¡Buenas, lectores!

Nuevo cap. Este será un poco más tranquilo (aunque no sé si conversaciones con tensiones se pueda considerar tranquilo^^'), pero espero les guste^^

Y recuerden que desde hace unos cap la clasificación del fic pasó a T ^^'

¡Sin más, los invito a leer x3!


Tensiones entre aliados.

La carga de la verdad.


… Kai abrió los ojos, sintiendo que se le había cortado la respiración por la impresión…

Estaba tirado en el piso del dañado salón de reuniones del Proyecto, y aunque no podía ver nada a causa de la estela de humo que produjo el ataque de Blastmon a Visdom, podía sentir la presencia del enorme digimon en la sala.

El niño trató de levantarse, hasta percatarse al fin que alguien lo había estado sujetando en son de protegerlo: Topacio.

Kai miró sorprendido a la mujer, quien lo cubría con su cuerpo, tirada entre los escombros que salieron por el puñetazo del digimon de diamantes.

-¡T-Topacio…!- se preocupó Kai, hasta notar que el humo comenzó a disiparse por las ventanas rotas, por lo que pudo apreciar mejor la situación.

En efecto, Blastmon estaba en el salón que había dañado, pero estaba sujeto fuertemente por látigos que salieron de su sombra, impidiéndole así sacar su puño del piso y golpear a Visdom, el cual estaba frente a él, serio y alerta, sin inmutarse por los ojos rojos del digimon.

Los ojos de Blastmon eran lo único visible en su rostro, ya que la furia de la criatura era tanta que su mirada estaba ensombrecida, mientras emanaba data amenazante y era sujetado fuertemente por aquellos látigos oscuros.

El rubio frunció el ceño, reconociendo que ese era el poder de Salamandra, pero se sorprendió al notar que él y Topacio, como el resto de los humanos tirados en el piso, eran cubiertos por una capa que salía de sus propias sombras, protegiéndolos así de los escombros que caían del techo.

-G-Gh…- abrió los ojos Topacio, reaccionando y sentándose con cuidado, a lo que Kai también se sentó, preocupado por ella- Y-Ya veo… Nos salvó el jefe…- murmuró, mirando la sombra que los cubría.

-… ¿Te has calmado, Blastmon?- Salamandra caminó entre los escombros del salón, mientras sus soldados se sentaban de a poco, recuperándose de lo sucedido.

-Suéltame, Salamandra- lo miró de reojo Blastmon, con una expresión de furia nada usual en el digimon.

-Eso es algo que definitivamente no puedo hacer- sonrió el rubio, usando sus látigos para entregarles a Kai y a la pequeña Misty sus xros loader, y el charger a Topacio- Haz hecho un numerito. Esto es algo que definitivamente los vecinos notarán- aseguró, mirando las ventanas rotas del edificio- Primero la explosión que causaron nuestros huéspedes ayer y ahora esto…- suspiró.

-¡Topacio! ¡Gracias por dejarme abandonada!- le dijo indignada Lilithmon a la peliceleste, quien simplemente la ignoró y guardó el charger.

-¡Misty-chan!- los Evilmon salieron preocupados del xros loader de la niña, quien era abrazada por su madre.

-¡Oh! Realmente el xros loader de la niña permite que varios digimon salgan al mismo tiempo, ¿será porque fue un charger en un principio?- preguntó Deimos, emocionado.

-Tengo entendido que el xros loader de Mercurio también permite eso… ¿Será por el Emblema?- sugirió Izanami, mirando a Kai, a lo que Topacio frunció el ceño, desconfiada de ella.

-¡No es momento para eso!- les dijo Forward, mirando nervioso a Blastmon, el cual seguía mostrándose amenazante.

-¡Misty-chan! ¡¿Nos recuerdas?!- le preguntó uno de los diablillos a la niña, nervioso.

-¡Por supuesto!- aseguró la peliazul, nerviosa, mientras Horfe se les acercaba, preocupado por ella- N-No entiendo… ¿Por qué Blast-chan está tan enojado? ¡Él es un buen digimon!- indicó.

Los Evilmon la miraron, confundidos y preocupados, notando que algo más era diferente con la niña…

-… ¿Buen… digimon?- frunció el ceño uno de los digimon, confundido.

-¡Y muy brillante!- agregó la niña.

-… ¿No un buen gatito-evil?- indicó el tercero de los Evilmon, confundido de que la niña no se refiriera así a los digimon.

-… ¿Por qué un gato…?- se quedó más confundida Misty- A mí no me gustan los gatos- indicó.

Los Evilmon la quedaron mirando, shockeados, con la boca abierta de la sorpresa.

Blastmon la miró de reojo, serio y enojado.

… Una de las facetas de su compañera… Una de las cosas que la hacían ella… había desaparecido…

-¿T-Tampoco lo recuerdas, Misty…?- la miró angustiada su madre, extrañándola- A-A ti te encantan los gatitos… Quieres mucho a Kuro… A tu hermano…- le indicó, tratando de hacerle recordar.

-… ¿Cuál hermano…?- se confundió más la niña, dejando helados a sus padres.

… Ella… Ella realmente había olvidado a Ren por culpa de la magia de Visdom…

-¡Hablan de cosas que confunden!- aseguró Misty, levantándose torpemente- ¡Blast-chan! ¡Pórtate bien! ¡Eres un buen digimon! ¡No pelees con tus amigos!- le pidió, juntando las manos.

-… ¿Amigos…?- gruñó el digimon de diamantes, mirando lentamente a Visdom, el cual frunció el ceño y retrocedió un paso- Lo que has hecho… ¡NO SALDRÁS VIVO, FEALDAD ENCARNADA!- rugió, haciendo temblar más el dañado salón.

Salamandra frunció el ceño, y levantó el brazo, haciendo aparecer más látigos que retuvieran a Blastmon, ya que el digimon estaba comenzando a romperlos al intentar moverse.

-¡¿Q-Qué sucede, Green?!- el comunicador de Green se prendió, ya que varios soldados querían preguntar qué sucedía por los temblores, al igual que los comunicadores de Forward, Topacio y Horfe.

-¡Tenemos que salir de aquí!- dijo Forward, pero se quedó quieto como los demás al ver que el piso comenzaba a resquebrajarse aún más a causa de los datos de Blastmon.

-¡Detente, Blastmon…! ¡Si sigues así, todo el salón se nos caerá encima!- le señaló Horfe, sujetando a su esposa y a su hija.

-¡¿NO DESEAS TAMBIÉN ACABAR CON ÉL, HOR-CHAN?!- lo miró de reojo el digimon, haciéndole fruncir el ceño, nervioso y serio- ¡ESTE MONO…! ¡HA CRUZADO UNA LÍNEA QUE NO DEBIÓ CRUZAR!- rugió, sacudiendo su brazo, destrozando algunos de los látigos de Salamandra, provocando una ráfaga que hizo que Visdom se cubriera con el Brave Snatcher.

-¿Se está liberando…?- frunció el ceño Salamandra, sorprendido.

-¡Topacio, tenemos que salir de aquí!- le dijo Green a su jefa, preocupado y nervioso.

-¡Si nos movemos, el piso no podrá aguantar más y comenzaremos a caer por todo el edificio!- le señaló la peliceleste, sudando un poco, seria- Pero tampoco podemos permitir que Blastmon siga aquí. Ya de por si su tamaño es demasiado para el salón, pero todos los datos que está descontrolando…- frunció el ceño, nerviosa, tratando de pensar en una forma para calmar al digimon.

Mercurio la miró, nervioso, pero después a Blastmon, el cual levantó su brazo libre, dispuesto a dar un puñetazo…

Si daba ese golpe…

-Tactimon, ¿crees que puedas calmar a Blastmon?- le preguntó Kai al samurái, notando el aura amenazante que rodeaba al digimon de diamantes.

-¿Salir a pelear en un espacio tan pequeño?- frunció el ceño Tactimon- Esperaba más de ti, Kai. ¿Cómo crees que yo podría hacer un movimiento en este edificio sin dañar la Puerta Final?- indicó, serio.

-No me subestimes- le dijo el rubio, apretando unos botones en su xros loader, extrañando a Tactimon- ¡TODOS, SUJÉTENSE!- ordenó, tomando la atención de los adultos- ¡Time Shift!- sacudió con fuerza el aparato café oscuro.

Ante su comando, un enorme portal digital apareció debajo de todos en el dañado salón, tomándolos desprevenidos. Antes de poder reaccionar, humanos, digimon y mago cayeron por el portal…


Digiquartz.

Frente al edificio de la base, acababa de aparecer el portal que convocó Kai con su xros loader, haciendo caer a los soldados, a Visdom y a Blastmon en la calle digital, tomando la atención de algunos Kopierer que estaban en la zona.

-¡¿D-Digiquartz?!- se sorprendió Forward, mirando para todas partes.

-¿Fuiste tú?- Topacio miró a Kai, el cual solo bufó, aliviado al no estar en una zona que se podía caer a pedazos.

-¡Pero no estamos dentro del edificio!- señaló Deimos, atónito, mientras Horfe ayudaba a Esmeralda y a Misty a levantarse- ¡Estamos en una ubicación diferente!- sonrió.

-¿Qué truco usaste?- Salamandra miró a Mercurio, curioso.

-Je…- bufó Kai, levantándose como los demás, aunque Visdom seguía mirando a Blastmon, el cual se incorporaba con sus ojos brillando peligrosamente- Es cierto que los xros loader solo transportan a la zona paralela del mundo humano en el Digiquartz- admitió, levantando el aparato café oscuro- Pero al crear mis trampas aprendí que puedo mover la ubicación del TimeShift por unos metros. No es mucha diferencia, pero en casos como este sirven bastante- sonrió.

-… Jo…- comprendió Tactimon, sorprendido.

-… Gracias, Rubio-chan- le dijo Blastmon, tomando la atención de Kai- … Ahora puedo hacer la sopa de macaco que tanto deseo cocinar…- gruñó, mientras sus diamantes brillaban peligrosamente, alertando a Visdom.

-¡¿V-Va a pelear…?!- frunció el ceño Green, sorprendido, mientras Izanami bufaba levemente, fastidiada.

-¡Espera, Blastmon! ¡¿Es en serio?! ¡¿No puedes calmarte un poquito?!- exigió Lilithmon en el charger de Topacio.

-¡Blast-chan!- lo miró Misty, preocupada.

El digimon de diamantes la ignoró, abalanzándose a Visdom. De inmediato, el mago usó su bastón, haciendo que energía ámbar rodeara a la criatura, refrenándola…

… Pero no por mucho tiempo, ya que Blastmon comenzó a ser rodeado de datos. Energía la cual hacía que el xros loader de la preocupada Misty brillara, ya que el digimon estaba usando la energía de la niña.

Visdom frunció el ceño, sorprendido al ver la cantidad de poder que estaba obteniendo el digimon con solo usar el contacto básico entre él y la niña humana que brindaba el xros loader…

Y ahora, con Tobari Misty de su parte, el digimon podría obtener mayor poder…

-… Final…- murmuró Blastmon, haciendo reaccionar a Visdom, quien se quedó quieto de la sorpresa al ver que la magia con la que retenía al digimon desaparecía por la data que estaba obteniendo de la humana- ¡ Zubagon Punch!- juntó sus puños y golpeó con fuerza al mago, no solo provocando una gran ventisca, sino que también lanzó al monstruo cibernético contra varios edificios, los cuales comenzaron a desmoronarse por el impacto.

Los humanos miraron sin habla aquello…


Visdom quedó sentado y atascado entre los escombros del único edificio que resistió lo suficientemente para no desmoronarse, a diferencia de los que atravesó el mago, los cuales se derrumbaban estruendosamente.

-G-Gh…- Visdom, con un hilo de sangre en la comisura de la boca, se trató de levantar, pero no fue capaz de quitarse las rocas a su alrededor.

Aunque era poderoso en la magia, su condición física no era favorable. Por eso siempre atacaba a distancia, y gracias a sus hechizos, podía paralizar a sus enemigos… pero Blastmon rompió su hechizo…

-… E-Esa criatura tonta…- murmuró el mago, apretando el puño del Brave Snatcher, haciendo que el brazo lo rodeara de energía, la cual, muy lentamente, comenzó a sanar sus heridas internas.


-¡B-Blastmon-sama está hecho furia-evil!- chillaron los Evilmon, aferrándose cada uno a Misty, quien no entendía por qué su amigo estaba tan enojado.

-C-Causó tanto daño…- murmuró sorprendido Horfe, mientras el digimon comenzaba a caminar por los escombros de los edificios, con sus ojos brillando peligrosamente.

No estaba satisfecho con un solo golpe… Iba a acabar con Visdom…

-¡Detente ahora, Blastmon!- le ordenó Salamandra, levantando su brazo para usar sus habilidades, pero comenzó a toser, por lo que cayó de rodillas.

-¡Shun!- V-mon salió del xros loader, ayudando al rubio a mantenerse de rodillas, mientras se desactivaba el fragmento de Apocalymon.

-¡Salamandra!- Topacio se levantó junto a Green para ir con el rubio, serios.

-Ah-ah- se acercó Deimos- Como temía, tu cuerpo ya no aguanta mucho siendo el contenedor del fragmento oscuro- señaló- Lo has tenido ya casi 15 años, Salamandra. Es un logro- le aseguró, sonriendo.

-L-Lo sé…- tosió Shun, serio, mirando a Blastmon alejarse- Mercurio-kun- miró al rubio.

-… No es que quiera proteger a Visdom, Salamandra- le dijo Kai, serio, extrañando al adulto- Lo que le hicieron a la hija de Horfe… Da rabia… Pero…- preparó su xros loader- ¡Debemos usar la cabeza! ¡Reload, Tactimon!-

Blastmon se detuvo, notando la silueta de Visdom entre los escombros a lo lejos. Apretó sus puños, comenzando a ser rodeado de más data, mientras sus diamantes ganaban más brillo.

-¡Crystal…!- se preparó el digimon, pero Tactimon se le abalanzó por detrás, agarrándolo de la nuca y tirándolo con fuerza contra los escombros, produciendo un temblor y una estela de humo en la zona de tal magnitud que los humanos debieron cubrirse desde donde estaban.

-¡Mantén la cabeza fría, Blastmon!- le ordenó el samurái, serio, sin soltar al digimon- ¡No olvides cuál es nuestro objetivo: traer de regreso a Bagramon-sama!-

-… T-Tact-chan… Suéltame…- gruñó Blastmon, tratando de levantar la cabeza, pero su compañero lo sujetaba con fuerza- Lo mataré… Lo voy a matar…- aseguró, con sus ojos rojo brillando peligrosamente.

-¿Por lo sucedido a la niña humana? ¡Te has ablandado, Blastmon!- le aseguró Tactimon, indignado- ¡Nuestra lealtad solo le pertenece a Bagramon-sama!- le recordó, empujando su cabeza con más fuerza- ¡Cualquier otra cosa que suceda no nos debe interesar! ¡Eso incluye a los humanos que nos dan su energía!- sentenció.

… Desde donde estaba, Kai, cubriéndose con los brazos del humo, solo se quedó quieto al escucharlo…

-¡Vuelve a tus sentidos, Blastmon! ¡Necesitamos a Visdom para cumplir nuestras metas!- le señaló Tactimon, comenzando a enojarse.

-… ¿Incluye a esos humanos…?- murmuró el digimon de diamantes, tomando la atención del General- Tact-chan, estás sumamente equivocado… ¿Dudas de mi lealtad a Bagramon-sama? Para ti, para mi y para Lilith-chan semejante pregunta es como decirnos los más feos de los feos- le aseguró, mirándolo de reojo.

-¡¿Entonces por qué haces semejante escándalo?!- exigió saber Tactimon- ¡La niña ya no recuerda aquello que le impedía ser completamente leal a ti! ¡¿Cuál es el problema?! ¡Estratégicamente hablando, ha sido la mejor opción!- sentenció.

-… ¿No lo entiendes…?- lo miró Blastmon, con una expresión de enojo no usual en él, haciendo fruncir el ceño al samurái- Mi lealtad a Bagramon-sama no ha cambiado en nada, ¡pero tú también debes sentirlo, Tact-chan! ¡Algo que nos conecta a esos niños humanos…! ¡Somos criaturas poderosas, y aún así, no podemos hacer nada por ellos…! Ni por sus memorias… ni por su salud…-

Aquello dejó quieto a Tactimon.

De nuevo… Aquel extraño sentimiento volvía al digimon… El mismo que sintió cuando vio a Kai desmayarse a causa de su infección en el Puente Rainbow, y mientras esperaba en las rondas que él despertara…

… Eso era… impotencia

-¡BLAST-CHAN!-

La voz de Tobari Misty no solo tomó la atención de Tactimon, sino que hizo reaccionar a Blastmon, quien abrió sus ojos rojos, dejando estos de brillar peligrosamente.

Lentamente, el digimon de diamantes miró a la pequeña peliazul que se acercó con cuidado por los escombros, con los tres Evilmon a su lado.

-¡Blastmon-sama, cálmese por favor-evil!- le pidió uno de los diablillos, nervioso.

-¡Entendemos que quiera apalear a ese mono…!- señaló el otro diablillo.

-¡Pero lo necesitamos!- gimoteó el tercero, temblando al igual que los otros dos.

-Blast-chan, sé que no te agrada ese mono- le dijo Misty, acercándose un poco más, preocupada- Pero no pelees más, por favor- le pidió- No solo es peligroso, sino que quedarás todo sucio. ¡Eso no es bueno para tu cuerpo!- indicó.

-… Misty-chan… ¿Tú sabes por qué no me agrada…?- le preguntó Blastmon, frunciendo el ceño, serio.

-…- la niña parpadeó, confundida-… Bueno… ¿Porque es feo…?- sugirió, dejando quieto al digimon de diamantes.

-¡¿N-No recuerdas, Misty-chan?!- la miró un Evilmon.

-¡Fue por lo que le hizo a tu hermano-evil!- indicó otro de los diablillos- ¡Te hizo llorar!-

-… Evs-chan, ¿están bien?- se confundió más Misty- ¿De qué hermano hablan…?- hizo una mueca, sin encontrarle el sentido a lo que hablaban.

"Así que ha olvidado todo lo relacionado a su hermano, no solo la existencia de él…" comprendió Tactimon, serio, hasta notar que Blastmon apretó con fuerza un puño.

-… Lo mataré…- gruñó el digimon de diamantes, enfurecido, aterrando a los Evilmon.

-¡Cálmate, Blastmon! ¡No me hagas usar la fuerza!- le amenazó Tactimon.

El digimon de diamante lo miró de reojo, enojado, pero después a la niña parada cerca de suyo, quien no dejaba de mirarlo, preocupada por él.

… Ella era sumamente débil… pero ahí estaba, cerca de dos digimon poderosos y peligrosos, preocupada por él…

… ¿Cómo podía llamarse un digimon de gran belleza si permitía que el ceño de esa niña se arrugara en preocupación…?

Lentamente, los ojos rojos de Blastmon dejaron de emanar aquel brillo peligroso, y los datos que lo habían estado rodeando se desvanecieron.

Tactimon, al notar que ya no había peligro, soltó al digimon, el cual se sentó, aun molesto y amurrado.

-¡Blast-chan!- Misty, contenta al verlo más calmado, se acercó a él y le abrazó su brazo, aliviada.

El digimon de diamantes la miró seriamente, pero con un gran atisbo de melancolía en su mirada.

-Ya era hora de que volvieras a tus sentidos, Blastmon. No olvides cuál es nuestro objetivo principal- le dijo Tactimon, serio.

-No lo he olvidado, Tact-chan. Recuerda que mi mente es tan brillante como mi cuerpo- le dijo Blastmon, acariciando con sus dedos la cabeza de Misty, haciendo sonreír a la niña-… Pero supongo que incluso tú no lo entiendes…- admitió, extrañando al samurái- No, en realidad no quieres entenderlo… No quieres aceptarlo… Pronto entenderás, viejo amigo… Este sentimiento de impotencia… Ser tan poderoso… y no ser capaz de proteger algo tan débil…- miró a la niña a su lado, quien sonreía, contenta con la caricia.

Tactimon lo miró seriamente, pensando en las palabras del General.

… ¿No aceptaba qué…? Que esos extraños lazos, ese sentimiento de impotencia… ¿eran importantes…?

-… Lo único que importa es cumplir nuestra misión, Blastmon… Cumplirla perfectamente, sin errores- sentenció Tactimon, serio, a lo que el digimon de diamantes solo cerró los ojos, extrañando a Misty.


-¿S-Se calmó…?- preguntó Forward desde donde estaba con el resto del grupo, desconfiado.

-Realmente, la pequeña Misty lo ha tranquilizado solo con sus palabras. El lazo entre él y la niña es demasiado útil para desperdiciarlo- sonrió Deimos, encantado, pero se sobresaltó cuando Horfe le agarró de la bata.

-No le veo la gracia a esta situación, Deimos- le dijo Horfe, indignado, incomodando a Kai, quien aún no se podía acostumbrar al ver al sereno peliazul con esa expresión de furia contenida- Y Salamandra, más te vale que ese mono del demonio cumpla su parte- soltó al hombre, tirándolo al piso, para mirar mejor a Shun, quien estaba sentado apoyado por un nervioso V-mon- No me interesa si tienes el poder del digimon más oscuro o el arma más letal a tu alcance… Si mi hija no recupera la memoria, vas a tener otro problema en camino- le aseguró, enojado, para después alejarse e ir con Esmeralda, quien se había sentado en unos escombros, afectada por la situación.

-Ya dije que es una medida de precaución, para probar tu lealtad después de lo que pasó con Blue- aseguró el rubio, serio.

-Una cosa es comenzar a desconfiar de Horfe, Salamandra, pero otra muy distinta es usar a una niña para probar la confianza- le dijo Topacio, molesta, incomodando a su jefe- Mi sección está a favor de Horfe, Salamandra. Si no haces algo respecto a la situación de la niña, vas a tener más problemas de los que tienes- sentenció, para después ir con Esmeralda, también preocupada por ella.

-… Te dije que no era buena idea- le indicó V-mon a Shun, serio.

-Queda poco tiempo, V-mon- le señaló el rubio- No perderé todo en lo que hemos trabajado- sentenció.

El dragón azul grisáceo frunció el ceño, preocupado. Ya no era capaz de ver correctamente, pero por las voces que escuchaba, podía sentir la molestia y preocupación en los adultos enojados con su compañero.

"… Bueno, no es como si yo pudiera regañar a Shun a estas alturas…" respiró hondo V-mon, acomodándose su visor, serio, recordando cuando traicionó a Shoutmon y lo apuñaló "Después de todo, lo que he hecho hasta ahora es para recuperarlo…" miró a su compañero, el cual se levantó, y aunque el dragón no podía verlo, sabía que el rubio sonreía con tranquilidad.

-… Y se han enojado- sonrió Izanami, algo divertida, mientras Deimos se levantaba limpiando su bata, suspirando tranquilo.

-No le veo lo divertido- le dijo Kai a la mujer, molesto.

-Eres un niño, Mercurio. No te metas en este asunto- le sonrió Izanami, haciéndole fruncir el ceño al joven.

-… Y tú, una loca psicópata- le dijo Kai, dejando quieta a la mujer, a Forward, Green y Deimos, quienes estaban cerca- Te conozco hace poco, pero puedo decir que eres de esas viejas manipuladores que no les gustan que les digan "No"- señaló, fastidiado- Adultos como tú son los peores. Al menos Forward dice las cosas a la cara, vieja arpía- bufó.

-… Oh oh- sonrió asustado Shun.

-… Eres… un…- Izanami se acercó a Kai con una sonrisa que contenía su furia, a lo que el niño la miró desafiante- No, me tengo que tranquilizar. Eres, después de todo, la mascota de Topacio, ¿no? Uno de los varios niños que ella contrató en su intento de cazar a Kokoromon… ¿Qué puedo esperar de un chico de la calle, sin educación ni modales?- suspiró, sonriendo vanidosamente.

-¿Modales? ¿Tú vas a hablar de modales, arpía…?- bufó fastidiado Mercurio, a lo que la sonrisa de Izanami se extendió…

-¡Mercurio, ven! Topacio te llama- Green agarró el brazo del niño y se lo llevó arrastrando, dejándolo perplejo.

-¡Espera, Green! ¡Voy a darle a esa bruja…!- se molestó el rubio.

-Te entiendo, Mercurio. Todos te entendemos, pero Izanami es una mujer peligrosa- le aseguró el pelicafé, tomando su atención- Es más peligrosa que Forward, porque es lista. Lo que Topacio y nosotros no hemos construido, lo han construido ella y Deimos. No te va a convenir tenerla de enemiga, así que trata de aguantarla un poco- le pidió.

Kai hizo una mueca, fastidiado.

-Ugh, ¿ese niño realmente le dijo sus verdades a Izanami? Ya veo que se muere en un accidente- bufó Forward, fastidiado.

-Vamos, Forward. Debemos ver el estado de Visdom y calmar la situación- le indicó Shun, fastidiando al pelinegro y que Deimos asintiera, intrigado de ver cuánto aguantó Visdom en el ataque de furia de Blastmon.

Izanami, en cambio, vio como Green se llevaba a Kai, con su sonrisa altiva.

"… Así que no solo es tu mascota, sino que también es prácticamente un niño maleducado, ¿no, Topacio?" sonrió la rubia, curiosa y satisfecha "… El hijo de Cianita y Zircón… Tus soldados que murieron tan misteriosamente…"

"Vieja arpía" le había dicho ese niño…

… Iba a encargarse de darle a ese niño el escarmiento que se merecía…


Mundo Humano- En medio del mar…

Por sobre las nubes, escondido de esa forma de la vista humana, viajaba Locomon por el cielo, a un ritmo suave y no cansador, de acuerdo a la petición que le había hecho Taiki, para que no fueran encontrados por el radar de los militares o del Proyecto.

Taiki y los demás jóvenes, junto con los tres miembros de la Organización y el Relojero, se encontraban en uno de los tres vagones que estaban conectados a Locomon.

Sentado en el techo del vagón estaba Gaiomon, cruzado de brazos y piernas, fastidiado.

Había logrado convencer a Sky de dejarlo fuera de xros loader, ya que no le gustaba en lo absoluto estar en un lugar tan pequeño. Además, quería estar pendiente y con movilidad fácil en caso de que algún peligro se acercara al tren.

-Pero de verdad…- bufó el samurái, mirando el techo en el que estaba sentado, notando el leve bullicio debajo suyo- ¿Por qué diablos son tan ruidosos?- se fastidió.

Y en efecto, en el vagón del medio había bastante ruido, ya que las chicas, a excepción de Samanta, estaban sentadas juntas en dos bancas hablando entre ellas, mientras que los niños jugaban con las cosas que habían empacado para el viaje.

-Tsch. ¿No pueden ser más ruidosos?- bufó Ryan, recostado en una banca, fastidiado, mientras en la banca paralela estaba Raquel limpiando su escopeta, y Smith leyendo una revista de comic que le dio Kiishi para entretenerse.

-Vamos, vamos. Son niños, es normal que estén jugando un rato- le indicó Smith, casi ignorándolo.


Mientras, Jack miraba incómodo la torre formada por bloques que Tagiru había puesto en la mesa donde estaban jugando ellos junto a Hideaki, Dante, Gumdramon y Bearmon.

-¡Escucha, Jack! ¡Lo que debes hacer es golpear una de las piezas, sacándola de la torre pero sin desarmarla, con la ayuda de este confiable martillo!- le indicó Hideaki- Es el arte del Daruma Otoshi- informó, orgulloso.

-E-Es como un Jenga japonés, ¿no?- parpadeó la liebre blanca, mirando por diferentes direcciones la pequeña torre compuesta de piezas de diferentes colores.

-Si vas a golpear, hazlo ahora- le dijo Ren, mirándolos jugar sentado junto a Ryouma, el cual leía tranquilo una revista, mientras Kuro estaba escondido en la sección para equipaje, con sus ojos brillando peligrosamente, ya que no le gustaba en lo absoluto estar dentro de un tren volador.

