enfurecido al digimon guerrero.

-¡LO ES, Y LO SABES!- le gritó WarGreymon, sin darle oportunidad al pequeño dinosaurio en recriminarle- ¡Incluso la advertencia de Luke, y el hecho de que tu odio superara el lazo de tu compañera, y de tu amigo…! ¡Lo que les pasó, al final, es el resultado de tus propias acciones! Tarde o temprano, el destino te iba a castigar por tus pecados… -sentenció, sumamente serio.

Agumon lo miró, enfurecido, pero, de a poco, se vio forzado a comprender las palabras de su antepasado, y entender que sus acciones… que todo lo que había hecho, lo condujeron a un punto donde perdería lo que más apreciaba, como castigo por todos sus actos…

… Tal vez, si tan solo… Si tan solo no hubiera estado tan ciego…

Entrecerró los ojos, sintiendo como unas dolorosas lágrimas cursaban su rostro, junto con el horrible dolor de la pérdida y el arrepentimiento cruzando todo su cuerpo…

-… ¿T-Tú… que sabes…?- gimió Agumon, cerrando los ojos con fuerza- No estuviste ahí… N-No nos protegiste…- le señaló, temblando, lo cual hizo que WarGreymon cerrara los ojos- M-Moriste por nada… No nos salvaste…-gimió.

WarGreymon miró tristemente a su bisnieto, y le acarició suavemente la cabeza.

Ese gesto, tanto inusual como familiar, hizo que Agumon no aguantara más y abrazara al guerrero, el cual le sobó la espalda, sintiendo el llanto de su descendiente.

-… Aun no es tarde, Gaiomon- le aseguró WarGreymon- Yo ya no puedo hacer nada… Te di mi data para que recuperaras tus memorias, y creo que has obtenido más poder… Pero no servirá de nada más… Tienes que seguir- le pidió.

-Y-Ya no…- gimió Agumon- Ya no tengo nada…- indicó, entrecerrando los ojos- I-Iban a venir conmigo- gimió- Iban a vivir conmigo al Mundo Digital… Sky y Wizardmon… Pero ya no… No…-cerró los ojos.

-…- WarGreymon lo miró, preocupado-… Tienes que seguir, pero no solo- reiteró, sorprendiéndolo- Te centraste demasiado en tus dos primeros amigos, que no te das cuenta que has ganado mucho más- le aseguró, confundiéndolo- Ah…- suspiró- Solo escúchalos- le pidió, extrañándolo.

Agumon parpadeó, confundido, pero cerró los ojos, a pesar de que sentía que no tenía sentido…

-¡NO LES DEJAREMOS HACERLE NADA!-

… Se quedó quieto de inmediato, reconociendo la voz de Ranamon…

-¡SI BUSCAS PELEA, LA TENDRÁS! ¡NO ME CONTENDRÉ ESTA VEZ!-

… Ese era Rapidmon…

Abrió los ojos, sumamente sorprendido y atónito al escuchar otras voces, todas diciendo… ¿Qué lo protegerían…?

-… Has hecho más amigos sin darte cuenta- le aseguró WarGreymon- Tal es tu lazo con ellos, que no te han abandonado, incluso después de lo que te hicieron hacer- le informó, sorprendiéndolo más-Tal vez ya no puedas pelear por la mestiza y el mago… pero tienes a compañeros que no te darán la espalda… ¿Se las darás, Gaiomon?- le preguntó, sonriendo levemente.

-… Yo…- murmuró Agumon, sorprendido.

-… Recuerda esto: no estás solo- le indicó, dándole un golpecito en la frente, tomando su atención- Al fin y al cabo, tengo entendido que eres miembro de Jäger, ¿verdad?-

Agumon abrió los ojos, sumamente sorprendido.

… ¿No estaba… solo?

"-¿Y a mí qué me importa?- le preguntó seria Samanta- ¿Qué acaso quieres que me consiga un pañuelo y comience a lloriquear por todos esos digimon muertos? No inventes- le pidió, sonriendo levemente, haciendo fruncir el ceño al Ministro- Me da lo mismo el pasado de Gaiomon, al igual que sus acciones. Si me importara ese tipo de cosas, ¿cómo podría siquiera mirar a la cara a Luke, o a Slayerdramon?- le pidió saber, sin dejar de sonreír, a lo que tanto el dragón plateado como la liebre fruncieron levemente el ceño- Luke asesinó a miles de humanos y monstruos en la guerra de su mundo y no me importa. Slayerdramon tuvo que eliminar digimon en las Xros Wars para poder sobrevivir, y tampoco me importa… Así que, ¿por qué me debería siquiera importar lo que ha hecho Gaiomon? Me da lo mismo esos asesinatos, me da lo mismo esos intentos de asesinatos a Shoutmon, me da lo mismo todos esos digimon que conseguía para Visdom, me da lo mismo todo eso- le aseguró, seria- Él ahora está bajo mi mando, y si tu o alguno de los Ministros intenta algo contra él, te metes con Jäger, y si te metes con Jäger, buscas una guerra- sentenció fríamente."

"… Yo…" Agumon abrió los ojos, sorprendido, comenzando a tomarle el peso a las palabras de la Jefa "Yo… ¿Ya no estoy solo…?" comprendió, sorprendido.

Apretó sus puños, sintiendo que, a pesar del dolor que sentía, un sentimiento de agradecimiento inundar su garganta…

… Había perdido a Sky y a Wizardmon… pero ellos le habían dejado algo más… le habían dejado a Jäger

Lentamente, el dinosaurio se levantó, y miró a WarGreymon, decidido. El guerrero asintió, dándole ánimos, por lo que Agumon dio media vuelta y comenzó a irse, decidido. De a poco, comenzó a ser rodeado de datos, volviendo a tomar la forma de Gaiomon.

"Sí… Ve" sonrió WarGreymon, desapareciendo en datos "Aun tienes algo por lo que luchar… Mi estúpido bisnieto"


-¡Granada de destrucción!- Guardromon disparó dos granadas desde sus muñecas, en dirección a Plesiomon, Patamon y Dobermon.

-¡Tristeza Azul!- Plesiomon lanzó una onda de sonido, la cual impactó contra las granadas, haciéndolas explotar en el aire.

-¡No hay razones para pelear, pero no les dejaremos avanzar!- aseguró Mizuki, seria.

-¡Dobermon!- llamó Hideaki, a lo que su compañero se abalanzó a Tyrannomon, mordiéndole el lomo, provocando que el digimon dinosaurio tratara de quitárselo de encima.

-¡Disparo de Aire!-Patamon se infló y lanzó una fuerte soplo de aire hacia Sukamon, el cual le llegó en la cara, haciéndole rodar un poco.

-¡GRRR!- se enfadó el digimon amarillo, recuperándose- ¡TOMEN ESTO, TRAIDORES!- comenzó a lanzar bolas de lodo hacia Patamon y Kaoru, sobresaltando a ambos y que esquivaran los proyectiles a tiempo.

-¿Q-Qué fue eso…? ¿Excremento?- parpadeó Kaoru, retrocediendo un poco, incómoda.

-¡¿Te parezco un Numemon?!- se ofendió Sukamon, lanzando más lodo hacia la joven y Patamon, tanto así que le llegó al rostro al pequeño digimon, imposibilitándole la vista.

-¡Gha!- Patamon sacudió su cabeza, mientras se restregaba el rostro con sus patitas.

-¡GOLPE FINAL!- Sukamon se abalanzó contra Patamon, agarrándolo de una de sus orejas y lanzándolo contra Dobermon.

Al hacerlo, Patamon chocó con fuerza contra el digimon bestia, produciendo que ambos cayeran del lomo de Tyrannomon, el cual les gruñó a ambos, y les dio tal coletazo que los lanzó contra unos escombros.

-¡D-Dobermon!- se asustó Hideaki, pero se tuvo que agachar para esquivar una de las bolas de lodo de Sukamon- ¡¿No conoces los baños?!-le preguntó, enfadado.

-¡NO SOY UN NUMEMON!-ofendido a más no poder, Sukamon se abalanzó a Hideaki, comenzando a tirarse de las mechas con el joven.

-¡Hideaki-kun!- se preocupó Mizuki, pero reaccionó cuando Plesiomon tuvo que abalanzarse a Tyrannomon, ya que el dinosaurio estuvo a punto de acercarse, pero al hacerlo, Guardromon tenía la vía libre, por lo que se les abalanzó.

-¡DÉJANOS EN PAZ!- Ranamon, quien se había mantenido junto a Gaiomon y Bearmon, señaló al digimon máquina con su mano, lanzando un pequeño pero fuerte chorro de agua que lanzó a Guardromon contra un escombro.

-¡Gracias!- le agradeció Kaoru.

-P-Perdonen, pero como no hay agua, y el clima está seco…- se disculpó Ranamon.

-No, has hecho lo suficiente- le aseguró Plesiomon, golpeando a Tyrannomon y lanzándolo lejos.

Ranamon asintió, y observó preocupada como, a lo lejos, D'arcmon esquivaba la espada corta de Panjyamon, mientras que Rapidmon se enfrentaba a Lynxmon.

-¡S-SUELTAME, CACA PARLANTE!- Hideaki trató de librarse de Sukamon, quien le tiraba el cabello.

-¡SUFRE TU CASTIGO, TRAIDOR…!- le gruñó Sukamon, hasta que Bearmon se le abalanzó, mordiéndole el brazo- ¡GHAAAAAAAAAAAAAA!-chilló.

-¡B-Bearmon!-se sorprendió Kaoru, mientras Hideaki se alejaba gateando de los digimon, ya que gracias al digimon oso se había librado del digimon mutante.

-¡Bearmon, ten cuidado!- Ranamon se dispuso a ayudar a su amigo, pero Sukamon le lanzó una bola de lodo en la cara, tirándola al piso.

-¡Ranamon!- Mizuki se acercó a su amiga, preocupada.

Plesiomon miró de reojo la situación, sin poder ayudarlos al tener que lidiar con Tyrannomon y Guardromon.

-¡SUELTAME!-Sukamon comenzó a golpear la cabeza de Bearmon, el cual, sin embargo, le mordía con fuerza- ¡TE DIJE QUE ME SUELTES!-

-¡DÉJALO!- Hideaki y Kaoru le agarraron el brazo, para que dejara de golpear al pequeño, pero el digimon mutante se los sacó de encima de un movimiento, haciéndoles caer a los escombros.

-¡AH! ¡Kaoru!- se preocupó Patamon, tratando de ver a pesar de la suciedad en su rostro, recuperándose del ataque junto a Dobermon, el cual, desde donde estaba, le gruñó enfadado a Sukamon.

-¡¿ACASO CREES QUE SEREMOS BLANDOS CONTIGO, SOLO PORQUE ERES UN NIÑO?!- le preguntó molesto Sukamon a Bearmon, tirándole la oreja- ¡ERES UN TRAIDOR! ¡TODOS EN JÄGER SON TRAIDORES!-

Bearmon lo miró, molesto, y le mordió con más fuerza, haciéndole chillar.

-¡ERES UN…!- Sukamon comenzó a golpear la cabeza del pequeño, tratando de librarse de él.

-¡DÉJALO!-le exigió Mizuki, junto a Ranamon, puesto que ella no podía ver nada a causa del lodo- ¡ES SOLO UN NIÑO!- le señaló, molesta y preocupada.

-B-Bear…- murmuró Ranamon, sin poder ver, pero preocupándose por lo que escuchaba.

Bearmon cerró con fuerza los ojos, aguantando los golpes, aunque le dolían tanto que sus ojos se estaban anegando en lágrimas.

-¡SUELTAME!- Sukamon sacudió su brazo con fuerza, pero el pequeño oso no hizo ademán de soltarlo.

Hideaki, adolorido en el piso junto a Kaoru, miraba enfurecido y asustado el hecho de que aquel digimon se estuviera desquitando con el pequeño Bearmon.

Apretó sus dientes, enfadado, recordando a Pegasusmon…

-¡RAPIDMON!- gritó Hideaki, tomando la atención del digimon liebre.

Rapidmon miró al grupo, para asustarse al percatarse del predicamento del más pequeño, el cual gemía de dolor, sin soltar a su atacante.

-¡ERES UN…!- se enfureció de inmediato, dispuesto a abalanzarse, pero Lynxmon le hizo una tacleada, lanzándolo contra unos escombros, enfureciéndolo.

-¡Está vez no te librarás tan fácilmente de mí!-gruñó el digimon lince, enojando a la liebre plateada.

D'arcmon miró de reojo la situación, asustándose al darse cuenta del esfuerzo de Bearmon, pero tuvo que esquivar el puño de Panjyamon.

-¡No dejaremos que Gaiomon vuelva a dañar a un inocente!- le aseguró el hombre león, enfadado.

-… ¿Dañar a un inocente…?- D'arcmon frunció el ceño, considerando que ya había sido demasiado condescendiente con su contrincante- Antes de exclamar por la justicia…- preparó su espada, y la sacudió de tal forma que Panjyamon no se percató del ataque, recibiendo tal golpe que fue lanzado contra un escombro con gran fuerza- Vigila tus propias acciones- le pidió, observando su espada, vigilando que no le hubiese golpeado con el lado cortante de su arma.

-¡SUELTAME!- Sukamon golpeó su brazo contra un escombro, golpeando con fuerza a Bearmon, el cual se aferró con sus patitas a la extremidad del digimon mutante, sin querer soltarlo- ¡¿POR QUÉ NO HACES CASO?!- se enfadó, exasperado.

-G-Gh…- gimió Bearmon, abriendo apenas los ojos- W-Wizardmon… q-quería mucho a G-Gaiomon- gimió, mirando molesto al digimon mutante- ¡K-Kokory también…! ¡Y-Y yo igual! ¡Y TU NO ME SIMPATIZAS!- le aseguró, mordiéndole con tanta fuerza que Sukamon chilló de manera escandalosa.

-¡GHIIIIIII!- chilló Sukamon, sacudiendo su brazo con fuerza- ¡TU TE LO BUSCASTE!- se enfadó, rojo de furia, agarrando una roca, dispuesto a usarla para golpear al pequeño, el cual cerró los ojos, asustado.

-¡NO TE ATREVAS!- se enfadó Hideaki, mientras Mizuki y Kaoru se asustaban.

D'arcmon se dispuso ir a ayudar al pequeño, pero se quedó quieta al darse cuenta que su pierna estaba congelada, por lo que miró a Panjyamon, el cual, recuperándose del ataque anterior, la miró, serio.

-¡BEAR!- se asustó Rap, tratando de librarse de Lynxmon.

Bearmon, con los ojos fuertemente cerrados, llenos de lágrimas de dolor, esperaba el golpe con temor, pero aun así no soltaría el brazo de su atacante. Debía proteger a Gaiomon…

Aun así, el golpe nunca llegó, por lo que, tímido, abrió sus ojitos, para ver que una mano familiar sujetaba con fuerza el brazo de Sukamon, deteniendo su ataque.

Sukamon, en cambio, estaba mudo, mirando atónito a quien le sujetaba su brazo… Gaiomon.

El samurái, con sus heridas curadas, sujetaba con fuerza el brazo del digimon mutante, frunciendo el ceño, sumamente serio.

-¡GAIOMON!- se alegró Hideaki, al igual que sus amigas y compañeros.

-¡¿Eh?!- se sorprendió Ranamon, sin poder ver nada.

-¡¿Y-Ya sanó?!- se alegró Rapidmon, mientras D'arcmon, librándose del hielo, sonreía, satisfecha.

-Grrrrrrrrrr- rugió furioso Lynxmon, mientras sus compañeros se enfurecían al igual que él al ver al digimon samurái recuperado.

-¡G-Gaiomon!- sonrió Bearmon, soltando a Sukamon, el cual fue levantado por Gaiomon.

-… Muy valiente contra un niño, ¿verdad?- gruñó el samurái, mirando enojado al digimon mutante, el cual comenzó a sudar a mares-¡LÁRGATE ANTES DE QUE TE MANDE AL DESAGUE!- lo lanzó con fuerza contra Tyrannomon, haciendo que chocara de cara contra el digimon dinosaurio, votándolo con fuerza contra el piso, y que aplastara sin querer a Guardromon.

-¡ESO!- se alegró Hideaki, mientras Plesiomon sonreía levemente.

-Tsch- bufó molesto Gaiomon- Matones como esos hay en todos lados… Oye, oso- miró a Bearmon, el cual lo miraba sorprendido, para después empezar a gemir, sobresaltándolo.

-¡G-G-G…!- gimió Bearmon, mirando conmovido y alegre al samurái.

-¡No quiero ninguna clase de abrazo!- le aseguró Gaiomon- ¡¿Y qué es lo que pasa?! ¡¿Son el enemigo?! ¡¿Puedo participar?!- pidió, haciendo aparecer sus espadas, mirando a Panjyamon y a Lynxmon, enfureciéndolos.

-¡N-No es el momento!- le aseguró Ranamon, tratando de limpiarse la suciedad en el rostro, aunque estaba feliz de escuchar que el samurái se había recuperado.

-…- Gaiomon se quedó mirando a la joven digimon-… Un momento… ¿Enana?- parpadeó, sorprendido.

-¡¿Acaso no me reconoces?! ¡Solo me mancharon el rostro!- se ofendió Ranamon.

-¡Bearmon!- Kaoru se acercó al pequeño, abrazándolo y acariciándole la cabecita, que le dolía mucho a causa de los golpes.

-¿Cómo estás?-se les acercó Hideaki, mientras el pequeño oso gemía, adolorido.

-D-Duele… Duele…- gimió Bearmon, mientras se le acercaban Dobermon con Patamon en el lomo- K-Kokory…-comenzó a llorar, a lo que el digimon bestia le lamió la carita, en un intento de calmarlo.

Gaiomon se percató del pequeño, y miró de inmediato a Sukamon, el cual se recuperaba junto a sus compañeros del golpazo que recibió.

-… ¿Qué es lo que está pasando…?- murmuró Gaiomon, serio, mirando a Ranamon, quien logró sacarse el lodo del rostro- ¿Qué es lo que quieren?- le preguntó.

-¡¿Lo que queremos?!- gruñó Lynxmon, dispuesto a abalanzarse al samurái si Rapidmon no se pone en medio, señalándolo con su brazo, advirtiéndole que le dispararía si se atrevía a acercarse más- ¡NOS TRAICIONASTE Y ATACASTE DIGIMON LAND! ¡ERES UN TRAIDOR!-

-¡¿AH?!- se cabreó Gaiomon- ¡¿Por qué no me lo vienes a decir en la cara, minino?!- le sugirió, alentándolo con la mano.

-¡Ay, hombres!- gimió frustrada Ranamon.

-¡No niego lo que hice!- le aseguró el samurái al felino, el cual frunció el ceño- ¡Pero te aseguro que no fue del todo mi culpa!- le señaló- ¡Hasta YO me doy cuenta de eso!-

-Y eso es mucho- admitió Ranamon, recibiendo un gruñido por parte del samurái.

-¡Estos tipos no tienen nada que ver, pero si quieres desquitarte conmigo, tendrás que aceptar todos los cortes que te voy a dar, ¿entendido, minino?!-le preguntó Gaiomon, preparando sus espadas.

Lynxmon frunció el ceño, enfadado, e iba a rugir hasta que unos proyectiles en llamas impactaron entre él y Rapidmon, sorprendiéndolo como al resto de los digimon.

-¡¿Q-Qué fue eso?!- Panjyamon miró para todos lados, notando que el ataque había sido externo.

-¡¿A-Acaso son más digimon…?!- se molestó Hideaki, mientras Dobermon gruñía.

-N-No…- murmuró Ranamon, tomando la atención de los cazadores- E-Esa técnica- reconoció, abriendo los ojos, sorprendida…

-¡DETENGAN ESTO DE INMEDIATO!- resonó una voz en la zona, por lo que los tres cazadores y los digimon dirigieron su mirada a un escombro, para apreciar la llegada de un grupo de digimon…

Eran Seadramon, Mercurymon, Frigimon, Aquilamon, Birdramon, tres Piximon y tres DemiDevimon

Eran los miembros faltantes de Jäger, acompañados por Ryouma, quien miraba frunciendo el ceño a los digimon que habían estado atacando al grupo de Rapidmon.

D'arcmon sonrió levemente al comprender que sus compañeros habían regresado.

-¡¿M-Mercurymon?!- se sorprendió y alegró Rapidmon.

-¡S-Seadramon!- gimió feliz Ranamon, mientras Mizuki y Plesiomon también sonreían, contentas.

-¡¿S-Son los demás digimon de Jäger?!- comprendió Kaoru.

-¡¿Eh?! ¡¿E-Ese tipo…?!- Hideaki miró sorprendido a Ryouma.

Gaiomon miraba sorprendido a los digimon de Jäger, sin poder creer que habían aparecido.

-¡Deténganse ahora, Lynxmon!- le ordenó Ryouma al digimon lince, el cual le gruñó- Los digimon de Jäger se encuentran protegidos por el Xros Heart, y vine en nombre de Kiriha-san para asegurarme que así sea- le informó, bajándose de los escombros y caminando hacia el digimon.

-¡No voy a dejarte engañarme!- le gruñó Lynxmon- ¡Es imposible que quieran proteger a un asesino…!-

-¡Gaiomon es uno de los nuestros!- lo calló Mercurymon, serio, enfadando a los jóvenes digimon- Trata de atacarlo, a él, o a otro de los nuestros, y no responderemos a lo que te pase- le aseguró- No nos confundas con el Xros Heart. Nosotros no dudamos en atacar si es con tal de protegernos mutuamente- frunció el ceño, enfadando a los digimon.

-¡Si quieren pelea, la tendrán!- aseguraron los Piximon, blandiendo sus armas.

-¡Y se arrepentirán!- aseguraron los DemiDevimon, mientras Seadramon movía su cola, amenazante.

Tyrannomon les gruñó, pero desistió de a poco, al igual que los demás.

-¡D-Debe ser una broma!- chilló enfadado Sukamon.

-… Esto es incorrecto- le aseguró Panjyamon a Ryouma, serio.

-… Váyanse- les ordenó el platino, serio.

El león humanoide frunció el ceño, y, de mala gana, envainó su espada, no sin antes mirar enojado a D'arcmon, quien no se inmutó ante su mirada.

-… Bien- bufó enfadado Lynxmon, mientras sus compañeros comenzaban a retirarse- …- miró a Rapidmon, quien frunció el ceño- Debí haberte acabado, a ti y a ese hijo de Bagramon- bufó, enfadando a la liebre plateada, pero D'arcmon colocó su mano en el hombro del joven digimon, impidiéndole empezar otra pelea.

El digimon lince frunció el ceño, e, indignado, se retiró junto a los demás, dejando solo a los digimon de Jäger y a los cuatro cazadores en la zona.

-Ah…- Kaoru, Patamon, Ranamon, Dobermon y Bearmon cayeron sentados, suspirando aliviados, tomando la atención de Mizuki y Plesiomon, quienes sonrieron.

-¡¿AH?!- parpadeó Gaiomon- ¡¿No pelearé?!- se ofendió, sacudiendo sus espadas.

-¡E-Eres un…!- chilló indignada Ranamon.

-…- D'arcmon miró a Rapidmon, el cual fruncía el ceño, molesto- Había escuchado, que Delta Arresterdramon y tú habían tenido problemas con un grupo de digimon, mientras buscaban a Sky y a Kokoromon…- recordó, tomando la atención del joven digimon.

-… Sí- admitió Rapidmon, molesto- Ese fue el gato que lastimó a Delta A… Y nos insultó como quiso- apretó sus puños, recordando con molestia ese encuentro.

La mujer digimon frunció el ceño, preocupada.

-N-No puedo creer que diga esto…- Hideaki se acercó a Ryouma, tomando su atención- Pero creo que estoy feliz de ver a un tipo como tú- admitió- Nos salvaste de una buena, con esa excusa- señaló.

-No fue una excusa- aseguró el platino, haciendo parpadear al castaño-Cuando llegamos, Vormundmon nos comentó que los demás miembros de Jäger estaban por esta zona, así que Kiriha-san me pidió venir con ustedes- le explicó, mientras los miembros de Jäger aterrizaban cerca de ellos, juntándose con sus compañeros.

-Oh- silbó Hideaki, parpadeando sorprendido- Así que Vormundmon se fue para avisar que encontramos a Gaiomon- comprendió- Rap, parece que ese chocolate tiene corazón- le comentó a la liebre plateada, quien se acercaba junto a D'arcmon.

-… No me lo tragaré- bufó Rapidmon, fastidiado, haciendo sonreír a su amigo.

-¡S-Seadramon!- Ranamon corrió hacia su tutor, quien agachó su cabeza para que la joven digimon lo abrazara- ¡BHUA! ¡Ha sido un horror tratar con tantos hombres cabeza huecas!- gimió, lloriqueando- ¡Gaiomon es un horror!- aseguró, mientras Mizuki y Plesiomon se les acercaban.

-¡Te estoy escuchando, enana!- le gruñó Gaiomon, ofendido, haciendo sonreír a Bearmon, y más cuando los Piximon y los DemiDevimon se le tiraron encima, cabreando más al samurái.

-Me alegra volver a verte, Seadramon- le sonrió Mizuki.

-Sí. También estoy feliz de ver que están a salvo- le sonrió el digimon marítimo, hasta notar que Plesiomon le sonrió, por lo que parpadeó y miró para otra parte, haciendo sonreír divertida a su protegida.

-¡Aquilamon~! ¡Birdramon~!- Bearmon fue hacia los digimon voladores, abrazando a la digimon de fuego, haciéndola sonreír.

-Mercurymon, Frigimon… ¿La Jefa?- les preguntó D'arcmon, ignorando el escandalo entre los seis pequeños digimon alados contra Gaiomon.

-No, no regresó con nosotros- le aseguró el digimon espejo, serio- Y por lo que parece, la situación en este lado es realmente devastadora- le señaló.

-D-D'arcmon- se le acercó Frigimon, jugando con sus dedos- F-Frigimon escuchó… E-Escuchamos…- murmuró, triste- ¿P-Perdimos… amigos?- le preguntó.

Su pregunta hizo que los demás miembros de Jäger se quedaran en silencio, preocupando a Mizuki, Kaoru, Hideaki, y a sus compañeros. Ryouma los miró, también preocupado.

Gaiomon, sentado con los Piximon y los DemiDevimon en sus hombros, miró para otro lado, indignado.

-… Sí- confesó D'arcmon- Perdimos a Kokoromon, y a Wizardmon- informó, dejando helados a sus compañeros.

-N-No…- gimió Birdramon, cerrando los ojos, a lo que Aquilamon la cubrió con un ala, también afectado por la noticia.

-¡U-Un momento!- se sorprendió Gaiomon- ¡¿L-La rara también?!- preguntó, enojado.

-… Sí- asintió D'arcmon- Kokoromon también pereció durante el ataque-

Gaiomon abrió los ojos, sumamente sorprendido…

"-... Mis poderes no son ofensivos, son curativos- le respondió Kokoromon- Quiero ayudar a aquellos que pelean por proteger a quienes aprecian. Gaiomon, ¿por qué estás en esta guerra?-le preguntó, dejándolo quieto- ¿Por qué peleas?-"

Apretó sus puños, enfurecido…

-G-Gh…- Mercurymon apretó sus puños, enojado, mientras Frigimon se tapaba el rostro- ¿K-Kokoromon y Wizardmon…?- murmuró- ¿Q-Quién fue?-

-No es el momento para buscar venganza- le aseguró Seadramon, serio pero afectado por la noticia al igual que su compañero.

-L-Lo sé… Pero aun así…- Mercurymon cerró los ojos, enojado.

-… Fui yo- bufó Gaiomon, tomando de inmediato la atención de Jäger- N-No sé quién borró a la Rara, pero al Nerd… yo…- apretó sus puños, enfadado.

-¡O-Oye, Gaiomon!- se sorprendió y dolió Hideaki- ¡Tú no lo hiciste porque quisiste!-le señaló.

-¡ESO NO CAMBIA NADA!- lo calló el samurái, asustándolo por un momento- Lo usé como tiro al blanco…- gruñó.

Los Piximon y los DemiDevimon lo miraron, preocupados, hasta percatarse que Mercurymon se había acercado al samurái, por lo que tragaron saliva, nerviosos.

-… No trates de engañarnos, Gaiomon- le pidió el digimon café, agachándose junto al samurái, sorprendiéndolo- El Xros Heart nos contó que Visdom le hizo algo a tus memorias, y te obligó a causar todo este daño-le informó- Si hemos de culpar a alguien por la pérdida de nuestros queridos compañeros… Culpémoslo a él… Sé perfectamente que tú te cortarías la mano antes de lastimar a Wizardmon- le sonrió tristemente, dándole unas palmaditas en la cabeza.

El digimon samurái abrió los ojos, sumamente sorprendido, y miró al resto de Jäger, para darse cuenta que ninguno lo miraba con furia, sino que le sonreían tristemente, sintiendo el mismo dolor de la perdida, y comprendiendo su pesar…

Lo comprendían…

N-No lo culpaban por la muerte de Wizardmon…

Gaiomon entrecerró los ojos, sin poder evitar sentir gratitud ante sus… amigos

Se tapó el rostro con una mano, temblando, a lo que Mercurymon le volvió a acariciar la cabeza, para que el joven digimon no se sintiera solo.

-¡Haremos cola de mono con ese mono!-le aseguraron los Piximon a Gaiomon.

-¡Venganza!- chillaron los DemiDevimon.

-N-No nos quedaremos de brazos cruzados- le aseguró Ranamon, restregándose un ojo.

-E-Exacto- asintió Rapidmon, decidido.

Hideaki, Mizuki y Kaoru se miraron y sonrieron, decididos a apoyarlos. Ryouma, en cambio, sonrió levemente, feliz de que Jäger se mantuviera unido.

-E-Esperen- se percató Aquilamon- ¿D-Dónde están los demás?- le preguntó a D'arcmon.

-Jack está recuperándose de sus heridas. Se enfrentó solo a Salamandra-le informó la mujer, sorprendiendo a los presentes.

-¡¿N-Nuestro Jack hizo qué?!- se agarraron la cabeza los Piximon y los DemiDevimon.

-¡¿E-Está bien?!- preguntó Frigimon, preocupado.

-E-Enfrentarse solo a ese tipo…- murmuró sorprendido Mercurymon, mientras que Gaiomon también estaba sin habla.

-Está bien- les aseguró Ranamon a sus amigos- E-Esta más que nada roncando- admitió, ofendida.

-En cambio, se llevaron a Delta A, a Saburo y a Luke, y al parecer a Sky- continuó Rapidmon, serio.

Al escucharlo, Gaiomon se quedó sumamente quieto.

-¡¿A-A Luke?!- se sorprendieron Aquilamon, Seadramon y Mercurymon.

-¡¿C-Cómo pudieron llevarse a Luke?!- murmuró atónito Seadramon.

-¿D-De verdad?- se sorprendió Ryouma, mirando a Hideaki.

-Sí… Akari-chan me contó al respecto. Parece que le dijeron algo muy horrible a Luke como para hacer que bajara la guardia y ZAP, lo convirtieron en… ¿Cómo era?- se confundió el castaño.

-… ¿Un disco?- murmuró Gaiomon, tomando la atención del grupo- ¿Un disco de piedra?-sugirió, sorprendido y serio.

-¡S-Sí! Algo así- asintió Hideaki- Es como si lo hubieran sellado, o algo así dijeron Akari-chan y Lenjirou-san-

-¡ENTONCES…!- se levantó Gaiomon, sumamente sorprendido- ¡R-Recuerdo que Visdom convirtió en algo así a Sky!- señaló, atónito, sorprendiendo a los presentes- ¡¿E-Entonces…?! ¡¿Ella sigue con vida?!- exigió saber, enojado.

-Sí- asintió D'arcmon- La verdad, también te necesitábamos para saber lo que le pasó a Sky- confesó- Aunque Akari y Zenjirou nos dieron su versión, necesitábamos confirmar si uno de esos discos era Sky…- le explicó.

-E-Entonces, ¿también se llevaron a Sky-chan…?- murmuró Kaoru, preocupada, con Patamon en su cabeza, limpiándose un poco de lodo del rostro.

Gaiomon apretó sus puños, sorprendido, y muy aliviado, llegando a relajar los hombros…

… Sky… Estaba con vida…

… No la había perdido…

-U-Un momento…- reaccionó- ¡¿C-Cuánto tiempo ha pasado desde el ataque?!- exigió saber, molesto.

-U-Un día…- le respondió Mizuki, preocupada.

-¡¿S-Significa que Sky ha estado en las mugrientas manos de ese mono UN DÍA?!- se enfureció Gaiomon- ¡MALDICIÓN…!- se dispone a irse si Mercurymon no lo detiene- ¡SUÉLTAME!- pataleó.

-¡No podremos hacer nada sin un plan!- le aseguró el digimon café, serio, incomodándolo- Por ahora, lo mejor será agruparnos y pensar en una forma de rescatar a nuestros compañeros-le indicó, a lo que el samurái gruñó, más no hizo otro gesto.

-Tengo entendido que Kiriha-san fue a hablar con Taiki-san- contó Ryouma, sorprendiendo a los tres cazadores- Lo mejor será que nos reunamos con él, para hacer una estrategia- sentenció.

-… Será lo mejor- sentenció Birdramon, seria, a lo que Aquilamon asintió, de acuerdo con su pareja.

Aun así, ambos se percataron que Ranamon los miraba haciendo una mueca, divertida.

-… ¿Es mi imaginación, o están muy juntitos?- señaló la joven, avergonzando a ambos digimon.

-¡Si supieras~!- silbaron los DemiDevimon.

-¡Somos tíos!- le informaron los Piximon, sumamente felices.

-… ¿Eh?- parpadearon Ranamon y Rapidmon, confundidos.

-¡S-Se los diremos más tarde!- les aseguró Aquilamon, no sin antes darle un aletazo a los seis digimon, ofendido.

Bearmon sonrió, algo divertido.

A pesar del dolor que le invadía ante las pérdidas de sus amigos, el ver al resto de sus compañeros le brindaba una gran alegría. Aun había esperanza…

Debía pensar positivo, tal cual lo haría Kokoromon.

-Tsch- bufó fastidiado Gaiomon, aun sujeto por Mercurymon, hasta percatarse que Kaoru se le acercó- ¿Se te perdió algo?-

-… Aun podemos salvarla- le aseguró la peliroja, mostrándole el xros loader de Sky, y su colet roto, sorprendiendo al digimon.

El samurái frunció el ceño, y tomó la rosa de plástico, notando lo dañada que estaba.

Entrecerró los ojos, recordando cuando Sky le sonreía, dándole ánimos.

"… Te salvaré, Orejas" se juró "No importa lo que tenga que hacer… Iré por ti…"sentenció, serio "…Je. El Nerd no me perdonará jamás si dejo que algo malo te pase" admitió, con algo de tristeza.


Mar Digital.

Lucemon frunció el ceño, algo adolorido, mientras recuperaba el conocimiento. Abrió cansado los ojos, para notar que había estado inconsciente unos minutos, ya que el combate entre Tailmon y Sistermon Blanc continuaba, con la gata saltando entre algunas estructuras digitales para poder esquivar el temerario rayo eléctrico de la digimon de traje blanco, a pesar del propio nerviosismo de la joven.

Lucemon se sentó, sobándose el hombro, hasta notar que, a lo lejos, Sistermon Noir acababa de chocar de espaldas contra una estructura, resquebrajándola, mientras que Samanta, parada en una estructura algo cerca de la digimon de traje negro, tronaba sus nudillos, seria.

La pelicafé se percató que Lucemon la miraba, sorprendido y preocupado. Aun así, simplemente, regresó la mirada hacia Noir, puesto que ella, molesta, la apuntó con sus pistolas y comenzó a disparar, obligando a la joven a teletransportarse a otra estructura, para su molestia, pero entusiasmo.

Lucemon tragó saliva, consciente que la mirada que había recibido de la joven no era de enojo ni preocupación… Solo curiosidad.

Samanta tenía curiosidad de lo que él haría… ¿Se arriesgaría y la ayudaría, o se quedaría al margen de la situación?

"… La confianza se gana, Lucemon. No con palabras bonitas, sino con actos- le señaló, seria"

El joven digimon frunció el ceño, nervioso, recordando las palabras de la joven, sin saber si debía actuar o no…

… Tenía miedo…

Apretó los puños, nervioso, hasta respirar profundamente, serio.

… Era la primera vez que le permitían escoger algo por él mismo.

Bajo el mando de Lilithmon, siempre veló por cumplir las órdenes de su señora; cuando revivió, no pudo disfrutar el momento, puesto que pronto fue secuestrado y vuelto un Incompleto, obligado a seguir las órdenes del Proyecto Iluminati para poder mantenerse con vida, aterrado de convertirse en algo que no era un digimon…

"- Pero, si no deseas arriesgar tu pellejo digital… Lo entenderé- le aseguró, sorprendiéndolo."

… Pero… Ahora podía escoger…

Él había pensado que, ahora, al estar bajo el mando de la Jefa, volvería a obedecer, solo para pagar la deuda que tenía con ella… pero… aun así… era libre para escoger lo que quería hacer…

"Yo…" Lucemon abrió los ojos, serio "¡Quiero ayudar!" sentenció, extendiendo sus alas.

… Quería ayudar…

Ese era un pensamiento que había surgido desde lo más profundo de su ser, no impuesto por un superior, o por el miedo…

Era su propia determinación…

Aun así, cuando tomó vuelo, no pudo evitar recordar el rostro de un joven Taiki sonriéndole, contento de que la situación en Zona Cielo…

Lucemon voló directamente hacia el circuito digital más cercano, lo cual tomó de inmediato la atención de las dos Sistermon.

-¡N-No!- Blanc apuntó al digimon ángel con su lanza, pero no se esperó que Tailmon aterrizara en su cabeza, tapándole la cara con su propia gorra- ¡KYA!-

-¡No me veas en menos!- gruñó la digimon gata, seria.

-¡Me olvidé de ese Chibi-Ángel!- Noir preparó sus pistolas, pero se quedó en blanco cuando sintió que un enorme trozo de piedra digital había sido teletransportado encima suyo, por lo que solo alcanzó a levantar la mirada para ser aplastada por la piedra.

Samanta observó lo que hizo, y miró sonriendo levemente como Lucemon se abalanzaba al circuito.

Lucemon extendió más sus alas en el momento en que su mano entró a la luz azul que representaba el circuito. Al estar en contacto, el digimon no pudo evitar sentir una sensación bastante familiar, y, de a poco, su cuerpo se convirtió en datos, los cuales fueron succionados por el circuito.

"Te la encargo, Lucemon" Samanta frunció el ceño, seria, hasta notar que Noir salió de entre los escombros, claramente ofendida.

-¡ESO… DOLIÓ!- gruñó la digimon de traje negro, disparando en contra de la joven, la cual creó un escudo de metal con Colgante, sin darse cuenta que la pantalla de su xros loader comenzó a brillar levemente…


¿…?

Lucemon abrió los ojos, jadeando, descubriéndose en un ambiente de datos blancos, donde podía apreciar fragmentos y siluetas de diferentes digimon.

Frunció el ceño, sorprendido al comprender que habían demasiados datos de digimon que habían perecido…

Aun así, se alarmó al percatarse que su propio cuerpo estaba siendo rodeado de datos, indicando que estaba siendo asimilado por el Mar Digital.

"¡No puedo!" negó con la cabeza, decidido a no caer en el miedo y comenzando a volar por el lugar.

Aun así, ¿cómo podría encontrar los datos de Kokoromon en aquel lugar tan extenso? Si ella había muerto recientemente, cabía la posibilidad de que sus datos aun no fueran asimilados por completo, pero, aun así…

¡No debía darse por vencido…!

… Ese era su firme pensamiento, pero abrió los ojos, sorprendido al darse cuenta que sus alas habían desaparecido en datos, siendo asimilados por el Mar Digital

-¡NO…!- exclamó, sorprendido, mientras comenzaba a caer, sin poder estabilizarse…

Al parecer, su programa aun podía resistirse al Mar Digital, pero eso no significaba que todo su cuerpo se volvería inmune al proceso de asimilación…

-¡Me niego…!- negó, y, extendiendo el brazo, logró agarrarse de unos datos, dejando de caer- ¡Yo…!- se aferró con ambas manos, decidido- ¡He decidido algo por mí mismo! ¡Me han dado la opción de decir NO!- se recordó, tratando de sujetarse con fuerza- ¡Y lo que quiero…! ¡Es no decepcionarla…!- sentenció, recordando a Samanta- ¡Viviré con las oportunidades que me han dado, sin ser sometido por otros!- aseguró, decidido.

Entonces, para su sorpresa, los datos a los que se aferraba comenzaron a brillar, y no solo eso, sino que empezaron a fusionar con él…

El joven digimon ángel abrió los ojos, sumamente atónito, sintiendo cómo venía a su mente la silueta de un digimon pájaro, que poseía seis majestuosas alas…


Mar Digital.

Samanta seguía protegiéndose de los disparos de la enfurecida Sistermon Noir, hasta percatarse que la pantalla de su xros loader brillaba levemente.

