– Dejanos solos Megingjord — ordeno serio con las manos tras de su espalda, sin quitar la mirada de su hija. La rubia miro a su amo curiosa mientras la rubia menor con miedo de este quisiera castigarla por lo de ayer eh dicho que te vayas se volteo furioso eso fue suficiente.
Megingjord miro a Setsuna la cual le suplicaba que no se vaya, no pudo movio sus labios en un claro 'con su permiso' antes de salir de la habitacion. El pelirrojo se acerco a la puerta y la cerro con seguro por dentro.
Volteo a ver a su hija – Acercate setsuna – la nombrada sintio su cuerpo estremecerse kazuya notanto esto embozo una sonrisa –has sido una niña muy mala setsuna – decia acercandose a su hija la cual se quedo sonprendida al verlo quitarse la correa de su pantalon – y por eso debo castigarte – estiro la correa con sus manos, setsuna retrocedio sobre la cama temiendo lo que su padre le haria. Antes de perderse alejar un poco mas, kazuya agarro sus manos impidiendo que se vaya.
–Oto-san, dejame ir, por favor no me peges – pedia tratando de soltar de el que lazuya no estaba dispuesto a ceder la jalo atrayendola hacia si para aprisionarla con sus brazos. Sin piedad le arranco la ropa importarle los ruegos de su hija.
– No toque ahi – rogo con un sonrojo en los mejillas kazuya paso su mano por su trasero – oto-san – jadeo al ser tirada al colchon abrio los ojos, kazuya estaba encima suyo.
El pelirrojo comenzo a frotar su miembro contra su intimidad setsuna vio que el aun tenia la propia puesta, llevo su mano al pezon rosado de su hija y tambien lo froto con sus dedos mientras que su lengua se ocupaba del otro para despues descender llegando a su vagine.
Sintio un cosquilleo mojado grito en sorpresa al reparar en que era la lengua de kazuya.
– Papa no lo lamas – con sus manos alejo la cabeza de su progenitor quien le miro con desden y tomando la correa ato sus muñecas para que interfiriera.
{ •• }
A medida que las horas pasaban setsuna iba cayendo en las redes de su padre en su lujuria, en sus deseos sucios y posesivos.
– Kazuya-san – dijo el nombre arqueando la espalda, el ojos ambar continuo acaricisndo su clitoris con su miembro. El respirar se dificultaba sintiendose torturada.
Kazuya miro con detalle el cuerpo bien perfectamente desarrollado de su hija, cada parte.
Alzo su mano colocandola minutos despues en el pecho y sin dejar de masturbarla deslizo su dedo indice lentamente. Y entonces embistio de una vez el interior de setsuna quien grito de placer, espero con paciencia hasta que se acostumbrara.
Estaba conteniendose ante los jadeos doloros y exitantes. Siempre deseo ese momento tenerle asi, hundiendose en el extasis, llegar al climax diciendo el nombre de ambos.
– Setsuna – jadeo colocandose sobre su hija – voy a moverme la rubia lo miro sorpremdida de que ahora le pidiera permiso cuando antes la forzo.
Pero la respuesta de la rubia menor fue abrazar su cuello, kazuya se movio oyendo los gemidos de setsuna que lo exitaban.
–ahh, oto san, porfavor mas... despacio – trataba de completar la oracion de manera normal empero con las arremetidas que hacian su cuerpo moverse no ayudaba – ahh, ahh.
Finalmente diciendo el nombre de su hija kazuya se dejo ir en el interior y salir de ella luego, la cual se sintio llena del semen del pelirrojo.
Setsuna se acosto a su lado y la atrajo hacia si, le acaricio los cabellos ondulados de la menor que trataba de recuperar el aire habia sido sido mucho para su fragil y delicado cuerpo.
– Perdoname mi pequeña – pronuncia una vez mas dicho esto le beso la frente y se quedo dormido.
{ •• }
Señorita setsuna habranos la puerta por favor escucho a los sirvientes. Setsuna estaba acostada boca abajo sobre la cama y de las ojeras ni se hable, Facilmente podria pretender que no los oia.
Y levantando la guio a su vagina acariciando con sus dedos por encima de calzones.
– Mhg, ah – ahogo un gemido mordiendo la mano y siguio masajeando ese lugar imaginandose a su mayordomo haciendo eso mas dejo escapar un gemido, esperaba que los demas no lo escucharan.
Gimio lo mas bajo que podia acelero el ritmo de su mano hasta que algo viscoso y pegajoso, tuvo miedo pero no podia parar el palcer era inmenso.
No paso mucho Setsuma pronto se vino sobre la cama y respiraba con dificultad, su pecho subia y bajaba de la sensacion mas placentera que esperimento.
Habia estado ocupado leyendo papeles de suma importancia cuando sus ojos se desviaron hacia una fotografia de su escritorio, dejo los papeles sobre este.
– Crecio muy pronto – balbuceo mirando la figura en el cuatro. Solo eran palabras baratas pera los recuerdos de ayer invadieran su memoria. Esos ojos que lo miraban con compasion, esas mejillas rojas e hinchaditas y esa boquita que dejaba salir esos gemidos que lo exitaban mucho.
Y la imagen de ese cuerpo se movia con violencia por el vaiven que el hacia. Dejo de pensar, de dio cuenta que tenia una ereccion, su miembro estaba despierto de solo pensar en ella Maldicion fue todo decidio kazuya fue a darle una visita a su hija. Deteniendose por el llamado de las sirvientas.
– Que ocurre? – quiso saber
– Bueno esta mañana la señorita no bajara a cenar – explico himiko nerviosa
¿Como es eso que no cenaria?
– Gracias ahora me hacen el favor de retirarse – pidio aparentemente amable
Una vez que las sirvientas se fueron, se enfoco de nuevo en su objetivo encontrandose con la apatica mirada de su
– Con que no quieres comer eh? – hablo serio