-¡No seas aguafiestas…!- se ofendió Tagiru, pero después chilló de dolor ya que Dante le había dado un golpe en las rodillas con el martillo del juego- ¡¿P-Por qué… tú…?!- lo miró indignado.

Dante solo sonrió, inocente.

-Vamos, Tagiru. Es solo la travesura de un niño pequeño. No te exaltes tanto- le indicó sonriendo Hideaki, mientras Gumdramon y Jack miraban fijamente la torre de piezas, pensando cómo podrían lanzar una sin tirar las demás.

-¡¿Por qué todos lo excusan?! ¡¿No se dan cuenta que es un pequeño diablillo?!- pataleó Tagiru, desarmando por accidente la torre-… Ups-

-¡Tagiru!- infló las mejillas Gumdramon, molesto, mientras Jack sonreía, paciente.


-¡No, no, no, no!- negó Airu, sentada con el resto de las chicas, incluyendo a Kokoromon y a Sky, con un poco de té y galletas en la mesa entre los bancos- ¡Tiene que ser rosa!- aseguró, por lo que la pequeña Ai asintió varias veces.

-¡Lo siento, Airu-chan, pero no! ¡Blanco!- negó Akari, a lo que Sky y Miho asintieron, de acuerdo con ella.

-¿No creen que debería ser Kokoromon quien lo decida?- señaló Mizuki, sonriendo paciente, al igual que Nene, mientras Kaoru miraba por la ventana.

-¡Dinos, Kokory!- Akari miró a la digimon, la cual masticaba varias galletas, sin prestarles atención.

-¿Mm?- parpadeó Kokoromon, dejando de masticar- ¿Decir qué…?- sonrió, confundida.

-¡Hermanita, sé que estás en modo comelón, pero esto es importante!- le señaló Sky, quitándole el plato de galletas.

-P-Pero no creo que sea el momento para hablar de esto- admitió Kokoromon, colocando las manos en su mejilla, sonrojada.

-¡Al contrario!- se levantó Airu, decidida- ¡No hay mal momento para hablar del color de un vestido de bodas!- sentenció, a lo que Akari y la pequeña Ai asintieron varias veces, de acuerdo.

"… No, estoy muy segura que no es el mejor momento…" pensó fastidiada Samanta, recostada unas bancas más atrás, leyendo un libro, con Kiriha sentado en la banca paralela, también leyendo algo, con Dracomon a su lado mirando la ventana.

-Más que nada, es para relajarnos- le recordó Nene a Kokoromon, tranquila con la energía de Airu.

-Todos estamos estresados y nerviosos por lo de mañana- le indicó Mizuki, tomando una taza de té- Necesitamos distraernos, y el tema de la boda nos alegra y emociona bastante-

-Aunque nadie asegura que será Kokoromon quien se case al final con el rey- mencionó Mikemon, en el xros loader de Ai, siendo apoyada por las otras felinas digitales- ¡Tal vez una de nosotras! ¡Incluso puede que nos veamos tan bien en vestidos que el rey se case con todas menos con Kokoromon!-

-¡¿Eh?!- se asustó tiernamente Kokoromon.

-Pensé que ellas habían solucionado sus problemas-kyu- parpadeó Cutemon, sentado en el regazo de Akari, atento a la conversación.

-Creo que en realidad Mikemon dice eso para divertirse a costa de Kokoromon- admitió Kaoru, sintiendo un poco de pena por la expresión de la digimon naranja.

-¿No es un humor muy malo?- sonrió incómoda Miho.

-¡No, aunque ustedes gatitas sean tiernas, Kokoromon las supera!- aseguró Airu- ¡Por eso debemos ver qué color le quedará al vestido de Kokory!- sentenció.

-Debe ser el blanco. Es el color común en las bodas- indicó Akari, enternecida.

-¡Y eso lo hace demasiado aburrido!- le señaló la rubia- Debe ser un color rosa. Kokoromon quedará super tierna con ese tono~- chilló de emoción.

-… ¿Estará bien pensar en un vestido…?- admitió Kokoromon, algo preocupada- Digo… Sam tiene razón, los digimon no deberíamos usar accesorios tan… ¿humanizados…?- murmuró, avergonzada.

-¡¿AH?!- se indignó Airu, a lo que Sky y Cutemon se taparon las orejas- ¡Discúlpame, Kokory, pero lo que diga tu compañera no me interesa en absoluto!- le informó, colocando su dedo en la nariz de cuerno de la digimon, haciéndole parpadear- ¡No veo el problema de que una digimon use accesorios que la harán más bonita! ¡No olvides lo hermosa que te veías con el vestido en la proposición!- chilló, indignada.

-S-Sí, pero…- Kokoromon se asomó por la banca, mirando preocupada a Samanta a lo lejos.

-Te importa mucho lo que diga Wolf-san, ¿verdad?- comprendió Miho, preocupada.

-Es mi hermana… pero también mi compañera- explicó la digimon, acomodándose, nerviosa- Me ha dicho que no quiere la boda… Que un digimon no debería usar vestido…- bajó sus orejas, preocupando a las chicas a su lado.

-Las palabras de un compañero humano tienen un gran peso en nosotros, ¿no?- señaló Mervamon, en el xros loader de Nene- ¡Pero no significa que debas deprimirte! ¡¿Qué importa que ella opine diferente?! ¡Yo digo que el vestido debe ser verde!- exigió, haciendo sonreír incomoda a su compañera.

-¿E-Eso es lo que te preocupa…?- suspiró Beelzebumon, mientras Sparowmon suspiraba.

-Kokoromon, ¿te sientes cómoda pensando en un vestido para ti? Sin importar la opinión de Sam-chan- le preguntó Nene, colocando su mano en el hombro de la digimon.

-… Yo…- murmuró la digimon, para sonrojarse tiernamente-… La verdad, sí… Cuando era pequeña, me gustaba ver la foto de la boda del señor Félix y la señorita Hinata… Siempre me gustó ver su vestido- admitió.

-¡Cierto! Era tan bonito- recordó Sky, sonriendo con nostalgia- Blanco con bordes con forma de rosa… ¡Debió ser tan romántico!-

-Sí…- asintió su hermana, de acuerdo- Una boda con vestido y flores… Siempre pensaba que sería imposible para una digimon tener un evento así… pero ahora…- sonrió tranquilamente, feliz con aquella idea.

Akari y las demás chicas la quedaron mirando, sumamente conmovidas y enternecidas por la digimon.

-¡K-Kokory…!- la abrazaron Sky, Airu y Akari, haciendo parpadear a la digimon.

-Debemos relajarnos, así que diseñaremos el vestido para Kokoromon- sentenció Kaoru, emocionada y enternecida, a lo que Ai asintió varias veces.

-Pensar en el futuro… Sí, es lo que debemos hacer- asintió Miho, también enternecida.

-Así que no te preocupes, Kokoromon- le sonrió Mizuki a la digimon, acariciándole la cabeza.

-… ¡S-Sí! ¡Gracias!- sonrió la digimon, agradecida.

-… El efecto de ternura de Kokoromon sigue siendo muy letal-kyu- admitió Cutemon, con una galleta en la boca, a lo que Nene sonrió apenada, de acuerdo con él.


Taiki miró asomado desde donde estaba sentado la conversación.

Sonrió, tranquilo y satisfecho al ver a Kokoromon tan contenta respecto a la boda, evento el cual alegraba e impulsaba a varios de los presentes, incluyéndolo.

Realmente deseaba que Shoutmon se casara con Kokoromon y vivieran el felices para siempre. Aunque fueran digimon, ellos también podían alcanzar ese sueño.

El joven volvió a sonreír, y se acomodó en el asiento, tomando de la tercera taza de té relajante que le había dado Mizuki, mientras Shoutmon a su lado estaba recuperando el aliento.

-¿E-En verdad no harás nada…?- lo quedó mirando el dragón, aun jadeando.

-¿Te molesta que hablen del color del vestido para Kokoromon?- sonrió Taiki, relajado.

-¡P-Por supuesto que no!- le dijo el digimon, sonrojado- A-Aunque no importa el color, sé que Kokoromon se verá hermosa- aseguró, cruzándose de brazos.

-… Jaja. Realmente te has vuelto todo un romántico- le indicó Taiki, con la misma sonrisa.

-¡T-Taikiii!- gruñó avergonzado el dragón.

-Me gusta que todos estén tranquilos, y no hay ruidos porque Zenjirou fue con Kyosuke-san a regular el carbón para Locomon y así ayudar a Kiichi- sonrió su compañero, con una sonrisa relajada- Tagiru y los chicos juegan, Akari y las chicas hablan cosas de chicas, Samanta y Kiriha están tranquilos sin asustar a alguien, Shouta está dibujando sin problemas, el Relojero está leyendo una revista de bordados, Gaiomon no cortará nadie haciendo guardia allá arriba, y Wizardmon y Tailmon están haciendo una ronda por los vagones para mantenernos tranquilos- tomó un sorbo de té-… Que relajante-

-¡N-No me refiero a eso…!- Shoutmon lo agarró de la chaqueta, señalando a lo lejos a Samanta- ¡Esa niña me ha lanzado ya cuatro veces de Locomon! ¡Si no fuera por Sparowmon…!- se quejó, aún azul del susto.

-Tranquilo, Shoutmon- siguió sonriendo cansado Taiki, incomodando al dragón- Pero debes admitir que haberle dicho "Me casaré con Kokoromon y estarás vetada de la boda" no ayudó mucho- le indicó.

-¡¿Q-Qué quieres que haga?! ¡E-Ella no quiere que me case con Kokoromon!- sacudió los brazos el dragón.

-Tienes que entenderla, Shoutmon- le indicó Taiki, bajando la taza de té- A los ojos de Samanta, Kokoromon no está a salvo contigo- señaló, incomodando al digimon- Sin contar que cree que estás usando a Kokoromon para cumplir de una vez la ley digital que dice que debes tener una reina- agregó.

-Y por eso le dije que me casaré con Kokoromon porque la amo, no como una excusa. Que yo sí pienso en los sentimientos de Kokoromon, no como ella que la usó para atarnos emocionalmente a la situación- bufó Shoutmon, ofendido.

-Sí, y por eso Samanta te lanzó la segunda vez- sonrió tranquilo Taiki, incomodando a Shoutmon.

-¿No te parece peligroso que tu compañero sea lanzado por un vehículo en el aire?- lo quedó mirando el dragón.

-… Has pasado por peores cosas- le indicó el joven, sin dejar la sonrisa tranquila y relajada.

-… ¿Qué tiene el té que estás tomando?- sudó un poco Shoutmon, incómodo y desconfiado de la taza en manos de su amigo.

-¡Listo!- sonrió Shouta, sentado en uno de los bancos en el vagón en el que estaba el grupo, con varias hojas de dibujo en la mesa, las cuales Ekakimon, a su lado, miraba con orgullo.

-¿Mm? ¿Qué cosa?- Tagiru se acercó a su compañero por detrás de la banca, confundido.

-¡Mira y te sorprenderás!- sonrió Ekakimon, lamiendo los dibujos, incomodando un poco a Hideaki- ¡Ekakikaki!-

El digimon lápiz hizo aparecer un aparato en el techo del vagón, tomando la atención de los pasajeros, aunque Smith tuvo que alargar el brazo y hacer que Ryan bajara su arma por la sorpresa, mientras Kuro le gruñía a la máquina, sorprendido.

Además del aparato, apareció un control remoto en la mano de Shouta, el cual sonrió y apretó un botón.

Como resultado, la máquina se prendió y, al mismo tiempo, hizo aparecer un enorme campo digital que rodeó por completo a Locomon, tomando la atención del digimon y de Gaiomon, el cual miró para todas partes, confundido.

-¿Eh? ¿Eh? ¿Qué es? No es nada bonito- Airu se asomó por una ventanilla al igual que alguno de los niños, confundida.

-¡Nos invaden los Aliens!- entró abruptamente al vagón Zenjirou, asustado y con algo de hollín en la cara al igual que Kiichi y Kyosuke, aunque estos dos se veían más relajados que el pelicafé.

Fastidiada, Samanta alargó su pie y e hizo trastrabillar a Zenjirou, haciendo que cayera de cara al piso.

-Gracias- le agradeció Kiriha, ignorando al joven en el piso.

-¿Qué es lo que pasa?- Wizardmon y Tailmon entraron por el otro extremo del vagón, confundidos.

-¡Nada malo-ekaki!- sonrió Ekakimon, extrañando a la felina.

-Shouta-kun, ¿qué es esto?- le preguntó el Relojero, curioso.

-Es un campo que nos camuflará de cualquier radar- le explicó Shouta al grupo, sonriendo, con Ekakimon en el hombro- Y los bordes del campo impedirán que caigamos a la nada por si nos caemos… o nos tiran- indicó, sin poder mirar a Shoutmon, el cual hizo una mueca, fastidiado- Así Locomon podrá viajar sin preocupaciones-

-Oh- silbó Smith, impresionado, mientras Raquel volvía a lo suyo y Ryan miraba por la ventana, desconfiado.

-¡Gracias, Shouta!- sonrió Kiichi, impresionado, mientras Kyosuke ayudaba al mareado Zenjirou a levantarse.

-¡Woa!- se sorprendieron Kokoromon, Jack, Sky, Gumdramon y la pequeña Ai.

-¡Genial, Shouta! ¡Tus dibujos son lo máximo!- le dijo Tagiru, entusiasmado.

-Sabía que puedes usar los poderes de Ekakimon para hacer realidad tus dibujos… ¿Pero podrá mantener un sistema tan complejo?- meditó Ryouma.

-En realidad, es gracias a Taiki-san- admitió el niño, mirando al pelicafé- Él me sugirió una forma para mejorar mi arte para ayudar a Ekakimon- contó.

-¿Qué hiciste ahora?- Kiriha miró a su amigo.

-Estaba pensando… Shouta logró dibujar esas cadenas que retuvieron y quitaron poder a Ogudomon durante el combate, ¿recuerdas?- le indicó Taiki, con la sonrisa relajada, a lo que el rubio asintió- Shouta se demoró no porque no sabía cómo sería el diseño, sino cómo funcionaría lo que dibujaría. Es muy difícil pensar en una descripción de algo con solo pensarlo y plasmarlo en un dibujo. Por eso, pensé en que debería escribir una descripción al lado del dibujo que Ekakimon absorbería y materializaría- informó.

-¿Una descripción?- se confundió Gumdramon- Pero si las palabras y dibujos son diferentes- indicó.

-En realidad, el arte y la literatura suelen complementarse, Gumdramon- le sonrió Kokoromon, tomando su atención- Como en un cuento con dibujos: las ilustraciones te permiten ver la situación de los personajes, y las palabras te explican qué está ocurriendo- indicó.

-O las recetas que vienen con imágenes. Eso ayuda bastante- sonrió Hideaki.

-Puede ser como la descripción de los objetos en un videojuego, ¿no?- bufó Ren, algo curioso.

-Sí- asintió Shouta, contento- Con la idea de Taiki-san, he podido ponerle un nombre a la máquina: Guardián de Acero; y una descripción que indica su función y que extrae datos del digiquartz para mantenerse prendida- informó.

-¡Woa!- se sorprendieron los jóvenes.

-No hay límites para la imaginación, ¿no?- comprendió Wizardmon, meditativo, notando al igual que Tailmon como Kuro se mantenía en su escondite en el techo, totalmente desconfiado.

-Veo que aún eres capaz de tener buenas ideas- le dijo Kiriha a Taiki.

-Lo tomaré como un elogio- sonrió su amigo, aun con la sonrisa relajada, incomodando a Shoutmon.

"… Eso ha sido una muy buena idea" pensó Samanta, bastante sorprendida, pero mostrando su usual expresión seria "Agregar una descripción a los dibujos permite que el poder de Ekakimon los materialice con mayor eficacia… Y aunque Don Dibujante tenga mucho talento, la potencia de los grilletes que hizo contra Ogudomon funcionaron tan bien porque ha usado sin darse cuenta el poder de su Emblema…" cerró los ojos, meditativa "… Este tipo puede llegar a ser mucho más peligroso que Kudou o yo misma. Podría dibujar un arma con una descripción perfecta… En verdad, parezco más normal que varios aquí en este tren" soltó un suspiro, tomando la atención de su primo.

-¿Algo que comentar?- la miró el rubio, a lo que el resto de los jóvenes la miraron.

-… ¿Pusiste el límite de peso que puede aguantar el campo?- le preguntó Samanta a Shouta, haciéndole parpadear.

-Sí, puse que…- sonrió el joven.

-¡Orejas, algo raro apareció ante nosotros!- Gaiomon se asomó de golpe por una de las ventanas del vagón, dándole tal susto a Miho que la joven le tiró su taza con té caliente- ¡GHAA!- de la impresión el samurái se soltó del borde del vagón, comenzando a caer, pero chocó de cara con el borde del campo, el cual resistió sin problemas el impacto.

Todos los presentes, asomados por las ventanas del vagón, parpadearon, mirando al estático digimon en fondo del campo.

-… Puse que no tenía límite de peso- sonrió apenado Shouta, mientras Tagiru y los demás niños se ponían a reír.

-Ay, Gaiomon…- suspiró Sky, con las orejas gachas, apenada, a lo que Jack le dio unas palmaditas, demostrando su apoyo.

-Lo lamento- gimoteó Miho, arrepentida.

"Hay cosas que nunca cambiarán" sonrió incómodo Wizardmon.

-Al menos esta vez no fui yo…- murmuró Shoutmon, asomado junto a Taiki y Kokoromon, haciendo a sus dos amigos sonreír apenados, aunque el joven mantenía el aire de relajado.

-¡¿Qué más has dibujado, Shouta?!- le preguntó entusiasmado Tagiru.

-Estoy pensando en lanzallamas- Shouta le mostró algunas hojas.

-¡Genial! ¡Disparan fuego, ¿verdad?!- se entusiasmó más su amigo.

-Vaya, y todo este tiempo pensé que un lanzallamas disparaba burbujas- le indicó burlón Ren, fastidiando al niño.

-Jejeje. ¿Acaso nos estás haciendo regalitos?- sugirió Smith, asomado por su banca, algo divertido.

-Es para los digimon- indicó Shouta, sorprendiendo a los jóvenes- Nos enfrentaremos a muchos Kopierer. Lo único que puede realmente causarles daño e impedir que se regeneren son ataques, o muy poderosos, o de fuego, ¿verdad?- miró a la Jefa, la cual se sentó mejor y asintió, seria.

-Eso nos hizo estar muy en desventaja cuando peleamos en el Puente Rainbow- admitió Kaoru, recordando ese combate, a lo que Hideaki, Miho y Mizuki asintieron.

-¡Por eso estamos pensando en objetos que los digimon podamos usar como si fuera una digixros!- indicó sonriendo Ekakimon, mostrando uno de los dibujos.

-Eso es bastante impresionante- aseguró Kyosuke, mirando los dibujos, sumamente sorprendido.

-Estos son solo bosquejos. Aún estoy pensando en las descripciones- sonrió Shouta, algo apenado.

-¡Yo quiero una super metralleta de fuego!- pidió Gumdramon, emocionado.

-Tú no necesitas un arma para usar fuego- lo quedó mirando Shoutmon, fastidiado, incomodándolo- Somos digimon dragones. Es normal que podamos usar fuego- negó con la cabeza.

-S-Sí… Eso es algo natural… para los dragones- bajó la cabeza Kokoromon, sonriendo deprimida, recordando la ironía de que su especie no tenía esas habilidades, a pesar de ser digimon dragones.

-¡¿E-Eh?! ¡K-Kokoromon, perdona! ¡Fue sin intención!- se sobresaltó Shoutmon, al verla tan deprimida.

-Insensible-kyu- le dijo Cutemon, indignado.

-¡Fue un accidente…!- aseguró el dragón, ofendido, hasta parpadear cuando sintió que lo levantaban por detrás…

-G-Gh… ¿Q-Qué es esto? ¿Un globo?- Gaiomon se sentó con cuidado apoyado en la barrera, sumamente confundido y adolorido…

Hasta quedarse estático porque Shoutmon cayó directamente en su cabeza, siendo prácticamente un doloroso cabezazo que hizo que ambos digimon cayeran mareados a la barrera.

-N-No hay piedad con Cuernomon, ¿verdad?- sonrió incómodo Jack, mientras Samanta volvía a su asiento, fastidiada.

-Esta vez se lo merecía- aseguró indignada Airu, ignorando como Tagiru y los demás niños se reían por lo bajo, mientras Dante se acercaba curioso al Daruma Otoshi en la mesa de juego, con el martillo de juguete en mano.

-¡Exactamente!- asintió Gumdramon, al lado de Kokoromon, quien sonreía aún algo deprimida.

Taiki solo sonrió, aun relajado por el té, aunque sabía que su compañero estaría bien.

-Me sorprende que actúes tan infantil con Shoutmon- le indicó Kiriha a su prima, quien volvía a su lectura.

-Lo detesto, y tirarlo por la ventana resulta extrañamente relajante. Te lo recomiendo- le indicó la niña, ignorándolo.

El rubio la miró un rato, serio, para después cerrar los ojos, tomando una decisión.

-Dracomon, vigílala- le pidió al pequeño dragón a su lado, levantándose.

-¡Sí, Kiriha!- sonrió el digimon, ignorando la miradita de fastidio que le dio Samanta.

-Taiki, tenemos algo que discutir…- el rubio se acercó al pelicafé, tomando su atención…

… Pero Taiki parpadeó, en blanco, cuando uno de los discos del Daruma Otoshi le llegó en la frente a su amigo, dejando quieto a todos los presentes.

-… 10 puntos- bufó Samanta, sonriendo con ironía, mientras Dracomon estaba en shock.

Dante parpadeó, sonriendo asustado. Al segundo siguiente, deslizó hábilmente el martillo de juguete en la mano del atónito Tagiru, quien miraba como los demás como Kiriha caía de espaldas.

-¡K-Kiriha-kun!- Nene se acercó al joven, preocupada, al igual que Akari y Taiki.

-E-Estoy bien…- le aseguró Kiriha, sentándose adolorido, con la frente roja por el golpazo.

-Nunca pensé que un juguete podría taclearte- le indicó Taiki sonriendo relajado al rubio, el cual se levantaba con ayuda de Nene, ya que tener un brazo en cabestrillo le hacía complicarse apoyarse en algo.

-¿Q-Quién lanzó el disco…?- parpadeó Akari mirando al grupo de chicos.

De inmediato, Hideaki, Jack, Shouta, Kiichi y el sonriente e inocente Dante miraron a Tagiru, el cual tenía el martillo de juguete en mano.

-… ¿Eh?- reaccionó Tagiru- ¡¿EH?! ¡¿Por qué tengo esto…?!- exigió saber, escandalizado.

-¿P-Puede ser más idiota…?- Gumdramon se dio una palmada, mientras Ren intentaba reprimir su risa, y Ryouma solo negaba con la cabeza.

-Tagiru, te sugiero disculparte, antes de que…- le aconsejó sonriendo relajado Taiki…

… Pero Kiriha ya le había lanzado el disco que le había golpeado a Tagiru, el cual recibió tal golpazo en la cara que cayó de espaldas, sobresaltando a sus amigos.

-… No importa. Es tarde- sonrió Taiki.

-Tú, conmigo, ya- Kiriha agarró del cuello de la chaqueta a Taiki y lo arrastró al otro vagón, para sobresalto de Akari.

-Kiriha-kun se ha enojado bastante- sonrió paciente Nene, a lo que Akari suspiró, intentando ser tan paciente como su amiga.

-G-Ghi… Ghi…- gimoteó Tagiru, estático en el piso.

-Chico Googles, deberías tener más cuidado con este tipo de juegos- suspiró Jack.

-Yo no… Ha sido… una trampa…- gimoteó su amigo.

Dante simplemente sonrió, inocente.

-Tsch. Niños- bufó Ryan, fastidiado con tanto escándalo.

-¿De qué crees que vayan a hablar?- Tailmon y Wizardmon se acercaron a Samanta, curiosos y serios.

-Debe ser algo importante, como para que Kiriha saque a Kudou de este vagón cirquero- le indicó la joven, acomodando algo en su oreja, hasta notar que las manos de Shoutmon aparecieron en su ventanilla.

-G-Gh…- el dragón se asomó por la ventana, adolorido y mareado-… Tú- miró fijamente a Samanta, indignado.

La Jefa lo quedó mirando un rato… para después sacudir su libro, dándole un golpazo en los dedos al digimon, haciéndole chillar y, al mismo tiempo, soltarse, por lo que volvió a caer.

-… ¿No crees que deberías tratar de ser amable con el Rey?- la quedó mirando Tailmon, mientras Dracomon se asomaba a la ventanilla, sintiendo pena por el dragón.

-Que deshaga la boda primero, y después hablamos- la ignoró Samanta, volviendo a su libro.

La felina hizo una mueca, a lo que Wizardmon relajó los hombros, paciente.


Kiriha arrastró al otro vagón a Taiki, el cual estaba vacío, ya que el grupo solo ocupaba uno. Era exactamente igual al que habían estado.

-Tenemos que hablar, Taiki- le dijo el rubio, soltando al joven- Y si te veo tomando un sorbo de ese té, voy a seguir la sugerencia de Samanta y lanzar a alguien por la ventana- advirtió, sentándose en uno de los bancos.

-Je, no creo que a Shoutmon le agrade la idea de que ahora tú lo lances- admitió el pelicafé, sentándose frente a él.

-Es sobre Kokoromon- lo interrumpió Kiriha, serio.

Aquello fue suficiente para que Taiki dejara la sonrisa, al mismo tiempo que depositaba la taza de té en la mesa, serio.

-Lo que dijo Shoutmon recién me hizo recordar algo que tenía que contarte- le contó el rubio, serio- Sobre los V-mon…- frunció el ceño-… Me arriesgaría a decir que su especie no está en peligro de extinción- le aseguró, sin irse con rodeos sobre el tema.

-¡¿AH?!- se quedaron sin palabras Jijimon y los demás digimon del Xros Heart dentro del xros loader gamma, pero Taiki posó su mano en el aparato, para calmarlos.

-… También lo sospechabas- notó Kiriha, al ver el semblante serio del joven.

No era una pregunta.

-… Antes de que el Proyecto atacara la ciudad, e hiciera que nos ocultáramos en Digimon Land… Hubo un incidente más. Uno muy pequeño- le contó Taiki, serio- Circo Platinum Monkey(*)-recordó- Un circo compuesto mayormente por digimon que trabajaban voluntariamente para ayudar a la familia del cazador con el que hicieron amistad… Tres hermanos cazadores intentaron cazar a los digimon, pensando que los estaban lastimando… Uno de ellos, la hermana… Tiene un Kangarumon- le dijo, abriendo las pequeñas puertas del xros loader gamma, y comenzando a apretar unos botones.

Al segundo siguiente, apareció un holograma de un Kangarumon, donde se podía leer información sobre su especie y las técnicas que poseían.

-… Se parece un poco a los Gargoleymon que conocimos en Zona Cielo- le dijo Taiki, serio, apagando el holograma- Y a algunos digimon que vimos como tropas de Gravimon- señaló, a lo que Kiriha frunció levemente el ceño, aún sin serle grato recordar a ese digimon.

-¿S-Similares? ¿D-De qué hablas, Taiki?- le preguntó Lillymon, sumamente confundida.

-Los digimon no son capaces de distinguir a un digimon de un disfraz- señaló Kiriha, serio- Y tal parece que tampoco pueden relacionar una especie digimon con otra a menos que haya una similitud muy nítida físicamente-

-Debe ser porque tras el golpe de Bagramon al Mundo Digital se perdió mucha información. Por lo que tengo entendido, el concepto de evolución estaba casi olvidado, y solo evolucionaban aquellos digimon que entrenaban con esmero- asintió Taiki- Recuerdo, cuando OmegaShoutmon apareció por primera vez, la sorpresa de Tactimon… Dijo que él entrenó por años para llegar a su forma actual… Es normal que haya tal desconocimiento incluso actualmente entre los digimon-

Kiriha asintió, de acuerdo con él.