"Esto es…" se sorprendió la joven "¿La determinación de Lucemon está… evolucionando…?" comprendió.

-¡Enfréntame!- gruñó Noir, acumulando una gran cantidad de energía en sus balas, por lo que su siguiente disparo fue lo suficientemente potente para que el escudo de Samanta perdiera su forma.

La fuerza de impacto lanzó a Samanta contra el borde de la estructura de los datos, aun así la joven logró aferrarse a los bordes a tiempo.

-¡Jefa!- se percató Tailmon, sin dejar de tapar la visión de la nerviosa y asustada Sistermon Blanc con la gorra de ella.


¿…?

El pequeño niño rubio seguía observando a Wizardmon hablarle a Kokoromon, preocupado, puesto que los datos de la digimon naranja, de a poco, seguían acumulándose, indicando que les quedaba poco tiempo para hacerla reaccionar.

-Kokoromon, por favor. Tienes que recordar- le pidió el mago azul, preocupado por ella.

Aun así, la digimon no reaccionó.

"… ¿Este es el fin…?" Wizardmon cerró los ojos, preocupado "Perdóname…" frunció el ceño, recordando al joven Wizardmon de Jäger "No puedo salvar a uno de los tuyos…"

Pero el mago reaccionó al darse cuenta de la aparición de un sonido silbante atravesando el silencio de Mar Digital, por lo que se levantó, mirando para todos lados, mientras el pequeño rubio abría los ojos, sorprendido y algo entusiasmado por el sonido.

Fue entonces que apareció ante ellos un pequeño pájaro dorado, el cual, al volar, dejaba a su paso aquel suave silbido.

-¿Qué es…?- murmuró sorprendido Wizardmon, siguiendo el vuelo del ave con la mirada, la cual hizo un giro y regresó por la misma dirección en la que vino, aterrizando en el brazo de su dueño.

Era un digimon humanoide de traje blanco, que vestía una armadura simple pero poderosa, una capa de tela con forma de alas, se podía apreciar en su espalda una ballesta, y en su cinturón una espada y un carcaj de flechas.

-¡Los he encontrado!- sonrió el joven guerrero, acercándose a ambos digimon y al niño.

Al acercarse, Wizardmon se puso frente a Kokoromon, alerta.

-Te aseguro, que no soy un enemigo- le aseguró el digimon guerrero, a lo que el mago frunció el ceño- Me llamo Luce…- pero se percató en lo que decía, para después negar, sin poder evitar sonreír- Me llamo Valkyrimon. He venido en nombre de la Jefa y Tailmon- le informó, sorprendiéndolo.

-¡¿T-Tailmon?!- murmuró sorprendido Wizardmon, relajando los hombros.

-Sí, ella y la Jefa están haciendo tiempo para poder sacarlos de aquí… Pero, ¿dónde está el otro Wizardmon?- le preguntó Valkyrimon, mirando a su alrededor.

-Él ya no está- le aseguró Wizardmon, serio, dejando sorprendido al joven guerrero- ¿E-Espera? ¿Cómo sabes de él?-

-Tailmon y la Jefa me contaron todo- le aseguró tristemente Valkyrimon-… Lo lamento-

-…- Wizardmon frunció el ceño, preocupado- Aun así, no podemos salir. No a menos a que Kokoromon recobre el sentido- señaló el mago, mientras Valkyrimon se agachaba a la altura de Kokoromon- El niño sugiere que tal vez sea porque su Reliquia se encuentra en este estado-

-¿El niño?- se extrañó el guerrero- ¿Cuál?-

-¿C-Cuál…?- se extrañó más Wizardmon, hasta percatarse que el pequeño rubio que estuvo a su lado todo ese tiempo… ya no estaba.

Frunció el ceño, mirando para todos lados, sumamente confundido por la repentina desaparición de aquel niño…

¿Dónde había ido?

-Kokoromon, la Jefa ha viajado hasta este lugar para volver a verte- le dijo Valkyrimon a la digimon naranja- Para poder darte la opción de elegir libremente- le aseguró, serio.

-Aun así…- murmuró Wizardmon, preocupado.

-… Yo antes era un Lucemon- le informó el digimon guerrero, tomando su atención- Solo hace unos momentos logré evolucionar a esta forma- eso sorprendió al mago- Mi deseo de poder hacer algo… Mi felicidad por saber que, al fin, puedo escoger por mí mismo… Y la fortaleza que me da la confianza que me entregaron para poder decir y No… Todos esos pensamientos se juntaron y fueron escuchados por los datos de un digimon fallecido… Ese digimon logró tomar consciencia por unos momentos de sí mismo… y decidió darme sus datos para evolucionar a una forma que no es parte de mi línea evolutiva…- miró su mano, serio- Así que los datos de los digimon en este lugar son la clave- se levantó, mirando decidido al mago-Si podemos hacer conexión entre Kokoromon y los digimon en el Mar Digital…-

-Se creará una resonancia lo suficientemente fuerte para que los datos de Kokoromon reaccionen- comprendió Wizardmon.

-Y para ello, debemos usar nuestros propios datos para crear el primer oleaje- sentenció Valkyrimon, a lo que Wizardmon asintió, de acuerdo con él.

El digimon guerrero desenvainó su espada, comenzando a acumular datos blancos a su alrededor, mientras Wizardmon se aferraba a su vara y era rodeado de datos azules.

En poco tiempo, los datos de ambos digimon conscientes de sí mismos comenzaron a resonar en los datos y fragmentos digitales que flotaban cerca de ambos, produciendo que una leve corriente recorriera a cada uno de ellos, y, de a poco, se formaban las siluetas de los digimon a los que les pertenecían los respectivos datos.

Aquellos digimon lograron reaccionar, y comprendieron cuales eran los motivos del joven guerrero y del mago, por lo que comenzaron ellos mismos a acumular datos, provocando que la resonancia se esparciera aún más, tomando mayor fuerza…

Kokoromon observaba aquel hermoso espectáculo de datos sin ser consciente de su significado, ni la razón por la que aquel digimon guerrero y aquel mago se esmeraban para que sus datos aguantaran las resonancias a su alrededor…

Fue entonces que sintió una suave mano en su hombro, por lo que miró curiosa a la digimon a su lado, la cual era idéntica a ella, solo que no traía accesorios, su piel era color azul claro, sus ojos rojos, y traía una flor en la oreja.

Aquella V-mon femenina le dedicó una cálida sonrisa, al igual que el V-mon macho a su lado, el cual tenía piel naranja opaco y ojos verdes. A su lado había otra digimon femenina de la misma raza, con los mismos rasgos, mientras, de a poco, aparecían más V-mon, todos diferentes, pero todos sonriéndoles.

Kokoromon los miró, confundida, pero aun así, comenzó a sentir un malestar en el pecho y en la garganta, mientras algunas lágrimas comenzaban a cursar sus mejillas, puesto que comenzaba a comprender…

… Que estaba frente a su familia…

Sakaerumon y Hogomon intercambiaron miradas, para después rodear a su hija y abrazarla, mientras la digimon cerraba los ojos, disfrutando aquel gesto que, por tantos años, había deseado experimentar…

… El abrazo de su madre y su padre…

Valkyrimon y Wizardmon intercambiaron mirada, sonriendo levemente.

Kokoromon abrió apenas los ojos, mientras estos recuperaban su brillo, y ella lograba recobraba el conocimiento…

Podía sentir como venían a su mente sus más preciados recuerdos, los momentos más felices de su vida, como los más tristes… Podía recordar los rostros de sus amigos, de sus hermanos, al igual que el rostro de sus enemigos, y sus propios temores…

… Podía recordar a aquel dragón rojo, con su mirada angustiada tras su pérdida…

… Y así, pudo recordar quién era

Era Kokoromon.

-… Mamá… Papá…- gimió Kokoromon, sintiendo el cariñoso abrazo de sus padres fallecidos-… Los quiero…- gimió, hipando.

Ambos V-mon sonrieron, felices al escuchar aquellas palabras…

Entonces, desaparecieron en datos, al igual que el resto de los V-mon, para sorpresa y tristeza de Kokoromon. Aun así, estos datos no desaparecieron, sino que comenzaron a impregnarse lentamente en el casco oxidado de la digimon naranja, produciendo que comenzara a brillar, y, de a poco… recuperara su estado y poder.

Kokoromon entrecerró los ojos, agradecida y angustiada, pero después miró con determinación a Wizardmon y a Valkyrimon, los cuales asintieron, sonriendo levemente…


Mar Digital.

-Bien, bien…- Sistermon Noir se acercó al borde de la estructura a la que se sujetaba Samanta, quien la miraba seriamente- Supongo que tendrás que admitir tu derrota y dar media vuelta, ¿no, Jefa?- sonrió, apuntando a la joven con su pistola.

-¡P-Por favor!- gemía Sistermon Blanc, tratando de quitarse a Tailmon, hasta lograr agarrarla, pudiendo acomodarse al fin su sombrero- ¡T-Tienes q-que aceptar t-tu derrota…!- le comenzó a decir a la gata, quien le gruñó, hasta percatarse en el repentino cambio de los circuitos digitales…

Todos ellos… estaban resonando.

-¡¿Q-Qué…?!- murmuró sorprendida Blanc, soltando a Tailmon de la impresión, a lo que la felina aterrizó en un edificio, sorprendida- ¡Nee-san!- llamó a su hermana, tomando su atención, y que abriera los ojos como platos y la boca por completo, atónita ante el espectáculo que presenciaba.

-¡¿Q-Qué es lo que está pasando?!- chilló Sistermon Noir, observando los circuitos digitales- ¡¿Ese Chibi-Ángel que hizo?!-pataleó, mientras Samanta miraba seriamente la situación.

-¿Acaso…?-murmuró Tailmon, sorprendida y atenta, hasta notar que, de uno de los circuitos, salieron tres rayos digitales, uno blanco, azul y plateado.

Ante eso, Samanta sonrió levemente, y, simplemente, se soltó del borde del edificio, comenzando a caer, para sorpresa y confusión de Sistermon Noir.

Fue entonces que el rayo plateado se dirigió inmediatamente hacia la joven, mientras los rayos azul y blanco aterrizaban junto a Tailmon, tomando la forma de Valkyrimon y Wizardmon, para su total sorpresa.

-… W…- murmuró con un hilo de voz Tailmon, mirando sin habla al mago azul, con sus ojos azul claro brillando conmovida.

Wizardmon le sonrió, feliz de volver a verla, después de tantos años…


Samanta abrió levemente los ojos, notando el rayo que se le abalanzaba, por lo que sonrió levemente, sin sorprenderse que aquella energía tomara la forma de Kokoromon, la cual la abrazó de inmediato, llorando.

-¡S-SAMANTA!- gimió Kokoromon, abrazando con fuerza a la pelicafé, la cual sonrió levemente, mientras cerraba los ojos- ¡¿P-Por qué haces estas locuras?!-gimió, apenada.

-Perdona. Quería comprobar si realmente eras - admitió la joven, acariciándole la cabeza.

-¡SOY YO!- la miró la digimon naranja, con sus ojos rojo oscuro brillando tiernamente- ¡TU HERMANA!-aseguró, a lo que Samanta la miró y sonrió- ¡Y-Y SIEMPRE TE CUIDARÉ!-

-Lo sé- aseguró la pelicafé-… Y estamos cayendo- le indicó, haciéndola parpadear.

-… ¡¿EH?!- recordó Kokoromon, mirando para todos lados mientras caían- ¡SAMY!-le reprochó a la joven.

-¿Qué puedo decir? Quiero volver a escuchar tu melodía- Samanta movió un poco los hombros, haciendo parpadear a su compañera, quien sonrió, contenta.

-¡Sí!- Kokoromon abrazó más a la joven, mientras ella sacaba el xros loader de su bolsillo, el cual comenzaba a brillar.

-Kokoromon, Shinka- habló Samanta.

Tras su comando, el xros loader reaccionó, mientras Kokoromon era envuelta en la luz de la evolución…


-¡No puedo creerlo…!- Sistermon Noir se asomó al borde, molesta, pero se quedó sorprendida al ver la luz plateada que comenzaba a subir, por lo que se alejó rápidamente, apreciando como la luz llegaba a su altura.

Entonces, la luz desapareció, mostrando a AlphaKokoromon extender sus alas doradas, con Samanta en su espalda, para total sorpresa de las Sistermon, Valkyrimon, y Tailmon. Wizardmon, en cambio, sonrió, satisfecho.

-¡¿Es…?!- Sistermon Blanc se acercó a su hermana, mirando sorprendida a la digimon de armadura plateado oscuro, mientras Noir gruñía, ofendida.

-¡¿Ahora te escudas en tu compañera?!- gruñó Sistermon Noir, apuntando a AlphaKokoromon.

-¡No!- negó AlphaKokoromon, seria, pero preocupada- ¡Samanta puede pelear sus propias batallas, eso lo tengo claro!- le aseguró a Noir, la cual frunció el ceño- ¡Pero eso no significa que yo me quedaré atrás! ¡Aun así, no tenemos que pelear! ¡Somos aliados!- aseguró.

-… Eso lo tengo claro- gruñó Noir, para sorpresa de AlphaKokoromon- ¡Lo que pasa, es que el Mar Digital te necesita a ti, más que el Mundo Digital!- le aseguró, confundiéndola al igual que a los demás.

Samanta frunció el ceño, seria.

-¡Y si para mantenerte en este sitio, tenemos que pelear…!- Sistermon Noir apuntó a AlphaKokoromon, pero su hermana le tomó el brazo, tomando su atención- ¡Blanc!-

-S-Sé q-que necesitamos los poderes de K-Kokoromon-san- aseguró tímida Sistermon Blanc, triste- P-Pero, antes… A-Aunque peleamos contra ellas… N-No deseaban lastimarnos- le recordó.

-¡Dilo por ti!- chilló Noir, ofendida.

-¡P-Pero, Nee-san…! ¡S-Si la obligamos a quedarse…! ¡Si la obligamos a usar su poder sin su consentimiento…! ¿N-No seremos como aquellos c-crueles humanos que nos han robado los datos de los digimon que solo desean descansar en paz?- le preguntó Blanc a su hermana, dejándola quieta.

-…- Noir frunció el ceño, enojada, sin dejar de apuntar a AlphaKokoromon, quien no pudo evitar tragar saliva nerviosa-… Tsch…- bufó, rendida, bajando sus armas, para alivio de Blanc.

AlphaKokoromon sonrió, contenta, y miró a Samanta, la cual meditaba, seria, extrañándola.

Valkyrimon sonrió, satisfecho, hasta notar que Tailmon tenía la cabeza gacha, por lo que miró por unos momentos a Wizardmon, tomando su atención. El digimon guerrero asintió, y saltó a la estructura en la que AlphaKokoromon acababa de aterrizar, para así darle un espacio a ambos amigos.

Wizardmon sonrió, agradecido, y miró a Tailmon, quien temblaba. Se le acercó y agachó a su altura, preocupado.

-… Tailmon…- la llamó, dejándola quieta-… Gracias- le sonrió, tomando su atención- Por volver por mí. Gracias, Tailmon- le agradeció, sorprendiéndola.

-…- la felina lo miró conmovida, mordiéndose el labio, con las orejas gachas- Solo…- se aferró tímidamente a la capa del mago, tomando su atención- Solo prométeme que no volverás a hacer algo como eso… Que no te volverás a ir, dejándome atrás…- le pidió, seria- Siempre te sacrificas para protegerme… Para protegernos a todos… Y aunque siempre iré a tu lado, sin importar lo que cueste…-se aferró con fuerza a la capa de su amigo-… Piensa un poco las cosas. Eres un digimon listo, ¿no?-le recriminó, seria.

-… Je. Dicen que soy un Nerd- admitió Wizardmon, dejando confundida a su amiga- Perdona… Es la costumbre- le tendió la mano a Tailmon, quien sonrió, y correspondió al gesto- Gracias, Tailmon-

-… Bienvenido, Wizardmon- sonrió Tailmon, feliz y satisfecha.


-… Así que…- Samanta se bajó de AlphaKokoromon, y se quedó mirando a Valkyrimon, el cual trataba de sonreír, nervioso-… ¿Lucemon?- alzó una ceja, seria.

-V-Valkyrimon- corrigió el guerrero.

-Tengo entendido que esta forma no es parte de la línea evolutiva de tu raza- meditó Samanta, incomodando al digimon- ¿Qué pasó ahí dentro?- miró uno de los circuitos, los cuales, de a poco, dejaban de resonar.

-Un digimon decidió fusionar sus datos con los míos- le explicó Valkyrimon, mientras que su ave dorada tomaba vuelo y aterrizaba en la cabeza de Samanta, curioso, haciendo que la niña lo quedara mirando, sin notar que AlphaKokoromon sonrió enternecida- P-Perdónalo… D-De todas formas, a mí también se me hace extraño tener ahora un… compañero- se disculpó.

AlphaKokoromon los miró, curiosa, hasta percatarse en que ella tenía una cicatriz en su brazo izquierdo. Frunció el ceño, preocupada, consciente que esa era la prueba del ataque de Visdom que le había cortado el brazo...

Cerró los ojos, triste al recordar aquello...

-Esos datos tal vez le pertenecían a Valdurmon- escucharon, por lo que miraron a Sistermon Noir, quien, junto a Blanc, flotaba cerca de ellos, mientras Wizardmon y Tailmon se acercaban al grupo.

-¿Val… durmon?- murmuró Valkyrimon, mirando su mano, sorprendido.

-Fue uno de los primeros digimon que nacieron tras la aparición de Alphamon-sama- le explicó Blanc- Se volvió un digimon poderoso, pero terminó falleciendo por el poder de Diaboromon-

-Era un pajarraco guardián- bufó Noir, amurrada- Así que, cualquiera sea la razón por la que decidió entregarte los pocos datos que le quedaban, tendrás que no desaprovechar semejante regalo…- le indicó al digimon guerrero, el cual asintió, serio.

Wizardmon frunció el ceño, pensativo al comprender que existió un Diaboromon en ese mundo, hasta notar que Samanta lo miraba de reojo.

-… Samanta Wolf, yo…-murmuró el mago azul, acercándose a la joven-… No soy el Wizardmon que conociste- le aseguró, serio-… Supongo que ya lo sospechabas, ¿verdad?-

-… ¿Entonces…?- murmuró triste AlphaKokoromon- ¿Wizardmon… no volverá…?- se tapó la boca, temblando.

-…- la pelicafé frunció levemente el ceño -… ¿Al menos no sufrió?- le preguntó, seria, sorprendiendo al mago azul.

-… Sufrió…- confesó Wizardmon, triste, a lo que Samanta hizo una mueca, mirando para otro lado-… Pero… Al final, fue feliz- admitió, tomando la atención de Samanta y AlphaKokoromon-… Fue feliz con la vida que vivió-les aseguró a ambas.

-W-Wizard… mon…- gimió AlphaKokoromon, tapándose el rostro.

-…- Samanta frunció el ceño, molesta-… Maldito idiota- murmuró, y miró a Wizardmon, sobresaltándolo, especialmente porque la niña lo agarró de la capa, tomando la atención de Tailmon- Escúchame bien, mago. Más te vale que cuides desde ahora la vida que has logrado obtener tras la muerte de mi compañero-le ordenó, sorprendiéndolo- Si decides perderla una vez más, significara que la vida de mi amigo no habrá valido nada, y eso no te lo perdonaré jamás- le aseguró, para soltarlo bruscamente- ¿Comprendido?-

-…-Wizardmon la miró tristemente-… Perdóname-

-No quiero disculpas, ni excusas- bufó Samanta- Kokoromon, recupérate- miró a su compañera, quien se restregaba los ojos, triste.

-S-Sí, pero…- gimió AlphaKokoromon.

-…- Samanta la miró, seria- En todo caso, Kokoromon. Te toca a ti- le señaló, tomando su atención-… ¿Decides quedarte en este lugar, donde puedes descansar en paz… o volver a pelear?- le preguntó, seria.

Eso sorprendió a AlphaKokoromon. La digimon puso sus manos en su pecho, e iba a responder, si es que no siente el sonido de una explosión a lo lejos, por lo que se volteó, igual de sorprendida que el resto.

-No creo que Slayerdramon tenga problemas con esos dos guardianes- murmuró Samanta, algo sorprendida.

-¿Hablas de Anubismon-osan y SkullSatamon?- le preguntó Sistermon Noir, levitando, tomando su atención- Ambos no son tan fuertes. Son viejos oxidados… Pero Plutomon-ojisan es otro cuento- sonrió.

AlphaKokoromon abrió los ojos, asustada, volteándose de inmediato hacia la dirección en la que sentía aquella energía…


DigiQuartz.

Base Proyecto Iluminati.

Kai caminaba por uno de los pasillos dañados de la base, notando algunos circuitos sobresaliendo del techo y de las esquinas del piso.

"… ¿Todo esto lo hizo un solo digimon?" se preguntó, haciendo una mueca, entre molesto y curioso.

Aun así, su mirada se ensombreció cuando pasaron a su lado dos sujetos que usaban trajes negros, haciendo vigilancia por el perímetro. Pero no eran solo dos sujetos: eran dos copias similares a Klauen, el I.A. con aspecto de tigre humanoide que poseía el Defens System.

Esas copias habían sido creadas por Deimos, en base a los datos que resguardaba Topacio. Y aunque esas copias fueran físicamente idénticas, no poseían emociones o sentimientos algunos… Ni siquiera tenían sus memorias…

… Eran solo… Inteligencias Artificiales….

Kai se detuvo, y miró de reojo como ambas copias se retiraban, sin siquiera haberlo mirado…

Apretó sus puños, molesto al recordar el hecho de que la base era vigilada no solo por las copias de Klauen, sino también por las de Klinge y Fang, siendo estas también simples copias sin emociones…

"… Solo programas, ¿no?" el rubio hizo una mueca, aun con su mirada ensombrecida "Copiar y pegar, ¿verdad?" pensó, molesto, recordando a las versiones originales…

Fang había sido una I.A. bastante tierna, pero completamente leal y devota a Topacio, aunque a veces le gustaba molestarlo a él; Klinge era un desalmado, pero al menos uno que no lo miraba en menos por ser el más joven; y Klauen era un fastidioso, pero lo respetaba…

"… Maldito Xros Heart…" pensó el rubio, enojado, consciente que Klauen había sido eliminado por ellos durante el ataque a Tokio "… Maldito Vamdemon" frunció el ceño, recordando al digimon vampiro que había devorado a Klinge y a Fang…

El niño hizo una mueca, enojado por sentir pena y rabia tras la pérdida de esos tres I.A., consciente que, tal vez, Topacio sentía lo mismo, pero ella había decidido seguir adelante… Aun así, él…

"Vamdemon…" apretó con fuerza sus puños, sin darse cuenta que su Emblema había brillado por unos momentos "Tendrás que vigilarte las espaldas, porque si haces un movimiento en falso y nos traicionas… Te clavaré una estaca en el corazón en nombre de esos tres" sentenció, molesto pero decidido.

-Mercurio- lo llamó Tactimon dentro del charger en su bolsillo, haciéndolo reaccionar- ¿Por qué te has detenido? ¿Hay algo que te inquiete?-

-… No confío en Vamdemon- le respondió el niño, continuando el camino.

-… Comparto tu misma inquietud- admitió el samurái, cruzándose de brazos, serio, sorprendiendo un poco a Kai- Si realmente es un digimon con dos programas… Hemos visto lo ambicioso que puede ser, así que no me extrañaría que solo un programa resida ahora en su cuerpo-meditó, frunciendo levemente el ceño.

-No me extrañaría algo así de él- bufó Mercurio, molesto- Además, creo que ese cobarde está descansando en una especie de Espacio Alterno, así que no sabemos qué es lo que está haciendo- frunció el ceño.

-… No dejes que tus emociones nublen tu juicio- le advirtió Tactimon, a lo que el rubio hizo una mueca- Más no dejes de desconfiar en aquellos que puedan arriesgar la misión-

-… Lo sé- aseguró Kai, serio, hasta caminar a una puerta de metal-… Maldición, ¿de nuevo esos tipos?- murmuró, molesto, e ingresó un código en el teclado en la pared, a lo que consecuentemente se abrió la puerta.

Al entrar, Kai no se sorprendió en encontrarse en una de las pocas prisiones que no se habían dañado lo suficiente tras el choque, como para que sus sistemas dejaran de funcionar. Estaba compuesto por una hilera de celdas, en las que se encontraban recluidos tres digimon en especial en sectores apartados, para que no tuvieran tanta conexión entre ellos.

Wisemon estaba sentado en la celda más cercana, encadenado de las muñecas y el cuello, con un cable especial amarrado a su cuello, conectado al techo, puesto que de ese cable estaban extrayendo parte de sus datos para obtener energía para la base.

El mago se veía bastante lastimado, tanto así que uno de sus ojos estaba cerrado. Aun así, levantó la cabeza al ver al niño, por lo que señaló con una mano una de las celdas, en la cual estaban parados frente a ella a los dos guardias de la prisión, quienes se reían del digimon en esa celda.

Kai frunció el ceño, enojado e indignado.

Caminó hacia los adultos, y, sin titubear en lo más mínimo, le dio una fuerte patada en la entrepierna a uno de los guardias, para sorpresa del compañero de este.

-¡¿Qué demonios están haciendo?!- les preguntó molesto Kai, observando como el guardia al que había golpeado se tiraba al piso, sumamente adolorido- ¡Les dije antes de irme que no descuidaran sus puestos!- les recordó.

-¡¿Y por qué rayos te íbamos a hacer caso…?!- le preguntó molesto el segundo guardia, para callarse cuando el rubio le apuntó el mentón con su pistola.

-No me interesa que sean soldados de Forward. Salamandra me encargó vigilar a estos tres digimon, en consecuente no pienso permitir que tipos con fallas mentales traten de hacerse los superiores solo porque estas cosas no pueden hacer nada- informó Kai, molesto- Además, estamos en una situación bastante desventajosa, y no sabemos si el enemigo planea un contrataque para rescatar a este tipo- señaló con la cabeza el digimon en la celda del que habían estado burlando los soldados- ¡¿Y ustedes se ponen a tontear como payasos inútiles?! ¡Vayan a sus puestos y vigilen que nadie sin mi autorización se acerque, perdedores!- ordenó, disparando al piso, sobresaltando a los dos soldados.

-¡M-Maldito mocoso…!- murmuró adolorido el soldado al que Kai había golpeado.

-"Mocoso con un rango mayor" para ti- corrigió el rubio- Y si les molesta que esté a cargo, vayan a reclamarle a Salamandra- los alentó, guardando la pistola- Veamos qué tan valientes realmente son-

Ambos guardias lo miraron, molestos, pero simplemente se retiraron de la prisión, aunque maldiciendo por lo bajo, dando un fuerte portonazo.

-… Tsch. Perdedores- bufó Kai, fastidiado y molesto, pero parpadeó cuando escuchó una leve risita, por lo que miró molesto la celda de la esquina.

-No esperaba que lo golpearas- admitió el digimon en esa celda, Dorulumon.

El lobo estaba recostado en el piso de metal, con sus patas encadenadas, y un circuito similar al que tenía Wisemon en el cuello. Su banda de metal estaba resquebrajada, por lo que salía un poco de sangre de su sien, y su taladro estaba dañado.

-No imaginaba que los humanos macho fueran tan débiles a un golpe bajo de ese tipo- admitió Wisemon, en su celda.

-Odio a los adultos- les aseguró Mercurio, serio y enojado- Y más si son basura como esos dos. Son unos estúpidos. Además, estamos tomando los datos de ustedes tres para usarla como energía, para no gastar nuestros Code Xros…- recordó- Y esos dos no sirven ni para abono- bufó, fastidiado.

-¿Acaso nos tienes pena?- Dorulumon lo miró, serio.

-En lo absoluto- sonrió levemente Kai- Pero me encargaron protegerlos- recordó, fastidiado.

-… ¿Y por qué no estás protegiendo a Ballistamon?- le preguntó el lobo, serio.

-¿Enojado porque ese mono debe estar jugando a los lego con ese robot?- Kai alzó una ceja, a lo que Dorulumon frunció el ceño- No creo que lo maten- le aseguró.

-Eso no es un alivio- murmuró Dorulumon.

-Tsch- bufó Kai, y miró al digimon en la celda frente a él- ¿Y tú? ¿Seguirás sin decir nada? Ni siquiera te defendiste de esos tipos. Pareces un muerto-le comentó.

El dragón, quien estaba sentado en el piso de la celda, con sus manos aprisionadas, y su data siendo absorbida por el cable amarrado a su cuello, se mantenía en silencio, con sus ojos cerrados. Se podía apreciar que estaba bastante herido, especialmente porque sus accesorios estaban bastante dañados, tanto así que ya no tenía su chaqueta roja... pero se podía determinar el daño que había recibido, especialmente, por la profunda cicatriz que tenía en su mentón…

El comentario de Mercurio hizo que Shoutmon abriera levemente sus ojos azules, y mirara serio al niño.

-… No serviría de nada…- murmuró, a lo que Kai frunció levemente el ceño.

-¡Shoutmon…!- se molestó Dorulumon, haciendo ademán de levantarse, pero ese movimiento provocó que sus cadenas reaccionaran, creando una ola eléctrica que recorrió todo su cuerpo, haciéndole rugir de dolor y caer rendido.

Wisemon miró preocupado al lobo, consciente que las cadenas que los retenían reaccionarían a dañar sus sistemas nerviosos si hacían un movimiento brusco, o acumulaban energía para un ataque.

-Pensar que estarías en este estado tan lamentable- murmuró Tactimon, haciendo que Dorulumon mirara frunciendo el ceño al rubio.

-¿Lamentable?- gruñó el lobo- No quiero que el tipo que estaba dispuesto a sacrificar a sus hombres venga a sermonearme-

-… No hablaba de ti, Dorulumon- le aseguró el samurái, sorprendiendo al lobo herido- Tú sigues demostrando tu terca determinación, incluso después de derrotado… Pero…- Kai miró nuevamente la celda frente a él- Shoutmon, jamás pensé que quedarías en este estado tan lamentable después de ser derrotado… Siento que en parte es satisfactorio, pero también decepcionante-

El dragón rojo no dijo nada, solamente cerró los ojos, preocupando a Dorulumon y a Wisemon.

"… Él…" Kai frunció el ceño, serio "¿Él realmente quería tanto a Kokoromon…?" pensó, consciente que el estado de ánimo del digimon no era solo por ser prisionero del Proyecto Iluminati, sino también por la pérdida de la V-mon.

-… Mph- bufó Tactimon, decepcionado- Mercurio, estaré meditando. Háblame si algo sucede-le ordenó, alejándose de la pantalla del charger, la cual se apagó, demostrando que se había perdido la conexión.

-… Tsch. Llegaste a aburrir a Tactimon- bufó Kai, mirando a Shoutmon, el cual se mantenía en silencio- Aunque también me siento decepcionado. Se supone eres el Rey, así que esperaba que patalearas e intentaras escapar… Pero desde que llegaste, solo te has quedado ahí, sin hacer nada- frunció el ceño-… Había escuchado que, cuando te capturamos previamente, durante el ataque a Digimon Land, fuiste sumamente problemático- señaló, serio, sin recibir respuesta- Es por tu culpa que la nave esté tan estropeada-agregó.

Aun así, Shoutmon se mantuvo en silencio.

-… Solo fue por Kokoromon, ¿verdad?- sentenció Kai, a lo que el dragón abrió levemente los ojos, serio, pero sin mirar al niño, lo cual lo enfadó...

"-¿T-Tú…?- se sorprendió Kai.

-Y-Yo… s-solo reaccioné…- le aseguró Kokoromon, quien temblaba de pies a cabeza, descolocándolo- N-No es que a-aún te tenga miedo a ti y a-a Red Va-Vagimon…-

-¡Eres sumamente extraña!- aseguró fastidiado el rubio, haciendo sentir mal a la digimon naranja."

-… Por eso detesto al Xros Heart- murmuró el rubio, apretando con fuerza sus puños, haciendo que Wisemon y Dorulumon los miraran, serios, mientras Shoutmon miraba en silencio al humano- Eliminaron a Klauen… Y tú, oh gran Rey, ¿te estás lamentando por la muerte de tu prometida?- miró enojado al dragón- Tengo entendido que Kokoromon pudo haberse salvado, si tu solo hubieras colaborado con nosotros. Green no es un mentiroso… ¡Pero tú decidiste proteger a tu estúpido pueblo!- señaló, enfadado- ¡¿Y te vienes a lamentar?! ¡Eres sumamente egoísta! ¡Todo el Xros Heart lo es! ¡Supuestamente cuidan y protegen a todos los que pueden, pero en realidad toman el camino fácil, sin importarles desechar a los que no necesitan!-

-¡Kai!- gruñó Dorulumon, enojado.

-¡Que te quede grabado esto, Rey! ¡No fue la traición de V-mon, ni Forward quien mató a Kokoromon! ¡La mataste tú!- le gritó enojado Kai al dragón- ¡Tú y tu estúpido sentido de la justicia! ¡Estás podrido por dentro!- pateó la pared junto a la celda del digimon rojo, enfadado- Me das nauseas- gruñó.

-No sabes lo que dices- le aseguró Dorulumon al rubio, tomando su atención- ¿Acaso crees que la decisión que tomó Shoutmon fue sencilla? ¡¿Acaso crees que no lamentamos su decisión?! ¡Pero ÉL es el Rey del Mundo Digital! ¡Debe velar por el bien de nuestro pueblo, incluso si eso significa sacrificar a sus seres más queridos!- sentenció, frunciendo el ceño.

-… Me sorprende saber que alguien del Proyecto Iluminati lamenta de esa forma tan profunda la muerte de Kokoromon- mencionó Wisemon, a lo que el niño se quedó quieto.

-¡No lamento nada!- lo calló Kai, serio, pero algo nervioso- Pero…- miró de reojo la celda de Shoutmon- No podemos negar que esa rara se fue de una forma demasiado lamentable y humillante- sentenció, molesto e indignado, y se dispuso a ir a sentarse a la silla al final del pasillo, para poder vigilar a los tres prisioneros, si no se percata que el dragón se acomodó un poco en la celda.

-… Kai- lo llamó el dragón, haciendo que el rubio frunciera el ceño, serio, pero internamente algo nervioso- … No vuelvas a irritar a esos guardias- le pidió, sin mirarlo.

-¡¿AH?!- se enfadó Kai- ¡Odio a los adultos como esos tipos! ¡No les dejaré hacer lo que quieran! ¡No en mi guardia!-

-No sabes de lo que pueden ser capaz- Shoutmon miró con sus ojos azules al niño, sumamente serio, dejándolo perplejo y sorprendido-… Si hablan de esa forma tan grotesca sobre las hembras humanas y digimon, prefiero que tengas cuidado-

-… ¿Ah?- Kai apretó sus puños, ahora mucho más enojado- ¿Qué yo tenga cuidado?- murmuró- ¡AH! ¡Lo entiendo!- volvió a patear la pared junto a los barrotes electrificados, enojado- ¡Cierto! ¡Ahora que recuerdo, Kokoromon quería que yo regresara con ustedes!- recordó, enojado- ¡Así que ahora que la mataste, ¿quieres tú hacer que yo regrese?!- se enfadó- ¡Eres un maldito hipócrita! ¡Eres igual al Relojero! ¡Igual a mi padrino! ¡A mis padres…!- dejó de patear, enojado y cansado- ¡¿Por qué rayos quieres cuidarme?! ¡¿Por Kokoromon?!-se molestó.

-…- Shoutmon bajó la mirada, serio, pero profundamente lastimado-… Ella dijo…- murmuró, extrañando a Kai.

"S-Shoutmon…- gimió Kokoromon, restregándose un ojo- E-Está bien que-que no quisieras que re-rescatáramos a Kai… L-Lo comprendo… P-Pero no me gu-gusta que seas tan rencoroso… E-Es por eso mismo que sufres con tu parte de A-Apocalymon… E-Eres tan bueno que s-sufres por los demás… Por Taiki… por mi… por todos…- murmuró, mientras su pareja bajaba la mirada, sin decir nada- P-Pero… S-Si por… Si por tu decisión… Si estando con el Proyecto Iluminati, l-le llegase a-a pasar algo malo a Kai…- Kokoromon lo miró, decidida, molesta y dolida, haciendo que él la mirara- No te lo voy a perdonar- le aseguró, sorprendiéndolo."

-… Ella dijo que quería protegerte… A pesar de que la dañaste tanto en el pasado, ella confiaba en ti… Te apreciaba…- murmuró el dragón, cerrando los ojos con pesar- Pero no pudo hacerlo…-

-¿Y tú quieres hacerlo?- Kai frunció el ceño- No necesito que me protejan, menos un tipo que mató a su prometida, por el bien de un puñado de desconocidos- sentenció, y, claramente enojado, fue a sentarse al final del pasillo, alejándose un poco de las celdas que retenían a los digimon.

-…- Dorulumon vio como el niño se sentaba, y después a Shoutmon, quien había bajado la cabeza-… Shoutmon, ¿estás bien?- le preguntó, serio.

-… Supongo que tiene razón…- murmuró el dragón, sin mirarlo-… ¿Por qué intenté aconsejarlo sobre cuidarse…? Ni siquiera pude protegerla a ella….- bajó más la cabeza.

-Shoutmon, sé que estás herido por la pérdida de Kokoromon- le aseguró el lobo, serio y preocupado- Pero eso no significa que tienes que darte por vencido. ¡Ahora mismo, Visdom debe estar torturando a Ballistamon!- le recordó, preocupado- ¡No podemos quedarnos aquí, y dejar que usen nuestros datos para mantener esta pocilga!-

-Sin contar el hecho de que debemos regresar con Taiki y los demás- señaló Wisemon, serio- Aunque, tal vez traten de sacarnos información- sugirió- Si no lograron hacer que Shoutmon les dijera la posición del tercer fragmento de Apocalymon, tal vez, cuando este sitio sea reparado, nos interroguen, Dorulumon- miró al lobo.

-Que lo intenten- gruñó Dorulumon- Pero a ti no te podrán sacar nada. Dijiste que lograste dejar tus notas e información recopilada con Cutemon, ¿verdad?- recordó, serio.

-Fue un movimiento de último minuto- admitió Wisemon, recordando cuando había lanzado sus dos esferas de información a Cutemon- La razón principal de Topacio para capturarme, era para sácame información. Me gusta decepcionar a esa mujer- sentenció.

Dorulumon, a pesar del dolor de sus heridas, no pudo evitar sonreír levemente ante el comentario del mago. Aun así, miró serio a Shoutmon, quien se mantenía en silencio, con la cabeza gacha…

"-S-Si el no haber alejado a Kai del Proyecto Iluminati l-le causa algún daño en el futuro… N-No te lo podré perdonar- sentenció Kokoromon, intentando aguantar el dolor que le causaban sus propias palabras, mientras el dragón rojo la miraba, dolido- T-Te amo… p-pero no puedo aceptar algo como esto… Si a Kai… si le pasa a-algo… N-No podría…- se tapó el rostro, y cayó de rodillas, gimiendo- S-Soy lo peor…- gimió.

-N-No, Kokoromon… Eso no es cierto…- murmuró Shoutmon, agachándose frente a ella, y levantándole el mentón suavemente-… No eres eso…-le aseguró, serio.

-P-pero…- hipó Kokoromon, a lo que él la abrazó- Lo siento…- gimió."

"… Él tiene razón… Quien te mató… Fui yo…" pensó con pesar Shoutmon, sintiendo aun el dolor latente de la perdida en su corazón, mucho más profundo que las heridas en su cuerpo "… Y aunque no pude protegerte, sé que debo hacer algo por Kai… Si es que puedo… Si es que soy capaz de hacer algo bien…" apretó con fuerza sus puños "Ni siquiera puedo ir por Ballistamon… Sacrifiqué a Kokoromon para protegerlos a todos… Pero…" apretó sus colmillos, temblando.

A pesar de haber decidido perder a Kokoromon, por el bien de su pueblo, habían llegado a un punto donde la derrota era inminente. El Proyecto Iluminati se haría pronto con su fragmento de Apocalymon, y sabía que obtendrían el tercer fragmento del Mundo Digital, con o sin su información…

… A pesar de haber sacrificado a Kokoromon… Habían perdido…

"No sirvió de nada…" bajó más la cabeza "… Te maté… por nada…" apretó con mayor fuerza sus colmillos.

… Incluso, si por milagro, lograsen salir de ahí… Si lograsen derrotar al Proyecto Iluminati… ¿De qué iba a servir?

… Él volvería al Mundo Digital, para seguir reinando como Rey… pero… ¿de qué serviría…?

Iba a estar solo… Iba a reinar solo…

Durante el lapso desde que había sido capturado, no podía evitar atormentarse al imaginarse lo que le sucedería si la situación mejoraba, y el Xros Heart lograra salir victorioso… Él estaría solo. Estaría solo en el enorme castillo del País Real. Trabajaría por la felicidad de los demás digimon… mientras él, estaría solo… Vería a digimon formar familias y ser felices, mientras él… estaría solo…

… Estaría… solo…

"-... ¿Yo hice todo eso?- parpadeó Kokoromon-Yo... Solo quería arreglar las cosas- aseguró, jugando con sus dedos.