-¡T-Taiki! ¡¿P-Puedes explicarnos?!- Jijimon salió del xros loader gamma, sorprendido y nervioso- ¡¿C-Cómo es eso de que…?! ¡¿Q-Que los V-mon…?!-

-… Es una teoría- le dijo Kiriha, serio, tomando su atención- Muchos V-mon lograron escapar del ataque de Tactimon a su clan, pero el miedo a volver a ser atacados y masacrados debió ser suficiente incentivo para que se separaran y, con el tiempo, evolucionaran-

-Y como el conocimiento de las líneas evolutivas está dañado, o incluso perdido, ustedes los digimon no podrían pensar como similares a un Gargoleymon y a un V-mon- le señaló Taiki al digimon anciano, serio y preocupado.

-¡P-Pero…!- Jijimon puso una mano en su cabeza, digiriendo todo.

-¡¿S-Significa…?! ¡¿El grupo de Gargoleymon que es parte de la policía digital…?!- tartamudeó asombrado Revolmon.

-¡¿Son todos de la especie V-mon?! ¡¿Son del clan de Kokoromon-sister?!- comprendió Starmon, tan atónito como el resto de los digimon.

-¿D-Del clan de V-mon…?- Lunamon intercambió mirada con el atónito Spadamon.

-¡¿P-Por qué no han dicho nada…?!- Jijimon pasó la mano por su barba, sumamente confundido- A-A no ser…-

-... A no ser que siguen aterrados con la idea de que, si se descubren que son del clan V-mon, serán eliminados o discriminados- gruñó Greymon, atento a la conversación dentro del xros loader azul.

-También está lo que mencionó Taiki: alguno de esos digimon con aspecto similar a los V-mon fueron visto como parte de las tropas de Gravimon- indicó Mailbirdramon, serio.

-¿P-Parte de los V-mon se volvieron… del Bagra Army…?- murmuró Lillymon, sin poder creerlo.

-… Cuando un digimon evoluciona, su mentalidad también cambia- dijo Taiki, serio- Es natural que los V-mon que se salvaron y separaron, terminaran evolucionado en diferentes formas… Algunos asustados de ser descubiertos, otros acumulando odio… U otros rendidos, pensando que sería mejor ser parte de las filas enemigas, en vez de volver a sufrir… una masacre…- frunció el ceño-… Me atrevería a decir que la especie de Lopmon experimentó lo mismo. Tal vez nos encontramos con digimon de su clan evolucionados y siendo parte del ejercito de Bagramon… Se habían rendido- cerró los ojos, serio.

-… Deben mantener oculta su identidad por temor a volver a ser discriminados- sentenció Kiriha- Incluso cuando apareció V-mon en el Mundo Digital, prefirieron que el único V-mon fuera el sometido a todos los prejuicios- agregó, mirando de reojo a Jijimon, el cual aún se mostraba totalmente sorprendido por la información.

-La compañera de Kangarumon estaba empeñada en cazar a Kokoromon y a V-mon, diciendo cosas sobre protegerlos…- Taiki miró sus manos, serio- Estoy seguro que su compañero le contó la verdad sobre su especie, y por eso tenía como objetivo ayudarlos…-

-¡Debemos decirle a Kokoromon-chan!- aseguró Lunamon- ¡Y a V-mon cuando lo veamos…!-

-No- negó Jijimon, dejando sorprendido a los digimon dentro del xros loader.

-¡Pero…!- se quejó Starmon.

-Los Gargoleymon no confían en nosotros- le dijo el digimon anciano, serio, callándolo- O más que nada… Tienen miedo… No han confesado su especie por temor… ¿Cómo podríamos obligarlos…? ¿Cómo creen que Kokoromon-chan reaccionaría? La pobre sigue recuperándose de todo lo que pasó… De Mephismon… Y no quiero darle otro peso más a Shoutmon…- negó con la cabeza.

-Me atrevería a decir, que tal vez Kokoromon siga siendo la última hembra de su especie… Pero aún así…- Taiki soltó un hondo suspiro, preocupado por su amiga-… Descubriste esto cuando estuviste investigando en el Mundo Digital, ¿verdad?- miró al rubio.

-… Sí, y no es como si la actitud de Samanta hacia los Gargoleymon no ayudara- admitió Kiriha.

-¡¿S-Samanta también se dio cuenta?!- se sorprendió Taiki- Aunque, claro… Ella se crió con digimon. Es normal que notara de inmediato la similitud- admitió, colocando una mano en su cabeza.

-… Sí…- frunció levemente el ceño el rubio, colocando su mano en su brazo en cabestrillo-… Se da cuenta de muchas cosas… Y asume responsabilidades que no debería…- negó con la cabeza- Además, está el asunto de Dante-

-Creado por los datos de tus tíos, ¿verdad?- frunció el ceño Taiki, preocupado.

Kiriha no respondió, sino que solo frunció levemente el ceño.

-… O en realidad… También crees en la posibilidad de que tu tía estaba esperando sin saberlo…- le dijo su amigo, sumamente preocupado.

-…- Kiriha apretó su puño-… Lo encuentro lo más lógico… ¿Por qué el Code Crown haría algo como crear un humano artificial sin datos base? Sí, tal vez usó los datos de mis tíos, pero no puedo sacarme de la cabeza que tal vez mi tía…- apoyó la espalda en la butaca, cansado y molesto-… Me pregunto si Samanta creerá lo mismo-

-Si fuera así…- Jijimon acarició su barba, sumamente preocupado y nervioso.

-El Code Crown es la voluntad del Mundo Digital, ¿verdad? Aún recuerdo su melodía, en la batalla final…- entrecerró los ojos Taiki, preocupado- Crear un medio para revivir humanos en caso de emergencia…-

-¿Lo entiendes, Taiki?- lo miró Kiriha, serio- Dante fue creado para salvar al compañero del hijo de Omegamon. Shoutmon tenía el deber y misión de detener a Bagramon, y Omegamon esperó años para encontrarte… Omegamon te buscó, Alphamon cuidó de Shoutmon hasta dejarlo con Jijimon, y el Code Crown buscó la forma de tener un comodín en caso de que algo te pudiera pasar- frunció el ceño- No importa como lo veamos, hemos sido manipulados o controlados desde el inicio-

-No creo eso- le sonrió Taiki- Más bien, nos han guiado- aclaró.

-Mph- bufó el rubio, mirando el cielo por la ventanilla a su lado-… Pues estoy seguro que será Quartzmon el que nos intente manipular ahora. No es que tengamos elección con la situación actual-

Taiki miró por la ventana, pensativo y preocupado.

Más que informarle, Kiriha le estaba hablando para relajarse. Su amigo estaba preocupado y nervioso, pero él no era de los que lo expresaran abiertamente, así que hablar de lo que le incomodaba le ayudaba a desestresarse.

La tragedia de los V-mon, su teoría del posible origen del pequeño Dante, y el que Quartzmon esté dentro de Samanta…

Kiriha, a pesar de su actitud, tenía un gran corazón, y todo aquello lo estaba estresando.

Taiki sonrió levemente, feliz de que el rubio hubiera madurado lo suficiente para poder expresarse de esa forma.

-… ¿Por qué la sonrisa?- lo quedó mirando Kiriha.

-No, solo recordaba la vez que te di un puñetazo cuando estábamos en Zona Dust- sonrió divertido Taiki, fastidiando al rubio- Jijimon, ¿estás bien?- miró al digimon anciano, que había estado meditando.

-… Sorprendido- admitió Jijimon- Saber que tal vez algunos de los V-mon que conocí cuando su pueblo pasó por Zona Verde… Solo agrega un mayor sabor amargo a esta tragedia- aseguró, suspirando con pesadez.

-No puedo asegurar que seguirán ocurriendo tragedias así- le dijo Taiki, colocando una mano en el hombro del digimon- Pero Shoutmon y yo… Todos nos aseguraremos de evitarlas- le sonrió.

-… Sí, lo sé- sonrió el anciano, consciente que el joven hablaba con sinceridad.

Más tranquilo, el digimon volvió al xros loader gamma, haciendo sonreír a Taiki.

-Sigues igual de blando- negó Kiriha- No has cambiado nada-

-No sería yo si cambiara- sonrió Taiki- Aunque no tenga ninguna razón, no le daré la espalda a nadie. Incluso a un desconocido-

-Y por eso siempre estás con problemas acumulados hasta el cuello- lo quedó mirando el rubio, haciéndole sonreír, incómodo.

-… Sí…- Taiki miró al techo, sonriendo levemente-… Aunque no tenga ninguna razón… Todos hacen algo por un motivo, ¿no?- señaló- Todos en el Proyecto Iluminati hacen lo que hacen porque desean que Apocalymon les cumpla su mayor deseo…-

-Es absurdo. Todos ellos son adultos, y aún así creen que semejante fantasía es posible- bufó Kiriha, fastidiado con recordar aquello.

-… Es su motivo…- murmuró Taiki-… Kiriha, ¿cuál crees que sea el verdadero motivo de Quartzmon?- le preguntó, mirándolo, serio.

-… ¿Acabar con Tagiru?- le respondió el rubio, pero sentía que no era eso a lo que quería llegar su amigo.

-… ¿Venganza? Quartzmon es un digimon listo… Lo que hizo en el pasado, fue por su propio beneficio y supervivencia…- señaló el pelicafé, serio-… Pero es un fragmento oscuro de Apocalymon que tomó identidad propia, al igual que Mephismon- indicó.

-¿Insinúas que tiene su propio motivo, aparte de querer ser Apocalymon?- frunció el ceño Kiriha.

-… Apocalymon es Ryudamon contaminado con la oscuridad del monstruo cibernético conocido como Moo- le recordó Taiki, serio-… ¿Busca solo destrucción? ¿Poder? ¿Inmortalidad…? No importa qué, Quartzmon es un digimon… Y como hemos visto y hablado antes, un digimon que ha tenido un compañero haría lo que fuera por él, llegando a traicionar, engañar y a obedecer órdenes ciegamente- lo miró, sumamente serio.

Kiriha lo miró, sorprendido, para después analizar lo que dijo…

-… ¿Su compañera?- comprendió Kiriha, serio y sorprendido.

-… Sí- asintió Taiki- No importa qué, el lazo de un digimon con su compañero humano es una de las cosas más fuertes. Kiriha… ¿Crees que ese sea el motivo de Quartzmon para todo lo que ha hecho…? Incluso Mephismon… Si no estuviera confundido por las emociones de Shoutmon, no iría tras de mí, iría por la compañera de Ryudamon… Y…- apretó sus puños.

-… ¿Y el fragmento de Aouma Shun tiene el mismo objetivo?- sugirió Kiriha, alzando una ceja.

Taiki lo miró, serio y preocupado.

-… Esta es una teoría… Kiriha… Creo que tu tío… Que Shun…- apretó más sus puños-… Creo que él ya no existe más-

-…- Kiriha lo miró, sorprendido, para después fruncir el ceño, molesto y serio-… ¿Insinúas… que el fragmento en su cuerpo ha estado devorándolo todos estos años?-

-Sí- asintió Taiki, serio y triste- La conexión entre Salamandra y Apocalymon… No es una Forced Digixros, y tampoco es aquella fusión que vimos usar al líder de otro mundo, Matsuda Takato- le indicó, recordando al joven líder que apareció junto a los otros en el enfrentamiento final contra Quartzmon.

Matsuda Takato, un niño que se podía fusionar con su compañero Guilmon, y tomar la forma de un poderoso Dukemon.

-¿Por qué estás seguro?- le preguntó el rubio, serio.

-Porque según el informe de Tagiru y los demás, Samanta hizo una Forced Digixros para detener a Shademon- le recordó Taiki, serio- Y Quartzmon ya está dentro de ella. ¿Por qué, entonces, habría hecho aquello para usar el poder de Quartzmon? Porque simplemente tener dentro al digimon no le permite usar todo su poder…-

-… ¿Insinúas…?- se molestó Kiriha- Claro… El fragmento en Salamandra debe haber estado…. devorándolo de a poco… No es como la situación de Alphamon, Omegamon y Shoutmon cuando tuvieron dentro de ellos el fragmento. A pesar de todo, aún hay datos de Ryudamon en Apocalymon, y Shoutmon y los demás, al ser sus familiares, tienen datos parecidos… Por eso la data oscura jamás devoró sus programas de a poco porque los asimilaba como propios…- comprendió, para después fruncir el ceño-… Pero Shun y Samanta…-

-Son humanos… No digimon, y menos familiares de Apocalymon- le señaló Taiki, serio.

Kiriha frunció el ceño, tapándose la boca, meditando la teoría de su amigo.

-… No sabría decir si el Shun que he conocido hasta ahora es el Shun original- aseguró el rubio, meditando seriamente la situación- Apocalymon entró en ese tipo poco después que Saburo nació… Así que no podría saberlo… Tú te encontraste cara a cara con Salamandra, ¿te parecía un humano… o un digimon…?-

-… Como respuesta rápida… Un monstruo- le aseguró Taiki, serio, meditando- Pero…- frunció el ceño, recordando su no grato encuentro en Digimon Land con Salamandra- Durante nuestro combate, Salamandra pudo desactivar las evoluciones de Ballistamon y Dorulumon, y según lo que me contó Jack, parece que puede copiar las técnicas de algunos digimon- recordó.

-… Parecido a Mephismon- Kiriha apretó su puño- No puede usar tanta energía y poder sin perder algo a cambio… No es una fusión, ni una digixros… La energía que toma Apocalymon es la vida de Salamandra… Su conciencia… Su ser…-

-… Jack me dijo que Salamandra dudaba mucho durante el combate… Si era Shun o Salamandra… Todo por Saburo- Taiki cerró los ojos-… Ninguno de nosotros sabe cómo era tu tío antes de que Apocalymon apareciera, así que no podemos saber exactamente quién es en realidad… Pero V-mon sí- abrió los ojos, serio-… V-mon nos engañó. No quiere eliminar las emociones de los digimon y volverlos mascotas digitales para que no sufran más. A él no le interesan los demás, solo su compañero humano-

-Quiere separar a Shun de Salamandra- bufó Kiriha- O lo que quede de Shun-

-V-mon debe recordar cómo era Shun antes de Salamandra… Debe de saber… que queda poco de él ahí dentro- frunció el ceño Taiki.

-… Dijiste que la confusión de Salamandra se producía por Saburo- indicó Kiriha-… ¿Sugieres…? ¿Sugieres que tal vez Salamandra…? ¿Qué Apocalymon…?-

-… Si es realmente Salamandra el que está ahí dentro… Entonces, sí… Es Apocalymon quien quiere y cuida a Saburo como si fuera su hijo… Después de todo, lo ha visto crecer- asintió Taiki- Pero si queda aún algo de Shun dentro… Las emociones de ambos, basados en proteger a Saburo y hacerlo feliz… Trabajan en conjunto- juntó sus manos, meditando todo-… De una forma distorsionada y oscura- agregó, serio.

-… Al menos esto me tranquiliza un poco- bufó Kiriha- No importa qué, Saburo está a salvo allá atrapado… Pero significa que ahora mismo, Quartzmon se está alimentando de Samanta-

-Shun ha tenido a Apocalymon por casi ya 15 años. El proceso debe ser lento, así que Samanta debería estar bien- le dijo Taiki para tranquilizarlo, aunque su amigo solo frunció el ceño.

-Tsch… Ese idiota de Shun… O desea recuperar a mi tía, o en realidad hace todo esto porque Apocalymon desea recuperar a la compañera de Ryudamon… - bufó Kiriha, confundido y preocupado-… Ese imbécil se ha cavado su propia tumba por no aceptar una pérdida-

-… No puedo estar de acuerdo, Kiriha- aseguró Taiki, triste-… Perder a alguien amado es muy doloroso… Especialmente si no puedes hacer nada-

-… Lo dices por la actitud que tuvo Shoutmon durante el rescate, ¿verdad? Wisemon me comentó un poco de su depresión- indicó Kiriha, serio- No es que intente ser insensible, pero créeme cuando te digo, que quedarse en un hoyo por la pérdida de alguien es lo peor que puedes hacer- aseguró.

-¿Qué hiciste cuando…?- se preocupó Taiki.

-No tuve apoyo cuando murieron mis padres- le respondió Kiriha, interrumpiéndolo- Pero al menos a mi, mis abuelos no me hablaron como basura. Me tenían en buena estima, así que siempre se aseguraron de que tuviera una buena educación. ¿Amor? No, ellos no me dieron-

-… Basura, ¿eh…?- frunció el ceño Taiki-… Lo dices por el trato a Samanta, ¿verdad?-

-… Mis padres murieron unos meses después que mis tíos… Así que en esa época fue que perdí contacto con Samanta- frunció el ceño Kiriha, recordando aquella época-… Esa es una de las cosas que más me arrepiento, Taiki… Si no hubiera sido egoísta, si hubiera entendido mejor las últimas palabras de mi padre… Tal vez hubiera logrado hacer algo para impedir que la Jefa naciera- cerró los ojos, molesto consigo mismo.

Taiki lo miró, preocupado, pero entendiendo las emociones de su amigo.

… Kiriha se sentía responsable por no haber podido hacer algo por Samanta en la época en que la vida de sus seres queridos se apagó…

Ella era menor que Kiriha, así que todo debió ser más duro para ella…

Y aunque tuviera a sus hermanos, eso no impidió que el problema del Proyecto Iluminati llegara a su vida… dificultando todo aún.


"… No sé de qué se queja… Él en esa época no se metía en los asuntos de los demás" bufó Samanta, escuchando la conversación de ambos Generales mediante el pequeño dispositivo que tenía en su oreja.

Lo bueno de aparentar que estaba leyendo su libro, es que podía escuchar la transmisión sin que alguien la interrumpiera, y así también ignorar como Tagiru y los demás seguían jugando o conversando.

Wizardmon, sentado en la banca frente a ella junto a Tailmon y Dracomon, no podía entender por qué su amiga había comenzado a mirar el piso ladeando la cabeza.

-¿Todo bien, Tailmon?- le preguntó el mago, hasta descolocarse cuando la felina saltó al piso, tratando de atrapar algo que se movía con velocidad, haciendo que sus ojos, con sus pupilas grandes, no le quitara de vista a lo que fuera su objetivo.

Wizardmon la quedó mirando, sumamente confundido y preocupado, hasta notar que Tagiru y Hideaki, asomados por una banca, reprimían una risita.

… El chico estaba usando un puntero laser para molestar a Tailmon.

-¡Oye, Samanta! ¡Esto es divertido!- Tagiru se acercó a la niña, sin dejar de mover el puntero por varias partes del vagón, haciendo que no solo Tailmon lo fuera a perseguir, sino que Kuro saliera de su escondite y fuera por él, extrañando a Ren- ¡¿No te gustaría intentarlo?!- la miró- ¡¿O hacer algo divertido?! ¡Hay muchas cosas divertidas que se pueden hacer!- aseguró.

"… ¿E-Esta es su forma para tratar de hacerme cambiar de opinión…?" lo quedó mirando Samanta, recordando que el niño no se caracterizaba por su tacto.

No es que ella fuera la más amable y delicada… pero un poquito de lógica no le haría daño a Tagiru, ¿verdad?

La pelicafé, simplemente, alzó la mano y apagó el puntero de Tagiru, dejando en blanco al niño.

-¡¿P-Por qué…?!- se molestó Tagiru, hasta quedarse quieto cuando sintió las miradas asesinas de Tailmon y Kuro en su nuca…

El grito de dolor de Tagiru resonó en el vagón.

-V-Voy a su rescate…- Jack dejó de jugar a las cartas con Dante y fue por el pobre Tagiru.

-Ese idiota- se dio una palmada Gumdramon, sentando junto a Kokoromon y Shoutmon- No puede quedarse quieto sin hacer un escándalo. Es todo un niño- suspiró, haciéndose el ofendido.

-Claro, tú el más maduro- lo quedó mirando Shoutmon.

-¡S-Soy más maduro que…!- le iba a reclamar el pequeño, pero se tapó la boca, ya que Kokoromon, sentada en medio, estaba cabeceando tiernamente.

-Supongo que sigue cansada…- le dijo el dragón rojo, levantándose y acomodando a la hembra, la cual se acurrucó, dormitando.

Gumdramon miró un poco preocupado a su amiga, pero no pudo evitar sentirse tranquilo, ya que ella solo dormía.

-… Minuto, ¿y usted?- lo miró Gumdramon, tomando su atención- ¿No está cansado? Ballistamon-san y sus amigos no se han recuperado tampoco de… de lo que les hayan hecho esos tipos, ¿no?- señaló, desconfiado.

-…- Shoutmon se sobó el cuello, comprendiendo la preocupación del niño.

Sí, ninguno de ellos se había recuperado totalmente.

Ballistamon aún debía de sentir dolor o molestia en sus engranajes por culpa de la tortura de Visdom; Dorulumon era más maduro en ese sentido. Solo necesitaba descansar y preparar su mente para la siguiente pelea…

¿Wisemon? Él no estaba descansando.

Estaba metido en el xros loader gamma de Taiki, con acceso al laboratorio que el aparato le brindó, y había estado trabajando ahí dentro desde la noche anterior…

No sabía qué hacía, pero el dragón estaba seguro que debía tener relación con Topacio…

¿Y él? Estaba mejor. Ya su mente no estaba nublada, y había recuperado no solo a Kokoromon, sino la confianza en sí mismo, y todo eso gracias a Taiki…

… Aun así, la pregunta llena de preocupación de Gumdramon hizo que el dragón, instintivamente, se tomara una de sus muñecas, sintiendo el recuerdo de la presión de aquellos grilletes infernales con los que lo habían apresado…

-… ¿Rey?- lo miró Gumdramon, preocupado, tomando su atención.

-… Estaré bien- le aseguró Shoutmon, soltando su muñeca-… Escuchaste que no fui muy cool durante el rescate, ¿verdad?- comprendió, sobresaltando al niño.

-¡Y-Yo…! B-Bueno…- hizo una mueca Gumdramon, nervioso, mientras miraba al grupo de Akari hablar y reír, platicando sobre decoraciones y vestidos para bodas, y después al grupo de Tagiru, en donde Jack le daba palmaditas al joven arañado, para hacerlo reaccionar tras la paliza recibida por parte de Tailmon y Kuro.

-… ¿Decepcionado de mí?- sugirió Shoutmon, sobresaltando más a Gumdramon.

-¡C-Claro que no…! D-Debió pasarla muy mal para… bueno…- trató de explicarse el pequeño, avergonzado por demostrar preocupación.

-… Je, perdona por preocuparte, Gumdramon- le sonrió Shoutmon, acariciándole la cabeza, dejándolo quieto de la sorpresa- No puedo asegurarte que jamás volveré a mostrar semejante debilidad de nuevo…- admitió- Pero…- miró a Kokoromon, la cual seguía dormitando, acurrucada en el banco junto a Gumdramon-… Daré todo lo posible para no volver a caer- sonrió.

-… Mph. Más le vale- bufó Gumdramon, cruzándose de brazos, sin querer que se viera su sonrojo por lo contento que estaba- No valdría después derrotarlo estando todo bajoneado. ¡No sería una pelea justa!- aseguró.

-Realmente no puedes ser honesto contigo mismo, ¿verdad?- suspiró Shoutmon, mirando los aviones de papel que Hideaki y Dante lanzaban por el tren, divertidos.

Mientras veía eso, no pudo evitar sentir que alguien lo miraba, por lo que se volteó, para ver a MidoriGumon asomado por el banquillo en el que estaba, mientras a su lado el Relojero estaba leyendo su revista.

Al ver que el rey lo observaba, el dragón verde solo frunció el ceño, asintió, y se volvió a sentar.

Shoutmon hizo una mueca, rascándose el cuello, comprendiendo al dragón verde…

… Al fin y al cabo, la noche anterior, después de lo sucedido con Mephismon… MidoriGumon había hablado a solas con él…

-¿Rey?- la voz de Gumdramon le hizo voltearse a verlo.

-¿Eh…? No, yo…- murmuró Shoutmon, consciente que debía hablar con Gumdramon, pero no sabía cómo sacar el tema.

Tampoco que lo fuera a hablar en un vagón tan ruidoso…

-Solo debemos asegurarnos de que todo salga bien, Gumdramon- le dijo Shoutmon, sonriendo- Creer en las decisiones de nuestros compañeros y ganar. Somos digimon- le señaló.

-¡Je! ¡No soy cualquier digimon!- sonrió el dragón morado, parándose en su asiento- ¡Rescataré a todos y protegeré al mismo tiempo a Kokoromon-sama! Y le daré una paliza a V-mon para que regrese con nosotros- chocó su puño con su palma, seguro de sí mismo.

-… Tienes muy poco tacto, ¿lo sabías?- lo quedó mirando Shoutmon, ofendiéndolo- Pero no importa qué, seguirás siendo un niño- sonrió, derrotado.

-¡¿Ah?! ¡¿Por qué se pone a hablar como si fuera el más maduro de todos?!- exigió saber Gumdramon.

-Porque lo soy, ¿o ya has olvidado quién es el Rey de los Digimon aquí?- le indicó Shoutmon, fastidiado.

-Pues creo que se está volviendo el Rey de los lanzados en un tren- le dijo el pequeño, tratando de reprimir la risa, fastidiando al dragón rojo.

-No es como si lo pidiera- le diría en un gruñido Shoutmon.

-Pero si sigue así va a cumplir un record mundial- Gumdramon intentó en vano en reprimir su risa.

Shoutmon lo quedó mirando con varios tic…

… Y al segundo siguiente, el dragón morado había sido lanzado por la ventana.

-¡Cuando regreses me dices qué tan divertido es!- le dijo Shoutmon, asomándose por la ventana…

Pero se extrañó al sentir un toque en el brazo, por lo que miró a su lado. Kokoromon se había despertado y sentado, algo somnolienta.

-Perdona, ¿te desperté?- se preocupó Shoutmon.

-…- Kokoromon lo miró parpadeando, confundida-… ¿Acabas de lanzar a Gumdramon por la ventana?- exigió saber, incomodándolo.

-Kokoromon, él puede volar. Además, solo es una broma- le dijo Shoutmon, sin tomarle mucho peso al tema…

… Pero parpadeó cuando Kokoromon hizo una mueca, tiernamente indignada…

Gumdramon, volando de regreso al tren, ofendido por ser lanzado, se quedó perplejo al ver a Shoutmon ser lanzado por la misma ventana por la que él pasó. De inmediato, el dragón morado esquivó al digimon que caía, el cual cayó de cara contra la barrera.

El pequeño no reprimió su risa esta vez.

-¡Gumdramon! ¡¿Estás bien?!- Kokoromon se asomó por la ventana, preocupada.

-Sí, Kokoromon-sama. ¡No soy el gran Gumdramon por nada!- aseguró el pequeño, entrando sin problemas y aterrizando a su lado.

-Woa… El rey realmente es resistente- Smith, asomado por su ventanilla, no pudo evitar reírse levemente por lo que vio.

-Es algo que no se ve todos los días, ¿no?- rodó los ojos Ren, haciendo sonreír levemente a Ryouma.

-¿Por qué Samanta lanzó esta vez al rey?- preguntó Gumdramon, entretenido.

-No fui yo- Samanta, desde donde estaba, levantó su mano, ignorando como Wizardmon intentaba calmar a una indignada Tailmon, ya que no le había gustado en absoluto la broma de Tagiru.

-Fue Kokoromon-chan- le dijo Akari, sonriendo apenada, mientras Zenjirou aún se reía de lo ocurrido.

-¡De un movimiento!- agregó Tagiru, pero chilló por los arañazos, a lo que Jack le dio unas palmaditas.

Gumdramon parpadeó, sorprendido.

-Es que no es justo- le dijo Kokoromon, con una mejilla inflada- Idiotamon debería recordar que tan solo eres un niño, pero tranquilo, no dejaré que te vuelva a molestar- le sonrió al pequeño, acariciándole la cabeza.

El dragón morado parpadeó, apenado.

Normalmente, le hubiera señalado que lo que hizo el rey no fue peligroso, ya que él podía volar… pero no pudo, ya que sintió una gran calidez en su pecho por la preocupación y sonrisa de Kokoromon.

Simplemente cerró los ojos, disfrutando el cariño de su amiga, quien le sonrió con cariño.

MidoriGumon se asomó de nuevo, para ver lo que pasaba.

No pudo evitarlo. Sonrió al ver a Gumdramon sonreír así, tímido y conteniendo su alegría.

-¿Preocupado?- le preguntó el Relojero, sin dejar de mirar su revista de bordados.

-Aliviado- bufó el dragón verde, acomodándose- Ver al rey siendo tirado tantas veces entretiene, ya que estar aquí vigilándote no es muy divertido que digamos- aseguró.

-¡N-No lo digas así!- le pidió el anciano, dolido.

-Pero tengo razón, ¿o no?- arqueó una ceja MidoriGumon, a lo que el Relojero bajó la cabeza, deprimido-… ¿Crees que todo esto sirva?- murmuró, tomando su atención.

-… Taiki-kun dijo que no le daría la espalda a Kai, MidoriGumon- le recordó el Relojero- Tengo fe en sus palabras-

-… ¿Y qué harás tú…? ¿Puedes hacer algo?- le preguntó el dragón verde, serio y un poco incómodo.

-… No en esta forma…- el anciano miró su mano-… Ya gasté mucha de mi poca energía en las batallas anteriores… Pero…- meditó, extrañando al digimon a su lado-… Yo poseí en el pasado el fragmento que ahora es Quartzmon- recordó, serio-… Puede que ahora que llegue el Eclipse, no solo esos fragmentos puedan obtener poder…- murmuró.

-… Si haces algo como volver a intentar a ser un Emperador Maligno, te cortaré la barba- le aseguró de inmediato MidoriGumon, sacudiendo su cola y transformando la punta de martillo en algo afilado.

-¡Soy un anciano bueno~!- le prometió el Relojero, levantando las manos en son de paz.

El digimon bajó su cola, aun algo desconfiado, a lo que el anciano suspiró, aliviado.

"… Sé que Taiki-kun hará algo con Kai…" pensó Bagramon, serio, mirando por la ventana "Aunque desearía poder hacer algo… Pero…" frunció levemente el ceño "No. Mientras Clockmon esté bien, significa que nada malo realmente ocurrirá al Mundo Digital" se aseguró, colocando su mano en su bolsillo, donde reposaba su xros loader negro en el cual se encontraba el digimon reloj, tranquilo…

… Mientras Clockmon estuviera bien… el único peligro sería Apocalymon…


Gaiomon no pudo evitarlo.

Sentado encima del vagón donde viajaban los humanos, sonrió burlón al notar que el rey había vuelto a ser lanzado por una de las ventanas.

Nunca pensó que un viaje tan tedioso podría volverse entretenido por unas simples acciones.

-¿Qué te dio risa?- escuchó, por lo que miró a su lado, donde estaba sentada Sky abrazándose las piernas, curiosa.

-… Pensar en que, teniendo orejas tan largas, me has ignorado y sigues aquí- le dijo el samurái, fastidiado.

-¡Eso dolió!- infló una mejilla la joven- Ya te dije: voy a hacerte compañía un rato. ¿Qué tiene de malo?- exigió saber.

-No estoy aquí mirando el aburrido cielo humano para pasar el rato. Estoy vigilando- le recordó el digimon, fastidiado- No sabemos si esos malditos pueden encontrarnos y atacar de golpe. Así que regresa abajo-

-… ¿Por qué tan enojado?- Sky lo quedó mirando, confundida y preocupada.

-... Estoy aburrido de este cliché- bufó el samurái, consciente que podía ser honesto con la joven a su lado.

Después de todo, Sky no solo era quien le ayudó a ser más que un asesino. Era su amiga y compañera…

-… ¿Sabes lo que es un cliché?- lo quedó mirando Sky, dejándolo quieto- ¿O quieres un chicle?-

-¡¿Te parezco tonto?!- exigió saber ofendido el samurái, erizando su cabello.

-Perdona, pero no pude evitarlo- sonrió inocente la joven.

-¡A esto me refiero!- bufó el digimon, confundiéndola-… Desde que te conozco, Orejas. Siempre que parece que todo está bien, calmado… ¡PAF! ¡Siempre pasa algo! Cuando apareció el idiota de Devimon y el Rey lastimó al Nerd… Cuando fue el ataque a la ciudad humana y casi mueres aplastada… ¡Ni hablemos de Digimon Land! ¡O el estúpido carnero!- le señaló, preocupándola- Siempre que creo que todo está bien, tranquilo… algo te amenaza…- la miró, molesto- Le prometí al Nerd que te protegería, Orejas… Yo… No quiero decepcionarlo…- negó con la cabeza, molesto.

Aún le era difícil mantenerse calmado. No dejar que el odio o la ira le dijera que hacer… pero lamentaba tanto que aprendiera algo tan simple después de perder a su mejor amigo…

-… No puedo bajar la guardia, Orejas. Menos si vamos al nido de esos mal nacidos… Yo…- gruñó, pero Sky se apoyó en su pierna, tomando su atención.

-… No recuerdo que te expresaras así antes- admitió la pelicobrizo, sonriéndole comprensivamente.

-… Mph. Parece que últimamente estoy madurando- bufó el samurái, cabreado, recordando como había detenido el pleito entre el estúpido guardaespaldas del rey y DarkKnightmon.

Aunque se preguntaba cuándo ese digimon se cambiaría de nombre, porque DarkKnightmon no le venía a un caballero que ahora parecía sacado de la lavandería.

-Gaiomon…- Sky lo miró, preocupada, a lo que él también la miró- Estaremos bien- le sonrió.

El digimon la miró un rato, para después cerrar los ojos, cruzándose de brazos.

Sky le sonrió, comprensiva, y apoyó su mejilla en la pierna de su amigo, mirando el paisaje por el que pasaban.

Sabía que Gaiomon tenía miedo.

No era porque el digimon sabía que se enfrentarían a enemigos poderosos, como Mephismon o los Generales del Bagra Army

Gaiomon temía volver a sufrir una pérdida.

Aún sentía el dolor latente de que Wizardmon no regresaría… y la presencia del mago azul no ayudaba a que aquel dolor disminuyera…

Gaiomon no quería perderla. Peleó y logró rescatarla del control de Red… y no quería exponerla a mayor peligro, pero sabía que ella no se quedaría atrás cuando el resto de su familia iría a la base enemiga.

Por eso estaba vigilando.

No quería otro ataque enemigo sorpresivo que pudiera arrebatarle algo más.

Los pensamientos de Sky fueron interrumpidos cuando notó que Gaiomon movió su brazo, acomodando así su capa azul sobre ella, cubriéndola y protegiéndola del frío.

-No podré pelear bien si tengo que andar limpiándote los mocos- le indicó el samurái, cabreado.

-…- Sky parpadeó varias veces, para después hacer una mueca, ofendida- ¡Ay! No importa cuánto me esfuerce, sigues siendo tan malhablado- se cruzó de brazos.

-¡Mph!- bufó Gaiomon, sin querer admitir que quería sonreír.

Sky suspiró y se acurrucó, tranquila.


Samanta miraba todo lo que ocurría en el vagón con un tic en la ceja.

¿Cómo podía espiar la conversación de su primo con el General del Xros Heart cuando había tanto ruido?

Bien, sabía que la mayoría ahí eran niños, y los niños son ruidosos… ¿pero no podían ser un poquito conscientes?

La niña se apoyó más en su asiento, pasando una página de su libro, intentando seguir la conversación que escuchaba por medio del transmisor en su oído.

-… Este… ¿Wolf-san?- escuchó, fastidiándose.

La pelicafé levantó la mirada, para ver a Shouta parado junto a ella, abrazando sus hojas, sonriendo nervioso, con Ekakimon en el hombro.

-¿Sucede algo?- les preguntó Wizardmon, al ver como Samanta decidió ignorar a los recién llegados.

-E-En realidad…- sonrió nervioso Shouta, mirando a su compañera de clase, en su vano intento de que Samanta le prestara atención, bastante fastidiada.

¿Qué acaso uno no podía espiar una conversación en paz?

-¡Shouta tuvo una buena idea, Sam!- Tagiru apareció detrás de su amigo, sobresaltando a Samanta, haciendo que se sentara y por inercia le lanzara el libro en la cara, tirándolo al piso-… Ay…-

-Mph- Tailmon sonrió levemente, aun molesta con ese niño por la broma del puntero.

-¿Qué diablos es?- le preguntó fastidiada Sam a Shouta, sobresaltándolo.

-Estaba pensando en modificaciones para tu traje- le explicó el joven, extrañándola, mientras algunos aviones de papel pasaban por encima, hechos por Jack, Kiichi, Hideaki y el pequeño Dante- Para hacerlo más resistente, por tus heridas- agregó.

-… El traje está compuesto por microfibras de DigiZoid- le dijo Samanta, sacando la esfera negra donde guardaba el traje- Alphamon se encargó de que tuviera las modificaciones necesarias para el usuario-

-¿Usuario…? ¿Se adapta a cualquier cuerpo?- parpadeó intrigado Shouta, incomodando más a Samanta, mientras un adolorido Tagiru se levantaba, con el libro aún en la cara.

-Es unisex, así que sí…- arqueó una ceja Samanta.

-¡¿S-Significa que cualquiera de nosotros podría ponerse el traje de Jefa?!- la miró entusiasmado Shouta, incomodándola más.

-¡¿En serio?!- se entusiasmó Tagiru, emanando vapor de la nariz.

-¿No lo sabían?- se les acercó Jack, con un avión de papel en mano- Me acuerdo que una vez Sky se puso el traje, cuando tenía la apariencia de una niña- recordó, sonriendo.

-Eso había sido para que Salamandra no considerara posible que Samanta y la Jefa eran la misma persona- recordó Slayerdramon, dentro del xros loader gamma plateado.

-¡¿De verdad?! ¡Que emoción!- sonrió más Tagiru- ¡Sam! ¡¿Podrías prestarnos tu traje?!- pidió, juntando las manos, emocionado.

-¡¿Eh?! ¡¿La Jefa va a prestar su traje?!- Zenjirou se asomó, entusiasmado.

-¿El traje super resistente y misterioso de la Jefa?- Kaoru se asomó también, curiosa y levemente entusiasmada.

-¡¿En serio?!- se asomó también Akari, emocionada.

Samanta se quedó mirando a los niños, con varios tic en la ceja, notando un pequeño detalle…

… Había perdido el hilo de la conversación que espiaba…

-¡¿Podrías prestárnoslo, Jefa?!- le pidió Ekakimon, emocionado.

-¡Podría dibujar alguna modificación…! ¡O incluso agregar algún arma…!- le señaló Shouta, con estrellas en los ojos por la emoción y el golpe de creatividad que estaba teniendo- ¡Podría agregar unas bombas de humo! ¡Como un ninja!-

-¡Eso suena genial!- sonrió Jack…

Hasta que un látigo de sombra le tapó la boca, sobresaltándolo como a los demás.

-... Cierren… la boca…- les ordenó fastidiada Samanta, desactivando el fragmento de Apocalymon y así liberando a su hermano- No sé por qué diablos creen que les prestaría mi traje, ni por qué debería dejar que lo modifiquen como si fuera un juguete- aseguró, levantándose y asustando a los jóvenes- Aunque lo entiendo: para ustedes, este es un viaje de placer, ¿no?- bufó, alargando la mano, agarrando y estrujando el avión de papel que pasó cerca de ella, sobresaltando a Hideaki, Kiichi y Dante- Juegan, hablan de vestidos, hacen lo que quieren… No es como si hubiera rehenes en la línea de fuego- indicó, lanzando a un lado el papel.

Aquello dejó quieto a los niños, que intercambiaron mirada.

-¡E-Espera, Sam…! ¡Nosotros…!- sacudió los brazos Tagiru, nervioso.

-Ella tiene un punto- bufó Ryan desde donde estaba, a lo que Raquel le dio un puntapié, para que no se metiera en la discusión, haciendo que Smith sonriera burlón ante la queja del pelinegro.

-¿Ustedes qué, Akashi?- lo miró Samanta, incomodándolo- La misión debe completarse, y aunque por ahora estemos seguros, nada garantiza que el enemigo no nos encontrará. Pueden rastrearnos usando la energía de los virus solitario de Kuro, si es que Blastmon soltó la información- indicó.

Kuro, acurrucado en el regazo de Ren, movió su oreja, pero no despertó. Aún así, el peliazul se apoyó en su asiento, bufando un poco. Al fin alguien decía lo que a él mismo le estaba molestando.

-S-Samanta, Tagiru y los demás solo se están relajando un poco- se le acercó Kokoromon, nerviosa.

-Sí, además que todo el plan está repasado- agregó Kyosuke, nervioso- A-Así que no hay problema de que jueguen un rato… Digo, ¿son niños?- tragó saliva ante la mirada de la niña.

-… Claro… Ser niños es igual a ignorar el hecho de que hay vidas en juego. No podemos usar el raciocinio ni la lógica como los adultos, que son tan maduros- bufó Samanta, incomodando más a los jóvenes.

-¡¿Nos intentas decir insensibles?!- Airu se paró en su lugar, indignada, preocupando a las chicas- ¡¿Acaso crees que he olvidado que vamos a rescatar a Misty-chan y a los demás?!- le preguntó a la pelicafé.

-Tranquila, Airu-chan- le pidió Nene, preocupada.

-No importa lo que les diga, siempre encontrarán una excusa: que se relajan, que están nerviosos, que no ayudará en nada quedarse quietos en el asiento…- señaló Samanta, mientras Airu se le acercaba, indignada.

-¡Hacemos lo que queremos!- le indicó la cazadora- ¡Y estamos listos para patear a los más feos que puedan existir!- agregó.

-¿Libertinaje? ¿En serio?- arqueó una ceja Samanta- Y no, no están listos. Los digimon en sus xros loader lo están. Supongo que está bien que los humanos sigan siendo los irresponsables, pero aun así que se les atribuyan las victorias de los digimon, ¿no?- sugirió, indignando más a la joven.

-¡E-Eres una…!- chilló Airu.

-Airu, suficiente- le dijo Ryouma desde donde estaba, serio.

-¡Pero…!- lo miró su amiga, indignada.

-Sé muy bien que la Jefa no aprecia a los humanos, pero en parte tiene razón. Aunque todos aquí se quieran relajar… No podemos distraernos- aseguró el peliplateado, serio, preocupando a los jóvenes.

-En efecto- asintió el Relojero.

-¡G-Gh…!- se indignó más Airu.

-Samanta-san, comprendo a lo que quieres llegar- le aseguró Nene, levantándose- Ren-kun tiene a su hermana, Kiriha-kun y tú a Saburo, y yo a Yuu… Tenemos a gente importante a la que queremos rescatar, pero tienes que entender que Tagiru-kun y los demás… No están acostumbrados a todo esto- le recordó, señalando a Miho y a los demás niños.

-Si se subieron a Locomon es porque consideraban que estaban preparados. Que ahora tengan el rabo entre las patas, eso ya es otra cosa- aseguró Samanta, fastidiada.

-¡No nos hemos acobardado!- le aseguró Hideaki, ofendido.

-S-Samanta, todos sabemos lo que debemos hacer. No es necesidad de enojarse- le indicó Jack, nervioso.

-Sí, por supuesto- bufó Samanta, colocando la mano en su oído, aún escuchando la conversación de Taiki y Kiriha.

Pero, demonios, les había perdido el hilo gracias al show que daban Tagiru y los demás. Ya no había caso en seguir escuchando. No podía captar bien el hilo de la conversación.

-¡Arg! ¡Sigo sin poder creer que la compañera de una digimon tan tierna como Kokoromon sea tan insoportable y mandona!- chilló Airu.

-Bienvenida al club- la ignoró Samanta.

-¡GRRR!- gruñó indignada la rubia, a punto de abalanzarse a Samanta si Tagiru y Shouta no la sujetan a tiempo, algo asustados por su expresión de furia.

-A-Airu realmente no puede llevarse bien con la Jefa…- parpadeó incómodo Ren- Pasó algo parecido cuando la conocimos en una cacería, en una mansión a las afueras de la ciudad- suspiró, recordando cansado ese incidente.

-Ambas son chicas de carácter fuerte, e incluso egoísta- le señaló Ryouma- La diferencia es que Samanta-san es más centrada y madura… Airu…-

-Es Airu- terminó la frase el incómodo peliazul, a lo que su amigo no pudo evitar sonreír levemente.

-Samy, te prometo que todo va a estar bien- Kokoromon se acercó a su hermana, mientras Jack se unía a los intentos de calmar la furia de Airu.

-Vamos, Kokoromon. Ambas sabemos que tu palabra no suele tener mucho peso- le indicó Samanta, dejando quieta y dolida a la digimon.

-¡S-Sam-chan!- se ofendió Akari.

-Eso fue innecesario- le indicó Tailmon, seria.

-Me baso en hechos- le aseguró Samanta a la digimon felina- No importa lo que diga Kokoromon, siempre termina haciendo algo que arruina todo. Si no fuera porque he sido estricta contigo, habrías ido al Mar Digital muchas más veces- miró a su hermana, la cual cerró los ojos, nerviosa…

Hasta que Tagiru le dio un coscorrón a Samanta, dejando quietos a los presentes.

-¡T-Tagiru-kun!- el Relojero se levantó, alarmado.

-¡No te burles de Kokoromon!- exigió Tagiru a Samanta- ¡Sé lo que te pasa…! ¡No te desquites con todos solo porque ya te rendiste! ¡No eres justa…!-

Era porque él sabía cuál era el objetivo real de Samanta que estaba seguro lo que le pasaba a ella…

Ella ya no quería vivir, no quería seguir escuchando a otros riéndose… Todo ese estrés le hacía decir esas verdades tan crueles, no por querer corregir como normalmente lo hacía, sino para desquitarse…

El joven regresó en sí cuando Samanta se incorporó sin decir nada, por lo que se cubrió con los brazos, esperando el golpe.

Pero al no sentir nada, se atrevió a abrir los ojos, para ver que la niña se estaba dando unos toques en la cabeza, fastidiada.

-S-Samanta, hermana mía. Ten piedad del Chico Googles- le pidió Jack, tragando saliva.

-… ¿Eh?- lo quedó mirando confundida Samanta- ¿Por qué regresaría el golpe? Cuando tú, Slayerdramon o Kiriha me dan coscorrones, es por algo- le señaló- Un correctivo que acepto porque sé que no aguantan mi honestidad. Si hubiera sido por una tontería, otro gallo cantaría- aseguró, sobresaltando a Tagiru.

-S-Sí, sueles no responder esos coscorrones, pero…- tragó saliva Jack, mientras su hermana colocaba la mano en su oído, ignorándolo.

-Sé que estás escuchando, Samanta. Ven ahora mismo- escuchó la niña por el dispositivo, fastidiándose al darse cuenta que Kiriha la había descubierto.

-¿N-No estás enojadita…?- le preguntó Akari.

-… Mucho- aseguró Samanta, mientras Dante se le acercaba- Pero hay cosas más importantes- aseguró, dándole unas palmadas al rubio- Akashi, te sugiero limpiarte la mano. Aún tengo sangre seca en la nuca- le indicó, alejándose.

-¿E-Eh?- Tagiru parpadeó, para después ver su mano…

… Para quedarse quieto al ver unas manchas rojas y secas en sus nudillos.

-¡¿S-Sangre?!- se alarmó Hideaki.

-¡¿S-Se abrió una herida?!- se preocupó Kokoromon, siguiendo a su hermana.

-Seca. Sangre seca- Samanta la detuvo colocando su pie en el rostro de la digimon, sobresaltando a Gumdramon- Es normal que queden rastros de sangre. No seas quisquillosa- le dijo, dando un suave empujón con su pie y haciéndola caer sentada.

-¡Pero, Sam…!- Kokoromon la miró, pero su hermana ya se había ido del vagón.

La digimon se quedó sentada, mirando con tristeza la puerta donde se fue su amiga. Gumdramon se le acercó, preocupado, pero la digimon solo se colocó su capucha, nerviosa.

-… Realmente la hicieron enojar- comentó Smith, en un intento de romper el incómodo silencio que se había producido.

-Tsch- bufó Ryan, fastidiado- Cuando estuve con ella se veía más calmada. Irónicamente, no aguanta a los niños siendo una-

-¿F-Fue nuestra culpa…?- Kiichi miró el avión de papel que no había alcanzado a lanzar.

-S-Siento como si hubiera sido regañado por mi profesora- suspiró Hideaki, incómodo.

-Me dio… mucho miedo…- murmuró la pequeña Ai, por lo que Miho la tomó de los hombros- La Jefa… ¿Por qué nos detesta tanto?-

-… Creo que es porque ella tiene mucho en juego- murmuró Mizuki, tomando la atención de los jóvenes- Delta Arresterdramon, Saburo-kun, y la responsabilidad de que algo le pase a Misty-chan- miró a Ren, quien hizo una mueca.

-… Sí. En parte, es responsabilidad de la Jefa que los Tobari estén tan involucrados en esto…- meditó el Relojero, serio.

-¡¿AH?!- Tagiru reaccionó y lo miró, indignado- ¡¿Por qué debe ser responsabilidad de Samanta?!- exigió saber.

-¡Ella tiene a mi papá trabajando con esos tipos!- le señaló Ren, pero Ryouma colocó la mano en su hombro para calmarlo.

-Ren-kun, tu padre sabía lo que hacía cuando entró a las filas del Proyecto- le dijo Kyosuke, preocupado-… Todos nosotros, en realidad- admitió, preocupando a Zenjirou- Pero te aseguro que jamás pensamos que tú o tu hermanita pudieran… estar tan involucrados- aseguró.

-¡Como sea! ¡Al menos está fuera!- bufó Airu, volviendo a sentarse- No la aguanto. Siempre con esa actitud… ¡Es una niña como nosotros, y solo porque es más lista…!- se cruzó de brazos, echando humo.

Ren hizo una mueca, al igual que Tagiru, pero la del niño de googles era más pronunciada.

Volvía esa sensación… La sensación de que dependían mucho de Samanta… Le dejaban en sus hombros una responsabilidad que no le correspondía…

El niño hizo una mueca de nuevo y miró a Jack, quien le acariciaba la cabeza al preocupado Dante.

-¿N-No vas a ir con Samanta?- le preguntó a la liebre, tomando su atención.

-¿Con Sam? Tranquilo, chico googles. Cuando Sam está molesta es mejor dejarla tranquila. De seguro fue a hablar con Taiki y Kiriha- indicó Jack, dejando preocupado y confundido al niño.

-O a meditar y a tranquilizarse- señaló Wizardmon, serio- Tiene el fragmento de Quartzmon. Debe mantenerse calmada- indicó, preocupado.

Tagiru los miró, confundido, y después a Kokoromon, quien se había sentado en una de las bancas, desanimada, preocupando a Gumdramon, mientras Shoutmon se subía al vagón por una ventanilla, agotado.

… El niño frunció el ceño…

… ¿Ni Jack ni Kokoromon iban a ir con Samanta?

Sí, sabían que la Jefa era madura… ¿pero solo por eso le dejaban pasar sola un mal rato…? Aunque Samanta lo quisiera, una niña no debería pasar por un enojo solo, sin apoyo…

Fue entonces que Tagiru recordó su conversación con Samanta la noche anterior…

… Sobre el cómo sus propios hermanos se apoyaron en ella, dándole una responsabilidad demasiado grande para una niña de tan solo ocho años que había perdido a sus padres…

… Incluso ahora, sin darse cuenta… Kokoromon y Jack dejaban que Samanta fuera responsable por si sola… sin ayuda…

… La apoyaban como la Jefa… no como Samanta Wolf

… No eran capaces de diferenciarlas…

El labio del niño tembló, mientras apretaba su puño, ignorando las manchas en sus nudillos.

"¡Soy el más idiota de los idiotas…!" pensó indignado Tagiru.

Sugerirle a Samanta cosas de niños para hacerle cambiar su mentalidad había sido una completa idiotez…

¡Samanta no necesitaba cosas…! ¡Necesitaba apoyo…! ¡Apoyo que ni sus hermanos mayores le daban porque al considerarla madura e inteligente no pensaban que ella los necesitaba…! ¡Si ella les decía no, ninguno de ellos se negaba y la dejaban, sin comprender que en realidad Samanta los quería proteger pero, muy en el fondo, los necesitaba…!

… Samanta seguía siendo aquella niña abandonada…

… Y sus hermanos no insistían en ayudarla… Querían hacerlo, pero si ella les decía no… se conformaban con eso…

-¿Chico Googles?- lo miró Jack, confundido- T-Tranquilo, ya verás que el enojo de Samanta pasará. Estás a salvo de su fría mirada… Espero…- hizo una mueca.

-¡¿Por qué no le das el mismo apoyo que ella te da?!- le gritó Tagiru, sobresaltándolo y haciéndole caer sentado.

-… ¿E-Eh…?- lo miró Jack, confundido, pero el niño ya se había ido en la misma dirección que Samanta.

-Déjalo, Jack. Tagiru es muy enojón a veces- bufó Gumdramon, más preocupado por la triste Kokoromon, mientras Shoutmon se sentaba junto a su amiga, preocupado por ella.


-… ¿Ese es tu plan?- alzó una ceja Samanta, parada frente a los asientos de Taiki y Kiriha.

-Si no te lo dije por el comunicador que le pusiste en el cuello de la chaqueta a Taiki, es porque estoy muy seguro que debías prestar atención la primera vez que te lo dije- le indicó su primo, serio.

-Pues tu plan es pedirme que prácticamente te ponga una soga al cuello- le aseguró la pelicafé.

-Estoy de acuerdo con Samanta, Kiriha. Es muy peligroso- le dijo Taiki a su amigo, a lo que Samanta hizo una mueca, fastidiada de que Kudou Taiki estuviera de acuerdo con ella.

-¿Y creen que aunque me lo digan daré marcha atrás?- frunció el ceño Kiriha- No estamos en posición de irnos por el camino seguro. Pensé que lo sabrías, Samanta. Siempre estás en la línea de fuego-

"… Me pongo en esa maldita línea para que tú y los demás estén bien, estúpido Cabeza de Plátano" alzó una ceja Samanta, fastidiada "Mi vida es la única que no vale la pena…"

-No me importa lo que digan, Taiki, Samanta- aseguró el rubio- Esta es la única forma para arruinar el plan de Mephismon. La purificación de Kokoromon no sirve de nada contra las maldiciones que provengan del poder oscuro de Apocalymon, pero esto puede ayudar- miró a su prima, la cual solo alzó una ceja, queriendo ocultar que no le gustaba en absoluto el plan.

Taiki miró a su amigo, serio, consciente que Kiriha era directo cuando tenía algo en mente.

-¡SAMANTA!- la voz de Tagiru hizo reaccionar al joven, el cual se asomó para ver a Tagiru entrando al vagón, claramente indignado.

-… Si es porque te tiré mi libro, estamos a mano con el coscorrón- le indicó fastidiada Samanta, mientras el niño se acercaba dando fuertes pasos, indignado.

-¿Sucedió algo?- los miró Taiki, confundido.

-… Nha. Solo mi rechazo ante la irresponsabilidad de los infantes que llevamos como carne de cañón- Samanta movió la mano como si espantara una mosca.

-¿Discutiste con todos en el otro vagón?- la quedó mirando Kiriha, fastidiado y sorprendido por semejante acto inmaduro.

-Quiero descansar en paz, Cabeza de Plátano. Me duele todo el cuerpo, y el bullicio allá puede sacar de quicio hasta al mismo Buda- le aseguró sonriendo sarcásticamente su prima, haciendo sonreír incómodo a Taiki.

-¡Sam!- la miró Tagiru, fastidiándola- ¡¿Estás bien?!- le preguntó, extrañándola.

-¿Lo dices por la sangre? Es sangre seca. No me lavo el pelo, así que a veces queda manchado…- le indicó Samanta.