-Hiciste lo que haría una Reina- sentenció Shoutmon, sonrojándola- Resolver los problemas con amabilidad y honestidad... Estoy orgulloso de ti, Kokoromon- le sonrió.

Kokoromon parpadeó, y sonrió, sonrojada…"

El dragón dejó de apretar sus puños, sintiendo como volvía a invadir en su pecho el dolor de la perdida…

"-No, no, no, no- negó V-mon, dejando quietos a los dos amigos y tomando la atención del Xros Heart- Todos sabemos que no todos los digimon pueden regresar a la vida- les indicó, serio- Je, de ser así… Mi raza habría revivido después de la guerra, ¿no? No creo que Kokoromon-chan regrese del Mar Digital. Murió no solo en el DigiQuartz, sino que debió haber sufrido varias torturas antes de ser borrada, así que es imposible que su programa pueda incorporarse a la vida nuevamente. No por si sola-aseguró, serio."

… Kokoromon no iba a revivir… La había perdido…

"… Ya no importa…" sentenció, con suma tristeza, apoyando la espalda en la fría pared de la celda, ignorante de las miradas de preocupación de Dorulumon y Wisemon "Si ganamos o perdemos… Si reviven a Apocalymon… Ya no importa… Sea lo que sea que pase, tú no regresaras… Y yo… estaré solo para siempre…" una silenciosa lágrima recorrió su rostro "… Si hubiera sabido… que me dolería tanto… Ya no puedo… ¿De qué sirve proteger a todos… si te tuve que perder…?"

… Ya nada importaba… Cualquier resultado que tomase esa guerra, él terminaría estando solo… Si el Proyecto Iluminati ganaba, Apocalymon reviviría, y tal vez el Mundo Humano y el Mundo Digital perecerían ante la oscuridad…

Pero… Si el Xros Heart lograba salvarlos a todos, y detener la resurrección de Apocalymon… Su deber sería volver al Mundo Digital, para asegurar la paz para su gente… pero… lo haría solo…

Había deseado tanto poder vivir junto a Kokoromon… Se había acostumbrado tanto a su presencia, a su cálida sonrisa, y a su bondad… que estar sin ella…

… Estaría solo…

… Le era más aterrador tener que enfrentar toda su vida como Rey, haciendo a otros felices mientras él era destrozado por la pérdida de quien amaba… que el fin del mundo…

"Shoutmon, por favor, reacciona" pensó Dorulumon, mirando preocupado a su amigo, consciente del estado en el que se encontraba "Sé que mi dolor por la pérdida de Kokoromon no se compara por lo que estás pasando, pero, por favor… No te puedes rendir. Si te rindes…" cerró los ojos, nervioso "Si te rindes… ¿De qué habrá servido dejarles nuestro futuro a Akari, a Zenjirou… a Taiki…?"


Digimon Land.

En uno de los callejones de Digimon Land.

-¡L-Lo lamento mucho!- Miho se inclinó hacia Nene, quien la miraba sorprendida y triste, con Damemon a su lado.

La joven de lentes le acababa de informar, exactamente, lo que le había pasado a Yuu, a Nene, quien se mantenía en silencio.

-M-Miho-chan…- murmuró Damemon, preocupado.

-¡F-Fue mi culpa que se llevaran a su hermano, Amano-san!- le aseguró la joven a la pelicafé, nerviosa- Yuu-kun quiso protegerme, pero a cambio, lo terminaron secuestrando…- recordó con pesar- Incluso sus digimon me protegieron cuando estuve inconsciente, sin poder hacer algo por él… ¡Lo lamento mucho!- cerró los ojos, nerviosa.

-M-Miho-chan, no fue tu culpa- le aseguró Damemon, nervioso- N-Nene. S-Soy yo el responsable de que se llevaran a Yuu. No estuve ahí para protegerlo- le aseguró, preocupado.

-…- Nene bajó la mirada, abrazándose-… ¿Dónde está DarkKnightmon?-le preguntó.

-¿D-Dark…?- parpadeó Miho, confundida, incorporándose- ¡Ah! ¿S-Se refiere a SkullKnightmon y a DeadlyAxemon?- comprendió, sacando su xros loader- Por ahora, los digimon de Yuu se quedaron conmigo, aunque SkullKinghtmon y DeadlyAxemon no han podido recuperarse del todo de aquel virus…- recordó, preocupada.

-… Ya veo…- comprendió Nene.

-¡P-Pero me ayudaron!- le aseguró Miho, nerviosa- Me cuidaron, a pesar de que por mi culpa Yuu-kun fue…- cerró los ojos- ¡Realmente lo siento mucho!-se volvió a inclinar hacia la pelicafé.

-…- Nene miró preocupada a la joven de lentes, pero después sonrió con tristeza- Tranquila, Miho-chan- le pidió, tomándola suavemente de los hombros, sorprendiéndola- Lo importante ahora, es que estás bien- le sonrió.

-¿A-Amano-san…?-murmuró sorprendida Miho, sin poder creer que la joven la… ¿perdonaba?

-Je. Llámame Nene- le pidió Nene, sonriendo suavemente.

-¡P-Pero…!- murmuró Miho, preocupada.

-No puedo culparte de nada, Miho-chan- le aseguró Nene, sorprendiéndola- El enemigo quería a mi hermano, a su xros loader…- recordó, preocupada- Y te usaron para llevárselo… Pudieron haber dañado a más personas, pero Yuu evitó que se formaban más tragedias- le señaló- Pero eso no significa que nos quedaremos de brazos cruzados. Haré todo lo que esté en mis manos para traer de regreso a Yuu- le aseguró, decidida.

-¡Exactamente!- asintió Damemon, seguro.

-¡Super de acuerdo!- asintió SuperStarmon, en el xros loader de Miho, junto a sus pequeños súbditos.

-Amano-san…- murmuró la niña de lentes- ¡Y-Yo haré todo lo posible para rescatarlo!- le aseguró, decidida- ¡D-Déjeme ayudarla, por favor! ¡Prometo no volver a ser un estorbo!- aseguró.

-Tranquila, Miho-chan- le sonrió Nene, comprendiendo la determinación de la niña- Lo primero que tenemos que hacer es reunirnos y trazar un plan. Aún estamos a tiempo- le aseguró, seria.

-¡S-Sí!- asintió Miho.

-Kiriha fue a hablar con Taiki-dame. Se equivocan si no vamos para allá- avisó Damemon, a lo que ambas niñas asintieron y comenzaron a seguirlo…

"… Te rescataré, Yuu…"pensó Nene, decidida "No permitiré que te vuelvan a hacer daño… Que te vuelvan a usar…" apretó levemente su puño "No volveremos a aquella época…" sentenció, recordando cuanto luchó para rescatar a su hermano en el Mundo Digital

… Aun así, a pesar de su determinación, podía sentir como, en el fondo de su corazón, comenzaban a emerger la tristeza de volver a perder a su hermano, el temor de que algo malo le pasase, y la desesperación y miedo a quedarse… sola…

… Fue entonces que Nene sintió que estaba siendo observada, por lo que se volteó de inmediato, nerviosa, pero solo se encontró con el callejón en silencio.

-¿Nene?-se extrañó Mervamon, en su xros loader, haciéndola regresar a la realidad.

-No es nada- aseguró la pelicafé, siguiendo a Miho y a Damemon…

Al retirarse, no pudo ver los ojos rojos que salieron de su propia sombra, pero que desaparecieron de inmediato, puesto que habían visto lo que querían…


En una de las carpas individuales que se encontraban instaladas en las calles menos dañadas de Digimon Land, descansaba Kudou Taiki.

El joven se encontraba recostado de una camilla, entre la consciencia y la somnolencia, mirando en silencio el techo de la carpa. A su lado estaba su chaqueta gris oscuro, encima de una mesita, junto a unas vendas…

Taiki entrecerró los ojos, cansado, meditando aquellos recuerdos que le estaban causando una gran confusión…

"-¡¿QUÉ LE HICISTE A CEREZO-SAN?!- exigió saber Yuno, levantándose y haciendo ademán de caminar hacia donde estaba el mago, pero Luke la sujetó del brazo, serio- ¡¿QUÉ LE HICISTE?!-"

La voz de su madre resonó por unos momentos en su mente, recordando con pesar lo que había descubierto tras las frías palabras de Visdom.

Cerezo, una de las humanas que había viajado junto a su madre, para poder salvar su mundo… Tuvo el peor final que podía tener una mujer…

… Y su tío…

"-… Zodiaco… ¿Acaso no viste la posibilidad de que, si logré castigar a Félix Wolf y a su esposa por su traición a nuestro mundo… no habría hecho lo mismo con Derek Hikari?- señaló Visdom con su voz gruesa a la liebre, el cual estaba en silencio."

-…- Taiki se tapó el rostro su mano saludable, cansado, ignorando el vendaje en su mano derecha-… ¿Todos terminaron así…?- se preguntó, cansado- Después de salvar el mundo… ¿Solo murieron de esa forma…?- cerró los ojos, bajando su mano.

"… Me pregunto… Samanta…" frunció levemente el ceño "… ¿Tú lo sabías…? ¿Sabías que tu tía… y mi tío… terminaron perdiendo todo lo que amaban… de una manera tan cruel…?" suspiró, agotado.

Se sentó lentamente, sintiendo un poco de cansancio en su cuerpo.

Él, Taiki, había despertado hacía poco, lo cual había alegrado a Lillymon y ChibiKamemon, quienes lo habían estado cuidando.

Al parecer, después de perder el conocimiento por la pérdida de sangre, y por todo el agotamiento que había estado acumulando, estuvo casi un día inconsciente. Según lo que le había dicho Lillymon, Cutemon había hecho todo lo posible para al menos cerrar la herida, pero pudo perder la batalla si Zenjirou no da su sangre para hacerle una transfusión de emergencia…

Miró su mano vendada, recordando cuando fue apuñalada por una de las sombras de Salamandra, de forma tan salvaje que su xros loader había sido destruido…

"-… Quiero verla…- murmuró Shoutmon, dejando quieto a su amigo-… Si me voy… tal vez pueda… reencontrarme con ella…- confesó, y miró lentamente al asustado joven-… P-Pero no me atrevería a dejarte solo…-le sonrió con pesar."

-… Mentiroso…- murmuró inconscientemente Taiki-… A mí también me dejaste…- entrecerró los ojos, cansado y dolido- Me alejaste… No me dejaste hacer nada más…-trató de formar un puño con su mano, pero gimió de dolor al sentir un malestar punzante y se la agarró, nervioso.

… Shoutmon ya no estaba.

Su madre había sido llevada, sin poder él hacer algo por ella…

… Y su padre…

Se mordió el labio, sosteniendo su mano derecha con fuerza, temblando levemente…

… Todos lo habían dejado…

-…- se tapó el rostro con su mano sana, cansado-… Perdimos…- murmuró, relajando los hombros.

… Había sido completamente derrotado por el Proyecto Iluminati

No, fue derrotado por…

"-No es que yo los esté traicionando ahora por alguna razón…- se explicó V-mon- La cosa es que yo nunca he estado de parte de ustedes- confesó, dejando helado a Taiki."

Taiki cerró los ojos, nervioso, recordando con pesar la verdadera faceta de aquel digimon que, durante todo ese tiempo, había visto como uno de sus compañeros, listo para la acción…

Fue entonces que la cortina de la carpa fue corrida, tomando su atención, mostrando a Akari y a Kiriha, quien estaba acompañado por Dracomon. La pelirroja llevaba en su mano un micrófono que el joven no reconoció…

-¡¿Ki…?!- se sorprendió Taiki, pero no pudo decir más porque Akari se le había abalanzado, abrazándolo con fuerza.

-¡Que alegría que despertaste, Taiki!- sonrió agradecida la pelirroja- ¡L-Lillymon nos dijo que despertaste, así que venimos en cuanto pudimos!- se separó, sonriendo- Z-Zenjirou hubiera venido, pero aún se siente mareado por toda la sangre perdida... Está puro tomando agua, aunque ya le dijimos que es suficiente- admitió.

-Y-Ya veo…- murmuró el pelicafé, sorprendido, hasta que Dracomon se le acercó, abrazándole el brazo.

-¡Me alegra volver a verte, Taiki!- sonrió el joven dragón.

-S-Sí. También me alegro verte, Dracomon- sonrió levemente Taiki.

-Estás hecho un desastre- escuchó a Kiriha, por lo que miró al rubio, quien se mantenía serio- Acabamos de llegar a Digimon Land, y Akari y Zenjirou nos pusieron al corriente- le explicó, acercándose un poco, con las manos en los bolsillos de su chaqueta- Debió ser difícil mantener este lugar estable, y peor con la traición de V-mon- admitió, frunciendo levemente el ceño, serio.

-… Sí, aunque siento que todo fue en vano- confesó Taiki, con la mirada gacha, extrañando y preocupando a Akari- … Ellos ganaron- sentenció, cansado.

Kiriha frunció levemente el ceño, serio.

-¿T-Taiki?- murmuró preocupada Akari, mientras Dracomon lo miraba, nervioso.

-… Entonces, ¿te has rendido?- le preguntó Kiriha, serio, tomando la atención de Taiki- No es la primera vez que pierdes a Shoutmon, ¿qué es lo que cambió ahora?- frunció el ceño, serio.

Taiki entrecerró los ojos, pero se mantuvo en silencio, sintiendo como venía a su mente la tristeza de Shoutmon por haber perdido a quien amaba…

-¿O el detonante es la perdida de tus padres?- sugirió el rubio- ¿O saber lo que le pasó a los de la generación anterior a ti?-

Taiki cerró los ojos, en silencio, sin responder.

-K-Kiriha-kun…- lo quiso detener Akari, nerviosa, pero el joven caminó hacia Taiki, tomando su atención.

Kiriha frunció el ceño, y agarró al pelicafé de la polera roja, levantándolo, asustando a Akari y a Dracomon.

Taiki miró sorprendido a Kiriha, quien lo miraba serio, pero se podía notar un atisbo de enojo en su mirada.

-¡K-Kiriha-kun…!- se asustó Akari, y más cuando el joven arrastró a Taiki fuera de la carpa- ¡T-Taiki!- los siguió, nerviosa, acompañada de Dracomon.


Al salir de la tienda, Taiki pudo ver que habían varias carpas idénticas en la que él estuvo descansando, percatándose que habían algunos digimon y cazadores que llevaban medicinas, pero, al verlos, se detuvieron, curiosos y sorprendidos.

Entre esos digimon estaban Knightmon, los Pawnchessmon, Revolmon y Pinocchimon.

-¡T-Taiki!- se sorprendió y alegró Pinocchimon, al igual que sus amigos, y casi se acercan si Kiriha no los mira de reojo, serio.

-… ¿Lo ves, Taiki?- le preguntó Kiriha al pelicafé, sin soltarlo, a lo que el joven miró de reojo el lugar- ¿Realmente esto te parece una derrota?-

-… No es una victoria- le aseguró Taiki, sin mirarlo- Solo… sobrevivir- admitió, preocupando a Akari.

Kiriha lo miró, serio, y, de un movimiento, lo tiró al piso, haciendo que rodara un poco, para sorpresa y susto de los presentes.

Akari se tapó la boca, asustada.

-¡T-Taiki-dono!- se dispone acercarse Knightmon y sus súbditos…

-¡No se acerquen!-les advirtió Greymon, dentro del xros loader del rubio, deteniendo así a los digimon.

-¿Solo sobrevivir?- repitió Kiriha, observando como Taiki se sentaba en silencio, sin haberse molestado por lo de recién- Muy difícil que tú digas algo como eso-

-… Es la verdad. No teníamos un plan de respaldo específico por si nos atacaban- murmuró Taiki, sin mirarlo- Nos confiamos en las rondas, en los digimon que participaban en ella… Dañaron los comunicadores… Nos atacaron en nuestro punto ciego-

-Bien, fue una derrota- Kiriha frunció el ceño, serio- ¿Pero solo por eso vas a tirar la toalla? ¿Solo porque se llevaron a tu compañero principal no podrás avanzar?-

-…- Taiki abrió levemente la boca, pero no dijo nada, relajando los hombros.

-¿Quieres que todos los sacrificios…? ¿Todas las pérdidas que hubieron fueran para nada?- Kiriha frunció el ceño- ¿Qué los tres digimon que perecieron terminen en el olvido?-

Ante eso, Taiki apretó su mano sana, temblando levemente.

-¡¿Estás dispuesto a que acaben con tu propia madre?!- le preguntó Kiriha- ¡Si logran revivir a Apocalymon, estoy seguro que Visdom procederá a matarla!-

-¡¿Y qué quieres que haga?!- lo miró molesto Taiki- ¡Se muy bien lo que nos pasará a todos si Apocalymon revive!- le aseguró, serio- ¡Sé que tengo que continuar… pero…!- apretó con más fuerza su puño, preocupando a Akari.

-… Vine aquí, porque necesitamos a todos los que estén disponibles para responderle al Proyecto- le dijo Kiriha, serio- No solo secuestraron a un familiar tuyo- le recordó, haciendo que el pelicafé lo mirara, sorprendido- Saburo es mi primo. Él ha sufrido por años el saber que su padre tal vez enloqueció o solo es un títere de un digimon oscuro, pero ha luchado y se ha esforzado para poder salvarlo- le recordó- No tengo que mencionar a Samanta, ¿verdad?- frunció el ceño- Dejó de ser una niña a los ocho años, dispuesta a todo para proteger a sus compañeros, y aunque no lo diga, estoy seguro que ella trata de evitar todas las bajas posibles- apretó sus puños con fuerza- Mis primos han luchado con todas sus fuerzas. Han sufrido, sin que yo lo supiera, todo este tiempo- le informó- ¡No dejaré que los esfuerzos de Saburo y Samanta se desmoronen, solo porque te atormenta saber que has sido traicionado, y que perdiste a tu compañero!-sentenció, enojado.

Taiki abrió los ojos, sorprendido.

-Salvaré a mi primo, Taiki. Con o sin ayuda del Xros Heart- le aseguró Kiriha, serio- Pero sé muy bien que nosotros, el Blue Flare, obtenemos mejores resultados contigo- le señaló, frunciendo el ceño- ¿Te levantarás, o te quedarás en el suelo, observando cómo nos abrimos paso?-le preguntó.

-…- el joven lo miró, serio, pero bajó un poco la mirada- … No lo entiendes- murmuró, haciendo fruncir el ceño al rubio- ¿Alguna vez Greymon y Mailbirdramon te han dejado a un lado en un combate?- le preguntó, extrañándolo- Shoutmon lo hizo… Me dejó a un lado, y decidió proteger a mi madre solo… Él… Él perdió la confianza en los humanos- le informó, sorprendiéndolo levemente- No sé exactamente qué le pasó a Shoutmon, pero cuando… cuando regresó de la Base del Proyecto Iluminati gracias al xros loader, él… Lo torturaron…- frunció el ceño, bajando más la mirada- Estaba tan dañado, y sufría… Sufría la perdida de a quien amaba…- cerró con más fuerza su puño- … ¿Cómo puedo verlo a los ojos? ¿Cómo puede él verme a mi…?-

-… Ya veo- Kiriha frunció el ceño, serio- No tienes miedo de continuar y devolverle el golpe al Proyecto. Tienes el temor de que, si salvas a Shoutmon, él no deseará regresar a tu lado…-

-Quiero salvar a mi madre- aseguró Taiki- Quiero salvar a Saburo…- levantó un poco la mirada-… Pero no sé si Shoutmon quiere volver… Sé que perdió todo motivo para luchar… Perdió a Kokoromon…-cerró los ojos, nervioso.

-T-Taiki…- murmuró Akari, preocupada, aferrándose al micrófono en sus manos.

Kiriha frunció el ceño…

-¡TEN MÁS FE EN EL DIGIMON QUE NOMBRAMOS REY!-rugió enojado Greymon, para sorpresa de Kiriha y Taiki, puesto que el dinosaurio azul salió del xros loader, aterrizando junto al rubio, posando su mirada en el pelicafé.

-G-Greymon…- murmuró Taiki, sorprendido.

-¡Dudo mucho que Shoutmon de todo por perdido!- aseguró gruñendo Greymon- ¡Tal vez Kokoromon murió, pero esa no es excusa para que esconda la cola y deje a esos maniacos ganar la batalla!-le señaló, serio.

-Greymon tiene razón- le aseguró Kiriha a Taiki- La razón que tiene Shoutmon para pelear, es para proteger a su gente. Él pelea, porque cree en ti, tal cual Greymon pelea por mí. ¡No veas en menos la lealtad de tu compañero con el que salvaste al mundo!-le exigió.

-… Yo…- murmuró Taiki- … Je… No- sonrió con tristeza, preocupando a Akari, Dracomon, Knightmon, Pinocchimon y Revolmon- Creo que muchos piensan, que es Shoutmon quien me sigue…- admitió, relajando los hombros- Todo este tiempo, y la razón por la que decidí pelear junto a Shoutmon en las Xros Wars, no solo fue porque no podía darle la espalda a otros que estén sufriendo… Yo seguí a Shoutmon- confesó, recordando al joven dragón rojo que le suplicaba ayudarlo a volverse Rey-Él quería ayudar a fuertes y débiles, sin importarle su propia fuerza. Reconocía la fuerza de voluntad de aquellos que no se rendían, y les daba la mano a aquellos que se rindieron… Todo este tiempo, no he sido yo el que ha guiado a Shoutmon… Él me guió, me demostró lo que la verdadera fuerza es, y lo que puedes llegar a hacer por el bien de otros- cerró los ojos, recordando a su compañero-… Y tengo miedo que ahora… me rechace…-

"-… ¿Shoutmon?- murmuró el joven, dejando quieto a su compañero-… ¿D-Dónde está… Kokoromon…?- le preguntó, sin querer saber la respuesta.

-…- el dragón hizo una mueca, dolido, y abrió apenas los ojos-… Lo siento… Lo siento… N-No pude… hacer nada…- confesó, dejando helados a sus amigos-… No… pude…-"

-Que todo su dolor… Lo descargue conmigo…- Taiki hizo una mueca, molesto y dolido- Debí estar ahí, con él… Evitar que Kokoromon…- cerró los ojos con fuerza.

-…- Kiriha miró seriamente al joven- Sientes impotencia, ¿verdad?- murmuró, tomando la atención de Taiki- Que lastimaran de esa forma a tu compañero, y que no hubieras podido estar ahí para defenderlo…- señaló, a lo que el pelicafé cerró los ojos, dándole la razón en silencio-… ¿Cómo crees que este él ahora?- le preguntó, dejándolo quieto- Ahora mismo, está capturado por el Proyecto, y según lo que me ha contado Samanta, las tropas de Forward no son la mejor compañía para un digimon secuestrado- le señaló, haciendo que lo mirara, nervioso- ¿Qué es lo que harás?-

Taiki lo miró, apretando su puño sano, nervioso.

… ¿Podría ir a salvar a Shoutmon? Pero…

-¡Shoutmon te espera!- escuchó, por lo que miró a Akari, quien sostenía con fuerzas el micrófono en sus manos.

Al verlo mejor, Taiki abrió los ojos, sorprendido.

-¿N-No es…?- murmuró, reconociendo el arma de su compañero.

-Shoutmon perdió, pero nos dejó esto, a Zenjirou y a mí- le explicó la peliroja, acercándose a él y agachándose.

"-A-Akari, Zen-Zenjirou- escucharon, sorprendiéndose más al darse cuenta que Shoutmon se comunicaba por medio del micrófono con ellos-Por favor, cuiden de-de Taiki… y manténganse a-a salvo… Les juramos sobrevivir hasta-hasta volverlos a ver… Mientras ta-tanto… Les encomiendo nuestro futuro…-habló el dragón, antes de perder por completo el conocimiento…"

-Shoutmon no te dejó de lado al momento de proteger a Yuno-san- le aseguró Akari, segura, pero con tristeza- Él quería protegerte con todo lo que podía. Él y Yuno-san sabían que, si nos quedábamos, terminarían con nosotros… Y si huían con nosotros, nos perseguirían-le recordó, consciente que su amigo no recordaba exactamente lo que había pasado a causa de la herida en su mano- Shoutmon, Ballistamon y Dorulumon… Ellos pelearon para darnos tiempo. Yuno-san se quedó con ellos para protegernos, para protegerte… ¡Shoutmon espera por ti!- sentenció, nerviosa- ¡Confía en que irás por él, y fue por eso que nos dejó su arma!- miró el micrófono- ¡Tiene la esperanza que se la devuelvas!- cerró los ojos, nerviosa.

-… ¿S-Shoutmon…?- murmuró Taiki, sorprendido.

-S-Sí… Quiero rescatarlo… A él, a Dorulumon, a Ballistamon, a Wisemon…- Akari abrió apenas los ojos- ¡PERO TIENES QUE ESPABILAR!- le dio una cachetada, dejando atónitos a los digimon y cazadores presentes.

Kiriha parpadeó, algo sorprendido e incómodo, mientras que Greymon estaba con la boca abierta.

Taiki colocó su mano en su mejilla, que había quedado roja, mirando sorprendido a la pelirroja, la cual aguantaba las lágrimas.

Frunció levemente el ceño, sintiendo que el golpe en su piel comenzaba a aclarar más su mente confundida a causa del dolor…

¿Acaso, estando entre la consciencia y la inconsciencia, había mal interpretado las intenciones de Shoutmon al dejarlo ir…? A pesar del dolor, ¿Shoutmon aún tenía fe en que las cosas podían solucionarse…?

Aunque perdió a la digimon que amaba… ¿aún podía mantenerse en pie, y luchar…?

"-¿E-Estás bien?- Kokoromon se acercó a su pareja, preocupada.

-L-Lo siento…- se disculpó Shoutmon, sonriendo, restregándose un ojo, preocupándola un poco más- ¡Pero e-es que ambos…!-miró a Taiki, quien lo miraba confundido y preocupado-¡A-Ambos nos culpamos por lo que pasa y creemos que estamos dañando al otro…!-le señaló, sonriendo con pena- T-Taiki, ¿r-recuerdas lo que te dije la vez que nos conocimos? C-Cuando me salvaste en aquel callejón- le preguntó.

-¿Aquella vez…?- murmuró Taiki, sentándose…- ¡Ah!- recordó, y, al igual que su compañero, no pudo evitar reírse, aunque ambos lloraban en silencio- ¡S-Sí…! ¡R-Realmente, tienes mucha razón!

-¡¿V-Verdad…?!- sonrió Shoutmon- ¡S-Somos plumas de la misma ave…! ¡Somos tal para cual!-recordó.

-S-Sí…Y ahora mismo… Ambos estamos en lo mismo… E-En la misma situación, pero pensábamos que el otro no, e intentamos superponernos por separado…- sonrió tristemente Taiki, restregándose un ojo- Somos un desastre-

-No tanto como Tagiru y Gumdramon-aseguró Shoutmon, tendiéndole la mano-Lo siento, Taiki… Debí darme cuenta que, en realidad, tú estabas en mi misma situación… Inseguro, preocupado, temeroso… con miedo a perder algo más… A fallar de nuevo… y convertirse en algo que no quieres, lastimando al resto…-

-… En detenerse en medio camino, en pensar que la decisión que tome dañe a quienes no debería dañar… A pensar en que, en realidad, solo es un estorbo… Alguien con miedo, y que ese miedo…-sonrió tristemente el joven.

-… Lo hace egoísta al pensar solo en sí mismo…-terminó el dragón rojo.

Ambos amigos se sonrieron mutuamente, y estrecharon sus manos."

"… Cierto…" Taiki abrió lentamente los ojos, mientras algunas lágrimas comenzaban a cursar su rostro "… E-Estoy volviendo a dudar…" comprendió "Todo lo que ha pasado me ha vuelto a detenerme, mientras que tú, Shoutmon, a pesar de todo lo que pasaste… De lo que te arrebataron… A pesar de ello, nos protegiste. Peleaste… Te mantuviste en pie, porque confías que yo también podré hacerlo… Dejaste tu confianza en mí… Como siempre lo has hecho" cerró los ojos, entendiendo que, a pesar del dolor y temor que sentía, no debía permitirse perder…

… Shoutmon le encomendó seguir adelante, así que él debía tomar la esperanza de su compañero, y devolvérsela…

Taiki miró a Kiriha, decidido, a lo que el rubio sonrió levemente, comprendiendo que su rival ahora tenía la mente fría, y su determinación encendida…

-¡SÉ QUE TODO LO QUE DIJO VISDOM TE DUELE!- le aseguró Akari, nerviosa, sobresaltando a Taiki y a Kiriha- ¡Y QUE TUS PADRES… Y SHOUTMON…! ¡Y QUE PARECE QUE TODO ESTÁ PERDIDO!- admitió- ¡PERO NADIE SE HA RENDIDO! ¡TODOS SIGUEN AYUDANDOSE UNOS A OTROS! ¡HE TRATADO DE DAR TODO DE MI, A PESAR DE QUE SIENTO TANTO MIEDO, Y DOLOR! ¡¿CÓMO VAS A PODER CORRESPONDER LA ESPERANZA DE SHOUTMON, SI DECIDES DEJAR TODO Y ASUMIR LA DERROTA?!- le dio otra cachetada al pelicafé, sobresaltando a los cazadores y digimon presentes.

-¡A-Akari-dono…!- se lamentó Knightmon, mientras los Pawnchessmon se ocultaban detrás de él, asustados.

-¡A-Ay…!- gimió Taiki, sobándose la otra mejilla, la cual también había quedado roja- ¡E-Espera, A-Akari…!- le pidió, pero se asustó cuando la joven lo agarró de la polera, comenzando a darle una gran cantidad de cachetadas, para horror de Knightmon, Revolmon y Pinocchimon.

-¡TIENES QUE REACCIONAR, TAIKI! ¡AUNQUE SEA A GOLPES!- sentenció dolida Akari, sin dejar de sacudir veloz y ferozmente su mano.

Kiriha se tapó el rostro, incómodo, mientras que Greymon parpadeaba, nervioso.


Mar Digital.

Se produjo una explosión, de la cual salió disparado Slayerdramon, chocando contra una estructura digital, quedando incrustado en ella.

El dragón plateado gruñó, adolorido, ignorando los rasguños que presentaba su armadura, pero sintiendo latente como resonaba el sello en su pecho, puesto que había alcanzado el límite de poder que podía utilizar.

-¡Aun no!-rugió Plutomon, saliendo de entre el humo, mirando enfurecido a Slayerdramon, el cual frunció el ceño, jadeando- ¡Me encargaré de romper todo de ti, asesino!-

Slayerdramon mostró los colmillos, enojado, pero consciente que no podía dejarse llevar por la ira, para poder pensar en una estrategia que lo sacara de esa situación.

Aun así, no podía evitar comprender la furia de Plutomon, al fin y al cabo… él si era un asesino.

En su juventud, antes de ser entrenado por Alphamon, y antes de tomar la forma de Slayerdramon, había sido un digimon que no solo acababa con sus enemigos para sobrevivir, sino que también para ser fuerte… Que acabara con miembros del Bagra Army solo era una excusa barata, y él lo sabía muy bien.

… Puesto que antes, no odiaba al Bagra Army. No le interesaba la guerra, ni la destrucción y tragedias que dejaba a su paso. Para él, ese bando solo era un bando más en aquella interminable guerra, a pesar de la relación que había tenido anteriormente con ellos…

Slayerdramon volvió a la realidad al darse cuenta que Plutomon lo señaló con sus manos, indicando que estaba acumulando energía oscura, la cual llegaba a rozar con algunas estructuras cercanas, dañándolas.

-Oh. Plutomon-sama realmente está centrado en esto- opinó SkullSatamon, sobrevolando cerca al igual que Anubismon.

-El castigo divino les llega a todos, especialmente a aquellos motivados por poder para acabar las vidas de los inocentes- aseguró Anubismon, serio- Lo que me preocupa, es lo que sucede- miró de reojo la curiosa resonancia en los circuitos cercanos, a lo que SkullSatamon meditó, curioso.

"T-Tengo que… moverme…" Slayerdramon frunció el ceño, pero sentía que su cuerpo no le respondía, puesto que el sello aún se mantenía activo.

Miró costosamente a lo lejos, donde podía apreciar su espada-látigo, Fragarach, clavada en un edificio cercano, pero si él no podía moverse, no podría empuñarla…

Pero, entonces, un disparo resonó en el lugar, tomando de inmediato la atención de los digimon presentes, puesto que el disparo le había llegado al rostro de Plutomon, provocando una pequeña estela de humo en su cabeza.

-¡P-Plutomon-sama!- se alarmó Anubismon, mientras SkullSatamon buscaba al culpable.

Slayerdramon miró la situación, sorprendido, hasta notar una pequeña silueta rodeada de datos, la cual había emergido levemente de uno de aquellos circuitos digitales de color azul.

Era un Troopmon, el cual apuntaba a Plutomon con su rifle.

Al verlo, el dragón plateado abrió los ojos, sumamente sorprendido.

-¡¿Eh?! ¡¿L-Los datos de uno de los digimon caídos que resguardamos?!- se sorprendió Anubismon, descubriendo al atacante.

-Mira. Es uno de los Troopmon del Bagra Army-le comentó sorprendido SkullSatamon, haciendo aparecer en su mano la información de aquel digimon soldado.

-… Así que…- escuchó Slayerdramon, por lo que miró de inmediato a Plutomon, el cual sacudía el humo a su alrededor, con su mano indicando que el disparo no le había causado daño alguno- La transgresión de tus acompañantes despertaron los datos de aquellos que deben descansar en paz-gruñó.

Slayerdramon mostró los colmillos, molesto, pero esperando que Samanta hubiera tenido éxito. Aun así, se sorprendió cuando el Troopmon volvió a disparar en contra de Plutomon, el cual solo usó su palma para detener el disparo.

-¿Por qué defender a un asesino? ¿Qué motiva a un alma caída a proteger a una escoria como esta?- murmuró Plutomon- SkullSatamon- llamó.

-Ya tengo la información de la base de datos- se le acercó el digimon caído, mostrando la información en su palma- Es un Troopmon del Bagra Army. Falleció hace 78 años digitales. Motivo: ¿suicidio?- se sorprendió.

-Un soldado que pecaba, se arrebata la vida ante la presión y el dolor-comprendió el caballero negro- ¿Qué relación tienes con él, Caballero Plateado?-miró a Slayerdramon, el cual frunció el ceño.

Aun así, Slayerdramon se mantuvo en silencio.

-… Bien- gruñó Plutomon, y señaló al Troopmon con su palma, alertando al dragón plateado.

-¡NO LE HAGAS NADA!- rugió Slayerdramon en el momento en que el caballero negro le lanzó una esfera de energía al Troopmon.

Al impactar, la data del digimon soldado se dispersó, siendo succionada por el circuito por el que había emergido.

Slayerdramon abrió los ojos, sorprendido… y enfurecido.

Rugió, enojado, siendo rodeado de data plateada, tomando la atención de Plutomon. Bruscamente, el dragón plateado logró zafar uno de sus brazos de la grieta, y le dio un poderoso puñetazo a la estructura en la que estaba atrapado, no solo librándose, sino que destrozando la data.

Al hacerlo, los enormes escombros comenzaron a caer hacia Plutomon, SkullSatamon y Anubismon, para sorpresa de este último.

-¡N-Nos caerá encima…!- se alarmó Anubismon, mientras que Plutomon fruncía el ceño y levantaba su mano, creando una esfera de energía oscura eléctrica, la cual expulsó de su palma.

La técnica formó una luz oscura en el lugar, desintegrando los escombros compuestos de datos…

Al mismo tiempo que Slayerdramon aparecía detrás del Caballero Negro, el cual, sorprendido, miró de reojo el momento en que el dragón plateado, con su espada-látigo en mano, lo atacaba.

-¡Golpe de Ola del Dragón Creciente!- Slayerdramon sacudía verticalmente su espada, creando una ola de choque de gran magnitud con la forma de un dragón.

Plutomon se puso en guardia de inmediato, preparado para protegerse de aquella técnica, pero se sorprendió más cuando esta misma se desintegró antes de alcanzarlo. Frunció el ceño, confundido, hasta darse de la corriente eléctrica que circulaba en el cuerpo de Slayerdramon, quien se encontraba estático, jadeando.

-¿Q-Qué ha… pasado…?- murmuró Anubismon, consciente que la técnica de recién hubiera causado un gran daño a Plutomon.

-… Ah- suspiró SkullSatamon, relajando sus hombros- Creo que es el resultado de haber forzado ese sello- le señaló a su compañero, sorprendiéndolo.

En efecto. Slayerdramon se encontraba estático a causa del sello en su pecho, el cual era el que producía esa corriente que le impedía moverse, mientras le arrebataba lo que le quedaba de energía.

-… Forzado a renunciar, ¿no?- Plutomon frunció el ceño, a lo que Slayerdramon, costosamente, alzó la mirada, enojado- Que humillante es ver a un ser que pudo ser un digimon de bien, convertido en la sombra de un asesino, con su poder restringido y su ser torturado por el sello de otro ser de corazón oscuro-puso su dedo en la frente del dragón plateado, el cual lo miró sin temor-… No hay arrepentimientos al final, ¿verdad? Me aseguraré que tus datos nunca tengan contactos con la pobre V-mon que jamás lograste proteger-aseguró, comenzando a acumular data oscura…

-… Je…- sonrió forzadamente Slayerdramon, extrañando a Plutomon- P-Puedes a-atacarme con lo que tengas… No puedo morir- aseguró, frunciendo el ceño, sin dejar de sonreír, intimidando un poco a Anubismon y a SkullSatamon- ¡La Jefa nos lo tiene prohibido!-sentenció.

-… Tanta fe en una humana de corazón oscuro…-el caballero negro frunció el ceño.

Entonces, cuando Plutomon iba a hacer su movimiento, se percató en una presencia más en el lugar, por lo que miró a la dirección, recibiendo de lleno disparos digitales de color verde, los cuales lo lanzaron contra uno de los edificios dañados de la zona, para total asombro de los dos guardianes.

-¿Q-Qué…?- jadeó Slayerdramon, mientras sentía que la corriente a su alrededor desaparecía, indicando que el sello había dejado de inmovilizarlo-… E-Esa técnica…-reconoció, sin poder creerlo.

-¡P-PLUTOMON-SAMA!- Anubismon fue hacia el Guardián Supremo, asustado por él, mientras SkullSatamon miraba para todos lados, en guardia.

-¡Será mejor que te muestres!- le exigió el digimon caído- ¡O huyas! ¡Después de esto, no creo que Plutomon-sama te deje…!- pero no pudo decir nada más, puesto que una silueta tan grande como Plutomon apareció detrás suyo, y, de un movimiento de su brazo, lo lanzó contra Anubismon, haciendo que ambos guardianes no solo se dieran un cabezazo, sino que aterrizaran estruendosamente en la superficie de una de las estructuras digitales del lugar.

-G-Gh…- Plutomon salió del cráter, molesto y sorprendido- Tú…- miró enojado la silueta, la cual le daba la espalda al sorprendido Slayedramon.

-… N-No puede… ser…- murmuró el dragón plateado, mirando sorprendido al caballero de armadura negra con bordes plateados, vistiendo una capa degastada color blanco con el fondo azul-… A-Alphamon-sama…- abrió los ojos, sin poder creerlo.

A pesar de la lejanía, y el polvo a su alrededor… Podía asegurarlo… Reconocería esa armadura donde fuera, puesto que era… su maestro…

… Alphamon…

-¡¿QUÉ HACES EN EL MAR DIGITAL?!-rugió enfurecido Plutomon- ¡TÚ, QUE FUISTE CASTIGADO EN VIGILAR POR LA ETERNIDAD A YGGDRASIL-SAMA!-exigió saber, haciendo aparecer energía electrificada de sus manos.

Aun así, el caballero no dijo nada, preocupando a Slayerdramon, quien jadeaba, aun sin poder reaccionar.

-… Sí…- habló el caballero, tomando la atención de Slayerdramon y Plutomon-… Soy yo… ¡ALPHAMON-SAN~!- miró al dragón, mostrando que era Betsumon portando una armadura de Alphamon hecha a mano.

… Slayerdramon y Plutomon se quedaron de piedra, con la boca completamente abierta del shock

-¡¿Qué tal, Slayerdramon-san~?!- se le acercó Betsumon- ¡Trabajé mucho en este disfraz de Alphamon-san, pero nunca pude ocuparlo~! ¡Así que pensé que era hora de estrenarlo~!-señaló, ignorando el estado del dragón- Aun así, nunca pensé que tendría tanto poder~… ¡Creo que hasta podría ganarle en pulso a Aniki~…!- confesó…

Pero no pudo decir más, ya que acababa de recibir un enfurecido puñetazo en el estómago por parte de un cabreado Slayerdramon, siendo tanta magnitud que se desarmó su traje, y casi sale volando él solito si el dragón no lo agarra del traje blanco.