-¡¿Estás bien?!- repitió la pregunta Tagiru, extrañando e incomodando a la pelicafé.

-… ¿Acabo de decir que me duele todo mi maldito cuerpo…?- sugirió Samanta, confundida.

-Lenguaje, Samanta- la quedó mirando Kiriha, fastidiándola.

-¿Todo bien, Tagiru?- le preguntó Taiki a su amigo, confundido.

-¡No hasta saber que Samanta está bien!- le dijo el pelicafé, echando humo de la nariz.

Samanta lo miró, confundida.

¿Acaso era otro método insensible de Tagiru de hacerla entrar en razón?

-¡Sam! ¡¿Estás bien?!- la volvió a encarar el niño, confundiéndola más- ¡Puedes decirme si estás bien o no! ¡No hay nada de malo en eso! ¡Y aunque me quieras tirar a patadas, soy lo suficientemente idiota para regresar aunque quede con mil moretones!- le aseguró, determinado.

La pelicafé lo miró, demasiado confundida.

… ¿Si estaba bien…?

No, no lo estaba. Desde hacía cinco años que no lo estaba…

Le incomodaba la insistencia de Tagiru. Sus hermanos, cuando se preocupaban, se quedaban al margen después que ella los rechazara, a pesar de que quedaban nerviosos…

… Y aquí estaba Tagiru, aún a su lado a pesar de que ella seguía encerrándose en si misma…

"… Tan idiota como Kokoromon, ¿no?" lo miró Samanta, incómoda… y sintiendo una molestia en el pecho...

-¡Oye, Samanta…!- siguió insistiendo Tagiru, hasta que Kiriha se puso en medio, sobresaltándolo.

-¿Se puede saber qué está ocurriendo aquí?- le preguntó el rubio, dándole tal mirada que el niño tragó saliva.

"El instinto protector de Kiriha se ha activado" sonrió nervioso Taiki, tomando un sorbo de su té "Fue un gusto, Tagiru" sonrió, relajado.

-Me gustaría saberlo. Esto es fastidioso y peor que una pregunta capciosa- le aseguró Samanta a su primo, fastidiada y decidiendo ignorar esa molestia muy conocida para ella.

La misma molestia que sentía cuando aguantaba el dolor de una herida…

-¿Por qué no estás con los demás? Solo necesitamos a la Jefa en la reunión- le indicó Kiriha a Tagiru, el cual sudaba a mares- ¿O necesitas algo de mi prima?- sugirió.

-… No… yo…- habló con un hilo de voz Tagiru, sintiendo que la mirada del rubio lo achicaba- ¡S-Sam se peleó con todos y quiero saber si está bien!- aseguró apresuradamente.

-Si crees que a Samanta le afectaría una simple discusión, estás muy equivocado- bufó Kiriha, aun mirándolo desconfiado.

-Es normal preocuparse por otros- señaló Taiki, sonriendo relajado, tomando la atención de su amigo- Después de todo, Tagiru y Samanta son amigos, ¿no?- indicó, ignorando la miradita que le dio Kiriha al pobre Tagiru al escuchar eso.

-¿Eh? ¿De dónde sacaste eso?- lo quedó mirando Samanta, dejando dolido al niño de googles- Más bien, ¿qué diablos tiene el té que te dio la cazadora de tesoros? Sé que los té son drogas legales, pero algo me dice que la tuya raya en lo ilegal- aseguró, fastidiada.

-Es tecito relajante- sonrió Taiki, incomodando más a la niña.

-Tal vez Taiki-kun es de las personas que el té les afecta más- sugirió Slayerdramon, paciente.

-No son amigos, ¿así que por qué te preocupas tanto por mi prima?- le preguntó mientras tanto Kiriha al incómodo y asustado Tagiru, casi chocando cabeza con él.

-Yo… Bueno…- gimoteó el niño, aterrado.

-… Mph- bufó el rubio, aun desconfiado- Samanta, ¿estás lista?- la miró, fastidiándola más.

-¿De verdad planeas realizar tu plan?- le preguntó Taiki, bajando la taza de té, serio.

-No estamos en una situación que nos permita dudar- le aseguró Kiriha, colocando una mano en su brazo en cabestrillo- Samanta- volvió a mirar a su prima.

Samanta lo miró, seria.

Si bien, el plan de Kiriha, aunque peligroso, serviría bastante para pelear contra Mephismon…

¿Por qué dudaba? Ella no dudaba cuando exponía al peligro a otros por el bien de su plan, aunque en todos esos casos no eran familiares…

Realmente, lo que le quedaba de familia era su debilidad…

-… Muy bien…- accedió Samanta, activando el fragmento oscuro, por lo que sus ojos se tornaron ámbar, para sorpresa de Tagiru- Pero si esto tiene consecuencias no deseables, no me culpes- pidió, seria…


Mundo Humano- Corea del Sur.

Forward bufó, fastidiado.

Era un día importante para el Proyecto Iluminati. Era el último día para prepararse para el Eclipse, para así revivir a Apocalymon y lograr usar sus datos para que sus objetivos y deseos fueran cumplidos.

Tal parece que al ser tan importante, no se podía evitar arruinarlo con cada sorpresita nueva.

Primero fue el incidente con la hija de Horfe.

Gracias a la decisión de Salamandra y Visdom, ahora había una tensión entre ellos y Topacio y Horfe. No es que Izanami ayudara mucho…

Ni hablar de la actitud de Blastmon cuando supo lo ocurrido. El muy idiota intentando pelear en un lugar tan pequeño… Pero, ¿qué podía esperar? Al final del día, eso eran los digimon. Criaturas que se centraban en pelear y obtener datos para ser fuertes… Unas criaturas egoístas sin la inteligencia suficiente para subsistir sin la necesidad de un compañero humano…

Y ahora, que se suponía debía estar coordinando a sus soldados para mantener las rondas cerca de la base, en caso de que otra sorpresa apareciera, había pasado otra cosa: lo habían llamado.

Salamandra lo llamó estando ocupado con sus tropas. ¿Cómo hará su trabajo como Forward si no puede preparar a sus soldados para la inminente batalla?

El pelinegro volvió a bufar, mientras caminaba por los pasillos del edificio, ignorando a las copias de los I.A. que pasaron a su lado, vigilando el perímetro.

Otra de las cosas que le ponía de los nervios. No aguantaba a esas copias, aunque sabía que Mercurio las detestaba aún más…

Forward se detuvo frente a la zona de los laboratorios, y, sin preguntar ni nada, entró.

No se sorprendió que hubieran varios soldados de la sección de Deimos en la sala principal, vigilando y analizando los distintos tubos conectados al piso donde se veían varias masas moradas flotando.

-¡Ah! Forward, llegaste rápido- se le acercó Deimos, entregándole unos papeles a uno de sus soldados, el cual los tomó y se alejó, continuando su trabajo.

-Me llamó Salamandra, no tú- le indicó el pelinegro, fastidiado por tener que hablar con aquel científico loco.

-Sí, sí. Está en el otro laboratorio. Sígueme- Deimos lo guio por la zona, ignorando el fastidio de su compañero.

Mientras caminaban, Forward no pudo evitar ver con más detenimiento los tubos con los que trabajaban los demás científicos, sintiendo que las criaturas dentro se le hacían familiares.

-Ah, son los Semi-Digitales de Izanami- le contó Deimos, al ver la inusual curiosidad en el pelinegro- Se mantienen entubados para que recarguen energía. Además, así calibramos sus comandos. Sabemos que los Semi-Digitales de Topacio, creados en base a los Generales de la Muerde del Bagra Army, mostraron muchos defectos al mantener fragmentos de la personalidad y memorias de los digimon bases- explicó, sonriendo.

-Sí, sí, sí. Más monstruos morados- lo interrumpió Forward- ¿Acaso Salamandra quiere que capture más digimon? Tenía entendido que todos los digimon en esta ciudad fueron capturados-

-No, no. El Jefe tiene otro trabajo, y eres el hombre indicado, Forward- sonrió Deimos, a lo que el adulto lo miró, desconfiado- Créeme, debes aprovechar esta oportunidad. La confianza de Salamandra hacia ti se dañó bastante cuando actuaste solo y secuestraste a todos esos niños. Es tu oportunidad- aseguró- ¡Pero sigo diciendo que, aunque moralmente tu acto fue cuestionable, esos Code Xros han sido de gran ayuda!- agregó, alegre.

-No busco la confianza de Salamandra, ni justificar lo que hago- le indicó el pelinegro, fastidiado, pensando que debería dar media vuelta y asegurarse que las armas de sus soldados estuvieran en perfectas condiciones.

-Y por eso él te ha llamado- sonrió el científico, extrañando al soldado.

Deimos entró a otra sala del laboratorio, seguido por Forward. En esta habían menos científicos, y solo un enorme tubo incrustado al piso, con varios cables en sus extremos. No podía ver su contenido, ya que brillaba en un tono plateado, impidiendo ver lo que fuera que estuviera dentro.

Frente a ese tubo estaban parados Salamandra e Izanami, quienes se voltearon al verlos llegar.

-Forward, perfecto, perfecto- sonrió el rubio al acercarse el jefe de sección.

-Debe ser importante, como para no darme la información por comunicador- le indicó Forward, mirando a su líder.

-Te daré una misión especial, Forward- le dijo Salamandra, sorprendiéndolo.

-… ¿A mi?- alzó una ceja el adulto, sorprendido.

-Después del fiasco que provocaste cuando robaste los Code Xros de esos niños, tengo entendido que no te han encomendado una misión sin supervisión. Me sorprende tu sorpresa- sonrió Izanami, fastidiando al pelinegro.

-Te lo dije: una oportunidad para redimirte- le dijo Deimos, fastidiándolo más.

-¿Qué clase de misión? Mañana es el Eclipse. Debe ser importante para darme tarea a última hora- le indicó Forward a Salamandra, intentando usar su poca paciencia para ignorar a los dos científicos.

-Necesito que me traigas a mi sobrina- sonrió Salamandra, sorprendiendo a Forward- Ahora mismo, el Xros Heart y Jäger deben estar en camino hacia aquí, o hacia la isla donde se mantiene Mephismon, preparándose para la gran cacería de mañana-

-¿Quieres que haga un perímetro fuera de la ciudad? Para eso puedes usar a los Kopierer o a esos I.A.- le señaló Forward, meditando.

-¿Recuerdas lo que dije en la reunión de ayer?- le preguntó Salamandra, mirando el tubo detrás suyo- Sobre Delta Arresterdramon, y el uso que podemos darle- explicó.

-Ah, sí. Puedes hacer que se activen los datos que Bagramon le puso para hacer que vaya a destruir las Reliquias Digitales, pero ese estado dura unas horas y durante el lapsus de tiempo es una bestia sin control- recordó el pelinegro, serio.

-Vaya, vaya. Atento durante las clases. Has madurado, Forward- sonrió Izanami, cabreando al adulto.

-Hemos usado varios Kopierer aéreos fuera del país para intentar rastrear al Xros Heart o a Jäger, pero sus radares no han detectado nada. Es un programa potente, así que detectan información incluso estando en el DigiQuartz- intervino Deimos, sonriendo al sentir que Forward iba a sacar su pistola en cualquier momento.

-… Ah, entiendo- bufó Forward, mirando a Salamandra- Usarán a Delta Arresterdramon como un sabueso para que detecte las Reliquias del enemigo, y yo debo ser el cazador que sostenga la correa del perro para que me lleve con el enemigo, ¿no?- comprendió, fastidiado.

-Eso te permitirá ir por la Jefa y destruir las 3 Reliquias Digitales- asintió Salamandra.

-… ¿Y qué hay de la Reliquia de tu compañero?- lo miró Forward, desconfiado.

-… Je, si bien, la única Reliquia con gran poder purificador es la de Kokoromon, es verdad que las demás Reliquias pueden potenciar esa purificación… Pero tranquilo. La Reliquia de V-mon no es capaz de resonar con las otras- le aseguró el rubio, sonriendo levemente- Al fin y al cabo, el digimon legendario con la que fue creada sigue manteniendo su odio latente. No es una Reliquia, es un arma- aclaró.

-¿Entonces debo buscar al enemigo solo con esa bestia salvaje?- sugirió Forward.

-… ¿Estás preocupado? Normalmente estarías contento al poder vengarte de la Jefa- lo miró detenidamente Salamandra, serio y curioso.

-Sí, aceptaría siempre poder ir y apalear a esa traidora de la humanidad… ¡Pero el Eclipse es mañana! Mis hombres me necesitan aquí, no yendo de cacería. Algunos aún siguen heridos- señaló el pelinegro, serio- ¿Por qué no programan a un I.A. para que maneje la misión?- sugirió.

-Porque un I.A. no tiene un xros loader- le indicó sonriendo Deimos…

Al momento siguiente, Forward lo agarró de la bata blanca y lo empujó con fuerza contra el vidrio del tubo, sobresaltando a los pocos científicos presentes.

-Vuelve a decir que tener un xros loader es algo bueno, y te haré investigar cómo sacar una bala del cráneo- lo amenazó Forward, sumamente enojado, haciéndole sonreír nervioso.

-Forward- lo interrumpió Salamandra, activando su fragmento, a lo que el pelinegro lo miró de reojo, serio- Topacio, Mercurio y la pequeña Misty-chan van a ser los encargados de la cacería de mañana. No puedo exponer a los Generales a arriesgarse en una misión antes del evento principal. Horfe, además de no estar en buenos términos conmigo, ya no tiene un charger, ni un digimon, por lo que esta misión le es imposible-

-¡¿Quieres que use esta porquería para controlar a Delta Arresterdramon?!- Forward sacó su xros loader, indignado con aún tenerlo cerca- ¡Y aunque lo hiciera…! ¡¿Realmente crees que una bestia sin control pueda pelear contra todo el Xros Heart y Jäger?! ¡No será como esa araña que apareció en el Puente Rainbow!- indicó.

-No irás solo. Izanami aquí está dándole los últimos toques a sus Semi-Digitales, y está por terminar de desarrollar un chip que te permitirá tener más de un digimon fuera del xros loader-Salamandra señaló a la mujer, la cual sonrió levemente.

Ante eso, Forward frunció el ceño, confundido, y soltó a Deimos, el cual se acomodó la bata, sonriendo tranquilo.

-… ¿Más de un digimon…?- preguntó lentamente el pelinegro, desconfiado.

-Sí. No tengo un xros loader, pero he logrado convencer a varios digimon- le aseguró Izanami, chasqueando los dedos, haciendo que de las pantallas de los computadores cercanos salieran datos y aparecieran detrás de ella varios digimon, para sorpresa de Forward.

Eran digimon de diferentes especies, pero Forward pudo identificar que tenían un líder. Un digimon insecto humanoide de armadura dorada.

-¿Están listos, Metallife Kuwagamon?- sonrió Izanami, a lo que el digimon dorado la miró, serio.

-… Sí. Hemos esperado este momento desde que lograste recuperar nuestros datos- asintió el digimon insecto, serio.

-¿Q-Qué diablos…? ¿Quiénes son?- preguntó Forward, sin poder evitar haber sacado su pistola.

-¡Son digimon que fueron usados para alimentar la data de Quartzmon!- le explicó sonriendo Deimos, tomando su atención- Bueno, con nuestra tecnología, pudimos extraer sus datos de la energía del Digiquartz. Claro está que no están completos, pero pudimos rellenar los espacios con el virus solitario-

-¿S-Son Incompletos…? ¿Cómo lo fueron Kokoromon y la hija de Zodiaco?- comprendió Forward, sorprendido, notando las leves manchas moradas en las palmas y patas de aquellas criaturas digitales.

-Ellos mismos aceptaron serlo- sonrió Izanami- Son diferentes a Lucemon, el digimon con el que se contactó Lilithmon para esparcir el virus en el Mundo Digital. Ellos no tuvieron miedo alguno cuando les dije lo que les haría… Pero supongo que es natural… Después de todo, todos estos programas fueron cazados y usados por Mogami Ryouma para alimentar a Quartzmon- le contó- Pelearán siguiendo tus órdenes, Forward. No creo que tengas problemas. No son completamente digimon- le indicó.

-Mph. Los usaré como carne de cañón- bufó Forward- ¿Pero realmente serán útiles?- alzó una ceja, desconfiado.

-Contra las Reliquias Digitales, en lo absoluto- aseguró Izanami- Es por eso que la tenemos a ella- se acercó y tocó el vidrio del tubo frente a ellos, por lo que el pelinegro miró el objeto que irradiaba luz plateada…

… Al verlo detenidamente, pudo distinguir una silueta femenina flotando dentro del tubo. Una figura demoniaca…

-… ¿Es…?- frunció levemente el ceño Forward, sorprendido-… ¿LadyDevimon?- reconoció, pero la digimon se veía completamente cambiada.

Su cabello había crecido y era curvo, y su vestimenta era diferente, al igual que la tela en su rostro. Su brazo izquierdo había obtenido algo parecido a una armadura negra, con garras y piedras incrustadas de color rojo sangre.

-¡LadyDevimon X!- corrigió Deimos, emocionado- ¡LadyDevimon logró adaptarse completamente a los Anticuerpos X que fueron extraídos del brazo de Kokoromon que Visdom nos trajo!- le comunicó- ¡Y es una maravilla como sus estadísticas se han disparado…! Y lo mejor de todo, es que no necesita una Reliquia Digital para llegar a este Superior Mode. ¡Ha cambiado permanentemente!-

Forward lo miró, sumamente sorprendido, y se acercó al tubo, para ver más detenidamente a la digimon, la cual levantó levemente la cabeza, reconociéndolo…

-… ¿Permanentemente? ¿Ella va a tener esta forma para siempre…? ¿Pudieron hacer algo como esto con solo el brazo de esa estúpida…?- el pelinegro miró a Deimos, serio.

-¡Y con la información que pudimos recopilar de la Reliquia Digital de V-mon!- agregó sonriendo el hombre- Pero el Anticuerpo X que extrajimos no es puro. No es como los digimon que naturalmente obtuvieron esta forma, como Gaiomon o un digimon X cualquiera… Este Anticuerpo, al tener los datos de Kokoromon, y por lo tanto, también de su Reliquia, puede purificar- su sonrisa cursó su rostro, indicando así su gran emoción.

-¡¿P-Purificar…?! ¡P-Pero LadyDevimon es una digimon oscura…!- señaló sorprendido Forward.

-Sí, por eso, aunque la asimilación fue un éxito, su programa no resistirá lo suficiente ese dato adjunto que vino con el Anticuerpo X- sonrió Izanami, tomando su atención- LadyDevimon X podrá purificar, y eso nos dará una ventaja contra el poder de Quartzmon dentro de la Jefa… Pero en cuanto salga de este tubo, su programa también será purificado muy lentamente… Le doy unas 5 horas de vida-

… Aquello dejó quieto a Forward.

-Por eso también te necesitamos, a ti y a tu xros loader- le dijo Salamandra, desactivando su fragmento- El programa de LadyDevimon X se mantendrá intacto, e incluso podrá recuperarse del daño que el propio Anticuerpo X le ocasionará cada vez que regrese a este tubo, o a un xros loader- le señaló.

-¡Son el dúo perfecto que necesitamos!- sonrió Deimos.

Forward los miró, serio, frunciendo levemente el ceño…

… No lo entendía…

Le habían dicho que LadyDevimon se ofreció voluntariamente a este experimento…

¿Por qué, siendo una digimon tan egocéntrica, habría aceptado algo como eso…?

¿... Y ahora estaba condenada a esta situación…?

Forward miró a la digimon en el tubo, serio…

… Ella no se veía asustada ni arrepentida.

Estaba tranquila. Lo miraba tranquila, como si supiera que todo lo que había pasado era lo mejor…

… Que asco…

¿Cómo un digimon podría ser capaz de sentir algo como eso?

Indignado, Forward levantó su xros loader, entrando a Metallife Kuwagamon y al resto de los digimon Incompletos dentro.

-Pónganle a Delta Arresterdramon la correa- ordenó molesto Forward, mirando a Salamandra, el cual sonrió, satisfecho- Iremos de cacería- murmuró, mirando a la digimon dentro del tubo.


Mundo Humano- En medio del mar…

Desde donde estaba Locomon, se podía apreciar el hermoso cambio de colores del azul cielo a un anaranjado suave, junto con el tenue brillo del sol y las sombras que producía en las suaves y esponjosas nubes.

Gaiomon seguía sentado en el techo del vagón ocupado, cruzado de brazos, mirando la solitaria zona. A su lado estaba Sky, durmiendo profundamente, apoyada en la pierna del digimon. La capa del samurái la cubría, así que estaba durmiendo abrigada.

Locomon sonrió, conduciendo relajado por el cielo, protegido por el campo digital que había sido dado gracias a un dibujo de Shouta.

-¿Estás cansado?- Kiichi se asomó desde la cabina, sujetando su gorra, sonriendo.

-En lo absoluto. Hacía mucho que no tomábamos un viaje tan largo pero tan tranquilo- sonrió la locomotora, a lo que el niño sonrió, contento- ¿Cómo están los pasajeros?-

-Tagiru y los demás están tranquilos- sonrió Kiichi, dejando de asomarse y colocando un poco más de carbón en la estufa con ayuda de una pala- Ahora deben estar comiendo…- se apoyó en la pala, pensativo.

-Sí, noté que estaban más tranquilos- admitió Locomon.

-… Sí… La discusión con Wolf-san nos hizo centrarnos un poco- admitió el niño- Lo incómodo es que parece que a ella no le importa si uno va a disculparse o a hablar con ella… Eso es algo que sigue igual- sonrió, derrotado.

-No tienes que preocuparte, Kiichi. Nuestra misión es llevar a los pasajeros al punto donde nos indicaron- le señaló su compañero, por lo que se asomó de nuevo por la ventanilla de la cabina- Mientras cumplamos nuestro deber, estoy segura que la Jefa estará satisfecha- le aseguró.

-Sí, tienes razón- sonrió el niño, contento.


-¡Todo listo!- sonrió Jack, después de dejar toda la comida que la madre de Tagiru le había dado en una de las mesas entre los asientos, en donde estaban todos los jóvenes sentados, menos Samanta.

Samanta estaba sentada a un extremo del vagón, con su libro cubriendo su rostro, y una barra de cereal en la boca, ignorando a Kokoromon.

-¡Woa!- se emocionaron Tagiru, Hideaki, Zenjirou, Gumdramon y Bearmon, babeando un poco al ver el surtido de comida casera en la mesa.

-¡Se ve deliciosa!- sonrió Airu, encantada, mientras la pequeña Ai sonreía con hambre.

-¿Realmente los adultos cocinaron esto?- parpadeó Kaoru, intercambiando mirada con Miho y Mizuki.

-Es un pequeño gesto, pero uno con sentimiento- aseguró Nene, mientras Akari miraba encantada la comida.

-¡Vamos, vamos! ¡Debemos comer todo antes de que se enfríe!- sonrió Tagiru, con tenedor en mano, haciendo sonreír incómodo a Taiki, pero aun así todos comenzaron a comer.

-No actúes como un niño- rodó los ojos Ren, ofendiéndolo- Y Kuro, hazme el favor de salir de ahí- miró al felino, el cual estaba oculto en la mochila del peliazul.

-¡Oblígame!- le gruñó el felino, al cual solo se le veía la cola.

-Había escuchado que a los gatos les gustan los espacios cerrados…- parpadeó Miho, curiosa, mientras Ryouma le daba unas palmaditas al fastidiado Ren.

-Sí, a mi gata, Ciel, también le gustan- sonrió Taiki- Admito que la extraño un poco…- se rascó la cabeza.

-Hiciste bien en dejarla con Makoto-kun y los demás, Taiki-kun- le dijo el Relojero, comiendo su bento desde donde estaba, mientras que los tres miembros de la Organización comían en silencio, aunque no ayudaba que Ryan gruñera porque Smith le quitaba pollo frito del plato.

-¡Mm…! ¡Que rico!- sonrió Gumdramon, con la boca llena de comida.

-¡Eso, eso!- sonrió Bearmon, mientras Hackmon comía del plato del sonriente Dante.

Al segundo siguiente, los tres digimon habían recibido un coscorrón por parte de Shoutmon.

-¡Nosotros no necesitamos comer si nos quedamos en los xros loader! ¡No les quiten la comida a los demás!- los regañó Shoutmon, haciéndoles bajar la cabeza, deprimidos.

-Tranquilo, Shoutmon. Hay mucha comidita- sonrió Taiki.

-¡¿Cuántas tazas de ese té relajante has tomado?!- lo quedó mirando el dragón, fastidiado, haciendo reír a Hideaki.

-Jack, tienes que comer mucho- le pidió Kaoru, tomando la atención de la liebre.

-Eso, eso. Así dejarás de ser tan flaquito- indicó Tagiru, divertido.

-¡¿Por qué son así…?!- se quejó Jack, haciendo reír a los niños.

-¿Necesitas ayuda, Kiriha-kun?- Nene miró al rubio, el cual comía con su brazo sano.

-Ninguna- le aseguró el rubio, pero se quedó quieto y sonrojado cuando su amiga le ofreció un trozo de carne.

-La carne está deliciosa- le sonrió Nene, ignorando como Zenjirou gimoteó, celoso, por lo que Kyosuke le dio palmaditas.

Incomodo, Kiriha prefirió recibir el bocado en silencio, mirando para otra parte mientras masticaba.

No ayudó que Akari intentara chillar de emoción lo más silencioso que podía.

Tagiru intentó reprimir una risita, pero después notó que Samanta seguía sola, comiendo tan solo una barra de cereal.

-No es necesario que te preocupes, chico googles- le indicó Jack, tomando su atención- Todo el tiempo le digo que debe comer algo además de esas barritas, pero nunca me ha escuchado- suspiró.

-… Pero no significa que está bien dejarla sola- le dijo Tagiru, preocupado, ignorando que Dante se había colocado bajo su asiento y comenzado a hacerle algo a sus zapatos.

-Te comprendo, Tagiru- le dijo Taiki- Pero tampoco es bueno imponer tu presencia. A Samanta le gusta estar tranquila- le recordó.

-No es como si estuviéramos suplicándole su presencia- murmuró ofendida Airu.

Tagiru hizo una mueca, incómodo y fastidiado.

Sí, Samanta quería estar tranquila y sola. Eso era algo que incluso Kiriha respetaba…

… ¿Pero significaba que era lo correcto? Especialmente, si se tomaba en cuenta lo que tenía pensado Samanta…

… Alejarse de los demás… ¿Se alejaba porque realmente no se consideraba importante…?

El niño frunció el ceño, determinado, extrañando a Gumdramon.

-¡Voy a…!- Tagiru se levantó y se dispuso a alejarse, pero no pudo dar ni dos pasos porque las suelas de sus botines estaban amarrados entre sí, haciéndole tropezar y caer de cara, sobresaltando a sus amigos.

Gumdramon se dio una palmada en la cara, avergonzado.

-¡C-Chico Googles!- Jack fue a ayudarlo a sentarse, preocupado.

-¿En serio, Tagiru?- se burló Ren.

-¿P-Por qué…?- gimoteó Tagiru, adolorido, mientras Dante masticaba, sonriendo contento e inocente.

Kokoromon, al lado del banco donde estaba su hermana, se asomó desde donde estaba, sonriendo al ver a Taiki y a los demás comer tranquilos.

Aún así, no pudo evitar preocuparse porque Samanta estaba tan alejada, con su libro tapándole los ojos, y solo comiendo distraídamente su barra de cereal.

Preocupada, la digimon sacó una caja plástica de la mochila que la mamá de Tagiru le había dado a su amiga. Dentro de la caja había un caldo de carne con arroz que se veía sumamente apetitoso.

-Samy, ¿te apetece carne?- le preguntó Kokoromon, acercándole la caja plástica.

-Que la madre de Akashi me diera todo eso no significa que deba usarlo- le indicó Samanta, sin quitarse el libro de los ojos- Te sugiero que lo comas tú. Tienes mucho apetito y gastarás energía durante el combate-

-Y-Ya veo…- se deprimió Kokoromon, pero siguió buscando dentro de la mochila, encontrando una cajita con dulces- ¿Y si mejor comes dulces? Necesitarás azúcar- le ofreció.

-Kokoromon. Barrita de cereal. Todos los nutrientes que necesito- Samanta le mostró lo que comía, ignorándola.

-Pero… Tienes que comer bien- le dijo su compañera, preocupada.

-Estoy de acuerdo con Kokoromon, Samanta- le dijo Slayerdramon dentro del xros loader gamma.

-Necesitas alimentarte, especialmente por mañana- agregó Birdramon, preocupada.

-En efecto- asintió Wizardmon, junto a Tailmon dentro del aparato.

-Saben muy bien cuál es mi respuesta sobre lo que como o no- indicó Samanta, sacándose el libro de la cara, para ver mejor su xros loader gamma- Ustedes dedíquense a comer la comida digital que esta cosa les da. Mejorará sus estadísticas- señaló.

-¡Pero, Jefa…!- se preocupó Valkyrimon, pero la niña cerró las compuertas del aparato, impidiéndole a los digimon dentro seguir reclamándole.

Samanta se sentó mejor y se estiró, notando aún todo el dolor muscular que sentía.

"Estoy para el arrastre…" apoyó la espalda en el respaldor de la banca, mirando al techo "... Realmente… Solo quiero cerrar los ojos… y que todo sea siempre negro…" pensó, cansada, cerrando los ojos…

No se consideraba alguien floja… pero el cerrar los ojos y quedar en aquella oscuridad natural…

… Deseaba que aquella oscuridad y silencio fueran para siempre…

Pero no fue capaz de dormitar al sentir a alguien sentarse en la banca paralela frente a ella. Al sentir la energía de quien era, la niña no pudo evitar fruncir el ceño, fastidiada.

Abrió un ojo, sin sorprenderse en ver a Tagiru sentado frente a ella, sonriendo contento, ignorando su nariz y frente roja por el porrazo que se había dado anteriormente.

-¿Ya comiste, Tagiru?- parpadeó curiosa Kokoromon.

-¡Aún no! ¡Tengo espacio para mucha comida!- sonrió el niño- ¡Una super estrella no tiene límites!- aseguró, asombrando a su amiga.

Samanta lo quedó mirando, fastidiada.

Se inclinó y le lanzó su mochila, a lo que Tagiru la sujetó a tiempo, sorprendido y confundido.

-Quieres la comida de tu madre, ¿verdad? No te preocupes, no he sacado nada- le aseguró Samanta, fastidiada.

-¡¿E-Eh?! ¡¿C-Crees que vine por esto?!- la quedó mirando Tagiru, dolido.

Samanta lo miró un rato. Alargó el brazo, sujetando a Kokoromon de la capa, y se la lanzó al niño, sobresaltándolo. Lo bueno fue que Tagiru tomó en brazos a su amiga de inmediato.

-Dile al Rey que Kokoromon es libre de mi opresión- le indicó Samanta, moviendo la mano como si espantara una mosca.

-¡T-Tampoco vine por Kokoromon! ¡Y no lances a tus amigos!- la criticó el niño, ofendido y dolido, mientras Kokoromon, en sus brazos, aun parpadeaba, confundida.

-Akashi, si es de lo que hablamos, recuerda mi advertencia…- se fastidió Samanta…

-¿Tienes más?-

La pregunta de Tagiru tomó desprevenida a Samanta.

El niño apuntaba a la barra de cereal en su mano.

-Jack me dijo que siempre comes eso, no importa lo que te digan- le indicó Tagiru, sonriendo curioso- ¿Es algún super alimento hecho por Luke? ¿Potencia la energía o la fuerza? ¡Dime, dime, dime!- le pidió saber, intrigado.

Samanta lo miró, incómoda y confundida.

-… Luke no cocina… Son solo barras de cereal… caseras- le respondió la pelicafé.

-¡¿Las haces tú?!- sonrió Tagiru.

-Samy sigue una receta que hizo Luke- le explicó Kokoromon, aun en brazos de su amigo- Aunque normalmente soy yo quien las hace-

-… Sam, ¿eres mala para cocinar?- Tagiru se quedó mirando a la niña, burlón.

-Cocino según la receta- se defendió Samanta- Además, con estas barras no importa el sabor- admitió, sacando otra barra de cereal de su bolsillo y se la lanzó a Tagiru, quien la agarró con su mano libre.

Tagiru miró la comida envuelta en papel metálico, curioso.

Aún así, sonrió, contento de que Samanta le hubiera entregado algo tan simple y común.

-¡A comer!- sonrió Tagiru, abriendo el paquete y dando un bocado…

… Se quedó sumamente quieto.

Samanta rodó los ojos, sin extrañarse de que algo con sabor nutricional dejara helado a la Super Estrella.

-¡QUE RICO!- saltó Tagiru, sobresaltando a Samanta y que Kokoromon rodara por el asiento- ¡¿Es sabor limón?!- miró a la pelicafé.

-S-Sí… Les suelo poner extracto de ese tipo… No soy un animal para comer algo sin sabor- le respondió Samanta, perpleja y sin saber cómo actuar.

-¡A mi no me gusta la avena…! ¡Pero no siento la avena…!- señaló Tagiru, comiendo gustoso.

-E-Eso es porque las trituro con pasas y nueces…- le respondió Samanta, aun descolocada, mirando al niño devorar la barra de cereal.

-No sabía que le ponías pasas- parpadeó Kokoromon, sonriendo curiosa.

-¡Mm~! ¡Estaba rico!- aseguró Tagiru, con estrellas en los ojos.

Y se quedó mirando a Samanta, poniendo ojitos, incomodándola más.

Faltaba que le salieran orejas y cola de perro para que pareciera uno de esos animales poniendo carita para recibir otra golosina.

"… ¿Ves lo que yo, Quartzmon? ¿Estás segurito que este es el tipo que te derrotó?" le preguntó Samanta, incómoda.

La respuesta que recibió fue que una pequeña mano digital saliera de su espalda y le tirara un mechón de cabello, sin que fuera notado por Tagiru y Kokoromon.

-Rey del drama…- murmuró fastidiada Samanta, hasta notar que Tagiru seguía mirándolo así.

Fastidiada, metió la mano en su bolsillo, sacó otra barrita, y se la tiró al niño, quien la atajó sonriendo travieso.

-En serio, no sé qué pretendes actuando como si te gustara- le dijo Samanta, fastidiada, mirando a su compañero de clases desenvolver la comida.

-¡No pretendo nada!- le aseguró Tagiru, avergonzado y ofendido- ¡Si hay algo en lo que me enorgullezco, es mi honor como Comedor!- le indicó.

-… ¿No querrás decir Glotón?- alzó una ceja Samanta, fastidiada.

-¡¿Hay algo de mi que la gran Jefa no sabe?!- sonrió divertido Tagiru, fastidiando más a la niña- ¡Sé cocinar! ¡Y mis okonomiyaki son mis mejores platos!- le informó.

-¡Eso es cierto! ¡La comida del jefe siempre me hace babear!- aseguró Pagumon, dentro del xros loader gama rojo oscuro.

-Sip. Cuando estuve con Tagiru, probé un poco de su comida japonesa- sonrió Kokoromon.

-… ¿Bien por ti?- Samanta alzó de nuevo la ceja.

¿Cuántas veces la había alzado? Era su gesto cuando estaba fastidiada… ¿Cuánto tiempo libre tenía Tagiru para fastidiarla tanto?

-¡GH!- escuchó a Tagiru, para mirarlo, confundida- ¡¿C-Chocolate?!- el niño miró encantado la barra de cereal que comía.

-… ¿Sí…?- asintió Samanta, sin saber qué otra cosa normal haría que el niño pegara un grito escandalizado.

-¡Con razón siempre comes esto!- sonrió Tagiru, extrañándola- ¡Te quedan muy ricas!-

Samanta lo quedó mirando, incómoda y descolocada.

-¿D-De verdad le quedó tan rica?- le preguntó Kokoromon, con un tierno brillo de curiosidad en sus ojos rojo oscuro.

-¡Sí!- asintió el niño, sacando un trozo de la barrita y dándoselo a Kokoromon.

La digimon lo masticó tiernamente… para después gimotear, sumamente gustosa con el sabor.

-¡Samy! ¡Has mejorado mucho! ¡Antes sabían solo a avena!- le dijo Kokoromon, sonriendo orgullosa- ¡¿Cuánto mejoraste en el tiempo que estuvimos separadas?!- se preguntó, emocionada.

-… Está bien. Lo entendí. Nada saludable para tipos como ustedes. Hace que les dé un shock en las neuronas o algo así- les dijo Samanta a Tagiru y a Kokoromon, sumamente incomoda y sin saber qué hacer.

Incluso no se le ocurría un repertorio de palabras sarcásticas o comparaciones irónicas.

-¡Eso duele!- la quedó mirando Tagiru, ofendido- Jejeje. Y pensar que la gran Jefa sería buena en la cocina- se burló.

-Te aseguro, que si estas barras de cereal son comestibles, es porque he estado cinco años cocinándolas- le indicó Samanta- Cualquier otra cosa que cocine sin un recetario…- rodó los ojos.

-Puede que hasta le crezcan pies y salga corriendo- sonrió Kokoromon, sin poder evitar hacer ese chiste, a lo que Tagiru se tapó la boca, intentando no reírse.

Samanta le aplastó las mejillas a la digimon, haciéndole sacudir los brazos, tiernamente arrepentida.

-¡Oye, Samanta! ¡Para que veas que puedo superarte en la cocina! ¡¿Qué te parece que después te haga mis okonomiyaki super especiales?!- le sugirió Tagiru, sonriendo.

… Eso tomó por sorpresa a Samanta.

… Por supuesto.

Otro método de Akashi Tagiru para hacerle cambiar de opinión sobre lo que deseaba hacer con su propia vida…

La mirada de Samanta se ensombreció, mirando seriamente a Tagiru, el cual parpadeó, sonriendo nervioso.

-… Dame un motivo para no lanzarte del tren- le pidió Samanta, seria y molesta, preocupando a Kokoromon.

-… No tengo ninguno. Solo quiero apoyarte- le sonrió Tagiru al darse cuenta que había sido descubierto- Y no miento. Realmente cocinas bien- miró la barra de cereal en su mano- ¡Pero yo cocino mucho mejor!- le aseguró- Y me gustaría que pudieras probar mi comida… Probar cosas que no conoces porque te aíslas y te centras solo en lo negativo…- le indicó, serio- Hay tantas cosas, Samanta… No estás sola para ver todo eso- le señaló, sonriéndole.

Samanta lo miró, sorprendida…

… Ella sabía que habían más cosas allá fuera que ella no conocía…

… Pero no quería las cosas que no conocía… quería lo que le quitaron…

Samanta cerró los ojos y se apoyó en el respaldar del banquillo, seria… y triste…

-¿S-Samanta…?- la miró Tagiru, preocupado de inmediato.

¡¿Ha-Había hecho algo mal…?! ¡¿L-La lastimó…?! ¡Samanta Wolf estaba abiertamente triste! ¡Hizo algo malo, muy malo!

-¿Samy…?- Kokoromon miró a su hermana, también notando aquello, preocupada por ella.

-… Hagan lo que quieran- murmuró la niña, dejando su xros loader gamma en el asiento, para después levantarse, cansada.

-¡E-Espera, Sam!- la quiso seguir Tagiru, pero la niña levantó la mano, deteniéndolo.

-… Voy al baño- Samanta señaló con el pulgar la puerta junto a la salida- Definitivamente es un lugar donde NO puedes perseguirme- le aseguró, alejándose.

-… Buen… punto…- Tagiru se volvió a sentar, deprimido.

-… T-Tagiru… ¿Está pasando algo?- Kokoromon se acercó a su amigo, confundida.

El niño la miró, sin sorprenderse que la digimon notara que algo había cambiado…

Pero Tagiru no pudo excusarse, ya que había notado que Dante, Ren, Shouta, Bearmon, Gumdramon y Hackmon se habían asomado detrás suyo, sobresaltándose.

-¡¿Q-Qué hacen…?!- los miró Tagiru, sorprendido y avergonzado.

-Desde el otro lado escuchamos como gritabas sobre lo deliciosa que es la comida de la Jefa- le indicó Ren, burlón y curioso.

-¿Wolf-san cocina tan bien?- parpadeó Shouta, curioso.

-¡Dame, no seas malo! ¡Aunque sea un poquito!- pidió Bearmon, sacudiendo al avergonzado Tagiru.

-¡¿Q-Qué?! ¡N-No! ¡E-Esto es mío…!- Tagiru cubrió la barrita de cereal a medio comer que no planeaba compartir.

-¡Tú…!- Valkyrimon salió del xros loader en el asiento, sobresaltando al niño- ¡¿No te basta con andar molestando a la Jefa…?!- le preguntó.

-¡¿AH?!-

-¡Vamos, Tagiru! ¡No seas egoísta!-

-¡S-Suéltame, Ren!-

-¡No mereces algo cocinado por la Jefa!-

-¡¿Q-Quién eres para opinar…?! ¡GHA! ¡Díganme que alguien vio a este pequeño diablillo pincharme con un tenedor!-

-¿N-No podemos hablarlo…?- sonrió incómodo Shouta, mirando la disputa infantil, mientras Kokoromon y Gumdramon parpadeaban.

-… Pareciera que se reunió el Club de Fans de la Jefa- mencionó Taiki, sonriendo relajado, mirando todo desde donde estaba con los demás.

-S-Solo la harán enojar…- suspiró Jack.

-Pero, ¿de verdad Samy cocina bien?- sonrió Akari, curiosa.

-M-Más que cocinar bien… Mientras tenga un recetario, de lo contrario…- volvió a suspirar la liebre humanoide.

-A mi me gusta experimentar con la comida, por eso Yuu es el que cocina- admitió Nene, apenada.

-¡Creo que también le pediré a Samanta Wolf un bocado!- sonrió Zenjirou, levantándose entusiasmado…

… Pero la mirada de cierto rubio le hizo quedarse quietecito…

Taiki sonrió, relajado al ver la mirada asesina de Aonuma Kiriha hacia el grupo de niños y Valkyrimon que se peleaban por la comida de su prima.

"… Los va a matar" sonrió relajado Taiki, tomando un sorbo de té, mientras Shoutmon estaba oculto detrás de él, incomodo por el aura asesina del rubio.


Samanta apoyó su espalda en la puerta del baño, sentándose al mismo tiempo, molesta y nerviosa, cerrando con fuerza los ojos.

Debió haberlo visto venir. Desde que Tagiru sabía su objetivo principal, iba a ser más fastidioso que nunca…

"… No es como si tuviera otra opción…" pensó la niña, apretando sus puños "Si cualquier bando dispara la Puerta Final para fusionar los fragmentos, las secuelas al Mundo Humano e incluso al Mundo Digital no serán agradables… Usarme de puente es la única forma para proteger el hogar de mis hermanos" se recordó.

… En un principio, el plan inicial había sido que Slayerdramon fuera quien mantuviera a Quartzmon, cosa que ella impidió al actuar primero…

… Tampoco iba a perder a su compañero…

… Estaba harta de todo. Solo quería que sus hermanos y Slayerdramon vivieran en un mundo que ella ya no podía amar…

Mientras se asegurara de cumplir ese objetivo… no le importaba terminar con todo su cuerpo destrozado.

La niña abrió sus ojos, cansada…

… Pero palideció, ya que ya no veía el interior de baño, sino que se encontró a si misma sentada en una explanada, y, frente a ella…

… Los cadáveres de sus padres…

Samanta apretó con fuerza sus puños, apoyándose más en la puerta detrás de ella, tratando de controlar sus temblores.

"E-Es solo… Es solo un ataque de pánico… Ya has pasado por esto antes…" se dijo a si misma, usando sus fuerzas para controlar su respiración.

Detestaba cuando esas memorias cursaban su mente…

Prefería tener pesadillas sobre ese suceso… no que el estrés le confundiera la mente y le hiciera ver esas visiones…

Ya había pasado por momentos así antes. Vivir con semejante trauma no era fácil, pero había aprendido a sobrellevar esos ataques… sola…

… La última vez que le había pasado algo así, fue durante el incidente en que Gaiomon apareció…

… No podía negar que las palabras de Tagiru en aquel entonces le ayudaron a mantener la mente firme respecto a su pesadilla y misión…

… Sí, su misión… No era vengarse… Era asegurarse de que sus hermanos pudieran vivir en ese estúpido mundo…

Samanta cerró los ojos, comenzado a controlar su respiración y sus temblores, mientras sentía como su cuerpo pesaba más de la costumbre…

Después de unos agotadores minutos, la niña sintió que su cuerpo ya no temblaba, y aunque aún le dolía un poco el pecho, podía respirar sin problemas…

Lentamente, Samanta abrió los ojos, encontrándose con el interior del baño, intacto…

"… Patética, ¿verdad, Quartzmon…?" la niña bajó la cabeza, desanimada "Si no fuera tan buena actuando… Solo quiero acabar con esto…" se agarró la cabeza, nerviosa "Pero Samanta Wolf no puede morir aún… La Jefa debe completar la misión, a cualquier costo…" se recordó "Cumpliré mi promesa, Quartzmon… Me aseguraré de que Ryudamon regrese…" cerró los ojos, nerviosa, intentando controlar sus temblores.

… Solo quería que todo acabara… Faltaba tan poco…

Abrió sus ojos, cansada, sin extrañarse de ver el rostro de Quartzmon de cabeza, ya que el digimon había emergido de su espalda, inclinándose para verla.

-… Si te ríes, te van a escuchar y harán un escándalo- le aseguró Samanta, sintiendo un poco de alivio al notar que su voz no temblaba- Y estoy en el baño de damas. ¿Ser una criatura dispuesta a realizar un genocidio te quita los modales?- sugirió.

-… Eres tan idiota- le aseguró el digimon blanco, con sus ojos rojos curvados, indicando la sonrisa que intentaba controlar, fastidiando a la niña- Criticas a tu compañera V-mon sobre cómo se arriesga estúpidamente por otros, sin importar salir lastimada… Trágate tu orgullo y admítelo… Eres como ella-le indicó.

-Uso la cabeza, ella no- le aclaró Samanta.

-Dijiste que Slayerdramon era quien debía poseerme, no tú. ¿No ves el poder que pudo obtener tu compañero? Incluso pudo haber usado mi programa para librarse de su sello…- le indicó Quartzmon- Pero no. Prefieres ser tú quien se arriesgue, quien pierda todo, antes de que alguien cercano lo haga… Ahora comprendo mejor por qué una samaritana como la última V-mon es tu compañera… Son tan iguales, pero tan diferentes- le dijo lentamente, sin ocultar su tono burlón.

-Quartzmon, sé que no me has torturado mentalmente en todo lo que va del día y que eso arruina tu horario… Pero realmente necesito estar en el mejor estado que pueda para mañana…- le indicó Samanta, cansada y fastidiada- ¿Puedes recalendarizar tu cita de tortura mental para la próxima semana?- le pidió, sonriendo irónica, pero cerró los ojos cuando la mano digital de la criatura le agarró el cuello.

-No olvides nuestro trato- le ordenó Quartzmon.

-No olvides que no podré cumplirlo si rompes mi cuello antes de tiempo- le indicó Samanta, sonriendo fastidiada.

No podía evitarlo. Molestar a otros solía relajarla. Después de todo, ella no era una buena persona.

No era Kokoromon.

Quartzmon bufó, y Samanta pudo distinguir un tono burlesco.

El digimon la soltó y volvió a su interior, dejándola sola.

La niña se apoyó de nuevo en la puerta, fastidiada y cansada.

Quartzmon debía estar disfrutando el lío en que la metió al hacer que Tagiru descubriera su plan.

De nuevo… Ese digimon realmente era un Rey del Drama.


-Anímate, Tagiru- parpadeó Kokoromon, mirando a su amigo acurrucado en uno de los bancos del vagón, deprimido, con Gumdramon a su lado, incómodo.

-Aunque aun no puedo creer que Dante logró ganarte- admitió Jack, asomado al banco, sonriendo comprensivo a su amigo.

En efecto. El pequeño rubio estaba sentado en otro banco, disfrutando de la barrita de cereal que le había arrebatado a Tagiru. Valkyrimon ya no estaba, ya que después de que fuera derrotado, Slayerdramon le ordenó entrar al xros loader y dejar de actuar tan dramáticamente.

-E-Ese pequeño diablito mudo…- murmuró Tagiru, amurrado, haciendo suspirar a Gumdramon.

-Tranquilo, tranquilo. Estoy seguro que después de mañana, Samanta estará mucho más relajada y hará más de esas barras de cereal- le aseguró Jack, sonriendo.

Pero se extrañó de que Tagiru se abrazara más las rodillas, murmurando algo que no pudo entender bien, por lo que movió levemente sus orejas.

-… Si sigue así… no…- murmuró lentamente Tagiru, frunciendo el ceño, con los ojos brillosos.

… La idea de un futuro simple en la que él le cocinaría okonomiyaki había indignado a Samanta… Algo tan simple…

… Ella realmente… Realmente no deseaba nada más que completar su misión…

… Pero él…

-… Quiero ser… su amigo…- murmuró el niño, confundiendo a Jack, que movía más sus orejas, haciendo un tierno sonido, a lo que Kaoru, Miho y Mizuki, sentadas donde estaban, no pudieron evitar reprimir una risita, enternecidas.

La liebre lo miró, confundido, para después sonreír y darle palmaditas.

Taiki, sentado junto Akari, Nene, Kiriha y Shoutmon, observó a su amigo a unas bancas de distancia, pensativo.

-… Ya está anocheciendo- notó Nene, mirando por la ventanilla, a lo que sus amigos miraron.

-Pensé que el viaje se sentiría más largo- admitió Akari, notando como Hideaki hablaba con sus amigos, y el grupo de Ryouma se mantenía tranquilo, aunque se podía escuchar los reclamos de Airu por la actitud de la Jefa.

-Bueno, bueno. Tampoco es para confiarse- le mencionó el Relojero, acercándose y tomando su atención- Todo es muy sospechoso, ¿verdad?- miró a Kiriha y a Taiki.

-… Sí. No ha aparecido ningún enemigo- frunció el ceño el rubio- Aunque estamos cubiertos por el campo dibujado por Shouta, aunque el enemigo no pueda vernos, nosotros a él sí- señaló.

-Y Gaiomon no ha visto nada- asintió Taiki, tomando un sorbo de té- Puede que nos estén buscando en el Digiquartz- sugirió.

-Tendría sentido. Tal vez piensen que es muy arriesgado estar en el Mundo Humano- señaló Nene, pensativa y preocupada.

Shoutmon frunció el ceño, cruzado de brazos, pensativo.

Había estado alerta, pero todo indicaba que Mephismon realmente los estaba esperando en esa isla humana, listo para la gran cacería.

"… Espero que estés listo…" frunció el ceño el dragón, controlando su furia "No te dejaré lastimar a Taiki o a Kokoromon… Te haré reconocer que no eres yo"

Taiki miró a Shoutmon, notando que estaba tenso y serio.

Frunció el ceño, preocupado, pero tomó su atención cuando Zenjirou se acercó, conteniendo una risita.

-¿Por qué esa cara?- lo quedó mirando Akari, desconfiada.

-Es el libro que Samanta Wolf ha estado leyendo- explicó divertido el niño de pelo parado, mostrando el libro que había recogido- ¡¿Realmente no puede leer algo normal?! Con razón siempre tiene el ceño fruncido-

-¿Qué libro es…?- parpadeó Nene, mientras Akari lo recibía, curiosa.

-No tengo idea, pero tiene palabras muy graciosas- señaló Zenjirou.

-… No son palabras graciosas. Es alemán- lo quedó mirando Kiriha, fastidiado.

-¿E-Eh?- parpadeó perplejo el niño.

-Aunque Samanta sepa hablar japonés, su lenguaje natal es el alemán- le indicó Taiki, sonriendo paciente.

-Y yo pensando que era algún libro de trabalenguas- suspiró decepcionado Zenjirou, haciendo negar a Akari, fastidiada.

-¿Q-Qué clase de libro es ese?- Airu se asomó, curiosa y fastidiada- Adivino: algo super violento y nada tierno, digno de esa niña, ¿no?-

-La verdad, también tengo curiosidad- admitió el Relojero.

-"El Arte de la Guerra" de Sun Tzu- les respondió Kiriha, serio- Es un libro sobre tácticas y estrategias militares. No es un cuento- aseguró, a lo que Airu puso mala cara, fastidiada.

-… Por supuesto. Como si esa niña leyera algo con mariposas y unicornios- bufó Shoutmon, fastidiado, mientras Zenjirou aún se reía.

-E-Eso es algo que Samanta leería…- suspiró Dorulumon dentro del xros loader, incómodo.

-Samy siempre lo lee cuando tiene tiempo libre- sonrió Kokoromon, acercándose al grupo- Lo bueno que Mercurymon puede guardar cosas en sus espejos, así que eso ayuda a Sam- indicó.

-Bueno… Tiene varias anotaciones…- notó Taiki, tomando el libro y hojeándolo-… ¿Acaso Samanta lee esto para realizar sus estrategias?- comprendió, notando las palabras que había en cada párrafo, pero no podía entenderlas, ya que el libro y las anotaciones estaban en alemán.

-… ¿Nunca han leído ese libro?- Kiriha se quedó mirando confundido a sus amigos, extrañándolos.

-Por supuesto que no- le respondió Akari, confundida.

-¿También lo has leído?- le preguntó Nene al rubio.

-Claro que sí. Lo leía con Saburo y Samanta cuando éramos niños- indicó Kiriha- Era los tipo de libro que nos hacían leer- señaló.

-… ¿Eh?- lo quedaron mirando todos, confundiéndolo.

-D-Déjenme explicarles- se les acercó Jack, con un deprimido Tagiru y un curioso Gumdramon- Sam, Kiriha e incluso Saburo se criaron leyendo este tipo de libros. Es una tradición Aonuma o algo así. Les hacían de estudiar de pequeños- les explicó.

-¡¿S-Sin cuentos infantiles?!- se horrorizaron Akari y Zenjirou.

-A Samy no le gustaban mucho los cuentos. Ella prefería leer sobre mitología- sonrió Kokoromon.

-E-Eso no es infantil- le aseguró el Relojero, incómodo, extrañándola.

-… ¿Acaso no es normal criarse leyendo libros así?- preguntó Kiriha, sumamente extrañado.

Los presentes los quedaron mirando.

-… Me siento como un ser inferior- gimoteó Zenjirou.

-D-Diminuto. Como una lombriz- gimoteó Tagiru, apenado.

-S-Se puede apreciar como los Aonuma son una especie humana diferente… ¿Son como nobles…?- gimoteó Akari, avergonzada.

Kiriha los quedó mirando, fastidiado y avergonzado, a lo que Nene reprimió una risita.

-Con razón la Jefa es tan fastidiosa- bufó Airu, ofendida- Ni siquiera ha leído un cuento de hadas. Eso explica que tenga el ceño fruncido tanto tiempo- señaló su frente.

-No digas eso, Airu-chan- le pidió Mizuki desde donde estaba.

-¡Pero…!- infló una mejilla la rubia.

Taiki sonrió, incómodo pero relajado…

-… Aún así…- escuchó el joven, al mismo tiempo que le quitaban el libro, por lo que se volteó, para ver a Samanta parada a su lado- No creo que agarrar las cosas de una chica sin su permiso sea caballeroso- aseguró, fastidiada.

-¡L-Lo siento!- gimoteó Zenjirou.

-¡S-Sam…! ¡¿E-Estás bien?!- se le acercó Tagiru, empujando a Jack, descolocando a la liebre.

-Sí, sí, sí- la niña le dio unos toques en la frente con el libro, sin lastimarlo- Pero, Kudou. ¿Me dirás acaso que nunca has leído este libro? ¿O uno parecido?- le preguntó, ignorando el sonrojo de Tagiru.