-T-Te atreviste… a-a burlarte de m-mi… y de mi maestro…- gruñó enfurecido Slayerdramon, mientras Betsumon sonreía nervioso y sudaba a mares.

-M-Me gu-gusta pensar q-que mis trajes son homenajes, Slayerdramon-san- le corrigió Betsumon, moviendo nerviosamente su cola.

-Te mataré- murmuró furioso Slayerdramon, amenazando al felino con su espada.

-Ya estoy muerto- sonrió nervioso el gato.

-…- Plutomon frunció el ceño, enojado-… SkullSatamon-llamó, mirando al guardián, el cual se levantaba sobando la cabeza al igual que Anubismon- ¡SkullSatamon!- gruñó, sobresaltándolos a ambos.

-¡A-Ah, sí!- asintió el guardián, haciendo aparecer en su palma la información de Betsumon- Veamos… Es el Betsumon que le perteneció a Akashi Tagiru. Falleció hace un día en Digimon Land. Motivo: asesinado por un Gaiomon- le informó al Guardián Supremo, el cual miraba frunciendo ceño al digimon felino.

-¡¿G-Gaiomon?!- murmuró sorprendido Slayerdramon, soltando a Betsumon.

-¡A-Actualicen esos datos~!- exigió ofendido el felino, flotando en el lugar sin problemas- ¡Todo fue culpa del malvado Visdom~!- aseguró, pataleando.

-¡¿V-Visdom…?!- Slayerdramon frunció el ceño, molesto- ¡Betsumon! ¡¿Qué es lo que pasó en Digimon Land?!- le preguntó, pero ambos esquivaron a tiempo la esfera oscura de Plutomon, el cual los apuntaba con su palma.

-Otra vida apagada ha sido despertada de manera abrupta, todo por culpa del egoísmo de esa humana-murmuró indignado Plutomon, a lo que Slayerdramon fruncía el ceño mientras Betsumon se escondía detrás de él, asustado-¡Suficiente…!-iba a lanzar la esfera, hasta darse cuenta que encima suyo se produjo un brillo dorado, seguido de la repentina aparición de escombros digitales cayendo hacia él, por lo que lanzó la esfera hacia ellos, produciendo una gran explosión.

-¡P-Plutomon-sama!- se alarmó Anubismon.

-Esa luz…- reconoció Slayerdramon, hasta notar que un pequeño grupo se acercaba a su dirección.

Era AlphaKokoromon, con Samanta posicionada en su espalda, acompañados de Valkyrimon, Wizardmon y Tailmon. La joven sostenía con una mano a Colgante, rectificando que fue su poder de teletransportación lo que hizo aparecer los escombros encima de Plutomon.

Slayerdramon abrió los ojos, sorprendido y sumamente aliviado de ver a AlphaKokoromon, por lo que sonrió, satisfecho.

-¡Es Samanta-san, y digimon que no conozco!- Betsumon se asomó por el hombro del dragón plateado- ¡Y KOKOROMON-SAAAAAAAAAAAAN!- se alegró de inmediato.

-¡Slayerdramon!- lo llamó Samanta, mientras se le acercaban.

-Lo lamento, Jefa. Traté de ir sobre mis límites y…- se disculpó el dragón, serio, hasta que AlphaKokoromon lo abrazó de inmediato, feliz.

-¡Que alegría que estás a salvo, papá!- sonrió contenta la joven digimon, sorprendiendo a su tutor- ¡Cuando Samanta me dijo que estabas peleando solo…!- se separó de inmediato, mirándolo angustiada- E-Estoy tan feliz que estés bien… y-y agradecida por que vinieras por mi…- sonrió, agradecida.

Slayerdramon la miró, sorprendido, sin poder decirle lo agradecido que estaba por verla de nuevo, además… de que aún lo considerara su padre.

Aun así, solo logró atinar a acariciarle torpemente la cabeza a su protegida, la cual sonrió, agradecida. Samanta sonrió levemente…

-¡BHUAAAAAA!- Betsumon se pegó de inmediato a la joven, sobresaltando a AlphaKokoromon y a los demás digimon junto a ellos- ¡JEFA-SAN! ¡GRACIAS POR RESCATAR A KOKOROMON-SAN!- gemía lloriqueando el gato, ignorando que la niña parpadeaba varias veces.

-¡O-Oye…!- se ofendió Valkyrimon, tratando de separar al gato de la pelicafé, ayudado por su pájaro dorado, el cual le picoteaba la cabeza.

-¡B-Betsumon!- se alegró AlphaKokoromon- ¡Que alegría! ¡También pudiste revivir!- sonrió, sumamente feliz.

-¡K-Kokoromon-san…! ¡¿S-Se preocupa por un pobre gatito como yo?! ¡BHUAA!- siguió lloriqueando el gato, hasta recibir un codazo en el rostro por parte de la Jefa.

-¡Espacio personal!-gruñó la joven, mirando como el felino se retorcía de dolor levitando por el lugar.

-No puedo creer que nos encontraríamos con Betsumon…- murmuró Valkyrimon, consciente de la fama del gato.

-… ¿Q-Quién es…?- le preguntó Tailmon a Wizardmon, sumamente confundida.

-Tu hermano perdido- bufó Samanta, antes de que el mago pudiera responder.

-Mm- Tailmon le puso mala cara a la niña, agachando las orejas, a lo que Wizardmon reprimió una sonrisa por su expresión.

Slayerdramon miró serio a Wizardmon, tomando la atención del mago.

-… No eres el que buscábamos- el señaló, preocupándolo-… Pero puedo comprenderlo- le aseguró, entristeciéndolo- Y veo que también me he perdido de mucho- miró a Valkyrimon, el cual sonrió, apenado.

-G-GH…- Anubismon miraba molesto al grupo, mientras SkullSatamon seguía observando la estela de humo, preguntándose por qué Plutomon aún no hacía acto de presencia, pues no debió haber recibido daño- ¡S-Se han a-atrevido a revivir a digimon en contra de su voluntad…!- murmuró, sumamente ofendido.

-No creo que tan en contra- le señaló SkullSatamon, pero se tapó los oídos al igual que los digimon presentes cuando la Melodía de Plutomon emergió de la estela de humo, desvaneciéndola con su potencia.

Samanta se tapó un oído y miró a la dirección de la melodía, para ver como Plutomon se aparecía amenazadoramente frente al grupo.

-¡Maldi…!- la joven reaccionó de inmediato a punto de tomar a Colgante, pero el digimon oscuro sacudió su brazo, siendo tal su poder que Wizardmon, Tailmon y Betsumon salieron disparados por la ventisca, cayendo estrepitosamente en la superficie de una estructura digital dañada.

Samanta, en cambio, no fue capaz de sostenerse de su compañera, por lo que también salió disparada…

-¡JEFA!- Valkyrimon logró percatarse de ella, por lo que se le abalanzó y la sujetó antes de que se estrellaran con fuerza y rodaran un poco por una superficie dañada.

-¡No!- AlphaKokoromon miró preocupada a sus amigos, hasta que Plutomon le agarró del rostro, sacudiendo de inmediato su brazo libre cuando Slayerdramon se le abalanzó, enfurecido, dándole tal golpe que fue lanzado lejos, atravesando varias estructuras.

-¡De entre todos los digimon que pueden salir de este sitio…! ¡NO TE PERMITIRÉ SALIR DEL MAR DIGITAL, ELEGIDA DE ALPHAMON!-rugió furioso Plutomon, mientras AlphaKokoromon gemía, adolorida.


-¡Esto es lo que encuentran por tratar de aprovecharse de los muertos!- aseguró Anubismon, observando la situación sin problemas, mientras SkullSatamon ladeaba la cabeza, no tan seguro.

-… Así que Plutomon-ojisan tiene que hacer el trabajo que ustedes no pudieron~- escucharon ambos, sobresaltándose, por lo que miraron a Sistermon Noir y Sistermon Blanc levitando cerca de ellos.

-¡G-Gh!- se ofendió Anubismon- ¡P-Plutomon-sama debe demostrar su poder frente a estos pecadores!- aseguró, a lo que Noir rodó los ojos.

-Que raro verlas por esta zona- señaló SkullSatamon.

-Tratamos de detener a Samanta Wolf, pero… nop. No pudimos- bufó Noir, ofendida.

-¡También fallaron!- la señaló ofendido Anubismon.

-E-Este…- Blanc se acercó a ambos guardianes- P-Por casualidad… ¿N-No han visto a Dante-kun?- les preguntó, apenada.

-¿A Dante?- parpadeó SkullSatamon- No desde que empezó la inspección de datos…-

-¡¿A-ACASO DANTE-KUN SE LES VOLVIÓ A ESCAPAR?!- las miró horrorizado y escandalizado Anubismon.

-¡É-Él no se escapa! S-Solo le gusta explorar este sitio sin preguntarnos primero- le señaló ofendida Sistermon Noir.

-¡ESTO ES UNA EMERGENCIA!- chilló Anubismon, agarrándose la cabeza- ¡NO HOY! ¡NO DE ENTRE TODOS LOS DÍAS!-

-¡Ya lo sabemos!- chilló nerviosa Noir, mientras Blanc estaba al borde del llanto.

SkullSatamon frunció el ceño, molesto, y miró a Plutomon…


-G-Gh…- Wizardmon se incorporó de a poco, adolorido- Tailmon- miró a su amiga, quien también se levantaba, mientras que Betsumon tenía los ojos dando vuelta.

-E-Estoy bien…- gimió la felina, sosteniendo su bolso, tratando de pensar en alguna evolución que les ayudara en aquel momento.

-¡GHA!- gimió AlphaKokoromon, tratando de librarse del poderoso agarre de Plutomon- ¡P-Por favor…! ¡S-Suéltame…! ¡N-No somos enemigos…!- le pidió al caballero negro.

-¡SÉ PERFECTAMENTE LO PURA Y BLANCA QUE ES TU ALMA…! ¡SIENTO DESGARRAR MI PECHO POR SOLO LASTIMAR A UNA DIGIMON VICTIMA DE ESTA SITUACIÓN!- rugió Plutomon, molesto- ¡PERO POR EL BIEN DE LOS DIGIMON CAÍDOS, NO PERMITIRÉ QUE TE VAYAS! ¡TUS DATOS VOLVERAN AL MAR DIGITAL!-aseguró, haciendo aparecer data oscura en su mano.

-¡E-Es demasiado poder…!-murmuró asombrado Valkyrimon, incorporándose, aun sosteniendo a Samanta, la cual gimió levemente, tomando la atención del digimon.

Valkyrimon se quedó quieto al ver que unos hilos de sangre salían de la sien de la niña.

-¡JEFA!- se alarmó, mientras ella se sentaba, sobándose la cabeza, molesta.

El grito del guerrero hizo que AlphaKokoromon abriera apenas los ojos, para ver la situación de su amiga… quedándose helada.

-¡Plutomon-sama!- SkullSatamon se acercó al caballero, tomando su atención- ¡Debe detener esto!- le pidió.

-… Dame una sola razón-gruñó Plutomon, atemorizando un poco al digimon caído, pero este no retrocedió.

-Es Dante- le dijo, dejándolo quieto- Las Sistermon lo volvieron a perder de vista…-le informó, sorprendiéndolo- Y estoy seguro que, si ve lo que usted está haciendo… lo que le está haciendo a ella…-apuntó con su bastón a Samanta, quien se levantaba, mirando molesta la situación, ignorando la sangre en su piel.

-…-Plutomon miró de reojo a la pelicafé, quien frunció el ceño, sin temor alguno hacia él.

Pero, entonces, tomó su atención cuando AlphaKokoromon extendió sus alas doradas, por lo que miró de inmediato a la digimon, la cual lo miraba enfurecida, con sus ojos rojo brillando peligrosamente.

-P-Puedes… dañarme…- murmuró AlphaKokoromon, mientras sus pupilas tomaban forma de rendija- ¡PERO NUNCA HERIR A MI HERMANA!-rugió, expulsando data plateada, siendo tan fuerte que Plutomon y SkullSatamon se vieron obligados a retroceder- ¡LA LASTIMASTE!- rugió, enojada, mientras se podía apreciar unos pequeños colmillos en sus muelas, y la data a su alrededor comenzaba a dañar las estructuras cercanas, para gran sorpresa de Wizardmon, Tailmon, Valkyrimon, y los guardianes presentes.

-… Perfecto, se enojó- Samanta frunció el ceño, seria- ¡KOKOROMON!- la llamó haciendo que la digimon abriera los ojos, reaccionado.

Al reaccionar, las muelas de la digimon volvieron a su forma original, al igual que sus pupilas, y sus ojos volvieron a tomar su tinte rojo oscuro. Al mismo tiempo, la data a su alrededor desapareció.

-¡Samanta!- AlphaKokoromon miró preocupada a su hermana- ¡Samanta, lo siento…!-

-¡Sabes que puedes perder el control de tu poder si sientes una gran ira!- le gritó molesta la joven- ¡Alphamon te eligió porque tu carácter es bondadoso, y tu corazón puro y amable! ¡De esa forma nunca te verás afectada por la energía del Alpha, pero si te enojas, todo se va al drenaje!- le señaló.

-Pero…- murmuró arrepentida AlphaKokoromon- Samanta, tú estás lasti...-

-¡No estés atenta a mí!- le exigió molesta la joven, sorprendiéndola- ¡Esta es tu batalla!- apuntó a Plutomon, el cual fruncía el ceño, indignado- ¡¿Quieres ser libre?! ¡¿Crees poder sobrevivir a las batallas a la que nos enfrentaremos, si ni siquiera puedes pelear por tu propia libertad?! ¡SI REALMENTE QUIERES VOLVER AL MUNDO HUMANO, TIENES QUE PARARTE ERGUIDA Y PELEAR POR TUS PROPIOS METAS!-le recordó, haciéndola reaccionar- ¡SI TIENES ALGO QUE PROTEGER, PELEA Y NO HUYAS!-

"Jefa…" la miraba sorprendido Valkyrimon, sintiendo el peso de las palabras de la joven, a pesar de que no eran dirigidas a él.

Samanta le había demostrado que no era una humana que creía en cosas triviales, sino en cosas concretas. Nunca obligaría a un digimon a hacer algo a menos que fuera necesario, pero, lo que siempre iba a hacer, era darle el apoyo que ella estimaba necesario, más nunca hacer las cosas por él o ella…

… Le dejaba al propio digimon tomar sus propias decisiones… no como un compañero digimon… sino como un igual

Tailmon miraba sorprendida a Samanta, mientras que Wizardmon sonreía levemente, orgulloso…

"Samanta…" AlphaKokoromon entrecerró los ojos, sorprendida.

… Sí.

Quería regresar al Mundo Humano… Volver con sus amigos, tanto humanos y digimon… Quería volver ver sonreír a Shoutmon, y estar a su lado…

… Quería salvar a Kai…

… Quería hablar con V-mon…

… Quería… ser libre…

-¡SUFICIENTE!- rugió enfurecido Plutomon, abalanzándose a Samanta, a lo que Valkyrimon se puso en medio, desenvainando su espada…

-¡PLUTOMON-SAMA, NO!- le pidió SkullSatamon.

-¡SERÁ MEJOR PARA DANTE NUNCA VER A ESTA HUMANA!-rugió el caballero negro, pero se detuvo a medio camino para esquivar peligrosos rayos de data verde que casi le dan.

Enfurecido, Plutomon miró a AlphaKokoromon, quien lo apuntaba con sus manos, las cuales eran rodeadas de círculos digitales color verde.

-¡Digitalización del Alma!- AlphaKokoromon volvió a disparar en contra del caballero, el cual logró esquivar nuevamente los disparos, abalanzándose a la joven digimon.

-¡SI HE DE DEVOLVERTE DE MANERA VIOLENTA AL MAR DIGITAL…!-Plutomon extendió su palma, mostrando que sus garras habían tomado un color rojo sangre, alertando a AlphaKokoromon, quien logró esquivar a tiempo el zarpazo al inclinarse para atrás, notando que algunos de sus cabellos naranjas fueron cortados- ¡LO HARÉ!-rugió, sacudiendo su garra contra la joven digimon, quien sacó una de sus plumas doradas de su ala, transformándola en su Espada Sagrada Alpha, reteniendo con ella el ataque del caballero, provocando una gran ventisca en la zona.

-Oh. Es fuerte esa V-mon- sonrió algo entusiasmada Sistermon Noir, al lado de su hermana y de Anubismon, el cual miraba ofendido como SkullSatamon aterrizaba junto a Samanta, a lo que Valkyrimon apuntó al digimon con su espada, desconfiado.

-¡Dile a tu compañera que se detenga! ¡Es suficiente!- le aseguró SkullSatamon a la joven.

-Esta no es mi pelea- la pelicafé lo miró de reojo, seria- Si tu jefe cree que debe usar la fuerza para obligar a Kokoromon, tendrá que entender que ella peleará hasta el final- sentenció, observando como su compañera chocaba su espada contra las garras de Plutomon.

-Ah. Supongo que es verdad- suspiró preocupado SkullSatamon.

-…- Samanta lo volvió a mirar de reojo, seria-… ¿Quién es Dante?-le preguntó.

-¡GH!- se sobresaltó de golpe SkullSatamon- ¡P-Pues..!- trató de hablar, sudando un poco, haciendo desconfiar aún más Valkyrimon- ¡N-No es que…!-sonrió, incómodo…

-¡SKULLSATAMON!- Anubismon y Sistermon Noir aterrizaron enojados encima del digimon, haciendo parpadear a Valkyrimon y extrañando a Samanta- ¡CIERRA LA BOCA!- rugieron ambos guardianes, enfadados, mientras Sistermon Blanc aterrizaba cerca de ellos, apenada y preocupada.

Samanta alzó las cejas, desconfiada.


AlphaKokoromon detuvo nuevamente uno de los zarpazos de Plutomon, tratando de ignorar el miedo que recorría su cuerpo a causa de la feroz y cruel mirada del caballero negro.

-G-Gh…- la digimon frunció el ceño- ¡BASTA!- enfadada, le dio un cabezazo en el mentón, para sorpresa de los que observaban el combate.

-¡GH!- Plutomon retrocedió, sobándose el mentón con una mano, indignado- ¡Para ser alguien de corazón bondadoso, eso fue un acto cobarde!-la apuntó con su palma, comenzando a lanzar esferas oscuras electrificadas a la digimon, la cual comenzó a sobrevolar velozmente el lugar, esquivando la lluvia de esferas.

-¡No soy cobarde!- aseguró AlphaKokoromon, extendiendo más sus alas y así tomando mayor velocidad- ¡Soy una V-mon!-se aferró con fuerza al mango de su espada y la sacudió en dirección a Plutomon, lanzando una onda de energía hacia él, sorprendiéndolo.

Aun así, Plutomon frunció el ceño y extendió sus brazos, creando a su alrededor una esfera oscura, la cual lo protegió de la técnica, para sorpresa de AlphaKokoromon.

-¡Tu Reliquia tiene el poder de la purificación!-gruñó Plutomon- ¡POR ESO NO PUEDO PERMITIR QUE ESE PODER NO ALCANCE A LAS ALMAS CAÍDAS!-rugió, provocando que la esfera oscura que lo rodeara se expandiera bruscamente, alcanzando a AlphaKokoromon y no solo destruyendo su espada, sino que la lanzó contra una estructura.

El choque fue lo suficientemente fuerte para que a la digimon se le acortara la respiración unos momentos.

-¡Kokoromon!- se preocupó Wizardmon, y miró a Samanta, quien miraba en silencio el combate.

-Gh… Gh…- AlphaKokoromon se repuso, gimiendo, mientras sus alas se sacudían débilmente- A-Aun… no…- gimió, mientras era rodeada débilmente de energía plateada, y sus heridas comenzaban a sanar.

-¿Puede sanarse a sí misma?- murmuró sorprendida Sistermon Blanc, a lo que Anubismon, aun encima de SkullSatamon, bufó, molesto.

AlphaKokoromon respiró hondo, sintiendo como sus heridas sanaban, hasta darse cuenta que Plutomon acababa de lanzar esferas oscuras contra ella, asustándola. Aun así, se quedó sorprendida al ver aparecer a Slayerdramon frente a ella, sacudiendo con fuerza su espada, destruyendo las esferas.

-¡Slayerdramon!- se alegró Valkyrimon.

-Tú…-gruñó Plutomon, indignado.

-¡Papá!- se alegró AlphaKokoromon, pero se preocupó al darse cuenta del daño en la armadura del caballero plateado- ¡T-Tienes que descansar…!- se le acercó, ayudándolo a mantenerse en el aire.

-P-Perdona… Hubiera venido antes, pero me lanzó demasiado lejos…- se disculpó Slayerdramon, mirando molesto a Plutomon.

-¡T-Tranquilo, puedo sanarte!-le dijo AlphaKokoromon, mientras una leve aura plateada rodeaba al dragón, por lo que comenzaron a sanar sus heridas.

-¡SUFICIENTE!- rugió enfurecido Plutomon, lanzando una onda de energía oscura, a lo que Slayerdramon usó su espada para rechazar la técnica.

Lo logró, pero aun así surgió una ventisca por el choque.

-G-Gh…- gimió el caballero, puesto que su sello estuvo a punto de reaccionar, preocupando a AlphaKokoromon, quien no lo soltaba- A-Aunque sanes mis heridas, el sello seguirá reaccionando…- murmuró, molesto- Perdóname, Kokoromon. Ni como guardián, ni como compañero, puedo ser capaz de protegerte… No sé por qué aún me consideras tu padre-confesó, decepcionado de sí mismo.

-¡NO!- negó de inmediato AlphaKokoromon, tomando su atención- ¡T-Tal vez no compartamos datos…! ¡Tal vez seamos de razas diferentes…! ¡Pero para mí siempre serás mi padre!- le aseguró, decidida, sorprendiéndolo- Gracias a ti aprendí a ser una digimon, a defenderme… ¡Nunca me dejaste de lado, ni siquiera cuando me convertí en Incompleta…! ¡Ni siquiera cuando morí!-le señaló, agradecida.

-K…- la miró sorprendido Slayerdramon, agradecido, hasta percatarse que Plutomon les acababa de lanzar más esferas oscuras, sorprendiéndolo a él y a AlphaKokoromon.

-¡CUIDADO!- se asustaron Valkyrimon y Wizardmon, mientras Tailmon abría los ojos, asustada.

Los guardianes miraron sorprendidos el ataque, sin poder creer que el Guardián Supremo estaba así de decidido a mantener el poder de Kokoromon en el Mar Digital…

-… AlphaKokoromon. Slayerdramon. DigiXros-murmuró Samanta, mirando seriamente la situación.

Ante su comando, su xros loader brilló por unos momentos, mientras los datos de AlphaKokoromon y Slayerdramon reaccionaban, justo en el instante en que las esferas chocaron y formaron una explosión en donde estaban.

Plutomon frunció el ceño, y miró de reojo a Samanta, consciente de lo que ella había hecho.

La joven, al percatarse de la mirada del caballero negro, sonrió, irónica.

-¡DigiXros!- una espada de borde de escamas plateadas, y filo de fuego, cortó el humo, tomando la atención de los presentes- ¡AlphaKokoromon. Slayer Sword!-se preparó la digixros.

La digixros tenía como base a AlphaKokoromon, pero su brazo derecho estaba cubierto por una armadura de escamas plateadas, con la cual sostenía su espada. Su casco había tomado la forma del rostro de Slayerdramon, y se podía apreciar que sus alas habían desaparecido, pero se podía apreciar en su hombro derecho una hombrera plateado claro conectada a una capa verde oscuro.

-¿U-Una digixros?-murmuró Tailmon, sumamente sorprendida.

-Un poder formado por el lazo de un padre y su hija, incluso aunque no compartan la misma sangre, o datos- murmuró Samanta, tomando su atención-… Je. Tal vez esta sea la batalla de Kokoromon, pero supongo que nadie puede negar la ayuda de la familia- admitió, sonriendo levemente.

-Así que una Digixros, ¿eh?-Plutomon frunció el ceño, mirando molesto a AlphaKokoromon, quien ahora tenía los ojos amarillos con la pupila en forma de rendija- ¡ES INCORRECTO ENVIAR AL MISMO TIEMPO A UN PECADOR Y A UNA SANTA A LA MUERTE, PERO SI DE ESTA FORMA LO HAREMOS…!-rugió, enfurecido, abalanzándose a la digixros-¡TERMINEMOS CON ESTO!-

AlphaKokoromon agarró una punta de la capa, y se cubrió con ella de las garras de Plutomon, sin recibir daño alguno, para su sorpresa.

-¡Es hora con terminar con esto, tienes razón en ello!- aseguró AlphaKokoromon, dándole una fuerte estocada al digimon, no solo haciéndolo retroceder, sino que también rasgando levemente parte de su armadura del costado, para sorpresa de los guardianes presentes- ¡Y aunque comparto tu idea de ayudar a las almas que han sufrido…!-preparó rápidamente su espada, mientras ella misma era rodeada de una leve aura plateada, la cual mostraba la silueta de Alphamon, para sorpresa de Plutomon- ¡SI DECIDES DAÑAR A OTROS PARA AYUDARLO, SOLO CAUSARÁS UN CIRCULO DE ODIO QUE CORROMPERÁ A LOS INOCENTES!-sentenció, abalanzándose al caballero negro- ¡ALPHA THE FUSION: SLAYER SWORD!-sacudió de un movimiento su espada, formando una onda plateada y verde, las cuales tomaron las formas de dos dragones, abalanzándose a Plutomon.

Plutomon se cubrió con su capa, tratando de protegerse de la técnica, pero al mismo tiempo comprendió que no iba a poder protegerse…

Ambos dragones abrieron sus mandíbulas, mordiendo con ferocidad a Plutomon, empujándolo con fuerza contra varias estructuras, haciéndolo atravesarlas, hasta tirarlo con fuerza contra el vacío del Mar Digital, perdiéndose de vista.

-¡P-PLUTOMON-SAMA!- se horrorizó Anubismon, bajándose de SkullSatamon y volando hacia el vacío, al igual que Sistermon Noir y Blanc.

-Ay…- SkullSatamon se incorporó, adolorido, mientras Valkyrimon, Wizardmon y Tailmon se asomaban al borde de la superficie, mirando el vacío, sorprendidos.

Samanta los miró de reojo, pero después a AlphaKokoromon Slayer Sword aterrizar frente a ella, pero, al hacerlo, la digixros se deshizo, mostrando a Slayerdramon sentado, agotado, con una agotada Kokoromon en brazos.

-P-Perdón… Pero el sello ya no me permitía mantener la Digixros- se disculpó el caballero plateado, jadeando un poco.

-A mi no me mires- sonrió levemente Samanta- Buen trabajo, Kokoromon- miró a su compañera, la cual la miró de inmediato, sorprendida al recibir un elogio- ¿Qué?-se extrañó.

Kokoromon parpadeó, y sonrió, tímida, pero agradecida… hasta notar el gemido de Betsumon, por lo que miró una de las estructuras cercanas, para apreciar al gato aun inconsciente.

-¡AH! ¡B-Betsumon!- se alarmó, y, preocupada, se bajó de los brazos de su tutor, dirigiéndose hacia donde estaba su amigo.

-… Aun así, no puedo creer que Plutomon desee tanto el poder de la Reliquia de Kokoromon- admitió Slayerdramon, tomando la atención de Samanta, mientras los demás se les acercaban- Aunque creo poder comprenderlo… Debe de escuchar siempre los lamentos de los digimon caídos…- miró los circuitos digitales en la zona, los cuales no se habían visto dañados por el combate- Querer usar los poderes de Kokoromon para aliviar el dolor de todos ellos…- cerró los ojos, comprendiendo a Plutomon.

-Esa no es excusa para tratar de retener a Kokoromon- bufó Samanta, ignorando como el ave de Valkyrimon aterrizaba en su cabeza- Los lamentos de los caídos es parte de la naturaleza. Aunque Plutomon sea un digimon todo poderoso, no le da derecho a cambiar las cosas solo porque le plazcan- sentenció, fastidiada.

-No le da derecho…-repitió Tailmon, tomando la atención de la niña- No creo que, de entre los presentes, seas precisamente la que pueda criticar a Plutomon-

-¿Aun ofendida porque te cacé?-la quedó mirando Samanta, ofendiendo a la gata, mientras que Wizardmon las quedaba mirando, sorprendido por la nueva información.

-Ah… Yo que ustedes, hubiera aprovechado de escapar- escucharon, por lo que el grupo miró a SkullSatamon, quien, aun sentado, se sobaba el cuello- Lo han hecho enfadar- apuntó al piso.

Eso hizo fruncir el ceño a Samanta, hasta darse cuenta que una gran oscuridad salía desde la parte baja del Mar Digital.

-¡Bet-su-mon!- Kokoromon sacudía nerviosa a su amigo, hasta también percatarse del aura oscura, lo cual hizo que el gato recobrara el conocimiento.

Entonces, frente a ambos digimon, emergió Plutomon, sumamente enfurecido, para sorpresa del grupo. Cerca de él emergieron los demás guardianes, algo asustados por el estado emocional del Guardián Supremo.

-¡KYAAAAAAAAAAAAAAAA!- Kokoromon y Betsumon se abrazaron, asustados.

-¡KOKOROMON!- se asustó Slayerdramon, pero no fue capaz de levantarse por la poca cantidad de energía que le quedaba.

Samanta frunció el ceño, mientras Valkyrimon, Tailmon y Wizardmon se dispusieron a abalanzarse al caballero negro, el cual se dispuso a agarrar a Kokoromon y Betsumon, asustándolos…

-¡Plutomon-sama!-resonó una voz en la zona, sorprendiendo a los guardianes.

Plutomon se detuvo de inmediato, con sus garras a unos centímetros de la cabeza de Betsumon, el cual tragó saliva, sin soltar a la asustada Kokoromon.

-¡¿Q-Qué pasó…?!- Valkyrimon, Wizardmon y Tailmon se detuvieron, mientras Slayerdramon y Samanta fruncían el ceño, reconociendo esa voz.

-… ¿Qué es lo que quieres…?- gruñó Plutomon, mirando a lo lejos como una figura alta encima de una nube gris se le acercaba, serio-Gokuwmon- gruñó.

El digimon bestia humanoide miró seriamente al caballero, pero aun así hizo una leve reverencia en son de respeto.

-Le pido cortésmente, en nombre de Sanzomon-sama, que detenga esta hostilidad con los intrusos- le pidió Gokuwmon.

-¿Sanzomon te ordenó venir?- gruñó molesto Plutomon.

-Sanzomon-sama no considera apropiado obligar a la joven Kokoromon a usar sus poderes para nuestros fines, aun así, está dispuesta a hacer una tregua con los miembros presentes de Jäger-

-¿S-Sanzomon?- Tailmon frunció el ceño, confundida, mientras que Wizardmon y Valkyrimon intercambiaron mirada

-¿Tregua?- Samanta frunció levemente el ceño, tomando la atención de Gokuwmon- ¿Con Sanzomon? Debe ser un chiste- bufó.

-¡Que irrespetuosa!- se ofendió Anubismon.

-Te aseguro, Samanta Wolf, que será una tregua que beneficiará a ambos bandos- le aseguró Gokuwmon- Después de todo, dudo que dejes el Mar Digital sin aquel compañero que no has podido traer de regreso aun- le señaló, a lo que Samanta hizo una mueca, molesta pero de acuerdo con el digimon.

-De ser así… Haz que tu Asesino en serie se aleje de esos dos- Samanta señaló a Kokoromon y a Betsumon, que estaban desmayados del susto- Se van a morir de nuevo si siguen así-


DigiQuartz.

Base del Proyecto Iluminati.

La enfermería de la nave se encontraba con la mayoría de sus camillas ocupadas, puesto que habían resultado varios soldados heridos a causa del fuerte impacto del choque. Además, algunos eran los que se habían enfrentado al Rey en la sala de energía, por lo que estaban tratando de descansar de las feas heridas que habían recibido.

En una camilla, algo alejada del resto de los soldados, descansaba Ren, el cual dormía profundamente. Se podía apreciar que tenía vendajes en la frente y en el pecho, mientras que su gorra y polleron estaban acomodados en una repisa junto a él.

A su lado estaban Esmeralda y Horfe. La mujer sentada, acariciando la frente de su hijo, mientras que el hombre estaba parado, frunciendo el ceño, molesto al ver que el niño seguía pálido, puesto que había perdido bastante sangre…

"… Visdom…." el peliazul frunció el ceño, molesto al recordar que había sido uno de los clones de ese monstruo el que había herido a su hijo.

-… Se supone que estará bien…- murmuró Esmeralda, tomando la atención de su marido- Aunque… Topacio dijo que tal vez queden marcas…- acarició la frente de su hijo- D-Después de todo, fue herido con magia…- cerró los ojos, nerviosa- Los espray que hemos confeccionado sirven solo para sanar las heridas que los humanos reciben de los digimon, por los datos que quedan como residuos… Ojalá pudiéramos usarlos con Ren…- murmuró, preocupada.

Horfe la miró, serio, y después miró a su hijo, preocupado.

-… Sé que no servirá de nada…- murmuró Horfe, a lo que la pelinegra lo miró- … Pero… Lo siento mucho, Haru- se disculpó con su esposa, sorprendiéndola- Se supone que debería haber ido a Digimon Land… Pude haber evitado que Ren terminara en este estado… Pero no fui capaz de hacer nada…- puso la mano en su pecho, sintiendo el vendaje debajo de su ropa, puesto que aún no estaba del todo recuperado de sus heridas-… No me extraña que Misty ahora me odie-cerró los ojos.

-Misty no te odia. Solo está asustada- le aseguró la pelinegra, seria y preocupada- Está asustada de nosotros…- cerró los ojos- Espero que Kuro esté bien, pero… pero esto es todo lo que podemos hacer por ellos-sentenció, nerviosa.

"… Pero… ¿Qué pude hacer por Kokoromon y Wizardmon…?" Horfe frunció el ceño, serio "Además, el Rey… Saburo-kun, Amano-kun, Kudou-san…"

… ¿Qué podía hacer ahora…?

"-Está bien- sonrió Tagiru, mientras Gumdramon se elevaba y lo agarraba con su cola- Muchas gracias, Héctor-san-

-Llámame Horfe - negó el adulto.

-Horfe, quiero que lo recuerdes- habló Samanta, tomando la atención de los tres- Hagas lo que hagas, si, para protegerte a ti y a tu familia, tienes que incluso traicionar a Jäger, hazlo sin miramientos- le ordenó, seria- Recuerda que pueden ir tras tu esposa y tus hijos-

-Lo sé- asintió Horfe, serio, empezando a alejarse, mientras que Tagiru lo miraba preocupado."

"…. Por el bien de mi familia, ¿tendré que traicionar a mis compañeros…?" pensó el peliazul, preocupado.

-… Luke- escuchó, por lo que miró a su esposa-… ¿A dónde crees que se llevaron a Luke? No está aquí, en la base- recordó.

-Tengo entendido, que llevaron su disco misterioso a Corea- le explicó Horfe, serio- Lo habían llevado junto a Sky, pero, como ya habrás visto, ella ya regresó modificada, lo que significa que su proceso fue bastante rápido-

-… Sí…- murmuró la pelinegra, seria, pero preocupada- Pero… ¿Por qué se llevaron también a Delta A?- miró confundida a su marido.

-… No lo sé- confesó Horfe- No sé por qué Tactimon decidió capturarlo, pero que estuviera de acuerdo a que lo trasladaran a Corea…-murmuró, pensativo- No quería que lo usaran como fuente de energía como a los digimon capturados… Creo que Mercurio-kun sabe algo, pero no ha dicho nada al respecto…- frunció el ceño, serio.

-… Sky ya no recuerda nada, ¿verdad?- le preguntó Esmeralda a Horfe.

-… Borraron sus memorias, pero modificaron sus sistemas- recordó el peliazul, sin mirar a su esposa- … Me atrevería a decir que ahora sería capaz de ocupar los otros sistemas- confesó, preocupando a Esmeralda- … Cuando la vi… pensé haber visto a Luke- admitió-… Un ser sin emociones, pero sin recuerdos…-

-… Ya veo…- Esmeralda bajó la cabeza, tratando de ocultar su nerviosismo-… ¿C-Cómo estará Jack…? Sus hermanas…-

-… Vi crecer a ese niño- murmuró Horfe, serio, sentándose junto a su esposa- No es un impulsivo, a pesar de que puede llegar a ser algo torpe… Pero si está determinado a algo, lo logrará- sentenció- Además, por lo que escuché, le dio pelea a Salamandra… Sigue vivo, y Salamandra se arrepentirá de haberlo dejado con vida- miró a Haru, la cual asintió levemente, nerviosa- En cuanto a nosotros…- se levantó, y miró las demás camillas a lo lejos- Sigamos con esto… Un poco más- le pidió.

-… Comprendido- asintió Esmeralda, y miró a Ren, quien seguía durmiendo profundamente.


Digimon Land.

Tagiru, sentado junto a Jack, tragó saliva, nervioso, puesto que le acababa de explicar toda la situación al peliblanco a su lado. El niño no se atrevía a ver a su amigo, ya que tenía miedo a su reacción.

Las hermanas de Jack ya no estaban… Él no pudo protegerlas… ¿Cómo se sentiría al saber tan dolorosa verdad…?

Cerró los ojos, nerviosos, pero después miró a Jack, quien estaba con la cabeza gacha, aunque se podían notar algunas lágrimas cayendo de su rostro.

-J-Jack…- murmuró el pelicafé, dolido y triste.

-…- Jack se aferró a sus rodillas, temblando levemente-… ¿Qué estuve haciendo…?- murmuró, preocupando al niño a su lado- Yo…-

"-¡SEPARENSE Y AYUDEN A LOS HUMANOS!- les ordenó a los digimon, tomándolos desprevenidos- ¡Yo me encargaré de Salamandra!-

-Oh- sonrió Shun, mirando al adolescente, el cual no le quitaba la mirada de encima.

-¡Pero, Jack...!- se asustó Saburo.

-¡Tú también te vas!- le exigió el peliblanco.

-¡Jack...!- se preocupó Sky, hasta sorprenderse cuando su hermano activó Defens System, y pisoteó el piso, creando una enorme pared de hielo entre él y sus amigos, haciéndolos retroceder- ¡JACK!-"

-… Pensé… Pensé que si la alejaba de Salamandra… Estaría a salvo…- murmuró Jack, entrecerrando los ojos- Y Kokoromon…- se aferró más a sus rodillas- ¡No estuve ahí!- cerró los ojos, sintiéndose impotente- ¡No pude protegerlas…! ¡A ninguna de mis hermanas!-

-J-Jack…- murmuró Tagiru, triste.

-¡No he podido hacer nada!- el peliblanco se agarró la cabeza, nervioso- ¡No pude salvar al señor Félix ni a la señorita Hinata…! ¡Nunca he podido hacer nada por el bien de Samanta…! ¡Y ahora esto…!- gimió- N-No he podido… ¡No he podido hacer nada por mi propia familia…!-

-¡E-Eso no es cierto, Jack!- le aseguró Tagiru, levantándose, nervioso- ¡Siempre has dado todo de ti para proteger a tus hermanas! ¡Incluso siempre dices que es tu deber como hermano mayor!- le recordó.

-¡Y NO HE HECHO NADA!- lo calló Jack, sorprendiéndolo- ¡Siempre he sido derrotado, a pesar de que me esfuerce…! ¡No estuve ahí para proteger a mis hermanas…! ¡N-Nada…! Nada…- bajó la cabeza- Nada de lo que traté de hacer funcionó… Y-Y al fin se habían librado del virus… K-Kokoromon era feliz con Cuernomon… Sky sonreía tanto…- se tapó el rostro con una mano- ¿Por qué no estuve ahí…?-

Tagiru miró nervioso y triste a su amigo.

No podía comparar el dolor que él sentía, con el que sentía Jack, ya que la pérdida de un ser querido… era mucho más doloroso que la pérdida de un amigo…

Tagiru apretó sus puños…

… Aun así…

-¡TAMBIÉN LAS QUERÍA!- gritó Tagiru, dándole un cabezazo a Jack.

-¡G-GHA!- el peliblanco se agarró la cabeza, adolorido, al igual que Tagiru- ¡C-Chico Googles!- lo miró gimiendo, molesto.

-¡T-TAMBIÉN QUERÍA A KOKOROMON Y A SKY-CHAN!- le aseguró Tagiru a su amigo, a pesar del dolor en su cabeza.

"-¡N-No vuelvas a decir cosas así!- le pidió dolida y enojada Kokoromon, haciéndolo parpadear- ¡Q-Que eres un humano con corazón oscuro…! ¡Q-Que solo lastimas a Gumdramon…! ¡ERES UN BUEN NIÑO!- le informó, enojada, callándolo- E-Entiéndelo…- lo soltó, nerviosa- ¡T-Todos…! ¡Todos cometemos errores…!- le señaló, sorprendiéndolo- ¡E-Este fue tu primer error…! ¡Tu primera caída…! ¡¿A-Acaso t-tu amistad c-con Gumdramon e-es tan débil q-que por esto se separarán?!- preguntó costosamente."