-También tengo la misma curiosidad- admitió Kiriha, mirando a Taiki- Durante las Xros Wars realizaste estrategias que combatían con las mías. Y he de admitir que algunas me superaban… ¿Qué es lo que leías para que se te ocurrieran esas tácticas?- le preguntó, serio pero tratando de ocultar su curiosidad.

-¿Yo…?- se señaló Taiki- Bueno, de pequeño…- meditó-… Leía "Pedrito y el lobo"- confesó, sonriendo relajado.

… Ambos primos lo quedaron mirando…

-¿Qué cuento es ese? ¿Es sobre un lobo?- parpadeó el Relojero, curioso, a lo que Akari sonrió, incómoda y avergonzada.

-T-Taiki-san… ¿Acaso no has leído nunca un libro de estrategias?- comprendió Ryouma, acercándose junto a Ren, curioso.

-… Nop- confesó el pelicafé, aun con la sonrisa relajada en su rostro.

-… Y-Y… ¿Y-Y aún así fuiste lo suficientemente listo para detener una guerra…?- le preguntó Kiriha, mirándolo fríamente, sobresaltándolo.

-No te molestes, Kiriha. Los genios que nacen no tienen pelos en la lengua- bufó Samanta, también mirando fríamente al pelicafé, confundiéndolo más.

-¿D-Dije algo malo…?- los miró consecutivamente Taiki, sin dejar la sonrisa.

-No, tranquilo, Gary Stu- sonrió fríamente Samanta, dejando dolido al pelicafé- No es como si Cabeza de Plátano y yo somos del tipo de personas que se esfuerzan para lograr lo que a otros les sale natural. No todos somos perfectos y especiales- aseguró, muy tentada a darle un golpe con su libro.

-N-No soy… un Gary Stu…- gimoteó Taiki.

-Por supuesto que no- bufó Kiriha, dejando más dolido a su amigo, haciendo sonreír apenada a Nene.

-¿Q-Qué es eso?- le preguntó Shoutmon a Kokoromon, pero su amiga sonrió, incómoda.

-No querrás saberlo- le dijo Smith desde donde estaba, divertido, fastidiando al dragón.

-En verdad. Debe ser fácil vivir siendo inteligente- bufó Samanta, dejando su libro encima de su xros loader gamma, haciendo que se digitalizara al ser guardado por Mercurymon.

-¿Oh? ¿Acaso estás admitiendo que no eres lista?- sugirió Airu, burlona.

-No soy lista. Soy sarcástica y perseverante- le dijo Samanta, descolocándola- Pero sé actuar muy bien. Cuando actuó como lista, es cuando engaño al enemigo- señaló, sonriendo irónica.

-¡P-Pero igual has logrado muchas cosas! ¡Eso te hace lista!- le señaló Tagiru, sonrojado, sin darse cuenta que el pequeño Dante le estaba colocando unos fósforos en el bolsillo trasero del short.

-Entonces, todas esas anotaciones en el libro… Realmente has memorizado muchas estrategias, y las aplicas según la situación- murmuró Taiki.

-Vaya, lo has comprendido rápidamente. Era de esperarse de un Gary Stu- bufó Kiriha.

-¡L-Lamento no haber leído nunca un libro de estrategia en mi vida! ¡Pero no me llames así!- gimoteó sonriendo Taiki.

-Me pregunto qué libros leerá Luke para hacer estrategias- admitió Zenjirou, algo divertido- Digo, la estrategia de la otra vez fue algo que uno nunca esperaría- recordó, reprimiendo una risita- Ni siquiera a Kudou Taiki o a Aonuma Kiriha se les ocurriría- señaló.

-¿Qué estrategia?- parpadeó Nene, curiosa.

-¿Y dejarías de llamarme por mi nombre completo?- le pidió Kiriha, fastidiado.

-¡Era un método para que el enemigo no consiguiera el fragmento que tenía en ese entonces Shoutmon!- recordó divertido Zenjirou, sobresaltando a Taiki, el Relojero, Akari y Shoutmon, el cual enrojeció de inmediato.

-¡E-Espera, Zenjirou!- le pidió Taiki, mientras Akari le tapaba la boca a su amigo.

-… ¿Otro plan de Luke hecho a escondidas mias?- se fastidió Samanta, mirando a Tagiru, el cual tenía las mejillas infladas, tratando de no reírse al recordar ese plan.

-¿Qué intentó hacer esta vez ese bruto…?- suspiró Jack, intentando ser paciente.

-B-Bueno…- sonrió sudando a mares el Relojero, extrañando a la liebre al verlo tan tímido.

-¿Cuál fue la estrategia?- sonrió Kokoromon, curiosa, sobresaltando a sus amigos.

-¿Q-Qué les pasa?- los quedó mirando Ren, confundido.

-… ¿Qué estás ocultando?- Kiriha miró desconfiado a Taiki, quien sonreía asustado, mientras Shoutmon sudaba a mares.

-La… La estrategia de Luke… Sí… La recuerdo…- sonrió asustado el pelicafé.

-Ah, cierto- parpadeó Gumdramon- ¡Era la de que el Rey y Kokoromon-sama tuvieran un Digitama, para que así el fragmento pasara al pequeño, y al enemigo le fuera imposible obtenerlo!- recordó, sonriendo orgulloso de sí mismo al recordar algo tan importante.

… Se hizo un silencio en el vagón…

-¿U-Un…?- parpadeó Nene, tapándose la boca, apenada.

-¿D-Digitama…?- repitieron Hideaki, Kaoru y la pequeña Ai, confundidos, mientras que Mizuki, Miho y Shouta estaban muy apenados para decir algo.

-¡PFFT!- Smith se abrazó el estómago, tratando de no reírse, a lo que Ryan y Raquel lo quedaron mirando, fastidiados por su poco tacto.

-¡¿C-CÓMO SE LE OCURRE A ESE IDIOTA SEMEJANTE PLAN?!- pataleó Jack, indignado y avergonzado- ¡¿CÓMO ALGUIEN CON SOLO UNA EXPRESIÓN EN LA CARA PUEDE SER LA CUMBRE DE LA INSENSIBILIDAD?!- exigió saber.

-C-Créenos, Jack-kun. Cuando Luke-kun nos dijo su plan, hubo una reacción parecida- le aseguró el Relojero, avergonzado.

-¡P-Pero eso es lo que lo hace divertido!- admitió Tagiru, tratando de reprimir la risa.

Kiriha no dijo nada, solo se tapó el rostro con su mano sana, intentando ser lo más paciente posible.

Kokoromon, sin dejar la sonrisa, parpadeó varias veces, asimilando lo que había escuchado…

… ¿Un… Digitama… con… Shoutmon…?

-¡¿EEEHHHHH?!- reaccionó la digimon, toda roja, mirando avergonzada a Shoutmon.

-¡Para que sepas, rechacé de inmediato esa estúpida idea!- le aseguró escandalizado el dragón, intentando calmarla.

-¡P-Pero…! ¡¿D-Digi…?! ¡¿D-Digi…?!- tartamudeó avergonzada la hembra, con las manos en las mejillas, emanando mucho vapor.

-¡KYA! ¡¿La idea era que tuvieran un hijo?! ¡Habría sido genial!- aseguró Airu, descolocando a Taiki y a los demás.

-¿D-De verdad has dicho eso…?- la quedó mirando Ren, incómodo ante su insensibilidad.

-¡Es que…! ¡Piénsalo…! ¡¿Cómo crees que sería un hijo de Kokoromon…?! ¡S-Si ella ya es super tierna…! ¡Y los hijos pueden ser más tiernos…! ¡KYA!- se tapó el rostro, entusiasmada.

-P-Pienso lo mismo, pero no es el momento, Airu-chan- le aseguró apenada Akari, paciente.

-¿U-Un… hijo…?- tartamudeó Kokoromon, alarmando más al avergonzado Shoutmon, ya que su amiga parecía que estaba por desmayarse- ¿U-Una familia… con Cuernomon…?- enrojeció más la pobre, sin saber cómo sentirse ante ese agradable pensamiento.

-Suena a que tendrías mucho trabajo~- se burló Mikemon, dentro del xros loader de la confundida Ai.

-¡¿EH?!- enrojeció más la pobre digimon naranja, emanando vapor de tal forma que Taiki pensó que su amiga evolucionaría a una tierna locomotora.

-K-Kokoromon, cálmate un poco- le pidió Shoutmon, avergonzado…

Hasta que la mano de Samanta le agarró el rostro y lo lanzó al techo, quedando estancado ahí, para sobresalto de los presentes.

-¡S-SHOUTMON!- se alarmó Taiki, mientras Gumdramon estaba con la boca abierta de la sorpresa.

-Ah… S-Samanta-san ya lo ha digerido…- mencionó Ryouma, tomando de los hombros a Airu y a Ren, llevándoselos lejos, consciente de lo que vendría.

-G-Gh…- gimió Shoutmon, despegando el rostro del techo, pero se sobresaltó cuando un látigo oscuro lo agarró y le hizo bajar, quedando boca abajo frente a una muy cabreada Jefa, quien había activado el fragmento oscuro.

-S-STOP! ¡SAM! STOP!- le pidió Jack, alarmado al igual que los demás niños.

-Después de destruirte lentamente me encargaré de Luke- le aseguró Samanta, claramente cabreada, tronando los nudillos, aterrando al dragón.

"… Luke debe estar más seguro ahora mismo atrapado en su Disco en la base de los malitos…" sonrió asustado Taiki, notando ese detalle.

-Olvídalo, Samanta. Mi espada está lista para cumplir el objetivo- gruñó Slayerdramon en el xros loader gamma, sobresaltando más a los jóvenes, quienes notaron que ahí dentro de escuchaba un revuelo…

Todos los digimon ahí dentro debían estar dando todo de sí para impedir que el Caballero Plateado saliera en busca de sangre.

-¡C-Cálmate un poco, Sam-chan!- le pidió Nene, alarmada.

-¡Piensa un poquito! ¡T-Tranquilízate!- le imploró Akari.

-¡Alto al fuego!- le pidió Tagiru, sacudiendo los brazos.

-¡ESPERA, ESPERA, ESPERA!- le pidió Shoutmon, aterrado.

-Samanta, recuerda que aún necesitas vivo a Shoutmon. Sin él, nuestro poder se reducirá bastante- le dijo Kiriha, fastidiado con todo.

Samanta se quedó mirando a su primo, fastidiada porque tuviera la razón.

La niña bufó, desactivando su fragmento, haciendo que Shoutmon, al ser soltado, cayera de cabeza al piso.

-E-Estuvo cerca…- suspiró el Relojero, escondido detrás de unos bancos al igual que Hideaki y los demás.

-T-Todo es… por culpa de ese Luke…- gruñó Shoutmon, sentándose adolorido, pero se sobresaltó cuando Samanta lo agarró de la bufanda.

-Más te vale, rey, ni siquiera atreverte a tocar a mi hermana, o te juro que le concederé el deseo a Quartzmon de devorarte lentamente- le advirtió Samanta, sumamente cabreada, haciendo sudar a mares al dragón.

"… Me va a matar…" comprendió Shoutmon, tragando saliva, asustado y avergonzado, sintiendo que ya era tarde...

-J-Jefa, creo que lo mejor es calmarnos- mencionó Kyosuke, también oculto con los demás, sonriendo nervioso.

La niña bufó y soltó a Shoutmon, el cual cayó al piso, aliviado de seguir en una pieza.

-Nunca más viajaré en tren- murmuró Samanta, yéndose del vagón, aún cabreada.

-¡E-Espera, Sam! ¡Viajar en tren es divertido!- la siguió Tagiru, sin darle la oportunidad al pequeño Dante en usar su encendedor en los fósforos que le había puesto en el pantalón.

El pequeño rubio infló una mejilla, ofendido.

-¿Por qué hoy está exponiéndose tanto al peligro?- se dio una palmada Gumdramon, siguiendo a su compañero.

-Shoutmon, ¿estás bien?- le preguntó Taiki a su amigo, sonriendo nervioso.

-¡¿P-Por qué no saliste en mi ayuda?! ¡Vi mi vida digital pasar frente a mis ojos!- le señaló Shoutmon, indignado.

-Nunca interponerte en el camino de una chica enojada. Eso es algo que he aprendido con mamá y Akari- sonrió relajado Taiki, a lo que su amigo bajó la cabeza, deprimido.

-¡¿Q-Qué quieres decir con eso?!- exigió saber avergonzada Akari, a lo que Taiki tomó un sorbo de té de inmediato, para evitar seguir hablando- ¡Taikiii!-

-Bueno, esa es una buena mentalidad- admitió sonriendo derrotado Jack.

-¡¿AH?!- lo miró indignada la pelirroja, asustándolo.

-¡M-Me crié con tres hermanas menores! ¡Te aseguro que sé lo que digo sobre la amenaza femenina!- sonrió asustado Jack.

-¡¿Amenaza femenina?!- se ofendió más Akari, haciendo tragar saliva a la liebre.

-E-Ese Gumdramon… Boca floja…- gruñó Shoutmon, fastidiado y avergonzado, ignorando el lío en el que se metió solito Jack.

Pero el dragón se quedó quieto cuando notó que Kokoromon lo miraba fijamente.

-¡¿E-Estás enojada?!- el digimon se levantó de una, alarmado- ¡T-Te aseguro que estuve en contra del estúpido plan de Luke! ¡Así que por favor, no me lances fuera del tren!- le imploró, sacudiendo sus manos.

Pero Kokoromon lo detuvo tomando una de sus manos, haciéndole parpadear.

-… Necesitamos hablar- le dijo la digimon, haciéndole tragar saliva.

-Vaya, hasta los digimon reciben ese ultimátum- parpadeó sonriendo Smith, aun entretenido con toda la situación.

-N-No es un show…- suspiró Kyosuke.

-Taiki, te robaré a Cuernomon un rato- le dijo Kokoromon, llevándose de la mano a Shoutmon al vagón contrario al que se había ido Samanta.

-¡E-Espera, Kokoromon…!- le pidió Shoutmon, hasta notar que Hideaki y los demás lo despidieron con un gesto de mano- ¡NO EMPEOREN TODO!- exigió, avergonzado.

-Sabía que Luke no comprendía muy bien las emociones, pero jamás pensé que le faltara tacto- admitió Nene, ignorando como Akari arrinconaba a Jack, indignada.

-Aunque, desde el punto de vista por la situación en la que estaban…- meditó Kiriha, serio…

-… Kiriha-kun, ¿acaso dirás que crees que era una buena idea?- le sonrió Nene, incomodándolo bastante.

-… ¿No?- el rubio hizo una mueca, hasta notar que Taiki se abrazó el estómago- ¿Todo bien?- le preguntó, más que nada para distraer a Nene.

-Yo… Tengo que hacer una parada…- sonrió azul Taiki, levantándose y yendo directamente al baño.

-… Honestamente, me sorprende que con tantos té relajantes que ha tomado, ahora recién cuando anochece le dé este efecto- admitió el Relojero.

-Tú mantente callado y ve a sentarte- le ordenó Kiriha, mientras Akari le daba golpecitos a un asustado Jack.

-¡Q-Que insensible con los ancianos~!- gimoteó el Relojero, haciendo suspirar a MidoriGumon, el cual seguía sentado, sin querer participar en todo ese circo.


-¿K-Kokoromon…?- tragó saliva Shoutmon, después de que entraran al vagón vacío, el cual era el último de los tres.

Pero la digimon no le respondió, sino que lo guió a sentarse en una de las bancas vacías, sin soltar su mano.

-… ¿E-Estás enojada…?- le preguntó el dragón, esperando a que su pareja sacara el martillo.

-… Nop- admitió Kokoromon, sentándose a su lado-… Muy confundida- aseguró, con las mejillas sonrojadas.

-E-Es normal…- le dijo Shoutmon, rascándose la mejilla, incómodo.

-… Luke siempre sorprende, de una forma u otra- admitió la digimon naranja.

-Sí, pero su sorpresa casi hace que la Jefa me empale- le indicó el dragón, más incómodo- ¿Cómo te sientes?- le preguntó.

-Bueno… Confundida- repitió su amiga- Porque, bueno, la idea de Luke… Un Digitama… Y-Y nosotros… Tú y yo… ya… Nosotros…- se sonrojó más, sin saber que decir, nerviosa.

Pero reaccionó cuando Shoutmon le tomó una mano, por lo que la miró.

-Te puedo asegurar esto, Kokoromon- le dijo Shoutmon, serio, sonrojándola más- Es… Es una forma de pensar humana… Pero realmente… Realmente quiero formar una familia contigo… Quiero seguir siendo rey contigo a mi lado… Y aunque el plan de Luke fue muy insensible… La idea de un Digitama nuestro… Bueno…- hizo una mueca, apenado.

Su pareja lo miró, parpadeando sonrojada.

-… Jeje. A veces no pareces un digimon rockero- admitió Kokoromon, reprimiendo una dulce risa.

-Soy lo más rockero que hay- le contradijo Shoutmon- Pero sé que hay temas que no puedo andar gritándolos…- confesó, incomodo, haciendo sonreír más a su amiga

Kokoromon le sonrió dulcemente, y se acurrucó en su pecho, por lo que el dragón la rodeó suavemente con sus brazos…

… Shoutmon no podía negarlo… Durante todo ese día, había extrañado poder abrazar a Kokoromon.

-… También me gustaría…- murmuró Kokoromon, tomando su atención-… Una familia… Formar una familia, contigo- aseguró, sonrojando al dragón.

-… Jeje. Tendríamos digimon fuertes y nobles- le dijo Shoutmon, seguro y confiado, ya sintiéndose orgulloso con esa idea- Aunque…- hizo una mueca.

-¿Qué cosa?- parpadeó Kokoromon.

-M-Me…- tragó saliva el dragón rojo, algo apenado-… Me gustaría… tener… una… una…-

-¿Una… hija?- comprendió su amiga, sonrojada.

-S-Sí… Digo… Todos en mi familia son varones, y, bueno…- ladeó la cabeza- Una niña sería una perfecta princesa…- intentó explicarse, apenado.

-… Jeje. Sería maravilloso- sonrió Kokoromon, sonrojando al dragón- Pero lo lamento, Cuernomon. A mi me gustaría tener un varón- confesó.

-¡¿AH?!- la quedó mirando Shoutmon, dolido- ¿N-No una niña…?- exigió saber, decepcionado.

-Nop. Me gustaría un niño que fuera tan valiente y noble como tú- le señaló su querida amiga, acariciándole la mejilla, sonrojándolo más- Pero que también tuviera mucha energía, y no me molestaría que fuera travieso- admitió.

-S-Suena como si quisieras a Gumdramon- le hizo notar Shoutmon- Y-Y la verdad, ya tengo suficiente con un solo Pequeño Insoportable- admitió, incómodo.

-Como Gumdramon, ¿verdad?- lo miró Kokoromon, sonriendo- La verdad… Ahora mismo, solo se me viene a la mente él- confesó, meditativa- Es que es un niño tan bueno…-

Shoutmon la miró parpadeando, sorprendido.

-… ¿No te has dado cuenta?- le preguntó Shoutmon, extrañándola- Gumdramon… Sé nota de inmediato que no te ve como una amiga… Eres su figura materna, Kokoromon- le señaló, serio.

Kokoromon lo miró, sumamente sorprendida, para después quedarse pensativa, con los ojos brillosos.

… Gumdramon… ¿La veía de esa forma…?

-… S-Sujétame, Cuernomon…- le pidió Kokoromon con un hilo de voz, sintiendo que la emoción la abrumaba.

-T-Tranquila, Kokoromon. Pensé que lo sabías. Digo, se nota mucho- le señaló Shoutmon.

-E-Es que… Q-Que un niño tan bueno como Gumdramon me quiera así…- gimió Kokoromon, ocultando su rostro en el pecho del dragón, sin poder manejar la alegría y agradecimiento que sentía.

-… Je… Sí, ese niño es bueno, aunque muy problemático- admitió Shoutmon, acariciándole la espalda- … La verdad, creo que ha sido bueno que hablemos a solas. Tengo que hablar contigo de algo- señaló, serio.

-¿Q-Qué cosa?- Kokoromon lo miró, curiosa, con sus ojos brillosos.

-Es sobre Gumdramon… Anoche MidoriGumon habló conmigo- le explicó el dragón rojo, extrañándola-… Tengo que hablar esto con Taiki, pero siento que primero contigo… Es… Sobre los padres de Gumdramon-

Kokoromon lo miró, confundida y preocupada al notar la seriedad de su amigo.

-… Creo recordar que te conté, después de lo sucedido con Gaiomon, las circunstancias en las que conocí a Gumdramon, ¿verdad?- le preguntó Shoutmon, para querer cerciorarse.

-Sí- asintió su amiga, triste al recordarlo- Gumdramon había estado haciendo travesuras por el País Silvestre, junto con Betsumon… Y trató de pelear con Gaiomon. En esa pelea, tú…- le acarició una de las cicatrices en su frente, preocupada, a lo que el dragón rojo tomó su mano, sonriéndole para no preocuparla- … Después de ese incidente, los padres de Gumdramon y de MidoriGumon no querían nada más con él… Lo adoptaste como tu hermano para protegerlo y cuidarlo- terminó de recordar, triste.

-Sí… Antes creía imposible que unos padres pudieran abandonar a un hijo solo por el miedo a su poder y por no ser capaz de cuidarlo por todo su entusiasmo- admitió Shoutmon-… No es algo usual que se vea entre los digimon… Pero con lo que me contó MidoriGumon, todo tiene sentido-

-¿Q-Qué tiene sentido…?- se confundió Kokoromon.

-… Gumdramon es de la misma especie que su familia, Kokoromon… Pero no son familia- le respondió Shoutmon, serio, sorprendiéndola- MidoriGumon me contó que Betsumon, el día que el enemigo atacó Digimon Land, le confesó que un digimon poderoso le encomendó proteger el Digitama donde estaba Gumdramon. Betsumon buscó una familia de la misma raza digimon que el pequeño que nacería, para así mantenerlo protegido…- le contó.

La digimon naranja lo miró sorprendida, sin palabras, llegando a separarse de su abrazo para verlo mejor, sin dar créditos a sus oídos.

-… E-Esos padres que lo abandonaron… ¿N-No son los verdaderos…?- murmuró lentamente Kokoromon-… P-Pero… ¿C-Cuáles son los verdaderos? ¿Q-Qué les pasó…? ¿P-Por qué Betsumon l-lo protegía…?- le preguntó, sin comprenderlo.

-MidoriGumon me dijo que Betsumon no le dijo más…- negó Shoutmon- Pero algo me dice que tiene relación con la maldición que tiene Gumdramon… Esos datos oscuros que despertaron en él por las emociones negativas de Tagiru, cuando Jack fue herido…- frunció el ceño-… No puedo evitar atar cabos… ¿C-Crees que Gumdramon haya sido uno de los experimentos fallidos de Bagramon?- miró a su amiga, la cual palideció- Según la información de Alphamon, Bagramon experimentó con varios Digitama de la especie de Gumdramon, por ser una raza conectada a los V-mon… De sus sucios actos, sobrevivió el Digitama donde nació Delta A, aunque por la energía terminó viajando al pueblo de tus amigos… C-Con todo esto… L-La idea de que tal vez Gumdramon sea un experimento fallido… N-No quiero creerlo, pero todo parece indicar…- trató de explicarse, para después suspirar y masajear su sien con sus dedos, incómodo- Necesito contarle esto a Taiki. Él es el listo. Él podría adivinar… quién es Gumdramon- sentenció, serio.

Era solo una teoría… No quería pensar que fuera verdad…

¿Gumdramon, siendo un experimento fallido de Bagramon…? Esperaba, con todas sus fuerzas, que estuviera confundiéndose…

… Pero el único que tenía las verdaderas respuestas era Betsumon… y ese digimon se quedó en el Mar Digital

… Shoutmon estaba seguro que ese gato se quedó atrás a propósito…

Dejó de divagar en sus pensamientos al notar que Kokoromon estaba en silencio, por lo que la miró, preocupándose de inmediato al ver que ella seguía sorprendida, con gruesas lágrimas cruzando sus mejillas, sin poder articular palabras.

-¡T-Tranquila, Kokoromon…! N-Nada asegura que yo tenga razón- le aseguró Shoutmon, tomándola de los hombros- Puede que Gumdramon sea en realidad hijo de poderosos digimon, que le encargaron a Betsumon cuidarlo para así mantenerlo a salvo. Eso explicaría tanto secretismo de ese gato y que ese enano sea tan poderoso para ser tan joven- le señaló, queriendo sonar convincente para su amiga.

-N-No, no, no, no- Kokoromon se levantó torpemente, claramente nerviosa.

-Kokoromon, sé que esto es duro…- le dijo Shoutmon, levantándose, colocando una mano en su hombro- Pero ahora que sabemos que Gumdramon tiene un pasado que no es lo que parece… T-Tenemos que ver todas las opciones- admitió, serio.

-¡Es duro…! ¡E-Es demasiado…!- le aseguró Kokoromon, asustada- ¡N-No…! ¡S-Si Gumdramon se entera…! ¡É-Él anhela que sus padres lo acepten, Shoutmon…! E-Esto… V-Va a destrozarlo…- se tapó la boca, mientras Shoutmon la abrazaba- ¡A-Aunque esa pareja de Gumdramon no fueran sus verdaderos padres…! ¡Lo criaron y cuidaron…! ¡¿C-Cómo pudieron abandonarlo?! ¡Y-Y ahora…!- se tapó el rostro, temblando con fuerza- ¡N-No es justo…! ¡E-Es un niño tan bueno…! ¡¿P-Por qué…?!- gimió.

-Kokoromon, Gumdramon es un niño bueno, pero también fuerte. Le dolerá saber esto, pero podrá seguir adelante- le aseguró Shoutmon, acariciándole la cabeza- Y no miento cuando digo que realmente espero ser un tonto por pensar en la posibilidad de Gumdramon siendo… un experimento. Estoy seguro que en realidad tiene padres que lo aman-

-P-Pero… S-Si de verdad sus padres dejaron a Betsumon cuidarlo…- murmuró Kokoromon, levantando la mirada, con lágrimas en sus ojos- ¿Q-Qué los motivó…? ¿L-Les pasó algo…?- se aferró a él, nerviosa.

-Si de verdad pasó algo, entonces es porque querían protegerlo- le aseguró Shoutmon, limpiándole una lagrima con su pulgar, acariciándole la mejilla- Sea quienes sean, Betsumon les fue leal y siguió su misión de encontrar un hogar para Gumdramon para que pasara desapercibido. Por eso escogió una familia de la misma raza que el niño… Todo es tan confuso, pero te juro que no dejaré que esto lastime a Gumdramon. Soy su tutor y lo protegeré- le prometió.

Kokoromon lo miró con el labio temblando, y asintió torpemente, para después corresponder al abrazo, ocultando su rostro en el pecho de su pareja, quien la sujetó con suavidad, queriendo mantenerla a su lado, apoyándola y cuidándola…


Mientras, en el primer vagón, Samanta se preguntaba cómo es que ella podía ser tan paciente.

¿Por qué se preguntaría eso? Era por el hecho de que ella estaba cruzada de brazos, tratando de no ser empujada por un entusiasmado y testarudo Tagiru, quien quería llevarla a la cabina para que viera lo entretenido que era viajar en tren.

-¡V-Vamos…! ¡¿P-Por qué eres tan testaruda?!- pataleó Tagiru, empujándola con todas sus fuerzas, logrando moverla tan solo unos centímetros.

-No sería la Jefa si no fuera amiga de mi idea- rodó los ojos Samanta, intentando ser paciente, mientras Gumdramon los miraba, incómodo.

-… Bien, esto ya es raro. Incluso para Tagiru- aseguró el dragón morado.

-¿Incluso para él?- lo miró Samanta, ignorando como Tagiru seguía en su intento de empujarla.

-Bueno, Tagiru es solo un niño. Es normal que actúe tan inmaduro todo el tiempo- admitió el pequeño, dándose aires.

-¡N-No soy inmaduro!- lo quedó mirando el pelicafé, ofendido- ¡Y tú también eres un niño!-

-¡Estás empujando a la Jefa sin pensar que puedes terminar con algo roto!- le señaló Gumdramon.

"… ¿Qué clase de imagen doy para que piensen eso de mí?" se quedó pensando Samanta, incómoda.

Pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando comenzó a sentir algo extraño en el ambiente, al igual que Tagiru, quien la dejó de empujar, mirando para todos lados.

Al mismo tiempo, Locomon desvió su ruta para esconderse dentro de unas nubes, en donde se detuvo casi abruptamente, tomando la atención de todos los pasajeros, y del samurái que estaba sentado en el techo del segundo vagón, el cual frunció el ceño, mientras Sky, a su lado, parpadeaba, comenzando a despertar.


-A todos los pasajeros, les pido que guarden silencio y se mantengan alerta- les pidió Locomon, serio, mientras Kiichi se asomaba por la ventanilla de la cabina, nervioso- Algo se acerca-


-¡¿E-El Proyecto…?!- Tagiru miró al techo, preocupado y molesto- ¡Sam!- miró a la niña, la cual solo frunció el ceño, seria.


-¿El enemigo?- Ren se levantó de su asiento al igual que los demás, alerta- ¡Kuro, levántate!- agarró su mochila y la sacudió, pero su mascota estaba concentrado más en su comodidad que en cualquier cosa- ¡ARG! ¡¿Por qué ahora actúas como un gato normal?!-

-Shouta, dijiste que ningún enemigo podría entrar dentro del campo, ¿verdad?- Kiriha miró al dibujante, serio.

-Ningún enemigo. Eso puse en la descripción- asintió el niño, mientras Raquel, Smith y Ryan se instalaban frente a diferentes ventanillas, con sus armas listas.

-Tampoco podrían vernos o escucharnos- agregó Ekakimon, en el hombro de su amigo.

-Entonces, si es el enemigo buscándonos, tendremos que esperar a que salgan de la zona- sentenció el Relojero, serio.

-Sí, ahora que el enemigo parece estar acercándose…- murmuró Akari, seria, para después intentar no perder la paciencia- ¡Tú sigues en el baño, Taiki, idiota!- miró la puerta del baño de los varones.

-¡N-No es mi culpa!- se defendió la voz de su amigo.

-¡No hables en el baño!- le ordenó avergonzada la pelirroja.

-¿Serán Kopierer?- preguntó Miho, preocupada.

-Esos monstruos no pueden estar en el plano humano- le dijo MidoriGumon, alerta, mientras la niña de lentes sujetaba a la pequeña Ai.

-Puede que sean los I.A.- opinó Kyosuke, mirando a Jack, el cual movía sus orejas varias veces, alerta a cualquier ruido externo.

-Las copias de Klauen, Klinge y Fang…- murmuró la liebre humanoide, recordando a los tres I.A. originales, y sus versiones de los Sistemas de Luke.

En eso, Jack notó como Dante se aferró a su pantalón, nervioso.

-No te preocupes. No pasará nada- le sonrió a su hermanito, el cual asintió, no muy seguro.

-¡Tranquilo, Dante! ¡En caso de que aparezca un malo, yo, Hackmon, lo patearé con todas mis fuerzas!- se dio aire Hackmon, al lado de Bearmon.

-¡No hagan ruido!- lo calló Ryan, cabreado, sobresaltando al dragón blanco.

-¿Ha aparecido algo?- Taiki salió del baño, serio y alerta.

-Nada hasta ahora, Taiki-kun- le aseguró Nene, mirando las nubes que rodeaban a Locomon.

-Esperaba que el enemigo adivinara que íbamos a su base por el Mundo Humano, pero no creí que nos encontraran tan tarde- señaló el joven, mirando por una ventana.

-Deben estar lidiando con sus propios problemas para haberse tardado- admitió Kiriha, también mirando por una ventana.

En eso, Taiki notó que Raquel lo quedó mirando.

-¿Sucede algo?- se preocupó el joven.

-…- la mujer frunció levemente el ceño-… ¿Te lavaste las manos?- alzó una ceja, desconfiada.

El niño la quedó mirando…

… Y regresó raudamente al baño.

-¡TAIKII!- chilló avergonzada e impaciente Akari, mientras Smith intentaba reprimir una risa.

-En caso de emergencia, lanzaremos a ese Gary Stu como cebo al enemigo- murmuró fastidiado Kiriha, haciendo sonreír nervioso a Hideaki.


-Debemos ir con Taiki y los demás- murmuró Shoutmon, aun sujetando a Kokoromon, mirando el vagón vacío, alerta por lo que había dicho Locomon, y el hecho de que estaban dentro de una nube.

Eso era lo primero que debía hacer. En caso de peligro, estar junto a Taiki era prioridad…

… Pero se quedó quieto cuando sintió como Kokoromon se apoyó más en él, como si no tuviera fuerzas.

-¿K-Kokoromon?- la miró de inmediato, preocupándose al verla con los ojos cerrados, como si aguantara un gran dolor- ¡K-Kokoromon!- se vio obligado a caer de rodillas junto a la digimon, ya que ella parecía a punto de desmayarse- ¿Q-Qué te pasa…?-

-D-Duele…- gimió Kokoromon, aferrándose a su brazo izquierdo, extrañando a su amigo- V-Viene…-

-¿D-De qué hablas…?- le preguntó Shoutmon, sosteniéndola con cuidado, confundido.

-… Yo…- la digimon levantó su manga, mostrando la tenue cicatriz en su brazo izquierdo, recordatorio permanente de cuando Visdom la atacó- D-Duele, Shoutmon… Mis datos resuenan… Algo viene…- cerró los ojos, intentando aguantar el dolor.

El dragón la abrazó, serio y preocupado.

¿Por qué la cicatriz de Kokoromon estaría resonando? ¿A qué estaba resonando…?


Gaiomon estaba alerta en el techo del vagón, con sus ojos amarillos mirando para todos lados, pero solo podía ver las nubes en las que se había ocultado Locomon.

Sentía lo mismo que la locomotora. Algo venía… Pero no sabía qué…

El samurái se levantó, atento a cualquier movimiento, aunque una de sus manos aseguraba a Sky a su lado, quien también miraba para todos lados.

Fue entonces que el digimon sintió una silueta volando rápidamente cerca del campo que cubría a Locomon, por lo que preparó su arco y flecha.

No iba a disparar. No a menos a que esa criatura intentara entrar al campo, aunque todo indicaba que no los veía…

Pero se quedó quieto cuando hubo una explosión en el primer vagón, cerca de la cabina, para su total sorpresa y de la de Sky…


-¡¿El otro vagón…?!- se sorprendió el Relojero.

-¡¿T-Traspasaron nuestro campo de energía?!- se alarmaron Shouta y Ekakimon, sin poder creerlo.

-¡A-Ahí estaban Tagiru-kun y Wolf-san!- recordó asustada Miho, mientras Taiki salía trastabillando del baño, colocándose los guantes.

-¡Tsch!- Ryan dejó su puesto y corrió hacia el otro vagón, al igual que Kiriha, Ryouma, Bearmon y Jack.

Dante los hubiera seguido pero Mizuki lo tomó del brazo, ya que era demasiado peligroso para él.

-¡Taiki!- Shoutmon entró al vagón con Kokoromon en brazos, preocupando de inmediato a su compañero al igual que a los demás jóvenes.

-¡K-Kokoromon-chan!- Akari se agachó, mirando preocupada a su amiga, pero ella solo frunció el ceño, aferrándose a su brazo izquierdo, aguantando el dolor.

-¡Lo que sea que esté aquí, está resonando con los datos de Kokoromon!- le dijo Shoutmon a Taiki, sorprendiéndolo…


Tagiru se cubrió con los brazos al igual que Samanta y Gumdramon tras la repentina explosión que abrió un enorme agujero en la pared, dejando paso a una gran cantidad de humo en el vagón.

-¡¿Q-Qué pasó…?!- gruñó Gumdramon, alerta y enojado.

-¡¿Ha-Hay alguien aquí?!- Kiichi entró por la cabina, alarmado.

-¡Sam, Gumdramon y yo!- levantó el brazo Tagiru, intentando ver entre todo el polvo.

Samanta frunció el ceño, seria y alerta, hasta que vio aparecer entre el humo una mano oscura…

… Ella no lo pensó dos veces.

Empujó de inmediato a Tagiru en el momento en que esa mano se acercó, siendo ella atrapada con fuerza por la extremidad y sacada del vagón, para horror del pelicafé.

-¡SAMANTA!- el niño se levantó y se acercó de inmediato al agujero en la pared. Prácticamente hubiera saltado si Gumdramon y Kiichi no lo sujetan de la polera, deteniéndolo- ¡SAM!-

Tagiru levantó la vista al ver que el humo comenzó a disiparse, por lo que pudo distinguir a la figura digital que sobrevolaba frente al vagón, sujetando con fuerza a Samanta en una de sus manos, la cual yacía inconsciente, con el ceño levemente fruncido, adolorida.

Era LadyDevimon X , la cual sostenía con su mano libre el xros loader gamma que le había arrebatado a Samanta al sujetarla, impidiendo que Slayerdramon y los demás digimon salieran a socorrer a la niña.

La digimon oscura sonrió con crueldad ante la mezcla de miedo y sorpresa que cruzó el rostro del joven cazador.

-¿Q-Qué digimon… es…?- murmuró Gumdramon, atónito al igual que Kiichi.

-N-No importa si es un nuevo digimon que se ve genial…- frunció el ceño Tagiru, claramente comenzando a enojarse, tomando desprevenido a sus dos amigos- ¡SUÉLTA A SAMANTA!- ordenó, indignado.

La digimon oscura extendió su sonrisa, pero hizo aparecer en su brazo izquierdo un armamento negro que bloqueó la espada de Gaiomon, quien se había abalanzado de inmediato contra ella.

-Escuchaste al niño, maldita- gruñó el samurái, mirando enfurecido a la digimon- ¡Suéltala!-

-¿En serio? ¿Ni un saludo? ¿Así tratas a tus antiguos socios?- LadyDevimon X sonrió divertida, dejando sorprendido al digimon, por lo que ella aprovechó.

De inmediato, la digimon hizo aparecer de su espalda a un familiar oscuro. Una criatura que se abalanzó a Gaiomon, el cual se apoyó en el armamento de su enemiga para tomar impulso y saltar, esquivando las garras de la criatura.

-¡¿T-Tú…?!- la reconoció Gaiomon, aterrizando en el techo del vagón, mientras Ryan, Kiriha, Ryouma, Jack y Bearmon entraban a la dañada zona- ¡¿Q-Qué diablos te pasó?! ¡Esto no es una evolución, LadyDevimon!- señaló, mientras Sky se le acercaba, preocupada por su hermana.

-¡¿L-LadyDevimon?!- se sorprendió Gumdramon, sujetando con fuerza a Tagiru.

-¡S-Samanta!- Jack miró asustado a la niña, quien seguía inconsciente.

-¡Suéltala! ¡Ahora!- le ordenó Kiriha a la digimon oscura, mientras desde las ventanillas del otro vagón salían Sparowmon, Beelzebumon y OmegaShoutmon, ya que Taiki y Nene observaban todo desde ahí, serios y preocupados.

-Suelta a la Jefa. Ahora- Beelzebumon apuntó a la digimon con su pistola, al igual que Sparowmon, mientras OmegaShoutmon sacaba su espada, serio.

-Vamos, traten- sonrió LadyDevimon X, aferrando con fuerza el xros loader gamma y a Samanta, la cual seguía con los ojos cerrados, preocupando a Tagiru- En el momento en que uno de ustedes me ataque, destruiré al azar lo que poseo en mis manos- aseguró.

-¡No se preocupen y ayuden a la Jefa!- gruñó enfurecido Slayerdramon, sin poder salir del aparato a causa del agarre de la mujer digimon al igual que el resto de sus compañeros.

Jack frunció el ceño, siendo rodeado del aura de su Defens System.

Podría usar la armadura de hielo de su sistema para volar, y el Speed System para acercarse rápidamente a esa loca… pero si sacaba a Samanta, esa digimon destruiría a Slayerdramon y a los demás de un movimiento de mano…

Apretó sus puños, enojado.

-Tsch. ¿Realmente eres tú, LadyDevimon?- gruñó OmegaShoutmon, mientras Taiki, Nene, Akari y Zenjirou entraban al vagón dañado acompañados por Kokoromon, quien se asustó más al ver la situación.

-¡S-Samanta…!- se asustó Kokoromon, sujetada por Akari para mantenerse en pie, ya que aún sentía como su cicatriz resonaba.

El resto del grupo se mantuvo en el otro vagón, observando atentos la situación por las ventanillas con sus xros loader listos, nerviosos. Smith y Raquel apuntaban desde dos ventanillas diferentes a la digimon, buscando una apertura para poder disparar y dar apoyo.

-¡No te dejaremos salir de aquí!- le aseguró Zenjirou, indignado.

-¿No se supone que ningún enemigo podía pasar por esta barrera?- gruñó Ryan, sin dejar de apuntar a la cabeza de la criatura oscura a lo lejos, mirando de vez en cuando a la inconsciente Samanta, sin querer aceptar que estaba preocupado por la niña.

-¿De verdad? Eso explica por qué el resto de mis compañeros no han podido pasar por aquí…- sonrió LadyDevimon X, mirando por la zona, aunque no era posible ver bien a causa de la nube en la que estaba escondido Locomon.

Ante sus palabras, Taiki también miró a los alrededores, para ver, efectivamente, unas muy tenues siluetas sobrevolando cerca del campo que rodeaba a Locomon…

… Los habían rodeado.

Gaiomon bufó, también dándose cuenta de ese detalle, mientras sujetaba con una mano a Sky para mantenerla a su lado, la cual miraba asustada la situación, preocupada por su hermana.

Los enemigos afuera no podían verlos ni escucharlos, pero debían estar alerta después de que LadyDevimon entrara al campo…

-… ¿C-Cómo fuiste capaz de entrar…?- Taiki miró a la digimon, no solo preguntando para entender la situación, sino que también para ganar tiempo y buscar una forma de rescatar a Samanta.

Ella aún no debía estar completamente recuperada de sus heridas, y por eso no había resistido el agarre de la digimon oscura.

No podían permitir que estuviera más tiempo capturada.

-Soy LadyDevimon X, General. Al menos dígnese en referirse correctamente a sus enemigos- exigió la digimon oscura, para sorpresa de Taiki y los demás.

-¡¿X?!- se sorprendió el Relojero en el otro vagón, frunciendo el ceño.

-¿Tiene uno de esos Anticuerpos…?- murmuró Kiriha, sorprendido y molesto.

-¡¿N-No se suponía que solo los que tenían una Reliquia podían tener uno?!- Zenjirou sacudió al atónito Bearmon.

-¡Cállate! ¡Cállate! ¡Que me desesperas!- exigió ofendido el osito, sobresaltando al niño.

-No es necesario una de las Reliquias. Gaiomon tiene un Anticuerpo X, y al parecer pueden obtenerse de esa forma, natural- le dijo Taiki, serio, mirando a su enemiga- Lo que brindan las Reliquias es alcanzar esa etapa momentáneamente, el Superior Mode, y el poder de los digimon legendarios en los que se basaron…- apretó su puño- LadyDevimon X, ¿cómo conseguiste ese Anticuerpo X?- exigió saber, serio.

Una cruel sonrisa cruzó el rostro de la digimon, mientras era rodeada de data, alertando a OmegaShoutmon, Beelzebumon y Sparowmon.

-Debo agradecerle a la V-mon hembra por darme este poder- sonrió LadyDevimon X, para total sorpresa de Kokoromon- ¿Quién hubiera pensado que el brazo que ese mono te cortó podría ser de utilidad para Forward? Al menos puedes ser útil en algo- le mencionó, con sus labios sonriendo cruelmente.

Kokoromon abrió los ojos, horrorizada, sentándose de la sorpresa, siendo sujetada a tiempo por Akari y Nene, ambas asustadas.

-¡¿Q-Qué cosa…?!- se indignó Jack, dispuesto a saltar pero Ryouma lo sujetó, ya que debía mantener la calma.

Gumdramon, aun sujetando al enojado Tagiru, miró con horror y furia a LadyDevimon X.

Era tal la emoción que lo invadió, que sus ojos verdes se tornaron ámbar por unos momentos.

-… P-Por eso pudiste pasar el campo…- murmuró Taiki, horrorizado, mientras los demás estaban completamente atónitos-… Tienes los datos de Kokoromon recorriendo tu programa- entendió, apretando con fuerza sus puños.

-Sí… ¿Eso nos hace hermanas?- sugirió LadyDevimon X, disfrutando el horror y miedo en el rostro de Kokoromon.

-T-Tú…- gruñó enfurecido OmegaShoutmon, sin poder creer en la crueldad del Proyecto Iluminati

No, sabía que eran crueles con los digimon… ¿pero no tenían límites…? ¿O un poco de moralidad…?

-Vamos, rey. Acérquese- sonrió LadyDevimon X, sin dejar de sobrevolar el campo, buscando el momento exacto en el que pudiera salir- No importa qué tan poderoso sea este nuevo xros loader… Sigue dejando vulnerable a los digimon dentro- levantó el xros loader gamma plateado que sujetaba, enfureciendo más al digimon dorado…

… Pero LadyDevimon X se quedó quieta, ya que un látigo de sombras había aparecido y atravesado su muñeca, haciéndole soltar el aparato…

Sin poder creerlo, la digimon oscura posó su mirada en la humana que sostenía con, la cual la miraba sonriendo, con el mentón apoyado en su mano, con una ceja arriba…

… ¿No había estado inconsciente…?

-¡SAM!- se alegraron Tagiru y Kokoromon, al mismo tiempo que Jack activaba las alas de su sistema y tomaba vuelo, haciendo que los jóvenes se cubrieran con los brazos.

-¡Los tengo!- Jack agarró a tiempo el xros loader gamma, por lo que Slayerdramon salió del aparato, mirando al enemigo al igual que OmegaShoutmon y el resto.

-T-Tú…- gruñó LadyDevimon X, mirando indignada a Samanta, sin poder mover su brazo a causa del látigo que lo atravesaba, el cual salía de la espalda de la niña.

La pelicafé solo sonrió con más ironía.

-S-Samanta… E-Estaba fingiendo…- murmuró Kiriha, molesto pero internamente aliviado al verla a salvo.

-¡¿S-Se hizo la dormida?!- lo quedó mirando Tagiru, escandalizado y dolido.

-Sé que los tipos como tú monologan mucho- le indicó Samanta a la digimon que la tenía aprisionada- Tiempo suficiente para contar las melodías que hay a nuestro alrededor… 9 digimon, pero sus datos suenan sucios… Imperfectos, me atrevería a decir- contó.

-¡¿Q-Qué?!- se sorprendió OmegaShoutmon, mirando afuera del campo al igual que Beelzebumon, alerta.

Taiki frunció el ceño, pero cerró los ojos, concentrándose, para notar efectivamente que habían melodías distorsionadas fuera del campo.

Por eso Samanta había actuado como si estuviera inconsciente. Para determinar la cantidad de enemigos afuera, debía concentrarse.

… Ella tal vez no era más inteligente que él… pero era más hábil a la hora de mostrar su conocimiento respecto a los digimon.

-Mientras estemos dentro del campo el enemigo no nos atacará- aseguró Taiki, mirando a sus compañeros, serio.

-Significa que solo debemos acabar con esta loca aquí mismo- sentenció Gaiomon, preparando sus espadas.

LadyDevimon X frunció el ceño, notando que el rey y sus aliados se preparaban para atacar.

No tenía mucho tiempo… Necesitaba regresar rápidamente con Forward…

-… Y gracias a ti…- escuchó a su prisionera, por lo que miró a Samanta, quien seguía mostrando su sonrisa irónica, aunque dejó de apoyarse en su mejilla-… Ahora sé qué hizo ese mono con los datos de mi hermana- indicó, mientras sus ojos se tornaban ámbar, alertando a la digimon-… ¿Crees que podrás salir airosa después de despertar el trauma de mi hermana mayor?- sugirió, con frialdad en su mirada.

LadyDevimon X la soltó de inmediato, librándose también del látigo clavado en su mano.

-¡SAM!- Jack atajó en brazos a su hermana, pero como OmegaShoutmon y los demás tuvo que cubrirse, ya que la digimon oscura había invocado una gran cantidad de murciélagos que los atacaron, al igual que a los jóvenes dentro del tren, que fueron protegidos por los digimon.

-¡L-LadyDevimon, maldita…!- gruñó Gaiomon, protegiendo a Sky de las criaturas, notando que quemaban con el solo contacto.

-¡G-GH!- gruñó Jack, cubriéndose con sus alas para proteger a Samanta del ataque, a quien sostenía con fuerza.

La niña, con su fragmento desactivado, no pudo evitar sorprenderse por eso.

… Se le hacía sumamente extraño que Jack la protegiera, y no al revés.

Pero eso no era lo importante. Debían eliminar a LadyDevimon X.

-¡OmegaShoutmon, debemos derrotar a LadyDevimon X!- le dijo Taiki a su compañero, usando su xros loader gamma para crear un escudo que protegió a sus amigos del ataque.

-¡Por supuesto!- gruñó el dragón dorado, sacudiendo su espada para destruir a las criaturas que se le abalanzaron.

-¡No le dejaré salir con la suya!- aseguró Akari, preparando su xros loader al igual que Zenjirou.

-No es solo por eso- le dijo Kiriha, extrañándola.

-Sí…- frunció el ceño Taiki, observando como Slayerdramon usaba su espada para destruir a gran parte de los murciélagos, mientras LadyDevimon X se preparaba, sin salir del campo.

Su objetivo era el Quartzmon, por lo tanto, su misión era capturar a la Jefa…

… Pero no era eso lo importante…

-Si tiene los datos de Kokoromon… Los datos que asimilaron el Anticuerpo X, significa que puede que tenga alguna de sus habilidades, aunque en mayor proporción- murmuró el pelicafé, tomando la atención de sus amigos-… Si llega a tener los poderes de purificación… Puede purificar el campo, y dejarnos expuesto al enemigo- informó.

Sus amigos lo miraron, sorprendidos.

Kokoromon, sujetada por Akari, lo miró, sorprendida y asustada…


(*)El circo al que se refiere Taiki aparece en el fic "¡Digital Date!". No sé si alguno lo recordará, pero sí, ese oneshot de tres cap es canon x3. Recuerdo haberlo escrito pensando precisamente cuando Taiki y Kiriha descubrieran la verdadera situación de los V-mon. Si no lo han leído, pueden ir a leerlo entre mis historias^^


*Sebastian_ ¡Haz descrito perfectamente al personaje de Samanta! Bueno, Blastmon le dio una buena tunda a Visdom, así que podemos conformarnos con eso, por ahora^^' También estoy ansiosa por escribir la próxima pelea contra Mephismon.

*takedigi_ El trauma de Samanta es un asunto muy delicado. Y lo que, por así decirlo, lo empeora, es que ella jamás ha tenido ayuda profesional para poder sobrellevarlo, ya que lo oculta o intenta no darle importancia. Los únicos adultos que estuvieron con ella fueron Luke y Héctor, pero la liebre no entiende las emociones, y Héctor tuvo que emprender su trabajo como doble agente. Así que sí, estuvo sola manejando semejante complicación por cinco años, contando además los problemas y misión que debía manejar a causa del Proyecto.

Sip, Kuro está bien. Aunque actualmente está actuando como todo un gato respecto al transporte y querer estar en un lugar cerrado^^'

Estoy segura que comiste palomitas o algo así cuando Blastmon golpeó a Visdom X'D

*jbadillodavila_ Me hubiera gustado hacer más largo el cap para que hubiera acción, pero hubo al principio con la situación de Blastmon, y al final, con la aparición de LadyDevimon X^^'

¿Shipear a Tagiru con Samanta...? No puedo negar que fue muy entretenido escribir como la Jefa tenía paciencia de santo con el cazador que no para de intentar hacerle cambiar de opinión^^'

¡¿Comparas mi fic con One Piece?! ¡No sabes lo contenta que me he puesto! ¡Muchas gracias! ¡Me alegra que te guste como va la historia x3!


¡Y espero que les haya gustado el cap, queridos lectores x3!

Empezamos el cap con la furia de Blastmon, continúamos con el viaje "no tan tranquilo" del Xros Heart con Jäger, para terminar con la aparición de LadyDevimon X, la cual, al poseer los datos de Kokoromon, fue vista como "aliada" por el campo dibujado por Shouta.

No voy a negarlo. Realmente me encantaría tener la habilidad de Shouta y Ekakimon para hacer aparecer en la vida real un dibujo. Y agregando una descripción, el dibujo puede llegar a superar sus límites^^

Sam tiene razón. Shouta y Ekakimon pueden llegar a ser un gran peligro por semejante poder^^'

También han aparecido los Incompletos especiales de Izanami, los cuales son Metallife Kuwagamon y el resto de los digimon que Ryouma usó para alimentar a Quartzmon en el anime (aunque solo apareció el insecto dorado, en el cap cuando Taichi y Masaru hicieron su debut oficial^^')

Podemos ver los intentos de Tagiru para que Samanta cambie de opinión, "y no se rinda". Y sí, los métodos del niño pueden ser considerados insensibles, a causa de lo delicado que es el trauma de la Jefa, pero aseguro que él tiene genuina preocupación por Samanta. No es piedad o misericordia. Él realmente quiere salvarla porque la admira y quiere que algún día ella lo acepte como su amigo.

Además, tenemos la verdad sobre el clan de los V-mon. No están totalmente extintos, pero se ocultaron en sus formas evolucionadas, negando sus orígenes. Los Gargoleymon- y cualquier V-mon evolucionado- tienen tanto miedo que ni aunque con la presencia de V-mon en las filas de Apollomon se atreverán a decir de qué especie son. Y no solo ellos, ¿cuántos digimon evolucionados de especies de la Orden Digital no se atreven a revelar sus origenes, temerosos de volver a ser discriminados?

Pero esto no cambia el hecho de que Kokoromon es, efectivamente, la última hembra de su especie. Cosa que realmente es triste.

Y la idea de que Sam y Slayerdramon supieran del "plan" de Luke sobre Shoutmon, Kokoromon y un posible Digitama fue de "takedigi", así que él es el culpable de que al rey casi lo apaleen X'D

Sé que no lo puse en el cap anterior, pero sí, MidoriGumon habló con Shoutmon después de la advertencia de Mephismon, confesandole todo lo que le dijo Betsumon respecto a Gumdramon.

¿Quiénes serán los verdaderos padres del Pequeño Insoportable? No fueron los Gumdramon que lo criaron, sino los que encomendaron a Betsumon ha encontrarle un hogar seguro... ¿O no tendrá padres, y es un digimon que proviene de algún programa?

Misterios y misterios x3

Ah, y no se olviden del pensamiento del Relojero sobre Clockmon durante el cap. Fue una sola linea, pero les sugiero atentamente no olvidarse de ese pequeño detalle x3

Espero que les haya gustado el cap^^

Desde ahora, lectores, han terminado los momentos tranquilos para los personajes.

Ahora vienen los combates hacia el Eclipse, hacia el rescate de Yuu... hacia la batalla pendiente con Mephismon en la isla.

… Y para los lectores de Viajes Comerciantes… Sé que no he hecho el dibujo del top 10 que tengo pendiente desde Septiembre de año pasado TvT… Pero no tengo inspiración… y ahora estoy estudiando… Sean pacientes TvT

¡Gracias por leer, y no olviden comentar XD! ¡Y muchas gracias por la paciencia, queridos lectores!

PD: perdonen cualquier error ortográfico ^^'

PD2: ¡agradezco a takedigi- mi beta reader-, el apoyo dado para escribir las situaciones y corregirme en algunas partes ^^!

PD3: ¡cuídense y sean precavidos!

PD4: ¿alguien contó las veces en que el Rey del Mundo Digital fue lanzado magníficamente de un tren en movimiento X'D?

¡Nos leemos X3!