-¡K-Kokoromon era una muy buena amiga! ¡M-Me hacía reír con sus apodos, y siempre tenía palabras de alientos para todos! ¡Era una muy buena persona!- le aseguró Tagiru, dolido y nervioso.

"-¡PUES LO HARÉ!- sentenció Sky- ¡TE PROTEGEREMOS SI TENEMOS QUE PELEAR CON NUESTROS AMIGOS, PORQUE TU TAMBIÉN ERES MI AMIGO! ¡¿Escuchaste, Jacky?!- señaló a su sorprendido hermano- ¡Gaiomon es un amigo, no un enemigo~!- aseguró, moviendo arriba abajo los brazos."

-¡Sky-chan no solo era divertida, sino que era sumamente leal con sus amigos, sin importar la opinión de los demás!- recordó Tagiru, mirando serio al sorprendido Jack-¡Le dolía que lastimaran a sus amigos, y siempre trataba de defenderlos! ¡De defendernos a todos!- cerró los ojos, nerviosos- ¡ERAN LAS MEJORES!- sentenció.

Jack lo miró, nervioso, y bajó la cabeza.

-… Y no solo ellas- aseguró el niño, tomando la atención del peliblanco- Betsumon era mi compañero y mi amigo… Y Wizardmon siempre se esmeraba por nosotros-apretó sus puños- ¡Pero por ellos…! ¡Tenemos que seguir por ellos! ¡Aún podemos rescatar a los que se llevaron! ¡A Yuu, Yuno-san, Saburo-san, Shoutmon, Dorulumon, Ballistamon, Wisemon, Delta A…! ¡A Ren y a Misty-chan…! ¡TODAVÍA PODEMOS SALVARLOS A TODOS!- sentenció.

-…- Jack lo miró, sorprendido, pero después bajó la cabeza, suspirando levemente, preocupando al niño- … Lo sé… Aun no podemos rendirnos…- aseguró-… Tengo que hacer todo lo posible por Samanta… No puedo perder a nadie más- sentenció, y se incorporó, respirando hondo-… Es solo… Me hubiera gustado que Kokoromon… Ya sabes- se rascó el cuello, apenado- Supongo que querer ver a tu hermanita en el altar, lista para dar el paso a su nueva vida, es uno de los sueños de un hermano- admitió, sonriendo con tristeza.

-J-Jack…- murmuró Tagiru, sumamente triste.

-¡Pero…!- Jack se levantó, sonriéndole al niño- Kokoromon estaría triste si al menos no puedo hacer algo por Cuernomon- sentenció, chasconéandole el cabello a Tagiru.

El niño parpadeó, para después sonreír, determinado.

-Aun así, ¿por qué me diste un cabezazo?- lo quedó mirando Jack, dolido, haciéndolo parpadear.

-B-Bueno. Kokoromon me enseñó que a los idiotas se nos hace reaccionar a cabezazos- admitió Tagiru, apenado, rascándose la mejilla, sin poder evitar sonreír de manera traviesa.

-E-Entonces… ¿Eso me hace un idiota?- lo quedó mirando el peliblanco, para después suspirar.

-¡E-En todo caso! Lo mejor será que descanses, Jack- le señaló Tagiru, sonriendo.

-No, creo que ya estoy mejor- le aseguró Jack-… Lo que me preocupa es Delta A- admitió, preocupando a Tagiru-… Es un buen amigo mío. Siempre leal… ¿Realmente es hijo… de Bagramon?- lo miró, preocupado.

-E-Eso es lo que decía Tactimon…- recordó Tagiru- Y-Y lo peor, es que todo el mundo lo sabe- bajó la cabeza, deprimido.

-¡¿AH?!- lo quedó mirando Jack.

-¡E-Es que Damemon y Spadamon fueron a contarle lo que pasó a Akari-san y Lenjirou-san, y en secreto, para que nadie supiera lo de Delta A…! P-Pero… U-Unos digimon escucharon todo por fuera de la tienda… Y BUM-suspiró, apenado.

-Oh, rayos- Jack se tapó el rostro, nervioso- Si lo que me dijiste es verdad, sobre la situación de Jäger, entonces ahora tenemos más problemas…- sentenció-… Delta A- cerró los ojos.

¿Cómo estaría su amigo? Saber que uno estaba relacionado directamente a un ser oscuro… No era muy agradable ni fácil de digerir.

Era algo que él sabía perfectamente.

-¡Aun así, no hay que preocuparse tanto por las relaciones de Jäger!- trató de animarlo Tagiru, extrañándolo- Ya, aún hay quienes están algo enojados… ¡Pero muchos te admiran!- le recordó- ¡Eres el héroe que se enfrentó solo a Salamandra!- indicó- ¡COMO ME HUBIERA ENCANTADO VERTE PELEAR CONTRA ESE TIPO! ¡UN DERECHAZO, PATADA DE CONEJO! ¡BAM, BAM!- hizo como que boxeaba, entusiasmado.

-P-Pues qué clase de héroe salí…- suspiró Jack, caminando hasta la mesita en donde estaban sus pertenencias- P-Patada de conejo…- murmuró, algo ofendido.

Aun así, el peliblanco se quedó quieto al ver aquel disco de metal, por lo que lo tomó de inmediato, extrañando a Tagiru.

-T-Tagiru…- lo llamó, a lo que se acercó- D-Dijiste que Akari había visto a Luke ser convertido… ¿en un disco de piedra?-le preguntó.

-S-Sí- asintió Tagiru, preocupado- Y al parecer otro disco era…- bajó la cabeza, nervioso.

-… Esta viva- murmuró Jack, extrañando al niño-… Sky sigue con vida- lo miró, sorprendido.

-¡¿EH?!- se sorprendió Tagiru- ¡¿E-En serio?!-

-Lo vi en las memorias…- le empezó a explicar Jack, pero después negó, algo confundido, extrañando a Tagiru- El asunto, es que uno de los clones de Visdom me quería sellar con esta cosa- le señaló el objeto de metal, sorprendiendo a su amigo- Es un Sensor, y está diseñado para sellar a cualquier monstruo, sin importar su nivel de poder. Así que, si Luke fue derrotado tan fácilmente, es porque fue sellado por esta cosa…-

-Entonces…- comprendió Tagiru, sonriendo emocionado- ¡S-Sky-chan sigue con vida!-

-Sí… Pero esto es más preocupante- aseguró Jack, extrañando al niño- En esas formas. En esos discos, los monstruos… pueden ser modificados. Tanto su mentalidad, sus ideales, sus niveles de poder… sus memorias- le informó, dejando sorprendido a Tagiru- Tal vez eso planean hacer con Luke. Ponerlo en nuestra contra… Pero Sky es mitad humana, igual que yo… No sé qué es lo que le podría pasar a su mente si-si…- pero negó, ya sin poder hablar.

-… Sky-chan…- murmuró Tagiru, asustado- ¡Jack! ¡Tenemos que decirle de esto a Akari-san y los demás! ¡Taiki-san sigue durmiendo… pero de todas formas, no podemos esperar! ¡Ha pasado un día desde el ataque! ¡Aun no puede ser demasiado tarde!- sentenció, determinado.

-Sí, y aunque me preocupa esa cosa en tu mano, habrá que pensarlo más tarde- admitió Jack, a lo que Tagiru miró la marca en su palma, algo curioso-… Pero…- escuchó, por lo que miró a su amigo, que sostenía lo que quedaba de su polera azul-… Dime que esto no es lo único que tengo- le pidió el peliblanco, haciéndolo parpadear.

-Pues… Escuché que mamá te iba a conseguir ropa nueva, pero…- Tagiru alzó los hombros, confundido.

-… Perfecto- suspiró Jack, soltando los restos de ropa- ¡E-En fin, no importa!- negó con la cabeza, guardando el Sensor en su bolsillo- Hay cosas más importantes. ¡Vamos, Tagiru!- le dio ánimos, saliendo de la carpa.

-¡E-Espera…! ¡¿Vas a salir descalzo?!- se sorprendió Tagiru, siguiéndolo.

-E-Es algo vergonzoso, pero no tengo tiempo para eso- admitió Jack, algo apenado, mirando alrededor, notando que algunos Bakomon corrían con cajitas de primeros auxilios, u otros digimon los imitaban- Además que me gusta el frío- confesó, haciendo reír por lo bajo a su amigo.

-Lo bueno que nadie te reconoce en esta forma, así que no tendrás fans que se apilen, héroe- le señaló Tagiru, dándole unos codazos, a lo que el peliblanco hizo una mueca, ofendido y apenado.

-E-En todo caso. ¿Con quién debemos reunirnos?- le preguntó Jack, mientras comenzaban a caminar por la calle- Dijiste que Taiki sigue inconsciente, y Gumdramon…- lo miró, algo preocupado.

-Ambos estarán bien- aseguró Tagiru, sonriendo seguro- ¡Por ahora, vamos con el viejo Relojero!- sentenció.

-Bien…- asintió Jack, hasta percatarse en el libro hecho a mano que Tagiru llevaba en mano- ¿Eso es lo que te dejó Betsumon?- señaló.

-S-Sí- Tagiru miró el manual, y le mostró el aparato rojo a su amigo- Leí que se llama Gamma o algo así. ¡Y que tiene funciones muy geniales!- agregó, con estrellas en los ojos.

-Aun así…- meditó Jack, extrañando al niño- ¿Cómo es que Betsumon tenía algo como eso?-

-No lo sé…- murmuró Tagiru- Betsumon siempre fue… especial- admitió, pero, al igual que su amigo, parpadeó al escuchar unas voces familiares adelante por donde caminaban.

Eran Taiki, Kiriha y Akari, los tres caminando algo lejos de ellos, acompañados por Dracomon.


-¡R-Realmente lo siento mucho, Taiki!- se disculpaba la pelirroja con su amigo, quien, sosteniendo el micrófono de su compañero, sonreía tranquilo, ignorando el hecho de que sus mejillas estaban hinchadas y rojas.

-T-Tranquila, Akari. Al menos ahora me siento totalmente despierto- aseguró el pelicafé, sin darle importancia.

-Pareces una ardilla…- comentó Kiriha, mirando al frente, apenando a Akari.

-¿Q-Qué es una ardilla?- parpadeó Dracomon, confundido.

-Taiki- respondió el rubio, a lo que Akari se lamentó en silencio.

-V-Vamos, Kiriha. No seas tan honesto- sonrió apenado Taiki…

-¡¿AH?!- escucharon por detrás, por lo que los tres amigos se voltearon, para ver detrás suyo a Tagiru, y a Jack en forma humana- ¡¿T-TAIKI-SAN?!- exclamaron ambos, atónitos.

-¡J-Jack!- sonrió Akari, acercándose a los dos amigos- ¡Que alegría, despertaste!- lo abrazó, contenta.

-¡S-Sí!- gimió Jack, aguantando el dolor por el abrazo.

-¡Taiki-san!- sonrió Tagiru, mientras Taiki y Kiriha se les acercaban- ¡¿EH?! ¡¿K-KIRIHA-SAN?!- parpadeó, atónito- ¡¿Q-Qué es lo que pasa?!- se agarró la cabeza, confundido.

-Somos el apoyo- le explicó el rubio, serio- Jack, el resto de Jäger también regresó con nosotros- le comentó al peliblanco, sorprendiéndolo- Creo que fueron a buscar a Gaiomon-

-¡¿S-Significa que…?!- se sorprendió Jack, intercambiando mirada con Tagiru.

-No, la Jefa no regresó- lo interrumpió Dracomon, parpadeando.

-¡¿AH?!- se ofendió Jack.

-Tenía otras cosas que hacer- agregó Kiriha.

-¡ESA NIÑA!- Jack se chasconeó la cabeza, ofendido y molesto- ¡SIEMPRE HACE LO QUE SE LE ANTOJA!-

-¿Y-Y dónde está?- le preguntó Tagiru al rubio, pero este negó, preocupándolo.

-Hay que confiar en Samanta- le aseguró Taiki, tomando su atención- Debemos concentrarnos en la situación actual- le sonrió.

-T-Taiki-san…- murmuró Tagiru- ¿S-Se encuentra bien?- le preguntó, preocupado, a lo que su amigo miró su mano vendada.

-… Yo… No puedo darle la espalda a mis amigos- sonrió Taiki.

Tagiru sonrió, pero después parpadeó.

-¡Cierto, Taiki-san!- exclamó, sobresaltando a los presentes- ¡Parece que Sky-chan sigue con vida! ¡Luke también!- informó.

-L-Lo sospechábamos- parpadeó Akari, sonriendo apenada.

-¡¿AH?!- la quedó mirando Tagiru- ¡P-Pero…! ¡Cuando me dijeron…!- se trató de explicar.

-Parece que entendiste mal, Tagiru-kun- se explicó la pelirroja- Dijimos que Luke y Sky-chan fueron convertidos en esos discos, nunca que les pasó algo malo… Aunque de todas formas no estábamos seguros si seguían con vida- admitió, preocupada.

-¿Jack?- Taiki miró al peliblanco.

-Sí. Tagiru me puso al tanto- Jack sacó el Sensor de su bolsillo- Mi hermana y ese tipo están con vida… Pero temo lo que les puedan hacer- admitió, preocupado.

-…- Taiki lo miró, preocupado- Tenemos que reunirnos y hacer un plan-sentenció.

-El enemigo está débil, pero están alertas- murmuró Kiriha- Debemos…- pero se percató que un Bakomon se les acercaba corriendo, aguantando las lágrimas.

-¡T-TAGIRU!- gimió el digimon caja, saltando hacia el niño, el cual lo agarró a tiempo.

-¡B-Bakomon!- parpadeó Tagiru, reconociendo a su amigo- ¿Q-Qué te pasa?- se preocupó.

-¿S-Sucedió algo malo?- se preocupó Dracomon, mientras Kiriha fruncía el ceño.

-G-Gh…- gimió el digimon caja- M-Me pi-pidieron buscar a T-Taiki-san, y-ya que despertó- gimió, mirando al pelicafé.

-¿Qué pasó?- le preguntó Taiki.

-G-Gh…- Bakomon se restregó los ojos con su antebrazo- E-Es Lunamon- gimió.


Mar Digital.

Dentro del xros loader plateado.

Kokoromon abrió los ojos de golpe, sentándose de inmediato, para apreciar que estaba dentro del xros loader de Samanta. Y no solo ella, ya que a su lado estaban Slayerdramon, Wizardmon y Tailmon, los tres sentados al igual que ella.

-Parece que ya despertaste- la saludó Tailmon, a lo que Kokoromon parpadeó, curiosa, mientras Slayerdramon le acarició la cabeza.

-… ¿Y Plutomon?- parpadeó Kokoromon, confundida.

-Ahora mismo, Samanta va a hablar con Sanzomon, mientras nos recuperamos- le explicó Wizardmon, sumamente serio.

-Samanta no confía en Sanzomon- recordó Slayerdramon, sin notar que Kokoromon observaba preocupada sus heridas que estaban siendo curadas- Pero aun falta traer a alguien más, así que ella va a tragarse su orgullo- cerró los ojos, preocupado.

-Mm…- Kokoromon infló una mejilla, preocupada, hasta percatarse en la pantalla del xros loader, con la que podían ver el exterior.

Abrió los ojos, sorprendida al ver que se estaban dirigiendo a una zona muy diferente del Mar Digital…

Los circuitos digitales estaban impregnados con masa morada viscosa, y se podía notar una niebla lila en el ambiente…


-G-Gh…- Samanta se cubrió la nariz con un ala de su chaqueta, molesta, pero seria.

Estaba sentada en la nube de Gokuwmon, mientras que el propio digimon bestia, Valkyrimon, un nervioso Betsumon, y los guardianes levitaban cerca de ella. Plutomon también iba con ellos, pero a distancia lejana, sin dejar de darle miradas de furia a la joven, la cual se percató, y sonrió con ironía, aumentando el enojo del Guardián Supremo.

-Si que te gusta hacer enojar a los digimon- le señaló Sistermon Noir a la pelicafé.

-No es que me guste… Me sale natural- murmuró Samanta, hasta percatarse en como Betsumon se tapaba la nariz, aunque de manera más exagerada que Valkyrimon- Pueden descansar en el xros loader- les recordó.

-¡Gracias, Jefa-san~! ¡Pero aquí puedo flotar, y es una experiencia que no se nos permite saborear muy a menudo~!- le señaló Betsumon.

-Con Slayerdramon recuperándose, prefiero no mantenerme al margen- aseguró serio Valkriymon, mirando de reojo a los guardianes, a lo que Anubismon hizo una mueca, ofendido. Eso hizo que SkullSatamon y Sistermon Blanc suspiraran, uno pacientemente, y la otra nerviosa.

-…- Samanta miró el lugar, seria- Gokuwmon- lo llamó, seria- Este sitio… Esta zona del Mar Digital, está afectada por los datos de los Kopierer que han parado aquí, ¿verdad?- dedujo, seria.

-… En efecto- asintió Gokuwmon, serio, observando la viscosidad pegada en uno de los circuitos- Los datos de los digimon que descansaban por esta zona también se vieron afectados, quedando bloqueados, sin permitirnos usar nuestro poder para calmar sus angustias, o permitirles revivir-frunció el ceño, preocupado.

-Podrías tomarlo como una acumulación- le señaló SkullSatamon a la niña, acercándose a la nube tomando su atención- Antes suponíamos que los datos de los digimon Incompletos, o los Kopierer, no terminarían aquí, sino que desaparecían en el Espacio Digital, pero…- suspiró.

-Como no pueden integrarse a la data base del Mar Digital, comenzaron a acumularse físicamente, no solo contaminando el ambiente, sino esos circuitos que conectan a los datos, ¿no?- comprendió Samanta, seria, haciendo parpadear al digimon caído.

-Mira, eres buena- silbó SkullSatamon.

-L-Lo peor de todo, es que los datos de los Kopierer que antes e-eran digimon son conscientes de sí mismos, pero están tan entremezclados entre ellos que sufren d-de manera horrorosa- murmuró Sistermon Blanc, sumamente afectada al recordar aquello, a lo que su hermana se le acercó, preocupada.

-Claramente, esta tortura que sufren estas pobres almas es culpa de esos humanos que juegan a ser dioses, y los digimon que los ayudaron- aseguró Plutomon, ahora mirando a Valkyrimon, el cual miró para otro lado, haciendo una mueca, arrepentido y triste por la situación.

-…- Samanta lo miró de reojo, seria, y después el lugar-…Esto no es solo responsabilidad del Proyecto Iluminati, también de Jäger, Plutomon- le recordó al digimon negro, tomando su atención- Así que si vas a apuntar a alguien, apúntame solo a mí- sentenció.

-¡Pero…!- se preocupó Valkyrimon.

-Estás bajo mi mando- le recordó Samanta, sin mirarlo, dejándolo quieto- Lo que significa, que asumo las responsabilidades de tus actos. No negaré lo que hiciste, pero tampoco haré que eso te refrene- lo miró de reojo, a lo que le digimon se mordió el labio y asintió, agradecido.

Eso hizo que Gokuwmon mirara un rato a la niña, serio.

En eso, Kokoromon salió del xros loader, aterrizando sentada en la nube, mirando la zona, parpadeando preocupada.

-¡Kokoromon-san~!-se le acercó contento Betsumon, pero se detuvo al percatarse en la preocupación de su amiga.

-… ¿T-Todo esto… son los datos de los Kopierer?- murmuró Kokoromon, preocupada, recordando que esa misma viscosidad estuvo por cinco años pegada a sus propios datos, dañándola-… S-Si hubiera muerto como Kopierer… ¿habría terminado así?- murmuró, triste.

-Sí- le respondió Samanta, sin mirarla, sorprendiéndola y que bajara la mirada, preocupada.

-¡S-Sea más positiva, Kokoromon-san~!- le pidió Betsumon, sacudiendo sus manos exageradamente, tratando de animar a su amiga, quien frunció la nariz, triste.

Aun así, tomó la atención de Jäger el hecho de que, a lo lejos, lograran apreciar unas pequeñas luces doradas, las cuales rodeaban lo que parecía el origen de todos aquellos datos inestables: una esfera de viscosidad por la cual se conectaban los demás datos de los Kopierer.

Samanta frunció el ceño, sorprendida y seria, especialmente al notar un detalle más en aquel sombrío espectáculo: la digitalización de un reloj que también rodeaba aquella esfera de viscosidad, mostrando que las agujas temblaban lentamente, sin avanzar.

-¡E-Está vivo~!- chilló asustado Betsumon, notando que aquella esfera viscosa latía- Además que huele tan feo~- sacudió un abanico.

-¡Más respeto!-le gruñó Anubismon, asustando tanto al gato que se fue a esconder detrás de la sorprendida Kokoromon.

-Así que ese es el resultado de la acumulación de los datos de los Kopierer- murmuró Samanta, seria, mientras Valkyrimon fruncía el ceño, preocupado.

-En efecto- asintió Gokuwmon, tomando la atención de la pelicafé- La razón de que estos datos contaminados no se hayan expandido aún más por el Mar Digital, es gracias al poder de Sanzomon-sama, y la ayuda de un digimon en particular- señaló las pequeñas luces doradas que rodeaban la esfera de viscosidad, indicando lo que eran: las perlas del rosario de Sanzomon.

-¿U-Un digimon en particular?- murmuró Valkyrimon, serio.

Samanta frunció el ceño, haciendo una mueca, molesta, hasta percatarse de la figura que estaba frente al rosario…

Sanzomon.

Y no solo estaba presente ella, sino que, a su lado, se encontraba Clockmon, el digimon reloj, el cual apuntaba con sus brazos la esfera viscosa. Aun así, el digimon miró de reojo para atrás al notar la presencia de los recién llegados.

Samanta frunció más el ceño, mientras el grupo se detenía cerca de la mujer digimon, la cual se volteó para verlos. Al verla, Kokoromon parpadeó, sorprendida al ver lo bonita y elegante que era.

-Sanzomon-sama- Gokuwmon y los guardianes se acercaron un poco más, haciéndole una reverencia a la mujer- Como lo requirió, he traído a Samanta Wolf y sus acompañantes, para que puedan hablar y aclarar la situación-

-Muchas gracias, Gokuwmon- asintió la digimon, para después mirar a Samanta, quien hizo una mueca, seria.

-¿Qué significa esto, Sanzomon?-Plutomon se acercó a la digimon, sumamente serio- Tenemos la posibilidad de usar la Reliquia de Alphamon, no solo para detener esta aberración, sino que también para poder aliviar el dolor de las almas que siempre tratamos de apaciguar-le recordó, molesto y aguantando no gruñirle a la digimon.

-Entiendo tus sentimientos, Plutomon- le aseguró Sanzomon, seria- Pero debes recordar, primero, que esa Reliquia ya no le pertenece a Alphamon, ni al digimon del que se basó- le reiteró, mirando a Kokoromon, quien parpadeó, sonrojada- Sino a su elegida, y si ella accede a ayudarnos, será por su propia decisión-

-¡Aun así…!- gruñó Plutomon, hasta que Sanzomon posó delicadamente la mano en su rostro.

-Te comprendo, Plutomon- le aseguró Sanzomon, con sus ojos demostrando preocupación- Pero debes entender que, una vez que la justicia transgrede los derechos de los inocentes, deja de ser justicia. ¿Comprendido, querido?- le preguntó.

-… B-i-e-n-gruñó por lo bajo Plutomon, a lo que la mujer bajó la mano, asintiendo, agradecida.

-… De gustos no hay nada escrito- bufó Samanta, mirando para otro lado, fastidiada, sobresaltando a Valkyrimon, Kokoromon y Betsumon.

El comentario hizo que Clockmon contuviera una risita, ofendiendo a Anubismon.

-¡S-Samy!- se avergonzó Kokoromon.

-Además…- le mencionó Sanzomon a Plutomon, quien había estado mirando furioso a la pelicafé por el comentario- Haz hecho que alguien se enoje mucho contigo…- le señaló, tomando su atención, confundiéndolo.

Sanzomon sonrió levemente, y miró a sus pies, mostrando a un pequeño niño rubio opaco, de ojos azules y pecas en sus pálidas mejillas, asomado y agarrado a su túnica, mirando con las mejillas infladas al caballero negro.

-¡D-DANTE!-se sobresaltó Plutomon.

-¡E-Ese niño…!- reaccionaron sorprendidos Kokoromon y Wizardmon, para extrañeza de los demás.

-¿U-Un humano?- murmuró sorprendida Samanta, frunciendo levemente el ceño.

-¡D-DANTE-KUN!- parpadeó sorprendida Sistermon Blanc, acercándose de inmediato al niño, el cual se soltó de Sanzomon y flotó hacia ella, siendo abrazado de inmediato- ¡Que alivio que estás a salvo!-

-¡Enano de…!- se les acercó Noir, Anubismon y SkullSatamon- ¡¿Acaso estuviste explorando de nuevo este sitio?!-le gruñó.

-En realidad, Dante-kun vino a contarnos de la situación- les explicó Gokuwmon, tomando la atención de los guardianes- Nos contó de los intrusos, y su intención de rescatar a sus compañeros caídos-

-Avisó todo- aseguró Clockmon.

-Y a su petición, te convocamos, Samanta Wolf- Sanzomon miró a la pelicafé, quien frunció el ceño, desconfiada.

-…- Samanta miró al niño, el cual se le había quedado mirando, pero, al percatarse que ella la miraba, se sobresaltó y, sonrojado, se ocultó en Blanc, apenado-… ¿Lo conoces, Kokoromon?- le preguntó a su compañera.

-¡S-Sí!- asintió Kokoromon, sorprendida- ¡C-Cuando desperté aquí… fue lo primero que vi!- le señaló, confundida pero asombrada.

-Él guió a Kokoromon a mí, cuando aún estábamos atrapados en esos circuitos-recordó Wizardmon, haciendo que Slayerdramon y Tailmon meditaran, sorprendidos.

-¿Acaso es tu hijo?- Samanta miró a Sanzomon, alzando las cejas.

-Dante-kun posee parte de mis datos- le explicó Sanzomon, acercándose un poco a los guardianes y acariciando con suavidad la cabeza del niño- Eso es lo que le permite vivir… Y sí, me gusta pensar en él como mi hijo- admitió, sonrojando al pequeño.

-… Se nota que no tiene nada del padre- Samanta se quedó mirando a Plutomon.

-¡¿CÓMO TE ATREVES…?!- rugió furioso el caballero negro, hasta percatarse que Dante lo quedó mirando, amurrado- ¡PERO ELLA…!-apuntó a Samanta, enojado, pero el niño infló las mejillas, más amurrado, siendo suficiente para que se cruzara de brazos, enfadado.

-¡C-Controle esa lengua afilada, Jefa-san~!- le pidió Betsumon, sonriendo nervioso, mientras Valkyrimon hacia una mueca, mirando nervioso la furia contenida de Plutomon.

-¡Samy!- Kokoromon regañó a su hermana, quien miró para otro lado, mostrando la lengua.

-En todo caso, Sanzomon. Al grano- le pidió Samanta a la digimon monje, quien la miró, seria- La verdad, no sé si me sorprende un poco encontrarme con esto- miró la esfera de viscosidad, seria- O con semejante digimon- miró a Clockmon, tomando su atención- El digimon que desarrolló la suficiente habilidad para manipular el tiempo y el espacio, de tal forma que logró viajar a otros mundos de nuestra misma dimensión, a diferentes Mundos Digitales, para buscar a los Líderes Legendarios...- frunció levemente el ceño- Aclara todo, Sanzomon- miró nuevamente a la mujer digimon, seria.

-… Hemos usado todos los medios que disponemos para tratar de purificar los datos de todos estos digimon experimentados y convertidos en Kopierer- le contó Sanzomon, observando la esfera viscosa que era retenida por su rosario- E incluso, pedimos prestado el poder de Clockmon para evitar, al menos, que los datos de los Kopierer, no, de los virus solitarios latentes en estos datos, logren multiplicarse y expandirse aun más por el Mar Digital. Todo gracias a que ha detenido el tiempo de los datos, durante un largo periodo- miró al digimon máquina, el cual, si bien estaba atento a la conversación, mantenía aun activo su poder-... Aun así, lo que ven tus ojos es el resultado de todo nuestro esfuerzo… Por eso, necesitamos el poder de la Reliquia de Kokoromon, para poder purificar y salvar todas estas vidas- le aseguró, seria, pero preocupada.

-Ajá…- Samanta alzó las cejas, preocupando a Kokoromon- Claro, como la Reliquia que le diste a Gumdramon no te sirve para esto, no llamas al pequeño, ¿verdad?-señaló, haciendo que Betsumon tragara saliva, nervioso- Así que vamos con la Reliquia de Kokoromon. Usarás a Kokoromon, como usas a Clockmon. No eres diferente a Alphamon. No me extraña que sean familia- bufó, cruzándose de brazos.

-¡¿EH?!- la quedó mirando atónita Kokoromon, mientras Valkyrimon la quedaba mirando, atónito, aunque Samanta le tapó la boca a su hermana, fastidiada.

-Tú misma sabes cuáles son las condiciones para que una Reliquia Digital sea creada…- le recordó Sanzomon- Los datos que logré recolectar son diferentes a los que Alphamon logró recuperar… al igual que los que Apocalymon utilizó- sentenció, seria.

Eso hizo que Kokoromon entrecerrara los ojos, preocupada y triste.

-A-Además, yo estoy aquí porque Alphamon me lo pidió- comentó Clockmon, sonriendo algo nervioso- Mi poder sirve para mantener a raya los datos de los Kopierer, y así puedo evitar que los digimon afectados sean dañados por ellos mismos-

-¿Te lo pidió, o te lo ordenó?- bufó Samanta, seria-... Te alejó de tu propio compañero- murmuró.

-... Lo sé...- murmuró Clockmon, recordando con pesar al Relojero...

Kokoromon miró al digimon máquina, preocupada, y puso su mano en su pecho, nerviosa.

-Entonces… ¿Apocalymon sí logró crear una Reliquia Digital?-murmuró Slayerdramon, frunciendo el ceño, serio-Nuestro peor temor...-hizo una mueca, molesto y serio.

-Y aunque usara la cuarta y última Reliquia Digital, esa tampoco tendría el poder para poder purificar estas almas… Reliquia la cual, conservas y ocultas, incluso de tus propios camaradas- le recordó Sanzomon a la pelicafé, seria.

-¡¿EH?!- Kokoromon parpadeó, atónita, para que Samanta le volviera a tapar la boca.

-Me gusta pensar que él no es una Reliquia- aseguró Samanta, seria- Es el único de los cuatro que logró recobrar el sentido, y él mismo decidió qué hacer con lo que le quedaban de datos… A diferencia de Apocalymon, Alphamon, y tú, que usaron los datos de los otros tres para crear estas cosas- le dio unos golpecitos inofensivos al casco de Kokoromon, quien tragó saliva, confundida y preocupada.

-… Y aun así, tú también sabías… No, sospechabas lo que podría ocurrir en el Mar Digital si los datos de los Kopierer se acumulaban- le señaló Sanzomon, sin inmutarse ante las palabras de la humana- Respeto tu vida privada, pero aun así, he observado tus batallas, y tus acciones, Samanta Wolf- le aseguró, lo cual molestó a la joven-… En el fondo… Tú deseabas que tu compañera muriera, ¿verdad?- le preguntó, haciéndole fruncir el ceño, y que Kokoromon abriera los ojos, sorprendida.

Slayerdramon frunció el ceño, serio.

-… Observé tus conversaciones con Luke y Slayerdramon, cuando yacías en cama a causa del daño que te ocasionó Apocalymon- informó Sanzomon, seria, pero preocupada- Pobre niña… Saber que, para que la Reliquia de Kokoromon hiciera total efecto en los datos que pudiesen estar pegados en el Mar Digital, tu propia hermana debía morir y revivir… Así los datos de Kokoromon se habrían actualizado, y pudiese actuar como un antivirus para el Mar Digital-

-¡La Jefa no haría algo así!- aseguró Valkyrimon, molesto, hasta que Samanta negó con la cabeza, seria.

-… Hace unos años, cuando estaba investigando la forma de rescatar los datos de los Kopierer destruidos, Alphamon me envió un mensaje- le explicó Samanta, seria, consciente que Kokoromon la observaba sorprendida y preocupada- "Se debe purificar desde adentro"… Kokoromon debía, no ser parte del Mar Digital, sino que sus datos debían asimilarse, o acostumbrarse a la programación de este sitio…- miró seria a Sanzomon- Aun así, sabía que ese plan no resultaría con Kokoromon siendo una Incompleto, así que decidí no hacer nada… Decidí que sería una de las razones por la que debíamos encontrar el antídoto… Evitar sus descontroles- sentenció, recordando el último descontrol de su compañera- … Aun así, cuando fue sanada gracias al Xros Heart… No pude continuar…- confesó, sorprendiendo a Kokoromon- ¿Tenía que matar a mi hermana? ¿O dejarla morir…? Que basura- bufó, seria-… Pero, al final…- bajó la mirada, preocupando a Kokoromon.

-… Al final, comprendimos que tal vez Kokoromon no iba a poder ser salvada-confesó Slayerdramon, tomando la atención de la digimon naranja- Cuando planificamos nuestros movimientos con Luke, él nos dijo TODAS las probabilidades con las que nos podríamos encontrar en el camino, y el resultado de tomar cada uno de ellos… Pero solo unas pocas decisiones nos dictaban que Kokoromon podría perder la vida, siendo la mayoría por el descuido del Xros Heart… y por uno de los traidores-frunció el ceño, molesto.

-¿T-Traidores?- murmuró Valkyrimon, nervioso, mientras Betsumon hacía una mueca.

Clockmon los miró, preocupado.

-Según Luke, uno de los tres mensajeros del Mundo Digital era un traidor. Los analizó y vigiló en los pocos encuentros que tuvo con ellos-explicó Slayerdramon, serio- ¿Resultó así?-preguntó, serio.

-…- Kokoromon entrecerró los ojos, triste-… Sip- asintió-… V-mon- cerró los ojos, dolida.

-… Lo temía…- Slayerdramon cerró los ojos, molesto.

-… Era una probabilidad muy pequeña que tuvieras este destino, Kokoromon- aseguró Samanta, tomando la atención de su amiga- Aun así, para prevenir cualquier peligro, decidí apegarme al peor de los casos, y era este… perderte- la miró, seria- Fue por eso que pude venir tan pronto por ti… A pesar de que parte de mi repugnante ser sabía que, de este maldito modo… podrías salvar a los Kopierer- sentenció, molesta.

-¡No te digas así!- le pidió Kokoromon, dolida, a lo que Samanta hizo una mueca, molesta- ¡Aunque sabías…!- se le acercó, tomándola de los brazos- ¡No querías…! ¡Siempre me protegiste, aunque sabías…! ¡Y estabas tan arrepentida…!-

"-¡SAMY!- pataleó la digimon, hasta que la joven la abrazó, dejándola quieta.

-… Hasta que nos volvamos a ver- murmuró, mientras el xros loader comenzaba a brillar.

-… Sí- asintió la V-mon, cerrando los ojos, sonriendo.

"… Kokoromon… Perdóname…" Samanta entrecerró los ojos, seria "La próxima vez que nos veamos… me odiarás…" sentenció…"

-¡Sentí tus emociones esa vez…! ¡Cuando me ayudaste a evolucionar!- le informó Kokoromon, sorprendiendo a Samanta- P-Pero en esos momentos… Quería ayudar tanto a mis amigos que ignoré por completo tus sentimientos- confesó, arrepentida…

"-¿Compañeras...?- murmuró Samanta, tomando la atención de la digimon- ¿Cómo se puede ser compañera de un muerto...?-

-¿Sa...?- murmuró Kokoromon, sin comprender, pero el piso se desmoronó bajo sus pies, haciendo que la V-mon cayera a un espacio digital morado.

La digimon cerró los ojos, nerviosa, pero los abrió al notar una luz dorada al fondo de los datos, y, gracias a ella, pudo apreciar la silueta de una digimon femenina, con perlas y cintas..."

-Además…- comprendió Kokoromon, recordando el sueño que había tenido antes- ¡Sanzomon me llamaba!- miró a la mujer- ¡E-Ella también sabía lo que me pasaría, porque escuchó tus planificaciones con Luke y papá!- señaló, levantando los brazos- ¡Fue una confabulación! ¡Jefa, tu hiciste lo que podías, todo por mi bien! ¡No te insultes, por favor!- le pidió, preocupada por la niña, hasta que esta le dio un leve toque en la cabeza, haciéndola parpadear.

-… Eres un caso…- confesó Samanta, sonriendo levemente- Estuve esperando mucho tiempo tu reacción cuando te enteraras… ¿y me sales con esto?-cerró los ojos, sobresaltando a Kokoromon- Casi se me para el corazón pensando que me odiarías- confesó, relajando los hombros, sobresaltando aún más a su amiga.

-¡B-Bueno…! ¡A-Aguantaste mucho esto! ¡Y siempre me protegiste! ¡No hiciste nada malo!- trató de explicarle Kokoromon, nerviosa- ¡Nunca quisiste hacerme algo malo! ¡Ánimoooo!- le pidió, sacudiendo los brazos- ¡Ahora podemos salvar a todos!- apuntó a la esfera de viscosidad- ¡VAMOS!- sacudió los brazos, lista.

-¡T-Tan buena que es Kokoromon-san!-gimió conmovido Betsumon, incomodando a Valkyrimon.

-… La confianza a tu compañero es lo primero, ¿no?-meditó Tailmon, seria, a lo que Wizardmon sonrió levemente.

-Ahora que llegamos a esto, asimiló todo demasiado rápido-sonrió de lado Slayerdramon, a lo que Samanta sonrió levemente.

-¡Sanzomon!- Kokoromon se asomó por la nube, decidida- ¡Decidme lo que debo hacerrrr!- le pidió, sacudiendo de nuevo los brazos.

Ante eso, la mujer digimon sonrió levemente, agradecida y satisfecha. Clockmon también sonrió, contento.

-Solo debes desplegar el poder que te ha entregado la Reliquia-le aseguró Sanzomon.

-…- eso dejó quieta a Kokoromon.

-Aun así, debe ser después de que desactivemos nuestras habilidades- agregó Clockmon.

-¿No comprendiste?- Samanta se quedó mirando a la V-mon, a lo que su amiga bajó la cabeza, apenada- Se refieren al Superior Mode-le explicó, levantándose, tomando su atención- Necesitamos esa forma tuya para poder purificar y salvar todos estos datos- sentenció.

-¡WOA!- se emocionó Kokoromon- ¡Hace años que no usamos el Superior Mode!-recordó- ¿L-Lo haré bien?- jugó con sus dedos, nerviosa.

-Lo harás-le aseguró Slayerdramon, haciendo sonreír agradecida a la digimon.

-Lo tiene que hacer- bufó Anubismon, a lo que recibió un codazo por parte de SkullStamon y Sistermon Noir.

-Mph- bufó Plutomon, mirando para otro lado, serio.

-Entonces, por favor, Samanta Wolf, Kokoromon- les pidió Gokuwmon, serio.

-¡SÍ~!- Kokoromon saltó de la nube, sonriendo decidida.

-Kokoromon. Shinka- ordenó Samanta, por lo que, a su comando, su hermana evolucionó a AlphaKokoromon, por lo cual voló hacia la esfera de datos inestables.

Al acercarse, los guardianes, Plutomon y Gokuwmon se alejaron más de la esfera. Sanzomon y Clockmon apuntaron sus brazos a la esfera de viscosidad, la digimon retirando así las perlas de su rosario, y la máquina desactivando su Chrono Breaker, permitiendo que el tiempo volviera a correr para los datos. Al hacerlo, ambos digimon se alejaron, colocándose cerca de los guardianes.

Dante, en los brazos de Sistermon Blanc, miraba con sus curiosos ojos azules la forma de AlphaKokoromon, entusiasmado. Aun así, miró apenado a Samanta, deseando hablarle, pero estaba bastante nervioso como para siquiera acercarse a la pelicafé…

AlphaKokoromon se detuvo a unos metros de la esfera de datos, la cual comenzaba a volverse inestable al ya no estar al yugo de los poderes de Sanzomon y Clockmon. Frunció el ceño, preocupada, puesto que, a esa distancia, era capaz de escuchar claramente las melodías de los digimon que se encontraban atrapados entre los datos de los Kopierer…

"¿E-Estarás por ahí…?" se preguntó, nerviosa y ansiosa "¡AGUANTEN!" frunció el ceño, decidida.

-Kokoromon, prepárate- ordenó Samanta, mientras un círculo de datos aparecía en su brazo izquierdo.

-¡SÍ!- asintió AlphaKokoromon, decidida, al mismo tiempo que su casco comenzaba resonar.

-AlphaKokoromon. ¡Superior Mode!-ordenó Samanta, a lo que la pantalla de su xros loader reaccionó, tomando un brillo plateado…

-¡SÍ!- se preparó AlphaKokoromon, mientras comenzaba a ser rodeada de un aura verde, la cual se desprendía de su casco, comenzando a tomar la forma de una enorme tortuga, que impregnó por completo a la digimon.

La evolución formó un brillo verde frente a la esfera de data, tan fuerte pero pura que obligó a la mayoría de los presentes a cubrirse con los brazos.

-¡KYA~! ¡E-El Superior Mode de Kokoromon-san… Y NO PUEDO VER NADA~!-chilló ofendido Betsumon, tapándose con los brazos de la luz.

-¡Woa! ¡Incluso desde aquí se puede sentir algo!- admitió SkullSatamon, cubriéndose con su vara.

-¡Pero no nos deja ver!- chilló indignada Sistermon Noir.

-El poder de las Reliquias se incrementa en el Mar Digital- le explicó Sanzomon, sin cubrirse de la cálida luz verde, al igual que Plutomon y el silencioso Gokuwmon- Es por eso que podemos sentir como sus datos relajan nuestras almas- aseguró, colocando la mano en su pecho.

-E-Es demasiado poder…- murmuró Valkyrimon, cubriéndose con los brazos.

-AlphaKokoromon, a pesar de su poder, no es una digimon de ataque- le comentó Samanta, tapándose con una mano, tomando su atención- Su papel en un combate sería el de curandera, o soporte- lo miró de reojo- Pero todo cambia cuando toma su forma de Superior Mode. Se vuelve la lanza y el escudo perfecto…- le informó, sorprendiéndolo-… Je, pero parece que no podré verla- admitió, tratando de ver entre la luz verde- Está usando de inmediato sus poderes, y a esta distancia… Que mal. Para la otra será- sonrió, derrotada.

-¡Reines Regime!- se escuchó la voz de Kokoromon dentro de la energía, y, a pesar del nivel del brillo a su alrededor, Samanta pudo ver, por unos momentos, la silueta de su hermana…

Ante la voz de la digimon, de su energía emanó la forma de un enorme dragón serpiente, la cual se abalanzó y rodeó la esfera de datos dañados. El dragón rugió, impregnándose a la viscosa superficie de los datos… Al hacerlo, los datos comenzaron a reaccionar, y a tomar un brillo plateado, incluido los rastros de viscosidad en la zona, para sorpresa de los guardianes.

-¿L-Los está… purificando…?- murmuró Anubismon, sumamente sorprendido.

-¡Está purificando el daño!- señaló Clockmon, sorprendido.

Entonces, los datos dañados comenzaron a tomar diversos colores, y brillaron de una manera fugaz y cálida, iluminando toda aquella zona contaminada…

… Al desaparecer la luz, los digimon y los dos humanos abrieron los ojos, sorprendidos ante el panorama en el que estaban…

La zona había tomado el tono azul verdoso que caracterizaba al Mar Digital, pero no solo ello, puesto que los circuitos se encontraban en perfecto estado… Al igual que TODOS los digimon presentes…

Sí, frente a ellos se encontraban una gran cantidad de digimon, de diferentes especies, de diferentes tamaños, todos ellos flotando suavemente en el lugar, recuperando de a poco el conocimiento…

Kokoromon, quien flotaba cerca de varios digimon semiconscientes, parpadeó, sorprendida al verse rodeada de tantos digimon.

-¡Kokoromon-san lo hizo~!- gritó emocionado Betsumon, sacudiendo al sorprendido Valkyrimon- ¡BIEN HECHO, KOKOROMON-SAN~!- comenzó a sacudir unos pompones, sumamente feliz.

-S-Son…- murmuró Plutomon, sorprendido.

-… L-Los digimon transformados en Kopierer…- murmuró Sanzomon, colocando su mano en la boca, emocionada y agradecida-… Han vuelto a ser lo que eran, antes del daño-

-Revirtió el daño... Eliminó el daño...- murmuró Clockmon, sorprendido- T-Todo este tiempo ha valido la pena- sonrió, feliz- ¡Los ha rescatado a todos!-

-¿T-Tantos digimon… f-fueron transformados…?-murmuró Tailmon, mirando sorprendida la cantidad de digimon, mientras Wizardmon fruncía el ceño, preocupado.

-¡Samanta!- la apremió Slayerdramon, haciendo que la sorprendida joven parpadeara, volviendo a la realidad.

-¡S-Sí!- asintió la joven- ¡Valkyrimon, necesito que me lleves!- le pidió al digimon, puesto que ella, al ser humana, no podía flotar en ese sitio como los digimon.

-S-Sí- asintió el guerrero, y, cuando la niña se subió a su espalda, tomó vuelo, acercándose a Kokoromon.

-¡SAMY!- la digimon, boca abajo, miró emocionada a su hermana- ¡TODOS ESTÁN A SAL…!-

-¡No hay tiempo para eso!- Samanta la tomó de las mejillas, haciéndola parpadear, confundida- ¡Tenemos que encontrarlo antes de que sus datos sean asimilados al Mar Digital!- le señaló.

-¡CIERTOOOO!-parpadeó Kokoromon, recordando de golpe- ¡¿D-Dónde está?!- miró para todos lados, al igual que Samanta, mientras Slayerdramon, Wizardmon y Tailmon salían del xros loader.

-E-Es verdad…- Tailmon miró a algunos digimon, los cuales se volvían datos y eran absorbidos suavemente por los circuitos de la zona- Están comenzando a ser parte del Mar Digital- murmuró, sorprendida.

-Es natural. A pesar de que murieron como Kopierer, siguen siendo digimon fallecidos- señaló Wizardmon, también buscando con la mirada al igual que los demás miembros de Jäger, confundiendo a su amiga.

-P-Perdonen… ¿Pero a quién buscamos?- les preguntó Valkyrimon, algo confundido.

-Al único miembro de Jäger que perdimos como Kopierer- murmuró Samanta, seria, sorprendiendo a Valkyrimon y a Tailmon.

-¡AHÍ!- Wizardmon señaló una dirección, por lo que Jäger miró de inmediato.

El mago apuntaba, a lo lejos, a un digimon pegaso de piel mostaza, armadura y alas doradas, quien se encontraba flotando entre los digimon recuperados, semiconsciente…

-¡PEGASUSMON!- gritaron Samanta, Slayerdramon y Kokoromon.

La voz de sus camaradas hizo que el digimon frunciera levemente el ceño, comenzando a recuperar el sentido…

Lentamente, abrió sus cansados ojos azules, mirando borrosamente el lugar en el que estaba, confundido ante los digimon dormidos a su alrededor.

-… ¿Q-Qué…?- murmuró Pegasusmon, confundido y somnoliento, hasta que volvió a escuchar las voces de sus camaradas, por lo que miró a la dirección en la que sentía el llamado…

-¡P-PEGASUSMOOOOOON!- Kokoromon se le abalanzó de golpe, acortándole la respiración.

-¡G-GHA!- jadeó Pegasusmon, parpadeando, descolocado- ¿K-Kokoromon-san…?- miró atónito a la digimon, quien le abrazaba el cuello, gimiendo tiernamente- ¿S-Se siente bien?-

-¡P-PEGA-PEGASUS-SUSMON…!- gemía Kokoromon, llorando, feliz de tener a su querido amigo de regreso.

-¿S-Se encuentra bien…?- se preocupó Pegasusmon, al verla en ese estado.

-E-Estoy… m-muy f-feliz…-gemía la digimon, sonriendo costosamente, preocupando a su amigo.

-¡PEGASUSMON!- Slayerdramon se les acercó, abrazando a ambos digimon- ¡Que alegría que estás de regreso!- sonrió, satisfecho.

-¡¿S-Slayerdramon-san?!- parpadeó sorprendido y confundido Pegasusmon- ¿D-De regreso…?- se confundió más, hasta percatarse en Valkyrimon, Wizardmon y Tailmon acercarse a ellos- ¿E-Eh? ¡¿EH?! ¡¿J-JEFA?!- miró sorprendido a Samanta, la cual le sonrió levemente- ¡¿E-Está lastimada?! ¡¿Q-Qué ha pasado?! ¡¿E-Estamos en problemas?!- miró para todos lados, sumamente confundido- ¡¿P-Por q-qué hay t-tantos digimon?! ¡¿EH?! ¡¿P-Por qué desaparecen?! ¡¿EH?!-

-T-Tranquilo. Respira un poco, Pegasusmon- le pidió Wizardmon, comprendiendo que el joven digimon estuviera tan alterado- Ya estás a salvo- le aseguró, sonriendo satisfecho.

-S-Sí…- asintió confundido el digimon pegaso, sin saber la razón por la que ese mago se le hacía familiar…

-A-Aun así…- gimió Kokoromon, separándose de su amigo al igual que Slayerdramon- E-Estoy tan feliz… Estamos reunidos al fin-

-…- Pegasusmon la miró, confundido.

-Pegasusmon, ¿recuerdas lo último que te pasó?- le preguntó Samanta, seria, tomando su atención.

-¿L-Lo último que me… pasó…?- murmuró sorprendido el digimon alado, hasta que sintió el resonar de un disparo en lo profundo de su mente, por lo que abrió los ojos, horrorizado…

"-Aguanta, Pegasusmon-pidió Kokoromon, sacando sus vendas- Kaoru-chan, necesito que se las pongas mientras intento detener el proceso con mi poder-pidió.

La joven asintió, y empezó a envolver el ala del digimon, mientras Kokoromon usaba sus poderes de curación. Hideaki las miraba deseando que pudieran salvar a ese digimon.

Escucharon un rugido por detrás. Miraron.

El Kopierer Tigre acababa de aterrizar frente a ellos.

-¡Entren!- Hideaki entro rápidamente a Patamon y a Poyomon al xros loader, en el momento que el tigre los había mirado, pero ahora miraba a los jóvenes y a los dos digimon-...Dobermon aún no puede pelear-murmuro enojado.

-¡ALTEZA!-se preocupó Rapidmon, en el otro techo, peleando contra el cocodrilo- ¡KOKOROMON-CHAN!-

El tigre se les abalanzo. Kokoromon tomo el tubo y se abalanzo a él. Intento darle un golpe, pero recibió un zarpazo en su brazo, rodando a unos metros, cerca del borde del techo.

-¡Déjala!-Hideaki agarro al tigre por la espalda, el cual empezó a sacudirse para quitárselo de encima. El joven cayó a unos metros.

-¡Hideaki!-se asustó Kaoru, al lado de Pegasusmon, quien tenía la mitad de su ala vendada, pero al menos el proceso del virus se había detenido hasta su hombro. El digimon empezó a levantarse de apoco.

El Kopierer se abalanzo a Kokoromon, lista para morderla. Pero Pegasusmon le dio un cabezazo, haciendo que rodara a unos metros.

-¡Pegasusmon! ¡No debiste pararte!-

-...Y... usted no debió venir-sonrió jadeando el digimon alado.

En eso, Forward recobro el conocimiento, y furioso, se levantó y apunto a Kokoromon con su pistola color negro.

Rapidmon se dio cuenta de eso.

-¡NO TE ATREVAS!- pero el Kopierer cocodrilo lo detuvo.

El grito de Rapidmon hizo que todos miraran a esa dirección, y vieron horrorizados como Forward estaba a punto de apretar el gatillo.

-¡CUIDADO!- Pegasusmon empujo a Kokoromon en el momento en que él disparaba, recibiendo el disparo en su pecho, atravesando su armadura dorada."

-¡RAPIDMON-SAN!- recordó, asustado, y miró de inmediato a Kokoromon, sobresaltándola levemente- ¡¿R-Rapidmon-san está bien?! ¡¿Y-Y Kaoru-san?! ¡¿Hideaki-san?! ¡¿Patamon-san y su hermano Poyomon-san?!- le preguntó, nervioso y asustado.

-¡C-Cálmate, Pegasusmon!- le pidió Slayerdramon, colocando su mano en el hombro del digimon, el cual jadeaba, asustado- E-Están todos bien. Tranquilo- le pidió, serio.

-¿L-Lo están?- murmuró Pegasusmon, nervioso, a lo que Kokoromon asintió, triste-… Que alivio…- bajó las alas, aliviado-… ¿S-Significa que… solo yo…?- murmuró tristemente.

-… Sí- asintió Kokoromon, triste.

-… Pero, ¿c-cómo he vuelto?- el digimon pegaso miró confundido a Samanta- Y-Yo… Yo me había vuelto un Incompleto, al igual que Kokoromon-san…- miró a la digimon, quien parpadeó, y sonrió, mostrándole la palma derecha-… ¿Eh?- parpadeó, para abrir los ojos, atónito- ¡¿S-Sanó?!- se alegró.

-¡Sí! ¡El Xros Heart logró sanarnos, a Sky a y mí~!- le informó, abrazando el hocico de su amigo.

-¡Q-Que alegría…!- gimió Pegasusmon, con lágrimas en los ojos- ¡Que alegría que al fin…!- cerró los ojos, a lo que Kokoromon sonrió, feliz.

-… Entonces…- murmuró Tailmon, tomando la atención de Samanta- Él es el tercer digimon que mencionabas antes, ¿verdad?-

-Sí. El único que tal vez no podíamos recuperar, pero lo logramos- sonrió Samanta, a lo que Valkyrimon sonrió, feliz por ella-… Así que…- tronó sus nudillos, haciendo parpadear al digimon guerrero…

… Y fue así que se escucharon tres fuertes, pero dolorosos coscorrones en la zona, lo cual sobresaltó a los guardianes que vigilaban que los datos de los digimon fueran correctamente al Mar Digital, en cambio, Sanzomon sonrió levemente.

-¡A-AYYYYY!- gimió Kokoromon, sobándose la cabeza, al igual que un adolorido y estático Wizardmon, mientras que Pegasusmon solo gemía, con vapor saliendo de su cabeza.

-¡W-Wizardmon!- se sobresaltó Tailmon, mientras Samanta volvía a tronar los nudillos, a lo que Slayerdramon negó con la cabeza- ¡¿Q-Qué te pasa?!- miró molesta a la niña.

-… Kokoromon, Pegasusmon, Wizardmon- llamó Samanta a los tres digimon, dándoles un fuerte sobresalto-… ¿Cuál es la norma número uno de Jäger?- les preguntó, cabreada, haciéndolos parpadear.

-…- los tres tragaron saliva-… S-Sobrevivir…- respondieron, sudando a mares.

-¡SI LO SABEN DE ANTEMANO…! ¡¿POR QUÉ DEMONIOS SE ARRIESGARON LO SUFICIENTE COMO PARA PERDER SUS VIDAS, IMBECILES?!- resonó la voz de Samanta, junto a más coscorrones- ¡NO ME INTERESA SI FUE PARA PROTEGER A OTROS, POR TRAICIÓN, O SI NO SON ORIGINALMENTE DE LOS NUESTROS! ¡SON DE JÄGER, Y POR LO TANTO, DEBEN DE OBEDECER LAS NORMAS QUE LES IMPUSE! ¡¿O CREEN QUE HICE ESA LISTA PORQUE ESTABA ABURRIDA?! ¡¿Y AUN ASÍ VIENEN Y CREEN QUE VENGO POR USTEDES SOLO POR BUENA ONDA?! ¡LES JURO QUE LES HARÉ ARREPENTIRSE DE MORIR, Y DESEARÁN SEGUIR EN ESTE CEMENTERIO CUANDO TERMINE CON USTEDES!-

Slayerdramon suspiró, armándose de paciencia, mientras Valkyrimon sonreía, nervioso y algo asustado.

-¡BHUA! ¡L-La Jefa-san da mucho miedo~!- gimió Betsumon, flotando cerca de Sanzomon, Plutomon, Clockmon y el pequeño Dante, el cual miraba curioso la situación.

-Tsch-bufó molesto el caballero negro.

-Me aterra- confesó Clockmon, moviendo sus engranajes de manera nerviosa- Ha-Había escuchado que la humana que lidera Jäger podía ser temperamental... pero aterra-

-Aun así, debemos comprender a Samanta Wolf- aseguró Sanzomon, tomando la atención de Betsumon y Clockmon- Soportó el dolor de la pérdida de sus compañeros, para que así no nublara su juicio y poder salvarlos a todos…- acarició la cabellera rubia de Dante- Además, sigue siendo una niña- sonrió levemente, feliz.

-¡Pero aterra~!- gimió el felino, a lo que Clockmon asintió, de acuerdo.

Ante eso, Dante sonrió, algo divertido, y miró a Samanta, la cual zarandeaba con fuerza a Wizardmon, cabreada, ignorando que Tailmon le tiraba la chaqueta negra, enfadada.

El pequeño sonrió, tímido.


DigiQuartz.

Base del Proyecto Iluminati.

Topacio entró a uno de sus salones de investigación, sin sorprenderse que Visdom estuviese junto al mesón principal de operaciones, en el cual estaba atado Ballistamon. Encima del digimon, levitaban diferentes partes mecánicas del mismo, indicando que eran las que el mago le había arrancado con su magia.

-Parece como si jugaras un puzle- mencionó la peliceleste, rodeando la mesa, observando al digimon robot, el cual, costosamente, la miró de reojo, sudando levemente- ¿Algo interesante o útil?- preguntó, mirando a Ballistamon.

-… Posee circuitos que impulsan su poder físico como eléctrico, un sistema mecánico que le permite digerir comida, y un programa con el cual puede crear objetos en su interior- Visdom ladeó levemente su bastón, provocando que unos engranajes de Ballistamon fueran rodeados de aura amarilla y salieran abruptamente del cuerpo del digimon, haciéndole gritar de dolor, mientras sus piezas arrancadas comenzaban a flotar junto al resto.

-¿Algo de DarkVolumon? Tengo entendido, que ese es tu principal interés en este digimon- señaló Topacio, caminando hacia un mueble de su salón.

-Hace poco analicé el cuerpo completo de este digimon. Si invierto la polaridad de sus sistemas y programas, sería capaz de construir un DarkVolumon- informó Visdom, volviendo a ladear su bastón, por lo que más piezas fueron arrancadas del cuerpo del digimon, haciéndole gritar de dolor y agarrarse a la mesa, temblando con fuerza-… Pero no encuentro lo que busco-

-¿No era eso?- Topacio sacó unas carpetas, mirando extrañada al monstruo humanoide.

-Este digimon fue capaz de liberar al Rey de las ataduras de la oscuridad de Apocalymon, permitiéndole recobrar su memoria- murmuró Visdom, recordando el incidente del rescate de Saburo, y el momento en que había tomado interés en el digimon robot- Aunque he sacado gran parte de sus engranajes, no he podido encontrar la respuesta que busco- ladeó su bastón, por lo que el brazo izquierdo de Ballistamon comenzó a brillar, y, abruptamente, fue separado de su dueño, a lo que el digimon robot gritó de dolor.

-¿No usas anestesia? Estoy a favor de su uso. Así nunca me he lastimado los oídos- le señaló Topacio.

-¡G-GH!- gimió Ballistamon, aguantando el dolor de haber perdido su extremidad, junto con muchas de sus partes de una manera tan ruda y cruel- ¡D-Desármame…!- le gritó a Visdom, tomando su atención- ¡P-Pieza… por pieza…! ¡P-Pero… n-nunca e-encontrarás… t-tu respuesta…!- jadeó, enojado y adolorido- ¡Z-Zenjirou lo dijo…! ¡M-Mi amistad con S-Shoutmon me permitió r-recuperarlo…! ¡Un ser como tú…! ¡Que ha causado tanto daño…! ¡No lo entenderás, y no encontrarás esa respuesta, incluso desarmándome por completo!- le gritó, determinado.

Visdom frunció el ceño, serio.

-¿Amistad? Tendría sentido. Los digimon son una raza que puede aumentar su poder de pelea gracias a los lazos, pero más que nada entre un humano y digimon, por medio del xros loader- recordó Topacio, meditando- Pero pensar que ese lazo también se puede formar entre digimon, incluso de esa manera tan fuerte… No creo que Lilithmon tenga ese lazo tan fuerte con Blastmon y Tactimon…- sugirió, pero después comenzó a meditar, reconsiderando lo dicho…

Aun así, la peliceleste miró a Visdom cuando este, por medio de su magia, le acababa de arrancar la pierna derecha a Ballistamon, provocando que gritara de dolor, y que su voz no solo resonara en el salón, sino que también en el pasillo conectado a este.

-Podría creer esa respuesta, si no fueras un digimon compuesto solo de piezas mecánicas- aseguró Visdom con su voz gruesa, sin inmutarse ante los gritos y gemidos de dolor de Ballistamon- Los digimon de tu clase solo son robot sin emociones, y actúan de acuerdo a su programación. Un ejemplo, son las copias de los Inteligencias Artificiales que rondan la nave- señaló, sin darse cuenta que, ante sus palabras, Topacio frunció el ceño, seria y hasta molesta- Así que algo en ti debe provocar que un digimon sea liberado de lazos oscuros… Liberaste al Rey, y, según la información que manejo, lograste liberarte de los lazos oscuros impuestos por Olegmon en las Xros Wars- indicó, sorprendiendo al adolorido Ballistamon al saber esa información- Así que encontraré mi respuesta, incluso si debo desarmarte por completo- sentenció, mirando el brazo y pierna del digimon robot que flotaban encima de él, y, sacudiendo su bastón, estas extremidades comenzaron a separarse, permitiendo ver las piezas que lo componían.

-¡G-Gh…!- gimió Ballistamon, sin darse por vencido a causa del dolor que estaba sufriendo- ¡L-Libera… a Shoutmon…! ¡A mis amigos…! ¡LIBERALOS!- le gritó, pero recibió una descarga eléctrica proveniente de la piedra incrustada en el bastón de Visdom, provocando que gritara con fuerza.

-Silencio- le ordenó Visdom, observando y analizando las piezas que componían el brazo de Ballistamon, hasta percatarse que Topacio estaba por retirarse- Lo mejor sería que formatearas por completo al Semi-Digital que te queda- le sugirió, tomando la atención de la mujer, quien lo miró de reojo, sumamente seria.

-Eso haría que perdiera todas las actualizaciones y medidores de poder que le instalé- le señaló la mujer, seria.

-La memoria del Lopmon blanco que usaste como base para su creación está comenzando a emerger- le recordó Visdom, mirándola de reojo, serio- Si llegase a recuperar el completo control de sí mismo, podría hacer lo que quiera con ese cuerpo- sentenció.

-… Haré lo que deba- le informó Topacio, antes de retirarse de un portazo.

"G-Gh…" gimió Ballistamon, logrando escuchar a duras penas la conversación a causa del dolor por el que estaba pasando "L-Lopmon… No…" cerró los ojos, jadeando, sintiendo como los circuitos sueltos de su hombro y pierna chispeaban dolorosamente ante la pérdida de sus extremidades "S-Shoutmon… T-Tienes que… salir de aquí… Dorulumon, Wisemon… Salgan…" apretó débilmente su único puño "Z-Zenjirou, A-Akari… Taiki… Vengan pronto… S-Shoutmon e-está… demasiado… mal…" abrió costosamente los ojos, decidido a no dejar que Visdom lo viera rendirse "K-Kokoromon… D-Dale fuerzas… a mi amigo…"


A pesar de que varios pasillos y cuartos de la nave se encontraban dañados, el salón de entrenamiento donde solían descansar o entrenar los digimon aliados del Proyecto Iluminati se encontraba en un buen estado, aunque eso no significara que no hubieran algunas grietas en las paredes blancas, y circuitos colgando del techo…

-¡Misty-chan~! ¡Sonríe-evil~!- le pidieron los Evilmon a Misty, la cual, sentada en un cojín, abrazándose las piernas, parpadeó, sin mucho entusiasmo.

-¡Incluso nos dieron galletitas-evil~!- uno de los diablillos le ofreció un plato lleno de los dulces, pero la niña siguió en silencio, deprimiéndolo.

-¿Cómo está?- se les acercó Blue, observando a la deprimida niña.

-Misty-chan no ha comido nada…- suspiraron deprimido los tres diablillos.

Blue miró preocupado a la peliazul, quien lo miró de reojo, y volvió a mirar a sus pies, triste.

Desde que su hermano había sido hospitalizado, la niña estaba sumamente deprimida, especialmente al saber que sus queridos papá y mamá estaban con los malos. Tanto así, que no quería estar con ellos, y aunque dijo que quería estar con Blast-chan y los Evs-chan, seguía sin mostrar mejoría en su estado de ánimo.

-Esto es demasiado extraño…- murmuró Blastmon, observando la situación desde un punto del salón, junto a Lilithmon y LadyDevimon, aunque estas dos estaban enfrascadas tratando de que la señal del televisor con el que siempre se entretenían captara el canal que tanto ansiaban ver.

-¡GRRRR! ¡MUÉSTRAME MI CANAL, CHATARRA!- gruñó Lilithmon, ya enfadada, y, sin más, le dio un manotazo al televisor, logrando así captar la señal.

-¡Buen trabajo~!- aplaudió LadyDevimon, feliz, a lo que la otra digimon sonrió con altanería, acomodándose el cabello.

Aun así, ambas mujeres digimon se quedaron en blanco al ver que el televisor comenzaba a dar noticias, y no la novela que estaban tan deseosas por ver.

-¡¿QUIÉN CAMBIÓ EL CANAL?!- rugieron ambas, comenzando a buscar el control remoto.

-… Mm… Muy extraño…- murmuró Blastmon, ignorando la situación detrás suyo.

-¡Oye, Blastmon! ¡Muévete y busca el control! ¡No pienso perderme el episodio de hoy!- le aseguró enfadada Lilithmon, buscando entre las pesas, mientras LadyDevimon buscaba por el techo- ¡Mi sensible corazón necesita algo que lo consuele!- chilló.

-¿Tu sensible corazón?- la miró Blastmon, parpadeando sorprendido- Lilith-chan, ¿por qué dices eso?- le preguntó, preocupado por ella.

-¡P-Porque…!- gimió Lilithmon- ¡Mi pareja destinada desapareció! ¡Se supone que ahora estaba de nuestro lado… pero no pude siquiera verlo…!-se lamentó, recordando a su Gaiomon- ¡Y ahora, mi único consuelo es saber la respuesta de Manuel a la pobre Roxanna!- gimió- ¡PERO ALGUIEN CAMBIÓ DE CANAL Y NO ENCUENTRO EL MALDITO CONTROL!-rugió, echando fuego de los ojos, aterrorizando a los Evilmon que estaban junto a Misty, quien seguía deprimida, mientras Blue tragaba saliva, asustado.

"¡Q-QUE NO SEPA QUE HABÍAMOS BUSCADO CANALES INFANTILES PARA MISTY-CHAN-EVIL!" pensaron aterrorizados los Evilmon.

-Mantén la calma, Lilith-chan- le pidió Blastmon, tomando de las manos a su colega- Si los sentimientos de Manuel por Roxanna son tan honestos como los ha demostrado durante estas temporadas, te aseguro que ese amor será correspondido-

-¡P-Pero…!- gimió Lilithmon- ¡Necesito saberlo!- lloriqueó.

-¡Entonces, unamos nuestras fuerzas para buscar el control, antes de que empiece el programa!- le señaló Blastmon, determinado.

-¡S-Sí!- asintió Lilithmon, recuperándose.

"¡¿C-Cómo terminaron así…?!" se quedaron en blanco los tres diablillos.

-E-Este…- los llamó Blue, tomando la atención de ambos digimon-… P-Pueden cambiar el canal manualmente- les recordó, pero se quedó helado al ver la mirada asesina de ambos Generales.

-No bromees con eso, Blue-chan-le pidió enojado Blastmon.

-S-Sí…- gimió Blue, mirando para otra parte, lloriqueando por el susto que acababa de pasar.

-¡F-Fuiste valiente-evil!- le aseguraron los Evilmon, dándole palmaditas.

-¡¿Dónde está ese maldito y condenado control?!- chilló enojada LadyDevimon, sin dejar de buscar con la mirada desde el techo, puesto que no lo encontró entre los circuitos que sobresalían.

¡Esperaba con tanta ansías calmar su mente con ese programa…! ¡A pesar de que habían capturado al Rey, estaba tan enojada por todo lo que tuvo que pasar en Digimon Land por culpa de esas evoluciones salidas del…!

¡Además, Forward estaba tan, pero TAN enojado, que ni siquiera la miraba ni le decía uno de sus adorados insultos…! ¡Ni siquiera la miraba….! ¡NO LE HABLABA!

"¡¿POR QUÉ MI FORWARD ESTÁ TAN TRISTE?!" se agarró la cabeza, confundida y enojada "¡AL FIN MATÓ A ESA ASQUEROSA DIGIMON CON EVOLUCIÓN ANGELICAL…! ¡¿QUÉ ES LO QUE PASA POR SU HERMOSO Y CRUEL CORAZÓN?!" comenzó a gemir, pero sacudió la cabeza "¡N-No es momento de deprimirme! ¡D-Debo saber la respuesta de Manuel…!"siguió buscando con la mirada, hasta que sus ojos rojos se posaron en Misty.

Se quedó mirando a la niña, recordando que había sido la humana que ella había capturado personalmente para robarle su Code Xros… Y pensar que era la hija menor de Horfe, uno de los cabecillas…

Entonces, una sonrisa sarcástica cruzó el rostro de la mujer digimon.

Misty, abrazando sus piernas, miraba amurrada la intensa búsqueda de los digimon por el control, mientras los Evs-chan consolaban a Blue…

"… Blast-chan… ¿Realmente es un malito…?" se preguntó, mirando al digimon de diamantes, sumamente triste y decepcionada "¿Papá y mamá… también son malitos…? S-Significa… ¿Qué mi hermanito y yo… también…?" entrecerró los ojos, dolida "D-Dracmon… Damemon… Kuro…" ocultó el rostro en las rodillas, deseando ver a su querido y amado gatito…

Pero se quedó quieta al sentir a alguien frente a ella, por lo que levantó la mirada, para encontrarse con LadyDevimon, quien, flotando de cabeza frente a ella, sonreía de tal manera que aterrorizó a la peliazul.

-Mira, pequeña. Si te vas a quedar aquí, vas a tener que atenerte a las reglas de Onee-san- le señaló LadyDevimon, mientras la niña estaba sumamente quieta, mirándola asustada- ¡ASÍ QUE MUEVE TU TRASERO Y AYÚDANOS A ENCONTRAR EL CONTROL!-le exigió, sobresaltándola.

"E-Esta gatita…" reaccionó Misty, mirando parpadeando a LadyDevimon, ignorando que su gorra estaba descolocada y sus cabellos algo desordenados por el grito de recién…

"-Klinge, no tenemos tiempo para tus peleas callejeras- le aseguró LadyDevimon al lobo, quien se levantaba, aun sobándose el rostro- Vamos, ven con Onee-chan- se acercó a Misty, y puso su mano en el rostro de esta, sin tocarla, usando sus poderes para que la pequeña quedara inconsciente, por lo que la agarró sin problemas."

"E-Es la gatita mala de esa vez…" reconoció la peliazul.

-¡MUÉVETE! ¡EL PROGRAMA EMPEZARÁ PRONTO, Y HASTA UNA NIÑATA COMO TÚ PUEDE AYUDARNOS CON LO DEL CONTROL!-pataleó LadyDevimon.

-¡L-LadyDevimon!- los Evilmon se pusieron frente a Misty, haciendo que la mujer digimon se alejara un poco, equilibrándose- ¡Ya te hemos dicho que no te acerques a Misty-chan-evil!- le reclamaron.

-¡Más importante es saber la respuesta de Manuel, renacuajos!- les aseguró enfadada LadyDevimon.

-Por favor, LadyDevimon…- le pidió pacientemente Blue, acercándose a los digimon, nervioso.

-… Fea- le dijo Misty, amurrada, dejando quieta a la digimon caída, a los Evs-chan, y al joven de lentes azules…

-… ¿AH?-LadyDevimon miró asesinamente a la niña, la cual infló una mejilla, amurrada.

-¡GATA FEA!- Misty le mostró la lengua.

-¡GRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR!-chilló furiosa LadyDevimon, y se dispuso a abalanzarse a la niña, sobresaltándola junto a los Evilmon y a Blue, si Blastmon no la agarra del traje.

-Vamos, vamos. Lady-chan- le recriminó Blastmon, mientras la mujer se retorcía en su agarre, pataleando ofendida- La búsqueda del control es la prioridad en estos momentos-

-¡N-No recibo órdenes tuyas!- le señaló LadyDevimon, pataleando.

-… Y recuerda lo que te advertí-le recordó Blastmon, mirándola enojado, dejándola quieta- No te vuelvas a acercar a Misty-chan-le advirtió, consciente que esa digimon había secuestrado a la niña por órdenes de Forward, para así arrebatarle su Code Xros.

-…- LadyDevimon tragó saliva, asustada, pero bufó, molesta.

Blastmon la soltó, a lo que la mujer se alejó, murmurando por lo bajo.

-… AH- los Evilmon y Blue cayeron sentados, asustados por lo de recién. Misty, en cambio, se restregó un ojito, nerviosa.

-¡Misty-chan~!- la llamó Blastmon, tomando su atención- ¡Ahora todos estamos en una misión importante! ¿Quieres ayudarnos a encontrar el control remoto?- le pidió.

-¡E-Eso!- asintieron los Evilmon.

-Con eso, Misty-chan se animará. Al menos un poco-evil- señaló uno de los diablillos, a lo que Blue los miró, no muy seguro.

-…- la pequeña miró a los pequeños digimon, y después a Blastmon, quien le sonreía-… ¿Es una misión mala?-preguntó, jugando con sus dedos.

-¡Es una misión por el bien del corazón de una de mis colegas!- le aseguró el digimon diamante, intentando animarla.

-…- Misty lo miró, nerviosa, y se fue a ocultar detrás de Blue, extrañando al joven, pero dejando quieto al digimon-… Nop- negó detrás del pelinegro, sin mirar al digimon de diamante.

-M-Misty-chan…- se deprimieron los Evilmon.

Blastmon se incorporó, mirando serio y con algo de tristeza a la niña, consciente que estaría tan asustada y desconfiada…

-¡Blastmon! ¡¿Lo encontraste?!- le preguntó Lilithmon, mientras buscaba el control entre una pequeña montaña de bolsas de papas fritas vacías.

-A-Aun… ¡Aun no, Lilith-chan!- reaccionó el digimon de diamante, caminando hacia su amiga.

-Misty-chan, todo estará bien- le aseguró uno de los Evilmon a la niña, tomando su atención- Blastmon-sama no permitirá que nada malo te pase-evil- le prometió, a lo que sus dos compañeros asintieron, apoyándolo.

-…- aun así, la pequeña bajó la cabeza, nerviosa-… Pero… Blast-chan… Es un malito, ¿verdad…?- murmuró, preocupando a los digimon- Y lo quiero mucho, pero…- gimió-… P-pero… M-Mi hermanito…- comenzó a hipar, restregándose los ojos- E-Es mi culpa que Ren…-

-Tranquila, Misty-chan- la trató de calmar Blue, pero la niña se sentó, abrazándose las rodillas, preocupando a los Evilmon.

"… Misty-chan…" se preocupó Kyosuke "A-Aunque… ¿Quién soy para tratar de consolarla?" pensó, triste "… Ahora mismo, Ballistamon está en manos de Visdom… Y yo estoy aquí, sin poder hacer nada por él… Nada por nadie…" apretó levemente sus puños, mientras los Evilmon se acercaban a Misty, tratando de animarla, incluso uno de ellos había ido a buscar las galletitas, para ofrecérselas a la niña, sin resultado alguno "… ¿Qué debo hacer…? Kokoromon…"


Digimon Land.

Edificio Administrativo.

El edificio era utilizado con el único propósito de atender a los civiles con mayores heridas, aunque eso significara usar el propio salón para colocar tiendas y camillas.

En uno de los pasillos del lugar, a las afueras de una de las habitaciones, se encontraba el Relojero, acompañado por una silenciosa Airu sentada abrazándose las rodillas, un malhumorado Kuro, y unos preocupados Zenjirou, Miho, Damemon y Nene.

-¡Viejo!- escucharon, por lo que miraron acercarse a Tagiru guiado por Bakomon, acompañado por Jack, Taiki, Akari, Kiriha y Dracomon.

-Me alegra verlos despiertos, Taiki-kun, Jack-kun- aseguró el anciano.

-S-Sí- asintió el pelicafé, preocupado.

-¡Kudou Taiki!-Zenjirou abrazó con fuerza a su amigo- ¡Veo que la sangre de tu rival te ayudó a despertar!-

-G-Gracias, Zenjirou- sonrió levemente Taiki, separándose de su amigo- Nene- saludó a su amiga, la cual asintió, preocupada.

-¿Y Gumdramon?- se preocupó Damemon.

-E-Está bien- sonrió Tagiru, algo preocupado.

-¿C-Cómo está Lunamon?- preguntó Akari, nerviosa.

-E-Ella…- murmuró Nene, preocupada.

-Es culpa de esos tipos- murmuró Airu, preocupando a Akari- Que Ren y Misty-chan… Y ahora una digimon tan linda…-

-Airu…- se preocupó Opossumon, en el xros loader de la niña.

-¡MATEMOSLOS!- rugió enfadado Kuro, a lo que el anciano le dio un golpecito con su bastón, sobresaltando a Bakomon- ¡GRRR!-

-Será mejor que entren- les sugirió el Relojero a Akari y Taiki, quienes asintieron, y, en silencio, entraron a la habitación…


En la habitación se encontraba recostada Lunamon en la única cama del cuarto, acompañada de Spadamon, quien, sentado a su lado, le sostenía con fuerza su mano, mientras Cutemon usaba sus poderes para tratar de sanar la herida en el costado de la digimon, la cual despedía algunos datos.

… Lunamon estaba muriendo.

Akari se tapó la boca, dolida, mientras Taiki entrecerraba los ojos, triste.

-¿T-Taiki?- Spadamon se percató de los dos niños- Q-Que alivio, despertaste- sonrió, aunque se podía notar que está sufriendo por dentro.

-S-Spadamon- Taiki se acercó a su amigo junto a Akari- ¿Lunamon…?- miró a su amiga, quien respiraba costosamente, frunciendo el ceño de vez en cuando.

-N-No he podido…- gimió Cutemon, sin dejar de ocupar sus poderes- L-La herida de bala que Lunamon recibió-kyu… Sus datos están inestables- bajó las orejitas, nervioso.

-C-Cutemon…- murmuró Akari, triste, consciente que su compañero había estado todo ese tiempo tratando de estabilizar a Lunamon.

-… ¿El xros loader…?- murmuró Taiki, a lo que la pelirroja negó con la cabeza.

-Lo hemos intentado, pero la herida no puede ser sanada… Ni siquiera cuando D'arcmon trató usar una de sus esferas curativas…- recordó Akari, nerviosa.

Taiki frunció el ceño, preocupado, y miró a Lunamon, horrorizado ante la idea de que tendría que perder a otra amiga, sin poder hacer nada por ella…

"No de nuevo…" pensó, nervioso "Shoutmon…" apretó el puño de su mano sana, enojado y triste.

Spadamon, sosteniendo la mano de su pareja, frunció el ceño e hizo una mueca, aguantando todo el dolor que recorría su pecho y su garganta…


-¡D-Debe haber algo que podamos hacer!- le aseguró Tagiru al resto, afuera de la habitación.

-¡No hay nada!- gimió Airu, nerviosa- ¡Hemos tratado todo! ¡Xros loader, esas pelotas que crean campos curativos o lo que sean!- ocultó el rostro en las rodillas.

-Cutemon ha hecho todo para mantener a Lunamon estable…- murmuró Zenjirou, preocupado- Pero ella no despierta, y sus datos…- suspiró, nervioso.

-Pero…- murmuró Miho, preocupada.

-… Hay cosas que hay que aceptar, aunque nos duelan- le aseguró Kiriha a Tagiru, a lo que Nene miró para otro lado, preocupada.

Kuro hizo una mueca, enojado.

-¡No quiero escuchar que nos rendimos!- gruñó Tagiru- ¡Jack, alguna sugerencia!- miró al peliblanco, el cual meditaba, nervioso.

-E-Es que, si sus datos están tan dañados…- murmuró Jack- P-Perdóname, Tagiru…- cerró los ojos, dejando quieto al niño-… No puedo hacer nada-

-…- el Relojero respiró hondo- Zenjirou-kun, creo que habrá que llamar a los digimon del Xros Heart que están haciendo las rondas- le sugirió.

-S-Sí…- asintió el pelicafé, mientras Bakomon agachaba la mirada, triste.

"¡NO!" pensó Tagiru, enojado "¡No podemos perder a nadie más…! ¡YA NO!" miró el manual en su mano, por lo que comenzó a hojearlo, seguro de haber leído algo que les serviría en semejante situación…

-Tagiru-kun, ¿eso no es…?- reconoció el Relojero, mientras los demás observaban al niño.

-Ese es el nuevo xros loader que obtuviste, ¿verdad?- le preguntó Kiriha, observando el aparato en el brazo del pelicafé.

-¡AQUÍ!- gritó Tagiru, contento, sobresaltando a los presentes.


Lunamon respiraba costosamente, aun siendo atendida por Cutemon, quien estaba dando todo de sí para que los datos de su amiga no se desestabilizaran por completo.

Akari estaba sentada a su lado junto a Spadamon, el cual no soltaba la mano de su pareja, mientras que Taiki observaba la situación en silencio, tratando de pensar en alguna solución para salvar a su amiga…

"¡Piensa…! ¡Debe haber algo…! ¡No puedo darle la espalda a Lunamon! ¡No puedo dejar que muera!" cerró los ojos, nervioso, deseando tener su xros loader de vuelta…

Fue entonces que el ambiente fue roto al abrirse abruptamente la puerta, mientras entraba Tagiru trastrabillando, para sorpresa de Taiki y Akari.

-¡UN POCO DE RESPETO-KYU!- chilló indignado Cutemon, mientras Spadamon parpadeaba, sorprendido.

-¡Ha-Hay una forma para salvar a Lunamon!- informó Tagiru, jadeando, sorprendiendo a los presentes.

-¡¿L-La hay?!- se sorprendió Spadamon.

-¡S-Sí!- el niño se acercó a la cama, y miró el aparato en su brazo- Veamos…- apretó las tapas, haciendo que se abrieran y permitieran ver las pantallas y botones que componían su interior- ¡Este!- apretó un botón.

Al hacerlo, las dos pequeñas antenitas del aparato se encendieron, y comenzaron a analizar a Lunamon, para sorpresa de los presentes.

-Vamos…- murmuró Tagiru, mientras Jack, Zenjirou y los demás entraban al cuarto, preocupados.

Entonces, al terminar el análisis, en una de las pantallitas apareció la imagen de Lunamon, junto con sus estadísticas de poder, salud y resistencia, indicando que las dos últimas se encontraban bastante bajas.

-¿A-Analizó a Lunamon?- murmuró Nene, sorprendida, mientras Kiriha y el Relojero fruncían el ceño, serios.

-Bien, después del análisis…- Tagiru volvió a hojear el manual- ¡Tengo que restaurar los datos!- apretó una serie de botones, provocando que de las antenitas saliera una esfera de datos que atrapó a Cutemon, para sobresalto de los presentes- ¡GHA! ¡P-Perdón, creo que eso era para defenderme!- parpadeó Tagiru, apenado.

-¡¿De qué se trata esto-kyu?!- exigió saber Cutemon, atrapado dentro de la esfera azul, la cual levitaba por la habitación.

-P-Parece una goma de mascar- parpadeó Airu, decepcionada, a lo que Tagiru hizo una mueca, ofendido.

-¡Te equivocas si te desconcentras-dame!- la regañó Damemon, pero se ganó tal mirada de la rubia que se escondió detrás de Miho.

-Tagiru, ¿puedes sanar a Lunamon con esto?- le preguntó Taiki, sorprendido y serio.

-A-Aquí no dice sanar…- admitió Tagiru- S-Solo algo de restaurar datos dañados… Es lo mismo, ¿verdad?- parpadeó, confundido, a lo que el Relojero se dio una palmada, avergonzando al niño.

-¡Sí!- Jack puso la mano en el hombro de Tagiru, sonriendo- Con esto podemos hacer algo- le aseguró, a lo que Tagiru sonrió.

-P-Por favor- les pidió Spadamon, nervioso, sin soltar la mano de Lunamon, quien gimió levemente.

Akari y Zenjirou los observaron, preocupados.

-Veamos…- Taiki tomó el manual, comenzando a hojearlo.

-¡L-Lo leí en la página 7!- le avisó Tagiru, mientras Kuro, Dracomon y Bakomon miraban curiosos el aparato rojo con marcas azules- Decía algo que primero se debe analizar los datos del digimon o algo así-

-Se nota que sabes lo que haces es semejante momento- bufó Airu, volviendo a ofender al niño.

-Aquí…- lo encontró Taiki- "Después de analizar los datos, se debe restaurar las estadísticas que se encuentren en un bajo nivel. Para ello, apunte al digimon con los receptores del xros loader Gamma"- leyó.

-¿R-Receptores...?- parpadeó Tagiru.

-Las antenas- le señaló Jack, a lo que el niño asintió.

-¡B-Bien!- Tagiru apuntó a Lunamon con el aparato, nervioso pero decidido.

-"Seleccionado el digimon, proceda a acumular su propia energía seleccionado el botón debajo de la pantalla de análisis, para poder compartir su data con el sujeto afectado…"- leyó Taiki, pero frunció el ceño, sorprendido.

-¿E-Eso significa…?- murmuró Zenjirou, confundido y preocupado.

-Significa que este xros loader ocupa la energía del usuario para sanar a los digimon en estado crítico- murmuró Taiki, sorprendiendo a los presentes.

-¡USEMOS SU SANGRE!- sugirió Kuro.

-¡NO!- lo callaron Jack, Zenjirou, Akari y Damemon, amurrando al ciborg.

-¡Eso es demasiado peligroso!- saltó Jack- ¡Tagiru, dame esa cosa! ¡Usaremos mi energía!-

-P-Pero, si es un xros loader, entonces solo Tagiru-kun es capaz de ocuparlo- señaló Miho, preocupada.

-A menos a que haya otro familiar…- murmuró Nene, preocupada.

-¡Soy mitad humano, eso tal vez no cuente conmigo!- las miró algo molesto Jack- ¡No sabemos cuánta energía puede perder Tagiru!-

-P-Pero…- se molestó Tagiru.

-¡Es muy peligroso!- sentenció Jack, nervioso, sorprendiendo al niño.

-¿Aunque fuera la única opción?- le preguntó Kiriha, serio, a lo que el peliblanco lo miró, molesto.

-Jack-kun- el Relojero lo tomó del brazo, tomando su atención- Comprendo que estés preocupado por lo que le vaya a pasar a Tagiru-kun, pero dudo mucho que Betsumon le haya dejado un objeto que le pueda causar daño-

-L-Lo sé, pero…- murmuró el peliblanco.

Tagiru miró a Jack, comenzando a comprender la razón por la que su amigo no quería que él se arriesgara: no quería que le pasara nada malo. Tal vez, porque ya había perdido mucho ese día…

El niño bajó la mirada, agradecido y apenado por la preocupación de Jack.

-¡P-Por favor!- gimió Spadamon, tomando la atención del grupo, especialmente de Tagiru- ¡S-Sé que puede ser peligroso…! ¡Pero por favor, salva a Lunamon!- le suplicó al niño de googles, sumamente afectado y nervioso por el estado de su pareja.

Tagiru lo miró, sorprendido, pero frunció el ceño, decidido.

Aunque fuera peligroso… ¡NO ERA MOMENTO PARA DUDAR!

-¡Si dar mi energía significa salvar a Lunamon…!- Tagiru apretó el botón redondo que se encontraba debajo de la pantalla que mostraba el estado de Lunamon- ¡Entonces me volveré con gusto una pasas!- sentenció.

Al haber apretado el botón, una onda de datos registró a Tagiru, mientras se acumulaban en las antenas del xros loader Gamma datos de color verde, los cuales salieron disparados hacia Lunamon, fundiéndose en ella, para sorpresa de los presentes.

-G-Gh…- Tagiru, pálido al haber perdido algo de energía, casi cae al piso si Jack y Taiki no lo agarran a tiempo.

-¡Tagiru!- se preocuparon ambos, a lo que el niño sonrió costosamente.

De a poco, los datos fundidos se acumularon en la herida mortal de la digimon, comenzando, de a poco, a cerrar la herida.

-¿E-Está sanando?- murmuró Miho, sorprendido y alegre, mientras Akari sonreía, agradecida.

-¿Realmente está usando la energía de un humano?- murmuró Kiriha, sorprendido.

-¿L-Lunamon…?- murmuró Spadamon, mirando preocupado a su pareja, la cual estaba recuperando el color de su piel, mientras la herida cerraba…

Lunamon frunció levemente el ceño, y abrió los ojos, desorientada.

-¿E-Eh…?- Lunamon miró a su alrededor, sorprendida al estar en una habitación, pero más aún ante los cazadores y digimon que la miraban, sorprendidos y alegres- ¿T-Taiki?- miró confundida al niño, quien le sonreía con los ojos brillosos.

-¡L-Lunamon!- Spadamon abrazó a su pareja, tomándola desprevenida.

-¡LO HIZO!- gritaron felices Akari, Zenjirou, Miho, Damemon, Dracomon, Bakomon y Cutemon, aunque este último seguía flotando dentro de la esfera de datos.

-¡Q-Que alegría…!- gimió Airu, restregándose los ojos, a lo que Nene le dio unas palmaditas en la espalda.

-Tsch- bufó Kuro.

No es que le molestara todo ese ambiente, pero quería ir cuanto antes a rescatar a sus amos…

-Capaz de curar heridas que ni un xros loader puede…- murmuró Kiriha, mientras que Jack y Taiki ayudaban al cansado Tagiru a levantarse- Lo que te dejó tu compañero es un objeto bastante curioso-

-S-Sí- sonrió Tagiru, algo somnoliento- ¡S-Sí!- sacudió su cabeza, despertándose- Betsumon era el mejor- sentenció, mirando feliz a Spadamon y a Lunamon.

-A-Aun así, no vuelvas a arriesgarte así- le pidió Jack, algo amurrado, tomando su atención- K-Kokoromon me mataría si algo te pasa- le dio una leve palmada en la nuca, haciéndole sonreír, apenado.

Taiki los miró, sonriendo, y miró a Spadamon, quien abrazaba feliz a Lunamon, la cual correspondía al gesto, gimiendo levemente…

Fue entonces que, por unos momentos, el joven pensó haber visto a otros digimon en la misma posición… a Shoutmon y a Kokoromon…

"… Cierto…"comprendió Taiki, triste "Tú la amabas tanto como Spadamon ama a Lunamon, ¿verdad?" cerró los ojos, nervioso, deseando haber podido salvar a su amiga "Shoutmon…" se aferró al micrófono en su mano sana "Voy por ti, compañero" abrió los ojos, determinado.


Mar Digital

-…- Samanta parpadeó varias veces, sumamente confundida-… ¿Me repiten que hacemos aquí?- pidió, fastidiada.

El grupo de Jäger estaba parado encima de la superficie de una de las estructuras que componían el Mar Digital. Aun así, lo que destacaba a ese edificio, es que tenía construido una casa de madera, y eso era lo que sorprendía a Samanta y a los demás.

Dante estaba parado frente a la puerta de la casita, sonriendo tímidamente.

-¡Eres demasiado descortés!- le recriminó Anubismon, flotando cerca de la estructura junto a los demás guardianes, Plutomon y Sanzomon, la última sonriendo levemente.

-Yo también tengo curiosidad- admitió Clockmon, parado cerca del curioso Betsumon.

-Dante-kun quiere que pases el rato con él, Samanta Wolf- le sonrió Sanzomon a la fastidiada pelicafé-En agradecimiento por haber salvado las almas de los digimon transformados en Kopierer- agregó.

-… ¿Ah?- se fastidió más la niña.

-¡¿De verdad?!- se emocionó Kokoromon- ¡Se ve muy hogareña~!- aseguró, hasta recibir un coscorrón por parte de Samanta, sobresaltando a Valkyrimon y a Pegasusmon.

-No tenemos tiempo para hacer visitas- aseguró fastidiada Samanta- ¿Y por qué rayos construyeron una casa en este sitio?- agregó, confundida.

-B-Bueno… Dante-kun es diferente a nosotros- le explicó Sistermon Blanc, algo nerviosa ante la actitud de la humana de pelo café- Y-Y para que pueda vivir de manera más cómoda…-

-¡Le construimos la mejor casa!- sonrió Sistermon Noir, satisfecha consigo misma.

-Aunque fue difícil clavar- SkullSatamon suspiró, relajando los hombros.

-…- Samanta parpadeó, y se quedó mirando a Plutomon, quien frunció el ceño-… ¿Juegas a la casita?- sonrió, irónica.

-¡¿C-CÓMO TE ATREVES…?!-rugió enfurecido Plutomon, sobresaltando a los guardianes, aunque Gokuwmon suspiró, mientras Sanzomon volvía a sonreír.

-¡Que miedo~!- Kokoromon y Betsumon se abrazaron, asustados por la reacción del digimon negro.

-L-Le gusta meternos en problemas…- Tailmon se quedó mirando fastidiada a la niña, a lo que Wizardmon no pudo evitar sonreír, culposo.

-Para con eso- le ordenó Slayerdramon a su compañera, quien hizo una mueca.

-En todo caso, Samanta Wolf. Sé muy bien que deseas regresar pronto con los tuyos, ya que cumpliste con tu misión- le aseguró Sanzomon, acercándose un poco al grupo de Jäger- Recuperaste a tus compañeros, así que debes volver a la batalla…- miró a Dante, quien, aun en el portal de la casa, miraba expectante la situación- Pero, por favor, cumple este pequeño capricho-

-… ¿No les he cumplido suficientes caprichos a toda tu santa familia?- bufó más fastidiada Samanta, hasta notar que el pequeño Dante se le acercó tímidamente, jugando con sus manos- ¿Qué quieres ahora?- lo quedó mirando, sobresaltándolo.

El niño abrió apenas la boca, nervioso, pero se apenó ante la mirada de la pelicafé.

-…- Samanta parpadeó, mirando desconfiada al pequeño rubio, pero notó que Kokoromon la miraba, entusiasmada-… Cinco minutos- bufó, derrotada, alegrando al niño y a la V-mon.

Dante, emocionado, tomó de la mano a Kokoromon y la llevó dentro de la casa.

-¿Nosotros también?- le preguntó Pegasusmon a Samanta.

-No es necesario. Parece que este Dante se encariñó con Kokoromon- le explicó la pelicafé- Terminan su turismo y nos vamos- bufó, sacando su xros loader, con la intención de entrar a los digimon…

-E-Este… Samy…- escuchó a Kokoromon, por lo que miró la casa, para ver asomado a Dante y a la V-mon.

-Eso fue rápido- se sorprendió Tailmon.

-N-No es eso…- parpadeó Kokoromon, acercándose a Samanta-… C-Creo que te quiere a ti, Samy- le indicó.

-… ¿Eh?- parpadeó Samanta- ¡¿EH?!- miró molesta a Sanzomon, la cual asintió, concordando con la digimon- ¡No asientas y di algo, maldita!- se cabreó.

-¡Samanta, lenguaje!- Slayerdramon le dio un coscorrón a su compañera.

-A-Arg…-gruñó por lo bajo la niña.

-P-Parece que hay cosas que no han cambiado- señaló Pegasusmon, sonriendo nervioso, a lo que Valkyrimon y Clockmon lo quedaron mirando.

-Solo tienes que ir a una casa. No le veo el problema- le señaló Tailmon a la pelicafé.

-… No es eso…- murmuró Samanta, seria, aunque algo adolorida, extrañando a la digimon felina.

"… Este niño…" la pelicafé miró seriamente a Dante, quien parecía muy expectante "… No" negó levemente, tomando la atención de Slayerdramon "No saltes a conclusiones. Es absurdo…" sentenció, dándose algo de valor y caminando hacia la puerta de la casa.

Eso alegró a Dante, quien se movió, dándole el paso a la pelicafé a su hogar.

Slayerdramon miró irse a su compañera, para después mirar de reojo a Sanzomon.

-… Ese niño humano… ¿Quién es?- le preguntó a la mujer digimon, serio.

-…- Sanzomon miró seriamente a los digimon de Jäger, quienes parecían preocupados con la situación-… A pesar que queremos a Dante-kun…- murmuró, consciente que los guardianes estaban serios-… Ni nosotros mismos tenemos la respuesta- confesó.

Slayerdramon frunció el ceño, serio. Kokoromon miró a su tutor, confundida.


Al entrar a la casa, Samanta se percató en la cama y el velador que se encontraban en una esquina, mientras que en la otra había a una pequeña mesa y sus respectivas sillas, junto a una cocina. Notó que había una única puerta además de la entrada, la cual debía corresponder al baño.

"… Es… bastante simple" parpadeó, algo sorprendida, puesto que esperaba que los digimon fueran capaces de construir mejores casas.

-… ¿Acaso eres minimalista?- comprendió, mirando a Dante, el cual negó, sonriendo-… Entonces… ¿Lo justo y necesario?- sugirió, a lo que el niño asintió.

El rubio, sin dejar la sonrisa, se acercó a su velador, mientras Samanta caminaba por la habitación, algo desconfiada. El niño sacó un cuaderno de uno de los cajones, y se acercó de inmediato a la pelicafé, tomando su atención.

Le tendió el cuaderno, haciéndola parpadear.

-… ¿Quieres… que te cuente un cuento…?- lo quedó mirando la Jefa, a lo que el pequeño Dante asintió, sonriendo-... ¿Me estás…?- se fastidió, hasta percatarse en la tapa del cuaderno…

Frunció el ceño, y tomó el cuaderno, para verlo mejor. No pudo evitar sorprenderse al ver que tenía escrito "Jäger" en su superficie.

Miró seria a Dante, quien sonreía, sonrojado de la emoción.

-… Bien…- algo desconfiada, Samanta se sentó en la cama de Dante, a lo que el rubio se sentó de inmediato a su lado, sin importarle que sus pies quedaran colgando-… Veamos…- suspiró levemente, abriendo el cuaderno…

La Jefa volvió a sorprenderse, puesto que se encontró con dibujos infantiles, pero no dibujos cualesquiera… Eran dibujos de ella, de sus hermanos, de sus compañeros digimon… ¡Eran dibujos de Jäger!

Hojeó más, sorprendida y confundida, notando que eran diferentes dibujos, sobre ellos peleando con Kopierer… ¡Incluso habían dibujos del Xros Heart!

-…- Samanta miró a Dante, quien sonreía, expectante-… ¿Has estado espiando a Jäger?- le preguntó cuidadosamente, desconfiada.

Dante asintió, travieso.

-AH- suspiró fastidiada la pelicafé, extrañando al rubio-… Eres… un fans de Jäger- comprendió, relajando los hombros- Claro. Sí Sanzomon pudo espiarme cuando hablaba con Luke, y Alphamon también puede ver a veces las cosas que suceden…- analizó, fastidiada- Sanzomon a veces te deja ver lo que hace Jäger, ¿verdad?- se quedó mirando al niño, quien asintió, contento.

Samanta volvió a suspirar, fastidiada, hasta notar que Dante la miraba, expectante.

… Quería saber si a ella le habían gustado los dibujos.

-… Dibujas mejor que yo- le mencionó Samanta, sorprendiendo y emocionando al niño- Yo apesto con los dibujos. En cambio, Kokoromon es demasiado buena, especialmente con los paisajes…- comentó, pero se extrañó cuando Dante comenzó a restregarse los ojos- ¿Eh?- se confundió.

Frunció el ceño, sorprendida de que Dante se… estuviera limpiando… ¿lágrimas?

-… ¿Por qué…?- se confundió Samanta, pero Dante se limpió y le dedicó una sonrisa llena de felicidad.

Samanta miró más confundida y desconfiada al niño.

¿Por qué se emocionaría tanto, solo por un simple cumplido? ¿Por qué le gustaba tanto Jäger…? ¿Por qué él la miraba con tanta expectación…?

… ¿Por qué… se sentía tan cómoda con él…?

Samanta frunció el ceño, comenzando a analizar la situación. Dante la miró, curioso por su repentino silencio.

… Ella no era la Jefa por nada. Podía analizar una situación con la información que recolectaba, y así encontrar una o más soluciones… A pesar de lo difícil que pareciera, casi siempre podía responder ante cualquier eventualidad. Luke le había dicho que podía hacer eso porque había nacido con la habilidad de comprender cosas muy rápidamente, razón por la cual, de pequeña, le hizo notar situaciones que la alejaron de sus compañeros de clase, quedando sola…

… Y, aun así… parte de ella… parecía comprender la situación… pero el resto de sí misma se negaba a aceptarlo… a comprenderlo…

"¿Q-Qué es…?" Samanta frunció el ceño, preocupada y nerviosa "Lo sé, sé que lo sé… pero…" frunció más el ceño, cerrando los ojos "¿P-Por qué me da temor… este niño…?" se tapó el rostro con una mano, confundida, sintiendo que Quartzmon sonreía, divertido de sus propias dudas…

… Entonces, sintió un tímido toque en su otra mano, quedándose quieta…

Samanta miró de inmediato a Dante, quien, preocupado y tímido, había puesto su manita encima de la suya, para tomar su atención…

… Los ojos café oscuro miraron los ojos azules, sorprendidos y nerviosos…

… Fue entonces que Samanta ya no pudo negar la verdad que, en un principio, había notado sin darse cuenta… sin querer darse cuenta…

… Abrió levemente la boca, mientras unas lágrimas comenzaban a recorrer sus mejillas, preocupando a Dante.

-… ¿Samy…?-Kokoromon se asomó a la puerta de la casa, curiosa, pero se quedó quieta al ver a su compañera en ese estado- ¡S-SAMANTA!- se asustó, alertando de inmediato a los digimon de Jäger que esperaban pacientes afuera del edificio.


-¡¿E-Era una trampa?!- se molestó Tailmon.

-¡¿Q-Qué pasa?!- se asustó Slayerdramon, comenzando a acercarse a la casa junto a los demás, pero Gokuwmon aterrizó frente a ellos, deteniéndolos- ¡Gokuwmon!- gruñó, enfadado.

-¡Hazte a un lado!- lo amenazó enfadado Valkyrimon, temiendo por la Jefa.

-¡E-Esperen!- les pidió nerviosa Sistermon Blanc, aterrizando junto a los demás guardianes.

-E-Esto es por el bien de ambos- aseguró SkullSatamon, serio, pero nervioso.

-¿De ambos?- Wizardmon frunció el ceño, desconfiado.

-¡¿Qué significa esto, Sanzomon?!-Slayerdramon miró a la mujer, pero, al igual que los digimon de Jäger, se quedó sorprendido al ver que unas silenciosas lágrimas cursaban el rostro de la digimon.

-… Sanzomon-Plutomon miró de reojo a la digimon.

-… E-Esperaba que ella no… se diera cuenta…- confesó tristemente Sanzomon-… Debe ser doloroso ser capaz de darte cuenta de aquellas cosas… de las que nunca querías enterarte-


-¡S-SAMANTA!- Kokoromon se acercó a su hermana, a lo que Dante, nervioso, se bajó de la cama, retrocediendo unos pasos- ¡S-Sam! ¡¿Q-Qué te pasa?!- le preguntó, nerviosa, ya que la pelicafé estaba con la cabeza gacha- ¡Sam!- la tomó de las manos, preocupada.

-…- Samanta se mordió el labio, pero después respiró profundamente, seria-… La Divina Comedia-murmuró, extrañando y preocupando a Kokoromon-… Es un poema que describe el paso del poeta Dante por el infierno, el purgatorio, y el cielo…- mencionó, tomando la atención del preocupado Dante- … Un humano que no había muerto, pero se perdió en la oscuridad, y, para rescatarlo… viajó por los senderos después de la muerte, primero guiado por un hombre, y después una mujer… Maldición…- se tapó el rostro con las manos- … Esos deben ser Plutomon y Sanzomon…-

-¡S-Samy!- se preocupó Kokoromon.

-…- Samanta miró tristemente a la V-mon, preocupándola- … Oye- llamó a Dante, sobresaltándolo-… Solo necesito que me respondas algunas cosas, ¿bien?- le pidió, seria, sin mirarlo.

Dante tragó saliva, y asintió, nervioso.

-…- la pelicafé entrecerró los ojos, sin mirar al rubio-… ¿Tienes cuatro años?-

Su pregunta confundió a Kokoromon, pero la digimon se percató que el niño negó, nervioso, levantando sus manos, con ocho dedos arriba.

-…- Samanta apretó un puño-… ¿Naciste en el Mar Digital?-

Dante negó, más nervioso y tímido.

-…- Samanta apretó más su puño, y, después de darse valor, decidió hacer la última pregunta que necesitaba-… Tu nombre completo…-

Eso sorprendió a Dante, quien jugó con sus dedos.

-… ¿Samanta?- Kokoromon miró preocupada a su compañera, quien apretaba con fuerza sus puños.

-…-Dante se percató de eso, por lo que respiró hondo, dándose valor-… D-Dante…- murmuró tímidamente-… Wolf-

… Samanta se quedó quieta, mientras algunas lágrimas seguían cursando su rostro.

Kokoromon abrió los ojos, sorprendida, y miró de inmediato al pequeño rubio.

-¿E-Eh?- parpadeó Kokoromon, sin creer lo que escuchó-… ¿W-Wolf?- murmuró, a lo que Dante asintió, tímido- S-Se parece…- miró a Samanta, preocupada- ¿S-Samy…?- pero Samanta se levantó, dejando el cuaderno en la cama.

Samanta miró a Dante, quien parpadeó, apenado. Aun así, la pelicafé decidió mirar para otro lado, y salió de la casa, sobresaltando al niño.

-¡S-Samanta!- la siguió Kokoromon, preocupada.

Dante vio como Samanta se fue, sumamente triste…


-¡J-Jefa!- Pegasusmon se percató que Samanta y Kokoromon habían salido de la casa, lo cual tomó la atención de los demás digimon.

-¡Jefa!- se asustó Valkyrimon, acercándose a la joven junto a los demás, puesto que Gokuwmon y los guardianes no se los impidieron.

-¡Samanta! ¡¿Qué pasó?!-Slayerdramon se agachó para ver mejor a su compañera, pero, como los demás digimon, se quedó helado al notar que la niña lloraba en silencio-… S-Samanta…- murmuró.

Clockmon y Betsumon, quienes estaban rezagados, intercambiaron mirada, preocupados.

-¿Q-Qué pasó?- murmuró Tailmon, sorprendida.

-…- Samanta hizo una mueca, molesta y dolida, preocupando a sus compañeros- Solo responde, Sanzomon- le pidió a la digimon, quien la miraba tristemente- ¿Por qué a tu gente le gusta torturarme de esta forma?- le preguntó, apretando los puños con fuerza.

-… Te equivocas, Samanta Wolf- le aseguró tristemente Sanzomon, mientras Dante salía de la casa, tímido, lo cual tomó la atención de los guardianes, seguido de que las Sistermon se acercaran al pequeño, preocupadas.

-… ¿Me equivoco?- murmuró la pelicafé, apretando con aún más fuerza sus puños-… Primero mis padres… Después mi vida…- apretó los dientes, mientras uno de sus ojos tomaba color ámbar, alertando a Slayerdramon y dejando atónita a Kokoromon- ¡Aunque sabía que Alphamon no podía hacer nada por mis padres, lo acepté y decidí seguir con su jueguito de mesa… y ser su títere…! ¡Lo acepté…! ¡Acepté los problemas de tu gente…! ¡Pero esto…!-murmuró, enfadada.

-¡Samanta! ¡¿T-Tú…?!- murmuró asustada Kokoromon, reconociendo la data de Apocalymon en su hermana.

-¡Tienes que calmarte…!- le pidió Slayerdramon, tomándola del hombro, pero la joven se soltó de él, molesta.

-¡Esto no tiene nada que ver contigo!- le señaló molesta Samanta, sorprendiendo al dragón plateado- ¡Responde, Sanzomon!-miró enfadada a la mujer digimon, quien la miraba con suma tristeza- ¡Mis padres…! Me los arrebataron… ¿Y ahora…?-apretó con fuerza sus puños, sin importarle el daño que se causaba-… ¿Y ahora… me entero que me arrebataste a mi hermano…?- le preguntó, dolida y enojada.

Sus palabras hicieron que Sanzomon entrecerrara los ojos, triste, mientras que los digimon de Jäger abrían los ojos, sumamente sorprendidos y atónitos.

-¿H-He…?- murmuró Valkyrimon.

-… ¿Hermano…?- murmuró Wizardmon, y al igual que Tailmon, miró de inmediato a Dante, quien, en brazos de Sistermon Blanc, miraba con suma tristeza la situación.

-¿E-Ese niño…?- murmuró Pegasusmon, sin poder creerlo- ¿E-Es pariente de la Jefa…?-

-P-Pero…- murmuró Kokoromon, confundida- ¡P-Pero…! ¡L-La señorita Hinata había tenido solo a Samanta!- señaló, mirando preocupada a Slayerdramon, quien se mantenía en silencio, sorprendido, pero comenzando a comprender la situación…

Samanta se mordió el labio, enojada.

-… Solo responde, Sanzomon…-le exigió Samanta, mirando enojada a la mujer digimon- Quiero la verdad-

-Suficiente de esto…-le ordenó Plutomon.

-¡QUIERO LA VERDAD AHORA, O DEJARÉ QUE QUARTZMON SE HAGA CON TODOS LOS DIGIMON DE ESTE CEMENTERIO!-lo calló Samanta, enfadada, alertando a los guardianes.

-¡N-No te atreverías!- Anubismon la señaló con su bastón, enojado.

-¡¿Por qué no?!-Samanta lo miró de reojo, seria- Ya saqué los datos de los digimon que me importaban. Los demás me dan lo mismo-aseguró.

-G-Gh…- gruñó Anubismon, enojado y nervioso, al igual que los demás guardianes.

Gokuwmon miró en silencio a la niña, y después a Sanzomon, puesto que la digimon había aterrizado suavemente cerca de Dante, a lo que el pequeño se le acercó y abrazó las piernas.

Samanta frunció el ceño, molesta.

-…- Sanzomon se sentó en el piso, permitiéndose abrazar mejor a Dante, y miró a la Jefa, triste-… Cuando era el tiempo de las Xros Wars, nosotros, los digimon que protegemos el Mar Digital, teníamos poco poder. Toda nuestra energía la brindábamos para poder mantener tranquilas las almas de los digimon asesinados cruelmente por el Bagra Army- le contó, triste, a lo que Samanta frunció el ceño- … Fue por eso… Que no pude intervenir cuando Tactimon ejecutó a tus padres…- confesó, enojando más a la niña- No podía dejar que Bagramon descubriera mi existencia, y no tendría el poder suficiente para salvarlos… Solo pude ver… Al igual que el joven Jack, y tú-

-No quiero tus excusas. Solo responde- murmuró Samanta, enojada.

-… Lo sé…- aseguró tristemente Sanzomon- Aun así, sentí tanto dolor al ver a tus padres perecer… y una gran tristeza, cuando los enterraste en Zona Alpina, antes de irte al Mundo Humano…- recordó-… Y entonces… sentí que algo me llamaba… Que debía ir a la tumba de tus padres…- confesó, sorprendiendo a la niña-… Fue ahí que encontré vida, en un lugar donde había sido arrebatada…- murmuró, a lo que Samanta cerró los ojos, enojada- … Un pequeño bebé, formado por los datos de tus padres fallecidos, descansaba junto a sus tumbas ...- le informó tristemente.

-¡¿U-Un bebé...?!- murmuró Tailmon, sorprendida, mientras Wizardmon miraba a Dante, comenzando a comprender la situación.

-¿J-Junto a las tumbas...?- murmuró Pegasusmon, recordando el momento del entierro, donde él, con la forma de Patamon, había mirado con tristeza a la pequeña Samanta aguantar el dolor de la pérdida...

-...- Samanta entrecerró los ojos, enojada-… Debió ser…- murmuró, tomando la atención de Dante-… Debió ser el Code Crown de la Zona Alpina…- señaló, seria, mientras su ojo volvía a su tono café oscuro.

-... ¿Acaso...?- comprendió Slayerdramon, tomando la atención de Pegasusmon y Kokoromon- No puedo creerlo, ¿acaso enterramos a Félix y a Hinata en el lugar donde se ocultaba el Code Crown?- se preguntó, tapándose el rostro con una mano, mientras los dos jóvenes digimon abrían los ojos, atónitos.

-… Los Code Crown representan la voluntad del Mundo Digital- aseguró Gokuwmon, serio-… Y esa propia voluntad, aunque fragmentada, decidió crear una nueva vida en base a los datos que se desprendieron de los únicos humanos que han muerto en nuestro mundo...-

-... Un humano artificial- murmuró Plutomon, serio, ante la sorpresa total de los digimon de Jäger.

-… Aún no sé las razones que llevaron a la voluntad del Code Crown a crear una vida usando los datos de tus padres, pero creo comprender la razón por la que me llamaron- Sanzomon acarició la cabellera rubia del niño- Debía cuidarlo, y protegerlo. El Mar Digital es el lugar donde ha podido crecer lejos de todo peligro-

Kokoromon miró sorprendida a Sanzomon y a Dante, entrecerrando los ojos, triste. Miró a Samanta, quien mantenía la cabeza gacha. Los demás digimon de Jäger también miraban con preocupación a la niña.

-N-No es que q-quisiéramos ocultar a Dante-kun de ti- le aseguró Sistermon Blanc, nerviosa.

-Queremos ocultarlo de Alphamon- aseguró Noir, seria-¡No sabemos aún por qué el Code Crown lo creó, y Alphamon no es el mejor tipo para saberlo! ¡A ti te usa porque eres una Wolf, ¿verdad?! ¡¿Qué crees que le haría a este enano, si no solo es Wolf, y tiene tus mismas habilidades físicas y es nerd, sino que tiene datos en su cuerpo?!-

-En otras palabras, estos cinco años... No, ocho años en el Mar Digital, hemos protegido a Dante, tanto de Alphamon, como de Apocalymon y del Proyecto Iluminati…- aseguró SkullSatamon- Y, claro está, de ese mono mágico del mundo de Zodiaco-agregó, serio.

-El pensar lo que podrían hacer con Dante-kun…- murmuró Anubismon, molesto con solo imaginarse esa posibilidad.

-… Dante ha permanecido toda su vida en el Mar Digital- le señaló Plutomon a Samanta, serio-En este lugar está a salvo, y es feliz con ello. No necesita a los humanos-sentenció, serio- Sanzomon incluso le ha dado parte de sus datos, para que su presencia no sea percibida por otros-

-…- Kokoromon miró preocupada a los guardianes, y volvió a mirar a Samanta, quien seguía en silencio-… ¿Samy?- se le acercó, tomando tímidamente su mano.

La niña la miró de reojo, seria, preocupándola.

-…- Samanta respiró hondo, seria-… Yo… Tengo dos hermanas… y solo un hermano- sentenció, haciendo que Dante la mirara, sorprendido y dolido-… Así debe ser, ¿verdad?- comprendió, triste, sorprendiendo más al niño-… Si van a jugar estas cartas, está bien- sentenció- Solo debo seguir con las mías, aunque eso signifique ignorar al Code Crown, u Homeostasis, como quieran llamarlo- aseguró, haciendo que Tailmon frunciera el ceño, preocupada-… No puedo crear un mundo donde tu hijo pueda vivir, Sanzomon- miró de reojo a la digimon- Pero al menos, puedo evitar que el mundo actual se desmorone- sentenció, seria.

-…- Sanzomon la miró tristemente-… Lo lamento mucho, Samanta Wolf-

-Pero a cambio- la calló Samanta, tomando su atención- Nunca permitas que le hagan daño- la miró de reojo, seria- Ni humano, ni digimon, ni monstruo… Ni siquiera Homeostasis. No me agrada el hecho de que usara los datos de mis padres para crear una vida sin un motivo especial para el Mundo Digital... Si me lo arrebataste, al menos cuídalo- bufó.

-… Lo prometo, Samanta Wolf- asintió Sanzomon-… Pero, al menos…- murmuró, extrañando a la niña-…Tienes que mantenerte con vida- le pidió, dejando quieta y sorprendida a Samanta- Dante-kun ha perdido demasiado… Y te quiere tanto… Si vas a luchar por él, tienes que sobrevivir-

-…- Samanta la miró de reojo, seria, y sacó su xros loader, entrando a todos sus digimon, sobresaltando a estos mismos.

-¡S-Samanta!-se sorprendieron y preocuparon Kokoromon y Slayerdramon.

- No tengo el deber de hacer ninguna promesa- aseguró Samanta, comenzando a alejarse de la casa, sacando la navaja de Visdom, preocupando a Betsumon y a Clockmon.

… Dante la miró, sorprendido y dolido. Miró a Sanzomon y a los demás digimon, nervioso.

-¿D-Dante-kun?- se preocupó Sistermon Blanc, puesto que el niño los miraba con el labio temblando.

Los guardianes intercambiaron mirada, comprendiendo con tristeza lo que quería el niño.

-¿Dante?-Plutomon se acercó, mirando al pequeño, el cual lo miró con tristeza.

Samanta se detuvo, y estaba dispuesta a abrir una apertura digital con la navaja, hasta percatarse de la situación.

-…- Dante se separó de Sanzomon, retrocediendo unos pasos, mirando con nerviosismo a los digimon que lo criaron-… Y-Yo…- murmuró con timidez-… L-Los quiero…- aseguró, aguantando las lágrimas-… P-Pero… q-quiero… a mi hermanita…- gimió, restregándose los ojos.

Samanta se quedó quieta de inmediato, sosteniendo rígidamente la navaja.

"… Para…" pensó, angustiada "Por favor, no…" cerró los ojos "Aquí… nadie te hará daño…" aseguró, recordando como sus compañeros de clase siempre se alejaron de ella cuando pequeña, o cuando soportó el abandono total que le dieron sus abuelos, o toda la presión de ser Jefa…

… Quería que estuviera a salvo… y para ello, debía estar lejos de los humanos…

… Los humanos… serían demasiado crueles con él…

-¡D-Dante-kun!- se escandalizó Anubismon, pero recibió en la cara el bastón de SkullSatamon.

-¿Es esta tu decisión, Dante?- le preguntó SkullSatamon, a lo que el niño miró a los guardianes, apenado.

-… Dante-kun- Gokuwmon se acercó al pequeño rubio, tomando su atención-… Siempre te observaremos- le sonrió, sorprendiéndolo.

-Y nunca te avergüences de tu origen- agregó SkullSatamon, dándole unas palmaditas en la cabeza al niño- Ser un humano artificial te vuelve un digimon honorario- le recordó, emocionando al pequeño.

-… Mientras estés a salvo… No habrá problema-Plutomon miró para otra parte, serio.

-G-Gh…- gimió Dante, mientras las Sistermon le sonreían.

Miró a Sanzomon, quien, sonriéndole con cariño, asintió con la cabeza, alentándolo.

El pequeño se restregó los ojos con el antebrazo, y corrió hacia Samanta, quien aún le daba la espalda...

-¡QUÉDATE AQUÍ!- le gritó Samanta, haciendo que se detuviera sorprendido, a unos metros de ella- ¡¿No entiendes que este lugar será mejor para ti?!- le preguntó, sin mirarlo- ¡Los humanos somos crueles…! ¡Y eres un milagro viviente…! ¡Eres un humano creado por digimon...! ¡Si otros saben sobre ti, te querrán por los datos en tu cuerpo! ¡Visdom te buscará y cazará…!- apretó con fuerza el xros loader, preocupando a los digimon en su interior- … No te me acerques…- le pidió, temblando-… Si vienes conmigo… ya no seré capaz de soltarte…- confesó, sin poder evitar gemir.

Dante abrió los ojos, sorprendido ante las palabras… de su hermana…

Gimiendo tímidamente, el niño caminó hacia su hermana mayor, y, en silencio, le dio un abrazo… El abrazo que siempre deseó darle…

-… Te quiero…- gimió Dante.

Samanta apretó con más fuerza su xros loader, rechinando los dientes, tratando de calmarse.

-… Sam- gimió el pequeño.

… Ya no podía negarlo… Samanta no podía apartar a Dante de ella…

De un brusco movimiento, la pelicafé soltó el xros loader, agachándose y abrazando a Dante, sorprendiendo al niño.

-¡Idiota…!- gimió Samanta, abrazando con fuerza al rubio, el cual entrecerró los ojos, correspondiendo al gesto- ¡No sé si podré protegerte…! ¡Estás vivo porque nuestros padres no están…! ¡Al igual que yo...! ¡¿Por qué no lo comprendes…?!- cerró los ojos con fuerza.

-… T-Te quiero, Sam- gimió Dante, acurrucándose- T-Te cuidaré- hipó.

Kokoromon salió del xros loader en el piso, mirando conmovida el abrazo entre los hermanos.

-N-No estabas sola, Sam…- gimió Kokoromon, agradecida- A-Aun t-te quedaba alguien… L-La señorita Hi-Hinata y-y el señor Félix… t-te dejaron un milagro… No te dejaron sola- sonrió, conmovida.

Dante abrazó con más fuerza a su hermana, sin desear soltarla nunca más…

… Se había criado en el Mar Digital junto a los guardianes, quienes siempre lo protegieron. Él podía pasar por la data de la zona, visitando las almas de los digimon… pero siempre quiso estar con los humanos, sin importarle ser él mismo un humano artificial… Quería estar con su hermana…

Cuando la veía como Jefa, se sorprendía y emocionaba por su poder e inteligencia, y se preocupaba de que, como Samanta, siempre estaba sola, lejos de los demás humanos…

¡Pero ya no más! ¡Él iba a estar con ella, siempre y por siempre! ¡Le iba a demostrar que los humanos eran geniales, porque ella lo era, y él también…!

-¡Yo también~!- Betsumon abrazó a ambos hermanos, pero recibió de inmediato un puñetazo por parte de Samanta, rodando cerca de Clockmon y Kokoromon, sobresaltando a los guardianes.

-A-Ah- parpadeó Samanta-… Perdón, fue un reflejo- confesó la joven, observando como el digimon se retorcía de dolor.

-…- Dante parpadeó, y se rió por lo bajo, pensando que tal vez su hermana no necesitaría tanta protección.

-Samanta Wolf- la llamó Sanzomon, acercándose a ambos hermanos- Te encomiendo cuidar de Dante-kun- le pidió- Aun me son desconocidas las razones de su origen, y temo que haya un mal sobre él... A pesar que me duele tanto dejarlo ir, sé que es por su bien… Te quiere tanto- le sonrió con tristeza.

-... Si lo que has dicho es cierto, y Dante nació de los datos de mis padres, manipulados por Homeostasis... Solo tengo que asegurarme que Dante demuestre que no es una pieza sin voluntad propia - Samanta frunció el ceño, aun sin confiar en Sanzomon- Decidirá qué quiere hacer- sentenció, mientras el niño la miraba, sorprendido y agradecido.

Plutomon frunció el ceño, y chasqueó los dedos, haciendo aparecer frente a Dante una mochila, y un aparato blanco rectangular, con dos tapas cerradas con letras digitales inscritas en su superficie, dos pequeñas antenitas de punta redonda, y dos correas negras en el extremo, las cuales se podían juntar con un broche de metal.

-¿Q-Qué es?- murmuró sorprendida Samanta, mientras Kokoromon se acercaba con el xros loader en mano, sorprendida.

-¡Sabía que Plutomon-san también tenía uno~!- se levantó Betsumon, con la marca de golpe en la cara.

Dante agarró la mochila, sorprendido al darse cuenta que tenía todas sus cosas personales.

-… Necesitarás algo con lo que protegerte en el Mundo Humano, especialmente en la situación actual-gruñó Plutomon, mirando para otro lado-Y no dejes nada atrás-bufó.

-…- Dante se puso la mochila, y tomó el aparato, el cual proyectó por medio de sus antenitas la palabra NAME- ¡Gracias, papi!- le sonrió a Plutomon, contento.

Eso fue suficiente para que el caballero oscuro le diera la espalda de inmediato.

-Algo me dice que Plutomon-sama se pondrá a llorar- murmuró SkullSatamon, ofendiendo a Anubismon.

-¡M-Me llamo Dante Wolf!- sonrió Dante, mirando el aparato en sus manos.

Al recibir el nombre de su nuevo portador, la proyección desapareció, al mismo tiempo que las tapas del aparato tomaban un color bronce, y el resto tomaba un tono cobrizo, para sorpresa de Samanta y Kokoromon. Las letras digitales volvieron a brillar, produciendo que las tapas se abrieran, mostrando que, detrás de ellas, habían pantallitas y diferentes botones, mientras que en la parte central había una pantalla verde agua.

-… ¿Color bronce?- murmuró Samanta, mirando sorprendida como Dante se ataba aquel aparato en el brazo derecho-… ¿Es un xros loader?- comprendió.

-¡Una nueva versión~!- le aseguró Betsumon, sobresaltándola, y haciendo parpadear a Kokoromon- ¡Me gusta llamarlo xros loader Gamma!-les informó a ambas compañeras- Viene con muchos detalles y más capacidades que un xros loader normal no tiene. ¡Hasta hice un librito con instrucciones para su uso~!- sacó de su saco un libro hecho a mano.

-¡Woa!- se asombró Kokoromon.

-E-Espera… ¿Sabes qué es esto?- Samanta miró desconfiada al felino, dejándolo quietecito.

-… La verdad, le había pedido a Betsumon que entregara dos de estos Gamma al Xros Heart- admitió Sanzomon, sorprendiendo a Samanta- Cuando estés con ellos, sé que comprenderás por qué debieron recibir uno- le aseguró-… Además…- posó su mano encima del xros loader plateado.

Entonces, de la mano de la mujer digimon se desprendieron datos que ingresaron en el xros loader, provocando que brillara, y cambiara de forma, tomando la apariencia de un xros loader Gamma. Su color principal seguía siendo el plateado, pero lo demás era color negro.

-W-Woa…- Kokoromon miró el xros loader Gamma, sumamente sorprendida, para después ver sorprendida a Samanta.

-¡E-El interior cambió!-aseguró Valkyrimon, tomando la atención de ambas compañeras.

-E-Este lugar…-murmuró sorprendido Slayerdramon, puesto que ahora todos ellos estaban en un campo digital, apreciando diferentes estructuras compuestas de data en el espacio dentro del xros loader.

-Gamma permite que los digimon descansen de manera más cómoda, además de que tiene programas de entrenamiento, y hasta de entretención- le aseguró Sanzomon a Samanta, quien tomó su xros loader, seria- Pero te permitirá ir aún más allá… Podrán superar sus propios límites-

-…- la niña la miró, seria, pero de todas formas guardó el xros loader en su bolsillo- Mientras siga manteniendo sus funciones básicas, no diré nada- aseguró, y agarró el manual de instrucciones que le tendía Betsumon.

-Mm…- Sistermon Noir hizo una mueca, extrañando a su hermana.

Entonces, la digimon negra entró al xros loader de Dante, haciéndolo parpadear.

-¡N-Noir!- se molestó Anubismon.

-¡Alguien tiene que cuidar al enano! ¡El mundo humano no será seguro hasta que no le pateen el trasero al PI!-señaló Noir, amurrada, haciendo sonreír a Dante.

-Entonces, Blanc- Gokuwmon miró a la digimon blanca, sobresaltándola.

-No podemos ir todos con Dante, así que te lo encargamos- SkullSatamon levantó el pulgar.

-¿D-De verdad?- se alegró Blanc, mirando a Sanzomon, quien asintió- ¡Q-Que alegría!- fue a abrazar a Dante, quien sonrió, más contento.

-Bien…- Samanta se levantó, rascándose la cabeza con una mano- Perdona, Clockmon- miró al digimon máquina, extrañándolo- Sé que, de seguro, quieres ir pronto con el Relojero, y te he retrasado- se disculpó, acercándose a él junto a Dante y Blanc.

-¡S-Sí!- asintió contento Clockmon, entrando al xros loader plateado en el bolsillo de la niña.

Kokoromon sonrió, y después miró a Sanzomon, curiosa, tomando su atención.

-… ¿Por qué escogiste a Gumdramon?- le preguntó, apenada, haciendo sonreír a la digimon.

-… Te prometo que pronto lo sabrás- le aseguró Sanzomon, acariciándole la cabeza- Y no te arrepientas de tu decisión- le pidió, sorprendiéndola- Quieres volver al lado de Shoutmon, ¿verdad?- le sonrió.

-S-Sí…- asintió tímidamente Kokoromon- S-Sé que podría… ayudarte, para sanar las almas de los digimon caídos… pero…- jugó con sus dedos, tímida-… Quiero estar con él- confesó- Volver a su lado, hacerlo sonreí… Vivir con él…- entrecerró los ojos, preocupada-… Y lo dejé solo…- cerró los ojos, nerviosa.

-Tranquila. Te comprendo- le aseguró Sanzomon, haciendo sonreír tímidamente a la digimon- Por eso, comprende a Shoutmon- le pidió, confundiéndola- Ha pasado por mucho, y sufrido demasiado, durante el lapso en el que te perdió- le aseguró, triste, preocupándola de inmediato- Te necesita… Debes ir con él- se levantó-… Y- agregó, tomando la atención de Kokoromon- … Y no temas demostrarle tu amor. No hay pecado ni maldad alguna en amar a otro- le sonrió, haciéndola parpadear, tiernamente sonrojada- Solo felicidad-

-Sanzomon, no le metas ideas raras- le ordenó Samanta, mirándolas fastidiada desde donde estaba, sobresaltando a la V-mon.

-¡¿E-Eh?!- parpadeó sonrojada Kokoromon- ¡E-Este…!- miró nerviosa a Sanzomon, quien le sonreía- ¡G-Gracias por todo!- se despidió con una reverencia, para después caminar torpemente hacia Samanta.

Gokuwmon miró al grupo, y dio un suave golpe al piso con su bastón, creando un portal digital detrás de Samanta y el resto, para sorpresa de ellos.

-Lo mejor será no volver a forzar la data del Mar Digital para abrir un portal, con un objeto como ese- se explicó el digimon mono, a lo que Samanta miró la navaja en su mano, guardándola, seria- Ten cuidado con esa arma. Puede llegar a dañar datos- le aseguró, serio.

-Comprendido- asintió Samanta, mientras Blanc se despedía con una reverencia de sus compañeros, y entraba al xros loader de Dante.

Aun así, se percató que Betsumon seguía al lado de Sanzomon, sonriendo con tristeza. Kokoromon también se percató de ello, por lo que miró a su amigo, preocupada.

-¿Betsumon?- murmuró la digimon, nerviosa.

-… Perdone, Kokoromon-san- Betsumon se acercó a su amiga, sonriendo tristemente-… Pero, creo que me quedaré aquí- admitió, apenado.

-¿E-Eh?- Kokoromon lo miró, asustada y triste- P-Pero…- gimió, angustiada.

-Van a faltar dos guardianes en el Mar Digital- le señaló Betsumon- Estaría mal irnos y dejar así a los digimon que protegen nuestros datos fallecidos~- informó- Así que, para que no haya ningún problema, ayudaré por aquí~- sonrió.

-P-Pero…- gimió Kokoromon, temblando, preocupando a Betsumon- P-Pero… ¿Y-Y Gumdramon…? ¿Y-Y Tagiru…? L-Lo que te pasó f-fue mi culpa, Be-Betsumon…- se tapó el rostro, angustiada, pero reaccionó cuando Betsumon sacó de su saco su antigua capa gris, colocándosela de inmediato sobre los hombros, sorprendiéndola.

-¡Miré~! ¡Le guardé y cuidé muy bien cuidada su capita~!- sonrió Betsumon, conmoviendo a la digimon- Ahora tiene mi trajecito, y su capita, así que nunca pasará frío~- le señaló.

-B-Bet-Betsumon…-gimió Kokoromon.

-… Kokoromon, si él no quiere volver, debes respetar su decisión- le señaló Samanta, seria, dejándola quieta, y que asintiera, triste.

-Kokoromon-san, sé que Aniki estará bien, y que comprenderá mi decisión- le sonrió el felino- A Aniki y a Tagiru-san les gusta ayudar a otros, así que yo haré lo mismo- sentenció- Todo estará bien-sonrió.

-G-Gh…- gimió Kokoromon, aferrándose a su capa, y abrazó al felino, sorprendiéndolo- B-Betsumon-

-¡K-Kokoromon-san, t-tranquila~!- le pidió Betsumon, sacudiendo sus brazos, apenado, a lo que su amiga se separó- UF. Si el Rey nos hubiera visto, habría pensado en un amorío~- aseguró, haciendo bufar a Samanta- Jefa-san, por favor, cuide de Kokoromon-san- le pidió.

-Ahora que estaré presente, nada la volverá a dañar. No soy el Xros Heart, ni ese inútil Rey- aseguró Samanta, asintiendo, asombrando a Dante.

-¡Y también cuide de Tagiru-san~!- le pidió Betsumon, sonrojado, recibiendo en su cara el pie de Samanta.

-No soy una niñera- bufó la pelicafé, observando como el felino se tapaba el rostro, adolorido.

-S-Samanta...- suspiró Slayerdramon.

-…- Kokoromon miró tristemente a Betsumon, pero sonrió costosamente- A-Adiós, Betsumon-se despidió de su amigo.

-¡Cuidesé~!- le sonrió el felino, recuperándose.

Kokoromon sonrió tristemente, pero entró a su xros loader.

Dante miró su xros loader Gamma, y después a Samanta, tendiéndole la mano. La niña se percató, y, respirando hondo, correspondió al gesto.

-… Más vale que lo protejas, Samanta Wolf-le advirtió Plutomon, a lo que la pelicafé lo miró de reojo-Nosotros no podemos hacer nada. No podemos dejar desprotegido el Mar Digital. Debes cuidarlo para siempre-le ordenó.

-… Lo haré lo mejor que pueda- le aseguró Samanta, seria.

-Y Slayerdramon...-le gruñó Plutomon, tomando la atención del dragón plateado en el xros loader-… Solo un consejo: no olvides tu lazo con ese Troopmon-le señaló, haciendo que Slayerdramon hiciera una mueca.

-…- Samanta frunció el ceño, y miró su bolsillo- ¿Le dirás algo?-

-… Nada. Debemos seguir, Jefa-le señaló el dragón, notando que Kokoromon lo miraba, confundida.

-Comprendido- bufó Samanta, mientras Dante se despedía con su brazo libre de los digimon presentes- Dante- lo llamó, tomando su atención-… ¿Nos vamos?- le preguntó, seria.

Eso hizo que el niño sonriera, feliz.

-¡Sí, Sam!- sonrió, contento, aferrándose con fuerza a la mano de su hermana.

Samanta sonrió con ironía, y, de la mano de su hermano, cruzó el portal, saliendo del Mar Digital.

Al irse los hermanos, el portal se cerró, dejando solo a los guardianes y a Betsumon.

-… Ah- suspiró tristemente SkullSatamon- Y se fue…-

-¡S-Sabíamos que este día llegaría!- le señaló Anubismon, aguantando las lágrimas, incomodando a su compañero- ¡M-Más vale que las Sistermon lo protejan!-gimió, haciendo suspirar al digimon caído.

Sanzomon les sonrió a ambos guardianes, y miró a Betsumon, quien tenía la cabeza gacha.

-… Lo hiciste bien, Betsumon- le aseguró al felino, acercándose a él y tomando su atención- Debió ser difícil- se disculpó.

-No se preocupe, Sanzomon-san- sonrió levemente el felino, triste- Lo bueno que Kokoromon-san pronto volverá con el Rey. Estoy contento por ella- sonrió, aunque aun algo triste.

-... Betsumon- murmuró Plutomon, sobresaltándolo- ¿Acaso sabes algo sobre Dante que nosotros no?-le preguntó, serio- De entre todos los digimon, eres el único que puede saber algo más que Sanzomon y yo-recordó, desconfiado.

-¡No sea así, Plutomon-san!- le pidió Betsumon, sonriendo nervioso- Pero le aseguro, que Dante-san estará bien- le aseguró a los dos Guardianes Supremos.

-Solo podemos contar con tu palabra- admitió Sanzomon, algo preocupada.

-¡No se preocupe~! Estará bien junto a la Jefa-san... aunque ella da mucho miedo, Sanzomon-san~- le aseguró Betsumon, mostrando la marca en su cara, producto del golpe anterior.

Eso hizo sonreír a Sanzomon.

-… Pero sé que crees que Gumdramon puede ser más temerario, ¿verdad?- sonrió la mujer digimon.

-¡Por supuesto~!- sonrió orgulloso Betsumon- ¡Aniki es, y será siempre el mejor!- sentenció- Usted misma lo sabe, ¿no?- le señaló.

-… En efecto- sonrió Sanzomon- Ambos sabemos… Ese pequeño… Pronto…- se preocupó levemente.

-¡Estará~ bien~!- le aseguró Betsumon- ¡Aniki nunca estará solo! ¡Tagiru-san lo cuidará muy bien!- sonrió- ¡Todos cuidarán a Aniki!-sentenció, sonriendo, satisfecho.

… Gumdramon estaría bien, sin importar las dificultades…

… Después de todo… Era su Aniki


DigiQuartz.

Base del Proyecto Iluminati.

Green caminaba por unos pasillos dañados, revisando los informes sobre los lugares más afectados por el choque.

Frunció el ceño, consciente que no podrían despegar mientras varios puntos de la nave no estuvieran reparados…

Aun así, se detuvo de inmediato al sentir que era observado, por lo que miró de reojo para atrás, pero solo se encontró con los escombros por los que había pasado.

El soldado de banda verde frunció el ceño. Negó levemente con la cabeza, pensando que tal vez era todo el estrés acumulado el que le hacía ver cosas.

Green continuó camino, esta vez sin notar a la sombra que se movió entre los escombros, alejándose de él…

Shademon se separó del piso, mirando al humano irse con sus ojos rojos. El digimon miró para todas partes, y volvió a impregnarse al suelo, comenzando a pasar como una sombra por ese pasillo, puesto que sentía que su objetivo estaba oculto por esa zona…

Al sentir a su objetivo, lanzó una lanza de su cuerpo oscuro al aire, pero, al hacerlo, la punta de este abrió un portal de data que había sido ocultado por su ocupante.

Shademon sonrió con sus ojos, y succionó todo su cuerpo por el portal, el cual desapareció al haber sido usado.


Al entrar en aquel portal, Shademon no se sorprendió en encontrarse en un espacio de data morada distorsionada, ni de que el dueño de ese lugar estuviera sentado en una refinada silla compuesta de datos, hojeando un libro.

-… ¿Por qué me buscabas tanto, Shademon?- le preguntó Vamdemon, sin despegar sus ojos del libro- Cuando comprendí que podía activar este lugar, no solo en Digimon Land, decidí descansar un poco de todos esos problemas humanos que florecieron en el Proyecto… Y aun así, sentí que estabas buscando el lugar donde decidí esconderme un rato…-pasó una página, mientras el digimon sombra lo miraba con todos sus ojos rojos- ¿Qué deseas?-

Shademon frunció el ceño, y habló en su idioma, pero fue rápidamente interrumpido cuando el digimon vampiro cerró con fuerza su libro.

-Estás en mi territorio…- le recordó Vamdemon, serio- No tengo motivo alguno para tratar de entender tu extraño idioma- le señaló, a lo que el digimon sombra frunció el ceño- Si vas a comunicarte conmigo, será mejor que hagas el esfuerzo para hablar como un digimon decente- sonrió con ironía.

-…-Shademon frunció el ceño, molesto- … Bien…-habló suavemente.

-¿Ves? No era tan difícil- sonrió con ironía Vamdemon- ¿Y bien? ¿Cuál es el motivo que te hizo buscar mi guarida por toda la base, sin querer ser notado por ningún humano o I.A.?- le preguntó, serio, pero con una pizca de curiosidad.

-… No eres Devimon- le dijo Shademon, haciendo que la sonrisa del digimon vampiro desapareciera- ... Devoraste su programa… Eres solo Vamdemon-

-… Vaya…- sonrió Vamdemon, con una sonrisa siniestra- El digimon de muy pocas palabras resultó el más perceptivo de todos. Sí, en efecto. Devoré a uno de los Cuatro Criminales de este Mundo Digital- confesó- ¿Me planeas extorsionar? ¿Acaso quieres saber sobre los Emblemas? ¿O crees que tendrías el poder suficiente para siquiera obligarme responder a tus preguntas?-le preguntó, sin dejar la sonrisa.

-… ¿Qué quieres de Apocalymon?-le preguntó el digimon sombra, sorprendiendo levemente al digimon vampiro.

-… Honestamente…- Vamdemon se acomodó en su silla-… Tomé mi venganza contra Wizardmon…- recordó- No me interesa el conflicto entre Jäger, el Xros Heart, y el Proyecto Iluminati…- admitió, colocando su mano en el mentón-… Y me temo que en este mundo no existe el Mar Oscuro…- se percató-… Podríamos decir que, por ahora, no tengo un motivo propio para luchar… ¿Acaso me planeas ofrecer uno?- comprendió, mirando a Shademon.

-… Apocalymon…- murmuró el digimon oscuro, extrañando a Vamdemon-… Apocalymon no debe caer… en manos… de Visdom…- aseguró, con sus ojos rojos brillando peligrosamente-… Ese mono… no merece su poder…ni los humanos… ni esos generales…-

-Si piensas así, ¿por qué te has unido a ellos?- le preguntó sonriendo Vamdemon- ¿Acaso quieres ese poder para ti?- sugirió.

-NUNCA- se enfureció Shademon, haciendo que sus ojos rojos brillaran más peligrosamente, y su cuerpo compuesto de sombras se sacudiera.

Vamdemon frunció el ceño, serio y curioso por semejante reacción.

-¿Deseas revivir a Apocalymon?- sugirió Vamdemon, serio.

-… Deseo… todo, por Apocalymon- confesó Shademon, sorprendiendo al digimon vampiro- Apocalymon desea todo… Absorber a todos los humanos… a todos los digimon… Saborear sus datos… y saborear los datos de Yggdrasil…-

-… Je. Entonces, como suponía, ese gran y poderoso digimon no cumple ningún deseo. Al igual que el Apocalymon que existió en mi mundo- admitió Vamdemon, moviendo levemente los hombros.

-… Un cuerpo…- murmuró el digimon sombra, tomando la atención de Vamdemon- Su poder necesita de un cuerpo para emerger… sin importar si los tres fragmentos se juntan… Un cuerpo…- miró al digimon vampiro, el cual frunció el ceño, molesto.

-… ¿Planeas capturarme… y usarme como un títere…?- murmuró Vamdemon, levantándose, haciendo desaparecer su asiento.

-… Te ofrezco… el poder de Apocalymon- le informó Shademon, sorprendiéndolo- Apocalymon no tiene una consciencia definida… Necesitará la consciencia del cuerpo que usará… Y aunque no se tengan todos sus fragmentos, estos se sentirán llamados cuando uno de ellos sea… realizado…- el digimon sombra levantó de su cuerpo un hilo oscuro, como si fuese su brazo y mano, con el cual sostenía un pequeño objeto-… Y destruirán este mundo… Pero quien sea el cuerpo, se mantendrá vivo-

-… ¿Por qué me ofreces… una salvación?- Vamdemon frunció el ceño.

-… Deseo que este mundo… sea destruido-aseguró Shademon, serio- … No puedo morir… Lo he intentado… No revivo… Solo me regenero…- recordó, sorprendiendo a Vamdemon-… Así que solo me queda… cumplir con mi deber… Revivir a Apocalymon…- le tendió el pequeño objeto a Vamdemon, quien lo tomó, extrañado- Y tú, que deseas regresar a tu mundo, podrás hacerlo si destruyes este…-

-… Eso…- Vamdemon miró el objeto en sus manos, curioso- ¿Un chip?-

-Son conocidos… como Digimemory-le informó Shademon, sorprendiéndolo levemente- En ellas se guardan los datos de digimon poderosos que perecieron antes de que el Mundo Digital se hiciera pedazo… Es Leviamon-

-¿Leviamon?- se sorprendió levemente Vamdemon, observando la imagen del digimon en el chip-… ¿Por qué me lo entregas?- miró al digimon sombra, serio.

-Leviamon es un digimon especial… Es igual a Lilithmon, solo que dio su lealtad a Omegamon…-le explicó Shademon, serio- … Antes, en el pasado, existían los Siete Grandes Señores Demonio-le informó- Leviamon fue el único que decidió ser parte de las tropas de Omegamon, mientras que Lilithmon y los demás se volvieron leales a Bagramon-

-… Y ella fue la única que sobrevivió de esa batalla que mencionas, ¿no?- comprendió Vamdemon- Sé de lo peligrosos que pueden ser estos Señores. Existen también en mi mundo, aunque solo Demon es el más… activo- admitió- Pero no respondes mi pregunta, Shademon- le señaló al digimon sombra, serio-¿Por qué?-

-… Usando estos datos, podrías asimilar la oscuridad de Apocalymon, y destruir este mundo - le informó Shademon, sorprendiéndolo.

-… ¿Oh? ¿Usar los datos de uno...? No, ¿de dos Señores Demonios para controlar el poder de Apocalymon?- comprendió Vamdemon, sonriendo levemente- Suena bastante tentativo… Aun así, en mi estado actual, ¿cómo podría derrotar a Lilithmon, para usar sus datos?- le preguntó, curioso.

-… Tal vez, en tu mundo… se deban derrotar a digimon para usar sus datos…- señaló Shademon, cerrando sus ojos- Pero, en este… Siempre que tengas un xros loader, puedes obligar hasta al digimon más poderoso- sus ojos se abrieron, aunque ahora, en cada uno de ellos, se reflejaba el rostro de Nene.

-… ¿Usar a esta cazadora?- le preguntó Vamdemon.

-No es cualquiera. Fue la antigua General del Ejercito Twilight-le informó Shademon, dejando de reflejar a la humana en sus ojos- Pero, sobre todo, ella en el pasado fue expuesta a parte de la energía oscura de Apocalymon que había estado escondida en diferentes Zonas del Mundo Digital- recordó- No lo sabe, pero el haber sido el títere que juntó esa oscuridad para crear el Darkness Loader la vuelve tan importante como ese mismo objeto…-

-… Comprendo…- sonrió Vamdemon-… No deseas seguir jugando a la guerra con el Proyecto, no ahora, que llegamos a esta situación. Tampoco planeas esperar el Eclipse para revivir a Apocalymon, y ahora, que tienen capturado al Rey, quien tiene un fragmento de Apocalymon, no esperaras que consigan el tercero… Y tampoco deseas que Visdom haga su movimiento… Estás desesperado… No, desesperada para destruir este mundo- señaló, a lo que Shademon frunció el ceño, alejándose un poco de digimon vampiro- ¿Acaso crees que no me di cuenta? ¿Por qué ocultas tu género? ¿No te gusta ser tratada como una señorita?-le preguntó, sonriendo curioso.

-… No importa si soy hembra o macho… Ni de donde provengo…-le aseguró Shademon, molesta- Lo único que importa ahora, es destruir este mundo… Y tú deseas volver al tuyo, e investigar ese Mar Oscuro, ¿verdad?-

-… Sí- admitió Vamdemon, sonriendo- Y parece que no te molestarás si, después de destruir este mundo, me hago con todo el poder de Apocalymon, ¿no?-

-… Eres un digimon que siempre va a destruir… Eres el cuerpo perfecto para Apocalymon- sentenció Shademon, seria.

-… Perfecto- sonrió Vamdemon, mirando la Digimemory en su mano-Acepto tu trabajo, señorita-sentenció-… Además. También me estaba aburriendo de jugar con el Proyecto- admitió.


Forward abrió pateando la puerta de su habitación, la cual contaba solamente con una cama y unos muebles. Se podía apreciar que el lugar estaba bastante desordenado, aunque no se podría decir si era a causa del impacto forzoso que dañó la nave, o porque su ocupante la dejaba así.

-… Tsch, maldición- Forward cerró la puerta tras de sí con un portazo, y se recostó en su cama, fastidiado, sin siquiera quitarse sus lentes rojos.

Estaba enojado y cansado… A pesar de que al fin habían logrado capturar al Rey y a Kudou, no solo aun no encontraban los virus solitario, sino que la nave estaba en semejante estado…

¿Cómo fue que terminaron así…? Estaban en desventaja contra el enemigo, incluso ahora que tenían esas copias de I.A. rondando por el lugar…

"-… L-Lo siento…- jadeó Kokoromon, dejando quieto al adulto-… L-Lo siento… p-por lo que te hemos hecho… Tadashi…-"

Ese recuerdo le hizo fruncir el ceño, enfadado.

… ¿Cómo fue que ella supo…?

"-… Y-Yo…- gimió de dolor Kokoromon-… L-La… escuché… ha-hace años…- jadeó, confundiendo y enojando más al adulto- M-Me hi-hizo prometer… no decirle a nadie… l-lo que te hizo e-ese digimon… e-en el pasado…-

-¡¿QUIÉN?!-le gritó el pelinegro, más enfurecido.

-… G-Gh…- gimió Kokoromon-… J-Jefa…-"

El adulto se sentó, claramente enojado.

-… Maldita niña…- murmuró, enojado.

"-Realmente... esto es como un círculo Mataste a uno de mis compañeros... y yo te la devuelvo... Estoy dispuesta a pagar el precio de lo que viene para mí- Y se alejó."

Forward frunció el ceño, recordando esa vez cuando se enfrentó a la Jefa, después de que él matara a Pegasusmon…

… Si esa niña sabía lo que él era… Si lo sabía…

-… Maldita…- se levantó, enojado-… Te has burlado a mis espaldas… ¿Quién te crees para tenerme piedad?-

Apretó sus puños al sentir que los recuerdos que quería reprimir pasaban por su mente…

Una cocina a oscuras, botellas en el piso, y marcas de guerra en las paredes… un cuerpo humano manchado de sangre tirado sin gracia… y una criatura frente a él… un digimon… con sus manos goteando el mismo liquido rojo…

Apretó más sus puños, enojado de haber recordado aquel incidente. Sus ojos se posaron en su mueble. Haciendo una mueca, se acercó y abrió uno de sus cajones, sumamente serio…

-¡Red a Forward!- se prendió su comunicador, fastidiándolo y que lo tomara- Estamos en el techo, y por ahora, no parece que vaya a haber un ataque enemigo-le informó.

-¡Eso no significa que no tengamos que tener los ojos abiertos!- le recordó el pelinegro, molesto- Tenemos al Rey de esas criaturas. Vendrán como hormigas en cualquier momento. No descuides el frente, sin importar que esa porquería de Sky ahora esté de nuestro lado, y tengamos esas copias de los I.A.-le ordenó, cortando la transmisión.

El adulto guardó el comunicador, molesto. Sus ojos se volvieron a posar en el cajón que había abierto, y, lentamente, colocó su mano en él.

-… Maldita niña… Tú sabes lo que soy…- murmuró, sacando lentamente un xros loader color malva, bastante antiguo, con algunas grietas en su superficie, y en parte de la pantalla amarilla- Si realmente estás viva, haré que te lleves ese secreto a la tumba- sentenció, enojado, mirando con algo de asco el xros loader en su mano- Primero callé a Kokoromon… Tú eres la siguiente… Nadie debe saber… que soy un niño fallido-


-Tsch. Eso dijo- les indicó Red a los soldados junto a él.

El pelinegro estaba parado en un sector del techo de la nave, puesto que él y su unidad debían verificar que los ingenieros repararan los daños externos, además de vigilar si aparecían enemigos.

-Forward ha estado bastante gruñón últimamente…- opinó un soldado, mientras Red guardaba el comunicador- Bueno, más de lo usual-

-¿No me dirás que estás dudando de nuestro jefe?- se molestó otro soldado.

-¡Claro que no!- se ofendió su compañero- Solo digo, que esperaba verlo contento. ¡Kokoromon está muerta!- señaló, confundido.

-Forward odia a los digimon- le recordó Red, serio- Mientras más de esos programas estén en On, no descansará… Y eso lo sabemos bien-

-Al menos ahora tenemos a estos I.A.- uno de los soldados apuntó a una copia de Fang, la cual vigilaba un sector, cerca de unos ingenieros que estaban reparando una zona bastante dañada de la nave- Y ella- apuntó a una silueta parada a lo lejos.

Era Sky, quien, parada en la punta del techo de la nave, observaba con sus ojos muertos el panorama, moviendo levemente sus orejas al detectar múltiples sonidos, puesto que tenía las ordenes de vigilar y atacar a cualquier intruso.

Ahora la peligris tenía su cabello bastante corto, vistiendo el mismo uniforme que las copias de los I.A., solo que el suyo era color blanco. Sus ojos verdes, que antes de la modificación eran brillantes y llenos de vida, ahora eran de un tono sombrío, muertos…

-Se supone que Deimos la modificó bastante- comentó uno de los soldados junto a Red, tomando su atención- Creo que ahora es una Luke femenina- bromeó, a lo que alguno de sus compañeros se rieron por lo bajo.

-Aunque sigue siendo tu tipo, ¿verdad, Issei-niisan?-le bromeó un compañero a Red, apoyando su codo en su hombro.

-Sí. No podemos negar que Sky es bastante… material waifu-bromeó el pelinegro, haciendo reír a sus compañeros.

"Demasiado…" admitió Red, mirando a lo lejos a Sky.

La peligris miró de reojo al grupo al escuchar tantas risas, pero después posó sus ojos en el lejano Puente Rainbow

… No sabía quién era… ni qué era… Solo sabía que debía vigilar que ninguna criatura atacara ese lugar tan desconocido para ella…

… No sabía… que pronto alguien daría todo de sí para hacerla reaccionar…

… Para recuperarla…


*Ryu Yuki_ ¡Me alegra mucho que te guste tanto la historia X3! Aunque tienes razón, hay pocos fic de Xros Wars^^'

-¡Saludos, Ryu~! ¡Gracias por apoyar la historia~!- Kokoromon sacude la mano, contenta X3

*Raider34_ ¡¿Te demoraste en leer 2 días el cap OoO?! Perdona, pero quería que el cap anterior fuera largo, por el tiempo que me demoró publicarlo… al igual que este^^' ¡Pero me alegra saber que hay un nuevo lector X3!

*Fanny Green_ No te preocupes. Quería que el cap anterior (y este) fueran así de extensos, no solo porque abarcan bastante, sino como disculpa por el retraso en la publicación (me gusta pensar que estos dos últimos cap son como un especial de 2-3 cap ^^')

Fue muy difícil y doloroso para Shoutmon perder a Kokoromon, y ahora más, ya que piensa que al final han sido derrotados… ¡Pero aun hay esperanza! ¡Se tienen que reencontrar! ¡Y Gaiomon ahora está decidido en rescatar a Sky! ¡¿Quién apoya al samurái? [ok, me estoy entusiasmando un poco ^^'] Sip, Visdom es HORRIBLE.

*Miss B_ Sí, Devimon no tuvo el mejor final… Pero se lo buscó [?] ¡WOA! Realmente te gustó el combate de Jack contra Salamandra. ¡Me alegra mucho saberlo! Aunque veo que también te gustaron el Arresterdramon vs Tactimon, y OmegaShoutmon vs todos X3. Y sip, me estoy basando mucho en el manga X3 [pero, ¿qué es un Lore?]

¡Pero ahora, al fin, podré terminar tu dibujo! ¡AlphaKokoromon Slayer Sword! ¡Daré todo mi empeño X3!

*LycanrocMoon_ X'3 ¡Me conmovió tu comentario! ¡No sabes la alegría que me da saber que a la gente le guste tanto mi historia X3 ¡No te preocupes! ¡Trataré de publicar más seguido! [espero poder hacerlo^^'] ¡Gracias por el apoyo!

*Luisanna_ [¡leo tu comentario, y lo primero que me encuentro es con tus lamentos O.O! ¡PERDÓN XP!]

Pero, ya, tranquila^^'

Woa. Leíste el cap en un día [tengo que dejar de escribirlos tan largos. Los dos últimos cap son los más largos que he escrito^^'] Sí, todos molestan a Jack con lo del hielo [es una tradición^^'] [¡Y perdona por confundirte tanto con MR! Trataré de ir a un ritmo más lento con estas dos historias ^^']

Ten paciencia con Sam^^' [¡pero no la compares con Sasuke! ¡Por favor! ¡Esa comparación es como un insulto'!]

*jbadillodavila_ ¡Que bueno que te gustó el cap anterior X3! ¡Espero seguir cumpliendo tus expectativas, junto al de los demás lectores X3!

*NovaStarPrime_ Exacto. Podríamos sentenciar que Taiki y Samanta son la nueva generación de Hikari y Wolf a los que les han quitado/usurpado su puesto [me gusta verlo desde esa perspectiva^^'] ¡Y como sabes, Gaiomon se ha recuperado! Y todos sabemos lo suficiente cabeza dura que es este samurái para retractarse, así que veremos cómo hará lo imposible por Sky X3.

Sí, como sospechabas, Shoutmon está demasiado dolido por la pérdida de Kokoromon. Vio una parte del papel de Rey que nunca había tenido que ver: sacrificar a una persona, por el bien del resto. Necesita a Taiki para reaccionar. ¡Y a Kokoromon!

¡Sí, alcanzamos los 200 review en el cap anterior X3! ¡Estoy tan contenta con eso X3!

¡AH, NO! ¡No pienso juntar a Gaiomon, Kurama, Tiger y Yuki en un cuarto cerrado 'O'-'O'! ¡No, simplemente NO! ¡Sería algo horrible de ver…! Aunque, ahora que lo mencionas, si bien, sería algo estilo película de terror… También sería algo divertido ^^' Cuatro personajes con un muy malhumor… BRRRRR Me dio escalofrío ^^'

*ValeNova_ ¡¿También te demoraste 2 días en leer el cap anterior?! Woa. Definitivo, tendré que dejar de subir cap tan largos (aunque el próximo no lo sería. Tendría el mismo largo que los cap anteriores^^')

Sí. V-mon es tan leal a Shun, como Shoutmon lo es a Taiki. ¡Sí, Luisanna dibuja super bonito X3! Ok, ¡me mataste con lo de Samanta como "La niña Robocop"! ¡Da incluso para hacer un dibujo X'D! Pero, siendo honestos. Si Sam ha llegado tan lejos, es porque Luke se lo ha permitido [y porque también la apoya] [y nop, no me controla, aunque es uno de los personajes que más me gusta dibujar ^^'. Tal vez porque es mi primer OC, y me gusta bastante su cabello^^']

Los personajes que aparecen en la playa, aparecen en otro fic mío. Es más que nada complementar mis historias (varios de mis lectores, que han leído mis demás historias, saben que me gusta jugar con lo de las dimensiones y eso X3)

*takedigi_ Te sorprendí bastante con el cap anterior, ¿verdad? ¡Pero no sabes la gran ayuda que me has dado con este X3! Sobre el xros loader Gamma, creo que haré pronto un sketch, para que los lectores tengan una idea del diseño ^^' [y se nota que Visdom es el personaje que más detestas de la historia… me pregunto, ¿cuál personaje detestas de mis demás fic OoO?] Pero veo que te alegró ver a Momoka. Quería mostrarla desde hace tiempo, pero no se me ocurría cómo^^'

*Digiarcb_ ¡DIME, POR FAVOR, QUE NO PUBLIQUÉ MIENTRAS ESTUDIAS PARA UN EXAMEN! [no sé si es Karma, o mala suerte, o destino… ¡Pero este círculo debe terminar XD!] Ya, en serio, espero que no sea el universo, o la existencia misma que coordina de esta forma tus exámenes con mis publicaciones ^^'

*FerMrack_ Woa. Un día, parece que fuiste uno de los más rápidos en leer OoO. Sí, V-mon fue bastante meticuloso. Quería que los demás lo vieran como un torpe, pero no como un torpe listo [porque torpe sí es. Es un V-mon ^^'] Sí, no niego que la despedida de Kokoromon ha sido uno de los momentos más tristes y trágicos que he escrito en mi "carrera" como escritora de Fic T.T, y como bien dices. Su muerte desató la furia de Shoutmon, pero ahora solo le queda dolor T.T

[me mató tu comentario de Saburo, pero sí, el niño tuvo mucha valentía ^^'] Sí, Blastmon, aunque nunca traicionaría a sus colegas, le tomó mucho cariño a Misty^^

Sobre lo que dijo Visdom, es, por así decirlo, un Easter Egg que entenderían los lectores que han leído mis otras historias ^^' (ellos saben como me gusta entrelazar mis fic X3) Ahora que lo mencionas, sobre los digimon que actúan de forma amigable [como un perro], no es porque sean necesariamente grandes, o tipo bestia. Me gusta pensar que algunos digimon tienen programas que están basados en animales, o forma de pensar primitiva, mientras que el resto tienen programas que les hacen pensar como humanos [o que les hacen hablar en diferentes idiomas, como Red Vagimon –si el fic estuviera en inglés, Red Vagimon hablaría en español^^'-]

¡Sí, UlforceV-dramon será un contendiente muy difícil para el Xros Heart! Sé la cantidad de poder que se supone posee el caballero, así que dará muy buenos combates [¡sé que a todos nos gusta la acción X3!]


... 5 meses…

¡NO PUBLIQUÉ EN CINCO MESES…! ¡Realmente, lamento mucho la tardanza T.T!

¡Espero hayan disfrutado el cap! ¡Me esforcé mucho para hacerlo fácil de entender! Además, quería agregar a la historia a Dante lo más pronto posible X3.

¡Aun así, agradezco el apoyo que me han dado, incluso a pesar de que me demoré tanto en publicar! ¡Incluso, me parece que tenemos tres lectores nuevos! ¡Gracias por seguir la historia! ¡Espero no demorarme en el próx cap!

¡Por si acaso…! Planeo subir unos sketch rápidos que hice de Dante, Deimos y la nueva apariencia de Sky en el blog, para que tengan una mejor perspectiva. ¡Y prometo subir, lo más pronto que pueda, el diseño del xros loader Gamma! [el cual me fijé recién que no he hecho O.O]

¡Muchas gracias por todo el apoyo y paciencia que me han brindado, queridos lectores! ¡Y recuerden, si quieren hacerle una pregunta a un personaje del TOP 10, + un dibujo basado en el fic, deben pedirlo en los comentarios [uno por persona] Y lo único que les pido es paciencia [quiero que los dibujos tengan buena calidad, como los tres que he podido entregar X3]

¡Muchas gracias por el apoyo x2!

¡Gracias por leer, y no olviden comentar XD!

PD: perdonen cualquier error ortográfico [uno revisa, y revisa, y corrige los errores, ¡Y BUM! Aparece uno salvajemente en una parte que antes estaba perfecta O.O]

PD2: ¡agradezco a takedigi- mi beta reader-, el apoyo que me dio estos meses durante el desarrollo del capítulo! ¡No sé qué habría sido de mí sin su ayuda! ¡Apoyó bastante en el desarrollo del personaje de Dante, y en la creación de los Guardianes del Mar Digital! ¡Gracias, takedigi X'3!

PD3: ¡Vuelvo a decir que tenemos FAN OPENING! [estoy tan contenta con el resultado que casi siempre lo veo X3]

¡Nos leemos X3!